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Mínimo recuento de lo vivido en materia de lectura durante el año recién finalizado. Una vez más, acudamos al lugar común, la memoria: quien olvida su pasado está condenado a repetirlo.

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e acuerdo con la Encuesta nacional de hábitos, prácticas y consumo culturales —fechada en agosto de 2010—, durante el año el fomento de la lectura y, por ende, la escritura fue irrelevante. El balde de agua fría así nos empapa: de entre los encuestados, el 0.5% se dedica al estudio técnico o académico relacionado con la literatura. La metodología (no aclarada en el documento público, ni el perfil sociodemográfico) siempre será cuestionable cuando se trate de encuestas y cifras en estudios de ciencias sociales, sin duda, apabulla. Sin embargo, en la xxiv Feria Internacional del Libro de Guadalajara, una de las más grandes del mundo y en la que participaron casas editoriales de 40 países, la actividad se resumió como “intensa”. Y a pesar de las variadas ventas nocturnas en distintos sellos editoriales, las innumerables ferias y presentaciones de libros, los mexicanos leemos 2.9 libros al año; pero los españoles 7.7 y los alemanes 12. Mientras se perfila la homologación de varias secretarías de cultura a la Secretaría de Educación Pública (sep), Alonso Lujambio sentenció en agosto que “necesitamos una nueva lectura, una nueva cultura de lectura”. Para ello, se presentaron los Estándares Nacionales de Habilidad Lectora para los alumnos de educa-

ción básica, en los que se sugiere a los padres de familia ser partícipes del proceso educativo y que dediquen, al día, 20 minutos de lectura en voz alta con sus hijos, es decir, impulsar la socialización lectora. Así mismo, el escritor Felipe Garrido, de la Academia Mexicana de la Lengua, enfatizó la lectura diaria en este programa. Sin embargo, frente a los números y el panorama general del país, la iniciativa parece escuálida, ya que es la población adulta la que se encuentra en un limbo lector. Casi la cuarta parte de los encuestados por Conaculta no tienen un libro en casa, ni siquiera un diccionario o biblia, y el 38% declara tener entre 1 y 10 libros en casa. Ni imaginar una biblioteca. El 93% no ha escrito (hablando del proceso creativo) nada. Y del escaso porcentaje de lectores (27%), sólo el 13% ha leído completo el libro en cuestión. Un tema que atañe a una publicación periódica como L de lectura: de quienes leen revistas, el 31% las consume de espectáculos y deportes. Y pareciera mentira en un país de lectores de pasquines que sólo 2% compra revistas para adultos. Quizá es que, analizando bien algunas respuestas, los resultados son dudosos. No es que el horizonte sea más óptimo. Podría ser peor; más si leemos la respuesta de en dónde compra sus libros nuestra escasa población lectora,

pues a pesar de los altos índices de piratería (fotocopiado y/o reproducción para su venta en puestos ambulantes), el 67% acude a librerías.    Para ese 67%, desde julio entró en marcha el precio único del libro, como parte de la Ley de Fomento para el Libro y la Lectura (promulgada en 2008), que en su artículo 22 establece la obligación a las editoriales y librerías para que fijen, libremente, el precio único de venta al público de sus libros (impresos y electrónicos), lo que puede ser un impulso para las ventas del libro y evitar abusos —aplica también para importaciones—. Dichos precios pueden consultarse en una base de datos pública del Sistema de Registro del Precio Único de Venta al Público, del Consejo Nacional de Fomento para el Libro y la Lectura. Hay acciones de aliento. Por ejemplo, la incursión en el país de editoriales de libros electrónicos a bajo costo, en relación con los impresos. Pero los efectos de estos proyectos se esperan observarse hasta el siguiente año, ya que, hasta ahora, el porcentaje de ventas de libros digitales es menor. Casi todos, según los lectores mexicanos, son comprados, prestados o regalados. La Ley Televisa y la lucha por el poder en México, de Javier Esteinou Madrid y Alma Rosa Alva de la Selva, es una novedad editorial de la

Universidad Autónoma Metropolitana, pero parece el nombre del nuevo régimen sociocultural.    La Encuesta Nacional de Lectura del 2006 —última, hasta el momento—, realizada por el Área de Investigación Aplicada y Opinión, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (unam), sólo nos recuerda que hay retrasos en materia de fomento educativo: de acceso a la información (bibliotecas virtuales, equipo de cómputo), de pérdida de confianza en las instituciones encargadas del fomento de la lectura, etcétera. México participa en un grupo permanente del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (cerlalc) de la Unesco, y resulta ser uno de los Estados más destacados, junto con Brasil, gracias a la actividad estatal en esta materia, sin embargo queda en el aire la pregunta: ¿cuál es la agenda del rescate educativo? ¿Cómo impacta al país la lectura, si se sabe que se prefiere leer libros de superación personal o fenómenos paranormales por encima de la poesía o la literatura infantil? ¿Sirve al país que las habilidades lectoras de niños y adolescentes se enfoquen en un estándar de palabras por minuto, si lo que leerán es considerada literatura light, o si no se inculcará el hábito y la sorpresa por leer? Aquí se reciben comentarios. L

COORDENADAS

COORDENADAS

Zazil Collins Escritora

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El verbo leer no soporta el imperativo. Aversión que comparte con otros verbos: el verbo “amar”…, el verbo “soñar”… Claro que siempre se puede intentar. Adelante: “¡Ámame!” “¡Sueña!” “¡Lee!” “¡Lee! ¡Pero lee de una vez, te ordeno que leas, caramba!” —¡Sube a tu cuarto y lee! ¿Resultado? Ninguno. Se ha dormido sobre el libro. Daniel Pennac, Como una novela

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eer, ese verbo que no admite imperativos. Lector, el sujeto que se somete voluntaria o inconscientemente al designio de las letras. Lectura, el antiguo arte de viajar a través de un código hacia la comprensión. ¿La comprensión de qué o de quiénes? De todos los mundos: la realidad, sus interpretaciones y los que caben en la imaginación; la comprensión de otros espacios y tiempos, la de sí mismo a través de los otros. Ésa sería la página ideal. Pero qué diferente es la realidad en México. Con menos de 3 libros que se leen al año, el tan aborrecido imperativo no sólo se antoja sino que ya aparece acotado por los Estándares Nacionales de Habilidad Lectora. Ahora también los padres se ven obligados a leer y los hijos a cumplir con un mínimo de palabras por minuto. Se debe poner especial énfasis en la comprensión —señala el reporte—, ambiguo imperativo que contrasta con el puntilloso conteo semanal y su respectiva tabla de rangos esperados que se enfocan en la insignificante descodificación. Las definiciones se modifican. Leer debería ser, como bien lo define Isabel Solé en Estrategias de lectura (Graó, 1992), “un proceso de interacción entre el lector y el texto […] mediante el cual el primero intenta satisfacer los objetivos que guían su lectura”. Y aquí resuena una frase sencilla y esencial: satisfacer objetivos. La lectura no debería enseñarse como un fin en sí misma, los estudiantes —y un lector cualquiera— tienen derecho a aborrecer ciertas lecturas, no están obligados a amar los clásicos ni mucho menos a leerlos de cabo a rabo. Pero, para ejercer estos derechos, primero necesitan adquirir experiencia de la mano de un lector más avanzado, para después asumir plenamente sus responsabilidades como ciudadanos de la cultura escrita y utilizar así la lectura para diferentes propósitos y en diversos contextos. El supuesto papel del lector. A él le corresponde la construcción del significado del texto —continúa Solé—, y no porque éste carezca de sentido, más bien porque al significado que le imprimió el autor hay que añadir los conocimientos previos con que el lector lo aborda y los objetivos con los que se propone enfrentarlo. Llega entonces la lectura, cuya pedagogía es inexistente, porque es rígida, asistemática e improvisada. El "libro para leer" es una carga y en general no significa nada para el alumno. En términos didácticos, la acción pedagógica en materia de lectura está fuertemente influida por la concepción que

cada profesor posea sobre el proceso, de manera que aquel que crea en los condicionamientos o esquemas de refuerzo adoptará la perspectiva conductista, mientras que el que considere que leer es sinónimo de apreciar los clásicos de la literatura basará en ello su sistema de enseñanza. Como la mayoría de los profesores mexicanos no obtienen durante su periodo de formación datos objetivos sobre el acto de leer, sus concepciones permanecen en el nivel del sentido común. El resultado: los parámetros para la enseñanza de la lectura copian contenidos y procedimientos rebasados y obsoletos. Así, cuando el profesor se enfrenta al disgusto de sus alumnos por la lectura, se aplica a proponer las estrategias con las que a él se le impuso este hábito que probablemente ni siquiera logró adquirir. ¿Cómo transmitir entonces el gusto por una práctica que no se practica? Los libros de texto son el ayudante principal, particularmente ante la falta de tiempo para indagar o reflexionar sobre la psicología y la didáctica de la lectura. Y aquí llega al rescate la Reforma de la Educación Secundaria de 2006, que divide las materias —en este caso Español— en ámbitos de estudio y considera las prácticas sociales del lenguaje: la lectura pública o en silencio, dramatizada o declamada se incorpora de manera formal al Programa de Español, y, acorde con el enfoque de formar usuarios competentes de la cultura escrita, le siguen también la reflexión y la interpretación de los textos, identificar problemas y solucionarlos, participar en diferentes intercambios orales, comprender diferentes formas de aproximarse y estudiar los textos. Se enseña “en pocas palabras, a interactuar con los textos y con otros individuos a propósito de ellos”. Sin embargo, muchas veces las prácticas se replican. ¿Cómo implantarán un programa tan ambicioso los profesores de la vieja escuela? ¿Quiénes serán los autores de los nuevos libros de texto? Ante este panorama, no es de sorprender que sea reducido el porcentaje de libros que año con año aprueban el dictamen de la sep si las concepciones sobre la lectura se inclinan hacia la descodificación y recepción de datos, y la creatividad y la innovación se ven opacadas por las típicas actividades poco significativas: “identificar la idea central del texto”, “identificar los personajes”, “usar el diccionario”, etcétera. El acto de leer no se desvincula del acto de comprender críticamente las ideas evocadas por un documento escrito. La praxis de la lectura, a su vez, debe involucrar necesariamente constatación, reflexión y transformación de los significados atribuidos. Si bien es importante la fluidez para dar el salto hacia la comprensión, más que imponer récords de lectura, lo sustancial es preparar al profesorado para proveer a los lectores jóvenes de los recursos y herramientas necesarios para aprender a aprender. L

COORDENADAS

COORDENADAS

Helena Muglieris Escritora

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PRAXIS

PRAXIS

xi Premio Casa de América de Poesía Americana Cuba 28 de febrero

Casa de América y Editorial Visor Libros presentan esta convocatoria. Se recibirán las obras hasta el 28 de febrero. La obra ganadora, además de un reconocimiento monetario, será publicada bajo el sello editorial Visor.

3° Premio de Creación Literaria Bubok-Alfaguara 2011 1 de marzo

Aquí están algunos de los sucesos que marcarán el año que inicia. Atentos, lectores.

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Día Internacional de la Poesía en Segovia España Del 12 de enero al 26 de marzo

En la búsqueda de nuevos talentos, Bubok yAlfaguara lanzan la convocatoria a este premio de creación literaria en el que se recibirán novelas, ensayos y obras de teatro inéditas. El premio será adjudicado el 16 de abril de 2011.

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Se abre el plazo para la presentación de poemas

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Feria Internacional del libro del Palacio de Minería México Del 23 de febrero al 6 de marzo

Sexto Concurso de Literatura Infantil El Barco de Vapor 14 de marzo El plazo de recepción finaliza el lunes 14. El texto ganador será publicado en la colección El Barco de Vapor y su autor recibirá el reconocido galardón y cinco millones de pesos.

Organizada por la Universidad Nacional Autónoma de México, (unam) con el Estado de México como estado invitado. Este año se presentará de la Biblioteca Mexiquense del Bicentenario, con casi 400 títulos.

25ª Feria Internacional del Libro de Jerusalén Israel Del 20 al 25 de febrero Uno de los eventos culturales más relevantes en Israel, al que asistirán alrededor de 600 escritores, editores y redactores literarios. Así mismo, se otorgará el premio que esta feria otorga cada dos años y que comparten autores como Antonio Lobo Antunes (2005) y Haruki Murakami (2007), entre otros escritores de talla mundial.

Premio Internacional de Ensayo Mario Benedetti 31 de marzo Es la primera edición de este premio convocado por la Fundación Mario Benedetti, para ensayos que reflexiones sobre las obras que configuran el legado artístico del autor uruguayo. La obra ganadora será publicada por la Fundación, además de premiada con una dotación económica de diez mil dólares americanos.

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“Dicen que en Buenos Aires no hay que salir a buscar los libros, porque los libros lo encuentran a uno”, por ello la Unesco eligió este 2011 a Buenos Aires como la capital mundial del libro. Se esperan actividades todo el año, pero, sin duda, uno de los eventos más importantes será la Feria Internacional del Libro, donde también se llevará a cabo, del 6 al 8 de mayo, el 14º Congreso Internacional de Promoción de la Lectura y el Libro.

La Manila International Book Fair (mibf) celebrará este año su trigésima segunda edición, bajo el lema de Palabras sin fronteras”. Se expondrá en este importante recinto lo mejor de la literatura asiática.

24ª Feria Internacional del Libro de Bogotá Colombia Del 4 al 16 de mayo Organizada por el Centro Internacional de Negocios y Exposiciones de Bogotá, Corferias en alianza con la Cámara Colombiana del Libro, esta feria es la más importante de Colombia para exposición y exportación de libros al área andina, la región de Mercosur, Centro América, el Caribe y Estados Unidos.

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Feria del Libro de Madrid 2011 España Del 27 de mayo al 12 de junio

63ª Feria del Libro de Frankfurt, Alemania Del 12 al 16 de octubre Como cada año, se espera la participación de, al menos, 7 300 exhibidores de 100 países. Este año, Islandia será el invitado de honor. La fecha final de registro de esta feria, en la que se esperan 290 000 visitantes, será el 31 de enero.

La Asociación de Empresarios de Comercio de Libro de Madrid (Gremio de Libreros), Asociación de Editores de Madrid y la Federación de Asociaciones Nacionales de Distribuidores de Editores (fande), recibirán este año a Alemania como país invitado de la Feria del Libro.

Feria Internacional del Libro en Ecuador Ecuador Julio Como parte del circuito internacional de ferias del libro, durante 10 días mesas redondas, presentaciones musicales y acercamiento con autores nacionales e internacionales, Desde el año 2006 Guayaquil celebra este encuentro.

Feria Internacional del Libro de Panamá Panamá Del 24 al 28 de agosto La Cámara Panameña del Libro recibirá este año como protagonista a la industria editorial de República Dominicana.

25ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara México Del 26 de noviembre al 4 de diciembre En esta edición, la fil, el espacio editorial más grande de México, será un homenaje a las lenguas romances, ya que el país invitado será Alemania, “país de ideas y de libros”.

El tráfico es un detonante de la neurosis en las calles. En una ciudad como El Cairo los embotellamientos resultan particularmente atrofiantes (una persona suele perder dos horas al día en traslados). Es por ello que las librerías Alef Bookstores propusieron un proyecto piloto para combatir el estrés de los usuarios de taxis. En 50 unidades se han instalado bolsas contenedoras de libros detrás de los asientos, así, los pasajeros pueden escoger entre varios títulos —5 y 10— para relajar la mente y atacar, de paso, el analfabetismo (6 de cada 10 adultos saben leer y escribir). Claro que habrá que preguntarse, ahora, cómo los conductores lidiarán con el estrés, cuando sus pasajeros prefieran leer que conversar. Los llamados “taxis del conocimiento” son también una apuesta para acercar las librerías y bibliotecas a posibles lectores que no cuentan con el tiempo de visitarlas, ni para leer. Gracias a la respuesta, ahora se espera que esta iniciativa aumente en número de vehículos, zonas de impacto y ejemplares.

PRAXIS

Feria Internacional del Libro de Manila Filipinas Del 14 al 18 de septiembre

Taxis contra el estrés

PRAXIS

37ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires Argentina Del 20 de abril al 9 de mayo

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Miguel Barberena

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ebe ser la edad”, repite Rafael Pérez Gay en las crónicas breves que conforman su nuevo libro, El corazón es un gitano. La edad es la cincuentena pasada a la que ha llegado este escritor (1957), una edad incierta en los hombres, ya no jóvenes, tampoco viejos, pero a punto de serlo: los hijos se van, los padres mueren, las enfermedades serias aparecen —un cáncer en la vejiga en el caso de Pérez Gay—, el destino final empieza a perfilarse. Y todas las calamidades ocurren en una ciudad, caótica e inabarcable, específicamente en una colonia Condesa ruidosa, tomada por comederos de insufrible “mamonería” y su respectivo “valet parking”. “Soy neurótico, lo admito”, escribe Pérez Gay. ¿Y cómo no? Neurótico y nostálgico, en el sentido más prousteano del término. El título de una de las crónicas da el tono: “Los tiempos perdidos”. A su búsqueda parte Pérez Gay. La magdalena que le abre la memoria es “El corazón es un gitano”, aquella canción de Nicola di Bari, popularizada aquí, hacia 1971, por Lupita D’ Alessio, entonces bella y amable. Con ese fondo musical rememora la ciudad de su primera adolescencia: la inauguración del Metro; el Mundial México 70 y su álbum de estampillas; la llegada del hombre a la Luna; la muerte del Pelón Osuna y Carlos Madrazo en el mismo accidente aéreo; la televisión de bulbos y el Noticiero Nescafé con Jacobo Zabludovsky, luego la gimnasia del profesor Villanowel y Evelyn Lapuente, y por las tardes, Operación ja ja del Loco Valdés y las telenovelas de Ernesto Alonso; el patio de la escuela y los chicharrones Cazares, los Miguelitos y el cucurucho de galletas de bombón…

NOTA SIN PIE

NOTA SIN PIE

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Bella y amable, como la D’ Alessio: así también era la ciudad de México hace 40 años, cuando la familia del autor vivía en el Parque España, cerca de la Plaza Miravalle, que hoy se llama Cibeles. Para los de la generación de Pérez Gay y los de más atrás la lectura de estas 57 breves crónicas es un paseo por el laberinto de la memoria, funcionan como una “Máquina del Tiempo”, título de otro de los textos del libro. “Escombrar” se llama otra de las crónicas, y eso es lo que hace Pérez Gay con su baúl de recuerdos. Pero también es cuestión aquí, y mucho, del presente, de las vicisitudes de un “chilango” que observa con humor e ironía los “tics”, manías y dolores de cabeza de nuestra época: los misterios de la Blackberry Storm, los trámites para la firma electrónica de Hacienda, el acoso de los “e-mails” que le prometen un “megapito”, los usos y costumbres del gimnasio (“Quien me lo iba a decir: estoy en un gimnasio”), las bondades del whisky single malt, la “alta cocina” del “chef” Arzak (“Qué pido: ¿matrimonio sobre cogollos escabechados y pimientos asados, o foie gras, robalo y calabaza con emulsión de zanahorias?”). Pequeñas crónicas del absurdo cotidiano, autopsias rápidas, como diría Jorge Ibargüengoitia, maestro del género. También son instrucciones para vivir en la Condesa, con otro guiño al escritor de Guanajuato. El universo de Pérez Gay está en el triángulo de las calles Mazatlán, Campeche y Alfonso Reyes, y no se aleja mucho. Por ahí se encuentra “la casa de usted”, expresión que repite en las crónicas que despliegan su arte del cotidiano doméstico. Nos invita a pasar y compartir con él los apagones, los tinacos vacíos, la invasión de cucarachas, el “franelero” que se ha diversificado a pulidor de coches y el ruido que hace su maldita máquina… Es evidente —él mismo lo dice en la contraportada— que tras publicar en 2009 Nos acompañan los muertos, un libro sobre la decrepitud y muerte de sus padres, Pérez Gay quiso escribir algo más ligero y humoroso, un divertimento narrativo. Pero al final le fue imposible vencer al temperamento melancólico.    Debe ser la edad y el efecto de la andropausia: sube los escalones de la cincuentena y se topa con el mismo Rafael pero con 30 años de más. “La vida nunca quiere lo que nosotros queremos”, constata tristemente. Y también que nada es fácil en esta “pinche vida”. Escribe “con una pequeña llama depresiva dentro de mí, como un piloto encendido”. Con esa llamita alumbra los fantasmas que se le aparecen, los de sus padres, por supuesto, pero también los de su propia decrepitud y muerte. Por algo esta leyendo (“ah, el gerundio”) en la antesala del oncólogo Nada que temer, del británico Julian Barnes, un ensayo a la manera de Montaigne sobre el tema de “aprender a morir”. Mientras eso ocurre, Rafael Pérez Gay nos deja en este libro otra buena muestra de su talento para narrar “hechos pequeños con palabras grandes”. Ya antes había recopilado parte de su periodismo literario en Diatribas de la vida cotidiana y No estamos para nadie. El corazón es un gitano reúne 57 crónicas que ha publicado dominicalmente en el periódico El Universal bajo el rubro de “Prácticas indecibles”. 57 seEl corazón es un gitano manas o un año en la vida diaria de un Rafael Pérez Gay buen escritor que al verse en el espeMéxico, Planeta, 2010 jo del pasado declara: “No me doy por 199 pp. mal servido”. L

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l 30 de octubre pasado se cumplieron cien años del nacimiento de Miguel Hernández. En Orihuela, España y todo Iberoamérica se llevaron a cabo recitales en memoria del poeta, bardo cuya obra ha trascendido las páginas de los libros para volverse estandarte de algunas generaciones a través de la musicalización que de sus poemas han hecho varios autores, encabezados por Joan Manuel Serrat. Sin embargo, esta popularización no ha bastado para que su obra sea abarcada en toda la magnitud que merece. Los homenajes, onomásticos y la celebración de efemérides no sirven más que para la ostentación de algunos académicos y para la afiliación con la memoria de aquellos que en realidad no han comprendido la historia, los funcionarios que sólo se acercan a ella cuando ya no parece tan peligrosa.

canto, ilustro,

pervivo…

Sorprende por ello encontrar un libro que le hace justo honor, una invitación a la lectura de sus poemas y más: un apropiamiento desde el siglo xxi, desde la plástica de los textos que dejara uno de los más jóvenes integrantes de la generación del 27.    Miguel Hernández. 25 poemas ilustrados es una breve compilación hecha por Antonio Rubio y Manuela Rodríguez: la obra de artistas plásticos españoles integra un libro para mostrar que la obra del oriolano sigue vigente por la universalidad de la experiencia a la que sus versos convocan. Los nombres de los ilustradores son familiares para quienes se han sumergido al mundo del libro para niños y jóvenes en Hispanoamérica: Gusti, Isidro Ferrer, Javier Sáez, Javier Zabala, Pablo Oladell, Miguel Calatayud y Elisa Arguilé, por mencionar algunos. Una conjunción así sólo podía lograrla una editorial que, como Kalandraka, mantiene cercanía con autores de imágenes: se notan la experiencia y el ojo de un editor que cuida el entrelazamiento del texto con la ilustración para crear un magnífico diálogo de las imágenes con los poemas, y esto sugiere lecturas y senderos para abordar los textos. Vemos, por ejemplo, una hoja de olivo sostenida por cinta adhesiva a una pared: apenas el recuerdo de los olivares de Jaén añorados por la voz lírica en su exhorto a los labradores. La mirada de Xosé Cobas renueva la lectura a uno de los poemas emblemáticos de Hernández, convirtiéndolo en un canto por la naturaleza que se pierde. Nos enternecemos al mirar a un pequeño que duerme al lado de una cebolla, quizá una ilustración muy literal de Javier Sáez para otro texto popular del poeta, sin embargo, la placidez con la que vemos dormir al pequeño, en el característico hiperrealismo del ilustrador, da contrapunto a la sordidez que en momentos alcanza el poema. Miguel Hernández. 25 poemas ilustrados es un magnífico catálogo del trabajo actual de ilustración editorial en España. La variedad de discursos, técnicas, estilos y formas de abordar el texto emociona, supone un futuro interesante para el libro ilustrado —sea cual fuere el formato que tome: álbum, novela gráfica…— y un ejemplo a seguir para este lado del Atlántico. La selección de poemas resulta acertada, aparecen los célebres al lado de obras menos conocidas pero necesarias para la invitación a una lectura cabal de la obra hernandina. Celebremos esta reunión. L

Miguel Hernández. 25 poemas ilustrados Antonio Rubio y Manuela Rodríguez (comp.) Pontevedra: Kalandraka, 2010 108 pp.

NOTA SIN PIE

NOTA SIN PIE

Para la libertad

Luis Télleza-Tejeda Proyectos editoriales y de documentación A Leer/ibby México

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Historia

Ensayos sobre iconografía Carmen Aguilera Conaculta-inah

Miguel Hidalgo y Costilla. Documentos de su vida: 1750-1813 Felipe I. Echenique March y Alberto Cue García Conaculta- inah

En dos volúmenes, la obra contiene ensayos sobre la iconografía mexicana prehispánica y colonial, reunidos bajo temas religiosos, astronómicos, arquitectónicos y biológicos de las diversas expresiones artísticas en México.

En tres volúmenes una serie de textos documenta la vida de Miguel Hidalgo y Costilla.

Rostros de la divinidad: los mosaicos mayas de piedra verde Sofía Martínez del Campo Lanz Conaculta-inah Catálogo que muestra la función ritual de trece máscaras funerarias, junto con los ajuares con las que fueron encontradas. Tlaltecuhtli Leonardo López Luján Conaculta-inah, Fundlocal, Fundación Conmemoraciones 2010

NOTA SIN PIE

NOTA SIN PIE

Arte

La vida y la muerte en tiempos de la Revolución José Luis Trueba Lara Conaculta- inah, Taurus Recuperación de documentos periodísticos, memorias y epistolarios del porfiriato. Arqueólogos a través del espejo Luis Alberto López Wario, (ed.) Conaculta-inah A partir de la metáfora de Lewis Carroll, se aborda la labor arqueológica en México desde una perspectiva histórica.

Obra en la que se analiza técnica y simbólicamente el monolito escultórico mexica más grande, descubierto en la ciudad de México en 2006.

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Alquimia # 38 Documentos para la historia de la fotografía en México Conaculta-inah-sinafo En este ejemplar se abordan temas del desarrollo fotográfico en el país, desde documentación, el daguerrotipo como antecedente de la cámara, y diversas formas de retratos.

De la vasta producción editorial del Instituto Nacional de Antropología e Historia (inah), presentamos una selección de títulos enfocados al recuento histórico y un conjunto de obras orientadas al arte.

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De día me acuerdo,/ de noche me olvido/ de la piedrita blanca/ que se me ha perdido./ Cantaba un silencio,/ callaba un silbido/ del agua secreta/ del fondo del río. Delicadas ilustraciones apoyadas en cortes de tela acompañan los versos.

Árbol, la ele te da las hojas./ Luna, la u te da el color./ Amor, la eme te da los besos. Las letras ofrecen posibilidades infinitas; combinadas son “revoltijo de palabras/ canción/ conjuro/ cuento”. Federico García Lorca, Antonio Machado, Rafael Alberti, Gabriela Mistral y otros autores contemporáneos comparten recursos líricos y temas variados en un divertido compendio de poemas para niños.

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Para ver e imaginar Al observar con detenimiento los matices de la naturaleza se descubre que el azul/ está todo arriba,/ salvo en unas flores/ y en los ojos de María. Los versos y las imágenes transmiten la esencia de los colores a través de las acuarelas.

¡Oh, los colores!

Jorge Luján y Piet Grobler México: sm, 2007 32pp.

Tigre callado escribe poesía

Monique Zepeda y Julián Cicero México: El Naranjo, 2007 64 pp.

Letras para armar poemas Ana Pelegrín y Tino Gatagán México: Alfaguara, 2002 136pp

el año

María Cristina Ramos Guzmán y Silvana Ávila (Misstutsipop) México:Nostra, 2009 55 pp.

Tigre se pregunta sobre el amor, los grandes, la muerte y sobre aquello que piensa; por medio de metáforas va descubriendo cómo es la vida. Con ilustraciones sencillas que evocan la poética del texto, el libro invita a padres e hijos a entablar conversaciones inusitadas.

para empezar

Rondas del agua

La mirada de un felino

EN CRECIMIENTO CRECIMIEN-

El sonido de las palabras

de poesía

CRECIMIENEN CRECIMIENTO

De lluvia y otros juegos

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Una burla clásica Érase un hombre a una nariz pegado,/ érase una nariz superlativa,/ érase una alquitara medio viva,/ érase un peje espada mal barbado, dice uno de los más famosos sonetos satíricos del Siglo de Oro español que ahora se ilustra en esta impecable edición.

A un hombre de gran nariz

Francisco de Quevedo e Ivar Da Coll Colombia: Babel Libros, 2007 32 pp.


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En el número anterior, a partir del libro Hago de voz un cuerpo, el autor desglosó la poesía infantil que se publica en México. En esta entrega se enfoca en el libro que propició dicho recuento.

H

ago de voz un cuerpo (fce, 2007) es una antología de María Baranda que contiene obra de 15 poetas mexicanos contemporáneos: David Huerta, Francisco Hinojosa, Eduardo Langagne, Francisco Segovia, Fabio Morábito, Héctor Carreto, Coral Bracho, Alfonso D’Aquino, Elsa Cross, María Baranda, Dana Gelinas, Natalia Toledo, Eduardo Hurtado, Edgar Valencia y Antonio Deltoro. Los poemas van, literalmente, de cabeza a pies y no de los pies a la cabeza como sería costumbre. La mayoría de los poetas nacieron en la década de los cincuenta del siglo pasado, algunos son ganadores del premio de poesía Aguascalientes, el de mayor prestigio de este género en México (Langagne, Gelinas, Carreto, Deltoro, Morábito, Baranda). La mayoría de estos autores ha escrito previamente textos para niños. El más conocido en este campo es Francisco Hinojosa, con libros de cuentos como La peor señora del mundo, A golpe de calcetín y La fabulosa fórmula del profesor Funes, entre muchos otros; Francisco Segovia tiene editadas traducciones muy libres de El país de Jauja y Huevos de pascua con dibujos de Kasparavicius en el mismo fce; ya mencioné los libros de Elsa Cross y Coral Bracho en cidcli. María Baranda ganó el premio Barco de Vapor en 2003 por Silena y la caja de secretos, y ha publicado recientemente Sol de los amigos en ediciones El Naranjo; Natalia Toledo publicó textos para niños con obra gráfica de Francisco Toledo. Antonio Deltoro apareció en la antología Kikiri miau, cidcli le editó La Plaza y es autor de un poema sencillo y hermoso que podría aparecer en cualquier antología de literatura infantil: Balero “Hacer subir por el aire un agujero”, que emula “El Faro”, de Gorostiza, donde el título del poema hace a la vez de primer verso. En este poema de Deltoro la rima que hace es un agregado más de calidad. David Huerta, además de su prestigio como poeta y ensayista, tenía una antología preparada para niños que nunca se publicó. Para el fce dio un taller denominado La poesía y los niños y fue jurado del Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños en su primera edición. Con estos antecedentes se pensaría garantizado un buen conjunto de poemas, el resultado final es muy desigual. Es casi seguro que  los  poemas se hicieron a solicitud de María  Baranda.  Esto  es siempre un arma de dos filos.  Vemos  que  hay

EN CRECIMIENTO

de pies

(Segunda parte y final)

Poesía infantil a cabeza

EN CRECIMIENTO

Juan Joaquín Pérez-Tejada Poeta

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Escrito por la lingüista María del Pilar Montes de Oca Sicilia, El chingonario es un diccionario sobre el controversial verbo chingar, las palabras y expresiones que de él se derivan, así como su uso, reúso y abuso. Aquí se encuentran todas las maneras posibles de utilizar este mexicanismo: chingonamente, chingativo, ni una chingada, muy chingoncito… Toda locución viene seguida de su explicación y algunos ejemplos: “Te chingas: expresión tajante y contundente que tiene la intención de dejar claro que ya no hay más remedio que hacer lo que hay que hacer. —Te chingas y ahora lo terminas tú solito”. De la editorial Otras Inquisiciones, El chingonario muestra con diferentes colores y tipografías los muchos derivados del verbo que, según la autora, es el más utilizado en México. Este diccionario impreso en febrero de 2010 sirve para divertirse e incluso aprender, pues —aunque no cubre letras como la f, i, k, m, ñ, w, x, z— la autora se tomó muy en serio su labor lexicográfica y de divulgación al registrar y ejemplificar todas las manifestaciones de este verbo que, gracias al Laberinto de la soledad de Octavio Paz, ya figura en el diccionario de la Real Academia Española.

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poemas que más nos gusten para llevarlos con nosotros, para que nos acompañen), da juego, musicalidad y muestran, en estos casos, que no hay una relación directa con la cursilería ni se oyen anacrónicas. Huerta es un poeta neobarroco que privilegia la inteligencia sin dejar de lado el sentimiento, como en su último poemario La calle blanca. Por eso, no me resulta extraño que escriba el poema que se refiere a la cabeza donde dice que ésta guarda una centella y que la atraviesan golondrinas, serpentinas y mundos sin peso. La cabeza no hay que perderla, aconseja, porque, sea ésta pensamiento, inteligencia, conocimiento o imaginación: “(Quizá es tu mejor amigo…)”. Otros poemas que habría que resaltar son “El centro del mundo”, de Elsa Cross, que habla del ombligo: Mi hermana Gabriela/ se puso un arete en el ombligo/ ¿pensará que es su oreja?; “Tambor de sol”, de Alfonso D’Aquino; “La alegría de la rodilla”, de Edgar Valencia; “Las uñas”, de Dana Gelinas, que señala de lo que se pueden llenar, según los diferentes usos de éstas (mocos, cerilla, sangre y caspa); “Mis brazos”, de María Baranda, y “La lengua vive en la boca”, de Francisco Segovia, donde escribe que, como una almeja, la lengua cultiva una perla que es la idea convertida en palabra. Sin embargo, otros poemas como los de Morábito, Hinojosa, Carreto, Bracho, se vuelven confusos o carecen de la gracia o astucia que los poemas de su obra personal poseen. Aun cuando es un recurso común de los poetas escribir series de poemas sobre un tema para lograr un libro con hilo conductor, muchas veces esto resulta contraproducente: se pierde espontaneidad. Otro peligro que se corre en este tipo de antologías es que al pedir el poema, aunque no sea tan bueno el texto que se recibe, se tenga que publicar. Éstos son algunos de los pecados de este libro. Se sabe que no todos los escritores, por el sólo hecho de serlo, tienen que ser polígrafos. Ni todos los poetas por serlo pueden escribir poesía para niños. Quizá, incluso, hayan escrito mejores poemas para niños en sus obras personales sin saberlo.    No hay que subestimar los géneros infantiles, aunque se tenga el oficio, la poesía infantil es un subgénero distinto y habrá quienes puedan transitar de un lado a otro sin problemas, así como los que sólo puedan estar de un lado, sin queeste hecho los haga mejores o peores creadores. L

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poetas que repiten poema, como Francisco Segovia, Natalia Toledo, Alfonso D’Aquino y la propia Baranda, y aunque supongamos alguna causa, no sabría decir la razón (en el libro no viene un prólogo informativo ni datos de los autores). Podríamos suponer que a la hora de repartirse el cuerpo del delito a alguno le tocó doble ración. Sin lugar a dudas, éste es un libro que es como el juego del cadáver exquisito: un cuerpo hecho no a varias manos sino a varias voces, como sugiere el título del conjunto de poemas. Un cuerpo collage. Hay variedad de estilos, lo que lo hace un volumen diverso con diferentes tonos y timbres para seguir con la analogía de la voz. No es un coro lo que escuchamos, a fin de cuentas, sino solistas. El poema que más disfruté fue “Pelos de bruja”, de Francisco Segovia, que no se siente escrito especialmente para la antología y que salta por su frescura y gracia. Es juguetón, simpático, y nos dice de las inquietudes de Segovia por seres nocturnos como los vampiros, aunque aquí se trate de una bruja. Escrito en versos octosílabos pareados con rima y tercetos, Segovia va describiendo al personaje siniestro haciendo referencia a la carencia de cabello en el cuerpo y el que hay en lugares más desagradables, como lunares, nariz y orejas. Como la bruja del son jarocho, Segovia cuenta que ésta se chupó a su marido. El poema termina con la bruja acechando al lector sea niña o niño. Dice Paz que si no se sabe reír con el poema no se sabe lo que es un poema y con “Pelos de bruja” sonreímos y tememos morirnos de risa. Cuando recién compré el libro y vi de qué trataba pensé con cierta perversión si se haría referencia a los genitales. Natalia Toledo es quien se encarga de poetizar al pene y la vagina en los poemas “La flor de los niños” y “La flor de las niñas”, que además se presentan en español y zapoteco. Escribe Toledo en “La flor de los niños”: Un pito es una caña que se eleva en el cielo/ para romper la piñata de los dulces,/ una tortuga que siembra semillas en la tierra del mundo/ […] es sobre todo un espantasuegras en la boca del viento. Versículos eróticos, escritos con picardía y malicia. En “La flor de las niñas” se lee: Parece un ombligo de pescado/ un horno de barro y su lumbre/ flor de chocolate. Bellísimas metáforas políticamente incorrectas pero poéticamente acertadas. Otro poema divertido y que seguro los niños disfrutarán y se reirán mucho con él es el titulado “Una nariz pegada” de Eduardo Langagne, que por supuesto habla de los mocos, sean secos o escurridizos, en el cual los mocos son caballeros y la nariz el asilo donde se meten los dedos. La estructura está hecha de dos décimas en versos octosílabos pareados, con rima ab ba ac cd dc la primera décima y la siguiente ef fg gh hi ih. Poema que me recordó otro publicado por el fce, El libro apestoso y el Topito Birolo, textos escatológicos que son éxitos entre los lectores pequeños. El poema de David Huerta está escrito en cuartetos octosílabos con rima. Es de agradecer que varios de los poemas que contiene el libro tomen como recurso la rima, que ayuda a la memoria de los poemas (Huerta recomienda memorizar los

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El autor comparte algunas reflexiones en torno a la inclusión del Discurso del oso de Julio Cortázar en la literatura infantil y destaca: “Ningún texto existe como tal sin el soporte que lo condiciona y lo propone a la lectura”.

Alejandro García Schnetzer Editor y traductor

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iscurso del oso inaugura la colección de álbumes Libros de Cordel, que reúne textos integrados por la crítica, o por la tradición, al canon adulto. La serie se desarrolló ajustándose a la premisa de que todo texto cambia conforme se modifican los estatutos que lo proponen a la lectura. “Discurso del oso” fue publicado originalmente en Historias de cronopios y de famas (1962), es decir, en un libro para adultos que no tardaron en apropiarse también los jóvenes. Cortázar refirió su génesis en una entrevista: Francisco Porrúa, que es el asesor de la editorial Sudamericana y un gran amigo mío, leyó los Cronopios en esa pequeña edición de mimeógrafo y me dijo: “Me gustaría editar este libro pero es muy flaquito, ¿no tienes otras cosas?”. Entonces yo busqué entre mis papeles y aparecieron las demás partes y me di cuenta de que, aunque fueran secciones diferentes en conjunto, había una unidad en el libro. En primer lugar una unidad de tipo formal, porque son todos textos cortos. Entonces los ordené y dio un libro de dimensiones normales. Ésa es la historia.1 La nueva propuesta ilustrada deriva de una búsqueda que comprendió meses de lecturas, con la convicción temeraria de que debía existir, en algún lugar del corpus cortazariano, el texto ideal para un álbum infantil. El descubrimiento sucedió un sábado a medianoche, después de atravesar casi toda la narrativa. Es simple saber cuándo se descubre un texto: el fragmento se alza quince centímetros de la página y se experimenta una alegría absurda, pues aunque el libro futuro se adivina, la realidad es que todavía no existen los andamios: no se han conseguido los derechos de publicación, ni siquiera se ha propuesto el trabajo al artista. Por suerte, meses después todo había conspirado a favor. Cuando Emilio Urberuaga llevaba realizadas varias ilustraciones, pudimos visitar a Aurora Bernárdez, primera esposa de Cortázar, y conversar con ella sobre esta nueva edición. Hablamos de lo que pudo haber inspirado “Discurso del oso” y ella observó que había algo también presente en “Casa tomada”: los ruidos de las habitaciones contiguas. El relato, narrado en primera persona, trata de un oso que habita las tuberías de un edificio y que asiste a la rutina de los vecinos. Una vez más, Cortázar había reparado en las posibilidades fantásticas de lo cotidiano, elaborando una fábula encantadora. Fabuloso y encantador fue lo que vino después, cuando Aurora nos reveló que en 1952 el relato había sido remitido por carta a unos chicos, los hijos de María y Eduardo Jonquières, amigos de Cortázar.2 Cincuenta y cinco años más tarde, el azar nos saludaba. Un juego de casualidades que Julio tal vez no hubiera desaprobado. En una nota publicada en Babelia el 2 de diciembre de 2006, la editora Mechtild Strausfeld recordó: “Una vez le propuse a Cortázar que escribiera algo para niños. Me dijo que no se veía capaz, que aquello era lo más difícil”. Es una respuesta muy honesta. Los juegos de la imaginación casi nunca atienden a premeditaciones

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Muy lejos de ser escritores, fundadores de un lugar propio, herederos de los labradores de antaño pero en el terreno del lenguaje, cavadores de pozos o constructores de casas, los lectores son viajeros: circulan por tierras ajenas, son nómadas que cazan furtivamente en campos que no han escrito, arrebatando los bienes de Egipto para gozar de ellos. Discurso del oso, como otros trabajos de Cortázar, supera la distinción entre lectores infantiles y adultos. Es un texto abierto, capaz de ser apropiado, arrebatado como un bien de Egipto, por quien lo desee. La colección Libros de Cordel, coeditada en México por Ediciones Tecolote, continúa con otros tres notables equipos autorales: Eduardo Galeano y Antonio Santos con Historia de la resurrección del papagayo, Pablo Neruda y Elena Odriozola con Oda a una estrella, José Saramago y Manuel Estrada con El silencio del agua. Ningún relato fue concebido expresamente para el mercado infantil. “Mercado infantil”. Me disculpo por usar la jerga de los humanoides del marketing. Ofrezco en reparación este dictamen del maestro titiritero Ariel Bufano: “No hay rosas para adultos y rosas para niños”; o este otro, de Angelus Silesius, tres siglos más temprano: “Florece porque florece, la rosa es sin porqué”. L Evelyn Picón Garfield, Cortázar por Cortázar (Veracruz: Universidad Veracruzana, 1978). Puede leerse una transcripción de la carta en http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-6305-2010-07-11.html 3 Marcos Rosenzvaig, “Entrevista a Saúl Yurkievich”, Página 12 (Buenos Aires, 25 de julio de 1999). 1

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sobre el público. Cortázar, según Saúl Yurkievich, “era partidario de escribir como si improvisara jazz, a partir de la inspiración. Creía, por así decirlo, en la visita de los dioses. No estaba sujeto a una disciplina. Corregía poco, todo le salía casi naturalmente. Para él, escribir era como un juego fácil y divertido”.3 Pienso que Cortázar escribió “Discurso del oso” sin reparar en sus lectores, pero luego entendió que unos chicos podrían disfrutarlo. Nada más. Y nada menos. Pero entonces —preguntarán los especialistas más obsesionados en delimitar la literatura—, ¿“Discurso del oso” es un relato infantil o un relato para adultos?. Entiendo que lo más exacto sería responder: ni lo uno ni lo otro, pero también lo uno y lo otro, y ambas cosas a la vez, y también por separado. Los autores no escriben libros, escriben textos que luego los editores convierten en libros. Durante la edición, es decir, en la etapa más social de la producción literaria, se establecen formas dotadas de sentido que resignifican el texto. Ningún texto existe como tal sin el soporte que lo condiciona y lo propone a la lectura. En consecuencia, “Discurso del oso” adquiere estatutos propios e inéditos ya sea en Historias de cronopios y de famas, en su registro sonoro narrado por el propio Cortázar o en esta propuesta ilustrada por Emilio Urberuaga; y dado que el texto cambia, también lo hacen sus circuitos, sus usos y sus lectores. En La invención de lo cotidiano (1980), Michel de Certeau razonó una definición admirable:

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¿Sabe cómo se llama eso?, Casimira, se llama una refinada lección de cultura material, yo siempre he preferido lo material a lo imaginario, o, mejor dicho, siempre me ha gustado alimentar lo imaginario con lo material, lo imaginario sí, pero con prudencia, incluso el imaginario colectivo, había que habérselo dicho al señor Jung, antes de lo imaginario, viene la comidita. Tabucchi, Réquiem

Por la puerta

de la cocina E

scribió Eugénie Lemoine-Luccioni que “el lenguaje en los humanos es, en primera instancia, alimentario y escópico” y, derivado de ello, “se nutre en un terreno esencialmente femenino”.1 Dejando de lado la marca de género, la alimentación se estructura con elementos sintácticos, una gramática y todo un vocabulario. La analogía comparte, entonces, un terreno cultural, en donde la gastronomía se configura como un sistema de símbolos, rituales e historia. El conjunto genera la identificación individual y colectiva (podemos hablar de nacionalismos culinarios) de generación en generación. El apetito, entonces, no sólo resulta un estímulo sensitivo y primario; se construye también, es de usos y costumbres. Metáforas comparativas hay de sobra; los que equiparan la música y la dirección de una orquesta con la improvisación culinaria; quienes —como el Quijote— ven en los quebrantos y lamentos unos simples huevos con tocino, o quienes correlacionan los formulaciones de la ciencia (matemática y química) con las

recetas de cocina o un cuadro con colores de sabor, a la usanza sinestésica; en general, el factor común es que la alimentación es un lenguaje, en el que las papilas son también ideológicas. La literatura, igual que el arte de la cocina —en principio—, es popular y comunitaria. Surge con el afán de compartir y registrar las huellas de la voz, aquello que se pacta dentro de un grupo o que genera la empatía entre los miembros (eso que suelen llamar identidad). El proceso creativo es similar al de la cocina, pues ambas parten de la domesticación o aculturamiento. En principio, hay elección, preparación y ejercicios de repetición: la recolección que siempre tiende al ascenso, la figuración, elaboración, combinación/sintaxis, conservación. De este ejercicio, tal como la lengua, se recubre un léxico que culmina en platillo, en vitamina; una poética con fantasías de esperanto: menús literarios, como los que, por citar algunos títulos, Antonio Tabucchi imaginó en Réquiem, o José Tomás de Cuéllar retrató en la novela mexicana de

1885 Baile y cochino. El acto de comer ha inspirado obras en todas las disciplinas artísticas. En la literatura es, quizá, más evidente y vasto. Contamos con piezas como Cuando  comer  es  un  infierno, de Espido Freire (la vuelta de tuerca de la literatura gastronómica), Fahrenheit 451, de Ray Bradbury, o Como agua para chocolate, de Laura Esquivel, A Christmas  Memory, de  Truman  Capote, El  festín  de  Babette,  de Isak Dinesen, Tomates verdes fritos, de Flagg, entre otros, donde los a l i m e n t o s  n o s significan. La  cornucopia o cuerno de la abundancia transitó  del líquido a lo material, y así llegamos al pan —que n o s  re c u e rd a  l a  “ to t a l i dad”—. Cada  cultura escogió su materia: arroz, pastas, maíz, etcétera, y de acuerdo con una forma de pensamiento se trazaron poemas culinarios que, con el tiempo, se han ido organizando y reuniendo en compilados de la “cocina creativa” o nouvelle cuisine que conjunta técnica con creatividad.

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Zazil Collins Escritora

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1 E. Lemoine-Luccioni, ¿Las mujeres tienen alma? (Barcelona, Argonauta, 1990) Un recomendable artículo al respecto del género aparece en el último número de Gastronomica.

La hora del cuento En Bogotá, Colombia, Espantapájaros Taller, proyecto pedagógico para la primera infancia, es un punto de encuentro entre la literatura y el arte visual enfocado al público infantil: por lo mismo, trabaja en la formación de padres, profesores, bibliotecarios y trabajadores educativos de todo tipo. El espacio cuenta con una Bebeteca, biblioteca de acceso gratuito con textos para introducir a la lectura a los más jóvenes. No sólo eso, Espantapájaros Taller quiere generar, además de lectores, escritores desde la infancia. Para afianzar el objetivo, el sitio cuenta con un taller de iniciación escolar, para niños entre 1 y 4 años, a modo de “jardín de niños”; talleres de cuento, música, arte y movimiento. Para los adultos, el taller es permanente y se compone cada semestre de jornadas de literatura infantil, talleres, conferencias y asesorías en animación a la lectura; así como sistemas de asesoría para colegios y bibliotecas sobre estrategias de lectoescritura. En el sitio, se localiza la “Tienda de Oz”, donde se ofrecen diversos libros. Todos los viernes, a las 17:00 horas se ofrece la “hora del cuento”, para el público general. http://espantapajaros.tumblr. com/

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el factor recreativo que increpa a la improvisación del acto creativo y a la degustación imaginativa de la concreción lectora. La reformulada industria editorial gastronómica busca, ahora, darle vuelta a las páginas de moda, para enfocar la atención en los procesos de producción de la alimentación, imaginarios y materiales; saltar los ríos de tinta y pixeles de restaurantes, chefstars y comensales chic. Las nuevas preguntas son ¿dónde se produce?, ¿quién lo produce?, ¿cómo y para quién? ¿Qué sostiene a la industria gastronómica? Dejar de lado que la gastronomía no es una aspiración lejana de la intimidad. (Hay quienes hablan de una food porn, para referirse al acto de erotizar un platillo, captarlo y compartir las tomas: la comida-fetiche.) Existen diversas publicaciones sobre el mundo culinario, pero son pocas aquellas que pretenden acercar la gastronomía y vincularla como una expresión cultural. Con un nombre que pareciera inspirado en la Generación X, de Douglas Coupland, la revista mexicana Indie Food es un ejemplo de literatura gastronómica creativa que toma su ejemplo en la publicación académica Gastronomica de la Universidad de California (Berkley), donde podemos leer sobre la estética de la cocina, estudios de género aplicados, ensayos fotográficos, prosas, poemas, investigaciones históricas (por ejemplo, qué comían y cómo preparaban sus alimentos los bucaneros del siglo xvii), cómics y demás contenido artístico y socio-histórico que en las ediciones de libros de cocina de antaño se relegaban a meros apéndices. Así mismo, la semiología, el psicoanálisis, la antropología y la crítica literaria se han abocado al estudio del fenómeno alimenticio (la teoría de la alimentación); podemos citar a autores Emmanuel Levinas o el antropólogo Levi Strauss en Lo crudo y lo cocido —traducido por el poeta Juan Almela a.k.a. Gerardo Deniz—. Los pasajes memorables en los que la ficción capta la esencia gastronómica como experiencia son innumerables. Bien se dice que la letra como olor se cuela… L

Espantapárajos Taller

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Estos compendios culinarios (recetarios y hasta menús, casi por regla anónimos) se agrupan por regiones, periodos históricos —en México, por ejemplo, hay un espectro alimenticio de la época prehispánica a la Colonia, entre otros— incluso taxonomías. Y la gama, como todo conocimiento, tendió un puente entre lo oral de la nutrición y lo escrito. No sólo eso, los pactos sociales, desde el seno de la Organización de Naciones Unidad para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), encargada de designar y preservar patrimonios culturales inmateriales, reconocen la importancia de la cultura culinaria en la identificación comunitaria. Este año, la Unesco decidió nombrar la cocina mexicana patrimonio de la humanidad; esto debido a su antigüedad, continuidad histórica y la originalidad de productos, técnicas y procedimientos, sobre todo la derivada del maíz, frijol y el chile: tortillas, tacos, enchiladas, mole, tamales, chiles rellenos, pozole, entre otros platillos que conforman “una cocina tradicional que es modelo cultural y comprende actividades agrarias, rituales, conocimientos antiguos, técnicas culinarias, costumbres y modos de comportamiento comunitarios ancestrales”.  Digo de destacar es que, sin que haya sido reconocida como tal, la cocina del sur del país, Campeche, Veracruz y Tabasco, es parte de todo un mestizaje, gracias al Caribe y la cocina criolla, y las diversas oleadas migratorias. Así mismo, la comida, tanto como la literatura, han sido vías de resistencia y reapropiación cultural. En la programación de televisión abierta en México —el cine, el video, la televisión son lenguajes que también se leen— puede, en lugar de un show televisivo, verse un espacio en el que convive la gastronomía y la literatura, Los alimentos terrenales, donde “autores y personajes de la literatura son la guía para explorar las recetas dentro de los libros y las letras dentro de las ollas”, conducido por el escritor Pedro Ángel Palou. La idea es que, a partir de la sazón de escritores invitados, se preparen recetas basadas en obras literarias; claro, con altas dosis de humor. Los recetarios, como todo texto con legitimación sociocultural, forman parte de la institucionalización gastronómica, desde donde, en tiempos modernos, se han ejercido políticas lineales. En este sentido, el lugar de apropiación de alimentos, la cocina y la mesa, se convirtieron en espacios de diálogo dirigido. Las recetas cambian de acuerdo a épocas y procesos de todo tipo: apetitos religiosos, políticos y económicos. Y lo cierto es que constituyen un sistema de comunicación que hay que aprehender. Así como el cine se lee, la decodificación de la literatura gastronómica, para algunos, es cosa de medidores. Sin embargo, debe considerarse

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La lectura hipertextual A propósito de la lectura contemporánea, la autora pregunta: “Y qué decir del lector, ya plenamente hipertextual […] La polémica se dirige ahora hacia esta nueva capacidad: ¿se trata de un lector diverso o un lector disperso?”

Laura Irene González Escritora

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En ese instante gigantesco, he visto millones de actos deleitables o atroces; ninguno me asombró como el hecho de que todos ocuparan el mismo punto, sin superposición y sin transparencia. Lo que vieron mis ojos fue simultáneo: lo que transcribiré, sucesivo, porque el lenguaje lo es. Jorge Luis Borges, El aleph

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e ha discutido en no pocas ocasiones si Borges anticipó o no Internet, si su visión era futurista y si su obra extraordinaria estaba, como la de todo genio, adelantada a su tiempo. Pero, independientemente de que la biblioteca de Babel o el Aleph se parezcan o no al ciberespacio, lo cierto es que la obra del escritor argentino y el mundo virtual postulan algo en común: la simultaneidad, la opción de acceder a todos los mundos posibles en tiempos y espacios superpuestos. Esto, naturalmente, nos enfrenta a un tipo de lectura en apariencia diferente, la lectura hipertextual, que, en oposición a la lineal, transporta al lector —ahora internauta— a través de una serie de nodos que lo van llevando de portal en portal, muchas veces sin retorno al que originó tal dinámica de navegación. Los enlaces están dispuestos cual minas a lo largo y ancho de los textos, pero el itinerario lo decide el lector, transformándose así en el responsable

EL FUTURO DEL LIBRO

EL FUTURO DEL LIBRO

De vuelta al jardín de senderos que se bifurcan

de la significación y las resonancias, en un lector activo, el tan esperado lector ideal. Pero, ¿no es eso lo que ha hecho siempre la literatura? ¿Abrir el texto a otras voces y otras perspectivas, donde libro y laberinto son, como en el relato de Borges, una y la misma obra? La historia de la literatura se cuenta —o debería contarse— de atrás para adelante, en retrospectiva a partir del momento actual siempre cambiante, a través de los libros que evocan a aquellos de los que proceden, que a su vez evocan a los anteriores, en una sucesión infinita de recuerdos involuntariamente robados.1 Citas, referencias, alusiones, el hipertexto ha existido siempre. La literatura está hecha de literatura, y de música, pintura, danza, cine, noticias, vida cotidiana y viajes, de recetas de cocina, correspondencia real y ficticia, momentos históricos, discursos políticos, tratados de ciencia, manuales, enciclopedias, y un incansable etcétera que va

siempre ligado a la referencia explícita o velada de la vastedad de mundos que relaciona. Referencias, nodos, enlaces, diferentes nombres para una misma realidad, ya sea en el plano virtual o en el papel, pero siempre la posibilidad de explotar una nueva conexión. Ahora lo que marca la diferencia es la inmediatez.    En la era de la velocidad, Internet ha abierto nuevas posibilidades de lectura, pero no en cuanto a las formas o las rutas, sino en cuanto al tiempo. Las referencias se transforman en vínculos instantáneos, a sólo un clic de distancia: imágenes, video, textos de cualquier extensión, territorio o época, la página web o el blog del autor, artículos relacionados con el tema, animaciones… todo es accesible. Y si el texto no provee el enlace, cualquier buscador puede ampliar la información. Este proceso de hipertextualización convierte al libro, más que en electrónico, en una biblioteca en miniatura. Y qué decir del lector, ya plenamente hipertextual, capaz de llevar a cabo lecturas simultáneas y de tener abiertas varias páginas e ir de unas a otras tomando lo que de cada una le interesa. La polémica se dirige ahora hacia esta nueva capacidad: ¿se trata de un lector diverso o un lector disperso? En la era de la información, eso es precisamente lo que nos sobra. Discernir, sintetizar y abstraer son las habilidades que hay que desarrollar en los lectores jóvenes que, como “Funes, el memorioso”, están saturados y sobredocumentados, pero no siempre encuentran el camino

que va de la acumulación de datos a la generación de ideas propias. En cuanto a la naturaleza de los hipervínculos, no hay por qué suponer que de entrada son distractores y obstaculizan la lectura atenta de un texto. Es labor del editor digital seducir y motivar al internauta, por eso resulta vital que tome conciencia de que el uso de esos links condiciona y transforma la recepción del mensaje y el proceso de lectura en general. Así pues, crear contenidos que puedan leerse a saltos entre portales y reconocer la libertad del lector para trazar sus propios recorridos son dos pasos clave para vencer el miedo de ofrecer contenidos virtuales a la altura de las capacidades cognitivas de los lectores hipertextuales de hoy. De ahí el éxito de los eBook y sus funciones interactivas: hacer notas “en los márgenes”, consultar diccionarios o hacer búsquedas por tema o palabra clave, compartir citas y referencias en las redes sociales, resaltar fragmentos para localizarlos fácilmente o para compartirlos con otros usuarios de la aplicación… No cabe duda: “El tiempo se bifurca perpetuamente hacia innumerables futuros”.2 L 1 Como robada es esta idea, que diera pie a la novela El mal de Montano, de Enrique Vila-Matas, quien a su vez la tomó de Ricardo Piglia en Formas breves, donde éste retoma el relato en el que Borges cuenta que soñó que era habitado por “La memoria de Shakespeare”. 2 Jorge Luis Borges, “El jardín de senderos que se bifurcan”, Ficciones (Buenos Aires, Emecé, 1956).

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Esta temporada de profecías y temores editorialeslectores es ideal para recordar que el futuro del libro siempre ha sido la desaparición. Lo han dicho tanto que sorprende el entusiasmo con el que lo repiten una y otra vez, casi como descubrimiento. Afortunadamente, la práctica lectora no tiene final.

Bienaventurado el que lee y los que escuchan las palabras de esta profecía y guardan las cosas en ella escritas; pues el momento está cerca. San Juan

No más libros, el fonógrafo guardará en su urna oscura las viejas voces ya extinguidas; el cinematógrafo reproducirá las vidas prestigiosas, y los reflectores eléctricos vestirán de nuevo las figuras heroicas con los colores que usaron en su jornada de luchas y hazañas. Las revoluciones tecnológicas han influido en el modo en que la humanidad se narra y representa a sí misma, es decir, las maneras en las que concibe el tiempo, desde lo simbólico; son funciones fácticas. La imprenta y el bolígrafo fueron la avanzada. 1900. Es el 1 de octubre cuando se sincroniza el sonido con las imágenes. ¡Ha nacido el cine! La escritura verbivocovisual. El decadentismo ha muerto. No más monarcas. Crossing-up. Casi al mismo tiempo, León Tolstói considera que el cine ha adivinado “el misterio en movimiento”. Nervo no imagina que, con los años, la

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Zazil Collins Escritora

Flashback. Los besos. Solían ser apócrifos. La gente gustaba (de) velarlos. El mayor consuelo era leerlos. No estaban en Vetusta, pero como si así fuera. Muchos se conformaban con acudir a los escritorios de amor. ¡Cuánto gozo! Hasta que un día, así lo murmuraban, los cilindros rotativos de una caja itinerante mostraron en movimiento aquello que los mejores versos dejaban a la imaginación. Zoom in. Con la correspondencia y la escritura, el lenguaje era la piel con que se frotaba al otro; las dedicatorias de amor —episodio de lenguaje, según Barthes— ejemplificaban ese cantar de cantares fundacional, resultado del miedo que impulsó la escritura. El temor a la pérdida, según Roger Chartier, obsesionó a las sociedades europeas modernas desde el siglo xvi, por lo que la escritura se convirtió en un modelo de preservación social. Borrar o ser borrado, sea cual fuera el formato o los tiempos, ha configurado traumas colectivos. Nadie quiere ser reemplazado. Zoom out. 1900. Se acerca el fin del mundo. La historia ya no trata de imperios que sucumben, sino de una tierra atacada por monstruos gigantes, una glaciación global el derrumbe de los subsuelos o fósiles que reviven y emergen del mar: antecesores de Godzilla. El temor por ser aplastado o descubrirse diminuto (casi omitido) es reforzado por la literatura. Gulliver existe, es un homo videns. Disolvencia. 1898. Amado Nervo escribe al ver una pelea de box en el cinematógrafo:

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Los tipos que sustituyeron al grafito se vieron con reserva; sin embargo, no sería sino hasta la aparición del fonógrafo y el cinematógrafo que comenzarían a escucharse las trompetas. Doblaban campanas. Doblan las películas. Gutenberg tuvo la idea de confeccionar moldes de madera —que algunos gustaron llamar sortilegios— para cada letra del alfabeto; se estandarizó el diseño y la tipografía. La producción en serie se instauró y predominó por sobre el sistema xilográfico creado en China. Se llegó a temer de los libros, considerados talismanes, depositarios de magia y pactos endemoniados. Herejías. 1900. El futuro del libro es el mismo de las escrituras efímeras: no se crean ni se destruyen, sólo se transforman. Pese al escepticismo, la escritura siempre ha sido un sistema abierto. El 4 de enero tiembla en Akhalkalaki. Las placas tectónicas de la editorial se friccionan con movimientos sacádicos.    Pausa. Subversión. Un celador de los libros sagrados maldice y conjura las series. Las montañas de libros desaparecerán, sentencia. Ruinas circulares, celotipia de folletín.     Ocio y negocio. Las letras transitarán sobre plataformas. Las tocaremos. El papel no existirá. 2020. El texto virtual reemplazará al impreso, será etéreo. Las grafías se enunciarán; habrá libros parlantes: es el séptimo sello. En el principio fue el libro… 1900. El cine no aniquilará la escritura. Los ciné-romans —versiones noveladas, y por entregas, de filmes previamente estrenados en pantalla— llegaron para quedarse. 28 años después, en 1928, el dramaturgo W. Somerset Maugham, entusiasmado, adapta su primera obra literaria para el cine mudo. Nace el guionismo. Nietzsche ha muerto. Travelling. En Palazzo Adriano, los besos de plata, ¡ay, los besos!, como páginas de Torquemada se incendiaron. El celuloide, como el papiro y el papel, fue corrosivo. L

Concebida en Bolivia por Marcelo Paz Soldán —hermano del escritor Edmundo—, Ecdótica.com es un medio virtual que deriva de la Editorial Nuevo Milenio (nm), con el fin de reducir los costos de producción y distribución de los libros en formato físico, así como ampliar las zonas de exportación.

Ecdótica.com difunde la literatura escrita en Bolivia, con reediciones —de autores contemporáneos y clásicos— y lanzamientos editoriales. La apuesta de esta librería digital es reservar un espacio con libros gratuitos, a través de una biblioteca digital, bajo la premisa de que quien no lee es porque no quiere hacerlo. En Ecdótica.com pueden descargarse sin costo títulos de poesía y prosa: cuento, novela, ensayo, dramaturgia y gastronomía. Dentro de la librería, los costos de venta de libros en formato pdf son accesibles. “El cuento del mes” es una destacada sección del escritor chileno Bartolomé Leal en la que se publican autores de diversas regiones (Senegal, Italia, Rusia, Lituania, Alemania, México, Estados Unidos, etcétera) y generaciones, desde Lezama Lima hasta John Steinbeck, pasando por José Donoso o Sembene Ousmane. http://www.ecdotica.com/

EL FUTURO DEL LIBRO

adaptación literaria al lenguaje visual llegará; que podrá encontrarse con poemas visualizados, en movimiento y cinematográficos: film-poetry. Sin embargo, Ángel de Campo (Micrós), cronista de los tiempos modernos de la ciudad de México, toma como ejemplo estas impresiones —casi estampas— para construir ejercicios ecfrásticos, en los que se verbalizaban las representaciones visuales. Los periódicos las reproducen. Flashback. Nos asomamos por una pequeña hendidura en la caja de madera: el instante. Lenguaje del acercamiento. Flashforward. Jack London cree que el lenguaje visual democratizará el arte literario. De las bibliotecas a las carpas. Grafofobia. 1895. Luego de la llegada de lo que Thomas Alva Edison y William Dickson bautizaron en 1891 como “kinetoscopio”, aparece el cinematógrafo. Así, ver en movimiento, con la tecnificación y la creatividad es ya una escritura en movimiento, frente a la cual la gente grita, pavorida, por el temor a las locomotoras que, piensan, se descarrilan de las pantallas. No es Patmos, pero el estruendo es apocalíptico; el fin de la materialidad de la escritura deviene en la irrupción y el atropello de los objetos: la tridimensionalidad (lo virtual).    Zoom in. Podemos imaginar que cuando la imprenta del alemán Gutenberg entró a la escena en 1450, los coleccionistas y amanuenses se colapsaron en sus monasterios y abadías, literalmente, por la impresión. Los libros manuscritos de los escribanos, sin embargo, evolucionaron. Gutenberg había revolucionado la visualización de la producción y comercialización editorial, con la idea que cambió, también, la escritura: escribir hoy para publicar mañana. Ya se ha dicho. Tony Judt, basándose en Tolstói advirtió que “no hay condiciones de vida a las que un hombre no pueda acostumbrarse, especialmente si ve que a su alrededor todos las aceptan”. Zoom out.

Ecdótica

EL FUTURO DEL LIBRO

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Basta querer

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cecuti Ambulante De diciembre a enero Tijuana, México

Reúne música, literatura, cine y artes visuales. Este año destaca la presencia del Buena Vista Social Club. Se impartirán talleres de edición y para acercar a la lectura y escritura; estos últimos culminan con la premiación de un concurso de cuento, con un jurado de escritores internacionales.

El Centro Cultural Tijuana (cecuti) pone en marcha un proyecto de “libros trotamundos”, para acercar la lectura a ciertas colonias de la ciudad: La Morita, Reforma y Villa Verde, en esta ocasión. También se impartirán talleres de lectura recreativa.

A la carta

Feria Internacional del Libro de Taipei (tibe) Del 9 al 14 de febrero Taiwán

Jornadas Interuniversitarias de Innovación Docente en Didáctica de la Lengua y la Literatura 10 y 11 de febrero Barcelona, España

Dirigida al público internacional, la tibe congrega al mercado editorial taiwanés: editores, libros especializados y generales, ediciones digitales, cómics y literatura infantil, así como lecturas de los más destacados autores del país.

La Universidad de Barcelona presenta mesas y coloquios sobre la adquisición del español como primera lengua, entre otras especialidades que incluyen la lectoescritura. Pueden enviarse propuestas de participación.

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A LA CARTA

A LA CARTA

Hay Festival Del 27 al 30 de enero Cartagena de Indias, Colombia

37 Premio Literario Casa de las Américas Del 17 al 27 de enero La Habana, Cuba

Feria del Libro de Cuba Del 10 al 20 de febrero La Habana

La Casa de las Américas convoca en su edición lii a participar en el premio literario que otorga cada año en poesía, novela, testimonio, ensayo y cuento.

En su edición veinte, la feria está dedicada a los países del Alba (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), así como al Bicentenario de la primera independencia del continente. Se rendirá homenaje a los cubanos Jaime Sarusky —premio nacional de literatura 2004— y al historiador Fernando Martínez Heredia.

Cuarto Concurso de Historias de Migrantes Hasta el 31 de marzo México Está dirigido a los mexicanos o descendientes de mexicanos que viven en México o residen de manera temporal o permanente en Estados Unidos o en algún otro país del mundo, que alguna vez migraron o retornaron a México, o bien que han vivido de cerca la emigración de algún familiar, vecino o amigo. Información: dzamora@sre.gob.mx / www.ime.gob.mx.

Paseos literarios 30 de enero Ciudad de México Como parte del ciclo Lecturas de la ciudad, la Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes (inba) recorrerá “Las noticias de ayer”. El paseo iniciará a las 10 a.m. en el Hemiciclo a Juárez, en el Centro Histórico de la ciudad. Informes: cnl.animacionalacreacion@correo.inba. gob.mx/.


L de lectura  

Es una ...

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