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3ras. Jornadas Latinoamericanas de Patrimonio y Desarrollo / Candela Murciego ... [et al.] ; compilado por Diana B. Maggi ; coordinación general de Pedro Delheye ; prólogo de Raúl Horacio Meda ... [et al.]. - 1a ed compendiada. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires: ICOMOS Argentina, 2016. Libro digital, Otros Archivo Digital: descarga y online ISBN 978-987-29432-4-0 1. Conservación del Patrimonio. 2. Patrimonio Cultural. 3. Patrimonio Arquitectónico. I. Murciego, Candela II. Maggi, Diana B., comp. III. Delheye, Pedro, coord. IV. Meda, Raúl Horacio, prolog. CDD 363.69

3ras. Jornadas Latinoamericanas de Patrimonio y Desarrollo Compilación: Diana Maggi Coordinación General: Pedro Delheye Autores/as Adam, Sandra / Aguilar, Graciela / Aldazábal, Ezequiel / Alonso, Marcela / Alonso, María de los Angeles / Amaya, Yesica / Amor, Mariela / Andrade, Gisel / Asencio Castro, Raquel / Aversa, Maria / Baldini, Marta / Ballester, María Alejandra / Barandiarán, Luciano / Barenboim, Cintia Ariana / Bello Gómez, Giovanni / Bellocchi, Ana Julia / Bertani, Guillermo / Birchner, Daniel / Blanco, Mónica / Bruzzo, Silvia / Cammarata, Emilce, / Carasatorre, María Cristina / Carisimo Otero, Adriana Leticia / Carrica, Florencia / Carrizo, Silvina / Castronovo, Raúl / Catera, Claudio / Charne , Uriel / Coletti, Renaldo / Comparato, Gabriel Joaquín / Consigliere, Aldana / Consigliere, Bárbara / Cornejo, Solana / D Agostino, Valeria A / Daniela Moreno, / De Betoalaza, Alberto / De Gregorio, Roberto / De Schant, Héctor / Delage, Roberto / Diulio, María de la Paz / Duarte, Marisa / Eilers, Gabriel Andrés / Escudero Lacroix , Mauro / Farías, Diana / Farias, Lourdes / Fernandez, Guillermina / Fernández, María Cristina / Ferrari, Enrique Juan / Ferreira, Sebastián / Ferreyra, Alba Cristina / Fortunato, Carlos / Fossatti, María Elena / Gala, Valeria / Galak, Lucas / Galimberti, Cecilia Inés / Galíndez, Fernando / Garcia Crispieri, Gonzalo / García Santa Cruz, M. Jimena / García Santa Cruz, Mauro G. / Gayetzky de Kuna, Graciela / Giménez , Miriam Celeste / Giménez Arce, Cintia Patricia / Gómez Macedo, Dolores / Gómez, Analía Fernanda / Gómez, Silvina / Gonzáez, Graciela Mariel / González, Mirta Elena / González, Roxana / Graffigna, María José / Guidugli, Susana / Irouleguy, Silvina / Iturria, Vanina / Iturria, Vanina / Karakachoff, Eduardo / Kohen, Claudia / Koyra, Marcelo / Kunkel, Astrid Sonia / Lapenta, Alicia / Lembo, Luciana / Logusso , Juan / López Pérez, Lluvier / Lorena Verónica Manzini Marchesi, / Lozano, Ana / Luque, Gregorio / Manzione, Graciela / Marcela Díaz, / Margaretic, Teresa / Mari, Laura / Marino, María Lujan / Mariñelarena, Patricia Inés / Mariño, María Patricia / Márquez, Gonzalo / Martín Olmedo, María José / Martínez, Natalia / Matas Musso, Josefina / Mayor, María / Millán , María Belén / Minder, Inés / Molinari, Gloria / Moliné, Aníbal Julio / Monfort, María Cristina / Morello, Andrea / Moretti , Graciela / Moscoso, Florencia Viviana / Murciego, Candela / Murillo Dasso, Dolores / Murillo Dasso, Florencia / Nacarate, Marcela / Nacif, Nora / Nieto, Patricia Lorena / Nora Ponce, / Novoa Farkas, Marianela / Odena, Susana / Oliva, Marta / Orrico, Uriel / Pace, Leonardo Rosa / Pacheco, Mara / Pagani, Valeria / Palavecino, Valeria / Paredes, Silvia Liliana / Parés, Susana, / Passi Pérez, Miriam / Patiño, Agustina / Pazos, Florencia / Pinassi, Andrés / Polliotto , Gabriela / Pussó, Daniel Antonio / Quiroga, Carolina / Quiroga, Mariana / Ramos, Aldo / Ramos, Horacio Damián / Rampello, Patricia / Ricci, Susana / Rivero, Angela Beatriz / Rodríguez, Cristian / Rodríguez, Micaela / Roig, Javier V. / Romanutti, Alejandro / Rosa, Susana / Rossi, Elizabet / Rucci, Ana Clara / Ruíz, Pablo / Sahores Avalís, Virginia / Sala, Carlos / Sánchez Negrette, Angela / Sánchez, Lorena Marina / Santibañez, Gabriela / Seba, José Ramón / Sebastián, José Luis / Sempé, María Carlota, / Senlle, M. Cristina / Sessa, Emilio / Soto, Diana Patricia / Sovinsky, Poly / Suárez, Patricia María / Tagarelli, Pedro / Taghón, Alejandra / Tomasi, Jorge / Tuler, Susana / Uriarte, Susana Lucinda / Valenzuela, Silvia / Valenzuela, Victoria María / Vargas Pérez, Jorge Marcelo / Vieytes, Lidia / Villafañe, Matías / Vitalone, Cristina E. / Wolf, Caroline Olivia / Woolfson, Olga / Wrobel, Claudia / Yuln, Melina / Zingoni, José María


         

PARTE1


Tercera edición de las Jornadas de Patrimonio y Desarrollo: un ámbito de intercambio de saberes y experiencias. Las Jornadas Patrimonio y Desarrollo constituyen una de las actividades de extensión de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Católica de La Plata, que organizamos juntamente con ICOMOS Argentina y CAPBA Distrito 1 cada tres años. En estas terceras Jornadas, al igual que en sus versiones anteriores de 2010 y 2013, ofrecimos un ámbito de participación abierta para explorar la contribución del patrimonio cultural al desarrollo integral de la comunidad. La Universidad se debe a la comunidad que la nutre y necesita establecer con ella un diálogo fecundo, ofreciendo su potencial en materia de conocimiento científico y tecnológico, en un proceso de mejora constante, tendiente a la excelencia académica. La UCALP y la Facultad, que cumplieron 52 años en la enseñanza, se encuentran en este proceso, desarrollando las tres funciones sustantivas de toda universidad: la docencia, la investigación y la extensión. Pero estas acciones no tendrían sentido en una Universidad Católica si no estuvieran imbuidas de un profundo humanismo, asentado en la tradición cristiana, generadora a lo largo de los siglos de cultura. Refiriéndose a la escuela – término que yo tomaría en su sentido más amplio – el Documento Conclusivo de la Conferencia de Aparecida dice que “está llamada a transformarse, ante todo, en lugar privilegiado de formación y promoción integral mediante la asimilación sistemática y crítica de la cultura, cosa que logra mediante un encuentro vivo y vital con el patrimonio cultural.” (…) “esto supone que tal encuentro se realice en forma de elaboración, es decir, confrontando e insertando los valores perennes en el contexto actual.” (329) Consecuentemente, en la Universidad el alumno no es un sujeto pasivo que recibe conocimientos sobre una disciplina, sino un ser que aúna saberes y valores y los inserta en la problemática de su tiempo, en una permanente búsqueda de la verdad. La participación temprana de los alumnos en actividades de investigación y extensión hace a su educación para la vida social y alimenta el conocimiento de la inserción de su disciplina en la comunidad. Es a través de la educación, tanto formal como informal, que los valores del patrimonio heredado son comprendidos como parte de nuestra identidad y es a través de la educación y la participación que los volvemos a la vida haciéndolos parte de nuestra experiencia diaria. Como dice nuestro Papa Francisco en la Encíclica Laudato Si: “Es la cultura no sólo en el sentido de los monumentos del pasado, sino especialmente en su sentido vivo, dinámico y participativo, que no puede excluirse a la hora de repensar la relación del ser humano con el ambiente.” (143) En tanto no podamos darle esa significación y una utilidad concreta a nuestro patrimonio para que sea trasmisor de valores y mejorador de la calidad de vida de la comunidad, éste se perderá irremediablemente en el desinterés y la desidia. De ahí la importancia del intercambio de conocimientos y experiencias que estas 3ras Jornadas Latinoamericanas de Patrimonio y Desarrollo han producido y que reproducimos a continuación, a fin de mostrar, en esta sociedad globalizada que deja de lado lo local, lo regional, las tradiciones y la historia, la vigencia del pasado en el presente y la posibilidad que ofrece el patrimonio de contribuir al desarrollo económico, social y ambiental de la comunidad. Arq. Raúl Meda Decano de la Facultad de Arquitectura y Diseño Universidad Católica de La Plata


La contribución del patrimonio al desarrollo En septiembre de 2015 fueron adoptados los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, a modo de revisión de los denominados Objetivos del Milenio del año 2000. Lo que quince años antes eran ocho pasaron a diecisiete, con la incorporación de nuevos temas, como ciudades y comunidades sostenibles. El camino a la concepción actual del desarrollo sostenible se inició a fines de la década de 1980, como reacción al modelo basado en la acumulación de riquezas, el aumento de la producción y la innovación tecnológica sin tener en cuenta el uso racional de los recursos naturales. En 1987 y en el marco del informe Nuestro futuro común, conocido también como Informe Brudtland, se introdujo el término “desarrollo sostenible” y la clásica definición “satisfacer las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las generaciones futuras”. Pocos años después, la Agenda 21, adoptada en la Cumbre de la Tierra convocada por Naciones Unidas en Río de Janeiro, especificaba que la protección del medio ambiente debía constituirse en parte integrante del proceso de desarrollo. A la vez, se definieron los denominados tres pilares del desarrollo sostenible: económico, ambiental y social. Estas primeras posturas en relación con una nueva concepción del desarrollo se basaban en la consideración y preservación de los recursos naturales del planeta. En lo que concierne al patrimonio cultural, es en el marco de la Convención del Patrimonio Mundial de UNESCO, principal tratado internacional para la protección del patrimonio cultural y natural, donde se incluyó el vínculo entre el patrimonio y el desarrollo. Al promediar la década de 1990 y en relación con la categoría patrimonial de los paisajes culturales, se hizo referencia explícita al “uso sostenible” de los mismos a la vez que, en 2002, en ocasión del trigésimo aniversario de la Convención, el Comité de Patrimonio Mundial adoptó la Declaración de Budapest, en la que se menciona “asegurar un balance apropiado y equitativo entre conservación, sostenibilidad y desarrollo, de modo que los bienes patrimonio mundial puedan ser protegidos a través de actividades apropiadas que contribuyan al desarrollo social y económico y a la calidad de vida de nuestras comunidades”. Sucesivas ediciones de las Directrices Prácticas para la aplicación de la Convención del Patrimonio Mundial fueron incorporando de manera cada vez más explícita la relación entre patrimonio y desarrollo sostenible; en 2005 se afirmaba que “la protección y conservación del patrimonio cultural y natural son una contribución significativa al desarrollo sostenible”. El Plan Estratégico 2012-2022 adoptado por la Asamblea de Estados Partes de la Convención en 2011 plantea la visión de que la misma contribuye al desarrollo sostenible de las comunidades y culturas del mundo. Tal como se mencionó, en el 2000 Naciones Unidas adoptó los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio, a ser monitoreados en 2015, que se orientan a erradicar la pobreza y el hambre, lograr la enseñanza primaria universal, promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer, reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, combatir el sida, el paludismo y otras enfermedades, garantizar el sustento del medio ambiente y fomentar una asociación mundial para el desarrollo. La revisión de esos objetivos tuvo un momento clave en 2012, en ocasión de la Conferencia Mundial de Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, realizada en Río de Janeiro, en que, en el documento El futuro que queremos, se plantea una concepción del desarrollo que tiene como aspectos centrales los derechos humanos, la igualdad y la sostenibilidad, a la vez que se reafirman los pilares de la sostenibilidad ambiental, el desarrollo económico inclusivo y el desarrollo social inclusivo, a lo que se agrega la condición de paz y seguridad. Si bien el papel del patrimonio cultural no estaba específicamente mencionado en los documentos de Naciones Unidas sobre desarrollo sostenible, en 2015 se incorpora explícitamente a modo de meta a alcanzar en el marco del objetivo 11, Ciudades y comunidades sostenibles, meta que se orienta a redoblar los esfuerzos para proteger y salvaguardar el patrimonio cultural del mundo. Tal como se puede apreciar a partir de esta sucinta relación, el modo en que el patrimonio cultural puede y debe contribuir al desarrollo sostenible se encuentra en la actualidad en el centro de la reflexión acerca


de la gestión patrimonial; el desafío para los próximos años es cómo trasladar este conjunto de principios teóricos elaborado desde diversas organizaciones internacionales a la práctica, adaptándolo a las especificidades de cada contexto geográfico cultural. En este marco, la realización de reuniones para reflexionar y debatir acerca de la relación entre el patrimonio y el desarrollo resultan auspiciosas en tanto permiten compartir y contrastar aportes provenientes de diversos campos profesionales que confluyen en el tema central. El Comité Argentino del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) y la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Católica de La Plata han contribuido al debate desde el año 2010, en que organizaron en forma conjunta jornadas referidas al tema, que se repitieron en 2013 y 2016. Las 3ras jornadas Latinoamericanas Patrimonio y Desarrollo, cuyos resultados se presentan en esta publicación, tuvieron lugar en La Plata entre el 20 y el 23 de abril de 2016, y abarcaron temas tan variados como el derecho a la identidad y a la diversidad cultural, la ciudad inclusiva y participación ciudadana, el patrimonio como estrategia para el desarrollo social y sustentable, patrimonio cultural, innovación y nuevas tecnologías, la educación y el patrimonio cultural y el turismo sustentable y patrimonio cultural. A modo de novedad que no se había realizado en ediciones anteriores, la reunión concluyó con un taller urbano que reunió a organizaciones de la sociedad civil y a representantes de la comunidad para debatir acerca del protagonismo de la ciudadanía en la protección del patrimonio. Con este taller, se agregó al ámbito académico el comunitario, atendiendo a la necesaria participación de todos los actores sociales en la discusión acerca de la contribución del patrimonio al desarrollo sostenible. La actualidad y diversidad de los temas tratados, la pluralidad de enfoques y de experiencias expuestas y la variedad de actores sociales permiten concluir que estas Jornadas implican un aporte a la reflexión y, esperamos, tendrán un impacto positivo en las acciones desarrolladas desde los organismos oficiales y las entidades e instituciones comunitarias.

Arq. Alfredo Conti Vicepresidente de ICOMOS Director de las 3ras Jornadas Latinoamericanas de Patrimonio y Desarrollo


Patrimonio cultural: equilibrio adecuado y equitativo entre protección, sustentabilidad y desarrollo Definir el concepto de patrimonio cultural supone entrar en un terreno complejo. El término es polisémico, se modifica y amplía permanentemente y la percepción de este es variable según los momentos históricos y supone una valoración que tiene una clara subjetividad: quiénes son los que determinan este valor y desde dónde se realiza. El valor es un concepto relativo que implica una posición privilegiada del que lo impone y que puede implicar visibilizar o invisibilizar prácticas y saberes culturales. Como construcción social, histórica, cambiante, resignificada, o ignorada, el patrimonio cultural es variable de acuerdo a criterios que se van renovando o intereses que se van generando. En este sentido, el derrumbe del paradigma del patrimonio asociado exclusivamente a las expresiones de la alta cultura y a los hechos significativos de la historiografía oficial ocurrido en las últimas décadas y propiciado por las Ciencias Sociales, ha dado lugar a procesos de reconocimiento y valoración de saberes y practicas no institucionales. Problematizando, por lo tanto, la simplificación del patrimonio como objeto, tesoro histórico y estético, para ingresar en una concepción más amplia que incluye el contexto físico, social y cultural y el reconocimiento del valor de uso del patrimonio en los planes de desarrollo. Todo ello como referente y comprensión del sentido de pertenencia y de identidad de una comunidad. Esta visión contemporánea incluye la arquitectura plebeya, la gastronomía, música, religión, rituales, técnicas, estéticas. A su vez, también necesita de los actores locales en el proceso de patrimonializacion desde el reconocimiento de las prácticas y bienes que merecen ser protegidos hasta el compromiso con su gestión y uso. Esto aleja al Estado como el único activador patrimonial. De igual manera, esta nueva visión integra también otras voces en el debate, no necesariamente surgidas de los ámbitos académicos o institucionales. Incorpora los aspectos materiales e inmateriales, se vincula con la comunidad, el desarrollo sustentable y la implementación de políticas centradas en la conservación y en el uso social de los bienes y las expresiones de carácter patrimonial. Según los establece la Declaración de Budapest sobre Patrimonio Mundial, es imperante asegurar un equilibrio adecuado y equitativo entre conservación, sustentabilidad y desarrollo. El desarrollo debe ser un proceso integral que incluya dimensiones culturales, éticas, políticas, sociales y ambientales, y no meramente económicas. Sin embargo, estos nuevos conceptos y definiciones, surgidos en los organismos multilaterales y enriquecidos en las instituciones académicas, no han desarrollado en nuestro país la necesaria praxis en los ámbitos donde debería enlazarse: los municipios y distritos. Es justamente el ámbito local donde esta perspectiva cobra sentido, la ciudad constituye el escenario en el que se produce y concreta la articulación con la sociedad civil y su territorio es el sustrato donde se identifican los bienes y las expresiones culturales relevantes para la ciudadanía. Nuestra normativa nacional (Ley Nº 12665), así como la política desarrollada por el Estado en relación al patrimonio cultural, se ha caracterizado por proteger los monumentos históricos, vinculados a los grandes acontecimientos de la historia y a los ejemplos arquitectónicos de la alta burguesía. La política pública nacional en relación a lo local y a las manifestaciones que son parte del devenir de las comunidades es un tema a trabajar, así como el rescate del patrimonio de culturas que han sido olvidadas en la historia oficial. Asimismo, el desarrollo inmobiliario unido a un poder político excesivamente contemplativo, modificó el perfil de muchas ciudades en nuestro país provocando la pérdida de atributos materiales e inmateriales que la destrucción del patrimonio urbano provoca, generando daños irreversibles en la configuración de


lazos sociales e identitarios y desconociendo asimismo el potencial que el mismo aporta en los planes para el desarrollo humano y sustentable. Paradigmático es el caso de La Plata, una ciudad que se enorgullece se ser un ícono urbanístico con una sólida tradición cultural, valores que obstinadamente se empeñó en destruir. El desguace urbano y patrimonial ocurrido en los últimos diez años encontró a las instituciones del Estado municipal y provincial, como sus principales efectores, unidos a un mercado inmobiliario impiadoso y a la falta de controles. Fueron pocas las instituciones que alzaron su voz durante este festival de construcciones, ausencias de infraestructuras y carencia de planificación; la mayoría de éstas vinculadas a las asociaciones civiles, que se organizaron y salieron con firmeza a salvaguardar el valor esencial de la Ciudad: la calidad de vida de todos sus habitantes. En La Plata, entre el 18 y el 20 de abril de 2013 se realizaron las Segundas Jornadas de Patrimonio y Desarrollo, días después del terrible temporal que asoló a la ciudad, que tuvo como consecuencia graves daños materiales y peor aún, numerosas pérdidas humanas. En este duro contexto, ICOMOS Argentina expresó su posición y señaló la responsabilidad de los distintos estamentos del Estado por la falta de una política de previsión y planificación territorial donde el crecimiento desmedido quedó en manos casi exclusivamente de los sectores inmobiliarios. El texto presentado en esa ocasión, conocido como Recomendación La Plata surgió con un ambicioso propósito: tener un documento que a todos los que luchamos por la gestión del patrimonio cultural nos sirva como herramienta para solicitar al poder público el cumplimiento de sus deberes y responsabilidades. Como premisa plantea la planificación como una herramienta de gestión que habilite la integración y concertación de todos los sectores y la participación activa de la comunidad en el diseño del territorio. Ese trabajo se desarrolló a partir de la participación de especialistas y representantes de ICOMOS de todas las regiones del país, incorpora sus experiencias y los aportes de los documentos internacionales en nuestro territorio, lo cual le otorgó la legitimidad de ser un texto federal. Entender la dimensión territorial de las políticas culturales y patrimoniales es el desafío que deberán afrontar los gobiernos locales, implicando para ellos tanto a la declamada recuperación del espacio público como al fomento a la participación ciudadana en la elaboración un nuevo modelo de gestión plural democrático y participativo, que estimule el desarrollo sustentable local. Organizadas por ICOMOS Argentina junto a la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Católica de La Plata y el Colegio de Arquitectos Distrito 1 con el apoyo de UNESCO, la Fundación Ciudad de la Plata, la Cámara de Turismo local y varias entidades como la Federación de Institucional Culturales y Deportivas, Fundación Ctibor, Centro Cultural Estación Provincial, la Sociedad Central de Arquitectos, estas 3ras Jornadas Latinoamericanas de Patrimonio y Desarrollo realizadas entre el 20 y el 23 de abril fueron de una enorme intensidad. Generaron un ámbito de reflexión y de debate donde participaron académicos/as, investigadores/as, estudiantes, organizaciones de defensa del patrimonio, ampliando las voces y los argumentos vinculados al patrimonio. En este marco tuvimos la presencia de Jordi Borja, Desde hace años que venimos aprendiendo de él, tenerlo con nosotros fue un verdadero orgullo. Por otro lado, la cantidad de participantes y ponencias presentadas han sido muy importantes y valiosos sus aportes. Así como el Taller Urbano realizado en el barrio de Meridiano V donde pudimos conocernos y reconocernos con las organizaciones que trabajan en territorio en la defensa de su calidad de vida y del derecho a la ciudad. Por otro lado, cuatro parejas de baile de Compañía Estable de Casa del Tango La Plata y la Orquesta Municipal de Tango Ciudad de La Plata realizaron un espectáculo en la puerta de la Casa Curutchet a


pocas semanas que la misma pueda ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este espectáculo, organizado junto Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires, es la base de un video que se realizó para apoyar la candidatura. Finalmente, hacer mención a la amabilidad de las autoridades del Conservatorio Gilardo Gilardi. Desde el punto de vista simbólico fue muy importante ese espacio para dar inicio a las jornadas La historia del edificio que alberga el Conservatorio es la historia de la colectividad italiana en La Plata, la de María Luisa Servente, la de su arquitecto Reynaldo Olivieri, la de incontables religiosas que brindaron su trabajo y dedicación, la de las empresas e instituciones que colaboraron, la de las niñas y niños que pasaron por el edificio. Es la historia de un sueño y de una convicción: la protección de la infancia. Hoy como conservatorio de música y como escuela pública, artística y de calidad, conserva el espíritu de inclusión social, es abierto a la comunidad, integra, no pone rejas, no expulsa. Soporto los daños materiales ocasionados la trágica noche del 2 de abril a partir de la solidaridad de la comunidad. Hoy podríamos hablar de patrimonio resiliente y este edificio y la comunidad platense es un ejemplo de esto.

Arq. Pedro Delheye Presidente ICOMOS Argentina


Terceras Jornadas: aportes para una ampliar la visión del patrimonio El CAPBAUNO se siente particularmente honrado por haber sido convidado a participar en las 3eras Jornadas Latinoamericanas de Patrimonio y Desarrollo, en primer lugar, por la trascendencia del evento y la temática desarrollada, y paralelamente por haberlo hecho conjuntamente con organismos del prestigio de ICOMOS Argentina y la Facultad de Arquitectura de la UCALP. Es un camino elegido por nuestro Colegio a la hora de llevar adelante iniciativas y proyectos, el de hacerlo en forma conjunta con las instituciones o actores individuales que la ocasión amerite. De allí nuestra profunda satisfacción de haber sido parte de un colectivo donde la pluralidad de voces y criterios, desde la política, los especialistas o las organizaciones civiles o comunitarias, enriqueció el debate con sus aportes. Podemos asegurar entonces que la sucesión de eventos desarrollados en el transcurso de las Jornadas, de valioso aporte técnico en muchos casos, pero fundamentalmente de alto contenido reflexivo, nos indujo a formalizar desde nuestra óptica y con la mirada puesta en nuestra Región algunas conclusiones: La noción de protección patrimonial ligada a la idea de desarrollo, nos revela que la misma solo es posible pensada en un marco de planificación integral, donde se conjuguen las diversas variables que hacen a la calidad de vida de los habitantes de nuestras ciudades y territorios, interpretando el carácter dinámico de los mismos. Esta visión implica la consideración de ciertos bienes valiosos, no como piezas aisladas de un conjunto estático de monumentos y edificios, sino como partes integrantes de un “paisaje urbano” totalizador. Eso nos obliga a entender que no solo la conservación o el tratamiento particularizado de los edificios, si no que cualquier intervención en el entorno especifico, amerita en algún modo acciones de cuidado y valoración en relación al mismo. Por tanto, advirtiendo que dichas acciones no estarán a cargo necesariamente de “especialistas” o actores con inquietudes relacionadas al tema, estamos obligados a comprender que los conceptos y técnicas de diagnóstico y praxis sobre protección al patrimonio deben ser incorporados primariamente desde la misma formación académica y reforzados en forma permanente desde la actualización profesional. Es tiempo que el tratamiento del patrimonio, tanto como las temáticas de sustentabilidad o accesibilidad entre otros, se integren definitivamente y con trascendencia a la agenda formativa profesional. Existen entonces un patrimonio a conservar y en paralelo las naturales necesidades funcionales de las ciudades de continuar su evolución y transformación, y la comprensión de esta inevitable convivencia demanda una lectura madura y menos simplista que la de una irreal lucha entre “héroes y villanos”. Allí, donde el Patrimonio se topa con el desarrollo en un conflicto de fuerte componente económica, aparece una instancia de mediación y ordenamiento representada por el estado, en un rol “indelegable”, arbitrando entre el derecho de propiedad y el interés colectivo. Ese estado, en sus diversos estratos y esferas de intervención, debe ser el garante con sus acciones de la protección del patrimonio, y su compromiso no puede limitarse a imponer meras restricciones al accionar fundamentalmente privado, si no extenderse a generar las condiciones fácticas para su viabilidad.


Si de edificaciones históricas o ambientes urbanos se trata, se advierte claramente que su integración funcional a los tiempos contemporáneos solo en contadas ocasiones podrá realizarse en los términos que le dieran origen, y tal “refuncionalizacion” amerita la generación de un contexto que permita su viabilidad económica. Así a nuestro entender, el Estado debe ser activamente el encargado de estimular, fomentar y apuntalar las intervenciones de puesta en valor del patrimonio, generando en definitiva las condiciones para ello a través de acciones diversas como: incentivos fiscales, subsidios directos, compensaciones económicas a los particulares involucrados, adecuaciones normativas, desarrollo de instrumentos financieros, e incluso, en los casos que fuera necesario, asumir directamente la custodia de los bienes.

Creemos firmemente que el patrimonio corre serios riesgos, sobre todo si su protección se encara desde una visión únicamente teórica disciplinar o romántica, sin bucear en la complejidad de los factores relacionados. Afortunadamente, a partir del esfuerzo y la lucidez del amplio espectro de los actores comprometidos, se está visualizando un horizonte prometedor, de la mano del compromiso y la participación. Por que como señalara nuestro invitado Jordi Borja en alguno de sus libros, uno de los desafíos de lo urbano es “hacer ciudad sobre ciudad”, lo que no implica mantener inertes testimonios del pasado, si no integrarlos a la vida urbana para contribuir a hacer efectivo el fundante “derecho a la ciudad” de todos sus habitantes.

Arq. Guillermo Moretto Presidente CAPBA 1


SENDEROS INTERPRETATIVOS PARA SANTA MARÍA LA MAYOR Autor: Candela Murciego Institución de pertenencia: Universidad Nacional de Misiones Dirección:Tucumán 1632 Teléfono:376 – 4438865 Email: candelamurciego@gmail.com


SENDEROS INTERPRETATIVOS PARA SANTA MARÍA LA MAYOR EJE TEMÁTICO: Derecho a la identidad y a la diversidad cultural RESUMEN: Un equipo interdisciplinario se ocupa del diseño de senderos en la reducción jesuítica Santa María La Mayor, basados en la inclusión social y promoción del patrimonio natural y cultural. El objetivo principal es desarrollar propuestas interpretativas que diversifiquen la oferta turística y prácticas saludables que contribuyan a conservar el patrimonio, considerando las necesidades de personas con discapacidad visual. Además, generar una apropiación que contribuya a reforzar la identidad, fomentar el interés de la población local y los visitantes, a través del conocimiento de las plantas medicinales impulsado por el jesuita Montenegro.

OBJETIVOS: Desarrollar propuestas interpretativas que contribuyan a diversificar la oferta turística. Comunicar la importancia del patrimonio natural y cultural comprendido en ésta, considerando las necesidades de personas con ceguera o disminución visual.

METODOLOGÍA: En el proyecto, la UNaM (Universidad Nacional de Misiones) trabaja en conjunto con los ministerios de Turismo y Ecología provinciales, y el Centro de Rehabilitación del Ciego Santa Rosa de Lima. En las fases de diagnóstico, diseño y ejecución se involucran las actividades realizadas. Se identificaron las necesidades de accesibilidad físicas y sociales del sitio a partir del relevamiento del predio y la visita (experimentación) a Santísima Trinidad del Paraná, ubicada en Itapúa, Paraguay (promocionada como accesible para PMR).

DESARROLLO: Senderos interpretativos e inclusivos para SMLM (Santa María La Mayor) es un proyecto de extensión, realizado en el marco del proyecto de investigación RESAMAJA VII. Su objetivo principal es dotar de accesibilidad al predio del CV. (centro de visitantes), con la finalidad de ofrecer una experiencia inclusiva y no diferenciada para grupos en los cuales convergen personas con y sin DV (discapacidad visual). Al mismo tiempo, se pretende: 1. Diversificar la oferta turística. 2. Promover prácticas saludables que favorezcan la conservación del patrimonio.


3. Fomentar el interés de la población local y los visitantes, a través del conocimiento de las plantas medicinales impulsado por el jesuita Montenegro. En el predio se han realizado tareas de rescate histórico y arqueológico, como también de activación patrimonial (Poujade, Ruth y Salvatelli, Lorena, 2014) (De Kuna, et al., 2012). Sin embargo, no se ha logrado generar apropiación por parte de la población local, ni interés por realizar promociones turísticas en los sectores público y privado. La propuesta tiene como fin ofrecer una alternativa de disfrute diferente y complementario a las existentes. La temática del sendero se basa en las plantas medicinales originarias, tratadas en Materia Médica Misionera. La misma se creyó acertada para promover la apropiación patrimonial en la población local debido a que el uso de los “yuyos” o hierbas medicinales para la cura de diferentes afecciones es común entre ellos. Si bien el objetivo del proyecto es dotar de accesibilidad al predio jesuítico-guaraní, antes de mencionar las medidas tomadas para tal fin, es preciso relatar las razones por las cuales se justifica el proyecto.

Razones patrimoniales: El sitio posee un vasto patrimonio poco conocido, por lo cual conviene elaborar técnicas de planificación interpretativas adecuadas para la comprensión y disfrute de PMR. A causa de la dificultad de conseguir financiación se prefirió trabajar en la eliminación de barreras físicas y sociales que propician la discapacidad visual. SMLM fue uno de los once pueblos jesuíticos-guaraníes fundados en la actual provincia de Misiones, es también uno de los declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984. Sus restos se encuentran cercanos al paraje La Corita, perteneciente al municipio de Santa María y al Departamento de Concepción de la Sierra, al sureste provincial. Como las demás Reducciones ubicadas en la región del río Uruguay, su diseño constructivo estaba orientado hacia la defensa del territorio, pues éste era un espacio de conflicto de intereses entre las Coronas Española y Brasilera, dominantes en la región entre el siglo XVI y principios del XIX. Además, hasta la batalla de Mbororé la vida en las misiones jesuìtico-guaranìes era amenazada por los bandeirantes, quienes sometían a los aborígenes para venderlos como esclavos. El territorio en que está emplazado el sitio arqueológico, fue escenario de dicho enfrentamiento, como también de la Guerra Guaranítica. En relación a los avances científico-tecnológicos cabe aclarar que fue uno de los centros de operación de la primera imprenta tanto del Río de La Plata como de Sudamérica, desde la cual se escribieron libros bilingües guaraní/español y catecismos. La misma, a través de la impresión de obras escritas por jesuitas y guaraníes, cooperó a acelerar el proceso de evangelización guaraní y a consolidar la obra jesuita,


reforzando lazos entre ambas comunidades. Algunos de los libros producidos son reconocidos en la actualidad, como ser: el “Vocabulario Guaraní” del padre Antonio Ruiz de Montoya, “Materia Médica Misionera” de Pedro de Montenegro y el “Lunario para un Siglo” de Buenaventura Suárez y un catecismo bilingüe guaraní/español, editado por Juan Yaparì, primer grabador del Río de La Plata, nacido en el conjunto jesuítico-guaraní.

Razones turístico-estratégicas: Es posible desarrollar un producto turístico que incorpore recorridos en SMLM, junto con Concepción de la Sierra y el Parque Provincial Moconá, cercanos a ella. Esto se debe a: 1. Su ubicación sobre la ruta provincial N° 2 de gran belleza paisajística. 2. El Parque provincial Moconá, rico en flora y fauna misionera, hospeda uno de saltos longitudinales más anchos del mundo, es cautivante para ecoturistas. 3. La riqueza patrimonial cultural y natural, existente en SMLM y Concepción de la Sierra puede ser de interés para éstos. 4. Concepción de la Sierra fue edificada con restos arqueológicos de la misión jesuítico-guaraní llamada Santa Concepción del Ibitiracuá. En ella se realizan investigaciones tendientes a la activación patrimonial por parte de investigadores del CONICET y de la Universidad Nacional de Misiones. 5. SMLM es el principal atractivo turístico-patrimonial de su localidad. Finalmente la cantidad de personas con algún tipo de discapacidad a nivel mundial (alrededor del 15 % según la OMS, 2013), sumado a los porcentajes crecientes en las tasas de natalidad y envejecimiento de la población mundial justifican la adaptación o adecuación de las ofertas turísticas, recreativas y culturales para personas con discapacidad (Pérez, Daniel Marcos, 2003), máxime que son establecidas como derechos de éstas en la Convención Internacional de Derechos de Personas con Discapacidad. (ONU, 2006). Cabe aclarar que en la Ley Nacional de Turismo se establece a dicha actividad como política de Estado entre cuyos principios rectores se encuentran la accesibilidad y el desarrollo social, económico y cultural. ¿Por qué es importante que la población local se apropie del patrimonio cultural? ¿Qué es y en qué sentido la activación patrimonial contribuye a ello? Para dar respuesta a éstos interrogantes primero es necesario expedirnos acerca de qué entendemos, como equipo, por patrimonio cultural. El cual “es una invención y construcción social, que se da a partir de un proceso de legitimación y asimilación social” (Llorenç Prats, 1998. p. 63 a 76 y De Kuna, Graciela, et al., 2012, p. 27). Otros autores, agregan, que el concepto se define a partir de “lo heredado por los padres” y de las palabras tradición, pasado, identidad, cultura, nostalgia. (Graburn, 1998; Urbano, 2000 y Juana Norrild en Schlüter, 2006, p. 9). Finalmente,


para Prats (1997: 22 en Schlüter, 2006, p. 9) el factor determinante que define al patrimonio “es su carácter simbólico, su capacidad para representar simbólicamente una identidad”. Por ello y dado que el concepto se apoya en el de cultura viva, es necesario intentar preguntarse: ¿Cuáles son las razones por las que la población provincial, en general, no conoce en profundidad la riqueza patrimonial suscitada en los conjuntos jesuíticos-guaraníes? ¿En qué consiste tal riqueza y de qué manera contribuye a la constitución de la identidad cultural? Mientras el equipo se aboca a profundizar en tales cuestiones y numerosos estudiosos se debaten entre pensamientos coloniales y decoloniales al respecto; creemos que aportar medidas de accesibilidad para DV., es una manera de contribuir al derecho y universalización del conocimiento de la identidad cultural de los pueblos de Misiones. Pues enseñar, es al menos sembrar la inquietud por conocer. En tal sentido, comentamos las medidas realizadas para implementar accesibilidad en SMLM. Como fue mencionado en la metodología, se dispusieron fases de diagnóstico, diseño y ejecución de los senderos. Tanto el relevamiento del CV. de SMLM, como la visita a la Reducción paraguaya (Figs. 1 y 2) contribuyeron a determinar las necesidades de accesibilidad al medio físico y sociales del conjunto jesuítico-guaraní. Las planillas de relevamiento y de observación, preguntas y conversaciones versadas con los DV. se basaron en la información contenida en las Directrices de Accesibilidad del SACT y la tesina de grado realizada por quien subscribe. En ésta última se resolvió caracterizar como elementos que pueden aportar o no a la accesibilidad al medio físico a los contrastes entre colores y texturas, la iluminación de objetos y ambientes; mientras que la empatía (capacidad de comprender al otro), asertividad (capacidad de comunicarse oportunamente) y la observación (capacidad de “ver”, utilizando todos los sentidos e interpretar necesidades) son competencias que convienen desarrollen las personas dedicadas a prestar servicios a personas con discapacidad (sobre todo en atención al público). (Candela Murciego, 2014, p. 102-103) A partir del trabajo de campo se definieron las siguientes necesidades: capacitar a los guías de sitio en atención a DV., adecuación del servicio sanitario (Fig 3), realización o adecuación de rampas de suave pendiente para salvar desniveles pronunciados en los accesos a los diferentes espacios, alizar el piso del patio interno, colocar una cuña en “L” de cemento para salvar el desnivel entre el sector de canteros y los espacios de ingreso y egreso al CV., cartelería en Braille y macro-caracteres, podar arbustos nativos que invaden el espacio de circulación y sacar especies vegetales no autóctonas existentes en los canteros

(Figs. 4 y 5 ). La fase de diseño está en proceso. Se decidió realizar progresivas intervenciones en el predio, a fin de dotarlo de accesibilidad física, debido al presupuesto acotado y muchas necesidades de adecuación. Por


ello, en ésta etapa se prefirió diseñar un jardín etnobotánico (Fig 6), basado en los aromas y texturas de especies medicinales propuestas por el jesuita Montenegro.

CONCLUSIONES: El porcentaje de personas con discapacidad justifica el desarrollo de técnicas interpretativas adecuadas para ellas. La escasez de recursos para realizar intervenciones en SMLM realza la importancia de: la planificación, el trabajo progresivo, interdisciplinario y en conjunto con organizaciones interesadas. Para que las visitas al sitio sean de calidad son necesarias adecuaciones para PMR, como también una apropiada definición del contenido de los servicios. Por ello es preciso profundizar en la conceptualización de los senderos. Es decir, qué visión se quiere trasmitir acerca de las reducciones jesuítico-guaraníes.

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MATERIAL GRÁFICO: -Fig1: Visita a Santísima Trinidad del Paraná con participantes del Centro del Ciego Santa Rosa de Lima. Candela Murciego, 03 de julio de 2015. -Fig 2: Cartelería en Braille, en el CV. De Santísima Trinidad del Paraná, único elemento accesible de la Reducción. Candela Murciego, 03 de julio de 2015. -Fig 3: Necesidad de adecuación del servicio sanitario (Ingreso al WC). Centro de Visitantes de Santa María la Mayor. Alba Cristina Ferreyra, año: 2015.


-Fig 4: Sector de canteros y espacio de ingreso al CV. Reducción Jesuítico-guaraní Santa María La Mayor. Candela Murciego, año: 2015. -Fig 5: Sector de canteros y espacio de egreso al CV. Reducción Jesuítico-guaraní Santa María La Mayor. Candela Murciego, año: 2015. -Fig. 6: Uno de los canteros en el se propone diseñar el jardín de hierbas medicinales. Centro de Visitantes de Santa María La Mayor. Candela Murciego, año: 2015. Fig1


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FRICCIONES EN EL ESPACIO URBANO: REUS, MAM Y EL VECINO DE ENFRENTE Autor: Dr. Arq. Alberto de Betolaza

Coautores: Arq. Mauro Escudero Lacroix Bach. Sebastián Ferreira Bach. Uriel Orrico

Colaboradores: Docentes y estudiantes del Taller de Betolaza de anteproyecto y proyecto de arquitectura.

FACULTAD DE ARQUITECTURA, DISEÑO Y URBANISMO DE LA UNIVERSIDAD DE LA REPÚBLICA (Udelar - URUGUAY)

Dirección: Piedras 614 /01 CP 11000 Montevideo – Uruguay Teléfono : + 598 99 109798 / + 598 99 747907 Email: adebetolaza@gmail.com albertodebetolaza@hotmail.com


FRICCIONES EN EL ESPACIO URBANO: REUS, MAM Y EL VECINO DE ENFRENTE. EJE TEMÁTICO: Derecho a La Identidad y a La Diversidad Cultural RESUMEN El trabajo se propone discurrir en las investigaciones y prefiguraciones desarrolladas por cursos de Anteproyectos de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (Udelar - Uruguay) en el Barrio Goes de la ciudad de Montevideo que incluye el Barrio Reus Norte y el recientemente reciclado Mercado Agrícola (ambos monumentos históricos nacionales), así como intervenciones prometedoras en un tejido residencial deprimido. A partir del Plan Goes y de la identificación de las fricciones sociales y ambientales, se proponen intervenciones habitacionales y de servicios que se plantean aprender de la riqueza patrimonial al mismo tiempo que innovar en aspectos urbanos, de modo de contribuir al desarrollo sostenible de la zona.

OBJETIVOS Objetivo principal: Poner de manifiesto la capacidad de la actividad académica de taller para realizar verificaciones de nuevos enfoques en lo que refiere a la construcción de la ciudad y, en particular, en áreas de interés patrimonial.

Objetivos secundarios: a. Mostrar una metodología de trabajo que propone al proyecto de arquitectura como una herramienta para resolver o, al menos, reducir las fricciones a diferentes niveles, que son la causa de la insatisfacción con respecto a la vida en la ciudad. b. Poner en práctica maneras de proyectar que concilien el respeto por los valores patrimoniales a diferentes niveles – desde el académico al cotidiano - con la introducción de ciertas maneras de hacer ciudad, que, al poner el acento en el espacio público, favorecen nuevas formas de ejercer la ciudadanía. c. Atender a las propuestas planteadas en el Plan Parcial de Ordenamiento del Barrio Goes fundamentalmente en lo referido a la necesidad de densificar el barrio y de dotarlo de mejores equipamientos y mayores extensiones de espacios verdes y de recreo. METODOLOGÍA:

El concepto de Fricción como desafío de la actividad de diseño:


Desde hace algunos años, el Taller que dirijo se ha planteado los problemas de arquitectura y urbanismo que desencadenan nuestras investigaciones proyectuales en términos de “fricciones” entre factores divergentes que la actividad de diseño deberá resolver o, al menos, mitigar. Los términos que entran en conflicto en el concepto de “fricción” pueden relacionarse con los opuestos de una relación dialéctica. Sin embargo, los términos que friccionan no necesariamente son opuestos y, menos aún, desaparecen para dar lugar a una tercera situación como sucede en la síntesis dialéctica. Ambos pueden modificarse en el proceso de resolución de la fricción y, las más de las veces, en ese proceso surge un tercer elemento que permite paliar la situación. Justamente, el proyecto de arquitectura actúa creando nuevas situaciones que modifican los comportamientos de uno o de ambos elementos eliminando o, al menos, reduciendo la fricción. A la preocupación por las alternativas a las fricciones entre las diversas tipologías de usuarios, entre lo natural y lo artificial, entre la dimensión pública y la esfera privada, se agregó en el curso curricular del año 2015 la preocupación por la fricción entre el tejido residencial cotidiano y las áreas patrimoniales y la necesidad de establecer entre ambos términos una relación virtuosa.

Formulación de Hipótesis Generales. 1. Los cursos de Anteproyecto de Arquitectura pueden constituir un instrumento importante para poner en práctica y realizar prefiguraciones con respecto a la construcción de la ciudad. 2. La actuación en el tejido consolidado y en áreas próximas a edificios y zonas declaradas “Monumento Histórico” no tiene por qué regirse por las reglas históricamente aceptadas y puede proponer nuevas maneras de ocupación del espacio, siempre dentro de las directivas de un plan general y atendiendo a las calidades del paisaje urbano como valor para la sustentabilidad. 3. Los ejercicios de proyecto plantean situaciones novedosas para resolver las fricciones entre: Diferentes tipologías de usuarios; Natural – artificial; Público – privado; Área histórico patrimonial – Tejido Residencial Cotidiano.

DESARROLLO Introducción El objetivo principal del Taller de Anteproyecto y Proyecto de Arquitectura consiste en lograr que el estudiante adquiera las herramientas necesarias para encarar y resolver eficazmente los problemas de diseño a escala arquitectónica y urbana. El cuerpo docente propone determinados problemas a investigar, en términos de “fricciones” y determinadas “consignas” que surgen de sus preocupaciones actuales y que, en definitiva, significan sistemas de valores que se pretende trasmitir en el ejercicio de la función docente. El estudiante realiza su propia interpretación y propone su manera de resolver las “fricciones” planteadas. El resultado contempla, en un alto porcentaje, las intenciones y los objetivos


docentes, en ejercicios que constituyen alternativas generadas dentro de las capacidades y talentos de estudiantes y docentes.

El barrio Goes, el Plan Parcial de Ordenamiento y la Comisión Especial . El trabajo de los cursos de Anteproyecto correspondientes al 3º y 4º año se planteó investigar las posibilidades de actuación a nivel de diseño en el Barrio Goes, un área absolutamente central de la ciudad de Montevideo (Fig.1), que cuenta con todos los servicios (suministro de energía eléctrica, de agua potable, de saneamiento y hasta de wifi por fibra óptica), al tiempo que alberga servicios educativos de todos los niveles, - incluyendo las Facultades de Química y Medicina - , así como también la sede del Poder Legislativo en su extremo Sur. (Fig. 2) Por razones de funcionamiento del mercado inmobiliario, este barrio fue despoblándose a partir de los años 60 del siglo pasado y sus servicios se fueron deteriorando. En particular, el Mercado Agrícola fue perdiendo interés y el propio edificio llegó a un estado de abandono lastimoso que afectó a toda el área circundante, incluso con una cierta pérdida de población para toda el área entre los años 1975 y 1996.1 Ese proceso comenzó a revertirse con la restauración y refuncionalización del ex - Mercado Agrícola 2, que pasó a denominarse Mercado Agrícola de Montevideo (MAM) y se transformó en un centro de compras que trascendió la escala barrial (Fig.3). A partir de su inauguración se despierta el interés por un área de gran interés arquitectónico, como es el Barrio Reus Norte, una serie de viviendas construidas por el empresario Emilio Reus, siguiendo el paradigma de la conformación de ciudad a partir de la repetición de un módulo de viviendas de los inmuebles del París haussmaniano (Fig. 4). La Intendencia Departamental de Montevideo creó un equipo técnico que se encargó de realizar el Plan Parcial de Ordenamiento y Recuperación del Barrio Goes3, que “adopta como criterio general privilegiar una más adecuada e intensa utilización de la infraestructura existente promoviendo la densificación de la zona en el marco de una política integral de rehabilitación urbana”4. Este plan constituye un material

1 Según el Instituto Nacional de Estadística y Censo, la cantidad de Hogares Particulares en los barrios Reducto, Goles y Figurita disminuyó entre 1975 y 1996 de 23169 a 22541 (disminución del 2,71%), mientras que, en el total del Departamento de Montevideo pasó de 372223 a 425280, (incremento de 12,48%). En barrios costeros de clases acomodadas como Pocitos, Punta Carretas y Parque Rodó se pasó en el mismo período de 27228 a 34672 hogares particulares (incremento del 27,34%), en tanto que en barrios más periféricos de clases menos favorecidas como Sayago y Peñarol, pasó entre 1975 y 1996 de 22868 a 27941 (incremento de 22,18%). Ver Tabla de VIVIENDAS Y HOGARES, SEGUN SECCION CENSAL Y BARRIOS. Censos 1996, 1985, 1975 y 1963 en www.ine.gub.uy Censos 1963 – 1996. Montevideo. Tabla V 1.1 Viviendas y Hogares, según Sección Censal y Barrios. 2 Inaugurado en 1912, su proceso de recuperación se inició en el año 2008 y se reinauguró en el año 2013. Ver http://www.mam.com.uy/acerca/historia/  3 En el marco de la Ley de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible, Ley Nº 18.308 aprobada el 18 de junio de 2008, tenemos en Montevideo, el Plan de Ordenamiento Territorial, (POT).-En ese marco se ha elaborado el Plan Parcial de Ordenación y Recuperación Urbana del Barrio Goes según http://habitargoesurbal3.wordpress.com/tag/plan-parcial-deordenamiento-territorial-del-barrio-goes 4 En http://mvd2030.montevideo.gub.uy/proyecto/plan-parcial-goes




de gran importancia que pauta parcialmente las actuaciones a realizar en el área, ya que ha prefijado las alturas, los usos del suelo, pero sobre todo, ha realizado un diagnóstico de gran utilidad a la hora de tomar decisiones. En el año 2014 se constituyó la Comisión Especial del Barrio Reus Norte, cuya jurisdicción abarca el área del propio barrio, declarado Monumento Histórico Nacional, y denominado “Área Testimonial Reus Norte” (Subzona “A”) así como el área próxima denominada “Área de Proximidad Testimonial” (Subzona “B”).

El área de actuación, sus fricciones y su valor patrimonial. A los efectos de la actividad proyectual, el Taller decidió tomar un área compleja, limitada al Este por el Barrio Reus (Subzona “A”), al Oeste por la Avenida General Venancio Flores (Fig.5 y 6) y al Sur por el Mercado Agrícola, en el entendido que se trata de un área especialmente favorecida para emprender un proceso de revitalización a corto plazo, a través de “intervenciones públicas y privadas, … (que) den impulso a programas y proyectos que apunten a mejorar el paisaje urbano del sector y la calidad de vida de sus habitantes.”5 Las tensiones existentes en los bordes del área de actuación seleccionada generan paisajes urbanos diferentes, de tal manera que la actividad de diseño deberá tomar posición acerca del rol de las construcciones actuales, de las recomendaciones planteadas en el Plan Parcial de Ordenamiento y, sobre todo, acerca del paisaje urbano existente y a proponer. En ese sentido, juegan un rol fundamental dos tipos de fricciones detectadas en el área. Por un lado, la fricción entre lo construido y lo natural, sobre todo, por la escasa presencia del segundo término que ya fue relevada en el Plan Parcial. Por otro lado, si bien el área – que podríamos denominar “intermedia” – muestra las características de un paisaje urbano deteriorado parcialmente en algunos sectores por la presencia de equipamientos abandonados o locales industriales y comerciales descuidados, no deja de constituir un paisaje amable (Fig. 7 y 8), definido por la escala de las calles y de las veredas con algún arbolado, todos valores a preservar que se complementan con algunas obras de arquitectura que, sin constituir ejemplos encumbrados, en su corrección compositiva, tienen el valor de resguardar, con total dignidad, la variedad y, sobre todo, el espesor histórico del barrio (Fig. 9 y 10). No se perciben aquí con claridad ni la antigüedad, ni la belleza que aparecen generalmente como criterios pretendidamente objetivos para asignar valor patrimonial a los hechos arquitectónicos. Sin embargo, tal como señala la

Arq. Laura Alemán (2014, p.89): “…la selección del repertorio valioso es una operación compleja fundada en bases histórico –estéticas y mediada por el acuerdo intersubjetivo. Un recorte que asigna a los bienes culturales una facultad asumida como vocación: la de durar, la de atravesar el tiempo y resistirlo.” (L. Alemán, 2014, p. 89)

 5



En http://mvd2030.montevideo.gub.uy/proyecto/plan-parcial-goes




Seguramente sería oportuno agregar a las facultades señaladas por la Arq. Alemán, la de contribuir a conformar un paisaje urbano que se reconozca como propio. El acuerdo “intersubjetivo” que aparece como un aspecto importante, en general, involucra a la Academia y a los poderes públicos que supuestamente interpretan la voluntad de la ciudadanía. Sin embargo, ¿cambiaría el “vecino de enfrente” el umbral de su casa como espacio para salir a tomar mate a la sombra de los plátanos en una tarde de verano? ¿No habría que pensar en esa otra dimensión de lo patrimonial, no ya como un bien escaso, seleccionado por una élite intelectual y signado por el aura de la belleza o de lo que ha perdurado a lo largo del tiempo, para incorporar los valores cotidianos de la calle bien conformada, del paisaje urbano construido históricamente, donde cada predio cuenta una historia, aunque no sea “la historia”, donde cada edificio en su imperfección contribuye al interés general? Las propuestas realizadas en el Taller de Anteproyectos pretenden potenciar las características del paisaje urbano existente y constituir un aporte en el proceso de transformación sustentable del barrio Goes.

Las propuestas del Taller. Si hace 50 o 60 años, los comerciantes mayoristas, instalados principalmente sobre el eje comercial Arenal Grande (Fig. 11) y pertenecientes en buena parte a la comunidad hebrea (de ahí el nombre “Barrio de los Judíos” con que se conoce a esta zona de Montevideo), compraban un inmueble para instalar el comercio y depósitos en la planta baja y habitar en la planta alta, desde hace ya varias décadas, esas familias prósperas han abandonado el área como espacio de residencia para mantener exclusivamente el uso comercial de los inmuebles. Se trata entonces de un centro de aprovisionamiento del comercio minorista de todo Montevideo6 que mantiene una actividad muy importante durante el día, pero se vacía en la noche. La identidad cultural que otorgaba al barrio esa comunidad hebrea se ha ido perdiendo y, cuando cae el sol, el área se parece demasiado a una zona roja. El Plan Parcial de Ordenamiento del Barrios Goes y la actividad de la Comisión Especial del Barrio Reus Norte han iniciado una actividad intensa para revertir esa situación, limitando el área de depósitos y favoreciendo la instalación de comercios minoristas y de viviendas. La refuncionalización del edificio de la ex - fábrica Alpargatas con destino a viviendas (Fig. 12), así como la asignación de predios destinados a cooperativas de viviendas (que se agregan a las ya existentes en la zona), así como la inauguración de la Plaza José D´Elía (Fig. 13) y la futura expropiación de terrenos para construir la plaza que abrirá el MAM a la Avda. Gral. Flores son signos evidentes de que algo importante está sucediendo en esa área de la ciudad. También es cierto que la identidad del barrio ha cambiado y se ha vuelto más “cosmopolita”. A los tradicionales comerciantes de todo el país que lo visitaban en el pasado, se han agregado contingentes

 En efecto, se trata de un espacio donde importadores locales ofrecen en especial vestimenta y accesorios de precios reducidos, pero también avíos para indumentaria, herramientas y hasta fuegos artificiales para las fiestas navideñas que constituyen un peligro latente por tratarse de una concentración en un área central de productos altamente inflamables. 6






de turistas extranjeros

7

y de otras partes del Uruguay, así como vecinos de otros barrios de

Montevideo que se sienten atraídos, no solamente por el centro de compras del MAM como espacio revalorizado en sí mismo al estilo Shopping Mall, sino por la parte que mantiene como mercado de frutas y verduras donde se pueden conseguir productos a menor precio. El Taller de Anteproyectos ha querido aportar a la construcción del barrio, mirando a algunas iniciativas de interés que involucran nuevas maneras de ocupar la manzana (Fig. 14), dando lugar a nuevos espacios públicos y a diferentes maneras de recorrer y vivir esos espacios, que se corresponden con la definición de “pasajes” de Marcel Smets que crean “un mundo variable y transitorio en un espacio identificable y reconocible… (con una) ….riqueza de experiencias y sensaciones (que) se suma a la densidad del tejido urbano existente” (Smets, Pág. 17, 2015). El objetivo de lograr atravesamientos de manzana, complementarios o alternativos a la calle tradicional, exigió la búsqueda de predios de dimensiones importantes que no son ajenos al Catastro actual y que, muchas veces, están ocupados por locales industriales en desuso o deteriorados que no ayudan en nada a la recuperación del barrio. El cambio de escala entre la arquitectura de la gran avenida y la de la calle barrial fue otro de los desafíos a encarar, tomando como premisa el mantenimiento de algunos inmuebles tradicionales como manera de preservar e integrar algunos signos de un barrio que no está más, pero que se mantiene vigente en la memoria y que invita a formar parte de la nueva identidad barrial, más diversa y pluricultural. Esa nueva identidad barrial pretende integrar también al público joven, compuesto por estudiantes universitarios, fundamentalmente de las Facultades de Medicina Química, cuyos edificios forman parte de la imagen potente del inicio de la Avenida General Flores al Sur pero que nunca han participado de la vida barrial. La inclusión de nuevos equipamientos educativos y espacios culturales busca incorporar al público joven a la nueva dinámica barrial, de manera de hacerlos parte de esa nueva identidad.

CONCLUSIÓN: A nadie le es ajeno que la arquitectura por sí sola no va a promover cambios sociales de importancia. Sin embargo, algunas intervenciones oportunas y con objetivos claros pueden contribuir a dinamizar y a crear nuevas formas de ciudadanía. A nadie le es ajeno que los monumentos históricos y las áreas patrimoniales se han transformado en importantes “atractores” para esa enorme fuente de ingresos que es el turismo. Lo que no siempre resulta sencillo es lograr que la propia población tenga conciencia del valor de esos bienes patrimoniales y que, al mismo tiempo, eso no signifique ni la generación de una barrera de

 7 El edificio constituye una de las paradas del circuito de Bus Turístico de Montevideo.




veneración y respeto que impida su buen uso, ni el desprecio especulativo que lamenta no poder extraer mayor rédito económico. Las intervenciones planteadas en los cursos de Anteproyectos de Arquitectura, tomando en cuenta las opiniones de los habitantes del barrio incorporadas al Plan Parcial de Ordenamiento, operan en la dirección de la integración y de la creación de nueva formas de vivir la ciudad, en total sintonía con el sociólogo Gustavo Leal quien señala que “la ciudad democrática necesita espacios urbanos que la sustenten” (2014, Pág. 188). De esta manera la población local y la externa podrán confluir e interactuar en espacios apropiados para la creación de nuevas y más ricas formas de ciudadanía.

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EL DERECHO DE LAS Y LOS JOVENES A LA CIUDAD Autores: Lic. Lourdes Farias Lic. Marcelo Koyra

FUNDACIÓN CREAR DESDE LA EDUCACIÓN POPULAR Dirección: Calle 6 N° 549 / La Plata / 1900 Teléfono: Tels.: 0221 4220637 / 4830972 Email: coordinacion@crearnet.org.ar mkoyra@hotmail.com laplata02@hotmail.com




EL DERECHO DE LAS Y LOS JOVENES A LA CIUDAD Palabras claves: Derecho a la ciudad- arte- jóvenes- inclusión RESUMEN

“ El Derecho de las y los jóvenes a la ciudad” es un proyecto educativo desarrollado a partir de la experiencia en el trabajo con los jóvenes, recuperando el saber y la experiencia acumulada por la Fundación Crear –desde la educación popular. Esta iniciativa tiene como objetivo promover los Derechos Humanos y de Ciudadanía de los jóvenes de todo el país, a través de la expresión de distintas disciplinas artísticas manifestando la perspectiva de la juventud sobre la ciudad. Creemos que el arte es una de las formas más genuinas que tienen los jóvenes para poder expresarse con libertad. El enfoque político y metodológico que nos propusimos se fundamento en el trabajo de concientización de los jóvenes en materia de Derechos Humanos y su ejercicio a través de su incidencia en la política pública, desde la perspectiva de la educación popular. A través de diferentes propuestas culturales (música, cortos y microrrelatos), los segmentos juveniles disponen de instrumentos novedosos y aptos para promover su participación en la vida pública. DESARROLLO

Introducción “Sin los relatos las ciudades quedan desiertas. Por las historias los lugares se tornan habitables. Habitar es narrativizar. Fomentar o restaurar esta narratividad es, por tanto, una forma de rehabilitación. Hay que despertar a las historias que duermen en las calles y que yacen a veces en un simple nombre, replegadas en ese dedal como las sedas del hada”. Michel de Certeau. El derecho a la ciudad no es un tema que esté incluido en la agenda pública y que forme parte de discusiones electorales de la época. El derecho a la ciudad es un tema que vivimos todos nosotros cotidianamente, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Todos los días transitamos por espacios urbanos que son verdaderos laberintos y acatamos normas ciudadanas definidas y determinadas, en general por grupos minoritarios. Dentro de este contexto de falta de participación ciudadana para decidir cuestiones atinentes a la vida urbana, las y los jóvenes son doblemente discriminados, como en muchos otros temas ya que no son parte de los espacios donde se decide el funcionamiento de los lugares en donde ellos transitan: donde deben tomar el colectivo, donde pueden concurrir a divertirse, cuales son las condiciones de protección e integración social que ofrecen las ciudades son decisiones que se toman con escasa o nula participación ciudadana. No reflexionamos, opinamos, ni decidimos sobre aquellos servicios que nos van a tener como destinatarios. Por eso, desde la Fundación Crear intentamos inaugurar un camino de búsqueda que nos permita poder transformar las ciudades en las que vivimos, generando un proceso de restitución de derechos para los ciudadanos que cotidianamente transitamos la ciudad, con especial énfasis en los jóvenes.




Las iniciativas artísticas llevadas a cabo por los jóvenes intentan problematizar desde el arte este orden de cosas, las prioridades asignadas a algunos actores para la toma de decisiones plantea la necesidad de sumar a la discusión de la cuestión pública y urbana a todos los ciudadanos. Intentamos generar reflexiones acerca del Derecho a la Ciudad e iniciar un camino de restitución de derechos para los y las jóvenes, pero también para todos los niños/niñas y adultos que habitamos la ciudad y vivimos en forma silenciosa y acrítica lo urbano. Es necesario que alcemos nuestra voz, es necesario que analicemos críticamente nuestra calidad de vida, es necesario que luchemos por una ciudad donde está refleje los deseos, intereses, necesidades y expectativas de sus habitantes.

Algunas precisiones teóricas La ciudad es ante todo el espacio público, es a la vez condición y expresión de la ciudadanía y sus derechos. Es también expresión de crisis, que se manifiesta en el abandono de la ciudad, en su degradación o en su tendencia a la exclusión. Sin un espacio público potente, integrador socialmente, articulador física y simbólicamente de los sujetos, la ciudad se disuelve. El espacio público expresa la democracia en su dimensión territorial. Es el espacio de uso colectivo. Es el ámbito en el que los ciudadanos pueden (o debieran) sentirse libres e iguales. Es donde la sociedad se escenifica, se representa a sí misma, se muestra como una colectividad que convive, que muestra su diversidad y sus contradicciones y expresa sus demandas y sus conflictos (Oszlak, 1991). Es donde se construye la memoria colectiva y se manifiestan las identidades múltiples y las fusiones en proceso. El espacio público democrático es un espacio expresivo, significante, polivalente, accesible, evolutivo. Es un espacio que relaciona a las personas y que ordena las construcciones, un espacio que marca a la vez el perfil propio de las zonas urbanas y la continuidad de las distintas partes de la ciudad. Este espacio es el que hoy está en crisis. Y su decadencia pone en cuestión la posibilidad de ejercer el “derecho a la ciudad”. Para Harvey “El derecho a la ciudad, tal como se haya hoy constituido, se encuentra demasiado restringido,

en la mayoría de los casos, a una elite política y económica que se halla en condiciones cada vez más de conformar las ciudades de acuerdo con sus propios deseos (…) La democratización de ese derecho y la construcción de un amplio movimiento social para hacerlo realidad son imprescindibles si los desposeídos han de recuperar el control sobre la ciudad del que durante tanto tiempo han estado privados, y desean instituir nuevos modos de urbanización” (2008:37).




Sostenemos que el Derecho a la ciudad y el espacio público democrático son dos caras de la misma moneda. Las dinámicas dominantes en las ciudades del mundo desarrollado tienden a debilitar y privatizar los espacios públicos. “La estructura espacial urbana tiende así a reproducir y yuxtaponerse a la estructura social (...) Ese

patrón de distribución es el resultado de una lucha permanente por el derecho al espacio urbano, que ofrece alternativas variadas y que se resuelve –casi nunca definitivamente– a través de múltiples y contradictorias tomas de posición por parte de los actores involucrados” (Oszlak, 1991: 26) Estas diferentes tomas de posición y lucha entre los actores generan tensiones, que se traducen en conflictos, muchos de los cuales son el resultado de las actuales pautas urbanizadoras, excluyentes y privatizadoras, que han generado espacios fragmentados, lugares (o no lugares como diría Augé) mudos, tierras de nadie, guetos clasistas, zonas marcadas por el miedo o la marginación. El espacio público en estas extensas zonas de urbanización discontinua prácticamente desaparece, los ciudadanos quedan reducidos a habitantes atomizados y a clientes dependientes de múltiples servicios con tendencia a privatizarse. Los espacios públicos pierden sus cualidades ciudadanas para convertirse en espacios o en áreas turísticas y de ocio, en centros administrativos vacíos y temidos al anochecer, en calles o barrios cerrados o en plazas vigiladas en las que se suprimen los elementos que favorecen el estar (los bancos, las mesas, los juegos, las luces) y en muchos situaciones se crean obstáculos físicos para evitar la concentración de personas, como las rejas que rodean las plazas. Especialmente para los jóvenes las calles comerciales animadas y abiertas se substituyen progresivamente por centros comerciales en los que se aplica “el derecho de admisión” en los cuales, los jóvenes de sectores de la periferia de la ciudad quedan excluidos de su acceso y los centros y barrios que no se transforman siguiendo estas pautas devienen espacios de exclusión olvidados y a veces criminalizados. Este modelo de urbanización no es azaroso sino que es un producto de la convergencia de intereses característicos del actual capitalismo globalizado. Los gobiernos locales y regionales a su vez facilitan estas dinámicas ya que compensan la insuficiencia de recursos en relación a las demandas mediante la venta de suelo público, la permisividad urbanística y el cobro de las licencias de construcción. Un círculo vicioso que cuando encuentra obstáculos legales o sociales practica impunemente la corrupción de los gobiernos locales, quienes son cómplices por acción o por omisión ya que encuentran en la urbanización una fuente de ingresos y un cierto apoyo social. El tema nos parece clave en este tiempo ya que el derecho a la ciudad es una respuesta democrática porque es en el espacio público donde se expresan los avances y los retrocesos de la democracia tanto en sus dimensiones políticas como sociales y culturales. Es un espacio de uso colectivo donde se tejen las




solidaridades y donde se manifiestan los conflictos, donde emergen las demandas y las aspiraciones y se contrastan con las políticas públicas y las iniciativas privadas. Y es en el espacio público, fundamentalmente, dónde se hacen visibles, por presencia o por ausencia, los derechos humanos. No desconocemos que el derecho a la ciudad viene condicionado por las formas físicas y políticas que toma el desarrollo urbano. Por lo tanto la concreción de este derecho dependerá de cómo la ciudadanía se enfrenta a las dinámicas disolutorias o excluyentes de los actuales proceso urbanizadores. Sin embargo consideramos que “en las ciudades latinoamericanas, en tanto sede de intercambios propios de las sociedades capitalistas

avanzadas, no sólo se negocian mercancías, en sentido lato, sino también otras producciones culturales tales como estéticas, éticas, representaciones y usos que se traducen en capitales corporales y diferentes modos de expresarse o de recrearse” (Ferretty, 2013: 334). En ese sentido impulsamos este proyecto. Fuera de foco o cómo ven los jóvenes el derecho a la ciudad

“La obra de arte interactúa y dialoga con la ciudad, porque la obra de arte imagina la ciudad y la propone dentro de un imaginario" Armando Silva Fuera de foco, es una iniciativa que entiende que la participación y la construcción de ciudadanía se vinculan a la reflexión sobre el uso del territorio urbano y sus diferentes formas de apropiarse del mismo. Afirma que las diferentes modalidades de expresión artística, especialmente de los jóvenes, permite generar canales para la inclusión en los lugares de decisión relativos a la producción del espacio urbano y a la apropiación como el derecho de creación, uso y acceso al espacio en función de las necesidades de la población. (Lefebvre 1973; Brown y Kristiansen 2009(16). Es la ciudad el escenario en el que los jóvenes se forman a través de complejos procesos de socialización y subjetivación y en los casos de los jóvenes que pertenecen a sectores populares, éstos enfrentan condiciones difíciles de inserción ciudadana debido a las condiciones precarias con las que cuentan, las cuales marcan las posibilidades de habitar y disfrutar los espacios urbanos y sus distintos circuitos, incluidos los culturales, no sólo porque tienen restricciones económicas para acceder a buena parte de ellos sino porque muchos de ellos se encuentran vedados. Nuestra propuesta fue que las y los jóvenes de todo el país puedan expresarse mediante tres disciplinas artísticas (microrrelatos, canciones y cortometrajes) manifestando la perspectiva de la juventud sobre la ciudad, ya que como remarcáramos anteriormente la ciudad es un objeto de disputa y esa pugna es tanto material como simbólica.


Como sostiene Harvey “El derecho a la ciudad es mucho más que la libertad individual de acceder a los

recursos urbanos: se trata del derecho a cambiarnos a nosotros mismos cambiando la ciudad” (2008:23) y el arte es una de las formas más antiguas y potentes de lograr estos cambios. Se presentaron más de 70 propuestas de todo el país, en las cuales aparecía la necesidad de expresar, trasmitir pensamientos y creencias sociales y culturales vinculadas a la ciudad y su forma de estar en ella. Muchas de las obras artísticas contenían un mensaje contestatario, que criticaba a la sociedad con ironía e invitaba a la lucha social, la crítica política o, simplemente, a la reflexión. Si bien los jóvenes artistas se expresaron de diversa manera, un denominador común es que los temas buscaron provocar y sobre todo persuadir a la sociedad, no sólo para entablar un diálogo con ella sino para provocar un cambio en la apariencia de las ciudades que habitan. Nos parece importante poder destacar las principales ideas de cada una de estas propuestas: a. Microrrelatos: la mayoría de ellos expresaban ideas vinculadas a: la crítica a la publicidad; Jóvenes con energía que luchan para proteger las plazas, calles y murales, Jóvenes con aerosoles de colores para encontrar su lugar en el mundo; Joven en medio del caos del mundo adulto, Apropiación de los espacios verdes; Resistencia a la edificación y pérdida de espacios verdes; Jóvenes en la calle; Jóvenes que hacen su propio camino; Transporte público: el micro no para, viajar parado, mucho tránsito; “sensación de inseguridad”. Estigmatización. Culpa por sentir miedo de alguien; Ciudad adolescente, con porvenir incierto y ansiedad de crecer ;La murga, una forma de los jóvenes de hacer suya la ciudad; Desesperanza, destino que no vale la pena, vida rápida; En las ciudades las personas parecen sólo “rostros fugaces”, pero si se conectan entre sí son pueblo; Los jóvenes precisamos lugares para encontrarnos, organizarnos, reivindicarnos; Ciudadanos como puntos perdidos que conviven; Los jóvenes que vienen del pueblo a la ciudad pierden prácticas de sociabilidad: dejan de saludar a la gente por la calle, e tomar mates en la vereda, de ir a la plaza. Se sienten extraños. Todos somos, fuimos o seremos jóvenes de nuestra ciudad por apropiarnos de las cosas cotidianas: colectivo, subte, plaza; Los jóvenes sueñan con una ciudad más verde; Juventud como incompletitud, hueco generacional. Se es viejo para ser joven y se es joven para ser viejo; La ciudad como lugar de la educación;Ciudad = joven. En conflicto, en constante crecimiento. Necesitamos que nos cuiden, que nos pongan límites, pero que no nos priven la libertad. Si encierran la ciudad, encierran a los jóvenes porque los separan de los espacios públicos y las instituciones.


b. Canciones: los diferentes temas musicales hacían referencia a: La gente necesita despojarse de patrones. No discriminar; Cuando sos joven vas rebotando de los trabajos, no encajas, son un peso para tus padres. Aunque estudies para trabajar, las empresas te discriminan. “No quiero terminar perdida por ahí y renunciar a soñar olvidándome de mí”.; PACO: “del barrio soy el que mando, tus hijos son mis esclavos. Las familias las desarmo, de sus vidas tomo el mando”; JÓVENES: Trabajo sin sueldo seguro, “escaviar para descargar”.; Cuando nos organizamos y reclamamos por nuestros derechos nos dicen “mal educados”; “Que pasen los micros en todos los barrios; Jóvenes que se reprimen, se callan, para evitar lo profundo por miedo a sufrir. Tienen que expresarse libremente sin “manuales para vivir”; Los jóvenes tienen que dudar de lo sabido, hacer su propia experiencia c. Cortometrajes:los argumentos de los cortos giraban en torno a: Lo joven en términos de lo colectivo, desde la conflictividad; Incompatibilidad entre lo urbano y lo natural; Alienación joven; La ciudad es una postal vaciada de personas (o de identidades)

Independientemente de la diversidad de cada una de las expresiones, cada obra de arte ubicada en el contexto urbano, tiene valor en sí misma como evento comunicativo y esa es nuestra apuesta. Los y las jóvenes necesitan espacios de encuentro accesibles, participativos, donde puedan construir sus propios códigos de convivencia, y permitan el desarrollo de sus actividades educativas, recreativas, políticas. Las ciudades son el territorio principal de las interacciones sociales, donde los conflictos de distinto orden se expresan en un espacio social y físico determinado. Los jóvenes refundan la ciudad y dejan sus propias huellas en la memoria urbana, dejando a través de sus actuaciones el sello que caracteriza las subjetividades juveniles contemporáneas, marcadas por la fugacidad, la fragmentación y el deseo de vivir intensamente (Cubides, Laverde, Valderrama, 1998). Cada uno de ellos hace su apuesta de acuerdo a sus propias trayectorias y a los contextos en los cuales se forman y configuran sus subjetividades, habilitar los espacios para expresar es fortalecer la democracia y generar nuevas formas de ser en la ciudad. Las y los jóvenes alzaron sus voces para que se tengan en cuenta sus intereses, sus inquietudes y su derecho a decidir la ciudad que quieren y necesitan. Mediantes las obras se expresaron sobre el uso del espacio público, la necesidad de tener sitios de esparcimiento juvenil, la posibilidad de acceder al transporte urbano, a los servicios públicos, a las instituciones, a la seguridad, demostrando que el arte es una gran herramienta para generar inclusión y participación social.




Entendemos que este es un camino novedoso y creativo en la construcción de sociedades más igualitarias e incluyentes.

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LA SITUACIÓN DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD Y SU DERECHO A LA IDENTIDAD CULTURAL ¿ UN CASO DE INVISIBILIZACIÓN?

Autora: Susana Parés

FACULTAD DE DERECHO – UNC Dirección: San Lorenzo 555- 2do. Piso . Nueva Córdoba- 5000- Córdoba- Argentina Teléfono: 0351-152370624 / 0351-4290820.Email: susanapares@arnet.com.ar susipares26@hotmail.com.ar




LA SITUACIÓN DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD Y SU DERECHO A LA IDENTIDAD CULTURAL ¿ UN CASO DE INVISIBILIZACIÓN? Derecho a la Identidad y a la Diversidad cultural. RESUMEN: La identidad cultural de las personas y de los pueblos ha transitado un largo camino para instalarse como cuestión objeto de debate. Las constituciones de Iberoamérica han ido recogiendo esta premisa desde mediados del siglo XX, pero a la fecha es un derecho de protección frágil. En ese contexto resulta complejo en extremo la tutela de los derechos de identidad cultural de las personas con discapacidad.-

OBJETIVOS: Propugnamos la visibilización de las personas con discapacidad en el entorno urbano para consolidar la efectiva tutela de sus derechos de identidad y su valía a la hora de definir la representatividad en la definición del patrimonio cultural de una comunidad.-

METODOLOGÍA: La intención primigenia fue abordar la cuestión desde el método ABP ( Aprendizaje Basado en Problemas), pero en orden a escasez de material doctrinario, nos inclinamos por hacer un tratamiento doctrinario de carácter deductivo.-

DESARROLLO: El derecho a la identidad personal como derecho personalísimo El derecho a la identidad personal se expresa como proyección de imagen de la persona con referencia a su colocación en el contexto de las relaciones sociales. El derecho subjetivo a la identidad personal, reconoce dificultades en orden a su conceptualización, limitación y diferenciación con los restantes derechos de la personalidad. El derecho personalísimo a la identidad, surge como un derecho autónomo entre los llamados derechos de la personalidad.




En nuestro derecho, el derecho personalísimo a la identidad carece de un reconocimiento normativo expreso, mas existe consenso entre la doctrina y la jurisprudencia de que se trata de un "derecho de fundamento constitucional no enumerado”1

Identidad personal y el medio donde se inserta el individuo. La identidad, es también un reflejo del medio donde la persona está inserto y además influye a ese mismo medio y la identidad ayuda a reforzar la solidaridad y profundizar vínculos contra intromisiones y evita conducir al sectarismo o a la exclusión.2

Identidad personal y el reflejo de la identidad de la colectividad. También resulta interesante la perspectiva en virtud de la cual se consulta, si esta identidad se extiende al individuo como un reflejo la identidad de la colectividad. Esta interpretación resulta de comprender que, identificar a una persona de las demás implica la posibilidad de verificar los caracteres que permiten distinguir a una de todas las demás. Es decir, individualizar al sujeto sobre la base de un conjunto de caracteres y datos extendiéndolos a otros aspectos referidos al conjunto de valores espirituales que definen la personalidad de cada sujeto.

Identidad, libertad, vida, sentido témporo-espacial. La identidad de cada persona no se limita a sus signos distintivos sino comprende todos sus atributos y calidades, sus pensamientos en la medida que se tradujeran en comportamiento efectivos en conductas intersubjetivas, proyectadas socialmente. La importancia de este concepto ha sido magníficamente señalada por Fernandez Sessarego (Fernandez Sessarego, Carlos “Derecho la identidad personal”. Astrea, Buenos Aires, 1992. Pág.15 y sigs.) al decir la libertad, la vida y la identidad son intereses esenciales entre los esenciales y señala que ,”…la identidad cultural del ser humano se va logrando, precisamente, afinando, pero

también cambiando, en el cotidiano discurrir de la existencia…”3 Afirmando el autor citado que “…la libertad, la comunicación, el sentido témporo-historico de existencia son problemas centrales de nuestro tiempo”.  Fallo “O., E c. Editorial Perfil y otros.” Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Sala D (CNCiv) (SalaD)-19-3-2010. “… Sin embargo, tan pronto como se adquirió conciencia, a partir de casos concretos que fueron llegando a la justicia, acerca de la necesidad de tutelar aquello que se relaciona con la exteriorización de la personalidad, esto es, con toda la actividad que se desenvuelve fuera de la esfera incomunicable de la subjetividad y que - a través de una sucesión de comportamientos- hacen posible la proyección social de dicha subjetividad, los diversos derechos nacionales se encargaron de consagrar su reconocimiento, principalmente, a través de la vía jurisprudencial. En nuestro derecho, el derecho personalísimo a la identidad carece de un reconocimiento normativo expreso, mas existe consenso entre la doctrina y la jurisprudencia de que se trata de un "derecho de fundamento constitucional no enumerado…” 2 II Congreso Nacional de Sociología Jurídica. Córdoba Universidad Nacional de Córdoba, 2001. pag. 323. 1




Identidad Cultural. Examinamos “el derecho al patrimonio cultural” y a su contracara: la identidad cultural. Los bienes catalogados producen el disfrute de la comunidad especialmente cuando los encontramos en museos, parques públicos, paseos, calles, o por medios tecnológicos ejerciendo el derecho de gozar del patrimonio cultural. En ese caso el “sujeto” ya no es el bien creado por el Hombre, sino el Hombre en su plenitud que merece el disfrute de tal patrimonio cultural.

Identidad cultural y Constituciones de Iberoamérica. En las Constituciones de Iberoamérica en la primera mitad del siglo XX las referencias a las culturas locales es diversa a la enfática respuesta que se obtiene analizando las que resultan finiseculares. Surge con claridad meridiana la instalación de la problemática El Constituyente ha explicitado una situación que pudo no estar enumerada en las Cartas Magnas del XIX y mediados del XX, pero que está incluida en los derechos que hacen a la existencia misma del Estado.

Identidad cultural: Manifestación. Es razonable señalar, entonces, que la identidad cultural de los pueblos se manifiesta a través de sus bienes y patrimonio culturales. Esto es así en tanto los elementos intangibles son un valor incorporado a otros elementos o vestigios materiales que evidencian la verosimilitud histórica y el significado para la comunidad, y tal como nos hemos referido supra.

Identidad Cultural Colectiva: Concepto. Aparece tímidamente en la jurisprudencia la existencia de un derecho a la identidad cultural que excede el ámbito de lo personal y se traduce como una manifestación de la existencia o pertenencia a un grupo. la identidad cultural colectiva, se constituye en el núcleo del concepto Nación, e implica la supervivencia de un pueblo como tal .

La Identidad cultural colectiva, es un conjunto de notas o rasgos comunes que tienen un grupo que permite reconocerlos y diferenciarlos de los demás. Socialmente, implica que todos o la gran mayoría de sus miembros tienen ciertos rasgos comunes, los reconocen y tienen conciencia de ello. 




La Corte Suprema de Justicia de la Nación en relación a la identidad cultural se ha expedido en el caso “Comunidad Indígena Eben Eizer c. Provincia de Salta; Fallos 331:2119 (2008).4

Identidad cultural colectiva. ¿Derecho no enumerado? El Hombre construye cultura y en definitiva esta es su reflejo y la herencia que deja a las generaciones futuras, quienes se religan con el pasado y afianzan su sentido de futuro. No es posible pensar en la subsistencia de una Nación, si se destruyen o arrasan sus hitos referenciales y representativos, en definitiva el derecho a la cultura, el disfrute al patrimonio cultural no es otra cosa que el derecho a “vivenciar” la identidad cultural colectiva; que como tal no aparece enumerado. . La Corte Suprema de los EE. UU. , ha dicho respecto a la Novena Enmienda de la Constitución de USA que en lo pertinente dice “… La enumeración de ciertos derechos en la Constitución no será interpretada como la

denegación o el menoscabo de otros retenidos por el pueblo…”.5

Memoria colectiva Es ineludible que la convivencia social se traduzca en normas, que regulen entre otros: a) el reconocimiento explícito de los derechos culturales, b) la legitimación para el acceso a la justicia; c) la audiencia pública como mecanismo apto para “escuchar” al ciudadano; d) la legitimación del Defensor del Pueblo para actuar en defensa de los derechos culturales; e) la figura del “Amicus Curiae” como colaborador de la Justicia y en cabeza de organismos de probada imparcialidad; f) el uso del suelo fundado en un plan o proyecto de crecimiento armónico de las ciudades o comunas ; g) los mecanismos de control administrativo de la aplicación de la norma, conforme su finalidad, h) los medios de incentivo para concertar con los titulares dominiales la conservación de bienes culturales; i) regular acciones en la órbita administrativa y jurisdiccional

 LA LEY, 2008. "La cultura de los miembros de las comunidades indígenas -tiene juzgado la Corte Interamericana de Derechos Humanos- corresponde a una forma de vida particular de ser, ver y actuar en el mundo, constituida a partir de su estrecha relación con sus territorios tradicionales y los recursos que allí se encuentran, no sólo por ser estos su principal medio de subsistencia, sino además porque constituyen un elemento integrante de su cosmovisión, religiosidad y, por ende, de su identidad cultural (…). La garantía del derecho a la propiedad comunitaria de los pueblos indígenas debe tomar en cuenta que la tierra está estrechamente relacionada con sus tradiciones y expresiones orales, sus costumbres y lenguas, sus artes y rituales, sus conocimientos y usos relacionados con la naturaleza, sus artes culinarias, el derecho consuetudinario, su vestimenta, filosofía y valores. En función de su entorno, su integración con la naturaleza y su historia, los miembros de las comunidades indígenas transmiten de generación en generación este patrimonio cultural inmaterial, que es recreado constantemente por los miembros de las comunidades y grupos indígenas" (Corte Interamericana de Derechos Humanos Comunidad Indígena Yakye Axa vs. Paraguay, sentencia del 17-6-2005, Serie C n° 125, párrs. 135 y 154, entre otros). 5 C. S USA “Griswold VS. Connecticut”, 381 U. S. 479-492 (1965), ibid. 484-485, Stull vs. School Board, 459 F. 2d. 339 (1972). The Constitution and what is Means today. By Princenton University Press, Fourteenth Edition. 1978. (566 y sigs). 4




(reclamos, denuncias, amparo, amparo colectivo, acciones de clase6); j) la concientización de ciudadanía; k) la educación como soporte sólido para la formación de las generaciones futuras. De este modo será posible que el “clamor popular”, que hemos visto en la historia reciente, pueda encontrar herramientas que habiliten el acceso a la jurisdicción con una lectura renovada de los remedios constitucionales. La sociedad en su conjunto a través de los mecanismos constitucionales debe encontrar el camino adecuado para la solución de conflictos que revelan que existen serias cuestiones no resueltas. Y como colofón recordemos que Córdoba es sinónimo de su Universidad y en tal idea confiemos en la educación, que en todos los niveles es una herramienta insustituible para consolidar una conciencia de lo nuestro, constituyéndose así en definitiva, en la mejor garantía de la conservación del patrimonio cultural.-

Los derechos de las personas con discapacidad La Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad sancionada por las Naciones Unidas, dice textualmente: “Los Estados Partes también adoptarán las medidas pertinentes para:…

Ofrecer formación a todas las personas involucradas en los problemas de accesibilidad a que se enfrentan las personas con discapacidad; Dotar a los edificios y otras instalaciones abiertas al público de señalización en Braille y en formatos de fácil lectura y comprensión; Ofrecer formas de asistencia humana o animal e intermediarios, incluidos guías, lectores e intérpretes profesionales de la lengua de señas, para facilitar el acceso a edificios y otras instalaciones abiertas al público…” La norma referida establece claramente las directrices fijadas por el organismo internacional respecto a la actividad que deben desarrollar los países miembros para garantizar la igualdad de todos los habitantes.7

Personas con discapacidad Los espacios donde las comunidades desarrollan sus actividades, son percibidos y usados de manera diversa por los habitantes, no hay unanimidad en el uso, por cuanto para ello inciden la pluralidad social, los gustos individuales, las costumbres y las aptitudes físicas hacen que cada uno tenga una práctica propia. En esta instancia resulta necesario precisar que el abordaje de esta cuestión se refiere a la significación -diversa- que para las personas con discapacidad, tiene el patrimonio cultural. Quedando excluido el tratamiento de lo referido a los obstáculos que, en la vida cotidiana enfrentan las personas con capacidades diferentes, por exceder el objeto del presente.  6 7

El caso “Halabi”, brinda una nueva perspectiva. Sin perjuicio que la “obligatoriedad” de la convención, deriva de la ratificación que cada país miembro realice y conforme al procedimiento que establezcan las normas constitucionales de cada uno de ellos.




Según los datos de las ONU, las personas con discapacidades en el mundo alcanza aproximadamente un 10% y la proyección a 20 años es del 25%. El BM y la OMS describen en su último informe que las personas con discapacidad tienen además un déficit en el acceso a servicios públicos ( salud, educación) trabajo, etc.La legislación en el caso de Argentina es rica pero la efectividad de la vigencia de los derechos requiere en más casos que menos de la intervención del Poder Judicial . No hace tanto tiempo la persona con discapacidad era objeto de una separación y aislamiento afectivo y material.Aunque hoy se han disminuido las barreras, las personas con discapacidad son ocultadas en algunos ámbitos. Esta invisibilización , producto de prejuicios, miedos, atenta a la efectiva integración y participación en la vida colectiva.-

Personas con discapacidad e identidad cultural. Es necesario dilucidar: a) si, como grupo, las personas con discapacidad, están representadas cuando la sociedad “asigna” un valor representativo a un bien cultural, b) en la misma medida, si lo está cuando se producen modificaciones dramáticas al patrimonio o al entorno urbano (más allá de los impedimentos arquitectónicos), c) ¿cuál es la perspectiva en la interpretación de la valía como patrimonio cultural que se realiza desde una realidad diversa?

Patrimonio cultural y personas con discapacidad. ¿Es posible, con las herramientas actuales (legales, técnicas), que las personas con discapacidades accedan íntegramente en su diversidad al goce del patrimonio cultural La exclusión y discriminación de las personas con discapacidad , se concretarían en la medida en que el acceso y disfrute de los bienes les está impedido o dificultado y fundamentalmente en la falta de participación en el proceso de selección de bienes culturales. Ello trae como consecuencia que quienes en orden a su diversidad funcional encuentran diariamente dificultades; quedan apartados de diversos aspectos de la vida urbana. Lesionándose así derechos de raigambre constitucional, por no articularse instrumentalmente los medios que faciliten su participación en todo el proceso. . Si un bien cultural es tal, porque representa como seña identificatoria a un grupo, comprendiendo todas y cada una de las “ diversidades” , aparece como disvalioso que en el siglo XXI no aparezcan el “consenso” de un grupo que comprende entre el 10% de las personas que lo integran.




Sin perjuicio de ello, no puede desconocerse que algunos bienes integrantes del Patrimonio cultural de la Humanidad, están sujetos a normas expresas que “prima facie” impedirían realizar modificaciones que habilitaran el acceso a las personas con discapacidad. Estos casos particulares o especiales, requieren un trabajo interdisciplinario, donde todas las áreas comprometidas: jurídicas, sociales, culturales, constructivas, económicas, propongan modalidades alternativas para el uso y disfrute de un bien que es de todos.. La plenitud íntegra del ejercicio de este derecho a la participación en la creación del patrimonio cultural , su goce y disfrute que tienen las personas con discapacidades implica la posibilidad de la utilización de toda su diversidad.-

CONCLUSIÓN. La plena participación de todos los integrantes de la sociedad sin exclusiones y discriminaciones, habilitará la existencia de bienes culturales que respeten la diversidad de los miembros de la comunidad.

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LAS PRÁCTICAS EN EL PATRIMONIO. CONSIDERACIONES SOBRE LOS SABERES Y LAS TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS EN TIERRA EN LA PUNA JUJEÑA

Autor: Jorge Tomasi

CONICET / INSTITUTO INTERDISCIPLINARIO TILCARA, FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS, UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES Dirección: Belgrano 445, Tilcara (4624), provincia de Jujuy

Teléfono: 011-15-6682-1399 Email: jorgetomasi@hotmail.com




LAS PRÁCTICAS EN EL PATRIMONIO. CONSIDERACIONES SOBRE LOS SABERES Y LAS TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS EN TIERRA EN LA PUNA JUJEÑA EJE TEMÁTICO: Derecho a la identidad y a la diversidad cultural RESUMEN En esta presentación se analizará el lugar que tienen las técnicas de construcción con tierra en los modos de producción de la arquitectura doméstica en las comunidades puneñas de la provincia de Jujuy, entendiéndolas en sus marcos culturales y trayectorias históricas. Esta aproximación centrada en las lógicas locales, implicara considerar las definiciones sobre el patrimonio desde estos lugares. Las discusiones sobre el concepto de “desarrollo” estarán presentes, para revisar las significaciones que asume desde los puntos de vista de las comunidades. Esta presentación surge de una investigación de larga duración en Susques (provincia de Jujuy), basada en el trabajo de campo etnográfico.

INTRODUCCIÓN Las técnicas constructivas nos ofrecen un campo significativo para aproximarnos a la comprensión de las concepciones arquitectónicas y de cómo éstas se interrelacionan con otras prácticas, con formas de comprender el mundo y las relaciones sociales. En este sentido, hablar de estos procedimientos implica aproximarse a dimensiones que van mucho más allá de los aspectos estrictamente tecnológicos, aunque ciertamente los incluye. En particular la construcción con tierra cruda tiene un lugar sobresaliente en toda el área puneña en el noroeste argentino. Las técnicas utilizadas involucran desde los cimientos y la caja muraria, hasta complejos procedimientos para la materialización de las cubiertas. Como se verá, estas técnicas involucran una multiplicidad de saberes que están sumamente extendidos en la población y que además requieren la activación de diferentes lazos sociales. Ciertamente, la comprensión de estas técnicas requiere que sean analizadas en el marco amplio de las prácticas sociales de las personas. Esto nos enfrenta a un desafío en relación con la definición de aquello con consideramos “patrimonio” y las estrategias para su conservación y puesta en valor. En este marco, se presenta como necesaria una aproximación que parta desde las concepciones locales y que comprenda los objetos arquitectónicos en un marco interpretativo más amplio.

OBJETIVOS En este trabajo nos proponemos analizar las características de las técnicas de construcción con tierra en el área puneña de la provincia de Jujuy, considerando particularmente el caso de la comunidad de Susques. Nos interesa especialmente considerar sus articulaciones con la producción de arquitectura doméstica y cómo éstas están imbricadas en aspectos más amplios de la vida social de las personas.




Nos abocaremos a esto en un marco general en el que esperamos poner en discusión el modo en que los conceptos de “patrimonio” y “desarrollo” pueden ser considerados desde las lógicas locales. A estos efectos, y a partir de nuestra aproximación teórico-metodológica, en primer lugar buscaremos esbozar una caracterización breve de las características del área de estudio y la centralidad que allí tiene el pastoreo.

METODOLOGÍA Esta presentación surge de una investigación que venimos desarrollando en la Puna de Jujuy desde el año 2004, y que se concentró particularmente en las comunidades de Susques y Rinconada. El trabajo realizado partió de un enfoque y una metodología etnográfica, lo que implica que buscamos comprender las lógicas de la arquitectura y la espacialidad en estos lugares desde los puntos de vista locales. En este marco, se realizaron múltiples registros de construcciones existentes y al mismo tiempo participamos en distintas instancias de construcción. DESARROLLO

Las dinámicas de un espacio pastoril Susques se encuentra en el departamento homónimo en la provincia de Jujuy, del cual es a su vez su cabecera. En rigor, al hablar de Susques nos estamos refiriendo tanto a una localidad urbana como a toda un área rural circundante que forma el territorio de la Comunidad Aborigen “Pórtico de los Andes” de Susques. El poblado se ubica en el encuentro de la nueva traza de la RN40 con la RN52, que comunica con Chile a través del Paso de Jama (Fig. 1). De acuerdo al Censo del 2010 contaba con 1611 habitantes, considerando que su población aumento significativamente desde la década de 1990, precisamente con la apertura del Paso de Jama. La Puna suele ser caracterizada como una planicie de altura semidesértica con alturas promedio entre los 3500 y en algunos casos por encima de los 4000 msnm. El poblado de Susques se encuentra a 3675 msnm pero las tierras de pastoreo oscilan entre los 3500 y los 4100, siendo este un dato importante para las actividades pastoriles que allí se desarrollan. El clima es el usual de las estepas de altura siendo frío y seco con escasas, aunque, con frecuencia, torrenciales, precipitaciones concentradas en la temporada de lluvias de diciembre a marzo. Uno de los principales rasgos del pastoreo es que consiste en una forma móvil de cría de los animales. En este caso, con rebaños mixtos de llamas, cabras y ovejas. Esta movilidad, que en los Andes se corresponde con desplazamientos estacionales dentro de un ciclo anual, implica una concepción del espacio particular y a su vez conformaciones arquitectónicas específicas (Tomasi, 2011). En el caso de Susques, cada una de las unidades domésticas controla un determinado territorio, que recibe el nombre




de “pastoreo”, con límites relativamente definidos, sobre el que tiene derechos que se mantienen en el tiempo y se transfieren a las generaciones siguientes.

Asentamientos y arquitecturas Dentro de estos territorios domésticos de pastoreo, cada una de las familias posee una cierta cantidad de asentamientos que pueden oscilar entre 2 y más de 10, que son recorridos siguiendo un ciclo que tiende a repetirse anualmente. Dentro de estos asentamientos, uno es el principal y se conoce como “domicilio” o “casa de campo”. Es el que presenta la mayor cantidad de recintos construidos en torno a un patio y suele ser utilizado durante los meses de verano (Fig. 2). A este se suman las “estancias” o “puestos”, distribuidos en los cerros, que se construyen aprovechando la topografía, y donde el grupo doméstico se instala junto con los rebaños en los meses más fríos y sin lluvias, permaneciendo en cada uno entre 15 días y hasta 3 meses (Fig. 3). Aunque no podamos entrar aquí en un análisis detallado de las conformaciones de cada uno de estos asentamientos, lo que nos interesa evidenciar es la existencia de un patrón de residencia disperso con una alta tasa de movilidad estacional. En relación con esto, cada unidad doméstica posee un número significativo de construcciones dentro de su territorio, tanto para las personas como para los animales, que deben ser mantenidas y reparadas para poder utilizarse o a las que se les incorporan nuevas edificaciones constantemente. Esto ciertamente nos ayuda a pensar en el lugar que las prácticas constructivas ocupan dentro de la vida de las personas.

Los aspectos técnicos Las técnicas constructivas en tierra en el área puneña han sido objeto de diferentes investigaciones más o menos sistemáticas en las últimas décadas. Desde la arquitectura, los aportes más representativos han surgido de los estudios realizados por Rotondaro durante la década de 1980 en los alrededores de Rinconada y Barrancas, provincia de Jujuy, donde registró las técnicas vernáculas y los procesos de cambio que estaban ocurriendo en los modos de hacer, a través de un trabajo interdisciplinario (Rotondaro, 1984; Rotondaro y Rabey, 1988, entre otros). Más recientes han sido los trabajos de Pujal et al. (2002) y Ramos et al. (2004) específicamente en Susques, relevando testimonios locales sobre distintas técnicas. Desde un enfoque etnoarqueológico, el trabajo de Delfino (2001), en el área de Laguna Blanca, provincia de Catamarca, ha sido el más integrador, al considerar en detalle los procedimientos concretos en la arquitectura doméstica sin dejar de lado los sentidos que atraviesan la preferencia por un determinada técnica. En relación con las técnicas empleadas en Susques, lo habitual es la realización de un cimiento con un sobrecimiento de hasta un metro de altura y entre 30 y 40 cm de ancho realizados en piedra con mortero de barro. El uso del adobe para los muros es absolutamente excluyente, siempre unidos con mortero también de barro. En todo caso, especialmente en el caso de las construcciones más antiguas, era habitual que la totalidad del muro se realizara en piedra con mortero de barro (Fig.4). En las “estancias” y




en ciertas construcciones específicas como los corrales, es común la realización de los muros con “pirca seca”, es decir con piedras unidas por forma pero sin utilizar mortero de barro. Los adobes se suelen usar de dos maneras: para realizar muros “soga”, más angostos usando el lado corto, o “dobles”, colocando el bloque por su lado largo (Fig. 5). En los casos en que la cubierta será realizada con chapa acanalada, más livianas que las técnicas basadas en tierra, hoy en día se opta generalmente por los “muros soga”, lo que provoca no pocas patologías. Las cubiertas pueden ser tanto de una o dos aguas, y se reconocen básicamente dos técnicas constructivas: la “torta de barro” y el “guayado”. Mientras que la primera se basa en la ejecución en toda la cubierta de una o dos capas de barro, mezclado con paja, de entre 5 y 10 cm de alto, la segunda consiste en la colocación sucesiva en filas de manojos de paja embebidos parcialmente en barro (Fig. 6). En el caso de los techos a dos aguas, la estructura del techo se conforma a partir de “tijeras” realizadas con tablas de madera de cardón atadas con tientos de cuero, sobre las que se apoyan las alfajías del mismo material (Fig. 7). Recién luego se despliegan una especie de encofrado perdido realizado sea con tablas de cardón, caña o ramas, sobre las que se ejecuta la “torta de barro” o el “guayado”. Aunque este tipo de descripciones generales pueden ser válidas para dar cuenta sintéticamente de las prácticas constructivas en el área, lo cierto es que presentan al mismo tiempo una debilidad importante y es que tienen a invisibilizar las notables variaciones que se registran en los modos de hacer. Estas diferencias, que en muchos casos pueden ser muy sutiles, constituyen una riqueza dentro del universo de las técnicas de construcción con tierra, y como tales deberían ser tenidas en cuenta. Estas variaciones podemos considerarlas en dos escalas diferentes. En primer lugar aquellas que marcan modos de hacer específicos entre distintas comunidades, dentro de una misma área. Un caso que sirve para ejemplificar esto es el proceso de repaje (conocido como “guayado” en Susques y otros lugares). Si bien esta técnica puede definirse básicamente como lo hicimos más arriba, el procedimiento, y los resultados, varían significativamente en Susques de aquellos descriptos para el norte de Chile (Contreras Álvarez, 1974), Bolivia (Arnold, 1998), Perú (Flores Ochoa, 1967) e incluso en otras área puneñas (Delfino, 2001). Lo que nos ilustra esto es que la definición de un procedimiento técnico excede a las cuestiones tecnológicas o estructurales estrictas. Todos estos modos de hacer una cubierta son válidos en tanto dan respuesta a la necesidad de proteger a las personas, los bienes y la casa misma de los agentes ambientales brindando un reparo adecuado. Dentro de todas estas opciones válidas en cada lugar se han ido modelando respuestas específicas, social y culturalmente consensuadas. Esas variaciones también pueden detectarse en una escala más doméstica, dentro de un mismo lugar y esto tiene que ver con lo que referimos más arriba respecto al modo en que se definen los conocimientos localmente. En tanto no se establecen cánones absolutos respecto a lo que es aceptable y lo que no, incluso en cada familia pueden establecerse ciertas preferencias, dentro de modos de hacer generales que son compartidos dentro de la comunidad. Un ejemplo posible está vinculado con las dimensiones de




los adobes utilizados. Lo habitual históricamente era que cada familia tuviera sus propias adoberas, con las medidas de preferencia. Esta herramienta había sido construida por los padres y abuelos, y legada a los hijos que la continuaban utilizando. A partir de los procesos de tercerización y especialización de la construcción, es posible registrar una creciente homogenización de los modos de hacer, que muchas veces se amplifica a partir de la acción de los equipos de extensión y transferencia técnica de organismos públicos o instituciones privadas.

Dimensiones sociales y rituales En efecto, estos modos de hacer están insertos en un mundo de relaciones sociales, y es necesario comprenderlos en este marco. Al respecto debemos considerar, primero, la extensión de estos conocimientos técnicos dentro del cuerpo de saberes de las comunidades. Si bien es innegable la existencia de “especialistas”, aquellos a los que socialmente se les reconoce un conocimiento y experiencia sobresalientes, también es cierto que la mayoría de las personas tiene suficiente conocimiento como para cortar sus propios adobes, realizar un torteado en el techo o incluso hacerse cargo en términos técnicos de la elevación integral de su casa, incluyendo la definición de las configuraciones espaciales. Esto no significa que dejen de existir reglas locales que definen prácticas adecuadas y válidas, pero éstas son de alguna manera colectivamente definidas desde la misma práctica (Cfr. Bourdieu 2007), y no desde espacios disciplinares hegemónicos que establecen los cánones técnicos y estéticos a seguir. Es cierto, de todas maneras, que estas lógicas han cambiado significativamente en los últimos años, en paralelo con la incorporación de materiales de tipo industrializado, por ejemplo cemento, hormigón armado o las chapas acanaladas. Cada vez más el trabajo de construcción de una casa en Susques es derivado a terceras personas que se dedican laboralmente, y en forma remunerada, a esa actividad (Barada, 2015). Un segundo punto importante, vinculado con el anterior, es la cotidianeidad del construir. Debemos tener en cuenta que las casas en Susques están dentro de un “proceso de construcción permanente”. Es decir que la materialización del espacio doméstico no es algo que se realiza solo en un momento puntual de la vida de las personas. Más bien debemos considerar que la mayor parte de las casas tanto en el pueblo como en el campo están siendo transformadas continuamente o por lo menos la familia está realizando alguna tarea de reparación. En comparación con lo que sucede en otros lugares, es mucho el tiempo que se dedica a la intervención en la casa; siempre hay un nuevo recinto para construir, un techo para “guayar” (repajar) o adobes reservados en algún rincón de la casa para futuras intervenciones. La combinación entre la extensión en la sociedad de los conocimientos constructivos y la cotidianeidad de las prácticas tiene implicancias importantes en los procesos de transmisión de estos conocimientos a través de la experiencia misma. Una dimensión que nos permite reflexionar sobre la condición social de las técnicas tiene que ver con la cantidad de acciones rituales que se realizan en las distintas etapas de una construcción. Aquello que




llamamos ritual es un evento considerado desde las categorías locales como especial, pero que no se separa de manera absoluta de otros comportamientos (Peirano 2006). Esta condición de evento especial más no independiente, permite observar a través de él otras cuestiones de la realidad social. Debemos considerar a su vez la particular imbricación que existe entre los conocimientos y procedimientos técnicos de la construcción con los momentos y las características de los rituales. Las acciones rituales no son en lo absoluto accesorias a lo constructivo, sino que son estructurales para los procedimientos y no pueden estar ausentes. De la misma manera que batir el barro repetidamente o agregarle fibras vegetales le confiere ciertas características, chayarlo o agregarle alcohol para alivianarlo, también lo hace. La totalidad del proceso de construcción de una casa está densamente cargado de instancias rituales. Cuando se han marcado con estacas las cuatro esquinas de la casa a partir de las que se tirarán los hilos que guían la elevación de las paredes, se abre un pequeño hoyo en el centro de la futura construcción donde se le realiza el pago a la Pachamama, pidiéndole protección para la nueva casa y permiso para comenzar a construir. Antes de colocar la primera de las piedras esquineras, se brindan nuevas ofrendas a medida que el grupo va recorriendo cada una de las cuatro esquinas. La finalización del techado es un momento particularmente importante dentro del proceso de construcción y esto queda evidenciado en la “flechada”. Es este el momento en que la “casa”, desde lo constructivo, está terminada y podría ser usada. Sin embargo, el uso de ese espacio por parte del grupo familiar no puede efectivizarse hasta que se haya “matado a la casa”. En el contexto de la “flechada” se reúnen todas aquellas personas que participaron de los trabajos y los miembros de la familia. Luego de una serie de “challas” en la boca ubicada en el centro del nuevo recinto, se cuelga un huevo de la cumbrera del techo atado con una serie de lanas y todos los participantes se ubican en ronda sobre las paredes. A partir de ese momento, siguiendo un estricto orden, uno por uno irán tomando las “flechas”, hechas con pequeñas ramas afiladas en la punta y con lanas de colores atadas, y las tirarán hacia el huevo. Básicamente el objetivo es romper el huevo y que se desprenda todo el contenido. Se espera que, una vez partido a “flechazos”, mientras que la cáscara queda en el techo, la clara y la yema caigan dentro de la boca como ofrenda. A través de la “flechada” se está “matando la casa” y dotándola luego de una nueva existencia. Esto implica que durante el ritual opera una transformación profunda en la esencia de ese espacio.

CONCLUSIONES Lo constructivo tiene diferentes sentidos que se superponen. Naturalmente se espera que una “casa” brinde una adecuada protección frente a los agentes ambientales, y tiene que brindar un espacio confortable y seguro para sus habitantes, y las decisiones constructivas y la elección de los materiales van en ese sentido. Sin embargo, la “flechada” evidencia que la casa debe además crear un espacio protegido de la acción de agentes negativos que pueden llegar a provocar daños graves en las personas.


Se debe evitar que el “mal” entre en la casa y en ese sentido se dirigen algunas de las acciones de los rituales. Las referencias que hemos incluido en este trabajo ciertamente ofrecen una mirada superficial respecto a la densidad de las prácticas constructivas en el área puneña. Sin embargo, permiten entrever el modo en que el universo de las técnicas se encuentra imbricado con otros saberes y prácticas sociales. En este sentido, hablar sobre los procedimientos para la elevación de un muro de adobe o el techado con “guaya”, nos enfrenta necesariamente a considerar el modo en que se concibe una casa en Susques, y por ende al tipo de relaciones sociales que se establecen en lo que localmente se conoce como familia. Estos lazos se ponen en juego necesariamente en las distintas instancias de construcción de una casa. Al mismo tiempo, las implicancias del pastoreo y su particular espacialidad, no pueden ser dejadas de lado. El pastoreo, la definición de familia, la relación con los rebaños, la territorialidad con sus desplazamientos estacionales o la multiplicidad de asentamientos que son activados por los grupos domésticos, son indisociables de las conformaciones arquitectónicas y los procedimientos técnicos. En este sentido, al hablar sobre estas arquitecturas como patrimonio nos enfrentamos a la necesidad de considerarlas en el marco de los aspectos sociales que le dan sentido, tal que no es posible aislarlas como objetos significativos que merecen ser conservados, o que tienen un sentido que se agota en sí mismas. El modo en que se las concibe como tales contiene concepciones y valores que deben actuar en cualquier tipo de intervención. En este sentido, la noción de “patrimonio” necesita ser redefinida desde las lógicas locales y las acciones deben surgir considerando las agendas locales. Una problemática similar emerge cuando nos referimos al concepto de “desarrollo”, que suele estar imbuido de valores pretendidamente universales. El desafío, ciertamente, es repensar nuestras propias categorías desde otros marcos de significación, y para esto, los enfoques etnográficos nos brindan herramientas valiosas.

BIBLIOGRAFÍA Arnold, D. (1998). La casa de adobe y piedras del Inka: Género, memoria y cosmos en Qaqachaka. En

Hacia un Orden Andino de las Cosas (pp. 31-108). La Paz: Hisbol/ILCA. Barada, J. (2015). Entre casas, departamentos y viviendas. Un análisis etnográfico sobre la producción de

la arquitectura doméstica en un pueblo puneño. Coranzulí, Jujuy. (Tesis de Maestría Inédita). Universidad Nacional de San Martín. Contreras Álvarez, C. (1974). Arquitectura y elementos constructivos entre los pastores de la Pampa de Lirima (prov. de Tarapacá). Revista de Geografía Norte Grande, 1, 25-33. Delfino, D. (2001). Las pircas y los límites de una sociedad. Etnoarqueología en la Puna (Laguna Blanca, Catamarca, Argentina). En Kuznar, L. (Ed.) Ethnoarchaeology of Andean South America (pp. 97-137). Michigan: International Monographs in Prehistory.




Peirano, M. (2006) Temas ou teorias? O estatuto das noções de ritual e de performance. Série

Antropologia 398. Pujal, A., Marinsalda, J.C., Nicolini, A., & Demargassi, C. (2002). Conservación de arquitectura de tierra en la Puna de Atacama. En La tierra cruda en la construcción del hábitat. Tucumán: Universidad Nacional de Tucumán. Ramos, A., Nicolini, A., Demargassi, C., & Marinsalda, J.C. (2004). Arquitectura de tierra. Medio ambiente y sustentabilidad. ¿Sustentabilidad o adaptabilidad? en los pobladores de Susques, noroeste de Argentina. En Tercer Seminario Iberoamericano de construcción con tierra (pp. 121-131). Tucumán: Proterra – CRIATIC. Rotondaro, R. (1984). Arquitectura Natural de la Puna Jujeña. Arquitectura y Construcción, 41, 38-41. Rotondaro, R., & Rabey, M. (1988) Experimento tecnológico sobre techos de tierra mejorados en la Puna jujeña de la Región Andina. Foco de tecnología apropiada, 26, 2-13 Tomasi, J. (2011). Geografías del pastoreo. Territorios, movilidades y espacio doméstico en Susques

(provincia de Jujuy). (Tesis de doctorado inédita). Universidad de Buenos Aires.

MATERIAL GRÁFICO

Figura 1. Ubicación de Susques dentro de la provincia de Jujuy (Elaboración propia)




Figura 2. Casa de campo en Susques con los recintos dispuestos en torno al patio (Fotografía propia) Figura 3. Puesto de pastoreo construido en pirca seca (Fotografía propia)

Figura 4. Cocina circular íntegramente construida en piedra asentada en barro (Fotografía propia) Figura 5. Oratorio elevado en adobe con sobrecimientos en piedra y techado con paja (Fotografía propia)




Figura 6. Detalle del proceso de “guayado” de una casa (Fotografía propia) Figura 7. Estructura con tijeras de cardón atadas con tientos de cuero (Fotografía propia)




CONSTRUYENDO IDENTIDAD: LA ARQUITECTURA RELIGIOSA DE LA COLECTIVIDAD SIRIO-LIBANESA EN BUENOS AIRES Y SU APORTE AL PATRIMONIO CULTURAL

Autora: Caroline “Olivia” Wolf

RICE UNIVERSITY (TEXAS, EEUU) EN CO-TUTELA CON UNIVERSIDAD NACIONAL SAN MARTÍN (POSGRADO) Dirección: Constitución 1734, piso 4, depto 17, Buenos Aires, Argentina, CABA Teléfono: 1153221290 Email: cmw9@rice.edu


CONSTRUYENDO IDENTIDAD: LA ARQUITECTURA RELIGIOSA DE LA COLECTIVIDAD SIRIO-LIBANESA EN BUENOS AIRES Y SU APORTE AL PATRIMONIO CULTURAL TRANSNACIONAL EJE TEMÁTICO: Derecho a la identidad y a la diversidad cultural RESUMEN A comienzos del siglo XX, Argentina fue el epicentro de una ola de inmigración masiva que transformó el ambiente étnico, urbano y arquitectónico del cono sur. En ese momento, llegaron los primeros siriolibaneses del imperio Otomano, problemáticamente llamados “turcos.” Este trabajo analiza el patronazgo arquitectónico temprano de la colectividad. Enfocando en casos de estudios de edificios religiosos cristianos y judíos sirio-libanesas en el capital, se contempla esta arquitectura como respuesta a discursos nacionalistas y su valor patrimonial cultural transnacional. En particular, se analiza al Colegio San Marón, la Sinagoga Or Torah, y la catedral de San Jorge en capital federal. A comienzos del siglo XX, Argentina fue el epicentro de una ola de inmigración masiva que transformó el ambiente étnico, urbano y arquitectónico del cono sur. Aun que la mayoría de los inmigrantes vinieron de Europa, una porción notable de inmigrantes de habla árabe de las provincias Otomanas de Siria, Alepo and Beirut también llegaron a la nación al principio de los 1860s. Este grupo de inmigrantes fue problemáticamente llamado "turco," y constituyó el cuarto grupo mas grande en la nación (Civantos, 2006, p. 7). Estos inmigrantes también se clasificaron inicialmente como religiosos "disidentes", porque el gobierno entendía poco sus sectas predominantemente cristianas orientales o judíos sefardíes. Este estado "disidente" significa que sus iglesias no fueron reconocidas como religiones oficiales, por lo que estas comunidades tuvieron grandes dificultades al establecer sus espacios de culto, escuelas y cementerios. A pesar de estas dificultades, esta colectividades minoritarias patrocinaron sus propios templos en Buenos Aires a principios del siglo XX, fomentando poderosamente sus redes religiosas para establecer sistemas colectivas de mecenazgo. Este ponencia presenta tres casos de estudio de los primeros edificios religiosos apadrinados por las diferentes religiones de la comunidad en su fase inicial de construcción a partir de 1910 a 1945. Esta arquitectura se contempla como respuesta a discursos nacionalistas y su valor patrimonial cultural transnacional. En particular, se analiza el Colegio San Marón, la Sinagoga Or Torah, y la catedral de San Jorge, construidos contemporáneamente en las primeras décadas del siglo XX en capital federal. El arquitecto Hamurabi Noufouri ha proporcionado una base fundamental para esta investigación. En su tesis doctoral (2012) y su volumen editado (2004), Noufouri relata el contexto histórico de la inmigración sirio y libanesa a la Argentina. También identifica los edificios más importantes patrocinados por esta comunidad. Además, los historiadores Ignacio Klitch, Jeffrey Lesser, Eduardo Azize, Jorge Bestane y Liliana Cazorla, entre otros, han demostrado que a pesar de las diferencias religiosas, las ramas de judíos


sefardíes y cristiana de la colectividad sirio-libanés inicialmente trabajaron y vivían muy cercanos en Buenos Aires, hasta la aparición de el movimiento sionista. 1 La experiencia de la discriminación, junto con las lenguas y cultura compartidas, fomentó la cooperación y práctica de asociacionismo social dentro de esta comunidad de diversas religiones, promoviendo su prosperidad económica y su mecenazgo arquitectónico para crear una imagen colectiva positiva (Bestene, 1992, p.115-132). La prensa nacional de las colectividades, además de entrevistas con miembros de las comunidades actual, y una mirada breve sobre los arquitectos y estilos destacados en nuestros casos de estudios, revelan sus complejas historias y valores como patrimonio cultural. En particular, el Padre Gabriel Coronel y el padre e historiador, Juan Torre, de la Iglesia Ortodoxa de Antioquia San Jorge, así como los administradores de la Iglesia de San Marón, fueron sumamente generosos en compartir la historia colectiva, materiales y publicaciones de estos comunidades en Buenos Aires. Planos y expedientes de renta que forman parte del archivo del Palacio de las Aguas Corrientes en la capital federal también ayudan a reconstruir las historias de estos edificios religiosos. El primer caso de la arquitectura religiosa encargado por la comunidad cristiana sirio-libanés se encuentra en la fachada del Colegio San Marón [Fig. 1]. El Libro del Centenario de la Misión Libanesa Maronita, publicado por la colectividad, cuenta que un año después que llegaron los Padres Maronitas, Hallar y Ghossen en 1901, la primera escuela religiosa de la secta cristiana se estableció en un modesto edificio en la calle Reconquista 1034.2 Debido al creciente número de estudiantes, la escuela alquiló una casa en calle Esmeralda 1079 en 1903, más tarde remodelado con aulas y una capilla. En 1905, la escuela compró la propiedad que había pertenecido al Colegio Vertiz. El edificio se encuentra en Microcentro en la calle Paraguay 834, donde todavía funciona la escuela (Azize, 2001, p. 9). Originalmente, la escuela ofreció clases de árabe, servicios y educación religiosa. El sacerdote maronita Pablo Kassab tradujo las leyes de inmigración para la comunidad. En 1913, los misioneros fundaron su propia publicación bilingüe árabe-español, El Misionero. En las próxima décadas, la misión ya se había extendido por toda la Argentina, con comunidades establecidas en Villa Lynch en 1931, así como en el interior en Mendoza en 1921 y 1925 en Tucumán. Los patrocinadores de la escuela rápidamente hicieron cambios a la arquitectura del antigua Colegio Vertiz, infundiendo el edificio con su propia identidad. El más notable de estos cambios fue el reemplazo de la antigua fachada con la fachada moderna en 1920 por el arquitecto argentino, Martín Noel. Una figura importante en la adquisición de la propiedad era Emilia Noel de Ramos Otero (Yaryura Tobias, 2001, p. 22). Hija del barón de chocolate Benito Noel y una benefactora cristiana rica, Emilia tuvo fama Liliana Cazorla, Presencia de inmigrantes sirios y libaneses en el desarollo industrial argentina; Buenos Aires: Fundación Los Cedros, 1996; Cazorla, Liliana. La Inmigración Sirio y Libanesa en la Pcia. De Buenos Aires a través de sus instituciones étnicas, Buenos Aires: Fundación Los Cedros, 1996; Ignacio Klich y Jeffrey Lesser. Arab and Jewish Immigrants in Latin America: Images and Realities, Oxford: Routledge, 1998; Ignacio Klich, (ed), Árabes y judíos en América Latina. Historia, representaciónes y desafíos. Buenos Aires: ADC/ Siglo XXI, 2006; Eduardo Azize, “Los Arabes en la Cultura Nacional,” Todo Es Historia, no. 431: November 2001. 2 “La iglesia Maronita en la Argentina: Datos Historicos,” http://www.sanmaron.edu.ar. Consultado 20 Abril 2013. Yaryura Tobías, Felipe et al (ed.), l (ed.), Libro del Centenario de la Misión Libanesa Maronita, . Buenos Aires: Misión Libanesa Maronita San Maron/ Gamma Bureau Gráfico, 2001 p. 22. 1


por su mecenazgo de diversas instituciones católicas, como la "Conservación de la Fe." 3 Dado que era la hermana del arquitecto Martín Noel, Emilia factiblemente ayudó a asegurar el talento de su hermano para la nueva fachada. Martín Noel comenzó el proyecto de la nueva fachada en 1913 (Yaryura Tobias, 2001, p.30). La antigua construcción fue demolida y reemplazada por su versión actual que demuestra una ecléctica reminiscencia al estilo colonial. La estética barroca española establece un enlace religioso y cultural a la herencia católica Iberoamericana de la mayoría de argentinos. El gran portal cuenta con columnas salomónicas, coronadas por una nicho que sostiene un icono de San Marón. El estilo colonial español, también llamado churrigueresco, se entiende tener "raíces árabes" ya que sus técnicas fueron empleadas en el Alcázar de Granada, por lo que el estilo también destaca la herencia del medio oriente de los maronitas. Los elementos andaluces clásicos, como la entrada multilobulada, incorporado en la fachada subraya un patrimonio cristiano compartida entre lo árabe y lo español. Los elementos andaluces que se encuentran en la fachada del Colegio San Marón también reflejan el estilo nacionalista de Martín Noel, conocido más adelante como neocolonial. La casa del arquitecto, construida entre 1920-1922, es generalmente considerada el ejemplo hito del estilo. Sin embargo, la fachada del Colegio San Marón se completó poco antes en 1920. De este modo, es quizás el primer ejemplo de Noel del estilo neocolonial en capital. El diseño de Noel para el colegio fue circulado en los principales publicaciones de arquitectura argentinas de la época–por ejemplo, en El Arquitecto de 1920 [Fig. 2], y en el Anuario de Arquitectura de 1923. El Arquitecto es particularmente conocido por la circulación y la promoción de discursos sobre estilos nacionales en este época. El diseño de la fachada del colegio también se circuló en la prensa de la colectividad, publicada en la Gazeta Arabe, subrayando su papel como una fuente de orgullo para la comunidad. La sinagoga Or Torah es otro ejemplo contemporáneo de mecenazgo sirio-sefardí vinculado a arquitectos importantes de la capital federal. De acuerdo con el informe del cónsul otomano de 1910, sólo el 5 por ciento de los inmigrantes de Siria eran judíos. Sin embargo, la comunidad creció rápidamente y el número de inmigrantes sirios se cuadruplicó entre 1909 y 1914, pasando de 3.898 a 15.791 (Hyland, 2011, p. 557). Judíos sirios de Damasco se establecieron en los distritos más pobres del sur de Barracas y La Boca, mientras que la comunidad judía de Alepo se instaló en vez cerca de la comunidad ashkenazi (Feinstein, 1999). El primer lugar que la comunidad judía sefardí de Barracas se congregó, fue un sitio a lo largo de la calles Almirante Brown y Neochea, cerca de una carnicería kosher. Guiada por el líder espiritual Jacobo Mizrahi, la comunidad se organizó para celebrar su fe en su casa en la calle Hernandarias 943. El 7 de octubre de 1920, la Asociación Unión Israelita Sefardí Or Torah se estableció con su primer presidente Moisés Cohen Imach, y con vicepresidente Daniel Casabe y Tesorero Nissim Muhafra. 4 Durante la próxima Caras y Caretas, “Conservación de la Fe,” Año X, 24 Agosto 1907, No. 464, pp. 17. “Nuestra historia: Asociation Unión Israelita- Or Torah,” http://ortorah.blogspot.com/2010/11/nuestra-historia.html. Consultado 21 Julio 2015. 3 4


década la comunidad judía sefardí reunió fondos para la compra de tierras y puso en marcha su primera sinagoga en el barrio de Barracas. En 1923, la comunidad compró el terreno para su centro comunitario, la escuela y la sinagoga de la calle Brandsen 1444, donde la comunidad se mantiene activa en la actualidad. La piedra fundamental de la sinagoga se colocó en 1927, y su inauguración en 1930 contó con la presencia del alcalde José Luis Cantilo. 5 Diseñada por el arquitecto de origen italiano, Cayetano Valentini, su estilo distintivo de “Moorish Revivial” se puede leer como una celebración de la cultura del Medio Oriente. El trabajo de Valentini tiene un lugar destacado por Barracas y La Boca, donde produjo varias residencias económicas en una estética racionalista vanguardista. 6 Valentini originalmente ofreció dos opciones de planos para la sinagoga. Ambos planos fueron orientalista, aunque uno mostraba el estilo "Beirut", y el otro el estilo “Damasceno”. El plan final fue el Damasceno, contando con salas escolares, oficinas y dependencias religiosas de la estructura anterior, con frente a la calle y una fachada prominente. La sinagoga propia se encuentra detrás, separada por un patio interior con fuente [Fig. 3] (Vaisman, 2011, p. 282-284). El exterior presenta una mezcla ecléctica orientalista, con ventanas de arco de herradura y una cúpula acebollada decorada con tablas de la alianza en la punta mas alta, en consonancia con el Moorish

Revivalism. Este estilo también se encuentra en la decoración interior, con estucos arabescos y cúpula de cristal [Fig. 4]. 7 La selección del estilo para la sinagoga sefardí puede ser visto como una compleja expresión arquitectónica de lealtad religiosa y regional. Varios investigadores han demostrado que el "esplendor oriental" de la sinagogas moriscas modernas se originó por primera vez en 1830 entre los judíos ashkenazi en Alemania, y se convirtió en un modelo para las sinagogas de toda Europa y América antes de la Primera Guerra Mundial.8 A finales de 1870, la arquitectura comenzó a ser asociada con la "edad de oro de los judíos" en Andalucía (Krinsky, 1985, p. 81-85, 270). Iván Davidson Kalmar ha demostrado que la arquitectura de los judíos andalusíes fue parte de una referencia más grande al Oriente, y que las comunidades judías en este momento se vieron a sí mismos como los "orientales de Occidente" (2001, 68-100). Este sentido de orgullo judío-oriental era factiblemente aún más intenso para sefardís sirios viviendo en la diáspora en América Latina, quienes compartieron una conexión geográficas directa con la tierra prometida. El uso del estilo en una sinagoga argentina expresa visualmente un sentido de patrimonio compartido en Iberoamérica a través de Andalucía. En los años en que se inauguró la Sinagoga Or Torah, el estilo de Moorish Revival se veía típicamente como una forma de historicismo ecléctico en la Argentina — muy de moda en el capital. También jugó un papel destacado en los discursos nacionalistas de arquitectura. El historicismo ecléctico se recomendaba Iton Gadol, “La comunidad sefaradí Or Torah celebró sus primeros 90 años,” eSefarad: Noticias del mundo Sefardí, Dec. 28. 2010. http://www.esefarad.com/?p=18527, Consultado 4/21/2013; http://ortorah.blogspot.com.ar/2010/11/nuestra-historia.html. 6 María Isabel de Larrañaga, “Memoria: C. Valentini,” Moderna Buenos Aires, http://www.modernabuenosaires.org/obras/viviendacolectiva-av-martin-garcia-69496 Consultado July 2015; Graciela Novoa, Liliana Aslan, Irene Joselevich, Diana Saiegh, Alicia Sanataló, Buenos Aires: Barracas 1872-1970, Inventario de Patrimonio Urbano. Buenos Aires, Argentina:1990, 43. 7 “Pinturas y técnicas artesanales aplicadas a la restauración. Templo Or Torah, Brandsen 1444,” Habitat. September 1999, Num. 25, 21-23. 8 Ivan Davidson Kalmar, “Moorish Style: Orientalism, the Jews, and Synagogue Architecture,” Jewish Social Studies, Indiana University Press, Volume 7, Number 3, Spring/Summer 2001, 68-100; Rachel Wischnitzer, The Architecture of the European Synagogue, 217. 5


como el estilo de elección para los inmigrantes y de patrocinio nacional por el destacado arquitecto Alejandro Christophersen— miembro de la Sociedad Central de Arquitectos. Christophersen aplicó el estilo en varios edificios de la comunidad de inmigrantes españoles, como la Capilla del Hospital Español (1897-1901) y el Panteón de la Sociedad Española de Socorros Mutuos (1895) en el cementerio de Chacarita. El arquitecto también trabajó con este estilo en la iglesia ortodoxa rusa de San Telmo, justo en el barrio al norte del Templo Or Torah. Mientras que la iglesia fue originalmente diseñado por el arquitecto ruso Mihail Timofeievich Preobrazensky en San Petersburgo en 1898, la adaptación del diseño y la construcción en sitio fue dirigida por Christophersen en 1901 (Sabra, 2004, p. 211). Las cinco cúpulas acebolladas de la iglesia decorada con estrellas doradas tienen resonancias orientalistas. Por lo tanto, la sinagoga orientalista de Or Torah puede verse como otra reflexión del estilo Revivalist tan promovido por grandes arquitectos argentinos como Christophersen entre las colectividades en la época, de acuerdo con el debates nacionalistas. Es interesante señalar que la iglesia ortodoxa rusa de San Telmo también fue el primer lugar en cual sirios y libaneses ortodoxos antioquenos rezaban entre rusos, griegos y yugoslavos. Debido a las tradiciones compartidas de la iglesia oriental, se permitía a los miembros de las distintas ramas de observar su fe en los templos de las ramas ortodoxas hermanas. En medio de esta comunidad, sirios y libaneses ortodoxos también ayudaron a apadrinar la construcción de la iglesia rusa, junto con un gran apoyo del zar Alejandro III de Rusia. La llegada de nuevas oleadas de inmigrantes sirios y libaneses ortodoxos señaló la necesidad de una iglesia ortodoxa antioquena independiente. Alrededor de 1920, con la ayuda de Monseñor Constantino Izrastzoff y los líderes ortodoxos Aburrus y Moisés Hillar, la comunidad alquiló por primera vez una casa en la calle Paraguay 483. Aquí se celebró la primera misa el 23 de julio de 1923 el calendario oriental, o el 5 de agosto por el occidental. A partir de entonces, la comunidad se organizó para adquirir su propia propiedad y fundar una escuela. El 18 de agosto de 1923, se formo la Asociación Consejo Administrativo Ortodoxo para reunir fondos con estos objetivos. En octubre del mismo año, Moisés Hillar fue nombrado párroco de la comunidad ortodoxa antioquena. Un año más tarde, la propiedad en Suipacha 846 fue adquirida por la congregación. Este fue construido sólo a unas manzanas de la primera escuela y capilla de San Marón. La primera piedra de la primera Iglesia de San Jorge en Suipacha fue colocada en 1925. A finales de 1926, se abrió la iglesia. En la Navidad de 1926, Hillar encargó la primera misa aquí, presidida por obispos de Alepo y Alejandría (Sabra, 2004, p.211-213, 220). Poco después en el mismo edificio, la primera escuela bilingüe árabeespañol, el Colegio Sirio-Libanés, fue fundada el 7 de septiembre de 1931.9 Los actos de inauguración circularon en la prensa nacional, con el presidente Agustín J. Justo en la asistencia. Esta sede de la iglesia San Jorge y Colegio Sirio-Libanés fue diseñada en el estilo radical del art decó por los arquitectos Passaron y Brisuela [Fig. 5-7]. Ambos arquitectos eran miembros activos de la Sociedad

" El histórico Colegio Sirio Libanés,” Diario Sirio Libanés online, 23 febrero 2015. http://www.diariosiriolibanes.com.ar/Sociedad/Sociedad/El-hist%C3%B3rico-%E2%80%9CColegio-SirioLiban%C3%A9s%E2%80%9D 9


Central de Arquitectos, publicados con frecuencia en la Revista Arquitectura. Participaron en debates sobre los estilos nacionales que circulaban en el umbral del siglo XX (Gutiérrez, 2006, p. 559). Como Noufouri observa en su tesis, la elección de este estilo vanguardista señala el deseo de la comunidad de incorporarse en la vanguardia moderna. En Francia, el estilo era considerado optimo para obras públicas y nacionales. En el mismo periodo en Argentina, Alberto Gelly Cantilo, el arquitecto del Consejo Nacional de Educación, promovió el estilo para edificios escolares. Gelly Cantilo empleó el estilo con frecuencia en sus propios diseños de escuelas, considerándolo un "estilo moderno o gomina," que expresaba los valores educativos de la época (Noufouri, 2012, p. 746). Aun que abiertamente moderna, la colectividad sutilmente incluyó representaciones de la fe por adentro y afuera el edificio. El portal encima de la puerta de entrada de la iglesia lleva iconografía tradicional, demostrando las figuras de San Pedro y San Pablo, apoyando una versión de una iglesia ortodoxa clásica en miniatura en sus manos. El plan del edificio es rectangular, conforme con la disposición tradicional tripartita de la iglesia ortodoxa, que cuenta con un nártex, nave y el santuario. El edificio también cuenta con elementos arquitectónicos mudéjares y ortodoxos. El hall de entrada tiene un riwqa- un arco apuntado que comúnmente aparece en la arquitectura medio oriental sobre el pasillo que conduce a la capilla (Noufouri, 2012, p. 753). Adentro, la nave de la iglesia esta rematada por una bóveda de cañón y cúpula fenestrada, flanqueada por naves laterales. La nave se encontraba con una pantalla de lujoso mármol, el iconostasio, que tradicionalmente separa el espacio sagrado del santuario, tapado con un ábside tradicional que lleva la cruz ortodoxa oriental [Fig. 7]. Se necesita más investigación para identificar los motivos para el cierre de la catedral Antioquía en el centro y la inauguración de la nueva iglesia en el barrio de Palermo. La nueva Catedral de San Jorge fue consagrada el 24 de marzo, 1946 con su primera misa, presidida por Monseñor Aburrus [Fig. 8-9]. La nueva catedral ubicada en Scalabrini Ortiz 1261 expresa en fuerte forma visual sus tradiciones ortodoxas orientales, a través del arte y arquitectura bizantina. El edificio fue diseñado por un arquitecto-ingeniero perteneciente a la comunidad sirio-libanés, Kirilos Nasif.10 Nasif también diseñó el Patronato y porciones del Hospital Sirio-Libanés durante las décadas concurrentes. La arquitectura exterior ofrece una serie de cúpulas de oro, tres de los cuales están alineados para representar la santa trinidad. La fachada, firmada "E. Fino BsAs ,ofrece mosaicos religiosos con las imágenes de santos del canon del Este. Las figuras de San Pedro y San Pablo se encuentra nuevamente ofreciendo una imagen de la iglesia ortodoxa en miniatura en la fachada. En el interior, el iconostasio de mármol de la iglesia Suipacha fue trasladado a la nueva ubicación de la iglesia. La iglesia cuenta con lujoso mármol y ventanas con vidrieras, acompañado por los frescos en el ábside y pinturas que rodean la cúpula.

10

http://www.acoantioquena.com/old/Espanol/Parroquias/catedral_san_jorge.htm; Accessed 5/4/2016.


CONCLUSIONES Estos ejemplos nos permiten comprender el papel de las diversas estéticas de los edificios religiosos de la comunidad sirio-libanesa porteña. La selección de estilos y arquitectos destacados estableció una imagen que contrarrestó estereotipos y fomento vínculos nacionalistas. También nos ayuda ver el valor importante de los edificios religiosos de la comunidad sirio-libanés como patrimonio cultural. Esto es particularmente importante considerando que hoy en día, la pérdida de la primera iglesia ortodoxa de Antioquía de la calle Suipacha sigue siendo una pérdida dolorosa para el colectividad, dado que ahora la iglesia funciona como un boliche, y el colegio como la oficina de turismo de la Casa Entre Rios. Se presenta una situación en la que un edificio con gran valor religioso, cultural y arquitectónico está en riesgo y en necesidad de preservación porque no esta reconocido como patrimonio cultural. La diversidad de los estilos arquitectónicos de los edificios patrocinados por las comunidades de inmigrantes árabes en Buenos Aires reflejan no solo su valor histórico sino también una innovación estilística transnacional, arrojando luz sobre las complejas relaciones entre los migrantes y las naciones en una era de globalización moderna.

BIBLIOGRAFÍA Azize, Eduardo. “Los Arabes en la Cultura Nacional,” Todo Es Historia, no. 431: November 2001 Bestene, J., “La inmigración sirio-libanesa en Argentina. Una aproximación,” en Estudios Migratorios Latinoamericanos, Año 3, no.9 (1988) p. 239-268. Bestene, Jorge Omar, “Formas de asocíacionismo entro los sirio-libaneses en Buenos Aires, 1900-1950” en Devoto, F. y E. Miguez (comps.), Asociacionismo, trabajo e identidad étnica: los italianos en América Latina en una perspectiva comparada, CEMLA-CSER-IEHS, Buenos Aires, 1992, 115-132. Cazorla, Liliana. La Inmigración Sirio y Libanesa en la Pcia. De Buenos Aires a través de sus instituciones étnicas, Buenos Aires: Fundación Los Cedros, 1996. Civantos, Christina. Between Argentines and Arabs: Argentine Orientalism, Arab Immigrants, and the Writing of Identity. Albany, New York: State University of New York Press, 2006. Feinstein, Ricardo. Historia de los Judios Argentinos, Ameghino Editora S.A., Buenos Aires, 1999. José, Elena Teresa; Pino Coviello, Alvaro Maximiliano y Juan Alberto Torres. 100 años de la prescencia ortodoxa en Salta 1914-2014: El camino del amor edificador. Salta: Editorial Hanne, 2015. Kalmar, Ivan Davidson. “Moorish Style: Orientalism, the Jews, and Synagogue Architecture,” Jewish Social Studies, Indiana University Press, Volume 7, Number 3, Spring / Summer 2001, 68-100. Klich, Ignacio y Jeffrey Lesser. “Introduction: “Turco” Immigrants in Latin America,” The Americas, Vol. 53, No. 1 (July, 1996).


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1901-2001. Buenos Aires: Misión Libanesa Maronita San Maron/ Gamma Bureau Gráfico, October 2001.


MATERIAL GRÁFICO

Fig. 1] "Colegio y Capilla San Marón, Frente a Paraguay, Arquitecto Martin Noel," en Anuario de Arquitectura,1923, p. 89. Fig. 2] Colegio San Marón, Paraguay 834. Foto, Caroline “Olivia” Wolf, 2015.

Fig. 3] Templo Israelita Or Torah, Calle Brandsen 1444. Esquema del templo, Gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Foto del letrero, “Naturaleza y cultura” blog, http://naturalezayculturaargentina.blogspot.com.ar/2011/10/or-torah.html. Consultado 5 Abril 2016. Fig. 4] Templo Israelita Or Torah, Calle Brandsen 1444. Foto, Caroline “Olivia” Wolf, 2015.


[Fig. 5]

[Fig. 6]

[Fig. 7]

Fig. 5] Dibujo de la fachada de la primera Iglesia San Jorge at Suipacha 844. Renovación, no. 10, Año 3, Octubre 1931. Fig. 6] Fachada actual de la primera Iglesia San Jorge, La Capilla, Suipacha 844. Foto, Caroline Olivia Wolf, 2015. Fig. 7] Interior de la primera Iglesia San Jorge de calle Suipacha 844. Archivo Fotográfico de la Catedral San Jorge - Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa de Antioquia, Buenos Aires. Consultado 9/9/2015. Fig. 8] La Catedral San Jorge actual bajo construcción el 1 Junio, 1945. Archivo Fotográfico de la Catedral San Jorge - Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa de Antioquia, Buenos Aires, CABA. Consultado 9 Noviembre 2015. Fig. 9] La Catedral San Jorge actual, Scalabrini Ortiz (ex-calle Canning) 1261. Foto, Caroline “Olivia” Wolf, 2015.


LA MANZANA DE LAS LUCES JESUITA , REFLEXIONES EN TORNO AL PROCESO DE PATRIMONIALIZACIÓN.

Autor: Lic. Yesica Amaya

CIEP- FCH (UNICEN) Dirección:Moreno 869, dept. 10 Teléfono: 249 4640467 Email: yesicaunicen@gmail.com


LA MANZANA DE LAS LUCES JESUITA , REFLEXIONES EN TORNO AL PROCESO DE PATRIMONIALIZACIÓN. EJE TEMÁTICO: Ciudad inclusiva y participación ciudadana INTRODUCCIÓN La Manzana de las Luces Jesuita es considerada parte del patrimonio histórico de la ciudad de Buenos Aires y del país. Fue conformada como Conjunto Monumental por la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos. En 1971, se crea la Comisión Nacional de la Manzana de las Luces, dependiente de la Dirección Nacional de Patrimonio y Museos de la Secretaría de Cultura de la Nación. En 1977 es creado el Instituto de Investigaciones Históricas de la Manzana de las Luces. A partir del 2013 la Comisión Nacional de la Manzana de las Luces fue reemplazada por la Dirección del Complejo

Histórico Cultural Manzana de las Luces, y se creó la Coordinación de Gestión. Este cambio es interpretado a la luz de las nuevas concepciones sobre el patrimonio en el marco de la nueva museología (Castillo, 2010; Laumonier, 1993). La activación patrimonial se inicia en la primera parte del siglo XX, como en todo proceso de activación intervienen determinadas visiones y concepciones ideológicas de la identidad, versiones construidas por los poderes constituidos. En este sentido, será útil revisar los momentos en los cuales se decide preservar y definir el espacio ocupado por los jesuitas como un lugar de la memoria, en consonancia con un modelo de ciudad. El proceso de activación pone de manifiesto un modelo de gestión del centro histórico de la ciudad, que tiene su correlato en un modelo de ciudad y República, que se inscribe en la tradición de la generación del ‘80 y el centenario. En las últimas décadas, la crisis del paradigma de la modernidad y el surgimiento de la globalización ponen en cuestión el modelo de patrimonios nacionales, a la vez que dieron paso a una noción de patrimonio más fragmentada, heterogénea y flexible, incorporando una visión pluralista y dinámica del pasado donde pueden coexistir memorias en conflicto (Endere, 2009; Moreno, 2005; Fernández de Paz, 2006). ¿Estas nuevas nociones sobre patrimonio implican un cambio en las percepciones sobre la Manzana de las Luces? Es importante revisar los presupuestos de dichas concepciones en el contexto actual de un paradigma participacionista y de Ciudad inclusiva, entendiendo que el centro histórico se transformó desde 1880 en un espacio excluyente.

DESARROLLO En 1821, en el periódico El Argos, se hizo referencia por primera vez a aquel solar como la Manzana de

las Luces, por cuanto era considerado cuna de la intelectualidad y el saber. En este desarrollo proponemos un recorrido que nos permita analizar cómo se construyen una serie de imágenes y representaciones sobre el espacio ocupado por los jesuitas, y a partir de allí cómo se inserta en un


conjunto patrimonial más amplio y que significación tiene en el centro histórico de la ciudad de Buenos Aires. La imagen mental de la ciudad y los edificios forman parte de un proyecto político y de ciudad, que se plasma en imágenes visuales concretas. Las imágenes se presentan como un sistema de representación que concentra realidades sociales propias de cada época, en cada momento histórico se ve el pasado de manera diferente, y se convierte en presente, en la revisión del pasado la imagen cumple un papel fundamental. A grandes rasgos, se puede entender por imagen, “una cosa que adopta un aspecto

semejante a otra. Una representación visual analógica. En tanto instrumento de comunicación es un signo que expresa ideas por un proceso dinámico de interpretación e inducción” (Rojas Mix, 2006: 53). Relacionado con la noción de imagen se halla el término de imaginario. El imaginario estudia la imagen, estableciendo relaciones entre forma y función, busca el sentido y el propósito de la imagen, podemos diferenciar entre imaginario mental e imaginario visual. La Manzana de las Luces constituye un ejemplo de cómo se resignifica un espacio en el cual convive un imaginario mental y visual. A la hora de considerar el patrimonio de la Manzana de las Luces, es necesario saber que en tanto objetos del pasado, no poseen un solo y único significado, en cada momento histórico se pueden identificar niveles de significación diferente, con una carga simbólica que adquiere connotaciones distintas a lo largo del tiempo. Se puede entender a la Manzana jesuita como un espacio que condensa experiencias humanas históricamente acumuladas en prácticas, tradiciones, testimonios y discursos, esto implica recuperar las nociones de temporalidad y vitalidad asociadas a los espacios urbanos (Bayon, 1998). Por lo tanto, el patrimonio no puede ser considerado como algo cristalizado, congelado, intocable, sino como una referencia dinámica, como un valor de uso agregado que constantemente debe ser apropiado y reformulado en función de las experiencias de un pasado aún vital en el presente. Consideramos al patrimonio como un instrumento vivo que debe tomar en cuenta las prácticas que le dieron origen como las transformaciones que se han ido incorporando en su proceso de existencia. Ahora bien, analizar el proceso de patrimonialización de la Manzana de las Luces nos remite a las concepciones implícitas sobre patrimonio y a las representaciones e imágenes seleccionadas para ser preservadas, así como a los agentes que participan en el proceso de activación patrimonial. El proceso de patrimonialización de la Manzana de las Luces se inició en términos concretos en 1942, el 21 de mayo de ese año es declarada Monumento Histórico Nacional la Iglesia de San Ignacio. En 1971 se crea la

Comisión Nacional de la Manzana de las Luces, dependiente de la Dirección Nacional de Patrimonio y Museos de la Secretaría de Cultura de la Nación. Dicha comisión se planteaba, como objetivos principales: la restauración y conservación de los edificios históricos, la investigación con relación a las instituciones y personajes que desfilaron por la Manzana de las Luces, y la re-funcionalización de los edificios a través de la actividad cultural. En 1977 se crea el Instituto de Investigaciones Históricas de la

Manzana de las Luces. El Conjunto Monumental Manzana de las Luces, está integrado por: la Iglesia de San Ignacio, declarada Monumento Histórico Nacional (MHN) en 1942; la Procuraduría de las Misiones


declarada MHN en 1981; las Residencias Jesuitas declaradas MHN en 1981; la Sala de la Junta de Representantes, declarado MHN en 1942; y el Colegio Nacional Buenos Aires que integra el conjunto en la categoría de Lugar Histórico Nacional. Dichas selecciones se inscribe en un modelo político, ideológico e identitario construido en el marco de la generación del ‘80, que concibe a la ciudad y al centro histórico desde una mirada excluyente. En este sentido, el análisis de Aliata nos permite comprender este proceso. Según el autor, en 1880 se reconstruye y redefine la ciudad de la primera mitad del siglo XIX. ¿Por qué la imagen anterior se pierde en 1880? Porque los fragmentos del pasado de aquella ciudad se tornan irreconocibles frente a la gran urbe. Se construye la imagen de una nueva ciudad a medida que se destruyen los monumentos y emblemas de la anterior. Entre 1870 y 1910 se demuelen la mayoría de los monumentos significativos del viejo Buenos Aires, se comienza a definir la imagen material del Buenos Aires del Centenario, “mientras la piqueta destruye se construye en paralelo una historia con el objetivo de develar el pasado reciente que se está cancelando” (Aliata, 2006: 22-23). Se creía que para construir el Estado era necesario destruir la ciudad heredada, borrar la antigua estructura material para poder desde allí refundar la economía y la sociedad. Paralelamente, a la destrucción surge la necesidad del recuerdo, surge una memoria urbana. Así la ciudad de la primera mitad del siglo XIX se constituye en un mito, se resignifica y se forja una fiebre

memorialista (Aliata, 2006: 25). Se fomenta la desaparición y modificación de los símbolos de la estructura espacial del poder español. Se busca eliminar de la plaza las actividades de mercado y con ello la limitación de la presencia de los sectores populares. Para que la plaza se transforme en un espacio equipado para la celebración de actividades políticas del centenario. Desde el siglo XVIII los Borbones habían inaugurado una fuerte tendencia hacia la subordinación del clero, la limitación de los fueros eclesiásticos, la secularización y desamortización de los bienes de la iglesias, junto con el avance del clero secular por sobre el regular. Durante las décadas de 1820 y 1830, continúa de manera general la tendencia hacia la secularización del clero. Por lo tanto, las Reformas de Rivadavia se hallan ancladas en una tradición previa, tendiente a la diferenciación entre lo religioso y lo laico, y a la redefinición del lugar de la Iglesia y el clero con respecto al Estado. La Reforma religiosa tiende a la ocupación por parte del estado, de las propiedades pertenecientes a las Órdenes religiosas. En el caso de los jesuitas, y por causas diferentes que remiten a la expulsión, este proceso había comenzado a fines del siglo XVIII. Así aquellas propiedades pertenecientes a las órdenes religiosas a partir de 1820 pasan a la órbita del Estado. Siguiendo esta línea, se considera que durante el período rosista, se continuó bajo el mismo marco legal de las reformas, con una mayor subordinación del clero a los designios de la política, un ejemplo de ello lo constituyó el regreso y la pronta expulsión de los jesuitas durante el gobierno de Rosas (Di Stefano y Zanatta, 2000). En 1836 los jesuitas llegaron a Buenos Aires, primero se les entregó el edificio del Colegio y en 1838 la Iglesia de San Ignacio, hasta 1843, año en que Rosas los expulsó nuevamente.


Sin duda el solar que comprende la Manzana de las Luces, constituía por entonces un centro neurálgico de la ciudad, y un sitio estratégico para un proyecto urbano, que se hallaba íntimamente vinculado a la esfera de lo político e institucional. En el solar que otrora perteneciera a los jesuitas, se ubicaban por entonces algunas de las instituciones más importantes, fundamentalmente las Sala de Representantes, símbolo de los cambios políticos de la ciudad que se erigía como depositaria de un proyecto que conduciría al crecimiento económico y a la estabilidad institucional. Alrededor del año 1863, durante el gobierno de Bartolomé Mitre, en la Manzana de las Luces funcionaba: el Museo Nacional de Historia Natural, la Universidad, la Academia de Jurisprudencia, el Departamento de Escuelas, el Consejo de Obras Públicas, el Departamento Topográfico, la Oficina de patentes Industriales, el Juzgado de Comercio, la Legislatura, Archivo General de la Nación, la oficina de Estadísticas, el Consejo de Higiene Público, Administración de Vacuna, la Escribanía Mayor del Gobierno, la Oficina de Tierras Públicas y Bienes del Estado, la Biblioteca Pública, el Colegio y la Iglesia; y los únicos establecimiento en manos “privadas” era: el Almacén de Música, el Depósito de pianos franceses, y la Peluquería del Correo (Vilardi, 1939: 34). A partir de 1880, la Manzana de las Luces, albergaba además del predio correspondiente a la Iglesia de San Ignacio y al Colegio, dependencias del gobierno, como: el Museo Público de la Nación, la Universidad, la Facultad de Ciencias Físicas Matemáticas, la Inspección General de Obras Arquitectónicas, el Departamento Topográfico, la Comisión Liquidadora de las Guerras de Independencia y del Brasil, el Tribunal de Comercio, el Consejo Nacional de Educación, el Archivo General de la Nación, la Biblioteca Pública Nacional y la Escribanía General del Gobierno. La única dependencia de la ciudad era la repartición de “Mejoras de la Ciudad y Aguas Corrientes”; y el resto eran de carácter privado, como: el Establecimiento de pianos y Música, el depósito de pianos, Peluquería y perfumería, la Sastrería Juan Schwint. La confitería V. Vázquez, el Almacén Leveratto y Cía., y el Diario La Prensa (Vilardi, 1939: 7778). A partir de entonces, en el contexto de formación del Estado Nación, de la expansión de las ideas del liberalismo, y de una creciente tendencia hacia la secularización de la sociedad y el Estado, el olvido o la presencia silenciada signaron el nuevo tiempo de la Orden. La religión dejaba de constituir una piedra angular de la sociedad, como lo había sido durante el periodo colonial encontrándose reubicada en diferentes roles y ocupando otros espacios. Hacia fines del siglo XIX, la generación del 80, pone de manifiesto un modelo de ciudad y de República que tiene su correlato en la imagen material y mental de la ciudad de Buenos Aires. La ciudad, como escenario simbólico del modelo de orden y progreso, se cristaliza en el centenario de la Revolución de Mayo, y se expresa en monumentos conmemorativos, que manifiestan la necesidad del recuerdo, y de una memoria homogénea. En este contexto de rememoración y activación patrimonial por parte del Estado, se creen las primeras instituciones orientadas a la preservación del patrimonio y el legado histórico. Los agentes involucrados


en el proceso de patrimonialización seleccionan qué pasado es memorable, en función de miradas ideológicas e intereses políticos y económicos. Este proceso implica una selección de imágenes en las cuales intervienen los agentes con el poder necesario para imponer que es recordable y que no. La generación del 80 se erige como la depositaria de un modelo en la cual se relega la tradición hispánica en pos de una mirada europeizante. Un claro ejemplo de ello lo constituye la Avenida de Mayo con su estilo que pretende recordar los bulevares parisinos. Las sucesivas declaraciones de MHN, de las construcciones que conforman la Manzana, son coincidentes con la concepción de patrimonio/monumento corrientes por entonces: Según Ballart (1997: 34-45), “Todos los monumentos conllevan algo de trascendente, y por lo tanto de permanente en sí

mismos, que los hace particularmente útiles y estimados. Los monumentos son consagraciones a la memoria”. Los monumentos transmiten una imagen estática de los objetos del pasado, y suponen una visión contemplativa y pasiva por parte de la sociedad, lo cual nos remite al sentido en el cual es valorado el legado jesuita a mediados del siglo XX. Las definiciones de patrimonio cultural a principios de este siglo, se hallaban esencialmente ligadas a aquellos bienes que eran emblemas de la cultura occidental o que tenían un valor simbólico, vinculado a los orígenes de la nacionalidad y que incentivaban el espíritu patriótico (Endere, 2009). De este modo, el patrimonio cultural estaba formado, fundamentalmente, por los monumentos. En las sociedades modernas, donde se reconoce el paso del tiempo y existe una conciencia del transcurrir de la historia, se busca seleccionar determinado legado histórico material, determinadas tradiciones, y se encara la construcción de pruebas y testimonios que den cuenta del paso del tiempo y fijen en la memoria los hechos, sucesos y personas, que el Estado desea que sobrevivan: este rol le cabe generalmente a los monumentos. En ese contexto, mediados del siglo XX, conviven diferentes visiones asociadas a conservar el espacio construido, que coinciden en la necesidad de preservar el patrimonio tangible, en tanto antiguo, histórico y monumental. Tales concepciones se pueden enmarcar bajo la denominación de etapa histórico -

nacionalista (Gutierrez, 2008:17-18;2014). En ella el patrimonio es aquel que representa al poder político, económico, religioso o es testigo de grandes acontecimientos históricos. Se prioriza el aspecto formal del edificio y los trabajos encarados son financiados por el Estado Nacional. Esta mirada se condice con la declaración de MHN a la Iglesia de San Ignacio y la Sala de Representantes, este recorte implica una elección clara por la materialidad del patrimonio desde una mirada que privilegia el valor histórico y religioso del patrimonio. La iglesia claramente representativa del legado jesuita y una de las más antiguas de la ciudad con un claro valor histórico y religioso. La Sala de Representante una de las instituciones representativas de la incipiente República. Posteriormente, la concepción fue variando de monumento a Conjunto Histórico, y de monumento hacia una noción más amplia de manejo del patrimonio histórico. Lo cual implicó, un cambio conceptual hacia una noción amplia y dinámica del patrimonio, en la cual se consideran a todos los vestigios del pasado


como potencialmente valiosos, aunque sujetos a procesos de evaluación, selección y gestión. Asimismo, en las últimas décadas, la crisis del paradigma de la modernidad y el surgimiento de la globalización pusieron en cuestionamiento el modelo de patrimonios nacionales, a la vez que dieron paso a una noción de patrimonio más fragmentada, heterogénea y flexible, incorporando una visión pluralista y dinámica del pasado que se extiende hasta décadas recientes (Endere, 2009; Moreno, 2005; Fernández de Paz, 2006). ¿Estas nuevas nociones sobre patrimonio implican un cambio en las percepciones sobre la Manzana de las Luces? A partir del 2013 la Comisión Nacional de la Manzana de las Luces fue reemplazada por la Dirección del

Complejo Histórico Cultural Manzana de las Luces, y se creó la Coordinación de Gestión enfocada en “conservar, investigar y difundir el patrimonio monumental del complejo, ofreciendo a la comunidad el acceso al conocimiento y creación de su historia, mediante la realización de actividades culturales, privilegiando las de carácter nacional y popular y las de difusión de su acervo histórico y cultural.” Así está expresado en la página oficial de la Manzana de las Luces. Sin duda, este cambio es reflejo de las nuevas concepciones del patrimonio en el marco de la nueva museología (Castillo, 2010; Laumonier, 1993). Cabe preguntarse, entonces ¿En qué sentido es valorado hoy aquel pasado, qué fragmentos de la memoria son rescatados y cuáles olvidados? ¿Qué concepciones sobre el patrimonio se hallan implícitas? En una primera aproximación a la información presentada en la página web, se observan elementos renovadores en sintonía con alguna de las nociones de patrimonio aquí presentadas (Prats, 2004; Endere, 2009), que incluso incluye la opción de realizar una visita virtual interactiva. Sin embargo, un recorrido más detenido en los contenidos nos permite decir que conserva una mirada monumentalista del patrimonio, concentrada en el valor histórico y en la linealidad de los hechos y etapas destacadas, en la historia institucional del lugar, con escasas referencias a los actores que fueron partícipes de esos procesos. Otro elemento innovador es que incluye una consulta on line disponible en la página desde 2009 donde a la fecha muestra los siguientes resultados, un 60,5% dice no haber visitado nunca la Manzana, 26,6% reconoce haberla visitado por su acervo histórico, 7,7% con motivo de algún evento, y 5,2% para conocer exposiciones. Este sería un registro importante que pone en evidencia que mayoritariamente no es un espacio conocido por lo menos por quienes consultan la página web. Con respecto al recorrido virtual propuesto incluye el patio de los representantes, Sala Manuel Maza, Sala de la Araña, Sala de Representantes, Patio General Mosconi, Túneles, patio de la Procuraduría, Mercado de las Luces y las excavaciones arqueológicas existentes. La historia relatada se centra en el periodo jesuita entre los siglos XVII y XVIII, poniendo énfasis en el expulsión de 1767, luego se relata brevemente la historia de las construcciones de la Manzana en el Periodo Virreinal entre los siglos XVIII y XIX. No se hacen referencias al siglo XX y XXI, lo cual indica un sesgo en la historia, y una elección por la historia oficial.


Asimismo se destacan las actividades culturales de la Manzana, que incluyen cursos, talleres, conferencias, actividades teatrales, conciertos, proyección de films, entre otras cosas. este constituye un claro indicio que intenta constituirse en un espacio de encuentro, sociabilidad, para atraer al visitante de diferentes formas que exceden a las tradicionales, en sintonía con las nuevas concepciones museológicas ( Morente del Monte, 2007)

CONCLUSIÓN Según Fernando Carrión (2007), el centro histórico después de ser una carga durante mucho tiempo pasó a ser un recurso. Desde la década de 1990 en plena globalización comenzó a visualizarse la necesidad de un plan estratégico para el desarrollo local, en clave económica. La crisis del 2001 abrió la discusión en términos de desarrollo social y cultural. En los últimos años el centro histórico eclipsa una dualidad fundamental, pobreza económica y riqueza histórica. En este contexto es válido preguntarse ¿para quién conservar, renovar y revitalizar las áreas históricas? Cómo incorporar y/o hacer accesible un espacio concebido desde miradas excluyentes. Cómo generar ese giro hacia un nuevo paradigma que incorpora la mirada inclusiva y participacionista, a que herramientas y estrategias recurrir. La Manzana de las Luces emplazada en el centro histórico de la ciudad de Buenos Aires es testigo y parte de una ciudad cambiante. El eje de estudio y discusión se desplazó de los objetos al sujeto. Es oportuno coincidir en que la población ha ganado experiencia y conocimiento sobre su papel y sobre los retos de la renovación de las zonas centenarias de sus ciudades (Collin, 52,56: 2008) que posibilite un diálogo entre la ciudad histórica y la ciudad actual, entre la ciudad imaginada y la real, que recupera la vitalidad y temporalidad del patrimonio en su dimensión social.

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MATERIAL GRAFICO

Fotografía tomada 3/2010


FotografĂ­a tomada 3/2010

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IMÁGENES TOMADAS DEL RECORRIDO VIRTUAL (captura de pantalla)


PUESTA EN VALOR DEL CHALET CAMPODÓNICO PARA SU REINSERCIÓN EN EL CIRCUITO TURÍSTICO DE ANGACO: DEL EJERCICIO ACADÉMICO A UNA PROPUESTA FORMAL.

Autores: Natalia Martínez María José Graffigna Gregorio Luque Matías Villafañe

FACULTAD DE ARQUITECTURA, URBANISMO Y DISEÑO - UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN JUAN Dirección: Complejo Universitario Islas Malvinas - Av. José Ignacio De La Roza 590 Oeste Rivadavia - San Juan - CPA J5402DCS

Teléfono: +549 264 510 1284 Email: mavmza@gmail.com


PUESTA EN VALOR DEL CHALET CAMPODÓNICO PARA SU REINSERCIÓN EN EL CIRCUITO TURÍSTICO DE ANGACO: DEL EJERCICIO ACADÉMICO A UNA PROPUESTA FORMAL. EJE TEMÁTICO: El patrimonio como estrategia para el desarrollo social y sustentable RESUMEN Esta ponencia presenta el proceso investigativo, evaluativo y propositivo sobre un caso particular de Patrimonio en la provincia de San Juan que sea susceptible de intervención en el marco de la Cátedra “Patrimonio Turismo Ambiente” a cargo de los arquitectos Plana y Orellano durante el Ciclo Lectivo 2015. El trabajo propuesto sobre el Chalet Campodónico1 trasciende el ejercicio académico y se vislumbra como una propuesta que despierta los intereses tantos públicos como privados para reinsertarlo en el circuito cultural y productivo de la Provincia de San Juan mediante un proceso de participación social que haga lo haga sustentable en el tiempo.

OBJETIVOS Se pretende construir una mirada crítica sobre un mundo en construcción para alcanzar una propuesta específica y factible de Intervención Patrimonial desde la vinculación arquitectura-cultura, mediando lo real concreto y la realidad simbólica del habitar diacrónico. Esto considerando la mirada dinámica de Patrimonio e Identidad en la concepción de que “Patrimonio es todo aquel aspecto del entorno que ayude al habitante a identificarse con su propia comunidad, en el doble y profundo sentido de continuidad de una cultura común y de construcción de esa cultura. Esto último, por considerar que el valor patrimonial no reside sólo en el pasado, sino que estamos continuamente construyendo el patrimonio del futuro” 2.

METODOLOGÍA En el estado de crisis metodológica que prolifera en la actualidad desde la crítica neoliberal y cínica que acepta “el todo vale” y que “todo lo que es está bien”, uno de los aportes más importantes para generar un enfoque fue generado en los ‘80 proviene de la Architectural Association de Londres 3. Landau4 concilia los aportes metodológicos de la epistemología de la ciencia desde los métodos de investigación científica5, y enriquecidos por los aportes críticos filosófico-metodológicos definidos por el

Declarado Patrimonio Arquitectónico y Cultural por la Municipalidad de Angaco según Ordenanza municipal N° 2007. Municipio de Angaco. San Juan. Argentina 2 WAISMAN, Marina. 3 Época que estuvo dirigida por Royston Landau y Micha Bandini. 4 LANDAU, Royston. Nuevos caminos de la arquitectura inglesa (1968). Notas sobre un concepto de posicionamiento arquitectónico (1984). Discurso Arquitectónico y Giedion (1996). 5 Kart Popper. 1


pensamiento posestructuralista6. Desarrolla conceptos operativos para la crítica y el discurso arquitectónico tales como el posicionamiento con ideas derivadas de la ciencia, la historia o la filosofía entre otros, la incorporación de valores como el relativismo y pluralismo, o la problematización sobre la legitimación y credibilidad. Micha Bandini recupera la tradición hipercrítica creada por Manfredo Tafuri que suma los valores ideológicos y de poder de toda manifestación arquitectónica y urbana. Incorpora a la arquitectura los aportes de la escuela de los Annales encabezada por Febvre, Bloch y Braudel a partir de la idea de representación y de los mecanismos de Construcción de significados en un mundo plural y contradictorio. Incorpora también las representaciones colectivas que tienen cierta relación con los hábitos mentales y sistemas de percepción. El trabajo de Bandini y Landau abre un camino nuevo en la metodología crítica de la arquitectura partiendo de las premisas de la diferencia, la fragmentación y la discontinuidad en la ciencia y la filosofía contemporáneas proponiendo una rigurosa renovación epistemológica. Incorporamos desde esta base el marco conceptual de la Teoría del Habitar que se focaliza el abordaje de la memoria desde la comprensión de las prácticas sociales de un modo diacrónico y sincrónico, que se convierten en la base fundante de un proyecto que sea sustentable.

Sobre el abordaje pedagógico La propuesta pedagógica consistía en diagnosticar el estado de conservación de un caso determinado de Patrimonio y establecer sobre él una serie de estrategias de intervención para reinsertarlo desde el turismo. En el caso del Chalet Campodónico este trabajo abordó desde los circuitos turísticos regionales y del departamento, componentes tangibles arquitectónicos, urbanos y territoriales, y componentes intangibles como las costumbres, antiguos y nuevos usos, y tradiciones. Finalmente el caso transgredió la estrategia para visualizarse en una serie de bocetos donde se expresaba concretamente la imagen deseada.

Sobre el Posicionamiento para la Estrategia. El trabajo, tal cual se desarrolla, sigue los principios de la Escuela Italiana (Camillo Boito, Cartas del Restauro), donde la intervención a construir que se considera necesaria hace una clara distinción de la obra original respecto de la obra nueva. Se buscaron las estrategias para que en una propuesta a futuro confluyan tres momentos claves: x

la etapa inicial del Chalet cuando fue habitado y su autenticidad en la experiencia espacial,

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la etapa actual con su estado de abandono y su autenticidad respecto de la memoria y

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la propuesta de intervención en sí y su autenticidad en la recuperación del pasado como material proyectual a ser resignificado.

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Michael Foucault y Jacques Derridá.


La búsqueda de la autenticidad en tanto identidad construida ha sido clave, ya que se rastreó los fundamentos que en cada época dieron valor a ese edificio. Para poder llegar a comprender de que se trata la Autenticidad de esta obra fue necesario el rastreo de fuentes de información como los datos de la obra, emplazamiento, propietarios originales, herederos, actuales, crónicas periodísticas, la exploración del chalet para ver su materialidad, forma, el conocer los usos, costumbres y tradiciones de Angaco y San Juan en cada etapa. Lograr esto ha servido para darle un carácter multidimensional a este trabajo pensando en el patrimonio físico como un preservador determinante de las costumbres y tradiciones de un pueblo o comunidad; tomando en este caso al patrimonio arquitectónico como determinante.

DESARROLLO Sobre la Elección del Objeto de Estudio y Trabajo: Contextualización y Diagnóstico. Se trata de una vivienda aislada tipo chalet, ubicada en el departamento de Angaco, provincia de San Juan. La casona tiene más de 90 años y significa un hito para el municipio y su historia. El estado actual deplorable de la construcción es el motivo de su desconsideración dentro del circuito turístico del departamento. Nuestro proyecto busca volver a poner al chalet en valor a través de acciones de recuperación, así como la intervención sobre el entorno mediato e inmediato a través de propuestas orientadas al crecimiento del turismo rural. El proyecto se integraría a la iniciativa del circuito turístico de Angaco, organizado por su comuna, con el objetivo de revalorizar la cultura e historia del lugar. Se reúnen diferentes casonas declaradas de interés departamental, productores artesanales, el museo de la comuna y el monolito de la batalla entre unitarios y federales, como principales componentes. (Ver Lámina 1, Figs. 1)

El chalet, su historia. El chalet comenzó a ser construido en 1920 por orden de Francesco Campodónico y fue estrenado, en 1923, como lugar de fin de semana de la familia. Campodónico fue uno de los primeros italianos en llegar a la provincia de San Juan. Fue diputado, concejal, intendente de Angaco y de Santa Lucía, además de vinicultor y enólogo autodidacta. Llegó a la Argentina con sólo 14 años, construyendo una de las más importantes empresas vitivinícola de San Juan. En 1898 estableció una Bodega en Santa Lucia, con una gran producción de vinos comunes. Durante estos años, la provincia fue caracterizada por el gran desarrollo productivo-económico. Junto con las fincas y las bodegas surgieron los bancos. Además, con la entrada del ferrocarril, se consolidó rápidamente un sistema de trenes industriales, los cuales penetraban en las bodegas organizando el transporte tanto de materia prima como de la elaborada. San Juan vivió una verdadera revolución industrial en aquellas primeras décadas del siglo, que respondió a una concepción de país y de provincia.


Y junto al auge de la empresa y su rentabilidad, surgieron imponentes chalets como símbolo del poderío económico, construidos por familias industriales. Para diseñar la casona de los Campodónico, vino Juan Buschiazzo7, un arquitecto italiano. La construcción se levantó dándole la espalda al Pie de Palo. Su base de hormigón y travertino hizo que resistiera a los terremotos de 1944 y de 1977. El estilo arquitectónico es neoclásico y similar al utilizado en Génova, Italia, que es donde nació su propietario. En aquella época era usual que los inmigrantes hicieran sus casas igual a las de su pueblo natal. En los '50, la familia López Sabattini compró el chalet, momento en el que el poder económico de los Campodónico empezaba a deteriorarse. Poco a poco fue abandonándose, hasta sufrir la usurpación y de ahí, su destrucción. Las deudas impositivas llevaron a la casa a manos del fisco para su remate, y luego fue adquirida por un particular. (Ver Lámina 1 – Figs.2)

Propuesta Estratégica de Intervención sobre Patrimonio para Turismo La propuesta turística integral orientada al turismo rural, gastronómico, de eventos y de experiencias se traduce en una propuesta proyectual urbana y arquitectónica. Teniendo en cuenta lo investigado sobre turismo en Angaco, la idea es poder incluir este proyecto dentro del circuito turístico patrimonial existente y de esta manera potenciarlo y expandirlo. El Complejo se organizaría a partir del Chalet Campodónico como estructurador de la propuesta, ya que el mismo sería el edificio central del proyecto, para lo cual el chalet sería puesto en valor y refuncionalizado, esto teniendo en cuenta que este magnífico edificio (en lamentable estado de creciente deterioro) debe ser rescatado en función de la durabilidad y nobleza de los materiales empleados en su construcción, que han soportado los 2 terremotos que castigaron a la provincia en los años 1944 8 y 19779. La idea general que es el Chalet Campodónico se destaque por sobre las demás construcciones, ya que este edificio es el “leit motiv” del proyecto, y se propone mostrarlo como tal. Se diseñaron en torno al Chalet unidades aisladas de habitaciones, tipo Landscape Design10, las cuales se vinculan con el Chalet mediante un espacio verde que hace de transición entre ambos. Además se dispusieron sectores de restaurant, caballerizas, viñedos, asadores, piscina, solárium, invernaderos. El Complejo Turístico que proponemos se puedan realizar actividades de esparcimiento, incluidas dentro del circuito turístico abierto a la población:

Juan Antonio Buschiazzo (Italia, 29 de octubre de 1845 – Buenos Aires, 13 de mayo de 1917) fue un arquitecto que que se vincula con la estética de Buenos Aires, como director del Departamento de Obras Públicas de la Municipalidad, desde donde planeó reformas y construcciones de diversos edificios públicos, iglesias, parques, bancos, etc; además de proyectar la Avenida de Mayo, cementerios, y barrios. 8 Terremoto 15 de enero de 1944, Magnitud 7,4° escala de Ritcher. Departamento de Albardón. San Juan 9 Terremoto 23 de noviembre de 1977, Magnitud 7,5° escala de Ritcher. Departamento de Caucete. San Juan 10 Arquitectura orientada en función de la contemplación y experiencia del paisaje. 7


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Acceso y recorrido interior del Chalet Campodónico, el cual exhibirá obras de arte de artistas nacionales

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Caminata por zona de parrales

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Degustación de vinos

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Almuerzos típicos: empanadas en horno de barro, asado criollo, postres tradicionales.

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Espectáculos folclóricos en la explanada trasera de la casa.

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Cabalgatas recorriendo el predio y permitiendo descubrir los paisajes del lugar

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Meriendas caseras: con mate, semitas, tortas, sopaipillas, etc.

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Realización de eventos sociales al aire libre (casamientos, recepciones, etc.)

(Ver Lámina 2 – Fig. 3)

Refuncionalización del Chalet Teniendo en cuenta el estado actual del Chalet proponemos reacondicionar el mismo, para que el mismo mantenga su imagen pero se refuncionalice y se adapte a la nuevas necesidades de la propuesta. En el estudio saltaron problemáticas muy variadas, devenidas del abandono total de los últimos años y el vandalismo. Buscamos comparar con imágenes antiguas del chalet para ir encontrando puntos a reconstituir o poner en valor. (Ver Lámina 2 – Fig. 4) Luego de realizado un análisis en profundidad de las patologías procedimos a proyectar partiendo de los conceptos e influencias que trabajamos. En primer lugar trabajamos sobre la refuncionalización del chalet. La idea es que en el mismo se exhiban obras de arte, de manera itinerante, y que pueda funcionar para múltiples actividades, como reunión de artistas, para eventos sociales, pero teniendo en cuenta que el Chalet no sería necesariamente donde se desarrollaría todas las actividades, sino que sea el parque que lo rodea el que sirva para las mismas, resaltando el carácter escenográfico del mismo. Por esto mismo se proyecta el sector de servicios húmedos, como baños y cocina, de manera exenta al edificio, ya que no queremos invadir la construcción con las nuevas instalaciones, y además que por el tipo de uso que estamos proponiendo necesitamos de baños para hombre, mujer, discapacitados, cocinas de amplias dimensiones. Es necesario consolidar la estructura, ya que el mismo data de 1920, por lo cual fue construido sin seguir las normas sismoresistente vigentes. Esto incluye el reemplazo de la losa y la reconstrucción de la cornisa. Para la propuesta de iluminación interna, proponemos que se desarrolle mediante rieles, los cuales no estarían embutidos en la losa, ni en las paredes, con manejo inalámbrico mediante controladores, que se pueden disponer por sectores y los mismos pueden ser modificados en su ubicación y orientación según las necesidades y la flexibilidad de los usos. En el exterior la iluminación será embutida en el veredin perimetral, además de luminarias completamente exentas al edificio. Las luminarias exteriores serian con


células fotovoltaicas. Para el abastecimiento de energía, se dispone en la cubierta paneles fotovoltaicos que nos permitan abastecer la energía del chalet de manera sustentable. Las carpinterías se proponen hechas a nuevo, en aluminio pintado de negro y doble vidriado hermético. Uno de los puntos a destacar con estas carpinterías es que si bien el diseño de los marcos remite a la geometría de las aberturas originales de la casa, las mismas al ser en metal negro se perciben a la distancia como el vacio (remite al estado actual de la casa). Esta tecnología permitirá una mejor aislación que mejoras las condiciones de confort junto a los anchos muros originales de la casa (45 cm de espesor). Los pisos de las habitaciones serán cambiados a nuevo, materializándolos en cemento alisado y respetando la esencia del dibujo original mediante varillas metálicas. Los pisos del Hall y Sala Central, será mantenidos originales y reacondicionados. Se propone la restauración de venecitas originales y pisos de granito pulido insitu en el Porche y Hall central del Chalet, característicos de la época original de la construcción. Estos pisos cuentan con detalles de diseño particular, desde el uso de colores de los emblemas familiares, siglas de los apellidos, diseños florales y referencias políticas. En las imágenes antiguas de la casa se puede apreciar que el diseño original de los revestimientos de los muros era con tapices y entelados de diversos diseños y colores y los techos altos pintados en colores claros. En este caso proponemos hacer una inversión de cualidades: cada uno de los ambientes interiores de la casa será pintado de un color diferente y los techos serán empapelados con diferentes diseños con predominio del color blanco para que se refleje la luz. Tal vez la intervención más fuerte sobre la casa sea la fachada posterior de la misma, donde antes estaba la galería y la cocina. Este espacio ha sido rediseñado siguiendo las lógicas compositivas y materiales de las fachadas laterales, manteniendo los ejes de las aberturas y las materialidades. La galería posterior se rehace nuevamente con materiales modernos como metal y cañizo, y debajo de ella se amplió el subsuelo. Al eliminar la escalera posterior original que estaba en muy mal estado, se rellenó el terreno para generar una explanada que permita la vinculación directa con el Jardín. En la fachada principal hay varios puntos a destacar respecto de su valoración. La reconstrucción de la cornisa devuelve a la casa el carácter señorial con el que fue concebida, pero sin imitar el diseño original. Solo su perfil, respetando alturas y proporciones de los elementos respecto del desarrollo de la casa. Al reconstruir la situación de ingreso mejorando la escalera y reconstruyendo barandas con este mismo sentido, se generó desde la rotonda frontal una rampa de acceso la cual se desarrolla por el lateral de la casa y llega hasta la galería posterior. En relación al diseño paisajístico, se propone que dentro del complejo los alrededores del chalet se realicen a partir de vegetación xerófila (ya que el suelo tiene condiciones particulares de salinidad), siguiendo un diseño con principios de jardines italianos, tal cual la concepción original de la casa. (Ver Lámina 2 – Figs. 5)


Gestiones a Futuro Consideramos que es necesario difundir este Complejo turístico Patrimonial, tanto en el departamento de Angaco, como fuera del mismo. La idea es que no solo los que se hospedan puedan disfrutar del lugar, sino las personas que hacen el circuito turístico. Logrando de esta manera que el mismo este abierto a la comunidad. Se pretende desarrollar la propuesta y presentarla al Municipio de Angaco, el cual actualmente desarrolla y lleva adelante los circuitos turísticos del departamento. Para que la misma pueda ser evaluada y de ser aceptada como factible de aplicarse, se presentará a los propietarios del inmueble y se realizaría la búsqueda de inversores para poder desarrollarla. Nos parece fundamental buscar diferentes alternativas económicas para restaurarlo y darle funcionalidad de acuerdo a los tiempos actuales, mejorar el acceso vehicular, y su entorno, para lograr que se convierta en un atractivo turístico para la zona.

CONCLUSIONES Siendo que el objetivo de la materia es “concientizar a los alumnos del valor del patrimonio cultural y natural considerando el sentimiento de pertenencia y las manifestaciones culturales, como medios para dar a conocer la herencia cultural, promoverla, difundirla y ponerla en valor dinámicamente a través de un producto de calidad” podemos decir que efectivamente este ejercicio no solo ha servido para aportar en el perfil y orientación de nuestra formación, sino que además ha sido un estímulo para problematizar aquello que forma nuestro mundo construido. No solo indagar en lo metodológico, administrativo y técnico, sino revisar aquello que somos y que es el territorio con todos sus componentes para poder brindar una propuesta que dignifique tanto a la propia práctica como a su propuesta contextual de inserción. Este ejercicio nos ha permitido habilitarnos a un modo de conocer disciplinar, donde pensar y proyectar han sido claves para darle consistencia a la materialidad proyectual desde una mirada crítica.

BIBLIOGRAFÍA ACUÑA VIGIL, Percy (2004). Metodologías en la Historia y Crítica de la Arquitectura. Cátedra Teoría y Crítica de la Arquitectura y del Urbanismo. FAUA / UNI. Perú. PLANA, María Rosa y ORELLANO, Luis (2015). Patrimonio y Conservación. Cátedra Electiva Patrimonio Turismo Ambiente. FAUD / UNSJ. Argentina.11 WAISMAN, Marina (1985). El significado de la Arquitectura. Un modelo de análisis. Resistencia, Dana Nº 39/40. Notas y crónicas periodísticas en Diario de Cuyo, Angaco Noticias, Tiempo de San Juan.

Incluye legislaciones y tratados internacionales, nacionales y locales, además de los contenidos elaborados para el dictado de la materia. 11




“ ASAMBLEA DE VECINOS DEFENDAMOS LA PLATA”

Autores: Karakachoff, Eduardo Nacarate, Marcela Sovinsky, Poly

Teléfono: 221-(15) 604-6601 / 221-(15) 408-6871 / 221-(15) 613-2916 Email: ekarakachoff@gmail.com arq_nacarate@yahoo.com.ar polysovinsky@hotmail.com




“ ASAMBLEA DE VECINOS DEFENDAMOS LA PLATA”

EJE TEMÁTICO: Ciudad inclusiva y participación ciudadana. RESUMEN: En el año 2010, se forma la Asamblea de Vecinos "Defendamos La Plata". Compuesta por un nutrido grupo de platenses, hoy se ha transformado en un referente a la hora de velar por los derechos de la ciudad y sus habitantes. A diferencia de otros grupos y ONG, su accionar busca la preservación del patrimonio, en el sentido más amplio de su concepto, abarcando diferentes temáticas que tienen que ver con lo urbano, lo arquitectónico, lo ambiental, lo cultural, etc. Se manifiesta a través de movilizaciones, publicaciones, difusión en distintos medios, ciclos de charlas, intervenciones urbanas, etc. Todas sus acciones apuntan a mejorar la calidad de vida de la ciudad y la región, trabajando en conjunto con otros grupos afines.

Fundación de la ciudad de La Plata y los ideales de la ciudad planificada. Por iniciativa del Dr. Dardo Rocha, el 19 de noviembre de 1882, se funda la ciudad de La Plata, ejemplo indiscutido de excelencia en la planificación urbana. Ciudad higiénica, de calidad espacial y paisajística, ciudad moderna y de vanguardia, lugar donde se conjugan los espacios urbanos, con los palacios públicos y la arquitectura civil o privada, acompañados por calles anchas y arboladas. Sus plazas y parques distribuidos de manera equitativa, son decorados con fuentes y esculturas. Ciudad pensada y diseñada para que La Plata sea un digno ejemplo de ciudad vanguardista. Con los años, su crecimiento fue aportando obras de calidad que a través del tiempo, los proyectos y la mano de obra de muchos inmigrantes, volcarían en las calles, definiendo con la arquitectura, el perfil y la identidad de una ciudad que rápidamente se diferenciaría de otras urbanizaciones nacionales e internacionales Así se lograron espacios de gran calidad urbana que se complementaban con adelantos en cuanto a lo tecnológico: incorporación de espacios verdes, agua potable, alcantarillados, luz eléctrica, transporte eficiente, etc. Todo este esfuerzo no pasó desapercibido, La Plata tuvo un merecido reconocimiento a nivel mundial por su trazado planificado y su concepción moderna en la Exposición Internacional de París de 1889, donde recibió dos medallas de oro. Diversas denominaciones fue adquiriendo con el tiempo: ciudad planificada, ciudad de las diagonales, ciudad de los tilos, ciudad jardín, ciudad universitaria, ciudad soñada…




En 1932, cuando La Plata cumplía 50 años de vida, se construyeron una serie de edificios que aportaron modernidad y obras de calidad, dejando un legado hasta nuestros días de ejemplos significativos a nivel urbano, arquitectónico y ambiental. Lamentablemente la idea fundacional se fue perdiendo con el tiempo, se olvidaron algunas premisas, se modificaron otras y la ciudad comenzó a cambiar de un modo tan lento y paulatino que apenas fue percibida esa alteración por sus habitantes. Las costumbres sociales y culturales comenzaron a cambiar, se buscaba otra forma de vida, la especulación inmobiliaria comenzó a ejercer presión y las normativas se modificaron.

Nacimiento de la Asamblea “ Defendamos La Plata” Algo se gestaba en las sombras, entre un grupo de empresarios de la construcción que en complicidad con algunos funcionarios locales, comenzaron el gran negocio de ofrecer la ciudad al mejor postor. Los ideales de Dardo Rocha y su ciudad planificada, se pisotearon con total impunidad. Una nueva ordenanza promulgada en el año 2010, permitió de manera acelerada destruir la calidad de vida urbana que fuera alguna vez, el orgullo de los platenses. Este atropello comenzó a manifestarse en las calles a través de la demolición de arquitectura fundacional, protegida por ley y la aparición de torres con alturas cada vez más elevadas. Este cambio se producía en Zonas de Preservación por normativas aún vigentes, donde se percibía una suerte de zona liberada para la especulación inmobiliaria. Estas acciones tan arbitrarias, que beneficiaban sólo a negocios privados, movilizó de forma espontánea a cientos de vecinos que veían pisoteados sus derechos como ciudadanos, que sufrían en carne propia esa alteración en la calidad de vida, que se veían impotentes ante tanta destrucción y crecimiento desmedido y sin criterio. El lugar del encuentro fue la plaza seca del Teatro Argentino en la esquina de calle 9 y avda. 51, tal vez el sitio que mejor simbolizaba la destrucción de nuestro patrimonio. El emblemático y antiguo Teatro, que fuera parcialmente destruido por un incendio y posteriormente demolido, fue remplazado por una nueva arquitectura, que para muchos se transformó en el primer paso hacia un camino de distorsión y destrucción de la armonía urbana y el patrimonio arquitectónico con que fuera concebida La Plata. En ese encuentro participaron vecinos de la zona, profesionales de reconocida trayectoria, representantes de la Universidad, medios de comunicación, funcionarios, todos ellos, entendían que este camino no era el que se buscaba para la ciudad. De ese nutrido grupo, quedaron unas treinta personas que asumieron un compromiso que se mantiene firme hasta nuestros días.




Alguien debía poner un freno a todo esto, alguien debía exigir que se mantuvieran los ideales urbanos de la cuidad vanguardista, que no perdiera su historia, su identidad y por sobre todas las cosas, su calidad de vida. Así nació la Asamblea de Vecinos: “Defendamos La Plata”.

Defendiendo nuestra identidad. Con encuentros semanales en lugares públicos, la Asamblea comenzó a tomar forma. Debatiendo diferentes temas, se fueron descubriendo las problemáticas de la ciudad y surgieron aportes valiosos para fundamentar los reclamos: docentes, periodistas, arquitectos, estudiantes, abogados, ingenieros, diseñadores, ingenieros agrónomos, abogados ambientalistas, comerciantes, artistas, fotógrafos, etc. expresaron sus ideas y sus proyectos. Esa heterogeneidad fue enriqueciendo al grupo y afianzando su objetivo: evitar la destrucción de la ciudad. En ese accionar quedaron de lado interés personales, ideologías políticas y diferencias sociales. Los miembros de la asamblea, comenzaron a cobrar fuerza, reconocimiento y respeto. Eso los transformó en un referente para los platenses que necesitaban ayuda, que no eran oídos por funcionarios y que no podían ejercer sus derechos. Si bien al principio se movilizaban para detener alguna demolición de un bien catalogado, pronto entendieron que el tema era más complejo. La falta de planificación urbana y territorial estaba generando un colapso no solo con demoliciones de piezas históricas, sino también con el servicio de infraestructura, el sistema de transporte, el tratamiento de la basura, el maltrato del patrimonio arbóreo, la reducción de los espacios verdes, etc. La ciudad estaba dando señales de que las cosas empeoraban. Fue necesario acercarse a los funcionarios municipales que evitaban o menospreciaban los reclamos de los vecinos. La necesidad de mantener la comunicación con el resto de la ciudadanía hizo que se crearan páginas en internet para difundir estas novedades. La difusión y la concientización eran imprescindibles para darse a conocer y expresarlas acciones de defensa de la ciudad. Movilizaciones en la calle, proyecciones de videos, distribución de folletería, charlas en escuelas, jornadas, publicaciones, participación en programas de televisión y radiales, etc. todo era válido para hacer público y difundir lo que pasaba en la ciudad. La falta de respuesta de los funcionarios municipales, motivó la necesidad de buscar ayuda más allá de los límites locales, contactando a la prestigiosa Word Monuments Fund, organismo internacional consultor de Unesco, que cada dos años publica una lista de patrimonio en riesgo para hacer un llamado de atención a los gobiernos de los países de todo el mundo.




Y ellos consideraron válida la presentación. Manifestando en el año 2012 que La Plata, era incluida en esa nefasta lista, marcando un hecho histórico, por ser la primera vez que una ciudad en su concepto íntegro, entraba en la lista de patrimonio en riesgo. También de presentó una demanda contra la Municipalidad de La Plata, para que se derogue la Ordenanza de Ordenamiento Territorial y Usos del Suelo 10703/10, más conocida como Código de Ordenamiento Urbano (C.O.U.), por inconstitucional. Una ordenanza que se puso en práctica sin estar convalidada por el Gobierno Provincial, es decir sin adecuarse a la ley provincial 8912/77 sobre uso del suelo. Según un informe del ICOMOS elaborado en el año 2010, con respecto a esta ordenanza, decía: “…se

entiende que la puesta en práctica de nuevo COU significará una amenaza para el carácter patrimonial de la ciudad de La Plata y de los atributos materiales e inmateriales que inciden en sus valores. Si bien el nuevo COU incluye un capítulo dedicado al patrimonio, el enfoque conceptual del mismo resulta claramente inactual en relación con los enfoques propuestos desde los organismos internacionales y las instituciones académicas que trabajan en el campo del patrimonio cultural.” Los años pasaron y todas estas situaciones pusieron en alerta no solo a los miembros de la Asamblea, sino a muchos especialistas, como organismos nacionales e internacionales, como ingenieros y urbanistas que pronosticaban que esto traería consecuencias peligrosas para la región. Y lamentablemente todos esos pronósticos se cumplieron, la noche del 2 de abril de 2013, cuando una tormenta de dimensiones excepcionales cayó durante horas en la ciudad provocando la inundación más grande y trágica que ha tenido la región. Con pérdidas materiales millonarias y muchas muertes que hasta el día de hoy no han sido esclarecidas en cuanto a su número exacto, la ciudad no solo sufrió el golpe de un fenómeno de la naturaleza, sino que puso en evidencia la negligencia, la corrupción y la desidia de nuestros gobernantes. Advertidos desde el año 2008, los funcionarios municipales eludieron informes y documentación que anunciaban lo peor. Mientras tanto los vecinos reaccionaron y se movilizaron, agrupándose en asambleas barriales. Defendamos La Plata que ya había madurado como agrupación, supo contener y asesorar a estos nuevos grupos que buscaban respuestas. Se logró entender, que si bien la tormenta tuvo proporciones únicas, la ordenanza, había potenciado el desastre: el mismo Colegio de Arquitectos publicó en su Boletín Digital del 22/04/13, que entre 2010 y 2012 se construyeron en la ciudad, un millón de metros cuadrados. Dato que confirmaba que se ha impermeabilizando buena parte del suelo, eliminando superficie absorbente. Las obras de infraestructura de desagües no se actualizan desde los años ’50. Los desagües pluviales que originalmente escurrían en la misma parcela de manera natural, hoy con la impermeabilización del suelo, se desvía a la calle, saturando las obsoletas cañerías.




Muchos platenses se enteraron días después, que una serie de arroyos entubados corren por debajo de la ciudad. Arroyos sin mantenimiento ni adaptación a las precipitaciones actuales, que desbordaron generando verdaderos ríos corriendo en torrentes descontrolados. El Arq. Jorge Gil, Especialista en Impacto Ambiental, encontró lamentable coincidencia al superponer los planos de esos arroyos con la ubicación de víctimas fatales. La ciudad planificada y soñada por algunos, fue perdiendo sus valores urbanos por la ambición desmedida de otros. Defendamos La Plata considera que este lamentable hecho es un importante antecedente para replantear la forma en que está creciendo la ciudad.

Defendamos La Plata hoy Se plantean nuevos proyectos, como el Ciclo de Charlas abierto a cargo de profesionales de distintas especialidades. Está a la espera de una resolución definitiva de La Suprema Corte de Justicia Bonaerense en la causa iniciada en el año 2010. La Asamblea Defendamos La Plata sigue creciendo, brindando apoyo, asesorando a los vecinos, aportando herramientas y conocimiento y manteniendo sus ideales intactos como el primer día para seguir defendiendo la calidad ambiental, cultural, arquitectónica de la ciudad, de la región y de sus habitantes.

CONCLUSIONES En estos últimos años, la participación ciudadana, ha sido clave para entender las problemáticas de la región. El aporte de denuncias, pero al mismo tiempo de proyectos y sugerencias, ha transformado a muchos habitantes platenses en voces que son oídas y respetadas. Los ciudadanos entendieron que los derechos deben conocerse y hacerse valer. Esto al mismo tiempo genera una ciudad más inclusiva, donde todas las voces son oídas, donde vale lo que dice el habitante dentro del cuadrado como el que vive en la periferia. Muchos entendieron que cualquier desajuste en cualquier punto de la región, desencadena consecuencias en forma directa e indirecta en todos los platenses. La necesidad de un plan urbano y territorial que contemple todos los aspectos necesarios para un mejor crecimiento, transformará a la Plata, en una ciudad más inclusiva, mejor organizada, más democrática y habitable. Organizaciones como Defendamos La Plata y otras tantas que existen hoy en la ciudad, forman parte de un grupo de vecinos auto-convocados que reacciona ante el avance del deterioro en la ciudad y reclama que se recuperen los ideales fundacionales.




Material gráfico

Fuera de contexto: esquina de 7 y 54

Impidiendo una demolición en 16 y 62

Demolición de piezas significativas

La Plata, declarada ciudad en riesgo en 2012

Imágenes de la inundación del 2 de abril de 2013

Áreas inundadas el 2 de abril del 2013

Ciclo de Charlas durante los años 2014/2015


EL OBSERVATORIO DEL PATRIMONIO Y EL PAISAJE EN EL CAPBA 1

Autores: Graciela Aguilar

COLEGIO DE ARQUITECTOS. DISTRITO 1 Dirección: calle 10 N° 689 entre 45 y 46. La Plata Teléfono: 0221 - 423-2821 EMail: info@capbauno.org.ar


UN OBSERVATORIO DEL PATRIMONIO Y EL PAISAJE EN EL CAPBA 1 EJE TEMÁTICO: Ciudad inclusiva y participación ciudadana RESUMEN: El Observatorio del Patrimonio y el Paisaje pretende constituírse en un espacio de encuentro entre el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires – Distrito 1 y su matrícula, abierto a las administraciones locales, la universidad, otras organizaciones profesionales y al conjunto de la sociedad, con el objeto de identificar, analizar y proponer debates y soluciones en aquellos aspectos relacionados con el reconocimiento y la gestión del patrimonio cultural en el territorio que integra el distrito. Conscientes de la importancia que tiene el paisaje en la transformación del territorio, el Observatorio tiene por objeto reconocer patrones patrimoniales, construir un ideario y proponer metodologías de trabajo que acompañen la toma de decisiones del CAPBA d1, brindando herramientas y compartiendo conocimiento, en reconocimiento de la responsabilidad institucional y profesional que nos cabe en el proceso de construcción del territorio.

OBJETIVOS: a.

Colaborar en la propuesta de Instrumentos de gestión y ordenación del territorio que involucren en forma directa o indirecta a la transformación del paisaje y su patrimonio. b. Contribuir a la comprensión del paisaje como una realidad formada a través del tiempo. Aportar conocimiento sobre los cambios ocurridos en el territorio y aprender las lecciones de la historia a través del paisaje. c. Aportar instrumentos para la gestión y planificación del territorio. Disponer de información que permita reconocer los valores del territorio. d.

Propiciar acciones de difusión para la valoración de los bienes culturales en los medios de comunicación. e. Gestionar jornadas de capacitación tendientes a complementar y actualizar la formación de la matrícula en temas patrimoniales.

METODOLOGÍA

La metodología de trabajo de este equipo de trabajo se centra en la investigación, análisis, discusión, propuesta, implementación y/o comunicación de los distintos temas abordados, así como en la articulación con otros equipos profesionales, los que se pueden sintetizar en:

Marco legal para la protección del patrimonio. Situación del distrito. Investigación, recopilación, análisis y propuestas de ajuste normativo de los municipios del distrito en su relación con la conservación del patrimonio cultural.

Herramientas para la gestión jurídica y económica para la protección del patrimonio. Estudio y propuestas de herramientas para la gestión del patrimonio cultural


Acciones de difusión del patrimonio del distrito Organización de Exposiciones, Jornadas de Difusión y concientización, publicación de artículos temáticos. Asesoramiento técnico permanente Asesoramiento técnico a profesionales y organizaciones vecinales que requieran del mismo.

DESARROLLO No obstante los avances que en términos de la especialidad se han sucedido, lamentablemente en el presente cuando se habla de la protección del patrimonio sobre todo en áreas urbanas, se continúa discutiendo sobre la protección de edificios aislados, cuya conservación en un contexto que pretende su voraz renovación, suele estar muy comprometida. Muchos municipios que componen la región del distrito 1 del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires, no presentan una normativa de uso del suelo basada en la planificación de su territorio y mucho menos la consideración del patrimonio cultural en la agenda de sus políticas públicas. Asimismo nos cabe reflexionar sobre la responsabilidad profesional en la construcción del Patrimonio del Futuro, siendo de alguna forma nuestra profesión la responsable de generar respuestas que potencien los valores patrimoniales del paisaje, que permitan establecer un diálogo positivo entre la conservación y la construcción permanente del patrimonio, favoreciendo la calidad ambiental y aportando el valor agregado que nuestra matrícula debiera generar. Es absolutamente urgente pasar de la idea más elemental de la conservación de edificios aislados a la interpretación del significado del paisaje, el que ha sido por siempre inseparable de la modificación del territorio por parte del hombre, quien transforma su hábitat dejando su huella física y temporal, en la transformación del medio natural.1 Reconociendo que la calidad del paisaje (natural, urbano, periurbano o rural) es un factor de competitividad económica, generando oportunidades y transformándose en un agente de emprendedurismo y de creación de ocupación a escala local, su manejo responsable debe reconocer peligros y potencialidades para transmitirlos con autenticidad. De la responsabilidad de implementar medidas para la conservación de estos recursos resulta la necesidad de aportar una mirada dinámica, integradora y de escala territorial en el marco de los desafíos que plantea el siglo XXI En este marco el CAPBA 1, desde el trabajo del Observatorio de Patrimonio y del Paisaje, apuesta a la idea que “Conservar es Manejar la Evolución”, rescatando el carácter de nuestro territorio, postura contraria a la conservación estática y a las intervenciones escenográficas, entendidas estas como decisiones efímeras e insostenibles. Entre las acciones desarrolladas en este sentido en el ciclo 2014-2016, se mencionan:

1 En la reunión de Viena (mayo 2005) sobre Paisajes Urbanos Históricos, se marca una apertura sobre la reflexión de las modalidades en las que una ciudad, partes o conjuntos de ellas con su contexto natural y ecológico testimonian paisajes culturales de diversa calidad; definiendo que el patrimonio es una unidad integrada de valores naturales, culturales e inmateriales; reconociendo que los Paisajes culturales expresan estos rasgos y se potencian en una interacción cuyos soportes físicos en sí mismos tienen categoría patrimonial. Son por lo tanto trabajos combinados de la naturaleza y el hombre, fruto de una interacción entre el medio transformado culturalmente y el hombre que lo habita. J. f. Ojeda Rivera. 2003. DESARROLLO Y PATRIMONIO PAISAJISTICO. Boletín del Instituto andaluz del patrimonio histórico. PH 42.


1. Recopilación marco legal para la protección del patrimonio en el marco del distrito. Análisis de las normas de Ordenamiento y Uso del Suelo en cada una de las municipalidades que componen el distrito, formalización de Registro de Bienes Protegidos por ordenanzas municipales en el marco del distrito y de sus normas específicas de protección. Ciudad de La Plata: Análisis del estudio producto del convenio LEMIT- CIC / municipalidad de La Plata. Situación sin definición del inventario de bienes protegidos de la ciudad. a) Estudios de la historia de consolidación de la ciudad / su modelización / alcances de los estudios realizados hasta el presente. b) Catálogo de Bienes Protegidos de la Ciudad de La Plata. Metodología para el estudio. Análisis planimétrico - documental-normativo, de la historia de construcción de la ciudad. c) Análisis comparativo de los bienes protegidos por el decreto del año 2006. Los alcances de los niveles de protección en el marco legal propuesto. Verificación de resultados en relación a los puntos de partida: La protección parcela por parcela sin reconocimiento del contexto normativo para el área, la presión ejercida por la definición de indicadores urbanísticos incompatibles con la protección, los resultados pasados más de 10 años de discusión. Estudio de casos. Avda. 1 en todo su desarrollo. Consideraciones del sector en el estudio del equipo LEMIT-CIC y relevamientos y análisis del equipo del Observatorio. En proceso d) Los problemas del profesional frente a la normativa: entre el desconocimiento y las dificultades de interpretación. El caso de las normativas específicas para la protección del patrimonio en el marco de la ciudad de La Plata.. La Plata. Paisaje urbano histórico. Formulación y presentación de documento con el posicionamiento del equipo de trabajo respecto al proyecto de candidatura a Patrimonio Mundial de la ciudad de La Plata. Municipalidad de Berisso 1.1. Proyecto: Reanimación de la calle Nueva York. En proceso 1.2. Proyecto Concurso de Ideas para el área Terraplén Costero. En Proceso


HERRAMIENTAS PARA LA GESTIÓN DEL PATRIMONIO Valoración económica del patrimonio. Estudio de Casos. Armado de Anteproyecto Fideicomiso para la Puesta en Valor del Teatro Princesa, ciudad de La Plata. Documento concluido. Elevación a la Mesa Directiva para el análisis de sus asesores en materia legal y contable. Documento con consideraciones sobre proyecto de ley marco de patrimonio cultural de la provincia de Buenos Aires. Redacción de un documento base con sugerencias y aportes que será elevado a la Honorable Cámara de Senadores en referencia a la invitación realizada. Casa curutchet. Intervenciones en la sede del Consejo Superior. Elaboración de documento dirigido a la Mesa Directiva donde se solicitó atiendan la necesidad de pedir información al Consejo Superior sobre las características de las obras a iniciar en la Sede del CS, así como analizar la participación del CAPBAd1 en la Comisión del Sitio creada en relación a la Casa Curutchet siguiendo el protocolo para su inscripción de Patrimonio Cultural de la Humanidad. Asesoramientos DNI City Bell – propuesta de trabajo. Formulación de encuesta para realizar a la comunidad con el objetivo de reconocer el grado de conocimiento y concientización respecto a la conservación del patrimonio que los identifica. DNI City Bell - Cámara de comercio de City Bell. Armado de una Propuesta de Trabajo, para coordinar y brindar asesoramiento profesional a la ONG DNI y Cámara de Comercio. La propuesta y trabajo desarrollado hizo hincapié en el reconocimiento, valoración, propuesta de protección y lineamientos de gestión y manejo así como la formulación de una serie de acciones para trabajar la comunicación e implicación de la comunidad. Bodega Zubiaga – Berisso. Estudio del caso. Relevamiento. Formulación de propuesta para su conservación. Propuesta de realización de Concurso de Ideas para el borde del Terraplén Costero. Cementerio de la ciudad de La Plata. Realización de trabajo de fundamentación para alcanzar no solo un marco normativo de protección, sino para lograr la apropiación de la comunidad. ACCIONES DE DIFUSIÓN DEL PATRIMONIO. Exposición La Plata y su espacio público. Muestra dirigida al reconocimiento del espacio urbano de la ciudad de La Plata. Caso Parque Saavedra. Armado de paneles, búsqueda de documentación para construcción de maqueta, material de difusión: Expuesta en : Sede CAPBA 1 (20 de noviembre – diciembre de 2014 ), Parque Saavedra (sábado 25 de abril de 2015), Centro Cultural Meridiano V(del 4 al 17 de septiembre de 2015), Escuela Sagrada Familia (19 de noviembre – 10 de diciembre de 2015) Exposición Los Puentes del Distrito 1.


CONCLUSIONES El reto del presente se centra en asumir responsablemente la transformación sobre la base de rescatar el concepto de planificación territorial, siendo que la construcción de un ambiente más justo en el presente solo será posible si se rescatan colectivamente las bases sólidas del pasado, reconociendo los errores del presente y proyectando hacia el futuro territorios que aporten calidad de vida. En ese camino, este equipo profesional busca aportar conocimientos sobre temas de trabajo específicos, procurando posicionarse como un espacio de encuentro entre la matrícula y la ciudadanía.


ESTRATEGIA DE ALOJAMIENTO DE EMERGENCI A: VILLAVISIÓN, ARTE Y CULTURA PARA LA COMUNIDAD.

Autores: Marcela Alonso Raquel Asencio Castro María José Martín Olmedo Liuver López Pérez

ELISAVA ESCOLA SUPERIOR DE DISSENY DE BARCELONA, ESPAÑA

Dirección:Calle 47, nº 305 depto 12B – La Plata Teléfono: 221 5757344/221 4837872 email: marcela0811@gmail.com




ESTRATEGIA DE ALOJAMIENTO DE EMERGENCIA: VILLAVISIÓN, ARTE Y CULTURA PARA LA COMUNIDAD. EJE TEMÁTICO: Ciudad inclusiva y participación ciudadana RESUMEN El proyecto resultó de un posgrado realizado en septiembre y octubre de 2007, en la Ciudad de La Habana, Cuba. El ejercicio académico fue trabajar con una ciudadela en eminencia de derrumbe ubicada en el Consejo Popular de Cayo Hueso de Centro Habana, el Solar Salaya. Se propone un proyecto de vivienda de emergencia para trasladar las personas mientras se rehabilita el solar. Con diferentes talleres en estrecha comunicación con los habitantes de la ciudadela, se van conociendo las relaciones entre ellos y con el barrio, y la importancia de mantener esos valores para el éxito del traslado.

OBJETIVOS El trabajo final tuvo como objetivo crear estrategias de intervención de emergencia dirigida a la vivienda colectiva en La Habana que resultó en un libro que contiene todos los seminarios de los profesores y los trabajos finales de los alumnos. El solar Salaya fue elegido como objeto de estudio para resultar en diferentes propuestas realizados por cuatro grupos de estudiantes que eran compuestos por diferentes nacionalidades, pero siempre con un cubano como mínimo. Los estudiantes eran provenientes de diferentes formaciones, como arquitectura, diseño industrial, diseño gráfico, diseño de interiores, diseño efímero, formando un equipo multidisciplinar. El grupo que integré propuso un proyecto con los siguientes objetivos: -

Convertir el realojo en una experiencia de “amor” (palabras de Eladio Reyes, artista y habitante de Centro Habana); Crear hogar; Infundir actividades comunitarias y el civismo; Promocionar actividades culturales locales como herramientas de cohesión; Crear un edificio de tipología abierta y de multiuso que permita la integración con la zona; Mantener a la comunidad vinculada a su entorno de origen; Adaptación y participación de la comunidad con la construcción de las viviendas; Edificio morfológicamente adaptable a diferentes situaciones de emergencia.

METODOLOGÍA El posgrado COHABITAR: diseño y arquitectura en el marco de la cooperación internacional fue realizado en la Ciudad de La Habana con un equipo de profesores, investigadores y estudiantes de ELISAVA (Barcelona, España) en colaboración con un equipo similar del Instituto Superior Politécnico “José Antonio Echeverría” (CUJAE, La Habana), La Sociedad Civil “Comunidad, Patrimonio y Medio Ambiente” (Oficina del Historiador de La Habana) y con la participación de otros estudiantes y profesores de diversas procedencias geográficas.






Con diferentes talleres desarrollados a lo largo del posgrado en el Consejo Popular de Cayo Hueso y en la propia ciudadela fueron recolectados datos de la ciudad y del barrio, con la ayuda de los profesores locales y la Oficina del Historiador de La Habana. También se hicieron entrevistas con ciudadanos, personajes importantes del barrio y habitantes de la ciudadela para entender su cultura, cotidiano y necesidades. A cada semana eran expuestos trabajos encabezados por un profesor de diferente nacionalidad y disciplina que indicaba la temática que sería desarrollada. Estos mismos profesores expusieron para los estudiantes sus trabajos de investigación mediante seminarios, que resultaron cada uno en un capítulo del libro del posgrado. El libro fue elaborado entre los profesores, estudiantes y por la profesora Anna Nufrio directora del postgrado COHABITAR de la ELISAVA Escola Superior de Disseny de Barcelona, España, y con el apoyo institucional de la Agència Catalana de Cooperació al Desenvolupament (ACCD, Generalitat de Catalunya).

DESARROLLO Introducción En La Habana hay dos derrumbes de edificios cada tres días por el deterioro temporal y por falta de mantenimiento. La sal y el viento se encargan de destruir las estructuras de los edificios de Centro Habana debido a su posición geográfica en frente al mar. Una vez por otra el mar entra por las calles ocupando los espacios de planta baja por completo.

Fig. 01

Centro Habana es integrante del centro tradicional de la ciudad, conjuntamente con el municipio Habana Vieja. Es el municipio más pequeño con 3,5 km2, pero el más densamente poblado con 45.360 de habitantes por km2, y un total de 158.763 habitantes. Está integrado por cinco Consejos Populares: Cayo Hueso, Dragones, Los Sitios, Colón y el Pueblo Nuevo. Y los símbolos municipales son: el Torreón de San Lázaro, el Parque Antonio Maceo y Grajales, el Parque Quintín Banderas, el Parque de Los Mártires, el Parque El Curita y el Parque Fe del Valle. El Consejo Popular de calle Hueso tiene una vida cultural y artística muy intensa. Muchos músicos y artistas se destacaron generando proyectos culturales importantes como el Solar de La California y el Callejón de Hamel. En el barrio hay puestas de teatro y de diferentes géneros de la danza, exposiciones de artes plásticas, peñas de música y poesía, grandes espectáculos artísticos en hoteles y salas especializadas, discotecas para jóvenes y para adultos de cualquier edad, estrenos cinematográficos para niños y mayores.






A pesar de su aspecto, Cayo Hueso tiene un significado especial para muchos residentes de La Habana. Es uno de los barrios más antiguos de la ciudad, donde vive gente hace más de 450 años. “Su arquitectura es rica, su historia vibrante y su espíritu comunitario indestructible”, palabras de los habitantes. La riqueza histórica del territorio es incalculable a través de los tiempos, data del siglo XVI, cuando el corsario francés Jacques de Soares, el 10 de julio de 1555, penetró por la caleta de Juan Guillén (hoy San Lázaro) entre el Torreón y el Parque Maceo.

Fig. 02

El solar Salaya El solar Salaya pertenece al Consejo Popular de Cayo Hueso y a una cuadra de distancia del Malecón. A media manzana de la calle Hornos numero sesenta y tres, por un pasillo estrecho lleno de contadores electricos del lado izquierdo, con cables sueltos y en mal estado encontramos la entrada del solar. Al fin se abre a un patio lleno de luz y vida con las viviendas de la planta baja con sus propios lavaderos, y por las balconeras todas las puertas de las viviendas de la planta alta. Es el solar Salaya, donde viven 58 familias y dividen muchas fiestas, juegos, alegrías, con la preocupación de la seguridad de sus casas por el mal estado que se encuentran en eminencia de derrumbe.

Fig. 03

En Centro Habana la mayoría de las viviendas son ciudadelas o solares, originarias del barrio, que surgieron en la segunda mitad del siglo XIX. Las grandes casonas, comenzaron a seccionarse para reservar, al menos, una habitación a aquellas personas de pocos ingresos que trabajaban en las obras de la ciudad. Originalmente eran una casa de un único dueño que alquilaba habitaciones, después de la Revolución pasó a pertenecer a las familias que allí habitaban. Tenían baños comunitarios en el patio junto con los lavaderos. De a poco cada familia fue construyendo dentro de sus casas el baño privado, demoliendo los comunitarios. Las casas miden seis por cuatro, y como la mayoría de las viviendas de La Habana tienen la Barbacoa,






construcción de madera que aprovecha el alto puntal para dividirla en dos pisos. Las viviendas tienen la misma tipología: salón con cocina y baño en la planta baja, y la(s) habitación(es) en la Barbacoa. Todos los días, principalmente de lluvia, son amenazas para la estabilidad del solar. Se pudo observar en los dos meses de estudio la deterioración, e incluso por un derrumbe en la parte posterior. Las relaciones estrechas entre los habitantes de la ciudadela, muchas veces con lazos familiares, y su relación fuerte con el barrio hace con que el traslado de las personas para locales seguros mientras se rehabilita las viviendas sea compleja y cautelosa. El entendimiento de sus costumbres, cultura, relaciones sociales y necesidades es un condicionante importante para el resultado positivo. Actualmente en una situación de desalojo por emergencia se recurre a los albergues. Normalmente supone una experiencia negativa para estas personas, por ser espacios donde se disuelven los núcleos familiares, la inexistencia del concepto de hogar, la imposibilidad de apropiación del espacio, falta de actividades culturales, desarraigo con el entorno por la distancia física y la prolongación de la estancia que suele ser de varios años. Anticipándonos a la situación de emergencia se desarrolla esta primera fase, pretendiendo positivar una situación de catástrofe y convertirla en una experiencia de aprendizaje, de superación, de integración y de apropiación. En este contexto, la responsabilidad de los estudiantes no fue sólo la de formalizar espacios concretos, sino de comprender las condiciones y contextos para la intervención. La colaboración de profesionales de culturas y disciplinas distintas enriqueció el resultado en una diversidad de voces y perspectivas.

La medianera que te espera La elección de la ubicación del proyecto se debe por estar frente al Malecón (visual privilegiada), esquina con San Lázaro (importante vía de trasportes públicos), y con el Paseo del Prado (importante punto de manifestación cultural). También por su cercanía de la Habana Vieja y de varios museos importantes. El proyecto se apoya en la última medianera del Malecón que toma como reclamo publicitario del proprio proyecto para su divulgación, y que a su vez facilita la construcción vertical y la posibilidad de desarrollar diferentes tipologías de vivienda.

Estrategia para la construcción de edificio de viviendas de emergencia La estrategia de construcción del edificio es combinado con eventos culturales para lograr la cohesión social, la divulgación del local que serán instaladas las viviendas, la participación de la comunidad y la apropiación del espacio. También de forma secundaria recaudar fondos para la construcción, tomando como referencia el sistema de gestión económica en el callejón de Hamel, donde cada venta de obra de Salvador González se invierte en las actividades e instalaciones del proprio proyecto. El proyecto de viviendas de emergencia está compuesto por tres fases de ejecución. En la primera fase se construye la estructura principal del edificio que servirá de plataforma para los eventos culturales de la zona. Esta estructura estará libre de cualquier cerramiento vertical para generar un espacio abierto a las diferentes propuestas como pueden ser, cine al aire libre, conciertos, exposiciones, dando cabida a toda manifestación artística. En el último piso será construido un Mirador/Bar con galería de arte, el único espacio con carácter definitivo que da continuidad a todas las fases del proyecto: dando origen a una actividad comercial y museográfica.






La medianera también servirá como soporte o lienzo para actividades de artes plásticas, la divulgación de artistas locales y la promoción del arte público. Manifestación que se realiza usualmente en el barrio. A nivel de gestión cultural tomamos como referencia el proyecto del “Solar de la California”, ubicado en Centro Habana, basado en un sistema de autogestión donde la participación de la propia comunidad con ayuda de instituciones como la UNEAC (Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba) y el Municipio de Cultura, entre otros, crearon un proyecto de autofinanciamiento a través de eventos culturales que sirvieron como base a la reconstrucción de la propia ciudadela. Dentro de esta fase se realizará una distribución de manuales de autoconstrucción, tomando como referencia el sistema pedagógico que se llevó a cabo en Cuba con las microbrigadas. De manera que las personas se familiaricen con los sistemas constructivos de las viviendas y desarrollen una actitud participativa y resolutiva, a través de talleres específicos. Con la Detección de una situación de emergencia empieza la segunda fase, se activan los mecanismos de la construcción de las viviendas, al tiempo que las actividades culturales siguen su curso. Por un consenso basado en un estudio del censo de la ciudadela y de los núcleos familiares se decide la ubicación de las mismas dentro del edificio. El sistema prefabricado de los módulos y su producción local, facilitan la logística de montaje y la rápida construcción. Los módulos tienen distintas tipologías para adaptarse a las diferentes necesidades de cada familia. En seguida una tercera fase se pone en marcha. Una vez construidas todas las viviendas se disminuye las actividades culturales del local, abriendo espacio a los talleres específicos para la comunidad que habita el edificio. El edificio contiene diferentes espacios comunitarios para actividades como talleres, lavaderos, terrazas y diversos usos distribuidos en distintas plantas. De esta forma, se pretende mantener los vínculos sociales sin cambiar su cotidiano y promover la expresión cultural de la comunidad.

CONCLUSIONES La propuesta del proyecto fue rescatar el valor de las comunidades locales, defender y valorizar los recursos humanos y ambientales poniendo en primer plano el conjunto las necesidades. De esta forma, el trabajo tuvo que superar los límites de lo sectorial y del asistencialismo que pesan encima de la programación centralista y autoritaria de muchos proyectos pensados para el desarrollo local. El rol activo que las administraciones subestatales y la cooperación descentralizada asumen en el presente y futuro un desarrollo local como elemento clave para las nuevas estrategias de la Cooperación Internacional de calidad. Segundo Anna Nufrio (2009), “es evidente que en contextos como los de los Países en Vía de Desarrollo, donde los datos útiles para la investigación son muchas veces inciertos, los valores discutibles, los intereses fuertes y las decisiones urgentes, la orientación tradicional de la disciplina arquitectónica y del diseño deben girar hacia otros objetos de culto, hacia otras historias” (p.8). La reflexión para nuevas formas de proyectar los espacios urbanos se hacen necesarios con un enfoque más social, promoviendo espacios de convivencia con valoración cultural y ambiental.






BIBLIOGRAFÍA Nufrio,AnnaVicenza.DiseñoyArquitecturaenelMarcodelaCooperaciónInternacional COHABITAR,LaHabana/Cuba.EditoraAtlantide.TerritoriosyAcciones.Barcelona,2009. LISTA DE FIGURAS Fig. 01: Foto del Solar Salaya. Marcela Alonso, 2007. Fig. 02: Vista aérea de La Habana. Marcela Alonso, 2007. Fig. 03: Foto de la inundación del Malecón en Centro Habana. Seminario del profesor Obdulio Coca, 2007.

MATERIAL GRÁFICO  

 






  

   




  






INCLUSIÓN SOCIAL URBANA COMO FACTOR DE DESARROLLO SUSTENTABLE: ESTUDIO DE INDICADORES PARA LA CIUDAD DE SAN JUAN

Autores: Nieto Patricia Lorena Nacif Nora

UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN JUAN, FACULTAD DE ARQUITECTURA URBANISMO Y DISEÑO IRPHa- Gabinete de Investigaciones Urbanas (GIUR)Dirección: Av. Ignacio de La Rosa 590 (oeste) Complejo Universitario “Islas Malvinas” Telefono: +54 0264 154032697 Email: nietolorena@yahoo.com.ar noranacif@yahoo.com.ar


INCLUSIÓN SOCIAL URBANA COMO FACTOR DE DESARROLLO SUSTENTABLE: ESTUDIO DE INDICADORES PARA LA CIUDAD DE SAN JUAN

EJE TEMÁTICO: Ciudad Inclusiva y Participación Ciudadana RESUMEN El desarrollo Urbano Sustentable tiene como finalidad planificar y ordenar el territorio, de modo de dar identidad al pasado, vivir adecuadamente el presente y ofrecer flexibilidad al futuro. En ese marco, se considera el Patrimonio Urbano dentro de una visión integral y a largo plazo de la ciudad, como vínculo de desarrollo y sustentabilidad para la población involucrada. Una ciudad inclusiva debe permitir que el espacio público, como patrimonio cultural, sea ocupado por personas de diferente condición, facilitando la interacción entre ellas y asegurando el acceso a servicios y equipamientos. Este estudio apunta a encontrar instrumentos que permitan conocer y monitorear la ciudad a través de indicadores de inclusión y accesibilidad urbana, para la ciudad de San Juan. Ello implica contribuir a un desarrollo urbano sustentable con mayor calidad de vida y cohesión social.

OBJETIVOS Esta ponencia surge de un proyecto de investigación en desarrollo, cuyos objetivos son: Objetivo General: Contribuir al desarrollo urbano sustentable de la ciudad de San Juan, a través del estudio y aplicación de indicadores urbanos de inclusión social como herramientas para el logro de mayor accesibilidad al espacio público y para una mayor cohesión de la comunidad.

Objetivos específicos - Identificar los parámetros urbanos fundamentales con que se constituirán los diversos indicadores de inclusión social para la ciudad de San Juan, como adaptación local de antecedentes nacionales e internacionales sobre la temática. - Seleccionar dentro del área de estudio, espacios públicos adecuados para la aplicación y verificación de los indicadores de inclusión social para la sustentabilidad ambiental.


- Formular pautas o lineamientos esenciales de diseño urbano para la superación de los conflictos detectados y que contribuyan a una mejor calidad de vida de toda la comunidad.

METODOLOGÍA El trabajo se ordena metodológicamente en tres etapas consistentes en: 1º Etapa- Búsqueda y exploración de Antecedentes a) Relevamiento de toda información pertinente a la accesibilidad urbana sostenible, tanto en el país como en el extranjero, que rescate el valor de la inclusión social en la vida urbana. En esta etapa se utilizará la técnica del Benchmarking, la cual consiste en introducir mejoras continuas aprendiendo de otros países, o regiones más desarrollados en cuanto a los modelos de sustentabilidad ambiental utilizados. b) Relevamiento de información in situ, referida al área de estudio, su mobiliario urbano, las barreras y elementos que perjudican el desarrollo y apropiación de la ciudad por parte de la población usuaria. En esta etapa se tomará toda la información primaria pertinente, es decir toda aquella recolectada in situ, a través de visitas exploratorias y con una visión crítica del entorno. Obtención de material fotográfico y bocetado de puntos claves de la zona de estudio, la ciudad de San Juan. Se planteará la utilización de cuestionarios y entrevistas a usuarios para conocer la opinión de los actores sociales reales. 2º Etapa- Análisis y Evaluación de la situación actual en el área de estudio En base a la información recolectada, se procesará todo el material para llegar a una evaluación de la situación a enfrentar, que sirva de base a la etapa siguiente. a) Se realizará una descripción valorativa del estado real del tema en cuestión, que marque los puntos fuertes a tener en cuenta. b) Se procesarán los cuestionarios o entrevistas. Se prevé que de ser necesario, se requerirá el asesoramiento de especialistas. Se rescatarán los conceptos más importantes que aportarán a la etapa siguiente y se pondrá atención en el análisis de ideas potenciales que sirvan como vectores en la formulación de pautas de diseño urbano. 3º Etapa- Formulación de Indicadores de Inclusión Social urbana para el desarrollo Sustentable.


a) Cimentados en el conocimiento alcanzado durante el proceso previo de trabajo, se obtendrán indicadores de cada una de las dimensiones que se establezcan para el estudio. Con estos indicadores será posible el desarrollo de la etapa posterior. Construcción de fichas valorativas y propositivas de aplicación de los indicadores propuestos. b) Basados en las etapas anteriores y teniendo en cuenta el sistema general de indicadores del proyecto en el que se insertará este trabajo, se propondrá una serie de pautas a tener en cuenta para el diseño sostenible para la inclusión y accesibilidad social urbana. Ello implica la consideración de la equidad e inclusión social como pilar básico del diseño sostenible y, por tanto, incluye a todas las personas que constituyen la comunidad.

DESARROLLO Esta ponencia se enmarca en un proyecto de investigación que se propone explorar las variables y dimensiones de análisis que contribuyen desde la mirada socio cultural al desarrollo urbano sustentable. Entendiendo por tal, al desarrollo urbano que considera como ejes del desarrollo a la equidad social, la eficiencia económica y la

preservación del ambiente

urbano territorial.

Figura1: Enfoque Conceptual del Desarrollo Urbano Sustentable Fuente: Elaboración propia. GIUR- FAUD- UNSJ (2012)

En ése sentido, a través de la elaboración y aplicación de indicadores de cohesión, accesibilidad e inclusión social, se pretende contribuir a mejorar la calidad de vida de la sociedad, con instrumentos para la toma de decisiones en los distintos niveles de gestión urbana. “Los indicadores urbanos son unidades de información


que pretenden reflejar el estado real de la ciudad objeto de estudio; sin ellos tendríamos dificultades para efectuar comparaciones y adquieren gran valor como herramienta en los procesos de evaluación y de toma de decisiones sobre los problemas urbanos” (Bär Ana, 2009, pp.5). Desde esta perspectiva se considera al espacio público como Patrimonio Cultural, que contribuye a la integración e inclusión social como dimensiones ineludibles del desarrollo sustentable La disponibilidad de espacios públicos en cantidad y calidad ocupa un papel central en la inclusión social, tan necesaria para la sostenibilidad, puesto que son lugares de convivencia e interacción social por excelencia. Constituyen los ejes articuladores de las ciudades y sus servicios, y desempeñan funciones sociales, institucionales, ambientales, de movilidad y recreación. Existen estudios sobre el espacio público desde distintas perspectivas que analizan el tema desde un punto de vista funcional, legal o social. Sin embargo, las mediciones cualitativas y cuantitativas del espacio público urbano, su disponibilidad, aprovechamiento y acondicionamiento para ser vividos por todos los ciudadanos son casi inexistentes y muy parciales. Su interés principal radica en que una ciudad con mejores condiciones de accesibilidad social al espacio público, evita uno de los mayores problemas de la ciudad actual, la segregación, y además contribuye a la concienciación sobre la importancia del mismo como Patrimonio Cultural. La accesibilidad, referida al entorno físico construido, abarca espacios urbanos, edificios, equipamientos, transportes y el conjunto de objetos que hacen al “habitar”. Todos estos conceptos de referencia otorgan el marco y fundamento necesario donde se desarrolla este proyecto, en el que confluyen las diversas categorías y dimensiones de análisis esenciales para el abordaje de un estudio sobre el desarrollo urbano sostenible. El trabajo se encuentra en proceso de desarrollo. De acuerdo a la metodología planteada, se han cumplimentado las primeras etapas. A modo de ejemplo, se adjunta la localización del área de estudio de la 1°Etapa de trabajo:

Figura 2- Localización del área de estudio (1°Etapa)

Fuente: Elaboración GIUR en base a imagen Google Earth


El área de estudio es la correspondiente al Gran San Juan o Área Metropolitana, que constituye una conurbación conformada por el Dpto. Capital y las áreas urbanas de los cinco departamentos aledaños: Chimbas, Rivadavia, Rawson, Santa Lucía y sector norte del Dpto. Pocito. En la 1°etapa de trabajo, se comenzó con el área central indicada en la figura. En el área hay al menos dos cuestiones determinantes a considerar, al igual que en cualquier estudio urbano que se realice en San Juan y que tienen que ver con los dos condicionantes fundamentales de su medio natural, la aridez y el sismo. Ambas características deben tenerse en cuenta por su importancia fundamental para el desarrollo sustentable, tanto para el medio socio cultural con la población y las actividades que ella desarrolla, como para el medio construido como expresión físico- espacial de la ciudad. “Compatibilizar estrategias de intervención que atiendan a los dos condicionantes naturales es indispensable para este tipo de ciudad, lo que implicará entre otros aspectos, estudiar los niveles de densidad adecuados para una ciudad oasis de zona sísmica y que preserve además su particularidad de ciudad intermedia. Implica también no desconocer lo que ocurre en el campo social, puesto que desde esta mirada que aspira a un desarrollo sustentable, las propuestas para las intervenciones urbanas no se plantean con la finalidad de cumplimentar sólo procesos proyectuales de diseño, sino que se conciben como un recurso para el logro de objetivos sociales, ambientales y económicos y con una visión a largo plazo”. (Nacif, Espinosa, Martinet, 2012 pp. 34).

Figura 3 Fichas de Relevamiento Señalética Urbana

Fuente: D.G. Rojas, Sofía, Gabinete de Investigaciones Urbanas GIUR- 2015


Figura 4 Fichas de Relevamiento Señalética Urbana

Fuente: D.G. Rojas, Sofía, Gabinete de Investigaciones Urbanas GIUR- 2015

Indicadores de Inclusión y Cohesión Social Enmarcados en las consideraciones anteriores, los indicadores se constituyen en herramientas apropiadas para la detección de situaciones conflictivas y la formulación de estrategias superadoras apuntando a un eficiente proceso de control y seguimiento de las problemáticas urbanas en la ciudad de San Juan desde la mirada de la inclusión y cohesión social. Estos indicadores forman parte de un sistema de indicadores urbanos con dimensiones y variables que se interrelacionan entre sí y que a su vez se articula en tres grandes subsistemas para evaluar problemas urbano-ambientales en la ciudad de San Juan: 1- subsistema Físicoespacial, 2-Socio-cultural y 3- Ambiental. Los indicadores de inclusión y cohesión social, están comprendidos en el segundo subsistema y abarcan aspectos urbanos desde una mirada ético-intelectual comprometida con el desarrollo social inclusivo. En este subsistema se estudian indicadores que comprenden, entre otros, a la identidad de la ciudad, la dotación equitativa de equipamientos públicos y a la accesibilidad de personas con discapacidad y movilidad reducida. A continuación se presentan algunos avances de este último indicador.


Accesibilidad de personas con Discapacidad y Movilidad Reducida “Las normas de diseño accesible incluidas en la legislación nacional y los antecedentes internacionales, son necesarias pero no suficientes. La discapacidad no se vive uniformemente en todas las latitudes y en todos los sectores sociales”. (Coriat Silvia, 2003, pp.41). Al respecto, cabe aclarar que las personas con movilidad reducida, no son sólo aquellas con alguna discapacidad psico-funcional sino que desde una mirada amplia e integradora, se consideran además los siguientes estados que generan una disminución funcional de la persona durante su vida: -La infancia, la ancianidad, la obesidad, las diferencias antropométricas, el embarazo, el uso de lentes y/o audífonos, efectos físicos, sicológicos o sensoriales de enfermedades o accidentes, lesiones temporales (personas enyesadas, con férulas o muletas). El interés colectivo de la comunidad urbana debe ser el parámetro fundamental del desarrollo urbano sustentable, esto implica fortalecer los mecanismos de cohesión social. Por tanto, el Objetivo del estudio de este Indicador, responde en términos generales a garantizar a todas las personas la accesibilidad espacial a los espacios de uso público, facilitar su uso, permanencia y desplazamiento. Para la formulación del indicador, se consideran algunos atributos de espacialidad y habitabilidad que pueden clasificarse en: a) Atributos de libre circulación, horizontal y vertical b) Franqueabilidad, ingresos y salidas c) Accesibilidad y uso de equipamientos: mobiliario urbano para encuentro, reunión, espera, descanso, información.

Estos atributos confluyen en algunas pautas iniciales para la construcción del indicador, que se encuentra en proceso de desarrollo: - Sistemas de señalización claras (accesos, cruces, paradas de colectivos, etc.) - Sendas peatonales libres de obstáculos, respetando anchos mínimos (1,5m. espacio maniobra silla de ruedas) y altura mínima libre (2,10m) - Sendas peatonales con pendientes menores de 2%, con superficie antideslizante - Disponibilidad de rampas (y/o ascensores) con pendiente longitudinal de 6% en tramos >10m., con baranda (altura 0,70 a 0,80m.) - Diseño estético Necesidad de controles:


-Control de tránsito: prohibición rigurosa de estacionamiento en rampas, cruces peatonales y ochavas -Control de veredas sanas

CONCLUSIONES El trabajo del cual se desprende la presente ponencia, tiene como finalidad contribuir a la mejora continua en la calidad de vida de toda la población a través de la búsqueda de pautas para la formulación de indicadores de sustentabilidad urbana, que funcionen como herramientas de monitoreo y control, considerando la inclusión y cohesión social como elementos clave del desarrollo sustentable. Cabe reiterar que este proyecto está en etapa de desarrollo y por tanto no se cuenta con conclusiones definitivas al momento de esta presentación. Por otra parte, es conveniente explicitar que los indicadores de inclusión social conforman un sistema que debe interpretarse como un sistema dinámico por la multiplicidad de las variables intervinientes y en función de ello, toda vez que se encuentran indicadores que mejoran la compresión y aplicación del mismo, debe evaluarse la pertinencia de su inclusión, hasta alcanzar la madurez de todo el sistema. Es importante destacar que una ciudad inclusiva es aquella que no posee barreras físicas ni socio- culturales para quienes la habitan o recorren. Evaluar estas condiciones de equidad mediante indicadores estudiados al efecto es indispensable, ya que se trata de una condición necesaria para la participación de todas las personas independientemente de las posibles limitaciones funcionales que éstas puedan tener. En especial, las personas más vulnerables desde el punto de vista de sus capacidades físicas, mentales o sensoriales. En este contexto, la principal contribución del estudio, se centra en proporcionar elementos significativos para ser considerados en Planes Urbanos y de Ordenamiento Territorial. Su implementación puede ayudar en diversas etapas de la gestión ambiental, tanto como herramientas de prevención de conflictos o como instrumentos de monitoreo en un proceso dinámico pero constante y continuo.

BIBLIOGRAFÍA -BÄR SARDA, Ana (2009). Indicadores de Calidad Ambiental Urbana. Tesis de Máster en Desarrollo Urbano y Territorial. UPC. Barcelona. -CORIAT, Silvia Aurora (2002) Lo Urbano y lo Humano Hábitat y Discapacidad. Universidad de Palermo. - NACIF, Nora Elsa; ESPINOSA, María del Pilar; MARTINET, Marta Graciela. (2012). Indicadores para la Evaluación de la Sustentabilidad en la Ciudad de San Juan. - Revista ANDINAS – Revista de Estudios Culturales. En Torno a la Arquitectura, el Urbanismo y el Diseño. FAUD - UNSJ.


-ONU-2015: “Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible” -RUEDA PALENZUELA, Salvador (1999). Modelos e Indicadores para ciudades más sostenibles. Departament de Medi Ambient de la Generalitat de Catalunya. Barcelona, España.




ARTE, DISEÑO Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN LA REVALORIZACIÓN DEL ESPACIO PÚBLICO. EL PASEO DEL BICENTENARIO DE CÓRDOBA

Autores: Mgtr. Arq. Diana Cohen Mgtr. Arq. Alejandro Romanutti

FACULTAD DE ARQUITECTURA, URBANISMO Y DISEÑO. UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA. ARGENTINA

Dirección: Calle del Alpataco 9145.Cordoba. Calle Alfredo Nanini 3550.Colonia Caroya

Telefono: 03543-425461 . 0351-156501415 Email: dianacohen@fibertel.com.ar aromanutti@hotmail.com






ARTE, DISEÑO Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN LA REVALORIZACIÓN DEL ESPACIO PÚBLICO. EL PASEO DEL BICENTENARIO DE CÓRDOBA EJE TEMÁTICO Nº2: Ciudad Inclusiva y Participación Ciudadana. RESUMEN El Paseo del Bicentenario de la ciudad de Cordoba ,es un interesante ejemplo de cómo la acción estatal pensada desde el habitante de la ciudad, mediante una acción de participación ciudadana y del rol del profesional comprometido, puede dar como resultado un espacio que, lejos de ser un mero paseo urbano, se transforma en un verdadero “lugar” que sintetiza en un gesto sencillo, pero osado y creativo, todo aquello a lo que el espacio público debería aspirar: propiciar una memoria colectiva activa, haciendo del ciudadano un partícipe dinámico del juego que propone, logrando de esa manera incentivar y diversificar su uso.

OBJETIVOS Una de las características de la cultura posmoderna es la pérdida del sentido de lo colectivo y de lo público en pos del individualismo y lo privado; haciendo de nuestras ciudades, ámbitos de ausencia de la vida comunitaria y participativa. Por otro lado, las propuestas de algunos de los profesionales que operan en nuestros espacios públicos, se han transformado en algo vacío de sentido y hasta diríamos, banal. Pero no podemos olvidar que deben ser llevados a cabo de forma responsable, como un elemento fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas. De allí es que nos hemos propuesto investigar sobre este paseo planteándonos los sig. Objetivos: x

Reflexionar acerca de La producción artística en el sentido de una contribución a la cultura urbana.

x

Verificar su calificación del espacio público en pos de potenciar potenciar su consolidación.

x

Verificar si se cumple con el objetivo principal de todo ámbito público: la integración social a través del encuentro y el sentido de pertenencia en la diversidad.

x

Indagar en cómo es posible trabajar desde la acción estatal pensada desde el habitante de la ciudad, mediante una acción de participación ciudadana y del rol del profesional comprometido, puede dar como resultado un espacio significativo para la ciudad.

x



Profundizar en una temática de insoslayable actualidad.




METODOLOGÍA El ejemplo que queremos reflejar en este trabajo, es parte del corredor denominado la Media legua de oro; circuito cultural resultante de numerosas intervenciones en antiguos edificios públicos que fueron puestos en valor por el sector estatal y es un recorrido que abarca cerca de 2.500 metros entre la histórica Plaza San Martín y el barrio de Nueva Córdoba, bordeando el Parque Sarmiento diseñado hace más de un siglo por el arquitecto Charles Thays .Por lo tanto partimos indagando sobre estas piezas de gran valor patrimonial de nuestra ciudad. El resultado de esta primera etapa fue la definición del estado de la cuestión y el establecimiento de un umbral de información sobre la temática como base para el comienzo de la etapa siguiente.En la siguiente etapa metodológica se realizo una primera aproximación al análisis crítico de la obra que nos interesaba estudiar para luego arribar a las conclusiones. Agregamos que el “parque del Bicentenario” fue diseñado en ocasión de los festejos patrios y dentro de este marco, dando lugar a un espacio que a través de una intervención artística lúdico-educativa propicia el encuentro, la integración social y la apropiación de los ciudadanos.

DESARROLLO El espacio público El ciudadano es la manifestación más completa y compleja del ser humano en tanto ser cultural. Es ese ser que es parte de un todo en ese “grupo dado” que se manifiesta mediante sus valores, su producción material y espiritual y sus normas, al decir de Anthony Giddens, cuando se refiere al significado de cultura. (Giddens, 1991) Y es la ciudad la manifestación suprema de eso que entendemos por cultura. La ciudad misma, como hecho cultural, con sus espacios públicos, su arquitectura, sus monumentos, su gente y sus celebraciones. (Romanutti, 2010) .Toda la complejidad y la riqueza del rol de “ser ciudadano” en esta construcción cultural que es la ciudad, se manifiesta de manera absoluta en el espacio público, pero no entendido como ese “espacio residual entre calles y edificios” ni ese “espacio vacío considerado público simplemente por razones jurídicas” (Muxi et al., 2003) sino que en una valoración más amplia y que abarca diferentes saberes. Como espacio político, es el “sistema de espacios que ha de permitir la expresión colectiva, las manifestaciones cívicas, la visibilidad de los diferentes grupos sociales (…), el “lugar de ejercicio de los derechos. (ibid.). Es el espacio en el que el ciudadano forma parte de un todo. En donde no está solo porque su ser se expresa en el sentido de lo comunitario.






Desde la óptica del Paisaje, como un “espacio abierto público, es un componente fundamental en la estructuración y en la imagen sensible de la ciudad, y como tal, adquiere dimensiones urbanopaisajísticas sin disociarse de su básica condición arquitectónica. (Di Marco et alt., 2009: 11). Este lugar de “las coincidencias, de los desplazamientos y tránsito en la ciudad; avisador en donde se publican las informaciones recientes y anteriores (…) patentiza los valores históricos-significativos que fueron acumulándose en el devenir histórico de la civilidad. (ibid.). Es el espacio de la representación, en que la sociedad se hace visible. Del ágora a la plaza de las manifestaciones políticas multitudinarias del siglo XX y XXI, es a partir de estos espacios como se puede relatar, comprender la historia de una ciudad. “Estampas gloriosas y trágicas, antiguas y modernas, se suceden en los espacios públicos de la ciudad.” (Muxi et al., 2003) La historia de la ciudad es la de su espacio público y su calidad se podrá evaluar sobre todo por la intensidad y la calidad de las relaciones sociales que facilita, por su fuerza mezcladora de grupos y comportamientos; por su capacidad de estimular la identificación simbólica, la expresión y la integración culturales. Por ello es conveniente que el espacio público tenga algunas calidades formales como la continuidad en el espacio urbano y la facultad ordenadora del mismo, “la generosidad de sus formas, de su diseño y de sus materiales y la adaptabilidad a usos diversos a través del tiempo”. (ibid.). De esta manera serán reconocidos como parte indispensable del patrimonio urbano. El espacio público, adquiere el sentido de “ lugar” porque trasciende lo meramente espacial y la acción de encuentro de los pares ciudadanos, y se transforma en un catalizador de los hechos pasados y presentes de la sociedad. Este rol, está dado por la posibilidad del espacio público de albergar la materialización de los diferentes procesos simbólicos que construye la sociedad, dando lugar, entre otras cosas, a lo que podríamos llamar el “Monumento conmemorativo” como ese “artefacto simbolizante” que de diferentes maneras, a lo largo de la historia, fue el origen para la construcción del espacio público o también su destino. “La intencionalidad de construir monumentos arquitectónico-urbanos, está presente en todas las culturas occidentales a lo largo de la historia de la humanidad” (Dellavedova et alt. 1997:55) y su importancia está en que nos recuerdan y convocan la conciencia comunitaria, hablándonos de los valores, creencias, acuerdos de partes y actos de fe de un pueblo, cual son las instituciones que corporizan nuestras historias, prácticas, rituales y nuestros valores estético-formales. “Los monumentos existen como organismos vivos que aluden a la memoria, a la empatía, a la identificación”. (Roca. Prólogo en (ibid.). Pero este sentido de lo “monumental” queremos definirlo desde su significado simbólico más que desde el punto de vista de una arquitectura impactante por su escala o por la utilización de ciertos materiales.






Es en esta consideración del espacio público y las diferentes cargas semánticas que conlleva su existencia como espacio social cargado simbólicamente, por su capacidad de albergar el “monumento” como ese constructo social que trasciende los tiempos;

como el lugar del encuentro y del

reconocimiento de ser parte de algo que trasciende al ciudadano como ser individual, y le reafirma en su identidad urbana, es que debemos considerar la importancia de los roles de todos los actores necesarios que deben formar parte para la constitución del espacio público en su sentido de lugar: una administración estatal responsable, un ciudadano ávido de participación y compromiso con su lugar y con sus semejantes, un empresariado comprometido con la ciudad y sus ciudadanos y los artistas como los catalizadores de los deseos y necesidades de todos los demás actores. Estas situaciones, son las que nos llevaron a proponer una mirada sobre este espacio público que es el Paseo del Bicentenario de la ciudad de Córdoba, porque en él se manifiestan de alguna manera estos diferentes roles en una participación, que si bien puede tener algunas dificultades a las que haremos alusión más adelante, implican un gran avance en términos de la construcción de la ciudad para los ciudadanos como así mismo la intervención del arte como catalizador y convocante para un uso significativo del espacio al mismo tiempo que otorga una identidad al lugar. El Paseo del Bicentenario y su contexto En el año 2010, la República Argentina conmemoró los 200 años de la Revolución de Mayo. Este hecho, tiene una profunda significación, no sólo para el país, sino que también para toda la región, ya que en unos pocos años fueron muchas las naciones sudamericanas que compartieron similares festejos, e implicó la puesta en marcha de una amplia gama de actividades y de realizaciones de obras públicas de todo tipo. En la ciudad de Córdoba, Argentina, una de las propuestas, que llegó a materializarse fue la del Paseo del Bicentenario. Esta propuesta, se sumó a la de toda una serie de obras en el área central de la Capital, enmarcada dentro de lo que fue la segunda etapa del plan director para la recuperación urbana de la ciudad y que tenía el propósito de "devolverle el alma y el orgullo a la ciudad" y recuperarla como "centro de la producción, la cultura y la educación" del país, tal como lo describía el entonces gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, creando un “nuevo espacio verde en el corazón del entramado urbano” y cuya idea motivadora es que el paseo constituya un ícono de los hitos históricos de los últimos 200 años. La decisión de generar este nuevo espacio público también se sustentó en la idea de incorporar un nuevo nodo dentro de lo que se dio en llamar la “1/2 legua de oro” de Córdoba, que fuera una de las realizaciones del anterior gobierno provincial, y que en una emulación con sentido local de la famosa “milla de los museos” neoyorkina, o la “magnificent mile “ de Chicago; conforma un recorrido patrimonial cultural de recreación a lo largo de determinadas arterias del área central, materializándose en un eje/relato. El mismo, une puntos estratégicos urbano/culturales entre los que se destacan plazas, paseos, teatros, y museos. Podríamos decir que esta “1/2 legua de oro” hace un recorrido en el tiempo y






en el espacio al atravesar la historia “construida” de la ciudad a lo largo de su devenir desde la ciudad colonial con sus 70 manzanas fundacionales, pasando por los períodos de la primera modernización de fines del XIX hasta las realizaciones más contemporáneas. Partiendo de la plaza San Martín (1577), principal espacio urbano de la época de la fundación, atraviesa la historia cultural cordobesa uniendo edificios significativos y emblemáticos de la cultura local, como el Teatro Real, el Teatro San Martín, el museo de Antropología de la Universidad Nacional de Córdoba y el reciente Paseo del Buen Pastor; nuevo espacio de recreación instalado donde se alojaba la antigua cárcel de mujeres. El recorrido continúa por el nuevo Museo Evita emplazado en el majestuoso Palacio Ferreyra; el remodelado Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa y la nueva sede del museo de Ciencias Naturales. Todo este nuevo recorrido, tendría como soporte, algunas de las arterias y espacios públicos urbanos más significativos de la ciudad, como la ya mencionada Plaza San Martín, la ex Plaza Vélez Sarsfield, en donde se ha emplazado recientemente una fuente de agua señalando el comienzo del eje hacia la Avenida Irigoyen y su remate, la Plaza España, puerta de ingreso al Parque Sarmiento; el principal paseo verde de la ciudad y en donde se asienta el Paseo del Bicentenario, el espacio público que analizamos en este trabajo. Parte de este recorrido, reforzaría un segmento del más emblemático eje paisajístico que inauguró la modernidad en Córdoba en el siglo XIX, como fiel reflejo del urbanismo Haussmaniano, tan caro a la sociedad de la época que encontraba en Paris un modelo paradigmático en el que ver reflejada su necesidad de modernizarse. Este eje se iniciaba en uno de los bordes de la ciudad, con la inauguración de uno de los principales espacios públicos de la época: el Parque Elisa, luego Las Heras (proyecto 1887) y que luego de cruzar el río, por el recién inaugurado puente Centenario (1887, renovado 1910) y recorrer la principal arteria, la “Calle Ancha o Alameda”, (hoy General Paz y Vélez Sarsfield) giraría en un moderno rond-point que da inicio a la muy parisina diagonal Hipólito Irigoyen, que remata en la ya mencionada Plaza España que alberga algunas de las instituciones y obras arquitectónicas más emblemáticas de fines del XIX y principios del XX y que es la puerta de entrada al parque. En este contexto, la plaza “Paseo del Bicentenario” se instala como un punto más dentro de toda una serie de acciones que se fueron dando en los distintos procesos de modernización de la ciudad, muchos de los cuales fueron parte de los festejos del primer centenario de Mayo de 1810. El Paseo: su diseño y su proceso El Paseo del Bicentenario es un espacio público abierto, ubicado en uno de los accesos principales del Parque Sarmiento, entre las avenidas Valparaíso y Deodoro Roca, y la calle Carlos Thays. Se conforma como un circuito con






201 aros que cuentan didácticamente los hechos históricos de Córdoba desde 1810. Cada uno de los distintos aros, representa un año y contiene un texto que describe un hecho significativo de ese año, para la historia de Córdoba. Esta instalación escultórica, creada por la artista plástica cordobesa, Susana Lescano, se distribuye de manera tal que el ciudadano la recorra con la idea de atravesar el paso

del

tiempo

que

está

inscripto en los aros hasta llegar al aro 201, que simboliza el futuro. La elección del círculo como figura escultórica, según lo manifiesta la artista, se origina en la idea de “lo perfecto del movimiento circular como forma de simbolizar el tiempo”. Los objetos escultóricos son de chapa soldada y pintados de diferentes colores. Sus diámetros son de 3, 2.60 y 2 metros. Se ingresa al predio por las esquinas o por un ingreso principal, donde se ubica un aro de mayores dimensiones que es el del Bicentenario y que marca el principio y fin del trayecto. Hay un eje central que conecta el aro del Centenario con el del Bicentenario materializado en un hilo de agua que converge en una plaza seca, formando un espejo de agua sobre el que se emplaza el monumento de “Isabel la Católica”

que

fuera

trasladado

desde

otro

sector

del

Parque

Sarmiento

para

formar parte de este nuevo paseo. Fig 2. Lo que nos lleva a tomar a la Plaza del Bicentenario como disparador de la reflexión sobre posibles formas de acción cuando se trata del espacio público, es lo particular de su propuesta y que se destaca en dos puntos fundamentales: la necesidad de plasmar en hechos

concretos

la

convivencia

política y la posibilidad de proyectar entre la Municipalidad, la Provincia, el sector privado y organizaciones no gubernamentales, como así también la incorporación del ciudadano como parte activa, a través de su expresión en los medios de comunicación, facilitado por las nuevas tecnologías, como partes del proceso de ideación del proyecto y el artista, que con su propuesta, interpreta el espíritu de la intervención y la potencia.






Con la idea motivadora de que el paseo constituya un ícono de los hitos históricos de los últimos 200 años, se realizó un trabajo conjunto entre los entes gubernamentales y el sector privado, en este caso el diario La Voz del Interior, el de mayor tirada local, para formar parte del proyecto. El diario cedió el diseño original del mismo, que le fuera encargado a la reconocida escultora cordobesa, Susana Lescano. Pero lo más importante, a nuestro entender, no es la participación del diario en su aporte económico para el proyecto, sino que se involucró como parte activa del proceso que permitió dar lugar a lo propuesto por la artista para que el diseño se complete con la participación de la ciudadanía. En este sentido, podríamos señalar que en la actualidad las empresas se están enrolando en el concepto de de la responsabilidad social empresaria, donde las empresas pretenden ser más transparentes ante una sociedad cada día más consciente de la escasez de recursos, los grandes problemas sociales, la emergencia ecológica, etc. Este sería el caso que nos compete, ya que el diario La Voz del interior es el que, junto con el gobierno, toman la iniciativa de valorizar un espacio público ubicado en un lugar tan caro para los cordobeses como es el parque Sarmiento y convertir el sitio en un espacio donde la sociedad puede involucrarse desde lo histórico y lo afectivo participando en la revalorización de un espacio vacío al cual se cualifica resignificándolo a través de la intervención del arte. Esta responsabilidad social se perfila casi como una obligación para las empresas y organismos que quieren realizar actividades encuadradas en la sostenibilidad social y ambiental. Los diseñadores y artistas por su parte, se vuelven un pilar fundamental, al ser el nexo entre el ámbito privado, los comitentes y la sociedad, en el rol de agentes creadores y también de gestión. Con la finalidad de homenajear a los 200 años de la Revolución de Mayo, la artista propuso un recorrido en un espacio verde existente conformado por estos 201 aros alegóricos, todos ellos de distintos tamaños y colores, que abrazan una fuente con dos chorros de agua. Cada aro simboliza uno de estos 200 años y en cada uno de ellos se destaca un momento histórico emblemático que fue propuesto por los ciudadanos a través de su participación en la versión digital del diario La Voz del Interior. Con el texto /logo: “PLAZA DEL BICENTENARIO: un espacio para construir juntos y recorrer nuestra historia en el bicentenario” Fig.4

Durante varios meses se realizó una

convocatoria para que los ciudadanos de toda la provincia, participaran proponiendo, lo que a su






entender, fueran los hechos históricos más destacados de cada uno de los doscientos años desde la independencia. El diario subió a su sitio de internet un formulario en el que se pedía a los ciudadanos, sin límite de cantidad, que propongan hechos históricos que por su “relevancia política, económica, cultural, social o deportiva, hayan dejado una marca en la historia de Córdoba”. La elección final de todos los hechos históricos para cada uno de los aros/años propuestos por los lectores/ciudadanos estuvo a cargo de una comisión de especialistas elegidos por los diferentes actores participantes. Creemos que es posible pensar en un diseño que debe resolver las necesidades de las personas y propiciar las formas de integración y pertenencia de una sociedad, en momentos donde el individualismo y la ausencia del sentido de lo colectivo van haciendo mella en los grupos que componen nuestras sociedades reflexionando del mismo modo en cuanto al arte como manifestación que propicia la integración y el uso del espacio urbano. A partir de la concientización que se está generando en estas cuestiones, es posible lograr que las ideas sean “apetecibles” para los empresarios y además que involucren una forma de ayudar y mejorar la vida de la sociedad toda, ya sea preocupándose por sus necesidades o creando posibilidades que los hagan partícipes en un rol activo. El rol entonces del diseñador y del artista es más complejo y por supuesto, más comprometido con la realidad en que le toca desenvolverse. Argentina pasa, en este momento, por una muy buena situación con respecto al diseño y el arte, con muchos profesionales trabajando en propuestas originales

y soluciones ingeniosas,

comprometidas con el cuidado del ambiente y la eco sustentabilidad; como así también en el valor de la participación ciudadana en la resolución de los problemas de nuestras ciudades, como también un compromiso en cuanto al rol del arte, el diseño y la planificación en nuestras ciudades. No cabe duda también que la carga simbólica que conlleva su accionar también es parte de sus fortalezas. "Las

interacciones que se producen generan un relato, una mitificación… que se convierte en agregado de valor". (Lebendiker, 2005). Una cuestión ineludible y que va tomando fuerza es contemplar un proyecto donde se tengan en cuenta todos los sectores de la población. En cuanto al diseño del espacio, podemos decir que también considera la idea de un diseño universal e inclusivo que es un método efectivo para mejorar la accesibilidad y la calidad del entorno. Promover el principio del Diseño Universal, su aplicación y la participación del usuario en todas las fases del diseño es de vital importancia para mejorar el entorno construido. El Diseño inclusivo se refiere a un marco metodológico mejorado a partir del conocido como Diseño Centrado en el Usuario, que intenta satisfacer las necesidades de todos los rangos de usuarios.

“La clave es que el diseño no se concentre en la moda sino en los espacios más vulnerables, con ayuda de empresarios y del gobierno”. (GARAB, 2011) En la actualidad, la valoración de la diversidad y por lo tanto la diversidad cultural define en la región un contexto de oportunidad para el incremento y la diversificación de las producciones culturales, para la contemplación de nuevos públicos, para la multiplicación de los espacios culturales. Diversidad, impulso






creador, conectividad, son fuerzas que potencian la identidad cultural de nuestro país y de nuestra región. Todos estos elementos son una usina para la producción de bienes y espacios simbólicos. Pensamos que hay que formular una acepción más amplia del concepto de cultura y de patrimonio infiriendo que algunas propuestas pueden constituir el paisaje cultural de una época aunque no sean majestuosas ni monumentales pero por la apropiación que hace la gente de ellos se convierten en puntos referentes y significativos dentro de la ciudad. "Las interacciones que se producen generan

un relato, una mitificación del producto que se convierte en agregado de valor” (LEBENDIKER, 2005)

CONCLUSIONES Uno de los elementos claves que nos lleva a tomar este espacio público para nuestro análisis es el de la participación. Pero en este caso, tomaremos la idea de participación en diferentes sentidos. -

La participación ciudadana en uno de los momentos del proceso de diseño del paseo.

-

El objeto diseñado como un elemento que invita al uso mediante la exploración física del mismo.

-

La idea del paseo en sí como un “Monumento conmemorativo” que lejos de poner al usuario en una situación de mero observador, favorece su participación activa a través del aprendizaje y la memoria.

Es importante para que el ciudadano se sienta involucrado en el “hacer” con “su ciudad”. La posibilidad de participar en el diseño de sus propios espacios abarca una amplia gama de posibilidades. Desde aquellas más directas en las experiencias del diseño participativo en el que los arquitectos, artistas y diseñadores incorporan las propuestas de la gente de acuerdo a sus necesidades inmediatas de uso, y que generalmente, a través de un intenso trabajo de campo, se llevan a cabo en la mayoría de los casos para propuestas de una escala más barrial, hasta

Fig.5

aquellas que, como en nuestro caso de estudio, la participación se realiza de una manera más indirecta, pero que tiene una implicancia de toda la sociedad favorecida por el uso de las redes sociales, elemento clave en nuestra cultura contemporánea y que han demostrado en muchos lugares del mundo su capacidad de convocatoria y de aglutinamiento de voluntades de los grupos sociales que interactúan en estas. Pensamos que para el tipo de espacios que tienen una escala de la ciudad y en donde los usuarios son todos los ciudadanos, un tipo de participación como el puesto en práctica para la Plaza del Bicentenario,






a través de un medio masivo de comunicación, motiva y compromete a todos los ciudadanos en la toma de conciencia sobre su rol como parte de la sociedad y en la toma de decisiones. Otra de las formas de participación, está directamente relacionada a la propuesta que hace el artista. En este caso, la propuesta de los aros, no sólo como elementos escultóricos que forman parte de diseño del paseo, sino que como parte de su mobiliario, abre las posibilidad de involucrar en una acción directa al usuario en ser parte del lugar, con una participación activa, invitándolo a tomar parte del espacio en una actitud lúdica, que incentiva a inventar nuevas posibilidades de uso para un elemento que incita al juego, a la imaginación y que puede ser un asiento, un laberinto, un particular punto de apoyo o la posibilidad de transformarse en enmarques del paisaje circundante a la manera de una lente que varía de acuerdo a las posibilidades del movimiento de quien mira. Esta invitación a la participación tanto cinética, óptica y háptica, acrecienta las posibilidades de uso del lugar, dando cabida a su disfrute a las diversas edades y despertando un interés que propicie una buena disposición hacia el lugar en un variado abanico de edades. Al no definirse como un elemento de uso exclusivo para los niños ni para los adultos, genera posibilidades de uso infinitas. Esto es una forma de agregarle calidad al espacio público y pensar en la diversidad. Y por último, la participación y el juego, no desde lo físico, sino desde lo emotivo y referencial, haciendo que en el recorrido posibilite la potencialidad evocadora de la historia. Una nueva manera de pensar el “Monumento conmemorativo, en donde los usuarios, mientras juegan, aprenden. Una forma de educación no formal que hoy en día es una cuestión ineludible en cuanto a la formación de las personas y es parte de los saberes que deben rescatarse y valorarse. El lugar se transforma en un pedazo de historia que se hace cercana y que se personaliza. Se busca el año del nacimiento y se descubre hechos que de alguna manera nos relacionan con la historia de nuestro lugar. Hay una dimensión intelectual que se conjuga con la otra que es la del descanso, el juego y la actividad física. Un marco perfecto para la aprehensión del lugar desde nuevas potencialidades y afectos. Respecto a lo que señaláramos en un principio, sobre la necesidad del trabajo en conjunto, de las administraciones gubernamentales, la empresa privada, las organizaciones de diferente índole y los ciudadanos, es necesario señalar que cada una de las partes debe cumplir el rol con absoluto sentido de responsabilidad y en una toma de conciencia de la importancia del trabajo por el bien común, haciendo un uso equilibrado de los recursos y atendiendo a las verdaderas posibilidades y necesidades de la ciudad y su gente. En este sentido, los entes gubernamentales tienen una responsabilidad mayor aún por ser los organismos que nos representan y que administran lo que es de todos. Es importante señalar, en estesentido, que hay elementos indispensables a tener en cuenta respecto a las políticas relacionadas con el diseño y la construcción de la obra pública, y que en muchos de los casos, en la administración local, pueden echar por la borda toda una serie de acciones positivas respecto al espacio público, tales como la obligatoriedad del concurso público; la consideración de la participación ciudadana en la toma de






decisiones sobre áreas y proyectos prioritarios; el posicionamiento disociado de los procesos electorales que en un proceso de aceleración de tiempos atentan contra la calidad de lo producido y una postura responsable respecto a la disposición de sustituir áreas consolidadas sin considerar trabajar sobre áreas vacantes. Si estas condiciones no se cumplen, se verán opacados todos los esfuerzos por hacer de la ciudad un lugar para todos. Referencias bibliográficas DELLAVEDOVA, Dora. et al. Posmodernidad y Patrimonio. El monumento arquitectónico en Córdoba. Edit Eudecor srl. Córdoba. 1997. DI MARCO, Alba et al. El espacio Público desde una visión paisajística. Edit. FAUD UNC. Cba. 2009. GARAB, Yamila. Diseñadora industrial. (FADU-UBA). Docente Cátedra Naso. UBA. Especialista en Lógica y Técnica de la Forma (postgrado FADU-UBA) Nota realizada por Diario Clarín. 2011. GIDDENS, Anthony. Modernitiy and Self -Identity. Polity Press. Cambridge. 1997. LEBENDIKER, Adrian. Director general de Industrias Culturales y Diseño del gobierno porteño. Nota realizada por Diario Clarín. Agosto de 2005. MUXI, Zaida; BORJA, Jordi. El espacio Público: Ciudad y Ciudadanía. Edit. Electa. Barcelona. 2003. ROMANUTTI, Alejandro. 2010. “Hacia dónde van los espacios de la cultura”. Revista 30-60. Edit. I+p. Córdoba. Páginas web: http://foroalfa.org/; http://www.elmundo.es/elmundo/2006/11/29/cultura/1164794166.html; http://www.plugandlivesystem.blogspot.com/; http://tallerdcu2011.files.wordpress.com/2011/03/etapas-de-taller-dcu-clase2.pdf http://www.cordobabicentenario.gob.ar/; http://susanalescano.com.ar/ Diario La Voz del Interior Figuras: 1 a 5: Paseo del Bicentenario de Cordoba. Mgtr. Arq. Alejandro Romanutti.






INCLUSION, PARTICIPACION CIUDADANA, PATRIMONIO Y SUSTENTABILIDAD

Autor:

Arq. D.P. Daniel Antonio Pussó

FACULTAD DE ARQUITECTURA Y DISEÑO – UNIVERSIDAD CATÓLICA DE LA PLATA FACULTAD DE ARQUITECTURA, URBANISMO Y DISEÑO – UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA Dirección: 64 Nº 1062 (1900) La Plata. Buenos Aires. Argentina Teléfono: 054 (0221) 451-2361 Email: dap.arq_dp@yahoo.com.ar




INCLUSION, PARTICIPACION CIUDADANA, PATRIMONIO Y SUSTENTABILIDAD EJE TEMÁTICO: Ciudad inclusiva y participación ciudadana En este trabajo relaciono los cuatro conceptos, para realizar una reflexión sobre las características que deberían adoptar las políticas públicas de intervención y gestión territorial en general y sobre las cuestiones ligadas al patrimonio construido en particular. La estructura de exposición relaciona la inclusión con el patrimonio, trata las cuestiones de participación y democracia, caracteriza los enfoques más significativos que deben contemplar las políticas de preservación del patrimonio construido y su articulación con otras cuestiones centrales que exigen respuestas y padecen las mismas dificultades de implementación. La conclusión plantea los caminos posibles para llegar a mejores resultados. Los conceptos de inclusión y exclusión social son dos caras de una misma situación, con implicancias totalmente distintas. Mientras estar incluido significa participar de los derechos y oportunidades ofrecidas en una sociedad, ser excluido representa encontrarse marginado de dicho disfrute, y en consecuencia estar en una posición inferior. Sus manifestaciones se dan en tres dimensiones estrechamente vinculadas entre si, donde la inclusiónexclusión puede ser diferente en cada una de ellas: (Pub. Oficial, s/d) a) La económica, referida al acceso y participación en los mercados, que incide en las cuestiones materiales de la calidad de vida, las desigualdades y la pobreza. b) La social, referida a las identidades y condiciones individuales y grupales y a las capacidades asociativas para prevenir y transformar situaciones, que pueden llevar a la discriminación por pobreza, etnia o color de piel, nacionalidad, religión, género, orientación sexual, edad, aspecto físico, discapacidad, etc., a veces basadas en normas y controles legales o tolerados. c) La político-jurídica, donde se establecen los mecanismos de participación y el ejercicio de derechos cívicos que inciden en las posibilidades de expresar intereses y acceder a la resolución de sus problemas. En esta dimensión el acceso a la información, la existencia de ámbitos e instrumentos de participación auténtica o real, la que implica el poder de decisión en los asuntos públicos, hacen a una ciudadanía plenamente democrática. (D. Pussó, 2006, pags. 92-94) Aplicada a los bienes culturales, la inclusión significaría garantizar la posibilidad de acceder a ellos sin retaceos, a la vez que protegerlos para que no se pierdan, es decir que permanezcan accesibles en el tiempo. Para aquellos bienes que tienen costo esta garantía implicaría disponer días y horarios gratuitos, o de pago voluntario, y para el patrimonio construido que su demolición o transformaciones que lo degraden no se puedan producir. Y aunque los medios audiovisuales y de comunicación puedan ayudar a registrar y acercar a quienes los costos de la distancia no permitan su disfrute presencial, no deben ser nunca argumento para justificar su sustitución.




La pregunta es entonces: ¿Quién determina que algo es patrimonial y merece su conservación? En relación al patrimonio construido, sin duda la cuestión técnica de justipreciar el valor, propia de los entendidos, puede justificar la utilidad de la conservación. Parte de la sociedad puede compenetrarse de esas ideas. Pero no alcanza solo con ese reconocimiento y ese acompañamiento. Se requiere acción. Decidir que hacer es la cuestión política y los gobernantes suelen atribuirse para si ese poder decisional. En una democracia más profunda la representación debería entenderse como un mandato para trabajar en las cuestiones públicas, que nos conciernen a todos, pero reconociendo la necesidad de un contacto más fluido con la sociedad, destinataria de las acciones de gobierno. El voto en la elección de los representantes expresa cuestiones importantes pero muy globales, sin expedirse por todos los temas que hacen a la administración de las cosas comunes. Las cuestiones que adquieren alta sensibilidad para la sociedad requieren que ocurra el empoderamiento ciudadano, que el poder de decisión final recaiga en la ciudadanía. Así los ciudadanos comunes, destinatarios de la acción pública, toman un valor crucial respecto de su patrimonio colectivo a la vez que se profundiza la democracia. A estas distancias iniciales entre un esquema ideal y los procesos del mundo real le podemos agregar toda la gama de intereses sociales y políticos que se expresan y pujan contradictoriamente en la sociedad, y todas las flaquezas y debilidades humanas de quienes gobiernan y representan, para empezar a explicarnos la falta de decisiones, las incongruencias o las faltas de voluntad en la aplicación. Se puede financiar un inventario pero luego no están las normativas concordantes o que aún lo protegido pueda perderse en la práctica cotidiana. Así como la identidad puede cambiar con el tiempo, la consideración de que valoramos como patrimonial también. El estilo colonial asociado a la dependencia de España fue despreciado en nuestro período de independencia y organización republicana y se buscaron los estilos propios de la cultura francesa. (Fig. 1)




Las grandes villas de la oligarquía terrateniente tampoco eran representativas para los trabajadores que les servían con un nivel de vida abismalmente inferior. O para los sectores medios el tomar como una antigüedad los vanos alargados en vertical de las décadas anteriores y posteriores al inicio del siglo XX y reemplazarlas posteriormente por las ventanas “modernas” más horizontales. ¿Subjetividad, ignorancia, moda o gusto? La participación sobre la cuestión patrimonial, como aplicada a las demás cuestiones públicas, genera debate, hace reflexionar, cumpliendo un rol educativo informal que permite el crecimiento de los involucrados, ayuda a aclarar las ideas, permite reconocer los valores en juego y hace que el fruto de ese proceso, más largo pero más fructífero, tenga el acompañamiento social necesario en el momento de pasar a la acción. Para preservar el patrimonio construido entiendo como significativos destacar los siguientes criterios: 1. Identificar los valores a proteger. Calidad ambiental, escala, patrimonio construido, valores históricos, modos de vida urbana, etc. Deben establecerse y difundirse. (Fig. 2)

En la base de la valoración está el tema de la calidad. En La Plata la sensación que se tiene es que las pérdidas son más importantes que lo que le hemos aportado al patrimonio de la ciudad. Si a lo bueno lo reemplaza algo de inferior calidad se produce una pérdida. En cambio si incorporamos algo mejor es un




beneficio que se valora. Si esa visión no está distorsionada y se cuenta con los recursos el cambio es bienvenido. La catedral de Reims cuenta en uno de sus laterales con un sitio arqueológico donde se aprecian los cimientos y se muestran las plantas de cuatro iglesias que hubo en el lugar, cada una puesta encima de la anterior y cada vez más grande. La última la catedral gótica. (Fig. 3)

La catedral de Buenos Aires tuvo distintas transformaciones, pero su edificio actual no nos hace añorar la primer capilla que precariamente debe haber construido Juan de Garay. A la inversa, mover el monumento del centro de Plaza Italia, en La Plata, para abrir la traza de la Avenida 7 a la circulación vehicular, quitó un punto focal propio de la estética del urbanismo barroco desde 7 y desde diagonal 74. Solo quedó vigente para la Av. 44 hasta que ese criterio fue reemplazado por la pequeña rambla arbolada que dio mayor seguridad vial y mejor calidad ambiental pero no agregó valor patrimonial a la ciudad fundacional, reemplazó uno por otro. 2. Exigirá recursos públicos y diversidad de políticas e instrumentos. Solo una norma que prohibía las demoliciones, establecía criterios para las obras nuevas y daba la posibilidad de construir con planos originales en un momento de retracción económica dejó visibilizada al




área de San Telmo, a principios de los ’80, como un sector sucio, mal mantenido, con casas tomadas y bajo una fuerte presión por parte de los desarrolladores inmobiliarios que veían la potencialidad de su localización central. El barrio gótico de Barcelona o más tarde Buenos Aires para el mismo sector plantearon una recuperación del espacio público y la intervención para poner en valor y refuncionalizar edificios. Para tener un producto visible y utilizable no se actuó sobre el 100% del territorio, sino sobre una malla de calles intervenidas, dejando el resto para etapas posteriores, teniendo en cuenta el flujo de recursos disponibles. Las torres de la catedral de La Plata se justificaban en la pérdida de su presencia frente a la construcción en altura, pero sin normas que la complementaran prontamente hubo edificios que bloquearon su visión. 3. Trabajar por áreas más que por edificios individuales. Sectores como diagonal 80, 16 y 51, Meridiano V, Tolosa, etc. Puede ser más efectivo que ir por la sumatoria de bienes individuales. Permite una norma más ajustada y garantiza la igualdad de condiciones ante la ley. El inventario sirve para registrar, pero no necesariamente el paso a la política pública deba ser siempre el “congelar” el total del gran número de propiedades aisladas. No parece ser la mejor forma de garantizar el carácter de una ciudad que fue pero el paso del tiempo transformó. Lleva a una desgastante lucha bien por bien y paliativos como la venta de indicadores no impiden la presión inmobiliaria, que nuevos compradores puedan pedir el mismo derecho, o la distorsión en el área de destino, minimizada artificialmente para que se pague por construir más. 4. Evitar generar expectativas de inversión en áreas a proteger. En Av. Colón y la costa de Mar del Plata la edificación en altura está avanzando y comenzó a alterar un conjunto de chalets de distintas épocas, obras de Alula Baldassarini, el más importante proyectista y constructor de las primeras décadas del siglo XX en la ciudad y uno de los creadores del llamado chalet marplatense. La normativa no protege los chalets pues el Factor de Ocupación Total y la Densidad permiten construir edificios en altura. La presión es muy alta y el paisaje urbano generado produce una mixtura tipológica que no favorece la valorización de las obras patrimoniales. (D.Pussó. 2009) (Figs. 4 y 5)




5. La planificación debe operar simultáneamente sobre las áreas históricas y las áreas nuevas. Ya lo planteó Pérgolis en 1992 en un Congreso sobre La Plata con la idea de patrimonio cultural como un todo donde las áreas nuevas deben recrear la cultura urbana de la ciudad en la que sus habitantes sientan identidad y pertenencia y perdure la “vida” en una única ciudad integrada y continua en sus partes. (J. C. Pérgolis. 1994, pag. 26) 6. Generar normas claras. Directamente para aplicar. Se trata que la norma indique que se quiere lograr, que está permitido y que no. Que fije los márgenes de acción a los proyectistas sobre como intervenir. Que evite la discrecionalidad en el control, evitando la posibilidad de otorgar excepciones que pueden asociarse a prácticas corruptas aunque tengan formalidad legal. Que evite la “corrección” de proyectos según criterios del funcionario municipal. 7. Usar el instrumento participativo del Consejo. Es una instancia colegiada constituida por actores sociales institucionales o individuales con interés y capacitación en el tema, para evaluar alternativas proyectuales que siendo distintas a lo normado permitan en tiempo perentorio la revisión y ajuste normativo. 8. Evaluar el interés en preservar y la magnitud de la intervención. Este punto exige contemplar un marco de necesidades, deseabilidades y estrategias más amplio, junto a los recursos disponibles para poner en juego. Implica poner el tema en relación al conjunto de políticas públicas que la gestión urbana o de otros niveles del Estado deben abordar. Aquí la reflexión es sobre la valoración y el peso relativo de la preservación con respecto a otros intereses presentes en la sociedad. Que prioridad se le otorga y cual es la magnitud de la intervención posible de abordar con garantía de éxito.




En esta mirada más amplia, que abarca todas las necesidades urbanas, encontramos otra demanda que aporta la sustentabilidad. Concebida desde la sustentabilidad del desarrollo plantea la resolución de nuestras necesidades sin comprometer las de las futuras generaciones, valorando el capital natural (aire puro, capa de ozono en condiciones, agua limpia, mar incontaminado, tierra fértil y diversidad de especies) anteriormente considerado gratuito e ilimitado. El objetivo: legar a las generaciones futuras ese capital natural en condiciones parecidas e incluso mejoradas. En un planeta urbanizado, con más de 7.000 millones de personas, las actividades humanas y los efectos ambientales se entrelazan. Ciudadanía, servicios, políticas de transporte, generación de energía y alimentos impactan en el entorno inmediato de cada asentamiento como sobre amplios territorios requiriendo que la planificación integre la ecología, la economía y la sociología entre otras disciplinas concurrentes. (R. Rogers + P. Gumuchdjian. 2000, pags. 5 y 30-32) La sustentabilidad, al igual que la inclusión, también se manifiesta en distintas dimensiones: la ambiental, que es su propia área problema; la social que es la que recibe las consecuencias y debe bregar por su mitigación; la económica que está en la raíz del problema y que debe aportar en la solución; y nuevamente la política con la necesidad de la toma de decisiones. La Quebrada de Humahuaca, patrimonio natural de la humanidad, presenta urbanizaciones próximas al Pucará de Tilcara y a la ruta que la recorre sin aparente necesidad de tener una localización tan visible y seguramente generadora de flujos de tránsito al trabajo de sus habitantes. Pequeñas fincas agrícolaganaderas parecen más asimilables al paisaje que una urbanización. Es una muestra de lo complicado que es la resolución de los problemas o, en este caso el aprovechamiento de una potencialidad paisajística-turística. (Fig. 6)




También esa mirada global, planetaria, parece demandar que no consumamos tierra fértil que será necesaria para producir alimentos para la hasta hoy creciente población. Las ciudades del futuro necesitarán ser más densas, sin perder calidad de vida. De allí que cruzando esos datos, las transformaciones ocurridas en la ciudad, las demandas de una ciudad como La Plata que puedan buscarse situaciones intermedias que permitan una mayor intensidad en la utilización del suelo en el área central, donde se encuentra la mayor parte de la edificación fundacional, y tal vez en otros sectores, para evitar que la urbanización avance sobre las áreas de producción intensiva de nuestro entorno. En ese sentido plantee en el Congreso de 2002 sobre La Plata la posibilidad de explorar, aprovechando la profundidad de las manzanas de la ciudad el mantenimiento de la primer franja de construcción, entre 6 a 10 mts. desde la línea municipal, con las características fundacionales y a partir de allí la posibilidad de construir en altura. Densidad con mantenimiento de la imagen del espacio público. (D. Pussó, 2002) Pero nuevamente nos encontramos con la dimensión política como clave para el hacer. Pero las actitudes predominantes se caracterizan por concentrar la toma de decisiones, la discrecionalidad, la poca transparencia de la acción pública, poca voluntad por involucrar a la ciudadanía en los temas públicos. El panorama se abre frente a situaciones críticas. La participación se instaló luego del 2001 y luego fue siendo coptada y llevada a sus formas más formales o aparentes; las obras hidráulicas en La Plata tuvieron inicio luego de las grandes inundaciones, los nuevos trenes llegaron luego de las catástrofes de Once y Haedo, las normas de seguridad antisiestral luego de Cromagnon y mayor atención al problema ambiental y a la sustentabilidad luego de hacerse muy evidentes las consecuencias que ponen en riesgo la propia vida en el planeta. En ese marco ni la inclusión, ni la participación, ni la planificación, ni el patrimonio, ni la sustentabilidad se llevan bien con el sistema socio-económico-político vigente y sus intereses predominantes, aunque probablemente poseen distinto grado de confrontación latente como prácticas sociales. Este es un serio problema, agigantado a escala global por los procesos de cambio de los últimos 30 años, que alejan las soluciones de los propios estados nacionales y exigen respuestas también globales para enfrentar los más graves problemas. (S. Bauman. 2011, cap. 1) En consecuencia lo que se puede plantear como conclusiones propositivas puede contemplar: x

Continua investigando y promoviendo intervenciones desde las distintas disciplinas con conciencia de la necesidad de interacción transdisciplinar, para generar conocimientos que permitan consolidar un saber profesional que permita superar los problemas con una efectiva calidad de vida al alcance de todos.

x

Motivar la difusión de ese saber en el campo profesional, para que haya mayor número de involucrados en las prácticas teóricas e instrumentales más efectivas, y en la comunidad a los fines de mostrar cuanto le afectan esas problemáticas en su vida cotidiana para lograr que sientan interés en su resolución y generen las condiciones de instalarlas en las agendas públicas, sin delegar la




toma de decisiones ni el control de la implementación, instancias donde pueden diluirse los efectos buscados. x

Crear conciencia en los niveles de decisión política y los aspirantes a dirigentes sobre la necesidad de profundizar la democracia y llegar a consensos y al empoderamiento ciudadano. Que hacer las cosas bien también da rédito político.

x

Bregar porque todos los instrumentos democráticos, republicanos y electorales sean genuinamente concordantes con el espíritu de participación real, independencia auténtica de poderes, representación de todos los sectores, transparencia y control social. Que la institucionalidad obligue las buenas prácticas

x

Lograr que cada instancia participativa y los procesos educativos formales e informales se nutran del conocimiento.

En las ciudades y en las sociedades debe haber lugar para las sanas inquietudes de todos. Seguramente todos no podrán lograr el 100% de sus aspiraciones para el conjunto, pero todo lo que deseamos deberíamos poder tenerlo en una parte de nuestro mundo.

BIBLIOGRAFIA Bauman, Zigmunt (2011). DAÑOS COLATERALES. Desigualdades Sociales en la Era Global. Fondo de Cultura Económica. Bs. As. Pérgolis, Juan Carlos (1994). “Patrimonio Urbano = Identidad Cultural + Identidad Espacial”. En LA PLATA: DE LA CIUDAD ANTIGUA A LA CIUDAD NUEVA. Sueños y Realidades. Municipalidad de La Plata – CIC. La Plata Publicación Oficial (s/d). “El Concepto de Exclusión”. En GUATEMALA: La Fuerza Excluyente del Desarrollo Humano. Pussó, Daniel (2009). “Casa de 1925 y la obra de Alula Baldasarini” Disertación en el Dipartimenti di Rilievo, Analisi e Disegno dell”ambiente e dell’architettura RADAAR. Universitá La Sapienza di Roma. Roma, 6 de Octubre Pussó, Daniel (2006) “Participación Simbólica y Real en la Gestión Urbana”. Artículo en I + A investigación + acción Revista de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño – Universidad Nacional de Mar del Plata. Año 10 / Número 9. ISSN Nº 1850-1117. Pags. 83 a 101. Mar del Plata Pussó, Daniel (2002) “El Patrimonio Urbano del Siglo XIX en el siglo XXI”. Ponencia al Congreso Internacional “El Patrimonio Urbano del siglo XIX. Urbanismo, Arquitectura, Ambiente y Sociedad Republicana. Desarrollo Sustentable en Tiempos de Crisis. Municipalidad de La Plata, CODESI (Comisión del Sitio de la Municipalidad de La Plata y Fundación CEPA. La Plata Roger, Richard + Gumuchdjian, P (2000). CIUDADES PARA UN PEQUEÑO PLANETA. Gustavo Gilli. Barcelona




MATERIAL GRAFICO (Fig. 1) Cabildo de Salta. Argentina. Arquitectura Colonial. Fotografía por Daniel A. Pussó. Noviembre, 2014

(Fig. 2) Ciudad de Florencia. Italia. Patrimonio Cultural de la Humanidad. Fotografía por Daniel A. Pussó. Septiembre, 2009

(Fig.3) Catedral de Reims. Francia. Fotografía por Daniel A. Pussó. Julio, 1996 (Figs. 4 y 5) Bolivar y la costa. Mar del Plata. Argentina. Obras de Alula Baldasarini y la “invasión de la edificación en altura. Fotografías por Adriana Fessia. Septiembre, 2009

(Fig. 6) Quebrada de Humahuaca. Jujuy. Argentina. Desde el Pucará de Tilcara. Urbanización reciente. Fotografía por Daniel A. Pussó. Noviembre, 2014


ACCESIBILIDAD TURÍSTICA EN LOS SITIOS PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD DE MERCOSUR Y CHILE Autora: Rucci, Ana Clara

INSTITUTO DE INVESTIGACIONES EN TURISMO FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA Dirección:6 Nº 777, Piso 3º Oficina 329, La Plata. Teléfono:0221 154349107 Email: anaclara.rucci@econo.unlp.edu.ar


EJE TEMÁTICO: Ciudad Inclusiva y Participación Ciudadana RESUMEN Este año la Organización Mundial del Turismo (OMT) anunció el lema para celebrar el Día Internacional del Turismo como cada 27 de septiembre de cada año, bajo la denominación de "Turismo Accesible para Todos". Considerando el innegable efecto turístico que genera la incorporación de los sitios a la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, el presente trabajo presenta una revisión de la literatura sobre las discusiones que han surgido en torno a la incorporación de accesibilidad a los bienes culturales y una caracterización de la accesibilidad turística en los sitios dentro de la región del Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y Chile.

OBJETIVO Generar reflexiones respecto al binomio patrimonio cultural y accesibilidad turística, considerando la inclusión de las necesidades de las personas con discapacidad que estimulen el desarrollo humano social de los bienes universalmente reconocidos por su valor único.

METODOLOGÍA La metodología propuesta en este trabajo se basa en una revisión exhaustiva de la literatura que relaciona el trinomio de la accesibilidad, turismo y los sitios incorporados en la Lista de Patrimonios Mundial de la UNESCO. De este modo, se aporta a un cuerpo teórico de la temática destacándose como innovador en este campo. Asimismo, se ha recurrido a las fuentes oficinales de cada uno de los 40 sitios inscriptos en la Lista, así como en la literatura que han demostrado contener casos de éxito sobre la compatibilidad de los bienes patrimoniales y la accesibilidad, para realizar una caracterización de la accesibilidad turística de los sitios del Mercosur y Chile. Esta caracterización está dada por una clasificación previa sobre el grado de accesibilidad según las necesidades de las personas con discapacidad y las condiciones del Sitio, las mismas se dividen en: Totalmente Accesible, Parcialmente Accesible, Iniciativas sobre Accesibilidad, Nada Accesible.

INTRODUCCIÓN Por un lado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) (2011) calcula que más de mil millones de personas —es decir, un 15% de la población mundial— están aquejadas por la discapacidad en alguna forma, teniendo dificultades importantes para funcionar entre 110 millones (2,2%) y 190 millones (3,8%)


personas mayores de 15 años. Esta es una cifra permanentemente creciente debido a dos factores: la mayor probabilidad de supervivencia tras enfermedades o accidentes (avances médicos y/o científicos) y la relación significativa entre el envejecimiento y la discapacidad, lo que produce un deterioro natural de las capacidades del cuerpo humano. Por otro, existe una innegable relación entre los sitios declarados Patrimonios de la Humanidad y el turismo que los mismos generan (Su y Lin, 2014:48), es por ello que la literatura se ha ocupado de estudiar la relación entre especialización turística1 (bajo distintas especificaciones) y la importancia cuantitativa del turismo (Su y Lin, 2014; Rho, Bak y Min, 2015), así como también su relación con el crecimiento económico de los países (Arezki, Cherif y Piotrowski, 2009). Sin embargo, no sólo el turismo se ha posicionado como actividad económica sino también por su potencial para promover las identidades culturales, fomentar la cohesión social, activar referentes patrimoniales que poseen un carácter compartido, debilitar fronteras (lingüísticas, raciales, políticas, religiosas), recuperar y preservar las tradiciones del pasado, promover el entendimiento y el intercambio entre los pueblos, entre otros (Jafari, 2005) así como que contribuye a mejorar la calidad de vida promoviendo el descanso y el bienestar. En este sentido, surge el interrogante si este 15% de la población mundial realiza o estaría deseosa de conocer los Sitios Patrimonios de la Humanidad, ¿cuáles podría visitar?, ¿cuáles son las discusiones que surgen en torno a la incorporación de la accesibilidad a los bienes patrimoniales?, ¿qué están haciendo los países para mejorar las condiciones de acceso e inclusión de las personas con discapacidad a su legado cultural?

Marco teórico Discapacidad, Turismo y Patrimonio son tres conceptos amplios y complejos que involucran numerosos actores, regiones y recursos, sin embargo en la actualidad comparten su presencia en la agenda pública mundial y se considera necesaria su inclusión para ir en busca del desarrollo. De este modo, el presente marco teórico se divide en apartados que abordarán las conceptualizaciones en cuestión de forma individual para su mejor comprensión integral y alcance dentro de la presente investigación. Discapacidad: modelos y definiciones A pesar que el que el tema de las personas con discapacidad no ha alcanzado aún espacio importante en el discurso y la acción pública regional, los organismos internacionales y los gobiernos han comenzado a

Se computa identificando la cantidad de sitios patrimoniales declarados por la UNESCO y el período de tiempo transcurrido desde que han sido incorporados al listado oficial. 1


prestar mayor atención, sobre todo desde comienzos de la década de 1990, aunque pueden encontrarse acuerdos y normativas anteriores. Pero no solo ha aumentado su visibilidad sino también ha experimentado cambios significativos en su abordaje, pasando desde un enfoque que consideraba a las personas con discapacidad como víctimas, objetos de caridad y beneficiarios de programas, hacia una mirada que las concibe como sujetos de derechos participantes y actores, reconociendo su contribución a la sociedad y reclamando su integración (Savedoff, 2006; Mujica y Calle, 2006). A lo largo de los años, el concepto mismo fue evolucionando a través de la historia, como así también las causas y consecuencias. Palacios (2008) describe tres modelos: el primero de ellos, denominado de

prescindencia, donde las causas que dan origen a la discapacidad tienen un motivo religioso. Desde esta filosofía, se entiende que las personas con discapacidad nacieron con mensajes diabólicos, o por consecuencia de enojo de los dioses, o que sus vidas no merecían la pena de ser vividas. En este sentido, la sociedad decide prescindir de las personas con discapacidad a través de la aplicación de políticas eugenésicas, o situándolas en el espacio destinado para los anormales y las clases pobres, donde son tratadas como objeto de caridad y sujetos de asistencia, ya que son consideradas innecesarias para la comunidad. El segundo modelo, denominado rehabilitador, establece que las causas que originan la discapacidad no son religiosas, sino científicas (derivadas en limitaciones individuales de las personas). Se lo ubica en los inicios del Siglo XX. Aquí se considera que las personas con discapacidad deben ser rehabilitadas. Desde este modelo, se plantea que el problema lo tiene la persona (dificultades y diversidades) y que esa persona debe ser normalizada/rehabilitada, ya sea psíquica, física, mental o sensorialmente. Finalmente, el tercer modelo denominado social nace en la década del 80 del Siglo XX, considera que las causas que originan la discapacidad son, en gran medida, sociales. Desde este modelo se plantea que las personas con discapacidad tienen igualdad de derecho con el resto de las personas sin discapacidad-. Esta filosofía se encuentra íntimamente relacionada con la asunción de ciertos valores intrínsecos a los derechos humanos, y anhela potenciar el respeto por la dignidad humana, la igualdad y la libertad personal, propiciando la inclusión social, y sentándose sobre la base de determinados principios: autonomía, vida independiente, no discriminación, accesibilidad universal, educación inclusiva, normalización del entorno, diálogo civil, entre otros. Aquí se cree que la sociedad no tiene presente a las personas con discapacidad, aun así considerando que la discapacidad es en parte una construcción y un modo de opresión social. Lo más importante de este enfoque es que apunta a la autonomía de las personas, para decidir sobre su propia vida. Es decir, se sostiene que la discapacidad se materializa en las barreras sociales, arquitectónicas, actitudinales, entre otras, y no en el déficit de las personas. Sobre la base del modelo social, en el año 2006, la Organización de Naciones Unidas aprobó y se abrió a la firma de los países, la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad


y su Protocolo Facultativo. La misma se considera un instrumento de integración que fue el resultado de una evolución que viene dándose en el plano del Derecho, a partir de la década de los años ochenta del siglo XX y que plantea un “cambio paradigmático” de las actitudes y enfoques respecto de las personas con discapacidad (ONU, s.f.). En la misma, por persona con discapacidad entiende a:

“Las personas con discapacidad incluyen a aquellas que tengan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás.” (p.6) Por su parte, a la discapacidad como:

“(..) un concepto que evoluciona y que resulta de la interacción entre las personas con deficiencias y las barreras debidas a la actitud y al entorno que evitan su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás.” (p. 3) En ambas definiciones, la Convención pone mayor énfasis en la interacción entre las personas con discapacidad y la sociedad, en cuanto a que ésta es el resultado de una sociedad que no se encuentra preparada ni diseñada para hacer frente a las necesidades de todos, sino solo de determinadas personas, aquellas consideradas personas “estándar”. Es decir, estas definiciones implicaron que por primera vez se anteponga la palabra “persona” -sujeta de derechos y obligaciones- antes que la de discapacidad, que ésta última puede ser de tipo auditiva, motora, visceral, entre otras. De este modo, se deja de “depositar” la connotación de la deficiencia en la persona -conceptos como “discapacitado”, “minúsvalido”, entre otros- para colocarla en el entorno. Es importante mencionar que dentro de las tipologías de discapacidad, clasificadas en “visual”, “auditiva”, “mental”, entre otras, existen tantas heterogeneidades como personas que las poseen. De este modo, las características de estos grupos no son homogéneas, por lo tanto las necesidades a satisfacer tampoco lo son, y es en este punto, que se debe reconocer ese carácter relativo del concepto de accesibilidad entendida como el conjunto de características que debe disponer un entorno, producto o servicio para ser utilizable en condiciones de confort, seguridad e igualdad por todas las personas, y en particular, por aquellas que tienen alguna discapacidad (IMSERSO, 2003:22)- como así también lo establece el artículo 9 de la Convención, o se define de forma simple como: la relación entre las capacidades funcionales del individuo y el entorno (PATRAC, 2011:12). Este concepto se relaciona al de diseño universal (art. 2 de la Convención) entendiendo:

“el diseño de productos, entornos, programas y servicios que puedan utilizar todas las personas, en la mayor medida posible, sin necesidad de adaptación ni diseño especializado. El “diseño universal” no excluirá las ayudas técnicas para grupos particulares de personas con discapacidad, cuando se necesiten” (p. 5).


Este recorrido teórico pone en evidencia los cambios de paradigmas, los enfoques y evolución con la que se ha abordado a la temática de la discapacidad, transversalizado por los hechos sociales, alcanzando el reconocimiento de derechos en muchos países que muchas veces no se materializan en la realidad. Turismo y Accesibilidad. Una breve revisión de la literatura muestra que el campo de la investigación en turismo ha captado el interés de los investigadores desde inicios de la década del 90 (Chon, 1989; Sheldon, 1990; Sheldon, 1991, Baloglu y Assante, 1999), llegando hasta Jafar Jafari (2005) quien identifica un conjunto de enfoques de investigación que brindan una simplificación de la evolución del pensamiento turístico y que sintetizan algunos de los principales aspectos que están relacionados con la investigación en el campo del turismo. A diferencia del turismo tradicional, el Turismo Accesible, es decir, el turismo para personas con discapacidad, debe contemplar ciertas condiciones que satisfagan las necesidades físicas, de comunicación y/o señaléticas, tecnológicas, entre otras, de dicho segmento. Si bien el Turismo Accesible ha adoptado diferente denominaciones como Turismo Para Todos, Turismo Inclusivo, Turismo Sin Barreras, Turismo Social, entre otros (OMT, 2014), se ha convertido en un área de estudio académico y práctica del sector en evolución, y es considerado un campo interdisciplinario, multidisciplinario y transdisciplinario, influenciado por la geografía, estudios sobre el envejecimiento y la discapacidad, la economía, la política pública, psicología, derecho, arquitectura, tecnología y marketing, entre otros (Darcy and Buhalis, 2011). Esta tipología de turismo data de al menos 1980 cuando la OMT vinculó el término de turismo y accesibilidad a través de la Declaración de Turismo Mundial en la Asamblea General, donde se reconoció al turismo como un derecho fundamental para la calidad de vida y vehículo clave para el desarrollo humano, recomendando a los Estados Miembros la incorporación de condiciones de acceso para todas las personas. Entender el turismo como un bien social, como un factor de integración al que han de tener acceso todos los ciudadanos sin que haya lugar para la exclusión (PREDIF, 2005), es entenderlo no sólo como un derecho sino también como cualquier otra actividad la cual puede ser llevada a cabo por todos. Al día de hoy se han realizado esfuerzos para abordar la temática y posicionarla en la agenda pública. Sin ir más lejos, en la 36º edición de la Feria Internacional del Turismo (FITUR) -punto de encuentro global para los profesionales del turismo y la feria líder para los mercados receptivos y emisores de Iberoamérica- llevada a cabo en Madrid a principios de este 2016, la OMT anunció el lema para celebrar el Día Internacional del Turismo como cada 27 de septiembre de cada año, bajo la denominación de "Turismo Accesible para Todos".


Se ha optado por tomar una definición amplia que

discapacidades

permanentes

y

temporales,

no sólo haga referencia a los turistas con

personas mayores, obesos, familias con niños

discapacidad sino a la adecuación del entorno

pequeños.

turístico para que éstos puedan desenvolverse de forma autónoma y que al mismo tiempo sea accesible para toda la población –independiente de poseer una discapacidad-. De esta forma, Darcy and Dickson (2009 en: Buhalis and Darcy, 2011) lo definen como una forma de turismo que implica procesos de colaboración entre las partes interesadas que permite a las personas con requisitos de accesibilidad, incluida la movilidad, visión, audición y dimensiones de acceso cognitivo, para funcionar de manera autónoma y con equidad y dignidad a través de la prestación de productos, servicios y entornos turísticos con condiciones de diseño universal. Esta definición adopta un enfoque del ciclo vital de las personas, entendiendo que el beneficio de la accesibilidad se hace presente en todas las personas a lo largo de su vida. Éstas incluyen personas con

Figura I: Turismo Accesible desde un Enfoque del Diseño Universal Fuente: Buhalis and Darcy (2011). Adaptado de Buhalis et al.(2005), Clawson and Knetsch (1966), Leiper (2003), Packer et al.(2007), Small and Darcy (2010); en Michopoulou, E. et al. (2015:182)

Este segmento de población presenta características en su forma de realizar actividades turísticas. La Comisión Europa (1991) define a el segmento de turistas con discapacidad como multicliente, puesto que este grupo generalmente no viaja de forma individual, sino que viaja acompañado por otras personas, lo que se traduce en un aumento del volumen de visitantes y de los económicos (calcula que cada viaje realizado por una persona con discapacidad atrae a 1,5 acompañantes). Asimismo, un estudio realizado por el servicio de TRANSED en el año 2010, ofrece una comparativa de población de personas con discapacidad en diferentes países del mundo sobre la base de 650 millones de personas con discapacidad estimadas en 2007. Este estudio, además de indicar el número de personas con discapacidad con respecto a la población total, en varios países, destaca que los países más desarrollados tienen un número alto de personas con discapacidad que son usuarios de los servicios de Turismo Accesible (OMT, 2014). Como se mencionó anteriormente, la OMS (2011) indicó que el 15% de la población mundial se encuentra en situación de discapacidad, y que es una cifra permanentemente


creciente debido a dos factores: la mayor probabilidad de supervivencia tras enfermedades o accidentes (avances médicos y/o científicos) y la relación significativa entre el envejecimiento y la discapacidad, lo que produce un deterioro natural de las capacidades del cuerpo humano. Ambos factores se asocian a un aumento de la esperanza de vida de los individuos que, al mismo tiempo, se pueden encontrar en situación de discapacidad, ya sea por enfermedad, accidente y/o envejecimiento. Por un lado, Darcy, S. (2011), afirma que si las personas con discapacidad no encuentran un alojamiento adecuado que cumpla con sus necesidades, ellos mismos, por mera necesidad, cambian la elección de su destino o, directamente, no viajan. Es decir, requieren que el destino cuente con accesibilidad. A su vez, el ITB World Travel Trends Report 2012/2013 menciona que las personas con discapacidad pueden constituir un factor económico importante para la industria del turismo, ya que tienden a ser leal a un destino, permanecer más tiempo y gastar más. Y un estudio europeo reciente (GfK, 2015 en Daniels et al., 2005; Darcy, 2003) sugiere que la mitad de las personas con discapacidad no viajan en vacaciones, debido a una combinación de factores como la falta de información confiable, falta de fondos y malas experiencias previas. Sin embargo, de acuerdo con algunos estudios, el deseo de viajar de estas personas no es impedida por sus limitaciones personales sino que por una serie de factores interpersonales, actitudinales y estructurales. Por último, Neumann, P. y Reuber, P (2004) también sostuvieron que en Alemania un 37% de personas con discapacidad decidieron no viajar dada la falta de accesibilidad en las instalaciones, y que un 48% viajaría más frecuentemente si fuera accesible mientras que un 60% estaría dispuesto a pagar costes de viaje más altos si se garantizaran condiciones de accesibilidad. Por otro, el turismo accesible es considerado como una oportunidad de negocio dado que es un nicho de mercado en crecimiento, un segmento sin atender en numerosos destinos, reduce el fenómeno de la “estacionalidad”, refuerza la imagen del destino turístico y con ello la competitividad (OMT, 2014:5), y con potencialidad de consumir turismo si los entornos turísticos contasen con accesibilidad. Recientemente, el director de Accesibilidad Universal e Innovación de Fundación ONCE, Jesús Hernández, expuso en la Fitur 2016 que la Unión Europa deja de ingresar anualmente unos 142.000 millones de euros debido a la falta de accesibilidad en infraestructuras turísticas, transportes y alojamientos para viajeros con necesidades especiales, según datos de un estudio de la universidad británica de Surrey. La OMT refuerza estos postulados afirmando que el turismo accesible es generador de ingresos por encima de la media del turismo convencional (2014:5). En este sentido, y como se ha expuesto, el turismo accesible se han incluido en la agenda mundial desde la década del 90 y se han producido grandes avances en materia de políticas, programas, producciones académicas e intervenciones territoriales en materia de accesibilidad y turismo.


PATRIMONIO En particular, la evolución cualitativa y cuantitativa del turismo como actividad económica coincide con el desarrollo del concepto de patrimonio, verificado sobre todo en la segunda mitad del siglo XX (Conti y Cravero; 2010).2 A la idea inicial de “monumentos históricos”, reservada para las grandes creaciones del ser humano a lo largo de la historia o a los edificios y sitios que habían sido escenario o testigo de hechos memorables, se agregan -a partir de la Carta de Venecia del año 1964- nuevas categorías de bienes que resultan testimonios “de una civilización particular, de una evolución significativa o de un hecho histórico”, de modo tal que el concepto de monumento deja de referirse sólo a las grandes creaciones para definir también a “obras modestas que han adquirido con el tiempo un significado cultural” (edificios modestos pertenecientes a la arquitectura popular, de asentamientos rurales, de arquitectura industrial, entre otros (Conti y Cravero, 2010:12). Al mismo tiempo, el concepto de patrimonio se ha extendido e incluye categorías como los paisajes culturales, los itinerarios culturales o el patrimonio cultural inmaterial. Por su parte, en el año 1972 surge la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural dada la necesidad de identificar parte de los bienes inestimables e irremplazables de las naciones (UNESCO, s.f.). Actualmente, la noción de patrimonio implica un sistema complejo de componentes naturales y culturales, materiales e inmateriales que, tal como lo indica la Carta Internacional de Turismo Cultural del ICOMOS (1999), “abarca los paisajes, los sitios históricos, los emplazamientos y entornos construidos, así como la biodiversidad, los grupos de objetos diversos, las tradiciones pasadas y presentes, y los conocimientos y experiencias vitales.” Si bien cada país cuenta con un patrimonio único y propio, la UNESCO declara desde el año 1978 ciertos sitios, ubicados en cualquier lugar del mundo, como Patrimonio de la Humanidad. Para que un sitio sea incluido en la Lista del Patrimonio de la Humanidad, debe tener un "valor universal excepcional", lo que implica que: a) Que el bien demuestre alguno de los criterios para la inscripción; b) Que el bien posea condiciones aceptables de integridad y autenticidad; c) Que el bien se encuentre adecuadamente protegido y gestionado. Para el objetivo de este trabajo, interesa el concepto de patrimonio desde el punto de vista del turismo, que se define como el conjunto de bienes materiales e inmateriales que constituyen la materia prima que 2 “Los grandes cambios económicos, sociales y culturales producidos en todo el mundo por la industrialización implicaron nuevas formas y modalidades de turismo. En el siglo XX apareció el reconocimiento al derecho al tiempo libre y al descanso y así nuevas clases sociales fueron gozando del turismo. Al mismo tiempo, a los atractivos fundamentalmente culturales de la etapa inicial del turismo (turismo cultural), se suman los de categoría natural como el turismo de naturaleza, de sol y playa y, más actualmente, el ecoturismo o el turismo aventura. Es así como el período que se inicia después de la Segunda Guerra Mundial aportó la facilitación en los medios de transporte y el surgimiento del turismo social, que garantizó la posibilidad de vacaciones para los trabajadores, y el turismo de masas, que no ha cesado de expandirse, convirtiendo al turismo en una actividad económica de primer orden en el ámbito internacional y uno de los pilares, para muchos países y regiones, del crecimiento económico y del desarrollo integral de las comunidades” (p. 11).


hace posible el desarrollo de la actividad y que se resumen en la Lista de Sitios Patrimoniales de la Humanidad. Hay una innegable relación entre los sitios declarados Patrimonios de la Humanidad y el turismo que los mismos generan (Su y Lin, 2014:48), es por ello que la literatura se ha ocupado de estudiar la relación entre especialización turística3 (bajo distintas especificaciones) y la importancia cuantitativa del turismo (Su y Lin, 2014; Rho, Bak y Min, 2015), así como también su relación con el crecimiento económico de los países (Arezki, Cherif y Piotrowski, 2009). Autores como Su y Lin (2014) midieron el impacto que causa la presencia de Sitios Patrimonio de la Humanidad mundial en el turismo receptor para un grupo de países 66 en el período 2006-2009, y muestran que existe una relación positiva entre la presencia de los sitios patrimoniales y el número de turistas que arriban al lugar, y que la relación es aún más fuerte para aquellos sitios patrimoniales pertenecientes a la categoría natural que cultural. Los autores proporcionaron dos argumentos que justifican el aumento de la demanda de turismo de los países en los que se encuentran los sitios patrimoniales. En primer lugar, dado que los sitios patrimoniales son ampliamente utilizados para promover el turismo en los países tanto por los operadores de turismo como por los gobiernos, su visibilidad en el mundo, genera atraer la atención de los turistas internacionales, y por ende, la demanda de turismo internacional se eleva. En segundo lugar, a través del Fondo del Patrimonio Mundial, UNESCO puede brindar asistencia financiera a países que no cuentan con recursos para encarar mejoras y conservación en sitios Patrimonio Mundial. Las obras realizadas con esa cooperación pueden mejorar las condiciones para la visita a los sitios y de ese modo atraer más turistas, lo que, a su vez, contribuye a la difusión de sus valores y obtener fondos para su conservación. Roh et al. (2015) realizan un estudio sobre la relación entre los sitios inscriptos en la Lista de Patrimonio de la Humanidad y la demanda de turismo, por un lado, desde el turismo de placer y por otro, dependiendo del tipo de patrimonio -tangibles e intangibles-. El mismo indica que hay una relación positiva entre ambos, siendo la contribución del patrimonio intangible mayor que la del tangible. Finalmente, otra rama de la se ha enfocado a profundizar en la relación que existe entre especialización turística y crecimiento económico, a través de la medición del impacto económico en cada país a partir de la tenencia de sitios patrimoniales mundiales. Arezki (2009) encuentra que existe una relación positiva entre el grado de especialización del turismo y el crecimiento económico, indicando que un aumento de una desviación estándar en la participación del turismo en las exportaciones conduce a alrededor de 0,5 punto porcentual en el crecimiento anual adicional, manteniendo el resto de las variables constantes.

Se computa identificando la cantidad de sitios patrimoniales declarados por la UNESCO y el período de tiempo transcurrido desde que han sido incorporados al listado oficial. 3


A modo de síntesis de este tema, los estudios realizados muestran una relación positiva entre la especialización turística y el turismo y/o crecimiento económico del país, dado que la atractividad del Patrimonio, ya sea per se o construida por su valor único excepcional, posiciona al bien cultural y al país a una escala de atracción mundial. Eso implica que resulte atractivo para ser visitado por personas de todo el mundo. De este modo, entendiendo a los sitios declarados como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como “puertas de entrada” de cada país por su excepcionalidad, surge el interrogante si dichos sitios cuentan con accesibilidad para el disfrute del 15% de la población mundial con discapacidad (OMS, 2011:4), es decir, unos mil millones de personas.

Sitios en Mercosur y Chile Se ha seleccionado esta región debido al bloque regional que integran los países de Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Venezuela, denominado Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y se ha incluido a Chile por su cercanía, sus características geo-política, historia, cultura y herencia compartida. Respecto a la tenencia de sitios patrimoniales de esta región cuenta con un total de 40 sitios, 28 de ellos de tipo cultural y 12 natural: Brasil cuenta con un total de 19 sitios, siendo 12 culturales y 7 naturales; luego Argentina con 9 sitios, 5 culturales y 4 naturales; Chile cuenta con 6 sitios, todos culturales; Venezuela con un total de 3 sitios, 2 culturales y 1 natural; Uruguay con 2 sitios culturales y Paraguay con 1 cultural. Ninguno de los países posee sitios patrimoniales con categoría mixto. Figura II: Sitios Patrimonio de la Humanidad en número y porcentaje según categoría y 15

Cultural

Natural

0%

10 Cultural

5 0

,y según país. Fuente: Elaboración propia

Natural Mixto

30% 70%

Mixto


Figura III: Evolución de cantidad de sitios por año y por país. 20 ArŐĞŶƟna

15

Brasil

10

Uruguay

5

Paraguay 2014

2012

2010

2008

2006

2004

2002

2000

1998

1996

1994

1992

1990

1988

1986

1984

1982

1980

1978

0

Venezuela

Patrimonio y Accesibilidad Se ha encontrado que quienes han desarrollado mayoritariamente la temática patrimonio y accesibilidad han sido autores e instituciones españolas y países como Alemania, Reino Unido y Australia, sin embargo hasta la actualidad no hay unanimidad de criterios a la hora de abordar el binomio Patrimonio y Accesibilidad (Junca Ubierna, J. A.; 2011:15). Sin más, la OMT (2015) en su “Manual sobre turismo

accesible para todos. Alianzas público-privadas y buenas prácticas” no sólo hace frecuentes referencias a normativa, acciones y ejemplos de buenas prácticas de las diferentes ciudades autónomas de España sino que también dedica un capítulo a la accesibilidad al patrimonio histórico por su labor en el mencionado país. Garcés Desmaison4 (2007:282) desarrolló una clasificación sistemática de los tipos arquitectónicos en función de su destino y función originales de los bienes patrimoniales culturales para abordar con rigor la aplicación de la accesibilidad. Dicha clasificación se plantea en una matriz de doble entrada en donde se cruzan las variables de tipos de bienes arquitectónico (Civil subdividido en producción, dotación, vivienda y obra pública; Militar; y Eclesiástico, subdividido en culto y residencia) y por otro lado, la variable rígido/flexible que determina el mayor o menor grado de accesibilidad posible para cada tipo de los edificios históricos. Junca Ubierna (2008) considera lo postulado por Garcés Desmaison y menciona que la Accesibilidad y el Patrimonio es un binomio complejo que debe ir en búsqueda de la armonía. En esta relación, los técnicos del Patrimonio deberán atender a los principios y fundamentos de la Accesibilidad Universal, y los técnicos en Accesibilidad deberán comprender los criterios de accesibilidad compatibles y que respeten las características singulares de los diferentes bienes patrimoniales. Asimismo, el autor plantea que la mejora de la accesibilidad no puede consistir en un recetario barrera-solución tipo sino que es un tema complejo que va más allá de pautas generales donde se hace necesario estudiar caso por caso con detenimiento, teniendo en cuenta ejemplos que pueden ser considerados como buenas prácticas. Junca Ubierna (2011) en otra publicación continúa sosteniendo que la relación entre Patrimonio y Accesibilidad no son incompatibles sino que forman un binomio en perfecta armonía donde la 4

Especialista en restauración del Patrimonio y ƉĂƌƟĐŝƉĂŶƚĞ en la redacción de la Estrategia Regional de Accesibilidad de ĂƐƟůůa y León como técnico de la Dirección General de Patrimonio.


Accesibilidad no resulta punitiva para el monumento y donde éste último no es impedimento para la Accesibilidad. De este modo, indica que los países escandinavos son los más decididos a romper el tabú de la inaccesibilidad al Patrimonio dado que hace más de veinte años Finlandia adoptó un plan de eliminación de barreras en sus edificios de carácter religioso, aplicando soluciones sencillas. Luego, Suecia planteó actuaciones que suponen un modelo a favor de la accesibilidad, con principios tales como garantizar el acceso de todos los visitantes a los monumentos por su entrada principal (y no un acceso alternativo exclusivamente para personas con discapacidad), aunque ello haya implicado intervenir sobre una escalinata de piedra del siglo XVII, incorporando una rampa. Asimismo, el autor menciona países tales como Reino Unido, Australia, Alemania y Canadá que han implementado políticas para la mejora de la accesibilidad en sus monumentos de interés cultural. Sørmoen (2009) en “Accesibilidad al Patrimonio Cultural” explora y analiza diferentes formas de hacer el patrimonio cultural de los países nórdicos al alcance de todos, no sólo de accesibilidad física, sino también la accesibilidad en la forma de comprensión y experiencia del usuario. En la publicación muestra cómo se fueron abordando cuestiones de accesibilidad en variables escalas, desde pequeños espacios hasta enormes palacios. Asimismo, advierte que en algunos casos es imposible evitar que dichas soluciones conlleven consecuencias negativas para el patrimonio y que por ello es importante dar a conocer las distintas opciones que tienen que ser tomadas. Del Moral Ávila y Delgado Méndez (2010) realizan un estudio en España donde concluyen que es posible integrar accesibilidad a los entornos patrimoniales a través de la elaboración de un método de diagnóstico de la accesibilidad, logrando el equilibrio entre las necesidades de las personas con discapacidad en la utilización del entorno físico, y las condiciones funcionales y de acción social de los Entornos Patrimoniales. Los mismos autores (2011) estudian casos de España utilizando las Normas UNEN de accesibilidad para evaluar cómo se puede compatibilizar la accesibilidad con la conservación de los sitios patrimoniales en las ciudades históricas de España. En el 2010, el Ministerio de Turismo de la Nación Argentina lanzó las Directrices de Accesibilidad en Servicios Turísticos y Guía de Autoevaluación que proveen un marco de referencia para un amplio abanico de prestadores que brindan diversos servicios turísticos para incorporar la accesibilidad sobre los ejes de la arquitectura, comunicación, iluminación y señalética, seguridad y capacitación del personal, buscando de manera integral la satisfacción de los usuarios con movilidad y/o comunicación reducida, su grupo de acompañantes y el servicio mismo. Si bien las Directrices contemplan la incorporación de la accesibilidad en los diversos espacios turísticos (Teatros, Museos, Parques Temáticos, entre otros) no hacen referencia específicamente a los espacios patrimoniales, sin embargo, algunos Patrimonios de la Humanidad tanto culturales como naturales de Argentina han implementado dichas Directrices como se verá más adelante. Un documento que supuso un gran avance en el área de investigación, desarrollo e innovación de cooperación público-privada fue el resultado de un proyecto denominado denominó “PATRAC: Patrimonio


Accesible: I+D+i para una cultura sin barreras”5 en 2011. El mismo comenzó en el año 2007, se llevó a cabo durante dos años, con el objetivo de desarrollar estrategias, productos y metodologías para facilitar el acceso, contemplación y captación de contenidos del Patrimonio Cultural Español de forma no discriminatoria, que resulten compatibles con las exigencias del monumento. El proyecto se planteó como una necesidad transformadora, frente a la necesidad proteccionista y de mínima intervención del patrimonio cultural. En el mismo se afirmó que la composición e importancia dada al patrimonio cultural de un país cambia a lo largo del tiempo y de las circunstancias sociales y económicas, siempre en evolución si se parte de dos principios fundamentales: el patrimonio se ha de preservar y el patrimonio se ha de conocer. Se plantea la relación directa entre estos dos criterios: para preservar hay que conocer, valorar; entonces cuando se restringe la capacidad de visita de un bien cultural por motivos de conservación se desarrollan medios alternativos para su conocimiento, pues se entiende que la población ha de conocer y disfrutar de ese bien, y en la medida en que esto ocurre, además de aumentar su cultura e integración, se aumentan las posibilidades de perduración del bien. De este modo, desde una perspectiva de la experiencia del turista con discapacidad, teniendo en cuenta la cadena de accesibilidad, es importante destacar que los bienes culturales para haber llegado a ser declarados Patrimonios de la Humanidad fueron seleccionados por su valor único excepcional, es decir, que son únicos en el mundo, en este sentido, aplicar la accesibilidad universal a dichos bienes debe ser abordado desde el caso individual y debe ser un requisito para que la porción de la población con discapacidad no se prive de conocerlo. Por un lado, la publicación afirma que el sector del Patrimonio Cultural está avanzando hacia una gestión integral del monumento en su entorno, asegurando su integridad social y cultural, así como la sostenibilidad de las intervenciones y mantenimiento que se realicen en el mismo. Por otra parte, el Patrimonio Cultural se considera en la actualidad como un aspecto clave para el desarrollo territorial, pues la identidad cultura es, actualmente, un elemento de elevado valor añadido. Asimismo, indica que el potencial turístico del patrimonio constituye el principal argumento económico para justificar su restauración y conservación. Del mismo modo, la importancia creciente de determinados colectivos con limitaciones funcionales constituye el principal argumento para favorecer que la mejora del patrimonio incorpore medidas de accesibilidad. Por otro lado, se identificaron las dificultades para intervenir en el Patrimonio sobre accesibilidad, destacando las siguientes cuestiones: 1.

Es preciso definir las características, condicionantes y límites a la intervención en cada caso individual.

2.

La limitada capacidad de carga de los monumentos no debe justificar la permanencia de barreras de acceso.

Contó con la calificación de Proyecto Científico Tecnológico Singular y de carácter Estratégico del Ministerio de Educación y Ciencia y financiación en el marco del Plan Nacional de I+D+i. 5


3.

Mantener la esencia del lugar y su historia debe ser una máxima en las intervenciones, de modo que para conseguir mejoras de acceso no se renuncie a las características intrínsecas de la ruina, edificio, sitio, etc.

4.

La mejora de accesibilidad no puede significar un aumento descontrolado de las visitas a monumentos que han de tener una protección estricta.

5.

Tampoco se puede poner en marcha una política de avances rápidos en la consecución de mejoras de accesibilidad en los monumentos, en la medida en que eso pudiera forzar intervenciones de carácter irreversible.

6.

La intervención no puede ser un velo que tape, obstruya o encubra los acontecimientos históricos sufridos por el monumento o provoque cambios que conduzcan a perder el carácter del elemento. La reversibilidad y el máximo mantenimiento de las condiciones originales del monumento son las máximas a aplicar.

7.

Las oportunidades que aportan las nuevas tecnologías y su gran potencial de desarrollo de soluciones específicas para el patrimonio supone una gran oportunidad para desarrollar nuevas formas de acceso a las sensaciones y experiencias que aporta la visita a los bienes de interés cultural.

8.

En el entorno de los monumentos se deben evitar intervenciones de diseño que alteren las características del bien.

De Mier Torrecilla (2014) relató las experiencias que se llevaron a cabo en el Encuentro Iberoamericano de Movilidad y Accesibilidad al Patrimonio Cultural y Natural, realizado en Salvador de Bahía (Brasil) en el 2014, organizado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) a través de su Programa P>D Patrimonio para el Desarrollo. En sus respectivas Mesas de Debates los distintos países iberoamericanos compartieron experiencias sobre los conceptos y soluciones de bajo impacto en las áreas de interés cultural y natural en materia de patrimonio y accesibilidad. Se expusieron programas y/o planes de gestión de la accesibilidad al patrimonio de los países, intervenciones de accesibilidad, redes de trabajos entre países para fomentar la accesibilidad en los patrimonios, y hace referencia a los Premios Reina Sofía de Accesibilidad Universal a los Municipios Latinoamericanos6 como

Desde el 2009, el premio que convoca anualmente es el galardón más prestigioso que se concede en España en materia de accesibilidad. La finalidad de los mismos es “recompensar a los municipios que han desarrollado una labor continuada, llevada a cabo en un periodo de tiempo no inferior a cinco años, en el campo de accesibilidad universal de las personas con discapacidad al medio físico, la educación, el ocio, la cultura, el deporte, el transporte, el turismo y las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, programado y evaluado cuyos resultados merezcan esta distinción” y está destinada a los municipios de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. A partir del 2015, los premios comienzan a denominarse “Premios Reina Letizia de Accesibilidad Universal a los Municipios Latinoamericanos” con motivo de la sucesión en la Jefatura del Estado y la aceptación por Su Majestad la Reina de la Presidencia de Honor del Real Patronato sobre

6


forma de promover e incentivar la incorporación de accesibilidad a los municipios, en favor del desarrollo de entornos inclusivos en América Latina y el Caribe por el Real Patronato sobre Discapacidad, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la Fundación ACS. En el Encuentro se arribaron a algunas conclusiones tales como que no hay fórmulas sino múltiples buenas prácticas aplicables a cada contexto; se requiere de alianzas entre sociedades, comunidad académica, entidades públicas y el sector privado para avanzar en la consolidación de sociedades y territorios inclusivos y accesibles; el tema de la accesibilidad se ha ido insertando de manera más coherente y amplia en los países iberoamericanos como un asunto de derecho, tanto en movilidad como de acceso a la cultura y al patrimonio arquitectónico, urbanístico y natural; entre otros. Por su parte, la UNESCO (2014) realizó una publicación sobre el Grupo Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España donde se muestran 15 ciudades españolas como destino de turismo accesible (a través de la participación en el proyecto Liga de Ciudades Históricas Accesibles) y donde se destacan los criterios de accesibilidad no solo de los sitios patrimoniales sino también de las oficinas de información turística. Tsalis et al. (2015) proporcionan un estudio sobre los desafíos que se presentan en la implementación de soluciones de la accesibilidad, también en el contexto de la protección, la conservación y gestión de los históricos centros y monumentos. Visto desde una perspectiva de turismo, los sitios arqueológicos y monumentos sólo existen en su lugar original. Por lo tanto, el acceso a tales sitios permite experiencias turísticas auténticas y únicas. Los resultados a los que arriba el autor demuestran cómo pueden convivir mejoras de accesibilidad con el respeto de la historia, la arquitectura y las características de los bienes patrimoniales. El estudio concluye enfatizando que es principalmente a través de la ampliación del acceso, la "socialización" de estos monumentos que se propagará experiencias turísticas auténticas en el futuro. Del mismo modo, la OMT mencionó como ejemplo de buenas prácticas de accesibilidad al patrimonio natural el caso del Parque Nacional Iguazú declarado como Patrimonio de la Humanidad en el año 1984 y que se sometió a un programa “Naturaleza sin barreras” para suprimir las barreras arquitectónicas del mismo. Dada la importancia de las Cataratas del Iguazú como un recurso turístico, se estima que el 40% de la demanda regional, nacional e internacional son personas con discapacidad (2015b).7

Discapacidad. Recuperado de: http://www.aecid.es/ES/cultura/cultura-y-desarrollo/patrimonio-para-eldesarrollo/premios-reina-sof%C3%ADa. Consultado el 10-01-2016. 7 Según el sitio oficial del Parque Nacional Iguazú, publicó que durante el 2014 un total de 1.188.563 personas visitaron el Parque. Según la OMT entonces, el 40% de ellos se correspondería a 475.425 personas con discapacidad. Recuperado de: http://www.iguazuargentina.com/cataratas-del-iguazu-una-vez-mas-el-destino-delmillon/. Consultado el 10-01-2016.


Accesibilidad en los Sitios Patrimonio de la Humanidad del Mercosur y Chile Se recurrió a las fuentes oficinales de cada uno de los 40 sitios inscriptos en la Lista de los países en cuestión para realizar una caracterización de la accesibilidad turística. Los sitios se clasificaron según el grado de accesibilidad en: Totalmente Accesible, Parcialmente Accesible, Iniciativas sobre Accesibilidad, Nada Accesible. Totalmente Accesible (AT): el sitio se encuentra adaptado a las necesidades de las personas con cualquier tipo de accesibilidad. Parcialmente Accesible (PA): el sitio cuenta con condiciones parciales de accesibilidad, es decir, adaptado para algunas discapacidades y no todas. Iniciativas sobre Accesibilidad (IA): el sitio ha realizado algunas acciones para incorporar accesibilidad pero aún no cuenta con condiciones. Por ejemplo: sensibilización y capacitación al personal del sitio sobre accesibilidad. Nada Accesible (NA): el sitio no cuenta con condiciones de accesibilidad. Figura IV: Accesibilidad en los sitios patrimoniales de Argentina según grado de accesibilidad Argentina Accesibilidad AT

Descripción El Parque Nacional Talampaya ha sido el primero en obtener la distinción de las “Directrices de

Total 3

Accesibilidad de Servicios Turísticos”8 en el año 2011, otorgada por el Ministerio de Turismo de la Nación tal como se mencionó en el marco teórico. En el año 2012, el Parque Nacional Iguazú también obtuvo dich distinción9, al año siguiente, lo hizo la Península de Valdés.10 AP

En el año 2010, se inauguró en las Misiones Jesuíticas un circuito de rampas que permiten

1

transitar toda la extensión de las Misiones. Asimismo, cuenta con la cartelería en Braille propuesta por el Gobierno de Paraguay.11 IA

Durante el año 2014, el Glaciar Perito Moreno, dentro del Parque Nacional Los Glaciares está

3

trabajando en mejorar sus condiciones de accesibilidad para personas con movilidad reducida12 y en la Quebrada de Humahuaca se ha realizado una Jornada de sensibilización sobre el Turismo Accesible pero ninguno de ellos cuenta con condiciones de accesibilidad en la actualidad.13 NA

Del resto de los bienes patrimoniales - la Cueva de las Manos, en la Manzana y Estancia Jesuíticas de Córdoba ni en el reciente incorporado Sistema Andino Qhapaq Ñam (compartido

Fuente: http://www.talampaya.com/accesibilidad Fuente: http://www.iguazuargentina.com/cataratas-recibio-certificacion-de-destino-accesible/ 10 Fuente: http://aanppv_nueva.peninsulavaldes.org.ar/?page_id=151 11 Fuente: http://www.primeraedicionweb.com.ar/nota/impreso/55911/83872/la-sonda-maven-orbita-en-torno-amarte.html 12 Fuente: http://www.parquesnacionales.gob.ar/2014/04/el-parque-nacional-los-glaciares-continua-trabajando-en-lamejora-de-los-servicios-para-los-visitantes/ 13 Fuente: http://www.xn--panoramajujeo-tkb.com.ar/index.php/2-general/4566-turismo-accesible-quebrada-dehumahuaca 8 9

3


con Bolivia, Colombia, Ecuador, Chile y Perú)- no se han evidenciado información fiable sobre el tema. Asimismo es importante destacar que los sitios webs de cada uno de los sitios no están adaptados para la navegación de los mismos por personas con discapacidad visual. Total

9

Fuente: Elaboración propia Figura V: Accesibilidad en los sitios patrimoniales de Brasil según grado de accesibilidad Brasil Accesibilidad AT

Descripción En el Parque Nacional Iguazú, hay autobuses adaptados, un ascensor panorámico y un sistema de rampas que permiten realizar el recorrido de las cataratas hasta la Garganta del Diablo, y este bien –tanto del lado argentino como brasilero- es expuesto como un ejemplo de buenas prácticas de la incorporación de la accesibilidad en un patrimonio natural (OMT, 2014:112). En el año 2010, en proyección al Mundial de Fútbol 2014, se desarrolló un Plan de Accesibilidad del Centro histórico de la Ciudad de Olinda con el objetivo de eliminar las barreras arquitectónicas, promover el diseño universal y crear rutas accesibles que garantizasen a habitantes y turistas tanto los recorridos turísticos como los funcionales.14 Ese mismo año, se lanzó el Plan de Rehabilitación Participativo del Centro Antiguo de Salvador - Centro histórico de San Salvador de Bahía-, donde uno de los proyectos ya ejecutados se denominó “Acera Accesible Pelourinho”, que es un circuito de 1,5km por el centro histórico que fue posible tras el ensanchamiento de aceras y el rebaje de los cambios de nivel. También se han llevado a cabo acciones de mejora de la pavimentación de vías urbanas y están en ejecución varios proyectos de recalificación urbana.15 Para el caso de las Islas atlánticas brasileñas – Reservas de Fernando de Noronha y Atolón de las Rocas, se encontró que a través de ECONORONHA y el Instituto Chico Mendes de Conservação da Biodiversidade (ICMBio) se buscó promover un turismo sostenible o ecoturismo en las islas, incorporando accesibilidad para todas las personas. Para ello, las rutas del Parque se clasificaron en función de su accesibilidad y dificultad, contando además con monitores especializados que acompañan a los visitantes a lo largo del recorrido para asegurar que las personas con alguna discapacidad saquen el máximo aprovechamiento de la visita. Algunos de los caminos accesibles llegan incluso hasta la playa y, para que la experiencia sea completa,

14 15

Op. Cit. (p. 20) Op. Cit. (p.19)

Total 4


también se pueden realizar buceo asistido, con lo cual las personas con discapacidad pueden disfrutar de la isla en su totalidad.16 El Insituto de Patrimonio Histórico y Artístico Nacional de Brasil (IPHAN) creó un

AP

2

Programa de Movilidad y Accesibilidad a nivel nacional y se seleccionaron 4 ciudades históricas protegidas de Brasil para mejorar su accesibilidad. Las mismas fueron: Paranaguá, Ouro Preto, São Francisco do Sul y Laguna (p. 15).17 En este sentido, el Ciudad histórica de Ouro Preto cuenta con condiciones de accesibilidad. Dado que las Misiones jesuíticas guaraníes: ruinas de Sao Miguel das Missoes, son compartidas con Argentina y Paraguay, ya se mencionó que cuenta con un circuito de rampas y con cartelería en Braille propuesta por el Gobierno de Paraguay. IA

Según un estudio realizado por el Ministerio de Turismo de Brasil sobre el Perfil de

2

Turistas con Deficiencias, los propios turistas con discapacidad (de diferentes tipos) indicaron que Río de Janeiro, Recife, San Pablo, Socorro y Curitiba son las ciudades que ofrecen mayor accesibilidad,18 incluyéndose entre ellos el bien patrimonial Río de Janeiro, paisajes cariocas entre la montaña y el mar. Parque nacional de la Sierra de Capivara. NA

No se encontró información sobre accesibilidad en el resto de los sitios.

11

Total

19

Fuente: Elaboración propia Figura VI: Accesibilidad en los sitios patrimoniales de Chile según grado de accesibilidad Chile Accesibilidad AT

Descripción El Parque Nacional Rapa Nui cuenta con condiciones para personas con movilidad

Total 1

reducida o discapacidad motriz, cuenta con senderos y baños para personas con discapacidad motriz.19 NA

No se ha encontrado información sobre el resto de los sitios.

5

Total

Fuente: Elaboración propia Figura VII: Accesibilidad en los sitios patrimoniales de Paraguay según grado de accesibilidad

Op. Cit. (p. 39). Fuente: http://www.aecid.es/CentroDocumentacion/Documentos/documentos%20adjuntos/ENCUENTRO%20IBEROAMERICANO%20ACCESIBILIDAD %20PATRIMONIO_2014.pdf 18 Fuente: http://www.turismo.gov.br/turismo/o_ministerio/publicacoes/downloads_publicacoes/Estudo_de_dem_turistas_pesso as_com_def_DocCompleto_12.2013.pdf 19 Fuente: http://www.conaf.cl/parques-nacionales/visitanos/accesibilidad/ 16 17


Paraguay Descripción

Accesibilidad

El país solo cuenta con un solo sitio cultural, las Misiones jesuíticas de la Santísima

PA

Total 1

Trinidad de Paraná, y si bien no cuenta con condiciones de accesibilidad para personas con cualquier tipo de discapacidad, a principios de 2015 se han incorporado 30 carteles en sistema Braille junto con otros en guaraní, paralelos a los existentes en español e inglés, acción conjunta llevada a cabo por el Instituto Nacional de Turismo (INATUR) de Paraguay con la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID). Total

Fuente: Elaboración propia

Figura VIII: Accesibilidad en los sitios patrimoniales del uruguay según grado de accesibilidad Uruguay Descripción

Accesibilidad

El sitio web del Ministerio de Turismo y Deporte de Uruguay ha anunciado en su sitio

IA

Total 1

web que en el Barrio histórico de la ciudad de Colonia del Sacramento cuenta se inició un proceso de transformación para convertir el mismo en un destino accesible con el apoyo de la OMT y el asesoramiento de la Fundación ONCE.20 Sin embargo actualmente no cuenta con accesibilidad. Respeto al reciente bien uruguayo - Paisaje cultural industrial de Fray Bentos-

NA

1

incorporado a la Lista, no se ha encontrado información al respecto. Total

Fuente: Elaboración propia

Figura IX: Accesibilidad en los sitios patrimoniales de Venezuela según grado de accesibilidad Venezuela Descripción

Accesibilidad NA

No se ha encontrado información respecto a condiciones de accesibilidad sobre Ciudad de Coro y su Puerto, el Parque Nacional de Canaima y la Ciudad Universitaria de Caracas.

Total

Fuente: Elaboración propia

20Fuente:

http://www.turismo.gub.uy/index.php/es/politicas/accesibilidad

Total 3


Figura X: Cantidad de sitios patrimoniales de Mercosur y Chile según grado de accesibilidad

Países

AT

PC

IA

NA

Total

Argentina

3

1

2

3

9

Brasil

4

2

2

11

19

Chile Uruguay Paraguay Venezuela Total

0 0 0 0 8

1 0 1 0 5

0 1 0 0 6

5 1 0 3 21

6 2 1 3 40

Fuente: Elaboración propia

Conclusiones Como se ha mencionado, el tema de la discapacidad se encuentra en agenda y las personas que conforman este segmento tienen derecho de acceder al patrimonio cultural así como al disfrute de actividades turísticas. Sin embargo, es frecuente encontrar barreras físicas, comunicacionales y actitudinales en el espacio público, siendo las ciudades un reflejo de las construcciones sociales donde conviven las diversas comunidades. Desde un enfoque contemporáneo, y en reivindicación a los derechos de las personas con discapacidad, se plantea el presente trabajo para dar respuesta a los interrogantes planteados, realizando abordajes integrales donde por un lado se respete el patrimonio, y por otro, se puedan generar las condiciones de acceso a las personas con discapacidad para la realización de actividades turísticas culturales. Como se ha mostrado, la literatura indica que conceptos como el Patrimonio y la Accesibilidad no son incompatibles, sino que deben tenerse en cuenta los criterios técnicos de las partes. El Patrimonio requiere, al igual que la Accesibilidad, grandes dosis de respeto y rigor. La accesibilidad debe formar parte del proceso de intervención en el entorno patrimonial desde el principio y ha de lograse el equilibrio razonable entre necesidades de las personas con discapacidad usuarias, las singularidades y funcionalidades del entorno patrimonial desprendidas de su valor único excepcional y la viabilidad económica del mismo. Asimismo, también se ha evidenciado a través de los casos expuestos que no hay recetarios, ni paso a paso, ni “fórmulas mágicas” para lograr la convivencia del patrimonio y la accesibilidad. Por ello, es menester estudiar caso por caso con detenimiento, requiriendo de equipos interdisciplinarios que aborden el binomio, y para ello, se debe incentivar la formación de técnicos profesionales en dichas temáticas. A su vez, también se ha evidenciado que los sitios patrimoniales son atractivos de turismo per se, posicionándose como “puertas de entrada” al turismo internacional de cada país, dignos de ser visitados por todos los habitantes. Sin embargo, solo algunos de ellos cuentan con condiciones de accesibilidad para el disfrute de todos.


Por último, si bien este trabajo es una aproximación al tema y restan profundizaciones por realizar, resulta interesante plantear la reflexión sobre el concepto actual de Desarrollo y sus respectivas consideraciones tales como la garantía de los derechos humanos, asegurar la equidad e inclusión, entre otros. En este marco, ¿asegurar las condiciones de accesibilidad en los sitios patrimoniales no sería una manera de contribuir al Desarrollo?

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LA SALVAGUARDA SOCIOMATERIAL DEL PATRIMONIO RESIDENCIAL. EXPERIENCIAS Y REFLEXIONES DESDE EL CENTRO HISTร“RICO DE QUITO Autoras: Lorena Marina Sรกnchez Olga Woolfson

Email : lorenasanchezarq@yahoo.com.ar olpiwoolfson@gmail.com


LA SALVAGUARDA SOCIOMATERIAL DEL PATRIMONIO RESIDENCIAL. EXPERIENCIAS Y REFLEXIONES DESDE EL CENTRO HISTÓRICO DE QUITO EJE TEMÁTICO: 2/3 RESUMEN La salvaguarda de las viviendas urbanas resulta una tarea compleja aún no totalmente resuelta. Para ello, la concientización usuaria constituye un estado sustancial hacia una conservación sustentable. Desde los resultados obtenidos en las investigaciones sociomateriales de ciudades intermedias bonaerenses, se indagó una capital clave: Quito. Esta ciudad patrimonial conserva en el área de amortiguación de su Centro Histórico (CH) un legado privilegiado compuesto por casas patio que requieren de renovadas estrategias preservacionistas. En la presente ponencia se exponen las síntesis finales de la experiencia, abordadas mediante el análisis in situ, bibliográfico, planimétrico, fotográfico, la realización de entrevistas y encuestas.

INTRODUCCIÓN El significado patrimonial es un concepto cultural y como tal, posee un carácter histórico dinámico. Desde mediados del siglo XX se reconoce una democratización en la valoración de los diferentes legados. La ampliación acontecida permitió incluir una multiplicidad de herencias, como los bienes contextuales, con especial consideración de las viviendas y sus habitantes. Esta estimación resultó –y resulta- sustancial en el marco latinoamericano, donde existen amplias necesidades habitacionales y los Estados no suelen disponer de recursos, en especial económicos, para la preservación de viviendas con valores patrimoniales (Waisman, 1992; Fernández, 2007; Endere, 2009). En este sentido, se requiere repensar estrategias complementarias a la acción estatal, que sustenten la concreción de acciones de preservación en forma progresiva, sostenida y con hincapié en los usuarios. Ellos son los principales artífices de las permanencias y las transformaciones de cada vivienda de acuerdo con historias personales, presiones urbanas, tendencias arquitectónicas y reglamentaciones (Andrade, Borja, et. al., 1991; Carrión Mena, 2003; Delgadillo 2011). La concientización usuaria, entrelazada con el desarrollo de las condiciones estatales, resulta uno de los aspectos fundamentales para conservar las herencias domésticas más destacadas. Dentro de la esfera patrimonial, se comprende como uno de los medios para alcanzar la sustentabilidad preservacionista mediante tres ejes: apropiación, valoración y disposición para actuar–o sentir, pensar y hacer- (Zingoni, 2003; Erlij Abramson, 2004).


Las indagaciones realizadas en este sentido dentro de las ciudades intermedias del sudeste de la provincia de Buenos Aires, desde aspectos histórico-arquitectónicos y sociales, han permitido avanzar en nuevas respuestas y preguntas, en especial el trabajo sociomaterial efectuado en Mar del Plata y Tandil (Sánchez, 2014). En este camino, durante 2015 se profundizó el enfoque planteado dentro del CH de Quito, Ecuador. Su magnitud, complejidad y caracterización como ciudad pionera dentro del corpus de la humanidad desde 1978, permitió el enriquecimiento temático debido al significativo camino que ha recorrido (Hardoy y Dos Santos, 1983; Carrión Mena y Dammert Guardia, 2013). En Quito, la consideración del patrimonio contextual residencial se ha enunciado en gran parte de los planes de acción esgrimidos para salvaguardar su CH, en especial desde fines del siglo XX. Sin embargo, sólo muy recientemente se ha focalizado la mirada en las viviendas y sus usuarios a través de desarrollos específicos del Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP). Así, el interés por lo indagado y el enfoque ecuatoriano manifestado en el Plan Nacional del Buen Vivir (SENPLADES, 2013), posibilitaron que la Secretaría Nacional de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación de Ecuador, mediante el Programa Prometeo, patrocinara una exploración de dos meses sobre el estado de concientización usuaria del patrimonio residencial aledaño al núcleo central del CH de Quito, para la ideación de lineamientos de acción hacia su conservación. Esta investigación, realizada en el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, con el relevante acompañamiento del IMP, posibilitó ampliar la comprensión del problema y sus posibles soluciones.

OBJETIVOS Y METODOLOGÍA El objetivo general consistió en generar un diagnóstico sobre el estado de concientización usuaria del patrimonio residencial aledaño al núcleo central del CH de Quito para idear lineamientos de acción hacia su conservación, desde aspectos histórico-arquitectónicos y sociales. Los objetivos particulares se desglosaron en: 1) analizar los valores y las estrategias de protección referidas al patrimonio residencial característico dentro de sectores aledaños al núcleo central del CH, 2) evaluar el estado de apreciación, valoración y disposición para actuar de los habitantes de las viviendas, 3) definir fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas (FODA) para la conservación del patrimonio residencial desde la articulación histórica-arquitectónica y social y 4) construir lineamientos de acción para la conservación del patrimonio residencial, transferibles a otros ámbitos territoriales. Para alcanzar estos objetivos se trabajó en tres fases metodológicas articuladas desde una concepción de la investigación exploratoria y principalmente cualitativa. La primera Fase respondió al objetivo 1), por lo que se seleccionaron los fragmentos urbanos más representativos dentro del área de amortiguación (AdA) del CH y se fundamentaron las unidades de


análisis y observación. Para ello se examinaron fuentes escritas, gráficas (fueron fundamentales las Fichas de Inventario de 1990-94 y 2010 del IMP), orales y recorridos in situ. Se eligió el barrio San Juan debido a que su fragmento patrimonial constituye un sector representativo de lo que acontece con las viviendas en otros sectores del AdA. Dentro de los bienes residenciales, se seleccionaron 30 casas patio con usos residenciales o residencial-comerciales por constituir la principal tipología doméstica patrimonial del AdA, internas a cuatro manzanas que aún ostentan una traza antigua aún reconocible. La segunda Fase respondió al objetivo 2), por lo que se trabajó desde los tres ejes planteados. Se realizaron encuestas semiestructuradas de opinión, domiciliarias, dentro del fragmento barrial y las unidades elegidas, junto con la realización de entrevistas a informantes claves. En el trabajo de campo se revelaron diferentes situaciones que permitieron la realización efectiva de 16 indagaciones sociomateriales. La tercera Fase respondió a los objetivos 3) y 4), por lo que se definieron las FODA para la conservación del patrimonio residencial desde la articulación histórica-arquitectónica y social, mediante la construcción de cuadros y matrices que concluyeron en lineamientos de acción para la conservación del legado trabajado.

DESARROLLO Y RESULTADOS Quito es la capital de Ecuador y su fundación española se fecha en 1534. Asumió un crecimiento lineal desde sus orígenes, ligado a sus límites topográficos naturales y el aprovechamiento de los recursos. La valoración de su CH se origina sobre 1940 y se delimita municipalmente en 1967. Hasta entonces se distinguía un elevado grado de originalidad urbano, arquitectónico y social, producto de fusiones españolas y aborígenes. La reforma agraria del ´60 y el crecimiento asociado al desarrollo petrolero desde la década del ´70, fomentaron los cambios urbanos y socioeconómicos más vertiginosos. En este ámbito de contrastes, en 1978 se generó el actual Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, ente encargado de la salvaguarda de los bienes ecuatorianos. Ese mismo año se declaró a Quito como Patrimonio de la Humanidad (UNESCO) según las delimitaciones previamente planteadas, debido a sus valores culturales, artísticos, arquitectónicos, paisajísticos, económicos y sociales, entre otros. No obstante, las principales acciones concretas dentro del CH se materializaron a partir del terremoto de 1987 y sus consecuencias, a través de la generación de valiosas entidades de ayuda técnica y financiera, como el Fondo de Salvamento del Patrimonio Cultural, hoy IMP. El siglo XX fue crucial en el crecimiento urbano quiteño y la dinámica patrimonial del CH, que hoy comprende más de 370 hectáreas de protección edificada y más de 230 hectáreas de protección natural. El anillo edificado está formado por dos zonas: el núcleo central ocupado por el barrio González Suárez y el AdA que está formada por 14 barrios. (Figura 1)


Dentro de estos, San Juan presenta un singular paisaje con fuertes pendientes y edificaciones adaptadas mediante rampas, escalinatas y taludes, por lo que se ha bautizado como “El balcón quiteño”. La loma de San Juan inicialmente estuvo habitada por una escasa población debido a que eran terrenos de difícil acceso. Desde 1900 Quito comenzó a expandirse y el barrio San Juan avanzó lentamente. Recién a partir de la década del ´50 se realizaron obras básicas de infraestructura y desde los ´70 se desarrolló el accionar social para el desarrollo zonal. En este crecimiento, se generó un fragmento cuyos valores ameritaron su inclusión dentro del AdA del CH, compuesto por aproximadamente 24 manzanas que hoy están habitadas por 3250 personas en 1280 viviendas (estimaciones según censo 2010, INEC). Entre estas, la tipología patio se destaca, como sucede en todo el CH, exhibiendo un sendero de sincretismos progresivos entre el mundo aborigen y el español-andaluz. Introvertida, de uno o dos pisos, con zaguán de ingreso, se caracterizó por sus patios de usos domésticos, sociales y recreativos, con diferentes jerarquías funcionales y rodeados de habitaciones. Estas casas que tempranamente combinaron sus funciones con las comerciales, tuvieron su apogeo hasta 1910. Se siguieron construyendo hacia mediados del siglo XX, aunque en menor medida debido a las nuevas necesidades sociales y tendencias arquitectónicas. Sus principales valores vigentes residen en sus cualidades ambientales, histórico-sociales y arquitectónicas (Andrade, Borja, et. al., 1991). (Figura 2) Mediante sus metamorfosis socio-espaciales, actualmente la mayoría de estas viviendas poseen usos principalmente multifamiliares y se encuentran arrendadas por sectores populares ecuatorianos de menores ingresos y migrantes cubanos, haitianos y venezolanos, entre otros. Es usual la tugurización, pero en paralelo, muchas han sido compradas por parejas o familias pequeñas de diversas nacionalidades, que sólo las habitan ocasionalmente. Sólo en muy reducidos casos se encuentran familias quiteñas originarias. El análisis de la concientización usuaria de las casas patio del barrio San Juan permitió comprender los diferentes estadíos asociados y consecuentemente, perfilar lineamientos de acción preservacionistas en el marco de la salvaguarda estatal del CH. En síntesis y con respecto al sentir, los aspectos positivos (FO) exhibieron una óptima apropiación de la zona y las viviendas, aún con funciones residenciales unifamiliares y en especial multifamiliares, combinadas con usos comerciales. Desde lo recogido, la relevante existencia de herencias en transición se vislumbró como un potencial factor tendiente a la protección residencial desde las apropiaciones detectadas. Los aspectos negativos (DA) exhibieron un débil reconocimiento del patio dentro del gusto por vivir en este tipo de casas, lo que sumado a la incipiente problemática social de inseguridad zonal, la continua renovación de los habitantes y su diversa apropiación y legalización de las viviendas, conlleva a intervenciones poco satisfactorias y a la difícil incorporación de ayudas municipales.


Dentro de este eje, entonces, resulta importante fortalecer las apropiaciones positivas detectadas en relación con este tipo de viviendas y el fragmento histórico donde se insertan, con una pronta reversión de los factores que ponen en riesgo esta apropiación y pueden desencadenar transformaciones negativas (como el débil reconocimiento del patio y los conflictos de tenencias de las viviendas). Para ello, los lineamientos podrán entrelazar: a) la difusión de la historia del barrio con foco en su fragmento patrimonial, sumada a una explicación más específica sobre el surgimiento y la caracterización de las casas patio, b) la generación de un comité barrial de ayuda legal y resolución de conflictos referidos a la posesión de las viviendas, c) la materialización de un archivo fotográfico centrado en el barrio San Juan y sus casas, y d) la creación de un banco de anécdotas e historias de vida asociado a estos bienes. Con respecto al pensar, los aspectos positivos (FO) exhiben un conocimiento general de las casas patio, mayormente identificadas como integrantes de la identidad quiteña debido a su antigüedad, con un disímil interés de los usuarios por preservarlas. Los aspectos negativos (DA) exhiben un ambiguo discernimiento de las especificidades referidas a su valoración, donde nuevamente se distingue el peligro que acarrea el desconocimiento del patio como núcleo de la tipología, sumado a la falta de interés patrimonial por parte de los inquilinos. Dentro de este eje, es importante fortalecer el conocimiento general del carácter patrimonial de las casas patio mediante la profundización de los valores históricos (especialmente registrados), arquitectónicos y urbanos que poseen. Mediante estos tres campos, el patio constituye un importante tema a ser desarrollado. Este fortalecimiento, asimismo, se debe orientar a catalizar el interés por la preservación. Para ello, los lineamientos podrán articular: a) la difusión de los valores específicos de las viviendas patio, b) el desarrollo y la reflexión sobre el sentido funcional, tecnológico-material y simbólico-social del patio y c) una asociación de lo analizado con los componentes y las funciones a ser conservadas. Con respecto al hacer, los aspectos positivos (FO) exhiben una propensión usuaria, aunque desde una leve mayoría, dispuesta a participar en actividades e informarse para conocer las casas patio y preservarlas. Los niveles de educación secundarios y terciarios de los habitantes componen una plataforma satisfactoria para el despliegue de estrategias. Los aspectos negativos (DA), exhiben un predominante estado de reformas y transformaciones (en especial en techos e instalaciones de luz y agua), vigentes y a realizarse, que hacen peligrar la subsistencia de los bienes. Dentro de este eje es preciso incentivar la participación en actividades para la preservación de las casas patio, así como dar respuesta al interés demostrado por recibir información sobre las mismas. En paralelo, orientar las intervenciones para que puedan ser patrimonialmente correctas resulta una necesidad, más todavía al considerar los aspectos relevados, como la antigüedad de las casas, el elevado nivel de reformas y la periódica ejecución de tareas de mantenimiento. Para ello, los lineamientos podrán articular: a) nuevas divulgaciones sobre las ayudas municipales patrimoniales que colaboran en


gran parte de las urgencias detectadas, b) recomendaciones específicas sobre las intervenciones usuales en estas casas, y c) la generación de un sistema de comunicación entre usuarios y especialistas que permita dar respuestas a las inquietudes técnicas particulares. Finalmente y de acuerdo con lo relevado, para la concreción de estos lineamientos es importante organizar difusiones casa a casa, articulando en etapas reuniones con otros usuarios de casas patio y/o charlas de especialistas. Asimismo, los medios elegidos deberán considerar las preferencias recogidas; boletines o revistas locales junto con medios virtuales.

CONCLUSIONES Indagar a los usuarios y sus viviendas típicas en un CH de una ciudad capital medular en el desarrollo patrimonial latinoamericano, constituyó una oportunidad única. El CH de Quito, con un cúmulo de experiencias en su haber, una asombrosa vitalidad vigente, una extensión de paisajes naturales y culturales que continúan ameritando su declaratoria como Patrimonio de la Humanidad y una amplia red de instituciones orientadas hacia su conservación, permitió generar nuevas iniciativas hacia la preservación de sus casas patio. En una estrechísima síntesis es necesario subrayar las siguientes conclusiones de la experiencia realizada, a la luz de las indagaciones bonaerenses previas: - El principal patrimonio residencial de cada ciudad puede ser disperso, concentrado, con disímiles valores, protegido o no protegido, por lo que se requieren de nuevas miradas que puedan ser desarrolladas en proyectos pequeños e incluidas en planes mayores de preservación. - Más allá de la magnitud de cada urbe e incluso su latitud, sigue siendo clave el acercamiento individual a cada vivienda/usuario para conocer las necesidades y las posibilidades de cada parque construido y la sociedad que lo habita, junto con el conocimiento de cada marco preservacionista estatal. - En este sentido resulta relevante el aporte de la indagación sobre la concientización usuaria de las tipologías características, como se ha trabajado, mediante la adopción de caminos metodológicos flexibles, dinámicos y apropiados. Resta remarcar que las propuestas deben fundamentarse en las conclusiones de estos acercamientos in situ, amalgamando aspectos técnicos y sociales para así asegurar un ciclo preservacionista a más largo plazo, sociomaterialmente sustentable, que evite la gentrificación, la marginalidad y la museificación, entre otros dilemas aún no resueltos.

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Figuras Figura 1. Delimitaciรณn CH y barrios. Fuente: Carriรณn Mena, D. (dir.) (2003), op. cit, p.23.


Figura 2. Algunas de las casas patio relevadas en San Juan. Fuente: FotografĂ­as de las autoras.


LA GÉNESIS DEL BARRIO BOMBAL Y SU VINCULACIÓN AL CENTRO CÍVICO DE MENDOZA.

Autores: Mg. Arq. Graciela Moretti Arq. Gabriela Santibañez Arq. Carlos Sala Arq. Pedro Tagarelli

DEPARTAMENTO DE ARQUITECTURA Y URBANISMO. UNIVERSIDAD DE CONGRESO Dirección: Colón 90. Mendoza. Email: morettig@ucongreso.edu.ar




LA GÉNESIS DEL BARRIO BOMBAL Y SU VINCULACIÓN AL CENTRO CÍVICO DE MENDOZA. EJES TEMÁTICOS: La educación y el patrimonio cultural Ciudad inclusiva y participación ciudadana RESUMEN Este trabajo se propuso indagar y explicar la génesis y actualidad del primer barrio parque de Mendoza, vinculándolo con la traza de la ciudad posterremoto y sus espacios significativos. El barrio fue impulsado por Domingo Lucas Bombal, empresario vitivinícola que transformó sus tierras de cultivos, situadas inmediatamente al sur del Centro Cívico de Mendoza, en un elegante barrio residencial. A siete décadas de su creación, el Barrio Bombal –cuyos lotes se pusieron en venta a comienzos de 1946- se ha convertido en una zona de tipo mixta que conserva sus valores ambientales, pero que poco a poco va perdiendo el carácter residencial. Sus vecinos han sido protagonistas de reclamos debido a la invasión vehicular y amenazas que el propio Barrio Cívico ha sufrido. A través de examinar en los orígenes y evolución del barrio pudimos determinar sus valores patrimoniales, y la defensa que de ellos ejercieron los ciudadanos. INTRODUCCIÓN Las actuales formas de vida han provocado un notable cambio de uso en las zonas residenciales tradicionales del área metropolitana de Mendoza. Sectores que tenían características de barrio-parque, ubicadas al oeste y sur de la ciudad de Mendoza, y al sur-este del centro de Godoy Cruz, muestran en la primera década del siglo XXI visibles transformaciones en su trama y tejido. Mientras que la Quinta y Sexta sección, franja situada entre

la Ciudad Nueva de Mendoza, proyectada por Balloffet en 1863 y el Parque del Oeste proyectado por Thays en 1896 (Ponte, 2008), aumentó su densificación y escala edilicia; el Barrio Bombal, al sur del Centro Cívico de Mendoza ve transformar su uso residencial original en oficinas, estudios de abogacía y contables, consultorios y clínicas médicas, entre otros destinos. Esto se produjo debido a su proximidad, escasas diez cuadras, del microcentro capitalino. Los cambios representan una amenaza latente de los otrora barrios residenciales construidos durante el siglo XX como extensión de la ciudad posterremoto y que culminaron su consolidación en las décadas del `70 y `80, produciendo una modificación radical de perfiles, morfología y usos en estas zonas ya tradicionales de la ciudad. Inmediatamente al oeste de la ciudad, la Quinta Sección incorporó en los últimos tiempos, la construcción de altas edificaciones en las inmediaciones del Parque General San Martín. Esto provocó la revisión de proyectos y de códigos a la luz de los reclamos vecinales. Situaciones similares y vinculadas a los reclamos, se dio también hacia el sur. Allí los vecinos del Barrio Bombal fueron protagonistas de solicitudes para evitar




que el barrio pierda definitivamente el carácter residencial que lo identifica. Si bien en la actualidad y en los bordes del barrio los usos son de tipo mixto, el sector todavía conserva sus valores ambientales a pesar de la invasión vehicular y la instalación de oficinas y consultorios. Algunos sucesos acontecidos en la última década, llevaron a los ciudadanos que viven en esas zonas a levantar sus voces por la defensa de los barrios amenazados por la densificación de la construcción en espacios de alto valor ambiental, conscientes de que estas áreas pueden sufrir una degradación importante si este proceso de transformación no se controla. En este sentido, es necesario que la sociedad en su conjunto comprenda la importancia de conservar los testimonios urbanos, entendiendo que se trata del soporte que permite entretejer lo simbólico, son enclaves de la realidad que permiten reconstruir la memoria colectiva, verdadera riqueza patrimonial anclada en el pasado y pasible de ser proyectada al futuro con nuevos significados (Cirvini, 1994: 254). La presente ponencia forma parte de un proyecto de investigación cuyo objetivo principal es “determinar los rasgos de identidad que poseen los barrios-parque de la Ciudad de Mendoza, a través de sus valores histórico-testimoniales, urbano-arquitectónicos y paisajístico-ambientales, para la definición de criterios de protección ante la problemática del cambio de funciones”.1 En este marco y como avance de la investigación en curso, este trabajo hará foco en uno de los casos de estudio: el Barrio Gobernador Bombal creado en 1946. El origen, la tragedia y los nuevos criterios urbanísticos La ciudad de Mendoza fue fundada en 1561 sobre una cuadrícula regular de cinco por cinco manzanas, según consta en el acta firmada por Pedro del Castillo. Esta ciudad creció limitada por dos cursos de agua artificiales, recurso que ya los aborígenes explotaban para hacer aptas para la vida las tierras desérticas de este territorio, dando cuenta de la trascendencia del agua en el desarrollo local (Bórmida, Dabul, 1984). Transcurrieron trescientos años hasta que un suceso natural cambió el normal desarrollo de la ciudad: el devastador terremoto de 1861. En pocos minutos el sismo acabó con todo lo construido y con dos tercios de la población. Esta situación dio lugar a una discusión sobre la decisión de levantar la ciudad en el mismo lugar o trasladarla a otro sitio, dando la oportunidad de crear una nueva ciudad basada en nuevos criterios urbanísticos. Es así como, luego de dos años, finalmente en 1863 comenzó a delinearse la nueva ciudad de Mendoza. El sitio elegido fue la Hacienda de San Nicolás, antigua propiedad de la orden de los agustinos. El diseño propuesto por el agrimensor francés Julio Balloffet abarcó un damero de ocho por ocho manzanas e incluía la particularidad de contar con una plaza central de cuatro hectáreas y cuatro de una hectárea cada una, ubicadas en forma equidistante. Al mismo tiempo incluía un diseño de calles diferenciadas y  Se trata del proyecto Los “ barrios-parque” en Mendoza, del proyecto a su realidad actual. Estudio y propuesta para la protección de áreas en riesgo , dirigido por la arq. Gabriela Santibañez y presentado en la Convocatoria 2016-2017 del Departamento de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Congreso.

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jerarquizadas, con ejes que buscaban extenderse hacia los cuatro puntos cardinales. La gran novedad fue la incorporación a la trama urbana de una sistematizada red de riego, con acequias que hicieron posible la disposición de árboles en las calles, generando verdaderos túneles que proporcionaban un notable acondicionamiento urbano, además de embellecer la ciudad. Estos aspectos posicionaron a Mendoza como una ciudad original en cuanto a sus características progresistas vinculadas al orden, regularidad, higiene y eficiencia que la constituirían en modelo de “ciudad oasis” (Bórmida, 1984). El crecimiento de la ciudad posterremoto planteó una lógica extensión de sus líneas principales, sólo que curiosamente buscó desarrollarse hacia el oeste y el sur en detrimento de las áreas devastadas por el mencionado terremoto. De esta forma, la localización del Parque del Oeste (hoy Parque General San Martín) resultó fundamental para que la ciudad creciera hacia el oeste tratando de enlazarse con el importante paseo diseñado por el paisajista francés Charles Thays en 1896. Fue así como la Quinta Sección se desarrolló durante la primera mitad del siglo XX y pronto se consolidó como un área residencial de jerarquía con importantes avenidas que conducían al parque como fueron Emilio Civit primero y Arístides Villanueva después. Una tercera avenida caracterizó este sector de la ciudad, su borde oeste, fue la calle Boulogne sur Mer, paralela al canal Jarillal, curso de agua abierto a finales del siglo XVIII. (Ponte, 2008). Este crecimiento de la ciudad hacia el oeste se materializó a través de la prolongación de la cuadrícula, pero con una densidad de ocupación baja, propia de áreas suburbanas, y era descripta en su época como “el barrio de los chalets”. (Cueto et al, 1991: 184). En 1915, a pedido del intendente Jacinto Anzorena, el ingeniero agrónomo Benito Carrasco desarrolló un proyecto para la ampliación del trazado de la ciudad que no sólo daba continuidad al damero, sino que superponía sobre la nueva grilla ortogonal una serie de amplias avenidas diagonales y numerosas plazas, además de prescribir retiros frontales ajardinados para todas las calles de la extensión del radio urbano (Ponte, 2008). Si bien esta propuesta no prosperó en cuanto a su elaborado trazado, influyó posteriormente en el carácter residencial de ciudad-jardín en la consolidación de los barrios situados al poniente de la avenida de circunvalación oeste, luego avenida Belgrano. En ese sector y por las normativas capitalinas, las construcciones debieron dejar retiros verdes dentro de los lotes particulares. La urbanización de la

Trazado urbano de la Sexta Sección




Sexta Sección comenzó en los años treinta y cuarenta con intervenciones gubernamentales dedicadas a la vivienda popular, como por ejemplo las Casas Colectivas, luego Barrio Gobernador Guillermo Cano (Raffa, 2004; Sala, 2012); el barrio Uruguay, luego llamado 4 de Junio y el barrio María Eva Duarte, luego barrio Ferroviario. Todos claramente inscriptos en la tradición de los suburbios-jardín, en vertiente racionalista el primero y pintoresquistas los siguientes (Moretti, Santibañez et al, 2015). El desarrollo de estos criterios urbanísticos fue destacado por la prensa de la época. Así lo indica Cremaschi (2015) al hacer mención de un artículo periodístico de 1942. Cuatro años antes de la creación del Bombal, el diario Los Andes publicó: “la

habitación suburbana limpia y confortable rodeada de espacios verdes alejada del bullicio y de las aglomeraciones, inclina a la meditación, dando sentido a la virtud de colaborar en actos o fines colectivos y afirma los vínculos de familia” 2 El crecimiento de Mendoza hacia el sur de la ciudad nueva comenzó con la creación de la Quinta Agronómica y luego la instalación de la Escuela de agricultura que se ubicó en un predio de veinte hectáreas próximo a la ciudad que adquirió el Gobierno Nacional en 1872. Unas décadas después, en 1897 se creó en el mismo sitio la Escuela Nacional de Vitivinicultura. (Girini, 2006). Mendoza en los años 30 y 40 Luego de la crisis económica de fines de los años 30, Mendoza experimentó un notable éxodo de la población que abandonó el ámbito rural para radicarse en la ciudad, dando lugar a un descontrolado proceso de crecimiento urbano. Hasta ese momento la preocupación en materia urbanística sólo alcanzaba normas para “embellecer la ciudad” (Ponte, 2012), aunque sin duda el cambio se evidenció a partir de la convocatoria de un concurso para la realización de un Plan Regulador para la Ciudad de Mendoza, producto de las tendencias teóricas marcadas en el Primer Congreso Argentino de Urbanismo, realizado en Buenos Aires en 1935. En consecuencia los ganadores del certamen, el equipo integrado dos profesionales argentinos y dos uruguayos, los arquitectos Bereterbide, Belgrano Blanco, Cravotto y Scasso, desarrolló un diagnóstico previo en el que abordaron por primera vez el crecimiento que la ciudad. El propósito fundamental del plan indicaba que la ciudad de Mendoza debía ser una “ciudad con alma; ciudad acorde con su gran destino, que es el que evidenciará cuando su armonía interior sea perfecta. Para esto, no precisa gran tamaño, sino fuerza de procreación.” (Bereterbide, 1941: 27) Entre una serie de extensas normativas, se planteó la creación del Barrio Cívico en las tierras que había ocupado la Quinta Agronómica, que contendría las funciones gubernamentales principales, motivo que facilitó el poblamiento de la zona sur de Mendoza, articulando estos sectores de la ciudad. Estos planteos atendieron a una nueva dinámica social dando lugar a “lo colectivo” en  “Proyéctase la creación de ciudades-parque y barrios-jardines en varios departamentos y zona de influencia de esta ciudad” Mendoza: Los Andes, 18 de enero de 1942. p.7 citado por Cremaschi, 2015.

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detrimento de lo individual, promoviendo una regulación eficiente de la ciudad, basada en los paradigmas funcionalistas del urbanismo moderno (Raffa, 2009). De esta forma, en el marco de un planteo urbano general no concretado para la ciudad de Mendoza, el área prevista como Barrio Cívico se consolidó algunos años más tarde pretendiendo convertirse en el nuevo centro focal de la conurbación denominada Gran Mendoza o Área Metropolitana, dado el crecimiento y articulación entre los municipios de la Capital, Godoy Cruz, Guaymallén, Las Heras, Maipú y Luján de Cuyo. Con la desafectación del predio de la antigua Quinta Agronómica, al construirse la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de Cuyo y la cesión de las tierras al gobierno de Mendoza, el sitio finalmente fue ocupado por el Centro Cívico de Mendoza (Bórmida, 2005) cuyas primeras construcciones se inauguraron en 1951. Todas estas operaciones impulsaron también emprendimientos inmobiliarios privados en las tierras cercanas. Una de ellas y la que nos interesa en este trabajo, fue la creación del barrio residencial Gobernador Domingo Bombal Ugarte en la quinta que la familia Bombal tenía en el borde sur, entre la ciudad de Mendoza y el departamento de Godoy Cruz. (Cueto, 1991: 224). La propuesta del Barrio Gobernador Bombal se inscribió en este marco de extensión urbana que se dio en aquel momento en Mendoza. El Barrio “ Gobernador Bombal” El “Bombal” como se lo conoce hoy, fue impulsado hacia 1946 por Domingo Lucas Bombal (Correas, 1998:3738), empresario vitivinícola que transformó su quinta con plantaciones de viñas, olivares y árboles frutales, en un elegante barrio residencial. La urbanización fue presentada como el primer barrio-parque de Mendoza y constituyó una verdadera novedad para Mendoza en cuanto a su diseño urbano, inspirado en los lineamientos de las ciudades jardín de tradición inglesa surgidos a finales del siglo XIX. La antigua finca de uno de los más reconocidos bodegueros de la época de auge de la vitivinicultura mendocina se dispuso para urbanización y loteo. La ubicación era excepcional, colindando con el propuesto Barrio Cívico, aún sin construir, por medio de una amplia avenida a modo de “boulevard” contigua al zanjón o canal Frías. Desde los inicios, cuando se anunciaba el loteo del barrio, se indicaba la necesidad de entubar este zanjón, uno de los más importantes colectores aluvionales de la ciudad. En aquel momento se advirtió que tanto por razones de estética urbana como de higiene pública debía entubarse, algo que hasta la actualidad no se ha concretado. La presencia de este elemento generó que el Bombal sea considerado como una “isla dentro de la ciudad”. 3

 Esto se dio porque desde su borde norte, el que limita con el zanjón, solo existen tres puentes vehiculares que posibilitan el ingreso: el de la calle La Pampa, el de la avenida España y el de 9 de Julio. Completan la vinculación entre centro Cívico y Barrio Bombal, tres puentes más de tipo peatonal.

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En los avisos que comenzaron a publicarse en los diarios locales, allá por enero de 1946 y al comunicarse el próximo loteo, se mencionaba que el barrio ofrecía amplias ventajas de conexión con la ciudad. Otro factor que se mencionaba en las publicidades eran las vistas inigualables a la montaña, rasgo que en Mendoza es altamente valorado. Se promovían además entre sus ventajas la disponibilidad de vientos favorables y fácil higienización, agradables perspectivas, fácil conexión vial y peatonal al centro de la ciudad.

Aviso publicitario diario Los Andes, Mendoza (domingo 3 de febrero de 1946) Archivo: Diario Los Andes.

Tres importantes calles conectoras la rodeaban: la avenida San Martín eje estructurante norte-sur de Mendoza y por donde pasaba el tranvía eléctrico; la calle Beltrán, conexión entre Godoy Cruz y la ciudad, y finalmente la calle Los Andes (actual calle Hipólito Yrigoyen), eje este-oeste y límite entre los mencionados municipios. Por otro lado el tramo de la avenida San Martín que se vinculaba al nuevo loteo contaba con una serie de casonas relevantes como eran las de Barraquero (actual Comisaría 2°) y López de Gálvez (actual Colegio Universitario Central), entre otras. También con edificios escolares, religiosos y de servicio, como fueron la antigua Escuela Bartolomé Mitre, inaugurada en el año 1906 frente a la plazoleta Barraquero (actual Museo de la Educación de Mendoza), el conjunto de las hermanas de María Inmaculada, residencia para religiosas




proyectada en los años treinta por Daniel Ramos Correas y la estación de tranvías (actual EPRE) construido en 1926. Sobre la calle Los Andes sobresalían además de una serie de comercios diarios, la Escuela Técnica “Álvarez Condarco”, la ex Enet N° 2 (actual Torres Agustinas) que luego se trasladó a otro predio y la parroquia San Agustín, una de las ocho parroquias del decanato centro de la Arquidiócesis de Mendoza4. La publicidad a doble página de la empresa inmobiliaria Della Santa & Egea aparecida en la edición dominical del diario Los Andes del 3 de febrero de 1946, promocionaba la venta del Barrio Gobernador Domingo Bombal Ugarte como “el loteo más importante para toda la provincia” y también como “el primer barrio-parque

de Mendoza”, dando cuenta de la gran cantidad de beneficios que ofrecía el nuevo proyecto. El trazado fue realizado por el ingeniero Eufrasio Covarrubias5, atendiendo a dar continuidad a las calles preexistentes e introduciendo criterios orgánicos para las nuevas vías. Fue una preocupación exaltar los beneficios que se ofrecían, vinculados principalmente a la calidad de vida que un barrio de categoría pretendía. De esta forma, se destacó la disposición de tres espacios verdes diferenciados: una plaza principal, que en 1950 se la llamó Manuel Belgrano mediante la Ordenanza Municipal N° 1328/50 (Laría, 1992:14)6, y dos plazoletas destinadas a jardines y juegos infantiles7. Este aspecto representó una diferencia notable con respecto al crecimiento que la ciudad había experimentado hacia el oeste, que carece de estos espacios planificados. Las manzanas se diseñaron con un ancho de cincuenta metros para favorecer la aireación de las construcciones y un largo variable que a veces duplicaba esa medida, generándose de esta forma manzanas alargadas, orientadas al este y oeste. Se dispuso una normativa en cuanto a los retiros frontales, debiendo dejar dos metros libres para jardines, dando lugar al carácter de barrio-parque. Los lotes tenían dimensiones similares, aproximadamente de 12 metros de frente por 25 de profundidad. El loteo fue aprobado por el gobierno de la Intervención Federal que administraba Mendoza (Decreto N° 2212 G 1945) y promulgado por Resolución N° 4091/46 por la Municipalidad de Capital. Otro rasgo que lo distinguió desde los inicios fue la forestación. La plantación de fresnos, considerado el “mejor árbol urbano”, le otorgó además una cualidad que lo diferenció de otras zonas de la ciudad que no

 Se consultó http://www.arquimendoza.org.ar/decanatos.php el 31/03/2016. Eufrasio Covarrubias, nacido en Catamarca en 1894, era un especialista en ingeniería hidráulica. Durante algunos meses en 1920 estuvo al frente del Ministerio de Industrias de Mendoza, durante el gobierno que sucedió al de José Néstor Lencinas. Entre 1921 y 1922 fue Superintendente General de Irrigación, y hacia 1927 impulso junto a Juan Agustín Moyano y Gustavo André la reforma de la Ley de Aguas. (Silanes, 2014: 245). Fue rector del Colegio Nacional “Agustín Álvarez” de la provincia de Mendoza. Datos consultados en la hemeroteca de Diario Los Andes (1920-1950). 6 El mismo autor señala que el Monumento a Belgrano se inauguró el 20 de junio de 1962 durante la intendencia de Jorge Luciano Peltier. 7 Se trató de las plazoletas Francia (Decreto N° 1217/56) y Caseros (Decreto N° 1212/56) situadas respectivamente entre las calles Comandante Fossa, Junín y Yapeyú, la primera, y en la esquina de avenida España y Serú, la segunda. (Laría, 1992: 16-17) 4 5




contaban con la presencia de esta especie de notable sanidad, belleza, temprana desfoliación y coloración otoñal, entre otras ventajas.8 El Barrio Bombal en la actualidad. Participación ciudadana A siete décadas de la generación del Barrio Bombal se hace necesaria una revisión de sus características originales. Especialmente de aquellos que dan cuenta de una propuesta que equilibró los valores urbanísticos, arquitectónicos, ambientales, estéticos y funcionales, aspectos que hoy se encuentran en riesgo y que sus vecinos se empeñan en defender. Contrario al efecto positivo que suponía la proximidad al Centro Cívico de Mendoza, el Bombal ha visto transformar sus características iniciales, aquellas que promocionaban un lugar para vivir calmo y apacible, en un sitio bullicioso que poco a poco va perdiendo su carácter residencial. Es posible reconocer un problema vehicular acentuado, ya que al resultar insuficiente el estacionamiento en los edificios que albergan las funciones gubernamentales, es habitual que las calles del barrio se encuentren saturadas de vehículos tanto en situación de tránsito como de estacionamiento. En los últimos años se puede verificar un recambio en los usos, dando lugar a la instalación de oficinas, estudios jurídicos y contables, consultorios y otras actividades. Si bien la normativa indica que estos usos pueden darse con la condición de que sus titulares residan en el lugar, lo cierto es que esto no se cumple. De esta forma, durante los fines de semana el Barrio se transforma en un lugar con “baches”, que por sectores aparece abandonado. También es una realidad el avance de las construcciones sobre los retiros que constituían los jardines frontales, ya sea por modificaciones en la arquitectura debidas al cambio de uso o por cuestiones de inseguridad que han favorecido la aparición de rejas o cierres sobre la línea municipal, lo que está afectando seriamente el carácter de “barrio-parque” que poseía originalmente y que no sólo buscaba introducir ventajas ambientales sino que además propiciaba el vínculo entre los vecinos y el entorno (Cremaschi, 2015). Resulta notable la participación de los habitantes a lo largo del tiempo contribuyendo a sostener las características originales del Barrio, acompañando con denuncias e involucrándose en forma directa en los cambios que se han ido produciendo. De esta forma, es recurrente encontrar en los periódicos locales el titular “Vecinos del Barrio Bombal…”, dando cuenta de sus reclamos en cuanto a problemas de inseguridad, insistiendo en la regulación de alturas de los edificios, subsistiendo en un entorno que ve incrementar su densidad y altura en forma notable, logrando el rechazo a la disposición de sistemas de estacionamiento medido, requiriendo atención a los problemas de insalubridad producidos por la falta de limpieza en el Zanjón  8

“El fresno es el mejor árbol urbano”. En: La Nación: 5 de Marzo de 2003.




Frías, entre otros reclamos. La mayoría de los diarios locales se han hecho eco de estos problemas donde los vecinos y representantes de la Unión Vecinal, creada en 2006, encuentran un lugar para alertar sobre los cambios del barrio. Dos periodistas de los diarios Los Andes y Uno, son las voceras de estas personas (Conte, 2005, 2006, 2008, 2009) y (Morán, 2012, 2013) CONCLUSIONES La situación manifestada conlleva el riesgo de pérdida de los valores originales con los que el Barrio Bombal

Vista del Barrio Bombal desde Casa de Gobierno (Moretti/2014)

surgió, apoyado en las tendencias urbanísticas imperantes desde fines del siglo XIX a mediados del siglo XX que llevaban implícitas el germen de la ciudad oasis que la Mendoza posterremoto había planteado. Es necesario comprender que la ciudad es resultado de su propio devenir histórico, y en ese sentido las transformaciones tienen una relación directa con las acciones del hombre. Es así como los sistemas territoriales y urbanos pueden comprenderse como soporte del comportamiento humano, capaces de absorber el paso del tiempo. En otros casos, el ritmo de vida cada vez más acelerado sobrepasa la capacidad de la ciudad para adaptarse, produciéndose cambios que afectan a los ciudadanos, quienes en actitud de movilización y participación democrática deben convertirse en defensores de su modo de vida, y por ende, de las cualidades urbanas. Pero esto no siempre sucede. Es necesario entonces aportar al conocimiento de los propios valores para que la protección del patrimonio urbano y territorial sea un compromiso de todas las escalas de la sociedad. En el caso de estudio, la amenaza sobre los valores histórico-testimoniales, urbanos, paisajístico-ambientales y estético-arquitectónicos es una realidad contra la que los mismos habitantes se proclaman frente a los invasores, demandando atención sobre esta zona para contrarrestar la fragmentación urbana, la pérdida de áreas residenciales próximas al núcleo de la ciudad y sobre todo para no perder la calidad de vida e identidad de un sector que ha marcado sensiblemente una parte de la historia urbana




mendocina. Resulta imprescindible reconocer el origen, la estructura, las funciones y el paisaje urbano del Barrio Bombal, como base testimonial en primera medida, a partir de la cual se puedan comprender los procesos coyunturales de transformación que ponen en riesgo su identidad, con el objeto, no de detener el crecimiento lógico de la ciudad, sino de rescatar sus valores significativos y aportar a su protección para un desarrollo criterioso y sostenible que apunte a mantener la homogeneidad de los barrios-parque en contra de los peligros de la pérdida de significación y fragmentación urbana. BIBLIOGRAFÍA Bórmida, Eliana y Dabul, Nora “Mendoza, ensayo sobre morfología, historia e identidad urbanas”, en Revista

de la Universidad de Mendoza, 1984, p. 147-164. Bórmida, Eliana y Moretti, Graciela, Mendoza. Guía de arquitectura, Mendoza-Sevilla: Junta de Andalucía, 2005 Bórmida, Eliana, “Mendoza, una ciudad oasis”, en Revista de la Universidad de Mendoza, 1984, p. 121-137. Cirvini, Silvia, “La preservación del patrimonio cultural ambiental”, En Mendoza en el año 2000. Proyecto de Ordenamiento Territorial para la provincia, Centro Coordinador de Ediciones Académicas, Fac. Cs. Económicas, UNCuyo, 1994. Conte, Sandra “Bombal: el barrio parque de la ciudad”. Mendoza: Los Andes, 27 de abril de 2009. Conte, Sandra “El Bombal tendrá estacionamiento medido”. Mendoza: Los Andes, 24 de setiembre de 2008 Conte, Sandra “Ordenanza de usos del suelo”. Mendoza: Los Andes, 21 de enero de 2006 Conte, Sandra “Vecinos del barrio Bombal se quejan por invasión de roedores” Mendoza: Los Andes, 13 de enero de 2005. Correas, Jaime “Historias de familias”. Mendoza: Editorial Primera Fila, 1992. Cremaschi, Verónica. “La vivienda mendocina en el período 1930-1943. Discusiones sobre su implementación”. En: Revista de Historia Americana y Argentina, vol. 50, 2015. Cueto, Adolfo et al. Mendoza: su historia a través de cinco temas. Buenos Aires: Fundación Banco de Boston, 1991. Girini, Liliana. “La Enoteca: patrimonio de la tierra del vino”, Mendoza, Fondo Vitivinícola de Mendoza, 2006. Laría, Salvador. Plazas y Monumentos. Mendoza: Primera Fila, 1992. Morán, Luciana “Sin control, el estacionamiento ya colapsó en el Centro Cívico”. Mendoza: Diario Uno, 12 de junio de 2013. Morán, Luciana. “Quién fue Lucila de Bombal”. Mendoza: Diario Uno, 19 de noviembre de 2012. Ponte, Jorge Ricardo, Mendoza, aquella ciudad de barro. Ilustrado: historia de una ciudad andina desde el

siglo XVI hasta nuestros días, Buenos Aires: CONICET, 2008.




, El frustrado Plan Regulador de 1941, pág. 83-88, en Patricia Méndez, “Experiencias

de planeamiento y urbanismo en Argentina. 1909-1955”, Buenos Aires, CEDODAL, 2012. Raffa, Cecilia, “Un pueblo para 3000 habitantes: las primeras Casas Colectivas para obreros y empleados estatales en Mendoza, 1935-1938”. En Revista de Historia de América, nº 134, 2004. Sala, Carlos. “Barrio Gobernador Guillermo Cano”, en Edificios de departamentos, conjuntos y casas colectivas. Patrimonio Argentino, Buenos Aires, ARQ Diario de Arquitectura Clarín, 2012. Silanes, Raul. Manuel Bermejo y la Ley De Aguas de 1884. Las Heras: edición del autor, 2013. Consultado a través de http://www.agua.gob.ar/ciudadania/sites/default/files/capacitacionDocente/manuel_bermejo_original_rel_1.pdf el 31/03/2016


EL PATRIMONIO COMO ESTRATEGIA PARA EL DESARROLLO SOCIAL Y SUSTENTABLE PUENTE DONATO GERARDI

Autor: Observatorio de Patrimonio y Paisaje.

COLEGIO DE ARQUITECTOS. DISTRITO 1

Dirección: calle 10 N° 689 entre 45 y 46. La Plata Teléfono: 0221 - 423-2821 Email: info @capbauno.org.ar


PUENTE DONATO GERARDI EJE TEMÁTICO: El patrimonio como estrategia para el desarrollo social y sutentable ¿PORQUE UN PUENTE? Convención para la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural. UNESCO 1972. ”Considerando que el deterioro o la desaparición de un bien del patrimonio cultural y natural constituye un empobrecimiento nefasto del patrimonio de todos los pueblos del mundo.”

¿Primer puente?

“La rama que cuelga del tronco de un árbol el arco natural formado por la erosión de la piedra , es decir elementos y fenómenos naturales podría decirse que fueron los primeros que inspiraron al hombre primitivo para construir puentes.(foto 1 dibujo de un primitivo refugio de ramas-Viollet le Duc – 1875) Porque patrimonio es la representación simbólica de la identidad de un pueblo. Simbólica por que expresa sintéticamente una relación entre determinados valores, ideas e intereses. Verónica Jeria

Periodos PERÍODO PROTOHISTÓRICO (4000 A.C.) Mesopotamia puente en arco, adobe de tierra cruda- cocida. PERÍODO ROMANO (200ac-476dc) Piedra EDAD MEDIA (476 1350dc) Madera y Piedra. RENACIMIENTO (Siglo XIV-XVI) Piedra Rialto en Venecia Uno de los primeros es, el Pont Neuf (15751606) SIGLOS XVII – XIX (La revolución industrial-La edad de la razón) Puente de la Concorde SIGLO XX – Grandes desafíos por el desarrollo tecnológico y científico, se utiliza el hormigón armado.


Los puentes se clasificasn según: uso- materiales- tipología-funcion USOS SEGÚN EL MATERIAL SEGÚN EL DISEÑO SEGÚN LA FUNCION

LOGO PUENTE GERARDI

Marco Histórico En mayo del año 2016 se cumplen 100 años del puente de hormigón armado Donato Gerardi. Es el Primer puente en hormigón armado construido en nuestro país. Ubicado en el Camino General Belgrano (Ruta Nº 1) Localidad de Gonnet, partido de la ciudad de La Plata. A principio del siglo XX la Provincia de Buenos Aires en consecuencia de su crecimiento poblacional necesitaba unir algunas localidades por medio de caminos. Por la Ley 3089 del año 1907 se autorizaba a la construcción del Camino de Mejorado Asfaltico para comunicar las ciudades de La Plata y Avellaneda.entre los años 1912 y 1916. Los puentes de este camino se fabricaban en hierro, comprados en Europa, el país que proveía el material era Bélgica. El inicio de la primera guerra mundial el 28 de julio 1914 implico la necesidad de que el acero sea declarado como material estratégico por las potencias beligerantes europeas, por lo que fue imposible la concreción de la venta de algunos puentes de hierro a la Argentina. Ante este inconveniente se pensó en otros materiales, se contaba con el ladrillo, piedra o madera. Dada las exigencias del puente se pensó en la posibilidad de otro material que cumpliera con el diseño, llegándose a elegir el hormigón armado como material que cubria con las exigencias de proyecto. El Ministerio de Obras Publicas de la Provincia de Buenos Aires llevaba adelante esta construcción. El Director del Camino era el Ing. Tapia que le encargo al ingeniero Donato Gerardi, que trabajaba en la Dirección de Hidráulica Puentes y Caminos del Ministerio, el proyecto de un puente en “cemento armado”, que ubicarían en dicho camino y el cruce entre la avenida 19 entre las calles 509 y 510 en la localidad de Gonnet, para cruzar las vías del ferrocarril que unía La Plata con la estación de Brandsen. En el Plano General de Mensura, La Plata, noviembre 1937: Sección D Chacras, encontramos la Intersección de 4 chacras 14, 15, 20, 21 Donde el camino pasa por 3 de estas 4 chacras. En el plano que le sigue de 1937 Sección D Chacras, se aprecia que el puente pasa por Chacra 15


Plano del camino que una las ciudades de La Plata – Avellaneda Uso: Vehicular MaterialL: hormigón Armado Tipologia: Arco Inferior- Tablero Superior

Estructura Las luces libres que deberían salvarse eran de 30.00 metros, el material que daba esas posibilidades, además del acero, era el hormigón armado. Se toma la decisión de construir un puente de hormigón armado con tipología estructural en forma de arco. Este arco es de eje circular, triarticulado, isostático, de 27,50 metros de luz entre apoyos con un gálibo de 5,50 m por encima de las vías del ex ferrocarrl La Plata-Brandsen, que sostiene en su parte superior la losa por donde pasa el camino. Esta morfología resulta adecuada para las condiciones de trabajo del cemento armado. Este arco trabajando a la compresión, sostiene la losa continua apoyada de hormigón armado. Se utilizaron barras de hierros lisos. Se logro con el hormigón armado un diseño apropiado para el uso vehicular, además un buen diseño con una hermosa imagen que perdura en nuestros tiempos.

Comienzo de los trabajos de construcción del puente: Construcción del estribo sur, octubre 1915

Arranque del arco en el estribo norte, octubre 1915

Pilotaje del apoyo de la cimbra. Noviembre 1915

Puente de serbio y cerchas desde la cimbra. Diciembre 1915


Cimbra Diciembre 31-1915

Cimbra, 3 de enero1916

Armadura de la base del Arco, febrero 1916

Hormigonado del arranque del Arco, febrero 1916

Fin Hormigonado bรณveda, febrero 1916

Dispositivo encofrado losa y cornisa febrero1916

Hormigonado de la losa, marzo1916

Pilares de cabeza, marzo1916


Dispositivo del encofrado de la barandilla, abril1916

Vista general, 2 de junio 1916

Encofrado de la barandilla, vista exterior, abril1916

Descubrimiento del puente en arco oblicuo sobre el ramal

ESTADO ACTUAL El estado del puente es bastante bueno, se observa pequeñas corrosiones de las armaduras en la parte inferior del arco, en el intradós. El reducido recubrimiento, muy poco espesor (en la realidad del orden de 0,01 m.), se suma la exposición al humo de locomotoras, tanto de vapor como diesel, al que estuvo sometida esta parte de la estructura durante más de medio siglo. No se detectaron barras con reducción de la sección resistente superior al 10%. Las vías se retiraron por la desafectación del ferrocarril La Plata - Brandsen, en su lugar continuaron la avenida 19 de doble mano que pasa por debajo del puente Gerardi. Dterioro en la Baranda

Deterioro en barandilla

Deterioro en el intrados


Deterioro en el intrados

Vista desde los fondos del Hospital Gonnet

Vista desde las ex vías, por la calle 18

Valor histórico Todo puente es una construcción histórica tangible que nos indica el desarrollo del país en un momento económico, político, con aplicación de tecnologías nacionales o importadas. Fue el primer puente de hormigón armado construido en el país, por ingenieros argentinos y tecnología argentina. Su construcción y proyecto lo hizo único en la zona a principio del siglo XX en 1916. Mas tarde comenzó a ser conocido como puente de hormigón o como Puente Gerardi. Esta fuertemente enrraizado en los comienzos del desarrollo socio-economico y cultural de la ciudad y la región.

Valor cultural El puente Gerardi es una herencia cultural de las generaciones pasadas a las generaciones futuras. Estas condiciones de uso tangible y cultural le confieren un valor como pieza única en uso actual. Construido en 1916, con los materiales utilizados y su diseño puede formar parte del Movimiento Moderno, originado a finales del siglo XIX. En Argentina la Arquitectura moderna data desde 1920-1955, este movimiento aprovechó las posibilidades de los nuevos materiales industriales como hormigón armado, acero laminado, y vidrio para cubrir grandes dimensiones. Es notable caracterizarlo en este movimiento, generando la idea desde donde se lo pueda catalogar y por que; desde los materiales, usos y funciones, se determina el resultado que “la forma sigue a la función”.


Las nuevas exigencia y desafíos constructivos crean la necesidad de nuevos materiales y nuevas tecnologias que simplifiquen las formas dejando atrás el ornamento que llenaban las obras de accesorios. El uso del homigon armado comenzó a darle a las obras de arquitectura o ingeniería, la imagen de elementos constructivos mas livianos, con la posibilidad de cubrir mayores luces. Creando una cultura diferente en la concepción de combinar los elementos de diseño, de proyecto en obra, dado la versatilidad y el valor plástico estructural de hormigón armado.

Propuesta de diseño Excelente diseño, articula la obra del camino con el paisaje semiurbano de la época. Es un diseño liviano que se resuelve en dos líneas: arriba una línea recta, abajo un arco

Valor ambiental Los materiales utilizados para esta construcción su posterior funcionamiento, y su bajo mantenimiento, hacen que no dañen el ambiente donde se encuentra localizado.

Valor económico La fundación del camino General Belgrano y la construcción del Puente Gerardi comenzó a darle valor económico a la zona generando valores económicos a terceros, con bajo costo de mantenimiento el rendimiento de su vida útil y la buena preservación que ostenta

Valor de indentidad La imagen del Puente enclavada en las dos orillas, que forman los taludes de las vias, es la que le confiere esa fuerte identidad que reconocen desde hace casi cien años los pobladores del lugar. Esta imagen del sitio esta acumulada en la memoria y la conciencia de los vecinos por medio de lazos afectivos y emocionales, confirienole una fuerte identidad.

Valor arquitectónico

La ubicacion en las afueras del casco urbano, a la salida de la ciudad, transforman a este elemento en una pieza simple, limpia de aditamientos, apaisado, achatándose al paisaje de llanura. Se puede describir en pocas palabras la morfología de este puente: arco y tablero superior, dos líneas para definir la forma del puente.


PATRIMONIO COMO INSTRUMENTO PARA EL DESARROLLO SOCIAL Y SUSTENTABLE Un elemento físico y tangible de una sociedad, que llega a tener un valor patrimonial, esta sostenido por los valores histórico- cultural- arquitectónico- social- económico, que hacen que cada uno de estos valores sean sustentables para la continuidad patrimonial del elemento.

Contribución del patrimonio cultural al desarrollo integral de la comunidad La cultura como patrimonio es la riqueza intangible que posee un pueblo, genera conocimiento e intercambio cultural que garantiza la formación intelectual en el desarrollo de la comunidad. Por medio de este conocimiento la comunidad accede a valorar el patrimonio tangible que se quiere preservar. La formación ligada a la educación sobre patrimonio cultural requiere de la participación social, integrada dentro de los sistemas de educación nacional- provincial o municipal. Dado que un proyecto de conservación o intervención, necesita de personal responsable y bien formado en estos tres niveles, con conocimientos de arquitectura, teorías y técnicas de conservación y tratamiento de bienes patrimoniales. La capacitación educativa y cultual sobre un bien patrimonial supone un desarrollo integral de la comunidad sobre cómo tratar el patrimonio.

El patrimonio como fuente de generación de empleo y desarrollo social El patrimonio debe generar empleo; desde su mantenimiento con personal capacitado. Desde su divulgación turística, (folleteria, digitalización, tv, etc.) integrado a los recorridos turísticos. Desde la cultura y la educación con planes educativos para el caso. Desde la TV o el cine, filmando con ese patrimonio asignado. Desde el Medio Ambiente para cuidar de cualquier tipo de accidente Ambiental en su construcción.

Beneficios económicos derivados de la conservación del patrimonio Conservar implica seguir manteniendo en existencia un bien patrimonial tangible o intangible, convertido en bien patrimonial se obtiene un beneficio cultural desde la calidad estética que le brinda a un lugar, esta calidad del objeto hace que se reconozca entre la gente (universalizándose) y que la gente opte por conocer ese lugar. Indudablemente esto genera intercambio cultural y ganancia económicas, llegados por medio del turismo o utilización en TV, cine, teatro u otros medios de la cultura.


Beneficio económico, creación de empleo, oportunidades de capacitación . El puente como bien patrimonial tangible preservado permite diversos tipos de desarrollo laborales. Toda la economía de la región pasa por el puente, el intercambio cultural, tecnológico, es el intercambio con la otra orilla que pasa por su carretera.

El turístico como instrumento para el desarrollo Integrando el bien a los recorridos turísticos es posible tratar de implementar diferentes actividades de carácter cultural, permitiendo un lugar de encuentro con distintas disciplinas, música, pinturas, fotografía, poesías, bailes etc., esto genera un desarrollo cultural por medio del turismo que genera divisas desde los participantes como también desde el intercambio turístico. Debe de haber un compromiso que fortalezca la identidad, la preservación de la memoria y el patrimonio cultural, contando la historia de manera oral hace posible que el turismo se interese conociendo y divulge. El fomento del turismo cultural constituye un espacio político importante que establece un dialogo entre las personas y la institución.

Patrimonio y mitigación de la pobreza La mitigación de la pobreza puede proporcionarse desde el Estado, que capacitaría personas de bajos recursos para que comiencen a integrar los diferentes niveles de participación laboral en el compromiso del trabajo sobre el tratamiento del bien patrimonial. El patrimonio seria un bien a sostener y sustentar, creando empleos que garanticen continuidad en la función. Con el tratamiento, conocimiento y respeto por los bienes patrimoniales se logra mitigar la pobreza de determinados lugares con valores culturales que fueron abandonados anteriormente.

“ carta de turismo cultural” Adoptada por ICOMOS en noviembre de 1976I POSTURA BÁSICA El turismo es un hecho social, humano, económico y cultural irreversible.” …”Hacen un llamamiento a los Estados para que éstos aseguren una rápida y enérgica aplicación de la Convención Internacional para la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural adoptada el 16 de noviembre de 1972, así como de la Recomendación de Nairobi;”…

Ingeniero DANATO GERARDI Perteneciente a una familia italiana radicada en la capital federal en 1890 (había nacido en Avigliano, Basilicata, y a los cuatro años se trsladó a la Argentina). Curso estudios secundarios en el Colegio Nacional Oeste, hoy Colegio Nacional Mariano Moreno, y se recibió de ingeniero civil en 1910 en la UBA. Después de un corto periodo en la Administracion Nacional de Puertos ingresó en la Dirección Provincial de Puentes y Caminos, organismo que con el tiempo se convirtió en la Dirección Provincial de Vialidad. Se desempeño como jefe de obras del camino Afirmado La Plata-Avellaneda (actual camino General Belgrano).


En 1915 con la primera guerra mundial se frustró el ingreso al país de puentes de hierro que se construían en Bélgica para instalar sobre las vías del ramal que une La Plata- Brandsen, por el camino General Belgrano. Se le encargo al ingeniero Gerardi el diseño de un puente de hormigón armado en arco de 30 metros de luz. Fue el premer puente de hormigón armado en la Argentina, años mas tarde se le impone al puente el nombre de Donato Gerardi. Gerardi fue designado en 1926 director de Obras Sanitarias de la Provincia , cargo que ejerció con su tarea más fecunda hasta 1943. Asumió la función cuando la repartición administraba sólo los servicios públicos de La Plata y al retirarse ya eran doce las poblaciones que se beneficiaban con la prestación. Bajo su dirección se construyeron algunas de las primeras plantas depuradoras de líquidos cloacales que funcionaron en el país. Por su iniciativa se gestó la idea de poner en marcha la toma de agua de Punta Lara y su equipo de tratamiento para el abastecimiento de esta ciudad. El reconocido profesional tuvo también una relevante carrera en la docencia: fue profesor de la facultad de Ciencias Fisicomatemática (hoy Ingeniería) de la UNLP , donde dictó las cátedras de Caminos y Ensayo de Materiales. En su trayectoria se cuenta también la intensa actuación en lo institucional. Gerardi fue el primer presidente del Consejo Profesional de la Ingeniería creado por la ley 4.048; y fue socio fundador del Centro de Ingenieros de la provincia de Buenos Aires, integrando la comisión directiva como vicepresidente y jurado de honor. Murió en La Plata el 15 de julio de 1962. Decalran ciudadano ilustre porst mortem al ingeniero Donato Gerardi, 13 noviembre 2008 El Concejo Deliberante de La Plata declarará Ciudadano Ilustre -post mortem- al destacado ingeniero Gerardi. El acto tendrá lugar este jueves, a las 13 horas, durante la sesión semanal que se celebra en el recinto del Palacio Municipal. El profesional que será distinguido tuvo una activa participación en obras públicas de la región, fuen un destacado docente de la UNLP y estuvo entre los fundadores de las entidades mas importantes vinculadas con la ingeniería.

Reseña de actividades Somos un grupo de arquitectos sencibilizados con el patrimonio de la ciudad de La Plata, que comenzamos a trabajar desde la Comisión de Patrimonio del Colegio de Arquitectos Distrito I de esta ciudad. Ya por enero de 2003 iniciamos nuestras investigaciones sobre los puentes de la Provincia de Buenos Aires comenzando por la Dirección de Vialidad de la Provincia de Buenos Aires, Facultad de Ingeniería, Ministerio de Obras Publicas y otros organismos. Fuimos sumando documentos e investigaciones que desembocarían en exposiciones en diferentes instituciones sobre estos puentes.


El puente Donato Gerardi aparecía como un puente mas en esa colección de datos sobre las Obras de Arte, pero era sin dudas el puente mas importante de la exposición. Trabajamos en la idea de lograr alguna declaración de interés patrimonial del Puente Donato Gerardi. Nació así la muestra: “¿Por qué un Puente? Patrimonio a Valorar”. 5 de octubre de 2010 en el día del camino en la Dirección de Vialidad de Buenos Aires, mención especial. 2 de marzo 2011 en el Banco de la Provincia de Buenos Aires. Proyecto de Ley D-2918/11-12-0, sobre declaración patrimonial del puente Donato Gerardi en el 2011. El 12 de octubre año 2012 en el Centro Cultural Islas Malvinas; “Puentes de la Region”. En el Teatro Argentino octubre 2012. En las II Jornadas de Patrimonio y Desarrollo, en la Universidad Católica marzo 2013. Carta al ex Administrador de la Direccion Vialidad (Ing. Curetti) sobre el Proyecto de Ley de dclaratoria patrimonial al puente Donato Gerardi, exp. 2410-405-2013. 5 de octubre día del camino de 2010 en la Dirección de Vialidad de Buenos Aires, 3º premio. Observatorio Patrimonio y Paisaje en el Colegio de Arquitectos Distrito I, La Plata, octubre 2015. Arquitectos Asesores del Programa Arquitecta Graciela Aguilar Arquitecto Claudio Catera Diseño y Producción Arquitecto Enrique Juan Ferrari Colaboración Arquitecta Marcela Nacarate Archivo Dibujo Dirección de Vialidad de la Provincia de Buenos Aires Enrique Juan Ferrari ARQUITECTO




"EL PAISAJE VITIVINÍCOLA DE LA METROPOLIZACIÓN. ¿UNA NUEVA UNIDAD DE PAISAJE O BANALIZACIÓN DEL TERRITORIO? EL CASO DEL ÁREA METROPOLITANA DE MENDOZA, ARGENTINA.” Autora: Dra. Arq. Lorena Manzini

INSTITUTO DE CIENCIAS HUMANAS, SOCIALES, AMBIENTALES - CONSEJO NACIONAL DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS Y TÉCNICAS INCIHUSA – CONICET - CENTRO CIENTÍFICO TECNOLÓGICO CCT CONICET, MENDOZA, ARGENTINA. Dirección: Av. Ruiz Leal s/n°, Parque Gral. San Martín, Ciudad de Mendoza, Argentina Teléfono: 54-261-5244324 Email: lmanzini@mendoza-conicet.gov.ar




"EL PAISAJE VITIVINÍCOLA DE LA METROPOLIZACIÓN. ¿Una nueva unidad de paisaje o banalización del territorio? El caso del Área Metropolitana de Mendoza, Argentina.” EJE TEMÁTICO: El patrimonio como estrategia para el desarrollo social y sustentable RESUMEN: El paisaje vitivinícola es patrimonio cultural y recurso colectivo para el desarrollo del Área Metropolitana de Mendoza (AMM). Desde fines del siglo XX, el crecimiento descontrolado de las ciudades cabeceras del Área Metropolitana de Mendoza, ha avanzado sobre los escasos terrenos agrícolas con posibilidad de riego, generando cambios en la localización de las actividades, usos del suelo. Transformando paulatinamente su carácter al punto de la banalización del mismo. Ante ello, el objetivo del trabajo es detectar y definir cuál es el límite que existe entre los nuevos elementos en el paisaje vitivinícola producto de una adaptación a los nuevos requerimientos de la época y la banalización del paisaje en un marco paisajístico dinámico y de heterogeneidad, para proteger y promocionar un recurso clave en el desarrollo sustentable del territorio local. Mesa 3. El patrimonio como estrategia para el desarrollo social y sustentable

OBJETIVO: El objetivo del trabajo es detectar y definir cuál es el límite que existe entre los nuevos elementos en el paisaje vitivinícola producto de una adaptación a los nuevos requerimientos de la época y la banalización del paisaje en un marco paisajístico dinámico y de heterogeneidad, para proteger y promocionar un recurso clave en el desarrollo sustentable del Área Metropolitana de Mendoza, Argentina.

METODOLOGÍA: Las fuentes primarias documentales de la investigación abarcan el territorio del AMM y elementos que lo conforman. Se definió un trabajo de campo de 12 recorridos por los 6 departamentos: Ciudad, Las Heras, Godoy Cruz, Guaymallén, Luján de Cuyo y Maipú, como resultante se seleccionó un universo de 440 bienes patrimoniales vinculados directamente al paisaje del vino, entre ellos destacamos bodegas, viviendas vinculadas con la vitivinicultura, molinos y estaciones de ferrocarril. Se implementó la metodología preliminarmente adaptada y aplicadas en los proyectos PICT 13-14022 “Bienes culturales y desarrollo local” y PICT 2008 – 0484 “Rutas, itinerarios y bienes culturales” ambos desarrollados en el INCIHUSA CONICET, dirigidos por la Dra. Silvia Cirvini resultando adecuada para analizar el paisaje del vino como patrimonio cultural. El mismo radicó, desde una mirada de la conservación del patrimonio, en realizar un análisis diacrónico y a su vez sincrónico por capas estructurales, funcionales, formales y sociales del paisaje del vino Esto


efectivamente permitió conjugar las dimensiones de análisis temporal o histórica y espacial, y así definir las variables de análisis de las unidades de paisaje, como también los elementos y relaciones significativas que lo integran. Lo que permitió comprender la evolución en la conformación del paisaje del vino en el tiempo, ya que el estudio diacrónico y sincrónico permitió efectuar la lectura de las diversas capas, elementos y sus cambios en el tiempo. Para ello, se efectuó un camino iterativo el conocimiento histórico de la industria vitivinícola permitió formular hipótesis acerca de lo que podemos hallar en el territorio, y una vez en el territorio este conocimiento nos alertó sobre indicios, signos y marcas posibles ubicadas en el paisaje correspondiente a diferentes tiempos. Es decir, en un camino de doble circulación, vamos al territorio y, a su vez, buscamos datar y explicar elementos significativos del paisaje actual para hacer posible su lectura contextual, ya que el saber histórico opera como una herramienta indispensable de comprensión de las diversas capas que se superponen en lo que vemos hoy como paisaje.

DESARROLLO: El carácter del paisaje vitivinícola es totalizador del ecosistema y resultado de la acción e interacción entre las características naturales y la acción humana aplicada en el tiempo, vinculado directamente con la percepción territorial de la población. El paisaje conjuga como un todo resultante aspectos naturales, culturales, históricos, funcionales y estéticos. A su vez, es dinámico e integrador y algunos rasgos pueden actuar como elementos que contribuyen a su carácter, pero otros lo confunden y distorsionan pudiendo generar su banalización. Entendemos por la banalización del paisaje, según el marco conceptual plasmado por Nogué (2007); Cruz Pérez y Español Echaniz (2009) y el Observatorio del paisaje de Cataluña (2014), como el proceso a través del cual el paisaje pierde su originalidad o interés natural, cultural o simbólico. Colocando en riesgo de esta manera el carácter identitario del paisaje y sus valores ecológicos, históricos y culturales, por lo consiguiente, también su potencial como recurso colectivo para el desarrollo de la sociedad. Al observar el paisaje vitivinícola y su heterogeneidad integradora y constante actividad surgieron interrogantes sobre qué diferencia hay entre las modificaciones actuales a las acontecidas en tiempos pretéritos que hoy consideramos patrimonio; como también cuál es el límite que existe entre las nuevas modificaciones y la banalización del paisaje y sobre cómo detectar los elementos que están transformando el carácter del paisaje al punto de llevarlo a la banalización en un marco paisajístico dinámico y de heterogeneidad. El análisis y búsqueda de respuesta a estos interrogantes se transformó en el eje de la investigación. Para ello, se seleccionó el área geográfica del paisaje vitivinícola del Área Metropolitana de Mendoza (AMM) por su relevancia histórico – productiva sumada a la presencia del patrimonio cultural vinculado


en torno a su carácter vitivinícola que en la actualidad posee amenazado su carácter identitario y su condición de recurso colectivo para el desarrollo. 1 Ver Foto 1 Una serie de factores, están poniendo en riesgo de pérdida el carácter del paisaje vitivinícola en estudio como el crecimiento descontrolado urbano; la inserción de los barrios privados habitacionales construidos en la limitada zona de cultivo con posibilidad de riego en un entorno natural desértico Ver foto 3. A ello se le suma, la refacción de las redes de infraestructura caminera y de riego junto a la disminución del arbolado en los márgenes de las calles, entre otros factores. El crecimiento urbano y habitacional vertiginoso, que está afectando al paisaje vitivinícola es dinámico y espontáneo, sin una planificación preestablecida por el estado, se encuentra a la deriva de la oferta y demanda de la especulación inmobiliaria. Este fenómeno se observa en especial en zonas periurbanas y rurales cuyas particularidades están deteriorando confundiendo, diluyendo, banalizando el carácter del paisaje cultural vitivinícola. A raíz de estas problemáticas cuyos orígenes y características se remontan y van cambiando en el tiempo, se puso a prueba la hipótesis de que la dimensión histórica entendida según Español Echaniz (2007) como la interpretación histórica del paisaje, nos permite de acuerdo a nuestra propuesta, analizar y detectar la banalización del mismo. Para ello, consideramos las dimensiones de análisis temporal y la espacial.2 En la investigación efectuada desde la dimensión de análisis temporal se buscó reconstruir con una mirada diacrónica los aspectos cambiantes del paisaje vitivinícola, brindando de este modo sustento y explicación al paisaje que se observa en la actualidad. En este marco las variables que definimos para la dimensión temporal son: Rango temporal vitivinícola; hechos y personajes vinculados; datación, autor y comitente de los componentes que integran la unidad de paisaje; toponimia del lugar y de los cercanos. En cuanto a la dimensión espacial desde el marco de la conservación del patrimonio nos focalizamos en cuatro aspectos básicos del paisaje del vino que los aplicamos como grupos de variables de análisis a saber: A- Las

formas consistentes; B- La organización del paisaje vitivinícola; C- Los hitos principales y D- El deterioro y la banalización del paisaje vitivinícola. La forma material del paisaje es producto de sistemas, entendidos como procesos culturales que paulatinamente transforman la organización territorial. Según Navarro Bello (2004) la concepción del tema 1 Destacamos que los primeros advances de la presente investigación se publicaron en MANZINI, Lorena (2016) "THE HISTORICAL DIMENSION AS A GUIDE - TOOL IDENTIFICATION AND READING WINE LANDSCAPE CHARACTER OF MENDOZA, ARGENTINA" En IJAER. International Journal of Agriculture and Envirnomental Research, Article No.- 06, India, Page No. 69-83. Disponible en el link: http://ijaer.in/uploads/ijaer_02__06.pdf 2 Las dimensiones temporal y espacial, basándonos en la propuesta teórica de los autores Cruz Pérez y Español Echániz (2009) se definen como: La dimensión temporal o histórica parte de la base de considerar al paisaje como una “…realidad dinámica, de naturaleza geográfica e histórica, resultado de un proceso natural y cultural… El paisaje actual es tan solo la manifestación instantánea de un proceso evolutivo de largo alcance, que involucra tanto al pasado que determinó su estadio presente como a las tendencias que condicionan su futuro”. (Pág. 97) La dimensión temporal es fundamental para el entendimiento y aprecio del paisaje, ya que pone de manifiesto la cualidad dinámica de los procesos que lo conforman. Por otra parte, la dimensión espacial es la que se integra y conforma de los diversos y complejos significados, elementos y relaciones constitutivas, en los que radica gran parte del valor del paisaje. Para el análisis de esta dimensión propusimos inicialmente la confluencia y superposición de tres escalas de análisis desde la mirada de la conservación del paisaje vitivinícola entendido como patrimonio cultural: fisiográfica, ecológica y cultural.


como un sistema permite el análisis y comprensión de pautas y estructuras que materializan en el paisaje cada etapa cultural. La manifestación formal de la identidad, es decir, el carácter del paisaje, como sostienen los autores Mata Olmos (2008); Cruz Pérez y Español Echaniz (2009) es un valor diacrónico que incorpora tanto la organización actual que tiene el paisaje como todas aquellas que ha tenido, pues todas ellas constituyen un valor trascendente de su identidad. Martínez de Pisón (1997) sostiene que en los paisajes rurales las formas se conforman por un proceso acumulador histórico, sobre el potencial ecológico, de manera que fijan funcionalmente el legado del pasado. Es por ello, que el diagnóstico de su carácter, debe contemplar la situación actual de la ordenación y los elementos que perduran de otras organizaciones previas, estableciendo su relevancia y la relación espacial e histórica que se da entre ellos. A ello se le suma, que la identidad de un paisaje también integra la presencia de los elementos singulares – hitos que tienen relevancia en la estructura y procesos del paisaje. El hito puede pertenecer a distintas épocas, tiene valor en sí mismo, pero es su presencia en un lugar determinado la que le otorga su significado, en relación con la organización y pautas del paisaje. El análisis del conjunto de estos hitos en el territorio le añade un sentido diacrónico a la lectura del paisaje y a la interpretación de sus valores. Destacamos que la pérdida de un elemento específico paisajístico afecta directamente a la posibilidad de lectura del significado y la pérdida de un conjunto de hitos la capacidad de interpretación de sus relaciones estructurales y el carácter del paisaje en su unidad. Posicionándose de esta manera, la interpretación histórica del paisaje como una herramienta fundamental de lectura de su carácter. Desde este marco, planteamos como hipótesis que la dimensión histórica del paisaje es fundamental para analizar y detectar la banalización del mismo, ya que actúa como herramienta de lectura del carácter del paisaje como capas en el tiempo, transformándose este conocimiento del territorio y sus componentes, en una guía-herramienta de identificación y lectura tanto de los elementos – huellas identitarios de esas etapas pretéritas del paisaje que han quedado ocultas o disimuladas en la heterogeneidad del paisaje vitivinícola actual; como de las nuevas intervenciones y su viabilidad ante el carácter del paisaje. Es decir, la interpretación histórica del paisaje, su dimensión histórica, nos permite por un lado comprender la dinámica conformación del territorio teniendo en cuenta su estrecha relación de los elementos que lo componen con los recursos naturales y culturales; y por el otro, el conocimiento histórico del paisaje nos permite detectar las transformaciones que tienden a banalizar el paisaje ya que se encuentran descontextualizadas de su espacio-tiempo fuera de la dinámica natural y cultural (sistema) que constituye la base de la propia especificidad diferenciadora de la comunidad y su territorio, poniendo en riesgo la capacidad del paisaje como recurso colectivo, ecológico, histórico y cultural, cuya protección es fundamental como legado en materia de paisaje para las generaciones futuras.


Periodo – capas de análisis del Paisaje vitivinícola del AMM El análisis del territorio del AMM permitió definir a modo de capas (5) períodos del paisaje vitivinícola. Si bien el paisaje vitivinícola integra todos los períodos - capas temporales como un todo observable. Hay zonas que tienen mayor preponderancia de características y elementos y relaciones constitutivas que corresponden más a un período que de otro, lo que hace factible la definición de unidades de paisaje vitivinícolas patrimoniales. Los períodos - capas del paisaje vitivinícolas detectados son: A - Paisaje vitivinícola proto-industrial (1850 – 1885); B - Paisaje vitivinícola de la industrialización (1885 – 1930); C – El paisaje de la expansión industrial (1930 – 1990); D - El paisaje vitivinícola de la metropolización (desde 1990 hasta la actualidad); E – El paisaje vitivinícola de la 2da modernización vitivinícola (desde 1990 hasta la actualidad). Cuyos rasgos generales son:

A – Periodo – capa del Paisaje vitivinícola proto-industrial (1850 – 1885): En este período vitivinícola se produjo la transición del modelo productivo ganadero- molinero al vitivinícola capitalista decimonónico. Las características y elementos principales que se detectan en el paisaje son: El espacio agrícola no es solo vitivinícola. Podemos encontrar allí los testimonios de diversas actividades productivas que se desarrollaron al mismo tiempo que la vitivinícola, como la producción de forraje, los molinos, el ganado. El espacio agrícola se estructura alrededor de las antiguas funciones de la hacienda, no alrededor de las bodegas. La producción vitivinícola ocupa un papel complementario. El conjunto de la hacienda se encuentra organizado de una forma introvertida alrededor de un espacio central. Los elementos de mayor jerarquía son la casa familiar y el oratorio. Las bodegas son edificios simples, no jerarquizadas, ni por su emplazamiento, su estilo y escala. El corazón del establecimiento se encuentra separado de las vías de circulación, rodeada de los cultivos. Sobre el espacio central de la hacienda, hay una convergencia de los caminos que estructuran la propiedad y vinculan los distintos edificios donde se desarrollaban las actividades productivas.

B - Periodo – capa del Paisaje vitivinícola de la industrialización (1885 – 1930): El paisaje vitivinícola de este período comprende un momento de intenso crecimiento de la actividad vitivinícola que se desarrolla entre 1885 y 1930 de una fuerte impronta industrial positivista. Podríamos decir, que el paisaje adquirió una organización racional y eficiente inspirada por una idea de progreso innovador, decidido y transformador propio de la modernidad al servicio de la producción industrial y el transporte. Las líneas de ferrocarril, en su mayoría hoy en desuso, trazaron itinerarios con la aplicación de criterios geométricos sencillos que se plasmaron sobre el relieve que junto a la eficiencia, la funcionalidad y estandarización, están en la base de la estética de este paisaje de la industrialización de un notorio carácter estético compuesto y muy articulado al igual que la organización imperante en las viviendas. Las características y elementos principales propios de este período son: Las redes de infraestructura: la red de riego es una matriz que cubre el territorio y que está vinculada a los caminos, y a la trama interna de


los paños de vides. Los caminos y las calles tienen grandes árboles que forman túneles y dan un carácter particular al paisaje. Los límites y los bordes de los dominios cultivados (vides, olivos y frutales) tienen arboledas, casi siempre álamos que forman barreras protectoras del viento y hacen de líneas de división de propiedades. Los edificios se encuentran próximos al camino, se pueden ver desde la calle. Los establecimientos vitivinícolas se convirtieron en núcleos generadores de pequeños pueblos en su entorno. Los edificios de las bodegas: hay un cambio notable de escala, las bodegas se convirtieron en edificios monumentales que cubren una amplia gama de estilos, de tipos y de materiales: fachadas italianas, de ladrillo visto y de proporciones clásicas, los estilos modernistas, pintorescos, neocoloniales y finalmente los racionalistas. Los materiales cubren un amplio espectro: el adobe con los tejados de vigas de madera, el ladrillo, el hormigón armado y las cubiertas metálicas. Ver Foto 2

C – Periodo – capa del paisaje de la expansión industrial (1930 – 1990): El paisaje de la industrialización (1885 – 1930) sentó las bases sobre las que se desarrollaron las características del período vitivinícola de la expansión industrial (1930 – 1990). La diferencia de la etapa de expansión a la ya descripta de industrialización, fundamentalmente radicaba en que las características generales de esta época se manifiestan en el crecimiento de los establecimientos ya fundados; en la incorporación de grandes tanques externos a los cuerpos productivos que consolidaron la producción de masa; en el cambio de los estilos en las fachadas de las bodegas; en la incorporación de los edificios de administración en los establecimientos; en la ausencia de casas patronales en las nuevas bodegas; en la consolidación de los poblados obreros cercanos a los establecimientos, y en las viviendas rurales para los trabajadores encargados de las viñas.

D - Periodo – capa del paisaje vitivinícola de la metropolización (desde 1990 hasta la actualidad): Entendemos por paisaje vitivinícola de la metropolización, al paisaje producto del crecimiento de las ciudades cabeceras que van avanzando sobre los terrenos agrícolas a lo largo de las rutas y vías de ferrocarril. Esto genera que ciudades o poblados terminen adosándose o acercándose unos a otros en su trama. Este fenómeno es lo acontecido entre los departamentos del Área Metropolitana de Mendoza. De acuerdo al trabajo de campo realizado observamos que el crecimiento de las ciudades cabeceras departamentales del AMM han efectuado una transición de una morfología compacta tradicional a una estructura espacial discontinua dando lugar a transformaciones en el territorio de un crecimiento urbano disperso generando cambios en la localización de las actividades y usos del suelo y modificando la organización de los flujos de circulación. A ello se le suma, la influencia que desde el ámbito productivo, la vitivinicultura local manifestó una sostenida situación crítica entre 1970 y 1990 como consecuencia de la sobreproducción de vinos de baja calidad, la estrechez de mercados y el colapso de grandes establecimientos de empresas familiares tradicionales. Esto ocasionó que las tierras agrícolas en desuso y ante la falta de rentabilidad de las mismas frente a la oferta y demanda habitacional fueran fraccionadas y vendidas para nuevos usos como el habitacional. O bien, fueron utilizados terrenos privados en


abandono para autoconstruir villas clandestinas. Las características y elementos principales de este período fundamentalmente radican en que conviven características de los periodos anteriores con la introducción de barrios privados entre los cultivos Ver foto 3 y 4. Sumado a la presencia tanto de bodegas antiguas, como de las nuevas tipologías de bodegas construidas en suelos agrícolas antiguos.

E - Periodo – capa del paisaje vitivinícola de la 2da modernización vitivinícola (desde 1990 hasta la actualidad): Paralelamente, a partir de la última década del siglo XX, se desarrolla una nueva etapa de modernización de la producción vitivinícola (que aún continúa) que se caracteriza por una marcada orientación hacia vinos de gran calidad, que apuntan al mercado nacional e internacional y exaltan la identidad territorial y la producción varietal, para ello fueron buscados terrenos a mayor altura en busca de tener una mejor calidad de vino. Las características y elementos principales propios de este período son: El cultivo de vides es realizado en nuevos terrenos, en general incultos o en otro tiempo destinados a pastoreo, ubicados en el piedemonte a una mayor altura en busca de mejores condiciones climáticas para elaborar vinos de alta gama. Las bodegas se encuentran alejadas de los caminos de circulación y están rodeadas de paños de viñedos de geometría perfecta. Esta situación central en el terreno aporta una característica especial al paisaje que no puede ser percibido solamente desde los caminos. Es necesario entrar atravesando puntos controlados para ver lo valioso que existe dentro. La vista de la cordillera es un elemento mucho más importante, por la altitud, y la ausencia de construcciones. Los viñedos y los edificios responden a nuevas demandas de calidad en elaboración del vino y de la sostenibilidad en la conservación medioambiental. El riego se realiza por goteo u aspersión. Las bodegas poseen características materiales que le dan una imagen con identidad y son resueltas en una estética completamente moderna, alejada modelos históricos. Se combinan materiales tradicionales con otros materiales y tecnologías constructivas de punta.

CONCLUSIÓN: El paisaje Vitivinícola de la metropolización una señal de alerta ante la banalización del territorio. El estudio de la evolución histórica (dimensión histórica) del paisaje vitivinícola nos permitió comprender la lógica estructurante del territorio acontecida a lo largo del tiempo fuertemente imbuida de las exigencias productivas, económicas, sociales, técnicas y políticas de las épocas vitivinícolas. El análisis de la dimensión histórica del paisaje del vino de los departamentos actuó como una guía-herramienta de

identificación y lectura tanto de los elementos – huellas identitarios de las etapas pretéritas del paisaje; como también de las nuevas intervenciones y su viabilidad ante el carácter y equilibrio del paisaje. Por lo tanto, el conocimiento histórico del mismo nos permitió detectar las transformaciones actuales que tienden a banalizar el paisaje por encontrarse descontextualizadas de su espacio-tiempo fuera de la dinámica (sistema) natural y cultural del paisaje vitivinícola del Área Metropolitana de Mendoza.


De la observación efectuada sobre las características de las etapas del paisaje del vino en el área estudiada nos corroboró que el paisaje proto-industrial en el territorio se encuentra absorbido y transformado por la etapa siguiente. Solo se puede observar un área - sitio, de estas características en el departamento de Las Heras, ya que se encuentra protegida bajo la forma de Monumento Histórico Nacional, que es la propiedad de los González en Panquehua.3 Esta es una realidad que presenta con claridad la característica y problemática desde la visión patrimonial de los paisajes productivos activos de valor patrimonial en permanentes cambios y dinámicas de adaptación ante los requerimientos productivos, tecnológicos, comerciales y habitacionales propios del marco contextual socio político de cada época. Esta problemática – característica ya modificó el carácter del paisaje vitivinícola del departamento de Godoy Cruz, Guaymallén y Las Heras y está transformando de manera vertiginosa el carácter del paisaje del vino correspondiente a la industrialización (1885 – 1930) y la siguiente (1930 – 1990), generando un nuevo tipo de paisaje vitivinícola de la metropolización, en los departamentos de Maipú y Luján de Cuyo, lo que claramente vislumbra la problemática de la banalización del paisaje vitivinícola versus la adaptación del mismo a las nuevas exigencias. Uno de los elementos principales detectado que está generando la banalización del paisaje del AMM son los barrios privados construidos en la superficie cultivada y con posibilidad de riego. Este elemento integrante del paisaje actual vitivinícola y en pleno auge y desarrollo, no solo afectan en el aspecto visual y percepción social local, en ellos el agravante es la implantación en zona de riego y tierras agrícolas que son escasas en una zona desértica de oasis, y las dificultades en torno a la provisión de servicios básicos y conflictos con zonas que contaban con agua de irrigación obligando la redirección del servicio. El cambio de los usos del suelo de agrícola a habitacional, es decir el avance urbano sobre las áreas rurales de una manera desordenada y sin control, en la actualidad supera la totalidad de las parcelas rurales. Esta situación pone de manifiesto que el avance en el cambio del uso del suelo está deteriorando el equilibrio del uso de la tierra y el agua en una provincia con un escaso 3% del territorio con posibilidad de riego según la Dirección General de Irrigación DGI. Poniendo en riesgo al perder superficies extensas de terrenos cultivables, la capacidad productiva agrícola y el “pulmón verde”. 4 Esto hace que intervenciones de este tipo pongan no solo en peligro el carácter identitario del lugar sino el recurso ecológico, entre otros que posee el paisaje 3MONUMENTO

HISTÓRICO NACIONAL (DEC. NAC. N° 339/99) El cambio de los usos del suelo de agrícola a habitacional, es decir el avance urbano sobre las áreas rurales de una manera desordenada y sin control viene siendo alertada por especialistas desde distintas disciplinas y de acuerdo al trabajo realizado por el Dirección General de Irrigación DGI y la Agencia Provincial de Ordenamiento territorial manifestó que la urbanización ha ganado terreno a las áreas de campo. Como fue publicado en el diario Los Andes del 7 de septiembre del 2015 (“Límite al avance urbano hacia el campo Organismos estatales elaboran un proyecto para proteger a las zonas rurales del crecimiento descontrolado de la urbanización. Ya se han perdido casi 200.000 parcelas de cultivo en la provincia”.) entre las conclusiones expuestas del trabajo efectuado por especialistas de las instituciones mencionadas, se conoció que al menos 195.811 parcelas de tierra en los oasis provinciales han cambiado su uso, superando a la totalidad de parcelas rurales, que es de 108.959. La conclusión fue posible luego de comparar los datos existentes en la Dirección Provincial de Catastro (DPC) y el DGI. Frente a esta situación y en el marco de la actual Ley de Ordenamiento Territorial y Usos del Suelo (N°8051), sancionada en 2009 en la provincia, algunos organismos y entes del Estado provincial han trazado un proyecto que busca delimitar las zonas rurales, de manera de proteger y promover a los pequeños y medianos productores. Los departamentos más afectados son Luján de Cuyo y Guaymallén, seguido por Maipú, Las Heras, San Martín y Tunuyan, estos últimos fuera del AMM. 4


analizado, ocasionando de esta manera, la banalización del mismo ya que afecta el equilibrio del sistema estructurante del lugar, fundamental para garantizar la calidad de vida y el desarrollo de la sociedad presente y futura.

BIBLIOGRAFÍA Aponte García, Gloria. (2003). “Paisaje e Identidad cultural”. En revista Tabula Rasa N° 1 enero – diciembre. Colombia: Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca. Págs. 153-164 Barcelona,

10-11

Novembre

2005.

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en

el

siguiente

link

las

primeras

páginas:

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MATERIAL GRÁFICO

Foto 1: Foto satelital del Área Metropolitana de Mendoza, Argentina. Fuente archivo personal. INCIHUSA CONICET


Foto 2: Foto Paisaje vitivinícola de la industrialización (1885 – 1930) Russell, Maipú, Mendoza, Argentina. Fuente archivo personal. INCIHUSA CONICET

Foto 3: Foto Paisaje vitivinícola de la Metropolización (1885 – 1930) Drummond, Lujan de Cuyo, Mendoza, Argentina. Fuente archivo personal. INCIHUSA CONICET


Foto 4: Barrio Privado Rincรณn de Arรกoz. Calle Arรกoz en Drummond, Lujan de Cuyo, Mendoza, Argentina. Fuente archivo personal. INCIHUSA CONICET.


CARACTERIZACIÓN DE ALGUNOS ASENTAMIENTOS URBANOS DE CORRIENTES DESDE UNA VISIÓN COMPLEJA PARA LA APLICACIÓN EN POLÍTICAS DE CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL

Autores: Ángela. Sánchez Negrette, María Victoria Valenzuela, Susana Rosa, Mirian Passi Pérez.

UNIVERSIDAD O INSTITUCIÓN DE PERTENENCIA: CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS ARQUITECTÓNICOS Y URBANOS –CEHAU-FAU, UNIVERSIDAD NACIONAL DEL NORDESTE/ IIGHI- CONICET. Dirección: Las Heras 727, Resistencia, Chaco. Teléfono: 03794 429763 Email: asancheznegrette@gmail.com toiavalenzuela@hotmail.com






CARACTERIZACIÓN DE ALGUNOS ASENTAMIENTOS URBANOS DE CORRIENTES DESDE UNA VISIÓN COMPLEJA PARA LA APLICACIÓN EN POLÍTICAS DE CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL EJE TEMÁTICO N°3: El patrimonio como estrategia para el desarrollo social y sustentable RESUMEN Los relevamientos y registros de patrimonio arquitectónico y urbano realizados en la Provincia de Corrientes no han superado la visión estructuralista de fichajes de cada poblado sin relación con las escalas mayores o menores, a menos que fueran tenidos en cuenta solo para su clasificación más ortodoxa. Estos han llevado a interpretaciones fragmentarias y dislocadas en referencia a territorios, situaciones geopolíticas, economías urbanas y paisajes integradas a la visión histórica. El objetivo más general de este trabajo intenta poner de manifiesto la importancia de comprender las implicancias y afectaciones de variables antes ignoradas relacionadas al patrimonio, para ser tenidas en cuenta en políticas de preservación y conservación.

INTRODUCCIÓN Tomando como base la Conferencia General de ICOMOS “Recomendación sobre el paisaje urbano histórico” elaborado en 2011, con respecto a la importancia de la conservación de estos conjuntos: “…el patrimonio

urbano es un capital social, cultural y económico caracterizado por la estratificación histórica de los diversos valores generados por las culturas sucesivas y la acumulación de tradiciones y experiencias, reconocidas como tales en su diversidad “ . Y sigue “… la necesidad de integrar estrategias de conservación, gestión y ordenación de conjuntos históricos urbanos en los procesos de desarrollo local y planificación urbana, como los asociados a la arquitectura contemporánea y la creación de infraestructuras, y que la aplicación de un planteamiento paisajístico contribuiría a mantener la identidad urbana…” Entendemos de vital importancia para lograr los antes expuesto, partir de un enfoque desde la historia urbana e insertos en un contexto mayor, para comprender el devenir de los sitios, en los roles que le cupo dentro de un proceso por el cual se puede verificar apogeo o decadencia, desarrollo o estanqueidad. El trabajo que hoy se presenta forma parte de uno mayor denominado “Atlas del paisaje cultural, urbano y rural y del patrimonio arquitectónico de la Provincia de Corrientes”, el cual surge de proponer una herramienta superadora ante las reiteradas experiencias de registros del patrimonio arquitectónico realizados en la provincia de Corrientes con una visión estructuralista de fichajes de edificios patrimoniales o de poblados






independientes, y sin relación con las escalas mayores o menores, a menos que fueran para una clasificación cuantitativa. Para ello, hemos diseñado un modelo del objeto de estudio desde la amplitud que permite la conceptualización del paisaje y que a través de cruzamiento de variables de diferentes dimensiones de las unidades de análisis, nos otorga un dato fundamental para comprender parte de la situación compleja en que se encuentra el patrimonio urbano- arquitectónico. Este modelo se antepone a lo que han significado los inventarios o registros, por el cual se establecía solo el producto cultural arquitectónico, paisajístico, urbano como capital patrimonial, independiente de ubicarlo y hacerlo visible en un proceso complejo. El considerar que solo estos elementos catalogados deben ser protegido, en la mayoría de los casos, se ha verificado que no se promueven reacciones naturales de incorporación y dinamismo de dicho patrimonio, sino las más de las veces se lo cristaliza. Con esta forma de observar y evaluar la realidad de los asentamientos, se logra también preservar valores comunes y comportamientos sociales con instancias de comparación y contrastación de los asentamientos de carácter patrimonial a fin de comprender su problemática en forma lo más completa posible, y asi generar políticas de conservación adaptadas a la realidad local, en cuanto a sus posibilidades y condicionamientos. Instancia que permitiría “el paso de una concepción centrada principalmente en los monumentos

arquitectónicos “… ”a una visión más amplia, que toma en consideración la importancia de los procesos sociales, culturales y económicos en la conservación del patrimonio urbano .UNESCO”. La misma entidad internacional propone “un planteamiento paisajístico de selección, conservación y gestión

de conjuntos históricos en su contexto urbano general, que se caracteriza por tener en cuenta las interrelaciones entre las formas físicas, la organización y las conexiones espaciales, las características y el entorno naturales, y los valores sociales, culturales y económicos de estos conjuntos”, con lo que se ve la necesidad de incluir la idea o el concepto de paisaje que va más allá de la arquitectura y el urbanismo a los que, por supuesto, incluye y que toma en consideración las múltiples dimensiones del patrimonio cultural y natural. Por otra parte, los asentamientos o núcleos urbanos históricos no son considerados en forma aislada, sino dentro de una región, un territorio y su entorno geográfico, vistos como paisajes urbanos históricos, en el sentido de una imagen percibida “resultante de una estratificación histórica de valores y atributos culturales y

naturales, lo que trasciende la noción de “conjunto” o “centro histórico". (Definición N°13 de UNESCO).

OBJETIVOS Y MÉTODO: El objetivo más general es establecer una tipificación de los pueblos y ciudades de la Provincia a los fines de una propuesta de protección y conservación del patrimonio cultural. Los objetivos particulares planteados para






el desarrollo de este trabajo son sucesivos y correlativos. En una primera instancia se basan en identificar las variables en cada enfoque o campo, lo suficientemente amplias y abarcativas según los requerimientos y la complejidad abordada; y en una segunda etapa entrecruzar los resultados del estudio de las diferentes unidades de análisis (poblados) a fin de lograr una tipificación (lectura sincrónica y diacrónica).

DESARROLLO El Patrimonio como parte del paisaje La definición que guía el estudio “El paisaje es un sistema complejo e integrado, resultante de la interacción de las personas con el medio natural, y cuya expresión, fundada en la cosmovisión cultural de la comunidad que lo habita, se plasma en el territorio, y en la interacción se forjan y consolidan identidades culturales, en un contexto dinámico” nos ha llevado a la formulación de dos grandes conjuntos o campos del paisaje para el diseño de variables y al estudio de éstas como entidades interdependientes, concomitantes y simultáneas, ya que ambos en su interacción a través del tiempo, al ser percibidas por el hombre, forman el paisaje: 1- Campo del espacio territorial o soporte físico natural y cultural, con variables en su composición geográfica tanto superficial como subterráneo -topografía, geomorfología, hidrografía, fitogeografía, clima y capacidades productivas. 2- Campo del espacio de la actividad antrópica, en un continuum histórico con variables como infraestructuras, asentamientos, la configuración de los usos del suelo y su organización espacial, los procesos económicos, los procesos sociales y culturales, poblamiento y composición en las sucesivas capas sociales que se fueron sumando al lugar, tanto como los aspectos inmateriales del patrimonio en la diversidad. Una vez detectados estos campos se realizó el relevamiento, acompañado de una búsqueda de información, estudio de material gráfico y bibliográfico, y posteriormente se realizó un fichaje a distintas escalas, regional, departamental, municipal, del patrimonio arquitectónico y los sitios de interés paisajístico, existentes o potenciales. En cada escala de análisis se determinaron las variables correspondientes. Se ha iniciado el estudio territorial en la Región Noroeste1 (PEP 2021), donde se han evaluado los campos antes mencionados. Esta región, ubicada al norte de la provincia, en la línea fronteriza con la Rep. del Paraguay, linda al este con la región de la Capital, al sur y oeste con la Región de los humedales, está conformada por los municipios de Berón de Astrada; Caá Catí; Itatí; Paso de la Patria; San Cosme; San Luis del Palmar; Herlitzka; Itá Ibaté; Lomas de Vallejos; Palmar Grande; Ramada Paso y Santa Ana de los Guácaras.Figs. 1 y 2

 Regionalización según Ley N°5960 y Documento 143/11 art. 39, adoptada por el Plan Estratégico Participativo –PAP 2021Diagnóstico participativo realizado por el Gobierno Provincial a través del Órgano Ejecutivo Sistema Provincial de Planificación, durante la gestión de R. Colombi en el año 2011.

1






El medio físico La región noroeste forma parte de la región fisiogeográfica del Triángulo de la Capital que une Ita Ibaté con Bella Vista y está definida por una secuencia de llanuras aluviales donde se suceden áreas topográficamente altas con otras bajas e inundables con meandros antiguos y actuales, grandes cañadas, cauces






abandonados. Cuenta con un gran caudal de agua dulce, el río Paraná y arroyos tributarios. Los suelos, originados en acumulaciones sedimentarias, son neutros a ligeramente alcalinos y con drenaje insuficiente. La vegetación presenta una fisonomía dominante de parques y sabanas, con bosque cuyas especies dominantes son: quebrachos –colorado y blanco-, urunday y viraró. La selva paranaense aparece en forma de isletas con especies características como pindó, tacuaruzú, timbó y laurel. La historia urbana y procesos sociales La región se encuentra formando un anillo alrededor de la ciudad de Corrientes que fuera fundada por los españoles en 1588. El modelo de fundación indiano implicaba una serie de condiciones físicas (Leyes de Indias) para la elección del sitio y su pervivencia. Esto último incluso en el caso de contar con población nativa con la previsión del establecimientos de Pueblos de indios para el servicio de la ciudad, tal lo vemos como origen de varios pueblos de esta región. La característica sociocultural. La fundación de San Juan de Vera de las Siete Corrientes por Juan Torres de Vera y Aragón generó el polo principal de expansión regional hasta el siglo XIX pero se sustentó sobre bases muy peculiares que le dieron identidad a partir de las mismas: la fundamental fue la fusión entre la población nativa y los españoles desde el mismo momento de la fundación de Asunción y continuada luego en la ciudad de Corrientes. La relación entre los grupos humanos y el medio data de sociedades tribales que ocuparon el territorio anterior a la llegada de los españoles pero lentamente se fueron integrando al resto del territorio en los diferentes asentamientos generados como parte de la dominación europea (guardias, presidios y reducciones o pueblos de indios) y será

a fines del siglo XVIII y principios del XIX cuando este paisaje cultural se

consolida en sus características actuales. Este territorio se encuentra representado más genuinamente en su cultura de fusión, en el patrimonio arquitectónico de las localidades hacia el interior mediterráneo, como las poblaciones de Santa Ana de los Guácaras, San Cosme, Caa Catí, Itatí y San Luis del Palmar. Podemos decir que ha quedado demarcado geográficamente por su aislamiento en una subregión “mediterránea”, a partir de un lento proceso histórico (entre guaraníes, españoles y criollos o naturales de la tierra) distinguiéndose claramente del desarrollo del resto del territorio sobre las márgenes de los ríos, principalmente del Uruguay y del Paraná. Son todas localidades con un paisaje urbano típico de pueblo correntino (Sánchez Negrette: 1995;8-9), con casas de corredores o galerías tanto en el interior como en el exterior de las construcciones, con calles de arena en tramas ortogonales que se interrumpen por la existencia de lagunas componiendo un paisaje de difícil definición entre lo netamente urbano o lo rural, por lo que podría establecerse que son poblados de muy




baja densidad tal



como lo definiera Hardoy (1988). Por lo general presentan atractivos históricos,

arquitectónicos y culturales. Figs. 2, 3, 4. Este carácter al margen de ser motivo de orgullo por poseer una fuerte identidad basada en una lengua bilingüe: el guaraní; una música propia: el chamamé y los valseados, un variado patrimonio culinario emparentado con la cocina paraguaya por la raíz común con la guaraní basado en ingredientes naturales propios y por otra parte enriquecida con la comida criolla del gaucho: el mbai’pú, el chipa, el chipa guazú, o el pescado, como el pacú y el dorado, en sus distintas formas de cocción, o el chicharrón cuí, la chastaca, entre tantos; y también los variados utensilios y equipamientos realizados con cuero vacuno o de carpincho, tejidos vegetales o de algodón, todos aún vivos en la cultura actual. Esto ha definido una expresión cultural tangible e intangible que constituye su esencia e identidad en una unión entre el medio natural y la cultura. Reconocimientos. En ese sentido dentro del grupo de pueblos han sido declarados por su calidad y homogeneidad en su arquitectura como poblados históricos de valor cultural: Santa Ana de los Guácaras en 1977, Caa Catí en 1989 e Itatí en 1998 aunque vale decir que esta designación no vino acompañada de políticas de conservación o estrategias para el sostenimiento. Sería necesario que éstos no fueran evaluados de forma aislada, inconexa ya que lo que está prevaleciendo por encima de cada uno de ellos es el concepto de territorio. Valoración del Paisaje y diferenciación con el resto de las regiones en la provincia: Sin dudas, el paisaje cultural en el territorio correntino constituye un eslabón más en la comprensión de las regiones culturales que distinguen y arman el rico mosaico por encima y por debajo, de los actuales territorios nacionales que conforman el Mercosur. Este paisaje conforma un fuerte lazo entre el medio ambiente natural y la interpretación de lo criollo como síntesis constituyendo un ejemplo de hábitat humano tradicional y que aún se mantiene con la sociedad contemporánea en sus modos de apropiación dando por resultado un singular patrimonio arquitectónico rural y urbano. En esta área se conservan tipologías arquitectónicas, modos de apropiación del espacio y de subsistencia que devienen en forma ancestral y nutre la identidad de la región; Desde el censo de 1947 se ha observado un abandono y decrecimiento de la población justamente de la económicamente activa por la falta de fuentes de trabajo o simplemente por la expectativa de progreso y confort de las atrayentes oportunidades de los centros urbanos más importantes, incluso fuera del territorio provincial. En algunos periodos parte de la población que migró en búsqueda de trabajo ha regresado, pero sus hábitos y valores han sufrido un cambio que impide en muchos casos su reinserción.






Avances en la investigación El soporte físico y la forma urbana Los pueblos correntinos de esta región se delinearon, en general, durante el siglo XIX en base a los mandatos de las Leyes de Indias, para ordenar los pueblos de indios o asentamientos rurales preexistentes: por ejemplo, Caá Catí fue delineado, durante el mandato del Gobernador Pedro Ferré, en 1.823; o Berón de Astrada en 1.882 que fue delineado durante el gobierno de Derqui, por el agrimensor Enrique F. Schaffer un ejido que ya en ese entonces contenía “…dos lagunas grandes y una mucho mas grandes…” (Archivo General de la Provincia de Corrientes) La cuadrícula indiana, con manzanas cuadradas y calles rectas, era una retícula ortogonal que fue impuesta al soporte físico natural con el afán de organizarlo, de domesticarlo, y sobre ella se construyó la urbanización. A partir de esta retícula quedan definidos y separados dos tipos de espacios de carácter muy diferente: el espacio público -calles y plazas- y los espacios privados –el interior de las manzanas-. La plaza principal, producto de una de las manzanas sin edificación, constituyó el primer factor de localización de las edificaciones, se emplazaron en torno a ella, los principales edificios públicos –administrativos, religiosos, educativos, de seguridad, etc.- así como, los primeros edificios privados. (Aguilera Rojas, 1994) La trama fue desplegándose sobre el soporte físico, requiriendo, en muchos casos, obras de infraestructuras como puentes para atravesar los cursos de agua, terraplenes para asegurar el tránsito por zonas bajas o zanjas para el drenaje, para adaptarse a las condiciones del terreno, a su topografía, a la presencia de cursos de agua, de bajos, lagunas, cañadas o a la presencia de formaciones boscosas y selváticas, entre otros. Al realizar los primeros entrecruzamientos entre la forma que finalmente tomó la urbanización en contacto con el medio físico, encontramos que el último es un factor determinante del primero. esto permitió realizar una clasificación y tipificación. En la Región Noroeste, tenemos tres tipos de asentamientos que responden a las distintas características de su ubicación geográfica: aquellos emplazados al borde del río Paraná, los que están relacionados a arroyos, y aquellos implantados en un sistema lacustre. Sobre el Rio Paraná: 1- Ita Ibaté, 2-Itatí, 3-Ramada Paso y 4-Paso de la Patria. Sobre ríos menores: 5- San Luis del Palmar Sobre áreas lacustres: 5-Caá Catí, 7-Berón de Astrada, 8- San Cosme 9- Santa Ana.






Las plantas urbanas de los pueblos pertenecientes al primer grupo se desarrollaron a lo largo del borde costero y hacia el camino de acceso desde la Ruta Nacional N°12. Podríamos asemejarlas a una estructura en “T”. Las cuatro localidades aprovechan, en mayor o menor medida, su situación ribereña con el fomento de la actividad turística y deportiva. Itatí, tiene otro ingrediente: la religiosidad, una actividad que genera la atracción de turismo masivo a nivel nacional, regional y provincial, aunque es un turismo de características efímeras, que se manifiesta a través de peregrinaciones en varias fechas en el año, inclusive de carácter náutico, y multitudinarias ceremonias religiosas llevadas a cabo en la conocida Basílica de Nuestra Señora de Itatí, un hito religioso regional cuyo radio de influencia incluye al país vecino –Paraguay-. Al segundo caso, pertenece la localidad de San Luis del Palmar, único en su tipo en esta región, implantada a orillas de un pequeño río, el Riachuelo. El tercer grupo es el más variable pero en general la planta urbana en damero, se desarrolla sorteando o incorporando lagunas, de mayor o menor tamaño, bañados y cañadas en la dinámica de crecimiento. CONCLUSIÓN El estudio desde los dos campos establecido de paisaje con las diferentes variables utilizadas y la relación de las unidades de análisis (pueblos de la Región Noroeste de la Provincia) ha permitido tener un panorama más aproximado de las políticas y gestiones que se deberían provocar para que, en un tiempo prolongado, permitiera proteger y conservar el patrimonio arquitectónico y urbano registrado. Esta visión de mayor complejidad nos pone además en el compromiso de realizar monitoreo y control de gestión al comprender, a través del estudio, que las variables que van definiendo y sosteniendo el paisaje cultural de los pueblos es dinámico y no puede ya ser observado como un hecho estático. La sostenibilidad del patrimonio requiere afrontar el desafío en función de diversas variables en el tiempo los que en algunos casos son muy visibles y en otro se convierten en casi imperceptibles.

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URL_ID=48857&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html Plan Estratégico Participativo 2021-PEP- Diagnóstico Participativo, Gobierno Provincial, año 2011.

MATERIAL GRÁFICO Fig1




Fig2








Fig3

Epigrafes: Fig.1:PobladodeBerรณndeAstrada.Foto:รngelaSรกnchezNegrette,2014. Fig.2:IglesiadeSanCosme.Foto:Ma.delCarmenSรกnchez,2015. Fig.3:IglesiadeSantaAna.Foto:Ma.delCarmenSรกnchez,2015.




PATRIMONIO MINERO Y REGENERACIÓN TERRITORIAL: POTENCIALIDADES PARA UN ECOMUSEO EN CERRO LEONES, TANDIL, ARGENTINA.

Autores: Guillermina Fernández Susana Ricci Raúl Castronovo Silvia Valenzuela Aldo Ramos

CENTRO DE INVESTIGACIONES Y ESTUDIOS AMBIENTALES. FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS. UNIVERSIDAD NACIONAL DEL CENTRO DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES. Dirección: Paraje Arroyo Seco s/n. Campus Universitario. Tandil. E-mail: aldogramos@gmail.com


PATRIMONIO MINERO Y REGENERACIÓN TERRITORIAL: POTENCIALIDADES PARA UN ECOMUSEO EN CERRO LEONES, TANDIL, ARGENTINA. EJE TEMÁTICO: El patrimonio como estrategia para el desarrollo social y sustentable RESUMEN El barrio de Cerro Leones (300 habitantes), es un ex enclave minero, perteneciente a la ciudad de Tandil (Provincia de Buenos Aires, Argentina), ubicado en un cordón serrano de origen precámbrico. Surgido a principios del siglo XX, persisten construcciones, infraestructuras y conocimientos de los picapedreros. Es posible abordarlas vinculando patrimonio, territorio, desarrollo local y regeneración territorial desde un ecomuseo. Del análisis preliminar surge la potencialidad del patrimonio, como legado e identidad de Cerro Leones y recurso recreativo- educativo. Por otro lado, aparecen problemáticas a resolver como la falta de conectividad, accesibilidad, inventario de recursos, fortalecimiento de la dinámica productiva y revitalización de la participación social. OBJETIVO Analizar las características del patrimonio minero de la localidad y a partir de allí establecer los elementos que constituyen factores de un proceso de regeneración territorial asociado a una estrategia de ecomuseos. METODOLOGÍA: Se presenta aquí una etapa preliminar de análisis de la relación del valor patrimonial de los territorios mineros como legado, a partir de la relación de los procesos de regeneración territorial integrada, en contexto de desarrollo local y a la luz de propuestas de ecomuseos. Para ello se propone una instancia descriptiva de la comunidad y de los acervos mineros identificados, y una primera aproximación como línea de base mediante factores e indicadores de las cinco dimensiones propuestas por Hugory (Hugony, C.y J. Roca Cladera, 2008).




Factores a considerar: FACTORES

VARIABLES/INDICADORES PRELIMINARES

9 Régimen de propiedad y

- Cantidad planes, programas municipales,

valor del suelo

provinciales y nacionales desarrollados.

9 Control de los procesos de

- Presencia de comisiones mixtas de gestión barrial

contaminación 9 Control ciudadano de la

- Tipología de uso actual

gestión

Gestión urbana territorial:

- Intensidad de uso actual del área

9 Normativa de planificación y protección

- Presencia de segunda vivienda - Equilibrio de usos

9 Pluralidad

de

usos

del

- Uso actual del patrimonio y pluralidad

patrimonio

funcional

9 Inversión

privada

en

procesos de conservación

-

Presencia de usos ilegales

- Régimen de tenencia de los elementos o áreas del patrimonio - Valor de la tierra - Calidad del paisaje - Calidad del suelo, agua, aire

9 Implicación de la población en actividades culturales 9 Acciones tomadas para la difusión

y promoción del

patrimonio del área

cultural

- Presupuesto destinado a la difusión - Actividades

educativas

para

relacionadas

9 Fomento de equipamientos culturales

- Cantidad

de

equipamiento

cultural

- Inversión en equipamiento - Residentes

participantes

en

manifestaciones culturales - Cantidad de turistas y visitantes

del

rasgo

cultural del paisaje urbano, minero.

- Cantidad plazas de alojamiento, - Cantidad de servicios de gastronomía y afines

9 Acciones de sensibilización y valor del patrimonio. Gobernanza y

la

existente

con arte, cultura, innovación

9 Permanencia

- Hábitos culturales vinculados al patrimonio

sensibilización

9 Nivel de turismo/recreación

Implementación 9 Actividades

- Empleo asociado al patrimonio

9 Participación y organización

- Divulgación formal de información




participación ciudadana

institucional 9 Perfil y permanencia de la población 9 Grado de compromiso con el patrimonio 9 Participación en la gestión del patrimonio urbano y minero 9 Participación de

- Presencia de espacios institucionales para la participación - Permanencia de la población - Envejecimiento. - Asociacionismo - Inversión de las instituciones en la gestión o protección del patrimonio. - Participación de las instituciones en el conocimiento del patrimonio.

instituciones 9 Equipamiento para la cobertura de las Necesidad

- Superficie de áreas verdes planificadas

Básicas

- Presencia de vivienda social

9 Atractividades del centro en cuanto a accesibilidad y movilidad Vertebración

9 Planes y acciones de

con el sistema

promoción social

urbano y territorial

- Equipamiento público

9 Diversidad de actividades económicas 9 Adecuación de las redes y servicios.

- Transporte

público:

frecuencia

y

conectividad - Estado de las vías de comunicación y accesos - Relación

con

trama

territorial

de

pertenencia - Servicios turísticos: guías, señalización - Calidad de redes de servicios. - Recolección y disposición de residuos - Tasa de desempleo - % de Planes sociales respecto de la población

9 Reconocimiento del patrimonio cultural y natural 9 Calidad del patrimonio. Conservación del patrimonio

9 Nivel de conocimiento del

- Cantidad de elementos catalogados - Superficie sometida a protección - Estado de conservación de edificios e infraestructuras

y

de

patrimonio. (evaluación de

elementos

autenticidad)

existentes (naturales y culturales)

9 Permanencia de vínculos entre el paisaje natural y el patrimonio histórico.

del

urbanas

- Representatividad

patrimonio de

los

los

minero elementos

identificados. - Vinculación con el paisaje cultural




- Relación entre transformación y cambios en las viviendas Elaboración personal en base a Hugory (2008) Estas variables permiten analizar a su vez los elementos y procesos que constituyen el desarrollo de ecomuseos desde la dimensión del modelo de ECOMUSEO con proyecto, un museo en evolución. DESARROLLO El patrimonio minero, dentro de un esquema amplio, incluye elementos que hacen a los procesos productivos de extracción, transformación y actividades concatenadas que incluyen inmuebles, (zonas de producción, de vivienda, etc.), muebles (maquinaria, herramienta, archivos, etc.) y modos de vida de los trabajadores, el know how de los procesos, asociados al aprovechamiento de los recursos desde una mirada del sistema. Todos estos elementos, tanto tangibles como intangibles, se encuentran dispersos o agrupados y pueden convertirse, de forma integrada, en un factor de reactivación o regeneración del territorio, Esto puede ser posible a partir de establecer un modelo de desarrollo local. En términos generales como explica Madoery (2001, p.5) el desarrollo local “puede ser entendido como un conjunto de capacidades generadas endógenamente, ligadas a la calidad de los recursos humanos, la disposición organizativa de los agentes, la calidad institucional, donde los impulsos exógenos se complementan insertándose en un sistema territorial organizado”. Ahora bien, una forma de expresión concreta del desarrollo local y de los procesos de regeneración territorial son los ecomuseos. El concepto de ecomuseo, introducido por el museólogo francés Hugues de Varine (1978, p. 30), quedó definido como un “centro museístico orientado sobre la identidad de un territorio y sustentado en la participación de sus habitantes, que ayuda al crecimiento del bienestar y del desarrollo de la comunidad”. Otras definiciones posibles de citar son la del Natural History Committee del ICOM (International Council of Museums) que define al ecomuseo como “una institución que gestiona, estudia y valora (con finalidades científicas, educativas y en general, culturales) el patrimonio general de una comunidad específica, incluido el ambiente natural y cultural del medio”. En el caso de Cerro Leones quedan vestigios de un importante patrimonio cultural tangible, como son las viviendas, que eran construcciones extremadamente sencillas, en las cuales se utilizaban materiales como chapa, madera y piedra, con techos a dos aguas. En las cercanías los canteristas tenían pequeñas huertas que construían en terrazas, que les permitían autoabastecerse de papa, zanahoria, zapallo, etc. Por otra parte junto a los restos de viviendas y elementos aledaños a las mismas, existían fondas, habilitadas como almacenes pero también como centros de reunión de los trabajadores y sus familias.




Por lo tanto constituyen muestras vivas de la vida social de los trabajadores de las canteras. De estos lugares existen actualmente dos en Cerro Leones. Se puede agregar el patrimonio ferroviario existente, que tuvo un papel muy importante en el desarrollo de la actividad de las canteras. Este llega en 1883, lo cual produjo un aumento en la producción minera de la localidad. Algunos ramales fueron construidos desde la estación central hasta las explotaciones más importantes para poder transportar rápidamente grandes volúmenes de piedra. De esta forma Cerro Leones estaba unido a la ciudad por un ramal del ferrocarril, que aún se encuentra en su lugar, aunque en un estado de total abandono. Finalmente otro elemento singular y que marcó fuertemente la vida y las luchas en las canteras fue el pago con vales. Este se realizaba mediante plecas, piezas fabricadas con distintos metales y acuñadas con caracteres distintivos de cada cantera, las cuales tenían circulación sólo dentro de cada establecimiento, lo cual, de alguna forma, “esclavizaba” a los trabajadores. Las colecciones existentes de plecas podrían oportunamente constituir un museo de numismática, donde la comunidad podría apreciar este valioso patrimonio local. Todos estos elementos lineales y puntuales que están dotados de considerable valor patrimonial, son relictos de una importante y fundamental etapa socioproductiva y que los resignifica en conjunto y a partir de otros elementos intangibles. Por ejemplo la talla de la piedra, totalmente artesanal y se fundaba en el conocimiento intuitivo que tenían los canteristas de la alineación cristalina de la piedra. El know-how (saber-hacer) de estos procesos productivos y sus adaptaciones y representaciones resultan de sumo interés en la comprensión de los cambios y mutaciones que la sociedad experimenta adaptándose a los cambios (estructurales y tecnológicos) y dejando que ciertas formas de “ser” y “hacer” perduren en el tiempo. El trabajo de la piedra, de suma importancia desde un punto vista patrimonial puede ser rescatado y preservado. Actualmente existe un espacio de la Dirección de Cultura del Municipio denominado “Taller Municipal de Picapedreros y Escultura sobre Piedra”, que funciona en un galpón del andén de carga de la Estación de Trenes de la ciudad. Hasta aquí podemos analizar algunos de los elementos de la identidad patrimonial del cerro, particulares. Ahora bien, a continuación se plantean algunas discusiones preliminares en torno a las cinco dimensiones de la regeneración territorial integrada en la construcción de una estrategia de revitalización a partir de un ecomuseo.




Línea de base en un proceso de regeneración territorial: comportamiento de indicadores

FACTORES

VARIABLES/INDICADORES PRELIMINARES - Existe una aumento del valor del suelo, producto de una mayor demanda causada por el impulso de la construcción,

asociado al

propio crecimiento demográfico de la ciudad de Tandil (5 veces el promedio nacional) y de planes nacionales que favorecieron al Ladrilleras.

sector de la construcción (PLAN PRO.CREA.AR) - Mayor

presión

residencial,

y

por

el

uso

un

Pequeño

Porcentaje de segunda vivienda - Presencia de usos recreativos

Gestión urbana

ilegales, en las cavas inundadas

territorial:

de las canteras, como balnearios en temporada estival - Usos mixtos vinculados a, uso Área central del barrio

minero de producción de ladrillos comunes

principalmente

y

producción de miel - Contaminación visual por vertido de residuos sólidos urbanos y escombreras en diferentes áreas del barrio - El Patrimonio actualmente está utilizado como vivienda, edificios públicos (escuela), uso comercial ( Escombros tirados camino a las escombreras

Bar del Cerro) e institucional (el Club) - La cantera presenta restricciones




legales para el uso, dado que es propiedad privada, No presenta ningún uso de valor patrimonial. El predio

esta

arrendado

para

pastoreo de animales.

- No existe empleo directo asociado al patrimonio - Entre

los

hábitos

culturales

vinculados al patrimonio de la población se destaca su relación con

el

club

y

el

carácter

cooperativo que se genera en torno a él. - No existe presupuesto municipal destinado a la difusión de Cerro Leones. Salvo alguna mención en los planos turísticos. - Las actividades educativas para la

Implementación cultural

Monumento al Picapedrero. Donación de AOMA (Sociedad Unión Obrera de las canteras)

sensibilización son esporádicas y de instituciones particulares, como la Universidad Nacional del Centro a través de alguno de sus proyectos.

Existe

un

taller

municipal de picapedreros, pero no guarda ninguna relación con el poblado. - No hay equipamiento cultural existente, salvo la biblioteca de la Balneario espontaneo, ilegal en las cavas inundadas de la cantera.

Escuela Primaria. La cual es la más antigua de Tandil (1883). - Son escasos los residentes que participan culturales.

en

manifestaciones




- No recibe turistas de forma regular, salvo excepciones. Si visitantes a la cantera, que en verano llegan a 600 por fin de semana: Lo que supone un riesgo. De hecho han muerto visitantes ahogados en la cantera. - Plazas de alojamiento (12 plazas), - Cantidad

de

servicios

de

gastronomía y afines: Un bar - Existe una sociedad de fomento barrial, muy involucrada en las problemáticas del barrio. Otro actor destacado es la sala de atención primaria de la salud, donde se dan charlas - Cerro Leones es expulsor de Centro de salud, Centro comunitario Municipal Gobernanza y participación ciudadana

población joven aunque en los últimos

años

mantiene

su

población y en los últimos cinco años ha crecido. - No

se

destacan

datos

de

asociacionismo - No hay registro de Inversión de las instituciones en la gestión o protección del patrimonio. - La escuela Nº14 Mariano Moreno es uno de los canales de mayor accionar en la divulgación del patrimonio y de las problemáticas locales




- Equipamiento público es básico, recientemente se ha incorporado la red de agua. No hay servicio de cloacas, ni está completa la red de gas. - El Transporte público de pasajeros de corta distancia es el único en llegar: su frecuencia baja (cada 2 Residuos

hs) frente a los reclamos de la población local y conectividad relativa buena, dado que lo conecta con el centro de la ciudad. - Estado

de

las

vías

de

comunicación es regular. Son calles de tierra o entoscadas de mal mantenimiento y accesos los Vertebración con

accesos son asfaltados, de bueno

el sistema urbano

a regular estado. - Relictos de las vías de ferrocarril

y territorial Señalética.

indican sendas que vinculaban el asentamiento con la ciudad. Hoy desarticulado, por la ausencia del ferrocarril y por el impedimento de transitar por algunos tramos de vías cerrados - Relación con trama territorial de pertenencia,

Tandil

es

desarticulada. Aunque la ciudad parece avanzar cada vez más hacia este sector Tanques de agua abastecimiento del ferrocarril.

- En

relación

a

los

servicios

turísticos solo existe señalética. - Recolección

y disposición de

residuos plantea una problemática asociada a la disposición de los




residuos

de

empresas

de

contenedores de la ciudad que utilizan algunos destapes y cavas viejas como basureros a cielo abierto, además de presencia de residuos Maquinaria de la cantera: etapa moderna de la misma.

urbanos.

Una

problemática que incomoda al barrio. A su vez parte de estos residuos son los rellenos de las áreas donde se excava suelo para las ladrilleras. Estos residuos sin limpiar son focos de contaminación potencial de las napas - Tasa de desempleo; no hay datos - % de Planes sociales respecto de la población: no hay datos aún. - 1 solo elemento catalogado como patrimonio; la escuela - No existe superficie sometida a protección. - No

se

ha

inventariado

patrimonio

por

desconoce

el

conservación

de

lo

tanto

Estado edificios

el se de e

Conservación del

infraestructuras urbanas y de los

patrimonio

elementos del patrimonio minero existentes (naturales y culturales). Se indica que las casas están habitadas,

bajo

condiciones

regulares. Se requiero un estudio Viviendas de chapa (1900)

específico de cada elemento. Se destaca la importancia de lo mencionado anteriormente como descripción de la comunidad, y su




acervo

como

baluarte

de

patrimonio intangible. - Representatividad

de

los

elementos identificados. Teniendo en cuenta que se le adjudica al área de cerro de los Leones y La Movediza su protagonismo en el Escuela Nº 4: Mariano Moreno. 1881

desarrollo de las canteras de granito y sobre todo del modelo de asentamiento

detrás

de

las

alambradas, bajo la modalidad de enclave. Hay aspectos intangibles que vinculados a los actuales como

las

ferrocarril,

fondas, etc.,

viviendas,

hacen

a

la

potencialidad desde la mirada del Vista hacia la trama territorial de la ciudad de Tandil, al fondo tras principalmente en el valle

ecomuseo. - El paisaje de casas bajas, algunas

interserrano detrás del cerro observado

viviendas de chapa, y las cavas

(Movediza)

inundadas se mantienen, así como su perspectiva (cuenca visual hacia la ciudad) - La relación entre transformación y cambios en las viviendas. Supone alrededor

de

viviendas

que

tres

o

cuatro

mantienen

su

estado más original, incluso en el bar hay mobiliario de época. Solo una de ellas ha sido ampliada bajo otras lógicas más modernas.

CONCLUSIONES. Del análisis preliminar aparecen, por un lado, la potencialidad en cuanto al patrimonio, como legado e identidad de Cerro Leones y recurso recreativo- educativo yuxtapuesto a los cambios del presente. Por otro, la urgente necesidad de vertebración del territorio (conectividad, accesibilidad, inventario de




recursos, fortalecimiento de la dinámica productiva) y de la revitalización de los procesos de participación de la comunidad, desde las propias lógicas cotidianas, como son el club, la escuela. Se reconoce como obstáculo la barrera legal que supone que la cantera resulte inaccesible y carente de un proyecto propio, sumado a los riesgos que supone su uso espontáneo. Es posible la construcción de un proceso de ecomuseo evolutivo cuyo punto de partida sea establecer la relación actual de la comunidad con el patrimonio minero, con sus aspectos positivos y negativos, y a partir de allí un proyecto en conjunto. En la relación no basta con la sumatoria de recursos, si no se problematiza al territorio y la comunidad, que educa, investiga, decide, proyecta. Cerro Leones es hoy una fragmento territorial de un todo mayor que es Tandil, y está cargado de vínculos entre el pasado el presente. Esta somera descripción realizada es una primera reflexión que articula la concepción de un territorio que se regenera, apoyado en su fortaleza patrimonial; sin embargo es el propio sujeto local el que debe tomar la decisión, para lo cual es necesario acercarlo a esta posibilidad. Desde nuestras instituciones de pertenencia, como es el caso de la Universidad Nacional del Centro, y desde el propio CINEA (Centro de Investigaciones y Estudios Ambientales) tenemos la responsabilidad de involucrarnos en esta dinámica y cooperar en su desarrollo, desde todas las dimensiones (docencia, investigación y transferencia.) Es posible construir un Ecomuseo de la Piedra donde Cerro Leones no solo preste sus páginas, sino que escriba su historia en ellas. Para ello hay que revertir situaciones, potenciar otras y crear espacios de acción colectiva, inexistentes. Es por ello que sólo podemos hablar en este trabajo de oportunidad, de desafío de estos espacios mineros donde el territorio es legado, desde muchas lógicas e intereses. Por eso como se expresa en el Documento elaborado en el Encuentro de Ecomueos de Biella “el ecomuseo es un instrumento a través del cual la relación entre la gente y los lugares no sólo se reconoce y se revela, sino que también se estudia, se propone y se vuelve a inventar sobre la base del proceso comunitario que éste activa” (p. 3) BIBLIOGRAFÍA Alonso Ibañez, María Rosario, Manuel Carrero de Roa, Aladino Fernández García y José Pérez Fernández. (2013) Regeneración Urbana Territorial: El valle del Samuño, paradigma del poblamiento

minero degradado. Serie Territorio y Desarrollo Sostenible. Universidad de Oviedo. Boisier, S. (1999) El desarrollo territorial a partir de la construcción de capital sinergético. Estudios

Sociales, N°99, C.P.U., Santiago de Chile. De Varine, Hugues (1978). L’écomusée. Gazette, vol. 11, N 2, p. 29-40.




Encuentro Nacional de los Ecomuseos Documento conclusivo. Biella, Italia. 9 al 12 de octubre de 2003. http://www.ecomusei.net/Congresso/Documento_conclusivo_spagnolo.pdf (consultado en 9/03/2014). Hugony, Cecilia y Josep Roca Cladera (2008) Indicadores para la evaluación de las ciudades históricas.

ACE. Año III. Nº8. Madoery, Oscar. (2001) El proyecto político local como alternativa de desarrollo. Política y Gestión Vol. 2, Ed. Homo Sapiens, Rosario. Ministros de Vivienda y Desarrollo Urbano de UE (2010) Declaración de Toledo (2010) Documento resultante de la reunión Informal de Ministros de Desarrollo Urbano de los países miembros de la UE. Toledo (España). 21 y 22 de junio de 2010. Ramos, A. G. y Fernández, G. (2012). Nuevos productos turístico-recreativos en áreas y estructuras minero-industriales. El caso de rutas y ecomuseos. Revista Labor & Engenho. Campinas, Brasil. Vol. 6 Nº 3, 75-91. Ramos, Aldo G., Fernández G., Valenzuela Silvia, Castronovo Raúl, Ricci Susana. (2013) Pasivos ambientales mineros en la trama urbana: estudios de la ciudad de Tandil. Argentina. Nadir: Rev. electrónica de geografía austral. Universidad Autónoma de Chile. Año 5, Nº 2. Ramos, Aldo G., Fernández G., Valenzuela Silvia, Castronovo Raúl, Ricci Susana.(2010) Ecomuseo minero-industrial en Argentina: Propuesta para preservar el patrimonio y potenciar el turismo. Turismo y

Sociedad. Vol. XI. 71-84.






EL PAISAJE INTERSERRANO BONAERENSE, EL CAMINO FORTINERO Y NUEVAS DINAMICAS COMUNITARIAS.

Autores: Arq. Mg. Alicia Lapenta Arq. Ana Julia Bellocchi Tec. Lidia Vieytes

ICOMOS ARG. CEJAL-MUNICIPALIDAD DE AZUL MUNICIPALIDAD DE BENITO JUÁREZ Email: alila2@yahoo.com lidiavieytes@yahoo.com.ar bellocchioanajulia@yahoo.com.ar




EL PAISAJE INTERSERRANO BONAERENSE, EL CAMINO FORTINERO Y NUEVAS DINAMICAS COMUNITARIAS.

EJE TEMÁTICO: El patrimonio como estrategia para el desarrollo social y sustentable RESUMEN Camino Fortinero: proponemos un plan particularizado de desarrollo endógeno, que enlaza patrimonio, paisaje y pluriactividad económica en un nuevo modelo de asociación intermunicipal como consorcio turístico, productivo y cultural. Un recorrido minucioso de nuestro territorio, desde lo turístico, cultural y productivo, organizado en función del estímulo a un turismo conservacionista, el fomento y creación de nuevas actividades económicas, nuevos mecanismo de diálogo y nuevas relaciones institucionales, de manera de contribuir a fortalecer la base social y económica de la vida de nuestros pueblos asociados a la ruralidad, reforzando la integración y participación protagónica de sus habitantes, la confianza en el futuro y el sentido de pertenencia, junto a la salvaguarda de paisajes, y ambientes naturales y culturales como recursos turísticos identitarios.

Palabras clavee: Patrimonio rural, Patrimonio invisibilizado, Patrimonio y comunidad, turismo y ruralidad, desarrollo endógeno. Así como un día los europeos colocaron la idea de catequizar y colonizar el mundo, ahora quieren desarrollarlo, esto es, conducir a todo el mundo hacia su idea de desarrollo. El desarrollo es una idea colonial en el sentido más preciso de la palabra. En este sentido, desarrollar es no concebir su propio ambiente por tanto es desterritorializar. y la crisis del desarrollo viene junto con el debate acerca del territorio y de las territorialidades (Oporto-Gonçalves, 2001). Presentación: Desde hace ya algunos años, presentamos a debate político y comunitario, el Camino Interserrano, hoy, desde un grupo de profesionales de Azul y Benito Juárez, estamos trabajando en un nuevo recorrido turísticocultural y productivo: el Camino Fortinero. Un espacio de territorio que enlaza los Municipios de Azul y Benito Juárez en un recorrido que aúna fortines con la estancia avanzada de frontera El Sol Argentino. Estancia que fue declarada desde hace años Monumento Nacional, donde el Municipio de Benito Juárez está trabajando para convertirla en un Museo de Sitio que permitirá comprender la cotidianidad del territorio fortinero, sin espectacularización, como el reflejo




de una vida en el área rural en connivencia con el indio; en el concepto de que el patrimonio es ese bien común que todos disponían, y que formaba parte del vivir diario de los pueblos. Un recorrido, en que conoceremos el paisaje bonaerense, una estepa herbácea infinita, sinárboles, escasos cursos de agua…. Y como sobre él, se fueron dibujando los sucesos, y las cosas. De las primeras vaquerías, de la vida del indio y del gaucho, los fortines, las primeras estancias, la historia del trabajo... los primeros arboles…. De la tipología musical producto de un mundo introspectivo frente a la amplitud del horizonte. Diferente a todo. Un territorio que describe el siempre vigente Martin Fierro, las acuarelas de Palliere, el renacer de Molina Campos, y la milonga campera, quizás demasiado melancólica para ponerse de moda. Batallas y conflictos, historia y paisaje,

los modos de apropiación del territorio, y la búsqueda del

“GeniusLoci”….Donde el reconocimiento y valorización comunitaria son el primer objetivo. ¿Cómo recuperar la atmosfera particular del paisaje interserrano bonaerense? ¿Cómo recuperar la autoestima en una historia de aniquilación indígena, de estepa herbácea monótona, sin grandes testimonios arquitectónicos, y generadora de nostalgias? La cultura ecuestre mutada en el reino del monocultivo transgénico, explotación minera sin miramientos, perdida de pueblos y población rural. Y ciudades de “urbanización polarizada” donde reina el modelo “inversión inmobiliaria”, mientras se discute por patrimonio fetiche……. ¿Quién decide lo que es o no patrimonio?, ¿la sociedad en su conjunto o el poder político? La realidad es que en la mayoría de los casos nosotros, los estudiosos /investigadores, junto al poder estatal con sus intereses y simbolismos asociados,somos los que determinamos la patrimonialización de ciertos elementos. En este accionar se realiza un recorte de aquellos bienes y manifestaciones de la cultura o la naturaleza (historia, naturaleza e inspiración creativa) que se consideran más relevantes y que se encuentran asociados a una ideología, o que albergan cierto peso en el imaginario urbano y que cuentan con consenso social en su representación. Ante esta supremacía asociada Estado/Academia, y en algunos casos con apoyo de los organismos supranacionales, la sociedad adquiere un papel mayormente pasivo al funcionar como legitimadora de lo legitimado. El patrimonio territorial reúne el conjunto de componentes naturales y culturales que forman parte de un determinado espacio geográfico. La connotación territorial es otorgada por la apreciación o valorización que realiza la sociedad sobre este conjunto de elementos. Es decir, que sin el lazo de reconocimiento por parte de una comunidad solo se está en presencia de meros componentes portadores de atributos, pero carentes de significado social.(E. Schenkel y A Pinassi 2015). La relación entre patrimonio, identidad, cultura y territorio, está entonces en pleno debate, y reflejado en numerosos proyectos de investigación/acción.

Hoy reflexionamos sobre las

dimensiones ideológicas




implicadas en las versiones de identidad y cultura que, en tanto dominantes, son expresadas en nuestra provincia bonaerense por un patrimonio que ha sido utilizado para esconder la diversidad en todos sus sentidos, minimizar la pobreza, ignorar a los marginados, a los desplazados y a la historia humilde del trabajo. Y, en simultaneo, nos interrogamos también por las identidades que, pese a ser campo de investigaciones y publicaciones, son inexistentes en las políticas públicas asociadas al patrimonio cultural, y quedan subsumidas y destinadas al olvido. Conocemos que existe una gran demanda de desarrollo turístico local basado en el patrimonio de lugares aparentemente inviables desde el punto de vista económico. En simultáneo, existen proyectos patrimoniales de carácter local que no tienen una orientación turística, sino que vienen a constituirse como elementos complementarios de otras actividades del sector, y tienen por objetivo, por ejemplo, visibilizarlos y/o ponerlos en valor con fines culturales y educativos (Prats, 2011: 253). Algo que finalmente se transforma con una inteligente puesta en mercado, en máximo “interés turístico”, precisamente por su valor de autenticidad. La relación entre oferta de turismo ambientalmente sustentable y demanda de atractivos naturales hace que el mercado comience a valorar áreas tradicionalmente no turísticas. Y hoy lo rural trasciende lo agropecuario, y mantiene nexos fuertes de intercambio con lo urbano, en la provisión no sólo de alimentos sino también de gran cantidad de bienes y servicios, entre los que vale la pena destacar la oferta y cuidado de recursos naturales y culturales, los espacios para el descanso, y los aportes al mantenimiento y desarrollo de la cultura. El patrimonio, como integrante indisoluble del ambiente y la naturaleza, son bienes no renovables. La gestión del patrimonio, hoy trabaja en proyectos cuyo destino es el bien común. El valor patrimonial es un bien común; y en este sentido, buscamos dar un paso más allá, desde la concedida tutela administrativa, a la asunción de la responsabilidad social y la neo-apropiación comunitaria del patrimonio cultural. Debemos responsabilizarnos de su transmisión a generaciones futuras así como la reafirmación de un compromiso con la defensa del bien común y de los nuevos patrimonios. Mucho para trabajar en un mundo que prioriza la competitividad frente a la solidaridad, y la propiedad privada frente a lo común A pesar de reconocer un proceso colectivo, hoy el Estado entre nosotros, se constituye en un actor central y determinante, donde la participación social en el proceso de decisiones públicas es escasa. Y donde el patrimonio se define desde un poder imperante que lo construye, y la sociedad sin participar plenamente, lo legitima. Como dice Troncoso (2012: 47), “el patrimonio podría concebirse como un espacio de conflicto, lucha, tensión y negociación entre diferentes sectores por hacer prevalecer su versión del patrimonio”.




Pero los procedimientos que proponemos en este trabajo, revierten ambas cosas, desde la sacralización del Estado para generar normas, a redescubrir y asumir que contamos con recursos; para introducirnos definitivamente, en las maneras colectivas de gestionar estos recursos. Por eso estamos necesitando nuevas herramientas, sensibles a las repercusiones que en términos de procesos sociales y de efectos transversales, tienen las políticas públicas en el campo del patrimonio, identidad, territorio y desarrollo endógeno. Diseñando nuevos tipos de normas territoriales que incluyan todos los ejes del desarrollo local sustentable: programas medioambientales: residuos, efluentes, energia renovables, normas constructivas, pluriactividad economica, turismo, patrimonio, las comunicaciones y servicios, etc. Junto a actos administrativos en concordancia, (autorizaciones, prohibiciones, aprobaciones); otorgamiento de recursos (subvenciones, exoneraciones fiscales, créditos), actos de percepción pecuniaria (impuestos, multas); intervenciones de inspección y control, prestaciones directas y actividades de consultas o medidas organizativas, que serán diseñadas y pautadas desde el planeamiento participativo y puedan ser desarrolladas por las propias comunidades. Que es lo único que permitirá su sostenibilidad.

Fig 1 Fotografías Héctor García Este es un caso, un recorrido planificado: el Camino Fortinero, que desde el patrimonio territorial, valorización y recuperación de fortines sitios históricos, y la puesta en valor como museo de sitio la estancia avanzada de frontera El Sol Argentino, -monumento nacional-, contribuirá en simultaneo dar un nuevo protagonismo y mayor fortaleza a Chillar -Municipio de Azul-y TedinUriburu - Municipio de Benito Juárez-, como las localidades involucradas más cercanas. Confiando en el valor e imprescindibilidad de la gente.




INTRODUCCIÓN –MARCO TEÓRICO El territorio es una construcción social que conjuga múltiples variables. En el contexto actual de la globalización donde todo se “mercantiliza”, el espacio rural deja de ser considerado el sustento de la producción de alimentos y se reconocen en él múltiples actividades. Lo cierto es que la matriz productiva extractiva impuesta en el espacio rural, refleja la historia de una transferencia “hacia fuera” de los recursos naturales. Un territorio constituye una unidad espacial recortada geográficamente, conformada por una trama social particular en relación con determinadas formas de producción, consumo e intercambio, organizada en torno a normas institucionales específicas. Representa una comunidad de intereses donde los actores sociales le han dado un determinado uso y significación a su entorno natural y construido, diferenciándose de otros territorios. El capitalismo contemporáneo impulsa la des-territorialización; mientras que sustentabilidad implica reterritorializar. Desde esta perspectiva, capitalismo y sustentabilidad son conceptos antagónicos. Para Leff, “El territorio es el lugar donde la sustentabilidad se enraíza en bases ecológicas e identidades

culturales. Es el espacio social donde los actores sociales ejercen su poder para controlar la degradación ambiental y para movilizar potencialidades ambientales en proyectos autogestivos generados para satisfacer necesidades, aspiraciones y deseos de los pueblos, que la globalización económica no puede cumplir. El territorio es el locus de las demandas y reclamos de la gente para reconstruir sus mundos de vida. El nivel local es donde se forjan las identidades culturales, donde se expresan como una valoración social de los recursos económicos y como estrategias para la reapropiación de la naturaleza. Si la economía global genera el espacio donde las sinergias negativas de la degradación socioambiental hacen manifiestos los límites del crecimiento, en el espacio local emergen las simetrías positivas de la racionalidad ambiental y de un nuevo paradigma de productividad ecotecnológica(Leff 1994). Según Leff, está surgiendo una política del lugar y la diferencia: “Frente al proceso de globalización regido por

la racionalidad económica y las leyes del mercado y junto con los movimientos “globalifóbicos” está emergiendo una política del lugar, del espacio y del tiempo (Leff 2001: 28-42), movilizada por los nuevos derechos de identidad cultural de los pueblos (CNDH 1999;Sandoval& García 1999), legitimando reglas más plurales y democráticas de convivencia social. La reafirmación de la identidad es también la manifestación de lo real y lo verdadero frente a la lógica económica que se ha constituido como el más alto grado de racionalidad del ser humano, ignorando a la naturaleza y a la cultura, generando un proceso entrópico insustentable que gobierna la degradación ecológica y la existencia humana” (Leff 2002: 205).




El elemento diferenciador de un territorio frente a lo global, radica en que sobre la base de una oferta de recursos naturales, la sociedad construye un territorio que se posiciona de manera particular en el escenario global. El territorio, en el contexto dinámico de la globalización, es una unidad espacial que mantiene cohesionados algunos (o todos) los rasgos que lo constituyen, fundamentalmente la identidad, de cara a las fuerzas globales que tienden a homogenizar a través de los medios de comunicación, del consumo, de las fuerzas del mercado, del orden político, etc. Por esto, el territorio con sus múltiples actividades actuales y potenciales, adquiere una dimensión y una posición potencial relevante en el contexto actual de la globalización. Al referirnos a la sustentabilidad, consideramos que no es solo una cuestión del ambiente, del desarrollo o de la sociedad en general. Remite al propósito de involucrar a la gente y sus múltiples acciones: es un proceso que involucra las estrategias de participación a escala local, incluyendo las formas de vida y la cultura. Para pensar en una sustentabilidad “posible” es necesario tener cuenta la escala local como contexto y el punto de vista de los actores como referentes de las acciones que construyen y/o deconstruyen el territorio. Esto nos lleva a la identificación de las trayectorias y acciones desarrolladas por los actores en su entorno inmediato, en su territorio. Así el territorio local se constituye en una unidad espacial socialmente construida, donde convergen las más diversas acciones y trayectorias, que van articulando a lo largo de un proceso espacio-temporal, una red de interrelaciones, conformada por

distintas esferas de intereses, valores,

conocimientos, y también, distintos grados de poder (Ariño 1997). El territorio de abordaje, es un espacio del territorio interserrano bonaerense, que no ha sido ajeno al despoblamiento rural, desmembramiento familiar, y desconexiones comunicacionales ferrocarrileras y viales. Todo conllevo a su desvitalización, entendiéndose por tal al proceso por el cual, un grupo de gente que ocupa un espacio rural, ve progresivamente esfumarse su vitalidad demográfica, económica y social. Pero hoy, la vida urbana, individualista y consumista, ha devuelto la mirada y la esperanza a los pueblos rurales. Así aparecen dos nuevas corrientes de poblamiento: el retorno de jóvenes profesionales a su tierra natal y crecimiento hasta la adolescencia, junto a nuevos grupos sociales, que desde lo individual, a la práctica colectiva propone nuevos modos de vida y apropiación del ambiente: los neorurales.

Un particular

movimiento migratorio que afecta el mundo rural contemporáneo y que exige, comprender y prepararse para recibirlo con criterios anticipatorios. Esta corriente migrante voluntaria, impulsa una práctica cotidiana de vida, que repercute sobre la dinámica social-comunitaria de la cual los nuevos habitantes toman parte, ejerciendo un papel activo-transformador. Una de las representaciones más significativas tiene que ver con asociar el modo de vida en pueblos y áreas rurales, con el compromiso de preservar los recursos naturales disponibles, actitud que refuerza la




concepción de lo rural como un espacio digno de conservación y la de vida rural como opción por un mayor contacto con la tierra, el agua, el aire puro, la fauna y el paisaje. La adopción de valores socio ambientales como la búsqueda de mayor contacto con la naturaleza, la preservación de la biodiversidad, valores histórico-culturales y la armonización de las relaciones hombrenaturaleza-sociedad, entre otros, ilustraría la emergencia de un rural cada vez más formado, permeado y dinamizado por la referencia ambiental (Jollivet, 2001) La mirada de estos nuevos migrantes, propició la emergencia de ciertos cuestionamientos en el habitante originario en relación con sus prácticas, sobre todo agro productivas y de manejo de recursos naturales. En comparación con las nuevas tecnologías adquiridas, estos tuvieron que reconocer la existencia de tecnologías de producción alternativas, casi todas fundamentadas en el menor uso de agroquímicos y fertilizantes de síntesis; el uso de especies vegetales de alto contenido nutricional localmente disponibles, poco valoradas como comida y alimento; así como con la protección de las fuentes de agua, reforestación, huertas orgánicas, etc. De este modo se recuperan e introducen viejos -pero de nuevo-, procedimientos de interacción con el ambiente. Esta actitud claramente desarrollada, permeó a una parte significativa de los pobladores “de siempre” en estos pueblos, quienes voluntariamente van optando por unir esfuerzos alrededor de estos proyectos, que desde la gestión pública, debemos consolidar. Cultivar sanamente es parte de un proyecto y estilo de vida alternativa que estos nuevos migrantes practican. Y es parte del proyecto incorporar la agricultura orgánica como una actividad propicia para el rescate, potenciación y puesta en práctica de valores sustantivos (éticos, morales, estéticos y ambientales) capaces de contribuir a generar nuevas formas de relacionamiento entre hombre, naturaleza y sociedad. En el turismo rural sustentable, la cultura rural es aprovechada para promover el desarrollo local a partir del beneficio que ofrecen las áreas naturales, los diversos sistemas económicos asociados a la ruralidad; el patrimonio detectado y los paisajes socioculturales, como atracción turística. Con acciones sistemáticas destinadas a favorecer el desarrollo de las comunidades impulsando modos de producción y consumo responsable. Entendemos el turismo en la ruralidad, como una actividad de desarrollo sustentable para la comunidad anfitriona, su ambiente natural y cultural. Una sustentabilidad que dependerá, entre otras cosas, del alto grado de participación y compromiso de los habitantes del territoriocon el proyecto que se genere. En este contexto, se producen con impulso del turismo, relaciones de proximidad entre productores y consumidores adeptos a las ideas de comercio justo, producción agroecológica y consumo consciente, entre otras, y representarían el fundamento principal de aquel “nuevo tejido social” inspirado en la responsabilidad


socioambiental. Donde el “ecoturista” es la principal demanda y promotor de este modelo, y el apoyo del Estado es absolutamente crucial. La regeneración de la sociedad en una nueva ruralidad comunitaria requiere de una mirada propositiva y estimulante, en términos de nuevas normas territoriales comprensivas de un plan de desarrollo endógeno, con créditos blandos y beneficios impositivos, recursos humanos con capacitación y sensibilidad, y recursos económicos dispuestos con ese fin. En ello, el municipio deberá propiciar la creación de nuevos mercados locales y regionales, basados en los principios de solidaridad de los mercados de comercio justo. He aquí el valor indelegable de estos caminos a proyectar, como planes particularizados. Paisaje y Patrimonio territorial El paisaje representa una respuesta culturalmente creada y transmitida frente a problemas humanos sólo expresables en el grupo social concreto, que responde a la permanencia en un lugar. En este sentido, la red caminera, los sistemas de cultivo, la organización de las grandes extensiones de las primeras estancias en propiedades privadas de escala menor, y las comunales en servicios asociados al ferrocarril y poblados rurales, casas, capillas y escuelas en la escala de la arquitectura, centro de vida y trabajo, espacio en el que se produce el encaje de las partes, espacio que inviste el carácter de las personas que viven y trabajan un territorio, configuran el sistema paisaje rural interserrano bonaerense: una síntesis entre naturaleza y cultura. Donde sus reglas de construcción, se fundamentan en una estepa herbácea primigenia, testimonios indígenas, los primeros fortines, estancias de avanzada de frontera y un "sistema" detectable de ocupación del territorio, que fue construyendo la provincia de Buenos Aires. Las políticas de desarrollo desde los 90´s, fueron recogidas a nivel local por los municipios que sin profesionales experimentados, se vieron forzados a dar respuesta a los problemas socioeconómicos generados por las políticas nacionales. Por desconocimiento y despreocupación, se importó e implantó de forma acrítica una matriz conceptual oriunda del primer mundo; y así, sin más, el desarrollo local se instala entre nosotros ocupando espacios políticos y académicos. Ignorando o dejando de lado, las redes sociales comunitarias, separando los saberes “académicos” de la realidad y de la gente, intelectuales del brillo y el prestigio, enquistándose en un poder de un “saber” cada vez más lejano. Hoy en un proceso de revitalización de matrices ambientales de salvaguarda planetaria, el concepto de Desarrollo supone la reincorporación de otros valores a los asociados con lo económico, y propone una visión diferente de la propia economía que debe reinventarse para estar al “servicio “de las personas. De ahí que




buscamos vincular la búsqueda de soluciones globales –no sectoriales- para el “Desarrollo Local” donde lo rural está inserto. Y el· “GeniusLoci”, se incorpora. Así, en recorrido minucioso de nuestro territorio, desde lo turístico, cultural y productivo, organizado en función del estímulo a un turismo conservacionista, el fomento y creación de nuevas actividades económicas, de nuevos mecanismo de diálogo y nuevas relaciones institucionales, de manera de contribuir a fortalecer la base social y económica de la vida de nuestros pueblos asociados a la ruralidad, reforzando la integración social, la confianza en el futuro y el sentido de pertenencia de la población, junto a la salvaguarda de paisajes, y ambientes naturales y culturales como recursos turísticos identitarios. Hemos propuesto un nuevo modelo de asociación intermunicipal como consorcio turístico, productivo y cultural. Pensando herramientas con los pies en la tierra. Marco Político-Gubernamental Nacional 2016: Acta acuerdo del COFEPLAN, de donde extraemos los siguientes articulos. x

4to. Propender al equilibrio de los procesos de desarrollo mediante la gestión adecuada de los recursos naturales, culturales y sociales del territorio

x

5to. Garantizar a la población el derecho al arraigo como a la emigración en búsqueda de nuevas oportunidades de progreso Ejes en la Política Nacional de Desarrollo y Ordenamiento Territorial Plan Federal de Ordenamiento Urbano Territorial

x

Fortalecer la identidad territorial y cultural y el sentido de pertenencia al territorio nacional

x

Alcanzar el desarrollo económico y la realización de proyectos personales sin que ello implique abandonar el lugar de origen

x

Vivir en un ambiente sustentable, que garantice la disponibilidad actual y futura de los recursos

x

Participar plenamente en la gestión democrática del territorio en todas sus escalas

x

Acceder a bienes y servicios esenciales que permitan el desarrollo personal y colectivo con una elevada calidad de vida Tres grandes objetivos de desarrollo y ordenamiento territorial definidos en el Avance I del PET que, articulados entre sí, constituyeron los fundamentos para la construcción del Modelo Territorial Deseado para una Argentina equilibrada, integrada, sustentable y socialmente justa:

x

Mejorar y sostener el crecimiento de la producción en forma equilibrada mediante la construcción de infraestructura y equipamiento

x

Garantizar el acceso de la población a los bienes y servicios básicos, promoviendo el desarrollo equitativo de las regiones y el arraigo de sus habitantes




x

Contribuir a la valorización de nuestro patrimonio natural y cultural a través de una gestión integrada y responsable

Fuente: Plan Estratégico Territorial, 2008-2016 En el caso específico del Plan Nacional, para la provincia de Buenos Aires, se determinaron algunos corredores y áreas turísticas denominados: Paraná, Ventana al Mar-Ventana, Guamini-Adolfo Alsina, Rural del Atlántico, Bahía San Blas,y suponemos que se da apertura a que municipios asociados generen más y nuevas propuestas de desarrollo endógeno, donde desde lo local, en cumplimiento estrecho de los “Tres grandes objetivos de desarrollo y ordenamiento territorial definidos en el Avance I del PET” sean precisamente, ejes priorizados. Estamos frente a una situación de oportunidad, el proyecto político existe; y la Asociación intermunicipal, consorcio turístico, productivo y cultural: Azul-Benito Juárez, generara un replanteo en el diseño de las políticas territoriales bonaerenses. Nos hemos propuesto generar instrumentos de planificación y gestión urbano-rural, con el fin de contribuir al desarrollo equilibrado del territorio; fomentar la ocupación en producción y trabajo diferenciado, bajo el análisis y propuesta de las múltiples alternativas disponibles. Favorecer y revitalizar la vida de los pequeños pueblos, reconstruir sus economías y movilidad local de sus productos, impulsar modos y rescates de producciones específicas, construir con claridad los conceptos de alimentos como productos locales y regionales, al igual que flora autóctona como ornamentales, producto cosméticos y medicinales asociados a la reproducción de flora autóctona; que ya se están promoviendo en la región, al igual que el movimiento agro turístico, ecoturismo, turismo comunitario, turismo religioso, fiestas populares, y actividades deportivas y recreativas en la naturaleza.




En un mundo como el de hoy, en crisis económica global, este proyecto apuesta a un desarrollo económico social estable y equitativo, sustentado en el fortalecimiento y dinamización territorial en municipios asociados, considerando las normas como estrategia y proponiendo instrumentos económicos, sociales y comunicacionales, junto con tecnologías e instrumentos de aplicabilidad. DETERMINACIÓN DE SECTORES Y RECORRIDOS DESDE EL MUNICIPIO DE AZUL CON ENLACE EN LOS LINDEROS. Un plan de Desarrollo del Territorio, que asume el equilibrio poblacional en la consolidación y garantía de calidad de vida de sus poblados, que afianza las rutas y caminos internos como alternativas vehiculares, en redes conectoras diseñadas y equipadas, debe prever trabajar en la integración proyectual con los municipios linderos. Así nuestros municipios se proponen iniciar un proyecto conjunto, en el convencimiento que además estamos construyendo una práctica asociativa y solidaria, con un plan de desarrollo que supera ampliamente los conceptos de inmediatez y apuesta a un futuro, en armonía y equidad. La Obra del Arq. Salamone, declarada recientemente Patrimonio Nacional, ha estimulado y generado numerosos programas de visita y recorridos en el territorio de la Provincia de Buenos Aires. El Municipio de Azul, depositario de sus mejores obras y como puerta de acceso al sur y sur oeste provincial, ha considerado la corriente de turismo especializado nacional e internacional, que este patrimonio cultural genera; como una excelente oportunidad para dar a conocer el complejo y poco conocido territorio bonaerense, en sus componentes naturales y culturales, del fortín y estancias avanzada de frontera a las fábricas cementeras; un paisaje evolutivo que hoy puede ser puesto en valor en el mercado del ecoturismo y turismo cultural, como paisaje interserrrano bonaerense. Hemos identificado y estudiado, las localidades y parajes, y las rutas provinciales y caminos rurales que van conformando la red territorial. Verificamos los conectores alternativos a las rutas habituales, que definen el proyecto y que nos van enlazando con los municipios vecinos, en un primer abordaje desde la identificación y registro de atractivos turísticos existentes, y afinidades vecinales. Así surgieron cuatro recorridos claros, y potentes: x

Camino Real: Cacharí, por ruta prov. No. 50 Campodónico, Pulpería San Gervasio, Tapalque, Crotto, harasVadarquehablar, Cantón de Tapalqué, Estancia Uballes, Ariel, Azul.

x

Camino de los fortines: desde Azul, area de Chillar, el viejo camino La Nutria, enlaza los fortines Otamendi, y Miñana, llega a la Estancia avanzada de Frontera El Sol Argentino, paraje mariano Roldán en Benito Juárez.




x

Camino del Inmigrante, camino de la Piedra: Azul - Chillar - Olavarria: Nievas, Colonia Nievas, Sierras Bayas, Sierra Chica. La producción minera.

x

Camino interserrano: diversidad de sierras enlazando por ruta 80, el paraje Pablo Acosta, TedinUriburu, López, Barker y Villa Cacique, y por ruta 30 Matienzo, El Lenguarz, Lobería-Arenas Verdes Estas son los recorridos detectados en nuestro territorio desde modelos de apropiación del territorio y la filosofía del paisaje; como marcos generales para planes particularizados de ordenamiento territorial y que aunara a los Municipios involucrados y con el fortalecimiento de caminos rurales en el diseño de rutas e itinerarios culturales, alternativos y complementarios. OBJETIVOS ESPECÍFICOS Desde el Municipio de Azul (acción ciudadana), se propone impulsar el desarrollo endógeno y sostenido lo largo de la ruta 80 y la localidad de Pablo Acosta con un plan particularizado como paraje-localidad de crecimiento exponencial. Desde allí consolidar los conectores con el camino fortinero, el camino de la piedra y el camino interserrano.




• Azul a Pablo Acosta por camino viejo a Tandil, Matadero Salamone, estación Lazzarino • Pablo Acosta, Ruta 80, Barker- Villa Cacique, La Negra, San Manuel, Numancia, Licenciado Matienzo, El Lenguaraz, Lobería, San José, J. N. Fernandez, Claraz, La Negra, Villa Cacique, Barker, López, Tedín Uriburu, Camino La Argentina, Pablo Acosta • Pablo Acosta, Tedín Uriburu, Chillar, 16 de julio, Camino de los Picapedreros, Sierras Bayas, Alemanes del Volga, Azul. • Pablo Acosta, Tedín Uriburu, Chillar, Fortin Miñana, 16 de Julio, la Barrancosa-Fortín Otamendi, Fortín Rivas, Camino de la galera San Julián, Estancia El Sol Argentino, laguna San Antonio. Benito Juárez. • Pablo Acosta, Maria Ignacia, Gardey, Tandil, Desde nuestro objetivo de promover municipios débiles, consideramos que esta es la etapa final del sector de territorio de trabajo. La ruta 80, tiene una posición estratégica para integrar la totalidad de los recorridos planteados, tomando el tramo Azul-Pablo Acosta, como eje distribuidor, y enfatizando este tramo como un plan particularizado del municipio de Azul.

Fig 2 Laguna El Chifle

Almacén Embil




OBJETIVOS ESPECÍFICOS Organización de Equipos conformados por Centros de Investigación/acción de la UNICEN, junto a profesionales transdisciplinarios, equipos técnicos de ambas municipalidades; que en conocimiento de los problemas, potencialidades y recursos del territorio, contribuyan a la definición del espacio territorial elegido. a) x

aspectos históricos, geográficos y antropológicos,

x

cartografía histórica y reciente

x

Azul como referente, Camino La Nutria, la galera San Julián, fortines: Miñana y La Barrancosa, Sol Argentino (Monumento Nacional), batalla San Antonio, Benito Juárez

b) x

estructuras viarias, asentamientos rurales y ferrocarril

x

Localidades involucradas.

x

Confección de documentación y generación de equipos para la realización de un Plan de Ordenamiento Territorial desde los lineamientos del Planeamiento Participativo En el caso del segmento a), destacamos, que no se trata de un estudio del espacio geográfico como conjunto de geosistemas, ni de un estudio antropológico en cuanto a costumbres, modos de vida asociados a la ganadería o aperos de labranza utilizados, ni supone un estudio agronómico relacionado con los cultivos, pero si es necesario el acuerdo de todas estas disciplinas para el entendimiento de la realidad construida sobre este ámbito geográfico. Que incluye una labor de recopilación, de inventario, de lectura catastral en el sentido de ordenación, clasificación y descripción gráfica de cada una de las estructuras configuradoras del territorio en cuestión, del que forman parte integrante los asentamientos, fortines, edificaciones, almacenes, testimonios de apropiación etc. como núcleos básicos de ordenación territorial. Y a través de la sucesión de etapas se produce, el "espacio de paisaje" y definición del camino fortinero elegido. Hitos y episodios de un único argumento en el que se trama y se resuelve este "espacio de paisaje". Asimismo su transformación en base a nuevas formas de actuación y entendimiento del medio, reflejadas en nuevas estructuras que devienen en indicadores de la definición actual de ese paisaje, hacia un desarrollo sostenible. Determinación de formas de uso de la tierra que reflejan un largo ajuste evolutivo cultural-ecológico, que van generando escenas paisajísticas que promueven los sentimientos estético/creativos: Fotografías, pinturas,




acuarelas, relatos orales heredados, historias compiladas, música y poesías, frente a una gastronomía común al interior pampeano bonaerense. La percepción del paisaje por visitantes turísticos no es la misma que la de los usuarios tradicionales del medio careciendo de las raíces culturales y experiencia profunda de los usuarios tradicionales. Algo que el turista suele apreciar más que el lugareño. Recuperación de autoestima bonaerense en términos de patrimonio y valores identitarios. Para Prats, existe una gran demanda de desarrollo turístico local basado en el patrimonio de lugares estructuralmente inviables desde el punto de vista económico. Es decir que existen proyectos patrimoniales de carácter local que no tienen necesaria y principalmente una orientación turística, sino que vienen a constituirse como elementos complementarios de otras actividades del sector y tienen por objetivo, por ejemplo, visibilizarlos y/o ponerlos en valor con fines culturales y educativos (Prats, 2011: 253). En el segmento b) abordamos un enfoque multidimensional y multisectorial. El desarrollo local/territorial como “un proceso de construcción social, implementado por los actores del territorio que apunta a la generación de capacidades locales para aprovechar los recursos propios y movilizarlos hacia la satisfacción de las necesidades y los problemas de la comunidad”.

Fig 3




Fig 4 METODOLOGÍA: Abordar el territorio. integrando la dimensión económico-productiva, socio-cultural, ambiental y políticoinstitucional En ello vincular: •

en términos económicos, la agricultura, la industria y los servicios

en términos sociales, la integración de los servicios salud,

educación, infraestructura, etc. con el fin de

mejorar la calidad de vida y el bienestar de la población que habita ese territorio. Instrumentos: Planificación participativa, Normativas, Comunicación interna y externa. x

Inventario y Delimitación de áreas

x

Normas particularizadas en LOTUS

x

Estímulo fiscal y radicación de usos

x

Estímulo a la Inversión y Economía del Bien Común




x

Programas comunicacionales Normativas:

x

De intervención: sectores especiales, patrimoniales etc.

x

Tributarias

x

Financieras

x

de Ejecución

x

de actuación e incumbencia profesional Con participación comunitaria Incorporar Servicios Ecosistémicos en el proceso de ordenamiento territorial versus modelo de INTA que propone negociar el ordenamiento del espacio rural en la convergencia de las políticas públicas para el O.T. y las acciones de desarrollo rural surgidos de los productores y grupos de interés. Ecozonas + recursos territoriales + actores sociales: Servicios

ecosistémicos con planificación

participativa Procuramos Fijar acuerdos con pactos públicos Grupos de apoyo político: areas y funcionarios municipales, provinciales y nacionales Grupos de apoyo técnico: investigadores: UNICEN, CIC, INTA y externos colaborantes Grupos apoyo comunitario: •

por sectores sociales

Por organizaciones existentes Dinamización sociocultural

Patrimonio y Creatividad Social

Nuevas Economías desde la Cultura

Estímulo a la Capacitación en Participación y Transformación Social a través de la Cultura (Desarrollo Cultural Comunitario)

Gestión y generación de proyectos productivos e inversión Economía social y solidaria, Economías del Bien Común.

Programas medioambientales, energías renovables, tratamiento de residuos y efluentes, etc. Sin ser exhaustivos, ni considerar resuelta o acabada la propuesta, presentamos antecedentemente este listado de acciones e instrumentos, con los que deberemos contar para desarrollar el trabajo desde la transdisciplina organizada, junto a equipos técnicos de la gestión pública y comunidades decididas y participantes.




Abiertos y expectantes a intercambios disciplinarios y voces comunitarias, que en definitiva, esta es la política pública que estamos proponiendo. BIBLIOGRAFÍA: x

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Gano numerosos premios y distinciones en Argentina y el exterior, desde Cuba, lideró equipos que obtuvieron en tres oportunidades el Primer Premio que el Convenio Andrés Bello instituye para Iberoamérica a los mejores proyectos en marcha referentes a Patrimonio y Desarrollo. Desde el año 2008 reside en Azul, donde además de su tarea docente, trabaja como profesional en el Municipio, en la interacción de áreas y proyectos transversales referidos a Patrimonio y Desarrollo Local. En el año 2009, su trabajo obtuvo el segundo lugar en el Concurso Internacional de Cooperación Urbana en Santiago de Compostela, España. Ha realizado documentales y multimedios referente a Cultura Popular Tradicional, en base a investigaciones personales y colectivas, con equipos de especialistas a su cargo. Tiene trabajos publicados en Argentina, Cuba y Méjico. Actualmente es coordinadora del centro de Estudios Jurídicos de Artes y Letras de la Facultad de Derecho, UNICEN, desde donde coordina y organiza las Jornadas Internacionales de Arte y Derecho donde se tratan entre otros temas; Propiedad Intelectual en creación individual y creación colectiva. Gestión cultural y creación. Derechos de Autor, Arte, Cultura y Creación, Saberes Ancestrales y Derechos Humanos. Coordina un proyecto audiovisual “Nuestra Gente”, que aborda el patrimonio, ambiente y creación contemporánea. IMÁGENES

Fig 1: Fotografia Hector Garcia




Fig 2: Fotografia Hector Garcia

Fig 3


EL CEMENTERIO MUNICIPAL DE LA PLATA COMO PATRIMONIO TANGIBLE E INTANGIBLE DE LA COMUNIDAD

Autor: 1, Marta I. Baldini 2 María Carlota Sempé 3 Guillermo Bertani

CONICET- FCNYM, UNLP m Email: martaibaldini@gmail.co carlota_sempe@yahoo.com.ar gobertani@gmail.com


EL CEMENTERIO MUNICIPAL DE LA PLATA COMO PATRIMONIO TANGIBLE E INTANGIBLE DE LA COMUNIDAD EJE TEMÁTICO: El patrimonio como estrategia para el desarrollo social y sustentable RESUMEN El patrimonio abarca al conjunto de rasgos naturales y culturales materiales, muebles e inmuebles y otros de carácter intangible, conformados por valores e ideologías que dan sentido y significado a las obras y conductas del hombre. El Cementerio platense constituye un paisaje particular, el paisaje funerario, con un rico patrimonio material tangible y otro intangible, fundamentado en una historia construida en el devenir de la sociedad. Sus características simbólicas y su planificación, replicando al plano urbano de ideología masónica, permite considerarlo apto para la categoría de la UNESCO como un "paisaje claramente definido diseñado y creado intencionalmente por el hombre".

INTRODUCION El objetivo de este trabajo es mostrar los valores patrimoniales tangibles e intangibles del Cementerio de La Plata ejemplificando con algunos casos paradigmáticos. Desde este enfoque el patrimonio abarca al conjunto de rasgos naturales y culturales materiales, muebles e inmuebles y otros conformados por valores e ideologías, que dan sentido y significado a las obras y conductas del hombre. Desde el enfoque de la teoría de la recepción (Iser, 1987) sostenemos que la obra arquitectónica está sujeta a una hermenéutica donde se tiene en cuenta la producción de la misma y su recepción, a la vez que puede ser considerada como un texto a partir del cual analizamos la información material como patrimonio tangible determinando los estilos de pertenencia y por otro lado su simbolismo y significado como parte del patrimonio intangible. Consideramos a los espacios urbanos como lugares de memoria que aportan elementos concretos y de alto valor simbólico en la construcción del pasado y de la identidad y a los cementerios como parte integral de la ciudad el espacio específico que testimonia otros tiempos de su historia. Desde el año 2000 venimos trabajando con este criterio de valorización de estructuras funerarias materiales y reconstruyendo los valores y contextos que las explican. Para ello se procedió a realizar un trabajo de campo de relevamiento y una búsqueda en los archivos municipales, de obras públicas y hemerotecas de la Universidad, la Legislatura y la Provincia. Desde lo metodológico se aplicaron análisis semióticos, iconográficos e históricos en función del estudio de casos (Sautu y col. 2005).


En la etapa fundacional la composición social platense se caracterizó por la presencia de una elite propietaria (10% de la población), dedicada al comercio, a las profesiones, al campo y al empleo estatal jerárquico. El porcentaje restante estuvo compuesto por un proletariado empleado en el estado (provincial y municipal), el comercio, obreros y servicio doméstico, además de otro rural, de trabajadores en quintas suburbanas. Estos diferentes sectores sociales se reflejan en el cementerio platense, donde el sector de panteones pertenecientes a las principales familias y comerciantes importantes, tiene características monumentales (Sempé y Baldini, 2011 p. 47). Una excepción a esta regla está dada por los panteones sociales de gran calidad arquitectónica que representan el esfuerzo colectivo de las asociaciones comunitarias, obreras y colectividades. Dentro del predio del cementerio se registró la existencia de construcciones de diferentes estilos arquitectónicos que han estado vigentes a través del tiempo desde la fundación de la ciudad hasta la actualidad. Estos estilos estuvieron presentes en el espacio urbano pero con la dinámica propia de destrucción y construcción se fueron perdiendo, dejando sólo pocos testimonios, algunos de ellos reciclados. Otros aún intactos se conservan en el cementerio testimoniando su gran valor patrimonial e histórico. La preeminencia dada al estilo neoclásico, tanto a nivel de las construcciones institucionales como familiares es la resultante de la admiración que las elites intelectuales rioplatenses de fines del siglo XIX tenían por la cultura griega, lo que llevó a impulsar la construcción de los principales edificios públicos urbanos (Coll Mirabent, 1987 p. 15). Sucede así en La Plata con las construcciones del palacio de la Legislatura, el Museo de Ciencias Naturales, los Tribunales y la Dirección de escuelas, entre otros (Grementieri y Shmidt, 2010 p.34). En la época fundacional fue fundamental la presencia del Ingeniero Pedro Benoit, quien trazó los planos de la ciudad y del cementerio (Shimko y Catullo, 1998 p.483); por su pertenencia a la masonería sus proyectos están cargados de simbolismo. Figura 1


Así, el plano de la ciudad de La Plata en esencia es un cuadrado amanzanado, con límites marcados por avenidas de circunvalación y bulevares; al ser trazado por Benoit y su equipo de colaboradores, también masones, al realizar su lectura surge claramente su pensamiento; en este sentido, estar en el cuadrado es estar en la masonería. Las diagonales principales que atraviesan la ciudad en dirección Norte-Sur y Este-Oeste y las secundarias permiten inscribir una escuadra y un compás, símbolos fundamentales de esa sociedad. (Sempé, Viera, García, Rizzo, 2004 p. 317-323). Dentro del cuadrado se inscribe un rombo de ángulos agudos y obtusos, símbolo de perfección y de nexo entre la tierra y el cosmos y cada una de las plazas marca el lugar donde se ubican los oficiales de la logia masónica en una tenida.

ARQUITECTURA FUNERARIA CARACTERÍSTICA DEL CEMENTERIO El cementerio de La Plata, habilitado al público en 1887, es una réplica de la ciudad de La Plata con avenidas, diagonales, calles arboladas y manzanas, como si la intención hubiera sido marcar la existencia de la ciudad de los vivos versus la ciudad de los muertos (Fig.2).

Figura 2 a y b


El plano proyectado por Benoit, del cual tenemos una copia del original, realizada por la oficina técnica municipal en 1905, permite sostener que constituye un paisaje particular, el paisaje funerario, con un rico patrimonio material tangible y otro intangible, fundamentado en una historia construida en el devenir de la sociedad. En la concepción masónica el cementerio es el oriente eterno, en su plano están presentes las diagonales y el rombo como figura de perfección que señala el camino entre los mundos espiritual y material. La muerte no significa el aniquilamiento del hombre, el tránsito de la vida a la muerte es el "pase al Oriente Eterno". Es preciso morir para renacer en un nuevo nivel a dónde van los maestros consumados agrupados en la Logia Eterna. Las construcciones funerarias de La Plata, al integrarse en la unidad de manzana, permiten una lectura de uno, dos o tres lienzos de acuerdo a la ubicación del lote, al igual que lo que ocurre en la ciudad. En otros cementerios, como los del Buceo y Central de Montevideo, Uruguay, el aislamiento de la construcción, al no participar de la estructura de manzana permite la lectura de los cuatro lienzos, lo que indica claramente la diferencia de su concepción como monumento funerario excento. Respecto a la parte institucional, tanto la entrada principal al cementerio como las laterales representan pórticos dóricos con sus columnas de fustes estriados y frisos de triglifos y metopas (Fig. 3). Con su racionalidad, claridad de líneas y búsqueda de la pureza arquitectónica es el estilo que primero que se destaca en el cementerio de La Plata ya que fue usado en el edificio institucional al igual que en construcciones funerarias particulares. Figura 3


Las bóvedas fundacionales fueron construidas siguiendo las modalidades de los edificios públicos de la ciudad en estilo neoclásico y neogótico. Las primeras simulan templos griegos, mientras que las segundas parecen pequeñas iglesias. Tanto las técnicas constructivas, uso de la mampostería y revoque de cal y arena en las primeras y revestimiento de lajas de piedra en las más modernas, constituyen un indicador temporal importante. Figura 4 a y b

El panteón Langenheim (Fig.4 a) es de estilo neoclásico muy ecléctico ya que los estilemas usados muestran una mezcla de órdenes, las columnas son dóricas y en la cornisa lleva acroteras y adornos jónicos (Coll Mirabent, 1987 p. 15-32). Además se reconocen diversos iconos como el reloj de arena alado y las letras griegas alfa y omega, phi y rho. El reloj alado es frecuente en las construcciones funerarias de miembros de la masonería platense. Comúnmente significa el fluir del tiempo y la inexorabilidad de la muerte; a nivel simbólico tiempo y espacio son categorías creadas por la mente humana, en el mundo cósmico lo único real es la eternidad porque pasado, presente y futuro no tienen solución de continuidad.


Las letras Phi y Rho junto al alfa y omega representan el tema del principio y fin de las cosas y en este caso el comienzo y el fin de una evolución. En la masonería estas son las marcas del maestro consumado. Las columnas a ambos lados del acceso representan las del Templo de Salomón Jachim y Boas; guardan la entrada al lugar sagrado (Lurker, 1992) donde descansa el muerto, marcando el paso simbólico del maestro consumado al oriente eterno. Según el orden de pertenencia, las columnas griegas significan conceptos diferentes en la simbólica masónica, las dóricas: la estabilidad y fuerza, las jónicas el conocimiento y las corintias la armonía y belleza (Chevalier, y Gheerbrandt 1995). Sobre la avenida principal, en el límite con el sector de tumbas perpetuas se encuentran dos grandes panteones neogóticos contiguos (fig. 4 b), construidos en 1905 como una unidad arquitectónica. Semejando pequeñas iglesias se caracterizan por estilemas propios del neogótico como la bóveda de crucería y transepto con ventanas ojivales, arcos apuntados, impostas apoyadas sobre columnitas y tímpanos triangulares con adornos tetralobados. Los techos a dos aguas están bordeados por gabletes con ganchillos y pináculos. En el cruce del transepto se levanta un remate octogonal con gabletes rampados con ganchillos. La espiritualidad del neogótico fue señalada por Bohígas (1973, p. 57-58), razón por la cual este estilo reemplazó a la arquitectura Neoclásica previa, de corte ilustrado. Como fenómeno estilístico llegó a la Argentina con la inmigración española y se expresa en los cementerios urbanos entre 1900-1920, en panteones funerarios familiares caracterizados por sus estilemas neogóticos (Viera y Sempé, 2011 p. 99). Figuras 5 a, b, c y d


En el cementerio de La Plata, también se distinguen otros estilos como el Art nouveau, destacándose el panteón Antonetti, delicado ejemplo de este movimiento con sus frisos florales y antochas humeantes, trazados suavemente en el revoque de los lienzos (fig. 5 a y b), y los que respondiendo a ideologías paramasónicas como el rosacrucismo imitan construcciones egipcias (Sempé y Gómez Llanes 2011b), el de Pages simula un templo (Fig. 5 c) y en el caso del arquitecto Coutaret es un obelisco (Fig.5 d).

Panteones Sociales Una característica de la identidad fundacional platense fue la acción social ejercida por los sectores migrantes y obreros, que a fines del siglo XIX y comienzos del XX posibilitó el surgimiento de instituciones dedicadas a actividades sociales y al socorro mutuo (Shimko y Catullo 2000:483-490) representadas en el cementerio mediante panteones sociales (Fig. 3 a, b, c y d). En esa etapa fundacional, las obras pusieron de manifiesto el esfuerzo de las asociaciones obreras y de empleados para estar presentes en el sector más importante del cementerio, con construcciones funerarias de calidad arquitectónica y estilística como búsqueda del reconocimiento y un modo de articulación social (Sempé y Gómez Llanes 2011: XCASS G47 subgrupo 1). Las mismas fueron realizadas por los arquitectos afectados a la construcción y trazado de la ciudad, ocupan todos los lotes de una manzana, por lo que pueden verse en sus cuatro costados, marcando así una mayor monumentalidad. El panteón de los tipógrafos (Fig. 6 a) fue un proyecto del arquitecto Augusto A. Ringuelet, su valor radica en ser la única obra que realizó en el cementerio. La Unione Operai Italiani (Fig. 6 b), de los obreros de la construcción italianos, es obra del arquitecto Guillermo R. Ruótolo de destacada actuación construyendo edificios de estilo Liberty como el ocupado actualmente por la Universidad del Este, en la diagonal 80 y la antigua casa Bo en calle 12. Tanto el panteón de los empleados públicos de la provincia, La Protectora (Fig. 6 c) como el de la Sociedad de Socorros Mutuos Española (Fig. 6 d) fueron construidos por el arquitecto alemán Ernesto Meyer. Figura 6 a, b, c y d.


Las pérdidas patrimoniales. Un ejemplo emblemático de pérdida patrimonial es el ocurrido en el panteón que perteneciera a Don Victorio Berisso, presidente de la Cámara de Comercio de la provincia de Buenos Aires a principios del siglo XX y familiar de los fundadores de la vecina ciudad homónima. Fue mandado a construir por su esposa, quien encargó al arquitecto Felix Distasio su proyecto y ejecución. La construcción es una de las más imponentes del cementerio y al cambiar de dueño perdió muchos de sus rasgos originales. Con su estilo neoclásico con rasgos renacentistas (fig. 7 a), semeja un templo en cuya cornisa se han colocado acroteras, tanto centrales como en los ángulos. En la fachada dos columnatas de sección cuadrangular sostienen el arquitrabe caracterizado por un friso de metopas con inclusiones de círculos en relieve y triglifos. Sobre el techo apoyado en una tarima se sitúa un ataúd del cual se levanta la figura de un hombre que sostiene la tapa con una mano y la otra está apoyada sobre un paño mortuorio que cae desde el ataúd. Esta figura es una alegoría de la resurrección (Fig.7 b). El monumental pórtico a dos aguas remata en una cruz y tiene una escalinata de cinco peldaños; en el último se lee la inscripción “Credo”, tallada en la piedra. En los lienzos laterales se repiten pórticos ciegos. Sobre la balaustrada se colocaron urnas humeantes de bronce. La puerta también en bronce es de dos hojas, tiene adornos geométricos de estilo griego y está flanqueada por dos columnas de capitel jónico. Los materiales empleados en su construcción (mármol, bronce, hierro, pintura de oro y vitraux) son indicativos de la posición de poder económico que detentaban los Berisso, pertenecientes al sector ganadero. Victorio Berisso, fue presidente de la Cámara de Comercio de la Provincia. En años recientes este edificio fue otorgado al partido justicialista para restaurarlo y dedicarlo como un nuevo panteón de homenaje a los caídos el 9 de junio de 1956. En el proceso de reciclado edilicio se destruyeron muchos de sus elementos decorativos e identificatorios. En el interior del pórtico se ubicaba el busto de Victorio Berisso con su nombre debajo, el que fue eliminado. La cámara funeraria interior es la que sufrió los mayores cambios, su techo abovedado originalmente estaba decorado con un sol en pintura de oro y estrellas azules marcando el día y la noche (Fig.8 a). Contra el fondo un altar esculpido en mármol blanco presenta en sobrerelieve un copón con la ostia. Sobre el altar se yergue un gran Cristo crucificado de bronce (Fig.8 b). Los lucernarios ubicados entre las columnas y el arquitrabe que tenían vitraux de gran calidad representando escenas bíblicas correspondientes a Moisés mirando la tierra prometida, fueron retirados en el proceso de reciclado actual (fig.8 c).


Figura 7 a, b y c

Figura 8 a, b y c

CONCLUSIONES El cementerio Municipal, por sus características simbólicas y planificación, replica del plano urbano platense y por su simbología masónica, posibilita considerarlo apto para la categoría de la UNESCO como un "paisaje claramente definido diseñado y creado intencionalmente por el hombre". Las construcciones funerarias del cementerio de La Plata, son representativas de las ideas, gustos arquitectónicos y tecnologías constructivas imperantes a fines del siglo XIX y principios del XX en nuestro país y por su valor testimonial integrarían el patrimonio cultural argentino. En conjunto conforman un patrimonio de un período característico de nuestra historia nacional, con la consolidación del Estado-Nación. Son un claro exponente de la ideología imperante en nuestras clases


ilustradas en las décadas del 1880-1890 y principios del siglo XX. Como expresión de tal momento deben ser consideradas parte de nuestro patrimonio cultural. Es importante señalar que estas construcciones funerarias constituyen un patrimonio en riesgo, pues están sujetas a los avatares y vaivenes económicos de las familias propietarias, ya que se inscriben en la esfera del derecho privado y como tales pueden ser vendidas recicladas o destruidas. También cabe destacar que el patrimonio contemporáneo es el menos defendido, porque al estar en uso no es visto como tal por la comunidad. Ante nuestros ojos en las ciudades se van demoliendo edificios representativos de momentos importantes de la historia social, para los cuales habría que llevar a cabo una serie de acciones de preservación.

BIBLIOGRAFIA BOHIGAS GUARDIOLA, O. 1973. Los cementerios como catálogo de arquitectura. CAU Construcción, Arquitectura, Urbanismo, 17: 56-58. Barcelona. Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Cataluña y Baleares ed. COLL MIRABENT, I. 1987. Las claves del arte neoclásico. Ed. Arín. Barcelona. CHEVALIER, J. y A. GHEERBRANDT 1995. Diccionario de los Símbolos, Herder, Barcelona. GREMENTIERI F y C SHMIDT 2010 Arquitectura, educación y patrimonio. Argentina 1600-1975. Buenos Aires. Ed Pamplatina ISER, W.1987. El acto de leer, teoría del efecto estético (Trad. del alemán), Taurus. LURKER M. 1992. El mensaje de los símbolos. Ed. Herder. Barcelona. SAUTU, R., BONIOLO, P., DALLE, P. y ELBERT, R. 2005. Manual de metodología. Construcción del marco teórico, formulación de los objetivos y elección de la metodología. CLACSO Colección Campo Virtual, Buenos Aires, Argentina. SEMPE M.C. y BALDINI M. I. 2011 La Plata y su etapa fundacional. En: El Cementerio de La Plata y su contexto histórico. (Sempé y Flores, comp.). La Plata: El autor. SEMPÉ M C y GÓMEZ LLANES E. 2011 a. Arquitectura funeraria y expresión social en el cementerio de La Plata. X Congreso Argentino de Antropología Social. GT 47 Antropología de la muerte y el morir. Facultad de Filosofía y Letras, UBA, Buenos Aires, Argentina. SEMPÉ M C y GÓMEZ LLANES E 2011 b. La masonería y la ciudad de La Plata. En El Cementerio de La Plata y su contexto histórico. (Sempé y Flores, comp.). La Plata: El autor. SEMPE, M. C; VIERA, L. M; GARCIA, T; RIZZO, A (2004). Arquitectura y simbolismo como imagen de la muerte en el cementerio de La Plata. En Imagen de la Muerte: 317-323, Lima. Perú. Fondo Edit. Universidad Mayor de San Marcos.


SHIMKO S. y CATULLO M.R. 2000 Actores sociales e intereses sectoriales en la fundación de la ciudad de La Plata. En Unidad y Diversidad en América Latina: Conflictos y Coincidencias. Universidad Católica Argentina, Buenos Aires.

MATERIAL GRÁFICO Figura 1. Plano masónico de La Plata. Foto de los autores Figura 2. a: Foto del Plano Original del Cementerio de La Plata. Archivo de Obras Públicas, b: diagonal sector A. Foto de los autores Figura 3. Pórtico principal de entrada al cementerio. Foto de los autores Figura 4. a: Panteón Languenheim, b: panteones neogóticos. Foto de los autores. Figuras 5. a y b: Panteón Antonetti, c: Panteón Pages, d: panteón Coutaret. Foto de los autores. Figura 6. a: Sociedad Tipográfica, b. Unión Operai Italiani, c. La Protectora, d. Panteón Sociedad de Socorros Mutuos Española. Foto de los autores. Figura 7. a :Panteón Berisso , b : resurrección de Lázaro, c: Busto de Berisso. Foto de los autores. Figura 8. Interior del Panteón Berisso. a: bóveda con el firmamento, b: altar con crucifijo, c: vitraux con escena bíblica. Foto de los autores.


LOS PUEBLOS RURALES DEL SUDESTE BONAERENSE: SU RIQUEZA HISTÓRICA Y PATRIMONIAL

Autores: Dr. Luciano Barandiarán Dra. Mónica Blanco Dra. Valeria Palavecino

CENTRO INTERDISCIPLINARIO DE ESTUDIOS POLITICOS, SOCIALES Y JURÍDICOS (CIEP) - UNIVERSIDAD NACIONAL DEL CENTRO DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES (UNICEN) – CONICET Dirección: Pasteur 340 – Villa Italia – Tandil (7000) – Buenos Aires Teléfono: 0249 154626065 / 0249 4453581 Email: blancounicen@yahoo.com.ar


LOS PUEBLOS RURALES DEL SUDESTE BONAERENSE: SU RIQUEZA HISTÓRICA Y PATRIMONIAL EJE TEMÁTICO: El patrimonio como estrategia para el desarrollo social y sustentable RESUMEN A lo largo del siglo XX, los pueblos rurales surgidos alrededor del ferrocarril pasaron de ser espacios de atracción poblacional a experimentar el despoblamiento. Visualizados como sinónimo de atraso e inmovilidad, hoy adquieren una nueva significación vinculada al rescate patrimonial. En esta ponencia nos proponemos abordar la problemática mencionada a partir de un acercamiento microhistórico que posibilita realizar un análisis regional y local. Pretendemos dar cuenta de las trayectorias de algunas de las transformaciones que se pueden observar en localidades rurales del sudeste bonaerense (Benito Juárez, Necochea y Tandil), y la importancia que las mismas revisten en la actualidad.

OBJETIVOS Nuestras aproximaciones previas al análisis de la realidad social del agro pampeano han girado alrededor de cuestiones como la tenencia de la tierra, la comercialización y las características del mercado de trabajo rural (Barandiarán, 2008; Blanco, 2007; Palavecino y Miglione, 2013). Desde esas perspectivas y desde los nuevos conocimientos que vamos incorporando, nos proponemos reflexionar sobre cómo algunos resultados de esas investigaciones nos permiten dar cuenta de la memoria histórica de las localidades rurales objeto de nuestro estudio (Benito Juárez,Tandil, Necochea) y ponerlos a discusión en una clave patrimonial. ¿Cómo las investigaciones realizadas pueden contribuir a conformar procesos de activación patrimonial? ¿Qué acciones podríamos pensar como historiadores para incentivar esa activación? ¿Nuestro rol como historiadores se asocia a la generación de una determinada memoria histórica? ¿La misma puede ser un insumo para la activación patrimonial en las comunidades estudiadas? Estos son algunos de los interrogantes que guían el trabajo, y a partir de los cuales pretendemos reflexionar desde un análisis histórico regional y local.

METODOLOGÍA El enfoque teórico-metodológico escogido considera a los actores sociales como elementos activos en el proceso que conduce al diseño de las políticas públicas, creación de instituciones estatales y privadas, elaboraciones identitarias y significación patrimonial. Y es desde esta concepción que intentaremos conocer que protagonismo adquiere el patrimonio en los territorios rurales y rururbanos bonaerenses en


la actualidad, en que medida se percibe la importancia patrimonial de sus sistemas productivos, identidades culturales, historia y entorno natural y que acciones concretas es factible implementar para diseñar políticas públicas que pongan el eje en la activación patrimonial y en su capacidad para impulsar el desarrollo local de un modo sustentable. Posicionados desde los aportes de la historia social, nuestro trabajo se nutre de tres conceptos centrales: patrimonio, historia local y regional e identidad. Y en tal sentido es importante destacar, a partir de estas claves conceptuales, desde donde estamos pensando el problema. La concepción tradicional de patrimonio refiere a un legado que recibimos del pasado, lo que vivimos en el presente y lo transmitimos a las generaciones futuras. Así, las iglesias, las casas de familia, los cascos de estancias, las estaciones de trenes, los almacenes de campaña, entre otras, son estructuras que dan cuenta del paso del tiempo. Su importancia deviene no sólo por lo que expresa su arquitectura, sino también por su valor histórico: por lo que significan socialmente para las comunidades que los contienen. Al respecto, en las últimas décadas ha cambiado la forma de ver y entender el patrimonio (cultural, natural, tangible e intangible), cambios que se asocian a la expansión de dicho concepto. Ello se relaciona con la idea de que es algo más que monumentos; en este sentido se trata de una visión novedosa que se apoya en el nuevo rol político, económico y social que el patrimonio ha asumido en los últimos años (Endere, 2009). Todo aquello que consideramos patrimonio no es sino una construcción social, existiendo diferentes visiones y percepciones dentro de una misma sociedad, visiones susceptibles de cambiar a través del tiempo (Endere, Chaparro y Palavecino, 2007). Por ello la transmisión, tanto material como inmaterial, es esencial para establecer o restablecer los lazos con el pasado. Para que esto sea posible, la comunidad debe conocer ese patrimonio e identificarlo, además de construir y reconstruir los lazos que la unen a él, creando así un sentido de pertenencia e identidad que la liga a un espacio, a un objeto o a un lugar. Así, la importancia del patrimonio reside en su capacidad para representar simbólicamente una identidad (Prats, 2004). No todos los elementos que componen el repertorio patrimonial son seleccionados, pues solo aquellos que son activados pasarán a formar parte del patrimonio. Esa activación patrimonial no es neutral ni inconsciente, pues la puede hacer cualquier actor social interesado en formular una versión de identidad. Sin embargo, no activa quien quiere sino quien puede, y los principales activadores del patrimonio son los poderes constituidos. También es importante el rol de la sociedad civil, aunque para que sus propuestas prosperen necesitan el soporte o el consentimiento del poder; sin poder no existe el patrimonio (Prats, 2004). Para tal fin, los espacios, las prácticas y bienes diversos van siendo retirados del flujo de la vida cotidiana, se reúnen, resignifican y recontextualizan al tiempo que participan de la dinámica específica de la dimensión de la cultura que crean y recrean los órganos públicos de preservación (Mantecon, 2005). Una vez que forman parte del patrimonio, adquieren carta de naturalización y el proceso de selección e


interpretación queda oculto. A partir de este proceso el pasado se convierte en herencia pública contribuyendo a formar, afianzar y/ o definir/ redefinir las identidades. En relación a lo regional, las nuevas concepciones (Bandieri, 2006; Cerutti, 1985; Fernández, 2006; Serna y Pons, 2002; Girbal, 2008) relativizan y cuestionan las corrientes más tradicionales que han influido en la definición de región como la de equipararla con un territorio acotado por condiciones físicas; o limitarla al abordaje histórico-jurídico que la asociaba con estructuras provinciales y/o municipales. La nueva visión posibilita incorporar y pensar la historicidad del espacio regional y entenderlo como una construcción social. Uno de los peligros frente a los cuales advierten quienes reflexionan sobre esta perspectiva metodológica es el de avanzar en el estudio de la historia local desde una perspectiva “anticuaria”, es decir, de quien solo atesora los resabios del pasado para conservar y venerar su propia existencia personal. Esta perspectiva de la historia local debe ser, en cambio, un espacio desde donde poder rescatar el protagonismo de actores antes silenciados: los de abajo, aquellos que no conforman las “clases dirigentes”. Asimismo, es importante no caer en el localismo que convierte a los “objetos en incomparables y los hace

exclusivamente interesantes para los nativos, para los vecinos”. El objetivo no es el análisis de la localidad sino la posibilidad que la misma abre para analizar “determinados problemas, acciones,

conflictos y experiencias” (Pons y Serna, 2007: 22-23) que la ponen en diálogo, por sus semejanzas o contrastes, con otras experiencias alejadas en tiempo y espacio En tal sentido, es importante destacar que ninguna historia local puede ser entendida como una mera confirmación de procesos más amplios, como un reflejo o ejemplo de una historia general. La historia local nos habla, más bien, de lo particular, de lo específico, de lo que incluso puede poner en tensión evidencias defendidas desde una historia más general. De ahí que la historia local no es una muestra, es una dimensión de análisis que, aunque pueda tener menos repercusión en términos de una historia más general, nos posibilita acercarnos a una dimensión en la cual es posible conocer cómo la gente común plantea sus problemas, resuelve sus incertidumbres, comunica sus inquietudes, etc. Es esa reducción de escala la que nos plantea la microhistoria y nos posibilita acercarnos a la historia local poniéndola en diálogo con un contexto más amplio, con la realidad global en la que se insertan. Así, el espacio local revela la densa red de relaciones que configuran la acción humana y permite observar esa densidad de un modo imposible en una escala mayor. Nos aproxima a los individuos concretos, con nombre y apellido y de cuyos testimonios tenemos constancia documental De esa manera, entramos en el campo de la historia social, desde donde podemos pensar otras problemáticas inherentes al trabajo aquí planteado. En primer lugar, se impone discutir sobre la construcción y reconstrucción de la identidad que se funda en nociones de lo que debe o no recordarse (Candau, 2002). Es en ese sentido que rescatamos la noción de “tradición inventada” propuesta por


Hobsbawm (2002) que supone un conjunto de prácticas, normalmente gobernadas por reglas aceptadas abierta o tácitamente, y de naturaleza simbólica o ritual, que buscan inculcar determinados valores o normas de comportamiento por medio de su repetición, e implica automáticamente continuidad con el pasado. Las tradiciones inventadas usan la historia como legitimadora de la acción y cimiento de la cohesión del grupo. Ahora bien, este cambio en la escala de análisis que nos permite transitar la historia social a partir de la revalorización de lo local y regional, resulta sumamente importante ya que puede contribuir a la ampliación de la lista de referentes patrimoniales con los que podemos dialogar e identificarnos. Además, la defensa y revalorización de los patrimonios olvidados o amenazados, adquiere nuevas dimensiones para el fortalecimiento de la multiculturalidad y de las identidades. Plantear la complejidad de la relación de los habitantes de una nación con el patrimonio oficialmente reconocido, devela su utilidad para la identidad pero también para la diferencia y la alteridad (Mantecon, 2005). Así, la identidad debería ser considerada como una construcción de la sociedad, a la que es posible acceder a través de los símbolos, representaciones, conductas e imágenes que los diferentes grupos sociales construyen a través del tiempo, “reinventando” sus límites de pertenencia. Repensar la identidad en términos de invención y reinvención permite entender que estos procesos son dinámicos y subjetivos y pueden conformar la base material sobre la que se construye el patrimonio. El desafío que nos proponemos aquí es profundizar la mirada regional y local, aunando nuestras líneas de trabajo con lo que entendemos que son intereses comunitarios por el rescate y preservación del patrimonio histórico y cultural, así como la puesta en valor del mismo.

DESARROLLO La historia tiene un rol destacado en el rescate de la memoria patrimonial, en la atribución de valor histórico a un determinado bien. Sin embargo, su acción pierde relevancia e impacto si no se cuestiona sobre la recepción que tiene en las comunidades con las que interactúa y a las cuales busca otorgar significado histórico. Es en ese espacio donde se da un interesante juego de tensiones visibles en el tipo de selecciones e interpretaciones de lo que se “elige” (consciente o inconscientemente) recordar y olvidar (Tedesco, 2004). Desde esta perspectiva, problemáticas inherentes al agro pampeano como la tenencia y propiedad de la tierra, la comercialización y las características del mercado de trabajo son algunos ejes a partir de los cuales podemos incursionar en una historia social (y también económica) capaz de transitar ese lábil recorrido que va, dialécticamente, desde la historia local y regional hacia la historia nacional. Esta aproximación posibilita dar cuenta de los cambios en el territorio y en la forma de apropiación productiva del mismo, pero también de los cambios sociales y culturales que lo acompañan. Es así como hemos indagado en el protagonismo de los actores sociales en el ámbito local, regional y nacional para


conocer en qué medida unos y otros contribuyeron a diseñar y aplicar las políticas públicas y estrategias necesarias para generar modificaciones reales en los patrones de distribución de la tierra productiva y en los diversos mecanismos que hicieron posible la complejización social de los espacios rurales, aparentemente lineales y simples. En una escala aún más reducida, es interesante ver cómo estos cambios se expresan en nuevas formas de organización y de participación política (partidaria y no partidaria). En ese sentido, la petición a las autoridades, el nucleamientos político o corporativo para el acceso a la tierra, al crédito o a la gestión de instituciones que pudieran efectivamente afincarse en el medio rural como escuelas, clubes, destacamentos, cooperativas, comercios o caminos dan cuenta de un escenario social que se enriquece con el contacto comunitario, con la interacción, con la comunicación interpersonal; un espacio donde se gesta una identidad alrededor de lo rural, de un vecindario, de una gestión específica que puede radicar en esos diversos espacios que forman parte de nuestro objeto de estudio y que responden, en todo caso, a necesidades comunitarias. Estos son algunas de las problemáticas transitadas y parte de las que aún nos encontramos desarrollando en el espacio rural del sudeste bonaerense. Para ello hemos tomado algunos casos que se circunscriben a algunos partidos (Tandil, Benito Juárez y Necochea) ubicados en este área de estudio y que, por diversas razones, pueden resultar representativos del mismo. ¿Que miramos en cada uno de estos casos y en qué medida nuestras investigaciones históricas nos aproximan a lo patrimonial? Como ya anticipamos, nuestros trabajos, encarados desde la historia rural. local y regional, han puesto el acento en algunos tópicos particulares como la tenencia y propiedad de la tierra, las características de la mano de obra y los circuitos mercantiles. Desde aquí hemos avanzado en distintos sentidos, analizando las políticas públicas y su impacto local, lo cual nos permite focalizar en el estudio de caso. Es asi como nos hemos detenido en algunas de estas perspectivas haciendo referencia a diversos actores del medio rural como propietarios, colonos, peones y almaceneros de ramos generales, y sus vínculos hacia el interior de sus comunidades pero también con el escenario más amplio que conforma la provincia. Si bien la perspectiva metodológica puede parecer circunscripta a un abordaje delimitado por las divisiones administrativas (partidos y provincia), encontramos que es la forma más operativa de poner en interacción lo macro y lo micro y, a partir de allí, sí poder avanzar en la definición de un espacio regional no constreñido por los esquemas meramente administrativos. En esa perspectiva microhistoria a la que hacemos referencia nos hemos concentrado en: 1. El estudio de las colonias agrícolas implementadas a lo largo del siglo XX en las localidades de Necochea y Benito Juárez. Las mismas nos han ofrecido un escenario de investigación donde fue posible reducir la escala de análisis y profundizar en el accionar más específico de los productores directos nucleados en emprendimientos económicos individuales pero también con una clara impronta comunitaria


y que los tuvieron como principales artífices. Ello nos permitió indagar, asimismo, en la realidad social y económica de los arrendatarios y colonos rurales y sus demandas por mejores condiciones de vida y de trabajo. Las iniciativas y respuestas del Estado, visualizadas a través de políticas públicas, así como el protagonismo de algunos legisladores involucrados en su aplicación, completan el escenario de análisis a partir del cual hemos procurado dar cuenta de una realidad específica. Hemos avanzado en el estudio de accionar del Instituto Autárquico de Colonización de la provincia en la implementación de colonias como “Los Galpones” o “Calangueyù”, asi como en la observación de la gestión política de los legisladores provinciales, De este modo hemos podido rescatar la forma en que estos actores contribuyeron, a partir del estímulo que ofrecieron las políticas públicas concretas, a generar una forma específica de sociabilidad en el espacio rural y a construir instituciones tangibles -y no- a partir de las cuales responder a sus necesidades. Las mismas, representadas en escuelas, clubes o cooperativas, se convirtieron en iconos capaces de desarrollar una identidad grupal como colonos que, no obstante ello, no pudieron sortear el impacto del proceso de migraciones y despoblamiento rural que se impuso a partir de la década de 1960. La historia viene a rescatar del olvido estas experiencias, a reconstruirlas en gran medida a partir de los testimonios orales y aportes documentales de quienes las protagonizaron; la historia posee herramientas para contextualizarlas, explicarlas y ofrecerlas a la comunidad como una parte de su propio recorrido. Será esta última la que decidirá, finalmente, si es un espejo en el que elige mirarse y comprenderse. 2. El análisis de la realidad de los trabajadores rurales itinerante de los años treinta y cuarenta del siglo XX. Durante las primeras décadas del siglo XX “los trenes de carga de la Argentina solían llevar en sus

vagones a decenas, centenares de pasajeros furtivos. En los años de crisis llegaban a ser miles, decenas de miles. Solía vérselos también a orillas de las vías junto a pequeños fuegos en los que hervía, dentro de recipientes negros de tizne, el agua o la comida". A esos "pasajeros furtivos" se los llamó de varias maneras: golondrinas, linyeras, crotos (Nario,1988: 8-9). En un principio la mayoría eran extranjeros, pero luego de la Primera Guerra Mundial la disminución de la inmigración influyó para que los linyeras fueran crecientemente argentinos, especialmente del interior de las provincias. Con la posterior caída de la Argentina chacarera, cada vez hubo menos linyeras. Al reducirse la juntada de maíz, los jóvenes se iban a trabajar a la ciudad, y los crotos de vía cada vez fueron menos y más viejos. El gobierno peronista, hacia 1946, impulsó otras medidas que los afectaron. Cuando Perón decidió nacionalizar los ferrocarriles, se prohibió viajar sobre los trenes de carga porque el gobierno sostenía que ya no había motivo para que los pobres tuvieran que viajar de esa forma (Nario, 1988: 251). Ese, y otros factores, como la creciente mecanización de las tareas agrícolas, habría significado que la tierra ya no necesitaba los brazos de los linyeras.


La crónica de Nario echa luz sobre las dificultades a la hora de encasillar a los trabajadores en denominaciones profesionales distintas según una sola actividad laboral; y con la supuesta homogeneidad de la categoría “trabajadores". Bepo vivía en las vías y el interior de los vagones mucho tiempo. No puede sobrevivir todo el año cazando animales silvestres (mulitas, peludos, etc.), o "cazando" ovejas de los campos cercanos. Sobrevive porque aprende las estrategias propias del oficio. Y solo vagar buscando la libertad cuando hay comida o dinero a mano. Nacido y criado en las canteras de granito de Tandil, Bepo fue ante todo un picapedrero, aunque también fue boyero (el chico que acompañaba a los trabajadores ganaderos cuando viajaban entre dos lugares lejanos llevando al ganado y realizaba tareas sencillas, como cocinar). Cuando salió a "crotear", aprendió a juntar maíz (coser bolsas, no helarse las manos, etc.). E incluso, como sabía leer y escribir, solía ayudar en los deberes a los hijos de chacareros. Eso es un trabajador, ¿hay alguna otra denominación específica que pueda distinguir a una persona que realiza tantas y múltiples tareas? Sin dudas la obra de Nario, contribuyó a fundamentar la activación patrimonial de la figura del croto como trabajador rural transitorio, más allá de su tradicional asociación con la figura más arraigada en el tiempo del vago y mal entretenido. 3. La indagación de las características de los comercios en el ámbito rural. Nuestro trabajo de investigación sobre el almacén de ramos generales “El Progreso” de José y Francisco Vulcano en la localidad de Gardey (Partido de Tandil, provincia de Buenos Aires). El almacén y sus propietarios eran el pretextos para adentrarnos en el mundo rural. Así fue fundamental indagar sobre las características del proceso de surgimiento de los pueblos de frontera en la provincia de Buenos Aires, entre finales del siglo XIX y principios del XX, y el rol que jugó la expansión ferroviaria en el mismo. Además consideramos a los actores que interactúan en ese espacio: estancieros, arrendatarios, trabajadores, comerciantes, y el entramado relacional que fue el fundamento de estas nuevas poblaciones. Estas casas de comercio y el itinerario que recorrieron sus propietarios, junto al de sus clientes, resultó fundamental para comprender el rol del almacén,y lo que éste significa aún en la actualidad para los pobladores. Comprender el valor patrimonial que ciertos espacios tienen para esas comunidades es necesariamente un ejercicio de indagación, en donde el historiador debe preguntarse cómo el presente, con sus múltiples significados, deviene del pasado. Es necesario indagar las formas en que una sociedad construye sus lazos comunitarios, les da valor y le asigna un lugar en la memoria colectiva. En la memoria de la población de Gardey, el almacén de la familia Vulcano ocupa, un lugar privilegiado. El rol jugado por este almacén en más de 100 años de historia local, tanto desde un punto de vista económico como social permitió que fuera seleccionado para su puesta en valor como un referente de la comunidad, iniciándose así el proceso de recuperación de la memoria patrimonial del poblado. Ello llevó a la


transformación del almacén “El Progreso” y de la familia Vulcano en monumento, es decir, como un mediador entre el pasado y el presente (Tedesco, 2004: 76-79).

CONCLUSIONES En este trabajo hemos partido de la convicción de que “...la historia posee un papel importante en la

esfera de la memoria patrimonial. En especial en la atribución del valor histórico o documental a determinado bien, pudiendo haber una restauración interpretativa en la determinación de valor de uso tanto político, como ideológico, económico y cultural” (Tedesco, 2004: 76). Así el rescate de la memoria colectiva implica comprender el proceso de construcción social que le da sentido a lo cotidiano, y en ello el patrimonio cultural juega un rol central como medio para representar y consolidar “una identidad colectiva”. Esta memoria colectiva no es estática, pues se encuentra atravesada por diferentes visiones y percepciones dentro de una misma sociedad, visiones susceptibles de cambiar a través del tiempo (Endere, Chaparro y Palavecino, 2007). En este sentido, las distintas investigaciones sobre el mundo rural bonaerense que aquí hemos descrito de forma breve muestran como, desde conceptualizaciones como la historia regional y local, se contribuye a profundizar esas miradas diversas y a poner en tensión la mirada comunitaria y la de los profesionales que abordan esas mismas cuestiones. Esa historia muchas veces se encuentra con una memoria comunitaria que la desconoce o le otorga otros significados, pero que sin duda le permite entender el valor que ciertos hechos, espacios y personas tienen para esa comunidad. Siguiendo a J. Le Goff, es posible considerar que la memoria patrimonial es el resultado de un montaje, el resultado de un esfuerzo producido por la sociedad para imponer la propia imagen de sí. Así, “... La

dimensión colectiva e individual de la memoria patrimonial no puede ser entendida como un conjunto homogéneo y coherente de representación del pasado. Así la memoria colectiva debe ser pensada como una dinámica en tensión continua, en un juego de conflictos, selecciones, interpretación del pasado, (...) sus relaciones con el poder, con la política, con los mecanismos de olvidos públicos de los hechos/acontecimientos (Tedesco, 2004: 77-78).

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NUEVOS ESPACIOS PÚBLICOS Y EQUIPAMIENTOS COLECTIVOS COMO ESTRATEGIAS PARA EL DESARROLLO SOCIOESPACIAL. La experiencia del gran proyecto urbano Puerto Norte, Rosario.

Autor: Cintia Ariana Barenboim

CONICET - CURDIUR, UNR - FA, UAI Dirección: Pasco 969 PB"b". Rosario Teléfono: 0341 5624426 Email: arq.barenboim@gmail.com




NUEVOS ESPACIOS PÚBLICOS Y EQUIPAMIENTOS COLECTIVOS COMO ESTRATEGIAS PARA EL DESARROLLO SOCIOESPACIAL. La experiencia del gran proyecto urbano Puerto Norte, Rosario. EJE TEMÁTICO: El patrimonio como estrategia para el desarrollo social y sustentable

RESUMEN La investigación se centra en el gran proyecto urbano de Puerto Norte, contiguo al área central rosarina, donde se establecía el antiguo puerto y partes del ferrocarril. Este constituye una nueva centralidad que garantiza la continuidad de los espacios públicos sobre el río Paraná y concentra diversos establecimientos residenciales, comerciales y equipamientos colectivos, preservando parte del patrimonio ambiental y productivo. En este contexto, se propone evaluar el aporte de la centralidad de Puerto Norte en el desarrollo social, particularmente en cómo los nuevos espacios colectivos (públicos/privados) son utilizados y apropiados, tanto por los habitantes como por la ciudadanía en general. OBJETIVOS El principal objetivo radica en analizar la relación de la centralidad de Puerto Norte con la ciudadanía, particularmente el uso social del espacio público y de los nuevos equipamientos colectivos. Los objetivos secundarios se refieren a: x

Evaluar las características del espacio público costero recientemente constituido, desde el punto de vista de sus dimensiones, el uso, la accesibilidad y el perímetro (abierto o cerrado).

x

Analizar la utilidad, calidad y variedad de los espacios destinados a satisfacer las necesidades comunitarias evidenciando la necesidad de otros equipamientos.

x

Identificar las vinculaciones directas e indirectas entre la ciudadanía y el desarrollo sustentable de los grandes proyectos urbanos.

METODOLOGÍA La metodología se centra principalmente en un abordaje analítico, a partir del análisis de contenido de documentos escritos y gráficos como ser: x

No oficiales: trabajos de investigación, artículos periodísticos de los diarios y revistas locales.

x

Oficiales, Instrumentos de reordenamiento urbanístico: Plan Urbano Rosario, Plan Especial Puerto Norte y Planes de detalle de las Unidades de Gestión (UG).

x

Imágenes satelitales y fotográficas en distintos momentos de Puerto Norte.




Además, se recurre a la modalidad interpretativa para la realización de entrevistas semi- estructuradas a funcionarios municipales y actores sociales, con el propósito de completar la información que no se halla en los documentos. Por último, se realiza un estudio exploratorio a partir del recorrido in situ por Puerto Norte. DESARROLLO En América Latina los estudios urbanos realizados definen a los grandes proyectos urbanos (GPU) como cualquier intervención pública o privada de gran escala; pudiendo comprender desde un nuevo conjunto residencial y/o comercial, la transformación del centro histórico o la construcción de una infraestructura de transporte (Lungo,2005). Estos constituyen una herramienta que contribuye a crear un pensamiento único sobre las ciudades, pasando del proyecto urbano al proyecto de ciudad. Los intereses económicos se articulan con la cultura para competir por el financiamiento internacional (Arantes, 2001) y las estrategias culturales sirven al crecimiento económico y al control social (Zukin, 1997). Por ello, la demografía, la economía y la cultura de la ciudad y su papel en la generación de relaciones e identidad son relevantes en la construcción de la nueva sociedad global (Augé, 2000). A pesar de que muchos de los GPU se constituyen en nuevas centralidades, mejorando las infraestructuras y servicios urbanos, incorporando el uso social del espacio a través de la consolidación del espacios verdes y equipamientos colectivos, elevando el nivel de la calidad de vida; en el aspecto privado los establecimientos solo se dirigen a los actores con mayor poder adquisitivo, generando una apropiación individual de la valorización del suelo urbano y reforzando los patrones de segregación socio espacial existentes en las ciudades (Lungo, 2005). Por lo tanto, el equilibrio entre las diversas formas de ocupar y aprovechar el espacio para la realización de las actividades humanas individuales y/o colectivas, representa un aspecto fundamental para el ordenamiento y la planeación del territorio. Por ejemplo, el balance entre el tamaño de la ciudad y la distribución de equipamientos e infraestructuras, entre las densidad de construcción y los espacios públicos, son fundamentales para la calidad de vida y el buen funcionamiento de una ciudad (Hernández Bonilla,2009). La presente investigación se centra en la intervención pública - privada de mayor escala de la ciudad de Rosario, que consiste en la reconversión progresiva de 100 hectáreas del antiguo puerto (zona patrimonial productiva, industrial y ferroviaria), denominada Puerto Norte. El GPU ha sido posible por la apertura de la ciudad al río mediante la generación de un nuevo frente costero y el traslado del puerto al sur, dejando zonas vacantes para nuevos desarrollos urbanos. Además es considerado una nueva centralidad siendo un lugar estratégico para edificaciones, infraestructura y servicios de alto nivel, para usuarios e inversores tanto de carácter local como internacional. Cabe aclarar que dicha centralidad no pone en cuestionamiento el centro de la ciudad, lugar histórico de concentración de actividades, sino que






posee un perfil complementario, dando respuestas a otros sectores financieros, comerciales y residenciales. En ese sentido, Rosario demanda ser comprendida cada vez más como una estructura policéntrica, con nuevas centralidades y de distintas magnitudes. En el año 2005 se aprobó el plan especial de Puerto Norte donde se fija la estructura general de espacios públicos, trazados viales y la organización del espacio privado en siete unidades de gestión. La política urbana promueve la inversión privada para la ejecución de las obras y la realización pública para la planificación y gestión del proyecto urbano, captando los beneficios generados. Las unidades de gestión se dividieron de acuerdo a su situación dominial en: 1. Metra, 2.1 Forum y 2.2. Ciudad Ribera, 3. terrenos ADIF, 4. Familia García y otros, 5. Nordlink, Embarcadero y Dolfínes Guaraní, 6. Maui y 7. terrenos ADIF. Cada una cuenta con un plan de detalle y un convenio urbanístico, encontrándose las unidades 3 y 7 en proceso de elaboración del marco normativo. Fig.1 Los sistemas generales, el espacio público y los equipamientos colectivos, asumen un rol estructural en el funcionamiento y vinculación socioespacial de Puerto Norte, tal como se explica a continuación: a. Espacio publico El espacio público es aquel espacio de propiedad, dominio y uso público ya sea de carácter municipal, provincial o nacional que comprende las vías o áreas abiertas y ciertos edificios públicos. Además, es el escenario de la interacción social, cultural y política cotidiana, cumpliendo funciones materiales y tangibles. Borja (2013,p.1) expresa que: "... el espacio público entendido como espacio de uso colectivo es el marco en el que se tejen las solidaridades y donde se manifiestan los conflictos, donde emergen las demandas y las aspiraciones y se contrastan con las políticas públicas y las iniciativas privadas". En consecuencia, el espacio público es entendido como un instrumento privilegiado de la política urbanística para hacer ciudad sobre la ciudad, renovar los antiguos centros y producir nuevas centralidades, unir los tejidos urbanos y dar valor a las infraestructuras existentes (Borja y Muxi, 2000). En Puerto Norte a pesar de que la mayor parte de terrenos son de carácter privado se logra destinar 42 has. para el uso público. De esta manera, se realizan nuevas calles, avenidas, paseos, plazas y parques, garantizando la libre circulación y un recorrido continuo sobre la costa central. La apertura de vías de comunicación y espacios verdes permite integrar definitivamente a Puerto Norte, anteriormente aislado, con el resto de la ciudad. Todo esto da como resultado un nuevo y continuo tejido heterogéneo. Cabe señalar que los urbanizadores donaron las superficies, construyeron y mantienen los espacios públicos, de acuerdo a lo establecido por la Secretaria de Planeamiento (Barenboim, 2014). Los nuevos espacios públicos se clasifican de la siguiente manera: parque de la Estación, las Vías y Arenera; plazas Estación Embarcadero, Mutualismo y Ciudad Ribera y por último, ramblas sobre la






barranca, principales avenidas (Luis Cándido Carvallo, De la Costa e Intendente Lamas), calles secundarias y amplio circuito de bicisendas. Fig.2 Fig.3 En cuanto al acceso público, el uso efectivo y la apropiación de la ciudanía en general cada vez es mayor a medida que se va completando las obras de estos espacios abiertos. Las distintas actividades que se realizan como ser la calle recreativa, entrenamientos deportivos, paseos por la costa, oferta de locales gastronómicos sobre la plaza seca, demuestran un ámbito natural de intercambio de vínculos, de convivencia plural y democrática. Sin embargo, esta característica no se mantiene en todo el espacio público de Puerto Norte, tornándose hacia la costa más limitado y exclusivo. El vínculo de las unidades de gestión con el río es conflictivo, no respetando el camino de Sirga de 35 m. en la costa alta. Tales son los casos de la UG2.2 Ciudad Ribera en que avanza casi hasta la línea de la costa y el de la UG1. Metra que cuenta con una excepción normativa autorizando ciertas construcciones.1 También en el interior de la barranca al nivel del río, se destinan usos privados. Al respecto, Kozak y Feld (2015,p. 13) mencionan que "... las viviendas y espacios comunes en el proyecto Forum, con acceso directo a la costa y vistas privilegiadas son absolutamente antitéticos del carácter público que se aspiraba para la ribera desde el origen de Puerto Norte." La relación de cada una de las unidades de gestión con el espacio público cambia a lo largo del tiempo. El perímetro de los primeros proyectos son muros cerrados, con un carácter excluyente y desligado del espacio público (UG5. Nordlink, Embarcadero y Dolfínes Guaraní y M.407 Condominios del Alto) mientras que los últimos desarrollos y sobre la costa (UG2.2 Ciudad Ribera y UG1. Metra) tienen otro vínculo con la ciudad, totalmente abiertos con paseos y plazas que los atraviesan. b. Equipamientos colectivos Los equipamientos colectivos son aquellos espacios y edificios destinados a satisfacer las necesidades comunitarias. Estos han ido mutando a lo largo del tiempo por el mercado y las demandas de la sociedad. Al respecto, Augé (2000) los denomina como los "no lugares" y los identifica con el espacio de tránsito, de flujo, dominante en las sociedades sobremodernas, que desplaza la hegemonía del lugar antropológico, fijo y estable, sede de la identidad y la subjetividad tradicional moderna. Es decir que las plazas, los parques, los clubes de barrios, las bibliotecas populares y los teatros vecinales, son desplazados por un nuevo equipamiento impersonal y anónimo como ser los centros comerciales y cinematográficos, hoteles, entre otros. En Puerto Norte esta realidad se materializa, no habiendo una gran variedad de equipamientos colectivos. Además, de los parques y plazas, señalados anteriormente como espacio público,  Las construcciones autorizadas son los silos de valor patrimonial y un edificio nuevo, que no cumplen con la restricción establecida del camino de Sirga, siendo encuadradas como una excepción.

1






encontramos sitios de alta calidad constructiva y espacial vinculados al transporte, a la salud, a actividades sociales y culturales. La futura construcción de la Estación Intermodal de Transporte de Pasajeros (ferroviaria, tranviaria y automotriz), contemplada dentro del Eje Metropolitano Este - Oeste en el Plan Urbano Rosario, brindará una conexión directa con el Aeropuerto Internacional Islas Malvinas. Sumado a eso, la actual Estación Rosario Norte para transporte de trenes de cargas y de pasajeros, localizada en el mismo parque ampliara la conectividad. La cobertura del transporte urbano se extiende uniendo Puerto Norte con las zonas sur, norte, sudoeste y centro, ya que el flujo de personas que se trasladan por trabajo u otra actividad ha resultado superior a lo que se estimó cuando se consideró solo los 30.000 habitantes del proyecto.2 En relación a la terminal fluvial hay un proyecto de embarcaderos sobre la barranca en el subsuelo de algunos emprendimientos, al respecto Martínez señala que: "... no dio la factibilidad geográfica para realizar los embarcaderos sobre la costa, solamente Forum pudo realizar una guardería náutica interna, con una flotación de baja intensidad, cuya capacidad es de 100 embarcaciones medianas".3 Esto remarca reiteradamente el carácter excluyente y de uso privado de la costa. El Centro de Convenciones Puerto Norte, localizado en Ciudad Ribera, es un espacio de alta gama para eventos sociales y corporativos. Asimismo, el Shopping Alto Rosario, limítrofe a Puerto Norte (Fase 1 del Centro Scalabrini Ortiz), es un espacio de propiedad privada pero de uso público, de gran aceptación de la ciudanía.4 Además de contar con otro Centro de Eventos denominado Metropolitano para exposiciones y recitales, locales comerciales y complejo de cines, es de gran aporte cultural por poseer dos Museos (Ferroviario y de los Niños). El edificio correspondía a los talleres del Ferrocarril Central Argentino, manteniendo parte de su estructura original de manera de preservar el patrimonio edilicio. El equipamiento vinculado a la salud no es de gran jerarquía, no posee clínicas y ni hospitales, solamente algunos pequeños consultorios médicos, generalmente vinculados a centros de estética, en el complejo de Ciudad Ribera orientado a una clase social que puede costearse en forma privada dichos servicios. Lo antedicho, evidencia la necesidad de nuevos equipamientos para brindar servicios especiales y reales a la comunidad en general y no solo lo que demanda el mercado. En primer lugar, es de suma urgencia que se realice la Estación Intermodal de Pasajeros lo que brindara una mejor conectividad, un uso más racional y eficiente de los servicios de transporte de la ciudad. Luego, la ampliación del área salud, siendo una antigua demanda de la población la generación de más y de mejor calidad hospitales. Por último, la creación de escuelas primarias y secundarias, habiéndose ampliado la matrícula de alumnos en la ciudad  2

Las líneas de colectivos son siete sumando además la línea de la costa en el verano.

 Entrevista realizada a la Coordinadora del Programa de Equilibrios Centro Periferia de la Secretaria de Planeamiento Arq. Cecilia Martínez. Rosario, 17/09/14. 4 El proceso de reconversión urbana Centro Scalabrini Ortiz se divide en dos fases. La primera es en el 2001 donde se instalan el Shopping Alto Rosario y el Parque Scalabrini Ortíz. La segunda es en el 2005 con la aplicación del Plan Especial Puerto Norte. 3






durante los últimos años. Estos equipamientos podrían localizarse en los terrenos públicos del ADIF (UG3. y UG7.), generando espacios fijos y estables para la sociedad, contribuyendo a una mayor aceptación del proyecto Puerto Norte. CONCLUSIONES En las últimos tiempos, la ampliación y recuperación del espacio público junto con la creación de nuevos equipamientos colectivos han cobrado gran relevancia, convirtiéndose en una política urbana de algunas ciudades latinoamericanas. Tales son los casos de la creación de equipamientos en territorios de alta vulnerabilidad como los Parques Bibliotecas en Medellín (Colombia), la generación de nuevos espacios verdes a través del Sistema de Parques en Curitiba (Brasil) o la rehabilitación de espacios ferro-portuarios para usos recreativos y áreas verdes en el Frente Costero Central de Rosario (Argentina). Afortunadamente, el planeamiento urbano comienza a reconocer ciertos valores urbanísticos (ambientales, sociales, turísticos y económicos) de los sistemas generales de la ciudad, contribuyendo a lograr una relación más justa entre lo público y lo privado. En el caso de la nueva centralidad de Puerto Norte, "eslabón final" de la costa central de Rosario, el espacio privado es el predominante. Este posee edificaciones con un diseño y estética internacional, infraestructuras y servicios de alto nivel, destinado a los sectores de mayores recursos económicos de la población. A pesar de ello, en un marco de expansión económica, el Municipio logra destinar casi la mitad de la superficie para uso público, contribuyendo al desarrollo sustentable y la interacción social. En este contexto interesa evaluar el aporte de los nuevos espacios colectivos (públicos/privados) para los habitantes de Puerto Norte y de Rosario. Por un lado, el aumento de espacios públicos, la continuidad de la ribera central con la norte, la integración física con la ciudad a partir de las obras de infraestructura, la ampliación de la conectividad mediante la red y la estación de transporte, los nuevos equipamientos urbanos y la conservación de los edificios de valor patrimonial son considerados positivamente dado que han contribuido a mejorar la calidad de vida y la integración socioespacial. Por el otro lado, se evidencia la reducción de las ramblas peatonales en el nivel alto de la ribera, el acceso restringido en el interior de la barranca (viviendas y espacios comunes de uso privado), la nula vinculación de algunos proyectos con el espacio público (muros perimetrales) acentuando la exclusión y fragmentación socioespacial, la necesidad de otros equipamientos que brinden servicios a la totalidad de la comunidad (colegios, hospitales) sumado a la falta de viviendas colectivas para sectores medios (por ejemplo para el Programa Pro.Cre.Ar)son cuestiones que deberían ser consideradas por la planificación local. En suma, uno de los mayores retos para Rosario y las ciudades latinoamericanas es elaborar políticas cada vez más específicas que logren mejorar la calidad de vida y la apropiación social del territorio, dado






que lo público es lo que le da carácter e identidad a la ciudad, con el fin de lograr ambientes urbanos más sustentables en un corto y mediano plazo.

Fig.1. Unidades de Gestión de Puerto Norte, Rosario, Dirección General del Plan Director, 2011.

Fig.2. Plaza Ciudad Ribera y locales comerciales del complejo, Rosario, Barenboim, 2014.






Fig.3. Ramblas sobre la barranca alta en Ciudad Ribera y Forum, Rosario, Barenboim, 2014. BIBLIOGRAFÍA x

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CATÁLOGO DEL PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO DE LA LOCALIDAD DE ADROGUÉ

Autores: Gisel Andrade Renaldo Coletti Patricia Mariñelarena Mara Pacheco.

INSTITUCIÓN DE PERTENENCIA: LINTA – CIC. LABORATORIO DE INVESTIGACIONES DEL TERRITORIO Y EL AMBIENTE, COMISIÓN DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES Dirección: Camino Centenario y 506. Manuel B Gonnet Teléfono: 221 471 1726 Email: lintacic@gba.gov.ar


EJE TEMÁTICO 3: El patrimonio como estrategia para el desarrollo social y sustentable

RESUMEN En el marco del Convenio de Cooperación entre la Municipalidad de Almirante Brown y la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires CIC en el año 2015, el Laboratorio de Investigaciones del Territorio y el Ambiente realizó el catálogo tipológico y expresivo; sobre la base de estudios previos realizados por la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA en el 2010. A partir de una tipificación topológica general correspondiente al desarrollo de la arquitectura doméstica en la región, el catálogo tipológico fue contrastado, previo una investigación histórica y un trabajo de campo, con la situación particular de Adrogué con el objeto de identificar Premisas para un eventual Decreto Reglamentario y proceso de puesta en marcha de la Comisión Técnica.

PRESENTACIÓN Vista la necesidad de proteger el carácter de la ciudad de Adrogué, el Intendente del partido de Alte. Brown resuelve iniciar las tareas de preinventario del patrimonio, poniendo énfasis en los valores ambientales, tipológicos y expresivos de un área preestablecida. Del trabajo realizado en el año 2010, resultan las Ordenanzas propuestas que protegen algunos Distritos y el Inventario del patrimonio Construido, de un área quizás, demasiado extensa. En el año 2015, ante la intención concreta de poner en marcha la Comisión Técnica, la Municipalidad de Almirante Brown firma un convenio de Cooperación con la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CIC) con el objeto de realizar el catálogo tipológico y expresivo definitivo y actualizar estudios previos realizados por la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA en el 2010. En este marco, el Laboratorio de Investigaciones del Territorio y el Ambiente propone la revisión y ajuste de los criterios para el registro de edificios patrimoniales: propuestas de tipos y grados de valor, estableciendo categorías según esos valores y proponiendo grados de protección y posibilidades de intervención. Asimismo, el trabajo aborda el ajuste de las áreas de conservación propuestas, estableciendo premisas para el tratamiento de las parcelas que contienen edificios patrimoniales y para la ocupación o renovación de las restantes.

CRITERIOS El modo en que el patrimonio cultural puede y debe contribuir al desarrollo sostenible se encuentra en la actualidad en el centro de la reflexión acerca de la gestión patrimonial. El documento final de la reunión de expertos que tuvo lugar en la ciudad de Toyama, Japón (en la que participaron representantes de los tres organismos asesores del Comité de Patrimonio Mundial: ICOMOS, IUCN, ICCROM), confirma que,


guiados por los principios de sostenibilidad, equidad y derechos humanos, la adecuada conservación y gestión del patrimonio, así como de los conocimientos y técnicas tradicionales asociadas al mismo, pueden hacer una poderosa contribución al desarrollo sostenible en el marco de sus dimensiones de sostenibilidad ambiental, desarrollo económico inclusivo y paz y seguridad. Se considera asimismo que el potencial del patrimonio para contribuir al desarrollo sostenible puede ser aprovechado integrando su conservación con las políticas y procesos de gobernanza local y, en consecuencia, construyendo las capacidades de todos aquellos involucrados, incluyendo las autoridades locales, la comunidad local, el turismo y otros sectores de negocios y, en general, toda la sociedad civil. (Conti, 2015) En este sentido se retoman las inquietudes iniciales de “proteger el carácter” de Adrogué, fundamentando en los antecedentes históricos, los valores de conjunto y las riquezas estilísticas de la arquitectura que conforma el núcleo urbano en estudio.

Antecedentes históricos Con el fin de contribuir a una mejor ponderación del patrimonio urbano-arquitectónico, encontramos en la historia, los principales fundamentos para las observaciones a realizar. “Luego de décadas de pestes y fiebre amarilla, muchas familias tradicionales de la ciudad de Buenos Aires decidieron alejarse del centro hacia localizaciones con condiciones ambientales más favorables a la salud, eligiendo muchas de ellas, la localidad de Adrogué. La localidad de Adrogué, que integra el patrimonio histórico y cultural de Almirante Brown, cuenta con significativos elementos que la destacan desde el punto de vista ambiental: un copioso acervo de arbolado urbano -público y privado- y un sistema de espacios verdes públicos, que enfatizan el valor del paisaje urbano. La formación de la localidad de Adrogué está íntimamente relacionada con la extensión del Ferrocarril Sud hacia fines del siglo XIX cuando Esteban Adrogué dona parte de sus tierras y pide a la Ferrocarril Inglesa que abra una estación en lo que sería el centro del poblado. En 1873 se concreta la creación oficial del municipio y los hermanos Canale dibujan el trazado en diagonales que luego será parte de la identidad Browniana. El patrimonio cultural construido incluye la traza diseñada por el arquitecto José Canale, que se caracteriza por las diagonales que se cruzan y por el sistema de plazas, edificios y calles que se ordena en función del trazado. Cuenta con edificios de valor entre los que se destacan la Iglesia San Gabriel Arcángel, la Intendencia Municipal, el edificio conocido como “La Cucaracha” (construido por Esteban Adrogué para sus hijas, que fue sede de las autoridades municipales y actualmente es sede del archivo histórico municipal) la Casa de Pellegrini (Escuela Nº 16) y un significativo patrimonio residencial, de alto valor arquitectónico y ambiental.” (FADU UBA, 2010 Informe técnico pg 6 -7.)


Fig 1: Plano de trazado y subdivisión del casco fundacional de la localidad de Adrogué (Fuente: FADU UBA, 2010 Informe técnico pg. 7) Los valores del conjunto Para la revisión y ajuste de criterios para el registro de edificios patrimoniales así como para la propuesta de tipos y grados de valor se ha utilizado el esquema elaborado por el LINTA y aplicado en otros casos de estudio. Fundamentalmente, en la ciudad de Chascomùs y en la ciudad de La Plata. Los grados de valor propuestos son los siguientes: -

Valor Monumental: corresponde a edificios que por su valor histórico, arquitectónico o artístico son considerados como hitos de la localidad y su significado excede el marco local, pudiendo tener trascendencia nacional o aun internacional.

-

Valor Arquitectónico: se refiere a la significación que puede tener un edificio en los aspectos tipológicos, espaciales, técnicos, ornamentales, artísticos, etc., cuyo significado sea a nivel local o exceda el mismo. El valor puede basarse en la originalidad de la propuesta o por ser representativos de algún movimiento arquitectónico y hallarse en la totalidad o partes del edificio, tipología, fachada, elementos de su composición, etc. Su importancia es básicamente local, si bien constituyen hitos en el marco del paisaje urbano de la ciudad.

-

Valor paisajístico o contextual: Se refiere a la relación del edificio con el contexto en el que se halla implantado. Son parte significativa de la imagen y carácter de determinados sitios,


contribuyendo a su identidad paisajística y/o urbana (calles, tramos de calles, plazas, sectores, etc.). Su valor puede radicar en su interés como referencia histórica, simbólica o topológica. En este caso, el inmueble puede no tener significación en si mismo pero contribuye a determinar el carácter de un sector urbano por su rol dentro de la configuración de un espacio o por repetición de tipos similares representativos de una época, constituyendo una referencia formal y cultural. En relación con los niveles de protección, la propuesta es la siguiente: -

Protección Integral: Este nivel se aplica a los edificios con grado de valor Monumental y consiste en la protección y conservación de los atributos exteriores e interiores que transmiten los valores del edificio, incluyendo su esquema tipológico, volumen, fachada, disposición interior, aspecto interior de los espacios principales y elementos ornamentales fijos externos e internos.

-

Protección Estructural: corresponde a este nivel de protección aquellos edificios con grado de valor arquitectónico de carácter singular, que por su valor histórico o fisonomía caracterizan y califican el entorno. Deberá conservarse el esquema tipológico, volumen y fachada. Pueden ser adecuados a nuevos usos siempre que no se alteren sus valores.

-

Protección Contextual: Corresponde a aquellos edificios de interés particular así como la imagen característica de sectores de la ciudad, no pudiendo contradecir las nuevas actuaciones las características de tejido y morfología. Deberán conservarse los rasgos del edificio que contribuyen al carácter del lugar, incluyendo aspectos morfológicos, retiros de línea de frente o ejes medianeros así como su aspecto exterior.

Los edificios que no se encuentren categorizados por su valor y sean linderos a inmuebles catalogados con grado de protección Integral o Estructural, tendrán Protección Cautelar. Este grado de protección podrá aplicarse asimismo a edificios que, sin valor en sí mismo, queden incluidos en conjuntos edilicios de valor contextual o ambiental. Las intervenciones a realizarse en edificios con protección cautelar, así como las nuevas edificaciones en parcelas linderas a edificios catalogados, deberán conservar aspectos inherentes al carácter ambiental y a los rasgos morfológicos, volumétricos, elementos compositivos, materiales y textura del bien a preservar, así como cualquier otro elemento que se considere imprescindible para armonizar con el carácter de dicho bien. Catálogo tipológico y expresivo de edificios residenciales El catálogo tipológico y expresivo fue realizado en base a estudios previos para otras localidades de la provincia de Buenos Aires. A partir de una tipificación topológica general correspondiente al desarrollo de la arquitectura doméstica en la región, el catálogo tipológico fue contrastado, a través del trabajo de campo, con la situación particular de Adrogué de modo de proceder a su adaptación y eventuales ajustes. Respecto al concepto de tipo, cabe consignar que en la lectura del sistema de espacios construidos es posible diferenciar, en principio, dos grandes familias de edificios. Por un lado, aquéllos destinados a


funciones institucionales y de equipamiento en todas sus categorías (edificios administrativos, templos, bancos, edificios educacionales, etc.) y por otro a la arquitectura residencial. El primer grupo conforma lo que se puede denominar la edilicia representativa y se distingue claramente, por sus características de tamaño, volumen y lenguaje arquitectónico, de los edificios residenciales, que se materializan con arreglo a la repetición de esquemas tipológicos.

Fig.2: ejemplos de tipologías no residenciales (Fuente: http://cultura.brown.gob.ar/historia/Adrogue.pdf) Las observaciones realizadas en varias localidades de la provincia han demostrado que la edilicia residencial repite sus esquemas tipológicos y su respuesta formal de ciudad en ciudad, en tanto que la edilicia representativa, aún repitiendo algunos rasgos compositivos o estilísticos, concluye siempre en soluciones diferentes. Por lo tanto se puede expresar que la última constituye un elemento de remarcable incidencia en la identidad de cada localidad, mientras que los edificios residenciales constituyen, al igual que otros componentes del sistema urbano, un rasgo común al conjunto de las localidades bonaerenses.


Fig.3: categorías de tipologías residenciales (Fuente: elaboración propia LINTA – CIC) A efectos de una mejor comprensión y clasificación de la arquitectura residencial y su papel en la caracterización del paisaje urbano, resulta oportuno un análisis tipológico, método que se ha aplicado con frecuencia durante los últimos años en estudio de morfología urbana. Este tipo de análisis pasa por alto los caracteres individuales de los edificios para detenerse en sus aspectos generales, lo cual implica un proceso de reducción. Si bien los estudios tipológicos se han generalizado durante los últimos años, el concepto de tipo aplicado a la arquitectura aparece en el siglo XVIII, en pleno auge de una mentalidad racionalista y clasificatoria. Fue Quatremère de Quincy quien lo definió como una idea general de la forma del edificio, que permite cualquier posibilidad de variación dentro del ámbito general del esquema. A efecto del análisis propuesto se tomará el concepto de Philippe Panerai de "tipo consagrado", aquel correspondiente a una época y a


una sociedad determinada. Estos tipos, "profundamente anclados en una cultura y en una región, son

susceptibles de múltiples reinterpretaciones por maestros de obras modestos, arquitectos o no, a veces anónimos." En el caso de la provincia de Buenos Aires, es factible una identificación de tipos consagrados en lo que concierne a la arquitectura residencial, que ilustran la evolución en el modo de concebir y materializar la vivienda urbana a lo largo del tiempo, a la vez que distintas modalidades en la ocupación y explotación del suelo, con incidencia en la morfología y paisaje urbano. El tipo de vivienda predominante en nuestras ciudades es la individual, por lo cual la descripción que sigue hará hincapié en ella, incluyendo de todos modos los tipos de vivienda colectiva más característicos. Patrimonio y desarrollo en Adrogué El área en estudio presenta rasgos de homogeneidad, en tanto, en lo que concierne a características del tejido urbano, modos de ocupación de las parcelas y alturas de edificación. Cabe destacar un marcado carácter espacial, determinado fundamentalmente por la presencia de la tipología de Chalet, en algunas de sus variantes (ver Figura 3); la relación visual permeable que permite esta tipología en la configuración de las manzanas y la frondosa arboleda que acompañan las calles, de veredas angostas y calzadas adoquinadas. En base a los principios establecidos en los documentos internacionales, se puede definir al área de estudio como un sector de la ciudad con valores históricos, arquitectónicos, ambientales y sociales. En tal marco, la selección de componentes del patrimonio arquitectónico que se propone, se basa en la identificación de edificios y conjuntos edilicios que, a juicio del Laboratorio de Investigaciones del Territorio y el Ambiente, debieran ser considerados para su protección. Fundamentalmente, los casos de conjuntos edilicios representativos de fragmentos del tejido urbano que, por su aporte, caracterizan a la conformación del espacio. En base a los instrumentos con que cuenta el Municipio para este fin, los indicadores establecidos por la Ordenanza de usos y ocupación del suelo vigente resultan en principio adecuados para equilibrar la preservación de los rasgos ambientales del área y de los componentes arquitectónicos seleccionados con especial valor, así como para la renovación edilicia. Aún así, y en la búsqueda de premisas para un eventual Decreto Reglamentario se está trabajando en la elaboración de recomendaciones en el orden de lo procedimental: puesta en marcha de la Comisión Técnica y en recomendaciones técnicas preliminares para establecer premisas para el desarrollo armónico del área compatibilizando las acciones de preservación patrimonial y desarrollos de nuevos emprendimientos edilicios. Para finalizar, se estima pertinente insistir en que la ciudad es un organismo vivo en proceso permanente de transformación. En tal sentido, “un catálogo del patrimonio arquitectónico, así como las normas que conducen tal proceso, deber ser considerados como un proceso permanente de discusión y revisión con la participación de todos los actores sociales involucrados y atendiendo a los diversos intereses en juego,


con primacía del interés común y del derecho de la comunidad a habitar en un ambiente sano garantizado por la Constitución Nacional y la Constitución de la Provincia de Buenos Aires. La concepción actual de patrimonio cultural pone el acento en su carácter de construcción social que deriva en un acuerdo entre actores sociales. Este informe se basa en la visión de un organismo con autoridad en el tema en cuestión, pero cuya sola visión no es suficiente para la identificación de los componentes del patrimonio de la ciudad. Una acción eficaz debiera articular, el conocimiento del patrimonio, el cuerpo legal y el soporte administrativo; con una comunidad que resulte informada, sensibilizada y consciente del proceso que se está desarrollando.” (LINTA, 2012) Bibliografía: -

Conti A., 2013: Patrimonio y Desarrollo, conferencia inaugural de las segundas jornadas latinoamericanas de Patrimonio y Desarrollo. UCALP – ICOMOS.

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FADU UBA, 2010: Informe técnico Programa de Fortalecimiento Institucional para el Municipio de Almirante Brown.

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LINTA, 2012: Áreas características del Casco Fundacional de la ciudad de La Plata. Estudio de la situación actual y formulación de herramientas de gestión. Convenio CIC – Municipalidad de La Plata.

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Ordenanza nº 3500/79


EL PATRIMONIO TERRITORIAL COMO RECURSO ACTIVO DEL DESARROLLO SOSTENIBLE. Caso Gran Rosario, Argentina.

Autor: Cecilia Inés Galimberti

FACULTAD DE ARQUITECTURA, PLANEAMIENTO Y DISEÑO DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE ROSARIO – CONICET Dirección: 9 de Julio 530, 1° C, Rosario, Santa Fe, Argentina Teléfono: +54-0341-155051711 Email: cecilia.galimberti@gmail.com




EL PATRIMONIO TERRITORIAL COMO RECURSO ACTIVO DEL DESARROLLO SOSTENIBLE. Caso Gran Rosario, Argentina. EJE TEMÁTICO: “ El patrimonio como estrategia para el desarrollo social sustentable” . RESUMEN En los últimos años se registra, a nivel global, una nueva mirada sobre los componentes de valor patrimonial que plantea una lectura amplia e integrada de las marcas y vestigios presentes en el ambiente. Es decir, se comprende al patrimonio territorial como un gran complejo heredado que disponemos como herencia de las sociedades precedentes en el devenir histórico y que legamos a las generaciones futuras. El mismo resulta un recurso activo no renovable que, a través de su valorización y reinterpretación, posibilita contribuir al desarrollo sostenible de la sociedad.

OBJETIVOS El presente artículo se propone explicar el potencial del patrimonio territorial como recurso activo para el desarrollo sostenible socio-ambiental. Para lo cual, se toma como caso de estudio la región del Gran Rosario, Argentina. A través del análisis crítico-interpretativo del mismo se plantea identificar y exponer las estrategias de reinterpretación patrimonial presentes en este territorio que contribuyen a mejorar las condiciones de hábitat.

METODOLOGÍA La metodología empleada es predominantemente cualitativa y de tipo exploratoria, ya que se busca la comprensión de los procesos dinámicos de transformación del territorio a partir de la interrelación entre los factores socio-culturales y su entorno natural. A través de esta metodología, siguiendo a Ruth Sautu (2003), se plantea explicar los procesos en los que la generación, emergencia y cambio son aspectos centrales para la comprensión del tema a investigar y en los que las interacciones mutuas entre actores, la construcción de significados y el contexto en el que actúan forma parte del mismo. Se realiza un análisis multicapas del patrimonio territorial del Gran Rosario, a través del cual se permite abordar su complejidad, dado que las diversas capas estudiadas mantienen entre sí una interrelación intrínseca entre los procesos naturales y culturales. Como explica Joaquín Sabaté (2010) es fundante en este tipo de análisis la obra de Ian McHarg de 1967, Design with nature, dado que la misma nos enseña a destejer el territorio para volver a tejerlo, es decir, a descomponerlo en layers para comprenderlo mejor desde una mirada atenta a sus múltiples componentes. Se considera así que ninguna de las capas por sí solas determina el destino del territorio, sino que las directrices de acción son pautadas por la interrelación de las mismas a partir de las distintas escalas de aproximación. Según este autor, los mapas resultantes de esta metodología se asemejan más a mosaicos territoriales, “pues son el resultado de




pedir al terreno que manifiesten propiedades discretas que, al superponerlas, ponen de manifiesto una gran complejidad. Pero esta es la verdadera complejidad de la oportunidad y de la limitación (…) porque no estamos acostumbrados a percibir la verdadera diversidad del medio natural, ni a responder, con nuestros planes, a esta diversidad” (McHarg, 2000, p.115). El análisis de los diversos componentes del patrimonio territorial permite una comprensión integral de los distintos atributos existentes, siendo sensible a sus valores y aptitudes, contribuyendo así a un mayor desarrollo sostenible.

DESARROLLO Marco teórico: El término “desarrollo sostenible” ha sido utilizado por primera vez en el Informe Brundtland en 1987 para la ONU -originalmente denominado Our Common Future-, pero, desde ese momento y con el transcurrir de los años, el mismo ha tenido numerosas definiciones e interpretaciones. Si disgregamos este concepto, nos encontramos con dos nociones distintas. Por un lado, el término “desarrollo”. Éste se define como aquel proceso mediante el cual los países adquieren mejores condiciones económicas y éstas se distribuyen de forma más equitativa. Como explica Reboratti (2000), el mismo difiere de la idea de crecimiento económico -aumento del sistema productivo-, sino que el desarrollo es entendido como el proceso en el que los beneficios de dicho crecimiento económico se redistribuyen entre la sociedad. Por otro lado, a su vez, tenemos el concepto de “sostenible”. La sostenibilidad surge de la ecología, refiriéndose a cómo un ecosistema se mantiene en el tiempo con mínimas modificaciones, estando asociada a la idea de “resiliencia”.1 Es así que, a partir de la unión de estos conceptos tenemos el término “desarrollo sostenible”.2 Siguiendo a Naredo (1996), este postulado es entendido como aquel que permite “satisfacer nuestras necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas”. El mismo trae implícito dos nociones fundamentales; por un lado, la de “necesidad” y, por el otro, el concepto de limitaciones impuestas desde “el estado de la tecnología y la organización social entre la capacidad del medio ambiente para satisfacer dichas necesidades presentes y futuras” (Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo, 1988). Se produce así, un cambio en la perspectiva del concepto donde se amplía a las ciencias sociales, ya que, el desarrollo no es visto meramente desde el ambiente sino desde la sociedad. Según sostiene Reboratti: “Esto significa que no es que la sociedad realiza el desarrollo sostenible del ambiente, sino que el desarrollo sostenible de la  1 “habilidad del sistema de resistir un disturbio y la proporción con la cual regresa al equilibrio anterior al disturbio” Pimm (1984), citado en Carpenter et al. (2001) 2 Actualmente existe un uso indiscriminado del mismo e incluso también se lo llama “desarrollo sustentable”. Pero justamente una de las principales causas de tantas discordancias entre las diversas definiciones, como explica Naredo (1996), se debe al empeño de conciliar el desarrollo económico con la idea de sostenibilidad, cuando cada uno de estos conceptos radica en niveles de abstracción y sistemas de razonamiento distintos. La idea de desarrollo económico, hace abstracción de la naturaleza física heterogénea de los procesos que los generan, siendo por lo tanto incapaces de enjuiciar la sostenibilidad de dicha naturaleza, ya que carecen de la información necesaria para analizar la realidad física subyacente.




sociedad incluye, entre otras, una dimensión ambiental. (…) no se trata solo de la relación de la sociedad con el ambiente y los recursos naturales, sino también de las relaciones internas de la sociedad: no existe en teoría la posibilidad de un desarrollo sostenible que incluya una gran diferencia de ingresos en una sociedad”3 (Reboratti, 2000, p.225). En este sentido, la sostenibilidad territorial no puede afrontarse desde una perspectiva sectorial, sino desde la interacción relacional de los diversos componentes. Como explica Alberto Magnaghi, “La sostenibilidad para el ambiente humano se refiere a la construcción de sistemas de relaciones virtuosas entre los componentes del propio territorio: el ambiente natural, el ambiente construido y el ambiente antrópico. La designación de “territorio” en vez de “ambiente natural” (que se considera un componente del primero), como referente de la sostenibilidad, modifica ulteriormente los requisitos de ésta e incluye la valoración de las relaciones entre cultura, naturaleza e historia” (Magnaghi; 2011, p.92). De manera que, resulta esencial que seamos conscientes del efecto que realizamos sobre nuestro ambiente. El impacto de la actividad humana sobre el mismo tiende a producir pérdidas sustantivas que, paradójicamente, afectan a la calidad de vida de los propios habitantes. Por lo cual, es necesario comprender la riqueza existente a fin de preservarla en lugar de destruirla. Siguiendo a Magnaghi (2011, p.114) hay que “considerar el territorio como patrimonio a aprovechar para producir riqueza, atribuyéndole nuevos valores como recursos y para seguir aumentando constantemente el valor, a través de la producción de nuevos actos territorializantes”. Especialmente en las últimas décadas del siglo XX, existe un cambio de mirada sobre el concepto de patrimonio, como también una reelaboración teórica del término de territorio. Por lo cual, se comienza en este período a considerar al territorio como un recurso cultural y económico, a partir de su valoración como parte del patrimonio histórico y cultural. Ortega Valcarcel (1998) plantea que estas nuevas miradas confluyen en la nueva concepción del patrimonio territorial, a fin de no cualificar objetos edificados aislados, sino abordar el proceso de construcción y transformación espacial: “el territorio, como en general el patrimonio, sea éste del tipo que sea, se constituye en recurso cultural en virtud de una valorización social. Sólo la existencia de ésta puede generar la posibilidad de un proceso de identificación cultural y, como consecuencia, patrimonial. Este reconocimiento aparece como un factor imprescindible para su transformación en recurso cultural y para su valoración como recurso económico” (Ortega Valcarcel, 1998, p.47). Es así que existe una relación indisociable entre patrimonio y sociedad. Por un lado, el patrimonio se constituye como tal por la apropiación y reinterpretación que realiza la sociedad, y por otro lado, el patrimonio resulta recurso para contribuir al desarrollo social. Por lo cual, entender al territorio como patrimonio no implica museificarlo, sino por el contrario, consiste en interpretar sus reglas particulares a través de la integración y relación de las componentes ambientales, edificadas y antrópicas que suceden  3

Subrayado en el original.




a lo largo del tiempo. Es decir, es necesario realizar una reinterpretación del lugar para transformarlo activamente en relación a las necesidades contemporáneas de su población.

Presentación caso de estudio: El análisis del caso de estudio del Gran Rosario -Argentina-, resulta ejemplo didáctico para interpretar el gran potencial del patrimonio como recurso activo de transformación, atento a la identidad propia del territorio. La ciudad de Rosario y su región metropolitana se localiza a la vera del río Paraná, a trescientos kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, Capital Federal de Argentina. La misma se caracteriza por presentar extensas llanuras favorables para las actividades agrícolas-ganaderas. (Fig. 1) La conformación de este territorio, desde sus primeras marcas antrópicas, presenta una identidad unívoca a pesar de las diversas jurisdicciones comunales y municipales presentes en el mismo. Especialmente a mediados del siglo XIX, a partir de diversos condicionantes geopolíticos claves, éste se convierte rápidamente, a través de la conformación de diversos poblados y el crecimiento de aquellos existentes.4 En la actualidad se registran diversos componentes antrópicos y naturales, materiales e inmateriales que constituyen un legado esencial de la identidad de la región y su sociedad. Su identificación, gestión y reinterpretación poseen un gran potencial para contribuir al desarrollo sostenible del área de estudio. Es así que realizamos una lectura analítica de las capas más relevantes de este patrimonio territorial.

Rol del patrimonio territorial del Gran Rosario: Siguiendo a Joaquín Sabaté (2010), a fin de comprender el territorio de estudio, se propone descomponerlo en capas para conocerlo mejor, para descubrir su identidad, sus potencialidades presentes, para poder establecer nuevas estrategias de proyecto e intervención. Las capas se seleccionan a partir de: la geografía del territorio, el soporte estructural de la movilidad, los modos de producción y los patrones de los asentamientos en relación a sus recursos culturales. De manera que se realiza la identificación y el registro cartográfico de cuatro grandes capas del patrimonio territorial del Gran Rosario. Las mismas condensan diversos temas centrales de la conformación y transformación de la región estudiada, presentando vestigios y componentes identitarios de gran relevancia (Fig. 2): + La primera capa estudiada condensa la matriz ambiental del territorio. En ella se identifican los cursos fluviales, bajíos, humedales, topografía, masas forestales, entre otras. + La segunda capa, condensa las infraestructuras comunicacionales, estructuradoras del territorio. Se registran los distintos componentes existentes de las mismas en tres sub-temas: -Ferrocarril; -Puerto, y; Rutas y autopistas. + En la tercera capa, se analiza el patrimonio productivo regional en dos grandes subtemas: -Agrícolaganadero, e; -Industrial.  4

El rol de las infraestructuras ferro-portuarias resulta crucial en su desarrollo y transformación.




+ La cuarta capa, aborda el estudio de los componentes patrimoniales vinculados a los asentamientos y a la interrelación material e inmaterial del habitar de la sociedad, estudiando particularmente: - Residencia; Recreación; -Religión, - Espacios públicos, y -Administración. La interacción y vinculación de estos layers, que se entrecruzan continuamente, posibilita un mayor abordaje cognoscitivo de la región estudiada, no sólo de sus marcas de relevancia histórica, sino también de su presente, de sus problemáticas y potencialidades. A su vez, la lectura del patrimonio territorial a escala regional posibilita la puesta en relación de los componentes relevantes locales con los metropolitanos. Esto permite establecer directivas de gestión que se aborden desde el ámbito supramunicipal, con la articulación de los diversos niveles estatales y los distintos actores de la sociedad. Consideramos que una lectura que integre los diversos temas, las distintas escalas y toda la sociedad, constituye el camino para generar un territorio más inclusivo, equitativo, democrático y sostenible. (Fig. 3)

CONCLUSIONES El análisis e interpretación de las capas del patrimonio territorial nos permite identificar diversos atributos y aptitudes existentes en el territorio, que posibilitan fortalecer su conocimiento a fin de establecer directrices de transformación que conduzcan a un mayor desarrollo regional. Las estrategias y lineamientos de acción, atentos a las marcas históricas, permiten ponderar su identidad como también las distintas particularidades presentes en el Gran Rosario. La interpretación de los recursos culturales resulta esencial para la revalorización del lugar de pertenencia colectiva, a fin de poder cohesionar una idea compartida, como también valorar las diferentes huellas construidas a fin de vincular el proyecto de futuro, ya pasado, a un proyecto de futuro hoy presente. En este sentido, la revalorización del patrimonio existente nos permite decodificar nuestra propia identidad. Resulta a través de estos vestigios que se perciben, no sólo las marcas materiales, sino también el imaginario colectivo. Es fundamental que estas capas se crucen continuamente a través de distintas escalas, ya que las mismas son interdependientes y conducen, en su interacción, a comprender las características del territorio contemporáneo desde un enfoque integral. Se deben vincular los requerimientos de cada sector junto a las componentes infraestructurales metropolitanas, la matriz ambiental y la reestructuración de aquellos nodos relevantes a partir de criterios concertados entre todos los municipios, mediante una mirada regional. A través del análisis de las formas originarias y de los procesos de construcción del territorio, como resultado de las diferentes relaciones productivas, sociales y culturales, se permite aportar nuevas interpretaciones del proceso de transformación territorial atentas al desarrollo de la calidad ambiental y la calidad de vida de sus habitantes. Consideramos que la gestión y planificación del patrimonio territorial de manera integrada y respetuosa a la identidad y necesidades actuales de la sociedad presenta un gran




potencial para contribuir al desarrollo sostenible de la región, construyendo un hábitat más equitativo y democrático.

BIBLIOGRAFÍA Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo (1988). Nuestro futuro común. Alianza Editorial. Foladori, G.; Tommasino, H. (2000). El concepto de desarrollo sustentable 30 años después. En

Desarrollo e Meio Ambiente, N° 1 (pp.41-56). Editora da UFPR. Galimberti, C. (2015). La reinvención del río. Procesos de transformación en la ribera de la Región

Metropolitana de Rosario. Rosario: UNR Editora. Galimberti, C. (2013). Paisajes del agua. Una mirada hacia el frente costero del Área Metropolitana de Rosario. En Revista iberoamericana de urbanismo RIURB, N°9 (pp. 85-102). Barcelona. MacHarg, I. (2002). Proyectar con la naturaleza. Barcelona: Gustavo Gili. Magnaghi, A. (2011). El proyecto local. Hacia una conciencia del lugar. Barcelona: Architectonics -UPC. Naredo, J. M. (1996). Sobre el origen, el uso y el contenido del término sostenible. En Revista

Documentación Social N° 102. Madrid. Ortega Valcarcel, J. (1998). El patrimonio territorial: El territorio como recurso cultural y económico. En

Revista Ciudades, N° 4 (pp. 33-48). Valladolid: Instituto Universitario de Urbanística de la Universidad de Valladolid. Reboratti, C. (2000). Ambiente y sociedad. Conceptos y relaciones. Buenos Aires: Ariel. Sabaté, J. (2010). Paisajes culturales y proyecto territorial: un balance de treinta años de experiencia. En

Identidades: Territorio, Proyecto, Patrimonio, N° 2 (pp. 7-26). Barcelona: UPC. Sautu, R. (2003). Todo es teoría: Objetivos y métodos de investigación. Buenos Aires: Editorial Lumiére.

MATERIAL GRÁFICO




Fig. 1. Localizaciรณn caso de estudio: Gran Rosario. Fuente: Elaboraciรณn propia.




Fig. 2. AnĂĄlisis multicapas del patrimonio territorial del Gran Rosario.

Fig. 3. Ejemplos de componentes patrimoniales del Gran Rosario. Fuente: FotografĂ­as Cecilia Galimberti.




“ LÍNEAS DE ACCIÓN DE PRESERVACIÓN DEL PATRIMONIO Y DESARROLLO EN EL DISTRITO CENTRO HISTÓRICO DE LA CIUDAD DE CORRIENTES”

Autores: Arq. Mgter. Graciela Mariel Gonzáez

Arq. Susana Odena

DIRECCIÓN GENERAL DE PRESERVACIÓN DEL PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO Y URBANO – SUBSECRETARÍA DE DESARROLLO URBANO. SECRETARÍA DE PLANEAMIENTO URBANO – MUNICIPALIDAD DE LA CIUDAD DE CORRIENTES – PROVINCIA DE CORRIENTES.

Dirección: Calle Hipólito Irigoyen n° 1342 – Corrientes Capital. Teléfono: oficina: (0379) 4474220 int. 4220 / +54 3794 930710 / +54 3795 032682 Email: marielarquitectura@gmail.com tuti_odena@hotmail.com

www.ciudaddecorrientes.gov.ar






” LÍNEAS DE ACCIÓN DE PRESERVACIÓN DEL PATRIMONIO Y DESARROLLO EN EL DISTRITO CENTRO HISTÓRICO DE LA CIUDAD DE CORRIENTES” EJE TEMÁTICO N°3: “ El Patrimonio como estrategia para el Desarrollo Social y Sustentable” . Resumen El presente trabajo “Líneas de acción para la preservación del patrimonio y desarrollo en el Distrito Centro Histórico (en adelante DCH) de la ciudad de Corrientes”, son gestiones que estamos llevando adelante en la Dirección Gral. de Preservación del Patrimonio Urbano y Arquitectónico de la Subsecretaría de Desarrollo Urbano – Secretaría de Planeamiento Urbano del Municipio de la Ciudad de CorrientesProvincia de Corrientes, a fin de preservar el importante patrimonio edilicio así como paisajístico ambiental, con el crecimiento y desarrollo de la ciudad. Ver Figura Nº1.

OBJETIVO GENERAL x

Lograr que la ciudad de Corrientes sea reconocida a nivel nacional, no sólo por el Chamamé y el Carnaval, sino además por el gran recurso turístico sustentable que representa una ciudad de valor histórico, donde se observan obras consolidadas del siglo XVIII, XIX, conviviendo con las de siglo XX y XXI, de gran valor arquitectónico, histórico, paisajístico ambiental y cultural.

Objetivo Específico x

Concientizar a los sectores públicos (municipio) y privados de la importancia del valor de una ciudad histórica y con recursos ambientales, paisajísticos y culturales como herramienta para el turismo sustentable y desarrollo de la ciudad.

x

Ampliar el catálogo, a fin de completar todas las obras, las áreas y los sitios de interés patrimonial, paisajístico y ambiental, base para el inicio de toda medida preventiva.

x

Establecer políticas de beneficios para el vecino que reside en el DCH, o que tenga su vivienda catalogada fuera de la misma, incentivándolo al cuidado y protección del bien.

x

Coordinar trabajos en conjunto con otras áreas del municipio, instituciones gubernamentales provinciales y no gubernamentales, y con universidades en pos del mejoramiento del distrito.

x

Consolidar trabajos con la Comisión de Centro Histórico, y las instituciones que representan Facultad de Arquitectura UNNE-Instituto de Cultura – Delegada de Comisión de Monumentos Lugares Históricos – Consejo Profesional de Arq. Agrimensores e Ing.

x

Afianzar el crecimiento y puesta en marcha del Departamento del Archivo Histórico Municipal, dependiente de la Dirección General de Preservación del Patrimonio.






x

Promocionar, difundir, capacitar a través de talleres, jornadas, reuniones por medios formales y no formales todo lo referente a la valoración y preservación de nuestro patrimonio histórico, cultural, arquitectónico, artístico, paisajístico y ambiental.

Metodología Los criterios tomados se delimitaron a partir del diagnóstico y puesta en marcha de las líneas de acción a llevar adelante en la dirección general: el conocimiento y el estudio de las ordenanzas y disposiciones vigentes; análisis de la situación de la preservación de los edificios y sitios de valor patrimonial en la ciudad de Corrientes; revisión de los expedientes de intervención de obras y de habilitaciones comerciales, puesta en marcha de las reuniones de Comisión de Centro Histórico conformada por el Dpto. de Historia de la FAU-UNNE, por el Instituto de Cultura de la Provincia y la Delegada de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, y el municipio. Entre las tareas encomendadas, la de mayor envergadura sigue siendo el Proyecto de Compensaciones, por el impacto que tendrá el mismo en el momento de su aplicación, cuestión que toma de base las obras catalogadas, la antigüedad en la construcción, las superficies del terreno y de la construcción total/m2, además de otras consideraciones como FOT, grado de protección del bien y coeficientes para realizar cálculos del valor de la potencialidad constructiva, y el análisis para su implementación. Los instrumentos usados fueron: relevamiento y registros gráficos, clasificación y fichaje de zonas de interés patrimonial, usados para la ampliación del catálogo existente, encuestas a los vecinos del distrito, trabajos de articulación con otras áreas del municipio, a fin de cotejar datos, como por ejemplo superficies construidas y totales de parcelas con las direcciones de estadísticas, recaudación y fiscalización urbana, visitas de obras, reuniones de trabajo con los representantes de las obras a fin de tratar intervenciones en edificios de valor patrimonial, registro fotográfico de vuelos del 80 de los barrios de la ciudad que se encuentran en la oficina de la Subsecretaria de Desarrollo Urbano, registro fotográfico de los planos aprobados de expedientes de obras de valor patrimonial de la década del 40, que se encontraban en el archivo de la Subsecretaría de Fiscalización Urbana, y solicitud de custodia de los mismos en el recientemente armado Archivo Histórico de la Dirección General de Preservación del Patrimonio, a la que seguimos sumando datos y obras de valor histórico, cultural, arquitectónico, paisajísticos. Resultados Obtenidos: En virtud de los trabajos de relevamientos, recorridos, observaciones, encuestas y análisis de la documentación se pudieron realizar las ampliaciones del catálogo, la incorporación de otras obras mediante la incorporación de otros conceptos al catálogo: como “Corredores urbanos” -“Paisajístico Ambiental”, el proyecto de compensaciones: transferencia de potencial de dominio o derecho de construcción, la articulación de trabajos con otras áreas del municipio, capacitación en educación, patrimonio y medios de difusión a los agentes municipales, acuerdos de intervención en edificios de valor patrimonial, a fin de la preservación del CH, y registros fotográficos de documentación valiosa que ha sido






confeccionadas a mano, y aún no estás digitalizadas. La tecnología y su implementación en las distintas áreas del municipio ha sido fundamental para cruzar datos y para subir las informaciones de nuestra dirección general, al sistema de información georefenciada, de manzanas y parcelas catastrales, también se pueden ver ahora los datos de las obras catalogadas: foto y catálogo. Ver Figura Nº2

DESARROLLO Corrientes es una ciudad con 428 años de historia, su fecha fundacional fue el 3 de abril de 1588, fue creada como estación de paso entre Buenos Aires y Asunción, de ahí hasta el día de hoy el crecimiento y evolución de la ciudad se fue dando de manera paulatina y en estas últimas décadas con el avance de los edificios en altura de manera excesiva, pasando de ser una ciudad chata a una de altura en crecimiento. La situación de la ciudad de Corrientes, no escapa a la realidad de otros tantos centros históricos con avance de los edificios en altura, que llevan considerar que lo viejo, lo antiguo no tiene valor, sumado esto a la especulación inmobiliaria, porque a saber, en el centro histórico de la ciudad, capital de la provincia se hallan todos los servicios, todas las comunicaciones y las mejores visuales (hacia el río) y concentración de personas, especial para cualquier emprendimiento inmobiliario, sobre todo, si son edificios en altura demoliendo viejas casonas del siglo XIX, o principios del XX. Al respecto las intervenciones en el DCH, sobre obras catalogadas o no, aún fuera del mismo, las podemos realizar sobre los expedientes de obras que pasan por la Dirección de Uso de Suelo del Municipio, y son remitidas a la Dirección General de Preservación del Patrimonio Urbano y Arquitectónico, de esta manera pasan al estudio y análisis de la Comisión de Centro Histórico, donde se revisan los expedientes, citando a sus representantes o propietarios o a ambos y donde se les da la propuesta, a su vez, también se compensan a todos aquellos proyectos que apuestan a la preservación del patrimonio, con diferentes medidas, ajustables a cada caso particular, todo lo referente a los proyectos tratados hasta el momento tratan de bienes con protección cautelar es decir, la preservación de las dos primeras hileras de habitaciones y fachada, solicitando que se incorporen al proyecto nuevo con funciones definidas. Hasta el momento las actuaciones han sido satisfactorias, y aceptadas, por ambas partes. El hecho de contar con 175 obras catalogadas, (ver Figura Nº 3), entre ellas cinco plazas, son la base fundamental para la aplicación de las medidas de preservación, cuentan con tres protecciones: cautelar, estructural e integral, siendo el puntapié para la ampliación del catálogo, llevamos a la fecha 54 obras catalogadas, entre conjuntos, corredores y obras propiamente dichas. La memoria humana es simbólica, conceptualiza y comunica la experiencia al recuerdo y este se plasma en imágenes, la memoria es simbólica, tiene pasado, tradición e historia. El lugar y el sitio son también simbólicos, porque tienen un punto de referencia intelectual y organizada: “la ciudad”, con distinción del espacio público y privado y este espacio que es habitado por los grupos humanos es parte del pasado, da sentido y es parte de la memoria. Los lugares nos dicen algo, son parte de la identidad de los que nos inserta en el pasado, y como hechos almacenan la herencia común compartida. El patrimonio es una 




expresión simbólica que tiene significado para el grupo. Su significación en el tiempo cambia, por eso se pierde la memoria, pues lo vivo cambia permanentemente por eso a través de los elementos tangibles/intangibles que se pueden conservar se construye la identidad en base al patrimonio heredado. Se desprende del diagnóstico ya elaborado que la pérdida y desaparición de nobles construcciones, tanto antiguas como modernas, con valores particulares que hacen a la memoria de la ciudad, al patrimonio están siendo borradas, y esto se debe principalmente a la falta de conocimiento y conciencia histórica, tanto de los ciudadanos como de algunas las autoridades de aplicación de la importancia para la ciudad y los ciudadanos, de mantener viva la historia y la cultura, y como se dijo anteriormente de pensar que lo nuevo es mejor, en vista de ello es que iniciamos el año pasado el primer taller en capacitaciones a los agentes municipales y público en general, en cuanto a la educación, patrimonio y turismo sustentable para la preservación del patrimonio histórico cultural y ambiental de la ciudad de Corrientes, trabajo en articulación con las Direcciones Generales de Turismo y Cultura, correspondientes a la Subsecretaría de Cultura, Turismo y Grandes Eventos. Iniciamos la Campaña “Identidad Visual del Distrito Centro Histórico” de la ciudad, en vista de dos factores, el primero de la falta de armonía en la imagen de la ciudad respecto a los colores a usar en los paramentos, y los carteles usados que afectan visualmente la ciudad. Y el segundo factor, es que la falta de cumplimiento de la ordenanza también retrasa los expedientes de habilitaciones comerciales, ya que no se ajustan a las mismas, y desde la comisión damos un plazo de treinta días corridos para que ajusten lo presentado a lo establecido por norma.

En la exposición se mostraron imágenes de la ciudad que

respetan la ordenanza vigente, en contraposición de las que no se ajustan.(Ver Figura 4 y 5) Está pensada en seis reuniones en el año con el fin de crear conciencia histórica, tanto en funcionarios como en ciudadanos y comerciantes, del valor histórico que posee la ciudad, que tenemos que apropiarnos de la misma y hacerla valer, desde el trabajo en conjunto. La mirada de esta gestión es el trabajo en conjunto, articulado y con la visión de un equipo capacitado y con conciencia histórica. A su vez para trabajar con la sociedad, tenemos proyectado trabajar en capacitaciones en conjunto con fundaciones, y organismos no gubernamentales en escuelas sobre la educación y el patrimonio, a fin de trabajar con los niños y jóvenes como agentes multiplicadores de la cultura y nuestra historia. Como el paso del tiempo, el avance y la realización de nuevas construcciones, generalmente de mayor volumen van alterando el estado original del edificio, produciendo un cambio en la especialidad de la ciudad, transformándose así el perfil urbano y las características de estos sectores, es que nos propusimos elaborar proyectos, que aunque aún están en estado de estudio, tienen antecedentes en la ciudad, y queremos lograr su aplicación en todas las obras catalogadas, el hecho de que los propietarios de un bien de valor patrimonial, se sientan beneficiados y no tomen como una carga el hecho de contar con una “casa antigua” a la que no se le puede sacar utilidad, en vista de ello, el proyecto de disminución de la tasa de impuestos inmobiliarios, de hasta el 30% o más depende de la preservación del bien, proyectos de fumigación, de poda y retiro de árboles en edificios religiosos y/o institucionales que estén 




dentro del DCH. Y otros dos ambiciosos proyectos, que están siendo estudiados y evaluados: la presentación de un de microcréditos para arreglo de las fachadas de las viviendas/edificios públicos o privados, y el proyecto de trasferencia de capacidad constructiva.

CONCLUSIONES Estas acciones que tienen que ver con una gestión que tiene una mirada preservacioncita del ambiente, el paisaje y el patrimonio, acompañando el crecimiento de la ciudad, hace participativa su intervención a los propietarios, locatarios y responsables de las obras, tarea difícil, pues el avance del progreso, y la especulación inmobiliaria y otros intereses, les cuesta entender que la belleza de una ciudad, la armonía, se da con el equilibrio entre lo existente y lo construido, lo nuevo y aceptando lo viejo, en pos de ello estamos trabajando desde las capacitaciones tanto internas como externas, las articulaciones de áreas y proyectos de incentivos a los propietarios de edificios de valor patrimonial, así como campañas de identidad visual, que iniciamos con las empresas privadas, a fin de unificar criterios de colores e imagen y cartelería dentro del DCH, y en obras de interés patrimonial, cultural, paisajístico, ambiental, todo ello con el objetivo de concientizar a los ciudadanos y funcionarios de la importancia de vivir en una ciudad con valores agregados, como la historia, la cultura, la arquitectura, los paisajes, que pueden ser usados como recursos económicos para un desarrollo sustentable.

BIBLIOGRAFÍA Declaración de Budapest sobre patrimonio mundial, UNESCO; (2002). Disponible en http://www.mcu.es/patrimonio/docs/MC/PatrimonioMund/DeclaBudapestPatrimonioMundial_espa.pdf. Visitado en 12/12/2015. Declaración de los Principios de la Cooperación Internacional, UNESCO (1966). Disponible en http://portal.unesco.org/culture/es/ev.phpURL_ID=12760&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html. Visitado en 12/12/15 Recomendación La Plata 2013. ICOMOS Argentina (2013). Disponible en http://www.icomosargentina.com.ar/images/stories/documentos/recomendacionicomos.pdf. Visitado en junio 2014. Visitado en 12/2012/15 GONZÁLEZ, Graciela M. “Patrimonio de Corrientes: nuestro patrimonio arquitectónico”. VII Congreso de Historia de Corrientes. Junta de historia de la Provincia de Corrientes. Año 2007. GONZÁLEZ, Graciela M. “Educación y Patrimonio”. Para la valoración del patrimonio histórico cultural en la provincia de Corrientes. Ediciones MOGLIA. Año 2008. GUTIÉRREZ, Ramón-SANCHEZ NEGRETTE, Ángela. “Evolución urbana y arquitectónica de Corrientes”. Tomo 1 y Tomo 2. Editorial del Instituto Argentino de Investigaciones de Historia de la Arquitectura y del urbanismo. Bs. As. 1988.






SÁNCHEZ NEGRETTE, A. „Escala e ingerencias para la protección de los monumentos“. Cuaderno 5 del CEHAU-NEA. Año 1998 SHÁVELZON, D. ¨ La Conservación del Patrimonio Cultural en América Latina. Restauración de edificios prehispánicos en Mesoamérica: 1750 – 1980. ¨UBA. Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Instituto de Arte Americano e Investigaciones estéticas ¨ Mario J. Buschiazzo ¨. Bs. As. 1990.

MATERIAL GRÁFICO Imagen1: Mapa de Referencia de localización del Distrito Centro Histórico.

Imagen 2: Imagen de la página del gis.ciudaddecorrientes.gob.ar/patrimonio histórico de la ciudad






Imagen 3: Imagen de una obra catalogada. Consta de tres hojas que va adjunto. Imagen 4 y 5: Imagen de edificaciones comerciales existentes que se ajustan y no a la ordenanza vigente.

Ej. Edificaciones que NO se ajustan a las Ordenanzas 4845/08 (color) y 3637/01 (cartel) vigentes. Ej. Edificaciones que se ajustan a las Ordenanzas 4845/08 (color) y 3637/01 (cartel) vigentes.




ESTRATEGIAS DE INTERVENCIÓN PATRIMONIAL PARA EL DESARROLLO SOCIOLCULTURAL Y SUSTENTABLE DE LA CIUDAD EN LA OBRA DEL ESTUDIO NIETO SOBEJANO

Autor/es: Arq. Luciana Lembo Arq. Vanina Iturria Arq. Cristina Carasatorre

LABORATORIO DE INVESTIGACIÓN EN TEORÍA Y PRÁCTICA ARQUITECTÓNICA (FAU-UNLP) Dirección: Calle 47 Nº 162. La Plata, Buenos Aires Teléfono: 0221- 4257312 / 0221- 4218525 Email: lucianalembo@gmail.com vaninaiturria_arq@yahoo.com.ar


ESTRATEGIAS DE INTERVENCIÓN PATRIMONIAL PARA EL DESARROLLO SOCIOLCULTURAL Y SUSTENTABLE DE LA CIUDAD EN LA OBRA DEL ESTUDIO NIETO SOBEJANO EJE TEMÁTICO Nº3 : El patrimonio como estrategia para el desarrollo social y sustentable RESUMEN Esta presentación, dentro de un proyecto de investigación realizado en el ámbito de la FAU-UNLP, utiliza la de-construcción del patrimonio intervenido como metodología de estudio proyectual. Los arquitectos Nieto y Sobejano poseen una larga trayectoria en la transformación de edificios y sitios patrimoniales, estableciendo este accionar como un recurso sostenible para el desarrollo cultural de la sociedad. Sobre esta base, se pretende establecer las ideas rectoras e instrumentos de proyecto utilizados. Investigar casos referenciales permitiría contribuir a identificar estrategias patrimoniales, posibles de ser trasladadas en nuevas intervenciones, que impulsen el desarrollo sociocultural y sustentable de la ciudad.

PALABRAS CLAVE: Patrimonio intervenido - Sociocultural - Sustentable - Estrategias patrimoniales

OBJETIVOS Se pretende descubrir, dentro de las estrategias proyectuales de intervención patrimonial que aborda el Estudio Nieto Sobejano, las pautas de diseño que atiendan al desarrollo sociocultural y sustentable de la ciudad, para analizarlas, tipificarlas y enunciar las posibilidades que ofrecen. A su vez, definir un marco referencial de recursos proyectuales, extraídos de dichas intervenciones, que puedan ser aplicados a otros casos de intervención patrimonial. METODOLOGÍA La metodología propuesta supone el desarrollo de una investigación de tipo documental y analítica que pretende abordar la problemática de la intervención patrimonial de manera crítica. El método consiste en la de-construcción del patrimonio intervenido, identificando las variables que actúan en su conformación y ordenamiento, así como los instrumentos proyectuales que influyen en el desarrollo sociocultural de la ciudad al contribuir en el mejoramiento de relaciones entre arquitectura existente y contemporánea. El procedimiento se abordó en dos etapas. La primera, destinada a la elaboración de fichas de análisis de obra, sobre un número determinado de intervenciones patrimoniales realizadas por los arquitectos Nieto y


Sobejano, bajo las mismas variables de estudio. A partir de este análisis, se determinaron los criterios para la selección de casos que ameritaran un enfoque pormenorizado. La segunda etapa, consistió en la realización de fichas crítico-conceptuales que permitieron identificar, cualificar y profundizar en el estudio de las estrategias proyectuales más significativas utilizadas en cada uno de los casos considerados. DESARROLLO Las formas actuales de la ciudad se basan en una sumatoria en el tiempo de intervenciones parciales, diversas y fragmentarias. El resultado de este proceso constituye un palimpsesto cultural, social e histórico que se ha ido materializando gradualmente sobre el territorio y que debe ser legado a próximas generaciones. Por tal motivo, la disciplina del urbanismo, incorporó a fines del siglo XX, la práctica de los desarrollos

sostenibles , que se basa en rescatar valores territoriales, de infraestructura o edilicios. Esto implica, entender al patrimonio edificado como un recurso valioso que se debe utilizar y conservar, no solo por su valor de identidad sino como una estrategia de arquitectura sostenible dentro del desarrollo de la ciudad actual. Por lo tanto, hablar de patrimonio intervenido refiere a una manera de actuar sobre los bienes culturales, considerándolos como un recurso disponible, a través del cual las ciudades pueden incrementar las actividades que conllevan a su progreso sin aumentar sus dimensiones, por el contrario, beneficiándose de sus riquezas y autogenerándose sobre sí mismas. En esta visión, podemos afirmar que la intervención en el patrimonio construido va más allá de la simple conservación edilicia. La refuncionalización de áreas y edificios históricos exige un ejercicio proyectual comprometido con el testimonio cultural, que se rescata y a la vez se modifica, intentando establecer un equilibrio entre el binomio “memoria e invención”. Solá-Morales (2006) expresa al respecto que “la relación entre una intervención de nueva arquitectura y la arquitectura existente es un fenómeno cambiante en función de los valores culturales atribuidos tanto a la significación de la arquitectura histórica como a las intenciones de la nueva intervención”. Así, el valor de la obra es doblemente rico. En este contexto, ya desde fines del siglo XX, se han ido desarrollando una serie de intervenciones muy variadas sobre bienes patrimoniales insertos en contextos urbanos consolidados, con el objetivo de readecuar sus estructuras a las formas de habitar del presente. España, en este aspecto, se ha transformado en uno de los países más preocupados por la materia, tanto desde el punto de vista de la gestión urbano-patrimonial, como desde el enfoque de la formación profesional. Dentro de este gran marco de actuaciones, el Estudio Nieto Sobejano conforma un grupo de arquitectos que ha intervenido en innumerables oportunidades bajo el rigor de los preceptos conceptuales y teóricos


adoptados, en la actualidad, por la doctrina de la conservación del patrimonio arquitectónico y urbano a nivel internacional. Su producción, en éste ámbito, es amplia y diversa, y recorre en gran parte la problemática que se presenta dentro de la reutilización de piezas urbanas, excediendo los límites de la conservación y la restauración edilicia como única forma de intervención dentro de las estructuras patrimoniales. En este aspecto, se hace de suma importancia estudiar y analizar críticamente sus intervenciones para entender el criterio de actuación que utilizan ante distintos contextos, contenidos y programas arquitectónicos, dentro de la temática abordada, con el fin de extraer fundamentos conceptuales y variables de diseño que puedan ser trasladables a otros casos análogos de intervención comprometidos dentro de la trama urbana de la ciudad contemporánea. CRITERIOS DE INTERVENCIÓN EN EL MARCO DE LA DISCIPLINA El objetivo fundamental de la intervención consiste en comunicar el significado y la necesidad de conservación de un bien. En esta lógica, conservar el patrimonio construido implica darle uso, ya que lo que no es utilizado cae en el abondo y deterioro provocando, en la mayoría de los casos, la perdida completa de las estructuras patrimoniales. Para proteger este legado, es necesario intervenirlo alojando nuevos programas de carácter público y con gran carga social. Esto implica reafirmar los rasgos estructurales, funcionales, tipológicos, lingüísticos y todos aquellos que lo organizan y constituyen, incorporándole una arquitectura del presente. Por lo tanto, hoy, se considera a la reutilización de entidades patrimoniales como una forma de valorización, refuncionalizándolas y, si es necesario, transformándolas en lugares vividos por la gente para que se conviertan en una realidad socialmente sustentable (Choay, 1992). Para ello, es necesario transitar un camino complejo, con definiciones y precisiones propias de una disciplina pautada y concreta, pero donde también es posible experimentar proyectualmente, generando nuevos aportes y conocimientos en el campo de la intervención patrimonial. LA INTERVENCIÓN PATRIMONIAL DENTRO DEL ESTUDIO NIETO SOBEJANO Lejos de cuestionar la integridad de la obra, la idea de una arquitectura como mosaico o retablo , donde las distintas actuaciones arquitectónicas componen un conjunto que se percibe como una totalidad, es un claro reflejo del sincretismo cultural enraizado en el pasado y la cultura del pueblo español, y por lo tanto en la manera de proyectar de sus profesionales, tal como es el caso de los arquitectos Nieto y Sobejano.


En su obra, la relación con las preexistencias y la evolución, tanto de las edificaciones en sí, como de los territorios sobre los que intervienen, desempeñan un rol fundamental al momento de tomar decisiones proyectuales. Su trabajo “se limita voluntariamente a la indagación en el sentido del presente y el registro del pasado, a la búsqueda de un difícil equilibrio donde la temporalidad de la nueva intervención y su realidad histórica se funden en una obra que nos pertenece tanto a nosotros como nosotros a ella” (Nieto Sobejano, 2010, p.50). De ese modo, consiguen materializar obras de arquitectura contemporánea y a la vez enraizada en un denso entramado de trazas y referencias histórico culturales. Cada nuevo proyecto supone para ellos una respuesta específica a un problema particular. Por ese motivo, no se los identifica con una escuela de intervención patrimonial definida ni con referentes particulares. El rasgo común a toda su obra es la búsqueda de síntesis entre la contemporaneidad y lo específico de un lugar y su cultura. Y como regla general, los disparadores de las ideas rectoras de cada proyecto de intervención surgen de una minuciosa investigación, tanto del entorno inmediato del edificio, como de su historia y de la memoria que lo sustenta como bien social. El resultado obtenido es una construcción en donde, a pesar de no dejar lugar a dudas sobre que es nuevo y que no, los arquitectos no han pretendido eclipsar la preexistencia con su propio estilo, sino cohabitar en armonía con ella. Sus añadidos tienen su propia identidad, sin interferir con la edificación original. Se distinguen materialmente de lo existente, cediendo el protagonismo a lo histórico y enfrentando a los usuarios a su temporalidad y evolución. Recuperan así piezas patrimoniales que se exhiben como muestras del paso del tiempo, sin museificarlas, sino convirtiéndolas en un relato vivo de su historia. Esta mirada “evolutiva” entiende a la arquitectura como “tiempo hecho espacio” (Nieto Sobejano, 2013, p.33), como una disciplina que, a diferencia de otras artes, posee un factor temporal que supone la participación de múltiples actores en un proceso siempre inacabado. Sus producciones patrimoniales comparten una actitud doble de respeto y diálogo con los contextos en que se insertan. Así ante la oportunidad de proyectar en sitios con una extensa tradición cultural, plasmada en su configuración territorial a lo largo del tiempo, los arquitectos abordan la tarea proyectual como una oportunidad de explorar los vínculos compartidos por la arquitectura, el paisaje y la sociedad. El resultado es un conjunto de obras donde se evidencia la lectura del lugar desde una elevada sensibilidad hacia cuestiones ambientales y simbólicas de la cultura y cuyas resoluciones permiten la total incorporación de la nueva intervención, tanto en el territorio como en la conciencia urbana de los habitantes del lugar. Es así como sus intervenciones están vinculadas principalmente a programas culturales, donde el usuario se somete a experiencias arquitectónicas en las que tanto la función como la complejidad de lo construido


resultan legibles a muy distintos niveles. De este modo, el contenedor cobra tanta importancia como el contenido, y la interpretación de la historia y la sociedad que la caracteriza instituyen el recurso para hacerlo. ANÁLISIS DE CASOS Se estudiaron diez obras pertenecientes al Estudio con el objetivo de clasificarlas y tipificarlas en base al valor patrimonial del sitio o edificio original (Fig. 1): Ͳ

Castillo de la Luz, 1999-2004, Las Palmas, España.

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Museo Madinat – al - Zahra, 1999-2009, Córdoba, España.

Ͳ

Museo Nacional Colegio de San Gregorio, 2000-2009, Valladolid, España.

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Edificio Embarcadero, 2003-2008, Cáceres, España.

Ͳ

Museo Moritzburg, 2004-2008, Halle, Alemania.

Ͳ

Ampliación de la sede de Kastner & Ohler, 2005-2012, Graz, Austria.

Ͳ

Museo San Telmo, 2005-2011, San Sebastián, España.

Ͳ

Museo Joanneum, 2006-2012, Lugo, España.

Ͳ

Museo de Historia de Lugo, 2007-2011, Lugo, España.

Ͳ

Proyecto para rehabilitación del Bristol Royal Infirmary, 2013 - 2015, Bristol, Reino Unido. Para poder establecer relaciones entre ellas se determinaron una serie de variables que permitieron realizar un análisis comparativo entre obras y determinar las estrategias proyectuales utilizadas en función de las características de cada caso en particular (Fig. 2). ESTRATEGIAS PROYECTUALES ARQUITECTÓNICAS EMERGENTES DEL ESTUDIO OBRAS SELECCIONADAS

Ͳ

Utilización de METÁFORAS formales y materiales, extraídas del entorno que remiten al edificio o sitio que se pretende conservar, a partir de una reinterpretación contemporánea del mismo, tanto en términos materiales como lingüísticos. (Fig. 3)

Ͳ

Articulación entre el territorio y la nueva intervención a partir de la CONTINUIDAD de elementos, texturas, colores, formas, trazados y valores simbólicos que formen parte de su identidad. (Fig. 3)

Ͳ

El nuevo edificio se materializa como vínculo entre el tejido urbano y el entorno natural, pasado histórico y presente, al configurarse como un PAISAJE TEMPORAL que permite la transición entre ambos. Esto permite la implementación de un diálogo más equilibrado entre el entorno y la intervención, al mismo tiempo que promueve la creación de nuevas situaciones espaciales que deriven en un mayor contacto y conocimiento de la sociedad sobre el valor de su patrimonio. (Fig. 3)


Ͳ Ͳ

Creación de nuevos ESPACIOS PÚBLICOS de transición entre el edificio y el entorno urbano, como un recurso para promover una mayor relación entre la sociedad y su historia al fomentar el ocio y la interacción social en contacto con elementos físicos que remiten al pasado histórico y a la identidad cultural de la comunidad. (Fig. 4)

Ͳ

Conquista de los espacios SUBTERRÁNEOS como un recurso que favorece la puesta en valor de los entornos históricos existentes sin afectar su imagen exterior original, a la vez que ofrece un plano horizontal sobre el cual se proponen nuevos espacios públicos y de transición. (Fig. 4)

Ͳ

Recuperación de las CUBIERTAS EXPRESIVAS, negadas por el movimiento moderno. Intervenir sobre ellas libera al edificio original de grandes intromisiones ajenas a su condición primigenia, facilitando el diálogo entre lo nuevo y lo existente. (Fig. 5)

Ͳ

Inserción de VOLÚMENES FUNCIONALES independientes dentro de un contenedor histórico, promoviendo la convivencia entre lo nuevo y lo existente sin dejar lugar a dudas respecto de la pertenencia de ambas partes a distintos períodos de tiempo. (Fig. 5) Como podemos ver, la creación de nuevos espacios urbanos de uso público que estimulen la interacción social, la vinculación con el entorno, el desarrollo de sistemas de organización inspirados en la historia local, la investigación tectónica y el uso de metáforas alusivas al pasado material e inmaterial del sitio, se definen como los hilos conductores del criterio adoptado dentro sus obras de intervención patrimonial. CONCLUSIONES Las obras de intervención patrimonial desarrolladas por los arquitectos Nieto y Sobejano se exhiben como la materialización de una respuesta específica, que, si bien reconoce el campo de investigación y análisis propio de la trayectoria de sus autores, descubre en cada encargo la definición de un problema distinto, único e irrepetible. Entienden que la acción sobre piezas preexistentes difiere de la obra nueva, debido a que son sus propias estructura las que proveen inesperadas pruebas sobre cómo deben ser transformadas. Por lo tanto “renovar, adaptar o ampliar un edificio histórico significa reinterpretar las intenciones originales de su diseñador, leyendo la arquitectura como un palimpsesto, la suma de varios textos coexistentes en los cuales los rastros de una inscripción más temprana son perceptibles “(Nieto Sobejano, 2013). De esta forma, sus obras se caracterizan por vincularse al medio contextual en que se insertan, procurando evidenciar su presencia pero evitando eclipsar con ella a la preexistencia, entablando un diálogo equilibrado donde cada acción realizada sobre el edificio forma parte de un mosaico que refleja su vida, así como su


evolución. Sobre este enfoque, las nuevas intervenciones pasan a formar parte del proceso siempre inacabado de adiciones y modificaciones que acompañan la vida del edificio o sitio patrimonial. Las estrategias proyectuales utilizadas buscan alcanzar la integración de la nueva intervención en un tiempo histórico que alberga la memoria de múltiples transformaciones previas. Donde, es preciso actuar de manera tal que la obra sea tanto un reflejo reconocible del presente, como un corte temporal en la vida del edificio, una parte integrada a ese tiempo histórico y futuro posible origen de nuevas transformaciones, materializando aquellos límites que permitirán la interacción social y el contacto entre el hombre y la naturaleza. Para concluir, se considera que obrar sobre la ciudad existente siguiendo las estrategias proyectuales reconocidas dentro su obra, constituye un camino de acción posible sobre la arquitectura patrimonial, cuyo objetivo final consiste en alcanzar el equilibrio entre el binomio “memoria e invención”. De esta manera, se espera que la traslación de estos criterios a otros casos y a realidades o contextos sociales y económicos distintos a los del Estudio español, constituyan un precedente en la intervención patrimonial que fomente el respeto y la protección de las entidades patrimoniales, sin caer en pérdidas de gran significación arquitectónica, social y/o cultural. BIBLIOGRAFÍA Ͳ

Choay, Francoise (1982) Alegoría del Patrimonio. Editorial Gustavo Gili.

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Nieto, Fuensanta y Sobejano, Enrique (2013) Memoria e invención. Ostfildern, Alemania. Hatje Cantz. ISBN: 978-3-7757-3619-0

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Nieto, Fuensanta y Sobejano, Enrique (2010) Nieto & Sobejano 1991 – 2011. AV Monografías N° 146, Madrid, España (2010).

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Solá Morales, Ignasi (2006) Intervenciones. Barcelona, España. Gustavo Gili. ISBN: 9788425220432

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AA - Author Architectures N°28, Works: Fuensanta Nieto, Enrique Sobejano (2004).

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Revista C3 Nº 325. C3 Publishing Co. Seul, Corea (2011) ISSN: 2092-5190.

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AV Monografías N° 146, Nieto & Sobejano 1991 – 2011, Madrid, España (2010).

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AV proyectos N ° 29, Madrid, España (2008) ISSN 1697-493X. págs. 30-31

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El Croquis N° 142, Architectural practices. Madrid, España (2008) ISSN: 0212-5633. Págs. 6 – 81

Ͳ

El Croquis N°119, Work Systems. Madrid, España (2004) ISSN: 0212-5633. Págs. 266 – 301

Ͳ

TC CUADERNOS. Nº 66, Monografía. Ediciones Generales de la Construcción, Valencia, España. (2004) ISBN: 1136-906X

Ͳ

DETAIL N°4, Rehabilitación (2010) ISSN 1578-5769. págs. 409 – 414


Ͳ

On diseño N°303, España (2009) ISSN 1695-2308. págs. 68-75

Ͳ

Revista TECTÓNICA nº 35. ATC Ediciones, S.L. Madrid, España (2011) ISSN: 1136-0062. Pág. 20 – 31 MATERIAL GRÁFICO Fig. 1: Imágenes de referencia de obras estudiadas. De Izquierda a derecha: Castillo de la Luz (http://www.metalocus.es/), Museo Madinat Al-Zahra (http://www.nietosobejano.com/), Museo Nacional Colegio de San Gregorio (Revista AV Monografías N°146), Edificio Embarcadero (http://www.ondiseno.com/), Museo de Moritzburg (Revista El Croquis N°142), Kastner & Ohler (Revista AV Monografías N°146), Museo de San Telmo (http://www.dezeen.com/), Museo Joanneum (http://hicarquitectura.com/tag/nieto-sobejano/), Museo de Lugo (Revista AV Monografías N°146), Bristol Royal Infirmary (http://afasiaarchzine.com)

Fig. 2: Ejemplo de Ficha de análisis proyectual.


Fig. 3: Estrategias proyectuales de intervenciรณn: Metรกforas y continuidad de elementos. Arriba, Izquierda a derecha: La luz en la arquitectura islรกmica y la luz en el museo de San Telmo; Monte Urgull en San Telmo y revestimiento en el Museo de San Telmo. Abajo, izquierda derecha: Estructura industrial de la ciudad de Lugo y Museo de Lugo; Ciudadela Madinat Al-Zahra y Museo Madinat Al-Zahra;. Fuente:


http://www.nietosobejano.com.

Fig. 4: Estrategias proyectuales de intervención: Paisaje, espacios públicos y espacios subterráneos. De Izquierda a derecha: Museo Madinat Al-Zahra, Museo Joanneum, Museo de Lugo. Fuente: Revista AV Monografías N°146.

Fig. 5: Estrategias proyectuales de intervención: Cubiertas expresivas y volúmenes funcionales. De Izquierda a derecha: Maqueta Museo Mortizburg (Revista AV Monografías N°146), Sección Museo Mortizburg (Revista El Croquis N°142), Sección Edificio embarcadero (Revista Tectónica N° 35).


RECONVERSIÓN DE LA ANTIGUA FABRICA DE TANINO DE FONTANA: REFUNCIONALIZACION Y CONSERVACION DEL PATRIMONIO INDUSTRIAL COMO MEDIO PARA EL DESARROLLO SOCIAL EN EL ÁREA METROPOLITANA DEL GRAN RESISTENCIA.

Autor María Patricia Mariño

BECARIA SGCYT UNNE- MINCYT Email: pmarinio@yahoo.es


RECONVERSIÓN DE LA ANTIGUA FABRICA DE TANINO DE FONTANA: REFUNCIONALIZACION Y CONSERVACION DEL PATRIMONIO INDUSTRIAL COMO MEDIO PARA EL DESARROLLO SOCIAL EN EL ÁREA METROPOLITANA DEL GRAN RESISTENCIA. EJE TEMÁTICO Nº 3: El patrimonio como estrategia para el desarrollo social y sustentable

RESUMEN Se estudia la problemática social de la conservación del patrimonio industrial de Fontana (Chaco), antiguo pueblo taninero, frente a procesos de reconversión urbana. La dimensión social, condiciona fuertemente las posibilidades de preservación y la reconversión de áreas industriales en el territorio chaqueño, representando un desafío para su conservación, en vista de los procesos de desarrollo actuales. De creciente valor en los proyectos de planificación urbana y social, el patrimonio industrial posee un potencial relevante en territorio chaqueño, cuya funcionalidad fue abordada recientemente con casos como el de Fontana, que exigen una reflexión sobre sus impactos en la sociedad. OBJETIVOS Destacar al patrimonio industrial de Fontana como motor de organización social y recurso para el sostenimiento de políticas culturales, sociales, económicas, turísticas. METODOLOGÍA 1. Se desarrolló un marco teórico referido a la arquitectura, el territorio y la conservación del patrimonio industrial, profundizándose en la gestión. Se abordó la problemática del patrimonio industrial, su relación con la gestión para su utilización como factor de desarrollo social. 2. Definición de los criterios de selección de la muestra: -

Se ha seleccionado el conjunto edilicio de la ex Fábrica de Tanino, debido a que fue el eje de cambios urbanos, que revitalizaron la vida comunitaria, siendo de gran representatividadpor sus valores. La muestra seleccionada, es de valores arquitectónicos, urbanos, sociales, históricos.

3. Definición de las variables a analizar:

x

ambiente-contexto histórico contexto local, regional, nacional, latinoamericano

x

imagen –símbolo aspectos semióticos de la retórica arquitectónica.

x

espacio- función

-

correlatividad de las relaciones espaciales con las circunstancias histórico-políticas




x

 cambios funcionales 

DESARROLLO Marco teórico Se aborda el estudio de la problemática del patrimonio industrial desde la conceptualización del

patrimonio, del

territorio y de la identidad. El patrimonio está definido entre la voluntad de transmitir una herencia sociocultural específica y la de reinterpretarlo en función de un contexto y de una intención precisa. Los intervinientes son inducidos a reflexionar de manera que el patrimonio se construya y el rol jugado por la transmisión de la memoria en esta construcción devenga en un enclave de construcción individual y colectivo además de elemento que se comparte y conforma. Permite hacerse individual y colectivamente a través de ella. (BRUBAKER, 2014) Se puede integrar el concepto de patrimonio en el estudio de los territorios y de su recomposición ya que se incluye a condición de su reconocimiento social. Esto se verifica hace poco tiempo en el caso de la industria con los objetos industriales, edificios sitios y paisajes que surgen de esta actividad (EDELBLUTTE, S., 2009). En la definición del patrimonio industrial chaqueño, será esencial comprenderlo a partir de la reflexión sobre aquellos objetos que relaten una identidad, por lo que se requiere verificar el concepto de ésta a partir de la definición de Canclini. Según Canclini "la identidad es una construcción que se relata" (CANCLINI, 1995: 107) y propone conocer sus puestas en escena para analizar las identidades colectivas. La concepción de identidad colectiva implica comprenderla como resultante del entrecruzamiento de lazos entre los miembros de un grupo y la homogeneidad del grupo. (BRUBAKER, 2014) La noción de territorio como organización emergente de los actores locales, implica un espacio abstracto que engloba diferentes nociones de proximidad, geográfica, cultural, etc. Allí los actores son repartidos sobre un segmento en el que conforman un continuum de densidad uniforme. Esta representación es pertinente para las producciones en las que los actores están atomizados y dispersos en el espacio y puede convenir a los distritos industriales. En la definición de territorio, las relaciones cruzadas pueden corresponder a diversas ventajas que pueden conferir a la coordinación y organización colectiva: prospección común de mercados, política de comunicación, adquisición de un poder de mercado, bienes públicos locales, resolución de problemas de externalidad, etc. Se supone que no habrá límite a las economías de escala, de modo que los agentes involucrados tienen siempre intereses de integrar los grupos más importantes. CONTEXTO HISTÓRICO El origen de la ciudad de Resistencia estuvo ligado fundamentalmente, al control de un territorio fuertemente marcado por la actividad agro-industrial. Ya en 1875 existían numerosos aserraderos pertenecientes a militares o a inmigrantes italianos en el Paraje San Fernando (POMPERT DE VALENZUELA, M.: 1998).


Conforme al ideal de los gobernantes de la Argentina del siglo XIX, de producir un país moderno, nació Resistencia. Desde este sitio se expandió el territorio chaqueño y lo que hoy se denomina el Area Metropolitana del Gran Resistencia. La expansión y consolidación del Territorio Chaqueño se sostuvo gracias a una sucesión ininterrumpida de administraciones del gobierno nacional, basadas en los objetivos de la Generación del 80. Idénticos propósitos e instrumentos, dieron al país más de cincuenta años de continuo progreso y crecimiento social y económico (MARIÑO, SUDAR:2003). La explotación y comercio del tanino fue la causa principal de las fundaciones de, Barranqueras, Puerto Vilelas, Puerto Tirol y Fontana. Unidas no solo por una historia común, sino también por un paisaje que se vió mutado por las distintas explotaciones, no solo las tanineras, y el equipamiento acorde a los requerimientos funcionales, las ciudades del AMGR ofrecen un patrimonio industrial, que trasciende a través de las relaciones urbanas dadas en el tiempo. Las líneas férreas, que unieron a Puerto Vilelas con Barranqueras, y a ésta con Resistencia, Puerto Tirol y Fontana, son un ejemplo de la inserción de la infraestructura ferroviaria en el bosque chaqueño o los muelles que acompañaron las instalaciones portuarias de Barranqueras y Vilelas sobre el riacho Barranqueras o la laguna Beligoy en Puerto Tirol. Los orígenes de Fontana se relacionan con la época de la Colonización del Territorio Nacional del Chaco, en 1878, al distribuirse los solares de la ciudad de Resistencia y lotes rurales para la formación de colonias. En esas colonias se localizó a familias de inmigrantes entre las que llegó don Ángel Vicentini, y a quien se debe el nombre de la población situada en esa zona denominado Puerto Vicentini. En 1916 se agregó una nueva línea ferroviaria, conocida como Central Norte Argentino o FF:CC. del Estado, que habilitó la estación Cacuí, actualmente sede central de SEFECHA. Las inmejorables condiciones de la infraestructura y la mano de obra existente, dieron origen en 1919 a la instalación de la desmotadora de algodón de la cooperativa "Ministro Le Breton" y luego a la fábrica de aceite. Este equipamiento fue beneficiado por la construcción de un desvío de las vías que llegó al centro de la cooperativa. Los inicios de Fontana se remontan a 1916, con la compra de terrenos por parte de los Hermanos Fontana a los hermanos Fortini, para instalar una fábrica de tanino que llamaron Rio Arazá. La zona elegida para la ubicación de la fábrica era vecina a dos estaciones del ferrocarril Santa Fé: Vicentini y "Río Arazá". En 1917 la fábrica de tanino cambió de denominación, "Fontana Ltda. S. A .Industrial de Quebracho" y en 1931 la Forestal Argentina, S.A. de Tierras, Maderas y Explotaciones Comerciales e Industriales" la adquirió y construyó el antiguo pueblo, hoy centro de Fontana. Hacia 1969 se produce la venta del capital accionario de la Sociedad Anónima Quebrachales Fusionados a la Compañía "Quebracho Formosa S. A.", de capitales franceses, que significa además la desaparición del nombre de la Forestal de la Industria taninera argentina.(TRABALON,2014)




Conformó el actual centro urbano, el establecimiento industrial y su poblado en el sitio que se denomina ahora el “casco histórico”, (reconocido por un grupo de pobladores, aunque careciente todavía de declaratoria) e integra el área actual de recuperación, reutilización y refuncionalización. De este pasado industrial hoy son testigos la Fábrica de Tanino, declarada patrimonio cultural de la provincia del Chaco en 1996, la chimenea declarada por ordenanza municipal Nº 560/2000 bien de interés cultural y Patrimonio Histórico y Cultural y desde mayo de 2.007 y la antigua estación de ferrocarril de Puerto Vicentini. El proceso de crecimiento acelerado de la localidad, condicionò a la situación de la fábrica de tanino, modificàndose en el sentido inverso al desarrollo de urbano de la localidad. En los años ’80 se produjo una transformación de su producción de fábrica de tanino a curtiembre. La reconversión agravò las condiciones ambientales, produciendo un impacto ambiental propio de este tipo de actividad. Se constituyò en un foco de contaminación y conflicto permanente con la población, nuevos barrios y establecimientos educativos que se conformaban a su alrededor. La situación ambiental y la reconversión productiva de la empresa, desembocaron en su paralización, desguace y traslado de la maquinaria y parte del personal a la ciudad de Las Toscas, Santa fe, donde la curtiembre continùa en funcionamiento. Con la inactividad, las instalaciones fueron abandonadas y se iniciò un proceso de deterioro y desmantelamiento progresivo que dio origen a un “vacío urbano construido. Se convirtió en un obstáculo para su integración, constituyéndose en una zona insegura e insalubre, CARACTERÍSTICAS FÍSICAS DEL PATRIMONIO INDUSTRIAL. Fontana presenta, en su estructura fundacional, elementos característicos de los pueblost anineros: La fábrica ubicada en forma central constituye el eje y elemento ordenador de la trama urbana que se estructura a su alrededor, y en paralelo al tendido del ferrocarril. De manera paralela al ferrocarril Santa Fé, se situaba Fontana, tomándolo como eje estructurador. El pueblo se organizó en forma paralela a las líneas férreas, que lo dividían en dos sectores: hacia el noroeste esta la mayor parte de las construcciones y el centro del pueblo actual (TRABALON, 2014). De igual maneras se estructuraron otros poblados forestales, como el de Puerto Tirol, Puerto Vilelas, Las Palmas, u otros núcleos industriales como la Fabril en Resistencia. Las manzanas rectangulares rodeaban al conjunto fabril, situándose en paralelo, las tiras de viviendas de los obreros, en coincidencia con el volumen de la actividad principal y el pabellón para obreros solteros o "Soltería" en un extremo. Actualmente este último forma parte del edificio de la Municipalidad de Fontana. En todos los establecimientos forestales, se contó con un espacio de dormir de los obreros solteros; como estrategia de organización y control social y la escuela para los hijos de los trabajadores. Otros establecimientos que se sumaron en el período de gobierno de Perón, fueron la comisaría, el centro de salud, un edificio especial para la escuela y en terrenos del Obispado la capilla.




Hacia el sureste, entre la fábrica y la laguna Fortini se ubicaban, de norte a sur, la administración y el almacén de ramos generales, la escuela y dos canchas de tenis, para el uso del gerente y personal jerarquizado. El antiguo pueblo industrial hizo gala de tener todos los servicios que acompañaron el avance tecnológico de la época: agua corriente, luz eléctrica y cloacas, como también la provista de mercaderías en sus propios comercios de bazar, zapatería, tienda y almacén. Distintas tipologías arquitectónicas se erigen como testigos de los usos que implicó la instalación y desarrollo de la fábrica de tanino, con un predominante lenguaje de la arquitectura funcionalista inglesa, y otros tipos acordes a las circunstancias históricas que determinaron ciertos recursos para su concreción. Si bien el núcleo fabril principal es de inconfundible estilo inglés, se observan otros lenguajes en el equipamiento complementario de la fábrica. Se han detectado tipos arquitectónicos predominantes y otros tipos aislados. Entre los tipos predominantes se observaron los casos de Arquitectura Funcionalista Inglesa y de Arquitectura, y los secundan los tipos italianizante, y del Plan del Gobierno del Gral. Perón, mientras que entre los tipos aislados se constató la presencia de casos de estilo Art- Decó. LA RECONVERSIÓN DE LA ANTIGUA FÁBRICA DE TANINO. A partir de la sanción del Código de Ordenamiento Urbano en el año 2014, se definió al sector de la ex - fábrica como Centro Principal, y a la zona que ocuparon las ex-instalaciones fabriles como centro cultural y comercial, “Complejo LaTaninera”. Con esta organización se delimitaron las zonas urbanas, según usos industriales de bajo impacto y residenciales. A través de la gestión asociada de la administración municipal y del gobierno provincial, se concretaron la localización de diversos equipamientos que requería Fontana: un hospital de mediana complejidad (14 camas), una Plaza Pública, emplazada sobre las ex piletas de tratamiento de la fábrica de tanino, la fábrica de Indumentaria “Pampero” en las ex instalaciones (galpones), una sucursal del Mercado Central de frutas, hortalizas, chacinados y pan de Bs.As., Programa económico Social, la parquización de la Plazoleta “La Chimenea” y construcción de piletas de natación en su entorno, una fábrica de calzados, la recuperación de una de las viviendas de ex-jefes de fábrica como residencia del Obispado de Resistencia, la instalación de una emisora de radio FM Cordial del municipio, un polideportivo municipal con un estadio Arena, en el sector fabril, una industria metalúrgica de fabricación de ascensores/aire acondicionados y transformadores, oficinas de Gendarmería Nacional delegación, sector de borde de la laguna Fortini se ejecutó un paseo parquizado denominado “Paseo Religioso”, ex-estación de bombeo de agua de la ex fábrica taninera se localizará el Museo Histórico de la Fontana, en el edificio de la llamada “gerencia” se ubicará un resto-bar. Cabe acotar que la fàbrica ensambladora de ascensores contò con el respaldo de EIA aprobada por la Secretaría de Medio Ambiente de la Provincia del Chaco. Estos requisitos también son sometidos al control de distintas organizaciones no gubernamentales que velan por las condiciones ambientales de los pobladores.




Las actividades que se realizan en el antiguo complejo taninero, son seguidas atentamente por un grupo de vecinos de Fontana, que desde el año 2006 ha conformado la Asociación Memoria de nuestro pueblo, quien aboga por la conservación de los rasgos identitarios de Fontana. CONCLUSIONES La renovación urbana que experimenta Fontana con la reinserción de actividades industriales, y la refuncionalización de sectores en desuso requiere la consideración de criterios de manejo ambiental que involucren la consideración del paisaje y cultura. En ese sentido incorporar experiencias de planificación urbana en sitios de situación espacial y funcional similar contribuiría a mejorar la planificación del manejo espacial en relación con los actuales criterios de planificación, que involucran el respeto al medio ambiente y la cultura. Requiere la conservación del patrimonio industrial chaqueño, un estudio y planificación urbano- paisajística con una doble perspectiva, la terrestre y la acuática, en la valoración del marco natural. Este debería aparecer de manera integral y comprender que el patrimonio taninero,ferroviario y natural que no solo involucra a la dimensión espacial, sino también la inmaterial que comprende la memoria obrera. De las funciones seleccionadas en los casos de reconversión de áreas industriales, cabe destacar que respetan las características esenciales de las construcciones originales, revalorizándolas a través de distintas estrategias entre las que priman la introducción de actividades culturales. Estas no solo dan nueva vida a los espacios, sino también constituyen un elemento de integración social. Se requiere un inventario exhaustivo, no solo de los bienes materiales componentes de lo que fuera el poblado iniciado por los Hermanos Fontana, componentes edilicios, e infraestructura, sino también su evolución en relación con Puerto Vicentini y la faz inmaterial de la actividad industrial. En el caso de la ex fábrica de tanino, es lógico que el alcance del concepto y las técnicas de la gestión del patrimonio, se prolonguen a la ciudad, al territorio y los sistemas de asentamiento y medio ambiente naturales ya que, coincidiendo con la teoría expresada por Roberto Fernández, no se puede limitar un proyecto de gestión patrimonial al mero manejo de las piezas significativas – monumentos es decir a los edificios e infraestructura del sector portuario, sino mas bien el “corpus arquitectónico-edilicio”, debe ser interpretado desde una dimensión urbana “como un

continuum a poner en foco”, en el contexto urbano, el área central y en el territorio, en general, es decir, a extensas configuraciones ambientales. El antiguo poblado industrial se sitúa en un punto donde se articula el centro urbano con un sistema de parques que se integra a la laguna Fortini, lo cual le asigna una importancia ambiental, además de la situación urbana por la cual podría integrarse al Corredor Cultural tanto de ecoturismo, como de turismo cultural en torno al patrimonio industrial. Esta particularidad de la ciudad como fenómeno de larga duración, hace que sea imposible explicar su evolución sin tener en cuenta sus relaciones con el agua y con la estructura ferroviaria, hoy parcialmente revitalizada con la línea de Cacuí.




Sitios abiertos, aptos para generar la construcción de nuevos espacios y nuevas culturas y a la vez centro de interés de los estudios de territorio, queadquieren mayor relevancia por su carácter potencial en la transformación y dinamización urbana, además vehículo soporte de la memoria

e identidad de las comunidades, llama a la

concientización de una adecuación normativa en pos de su conservación. En la dimensión social, también es de fundamental interés integrar el concepto y las técnicas de gestión del patrimonio, y en ese sentido es imprescindible tener en cuenta el aporte conceptual de Marcel Proust, en “ la Muerte de las Catedrales”, donde hace hincapié en la importancia de los rituales como elemento sustancial en la valoración del objeto, lo que en este caso se traduciría como tener en cuenta las actividades que se realizan en el antiguo poblado industrial para mantener la vitalidad de este testimonio de un eslabón en la historia del territorio argentino.

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MATERIAL GRÁFICO

Izq.ŶƟguos galpones de la ex fábrica de tanino. Fontana. Chaco- Der. Museo Histórico de Fontana.

Viviendas de los obreros de la fábrica de tanino. Der. Playa de maniobras de la industria de ensamble de ascensores


INSTITUTO DE ESTUDIOS PATRIMONIALES, CAPBA DII.

Autora: Arq. Marta Oliva.

IEP, CAPBA DII

Dirección: Larroque 550, Banfield, Bs. As., Argentina. Teléfono: 1541657999 Email: arq_oliva@yahoo.com.ar


INSTITUTO DE ESTUDIOS PATRIMONIALES, CAPBA DII. EJE TEMÁTICO: El patrimonio como estrategia para el desarrollo social y sustentable RESUMEN El Instituto de Estudios Patrimoniales (IPPAUR) del CAPBA DII, ha trabajado sobre tres líneas de acción: x

Gestión institucional, con la Comisión Nacional de Monumentos y Lugares Históricos, con el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, con la FAD UCALP Bernal y con el Municipio de Quilmes.

x

Conformación de equipos de trabajo, en el ámbito distrital, para relevar, inventariar, catalogar y actualizar los listados de patrimonio declarado, a nivel Nacional, Provincial y Municipal, de los partidos que integran el DII.

x

Participación, en forma conjunta con los otros institutos, IEU, IEH, IDS, en el Taller Proyecto Urbano y Paisaje, que se desarrolló durante el 2014 y 2015 y en el Workshop, Bs. As./ San Pablo. .

Durante muchos años, el CAPBA DII contó con institutos, integrados por los matriculados que se dedicaban a realizar trabajos de relevamiento e investigación, diagnósticos y participación en congresos como el Instituto de Estudios Urbanos y el Instituto de Preservación de Patrimonio Urbano y Rural del DII respectivamente. El IPPAUR, tenía como objetivo principal: concientizar, formar e informar a profesionales de la arquitectura y a la comunidad, sobre la necesidad de preservar el Patrimonio Arquitectónico subsistente de cada ciudad, como testimonio cultural de la sociedad, aportando desde el Distrito II, un ámbito de participación e intercambio de experiencias en el tema. Durante más de 20 años, hemos participado y organizado jornadas, congresos, actividades educativas, relevamientos e investigaciones, hemos celebrado convenios de colaboración mutua con otras instituciones, hemos trabajado conjuntamente con municipios y universidades, aportando trabajos y publicaciones compartidas. El resultado de estas experiencias enriquecedoras, ha sido un antecedente para las nuevas propuestas que se gestaron desde el C.S. de la Provincia de Buenos Aires. A principios de 2014, el Consejo Superior del Colegio de Arquitectos de la provincia de Buenos Aires, consideró, por Res. 25/14, que era necesario implementar desde el CAPBA una respuesta más adecuada a los requerimientos de los matriculados y a la


sociedad, entendiendo que los mismos estaban dirigidos hacia la investigación, el desarrollo, la innovación y los diversos servicios que puede prestar el CAPBA a sus matriculados y a la sociedad en general. El objetivo era, estar a la altura de las circunstancias y razones que hacen crecer la profesión de Arquitecto, para el desarrollo y el ejercicio de la Arquitectura, del Urbanismo, del Patrimonio, del Desarrollo Sustentable, del Hábitat y fundamentalmente, la formación permanente como fuente de actualización, debate y mayor desarrollo profesional. Siguiendo estos objetivos se crea desde el Consejo superior el I+D+i, Instituto de Desarrollo e innovación que coordina el Área Investigación y desarrollo constituido por los institutos provinciales. IEU Instituto de Estudios Urbanos IDEHAB Instituto de Estudios del Hábitat IDS Instituto de Desarrollo Sustentable IEP Instituto de Estudios Patrimoniales. Desde el área de Investigación y Desarrollo, los institutos provinciales delinearon los ejes en los que se ha trabajado conjuntamente, en cada región y en cada distrito respectivamente. Actualmente, el área de Desarrollo e Investigación del CAPBA Distrito II, está constituida por los institutos de Estudios Urbanos (IEU), Instituto de Estudios del Hábitat (IDEHAB), Instituto de Desarrollo Sustentable (IDS) y Instituto de Estudios Patrimoniales (IEP/ IPPAUR). El IEP, al igual que los otros institutos, trabaja sobre ejes delineados por los institutos provinciales y tiene como objetivo principal relevar e inventariar el patrimonio declarado del distrito II, integrado por los partidos de Quilmes, Berazategui, Florencio Varela, Lanús, Avellaneda, Lomas de Zamora, Almirante Brown, Ezeiza, Presidente Perón. Además, como su antecesor el IPPAUR, el IEP continúa participando en Jornadas y Congresos sobre patrimonio, con ponencias y comunicaciones sobre su labor en el distrito, auspiciando actividades conjuntas con universidades y municipios en charlas, jornadas, seminarios y talleres, organizando concursos de Croquis y Fotografía, “Postales Urbanas”, sobre temas de interés patrimonial, Hemos celebrado con la FAD UCALP Bernal, un convenio para trabajar en conjunto, relevando con la Cátedra de Historia de la Arquitectura II, el Patrimonio Cultural


Nacional y Provincial (Fig. 1 y 2) correspondiente a los partidos que conforman el Distrito II y con la Cátedra de Diseño Arquitectónico V en el relevamiento del Barrio las Colonias de Remedios de Escalada (Fig. 3), trabajos que participaron en el premio estímulo del CAPBA y en la VII BIAU 2015. (Fig. 4, 5 y 6). En el 2014, gestionamos ante el municipio de Quilmes, la declaratoria como patrimonio cultural quilmeño, de la Iglesia Nuestra Señora de Lujan de Quilmes, conocida popularmente como “iglesia Caracol”. Con respecto a la tarea específica de recopilación de los listados de patrimonio declarado a nivel Nacional y Provincial del Distrito II, se solicitaron los listados actualizados, a la Comisión Nacional de Monumentos y Lugares Históricos y con el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, instituciones con las que nos mantenemos en contacto permanente y se recopilaron

también, los listados de

patrimonio declarado a nivel Municipal de los partidos de Berazategui, Avellaneda, Quilmes y Lomas de Zamora, tarea que se extendió

durante el 2014 y 2015,

completando y sumando el de los partidos de Lanús, Alte. Brown, Florencio Varela, Ezeiza y Presidente Perón. Paralelamente a la tarea de cada instituto, el Distrito II organizó nuevamente el “Taller de Proyecto Urbano y Paisaje 2015” (fig. 7 y 8), tomando como caso de estudio el fragmento urbano de “Los Talleres Ferroviarios de Remedios de Escalada”, localizados en el Municipio de Lanús. Trabajamos sobre el sistema ferroviario de la ex línea Gral. Roca, como algo vivo y en permanente cambio, rescatando el valor patrimonial e identitario del mismo en el territorio bonaerense, para el relevamiento,

la puesta en valor y propuesta de

intervención, de las estaciones y su entorno, incluyendo equipamiento, galpones, talleres y barrios ferroviarios de ambas vías, Quilmes y Temperley, que atraviesan el Distrito 2, teniendo como objetivo la presentación de los trabajos obtenidos en la VII BIAU CAPBA 2015. En el taller participaron los alumnos del último año de la carrera FADU de la Universidad nacional de La Plata, de la FAD UCALP de Bernal y matriculados del distrito II, conformando equipos de trabajo que realizaron el relevamiento y el mapeo del área conjuntamente. El IEP estuvo junto a los otros institutos acompañando, asesorando, informando y aportando documentación, sobre el valor patrimonial e identitario del sitio de intervención.


También participamos conjuntamente con los otros Institutos en el Workshop realizado con la Escola de la Cidade de San Paulo y el TV4SSP, San Paulo/Buenos Aires, organizados por el CAPBA DII. En San Pablo, el taller se desarrolló sobre la conectividad dos estaciones ferroviarias de valor patrimonial, trabajando durante una semana, conjuntamente con alumnos de la FADU de la Plata y los alumnos de la Escola de la Cidade, acompañados por los coordinadores de los institutos, profesores de las cátedras, integrantes del Colegio de Arquitectos Paulista y los presidentes del DII y del C.S. CAPBA. Los equipos realizaron el relevamiento y mapeo del sector, conjuntamente con visitas guiadas por la ciudad de San Pablo, charlas y bibliografía. Posteriormente el taller se hizo en Buenos Aires, teniendo como sede las instalaciones del C.S. del CAPBA en la ciudad de La Plata y la sede del Distrito II en Banfield.

El resultado fue una

experiencia enriquecedora para todos, que amerita su continuidad.

Desde el Instituto de Estudios Patrimoniales del DII, continuaremos, afianzando la comunicación y participación de los matriculados e instituciones, comprometidos con el patrimonio cultural de nuestro distrito (Fig. 10). Promoviendo la conformación de grupos y equipos, que se sumen para continuar con la actualización y completamiento de los listados de Patrimonio declarado, a nivel Nacional, Provincial y Municipal. Mantendremos contacto con cada uno de los municipios que conforman el distrito, para interactuar y actualizar información y fortalecer la relación e intercambio de experiencias con cada una de las instituciones que hemos firmado convenios. Estimularemos la investigación con relación a temas patrimoniales en todos sus aspectos, tangible e intangible, urbano y rural, natural o construido, para su publicación periódica en la revista del distrito. Seguiremos participando y representando al CAPBA en congresos y jornadas, nacionales e internacionales, como lo venimos haciendo, ininterrumpidamente con el IPPAUR, desde sus comienzos. Incentivaremos la formación, actualización e información permanente de nuestros matriculados, sobre teleconferencias, cursos y carreras de posgrado, fomentando la capacitación, perfeccionamiento, especialización, etc., en la problemática patrimonial, local y regional, que apunte a conformar una red de profesionales activos en el tema y cumplimentar nuestra tarea, aportando desde lo institucional nuevas experiencias, para transmitirlas a los matriculados interesados en el desarrollo y enriquecimiento desde la diversidad cultural del patrimonio urbano, arquitectónico y cultural de nuestro distrito, como instrumento de participación e inclusión social.


Para 2016, el compromiso del IEP está en continuar con las líneas de acción planteadas, convocando a la participación de los matriculados conjuntamente con las instituciones que nos acompañan, para concretar la realización de los catálogos de Patrimonio Nacional, Provincial y Municipal de todo el distrito II, teniendo como objetivo final su difusión y publicación. Otro de los grandes desafíos del instituto es inventariar y relevar todos los bienes del estado, Nacional, Provincial y Municipal, de una antigüedad de más de 50 años, protegidos por el Decreto N° 1063/82. Asumiendo el rol de agentes de gestión y difusión, en defensa de su salvaguarda y preservación.

MATERIAL GRÁFICO

Fig1 Patrimonio Nacional y Prov.

Fig 2 Patrimonio Nacional y Prov.


Fig 3 Barrio Las Colonias, Lanús

Fig 5 VII BIAU 2015

Fig 4 VII BIAU 2015

Fig 6 VII BIAU 2015


Fig 7 Taller CAPBA DII 2015

Fig8 Taller CAPBA DII 2015

Fig 9 Día Internacional de los Monumentos y los Sitios.


“ LA CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL COMO HERRAMIENTA PARA LA PROMOCIÓN DEL DESARROLLO LOCAL”

Autores: Arqs. Graciela Aguilar Andrea Morello.

CONSULTORES INDEPENDIENTES Domicilio: Suipacha 2329, Beccar. Teléfono: 15.5162.1011 / 0221.15.540.2886 Email: arqgracielaguilar@gmail.com arqmorello@gmail.com


LA CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL COMO HERRAMIENTA PARA LA PROMOCIÓN DEL DESARROLLO LOCAL” EJE TEMÁTICO: El Patrimonio Como Estrategia Para El Desarrollo Social Y Sustentable INTRODUCCIÓN Los cambios económicos y la ausencia de políticas integrales han impactado en las áreas urbanas de distinta escala, localidades con fuerte vinculación al espacio rural, ejerciendo presión sobre la población estable y ocasionando de manera continua un proceso de emigración, expresado en el envejecimiento de la población, la pérdida de servicios y equipamiento y el desaprovechamiento de la capacidad física instalada, llevando a procesos de desertización socioeconómica y desarticulación del territorio. En la segunda mitad del siglo XX la Argentina se vió afectada por cambios políticos y económicos que desencadenaron en un desplazamiento obligado de los habitantes de las zonas rurales. Con ello el levantamiento de miles de kilómetros de vías férreas, dejó paulatinamente a estas poblaciones con pocas alternativas para su crecimiento económico y desarrollo sociocultural, llegando al presente a una situación crítica. Hoy el fenómeno se evidencia con el desplazamiento poblacional, principalmente hacia las ciudades cabeceras de los territorios afectados, marcando fuertes desigualdades sociales y marginalidad. Esta migración masiva promueve una problemática diferente en las zonas rurales, con el envejecimiento de la población, la falta de actividades sustentables y de integración regional, dejando a su paso territorios vacíos con grupos sociales vulnerables que han perdido su identidad y cultura.

EL VALOR DEL PAISAJE Los bienes culturales adquieren la calidad de “patrimoniales” en el mismo momento en que son valorados, reconocidos y apropiados por la comunidad como elementos identitarios. Cada comunidad ocupa su espacio geográfico territorizándolo; a través de sus capacidades y limitaciones, dificultades y recursos, va descubriendo, reconociendo y construyendo. Así del encuentro entre diferentes culturas y geografías se va ordenando y dibujando el territorio. En este sentido el paisaje se consolida a partir de una sucesión de procesos históricos que dejan su huella en la transformación del medio natural, dando lugar a manifestaciones y objetos que en conjunto formalizan el patrimonio cultural y natural.1Múltiples alternativas espaciales, culturales, sociales, políticas y económicas se conjugan en la construcción del territorio a través de los procesos de configuración y ocupación, las que pueden ser analizadas articulando las determinaciones

J. f. Ojeda Rivera. DESARROLLO Y PATRIMONIO PAISAJISTICO. Boletín del Instituto andaluz del patrimonio histórico. PH 42. 2003

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geográficas y naturales con las intervenciones materiales como resultado de políticas públicas, del ideario de los técnicos y las expresiones sociales en cada uno de los escenarios históricos. El significado del paisaje ha sido por siempre inseparable de la modificación del territorio por parte del hombre, quien transforma su hábitat y le aporta un nuevo valor. Los recursos que construyen un Paisaje (naturales y artificiales, tangibles e intangibles), merecen por ende un reconocimiento significativo dado su rol en la construcción cultural y la conservación de los patrones ambientales de origen. La planificación del desarrollo territorial debiera no solo evitar su pérdida y potenciar su valoración sino motorizar el crecimiento desde el reconocimiento de sus capacidades y saberes de origen con la inclusión de las necesidades y respuestas contemporáneas. La riqueza de este patrimonio se constituye en uno de sus principales recursos. Insertos en un contexto globalizado, se hace indispensable el reconocimiento y la valoración de lo propio y lo identitario, siendo el paisaje el vehículo más accesible para promocionar el desarrollo territorial, sobre la base del reconocimiento de la identidad. En este sentido, las recientes experiencias demuestran que el patrimonio es una oportunidad para el desarrollo local; requiriendo de la implementación de acciones efectivas que eviten procesos de abandono o destrucción. De la responsabilidad de implementar medidas para la conservación de estos recursos resulta la necesidad de aportar una mirada dinámica, integradora y de escala territorial. Siendo el paisaje un indicador de la evolución y del grado de desarrollo y calidad de vida, resulta necesario destacar que:

-

Tiene un carácter transversal, y debe abordarse en todas las intervenciones públicas.

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Los Programas de Desarrollo Local, a través de su objetivo de diversificación económica, están permitiendo acciones concretas sobre este recurso (por ejemplo, regeneración de paisajes degradados) e induciendo efectos positivos, a través del mantenimiento o recuperación de actividades tradicionales.

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Nuevas herramientas de gestión del territorio, como los GIS, facilitan la identificación de los recursos patrimoniales, y la planificación de políticas para su conservación.

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A partir de su reconocimiento, la gestión de acciones de calidad territorial, promueven directamente la creación de marcas locales de calidad con proyección global.

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A partir de la conjunción entre geografía, historia, producción, arte, tradiciones, etc., se concibe el patrimonio como "un todo" que se puede poner en valor y convertir en un novedoso recurso motor de desarrollo.2

Dos ejemplos claros de buenas prácticas en este sentido son: la marca "el País Cátaro" del Consejo General del Aude (Francia) y el Proyecto "Territorio Museo" para el desarrollo cultural del Prepirineo Aragonés

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En este sentido, del reconocimiento de las lógicas emergentes de la historia de construcción del territorio resulta una sumatoria de patrones ambientales y culturales, de distinta escala y complejidad, no sólo en relación al reconocimiento de sus valores, sino en cuanto al nivel de impacto y estado de conservación, que permiten identificar diversos niveles de oportunidad en su proyección. Las diversas unidades identificadas en un territorio, son entendidas desde la lógica de un proceso donde se reconocen como una unidad ambiental, que transformadas en unidad productiva y cultural se constituyen en una unidad patrimonial. Estas unidades son la manifestación de un proceso de transformación, y evolución continua sobre el cual hoy tenemos la responsabilidad de continuar el proceso de evolución. En términos patrimoniales, el territorio debe ser interpretarlo como una red de sistemas y subsistemas naturales y culturales interrelacionados, que integran: - Componentes naturales, producto de la interacción de la geología y geomorfología, la orografía e hidrografía, el clima, la flora, la fauna y su evolución en el tiempo, y - Manifestaciones culturales, producto de la interacción con la naturaleza e ilustrativas de la evolución del hombre y sus asentamientos en el territorio, reflejo de técnicas específicas para un uso sustentable de la tierra y de sus variaciones temporales, dentro de un patrón de explotación económica tradicional; reflejo de la relación espiritual específica con la naturaleza y los grupos humanos que la habitaron con continuidad cultural; reflejo de procesos de evolución cultural en sus formas y rasgos componentes, como resultado de imperativos sociales, económicos, administrativos y religiosos; y la conservación de un rol social activo en la sociedad contemporánea, asociado a la forma de vida tradicional. La Recomendación de la UNESCO sobre Paisaje Urbano Histórico3, define: “El crecimiento de las ciudades

está transformando la esencia de muchos conjuntos urbanos históricos. Los procesos mundiales ejercen una profunda influencia en los valores que las comunidades atribuyen a las zonas urbanas y su entorno, y en las percepciones y realidades de sus habitantes y usuarios. Por un lado, la urbanización trajo consigo posibilidades económicas, sociales y culturales que pueden mejorar la calidad de vida y reforzar el carácter tradicional de las zonas urbanas. Por el otro, la evolución no controlada de la densidad y el crecimiento urbanos puede erosionar el carácter de un lugar, la integridad del tejido urbano y la identidad de las

CALIDAD AMBIENTAL Y DEGRADACIÓN URBANA.Ricardo Alexander. Seminario de Actualización Profesional sobre la Preservación del Patrimonio Arquitectónico Bancario. Ediciones del Banco Pcia. de Buenos Aires. Serie Histórica, Año 1986. 3 UNESCO. Recomendación sobre el paisaje urbano histórico. 10 DE NOVIEMBRE DE 2011. 2


comunidades.”4 Esta Recomendación entiende por PAISAJE URBANO HISTÓRICO la zona urbana resultante de una estratificación histórica de valores y atributos culturales y naturales, lo que trasciende la noción de “conjunto” o “centro histórico” para abarcar el contexto urbano general y su entorno geográfico. Este contexto incluye entre otros rasgos del sitio, principalmente su topografía, geomorfología, hidrología y características naturales; su medio urbanizado, tanto histórico como contemporáneo; sus infraestructuras, tanto superficiales como subterráneas; sus espacios abiertos y jardines, la configuración de los usos del suelo y su organización espacial; las percepciones y relaciones visuales, y todos los demás elementos de la estructura urbana. También incluye los usos y valores sociales y culturales, los procesos económicos y los aspectos inmateriales del patrimonio en relación con la diversidad y la identidad.5 En este sentido, se reconoce al paisaje no es sólo una marca en el territorio, sino también la huella (como rastro o seña, profunda y duradera) dejada en la memoria individual y colectiva. Es la huella dejada por el hombre sobre el territorio y, al mismo tiempo, la huella dejada por el territorio en la memoria del hombre. El paisaje es, por tanto, la expresión fenomenológica de los procesos sociales y naturales en un tiempo dado, y tiene que ver con el ordenamiento que reciben las acciones productivas y culturales, las que están de acuerdo con las opciones sociales que se suceden. Las formas espaciales son el resultado de procesos pasados, pero que condicionan los procesos futuros.6 En este sentido resulta primordial propender a una nueva cultura del territorio, que apueste por la creación de territorios inteligentes, que evite los excesos privados en beneficio de la colectividad y haga prevalecer los valores de la sostenibilidad, la eficiencia funcional y la equidad social7. He aquí la importancia de una acción de gobierno que integre todas las políticas que afectan al territorio, desarrollando nuevos instrumentos para una gestión territorial más amplia que facilite la coordinación vertical entre los distintos ámbitos de competencia del gobierno y entre éstos y los agentes sociales y económicos. En este ámbito de la planificación estratégica surge el paisaje como fuente de conocimiento para desarrollar una ordenación sostenible del territorio.8

UN ABANICO DE CASOS. PROBLEMÁTICAS COMUNES: Son múltiples los casos abordados a lo largo de los últimos años, vinculados específicamente con la problemática de los poblados rurales.

Idem 3. Idem 3 6 VÁZQUEZ VARELA, Carmen. DEL INVENTARIO PATRIMONIAL A LA IDENTIFICACIÓN DE UNIDADES DE PAISAJE: ESTRATEGIAS EN EL MARCO DE UN DESARROLLO TERRITORIAL SOSTENIBLE. X Coloquio Internacional de Geo crítica. Universidad De Barcelona, 26 - 30 de mayo de 2008 7 Manifiesto por una Nueva Cultura del Territorio, VVAA 8 Nueva Vida para las Ciudades Históricas. El Planteamiento de los Paisajes Urbanos Históricos. UNESCO. 2013. 4 5


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MECHITA, BRAGADO, un enclave que se distingue por valores conformes a la impronta del sistema ferroviario, en toda su extensión, con la fuerte necesidad de implementar

emprendimientos

productivos que promuevan su desarrollo a partir de los valores intrínsecos de sus recursos patrimoniales vinculados al paisaje rural.

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LA RICA Y CHIVILCOY, a partir del reconocimiento de componentes de la Estancia La Rica y su interrelación con poblados rurales próximos y la ciudad cabecera de Chivilcoy, surge la necesidad de un Plan Integrador que a partir de la conjunción entre historia, arte, tradiciones, gastronomía, naturaleza y patrimonio etnológico, conciba al patrimonio como "un todo" que se puede poner en valor y convertir en un novedoso producto de turismo cultural, motor de desarrollo.


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CHASCOMUS, donde la necesidad de preservar la diversidad cultural y natural del lugar, requiere la aplicación integrada de instrumentos legales, compromisos y acciones decisivas de parte de los distintos actores que intervienen en su hacer cotidianamente, y de la concientización social en torno a los esos valores.

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ALBERTI, CORONEL PRINGLES, TORNQUIST, ADOLFO ALSINA, municipios con capacidades de promover el desarrollo local desde el reconocimiento de sus recursos patrimoniales, que a través de iniciativas propias o encuadradas en políticas regionales, provoquen un efecto sinérgico que multiplique el valor a lo que cada uno contiene por separado.


Sobre la base de estos estudios se observa entre otros aspectos, algunas constantes; entre ellas: -

La desarticulación de las políticas públicas en los distintos niveles de gobierno

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La fragmentación de las acciones a la hora de la toma de decisiones

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La falta de reconocimiento de los patrones ambientales y culturales a la hora de tomar decisiones públicas, llevando en muchos casos a importar modelos foráneos que impactan negativamente sobre las poblaciones locales

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Economías estancadas y poblaciones marginadas

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Crecimiento descontrolado de las ciudades cabeceras con conurbaciones pobres

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Pérdida del patrimonio cultural

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Limitados logros de las inversiones públicas realizadas para la promoción de estos territorios

EN BUSCA DE SOLUCIONES La experiencia demuestra que el reconocimiento de recursos patrimoniales puede modificar positivamente políticas públicas de inversión, desarrollando acciones de mejoramiento y de rehabilitación de lo existente, interviniendo directamente en el valor del suelo y la calidad de vida de la población. Frente a este escenario y en la búsqueda de soluciones creemos que los esfuerzos deben focalizarse en los valores intrínsecos del territorio, patrimonio genético que no sólo debe resguardarse sino que debe ser considerado como el recurso que nos permitirá consolidarnos y reconocernos en nuestro presente. En este sentido consideramos que el reto se encuentra sintetizado en: 1. Reinterpretar el territorio a partir del reconocimiento de sus valores patrimoniales. Es el hombre el que transforma ese territorio con su vivencia, convivencia y supervivencia. Y cuando esa acción humana no prevalece abusivamente, el paisaje se nos presenta como el reflejo de una afortunada simbiosis entre naturaleza y cultura.9

Miguel Ángel Alvárez Areces. PATRIMONIO, CULTURA Y PAISAJE, RECURSOS PARA UNA ECONOMÍA SOSTENIBLE. <http://www.revistaambienta.es/WebAmbienta/marm/Dinamicas/secciones/articulos/Alvarez.html> [Consulta: 1/4/2013]

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2. Proteger el patrimonio rehabilitando el territorio mediante un Plan Integral que concilie la conservación de los valores con las necesidades de desarrollo socioeconómico. 3. Garantizar la permanencia de la población residente según los parámetros adecuados de habitabilidad, densidad, equipamiento, seguridad, calidad de vida. 4. Alcanzar una gestión integrada en todos los niveles de gobierno, asociaciones civiles, organismos profesionales y población en general. 5. Promover el desarrollo del tejido económico y empresarial a través del fortalecimiento de los sectores productivos, la dotación de infraestructuras y servicios así como del fortalecimiento de las capacidades institucionales (descentralización, participación, etc.). 6. Promover la cultura y las redes de participación social.

En este sentido aparecen tres ejes de acción indispensables: 1. Construir una estructura institucional integradora y cooperativa desde a escala territorial Se reconoce la necesidad de construir políticas de desarrollo regional que favorezcan la cooperación entre municipios estableciendo criterios generales para intervenir sobre el territorio adecuadamente. Fomentar y apoyar la cooperación y articulación entre distintas dependencias de la gestión municipal y su interrelación con las administraciones a nivel provincial, nacional, se constituye en una excelente oportunidad para conocer nuevas experiencias y abordar proyectos en red que valoricen el patrimonio de forma integral y superen las artificiales fronteras administrativas.

2. Reconocer los recursos del Patrimonio Cultural como un componente de las políticas de Desarrollo Local y de gestión del territorio.

La gestión eficiente del paisaje y el patrimonio, garantizan la calidad de vida y el sentido de pertenencia de una zona determinada, permitiendo el desarrollo socioeconómico de los pueblos. La interacción prolongada de estos recursos a través de diferentes sociedades entre el hombre, la naturaleza y el medio físico, encierra importantes valores (naturales, económicos, estéticos, productivos, simbólicos, etc.), que es necesario identificar para el desarrollo sostenible. Únicamente la Conservación puede ser un componente de desarrollo efectivo, si las políticas de desarrollo local la absorben como un principio básico en su formulación e implementación.


Establecer formas de intercambio horizontal y acción de red permanente entre instituciones o entidades de gestión homólogas, a escala nacional e incluso regional hace posible una gestión sostenible del patrimonio.

3. Capacitar, comunicar, promover la apropiación, proyectar su futuro La Conservación puede ser únicamente un concepto efectivo en el proceso de desarrollo si está bien internalizado en los sectores más amplios de la población, políticos, administradores, intelectuales y en particular la decisión de los hacedores del desarrollo urbano y rural. En general, los programas de capacitación están dispersos y no forman parte de las estrategias de gobierno local. Se requiere sensibilizar a la población, una acción que con frecuencia produce mejores resultados que las estrictas medidas jurídicas de protección o las inversiones en conservación.

CONCLUSIÓN La reconversión territorial solo será posible a partir de un proceso endógeno que surja del reconocimiento de la identidad local, de las capacidades propias del sitio, y de los recursos culturales y ambientales heredados, presentándose como una alternativa para revertir procesos de exclusión, de modo no sólo de defender la conservación del patrimonio cultural sino de promover la generación de proyectos productivos que frenen el éxodo poblacional e inserten a las economías locales en redes regionales capaces de insertarse en el siglo XXI. La conservación del patrimonio entendida desde esta óptica lleva a entender que no se resuelve garantizando la permanencia aislada de lo construido, sino a partir del dialogo entre el contexto ambiental, social y económico que la sustenta. La valoración y el respeto de los principios básicos de organización del territorio, serán fundamentales para intervenir, en función de las limitaciones, dificultades y posibilidad de recursos que el mismo ofrece, de modo tal de conservar el equilibrio de los sistemas físicos y naturales, sin desequilibrar los procesos históricos y culturales que lo han consolidado a lo largo del tiempo. Es por ello que la importancia de su conservación integral, excede la valoración unívoca del paisaje cultural, y requiere de la valoración y el compromiso expreso en la proyección de su desarrollo de políticos, vecinos y técnicos, respetando no sólo el pasado, sino apoyándose en la esencia del genoma intrínseco del soporte para el reaseguro de la calidad de vida del presente y su proyección sostenida al futuro. Las miradas hacia el futuro o su inexistencia, definen a los pueblos. Hoy la toma de decisiones coyunturales que resuelven la inmediatez nos coloca ante el desafío de reconocer la urgente necesidad de provocar cambios.


Para cerrar compartimos con ustedes un pensamiento esperanzador citado por Paul Riccoeur en La Memoria, la Historia, el Olvido.

â&#x20AC;&#x153; El que fue ya no puede no haber sido en adelante, este hecho misterioso y profundamente oscuro de haber sido es su viĂĄtico para siempre...â&#x20AC;?




PALACIO PIRIA, AL RESCATE DE UN GIGANTE OLVIDADO

Autores: Investig. Aldazábal, Ezequiel Arq/Museol. Amor, Mariela Arq. Nacarate, Marcela

Teléfono: (15) 567-9401 / (15) 542-6126 / (15) 408-6871 Email: daeron_88@hotmail.com marielamor@yahoo.com arq_nacarate@yahoo.com.ar




PALACIO PIRIA, AL RESCATE DE UN GIGANTE OLVIDADO EJE TEMÁTICO: El patrimonio como estrategia para el desarrollo social y sustentable. RESUMEN: El Palacio Piria de Ensenada fue construido en 1910 por Luis Castells. Posteriormente Francisco Piria lo compra para desarrollar un emprendimiento como Piriápolis, pero no logró concretar su sueño. Desde entonces, tras diversos usos el edificio quedó abandonado y fue saqueado alevosamente. Su colapso resulta inminente. Desde 2011 un grupo de profesionales y vecinos tomaron la posta para rescatar del olvido este magnífico exponente (hito para la región) con una visión integral del patrimonio. El presente trabajo abordará aspectos destacados de la investigación, valorización y gestión por la “Recuperación del Palacio Piria” (visitas guiadas, redes sociales, concientización, testimonios orales, etc.).

INTRODUCCIÓN El Palacio Piria se encuentra en la localidad costera de Punta Lara, en el partido de Ensenada, sobre la avenida paralela al río, Almirante Brown e/26y40. Distando unos diez Km desde Plaza Moreno, centro geográfico de la ciudad de La Plata (Fig. 1 y 2). Este magnífico palacio olvidado, conocido primero como “Palacio Castells” y luego “Palacio Piria”, es una obra monumental declarada Patrimonio Histórico de la Provincia. Inexplicablemente venido en ruinas, lucha por mantenerse en pie frente al inmenso río. Muy lejos de sus años dorados, sigue siendo testigo de una historia tan rica y tan cargada de identidades y vivencias, que podríamos situarlo en el eje mismo de la razón de ser de Punta Lara. Las crónicas de la historia de Punta Lara nos remontan hacia 1800, época en el cual se comienza a definir el asentamiento de un verdadero poblado. Pero por falta de espacio en el presente trabajo, daremos un salto en el tiempo, hasta que Luis Castells compra las tierras de esta región. Sin embargo podemos citar a algunos autores que han documentado ampliamente esta historia, como Sors de Tricerri (1933), Prado (1967), De Paula (1987) y Zappalá (1999). Entre otras tantas familias, las que han trascendido y forman parte de la toponimia, son Barragán, Lara y Bell. En 1856 Ensenada se convertiría en cabecera de partido, perdiendo luego su condición de ciudad en 1882 al construirse en las lomas de la Ensenada la ciudad de La Plata. De todas formas, la intervención federal a la Provincia de Buenos Aires, le otorga nuevamente la autonomía el día 3 de abril de 1957 por decreto Ley N° 4.656, creándose los partidos de Ensenada y Berisso.




Para 1851, don Jorge Bell era dueño de la Estancia que perteneció al Sr. Lara, de 2 ½ leguas cuadradas que lindaban por el frente con el Río de La Plata y por el fondo con un campo del mismo Bell. Unos 30 años más tarde de haberla comprado, Bell vende finalmente esas tierras al señor Luis Castells y Sivilla. Luis Castells y Sivilla Existe un detallado artículo con referencias genealógicas y biográficas de Luis Castells y Sivilla, escrito por la revista española “LA ILUSTRACIÓN” (1) de 1889, pleno auge de su vida social en América y de su fortuna. La misma, que contaba con un grabado del mismo Castells en la tapa, fue publicada con motivo de destacar “el acto de españolismo que acababa de realizar, en la capital de la República Argentina, nuestro eminente compatricio y célebre catalán D. Luís Castells Sivilla, con la donación, a su patria, del palacio que se denominará «Casa de España.»”. Hijo de una distinguida familia catalana, nace en España, el 27 de marzo de 1858 (2). Al salir del colegio, su padre, D. Luís Castells y Comas, atendiendo la aspiración y el deseo de su hijo de no seguir carrera literaria y sí la del comercio, previos los estudios mercantiles oportunos, a los catorce años, entró de dependiente en el escritorio de un naviero de Barcelona de su intimidad, a fin de que adquiriese la práctica de los negocios para que algún día pudiese, como hijo mayor, dirigir la acreditada casa de comercio de su padre. No satisfecho, a los dos años, consiguió que sus padres le concedieran el permiso para trasladarse a América, su sueño dorado. Fue a la isla de Cuba, ya que residían hermanos de su madre, y luego entró de empleado en la casa de comercio de los Sres. Bosch y Palés, de la Habana, donde permaneció hasta los 24 años de edad. En 1882, llegó el momento de que fijase su residencia en la capital de la República Argentina. 1. Nuestros grabados: D. Luis Castells y Sivilla (1889, 30 de junio). Revista LA ILUSTRACIÓN, Revista HispanoǦAmericana. Barcelona, Ed. Luis Tasso Serra. N°452, p.411 2.

Partida

de

nacimiento

del

registro

civil

de

Barcelona.

p.

52,

acta

210.

Accesible

en:

http://www.familiacastells.com/wpǦcontent/uploads/2014/05/1858ǦNaixementǦLuisǦCastellsǦSivillaǦnew.jpg

En poco más de seis años ha logrado adquirir elevada representación social y una cuantiosa fortuna con la creación y desarrollo de varias empresas. Una de ellas fue el «Banco Mercantil de La Plata». Seguidamente, inauguró la fundación de la hermosa población denominada “Villa Elisa” que se bautizó con este nombre en obsequio a la bella esposa del Sr. Castells, doña Elisa Uriburu, distinguida joven argentina, hija del eminente y opulento banquero don Francisco Uriburu, ex ministro de Hacienda de aquella República, presidente del Banco de la provincia de Buenos Aires y del Banco Mercantil de la Plata. Las principales grandes empresas fueron: Compañía de Muelles y Depósitos del Puerto de la Plata, Compañía colonizadora del Limay, Mercado de frutos del Puerto de la Plata, Compañía y fábrica de cales argentinas, Canteras del Mínuano, Arenales y Puerto del Sauce, Médici y Compañía, empresa constructora del Puerto de la Plata.




Como se puede observar y se desprende también de otras crónicas de la época, al momento de comprar la “Estancia Punta Lara” e incluso mientras la administraba, Castells se hallaba residiendo en su mansión de la ciudad de Buenos Aires (calle Corrientes al 337). Luis Castells y Sivilla (a quien insistimos en nombrar así para distinguirlo de su hijo y de su nieto, homónimos) con su fortuna de cuna y sus aptitudes como inversionista, se acomodó prontamente entre la alta aristocracia característica de la política de la denominada “generación del ‘80”. Así fue que ya en 1884 se emparentó con el ex Ministro de Hacienda Francisco Uriburu (3), con quien también compartió diversas empresas. Ejemplo de esto fue la millonaria inversión que en 1889 emprendieron ambos junto con Justo Castro creando la sociedad “Castro y Compañía”, destinada a la explotación de una sociedad vitivinícola en San Juan. El magnate Casells y Sivilla, se convirtió por esos años en el símbolo de la actividad bursátil y así lo reflejaban los diarios al referirse a dicho mercado (4). En una de esas operaciones periódicas en que solía entrar cuando vislumbraba la feliz oportunidad, tuvo un éxito completo llegando a convertirse en árbitro de la Bolsa. En la City porteña, su nombre andaba de boca en boca y la pregunta consagrada para buscar la orientación en los vaivenes del oro, no era otra sino “¿qué hará Castells ahora?” (5). La estancia que Luis Castells y Sivilla había adquirido en Punta Lara, constaba de 4887 hectáreas dedicadas a la ganadería y allí tenía también todas sus instalaciones cuidadosamente montadas para la cría de equinos pura sangre. 3. Funerales (1897, 27 de febrero). Buenos Aires, diario LA NACIÓN. 4. Los negocios del Sr. Castells (1897, 6 de marzo). La Plata, diario EL DIA. 5. Luis Castells, ayer (1897, 27 de febrero). Bs. As., Diario LA NACION.

Antes de que allí se proyectara el magnífico palacio que hoy lucha por sostenerse en pie, los establecimientos de Luis Castells en esas costas con aptitudes de balneario, atraían ya la copetuda presencia en los pagos puntalarenses de personas “bien compuestas y cuidados en su etiqueta” a pesar de la precariedad y virginidad por entonces de estos territorios “nada dignos de sombreros de bombín o

de recamados encajes” (6). Con la ausencia de camino firme para llegar a esas playas, su propietario contaba con una magnífica playa privada frente al río más ancho del mundo y el chalet que por entonces tenía en la vieja Estancia Punta Lara, pasó a ser la reconocida casa de verano de Luis Castells y Sivilla y su esposa Elisa Uriburu. Luis Castells y su suegro Francisco Uriburu habían fundado en 1887 la Sociedad Anónima “Banco Mercantil de La Plata”, cuya Primer Consejo de Administración integraron juntos. Desde esta sociedad, adquirieron algunas tierras vecinas al “Empalme Pereyra” donde se fundó la localidad de “Villa Elisa”, en honor a Elisa Uriburu (7), quien por entonces tenía 22 años y llevaba tres años de matrimonio con Luis Castells y Sivilla. De inmediato, la belleza de esta prometedora localidad de rápido acceso convirtió a Villa Elisa en el lugar de veraneo de la aristocracia porteña y familias de alto posicionamiento económico como




los Médici, Ayersa, Terrero y Solá, quienes levantaron sus suntuosos caseríos junto al de los Castells y el de Francisco Uriburu, cuyo palacio en esa