DICIEMBRE 2017
Navidad Juan 3: 16-17: 16 “Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no muera, sino que tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.” Hechos 10:34-43: “34 Pedro entonces comenzó a hablar, y dijo:—Ahora entiendo que de veras Dios no hace diferencia entre una persona y otra, 35 sino que en cualquier nación acepta a los que lo reverencian y hacen lo bueno”. Estamos viviendo este tiempo de Adviento que es también tiempo de preparación, para celebrar una nueva Navidad, donde, se bien el tema central es la llegada del Hijo de Dios, recordamos además el cumplimiento de las profecías a través del tiempo y la distancia. El Adviento y la Navidad son un tiempo de reflexión sobre el amor de Dios para con nosotros, y también de preparación para recibir a ese Hijo amado de Dios para salvación del mundo. Recordamos una vez más que Dios se hizo hombre y habitó en medio nuestro, y por ese motivo también vivir la Navidad con espíritu de agradecimiento por la salvación que llega por medio de ese Hijo a quienes creen en él. Por su gran amor hacia nosotros, Dios envió a Jesús en medio nuestro. Y lo hizo a pesar de nuestras rebeldías. Pudo habernos condenado al olvido, pero como dice el evangelista “…no envió a su Hijo para condenar el mundo, sino para salvarlo por medio de él”. ¡y vaya si hemos sido rebeldes!! continúa nota central