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Cuaderno CORIA 14

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El Instituto Interamericano del Niño, la Niña y Adolescentes (IIN) es el Organismo Especializado de la Organización de los Estados Americanos en materia de niñez y adolescencia. Como tal, asiste a los Estados en el desarrollo de políticas públicas, contribuyendo a su diseño e implementación en la perspectiva de la promoción, protección y respeto a los derechos de niños, niñas y adolescentes en la región. En este marco, el IIN destina especial atención a los requerimientos de los Estados Miembros del Sistema Interamericano y a las particularidades de los grupos regionales.

Para consultas, orientación o sugerencias sobre este documento, pueden comunicarse a: comunicacion@iinoea.org

The IIN is as Specialized Organization of the Organization of American States (OAS) in childhood and adolescence, which assists the States in the development of public policies to be taken for the benefit of children and adolescents, contributing in the field of their design and implementation in the perspective of the promotion, protection and full respect of the rights of children and adolescents in the region. Special assistance is aimed at the needs of the Member States of the Inter-American System and at the particularities of the regional groups.

For inquiries, guidance, or suggestions regarding this document, please contact: comunicacion@iinoea.org

La Red de Corresponsales Infantiles y Adolescentes (Red CORIA) es un espacio de participación creado en 2017, conformado por niñas, niños y adolescentes de entre 10 y 17 años de las Américas y el Caribe.

En la Red CORIA, las y los corresponsales informan, comunican y opinan sobre la situación de los derechos de la niñez y adolescencia en su país y en la región.

Albert Ramdin Secretario General - OEA

Laura Gil Secretaria General Adjunta - OEA

Claudia Romero Presidenta - Consejo Directivo del IIN

Linda Amaya De Morán Vicepresidenta - Consejo Directivo del IIN

María Julia Garcete Directora General – IIN

COORDINACIÓN DEL PROYECTO:

Dulce Castillo Alejandra Brand Delgado Programa Interamericano de Participación Infantil y Adolescente - IIN

Sara Cardoso Delmira Infante Programa de Comuniación para una Cultura de Derechos - IIN

índice

Prólogo/PrologUE • 11

Palabras dE la coordinación dE la rEd / Words from thE nEtWork coordination • 15

Generación 2024-2025

Un lUgar fElIZ• 18

la salUd mEntal En los niños, niñas y adolEscEntEs• 21

la sociEdad ParagUaya: Un análisis dE sU inflUEncia En la vida dE adolEscEntEs, niños y niñas• 22

las Políticas Públicas y los dErEchos dE los niños, niñas y adolEscEntEs • 24

Generación 2025-2026

ProtEcción contra El trabajo infantil y la violEncia En gUatEmala • 30

la EdUcación En Zonas rUralEs dE méxico• 32

la salUd mEntal En adolEscEntEs, Un dErEcho qUE no PUEdE EsPErar• 34

¿tEnEmos voZ los niños, niñas y adolEscEntEs En UrUgUay?• 36

artículos y aud I os

thE PrEvalEncE of onlinE child sExUal ExPloitation in canada• 37

ExPloiting yoUr kids for viEWs, family channEls • 40

Infancia En riEsgo, vUlnEración dE dErEchos dE niñas, niños y adolEscEntEs• 42

sEmbrando fUtUro• 45

la inflUEncia En niños,niñas y adolEscEntEs• 47

cUando la violEncia roba la infancia• 49

Un vistaZo a la rEalidad dE los dErEchos dE niñas, niños y adolEscEntEs• 52

dErEcho a la vIda,sUPErvIvEncIa y dEsarrollo• 54

los dErEchos dE los niños• 57

ExPloitation of migrant WorkErs in canada• 60

sitUación actUal dE niños, niñas y adolEscEntEs En ParagUay• 62

El dErEcho a la EdUcación dE los niños, niñas y adolEscEntEs En gUatEmala• 63

xEnofobia, discriminación E intolErancia En EcUador• 65

la niñEZ y adolEscEncia EcUatoriana antE la crisis social• 68

cUando la EscUEla no EnsEña a EscUchar• 72

consUmo dE alcohol y drogas ilEgalEs En niños, niñas y adolEscEntEs • 74

dEEPfakE aI, a silEnt yEt dangEroUs thrEat to childrEn’s rights• 76

EntrE Pantallas y Páginas: Una mirada a la lEctUra dEsdE El salvador• 79

si no conocEmos qUé sUcEdE con nUEstros dErEchos, ¿cómo PodEmos dEfEndErlos?• 81

gEnEracIón corIa • 82

agradEcimiEntos• 92

acknoWlEdgmEnt• 94

PrÓloGo ProloGue

El cuaderno CORIA N° 14 llega a nosotros en un contexto mundial de agudización de los conflictos bélicos, y en la región con cuestionamientos ante el incumplimiento de los acuerdos del derecho internacional, fragmentación de las instancias que atienden a los asuntos multilaterales, debilitamiento de la inversión en proyectos de cooperación que ponen énfasis en la promoción y prevención, priorizándose la atención directa a situaciones de ayuda humanitaria, emergencias ante catástrofes y otras calamidades.

Ante un panorama incierto y con hechos poco esperanzadores en el ámbito adulto que postergan o invisibilizan los problemas que afectan a la niñez, las voces de esta generación de niñas, niños y adolescentes que conforman la Red de Corresponsales Infantiles y Adolescentes (Red CORIA), muestra los resultados de la puesta en práctica de metodologías apropiadas, diálogos intergeneracionales, comunicación horizontal para la participación. Así, desde su perspectiva, ponen atención en temas como el trabajo infantil, la salud mental, la educación, los riesgos en entornos digitales, la violencia, la migración, la xenofobia, las crisis sociales y el consumo de sustancias psicoactivas.

CORIA Notebook No. 14 arrives at a time when armed conflicts are intensifying globally and in the region, with concerns over the failure to comply with international law, the fragmentation of institutions addressing multilateral issues, and the weakening of investment in cooperation projects that emphasize promotion and prevention, with priority given to direct humanitarian aid, disaster emergencies, and other calamities.

Faced with an uncertain outlook and discouraging developments in the adult world that delay or render invisible the problems affecting children, the voices of this generation of children and adolescents who make up the Child and adolescents correspondent network (CORIA network) showcase the results of implementing appropriate methodologies, intergenerational dialogues, and horizontal communication to foster participation. Thus, from their perspective, they focus on issues such as child labor, mental health, education, risks in digital environments, violence, migration, xenophobia, social crises, and the use of psychoactive substances.

Ellos y ellas no solo opinan, intercambian, se cuestionan, se comprometen; van tejiendo un entramado que transforma a su entorno más próximo: familia y comunidad, al tiempo que crean entre pares y con los adultos acompañantes de los organismos de infancia de los Estados, propuestas, recomendaciones, reflexiones sobre cómo juntos, generar mejores espacios para la vigencia de los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes.

Para la Dirección General del Instituto el intercambio con niñas, niños y adolescentes que se forman como Corresponsales Infantiles y Adolescentes, es una fuente de motivación y de renovación continua.

El compromiso que asumí, desde la postulación para esta instancia, conlleva la búsqueda continua de oportunidades para fortalecer la participación en todos los niveles posibles, generar experiencias y encontrar formas que faciliten la atención y escucha a las voces de nuestros niños, niñas y adolescentes, de parte de los adultos tomadores de decisión y formuladores de políticas públicas. En diferentes momentos del camino andado, durante casi tres años, nos encontramos con obstáculos que parecían insalvables, no obstante, el ejercicio de encarnar los valores democráticos y sosteniendo siempre el enfoque de derechos, han permitido seguir adelante ensanchando horizontes que incluyan y no discriminen, acortando brechas que superan inequidades históricas.

El cuaderno CORIA es parte del acervo de nuestra cultura institucional como IIN, en ella se forjan formas de crear, producir, recrear, legar y sobre todo compartir sentidos. Va este aporte a las personas dispuestas a la escucha de las voces de las infancias y adolescencias de nuestra región. En un tiempo de inteligencia artificial y de medios que inundan y sacuden con información de muy variada calidad que impacta en la formación de opinión, las y los adolescentes CORIA asumen la

They not only express their opinions, exchange ideas, ask questions, and commit themselves; they weave a fabric that transforms their immediate surroundings—family and community—while creating, among peers and with the accompanying adults from state-level child welfare agencies, proposals, recommendations, and reflections on how, together, to create better spaces for the realization of the human rights of children and adolescents.

For the Institute’s General Directorate, the exchange with children and adolescents who are training as child and youth correspondents, is a source of motivation and continuous renewal.

The commitment I undertook, from the moment I applied for this role, involves the continuous search for opportunities to strengthen participation at every possible level, generate experiences, and find ways to ensure that adult decision-makers and public policy formulators pay attention to and listen to the voices of our children and adolescents. At various points along the journey we have taken over nearly three years, we have encountered obstacles that seemed insurmountable; however, the practice of embodying democratic values and consistently upholding a rights-based approach has allowed us to move forward, broadening horizons that are inclusive and non-discriminatory, and bridging gaps that overcome historical inequities.

The CORIA notebook is part of the heritage of our institutional culture as IIN; within it, ways of creating, producing, recreating, bequeathing, and above all, sharing meanings are forged. This contribution is dedicated to those willing to listen to the voices of the children and adolescents of our region. In an age of artificial intelligence and media that inundate and bombard us with information of varying quality that shapes public opinion, the CORIA adolescents take on the

tarea y el desafío de llevar las voces de sus pares, de poner en juego su capacidad de observación, su expresión y su arte, para ir más allá de la transmisión de información, para conmover con una propuesta sentipensante que nos toque, para propiciar la escucha a las voces infantiles, también en nuestros entornos más próximos.

Agradezco a los Estados comprometidos con el avance en la formalización de mecanismos de participación, en la inversión con políticas públicas que reconozcan a las infancias como sujetos de derecho, y a garantizar que sus voces sean escuchadas, consideradas y respetadas en todos los niveles. También a todas las personas que han contribuido con la creación de esta edición porque el esfuerzo dedicado rinde sus frutos.

Seguimos avanzando con pasos firmes, con esperanza, con disciplina, con creatividad, con la alegría y la satisfacción de estar al servicio de la niñez y adolescencia del continente. Acompáñanos en este camino a nuestros 100 años.

task and challenge of carrying the voices of their peers, of bringing their powers of observation, expression, and art into play, to go beyond the mere transmission of information, to move us with a heartfelt and thoughtful proposal that touches us, and to foster a willingness to listen to children’s voices, even in our immediate surroundings.

I would like to thank the States committed to advancing the formalization of participatory mechanisms, investing in public policies that recognize children as rights-holders, and ensuring that their voices are heard, considered, and respected at all levels. I would also like to thank everyone who has contributed to the creation of this edition, because their dedicated efforts are bearing fruit.

We continue to move forward with firm steps, with hope, with discipline, with creativity, and with the joy and satisfaction of serving the children and adolescents of the continent. Join us on this journey toward our 100th anniversary.

Instituto Interamericano del niño, la niña y adolescentes. oea 2025 / Inter-american children´s Institute. oas 2025

construyendo ciudadanía con niñas, niños y adolescentes

El ejercicio del principio y derecho a la participación de niñas, niños y adolescentes es una construcción permanente que requiere el apoyo y la apertura del mundo adulto, así como cambios sociales, institucionales y políticos que garanticen y promuevan los derechos reconocidos en múltiples instrumentos internacionales, regionales y nacionales, buscando sostenerse y ampliarse en el tiempo.

Justamente eso es lo que el Cuaderno CORIA ha buscado construir desde su primera edición en 2018, ser una herramienta que contribuya a estas transformaciones, impulsando la participación genuina de la infancia y la adolescencia, permitiendo conocer sus puntos de vista, preocupaciones y necesidades, así como los temas presentes en su vida cotidiana y también sus propias iniciativas.

En esta edición número 14, las y los adolescentes continúan haciendo un llamado a hablar e informar sobre temas que impactan directamente en sus vidas, como el trabajo infantil, la salud mental, la educación, los riesgos en entornos digitales, la violencia, la migración, la xenofobia, las crisis sociales y el consumo de sustancias psicoactivas.

BuildinG

citizenshiP with children and adolescents

The exercise of the principle and right to child-participation is an ongoing process that requires the support and openness of the adult world, as well as social, institutional, and political changes that guarantee and promote the rights recognized in multiple international, regional, and national instruments, seeking to be sustained and expanded over time.

This is precisely what the CORIA Notebook has aimed to build since its first edition in 2018: to serve as a tool that contributes to these transformations by promoting the genuine participation of children and adolescents, making it possible to understand their viewpoints, concerns, and needs, as well as the issues present in their daily lives and their own initiatives.

In this 14th edition, adolescents continue to call for dialogue and awareness on issues that directly impact their lives, such as child labor, mental health, education, risks in digital environments, violence, migration, xenophobia, social crises, and the use of psychoactive substances.

A large part of the videos, articles, and audio pieces in this edition highlight the need to promote safe and healthy envi-

Gran parte de los videos, artículos y audios de esta edición evidencian la necesidad de promover entornos seguros y saludables, y expresan un llamado a las familias, a sus pares, a la comunidad y a las autoridades para construir una vida basada en la prevención y la protección.

Por ello, desde el Programa Interamericano de Participación Infantil y Adolescente destacamos estos espacios de creación e investigación, que resultan fundamentales para el conocimiento y ejercicio de sus derechos, así como para fortalecer la democracia, el desarrollo y el respeto. Asimismo, contribuyen a fortalecer la confianza y el liderazgo de niñas, niños y adolescentes, aportando de este modo a sus proyectos de vida y al respeto de su interés superior.

Los espacios participativos para niñas, niños y adolescentes fomentan su capacidad de diálogo con sus pares y las personas adultas a su alrededor, promueven la confianza en ellas y ellos, generan sentido de pertenencia por sus localidades y países, y tan importante, les impulsan a imaginar y construir comunidades seguras, democráticas y resilientes.

Los videos, artículos y audios presentados en el Cuaderno 14, nos inspiran a seguir construyendo espacios y herramientas que promuevan las opiniones de niñas, niños y adolescentes en las decisiones que tomemos desde el mundo adulto.

Es imperativo que niñas, niños y adolescentes de las Américas y el Caribe vivan un presente en el que las personas adultas tengan como propósito generar las condiciones necesarias para ejercer sus derechos y que las instituciones y sociedades sean propicias para su desarrollo. Una sociedad solidaria, en la que reine el respeto y la convivencia entre las diversidades.

Debemos recordar siempre los avances, desafíos y buenas prácticas en materia de derechos humanos, y particularmente en

ronments, and express a call to families, peers, the community, and authorities to build a life based on prevention and protection.

Therefore, from the Inter-American Child and Adolescent Participation Programme, we emphasize these spaces for creation and research, which are fundamental for the understanding and exercise of their rights, as well as for strengthening democracy, development, and respect. They also help build confidence and leadership among children and adolescents, thereby contributing to their life projects and to the respect of their best interests.

Participatory spaces for children and adolescents foster their capacity for dialogue with their peers and the adults around them, promote self-confidence, generate a sense of belonging to their communities and countries, and—equally important—encourage them to imagine and build safe, democratic, and resilient communities.

The videos, articles, and audio pieces presented in Notebook 14 inspire us to continue building spaces and tools that promote the voices of children and adolescents in the decisions made by the adult world.

It is imperative that children and adolescents in the Americas and the Caribbean live in a present where adults are committed to creating the necessary conditions for the exercise of their rights, and where institutions and societies are conducive to their development—a supportive society in which respect and coexistence among diverse groups prevail.

We must always remember the progress, challenges, and good practices in the field of human rights, particularly regarding children and adolescents, because they are both present and future. For this reason, we reaffirm the defense and respect of international law, its institutions, and instruments, which have been pillars

relación con niñas, niños y adolescentes, porque son presente y futuro. Por ello, evocamos la defensa y el respeto del derecho internacional, sus instituciones e instrumentos, que han sido pilares en la construcción de espacios participativos e intergeneracionales, al reconocernos todas y todos como sujetos de derechos y aceptar que vivimos en un mundo multicultural, donde los derechos se ejercen con responsabilidad y dentro de límites que aseguran el respeto de los demás.

Ante ello, cabe preguntarnos: ¿Qué sociedad y qué región estamos construyendo?

in building participatory and intergenerational spaces, recognizing all people as rights holders and accepting that we live in a multicultural world where rights are exercised with responsibility and within limits that ensure respect for others.

In light of this, we must ask ourselves: What kind of society and region are we building?

dulce castillo y aleJandra Brand delGado

coordinadoras de la red de corresPonsales Infantiles y adolescentes /coordinators of the network of children and adolescents corresPondents

artículos y VIdeos

GeneraciÓn 2024-2025

un luGar felIz

lucas, colomBia

Hola, soy Lucas y hoy soy la voz del 29% de colombianos y colombianas, los cuales son niños, niñas y adolescentes y vengo a hablarles de nuestros derechos y cuáles de estos son vulnerados e irrespetados.

No es fácil decir que en un país tan hermoso como Colombia, sus niños, niñas y adolescentes sufren cada día por la irresponsabilidad de sus habitantes o la frustración al ver que nuestros derechos se pierden en el olvido y pocos nos ayudan a recordarlos y a tenerlos en cuenta.

Y esto sucede debido a que hay muy pocos espacios de participación donde podamos alzar la voz y seamos escuchados, son pocos los aliados y las estrategias que se crean para que se traten temas de interés sobre los niños, niñas y adolescentes. En mi país existe la Mesa de Participación Ciudadana en donde los niños, niñas y adolescentes exponemos nuestras necesidades, también existen fundaciones para ayudar al planeta y están compuestas por niños, niñas y adolescentes. A su vez, contamos con juventudes unidas que permite a los adolescentes expresar sus angustias y problemáticas. En algunos territorios encontramos corporaciones como World visión, Save The Children, Niñez Ya, Juego y Niñez que no descansan en busca de un mejor futuro para los niños, niñas y adolescentes.

Aunque los espacios siguen siendo muy limitados y esto ocasiona que los derechos sean vulnerados, es por eso que no debemos detenernos ante esta lucha que decidimos emprender por un mun-

do donde todos los niños, niñas y adolescentes tengan su lugar feliz.

Analizando la situación de mi país Colombia me doy cuenta que los derechos más vulnerados son:

• El derecho a la educación

• La Salud

• El derecho a una familia

• El derecho a la igualdad

Pero estos derechos también son vulnerados debido a diferentes problemáticas las cuales son:

• El conflicto armado, ya que el país sigue dándole a los niños, niñas y adolescentes armas y no lápices.

• El trabajo infantil que le quita la oportunidad a los niños, niñas y adolescentes de aprender.

• El reclutamiento forzado que aleja a los niños, niñas y adolescentes de su familia e infancia teniendo que madurar a tan temprana edad.

• La explotación sexual ya que algunos padres venden a sus hijos e hijas para saciar el deseo carnal de otras personas, o la falta de educación sexual a los jóvenes sin dejar de lado a los abusadores.

• La desnutrición que sigue siendo increíble cómo los niños, niñas y adolescentes siguen muriendo de hambre con la gran cantidad de alimento que posee el país y el desperdicio constante de estos.

Y es necesario aclarar que TODOS los grupos. Tanto niños, niñas o adolescentes están siendo vulnerados, atacados o irrespetados por igual no podemos proteger solo a las niñas o a los niños o a los adolescentes debemos protegerlos y cuidarlos a todos por igual y es ahí donde comienza la igualdad de derechos.

Por eso pido que nos escuchen a todos ya que

“No solo existe mi voz, también existe la de todos los niños, niñas y adolescentes en Colombia soñando con su lugar feliz”

la salud mental en los niños, niñas y adolescentes

lucas, colomBia

Yo he querido hablar sobre un tema muy importante, el cual siento que actualmente puede llegar a ser muy desplazado, ósea la salud mental, pues la salud mental es un elemento muy importante en el desarrollo de los niños, niñas y adolescentes. Gracias a un estado de bienestar emocional y psicológico podemos erradicar las drogas, la calle, la violencia y el hambre para el futuro de nuestro país y región.

Desafortunadamente, este tema ha sido muy olvidado, no veo que se realicen actividades en los colegios, que se hagan charlas o que los psicólogos vengan a hablar con los adolescentes. Con esto no digo que el gobierno no demuestre interés o que sea incompetente, solo digo que hace falta más esfuerzo e interés hacia este tema.

Esto puede afectar demasiado al mundo, pues adolescentes con alguna enfermedad de salud mental, toman decisiones negativas, como usar drogas, callar su opinión o incluso el suicidio, y esto puede acabar con el futuro de nuestro mundo, debido a que las nuevas voces, y los próximos lideres, pueden callar para siempre y perder el interés incluso en sus propias vidas.

Aunque sé perfectamente que, trabajando juntos como equipo, teniendo metas claras y que, no rindiéndonos en nuestro camino, podemos lograr lo que nos propongamos, porque no somos solo compañeros, somos una familia, que tiene las mismas metas, casi las mismas

ideas, respeto mutuo, pero, sobre todo, el mismo sueño.

Creo que, con nuestras voces, nuestras ideas y nuestros espíritus soñadores. Podemos lograr que, no solo la salud mental, también todos los derechos de los niños, niñas y adolescentes sean respetados y valorados, como debió ser en un principio, y sé perfectamente que lo lograremos, juntos.

Gracias a todos por su atención y espero ansiosamente nuestro próximo encuentro.

“si algún día te sientes solo o abandonado, recuerda que la persona que mas te admira, aprecia, ama y apoya, es la que está frente al espejo”

la sociedad ParaGuaya: un análisis de su influencia en la Vida de adolescentes, niños y niñas

Jazmín. ParaGuay

La sociedad paraguaya es un entorno complejo y dinámico que influye significativamente en la vida de adolescentes, niñas y niños. La cultura, la historia, la economía y la política del país se entrelazan para crear un contexto único que moldea la forma en que los adolescentes, niñas y niños, crecen y se desarrollan. En este artículo, exploramos la influencia de la sociedad paraguaya en la vida de adolescentes, niños y niñas, analizando los factores que más impactan en su desarrollo y bienestar.

La familia en la sociedad paraguaya

La familia es una institución fundamental en la sociedad paraguaya. La familia tradicional paraguaya es nuclear, con un fuerte énfasis en la autoridad paterna y la responsabilidad materna. Sin embargo, en la actualidad, la estructura familiar está cambiando, con un aumento en la cantidad de familias monoparentales y familias con padres separados. La familia es el primer entorno en el que los niños, niñas y adolescentes se desarrollan y aprenden. La familia paraguaya es conocida por ser muy unida y solidaria, con un fuerte énfasis en la lealtad y la responsabilidad familiar. Sin embargo, esta estructura familiar también puede generar conflictos y dificultades, especialmente en la adolescencia.

La influencia de la cultura paraguaya

La cultura paraguaya es rica y diversa, con una fuerte influencia de la cultura indígena y la cultura española. La música, la danza y la artesanía son fundamentales en la cultura paraguaya, y los niños, niñas y adolescentes aprenden a apreciar y valorar estas tradiciones desde una edad temprana. La cultura paraguaya también es conocida por ser muy hospitalaria y acogedora. Los paraguayos son famosos por su amabilidad y su disposición a ayudar a los demás. Esta cultura de la hospitalidad y la solidaridad es fundamental en la forma en que los niños, niñas y adolescentes se relacionan con su entorno.

La educación en la sociedad paraguaya

La educación es un derecho fundamental en la sociedad paraguaya, y el Estado garantiza la educación gratuita y obligatoria para todos los niños, niñas y adolescentes. Sin embargo, la calidad de la educación en Paraguay es un tema de debate, y muchos expertos argumentan que el sistema educativo necesita ser reformado para abordar los desafíos del siglo XXI. La educación en Paraguay se enfoca principalmente en la enseñanza de la lectura, la escritura y la aritmética, así como en la transmisión de valores y tradiciones culturales. No obstante, la educación también debe preparar a los niños, niñas y adolescentes para enfrentar los desafíos del mundo moderno, incluyendo la globalización, la tecnología y el cambio climático.

Los desafíos que enfrentan los niños, niñas y adolescentes en la sociedad paraguaya

A pesar de los avances que se han logrado en la sociedad paraguaya, los niños, niñas y adolescentes siguen enfrentando muchos desafíos. La pobreza, la desigualdad y la violencia son problemas graves que afectan a muchos niños, niñas y adolescentes en Paraguay.

La pobreza es un problema especialmente grave en Paraguay, donde más de la mitad de la población vive por debajo del umbral de la pobreza. La pobreza puede tener un impacto devastador en la vida de los niños, niñas y adolescentes, limitando sus oportunidades educativas y laborales en su futuro y aumentando su vulnerabilidad a la explotación y la violencia.

La violencia también es un desafío en la sociedad paraguaya, especialmente la violencia doméstica y la violencia de género. En Paraguay contamos con una tasa de 18.876, víctimas de violencia doméstica, y cada 3 minutos una mujer fue víctima de algún tipo de violencia en el 2024, además se registró un promedio de 1 Feminicidio cada 10 días en Paraguay, según el Ministerio Público. Esto es alarmante, ya que los niños, niñas y adolescentes pueden ser especialmente vulnerables a la violencia, y es fundamental que se tomen medidas para protegerlos y apoyarlos.

Entonces, la sociedad paraguaya es un entorno complejo y dinámico que influye significativamente en nuestras vidas. La familia, la cultura y la educación son fundamentales en la forma en que nos desarrollamos y relacionamos con nuestro entorno. Sin embargo, también enfrentamos muchos desafíos, incluyendo la pobreza, la desigualdad y la violencia, como se mencionó anteriormente. Es necesario que se tomen medidas para abordar estos retos y garantizar que todos y todas tengamos acceso a servicios esenciales y

se garanticen y promuevan nuestros derechos sin distinción.

Este artículo fue desarrollado con las opiniones y maneras de ver de adultos y adolescentes, a través de una entrevista realizada personalmente, las personas decidieron ser anónimas.

Referencias

Ministerio Público República del Paraguay. (S.f). Gestión 2023-2028, datos. https://ministeriopublico.gov.py/violencia-familiarhttps://ministeriopublico.gov.py/feminicidio-

las Políticas PúBlicas y los derechos de los niños, niñas y adolescentes

Jazmín. ParaGuay

Las políticas públicas y los derechos de la infancia y adolescencia están estrechamente relacionados. En efecto, las políticas públicas deben garantizar la protección y promoción de los derechos de los niños, niñas y adolescentes (NNA), como lo establece la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN).

En Paraguay, uno de los avances más significativos es la Ley N° 1680/01, Código de la Niñez y la Adolescencia, que establece la creación del Sistema Nacional de Protección y Promoción Integral de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia. Este sistema busca asegurar que los NNA no solo sean protegidos, sino también reconocidos como sujetos de derechos, promoviendo su participación activa en la toma de decisiones.

La participación infantil y adolescente es un derecho fundamental y, al mismo tiempo, un aporte sustantivo que mejora la calidad de las políticas públicas, pues incorpora las voces y experiencias de quienes son directamente afectados. Por ello, es clave el conocimiento que los niños, niñas y adolescentes tienen sobre sus derechos y sobre las políticas públicas que los promueven, siendo esencial para su desarrollo integral y para el ejercicio pleno de su ciudadanía. Sin embargo, en general, este conocimiento es limitado debido a factores como:

1. Falta de educación cívica y política en las escuelas.

2. Acceso limitado a información confiable y oportuna.

3. Poca participación en procesos de toma de decisiones que los afectan.

Aunque, hay algunos derechos y temáticas en las que los y las adolescentes tienen un mayor conocimiento y conciencia, como:

1. Derechos digitales y privacidad en línea.

2. Medio ambiente y cambio climático.

3. Igualdad de género y derechos de las mujeres.

4. Derechos de las personas con discapacidad.

Para impulsar el conocimiento de los derechos de NNA se pueden apoyar estrategias en diferentes campos como la:

Educación formal

1. Incorporar educación cívica y política en los currículos escolares: asegurarse de que los y las estudiantes aprendan sobre sus derechos, deberes y la estructura del gobierno.

2. Promover proyectos de investigación y análisis: asignar proyectos que involucren la investigación y análisis de políticas públicas y derechos que les interesen a las y los estudiantes.

Educación no formal

1. Organizar talleres y seminarios sobre temas específicos, como derechos humanos, participación ciudadana y políticas públicas.

2. Fomentar la creación de clubes de debate y discusión en escuelas y comunidades.

3. Establecer programas de mentoría que conecten a adolescentes con líderes y expertos en políticas públicas y derechos.

Tecnologías y medios

1. Desarrollar material amigable y promover recursos en línea, como sitios web, blogs y redes sociales, que ofrezcan información y eduquen sobre políticas públicas y derechos, los cuales deben ser adaptados a diferentes edades.

2. Producir y difundir videos y documentales que aborden temas relacionados con políticas públicas y derechos.

3. Desarrollar juegos y simulaciones que enseñen sobre políticas públicas y derechos de manera interactiva.

Participación y acción

1. Fomentar la participación de adolescentes en proyectos de servicio comunitario que aborden temas relacionados con políticas públicas y derechos.

2. Organizar campañas de concienciación de manera intergeneracional sobre temas específicos, como igualdad de género y medio ambiente.

3. Fomentar la participación de adolescentes en procesos de toma de decisiones que los afecten, como consejos estudiantiles o comités comunitarios.

Colaboración y alianzas

1. Trabajar con organizaciones que se enfocan en políticas públicas y derechos, como ONGs, instituciones gubernamentales y organizaciones comunitarias.

2. Establecer alianzas con líderes y expertos en políticas públicas y derechos para proporcionar orientación y recursos.

3. Crear redes de apoyo entre adolescentes, líderes y organizaciones para compartir recursos, experiencias y conocimientos.

En resumen, las políticas públicas de niñez y adolescencia en Paraguay se fundamentan en un marco legal robusto que busca garantizar la protección, desarrollo integral y ejercicio efectivo de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Uno de los pilares de este marco es el Código de la Niñez y la Adolescencia (Ley N.º 1680/01), que regula derechos, garantías y deberes en áreas clave como educación, identidad, protección contra sustancias dañinas, participación ciudadana y sistemas de protección social, además de establecer la creación de un Sistema Nacional de Protección y Promoción Integral a la Niñez y Adolescencia y la Secretaría Nacional de la Niñez y la Adolescencia con rango ministerial para coordinar las políticas públicas en todo el territorio.

Paraguay también desarrolla instrumentos estratégicos como la Política Nacional de Niñez y Adolescencia 2025–2035, cuyo objetivo es promover el desarrollo armónico y garantizar la protección integral de los derechos de este grupo etario, incorporando temas como la identidad desde el nacimiento y la atención a adolescentes en conflicto con la ley penal. Este documento busca articular de manera intersectorial e integral las acciones estatales para responder a necesidades estructurales de la población infantil y adolescente.

También, han existido planes nacionales de acción que orientan la implementación de políticas concretas en áreas prioritarias. Por ejemplo, el Plan Nacional de Niñez y Adolescencia (2019-2024) estableció un enfoque integral para abordar

la violencia, la pobreza y las brechas en acceso a servicios básicos, con especial énfasis en garantizar el bienestar de los grupos más vulnerables y asegurar la coordinación entre diferentes instituciones del Estado.

A nivel institucional, organismos como el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (MINNA) lideran acciones preventivas y de protección, promoviendo programas dirigidos a la promoción de la salud, la prevención de la vulneración de derechos (incluyendo prevención de trata y explotación), y la generación de entornos seguros y participativos para niñas, niños y adolescentes.

Además, estas políticas buscan fomentar la participación de la sociedad civil y de los propios niños, niñas y adolescentes en el diseño y evaluación de las acciones públicas, así como fortalecer la coordinación interinstitucional entre los poderes del Estado, municipios y organizaciones no gubernamentales. Sin embargo, diversos análisis resaltan desafíos importantes, como la falta de recursos suficientes, baja articulación de las políticas existentes y brechas entre la normativa y su implementación efectiva, lo cual limita su impacto real en mejorar las condiciones de vida de la niñez y adolescencia paraguaya.

Referencias

Página web: ministeriodejusticia.gov.py

Página web: cdia.org.py

Página web: minna.gov.py

artículos y audios

ProtecciÓn contra el traBaJo infantil y la Violencia en Guatemala

mishel, Guatemala

En Guatemala, la niñez enfrenta dos de los problemas más graves y persistentes: el trabajo infantil y la violencia. Ambos fenómenos limitan sus posibilidades de desarrollo, vulneran sus derechos fundamentales y perpetúan ciclos de pobreza y exclusión social. A pesar de que el país ha avanzado en la ratificación de convenios internacionales y en la creación de leyes nacionales para proteger a la infancia, aún existe una brecha significativa entre lo normativo y la realidad cotidiana. Este ensayo busca analizar los principales avances, obstáculos y desafíos en torno a la protección de los niños y niñas en Guatemala frente al trabajo infantil y las diversas formas de violencia.

El trabajo infantil continúa siendo un problema estructural en Guatemala. Según estimaciones del Congreso de la República, en 2018 alrededor de 400 000 menores de entre 7 y 14 años trabajaban, principalmente en zonas rurales y en sectores como la agricultura y la economía informal (Congreso de Guatemala, 2022). El Departamento de Trabajo de los Estados Unidos señaló que esta cifra podría ser aún mayor, llegando hasta un millón de niños y adolescentes en el rango de 5 a 17 años (U.S. Department of Labor, 2023). Esta realidad tiene un impacto directo en la salud, la alimentación y, sobre todo, en la educación, ya que muchos abandonan sus estudios para contribuir a la economía familiar.

En cuanto al marco normativo, Guatemala ha ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño y los convenios 138 y

182 de la Organización Internacional del Trabajo, que prohíben el trabajo infantil en sus peores formas. A nivel interno, el Código de Trabajo establece los 14 años como edad mínima para laborar, mientras que la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia (Decreto 27-2003) reconoce el derecho a ser protegido contra la explotación económica y a disfrutar de condiciones que no interfieran con su educación (HR Library, 2003).

Este tema me llamó la atención porque demuestra una profunda contradicción entre los derechos que legalmente se reconocen a la niñez en Guatemala y las condiciones reales en las que muchos niños, niñas y adolescentes viven a diario demostrando que no se les hace justicia a los derechos que les corresponderían como tal. El trabajo infantil y la violencia no solo vulneran su dignidad, sino que limitan sus oportunidades del presente y de futuro también la oportunidad del desarrollo, perpetúan la pobreza de generación en generación volviendo esto un ciclo de no terminar. Para enfrentar esta problemática, es fundamental fortalecer la aplicación de las leyes existentes, pelear por los derechos de niños niñas y adolescentes, el ampliar el acceso a una educación de calidad, apoyar económicamente a las familias en situación de vulnerabilidad y promover campañas de sensibilización que involucren a la comunidad, al Estado y al sector privado. Solo mediante un enfoque integral y sostenido será posible garantizar un futuro más justo y seguro para la niñez guatemalteca.

Referencias

Congreso de Guatemala. (2022). Protección de la niñez y adolescencia contra el trabajo infantil. https://www.congreso.gob.gt

HR Library. (2003). Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia. https://hrlibrary.umn. edu

U.S. Department of Labor. (2023). Findings on the Worst Forms of Child Labor: Guatemala. https://www.dol.gov

El País. (2025, 28 de febrero). La deuda de Guatemala con miles de niñas: se normaliza que sean madres. https://elpais.com

The Guardian. (2025, 12 de agosto). Guatemala shelter fire: six convicted over

la educaciÓn en zonas rurales de méxico

ricardo manuel, méxico

La educación es uno de los derechos humanos fundamentales reconocidos a nivel mundial, indispensable para garantizar el desarrollo integral de las personas y el progreso de las naciones. En México, este derecho está consagrado en la Constitución y en tratados internacionales como la Convención sobre los Derechos del Niño, que en su artículo 28 establece la obligación de los Estados de asegurar el acceso gratuito y equitativo a la educación básica, así como promover oportunidades de aprendizaje de calidad para todos los niños, niñas y adolescentes.

A pesar de los avances en cobertura educativa, persiste una brecha importante entre las zonas urbanas y rurales, especialmente en estados con alta diversidad cultural como Campeche. El presente análisis evalúa los desafíos que enfrentan las comunidades rurales campechanas en materia educativa, así como los esfuerzos gubernamentales y las posibles estrategias para avanzar hacia una educación más equitativa e inclusiva.

El acceso a una educación de calidad en las zonas rurales de México se enfrenta a múltiples factores estructurales. En primer lugar, la dispersión geográfica de las comunidades rurales dificulta la construcción y mantenimiento de infraestructura escolar, así como el envío de recursos educativos. Escuelas multigrado, instalaciones en condiciones limitadas y falta de conectividad digital son algunos de los problemas más frecuentes. A esto se suma la escasez de docentes que deseen laborar en comunidades alejadas, lo que

afecta la continuidad y calidad del proceso educativo.

En Campeche, donde existe una importante población indígena, el reto es doble: además de garantizar acceso y permanencia escolar, es necesario implementar modelos educativos culturalmente pertinentes. La educación intercultural bilingüe ha sido una de las estrategias adoptadas por el gobierno mexicano para fortalecer la enseñanza en lenguas originarias y promover el respeto a la diversidad cultural. Este tipo de políticas refleja un avance significativo en el reconocimiento de la riqueza cultural del país y en la búsqueda de una educación más inclusiva.

Es importante destacar que, aunque persisten desigualdades, el gobierno federal y estatal han realizado esfuerzos notables para reducir la brecha educativa. La ampliación de programas de becas, la inversión en infraestructura y la distribución de materiales didácticos han contribuido a mejorar las condiciones de aprendizaje. Asimismo, la inclusión de herramientas digitales y plataformas educativas busca acercar oportunidades de aprendizaje a comunidades rurales, aunque este proceso requiere mayor inversión en conectividad e innovación pedagógica.

Por otra parte, la participación comunitaria se ha convertido en un elemento esencial para fortalecer la educación en zonas rurales. Las familias, autoridades locales y organizaciones sociales cumplen un papel clave en la creación de entornos

escolares seguros y en la promoción de proyectos educativos que respondan a las necesidades específicas de cada región. Invertir en la formación de maestros, incentivar su permanencia en comunidades apartadas y garantizar la entrega constante de recursos son pasos fundamentales para construir un sistema más equitativo.

La educación en zonas rurales de Campeche y México representa uno de los mayores retos en la construcción de un país más justo y con igualdad de oportunidades. Si bien las desigualdades territoriales y culturales han generado dificultades históricas en el acceso a la educación, los avances logrados en cobertura, inclusión y diseño de políticas públicas demuestran el compromiso del gobierno con el bienestar de la niñez y adolescencia. Sin embargo, la solución de esta problemática requiere un esfuerzo conjunto: las autoridades deben continuar reforzando los programas de apoyo y modernización educativa, mientras que la sociedad civil y las comunidades participan activamente en la mejora de sus propias escuelas.

Garantizar el derecho a la educación no solo significa ofrecer acceso a las aulas, sino también asegurar calidad, pertinencia cultural y oportunidades de desarrollo integral. Apostar por la educación rural es invertir en el futuro de México, en su diversidad y en la posibilidad de construir un país más equitativo.

la salud mental en adolescentes, un derecho que no Puede esPerar

melany, uruGuay

En Uruguay, la salud mental en adolescentes se volvió un tema muy presente en los últimos años. En los liceos, en la familia o en las noticias se escucha cada vez más sobre problemas como depresión, ansiedad y estrés. Según datos del Ministerio de Salud Pública (2022) y de UNICEF (2021), el suicidio está entre las principales causas de muerte en adolescentes uruguayos. Esto demuestra que no es un tema menor, sino una situación grave que afecta la vida de muchos adolescentes y jóvenes.

La Convención sobre los Derechos del Niño (ONU, 1989) reconoce el derecho a la salud, y dentro de él está incluida la salud mental. Sin embargo, muchas veces se le resta importancia y se prioriza solo lo físico. Esto se nota en la falta de psicólogos en algunos centros educativos, en la escasa cantidad de campañas de información y en el tabú que todavía existe al hablar de lo que sentimos. En muchos casos, cuando un adolescente comenta que no se encuentra bien, recibe respuestas como “ya se te va a pasar” o “son cosas de la edad”, cuando en realidad podría necesitar apoyo profesional.

En los últimos años se dieron algunos avances: se organizaron campañas de prevención del suicidio, charlas en centros educativos y se creó la línea de ayuda 0800 0767 para adolescentes que necesiten hablar con alguien (MSP, 2022). También hay adolescentes y jóvenes que participan en consejos y grupos juveniles, reclamando que se abran más espacios de escucha y contención. Esto muestra

que, aunque queda mucho por mejorar, hay una mayor conciencia sobre la importancia del tema.

No atender la salud mental implica la vulneración de varios derechos: el derecho a la vida, a la salud, a la educación (porque muchas veces los problemas emocionales llevan a abandonar los estudios) e incluso el derecho a la participación, ya que sin apoyo es difícil que un adolescente pueda involucrarse en su comunidad. Como señala UNICEF (2021), hablar de salud mental es también hablar de derechos humanos. Por eso no basta con tratar los problemas cuando ya existen: es necesario trabajar en la prevención, crear espacios seguros, promover actividades que fortalezcan la autoestima y normalizar el hecho de pedir ayuda.

En lo personal, creo que este tema no debería seguir siendo invisible. Es importante que se hable en las familias, en la educación y en los medios de comunicación, para que pedir ayuda sea visto como un paso positivo hacia el bienestar. La adolescencia es una etapa con muchos cambios y desafíos, y nadie debería atravesarla sintiéndose solo o sin apoyo. Cuidar la salud mental de los adolescentes es proteger su presente y también su futuro.

¿tenemos Voz los niños, niñas y adolescentes en uruGuay?

Génesis, uruGuay

En Uruguay existen espacios como los Consejos de Participación Adolescente, por ejemplo la propuesta de formar parte del CAC (Consejo Asesor y Consultivo). A través de ese proyecto descubrimos diversos espacios de participación que muchas veces no sabíamos que existían. Sin embargo, a pesar de que existen estas oportunidades, todavía muchas veces sentimos que nuestras opiniones no son tomadas en serio en la escuela, en los liceos, en la comunidad o incluso en decisiones que nos afectan directamente.

Escuchar a niños, niñas y adolescentes no es solo un gesto es también un derecho. El Código de la Niñez y la Adolescencia de Uruguay (Ley Nº 17.823), reconoce el derecho de los NNA a expresar su opinión y a que esta sea tenida en cuenta. Cuando participamos aportamos ideas nuevas, nuestras opiniones y nuestros puntos de vista, que muchas veces los adultos no ven de la misma manera, ya que nosotros estamos más cercanos a la realidad que vivimos.

Uruguay tiene el desafío de abrir más espacios de diálogo y garantizar que nuestra voz sea tenida en cuenta. Porque construir un país más justo también significa escucharnos. Aunque existen espacios de participación, muchas veces no son muy conocidos. Si le preguntamos a nuestros amigos o familiares sobre estos espacios, muchos no saben que existen. Somos pocos los adolescentes que conocemos estas oportunidades para participar.

Por eso sería importante que estos espacios fueran más visibles y difundidos en todo el país, para que más niños, niñas y adolescentes sepan que sus ideas y opiniones pueden ser escuchadas y tomadas en cuenta.

Para mí, estos espacios de participación son muy importantes porque nos permiten expresarnos, sentirnos escuchados y ser parte activa de las decisiones que nos involucran. Además, nos dan la oportunidad de conocer nuevas personas y distintas realidades de otros departamentos o incluso de otros países.

En conclusión, difundir estos espacios es fundamental para que más niños, niñas y adolescentes puedan participar. Escuchar nuestras voces no solo es respetar un derecho, sino también una forma de construir una sociedad más justa donde todos podamos aportar a mejorar nuestra comunidad

the PreValence of online child sexual exPloitation in canada

Pania, canada

As a Canadian, I have the privilege of living in a relatively safe community. While my peers and I may be safer from “traditional” crimes like gang activity, gun violence, and more, there is a strong presence of cybercrimes such as online grooming. One of the key reasons for this is the ubiquitous nature of Canadian children having devices and social media during the adolescent years. It is very common to enter an elementary school class (Grade 8 and under), and see children with mobile devices and social media accounts. This has led many Canadian children to be exposed to online predators and unfortunately fall victim to digital grooming.

A study done by The Mobile Shop revealed that the majority of Ontario parents gave their child a personal mobile device between the ages of 11 and 13, meaning that most children have access to the digital world before entering high school. I believe that giving children a phone before the age of 13 hinders their interpersonal development and exposes them to mature content before they’re ready. There is also a substantial lack in digital literacy among these children making them extremely vulnerable to online threats. Statistics Canada states that there are 160 police-reported incidents of online child sexual exploitation for every 100,000 Canadian children. This high value doesn’t even account for all of the unreported cases. A lot of youth feel extremely vulnerable after being a victim of a cybercrime, so they choose to not report the situation to the police to avoid any further attention.

Through digital platforms, predators are able to talk to children and build relationships with them. These relationships eventually lead to manipulation, sexual exploitation, and sexual abuse. Children do not have an understanding of the dangers associated with the internet, yet they are given access to the digital world without proper warning. The prevalence of online child sexual exploitation comes down to two things: the need for proper digital literacy and the need for child-safe legislation regarding online harms.

Digital literacy should be incorporated into respective provincial curriculums immediately. We cannot stop kids from getting access to the digital world, but we can educate them on how to safely use personal devices and social media. Youth should be encouraged to have proper privacy and safety settings on, stay away from specific platforms, and avoid certain types of digital interactions. There also needs to be legislation designed to protect children in digital settings. Through OneChild Canada, I was part of a team that designed a new online harms bill with an emphasis on child protection. Our input was put into a letter that went to the Minister of Finance and National Revenue as a 2025 pre-budget submission. It is now the government’s responsibility to consider these recommendations and create legislation that caters to this deficit.

In conclusion, Canada is a beautiful country that provides an unmatched quality of life for its citizens. However, there re-

mains a significant lack of legislative attention to the online safety of children. Canadian youth face risks of online sexual exploitation and other digital harms every day, and addressing these dangers requires more than government action alone. While stronger laws, regulation, and enforcement are essential, families and teenagers themselves also play a critical role in prevention. Parents and guardians must remain engaged in their children’s digital lives by promoting open communication, setting appropriate boundaries, and educating youth about online risks. At the same time, teenagers must develop the awareness and responsibility to recognize harmful situations, protect their personal information, and seek help when something feels wrong. Protecting children online therefore requires a shared effort, one that combines effective legislation with informed families and empowered young people.

Referencias

Casaletto, L. (2021, August 11). Majority of Ontario parents surveyed say children should have a cell phone by age 13. CityNews. https://toronto.citynews.ca/2021/08/11/ontario-survey-cell-phone-children/#:~:text=Their%20results%20 are%20in%20line,in%20elementary%20and%20 secondary%20schools.

Savage, L. (2024, March 12). Online child sexual exploitation: A statistical profile of police-reported incidents in Canada, 2014 to 2022. Statistique Canada. Retrieved October 24, 2025, from https://www150.statcan.gc.ca/n1/pub/85-002-x/2024001/article/00003-eng.htm

exPloitinG your kids for Views, family channels

nitura, canada

Family channels dominate social media, racking up millions of views and followers with videos of children’s milestones, pranks, and everyday life. To viewers, it all seems innocent—merely wholesome snapshots of childhood. But behind the cameras, the story is far more complex. Many of these family influencers exploit children for clicks and engagement, often blurring boundaries that threaten their children’s rights to the best interest, privacy, and exploitation or abuse.

Your first wax, awkward slip-ups, and having “the talk” with your parents are embarrassing moments best experienced at home and must be addressed respectfully while protecting our rights. Childhood should be private, but on family channels, it’s anything but. The United Nations Convention on the Rights of the Child (UNCRC) identifies the protection of privacy as a fundamental right for children, recognizing its essential role in a child’s dignity, safety, and emotional development. Despite this, many family channels routinely strip away their children’s right to privacy by filming and uploading intimate moments online for millions to see, and they can repeat and share them. We must not forget that once content is online, it is very difficult to remove it permanently.

This phenomenon described above, known as “sharenting,” refers to the practice of parents sharing news, images or videos of their children, often to an excessive extent. From exposing personal details to videotaping their children at

their most emotionally vulnerable, these parents turn their children’s private moments into public entertainment, leaving children with little autonomy and control over their own lives or footprints. Sharenting violates a child’s right to privacy and freedom of expression.

But privacy isn’t the only thing at risk for these children. By monetizing their children, parents of family channels risk exploiting their kids. With millions of subscribers, these channels aren’t only viewed by other children, but sometimes by predators, too. Instead of protecting their own children from these predators, many family channels will play into this aspect by attempting to sexualize their own children. One of the most discussed cases is the 8 Passengers channel, where a Mormon family filmed their children’s lives while masking signs of emotional and physical abuse—abuse that eventually came to light and led to the arrest of the mother, Ruby Franke1

Behind the lavish lifestyle, being the star of a family channel like 8 Passengers often means isolation, lack of education or limited homeschooling and constant pressure from social media. These conditions undermine a child’s right to a safe and balanced upbringing, as well as stability, safety, mental health and what’s best for them.

At the heart of international children’s rights is the principle “best interest of

1 See Breen (2024) for more information about the case of Ruby Franke and the 8 Passengers’ YouTube channel.

the child,” which is outlined in Article 3. This article states that when making decisions, adults should think about how their children will be affected and how adults should do what is best for children. Broadcasting your children’s vulnerable moments and exploiting them for monetization? Doesn’t account for what’s best for the child at all.

So, what can you do? Even if watching on the other side of the screen feels powerless, you can still enact change and make a difference.

1. Start conversations: Shedding light on an issue is the first step to creating any change.

2. Report it: Report content that seems to be exploitative and taking advantage of children.

3. Call for lawmakers and policy: Removing family channels isn’t realistic, but calling for policy to properly regulate and monitor the work hours, pay, and living conditions of family channels is.

4. Educate on human rights and especially on the rights of children and adolescents.

There’s so much we can do, yet we don’t acknowledge enough. Together, we can create change and keep children and their rights safe.

Referencias

Breen, K. (2024, February 20). Ruby Franke and Jodi Hildebrandt sentenced to up to 30 years in prison in child abuse case. CBS News. https:// www.cbsnews.com/news/ruby-franke-jodi-hildebrandt-sentenced-child-abuse-youtube-eight-passengers/

Heritage, C. (2024, January 2). Rights of children. Canada.ca. https://www.canada.ca/en/canadian-heritage/services/rights-children.html

Today, C. (2025, March 11). The Dangers of Family Vlogging: Profiting off Childhood. CEO Today. https://www.ceotodaymagazine. com/2025/03/the-dangers-of-family-vlogging-profiting-off-childhood/

UNICEF. (n.d.). https://www.unicef.org/

Infancia en riesGo, VulneraciÓn de derechos de niñas, niños y adolescentes

noelia, ecuador

En Ecuador, los altos índices de pobreza, violencia y desigualdad conforman un escenario crítico que afecta el pleno ejercicio de los derechos de niñas, niños y adolescentes. La pobreza se define como la limitación o insuficiencia para acceder a derechos como alimentación, salud, educación y otros recursos básicos para una vida digna (Stezano, 2020). En este contexto, la infancia se convierte en uno de los grupos más vulnerados, ya que la falta de oportunidades económicas y la exclusión social generan múltiples formas de violación de derechos.

Ecuador forma parte de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) desde 1990, lo que implica una obligación internacional de garantizar el desarrollo integral de la niñez. Sin embargo, problemáticas como la desnutrición, el trabajo infantil, la deserción escolar, la violencia sexual, el reclutamiento por bandas delictivas y la discriminación hacia pueblos indígenas y rurales ponen en evidencia los vacíos en la garantía de esos derechos.

Desnutrición y derecho a la salud: La malnutrición infantil constituye un problema de salud pública en Ecuador. Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC, 2022) la Encuesta Nacional sobre Desnutrición Infantil (ENDI) reporta que las provincias más afectadas son: Chimborazo, con un promedio de 34,1% donde lugares como, Guamote 56,4% y Alausí 48,9% alcanzan cifras críticas, seguidas por Bolívar 32,2% y Cotopaxi 30,6%, que reflejan la persistencia de una brecha estructural en el acceso a la nutri-

ción y servicios básicos de salud. UNICEF (2019) advierte que los niños y niñas de hogares pobres son los más propensos a sufrir malnutrición en todas sus formas, debido a dietas deficientes en nutrientes.

La pobreza y la inseguridad alimentaria son factores determinantes, entre 2022 y 2024, las crisis inflacionarias y el desempleo impactaron directamente en la alimentación de los hogares más vulnerables (Pino León & Redín Escobar, 2025). Estas condiciones vulneran derechos fundamentales establecidos en la CDN, como el artículo 6 supervivencia y desarrollo, artículo 24 derecho a la salud y a la nutrición y artículo 27 nivel de vida adecuado.

Trabajo infantil y pobreza: Cortés Aguilar et al. (2018) sostienen que la falta de dinero es uno de los principales factores que impulsan el trabajo infantil.

En Ecuador, estudios como el de Salgado Renteria & Urgiles León (2024) muestran que el trabajo infantil está estrechamente ligado a las desigualdades estructurales y al desempleo de los adultos, generando un ciclo de pobreza intergeneracional. Esta problemática vulnera el artículo 32 de la CDN protección contra la explotación económica, además de limitar el derecho a la educación y al juego.

Deserción escolar y educación: El Ministerio de Educación reporta que, en Pichincha, durante el período 2022-2023, la tasa de abandono escolar en el área urbana alcanzó el 1,72%, por lo que la

falta de ingresos en los hogares influye directamente en el abandono escolar, ya que reduce las posibilidades de los estudiantes para continuar con su formación académica (Gómez De la Torre et al., 2025). En contraste, en la zona rural de la provincia, la tasa de deserción fue considerablemente más alta, llegando al 3,85% en el mismo período, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC, 2024). Esta diferencia se asocia a factores como la distancia hacia las instituciones educativas, la limitada conectividad digital, y la necesidad de que muchos niños, niñas y adolescentes participen en actividades agrícolas o de sustento familiar, lo que interrumpe su trayectoria escolar.

Este fenómeno como la salida del sistema educativo agrava la exclusión social y limita el futuro laboral, esta problemática constituye una vulneración del artículo 28 de la CDN derecho a la educación gratuita y obligatoria y del artículo 29 finalidad de la educación orientada al desarrollo humano integral.

Violencia y abuso infantil: La violencia física y sexual en contra de niños y niñas menores de 12 años es alarmante, especialmente en provincias como Manabí, donde más de un tercio de los hogares vive en situación de pobreza, aumentando la vulnerabilidad de los menores (Viteri Ramírez & Cedeño Delgado, 2025). La falta de formación en los hogares y la ausencia de protección institucional refuerzan este círculo de violencia (Rivas-Castillo, 2020).

Esta situación vulnera el artículo 19 de la CDN protección contra toda forma de violencia, el artículo 34 protección contra el abuso sexual y el artículo 39 recuperación física y psicológica de las víctimas.

Reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por bandas delictivas: Parrales Correa & Cedeño Delgado (2025) señalan que la pobreza, la falta de educación

y la inseguridad favorecen la captación de menores. Según algunos datos, en un solo año murieron 788 niños y adolescentes como consecuencia de esta violencia (Díaz-Basurto et al., 2022), por otro lado, muchos de ellos, entre los 11 y 13 años, son utilizados para la venta de drogas y posteriormente entrenados en el uso de armas (Garcés Córdova & Iza Vargas, 2023).

Esta vulneración directa de la niñez atenta contra el artículo 36 de la CDN protección contra toda forma de explotación, el artículo 38 prohibición de participación en conflictos armados y el artículo 39 reintegración social.

Discriminación a pueblos y nacionalidades indígenas: De acuerdo a un análisis de Marchán Maldonado & Barrionuevo Mora, se ha demostrado que las comunidades que integran los pueblos y nacionalidades indígenas presentan índices de pobreza más elevados en comparación con otros grupos étnicos, además en 2022 el 54,26 % de la población indígena se encontraba en situación de pobreza por ingresos, el 31,87 % en pobreza extrema y el 81,96 % en pobreza multidimensional (Marchán Maldonado & Barrionuevo Mora, 2024).

Estas condiciones vulneran derechos como el artículo 2 de la CDN no discriminación y el artículo 30 derecho de los niños indígenas a disfrutar de su cultura, religión e idioma, entre otros.

Reflexión

La situación de niñas, niños y adolescentes en Ecuador refleja una multiplicidad de problemáticas vinculadas a la pobreza, la violencia y la desigualdad estructural. Desde la desnutrición hasta el reclutamiento por bandas criminales, la niñez y adolescencia ecuatoriana enfrenta vulneraciones que comprometen su desarro-

llo integral y contravienen los principios de la Convención sobre los Derechos del Niño.

Garantizar los derechos de la infancia y adolescencia no puede verse como una tarea opcional, sino como una obligación ética, política y legal.

Referencias

Cortés Aguilar, A., Estrada Cañas, I., & Guerrero Rincón, I. (2018). Factores socioeconómicos asociados al trabajo infantil y la asistencia escolar en Colombia. Revista Finanzas y Política Económica, 10(1), 135–151. https://doi.org/10.14718/ REVFINANZPOLITECON.2018.10.1.5

Díaz-Basurto, I. J., Ronquillo-Riera, O. I., Molina-Mora, J. F., & Arandia-Zambrano, J. C. (2022). Organizaciones y grupos criminales. Política criminal en Ecuador. Fondo Editorial Fundación Koinonía, 8(1), 122–122. https://doi. org/10.35381/978-980-7792-54-7

Garcés Córdova, F. A., & Iza Vargas, L. E. (2023). El delito de Sicariato en la formación de los profesionales del derecho. Revista Conrado, 19(92), 136–145. https://conrado.ucf.edu.cu/index.php/ conrado/article/view/3013

Gómez De la Torre, H. L., Aguilar Verdezoto, D. A., Ramírez Vargas, M. I., Moscoso Sigcha, O. G., & Rojas López, J. L. (2025). Pobreza: Motor de la Deserción Escolar en la Zona Urbana de Pichincha, Ecuador. GADE: Revista Científica, 5(1), 876–891. https://doi.org/10.63549/RG.V5I1.473

INEC. (2022). Encuesta Nacional sobre Desnutrición Infantil |. https://www.ecuadorencifras.gob. ec/encuesta-nacional-de-desnutricion-1-ronda/

Marchán Maldonado, J. F., & Barrionuevo Mora, M. de los Á. (2024). Factores determinantes de la exclusión social en pueblos y nacionalidades indígenas del Ecuador en 2023. Cuestiones Económicas, ISSN-e 2697-3367, Vol. 34, No. 2, 2024 (Ejemplar Dedicado a: Revista Cuestiones Económicas; Revista Cuestiones Económicas Unificada), Págs. 1-1, 34(2), 1–1. https://doi. org/10.47550/RCE/34.2.2

Parrales Correa, J. D., & Cedeño Delgado, G. M. (2025). Análisis y motivación del reclutamiento de menores de edad por bandas delictivas en el Ecuador. Revista Lex, 8(28), 220–233. https://doi. org/10.33996/REVISTALEX.V8I28.280

Pino León, S. A., & Redín Escobar, M. V. (2025). Relación entre la pobreza y la desnutrición infantil en Ecuador del 2022 al 2024. Quito: Universidad de Las Américas, 2025. http://dspace. udla.edu.ec/handle/33000/17602

Rivas-Castillo, C. (2020). Políticas públicas en materia de violencia escolar en América Latina. Revista Científica Estelí, 34, 135–153. https://doi. org/10.5377/FAREM.V0I34.10013

Salgado Renteria, G. A., & Urgiles León, S. J. (2024). El trabajo infantil y su incidencia en la pobreza: estudio de caso del cantón Huaquillas, Ecuador. Religación: Revista de Ciencias Sociales y Humanidades, 9(39), 18. https://doi. org/10.46652/rgn.v9i39.1150

Stezano, F. (2020). Enfoques, definiciones y estimaciones de pobreza y desigualdad en América Latina y el Caribe: un análisis crítico de la literatura. CEPAL. https://hdl.handle.net/11362/46405

UNICEF. (2019, October 14). La malnutrición impide el adecuado crecimiento de 1 de cada 5 niños y niñas menores de 5 años en América Latina y el Caribe. https://www.unicef.org/lac/ comunicados-prensa/unicef-advierte-que-1-decada-5-ninos-y-ninas-menores-de-5-anos-noesta-creciendo-bien

Viteri Ramírez, M. A., & Cedeño Delgado, G. M. (2025). Violencia física y sexual en niños menores de 12 años en la Provincia de Manabí. Revista Lex, 8(28), 297–310. https://doi.org/10.33996/ REVISTALEX.V8I28.285

semBrando futuro

nicolás, ecuador

¿Cómo la educación en Ecuador combina sostenibilidad y saberes ancestrales en el desarrollo de niñas, niños y adolescentes?

En Ecuador, un pequeño país en medio del mundo, construye su futuro no solo en aulas, sino también en una lucha constante de reconexión con la tierra y con sus raíces. La educación ahora va más allá de los libros, y actualmente, en varios espacios se han generado prácticas que aportan a recobrar la diversidad de este hermoso país. Mediante iniciativas innovadoras que conjugan la educación para la sostenibilidad con el rescate de nuestra identidad cultural, podemos formar una nueva generación de ciudadanos conscientes con el mundo y conectados con sus raíces.

Actualmente, se han desarrollado varios proyectos que buscan educar para el cuidado medioambiental, donde podemos participar en proyectos de creación de huertos escolares ecológicos, economía circular, soberanía alimentaria y rescate de semillas nativas, lo cual ha permitido que la educación se traslade a un aula viva logrando establecer mejor el conocimiento, creando aquel lazo de identidad que tanto necesitamos para transformar nuestra comunidad.

Con estas iniciativas, aprendemos de ciencia, pero también la forma de producción y el consumo responsable que tanto nos hace falta. Cabe destacar que

a partir del año 2024, el Ministerio de Educación implantó las inserciones curriculares1 que buscan fortalecer el plan de estudio y parte de esto es la educación para el desarrollo sostenible que ha generado varias iniciativas enfocadas a que los estudiantes puedan proteger el medio ambiente.

¿Qué tan común es que, en estas épocas, nosotros aprendamos sobre agricultura y ganadería regenerativa? Siendo una sociedad y una generación más tecnológica, definitivamente creo que no muchos se preocupan por temas como estos. Sin embargo, el sistema educativo de mi comunidad, me ha permitido aprender sobre abonos orgánicos, manejo de residuos, construcción de sistemas de riego y principalmente aplicar técnicas de cultivo tradicionales que siguen siendo transmitidas de generación en generación, realizando este intercambio intergeneracional que nos une a nuestros ancestros y nos permite saber de dónde venimos y a dónde deberíamos ir.

Así vemos la importancia que tiene la escuela y colegio en el desarrollo de toda una comunidad, siendo la educación no sólo un derecho, sino también una obligación para mejorar las condiciones de vida de todas y todos, ya que promueve, protege y garantiza muchos otros derechos como el de vivir en un ambiente

1 Estas inserciones tienen como propósito complementar el currículo poniendo énfasis en el desarrollo de competencias que respondan a las demandas del contexto actual. En este sentido, se incorporan educación: cívica, ética e integridad; desarrollo sostenible; socioemocional; financiera; seguridad vial y movilidad sostenible (Ministerio de Educación Deporte y Cultura, s.f.).

sano, el de mantener una identidad como parte de la herencia cultural de nuestros ancestros y ancestras, empoderando a más niñas, niños, adolescentes y jóvenes a ser promotores de los cambios ambientales y culturales de su comunidad.

De todo lo antes expuesto, vienen los resultados más visibles, pues el replicar técnicas ancestrales nos une más, nos identifica como sociedad y como una comunidad, nos hace entender que la riqueza se mide desde lo que mantenemos, lo que se transforma, hasta lo que podemos producir a partir del deseo de ser un todo.

Igualmente es importante reconocer que, en Ecuador, poseemos una constitución nacional (2008) que reconoce los derechos de la naturaleza, todo ello, gracias a una lucha constante de los pueblos indígenas que defienden su cosmovisión y su unidad con la Pachamama. Sin embargo, a pesar de todos los esfuerzos, todavía existen daños que la naturaleza recibe sin ningún motivo y solo por intereses personales o de ciertos grupos de personas, como es el caso de la minería ilegal.

Esto debería cambiar, puesto que la conexión con la naturaleza y la cultura fortalece nuestra identidad y autoestima. La misma se nutre y se consolida al formar parte de una cosmovisión que promueve la unidad con la Pachamama, de una cultura que respeta la vida y nos mantiene vinculados con la grandeza de la tierra y la fuerza de nuestras raíces. Esta conexión genera una identidad firme, sólida y validada, al reconocer que nuestra historia y sabiduría ancestral son importantes. Todo ello refuerza nuestra valía y dignidad como ciudadanos activos, al mismo tiempo comprendemos que cada acción que hacemos tiene un impacto real en el medio, forjando un futuro sostenible y con propósito.

Entonces, no solo sembramos plantas, sino también valores y conocimientos que nos aseguran un mundo más sano, entendiendo que las soluciones para los desafíos actuales muchas veces se encuentran en la sabiduría del pasado.

Por lo tanto, estos cambios en el currículum convierten a cada estudiante en un guardián de su herencia cultural y en un agente de cambio para toda su comunidad, asegurándonos que las próximas generaciones no solo hereden el planeta, sino que también somos capaces de generar herramientas para protegerlo y hacerlo florecer para vivir todos en un mundo mejor.

Referencias

Ministerio de Educación, Deporte y Cultura. (s.f.). Inserciones curriculares. https://educacion. gob.ec/inserciones-curriculares/

La experiencia de educarse en un ambiente que busca la sostenibilidad, desde un pequeño espacio como es la ciudad de Salcedo en Ecuador, es una invitación que hacemos para concientizar a todas las generaciones sobre la importancia de sembrar presente y futuro a través de la educación y la sabiduría ancestral.

la influencia en niños, niñas y adolescentes

rihanna, ecuador

La influencia en niños, niñas y adolescentes es una fuerza muy poderosa en nuestra sociedad, ya que nosotros estamos en una etapa crucial de aprendizaje y desarrollo, donde tendemos a absorber todo lo que nos rodea, tanto lo bueno como lo malo. Por eso, la influencia que recibimos puede marcar profundamente nuestro comportamiento, nuestros valores y nuestra forma de ver la vida.

¿Qué es lo que sucede?

Hoy en día, los niños, niñas, y adolescentes somos muy observadores y críticos. Constantemente absorbemos información de todas partes: de nuestra familia, de nuestros amigos, de las redes sociales y de la cultura “popular”. Esto nos lleva, muchas veces, a buscar la popularidad o la aceptación sin darnos cuenta si lo que hacemos nos beneficia o, por el contrario, nos perjudica.

Pero, ¿sabemos por qué pasa esto?

La influencia llega de muchas formas, puede empezar en la familia, a veces con la idea de que debemos ser como alguien más, con ese “yo quiero que seas como...” que, aunque bien intencionado, nos hace creer que seríamos mejores si fuéramos igual a otra persona. Ahí comienza el problema de querer cambiar quienes somos. También nos pasa que modificamos nuestra forma de ser para encajar: “con un amigo, con un grupo, o incluso para impresionar a alguien que nos gusta”.

A veces esto puede comenzar con pequeñas presiones o bromas, aunque poco a poco esto puede escalar. Recuerden: no siempre es algo que podemos obviar; a veces empieza con algo “sencillo”, pero si cedemos, puede llevarnos a situaciones más graves, como el consumo de drogas u otras conductas de riesgo que vulneran nuestros derechos. Y casi sin darnos cuenta, podemos terminar en una situación de la que es muy difícil salir.

En estos casos, podemos darnos cuenta de que, por ejemplo, en Ecuador han existido múltiples factores de riesgo (pobreza, desigualdad social, inseguridad, etc.), la mayoría de las veces relacionados con una fractura de nuestro sistema y malas influencias. Un caso específico fue el ocurrido en el cantón de Atacames, provincia de Esmeraldas; los hechos sucedieron el 16 de mayo del 2025, dos adolescentes se encontraron en los exteriores del colegio al que asistían y tuvieron una riña (pelea) y uno de ellos hirió con un arma blanca al otro, el adolescente fue sentenciado a 6 años de internamiento institucional debido a lo ocurrido. Con este ejemplo nos podemos dar cuenta de lo importante que es tener una buena influencia, ya que lo que nos rodea puede afectar profundamente nuestra forma de pensar y actuar, y por eso es tan importante reflexionar sobre el tema.

Sin embargo, no todo es negativo. También hay influencias buenas, y al final, depende de nosotros aprender a discernir entre lo bueno y lo malo, aunque muchas veces suele ser difícil darse cuenta, espe-

cialmente si no tienes a alguien que te guíe sobre lo que está bien y que está mal, en particular a nosotros como niños, niñas y adolescentes que estamos en una etapa de desarrollo progesivo, por eso también hay que darnos cuenta de lo que vemos y de lo que aprendemos y cómo nuestra familia, comunidad y estado garantiza y promueve nuestro interés superior.

De hecho, hace un año, yo misma viví una experiencia de la cual aprendí muchísimo. Todo ocurrió cuando ingresé a mi primer año de colegio. Al principio, estaba emocionada; todo era nuevo y lleno de expectativas. Iba bien académicamente y me portaba bien, pero poco a poco, empecé a notar que algunos compañeros hacían cosas que no estaban bien para nuestra edad, y para poder encajar con esos nuevos amigos, seguí los patrones de esos comportamientos que no eran adecuados para mí y comencé a desviarme de los valores que mi papá y mi mamá me inculcaron.

Por suerte, no estaba sola… Mis padres se dieron cuenta de mi cambio emocional y de comportamiento y actuaron enseguida, aconsejándome con dureza, pero también con cuidado, y me brindaron su apoyo incondicional en todo momento. Enseñándome que la adolescencia puede ser complicada, aunque con personas que te orienten y protegen, es más fácil saber lo que está bien y lo que está mal. Aprendí que no siempre es “bonito” o “cool” seguir la corriente si eso significa olvidar quién eres.

En conclusión, es fundamental que entre todas y todos construyamos espacios de apoyo positivos para los niños, niñas, adolescentes y jóvenes. La familia, la escuela, la comunidad y los medios de comunicación debemos trabajar juntos para proporcionar información saludable y siempre tener presente esos ejemplos coherentes.

Los niños, niñas y adolescentes debemos ser conscientes de nuestra capacidad para elegir y para influir en los demás de manera positiva, tenemos mucho por vivir, aprender y compartir.

Referencias

Fiscalía General del Estado. (2025). Adolescente es sentenciado por el asesinato de un compañero de colegio. https://www.fiscalia.gob.ec/ adolescente-es-sentenciado-por-el-asesinato-de-un-companero-de-colegio/

cuando la Violencia roBa la infancia

roddy, ecuador

Imaginen que un niño, niña o adolescente debe abandonar la escuela y sus sueños debido al miedo y la violencia. Lamentablemente, esa es la realidad que viven muchas personas que son víctimas del reclutamiento forzado en Ecuador. En lugares donde la violencia se ha normalizado, grupos delictivos aprovechan la vulnerabilidad de los niños, niñas y adolescentes para persuadirlos y quitarles su infancia y sus oportunidades de crecer en un ambiente seguro. Esto interrumpe su educación, desarrollo integral y su salud física y emocional.

En Ecuador existen provincias donde los niveles de violencia son elevados, con cifras que oscilan entre los 17,8 y los 46,3 homicidios por cada 100.000 adolescentes, por ejemplo en el caso de El Oro (46,3) y Los Ríos (42,4) es especialmente crítico, seguido por Guayas (35,8), Esmeraldas (30,8), Sucumbíos (24,7) y Manabí (17,8) (UNICEF, Ecuador, 2025). Estas cifras alarmantes resaltan la importancia de abordar la violencia que enfrenta la niñez y adolescencia en Ecuador.

Son muchos factores que influyen en que los niños, niñas y adolescentes, se vean atrapados en estas redes de violencia: la falta de acceso a la educación, la pobreza, la violencia intrafamiliar y el abandono estatal son algunos de estos.

Esta preocupante situación afecta derechos fundamentales como la protección, la educación, la vida, entre otros que están reconocidos en la Convención sobre los Derechos del Niño. Todo esto no solo

afecta a un solo niño, niña o adolescente, sino que corrompe la tranquilidad de sectores enteros generando miedo en la comunidad.

Es importante socializar esta afectación a los derechos, porque no es solo un problema de quienes viven en las comunidades más violentas, es algo que debería importarnos a todos. Si seguimos callando, se normaliza que la infancia sea robada y eso es algo que no puede pasar. Informar y visibilizar nuestras problemáticas es una forma de protegernos y de recordarle al Estado que tiene la responsabilidad de proporcionarnos un crecimiento libre y seguro de vulneraciones.

Nosotros los niños, niñas y adolescentes somos personas con sueños, talentos y derechos. Nuestro presente y nuestro futuro valen mucho más que cualquier símbolo de violencia.

Hablar de este tema no es solo un grito de esperanza, sino una llamada a la acción para proteger a los niños, niñas y adolescentes.

Referencias

UNICEF Ecuador. (2025, Agosto 4). Aproximación al reclutamiento de niños, niñas y adolescentes en Ecuador. UNICEF Ecuador. https:// www.unicef.org/ecuador/documents/aproximación-al-reclutamiento-de-niños-niñas-y-adolescentes-en-ecuador

un Vistazo a la realidad de los derechos de niñas, niños y adolescentes

nicolás, el salVador

Quiero hablarles sobre algo que como adolescente no puedo ignorar: ¿De qué forma se viven los derechos de niñas, niños y adolescentes en El Salvador? Para entenderlo mejor no quise limitarme buscando información en Internet; decidí para esta ocasión entrevistar a varios de mis maestros. Sus palabras me ayudaron a ver tanto los avances como los retos que enfrenta la infancia y la adolescencia en nuestro país.

En las entrevistas, varios de mis profesores coincidieron en que en el país existe un marco legal sólido para proteger a las niñas, niños y adolescentes. De lo que pude conversar con ellos, puedo resaltar que en el 2009 se aprobó la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia (LEPINA) y que en el cercano 2023 se renovó con la Ley Crecer Juntos.

De igual manera, se resalta que El Salvador impulsa acciones que ponen en práctica los principios de estas leyes y de la Convención sobre los Derechos del Niño, especialmente en los ámbitos de salud, educación e igualdad de género. Entre ellas se encuentran los servicios de salud gratuitos, como los del Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom, el acceso a la educación pública, y la celebración del Día Internacional de la Niña, cada 11 de octubre, que promueve la visibilidad y la igualdad de oportunidades para las niñas en la sociedad salvadoreña.

Sin embargo, no todo está resuelto. En mis entrevistas consulté sobre varios retos que enfrenta El Salvador actualmente:

• Desigualdad en la educación: en muchas escuelas rurales no hay pupitres suficientes, las aulas están colapsadas y los estudiantes deben recibir clases en el suelo; a esto hay que sumarle, a todos los alumnos que viven en la periferia y que están en constante riesgo por desastres naturales, lo que interrumpe su acceso a la educación.

Adicionalmente, durante la pandemia (específicamente entre 2020 - 2022), el Ministerio de Educación entregó herramientas tecnológicas con la intención de “mejorar” el aprendizaje; sin embargo, la falta de acompañamiento limitó que estos recursos fueran aprovechados de manera efectiva. En muchos casos, los dispositivos se convirtieron más en herramientas para el entretenimiento que en apoyo académico, incluso resulta cuestionable la entrega de tabletas y computadoras a estudiantes que ni siquiera tienen acceso a Internet en sus casas o que asisten a escuelas en ruinas, impidiendo el recibimiento de una educación de calidad por la falta de una infraestructura adecuada.

• Salud centralizada: esta situación provoca un acceso limitado a un derecho esencial para muchas comunidades rurales, donde niñas, niños y adolescentes enfrentan largas distancias, falta de transporte y escasez de personal médico. Esto retrasa diagnósticos, tratamientos y controles básicos, generando desigualdad frente a quienes viven en zonas urbanas.

• La violencia: aunque la delincuencia ha disminuido notablemente en los últimos años, este sigue siendo un desafío para el país. Persisten situaciones de violencia intrafamiliar, escolar y emocional, que también afectan el desarrollo de niñas, niños y adolescentes. Superar estas formas de violencia es fundamental para avanzar hacia una sociedad verdaderamente segura, donde la protección y el respeto sean parte de la vida cotidiana.

Lo antes expuesto también ha sido documentado por UNICEF El Salvador, que señala que aún persisten brechas en educación y salud, las cuales afectan directamente a la niñez y la adolescencia del país.

Al escuchar a mis maestros comprendí que los derechos existen en papel, pero en la vida diaria todavía hay mucho por hacer. No basta con tener leyes bien redactadas o discursos inspiradores; es necesario mirar lo que ocurre en las comunidades más alejadas, en las escuelas sin condiciones mínimas, y en las familias con acceso limitado a servicios básicos, para actuar con base en esas realidades.

Con este artículo no busco ofrecer una opinión definitiva, sino reflejar las voces y realidades que recogí en mis entrevistas y lecturas. Quiero dejar claro que los derechos de niñas, niños y adolescentes no son promesas futuras, sino necesidades urgentes que deben cumplirse hoy.

gether, we can create change and keep children and their rights safe.

Referencias

Asamblea Legislativa de El Salvador. (2009). Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia (LEPINA). Diario Oficial. https://alertaangeldesaparecido.fgr.gob.sv/wp-content/uploads/ leyes-documentos/lepina.pdf?utm_source

Diario El Salvador. (2022, 16 de mayo). Ministerio de Educación inicia entrega de tablets a estudiantes de centros escolares públicos. https://diarioelsalvador.com/ministerio-de-educacion-inicia-entrega-de-tablets-a-estudiantes-de-centros-escolares-publicos/227083/

El Salvador. (2022, 22 de junio). Ley Crecer Juntos para la Protección Integral de la Primera Infancia, Niñez y Adolescencia [Legislación]. Refworld. https://www.refworld.org/es/leg/legis/ pleg/2022/es/147849?utm_source

UNICEF El Salvador. (s. f.). Sitio oficial de UNICEF El Salvador. https://www.unicef.org/elsalvador/

derecho a la VIda, suPerVIVencIa y desarrollo

dieGo fernando, el salVador

Ley Nacer con Cariño, del Ministerio de Salud y del Consejo Nacional de la Primera Infancia, Niñez y Adolescencia

Desde hace aproximadamente una década El Salvador, viene apostándole a políticas públicas que desarrollen derechos como el derecho a la buena administración pública –para mí, como ciudadano, este derecho es el deber ineludible del Estado de suplir las necesidades de la población, con los limitados recursos con que se cuenten. En ese sentido, el Estado debe tener siempre como primicia el derecho a la dignidad, porque un servicio sin miras en la dignificación humana, no cumple en totalidad su finalidad–, que abarca muchas facetas en las diferentes áreas de prestación de servicios, buscando no solo una mejor tecnificación de los empleados públicos, sino también buscando formarnos a nosotros como ciudadanos haciendo uso de la información disponible, para la protección de nuestros derechos frente a la administración pública, para lo cual se han aprobado diversas leyes y normativas y han buscado que sean socializadas por los medios que más utilizamos, como son las redes sociales.

En ese sentido, se creó la Ley Crecer Juntos para la protección integral de la primera infancia, niñez y adolescencia, que vino a reemplazar la anterior LEPINA. Con esta nueva Ley, se dotó a las autoridades de nuevas facultades, como por ejemplo, se establecieron faltas contra aquellos

que amenazan o vulneran derechos de niñez y adolescencia y se establecieron plazos para dar avisos de dichos hechos, por ejemplo: los Directores de Centros Escolares que no dan aviso a las Juntas de Protección sobre vulneraciones a derechos, se les puede seguir un procedimiento administrativo sancionador. Los padres de familia que no inscriben a sus hijos en el registro nacional de personas naturales (RNPN), también son sujetos de sanción.

Las personas que usan la imagen de niñas y niños para burlarse de ellos, es otro claro ejemplo de personas o instituciones que están sujetas a sanción. Estos son solo unos ejemplos, pero hay más regulados en los arts. 236 y 237 de la Ley Crecer Juntos, también se crearon plataformas (SALVE, plataforma del Ministerio de Educación Ciencia y Tecnología, FGR, PGR,etc.) en las cuales se puede informar de hechos que pueden ser vulneraciones a derechos, ya sea en educación, salud, entre otros. El país puso en marcha campañas masivas, por redes sociales, donde la primera dama de la República, señalaba partes importantes de la Ley; así, a esta ley, le siguió la Ley Nacer con Cariño.

La Ley Nacer con Cariño, está hecha desde un enfoque de derechos humanos, sobre todo orientado hacia la niña o niño que nace, y la importancia vital que en las primeras horas de vida se genere un vínculo con sus progenitores, puesto que dicho momento es determinante para el resto de su vida. El sistema público de salud dio un gran paso, ahora la madre

ya no está sola al momento de dar a luz a su bebé, puede estar con su pareja o con una persona que conforme su red de apoyo, asimismo, al nacer el o la bebé, pasa a tener contacto con su madre, para fortalecer el vínculo y que esta niña o niño se sienta protegido.

¿Cuál es el objetivo de la Ley Nacer con Cariño? La Ley tiene como objetivo garantizar y proteger los derechos de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio o postparto. Así mismo, garantizar los derechos de las niñas y niños desde la gestación, el nacimiento y la etapa de recién nacido, porque no es lo mismo solo ejecutar un procedimiento médico sino realizarlo en un ambiente con calidez humana, pensando que esa niña o niño siente y tiene emociones que lo acompañaran por el resto de su vida, siendo fundamental ese primer momento y el vínculo que sienta con su familia.

Para ello, la Ley sentó sus bases en cuatro principios: principio de supremacía de la dignidad humana; principio del interés superior del niño; principio pro-educación preconcepcional, prenatal y parto; y el principio de integralidad, todos los cuales van en pro del derecho a la dignidad humana, la vida, la identidad, la familia, entre otros.

En el 2023 alrededor de 200.000 profesionales recibieron capacitaciones para poder ejecutar este nuevo proyecto de ley, que como ya dije lleva un enfoque en derechos humanos. También fueron inauguradas 103 salas de lactancia maternas con altos estándares de calidad junto con la colección “Árbol de Vida”, una colección literaria que busca potenciar el aprendizaje de la primera infancia con textos e ilustraciones y que ha tenido un éxito nacional e incluso en la región, tanto así que se compartió con Honduras. Cabe destacar que dichos textos, también tienen un formato accesible e inclusivo, pues han sido pasados a audiolibros y se creó una edición de video con el Lenguaje de Señas Salvadoreñas (LESSA).

El 22 de febrero de 2025 se celebraron los primeros tres años de vigencia de la Ley, en los cuales se han visto resultados positivos, por ejemplo, el diario El Pueblo lo menciona como tres años con atención humanizada para madres y bebés. Según el Ministerio de Salud, en el 2024 e inicios del 2025, 207.299 bebés nacieron bajo esta nueva ley.

Los datos que revela el Ministerio de Salud demuestran su efectividad y la reducción de la mortalidad, ya que en 2023 se obtuvo la cifra de 26.8 decesos por cada 100.000 nacidos vivos, en 2024 se registró 24 decesos por cada 100.000 nacidos vivos, mientras que en el 2021 era de alrededor de 64 decesos por cada 100.000 nacidos vivos. En cuanto a la mortalidad neonatal en 2024, se tuvieron 4.9 decesos por cada 100.000 nacidos vivos cuando en 2021 se reportaron 5.67 decesos por cada 100.000 nacidos vivos. Las cesáreas también tuvieron una reducción, en 2024 un 39.2% de los partos requirió de una cesárea, mientras que en 2021 era de un 45% de los partos, y aun implementando, la madre no estaba sola, ahora su pareja o algún familiar, podía acompañarla, para ser su apoyo.

En conclusión, La Ley Nacer con Cariño, impacto de forma positiva en el sistema de salud pública, prueba de ello, puede evidenciarse en las cifras relativas a los nacimientos de bebés prematuros, donde hoy por hoy, según los informes de autoridades públicas, hay un aumento del 40% en la supervivencia de bebés que nacen de forma prematura (Diario el Pueblo,2025).

En ese orden de ideas relativo a los cambios en el sistema de salud, favoreciendo el tema de niñez, ahora con la aplicación de la nueva ley FOSALUD, la cual proporciona ambulancias específicas para el traslado de madres y/o niñas y niños en la etapa de primera infancia para uno de los 25 Centros de Espera Materna.

¿Qué son los Centros de Espera Materna? Son establecimientos ubicados de forma estratégica para la atención de madres en los días previos, y posteriores al parto (10 días), estos centros ayudan a madres que no tienen cerca hospitales; operando las veinticuatro horas del día, los trescientos sesenta y cinco días del año, para garantizar así el cuidado y la protección de derechos de las niñas y niños recién nacidos hasta los 5 años. En ellos también se brinda asesoramiento para el cuidado parental, como la lactancia materna y estimulación del desarrollo infantil, todo lo cual es posible no solo con la ley, sino también con la tecnificación y sensibilización del personal de salud pública.

El Salvador en estos últimos tres años se ha esforzado en crear mecanismos que protejan el derecho de la vida, supervivencia y desarrollo de la primera infancia, a través del prisma de los derechos humanos, sabiendo que la gestación, nacimiento y primera infancia marca al ser humano para toda su vida. Por esto, la Ley Nacer con Cariño ha sido un hito dentro del país, con resultados como que en el 2024 el hospital de Sonsonete no reportó ninguna muerte materna, lo cual desde mi punto de vista demuestra que el Estado comprende lo importante que es el nacimiento y le apuesta para el cuidado y el bienestar no solo de las niñas y niños sino que también de las madres.

Referencias

Asamblea Legislativa de El Salvador. (2021). Ley Nacer con Cariño para un parto respetado y un cuidado cariñoso y sensible para el recién nacido [Decreto Legislativo N.º 123]. Crecer Juntos. https://crecerjuntos.gob.sv/dist/documents/ Ley_nacer_con_carino.pdf

El Pueblo SV. (2025, febrero 22). Ley Nacer con Cariño: Tres años de atención humanizada para madres y bebés. https://elpueblosv. com/2025/02/22/ley-nacer-con-carino-tresanos-de-atencion-humanizada-para-madres-ybebes/

Lozano, B. (2024, febrero 20). Ley Nacer con Cariño ha reducido a 26.8 la tasa de mortalidades maternas. Diario El Salvador. https:// diarioelsalvador.com/ley-nacer-con-carino-hareducido-a-26-8-la-tasa-de-mortalidades-maternas/465502/

Diario La Página. (2022, marzo 2). Ley Nacer con Cariño posiciona a El Salvador como referente en atención materno-infantil. https://lapagina. com.sv/nacionales/ley-nacer-con-carino-posiciona-a-el-salvador-como-referente-en-atencion-materno-infantil/

los derechos de los niños

kamila, el salVador

¿Cómo están los derechos de los niños, niñas y adolescentes en mi país El Salvador?

En El Salvador los derechos de la niñez y adolescencia, se viven a través de un marco legal y distintas políticas públicas, que buscan garantizar su protección integral, por ejemplo: La Constitución de la República, Ley Crecer Juntos para la Protección Integral de la Primera Infancia, Niñez y Adolescencia, entre otras entidades como CONAPINA. Estas buscan y luchan día con día para garantizar que se cumplan dichos derechos.

Como sabemos hay muchos derechos, ahora vamos a hablar sobre algunos:

1. Derecho a la protección

Este derecho es sumamente importante, el estado y la familia, deben de proteger a los niños, niñas y adolescentes de todo tipo de violencia, abusos, maltrato o bullying.

2. Derecho a la educación:

Todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a la educación gratuita y de primera calidad.

3. Derecho a la salud:

El Salvador cuenta con distintos programas para la salud, como el control de niños sanos, estos deben ser de manera gratuita y continua, campañas de vacunación y una atención de primera calidad.

4. Derecho a la participación:

Todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a poder expresarse, compartir ideas y opiniones con respeto.

El Salvador dio un giro total cuando el presidente Nayib Bukele entró al poder, el marco legal que reconoce a los niños, niñas y adolescentes como sujetos de derechos. Ahora es vital que la niñez y adolescencia, se sientan seguros donde se desenvuelven, esto incluye hogares, escuelas, comunidades y cada vez más el mundo digital, lo que significa prevenir y actuar contra el maltrato, el abuso, la explotación y la negligencia.

Cuando un niño, niña o adolescente es rechazado, este puede internalizar el mensaje de que no es suficiente o que no es importante, esto puede traer consecuencias graves, como:

• Depresión

• Ansiedad

Hoy en día sería bueno la implementación de un psicólogo en todos los centros educativos, para poder estar pendientes, esta ley podría reconocer que todos somos iguales, pero todos tenemos necesidades distintas, es eso lo que nos hace únicos.

Es importante saber que contamos con una Líneas de Atención 119, para interponer cualquier tipo de denuncia:

Denuncia, asistencia y asesoría en la línea de atención 119

A nivel nacional hay 16 Juntas de Protección, una por departamento y 3 en San Salvador.

Las leyes y políticas públicas deben ser más que palabras en un papel, deben ser herramientas vivas que garanticen la seguridad y el bienestar de cada niño, niña y adolescente. Se debe asegurar que las instituciones respondan con prontitud, que la justicia sea rápida y contundente para quienes se atrevan a lastimar a un niño, niña o adolescente.

Luego de la integración de estas leyes se han logrado avances muy significativos en nuestro país, sabemos que aún existen muchos desafíos, pero sabemos que es deber de todos y todas proteger los derechos de la niñez y la adolescencia.

No hay nada más valioso que un país que trabaje en conjunto por un solo propósito, velar por el cumplimiento de nuestros derechos.

exPloitation of miGrant workers in canada

Pania, canada

The “American dream” is the reality that migrant workers are promised every day. The prospect of living in true freedom and getting the opportunity to pursue your dreams is what attracts many people to Canada and the U.S. Unfortunately, some people understand the vulnerable situation of these migrants and exploit them for cheap labour. Migrant workers lack permanent status and are isolated from their family and friends, making them extremely susceptible to abuse.

Canada introduced the Temporary Foreign Workers program, which allowed employers in certain industries to hire international workers if their employment needs can’t be fulfilled by Canadian residents. These workers are given a pathway to immigration to Canada, and are able to work and live in Canada with a temporary VISA. The idea sounds nice in theory, but in practice it has led to a coercive system built on fake promises and carried out without any regulation. In 2025 alone, Canada has issued 105,195 visas through the Temporary Foreign Worker Program. These workers often come separated from their families and believe that they will be able to send money to their families/children and support them.

A common example of exploitation through the Temporary Foreign Worker program is that the employer exaggerates their needs and customizes the job position to match the specific description of a migrant worker. They might charge the migrant worker a sizable sum in exchange for the pathway to Canada, their job in Canada, and their accommodations.

When the individual arrives, the employer might seize their passport, trapping them in Canada. The migrant worker might then be forced to work for less than minimum wage, in illegal conditions, or extremely long hours. They have to devote the majority of their time to working for the employer, but don’t make a livable wage and have no way to escape.

Another example of exploitation through the Temporary Foreign Worker program is that an employer “sells” the opportunity to work for them and obtain a Canadian Visa. Yet, when the person arrives after having paid the majority of their savings, they see that they have no job, no housing, and nothing that they were promised. The foreign workers are unaware of their rights, guaranteed both by international rights and terms of the Temporary Foreign Worker program.

The issue comes down to the lack of systemic regulation of the Temporary Foreign Worker program. According to the terms of the program, employers are supposed to pay for recruitment and placement fees, and cover part of the travel expenses. In some streams, the employer is also supposed to provide housing and cover insurance costs. However, there is no one enforcing if those terms are met, and the government has turned a blind eye to “consulting” fees that employers charge and the many human rights violations being imposed daily.

These workers are often forever separated from their families and children because they are no longer able to afford to go

back home and can’t travel if their passport is withheld. Many children are left without parents, and are living with the hope of seeing their mom or dad again. Those who bring their children with them subject them to a life where their rights are constantly violated, such as their right to safety, education, and their right to an identity. They are trapped in a country where they don’t have any documentation or support. Imagine living with the constant fear of being deported and knowing that you have no place in the country you call home.

The three streams of the Temporary Foreign Worker with the most exploitation of migrant workers are the seasonal agricultural program, low-skill pilot project, and the live-in caregiver program. The workers at many Canadian fast food chains are working toward a stolen dream. It is imperative that this program is refined to end the exploitation of migrant workers and instead attracts talented and skilled workers to Canada who are able to build a life here.

Ultimately, this program fails to reflect the values Canada claims to uphold and must be critically reevaluated. Canada has long prided itself on promoting fairness, dignity, and the protection of human rights for all who live and work within its borders. However, the lack of consistent oversight and accountability within the Temporary Foreign Worker Program undermines these principles. When vulnerable workers are placed in situations where their rights can be ignored or exploited, it directly contradicts the image Canada presents as a nation built on equality and respect. For Canada to genuinely uphold its values, meaningful reforms and stronger protections must be implemented to ensure that all workers are treated with the dignity and fairness they deserve, because this also impacts their families and especially the development and lives of their children.

Referencias

Canadian Council for Refugees. (2022, January). MIGRANT WORKERS IN CANADA: USED AND ABUSED. Canadian Council for Refugees Web. https://ccrweb.ca/files/migrantworkers4pager. pdf

Singer, C. R. (2025, August 27). Canada’s Temporary Worker Numbers Have Already Exceeded 2025 Targets - Canada Immigration and Visa Information. Canadian Immigration Services and Free Online Evaluation. Immigration.ca. https://immigration.ca/canadas-temporary-worker-numbers-have-already-exceeded-2025-targets/

situaciÓn actual de niños, niñas y adolescentes en ParaGuay

cindy, ParaGuay

El audio analiza la realidad que viven actualmente los niños, niñas y adolescentes en Paraguay, destacando problemáticas como la pobreza, la violencia, el acceso desigual a la educación y el trabajo infantil. Se resalta la importancia de que el Estado, las instituciones y la sociedad trabajen en conjunto para garantizar sus derechos y un futuro con más oportunidades.

el derecho a la educaciÓn de los niños, niñas y adolescentes en Guatemala

mishel, Guatemala

El derecho a la educación constituye uno de los pilares fundamentales para el desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes, ya que les permite adquirir conocimientos, habilidades y valores esenciales para su vida personal y social. En Guatemala, este derecho se encuentra reconocido tanto en la normativa nacional como en instrumentos internacionales, lo que obliga al Estado a garantizar su acceso sin discriminación. Sin embargo, pese a su reconocimiento jurídico, aún existen desafíos relacionados con la cobertura, la calidad educativa y las condiciones socioeconómicas que afectan a muchos niños, niñas y adolescentes.. Analizar el derecho a la educación desde una perspectiva jurídica permite comprender su importancia como herramienta de igualdad y desarrollo social. Por ello, es necesario reflexionar sobre la protección legal de este derecho y los retos que enfrenta en el contexto guatemalteco.

El derecho a la educación es un derecho que tenemos todos los humanos, es algo fundamental que busca garantizar que todos los niños, niñas y adolescentes tengan acceso a una formación integral. Este derecho implica no solo asistir a la escuela, sino recibir una educación de calidad que promueva el respeto a la sociedad, a la dignidad humana, la igualdad y los valores democráticos. En Guatemala, la Constitución Política de la República de Guatemala (1985) reconoce la educación como un derecho y establece que es obligación del Estado proporcionarla sin discriminación. Además, determina que la educación primaria debe ser gratuita y obligatoria, lo que demuestra el

compromiso constitucional con la niñez y adolescencia.

En el ámbito internacional, Guatemala ha ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño (1989), la cual dispone que los Estados deben asegurar la educación primaria obligatoria y gratuita para todos. Este tratado también establece que la educación debe orientarse al desarrollo pleno de la personalidad y al fortalecimiento del respeto por los derechos humanos. Por lo tanto, el Estado tiene la obligación jurídica de adoptar medidas que reduzcan la decadencia escolar y eliminen las barreras de acceso.

No obstante, a pesar del marco legal existente, hay muchas dificultades que limitan el ejercicio efectivo del derecho a la educación. Factores como la pobreza, la falta de interés hacía la educación, trabajo infantil y la falta de infraestructura escolar, afectan principalmente a comunidades rurales e indígenas. Estas condiciones generan desigualdad en el acceso y permanencia dentro del sistema educativo, lo que evidencia la necesidad de fortalecer las políticas públicas y los mecanismos de supervisión estatal.

Asimismo, el derecho a la educación implica garantizar calidad en la enseñanza. No solo es suficiente con que las y los estudiantes asistan a clases, sino que deben recibir contenidos adecuados, información que les será de ayuda en el presente y como futuras generaciones, contenidos de enriquecimiento, docentes capacitados y recursos suficientes. La calidad educativa influye directamente en el

desarrollo económico y social del país, ya que una población educada tiene mayores oportunidades laborales y participación ciudadana.

Finalmente, la protección del derecho a la educación requiere el compromiso conjunto del Estado, la familia y la sociedad. Cuando este derecho no se cumple, no solo se afecta al niño, niña o adolescente, sino que se limita el progreso de toda la nación. Por ello, fortalecer la educación es una inversión fundamental para el futuro de los niños, niñas y adolescentes de Guatemala.

Aunque existe un marco jurídico sólido, aún persisten retos relacionados con la desigualdad y la falta de calidad educativa. El Derecho debe actuar como mecanismo de protección y supervisión para asegurar que este derecho se materialice en oportunidades reales para todos los niños, niñas y adolescentes.

Garantizar la educación significa promover el desarrollo humano y el fortalecimiento del Estado de Derecho, y esto significa promover el Desarrollo humano. Asimismo, implica asegurar que cada niño, niña y adolescente pueda desarrollar plenamente sus capacidades intelectuales, sociales y emocionales dentro de un entorno seguro y equitativo.

La educación no solo abre puertas a mejores oportunidades laborales en el futuro, sino que también fomenta ciudadanas y ciudadanos críticos, responsables y comprometidos con la sociedad. Cuando el Estado invierte en educación, está invirtiendo en la reducción de la desigualdad y en la construcción de una sociedad más justa y solidaria.

De igual manera, una educación accesible y de calidad contribuye a prevenir problemáticas sociales como la violencia, la exclusión y la pobreza estructural. Es indispensable que las políticas públicas

prioricen la atención a las comunidades más vulnerables, especialmente en áreas rurales e indígenas, donde el acceso educativo suele ser limitado.

Además, el fortalecimiento del sistema educativo debe incluir capacitación constante para docentes, infraestructura adecuada y recursos tecnológicos suficientes. Solo mediante un compromiso institucional firme y sostenido se podrá garantizar que este derecho fundamental deje de ser una aspiración y se convierta en una realidad tangible. En consecuencia, proteger el derecho a la educación es proteger el futuro de Guatemala y consolidar una nación basada en la justicia, la igualdad y el respeto a la dignidad humana.

Referencias

Asamblea Nacional Constituyente. (1985). Constitución Política de la República de Guatemala.

Organización de las Naciones Unidas. (1989). Convención sobre los Derechos del Niño.

xenofoBia, discriminaciÓn e intolerancia en ecuador

noelia, ecuador

Una reflexión crítica desde los derechos de la niñez y la dignidad humana

En los últimos años he visto cómo, en Ecuador, las tensiones sociales derivadas de la movilidad humana han marcado profundamente la convivencia cotidiana. No hablo solo de cifras, sino de lo que se siente en el territorio. Niños y niñas que buscan integrarse, pero que encuentran barreras invisibles en miradas, palabras o silencios. En un país que ha asumido el compromiso de proteger a toda la niñez sin distinción como lo establece la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) en su artículo 2, duele constatar que aún persisten discursos que justifican exclusiones, diferencias y fronteras emocionales.

Vera-Solorzano (2024), en una investigación confirma lo que muchas veces vemos en el día a día, pues explica que la xenofobia no solo daña la convivencia, sino que se traduce en delitos de odio que fracturan comunidades enteras. Pero antes de llegar a esos extremos, existen gestos cotidianos que hieren igual, una burla por el acento, un comentario que culpa al extranjero, o el simple hecho de que un niño o niña sea tratado como menos por haber nacido en otro lugar.

Desde mi propia experiencia, percibo que este flujo migratorio en mi territorio nos ha obligado a mirarnos como sociedad, a reconocer nuestras luces y nuestras sombras. Por un lado, he visto gestos sinceros

de solidaridad, por otro lado he presenciado indiferencias que duelen. Lo que más me preocupa es cómo esta realidad afecta a los niños y niñas que llegan sin comprender del todo por qué algunos los miran con desconfianza. Sus derechos a la protección, a la identidad, a la educación, a la dignidad, entre otros, se ven vulnerados cuando se les excluye, cuando se les culpa por problemas que no crearon o cuando se les hace sentir de afuera. Estas acciones contradicen los principios de igualdad y no discriminación, y les niegan el derecho fundamental a crecer en un entorno seguro y respetuoso.

En la misma línea, Célleri Daniela (2023) describe cómo la figura del migrante venezolano ha sido construida socialmente como una amenaza, y yo he visto cómo esa narrativa se replica en conversaciones comunes, incluso entre jóvenes. Niños, niñas, adolescentes y familias que llegan en busca de seguridad terminan enfrentando una hostilidad que no comprenden. He visto miradas que se apagan cuando la burla aparece, silencios largos cuando se pregunta por el país de origen, es allí cuando uno entiende que la xenofobia aun cuando no grita, sí hiere.

A nivel regional, particularmente en Colombia y Ecuador, Gallegos & Ospina Grajales (2022) señalan que, desde 2018 los discursos gubernamentales comenzaron a vincular la migración venezolana con la inseguridad, generando un clima propicio para la estigmatización, por lo que esta narrativa oficial no solo se incorporó en la opinión pública, sino que también favoreció la normalización del

rechazo en espacios comunitarios, escolares y laborales.

Los efectos de este entorno hostil son particularmente graves para la niñez y adolescencia. En mi entorno he visto cómo algunos niños, niñas y adolescentes migrantes se vuelven más callados, más retraídos, como si aprendieran que no deben llamar la atención para evitar el rechazo. Célleri (2023) resalta que esta violencia cotidiana afecta el desarrollo emocional y el sentido de pertenencia. A ello se suma lo expuesto por Vera-Solórzano (2024), quien advierte que la xenofobia potencia delitos de odio capaces de generar miedo colectivo, retraimiento y silencio en comunidades enteras.

A nivel normativo, aunque existen instrumentos internacionales y nacionales que obligan a combatir toda forma de discriminación, la brecha entre la norma y su implementación mantiene a muchos niños, niñas y adolescentes expuestos a prácticas xenófobas (Vera-Solórzano, 2024), una situación que como agrega Célleri (2023), se agrava por políticas restrictivas y narrativas que criminalizan simbólicamente a las personas migrantes.

Desde un enfoque de derechos humanos, el Estado receptor tiene la obligación de garantizar la protección y el acceso efectivo a derechos de las personas en movilidad humana, especialmente de niños, niñas y adolescentes. En este sentido, la integración no debe entenderse como un acto de buena voluntad, sino como una condición necesaria para asegurar el ejercicio pleno de derechos como la educación, la salud, la identidad y la protección. Por ello, integrar a las familias migrantes no sólo es posible, sino imprescindible para construir un país más justo. Para lograrlo, no basta con la existencia de normas, se requiere su implementación efectiva y una transformación cotidiana en los espacios sociales. Esto implica que las escuelas adopten prácticas educativas interculturales reales

que promuevan el respeto por las diferencias, que el Estado implemente políticas sostenidas que garanticen acceso efectivo a salud, educación y protección, y que como sociedad aprendamos a escuchar antes de juzgar, a mirar al otro sin miedo y a reconocer la humanidad compartida.

La precariedad económica del país también alimenta estos prejuicios, como señalan Gallegos y Ospina (2021), la reducción de servicios públicos, el desempleo y el deterioro del bienestar social generan en la población una sensación de abandono estatal que facilita la búsqueda de culpables inmediatos, entre ellos los migrantes, quienes terminan cargando simbólicamente problemas estructurales más profundos y que llevan años presentándose. Esta misma lógica opera dentro del territorio nacional, donde persisten formas de discriminación basadas en acentos o costumbres, vulnerando derechos fundamentales, especialmente de la niñez y adolescencia, como su derecho a vivir en entornos libres de violencia (ONU, 1989).

Los niños, niñas y adolescentes en movilidad humana no necesitan compasión, sino igualdad, no necesitan lástima sino oportunidades, requieren que se les garantice sus derechos. Si queremos un país que realmente ponga a la infancia y adolescencia primero, debemos empezar por proteger sin condiciones a quienes más lo necesitan, velando por un trato digno y sin discriminación, independiente de su estatus migratorio.

Integrar no es tolerar es reconocer que cada niña, niño y adolescente merece florecer sin miedo, que cada familia merece un lugar donde pueda reconstruir su vida, y que la empatía debe convertirse en una práctica diaria y no en un discurso ocasional. Solo así podremos construir un Ecuador que abrace, que incluya y que haga de la empatía un camino posible para todas las personas.

Referencias

Célleri Daniela. (2023). Xenofobia y migración venezolana en Ecuador: Entre percepciones de inseguridad y competencia laboral Entre percepciones de inseguridad y competencia laboral on JSTOR. European Review of Latin American and Caribbean Studies/Revista Europea de Estudios Latinoamericanos y Del Caribe, 115, 42–63. https://www.jstor.org/stable/48737899?seq=2

Gallegos, J. R., & Ospina Grajales, M. del P. (2022). La política migratoria en Colombia y Ecuador: (Re)Pensando El Vínculo Entre Migración y Crisis, 31–56. https://doi.org/10.2307/J. CTV2V88DMD.4

UNICEF. (1989). Convención sobre los Derechos del Niño. https://www.un.org/es/events/childrenday/pdf/derechos.pdf

Vera-Solorzano, P. A. (2024). Caracterizacion de la xenofobia como delito de odio. 593 Digital Publisher CEIT, ISSN-e 2588-0705, Vol. 9, No. 2, 2024 (Ejemplar Dedicado a: Multidisciplinary), Págs. 340-353, 9(2), 340–353. https://doi.org/10.33386/593dp.2024.2.2278

la niñez y adolescencia ecuatoriana ante la crisis social

nicolás aleJandro, ecuador

El impacto invisible de los paros y la inseguridad

Durante los últimos 5 años en Ecuador se ha vivido momentos de profunda tensión social por la búsqueda de una repartición más justa de los recursos para todos. Los “paros o paralizaciones” nacionales, conjuntamente con la crisis de seguridad, han inmovilizado ciudades enteras y escuelas llenas de estudiantes, en especial, la vida de todos sus pobladores, desde quienes participan de manera activa hasta quienes deciden tomar una posición más reservada.

Por esta razón, buscó visibilizar lo que vivimos las niñas, niños y adolescentes (NNA en adelante): escuelas cerradas, clases virtuales -paradójicamente en lugares a los cuales no llega internet ni señal de celular-, caminos y vías bloqueadas que no permiten acceder a productos de primera necesidad e inclusive a los alimentos para el consumo diario.

A esto se suma la afectación a nivel familiar y las crisis psicológicas, que no solo impactan a los NNA, quienes conformamos el 33% de la población nacional, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC, 2022), sino también a los adultos, con consecuencias que repercuten literalmente en todas las esferas de la vida.

A pesar de ello, lo que vemos en cámaras, noticieros y/o en redes sociales es información que se enfoca en el cierre

de vías y discursos políticos; en muchos casos, discursos vanos que solo buscan el beneficio de unos pocos y mientras tanto estamos NOSOTROS, los NNA, un grupo de personas que vive la crisis en silencio o con poca escucha.

En estos últimos 5 años, en la historia de mi país, Ecuador, se han dado varios hechos que han marcado la vida nacional. Cada episodio se ha marcado como un hecho de resistencia y de lucha social, sin embargo, para comprenderlo debemos volver a octubre de 2019, cuando el paro se dio por el fin de los subsidios a los combustibles mediante el Decreto N°883 del 2019, lo cual no solo afectó al sector del transporte, sino también detuvo la vida cotidiana en general.

De acuerdo con el INEC (2019), cerca de 4.3 millones de estudiantes vimos interrumpido nuestro derecho a la educación, ya que el paro duró 12 días y, a nivel nacional, las clases se suspendieron o se pasó a una educación virtual, pero lastimosamente en muchos espacios rurales, esta conectividad fue inexistente, por lo cual no se garantizó el acceso efectivo a la educación.

De la misma manera, se produjo una grave caída en el abastecimiento de alimentos, lo cual afectó la nutrición en los hogares. Asimismo, existió el desperdicio de productos que no pudieron ser destinados a su venta. Adicionalmente, fue suspendida la alimentación escolar y en muchos de los casos, esta constituía la principal comida del día para numerosos NNA.

Una de las estadísticas más impresionantes es que, de acuerdo con la Defensoría del Pueblo (2019), se registraron detenciones de adolescentes durante las protestas, quienes representaron el 38% del total de personas detenidas. Además, muchos niños y niñas en zonas rurales se quedaron aislados de los servicios de salud debido al bloqueo de las principales vías.

Posteriormente, en junio de 2022, el país enfrentó nuevamente un suceso político: una agenda de 10 puntos liderada por una organización política, que incluía la reducción del precio de los combustibles, el control de precios de productos agrícolas y un mayor presupuesto para salud y educación. Esto generó una nueva paralización de vías y nuevas protestas durante 18 días, que dentro de este contexto, impactó en gran medida a los NNA, ya que de acuerdo a varias organizaciones de Derechos Humanos, se registraron 318 personas heridas y 9 fallecidas, y además, se utilizó gas lacrimógeno cerca de zonas en las cuales se encontraban mujeres y NNA, irrespetando los derechos fundamentales de los grupos vulnerables.

En el entorno educativo, las clases fueron suspendidas o pasaron a modalidad virtual para millones de estudiantes, de acuerdo al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (MINEDEC, 2022), la brecha de aprendizaje se profundizó considerablemente en todos los niveles educativos. Asimismo, durante los 18 días de paro, la canasta básica tuvo un costo de 735,15 dólares, según el INEC (2022), siendo el valor más alto registrado hasta aquel momento. Esto demostró otro indicador alarmante, la pobreza extrema subió al 10,5% a nivel nacional, agravando la desnutrición infantil y visibilizando esta vulneración. Ahora, entre los años 2024 y 2025, Ecuador enfrenta una crisis de seguridad y un conflicto armado interno, sin ser un paro nacional, si se tradujo como parte de la protesta social debido al crimen organizado. UNI-

CEF (2024) alertó que la pobreza extrema y la falta de oportunidades académicas, deportivas y culturales son factores que impactan a los NNA, quienes son reclutados para grupos delictivos. Incluso, en Ecuador, 9.2% de los NNA entre 5 a 17 años trabajan, en el caso de las zonas rurales, podemos decir que 4 de cada 10 NNA trabajan y abandonan la escuela por ayudar económicamente a sus familias.

Esta realidad ha traído múltiples riesgos como los antes mencionados y también se ha documentado por ejemplo, la tasa de homicidios en adolescentes de 12 a 17 años que ha llegado a una cifra crítica: 46 homicidios por cada 100.000 habitantes y las provincias más afectadas son El Oro, Los Ríos y Guayas.

De esta manera, los paros nacionales responden a causas profundas relacionadas con la desigualdad y la insuficiente inversión en educación y salud. Esto genera una brecha social tan amplia, que deja huellas en los grupos más vulnerables y que lastimosamente no se van a borrar únicamente con nuevos acuerdos o decretos.

He visto como cada paro ha producido una doble consecuencia: por un lado, un profundo retroceso marcado por muertes, brechas educativas y tecnológicas, deserciones escolares y miedos que marcaron a una generación, por otro, la visibilización de las demandas sociales, para las que al parecer el país aún no está listo para darles una solución o resolverlas. Entonces, cuidarnos no significa únicamente entregar bonos, kits escolares o una alimentación escolar. Cuidar de los NNA es entender que, si no nos garantizan el acceso a la educación, la salud y la paz, no se reconstruirá el país. Se requiere de una protección integral que impida que nos convirtamos en daños colaterales de las luchas de los adultos.

Si el Estado y la sociedad no salvaguar-

dan nuestros derechos durante nuestro desarrollo, están poniendo en hipoteca nuestro futuro sin pensar en un mañana. Nos dicen que somos el futuro, la luz del mañana, sin embargo, también somos el presente y este presente nos está haciendo crecer entre conflictos y barricadas, con miedo, pero a la vez entendiendo que alzar la voz es necesario para defender nuestros derechos. Esperamos que nuestra protección sea más importante que cualquier bandera política, porque si permitimos que la niñez sea vulnerada y su desarrollo se detenga, nuestro país estará retrocediendo.

Referencias

Alianza por los Derechos Humanos Ecuador. (2022). Informe de monitoreo de derechos humanos: Paro Nacional Junio 2022. https://ddhhecuador.org/

Consejo Nacional para la Igualdad Intergeneracional [CNII]. (2022). Situación de niñas, niños y adolescentes en el contexto del Paro Nacional. Gobierno del Encuentro.

Defensoría del Pueblo del Ecuador. (2019). Séptimo informe de verificación de derechos humanos durante el Estado de Excepción (Octubre 2019). https://www.dpe.gob.ec/

Instituto Nacional de Estadística y Censos [INEC]. (2019). Reporte de indicadores sociales y educativos post-movilizaciones de octubre. https:// www.ecuadorencifras.gob.ec/

Instituto Nacional de Estadística y Censos [INEC]. (2022). Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU): Indicadores de pobreza y costo de la canasta básica. https://www.ecuadorencifras.gob.ec/

Ministerio de Educación del Ecuador. (2022). Informe sobre la continuidad educativa y brechas de aprendizaje en contextos de conmoción social.

UNICEF Ecuador. (2024). Análisis de la situación de la niñez y adolescencia en contextos de violencia y crisis de seguridad. https://www.unicef. org/ecuador/

cuando la escuela no enseña a escuchar

roddy, ecuador

Consecuencias de no formar habilidades socioemocionales en niños, niñas y adolescentes

En Ecuador, la escuela es uno de los principales espacios de socialización durante la adolescencia. Sin embargo, el sistema educativo sigue priorizando el rendimiento académico por sobre el desarrollo socioemocional. En muchas aulas se enseña a hablar, escribir y cumplir, pero no a escuchar. La escucha activa es una habilidad clave para la convivencia, el respeto, participación y ejercicio de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, sobre todo en una etapa marcada por la búsqueda del reconocimiento y la identidad.

La falta de formación en escucha activa y comunicación empática vulnera derechos esenciales como la participación y el desarrollo integral, ya que cuando las opiniones no son consideradas o se reducen a espacios simbólicos, se limita la capacidad de incidir en las decisiones que afecten la vida escolar y comunitaria. Según el Ministerio de Educación del Ecuador (2022), los conflictos de convivencia escolar y la desmotivación estudiantil están estrechamente relacionados con déficits en habilidades sociales, lo que evidencia que el problema no es individual, sino estructural.

Estas carencias tienen consecuencias visibles, por ejemplo, en la adolescencia, no aprender a escuchar ni a ser escuchados deriva en dificultades para resolver con-

flictos, baja empatía, aislamiento y normalización del silencio frente a situaciones de violencia o injusticia.

Un factor que profundiza esta problemática es el adultocentrismo presente en la educación. Con frecuencia la escucha solo se utiliza como mecanismo de control o evaluación y no como una práctica pedagógica genuina. Se escucha para corregir, no para comprender. Esta lógica genera relaciones verticales que demeritan la experiencia de los niños, niñas y adolescentes y desalientan la participación ciudadana temprana. Como consecuencia, tenemos una generación que aprende que su voz tiene poco valor en espacios formales y luego como adultos….

Frente a este escenario, es necesario replantear a la escuela como un espacio donde la escucha sea parte de un proceso educativo cotidiano. Implementar habilidades socioemocionales no implica añadir nuevas materias, sino transformar prácticas: fortalecer tutorías, generar círculos de diálogo, formar a docentes en comunicación empática y generar espacios liderados por niños, niñas y adolescentes. De hecho, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) sostiene que el aprendizaje socioemocional, al integrar las dimensiones cognitivas, emocionales y relacionales, contribuye a mejorar la convivencia escolar, el bienestar y la formación de una ciudadanía comprometida con la paz y la inclusión (UNESCO, 2023).

Entonces, no enseñar a escuchar tiene efectos que trascienden el aula. Limita la participación, debilita el tejido social y posterga la formación de una ciudadanía activa. Escuchar a los niños, niñas y adolescentes no es un gesto de buena voluntad, sino una obligación vinculada a sus derechos.

La pregunta que se genera es clara, ¿Qué tipo de sociedad estamos formando si desde la escuela no aprendemos a escuchar a quienes están creciendo?

Referencias

Ministerio de Educación de Ecuador (2022). POLÍTICA NACIONAL DE CONVIVENCIA ESCOLAR. https://educacion.gob.ec/wp-content/uploads/ downloads/2021/04/Politica-Nacional-de-Convivencia-Escolar.pdf

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), (2024, 30 de diciembre). Lo que hay que saber sobre el aprendizaje socioemocional. https:// www.unesco.org/es/articles/lo-que-hay-que-saber-sobre-el-aprendizaje-socioemocional

consumo de alcohol y droGas ileGales en niños, niñas y adolescentes

rihanna, ecuador

La infancia y la adolescencia son etapas clave para construir el presente y el futuro, pero hoy muchos niños, niñas y adolescentes se enfrentan a una amenaza silenciosa: el consumo de drogas ilegales y alcohol, una problemática que afecta su salud, sus decisiones y sus oportunidades de vida.

De acuerdo al Reporte de niños, niñas y adolescentes 360º en Ecuador, aproximadamente el 7,3 % y el 7,6 % de niños, niñas y adolescentes entre 10 y 17 años consume alcohol en el país. Además, se identificó 130 casos documentados de niñas, niños y adolescentes que necesitaron atención médica (egresos hospitalarios) por consumo de alcohol, lo que muestra que el problema no es solo experimental, sino también de salud.

En suma, 4,3 % de niños, niñas y adolescentes consumen tabaco o productos similares, y cerca de 4 de cada 10 están expuestos al humo del cigarrillo, aunque no fumen directamente. Asimismo, es preocupante que en la atención con egresos hospitalarios se encuentren casos desde los 5 años de edad por trastornos mentales y del comportamiento debido al uso de diversas drogas, estupefacientes y psicoactivos, aunque son predominantemente atendidos entre los 10 y 19 años, según el Reporte.

Ante esta realidad, es importante reconocer los derechos que pueden verse vulnerados y repensar en acciones que garanticen y promuevan los derechos de las niñas, niños y adolescentes del Ecuador.

• Derecho a la salud

Nosotros como niños, niñas y adolescentes tenemos derecho a crecer sanos física y mentalmente. El consumo de alcohol y drogas ilegales vulnera este derecho porque afecta nuestro bienestar y desarrollo. Según la Organización Panamericana de la Salud, estas sustancias pueden alterar el funcionamiento del cerebro y generar dependencia, especialmente en la adolescencia.

• Derecho a la información y educación

Tenemos derecho a recibir información clara, veraz y teniendo en cuenta nuestro desarrollo y autonomía progresiva, sobre los factores de riesgos y factores de protección frente al consumo del alcohol y drogas ilegales. Esto es importante para poder tomar decisiones responsables y evitar consecuencias como problemas de salud física y mental, daño al cerebro y a la memoria, bajo rendimiento o abandono escolar, conflictos familiares y emocionales, riesgo de dependencia, toma de malas decisiones y situaciones peligrosas que afectan el bienestar y el futuro.

• Derecho a vivir en un entorno seguro

Nuestra familia, escuela, comunidad, y especialmente las autoridades, deben garantizarnos espacios libres de violencia, consumo de sustancias psicoactivas y microtráfico, para proteger y garantizar nuestros derechos.

En mi entorno comunitario he podido ver cómo el consumo de drogas ilegales y alcohol ha marcado la vida de niños, niñas y adolescentes desde muy temprana edad. Me doy cuenta de cómo estas situaciones terminan afectando la forma de actuar, de sentir y de la convivencia con los demás. Además, dejan secuelas físicas, emocionales, mentales como ya se ha mencionado. También influyen en el entorno social, ya que muchas veces aprendemos de lo que vemos.

Por eso, es necesario contar con entornos familiares más seguros. Aunque, la familia cumple un papel importante, no todos los niños, niñas y adolescentes cuentan con un entorno familiar protector. Por ello, las instituciones educativas, sociales y de salud deben asumir un rol activo en la protección, prevención y acompañamiento, generando espacios seguros donde predomine la buena convivencia para el bienestar, y algo fundamental que se garantice la Salud Mental. Es importante considerar que una buena salud mental influye directamente en el desarrollo y bienestar de niños, niñas y adolescentes. Esta se construye en gran parte a partir del entorno en el que crecemos y del acompañamiento que recibimos; sin embargo, muchos crecen sin el apoyo necesario, lo que puede afectar su desarrollo y calidad de vida.

Para construir un mejor Ecuador y prevenir estas situaciones, podrían existir espacios gratuitos en las comunidades, tanto en el área urbana como rural, donde haya formación o programas deportivos, culturales y artísticos para que ningún niño, niña, o adolescente se aislé del mundo y, por ende, trate de nutrirse de más conocimientos, y también conocer qué talento tiene. Creo que sería una muy buena forma para que niños, niñas y adolescentes, comiencen a pensar y desarrollar su proyecto de vida.

En conclusión, el consumo de alcohol y drogas ilegales en niños, niñas y ado-

lescentes en el Ecuador, no es solo una problemática individual, sino una realidad social que vulnera derechos, sueños y futuros. Frente a esta situación, es necesario observar lo que está pasando en nuestro país y reflexionar como comunidad, entendiendo que esta problemática no es ajena y que se presenta en muchos lugares del mundo.

Considero que, como niños, niñas y adolescentes, no es suficiente solo con hablar de esta problemática o de muchas otras que nos afectan directamente, sino que también es necesario que nos tomen en cuenta y podamos plantear una propuesta de mejora. Además, es importante que estemos informados sobre qué temas nos afectan y hablar abiertamente sobre adicciones, salud mental, emociones, autoestima, toma de decisiones, entre otros asuntos.

Y recuerden: el consumo de drogas ilegales y alcohol en la niñez y adolescencia no es una moda, es una problemática que afecta vidas, familias y comunidad

Referencias

Child Fund, World Vision & Kindernothilfe. Reporte de niños, niñas y adolescentes 360· en Ecuador. Recuperado de https://www.infancias360.org/descarga

Organización Panamericana de la Salud (OPS). (S.f.). Uso de sustancias. Recuperado de https:// www.paho.org/es/temas/abuso-sustancias

deePfake aI, a silent yet danGerous threat to children’s riGhts

nitura, canada

Deepfake technology is the latest AI trend to take the world by storm. Allowing users to swap faces to create synthesized videos and photos with the help of artificial intelligence, deepfakes have been praised for their potential to transform industries and explore endless opportunities.

In the past, sharing a photo only involved what you chose to post online. Today, in under a minute, anyone can create a deepfake video, audio, or image based on a single photo. Out of 15,000 deepfake videos, 96% were found to be nonconsensual explicit content (McGowan, 2026). This concerning statistic shows how many individuals and children alike have experienced a violation of their privacy due to deepfake technology without giving prior consent.

The risks associated with this surreal technology are extensive, especially for vulnerable populations like youth. Just by posting a selfie, children can inadvertently become targets of the next slanderous deepfake video. Although many may find this type of content harmless, the magnitude of deepfake AI’s harm is only exacerbated when studies have found that only one in ten people is confident in their ability to discern deepfakes from reality (Ofcom, 2024). The inability to discern reality from AI- generated content goes beyond issues of defamation; it also raises significant privacy concerns, particularly in light of the alarming increase in deepfaked child sexual abuse material in recent years.

In January 2023, Twitch streamer QT Cinderella had her inbox filled with explicit screenshots of herself. Although she has never filmed such content, the realistic deepfake almost fooled her and many of her viewers, friends, and family. These nonconsensual deepfakes came to light when a Twitch streamer unintentionally revealed a website which featured explicit AI-generated content of women, including prominent female streamers. While the content itself is fake, the damage it causes to unsuspecting victims is real. From humiliation to Post-traumatic stress disorder (PTSD), maliciously crafted deepfakes not only target celebrities and adults like QT Cinderella but also children across the globe.

Nudification is the process of using AI tools to strip or alter clothing in a photo to create a fabricated nude or sexually-explicit image. According to UNICEF, “At least 1.2 million youngsters have disclosed having had their images manipulated into sexually explicit deepfakes in the past year.” This alarming statistic not only showcases the large-scale violation of the children’s right to have protection from sexual abuse, but also indicates how this statistic is only growing exponentially with the increased accessibility and growth of generative AI, and a faulty legal system, which has failed to meaningfully regulate generative AI.

This alarming statistic reveals the widespread violation of children’s rights, including protection from sexual abuse, privacy, violence, exploitation and the best

interest of the child, worsened by the rise of generative AI, a faulty legal system, and the surge of misinformation spread by deepfake and AI technology.

This alarming statistic isn’t just a number; it represents a catastrophic failure to uphold multiple children’s rights listed in the Convention on the Rights of the Child: the right to privacy, the right to protection from all forms of sexual exploitation and abuse, and the right to be free from violence. This is not an accident, but a direct consequence of three factors: the explosive growth of unregulated generative AI, an excruciatingly slow legal system, and the normalization of creating and sharing this kind of content.

While not widely recognized, the Convention on the Rights of the Child also states that children have the right to access information on the Internet and that it should be harm-free. With the development of deepfake AI, that right has never been more threatened than it is now. Previously, it was easier to find trustworthy sources by looking for familiar faces such as politicians, news reporters, and celebrities to share their specialized knowledge. With the accessibility of deepfake AI, anyone can create a deepfake of a renowned figure expressing whatever they wish to spread, whether true or false information. This, combined with the fact that AI is becoming increasingly difficult to detect, hinders children’s ability to access accurate information, especially when they aren’t taught how to distinguish misinformation from genuine news.

As deepfakes endanger children’s privacy, safety from sexual abuse, and access to information, how can we not shield, but equip youth with the tools to navigate and resist this rapidly improving technology?

1. Learn and teach the signs to identify deepfakes: While deepfakes are getting better and better at becoming undetec-

table, they aren’t perfect. To become an expert at identifying deepfakes, use and popularize the acronym FILMS—facial anomalies, inconsistent visuals, lip-synced mismatched, metadata manipulation, and search tools.

Facial Anomalies: Look for misaligned teeth, eyes that are not aligned, and unusual blinking patterns. These small, humane patterns of humans are hard for AI to replicate, thus appearing unnatural when inspected.

Inconsistent Visuals: Look for inconsistent lighting, overtly smooth skin textures, flickering edges, or blurred backgrounds. Looking for any visual inconsistency can help you spot a deepfake AI when you see it.

Lip-synced mismatched: Is the audio slightly delayed? Does the audio not match up with the lips? Is there a robotic undertone to a voice? These could be signs of a deepfake video.

Metadata manipulation: If you have access to a file’s creation and modification dates, they can paint a clearer picture of whether it’s AI or not. Since deepfake tools often alter or erase metadata, identifying these inconsistencies can help you determine whether a photo or video you’re looking at is AI.

Search Tools: By using reverse search tools like Google Image search, you can track down the original version of an image or video. If you find two nearly identical images or videos, but they feature different content, one could likely be a fake.By using “FILMS” to identify whether what you consumed was just AI, you can report any media on social media platforms that don’t mention the presence of AI through the app’s reporting tools.

2. Call for lawmakers and policy: Removing deepfakes isn’t realistic, but calling for policy to properly regulate and mo-

nitor who can use deepfakes, what type of deepfakes can be produced, and how they negatively affect children and people worldwide.

3. Educate yourself about human rights, especially about the rights of children and adolescents. From reading the Convention on the Rights of the Child to keeping updated with current world events

There’s so much we can do to fight the transgressive nature of malicious deepfakes, yet we don’t acknowledge enough. Together, we can create change and keep children and their rights safe.

References

McGowan, Ethan. Beyond Deepfake Image Rights: Building Real Protection in a Zero-Cost Copy World. The Economy, Feb. 2026, economy. ac/memo/2025/11/202511284275?utm_source=chatgpt.com

Moore, J. How to Detect Deepfakes: A Practical Guide to Spotting AI-Generated Misinformation. 28 Aug. 2025, www.eset.com/blog/en/home-topics/cybersecurity-protection/how-to-detectdeepfakes

Ofcom. A Deep Dive Into Deepfakes That Demean, Defraud and Disinform. 23 July 2024, www. ofcom.org.uk/online-safety/illegal-and-harmful-content/deepfakes-demean-defraud-disinform Accessed 5 Mar. 2026.

Ryu, Jenna. She Discovered a Naked Video of Herself Online, but It Wasn’t Her: The Trauma of Deepfake Porn. USA TODAY, 1 Mar. 2023, www.usatoday.com/story/life/health-wellness/2023/02/14/qtcinderella-deepfake-trauma-nonconsensual-porn/11222588002

UN News. ‘Deepfake Abuse Is Abuse,’ UNICEF Warns. 4 Feb. 2026, news.un.org/en/ story/2026/02/1166886

UNICEF. Children’s Version of the Convention on the Rights of the Child. www.unicef.org/child-rights-convention/convention-text-childrens-version Accessed 5 Mar. 2026.

entre Pantallas y PáGinas: una mirada a la lectura desde el salVador

nicolás lot, el salVador

La lectura siempre me ha parecido una de las herramientas más poderosas para comprender el mundo. A través de los libros podemos imaginar otras realidades, cuestionar lo que nos rodea y formar nuestras propias opiniones. Sin embargo, al observar mi entorno, me surge una pregunta: ¿qué lugar ocupa realmente la lectura en la vida cotidiana de los jóvenes salvadoreños? Esta inquietud también nace de una preocupación más amplia: cómo el acceso a la lectura puede influir en las oportunidades, la educación y el desarrollo de niños, niñas y adolescentes en El Salvador.

Hoy vivimos en una época marcada por la inmediatez digital. Los niños, niñas y adolescentes crecen rodeados de pantallas que ofrecen estímulos constantes, imágenes rápidas y entretenimiento casi inmediato. En ese contexto, actividades como la lectura, que requieren tiempo, concentración y paciencia, pueden parecer más exigentes dentro de la rutina diaria. Esto no significa que el interés por leer haya desaparecido, pero sí plantea nuevos desafíos para mantener el hábito lector y para asegurar que los niños, niñas y adolescentes tengan espacios donde desarrollar su curiosidad y su pensamiento crítico.

Para entender mejor esta situación, realicé una pequeña investigación en mi propio entorno escolar. Entrevisté a mi maestra de lenguaje de noveno grado y le pregunté cómo observa la relación entre las y los estudiantes y la lectura. Ella me explicó que muchos adolescentes

sí leen, pero que la lectura compite con estímulos digitales como las redes sociales, que captan gran parte de su atención. También mencionó que, cuando las y los estudiantes leen por iniciativa propia, suelen preferir géneros como la aventura, la fantasía o la ciencia ficción.

Además de la entrevista, observé los hábitos de lectura entre mis compañeros. Noté que varios se interesan más por las historias cuando se sienten identificados con ellas. Esto me hizo pensar que el gusto por la lectura no depende solo de los estudiantes, sino también del ambiente educativo y familiar que los rodea.

En El Salvador, diversas iniciativas han buscado fortalecer la cultura lectora desde las escuelas y promover el acceso a los libros desde edades tempranas. Según UNICEF, en algunas escuelas salvadoreñas se han impulsado actividades destinadas a despertar el interés por la lectura mediante espacios de narración, bibliotecas sensoriales y dinámicas participativas que acercan a las y los estudiantes a los libros de una manera más atractiva.

Estas experiencias muestran que, cuando la lectura se presenta como una actividad creativa dentro del aula, las y los estudiantes pueden desarrollar una relación más cercana con los libros, descubriendo en ellos formas divertidas y significativas de aprender y de expresarse.

Sin embargo, distintos estudios también señalan que la sociedad salvadoreña aún enfrenta dificultades para consolidar una cultura lectora fuerte.

Una investigación sobre el hábito lector del estudiantado de la Facultad de Ciencias y Humanidades de la Universidad de El Salvador señala que, aunque muchos estudiantes valoran la lectura, estos no mantienen prácticas lectoras frecuentes, ya que viven en un entorno social que no siempre fomenta este hábito.

Además, el estudio muestra que el acceso digital a los contenidos se ha convertido en la principal forma de acercarse a la lectura, desplazando en muchos casos al libro físico. Esto refleja cómo las nuevas tecnologías están cambiando la forma en que los adolescentes y jóvenes se relacionan con los textos y con el conocimiento.

Los resultados de esta investigación muestran que las y los estudiantes que leen con mayor frecuencia suelen obtener mejores resultados académicos y, al mismo tiempo, desarrollan habilidades que fortalecen su crecimiento personal. De esta manera, la lectura no solo cumple una función educativa, sino que también ayuda a desarrollar el pensamiento crítico y mejora la comprensión de la realidad. Por ello, promover la lectura no debería entenderse únicamente como una obligación escolar, sino como una herramienta que puede ampliar las oportunidades de participación y desarrollo dentro de la sociedad.

Desde mi perspectiva como estudiante en El Salvador, entiendo que el desafío no es solo que niñas, niños y adolescentes lean más, sino que la lectura vuelva a tener un lugar real en nuestra vida diaria, tanto en la educación como en el hogar. Fomentar la lectura no se trata únicamente de mejorar las notas o cumplir con tareas escolares; también significa darles a los niños, niñas y adolescentes herramientas para entender mejor el mundo, expresar lo que piensan y desarrollar sus propias ideas.

Por eso, cuando el acceso a la lectura se fortalece desde edades tempranas y también se acompaña desde la familia, puede influir directamente en las oportunidades educativas, el desarrollo personal y el futuro de muchos jóvenes en El Salvador.

Referencias

UNICEF. (s. f.). Inspirando nuevas generaciones de lectores en las escuelas de El Salvador. https:// www.unicef.org/elsalvador/historias/inspirando-nuevas-generaciones-de-lectores-en-las-escuelas-de-el-salvador

Viegas Guillem, J. A. (2024). Hábito lector del estudiantado de la Facultad de Ciencias y Humanidades de la Universidad de El Salvador. Revista Perspectivas: Estudios Sociales y Educación Cívica. http://dx.doi.org/10.15359/rp.28.9

si no conocemos qué sucede con nuestros derechos, ¿cÓmo Podemos defenderlos?
ana maría, colomBia
lucas - colomBia
Jazmín - ParaGuay

ana maríacolom B

catalina - chile

Hola, soy Catalina, tengo 17 años y soy de Chile. Crecí en un pueblo pequeño al norte de mi país. Me gusta mucho hablar y, por eso, en mi primer año de enseñanza media me eligieron presidenta de mi curso. Gracias a esa experiencia, me uní a una instancia de participación para niñeces y adolescencia en mi comuna y luego fui elegida representante de ese consejo.

Desde entonces participo en encuentros regionales, donde dialogamos sobre las problemáticas que nos afectan y proponemos soluciones. En mi tercer año, fui escogida por mis pares para una instancia nacional, donde conocí a niñas, niños y adolescentes de todo el país y así llegué a la Red CORIA, a la que postulé de inmediato.

Me apasiona trabajar con niños, niñas y adolescentes, porque ayudarles es una prioridad para mí. El trabajo social y los voluntariados son oportunidades que no debemos desperdiciar. Ayudar a otros siempre me ha nacido del corazón, ya sea compartiendo mi colación a mis amigos o dando apoyo emocional a compañeros.

Soy una persona determinada, alegre, amable y perseverante. En el futuro quiero convertirme en cirujana para ayudar a muchas personas.

enzoP ara G uay
el sal V ador nicolás

Soy un adolescente alegre, optimista y auténtico. Me apasiona leer, entrevistar e investigar, pero sobre todo escribir. A través de la escritura convierto mis pensamientos en ideas claras, refuerzo mi criterio y transformo mis reflexiones en iniciativas reales que me impulsan a crecer cada día.

ador

Formo parte del Consejo Consultivo de Niñez y Adolescencia (2025–2026), un espacio impulsado por el Consejo Nacional de la Primera Infancia, Niñez y Adolescencia (CONAPINA) que ha sido clave en la fortaleza de mi liderazgo y mi compromiso con las realidades que viven niñas, niños y adolescentes.

Quiero que mi participación en esta Red no solo me forme como alguien capaz de analizar su realidad de manera crítica, sino también como un ciudadano que proponga soluciones y represente, con responsabilidad, las realidades que muchas veces no son visibilizadas.

kamila - el salVador

Mi nombre es Kamila Michell, soy de El Salvador y tengo 17 años. Me considero una persona sociable, empática, prudente y disciplinada. Me gustan mucho los animales como las vacas, los caballos y los conejos. En mi tiempo libre amo estar con mi familia, ir a la playa y estar rodeada de niños, niñas y adolescentes, ya que he estado en actividades rodeada de personas donde se me ha permitido dar mi opinión e ideas. Me gusta ir a la iglesia y ayudar a mi papá con los cultivos.

Actualmente estoy cursando el 11 grado mediante una beca y este año me voy a graduar, disfruto mucho aprender y estar con mis compañeras y maestras, el próximo año empiezo mi universidad con la carrera Licenciatura en Psicología. Decidí esa carrera porque quiero poder entender la conducta humana, emociones, procesos mentales y ayudar a las demás personas, me gustaría especializarme en niñez y adolescencia.

Pertenezco al Consejo Consultivo de niñez y adolescencia de El Salvador, oportunidad que me ha permitido conocer a muchas personas de mi edad, personas mayores, además esto me ha ayudado a dar mi opinión sobre temas que me interesan, compartir y escuchar distintas opiniones, esta oportunidad me ha marcado de una manera increíble, he podido ver el mundo desde otra perspectiva y ver las distintas necesidades que la niñez y adolescencia podemos tener.

Me quiero seguir especializando en estos temas para ser una persona de cambio.

Soy Nicolás Alejandro de Ecuador. Desde los 8 años, he estado involucrado de manera activa en la promoción de los derechos de la niñez y adolescencia. Inicié mi trayectoria como miembro del Consejo Consultivo de Niñas y Niños de mi Cantón y, posteriormente, integré el Consejo Consultivo de Adolescentes de mi Provincia. Esta experiencia en incidencia pública me permitió ser elegido miembro del Consejo Consultivo Nacional Intergeneracional y representar al Ecuador en varios espacios de participación nacional e internacional.

Me interesa la regeneración ambiental, recuperación de saberes agrícolas ancestrales, la implementación de biofábricas escolares y el rescate de semillas nativas, logrando apoyar iniciativas nacionales e incluso reconocimientos internacionales.

Creo que la infancia, adolescencia y juventud deben ser protagonistas de la acción climática y la soberanía alimentaria. Mi objetivo es representar a la niñez y adolescencia ecuatoriana para liderar transformaciones desde el territorio, demostrando que las iniciativas provenientes de niñas, niños y adolescentes son el motor de una resiliencia comunitaria tangible para la región.

¡Hola! Me llamo Rihanna, tengo 14 años de edad y soy de mi lindo país, Ecuador, específicamente de la provincia de Pichincha. Soy muy buena estudiante; me considero una persona responsable, empática y con buenas calificaciones.

¡En mis tiempos libres hago de todo! Práctico el ukelele y la guitarra, pinto, bailo y también me gusta mucho cantar; de hecho, he participado en varios concursos de canto donde siempre he tratado de dar lo mejor de mí.

Me gusta participar en varios espacios donde puedo aportar con mi voz, sobre los conocimientos que tengo respecto a niñas, niños y adolescentes. Soy parte de un proyecto de radio juvenil, donde me he podido nutrir de información relevante, y como locutora, doy a conocer con mi compañero temas de gran importancia para nuestra audiencia, como padres de familia y adolescentes desde los 13 años para arriba.

Asimismo, participó en teatro debate, una metodología artística y participativa que utiliza el teatro para representar problemáticas reales de la sociedad, especialmente aquellas que afectan a niñas, niños y adolescentes, donde tratamos de llegar a chicas y chicos entre 6 y 18 años de edad y que puedan ser partícipes y conocedores de estos casos.

Estoy muy feliz de pertenecer a la Red CORIA y de hecho he aprendido varias cosas valiosas y también he vivido grandes experiencias. Espero seguir creciendo y poder continuar siendo portavoz de muchos Niños, Niñas y Adolescentes de las Américas.

Mi nombre es Noelia, tengo 12 años y soy de Ecuador. Soy una persona curiosa, disciplinada y con muchos intereses. Me gusta crecer en todas las áreas de mi vida y siempre estoy dispuesta a aprender algo nuevo.

Practico natación, un deporte que me ha enseñado constancia, esfuerzo y autocontrol, ayudándome a superar mis propios límites. También entreno boxeo, lo que fortalece mi carácter, mi seguridad y mi resistencia mental.

Me encanta el cine porque me permite conocer distintas realidades y reflexionar sobre los valores y decisiones de cada historia. Disfruto analizar y aprender de lo que veo. Además, tengo un gran interés por el estudio, la investigación y la comprensión profunda de las cosas. Hablo chino mandarín, lo que me ha permitido abrir mi mente a una nueva cultura y desarrollar disciplina y paciencia.

También me interesan los temas relacionados con la justicia, el respeto y los derechos, ya que creo en la importancia de construir una sociedad más consciente. Soy una persona con metas claras, que valora la disciplina, la fe y la perseverancia. Sueño con convertirme en una mujer preparada, con carácter y un propósito definido en la vida.

noelia - ecuador

Hola, me presento. Mi nombre es Sherlyn Mishel, tengo 17 años y soy corresponsal de la Red CORIA 2025-2026. Para mí ha sido un honor ser parte de esta red, que ha sido de mucha ayuda y aprendizaje.

Desde pequeña me ha encantado estar involucrada en trabajos sociales, voluntariados y redes, ya que soy fiel creyente de que pequeños cambios y aportes hacen grandes diferencias. Actualmente hago voluntariado en la organización Techo y también formo parte de las familias de acogimiento temporal en Guatemala.

Soy una persona muy activa. Me considero alguien con una gran variedad de hobbies: me gusta escuchar música, cocinar, caminar, practicar voleibol y básquet. También sé tocar el teclado y hablar un poco de inglés.

Mi color favorito es el verde, mi bebida favorita es el taro y mi comida favorita son las pastas. Soy una persona a la que le gusta aprender cosas nuevas, y sé que me falta mucho por ser y aprender, pero quiero dar lo mejor de mí cada día.

mishel - Guatemala

¡Hola! Soy Roddy, tengo 17 años y soy de Ecuador. Me gusta el fútbol, los gatos y aprender cosas nuevas todo el tiempo. Disfruto escuchar a los demás y trabajar en equipo, porque creo que las mejores ideas y resultados se construyen cuando todas las voces cuentan. Soy un adolescente comprometido con la participación ciudadana, el ejercicio del liderazgo y la construcción de una sociedad más justa e inclusiva.

Desde el 2022 he participado activamente en espacios de incidencia como el Consejo Consultivo Cantonal de Adolescentes y el Consejo Consultivo Nacional de Adolescentes, donde he podido alzar la voz y representar a niñas, niños y adolescentes.

Tuve la oportunidad de representar a mi país en las reuniones preparatorias al IV Foro Panamericano de niños, niñas y adolescentes del Instituto Interamericano del Niño, la Niña y Adolescentes (IIN-OEA), espacio que amplió mi mirada sobre la participación de los niños, niñas y adolescentes a nivel regional y reafirmó mi compromiso con la transformación social. También he representado a mi país en espacios internacionales, experiencias que transformaron mi vida, ya que me han permitido desarrollar un fuerte sentido de responsabilidad cívica, reforzar mi compromiso con el trabajo comunitario y ampliar mi conciencia sobre las problemáticas globales.

Además, soy vicepresidente del Consejo Estudiantil y presidente del Club de Matemáticas de mi institución educativa, donde disfruto crear actividades para que los estudiantes aprendan, se diviertan y compartan momentos agradables. Me motiva generar espacios donde todos se sientan escuchados y participen activamente, y donde, a través de la convivencia y el trabajo en equipo, siempre exista un aprendizaje significativo.

aGradecimientos

El IIN-OEA extiende su agradecimiento a los entes rectores de infancia y adolescencia en las Américas y actores sociales, quienes hicieron posible el acompañamiento, seguimiento y difusión del trabajo realizado por las y los corresponsales, sin ellas y ellos no sería posible la continuidad de la Red CORIA y de estos periódicos Cuadernos CORIA.

Entre ellos se resalta la cooperación y colaboración de:

Canadá:

PPublic Health Agency of Canada - Centre for Health Promotion Canadian Coalition for the Rights of Children

Chile: Subsecretaría de la Niñez

Colombia: Instituto Colombiano de Bienestar Familiar

Ecuador:

Consejo Nacional para la Igualdad Intergeneracional

El Salvador:

Consejo Nacional de la Primera Infancia, Niñez y Adolescencia

Guatemala: Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia de la República

México: Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes

Paraguay: Ministerio de la Niñez y la Adolescencia

Uruguay: Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay

Agradecimiento especial:

El IIN-OEA realiza un agradecimiento especial a los/las Adultos/as Referentes de los/las Corresponsales Infantiles y Adolescentes (ARCO), quienes acompañan todo el proceso de los/ las CORIA, por lo cual vale mencionar el trabajo realizado por:

Hala Mreiwed (Canadá)

Karla Toro y Felipe Cáceres (Chile)

Angela Cabrera y Oscar Palacio (Colombia)

Sandra Baez (Ecuador)

Paula Santos y Serena Morales (El Salvador)

Silvia Antillón y Stephanie Davie (Guatemala)

Eduardo Miranda (México)

Gabriela Gómez de la Fuente (Paraguay)

Fabiana Bartaburú (Uruguay)

acknowledGment

The IIN-OAS extends its gratitude to the governing bodies for childhood and adolescence across the Americas, as well as to social actors who made possible the support, follow-up, and dissemination of the work carried out by the correspondents. Without them, the continuity of the CORIA Network and these CORIA Notebooks would not be possible.

Among them, the cooperation and collaboration of the following are highlighted:

Canada:

Public Health Agency of Canada - Centre for Health Promotion

Canadian Coalition for the Rights of Children

Chile: Subsecretaría de la Niñez

Colombia: Instituto Colombiano de Bienestar Familiar

Ecuador:

Consejo Nacional para la Igualdad Intergeneracional

El Salvador:

Consejo Nacional de la Primera Infancia, Niñez y Adolescencia

Guatemala: Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia de la República

México:

Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes

Paraguay: Ministerio de la Niñez y la Adolescencia

Uruguay: Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay

Special acknowledgment:

The IIN-OAS extends special thanks to the Adult Mentors of the Child and Adolescent Correspondents (ARCO), who support the entire CORIA process. We would like to recognize the work carried out by:

Hala Mreiwed (Canada)

Karla Toro and Felipe Cáceres (Chile)

Angela Cabrera and Oscar Palacio (Colombia)

Sandra Baez (Ecuador)

Paula Santos and Serena Morales (El Salvador)

Silvia Antillón and Stephanie Davie (Guatemala)

Eduardo Miranda (Mexico)

Gabriela Gómez de la Fuente (Paraguay)

Fabiana Bartaburú (Uruguay)

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