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Plataforma Solidaria de Torrero (Zaragoza) El colchón familiar nunca falla Edita HOAC - Nº 133 - Noviembre 2011 - III ª Época - 0,60 € - Suscripción anual: 6 €

Tomar partido así lo vemos

«L

a política debe ser un compromiso por la justicia y crear así las condiciones básicas para la paz”, dijo Benedicto XVI ante el Parlamento Federal de su país. La legitimidad de los gobernantes procede de la defensa, a través de la verdad y el derecho, de la dignidad inviolable del ser humano, de

todas y cada uno de ellos. El paro, que afecta a cinco millones de trabajadores, y la pobreza, que alcanza al 20% de la población, supone una violación de la dignidad de la persona. Debemos rescatar lo más noble de la política, tomando partido por la dignidad humana, la verdad y el derecho; por la justicia y la paz, viviendo, cultivando,

difundiendo y exigiendo estas virtudes ciudadanas y estos valores políticos. Tomar partido por estas causas es comprometerse a crear una nueva cultura en la que pueda fructificar el nuevo hombre, varón y mujer, pues «es propio de la persona humana el no acceder a su plena y verdadera humanidad sino a través de la cultura» (GS. 53).


la calle

La solidaridad familiar crece con la crisis Ni el mercado, ni el estado, ni la sociedad civil. La familia es la institución que siempre está cuando vienen mal dadas. Según el estudio «Individualización y Solidaridad familiar», más de la mitad de los españoles recibe alguna ayuda de alguno de sus parientes.

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ste informe elaborado por el profesor de sociología Gerardo Meil constata que la crisis económica ha intensificado la solidaridad intergeneracional dentro de las familias españolas –en detrimento de la «progresiva individualización» que se venía produciendo–. Los destinatarios de la ayuda se corresponden con el perfil de una persona joven y emancipada, mayoritariamente con cónyuge e hijos y no necesariamente en la escala social más baja. Efectivamente, el 60% de los «donantes» son padres que intentan aliviar los problemas económicos de sus hijos. Como era de esperar, dado el cariz de la situación económica, el desempleo, la quiebra del negocio y la incapacidad de hacer frente a las deudas son las principales razones para invocar el socorro familiar. Dados los recortes sociales, aumenta también el porcentaje de abuelos que cuidan de los nietos. Desde 1993, su implicación en el cuidado de los hijos de sus hijos ha crecido más de un 10%, de modo que ya son dos de cada tres las familias con hijos meno-

res de tres años las que reciben su ayuda. Un 56% de los españoles entrevistados considera que las distintas generaciones familiares deben ayudarse financieramente, convivir con los mayores dependientes o atender a los hijos pequeños, mientras que en Alemania sólo lo consideran necesario un 32% y en Francia, un 20%, probablemente porque disponen de más prestaciones sociales. La principal conclusión que destaca el autor es que el apoyo mutuo dentro de las

familias sigue siendo «muy fuerte» en España y constituye un «importante capital social para el bienestar de las personas». Este apoyo viene representado por un intercambio de ayudas no remuneradas entre los miembros. En los últimos años, «el 75% de los españoles ha pedido algún tipo de ayuda familiar». La ayuda va mucho más allá del respaldo financiero, sólo el 23% de los encuestados dio dinero a un familiar en los últimos cinco años. Si se contabilizara el valor de estas transferencias de

servicios no remunerados, «se estima que representaría entre el 2 y el 3,7% del PIB», destacó Meil. Con todo, el autor señala que esto no significa que «la familia pueda solucionar todos los problemas» y alerta de que «los poderes públicos no pueden utilizar estas ayudas para hacer recortes sociales». De hecho, opina que estas situaciones de dependencia, «elevan las tensiones en la familia y van contra los procesos sociales». Para Meil, «no puede hacerse recaer en la familia todo el coste de la crisis». Independientemente de la diversidad de modelos, la necesidad vuelve a poner sobre la mesa el papel de la familia en las sociedades modernas. Sigue siendo un factor principal en la articulación de la solidaridad, pero también es fuente de conflicto cuando en su seno los individuos no encuentran cauces y apoyos para realizarse plenamente. Una realidad que tanto los responsables públicos como los agentes de la sociedad civil deberán tener muy en cuenta a la hora de buscar salidas más humanas a la situación de crisis que padecemos. José Luis Palacios

Quiénes hacemos el ¡Tú! Coordina: Mª Dolores Medina

Colaboran: José Ignacio Gámez, A. Berges, Roger Torres, A. A. Maestre, Chipola, Francisco Porcar, José Luis Palacios, Cristina López, Gregorio Burgos y Antonio Hernández. El ¡Tú! se imprime en papel couché de 100 gr/m2, ecológico, 100% libre de cloro y de otros compuestos sulfurosos. Nuestra dirección: Periódico ¡Tú!, Alfonso XI, 4 -4º, 28014 Madrid, y nuestros teléfonos son: 91 701 40 80, y 91 522 74 03 (fax) Edita: Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC). Depósito legal: M.40919–1996 La tirada de este número ha sido de 12.000 ejemplares.

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política en zapatillas

Elecciones 20N, salir del circo T

odo sigue como si no hubiera pasado nada. Las mismas palabras, los mismos estilos, los mismos insultos, las mismas medias verdades, el mismo circo. El principal problema que tenemos es que estamos sumergidos en una inmoralidad que lo llena todo. Es una forma de sentir, pensar y actuar que considera que todo lo que puede hacerse es lícito hacerlo siempre que produzca un beneficio político o económico o alguna satisfacción personal, sin tener en cuenta las repercusiones para los otros, especialmente para los más pobres. Este es el principal problema, porque sin resolverlo no es posible poner por encima de todo la dignidad de la persona y la justicia que se le debe a los empobrecidos. El segundo problema es el de los empobrecidos. En nuestros barrios obreros se venden productos caducados recogidos de los contendores de basura de los

supermercados: por un euro te llevas un lote. Las Cáritas de nuestras parroquias están desbordadas y los servicios sociales de nuestros barrios no tienen ni un euro. A las antiguas y nuevas pobrezas se ha sumado el empobrecimiento pro-

gresivo de los trabajadores, muchos con un elevado endeudamiento, que hemos perdido trabajos y no sabemos qué hacer con los hijos que están o estarán en el paro. ¿Habéis escuchado que algún candidato hable de los pobres? El tercer problema es el de la banca, que tiene forma endiablada. Para que ella gane, nosotros tenemos que perder; pero si ella pierde nosotros tenemos que salvarla. Siempre perdemos. La justicia exige que el Estado tenga una banca pública con la que ponerse, y ponernos, a salvo de la privada. Para que la persona sea lo primero, estos son los problemas a resolver: moral, pobres y justicia económica, y la solución de uno depende de la solución de los otros. Vota. Vota lo que quieras, pero sal del circo. A.A. Maestre

cultura

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To m a e l d i n e r o y c o r r e

ace unos años el economista Juan Torres escribió un libro que tituló «Toma el dinero y corre», que es una buena imagen para expresar lo que ha ocurrido, y sigue ocurriendo, en nuestra sociedad. La economía se ha ido montando cada vez más para enriquecerse lo más rápidamente posible, coger el dinero y salir corriendo. Los efectos sobre la sociedad son el desastre que hoy tenemos. Vemos escándalos como el de la Caja de Ahorros del Mediterráneo o el de Nova Caixa Galicia, con directivos que cobran sueldos, pensiones, indemnizaciones… astronómicas mientras hunden las entidades. Es gente sin escrúpulos, gente deshonesta. Ha habido falta de control sobre el funcionamiento de esas entidades. Pero hay mucho más que eso. Porque no es sólo lo que ha ocurrido en algunas entidades financieras. Ha ocurrido en otros muchos bancos, a los que se han aportado ingentes cantidades de dinero público. Ha ocurrido en grandes empresas que despiden trabajadores mientras tienen grandes beneficios y directivos que cobran barbaridades. El problema no es simplemente que hay unos cuantos sinvergüenzas. El pro-

blema es que el «toma el dinero y corre» es una fuente permanente de inmoralidad. Porque el «toma el dinero y corre» se ha convertido en lo normal. Todo se ha ido organizando para que la economía y el dinero funcionen así. Y se le llamó crecimiento económico, cuando no es más que una economía montada para que algunos se enriquezcan y para que todos creamos que el tener más es la respuesta a nuestra vida. Y esa «normalidad» ha destrozado la economía real y el trabajo. Por eso, es verdad que hay que perseguir a los sinvergüenzas y que hacen falta controles de toda la economía. Pero hace falta ir mucho más allá: es imprescindible cambiar de raíz la orientación de la economía, someter el dinero a una economía que busque producir lo que necesitan las personas y la sociedad, y no enriquecerse corriendo; hace falta poner el trabajo, y no el dinero fácil, en el centro de la economía; y, para ello, necesitamos desear y buscar otra forma de vivir que no busque tener siempre más. Porque tener más no es ser más. Esto es lo que hay que luchar por cambiar. Francisco Porcar

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la ventana del mes

Plataforma solidaria de Torrero en Zarag

En apoyo a los damnifica Mucho antes del 15-M, un grupo de vecinos del barrio de Torrero en Zaragoza empezó a moverse para reclamar más sensibilidad hacia las víctimas de la dura crisis actual y buscar la manera de articular una solidaridad que pudiera contribuir a cicatrizar las heridas que la economía iba dejando en los habitantes de esta combativa zona.

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nspirados en un artículo de esta revista, que describía una iniciativa de la Parroquia de San Juan Bosco de Jaén, para movilizar a todos los colectivos y gentes sensibles a los problemas económicos crecientes, tres militantes de la HOAC, Jesús Arcusa, Josán Pérez y Domingo Casaos, tenían claro que había que intentar implicar a las parroquias del arciprestazgo y a sus Cáritas pero también a todos los colectivos relevantes en la vida del barrio. «Había pólvora y se trataba de encender la chispa», dice Domigo Casaos, quien huye de «las medallas», entre otras cosas porque «el mérito no es tener una idea e iniciarla, sino «currar día a día en ella». Iniciaron las conversaciones y los primeros tanteos, sin recibir un no rotundo de las comunidades cristianas. Los voluntarios del servicio social de la Iglesia y las

cinco parroquias, en un primer momento, participaron en la gestación de la plataforma.

Participación eclesial Los primeros encuentros se realizaron en la Parroquia de San Francisco, confiada a los capuchinos, aunque con el fin de incorporar a otras sensibilidades, optaron por trasladar su lugar de reunión al Centro de la Asociación Trébol. En total, fueron 18 entidades –entre las parroquias, las asociaciones de vecinos, las AMPAS y otros colectivos sociales y de tiempo libre– las que en los comienzos fueron preparando la pólvora a la espera del mejor momento para prender la mecha.

Los objetivos iniciales pasaban por «hacer visible ante la vecindad la dramática realidad que están viviendo directamente los afectados, pero también «despertar la sensibilización que haga posible acciones solidarias 4

A primeros de enero de 2011, se conformó la Plataforma Solidarios con Torrero en torno a un manifiesto fundacional, que entre otras cosas dice: «Somos conscientes de las dificultades que entraña recorrer este camino y lo queremos hacer con debate, respeto y compromiso. Hacemos un llamamiento también a una sociedad civil, prácticamente paralizada, que no da una contestación contundente ante semejante situación y la animamos a ello a través de la puesta en marcha o apoyo a todas aquellas iniciativas que vayan en la dirección

de exigir soluciones para una salida más humana a esta crisis». Los objetivos iniciales pasaban por «hacer visible ante la vecindad la dramática realidad que están viviendo directamente los afectados (paro, desahucios, falta de recursos básicos…)», pero también «despertar la sensibilización y concienciación que hagan posible acciones solidarias con el mayor respaldo de los vecinos». En concreto, proponían «involucrar en las acciones de gestión y reivindicación al mayor número posible de perso-


ragoza

cados de la crisis nas –principalmente a los directamente afectados, devolviéndoles así la confianza y el ánimo para seguir adelante–»; «denunciar las causas que han generado esta crisis»; «impulsar experiencias colectivas de apoyo a los afectados»; y «crear herramientas eficaces que contribuyan en lo posible, material y asistencialmente, a paliar los efectos negativos en los afectados». En febrero la Plataforma se presentó ante los medios de comunicación y el 1 de marzo se convocó la primera asamblea vecinal a la que asistieron unas 120 personas. Apenas unos días más tarde, salir en manifestación por las calles del barrio, bajo el lema «Crisis, ¡Muévete!», como resumen de una idea muy simple pero muy directa: «Si quieres hacer algo ante la situación actual y no sabes qué, ¡muévete!». Asistieron cerca de 300 habitantes del barrio, que reúne a 30.000 vecinos. Desde entonces, se han realizado varias asambleas, numerosas charlas e infinidad de reuniones de coordinación. La iniciativa inspiró, a su vez, la creación de una plataforma «hermana» en otro barrio de la capital aragonesa, la «Plataforma ActurPuente de Santiago».

Un proceso largo Hasta ahora, apenas una veintena de personas lleva la coordinación. «La mayoría de la gente que estamos somos gente que dedicamos bastante tiempo al compromiso en nuestras organizaciones. Hay cansancio y a

veces los ánimos flaquean, por la falta de implicación de la gente», explica Domingo Casos, miembro de la HOAC y de la Plataforma. El propio párroco de San Francisco, Eleuterio Ruiz del Portal, explica que «desde el principio sabíamos que la cosa iba a ir lenta, que tenía que ser así, pero es inevitable, cuando te pones a planificar, soñar en una respuesta importante de la gente, que todavía no se ha producido». Domingo Casaos insiste en que «el impulso de la plataforma está animado por un valor fundamental presente en todos los que ahí estamos: la preocupación por las víctimas de la crisis, la solidaridad…, podría decirse que ocupa un lugar tan importante en nuestras vidas, que se ha convertido en una forma de vida. En cristiano diríamos que algo del Espíritu de Dios está visiblemente presente en todos los que participamos, creyentes o no». El franciscano capuchino, que «siempre anuncia en las misas las movidas de la plataforma y que anima a los grupos parroquiales a movilizarse», entiende que muchas veces la comunidad cristiana del barrio, la mayoría gente mayor, se ve desbordada a la hora de responder y encajar este tipo de iniciativas.

está en los genes de muchos párrocos y cristianos, muchos son hijos de otro tiempo», expresa compresivo Eleuterio Ruiz del Portal, quien añade que «al menos hemos conseguido que no haya un rechazo frontal, ni resistencia hacia el compromiso de otros cristianos». De hecho, como comenta Domingo Casaos, «el grupo más constante de gente implicada no procede de las parroquias…». Con todo, la preocupación principal sigue sin la respuesta añorada. «No hemos obtenido demasiado fruto en animar a los vecinos para que participen a nivel organizativo», detalla

Domingo Casaos, y añade que los más perjudicados «se han quedado mirando, salvo unas pocas personas, a pesar de que nos estamos esforzando mucho en publicitarnos para tratar de llegar a la vecindad». Aunque, en las Cáritas, por ejemplo, ha aumentado el número de solicitantes de ayuda y se han ampliado los perfiles tanto de los demandantes como de las demandas, «todavía funciona la solidaridad familiar y cuesta reconocerse en público como necesitado», en palabras de Eleuterio Ruiz del Portal. Desde luego, no es una tarea sencilla, aunque el reto está lanzado: colocar a las víctimas en el centro de las movilizaciones y propiciar las condiciones para que lleguen a tomar las riendas de su propia promoción integral. Podría ser la mejor y más genuina aportación de esta Plataforma. José Luis Palacios

El reto está lanzado: colocar a las víctimas en el centro de las movilizaciones y propiciar las condiciones para que lleguen a tomar las riendas de su propia promoción integral

Caminar con otros «La reivindicación y la manifestación pública no

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¿quién es? José Luis Lastra:

«El paro, la inmigración, deberían estar siempre en nuestras oraciones» Este sacerdote, miembro de la HOAC, desarrolla una actividad ingente, entre Aranda y Burgos, centrada principalmente en atender la Parroquia de San Pedro Regalado y en animar la Pastoral con Inmigrantes y la Pastoral Obrera. –Párroco, arcipreste, coordinador de Pastoral Obrera en Aranda, y en Burgos, coordinador de la Mesa con Inmigrantes…, ¿cómo lo hace? –No teniendo tele…, en serio, es un problema trabajar en dos sitios a la vez y tan distantes como Aranda y Burgos, a 80 kilómetros uno de otro. Por lo demás, sacando tiempo y contando con muchas personas que están también en estas tareas. –¿A qué se dedica la Mesa de Pastoral con Inmigrantes? –Es el organismo diocesano que, en nombre de la Iglesia de Burgos, intenta presentar ese rostro cercano a las personas inmigrantes y anima a la comunidad cristiana en todos sus niveles a que haga lo que tiene que hacer en este campo. Hay determinadas actividades que asumimos como propias, como pueden ser la relación con las entidades de inmigrantes, determinadas fiestas muy señaladas, el diálogo con musulmanes y ortodoxos, la elaboración de determinadas publicaciones… –¿Qué pinta la Mesa en «los Círculos de Silencio», unas marchas silenciosas a favor de los derechos de los inmigrantes? –En Valladolid, los jesuitas habían tomado esta idea

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que viene de los franciscanos de Francia. Aquí fuimos nosotros como Iglesia los que las convocamos. Es un gesto al que se pueden sumar creyentes, no creyentes y personas de otras confesiones. Queremos abrirlo a más colectivos. Han respondido tres asociaciones de inmigrantes, tres movimientos eclesiales y Burgos Acoge. –¿Para qué están sirviendo esos «Círculos de Silencio»? –Está viniendo mucha gente. El último, celebrado en septiembre, llegó a ser portada de un periódico local y hubo una gran presencia de musulmanes. Intentamos que las personas inmigrantes, preferiblemente los que peor están, sean los protagonistas, por lo que procuramos que el lugar y la hora esté en función de sus posibilidades. –¿Hay relación entre la pastoral obrera y la de inmigrantes? –La Pastoral Obrera es más amplia, pero indudablemente tiene mucho en común con la Inmigración. Se tienen que ver como algo de toda la Iglesia. Si hablamos del trabajo, ¿quién no tiene un familiar en paro? Tener presente la realidad del trabajo con sus alegrías y sus sufrimientos en nuestra vida de fe y de comunidades, debería ser lo más

natural del mundo. La participación de las personas inmigrantes en nuestras comunidades, su acogida y el compartir debería ser una alegría para todos. Establecer relaciones con personas de otras confesiones religiosas, como buenos vecinos y personas religiosas, debería ser algo normal y no cosa de especialistas. Todo eso hay que hacerlo oración... –¿Crees que la fe nos lleva a trabajar en estos campos? –Viendo la vida de Jesús, abriendo el evangelio por cualquier página, encontra-

mos que fue la vida ordinaria de las personas, especialmente de las más pobres, de los enfermos, de los extranjeros, la que le preocupaba y que eran esas personas con quienes más cerca estaba. No me cabe otra interpretación distinta del evangelio. Igual damos más importancia de la que tiene al culto y a la formación, con lo vital que es para la vida cristiana, pero en el Evangelio hay mucho más de estar con las personas, curar y arreglar lo que se puede, denunciar las injusticias… José Luis Palacios


Aparato crítico

¿Sabías que.. ?

La vieja mochila

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n unos años hemos pasado de «Un país en la mochila» a «Un país para comérselo». La idea no es mía sino de un profesor de universidad que con ello venía a decir que aquella cultura desinteresada que aspiraba a crear un hombre nuevo, más libre, más justo y más sabio ha dejado paso a otra donde el negocio lo es todo. La frase es de lo más brillante, por cuanto compara aquel mítico programa de Labordeta, viajando por nuestra geografía, para descubrirnos la singularidad de cada paisaje y la humanidad del paisanaje, con este otro en el que dos grandes actores se pasean por los fogones más cotizados del país. Efectivamente, la longaniza compartida entre genuinas charlas aparentemente intrascendente se ha cambiado por el disfrute sin complejos de la alta cocina reservada a paladares exquisitos y bolsillos surtidos. Esta transformación no ha sido casual. A los errores de quienes defendían unos valores, di-

L gamos, de progreso, mientras llevaban una vida muy poco coherente con ello y aplicaban una política todavía más alejada de la tradición a la que decían pertenecer, hay que sumar la ofensiva del poder financiero que como lluvia fina iba empapando las conciencias y ganando adeptos. Casi sin darnos cuenta, de pronto, nos hemos convertido en defensores de la idea de que el lujo es un derecho de los listos y esforzados que se lo han sabido ganar y que lo comunitario es un atraso de la época primitiva. La verdadera revolución ya no pasa por el asalto a las instituciones, que queda para más tarde, sino por conquistar el estómago, el corazón y las conciencias de las personas. Lo otro, la conquista del poder, llegará después por añadidura. Cristina López

La mirada justa

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a Organización Mundial para la Agricultura y la Alimentación (FAO) señala que en 2010, el número de personas que sufría de hambre en el mundo era de 925 millones de personas y que probablemente este número aumente en el futuro. a tendencia a la alza de los precios de los alimentos básicos es muy fuerte. Los movimientos en las Bolsas de Chicago, Londres o Hannover, donde se negocian contratos de futuros sobre cereales y oleaginosas, están siendo decisivos para que suban los precios de los alimentos n los últimos cinco años más de 60 millones de hectáreas de tierra han sido compradas por fondos de inversión en todo el mundo.

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¿El mundo económico inmoral?

uchos habréis leído una noticia que confirma lo que más o menos sabíamos, pero que nos produce indignación y que siga produciéndola. Es una entrevista a un especulador financiero (los mercados) de la televisión BBC inglesa. No le tiembla la voz ni siente pena. El remordimiento es una palabra hoy en desuso. Al grano, él personalmente sueña todas las noches con una gran recesión económica, que el euro se hunda, que los mercados no creen el fondo de rescate de países con problemas económicos. ¿Por qué desea todo esto? Porque, de esta manera, para él y otros grandes inversores se abre una gran posibilidad de enriquecimiento en esta abismal crisis del sistema económico actual. Tremendo. Queda claro que el mundo está en manos de Goldman Sachs y de otros grandes inversores financieros y no de los líderes políticos que deben someterse a las insaciables ansias de ganar los más posibles dineros. La reacción de muchos ha sido calificar la actitud de entrevistado como inmoral. Pero lo moral ya es también otra palabra en desuso, algo antiguo y desfasado.

Sin embargo, hay que reivindicar la ética y la moralidad de los comportamientos de las personas y de los poderes e instituciones económicas y políticas. Hay que poner, por encima de todo, la honradez, el respeto a la dignidad de la persona y del trabajador y a sus derechos, la solidaridad y la justicia social a favor de los débiles y los pobres. No es transnochado, sino todo lo contrario, que Benedicto XVI insista tanto en la llamada a poner la actitud moral en medio de toda la vida. Por ejemplo, dos actitudes o criterios que el Papa nos muestra: «La exigencia de la economía a ser autónoma, de no estar sujeta a “injerencias” de carácter moral, ha llevado al hombre a abusar de los instrumentos económicos incluso de manera destructiva» («Caritas in veritate», 34). «El mercado no debe convertirse en el ámbito donde el más fuerte avasalle al más débil» (36). Con esta preocupación podríamos organizar el mundo económico de otra manera para bien de todos y de los pobres.

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l 86% de la población rural del mundo, es decir, poco menos de la mitad de sus habitantes, unos 3.000 millones de personas, tienen su principal fuente de sustento en la agricultura familiar. Y son ellos los que están produciendo el 70% de los alimentos que nutren a la humanidad.

Gregorio Burgos

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evangelio en la calle

Así va el mundo

La fuerza de la debilidad

«C

uando soy débil, entonces soy fuerte» (II Corintios 12, 10) es de las frases de la Biblia, en este caso, del Apóstol Pablo, que impacta, desconcierta y que, desde esa situación de indigencia, introduce en el corazón de Dios, de la propia vida y de la vida de los otros y lleva a preguntar repetidas veces: ¿cuándo somos débiles y cuándo fuertes? Mientras se va buscando la respuesta (¿casi imposible?) viene a la memoria aquella familia a la que las ganas de vivir le brotan de la hija postrada en la cama hace más de doce años, aquella madre con tres hijos parados buscando la vida con una capacidad increíble y aquel hermano enfermo que dice que ahora es cuando está fuerte. También el recuerdo te lleva, por la ley de la contradicción, a los que se creen guapos, ricos y fuertes. ¡Qué lástima! Volviendo al texto citado, Pablo dice a los cristianos de Corinto que la impotencia y debilidad son parte esencial del proyecto de Dios. Pero el apóstol no es un masoquista, él quiere reproducir en sí mismo la debilidad de Jesús de Nazaret para que resplandezca la fuerza de la Resurrección del Señor. La frase lleva consigo una gran carga de humildad y humanidad, hace relación a la pobreza que todo ser humano lleva en su interior, da fuerza para confiar en Dios y en el prójimo, hace saber que la indigencia es la puerta de la salvación y ayuda misteriosamente a tomar conciencia de que la única fuerza revolucionaria viene de la debilidad. ¿Acaso no fue la cruz el camino de la vida? ¿Acaso en estos tiempos la salvación va a venir de los fuertes? Siempre los débiles son los artífices de la nueva vida. Eso sí: los débiles responsables y no los aborregados y alienados por tantas pamplinas. Por eso, el Señor sigue diciendo: «Te basta mi gracia, ya que la fuerza se pone de manifiesto en la debilidad… para que habite en tí la fuerza de Cristo» (II Corintios 12, 9).

La democracia ha sido secuestrada por la «deudocracia, precisamente allí donde nació la primera. En Grecia, mandan ahora los mercados y las instituciones financieras». Es cierto que la deuda pública es exorbitada, pero no lo es menos que gracias a ello, el mercado griego ha dado muchas alegrías a los exportadores, principalmente alemanes y franceses. Sin embargo, van a ser los ciudadanos los que van a tener que pagar los errores cometidos por los bancos, los poderes públicos y las propias instituciones europeas, con recortes salvajes. De ahí que el país heleno haya vivido ya varias huelgas generales e infinidad de protestas, a pesar de que los recortes van a ser inapelables mientras el país esté obligado a pagar una deuda, que hay quien considera ilegítima, porque el pueblo no tomó parte en la gestación de la misma. El poder ya no reside en el pueblo, sino en los acreedores de deuda.

Antonio Hernández-Carrillo

Conocer la realidad es el primer paso 3ª Edición para disponerse a cambiarla Pedidos: Ediciones HOAC. Calle Alfonso XI, 4 28014 Madrid 2ª Edición 91 701 40 83 www.hoac.es - www.edicioneshoac.org

Dirección, redacción y administración: Alfonso XI, 4 - 4º. 28014 Madrid. Telf.: 917 014 080. Fax: 915 227 403

¡Tú! nº 133  

Revista ¡Tú!, editada por la HOAC, sobre noticias del mundo obrero.

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