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El Estado del Arte*de la RS&S**en

La Gestión de Compras Sustentables

(*) Su origen se le atribuye a Aristóteles en su primer libro de Metafísica. Hace referencia al nivel más alto de desarrollo conseguido en un momento determinado sobre cualquier aparato, técnica o campo científico plural. (**) Responsabilidad Social y Sustentabilidad.


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SUMARIO 01 ESPECIALES Las Compras Sustentables en el marco de una Gestión Socialmente Responsable Por Sylvia E. Aguilar Camacho, Coordinadora de Ambiente y Desarrollo de CEGESTI de Costa Rica

Cadenas de Valor, Abastecimiento Sustentable y Reciprocidad Por Ariel Torti, Director Ejecutivo del Instituto para la Cultura, la Innovación y el Desarrollo (INCIDE)

Las Compras y Contrataciones Inclusivas en la Gestión de las Empresas Por Javier Sebastián Lioy, Presidente de La Usina Asociación Civil

02 GESTIÓN Compras Inclusivas y Responsables: Las Relaciones con las Comunidades Proveedoras Por María Marta Raviolo, Referente de Responsabilidad Social Corporativa de Holcim Argentina

“Podemos Generar Inclusión Social y mejorar la Calidad de Vida de las Personas” Por Matias Portela, Co-propietario de Ondulé


6 Responsabilidad en Red

Por María Vanesa Marignan, Gerente de Sostenibilidad de Santander Río

Programa Cadena de Valor: Desarrollo de Proveedores y Comunidades Locales Por Claudio Moreno, Jefe de RSE en Transportadora de Gas del Norte

03 ESCENARIOS Y TENDENCIAS Creación de Valor a través de la Compra Responsable Por Isabel Castillo, Directora de Proyectos del Club de Excelencia en Sostenibilidad

04 DESTACADOS La Función de Compras en el marco de una Gestión Socialmente Responsable Por Paloma Lemonche, Coordinadora de Responsabilidad Social Empresarial de la Asociación Española de Profesionales de Compras, Contratación y Aprovisionamientos (AERCE)

05 DOCUMENTOS RECOMENDADOS


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06 SITIOS DE INTERÉS

COMITÉ EDITORIAL Alejandro Roca Director Ejecutivo IARSE

Luis Ulla Director de Investigación + Desarrollo IARSE

Jimena Mercado Directora Editorial IARSE

Laura Massari Directora de Relaciones Institucionales IARSE

Alicia Rolando Colaboradora Externa – Experta en Reportes y Fundadora del IARSE

Los artículos y opiniones vertidas en esta publicación son de absoluta y exclusiva responsabilidad de los autores. Las opiniones expresadas no reflejan necesariamente la visión y el espíritu del IARSE.


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01 ESPECIALES LAS COMPRAS SUSTENTABLES EN EL MARCO DE UNA GESTIÓN SOCIALMENTE RESPONSABLE Por Sylvia E. Aguilar Camacho, Coordinadora de Ambiente y Desarrollo de CEGESTI

www.cegesti.org

La responsabilidad social implica que una organización considere en su gestión los impactos que sus decisiones y actividades ocasionan en la sociedad y el medio ambiente, mediante un comportamiento ético y transparente (ISO 26000). Si bien acciones como apoyar a la escuela local o donar a una causa social o ambiental puede ser parte de esta gestión, lo cierto es que la filantropía no compensa los impactos negativos que una empresa pueda ocasionar si no incluye la responsabilidad social en su modelo de negocio. Estos nuevos modelos surgen en parte de la presión que los consumidores han ejercido, al identificar violaciones a derechos humanos y al medio ambiente en las cadenas de suministro, y al exigir que se tomen medidas al respecto. Por ejemplo, Apple ha recibido presión por violaciones a derechos laborales por parte de su proveedor Pegatron1, así la trasnacional Procter and Gamble ha recibido críticas por la deforestación que ocasionan las empresas que le proveen el aceite de palma en Indonesia2. Las empresas no pueden decir que no son responsables, al menos desde el punto de vista ético y moral, por aspectos laborales o ambientales de sus proveedores, pues ellas son las que definen las condiciones contractuales y deben especificar cuáles Denunciado en el año 2013 por la ONG China Labor Watch, más información en http://spanish.china.org.cn/photos/txt/2013-07/30/content_29569514.htm 2 http://www.expoknews.com/greenpeace-acusa-a-pg-de-contribuir-a-ladeforestacion-en-indonesia/ 1


10 condiciones no son aceptables y, en la medida de sus posibilidades, implementar medidas para verificar dichas condiciones. A pesar de que es innegable que aún los consumidores más sensibles se enfrentan a un dilema en el momento de la compra (pues pese a manifestar voluntad de actuar de manera responsable, en el momento de compra, el factor determinante muchas veces es el precio), lo cierto es que existe una significativa tendencia en los consumidores (particularmente en países desarrollados, pero también presente en nuestra región) a comprar productos a compañías con una buena reputación en cuanto a su responsabilidad social, inclusive dispuestos a pagar un poco más por productos de estas empresas (WBCSD, 2008).

“LAS EMPRESAS NO PUEDEN DECIR QUE NO SON RESPONSABLES, AL MENOS DESDE EL PUNTO DE VISTA ÉTICO Y MORAL, POR ASPECTOS LABORALES O AMBIENTALES DE SUS PROVEEDORES, PUES ELLAS SON LAS QUE DEFINEN LAS CONDICIONES CONTRACTUALES…” Se identifican al menos cinco formas de nombrar al consumo (o compras) que considera sus impactos: 1) consumo ético, 2) consumo consciente, 3) consumo solidario, 4) consumo sustentable (sostenible) y 5) consumo responsable (algunos con más énfasis en los impactos sociales, otros en los ambientales), definiciones que a veces se utilizan de manera intercambiable. Una encuesta realizada a más de 260 empresas en Estados Unidos y Europa, en el 2015, señala que más del 50% ha incluido en su estrategia planes para gestionar la sustentabilidad en su cadena de suministro, por razones tales como mejora de la imagen, decisión de la junta directiva, regulación ambiental y reducción de costos. Aunado a una marcada tendencia empresarial de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 3 , aprobados por Naciones Unidas en septiembre 2015, el número 12 pretende “Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles” e implica fomentar este tipo de consumo tanto en las personas, como en las empresas, así como en las contrataciones que realiza el sector público. De modo que es esperable que en el corto plazo veamos un aumento considerable de proyectos e iniciativas al respecto, reconociendo que el sector productivo estará más dispuesto a modificar sus modalidades de producción si existen consumidores que prefieran sus productos (no que esto signifique que la normativa no sea importante, pero definitivamente los incentivos del mercado juegan un rol importante).

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http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/sustainable-consumption-production/


11 El borrador de la norma ISO 20400, Guía de Compras Sustentables (norma todavía en proceso) define este tipo de compras como aquellas que tienen los mayores impactos positivos medio ambientales, sociales y económicos, sobre la base del ciclo de vida del producto (esto es, desde el origen de su materia prima hasta la gestión de sus residuos). Este documento marcará una tendencia mundial, al contar con una norma sobre los fundamentos, elementos de política y estrategia, habilitadores y el proceso de compra que una organización (pública o privada, grande o pequeña) debería implementar si desea que sus compras sean sustentables. El enfoque de este tipo de iniciativa en una organización dependerá del impacto social y ambiental que sus procesos y productos tengan y de la priorización que haya hecho. Por ejemplo, es esperable que una empresa que vende café tenga identificadas las fincas de donde éste procede, las condiciones de los agricultores y las prácticas agrícolas implementadas, entre otros aspectos, al ser el café su producto y la compra de este grano su principal materia prima (y mayor impacto). Sin embargo, para una empresa que confecciona ropa, el café que se toma en su oficina difícilmente será una prioridad si se compara con el impacto en sus compras de tela, hilos y otros.

“EL BORRADOR DE LA NORMA ISO 20400, GUÍA DE COMPRAS SUSTENTABLES (NORMA TODAVÍA EN PROCESO) DEFINE ESTE TIPO DE COMPRAS COMO AQUELLAS QUE TIENEN LOS MAYORES IMPACTOS POSITIVOS MEDIO AMBIENTALES, SOCIALES Y ECONÓMICOS, SOBRE LA BASE DEL CICLO DE VIDA DEL PRODUCTO…” Los beneficios de implementar compras sustentables dependerán de qué tan ambiciosa sea la iniciativa, por ejemplo:  Evitar daños a la reputación de la empresa por comprar a proveedores que no respeten derechos laborales, perjudican el ambiente y/o irrespetan derechos humanos.  Mejorar la calidad, e inclusive costos, de los productos/servicios que compra, al contar con programas de apoyo técnico a sus proveedores.  Poder acceder a consumidores dispuestos a pagar más por productos/servicios sostenibles.  Mejorar la sustentabilidad de sus productos/servicios, e innovar, al trabajar iniciativas de este tipo con sus proveedores.  Entre otros. Lograr el desarrollo sostenible implica que todos hagamos nuestra parte en buscar ese equilibrio entre las consideraciones ambientales, sociales y económicas, y los procesos de compra no están exentos. La


12 sustentabilidad de un producto abarca desde el origen de su materia prima, por lo que la mentalidad de “comprar lo más barato” a expensas del daño ambiental o social que ocasione la compra, tarde o temprano terminará perjudicando a las empresas. Recordemos que uno de los principios de la responsabilidad social es la rendición de cuentas: la organización es responsable de los impactos que ocasiona, incluyendo aquellos ocasionados en su cadena de suministro.

Sylvia E. Aguilar Camacho Costarricense, Ingeniera industrial, Máster en Sistemas de Manufactura. Consultora con 15 años de experiencia en proyectos que promueven el desarrollo sostenible en la región, particularmente por medio de las compras sostenibles, tanto para el sector público como para el sector privado. Los principales temas de sus proyectos han sido la compra pública sostenible, las Pymes y la contratación pública, la contratación social y la calidad en las especificaciones técnicas. En el caso de Costa Rica, los proyectos han dado lugar a nueva normativa.


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CADENAS DE VALOR, ABASTECIMIENTO SUSTENTABLE Y RECIPROCIDAD Por Ariel Torti, Director Ejecutivo de INCIDE

arieltorti@incide.org.ar

En ámbitos en donde se reflexiona sobre los avances de la responsabilidad social, se ha profundizado mucho sobre el límite que muestra el ecosistema ante el irracional despliegue de la actividad humana. Se señala, que a este ritmo de producción y consumo, serán necesarios varios planetas para sostener un modo de ser -amante del “tener”- que a todas luces es insustentable. El término consumismo suele sintetizar esa insaciable relación del ser humano con lo material. Desde esa limitante ambiental, también se empieza a percibir que la producción requiere ser pensada cada vez más desde la noción de “servicio”, contrariando la generación de excedente por el excedente mismo. Revisar la razón de ser de cualquier proceso productivo, interpela esa búsqueda acrítica de generar lucro ad infinitum, más allá de las condiciones de contexto para dicho fin. Hace 70 años, desde el libro Concept of the Corporation Peter Drucker se preguntaba: “¿producción para usar o para el beneficio?”. Junto a sus depuradas creencias en el libre mercado, Drucker ubicaba por encima de todo a la comunidad. Resaltaba aquello del “interés social”. Jerarquizaba -en aquel contexto post guerra- la razón última de la condición humana, privilegiando los valores sociales. A Drucker, creador de la disciplina del management, le gustaba ser definido como escritor o “ecologista social”. En su primer libro, The End of Economic Man publicado en 1939, planteó que la inseguridad, el miedo, la depresión y el desempleo producían un vacío que creaba las condiciones para la aparición de un dictador, y anclaba desde allí la idea de la necesaria construcción de un nuevo orden social y económico. Drucker pensaba en clave de dignidad humana. Desde estos trazos conceptuales que dan un marco referencial básico, creemos que vale la pena fomentar el debate en torno al sentido


14 profundo del para qué se produce. Esto, que pareciera que poco tiene que ver con el título de esta nota, habilita un universo de percepciones e ideas valiosas al momento de pensar la cadena de valor, y la relación de las empresas con sus eslabones anteriores. Las líneas que siguen hacen el intento de mirar lo que subyace cuando se trabaja la cadena hacia atrás, es decir, el abastecimiento sustentable o lo que de manera más concreta llamamos “compras responsables”. Existe en Argentina un incipiente avance en la materia. Al remitirnos a experiencias concretas, se advierte el notable poder de integración económica y social de productores que, con menos chances, intentan comercializar bienes y servicios en un mercado cada vez más concentrado y homogéneo en sus procedimientos de compra. Allí visibilizamos casos que muestran innovadores modos vinculares al momento en que ocurre la relación entre oferta y demanda. Sabemos, abastecerse requiere siempre vincularse con un “otro”. Desde INCIDE solemos señalar que no es la compra en sí lo que incluye. No lo es la transacción en su momento de ejecución de una orden de compra específica. Lo que genera instancias incluyentes es el proceso, el recorrido integral de negociación entre las partes. Se vive así, creemos, una dinámica auto-incluyente, opuesta a cualquier ejercicio unilateral de poder. Desde esta concepción advertimos que la inclusión siempre es universal, recíproca, mutuamente dignificante; lo que dista del enfoque paternalista que se proyecta desde la idea de que quien tiene la posición dominante en la relación de fuerzas es quien incluye al otro. El abastecimiento sustentable revierte ese encuadre tradicional para observarse -en términos de relación- desde un lugar de paridad, con saberes, experiencias y trayectorias que son oportunidad para mejorar, en todo caso, las condiciones de inclusión de las partes al mundo de ese otro con el que se está en contacto comercial. Nuestro enfoque revisa, la inercia funcionalizadora que suelen tener las organizaciones económicas definidas habitualmente como competitivas.

“…NO ES LA COMPRA EN SÍ LO QUE INCLUYE. NO LO ES LA TRANSACCIÓN EN SU MOMENTO DE EJECUCIÓN DE UNA ORDEN DE COMPRA ESPECÍFICA. LO QUE GENERA INSTANCIAS INCLUYENTES ES EL PROCESO, EL RECORRIDO INTEGRAL DE NEGOCIACIÓN ENTRE LAS PARTES”. Comprendemos que es la realidad del mercado la que hace prevalecer los argumentos de la rentabilidad. Pero el deseo de crecer haciéndonos más sustentables nos invita, inevitablemente, a incomodarnos con los razonamientos estrictamente utilitarios. Es


15 necesario, explorar a fondo a ese universo productivo que con capacidades y discapacidades -según los criterios del vértigo empresarial- anhela vivir de lo que sabe hacer. Desde estas prácticas pioneras, lo que sucede es que las empresas empatizan con la realidad de la producción popular que se proyecta desde una posición de desventaja; y esa oferta de base decodifica y adquiere criterios relacionales instituidos por la lógica capitalista. Ahí late el corazón del encuentro. Ese ejercicio coloca -de cara al futuro- a las dos partes en mejores condiciones para relacionarse con otros similares. Impulsar una gobernanza equilibrada es indispensable para limitar cualquier tendencia benefactora o dominante de abastecimiento. Eso implica que quien “más recursos tiene” haga cierta cesión en el ejercicio del poder. Si así ocurre, se consolida una singular voluntad de reducir los impedimentos que restringen el ingreso de unidades económicas excluidas, a la cadena de valor de cualquier empresa con capacidades múltiples para desempeñarse en el mercado. No se trata de amparar al excluido, sino de motorizar acciones promotoras para su desarrollo. Es allí donde acontece un encuentro virtuoso, que desde lo operativo implica ajustar códigos de mundos productivos disímiles en su lógica pero idénticos en su esencia: ambos son gestionados por hombres y mujeres de inexorable finitud y diversa sensibilidad. Por eso sostenemos que “comprar” como hecho mecánico e irreflexivo, no consigue constituir nuevos sujetos económicos con una definida identidad incluyente. Es el vínculo, tangible e intangible, lo que construye sustentabilidad y modela una nueva geografía económica que se emparenta con aquello del producir cuidando el interés social, al que refería Drucker. Entonces, ¿si la exclusión es una condición que impide, en contrasentido, la inclusión es una contra-condición para el acceso?

“…IMPULSAR UNA GOBERNANZA EQUILIBRADA ES INDISPENSABLE PARA LIMITAR CUALQUIER TENDENCIA BENEFACTORA O DOMINANTE DE ABASTECIMIENTO…” Creemos que una tarea central a desarrollar por cualquier empresa con vocación de gestionar de manera sustentable su cadena de valor, es ahondar sobre lo que entiende y anhela al momento de pensar la inclusión como concepto y como práctica. No es menor esta cuestión, puesto que al poner manos a la obra, se abre un abanico enorme de posibilidades, interpretaciones éticas y manifestaciones representativas que quizás puedan confundir esfuerzos consiguiendo impactos periféricos en el mejor de los casos, cuando no, reproducciones de esquemas generadores de desequilibrios económicos y sociales. El abastecimiento sustentable orienta siempre su poder de compra en productores en situación de vulnerabilidad. Si es sostenido, esa transferencia de recursos refuerza sustancialmente la economía de sus


16 familias, logrando que mejoren las cifras que miden la pobreza. Los índices de desigualdad son otro cantar, y tienen que ver, en esencia, con los niveles de equidad que viven este tipo de productores cuando se suben al “ring” del mercado. Si hay mejora relativa en la posición de poder del productor/proveedor frente al consumidor, se torna más equidistante la relación y se aumentan las chances de conseguir un “ganar-ganar” una vez concluido el proceso comercial. Si en cambio, se mantienen asimetrías que impiden revisar formas de gestionar plazos de pagos, adelantos financieros, esquemas logísticos y de entrega, tiempos de cotizaciones, precios y costos productivos; se repetirá la priorización de la agenda del lucro a costa de olvidar que sin reciprocidad e inclusión, no habrá sustentabilidad posible. Fuentes: - Apuntes de reflexión y estudio: Gerencia de Asistencia Tecnológica para la Demanda Social del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) e INCIDE. - Nuevos Cimientos, Debates para honrar el Bicentenario. INTI (Ediciones CICCUS, 2011). - Matriz de Encuentro TANI (Tecnología de Acoplamiento para los Negocios Inclusivos), desarrollo conjunto entre la Gerencia de Asistencia Tecnológica para la Demanda Social del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) e INCIDE.

Ariel Torti Director Ejecutivo del Instituto para la Cultura, la Innovación y el Desarrollo (INCIDE). INCIDE es una organización que desde hace más de 20 años promueve estrategias de desarrollo a los fines de generar equidad y sustentabilidad. Desde el área Economía y Sociedad, INCIDE interviene en diversos procesos articulando oportunidades de desarrollo económico con lógicas inclusivas.


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LA COMPRAS Y CONTRATACIONES INCLUSIVAS EN LA GESTIÓN DE LAS EMPRESAS Por Javier Sebastián Lioy, Presidente de La Usina Asociación Civil.

www.lausina.org

Más de 5 millones de personas con discapacidad viven en Argentina, y cuando nos enfocamos en la situación laboral observamos que el índice de desempleo se eleva al 75%. Podríamos mirar también cómo estos indicadores impactan en la generación de pobreza o cómo también en la merma de cuota de mujeres en empleos formales, ya que casi siempre es la primera opción a la hora de resignar trabajo por acompañamiento familiar. Datos duros que impactan en una realidad que ha alcanzado niveles muy altos de invisibilidad a lo largo del tiempo, que viene siendo modificada por esfuerzos propios del colectivo de las personas con discapacidad y de su entorno familiar, pero que necesita de nuevos compromisos empresariales para acelerar este proceso de una vez por todas. Desde nuestra organización estamos convencidos que el acceso al mercado de trabajo y la inserción laboral son factores fundamentales para conseguir la integración social de las personas con discapacidad. En este marco, y a la hora de pensar en empresas que están caminando hacia modelos de GESTIÓN SUSTENTABLE, vemos que actualmente se consolida en muchas organizaciones una tendencia a tratar de entender cómo generar valor en cuanto a la diversidad de los recursos humanos, lo que desencadena un aumento de la demanda de conocimientos en relación con la discapacidad y las variables de productividad, seguridad y salud en el ámbito laboral.

“…ESTAMOS CONVENCIDOS QUE EL ACCESO AL MERCADO DE TRABAJO Y LA INSERCIÓN LABORAL SON FACTORES FUNDAMENTALES PARA CONSEGUIR LA INTEGRACIÓN SOCIAL DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD.”


18 Es importante dejar de manifiesto que esta demanda ha llevado a las empresas a generar procesos de acompañamiento para la incorporación de los nuevos recursos, cuestión que para nuestra visión es estratégica para que tal inclusión se produzca de manera natural y sustentable, desarrollando acciones de asesoramiento, sensibilización, capacitación y comunicación a todo el entorno inmediato con el que se vincule el trabajador y comunicándolo de manera eficiente al resto de la compañía. Esto por supuesto lleva a que en los últimos años muchas personas con discapacidad hayan pasado a formar parte de la nómina de empresas como empleados productivos -un aspecto positivo, si bien es cierto todavía estamos muy lejos de valores aceptables de penetración de empleo-. Una parte muy importante continúa al margen de procesos inclusivos a causa de diversas barreras y prejuicios, entre las que se destacan la falta de conocimiento, las actitudes negativas, los entornos inaccesibles y las leyes y políticas insuficientes o mal diseñadas. Nos parece importante dejar en claro que las políticas de inclusión laboral de personas con discapacidad, sobre todo en relación a la visión de SUSTENTABILIDAD de las empresas, no sólo pasan por la contratación de recursos propios. En este sentido podemos marcar tres fuertes ejes que hoy vemos como posibilidades concretas de acción. La primera tiene que ver con el desarrollo de POLITICAS de COMPRAS INCLUSIVAS dentro de las empresas, la segunda con el tratamiento que las empresas hacen sobre los recursos que adquieren discapacidad en el transcurso de su vida mientras forman parte de su nómina activa y la tercera con la relación de sus propios recursos y el tratamiento con familiares directos que están con alguna situación de discapacidad. En estos tres ejes encontramos situaciones muy variadas de avance, vemos un creciente acercamiento hacia las posibilidades de generar valor a partir de las compras inclusivas. Sin embargo debemos dejar una luz de alerta ya que es importante entender que desarrollar compras inclusivas no es solamente vincular el área de compras con un emprendimiento de la economía social. Para que realmente se pueda hacer el desarrollo de valor que puede aportar la compra de productos o servicios de emprendimientos productivos gestionados e integrados por trabajadores con discapacidad, es clave desarrollar modelos de gestión conjunta, de acompañamiento y desarrollo de objetivos medibles y escalables, en términos productivos, comerciales y financieros. Entender la dinámica de acompañamiento y desarrollo de proveedores desde una visión de colaboración para llegar a un objetivo común, es clave para que empresas grandes puedan potenciar los


19 emprendimientos productivos. De otra manera se corre el riesgo de convertirse en un factor que termina generando un impacto negativo en el desarrollo del emprendimiento, por ejemplo haciendo compras de escala desmedida o con mecanismos de financiamiento y políticas de pagos complejas. Hoy muchas empresas de escala grande y media, que están haciendo sus primeros pasos hacia políticas de inclusión vinculadas a la sustentabilidad desde este marco de trabajo. Con respecto a los otros dos aspectos que mencionamos anteriormente, debemos decir que realmente estamos en una situación de muy poco avance, y es una clara manifestación que muestra que aún tenemos que continuar como sociedad con un proceso de cambio cultural.

“ENTENDER LA DINÁMICA DE ACOMPAÑAMIENTO Y DESARROLLO DE PROVEEDORES DESDE UNA VISIÓN DE COLABORACIÓN PARA LLEGAR A UN OBJETIVO COMÚN, ES CLAVE PARA QUE EMPRESAS GRANDES PUEDAN POTENCIAR LOS EMPRENDIMIENTOS PRODUCTIVOS”. Parece una acción de alguna manera contradictoria, que haya empresas que tienen políticas de inclusión para nuevos recursos con discapacidad, pero que no tienen mecanismos pensados para trabajadores que adquieren discapacidad durante su estadio en la empresa, considerando que 7 de cada 10 personas con discapacidad la han adquirido durante su vida. Creemos que esto tiene que ver una vez más con el factor cultural y la mirada con la que aún gran parte de la sociedad se vincula hacia la discapacidad. Desde La Usina y redACTIVOS trabajamos con muchas empresas que han ido sumando cada vez más valor a sus procesos con la inclusión de trabajadores con discapacidad o incorporando productos y servicios a partir de compras inclusivas, y podemos asegurar que la ganancia se produce en todos los sentidos. Personas de áreas de Compras, RRHH, Marketing, Sustentabilidad, se conectan y reconocen el impacto social y económico de sus decisiones pero por sobre todo, descubren que actores de las economías sociales pueden ser una opción válida no solo como proveedor, sino como recurso propio o socio estratégico, porque logran re-orientar la mirada para entender a la diferencia como valor y a la diversidad como fuente de innovación.


20 Hoy el 15% de la población mundial, es decir más de mil millones de personas en el mundo, son personas con algún tipo de discapacidad, lo que obviamente es un desafío de alto impacto económico y social. Construir modelos de negocios con una verdadera cultura de SUSTENTABILIDAD y políticas de diversidad e inclusión se traduce en generación de trabajo GENUINO, en condiciones de trabajo productivo, libertad, equidad, dignidad. Aprender a valorar el rasgo diferencial de cada persona, a mirar en nuevas direcciones y a partir de esto concebir modelos de organizaciones empresariales que incorporen la diversidad como factor esencial de las políticas de sustentabilidad, brindará un proceso de aprendizaje que sin dudas será clave para lograr una verdadera inclusión laboral de las personas con discapacidad.

Javier Sebastián Lioy Arquitectura (Universidad de Buenos Aires). Ha realizado un recorrido de más de 15 años, donde ha dividido su desarrollo profesional en dos partes, que han ido creciendo en paralelo, por un lado en empresas privadas, donde ha pasado desde puestos iniciales hasta cargos gerenciales (Divanlito, Corfam, Living Design) y por otro en el campo social, donde comenzó como voluntario y actualmente se desempeña como Presidente y Director de La Usina Asociación civil.


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02 GESTIÓN COMPRAS INCLUSIVAS Y RESPONSABLES: Las Relaciones con las Comunidades Proveedoras Por María Marta Raviolo, Referente de Responsabilidad Social Corporativa de Holcim Argentina

www.holcim.com.ar

Desde Holcim, nos proponemos desarrollar una doble línea de impacto en el marco de las comunidades sostenibles, dirigida a: o Hacia la compañía: Instalar un proceso continuo y ascendente en el proceso de compras inclusivas a través de este modelo. o Hacia la Comunidad: Mejorar las condiciones económicas de las familias de bajos ingresos de las comunidades que se encuentran en las zonas de influencia de la empresa a través de la generación de ingresos vinculados a las compras responsables e inclusivas. En el marco de involucrar al área de Compras, como así también a otras áreas estratégicas de la compañía definimos concretar un “Acuerdo Marco de Compras Inclusivas y Sustentables”, con el compromiso de realizar un “Informe semestral” de las compras que realizamos en ese período y sistematizar todos los casos de “compras inclusivas” que la compañía realiza. Otra acción relevante es difundir interna y externamente el plan de compras anual con el fin de dar a conocer el programa, para que otras áreas puedan también realizar adquisiciones y replicar prácticas en este sentido. Finalmente, un elemento de involucramiento importante que llevamos a cabo es la conformación de un “Comité Interdisciplinario de Desarrollo, Seguimiento y Compras”. Otro proceso que acontece en paralelo en la comunidad, es la realización de un mapeo permanente


23 de posibles emprendedores/organizaciones locales por productos y servicios a través de los programas de desarrollo comunitario. Las principales dificultades que identificamos en el marco del Programa de Compras Inclusivas y Responsable son:  Precio del producto. Es necesario establecer un valor pertinente para cada compra. Para superar esta dificultad, resolvimos incorporar un criterio de valor mínimo y máximo de adquisición de productos y servicios por parte de la compañía.  Tiempo para solicitar presupuestos. La única manera de sortear esta dificultad es planificar las compras inclusivas y responsables de manera anual.  Pago a proveedores y optimización de los procesos. Es fundamental contar con un plan de acompañamiento a las organizaciones sociales candidatas a ser proveedoras de Holcim, como así también de otras empresas para que puedan abrir su cartera de clientes.

“…UN ELEMENTO DE INVOLUCRAMIENTO IMPORTANTE QUE LLEVAMOS A CABO FUE LA CONFORMACIÓN DE UN COMITÉ INTERDISCIPLINARIO DE DESARROLLO, SEGUIMIENTO Y COMPRAS”. Creemos importante transmitir a través de un plan de comunicación integral (interno/externo), mesas de diálogo, foros y seminarios; el valor agregado que tiene este tipo de compras para una compañía y su entorno. También consideramos que es fundamental compartir/transferir este programa entre empresas y fundaciones para que puedan incorporar estas prácticas sustentables en sus procesos de compras. Este tipo de programas generan los siguientes ventajas/beneficios: Para la compañía: • Comprar productos y servicios a emprendedores locales, empresas sociales, organizaciones empresarias genera un valor agregado a todas las áreas de la empresa. • Contribuye al desarrollo de una competitividad desde la gestión de la compra, ya que incluye el valor de compra local, reputación de la marca, inclusión laboral, inclusión social, inclusión económica y trazabilidad. Crea así resultados para ambos lados de la sociedad con justicia, equidad y responsabilidad. A la comunidad: • Crea nuevas oportunidades laborales para la generación de ingresos. • Aprovechamiento de los recursos disponibles locales. • Satisface una demanda insatisfecha. • Desarrollo de productos con identidad local.


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Generar negocios inclusivos. Promueve un consumo responsable y con valor social.

Los desafíos y tendencias para trabajar la gestión de compras responsables en el marco de un modelo de empresa socialmente responsable deben considerar los siguientes puntos:  Involucrar todo el staff que participa de los procesos de compra, pago a proveedores y al cliente interno de los mismos.  Generar encuentros con las empresas sociales y todos los actores antes de dar un alta de proveedor.  Brindar desde el área de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) seguimiento y certificar los procesos de manera continua.  Financiar desde la compañía inversiones desde los comienzos de una empresa social o su capital de trabajo en las primeras contrataciones.  Diseñar un proceso administrativo, legal y financiero especial, adecuado para las compras a empresas sociales.

María Marta Raviolo Licenciada en Sociología, Universidad Empresarial Siglo 21. Diplomada en “Inversión Social Privada”: cómo invertir estratégicamente en el Marco de Desarrollo de Base (Universidad Monterrey, México). Especialista en “Gestión de Organizaciones sin Fines de Lucro” (UCC). Fue docente del Diplomado de Inversión Social Privada de la Universidad Tecnológica de Monterrey. En 2004 ingresó a Fundación Minetti, donde fue Coordinadora del Programa de Educación Temprana (2009-2013). Desde esta fecha a la actualidad se desempeña como Referente de Responsabilidad Social Corporativa de Holcim Argentina. Desde 2012 forma parte del Comité de Evaluación de Ingreso de Nuevos Miembros de RedEAmérica para toda Latinoamérica.


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“PODEMOS GENERAR INCLUSIÓN SOCIAL Y MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA DE LAS PERSONAS” Por Matias Portela,

Co-propietario de Ondulé www.ondule.com.ar

Para hablar de “compras y/o contrataciones inclusivas y responsables” primero tenemos que entender cuál es el rol de las empresas en la sociedad. Si uno busca “empresa” en Wikipedia se podrá encontrar con la siguiente definición: “Una empresa es una organización o institución dedicada a actividades o persecución de fines económicos o comerciales para satisfacer las necesidades de bienes o servicios de los solicitantes, a la par de asegurar la continuidad de la estructura productivo-comercial así como sus necesarias inversiones.”4 Los que entendemos que hay otras formas de hacer negocios sabemos que esta definición se ha quedado en el tiempo y no representa lo que realmente es. Las organizaciones no son entes aislados que simplemente buscan el lucro a través de la entrega de un producto o un servicio, sino que son agentes activos que con sus procesos interactúan con lo que lo rodea generando un impacto en ello, el cual puede ser positivo o negativo. Como he comentado en otra oportunidad la historia avala que al principio las empresas solo buscaban el lucro sin importar el costo. En forma directa han generado contaminación en el medio ambiente, problemas de salud o hasta la muerte de personas, explotación de trabajadores, eliminación de puestos de trabajos, utilizaron lobbies y sobornos para conseguir condiciones convenientes para su beneficio, pero perjudiciales para las poblaciones, entre otras.

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https://es.wikipedia.org/wiki/Empresa


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“LAS ORGANIZACIONES NO SON ENTES AISLADOS QUE SIMPLEMENTE BUSCAN EL LUCRO A TRAVÉS DE LA ENTREGA DE UN PRODUCTO O UN SERVICIO, SINO QUE SON AGENTES ACTIVOS QUE CON SUS PROCESOS INTERACTÚAN CON LO QUE LOS RODEA…” Sin embargo, en las últimas décadas este concepto ha evolucionado hacia un rol positivo y activo entendiendo que son parte de la sociedad, que los problemas que hoy acontecen en el mundo no sólo son del Estado sino que también son sus problemas. Un claro ejemplo de esto es la cantidad de empresas que se han comprometido y que se están comprometiendo adhiriéndose al Pacto Global. En este paradigma es en el que se siente parte Ondulé, un paradigma donde podemos plantear nuestros objetivos en base a buscar el bien común y no solo la ganancia. Es por ello que hemos trabajado fuertemente en innovar en nuestra visión del proceso productivo. El hecho de pensar que a través de él podemos generar inclusión social y mejorar la calidad de vida de las personas con nuestro sobrante, hace que tome un valor por encima del resto. Algunas de las acciones que hemos hecho en estos últimos años son:   

La tercerización del envasado de nuestros productos en cooperativas que nuclean mujeres que se encuentran en situación de vulnerabilidad, trabajando con los principios de comercio justo. La incorporación de jóvenes a través del Programa “Jóvenes con Más y Mejor Trabajo” con el objeto de brindarles una oportunidad de trabajo y a contrapartida exigirles que terminen el secundario. Trabajar el tratamiento de los residuos del proceso productivo con cooperativas de recicladores urbanos logrando su inclusión económica a la vez que cuidamos el medio ambiente.

Creemos que debemos ser el cambio que buscamos en el mundo y hacer esto requiere que nos comportemos con el entendimiento que todos dependemos uno del otro y que por lo tanto somos responsables por nosotros mismos y por las futuras generaciones. Si las empresas son inclusivas… la sociedad va ser más inclusiva.


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Matías Portela Ingeniero Industrial. Después de trabajar cinco años en una empresa multinacional, decidió que lo suyo era emprender, y a partir de 2005 desarrolló diferentes emprendimientos en Córdoba. A fines del 2011 creó Ondulé, junto a Santiago Guzman y Guillermo Costa. En 2014 Ondulé se convirtió en la primera empresa B de Córdoba y ha recibido diferentes reconocimientos de los cuales se pueden destacar: el Premio Ciudadanía Empresaria como Iniciativa Sustentable en Productos otorgado por el Amcham (Cámara de Comercio de USA en Argentina) y en 2015 fue reconocida por ser uno de los 500 mejores casos de América Latina por los “Premios Latinoamérica Verde”.


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RESPONSABILIDAD EN RED Por María Vanesa Marignan, Gerente de Sostenibilidad de Santander Río

www.santanderrio.com.ar

Para hablar de responsabilidad, ya no es viable usar la primera persona del singular. El “yo” es incompatible con las exigencias en transparencia y rendición de cuentas y resultados a todos los grupos de interés. Hoy, hablamos de “nosotros”, y prestamos especial atención a toda nuestra cadena de valor antes de hacerlo. En Santander Río, los mecanismos de compra se realizan con máxima transparencia, igualdad y objetividad, lo que redunda en mejores planteamientos de precio, calidad y condiciones. A través de nuestros procesos de selección de proveedores y contratistas evaluamos criterios sociales, económicos, legales y financieros. A partir del año 2015 se ha incorporado una nueva área llamada “Reingenierías y Procesos”, cuyo objetivo principal es lograr eficiencias en los procesos dentro del Banco, como así también buscar sinergias en conjunto con los proveedores de servicios. El Banco gestiona relaciones con proveedores estratégicos a mediano/ largo plazo gestionando eficiencias en la cadena de valor. Por lo general, las contrataciones de servicios se licitan por plazos de 2 años. Este procedimiento permite a nuevos proveedores presentar su propuesta, y así favorecer una participación plural y abierta entre todos los oferentes. En casos de contrataciones de servicios o compra de bienes por parte del Banco, que implique un proceso de negociación o licitación son gestionadas por un tercero, Aquanima, la empresa del Grupo Santander que realiza las compras y contrataciones de servicios del Banco en todas las geografías donde el Grupo tiene presencia. La misma lleva a cabo negociaciones en una plataforma con cotización online, con proveedores que cumplan con los requisitos del proceso de homologación del Banco, garantizando así la transparencia del proceso de adquisición.


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“…LOS MECANISMOS DE COMPRA SE REALIZAN CON MÁXIMA TRANSPARENCIA, IGUALDAD Y OBJETIVIDAD, LO QUE REDUNDA EN MEJORES PLANTEAMIENTOS DE PRECIO, CALIDAD Y CONDICIONES”. La Política de Homologación de Proveedores enunciada por el Banco establece un proceso con varios parámetros a tomar en cuenta según la significatividad económica del proveedor a homologar. Así, la incorporación de criterios de responsabilidad social y sustentabilidad en el proceso de compras genera los siguientes beneficios para la empresa:  Comprobar que todos los proveedores adjudicados, tienen la capacidad suficiente para realizar y/o suministrar los servicios y bienes requeridos por el grupo.  Verificar periódicamente que cada uno de nuestros proveedores está al corriente de sus obligaciones con los organismos oficiales.  Asegurar que cada una de las empresas con las que trabajamos reúne las condiciones mínimas exigidas a nivel legal, fiscal, de mitigación de riesgos y técnicas para ser proveedor.  Conformar una base de datos de proveedores dinámica que nos permita tener una información sólida y permanente para la selección y adjudicación a proveedores de los procesos de negociación. Del mismo modo, dentro de los criterios a tomar en cuenta, se destacan: • Obtención de certificaciones Durante el proceso de homologación, se valora positivamente que el proveedor haya obtenido o esté en proceso de obtención de alguna de las certificaciones en materia de calidad, gestión ambiental, relaciones laborales, prevención de riesgos laborales, responsabilidad social corporativa, entre otras. Las normas ISO 9001 y 14001, OHSAS 18001 o SA 8000 son algunas de las certificaciones reconocidas oficialmente y que presentan la gestión de la organización en torno a la sustentabilidad. Asimismo, se valoran otras medidas o prácticas que el proveedor tenga instituido con carácter interno. • Normas en Sostenibilidad Buscando hacer extensivo hacia sus proveedores su compromiso con los principios del Pacto Mundial, el Banco exige que los proveedores involucrados firmen una declaración jurada donde se comprometen a respetar dichos principios relativos a los derechos humanos, las normas laborales y la protección del medio ambiente. El proveedor recibe el puntaje máximo si está adherido y elabora y publica el informe anual de progreso, conforme establece el Pacto Mundial; o si es una empresa


30 con cotización en índices de sostenibilidad tales como el Dow Jones Sustainability Index o el FTSE4Good. Por otra parte, entre los pliegos licitatorios que los proveedores aceptan, se encuentra el protocolo de Responsabilidad Social Corporativa, que contempla los siguientes ítems: 1. Derechos humanos Las empresas deben apoyar y respetar la protección de los derechos humanos fundamentales reconocidos internacionalmente, dentro de su ámbito de influencia. En caso que llegue a su conocimiento, deberán denunciar cualquier abuso de los derechos humanos. 2. Normas laborales Las empresas deben manifestar y poner en práctica su defensa sobre la libertad de asociación, la eliminación del trabajo forzoso, la erradicación del trabajo infantil y toda práctica de discriminación en el empleo. 3. Medio ambiente Las empresas deben mantener un enfoque preventivo que favorezca el medio ambiente, fomentar las iniciativas que promuevan una mayor responsabilidad ambiental y favorecer el desarrollo y la difusión de las tecnologías respetuosas con el medio ambiente. 4. Lucha contra la corrupción Las empresas deben trabajar contra la corrupción en todas sus formas, incluida la extorsión y el soborno. Otro punto interesante para traer a colación resulta el hecho de que, como en años anteriores, durante 2015 seguimos combinando nuestra estrategia de sostenibilidad –que busca promover el desarrollo económico y social de las comunidades en las que trabajamos– con nuestras prácticas de adquisición de bienes y servicios. En este sentido, en 2015 el 98,97% de las compras realizadas desde nuestras sucursales y oficinas se efectuaron con proveedores locales, aquellos que tienen domicilio constituido en Argentina. Las compras corporativas no forman parte de este indicador, ya que son administradas por el área Global de Compras.

“…EN 2015 EL 98,97% DE LAS COMPRAS REALIZADAS DESDE NUESTRAS SUCURSALES Y OFICINAS SE EFECTUARON CON PROVEEDORES LOCALES…” Nuestra misión es ayudar a las personas y a las empresas a progresar. Asimismo, queremos ser el mejor banco comercial, ganándonos la confianza y fidelidad de nuestros empleados, clientes, accionistas y de la sociedad. Y esto solo lo lograremos si somos responsables en cada eslabón de nuestra cadena de valor.


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María Vanesa Marignan Gerente de Sostenibilidad de Santander Río. Licenciada en Relaciones Públicas de la UADE. Graduada del Programa Ejecutivo Gestión de Proyectos y Diseño de Experiencias de la Universidad de San Andrés y del Programa Ejecutivo de Desarrollo Gerencial de la UADE.


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PROGRAMA CADENA DE VALOR: DESARROLLO DE PROVEEDORES Y COMUNIDADES LOCALES Por Claudio Moreno,

Jefe de RSE en Transportadora de Gas del Norte www.tgn.com.ar

Los requerimientos de estandarización de las prácticas relacionadas con el transporte de gas requieren de una identificación de los proveedores. TGN, como licenciataria del servicio de transporte de gas en el centro y norte de la República Argentina, opera y mantiene un sistema de más de 9.100 km de gasoductos (propios y de terceros); 374.020 HP y 20 plantas compresoras que abastecen a 9 distribuidoras y subdistribuidoras de gas; 15 centrales eléctricas; 30 comercializadores; 21 industrias y 7 clientes de exportación. A lo largo de su traza, abastece a ocho de las nueve distribuidoras de gas y a numerosas generadoras eléctricas e industrias ubicadas en quince provincias argentinas. El sistema de TGN se conecta con los gasoductos “GasAndes” y “Norandino”, el gasoducto “Entrerriano” que transporta gas a la provincia de Entre Ríos, al litoral uruguayo y al gasoducto de Transportadora de Gas del Mercosur S.A. que conecta el sistema con Brasil. La amplitud territorial, múltiples competencias tecnológicas y una gran diversidad cultural hacen de los requerimientos de servicios un tema complejo. Por un lado están los grandes proveedores, con competencias técnicas muy específicas de actividades como la construcción, mantenimiento de gasoductos, proveedores de cañerías y equipos de compresión, telecomunicaciones, y talleres metalmecánicos, entre otros. Por otra parte los proveedores de servicios de cada una de las plantas o bases que se encuentran dispersas en 14 provincias. Estos últimos no requieren altos grados de especialización y ni altas inversiones de capital para llevar a cabo sus actividades. Se encuentran entre estos servicios, el desmalezado, comedor en planta, limpieza, pintura de instalaciones, reparación de cercos, cartelería,


33 mantenimiento de equipos de climatización en edificios, etc. Sobre este grupo de proveedores se basó el programa “Cadena de Valor” que lleva a cabo la empresa. La decisión de contratar proveedores locales se planteó como una manera de contribuir con el desarrollo de personas que viven en pequeños conglomerados urbanos o zonas rurales. El programa “Cadena de Valor” tiene por finalidad desarrollar proveedores locales en distintas localidades cercanas a las instalaciones de TGN. La promoción de capacidades esenciales para el desempeño emprendedor en cuanto a responsabilidades y riesgos, la gestión del capital humano, el desarrollo de habilidades de negociación, y la evaluación de proyectos conforman los temas centrales de formación que aborda esta iniciativa. Los principios del Pacto Mundial: derechos humanos, medio ambiente, derechos laborales, y principios éticos, atraviesan el diseño de las actividades.

“LA DECISIÓN DE CONTRATAR PROVEEDORES LOCALES SE PLANTEÓ COMO UNA MANERA DE CONTRIBUIR CON EL DESARROLLO DE PERSONAS QUE VIVEN EN PEQUEÑOS CONGLOMERADOS URBANOS O ZONAS RURALES”. El proyecto contribuye con una reducción de riesgos y pequeñas mejoras en las estructuras de costos. Que los proveedores adquieran destrezas para gestionar riesgos y ser más consistentes en la planificación de su propios costos confiere mucha más previsibilidad para la compañía y hace más segura la provisión de esos servicios. La incorporación al programa de criterios de gestión que evalúan impactos sociales, ambientales y económicos contribuye a mejorar el proceso de toma de decisiones de la empresa y las personas que trabajan en el área de compras tienen la oportunidad de desarrollar una mejor comprensión de los distintos contextos locales en los que se materializa la provisión del servicio contratado. Con el programa “Cadena de Valor”, la empresa busca contribuir con el desarrollo de las comunidades a través del desarrollo de proveedores locales (pequeños emprendedores y sus familias); y promover mayor autonomía mediante la generación de oportunidades de negocio para que estos mismos emprendedores operen como agentes de cambio en las pequeñas comunidades en las que ejercen su desempeño y ofrecen sus servicios. El proyecto fue diseñado en 2007 y comenzó a implementarse en 2008 en alianza con el Instituto de Estudios para la Sustentabilidad Corporativa. La construcción de una visión compartida lograda a partir de la revisión de los procesos de contratación y los conceptos de


34 sustentabilidad permitió delinear una estrategia que modificó las prácticas de contratación de la compañía en este segmento de servicios.

Claudio Moreno Profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. Dictó clases de RSE en la Maestría de Recursos Humanos de la UBA y de Administración Estratégica en la Universidad de Belgrano. Autor de publicaciones de Responsabilidad Social, Negociación Colectiva, y Gestión de Recursos Humanos. Actualmente se desempeña en Transportadora de Gas del Norte, tiene a su cargo la gestión de responsabilidad social, diseña e implementa políticas de sostenibilidad. Entre otras prácticas, implementa proyectos de articulación público privada, negocios inclusivos en la cadena de valor, y modos de intervención para la gestión y la transformación de los conflictos sociales. Licenciado en Comunicación Social de la Universidad Nacional de Rosario y Especialista en Dirección Estratégica de Recursos Humanos de la Universidad de Buenos Aires.


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03 ESCENARIOS Y TENDENCIAS CREACIÓN DE VALOR A TRAVÉS DE LA COMPRA RESPONSABLE Por Isabel Castillo, Directora de Proyectos del Club de Excelencia en Sostenibilidad

www.clubsostenibilidad.org

La contratación juega un papel estratégico en las organizaciones. En un mercado cada vez más competitivo y, sobre todo, en entornos de crisis, los expertos en compras son esenciales para la reducción de costos y la creación de valor. Dicha creación de valor pasa por la implantación de estrategias de compras inteligentes que doten a los departamentos que lideran esta área con los suficientes recursos para identificar apropiadamente los riesgos inherentes a las adquisiciones y contrataciones y que otorguen un mayor peso específico a los criterios de responsabilidad corporativa dentro los procesos. Así ha quedado reflejado en la publicación que, durante más de tres años y hasta su presentación en octubre de 2015, he coordinado bajo el título “Creación de Valor a través de la Compra Responsable” 5 , un documento que, gracias al impulso de Fundación Adecco, ISS Facility Services y Mahou San Miguel, y con la colaboración de KMPG, pone de manifiesto el valor inherente a aquellas organizaciones que optan por un sistema de compras responsables. Un valor que reside no sólo en la reducción de riesgos que como consecuencia de tal sistema afecta a la relaciones de la empresa con sus proveedores, sino en el aporte añadido que el diálogo, la comprensión y, sobre todo, el trabajo conjunto hacia la sostenibilidad, conlleva para clientes y proveedores. 5

La publicación puede descargarse gratuitamente en www.clubsostenibilidad.org


37 Este documento propone, a su vez, un concepto de compra responsable que permite comprender la extensión y alcance del mismo, y en ese sentido dice así: “La compra o licitación responsable es aquella que considera las implicaciones económicas, éticas, sociales, laborales y ambientales, de las características del producto, producción, logística, uso y mantenimiento, reutilización y reciclaje, así como de los servicios contratados (en adelante, los suministros, que comprende tanto los equipos, materiales, productos y servicios) y del proveedor de aquéllos; y, con arreglo a ello, valora el comportamiento y capacidad de respuesta de los proveedores”. Se trata, por tanto, de un enfoque proactivo que, a diferencia de otras aproximaciones centradas en evitar el riesgo, tiene el objetivo de poner de manifiesto las ventajas que reporta una adecuada gestión de la cadena de suministro aplicando los criterios de la responsabilidad corporativa. Esta perspectiva permite la transición hacia la creación de un modelo de compras responsable que genere nuevas oportunidades, como el fomento de la competitividad; relacionado a su vez con la eficiencia de procesos y ahorro de costes – en términos de evitación de residuos, diseño ecológico, o la reutilización y medidas similares, que podrían aportar a las empresas de la Unión Europea un ahorro neto de 600.000 millones EUR, o el 8 % del volumen de negocios anual, reduciendo al mismo tiempo las emisiones anuales totales de gases de efecto invernadero en un 4%. Otras ventajas reseñables son: 

  

la creación de relaciones a largo plazo con los proveedores que fomentan la confianza con éstos y que pueden desembocar en proyectos colaborativos, procesos de innovación conjunta e incluso acceso a la financiación; la mitigación del impacto ambiental, traducido en términos de eficiencia energética, gestión responsable del agua y de los residuos; el “efecto tractor” de las grandes empresas sobre sus proveedores, normalmente de menor tamaño, y de las entidades públicas sobre empresas y sociedad en general; y, por último, pero no por ello menos importante, y como consecuencia de que el mensaje va calando cada vez más en la sociedad en general, la mejora de la reputación e identidad como empresa, tanto por actos propios como por la responsabilidad que asume sobre los que llevan a cabo sus proveedores.

En una jornada reciente organizada por el Club de Excelencia en Sostenibilidad, el pasado 29 de junio, en Barcelona, bajo el título “Estrategias empresariales de compras responsables y economía circular”, ligábamos, además, al concepto de compras responsables el de economía circular, aumentando así las posibilidades y ventajas de implantación de ambos sistemas, de máxima actualidad por su


38 absoluta necesidad y que sin duda guardan una estrecha relación. Y es que ya no podemos pedir al proveedor simplemente que cumpla con las obligaciones medioambientales, por ejemplo, sino que es necesario buscar formas colaborativas para crear valor en todo el proceso. En una economía circular, el valor de los productos y materiales se mantiene durante el mayor tiempo posible; los residuos y el uso de recursos se reducen al mínimo, y los recursos se conservan dentro de la economía cuando un producto ha llegado al final de su vida útil, con el fin de volverlos a utilizar repetidamente y seguir creando valor.

“…YA NO PODEMOS PEDIR AL PROVEEDOR SIMPLEMENTE QUE CUMPLA CON LAS OBLIGACIONES MEDIOAMBIENTALES, POR EJEMPLO, SINO QUE ES NECESARIO BUSCAR FORMAS COLABORATIVAS PARA CREAR VALOR EN TODO EL PROCESO”. Las ventajas de este modelo hacia la economía circular también son numerosas: puede crear empleo seguro en Europa, promover innovaciones que proporcionen una ventaja competitiva y aportar un nivel de protección de las personas y el medio ambiente del que Europa esté orgullosa. También puede ofrecer a los consumidores productos más duraderos e innovadores que aporten ahorros económicos y una mayor calidad de vida. Además de esta tendencia, estamos observando sinergias entre empresas, sobre todo del mismo sector, trabajando juntas para que sus proveedores, en muchos casos comunes y abrumados en ocasiones por las diferentes demandas sobre aspectos relacionados con la diversidad, que les hacen llegar sus clientes. Todo ello repercutirá y dará lugar al siguiente escenario que empieza ya a vislumbrarse, motivado en ocasiones por sucesos trágicos, y en otras por la presión que están ejerciendo tanto el sector privado, con iniciativas de todo tipo como Better Coal o BSCI, como las propias administraciones públicas – véase la Modern Slavery Act 2015, de Reino Unido, o la Ley de Transparencia en las Cadenas de Distribución de California de 2010, vigente desde el 1º de enero de 2012, ambas incorporando exigencias para erradicar la esclavitud y el tráfico de personas en las cadenas de abastecimiento de las empresas. Por todo ello es fundamental que las empresas opten por implantar modelos de compras responsables en sus procesos, priorizando los objetivos del sistema de compras responsables en función de los objetivos estratégicos del propio negocio y los imperativos del entorno y de forma coherente con la misión y visión de la empresa; ofreciendo formación adecuada en esa línea, tanto para sus propios empleados como para sus colaboradores y proveedores, y haciendo un


39 seguimiento de sus avances. Por último, también es necesaria una adecuada comunicación para que tanto empleados como proveedores sepan en qué términos relacionarse y el estado de dicha relación, que les permitan hacer acopio y replicar los éxitos, y valorar, evaluar y rectificar en aquello que sea necesario.

Isabel Castillo Directora de Proyectos del Club de Excelencia en Sostenibilidad. Ha sido la coordinadora de la publicación “Creación de Valor a través de la Compra Responsable”, entre otras. También ha realizado una colaboración especial en el libro “La responsabilidad social, motor del cambio empresarial. Una propuesta española para Europa y América Latina”, de McGrawHill, publicado en noviembre de 2014 y en casos empresariales. Es profesora del IE Business School y conferenciante habitual en foros especializados en responsabilidad corporativa.


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04 DESTACADOS LA FUNCIÓN DE COMPRAS EN EL MARCO DE UNA GESTIÓN SOCIALMENTE RESPONSABLE Por Paloma Lemonche, Coordinadora de Responsabilidad Social Empresarial de AERCE.

www.aerce.org

La gestión de compras es un elemento fundamental para garantizar la rentabilidad y la competitividad de las empresas. La adquisición de bienes y servicios es el factor de más peso en la formación de los costes de una compañía, por encima de los fiscales y de los de personal. En este contexto, el director de Compras se convierte en una figura clave en la ejecución de la estrategia de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), en consonancia con el tremendo impacto de su función sobre la actividad en el negocio. En estudios realizados por AERCE en el contexto español, se concluye que el volumen de las compras supone en promedio dos tercios de los ingresos y tres cuartas partes de los gastos totales. Por otra parte, cualquier mejora en el coste de las compras repercute directamente en los costes de producción y en los resultados económicos de la empresa: un aumento de las ventas contribuye a un aumento limitado del beneficio (porque incrementa a su vez los costes variables) mientras que los ahorros conseguidos por compras suponen un beneficio directo para el negocio. Por todo ello, una gestión eficaz de la función de compras es capaz de aportar a la empresa las ventajas competitivas que le permiten mantener su viabilidad y rentabilidad. La integración de criterios y modelos de RSE a través de lo que se conoce como “compra sostenible” materializa el esfuerzo de las organizaciones por lograr una mayor coherencia entre sus diferentes políticas, mejorando su competitividad global y liderando cambios


42 positivos en las pautas de producción y consumo. La RSE debe entenderse como un motor de la innovación y la competitividad, factores que se promueven junto a los proveedores a través de la compra sostenible.

“…UNA GESTIÓN EFICAZ DE LA FUNCIÓN DE COMPRAS ES CAPAZ DE APORTAR A LA EMPRESA LAS VENTAJAS COMPETITIVAS QUE LE PERMITEN MANTENER SU VIABILIDAD Y RENTABILIDAD”. Una alta deslocalización global de actividades empresariales como la actual genera cadenas de valor complejas y con alto riesgo de incumplimientos laborales o de impactos ambientales, en las que el cliente-empresa responsable debe asegurarse de que toda su cadena de suministro responde a unos estándares internacionales de ética y responsabilidad y, en su caso, a unos valores empresariales irrenunciables que así se habrán de comunicar formalmente. Es importante señalar que la responsabilidad del cliente no sustituye a la del proveedor, pero la irresponsabilidad del proveedor sí se puede transmitir a la reputación y la cuenta de resultados de su cliente. Los errores, incumplimientos o -eventualmente- abusos del proveedor en sus propias operaciones se transmiten a lo largo de toda la cadena de valor y van asociados a la respuesta y la imagen de marca que la empresa ofrece a su propio mercado y en general a todos sus grupos de interés, ante los que debe rendir cuentas. La incorporación innovadora de criterios de RSE en las compras aporta valores diferenciadores a los proveedores y ayudan a los gestores de compras a poder favorecer a aquellas empresas que muestren mayor consciencia del efecto de sus actividades en el desarrollo sostenible. Otro concepto que debe destacarse es que la selección de un producto con criterios de sostenibilidad no debe suponer necesariamente un coste mayor que sin ellos: el cálculo de costes no se puede restringir al precio pagado por la compra, sino que hay que incorporar los diferentes factores de coste de adquisición, a lo largo de toda la vida útil del producto adquirido. El diálogo con los proveedores constituye una de las facetas fundamentales del establecimiento de una política de gestión empresarial responsable. El Departamento de Compras es el interlocutor natural con las empresas suministradoras de bienes y servicios, ejerciendo así de transmisor de las necesidades, expectativas y condiciones de la empresa en cuanto al flujo de las materias primas, productos y servicios necesarios para su actividad productiva, su mantenimiento y sus operaciones en general.


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“EL DIÁLOGO CON LOS PROVEEDORES CONSTITUYE UNA DE LAS FACETAS FUNDAMENTALES DEL ESTABLECIMIENTO DE UNA POLÍTICA DE GESTIÓN EMPRESARIAL RESPONSABLE”. Gestionar de forma ética el proceso de selección de proveedores es esencial para la buena reputación de la empresa. La existencia de un código de conducta que incluya de forma expresa los criterios de selección de ofertas y la adecuada gestión interna de los posibles conflictos de interés es una buena práctica extendida entre las grandes empresas y muy recomendable para empresas de cualquier tamaño. Disponer de políticas claras de actuación ética, conocidas por empleados y directivos y cuya aplicación pueda ser monitorizada, permitirá crear un clima de confianza que contribuirá muy eficazmente a un diálogo franco, abierto y constructivo en la cadena de suministro.

Paloma Lemonche Ingeniera Superior de Telecomunicación, Experta Universitaria en Gestión Estratégica de Compras y Máster en Sostenibilidad y Responsabilidad Social Corporativa. Después de más de 20 años trabajando en multinacionales del sector TIC fundó ACCIÓN49, consultora especializada en la gestión empresarial de la RSC, en la que trabaja actualmente. Es Coordinadora de RSC de AERCE (Asociación Española de Profesionales de Compras) y experta en gestión responsable de la cadena de suministro. Ha participado en el desarrollo de proyectos de RSC con empresas de diversos tamaños y sectores; es profesora de RSC en cursos de postgrado y formación continua, y ha publicado múltiples monografías, artículos y ponencias.


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05 DOCUMENTOS RECOMENDADOS Creación de valor a través de la Compra Responsable. Club de Excelencia en Sostenibilidad, Fundación Adecco, ISS Facility Services y Mahou San Miguel. Colaboración de KMPG. España.

Guía de Cadenas Productivas Socialmente Responsables. CentraRSE. Año 2010, Guatemala.

06 SITIOS DE INTERÉS Compras Responsables Red Iberoamericana de Negocios Inclusivos El Arca Mendoza El Arca Córdoba redActivos Njambre Aceleradora de Empresas Sociales Cadenas de valor y PPP, GTZ Centro de Estudios de Cooperación al Desarrollo, CECOD


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