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Corrala de Vecinas La Utopia Recordando el Concilio Vaticano II Edita HOAC - Nº 140 - OCTUBRE 2012 - III ª Época - 0,60 € - Suscripción anual: 6 €

«Dadles de comer», es de justicia

así lo vemos Asistimos a una injusticia que clama al cielo. También a un suicido colectivo, porque aumenta la desigualdad y la pobreza. Cuando las estructuras creadas para armonizar la convivencia, en vez de promover el bien común, defienden intereses particulares de un selecto grupo, aumenta el riesgo de quiebra social y cunde el malestar. La verdadera solución a esta crisis no depende tanto de la técnica como de la ética. La justicia debida a los empobreci-

dos ha de ser el criterio principal para ganar en humanidad. Ya hay signos que nos muestran que otra sociedad más fraterna es posible. Cuando el cálculo individual dirigido a la ganancia personal deja paso al acompañamiento de las víctimas de la injusticia, florecen hombres y mujeres nuevos, muy capaces de crear otras estructuras sociales. El mismo Cristo nos indicó el camino a la humanización plena: «No atesoréis para vosotros tesoros en la tierra» (Mt 6, 19); «Dadles vosotros de comer» (Mt 14, 16).


la calle

La polémica sobre Eurovegas El Grupo Las Vegas Sands ha elegido Madrid para su megacasino «Eurovegas», que, según la última intuición de la ya expresidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, se ubicará en Alcorcón. Voces autorizadas de la Iglesia también ponen reparos a esta nueva promesa de prosperidad y trabajo.

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cambio de hacer crecer la economía y generar empleo, los inversores liderados por Adelson, han pedido –y parece que conseguido– ventajas fiscales, cambios legislativos y apoyo institucional. La política madrileña no ha ocultado su entusiasmo ante una inversión que requería poner en práctica lo que ha sido hasta su abandono de la política mucho de su credo «liberal»: bajar impuestos y carta blanca a la inversión privada. En verdad, otros políticos antes, también vieron con agrado proyectos parecidos (el mismo Artur Mas, que al final promueve «Barcelona World»; Marcelino Iglesias, con «Gran Scala» en los Monegros; Bono, con «El Reino de Don Quixote» en Ciudad Real...). Hay razones económicas, medioambientales y culturales para pensar que lo prometido en riquezas y empleo no es tanto como se dice; e incluso, a la larga, no será beneficioso para el conjunto de la sociedad. Ni siquiera está garantizado que el proyecto –diseñado en tres fases que dependen de la rentabilidad de cada paso y de la capacidad para encontrar financiación pública y privada– llegue algún día a materializarse. In-

dependientemente de los detalles aún no concretados (¿quién saldrá beneficiado por la compra de los terrenos donde finalmente se construya?, ¿cuánto costará realmente en inversiones y deuda públicas permitir la construcción del gran casino y dotarle de las infraestructuras necesarias para que funcionen?), varios obispos de la Iglesia Católica han hecho públicas sus dudas sobre la conveniencia de apoyar esta iniciativa. El obispo de la Diócesis de Getafe, que incluye Alcorcón (Madrid), Joaquín María López de Andújar fue de los primeros en abrir el debate: «Es una fachada muy atractiva, que promete muchos puestos de trabajo, pero cuando entras ves la podredumbre». El prelado advirtió que «intereses económicos sin ningún escrúpulo pueden

arruinar a muchas personas y familias». Agustí Cortés, el obispo de la Diócesis Sant Feliu de Llobregat, comentó, cuando aún Cataluña pujaba por ser la elegida, que «conviene no dejarnos deslumbrar por resplandores que acaban siendo espejismos vacíos». El obispo catalán denunciaba que ante posibles beneficios económicos, los perjuicios, «sobre todo de carácter moral y social», tienen «más peso, dada su gravedad y los efectos que a largo plazo se producirían». Otro obispo que terció en la polémica, fue el de la Diócesis de Alcalá, otra zona que llegó a sonar como sede del discutido negocio. Juan Antonio Reig Plá criticó el proyecto por fomentar «la ludopatía» y su dudosa contribución al bien común. Antes de aceptar y fomentar estas inversio-

nes se deben «medir las consecuencias sociales de las actividades que se proponen introducir», añadió. El obispo de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente, ante las preguntas de los periodistas durante la presentación de la Memoria 2011 de Cáritas sobre el ofrecimiento de Marina D´or para acoger Eurovegas, manifestó que «solo fomentará el juego y las ludopatías» y señaló que «no vale crear empleo a cualquier precio, y, pese a estar en tiempos duros de crisis, el fin no justifica los medios». «Hay que fomentar la riqueza más humana», dijo. Finalmente, se pronunció el cardenal de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco, quien dijo comprender la preocupación expresada por sus compañeros obispos y comentó que los «peligros y riesgos» de este tipo de iniciativas «desgraciadamente no van a ser inéditos, pues ya están presentes en complejos de ocio similares en, por no decir todas, las ciudades europeas». «A nosotros nos toca seguir en la línea del desarrollo de la formación de los jóvenes», concluyó Rouco. José Luis Palacios

Quiénes hacemos el ¡Tú! Coordina: Mª Dolores Medina

Colaboran: José Ignacio Gámez, A. Berges, Roger Torres, A. A. Maestre, Chipola, Francisco Porcar, José Luis Palacios, Cristina López, Gregorio Burgos y Antonio Hernández. El ¡Tú! se imprime en papel couché de 100 gr/m2, ecológico, 100% libre de cloro y de otros compuestos sulfurosos. Nuestra dirección: Periódico ¡Tú!, Alfonso XI, 4 -4º, 28014 Madrid, y nuestros teléfonos son: 91 701 40 80, y 91 522 74 03 (fax) Edita: Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC). Depósito legal: M.40919–1996 La tirada de este número ha sido de 12.000 ejemplares.

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política en zapatillas

¿Hay quién pida perdón? E

stamos mal. Los Gobiernos y partidos políticos se han ganado a pulso la pérdida total de credibilidad, lo mismo que la justicia, la política, la economía, la educación… Nos han hecho trecientas reformas laborales. Se han gastado miles de millones en cursos de formación para el empleo. Se ha prostituido la Constitución, desmantelado la educación, la sanidad, el sistema de pensiones, el empleo público y la ayuda a la dependencia. Se nos ha empobrecido recortando salarios, pensiones, pagas extraordinarias, eliminado derechos, subiendo impuestos, eliminado ayudas…, todo ello para crear empleo. Y tenemos seis millones de parados, tres millones de precarios y seis millones de amenazados con el despido. Durante mucho tiempo, en mi barrio, los servicios sociales «derivaban» a los pobres a Cáritas porque no había dinero. Eran los tiempos felices. Ahora, el gobierno andaluz anuncia un ahorro de veinte millones de euros reduciendo la segunda cadena de la tele-

visión. ¿Por qué no se hizo entonces? ¿Para qué queremos una segunda cadena? ¿Para que queremos una televisión andaluza, o de cualquier otra comunidad, cuando hay pobres que no reciben lo necesario o se les quita lo que necesitan para vivir? ¿Cuántos gastos innecesarios se están comiendo el pan de los pobres? Después de todo esto, seguimos teniendo millones de parados, precarios y amenazados con el despido, porque todo lo que se ha hecho ha sido para llenar las arcas de la banca. Y lo que es más grave: nadie ha pedido perdón; nadie se siente responsable de nada; los recortadores de antaño encabezan manifestaciones contra los recortadores actuales, que entonces se opusieron a todos los recortes. Por favor, que alguien pida perdón. Es el primer paso para empezar a construir una salida honrada, que es la única salida. A.A. Maestre

cultura

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Reducir el gasto militar

ace unos años, reafirmando una convicción de la doctrina social de la Iglesia, el Papa Juan Pablo II decía: «La producción de armas es un grave desorden que reina en el mundo actual respecto a las verdaderas necesidades de los hombres» («Sollicitudo rei socialis», 24). En efecto, el enorme gasto militar de nuestro mundo devora recursos imprescindibles para atender las necesidades de las personas, en especial de los pobres. Pero apenas se habla de la necesidad de reducir significativamente el gasto militar. Ni siquiera en una situación como la actual, en la que se están produciendo enormes recortes en el gasto público. Es el fruto de estructuras consolidadas de poder, del gran poder de la industria militar, y de una cultura violenta que ha deformado radicalmente la concepción de la seguridad. Una cultura que necesitamos transformar en profundidad. En el caso de España la reducción del gasto militar apenas existe. Teóricamente el presupuesto del Ministerio de Defensa para 2012 se reduce en un 11% y el total del gasto militar en apenas un 7% (porque no todo el gasto mili-

tar está asignado a Defensa).Teóricamente, porque en 2011 se anunció que se gastarían 594 millones menos pero se gastaron 1.164 millones más. Esta tímida reducción del gasto militar contrasta con el recorte del 31,9% en Industria, Energía y Turismo; del 21,2% en Educación y Cultura; del 20% en Agricultura y Medio Ambiente; del 18,4% en Obra Pública; del 13,7% en Sanidad y Servicios Sociales…; del ¡71%! en Ayuda al Desarrollo. ¿Tiene esto algún sentido? El gasto militar español es de 46,6 millones de euros diarios, 368 euros por habitante y año. Los Programas Especiales de Armamentos (contratos de larga duración para la compra de armas) suponen actualmente 32.868 millones de euros y acumulan una deuda de 27.000 millones. Las fuerzas armadas españolas tienen 130.000 efectivos y en el conjunto de la Unión Europea superan los 2 millones. ¿Tiene esto algún sentido? En España una reducción razonable de las fuerzas armadas, de los contratos de armas, de la investigación militar…; supondría un ahorro de unos 8.000 millones de euros anuales. ¿Por qué no se hace? Francisco Porcar

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la ventana del mes

Realojo de desahuciados de Sevilla en u

Hacia la Utopía La Corrala de vecinas «La Utopía» no son solo cuatro bloques, con cuatro plantas, con 36 viviendas y con familias dentro, en la Avenida Juventudes Musicales, en Sevilla. Es mucho más.

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ari Carmen Angulo, familiar de una vecina de La Corrala, cuenta que «día tras día pasaban por los puntos de atención de la Intercomisión de Vivienda, impulsada por el 15-M sevillano, muchas ciudadanas y ciudadanos a los que, incluso con apoyo jurídico, la mayoría de las veces solo podíamos prorrogar la fecha para que se ejecutara el desahucio», por lo que los activistas pensaron que había que dar un paso más: «facilitar el realojo de las miles de familias sin vivienda en las miles de viviendas vacías de la ciudad», completa Amparo Martínez, miembro del grupo de apoyo de La Corrala. Comenzó la búsqueda de edificios deshabitados. «Y se encontraron los que hoy día alojan a los vecinos, cuatro bloques de cuatro plantas, construidos dos años y medio antes, paradigma de la crisis. La licencia ha pasado por manos de varias empresas hasta llegar a manos de Maexpa, una promotora inmobiliaria actualmente salpicada

por varios escándalos urbanísticos y de corrupción política. Existen serias dudas sobre a quién pertenece el inmueble», explica Amparo, que detalla que «en el 15-M nos planteamos no solo solucionar el problema de la vivienda de las familias que lo necesiten, sino trabajar para demostrar que “otra forma de vida es posible”, ya que no se trataba de que

«Se trataba además de organizar una mini sociedad en la que todas y todos tuviéramos los mismos derechos y obligaciones. Y empezamos a caminar por un camino nuevo, hacia la utopía» 4

cada uno se alojara en una casa, sino de un proyecto conjunto, de un trabajo en común». No es algo puntual, sino que la idea es impulsar una estrategia más general. Ya existe otra en Sevilla, la Corrala Conde Quintana, con cinco familias.

Realojo Al acordarse en la intercomisión de vivienda ocupar el edificio, las dos miembros del 15-M de Macarena, decidieron participar en el «realojo». El grupo era muy heterogéneo, pues, aunque la mayoría eran familias desahuciadas y sin trabajo también había jóvenes que habían

tenido que volver a la casa de sus padres o no habían conseguido ni siquiera salir de ella. «Se trataba además de organizar una mini sociedad en la que todas y todos tuviéramos los mismos derechos y obligaciones. Y empezamos a caminar por un camino nuevo, hacia la utopía», expresa Mari Carmen. Durante cerca de cuatro meses estuvieron reuniéndose las familias afectadas para conocerse, concretar qué hacer y aunar ideas. Según se acercaba la hora del realojo, se intensificaron las reuniones, «llegamos a tener tres reuniones a la semana». Un buen día, casi de madrugada, «nos reunimos en el si-


un edificio vacío «No olvidaré jamás la llegada del compañero abogado que llegó ya de noche, agotado tras un día de trabajo, aunque dispuesto a compartir el trozo de suelo sucio, desde no se sabe cuándo, que encontró» tio y hora indicados, sin retrasarnos ni un minuto. No sabíamos a dónde teníamos que ir; por teléfono nos iban indicando», rememora Mari Carmen, quien continúa: «De pronto, al doblar una esquina, me encuentro a unos doscientos metros el edificio al que nos dirigíamos, esa distancia me resultó la más larga que he recorrido en mi vida. La sensación de que miles de ojos nos podían estar acechando hacía que todo me pareciera muy lento. Al fin llegamos al bloque, había compañeros de apoyo esperándonos». Según relata, «jamás se me olvidarán esas caras risueñas en medio de nuestros temores, porque todos estábamos pendientes de todos, para darnos confianza y calor humano. A oscuras, para no ser descubiertos, nos adentramos en el edificio». Una vez dentro, en el piso piloto de la promoción, «nuestros ojos no podían creer lo que veían: un piso amueblado, con luz y agua; con nuestra presencia se convertía en el hogar de nuestra numerosa familia. Eso sí con las persianas echadas para que no se detectara movimiento desde el exterior. Debíamos dormir todas en el mismo piso y en el suelo. No olvidaré jamás la llegada del compañero abogado que llegó ya de noche, agotado tras un día de trabajo, aunque dispuesto a compartir el trozo de sue-

lo sucio, desde no se sabe cuándo, que encontró», apunta Mari Carmen. «Los pisos se repartieron según las necesidades de cada familia situando a las familias con personas mayores o enfermas en las plantas más bajas y, el resto, según las características de cada familia (número de miembros, etc.). Fue en aquellos momentos cuando me dí cuenta de lo poco que necesitamos en realidad, ¡cómo nos engañan!», explica Mari Carmen Angulo.

Fuertes y unidos El tercer día era el elegido para que la noticia saliera a la luz pública. «A las cinco y me-

dia de la tarde todas las familias tenían que estar en su piso y al toque del móvil subir las persianas de golpe y salir corriendo hacia el piso piloto. El murmullo en la calle era cada vez más cercano y ruidoso, sentíamos que no estábamos solas. Las previsiones se cumplieron, nos apretujábamos en balcón del piso piloto y desde donde pudimos ver a los compañeros y familiares y ellos, a nosotros. Las lágrimas corrían por más de una mejilla. Vimos dos coches de policía parados enfrente del edificio, pero no tardaron en desaparecer». Los días y, sobre todo las noches, eran tensos. Aún estando todo el edificio ocupado, no dejaban de aparecer grupos de familias queriendo entrar por la fuerza, hubo que organizarse para hacer guardias por temor a que cualquier conflicto pudiera abortar la ocupación. «Más adelante, la madrugada de un

día festivo Endesa nos cortó la luz. Emasesa nos corta el agua. Convocamos movilizaciones para presionar al Ayuntamiento, a Endesa, al Distrito Municipal de Macarena... Incluso al Parlamento Andaluz, pero al parecer las leyes no están hechas en función de las personas, sino para que las personas estén en función de las leyes», dice Mari Carmen. Por el momento, se han repartido el trabajo, hay asamblea una vez por semana. Existe un grupo de apoyo externo muy amplio. Por eso, Mari Carmen exclama: «Gracias a todos ellos y a la propia fuerza de los corraleros seguimos adelante, porque para eso está la utopía, para caminar. ¡Sin agua y sin luz, pero fuertes y unidos!». HOAC-Sevilla Más información: http://corralautopia.blogspot.com.es

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¿quién es? Alfonso Gil, un seminarista en el Concilio Vaticano II:

«Doy gracias por vivir esta Iglesia tan humana y tan tocada por el Espíritu» El sacerdote Alfonso Gil ha sido vice-consiliario de la Acción Católica. En sus años de formación se encontraba en Roma cuando comenzó el Concilio Vaticano II. Desde la parroquia de Santa Marta de Ortigueira, en Mondoñedo-Ferrol, donde ahora ejerce su ministerio, nos cuenta aquella experiencia. –¿Qué recuerdo tienes de aquel día? –El Concilio ha sido un acontecimiento histórico y el haber estado allí presente es una experiencia que marca.Yo era estudiante de Teología en Roma y aquel 11 de octubre acompañé a mi obispo hasta San Pedro; luego entré sin que, sorprendentemente, nadie me lo impidiera. La presencia física en sí misma no es gran cosa. Lo importante es conocer, sintonizar, incorporar todo lo que vendría después.Y eso se hace desde cualquier lugar de la Iglesia, si hay inquietud y voluntad. Pero el hecho de «estar» genera una vibración especial, inolvidable. –Y una vez que empezaron los trabajos del Concilio... –Las primeras semanas se planteó el enfoque general del Concilio. Prevalecieron las propuestas de obispos con trayectoria pastoral significativa y, en general, la teología centroeuropea frente a la escolástica tradicional. Enseguida se percibió una actitud de apertura al mundo. En realidad venía ya apuntada desde la convocatoria efectuada por Juan XXIII, pero entonces se hizo creciente y generalizada. Era vital dar el paso del repliegue a la apertura, del recelo al respeto, a la valoración y al diálogo. Los movimientos bíblico, ecuménico, litúrgico, el mismo apostolado seglar..., llevaban

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años de vida y actividad, principio de una renovación eclesial que había de llegar. –¿Cómo se manifestaba esta renovación? –Fue fundamental la reflexión sobre la Iglesia, dejando atrás el tópico de sociedad perfecta y piramidal y comprendiéndola como pueblo de Dios, sacramento de Cristo, comunidad de hermanos, en la que la autoridad de los pastores se caracteriza por el servicio. Nos hacía sentirnos a gusto en ella, dispuestos a vivirla acogedora y servicial. Junto a esto, la «recuperación» de un tesoro: la Palabra de Dios. En realidad, nunca había estado perdida. Pero estaba tan guardada que en gran parte resultaba desconocida para muchos. La facilidad con la que muchos hoy la manejan y leen es signo de lo acertado del camino que se emprendió. Y, relacionado: la cuestión ecuménica. La afirmación del principio de libertad religiosa implica que «la verdad» no es sujeto de derechos, sino que lo es la persona, incluso si está equivocada. Por tanto, su libertad de conciencia, su libertad religiosa ha de ser respetada en todo caso. La verdad no se impone, se propone: ella misma se abre camino. –¿Cómo vivíais estos acontecimientos los que entonces estabais estudiando precisamente teología?

–En el Colegio Español, donde yo residía, residían también un grupo numeroso de obispos. No se nos ocultaba el temor y desconcierto en algunos de ellos. Otros reconocían abiertamente que estaban aprendiendo y admiraban el clima de libertad y las intervenciones de obispos particularmente significativos. –¿Algún recuerdo más de aquel 11 de octubre o, en general, de la vivencia que has podido tener del Concilio? –Inolvidable las «buenas noches» de Juan XXIII al ano-

checer de aquel día en la plaza de San Pedro. Lo vivido entonces ha dejado en mí un sincero amor a la Iglesia. Percibir esa multitud de pastores, sacerdotes y laicos, con su buena voluntad y sus limitaciones, buscando, dialogando, aportando según el bagaje personal de cada uno, aprendiendo y rectificando. Di entonces y sigo dando hoy gracias al Padre por conocer y vivir esta Iglesia tan humana y tan tocada por el Espíritu que la sostiene. Redacción


Aparato crítico El cuarto del poder

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a realidad está llena de matices. Pero no hasta el punto de que a veces un millón de personas baste para llenar la Plaza de Colón y otras, no. Las pasiones y las preferencias ideológicas son gruesos cristales que cada uno usa para colorear los hechos a su gusto. De tanto usar estas gafas se acaba por perder agudeza visual. Los grandes medios se han dejado liar por los centros de poder y suministran la munición que cada grupo de interés les vende para que mantengan la fidelidad de sus partidarios. Si un día fueron un «contrapoder» o el «cuarto poder», hoy son «los cuartos del poder», donde se cocinan las estrategias mediáticas y se reparten premios. De modo que la política, tal y como hoy se ejerce en buena medida, es el campo predilecto del sectarismo, que exige adhesión incondicional a un partido, líder o idea

y niega el pan y la sal al adversario.Todo se perdona al partido y la organización de uno, nada al que está enfrente. También hay una minoría dispuesta a dialogar, a ensayar, a equivocarse y a enmendar el error; a aprender haciendo, a descubrir buscando, a soñar despiertos y a mancharse limpiando, si llega el caso. No prodigan fidelidad a otra causa que no sea su profundo discernimiento y el dolor de los olvidados. Resultan incómodos y poco fiables a las instituciones. Es un grupo muy valioso que con su hacer y su testimonio marcan el camino a quien quiera encontrarlo. En raras excepciones podrán llenar plazas y calles, por más que huyan de recostar sus cabezas en sus confortables almohadas. No aspiran a la riqueza, no ambicionan poder, ni acumulan sabiduría que adorne sus cabezas. Tal vez sean pocos en número, pero eso no les desanima. Después de todo, Jesús comenzó rodeado de tan solo doce personas. Cristina López

La mirada justa

¿Sabías que.. ? D

os millones de niños y niñas de España viven en hogares que no llegan a fin de mes, que no pueden comprar material escolar y que han reducido la lista de la compra, según un informe de Unicef. n dos años, casi 250.000 menores se han convertido en «pobres». La pobreza infantil en nuestro país afecta ya al 26% de los menores (el porcentaje más alto desde que existe la Encuesta de Condiciones de Vida –2004–), convirtiéndose así en el grupo de edad más empobrecido del país, desbancando a los mayores. a pobreza crónica (aquellos que llevan tres de los cuatro últimos años bajo el umbral de la pobreza) ha aumentado en un 53% en tres años.

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En estos momentos, ¿quién nos da entusiasmo?

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n la vida de las personas y de las familias hay fechas que suelen ser conmemoradas de manera especial, porque son fechas que dicen mucho y tienen un peso especial en sus vidas. En el fondo, todos necesitamos celebrar la vida. Por ello, se celebran los 50 aniversarios, las bodas de oro… ¡Cuánta vida, esfuerzos, ilusiones y trabados encerrados en esos años! Pues bien, la Iglesia, la comunidad cristiana, celebra este año, en octubre, el 50 Aniversario del comienzo del Concilio Vaticano II, un acontecimiento histórico de primera magnitud, del que todavía tenemos que aprender muchas cosas. Vamos a fijarnos en un documento que dio a luz el Concilio, documento llamado en latín «Gaudium et Spes» («Las alegrías y esperanzas»). La Iglesia se preocupa del mundo, de las realidades terrenas y lo hace desde su propia misión de seguidores de Jesús. La Iglesia mira con cariño al mundo, se preocupa de los problemas y necesidades del hombre en medio de su vida histórica con sus lu-

ces y sombras. Busca servir a los hombres y mujeres de forma desinteresada, se pone en actitud de diálogo, se alegra de sus aciertos y llora sus fallos denunciándolos. En ese documento conciliar, la comunidad cristiana se plantea, desde la visión moral y evangélica de la fe, la vida económica, laboral, política y social de la humanidad, buscando horizontes sugerentes de vida más plena y feliz. Quizás subyace un excesivo tono optimista. Se tenían puestas las esperanzas de que pronto la humanidad iba a superar las injusticias y de que la liberación y un mundo nuevo de justicia iba a triunfar. Hoy, en medio de la esta crisis económico-laboral que sufrimos, vemos que estamos yendo hacia atrás. Pero es bueno que el Concilio nos recuerde que debemos seguir luchando por un mundo nuevo justo, que hay que conocer y estar cerca de los sufrimientos que las personas y familia tienen, que hay que buscar soluciones solidarias de una nueva economía. Con entusiasmo. Gregorio Burgos

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uchos de los «nuevos pobres» son familias de clase media que ha sufrido una drástica reducción de los ingresos, al quedar uno o los dos padres en paro, y tener que enfrentarse a hipotecas y otros gastos. l peso de los salarios en la riqueza nacional ha pasado del 73% en 1981 al 57% en 2012, mientras que la distancia entre el 20% más rico y el 20% más pobre de la población aumentó, por ejemplo, un 30% entre 2006 y 2010.

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evangelio en la calle

Así va el mundo

Pasión por la vida

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asión por la vida es pasión por Jesucristo (Juan 14, 6) y pasión por Jesucristo es pasión por los que lo pasan mal (tuve hambre, sed, fui extranjero, estuve enfermo y en la cárcel… Mateo 25, 31-46). Este círculo: Cristo, vida y pobres envuelve la existencia cristiana de forma total, de tal manera que cualquiera de las tres referencias inevitablemente lleva a la otra. Quiere decir que quien tiene pasión por Jesucristo, la tiene por la vida y por los que lo pasan mal. No puede ser de otra manera, gracias a Dios. Y si no fuera así, algo estaría fallando o no funcionaría bien. ¡Cuántos cristianos conocemos con esa triple pasión! Para poseerla no es preciso tener buena salud, ni, por supuesto, hace falta dinero, ni un buen tipo, ni siquiera muchos estudios. Incluso puede que estas cosas estorben y puede que hasta la mayor debilidad sea la mejor fuente de pasión y lucha por la vida. Me viene a la cabeza aquella expresión de 2ª Corintios 12, 10: «Me complazco en soportar por Cristo flaquezas, oprobios, necesidades, persecuciones y angustias, porque cuando me siento débil, entonces es cuando soy fuerte». Más todavía. La pasión por la vida tiene unos horizontes tan amplios que rompe todas las fronteras de esta vida y alcanza una dimensión insospechada: la vida eterna. «Porque el agua que yo quiero dar se convertirá en su interior en un manantial que surge hasta la vida eterna» (Juan 4, 14), se pone en boca de Jesús. Vivir, vivir para los demás, dar la vida como Jesús, el Cristo (Juan 10, 10) era y es la pasión de nuestra querida María Antonia y de tantos y tantos militantes cristianos de ahora y de siempre. «Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos» (Marcos 12, 27), dijo también Jesús de Nazaret. «Te doy gracias, Señor del cielo y de la tierra, porque estas cosas se las has escondido a los sabios entendidos y se las revelado a los sencillos» (Mateo 11, 25).

Las autoridades de Pakistán han acusado de homicidio a los propietarios y miembros de la dirección de la empresa «Ali Enterprises» ante la muerte de 300 trabajadores en el incendio de sus instalaciones, en Karachi. No había equipos de extinción de incendios, solo había una salida de emergencia, las ventanas de la mayoría de las plantas tenían barrotes y las escaleras estaban bloqueadas. La identificación de las víctimas ha sido muy costosa, ya que muchos de los trabajadores no tenían contrato. La Federación Nacional de Sindicatos de Karachi indica que éste no es un incidente aislado, sino algo habitual en una industria que no está bien regulada y que es predominantemente anti-sindical. ¿Estas son las condiciones de trabajo que nos harán ganar en competitividad?

Antonio Hernández-Carrillo

2ª Edición

Conocer la realidad es el primer paso para disponerse a cambiarla Pedidos: Ediciones HOAC. Calle Alfonso XI, 4, 4º 28014 Madrid 2ª Edición 91 701 40 83 www.hoac.es - www.edicioneshoac.org

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¡TU! 140 octubre