Marta Ribas Escolà: Diseñadora Experta en Espacios Saludables
Cuando y el Dise
para Transfo
L
a ciencia cognitiva está revolucionando el diseño de espacios. Aunque podría parecer una tendencia reciente, la evidencia científica que respalda lo que antes eran intuiciones comenzó a consolidarse hace pocas décadas. Desde los años 2000, la neuroarquitectura ha demostrado que elementos como la luz, el color, la acústica y los aromas influyen en nuestra atención, estrés y comportamiento, impactando nuestras decisiones inconscientemente.
Fundamentos Científicos del Neurodiseño Estudios científicos confirman que entre el 90% y el 95% de nuestras decisiones ocurren automáticamente. Gerald Zaltman (Harvard, 2003) demostró mediante resonancias magnéticas que las emociones y la memoria implícita son fundamentales en la toma de decisiones, superando al razonamiento lógico. Esta premisa ha sido clave en sectores como el hospitality y el retail, donde la experiencia del cliente es el eje central del diseño. El trabajo del neurocientífico Antonio Damasio y su “hipótesis del marcador somático” explica cómo nuestras emociones influyen directamente en nuestros procesos de decisión. Damasio evidenció que las emociones no
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son obstáculos para el razonamiento, sino componentes esenciales que guían nuestras decisiones e interacción con los espacios. El psicólogo Kurt Lewin explicó, desde una perspectiva gestáltica, cómo el entorno moldea el comportamiento humano con su fórmula B = ƒ(P, E), donde el comportamiento (B) es función (f) de la persona (P) y el entorno (E). Aunque posteriormente surgieron críticos que consideraban reduccionista esta visión, su trabajo sentó las bases para disciplinas como la psicología ambiental y la neuroarquitectura.