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Las Elecciones en Monterrey (1940-1945)

Monterrey, Nuevo Leรณn, 2017


Adalberto Arturo Madero Quiroga Coordinador Primera edición, 2017 © © Fundación Lazos para la Vida Digna ISBN: Reservados todos los derechos conforme a la ley. Prohibida la reproducción total y parcial de este texto sin previa autorización por escrito del editor Impreso en Monterrey, México Printed in Monterrey, Mexico


Las Elecciones en Monterrey (1940-1945)

Adalberto Arturo Madero Quiroga Coordinador

Monterrey, Nuevo Leรณn, 2017


Índice Presentación…………………………………..........................................................................................7

I. Victoriano Garza Fernández (PAN) vs Eliseo B. Sánchez (PRM), 1940-1941 Contexto regional…………………………. Precampaña………………………………. Campaña…………………………………. Poscampaña…………………………….

II. Constancio Villarreal Salinas (PRM), 1942-1945 Contexto regional…………………………. Precampaña………………………………. Campaña…………………………………. Poscampaña…………………………….

III. Manuel L. Barragán (PAN) vs Félix González Salinas (PRI), 1946-1948 Contexto regional…………………………. Precampaña………………………………. Campaña…………………………………. Poscampaña…………………………….


I. Presentación El propósito de esta obra es sacar a la luz los procesos electorales municipales de Monterrey a partir de 1940, año en el que las contiendas locales se llevaron a cabo con mayor intensidad, debido a la incorporación de fuerzas políticas que enfrentarían al sistema que durante mucho tiempo operó “en armonía” a través de la organización de una amplia base social. Mientras que para el resto del mundo el tema central era la Segunda Guerra Mundial, en la capital nuevoleonesa -sin dejar de estar al pendiente de dicho suceso- la vida social se volcó en torno al crecimiento económico y la participación política. Monterrey despegó a una nueva etapa de industrialización, que rápidamente pondría en evidencia el fortalecimiento de los grupos empresariales, el crecimiento y especialización de la clase obrera, la incursión de la clase media, en fin, un desarrollo regional sin precedentes que, como se podrá deducir, también tendría su contraparte socioeconómica: el incremento de la migración y, por consiguiente, el crecimiento desmedido y desordenado de la ciudad, que se reflejaba sobre todo, en la pobreza de miles de personas que comenzaron a poblar los alrededores de lo que pronto sería la zona metropolitana. A la par del crecimiento económico, las relaciones políticas también se intensificaron con la incorporación de nuevas organizaciones que, además de cuestionar el statu quo, plantearon alternativas sociales e ideológicas para resolver las necesidades básicas de una población en constante crecimiento. Las asignaturas pendientes no sólo serían de carácter social, en donde lo importante era proporcionar atención y servicios a la población de escasos recursos, sino que, además, era urgente generar un ambiente democrático en donde el voto y la participación ciudadana fueran respetados y reconocidos como la base fundamental de la convivencia social.


Los principales enfrentamientos son escenificados entre los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN). Si bien es cierto que al arrancar la década de los cuarenta existen en la entidad decenas de partidos políticos, también lo es, que sólo uno de ellos concentra el poder real, de facto, convirtiéndose en el principal núcleo del grupo gobernante. Para entonces aparece en la escena política el partido albiazul, integrado por representantes de los grupos empresariales, así como importantes capas de la clase media, organización que en poco tiempo, desde septiembre de 1939, forja una militancia y logra cautivar a una parte importante de los ciudadanos que no eran proclives al partido en el poder. En el presente libro, el lector podrá tener un acercamiento, en forma de crónica, de la manera como se llevaron a cabo los comicios locales desde 1973 hasta 1982. Sin asumir una postura sobre alguno de los contrincantes, se presenta la evidencia periodística y documental que dan cuenta de las diferentes fases de dichos comicios. En primer lugar, cada periodo electoral está precedido de un contexto regional en donde se recrean los principales acontecimientos económicos, políticos y sociales de Monterrey y el noreste de México, para disponer de un marco histórico que sustente y/o explique el carácter de cada una de las contiendas municipales. Posteriormente se incorpora bajo el título de “Precampaña”, toda la radiografía que muestra la lucha interna dentro de cada uno de los partidos, para determinar los precandidatos y las planillas que habrían de contender baja las siglas de dicha agrupación. En este proceso destacan las convocatorias, los programas de gobierno municipal y, desde luego, las convenciones de donde saldrán los principales actores de esta lucha por dirigir los destinos del municipio regio. A este tema le sigue “Campaña”, en donde se describe la movilización que realiza cada uno de los candidatos para dar a conocer su programa y persuadir a la ciudadanía para que voten por su planilla. En esta etapa se da mucha importancia a las visitas a las colonias, los mítines en los principales espacios públicos, las visitas a fábricas y negocios, la propaganda en los medios impresos, los discursos de los candidatos y el cierre de las campañas.


Finalmente, se cierra cada proceso electoral con “Poscampaña”, en donde se recrea el ambiente previo a la elección, la impresión de los actores políticos, los pormenores del día de la elección, los primeros resultados de los comicios, la opinión de los contendientes, los reportajes de los periódicos locales, la realización de las juntas computadoras, la entrega de credenciales y la designación de los triunfadores, sin faltar, en algunos casos, la demanda y los procesos de nulidad por haberse cometido irregularidades durante los comicios locales, así como el resultado final de dichas controversias. Además, en cada capítulo se destaca el papel que desempeñaron los órganos electorales, tanto estatal como local, así como las reformas constitucionales que se fueron dando en esta materia y los cambios que sufrió la ley electoral de Nuevo León. Conocer los procesos electorales, además de recrear una de las etapas políticas más importantes de la ciudad, nos permitirá valorar el ejercicio democrático que nos ha precedido, tener una mayor perspectiva de las políticas de bienestar y participación ciudadana, reconocer la entrega y el legado de personas que lucharon por el bien común y, desde luego, ejercer un juicio crítico sobre el desempeño y la plataforma de los partidos políticos que, desde entonces y hasta ahora, pretenden conquistar el gobierno municipal.


I Victoriano Garza Fernรกndez (PAN) vs Eliseo B. Sรกnchez (PRI), 1941-1942


Victoriano Garza Fernรกndez

Eliseo B. Sรกnchez


El contexto regional

A

l arrancar la década de 1940, el gobierno del Estado estaba a cargo del Gral. Bonifacio Salinas Leal, quien había iniciado su cuatrienio el 4 de octubre de 1939, para concluirlo el 3 de octubre de 1943. El poder legislativo estaba representado por la XLVIII Legislatura Constitucional, que se instaló el 15 de septiembre de 1939, integrado por ocho legisladores, siendo Tereso Nieto Jr., Félix Torres y Melesio Tamayo, los diputados propietarios del 1º., 2º., y 3º. Distrito, respectivamente. El poder Judicial, por decreto del 18 de septiembre de 1937, se estableció por un periodo por seis años, estando integrado por los magistrados: Enrique B. Garza, José D. García Izaguirre y Jesús C. Treviño.1 El Ayuntamiento de Monterrey (1939-1940) estaba representado por el alcalde Profr. Manuel Flores, el alcalde segundo Lic. Miguel Aldrete, el alcalde tercero Lic. Francisco Valdés Jr., y por l0 regidores: Heriberto Garza Lozano, Cosme Iglesias Prince, Leandro Martínez, Manuel Montemayor, Arturo Chávez, Antonio Rodríguez, Santiago González, Jesús Arévalo, Pedro Treviño Guajardo y Claudio Olvera. Y por los síndicos: Jesús Rodríguez y Artemio Reyes.2 La expansión urbana estuvo concentrada en la parte norte, en superficies con edificaciones proletarias, que circundaban las tradicionales áreas industriales y de los ferrocarriles. Según Andrés Montemayor, Monterrey era una ciudad “que tiene casi todas sus calles asfaltadas o con pavimento; sus calles y jardines están bien conservados y limpios, observándose en todas parte mucha higiene. La ciudad cuenta con servicios de transporte para pasajeros y de carga muy bien atendidos y en muy buenas condiciones.”3 Para los años de 1940 a 1950, Monterrey se encuentra ya en la primera fase del 1 Covarrubias, Ricardo. Gobernantes de Nuevo León 1582-1979, 2ª. ed., Gobierno del Estado de Nuevo León, Monterrey,1979, pp. 156-157. 2 A principios de los 40 la ciudad contabilizaba 190 mil habitantes, concentrando el 35 por ciento de la población nuevoleonesa, que era de 541,147 personas. Su densidad de población era de 8 mil habitantes por kilómetro cuadrado, en una superficie de 33.7 km2, alojados en 44,267 viviendas. 3 Andrés Montemayor. Historia de Monterrey, p. 369.


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fenómeno de metropolización, clásico de las grandes ciudades latinoamericanas. Caracterizado primero, por una creciente concentración de las actividades económicas y habitacionales de los estratos medios bajos y bajos en las áreas centrales, paulatinamente abandonadas por la élite, como el caso de las avenidas Madero y Pino Suárez y las zonas que las rodean, que habían empezado a degradarse físicamente y a “popularizarse”; segundo, por una desconcentración socialmente segregada, hacia la periferia más atractiva, de las funciones habitacionales de los estratos medio-altos y altos,siguiendo patrones urbanísticos y arquitectónicos norteamericanos.4 En torno a la estación del ferrocarril y de las industrias del norte y centro-oriente se establecen barrios obreros, en su mayoría espontáneos. Sumados a los antiguos barrios proletarios centrales y a los ubicados al sur del río Santa Catarina, hacen perfilarse las zonas norte, oriente y centro-sur de la ciudad como sectores urbanos pobres. En tanto que los estratos medios continúan mayoritariamente en ciertos puntos de las áreas centrales, la población de mayores ingresos, apoyada en la movilidad dada por el automóvil, abandona el centro para instalarse en los nuevos espacios residenciales, construidos según modelos norteamericanos de la época, que empiezan a aparecer en algunas zonas atractivas de la periferia. Surgen así, entre otras, las elegantes colonias Mirador, Obispado y Vista Hermosa al poniente; y Alta Vista y Roma cerca del naciente campus del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, en el sur.5 Las zonas industriales del centro-oriente y norte en San Nicolás se expanden aceleradamente, e induce la aparición de los primeros barrios obreros planificados, como el fraccionamiento Buenos Aires de Fundidora Monterrey y colonia la Asarco, en agudo contraste en los populosos barrios proletarios espontáneos. Los territorios municipales de Santa Catarina, Guadalupe y San Nicolás más cercanos al centro de Monterrey empiezan a recibir en número creciente población e industrias, aunque estas últimas escasas en Guadalupe. Inician así su conurbación con Monterrey, formando un desordenado continuum urbano de nuevos 4 Roberto García Ortega, La conformación del área metropolitana…, p. 12. 5 Ibid., p. 15.


Perspectiva de la ciudad de Monterrey en los aĂąos cuarenta


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barrios habitacionales, preponderantemente proletarios, zonas industriales y grandes baldíos intermedios. Como primeras muestras de la influencia de la arquitectura moderna, nacida de la revolución industrial y tecnológica y sustentada en el concreto el acero y el vidrio, aparecen en Monterrey el edificio La Nacional (1935), el Hotel Monterrey (1936) y el Palacio Federal (1940).6 En la década de los cuarenta la industria en Monterrey experimenta un crecimiento notable tanto en número de industrias como en su capital. Se fortalecen las empresas (y grupos) ya existentes y surgen otras que posteriormente se convertirán en los grandes grupos que hasta la actualidad dominan la escena económico-industrial de la región, con proyección nacional e internacional.(Nos referiremos a Monterrey pues en la capital del estado se concentraba - y lo sigue haciendo más del 95 por ciento de las industrias de Nuevo León. Se considera asimismo bajo esta denominación a los municipios de Santa Catarina y San Nicolás de los Garza que en esa década ya tenían algunas fábricas y que hoy en día conforman el Área Metropolitana de Monterrey junto con Apodaca, Ciudad Juárez, Gral. Escobedo, Guadalupe y San Pedro Garza García. En este período se incursiona en nuevas ramas como la química y petroquímica secundaria y se desarrollan las ya existentes como la metálica básica, minerales no metálicos y productos metálicos. Se habla pues, de un segundo auge industrial cuya posibilidad se debe a la conjunción de numerosos factores que tiene que ver con: 1. Ventajas localizacionales, como la cercanía de Monterrey al mercado más grande del mundo (el de los Estados Unidos de Norteamérica), la red ferroviaria que comunica la región, la cercanía de fuentes energéticas, etc. Y que se ven reforzadas con la introducción del gas natural a principios de los años treinta. 2. Políticas de estímulo a la industria por parte del ejecutivo estatal que datan del siglo pasado y que han otorgado toda clase de facilidades a los empresarios. 6 José P. Saldaña, p. 62.


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3. Por parte de los empresarios regiomontanos, una tradición de negociación con el gobierno para obtener ventajas para sus industrias. 4. Una política nacional que inicia con Lázaro Cárdenas y se fortalece con Manuel Ávila Camacho, y que ve en la industrialización el camino para el desarrollo del país. 5. La coyuntura originada por la Segunda guerra mundial.7 Durante esta etapa, la inversión interna se orientó a la formación de empresas industriales para satisfacer un mercado interno caracterizado por una excesiva demanda de artículos manufacturados, sobre todo bienes de consumo inmediato e intermedios. Esto debido a la incorporación masiva de nuevos sectores populares rurales y urbanos al consumo, como efecto de las medidas políticas y económicas implementadas durante el cardenismo. Así, desde los años cuarenta, y durante varias décadas, la industrialización se consideró el camino para lograr el desarrollo económico de México. Se suponía que la industria sería una fuerza capaz de arrastrar el desarrollo de los demás sectores disminuyendo o eliminando problemas estructurales como el desempleo, el rezago tecnológico y el deterioro de los términos de intercambio. La edificación del nuevo orden implicó el reordenamiento global del aparato productivo, financiero y de servicios incluyendo la implementación de programa carreteros, obras de irrigación e intentos de reestructuración ferroviaria y bancaria. La ciudad no era ajena a los vaivenes políticos que a nivel nacional impuso el régimen del Gral. Lázaro Cárdenas, sobre todo, la intromisión del gobierno en asuntos económicos y la radicalidad de las reformas sociales. Al respecto, uno de los principales representantes del ala empresarial, don José P. Saldaña, a través del Centro Patronal de Monterrey aclaraba: “…si la situación nos ha de arrollar, si definitivamente las ideas comunistas se imponen, si un nuevo régimen debe establecerse en el país, lo mismo da que conservemos nuestras capacidades económicas, guardadas en cajas –en bancos- que en empresas; consecuentemente


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vamos a dar hasta el último centavo para beneficio de la comunidad, vamos a establecer cuantas empresas estén en nuestras posibilidades a efecto de que nuestra nación salga de su atraso de siglos…”8 Sin embargo, al asumir el cargo de primer mandatario del país, a finales del 40, el Gral. Manuel Ávila Camacho sin dejar de lado todos los planteamientos revolucionarios, diseñó una política más moderada que aunada a las nuevas expectativas que presentaba la Segunda Guerra Mundial, a nivel regional se presentó una coyuntura favorable para el incremento de la producción industrial. De esta forma, mientras que en 1937, había 438 industrias con un capital de 153 millones de pesos, en 1942, operaban 650 centros fabriles con un capital invertido cercano a los 410 millones. Había 36 establecimientos bancarios que realizaban toda clase de operaciones comerciales e industriales. Se disponía de plantas termoeléctricas, gas natural entubado en varias empresas y con una disponibilidad de más de 40 mil obreros, sector social que representaba el 46 por ciento de la población económicamente activa.9 La ciudad contaba con una amplia y moderna red de carreteras que la conectaban con los principales puntos del país y del sur de Texas. Se disponía de más de 40 líneas de camiones urbanos con más de 500 unidades. En esta época se moderniza el tráfico aéreo nacional e internacional, con más vuelos a la ciudad de México y conectándose a más de 40 ciudades de Estados Unidos. Monterrey era a principios de los 40 la segunda ciudad del país con el porcentaje más bajo de analfabetismo. La iniciativa privada sostenía el 43 por ciento de las escuelas y el 57 por ciento el Estado. La Universidad de Nuevo León era la principal institución educativa de enseñanza superior, y para 1943 se integra el Tecnológico de Monterrey, con carreras profesionales que demandaba la creciente industria de la localidad.10 En este primer quinquenio se comienzan a matizar los grandes pasos que da la ciudad para consolidarse en una gran urbe industrial y un centro cultural de vanguardia a nivel nacional e internacional. 8 Centro Patronal, entrevista, 14 de abril de 1971. 9 Monterrey en cifras 1947, Cámara Nacional de Comercio de Monterrey. 10 Santiago Roel, Nuevo León. Apuntes históricos, p. 215.


General Manuel Ă vila Camacho, presidente de MĂŠxico entre 1940 y 1946


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La ciudad contaba en esa época con diversas instituciones que cubrían los ámbitos recreativos, sociales y culturales, entre ellas: Casino Monterrey, Círculo Mercantil Mutualista de Monterrey, Factores Mutuos del Comercio, Club Sembradores de la Amistad, Sociedad de Viajantes, Club Rotario, Club de Leones, Alianza Francesa, Mesa Redonda Panamericana, Centro Literario Monterrey, Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística y la Academia de Ciencias Históricas.11

11 Saldaña, José P. Y qué hicimos…, pp. 91-92.


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Precampaña Órganos electorales

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urante la década de los cuarenta, los procesos electorales se efectuaron conforme a la Ley Constitucional que reglamenta las Elecciones de los Supremos Poderes del Estado y Funcionarios Municipales1, expedida el 20 de enero de 1919. Es importante consignar que el decreto que mandataba dicho ordenamiento no fue publicado en el órgano oficial de Gobierno, sin conocerse las causas por las que se omitió la difusión de tan importante decreto; los contenidos del mismo los consultamos en el Diario de los Debates del H. Congreso. La entidad comprendería 15 Distritos Electorales, quedando Monterrey integrado en los primeros tres distritos. El primero, abarcaría de la acera sur de la calle de Matamoros hacia el sur, y además Los Remates, Mederos, Los Cristales, La Estanzuela y San Pedro. El segundo, de la acera norte de la calle de Matamoros a la acera sur de la calle de Tapia, y además San Gerónimo, Gonzalitos, Los Urdiales y el Ancón. El tercero, finalmente, de la acera norte de la calle de Gral. Tapia hacia el norte, comprendiendo además, Tijerinas, Piedra Parada, Labores Nuevas y Topo Chico.2 Nuevo León quedaba dividido en ocho fracciones judiciales, correspondiéndole a Monterrey integrar la Primera junto con Santa Catarina, Marín, San Nicolás de los Garza, Gral. Escobedo, García, Apodaca, Guadalupe, Pesquería Chica, Higueras, Salinas Victoria, Gral. Zuazaua, Ciénega de Flores, Carmen, Abasolo, San Nicolás Hidalgo, Mina, Garza García y Dr. González.3 1 Archivo Histórico del H. Congreso de Nuevo León (AHCNL). Ley Constitucional que reglamenta las Elecciones de los Supremos Poderes del Estado y Funcionarios Municipales,Monterrey, 1919. La ley se expidió el 20 de enero de 1919. El 12 de mayo de 1937 se publica el decreto No. 99 por el cual se le realizan reformas a los artículos 11º., 13º. y 17º. Este último estaba relacionado con los procesos alusivos a los Municipios y al respecto se establecía: “Para ser Presidente, Alcalde Judicial, Regidor o Sindico del Ayuntamiento se requiere ser ciudadano mexicano por nacimiento y ciudadano neoleonés nativo del Estado en ejercicio de sus derechos civiles y políticos.” (P.O., p.4) Esta ley se deroga el 15 de enero de 1949, por un nuevo ordenamiento que se publica en el Periódico Oficial del Estado el 26 de enero de 1949. 2 Ibid., Art. 118. 3 Ibid., Art. 119.


Calles y barrios del centro de Monterrey al iniciar la cuarta dĂŠcada del siglo XX


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Para que una agrupación de ciudadanos pudiera constituirse en partidos políticos o poder competir en las elecciones, debía reunir los requisitos siguientes, según el artículo 100 de la referida Ley: I. Que haya sido integrada por una asamblea constitutiva de cien ciudadanos por lo menos. II. Que la asamblea haya elegido una junta que dirija los trabajos del partido y que tenga la representación política de ésta. III. Que la misma asamblea haya aprobado un programa político o de Gobierno. IV. Que la autenticidad de la asamblea constitutiva conste por acta autorizada y protocolizada por un Notario Público. V. Que se haya matriculado en los términos de esta Ley en la Secretaría de Gobierno del Estado, dando a conocer los nombres de los ciudadanos que integren su Junta Directiva y el color o colores adoptados como distintivo del Partido.” La inscripción o matrícula de los Partido Políticos debería efectuarse en la Secretaría de Gobierno del Estado, por lo menos un mes antes de las elecciones; la cual la realizaría el Secretario de la Junta Directiva del Partido.4 Respecto al cargo de Alcalde, el artículo 2º. establecía que éste duraría en el puesto dos años; las elecciones se llevarían a cabo el segundo domingo del mes de noviembre (Art. 3º.). Para ejercer el cargo se requería: ser mexicano y ciudadano nuevoleonés en ejercicio de sus derechos civiles y políticos; ser mayor de 21 años; tener residencia de no menos de un año para el día de la elección en el Municipio que ésta se verificara; no tener empleo o cargo remunerado en el Municipio en donde se verificara la elección, ya dependieran de éste, del Estado o de la Federación, exceptuándose los puestos de Instrucción y Beneficencia; tener un honesto modo de vivir y saber leer y escribir.5 Se consideraban vecinos del Estado o Municipalidad, los ciudadanos que hubieran residido de un modo habitual y constante en dichas entidades, durante dos 4 Ibid., Art. 102. 5 Ibid., Art. 17.


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años, y durante uno “si adquieren bines raíces, o ejercen alguna profesión, arte o industria.”6 Se destacaba que tres meses antes de la fecha en que se verificarían las elecciones, los Presidentes Municipales, procederían a dividir el territorio de sus respectivas municipalidades, en secciones electorales, en el�������������������������������� término de diez días. Las �������� secciones electorales se formarían atendiendo el número de votantes, haciéndose la división de tal modo que cada una uno tuviera más de trescientos. Realizada la división territorial, los Alcaldes Primeros procederían a publicarla, fijándola en el lugar más visible de las casas consistoriales, en los parajes más frecuentados de todas y cada una de las secciones electorales, remitiendo un ejemplar a la Secretaría de Gobierno del Estado, para su inserción en el Periódico Oficial.7 Después de practicar la división territorial, se procedería a formar o rectificar el censo electoral, el cual debería de llevar a cabo una Comisión integrada por tres personas que fueran vecinos de dicho lugar, los cuales serían nombrados por el Presidente Municipal, “donde hubiese partidos políticos registrados, cada uno de estos tendrá derecho a designar un miembro de la Comisión.(…) Si no existiesen partidos políticos o si éstos no hicieren oportunamente el nombramiento, los miembros de la Comisión, que serán tres, se nombraran por el Presidente Municipal.”8 El Presidente Municipal extendería a cada uno de los miembros de la Comisión de Censo, una credencial que acreditase su carácter; y en los trabajos relativos no podría participar ninguna otra persona. Dicha Comisión, formaría cinco ejemplares del padrón que hubiese levantado, que autorizados con la firma de los comisionados entregarían al Presidente Municipal, dentro de los 15 días siguientes a la fecha de su nombramiento. El Presidente autorizara con su firma, la de su Secretario y el sello de la Presidencia, los ejemplares que recibía; uno lo destinará al archivo del Municipio, otro remitirá a la Secretaría de Gobierno del Estado, el tercero lo mandará fijar inmediatamente en el paraje más visible de las casas consistoriales y el cuarto lo conservará en su poder para entregarlo al instalar la casilla electoral y el quinto se mandara fijar en el lugar mas visible de ésta.9 6 Ibid., Art. 20 7 Ibid., Arts. 22, 23 y 24. 8 Ibid., Art. 28. 9 Ibid., Art. 32


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Los censos se elaborarían cada cuatro años, en la víspera de la elección de Gobernador, sirviendo, en cada caso, el padrón de base para practicar las elecciones en los años intermedios. Durante los cuales no debería levantarse nuevo padrón electoral, los Presidentes Municipales tendrían solamente la obligación de corregirlo, suprimiendo los nombres de los fallecidos y los que hubiesen cambiado de residencia, así como inscribir a los ciudadanos que recientemente se hubiesen establecido en el lugar.10 Díez días antes de la elección, los Presidentes Municipales publicarán los lugares donde deben instalarse las respectivas casillas electorales. Procurando que la casilla quede instalada en el punto más poblado de la demarcación; no podrán instalarse en casas habitadas por funcionarios o empleados de Gobierno o Municipales y cuando deban quedar en una hacienda o finca, no podrán instalarse en la casa principal, sino en la parte más pública.11 A cada sección electoral le correspondería una casilla, la cual quedaría integrada por un instalador y dos o más escrutadores.12 Para el domingo anterior a las elecciones, los Partidos Políticos remitirían al Presidente Municipal una lista de los escrutadores que hubiesen nombrado, debiendo ser uno para cada sección. Si no existieran Partidos Políticos, o no hiciese la designación con anterioridad a la fecha indicada, el Presidente Municipal designaría dos escrutadores para cada casilla.13 Cada partido político registrado tendría derecho a nombrar representantes para que presenciasen las elecciones y tuvieran la intervención que les concedía la ley, actuando uno en cada casilla.14 La casilla funcionaría de las ocho de la mañana a las doce del día y de las dos a las seis de la tarde, en cuya hora se declararía cerrada la votación.15 10 Ibid., Art. 37. 11 Ibid., Art. 39. 12 Ibid, Art. 40. 13 Ibid., Art. 43. 14 Ibid., Art. 46. 15 Ibid., Art. 48.


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Los representantes de los Partidos Políticos o de los candidatos independientes registrados, acreditarían su personalidad por medio de una credencial, expedida por el Alcalde Primero, que les atribuía este carácter en las casillas electorales.16 El mismo día de las elecciones, el instalador, remitiría el expediente o expedientes formados al Presidente Municipal de la localidad, recabando recibo por escrito de este funcionario.17 A las nueve de la mañana del tercer domingo de Noviembre, se reunirían en el local del Ayuntamiento de la cabecera de la Municipalidad, todos los ciudadanos que hubiesen funcionado como escrutadores en las diversas casillas electorales.18 Reunida la totalidad o mayoría de los escrutadores a la hora señalada, el Alcalde Primero asumirá la Presidencia interina de la Junta, y el Secretario del Ayuntamiento daría lectura a la lista de los escrutadores presentes y ausentes. Acto seguido se procedería a elegir entre los mismos escrutadores, en escrutinio secreto y por mayoría absoluta de votos, un Presidente y dos Secretarios. Los designados tomarían de inmediato posesión de su cargo, integrando la mesa directiva de los trabajos de la Junta Electoral. El Presidente Municipal entregaría a la Mesa Directiva todos los pliegos cerrados que hubiese recibido de las casillas electorales, retirándose enseguida en unión del Secretario del Ayuntamiento, para que la junta deliberara con entera libertad.19 La mesa directiva principiará por dar fe del estado en que se encontrasen los pliegos cerrados que se le entregaron. Posteriormente, procedería a su apertura, procurando en caso de violación, no destruir las huellas materiales que presentase el pliego. Se daría lectura en alta voz a todas las actas de las secciones electorales de la Municipalidad, haciéndose al mismo tiempo el cómputo, se declararían electos los ciudadanos que hubiesen reunido el mayor número de votos.20

16 Ibid., Art. 54. 17 Ibid., Art. 61. 18 Ibid., Art. 63. 19 Ibid., Art. 64. 20 Ibid., Art. 65.


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Si al practicar el escrutinio, resultare que dos o más individuos reuniesen igual mayoría de votos, los escrutadores elegirán entre ellos, por mayoría absoluta y en escrutinio secreto el que debiera ser declarado funcionario municipal. Si resultase empatada esta votación, la suerte designará la persona que debería resultar electa.21 La Junta de Escrutadores comunicaría su nombramiento a los que hubiesen resultado electos, para que se presentasen a desempeñar sus cargos el día primero de Enero del entrante año; daría aviso al Gobierno del resultado del escrutinio, y extendería por duplicado una acta en la que se asienta todo lo que haya ocurrido en la Junta. Un ejemplar de esta acta, en unión de los expedientes respectivos, se depositaría en el archivo de la Municipalidad; y el otro ejemplar se remitiría al Gobierno para su publicación.22 PAN: surge la oposición Después de la fundación formal del partido en septiembre de 1939, los Comités Regionales comenzaron a crecer y a tener una presencia importante mediante las acciones de sus consejos. Chihuahua, Coahuila, Durango, Guerrero, Michoacán, Hidalgo, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Chiapas, Guanajuato, San Luis Potosí, Tamaulipas, Veracruz, Jalisco y Distrito Federal, figuraron en la etapa fundacional panista. El crecimiento y expansión dependió de los amigos selectos de Manuel Gómez Morin y Efraín González Luna en esos estados, por lo que para las elecciones de julio de 1940, el panismo contaba ya con una presencia importante en el territorio nacional. La estructura organizacional del partido cobró sus características principales en los primeros años mediante la constitución de la Asamblea Nacional, la Convención Nacional, el Consejo Nacional, el Comité Ejecutivo Nacional, el Presidente y el Consejo General de Vigilancia. De acuerdo con esta estructura, se establecieron funciones específicas en el orden nacional, y, por abajo, quedaron los Comités Regionales con la misma estructura. Posteriormente se organizaron las agrupaciones de Mujeres y Jóvenes y los Consejos Interregionales.23 21 Ibid., Art. 67. 22 Ibid., Art. 68. 23 Boletín de Acción Nacional, “Acción Nacional en los Estados”, México, 1º. de octubre de 1940, p. 5. .


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El 21 de abril de 1940, será redactado el documento que contiene el Programa Mínimo del PAN que confirmará los principios de doctrina y que son, en resumen: Respeto y garantías a la persona humana; libertad y respeto del sufragio; libertad del Municipio; libertad del campesino y de la tierra; libertad sindical; realización inmediata del programa más urgente de reforma social; límite a la invasión desquiciante y corruptora del Estado; honradez, responsabilidad y aptitud en la administración pública; y colaboración activa de México en la creación de un orden internacional que preserve la paz, implante un régimen de derecho en las relaciones internacionales basado en la igualdad jurídica y el respeto a la identidad, al patrimonio físico y moral de las naciones, a su libre determinación interna inspirada en el reconocimiento práctico de los derechos de la persona humana, la autenticidad de la representación política del pueblo y el servicio del Bien Común. La membresía fue ampliándose con el tiempo; en 1940 se estimaba que el partido contaba con 2,535 militantes, cifra que creció para 1941 en 4,226.24 En sus primeros años de vida, Acción Nacional se distinguió –al amparo del liderazgo de Gómez Morín, que encabezó a su partido por diez años– por insistir en el afianzamiento de la democracia representativa, la vida republicana, un profundo proceso de “ciudadanización” de la esfera política y el establecimiento de un sistema de libertades públicas, en un contexto en que el presidencialismo y el corporativismo ejercían un fuerte control sobre todos los ámbitos de la vida nacional. Además de difundir su propuesta, los panistas también se involucraron activamente en la producción de una normatividad electoral, que permitiría la construcción del moderno sistema electoral. Aunque en las elecciones de 1940 el PAN no presentó candidato a presidente de la república, respaldó la candidatura del general Juan Andreu Almazán. Desde ese momento, sus principales banderas fueron la exigencia de comicios limpios, una actuación imparcial por parte de las autoridades y el respeto al voto. El acatamiento a las reglas del juego político fue una estrategia que ayudó a los

24 Ibid., p. 28.


Manuel Gómez Morín, fundador del Partido Acción Nacional.


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panistas a dar la imagen de una derecha propositiva que sabía participar dentro de los cauces institucionales, esa situación poco a poco le ayudaría a conquistar algunos espacios políticos, primeramente a nivel local y luego en el Congreso de la unión. Sobre la marcha Acción Nacional se fue convirtiendo en un importante gestor social, que utilizó su posición dentro en la Cámara de Diputados para impulsar diversas propuestas de ley y proyectos de reformas constitucionales relacionadas con distintos temas. Su defensa de la “persona humana” le dio las bases para proponer que los individuos sólo requerían del “apoyo solidario” para poder realizar su “destino espiritual y material”, por lo que el Estado sólo debía tener un papel subsidiario. En este y en varios sentidos más, el PAN se apegaba a una visión iusnaturalista de las leyes sustentada en la defensa de un orden natural, una concepción que refrendaba el orden natural a partir del cual debían organizarse las relaciones sociales. En el plano económico, los panistas criticaron el papel que había tenido el Estado en la transformación de las relaciones de propiedad, sobre todo cuando incluso éste se constituyó en un importante propietario. Para ellos era importante dejar que se desplegara la fortaleza de la iniciativa privada como motor del desarrollo. Además, al igual que otros grupos de derecha, Acción Nacional se manifestó en contra de la visión que sobre la educación tenía el gobierno cardenista. Este partido consideraba que el Estado estaba imponiendo la concepción de un grupo y de un partido, por lo que había que defender el derecho de la mayoría (católica), en particular el derecho de los padres de familia a decidir sobre el tipo de educación que debían recibir sus hijos. A los pocos años de haberse fundado, el PAN había logrado defender la vía institucional como esencia de su estrategia política y había integrado una élite crítica, pero consciente de la necesidad de buscar el diálogo, más que la confrontación con el gobierno. Era un partido que participaba en la arena político-electoral sobre la base de las reglas vigentes, pero que también participaba de su transformación y había terminado por integrarse, desde la oposición, en la formación del Estado.


FundaciĂłn del PAN en la ciudad de MĂŠxico el 16 de septiembre de 1939.


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Insistir, bregar, perseverar, luchar, no llegar. Por varias generaciones, esa insistencia cívica fue la identidad del PAN. Ejercía la política como oposición permanente al poder, no como conquista del poder. Gómez Morín lo llegó a admitir con toda claridad: “no hemos tenido mucha ansiedad de llegar a los puestos de gobierno. Reconocemos inclusive que si mañana, por uno de esos trastornos políticos a fondo, Acción Nacional tuviera que hacerse cargo del gobierno, tendría que hacer un esfuerzo intenso para formar un equipo ... Tal vez (convocaría) a un gobierno de unidad nacional”. Mientras llegaba ese remoto momento, su misión política se cumplía con sólo “señalar errores, indicar nuevos caminos, limpiar la administración, mejorar las instituciones, formar ciudadanos capaces de ocupar con rectitud y eficacia los puestos públicos”.25 Los Consejos y Comités Regionales surgen en cadena, después de 1939. En Guadalajara ya venían trabajando, con anterioridad a la Asamblea Fundacional, bajo la presidencia del Lic. Efraín González Luna. Al finalizar enero del 40 ya estaban funcionando los de Chihuahua, Coahuila, Durango, Guerrero, Michoacán, Hidalgo, Nuevo León (con la presidencia del Dr. José G. Martínez), Oaxaca, Puebla, Querétaro, Chiapas, Guanajuato, San Luis Potosí, Tamaulipas, Veracruz y Yucatán.26

25 Boletín de Acción Nacional, Suplemento, México, 1º. de mayo de 1940, p.25. 26 Ibid., pp. 39-40.


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El Dr. José G. Martínez y Bernardo Elosúa (micrófono), según Luis Calderón Vega eran las columnas del PAN regiomontano.

En Tampico, los días 7 y 8 de enero, se llevó a cabo la Primera Convención Inter-Regional, que tuvo resonancias nacionales. “Fue de las primeras tribunas para la expresión del pensamiento del Partido, y el aliento de libertad –en reto a la presión dictatorial–, la espontaneidad y la claridad apasionada con que se hicieron las cosas…”27 El equipo de propagandistas continuó su marcha. De Tampico, a Ciudad Victoria, de aquí a Linares, donde se pensó hacer una plática para un pequeño grupo, “pero el entusiasmo popular llevó la comitiva al teatro de la localidad”. De Linares, a Monterrey donde hubo que instalar magnavoces fuera del teatro, para satisfacer el ansia por la buena nueva de los grupos que no cupieron en el recinto; y, allí también, la asamblea de la mujer regiomontana en la Quinta Calderón.28 Los días 20 y 21 de abril de 1940, en la ciudad de México, se realizó la Segunda Convención Nacional, en donde se aprobó el programa mínimo de acción política 27 Ibid, p. 40. 28 Ibid., p. 45.


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que contenía el señalamiento de objetivos concretos para una etapa de la acción, ver con claridad algunos de los más debatidos asuntos de la vida mexicana, e indicar soluciones constructivas, firmes y ciertas. No es un índice de medidas gubernamentales, ni el enunciado de todas las aspiraciones del Partido, es solamente una parte del pensamiento que debía mover la renovación nacional, una indicación de algunos problemas prácticos inmediatos, contiene sólo aquellas exigencias absolutamente necesarias para que la vida civilizada en el país fuera posible; sólo atiende aquellas reivindicaciones y medidas que más urgentemente reclama la Nación, siendo la cuestión municipal una de sus principales plataformas: 1.-El principio de la autonomía municipal es básico para la vida de la Nación; pero sólo puede ser eficaz cuando se asegure la participación real y adecuada de todos los miembros de la ciudad en su gobierno, para hacer que esa autonomía se exprese en el cumplimiento verdadero de los fines municipales, y se complete y depure con la responsabilidad. 2.-Debe suprimirse, para los municipios, toda función de intermediación en la política general electoral. 3.-Deben establecerse los procedimientos de iniciativa, referéndum y revocación en todas las administraciones municipales de la República. 4.-En la reglamentación de la autonomía municipal precisa establecer la distinción entre el municipio rural y el que comprenda a la ciudad, teniendo en cuenta que la simple acumulación de población implica una modificación esencial de los servicios municipales y del concepto del gobierno municipal. 5.-Particularmente en los municipios rurales o en los que correspondan a ciudades de corta población, la organización ha de basarse en el régimen de concejo abierto. En los municipios que comprendan núcleos crecidos de población, deben formarse concejos auxiliares de barrio o de zona. En todo caso, la organización municipal ha de orientarse esencialmente, a permitir y obtener la más activa, ilustrada y constante participación de los habitantes en la decisión de los asuntos municipales.


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6.-Los miembros de Acción Nacional en cada municipio deben desde luego luchar organizadamente por la moralización del gobierno municipal, por la implantación y administración ordenada de los servicios y mejoras indispensables, y por la restauración de la vida municipal a su ambiente propio de independencia política, de armonía, de cordial vecindad, de generosa y pacífica convivencia. 7.-Deben exigir también, desde luego, que las autoridades municipales informen periódicamente de su gestión, que oportunamente sometan a discusión pública sus proyectos, y que publiquen datos detallados de los ingresos y de los gastos del municipio.29 Para iniciar las campañas municipales, se integró la Comisión Municipal (Ramírez Zetina, Enrique Loaeza, Preciado Hernández y Armando Ramírez, entre otros). Para dar contenido doctrinario, técnico y político a las campañas y programas, se elaboró una rica literatura. “Programa Mínimo Municipal”, que formuló un equipo y “El Pequeño Municipio Mexicano” de Daniel Kuri Breña, fueron folletos básicos y, claro está, las dos magistrales conferencias de Efraín González Luna en la anterior Convención de Guadalajara.30 Para apoyar las campañas de los primeros municipios que se lanzaban a la acción, se reunió en Tampico una Asamblea interregional, los días 16 y 17 de noviembre.31 Por su parte, el Comité Regional tenía su dirección en Zaragoza norte número 806 y su teléfono era el 67-38. Para 1946 se consigna otra dirección: Lerdo de Tejada norte número 650. Se destaca que desde su fundación, el Comité de Monterrey había mantenido sin interrupción sus trabajos de organización y difusión. Que las declaraciones el presidente del Comité Directivo Nacional habían sido ampliamente divulgadas.32

29 Boletín de Acción Nacional, Suplemento, 1º. de mayo de 1940, p.2. 30 González Luna, Efraín. Humanismo Político, Ed. Jus, México, 1955, p.204. 31 Boletín de Acción Nacional, Suplemento, 1º. de mayo de 1940, p.62. 32 Boletín de Acción Nacional, “Acción Nacional en los Estados”, México, 1º. de octubre de 1940, p. 5.


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Con motivo de cumplirse el primer aniversario del Partido, el Comité Regional organizó una sencilla ceremonia, cuya nota se tomó de un diario local: “El 15 de septiembre a las once, en la doble ceremonia que en homenaje de su Primer Aniversario y a los Héroes de la Independencia, organizaron los directores de Acción Nacional para conmemorar el CXXX aniversario del Grito de Dolores. El acto fue presidido por el doctor José G. Martínez, Presidente del referido grupo y durante el transcurso de la ceremonia hablaron los señores Alfonso González Lozano, Hilario Castillo, César Héctor Morales y el doctor Martínez, quienes hicieron memoria de la trascendencia que tiene para México la celebración de nuestro aniversario patriótico y el doctor Martínez rindió cuentas de su gestión en el primer año de su ejercicio. Terminó la reunión con el Himno de Acción Nacional, que fue cantado por todos los presentes.”33 El primer candidato panista a la alcaldía de Monterrey El 11 de octubre fue postulado a alcalde de Monterrey el Lic. Victoriano Garza Fernández.34

Convención del PAN en la que se designa al Lic. Garza Fernández como candidato a la alcaldía de Monterrey (segundo de derecha a izquierda)

33 Ibid., p. 40. 34 Calderón Vega, Op. Cit.,p. 63.


El PAN nuevoleonĂŠs presente en las elecciones municipales de 1940.


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El 13 de octubre se publicó el programa de gobierno municipal de Acción Nacional, un texto amplio de nueve puntos, en donde además de establecer su compromiso por defender los derechos ciudadanos, de reconocer que el municipio era la base del desarrollo nacional y que no buscaba cobrar factura al partido en el poder, sino que, pretendía el respaldo de los ciudadanos para construir un municipio autónomo, capaz de resolver el grave asunto de los servicios públicos, emprender obras que embellecieran a la ciudad y, sobre todo, orientar el gasto público para el equipamiento urbano y los servicios de salud, entre otras asignaturas. Programa de gobierno municipal 1.-Acción Nacional es un partido político de actuación permanente, con una organización jerárquica y un cuerpo de principios que condena la agitación demagógica que trata de sustituir por la participación verdadera del Pueblo en las funciones electorales, ejerciendo seria y reposadamente sus derechos ciudadanos. 2.-Acción Nacional comenzó a organizarse en los momentos en que el país se agitaba convulsivamente preparándose para la contienda electoral por la Presidencia de la República; y no estando aún lo suficientemente organizado, no pudo tomar parte en esa función electoral, con candidato propio, por lo que se limitó a dar su apoyo moral a la candidatura que a su juicio representaba la voluntad libre del pueblo. 3.- Acción Nacional no pretende, pues, en la presente lucha electoral para la renovación de poderes municipales, hacer un movimiento demagógico; sus miembros y todos los ciudadanos del municipio de Monterrey cumplirán con sus deberes cívicos tratando de llevar a los puestos municipales a sus conciudadanos más capacitados para realizar la labor de cultura y administración que corresponde a los Ayuntamientos. 4.-Acción Nacional entiende que la primera condición que deben llenar quienes rijan los destinos de la ciudad, es la de no ser Políticos Profesionales, pues reconoce que el mayor mal que aqueja a los Ayuntamientos de todo el País es


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haber estado formados por individuos que anteponen a todos sus deberes sus compromisos políticos y sus ambiciones personales de lucro. 5.-Acción Nacional ha sostenido siempre la necesidad de recoger la tradición limpia, la tradición honesta: el Municipio Autónomo, una de nuestras más gloriosas tradiciones quiere que veamos los destinos de nuestras ciudades en manos de sus vecinos más honorables, más alejados de la política y más respetados de sus convecinos. 6.-La convicción de que el Municipio es la base de la Nación, de que la intervención de los habitantes en la vida del Municipio es el principio de toda acción ciudadana verdadera, y de que, finalmente, será imposible que tengamos una política general ordenada, limpia y fecunda, mientras la vida Municipal sea, como lo es hoy, trágica muestra de ineficiencia, de corrupción y desdén al interés público, al Bien Común, es parte medular de las afirmaciones del Acción Nacional y fuente principalmente de impulso que movió la creación de nuestro Partido. 7.-Acción Nacional como Partido no es enemigo sistemático de nadie; su misión es vigilar que los funcionarios cumplan sus deberes de una manera justa y honrada, censurando a quien así no lo haga y exigiendo responsabilidades a quienes hayan incurrido en ellas, sin odio de partido ni actitud de enemigo; pugnará por la formación del Ayuntamiento libre y autónomo, en el que los funcionarios desempeñen sus puestos según les dicte su conciencia ciudadana y sin admitir consignas; que coopere entusiasta y decidida cuanto juzgue bueno y útil, y se oponga enérgicamente, dentro de sus atribuciones, a lo que considere inconveniente o malo. 8.-Para que pueda realizar esta aspiración, legal y justa, es indispensable que los candidatos que presentemos sean hombres de trabajo a quienes el ejercicio de sus profesiones u oficios o la administración de sus propios negocios baste para su vida y no dependan de los sueldos de que acostumbran vivir los políticos profesionales. Acción Nacional pugnará, por tanto, porque se modifique la ley actual hasta obtener que los puestos municipales sean Cargos Concejiles, esto es, sin remuneración.


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9.-Concretamente, Acción Nacional, pugnará por: a).-La celosa autonomía Municipal que libre al Ayuntamiento de la indebida influencia de las autoridades políticas y lo mantengan exclusivamente dedicado a la administración y mejoramiento del propio Municipio y juntamente con el Gobierno del Estado en todo lo de sus servicios. b).-Una tributación justa y suficiente; aplicación limpia y ordenada de los recursos municipales a sus propios fines; y una clara, periódica y comprobada rendición de cuentas, que se publique mensualmente en los diarios de mayor circulación. c).-La buena organización de los servicios públicos, adecuándolos a las necesidades de los Municipios y a costos y proporcionados a la capacidad económica de la comunidad. d).-Conservar, mejorar, embellecer nuestra ciudad, limpiando física y moralmente el ambiente de nuestra vida colectiva, arrojando para siempre de la vida Municipal a las camarillas de políticos profesionales. e).-La reforma del sistema legal que rige la vida de los Municipios, hasta lograr que: tanto la Constitución del Estado como la Federal sean reformadas para hacer posible la existencia de Estatutos Municipales que mantengan al Gobierno de los Municipios en manos de sus habitantes; garantice plenamente la autonomía Municipal en el sentido positivo de exclusiva vinculación a los intereses de la comunidad y no al puramente negativo que hace de los Municipios satrapías locales, dispendiosas e irresponsables; establezca la fácil eliminación de los malos funcionarios, el Concejo abierto y los demás medios de control y vigilancia que son indispensables en los procedimientos de integración y de responsabilidad en las administraciones de carácter municipal. f).-La creación de un Departamento de Fomento y Obras Públicas que responda a una ciudad de la importancia de Monterrey y atienda resueltamente los problemas de más urgente resolución:


Programa de gobierno municipal para Monterrey propuesto por Acciรณn Nacional en 1940.


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1º. Evitar la repetición de inundaciones en nuestra ciudad como consecuencia de las crecientes del Río Santa Catarina. 2º.Construcción del puente que debe ligar la populosa Colonia Independencia, zona sur de nuestra ciudad, con el resto de la misma. 3º. Estudio y construcción del drenaje pluvial para evitar inundaciones en la zona oriente de la población. 4º. Prestar debida atención al abastecimiento de medios recreativos para todos los habitantes de la ciudad, y especialmente para los niños, construyendo parques públicos en las distintas zonas de la misma, así como mejorando los ya existentes. 5º. Extender los servicios públicos a toda la zona urbanizada antes de proceder a la pavimentación de las calles para la mejor conservación de éstas. g).-La construcción de todas las obras públicas mediante concurso y por contratistas honorables y responsables, evitando así, los despilfarros que únicamente reportan beneficios indebidos a particulares con detrimento del interés colectivo. h).-Supresión de las alcabalas y otros medios de tributación anticonstitucional y onerosos. i).-Gestionar las reformas legales necesarias para una mayor intervención del Municipio en los Servicios de Salubridad Pública. j).-Rehabilitar el crédito municipal cumpliendo puntualmente todos sus compromisos para hacer factible el financiamiento a largo plazo de aquellas obras que por su naturaleza e importancia así lo requieran. k).-Todo aquello que contribuya directa o indirectamente al Bien Común. Acción Nacional estima que esta campaña de limpieza de la vida pública del Municipio no es obra solamente de un partido. Corresponde por igual a todos los habitantes de mismo, hombres, mujeres, ciudadanos y no ciudadanos, por lo que INVITAMOS AL PUEBLO DE MONTERREY a cooperar con nosotros en esta


Victoriano Garza fue electo candidato del PAN para la presidencia municipal de Monterrey en 1940


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lucha sostenida en los próximos comicios municipales nuestra planilla encabezada por el C. LIC. VICTORIANO GARZA FERNÁNDEZ. Por una Patria Libre, Ordenada y Generosa.

Comité Regional de Nuevo León Presidente, Dr. José G. Martínez.- Srio. de Relaciones, Lic. Arturo Guerra García.- Tesorero, Sr. José G. García.- Srio. de Acción Municipal, Cirujano Dentista Manuel Campuzano.-Srio. de Organización, Dr. Juventino Villarreal Muñoz.-Srio. de Propaganda, Ing. Bernardo Elosúa.- Srio. de Estudios, Dr. Leonardo J. González Lozano.35

35 El Porvenir, 13 de octubre de 1940, p. 12.


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Oficio en el que se da aviso sobre un mitin que celebraría el candidato panista en la colonia Independencia, firman José G. Martínez y Manuel Campuzano

PRM


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El 30 de agosto la dirigencia estatal del Partido de la Revolución Mexicana informó que había quedado constituido el Comité Central Directivo que se encargaría de desarrollar la campaña en favor del Prof. Eliseo B. Sánchez, para que ocupará la presidencia municipal de Monterrey, durante el bienio de 1941 a 1942. Firmaron: Roberto A. Cortés, Oficial Mayor y Dip. Félix Torres, Presidente.36 Cargo

Nombres

Presidente

Dip. Félix Torres

Vicepresidente

C. Luis Saldaña

Secretario General

Prof. Antonio Moreno

Tesorero

C. Francisco Rodríguez

Oficial Mayor

C. Roberto A. Cortés

Secretarios de Acción Obrera

Lic. Fidencio de la Fuente Blas R. López Antonio Rodríguez T. Adolfo Flores Jesús N. Santos Felipe Beltrán Prof. Atenedoro Colunga

Secretarios Sector Popular

Carlos López Solís Patrocinio Martínez Gregorio Santos Dr. Agustín Garza González Ing. Jesús M. Chapa Elías Rodríguez

Del Sector Militar

Tte. Coronel Juan B. Lara

Comisión de Organización y Propaganda

Pedro Sáenz Quiroga Ricardo Treviño

36 AHMM. Ibid., 30 de agosto de 1940.


Eliseo B. SĂĄnchez, candidato del PRM a la alcaldĂ­a regiomontana en 1940.


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Adalberto Arturo Madero Quiroga Adolfo G. Santos Coy José R. Santos Comisión de Prensa y Publicidad

Prof. Abelardo González José Vildózola Nicolás Saldaña Delfino García Sáenz

Secretaría de Acción Juvenil

José Martínez Raúl Caballero Jesús Piedra Arnulfo de la Garza

El 13 de septiembre, el Comité Directivo del PRM notificó que ese día a las 20 horas, realizaría un mitin en la avenida Francisco I. Madero, frente a la “Unión de Mecánicos”, en honor y respaldo al Prof. Eliseo B. Sánchez, precandidato a la presidencia municipal de Monterrey. Firmaron Roberto A. Cortés, Oficial Mayor del Comité Directivo.37

Perfil de Eliseo B. Sánchez Nacido en General Bravo, Nuevo León, el 14 de junio de 1903; hijo de Juan Sánchez Flores y de Celestina Medina de la Rosa. Recibió su instrucción primaria en la escuela de su pueblo natal, bajo la dirección del maestro Genaro Leal Garza. En 1918, ingresó a la Normal del Estado y se tituló en 1923. Realizó sus prácticas en las escuelas Lázaro Garza Ayala, Guillermo Prieto y Modelo. Cuando se titula es asignado a Hidalgo, Nuevo León, con el cargo de director, el mismo que le llevó a Marín, Bravo, Lampazos y China, donde laboró hasta 1931. Siendo gobernador de Nuevo León, el Lic. Aarón Sáenz y director de Educación 37 AHMM. Ibid. , 12 de septiembre de 1940.


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Pública el Prof. Andrés Osuna, fue nombrado inspector escolar, puesto que ocupó hasta 1938. Al asumir la gubernatura el general Bonifacio Salinas Leal, fue designado director general de Educación Pública, puesto que desempeño de 1939 a 1940. En este cargo se distinguió por el aumento de escuelas y una eficiente labor educativa. Construyó las escuelas Genaro Leal Garza y Arcadio Espinosa, entre otras. La buena acogida que en todos los sectores se le tributó al profesor Sánchez, le dio la oportunidad para desarrollar una inteligente labor social, pues con satisfacción obtuvo la creación del primer Sindicato de Obreros y Campesinos que se instituyó en el Estado de acuerdo con la nueva Ley de Trabajo.    Fue catedrático de la Escuela Industrial “Álvaro Obregón” y de otras instituciones. Alcalde de la ciudad de Monterrey para el periodo 1941-1942, diputado local a la LIV Legislatura en 1955-1958 y Oficial Cuarto del Registro Civil. Participó en la fundación del SNTE. Recibió la Medalla Altamirano en 1969.38 Diccionario Biográfico de Nuevo León. Grafo Print Editores, Monterrey, 1996, p.205. Murió en Monterrey el 5 de noviembre de 1978.

Cuando se le eligió como  Alcalde, Eliseo B. Sánchez era profesor de Instrucción Pública. En el magisterio alcanzó un gran reconocimiento por su labor en la función pública.39 Por otra parte, la educación deportiva fue impulsada en forma tal que se crea-

38 Cavazos Garza, Israel. 39 El Profesor Sánchez durante su período como Alcalde llevó a cabo obras muy notables en diferentes aspectos del ramo de la educación. Fomentó los centros culturales por medio de conferencias, iniciando certámenes con premios para estimular a los participantes y aportando ayuda a todo el establecimiento educativo. En Educación Cívica se esmeró en darle auge a las Asambleas patrióticas donde se exaltó la memoria de nuestros próceres y hombres de ciencia.


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ron 85 equipos asistiendo a estas actividades 6,611 atletas dando un realce a la formación de los ciudadanos en ciernes con el lema ya conocido “mente sana en cuerpo sano”. La construcción, reedificación y acondicionamiento de edificios escolares tuvo un gasto municipal de cerca de un millón de pesos. Entre las escuelas construidas están: “Genaro Leal Garza” en la colonia Treviño; “Emilio Rodríguez” en la colonia Estrella; “Victoria” en la colonia que lleva el mismo nombre; y otras más en las colonias de la ciudad, beneficiándose más de dos mil niños de estos barrios, que tenían que asistir a escuelas muy lejos de sus domicilios. En materia hacendaria el profesor Eliseo  demostró   honradez al haber llevado a cabo  una buena administración del dinero  pagando el  adeudo que se había contraído en pasadas administraciones con la firma “Martin” para  la construcción de escuelas . Además se pagó a la   Compañía de Luz y fuerza Motriz la cantidad de $80,000.00  de un adeudo anterior, formulando un proyecto que fue presentado al Poder Ejecutivo para poner  fin a este problema de los endeudamientos de las administraciones del Municipio de Monterrey. El edil puso gran atención a la limpieza de las calles de la ciudad  así como en el ramo de tránsito municipal. Para ello creó dos comités quedando al frente de estos representantes de los sectores sociales. También se compró una ambulancia para el servicio de la policía. A su vez las obras materiales en las colonias  que el Profesor llevó a cabo fueron entre otras muchas la pavimentación  de las calles, dotándolas  de luz , agua y drenaje   La investigación histórica fue un rubro importante que dejó huella en la ciudad de Monterrey al integrarse un comité especial con personajes de gran sabiduría como fueron: los señores licenciados don Santiago Roel, Héctor González y don José P. Saldaña, fungiendo como secretario don Alberto Galván.  Luego este comité pasó a ser la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística en 1942. LBH, Revista “Monterrey”, No. 20, enero 11 de 1946, p.21.


Mitin de campaĂąa de Eliseo SĂĄnchez en la Fundidora.


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Candidatura independiente de Luis G. Olluqui El 20 de septiembre se notificó que se realizaría un gran mitin volante en forma de “Gallo” por las calles de la capital, en honor del precandidato a la Presidencia Municipal Luis G. Olloqui Jr. Firmaron: Donaciano Padilla Jr., Srio. Gral., y Rutilio Lozano, Presidente. El evento sería la noche del 20 de septiembre. La agrupación funcionaba dentro del Partido de la Revolución Mexicana PRM. Se incluían 15 vocales.40 Comité Directivo Luis G. Olloqui Jr. Cargo

Nombres

Presidente

Rutilio Lozano

Vicepresidente

Pablo Padilla

Secretario General

Donaciano Padilla Jr.

Tesorero

Humberto Torres Riva

Secretario de Actas

Eduardo González Guerra

Secretario de Organización

Julio Palomino

Secretario de Prensa y Propaganda

Domingo Martínez B.

Secretario de Acción Obrera

Pedro Ramírez

Secretario de Acción Agraria

Raúl Estrada

Secretario de Acción Popular

Dr. José Luis Salinas R.

Secretario de Acción Estudiantil

Felipe Lozano Jr.

Secretario de Acción Juvenil

René S. Saldaña

Secretario de Estadística

Silvestre G. Sánchez

40AHMM. Ibid., 20 de septiembre de 1940.


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Se notifica la celebración de un mitin a favor de Luis G. Olloqui Jr.

El 30 de octubre la Secretaría General de Gobierno informaba que había quedado legalmente registrada la planilla de funcionarios municipales que encabezaba el Lic. Victoriano Garza Fernández, por parte del Partido Acción Nacional. También quedó registrada la del Partido Liberal “Fortunato Zuazua”, teniendo al C. Félix Villarreal, como candidato a la Presidencia Municipal de Monterrey. Finalmente, la independiente encabezada por el Sr. Luis G. Olloqui Jr.41

41 El Porvenir, 30 de octubre de 1940, p. 5.


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Campaña PAN El 11 de octubre de 1940 fue postulado para alcalde de Monterrey el Lic. Victoriano Garza Fernández. Su planilla quedó integrada de la siguiente manera: Planilla del PAN Cargo

Nombre

Alcalde Primero

Lic. Victoriano Garza Fernández

Alcalde Primero Suplente

Dr. Juventino Villarreal Muñoz

Regidores

Dr. José T. Torres Santos Torres José P. Cavazos Juan Guerra Jr. Joaquín González Quiroz Gregorio C. Garza Florentino Treviño Ing. Pedro Martínez Torres José Navarro Jesús N. Elizondo

Síndico Primero

Ing. José Maiz Mier

Síndico Segundo

Fernando González Lafón

El desarrollo crucial de la primera campaña se efectuó en el mes de noviembre de 1940. En el archivo municipal de Monterrey se tienen consignados cuatro mítines: Uno que se realizaría el día 14 a las 9 de la noche, en la plaza Díaz Mirón de la colonia Independencia. El 17 a las 11 de la mañana en la calle de Villagrán cruz con 10ª. avenida. Al otro día, uno más, a las 8:30 pm. en el Teatro Anáhuac (Rex) –que fue el de mayor realce político, destacando la presencia de Manuel Gómez Morin– y, finalmente, el día 27 a las ocho de la noche, en las calles Cuautla cruz con Colegio Civil, en la colonia Larralde.1 1 Archivo Histórico del Municipio de Monterrey AHM, Caja de Elecciones, 1938-1946.


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Campaña realizada en el Teatro Rex, con la presencia de Manuel Gómez Morin

Para el candidato panista, el acudir a votar el 1 de diciembre de 1940 era un deber patriótico. En un discurso pronunciado el 23 de noviembre señaló al respecto: El deber patriótico No puede dejar de hacerse política. Lo que debemos definir en México es qué política debe hacerse y por quienes. El estribillo imbécil “Yo soy un hombre honrado; yo no me mancho con las labores políticas”, debe ser proscrito con asco y con remordimiento. Este estribillo, moneda falsa que todos, en mayor o menor medida, los mexicanos de hoy como los de hace un año, los de hace cien como los de hace más de cien, desde nuestra Independencia, hemos acuñado y puesto en circulación; este miserable estribillo, esta cosa fraudulenta, es una de tantas cortinas de humo tras las que se esconden el egoísmo y la cobardía. Lo sucio, lo innoble, lo absurdo, es precisamente considerar que no las manos limpias, sino las manos sucias, son las que tienen a su cargo la función política. ¿Se da usted cuenta que debe decidirse?


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¿Le produce asco la política? Lo innoble, haga usted que sea limpio. Vote por la planilla de funcionarios municipales que sostiene el partido político Acción Nacional para el municipio de Monterrey.2 En su campaña remarcó la necesidad de que los ciudadanos acudieran a las urnas para acabar con el monopolio del PRM, destacando que las personas que integraban su planilla eran hombres honrados, dedicados al trabajo y preocupados por logar el bienestar de la ciudad. “Conciudadanos de Monterrey: Hay un deber del que nunca se habla. Hay un deber que muchos hombres quisieran eludir con su indiferencia o con su influencia o con su dinero. Hay un deber que los buenos ciudadanos cumplen sin cobardía, sin acomodos, sin jactancias, firmemente, serenamente, con optimismo, con alegría, con desinterés, y es el deber político de servir, que cumplas tú, ciudadano de Monterrey, hoy primero de diciembre de 1940. Acción Nacional no te invita, no te ruega, no te suplica. Partido de hombres libres, cumple con su deber de presentarse en la lucha municipal, con todos los hombres libres, y viene a exigir su Derecho. Porque los derechos no nacen de un Gobierno que los desconozca o reconozca caprichosamente. Nacen con el hombre por su misma dignidad y muchos de ellos subsisten y se realizan aún después de la muerte. Estos derechos, las leyes no hacen más que reconocer y los gobiernos tienen el deber de respetar. 2 El Porvenir, 24 de noviembre de 1940, p. 5.


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Porque lejos de ser la Autoridad la enemiga de la libertad ciudadana, es su salvaguarda y su defensora, cuando cumple su deber. ¡Cumple tu deber! ¡Exige tu Derecho! ¡Sirve a Monterrey! Con la planilla de Acción Nacional, planilla de hombres honrados que quieren un Monterrey grande. Planilla donde hay obreros, donde hay trabajadores, donde hay hombres de estudio, porque Monterrey no es el patrimonio de una clase, cualesquiera que ésta sea, Monterrey es la Casa Común, la Patria donde se matizan y caben todas las actitudes limpias, nobles y dignas, exigidas por el deber político que es servicio y renunciación.3

En una publicación pagada, en los últimos días de campaña, el Lic. Garza Fernández destacó que “Acción Nacional pugnará por una tributación justa y suficiente y una aplicación limpia y ordenada de los recursos municipales a sus propios fines, y porque las cuentas de la administración, debidamente comprobadas, se publiquen mensualmente en los diarios de mayor circulación. Monterrey será grande, será limpio y respetado si triunfa Acción Nacional en las elecciones municipales; y Acción Nacional triunfará si usted vota por él el próximo 1º. de diciembre.” Además, se publicó de manera resumida, su programa de gobierno municipal:

3 Ibidem.


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Programa de Administración Municipal PAN 1º.-Autonomía municipal. 2º.-Administración técnica, no política. 3º.-Tributación justa y comprobación pública de las cuentas. 4º.-Buena organización de los servicios públicos. 5º.-Conservación de los servicios públicos. 6º.-Reformas legales para hacer efectiva la responsabilidad de los administradores municipales. 7º.-Creación de un departamento de Obras Públicas capaz de resolver los siguientes problemas: A.-El peligro del Río Santa Catarina. B.-Construcción del puente a la Col. Independencia. C.-Drenaje pluvial para la zona oriente. D.-Construcción de parques infantiles y nuevas plazas. E.-Extensión de servicios públicos. F.-Plano regulador de la Ciudad. 8º.-Supresión de las alcabalas. 9º.-Mayor intervención en la Salubridad Pública. 10º.-Rehabilitación del crédito municipal. 11º.-Gestionar la cooperación necesaria para hacer una realidad que el obrero regiomontano tenga una habitación digna donde su familia pueda desarrollarse dentro de normas morales y humanas.


LAS ELECCIONES EN MONTERREY (1940-1945)

Acción Nacional Por una patria libre, ordenada y generosa.4 4

El Norte, 30 de noviembre de 1940, p. 3B.

PRM La planilla de encabezó el Prof. Eliseo B. Sánchez se integró por:

Planilla del PRM Cargo

Nombre

Alcalde Primero

Profr. Eliseo B. Sánchez

Alcalde Primero Suplente

Dr. José Luis Lozano

Regidores

Jesús Martínez Moisés Treviño Hildebrando Ayala Miguel Castillo Enrique Cervantes Blas R. López Raúl Leal Pérez Gregorio Santos Juan B. Martínez Senaido Martínez

Síndicos

José Salas Rosendo Flores

Alcalde Judicial Segundo Propietario

Lic. Fidencio de la Fuente

Alcalde Judicial Segundo Suplente

Lic. Gustavo R. García

Alcalde Judicial Tercero Propietario

Lic. Heriberto Chapa

Alcalde Judicial Tercero Suplente

Lic. Pedro J. Mireles Malpica

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El Comité Municipal del PRM informó el 2 de noviembre que había citado a los dirigentes de los sindicatos obreros que formaban parte del sector obrero de dicho partido político, a una reunión que tenía por objeto coordinar los trabajos de propaganda que se venían realizando en pro de la candidatura del Prof. Eliseo B. Sánchez para la Presidencia Municipal de Monterrey. La reunión sería a las 18:30 horas.5 En las oficinas del Comité Regional del PRM informaron que se estaban enviando a todos los comités municipales de dicho partido en el Estado, las planillas de los candidatos que fueron aprobados para que se trabajara en pro de las mismas, en las elecciones de diciembre próximo, para el bienio de 1941-1942. Posteriormente será enviada toda la papelería necesaria para las elecciones.

Eliseo B. Sánchez de gira por los talleres de Fundidora Monterrey.

El Comité Municipal del PRM anunció el 28 de noviembre de 1940, que al día siguiente en la noche, si el tiempo lo permitía, Eliseo B. Sánchez recorrería las calles de la población en un animado “gallo” para cerrar con este acto la campaña 5 El Norte, 2 de noviembre de 1940, p. 3B.


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que se había venido haciendo a favor de su postulación como candidato del PRM a la presidencia municipal de Monterrey. La nota agrega que la elección de los funcionarios municipales tendría lugar el primero de diciembre, estableciendo que todo se encontraba listo para llevar a cabo los trabajos electorales “pues todos los representantes y el resto del personal de casillas, por parte del citado partido ha quedado debidamente designado. Se informó que la elección iniciaría a las 8 de la mañana, hora en que se abrirían las casillas electorales para cerrarlas a las doce y reabrirlas a las dos de la tarde con el fin de dar lugar a que voten los que no hayan logrado hacerlo en la mañana. Definitivamente se cerraran las casillas a las seis de la tarde o antes si la mayoría de los ciudadanos que forman cada uno de los ciento cincuenta sectores electorales, sufragaron antes de esta hora. Con este motivo, tanto el Comité Regional del PRM, como otros partidos filiales al mismo, habían recomendado a sus miembros que después de ejercer la función electoral se concentrarán en las oficinas del Comité Regional. Esta recomendación fueron consecuencia de las instrucciones enviadas por el Presidente del PRM Gral. Heriberto Jara, que comunicó que también se llevasen a cabo mítines o manifestaciones en pro del nuevo Presidente de México, Gral. Don Manuel Ávila Camacho, que para esa hora (las 18) ya habrá tomado posesión de su elevado cargo. En el cierre de su campaña, la dirigencia del PRM convocó a todos sus sectores a una asamblea general, en la que se trataría asuntos relacionados con el día de la elección. Fue citada para las 20 horas en el Gimnasio del Partido, en Pino Suárez y Arteaga. Decía la nota: “Con carácter de extraordinaria tendría verificativo a las 20 horas una gran asamblea política en el local del gimnasio del PRM relacionada con los actos electorales del próximo domingo con motivo de la renovación del H. Ayuntamiento de la ciudad.


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En la junta de que se trata estaría presente el Presidente del Comité Regional del PRM Lic. Santos Cantú Salinas y estaría presidida por el Presidente del Comité Municipal Lic. Teófilo Martínez Pérez, quien encauzará los trabajos de tan importante junta. El Prof. Eliseo B. Sánchez junto con su planilla, también harán acto de presencia, a dos días de la celebración de los comicios locales. Destacados oradores del PRM harán uso de la palabra haciendo hincapié en la necesidad que existe de que todos los integrantes de la referida agrupación cumplan con sus deberes cívicos el próximo domingo, concurriendo a las casillas electorales a depositar su voto hasta que la planilla encabezada por el profesor Eliseo B. Sánchez alcance un rotundo triunfo.” La nota también destaca que para esta fecha ya habían sido designados los representantes y escrutadores para cada casilla electoral, en que esta subdividido el municipio de Monterrey, que son en número de 130, habiéndose nombrado las demás comisiones relacionadas con el acto comicial de que se trate. El 1 de diciembre el PRM anunciaba poner término a los trabajos políticos que venía desarrollando en la ciudad, con motivo de la renovación de poderes municipales, y cuyos trabajos se encauzaron en torno a la planilla encabezada por el profesor Eliseo B. Sánchez. “Consecuentes con nuestra táctica de lucha, así como atendiendo a los deseos del propio candidato, las tareas políticas que llevamos a cabo, se distinguieron por la ponderación y mesura que las circunstancias requerían, colocándonos siempre en el severo plano de la serenidad y el más absoluto respeto para nuestros contendientes. Los numerosos contingentes del PRM, que conjugan sus fuerzas dentro del mismo prestándole el vigor necesario para resistir con éxito las embestidas de sus enemigos, todos se han mantenido a la altura de su deber y es motivo de justo orgullo e íntima satisfacción el poder decir que en la actual lid democrática que agita esta ciudad, hemos presentado un frente tan responsable y compacto, como no lo pudieron ofrecer ninguno de los otros partidos políticos que se le enfrentaron. Esta circunstancia, unida a la relevante personalidad revolucionaria


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de los candidatos que integran la planilla que postulamos, nos induce a esperar confiados en el triunfo final. Las Autoridades tanto municipales como del Estado, han ofrecido plenas garantías a todos los ciudadanos, para que el día de hoy, vayan a depositar su voto en las urnas electorales por lo que, confiados en este ofrecimiento, estamos haciendo este último llamado a todos los miembros de nuestro partido, muy especialmente a los obreros y elementos del sector popular, quienes constituyen la máxima fuerza de nuestro Instituto Político en la ciudad de Monterrey, para que movidos por su caracterizada disciplina sindical y de partido, y alentados por su convicción revolucionaria, concurran sin excusas ni pretexto, a sus respectivas casillas y crucen el distintivo tricolor del PRM.

Por el triunfo de la Revolución Mexicana Por el triunfo del C. Prof. Eliseo B. Sánchez El Comité Municipal del PRM.6

6 El Porvenir, 1º. de diciembre de 1940, p. 4.


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Poscampaña Según la prensa local, las elecciones del 1º. de diciembre habían pasado inadvertidas, pues las casillas se vieron desoladas y con poca actividad. Hubo sus casos “chuscos” y también apoderamiento de ánforas, riñas y hasta se pidió la intervención de la tropa federal, aunque en realidad nada pasó. En un ambiente de completa y absoluta quietud se verificaron ese día, de acuerdo con lo preparado de antemano, las elecciones para la renovación de autoridades municipales, al igual que se hicieron en todo el resto del Estado. Subrayan que más bien de desapercibidas podrían calificarse dichas elecciones, pues la ciudad no interrumpió en lo absoluto su cotidiano ajetreo, aumentando durante el día, por el hecho de ser domingo, viéndose todos los salones de espectáculos, paseos y demás sumamente concurridas, sin que nada menguara, en cuanto a público se refiere, el hecho de estarse efectuando las elecciones. Sólo los acostumbrados camiones y automóviles abanderados con los distintivos de los partidos políticos a donde correspondían, pusieron la nota de entusiasmo en las primeras horas de la mañana, cuando atestados de correligionarios, se dedicaban a vitorear a sus candidatos respectivos.1

El principio de la elección Para las nueve de la mañana se recibieron informes telefónicos en las oficinas del Comité Municipal del Partido de la Revolución Mexicana dando cuenta de que las ciento cincuenta casillas, instaladas en el Municipio, se encontraban funcionando. Por el dato anterior, puede decirse que a la hora fijada por la ley, las 8 de la mañana, empezaron a funcionar todas las casillas. 1 El Porvenir, 2 de diciembre de 1940, p. 5.


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Para las dieciocho horas, momento en el cual se declararon terminadas las labores en las oficinas del Partido, se tenían datos totales de ciento treinta y cuatro casillas, habiéndosenos proporcionado las siguientes cifras:

Prof. Eliseo Sánchez, del PRM: 21, 216 votos. Sr. Félix Villarreal, del Partido Liberal: 687 votos. Lic. Victoriano Garza Fernández, de Acción Nacional: 1,231 votos. Sr. Luis G. Olloqui, candidato independiente: 117 votos.

Guiados por la votación anterior, los dirigentes del PRM dijeron haber obtenido un triunfo definitivo en las elecciones municipales de Monterrey. A las misma hora en que se proporcionaron las cifras anteriores, el Comité Ejecutivo del PRM a nombre propio y del municipal, hizo las siguientes declaraciones: “El Comité Ejecutivo Regional del Partido de la Revolución Mexicana, en unión del Comité Municipal del propio organismo político, se muestran satisfechos con el resultado obtenido en las elecciones municipales, por haberse anotado un nuevo triunfo definitivo sobre sus contrincantes, al sacar avante el candidato oficial, sostenido por esa agrupación. A la vez hacen patente su satisfacción por el absoluto orden y la carencia absoluta de incidentes de ninguna naturaleza que demuestran una vez más la cultura cívica del pueblo de Monterrey.”2

2 Ibidem.


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La votación de los candidatos A las nueve y media de la mañana se presentó el Prof. Eliseo B. Sánchez a la casilla instalada en el Instituto Laurens, con objeto de cumplir su obligación cívica; manifestó haber sufragado a favor de la planilla encabezada por el Sr. Luis G. Olloqui. Por su parte, el candidato anterior, había hecho lo propio media hora antes, en la casilla instalada en la calle de Modesto Arreola y Galeana, aunque se abstuvo de manifestar por cuál candidato había sufragado. La elección desde Acción Nacional Desde temprana hora de la mañana, el Dr. José G. Martínez, Presidente del PAN municipal, se presentó en las oficinas del partido, para recibir los informes sobre el resultado parcial de la elección, informaciones que le serían ministradas por sus representantes que su oportunidad había sido perfectamente preparados para presentarse en el acto eleccionario. Los primeros informes recibidos por los grupos “patrulla” de Acción Nacional, fueron en el sentido de que en la totalidad de las ciento cincuenta casillas de la ciudad se habían presentado a ellas y entregado sus credenciales a los instaladores, viendo que las representaciones de los candidatos Olloqui y Félix Villarreal solamente en algunas casillas se presentaron, pero en pocas fueron admitidos debido a que sus nombramientos no estaban legalizados. A medida que pasaba el tiempo se empezaron a recibir informes de irregularidades, en las oficinas de Acción Nacional, cometidas en algunas de las casillas donde empleados públicos se presentaron llevando a bordo de camiones grupos de “aviadores”, que viciaron la votación al depositar en las ánforas boletas del candidato del PRM, ya cruzadas. En la totalidad de las casillas de Monterrey fueron presentadas protestas por parte de los representantes de Acción Nacional. En algunas fueron recibidas por los instaladores y en las otras se negaron a admitirlas.


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Las protestas se refieren a violaciones a la Ley Electoral y actos cometidos por personas ajenas a las casillas y las secciones electorales. Se valieron de argucias En varias casillas, donde se veía claramente que el número de votantes favorecía al candidato de Acción Nacional, los representantes del PRM, usaron varios métodos para alejarlos de la casilla y poder, a su antojo, vaciar los padrones. Uno de los argumentos esgrimidos por los partidarios del Prof. Sánchez, fue practicado en la persona del Dr. Guillermo Siller, quien encontrándose representando a su Partido en la casilla, fue llamado con urgencia por teléfono, indicándole que se trataba de atender a un enfermo de gravedad; para alejarse el Dr. Siller telefónicamente se comunicó con el Presidente de su partido, habiéndose designado a una persona que se quedara en su lugar, mientras atendía al paciente que solicitaba sus servicios, habiendo los representantes del PRM admitido a la persona designada en su lugar; pero una vez que se había ausentando el Dr. Siller, procedieron a hacerlo desalojar del local de la casilla, en virtud de que su designación no estaba autorizada por las autoridades municipales. Cuando regresó el Dr. Siller, después de haber comprobado que la llamada fue falsa y que el número de la casa que se le indicó por cierta calle no existía, encontró que la casilla ya había cerrado y que la votación se había terminado. Casos chuscos En la casilla instalada en el pórtico del Instituto Laurens correspondió representar al PAN el Sr. Carlos González, hermano de Dr. Leonardo J. González. Durante el desarrollo de la elección en dicha casilla, se presentó una persona desconocida en la barriada diciendo que era el Dr. Leonardo González, que vivía por la calle del Colegio Civil y que quería votar. Habiendo el representante de Acción Nacional manifestado ser hermano de la persona que quería suplantar y que ni siquiera lo conocía, además de ser inexacto que viviera en la casa que mencionaba, el citado suplantador se aferraba en


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querer votar con el nombre del referido profesionista, quien se presentó en los momentos en que el individuo cuyo nombre no se pudo conocer, para poder votar, pretendía presentar el acta de nacimiento, la de bautismo y algunos testimonios de personas que decía lo conocía como el Dr. González, queriendo también llevar el título profesional para corroborar su afirmación. Muchos de los representantes del PAN, para poder conformar las violaciones cometidas, recogieron del mismo lugar donde estuvieron las casillas, los pedazos de boletas de Acción Nacional que fueron rotas por los representantes del PRM, adjuntándolas a las actas de protesta que fueron levantadas. Otros casos que Acción Nacional juzga chuscos, por revelar la poca preparación de las gentes para el ejercicio de sus deberes cívicos lo presentaron los instaladores de diversas casillas, entre las que se encuentran el de la 24, que no se presentó en la casilla hasta la diez horas, argumentando al llegar que no se había presentado por que faltaban los representantes del PRM, y que así tenía instrucciones de hacerlo. Las casillas 59, instalada en el Colegio Civil, la 134 de Julián Villarreal y Pedro Noriega y otras más, a la hora de abrir la votación se encontraban ya vaciados los padrones, por los propios instaladores en combinación con los representantes del PRM. En la casilla No. 2, los representantes del PAN, fueron expulsados del interior por a la fuerza, por haberse negado a permitir que votara un grupo numeroso de aviadores, que iban a bordo de camiones, dirigidos por el líder obrero Alfredo Juárez.3 La tropa acudió al llamado de Acción Nacional Solamente en dos ocasiones fue solicitada la intervención de la fuerza federal por parte de la dirigencia del PAN, habiéndose presentado grupos de soldados al mando de oficiales en las casillas 56 y 22, interviniendo para solucionar los conflictos surgidos por las protestas presentadas por los representantes del Partido de la oposición, evitando que se llegara a actos extremos, aconsejados por la violencia y la pasión. 3 Ibidem.


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En la casilla correspondiente se presentó por la mañana el Lic. Victoriano Garza Fernández, candidato de Acción Nacional, habiendo en ella depositado su voto, que fue emitido a favor del Lic. Carlos de la Garza Evia, como candidato no registrado. Ni ilusos ni desilusionados El Dr. José G. Martínez, Presidente de Acción Nacional, previamente había manifestado a los miembros de dicho organismo político, que en la lucha electoral que se desarrolló durante un mes y que culminó con la elección del día de ayer, no debería de haber ilusos que pretendieran llevar candidato sostenido a la Presidencia Municipal, pero que tampoco había de haber desilusionados, por una derrota que no han obtenido, toda vez que el acto de ayer significa, para el Partido un triunfo, pues han conseguido dar una lección de civismo en Monterrey. Manifestó que el PAN continuaría con sus trabajos con la normalidad acostumbrada, siempre luchando por cumplir con el programa de encauzamiento de la conciencia mexicana. De manos del Dr. Martínez se recibió un boletín en donde el Partido da su postura respecto al desarrollo de los comicios del 1 de diciembre de 1940.

Boletín de prensa de Acción Nacional 1.-Acción Nacional se presentó a las elecciones municipales de Monterrey en fuerza de un deber cívico y cumpliendo su programa de encauzar, despertar y unificar la conciencia nacional. 2.-Cábenos la satisfacción de que jamás se había encauzado una corriente de ideas, de principios y de programas, en torno a la vida municipal como durante los treinta días que Acción Nacional dedico a este incidente. 3.-Una vez más se exhibieron los vicios de un sistema desprestigiado y corrompido: las patrullas volantes, las camionetas locas cargadas de gentes extrañas,


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los asaltos en las casillas, con innecesario alarde de desvergüenza de chusmas inconscientes por el hambre y el alcohol, arrastradas por la mentira de quienes han hecho la ruina y la miseria de la Patria. (No hay punto 4) 5.-Todas estas cosas las esperábamos, las sabíamos, los conocíamos de antemano, viejos procedimientos que nos han producido siempre la indiferencia y el asco, y que empiezan a caerse a pedazos porque están podridos, como el Partido que los engendró y que acaba de desaparecer. 6.-Frente a ellos lentamente, firmemente, se levanta una conciencia clara de los destinos de México, un Partido permanente que obtuvo de este incidente lo que deseaba: exhibir las lacras y la insolvencia moral de quienes no han sabido gobernar ni administrar ni construir, y frente a ellos un pensamiento, una afirmación, una actitud y un anhelo de conseguir la unidad y la grandeza de la República y el fortalecimiento de los lazos de los verdaderos regiomontanos. Para los que cumplieron con su deber, la honra del deber mismo. Para los otros, una vez más la indiferencia, como el mayor desprecio de Monterrey entero. “Por una Patria libre y generosa”.-Acción Nacional.4 Un incidente en la casilla número 1 En la Jefatura de Policía se informó que durante la mañana se había registrado un pequeño incidente en la casilla número 1, que fue instalada frente al Mercado Colón, entre los elementos partidarios del Prof. Sánchez y de Olloqui Jr., y cuando ya estaba por entablarse una riña a puñetazos intervino la policía y todo quedó en paz, siguiendo cada quien sus actividades.

4 Ibidem.


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Sin novedad en los municipios Oficialmente se dijo que tomando en cuenta el estado de ánimo entre los contendientes, ayer en la madrugada se enviaron elementos policiacos a los municipios de Parás, Sabinas Hidalgo y Montemorelos, estimándose que sería difícil que se registraran desórdenes, prueba de ello es que siendo las 17 horas, no se tenía ningún parte con novedades, siendo que se dio orden que al provocarse el menor incidente se avisará telefónicamente.

Órganos electorales La Junta de Escrutadores Previamente a los trabajos que desarrollaría la Junta Calificadora, la dirigencia del PAN presentó el 6 de diciembre un escrito al Congreso del Estado, mediante el cual protestaba por las irregularidades que se habían registrado en los comicios locales del 1º. de diciembre y por consiguiente, solicitaba la nulidad de las elecciones celebradas en la ciudad de Monterrey. (Ver anexo) La junta de escrutadores se efectuó el 8 de diciembre de 1940, a las diez de la mañana, en el local del H. Ayuntamiento, bajo la presidencia del C. Prof. Manuel Flores, Alcalde Primero de la ciudad y del C. Lic. Genaro Salinas Quiroga, Secretario del Ayuntamiento. Después de pasar lista y declararse que estaba presente la mayoría de los escrutadores se procedió a nombrar de entre los mismos en escrutinio secreto, por mayoría absoluta de votos, un Presidente y dos Secretarios, habiendo recaído los nombramientos en los siguientes ciudadanos: Luis Bueno, presidente; Jesús Salas, primer secretario, y José A. Palomo, segundo secretario.5 Posteriormente, el Alcalde entregó a la Mesa Directiva, todos los paquetes electorales cerrados y lacrados que correspondían a la elección celebrada el anterior 1º. de diciembre; acto seguido el Presidente Municipal y el Secretario del Ayun5 Periódico Oficial del Gobierno Constitucional del Estado Libre y Soberano de Nuevo León, 14 de diciembre de 1940, No. 88, tomo LXXVII, p. 2.


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tamiento se retiraron de la sala dejando a la Junta de Escrutadores en libertad de deliberar.6 Una vez que se dio fe de que todos los paquetes electorales estaban perfectamente cerrados y sin huella de haber sido violados, se procedió a la apertura de los paquetes que contenían las boletas y actas de la elección, dándose lectura en alta voz a todas las actas de las Secciones Electorales del Municipio, haciéndose al mismo tiempo el cómputo de los sufragios emitidos en cada una de las casillas de las secciones en que se dividió la ciudad.7 El cómputo final de los votos arrojó el siguiente resultado. Partido

Núm. de votos

% 84

1

Partido de la Revolución Mexicana

21 042

2

Partido Acción Nacional

1 345

5

3

Partido Juventud Revolucionaria de Nuevo León

1 278

4.6

4

Partido Liberal de Nuevo León “Fortunato Zuazua”

766

2.7

5

Gran Partido Revolucionario Ferrocarrilero de Nuevo León

726

2

6

Partido Socialista Fronterizo

631

2

7

Candidato Independiente C. Luis G. Olloqui Jr.

125

.3

Total de sufragios…………………………………………….

25 913

En consecuencia, se declaró triunfante por haber obtenido mayoría de votos para el bienio 1941-1942, la planilla encabezada por el C. Prof. Eliseo B. Sánchez, que sostiene el Partido de la Revolución Mexicana, cuya planilla estaba integrada de la siguiente forma: Cargo

Nombre

Alcalde 1º. Propietario

C. Prof. Eliseo B. Sánchez

Alcalde 1º. Suplente

C. Dr. Luis G. Lozano

Alcalde 2º. Judicial Propietario

C. Lic. Fidencio de la Fuente

Alcalde 2º. Judicial Suplente

Lic. Gustavo García

Alcalde 3º. Judicial Propietario

Lic. Nerteo Ríos

Alcalde 3º. Judicial Suplente

C. Lic. Pedro Mireles M.

6 Ibid., pp. 2-3. 7 Ibid., p.3.


LAS ELECCIONES EN MONTERREY (1940-1945) Primer Síndico

C. José Salas

Segundo Síndico

C. Rosendo Flores

Primer Regidor

C. Jesús Martínez

Segundo Regidor

C. Moisés Treviño

Tercer Regidor

C. Hildebrando Ayala S.

Cuarto Regidor

C. Miguel Castillo

Quinto Regidor

C. Enrique Cervantes

Sexto Regidor

C. Blas R. López

Séptimo Regidor

C. Raúl Leal Pérez

Octavo Regidor

C. Gregorio Santos

Noveno Regidor

C. Juan G. Martínez

Décimo Regidor

C. Zenaido Martínez

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Firmaron el acta los ciudadanos Luis Bueno, Jesús Salas y José A. Palomo, quienes remitieron un duplicado de la misma al C. Presidente Municipal y a la Secretaría General de Gobierno, de conformidad con el Art. 68 de la Ley Electoral vigente.8 El 9 de diciembre, la prensa informaba sobre los trabajos llevados a cabo un día antes por la Junta Computadora Municipal, los que habían iniciado a las 10 de la mañana y de cuyo escrutinio se determinó que el Prof. Eliseo B. Sánchez había resultado triunfador con una votación de 21,677 sufragios. El Presidente Municipal, Prof. Manuel Flores, acompañado del Secretario del Ayuntamiento, Lic. Genaro Salinas Quiroga, después de pasar lista a los escrutadores presentes de los diversos partidos, y comprobando que la mayoría la tenía el PRM, procedió a la designación, entre estos elementos, de los integrantes de la Junta Computadora, elección que recayó en el Sr. Luis Bueno, Presidente y Sr. José A. Palomo, Secretario, a quienes se hizo entrega de todos los paquetes electorales, conteniendo los votos y demás documentación.9 Antes de retirarse el Alcalde dio a conocer un oficio del Congreso del Estado, en el sentido de que en sesión extraordinaria se había estudiado la solicitud de anulación de las elecciones de parte de Acción Nacional, pero que se tomó el acuerdo de declarar improcedente dicha solicitud. 8 Ibid., p.3. 9 El Porvenir, 9 de diciembre de 1940, p. 2.


Eliseo B. Sรกnchez fue electo presidente municipal de Monterrey para el periodo de 1941 a 1942.


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El escrutinio Ya integrada la Junta Computadora, enterados de que estaban presentes escrutadores de los diversos partidos, tales como PRM, Juventudes Revolucionarias de Nuevo León, Partido Socialista Fronterizo, Partido Revolucionario de Ferrocarrileros, Partido Liberal de Nuevo León, Acción Nacional y Partido Pro-Olloqui, se procedió a abrir los paquetes e iniciar el conteo de los votos. Al final, se ofreció una recepción para todos los integrantes del PRM en el Parque España. Anexo 1 Archivo del H. Congreso del Estado de Nuevo León, Acta del 7 de diciembre de 1940, ff. 9-12. Acta de la sesión extraordinaria celebrada por la XLVIII Legislatura Constitucional del Estado de Nuevo León, a los 7 días del mes de diciembre de 1940, siendo las 17 horas. Presidencia del C. Diputado Coronel Federico Villarreal V. Asistencia de los CC. Diputados : Félix Torres, Pedro Hernández, Lic. Gustavo Mireles González y Dr. Demetrio González G. El C. Presidente manifestó que había citado a una sesión extraordinaria, de acuerdo con el Artículo 8 del Reglamento Interior del propio Congreso, y el objeto de ésta, era el de conocer sobre la nulidad de elecciones pedidos por el grupo denominado “Acción Nacional”, por Luis G. Olloqui, Candidato Independiente para Presidente Municipal de la Ciudad de Monterrey y por el C. Francisco A. Tamez, Candidato Independiente por el Municipio de Villa de Santiago N.L. El C. Presidente ordenó al Primer Secretario, diera lectura del acta de la sesión extraordinaria anterior, la que puesta a la consideración de la H. Asamblea fue aprobada por unanimidad, pasando enseguida a dar cuenta de los asuntos motivos de la sesión, principiando por la protesta presentada por el grupo denominado “Acción Nacional”.


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El C. Presidente puso a discusión la forma en que debía de resolverse y haciendo el mismo uso de la palabra, manifestó: Que habiendo sido oídos los conceptos expuesto en el escrito mencionado, encuentran que los quejosos que se presentan con el carácter indicado, cumplieron con el requisito establecido por la fracción I del Artículo 79 de la Ley Constitucional que reglamenta las elecciones de los Supremos Poderes del Estado y Funcionarios Municipales, es decir, que prueban su carácter de representantes del Partido Político “Acción Nacional”, Comité Regional en Nuevo León, con el testimonio respectivo del acta constitutiva de fecha 16 de octubre de próximo pasado, protocolizada ante la fe del Notario Público Sr. Daniel J. Morales y que aparece debidamente inscrita con fecha 19 de octubre de 1940, en la Secretaría General de Gobierno, en el libro de Registros de Partidos Políticos, bajo el número 3, fojas 4 y 5, comprobando también con dicho testimonio público, la personalidad con que comparecen y que desde luego se les reconoce. Ahora bien, tomando en cuenta la competencia que esta H. Legislatura Constitucional tiene para conocer de reclamaciones de nulidad de elecciones, y estudiando las causas de nulidad allegadas por los Representantes del Partido Político “Acción Nacional”, tenemos que si bien es cierto que se alega algunas de las especificadas en el Artículo 80 de la Ley Electoral, los Artículos 84 y 85, especifican a su vez, que para ser tomada en consideración la nulidad propuesta por los comparecientes, debiera de acompañarse, las pruebas en que se funda la Reclamación, y los requisitos a que las propias disposiciones legales se refieren, en consecuencia y pasando las pruebas ofrecidas por los quejosos, es de hacerse notar que todas ellas concurrieron a justificar requisitos formulados tales como la existencia del Partido, la personalidad del Presidente y del Secretario, así como que se presentaron protestas por algunos actos violatorios, que según se asienta en su escrito, se cometieron durante las elecciones pasadas, sin embargo, ninguna prueba adujeron para justificar sus afirmaciones, ya que los actos de protesta que acompañan, no constituyen en si sino solo afirmaciones de parte interesada, y de ninguna manera pruebas concluyentes o imparciales sobre la veracidad de sus afirmaciones, más aún consideramos que de acuerdo con el Artículo 81 de la propia Ley Electoral, la nulidad a que se refiere las causas


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alegadas por los quejosos, no afectan las elecciones, sino solamente los votos que estuvieron viciados y los señores Presidente y Secretario del Partido “Acción Nacional” no hacen especificación clara sobre los votos que solicitan que se declaren nulos. En conclusión, en la reclamación que se ha presentado, tan sólo se expresan las causas en virtud de las cuales solicitan la nulidad de las elecciones, pues no se acompaña ninguna prueba en que se funde y justifique debidamente la existencia real y positiva de las causas alegadas. En seguida pidió y obtuvo la palabra el C. Dr. Demetrio González Salinas, quien manifestó estar en todo de acuerdo con lo afirmado por el Diputado Coronel Federico Villarreal V., y que por lo tanto, considera que con las ilustraciones que el mismo Diputado Villarreal a hecho en el caso en cuestión, se tome un acuerdo en el sentido de no tomarse en consideración la reclamación de nulidad de la elecciones celebradas en la ciudad de Monterrey, el día 1 de diciembre, para la renovación de Funcionarios Municipales, en virtud de que la reclamación en cuestión, no llena los requisitos legales ni se acompañan de las pruebas necesarias para fundamentar su reclamación, los representantes legales del Partido Político “Acción Nacional”, y que por lo tanto, no hay lugar a suspender el escrutinio de la Junta de Escrutadores que conforme a la Ley, debe tener lugar mañana en el Salón de Actos del R. Ayuntamiento de esta Ciudad. En seguida pidió y obtuvo la palabra el C. Diputado Lic. Gustavo Mireles G., quien manifestó que si considera fundada la demanda presentada por el Partido “Acción Nacional” de igual modo que en la sesión anterior opinó respecto a la solicitud hecha por el Partido de la Revolución Mexicana en el caso electoral de Parás, N.L., el primero de diciembre del presente año. Asimismo, cree que la nulidad que invoca “Acción Nacional”, no se refiere a la elección, la que en su criterio es perfectamente válida y habiendo constituido un triunfo para la planilla encabezada por el Profesor Eliseo B. Sánchez y que sostiene el PRM, sino que en su modo de pensar, la demanda de nulidad presentada, se refiere a algunos votos viciados que pueda haber habido en algunas casillas electorales, y que en tal virtud, considera que es de pedirse a la H. Junta de Escrutadores de esta Ciudad, los paquetes electorales, para que este H. Congreso se avoque al conocimiento de la elección.


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En seguida el C. Diputado Villarreal manifestó que cree que el asunto esté ya suficientemente discutido y que en tal virtud, propone se ponga a votación este asunto, ya que no se ha presentado más que dos proposiciones, la del Dr. Demetrio González Salinas, y que en principio es a que el mismo formuló y la del Lic. Mireles González. El C. Presidente puso a la consideración de la H. Asamblea este asunto, habiendo sido aprobado por mayoría la proposición en el sentido de que no es de tomarse en consideración la reclamación de nulidad de elecciones celebradas en la Ciudad de Monterrey, el día 1º. del actual, para la renovación de Funcionarios Municipales y que por lo tanto, es válida la elección hecha el día primero de diciembre el actual, y no se suspende el escrutinio que debe fijarse el día 8 del mismo mes. En seguida se dio lectura a la protesta presentada por los señores Samuel Lingow y Roberto Trujillo, representantes del C. Luis G. Olloqui, Candidato a Presidente Municipal de la Ciudad de Monterrey y puesto a la consideración de la Asamblea, el C. Dip. Dr. Demetrio González Salinas propuso que se tuviera el mismo trámite que el asunto anterior, después de discutido, fue aprobado por unanimidad. Después se procedió a dar lectura de la protesta presentada por el Sr. Francisco A. Tamez sobre nulidad de elecciones en el Municipio de Villa de Santiago N.L., y puesto a la consideración de la Asamblea y ya discutido suficientemente, se aprobó darle igual trámite que las dos protestas anteriores, ordenando el C. Presidente se formulara en la Secretaría del H. Congreso, los acuerdos respectivos. Y no habiendo más asuntos en cartera, ni quien hiciera uso de la palabra, el C. Presidente procedió a levantar la sesión, siendo las 24 horas y formulándose para constancia la presente acta. Damos fe. Diputado Presidente. Coronel Federico Villarreal Diputado Secretario. Dr. Demetrio González Salinas Diputado Secretario Suplente. Félix Torres.


II Constancio Villarreal Salinas (PRM), 1942-1945


Constancio Villarreal Salinas


Contexto regional

E

n 1940 la población de Nuevo León era de 541,147 habitantes y la de Monterrey de 186,000, la cual representaba el 35% del total de la población nuevoleonesa.

La superficie urbana era de 33.7 Kms.2 y su densidad era de ocho mil habitantes por Km2 , siendo la superficie habitable de 125 Mts.2 por persona; había 44,267 viviendas.1 El principal núcleo poblacional fuera del centro de la ciudad, estaba formado por varias colonias y barrios con alta densidad de población. Al norte: Colonias Talleres, Ferrocarrilera, Industrial, Hidalgo, Niño Artillero, Bellavista, Militar, Asarco, Cantú, Primero de Mayo y Cementos. Al oriente: Moderna, Fabriles, Acero, Obrera y Buenos Aires. Al sur y sureste: Nuevo Repueblo, El Caracol, Independencia, la Libertad y Nuevas Colonias. Al poniente se encontraban las colonias residenciales, con arquitectura moderna y calles pavimentadas con todos los servicios: El Mirador, Obispado y Gutiérrez.2 El poder Ejecutivo estaba representado por el Gral. Bonifacio Salinas Leal, quien gobernaba desde el 4 de octubre de 1939, para concluir su mandato el 3 de octubre de 1943.3 El 15 de septiembre de 1941 se había instalado la XLIX Legislatura Constitucional del Estado, integrada por ocho diputados; correspondiéndole a Monterrey la representación de los siguientes distritos: primer distrito cuyo propietario fue José A. González Leal, el segundo a Luis P. Aguilar y el tercero a Simón Sepúlveda.4 Por decreto número 11 del 18 de septiembre de 1937, se estableció la elección, por seis años, de los Magistrados del Tribunal Superior de Justicia, en la forma 1 Montemayor Hernández, Andrés. Historia de Monterrey, Asociación de Editores y Libreros de Monterrey, Monterrey, 1971, p. 369. 2 Ibid., p. 370. 3 Covarrubias, Ricardo. Gobernantes de Nuevo León 1582-1979, 2ª. ed., Gobierno del Estado de Nuevo León, Monterrey,1979, p. 157. 4 Ibid., pp. 157-158.


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siguiente: Magistrado de la 1ª. Sala, Lic. Enrique B. Garza, Magistrado de la 2ª. Sala, Lic. José D. García Izaguirre y Magistrado de la 3ª. Sala, Lic. Jesús C. Treviño.5 El alcalde de la ciudad fue el Prof. Eliseo B. Sánchez, el Lic. Roberto Hinojosa, Srio. del Ayuntamiento y el Sr. Diego Cantú, Tesorero. Regidores: Jesús Martínez, Moisés Treviño, Hildebrando Ayala, Miguel Castillo, Blas R, López, Juan B. Martínez, Enrique Cervantes, Raúl Leal Pérez, Gregorio Santos y Zenaido B. Martínez. Los síndicos: 1º. José Salas y 2º. Rosendo Flores. El Cabildo había asumido el cargo el 1 de enero de 1941 y lo concluyó el 31 de diciembre de 1942.6 a). Consolidación industrial El sucesor de Lázaro Cárdenas, Manuel Ávila Camacho, se esforzó desde el inicio de su administración por reconciliarse con la iniciativa privada ofreciéndoles un clima de seguridad para sus inversiones. Entre otras medidas, modificó la Ley de Nacionalizaciones (diciembre de 1940) y controló el movimiento obrero, reduciendo el número de huelgas y conteniendo los salarios.7 A partir de la década de los cuarenta, la intervención estatal mantiene el objetivo de fomentar la industrialización y el desarrollo agrícola. Desde entonces y hasta 1960 se constituyen empresas públicas fundamentales en la producción de insumos (Fertilizantes Mexicanos, Altos Hornos de México) o de bienes de capital (Constructora Nacional de Carros de Ferrocarril, Siderúrgica Nacional, Diesel Nacional). Al mismo tiempo se generaliza la incorporación de empresas privadas en quiebra. En este primer quinquenio se comienzan a matizar los grandes pasos que dará la ciudad para constituirse en una gran urbe industrial y un centro cultural de vanguardia a nivel nacional e internacional. En esta etapa se consolida el poder económico de algunos grupos industriales, destacando el de la familia Garza Sada, quien 5 Ibid., pp. 155-156. 6 Cavazos Garza, Israel. El Muy Ilustre Ayuntamiento de Monterrey desde 1596, Municipio de Monterrey, Monterrey, 1980, p. 118. 7 Cfr. Martínez Nava, Juan M. Conflicto estado empresarios en los gobiernos de Cárdenas, López Mateos y Echeverria, Ed. Nueva Imagen, México, 1984.


Evento compartido de los poderes estatal y municipal. En primer cuadro el gobernador Gral. Bonifacio Salinas y atrรกs el alcalde de Monterrey Eliseo B. Sรกnchez.


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en alianza con otros grupos parentales aprovecharán al máximo la coyuntura económica y política que enarbola el régimen. Se afianzan en varios rubros económicos que resultaban estratégicos para el nuevo crecimiento económico y desde esa plataforma económica estarán posicionándose políticamente tanto a nivel partidista como en las actividades educativas y culturales. Este grupo que encabezará don Eugenio Garza Sada, mantendrá una relación cercana con los integrantes más emblemáticos del naciente Partido Acción Nacional, como la familia Elosúa, quien será de los principales socios de las nacientes empresas norteñas. Empresas fundadas por o con participación de Eugenio y Roberto Sada (19401945) Empresa

Sector

años

Inversionistas

Monterrey Cía. Seguros Sobre la Vida SA

Servicios

1940

Sada, Rivero, Santos, Llaguno, González, Salinas, Rocha

Banco Capitalizador de MTY SA

Finanzas

1940

Sada, Llaguno, Santos, Rocha, González, Chapa, Elosúa

Almacenes y Silos SA

Agro servicios

1940

Sada, González, Malta, Empaques de Cartón Titán

Crédito Provincial Hipotecario SAdeCV

Finanzas

1941

Santos, Elosúa, González

Ferroesmalte SA

Fabril

1941

Sada, Sada Muguerza, Muguerza

Keramos SA

Fabril

1942

Sada, Muguerza, Sada Muguerza

Termoquímica Industrial SA

Fabril

1942

Lagüera

Mercantil General SA

Inmobiliaria

1942

------

Hojalata y Lámina SA

Siderurgia

1942

Sada, Calderón, Sada Muguerza, Muguerza

Materiales Industriales SA

Minería

1942

Lagüera, Fábricas Orión

Edificio Cerro del Obispado SA

inmobiliaria construcción

1942

Santos, Elosúa, Llaguno

Productos de Alcali

fabril/química

1942

Sada, Muguerza, Brittingham, Elizondo, Hernández

Fabricación de Maquinas SA

Fabril

1943

Sada, González, Elizondo, Hernández

Finanzas


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Planta Generadora de Energía Eléctrica/Grupo Industrial Monterrey SA

planta generadora

1943

Sociedad de 12 empresas, once de ellas del núcleo familiar SadaGarza Sada-Muguerza

Gas Industrial de Monterrey SA

abastecimiento de gas

1944

Sociedad de 16 empresas, 13 de ellas del núcleo familiar SadaGarza SadaMuguerza

Campos Deportivos SA

Servicios

1944

Sada, Muguerza

Cervecería de Nogales, SA

Fabril

1945

Sada Muguerza, Cervecería Cuauhtémoc

Fuente: (Cerruti, 2013, p. 34).

b). El Tecnológico de Monterrey Los sectores inconformes con la educación socialista, principalmente el empresariado, no tardaron en articular una oposición combativa que motivó su apoyo a iniciativas para conformar instituciones educativas ajenas al Estado, como la inauguración de la primera universidad privada en México: la Universidad Autónoma de Guadalajara en 1935. En Nuevo León un grupo de empresarios comenzaron a dialogar sobre la creación de una universidad privada, dirigidos por los banqueros Antonio L. Rodríguez y Juan S. Farías, quienes solicitaron modelos educativos y buscaron a un experto que diera forma al proyecto, entrevistando para tal efecto a Pedro de Alba, José Vasconcelos, Antonio Caso y Manuel Gómez Morin. Éste último, quien era el principal asesor de las empresas de la familia Garza Sada, desarrolló la estructura de una escuela autónoma desde marzo de 1936, proponiendo que su orientación fuera la tecnología y la investigación. Rodríguez se encargó de promover la idea, especialmente entre los empresarios regiomontanos con vocación social que se agruparon en el Club Sembradores de Amistad, el cual nombró como responsables del proyecto al abogado Virgilio Garza Jr. y a los empresarios Bernardo Elosúa y José G. Martínez.8 El proyecto fue presentado a las autoridades del gobierno federal en 1941, quie8 Salinas Márquez, César Alejandro. La primera década del Tecnológico de Monterrey: el respaldo financiero de la iniciativa privada a la educación superior (1943-1953), Centro Eugenio Garza Sada, Monterrey, 2015, p. 17.


El Instituto Tecnolรณgico de Estudios Superiores de Monterrey fue fundado el 6 de septiembre de 1943. La foto obedece al primer edificio ubicado en el centro de la capital nuevoleonesa.


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nes afirmaron un apoyo que nunca se concretizó. El mandatario nacional estaba más preocupado por invertir en las universidades estatales existentes como para crear una nueva, pero evitó negarse a la propuesta de los empresarios mientras intentaba convencerlos de que se sumaran al financiamiento de las instituciones públicas. No obstante, el grupo de Rodríguez no tenía la intención de ser solamente patrocinadores, sino que querían involucrarse directamente en un proyecto educativo de calidad internacional, teniendo voz y voto en su administración, por lo que se desanimó de la postura gubernamental que sólo aplazaba el proyecto. Finalmente los empresarios decidieron actuar por cuenta propia, y Rodríguez decidió plantear la idea al empresario regiomontano Eugenio Garza Sada en diciembre 3 de 1941, consciente de que su respaldo sería decisivo para obtener el respaldo financiero que se necesitaba. Para ese momento, Eugenio figuraba como un líder del ámbito económico y social en México, puesto que junto a su hermano Roberto fundaron y dirigían un grupo de empresas de alcance nacional. (Ver cuadro) Garza Sada encabezó entonces un proyecto propio, diseñado por Gómez Morin, y con rapidez convenció a un grupo de hombres de negocios para que crearan una asociación civil que fundara y financiara la escuela, estableciendo el 14 de julio de 1943 la organización educativa “Enseñanza e Investigación Superior Asociación Civil” (EISAC). En su acta constitutiva la asociación estipuló como su objetivo fundar, administrar y financiar escuelas de todos los niveles educativos, pudiendo cobrar cuotas por sus servicios sin tener finalidad de lucro, pues obligatoriamente todas las ganancias y donativos que recibiera debían ser utilizados en sus actividades de enseñanza, difusión e investigación. Su primer acto oficial fue la fundación del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, el cual inició clases el 6 de septiembre de 1943. Entre los socios patrones y activos fundadores de la EISAC figuraron abogados, comerciantes, industriales, banqueros, empresarios y capitanes de empresa regiomontanos como Agustín Basave, Rodolfo Barragán, José Benítez, Andrés Chapa, Bernardo Elosúa, Juan S. Farías, Rómulo Garza, Eugenio Garza Sada, Virgilio Garza Jr., Roberto Guajardo Suárez, Alejandro Guajardo, Jesús F. Flaquer, José F. Martínez, Ricardo Quirós,


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Antonio L. Rodríguez, Roberto Garza Sada, Joel Rocha, Andrés Sada, Ignacio Santos, Diego G. Sada, Miguel Vera y Jorge Rivera.

Manuel Gómez Morin y Virgilio Garza Jr.

Para abril de 1945, el Tecnológico contaba con seis edificios: Escuela de Ingeniería Industrial, Escuela de Estudios Contables, tres internados y uno dedicado biblioteca, librería, salones de clase y seminarios. Sin embargo, el proyecto del campus incluía aulas, biblioteca, internados, estacionamiento, talleres, laboratorios y otras áreas cuyo costo se estimaba en 25 millones de pesos. Al cumplir su primera década de vida, el Tecnológico de Monterrey demostró no solamente la capacidad de sobrevivir sino de crecer cuantitativa y cualitativamente a un ritmo acelerado. Esto fue posible al apoyo de buena parte del empresariado mexicano, particularmente al de Nuevo León; en esencia la existencia de la escuela se debió al respaldo del grupo cercano a la familia Garza Sada que cubrió el déficit anual y consiguió las aportaciones de otros industriales. Esto era indispensable porque el ITESM no podía sustentarse por sus recursos propios y dependió directamente de los donativos, y aunque sus primeros años fueron complicados, lograron estabilizar sus finanzas en la primera mitad de los años 50. c). La entrevista Camacho-Roosevelt


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Uno de los principales eventos públicos es la visita del Gral. Ávila Camacho el 18 de abril de 1943 y dos días después la llegada del presidente de Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt, a quienes se les tributó un amplio reconocimiento y se cimbró la ciudad en un gran cantidad de celebraciones; los mandatarios llevaron a cabo sendas conferencias con motivo de la situación internacional que generaba el conflicto bélico mundial, y buscar soluciones bilaterales para atender las demandas sociales y económicas de ambos países. Ambos mandatarios son recibidos por el gobernador Bonifacio Salinas Leal y se reúnen en el Palacio de Gobierno, suscribiendo el convenio llamado “El programa Bracero” mediante el cual miles de trabajadores mexicanos podrían irse a reforzar las labores agrícolas de granjeros norteamericanos. Ambas partes se veían beneficiadas, pues los migrantes mexicanos tendrían un salario alto y los granjeros norteamericanos recibirían ayuda económica, o mano de obra barata. De ese encuentro sale el espíritu guerrero de Ávila Camacho que deriva en la participación directa en la 2ª. Guerra Mundial, enviando al Escuadrón 201 que combate en cielos japoneses.

Los braceros en Monterrey a principios de los cuarenta

Entre 1943 y 1947 el programa de trabajo agrícola mexicano fue mantenido bajo normas informales que cambiaban frecuentemente cada que el Gobierno de México trataba de mejorarlo con el fin de salvaguardar al bracero mexicano”.9 9 Galarza 1964, p. 48.


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Recepción brindada al presidente de Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt.

d) El Instituto Mexicano del Seguro Social Aunque la Ley del Seguro Social fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 19 de enero de 1943, no fue sino hasta el 11 de julio de 1945 cuando inicia sus operaciones la Caja Regional de Monterrey, ubicada en la avenida Pino Suárez, entre las calles Gral. Jerónimo Treviño y Carlos Salazar; en agosto arrancan las afiliaciones y comienza a brindar atención en accidentes de trabajo y enfermedades profesionales; para el 1º. de enero de 1946 ya atiende en todas las ramas. La cobertura inicial solo incluía a la capital del Estado.10

10 Cavazos Guzmán, p. 49.


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El 26 de septiembre de 1945 se integra en forma tripartita con representantes del sector patronal, obrero y del Gobierno del Estado, el primer H. Consejo Consultivo Delegacional en Nuevo León, su presidente fue el entonces administrador de la Caja Regional, Lic. Pablo Quiroga Treviño, quien durará en el cargo hasta noviembre de 1948, cuando es sustituido por el señor Alonso Lazcano Elizondo. Muy grande fue el esfuerzo del Lic. Quiroga Treviño para impulsar esta nueva institución, ya que en un principio por la incertidumbre y el clima político fueron factores adeversos que había que superar en el corto plazo. Por un lado, había desconocimiento de los obreros de lo que era la Ley del Seguro Social, y por el otro los grupos de médicos ya establecidos trataron de sacar ventajas de la situación, ya que en esta época existían tres sindicatos de médicos en el Estado, que si bien perseguían los mismos fines, tenían ideas diferentes para lograrlo.11 En 1946, la atención médica se brindaba en instalaciones subrogadas, contándose hasta finales de ese año con 2,369 empresas afiliadas con 74,533 derechohabientes, habiendose otorgado 631,217 consultas, 1,464 cirugías, 1,662 partos, con 24,364 exámenes de laboratorio, y 16,882 estudios radiológicos. Las subrogaciones se efectuaron desde 1945 en el Hospital Mugerza; de 1946 a 1958, a la Maternidad Conchita, Maternidad Guadalupe, Clínica Cuauhtémoc, Clínica Vidriera y Hospital Civil. El 2 de abril de 1947 se decreta una nueva ley, mediante la cual se amplía la cobertura obligatoria a los municipios conurbados de San Nicolás de los Garza, Guadalupe, Santiago, Garza García y Santa Catarina.12 Las primeras unidades propias del IMSS que se construyeron en Monterrey fueron: en Colón y Félix U. Gómez, la que inicialmente era identificada como la “Clínica de los Mineros” y actualmente Unidad de Medicina Familiar No. 3, la llamada “Unidad Independencia” que fue por muchos años despúes Clínica 2, ubicada en las calles 2 de abril y San Luis Potosí de la colonia Independencia, cuyas instalaciones son ocupadas en la actualidad por la Unidad de Investigaciones 11 Ibid.,p. 50 12 Ibid., p. 51.


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Biomédicas de Noreste. Estos fueron los primeros edificios que se construyeron antes de 1950. Se construyeron también, antes de 1950, las clínicas de “La Leona”, sobre la carretera a Saltillo (actual Clínica No. 7), y la de El Cercado, en Santiago, Nuevo León. Estas últimas dos unidades para dar atención a los trabajadores de las fábricas de hilados y tejidos de “La Leona” y “El Porvenir”, respetivamente. En 1950 la población de los seis municipios que tenían el servicio del Seguro Social, era de 392 mil 800 habitantes y la población asegurada de beneficiarios y asegurados eran de 151 mil 237 (35.9%) de la población de estos municipios con un total de 3 mil 564 empresas.12 Durante 1950 los recursos fisicos que el IMSS tenía eran en total: 6 clínicas de las cuales 4 eran directas del Instituto, las ya mencionadas y dos subrogadas, 4 sanatorios subrogados, dos maternidades subrogadas, 7 puestos médicos periféricos, 23 puestos de médico de fábrica y apoyaban con 15 laboratorios clínicos 3 del IMSS 12 subrogados, con 5 labortorios de rayos X, 3 directos y 2 subrogados y con 8 farmacias de las cuales eran 3 directas y 5 subrogadas.

12 Ibid., p.58.


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Precampaña Legislación electoral Durante la XLIX H. Legislatura constitucional (1941-1943), el 9 de julio de 1942, se reforman los artículos 2º., 3º., 63 y 118 de la Ley Electoral. En el primero se establece que la renovación de los funcionarios municipales se verificará cada tres años (y la de Gobernador cada seis). En el siguiente, que las elecciones municipales se realizarían el primer domingo del mes de diciembre del año en que constitucionalmente deban celebrarse. En el posterior, que a las nueve de la mañana del segundo domingo de diciembre del año en que se realice la elección, se reunirían en el Local del Ayuntamiento todos los ciudadanos que hubiesen fungido como escrutadores en las diversas casillas electorales; aclarándose que éstos acreditarían su personalidad “con las credenciales que les hayan expedido los Presidentes Municipales a los instaladores en su caso.”1 En el último, se establecen los nueve distritos electorales en que quedaba dividida la entidad, correspondiéndole a Monterrey del primero al tercero. El primer distrito comprendía de las aceras sur de la calle de 5 de Mayo, en toda su prolongación, hasta los límites de la Ciudad al sur, comprendiendo la jurisdicción de las secciones electorales de la Ladrillera Monterrey, Los Remates, Los Mederos, La Estanzuela, Los Cristales, Mineral de San Pedro y San Pablo y San Gerónimo. El segundo, de la acera sur de la calle de Carlos Salazar hasta la acera norte de la calle de 5 de Mayo con las prolongaciones de las mismas, hasta los límites de la Ciudad al oriente y poniente. El tercero, de la acera norte de la calle de Carlos Salazar en toda su prolongación, hasta los límites de la ciudad al norte, comprendiendo las secciones electorales de Topo Chico, Los Urdiales, Gonzalitos, Colonia Francisco I. Madero “y demás secciones electorales existentes o que se formen en lo futuro dentro del radio señalado.”2 Según la Secretaría General de Gobierno, estos tres distritos electorales registraban 250 mil habitantes, con base en el censo levantado en 1944. Aunque el dato 1 Archivo General de Estado de Nuevo León (AGENL). Periódico Oficial, Núm. 61, Monterrey, 1º. de agosto de 1942, p. 1. 2 Ibid, pp. 1-2.


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corresponde a dos años posteriores a la elección municipal de 1943-1945, nos brinda un aproximado de los ciudadanos que estuvieron involucrados en dichos proceso electoral, que seguramente para 1942 rebasaba las 200 mil personas.3 Los tres distritos electorales comprendían 150 secciones, las cuales se habían actualizado conforme a la “División Territorial de Monterrey” del 15 de septiembre de 1942; éstas se difunden antes de celebrarse los comicios municipales de 1942.4 Finalmente, por decreto número 40, del 20 de julio de 1942, se reformaron los artículos 46, 48, 49, 84, 90, 91 y 123 de la Constitución Política del Estado, a fin de de que el periodo gubernamental fuera de seis años; el de los diputados al Congreso del Estado y el de los Ayuntamientos, de tres. El número de diputados debería ser de nueve en cada legislatura, siempre que la población no llegase a 800,000 habitantes y, al pasar de éstos, se aumentaría a once.5 Por consiguiente, ésta sería el primer Ayuntamiento del siglo XX con un periodo de tres años, dejando atrás la tradición de los dos años, la cual se había establecido en el gobierno local de 1927-1920, cuando el alcalde fue el Sr. Jesús María Salinas Jr.6 Acción Nacional: primero, ganar el Partido, después la Alcaldía Tal parece que ésta fue la perspectiva política de los integrantes de la recién nacida organización. No participarán en la contienda municipal y su accionar se enfocó a la cuestión doctrinaria y a fortalecer la militancia mediante cursos y conferencias, tratando de incorporar a los trabajadores y a las personas humildes. De manera esporádica, hace pública su crítica respecto al accionar de la administración municipal en turno, encabezada por el Prof.Eliseo B. Sánchez (1941-1942). Es hasta finales del mes de septiembre, cuando se define el rumbo del PAN en la contienda electoral municipal, para el ejercicio 1943-1945. El día 30, la 3 AGENL. Secretaría General de Gobierno, Caja 50 (1943-1944), “Distritos electorales”. 4 AGENL. Periódico Oficial, Núm. 92, Monterrey, 18 de noviembre de 1942, pp. 1-5. 5 Covarrubias, Ricardo, citado, p. 157. 6 Cavazos Garza, citado, p. 116.


Para la elecciรณn municipal de 1942, el PAN decidiรณ no participar con candidatos a puestos de elecciรณn popular.


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dirigencia informó al periódico El Porvenir que participaría activamente en la campaña(sic), aunque se había acordado que Acción Nacional: “no sostendrá candidato en ninguno de los municipios; pero que, acorde con su carácter de organismo político permanente con doctrina precisa, desarrollará intensa propaganda de sus tesis sobre materia municipal, encauzará la opinión pública, orientará la actividad ciudadana.”7 Al respecto agregaron que: “Acción Nacional inaugurará una serie de reuniones que se llevarán a cabo cada viernes a las veinte treinta horas, en su local sito la casa No. 806, de la calle de Zaragoza, en las cuales se estudian todos aquellos problemas de carácter municipal que competen a todos los ciudadanos, y se hace ver lo que debe ser el Municipio, la necesidad del Municipio libre y del nombramiento de personas idóneas para los cargos de alcaldes y regidores, etc.”8 Subrayan que dada la importancia de los temas y “la manera sugestiva” en que son presentados, hay cada vez mayor concurrencia. Agregan que además de las charlas, el Partido había formulado para “la profusa y eficaz difusión de sus ideas”, un programa de actividades consistente en mítines, propaganda mural, volantes, publicidad periodística, etc. No se dieron los argumentos que fundamentaran la negativa a participar en estos comicios, solamente se ventila la parte resolutiva del acuerdo tomado por la dirigencia. Ese mismo día, en otra nota, dijeron a la prensa que con el propósito de gestionar la buena marcha del municipio de Monterrey, y con motivo de estaba próxima la renovación de su Ayuntamiento, la Comisión de Estudios Municipales del Comité Regional de Nuevo León informó la realización de asambleas semanarias para divulgar sus estudios e informar a los militantes y simpatizantes sobre los principales problemas de la ciudad, sus deficiencias más notables, así como la formulación de soluciones prácticas para su atención inmediata.9 7 El Porvenir, 1º. de octubre de 1942, p.11. 8 Ibidem. 9 El Porvenir, 1 de octubre de 1942, p. 7.


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La primera reunión se llevaría a cabo en el local del Partido, el viernes 2 de octubre a las 20:30 horas, bajo el siguiente programa: 1. Himno Nacional. 2. Palabras del Lic. Roberto Guajardo Suárez sobre las actividades y fines del Comité de Acción Municipal de Acción Nacional. 3.”Defensa del Municipio”, a cargo del Sr. Pedro Reyes Velázquez. 4. “El problema del rastro”, a cargo del Sr. Ezequiel Quijano. 5. “El Municipio”, a cargo del Lic. Isaac Guzmán Valdivia, delegado del Comité de Torreón, Coah. 6. Himno del Partido.10 Consecuente con su acuerdo de organizar reuniones para analizar y generar propuestas ante la situación que prevalecía en la Ciudad. La noche del 6 de noviembre, tuvo lugar una junta en las oficinas del Comité Regional de Acción Nacional, con motivo de proseguir con sus estudios y conferencias sobre la Acción Municipal; a esta reunión asistió el Lic. Manuel Gómez Morín. Se informó que uno de los miembros dio lectura a un resumen histórico sobre la pavimentación de las calles de Monterrey; que en dicho resumen se hizo acopio de cifras, que dijo “ponen a las claras la incuria de las autoridades municipales; que aún cuando recogen buenos y fuertes impuestos para la pavimentación de las calles, no tan sólo no proceden a la nueva pavimentación de las mismas, sino que ni siquiera se preocupan de cuidar el viejo pavimento.”11 En segundo lugar, tomó la palabra el Ing. Isidro Vizcaya Canales, quien señaló todas las plagas sociales que infestan a Monterrey, uno de los conceptos que vertió fue el de la seguridad, al respecto dijo: “…anteriormente, cuando uno se encontraba con un gendarme, se sentía seguro con su presencia; hoy, tan sólo de verlos nos causa terror…”12 10 Ibidem. 11 El Porvenir, 7 de noviembre de 1942, p. 9. 12 Ibidem.


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En tercer lugar, Pedro Reyes Velázquez, Director del Semanario de Acción Nacional “La Ciudad”, tomó la palabra y dijo que, “nuestro deber ciudadano no sólo estaba en dar a conocer las lacras que invaden la sociedad, sino que debíamos buscar la manera de hacerlas desaparecer.”13 En cuarto y último lugar habló el Lic. Manuel Gómez Morín, Presidente de Acción Nacional, quien después de hacer alusión a los conceptos vertidos por los que le antecedieron en la palabra, abordó de una manera muy sutil la cuestión del servicio militar obligatorio, tema que se estaba difundiéndose en los medios: “…yo no concibo a los enamorados de un momento, a aquéllos que en un momento de pasión entregan su vida por la mujer amada, novia o esposa, por sus hijos; yo concibo al enamorado de todos los días, al padre que todos los días lleva a diario a sus hijos y a su esposa; así mismo, no es patriota el que en un momento de pasión ofrenda su vida en aras de la Patria, el que cotidianamente trabaja para que su país florezca y deje de ser uno de los más retrasados…”14 En los albores de la campaña de 1942, sus dirigentes manifestaron que sus actividades continuarían concentrándose en desarrollar una acción municipal. Para tal efecto, se nombró un comité formado por: Dr. Luis Hinojosa, Lic. Roberto Guajardo, Ing. Isidro Vizcaya, Sr. Carlos Gloria y Sr. Pedro Reyes Velázquez. Estas eran las personas encargadas de “señalar los yerros de la actual administración municipal, señalando, además, las soluciones pertinentes a los mismos.” Se informó que las sesiones regulares del Partido eran los viernes de cada semana, y en cada junta se presentaban dos trabajos; uno de dotrina Municipal y el otro sobre problemas municipales. Destacan que se venía pugnando por el mejoramiento del tránsito, el rastro, la pavimentación, los parques y jardines y especialmente la planificación, sobre la que acababa de disertar en la última sesión el Ing. Bernardo Elosúa.15

13 Ibidem. 14 Ibidem. 15 El Porvenir, 24 de noviembre de 1942, p. 12.


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Ing. Bernardo Elosúa

El día 25 de noviembre se informó que varios “prominentes hombres intelectuales” vendrían a Monterrey para sustentar conferencias relacionadas con la campaña informativa de Acción Municipal, que se realizaban en las oficinas de Carlos Salazar y Zaragoza. Entre las persona que se mencionan: Lic. Isaac Guzmán Valdivia, de la ciudad de Torreón, Coah., autor del libro “El destino de México” y el Dr. Salvador de Lira, de la ciudad de México, quien está al frente del Comité de Acción Nacional”. Se esperan mas conferencistas de diversas partes quienes “habrán de llenar números en las asambleas del Partido”.16

16 El Porvenir, 25 de noviembre de 1942, p. 12.


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Un par de días después se establece que el partido sigue con sus trabajos de servicio social concentrados en sus asambleas, para posteriormente darlos a conocer al público y la militancia a través de “La Ciudad”, órgano semanal del partido, en donde aparecen los asuntos municipales, “no como críticas malsanas hacia la actual administración Municipal, sino como un medio se señalar yerros además, las formas de corregirlos en beneficio de la población.”17 El 1 de diciembre se anuncia una junta que tendría verificativo al siguiente día, a la que asistirían todos los directivos del Partido, “con el propósito de confeccionar el programa que tendrá su desarrollo, el viernes (4 de diciembre) siguiente en la noche.” Agregan que para el evento del día 4, asistirían oradores de altura, “que vienen de fuera” a disertar sobre cuestiones de servicio social en Monterrey.18 Mientras que el partido oficial orquestaba la organización del escrutinio municipal, la militancia de Acción Nacional daba cuenta a los medios sobre los preparativos de sus cenas navideñas, la nacional y la local, y marginalmente hizo alusión a la problemática electoral. Todo indicó que estaban conformes con los resultados de la contienda municipal, o conscientes de que nada se podía hacer frente a la maquinaria del partido gobernante. El 10 de diciembre se informó que varios militantes asistirán a la cena anual que se verificará en la ciudad de México el 25 de diciembre, en el frontón mexicano, donde se calcula concurran más de mil personas. De Monterrey asistirán 20 delegados entre los que se destacan: Ricardo Quiroz, gerente de una importante firma de vidrio en la ciudad, el Dr. Luis Hinojosa, el Ing. Antonio Aguirre, el Ing. Isidro Vizcaya, el Lic. Roberto Guajardo Suárez, Lorenzo M. Morales, José Hinojosa, Jesús Carlos y otros más.19 En esa misma fecha, tendrán otro acto localmente en el Club Deportivo Monterrey, “en donde harán acto de presencia los más destacados dirigentes del Partido en el Estado y todos los componentes del mismo.” 17 El Porvenir, 28 de noviembre de 1942, p. 7. 18 El Porvenir, 1º. de diciembre de 1942, p. 11. 19 El Porvenir, 10 de diciembre de 1942, p. 14.


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Se establece que en estos días se llevará a cabo la última asamblea de los viernes, en la cual los oradores Pedro Reyes Velázquez, Roberto González y el Lic. Isaac Guzmán Valdivia (este último de Torreón, Coah.) se concretarán a desarrollar temas sobre asuntos municipales. “Con esto termina el presente año el Partido, en su afán de señalar a las autoridades municipales de Monterrey, especialmente, cual es la labor a desarrollar para que se traduzca en verdadero beneficio de la población.”20 Días después anuncian la celebración de su cena de navidad, la cual tendría verificativo el 18 de diciembre a las 20 horas en la Quinta Calderón, “clausurándose con dicho acto las actividades de 1942.”21 Los boletos se podían recoger en las oficinas generales de Zaragoza Nte. 806. Firmó el Comité Regional de Nuevo León. La última nota que se da Acción Nacional es el 24 de diciembre, en la que se destacó que a pesar de haber concluido sus actividades, se destaca que en sus oficinas de Zaragoza y Salazar “se han visto concurridísimas.” Se informó que entre los proyectos aprobados para 1943 destaca la ampliación de su órgano informativo “La Ciudad”, semanario que consta de ocho páginas, “pero va a salir doble probablemente.” Finalmente se apunta que los nuevos planes para el siguiente año se discutirán por la directiva en sesión extraordinaria, con la asistencia de toda la membrecía.22 Con el análisis de la situación municipal en cada reunión semanal, y con su esporádica difusión en los medios, se manifestó la presencia de Acción Nacional en los comicios municipales de 1942.

20 Ibidem. 21 El Porvenir, 17 de diciembre de 1942, p. 1. 22 El Porvenir, 24 de diciembre de 1942, p. 13.


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El Partido de la Revolución Mexicana se queda solo en la escena El 11 de septiembre el PRM dio las primera señales de estarse preparando para el proceso electoral municipal. Señala que las elecciones se efectuarían el 6 de diciembre de 1942 y aclara que al no estar integrado el Comité Regional del Estado (hay que recordar que por ese tiempo se estaba reorganizando el Partido, donde además de cambiar de nombre de PNR a PRM, se reestructuraría sus grupos de poder, siendo la desincorporación de las fuerzas militares, una de sus principales modificaciones) le competiría al Comité Central Ejecutivo determinar el número de candidatos a los diferentes puestos de los ayuntamientos que corresponden a cada uno de los sectores, “tomando en consideración para hacerlo los contingentes y su fuerza cívica.”23 Destaca que el Comité Central Ejecutivo procuró, “con toda equidad, armonizar los intereses entre los sectores del Partido en cada uno de los Municipios,” distribuyendo los diferentes puestos de los Ayuntamientos en la forma siguiente: Monterrey Sector Obrero: Alcalde 1º. Propietario, Jueces 2º. y 3º. Menores Letrados propietarios, seis regidores y un síndico. Sector Popular: Alcalde 1º. Suplente, Jueces 2º. y 3º. Menores Letrados suplentes, tres regidores y un síndico. Sector Agrario: Un regidor.24 Se agrega que desde el 31 de agosto se fijó la fecha para llevar a cabo las elecciones internas de cada sector para designar sus candidatos a los diferentes puestos de los ayuntamientos, la cual se extendía hasta el 11 de octubre; y que el día 18 de ese mes, el Comité Municipal celebraría una sesión plenaria, que sería pública, en la que “se conocerá y resolverá sobre las elecciones de cada sector para designar los candidatos que en la proporción fijada y en representación de cada uno de ellos, integrarán la Planilla del Partido.”25 23 El Porvenir, 12 de septiembre de 1942, p. 5. 24 Ibidem. 25 Ibidem.


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Diez días después, la dirigencia del PMR señala los principales puntos de agenda, así como la situación de los preparativos de la contienda electoral. Se establece que el proceso interno para seleccionar los candidatos se encuentraba en pleno auge, desde que el día 12 el Comité Regional publicó la convocatoria. Que a la fecha han recibido avisos de diferentes municipios donde se dan a conocer los nombres de los precandidatos cuyas campañas políticas han sido lanzadas bajos los auspicios del PRM, incluyendo, además, los nombres de otros precandidatos lanzados por otros partidos. La nota destaca que: Entre los precandidatos referidos todavía no se señalan para Monterrey, solamente para unos cuantos municipios.26 Las elecciones internas tendrían verificativo entre el 12 de septiembre en que se lanzó la convocatoria hasta el 11 de octubre, para los sectores obrero y agrario, “teniendo lugar estas misma el 4 de octubre a las 10 horas para los del sector popular.” El 18 de octubre, el Comité Municipal tendría sesión plenaria en donde se daría a conocer el nombre de los precandidatos triunfantes, que serían lanzados como Presidentes Municipales. El día 23 de septiembre, se informa que numerosas comisiones estuvieron por las oficinas del Partido, procedentes de diferentes poblaciones con el fin de informar a dicho Comité Regional sobre las actividades de los subcomités interiores del Partido. Se dan varios nombres de precandidatos, no el de Monterrey.27 Un rasgo importante de estos comicios locales, es el silencio que guardaron los medios impresos sobre casi todo el proceso. En este sentido, llama la atención una editorial publicada el día 24 de septiembre por El Porvenir, en la que cuestiona la forma como el PRM selecciona a sus candidatos, actividad primordial en la que el grueso de la militancia, así como los electores, no eran tomados en cuenta, llevando a cabo un acto de total verticalismo y falta de participación ciudadana. 26 El Porvenir, 22 de septiembre de 1942, p. 4. 27 El Porvenir, 24 de septiembre de 1942, p. 5.


General Bonifacio Salinas, gobernador de Nuevo Leรณn entre 1939 a 1943.


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Al referirse a que en el estado de Veracruz dos fuerza políticas dirimen por sacar adelante a sus aliados políticos como precandidatos del PRM a los diferentes cargos municipales, la editorial señala que en Nuevo León y en especial en Monterrey la situación no dista mucha, en donde la ciudadanía y la militancia tienen nula intervención en los procesos de selección. “Pero Monterrey, como el estado de Veracruz, resulta el Cristo del episodio bíblico. A todos se ha consultado sobre la conveniencia de que sea éste o el otro candidato, menos al verdadero pueblo de la ciudad, al que tiene la función constitucional de elegir, al que debe imponer su voluntad, a quien tiene el derecho de preocuparse porque lo mande quien deba mandarlo, no quien se considere digno de mandarlo porque anduvo aquí o allá, cerca de los jefes de la política, y aspirando siempre a que se le considere el privilegio de ser el elegido de quienes elijen, en vez del elegido de quienes deben elegir. Y Monterrey se pregunta si en sus cincuenta mil ciudadanos con capacidades legales para desempeñar las funciones de su gobierno, no hay nadie que tenga el valimiento de ser el símbolo representativo del sentido histórico y social que tiene Monterrey; el que sepa guardar la elevación que la ciudad ha adquirido en materia de conquistas cívicas; el que sea, en realidad, un representante de la cultura, de su entusiasmo por todo género de superaciones; y el que responde a la visión, y al cariño, y al concepto que todos tenemos de la vida regiomontana, no al extraído de este o el otro grupo sectario de los que menos se han destacado por hacer esta grandeza de la ciudad, y este esquema maravilloso de sus desarrollo futuros como la segunda capital de la República. Los que se disputan el mando municipal, ¿tienen esta conciencia y responde a los imperativos de la regiomontaneidad?”28 El 28 de septiembre se verificó la sesión en la que se integró la planilla que representaría al PRM, encabezada por Constancio Villarreal Salinas, dicha reunión fue apoyada por la Federación de Trabajadores del Nuevo León (CTM). El acta 26 El Porvenir, 22 de septiembre de 1942, p. 4. 27 El Porvenir, 24 de septiembre de 1942, p. 5. 28 El Porvenir, 24 de septiembre de 1942, p. 7.


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estuvo firmada por los representantes del Comité Municipal, Refugio Rodríguez, Presidente, Alfredo Juárez, Secretario y Pablo de Hoyos, Tesorero. Planilla para el Ayuntamiento de Monterrey 1943-1945 Cargo

Nombre

Sector

1

Alcalde 1º. Propietario

Constancio Villarreal

Sind. Ferroc. CTM

2

Alcalde 1º. Suplente

Dr. Jesús Leal Villarreal

Sec. Popular

3

1er. Regidor

Alfredo Juárez

Sind. Const. CTM

4

2º. Regidor

Virgilio Cárdenas

Sind. Elect. CTM

5

3er. Regidor

Francisco Morales

Sind. Cinem. CTM Regidor

6

1er. Síndico

Encarnación H. Espinosa

Sind. Chofs. CTM

7

4to. Regidor

José de la Cruz

Sind. Mueb. FTN

8

5to. Regidor

Bonifacio Salazar

Sind. Minero Secc. 67

9

6to. Regidor

Román Tijerina

Sind. Minero Secc. 64

10

7º. Regidor

Hilario Martínez

Sec. Popular

11

8º. Regidor

Genaro Peña

Sec. Popular

12

9º. Regidor

Alberto Siller

Sec. Popular

13

10º. Regidor

Ramón Moreno

Sec. Agrario

14

Alcalde 2º. Propietario

Lic. J. Pedro Mireles Malpica

s/e

15

Alcalde 2º. Suplente

Lic. Bernardo Vega

s/e

16

Alcalde 3º. Propietario

Lic. Nereo Ríos Cantú

s/e

17

Alcalde 3º. Suplente

Lic. José Martínez Lozano

s/e

s/e. Sin especificar. (Fuente: El Porvenir, 29 de septiembre de 1942, p. 12.)

Finalmente, el Comité Ejecutivo de la Federación de Trabajadores del Norte informó el día 29 que “considerando de vital interés que la armonía que debe existir entre los diversos poderes para el logro de los sinceros deseos de unidad y de esfuerzo por parte de todos los mexicanos, han fijado su simpatía y su absoluto respaldo por la candidatura del C. Constancio Villarreal y de los integrantes de su planilla que encabeza, máxime aún cuando figura en la planilla un militante de esa organización obrera, el Candidato a Regidor José de la Cruz, viejo colaborador de esa Federación.”29 29 El Porvenir, 30 de septiembre de 1942, p. 9.


Constancio Villarreal, candidato del PRM a la presidencia municipal de Monterrey.


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Perfil biográfico de Constancio Villareal Salinas Nació en General Bravo, Nuevo León, el 5 de junio de 1901, siendo el séptimo de los ocho hijos de Abraham Villarreal García y de Martina Salinas Cantú. Realizó sus estudios primarios en su pueblo natal y después ingresó al Colegio Militar, mismo que tuvo que abandonar debido a un accidente en una pierna. En Monterrey se desempeñó como telegrafista durante la Revolución, y como despachador de trenes en las estaciones del Nacional y del Golfo. Trabajó más tarde en la Compañía de Agua y Drenaje. Fue postulado por la Federación de Trabajadores de Nuevo León CTM para contender por la alcaldía de Monterrey para el periodo 1943-1945. Contrajo matrimonio con Bertha Pérez Martínez, originaria de Los Herreras, Nuevo León, con quien procreo cuatro hijos. Murió en Monterrey el 22 de julio de 1985.30 Todo indicaba que con el espaldarazo de esta central obrera, el camino estaba abierto, para mediante una reducida celebración de eventos públicos, simular el proceso de elección que llevaría a la alcaldía de Monterrey al Sr. Constancio Villarreal Salinas. El 4 de octubre se señala que se llevaron a cabo de manera ordenada los plebiscitos del sector popular de Monterrey, habiendo sido aprobada la planilla que encabezaba el Sr. Constancio Villarreal del sector obrero, el precandidato a Alcalde Suplente Dr. Jesús Leal Villarreal, así como los propuestos para alcaldes suplentes segundo y tercero, tres regidores y un síndico. Se menciona que la reunión se realizó en la Escuela Secundaria No. 1, a la que asistieron personas de la burocracia, miembros del sector popular, “compuestos por obreros no sindicalizados”, estudiantes y profesionistas.31 30 Cavazos Garza, Diccionario Biográfico, 1996, p. 547; y Franco Sáenz, Héctor, Cépeda Obregón, Martín. Maestros de Nuevo León, Fondo Editorial Nuevo León, Monterrey, 2012, p. 76. 31 El Porvenir, 5 de octubre de 1952, p. 4.


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Según la crónica: “A las diez y media de la mañana llegó al lugar el Sr. Constancio Villarreal acompañado de un grupo de partidarios, siendo recibido por los congregados en una ovación entusiasta. Alguien pidió que tomara la palabra pero el Precandidato prefirió solamente agradecer con ademanes atentos la salva de aplausos que se le había tributado. El tiempo apremiaba y existiendo el propósito de que la función electoral terminase al mediodía, el Presidente de la Confederación de Ligas, Lic. Roberto Hinojosa y los Delegados del PRM decidieron que se empezara a la votación para lo que se indicó a la comisión encargada de establecer vigilancia no permitir la entrada al local a nadie, a partir de ese momento para conseguir exactitud en el recuento, el que se llevó a cabo formando grupos de 20 asistentes que después de señalar su filiación salían del local. Para las doce y media del día los salones y patios de la Secundaria quedaron vacíos después de haber albergado a la multitud que demostró en forma unánime y a la vez entusiasta su simpatía por la personalidad del Sr. Constancio Villarreal y su respaldo a su candidatura y a los elementos designados por el Sector Popular (…) Permanecieron en el lugar los representantes del PRM y de la Confederación de Ligas del Sector Popular que procedieron a hacer el computó de las actas en que se asentaron los recuentos, arrojando la cantidad de 5,460 votaciones favorables, cantidad igual a la de los votantes.”32 Se agrega que el Sector Obrero plebiscitó en los domicilios sociales de sus centrales respectivas durante los últimos días de la semana anterior, quienes además de respaldar a sus compañeros designados para ciertos puestos dentro de la planilla electoral “han demostrado su marcado partidismo por el Sr. Villarreal que la encabeza.” Finalmente, se señala que el Sector Agrario procedería en esta semana a los plebiscitos que tendrían lugar en los ejidos pertenecientes al Municipio de Monterrey. 32 Ibidem.


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El 15 de octubre, el Lic. Roberto Hinojosa, Secretario General de la Federación de Ligas del Sector Popular, informó que los miembros de la Unión del Sector Popular “Aquiles Serdán”, que operaba en la colonia Progreso, ofrecería la noche del 16 de octubre un “agasajo” al Sr. Constancio Villarreal, candidato a la Presidencia Municipal. Agregó que con ese propósito, una comisión del Sector Popular había visitado al Alcalde de Monterrey para invitarlo a dicho evento, “habiendo ofrecido asistir… en compañía de algunos miembros de sus dependencias.”33 Respecto al sector popular se agrega “que en pláticas sostenidas el día 17 con miembros del Comité Ejecutivo de la Federación de Ligas del Sector Popular, destacaron que debido a la intensa campaña que se había venido realizando para la adhesión de nuevos grupos, la mayoría de los municipios del Estado ya tenía integradas las Uniones Municipales del Sector Popular, “faltando únicamente algunos municipios del sur del Estado, los cuales contarán con la Organización de Uniones a principios del entrante mes.”34 En nota breve publicada el día 18, se informó que la Oficialía de Partes de la Presidencia Municipal había notificado el día 17 que seguía efectuando todos los preparativos para la verificación de las elecciones municipales, y que para la fecha referida ya se había concluido la designación del personal que “atenderá las casillas electorales, así como la publicación de los padrones.”35 La mañana del 18 de octubre se efectuó la sesión plenaria del Comité Municipal del Partido de la Revolución Mexicana, habiéndose aprobado, por unanimidad, declarar candidato oficial del Partido al Sr. Constancio Villarreal para Alcalde y demás planilla que integra el Ayuntamiento de Monterrey. Según la crónica, el patio del local del Partido “fue insuficiente para dar cabida a los numerosos miembros que asistieron a la sesión plenaria, que no tuvo otro 32 Ibidem. 33 El Porvenir, 16 de octubre de 1952, p. 4. 34 El Porvenir, 18 de octubre de 1952, p. 5. 35 El Porvenir, 18 de octubre de 1952, p. 9.


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objeto, que el de hacer la declaratoria oficial de quien será su candidato para Presidente Municipal de Monterrey en las próximas elecciones.”36 El Sr. Marcelino Hinojosa, Presidente del Comité Municipal del PRM, refirió que todavía a las 19 horas de ese día, no se tenían los resultados de las sesiones plenarias efectuadas al mismo tiempo en todos los municipios del Estado.

36 El Porvenir, 19 de octubre de 1942, p. 8.


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Campaña A principios de noviembre, se informó que el presiente nacional del Partido de la Revolución Mexicana, Lic. Antonio Villalobos, se encontraba en Saltillo y andaba por estos lugares con el propósito de conocer el funcionamiento del partido, “así como los fallos que ha estado dando con motivo de los plebiscitos pasados para designar los candidatos para renovar los Ayuntamientos.”1 El 7 de noviembre el PRM informó haber mandado registrar las planillas, solo esperan que la Secretaría de Gobierno envíe las copias para darlas a conocer a la prensa.2 El arranque de la campaña de Constancio Villarreal se celebró la noche del 13 de noviembre en el Deportivo del PRM, organizado por el comité municipal; el principal orador fue el Oficial Mayor del Partido, Marcelino Hinojosa, quien destacó que se estaba trabajando con mucha firmeza en pro de la candidatura de Villarreal.3 El 24 de noviembre el Comité Estatal del PRM manifestó que remitió toda la documentación relativa a la función eleccionaria para la renovación de alcaldes que tendría verificativo el próximo mes de diciembre.4 El día 27, el candidato fue objeto de un agasajo consistente en una comida ofrecida por los contingentes del sector popular, del lado oriente y norte de la ciudad. Al acto asistieron entre otras personas las siguientes: Lic. Roberto Hinojosa, Secretario del sector Popular del Estado, el Presidente del PRM Lic. Santos Cantú Salinas, el Secretario de Organización y Propaganda Sr. Manuel R. Rodríguez, los candidatos a regidores Virgilio Cárdenas y Alberto Siller. También estuvieron presentes vecinos de la colonia Modelo, “los que en platica hicieron del conocimiento del candidato las necesidades urgentes de aquella 1 El Porvenir, 4 de noviembre de 1942, p. 8. 2 El Porvenir 7 de noviembre de 1942, p.13. 3 El Porvenir, 14 de noviembre de 1942, p. 13. 4 El Porvenir, 25 de noviembre de 1942, p. 7. 5 El Porvenir, 28 de noviembre de 1942, p. 9.


Planilla propuesta por el PRM para integrar el cabildo regiomontano en los aĂąos de 1943 a 1945.


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colonia. Todo lo expuesto… fue oído con atención por parte del señor Villarreal, prometiendo que si llega al poder, tomará muy en cuenta lo que se había dicho.”5 El día 27 se informa que los empleados municipales comisionados para realizar los preparativos de las próximas elecciones, “estuvieron llevando a cabo los nombramientos del personal que tendrá intervención municipal en cada una de las casillas”.6 Destaca el comunicado que: “hoy quedará designado todo el personal que intervendrá por el Ayuntamiento en el recuento de votos y con su presencia, con el objeto de que para el entrante mes no quede nada pendiente y puedan llevarse a cabo los comicios para elegir el nuevo Ayuntamiento.”7 El 3 de diciembre, las autoridades municipales informaron que todo estaba listo para los comicios del domingo, una vez que ya se había dado los nombramientos a los escrutadores y demás personal que estaría presente en cada una de las casillas electorales. Agregaron que ya se habían entregado las ánforas en donde se depositarían los votos y que las boletas para votación habían sido selladas; que la cantidad de éstas “llegan aproximadamente a treinta mil, tomando en consideración que un número similar será el de votantes.”8 El 6 de diciembre se destaca que sólo jugaría la planilla de Villarreal. La Oficialía de Partes de la Presidencia de Monterrey anunciaba que habían concluido “ todas las obras consistentes en sellar con el emblema municipal cada una de las hojas de votación … las que ascienden a la cantidad de treinta mil. También se hizo entrega de las ánforas donde deberán depositarse los votos, quedando éstas al cuidado de un representante del Ayuntamiento y otro del Partido de la Revolución Mexicana.”9

6 El Porvenir, 28 de noviembre de 1942, p. 12. 7 Ibidem. 8 El Porvenir, 4 de diciembre de 1942, p. 9. 9 El Porvenir, 6 de diciembre de 1942, p. 13.


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Órganos electorales El día 27 de noviembre, la Oficialía de Partes de la Presidencia Municipal informó que en menos de dos días concluirían los preparativos necesarios para llevar a cabo las elecciones municipales; agregó que “se ha estado procediendo a nombrar los escrutadores para cada una de las casillas que serán instaladas, estimándose que el número total de estos representantes del Municipio ante los comicios electorales quede definido también de hoy a mañana, tomando en consideración lo apremiante del suceso.”10 En cuanto a los representantes del PRM ante las casillas electorales, extraoficialmente se señaló que “estos quedarán designados en su totalidad para los primeros días de la entrante semana, de acuerdo con las instrucciones recibidas.” Se agrega que en el transcurso del día 27, los empleados municipales comisionados para hacer los preparativos de las elecciones locales estuvieron llevando a cabo los nombramientos “del personal que tendrá intervención municipal en cada una de las casillas.” Concluye la nota: “hoy quedará designado todo el personal que intervendrá por el Ayuntamiento en el recuento de votos y con su presencia, con el objeto de que para el entrante mes no quede nada pendiente y puedan llevarse a cabo los comicios para elegir nuevo Ayuntamiento.”11 A finales de noviembre la Oficialía de Partes del Municipio informó que entre el 27 y 28 de noviembre quedarían terminados los preparativos para proceder a efectuar las elecciones municipales, sobre todo, nombrándose los escrutadores para cada una de las casillas, lo que se concluiría el día 28. En cuanto a los representantes del PRM ante las casillas, quedarían designados la primera semana de diciembre.12 La Oficialía de Partes del Municipio señaló que el día 3 de diciembre se harían los nombramientos a los interventores del Ayuntamiento ante cada una de las casillas que funcionarían durante las elecciones municipales. 10 Porvenir, 27 de noviembre de 1942, p. 9. 11 El Porvenir, 28 de noviembre de 1942, p. 12. 12 El Porvenir, 27 de noviembre de 1942, p. 9.


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Que las credenciales que se les extenderán a estas personas ya habían sido firmadas por el Alcalde.13 Respecto a los interventores del PRM se estableció que ya habían sido nombrados, razón por la cual “todo está dispuesto para la celebración de las elecciones de Presidente Municipal.”14

13 El Porvenir, 2 de diciembre de 1942, p. 12. 14 Ibidem.


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Poscampaña El día de la elección La elecciones se llevaron a cabo el domingo 6 de diciembre, la prensa destacó que hubo poco movimiento en la ciudad y que el evento se realizo con mucha tranquilidad y sin ningún acto de violencia. Para evitar las reyertas se mantuvieran cerradas las cantinas y la venta de alcohol hasta ya pasada la tarde. Subrayan los medios que este había sido uno de los comicios locales más pacíficos desde hacía mucho tiempo, en el cual no se registró ningún acto sangriento “debido a que únicamente participó un bando.” El candidato del PRM, Constancio Villarreal acudió desde las nueve de la mañana a la casilla núm. 130 (calles Rayón y Pino Suárez) para emitir su sufragio, acompañado de un numeroso grupo de amigos y simpatizantes. El Sr. Marcelino Hinojosa, Oficial Mayor del PRM, manifestó que los comicios se habían desarrollado con absoluta normalidad en las 150 casillas que se habían instalado en la ciudad; destacó que hasta las doce del mediodía de ese domingo su candidato a la alcaldía había computado 20 mil votos. También a mediodía, el candidato Villarreal acompañado de amigos y simpatizantes se presentó en la Secundaria No. 1, en donde se sirvió en su honor un lunch-cerveza, que le habían preparado la mayoría de los escrutadores y amigos cercanos. A la una de la tarde, él y su comitiva, abordaron sus automóviles y se dirigieron nuevamente a la oficinas del Partido, en donde a las dos de la tarde y con la asistencia del Lic. Arturo B. de la Garza, Lic. Roberto Hinojosa, Marcelino Hinojosa y amigos del candidato se obsequió otro lunch que ofreció el PRM. A las seis de la tarde, el Oficial Mayor del PRM, Marcelino Hinojosa, informaba que todos los candidatos de su partido habían triunfado en todos los municipios, con excepción de Salinas Victoria.


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Destaca Hinojosa que muchas de las casillas terminaron sus funciones antes de las seis de la tarde y que “los escrutadores optaron por cerrarlas antes de la hora señalada, algunos desde las doce del día; presentándose inmediatamente en la oficinas del PRM reportándose sin novedad, pero trayendo consigo las estadísticas de los votos.” A pesar de que se había dicho que para el mediodía Constancio Villarreal llevaba 20 mil votos, “algunos conocedores del ambiente político, nos aseguran que es probable que en el último escrutinio que se lleve a cabo, el citado candidato obtenga, por lo menos, unos 35 mil votos.” Reitera el Oficial Mayor que el PRM triunfó en todos los municipios de Nuevo León “…pues en todos los municipios, a excepción hecha de Salinas Victoria, sólo se había registrado un solo candidato, este es, el del PRM. (…) siendo ésta la primera ocasión en la historia electoral de Nuevo León en que se da un caso como el presente.”1 No se menciona el nombre del contrincante de Salinas Victoria, pero se establece que ganó Pablo de la Garza, “por un amplio margen a su contrario”. En un nota posterior se destaca que el candidato independiente se llamaba Pedro Salinas, quien no aceptó el fallo, y él junto con un nutrido grupos de simpatizantes se entrevistaron con el gobernador interino, Lic. Armando Arteaga Santoyo, para manifestarle su inconformidad y además enviaron un extenso escrito al Congreso para exigir que se revisara el computo de la elección municipal. “Pues alega que dichos comicios se llevaron de forma ilegal.”2 Se agrega que el Congreso había designado una comisión que se encargaría de hacer un estudio sobre el particular.3 Como se dijo anteriormente, El Porvenir poco cuestionó el proceso electoral, solamente hasta el final publica dos editoriales donde indirecta y directamente denuncia la imposición de candidatos y la falta de limpieza de las elecciones celebradas en Monterrey el primer domingo de diciembre de 1942. 1 El Porvenir, 7 de diciembre de 1942, p. 7. 2 El Porvenir, 10 de diciembre de 1942, p. 10. 3 El Porvenir,14 de diciembre de 1942, p. 9.


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“Por mucho que se diga o escriba, en los terrenos de lo oficial, acerca de los modos democráticos a que se somete hoy la conducta de los hombres al mando o del poder, de la fuerza, en importantes aspectos del orden o naturaleza política, lo que acontece nos enseña, en manera inequívoca, que se procede en consonancia fuerte con los sistemas usados en los tiempos de la Dictadura. (…) Si en aquellos tiempos de ceñimientos estrechos a la voluntad dictatorial fue lo usual y corriente que en toda elección no se supiera jamás de otra cosa que de candidatos exclusivos, únicos sin riesgo democrático de pugna, de manera que los Alcaldes, los munícipes, los diputados y senadores, los Gobernadores, etc., fueron lo que se decía “hechura del Dictador”, unidades ciertas de obediencia ciega y de ciega sumisión a la voluntad del poderoso, en estos felices o trágicos días de hoy, de zarandeo democrático, por mucho que se diga o escriba, en los terrenos de lo oficial, proclamando audazmente lo que los hechos exhiben como embuste, sucede con harta frecuencia lo que entonces sucedió. (…) Y con todo lo demócratas o lo revolucionarios que somos, con democrática prudencia, con muy revolucionaria sumisión, no aventuramos un paso, no movemos un dedo, ni dejamos escapar una sílaba, hasta en tanto que, de México, como de una especie de Sinaí, llegan las órdenes, la orientación, la consigna. Así como en los viejos tiempos de la Dictadura no alcanzaba una curul, ni empuñaba vara de Alcalde, ni tripulaba nave alguna de Estado otro que no fuese aquel “que querría don Porfirio”, en estos muy libres días de hoy, en estos tiempos de vanguardia, cerca de la mitad del siglo XX, en materia eleccionaria, en materia escabrosa de política, es en México “donde se sabe”, cual es la voluntad de la mayoría de los hijos de un Estado, de una región del país, de cada Municipio, de cada ranchería. Volvemos así a las andadas. Otra vez nos hallamos, con el disimulo plebiscitario, siempre dentro de la zona de lo oficial, con candidatos exclusivos, con candidatos únicos, con “pequeños todopoderosos” que persisten en sus danzas políticas al son de músicas engañosas de democracia.


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Así, por arte de esta extraña democracia, aunque la tibieza de los elementos conscientes se manifieste con huir de las Casillas electorales, y aunque en éstas no hagan acto de presencia ni media docena de ciudadanos, las urnas salen colmadas, repletas de votos por millares. Y esto mismo acontecía, elección tras elección, en los tiempos lejanos de la Dictadura.4 El día 8 de diciembre agregaría: (…) puede acontecer que sin la presencia de las fuerzas que le son contradictorias, la burocracia organizada para mantener en sus manos el poder contra los principios fundamentales de la libertad de votar se haga sola el juego y realice lo que decía D. Benito Juárez que tocaba realizar al Gobierno porque el pueblo, decepcionado y defraudado, no tenía fe en el sufragio; también pude suceder que en el mismo hecho electoral, se haga votar a los muertos, y se alabe una función cívica de este orden en donde ninguna gloria es vencer cuando no ha habido contrincante, del mismo modo que un general sin combates es un general sin… generalatura … Pero lo que no es lícito es que tras de esta democrática manera de hacer elecciones se incurra en la ironía de decirle a los ciudadanos que las elecciones se llevaron a cabo por el triunfo de tantos más tantos de miles de votos, cuando que para mover siquiera la cuarta parte de esa gente habría habido necesidad de miles de medios de locomoción y de un ajetreo fatigoso y asfixiante en el lugar de las vacaciones. El funcionario que aventó cifras pudiera haber sido más discreto y más cauto. Se puede ser todo lo hábil que se quiera pero no incurrir en la mentira y en la falsificación de conceptos y de hechos para llegar a soluciones tan ridículamente democráticas como las afirmaciones sobre los triunfos del domingo pasado, con cifras estratosféricas, siquiera sea por respeto a la opinión pública y al momento en que se vive.5

4 El Porvenir, 7 de diciembre de 1942, p. 3. 5 El Porvenir, 8 de diciembre de 1942, p. 3.


Constancio Villarreal ocupando su puesto como alcalde de Monterrey tras ganar los comicios electorales de 1942.


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Finalmente, el día 7 de diciembre, la Oficialía de Partes de la Presidencia Municipal recibió las hojas de votación recogidas de cada una de las ánforas instaladas durante los comicios municipales, con objeto de turnarlas, a fines de la presente semana, hacia la Junta Computadora, que se encargará de extender los nombramientos de los nuevos funcionarios municipales.6 El 13 de diciembre, la Secretaría del Ayuntamiento informó que este día se reunirían en el Salón de Acuerdos de la Presidencia Municipal los escrutadores nombrados por el Ayuntamiento, con el objeto de “intervenir durante la celebración de los comicios electorales para la renovación del Cabildo, quienes habrán de llevar a cabo un recuento de votos a efecto de anunciar quién será el nuevo Jefe de la Comuna.”7 La dependencia agregó que desde un día antes estuvieron haciendo las citatorias respectivas y “los fardos donde se guardan las papeletas de votación fueron conducidos de la Oficialía de Partes al Salón de Acuerdos.” Finalmente, señalaron en dicha reunión del día 13, se realizaría una elección con el propósito de nombrar una mesa Directiva. La junta de escrutadores se efectuó el día señalado, a las nueve de la mañana, en el Salón de Actos del H. Ayuntamiento, bajo la presidencia del C. Alcalde Primero de la ciudad, estando presente además el Secretario del Ayuntamiento, quien procedió a pasar lista de los escrutadores para confirmar que estaba presente la mayoría, habiéndose acreditado cada uno de ellos con su respectiva credencial. Después de pasar lista se procedió a nombrar de entre los mismos en escrutinio secreto, por mayoría de votos, un Presidente y dos Secretarios, habiendo recaído los nombramientos en los siguientes ciudadanos: Lauro Cavazos, presidente; Luis Bueno, primer secretario, y Jesús García Barrera, segundo secretario. Quienes tomaron posesión de sus cargos, integrando la Mesa Directiva de los trabajos de la Junta Electoral.8 6 El Porvenir, 8 de diciembre de 1942, p. 9. 7 El Porvenir, 13 de diciembre de 1942, p. 14. 8 AGENL. Periódico Oficial, Núm. 103, Monterrey, 26 de diciembre de 1942, p. 3.


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Posteriormente, el Alcalde entregó a la Mesa Directiva, todos los paquetes electorales cerrados y lacrados que correspondían a la elección celebrada el día 6 de diciembre; acto seguido el Presidente Municipal y el Secretario del Ayuntamiento se retiraron de la sala dejando a la Junta de Escrutadores en libertad de deliberar.9 Una vez que se dio fe de que todos los paquetes electorales estaban perfectamente cerrados y sin huella de haber sido violados, se procedió a la apertura de los paquetes electorales, dándose lectura en alta voz, de los votos emitidos en cada casilla, de acuerdo con las actas respectivas.10 De acuerdo al cómputo definitivo, la votación sufragada fue a favor de la Planilla que sostuvo el Partido de la Revolución Mexicana, la que fue declarada triunfante por haber obtenido 22 mil 764 votos.11 Los candidatos que triunfaron en estos comicios para ocupar los puestos municipales durante el periodo de 1943 a 1945, y a quienes se les extendieron los nombramientos respectivos para que se presentaran a desempeñar sus cargos el día 1º. de enero de 1953, fueron los siguientes: Planilla 1943-1945 Cargo

Nombre

Alcalde 1º. Propietario

C. Constancio Villarreal

Alcalde 1º. Suplente

C. Dr. Jesús Leal Villarreal

Juez 2º. Menor Letras Propietario

C. Lic. Pedro J. Mireles M.

Juez 2º. Menor Letras Suplente

C. Bernardo Vega

Juez 3º. Menor Letras Propietario

C. Lic. Nereo Ríos Cantú

Juez 3º. Menor Letras Suplente

C. Lic. José Martínez Lozano

Síndico 1º.

C. Encarnación H. Espinosa

Síndico 2º.

C. Genaro Peña

Regidor 1º.

C. Alfredo Juárez

Regidor 2º.

C. Virgilio Cárdenas

9 Ibidem. 10 Ibidem. 11 Ibidem.


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Regidor 3º.

C. Francisco Morales

Regidor 4º.

C. José de la Cruz

Regidor 5º.

C. Bonifacio Salazar

Regidor 6º.

C. Román Tijerina

Regidor 7º.

C. Hilario Martínez Jr.

Regidor 8º.

C. Carlos López Solís

Regidor 9º.

C. Alberto Siller

Regidor 10º.

C. Ramón Moreno

Se envió copia del acta a la Secretaría de Gobierno, para su publicación en el Periódico Oficial, y el expediente junto con el acta original y las boletas se envió a la Presidencia Municipal para su archivo. Los trabajos de la Junta Electoral se dieron por terminados a las doce horas, firmando las actas Lauro Cavazos, presidente, Luis Bueno, secretario y Jesús García Ibarra, secretario.12 Al día siguiente en la prensa local se mencionaba que todos los sufragios resultaron a favor de Constancio Villarreal. El acta levantada sería puesta a consideración del Presidente Municipal, “con objeto de que éste tenga conocimiento del caso, y posteriormente, haga la legalización de las credenciales y nombramientos y los nuevos funcionarios del Cabildo…”13 El Porvenir con un balazo anunció que “Fue absoluto el triunfo a favor de la planilla que encabeza Constancio Villarreal”. Se menciona que los escrutadores se dieron cita en el Salón de Acuerdos de la Presidencia Municipal, la mañana del día 13 de diciembre. También se informó que algunos de los miembros de la Mesa Directiva nombrada por los escrutadores, “proporcionaron el acta levantada durante el momento del recuento será puesta a consideración del Presidente Municipal, con objeto de que éste tenga conocimiento del caso, y posteriormente, haga la legalización de las credenciales y nombramientos y los nuevos funcionarios del Cabildo, quienes iniciarán sus funciones a partir del primero de enero próximo.”14 12 Ibid., p. 4. 13 El Porvenir, 14 de diciembre de 1942, p. 9. 14 Ibidem.


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Nota de El Porvenir informando del triunfo rotundo de Constancio Villarreal

Antes de asumir la alcaldía de Monterrey, Constancio Villarreal Salinas, concedió una entrevista donde dejaba entrever cuál era su propuesta para acabar con dos de los focos rojos de la ciudad: las cantinas y la falta de drenaje. A pregunta expresa de un reportero de El Porvenir sobre las actividades que emprendería para combatir los centros de vicio y cantinas que en gran números se encontraban en la ciudad y en algunas ocasiones a escasos metros de las principales factorías regiomontanas como la Vidriera Monterrey, en las fundiciones, en Muebles S.A., antes Salinas y Rocha y otras más, el alcalde electo señaló que: “este proble-


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ma se atacará hasta su fin, con todos los medios establecidos por la Ley. Por tal motivo, la lucha que habrá de emprender la entrante administración será incansable, hasta que no quede un solo centro de vicio que origine molestias o perjuicios para la clase trabajadora, que en los actuales momentos de lucha y de tragedia necesita de todo su vigor para lograr la superación en el campo del trabajo”.15 15 El Porvenir, 21 de diciembre de 1942, p. 2. También se le inquirió sobre lo que el pueblo de Monterrey debía esperar de su administración sobre la instalación de obras de drenaje, a lo que contestó: “los habitantes de esta ciudad, principalmente los vecinos de las colonias apartadas del centro, deberán estar seguros de que en la administración serán intensificados notablemente los trabajos, no obstante ser una obra sumamente difícil, que en la mayoría de los casos requiere mucho empeño y paciencia.”16 16 Ibidem. Con esto se cerraba un capítulo más de un proceso eleccionario municipal, en donde el partido en el Gobierno manejó a su antojo los candidatos y los resultados de los comicios de 1942.


III Manuel Luis Barragán Escamilla (PAN) vs Félix González Salinas (PRM)


Manuel L. Barragán

Félix González Salinas


Contexto regional

E

l año de 1945 es un año significativo, ya que finaliza la Segunda Guerra Mundial y las páginas principales de los periódicos locales como El Porvenir y El Norte daban una amplia cubertura al desenlace del conflicto bélico europeo. Primeramente en mayo de 1945, la guerra concluyó en Europa tras la muerte del Führer alemán Adolfo Hitler y del Primer Ministro italiano Benito Mussolini. Estos acontecimiento iniciaron la polarización del planeta entre los bloques capitalista liderados por los Estado Unidos y socialista encabezado por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), dando origen al proceso político militar conocido como la Guerra Fría, que finalmente concluyó en 1991. Y meses después, finalizaba la guerra encarnizada en el Pacífico tras la rendición de Japón ante los embates estadounidenses. La rendición de Japón se produjo el 15 de agosto de 1945 y se firmó el 2 de septiembre de 1945. El Imperio de Japón aceptó la Declaración de Potsdam firmada por Estados Unidos, Reino Unido, República de China y la Unión Soviética.

Nuestro país participó activamente en este proceso bélico desde el año de 1942, cuando un buque petrolero mexicano fue hundido por submarinos alemanes en el Golfo de México, produciendo una protesta inmediata del gobierno mexicano. El gobierno del presidente Manuel Ávila Camacho sentenció: “Sí para el próximo jueves 21 del corriente (mayo de 1942), México no ha recibido del país responsable de la agresión una satisfacción completa, así como las garantías de que le serán debidamente cubiertas las indemnizaciones por los daños y perjuicios sufridos, el gobierno de la República adoptará inmediatamente las medidas que exija el honor nacional.”1 1 Ortiz Garza, José Luis. Estado de emergencia. Ideas en tormenta: La opinión pública en México en la Segunda Guerra Mundial. Ruz, México, 2007. p. 189.


Escuadrón 201, unidad aérea mexicana que participó en la Segunda Guerra Mundial al lado de los Aliados.


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México no recibió respuesta salvo por un nuevo atentado el 20 de mayo. Otro buque petrolero, “El Faja de Oro”, quedó bajo el Golfo de México por un torpedo alemán. El 22 de mayo, el presidente Ávila Camacho convocó a una sesión extraordinaria del Congreso de la Unión para otorgar al ejecutivo la facultad para declarar un estado de guerra entre México y los países del Eje. Ante el congreso, Ávila Camacho dijo lo siguiente: “La actitud que México toma en la presente eventualidad tiene como base el hecho de que nuestra determinación emana de una necesidad de legítima defensa. Conocemos los límites de nuestros recursos bélicos y sabemos que, dada la enormidad de las masas internacionales en pugna, nuestro papel en la actual contienda no habrá de consistir en acciones de guerra extracontinentales, para las que no estamos preparados.”2 De esta forma México se incorporó a las filas de los Aliados y apoyó con una fuerza simbólica militar. En 1944, el Escuadrón 201 llegó a Estados Unidos para entrenar en aviación y un año después, en 1945, el escuadrón mexicano estaba listo para batalla, participando directamente en la Batalla de Luzón en las Islas Filipinas junto a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.3 Pero la participación de México en la Segunda Guerra Mundial no fue exclusivamente del Escuadrón 201. Miles de mexicanos combatieron en el campo de batalla como voluntarios en ejércitos extranjeros o como residentes de otros países. Por ejemplo, el ejército de Estados Unidos incorporó a más de 250 mil jóvenes de origen mexicano durante la guerra. Incluso se formalizó, en 1943, el enrolamiento de ciudadanos mexicanos al ejército de Estados Unidos. Y en ciudades de todo el país, pero sobre todo en la ciudad de México, se hicieron ejercicios de oscurecimiento, en los cuales la población civil debía participar apagando todas las fuentes de luz, para dificultar el bombardeo a las ciudades.4

2 Memoria de la Secretaría de Relaciones Exteriores 1941-1942. p. 245. 3 Velázquez Flores, Rafael. La política exterior de México durante la Segunda Guerra Mundial. La política exterior de México durante la Segunda Guerra Mundial. Plaza y Valdés, México, 2007, p. 125. 4 Casasola Zapata, Gustavo. Historia gráfica de la Revolución Mexicana 1900-1960. F. Trillas, 1960, México, p. 249.


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Los Braceros Es en este contexto de conflicto bélico, se requirió la presencia de mano de obra que supliera la labor de los trabajadores del campo de Texas principalmente, quienes habían sido reclutados para enlistarse en el ejército estadounidense. El 4 de agosto de 1942, los gobiernos de México y Estados Unidos “firmaron un convenio para el reclutamiento y empleo de ciudadanos mexicanos, para cubrir así las necesidades de mano de obra para los campos agrícolas y el mantenimiento de los ferrocarriles estadounidenses.”5 Ernesto Galarza, funcionario consular mexicano asignado en Washington D.C., resumió de la siguiente manera la justificación para la firma del Programa Bracero: “constante demanda de trabajadores agrícolas anticipándose a la producción para la guerra; la opinión expresada por los patrones de que la mano de obra local y nacional para la agricultura se reduciría por los reclutamientos en el ejército y en otras industrias; la opinión tradicional tan arraigada en el Sur de que México es una reserva natural de mano de obra para la agricultura y el mantenimiento ferroviario; la anuencia de México a cooperar en el esfuerzo bélico de los norteamericanos proporcionando mano de obra; la cada vez más difícil situación de la clase trabajadora mexicana en las ciudades y en el agro en razón de la escasez de alimentos, el alza constante de los precios y otros trastornos en la economía; y la esperanza de los trabajadores mexicanos de ganar en los Estados Unidos sueldos mejores que los que ganarían en México”.6 Para algunos críticos de la migración mexicana, este programa relanzó la forma de hacer política migratoria entre ambas naciones, pues priorizó la contratación legal de la mano de obra mexicana. Por ejemplo citamos los comentarios de Jorge Durand como especialista en procesos migratorios: “El Programa Bracero rompió con el modelo privatizado y el patrón migratorio del enganche y le otorgó a ambos gobiernos el manejo, selección de la mano de obra, contratación y distribución, tanto geográfica como en el mercado de trabajo”.7 5 Tomado del sitio web http://www.politicamigratoria.gob.mx/work/models/SEGOB/CEM/PDF/ Biblioteca_D/119.Los_Braceros.pdf, consultado el 15 de enero de 2017. 6 Ibidem. 7 Durand, Jorge. Programa de Trabajadores Temporales. Evaluación y análisis del caso mexicano. Consejo nacional de Población, México, 2007, p. 22.


El programa “Bracero” suministró de mano de obra mexicana a los campos estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial.


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A pesar de la legalidad con que se establecía este acuerdo, hubo migración ilegal y algunas notas rojas en la frontera, sobretodo en el regreso de los connacionales a México. Se tiene documentado que a finales de septiembre de 1945 el periódico El Porvenir publicó en sus titulares la siguiente nota: “37 Cadáveres de braceros mexicanos asesinados por los lancheros han sido rescatados de las aguas del bravo”, noticia que causó indignación entre la población regiomontana y sacudió con fuerza la sensibilidad social hacia el caso. La narración de la misma refería la siguiente: Laredo, Texas, 28 de septiembre. Se encuentran detenidos e incomunicados en la cárcel de Nuevo Laredo, Tamaulipas 20 individuos y confesos de haber asesinado a 37 braceros de ambos sexos. Los asesinos a decir del Juez Emilio Villalobos daban muerte a sus víctimas cuando aquellos regresaban de Estados Unidos y se dirigían a sus hogares en México, el móvil principal de estos robos era el crimen. Los cadáveres fueron encontrados cerca de Brownsville, Mission, Hidalgo y El Río Grande durante los últimos días de julio y agosto. Villalobos dijo que los cadáveres de los braceros eran arrojados al río. Todos traían huella de violencia.8 Meses después algunos de los asesinos fueron capturados en la frontera mexicana y llevados a proceso por autoridades de Tamaulipas. Sin embargo no hubo certeza de que las familias de los braceros asesinados se les hubieran reintegrado alguna cantidad como indemnización. El Programa Bracero concluyó oficialmente el 30 de mayo de 1963, pero los trabajadores agrícolas siguieron ingresando a los Estados Unidos hasta 1964 poco después; los braceros fueron expulsados del país a quien dedicaron sus mejores esfuerzos en tiempos por demás difíciles. Se tiene estimado que en este tiempo fueron contratados 4´682,835 trabajadores mexicanos.9 8 Periódico El Porvenir, 30 de septiembre de 1945, p.1. 9 Tomado del sitio web https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/6/2993/8.pdf consultado el 16 de enero de 2017.


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La industrialización nacional Es en este periodo cuando también se desarrolla en México una segunda industrialización. Terminado el proceso bélico revolucionario, los gobiernos nacionales iniciaron la reconstrucción social y económica del país. Por ejemplo, la década de los años treinta trae cambios profundos en la organización política y social de la nación mexicana. Se crea una infraestructura básica en irrigación, caminos y otras áreas; se expropia el petróleo y los ferrocarriles; se establece un sistema de financiamiento para el desarrollo; y, sobre todo, se construye la mentalidad nacional hacia la conciencia plena de sus derechos frente a los intereses extranjeros, así como a la importancia de adoptar reformas y medidas a la distribución de la riqueza.10 Otro hecho significativo fue la llegada la presidencia del Gral. Manuel Ávila Camacho en 1940, quien rompería con el proyecto nacionalista de Lázaro Cárdenas e implementó la llamada “política de buen vecino” que influyó positivamente a México. “La medida promovía la estrecha cooperación con Estados Unidos en materia comercial y militar. Llegó a ser muy significativa en 1941 con la inminente participación de Estados Unidos en la II Guerra Mundial. Esta coyuntura ofreció a Ávila Camacho la oportunidad de fortalecer el programa de desarrollo de la industrialización del país. Desde un principio el presidente desechó toda retórica con tintes socialistas, propició e incluso utilizó la nueva moda anticomunista y se empeñó en promover la industrialización del país. Destinó entre el 50 y el 60% de los gastos de gobierno para apoyar a la empresa privada.”11 El estallido de la Segunda Guerra Mundial creó las condiciones favorables para el desarrollo de la industria de transformación en México, sobre todo de aquellos productos de consumo masivo, que para su producción no requerían de grandes inversiones ni tecnología avanzada. Es durante el sexenio del Gral. Ávila Cama10 Tomado del sitio web https://pedrolarav.com/2013/11/16/breve-historia-de-la-industrializacion-enmexico/ consultado el 19 de enero de 2017. 11 Ibidem.


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cho (de 1940 a 1946) que se crearon las bases para un proceso de industrialización en México, mejor conocido como el “Modelo de Industrialización Sustitutiva” o “Modelo de Sustitución de Importaciones”.12 Es así como se inició un gran impulso a la industria nacional. Los regímenes presidenciales de Manuel Ávila Camacho y Miguel Alemán Valdés proporcionaron los medios para alentar el crecimiento económico, la consolidación del mercado interno y la inserción de México en la economía mundial. “La actividad industrial registró un vigoroso crecimiento. La tasa de crecimiento del PIB (Producto Interno Bruto) alcanzó entre 1947 y 1952 un promedio anual del 5.7%, con un gran crecimiento en la producción de la energía eléctrica y el petróleo y también de la industria manufacturera y de construcción”.13 La carrera por la presidencia de México A la par del desarrollo industrial, a finales de 1945 se comenzó a gestar la carrera presidencial de 1946, en donde la política de la posguerra y los posicionamientos políticos a favor del bloque capitalista, personificado por los Estados Unidos, fueron parte del grupo que en esos años lideró la política nacional. Por un lado, la candidatura del Partido de la Revolución Mexicana era disputada por el Secretario de Gobernación Lic. Miguel Alemán Valdés y el Ministro de Relaciones Exteriores Lic. Ezequiel Padilla Peñaloza.14 Tras un breve estira y afloja, el primero fue nombrado candidato del partido oficial, mientras el segundo lanzó su candidatura por la oposición. La candidatura de Alemán Valdés fue bien recibida en el norte del país, en especial en Nuevo León, donde su visita proselitista a mediados del mes de noviembre de 1945 al estado fue vitoreada, primero en Linares y después en Monterrey, en sendas manifestaciones públicas de arrastre popular.15 12 Ibidem. 13 Tomado del sitio web http://www.economia.com.mx/el_milagro_mexicano.htm consultado el 17 de enero de 2017. 14 Nació en Coyuca de Catalán, Guerrero, el 31 de diciembre de 1892. Murió en 1971. Realizó los primeros estudios en su lugar de origen y en la ciudad de México se tituló como abogado. Se desempeñó como catedrático en la UNAM, fue pionero de la Escuela Libre de Derecho junto con otros abogados. Bajo el gobierno


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Ya para la elección constitucional de 1946, se presentaron al ruedo político cuatro candidatos: Miguel Alemán Valdés por el PRI, Ezequiel Padilla por el Partido Democrático Mexicano, el general Agustín Castro por el Partido Nacional Constitucionalista y el Gral. Enrique Calderón por el Partido Reivindicador Popular Revolucionario. Luís Cabrera, nominado por el Partido Acción Nacional, PAN, renunció, y ese partido ya no registró candidato. El Lic. Ezequiel Padilla Peñaloza, para ser nominado candidato presidencial del Partido Demócrata Mexicano renunció a su cargo de Ministro de Relaciones Exteriores y también al PRM. Por su larga trayectoria como Senador y Secretario de Educación Pública, era un personaje mejor conocido que Alemán y al que se atribuían tendencias democráticas; pero la cercanía mostrada con los Estados Unidos cuando dirigió la diplomacia mexicana, no era del agrado de algunos grupos revolucionarios. Al renunciar al PRM, fue acusado por el representante soviético Molotov de la muerte del embajador soviético en México, Constantino Oumansky, que pereció en un accidente aéreo. Además, el líder obrero Vicente Lombardo Toledano lo acusó de tener nexos con empresas estadounidenses. Después un diario publicó que conforme a su expediente extraído por un empleado del Archivo de Relaciones Exteriores, Padilla había servido a Victoriano Huerta y hasta había pedido la muerte de Madero, lo cual mereció un boletín oficial de la propia dependencia para desmentir el hecho. Todos estos golpes bajos fueron aprovechados eficazmente para etiquetarlo como el “candidato del imperialismo”.16 del General Obregón recibió el nombramiento de Presidente de la Junta de la Beneficencia Privada. Con el gobierno de Calles se le nombró Agente del Ministerio Público, para después desempeñar el puesto de Procurador de Justicia, pero al asesinato de Obregón renunció al cargo para fungir como fiscal de los asesinos. Es con el mandato provisional de Emilio Portes Gil en la presidencia, que Ezequiel Padilla fue nombrado Secretario de Educación Pública del 1o. de diciembre de 1928 al 5 de febrero de 1930. Otros cargos: fue enviado extraordinario ante los gobiernos de Italia y Hungría, diputado federal y senador por Guerrero durante el gobierno de Ortiz Rubio. Con el presidente Ávila Camacho fue nombrado Ministro de Relaciones Exteriores, renunció y se lanzó como candidato a la presidencia de la República, perdió ante Miguel Alemán. Se ausentó de la política por un tiempo y regresó para ser nuevamente senador por el estado de Guerrero. Publicó las siguientes obras: El escritor mexicano, El hombre libre de América, En la tribuna de la Revolución. 15 Véase El Porvenir, mes de noviembre de 1945. 16 Tomado del sitio web http://www.memoriapoliticademexico.org/Biografias/AVM00.html consultado el 20 de enero de 2017.


El programa “Bracero” suministró de mano de obra mexicana a los campos estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial.


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El 25 de noviembre de 1945, Ezequiel Padilla aceptó su candidatura por el Partido Demócrata Mexicano y expresó su sentir a través de las siguientes líneas: “Estamos, pues, frente a un partido que carece de doctrina, que carece de fe en los principios, que ha hecho de la imposición una bandera desplegada a los cuatro vientos; que proclama impúdicamente la burla del sufragio. Es triste pensar que frente estas situaciones ignominiosas haya hombres de autoridad moral, que tienen deberes históricos frente a su Patria, y que ahora se hacen cómplices y aconsejan conformarse con esta ignominia, porque según ellos ¡nada se puede hacer! Esta doctrina sería la sentencia para México a la perpetua servidumbre”.17 Sobre la campaña alemanista, el escritor Rafael Loret de Mola escribiría: “Alemán arrolla, a bordo de camiones de redilas, rodeado de muchachas y con el mejor eslogan de su campaña en su sonrisa juvenil, natural, contagiosa, optimista y jamás borrada. La Revolución se ha bajado del caballo para abordar, en público, los camiones de redilas rebosantes de chicas preciosas, flamantes adelitas de la primera generación de los hijos de la Revolución; y en privado los Cadillacs de largas colas o los Packards”.18 Las elecciones se realizaron el domingo 7 de julio de 1946 con los siguientes resultados oficiales: Miguel Alemán (PRM) 1,786,901 votos (el 77.90%); Ezequiel Padilla (PDM) 443,357 votos (el 19.33%); y los candidatos Enrique Calderón (Partido Reivindicador Popular Revolucionario) y Agustín Castro (Partido Nacional Constitucionalista), el 1.48% y el 1.27% de la votación respectivamente. Según testimonios periodísticos, “el 12 de agosto siguiente, los padillistas realizaron una nutrida manifestación en el zócalo de la capital de la República, en la que el excandidato fue muy ovacionado y las protestas por fraude fueron escasas.”19 Así se realizaría la elección presidencial de 1946, donde el sistema político emergido de la Revolución Mexicana iniciaría a consolidar su hegemonía política y social en el país, no sólo a nivel nacional, sino en cada región y ayuntamiento del país. 17 Ibidem. 18 Ibidem. 19 Ibidem.


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El escenario local

En la entidad, el Lic. Arturo B. de la Garza20 fue elegido gobernador para el primer sexenio de la historia de Nuevo León entre los años de 1943 a 1949. Por ello, en 1945 transcurría su tercer año de gobierno al frente de la administración estatal. Fue miembro del Partido de la Revolución Mexicana, partido que los postuló a la gubernatura, y entre sus más grandes logros de gobierno se encuentran: • La organización de los gremios magisteriales, de trabajadores del estado y de los productores agrícolas. • La Universidad de Nuevo León obtuvo sus presupuestos más importantes gracias a una nueva Ley Orgánica. • Las obras de gobierno proliferaron especialmente los caminos rurales para conectar a todas las cabeceras municipales. • Aseguró a los ganaderos con un predio propio en Ciudad Guadalupe (Villa de Guadalupe) donde realizar la Exposición Ganadera anual y para que se instalara la sede oficial de la Unión Ganadera Regional. • Apoyo económico a los docentes de Nuevo León e infraestructura creada en el ámbito educativo. • Expropiación de la Compañía de Agua y Drenaje. 20 Arturo Bonifacio de la Garza y Garza nació en General Bravo, Nuevo León, el 14 de mayo de 1905. Realizó sus estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad de Nuevo León donde obtuvo su título profesional en 1933. Colaboró en el gobierno de Anacleto Guerrero Guajardo (1936-1939) como magistrado suplente y en el de Bonifacio Salinas Leal (1939-1943) como Secretario General de Gobierno. El 4 de octubre de 1943 tomó posesión como Gobernador Constitucional. Durante su gestión mostró especial preocupación por el notable desequilibrio económico y social entre las regiones urbanas y rurales de Nuevo León, por lo cual enfocó sus principales esfuerzos hacia la mitigación de la pobreza en el campo nuevoleonés, principalmente en la región citrícola. En 1945 expropió la Compañía de Agua y Drenaje tras un largo litigio originado por la negativa de la empresa, entonces administrada por industriales canadienses, a incrementar el suministro de agua a la capital. Concluyó su gestión el 4 de octubre de 1949 y murió tres años después en la ciudad de México, a los 47 años. Sus restos fueron trasladados a la ciudad de Monterrey.


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En el rubro educativo, escribe el investigador Benjamín Palacios, apoyó con vehemencia la conformación de aulas escolares y estímulos para profesores: “Otros modos, informaban, con los que su gobierno atendía a las condiciones materiales de la enseñanza, era el pago de jubilaciones a los maestros y la concesión de pensiones a estudiantes con méritos académicos y penurias académicas. Dotó también, a los maestros y sus familiares, de los servicios médicos de los que hasta entonces habían carecido, una vital prestación que según todos los indicios que pude recabar, fue en el país la primera a nivel estatal. Promulgó además la Ley de Compensaciones y la Ley de Jubilaciones del Magisterio en 1949, en opinión de Ernesto de Villarreal, más avanzada que ninguna otra en el país.”21 Además de caracterizarse el gobierno de Arturo B. de la Garza por su apoyo económico en el nivel de las escuelas primarias, también contribuyó a la consolidación económica, material y cultural de la Universidad de Nuevo León. Gracias al presupuesto otorgado por el Gobierno del Estado de Nuevo León, la Universidad de Nuevo León contó con la famosa Escuela de Verano y a la cual asistieron prestigiados académicos y científicos a impartir magistrales conferencias, así como dicho apoyo se extendió para que diversas facultades de la Universidad concluyeran su infraestructura, entre ellas la Facultad de Ciencias Químicas, la Facultad de Medicina, el Colegio Civil, entre otras. En relación a ese presupuesto otorgado, señala Palacios: “En síntesis, y afectos de destacar la importancia presupuestal asignada a la universidad durante el gobierno de Arturo B. de la Garza, comparada en el mismo aspecto tanto con los gobiernos de quienes le antecedieron como de aquellos que le sucedieron cabe retener la contundencia numérica implícita en los datos siguientes: en 1943, último año del gobierno de Bonifacio Salinas, el presupuesto general de la educación fue de 2, 269,180; el destinado a la universidad fue de $ 553, 424, monto que, como acabamos de ver, sería triplicado en el mandato del gobernador de la Garza.”22 Otro problema sustantivo que enfrentó el gobernador en cuestión fue la recuperación de los servicios de agua y drenaje, los cuales se encontraban en manos de 21 Palacios, Benjamín. Páginas sobre Arturo B. de la Garza. Un gobernador progresista en el corazón del conservadurismo (1943-1949). UANL, Monterrey, 2015, p.79. 22 Ibid, p. 130.


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una empresa privada extranjera que tenía el control de los mismos. El problema era complicado, ya que a principios de 1940 en Monterrey solamente el 60% de la población contaba con agua potable. Consideramos que este suceso histórico pudo haber sido capitalizado de mejor manera por De la Garza, pero lamentablemente para la ciudadanía esto no sucedió así: “El gobernador de la Garza no supo aprovechar el éxito obtenido y, en lugar de rebajar las cuotas de aquellos servicios, o de mantenerlas cuando menos como estaban, las aumentó considerablemente, con el pretexto de pagar el préstamo durante su administración. El préstamo no se pagó y el público llegó a desear que la empresa hubiera deseado mejor continuara en manos extranjeras. Una antipatriótica aberración provocada por la torpeza del gobernante.”23 Con estos claroscuros y a la mitad de su periodo de gobierno, la administración del Lic. De la Garza enfrentaría en 1945 el primer de los dos exámenes populares que evaluarían su mandato: las elecciones municipales de 1945. En tanto en la capital del estado, el presidente municipal en funciones era el Lic. Constancio Villarreal Salinas24, también miembro del Partido de la Revolución Mexicana. Durante su mandato se efectuaría en la ciudad la entrevista presidencial Ávila Camacho-Roosevelt el 20 de abril de 1943, que pactaba la inclusión de México en el bloque de países Aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Además se pactaría otro hecho de gran trascendencia para los trabajadores mexicanos: “Ambos mandatarios son recibidos por el gobernador Bonifacio Salinas Leal y se reúnen en el Palacio de Gobierno, suscribiendo el convenio llamado “El programa Bracero” mediante el cual miles de trabajadores mexicanos podrían irse a reforzar las labores 23 Ibid, p. 182. 24 Constancio Villarreal Salinas. Nació en General Bravo, Nuevo León el 5 de junio de 1901 y falleció en Monterrey, Nuevo León el 22 de julio de 1985. Realizó sus estudios primarios en su pueblo natal y después ingresó al Colegio Militar, mismo que tuvo que abandonar debido a un accidente en una pierna. En Monterrey trabajó como telegrafista durante la Revolución Mexicana, y como despachador de trenes en las estaciones del Nacional y del Golfo; más tarde en la Compañía de Agua y Drenaje. Contrajo matrimonio con Bertha Pérez Martínez, originaria de Los Herreras, con quien tuvo 4 hijos. Fue electo alcalde de Monterrey para el periodo 1943-45, habiendo sido postulado por la CTM. Durante su administración se llevó a cabo el encuentro en la ciudad de Monterrey de los presidentes de México y Estados Unidos, Manuel Ávila Camacho y Franklin D. Roosevelt, respectivamente.


Lic. Arturo B. de la Garza gobernó el estado de Nuevo León durante los años de 1943 a 1949.


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agrícolas de granjeros norteamericanos. Ambas partes se veían beneficiadas, pues los migrantes mexicanos tendrían un salario alto y los granjeros norteamericanos recibirían ayuda económica, o mano de obra barata.”25 Tuvieron que pasar 34 años para que nuevamente los presidentes de ambas naciones americanas se reunieran, desde aquella vez en 1909 cuando los mandatarios Porfirio Díaz y William Taft se saludaron en el puente internacional de El Paso, Texas. Increíblemente la recepción del presidente Roosevelt esa tarde de abril tuvo poca presencia ciudadana, ya que por motivos de seguridad, no se había comunicado a la población civil. Sin embargo, como reguero de pólvora, la presencia del mandatario estadounidense incentivo a la ciudadanía a acudir al Palacio de Gobierno, donde un desfile militar en honor del huésped extranjero se realizó de forma pletórica. Por la noche, tanto el presidente mexicano Manuel Ávila Camacho como su homólogo norteamericano tendieron puentes de trabajo, para hermanar ambas naciones y olvidar pasados bélicos. A partir de ese momento, la política mexicana estrechó más sus lazos con la estadounidense. Otro hecho de trascendencia fue la controversia sobre el uso del escudo de armas de la ciudad presentada por el historiador Carlos Pérez Maldonado el 8 de mayo de 1944, que se encontraba en el Salón de Sesiones del propio Ayuntamiento, por tener graves errores: I.- Que ostenta como timbre, un gorro frigio, en vez de la corona del conde de Monterrey. II.- Que las banderas estén pintadas con los colores nacionales, debiendo ser blancas. III.- Que la inscripción de “Ciudad de Monterrey”, aparece en el pie, debe ser en una banda roja. IV.- Que no debe llevar la inscripción de “República Mexicana”. 25 Tomado del sitio web http://elregio.com/ consultado el 21 de enero de 2017.


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Esta discusión del cabildo concluyó con la aceptación de la propuesta de Carlos Pérez Maldonado, estableciendo sí las bases para mantener en su forma original el escudo de armas de la ciudad de Monterrey dado en cédula signada por la reina Mariana de Austria, viuda de Felipe IV, expedida el 9 de mayo de 1672.26 Finalmente, durante la administración municipal 2006-2009 encabezada por el Lic. Adalberto Madero Quiroga, el Cabildo regiomontano aprobó en sesión ordinaria el Reglamento del Escudo de Armas del municipio de Monterrey el 14 de noviembre de 2007, el cual protegerá su uso en las dependencias municipales. En ese año de 1945 se instaló el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la entidad y por decreto presidencial del Gral. Manuel Ávila Camacho, se crearon las Cajas Regionales y Locales del IMSS, de la cual el Lic. Pablo Quiroga Treviño fue su primer administrador. El documento expedido en el IMSS establece lo siguiente: “El 2 de febrero de 1945 el Ejecutivo Federal expidió el Reglamento de Cajas Regionales y Locales del Instituto Mexicano del Seguro Social, con el objeto de agilizar el otorgamiento de las prestaciones a los asegurados y derechohabientes, lograr una recaudación oportuna de las cuotas obrero patronales y acercar las decisiones a los principales centros de producción, iniciándose con esto la desconcentración operativa del Instituto.”27 Otro dato importante acontecido ese año en la ciudad fue el fallecimiento del empresario Francisco G. Sada Muguerza el 31 de marzo. Formó parte importante en la fundación de Cervecería Cuauhtémoc en 1890, además de haber sido socio fundador de Cementos Mexicanos y Fundidora de Fierro y Acero Monterrey. Además el 28 de junio de 1945 se fundaba el Club de Fútbol Monterrey. Encabezados por Enrique Ayala, Paúl C. Probert y Ramón Cárdenas Coronado, este club deportivo se ha mantenido vigente en la actualidad bajo el mando del grupo empresarial FEMSA. Ese mismo año tuvo una gran tragedia al incendiarse el autobús en que viajaba el equipo el 14 de septiembre, muriendo varios jugadores y los demás quedando con heridas de gravedad. 26 Tomado del sitio web http://clioregio.blogspot.mx/2010/02/el-escudo-de-armas-de-la-ciudad-de.html consultado el 20 de enero de 2017. 27 Tomado del sitio web del IMSS http://www.imss.gob.mx/sites/all/statics/pdf/manualesynormas/9000-002-002.pdf consultado el 21 de enero de 2017.


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El 30 de julio se inició la construcción de los primeros edificios del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, que se levantaron por la entonces conocida Carretera Nacional (hoy Avenida Eugenio Garza Sada) al Sur de la ciudad, adelante de los Apartamentos “Cerro de la Silla”. En su momento fue considerada como la ciudad universitaria de Monterrey, siendo una obra grande y majestuosa, en la que el presupuesto para la compra de terrenos, construcción de edificios y laboratorios fue de 25 millones de pesos mismo que fueron puestos por inversionistas privados.28 Para el 10 de mayo, la compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey inauguró la maternidad “María Josefa”, importante obra social para beneficio de las esposas de los trabajadores. Esta maternidad fue financiada e ideada a iniciativa del filántropo industrial español Adolfo Prieto quien falleció antes de verla terminada.29 Además, durante este año se siguió con el proceso de construcción del Gran Parque “Cuauhtémoc y Famosa”, el primero en México en donde los trabajadores, empleados de las empresas y sus hijos se dedican a actividades deportivas para mejorar su salud y sus acondicionamiento físico. Además del Parque, se construiría un Clínica Médica para los trabajadores de la empresa cervecera.30 Este fue el contexto del país y de la ciudad aquel lejano año de 1945. En ese sentido se prepararía el camino electoral para la realización de la jornada cívica a realizarse el primer domingo de diciembre y que renovaría los poderes de los 51 municipios del Estado.

28 El Norte, 16 de septiembre de 1945, p. 1 29 Ibidem. 30 Ibidem.


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Precampaña Antes de iniciarse oficialmente la campaña electoral, para septiembre de 1945 ya se movían en la ciudad los tiempos políticos en donde las alianzas y las posturas hacia los precandidatos eran oro molido para las aspiraciones gubernamentales. Tal fue el caso de la campaña electoral de Monterrey en 1945. El PRM emergía como la fuerza política más importante de la entidad, aglutinando el poder obrero, campesino y popular de la urbe. Pero sería una de las figuras públicas más trascendentes de la ciudad la que pondría en jaque la hegemonía política del partido oficial en las elecciones municipales de Nuevo León en el año de 1945. En la editorial del periódico El Norte titulada “Afinando la Puntería”, publicada el 18 de septiembre de 1945, se expresaba un desencanto ciudadano al sistema político-electoral del momento: “Las elecciones en general, que deben constituir la designación de los mejores para la administración honrada de la cosa pública, son normalmente chanchullos de los omnipotentes debidamente amañados para tal objeto. Casi siempre el gobernador pone a los presidentes municipales y estos a los gendarmes y a los funcionarios de menor categoría. El presidente de la República por su parte influye sobre la designación de los gobernadores, si no es que los nombra directamente y nunca vemos el espectáculo natural, en una democracia auténtica de oposición hacia el centro de los gobiernos locales y los que más hemos presenciado los últimos tiempos son ciertas resistencias por deficiencias inconclusa en el poder central”.1 Afirmaba además que sí los personajes electos o más propiamente designados fueran ignorantes, ladrones, mordelones, se desentienden de sus funciones como servidores de la comunidad regiomontana y son cazadores de fieras o de la diosa fortuna, evidentemente faltarían como otros con seguridad y limpieza a sus obligaciones tomadas por la elección ciudadana. “Pero si tienen las cualidades que se oponen a los defectos señalados, veríamos el sorprendente milagro de que los funcionarios municipales produjeran la independencia de la entidad que gobernarán, 1 El Norte, 18 de septiembre de 1945, p. 3.


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sin incursiones lamentables de organizaciones extrañas, como la CTM, el PRM y otros no menos nefastos, veríamos los que nos vemos desde hace mucho tiempo atrás: El vivir pleno y confortable, que menciona Aristóteles”.2 Confrontados con parte de la población regiomontana que no avalaban sus formas y sus métodos, los candidatos del PRM pondrían en juego el capital político heredado de la Revolución y por primera vez de forma seria, se pondría en peligro la capital regiomontana ante la presencia y empuje de la ciudadanía. El Comité de Defensa Municipal El 2 de septiembre el Partido Laborista Regiomontano celebró su convención en el Parque Cuauhtémoc, habiendo declarado candidato a la presidencia municipal para el próximo periodo constitucional al señor Fidel Ayala Jiménez que otorgó la protesta de oficio. Desde las 11 horas se instalaron en la plataforma frente a las tribunas del citado parque, el comité ejecutivo del partido formado por los señores Héctor M. Arangua, presidente; Lic. Heriberto de la Garza, secretario; Anastasio G. de Luna, prosecretario; Joaquín M. Palacios, tesorero; Manuel Montalvo, Wilfrido Añorve, Isaac Rodríguez, Jesús Ramírez, vocales; estuvieron también el general Armando Garza Zambrano y el profesor Faustino Saucedo.3 El general brigadier Armando Garza Zambrano pronunció un interesante discurso teniendo conceptos como que: “en el momento histórico en que vivimos los funcionarios públicos negaran encerrarse en sí mismo y olvidar a los semejantes que caen vencidos en la lucha por la existencia, sino que impulsados por un generoso anhelo, deben levantar a los humildes proteger a los desheredados y caídos en desgracia, combatir las injusticias atenuando nobles esfuerzo las designaciones sociales y remediando los estragos del infortunio.”4 Confrontó al gobernador De La Garza para que cumpliera su promesa de respetar el voto de los regiomontanos y de no intervenir en la justa, aún y cuando 2 Ibidem. 3 El Norte, 3 de septiembre de 1945, p. 5. 4 Ibidem.


Manifiesto del ComitĂŠ de Defensa Municipal proponiendo a Manuel L. BarragĂĄn como candidato a alcalde regiomontano para el periodo de 1946 a 1948.


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el candidato oficial es su cuñado. Pidió luchar con todo valor la lucha electoral, pues de otra forma continuarán imponiéndose a la mayoría la minoría antidemocrática y la maldad; y que el deber de los ciudadanos libres era seguir la lucha cívica de altura, porque las causas nobles que atañen al pueblo se abren pasó a través de la imposición por la fuerza de la verdad, por la fuerza incontrastable de su voluntad soberana.5 Enseguida el candidato Fidel Ayala tomó protesta manifestando que había aceptado su postulación porque venía de una institución política respetable, con un programa progresista y de sólidos principios sustentados por la Revolución efectiva. Dijo también que la opinión pública había manifestado abiertamente el deseo ferviente a favor del cambio que abran nuevos horizontes a las ansias populares, que logre el encauzamiento de las fuerzas constructivas de la ciudad hacia nuevas escuelas, jardines y parques públicos y las obras indispensables de canalización y de drenaje fluvial. Además dijo: “encuentro en esta asamblea la auténtica representación del Monterrey de trabajo, del que produce la ciudad, de la ciudad que ha sabido crear un hombre, un sello distintivo de laboriosidad y superación y ofrezco que sí la voluntad del pueblo lo lleva a la presidencia municipal, cumplirá fielmente su cometido y esforzándose por servir en la mejor forma posible para que sea realidad el lema por un Monterrey mejor.”6 El programa presentado por dicho organismo político y aprobado en esa Asamblea sería el siguiente: 1. Luchar por el respeto al voto de los ciudadanos. 2. Dignificar el nombre del ayuntamiento para que sea respetado. 3. Impulsar las obras públicas arreglando los parques, construyendo edificios necesarios para las oficinas públicas. 4. Construcción de escuelas en número suficiente para que ningún niño pobre de edad escolar deje de recibir la instrucción primaria. 5 Ibidem. 6 Ibidem.


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5. Llevar a cabo las obras de drenaje pluvial, e iniciar la formación de colonias para obreros a fin de resolver hasta donde sea posible el problema de casas y viviendas. 6. Impulsar las obras para la extensión de los servicios de agua y drenaje Hasta los más apartados barrios. 7. Gestionar con el Gobierno Federal la terminación de las obras de canalización del río de Santa Catarina con una pequeña compensación de lo que Monterrey contribuye con los gastos de la Federación. 8. Modernización del sistema contable de la Tesorería Municipal dando cuenta públicamente del movimiento fondos. 9. Exterminio de la “mordida” en todos sus aspectos imponiendo el mejor de los servicios públicos a base de sueldos equitativos. 10. Servir a la ciudad desde los cargos públicos, volviendo a lo que debe ser la realidad: el pueblo es el soberano a quién debe rendirse cuenta.7 Semanas después, resurgió en la opinión pública el Partido Liberal Nuevoleonés, quien tras varios años de inactividad, “ocasionada en parte por la tragedia mundial que acaba de finiquitar, y por haber sido siempre respetuoso de la posición que observó nuestro país frente al conflicto armado que asolo a la humanidad”. Este organismo se consideraba a sí mismo, ser el portavoz auténtico de los intereses del pueblo en Nuevo León, encausado por nuevos derroteros asociados a la convivencia nacional y alentado con nuevas ideas, nuevos principios y nuevos hombres dispuestos en definitiva a defender con entereza la expresión popular.8 Aseguraron que la próxima junta electoral, a realizarse en diciembre de este año para la renovación de ayuntamientos en el estado, era la excusa perfecta para iniciar una campaña ciudadana y rescatar los gobiernos municipales que se 7 Ibidem. 8 El Porvenir, 15 de octubre de 1945, p. 2.


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encontraban en manos de extraños y de advenedizos en el poder. Por eso invitaban a la comunidad a unirse a los eventos que el Partido realizaría, haciendo una gran alianza con los ciudadanos y buscando una candidatura fuerte para acceder a la alcaldía regiomontana: “Monterrey, la capital industrial y laboriosa por excelencia, requiere hombres que la dignifiquen y prestigien, hombres que, la administren con honradez acrisolada, encauzándola hacia la grandeza que merece un pueblo culto, de iniciativa y de trabajo. Y sí estos hombres no se niegan a servir a su Patria Chica, el Partido Liberal Nuevoleonés garantiza que para enero próximo, Monterrey en particular, contará con funcionarios municipales que le darán lo que ahora no tiene, a pesar de su excelente presupuesto: limpieza en sus calles, parques y jardines, drenaje pluvial, honrada y eficiente policía”.9 Días después, este mismo organismo publicó que en el país se viene perpetuando “un continuismo nefasto y se amenaza también con fauces de hiena y nepotismo y cual se está presentando divorciando ante todo sentido moral y ética democrática.” El desplegado se refirió de forma específica a un cuñado del gobernador Arturo B. de la Garza, quien se había auto-postulado para la presidencia municipal de Monterrey y provocó división entre “Los Jinetes del Apocalipsis”. “Por lo cual el Partido Liberal quiere recordar a todos los buenos ciudadanos en la Revolución Mexicana, símbolo de democracia, combatió y venció a los impostores del continuismo y el nepotismo fatídico. Por lo tanto, funcionarios, partidos políticos o simples ciudadanos que auspician o toleran estas lacras, son enemigos de la Revolución auténtica y de la democracia ahora triunfante en todo el mundo.”10 Por lo cual esta organización política, refiere el comunicado, se permitía invitar a la ciudadanía regiomontana a elegir personas para los puestos de gobierno municipal, que sean de amplio sentido responsabilidad y de alto valor moral, que tengan preparación administrativa, bastante honestidad y que garantice los anhelos de la sociedad y también vean por los dineros del Tesoro Municipal en beneficio de todos los habitantes. Terminaba exhortando a la ciudadanía a votar en las elecciones de diciembre contra el candidato oficial.11 9 Ibidem. 10 El Porvenir, 20 de octubre de 1945, p. 7. 11 Ibidem.


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El 19 octubre los periódicos de la localidad publicaron en primera plana qué organismos políticos locales no agremiados a sindicatos y a centrales obreras apresuraban la organización de un Comité de Defensa Municipal, con el fin de que este organismo sea un referente de acción para la defensa de los intereses de Monterrey. Este organismo estaría integrado por hombres y mujeres que sintieran amor por la ciudad, y que se preocuparan por participar en la administración de la ciudad y el cuidado de los servicios que le ofrecen a la misma. La idea había cobrado impulso y con alguna frecuencia se efectuaron consultas y cambios de impresiones sobre el particular, refirió la nota.12 Posteriormente se informó que este organismo ciudadano participaría activamente en las elecciones municipales de 1945 y estaría integrado por personas que no están vinculadas a la política local ni a sindicatos obreros o campesinos. También se comentó que en el curso de los días siguientes, quedaría estructurada ideológicamente esta organización, que venía a llenar una de las necesidades fundamentales de Monterrey. Y que no era ni más ni menos que los comités que los Estados Unidos trabajan en conexión con las aspiraciones urbanas, para definir las analizarlas, plantearlas y resolverlas técnicamente, a fin de que el Gobierno o el Ayuntamiento asuman las obras y la realice. El 19 de octubre en el periódico El Porvenir, publicó una nota titulada: “¿Don Manuel Barragán candidato a alcalde?”, nota que pareciera perdida, extraviada, pero que fue el inicio de toda una estrategia política publicitaria barraganista. Lo anterior fue un detonador político, ya que posteriormente se manifestaron diversas notas relacionas con la viable candidatura de Manuel L. Barragán: “Se organiza Comité de Defensa Municipal”, “Se propone a don Manuel L. Barragán candidato a Alcalde”, “Manifiesto a la Ciudad de Monterrey”, entre otras. En cierta medida el Comité de Defensa Municipal nace de esa estrategia de AN en donde se persigue el respeto al voto y el hecho de que el Partido Laborista Regiomontano haya lanzado como candidato al municipio de Monterrey a Fidel Ayala Jiménez, candidato con propuestas ideológicas similares a las del PAN. 12 El Porvenir, 19 de octubre de 1945, p. 2.


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Sin embargo, el 24 de octubre se anunció de forma impactante el surgimiento del Comité de Defensa Municipal, la participación por la vía electoral de este organismo y la candidatura oficial del distinguido empresario Manuel L. Barragán como su candidato a la presidencia municipal de Monterrey. Este hecho cimbraría no sólo a la ciudadanía regiomontana, sino a los integrantes del Partido de la Revolución Mexicana, quienes veían en la figura del señor Barragán a un difícil contendiente.13 En su texto de una página completa aparecida en el periódico El Porvenir del 24 de octubre de 1945 expresan lo siguiente: “El Comité de Defensa Municipal, integrado por elementos de todos los sectores sociales, atendiendo a la urgente necesidad de un cambio radical de la cosa pública de la ciudad Monterrey, ha venido celebrando reuniones hasta llegar a la conclusión de que es indispensable recomendada la consideración de los partidos políticos organizados y de todos los sectores que forman la ciudadanía regiomontana, una planilla integrada por personas de reconocida honorabilidad pertenecientes a los diversos sectores de la población para que forme el próximo ayuntamiento Monterrey. Asimismo como norma de lo que pueda hacerse en la administración pública, presentamos un programa mínimo de acción que comprende lo esencial para una administración eficiente.”14 Entre los puntos básicos del programa presentado por este Comité estarían los siguientes: 1. Entrega mensual a la ciudadanía de balances sobre las condiciones del erario municipal. 2. Que el Municipio de Monterrey cuente con sus impuestos, descentralizando algunos como los de espectáculos, vehículos, placas, licencias de manejar, etc. 3. Sólo industrias y comercios grandes pagarán aumento de impuestos. Los ambulantes sólo saldarán los ya establecidos. 4. Combatir la a alfabetización entre la población. 12 El Porvenir, 19 de octubre de 1945, p. 2. 13 El Porvenir, 24 de octubre de 1945, p. 8. 14 Ibidem.


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5. Pavimentación de los barrios pobres. 6. Drenaje pluvial para los barrios del Oriente de la ciudad que contantemente se inundan. 7. Mejoramiento de los servicios de policía, limpieza y jardines. 8. Acción penal contra la prevaricación de los empleados públicos y especialmente contra la mordida. 9. Supresión de canonjías y empleos supuestos y de favor. 10. Mejor redistribución para el personal eficiente del municipio. 11. Estimulación y tratamiento de la vivienda Obrera. 12. Extensión de los servicios de agua y drenaje a toda la ciudad. 13. Elevación del valor urbano de la Colonia Independencia, abandonada por todos los municipios anteriores (sic), tratando de construir en este barrio un mercado moderno, aumentar la campaña contra el paludismo y estimular la construcción de un sanatorio para tuberculosos. 14. Acción intensa para rescatar el prestigio Monterrey como primera ciudad provincia y de su administración pública.15 Éste Comité formado en base a una estructura la cual deberá reflejar las aspiraciones de los ciudadanos. Dentro de la misma están los personajes encargados de la precampaña y algunos de ellos fueron: Miguel Margáin, �������������� Francisco Aguirre Cavazos, Alfredo Ríos, Jesús M. Cantú, entre otros. Mientras que como Vocales estuvieron: Gonzalo Treviño, Antonio Cantú, Miguel Garza, Enrique Aranda, Manuel L. González, Celedonio Villarreal, Arturo Muñoz, Jesús D. Martínez, etcétera. Los seguidores de Barragán también expusieron en una amplia nota titulada “Es el Comité de Defensa Municipal una Esperanza o una Responsabilidad?” la justi15 El Porvenir, 23 de octubre de 1945, p. 7


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ficación por la que se habían inclinado por la candidatura del mencionado personaje y los propósitos políticos que perseguían, en donde el asunto central era cambiar las condiciones políticas que vivía Monterrey a mediados de la década de 1940. Algunos de las ideas centrales del Comité de Defensa Municipal pueden leerse en el siguiente texto publicado por los principales diarios de la ciudad el 27 de octubre: “Es tarea nuestra y es tarea de todos el realizar y defender lo que anhelamos y necesitamos. no esperemos que en lo político y lo social nos hagan favores y nos den las cosas ya hechas. Hay que salir a la luz pública a defender lo nuestro. Lo que nos corresponde lo que es tarea de todos. El hacer realidad una ciudad, limpia y bien honestamente administrada.”16 De forma inmediata, el ciudadano Fidel Ayala Jiménez candidato del Partido Laborista Regiomontano en comunicado amplio justifica porque es conveniente declinar y dejar como candidato único al señor Manuel L. Barragán. La declinación de Ayala Jiménez refería la siguiente proclama: “Como no he tenido propósitos algunos personales y mucho menos deseos de significarme, con todo gusto acepto la nueva posición que se me ha señala como Candidato a Presidente Municipal Suplente, máxime cuando se me hace el alto honor de figurar al lado de un hombre representativo de inigualables cualidades administrativas y de reconocida intelectualidad y de honradez acrisolada como la es la de don Manuel L. Barragán.”17 Para concluir, Ayala comentó que los regiomontanos lo acompañasen a esta nueva lucha con entereza, buena fe y limpieza de sentimientos, haciendo honor a las tradiciones de esta ciudad que ha sabido superarse no obstante los estorbos que ha encontrado en muchas de sus administraciones públicas. Agradecía a quienes le brindaban su ayuda desinteresada y no dudaba que volvería encontrarse con ellos en esta cruzada cívica, qué pasaría a la historia con los caracteres de un esfuerzo fecundo y enaltecedor en la vida de Monterrey.18 16 El Porvenir 27 de octubre de 1945, p. 5 17 El Porvenir, 26 de octubre de 1945, p. 14 18 Ibidem


Mitin para apoyar la candidatura de Manuel L. Barragรกn.


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Muy pronto, otras organizaciones políticas comenzaron a respaldar la candidatura de Barragán. El 27 de octubre el Partido Liberal Nuevoleonés externó públicamente que aceptaba la candidatura del empresario regiomontano y que irían juntos en pro de la alcaldía regiomontana. Un desplegado aparecido ese día en los medios de comunicación informó a la ciudadanía de lo siguiente: “El Partido Liberal Nuevoleonés habiendo estudiado el manifiesto lanzado el 25 de los corrientes por el Comité de Defensa Municipal, y estando de acuerdo con su programa mínimo de acción acordó en sesión celebrada ese mismo día apoyar la candidatura propuesta [de Manuel L. Barragán]. Habiendo entrevistado a los componentes de esta planilla y obtenido su consentimiento hemos hecho el registro correspondiente ante el ciudadano Secretario General.”19 Ese mismo día los simpatizantes de Barragán externaron de forma pública que cualquier persona que quisiera registrarse en la organización que ha llevado su candidatura, pueda pasar las oficinas de esta organización sobre la calle Juárez 406 Sur en el centro Monterrey, ya que allí se estarían anotando los ciudadanos que han de cooperar con la candidatura del señor Barragán. Firmaban la nota el Partido Liberal Nuevoleoneses y el Partido Laborista de Nuevo León.20 El Comité de Defensa Municipal pronto comenzó a recibir llamadas telefónicas de apoyo de distintos sectores de la sociedad, pero además y en corto tiempo tuvieron 2,000 personas adheridas al propósito político del candidato en cuestión. Momento en el cual se sumaban otros partidos a la causa: entre ellos: el Partido Liberal Nuevoleonés y Partido Laborista de Nuevo León. Además, los medios de comunicación también dieron a conocer como fue recibida con beneplácito por parte de la sociedad la noticia de que Barragán haya sido el único candidato de oposición a la presidencia de Monterrey que confrontaría de forma directa al PRM. En un medio de comunicación matutino se lee: “Que se Recibió con Entusiasmo la Candidatura Barragán-Ayala. Esto afirmó el Comité de Defensa Municipal. La ciudad dispuesta a respaldar las buenas intenciones de un Gobierno edilicio que responda a Monterrey. El reciente formado Comité de Defensa Municipal habló ayer a nuestros reporteros de la magnífica impresión 19 El Porvenir, 27 de octubre de 1945, p. 8. 20 Ibidem.


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que había causado en todos los centros sociales de la ciudad del señor Manuel L. Barragán y de su suplente D. Fidel Ayala Jiménez para la Alcaldía primera de la población. Telefonazos abundantes. Se nos informó que desde temprana hora había estado funcionado la comunicación telefónica con los que constituyen el Comité de Defensa a los cuales se les ofrecía el respaldo y la adhesión de mucha gente que sin tener intereses políticos, ni haber militado nunca en las filas de partidos de esta naturaleza se mostraban dispuestos a trabajar intensamente por que se llevara adelante el noble propósito.”21 Además, la clase trabajadora se unió al grupo ciudadano que en un principio vio con buenos ojos la candidatura de Barragán. Una nota adicional refiere sobre este suceso: “Numerosos contingentes obreros se han sumado a la candidatura del señor don Manuel L. Barragán, quien recientemente ha sido postulado para ocupar la Presidencia municipal de esta ciudad. Ayer grupos de trabajadores de la colonia Independencia, Niño Artillero y Vidriera se acercaron al Comité de Propaganda que patrocina la candidatura del señor Barragán para manifestar su decidido apoyo para que el triunfo laure al distinguido periodista.”22 El Comité de Defensa Municipal fue integrado por el Partido Liberal Nuevoleonés, el Partido Laborista Regiomontano, el Partido Constitucionalista de Nuevo León, el Comité Pro- Barragán relacionado con la propaganda política y el Comité Femenil Pro-Barragán y por supuesto con el apoyo alterno de la plataforma ideológica del PAN y de acciones en las cuales se deduce una relación implícita entre los seguidores de Manuel L. Barragán y el PAN. El sábado 27 de octubre salió a la luz pública que el señor Barragán recibió y aceptó la candidatura propuesta por los partidos políticos Liberal Nuevoleonés y Laborista de Nuevo León. En torno al mismo asunto se refirió que un grupo de personas de ambos partidos ahora unificados se presentaron ante el empresario regiomontano para suplicarle aceptara la candidatura para alcalde de la ciudad y después de algunas sustancias accedió a su petición. Los mismos informes mencionaron que los partidos antes mencionados indicaron que el señor Barragán y las demás personas que componen su planilla, rendirían protesta el próximo 21 El Porvenir, 26 de octubre de 1945, p. 14. 22 Ibidem.


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miércoles 30 del actual a las 21 horas en el local que ocupa los partidos en referencia.23 Dos días después de la aceptación de su cargo, Barragán se dirigió al pueblo regiomontano que había surgido a la actividad política, impelido por las necesidades imperativas del momento, con la seguridad de cumplir con un alto deber social y convencido de que no podría disfrutar de nada que no sea capaz de lograr con el esfuerzo. Invitaba a la lucha activa por el Comité de Defensa Municipal y refiere que aceptó con todo gusto encabezar la planilla que esa institución cívica le había propuesto en beneficio la ciudad Monterrey: “entramos al campo electoral sin prejuicios, sin odio, sin rencores, pero con la entereza necesaria para llegar hasta el fin alentados por el noble ideal de llevar al Ayuntamiento personas capacitadas en todos los órdenes de la vida, para una actuación correcta limpia y progresista. Deseamos emprender una campaña política de altura y sí señalamos errores de administraciones pasadas será con él solo propósito de hacer patente la necesidad de un cambio que el abandono de la ciudad reclama con urgencia. Tenemos la seguridad de que todos los ciudadanos de Monterrey responderán con entusiasmo a esta acción reconstructiva.”24 Aseguró que el descontento del pueblo se debía a que la administración pública de Monterrey no estaba a la altura que le corresponde a una ciudad de primer orden, como lo es la capital regiomontana, por lo que era menester cambiar la fisonomía de la cosa pública poniéndola a la misma altura de la actuación privada de cada habitante de la capital nuevoleonesa: “como una demostración notoria de que los partidos que suscriben este manifiesto no están guiados por intereses personalistas, hemos aceptado de plano las sugestiones de un comité integrado por hombres de responsabilidad y de intachable conducta ciudadana, convencidos de que es indispensable colocar a cada quien en el lugar que justamente corresponde. Las planillas que sostendremos están integradas por ciudadanos de todas las clases sociales, en su mayor parte hacen acto de presencia elementos de clase media, que es la clase más numerosa más activa y demás arraigo en la conciencia Patria.”25 23 Ibid, p. 9. 24 El Porvenir, 29 de octubre de 1945, p. 2. 25 Ibidem.


Candidatos del ComitĂŠ de Defensa Municipal para ocupar el ayuntamiento de Monterrey.


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Confiaba que las autoridades federales otorgarían toda clase de garantías a sus actividades electorales. Y así mismo esperaban lo mismo del gobierno del estado, no obstante que en la Planilla oponente figuraba un familiar del gobernador. Concluyó el comunicado diciendo: “Deseamos el desenvolvimiento de la campaña política en un ambiente efectivamente democrático, para que sea el pueblo el que resuelva quienes deben gobernar a la ciudad Monterrey. En este esfuerzo ciudadano empeñamos nuestros más caros ideales, para llevar a la presidencia municipal de Monterrey al probo, dinámico y altruista ciudadano.”26 Por este motivo el Comité de Defensa Municipal informo que designó a una serie de personas que estuvieran en el cargo de los trabajos de la campaña política que encabezaría el señor Manuel l Barragán. Tras una asamblea, los puestos recayeron en las siguientes personas: presidente señor Casimiro P. Flores; secretario señor José Ángel Santos; y tesorero señor Juan D. Martínez.27 Este grupo de ciudadanos encabezaría una serie de actividades destinadas a planear la campaña política a realizarse durante las semanas de noviembre y que tenía por objetivo llevar al señor Barragán a la presidencia municipal de Monterrey. Para la opinión pública, la repentina candidatura del señor Barragán fue de gran impacto para los grupos sociales y políticos de la localidad. Por ejemplo, el periódico El Porvenir del 29 de octubre de 1945 publicó una nota titulada “Hay pánico en las filas del PRM por la postulación del señor Manuel L. Barragán” en donde se comenta que algunas voces dentro del partido estaban “inquietas” por la designación del destacado empresario y periodista, y que la planilla presentada por el partido de la Revolución “no tiene la suficiente personalidad” para enfrentar la ofensiva barraganista: “las mismas fuerzas perremistas, antes en confiadas y seguras de su triunfo, se muestran ahora temerosas de un vuelco en la carretera política y aseguran ellas mismas que dicha candidatura es un gran peligro para sus conquistas públicas. Sin embargo acerca de la unificación cetemista nada en firme se ha dicho, aun cuando se asegura que ya se hacen trabajos encaminados 26 Ibidem. 27 El Porvenir, 29 de octubre de 1945, p. 2.


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a este fin y de reconocer que la única forma de contrarrestar la campaña barraganista, obteniendo a la postre el triunfo del sector obrero organizado.”28 Estas fuentes oficiales dentro del PRM aseguraron que primero se buscaría la unidad de las centrales obreras y enseguida buscar a un candidato que enfrentare de manera digna a la figura de Manuel L. Barragán, quien gozaba de gran simpatía entre el pueblo regiomontano: “Todos los dirigentes obreros de esta ciudad, convienen en que la planilla pseudo oficial encabezada por Félix González Salinas no tiene la suficiente personalidad para enfrentarse a don Manuel L. Barragán, y que si quiere obtener el triunfo es necesario busca otra persona que logre unificar a los sectores obreros de esta ciudad y pueda entablar una lucha con suficiente probabilidades de triunfo.”29 El día 30 de octubre los partidos Liberal Nuevoleonés y Laborista Regiomontano, informaron que la toma de protesta del señor Barragán se efectuaría el miércoles 31 de octubre a las 20 horas en el Cine Palacio, ubicado sobre la calle Washington Ote. 625 frente al Palacio Federal de la ciudad. A ese evento invitaban a la comunidad regiomontana a acudir a dicho acto para que fueren testigos de una nueva página de la historia regiomontana.30 Sin embargo, la toma de protesta anunciada sería prolongada hasta días después en un lugar más amplio y de mayor acceso para las masas populares. La cita final sería el domingo 4 de noviembre a partir de las 10 horas en el Parque Cuauhtémoc, ubicado sobre Calzada Victoria, al norte de la ciudad, casa del equipo de beisbol Industriales de Monterrey.31 Este local fue propiedad del empresario José Calderón Muguerza. Ese mismo día, Manuel L. Barragán se dirigió a la comunidad regiomontana por medio de un desplegado aparecido en los principales diarios de la ciudad, en 28 Ibid, p. 10. 29 Ibidem. 30 El Porvenir, 30 de octubre de 1945, p. 1. 31 Equipo fundado en el año de 1939 con el nombre de Carta Blanca; en 1942 cambiaron a Industriales y desde 1949 se les conoce como Sultanes; también históricamente tienen el mote de “Fantasmas Grises”, más nunca ha sido nombre oficial. Es uno de los equipos de mayor prestigio y tradición en la Liga Mexicana de Béisbol, y es la novena con más temporadas jugadas en la liga, participando en forma ininterrumpida con un total de 78 contando la temporada 2016 (1939- hasta la fecha).


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donde establece su postura como candidato a la presidencia municipal de Monterrey. “Vivamente interesado desde mis años mozos en todo lo que pudiera contribuir al progreso de nuestra urbe y a través de su más queridas y viejas instituciones cívicas, como el Círculo Mercantil Mutualista, la Sociedad de Factores Mutuos del Comercio, la Antigua Cámara Nacional de Comercio, Industria y Minería en Nuevo León, la honorable Beneficencia Pública del Estado, la Benemérita Cruz Roja Mexicana, etc., no puedo ver con indiferencia la invitación a qué me refiero.”32 Aseguro que ni por cuestiones de vanidad personal, ni por asuntos pecuniarios, tenía el menor interés de disputar con un ciudadano suyo el honor de llegar a la Primera Magistratura de la ciudad. Afirmó que pertenecía a la clase media, a la cual consideraba necesario hacer resurgir de su inercia para que asumiera su función que le correspondía en las actividades sociales. Dijo se enorgullecía de su ciudad nativa y que sería un sueño lograr que funcionaran autoridades dinámicas, enérgicas, imparciales, conciliadoras, justicieras y poder, y que sólo se podía tener derecho a la realización de estas aspiraciones sí el pueblo no permanecía pasivamente cruzado brazos y que estaba convencido de que al recibir dicha invitación podría darse algo positivo para el pueblo de Monterrey: “La Presidencia Municipal de Monterrey, será para mí, en caso de que más favorezca el voto de nuestros conciudadanos y se respete, un nuevo motivo de responsabilidades de trabajo añadidos a los muchos que ya pesan sobre mis espaldas. De ninguna manera puedo abandonar estos. En primer lugar porque de ellos vivimos mi esposa y mis hijos y yo; pero con el producto de mis afanes no trató hacerlos ricos sino educarlos, de prepararlos y de dejarles, en vez de dinero, una profesión o instrumentos de producción para que puedan luchar por la vida honrada y libremente como lo hago yo; y en segundo lugar, porque tengo contraído serios compromisos como simple trabajador con quienes hasta ahora se han servido dispensarme su confianza.”33 32 Ibid, p. 6. 33 Ibidem.


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Argumentos que la olvidada clase media, a la que llamó el pueblo sano de México, estaba cansada de que los grupos y que los partidos les ofrecieran luminosos proyectos y grandes programas que casi nunca se llegaban a cumplir. Por esa razón, ofrecía el trabajo y esfuerzo que su persona tenía y que confiaba en que el voto popular lo llevaría a la alcaldía regiomontana. Finalizó diciendo: “Deseo hacer constar que como nunca he vivido, ni espero que mis hijos vivan del producto en ningún puesto que debe ser de servicio social, en caso de que el voto de mis conciudadanos en el próximo ensayo democrático me lleve a la Presidencia Municipal, el sueldo correspondiente a su titular será destinado íntegramente cada mes a obras de beneficencia pública de acuerdo con las circunstancias reinantes. Hechas estás aclaraciones, que brotan desde lo más profundo de mi corazón, acepto gustoso la oportunidad que me ofrecen de servir a nuestra querida Patria Chica e invocó públicamente la hombría y alto espíritu cívico de los ciudadanos de Monterrey y el cariño y admiración de todos sus habitantes.”34 Posteriormente, los partidos Liberal Nuevoleoneses y Laborista Regiomontano publicaron un desplegado el día 2 de noviembre en los principales diarios de la localidad para agradecer los pronunciamientos del Comité Ejecutivo de la Federación Proletaria de Nuevo León y demás firmantes en los periódicos El Porvenir y El Norte, con profundas simpatías hacia el movimiento barraganista, convencidos que: “se requieren hombres que por su moralidad y constancia principios y convicción, superen nuestra trayectoria Revolucionaria y que acaben con los camarillas de políticos que ya existían el medio social.”35 De la misma forma que las anteriores organizaciones políticas que habían respaldado públicamente la campaña barraganista, se unió a esta coalición de partidos el respaldo del Partido Constitucional Democrático de Nuevo León para sostener la campaña de Manuel L. Barragán.36 Aseguraban que el señor Barragán era garantía de, paz, progreso y honradez y que buscaría en el bienestar de la clase trabajadora regiomontana y que con gusto sostendrían dicha planilla en la próxima lucha cívica entrando de lleno por llevarlos al triunfo. 34 Ibidem. 35 El Porvenir, 2 de noviembre de 1945, p. 2 36 El Porvenir, 3 de noviembre de 1945, p. 6


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“Despojado de sus deseos de lastimar a nadie, ya que nuestro partido lucha por el bienestar obrero, a quién tenemos el honor de pertenecer y la igualdad en todas las clases sociales y entendimiento mutuo, será posible el mejoramiento de todas las colonias que son las que más necesitan liberarlas de la situación bochornosa para el centro de la ciudad, atender uno de los ramos más importantes en la vida, educación de la niñez, reparación de las escuelas ya construidas que están abandonadas por completo y tener próximo el invierno.”37 Con la incursión del mencionado partido, se cerró el círculo de apoyo político de la candidatura del señor Barragán, la cual fue propuesta por el Comité de Defensa Municipal con el respaldo de los partidos Liberal Nuevoleonés, Laborista Regiomontano y Constitucional Democrático de Nuevo León. La planilla estaría legalmente apegada a los recursos legales de la época que permitían registrar un candidato a Presidente Municipal, un suplente de este cargo, diez Regidores, dos Síndicos, dos Alcaldes Judiciales y sus dos suplentes. La planilla propuesta por el Comité de Defensa Municipal sería la siguiente: Cargo

Nombre

Presidente Municipal Propietario

Manuel L. Barragán

Presidente Municipal Suplente

Fidel Ayala Jiménez

Regidores:

1º Prof. Joel Rocha 2º C. Enrique Ayala Medina 3º Prof. Rufino Salinas 4º C. Enrique González Bravo 5º C. Óscar F. Castillón 6º C. Alejandro Sáenz 7º Dr. José Iglesias Garza 8º C. Gabino Saldaña 9º C. Manuel Montelongo 10º C. Héctor M. Arangua

Síndicos

1º Lic. Genaro Garza Sepúlveda 2º Ing. Carlos Curiel

Alcaldes Judiciales

1º Propietario Lic. Alberto de la Garza Suplente Lic. Alejandro Macías 2º Propietario Lic. Raúl de la Garza Suplente Lic. Esteban González Westrup38

37 Ibidem. 38 Ibid, p. 7.


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Para contrarrestar una campaña agresiva contra los simpatizantes de la campaña barraganista, el Sector Obrero del Partido Liberal Nuevoleonés respondió a las críticas emitidas por miembros del PRM, acusándolos de “conservadores”, “reaccionarios” y “mentirosos”, asegurando que la clase trabajadora regiomontana los conocía muy bien y sabía de sus luchas sociales en el pasado: “Estamos hoy en la contienda política por causas nobles y por motivos que atañen directamente a nuestros compañeros de trabajo. Sabemos que la mayoría de los trabajadores habitan en mal llamadas colonias en las que se carece de toda higiene, en que nuestros hijos, ciudadanos del mañana no cuentan con parques en dónde jugar y desarrollarse sana y plenamente, en que no hay los servicios de agua potable y drenaje, indispensables en todo lugar habitado como condición de vida limpia y decorosa. En una colonia tan poblada a importante como la de la Independencia, olvidada de todos los ayuntamientos y separada del centro la ciudad por un peligroso río, sobre el cual no se entiende ni un solo puente que facilite el tránsito seguro y constante de nuestras familias y nosotros. Podemos citar infinidad de deficiencias de la acción gubernativa municipal, qué perjudica nuestros más cercanos intereses y ofende nuestra dignidad de hombres de trabajo, pero basta con lo expuesto para dejar demostrado cuán lejos se encuentra la Federación Proletaria de comprender cuál es nuestra posición y nuestra finalidad. Sólo un Ayuntamiento de ciudadanos responsables y conscientes es capaz de atender las necesidades del Pueblo.”39 Afirmaban que no era momento de entrar en polémicas ideológicas, sino de tomar decisiones que ayudasen a la clase proletaria a vivir mejor en esta ciudad cuna del trabajo y esfuerzo. Aseguraron que la Revolución Mexicana es patrimonio de todos y no unos cuantos acaparadores, por lo que seguirían luchando a favor de los obreros de Monterrey. “La Revolución Mexicana no es patrimonio de unos cuantos, que se han valido de la nobleza de su doctrina para encaramarse en el poder y en las posiciones ventajosas de las organizaciones obreras, haciendo malabarismo de demagogia y ofreciendo lo que nunca cumplen, desvirtuado con ello una causa grandiosa cuyas posibilidades sociales y políticas están aún por verse y cuyo resultados 39 El Porvenir, 4 de noviembre de 1945, p. 11.


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inmediatos se preparan cuando tanto usufructuante de un revolucionarismo de conveniencia, sea desenmascarado y exhibido como enemigo de su clase y traidor de su Patria”.40 Pidieron al pueblo de Monterrey dignificar la Revolución Mexicana, llevando a la administración municipal a ciudadanos que realizaren con hechos y no con palabras, sus metas y logros. Invitaron a su vez a todos los ciudadanos hacer valer sus derechos cívicos y agruparse en la candidatura del ciudadano Manuel L. Barragán, con la seguridad de que el triunfo en las elecciones municipales el próximo 2 de diciembre haría de Monterrey una ciudad mejor para vivir.41 Finalmente, el día del juramento de la candidatura llegó y el domingo 4 de noviembre a partir de las 10 horas en las instalaciones del Parque “Cuauhtémoc” se realizó el evento político. El programa de ese día anunciado por los organizadores fue el siguiente:

1. Marcha Zacatecas por el Quinteto “Sembradores de Naranjo”. 2. El doctor Aliver García hará uso de la palabra en representación de los partidos aliados “Liberal Nuevoleonés”, “Laborista Regiomontano” y “Constitucional Democrático”. 3. Protesta de los candidatos que forman la planilla del partido Liberal y aliados 4. Pieza de música por el quinteto “Sembradores de Naranjo”. 5. Fernando Arechavaleta en representación del Partido Liberal 6. Alejandro Sáenz, obrero minero en representación del Partido Liberal

40 Ibidem. 41 Ibidem.


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7. Canción “Y soy puro mexicano”, interpretada por el quinteto “Sembradores de Naranjo”. 8. Manuel Montelongo, obrero ferrocarrilero de la Sección 19 en representación del Partido Laborista Regiomontano. 9. “Don Niceto el ranchero más ranchero”, acompañado de “Mister Cake” 10. Jorge Cervantes del Sector Popular en representación del Partido Liberal 11. Interpretación del Corrido de Monterrey por el quinteto “Sembradores de Naranjo”. 12. Manuel L. Barragán, en representación de todos los componentes de la planilla 13. Canción “La Bamba” por el quinteto “Sembradores de Naranjo”.

Ese domingo había una expectativa en el mitin a celebrarse. Los organizadores esperaban que cerca de cinco mil almas llenaran las gradas del parque de béisbol y respaldaran el inicio de la campaña electoral del señor Barragán. Una huelga de transporte público que misteriosamente estalló ese día provocó que el Comité de Defensa Municipal rentara varias unidades de transporte para transportar a los asistentes, los cuales saldrían desde distintos puntos de la ciudad. Estos sitios fueron: la plaza Díaz Mirón de la Colonia Independencia; la Plaza Santa Isabel en el cruzamiento de la Avenida Madero y calle Degollado; Plaza del Colegio Civil Juárez y Washington; Plaza de Zaragoza en la esquina de las calles de Zaragoza y Corregidora; Plaza de General Treviño en el cruzamiento de las calles de Emilio Carranza y Treviño; Plaza de la Colonia Hidalgo en el cruzamiento de las calles Aureliano Ramos y Altamira.42 42 El Porvenir, 4 de noviembre de 1945, p. 3.


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Además, se comunicó que el mitin estaría amenizado por bandas locales, oradores representantes del pueblo de Monterrey y por el señor Manuel L. Barragán, como gran líder del movimiento para rescatar la ciudad de las manos del partido oficial. El evento multitudinario inició después de la hora pactada (10 de la mañana) a causa de que los acarreos de personas en las unidades rentadas tardaron en llegar al mitin. Una nota periodística nos relata estos primeros momentos de la reunión política: “En el parque había gran movimiento y número de concurrentes y en el centro se había instalado una plataforma, sobre la que se colocó una mesa alrededor de ella, unos asientos en que tomaron lugar los directivos de los partidos postulantes y los candidatos alcalde propietario y suplente. Un conjunto típico lanzaba al aire las notas de melodías populares y del corrido recién estrenado y alusivo a la candidatura del señor Barragán. El maestro de ceremonias actuaba animando a los presentes, dirigiendo también algunas frases en honor del señor Barragán.”43 Desde el estrado el doctor Aliver García se dirigió el auditorio para hacer comentarios acerca de la designación de la planilla de candidatos y del señor Barragán. Refuto a quienes habían propalado que el Comité de Defensa Municipal había formado una planilla “en las tinieblas”, afirmando que el Comité era una institución en “el embrión”, y que indudablemente tendría gran importancia en el futuro para la vida cívica de Nuevo León. Expresó que no confiaba en las figuras decorativas y elementos de arrastre, y que lo que habían hecho era considerar los merecimientos de sus candidatos: “lo mismo habría sido Barragán candidato regidor, como cualquiera de los candidatos a regidores ser candidatos a alcalde. No hicimos esta planilla a puerta cerrada cómo se hace en las camarillas del actual grupo en el poder.”44 También exhortó a los ciudadanos de Monterrey para que reclamen su inclusión en los padrones electorales, qué se cerciorarán sí sus nombres aparecían en las listas electorales y que de lo contrario acudieran a las oficinas del Partido para que se gestione y no haya violaciones a la ley el día de la elección. 43 El Porvenir, 5 de noviembre de 1945, p. 1. 44 Ibidem.


Invitaciรณn a la toma de protesta de Manuel L. Barragรกn.


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Afirmó que los ciudadanos de Monterrey deben de estar seguros de que el señor Barragán es una garantía para todas las clases sociales: “por eso el Partido Liberal de Nuevo León viene a rendir culto a nuestros héroes apoyando la candidatura de Barragán porque hará efectivos los postulados de la Revolución Mexicana.”45 Para finalizar su participación, el Dr. García hizo alusión a una propaganda que en volantes sea arrojó la madrugada anterior en diversos sitios de la ciudad, en la que se decía que había sido pospuesto el mitin porque no se había obtenido la autorización de la Secretaría de Gobernación. Dijo que la propaganda no logró sus fines, porque la respuesta estaba clara en la multitud que estaba reunida en el Parque, comentando posteriormente: “pobres gentes del PRM que profanaron esa versión y recurren a las más bajas acciones para contrarrestar la fuerte corriente popular que los ahogará.”46 Enseguida tomo la palabra el obrero Manuel Montelongo de la Sección 19 del STFRM en nombre del Partido Laborista comentando que esta aspiración política surgió como una respuesta a las lacras de la ciudad existente debido a la apatía de las autoridades municipales y refirió que habían pasado 35 años desde la Revolución y que los presidentes municipales y los beneficios aún no llegaban a las colonias pobres de Monterrey. Con un discurso directo y valiente comentó a la multitud presente: “no se acuerda el actual mandatario (Constancio Villarreal) de las promesas que hizo al asumir el poder, pero sí se acordó de comprar un rancho. Los jardines, las avenidas, la joya histórica del Obispado, la Ciudadela, no se han atendido, pero se ha preferido hacer un par de hermosas casas cuando fue mandatario el profesor Sánchez, (anterior presidente municipal de la ciudad). No han pensado en dotar a estar a esta pobre y hermosa ciudad de drenaje pluvial que tanta falta le hace, porque los dineros que dan en las manos de los serviles, los políticos en vez de construir parques que purifican el aire de la ciudad, hacen casas que son destinadas al libertinaje.”47 En nombre del Sector Popular, Jorge Cervantes en representación del Partido Liberal de Nuevo León. Comentó que hace años a Fortunato Zuazua le arre45 Ibidem. 46 Ibidem. 47 Ibidem.


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bataron su triunfo así como sus bienes, pero su honor no pudo ser arrebatado por el que llamó invicto PRM. Se refirió en términos despectivos a los políticos enriquecidos a quienes llamó “los ayer pobres y hoy potentados gastadores del dinero del pueblo.”48 Alejandro Sáenz, minero en la Sección 64 del Sindicato de Trabajadores Mineros y Metalúrgicos habló con firmeza en sus aseveraciones, atacando duramente al actual régimen estatal y municipal. Siguió comentando que al Partido Liberal tienen que hacerle justicia en el caso municipal de Monterrey, asegurando que en esos momentos sería criminal que los millones de hombres que murieron en el campo de batalla y dieron su vida por un mundo mejor, y luego permitir un acto de imposición que asesinara la incipiente democracia mexicana, lo cual estaría completamente reñido con los principios propios por lo que lucharon las Naciones Unidas. “Vimos con orgullo y la ciudad de Monterrey se puso de fiesta cuando las campanas echadas a vuelo anunciaron el triunfo alcanzado sobre los totalitarios. De la misma manera, la ciudad Monterrey se puso de fiesta cuando el señor Barragán aceptó su candidatura.”49 El estudiante universitario Fernando Arechavaleta desde el estrado conminó a los presentes asistir a los comicios electorales del 2 diciembre y ponderó el movimiento cívico que advierte en la lucha municipal actual. Aludió al letargo político de México causado según él, por la negligencia de las autoridades y por las constantes bulas del sufragio popular: “México y Monterrey necesitan una renovación un cambio en sus funcionarios. Esto lo conseguiremos solamente haciendo valer nuestros derechos ciudadanos.”50 Finalmente tomó la palabra el candidato del Comité de Defensa Municipal, Manuel L. Barragán, quien ante los aplausos de la multitud ofreció un corto, pero recio discurso político. Se dijo comprometido con la causa de Monterrey y que buscaría servir con todas sus fuerzas a su terruño: “Plenamente compenetrados de la responsabilidad que contraemos al haber aceptado formar parte de la pla48 Ibidem. 49 Ibidem. 50 Ibidem.


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nilla, puesta públicamente a la consideración de todos los habitantes de nuestra ciudad por el Comité de Defensa Municipal y oficialmente apoyada, hecho suya y legalmente registrada por el Partido Liberal de Nuevo León, por el Partido Laborista Regiomontano y por el Partido Constitucional Democrático de Nuevo León para la integración del H. Ayuntamiento de Monterrey cuyos miembros habrán de elegirse el domingo 2 de diciembre próximo. Suponemos interpretar fielmente el sentir de nuestros compañeros, al agradecer de la manera más cordial tan señalada distinción y sobre todo la oportunidad de que con ello se nos brinda servir a nuestra Patria Chica.”51 A las 11:20 de la mañana el mencionado Dr. Aliver García realizó la toma de protesta del señor Manuel L. Barragán y su planilla, quienes uno a uno fue subiendo al estrado para recibir las muestras de cariño de los presentes y realizar su juramento. Así concluyó la toma de protesta y de forma oficial inició la campaña electoral. Al día siguiente de la toma de protesta se generó una polémica en torno a la multitud de personas que asistieron al mitin de toma de protesta. Por un lado, los barraganistas aseguraban cerca de cinco mil personas, pero el Comité de Prensa del PRM contradijo tal hecho al publicar dos fotografías tomadas desde el campo de juego hacia las tribunas, donde se ven estas semivacías. La publicación mencionaba lo siguiente: “¡Ésta es la popularidad de D. Manuel L. Barragán! véanse al fondo los miles de asientos vacíos que hay en las tribunas.”52 A partir de este momento inició una histórica campaña electoral de uno de los hijos de esta tierra de mayor arraigo, la cual sería de gran impacto no sólo en la región, sino que nacionalmente adquirió tintes de proeza y de reto al régimen.

51 Ibidem. 52 El Porvenir, 6 de noviembre de 1945, p. 5.


“Monterrey con Barragán”, propaganda del Comité de Defensa Municipal.


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EL PRM busca su candidato Para el 27 de agosto el Partido de la Revolución Mexicana dio a conocer que uno de sus precandidatos para la alcaldía de Monterrey era Félix González Salinas. Esto ocurrió después de que el precandidato González Salinas rindió la protesta de rigor ante la asamblea de trabajadores que lo aclamó. Además del Sector Obrero, el Sector Minero-Metalúrgico a través de un plebiscito de las secciones 67, 66 y 64, también favoreció las aspiraciones del mencionado político priista. Así comenzaba a calentarse el escenario electoral de la localidad. El Comité Estatal Pro-Miguel Alemán y el Pro-Félix González Salinas publicaron el 4 septiembre en los principales diarios de la localidad un desplegado donde hablan sobre la victoria militar alcanzada por las Naciones Unidas, el logro de la paz y la dignificación del hombre. Destacaron la participación ciudadana mexicana por medio del Escuadrón 201 y los logros del actual gobierno federal que estaba en manos del Gral. Manuel Ávila Camacho, quien con “patriotismo y valor sinigual” supo conducir con honor al país por los limpios senderos del honor.53 El 9 de septiembre se iniciaron las elecciones del Partido de la Revolución Mexicana en casi todos los municipios del estado, según informó el presidente de Comité Regional de dicho partido político Lic. Santos Cantú Salinas. Se informó que son varios los municipios en donde existe la pugna de que se habla donde intervendrán los delegados nombrados por el mencionado Comité Regional y se realizarán plebiscitos para evitar las confrontaciones entre bandos opositores. Tales representantes actuarán en los municipios de Garza García, Higueras, Ciudad Anáhuac, Salinas Victoria, Villa del Carmen, Agualeguas así como General Terán.54 A mediados de septiembre se invitó por parte del gobierno del estado a todas las autoridades e instituciones privadas y público en general, a escuchar la lectura del informe que el ciudadano Gobernador Lic. Arturo B. de la Garza debía rendir ante la Legislatura de Nuevo León sobre las labores realizadas durante el segundo año de ejercicio de su gobierno. El acto tuvo lugar a las 11 horas del día 16 de 53 El Norte, 4 de septiembre de 1945, p. 7. 54 El Norte, 9 de septiembre de 1945, p. 5.


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septiembre en el Teatro Rex de Calzada Madero, y fue transmitido por todas las radiodifusoras de la localidad.55 Para el domingo 26 de septiembre Marcelino Hinojosa, Oficial Mayor del Comité Regional del PRM informó que a excepción del municipio Monterrey, las elecciones internas del partido político para renovación de funcionarios municipales, han concluido en todo el Estado. Agregó que los plebiscitos del Sector Obrero, en lo que respecta a Monterrey, se continúan llevando a cabo y que en ellos está interviniendo directamente el Comité Municipal.56 Además informó que las Asambleas Municipales se efectuarían en los diversos municipios del estado el día 30 de septiembre. En esas reuniones se darán a conocer los resultados de la elección, y en caso de inconformidad los comités municipales plantearán los problemas al Comité Regional del PRM.57 A principios de octubre se plebiscitó a varios sindicatos afiliados a la CTM local, entre ellos los de la Fábrica de Galletas La Industrial y la Sección número 26 del Sindicato de cinematografistas. Poco después de las 12 del día comenzaron a reunirse en el local que ocupa el cine teatro Maravillas en la Calzada Madero, los miembros del STIC local, comenzando poco después las elecciones internas del Partido de la Revolución Mexicana de dicho sindicato a favor de la planilla que encabeza Félix González Salinas en lo que se refiere a regidores y síndicos.58 Días después el periódico El Porvenir informó, por medio de una investigación, que antes de efectuarse la elección municipal ya se estaban distribuyendo los diferentes puestos del Ayuntamiento entre los partidarios de uno de los precandidatos, de quien dicen “es el bueno”. El periódico comentó al respecto: “De esta forma nos hemos enterado que los tres comisarios serán cesados y que en su lugar se nombrarán otras personas perfectamente identificadas y una de ellas que presta servicios como escribiente la presidencia municipal. Los rumores se están esparciendo con la velocidad del viento y los escogidos ya están haciendo torres 55 El Norte, 15 de septiembre de 1945, p. 1. 56 El Norte, 26 de septiembre de 1945, p. 5. 57 Ibidem. 58 El Porvenir, 5 de octubre de 1945, p. 16.


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con el dinero que van a ganar a desempeñar los puestos mencionados. Esto ha dado lugar que se trabaje menos de lo poco que se trabajaba antes en todas las oficinas municipales, pues todos se ocupan en polítiquear y preparar el terreno para cuando entre en funciones quien resulte electo presidente municipal.”59 El 10 de octubre el Sindicato Industrial de Trabajadores Mineros Metalúrgicos de la República Mexicana en sus secciones 67 66 y 64 informaron a sus agremiados y a la ciudadanía que habían elegido ya a candidatos que el Sector Minero respaldaría en las próximas elecciones internas del PRM para la renovación del ayuntamiento de Monterrey. Que para la candidatura a presidente municipal propietario se había seleccionado a Félix González Salinas; para regidores de las Secciones 67, 66 y 64 respectivamente, los elegidos fueron Desiderio Galarza, Miguel Pérez y Felipe Ceniceros; y para Jueces Menores Letrados se apoyarían el Lic. Arnulfo Treviño y al Lic. Rodolfo Zamora.60 Días después, bajo el lema “Honradez, Patriotismo y Trabajo,” los sectores Obrero, Popular y Campesino del Partido de la Revolución Mexicana unificaron sus identidades en torno a la candidatura del ciudadano Félix González Salinas para presidente municipal de Monterrey en el periodo 1946-1948.61 Esta “cargada” a favor del candidato despejaba dudas dentro del partido y ampliaba los panoramas de los simpatizantes revolucionarios en la ciudad. El Partido de la Revolución Mexicana informó a la ciudadanía que el domingo 14 de octubre se efectuaron los plebiscitos del Sector Popular para la renovación de funcionarios municipales que corresponden a este sector. Se confirmó, por medio de fuentes periodísticas, que desde temprana hora enormes contingentes de elementos del Sector Popular se reconcentraron en el edificio de la Normal del Estado sobre las calles de Juárez y Tapia, calculándose en más de 18 mil personas los que participaron en dichos actos políticos. En este evento fue electa a la planilla que encabezará el ciudadano Félix González Salinas para la presidencia municipal de Monterrey, la cual próximamente tomaría la protesta correspondiente.62 59 El Porvenir, 8 de octubre de 1945, p. 1. 60 El Porvenir, 10 de octubre de 1945, p. 6. 61 El Porvenir, 14 de octubre de 1945, p. 7. 62 El Porvenir, 16 de octubre de 1945, p. 1.


Propaganda del PRM a favor de su candidato a la alcaldĂ­a de Monterrey.


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Antes de la toma de protesta del candidato perremista y como una forma de respuesta mediática a la campaña barraganista, la cual estaba muy activa con desplegados en los principales diarios de la localidad, la Unión de Pequeños Comerciantes e Industriales de Monterrey publicaron una pronunciamiento a favor de Félix González Salinas, el cual expone las siguientes ideas: “los pequeños comerciantes e industriales que agrupados en nuestra Unión participamos en política, lo hacemos en pleno consentimiento de causa; sabemos que el Partido de la Revolución Mexicana tiene renglones de su programa especiales para los obreros, que lucha por mantener sus conquistas y pugnan por elevarse al rango humano a que tienen derecho. Sabemos que este organismo se esfuerza por hacer realidad los propósitos que el campesino vio como ideal y ahora son hechos tangibles, pero nos agrupamos en este instituto porque tiene un importante capítulo de su programa de cada Sector Popular, a los burócratas, empleados particulares, a los industriales y comerciantes en pequeño, a la clase media en una palabra.”63 Aseguraban que desde hace tiempo se habían enterado que las fuerzas enemigas de progreso social trataban de concentrarse y ya era del dominio público la escandalosa publicidad que se había hecho un Comité llamado de “Defensa Municipal” y que se ha reunido con dos organismos satélites oscuros los partidos Liberal Nuevoleonés y el Laborista Regiomontano, seleccionando candidatos de la comunidad regiomontana, respaldando una planilla encabezada por el señor Manuel L Barragán persona que dicho sea de paso ya había pretendido ser alcalde. “Todo mundo entiende que el flamante partido político llamado Comité de Defensa Municipal está integrado por los capitanes de industria y por grandes capitalistas de Monterrey. No precisa un análisis acucioso, basta con que se hago un recuento a la ligera para demostrar que el comité no tiene partidarios ni adeptos. Veamos: la clase patronal ha organizado, mantenido y fomentado los sindicatos blancos, organismos sin personalidad de los que son directores los propios patrones, pero los sindicatos de empresas según lo han declarado todos en todos los tonos son a políticos. A ellos no les interesan los asuntos públicos, ni las cuestiones electorales, entonces los blancos no podrán estar con el Comité.”64 63 El Porvenir, 3 de noviembre de 1945, p. 5. 64 Ibidem.


Toma de protesta de FĂŠlix GonzĂĄlez Salinas como candidato del PRM a la presidencia municipal de Monterrey.


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Planteaban al pueblo de Monterrey que era deber ciudadano, por los ideales y principios, sostener la planilla que encabezaba el ciudadano Félix González Salinas, porque tanto él, como los que figuran como regidores, síndicos y jueces menores, son garantía plena del progreso para la ciudad. Concluían retando al citado Comité a hacer una demostración pública de arrastre popular en sus mítines de campaña y demostrar con quien estaba el poder del pueblo: “nosotros preguntamos: ¿con quién cuenta el comité de defensa municipal? ¿Con la minoría que forman los grandes empresarios y los mayoristas? ¿Ellos son el pueblo? ¿Ellos son acaso la masa ciudadana qué va la casilla emitir su voto? ¿����������� ������������ Serán capaces de organizar una manifestación con más de 70,000 hombres como lo hicimos los grupos revolucionarios para recibir a nuestro candidato a la presidencia de la República Lic. Miguel Alemán?, seguramente que no.”65 Al escarnio público iniciado contra el Comité de Defensa Municipal que encabezaba el señor Manuel L. Barragán, se agregaron las declaraciones del Gran Partido Revolucionario Ferrocarrilero de Nuevo León, quien aseguró que sus afiliados apoyaban públicamente la candidatura de Félix González Salinas, porque consideraban que así se le daría continuidad a las posiciones del proletariado en las políticas estatales y se frenaría a la clase empresarial en su intento por recuperar el poder público.66 Sentenciaron que estaban en pie de lucha y dispuestos a entrar en debate contra quien fuese en el momento indicado:“Les aseguramos a los enemigos de la Revolución Mexicana, que por fortuna todos estamos unidos contra el enemigo común y le daremos la batalla cómo sea necesario, en el terreno que nos pidan y a la hora que lo deseen.”67 El domingo 4 de noviembre el Partido Revolución Mexicana público en los principales diarios de la ciudad un acuerdo en donde declaraban al ciudadano Félix González Salinas como su candidato a la presidencia municipal de Monterrey, afirmando la integración de su planilla. Testificaron que desde el 6 de agosto el Comité Central Ejecutivo del Instituto Político lanzó la convocatoria a elecciones internas para designar los candidatos del partido a los diferentes puestos de ayuntamiento del estado Nuevo León. Y de acuerdo con el mencionado instru-


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mento, se convocó a los Sectores Obrero, Agrario y Popular para qué emitieran su voto auténtico en favor de los ciudadanos, con objeto de integrar las planillas que la ciudad Monterrey, las cuales se celebraron de acuerdo a la convocatoria respectiva y que recogieron la voz de sus miembros en Asambleas políticas en elecciones limpias, libres y auténticas de un partido de un partido comprometido con el bienestar de la ciudadanía regiomontana.68 Ese mismo día el PRM tomó la protesta al candidato Félix González Salinas y a su planilla, externando lo siguiente en su discurso: “Habiendo sido honrado por el acuerdo unánime de ustedes para ser postulado pre-Candidato a la Presidencia Municipal de Monterrey es mi deseo expresar en forma sincera mi más cumplido agradecimiento para esta deferencia que en forma tan significativa me enaltece.”69 En la toma de protesta de González Salinas, efectuada en un local que ocupa el PRM en la esquina de Calzada Pino Suárez y Arteaga asistieron a dicha asamblea políticos representantes de distintos partidos sociales de Monterrey. González Salinas hizo uso de la palabra y habló de los preceptos básicos de su programa que pretende desarrollar si el voto popular lo lleva a ocupar la presidencia de Monterrey Sin embargo, en su primer discurso titulado “A trabajadores y pueblo de Monterrey”, González Salinas describe a su enemigo, los propósitos del mismo, el pensamiento político que le distingue y su estrategia para hacer presencia en el pueblo. Contienda política en la cual se tacha a Manuel L. Barragán de el “Gran Señor de las letras”, “respetable escritor contemporáneo”, eminente biógrafo” y de “pauperismo moral”: “El Partido de la Revolución Mexicana ha declarado sus candidatos oficiales para funcionarios del Municipio de Monterrey que encabeza el C. FELIX GONZALEZ SALINAS. Esta declaración la ha hecho después de celebradas las elecciones internas en cada Sindicato Obrero, organización agraria o grupo del sector popular que integran nuestro Instituto Político. 68 El Porvenir, 5 de noviembre de 1945, p. 5. 69 El Norte, 5 de noviembre de 1945, p. 1.


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A esta Planilla se enfrentará, en las Elecciones Constitucionales según dice la prensa, y apoyado por tres pseudo partidos, el Sr. Manuel L. Barragán, que pretende ser alcalde, sostenido por personas de filiación anti-revolucionarias y conservadora. Los barraganistas, sentados cómodamente en el sillón de la gerencia de un Banco o en la Dirección de una industria, han formado “programas” llenos de halagadoras promesas, con objeto de sorprender al pueblo no organizado y atraérselo. Más no es con promesas vacías de contenido con lo que se gana al pueblo. Para entender los problemas que atañan a las grandes masas, es indispensable estar en contacto con ellas, cosas que nunca han hecho los integrantes de los Partidos que están con Barragán y menos los “altos directores” que forman el Comité de Defensa Municipal, verdaderos interesados en ganar posiciones políticas. Para estas gentes, que carecen de antecedentes en las filas de los grupos revolucionarios, que siempre han estado contra los obreros de izquierda y piensan sólo en nuevos métodos de explotación humana, lo importante es apoderarse de los puestos públicos para consolidar sus negocios mercantiles o industriales. Es mentira, pues, que al llegar, si por desgracia llegaran, a dirigir el Ayuntamiento, se preocuparan por velar por el bienestar de los habitantes de Monterrey.70

70 El Porvenir, 5 de noviembre de 1945, p. 2.


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Planilla del PRM Cargo

Nombre

Alcalde Primero Propietario

C. Félix González Salinas (Sector Popular)

Alcalde Primero Suplente

C. Valeriano Montemayor (Sector Obrero Ferrocarrilero, CTM)

Alcalde Segundo Judicial Propietario

C. Lic. Arnulfo Treviño G.

Alcalde Segundo Judicial Suplente

C. Lic. Felipe Salinas T

Alcalde Tercero Judicial Propietario

C. Lic. Pedro Mireles M.

Alcalde Tercero Judicial Suplente

C. Lic. Carlos Garza Aguilar

Síndico Primero

C. Antonio Espino

Regidores

C. Guadalupe González C. José Ovalle C. Carlos Villarreal C. Manuel Coello C. Desiderio Galarza C. Juan José Peña C. Miguel Pérez C. José Vidózola C. Pedro Carrizales C. Felipe Ceniceros.

Planilla firmada por Lic. Santos Cantú Salinas, Presidente del Comité Regional Ejecutivo del PRM; Diputado José F. Arizpe, Secretario de Acción Obrera; Diputado Jesús Luna, Secretario de Acción Agraria y Marcelino Hinojosa, Oficial Mayor. Planilla estipulada para cumplir con lo dispuesto por la Fracción IV del Artículo 103 de la Ley Constitucional que reglamenta las Elecciones de Supremos Poderes del Estado y Funcionarios Municipales.


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Datos biográficos del candidato del PRM: Félix González Salinas Nació el 14 de agosto de 1897 en Los Herreras Nuevo León. Hizo estudios de primaria superior en su propio pueblo. Más tarde se inició en la carrera Comercial. Durante los años 1919-1920 fue Regidor del Ayuntamiento de Los Herreras. En 1921 resultó Diputado electo al Congreso del Estado, por el 8º Distrito, para el periodo 1921-1923. Después se dedicó a trabajos de agricultura y ganadería hasta el año de 1925, en que radicó en la ciudad de México. Allá encauzó sus actividades en la introducción de ganado y ventas del mismo en los rastros del Distrito Federal, durante dieciocho años. En 1936 salió electo Presidente de la Unión de Introductores en los Rastros del Distrito Federal y reelecto siete años consecutivos para el mismo cargo, sin remuneración. En 1938 fue Presidente del Comité de Propaganda en la Capital de la República en favor del entonces candidato a Gobernador del Estado de Nuevo León Gral. Bonifacio Salinas Leal. Durante su gestión fue nombrado Director del Registro Público de la Propiedad (1943-1945). Y con respecto a su plataforma política, el candidato González Salinas externó a la prensa: “Se nos informó que se ha evitado dar a conocer un programa basado en especulaciones publicitarias: es decir a base de campañas de prensa, ya que se tiene formulado un programa fundamentado en la experiencia adquirida por el candidato durante su recorrido a través de cada uno de los barrios y sectores de la ciudad, durante su campaña política.


Félix González Salinas, “el cuñado incómodo” del gobernador Arturo B. de la Garza.


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La dinámica de Acción Nacional Al crearse el Partido de Acción Nacional en la Ciudad de México en diciembre de 1939, su fundador Manuel Gómez Morín y seguidores se involucraron en una gran campaña a nivel nacional y los militantes recorrieron diferentes puntos estratégicos del país: Guadalajara, Michoacán, Puebla, San Luis Potosí, Tampico, Tamaulipas, Chihuahua y Monterrey. En esa dinámica crean los Comités Regionales y el representante en Monterrey de dicho Comité fue el doctor José G. Martínez, quien años más adelante sería candidato a la alcaldía de Monterrey por parte del Acción Nacional. Los Comités Regionales pronto comenzaron a realizar su trabajo político como lo señala el historiador del partido Luis Calderón Vega en el siguiente pasaje de sus Memorias: “Los grupos propagandistas nacionales y regionales, apoyados casi siempre por los jóvenes del Partido, recorrieron el país. Prácticamente no quedó ciudad de importancia sin sentir, como lo sintieron también cientos de ciudadanos y de rancherías, la presencia agresiva, sólida y calidad del PAN.”71 Los días 3 y 4 de noviembre de 1945, se reunió el Consejo Nacional del PAN, con la asistencia de 27 Jefes Regionales y los 70 Consejeros para planear y decidir la Convocatoria a la IV Convención Nacional y demandar nuevamente una Reforma Electoral, en dicha reunión se expuso: “Acción Nacional…denuncia y reprueba la intervención ilícita que el Gobierno está teniendo en la campaña electoral y condena la actitud de quienes torpemente pretenden hacer creer que la lucha cívica será inútil y que el problema se limita a esperar o gestionar que la maquinaria política corrompida designe a los menos malos de los posibles candidatos.”72 Por su parte la CTM emitió la siguiente respuesta a la petición del PAN: “El instituto Político de la Revolución declara terminantemente que, tanto el Comité Central Ejecutivo como los Sectores obrero, campesino y popular que lo integran coinciden en que la Ley Electoral, en la forma en que actualmente se encuentra redactada, satisface en esencia las necesidades del electorado nacional, no ameritando, por lo tanto modificaciones de importancia.”73 71 Calderón Vega, Luis. Memorias del PAN. Morelia, 1967, p. 143. 72 Ibid, p. 166.


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Más adelante el Partido de la Revolución Mexicana (PRM) también declaró que se opondrá a cualquier reforma a la Ley Electoral: “Se está ya trabajando para formular el plan sexenal que rija las actividades del futuro Gobierno de la República para el caso en que sea el candidato del PRM el que resulte designado para ocupar la Primera Magistratura de la Nación. Para el estudio de dicho plan de gobierno se ha designado una comisión. Fuentes oficiales del PRM hicieron hoy la declaración de que el citado organismo político se opone con toda energía a las proyectadas reformas a la Ley Electoral que actualmente está en vigor. Dícese que tanto el Comité Ejecutivo Nacional del Partido como los tres sectores que lo integran: obrero, campesino y popular, coinciden en la opinión de que la actual legislación electoral garantiza plenamente el ejercicio democrático y la efectividad del sufragio no ameritando modificaciones de importancia.”74 El 29 de mayo de 1945, el PAN inició una serie de publicaciones breves en las cuales daba cuenta de las condiciones políticas que privaba en el país, en uno de esos documentos se señala: “No es posible que México continúe en este régimen de coacción, de simulación innoble de la opinión popular y de las elecciones. Deben terminar la falsificación de censos falsificados o inexistentes, la trampa mortal de las casillas, los pistoleros pagados e impunes, las bandas viajeras de lamentables votantes supuestos, el robo de ánforas, la del poder Público para mantener su partido oficial y de apoyar las prácticas corrompidas brutales que han cerrado la puerta de la expresión eficaz de la voluntad popular.”75 Durante agosto, septiembre y octubre de 1945 los dirigentes del PAN acordaron festejar el VI aniversario de su fundación en todo el país. Dichos festejos comenzaron en el Distrito Federal con la “técnica de los mítines relámpagos” formados por equipos juveniles, posteriormente esos grupos comenzaron a recorrer el país, en una de esas reuniones en el interior del país, un líder panista expresó: “Acción Nacional no tiene ni tendrá otras armas para la lucha que la adhesión firme y entusiasta de la ciudadanía. Ni necesita otras. Es preciso que todos los 75 Calderón Vega, Luis. Memorias del PAN. Morelia, 1967, p. 152.


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mexicanos lo recordemos insistentemente. Llevamos 135 años de ver frustrados los anhelos nacionales porque hemos ensayado todos los caminos, menos el camino real de salvación. Hemos ensayado el de la violencia sólo para comprobar, una y otra vez, que la violencia solo engendra violencia; hemos ensayado el del caudillismo sólo para decepcionarnos reiteradamente por la traición, la incompetencia y el despotismo de los caudillos. Ese camino es el de la creación de una viva y ardiente conciencia ciudadana y el de la organización robusta y ágil de la ciudadanía para cumplir sus deberes y hacer valer sus derechos.”76 También es importante señalar que en esta expansión del PAN las cosas no fueron fáciles, la represión por parte del Partido de la Revolución Mexicana (o grupos relacionados con esas administraciones políticas), en julio de 1945 dirigentes panistas en Yucatán son detenidos injustificadamente. En una nota se publicó: Arrestan a los de Acción Nacional “El atentado lo cometieron las autoridades del Estado de Yucatán. México, D. F, julio 11 de 1945. Los dirigentes del Partido Acción Nacional se han dirigido al señor Presidente informando que los directivos de ese organismo en el Estado de Yucatán han sido apresados, sin conocerse los motivos que hayan ocasionado tales actos. Por otra parte, están solicitando toda clase de garantías en favor de los detenidos.”77 Es de esta manera como el novel partido blanquiazul comenzó a hacer sombra en la política nacional, he inició el largo camino hacia la democracia y el empoderamiento ciudadano. Surgía precisamente en los momentos en que el Partido de la Revolución Mexicana intentaba perpetrarse eternamente en el poder político de la nación. Pero, ¿y que sucedía en Nuevo León con Acción Nacional? 77 El Porvenir, 12 de julio de 1945, p.1.


La postura del PAN nuevoleonĂŠs, que al igual que en las elecciones de 1942 no presentaron candidatos a puestos de elecciĂłn municipal.


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El PAN a nivel local En julio y agosto de 1945, comenzaron a reflejarse las inquietudes por el próximo cambio de Poderes Municipal de Monterrey, que iniciaría su gestión a principios de enero de 1946. El columnista Rómulo González Irigoyen en su editorial titulada “Nuestros problemas”, escribe: “La forma de obtener una elevación en el nivel civil de nuestra baja política es reformando el sistema electoral para hacerlo efectivo, eliminando el degradante sistema de Partido único… y fomentando la existencia de partidos políticos independientes.”78 También la editorial “Democracia a palos” (impresa por el matutino El Norte el 12 de julio de 1945) publicada más adelante va en ese sentido: ausencia de democracia en el municipio y la necesidad de reformar la política electoral. Editoriales y artículos periodísticos que con el paso de los días van aumentando. Las anteriores editoriales (“Nuestros problemas” y la “Democracia a palos”) formaron parte de ese desplegado de información y orientación ideológica que implementó el PAN a nivel nacional para cambiar el contexto político del país y en Monterrey se reflejó en parte a través de los anteriores escritos. Época en la cual también surgió el texto “Al pueblo de Monterrey” y en donde los panistas dan un panorama de las condiciones políticas que privan en Monterrey: “Las agresiones escandalosas entre líderes descalificados y profesionales de la política, y las tentativas vergonzantes para conseguir en el Congreso el apoyo de influyentes y grandes electores, han sido las únicas maniobras visibles del grupo oficial para suplantar la voluntad de los regiomontanos en la designación del próximo Ayuntamiento. Ni un programa de acción municipal, ni un planteamiento de las verdaderas necesidades públicas, ni un intento de solución a nuestros problemas locales, han merecido la atención del grupo dominante, cuyas pugnas se reducen a conseguir posiciones de medro entre los familiares de los altos funcionarios. Los servicios públicos en criminal abandono y la administración municipal entregada al ciudadano negligente de individuos sin ningún sentido de responsabilidad, son 78 El Norte, 9 de julio de 1945, p. 3.


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el botín que pelean los factores en discordia, pero si apuntar siquiera un intento de mejoría o un programa de soluciones.”79 Una de las primeras estrategias políticas de AN de Monterrey es publicar un gran desplegado en el cual crítica a la administración municipal regiomontana presidida por Constancio Villarreal (alcalde de 1942-1945) y el cual titula “Al pueblo de Monterrey”: “Las agresiones escandalosas entre líderes calificados y profesionales de la política, y las tentativas vergonzantes para conseguir en la Capital el apoyo de influyentes y grandes electores, han sido las únicas maniobras visibles del grupo oficial para suplantar la voluntad de los regiomontanos en la designación del próximo ayuntamiento.

Ni un programa de acción municipal, ni un planteamiento de las verdaderas necesidades públicas, ni un intento de solución a nuestros problemas locales, han merecido la atención del grupo dominante… La repugnancia natural que los ciudadanos sienten hacia las prácticas electorales de costumbre, en las que campea el desprecio a la mayoría y la burla descarada del voto.”80 Es importante señalar como a través de la presente campaña política prevalece el término ciudadano, se hace hincapié en el mismo a través de distintos desplegados, concepto que relacionamos con una de las tesis centrales del fundador del PAN, Manuel Gómez Morín. Según el Acta Constitutiva, Acción Nacional es “una asociación de ciudadanos mexicanos en pleno ejercicio de sus derechos cívicos que se constituyen en Partido Político Nacional” (art. 1º). Como objetivos del partido se fijaron los siguientes: a) La actividad cívica organizada y permanente. b) La intervención en todos los aspectos de la vida pública de México, para lograr la realización de los siguientes principios fundamentales. 79 El Norte, 26 de julio de 1945, p. 7. 80 El Norte, 26 de julio de 1945, p. 8.


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Con una tónica más fuerte y en esa dinámica de formar una oposición relacionada con lo que ahora exponemos, pero ante todo se recalca rescatar el espíritu cívico de Acción Nacional y en el comunicado “Solamente los Ciudadanos” manifiestan: “Es falso que el municipio regiomontano sea botín de una organización sindical la más desprestigiada de todas; es falso que los Diputados Federales en totalitaria y anticonstitucional función de grandes electores tengan facultad para intervenir como terceros oficiosos en la renovación del Ayuntamiento; es falso que el municipio sea patrimonio de líderes venales o herencia disfrutable para los parientes y ahijados de los altos funcionarios.”81 También llama la atención que dichos desplegados eran firmados simplemente con los términos Acción Nacional Comité Regional de Nuevo León, no incluían el término Partido, sin embargo, y gracias a las aportaciones de Luis Calderón Vega, apreciamos que la organización nace sin ese término, seguramente para que la gente no fuera a pensar “otro partido político” más; más bien fue para crear otro tipo de imagen en los ciudadanos como lo vemos en una de las primeras reuniones de 1939: “Acción Nacional: una organización permanente de todos aquellos que sin prejuicios, resentimientos, ni apetitos personales, quieren hacer valer en la vida pública la convicción en una causa clara, definida, coincidente con la naturaleza real de la Nación y conforme con la dignidad de la persona humana.”82 Por lo cual los integrantes de Acción Nacional en Monterrey se apropiaron de los mensajes de la doctrina panista nacional y con propiedad, a través de los días, fueron exponiendo comunicados que mellaron las mentes de los ciudadanos regiomontanos y contribuyeron a la efervescencia política que se dio en los siguientes meses previos a la elección que se realizó el 2 de diciembre de 1945. A principios de septiembre de 1945 este organismo político emite un comunicado periodístico titulado “Un Retorno Inaplazable” en donde expresa las siguientes ideas: “Es necesario iniciar el retorno y el rescate; volver a la vieja y amada casona levantada con sangre y sudor de nuestros antepasados; cuidar diligentemente como algo propio e intransferible; vigilarla con perseverancia para evitar 81 El Norte, 2 de agosto de 1945, p. 3. 82 Calderón Vega, Luis. Memorias del PAN. Morelia, 1967, p. 33.


Invitaciรณn a mitin del PAN en la ciudad de Monterrey.


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que el patrimonio común se convierta en botín de unos cuantos; arreglarla y embellecerla para que sea digno recinto de una comunidad humana que debe encontrar satisfacción a sus necesidades básicas y a las más altas aspiraciones de espíritu.”83 Aunque con información escueta, apreciamos que el Partido Comunista de Monterrey también se sumó a la necesidad de esos cambios democráticos. Una de las reuniones a las cuales convoca la realiza en el Cine Palacio para celebrar el XXVI aniversario de la fundación del mismo en la ciudad, reunión celebrada el 13 de septiembre de 1945. Es preciso señalar que por estos años existía una gran diversidad de organizaciones políticas, a favor y en contra del partido oficial, entre los que se encontraba el Gran Partido Revolucionario Ferrocarrilero de N. L. y el Partido Socialista Fronterizo. Ya para el 20 de septiembre del año en curso se efectuó en el Teatro Rodríguez del centro de Monterrey una reunión pública de Acción Nacional para conmemorar el aniversario de su fundación, ya que en este año el Comité Nacional del partido pidió a los comités regionales que organizaran reuniones en todas las ciudades de hubiera militancia el partido. Juan José Hinojosa, miembro del partido en la localidad mencionó sobre esta reunión lo siguiente: “queremos que nuestra reunión constituya una limpia y espontánea manifestación de auténtica ciudadanía. No se trata de una asamblea electoral para apoyar a un candidato, sino de conmemorar seis años de esfuerzos generosos en bien de México. El hecho de permanecer unidos en torno de nuestros principios es para nosotros el mejor premio de los procesos, aunque nunca lo entienden así todos los que esperan de un caudillo improvisado de un esfuerzo pasajero, que se agotan lentamente el día de la elección. Es necesario insistir que nosotros no nos hemos reunido en torno de personas, sino de principios; aquellas pasan y éstos permanecen. Se nos lanzan los más manidos y más risibles adjetivos: reaccionarios, polkos, perfumados, clericales, etcétera; pero nunca han podido atacar a uno sólo de los puntos de nuestros principios. Estos principios y este programa los expondremos nuevamente en la reunión de mañana.”84 83 El Porvenir, 6 de septiembre de 1945, p. 7. 84 El Norte, 19 de septiembre de 1945, p. 2.


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Una vez inaugurada la reunión, el presidente del partido a nivel regional el Dr. José G. Martínez hablo del objeto de la reunión panista en el estado. Informó que pugnaban por la tranquilidad y la paz de la nación pero en un plano de altura. Que Acción Nacional no ambicionaba conquistar el poder público, porque para conquistarlo ya sabían que se necesitaban fusibles y el oro. Y que sus aspiraciones eran llegar a la conciencia del pueblo a fin de que éste tenga amor a la causa justa como la de esta organización.85 Crónicas periodísticas calificaron de “viril, sustancioso y brillante” el discurso del profesor Pedro Reyes Velázquez, que haciendo hincapié en el informe del presidente de la república en la parte sustancial de que no se permitiría que se emplearan los recursos del poder en una imposición en México. Aseguró que también el gobernador de esta entidad había dicho igual cosa, “pero es candidato su cuñado a la presidencia municipal de Monterrey”. Relató como el actual gobernador siendo colaborado del anterior mandatario, está rigiendo los destinos del estado y está colocando a toda su familia. Terminó diciendo que Acción Nacional debía exigir la reforma a la ley electoral, para hacerla más equitativa con la oposición.86 Tras los festejos del sexto aniversario de su fundación, el Comité Regional de Acción Nacional en Monterrey publicó un desplegado a ocho columnas titulado Mensaje Anual de Acción Nacional en el cual expresan su postura para que la ciudadanía tenga un gobierno que busque el bien del ser humano, “con claridad, con esperanza, con fe, con generosidad, con firmeza y con perseverancia.”87 Reclamaban: “la paz justa, la tranquila convivencia en el orden, la libertad, la suficiencia y la seguridad para todas personas y en acciones reclaman, aún hoy quizás con más urgencia que estos años de la guerra, dolorosos pero tensos, impregnados a propósito y elevados por el sacrificio la ferviente adhesión y la lucha sin desfallecimiento de todos los hombres y mujeres de buena voluntad, en un esfuerzo simultáneo nacional y ecuménico que no desdeña lo inmediato, lo máximo, ni olvidé la creciente e inescapable solidaridad de todos los pueblos que defienda y enaltezca la amada realidad propia y garantice la suprema validez 85 El Norte, 21 de septiembre de 1945, p. 2. 86 Ibidem. 87 El Norte, 24 de septiembre de 1945, p. 5.


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universal de los principios en que la justicia, la paz, la libertad, la suficiencia y la seguridad se fundan.”88 Criticaban que el régimen de la Revolución no quería dialogar, examinar o discutir doctrinas, programas y posiciones, porque el régimen no tienen afán de verdad, “sino instinto de supervivencia”; comentaban que al régimen le inquieta la opinión, pero simulan sordera o desdén, y se conforman con su propaganda aunque a veces por error al vacío hacen truculentas imitaciones de planes opcionales, pero sólo le preocupa “las cargadas”. Afirmaron que no les importaba las soluciones, sino los expedientes y “exasperadamente nerviosos ante la indicación de errores, no conocen la dignidad de la rectificación sino que insisten en ellos cambiándoles el nombre, atribuyéndoles a la meteorología e imputándolos a la Revolución. Sobre el partido oficial comenta: “Dice conservar el poder por voluntad de la mayoría, y tiembla ante la posibilidad de un sistema legal y práctico que garantice la expresión libre de la voluntad de la nación. No cree en el derecho y se abruma de legislación para garantizar la arbitrariedad. Tiene el poder y podría ser justicia, pero prefiere la anarquía de la compra de la componenda y de la unidad, crea fuerzas sociales y enseguida se precipita a corromperlas o a controlarlas subrepticiamente, infla espantajos de fuerza y los sostiene, luego se atemoriza ante ellos y se les subordina.”89 Acción Nacional afirma que la clase política del PRM es una oligarquía sin fe en su visión, porque proclamándose heredera y realizadora de los anhelos revolucionarios de renovación política y de mejoramiento social, en treinta y cinco años de predominio sólo puede ofrecer mezquinos frutos parciales, cuando no la negación abierta de los principios revolucionarios o el enlodamiento del nombre mismo de la Revolución: “Sin fe en la autoridad en estos largos años no ha podido obtener si quiera sus frutos mínimos y espontáneos de autoría verdadera, que son el orden orgánico y el bienestar material. Sin fe en México, ignora o niega sus valores, los más altos y permanentes de tradición, vocación histórica y actitud de creación espiritual. Sin fe en su propia maquinaria, aunque esta le permita contar los votos a su gusto, por desconfianza se anticipa a rellenar las urnas con votos falsos, impone por la fuerza el sufragio, y todavía dudoso se auto-roba 88 Ibidem. 89 Ibidem.


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las urnas. Sin fe siquiera en sus mismos compadres en el Congreso designado sin representación, aprueba sin discutir credenciales en globo, desconfía de simples mayorías, se instituye bloque de unanimidades, exige la humillación increíble del control político y todavía desconfiado, hace que desde el primer día de sesiones se nombre Mesas Directivas para todos los meses futuros, la Comisión Permanente y hasta la instaladora del próximo Congreso.”90 Ante esta situación, Acción Nacional promovía la renovación de la fuente misma que “es el corazón del pueblo.” Estaban seguros de que sus principios estaban profundamente fortalecidos en ese santuario de los valores nacionales y de que sus programas encerraban los anhelos ya seculares del pueblo, y harían posible su realización. Por ello Acción Nacional se empeñaba en mover las almas que son las “luz de México”, con una conciencia nacional e impulsar a los mexicanos al cumplimiento de su deber en ejercicio de su derecho, los cuales eran sagrados como condición y fundamento de ellos: “vivir en justa paz en este México amado, amable, digno y capaz de un destino deslumbrante.”91 El 3 de octubre de 1945, el PAN anuncia una “Asamblea Extraordinaria” , situación extraordinaria en la cual se invitó a líderes políticos de diferentes partes de la República entre ellos al licenciado Efraín González Luna, Presidente del Comité Regional del Estado de Jalisco; licenciado Manuel Herrera y Lasso, miembro del Congreso Nacional y el licenciado Miguel Estrada Iturbide Estrada Iturbide, representante del Comité Nacional, reunión realizada en la esquina de las calles de General Treviño y Lerdo de Tejada. Reunión en la cual el PAN manifiesta públicamente las Reformas que deben hacerse a la Ley Electoral y el análisis de cómo se va participar en las próximas elecciones municipales de Monterrey, entre otras orientaciones que el PAN está realizando a nivel nacional. Después de estas fechas, el partido no se tiene registradas más noticias durante el proceso de precampaña. Es preciso señalar que Acción Nacional no registró candidato para Presidente Municipal de Monterrey en esta elección y pretendió 90 Ibidem. 91 Ibidem.


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ser un crítico del evento electoral que polarizó a los dos grupos políticos de la ciudad.

Trayectoria de Manuel Luis Barragán Escamilla Nació en Monterrey en 1888, realizó sus primeros estudios en la ciudad y de niño fue alumno del profesor Serafín Peña, más adelante estudió en el Colegio Hidalgo y tomó clases de inglés en el Círculo Mercantil Mutualista. Al respecto escribe Aureliano Tapia: “Con el regreso a Monterrey, ya definitivo, Manuel Luis prosiguió su educación en la escuela General Lázaro Garza Ayala, con profesores tan preclaros como Don Serafín Peña y don Antonio Moreno. Después estudió en el Colegio Hidalgo dirigido por los profesores José G. García y don Antonio Moreno; allí se perfilo su vocación hacia los estudios contables.”92 El 2 de octubre de octubre de 1905 ingresa a la Cervecería Cuauhtémoc como mensajero, pasado algún tiempo, logró figurar como taquígrafo y mecanógrafo, posteriormente tomó clases nocturnas de inglés más tarde fue taquígrafo bilingüe en el departamento de publicidad de la empresa y posteriormente ocupó la jefatura de dicho departamento. También comenta Tapia: “No había en aquella época diversiones que ocuparan el tiempo libre: por eso se dedicó lleno de entusiasmo a la lectura de clásicos, poetas, novelistas y filósofos, en la biblioteca del Círculo Mercantil Mutualista.93 Más adelante tomó un curso de publicidad por correspondencia a través de una institución norteamericana. El puesto de Jefe de Publicidad le dio la oportunidad de tener contacto con directores de periódicos, diarios de revistas, con escritores, con dueños de establecimientos de imprenta y de litografía, con talleres de pintura, con vendedores de calendarios.

92 Tapia Méndez, Aureliano, Don Manuel L. Barragán. Perfil Biográfico (1981). Monterrey: Editorial Al Voleo, p. 2. 93 Ibid, p. 3.


Manuel L. Barragรกn: empresario, periodista y benefactor de la educaciรณn nuevoleonesa.


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Posteriormente entra a trabajar a la compañía “Topo Chico” como distribuidor de ese producto, época en la cual le sugiere a uno de los dueños de la compañía solicitar la franquicia para embotellar en Monterrey el refresco “Coca Cola”, con el paso del tiempo y amplio trabajo en la compañía pasa a ser dueño de la compañía con otro amigo suyo. Ya como dueño de dicha fábrica insiste en adquirir la franquicia de Coca Cola, la cual finalmente les dan esa opción. Al respecto comenta el Tapia: “En unas circunstancias favorables, don Manuel pudo adquirir con su antiguo compañero y amigo don Leonides Páez, todas las acciones de la Compañía Topo Chico, S. A en que ambos eran empleados.”94 Desde junio de 1918 publicó la revista mensual Actividad, órgano de la Cámara Nacional de Comercio, Industria y Minería de Nuevo León. Posteriormente establece su propio taller de imprenta en el cual edita las revistas mencionadas más Solidaridad, órgano del Círculo Mercantil Mutualista. Época en la cual edita Publicidad Eficaz, precursor en Monterrey del sistema de anuncios por medio de grandes tableros colocados en las azoteas de determinados edificios En 1918 fundó la revista Actividad de la Cámara de Comercio. Fundador de Solidaridad (1922). Director del periódico Excélsior de México de 1929 a 1931. Fundador en 1951 del periódico Vida Universitaria, semanario del Patronato de la Universidad de Nuevo León. Impulsor de la construcción de Ciudad Universitaria. En 1934 colaboró para la organización del Banco Popular de Edificación y Ahorros, S. A. y en 1936 Jesús Escalante Leal lo invito para que fuera Presidente del diario “El Tiempo”, posteriormente funda el tabloide “Más Noticias” y con ello convertirse en los precursores del sistema de impresión “Offset”. Ocupo el puesto de primer Presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Minería de Nuevo León, Presidente del Círculo Mercantil Mutualista de Monterrey, Presidente de la Delegación en Monterrey de la Benemérita Cruz Roja Mexicana, Presidente del club “Sembradores de la Amistad”. 94 Ibid, p. 6. 95 Ibid, p. 28.


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Fue socio fundador, Primer Vicepresidente y durante casi dieciocho años Presidente del Patronato Universitario de Nuevo León, Patronato que contribuyó a la creación y desarrollo necesario de la Ciudad Universitaria. Y el 30 de mayo de 1967 inauguraron el Estadio Universitario. Con respecto a la Universidad de Nuevo León escribió el historiador Tapia: “Los edificios de Ciudad Universitaria, su gran estadio con capacidad para cincuenta mil espectadores, inaugurado el 30 de mayo de 1967, los equipos científicos y demás logros han recibido un impulso popular, a través de los sorteos a lo que don Manuel llamó “Siembra Cultural”, y que han recogido desde muy lejanos lugares la colaboración de millones de personas, que de otra forma difícilmente hubieran sido motivados y no hubieran tampoco encontrado camino para su aportación, bien que con el señuelo de premios en sorteos.”95 Aureliano Tapia propuso ante la Asamblea de la Sociedad Numismática de Monterrey en su serie de medallas “Nuevoleoneses distinguidos”, una con efigie de don Manuel L. Barragán, propuesta que fue aceptada y se imprimieron cincuenta en oro, mil en plata y doce en bronce. Don Manuel Barragán escribió el libro autobiográfico Fue por México (1968), falleció en Monterrey el 9 de mayo de 1980.


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Campaña Comenzando el periodo electoral, y tan pronto se dio a conocer al candidato del PRM Félix González Salinas, su comité de campaña hizo una planeación para visitar diversas colonias de la ciudad y orientar a la población sobre su plataforma política. Del mismo modo, inició una “batalla” política a través de los medios impresos y en los cuales los seguidores de González Salinas acusan a los barraganistas de conservadores y asocian a los mismos con Iturbide. En tanto que la campaña barraganista hizo frente en dos espacios: en los medios de comunicación y en los mítines a realizarse en diferentes sitios de la ciudad. Es importante señalar que a la par que los candidatos de los diferentes partidos eran dados a conocer a la sociedad y con ello sus programas e ideas de trabajo.

El PRM y Félix González Salinas Anotamos párrafos atrás que Félix González Salinas, candidato del Partido de la Revolución Mexicana (PRM) en las elecciones del 2 de diciembre de 1945, fue propuesto por el sector obrero y de manera específica por la Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM), además de ser hermano político del gobernador de Nuevo León Arturo B. de la Garza. Además del PRM, González Salinas fue lanzado como candidato a la alcaldía regiomontana por los Partidos Juventud Revolucionaria de Nuevo León, Defensores del Proletariado de Nuevo León, Socialista Fronterizo, Gran Legión de Defensores de la Patria y por el Gran Partido Revolucionario Ferrocarrilero de Nuevo León. Es importante señalar que los seguidores de González Salinas utilizaron la intimidación, la violencia física y otro tipo de recursos para minimizar el movimiento barraganista, tratando de desvirtuar la popularidad de la que gozaba el señor Barragán para esos años.


Publicidad del PRM a favor del candidato presidencial Miguel Alemรกn.


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Como ejemplo citamos que para el evento en el cual Manuel L. Barragán es elegido y presentado como candidato y ante la gran asistencia de personas al mismo, seguidores del partido oficial del PRM (después PRI) inician a través de la prensa una campaña de desprestigio con grandes desplegados, entre ellos está el siguiente: “Y el pueblo… ¿dónde está?” o el mismo día del evento surgieron provocadores para reventar el evento. En uno de los grandes desplegados emitidos por el Comité de Prensa del PRM, que buscaba minimizar el gran mitin decía: ¡���������������������������������������������������������������������������� Esta es la popularidad de D. Manuel L. Barragán… Y no encontramos los partidarios de Manuel L. Barragán.1 En contestación, el Comité de Prensa del Comité de Defensa Municipal publicó al día siguiente una nota aclaratoria a la impresa por el PRM un día antes. Exponían que el PRM había impreso 200 mil volantes en donde se exponía la siguiente falsa información: “A los simpatizadores de D. Manuel L. Barragán y los miembros de nuestros partidos: Ponemos en conocimiento de ustedes que, por no haberse tramitado definitivamente el permiso ante la Secretaría de Gobernación y demás Autoridades para el Mitin que pensábamos realizar el domingo 4 de noviembre en el Gran Parque Cuauhtémoc, no protestará el C. D. Manuel L. Barragán como candidato a la Presidencia Municipal de Monterrey. Oportunamente avisaremos el lugar, día y la hora en que se celebrará este acto. Monterrey, 3 de noviembre de 194. Partido Liberal Nuevoleonés, Partido Laborista Regiomontano.”2

1 El Porvenir, 7 de noviembre de 1945, p.5. 2 El Porvenir, 7 de septiembre de 1945, p.3.


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Por lo que el desplegado buscaba aclarar que a pesar de que los perremistas falsearon la información y trataron de engañar al pueblo, éste respondió al llamado y acudieron a la toma de protesta. Acusaron al fotógrafo oficial de fotomontaje y externaron que los ciudadanos libres están con Barragán, finalizando con la leyenda “Que no te hagan tonto Chulo con tantos comentarios.” Días después un exlíder golpeó a seguidor de D. Manuel L. Barragán. La información refiere que sin mediar palabras y sólo por fijar propaganda barraganista, arremetió contra él, pistola en mano, entre otros hechos como parte de la intimidación ejercida por el gobierno o partido oficial. Esta agresión se cometió contra un obrero de la Sección 67 de mineros, en las oficinas del Comité del Partido Laborista Nuevoleonés. La nota dice así: “Las represalias ya se están dejando sentir en la política municipal; en días pasados en una de las calles más céntricas de la ciudad, un exdiputado de nombre Leandro Martínez, en compañía de sus cuñados y de Epifanio Chávez agredieron en forma felona a Guadalupe Ávila, sólo porque este andaba fijando propaganda política del candidato a presidente municipal Manuel L. Barragán. El exdiputado tan pronto observó que Ávila se encontraba pegando propaganda en los postes, lo llamó y en medio de un estupor general de los viandantes le colocó varios golpes con la pistola, dejando al lesionado gravemente herido. Se dijo que la víctima pasó a curarse a su domicilio.”3 El domingo 4 de noviembre en el periódico El Norte en la columna titulada “Vidas Paralelas”, se narra con cierto desdén la vida política del candidato perremista, del cual había poca referencia de su actuación política. De esta forma se inició el relato de su vida: “No nos ha sido fácil obtener datos sobre este señor, así pues su materia biográfica disponible no es muy abundante. Como los pueblos felices y las mujeres honradas, don Félix no tiene historia. No sabemos tras de procurar averiguar lo que le haya pasado algo digno de recordarse. Nació en el municipio de Los 3 El Porvenir, 7 de noviembre de 1945, p.10.


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Herreras hace alrededor de 45 años. Probablemente su niñez transcurrió entre el hogar, la escuela del pueblo, los campos aledaños. No han de haber sido miserables las condiciones en las cuales creció, pues permitieron la carrera de su hermano Demetrio que llegó a ser médico andando el tiempo.”4 Más tarde desde la Ciudad de México, según la publicación de El Norte, atendía negocios de ganado durante varios años. En el rastro de la metrópoli compraba reses por cuenta de su hermano el doctor Demetrio y estas actividades le permitieron me tardé un poco dinero y hacerse propietario de la modesta casa que tiene la calle de Pino Suárez. Sin embargo su verdadero ascenso público lo está logrando de mano de su cuñado el gobernador: “El licenciado Arturo B. de la Garza, gobernador del Estado, le nombró director del Registro Público de la Propiedad, puesto que estuvo durante un año poco más o menos y al cual renunció el 31 agosto próximo pasado. Este empleo está considerado como una canonjía y se reserva para aquellos a quienes se quiere favorecer sin hacerlos trabajar intensamente. Quienes conocen el manejo de dicho puesto, nos aseguraron que éste es desempeñado con mucha pericia por el licenciado don Francisco Rodríguez, conocedor de tal Registro y soporte de los directores que generalmente pasan por ahí en calidad de firmones.”5 A través del texto de la publicación, el autor preguntaba ¿por qué el pueblo de Monterrey habría de entusiasmarse con la personalidad del señor Don Félix González Salinas? O ¿qué había hecho extraordinario y que había organizado? Y ¿qué antecedentes tenía que lo hacían especial para ocupar el primer puesto de la administración de la ciudad? Las respuestas de esas preguntas venían enseguida: “La verdad es que su principal mérito o mejor dicho su principal título para captar la atención pública es ser cuñado del gobernador, y esa es mera coincidencia lo que ha hecho candidato a la presidencia municipal de Monterrey. No creemos que el señor González Salinas, hombre de buen sentido, no hable en serio cuando dice que se siente respaldado por las organizaciones obreras auténticas, por los grupos campesinos y por el fuerte Sector Popular, que ha querido conjugar en el (en Don Félix) sus esperanzas revolucionarias.”6 4 El Norte, 4 de noviembre de 1945, p. 5. 5 Ibidem. 6 Ibidem.


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Para finalizar este escrito, el autor aseguraba que de no ser por el parentesco con Arturo B. de la Garza, el señor Félix estaría cultivando tierras o comprando ganado, preocupado por las lluvias y “o por la enfermedad de un becerro”, en lugar de preocuparse por gobernar una metrópoli como Monterrey. Esta publicación tan agresiva de un diario de derecha tuvo una respuesta inmediata del PRM. Por medio del desplegado titulado “A los Sectores Revolucionarios”, aparecido en el periódico El Porvenir, el Comité Ejecutivo de la Federación Proletaria Revolucionaria de NL por medio de su Secretario General Victoriano E. Macías, desacredita la anterior publicación aparecida unos días antes donde se cuestiona sí el señor Félix González Salinas tiene las credenciales necesarias para ser candidato a la Presidencia Municipal de Monterrey. “El señor Félix González Salinas sin ser un sabio o prototipo creador de negocios bancarios o comerciales, no es tampoco un arribista, ni un político profesional; y menos un desconocido como pretendió hacerlo aparecer torpemente la lengua de un mal nacido en el desahogo personal de la publicación titulada Vidas Paralelas, aparecida hace unos días.”7 El texto aseguraba que en nada denigraba la sencillez de González Salinas con la aparente grandeza de Barragán, ya que el primero tenía lo que tenía gracias a su esfuerzo y que no le debía a ningún empresario su carrera política. Y finalizaban el texto sentenciando: “El Pueblo de Monterrey, y especialmente los sectores que siempre han defendido las conquistas de la Revolución como se ha hecho necesario, estará a la altura de su deber durante las elecciones para la renovación del ayuntamiento de esta ciudad; y tenemos la seguridad de que no permitirá que los enemigos de la causa social vayan a disfrutar de posiciones que estrangularían los esfuerzos y sacrificios realizados hasta la fecha por los obreros y campesinos de la República Mexicana.”8 Como parte de la estrategia de confrontación mediática que el PRM escogió para “controlar” la popularidad del candidato Barragán, ese día la CTM también 7 El Porvenir, 7 de noviembre de 1945, p. 6. 8 Ibidem.


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publicó una página completa en los diarios de la localidad, en donde explicaba porque apoyaron a Félix González Salinas y porqué la oposición representada por el empresariado regiomontano no deben acceder al poder:“ésta planilla [la del PRM] se enfrentará en las elecciones constitucionales, según dice la prensa y apoyado por tres pseudo-partidos, el señor Manuel L. Barragán que pretende ser alcalde sostenido por personas de filiación antirrevolucionaria y conservadora. Los barraganistas, sentados cómodamente en el sillón de la gerencia de un banco o en la dirección de una industria, han formulado programas llenos con halagadoras promesas con objeto de sorprender al pueblo no organizado y atraérselo. Más no es con promesas vacías de contenido con las que se gana al pueblo. Para entender los problemas que atañen a las grandes masas de población, es indispensable estar en contacto con ellas, cosa que nunca han hecho los integrantes de los partidos que están con Barragán, menos los altos directores que forman el Comité de Defensa Municipal, verdaderos interesados en ganar posiciones políticas.”9 Además, la central obrera, que estaba bajo el mando de Rodolfo Gaytán, acusó a los barraganistas de ser mercenarios de la política, dejando dar a entrever que su único fin es buscar el poder para consolidar sus negocios económicos y mercantiles, y que de ninguna manera buscarán el poder para servir a la ciudad: “en tiempos por fortuna pasados, estas gentes tuvieron en sus manos el Poder Público; pero nos quedó la amarga experiencia de que no fueron los problemas específicos de las clases humildes los que atacaron, sino que aprovecharon la situación para proteger sus intereses o los de las empresas cuyo representante estaban íntimamente relacionados con los hombres de aquellos gobiernos. La planilla que encabeza Barragán no es garantía para la clase trabajadora; el es director de un banco y representante de un trust (sic) de la Coca Cola y como los demás personas que la integran ocupan puestos de confianza en las industrias de Monterrey o son propietarios de negocios, nos obliga a pensar que si triunfan, servirán exclusivamente como en épocas pasadas a los grandes intereses económicos que representan.”10 9 El Porvenir, 7 de noviembre de 1945, p. 6. 10 Ibidem.


La guerra “sucia� del PRM contra el barraganismo.


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Preguntaban de donde sacaría Barragán el dinero para implementar su programa de gobierno presentado, sí en el gobierno municipal había un presupuesto muy reducido. Afirmaban que éste era una manipulación política y que sólo buscaban deslumbrar a la opinión pública por medio del engaño de la demagogia conservadora: “no es el hecho aparentemente desinteresado de no cobrar sueldo el medio que resuelve los problemas regiomontanos; no solamente con buenas intenciones se realizan obras materiales, menos con fuerzas retardatarias se logran conquistas en bien del proletariado. Es por la acción fecunda, con el pensamiento libertario, vigoroso con el trabajo severo y productor y con ejecutoria cívica y progresista con la que se puede lograrse los ideales del pueblo trabajador de Monterrey. Nosotros hemos pugnado desde hace tiempo por levantar a nuestra ciudad por eso participamos activamente en la política; No buscamos el medro personal, ni el beneficio de unos cuantos individuos.”11 Afirmaban que al candidato del PRM lo habían escogido libre y democráticamente los obreros de la ciudad. Que su Planilla vivía honradamente y de manera honesta, por lo que se convertían en la mejor opción política para gobernar la ciudad, y no así la de Barragán: “El señor Barragán dispondrá de abundante dinero y de muchos medios de publicidad, pero el pueblo regiomontano y principalmente la clase obrera no lo aceptan porque siempre ha servido a un grupo de capitalistas que teniendo en sus manos el poder económico, quieren ahora absorber y disponer del poder político. Los grupos retardatarios nos han lanzado un reto y nosotros lo aceptamos. Las organizaciones obreras que forman parte del PRM sabremos dar la batalla en las elecciones públicas del próximo 2 de diciembre. La unidad que hay entre los sectores avanzados se vuelve afirmación en estos momentos en que las fuerzas de oposición al régimen dan señales de vida. Ni uno solo de los trabajadores afiliados a nuestra central faltarán a la casilla a emitir su voto voluntad ciudadana para hacer que triunfen nuestros candidatos y tener durante los años de 1946 a 1948, un Ayuntamiento revolucionario y progresista presidido por Félix González Salinas.”12 11 Ibidem. 12 Ibidem.


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El viernes 9 de noviembre tomó protesta el señor Félix González Salinas como candidato del PRM a la alcaldía regiomontana en las instalaciones del partido sobre las avenidas Pino Suárez y Arteaga. A ocho columnas, el periódico El Porvenir del día siguiente publicó que “fue insuficiente el local del partido para dar cabida a la cantidad de personas asistentes.”13 Presidieron el solemne acto el Lic. Santos Cantú Salinas, presidente del Comité Ejecutivo Regional del Partido de la Revolución Mexicana y el señor Heriberto Montemayor, presidente del Comité Municipal del Partido. Ante la asamblea, ambos líderes presentaron a los candidatos a funcionarios municipales que representarían al PRM en las próximas elecciones constitucionales y en viva voz de su presidente Cantú Salinas les comentó a los integrantes de la planilla política que encabezaba el señor Félix González Salinas, que debían apegarse a los principios organismo político y a desempeñar con orgullo el cargo que la sociedad les otorgará en la justa electoral y de llevar a cabo los programas de acción de gobierno y los estatutos del partido que están dentro de las normas de moralidad que la ciudadanía Monterrey exige. El primero en hablar ante la multitud fue el señor Heriberto Montemayor, quien comentó que sentía orgulloso de realizar esa reunión ante ciudadanos libres de una ciudad industriosa como Monterrey que se aprestan a luchar como siempre por los ideales de la Revolución y que buscarían desenmascarar en la justa electoral a los que llamó “falsos apóstoles.” “No pretendemos decir que somos los más capacitados para regir los destinos de la ciudad de Monterrey como ellos los falsos apóstoles lo están repitiendo a cada momento, pero sí sabemos que Félix González Salinas es un hombre probo, honesto, dotado de la necesaria energía para dirigir una administración municipal como la de Monterrey con todo éxito. El Monterrey Revolucionario, el Monterrey que se ha sabido sacrificar por las conquistas de la Revolución, está y estará siempre con Félix González Salinas y con la planilla que sostiene este partido para renovar el próximo Ayuntamiento de la ciudad.”14 13 El Porvenir, 10 de noviembre de 1945, p. 14. 14 Ibidem.


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Enseguida, el candidato González Salinas aclamado por la multitud habló de forma “elocuente y sincera”, según crónicas periodísticas. Expresó a grandes rasgos el programa de trabajo y se comprometió con los asistentes y con los regiomontanos en general a dar su esfuerzo y dedicación para lograr que cada hombre, mujer, niño y anciano regiomontano vivan mejor en este lugar. Comentó: “Es de afirmar en primer término, que ocuparé todo mi tiempo en las múltiples atenciones que reclama una ciudad de constante crecimiento como la nuestra, pujante como industrial, recia por sus hombres y avanzada y progresista por la fuerza de sus trabajadores. No será posible, en la brevedad de estas palabras delinear el programa de trabajo, que corresponde propiamente al partido, pero si es oportuno esbozar a grandes líneas algunos puntos que por su importancia se destacan con caracteres ingentes: uno de los primeros acuerdos que deben tomarse es el relativo al aumento de la participación a la Junta de Mejoras Materiales y de Planificación para que con mayor recurso, atiendan los servicios a ellas encomendados.”15 Planteaba que la ciudad debería dividirse en sectores, cuyos servicios los cubriera una bien distribuida red de Delegaciones de Policía que aparte de sus funciones específicas, con la cooperación de autoridad de Salud y Asistencia Pública pueden prestar atención a los menesterosos, cómo la hacen los dispensarios y coadyuven con los departamentos de efectivos para levantar al máximo los servicios de limpieza en las calles, plazas y jardines en la ciudad. “Sin desatender la idea de hacer un puente que una a la populosa Colonia Independencia con el centro de la ciudad deberán construirse cinco o seis vados macizos, para que la comunicación con esta parte de Monterrey sea más rápida efectiva y cómoda. Pondremos atención especial al problema de agua y drenaje y no se descansará en este asunto sino hasta que todos, absolutamente todos los hogares regiomontanos cuenten con sus instalaciones de estos imprescindible servicios. El drenaje pluvial es una obra de tal magnitud que varias administraciones empeñadas en atacarla, se ha visto obligadas a abandonar sus proyectos por lo elevado de su costo. Pero sí el voto popular me favorece, prometo solemnemente enfocar las fuerzas del Municipio para realizarla y dejar de ser un 15 Ibidem.


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punto neurálgico para aquellos que sólo dicen que no se ha hecho, callando lo construido en Monterrey.”16 Solicitó un aumento en la tributación municipal para poder construir mejores condiciones de vida de una ciudad que es ejemplo nacional y que crece vigorosamente gracias a su industria. Se comprometió a servir y a gobernar la ciudad sí en dado caso que el voto le favoreciera, dando su palabra que en los próximos tres años los principios revolucionarios estarían presentes en la administración para el mejoramiento de las clases trabajadoras y de los ideales de las masas populares aun insatisfechas. De esta forma finalizó el candidato su discurso. Enseguida, el representante obrero y diputado local José F. Arizpe aseguró que los perremistas no le tenían miedo a la oposición, y que por demás que la reacción siga afirmando que la Revolución está estancada, se estaba trabajando para que el programa del Partido se cumpla. Afirmó que desde 1936 el presidente general Lázaro Cárdenas transformó el Partido Nacional Revolucionario (PNR) en el actual Partido la Revolución Mexicana, el cual ha dado muchas mayores facilidades al pueblo para alcanzar sus conquistas y para su actuación cívica. Además planteó: “Mienten quienes afirman que la actual Presidencia Municipal no ha hecho obras materiales en beneficio en la ciudad. Sí se han hecho, pero como en la realización de dichas obras no intervinieron los hombres de talento, la prensa se ha callado y no ha querido hacer resaltar las obras realizadas por el actual Ayuntamiento, sólo porque el alcalde es miembro de la CTM y de extracción obrera. Fuera de todo interés mezquino y vulgar, habrá de demostrarse que el próximo Ayuntamiento de Monterrey encabezado por Félix González Salinas sobra ponerse a la altura de su deber y realizar una administración digna y eficiente cómo se lo merece nuestra ciudad.”17 Finalmente, el presidente del Comité Regional del Partido Lic. Santos Cantú Salinas comentó que estaban aprestos a la lucha y que llevarían a su candidato y a su planilla a ocupar el próximo Ayuntamiento de Monterrey: “sabemos que la lucha será dura porque estamos luchando en un plano desigual, pero tenemos 16 Ibidem. 17 Ibidem.


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la condición de que los sectores revolucionarios que integran nuestro partido se han unificado entorno de la candidatura de Félix González Salinas y de la planilla que encabeza para llevarlos a formar el próximo Cabildo regiomontano.”18 La asamblea partidista se prolongó hasta cerca de las 22 horas, habiendo ministrado la reunión una orquesta y las bandas de guerra de varias organizaciones del partido. El organismo político informó que fueron cerca de cinco mil personas las que acudieron al mitin de toma de protesta, muestra del arrastre del candidato perremista. En tanto, el Sindicato Minero de las Secciones 64, 66 y 67 publicaron el 11 de noviembre un desplegado a toda página titulado “Al Pueblo de Monterrey” en donde criticaba la falta de democracia en la elección de la planilla del señor Barragán, mientras la planilla perremista había surgido, aseguraron, de la expresión libre del proletariado regiomontano: “Por ahora los grupos reaccionarios, principian Comité que se llama Defensa Municipal que ha seleccionado, no elegido democráticamente, una plantilla encabezada por el señor Manuel L. Barragán y ha dado a conocer un programa con el que dice llenar a las aspiraciones de los regiomontanos. Nosotros afirmamos rotundamente que no creemos en las promesas de esos señores. Tenemos la seguridad que el pueblo de Monterrey piensa como nosotros: no es con ofrecimientos vacíos de contenido con el que se gana votos y menos cuando estos vienen de los que por años han explotado el pueblo, han vivido de su miseria y formados sus grandes capitales con el sudor y la vida de los trabajadores.”19 Acusaron al empresariado regiomontano de ser enemigos de la Revolución Mexicana y de ser los causantes de la pobreza de un pueblo que habría sacudido con su sangre en 1910 el panorama de México. Se dicen continuadores de las grandes proezas militares de hace 35 años y que ahora el país, de la mano de los gobiernos revolucionarios van en camino a mejores condiciones de vida para todos. Sobre este Comité aseguraron: “Sustraídos al movimiento del mundo actual, viviendo en planos ajenos a la realidad, negando las más elementales 18 Ibidem. 19 El Porvenir, 11 de noviembre de 1945, p. 8.


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derechos humanos de libre asociación y de respeto al producto del trabajo, los grandes capitanes de la industria y los príncipes del comercio regiomontano han conformado el Comité de Defensa Municipal y hasta se atreven, siendo enemigos tradicionales de la Revolución, a proclamar principios revolucionarios como el del Municipio Libre, que es cortina cubridora de sus verdaderos propósitos. Los que siempre han buscado la riqueza material no pueden tener ideales redentores, los que siempre han explotado al trabajador no pueden hablar ni tienen derecho hablar de mejoramiento obrero, por eso ahora se encuentran solos a pesar de que disponen de muchos recursos económicos y de una publicidad desmedida.”20 La Federación Proletaria de Nuevo León se sumó también a la cargada de desplegados en favor del candidato oficial por medio del impreso titulado “Mañana no, ¡Ahora!” publicado el 13 de noviembre en el periódico El Porvenir, en donde exponen abiertamente su simpatía por el señor Félix González Salinas, y lo muestran como un hombre recto y honrado: “En consecuencia y sin el ánimo de lastimar en lo más mínimo a los adversarios políticos, que hoy por hoy, controvierten con nosotros en esta justa de verdaderos ciudadanos, ni de atacar abiertamente o veladamente al contrincante de la oposición, porque sobre todas las cosas tenemos el ineludible deber de conducirnos como caballeros dando pruebas efectivas de hidalguía, abrigamos la convicción de que el candidato del sector revolucionario a la presidencia municipal de Monterrey, ciudadano Félix González Salinas por su ecuanimidad y honradez es la mejor opción. Tenemos la seguridad absoluta de que el triunfo corresponderá al ciudadano Félix González Salinas, candidato alcalde de la muy noble y leal ciudad de Monterrey, porque sus antecedentes personales son una garantía completa para todos los sectores sociales y que contribuirá con su esfuerzo y el de todos los ciudadanos de Monterrey que realmente quieren esta región de tierra mexicana, como a su propia alma, al engrandecimiento moral y social material y económico de Monterrey.”21 20 Ibidem. 21 El Porvenir, 13 de noviembre de 1945, p. 6.


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Sin embargo, las discrepancias entre perremistas se hicieron presentes y las organizaciones obreras de la CTM solicitaron la renuncia del líder regional del partido Lic. Santos Cantú salinas, por según ellos obstaculizar la candidatura del candidato a alcalde. Según el reporte de la prensa este problema se agudizó en la toma de protesta del candidato a la alcaldía regiomontana cuando un líder minero intentó tomar la palabra y el licenciado Cantú Salinas se negó a darle permiso para ello, violentándose y ordenándole abandonar el recinto oficial sí no les convenía lo dispuesto en el programa previamente formulado.22 Esto originó que la mayoría de los presentes censurara la conducta despótica del líder perremista, provocándose una serie de discusiones que terminaron con que el referido líder tomara la palabra arriba de una silla por la fuerza siendo escuchado por todos los presentes con verdadero júbilo y después el representante campesino también vertió varios conceptos contra el presidente del comité regional, al que nombró “reaccionario”.23 La situación provocada por el incidente dio origen a que acordaran estos grupos de obreros pedir ante el Comité Nacional la destitución del Lic. Cantú Salinas, por considerar que su conducta estuvo completamente fuera de lo debido y que se salió de sus atribuciones haciendo caso omiso de la democracia entre los trabajadores. Sin embargo, tal solicitud no fue aceptada y Cantú Salinas continuó como líder del partido. Incluso, tres años después fue el candidato del PRM a la alcaldía de Monterrey la cual ganó en 1948. El 15 de noviembre, el Comité de Prensa del PRM publicó una crítica al programa de gobierno expuesto al público que la planilla opositora presentó en días pasados. Criticaban el término “honestidad” que tantas veces es citado en dicho programa y preguntaban sí no era esta una debilidad de los promotores del Comité de Defensa Municipal.24 En materia de impuestos, invitaban a dichos ciudadanos a que primero pagasen ellos sus impuestos y luego buscaran resolver los asuntos de los vendedores am22 El Porvenir, 11 de noviembre de 1945, p. 20. 23 Ibidem. 24 Ibid, p. 10.


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bulantes, los cuales son protegidos por organismos sindicales adheridos al PRM de la avaricia de los comerciantes locales. Para finalizar argumentaban su postura de defender a la población regiomontana de los embates de los reaccionarios, por tratar de adquirir el poder público. Sentenciaron: “nosotros por nuestra parte nos empeñamos en no dejar que los del Comité engañen al pueblo de Monterrey, que no podrá estar con los tratantes porque con tiempo escogió su candidato a la Presidencia Municipal de Monterrey, y éste es un hombre honesto, luchador y patriota: don Félix González Salinas.”25 Los Veteranos de la Revolución en el estado también entraron al juego de los desplegados al publicar en los principales diarios de la localidad un impreso titulado “Al Pueblo de Monterrey” en donde establecen su postura sobre las elecciones municipales a realizarse el 2 de diciembre: “Por una parte el Partido de la Revolución Mexicana ha declarado su planilla oficial, para sostenerla en las elecciones públicas, a la encabezada por el C. Félix González Salinas, hombre probo y sencillo, salido de la masa popular, con una ejecutoria progresista y clara. Por otro lado y formándose a última hora, al calor de la luz eleccionaria, sin antecedentes de ninguna especie, surge un Comité de Defensa Municipal de Monterrey que, designado como candidato al ciudadano Manuel L. Barragán, se hace apoyar por dos partidos que no tienen arraigo en la ciudad. El partido Liberal de Nuevo León, qué hace nueve años no participa en las justas políticas y el Laborista Regiomontano formado ayer al son de timbales y tamboras. Los campos no pueden estar mejor definidos, ni los grupos mejor separados y clasificados.”26 Para este grupo de revolucionarios, el PRM tenía en una plataforma de trabajo, con reglones que proclamaba la reivindicación del obrero, la liberación del campesino, la educación de las masas populares y la superación de la vida humana e institucional de México; mientras los otros partidos no tenía un programa y arraigo, ni tradición y nada. Se formaban alrededor de una persona y seguro 25 Ibidem. 26 Ibid, p. 12.


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que desaparecerían cuando terminara esta contienda electoral, y los “pocos amargados” se agrupan en ellos y son aprovechados por los retardatarios y antirevolucionarios, para ver si alcanzaban el poder y retornaban a su soñada época porfiriana.27 “Sabremos estar a la altura de las circunstancias, señores del Comité de Defensa Municipal; ustedes pueden haber tenido sueños para hacer volver a la patria a la época de la dictadura, pero nosotros los viejos revolucionarios los que aún tenemos en nuestros oídos el estampido del Cañón, del silbido las balas, los que no hemos podido sanar las heridas que recibimos del campo batalla, tenemos todavía suficiente fuego y corazón para encender una hoguera y sabemos que la pujante juventud que ha sido beneficiada con los ideales revolucionarios, estará con nosotros en el momento en que se necesite.”28 Asimismo, la Comisión de Prensa del PRM publicó una serie de ideas y preguntas que la Oposición le había planteado en días anteriores en los siguientes términos: 1. La democracia es una doctrina política que procura la integración del pueblo en el gobierno y esto es precisamente lo que el PRM hace al revés de la oligarquía, que es el gobierno de pocos poderosos que se juntan para todos los negocios y dependen de su arbitrario a fin de explotar a los humildes. 2. México sí debe ser un país democrático puesto que así lo determina la Constitución General de la República. 3. Nepotismo viene de nepote, qué quiere decir pariente y privado del Papa, pues los papás acostumbran favorecer a familiares con los mejores arzobispos y curatos. 4. La imposición de familiares, cómo la hacen los Papas, no concuerda con los principios democráticos; pero cuando un familiar de cualquier fun-

27 Ibidem. 28 Ibidem.


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cionario es elegido por un pueblo, en una contienda cívica y libre se realiza el postulado democrático sin mengua alguna 5. El actual Ayuntamiento si es producto del PRM y estamos seguros que si ha cumplido con los propósitos de la Revolución y con los deberes impuestos por sus integrantes.29 Dejaban claro a sus enemigos políticos y al pueblo en general que eran liberales, masones, promotores de la democracia. Se proclamaban seguidores de Juárez, del Padre Mier y Progresistas. Además, para conmemorar el 35º Aniversario del inicio de la Revolución Mexicana se formuló que el 20 de noviembre se efectuara una manifestación en Pro Félix González Salinas y así mostrar el grado de popularidad que el candidato a la alcaldía de Monterrey tenía entre la comuna regiomontana. En este evento participarían directamente los tres Sectores del Partido de forma directa además del candidato del PRM.30 A la cargada oficial en favor del candidato del PRM se unió el 22 de noviembre el Frente Socialista del Norte quien expuso públicamente su simpatía por la candidatura de Félix González Salinas. Comentó que los principios revolucionarios seguían cumpliéndose y que no veían en la Oposición representada por el señor Barragán un obstáculo para que el PRM siguiera gobernando: “La revolución sigue su marcha fortaleciendo el derecho y restaurando la justicia de los oprimidos, ella sigue hiriendo al árbol de los privilegios y de las explotaciones hasta poderlo derribar con objeto de llegar a crear una provechosa organización económica que garantice el imperio de la justicia y de la verdad como normas de vida. Un falso celo de una buena administración municipal es pretexto teórico de los modernos Cresos que disipan su orgullo ocupando cómodos carruajes y desarrollando espléndidas escenas de gozo, mientras en las colonias de la ciudad exhiben sus inmundos tugurios y sus chozas insalubres, focos de infección y de 29 El Porvenir, 15 de noviembre de 1945, p. 10. 30 El Porvenir, 16 de noviembre de 1945, p. 16.


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muerte, en donde el asalariado vive consumiendo el escaso elemento que comprar con su sudor.”31 Al día siguiente los seguidores de González Salinas publicaron: Perspectivas comprobadas de la jornada cívica del próximo domingo. Votarán por Félix Salinas González: 1. Todos los obreros sindicalizados de las Centrales Trabajadoras del país, residente en Monterrey. 2. Todos los veteranos de la Revolución. 3. Todos los campesinos organizados en este municipio, miembros de la Confederación Nacional Campesina. 4. Todos los nutridos contingentes del Partido de la Revolución Mexicana, fogueados en múltiples contiendas cívicas.

Votarán por Manuel L. Barragán: 1. Empleados de confianza de algunas industrias locales, esclavos e incondicionales de sus patrones. 2. Grandes industriales, acaudalados banqueros, latifundistas y aristócratas rentistas, enemigos acérrimos de la Ley de Congelación de Rentas, expedida por el H. Congreso del Estado en beneficio de los humildes. 3. La burguesía clásica y represiva que ha explotado el sudor de los trabajadores por generaciones enteras. 4. Empleados de confianza y dependientes de algunas tiendas comerciales que se sienten satisfechos en 1945 de vivir de rodillas ante el patrón.

31 El Porvenir, 22 de noviembre de 1945, p. 6.


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El 29 de noviembre, algunas agrupaciones sindicales pertenecientes al PRM publicaron que esperaban el voto abundante de la ciudadanía regiomontana en favor de la planilla de este instituto político, la cual fue formada para representar a todos los sectores de la sociedad. Aseguraban que la candidatura de Manuel L. Barragán representaba a la reacción y un regreso al pasado, por lo cual invitaban a los lectores no dejarse engañar con la enredosa demagogia empresarial y dar espacio al gobierno del pueblo: “Pero a última hora, se han formado grupos que sostienen la candidatura del Sr. Manuel L. Barragán, para Alcalde Primero de la ciudad y han estado obligando a los empleados y trabajadores que integran los sindicatos de la empresa, a registrarse como partidarios de la citada Candidatura. Las fuerzas regresivas de esta ciudad, dan nuevamente señales de vida y pretenden sorprender a los ciudadanos de Monterrey con una planilla que no cuenta con el apoyo popular.”32 Establecían que sus candidatos eran plena garantía de progreso, esperanza de reivindicación para las clases laborantes y promesa para el pueblo regiomontano. Pedía su voto a favor del PRM y que acudieran en paz y libremente a las casillas para dar un mensaje de plenitud democrática a Nuevo León y México. El sábado 1 de diciembre, la Confederación Proletaria Nacional expresó que era un organismo que defendía la igualdad y el derecho a la prosperidad del pueblo mexicano, luchando contra la demagogia y la injusticia de los dueños de producción. Por lo cual, en esta contienda municipal se inclinaban a favor de la candidatura de Félix González Salinas a la presidencia municipal de Monterrey. “En el caso de Monterrey se necesita quien administre la cosa pública, no sólo con honradez e inteligencia, sino que también es necesario que la autoridad sienta las convulsiones y las necesidades del Pueblo, para que pueda ser un factor de ayuda política frente al poder económico de los privilegiados; para que se haga justicia a los de abajo, en sus derechos y mejoramiento social. Félix González Salinas tiene dotes que lo capacitan para ocupar ese puesto, no en el concepto de Gerente de un negocio que es cosa muy distinta a la de regir 31 El Porvenir, 22 de noviembre de 1945, p. 6. 32 El Porvenir, 29 de noviembre de 1945, p. 11.


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los destinos de una Comunidad, sino en el más elevado plano de saber conducir con honradez y humanidad y criterio revolucionario, para llevar a sus conciudadanos hacia mejores condiciones de vida.”33 Coincidían en afirmar que Manuel L. Barragán no era digno representante del pueblo regiomontano, ya que se dudaba hubiera nacido en Nuevo León y que su capacidad empresarial estaba basada en cosa de verdadera usura: “Se le erige también como representante de los más nobles intereses del pueblo y como paladín de las ideas sociales y de la democracias, sin tener antecedentes que lo justifiquen como tal; pero su habilidad llegó hasta el grado de constituirse en dócil instrumento de quienes explotan la riqueza para bienestar exclusivamente personal.”34 Finalizaban el comunicado afirmando que el pueblo regiomontano tenía dos caminos para elegir a su presidente municipal: el primero representado por la reacción y la resistencia; y el segundo por un hombre honrado, revolucionario y dispuesto a ayudar a las masas trabajadoras. Así concluían las labores electorales de la campaña perremista, la cual a pesar de las críticas y de la crisis de credibilidad que enfrentó, logró mantenerse unida. Es de esta forma como se prepararon para enfrentar la jornada electoral del 2 de diciembre. Barragán y su campaña mediática Antes de continuar, es pertinente exponer la estrategia periodística que va a asumir el Comité de Defensa Municipal que promocionaba la candidatura de Manuel L. Barragán. El manejo de la campaña implementada fue excelente: columnistas y editoriales que defendieron la doctrina de su candidato, notas relacionadas con el ambiente político que se vivía en otros lugares del país, información que les favoreció y expuesta en primera plana, ya a ocho columnas como en otros tamaños; los comunicados a lo ancho y largo de una página, en tres cuartos o un cuarto de la misma, inclusive y en la página principal, pero a pie de página exhibían publicidad relacionada con su candidato. 33 El Porvenir, 1 de diciembre de 1945, p. 8. 34 Ibidem.


La propuesta del PRM para el ayuntamiento regiomontano.


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Es importante subrayar que el presente manejo de campaña en cuanto a la estrategia de publicidad e implementación de la misma, así como la planeación de los desplegados en los distintos periódicos y propaganda en general están relacionados con la visión de don Manuel L. Barragán, quien durante toda su vida estuvo ligado con la cultura impresa, y en específico, su experiencia en el periódico Excélsior, las diferentes revistas creadas en Monterrey y en general su experiencia adquirida en la iniciativa privada. Con el paso de los días y la campaña en pleno el Comité de Defensa Municipal está representado por tres partidos: Partido Liberal Nuevoleonés, Partido Laborista Mexicano y Partido Constitucional Democrático de Nuevo León. Los partidos políticos que también hicieron un llamado a los jóvenes regiomontanos para que se agregaran a su causa, la invitación fue hecha en los siguientes términos firmado por el Comité de campaña Pro-Manuel Barragán: “jóvenes de Monterrey para vosotros también hay un lugar en esta lucha electoral. Teniendo en cuenta vuestros deberes cívicos y vuestro entusiasmo, os invitamos a colaborar con nosotros por un Monterrey mejor”. Para respaldar la campaña de Barragán, el Comité de Defensa Municipales confirmó el uso de su plataforma política en los siguientes términos: • Escrupuloso manejo de los fondos. Publicación de balances mensuales para que conozcan cómo han sido invertidos los dineros pagados por la Ciudad. • Descentralización de los impuestos. • Liquidación del problema de los analfabetos. • Extender la pavimentación de la Ciudad a todos los barrios, esencialmente a las colonias de la Ciudad. • Construir el drenaje pluvial para suprimir la amenaza de las inundaciones en los barrios de la Ciudad.


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• Mejorar y extender los servicios de alumbrado, luz, de policía, limpieza, erario público. • Extender los servicios de drenaje y agua a toda la ciudad. • Hacer una realidad del principio revolucionario de Municipio Libre. • Cooperar con autoridades constituidas, cualquiera que ellas sean para el entrenamiento de los servicios públicos. • Organizar actos públicos de referéndum y revocación para resolver de acuerdo a la opinión pública todos los acuerdos • Auscultar la opinión de los habitantes de la ciudad con respecto a las personas que deben gobernarlas y darles a conocer a los diversos partidos políticos existentes. • Tomar parte en campañas cívicas, para hacer más efectiva la vigilancia de la ciudad, mediante la cooperación de los vecinos, dividiendo al efecto en sectores, secciones, manzanas, etc. • Promover y formar parte en campaña tendiéndoles a evitar el mal aspecto y el desaseo de la ciudad, formando brigadas de limpieza, pintando partes, bardas y paredes y evitando escombros. • Cuidar por conducto de sus miembros todas las plazas, y jardines públicos, respetando los troncos de los árboles. • Organizar de manera eficiente las Juntas de Mejoras Materiales, para tratar de resolver los problemas que en cada barrio se presentan • En resumen: propugnar enérgicamente, cuanto tienda al orden, a la limpieza, a la cultura, al bienestar y al progreso de la ciudad y cuanto se encamine a la unidad y democratización.35 35 El Porvenir, 2 de noviembre de 1945, p. 14.


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Parte del programa de trabajo e ideario del Comité de Defensa Municipal fue publicado en uno de los periódicos de la localidad hacia principios de noviembre de 1945, bajo el título “A LA OPINIÓN PÚBLICA. Declaraciones del Comité de Defensa Municipal”, documento en el cual se exponen las aspiraciones de la Defensa Municipal y un programa mínimo de acción. Por medio de un desplegado “Los hombres honrados pueden dignificar la política del país”, aparecido en los periódicos locales el 10 de noviembre, los partidarios de Barragán lo promueven como un hombre íntegro y honrado que había luchado por la prosperidad de su ciudad y no como empleado burocrático: “Don Manuel L. Barragán es un hombre culto, honrado, decente y puro y por ello se infiere que es el polo opuesto de los haraganes que integran el llamado Partido de la Revolución. En lugar de verse especializado en el arte de vivir acosta el trabajo ajeno, ha consagrado sus esfuerzos a intensificar las energías de su industriosa comunidad. No necesita el puesto oficial, pues su posición económica y social es excelente.”36 Aseguraron que su decisión para participar en política y dignificarla, debe ser vista como un paso hacia adelante en la democracia mexicana. Expresaron además la importancia de esta elección municipal para el futuro político de la nación: “Por eso la resolución de don Manuel Barragán, de ir a la lucha en Monterrey, constituye una lección de ciudadanía que debe tener resonancia en Puebla, Guadalajara, Mérida y San Luis Potosí, en Oaxaca y en las demás ciudades de la República. Y cómo se ha expuesto a que los usufructuarios del régimen lo cubran de injurias y hasta de calumnias, los regiomontanos deben contestar a esta gallarda actitud yendo a la casilla con la escoba de sus votos, para barrer para siempre a quienes carecen de títulos para manejar los destinos de la Sultana del Norte. Es una vergüenza que en Monterrey, donde las instituciones privadas se caracterizan por sus administraciones ejemplares, solamente el municipio se singulariza con la administración del río revuelto, propicio solo propicio a los pescadores insaciables.”37 36 El Porvenir, 10 de noviembre de 1945, p. 14. 37 Ibidem.


Toma de protesta de Manuel L. Barragán en el Parque “Cuauhtémoc” de Calzada Victoria.


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A partir de esta fecha los comunicados de prensa por parte de los seguidores de Barragán estuvieron de manera constante para orientar a la población o para invitar a los mítines realizados, otra gran concentración de ciudadanos a favor de Barragán se realizó en la Plaza de Santa Isabel, evento realizado el 13 de noviembre de 1945. Otro mitin publicitado en la prensa, pagado por el Comité de Defensa Municipal, invitaba a la ciudadanía a que acudieron a la plaza Díaz Mirón de la populosa colonia Independencia el miércoles 14 del actual a las 20 horas para respaldar la candidatura del señor Manuel L. Barragán candidato a presidente municipal de Monterrey. También estaría presente el señor Fidel Ayala Jiménez candidato a alcalde suplente así como su planilla de regidores síndicos, y estarían amenizando el evento bandas musicales y al final los candidatos ofrecerían unas palabras a los presentes.38 En el impreso titulado “Dos Caminos” también publicado por el Comité de Defensa Municipal el mismo día que el anterior, se expresa que los regiomontanos tenían dos opciones para elegir su próximo alcalde en las elecciones próximas de diciembre: la primera representada por Barragán y la segunda a un político tradicional que vivía del presupuesto: “De un lado un reducido grupo cabalgando sobre las ansias populares y vitalmente interesado en que los problemas y las necesidades del pueblo Monterrey no se solucionen, porque automáticamente desaparecer el motivo de agitación que le sirve de bandera para monopolizar el poder y con él, el presupuesto. Del otro lado hombres que sintiendo los anhelos populares de que la cosa pública cambie, de que ponga un hasta aquí a la agitación desatada por intereses políticos, de qué se encauce el esfuerzo de los sectores sociales por sendas de cooperación, de que se prohíba la siembra del odio entre nosotros mismos que realizan los que están interesados en mantener una agitación que sólo sirve a sus mezquinos intereses y que ha traído el desquiciamiento a la sociedad y la precipitación del pueblo en una mayor miseria, ha comprendido que es necesario 38 El Porvenir, 11 de noviembre de 1945, p. 7. 39 Ibidem.


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salir a la calle a defender lo que es indispensable para conseguir pan, seguridad y justicia para todos, una administración municipal honesta constructiva y sin sectarismos.”39 Ahora bien, para 1945 la mujer aun no podía ejercer su voto en México, pero sí podía ejercer su opinión de la cosa pública. Por medio de una editorial titulada “Como opina la mujer regiomontana: Madero y Barragán” de la señora María R. de Cadena expresó su simpatía por el empresario y comerciante regiomontano y por la viabilidad de sus propuestas públicas. Además, hizo una alegoría ambas figuras asegurando que el señor Barragán tenía las virtudes de Madero. En don Francisco I. Madero resultaban estás virtudes: 1. Tenía valor civil 2. Era culto 3. Era de buena fe

En tanto, don Manuel Barragán tienes las tres cualidades similares: 1. Se enfrenta ante un enemigo poderoso como lo es el Partido que sostiene los ya cimentados en el poder desde hace mucho tiempo 2. El señor Barragán es culto. En el cumplimiento de mi trabajo he visto su libro titulado “Previsión Social” es un libro utilísimo y ojalá y todos los obreros del mundo, no digo lo de Monterrey o México, pueden aprovechar sus enseñanzas 3. Es de buena fe. Su vida es una constante influencia para el desenvolvimiento de los más nobles propósitos.40

39 Ibidem. 40 El Porvenir, 14 de noviembre de 1945, p. 5.


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Concluyó sus comentarios con el siguiente verso de respaldo a la candidatura del señor Barragán: “Por Patria Grande, Madero Por Patria Chica, Barragán, Que lucha con justo afán, Por un Monterrey Mejor.”

El 14 de noviembre el Comité de Defensa Municipal publicó el desplegado titulado “Los Pericos Asustados”, en donde responden de forma política a los insultos que el señor Barragán ha sufrido por parte del corporativismo perremista. Cuestionan si es buen tiempo de practicar la democracia por la que se inició la Revolución de 1910, por la que pelearon en el Pacífico los “aguiluchos” del Escuadrón 201 a quienes ellos saludaron con sincero orgullo.41 Cuestionaron sobre sí la democracia estaba cimentada en el Municipio Libre y esta figura en el programa de gobierno del candidato Lic. Alemán, de qué manera ellos podían explicar la fobia que tenían de que la sociedad regiomontana eligiera su Ayuntamiento democráticamente. Preguntaban ¿cómo podían explicar ellos los procedimientos antidemocráticos por los cuales llegó se llegó a postular para alcalde a un señor cuyo nombre les era desconocido a ustedes lo mismo que a 200 mil regiomontanos hasta antes de la transacción. La transacción a que se refiere el texto fue la sustitución hecha del cuñado conocido, por el cuñado menos conocido en el democrático cambalache celebrado muy lejos de toda la clase de las urnas.42

41 El Porvenir, 14 de noviembre de 1945, p. 14. 42 Ibidem.


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Finalizaban en el comunicado asegurando que el trabajo ya hecho por el señor Manuel L. Barragán era su carta de presentación, como en la beneficencia pública y de servicio a la comunidad regiomontana en la industria. Como colofón a este comunicado referían en la siguiente frase su reto a los perremistas: “para que no se le recargue el trabajo basta por hoy y quedamos a la espera de algo que no sean frases huecas y citas traídas de los cabellos.” Firmaba el Comité de Prensa de los Partidos Unidos Pro-Barragán.43 El 15 de noviembre el Lic. Alejandro Macías hacía del conocimiento público que desconocía por qué aparecía nominado como Juez Menor en la planilla del señor Barragán, por lo que rogaba a los partidos que promovían al referido candidato lo removieran de ese nombramiento, ya que él siempre había sustentado una ideología revolucionaria y era miembro del PRM.44 Ese mismo día, el Partido Liberal Nuevoleonés afirmaba que los ciudadanos regiomontanos ahora reclamaban lo que le correspondía, lo que era justo: cuentas claras, calles pavimentadas y limpias, padrones correctos, más parques y mejor arreglados, mejor servicio de policía, mejores sueldos para los empleados, sentido de responsabilidad no sólo de funcionarios sino de todos los empleados, más escuelas, más bibliotecas, menos lirismo y más efectividad en todos los procedimientos. Esto, aseguraban el partido oficial no lo podía garantizar, mientras la planilla del señor Barragán era garantía de mejor calidad de vida.45 Ese día el Comité de Prensa de los Partidos Unidos Pro-Barragán declaró públicamente su inconformidad por la campaña de desprestigio que los partidarios del PRM habían hecho contra la oposición que ellos representaban. Aseguraban que no había más que una enorme mayoría regiomontana resuelta tomar en sus manos la rehabilitación de los desintegrados Servicios Municipales y que una insignificante minoría (representada por el PRM), encaprichada en continuar considerado el municipio con sí fuera un botín bueno para obsequiarlo a un grupo de líderes, como si fuese el patrimonio regiomontano una sucursal de un negocio particular que se puede poner cargo de un pariente. 43 Ibidem. 44 El Porvenir, 15 de noviembre de 1945, p. 4. 45 Ibidem.


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“Qué ganas tiene los cuñadistas de que su cortina de humo nos envuelva en los discusiones sobre Iturbide y Mamá Carlota, para que se olvide el asunto de los corte de caja, los remates en familia de los terrenos municipales, la basura y todas las injurias y lacras que los regiomontanos queremos corregir, sin enredarnos en las barbas de Maximiliano o las de Marx.”46 Cuestionaban que el PRM quería desviar la atención de los electores cayendo en polémicas ideológicas, en insultar a sus oponentes, pero rechazando la oportunidad de tener un programa serio de gobierno digno de una ciudad como Monterrey. Sin embargo, sentenciaban: “El liberalismo ha sido históricamente el aliado de toda tendencia progresista democrática y libertaria, como fue en los principios de la Revolución y lo sigue siendo hoy. Pero el liberalismo es incompatible con el imposicionismo, la burla del sufragio y demás prácticas antidemocráticas en que ha caído el Partido Oficial. Por eso están en sus puestos los liberales regiomontanos, al formar entre las filas ciudadanos unidos para el bien de la ciudad y en pro de la restitución del patrimonio regiomontano a los auténticos representantes de las mayorías.”47 Como parte de su estrategia electoral los partidos Unidos Pro-Barragán invitaban a la ciudadanía de Monterrey para que acudieran a las oficinas de loa organismos políticos referidos y que se dispongan a integrar el contingente de escrutadores y representantes de los partidos que postulan al Señor Manuel L. Barragán para Presidente Municipal de la ciudad con el fin de que en su oportunidad se les expida su respectivo nombramiento y estén en condiciones de defender dentro la ley los intereses de los buenos regiomontanos. Sólo pidieron los siguientes requisitos: “pueden concurrir a las oficinas de este partido después de las horas de su trabajo o cualquier día y horas hábiles dentro de cinco días. No omitáis esfuerzo o sacrificio, porque cualquiera que sea es muy pequeño ante el beneficio que se recibirá y deseamos su colaboración para no tener en nuestras filas elementos que pudieran perjudicarnos por falta de puntualidad o por insinceros.”48 46 El Porvenir, 15 de noviembre de 1945, p. 10. 47 Ibidem. 48 El Porvenir, 17 de noviembre de 1945, p. 11.


El candidato del ComitĂŠ de Defensa Municipal en su toma de protesta.


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Por otra parte, por medio de la publicación titulada “Segunda Interpelación al Partido Revolucionario Cuñadista” que apareció en el periódico El Porvenir el domingo 17 de noviembre increpan al PRM a opinar sobre la reelección y el sufragio efectivo en la actualidad, sin caer en las trampas lingüistas del Método Ollendorf, “en el cual se pregunta: ¿Tiene usted calcetines? Y se contesta: Sí señor, mi tía tiene una bicicleta.”49 Pidieron que el PRM explique al pueblo como es que “la Revolución hecha negocio” se había distanciado tantos de los ideales de la auténtica Revolución cuya bandera explotan y traicionan: “La Revolución surgió para combatir la reelección que asfixiaba el desenvolvimiento político y social de México, pero quisiéramos saber ¿Qué diferencia hay entre el re-eleccionismo porfirista y el actual continuismo, el arte de brincar un puesto otro, y para acabarla de rematar el Cuñadismo? ¿No será más absorbente exclusivista y anti-revolucionario el método actual? Sobre el sufragio efectivo, ¿por qué ha sido contrariado y traicionado desde el punto de que los votantes se ahuyentan de las urnas sabiendo que serán burlados? ¿Es qué ustedes ya no creen en ese ideal? ¿Por qué se combate hasta su funcionamiento municipal, falseando padrones e impidiendo su corrección con pretexto de Reglamentos que tampoco fueron cumplidos al formularlos?50 Finalmente, los seguidores de Barragán cuestionaban al partido oficial sobre el Totalitarismo, doctrina que representa la antítesis de la Revolución. Sin embargo indagaban como en los países totalitarios existía el Partido Oficial. Aunque ni en España, ni en Rusia era obligatorio para todos los servidores públicos pertenecer a tal partido.51 El día 20 de noviembre, fecha en que se conmemoraban 35 años del inicio de la Revolución Mexicana, el Comité de Partidos Unidos Pro-Barragán declararon públicamente su negativa a dar un “homenaje labial” al suceso revolucionario y por lo contrario, construir puentes de acción para que la transformación en México sea completada: “Nuestro deber estriba en completar la obra iniciada en 1910 y que se encuentran no solo inconclusa, sino malograda. Treinta y cinco 49 Ibid, p. 6. 50 Ibidem. 51 Ibidem.


Propaganda a favor de Manuel L. Barragรกn para ser alcalde de Monterrey.


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años parecen durar cada uno de los ciclos históricos de México, y por ello la mejor ofrenda a los Héroes Anónimos y a los precursores de la Revolución qué podemos hacer en este día, es afirmar nuestra fe en que amanece la nueva jornada histórica, en la que con más bríos, más experiencia y métodos distintos, habremos de montar nuestra indeclinable tarea que consiste en: cumplir con nuestros deberes cívicos y hacer una realidad democracia por la que ellos han luchado.”52 A manera de reflexión preguntaron al lector: ¿Qué habéis hecho con nuestra bandera?, “Habéis plantado nuestro lema Sufragio Efectivo y No Reelección sobre un régimen más cerrado a la renovación pacífica y democrática que aquel que combatimos! Oíd la voz del Pueblo que exige respeto a la voluntad de las mayorías, ¿O qué no bastó nuestro sacrificio?. Recojamos la antorcha libertaria y purifiquemos su luz para entregarla más brillante a nuestros hijos.”53 En El Manifiesto de la Mujer Regiomontana aparecido en los diarios de la localidad el 22 de noviembre, el Comité Femenil Pro-Barragán pide a los hombres de Monterrey vayan a cumplir con su derecho sagrado del voto el próximo 2 de diciembre y eviten que los mismos de siempre sigan gobernando corruptamente la ciudad: “os engañáis a vosotros mismos si os conforméis con nuestro honroso título de Soldados de la Industria y el Taller! ¡No basta trabajar!. No basta haber sabido conquistar para Monterrey el título de abanderada del progreso industrial de México!. O seguís engañando, conformándose con gesto de abulia, resignación y cobardía, con que la ciudad que habéis creado con vuestro propio esfuerzo y el de los ilustres próceres que os precedieron en la lucha, sigua indefinidamente en manos espurias de la torva cauda de prevaricadores y rufianes que han hecho de la sangre y el sudor de vosotros y de aquellos preclaros varones, un patrimonio exclusivo de rapiña y vandálico saqueo invocando con pregón gastado el nombre de una Revolución que ni siquiera conocieron.”54 Pedían tanto a los hombres como a los jóvenes regiomontanos hicieran valer el poder de su voto para fortalecer las conciencias democráticas y para que en libertad se transformara la faz de la ciudad en beneficio de la ciudad. 52 El Porvenir, 20 de noviembre de 1945, p.16. 53 Ibidem. 54 El Porvenir, 22 de noviembre de 1945, p. 12.


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En el anterior texto apreciamos varios aspectos:

a) Una visión política para involucrar a la mujer en un proceso social que concierne a todos. b) Un texto literario para motivar a todos aquellos que pueden votar en las inmediatas elecciones. c) Y en términos generales, el presente discurso es una estrategia de comunicación del Comité de Campaña de Manuel L. Barragán. Recordemos que las mujeres adquieren su derecho a votar en 1948, precisamente en las elecciones del doctor José G. Martínez, la segunda elección del gobernador Arturo B. de la Garza y en las cuales es cómplice de las múltiples tropelías electorales que se realizan en contra del PAN, aquél 5 de diciembre de 1948. El 22 de noviembre a las 20 horas se efectuó el primer gran mitin de la campaña de Manuel L. Barragán en la Plaza Zaragoza del centro de Monterrey. Allí se congregaron organismos sindicales no adheridos al PRM y gente del pueblo regiomontano. El primero de los oradores fue el Lic. Esteban González Westrup, quién expresó que había llegado el momento en que los hombres libres de Monterrey comenzaran a luchar por tener un buen gobierno. Aseguro que las nuevas generaciones, las qué hora se levantan en los campos de la vida ciudadana pedían cuentas claras a sus gobiernos y que era necesaria la lucha por las libertades democráticas en los diversos escenarios del país.55 Enseguida, el Lic. Arturo L. Guerra comentó que el Ayuntamiento de Monterrey se encontraban abandonado por lo que era necesario sanearlo, para lo cual era preciso elegir a los verdaderos representantes de la ciudadanía regiomontana; en una amplia disertación recordó a los asistentes algunas epopeyas entre otras 55 El Porvenir, 23 de noviembre de 1945, p. 15.


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la emancipación económica en nuestro país iniciada en 1928 por los industriales regiomontanos; el grito de guerra contra las hordas que trataban de “rusificar” a México en 1935; y cuando Monterrey elevó el grito de guerra pregonando la frase de que México debía ser siempre un país de mexicanos y para los mexicanos.56 Recordó las luchas cívicas que Monterrey sostuvo con el general Fortunato Zuazua, y manifestó que ese era el momento en que es la ciudad de nuevo volvía a ser el paladín de una nueva era democrática en México y que en Monterrey se debía dar el grito de guerra que repercutirá en todo el país, no contra gobierno de México sino contra el mal gobierno, finalizó. Por su parte el señor Jorge Cervantes como tercer orador dijo que el partido la Revolución Mexicana era el mono de la feria, “ese mono a quien todos le arrojan pelotazos y que todos lograba esquivar.” Expresó que el pueblo Monterrey tenía la amarga experiencia de una interminable dinastía de parientes, y que ya no toleraría más parentelas en la presidencia municipal regiomontana.57 Enseguida, el trabajador Enrique González Bravo de la Sección No. 19 del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros hizo uso de las palabras a nombre de sus compañeros, para darle el voto de confianza al señor Barragán afirmando que los líderes de los sindicatos estaban temerosos de la posible derrota electoral del 2 de diciembre, por lo que habían amenazado a todos sus integrantes y a organizar boicots contra los mítines barraganistas.58 Para finalizar, habló don Manuel L. Barragán, quien aclamado por cerca de cinco mil personas agradeció la presencia del respetable al evento. Manifestó estar dispuesto a luchar sí el pueblo libre de Monterrey estaba con él. Comentó estar convencido que el municipio debía ser gobernado por hombres probos y de sanas intenciones, de una honestidad intachable y que siempre ha estado expuesto hablar por el bien común: “en ese bando me encuentro por eso no siento vergüenza y estoy dispuesto a seguir luchando hasta el final.”59 56 Ibidem. 57 Ibidem. 58 Ibidem. 59 Ibidem.


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Finalizó su discurso invitando a los presentes a que acudieran a las urnas el día de la elección, para así echar de una vez por todas al mal gobierno que representaba el PRM y su grupo de militantes. Para cerrar fuerte la campaña electoral, los Partidos Unidos Pro-Barragán anunciaron que el domingo 25 de noviembre se realizaría una gran concentración titulada “Manifestación Pro-Municipio Libre” en donde habría una marcha que iniciaría en la Alameda sobre las calles de Pino Suárez y Aramberri en la zona Centro, la cual avanzaría hasta la calle Washington dando vuelta al Sur por la avenida Juárez, después por el Oriente por la calle Morelos para bajar rumbo al Norte sobre la calle Zaragoza hasta el Palacio de Gobierno, donde habría un gran mitin.60 El día de la manifestación, los barraganistas expusieron a la ciudadanía las causas que los había sacado a recorrer las calles a protestar contra el mal gobierno: “Creemos en Monterrey. Y creemos en la nobleza de nuestra causa. Por eso hemos afrontado una lucha desigual. Por eso nos dirigimos hoy confiadamente a cada regiomontano y le decimos con la mano abierta en señal de afirmación y de pacto desinteresado y viril: ¡Vamos a dignificar nuestra ciudad! Vamos todos juntos a exigir nuestros derechos cívicos, para dignificar a Monterrey en el único aspecto fundamental que actualmente es una es un lastre y oprobio: la administración municipal.”61 Expresaron que la manifestación de ese día era distinta, porque no era un respaldo interesado y obligatorio a ninguna persona, candidato ni partido, sino la expresión clara del civismo, de lealtad a la ciudad, de sereno valor ante el reto de los poderosos y la insolencia de unos pandilleros fuereños que disponen del patrimonio del pueblo regiomontano, como si fueran bienes mostrencos repartibles en familia.62 “Ellos, los poderosos, atropellan los derechos cívicos de todos los modestos servidores públicos (y también de los inmodestos), obligándolos con estilo totali60 El Porvenir, 23 de noviembre de 1945, p. 2. 61 El Porvenir, 25 de noviembre de 1945, p. 6. 62 Ibidem.


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tario a adherirse al eterno continuismo. Inclusive a los maestros que debieron dar ejemplo de civismo a las nuevas generaciones. Pero esta vez la imposición se ha grabado con la Impúdica Cuñadocracia y ha colmado la paciencia del pueblo. Ellos, los líderes de la CTM, sin tener ningún arreglo local puesto que no alcanzaron ni tercer asiento en la representación obrera del Seguro Social, han chantajeado al gobierno del Estado ocupando la mayoría de los puestos públicos. Ellos se burlan de los obreros no–cetemistas, que son la enorme mayoría y se mojan de la indefensa clase media y del sufrido pueblo regiomontano.”63 Planteaban que el pueblo Monterrey reclamaría ese día en las calles lo que le pertenecía. Que haría un nuevo y vigoroso esfuerzo para que la corriente corrupción y de ignominia no continué cada vez con mayor desvergüenza y con mayor voracidad; que no se seguirá destruyendo el patrimonio común; que no se seguirán despilfarrando los terrenos municipales; que se mejoraran todos los servicios a que tienen derecho los ciudadanos y se darán cuenta mensualmente al pueblo del manejo de los fondos públicos. “¡No importa que ellos tengan en sus manos la fraudulenta maquinaria electoral! ¡Nuestra Victoria será tan evidente y notoria que sus trucos no podrán ocultarlo! Conciudadanos: vosotros daréis hoy cabal respuesta a reserva de confirmar el día 2 de diciembre, a ese dilema planteado por el monopolio político Cuñadista: ¿está muerto no está muerto el espíritu cívico de los hombres de Monterrey? ¡Viva el Municipio Libre! ¡Viva Barragán!, exigimos respeto a la voluntad de la mayoría de los regiomontanos.”64 En el encabezado principal de El Porvenir, y a ocho columnas expuso: “Imponente resultó la manifestación de los partidos”, otros titulares menores de esa misma página: “Treinta Mil Regiomontanos en el Acto Cívico de Ayer”, “Completo Orden Imperó en el Magno Desfile Ciudadano”, “El Candidato Señor Barragán Entusiastamente Aclamado”, “Personalmente el Gral. Ortiz Veló por la Tranquilidad”. 63 Ibidem. 64 Ibidem.


Publicidad barraganista y su propuesta de ayuntamiento para el periodo 1946-1948.


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Evento que fue todo un éxito y en donde la prensa al día siguiente (El Porvenir) declaró que se reunieron 30 mil regiomontanos para apoyar a Barragán; toda la plana principal de dicho medio fue dedicada a reseñar la acción ciudadana del candidato en cuestión. Un periodista del periódico El Porvenir testigo del evento lo reseñó de la forma siguiente: “El acto cívico de ayer es una de las jornadas populares inolvidables. Monterrey no lo había presenciado antes, sino en los momentos culminantes de su historia cuando D. Francisco I Madero y últimamente cuando el general Fortunato Zuazua asume la candidatura a gobernador del estado el año de 1936. Lo de ayer fue a la vez que un acto divino de interminable valor por lo que hace la presencia de la ciudad en lo que más importa: la vida de su municipio, Una muestra de que el espíritu regiomontano tiene perfiles y proporciones inestimable y que asume características especiales en la vida de la República.”65 Ya en la Plaza de la República, frente al Palacio de Gobierno poco a poco se comenzaron a juntar los contingentes de personas, que no cesaban de gritar apoyos en favor del empresario regiomontano. La presencia de público femenino fue un aspecto que distinguió la caravana, ya que nunca antes se había contado con la presencia masiva de mujeres en un evento político: “A su paso por las calles que iba recorriendo la manifestación, el candidato Manuel L. Barragán así como los miembros de su planilla eran constantemente asaltados por grupos de mujeres que salían las puertas y ventanas de las casas y hasta a la misma calle, para levantar el puño y lanzarles vivas y arrojarles puños de confeti bouquets y serpentinas.”66 El primero en hacer uso de la palabra fue el señor Enrique González Bravo, quién fue candidato a regidor en la planilla del señor Barragán. Con palabras exactas por la emoción se refirió a las injurias que sus contrincantes en política habían realizado para los componentes de la planilla sostenida por los partidos coaligados. Expreso que nunca como ahora se habían presentado a los habitantes de Monterrey con el espíritu y la voluntad para defender sus derechos y la soberanía de su Patria Chica. En su participación dijo a la multitud: 65 El Porvenir, 26 de noviembre de 1945, p. 1. 66 Ibid, p. 10.


Mitin de la campaĂąa de Manuel L. BarragĂĄn en Monterrey.


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Enseguida, el Lic. Arturo L. Guerra comentó ya en el estrado que era una lástima que el gobernador del estado no estuviera presente, para que se diera cuenta del verdadero sentir del pueblo regiomontano. Asimismo, expresó que de cualquier manera tendrá conocimiento por sus asistentes infiltrados en la multitud presente la forma en que los regiomontanos habían manifestado su deseo de terminar con las antiguas formas de imposición. Asimismo, atestiguó que el señor Barragán había manifestado que en cuanto llegare a la presidencia municipal de Monterrey donaría el sueldo que le corresponde para mejoras de la ciudad, en tanto que su oponente el candidato apoyado por el PRM había permanecido mudo, a lo que la concurrencia empezó a corear con voz en cuello la palabra ¡Mudos, mudos, mudos! hecho que prendió la reunión masiva y trajo una carreta de aplausos a favor del orador. Finalmente le tocó el lugar de hablar al candidato Barragán, quien arropado por cerca de treinta mil personas, se dirigió a la multitud. En su discurso habló de que debe velar por la prosperidad y engrandecimiento de Monterrey, e insistió en que hay que acudir a votar sin miedo, invitar a todos para que ejerzan su derecho ciudadano y contribuir a ser un municipio libre. “La participación y la presencia de ustedes en este significativo acto cívico, simboliza la voz fuerte, imperativa, categórica que con toda la fuerza de sus pulmones lanza el pueblo de Monterrey a la República entera, porque ella y quienes actualmente rigen en su destino sepan de antemano sin necesidad de esperar hasta el día 2 de diciembre próximo, que no hay padrones, que no hay casillas electorales, que no hay ánforas suficientes para condenar en el trascendental acto eleccionario que se avecina la voluntad firme y soberana de quienes anhelan una administración municipal que responda a las urgencias actuales de la población regiomontana.”67 Planteo que su norma de conducta en la cruzada democrática que viene encabezando había sido enérgica, pero rectilínea. Que está completamente seguro de que su esfuerzo no será estéril y que a la postre beneficiará a toda la ciudadanía 67 Ibidem.


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regiomontana tan necesitada de un buen gobierno y de funcionarios que sean honrados y sepan dar buenas cuentas a sus electores. Además dijo lo siguiente: “en mi larga vida de luchas y de trabajos, he aprendido que no sólo en Monterrey, sino también en todo México, en todo el mundo entero hay patrones malos, hay patrones perversos, pero también hay obreros malos y perversos no sólo en Monterrey, sino también en todo México en el mundo entero hay obreros buenos, hay honestos, pero hay también patrones buenos y honestos.”68 Afirmó que para él no existía más concepción de la presidencia municipal, que la de una presidencia municipal en funciones de servicio social; de servicio social con miras exclusivas al beneficio de las mayorías, pertenezcan o no a una clase social privilegiada, a sabiendas de que en la práctica resulta materialmente imposible satisfacer al cien por ciento de la población. “Nuestro absoluto alejamiento hasta ahora de todo género de política de partido, de todo puesto público remunerado nos hace participar en esta forma típica de la democracia regiomontana con verdadera alegría, con orgullo, con entusiasmo y con fe, porque al ejercitar pacíficamente un derecho legítimo estamos ciertos a que éste se encuentra íntimamente ligado con los más caros destino de nuestra patria.”69 Buscaba que está esta cruzada democrática que había iniciado fuera piedra angular de las demás conquistas democráticas en otras ciudades del país y que no solamente fuera Monterrey, si no todas las ciudades de la República Mexicana las que echaron fuera del poder a las mafias confabuladas y que permitieran que la ciudadanía tuviera el privilegio de elegir democráticamente a quién querían los gobernara: “tiene tanta trascendencia que podríamos afirmar desde ahora, que la organización de este movimiento por la libertad municipal en Monterrey es como la bomba atómica de la política nacional, que aplaste victoriosamente a las mafias confabuladas para ocupar el mando público.”70 Cerca de las 12 del mediodía concluyó la referida concentración que según cifras de los organizadores llegó a cerca de 30 mil asistentes, no sin antes ser recorda68 Ibidem. 69 Ibidem. 70 Ibidem.


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dos los asistentes por los organizadores que la próxima semana tenían una cita en las casillas electorales en favor del señor Barragán. Los ecos de este gran mitin se vieron reflejados al día siguiente en los principales diarios de la localidad. Como muestra del gran apoyo popular que tuvo Barragán en ese evento el Comité de Prensa dio a conocer un desplegado con el título: “Monterrey votó ayer”, titular en el cual como la mayoría de los votantes están a favor de candidato de los partidos unidos. En dicho desplegado leemos lo siguiente: “La Jornada de ayer, clara y ejemplar será recordada como una fecha simbólica por todos los hijos leales de Nuevo León y por los buenos mexicanos. El Domingo 25 de noviembre, Monterrey voto de manera inconfundible, clamorosa y enérgica, en favor de la planilla encabezada por los Ciudadanos sin Tacha Manuel L. Barragán, Fidel Ayala Jiménez y Joel Rocha, y demás miembros de la Planilla Unidos. Votó de la manera más auténtica e indisputable, porque es la más humana y la única a salvo de fraudes. Votó al aire libre y a la luz del sol, lejos de los Padrones llenos de cadáveres que sirven cuando se trata de elegir, candidatos Únicos del Partido único, lejos de los Reglamentos aplicados por quienes son JUEZ y PARTE, más parte que Juez. Tanto la prensa como los partidos unidos dieron a conocer información de cómo fue dividida la ciudad de Monterrey para las elecciones del 2 de diciembre de 1945; del mismo modo la ubicación donde estarían instaladas las casillas para la votación desplegados periodísticos bastante amplios. Uno de los edificios de la ciudad atestado de propaganda política fue el emblemático Colegio Civil, mismo que en su momento sanaron las autoridades educativas universitarias.”71 Aseguraron que el acto de fe cívica del día de ayer no puede ser en vano. Que el Monterrey limpio se ha dado cuenta de su propia fuerza, porque se ve unido y estaba seguro que la semana entrante logrará quitar del poder a esa gavilla 71 El Porvenir, 26 de noviembre de 1945, p. 16.


Ruta de la caravana a favor de Manuel L. Barragรกn realizada el domingo 25 de noviembre de 1945.


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de rapaces que han robado el tesoro municipal:“Alegrémonos conciudadanos de que la procacidad y la vergüenza de los que usurpan una bandera y con ellos usurpan el Ayuntamiento de nuestra ciudad, haya servido para provocar este resurgimiento cívico regiomontano. Al Señor gobernador le decimos las palabras del ferrocarrilero González Bravo: ¡No somos sus enemigos! ni los seremos sí tiene el valor de reconocer la voluntad del pueblo regiomontano y respetarla.”72 La concentración multitudinaria de los seguidores de Barragán pronto tuvo una respuesta de los seguidores de candidato del PRM, respuesta que titularon “El desfile de los polkos”: “Nunca antes de ahora habíamos visto que, los señoritos “bien” que dedican los mejores años de su vida a organizar “bailes de fachas” salieran a la calle; ni nunca en manifestación alguna las que nosotros organizamos son estrictamente populares y asisten a ellas los obreros y los campesinos, la clase media y los empleados – nunca en manifestación alguna, repetimos, se habían visto automóviles de lujo, de la más caras marcas esperando a los manifestantes cerca de la Plaza de la República, para llevarlos a sus casas. Una prueba de ello fue que, el acostumbrado paseo de “Doce” en la Alameda se vio desierto, porque los poderosos coches que allí van exhibirse domingo a domingo andaban ocupados en la manifestación barraganista. Y fue extraño el desfile, porque vimos a gentes acostumbradas a andar en alfombra, pisar por primera vez el pavimento de las calles, y hasta oímos decir a algunas que no sabían que estuviera tan cuesta arriba el trozo de las calles de Juárez entre Matamoros y Morelos. Extraña fue la manifestación, porque se vieron salir al sol a los empleados de los bancos, tan sombreados y sombríos que están siempre los pobres; a ellos les hizo bien la caminata y les aprovechó la luz solar que tanto les falta. Pero, ¿de dónde sacarían los barraganistas la cifra de 20, 000 mil manifestantes? Contarían acaso el número por lo que valen? En pesos los industriales capitanes de grandes comercios y propietarios que rodearon a D. Manuel Barragán el domingo pasado? Escasamente llegaban a tres mil los que desfilaron y les fue fácil agregar un cero.”73 72 Ibidem. 73 El Porvenir, 27 de noviembre de 1945, p. 5.


Imรกgenes de la caravana en favor de Manuel L. Barragรกn.

Imรกgenes de la caravana en favor de Manuel L. Barragรกn.


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A manera de sentencia, los perremistas aseguraron: “El pueblo hará patente el próximo 2 de diciembre su voluntad y estamos seguros de que en las casillas electorales los votos favorecerán a la planilla que encabeza el ciudadano Félix González Salinas y este será el futuro presidente municipal de Monterrey, porque cuenta por la decisión de todas las fuerzas revolucionarias y progresistas.”74 Como uno de los últimos respaldos a la campaña del señor Manuel L. Barragán, los trabajadores ferrocarrileros de la Sección 19 expresaron públicamente su respaldo a tal candidatura por considerar que el empresario regiomontano era de cuna humilde, y que su honradez y capacidad laboral le daría a Monterrey la transformación que tanto se necesitaba. Afirmaron que no se habían dejado intimidar por los líderes cetemistas, quienes obedientes a la voz del amo indebidamente por conveniencia personal de carácter político, habían declarado que los ferrocarrileros todos apoyaban la candidatura para Alcalde de la ciudad Monterrey del cuñado del gobernador del estado, lo cual expresaban era falso. “Los trabajadores ferrocarrileros hemos pulsado la situación política del momento y viendo cómo han sido defraudadas las esperanzas de superación de nuestra ciudad no solamente en la parte material sino también en lo moral, ya que jamás se había observado tanta indiferencia por parte de las autoridades municipales, hacemos pública nuestra decisión de trabajar con todas las fuerzas y el entusiasmo de que somos capaces para lograr que siguiente Ayuntamiento tenga siquiera sentido responsabilidad. Por eso hemos decidido prestar todo nuestro apoyo a la planilla que encabeza el ciudadano Manuel L. Barragán.”75 Invitaban al candidato perremista a regresarse a su terruño, ya que Los Herreras necesitaba en esos momentos con urgencia un buen alcalde. Aseveraron que la ciudad necesitaba de hombres capaces para administrar la ciudad y que ningún “fuereño” podía amar esta tierra que un regiomontano de cuna. Firmaban el desplegado cerca de cien ferrocarrileros libres lideradas por Heliodoro Garza y Manuel Díaz. 74 Ibidem. 75 El Porvenir, 24 de noviembre de 1945, p. 10.


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A manera de contestación, el Gran Partido Revolucionario Ferrocarrilero de Nuevo León les contestó que eran una minoría los miembros disidentes que apostaban por el triunfo de los reaccionarios y que la clase trabajadora estaba con el candidato del PRM Félix González Salinas. “El Sindicato de Ferrocarrileros en Monterrey agrupa en su seno más de 4,000 trabajadores y cómo los firmante son 115 en todo caso se trata de unos cuantos traidores al movimiento obrero y a la organización a la que pertenecen.” Unos días antes de la elección se le dirigió una “Carta abierta al C. Don Félix González Salinas”, candidato del PRM a la alcaldía regiomontana: “No es preciso que pintemos aquí lo que usted sabe bien y a causa de lo cual las gentes que se empeñan en sostener la Candidatura de usted para la Presidencia Municipal en el próximo periodo, le instaron para que aceptara tamaña responsabilidad Conoce usted ya, porque ha de haberla presenciado, la magnitud de la manifestación efectuada el Domingo 25 de los corrientes, y lo que ella implica como expresión de la conciencia colectiva de Monterrey… No podrá usted negar, entonces, que vive nuestra ciudad un momento histórico de suma trascendencia. Que en esta lucha cívica por la Administración Municipal se pugna la vuelta al decoro del y el de sus funcionarios que las administraciones anteriores prostituyeron de manera alarmante Gobierno.”76 Pero ni este mensaje, ni otros que plasmaron los seguidores de Barragán antes de las elecciones cobró efecto o de Acción Nacional durante la campaña sirvieron para detener los atracos cometidos el 2 de noviembre de 1945. Dentro de las últimas indicaciones que proporcionaron los Partidos Unidos encabezados por don Manuel Barragán están los procedimientos legales en las elecciones del de 2 de diciembre de 1945, entre esas normas están: Vigilar la elección de las casillas electorales donde estén acreditados, cuidando de que estén se verifique de acuerdo a lo propuesto por la Ley. 76 El Porvenir, 29 de noviembre de 1945, p.11.


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Protestar por escrito contra las infracciones que observaren siempre que su protesta se funde en algunos de los motivos que expresa el artículo 80 de la Ley. Recibir suscrito por el Instalador y escrutador el resultado de la votación hasta las doce del día, hora en que se suspenden los trabajos electorales. Recibir una copia íntegra del acta que se levante a las seis de la tarde hora en que se terminaran las elecciones si la solicita. Los Partidos Unidos Pro-Barragán también publicaron un mapa de la ciudad de Monterrey con la situación exacta de todas de todas las secciones en que fue dividida la ciudad y una lista completa de los lugares en que estarán instaladas las casillas, así como proporcionaron el número telefónico 469 para mayor información al respecto. Así se prepararon para el día de la elección, el domingo 2 de diciembre en donde se definiría finalmente sí el cambio iniciado en las calles llegaría a las urnas en votos a favor del empresario regiomontano.

La estrategia de Acción Nacional Para contribuir a este ambiente, los medios impresos publican notas alusivas que se dan a nivel nacional relacionadas con el PAN, como fue la celebración por el sexto aniversario de su fundación y en primera plana una entrevista al presidente del PAN, Manuel Gómez Morín, quien por esas fechas visita la ciudad y el cual señala: “Si se burla el sufragio, habrá una violenta reclamación del pueblo.”77 Es relevante resaltar el anterior título, ya que es parte de una entrevista amplia que se le realiza al presidente del PAN y la cual aparece en primera plana del periódico mencionado arriba. Por supuesto que la visita del líder panista tuvo motivos políticos, partidistas y en general contribuir a la atmósfera democrática que vivían los regiomontanos 77 El Porvenir, 6 de septiembre de 1945, p.1.


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en esos días, al respecto señala el líder: “Pero la realidad sigue diciendo Gómez Morín, es más cruel ¿Que los líderes apoyen a determinado candidato, yéndose a “la cargada”, como vulgarmente se dice? Bien esa es otra de las aberraciones y de las irregularidades que existen. ¿Con qué derecho los líderes usufructan el voto de los trabajadores? ¿Quién autoriza a los líderes a dar su voto, personal con el valimiento que dicen representar?”78 Entrevista en la cual Gómez Morín plantea situaciones medulares en las que se sostiene el partido oficial o Partido de la Revolución Mexicana en Monterrey: “Esta situación de oligarquía dice, no puede durar indefinidamente, el pueblo tiene que cansarse de estar siendo humillado y vejado y la explosión violenta puede traer consecuencias graves para la nación. Cerrar obstinadamente el paso a la renovación política que México necesita, dijo, no es más que provoca, una ira de explosiones de inconformidad.”79 Además de señalar las anteriores cuestiones también crítica como los candidatos panistas en diferentes partes del país han sido atacados bajo diferentes formas, ataques relacionados con integrantes del PRM. Posteriormente el líder del PAN regresa a México para celebrar el sexto aniversario de su partido y continuar con su discurso político en el cual invita a los ciudadanos de todo el país para que participen, se organicen y defiendan su voto. Como parte de esta efervescencia política que vivía la ciudad de Monterrey, el PAN anuncia una Sesión Pública que se desarrollaría en la Plaza Zaragoza y a la cual asistirían connotados dirigentes de la Ciudad de México, comunicado en cual se lee: “A medida que se acerca el día de las elecciones para Presidente municipal, los dirigentes de los distintos partidos políticos establecidos se apremian al desarrollo de sus actividades tendientes a garantizar el triunfo de los candidatos que postulan. Es ahora el Partido de Acción Nacional el que está dando muestras de febril actividad. Por los informes que hemos obtenido en las oficinas del mencionado partido político pudimos saber que están preparando la celebración de una sesión pública que se efectuará en la plaza Zaragoza el próximo martes a las veinte horas.” 78 Ibidem. 79 Ibidem.


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A este tipo de eventos, entre otros, nos referimos como el Acción Nacional trabajó políticamente de manera alterna, coadyuvando sus acciones con el desarrollo de la campaña de don Manuel L. Barragán, aunque sin mencionar el apoyo públicamente. Es importante señalar como en distintos mensajes de la propaganda barraganista se perfilan los principios de la doctrina panista, mismos que proporciona Luis Calderón Vega en su obra ya citada y los cuales agrega en el Apéndice No. 1 de su texto, por ejemplo, en los diferentes discursos de don Manuel L. Barragán a menudo se habla del concepto de “Persona”: “La persona humana tiene una eminente dignidad y un destino espiritual que cumplir, por lo que la colectividad y sus órganos deben asegurarle el conjunto de libertad y de medios necesarios para cumplir dignamente ese destino.” O el concepto de Estado: “Es también reprobable cualquier otra forma del Estado que niegue las formas prerrogativas esenciales de la persona y de las comunidades naturales y erija sus determinaciones en fuente única de derecho y en definición del bien común. Sólo un Estado…puede tener la necesaria plenitud de autoridad, sin ser tiránico; ejercer ampliamente sus facultades de gestión, sin ser opresor, y cumplir su inexcusable deber de justicia, sin ser subversivo.” O el término de economía, al cual tanto se acude en los discursos para señalar los errores de los políticos del partido oficial: “Está obligado a crear y manejar honradamente los medios y las instituciones públicas indispensables para dar agilidad, eficacia, y orientación a la economía; a procurar el mejor y más amplio aprovechamiento de los recursos naturales del país y la concurrencia de toda labor económica al cumplimiento de los fines de la Nación.” Por igual se refleja el concepto de Municipio: “La base de la estructura política nacional ha de ser el Gobierno de la Ciudad, del Municipio. Histórica y técnicamente la comunidad municipal es fuente y apoyo de libertad política, de eficacia en el gobierno y de limpieza de la vida pública.


Invitación a mitin público de Acción Nacional de Monterrey.


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El gobierno municipal ha de ser autónomo, responsable, permanentemente sujeto a la voluntad de los gobernadores y a su vigilancia, y celosamente apartado de toda función o actividad que no sea la del municipio mismo.” Por supuesto que estos conceptos a mediados de la década de 1940 fueron muy avanzados, contexto en donde el discurso del partido oficial o PRM siempre inicia justificando que todo es producto de la Revolución Mexicana de 1910 o que todo emana de los gobiernos revolucionarios, mientras los partidos opositores hablan del término “ciudadano”. Antes de continuar, mencionaremos que las siglas del PAN, nombre y logotipo en general, no aparecen en la publicidad de Barragán, inclusive en su autobiografía expone lo siguiente:“Participé como Candidato del Partido Liberal de Nuevo León a la Presidencia Municipal de Monterrey, en la campaña de 1945.”80 Sin embargo, debemos considerar las siguientes acciones por parte del PAN hacia la coalición de partidos que representaron a Barragán, acciones que demuestran el apoyo implícito del PAN hacia los barraganistas: a) En noviembre de 1945, en la reunión del Consejo Nacional del PAN, con la asistencia de 27 Jefes Regionales y de 70 consejeros para lograr una reforma electoral, que más adelante se daría. En ese mismo año el PAN respaldó verbalmente en Nuevo León, para proponer la candidatura de Manuel L. Barragán con una coalición del Partido Liberal Nuevoleonés, Partido Laborista Regiomontano y del Partido Constitucionalista Democrático. Cabe señalar que oficialmente, Acción Nacional no apareció en las boletas electorales de diciembre de 1945, pero moral e ideológicamente simpatizó con Barragán.81 b) La visita específica de Manuel Gómez Morín a principios de septiembre de 1945 para dar su apoyo moral al trabajo político que se realizaba en la entidad a favor de la democracia. 80 Barragán, L. Manuel, Fue por México, edición de autor, Monterrey, 1968, p. 73. 81 Pérez Daniel, Gustavo Herón, Los primeros años del PAN en Nuevo León 1939-1940 (2002). Monterrey: UANL, p. 104.


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c) La participación de algunos panistas en ciertas reuniones masivas como lo manifiesta el historiador Calderón Vega: “Lateralmente a la campaña de Barragán Acción Nacional se dedicó a postular sus tesis municipales y fortalecer con ellas la opinión pública. A mediados de noviembre, José Ma. Garza Salinas, Juan José Hinojosa, Alfonso Rubio y el Dr. José G. Martínez, Jefe del Partido en Nuevo León, Septién García y Elorduy, delegados de México, ocuparon la tribuna de la Plaza Zaragoza. Días después 30 mil recorrieron las calles vitoriando a Barragán.”82

d) Una de esas muestras de apoyo por parte del PAN hacia Barragán fue la realizada el 15 de noviembre de 1945 evento que los blanquiazules llamaron “Reunión de orientación municipal”, realizada en la Plaza Zaragoza y en la cual los oradores fueron Carlos Septién García, director del periódico El Nacional y Aquiles Elorduy, en donde se resaltó la invitación a participar a los ciudadanos en las cuestiones políticas de la ciudad. Al día siguiente y a ocho columnas el periódico El Porvenir resaltó: “Los Hijos de Monterrey Debemos Velar por su Prosperidad y su Engrandecimiento”.

No sabemos cuáles fueron las razones porque no apareció el logotipo del PAN durante la campaña, sin embargo la presencia de los panistas era evidente en ese movimiento democrático de mediados de 1945. Del mismo modo, la prensa durante esos meses de campaña no registra algún tipo de ruptura entre el candidato Manuel L. Barragán y el panismo. El equipo de ideólogos panistas de Monterrey siempre estuvo a la defensiva, o mejor dicho, sin mencionar datos específicos de la administración en turno, a 82 Calderón Vega, Luis. Memorias del PAN. Tomo II (1967), Morelia, p. 156.


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través de los discursos emitidos retrataban lo que ocurría en la administración regiomontana, un ejemplo de ello es el siguiente fragmento: “No es necesario señalar las consecuencias de la deserción. Monterrey las padece en carne propia, como las sufren todas las ciudades mexicanas cuyo desesperante abandono alguien sintetiza en dos palabras lapidarias: Caciquismo y Mugre. Y este desastre que todos lamentamos, más que por la ineptitud de la autoridad se debe a la deserción de la ciudadanía. La Ciudad es Deber y Derecho, y si no cumplimos con nuestro deber no debe extrañarnos que carezcamos de aquello a lo que tenemos derecho.”83 Por otra parte, es evidente que la presencia de Manuel Gómez Morín en la cuidad a principios de septiembre de 1945 tenía tintes políticos, ya que se acercaban el inicio de las campañas electorales municipales y era lógica pensar que Acción Nacional buscaba aliar sus ideales con demás organismos políticos. En esa ocasión Gómez Morín dijo: “Si se burla el sufragio, habrá una violenta reclamación del pueblo. Es necesario que el pueblo exija a la ley las reformas electorales para que sea respetada su soberanía.”84 Después de estar Gómez Morín en Monterrey, se celebró el VI Aniversario de la fundación del Partido de Acción Nacional en la Ciudad de México y en donde dicho organismo político convocó a la ciudadanía para que se respete el sufragio y luchar por ese derecho. En este contexto Luis Calderón Vega expone: “Literalmente a la campaña de Barragán, Acción Nacional se dedicó a postular sus tesis municipales y fortalecer con ello la opinión pública.”85 Y ¿cómo fortaleció el PAN la opinión pública en Monterrey? a) Mediante la presencia en la localidad del presidente del PAN a nivel nacional en Monterrey, Manuel Gómez Morín. 82 Calderón Vega, Luis. Memorias del PAN. Tomo II (1967), Morelia, p. 156. 83 El Porvenir, 29 de octubre de 1945, p. 2. 84 El Porvenir, 5 de septiembre de 1945, p.1. 85 Calderón Vega, Luis. Op. Cit., p. 174.


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b) A través de la estrategia periodística permanente de señalar el conjunto de errores que realizaban los del PRM o partido oficial. c) Las reuniones del Comité Estatal del PAN a nivel local. Y para ampliar el espectro político se anuncia en la prensa y en primera plana que el PAN va lanzar candidato a la presidencia de la República, mensaje transmitido por el licenciado Aquiles Elorduy. En esa misma edición del periódico leemos que: “Sesión Pública del Partido Acción Nacional, el Martes”, reunión a la cual asistieron procedentes de la Ciudad de México Aquiles Elorduy y Carlos Septién, Dr. José G. Martínez, jefe regional del Partido; In. Bernardo Elosúa, David Gil Michel, José G. García, Juan José Hinojosa, Manuel González Caballero, Lic. Albino González Loza, Lorenzo Morales, Roberto González Acosta, Pedro Reyes Velázquez, Ramón Pedraz Langarica, Jorge Loyo. Evento realizado en la plaza Zaragoza. En dicho mitin uno de los oradores fue Jorge Cervantes, en la nota periodística apreciamos lo siguiente: “Entre los oradores que hicieron uso de la palabra, el señor Jorge Cervantes fue uno de ellos, quien expresó que ha llegado el momento de luchar firme y decididamente por la candidatura de Manuel L. Barragán: hizo su esbozo analítico de su vida, diciendo que es un hombre , cuyas manos inmaculadas en su vida de periodista y de empresario le han valido que en la actualidad, sea un hombre que maneje varios millones de pesos y que no tenga que ocupar la Presidencia Municipal por el hecho de ir a enriquecerse en ella, sino de buscar el bienestar para Monterrey.”86 Manifestación que también se distinguió por la presencia de oradores de nivel nacional como Aquiles Elorduy, Alfonso Rubio y Rubio, Carlos Septién y el estudiante de Leyes de la localidad Juan José Hinojosa. La estrategia periodística política por parte de los seguidores de Barragán y Acción Nacional estuvo presente hasta un día antes de las elecciones, en un último mensaje fechado el 1 de diciembre de 1945, los panistas manifestaron la 86 El Porvenir, 15 de noviembre de 1945, p. 13.


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siguiente postura: “Reiteramos nuestra concepción del Municipio como una prolongación del hogar. Cuando el recinto familiar resulta insuficiente para dar una respuesta y satisfacción eficaces a los problemas y necesidades cada vez más amplios del hombre, entonces nace una nueva comunidad humana más amplia y eficaz: la Ciudad o Municipio. De allí que todo lo que se relaciona con la vida municipal debe interesarnos con la misma exigente solicitud conque nos interesa y preocupa el orden, la seguridad y la recta administración de la casa.”87 Ya señalamos como el PAN no participó con sus logotipos durante la campaña de Manuel L. Barragán, sin embargo a través de reuniones públicas, comunicados en los medios impresos o divulgando su pensamiento político estuvieron a favor de los partidos unidos, tres días antes de la elección siguieron divulgando su ideología y favoreciendo a los barraganistas, en su texto “Al Pueblo de Monterrey”, expusieron: “Reiteramos nuestra concepción de Municipio como una prolongación del hogar. Cuando el recinto familiar resulta insuficiente para dar una respuesta y una satisfacción eficaces a los problemas y necesidades cada vez más amplios del hombre, entonces nace una nueva comunidad humana, más amplia y eficaz: la Ciudad o Municipio. Afirmamos en consecuencia, que el Municipio no es una entidad extraña a nosotros. Es el “receptáculo y la fortaleza” de la familia misma; es, en suma, el hogar común en donde todos debemos encontrar las condiciones materiales y espirituales que aseguren una vida digna y decorosa y abran rutas más amplias para el cumplimiento eficaz de nuestro destino. De allí que todo lo que se relacione con la vida municipal debe interesarnos con la misma exigente solicitud con que nos interesa y preocupa el orden, la seguridad y la recta administración de la propia casa. Consideramos tan indigna y vituperable la deserción en el cumplimiento de los graves deberes que tenemos para con el Municipio, como lo sería el irresponsable abandono de las ineludibles obligaciones familiares.”88 87 El Norte, 1 de diciembre de 1945, p.7. 88 El Porvenir, 29 de noviembre de 1945, p. 3.


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Los organismos electorales Para 1945, la Ley Electoral vigente estipulaba que fueran los ayuntamientos los organizadores de cada elección municipal. Por lo cual, el Presidente Municipal y el Secretario del Ayuntamiento se convertían en Presidente y Secretario, respectivamente, de la Comisión Municipal Electoral. Por ello, el Alcalde de Monterrey de entonces Constancio Villarreal y el Lic. Fidencio de la Fuente fueron los encargados de organizar las elecciones programadas para el primer domingo de diciembre del año en curso. Dentro de los primeros trabajos que realizó el municipio fue nombrar los Comités Instaladores de Casillas, mismos que funcionaran en cada una de las casillas electorales durante las elecciones próximas, del mismo modo cada tendrá un representante en las casillas señaladas. En el ámbito nacional, por estas fechas, desde la ciudad de México la CTM declaró que se opondría a reformas de la Ley Electoral, pues estaba próxima la elección presidencial de 1946 y habría confusión en ello, por lo que anunciaban que sus representantes en el Congreso se abstendrían de apoyar toda iniciativa a favor de dichas reformas. Ahora bien, la Ley Electoral del Estado que se hallaba en rigor había sido modificada por decreto del H. Congreso de Nuevo León y publicada el 8 de abril de 1942 en el Periódico Oficial del Estado con los siguiente términos: • Modificación del Artículo 44º. La ley reglamentaria determinará a las obligaciones y facultades de los partidos políticos y de los candidatos independientes, garantizando ampliamente sus derechos y pondrá detalladamente la forma procedimientos y demás requisitos con que debe celebrarse las elecciones, en el concepto de que cada asamblea electoral resolverá las dudas que se ofrezca sobre la calidad sus propios miembros; y dividirá el estado en Distritos Electorales y en Sectores Judiciales señalando los municipios que corresponden a cada uno; establecerá los derechos y obligaciones de los votantes; designará a quienes no tienen derecho a votar; precisará los casos del nulidad de una elección, acordán-


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Adalberto Arturo Madero Quiroga dose los trámites a que debe sujetarse el procedimiento para pedirla y resolverla; y establecer las penas que deben aplicarse en los infractores de sus disposiciones.

• Artículo 45º. El censo electoral se levantará cada 6 años y precisamente en el que corresponde a la elección de Gobernador • Artículo 99º, Fracción 1. Para ser Procurador de Justicia se requiere ser ciudadano mexicano por nacimiento, ciudadano de nuevoleonés nativo del estado, con residencia en el mismo por más de diez años consecutivos e inmediatamente anteriores a la fecha de la elección en ejercicio de sus derechos civiles y políticos.89 Esta reforma viene a comentario pues por principios del mes de noviembre, la Presidencia de Monterrey no tenía el registro de 15,000 personas que faltaban en los padrones para la elección municipal y que le reclamaban los partidos de oposición, ya que según su presidente violaría la Ley Electoral, “pues ya paso el tiempo para hacer ese tipo de reclamaciones.” El presidente (y también alcalde) Constancio Villarreal expuso que la reclamación debió presentarse con anterioridad pues el artículo 37 de dicha Ley fija 35 días de anticipación a las elecciones para estas correcciones que en los padrones solicitados, por lo cual la petición barraganista no prosperó. Asimismo, ante dicha Comisión Municipal los vecinos de diversos sectores de la ciudad protestaron por la publicidad pegada de manera indebida a favor del candidato del PRM, las cuales habían tapizado toda la Calzada Francisco I. Madero, casas particulares, carros estacionados, además del emblemático Colegio Civil del Estado. El 4 de noviembre se informó que se realizaban reuniones en el Salón de Acuerdos del Palacio Municipal de Monterrey con el fin de continuar con los trabajos tendientes a copiar los padrones que el Partido de la Revolución Mexicana levantó en algunas secciones de la ciudad. 89 Archivo del Congreso del Estado de Nuevo León. Decreto 54.- Reformas del Artículo 44, 45 y adición del


Publicidad de la Comisiรณn Municipal de Monterrey para ubicar las casillas de votaciรณn.


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Estas labores corrieron a cargo de miembros del Partido Laborista Regiomontano, hecho para el cual tuvieron que solicitar el permiso correspondiente al Ayuntamiento de Monterrey con apego a la Ley Electoral en vigor. La autoridad electoral municipal avisó que únicamente los trabajos habían sido empleados hasta la sección 32 restando de levantar los padrones está la número 162. Estos padrones son los que regirían las elecciones para la próxima justa cívica a realizarse el 2 de diciembre y que renovarán los Poderes Municipales para el periodo de 1946 a 1948.90 Por desgracias, estos padrones habían sido utilizados 2 años antes durante la elección a gobernador donde fue electo Arturo B. de la Garza, y por lo visto tenía grandes irregularidades. Por ello el sábado 17 de noviembre el presidente estatal del Partido Liberal Nuevoleonés Lic. Francisco L. Treviño publicó una carta que dirigió al C. Gobernador del Estado Lic. Arturo B. de la Garza, en donde le pedían poner atención en el tema de los padrones que se usaran para el día de la jornada electoral a realizarse el 2 de diciembre próximo. Expuso: “la revisión que se está haciendo de los padrones y que se han fijado por el Presidente Municipal en el Palacio Municipal de Monterrey, no son realmente padrones, pues carecen de los datos que deben tener los que son realmente. Unos carecen del número ciudadanos que hay en cada sección, otros están equivocados los nombres, apellidos y ocupaciones, otros corresponden a secciones diferentes a donde realmente viven los ciudadanos, en fin observándolos, se ha visto que el Presidente Municipal no se ha preocupado por cumplir con este tan importante punto base para buena elección y como se tratara también de que usted se ha mostrado por la prensa y por pláticas con particulares dispuesto a qué se den garantías en el estado, queremos que esto sea una realidad no una simple y vana promesa.”91 El dirigente del partido comentó que era una obligación del gobernador del estado, según el Artículo 85º de la Constitución de Nuevo León hacer que las autoridades, todas, cumplan con las leyes emanadas de la misma Constitución, entre 90 El Porvenir, 4 de noviembre de 1945, p. 3. 91 El Porvenir, 17 de noviembre de 1945, p. 10.


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las cuales estaban la importante Ley Electoral, qué disponía en su Artículo 37 que era una obligación de los Presidentes Municipales formar padrones y rectificarlos cada vez que haya una elección, y no se han hecho en fecha muy inmediata a esa elección, por lo que pedía al gobernador hacer cumplir al presidente municipal de Monterrey con esta importante obligación. “Hemos tratado de que el presidente municipal acepte nuestra colaboración para rectificar esos padrones que han de servir para la próxima elección, y le hemos mandado ya lista de más de 10,000 ciudadanos capacitados para votar que no están empadronados en sus respectivas casillas, no obstante tienen varios años de vivir en las secciones donde los hemos encontrado: le hemos señalado también al presidente municipal los grandes errores que hay por equívocos en distribución territorial de las casillas y hemos encontrado casillas que están empalmadas, y en fin los actos preparativos para las próximas elecciones contrarían las disposiciones de la Ley electoral.”92 Como representante político de un grupo de ciudadanos regiomontanos, le reclamaba justicia, integridad y buena disposición de las autoridades para todos los sectores sociales para que se ejerciera el tan importante derecho electoral, que pueden traer muy grandes beneficios para la prosperidad de la ciudad o también lo contrario, sí las autoridades se obstinaban en violar esos derechos, concluyó. La queja por los defectuosos padrones electorales para la elección municipal de Monterrey fue a llegar a oídos del Secretario de Gobernación Primo Villa Michel93 (quien había sustituido a Miguel Alemán Valdés en el cargo). Los Partidos 92 Ibidem. 93 Primo Villa Michel, (San Gabriel, Jalisco, 1893 - ciudad de México, 1970). Fue hijo de Primo F. Villa Michel y de Mariana Michel de la Fuente. Abogado, sirvió en su juventud varios puestos públicos llegando a ser Gobernador del Distrito Federal (Primero como encargado del despacho desde junio de 1927 y después como titular el 1 de diciembre de 1928), Secretario de Industria, Comercio y Trabajo en los gobiernos de Pascual Ortiz Rubio y Abelardo L. Rodríguez y Secretario de Gobernación en el gobierno de Manuel Ávila Camacho, Director del Instituto Nacional de la Vivienda y Representante ante los Gobiernos de Alemania, Uruguay, Países Bajos, Japón, Guatemala, Reino Unido y Bélgica, Ministro de Economía Nacional de PETROMEX (Petróleos Mexicanos) y representante de México en la Sociedad de Naciones, además de ser el creador del Tribunal para menores de México. Durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial contribuyó a la ayuda a los refugiados judíos y españoles. Como embajador de México en Guatemala le tocó la caída de Jacobo Arbenz y el problema de los numerosos refugiados en la embajada para escapar a la victoria de John Foster Dulles. Murió en 1970.


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Unidos Pro-Barragán escribieron una carta publicada íntegra el 22 de noviembre al encargado de la seguridad interior del país en donde se quejan de la organización del proceso electoral por parte de las autoridades locales. Sobre ello escribieron lo siguiente: “padrones fabricados de antemano, dónde sería muy difícil encontrar una persona debidamente numerada, dentro del sector o casilla que corresponde pues a un C por ejemplo que se llama Ciro le ponen Cero y basta cambiar el número domicilio o alterarlo para que sea lo suficiente para evitar el voto cuando es el gran interés desvirtuarlo. En estos cuántos días y de otras tantas casillas hemos enviado listas por más de ocho mil CC. no empadronados, pero la autoría municipal no los ha rechazado diciendo que no le importara porque han pasado los plazos (la elección será el 2 de diciembre) y el señor Presidente Municipal sólo se basará en padrones visiblemente antiguos y adulterados.”94 Expresaron que el PRM siempre se encargaba de verificar las elecciones, y tenía el registró ya de 6 partidos más con el objeto de que la junta escrutadores tenga mayoría abrumadora para desechar las justas protestas y darle el triunfo al candidato impuesto por el C. Gobernador: “por los hechos denunciados ante usted Secretario de Gobernación estamos pidiendo su valiosa intervención por medio de Delegados Imparciales y Dignos que pueda usted enviar a Monterrey ya que es de competencia en su alta investidura para que inquieran, analicen y le informen ampliamente de la verdad de lo que acentamos y se den cuenta perfectamente de que la inmensa mayoría de sufragios que arroje la ciudad Monterrey serán a favor de la planilla que encabeza a los ciudadanos Manuel L. Barragán y Fidel Ayala Jiménez.”95 A pesar de la petición de esta Coalición de Partidos de Oposición, el nuevo empadronamiento no se efectuó y el envío de Delegados Extraordinarios no se realizó de forma pública, por lo que tal solicitud fue rechazada por los encargados de organizar el proceso electoral.

94 El Porvenir, 22 de noviembre de 1945, p. 5. 95 Ibidem.


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El 20 de noviembre, el alcalde de Monterrey en su papel de la Comisión Municipal, publicó el listado de las 162 casillas electorales que se instalarían en el municipio durante la jornada del 2 de diciembre. Cada casilla contenía la ubicación y los nombres de los instaladores propietario y suplente. Firmaban la nota Constancio Villarreal como Presidente y Fidencio de la Fuente como Secretario.96 La elección municipal en Monterrey se efectuaría en tiempo y forma el domingo 2 de diciembre de 1945, en donde las 162 casillas estipuladas recibieron los votos ciudadanos. Sin embargo una serie de inconformidades por parte de ciudadanos y los partidos barraganistas, mancharon el proceso electoral. A manera de cronología de la jornada, el periódico El Porvenir dio pormenores de cada momento clave en el desarrollo del ejercicio del sufragio en las casillas el referido domingo de la forma siguiente: • 8 horas. Los instaladores escrutadores y representante de partido abrieron las 162 casillas en que está dividido Monterrey • 11 horas. Está cubierto el padrón de cada casilla • 18 horas. Se entregaron en la Presidencia Municipal las ánforas electorales para su conteo el día 9 del corriente a partir de las 9 de la mañana para el cómputo final.97 El lunes 3 de diciembre las principales páginas de los diarios de la ciudad como El Porvenir y El Norte daban cuenta de una serie de protestas en donde una gran cantidad de ciudadanos que acudieron a una casilla ese domingo no pudieron votar por lo mal elaborado que estaban los padrones electorales. A pesar de que la oposición buscó anular la elección municipal en Monterrey, este organismo aceptó la presión ciudadana, y el domingo 9 de diciembre por medio de la Junta Computadora decidieron nombrar Alcalde y Ayuntamiento electos para el periodo 1946-1948. Así concluyó la labor de esta Comisión Municipal para el ejercicio de la elección de funcionarios del ayuntamiento regiomontano. 96 El Porvenir, 20 de noviembre de 1945, p. 15. 97 El Porvenir, 3 diciembre de 1945, p. 2.


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Poscampaña El día de la elección había una tensa calma en la ciudad de Monterrey, auspiciada por la peligrosa jornada electoral que protagonizarían el PRM y los Partidos Unidos Pro-Barragán. El ejército había sido apostado en las calles para apagar cualquier indicio de violencia o de manifestación pública ciudadana. La policía y los agentes de tránsito permanecían en sus cuarteles desde las 6:30 horas de dicho domingo. Se previno a través de los medios de comunicación que no se permitiría que ningún ciudadano estuviera armado, y a quien se le sorprendiera con portación de un arma de fuego sería consignado a las autoridades competentes.1 Y es que la noche anterior de la elección se había generado un zafarrancho en las afueras del edificio del PRI sobre Calzada Pino Suárez, en donde simpatizantes del candidato perremista riñeron con algunos barraganistas, en donde “una lluvia de piedras” cayó en sitios aledaños a este lugar. Se reportaron algunos heridos sin gravedad, ya que los elementos federales lograron tranquilizar a los rijosos.2 Ese día amaneció soleado con una temperatura moderada que permitió a los regiomontanos salir a votar en mangas de camisa, muestra inequívoca de que el fin del otoño estaba próximo y se acercaba un frío invierno. El domingo de la elección, los Partidos Unidos Pro-Barragán publicaron un breve desplegado en donde invitaban a la ciudadanía a acudir a las casillas para emitir su voto. La propaganda expresaba lo siguiente: “Los partidos firmantes invitan a usted a la casilla que le corresponda, para cuyo objeto damos la información necesaria. En caso de que usted no esté empadronado sírvase notificarnos inmediatamente al teléfono 469 de los Partidos Unidos. Por un Monterrey mejor. Vote usted cruzando uno de estos tres distintivos.”3 1 El Porvenir, 2 diciembre de 1945, p. 9. 2 Ibidem. 3 El Porvenir, 2 diciembre de 1945, p. 14.


Imagen del día de la votación, cuando al señor Barragán se le impidió votar por no estar en los padrones electorales.


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Ahora bien, un primer panorama de lo ocurrido el 2 de diciembre de 1945, lo proporciona el periodista Gustavo A. Rangel del periódico El Norte. Cabe señalar que en los diferentes mensajes que redacta el periodista, se hace alusión a diferentes momentos del fraude realizados por los seguidores del PRM, estampas electorales en las cuales se menciona la hora en distintos casos y el lugar donde ocurrió el atraco que más información recabó, pero no habla de las condiciones climáticas, apunta el mismo: “Muy a pesar del núcleo regiomontano que franciscanamente espera la limpieza y decoro en las elecciones municipales de ayer, el Partido de la Revolución Mexicana volvió a constituirse una vez más con las cosas que sucedieron hace algunas horas todavía, en el más vil escarnio a la democracia. Por lo menos de veinte a veinticinco mil votantes, grupos dispersos de cinco, cincuenta o sesenta que, suplantando nombres, votó por ellos. Cuando las personas presentábamos a las casillas para emitir su sufragio, encontrábanse con la novedad de que su cédula había sido marcada ya.”4 Para mostrarnos algunos ejemplos de las irregularidades empleadas por el PRM, el periodista Rangel documenta los siguientes sucesos ocurridos el día 2 de diciembre de 1945 en las casillas y calles de Monterrey:

Fraude en las casillas 1. Para comprobar el fraude político uno de nuestros redactores se formó entre “las porras viajeras” y pudo darse cuenta como los mismos sujetos votaron en varias casillas. 2. En los padrones se omitieron los nombres de más de veinte mil personas y luego “las porras viajeras” suplantaron el nombre como de diez mil, siendo así como se efectúo el fraude.

4 El Norte, 3 de diciembre de 1945, p. 5.


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3. Don Manuel Barragán, no estaba empadronado y no votó, en cambio Félix González Salinas, que radicaba en Los Herreras cuando se formaron los padrones, que se usaron, si pudo votar. 4. Se continuaron recibiendo información como las de Mario Garza y Miguel Ángel Esparza, que fungieron como escrutadores en la Casilla Núm. 45, referente a que Juan González Peña llegó con 60 individuos y no obstante quedar comprobado que eran “aviadores” se les permitió votar. 5. Se confirmó de que en la casilla número 149 fue instalada en el local de la cantina “La Habana”, ubicada en la calle Tapia Poniente 1467; en la casilla número 33 instalada en la Escuela “León Guzmán” se consiguió que votaran elementos aviadores del PRM al igual que en la casilla número 141 ubicada en la calle Eucalipto 332, colonia del Prado. 6. Se roban una ánfora más. Se dio aviso de que los líderes Claudio Olvera y Pedro Villarreal a las 11:30 horas dando por terminada la jornada por medio de la violencia se robaron el ánfora de la casilla No. 34. 7. A las 13:00 horas los miembros del PRM apoderados de la Casilla 130 o sea en la Rotonda del Hospital Muguerza, intentaron robarse el ánfora, lo cual no lograron de momento, pero que hicieron más tarde. 8. Suplantan nombres. El Sr. Domingo Puentes escrutador de la casilla No. 77 informó que viendo tanta violación a la Ley por parte de los miembros del PRM y como intempestivamente se presentara un individuo y a nombre suyo, así como su dirección, pidiendo la boleta para votar, y casi por medio de la violencia se le permitió emitir su sufragio. 9. Los aviadores. Cerca de las 12 horas, según el informe recibido, en los camiones y automóviles placas 19653, L5876, 4427 y 2750, el PRM


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Adalberto Arturo Madero Quiroga envió numerosos “aviadores” a las casillas No. 104, habiéndoseles puesto como único requisito, el cruzar delante de los representantes del PRM el distintivo de la candidatura del candidato don Félix González Salinas. 10. El Lic. Ricardo Margáin Zozaya, se encontró con que en ese momento un individuo desconocido estaba exigiendo su boleta para votar, afirmando que él era Francisco Cárdenas, y con la misma dirección. 11. Se avisó de que el camión de pasajeros placas 19605 de la Cooperativa Bandera Verde había descargado 50 “aviadores” en la esquina de las calles Arteaga y Porfirio Díaz, a quienes se les permitió votar en la casilla instalada en la Escuela Calles. 12. Votan por el Dr. Martínez Villarreal. Interesante informe se recibió, consistente en que siendo las 10:35 horas, un individuo desconocido diciendo ser miembro activo del PRM tuvo la audacia de exigir en la Casilla No. 87, la boleta correspondiente al extinto Dr. Ángel Martínez Villarreal, y como el hombre de este existiera en el padrón, se le permitió votar. 13. Corren a los reporteros. Se dio aviso de que en la Casilla instalada en la Escuela Revolución, de la Colonia Industrial, fueron corridos todos los reporteros que se presentaban, encargándose de ello destacados miembros del partido oficial, habiéndose dado el caso de que como vieran dos veces a un reportero, lo amenazaron de golpearlo. 14. Ánfora llena antes de abrir la casilla. Se avisó de que la casilla No. 69, no se instaló en la dirección que oficialmente se dijo por lo que fue difícil la localización. A las 6 horas se abrió y ya estaba llena el ánfora. En este caso, el propio representante del PRM Alejandro Mejía firmó una constancia de que todo estaba arreglado desde en la noche para ya no tener ningún trabajo en el día.


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Desde las oficinas del PRM Mientras los reporteros de los distintos medios documentaban el fraude, en las oficinas del PRM argumentaban que ellos habían ganado por que los seguidores de Manuel L. Barragán no se habían presentado a votar y tuvieron que cerrar algunas casillas, pero además de lo anterior y desde las oficinas del PRM se anunciaba lo siguiente: “Al mediodía por medio de micrófonos instalados afueras del Partido de la Revolución Mexicana se estuvo dando a conocer al público el estado que guardó la votación a cada momento, siendo generalmente las informaciones favorables para el candidato del PRM, anunciándose así a esta hora de manera definitiva que el cómputo de la votación hecha se decidía a favor de Félix González Salinas, diciéndose, que en la mayor parte de las casillas electorales no se habían presentado a votar los simpatizadores del partido político contendiente.”5 Y ante el robo de casillas y otras fechorías que cometían sus simpatizantes, la dirigencia del PRM comentó: “En torno de los incidentes, dentro del PRM se comentó la ausencia de todo desorden, ya que solamente en virtud de haber acontecido ciertos hechos; -pero insignificantes-, que estuvieron a punto de alterar groseramente el desarrollo de la votación.” Y ante esa dinámica de estar anunciando desde las oficinas del PRM que desde temprano estaban ganando y que los seguidores barraganistas no se habían presentado a votar hacia las 9 de la noche, se informó oficialmente lo siguiente: “A las 21 horas de ayer, el oficial Mayor del Comité Regional del Partido de la Revolución Mexicana, señor Marcelino Hinojosa, oficialmente dio a conocer la relación numérica de la votación aclarando de paso que las cifras exclusivamente a la suma de votos de ciento cuarenta y dos casillas electorales, restando por deducir veinte. El candidato del Partido de la Revolución Mexicana Félix González Salinas recibió en su favor la cantidad de 23, 246 votos. En cambio Manuel Barragán solamente registró 3, 084. 5 El Norte, 3 diciembre de 1945, p. 5.


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Ayer mismo los instaladores hicieron entrega de los paquetes de la votación al Presidente Municipal Constancio Villarreal, paraque la autoridad de la ciudad, el próximo 9 de los corrientes los deposite en manos de los escrutadores de los Partidos Políticos a fin de resolver definitivamente la cuestión electoral.”6 A diferencia del candidato Barragán, el candidato perremista Félix González Salinas sí pudo votar en su casilla ubicada precisamente en el cruzamiento de las calles Amado Nervo y Espinosa, en el centro de Monterrey. González Salinas quien residía en los Herreras Nuevo León cuando los padrones fueron levantados hace muchos años y que precisamente por eso no podía nunca figuran en ninguna lista de votantes que no fuera la de su municipio, se presenta a votar y su cédula sí se encontraba entre el padrón de votantes. Según se pudo dar entender por los reporteros del Periódico El Norte, el dinero gastado en la campaña política del candidato oficial casi llegaba a los $75,000. Ese dinero se había gastado en propaganda periodística, impresos volantes, alquiler de automóviles y agasajos a sus partidarios. “Suponiendo, afirmaba el matutino regiomontano, que Félix González Salinas resultara alcalde, esos $75,000 no quedarían ni repuestos con su sueldo de los tres años de administración. Un alcalde gana $2,000 mensuales y en 3 años contando $2000 por mes apenas se ganan $72,000. ¡Saldrá usted perdiendo $3,000 Félix González Salinas!7

Desde las oficinas de los Partidos Unidos Por su parte don, Manuel L. Barragán permaneció durante la mayor parte del día en las oficinas de los partidos unidos, recabando información y platicando con algunos de sus simpatizantes, excepto en el tiempo en que acudió a votar. En un mitin improvisado en la puerta de sus oficinas de campaña, el candidato Manuel L. Barragán tras de informar que la ciudad se encontraba intranquila como consecuencia de la burla a la ley que estaban llevando a cabo los elemen6 Ibidem. 7 Ibidem.


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tos del PRM, recomendaba a sus partidarios permanecieran serenos ya que el señor presidente la República reiteradamente había manifestado su buena disposición para que se respete las mayorías y no se viole la Ley: “Agregó que la manifestación más legal para expresar su protesta contra el partido oficial, sería con un mensaje telegráfico que indudablemente sus partidarios le enviarán al señor presidente exponiendo su situación y que a la vez con su nombre y dirección correcta, sirva como confrontar con el registro de 15 o 20 mil personas que han afirmado figurando que no se les permitió votar.”8 Consideró además que a causa de las irregularidades expresadas durante la emisión de los sufragios en las casillas, los votos que el PRM presume tener son nulos y que al contrario de lo que aseguraban los perremistas, sus simpatizantes sí acudieron a votar, pero no los dejaron votar porque no se hallaban inscritos en los padrones de las casillas. “Fue extraordinariamente ardua la labor de persuasión que hubieron de realizarse junto a los demás miembros de la planilla para conseguir miles de votantes agolpados en las oficinas de los partidos unidos y estoy convencido de la necesidad de no incurrir en actos de violencia, pues insisto en organizar una gran manifestación para protestar públicamente recorriendo las calles y haciendo acto de presencia aún en los domicilios particulares del ciudadano gobernador del estado, del ciudadano presidente municipal y del candidato contrario.”9 Era tan grande la magnitud el descaro exhibido por los elementos imposicionistas, confesó el señor Barragán, que en la casilla número 60 ubicada en la calle Washington Poniente No. 401, en la cual le correspondía votar y que pensaba hacerlo favor de su contrincante en un gesto de caballerosidad, no logró su objeto porque tampoco figuraba su nombre en los padrones respectivos a pesar de tener residencia más de diez años en el barrio donde vive y no obstante encontrarse en pleno goce de sus derechos ciudadanos independientemente de ser uno de los candidatos a la Presidencia Municipal de Monterrey.

8 Ibidem. 9 El Porvenir, 3 diciembre de 1945, p. 1.


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Expreso finalmente que se sentía plenamente orgulloso por sus compatriotas regiomontanos, ya que en todo momento lo habían respaldado en su campaña y en especial ese día que habían acudido masivamente a votar, pero desgraciadamente el sistema oficial había impedido que ellos eligieran libremente a su próximo gobierno municipal.

La participación del Ejército No obstante la labor que llevaron a cabo las tropas federales con motivo de los comicios municipales, reportaron que solamente una ánfora fue robada de la casilla número 34, en donde en un automóvil con la bandera del PRM y propaganda de Barragán para desorientar, dos individuos bajaron precipitadamente y se apoderaron de ella, sin que los encargados de la casilla hubieran tenido tiempo suficiente para defenderse o tomar algún dato más de los asaltantes. Sin embargo, si se dieron tiempo para disolver una manifestación barraganistas realizada en la cuna de la Universidad de Nuevo León por la tarde de ese día, en donde acudieron por el reporte que los allí presentes quemaban banderas del PRM. El reportero del periódico El Norte comentó:“En la Plaza del Colegio Civil donde se habían reunido un gran número de partidarios de Barragán, se inició como a las 16 horas, un mitin en favor de dicho candidato, el cual pocos momentos se disolvió a instancias convincentes del General Palomera López, quien les indicó que era anticonstitucional el acto. También dieron cuentas de tres ciudadanos que se les pasaron las copas y fueron trasladados a la Séptima Zona Militar hasta nueva orden.”10 Así se efectuaron los hechos de aquel irregular proceso electoral, en donde al final de la jornada era clara la victoria en números oficiales del candidato perremista a la presidencia municipal de Monterrey, pero quedaba la mancha del fraude electoral orquestado por la maquinaria del sistema heredero de la Revolución. 10 El Norte, 3 diciembre de 1945, p. 5.


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Los primeros resultados electorales Con resultados extraoficiales filtrados a la prensa la noche de la elección, se perfilaba un triunfo aplastante del candidato del PRM Félix González Salinas. Este hecho provocó en los días subsecuentes que los Partidos Unidos-Pro-Barragán hicieran un intercambio de acusaciones de fraude que la maquinaria perremista había realizado en contra de la voluntad ciudadana. Se planteaba la participación de los tres niveles de gobierno en esta estafa electoral, y de forma especial la del gobernador Arturo B. de la Garza quien como se ha dicho con anterioridad, compartía parentela con el candidato electo Félix González Salinas. Señala Benjamín Palacios en su obra mencionada que Arturo B. de la Garza realizó su toma de protesta como gobernador el 4 de octubre de 1943, en su discurso ante los legisladores externó:“Me he preocupado cada día, cada hora y cada minuto de este primer año de mi mandato porque mi gobierno sea lo que yo creo que debe ser el Gobierno: el instrumento más honrado, más capaz, más igual para la convivencia de todos, absolutamente de todos los habitantes, la antena sensible que perciba hasta la más leve y las más lejanas vibraciones del pueblo, el guardián de su tradición y de su decoro, el animador de su vida ciudadana y el monitor de su progreso integral y armónico.”11 Sobre lo anterior, el historiador panista Luis Calderón Vega, acusó la intervención gubernamental en la elección del 2 de diciembre en Monterrey: “No es posible que México continúe en este régimen de coacción, de simulación innoble de la opinión popular y de las elecciones. Deben terminar la falsificación de censos o inexistentes, la trampa mortal de las casillas, los pistoleros pagados e impunes, las bandas viajeras de lamentables votantes supuestos, el robo de ánforas, la del poder Público para mantener su partido oficial y de apoyar las prácticas corrompidas brutales que han cerrado la puerta de la expresión eficaz de la voluntad popular.”12 11 Palacios Hernández, Benjamín. Páginas sobre Arturo B. de la Garza. Un gobernador progresista en el corazón del conservadurismo (1943-1949). Monterrey: UANL, 2015, p. 76. 12 Calderón Vega, Luis. Op. Cit., p. 152.


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Estas fechorías de las que habla Calderón Vega fueron documentadas de manera objetiva por los periódicos El Norte y El Porvenir, las primeras planas de dichos periódicos y a ocho columnas dan cuenta de las tropelías cometidas por los del PRM y el Gobierno del Estado. Además de las distintas pruebas presentadas por el Comité de Propaganda de Manuel L. Barragán. Con el paso del tiempo llega el juicio de la historia y quizás lo que haya realizado en su gobierno Arturo B. de la Garza por la educación en Nuevo León, en el tema de Agua y Drenaje o el impulso a Ciudad Universitaria, se obscurece ante la complicidad ocurrida en dicha elección. Su expediente político se demerita más al encontrar esa misma complicidad tres años después, elecciones de 1948, contra el doctor José G. Martínez, candidato a la presidencia por Monterrey representando al PAN. La confabulación en este fraude por parte del gobernador Arturo B. de la Garza estuvo en diferentes momentos del proceso eleccionario, uno de ellos fue cuando los seguidores y Comité de Campaña de don Manuel L. Barragán le solicitaron aclaración en los Padrones electorales que controlaba el municipio de Monterrey, al respecto escriben los seguidores de Barragán: “En Junta de Miembros de la Directiva de este Partido, a la que concurrió nuestro candidato DON MANUEL L. BARRAGÁN, se trató el importante caso de los Padrones, dado que, por la revisión que se ha estado haciendo, de los fijados por el Presidente Municipal en el Palacio Municipal no son realmente Padrones, pues carecen de datos de los que realmente son. Unos carecen del número de Ciudadanos que hay en cada Sección, otros están equivocados los nombres y apellidos y ocupaciones, otros corresponden a secciones diferentes a donde realmente viven los ciudadanos, en fin, observándolos, se ha visto que el Presidente Municipal no se ha preocupado por cumplir con éste tan importante punto base para buena elección, y como se tratara también de que usted se ha mostrado por la prensa y por pláticas con particulares, dispuesto a que se den garantías en el Estado, queremos que esto sea una cualidad y no una simple y vana promesa.


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Como es una obligación de usted, emanada del Artículo 85 de la Constitución Particular de este Estado, hacer que las Autoridades, todas, cumplan con las Leyes emanadas de la misma Constitución, entre las cuales está la importante Ley Electoral que nos rige, la que impone en el Artículo 37 que es una obligación de los Presidentes Municipales, formar Padrones y rectificarlos cada vez que haya una elección y no se han hecho en fecha muy inmediata a esa elección, es por ello por lo que rogamos a usted muy atentamente que se sirva hacer cumplir al Presidente Municipal de esta Ciudad, con esta importante obligación. Hemos estado tratando de que el Presidente Municipal acepte nuestra colaboración para verificar esos Padrones que han de e servir para la próxima elección , y le hemos mandado ya listas de más de 10, 000 ciudadanos capacitados para votar, que no están empadronados en sus respectivas casillas, no obstante que tienen varios años de vivir en las Secciones donde los hemos encontrado: le hemos señalado también al Presidente Municipal los grandes errores que hay por equívocos en distribución Territorial de las Casillas que están empalmadas, y en fin los actos preparativos para las próximas elecciones contrarían las disposiciones de la Ley Electoral.”13 La primera reacción de los Partidos Unidos y representantes del candidato Manuel L. Barragán fue la siguiente: “Van a demostrar, con pruebas que son irrefutables, que Monterrey entero respalda al Sr. Barragán. Los partidos políticos que apoyaron su candidatura ya se dirigieron al presidente de la República y a la Secretaría de Gobernación. Los partidos políticos que sostuvieron la candidatura para la Presidencia Municipal don Manuel L. Barragán, aseguraron ayer que muy a pesar del fraude electoral que habían cometido los partidarios de don Felix González Salinas, acentuando así el triunfo político en el transcurso de la presente semana, demostrarían, patentemente al pueblo de Monterrey, la verdad efectiva del voto ciudadano por medio de algunas pruebas irrefutables. 13 El Porvenir, 17 de noviembre de 1945, p. 10.


Protesta pĂşblica del ComitĂŠ de Defensa Municipal contra el fraude electoral de Monterrey.


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En primer término se dirigieron al Presidente de la República y a la Secretaría de Gobernación algunos telegramas que encerraban en su contenido la negación del triunfo de don Félix González Salinas. Posteriormente los partidos políticos Liberal y Laborista, fijaron en cada una de las residencias de Don Manuel Barragán propaganda aceptada por ellos mismos, donde a su vez, se dirá cuál es la voluntad con respecto al candidato para Presidente Municipal y demostrarán en esta forma, que la elección pasada fue uno de los fraudes más vergonzosos.”14 Desde México se recibió la respuesta de que la Secretaría de Gobernación pondría su vista en el problema de Monterrey, tratando de hallar una solución al problema electoral, dando así una luz de esperanza a la causa de Barragán: “Extraoficialmente se dijo hoy en la Secretaría de Gobernación, que el titular de la misma, Lic. Primo Villa Michel, intervendrá en el caso de las elecciones en Monterrey, donde el PRM trata de imponer a un candidato para la alcaldía, contra la voluntad del pueblo. Como titular de Gobernación viene poniendo empeño por resolver los problemas políticos en diversos Estados, se tiene la seguridad de que intervendrá en las elecciones municipales regiomontanas.” En carta abierta dirigida al presidente Manuel Ávila Camacho, el Comité de Prensa de los Partidos Unidos Pro-Barragán apostaba por los desplegados democráticos que este había expresado en su periodo de gobierno, por lo que solicitaban la nulidad de la elección en Monterrey a causa de las graves irregularidades acontecidas y la formulación de una nueva jornada electoral. “Monterrey no piden más que otro tanto: respeto a la voluntad popular que ya está consolidada y expresada antes de haber solicitado usted su ayuda. El 90% los ciudadanos y de los habitantes de Monterrey están dispuestos para confirmar por los medios que se crean convenientes, ante cualquier representante de usted cual es la firme voluntad de la ciudadanía Todo México está en espera de una prueba concreta, no de sus de su sinceridad que está por encima toda duda, sino de que tengo de que tenga usted a dar su apoyo a los ciudadanos en la iniciación de la ardua tarea de regeneración, rehabi14 El Norte, 11 diciembre de 1945, p. 7.


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litación y democratización de nuestra vida pública, que será imposible de realizar en escala máxima en las elecciones generales si antes no empieza por algunos casos concretos de carácter primario como son las elecciones municipales.”15 Aseguraban que la renovación nominal del ayuntamiento Monterrey se preparaba dentro del terreno y bajo la dirección del Ejecutivo local, pero el descontento popular y la división interna en el PRM tuvieron un carácter extraordinario, porque después de haber designado como candidato para alcalde de Monterrey al Dr. Demetrio González Salinas, cuñado del gobernador y de haber sido postulado por algunos sectores y sindicatos del PRM, surgieron altercados entre dirigentes sindicales y burócratas, que implicaron cambios en la planilla inclusive para alcalde, postulándose inapropiadamente en sustitución al otro cuñado del gobernador señor Félix González Salinas hermano de Demetrio. “La CTM acaparó la mayor parte de los puestos de las planillas a pesar de ser una central minoritaria como lo prueba el hecho de no haber alcanzado ninguno de los puestos de representación obrera dentro del Seguro Social, y se comprenderá fácilmente como fue que la ciudadanía regiomontana sintió el imperioso deber de hacer un nuevo esfuerzo por corregir tan vergonzosa situación, no obstante ser público y notorio que unos padrones deliberadamente falseados y una maquinaria oficial parcial corrompida, hacen imposible el libre ejercicio de la voluntad ciudadana.”16 Por último, pedían al presidente Ávila Camacho dar un ejemplo positivo en la vida democrática no solo de la ciudad, sino en todo el país al hacer respetar la voluntad del pueblo de Monterrey que no acepta, ni aceptará la imposición de Félix González Salinas como alcalde. El sábado 8 de diciembre esta Coalición de Partidos informaba a sus simpatizantes que estaban usando todos los recursos legales para dar marcha atrás a los resultados del 2 de diciembre. Pedían a todos los escrutadores del partido no participar de la farsa llamada “Junta Computadora” la cual se realizaría el domingo 9 de diciembre. 15 El Norte, 5 diciembre de 1945, p. 8. 16 Ibidem.


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“Hemos formulado la demanda correspondiente ante el Congreso del Estado para la nulificación de los votos expedidos en favor de Félix González Salinas, fundados en las innumerables violaciones, amenazas, suplantaciones y abusos que se cometieron por el poder público y por el PRM en el acto electoral pasado. ¡Estamos en pie de lucha!17 Posteriormente, en un gran desplegado el señor Manuel L. Barragán se comunica con sus seguidores regiomontanos y público en general: ¡PUEBLO REGIOMONTANO! ¡Que los sucesos del 2 de diciembre sean motivo de estrechar nuestras filas y fortalecer nuestra decisión! Conciudadanos: permanezcamos unidos y firmes, confiados en la justicia de nuestra causa y en la rectitud de las Autoridades Superiores. Pero también permaneceremos vigilantes y dispuestos a defender nuestros derechos atropellados, en la forma que sea necesario. Monterrey votó en forma tan arrolladora y patente que no puede ser desvirtuada por los falsificadores profesionales del voto puesto que intervinieron entre manifestantes y espectadores CINCUENTA MIL REGIOMONTANOS en la espontánea Manifestación Pro –Barragán. Una horda primitiva que no se ha dado cuenta de lo que ocurre en el mundo, ni de que ha sonado la hora de la Democracia, una pandilla de raqueteros que sólo se guían por sus bajos apetitos, empleó los métodos totalitarios más burdos para aplastar la expresión de la voluntad popular. Los cuñadistas tuvieron los votos de los muertos, tuvieron los votos del “ESCUADRÓN DOSCIENTAS UNO” compuesto de doscientos “aviadores” que recorrieron las casillas votando hasta veinte veces los más “vivos”. Votaron a granel los instaladores (empleados del régimen) violando las urnas a sus anchas. Votaron los penados como Socorro Cavazos y los Herrera como Don Félix. Todos votaron menos el pueblo.”18 17 El Norte, 8 diciembre de 1945, p. 7. 18 El Norte, 4 diciembre de 1945, p. 6.


Mitin de protesta a causa del fraude cometido por el gobierno y el PRM contra el seĂąor Manuel L. BarragĂĄn.


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Los barraganistas continuaron con su estrategia a través de los medios impresos, pero esta vez pidiendo la nulidad de la elección:

“CIUDADANOS Los directivos de los partidos firmantes, hacen saber a la ciudad de Monterrey, que están usando todos los recursos legales para evitar que se consuma la farsa electoral del último domingo. Se están dando instrucciones a todos los escrutadores de estos partidos para que no asistan a legalizar con su presencia, en la junta computadora del próximo domingo, el criminal atraco del que fue víctima el pueblo de Monterrey. A la vez, hemos formulado la demanda correspondiente, ante el Congreso del Estado, para nulificación de los votos expeditos en favor de Félix González Salinas, fundados en las innumerables violaciones, amenazas, suplantaciones, y abusos que se cometieron por el poder público y por el P.R.M. en el Acto electoral pasado. PARTIDO LIBERAL NUEVOLEONÉS PARTIDO LABORISTA REGIOMONTANO PARTIDO CONSTITUCIONALISTA DEMOCRÁTICO DE NUEVO LEÓN

La Junta Computadora A pesar de que las protestas seguían de una u otra manera por parte de los Partidos Unidos, el señor Barragán y el pueblo regiomontano en general, la Junta Computadora se efectuó el domingo 9 de diciembre, en el Salón de Sesiones del Ayuntamiento regiomontano.


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A las 9:15 horas, estando presente los señores Constancio Villarreal Presidente Municipal de la ciudad, Lic. Fidencio de la Fuente Secretario de Ayuntamiento, se procedió a pasar la lista de los escrutadores presentes encontrándose cerca de 800, todos pertenecientes al PRM. Por escrutinio secreto se procedió bajo la presidencia del señor Villarreal a designar la mesa directiva de la Junta de Escrutadores, resultando electo presidente el señor Lauro Cavazos Sr. y secretarios los profesores Juan F. Escamilla y Timoteo L. Hernández.”19 El presidente municipal de la ciudad al tomar posesión de la mesa directiva de la junta, hizo entrega de los expedientes electorales que se habían recibido en el municipio y que correspondían a las 162 casillas que funcionaron el domingo pasado, procediendo inmediatamente a abrir los paquetes que contenían la documentación relativa a las elecciones del ayuntamiento de Monterrey.20 Al iniciarse la citada Junta, se suscitó un tremendo zafarrancho cuando se presentó a la reunión el señor José Carrera Franco, miembro de la Unión de Empleados de Hoteles, Cantinas y Restaurantes y dirigente del Comité Pro-Congreso de la Federación de Trabajadores de Nuevo León, entregando una protesta sellada por el Congreso del estado, en la cual pedía que no se tomaran en cuenta los votos que se habían sufragado a favor de los señores José Vildózola y Antonio Espino, porque no son hijos del estado de Nuevo León y al hacer la designación del ayuntamiento con dichos elementos que violaban la Ley vigente en el estado.21 La directiva de la Junta se negó a dar lectura del documento que mostraba el señor Carrera Franco. El señor Marcelino Sosa representante del PRM le dijo que ese documento no debía presentarse, y cómo exigiera dicho representante cuando menos a que se le diera lectura, se le sacó por la fuerza del salón de sesiones del Ayuntamiento y si no es por la intervención ponderada de alguno de los escrutadores, posiblemente hubieran golpeado al citado señor Carrera.22

19 El Norte, 10 diciembre de 1945, p. 7. 20 Ibidem. 21 Ibidem. 22 Ibidem.


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Terminado el incidente se continuaron los trabajos de la Junta de Escrutadores concluyendo a las 11:50 de la mañana, informando que había triunfado con una gran mayoría de votos la planilla que había registrado el Partido de la Revolución Mexicana encabezada por el señor Félix González Salinas de acuerdo con el artículo 103 de la Ley Electoral de Poderes del Estado y Funcionarios Municipales. Tomando en cuenta los votos emitidos por el partido de la Revolución Mexicana que fueron 18,723 y los que emitieron en menor cantidad miembros de los Partidos Socialista Fronterizo, Gran Partido Ferrocarrilero, Partido Defensores del Proletariado, Gran Legión de Defensores de la Patria. La planilla encabezada por el señor Félix González Salinas obtuvo en total 24,654 votos. Se informó también que la votación de los miembros de los Partidos Liberal de Nuevo León, Laborista Regiomontano y Constitucional Democrático que sostenía la planilla del señor Manuel L. Barragán obtuvieron 3,890 votos.23 Una vez terminado el escrutinio se levantó el acta de rigor por la Mesa Directiva, dando a conocer el resultado enviando una copia al gobierno del Estado para su publicación en el Periódico Oficial y los demás expedientes a la presidencia municipal. El presidente de la Junta de Escrutadores y los secretarios se trasladaron más tarde al Comité Regional del PRM, dónde se encontraba el señor González Salinas y los miembros de su planilla haciendo entregar las credenciales que lo acreditaban como alcalde electo, recibiendo así las felicitaciones de sus partidarios.24 Como se había establecido con anterioridad por los seguidores de Barragán, no presentaron ninguna demanda solicitando la nulidad de las elecciones, como lo hicieron anteriormente ante el gobierno del Estado quedando por lo tanto sin efectos su protesta anterior. Posteriormente para dar legalidad al acuerdo anterior, el miércoles 12 de diciembre de 1945, el Periódico Oficial del Gobierno del Estado consigna el caso y declara ganador al candidato del PRM, en dicho documento se lee lo siguiente: 23 Ibidem. 24 Ibidem.


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“JUNTA DE ESCRUTADORES DE LA CIUDAD DE MONTERREY En la Ciudad de Monterrey, N. L., a los nueve días del mes de diciembre de mil novecientos cuarenta y cinco, siendo las nueve horas, reunidos en el Salón de acuerdos del H. Ayuntamiento la mayoría de los escrutadores… Casillas Electorales Presidencia Municipal del C. Constancio Villarreal Alcalde 1º. Y el C. Lic. Fidencio de la Fuente, Secretario del H Ayuntamiento, se dio lectura a la lista de Escrutadores encontrándose que hay mayoría por haber una asistencia de 870. Acto continuo se procedió a elegir entre los mismos Escrutadores y por Escrutinio Secreto una Mesa Directiva habiendo quedado integrada de la siguiente forma. Presidente. Lauro Cavazos Secretario. Prof. Timoteo L. Hernández Secretario. Juan F. Escamilla Los que desde luego tomaron, posesión de sus respectivos puestos. El Presidente Municipal hizo entrega a la Mesa Directiva de todos los paquetes que tenía en su poder de las distintas Casillas Electorales: retirándose enseguida de la reunión para que la Asamblea delibere con entera libertad. Enseguida se dio fe de que los paquetes entregados por el C. Presidente Municipal se encuentran debidamente cerrados y lacrados sin huella manifiesta de haber sido violados. Se procedió a la apertura de los paquetes electorales del Municipio, leyéndose en voz alta cada una de las actas que contienen los mismos: haciéndose al mismo tiempo el cómputo de los sufragios emitidos. Hecho este cómputo se declararon electos los ciudadanos que integran la planilla sostenida por el Partido de la Revolución Mexicana que encabeza el C. Fé-


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lix González Salinas por haber obtenido una mayoría de VEINTICUATRO MIL SEISCIENTOS CINCUENTA Y CUATRO VOTOS contra TRES MIL OCHOCIENTOS NOVENTA de los partidos que sostuvieron la Planilla encabezada por el C. Manuel Barragán.”25 Las elecciones fueron el 2 de diciembre de 1945, 10 días después, pese a las graves acusaciones contra el PRM ya señaladas en párrafos anteriores, todo quedó resuelto a su favor. Pero la Coalición de Partidos Unidos Pro-Barragán no bajaba los brazos y seguía en su lucha por anular la elección. Afirmaban en uno de sus últimos desplegados públicos que seguían en la lucha legal por anular los comicios electorales de Monterrey, y que estaban a la espera de la deliberación de los diputados. “Lo cierto es que nosotros seguimos estrictamente dentro de la Ley y hemos presentado en tiempo y con fundamento nuestra protesta petitoria ante la legislatura, todo lo cual no impedirá que los insaciables usurpadores y dichos falseadores del voto popular inventen estratagemas con barniz legalista para negar la evidencia y afirmar el absurdo, porque se evidencia que la ciudad en masa manifestó su apoyo Pro-Barragán y es absurdo afirmar como lo afirman las cifras amañadas por los escrutadores que la popularidad del Cuñado desconocido es a razón de siete por uno, pues en tal caso Monterrey tendría más de un millón de habitantes. En efecto, todo el mundo vio a treinta mil ciudadanos votar por Barragán el 25 noviembre, lo que quiere decir según las cuentas galanas de la Junta de Timadores que hay doscientos mil cuñadistas.”26 La inconformidad de los seguidores barraganistas permaneció y se manifestó durante los días siguientes de la elección. El jueves 6 de diciembre a través del impreso “Al Pueblo de Monterrey”, los miembros del Partido Liberal Nuevoleonés expusieron su agradecimiento a la ciudadanía regiomontana por su apoyo antes, durante y después de la jornada electoral, asegurándoles que el caso se había judicializado y estaba en manos del Presidente de la República la solución a la crisis política en Monterrey. 25 Periódico Oficial del Estado de Nuevo León, Monterrey, 12 de diciembre de 1945. 26 El Norte, 11 diciembre de 1945, p. 7.


Propaganda barraganista contra la imposiciĂłn de FĂŠlix GonzĂĄlez salinas como alcalde de Monterrey.


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“Hacemos patente nuestro reconocimiento al pueblo de Monterrey, que supo cumplir con un deber ciudadano al presentarse a votar en favor del C. Manuel L. Barragán y su planilla así como al glorioso Ejército Nacional que supo dar garantías de seguridad que necesitaba el Pueblo y que era notorio no darían las autoridades civiles. Esperamos que las altas autoridades del país representada por nuestro digno Presidente la República General de División don Manuel Ávila Camacho, reconozca que la voluntad popular está con él C. Manuel L. Barragán y su planilla, que el pueblo de Monterrey sabrá instalarlo en el recinto oficial del Ayuntamiento el día primero del año entrante para lo cual pedimos las garantías necesarias.”27 El lunes 10 de diciembre, una vez que la Junta de Escrutadores declaró que la planilla del PRM había ganado la alcaldía de Monterrey, los Partidos Unidos ProBarragán anunciaron a los medios de comunicación que habían metido una inconformidad ante el Congreso del Estado para anular las elecciones del 2 de diciembre, y que mandarían la misma información a la ciudad de México para que el Secretario de Gobernación, Primo Villa Michel, y el Presidente de la República, Gral. Manuel Ávila Camacho, estuvieran al tanto de las anomalías registradas. Entre las irregularidades presentadas se encontraban los siguientes puntos: • El defectuoso empadronamiento que intencionalmente las autoridades locales permitieron para darle mayores visos de legalidad al fraude electoral. • El día de las elecciones se encontró que los referidos padrones contenían a personas que ya habían fallecido y personas que no existían. • Mucha gente no pudo votar por no estar empadronado (entre ellos el candidato Manuel L. Barragán que increíblemente no estaba empadronado).

27 El Porvenir, 6 de diciembre de 1945, p. 10.


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• Unos días antes de la elecciones se presentó al Presidente Municipal y al gobernador del Estado una lista de alrededor de 15,000 personas que no estaban en la lista original, la cual fue desechada por el Presidente de la Comisión Municipal y a su vez Alcalde regiomontano Constancio Villarreal.28 En la solicitud de nulidad ante el Congreso presentada el 8 de diciembre, los Partidos Unidos mostraron el aval de los Notarios Públicos Lic. Héctor González y Lic. Daniel J. Morales, quienes llevaron todos los incidentes ocurridos durante el día 2 de diciembre, día de la jornada electoral. El Notario González testificó que por principio de cuentas un gran número de personas habían acudido ese día (el de la elección) a las oficinas de campaña de don Manuel L. Barragán a quejarse de que no fueron dejados emitir su voto a causa de que no estaban en el padrón electoral en la casillas que les correspondía y que de ellos, 61 habían dejado la constancia de ello.29 A su vez, el Lic. Daniel J. Morales presentó en un escrito notarial en el cual expresaban que los señores los señores Porfirio Elizondo, Héctor M. Arangua y Francisco, todos ellos domiciliados en esta ciudad de Monterrey respectivamente pusieron a su vista 93 boletas de las elecciones municipales en donde se fue donde se contenía ya cruzadas con dos rayas el distintivo del PRM, lo cual mostraba que con anterioridad se habían sembrado votos en las urnas a favor del candidato oficial. El acta notarial continúa relatando lo siguiente: “y en este acto los señores Luis Vázquez y Antonio García, también originarios de Monterrey ratificaron que ellos han tenido a la vista las mismas 93 boletas, las que son entregadas por un escrutador a los señores que se menciona el principio, con esa tacha del distintivo del PRM. Y para los efectos legales a que hubiera lugar, los otros dos testigos como el notario firmamos de conformidad este acto de fe notarial.”30

28 El Porvenir, 10 de diciembre de 1945, p. 8. 29 Archivo del Congreso del Estado de Nuevo León, Expediente Administrativo. “Acta Notarial del Partido Liberal de Nuevo León, pidiendo la nulidad de las elecciones Municipales,” Monterrey, 8 de diciembre de 1945. 30 Ibidem.


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Además de esta evidencia notarial, se emitió una solicitud formal presentada ante el Congreso para la nulidad de las elecciones municipales de la ciudad de Monterrey. Dicha solicitud fue firmada por los señores Francisco L. Treviño y Alberto Luna, representantes del Partido Liberal Nuevoleonés y del Partido Constitucional Democrático respectivamente, y pedían a los diputados dejar sin ningún valor todos los votos que fueron emitidos en las casillas electorales que funcionaron en la ciudad de Monterrey el día 2 de diciembre a favor de la planilla que presentó el Partido la Revolución Mexicana encabezada por el Don Félix González Salinas. Expusieron además una cronología de hechos que da fe a la solicitud presentada: • El próximo pasado día 2 de diciembre el pueblo de Monterrey acudió a votar, después de muchos años de apatía, masiva y libremente por los funcionarios que los representarían en el Ayuntamiento regiomontano. • Desde días antes del 2 de diciembre se notó que había por parte de las autoridades administrativas del Estado y del municipio, una parcialidad manifiesta el favor del señor Félix González Salinas qué los hizo pensar en hacer todo lo que de su parte estuviera para que no hubiera elección y aparecieron únicamente en la farsa electoral votos de sus escasos partidarios en favor del candidato perremista y para ello pensaron que como el artículo 49º de la Ley Electoral claramente indica que sólo tienen derecho a votar los ciudadanos empadronados idearon la forma de que no aparecieran empadronados ciudadanos que podían votar en favor del candidato de los Partidos Independientes e hicieron lo posible para que nadie estuviera en condiciones de votar legalmente y sólo harían ellos su farsa electoral, suplantando nombres o empleando padrones antiguos en que aparecieron sólo desaparecidos o muertos. • Se acordó una inadecuada y pésima división territorial para las casillas electorales. También se acordó no formar nuevos padrones, ni rectificarlos utilizando los antiguos o de otros pueblos, y también se acordó


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designar en las casillas que se formaron aparentes jueces electorales instaladores y escrutadores a personas obligadas, sumisas y completamente obedientes a las instrucciones que se les diera. • Al publicarse la división territorial formada por el Presidente Municipal se notaron irregularidades a granel y con tiempo se pidió se enmendaran, pues había secciones que comprendían el territorio de varias otras secciones que tienen más habitantes en los que marca el artículo 23º de la Ley Electoral y secciones que quedaban comprendidas dentro de otras. • No obstante un representante de los Partidos Unidos acompañado de tres testigos se entrevistó con el Presidente Municipal y su Secretario de Ayuntamiento para que se reformaran la división territorial, les manifestó contrariados “que al cabo igual siempre ganará el PRM, porque tenía muchos años de estar ganando y los pocos que estaban poniendo ellos tenían más espíritu y más actividad, aunque fuera para él chanchullo, que el pueblo de Monterrey.” Por lo cual no se logró que se hiciera una buena división territorial, viendo como consecuencia de que no se pudiera nombrar correctamente instaladores, escrutadores y representantes en los términos de la Ley. • Los padrones estaban pésimamente formados, porque había nombres de personas muertas hacia tres o cuatro años, nombres de personas desconocidas en cada sección y hasta 10 secciones cuyos números corresponden a secciones diferentes, pues por ejemplo la 106 que corresponde a la Congregación de los Urdiales no hubo en el padrón marcado en el número 106 una sola persona que viviera en aquella sección, pues estaba cambiado por la 47 y así en otras secciones pasó igual dando por resultado que conforme al artículo 49 de la Ley electoral nadie podría votar.


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• El día de la jornada electoral pistoleros pagados por el municipio y por el Estado, tales como Socorro Cavazos, Juan González Peña, Candelario Amaya y otros muchos, salieron amedrentar a la gente libre que iba a emitir su voto a las Casillas. Ese día, sin padrones correctos, sin división territorial correcta, con instaladores nombrados a propósito para amedrentar al pueblo, con pistoleros en las casillas y líderes que llevaban gente de una casilla, corrieron de las casillas a nuestros escrutadores y representantes, porque nuestros candidatos no quisieron emplear grupos de choque para combatir el abuso de la fuerza y que pudiera haber derramamiento de sangre.31

Y por el derecho que los amparaba en la Ley Electoral vigente solicitaban: • En base al Artículo 80º de la Ley Electoral que señala las causas de la nulidad de la elección y al 81º sobre la nulidad de votos emitidos de una manera viciada o contradictoria la Ley, y del Artículo 85 sobre la presentación de protestas, solicitaban la nulidad de los votos en favor del candidato del PRM Félix González Salinas y nombrar ganador de la contienda al señor Manuel L. Barragán.32 Protestaban obrar en representación de los intereses del pueblo de Monterrey y deseaban que los señores diputados comprendieran lo que estaba en juego y que solo respetando la voluntad popular podían mantener a la ciudad en paz. Aseguraban haber enterado por medio al Presidente de la República, al Secretario Gobernación y a la Cámara de Senadores y Diputados de lo ocurrido en Monterrey ese domingo 2 de diciembre, y que estaba en sus manos limpiar la mancha de impunidad y corrupción que significó la jornada electoral. El lunes 10 de diciembre, dos días después de haber recibido la solicitud de nulidad, el Congreso desechó la demanda de los barraganistas al considerar que 31 Ibidem. 32 Ibidem.


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las pruebas presentadas carecían de sustento legal. Los periódicos de la época refirieron este suceso en primera plana comunicando la disposición de los diputados: “Los miembros del Poder Legislativo se reunieron ayer en la mañana en sesión ordinaria para discutir y resolver sobre las protestas y solicitud de nulidad de las elecciones municipales de Monterrey, promovida por los señores Francisco L. Treviño y Alberto Luna, Presidente y Representante respectivamente del Partido Liberal y de los demás partidos independientes que sostuvieron la candidatura del señor Manuel l Barragán para presidente municipal de Monterrey.”33 En la Secretaría del Congreso del Estado se informó brevemente que después de efectuar la sesión los diputados presididos por el señor José F. Arizpe, y tras los estudios y consulta a la Ley Electoral vigente, se resolvió que dicha solicitud no procedía por haberse interpuesto en tiempo inhábil en primer lugar; en segundo según se informó textualmente que por no haberse cumplido con lo que se establece en el Artículo 86º de la Ley Electoral de que los representantes de los partidos políticos no se presentaron por conducto sus escrutadores ante la Junta Computadora que se integró el domingo 9 de los corrientes, donde deberían haber presentado el acta promovida ante el Congreso del Estado para que se suspendiera el escrutinio y el envío de los paquetes electorales al Congreso del Estado, para el estudio del caso electoral de Monterrey.34 Así, en una reunión al vapor realizada el lunes 10 de diciembre, el Congreso desechaba toda la evidencia presentada por los partidarios del señor Barragán y cerraban rotundamente su oportunidad histórica para darle certeza legal y democrática a una ciudad como Monterrey y a su vez ser ejemplo del país. Los Partidos Unidos Pro-Barragán por medio del desplegado titulado “La Legislatura se quitó la careta y el decoro” comentaron a los simpatizantes del movimiento como el Congreso, de forma rápida, desecharon las pruebas del fraude electoral de Monterrey e inmediatamente trataron de darle legalidad a una planilla con pasado oscuro y que no representa a la ciudadanía de Monterrey.

33 El Porvenir, 11 de diciembre de 1945, p. 1. 34 Ibidem.


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“El mismo día lunes 10 la Cuñaslitura recibió los expedientes electorales y conoció la petición de nulidad. Ese mismo día estudio, discutió todo y formuló los fallos respectivos con una precipitación y una celeridad qué revelan la ligereza con que asumen sus funciones los componentes de esta Legislatura y revela claramente la naturaleza de un fallo que forzosamente tiene que haber sido dictado por consigna y prejuzgando ya que sería físicamente imposible que hubieron realizado de hecho ningún estudio en instrucción de la falsa documentación presentada por la Junta Escrutadora y de las propuestas presentadas.”35 Cuestionaron los argumentos presentados por la Legislatura para no tomar en cuenta la protesta presentada, al señalar que la Ley en su Artículo 85º establece que todo recurso legal debe presentarse ante el Congreso un día antes de la Junta Escrutadora, tal como ellos lo hicieron, y que de ninguna manera la citada Ley establece que además hay que poner alguna demanda ante la Junta Escrutadora, por lo cual legalmente su petición está hecha en tiempo y forma. Aseguraron que la Legislatura en Nuevo León había traicionado a su representación, porque el pueblo de Monterrey representado en esa Cámara acudió con una petición de justicia y los legisladores, sumisos a una consigna política, sin realizar la más leve documentación de la misma, dictaron un fallo apresurado, absurdo e ilegal sin guardar más elementos forzados que la lógica del decoro.36 La noticia tuvo repercusión nacional y desde varias ciudades de la República se comentaba este hecho bochornoso para la metrópoli. Por ejemplo el 14 de diciembre se publicó en el periódico El Porvenir una editorial titulada “El Penúltimo Fraude” del periodista León Cordero aparecida en el Diario de Yucatán días antes. Allí se informaba con lujo de detalles el caso de Monterrey, estableciendo desde un principio el fraude que había cometido el PRM y el sistema político: “Aquella indomable y viril ciudadanía fronteriza se cansó de ser la víctima propiciatoria de una pandilla de pseudo-revolucionarios, demagogos ignorantes y carentes de probidad y de patriotismo, qué ha hecho de la política más baja y corriente de cabotaje su modus vivendi; últimamente, está ciudadanía se decidió a auscultar valga la frase, al organismo social regiomontano en busca de un 35 El Porvenir, 12 de diciembre de 1945, p. 8. 36 Ibidem.


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hombre honrado, decente e ilustrado, con verdadero arraigo en la opinión pública para ofrecerle la gubernatura de la urbe. De tal suerte se erigió el Comité de Defensa Municipal; fijo su certera mirada en el íntegro y honorable caballero don Manuel L. Barragán, de nítida ejecutoria, con el fin de ofrecerle su candidatura para la presidente del H Ayuntamiento en las elecciones que debieron hacerse realizado el domingo antepasado y que resultaron la farsa más grotesca ignominiosa, el fraude más burdo cometido allí en el transcurso de la historia local.”37 Bajo la consigna de elecciones libres, sufragio efectivo, respeto y garantía a la voluntad ciudadana, León Cordero solicitó al PRM su postura frente al gran fraude presentado en Monterrey el pasado 2 de diciembre, y preguntaba ¿cómo ellos estarían orgullosos de llevar a la alcaldía de una metrópoli como Monterrey a un personaje sin prestigio y oscuro como Félix González Salinas? “Palabras que caen como una blasfemia, como un escarnio, o como la estridente y chocarrera carcajada de un payaso de circo, como el juramento de un prestigiador desde el tablado de la farsa, en inconmensurable océano de sangre derramada por los defensores de la democracia de la libertad y de la justicia y la tragedia más desconcertante y horrible de la historia y de los siglos.”38 Entre el Congreso del Estado, el gobernador Arturo B. de la Garza, los seguidores del PRM y el presidente municipal de Monterrey, Constancio Villarreal, lograron minimizar el gran fraude cometido contra la figura de Manuel L. Barragán y el Comité de Defensa Municipal y con ello su propósito central: que Félix González Salinas fuera ungido alcalde de Monterrey en la administración de 1946 a 1948. En relación a las elecciones del 2 de diciembre de 1945, el gobernador Arturo B. de la Garza durante su 3er. Informe de Gobierno en septiembre de 1946 mencionó: “De acuerdo con la Constitución Local se efectuaron durante el presente año dos actos eleccionarios; el primero en diciembre próximo pasado para renovar los funcionarios municipales y el segundo; en julio del año actual para la renovación de la H. Cámara de Diputados. 37 El Porvenir, 14 de diciembre de 1945, p. 5. 38 Ibidem.


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Creo de mi deber mencionar que las elecciones municipales fueron tranquilas en todo el Estado con excepción de Monterrey donde se desarrolló un campaña de prensa del Partido Liberal Nuevoleonés y del Partido Laborista Regiomontano que desviando lo que pudiera ser su objetivo político, enderezó muchas veces injustificadamente, sus ataques al gobierno local y al régimen del País en general. Sin embargo, en las elecciones políticas el Partido de la Revolución Mexicana, formado por los trabajadores y pueblo de la clase media impulsó su voluntad por una mayoría indiscutible.”39 Por supuesto que con el paso de los días, y tras el fraude cometido, el candidato del PRM, Félix González Salinas, asume la presidencia de Monterrey el primero de enero de 1946. Durante diciembre no cesaron las protestas por parte de los seguidores de Barragán, situación de inconformidad que más adelante unieron con el fraude y asesinatos que cometió el ejército mexicano al disparar contra manifestantes por el fraude en la ciudad de León, Guanajuato. El Comité de Prensa Pro-Barragán, organizó el viernes 11 de enero de 1946 una manifestación luctuosa en la Alameda Mariano Escobedo a las 10: am., como acto solidario por lo ocurrido en León, Guanajuato, evento al cual asistieron miles de regiomontanos y el periódico El Porvenir le dedicó al evento toda la plana principal del día 12 de enero de dicho año. En 1968, Manuel L. Barragán escribió el libro autobiográfico Fue por México, documento en el cual dejó la siguiente reflexión para la posteridad: “Con ocasión de aquella lucha inolvidable, el pueblo de Monterrey llevó a cabo en noviembre de 1945 la manifestación más espontánea, más entusiasta y más numerosa de cuanto registra la historia regiomontana. Como era de temerse, dada la falta de madurez política imperante por aquel entonces, no se me reconoció el triunfo ostensible y legítimo alcanzado.”40 39 III Informe del gobernador Arturo B. de la Garza, 1945-1946. 40 Barragán, L. Manuel, Fue por México, Edición de autor Monterrey, 1968, p. 75.


Entrega de credenciales a FĂŠlix GonzĂĄlez Salinas como alcalde electo de Monterrey.


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Adalberto Arturo Madero Quiroga

Así concluyó el proceso electoral de 1945: con más dudas que certezas; en donde la planilla “oficial” que públicamente fue rechazada por la comunidad regiomontana, pero que en los números oficiales obtuvo la mayoría de los votos según el ayuntamiento regiomontano y el Congreso del estado. Don Manuel L. Barragán siguió laborando al frente de sus negocios y nunca más volvió a participar para un puesto de elección popular; el PRM se convertiría en el Partido Revolucionario Institucional para 1946 y gobernaría de forma casi total los destinos de México durante las siguientes décadas.

DATOS DE LA CIUDAD DE MONTERREY DURANTE EL PROCESO ELECTORAL DE 1973

Población de Monterrey

220,000 habitantes aproximadamente

Lista de electores

95, 000 votantes aproximadamente

Casillas instaladas en Monterrey

162

Candidatos del Partido de la Revolucionario Mexicana

51 municipios del estado de Nuevo León

Candidatos del Partido Acción Nacional

O candidatos

Comité de Defensa Municipal

1 candidatos: Monterrey (Manuel L. Barragán)

Resultado oficial de la votación en Monterrey

Félix Gonzáles Salinas, PRM, Manuel L. Barragán,

24,654 votos 3,890 votos


Las Elecciones en Monterrey se termino de imprimir en el mes de octubre de 2017, en los talleres de Muñoz Impresos, S.A. En su composición se utilizaron tipos Baskerville de 8, 10, 11, 14, 24 y 54 puntos. El cuidado de la edición estuvo a cargo de Adalberto Arturo Madero Quiroga. Diseño editorial de Isaías de Dios Muñoz.


Tomo I  
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