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EVOLUCION DEL GASTO EN CONSUMO DE LOS HOGARES EN CHILE, 1985 - 1995

Hernán Frigolett Rodríguez Alejandra Sanhueza Lutz

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INDICE

PRESENTACIÓN 1. Introducción

8

2. Cambios en la estructura del consumo por efecto cantidad

9

2.1.

Según sector de origen de los bienes y servicios

12

2.2.

Clasificación según función principal u objeto del gasto

27

de los bienes y servicios 2.3.

Clasificación del gasto según tipo de bienes y servicios

35

3. Cambios en la estructura del consumo al adicionar el efecto precios

38

3.1.

Según sector de origen de los bienes y servicios

42

3.2.

Según función principal u objeto del gasto

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3.3

Según tipo de bienes y servicios

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4. Conclusiones

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5. Bibliografía

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6. Anexo

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2


7. Indice de Cuadros Cuadro Nº1: Cambios en la estructura del Consumo de los Hogares según sector de origen de los bienes y servicios por efecto cantidad entre 1985 - 1995 Cuadro Nº2: Composición de la Oferta Global Cuadro Nº3: Propensión marginal al consumo por sector de origen Cuadro Nº4: Elasticidad gasto del consumo por sector de origen Cuadro Nº5: Propensión marginal al consumo por función Cuadro Nº6: Elasticidad gasto del consumo por función Cuadro Nº7: Propensión Marginal y Elasticidad Gasto del Consumo por tipo de Bien Cuadro Nº8: Evolución de Indicadores de Precios seleccionados Cuadro Nº9 Nivel del deflactor implícito de los bienes industriales según origen importado y nacional en 1995 Cuadro Nº10: Cambios en la estructura del Consumo de los Hogares según sector de origen de los bienes y servicios por efectos cantidad y precio entre 1985 y 1995 Cuadro Nº11: Cambios en la estructura del Consumo de los Hogares según función principal u objeto de gasto por efectos cantidad y precio entre 1985 y 1995 Cuadro Nº12: Cambios en la estructura del Consumo de los Hogares según tipo de Bienes por efectos cantidad y precio entre 1985 y 1995

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19 23 26 34 35 37 40 42

45

46

46

Indice de gráficos Gráfico Nº1: Estructura del consumo de los hogares por sector de origen Gráfico Nº2: Estructura del Consumo de los Hogares con origen en el Sector Manufacturero Gráfico Nº3:

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Estructura del Consumo de los Hogares con origen en el Sector Servicios Gráfico Nº4: Estructura del Consumo de los Hogares por función principal Gráfico Nº5: Evolución del Gasto en Consumo por habitante Gráfico Nº8: Estructura del Gasto en Consumo por tipo de Bienes Gráfico Nº9: Evolución de los precios del Consumo de los Hogares, del IPC y del Tipo de Cambio Gráfico Nº10: Participación del gasto en Alimentos y Vestuario en el consumo total en 1993

27 31 36 40

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Indice de cuadros del Anexo Cuadro Nº1: Consumo final de Hogares e Instituciones Privadas sin fines de lucro por origen de los bienes y servicios a precios corrientes, 1985-1995 Cuadro Nº2: Consumo final de Hogares e Instituciones Privadas sin fines de lucro por origen de los bienes y servicios a precios constantes, 1985-1995 Cuadro Nº3: Estructura del Consumo final de Hogares e Instituciones Privadas sin fines de lucro por origen de los bienes y servicios a precios corrientes, 1985-1995 Cuadro Nº4: Estructura del Consumo final de Hogares e Instituciones Privadas sin fines de lucro por origen de los bienes y servicios a precios constantes, 1985-1995 Cuadro Nº5: Evolución del gasto en Consumo final de Hogares e Instituciones Privadas sin fines de lucro por origen de los bienes y servicios, 1985 - 1995 Cuadro Nº6: Deflactores del Consumo final de Hogares e Instituciones Privadas sin fines de lucro por origen de los bienes y servicios a precios constantes, 1985-1995 Cuadro Nº7: Masa real de salarios y excedente de explotación Cuadro Nº8: Composición de la Oferta de Productos Industriales Cuadro Nº9: Consumo final de los Hogares según función principal u objeto de gasto a precios corrientes Cuadro Nº10: Estructura del Consumo final de los Hogares según función principal u

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59

60 61 62

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objeto de gasto Cuadro Nº11: Consumo final de los Hogares según función principal u objeto de gasto a precios constantes Cuadro Nº12: Estructura del Consumo final de los Hogares según función principal u objeto de gasto Cuadro Nº13: Evolución del Consumo final de los Hogares según función principal u objeto de gasto Cuadro Nº14: Deflactores del Consumo final de los Hogares según función principal u objeto de gasto Cuadro Nº15: Consumo final de los Hogares según tipo de bien a precios corrientes Cuadro Nº16: Estructura del Consumo final de los Hogares según tipo de bien a precios corrientes Cuadro Nº17: Consumo final de los Hogares según tipo de bien a precios constantes Cuadro Nº18: Estructura del Consumo final de los Hogares según tipo de bien a precios constantes Cuadro Nº19: Evolución del Consumo de los Hogares según tipo de bien Cuadro Nº20: Deflactores del Consumo de los Hogares según tipo de bien Cuadro Nº21: Estructura del Consumo de los Hogares por función en 1993 Cuadro Nº22: Gasto en Consumo de los Hogares por Habitante Cuadro Nº23: Importaciones de Bienes

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63

64

64

65 65

66 66

67 67 68 69 70

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PRESENTACIÓN La publicación del Anuario de Cuentas Nacionales 1997, del Banco Central, permite evaluar el dinámico proceso de crecimiento que ha venido experimentando la economía chilena, desde el año 1985, en una perspectiva propia del análisis estructural. Este enfoque revela los cambios en la estructura económica, en las tendencias de largo plazo que van modificando las proporciones entre las variables económicas, tanto por el lado de la oferta global como del propio de la demanda global. En una primera publicación titulada Nueva Perspectiva para el Análisis del Funcionamiento de la Economía Chilena, se analizaron los cambios en las proporciones y tendencias de las grandes variables macroeconómicas agregadas y las nuevas posibilidades y limitaciones de la nueva metodología con que fueron elaboradas la nueva serie de Cuentas Nacionales del Banco Central. En el presente trabajo, se continúa el esfuerzo anterior de análisis estructural sobre una variable clave para evaluar la calidad del crecimiento económico: el gasto en consumo de la población.El sentido último del proceso económico, en una perspectiva humanista, es satisfacer las necesidades presentes y futuras de la población, de modo que la inversión o proceso de acumulación de medios de producción se justifica en función de la preparación y realización del consumo futuro. Este estudio establece los cambios en el nivel y composición que ha experimentado el gasto en consumo de la sociedad chilena, mostrando las principales tendencias de la nueva estructura de consumo que surge de un período muy especial de nuestra historia económica y política. La comprensión más profunda de los cambios en la estructura del consumo y de lo que revelan sus tendencias, en el período 1985 - 1995, es necesario realizarla considerando dos ejes de análisis. El primero de ellos es el elevado ritmo de expansión del nivel de consumo agregado total y por persona de la economía chilena que no sólo es un cambio cuantitativo importante, sino, también, un salto cualitativo en el nivel de vida de los chilenos, dado que ha sido acompañado por un alto crecimiento de la productividad del trabajo. Para aquilatarlo en su debida dimensión, es oportuno recordar el análisis que realizara el profesor Simon Kuznets, de la Universidad de Harvard, al recibir el premio Nobel de Economía el 11 de diciembre de 1971. En su conferencia1 titulada: “El crecimiento económico moderno: hallazgos y reflexiones”, centra su análisis en la experiencia de crecimiento de los países más desarrollados después de la Segunda Guerra mundial, señalando que la elevación de las tasas de crecimiento del producto y de la productividad han ido acompañadas de cambios estructurales en la economía y en las estructuras demográficas, urbanas, sociales y en las formas legales de la estructura Ver Anuario de Cuentas Nacionales del Banco Central. 1 Kuznets, Simon: El crecimiento económico moderno: hallazgos y reflexiones. Conferencia en homenaje a Alfred Nobel. Art. en el libro Los Premios Nobel de Economía 1969 - 1977. Lecturas del Fondo de Cultura Económica y Banco de México S.A. 1978.

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institucional e incluso en la ideología, para repercutir en la construcción progresiva de un sólo mundo económico, donde los beneficios del comercio internacional se distribuyen muy desigualmente, favoreciendo a los países más desarrollados y marginando a los más atrasados del factor clave del crecimiento económico: la tecnología moderna. Según este autor, el crecimiento del consumo puro per capita refleja los cambios en la tecnología y de toda la estructura económica, generando la necesidad de un proceso de revolución controlada. Y esto es lo que hay que preguntarse, al reflexionar sobre los resultados de esta investigación, si se ha producido o sus impactos se han diferido en el tiempo. En todo caso, el conjunto de las investigaciones de carácter prospectivo que el Ministerio de Planificación y Cooperación ha desarrollado, sugieren que estos cambios se están produciendo y que enfrentamos un período próximo de ajuste y compatibilización de las nuevas estructuras económicas con las sociales, políticas y el marco institucional vigente. El segundo eje de análisis recoge la tradición de la escuela institucionalista tradicional y de la moderna, en orden a concebir al proceso social del consumo como una articulación entre la civilización y la cultura de una sociedad. Por una parte, el consumo reflejaría el potencial productivo de la economía y su capacidad para importar bienes y servicios, en otras palabras el grado de conocimientos y las técnicas aplicadas a la producción y exportación como medida del grado de civilización. Por otra parte, la jerarquía de preferencias y la diversidad de bienes de consumo y su distribución, indicarían los valores y la calidad de la cultura vigente, así como de las instituciones que determinan los valores y actitudes de la sociedad. Los gastos en consumo de una economía trascienden así la mera satisfacción de las necesidades, para convertirse en expresiones de la calidad de la vida de la sociedad, en cuanto resumen el desarrollo cultural y el grado de civilización alcanzados por ella. Estos dos ejes, uno más coyuntural y otro más permanente, pueden ayudar a una comprensión más trascendente de los resultados de esta investigación sobre “Evolución del Gasto en Consumo de los Hogares en Chile, 1985 - 1995”. El análisis pormenorizado de sus contenidos y las tendencias que se identifican, constituyen un aporte indispensable al análisis prospectivo y a las definiciones de las orientaciones estratégicas de la sociedad y economía chilenas.

Humberto Vega Fernández Director Unidad de Estudios Prospectivos Ministerio de Planificación y Cooperación Santiago, marzo de 1999.

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1. Introducción Quizás uno de los aportes más sustantivos que el Banco Central ha hecho dentro de la esfera de los estudios de Cuentas Nacionales ha sido la reciente presentación de la serie del Gasto en Consumo de los Hogares, para el período 1985-1995, desglosado según la actividad económica de origen de los bienes y servicios que lo conforman, tanto a precios constantes como en valores corrientes. Si bien hasta fines de 1997 se disponía de la cifra agregada, lo que permitía calcular su evolución anual, no se contaba con antecedentes para evaluar como se había modificado la canasta de consumo de toda la población y como había incidido el movimiento de apertura de la economía sobre aquella, muy influido por el relativo abaratamiento de los bienes de consumo importado frente a los de origen nacional. Este último fenómeno derivado, en los últimos años, de la combinación de la baja del precio de estos bienes en el mercado mundial, con la revaluación del peso frente al dólar y la disminución gradual de los aranceles que los gravaban. No obstante, es preciso señalar que este análisis se ve bastante limitado debido a que el vector del gasto en consumo para cada año, a diferencia del tratamiento que se le dio en la matriz de insumo producto elaborada para el año 1986, no se presenta separado según bienes y servicios de origen nacional e importado. Por otra parte, el disponer de las cifras desagregadas a precios corrientes y constantes permite, mediante el cálculo de los deflactores implícitos, el examen de los cambios en los precios relativos de los bienes que componen la canasta de consumo de la población y apreciar cómo la influencia de éstos desfigura, hasta cierto punto, los avances en cuanto a cantidad consumida de los bienes y servicios que la conforman, cuando sólo se analiza la evolución de su estructura a precios corrientes. A través de este documento, los autores pretenden efectuar algunos aportes sobre los tópicos anteriores, demostrando de paso que el efecto riqueza al que han aludido muchos economistas deriva fundamentalmente de la revaluación del peso más que de la variación de los términos de intercambio y, por otra parte, poner en relieve que la desaceleración de los precios de la canasta de consumo de la población ha sido más rápida que la que muestra el actual IPC. Es decir, que el poder adquisitivo de los ingresos de la población para consumir bienes y servicios es mayor que el que se ha estado utilizando en los análisis. El documento se centrará en los cambios que ha experimentado la estructura del consumo de los hogares entre 1985 y 1995, los cuales están determinados por la combinación de tres elementos: el peso que el consumo de cada bien o servicio tiene en la canasta en el punto de partida; las variaciones en la cantidad consumida, así como la de los precios relativos de los bienes y servicios que componen la canasta.

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La primera parte del documento estará destinada a mostrar los cambios en la cantidad de los bienes y servicios consumidos por los hogares; hacia cuál de ellos se ha orientado preferentemente su demanda y cómo hubiese variado la estructura de su consumo, de no mediar alteraciones de los precios relativos. La segunda parte está guiada hacia el análisis del gasto en consumo a precios corrientes de cada año, considerando tanto la influencia de los cambios en las cantidades consumidas como la de los precios. Por último, en la tercera parte se presentan las principales conclusiones a que han llegado los autores tras el análisis de las cifras.

2.- Cambios en la estructura del consumo por efecto cantidad. Entre las series del sistema de Cuentas Nacionales, la que muestra en forma más directa si la calidad de vida de la población ha ido mejorando, se ha estancado o experimentado retroceso, es la que cuantifica el gasto en consumo de los hogares, puesto que es la vía por la cual éstos satisfacen sus necesidades. Es indudable que si se dispusiera de antecedentes sobre el gasto en consumo de los hogares por tramos de ingreso, el análisis se vería enriquecido y las conclusiones del estudio más pormenorizado podrían relativizar las del global. Este inconveniente no puede superarse por el momento pero sí parcialmente más adelante, una vez que el INE publique los resultados de la encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares, relevada para efectos de determinar la nueva canasta del Indice de Precios al Consumidor. En esta oportunidad la encuesta no se limitó solamente al Gran Santiago, sino que se tomó en dos ciudades situadas en el extremo norte y sur, pero que en todo caso no es representativa de la estructura del gasto en consumo de todo el país. El otro problema que hay que tomar en cuenta es que la presentación que hace el Banco Central corresponde al consumo clasificado según actividad de origen de los bienes y servicios y no por función principal o necesidades que estos suplen, que es la que generalmente contemplan los cálculos en las Cuentas Nacionales de otros países y los índices de precios al consumidor y que permite, con mayor propiedad, el análisis sobre la evolución de la calidad de vida de la población. No obstante, las cifras permiten extraer algunas conclusiones y en el futuro, si su apertura contemplara una desagregación mayor, podría ensayarse el paso desde la primera clasificación hacia la por funciones u objeto principal del gasto. En este estudio se hace un esfuerzo de aproximación a esta última, pero muy limitado por la razón señalada. Por otra parte, es preciso destacar que la clasificación del consumo según la actividad de origen de los bienes y servicios, es la compatible con la desagregación del vector de la Demanda Final en el modelo de insumo producto y, en ese sentido, facilita las aplicaciones para las cuales está diseñado este instrumento.

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Así mismo, tal como se advirtió, no se dispone de la composición de las cifras según origen nacional o importado de los bienes, que hubiera permitido efectuar análisis sobre la sustitución entre producción interna e importaciones, generada por la internacionalización de la economía. Al respecto, cabe señalar que en el estudio de insumo-producto efectuado para el año 1986, el Banco Central sí contempló dicha separación. Sin embargo, los autores harán algunas inferencias sobre la materia respaldadas en los cuadros de oferta y utilización de bienes y servicios en los cuales está diferenciada la composición de la oferta total, según producción interna o importaciones, aunque con un nivel de agregación más resumido que el del gasto en consumo y no discriminada por tipo de bienes (intermedios, de consumo o de capital), antecedentes que se complementaron con investigaciones directas sobre importaciones de algunos bienes de consumo, contenidas en las estadísticas sobre comercio exterior. Adicionalmente hay que advertir que para efectos del análisis sobre la composición del consumo de los hogares según sectores de origen, las cifras de estos últimos contienen los gastos de consumo de los no residentes (turistas y personal diplomático de otros gobiernos acreditados en el país), los que van restados en el rubro "otros bienes y servicios" puesto que corresponden a exportaciones. Como en las cifras sectoriales están omitidos los gastos que con el mismo carácter hacen los residentes de Chile en el exterior, se anota la cifra global correspondientes a ellos en el mismo rubro, cuyo monto corresponde entonces a un saldo que, con el correr del tiempo, se ha tornado negativo y que significaría que las exportaciones que se hacen por esa vía han ido superando a las importaciones del mismo tipo. En todo caso, su importancia es relativamente baja de modo que para efecto de algunos análisis, en la medida que no los distorsionan, pueden ignorarse. Además, las cifras incluyen los gastos en consumo correspondientes a las instituciones sin fines de lucro, para lo cual también es válida esta última apreciación. Por último, el estudio sobre la estructura del gasto estará circunscrito al período 19851995, que es para el cual se dispone de cifras oficiales desagregadas, no obstante que la cifra global está publicada hasta 1997. Entrando en materia, lo primero que debe destacarse es que, de acuerdo con la serie valorada según el sistema de precios de 1986, el gasto en consumo experimentó un aumento en cantidad de 114,7 %, es decir, más que se duplicó en el curso de los diez años, lo que se traduce en una tasa de crecimiento acumulativa anual de 7,9 %. En términos de consumo “per cápita”, significa un incremento de un 83,2%. Dicho aumento es bastante significativo y es coherente con lo que ha sucedido en la economía durante el período. En primer término, el Producto Interno Bruto (PIB) tuvo

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una expansión de 110% entre 1985 y 1995, evolucionando con una tasa de crecimiento acumulativa anual de 7,7%, y conllevó la creación de más de 1,5 millones de empleos. Por otra parte, se constata un incremento importante de la masa de salarios en términos reales. Esta se obtuvo deflactando su valor a precios corrientes por el índice deflactor implícito del gasto en consumo de los hogares2 (ver cuadro Nº7 del anexo). De esta forma, el valor que resulta corresponde al poder adquisitivo de la masa de salarios para comprar la canasta de consumo disponible en la economía, a precios del año 1986, e incluye tanto la incidencia del aumento del salario real como la del empleo asalariado en el período. Puede apreciarse que el crecimiento real de la masa de salarios ha sido de 128% entre 1985 y 1995 es decir, se multiplicó por 2,3 veces, y que su variación promedio anual, 8,6%, está estrechamente asociada con la que muestra el consumo. En todo caso, es preciso señalar que la masa de salarios se presenta en forma bruta y es difícil expresarla en forma neta, debido a que en las cuentas de ingresos y gastos están agregados los hogares y las sociedades de capital no financieras en el agente denominado como "Resto de la Economía". Lo mismo es aplicable a los ingresos que no provienen del trabajo asalariado pero, para efectos de tener una idea sobre su tendencia en el período, puede utilizarse como estimador el excedente de explotación, deflacionado del mismo modo que la masa de salarios. El ejercicio dio como resultado un aumento del poder adquisitivo del excedente, para adquirir bienes de consumo, de un 161% en el período, que implica una tasa de crecimiento acumulativo anual de 10,1%. Otra forma de aproximación al ingreso disponible es mediante la suma del ahorro más el consumo, de las cuentas de ingresos y gastos para el agente "Resto de la Economía", que tendría el sesgo del ahorro de las sociedades de capital y, además, el inconveniente de que la serie está disponible sólo a partir del año 1990. Finalmente, cabe señalar que uno de los problemas que en el pasado gravitó fundamentalmente sobre la actividad económica en general y sobre el perfil de consumo fue la restricción de divisas, fenómeno que a partir de 1991 prácticamente ha desaparecido. A continuación se comentará la estructura del consumo en el año de partida y su modificación en el año final, por efecto cantidad, utilizando para ello distintas agregaciones. No está demás recordar que el gasto en bienes y servicios corresponde tanto a bienes nacionales como importados y que, por otra parte, el Banco Central presenta las cifras bastante agrupadas, especialmente en el caso del sector industrial en que concentra las 28 ramas, en que tradicionalmente se desagrega, en 8 grupos, tal como puede apreciarse en el cuadro Nº1 del anexo estadístico.

Ver Anuario de Cuentas Nacionales del Banco Central.

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La primera agregación está referida a la presentación del gasto según los sectores de origen de los bienes y servicios que consumen los hogares. A continuación, con las limitaciones inherentes a la apertura con que se presentan los datos en la serie, se ensayará una clasificación cercana a la por función principal u objeto del gasto; enseguida, una según si se trata de bienes durables, no durables o de servicios. Para cada uno de los rubros que incluyen las clasificaciones se ensayarán cálculos aproximados sobre propensión marginal al consumo y de elasticidades ingreso. 2.1 Según sector de origen de los bienes y servicios. En primer término, tal como puede apreciarse en el gráfico que se incluye a continuación, el principal sector abastecedor del consumo de los hogares correspondía en 1985 al de la Industria manufacturera, cuya participación ascendía a un 55,1% del gasto total de las familias. En orden de importancia le sigue el sector terciario con un 37,3% y el sector primario aporta un 7,6%. Gráfico Nº1: Estructura del consumo de los hogares por sector de origen (% calculados a precios de 1986)

12,00

11,3 9,5

10,00 8,0 7,1

8,00

6,5

6,2 6,00

4,5

% 3,2

4,00 2,00

2,8

2,7

2,2

2,7

1,5

0,00 -0,3 -2,00 Ele c tric ida d, G a s y A g ua

C o me rc io , R e s t. y ho te le s

T ra ns po rte y C o munic a c io ne s

S e rvic io s F ina nc ie ro s ( 1)

1985

P ro pie da d de Vivie nda

S e rvic io s P e rs o na le s ( 2)

O tro s bie ne s y s e rv .

1995

Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

Dentro del sector productor de manufacturas, el mayor aporte lo hacían los bienes con origen en las ramas de "Alimentos, bebidas y tabaco", cuyo peso relativo alcanzaba a un 27% del consumo total de los hogares, seguido por las ramas asociadas al vestuario,

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"Textil, prendas y cuero" con un 10,2%. La agrupación de bienes con origen en las ramas productoras de "Químicos, petróleo y sus derivados, caucho y plásticos" representaron un 10,1% del total. En esta agrupación hay una serie de productos muy heterogéneos, tales como productos farmacéuticos, perfumes, combustibles, neumáticos para automóviles y toda la gama de productos plásticos, cuya presentación en un solo rubro se traduce en la mayor dificultad para el ensayo de una clasificación del gasto en consumo, por funciones que suplen los bienes y servicios. Finalmente, se destaca la agrupación de "Productos metálicos, maquinaria y equipos" en donde se encuentran ubicados los automóviles, los bienes de la línea blanca, los artículos electrónicos y otros bienes durables, con cuya posesión y consumo la población identifica los avances en el mejoramiento de su calidad de vida. Este tipo de bienes representaba en 1985 sólo un 4% del gasto total de los hogares. Gráfico Nº2: Estructura del Consumo de los Hogares con origen en el Sector Manufacturero (% calculados a precios de 1986) 30 25

27,0

Industria 1985 55,1% 1995 63,6%

22,6

20 12,7

% 15 10,2

12,3

11,0 10,1

10 4,0

5 1,0

1,4

1,9 2,0 0,3

0,5

1,1 0,5

0 A lim, bebidas y tabaco

Textil, prendas y cuero

M adera y M uebles

P apel e Imprentas

1985

Quím, P etr, C aucho y P lás t.

Fab. P ro d P ro d. met. máq y minerales equipo s no metal.

R es to

1995

Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

En el ámbito del consumo de servicios, la mayor ponderación en 1985, correspondía al gasto con origen en el denominado sector Propiedad de Vivienda, que representaba un 11,3% del consumo total e incluye tanto a los arriendos efectivamente pagados como a los imputados, estos últimos en el caso de las personas que habitan viviendas de su propiedad. Le sigue en importancia el grupo denominado como "servicios personales" que engloba a educación, salud y el resto de servicios personales; en conjunto representaban un 9,5% del gasto total. En tercer lugar se encontraban los gastos en "transportes y comunicaciones" que aportaban el 6,2%. Los servicios relacionados con la vivienda: electricidad, gas de cañería y agua potable participaban en un 2,2%; los gastos

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en hoteles y restaurantes en un 2,7% y los con origen en el sector financiero, que también son muy heterogéneos puesto que, fuera de incluir a los financieros propiamente tal, engloban además, a los de seguros de vida y de cosas, las comisiones de las AFP, las cotizaciones a las Isapres, gastos en estudios jurídicos y notariales, etc. y representaban un 2,8% del gasto total, en 1985. Gráfico Nº3: Estructura del Consumo de los Hogares con origen en el Sector Servicios (% calculados a precios de 1986)

12,00

11,3 9,5

10,00

8,0 7,1

8,00

6,5

6,2 6,00

4,5

% 3,2

4,00 2,2 2,00

2,8

2,7

2,7

1,5

0,00 -0,3 -2,00 Electricidad, G as y A gua

C o mercio , R es t. y ho teles

Trans po rte y C o municacio nes

S ervicio s Financiero s ( 1)

1985

P ro piedad de Vivienda

S ervicio s P ers o nales ( 2)

Otro s bienes y s erv.

1995

(1) Incluye Serv.Financieros, Seguros, Arriendo de Inmuebles y Serv.Prestados a Empresas (2) Incluye educación y salud pública y privada y otros servicios. Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

En lo relativo al consumo de bienes primarios eran predominantes los con origen en el sector Agropecuario-silvícola, 6,7% del total, mientras que el consumo en fresco de productos de la Pesca sólo representaron el 0,6%. El consumo en productos de la minería se refería a regalías en carbón que se otorgaban a los mineros que trabajaban en ese tipo de yacimientos y su importancia relativa era casi nula en el gasto total, desapareciendo prácticamente a partir del año 1992. A continuación se efectuará una descripción de cómo lo que se ha denominado por los autores “efecto relativo de cantidad” introdujo alteraciones en la estructura del consumo por origen, a precios constantes, entre 1985 y 1995. Dicho efecto se determinó mediante el cuociente entre el número de veces que se multiplicó cada rubro del consumo entre 1985 y 1995 y el incremento en el consumo total en el mismo período, de modo que al

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multiplicar la ponderación inicial de cada grupo de bienes o servicios en 1985 por el “efecto relativo de cantidad” se obtiene la ponderación respectiva en 1995. Por ejemplo, en 1985 el consumo de bienes originados en el sector Agropecuario-silvícola se multiplicó en el período por 1,629 veces, mientras que el consumo total se multiplicó a su vez por 2,115, resultando el efecto relativo de cantidad igual a 0,758; como su importancia en el consumo total era de 6,96%, al multiplicarla por el efecto cantidad se reduce a 5,28% en 1995. En otros términos, esto significa que el consumo de este tipo de bienes creció menos que el consumo total en el período de referencia. En el cuadro siguiente puede apreciarse hacia qué sectores de la oferta se focalizó la demanda de los hogares entre 1985 y 1995 y cómo se modificó la estructura del gasto según sectores de origen, el número de veces que se multiplicó cada rubro en el período y una columna con el efecto relativo de cantidad, que permite apreciar el dinamismo de cada rubro en función de la evolución del gasto total, según si su valor está por sobre, es igual o está por debajo de la unidad.

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Cuadro Nº1: Cambios en la estructura del Consumo de los Hogares según sector de origen de los bienes y servicios por efecto cantidad entre 1985 - 1995 1985 estructura en $ de 1986

Nº de veces que aumentó el consumo

Efecto relativo de cantidad

1995 estructura en $ de 1986

Crecimiento 1985-95 en %

Tasa de crecimiento acum. anual

Agropecuario-Silvícola Agricultura Fruticultura Resto

6,96 4,57 1,37 1,01

1,629 1,435 2,568 1,236

0,759 0,668 1,196 0,576

5,28 3,05 1,64 0,58

62,88 43,46 156,79 23,61

5,00 3,67 9,89 2,14

Pesca

0,64

2,009

0,936

0,60

100,90

7,23

Industria Manufacturera Alim, bebidas y tabaco Textil, prendas y cuero Madera y Muebles Papel e Imprentas Quím, Petr, Caucho y Plást. Fab. Prod minerales no metal. Prod. met. maq y equipos Resto

55,07 26,98 10,24 0,95 1,90 10,13 0,30 4,03 0,54

2,480 1,800 2,298 3,064 2,253 2,686 3,884 6,573 4,493

1,155 0,839 1,071 1,427 1,049 1,251 1,809 3,062 2,093

63,61 22,62 10,96 1,36 2,00 12,67 0,54 12,33 1,13

148,00 80,04 129,83 206,36 125,27 168,63 288,41 557,27 349,26

9,51 6,06 8,68 11,85 8,46 10,39 14,53 20,72 16,21

Electricidad, Gas y Agua

2,16

1,490

0,694

1,50

48,99

4,07

Comercio, Rest. y hoteles

2,69

2,560

1,192

3,20

155,97

9,85

Transporte y Comunicaciones Transporte Comunicaciones

6,22

2,450

1,141

7,09

145,02

9,38

5,53 0,69

1,698 8,487

0,791 3,953

4,37 2,72

69,79 748,73

5,44 23,84

Servicios Financieros (1)

2,76

3,519

1,639

4,53

251,89

13,41

Propiedad de Vivienda

11,31

1,242

0,579

6,55

24,21

2,19

Servicios Personales (2) Educación Salud Resto serv Personales

9,53 2,23 3,11 4,18

1,797 1,755 2,037 1,641

0,837 0,818 0,949 0,764

7,97 1,82 2,96 3,19

79,72 75,53 103,68 64,10

6,04 5,79 7,37 5,08

Otros bienes y servicios

2,67

-0,267

-0,124

-0,33

-126,68

Total Servicios

37,33

1,75

0,817

30,51

75,47

5,78

TOTAL

100,00

2,147

1,000

100,00

114,69

7,94

ESPECIFICACION

(1) Incluye Serv. Financieros, Seguros, Arriendo de Inmuebles y Serv.Prestados a Empresas (2) Incluye educación y salud públicas y privadas y otros servicios. Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

Transcurridos 10 años, la oferta de bienes con origen en el sector de la industria manufacturera sigue concentrando la mayor densidad de la demanda de los hogares, la que exhibe un fuerte dinamismo durante todo el período al crecer, en todos los años de la serie, por sobre el gasto total. Con ello, su participación, excluido el efecto precios,

16


pasó desde el 55,1% al 64% del total en 1995, hecho que se refleja en el coeficiente correspondiente al efecto relativo de cantidad, cuyo valor es de 1,16. En el interior del sector manufacturero, la mayor presión de la demanda se focalizó hacia la agrupación de “Productos metálicos, maquinaria y equipos”, cuyo consumo evolucionó a una tasa acumulativa anual de 20,7%, multiplicándose por 6,6 veces en el período, de modo que su participación en el gasto total, a precios constantes, aumentó desde 4% en 1985 a 12,3% en 1995, ascendiendo, por lo tanto, su coeficiente relativo de cantidad a 3,1. En orden de importancia, en cuanto al dinamismo exhibido en el período, siguen al grupo anterior los que se han denominado como “Resto de bienes industriales” y el de “Fabricación de productos minerales no metálicos” cuya demanda se multiplicó por 4,5 y 3,9 veces respectivamente. Estos dos grupos tenían una baja participación en el consumo total en 1985, pues representaban el 0,5% y el 0,3% del gasto total, porcentajes que aumentaron por el efecto cantidad a 1,1% y a 0,54% respectivamente en 1995. La presión del consumo sobre las ramas industriales con mayor peso relativo, tanto en el interior de la Industria Manufacturera como en el gasto total, también tuvo una intensidad significativa en el período, no obstante de tratarse en el caso de “Alimentos, bebidas y tabaco” y de “Textil, prendas y cuero” de bienes que conforman el consumo más esencial de la población y que, con el incremento sostenido del ingreso real, tienden a perder importancia en el gasto total de los hogares. En efecto, los bienes con origen en la primera de estas ramas, representaban un 27% del gasto total de los hogares en 1985 y evolucionó a un ritmo acumulativo anual de 6,1% en los diez años de análisis, muy superior al crecimiento vegetativo de la población, con lo que se multiplicó por 1,8 veces en el período, resultando el valor de su coeficiente de efecto relativo de cantidad de 0,84, debido a lo cual su participación en el total disminuyó en 1995 al 22,6% del total, pero que, no obstante, permanece todavía como el rubro más denso en la estructura de la demanda total. En el caso de “Textil, prendas y cuero”, la demanda efectiva se multiplicó por 2,3 veces en el período de examen, aumentando su participación por efecto cantidad, desde el 10,2% en 1985 al 11% en 1995. El otro rubro “Químicos, petróleo, caucho y productos plásticos”, tal como se señaló, comprende una variedad muy heterogénea de productos que se caracterizan por tener una elasticidad ingreso relativamente alta; su demanda superó en 25% a la evolución del gasto total, pasando a representar en 1995 el 12,7% del consumo desde el 10,1% en 1985. Desafortunadamente, la presentación de las cifras en el Anuario de Cuentas Nacionales no proporciona los elementos para poder precisar el grado de los estímulos que el fuerte y sostenido ritmo de expansión del consumo de los hogares, por bienes con origen en la industria manufacturera, tuvo que haber trasmitido tanto a la producción interna de bienes

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industriales como a las importaciones de este tipo de bienes y su influencia sobre los saldos de las transacciones con el exterior. Como se señaló, esto se debe a que las cifras del consumo de los hogares no están discriminadas según se trate de productos nacionales o de importaciones, ni por ramas industriales en los cuadros de oferta y utilización de bienes y servicios. Sin embargo, es posible realizar ejercicios de aproximación al tema combinando algunos elementos del Anuario y utilizando las estadísticas que el Banco Central publica sobre las importaciones por destino económico, así como la de algunos productos significativos en el consumo. En primer término, se procedió a integrar la oferta total de bienes industriales (consumo, intermedios y de capital) por suma de los Valores Brutos de la Producción de la Industria manufacturera, que se obtuvieron de las respectivas cuentas de producción contenidas en el anuario, con el del valor CIF de las importaciones obtenidas de los cuadros complementarios respectivos, del mismo Anuario, ambas magnitudes valoradas a pesos de 1986. Puede apreciarse, en el cuadro Nº8 del anexo estadístico, que la oferta total de productos industriales se multiplicó por 2,6 veces en el período, para enfrentar tanto la demanda por bienes de consumo, intermedios y de capital, mientras que la correspondiente a bienes nacionales lo hizo sólo por 2, lo que implicó una fuerte presión por importaciones, cuyo quantum tuvo que multiplicarse por 4,7 veces para lograr el equilibrio con la demanda total por bienes industriales. Este fenómeno se tradujo en una pérdida de la posición relativa de la producción interna en el total de la oferta de bienes industriales, la que disminuyó desde el 76% que representaba en 1985 al 57,3% en 1995, situación que es válida para la totalidad de las diferentes ramas que la componen, aunque con distinta intensidad, como lo revela el cuadro adjunto, de modo que puede afirmarse que hubo un proceso de “desustitución generalizada” en la producción del sector de la Industria Manufacturera. Es destacable el caso de la rama de “Textiles, prendas y cuero” en que la producción nacional abastecía el 83,7% de la demanda en 1985, mientras que en 1995 cubre sólo el 54,8% del mercado.

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Cuadro Nº2: Composición de la Oferta Global (% calculados en $ de 1986)

ESPECIFICACIÓN Agropecuario-Silvícola Agricultura Fruticultura Resto Pesca Minería Cobre Resto Industria Manufacturera Alimenticia, Bebidas y Tabaco Textil, prendas y cuero Madera y muebles Papel e Imprentas Quím, Petróleo, Caucho y Plást. Fab. prod. minerales no metálicos Metálicas básicas Productos met. máq. y equipos Otras industrias manufactureras TOTAL Comercio, Restaurantes y Hoteles Transporte-Comunicaciones Transporte Comunicaciones Servicios Financieros

Oferta Interna.

1985 Importaciones

Oferta Interna.

1995 Importaciones

95,7 90,3 98,2 99,8 99,9 91,1 99,5 77,9 76,1 95,4 83,7 98,7 90,5 72,5

4,3 9,7 1,8 0,2 0,1 8,9 0,5 22,1 23,9 4,6 16,3 1,3 9,5 27,5

91,8 78,1 97,2 99,4 99,6 80,2 99,8 53,1 57,3 91,6 54,8 90,6 83,0 61,5

8,2 21,9 2,8 0,6 0,4 19,8 0,2 46,9 42,7 8,4 45,2 9,4 17,0 38,5

87,9

12,1

75,1

24,9

76,3 36,2 47,7

23,7 63,8 52,3

56,5 20,8 27,5

43,5 79,2 72,5

88,5 96,0

11,5 4,0

80,6 98,0

19,4 2,0

91,4 91,2 93,6 95,7

8,6 8,8 6,4 4,3

91,7 90,7 95,8 96,1

8,3 9,3 4,2 3,9

Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales y a los Indicadores de Comercio Exterior

Si a lo anterior se une el hecho de que las importaciones de bienes de consumo subieron desde 340,9 millones de dólares en 1985 a 2.698,2 millones en 1995, multiplicándose por casi 8 veces en el período, puede concluirse que gran parte del desequilibrio de las cuentas externas y del bajo ahorro del sector privado se explica por esta eclosión del gasto de los hogares en bienes de consumo importados. En el mismo período, las importaciones intermedias se multiplicaron por 4,9 veces y las de capital en 7,4. En 1997 las importaciones de bienes de consumo ascendieron a 3.603,2 millones de dólares y según el índice de cantidad que calcula el Banco Central, se habrían multiplicado por 4,2 veces desde 1990.

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La mayor demanda por bienes industriales importados se ha concentrado en la rama de “Productos metálicos, maquinaria y equipos” que produce la mayor parte de los bienes de capital y de los bienes de consumo durables para los hogares, automóviles, artículos electrónicos y de la línea blanca. La importación de este tipo de bienes se ha multiplicado por 5,2 veces en el período; entre otros bienes de consumo con origen en esta rama, puede citarse que la importación de automóviles pasó desde 3.402 unidades en 1985 a 99.022 unidades en 1995, la de televisores a color desde 31.128 a 753.052 unidades y la de refrigeradores desde 11.593 a 62.892 unidades. Los 8,5 puntos de participación que ganó el consumo de bienes con origen en la Industria manufacturera en el curso de los diez años, considerando sólo el efecto cantidad y dejando el de precios relativos al margen, implicaron una pérdida de 1,7 puntos en el consumo de bienes primarios y de 6,8 puntos en el de servicios. En el caso del consumo de bienes primarios la situación es relativamente lógica puesto que se trata de bienes con elasticidad ingreso relativamente baja, como es el caso del subgrupo de Agricultura que comprende, entre otros bienes, la producción de hortalizas, tubérculos, leguminosas, cuyo consumo aumentó en 43,5% en el período, relativamente moderado con respecto al total, hecho que se refleja en el coeficiente del efecto relativo de cantidad, 0,67, con lo cual su participación se reduce desde el 4,6% en 1985 al 3,1% en 1995. Distinto fue el caso de la fruta, en que su demanda efectiva se multiplicó por 2,6 veces, aumentando su participación al 1,6% en el gasto total, al evolucionar a una tasa acumulativa anual de 9,9% en el período. Finalmente, el consumo en fresco de productos de la Pesca experimentó un fuerte crecimiento en el período, 7,2% acumulativo anual, duplicándose hasta 1995. En lo que respecta a la demanda por servicios, por fuerte que sea la efectiva, la posibilidad de equilibrarla con la oferta por la vía de las importaciones está vedada, puesto que se trata de producción, generalmente, no transable, de modo que operan con toda intensidad las restricciones por el lado de la capacidad instalada de producción, salvo en aquellos casos en que las inversiones tuvieron también un fuerte desarrollo. En el primero de esos casos, se encuentra el consumo con origen en el sector denominado como “Propiedad de vivienda” que se encuentra limitado por la velocidad con que crece el stock de viviendas del país, derivado de la fuerte inversión financiera que conllevaría superar en el corto plazo el déficit habitacional. En todo caso, su evolución en el período fue a una tasa acumulativa anual de 2,2%, superando el crecimiento vegetativo de la población de 1,6%. Con esto, el coeficiente del efecto relativo de cantidad fue de 0,58%, con lo cual su participación disminuyó al 6,6% del gasto total en 1995, desde el 11,3% que significaba en 1985. Estrechamente asociado a la evolución del gasto en este servicio se encuentra el originado en “Electricidad, gas y agua” que sin embargo creció con mayor rapidez, 49% en todo el período, que se traduce en una tasa acumulativa anual de 4,1%

20


muy influida, seguramente, por la extraordinaria expansión del consumo de bienes electrónicos y de la línea blanca, así como las políticas tendientes a dotar de agua potable a las viviendas. En el segundo de los casos, en que las inversiones eliminaron las restricciones que en el pasado tuvo la oferta, se destaca el gasto con origen en el sector de las “Comunicaciones” que tuvo el mayor crecimiento del período, 23,8% acumulativo anual, multiplicándose por 8,5 veces en 1995, respecto del nivel que tenía en 1985. Con ello, el coeficiente que mide el efecto relativo de cantidad es el mayor de todos los grupos y subgrupos contemplados, ascendiendo su valor a 4,0, de modo que su participación en el gasto total pasó desde el 0,76% en 1985 al 3,3% en el año final del período en examen. También dentro de esta dinámica se destacan los gastos en el sector de “Servicios Financieros”, cuya demanda real aumentó en 3,5 veces, reflejo del sostenido aumento de los créditos para el consumo, del creciente número de afiliados al sistema de fondos de pensiones (AFP) y a las ISAPRES, del incremento en la contratación de seguros de vida y de cosas, etc. La tasa de crecimiento acumulativa anual llegó al 13,4%, elevando la participación que tenía en el año inicial, 2,8% a un 4,5% en el año 1995, por efecto relativo de cantidad. Los servicios de hoteles y restaurantes crecieron por sobre el promedio del gasto. En efecto, su coeficiente relativo de cantidad es de 1,19 influido por la expansión del ingreso real y el aumento del gasto en turismo, tanto interno como externo, creciendo a una tasa acumulativa anual de casi 10% en el período, con lo cual su ponderación en el gasto total aumentó desde el 2,6% al 3,2% en 1995. Finalmente, el gasto con origen en el sector de “Servicios Personales” fue liderado, en cuanto a crecimiento, por la demanda por servicios privados de salud, que se multiplicó por 2 veces entre 1985 y 1995, facilitada por la creación del sistema de Isapres. Le siguió el gasto en educación, que evolucionó a una tasa de 5,8 % acumulativa anual. Con el objeto de disponer de indicadores que permitan prever hacia que sectores tenderá a focalizarse la demanda de los hogares en el corto plazo, en la hipótesis de que los hábitos de consumo sólo se modifican en el largo plazo, se han ensayado cálculos muy simplificados para determinar la propensión marginal media al consumo y la elasticidadgasto de los bienes y servicios para el período 1985-1995, advirtiendo, además, que no se trata de productos o servicios específicos sino que para grupo de éstos. Por otra parte, es preciso señalar que los niveles de gasto en el punto de partida, 1985, eran relativamente bajos para muchos de esos bienes y servicios, puesto que las profundas recesiones de los años 1975 y 1982, afectaron de tal modo el consumo de los hogares, que recién en 1990 logró superarse el per cápita de 1974 y sólo en 1992 el correspondiente a 1981. Por este motivo, se considerará dos subperíodos, 1985-1990 y 1990-1995, puesto que el primero de ellos puede estar afectando decisivamente el promedio 1985-1995 en la medida que se trata de recuperaciones de los niveles del gasto

21


per cápita de antes de la recesión. Adicionalmente, hay que tener presente que el período de análisis es muy corto para estos fines, lo que relativiza bastante los resultados. El cálculo de las propensiones marginales al consumo de los bienes y servicios considerados, que representa la proporción del ingreso adicional que se destina al consumo de cada grupo de bienes y servicios, corresponde al cuociente entre el aumento de la cantidad consumida de éstos y el ingreso real disponible de los hogares, en el período 1985-1995. Como esta última magnitud no puede determinarse, al no considerar el sistema del Banco Central en forma explícita la Cuenta de Ingresos y Gastos de los Hogares, por suma del Gasto en Consumo y de su ahorro, se utilizó una aproximación que consiste en asumir que los hogares no tienen ahorro y, por lo tanto, su ingreso real disponible será equivalente al gasto en consumo total.

22


Cuadro Nº3: Propensión marginal al consumo por sector de origen ESPECIFICACION

1985-1990

1990-1995

1985-1995

0,026 -0,0004 0,024 0,002

0,044 0,025 0,017 0,002

0,038 0,017 0,019 0,002

Pesca

0,006

0,005

0,006

Industria Manufacturera Alimentos, bebidas y tabaco Textil, prendas y cuero Madera y Muebles Papel e Imprentas Químicos, Petróleo, Caucho y Plástico Fabricación Productos minerales no metálicos Productos metálicos, maquinaria y equipos Resto

0,729 0,222 0,093 0,017 0,025 0,151 0,006 0,202 0,013

0,702 0,173 0,126 0,017 0,019 0,148 0,008 0,193 0,018

0,711 0,188 0,116 0,017 0,021 0,149 0,008 0,196 0,016

Electricidad, Gas y Agua

0,005

0,011

0,009

Comercio, Restaurantes y hoteles

0,058

0,027

0,037

Transporte y Comunicaciones Transporte Comunicaciones

0,090 0,056 0,035

0,073 0,024 0,050

0,079 0,034 0,045

Servicios Financieros (1)

0,031

0,074

0,061

Propiedad de Vivienda

0,026

0,023

0,024

Servicios Personales (2) Educación Salud Resto servicios Personales

0,103 0,021 0,043 0,039

0,049 0,012 0,021 0,016

0,066 0,015 0,028 0,023

Otros bienes y servicios

-0,075

-0,009

-0,029

TOTAL

1,000

1,000

1,000

Agropecuario-Silvícola Agricultura Fruticultura Resto

(1) Incluye Serv. Financieros, Seguros, Arriendo de Inmuebles y Serv.Prestados a Empresas (2) Incluye educación y salud públicas y privadas y otros servicios. Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

Del cuadro anterior se desprende que los aumentos adicionales del ingreso real de los hogares continuarán guiándose preferentemente hacia el consumo de bienes con origen en la industria manufacturera, con los consecuentes efectos sobre la importación por las razones señaladas con anterioridad. De cada $100 de aumento del ingreso real, $71,1 se gastarán en productos industriales, $24,5 estarán destinados al gasto en servicios y $4,5 al consumo de bienes primarios. Al observar su evolución en los subperíodos, a nivel del conjunto de los productos industriales hay una leve disminución, cayendo desde 0,729 que registró en el de 1985-1990 a 0,702 en el segundo.

23


Los bienes manufacturados hacia los cuales se volcará mayoritariamente el aumento del ingreso real adicional, en condiciones “caeteris paribus”, corresponden a los producidos por las rama “Productos metálicos, maquinaria y equipos”, cuya propensión marginal al consumo es 0,196 y cuya oferta está compuesta mayoritariamente por bienes importados. Le siguen, en orden de importancia, los generados por la de “Alimentos, bebidas y tabaco”, para los cuales también se registra una alta propensión marginal, 0,188, los con origen en la agrupación de “Productos químicos, petróleo, caucho y plásticos”, 0,149 y los con origen en “Textiles, prendas y cuero”, en que la propensión marginal a su consumo es de 0,116. Al considerar en el cálculo dos subperíodos, 1985-1990 y 1990-1995, puede advertirse que en el último, en relación al primero, la propensión marginal al consumo por los productos de esas ramas tienden a disminuir, con la excepción de la de “Textiles, prendas y cuero” que tiene un fuerte aumento, al pasar desde 0,093 a 0,126 en el segundo período. En el caso de “Alimentos, bebidas y tabaco”, el indicador disminuye significativamente desde 0,222 a 0,188, mientras que en el caso de las otras dos mencionadas, es muy leve. En el ámbito de la demanda por servicios, la propensión marginal al consumo más alta, en el período 1985-1995, corresponde a los ofertados por el sector de “Transportes y Comunicaciones”, 0,079, seguida por la de los con origen en los “Servicios personales”, 0,066 y muy cercana a ésta, la correspondiente a los “Servicios financieros”, 0,061. Considerando los subperíodos, puede apreciarse que la propensión marginal global del conjunto de los servicios aumenta de 0,239 a 0,249 en el comprendido entre los años 1990 y 1995, registrándose un aumento sustantivo de la correspondiente a “Servicios financieros”, desde 0,031 a 0,074, mientras que la de “Transportes y Comunicaciones” desciende de 0,09 a 0,073. En el caso de los “Servicios personales” la disminución de la propensión marginal es sustantiva al pasar desde 0,103 que registró para 1985-1990, a 0,049 para el período 1990-1995. Con respecto a los bienes primarios, la propensión marginal al consumo es relativamente baja. Como se señaló, de cada $100 de aumento del ingreso real sólo se destinarán $4,5 al consumo de este tipo de bienes y, al revés del caso de los productos industriales, en el período 1990-1995 aumentó a $4,9 desde los $3,20 que resultaba en el de 1985-1990, influida por el aumento de las correspondientes a bienes con origen en la producción agrícola, cuya propensión marginal al consumo pasó desde 0,0 a 0,025. Las elasticidades, que se muestran en el cuadro siguiente, corresponden más bien a las de cada rubro del consumo en función del gasto total que del ingreso puesto que, como se explicó, con los antecedentes que proporciona el Banco Central en su Anuario de Cuentas Nacionales, no es posible determinar el ingreso real de los hogares. En otros términos,

24


estarían señalando en qué porcentaje aumentaría cada rubro del gasto frente a un aumento de 1% en el gasto total. En todo caso, es preciso volver a reiterar las limitaciones que se señalaron con anterioridad para juzgar la bondad de este indicador. Al considerar el período 1985-1995 y a nivel de los grandes sectores, puede apreciarse que si el gasto total aumenta en un 1%, sólo el correspondiente a bienes con origen en la Industria Manufacturera tenderá a incrementarse por sobre la unidad, 1,3%, mientras que para el resto el incremento estará por debajo de la unidad: 0,88% para los productos no industrializados de la pesca, 0,79% para los originados en el sector Terciario o de Servicios y 0,55% en el caso de los producidos por el sector Agropecuario-silvícola. Sin embargo, estas elasticidades presentan una gran variabilidad cuando se analizan a nivel de los subgrupos. Es así como la correspondiente al consumo de servicios del sector Comunicaciones resulta la más alta, 6,5, seguida por la de los productos industriales con origen en la rama “Productos metálicos, maquinaria y equipos” cuyo valor resulta de 4,9, situándose en el extremo inferior la correspondiente a Propiedad de Vivienda que asciende a 0,21. Al igual que en el caso de las propensiones marginales al consumo, al considerar los mismos subperíodos y por las razones señaladas, se advierte que las elasticidades promedio anormalmente altas tienden a moderarse en el de 1990-1995. Es así como la que resulta para Comunicaciones entre 1985-1990, disminuye desde 5,02, a 3,5 y la de la rama industrial ”Productos metálicos, maquinaria y equipos”, de 5,01 a 2,3.

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Cuadro Nº4: Elasticidad gasto del consumo por sector de origen ESPECIFICACION

1985-1990

1990-1995

1985-1995

Agropecuario-Silvícola Agricultura Fruticultura Resto

0,37 -0,01 1,72 0,24

0,76 0,76 1,01 0,24

0,55 0,38 1,37 0,21

Pesca

0,97

0,85

0,88

Industria Manufacturera Alimentos, bebidas y tabaco Textil, prendas y cuero Madera y Muebles Papel e Imprentas Químicos, Petróleo, Caucho y Plástico Fabricación Productos minerales no metálicos Productos metálicos, maquinaria y equipos Resto

1,32 0,82 0,91 1,78 1,29 1,49 1,89 5,01 2,45

1,18 0,67 1,26 1,50 0,93 1,29 2,27 2,33 2,40

1,29 0,70 1,13 1,80 1,09 1,47 2,51 4,86 3,05

TRANSABLES

1,21

1,14

1,20

Electricidad, Gas y Agua

0,24

0,64

0,43

Comercio, Restaurantes y hoteles

2,17

0,76

1,36

Transporte y Comunicaciones Transporte Comunicaciones

1,45 1,01 5,02

1,05 0,43 3,50

1,26 0,61 6,53

Servicios Financieros (1)

1,13

2,59

2,20

Propiedad de Vivienda

0,23

0,25

0,21

Servicios Personales (2) Educación Salud Resto servicios Personales

1,09 0,96 1,39 0,93

0,51 0,53 0,62 0,40

0,70 0,66 0,90 0,56

NO TRANSABLES.

0,91

0,76

0,79

TOTAL

1,00

1,00

1,00

(1) Incluye Serv. Financieros, Seguros, Arriendo de Inmuebles y Serv.Prestados a Empresas (2) Incluye educación y salud públicas y privadas y otros servicios. Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

26


2.2. Clasificación según función principal u objeto del gasto. El gráfico siguiente contiene los resultados del ensayo para aproximarse a una distribución del consumo según la función que suplen los bienes y servicios, tomando como referencia y reordenando la clasificación anterior. A diferencia de esta última, que privilegia el estudio de la influencia del consumo de los hogares sobre los sectores que los abastecen y que se desprende de los cuadros de oferta y utilización de los bienes y servicios del sistema de Cuentas Nacionales, la clasificación por objeto del gasto se orienta más hacia los estudios sobre evolución de los niveles de vida y para establecer el comportamiento de los hogares en la satisfacción de sus necesidades frente a cambios en el ingreso real. Facilita, además, las comparaciones internacionales. Los bienes y servicios se diferenciaron en 8 categorías, de acuerdo a las necesidades que satisfacen: "Alimentos, bebidas y tabaco"; "Vestuario y calzado"; "Vivienda y servicios conexos"; "Bienes preferentes"; "Otros Bienes"; "Transporte y Comunicaciones"; "Educación y Salud" y "Otros Servicios". A continuación se detallan los grupos de bienes y servicios que las componen, con el objeto de evitar confusiones a los usuarios que deseen efectuar comparaciones internacionales. Desafortunadamente, tal como se explicita en las definiciones, por razones de agregación de los datos no fue posible agrupar en algunas categorías a los bienes y servicios complementarios para satisfacer una necesidad, lo que dificultará las comparaciones internacionales, con las excepciones que se señalan. Gráfico Nº4: Estructura del Consumo de los Hogares por función principal (% calculados a precios de 1986) 40,0 34,6 35,0 28,5 30,0

25,0 %

20,0

16,3 13,7

13,5

15,0 10,2

12,9

12,3

11,0

10,0

8,0 6,2

10,6

7,1

5,0

5,3

4,8

5,0

0,0 A lime nto s , be b ida s y ta b a c o

Ve s tua rio y c a lza do

Viv ie nda y S e rvic io s c o ne xo s

B ie ne s pre fe re nte s

1985

O tro s bie ne s

T ra ns po rte y C o munic a c io ne s

Educ a c ió n y s a lud

O tro s S e rvic io s

1995

Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

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Las dos primeras categorías son coincidentes con las que contempla la denominada clasificación del gasto por funciones, recomendada por varios organismos internacionales, de modo que posibilitará su comparación con otros países cuando se efectúe el análisis a precios corrientes. Su conformación no presentó mayores problemas a partir de las cifras según el sector productor de origen de los bienes y servicios. En efecto, en la de "alimentos, bebidas, tabaco" se han sumado los bienes con origen en el sector Agropecuario-silvícola con el rubro específico que contempla la desagregación de los bienes originados en el sector respectivo de la Industria manufacturera. La segunda categoría, "Vestuario y calzado" tiene total correspondencia con el rubro del sector industrial productor de estos bienes, que en el anuario de Cuentas Nacionales se denominó "Textil, prendas de vestir y cuero". En el rubro definido como "Vivienda y servicios conexos" se englobaron los con origen en el sector Propiedad de Vivienda (arriendos) y los relativos a electricidad, gas y agua. Para tener congruencia total con la clasificación funcional tendrían que incluirse los consumos de combustibles líquidos, tanto para calefacción y agua caliente como para la preparación de alimentos, que están incluidos en las cifras de bienes con origen en la agrupación de la industria manufacturera especificada como "Química, petróleo, caucho y plástico", de la cual es prácticamente imposible extraerlos mientras el Banco Central no proporcione el desglose respectivo. En el punto de partida de la serie, 1985, estas tres categorías, que agrupan parte del consumo más esencial de los hogares chilenos, representaban una alta proporción del gasto total de las familias, 58,3%, correspondiendo el mayor a "Alimentos, bebidas y tabaco" que aportaba un 34,6%, seguido del gasto definido como "Vivienda y servicios conexos", con un 13,5% y del de "Vestuario y calzado", que significaba un 10,2% del gasto total. A medida que aumenta el grado de desarrollo de un país, los rubros de alimentos y vestuario debieran tender a perder importancia relativa dentro del gasto en consumo total, mientras que el correspondiente a "vivienda y servicios conexos" a aumentar. En "Bienes preferentes" se incluyeron los originados en los grupos industriales "Madera y muebles" y "Productos metálicos, maquinaria y equipos" que son aquellos con cuya tenencia y consumo, tal como se indicó con anterioridad, las personas identifican el mejoramiento de su calidad de vida, de ahí la nominación de preferentes para el ensayo de esta clasificación aproximada a la funcional. En 1985, el consumo de este tipo de bienes representaba un 5% del total del gasto en consumo y, de los cuadros de oferta y utilización de bienes y servicios, puede inferirse que su oferta estaba conformada, en el caso de la rama “Productos metálicos, maquinaria y equipos” principalmente por bienes importados. En efecto, combinando los datos relativos al valor bruto de la producción interna con los correspondientes al valor CIF de las importaciones se tiene la

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oferta total de este tipo de bienes y puede constatarse que la producción interna representaba en 1985 sólo el 36% de la disponibilidad total con origen en esta rama. El rubro de “Otros bienes” quedó compuesto por los bienes originados en las ramas productoras definidas en el Anuario de Cuentas Nacionales como “Papel e imprentas”, “Químicas, petróleo, caucho y plásticos”; “Fabricación de productos minerales no metálicos” y “Resto de productos” que en la serie a precios constantes representaban, en 1985, el 12,9% del gasto en consumo total. Puede apreciarse que es un grupo muy heterogéneo de bienes, tal como se señaló para efectos de la clasificación anterior. En el caso del gasto en “Transportes y Comunicaciones” se incluyeron los mismos ítems que se consideran en la clasificación por sectores de origen de los servicios. Para efecto de la clasificación funcional debieran considerarse además, los relativos a la adquisición de equipos de transporte personal (automóviles, motos, bicicletas, etc.), que quedaron englobados en el rubro denominado como “Bienes preferentes”, y los gastos que se incurre en la utilización de éstos, tales como neumáticos, gasolina, reparación de los vehículos, etc., los que no pueden desglosarse de la presentación del Anuario y que quedan incluidos, mayoritariamente en “Otros bienes”. El peso relativo del rubro de “Transportes y comunicaciones” en el total del gasto en consumo de los hogares era de 6,2% en 1985, a precios constantes. El ítem correspondiente a los gastos en “Educación y salud” se conformó con los correspondientes del rubro de “Servicios personales”, de la clasificación por sectores de origen. Por las razones expuestas con anterioridad, relativas a la agregación de los datos, no fue posible separar de los gastos con origen en la Industria manufacturera, los desembolsos para salud relativos a productos medicinales y farmacéuticos, en aparatos y equipos terapéuticos, así como las cantidades pagadas por seguros contra accidentes y enfermedades incluidas en los gastos con origen en el sector de “Servicios financieros”. De esta forma, sólo se incluyen en salud los pagos a profesionales de la medicina y por atención hospitalaria y conexa. En “educación” se incluyen los derechos pagados a establecimientos escolares, universidades y otros destinados a la enseñanza. En conjunto, los pagos por este concepto representaron un 5,3% del total. Finalmente, en el rubro “Otros servicios” quedaron los generados en los sectores de origen “Comercio, restaurantes y hoteles”, “Servicios financieros”, “Resto de servicios personales” y en “Otros bienes y servicios”. Estos últimos corresponden, como se señaló, al saldo entre los gastos de residentes y no residentes por concepto de turismo y servicio diplomático. En la serie a precios constantes, el gasto en “Otros servicios” representaba el 12,3% en 1985.

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Transcurridos 10 años de elevación sostenida del ingreso y a un ritmo bastante fuerte, debiera esperarse que el consumo de bienes esenciales fuera perdiendo importancia relativa en el gasto de los hogares, sobretodo por efecto cantidad y en la medida que en el pasado las necesidades que satisfacen hayan estado relativamente bien cubiertas. En el caso chileno, en el período 1985-1995, si bien se registra una tendencia paulatina a la disminución de la importancia relativa de alimentos, bebidas y tabaco desde el 34,6% que representaban en 1985, llegando a 32,2% en 1990 y a 28,5% en 1995, en el gasto en vestuario dicho porcentaje tiende a permanecer estable, en torno al 10%, durante todo el período. En todo caso, es preciso señalar que en el gasto en alimentos no se incluyen las comidas y bebidas que se realizan en restaurantes y otros establecimientos similares que, para el caso de los empleados a jornada completa, debiera tener alguna importancia en la medida que no les sea proporcionado como regalía por la empresa que los contrata. No obstante, en el caso de alimentos el aumento de la cantidad consumida en el período fue de 77% y se tradujo en que el consumo per cápita de 1995 superó en 50,4% al de 1985, lo que corresponde a un ritmo de crecimiento acumulativo anual de 4,2%, cifra bastante significativa para el crecimiento del gasto en este tipo de bienes. En lo que respecta al gasto en Vestuario, su incremento real fue de 130%, con lo cual el consumo per cápita casi se duplicó en el período, evolucionando a una tasa acumulativa anual de 6,9%. Cabe volver a señalar que el punto de partida de la comparación, el año 1985, es relativamente bajo, como reflejo todavía de la profunda crisis económica que afectó al país en 1982 y que parte importante del aumento de estos consumos pueden deberse a recuperación de niveles perdidos, influidos, además, por la fuerte creación de empleo productivo que se generó a partir de 1986. Desafortunadamente no se dispone de cifras desagregadas para los años anteriores a 1985, compatibles con las publicadas en el anuario, que permitan corroborar este hecho. Sin embargo, como se señaló, las cifras globales muestran que sólo en 1992 se recuperó el nivel de consumo per cápita que los hogares tenían en 1981. Es decir, desde el punto de vista del nivel de vida de la población, puede afirmarse que la década de los ochenta fue, efectivamente, una década perdida.

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Gráfico Nº5: Evolución del Gasto en Consumo por habitante (a precios de 1986)

400.000 350.000

La década perdida

300.000 250.000 200.000 150.000 100.000 50.000

1997

1996

1995

1994

1993

1992

1991

1990

1989

1988

1987

1986

1985

1984

1983

1982

1981

1980

1979

1978

1977

1976

1975

1974

0

Fuente: INE, Banco Central

El otro rubro que conforma la trilogía del consumo más esencial, “Vivienda y servicios conexos” sólo aumentó en un 28% durante el período, que implica un ritmo anual per cápita de sólo 0,8% acumulativo anual, más propio de un país desarrollado que de uno que se caracteriza por tener un alto déficit habitacional, lo que estaría reflejando el hecho de que si bien la demanda potencial por viviendas es muy alta, la efectiva se ve limitada por el bajo nivel de ingresos de la población afectada. La variación del consumo real en Vivienda corresponde a la del stock habitacional, que aumentó en un 24% en todo el período, evolucionando a una tasa acumulativa anual de 2,2%. El otro componente de este rubro, que engloba los servicios de Electricidad, Agua Potable y Gas de Cañería, creció a mayor velocidad, 49% en el período y a una tasa acumulativa anual de 4,1%, que puede atribuirse a las políticas para aumentar la cobertura de los servicios de agua potable y, por otra parte, al aumento de la dotación de electrodomésticos en los hogares, con el correspondiente aumento de la demanda por electricidad. Cuando se disponga de cifras desagregadas podrá verificarse esta interpretación. El gasto en el rubro que se ha denominado como “bienes preferentes”, por las razones anotadas al definirlo, presenta una fuerte eclosión al multiplicarse casi por 6 veces entre 1985 y 1995, lo que se tradujo en una tasa de crecimiento acumulativo anual de 19,4%. Esto significó que, por efecto cantidad, su importancia relativa pasara desde el 5% del gasto total en 1985 a un 13,7% en 1995, ocupando el tercer lugar en la importancia dentro del consumo total, mientras que en 1985 estaba en el último lugar. Este fenómeno debe ser el resultado de la combinación de varios factores, entre los que pueden citarse: la fuerte elevación del nivel del ingreso real unido a los mayores niveles

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de empleo; el denominado “efecto demostración”, profundizado con la apertura de la economía, los niveles crecientes del crédito destinado al consumo y el abaratamiento relativo de los bienes de este rubro dentro de la canasta interna, por tratarse de bienes mayoritariamente de origen importado, de modo que sus precios estuvieron influidos por la estabilidad, con tendencia a la baja, que los caracterizó en el mercado internacional, a lo que se sumó la revaluación del peso. Tal como se señaló, en el rubro “Otros Bienes” quedan englobados una extensa gama de productos de origen industrial muy heterogéneos, que van desde los artículos de papel, los combustibles para uso en el hogar y en los vehículos, productos de aseo, los medicamentos, artículos de plástico, hasta las joyas. En general este tipo de bienes tiene una elasticidad ingreso relativamente alta, lo que explica el fuerte aumento de la cantidad consumida a través del período. El consumo se multiplicó por 2,7 veces entre 1985 y 1995, a una tasa acumulativa anual de 10,5%, con lo cual su participación relativa, por efecto cantidad pasó desde el 12,9% en el año inicial al 16,3% en 1995. También el consumo de los hogares en el rubro de Transportes y Comunicaciones experimentó un alza por sobre la del consumo total, multiplicándose por 2,5 veces en el período, reflejo de la fuerte expansión de la oferta en el sector de las Comunicaciones, especialmente telefónicas y del abaratamiento de las tarifas de larga distancia, así como el uso intensivo de las líneas telefónicas para comunicarse utilizando los computadores y la difusión del servicio de Internet. En el sector de Transportes la demanda tiene que haber subido por efectos del aumento del empleo, que fluctuó a una tasa acumulativa anual de 3,5% en el período y por el aumento del Turismo interno y externo. No está demás recordar que el gasto en transporte está referido solamente al uso de medios colectivos y no considera las compras de vehículos que efectúan los hogares ni los gastos derivados del uso de éstos, tales como combustibles y reparaciones, hecho que es necesario tener presente cuando se establecen comparaciones con las ponderaciones calculadas para el Indice de Precios al Consumidor o bien con las de otros países. Para efectos de los gastos en Educación y Salud, es necesario tener presente que los que se registran como consumo de los hogares corresponden a los desembolsos efectivos que éstos realizan por ambos conceptos y que una parte importante de la demanda es absorbida por el Gobierno, que entrega las prestaciones correspondientes en forma gratuita. El gasto de cargo de las familias casi se duplicó en el período y en términos por habitante implica un aumento de 63% en el período, a una tasa acumulativa anual de 5%. Esto puede ser reflejo, por una parte, del incremento del ingreso real de las familias y, por la otra, de traslado de la atención desde el Sector Público al Privado, ya sea a través de la creación del sistema de Isapres y su crecimiento en número de afiliados a lo largo del período, en el caso de la Salud, como del aumento de las universidades privadas en el caso de la Educación y de la ampliación y flexibilización del crédito fiscal para los

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postulantes a las universidades tradicionales, en la medida que el aumento de las tarifas limitaba el acceso de los estudiantes provenientes de las familias de bajos ingresos. El consumo de los hogares en el rubro “Otros Servicios” se multiplicó por 1,85 en el período, por debajo de la fluctuación del gasto en consumo total, influido por los gastos en “servicios personales” que crecieron en 64% mientras que los correspondientes a los “servicios financieros” se multiplicaron por 3,5 veces - por las razones anotadas en los comentarios sobre el consumo por origen - y los realizados en “hoteles y restaurantes” en 2,6 veces, como reflejo del movimiento turístico interno y externo, el aumento del empleo asalariado que demanda almuerzos, y del ingreso real que posibilita el gasto en comidas y bebidas fuera del hogar. De todo lo anterior, surge como conclusión que la evolución del gasto en consumo por funciones no es más que el reflejo de la mala distribución del ingreso, en la medida que el importante aumento real de éste se focalizó, por una parte, hacia los denominados bienes inferiores, lo que estaría indicando que las necesidades más esenciales distaban de estar cubiertas, y por la otra, hacia los bienes que se han denominado como preferentes y que por su valor monetario están, generalmente, fuera del alcance de la población de bajo ingreso. En otros términos, significa que todavía las familias de bajos ingresos estarían destinando una proporción elevada de su presupuesto para cubrir sus necesidades básicas, alimentación y vestuario, mientras que para las ubicadas en los tramos de altos ingresos estos rubros estarían perdiendo importancia relativa dentro de su canasta y que su consumo se ha ido focalizando hacia los bienes que se han denominado como preferentes. Este fenómeno podrá corroborarse cuando se disponga de los resultados de la última encuesta de presupuestos familiares que relevó el INE, para efectos de actualizar las ponderaciones y la canasta del Indice de Precios al Consumidor, ya que posibilitará el análisis de la estructura del consumo según tramos de ingreso y de su evolución al compararla con la anterior que dio origen al IPC que estuvo vigente hasta 1998. Cabe señalar que en la anterior encuesta realizada para estos fines, entre diciembre de 1987 y noviembre de 1988, el gasto promedio de los hogares en “alimentos y bebidas” representaba un 32,8% del gasto total, en el primer quintil ascendía al 53% y en el último significaba sólo un 23,2%. Los cálculos relativos a la propensión marginal al consumo y la determinación de las elasticidades, aplicando los mismos métodos expuestos con anterioridad, corroboran la conclusión anterior. En efecto, considerando el período 1985-1995, de cada $100 de aumento del ingreso real, se destinarán $23 al consumo de “Alimentos, bebidas y tabaco” y casi el mismo monto al consumo de los denominados “Bienes preferentes”, $21,3. También resulta relativamente alta la propensión marginal en el caso de los “Otros Bienes” que indica que del aumento marginal del ingreso real se destinaría 19,4% al

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consumo de estos productos. No obstante, hay que tener presente que en el punto de partida de la serie, el año 1985, el consumo global es relativamente bajo para los niveles per cápita anteriores; sin embargo, al subdividir el cálculo en dos períodos, 1985-1990 y 1990-1995 la variación del indicador en los casos señalados es muy leve, tal como puede apreciarse en el siguiente cuadro, de modo que al efectuar proyecciones tendría cierta validez. Cuadro Nº5: Propensión marginal al consumo por función

Alimentos, bebidas y tabaco Vestuario y calzado Vivienda y Servicios conexos Bienes preferentes Otros bienes Transporte y Comunicaciones Educación y salud Otros Servicios TOTAL

1985-1990

1990-1995

1985-1995

0,25 0,09 0,03 0,22 0,19 0,09 0,06 0,05 1,00

0,22 0,13 0,03 0,21 0,19 0,07 0,03 0,11 1,00

0,23 0,12 0,03 0,21 0,19 0,08 0,04 0,09 1,00

Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

En el caso de los cálculos relativos a la elasticidad gasto, llama la atención que las correspondientes a Alimentos y Vestuario son comparativamente altas respecto a las de países con mayor grado de desarrollo, lo que estaría indicando que ese tipo de necesidades distan todavía de estar satisfactoriamente cubiertas. La de “Vivienda y servicios conexos” resulta baja en función de que si bien la demanda potencial es muy alta, dados los déficits habitacionales, la efectiva resulta baja, por las limitaciones financieras de los sectores de bajos ingresos, que son los más afectados. Por otra parte, la correspondiente a los “Bienes preferentes” resulta anormalmente alta, 4,27, muy influida por la del período 1985-1990 en que se produce la mayor apertura de la economía y el comienzo del crecimiento sostenido y a ritmos muy elevados del Producto Interno Bruto del país, que resultó ser de 4,4. Al tomar como base el año 1990, la cifra sigue siendo alta, moderándose un tanto, alcanzando un valor de 2,2.

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Cuadro Nº6: Elasticidad gasto del consumo por función

Alimentos, bebidas y tabaco Vestuario y calzado Vivienda y Servicios conexos Bienes preferentes Otros bienes Transporte y Comunicaciones Educación y salud Otros Servicios TOTAL

1985-1990

1990-1995

1985-1995

0,73 0,91 0,23 4,39 1,51 1,45 1,21 0,44 1,00

0,69 1,26 0,32 2,23 1,32 1,05 0,59 1,03 1,00

0,67 1,13 0,25 4,27 1,50 1,26 0,80 0,74 1,00

Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

2.3 Clasificación del gasto según tipo de bienes y servicios. Esta clasificación descompone el gasto en consumo de los hogares según el grado de perecibilidad de los bienes con que satisfacen sus necesidades y diferenciándolos, además, de los servicios. Generalmente se utiliza para poder contar con elementos que permitan prever el comportamiento de los consumidores en situaciones coyunturales, en la medida de que sus conductas pueden variar según la durabilidad de los bienes. En varios países desarrollados en que se cuenta con registros de pedidos de bienes durables, se utilizan los nuevos pedidos de éstos como indicadores adelantados para determinar en forma anticipada los cambios en la dirección de la economía, ya sea para detectar cuándo se pasará desde un período de crecimiento a uno de recesión, como para el caso contrario, en la medida que han demostrado ser un buen reflejo de la percepción que tienen los hogares sobre la evolución de la economía en el futuro. Aun cuando las series estadísticas para esos efectos se requieren sobre base mensual o trimestral, se hizo un esfuerzo para conformar las series anuales, a partir de las estadísticas sobre el consumo por sector de origen de los bienes y servicios. A pesar de esta limitación, puede observarse en la serie la fuerte desaceleración que el ritmo del consumo de durables tuvo en 1990, el primer año de transición a la democracia y que fue, además, el primero en que operó un ajuste económico. Asimismo, la fuerte recuperación que tuvo en 1991, año en que comienza el período de crecimiento sostenido y a ritmos elevados de la economía chilena. La agregación consideró cuatro categorías: bienes durables, semi durables, no durables y servicios. Estas se conformaron a partir de las cifras del consumo por sector productor de origen, con las limitaciones que se han señalado y que derivan de la agregación con que se presentan las cifras en el Anuario de Cuentas Nacionales, específicamente para efectos de los bienes.

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Gráfico Nº8: Estructura del Gasto en Consumo por tipo de Bienes (% calculados en $ de 1986) 37,3

40

34,6 30,5

35

28,5

27,3

30

23,1

25 % 20

13,7

15 10

5,0

5 0 DURABLES

SEMI DURABLES 1985

NO DURABLES

SERVICIOS

1995

Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

Del examen de la serie se desprende que el aumento de la cantidad demandada para satisfacer las necesidades de los hogares en el período se guió con mayor intensidad hacia los bienes que a los servicios. En efecto, en 1995 el consumo del conjunto de bienes se multiplicó por 2,3 veces en relación al de 1985, mientras que en el caso de los servicios fue por 1,8 veces, con lo cual estos perdieron posición relativa, en el total, por efecto cantidad, disminuyendo su participación desde el 37,3% en el año inicial a 30,5% en el año final. Dentro de los bienes, puede apreciarse que tanto el consumo de los durables como los semi durables de incrementó en forma sustantiva. La demanda de los primeros se multiplicó por 5,9 veces y la de los semi-durables por 2,5 veces, aumentando su participación desde el 5,0% y del 23,1% en 1985 a 13,5% y 27,3%, respectivamente en 1995. La tasa de crecimiento acumulativa anual para los durables asciende al 19,4% y los mayores aumentos anuales correspondieron a los de los años 1989 y 1992 con 53% y 34,8% respectivamente. En el caso de los semi durables, la tasa acumulativa anual bordeó el 10%. El crecimiento de los bienes perecibles o no durables, resultó mucho más moderado, 77% en el período, con lo cual su participación en el total, por efecto cantidad, disminuyó en 6,1 puntos al situarse en 1995 en un 28,5%. De lo anterior se desprende que los dos primeros grupos alcanzaron una participación de 41% en el total del consumo, desde el 28,1% que significaban en el punto de partida, lo que explica, en gran medida, el fuerte incremento de la importación de este tipo de bienes y la presión sobre el déficit en la cuenta corriente con el exterior.

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La propensión marginal al consumo más alta para este tipo de agregación corresponde al grupo de los semi durables, que asciende a 0,31, en tanto que la mayor elasticidad gasto corresponde a la de los durables que es anormalmente alta 4,27, muy influida tal como se explicó con anterioridad, por un punto de partida muy bajo. Al considerar el período 1990-1995 se modera un tanto llegando a 2,23, que de todos modos es relativamente alta. Cuadro Nº7: Propensión Marginal y Elasticidad Gasto del Consumo por tipo de Bien Propensión Marginal al Consumo

DURABLES SEMIDURABLES NO DURABLES SERVICIOS TOTAL

Elasticidad Gasto del Consumo

85-90

90-95

85-95

85-90

90-95

85-95

0,22 0,29 0,25 0,24 1,00

0,21 0,32 0,22 0,25 1,00

0,21 0,31 0,23 0,25 1,00

4,39 1,25 0,73 0,64 1,00

2,23 1,30 0,69 0,74 1,00

4,27 1,34 0,67 0,66 1,00

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3.- Cambios en la estructura del consumo al adicionar el efecto precios En el capítulo anterior el énfasis del análisis se centró en la alteración de los hábitos de consumo de la población considerando el “efecto cantidad” y cómo éste introdujo cambios importantes en la estructura del consumo. En este capítulo corresponde adicionar a dicho efecto, el de los cambios en los precios relativos de los distintos grupos de bienes y servicios, con lo cual se explica el peso o ponderación que tienen dentro del presupuesto de las familias en moneda de cada año o, como se denomina en Cuentas Nacionales, a precios corrientes. El “efecto relativo de precio” se calculó dividiendo el deflactor implícito de cada consumo considerado en el Anuario de Cuentas Nacionales por el correspondiente al del consumo total. El coeficiente que resulta refleja el cambio en los precios relativos, entre los bienes y servicios que conforman el consumo, a través del período en análisis. Cuando es menor que uno, significa que el precio de los bienes y servicios comprendidos fluctuaron por debajo del precio del consumo total, es decir, perdieron posición relativa. La situación contraria, en que el coeficiente es mayor que la unidad, se traduce en una ganancia de su posición relativa. Si la cantidad consumida de los bienes y servicios en el período hubiese fluctuado a una misma tasa, el peso que cada grupo tendría al final del período se explicaría exclusivamente por la alteración del sistema de precios. En otros términos, la ponderación de cada consumo en la estructura de 1995 a precios del año, quedaría determinada sólo por el “efecto precio”, multiplicando cada coeficiente por el peso relativo que tenía en el año 1985 a precios corrientes. Una primera cuestión que hay que destacar es que el sistema de precios del gasto en consumo de los hogares se alteró considerablemente en el período, por menor fluctuación de los precios de los bienes con origen en la industria manufacturera en relación a la que experimentaron los correspondientes a los servicios. Este fenómeno se explicaría fundamentalmente por el abaratamiento relativo del gasto en consumo de los bienes importados, resultado que se explica, por una parte, por la estabilidad de los precios de las manufacturas en el mercado internacional y a la persistente revaluación del peso frente al dólar en los últimos años de la serie, por la otra. Como ya se ha explicado, las series presentadas por el Banco Central no desagregan los distintos rubros que conforman el gasto en consumo, especificándolo según se trate de productos nacionales o importados, de modo que no fue posible aislar los deflactores específicos de cada componente para verificar la aseveración anterior, sino que para la suma de ambos. En todo caso, se posibilitan inferencias sobre el particular, con algún grado de detalle ya que con las cifras del Anuario de Cuentas Nacionales fue factible calcular el deflactor implícito de precios de la Industria Manufacturera, para cada una de

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las ramas en que se desagregó el valor bruto de la producción, así como para los bienes importados con origen en esas mismas ramas y llegar a conclusiones de acuerdo con la evolución de cada serie de precios. En todo caso es preciso señalar que esta comparación, para efectos del gasto en consumo, tiene la limitación de que el comportamiento de los precios corresponde al total de los bienes producidos por cada rama e incluye, por lo tanto, además de los destinados al consumo de los hogares, a los intermedios, a los de capital y a los destinados a la exportación, en el caso de los productos nacionales. En el caso de los con origen importado, fuera de los de consumo, a los intermedios y de capital. Es decir, ambos indicadores muestran la tendencia de los precios de la totalidad de los bienes incluidos en cada rama y podría asumirse, eventualmente que el comportamiento particular de los precios de los bienes de consumo está reflejado en la tendencia general. Antes de comenzar con el análisis más pormenorizado de la influencia del efecto precios sobre la estructura de cada una de las clasificaciones consideradas, se hará una breve referencia sobre la evolución de los indicadores globales de precios y de algunos de los elementos que explican los cambios en el sistema de precios del gasto en consumo en el período de referencia. En el cuadro adjunto, así como en el gráfico que se incluye, puede apreciarse la distinta intensidad con que variaron los precios del consumo medidos según el Indice de Precios al Consumidor (IPC) y el deflactor implícito del gasto en consumo de los hogares. La evolución del índice correspondiente al valor CIF de las importaciones, en pesos de cada año, descompuesto en sus elementos componentes principales, el tipo de cambio y los precios en el mercado internacional se incluye como uno de los factores que explica la diferencia.

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Cuadro Nº8: Evolución de Indicadores de Precios seleccionados (tasas de crecimiento anual) Deflactor del Consumo total

IPC promedio

Indice del tipo de cambio nominal

Importaciones Totales

Indice de precios internacionales*

19,94 21,06 13,98 13,24 26,57 23,03 13,50 11,46 7,91 6,59

19,48 19,88 14,68 17,03 26,04 21,79 15,43 12,73 11,44 8,23

19,94 13,73 11,67 8,95 14,22 14,54 3,83 11,47 3,96 -5,57

20,96 17,84 16,44 12,50 19,20 11,96 5,18 6,01 1,02 -0,67

0,86 3,62 4,27 3,25 4,36 -2,25 1,31 -4,90 -2,83 5,19

1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995

Fuente: INE y Banco Central

Gráfico Nº9: Evolución de los precios del Consumo de los Hogares, del IPC y del Tipo de Cambio (base 1985=100)

500 463,1

450

424,6 400 350 300 250

246,7

200 150 100 50 0 1985

1986

1987

1988

Deflactor del Consumo total

1989

1990 IPC promedio

1991

1992

1993

1994

1995

Indice del tipo de cambio nominal

Una primera conclusión que surge es que la fluctuación del IPC fue más fuerte que la del gasto en consumo total de los hogares. En efecto, tomando 1985 como base, el IPC alcanzó un valor de 463,1 mientras que el del deflactor implícito del gasto en consumo llegó a un nivel inferior, 424,5, debido que a partir de 1992 empieza a fluctuar

40


sistemáticamente a ritmos menores que los del IPC. Esto se explica, por una parte, debido a que se trata de dos canastas distintas; la del IPC corresponde a la muestra de hogares del Gran Santiago que sirvió para establecer las bases del IPC, mientras que la segunda corresponde a la totalidad de los hogares del país y, por lo tanto, la estructura de ponderaciones que resulta es diferente en cada caso. Por la otra, la canasta del IPC permanece fija durante el período mientras que la del gasto en consumo va incorporando nuevos bienes y alterando su estructura por cambios en las cantidades consumidas, especialmente con la apertura de la economía que trajo aparejada un considerable aumento en el consumo de bienes importados, cuyos precios fueron fluctuando a ritmos muy inferiores a los del mercado interno, por efecto del rezago del tipo de cambio, combinado con variaciones de los precios en el mercado internacional muy moderadas, las que en ocasiones fueron negativas, considerando el promedio anual. Algunos de estos bienes no estaban incluidos en la canasta del IPC con base en 1988, vigente en el período. Por otra parte, esto estaría explicando la influencia decisiva que han tenido los precios de los bienes transables en la desaceleración de la inflación, cuyos ritmos de fluctuación han sido muy inferiores a los de los no transables. Esta situación puede ilustrarse mediante la comparación de la evolución de los precios de los bienes con origen en las ramas de producción industrial interna con la que muestran los precios de los importados, provenientes de esas mismas ramas. En el cuadro siguiente puede observarse que a nivel global de la Industria manufacturera, los precios de la producción nacional han evolucionado en el período 1985-1995, en un 45,6% por sobre los de las importaciones. En ninguna rama se da el caso de que los precios de los bienes nacionales fluctúen por debajo de los precios de las importaciones y ello explicaría, en parte, por menor competitividad precio, la pérdida de posición relativa que han tenido los bienes nacionales dentro de la oferta global de bienes industriales, mencionada en el capítulo anterior y que se mostró en el cuadro Nº2, particularmente en el caso de los productos de la rama “Textil, prendas y cuero” cuyo precio superó en 67% al de los importados con la consecuencia de que su participación en la oferta disminuyó desde el 83,7% en 1985 al 54,8% en 1995.

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Cuadro Nº9: Nivel del deflactor implícito de los bienes industriales según origen importado y nacional en 1995 (base 1985=100)

Industria Manufacturera Alim, bebidas y tabaco Textil, prendas y cuero Madera y Muebles Papel e Imprentas Quím, Petr, Caucho y Plást. Fab. Prod minerales no metal. Metálicas Básicas Prod. met máq. y equipos Resto

Importados

Nacionales

Relación Nacional sobre Importado

2,893

4,213

1,456

3,307 2,582 2,498 3,744 2,649 2,796

4,533 4,320 5,563 5,377 3,337 4,618

1,371 1,673 2,227 1,436 1,260 1,651

3,081 2,995 3,232

3,381 3,806 5,409

1,098 1,271 1,674

Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

En las páginas que siguen se presentarán, para cada una de las agregaciones consideradas en el análisis del “efecto cantidad”, las alteraciones que el “efecto precios” introdujo en la estructura, retomando así el planteamiento inicial en el sentido de que la evolución del peso que cada rubro del consumo ha tenido en el presupuesto de los hogares es la resultante de la combinación de los tres elementos que se señalaron: el peso o ponderación que tenía en el año base, los cambios en las cantidades consumidas y los cambios en el sistema de precios. 3.1.- Según el sector de origen de los bienes y servicios. En primer término hay que señalar que hubo una alteración de los precios relativos que favoreció abiertamente a los sectores productores de servicios, aunque no en forma pareja al interior de los subsectores que lo conforman, dependiendo al parecer del grado en que están afectados por la existencia de mecanismos de regulación o de pactación de reajustes automáticos mediante indicadores preestablecidos o bien, por estar en situación oligopólica. En efecto, mientras los precios del consumo global se multiplicaron por 4,25 veces en el período, los del conjunto de los servicios lo hicieron por 5,29 veces, con lo cual el coeficiente que refleja el “efecto relativo de precios” ascendió a 1,25.

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Los precios de los bienes consumidos por los hogares procedentes del sector primario, como puede apreciarse en el cuadro siguiente, también obtuvieron ganancias de precios llegando los coeficientes a 1,083 en el caso de los originados en el sector AgropecuarioSilvícola y a 1,377 en el de la Pesca extractiva. El sector proveedor de bienes de consumo, cuyos productos se abarataron en relación al resto perdiendo posición en precios relativos, resultó ser el de la Industria Manufacturera. En promedio, sus precios se multiplicaron por 3,7 veces en el período con lo cual su coeficiente de efecto relativo de precios resultó de 0,871. Lo anterior se tradujo en que los cambios en la estructura del consumo de los hogares por efecto cantidad se vieran muy aminorados por el de los precios relativos. En el cuadro Nº10 puede apreciarse que en el punto de partida, 1985, los bienes industriales a precios corrientes pesaban un 55,5% en el consumo total y que por el mayor volumen efectivamente demandado debieron pasar al 64,1% del consumo total, pero como el “efecto precios relativos” operó con signo contrario, permanecieron en 1995 prácticamente en el mismo porcentaje, 55,8%. En el sector proveedor de Servicios la figura fue distinta, puesto que por “efecto cantidad” su posición en el presupuesto de los hogares se redujo desde el 37,58% en 1985 a 30,71% en 1995. Sin embargo, la ganancia de precios relativos que tuvo fue apreciable con lo cual a precios corrientes su ponderación subió levemente, situándose en 38,35% del gasto total. En el interior del sector industrial, sólo dos de las ramas tuvieron ganancias relativas de precios como abastecedoras de bienes de consumo, la de “Alimentos, bebidas y tabaco” y la de “Papel e imprentas”. La explicación puede atribuirse al hecho de que en estas dos ramas la proporción de las importaciones dentro de la oferta global, todavía es de escasa significación, no obstante haber logrado avances, puesto que el abastecimiento con bienes nacionales representó en 1995 el 91,6% y el 83% respectivamente a precios constantes. Con ello, se aminora la pérdida de representatividad del gasto con origen en “Alimentos, bebidas y tabaco” que, por efecto cantidad, había disminuido desde el 26,3% que representaba en 1985 al 22% en 1995, pero al considerar el efecto precio, su peso relativo sube a 23,5% en 1995. Del resto de las ramas industriales con pérdida de precios relativos, hay que destacar el caso de las denominadas “Productos metálicos, maquinaria y equipos” y la de “Textiles, prendas y cuero”. La primera, por efecto cantidad había aumentado considerablemente su participación en el consumo total, desde el 3,9% en 1985 hasta 11,9% en 1995, pero, como puede apreciarse en el cuadro citado, sus precios fluctuaron muy por debajo de los del consumo global lo que hizo que su participación retroceda al 8,2% del gasto efectivo en 1995, a precios corrientes. El consumo con origen en la rama de “Textiles, prendas y

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cuero”, disminuyó su participación desde el 10,2% en 1985 al 8,3% en 1995, fundamentalmente por efecto precios ya que la cantidad consumida había fluctuado por sobre la correspondiente al gasto total. El fenómeno opuesto al anterior se da en el ámbito del subsector de “Servicios Personales” cuya cantidad demandada fluctuó en forma rezagada respecto del gasto total, perdiendo importancia relativa por efecto cantidad, dentro de la estructura a precios constantes, disminuyendo desde el 9,5% que representaban en el año inicial al 7,9% en el año final. Sin embargo, su ganancia de precios relativos fue la de mayor magnitud en el período, especialmente en los servicios de “Educación” y de “Salud” puesto que la evolución de sus precios más que duplicaron a la del gasto total en el período, al multiplicarse por 8,9 y 8,5 veces respectivamente, frente a las 4,3 veces del deflactor implícito total. Prácticamente el único subsector de “Servicios” que registró pérdida de precios relativos fue el de “Comunicaciones”. No obstante, la ganancia de posición por efecto cantidad fue la mayor de todos los subgrupos e hizo que pasara desde el 0,8% en 1985 a 2,3% del gasto total en 1995. En el análisis no se tomó en cuenta al subsector denominado “Otros bienes y Servicios” ya que corresponde mayoritariamente al saldo del consumo entre hogares residentes y no residentes, como se explicó al principio del documento.

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Cuadro Nº10: Cambios en la estructura del Consumo de los Hogares según sector de origen de los bienes y servicios por efectos cantidad y precio entre 1985 y 1995

ESPECIFICACION

Agropecuario-Silvícola Agricultura Fruticultura Resto Pesca Industria Manufacturera

1985 estructura inicial a precios del año

Nº de veces Efecto 1995 Nº de veces Efecto 1995 que relativo de estructura por que relativo de estructura aumentó el cantidad efecto aumentaron precios final a consumo cantidad los precios precios del año

6,38

1,629

0,759

4,839

4,60

1,083

5,24

4,16 1,21 1,02

1,435 2,568 1,236

0,668 1,196 0,576

2,776 1,445 0,585

5,22 3,83 3,79

1,229 0,902 0,894

3,41 1,30 0,52

0,52

2,009

0,936

0,490

5,85

1,377

0,67

55,52

2,480

1,155

64,131

3,70

0,871

55,84

26,30 10,21 0,97 1,81 11,50 0,29 3,90 0,53

1,800 2,298 3,064 2,253 2,686 3,884 6,573 4,493

0,839 1,071 1,427 1,049 1,251 1,809 3,062 2,093

22,055 10,932 1,380 1,903 14,386 0,531 11,947 1,113

4,52 3,23 3,92 5,16 3,18 3,21 2,92 4,03

1,066 0,760 0,924 1,216 0,748 0,756 0,688 0,949

23,50 8,31 1,28 2,31 10,76 0,40 8,22 1,06

Electricidad, Gas y Agua

2,17

1,490

0,694

1,505

4,51

1,061

1,60

Comercio, Rest. y hoteles

2,63

2,560

1,192

3,133

5,69

1,341

4,20

Alim, bebidas y tabaco Textil, prendas y cuero Madera y Muebles Papel e Imprentas Qu¡m, Petr, Caucho y Plast. Fab. Prod minerales no Pdtos. met., maq., y Resto

Transporte y Comunicaciones

6,06

2,450

1,141

6,916

4,02

0,946

6,54

Transporte Comunicaciones

5,30 0,76

1,698 8,487

0,791 3,953

4,189 3,019

4,28 3,26

1,009 0,769

4,22 2,32

Servicios Financieros (1)

2,25

3,519

1,639

3,694

5,83

1,372

5,07

Propiedad de Vivienda

12,29

1,242

0,579

7,108

4,28

1,008

7,17

Servicios Personales (2)

9,47

1,797

0,837

7,927

7,41

1,744

13,82

2,19 3,00 4,27

1,755 2,037 1,641

0,818 0,949 0,764

1,794 2,851 3,264

8,90 8,50 5,67

2,096 2,002 1,335

3,76 5,71 4,36

Otros bienes y serv.

2,71

-0,267

-0,124

-0,337

1,91

0,450

-0,15

Total Servicios

37,58

1,755

0,817

30,711

5,29

1,25

38,25

TOTAL

100,00

2,147

1,000

100,000

4,25

1,000

100,00

Educación Salud Resto serv Personales

(1) Incluye Serv. Financieros, Seguros, Arriendo de Inmuebles y Serv.Prestados a Empresas (2) Incluye educación y salud públicas y privadas y otros servicios. Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

45


3.2.- Según función principal u objeto del gasto. En este punto se ha estimado conveniente guiar los comentarios hacia el fenómeno de abaratamiento progresivo que reflejan las cifras de aquellos rubros del consumo que podrían estimarse como menos esenciales en relación al comportamiento de los precios de los más imprescindibles o impostergables, en función del grado de desarrollo del país y de la necesidad de elevar el ahorro de los hogares que, dado el nivel de su ingreso, están en condiciones de hacerlo. En primer término se destaca que el alza más fuerte de precios, tal como puede verse en el cuadro, afectó al rubro de “Educación y Salud” que más que duplicó la correspondiente a la del consumo global, en el período. En efecto, los precios del rubro se multiplicaron por 8,7 veces mientras que los del consumo global por 4,3 veces, lo que da como resultado un coeficiente relativo de precios de 2,04. En orden de importancia le sigue el rubro denominado “Otros servicios” que engloba una serie de prestaciones muy heterogéneas, tal como se explicó con anterioridad al definir esta agregación (apoyo a las tareas en el hogar, gastos de esparcimiento, comisiones de las AFP y primas de las Isapres, etc.) cuyos precios promedios se multiplicaron por 5,6 veces. En tercer lugar aparece la fluctuación de los precios de “Alimentos, bebidas y tabaco” que lo hicieron en un 7% por sobre el promedio. Cuadro Nº11: Cambios en la estructura del Consumo de los Hogares según función principal u objeto de gasto por efectos cantidad y precio entre 1985 y 1995 1985 Nº de Efecto 1995 Nº de veces Efecto 1995 estructura veces que relativo estructura que relativo de estructura inicial a aumentó de por efecto aumentaron precios final a precios del el cantidad cantidad los precios precios del año consumo año Alimentos, bebidas y tabaco Vestuario y calzado Vivienda y Servicios conexos Bienes preferentes Otros bienes Transporte y Comunicaciones Educación y salud Otros Servicios TOTAL

33,20

1,77

0,82

27,37

4,56

1,07

29,41

10,21

2,30

1,07

10,93

3,23

0,76

8,31

14,45

1,28

0,60

8,63

4,31

1,02

8,76

4,87 14,14 6,06

5,90 2,72 2,45

2,75 1,27 1,14

13,38 17,95 6,92

3,01 3,44 4,02

0,71 0,81 0,95

9,50 14,53 6,54

5,20 11,86 100,00

1,92 1,85 2,15

0,89 0,86 1,00

4,65 10,22 100,00

8,65 5,60 4,25

2,04 1,32 1,00

9,47 13,48 100,00

Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

46


La menor fluctuación correspondió a la agrupación de “Bienes preferentes” que, como se señaló, engloba a los electrodomésticos, automóviles y otros medios de transporte, televisores, computadores, muebles, etc., que en general corresponden mayoritariamente al consumo de los estratos de más altos ingresos y cuyo abastecimiento es fundamentalmente de origen importado, de aquí su abaratamiento por las razones dadas con anterioridad. Asimismo, el rubro de “Vestuario y Calzado” muestra una fluctuación de precios muy por debajo del promedio, derivada también de la influencia de los precios del vestuario importado al crecer significativamente el volumen de las importaciones en el período, sustituyendo en forma creciente a la producción nacional, por pérdida de la competitividad precio de ésta. De lo anterior puede inferirse cierto grado de regresividad para efectos de la distribución del ingreso, ya que el rubro mayoritario en el consumo global de los hogares sigue siendo el de “Alimentos, bebidas y tabaco”, que representa todavía en 1995 un porcentaje elevado en el consumo promedio de los hogares, no obstante el fuerte aumento en la cantidad del total consumida durante el período y de la incorporación de nuevos bienes y servicios en la canasta. En efecto, en 1985 ese rubro representaba un 33,2% del gasto total disminuyendo en el transcurso de los diez años sólo a 29,4%, en 1995. Como se trata del consumo del hogar promedio, en los tramos de bajos ingresos el porcentaje debe ser mucho mayor, aseveración que podrá ser corroborada con los resultados de la última encuesta anual de ingresos y gastos de los hogares que realizó el Instituto Nacional de Estadística. Al fluctuar los precios de este rubro en más de 50% por sobre los de los “bienes preferentes”, es indudable que el sistema de precios se alteró favoreciendo al consumo de los tramos de altos ingresos. En otros términos, lo que debiera costar caro se abarató y, lo que debiera abaratarse se encareció, más si se considera la evolución de los precios de los servicios de Educación y Salud . Tal como se señaló, el Banco Central proporcionó en el Anuario de Cuentas Nacionales la estructura del gasto por sector productor de los bienes y servicios y sobre esa base, los autores del documento ensayaron una aproximación a la clasificación del gasto por funciones u objeto del consumo. Los problemas de agregación sólo posibilitan la comparación internacional a nivel de los rubros de “Alimentos, bebidas y tabaco” y “Vestuario y Calzado”. Dicha comparación se efectuó confrontando el peso relativo de esos rubros en el consumo de los hogares del país, con la que tienen en lo que se denomina “Europa de los 15” y en otros países desarrollados, tomada de un cuadro de un estudio del Instituto de Estadísticas de Francia (INSEE), referido al año 1993 (ver cuadro Nº21 del anexo).

47


Gráfico Nº10: Participación del gasto en Alimentos y Vestuario en el consumo total en 1993 (precios corrientes)

45,0% 40,0% 35,0% 30,0% 25,0% 20,0% 15,0% 10,0% 5,0% 0,0% Alemania

Chile *

Francia

Grecia

Irlanda

Alime ntos, be bidas y tabaco

Portugal

Canada

Japon

USA

Ve stuario y Calzado

* corresponde a cifras de 1995 Fuente: La Consommation des ménages en 1996, INSEE

Puede apreciarse que el peso relativo que tienen dichos rubros en el país en 1995, un 37,7% del consumo total, dista mucho del que tenían en 1993 en los países desarrollados. Por ejemplo, en Estados Unidos representan un 17,3%; en Canadá un 20,9%; en Alemania un 22,2%, en Francia un 23,9% y en Japón, un 25,7%. por otra parte, se acerca mucho más al de los países del grupo de los 15 con un menor desarrollo relativo, como es el caso de Grecia, Irlanda, y Portugal. Lo anterior ratifica el hecho de que a medida que va aumentando el ingreso real, estos consumos deben ir perdiendo importancia relativa en el gasto total. 3.3 Según tipo de bienes y servicios. En esta forma de presentación del gasto en consumo puede apreciarse mejor como la influencia de los precios del consumo importado alteró el sistema de precios en el período. Es indudable que las posibilidades de importación están mucho más asociadas con la demanda por bienes que por la de servicios. Es decir, los primeros tienen la característica de ser plenamente transables con el exterior mientras que en los segundos esta cualidad prácticamente no opera, salvo excepciones muy calificadas, de modo que la regulación de los precios internos por efecto de competitividad opera con toda intensidad en el caso de los bienes y dentro de éstos, según su condición de durables, semi durables o no durables.

48


En el cuadro siguiente puede verificarse la afirmación anterior. Por una parte se destaca que los precios de los bienes durables y semi durables fluctúan muy por debajo de la media del consumo en el período, mientras que los de los bienes no durables y de los servicios, ganaron posición relativa. Por la otra, que los mayores aumentos de precios se registran en el ámbito de los servicios, cuya fluctuación en el período supera en 76% a la que se registra para los bienes durables, en 58% a la de los semi durables y sólo en un 17% a la de los no durables. En el caso de estos últimos, la mayor proporción corresponde a alimentos, que es la rama donde todavía la oferta está compuesta en más de 90% por bienes nacionales y las posibilidades de sustitución son menores que en el caso de los durables y semi durables, ya sea por barreras fito-sanitarias, por arraigo de los hábitos de consumo o por problemas de transporte, entre otras causas. Cuadro Nº12: Cambios en la estructura del Consumo de los Hogares según tipo de Bienes por efectos cantidad y precio entre 1985 y 1995 1985 Nº de veces Efecto 1995 Nº de veces Efecto 1995 estructura que relativo de estructura que relativo de estructura inicial aumentó el cantidad por efecto aumentaron precios final a precios del consumo cantidad los precios precios del año año DURABLES SEMIDURABLES NO DURABLES SERVICIOS

4,87 24,35

5,90 2,54

2,75 1,18

13,38 28,76

3,01 3,37

0,71 0,79

9,50 22,84

33,21

1,77

0,82

27,37

4,56

1,07

29,41

37,58

1,75

0,82

30,71

5,29

1,25

38,25

TOTAL

100,00

2,15

1,00

100,00

4,25

1,00

100,00

Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

3.- Conclusiones Del análisis de las cifras surge como conclusión que la calidad de vida de los hogares experimentó un aumento significativo en el curso de los diez años, en la medida que su gasto en consumo más que se duplicó en el año final respecto al nivel que tenía en el de partida de la serie. El crecimiento de 114,7% que se registra en el período implica una tasa acumulativa anual de 7,9%, y se tradujo en un incremento del gasto por habitante de un 83,2%. Esto, dada la gravitación que tiene el gasto en consumo dentro de la Demanda Final de la economía, contribuyó decisivamente al dinamismo de la actividad económica en el período.

49


No obstante, si bien es cierto que para cualquier país, lo anterior es un logro importante en términos del fin último de su actividad económica, la satisfacción de las necesidades de sus habitantes, en el caso chileno es relativo en términos históricos. En efecto, al considerar las cifras globales de la serie oficial de las Cuentas Nacionales, compatibles con la del Anuario de reciente publicación, se constata que hasta el año 1992 el dinamismo que muestra el consumo corresponde a una recuperación del nivel del consumo por habitante que se había alcanzado en el año 1981, que se perdió con la profunda contracción que tuvo la economía en 1982, al punto que recién a fines de la década de los ochenta se recuperó el nivel de consumo por habitante de 1974. Al considerar la estructura y la evolución del consumo de los hogares de acuerdo con la finalidad u objeto del gasto, éstas distan bastante de las que caracterizan a un país desarrollado si se considera que todavía, pese al fuerte crecimiento del PIB a partir de 1985, los gastos en alimentos y vestuario representan una proporción muy importante del presupuesto de los hogares destinado al consumo, alrededor del 38%. Como esta es la cifra promedio para el país, estaría indicando que en el caso de los hogares de bajos ingresos la proporción debe ser mucho mayor, de modo que una parte importante de la población no tendría plenamente satisfechos los consumos más esenciales. Esta aseveración podrá confirmarse con los resultados de la última encuesta sobre ingresos y gastos de los hogares que llevó a cabo el INE para determinar la estructura de ponderaciones del nuevo IPC. Por otra parte, el crecimiento en cantidad experimentado por esos rubros comparado con el que se denominó como “bienes preferentes”, estaría reflejando la mala distribución del ingreso puesto que este último se multiplicó casi por 6 veces y se trata, en general, de gasto en bienes de alto valor unitario, mayoritariamente de origen importado, más propio de hogares con ingresos relativamente elevados. Este hecho está corroborado por el cálculo que se efectuó para determinar la propensión marginal al consumo del rubro de alimentos con la de los bienes preferentes, cuyo valor es muy similar, 0,23 y 0,21 respectivamente. Esto quiere decir, además, que en el corto plazo, el probable aumento del consumo real estaría guiado hacia estos dos tipos de bienes. En ese mismo sentido, la alteración que experimentó el sistema de precios fue en desmedro de los de los consumos más esenciales, introduciendo un factor adicional de regresividad en la distribución del ingreso. El precio de los alimentos fluctuó en alrededor de 50% por sobre el de los denominados “bienes preferentes” (automóviles, televisores, computadores, equipos de sonido, lavadoras, lavavajillas, etc.) y los correspondientes a los de salud y educación, proporcionados por el sector privado, en casi 200% por sobre la fluctuación de estos. El fenómeno de sustitución progresiva de la producción nacional de bienes industriales por importados, en la medida que los bienes con este origen representan el 56 % del

50


consumo total de los hogares, unido a los resultados de los cálculos sobre la propensión marginal al consumo y de elasticidad-gasto, estarían explicando la causa por la cual la importación de bienes de consumo haya pasado desde 340 millones de dólares en 1985 a más de 3.600 millones de dólares en 1997. Este hecho podría explicar en gran parte el déficit de la balanza comercial y el bajo o nulo nivel del ahorro de los hogares y habría que tenerlo muy presente para el diseño de la política económica. Lo anterior se ha visto facilitado por el leve ritmo de variación de los precios en el mercado internacional en relación a los precios internos, a lo cual debe adicionarse la revaluación que ha experimentado el peso en los últimos años. También explica la causa por la cual los precios del gasto en consumo total se han desacelerado más rápido que lo que señala la fluctuación del IPC. Si se hace el ejercicio de medir el poder de compra real de los ingresos de los hogares por el índice de precios implícito de las importaciones con origen en la industria, resulta mayor en un 46% que si la operación se efectúa con el correspondiente al de las manufacturas nacionales y muy similar al que resulta de aplicar el del gasto total. Tal como se señaló en la introducción, el ensayo que se efectuó con este documento fue factible gracias a los esfuerzos, por parte del Banco Central, para modernizar el sistema de Cuentas Nacionales del país. Es indudable que podría haberse logrado una mayor profundidad en el análisis de algunos de los temas que se tocaron, en la medida que se hubiera dispuesto de un desglose mayor que el presentado para el gasto en consumo por actividad de origen y diferenciándolo según se satisfaga con importaciones o producción nacional, tal como se hizo en la matriz de insumo-producto correspondiente al año 1986. Quien esté familiarizado con las prácticas de Cuentas Nacionales sabe que para confeccionar los cuadros de oferta y utilización de bienes y servicios es necesario contar con esas desagregaciones y sería conveniente, en la medida que los cálculos de Cuentas Nacionales son de responsabilidad exclusiva del Banco Central, que ampliara la presentación de los datos para facilitar los estudios de los analistas públicos y privados externos a la institución.

51


Bibliografía Banco Central de Chile, Anuario de Cuentas Nacionales 1997. Banco Central de Chile, Indicadores de Comercio Exterior. Braun Llona Juan, Cómo tropezar diez veces con la misma piedra: política monetaria y tipo de cambio. Dornbusch Rudiger / Fischer Stanley, Macroeconomía, Cuarta Edición. Frigolett Hernán y Sanhueza Alejandra, Nuevas perspectivas para el análisis del funcionamiento de la economía chilena. INE, Encuesta de Hogares Diciembre 1987 a Noviembre 1988 INE, Indice de Precios al Consumidor INSEE, La Consommation des Ménages en 1996. INSEE, 35 Ans de Consomation des Ménages. Lora Eduardo, Técnicas de medición económica: metodología y aplicaciones en Colombia. Marchal Jean, Nouveaux éléments de comptabilité nationale française. 3ª edición. Naciones Unidas, Un sistema de Cuentas Nacionales. Richard y Giovanna Stone, Renta Nacional, contabilidad social y modelos económicos. Wonnacott/Wonnacott, Economía, Tercera Edición.

52


ANEXO

53


1.775.619

2.238.746

56.321 3.579

223.856 49.998 75.992 97.866

244.033

59.835

139.214 120.556 18.658

2.906.175

72.397 0

293.965 65.889 98.942 129.134

296.007

74.906

178.689 150.099 28.590

102.399

60.147

1.606.889 744.121 312.924 31.343 55.690 281.445 8.873 151.219 21.274

144

19.176

201.456 134.350 40.446 26.660

1987

1988

3.545.354

101.214 0

374.699 86.052 131.354 157.293

344.628

88.875

223.052 183.362 39.690

120.348

71.876

1.987.654 901.475 398.606 41.887 72.325 332.119 11.760 205.824 23.658

179

20.008

212.821 131.685 47.952 33.184

(1) Incluye Serv.Financieros, Seguros, Arriendo de Inmuebles y Serv.Prestados a Empresas (2) Incluye educación y salud públicas y privadas y otros servicios .Fuente: Anuario de Cuentas Nacionales del Banco Central

TOTAL

48.109 0

168.147 38.963 53.356 75.828

Servicios Personales (2) Educación Salud Resto serv Personales

Otros bienes y serv. Ajuste bienes usados

40.016 218.145

Servicios Financieros (1)

107.603 94.045 13.558

Propiedad de Vivienda

Transporte y Comunicaciones Transporte Comunicaciones

47.090

46.657

69.767

38.515

Electricidad, Gas y Agua

Comercio, Rest. y hoteles

114

14.042

146.500 93.046 30.796 22.658

1986

1.234.395 588.474 234.140 23.053 43.045 221.776 6.978 102.191 14.738

112

9.290

113.263 73.777 21.455 18.031

1985

985.762 466.981 181.319 17.177 32.202 204.137 5.212 69.291 9.443

Industria Manufacturera Alim, bebidas y tabaco Textil, prendas y cuero Madera y Muebles Papel e Imprentas Quím, Petr, Caucho y Plást. Fab. Prod minerales no metal. Prod. met., maq., y equipos Resto

Minería

Pesca

Agropecuario-Silvícola Agricultura Fruticultura Resto

ESPECIFICACION

4.421.960

37.196 0

469.008 111.155 164.880 192.973

410.295

123.819

291.037 235.495 55.542

160.487

85.846

2.553.457 1.083.844 486.740 51.255 91.616 424.978 16.905 364.544 33.575

232

26.375

264.208 163.449 60.290 40.469

1989

5.719.556

1.875 0

652.434 154.470 237.770 260.194

528.602

182.671

420.147 335.825 84.322

223.858

100.969

3.243.607 1.402.322 574.919 64.974 128.970 608.195 22.940 399.076 42.211

318

32.772

332.303 197.389 87.780 47.134

1990

7.660.863

-45.955 0

903.130 220.487 343.578 339.065

656.593

242.893

516.859 373.366 143.493

313.939

135.054

4.413.625 1.913.902 823.736 82.693 166.586 804.546 26.076 537.354 58.732

388

39.251

485.086 286.695 134.362 64.029

1991

9.893.726

-15.003 0

1.215.982 296.367 474.208 445.407

775.188

371.928

648.634 442.888 205.746

407.787

151.073

5.666.961 2.411.836 1.002.510 109.414 210.975 992.453 36.144 818.808 84.821

447

53.506

617.223 389.918 158.346 68.959

1992

94

61.716

677.058 422.101 176.840 78.117

1993

11.846.747

-32.658 0

1.533.559 379.480 621.574 532.505

902.433

506.586

796.079 536.450 259.629

512.452

194.155

6.695.273 2.841.680 1.128.352 138.488 243.667 1.205.276 44.401 971.840 121.569

CUADRO Nº1: CONSUMO FINAL DE HOGARES E INSTITUCIONES PRIVADAS SIN FINES DE LUCRO POR ORIGEN DE LOS BIENES Y SERVICIOS A PRECIOS CORRIENTES, 1985-1995 (Millones de pesos)

13.829.068

-67.803 0

1.878.015 489.477 761.655 626.883

1.038.014

716.627

956.117 618.286 337.831

600.106

223.070

7.689.559 3.310.186 1.213.044 175.130 291.741 1.436.367 51.604 1.071.781 139.706

84

91.614

703.665 436.746 186.671 80.248

1994

54

16.187.130

-24.545 0

2.237.830 608.702 923.912 705.216

1.159.909

820.526

1.059.387 683.860 375.527

680.027

258.595

9.038.192 3.803.930 1.344.379 206.509 374.633 1.741.813 65.008 1.330.976 170.944

0

109.158

848.051 552.476 210.996 84.579

1995


57.189

Servicios Personales (2) Educación Salud Resto serv Personales

2.129.737

2.238.746

56.321 3.579

223.856 49.998 75.992 97.866

244.033

59.835

139.214 120.556 18.658

69.767

47.090

1.234.395 588.474 234.140 23.053 43.045 221.776 6.978 102.191 14.738

114

14.042

146.500 93.046 30.796 22.658

1986

2.400.565

61.938 0

236.155 52.659 80.135 103.361

246.984

64.806

150.159 128.426 21.733

78.232

49.506

1.339.681 618.530 259.282 24.348 44.344 244.089 7.426 125.889 15.773

114

15.722

157.268 99.525 35.731 22.012

1987

1988

2.569.303

70.902 0

252.988 56.214 87.237 109.537

250.668

66.270

164.956 139.556 25.400

83.120

52.207

1.447.174 658.395 271.751 28.111 45.458 270.261 8.383 148.765 16.050

123

16.968

163.927 101.292 40.678 21.957

(1) Incluye Serv.Financieros, Seguros, Arriendo de Inmuebles y Serv.Prestados a Empresas (2) Incluye educación y salud públicas y privadas y otros servicios . Fuente: Anuario de Cuentas Nacionales del Banco Central

TOTAL

56.852 0

202.858 47.525 66.339 88.994

Propiedad de Vivienda

Otros bienes y serv. Ajuste bienes usados

58.864 240.948

Servicios Financieros (1)

132.373 117.705 14.668

Comercio, Rest. y hoteles

Transporte y Comunicaciones Transporte Comunicaciones

45.967

1.172.802 574.552 218.106 20.315 40.556 215.672 6.367 85.739 11.495

128

13.621

148.135 97.367 29.167 21.601

1985

Electricidad, Gas y Agua

Industria Manufacturera Alim, bebidas y tabaco Textil, prendas y cuero Madera y Muebles Papel e Imprentas Quím, Petr, Caucho y Plást. Fab. Prod minerales no metal. Prod. met., maq., y equipos Resto

Minería

Pesca

Agropecuario-Silvícola Agricultura Fruticultura Resto

ESPECIFICACION

2.829.978

54.747 0

267.412 60.023 94.733 112.656

255.160

78.610

183.583 154.530 29.053

96.244

53.008

1.654.290 707.500 285.590 32.178 52.956 309.503 9.590 238.515 18.458

131

18.106

168.687 100.869 44.844 22.974

1989

2.892.007

-348 0

281.750 63.813 99.238 118.699

260.732

82.698

201.180 160.166 41.014

101.639

49.930

1.728.264 743.817 289.057 33.263 59.324 331.049 10.676 239.493 21.585

151

18.330

167.681 97.081 47.133 23.467

1990

3.148.534

-32.707 0

300.419 69.250 109.207 121.962

265.982

103.143

219.200 160.160 59.040

111.345

54.556

1.928.151 783.882 340.713 34.604 65.719 374.479 12.015 291.214 25.525

158

17.072

181.215 105.721 51.314 24.180

1991

1992

3.582.720

-22.474 0

322.677 72.381 115.985 134.311

272.128

134.269

247.966 172.312 75.654

120.124

56.785

2.235.559 858.499 386.727 41.152 72.631 428.590 15.821 397.943 34.196

144

19.542

196.000 118.453 53.688 23.859

POR ORIGEN DE LOS BIENES Y SERVICIOS A PRECIOS CONSTANTES, 1985-1995 (Millones de pesos de 1986)

3.848.849

-30.090 0

338.695 74.452 122.212 142.031

280.980

156.345

269.452 185.460 83.992

131.772

62.028

2.408.834 906.363 417.326 45.525 77.356 470.260 17.591 431.134 43.279

30

20.811

209.992 119.106 66.148 24.738

1993

4.163.544

-35.950 0

351.602 79.391 128.327 143.884

289.945

195.851

295.563 191.122 104.441

139.431

65.035

2.609.458 956.288 447.033 51.459 82.446 512.433 20.584 492.840 46.375

31

25.227

227.351 130.870 69.943 26.538

1994

55

4.572.265

-15.167 0

364.577 83.423 135.119 146.035

299.292

207.138

324.344 199.853 124.491

146.384

68.484

2.908.566 1.034.410 501.281 62.237 91.362 579.370 24.730 563.533 51.643

0

27.365

241.282 139.682 74.899 26.701

1995


100,00

100,00

2,52 0,16

10,00 2,23 3,39 4,37

10,90

2,67

6,22 5,38 0,83

100,00

2,49 0,00

10,12 2,27 3,40 4,44

10,19

2,58

6,15 5,16 0,98

3,52

2,07

55,29 25,60 10,77 1,08 1,92 9,68 0,31 5,20 0,73

0,00

0,66

6,93 4,62 1,39 0,92

1987

2,85 0,00

10,57 2,43 3,70 4,44

9,72

2,51

6,29 5,17 1,12

3,39

2,03

56,06 25,43 11,24 1,18 2,04 9,37 0,33 5,81 0,67

0,01

0,56

6,00 3,71 1,35 0,94

1988

100,00

(1) Incluye Serv.Financieros, Seguros, Arriendo de Inmuebles y Serv.Prestados a Empresas (2) Incluye educación y salud públicas y privadas y otros servicios Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

TOTAL

2,71 0,00

Otros bienes y serv. Ajuste bienes usados

2,25 12,29

Servicios Financieros (1)

Propiedad de Vivienda 9,47 2,19 3,00 4,27

6,06 5,30 0,76

Transporte y Comunicaciones Transporte Comunicaciones

Servicios Personales (2) Educación Salud Resto serv Personales

2,10

2,63

3,12

2,17

Electricidad, Gas y Agua

0,01

Comercio, Rest. y hoteles

0,01

Minería

0,63 55,14 26,29 10,46 1,03 1,92 9,91 0,31 4,56 0,66

0,52

Pesca

6,54 4,16 1,38 1,01

1986

55,52 26,30 10,21 0,97 1,81 11,50 0,29 3,90 0,53

6,38 4,16 1,21 1,02

Agropecuario-Silvícola Agricultura Fruticultura Resto

Industria Manufacturera Alim, bebidas y tabaco Textil, prendas y cuero Madera y Muebles Papel e Imprentas Quím, Petr, Caucho y Plást. Fab. Prod minerales no metal. Prod. met., maq., y equipos Resto

1985

ESPECIFICACION

100,00

0,84 0,00

10,61 2,51 3,73 4,36

9,28

2,80

6,58 5,33 1,26

3,63

1,94

57,74 24,51 11,01 1,16 2,07 9,61 0,38 8,24 0,76

0,01

0,60

5,97 3,70 1,36 0,92

1989

100,00

0,03 0,00

11,41 2,70 4,16 4,55

9,24

3,19

7,35 5,87 1,47

3,91

1,77

56,71 24,52 10,05 1,14 2,25 10,63 0,40 6,98 0,74

0,01

0,57

5,81 3,45 1,53 0,82

1990

100,00

-0,60 0,00

11,79 2,88 4,48 4,43

8,57

3,17

6,75 4,87 1,87

4,10

1,76

57,61 24,98 10,75 1,08 2,17 10,50 0,34 7,01 0,77

0,01

0,51

6,33 3,74 1,75 0,84

1991

100,00

-0,15 0,00

12,29 3,00 4,79 4,50

7,84

3,76

6,56 4,48 2,08

4,12

1,53

57,28 24,38 10,13 1,11 2,13 10,03 0,37 8,28 0,86

0,00

0,54

6,24 3,94 1,60 0,70

1992

100,00

-0,28 0,00

12,94 3,20 5,25 4,49

7,62

4,28

6,72 4,53 2,19

4,33

1,64

56,52 23,99 9,52 1,17 2,06 10,17 0,37 8,20 1,03

0,00

0,52

5,72 3,56 1,49 0,66

1993

CUADRO Nº3: ESTRUCTURA DEL CONSUMO FINAL DE HOGARES E INSTITUCIONES PRIVADAS SIN FINES DE LUCRO POR ORIGEN DE LOS BIENES Y SERVICIOS A PRECIOS CORRIENTES, 1985-1995 (porcentajes)

100,00

-0,49 0,00

13,58 3,54 5,51 4,53

7,51

5,18

6,91 4,47 2,44

4,34

1,61

55,60 23,94 8,77 1,27 2,11 10,39 0,37 7,75 1,01

0,00

0,66

5,09 3,16 1,35 0,58

1994

56

100,00

-0,15 0,00

13,82 3,76 5,71 4,36

7,17

5,07

6,54 4,22 2,32

4,20

1,60

55,84 23,50 8,31 1,28 2,31 10,76 0,40 8,22 1,06

0,00

0,67

5,24 3,41 1,30 0,52

1995


100,00

100,00

2,52 0,16

10,00 2,23 3,39 4,37

10,90

2,67

6,22 5,38 0,83

100,00

2,58 0,00

9,84 2,19 3,34 4,31

10,29

2,70

6,26 5,35 0,91

3,26

2,06

55,81 25,77 10,80 1,01 1,85 10,17 0,31 5,24 0,66

0,00

0,65

6,55 4,15 1,49 0,92

1987

2,76 0,00

9,85 2,19 3,40 4,26

9,76

2,58

6,42 5,43 0,99

3,24

2,03

56,33 25,63 10,58 1,09 1,77 10,52 0,33 5,79 0,62

0,00

0,66

6,38 3,94 1,58 0,85

1988

100,00

(1) Incluye Serv.Financieros, Seguros, Arriendo de Inmuebles y Serv.Prestados a Empresas (2) Incluye educación y salud públicas y privadas y otros servicios. Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

TOTAL

2,67 0,00

Otros bienes y serv. Ajuste bienes usados

2,76 11,31

Servicios Financieros (1)

Propiedad de Vivienda 9,53 2,23 3,11 4,18

6,22 5,53 0,69

Transporte y Comunicaciones Transporte Comunicaciones

Servicios Personales (2) Educación Salud Resto serv Personales

2,10

2,69

3,12

2,16

Electricidad, Gas y Agua

0,01

0,63

Comercio, Rest. y hoteles

0,01

Minería 55,14 26,29 10,46 1,03 1,92 9,91 0,31 4,56 0,66

0,64

Pesca

6,54 4,16 1,38 1,01

1986

55,07 26,98 10,24 0,95 1,90 10,13 0,30 4,03 0,54

6,96 4,57 1,37 1,01

Agropecuario-Silvícola Agricultura Fruticultura Resto

Industria Manufacturera Alim, bebidas y tabaco Textil, prendas y cuero Madera y Muebles Papel e Imprentas Quím, Petr, Caucho y Plást. Fab. Prod minerales no metal. Prod. met., maq., y equipos Resto

1985

ESPECIFICACION

100,00

1,93 0,00

9,45 2,12 3,35 3,98

9,02

2,78

6,49 5,46 1,03

3,40

1,87

58,46 25,00 10,09 1,14 1,87 10,94 0,34 8,43 0,65

0,00

0,64

5,96 3,56 1,58 0,81

1989

100,00

-0,01 0,00

9,74 2,21 3,43 4,10

9,02

2,86

6,96 5,54 1,42

3,51

1,73

59,76 25,72 10,00 1,15 2,05 11,45 0,37 8,28 0,75

0,01

0,63

5,80 3,36 1,63 0,81

1990

100,00

-1,04 0,00

9,54 2,20 3,47 3,87

8,45

3,28

6,96 5,09 1,88

3,54

1,73

61,24 24,90 10,82 1,10 2,09 11,89 0,38 9,25 0,81

0,01

0,54

5,76 3,36 1,63 0,77

1991

100,00

-0,63 0,00

9,01 2,02 3,24 3,75

7,60

3,75

6,92 4,81 2,11

3,35

1,58

62,40 23,96 10,79 1,15 2,03 11,96 0,44 11,11 0,95

0,00

0,55

5,47 3,31 1,50 0,67

1992

100,00

-0,78 0,00

8,80 1,93 3,18 3,69

7,30

4,06

7,00 4,82 2,18

3,42

1,61

62,59 23,55 10,84 1,18 2,01 12,22 0,46 11,20 1,12

0,00

0,54

5,46 3,09 1,72 0,64

1993

CUADRO Nº4: ESTRUCTURA DEL CONSUMO FINAL DE HOGARES E INSTITUCIONES PRIVADAS SIN FINES DE LUCRO POR ORIGEN DE LOS BIENES Y SERVICIOS A PRECIOS CONSTANTES, 1985-1995 (porcentajes)

100,00

-0,86 0,00

8,44 1,91 3,08 3,46

6,96

4,70

7,10 4,59 2,51

3,35

1,56

62,67 22,97 10,74 1,24 1,98 12,31 0,49 11,84 1,11

0,00

0,61

5,46 3,14 1,68 0,64

1994

57

100,00

-0,33 0,00

7,97 1,82 2,96 3,19

6,55

4,53

7,09 4,37 2,72

3,20

1,50

63,61 22,62 10,96 1,36 2,00 12,67 0,54 12,33 1,13

0,00

0,60

5,28 3,05 1,64 0,58

1995


1,65 1,28

Transporte y Comunicaciones Transporte Comunicaciones

Servicios Financieros (1)

Propiedad de Vivienda

5,12

5,13

7,23

5,49 5,32 5,45 5,61

1,21

8,31

7,86 6,53 16,48

12,13

7,03

7,13 6,75 8,86 5,98

1,49

2,26

9,85 8,67 16,87

6,25

5,46

8,02 6,45 4,81 15,46 2,51 10,72 12,89 18,17 1,76

7,93

4,23 1,78 13,85 -0,25

1988

(1) Incluye Serv.Financieros, Seguros, Arriendo de Inmuebles y Serv.Prestados a Empresas (2) Incluye educación y salud públicas y privadas y otros servicios . Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

TOTAL

10,35 5,20 14,55 9,97

5,17 2,42 27,20

Comercio, Rest. y hoteles

Servicios Personales (2) Educación Salud Resto serv Personales

2,44 21,99

Electricidad, Gas y Agua

8,53 5,11 10,74 5,62 3,02 10,06 6,42 23,19 7,02

11,96

5,25 2,42 7,35 13,48 6,14 2,83 9,60 19,19 28,21

3,09

Industria Manufacturera Alim, bebidas y tabaco Textil, prendas y cuero Madera y Muebles Papel e Imprentas Quím, Petr, Caucho y Plást. Fab. Prod minerales no metal. Prod. met., maq., y equipos Resto

Pesca

7,35 6,96 16,02 -2,85

-1,10 -4,44 5,59 4,89

Agropecuario-Silvícola Agricultura Fruticultura Resto

1987

1986

ESPECIFICACION

10,15

5,70 6,78 8,59 2,85

1,79

18,62

11,29 10,73 14,38

15,79

1,53

14,31 7,46 5,09 14,47 16,49 14,52 14,40 60,33 15,00

6,71

2,90 -0,42 10,24 4,63

1989

2,19

5,36 6,31 4,76 5,36

2,18

5,20

9,59 3,65 41,17

5,61

-5,81

4,47 5,13 1,21 3,37 12,03 6,96 11,32 0,41 16,94

1,24

-0,60 -3,76 5,10 2,15

1990

8,87

6,63 8,52 10,05 2,75

2,01

24,72

8,96 0,00 43,95

9,55

9,26

11,57 5,39 17,87 4,03 10,78 13,12 12,54 21,60 18,25

-6,86

8,07 8,90 8,87 3,04

1991

13,79

7,41 4,52 6,21 10,13

2,31

30,18

13,12 7,59 28,14

7,88

4,09

15,94 9,52 13,51 18,92 10,52 14,45 31,68 36,65 33,97

14,47

8,16 12,04 4,63 -1,33

1992

7,43

4,96 2,86 5,37 5,75

3,25

16,44

8,66 7,63 11,02

9,70

9,23

7,75 5,58 7,91 10,63 6,51 9,72 11,19 8,34 26,56

6,49

7,14 0,55 23,21 3,68

1993

8,18

3,81 6,63 5,00 1,30

3,19

25,27

9,69 3,05 24,35

5,81

4,85

8,33 5,51 7,12 13,03 6,58 8,97 17,01 14,31 7,15

21,22

8,27 9,88 5,74 7,28

1994

CUADRO Nº5: EVOLUCIÓN DEL GASTO EN CONSUMO FINAL DE HOGARES E INSTITUCIONES PRIVADAS SIN FINES DE LUCRO POR ORIGEN DE LOS BIENES Y SERVICIOS, 1985-1995 (tasas de crecimiento)

9,82

3,69 5,08 5,29 1,49

3,22

5,76

9,74 4,57 19,20

4,99

5,30

11,46 8,17 12,14 20,94 10,81 13,06 20,14 14,34 11,36

8,48

6,13 6,73 7,09 0,61

58

7,94

6,04 5,79 7,37 5,08

2,19

13,41

9,38 5,44 23,84

9,85

4,07

9,51 6,06 8,68 11,85 8,46 10,39 14,53 20,72 16,21

7,23

5,00 3,67 9,89 2,14

1995 Crec. Acum. Anual


0,81 0,80 0,92 0,68

Transporte y Comunicaciones Transporte Comunicaciones

Servicios Financieros (1)

1,00

1,00 1,00 1,00 1,00

1,00

1,00

1,00 1,00 1,00

1,00

1,00

1,00 1,00 1,00 1,00 1,00 1,00 1,00 1,00 1,00

1,00

1,00 1,00 1,00 1,00

1986

1,21

1,24 1,25 1,23 1,25

1,20

1,16

1,19 1,17 1,32

1,31

1,21

1,20 1,20 1,21 1,29 1,26 1,15 1,19 1,20 1,35

1,22

1,28 1,35 1,13 1,21

1987

1,38

1,48 1,53 1,51 1,44

1,37

1,34

1,35 1,31 1,56

1,45

1,38

1,37 1,37 1,47 1,49 1,59 1,23 1,40 1,38 1,47

1,18

1,30 1,30 1,18 1,51

1988

(1) Incluye Serv.Financieros, Seguros, Arriendo de Inmuebles y Serv.Prestados a Empresas (2) Incluye educación y salud públicas y privadas y otros servicios. Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

0,83

0,82

Comercio, Rest. y hoteles

TOTAL

0,84

Electricidad, Gas y Agua

0,91

0,84 0,81 0,83 0,85 0,79 0,95 0,82 0,81 0,82

Industria Manufacturera Alim, bebidas y tabaco Textil, prendas y cuero Madera y Muebles Papel e Imprentas Quím, Petr, Caucho y Plást. Fab. Prod minerales no metal. Prod. met., maq., y equipos Resto

0,83 0,82 0,80 0,85

0,68

Pesca

Servicios Personales (2) Educación Salud Resto serv Personales

0,76 0,76 0,74 0,83

Agropecuario-Silvícola Agricultura Fruticultura Resto

Propiedad de Vivienda

1985

ESPECIFICACION

1,56

1,75 1,85 1,74 1,71

1,61

1,58

1,59 1,52 1,91

1,67

1,62

1,54 1,53 1,70 1,59 1,73 1,37 1,76 1,53 1,82

1,46

1,57 1,62 1,34 1,76

1989

1,98

2,32 2,42 2,40 2,19

2,03

2,21

2,09 2,10 2,06

2,20

2,02

1,88 1,89 1,99 1,95 2,17 1,84 2,15 1,67 1,96

1,79

1,98 2,03 1,86 2,01

1990

2,43

3,01 3,18 3,15 2,78

2,47

2,35

2,36 2,33 2,43

2,82

2,48

2,29 2,44 2,42 2,39 2,53 2,15 2,17 1,85 2,30

2,30

2,68 2,71 2,62 2,65

1991

2,76

3,77 4,09 4,09 3,32

2,85

2,77

2,62 2,57 2,72

3,39

2,66

2,53 2,81 2,59 2,66 2,90 2,32 2,28 2,06 2,48

2,74

3,15 3,29 2,95 2,89

1992

3,08

4,53 5,10 5,09 3,75

3,21

3,24

2,95 2,89 3,09

3,89

3,13

2,78 3,14 2,70 3,04 3,15 2,56 2,52 2,25 2,81

2,97

3,22 3,54 2,67 3,16

1993

CUADRO Nª6: DEFLACTORES DEL CONSUMO FINAL DE HOGARES E INSTITUCIONES PRIVADAS SIN FINES DE LUCRO POR ORIGEN DE LOS BIENES Y SERVICIOS A PRECIOS CONSTANTES, 1985-1995 (base 1986=100))

3,32

5,34 6,17 5,94 4,36

3,58

3,66

3,23 3,24 3,23

4,30

3,43

2,95 3,46 2,71 3,40 3,54 2,80 2,51 2,17 3,01

3,63

3,10 3,34 2,67 3,02

1994

59

3,54

6,14 7,30 6,84 4,83

3,88

3,96

3,27 3,42 3,02

4,65

3,78

3,11 3,68 2,68 3,32 4,10 3,01 2,63 2,36 3,31

3,99

3,51 3,96 2,82 3,17

1995


1.129.326

1.179.711

1.133.733

1.184.315

Masa real de salarios deflactada por IPC

Excedente de explotaci贸n deflactado por IPC

Masa real de salarios deflactada por consumo

Excedente de explotaci贸n deflactado por consumo

1.346.516

1.165.233

1.346.516

1.165.233

1986

1.581.401

1.197.142

1.596.982

1.208.937

1987

1.998.013

1.324.169

2.005.371

1.329.045

1988

Fuente: Elaboraci贸n propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

1985

ESPECIFICACION

2.153.680

1.515.307

2.091.570

1.471.607

1989

2.022.066

1.579.318

1.972.058

1.540.260

1990

2.150.419

1.699.537

2.118.653

1.674.432

1991

2.297.178

1.939.518

2.225.393

1.878.909

1992

2.296.628

2.138.431

2.199.847

2.048.317

1993

CUADRO N潞7: MASA REAL DE SALARIOS Y EXCEDENTE DE EXPLOTACION

2.616.691

2.345.832

2.426.969

2.175.749

1994

3.095.421

2.587.089

2.827.356

2.363.046

1995

161,4

128,2

139,7

109,2

60

10,1

8,6

9,1

7,7

Tasa de Tasa de crec. real crec. acum. (85-95) anual (85-95)


23,9 4,6

16,3 1,3 9,5 27,5 12,1

23,7 63,8 52,3

95,4

83,7

98,7

90,5

72,5

87,9

76,3

36,2

47,7

27,5

20,8

56,5

75,1

61,5

83,0

90,6

54,8

91,6

57,3

Producción Bruta a p.p.

Estructura Importaciones Valor CIF

76,1

Producción Bruta a p.p.

1985

Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

Industria Manufacturera Alimenticia, Bebidas y Tabaco Textil, prendas y cuero Madera y muebles Papel e Imprentas Quím, Petróleo, Caucho y Plást. Fab. prod. minerales no metálicos Metálicas básicas Productos met. máq. y equipos Otras industrias manufactureras

Especificación

72,5

79,2

43,5

24,9

38,5

17,0

9,4

45,2

8,4

42,7

Importaciones Valor CIF

1995

148,2

141,4

93,4

116,7

120,6

134,8

137,5

24,9

80,9

97,9

9,5

9,2

6,8

8,0

8,2

8,9

9,0

2,3

6,1

7,1

Oferta Interna real acum. anual

496,0

422,1

377,3

423,0

264,0

1769, 0 358,9

431,2

241,9

369,9

19,5

18,0

16,9

18,0

13,8

16,5

34,0

18,2

13,1

16,7

Importaciones real acum. anual

330,2

320,4

160,8

153,7

160,0

156,0

158,7

91,1

88,3

162,9

15,7

15,4

10,1

9,8

10,0

9,9

10,0

6,7

6,5

10,2

Oferta Global real acum. anual

Tasas de crecimiento 1985 - 1995

(% calculados en $ de 1986)

CUADRO Nº8: COMPOSICION DE LA OFERTA DE PRODUCTOS INDUSTRIALES

61


589.534 749.016 181.319 234.140 256.660 291.123 86.468 125.244 251.106 286.651 107.603 139.214 92.319 125.990 210.610 283.789 1.775.619 2.235.167

1986

1988

1989

1990

964.753 1.134.304 1.374.427 1.767.397 312.924 398.606 486.740 574.919 356.154 416.504 496.141 629.571 182.562 247.711 415.799 464.050 367.426 440.041 567.306 802.634 178.689 223.052 291.037 420.147 164.831 217.406 276.035 392.240 378.836 467.730 514.475 668.598 2.906.175 3.545.354 4.421.960 5.719.556

1987 2.438.239 823.736 791.647 620.047 1.056.328 516.859 564.065 849.942 7.660.863

1991 3.082.565 1.002.510 926.261 928.222 1.324.840 648.634 770.575 1.210.119 9.893.726

1992

3.580.454 1.128.352 1.096.588 1.110.328 1.615.007 796.079 1.001.054 1.518.885 11.846.747

1993

33,5 10,5 13,0 5,6 12,8 6,2 5,6 12,7 100,0

33,2 10,2 14,5 4,9 14,1 6,1 5,2 11,9 100,0

Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

Alimentos, bebidas y tabaco Vestuario y calzado Vivienda y Servicios conexos Bienes preferentes Otros bienes Transporte y Comunicaciones Educación y salud Otros Servicios TOTAL

1986

1985 33,2 10,8 12,3 6,3 12,6 6,1 5,7 13,0 100,0

1987

32,0 11,2 11,7 7,0 12,4 6,3 6,1 13,2 100,0

1988

31,1 11,0 11,2 9,4 12,8 6,6 6,2 11,6 100,0

1989

(porcentajes a pesos corrientes)

30,9 10,1 11,0 8,1 14,0 7,3 6,9 11,7 100,0

1990

31,8 10,8 10,3 8,1 13,8 6,7 7,4 11,1 100,0

1991

31,2 10,1 9,4 9,4 13,4 6,6 7,8 12,2 100,0

1992

30,2 9,5 9,3 9,4 13,6 6,7 8,5 12,8 100,0

1993

CUADRO Nº10: ESTRUCTURA DEL CONSUMO FINAL DE LOS HOGARES SEGUN FUNCION PRINCIPAL U OBJETO DE GASTO

Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

Alimentos, bebidas y tabaco Vestuario y calzado Vivienda y Servicios conexos Bienes preferentes Otros bienes Transporte y Comunicaciones Educación y salud Otros Servicios TOTAL

1985

(Millones de pesos)

CUADRO Nº9: CONSUMO FINAL DE LOS HOGARES SEGUN FUNCION PRINCIPAL U OBJETO DE GASTO A PRECIOS CORRIENTES

62

29,7 8,8 9,1 9,0 13,9 6,9 9,0 13,6 100,0

1994

4.105.465 1.213.044 1.261.084 1.246.911 1.919.502 956.117 1.251.132 1.875.813 13.829.068

1994

29,4 8,3 8,8 9,5 14,5 6,5 9,5 13,5 100,0

1995

4.761.139 1.344.379 1.418.504 1.537.485 2.352.398 1.059.387 1.532.614 2.181.224 16.187.130

1995


736.308 749.016 218.106 234.140 286.915 291.123 106.054 125.244 274.218 286.651 132.373 139.214 113.864 125.990 261.899 283.789 2.129.737 2.235.167

1986

1988

1989

1990

1991

1992

791.520 839.290 894.293 929.828 982.169 1.074.041 259.282 271.751 285.590 289.057 340.713 386.727 296.490 302.875 308.168 310.662 320.538 328.913 150.237 176.876 270.693 272.756 325.818 439.095 311.746 340.275 390.638 422.785 477.896 551.382 150.159 164.956 183.583 201.180 219.200 247.966 132.794 143.451 154.756 163.051 178.457 188.366 308.337 329.829 342.257 302.688 303.743 366.230 2.400.565 2.569.303 2.829.978 2.892.007 3.148.534 3.582.720

1987

1.137.166 417.326 343.008 476.659 608.516 269.452 196.664 400.058 3.848.849

1993

33,5 10,5 13,0 5,6 12,8 6,2 5,6 12,7 100,0

34,6 10,2 13,5 5,0 12,9 6,2 5,3 12,3 100,0

Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

Alimentos, bebidas y tabaco Vestuario y calzado Vivienda y Servicios conexos Bienes preferentes Otros bienes Transporte y Comunicaciones Educación y salud Otros Servicios TOTAL

1986

1985 33,0 10,8 12,4 6,3 13,0 6,3 5,5 12,8 100,0

1987

32,7 10,6 11,8 6,9 13,2 6,4 5,6 12,8 100,0

1988

31,6 10,1 10,9 9,6 13,8 6,5 5,5 12,1 100,0

1989

(porcentajes a precios constantes)

32,2 10,0 10,7 9,4 14,6 7,0 5,6 10,5 100,0

1990

31,2 10,8 10,2 10,3 15,2 7,0 5,7 9,6 100,0

1991

30,0 10,8 9,2 12,3 15,4 6,9 5,3 10,2 100,0

1992

29,5 10,8 8,9 12,4 15,8 7,0 5,1 10,4 100,0

1993

CUADRO Nº12: ESTRUCTURA DEL CONSUMO FINAL DE LOS HOGARES SEGUN FUNCION PRINCIPAL U OBJETO DE GASTO

Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

Alimentos, bebidas y tabaco Vestuario y calzado Vivienda y Servicios conexos Bienes preferentes Otros bienes Transporte y Comunicaciones Educación y salud Otros Servicios TOTAL

1985

(Millones de pesos de 1986)

CUADRO Nº11: CONSUMO FINAL DE LOS HOGARES SEGUN FUNCION PRINCIPAL U OBJETO DE GASTO A PRECIOS CONSTANTES

63

29,0 10,7 8,5 13,1 15,9 7,1 5,0 10,6 100,0

1994

1.208.866 447.033 354.980 544.299 661.869 295.563 207.718 443.216 4.163.544

1994

28,5 11,0 8,0 13,7 16,3 7,1 4,8 10,6 100,0

1995

1.303.057 501.281 367.776 625.770 747.105 324.344 218.542 484.390 4.572.265

1995


5,7 10,7 1,8 20,0 8,8 7,9 5,4 8,7 7,2

1,7 7,4 1,5 18,1 4,5 5,2 10,6 8,4 5,1

6,0 4,8 2,2 17,7 9,2 9,9 8,0 7,0 7,0

1988 6,6 5,1 1,7 53,0 14,8 11,3 7,9 3,8 10,2

1989 4,0 1,2 0,8 0,8 8,2 9,6 5,4 -11,6 2,2

1990 5,6 17,9 3,2 19,5 13,0 9,0 9,4 0,3 8,9

1991 9,4 13,5 2,6 34,8 15,4 13,1 5,6 20,6 13,8

1992 5,9 7,9 4,3 8,6 10,4 8,7 4,4 9,2 7,4

1993

6,3 7,1 3,5 14,2 8,8 9,7 5,6 10,8 8,2

1994

1,00 1,00 1,00 1,00 1,00 1,00 1,00 1,00 1,00

0,80 0,83 0,89 0,82 0,92 0,81 0,81 0,80 0,83

Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

Alimentos, bebidas y tabaco Vestuario y calzado Vivienda y Servicios conexos Bienes preferentes Otros bienes Transporte y Comunicaciones Educación y salud Otros Servicios TOTAL

1986

1985 1,22 1,21 1,20 1,22 1,18 1,19 1,24 1,23 1,21

1987 1,35 1,47 1,38 1,40 1,29 1,35 1,52 1,42 1,38

1988

(base 1986=100)

1,54 1,70 1,61 1,54 1,45 1,59 1,78 1,50 1,56

1989

1,90 1,99 2,03 1,70 1,90 2,09 2,41 2,21 1,98

1990

2,48 2,42 2,47 1,90 2,21 2,36 3,16 2,80 2,43

1991

2,87 2,59 2,82 2,11 2,40 2,62 4,09 3,30 2,76

1992

3,15 2,70 3,20 2,33 2,65 2,95 5,09 3,80 3,08

1993

CUADRO Nº14: DEFLACTORES DEL CONSUMO FINAL DE LOS HOGARES SEGUN FUNCION PRINCIPAL U OBJETO DE GASTO

Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

Alimentos, bebidas y tabaco Vestuario y calzado Vivienda y Servicios conexos Bienes preferentes Otros bienes Transporte y Comunicaciones Educación y salud Otros Servicios TOTAL

1987

1986

(tasas de crecimiento)

CUADRO Nº13: EVOLUCION DEL CONSUMO FINAL DE LOS HOGARES SEGUN FUNCION PRINCIPAL U OBJETO DE GASTO

64

3,40 2,71 3,55 2,29 2,90 3,23 6,02 4,23 3,32

1994

7,8 12,1 3,6 15,0 12,9 9,7 5,2 9,3 9,8

1995

3,65 2,68 3,86 2,46 3,15 3,27 7,01 4,50 3,54

1995


Nacionales

464.050 1.377.235 1.767.715 2.110.556

1990 620.047 1.879.676 2.438.627 2.722.513

1991 928.222 2.326.903 3.083.012 3.555.589

1992 1.110.328 2.743.265 3.580.548 4.412.606

1993 1.246.911 3.132.462 4.105.549 5.344.146

1994

1995

5,6 23,3 33,5 37,7

4,9 24,3 33,2 37,6 100,0

DURABLES SEMI-DURABLES NO DURABLES SERVICIOS

TOTAL

100,0

6,3 23,4 33,2 37,1

1987

Fuente: Elaboraci贸n propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

100,0

1986

1985

100,0

7,0 23,6 32,0 37,4

1988

100,0

9,4 23,8 31,1 35,7

1989

100,0

8,1 24,1 30,9 36,9

1990

(porcentajes a precios corrientes)

100,0

8,1 24,5 31,8 35,5

1991

100,0

9,4 23,5 31,2 35,9

1992

100,0

9,4 23,2 30,2 37,2

1993

100,0

9,0 22,7 29,7 38,6

1994

100,0

9,5 22,8 29,4 38,3

1995

1.537.485 3.696.777 4.761.139 6.191.729

CUADRO N潞16: ESTRUCTURA DEL CONSUMO DE LOS HOGARES SEGUN TIPO DE BIEN

Anuario de Cuentas

415.799 1.053.814 1.374.659 1.577.688

1989

1.775.619 2.238.746 2.906.175 3.545.354 4.421.960 5.719.556 7.660.863 9.893.726 11.846.747 13.829.068 16.187.130

Fuente: Elaboraci贸n propia en base al

247.711 838.468 1.134.483 1.324.692

1988

TOTAL

125.244 182.562 520.677 680.206 749.130 964.897 843.695 1.078.510

1987

86.468 432.313 589.646 667.192

1986

DURABLES SEMI-DURABLES NO DURABLES SERVICIOS

1985

(millones de pesos)

CUADRO N潞15: CONSUMO FINAL DE LOS HOGARES SEGUN TIPO DE BIEN A PRECIOS CORRIENTES

65


1992

1993

1994

1995

Anuario de Cuentas

Nacionales

270.693 676.097 894.424 988.764

272.756 325.818 711.691 818.451 929.979 982.327 977.581 1.021.938

439.095 937.965 1.074.185 1.131.475

5,6 23,3 33,5 37,7

5,0 23,1 34,6 37,3 100,0

DURABLES SEMI-DURABLES NO DURABLES SERVICIOS

TOTAL

100,0

6,3 23,8 33,0 37,0

1987

Fuente: Elaboraci贸n propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

100,0

1986

1985

100,0

6,9 23,8 32,7 36,6

1988

100,0

9,6 23,9 31,6 34,9

1989

100,0

9,4 24,6 32,2 33,8

1990

(porcentajes a precios constantes)

100,0

10,3 26,0 31,2 32,5

1991

100,0

12,3 26,2 30,0 31,6

1992

100,0

12,4 26,7 29,5 31,4

1993

100,0

13,1 26,6 29,0 31,3

1994

100,0

13,7 27,3 28,5 30,5

1995

476.659 544.299 625.770 1.025.812 1.108.871 1.248.386 1.137.196 1.208.897 1.303.057 1.209.182 1.301.477 1.395.052

CUADRO N潞18: ESTRUCTURA DEL CONSUMO DE LOS HOGARES SEGUN TIPO DE BIEN

Fuente: Elaboraci贸n propia en base al

176.876 611.903 839.413 941.111

2.129.737 2.238.746 2.400.565 2.569.303 2.829.978 2.892.007 3.148.534 3.582.720 3.848.849 4.163.544 4.572.265

1991

TOTAL

150.237 570.914 791.634 887.780

1990

125.244 520.677 749.130 843.695

1989

106.054 492.196 736.436 795.051

1988

DURABLES SEMI-DURABLES NO DURABLES SERVICIOS

1987

1986

1985

(millones de pesos de 1986)

CUADRO N潞17: CONSUMO FINAL DE LOS HOGARES SEGUN TIPO DE BIEN A PRECIOS CONSTANTES

66


20,0 9,6 5,7 5,2

18,1 5,8 1,7 6,1 5,1

DURABLES SEMI-DURABLES NO DURABLES SERVICIOS

TOTAL

7,0

17,7 7,2 6,0 6,0

1988

10,1

53,0 10,5 6,6 5,1

1989

2,2

0,8 5,3 4,0 -1,1

1990

8,9

19,5 15,0 5,6 4,5

1991

13,8

34,8 14,6 9,4 10,7

1992

7,4

8,6 9,4 5,9 6,9

1993

8,2

14,2 8,1 6,3 7,6

1994

9,8

15,0 12,6 7,8 7,2

1995

1,00 1,00 1,00 1,00

0,82 0,88 0,80 0,84 0,83

DURABLES SEMI-DURABLES NO DURABLES SERVICIOS

TOTAL

1,21

1,22 1,19 1,22 1,21

1987

Fuente: Elaboraci贸n propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

1,00

1986

1985

1,38

1,40 1,37 1,35 1,41

1988

1,56

1,54 1,56 1,54 1,60

1989

1,98

1,70 1,94 1,90 2,16

1990

(base 1986=100))

2,43

1,90 2,30 2,48 2,66

1991

2,76

2,11 2,48 2,87 3,14

1992

3,08

2,33 2,67 3,15 3,65

1993

3,32

2,29 2,82 3,40 4,11

1994

CUADRO N潞20: DEFLACTORES DEL CONSUMO DE LOS HOGARES SEGUN TIPO DE BIEN

Fuente: Elaboraci贸n propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales

7,2

1987

1986

(tasas de crecimiento)

CUADRO N潞19: EVOLUCION DEL CONSUMO DE LOS HOGARES SEGUN TIPO DE BIEN

3,54

2,46 2,96 3,65 4,44

1995

67


7,1 8,5 7,7 5,2 8,1 4,6 5,9 7,7 6,8 9,1 5,7 6,8 9,3 5,9 5,8 6,7 3,9 5,2 5,8 5,9

15,1 19,0 17,2 20,8 20,0 23,0 18,0 36,4 35,2 20,2 18,2 14,8 30,2 20,6 19,9 21,6 25,9 15,7 19,9 11,4

Alemania Austria Bélgica Dinamarca España Finlandia Francia Grecia Irlanda Italia Luxemburgo Países Bajos Portugal Reino Unido Suecia

Noruega Suiza

Canadá Japón USA

Fuente: La Consommation del Ménages en 1996, INSEE

7,1

18,7

24,7 20,8 24,7

24,4 21,1

19,6 18,5 17,7 28,8 13,0 24,8 20,6 13,5 12,3 16,9 19,8 19,0 7,0 19,5 32,9

19,0

8,7 5,9 5,8

6,2 4,5

8,5 7,8 10,2 6,1 6,5 5,8 7,3 7,4 6,9 9,1 10,8 6,9 8,3 6,6 6,6

7,8

4,6 11,3 17,8

2,6 11,6

15,1 6,0 12,3 2,2 4,7 5,3 10,0 4,2 4,1 7,1 7,3 13,1 4,5 1,7 2,3

8,8

14,3 9,7 14,0

16,6 11,7

15,3 16,1 12,7 15,4 15,3 14,4 15,5 14,7 13,1 11,6 19,9 12,6 14,9 17,1 15,7

14,8

11,2 10,7 10,3

9,6 10,0

9,2 7,5 6,2 10,4 6,6 9,6 7,3 5,3 11,9 8,8 4,1 10,2 7,4 10,2 9,5

8,6

68

15,6 16,0 16,5

12,3 11,1

10,1 16,6 16,0 11,1 25,8 12,5 15,5 10,9 9,8 17,2 14,2 16,6 18,4 18,3 7,2

15,3

Vestuario Vivienda, éclairage Muebles Ss médicos Transporte y Entretenimientos Otros bienes y Calzado chauffage telecomunicaciones y Cultura y servicios

Europa de los 15

Alimentos bebidas y tabaco

CUADRO Nº21: ESTRUCTURA DEL CONSUMO DE LOS HOGARES POR FUNCION EN 1993


CUADRO N潞22: GASTO EN CONSUMO DE LOS HOGARES POR HABITANTE (cifras en $ de 1986)

Consumo por habitante 1974 1975 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997

219.674 164.251 165.833 186.773 199.826 215.349 234.476 261.977 200.526 181.140 191.674 176.787 182.804 192.752 202.835 219.671 220.772 236.381 264.506 279.486 297.516 321.754 344.860 368.794

Fuente: Elaboraci贸n propia en base al Anuario de Cuentas Nacionales y a datos de poblaci贸n del INE

69


CUADRO N潞23: IMPORTACIONES DE BIENES (cifras en millones de d贸lares)

1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997

Consumo

Intermedios

Capital

Total

340,90 422,00 584,10 563,30 893,90 821,10 1.160,80 1.650,10 1.769,10 1.876,90 2.698,20 3.173,20 3.603,20

1.840,50 1.822,20 2.227,70 2.821,60 3.666,00 4.720,10 5.074,70 5.939,00 6.343,20 6.704,50 9.039,10 9.918,10 10.745,50

561,20 670,10 981,50 1.316,90 1.916,70 2.136,60 1.858,20 2.539,50 3.013,10 3.243,20 4.167,80 4.736,20 5.311,10

2.742,60 2.914,30 3.793,30 4.701,80 6.476,60 7.677,80 8.093,70 10.128,60 11.125,40 11.824,60 15.905,10 17.827,50 19.659,80

Fuente: Banco Central, Informe Econ贸mico y Financiero

70

evolucion-del-gasto-en-consumo-1985-1995  

Hernán Frigolett Rodríguez Alejandra Sanhueza Lutz 1 INDICE 2 7. Indice de Cuadros Indice de gráficos 3 Indice de cuadros del Anexo 4 5

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