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LAS AVENTURAS DE NICOLE LA INTRÉPIDA Era una mañana soleada en un pueblo cerca de Bilbao, aquel pueblo era muy pequeño pero bonito, tenía muchos parques y zonas para jugar, además de un río que lo cruzaba por la mitad. Era un pueblecito con muchos montes y descampados, las casas eran de poca altura y muy adornadas con flores, por lo que parecía un pueblo de fantasía. Nicole estaba en el mercado con sus padres y su hermana Enara. Nicole era una niña de 10 años hija de unos artesanos que vivieron en la Edad Moderna. Les ayudaba a sus padres en los recados pero a ella no le gustaba, siempre que podía se escapaba a jugar con sus amigos cuando era de día porque por las noches era peligroso andar en la calle ya que no estaba alumbrada. Nicole era una niña de cara dulce, simpática y jovial. Sus ojos eran despiertos, vivos, azulados y soñadores, con unas pestañas largas y rizadas. Tenía una nariz chata como la de su madre, y la boca tan fresca, fina y roja como una fresa. Las mejillas eran rojizas y pecosas como las de su hermana Enara, una niña de 6 años muy parecida a ella. Su tez era blanca como la nieve. Su cabello era rubio, liso y brillante, lo solía llevar suelto, menos el flequillo que lo llevaba recogido con una horquilla. En general su aspecto era el de una niña ligera, ágil e inquieta. Su forma de vestir era sencilla y un poco descuidada, llevaba una falda clara y alegre con remiendos debajo de un delantal oscuro, y una blusa blanca que siempre la llevaba medio manchada. Respecto a su carácter, Nicole era una niña alegre, atrevida, sociable, soñadora, divertida y audaz. El sueño de Nicole era el de ir a cazar ballenas, le gustaba mucho el mar y adoraba a los animales, siempre les hablaba a sus padres de ello, pero ella no se daba cuenta de que era un oficio muy peligroso, aparte de que sólo podían ir a cazar ballenas los hombres. Aquella mañana, mientras Nicole y Enara jugaban con sus amigos, su padre se les acercó y les dijo: - Hijas, me han ofrecido un trabajo, pero lo necesito para llevar nuestra vida adelante. - Me parece muy bien aita, pero… ¿Qué trabajo te han ofrecido?- le responde Nicole. - El de ir a cazar ballenas, mañana tendré que zarpar con la carabela, pero tranquilas, como sabéis, iré acompañado con otros marineros.- le respondió su aita. - ¿Aita puedo ir contigo?- le respondió Nicole con gran entusiasmo. - ¡Y yo, y yo!- contestó Enara. - No podéis venir ninguna de las dos maitias, es muy peligroso y solo pueden zarpar hombres. Las dos niñas se quedaron muy tristes, por una parte les encantaría ir, sobre todo a Nicole, y por otra les daba mucho miedo que le pasase algo a su aita. Fue un largo día para todos. Nicole no pudo dormir en toda la noche pensando en su padre y en la caza de ballenas.


La mañana siguiente, antes de que el aita de Nicole se fuese, se despidieron todos, bueno no todos… Nicole no pudo dejar sólo a su padre y decidió acompañarle. No le dijo nada a su ama de eso porque sabía que no le iba a dejar. Cuando vio a su ama despistada decidió seguir a su aita. Se metió en un saco que estaba junto con todas las provisiones para subir a la carabela mientras que por detrás le iba persiguiendo su ama, no logró alcanzar a Nicole porque el barco ya había empezado a zarpar. Los días siguientes no fueron muy buenos en la carabela para Nicole, se alimentaba y bebía de la comida y el agua del camarote; hasta que le descubrió un marinero que navegaba con su aita: - ¡¿Qué haces tú aquí pequeña?!- le dijo aquel marinero. - Eee... yo aquí… pues…. mi aita está navegando en esta carabela... y yo quería acompañarlo, lo siento mucho yo no quería molestar si es eso por lo que tiene esa cara…- le dijo Nicole con miedo. - No bonita...es que nos has acabado casi media comida, pero tranquila yo le voy a avisar a tu aita para que sepa que estás aquí. Y por cierto...espero que me hagas caso y no vuelva a suceder esto porque está muy mal, ¿comprendido?- le dijo el marinero en voz alta. - Sí señor, no volverá a suceder.- le contestó Nicole disgustada. - Eso espero.-dijo otra vez el marinero. El marinero subió otra vez a cubierta y avisó al aita de Nicole de que su hija estaba en el camarote. Su padre se asustó mucho, primero pensaba que el marinero estaba bromeando pero no fue así. Bajó hacia el camarote, vio a su hija y lo primero que hizo fue darle un abrazo, pero después empezó a preguntar lo sucedido a su hija: - Hija estoy muy confuso, no sé por qué estás aquí, ¿me lo cuentas maitia?- le pregunta el padre confuso. - Aita es que como sabes, siempre he tenido interés en la caza de ballenas y me encantan los animales, pero por lo que más estoy aquí, es porque no quería dejar que te sucediese nada…- dijo Nicole disgustada. - No pasa nada maitia, lo importante es que estés bien, ya hablaremos de esto en otro momento. Mientras Nicole y su aita estaban hablando, un marinero avisó en voz alta: - ¡Ya hemos llegado a Terranova! El padre subió a cubierta y le dijo a su hija que se quedase en el camarote, pero Nicole insistió y subió con su padre. Después de unos minutos, el mismo marinero avisó otra vez: - ¡ballena a la vista! Y todos empezaron a coger las armas como locos, Cuando la ballena estaba junto al barco, todos los marineros comenzaron a tirarle los arpones, Nicole no paraba de gritar que dejasen en paz a la ballena, que no les había hecho nada, pero cuando uno de ellos le dio en la cabeza zarandeó la cola con fuerza golpeando el barco y tiró a Nicole al agua sin darse cuenta. Su padre muy preocupado ordenó que pararan la caza para encontrar a su hija, pero un marinero, le dijo:


- No hace falta, y señaló hacia la ballena que se asomaba a la superficie con Nicole encima de la cabeza. La ballena debió oír las palabras de Nicole mientras le cazaban, por eso llevaba encima a la pobre niña. El padre lloraba de alegría porque su hija estaba bien y dio mil gracias a la ballena arrodillado. Todos decidieron darse la vuelta por lo sucedido y le pusieron unas cuantas algas en la cabeza a la ballena para curar la herida del arpón. Nicole muy orgullosa y asustada se despidió de la ballena y zarparon con la carabela hasta llegar a casa, allí le esperaban su hermana Enara y su madre, deseando oír la corta pero fascinante aventura de su familia.


El sueño cumplido Hace mucho en la edad moderna nació un chico llamado Jack. Jack era un chico rubio con ojos azules como el precioso mar. Tenía una nariz pequeña y una boca firme. Tenía un cuello corto y llevaba una ropa muy sencilla, su ropa era tan sencilla, que se podía decir que era la ropa más sencilla y cómoda del pueblo. Era alto y se notaba por sus piernas largas y unos brazos largos. Su padre le contaba historias sobre las aventuras que vivió su padre y a Jack le gustaban las historias de su padre. Jack vivía en Portugalete. Portugalete era un pueblo grande con muchas casas y alrededor había mucho espacio para que los niños jugasen al aire libre. Jack vivía con su madre y su padre, pero el padre de Jack se fue una temporada a pescar ballenas porque cada vez había menos ballenas y Jack, como era de suponer, le echaba de menos. Un día Jack salió a la calle a hacer cosas que le había mandado su madre y se encontró con sus amigos y empezaron a hablar: - ¿Sabías lo del primer marinero que dio la vuelta por todo el mundo en barco? - dijo su amigo Smith - No, no lo sabía - le respondió Jack. Hablando a Jack se le pasó el tiempo muy rápido y tuvo que hacer los recados muy rápido. Cuando llegó a su casa fue rápidamente hacia las fotos de su padre y se puso a imaginar que su padre volvía con él Entonces dijo que de mayor sería cazador de ballenas.


Muchos años después Jack se hizo mayor y por fin pudo ir a cazar ballenas con su padre, pero su madre no estaba muy de acuerdo porque tenía miedo de que le pasara algo. Jack estaba dispuesto a ir con su padre a cazar ballenas, entonces se pusieron a hablar: - ¿Jack, estás seguro de que quieres ir con tu padre a cazar ballenas? - dijo la madre de Jack preocupada. - Claro que sí- le respondió Jack alegremente. Entonces cuando Jack vio la cara triste de su madre le dijo: - Te echaré de menos. - dijo Jack. La madre de Jack no le respondió y Jack se marchó con su padre. Jack estaba contento y triste a la vez porque iba con su padre a cazar ballenas y triste porque no vería a su madre durante mucho tiempo. Antes de que se subiera al barco su madre y sus amigos se despidieron de él. Todos menos su mejor amigo Smith que se iba a ir con él a cazar ballenas. Jack y su padre se subieron al barco y el barco zarpó, Jack y los tripulantes se alejaron del puerto, y Jack estaba ansioso por cazar una ballena aunque fuera sólo una. Pasaron días y ni una sola ballena se acercó hacia ellos, entonces Jack se puso a rechistar: - NO APARECE NI UNA SOLA BALLENA!!!! - dijo Jack muy enfadado. - No es para tanto, los marineros se pasan mucho tiempo haciendo esas cosas, por eso tu padre tardó tanto tiempo en regresar al pueblo. - Le respondió su amigo Smith.


- Como que no es para tanto, llevamos días aquí, ¿y si nos pasamos un año aquí? - Dijo Jack medio loco. Después de tanta charla Jack y su amigo se asomaron a ver el mar cuando de repente una ola enorme los salpicó y se dieron cuenta de que era una ballena enorme y su padre le empezó a lanzar arpones mientras Jack y su amigo se quedaban asombrados. Entonces lo consiguieron y pusieron rumbo a la playa del pueblo, pero tardaron mucho en llegar a la playa. Luego se encargaron de trocearla para después venderla.


LA ALDEANA Y LA CAZA DE BALLENAS La tarde del 17 de Abril de 1427 había una niña llamada Laia de 12 años que vivía en Bermeo. No tiene hermanos ni hermanas, ella es lechera, su madre también y su padre es un cazador de ballenas. Siempre está cansada y triste porque trabaja sin parar, tiene ojos negros grandes y tristes, es delgada, los dientes los tiene bastante bien pero amarillentos y sus labios son finos. Siempre va vestida muy sencilla, una camiseta de color azul oscuro o de azul clarito, la camiseta dentro de la falda de cuadros y dentro del delantal blanco. No tiene muchos amigos porque está todo el rato trabajando y además es muy tímida. Es muy amable con la gente. También le gusta leer y pintar después de su trabajo. Va a cada casa a vender leche desde por la mañana a la tarde y siempre va muy coqueta, lleva su bonito pelo marrón bien recogido y casi siempre lleva un clavel rojo en la boca, o en el pelo puesto. Laia nunca está con su padre y en las ocasiones que está siempre le habla de la caza, de sus aventuras,... y a ella no es que le interese mucho. Laia tiene que trabajar para su madre, ayudarle para ganar dinero para su familia y su padre también ayuda cuando vuelve a casa. Una mañana del 7 de Mayo de 1428 llamaron a los marineros porque habían visto un grupo de ballenas y el padre de Laia se preparó para salir a cazar. Laia se puso muy triste porque el día siguiente toda la familia lo tenía libre y hablarían pero eso fue imposible. El siguiente día casi todos los marineros se apuntaron para ir a cazar ballenas pero no todos porque había mal tiempo y el mar estaba muy revuelto. El padre se apuntó para ganar dinero para su familia. Prepararon el barco y en el puerto saludó a su familia y se fue a cazar ballenas.


Había muy mal tiempo y había pasado mucho tiempo y ya la gente se estaba preocupando. Algunos dijeron que seguramente murieron y otros que podían estar vivos. Un día vino un barco con solo el medio de marineros que fueron y el padre de Laia estaba vivo, Laia estaba muy preocupada y le alegró mucho verlo vivo pero estuvo triste porque su padre seguía hablando de su caza, cómo se salvó, cuantas tormentas hubo, que un rayo les rompió las barcas y tuvieron que hacer barcas en una isla que encontraron… Pasaron días, semanas meses, años desde que pasó eso, entonces les llamaron que vieron un grupo de ballenas y el padre se preparó para salir, además había buen tiempo y todos los marineros del pueblo se apuntaron. Laia se preocupó bastante porque la última vez casi muere su padre y estaba diciéndole a su madre que podía haber tormentas y mal tiempo al día siguiente. Entonces cuando ya se estaban despidiendo los marineros de las familias Laia se escondió en un bote que tenían en la carabela. Cuando ya la carabela embarcó la madre se enteró que Laia no estaba ni en casa ni en su sitio favorito; un árbol del parque. Entonces se enteró que como estaba tan preocupada que podía irse en la carabela con los marineros y su padre. Pasó tiempo y la niña seguía escondida por la carabela y los marineros sin enterarse. Hubo muy mal tiempo y no podían con la carabela entonces unos marineros vieron a Laia porque no podía esconderse con la tormenta y se lo dijeron los marineros a su padre. Él dijo: - Pero Laia ¿qué haces aquí? Esto es muy peligroso- le dijo el padre asustado y enfadado a la vez. - Pero aita no quería que te pasase lo mismo que la otra vez y he decidido irme contigo si te pasaba algo- le dijo ella asustada. Entonces el padre le dijo que se escondiera en un lugar seguro de la carabela pero Laia le dijo que no, que quería estar con él, que si no tenía miedo. En el viaje las ballenas parecía que no estaban entonces hicieron un viaje largo para encontrar ballenas. En el viaje se encontraron en el Índico a Barbanegra y más o menos lucharon contra ellos porque tenían que pasar por ahí para buscar ballenas. Algunos marineros murieron, pero el padre de Laia no. Por el viaje por el mar que era muy azul y muy salado y la carabela que eran algunas


cosas de oro pero otras cosas de madera y las velas eran blancas. Un día Laia estaba por la carabela y vio una isla que nunca su padre le habló de esa isla entonces le dijo: - ¿Aita esa isla cuál es? - Nunca había visto esa isla, les preguntaré a los marineros si la conocen-. Los marineros tampoco sabían cuál era, fueron hacía ahí y Laia le dijo a su padre que le tenían que poner un nombre a la isla porque lo habían descubierto. A Laia se le ocurrió el nombre América porque su apellido era, Laia Amer y le pusieron ese nombre, dijeron que era el descubrimiento de América, pero no le podían ponerle el nombre antes de saber que no sabía nadie cuál era. Entonces fueron a buscar al sabio de las islas y del mar, le dijeron que no sabía qué isla era entonces tenían que firmar una cosa para saber que le pusieron ellos el nombre, pero lo firmó Laia porque se le ocurrió a ella y llegaron a casa con un montón de dinero. La madre de Laia estaba muy preocupada pero cuando llegaron estaba llorando de alegría porque estaban los dos muy bien. Llegaron sin ballena pero con un montón de dinero por descubrir una isla nueva y la familia de Laia se forro y estuvo muy contenta y alegre toda su vida.


La historia de Ana de Mendoza de la Cerda. Érase una vez, en un castillo, en un día muy hermoso, una princesa de Éboli, duquesa de Pastrana y condesa de Mélito, llamada Ana Mendoza de la Cerda. Tenía alrededor de 37 años. Nació el día 29 de junio de 1540. Vivía en un gigantesco castillo y vivía sola con sus sirvientes. Su cara era jovial y también cansada, su mirada parecía cansada de tanto mirar. Sus ojos eran tan marrones que parecían negro azabache. Tenía un parche en el ojo porque perdió un ojo luchando en esgrima... No parecía muy habladora. Su cuello no se veía porque su vestido llevaba un cuello especial llamado gola. Sus mejillas eran sonrojadas. Sus labios estaban pintados de color rosa. Sus pestañas eran finas y pequeñas. Sus cejas eran finas, arqueadas y separadas. El color de su piel era blanco, tan blanco como el color de la hoja. Su cabello de color negro azabache estaba recogido con una tiara. Sus manos eran finas de piel delicada. Su tiara y sus preciosos pendientes, nos decían que era una persona con dinero. La historia de Ana de Mendoza de la Cerda, empieza en un gran castillo. Ana de Mendoza se aburría mucho, porque no tenía con quien hablar. No podía estar con ninguna otra reina. Se ofrecían en el castillo clases de esgrima y como Ana, no tenía nada más que hacer se apuntó a las clases de esgrima. Al día siguiente, fue el primer día que Ana practicaba esgrima. Le gustó lo de aprender esgrima, y se apuntó a las clases.


Pasaron muchos días y Ana ya era muy experta en lo del esgrima. Pero…vino la mayor experta en esgrima que podía existir. Lucharon y lucharon y lucharon pero, la experta le tenía a Ana en un punto muerto y entonces alguien, por accidente, le movió a la experta, y le metió la espada de esgrima en el ojo y tuvo que ir a su enorme castillo para que allí le curasen la vista, pero...no le pudo curar. Era muy profunda y puntiaguda la herida de Ana le tuvieron que poner un parche porque había perdido un ojo. Al siguiente día, Ana se asomó al balcón y vio que su pueblo no estaba muy alegre. Entonces, reunió a todo su pueblo, y, decidió que se podía luchar a mentiras. A los niños les pareció una muy pero, muy buena idea. No como a las madres. A las madres no les parecía bien, porque por parte, se podía hacer daño pero, tampoco mal, porque por parte, se podían divertir y a los padres, no les daba igual lo de jugar porque se podía hacer daño y luego no se les podía curar porque, no tenían ninguna medicina como ahora, para curarles. Ana se aburría y decidió luchar. Su ejército fue diciendo por todo el pueblo a ver si querían hacer una lucha de mentira gratis con la reina para que la reina Ana no se aburriera, pero nadie se apuntó, porque no le querían hacer daño. La respetaban como reina y si se moría Ana, no querían que reinase otra... El equipo de Ana fue a Bilbao y el capitán dijo: -¿Quién quiere luchar de mentiras, con nuestra querida reina de nuestro pueblo? -Yo. Yo me apunto. El capitán del equipo dijo: -¿Quien ha sido, el que lo ha dicho? El misterioso se presentó: -Hola, yo he dicho el que quería luchar de mentiras con la reina. Me llamo Don Señor Federico. Pero, podéis llamarme Federico solo. Y me gustaría luchar con la reina para divertirme un poco. -Ella también se aburre. Por eso estábamos diciendo que haber quien quería luchar de mentira con la reina porque, además, en nuestro pueblo nadie quiere.- Decía el capitán de ejército de la reina Ana. -¿Por qué?- Decía Federico. -Por qué, qué.- Decía el capitán. -Que por qué no quieren luchar con vuestra reina...Perdóname pero, ¿cómo habías dicho que se llamaba, vuestra querida reina?


-Ana de Mendoza de la Cerda. Pero, si quieres cómo te has ofrecido a luchar de mentiras con ella la puedes llamar Ana. -Gracias. Y lo que iba diciendo, era que, ¿por qué no quieren quiere luchar con vuestra querida reina Ana? -Porque no querían hacerle daño, y, si le hacían alguna herida muy grave que no le podían curar a tiempo y se moriría, y no querían que viniera otra aún más mala porque su vida ya no sería igual. -A sí que eso significa que tengo que tener muchísimo cuidado con la reina o si no me meterán en la cárcel, y vendrá otra reina más mala aún. -Sí, lo has dicho justo como lo tienes que decir.- Dijo el capitán. -Será divertido.- Dijo Federico. -¡¡¡Gracias, por participar luchando de mentiras con nuestra reina!!!-Dijo el capitán. -No, ¡¡¡gracias a ustedes por dejarme participar!!! -Bueno Federico, nos vemos mañana en el castillo de nuestro pueblo. Adiós. -Vale pues hay nos vemos. ¡¡Hasta mañana!! Al día siguiente, Federico aparece en el castillo y la reina, Ana, no sabe quién es, porque el capitán quería que sea una sorpresa para su reina. La reina le preguntó a ver quién era y porqué iba vestido con tanta armadura. Federico le contestó: -Hola mi lady. ¿Vos sois la encargada de este pueblo y este castillo tan hermoso? Ana le contestó: -Sí, yo soy, un momento ¿capitán, usted sabe algo de esto? -Sí, sí sé.- Dijo el capitán. -Perdonen si me permiten, hola yo soy Don Señor Federico, pero, si quiere me puede llamar, Federico solamente. Como usted lo prefiera mi lady. -Y bien, Federico ¿para qué has venido aquí? -Pues verá estoy aquí porque estaba en la calle paseando cuando de repente oí que se ofrecía un puesto para luchar de mentiras, con usted, y me apunté porque pensé que sería divertido y nada aburrido para hacer. Al principio no sabía cómo se llamaba, pero luego estuve hablando con


el capitán de su equipo y me explicó. Y por eso estoy aquí, para luchar de mentira con usted. -Le doy las gracias de mi parte y de la parte de mi por haber participado en está ocasión para luchar de mentiras con usted. ¿Y, bien cuando empezamos? Unos minutos después… -Gracias por dejarme participar. Me gustaría que nos volviésemos a ver otro día me lo he pasado genial mente genial.- Dijo la reina. -Adiós mi lady, nos vemos otra vez, aunque no creo que eso pase. Unas milésimas después, de antes de que Federico se fuese… -Espera, Federico hay otra manera de que estemos juntos y felices a la vez. -¿Cómo?- Preguntaron todos. -La única manera es… (LOS DOS A LA VEZ) casándonos. La siguiente mañana, Federico y Ana se estaban casando. Y vivieron felices, y comieron perdices. Lorena Bocos


LA TRIPULACIÓN DE BARBANEGRA Barbanegra era moreno, de ojos marrón oscuro y tenía barba negra como una cueva sin luz; por eso le llamaban Barbanegra. Siempre llevaba su sombrero de capitán. Estaban el capitán y su tripulación, en su barco, cuando un barco con pescadores pasó por ahí. La tripulación y el capitán tenían intención de robar el barco cuando volviesen, esperaron cuatro semanas pero no volvían. Entonces los dieron por muertos pero después de dos días los vieron pasar por ahí y no tenían un plan por lo que decidieron atacar con todas las armas que tenían. De repente el capitán se dio cuenta de que en el barco había una niña, y su padre la llamaba. - Meri, ven. La llamaba para ir a la bodega y así ponerse a salvo. El capitán decidió volver y no atacar, su tripulación le preguntó, -¿Por qué nos hemos ido capitán? -Porque me daban pena los pobres. En realidad no era por eso, era por la niña, él tenía una hija llamada Meri igual que la niña, y además era muy parecida a su hija, tenía el pelo castaño, y los ojos marrón oscuro.


EN BUSCA DEL TESORO MALDITO Érase una vez un pirata llamado JACK BERMUDA. Jack era un pirata saqueador con una espada, una brújula, y una pistola. Jack tenía un barco llamado LA PERLA NEGRA pero vino un nuevo capitán y le dejó a Jack en una isla perdida y solitaria con un tiro de pistola. Pasó un tiempo y Jack consiguió escapar de la isla y fue a América para conseguir comida y un trabajo pero de repente apareció EL MAR NEGRO y Jack quería tenerla pero el mar negro tenía muchos cañones y armas pero Jack con su espada consiguió hundir EL MAR NEGRO y escapar pero el capitán y su tripulación de monstruos fueron a por el tesoro maldito para librarse de la maldición del tesoro Jack dijo -Si quieres librarte de la maldición tendrás que matarme en un duelo- Jack peleó con valentía e inteligencia hasta que mató al capitán y volvió a ser el capitán de EL MAR NEGRO junto a su tripulación 1.BILL PATA DE PALO 2.EL DESCEREBRAO 3.WILLY EL TUERTO y 4.JENNY LA PIRATA. Pasó un tiempo y Jack se fue con su barco EL MAR NEGRO cuando de repente les atacaron INDIOS y Jack se hizo su dios los INDIOS persiguieron a Jack y Jack con carne y un palo se convirtió en un pincho moruno con patas y se cayó desde un edificio y se hizo un poquito de daño pero solo un poquito solo se lesionó las dos piernas se le curó y empezó a correr como forrest gump por los INDIOS , Jack se subió al barco y de repente apareció un fantasma de una chica y le dijo a Jack - Jack no tienes mucho tiempo porque el KRAKEN esta De camino está a 20000 kilómetros y el kraken ahora hace 100 kilómetros hora Jack ten cuidado- y desapareció como por arte de magia. Jack se puso a cubierto y se salvó del kraken después encontró el tesoro yendo a la isla de MORIA encontró el tesoro la abrió se hizo rico y


consigui贸 un barco nuevo y fue a por el hombre muerto para acabar con el HOMBRE MUERTO Jack mato al hombre murto mato al hombre muerto y a toda su tripulaci贸n salvo a los 7 mares y al mundo entero del hombre muerto y su tripulaci贸n.

KOLDO OZAETA


LAS AVENTURAS DE NAROA Y SU AMIGA NADIA

Érase una vez una niña llamada Naroa que vivía en Bóveda, al lado del cementerio. Su mejor amiga, Nadia, y ella, siempre quedaban para ir a jugar con sus amigas, y una noche de LUNA llena no pudieron salir. Hacía mucho frío y el viento era demasiado fuerte. Cuando ya era de noche Nadia y Naroa se fueron a la cama pero Naroa no podía dormir con el ruido del viento. De repente se escuchó un ruido que no era el viento!!! Venía del cementerio. Rápidamente Naroa llamó a Nadia pero Nadia no le respondió, a la segunda vez le cogió el móvil y dijo Naroa: - ¡Nadia! Acabo de escuchar un ruido muy raro en el cementerio y no era el viento!!! - Lo siento no puedo ir. Adiós. - Pero es que necesito que vengas para investigar quién ha sido. Porque yo sé que hay alguien en el cementerio. -Vale, pero se lo voy a preguntar a mis padres. - Vale, te espero. - ¡Sí, me dejan! Nos vemos en tu casa. Adiós.


- Vale, nos vemos, adiós. Cuando Nadia llegó a la casa de Naroa, fueron a ver quién había en el cementerio de Bóveda. El cementerio de Bóveda daba mucho más miedo que los demás cementerios, había telarañas, arañas, huesos de humanos… Estuvieron investigando, se volvió a escuchar el mismo ruido “ BUM ,BUM!” y se quedaron muy quietecitas sin moverse, se oyó otra vez: BUM, BUM!!! “y al final Nadia se fue corriendo a casa de Naroa. Naroa se quedó sola en el “CEMENTERIO DE BÓVEDA “de repente pasó por una tumba donde ¡¡no había nadie!!! Estaba la tumba abierta y se escuchó de nuevo el ruido. A Naroa le daba mucho miedo la oscuridad, y en ese momento era de noche. Naroa nunca se había acercado al cementerio, porque una noche de vacaciones, le contaron que una niña se acercó a ese cementerio y un zombi le mató. Aquella misma noche los zombis atacaron el pueblo y a todos los que vivían allí se murieron. Hay gente que dice que los zombis siguen vivos por Bóveda. Y por eso le da miedo el cementerio y la oscuridad, y todas las noches dormía con la luz encendida. En el cementerio no podía hablar y empezó a morderse las uñas, eso que nunca se las mordía, excepto el día que le contaron la historia de la niña y el cementerio con los zombis.


La maravillosa historia de Dana Érase una vez una niña que se llamaba Dana. Dana tenía 10 años y era de la edad moderna. Era una niña bajita con pelo largo y de color rojo, sus ojos eran azules como el agua del mar. Tenía los labios estrechos y la nariz redonda. Sus pestañas eran largas como la barandilla de su casa, tenía las piernas largas y flacas y tenía la piel pálida. Le gustaba ir a ver a su padre porque su padre era ballenero. Trabajaba en una casa de criada. Se quedó muy triste cuando su madre se murió por la peste. Siempre llevaba un vestido de su madre y cuando tenía dos minutos para hacer lo que le gustaba se ponía alas de hadas y se imaginaba que era una hada, cuando esos dos minutos pasaban Dana volvía a trabajar. A la noche leía cuentos para dormir. La niña no podía ir a la escuela porque su padre era pobre. Ella no tenía abuelos ni abuelas sólo tenía un padre que le daba todo para sacarla adelante. Dana vivía en Santurce; un municipio español de la provincia de Vizcaya, perteneciente a la comarca del Gran Bilbao. Santurce era un lugar precioso y muy grande, tenía un puerto maravilloso. Su padre era cazador de ballenas e iba a cazar ballenas a Terranova con su carabela. Terranova era una gran isla en la costa nordeste de Norteamérica. Una vez el padre de Dana le contó que en la edad media Los reyes recuperaron el poder que habían entregado a la nobleza durante el feudalismo. E l padre de Dana se tuvo


que ir a Terranova. Pasaron los años y Dana se hizo mayor, tenía unos 15 años y su padre se murió al ir a Terranova a cazar ballenas y Dana se quedó huérfana y fue a un orfanato. En el orfanato hizo una amiga llamada Tiana. Siempre comían juntas y dormían en las mismas literas. Tania le contó a Dana que su abuelo inventó la imprenta, Dana se quedó impresionada de lo que le dijo Tania. Dana le preguntó a Tania que qué era la imprenta y Tania le explicó qué era la imprenta y cómo funcionaba. Aunque comenzó como un método artesanal, supuso la primera revolución cultural. Los años pasaron volando y Dana se quedó embarazada. Se enteraron de que iba a ser un niño y le pusieron de nombre Alejandro. Dana estuvo enferma durante mucho tiempo, Alejandro ya tenía 19 años y estaba muy triste porque el médico le dijo que su madre iba a fallecer. Alejandro no se separaba de su madre y un día Dana se quedó dormida y el médico le dijo a Alejandro que su madre estaba muerta y Alejandro se quedó muy triste al oír decir eso al médico. Se pasó dos


semanas en casa sin hablar con nadie y sin salir de casa. Un día el médico fue a la casa de Alejandro y le dijo que su madre no estaba muerta que sólo estaba dormida, Alejandro saltó de alegría al oír decir eso al médico. Alejandro fue al médico muy contento porque su madre no estaba muerta y los dos se fueron felices y comieron perdices.

Ane Astigarraga Simarro.


EL VIAJE DE BENJAMÍN

En Tudela a principios de 1159 vivió el joven Benjamín B. Yonah, un joven judío que nació en Navarra. Benjamín era un chico de cara alargada y estrecha con una frente amplia y lisa. Su barba era oscura y cuidada, la piel bronceada y fina. Los ojos eran de color negro como el carbón y pequeños, su pelo era oscuro con canas, tenía una nariz larga y recta que le daba personalidad y una boca fina. El cuello era largo y delgado. Benjamín hablaba muchas lenguas; hebreo, arameo, griego, latín… y conocía muchos judíos que vivían en Roma, Grecia… era muy culto. Vivía en Tudela, un pueblito que tenía muy pocos habitantes y estaba lejos de la capital de Navarra (Pamplona). Era un sitio bonito, verde, llano, bien situado, con tierras fértiles para cultivar hortalizas y estaba dividido por un río donde Benjamín nadaba con sus amigos en verano. Benjamín se aburría en el pueblo y se pasaba el día pensando en viajar mientras los otros jóvenes estaban divirtiéndose, trabajando... Un día de invierno que nevaba mucho y estaba su familia sentada a la mesa dijo que cuando llegase la primavera, sobre Mayo, se marcharía de Tudela porque quería conocer el mundo. Su familia se entristeció un poco pero sabían que Benjamín no era feliz en Tudela.


Llegó el día y Benjamín con lágrimas en los ojos se despidió de su familia. Atravesó Tudela, Logroño… y llegó a Gerona donde conoció a otro judío y juntos se dirigieron a Roma. El viaje fue largo y duro pero más divertido. Después de muchos días de viaje llegaron muy cansados a Roma donde su amigo judío Rufinus tenía familia. En la casa de los tíos de Rufinus estuvieron un tiempo pero luego Benjamín se marchó a una posada donde encontró trabajo enseñando hebreo y estuvo en Roma cerca de cinco meses. Allí tuvo hizo muchas cosas, enseñar, trabajar en el campo... y pudo ahorrar mucho dinero. Un amigo suyo le hablaba siempre de Egipto y sus pirámides y decidió marcharse allí. Además en Egipto vivían unos judíos de Viñaspre que le podrían ayudar a encontrar un sitio para vivir y trabajar. Se marchó hacia Egipto muy ilusionado y cuando por fin llegó después de muchos días viajando fue seguido a ver las pirámides. Benjamín se quedó maravillado. Estuvo en Egipto más de un año allí, aprendió egipcio y conoció a mucha gente pero Benjamín quería conocer más sitios y cuando le hablaron de Grecia pensó que era hora de marcharse. Preparó su viaje a Grecia con mucho detalle y cuando llegó a Constantinopla se alojó en la casa de un anciano judío que hace años vivió en Lanciego que le contaba historias de India, China, Ceilán…. Benjamín que era muy espabilado apuntaba todo lo que le decía y veía. Sus viajes duraron más de cinco años. Recorrió todo el mundo y aprendió mucho, pero un día pensó que era hora de volver.


Sus padres estaban muy mayores y hacía mucho tiempo que no les veía, les echaba de menos a ellos y a sus hermanos. En el otoño de 1172 el viajero judío volvió a casa, muy cansado estaba más mayor, el pelo con más canas pero estaba muy contento. Quería contar a todos sus amigos, familia... como era el mundo y las cosas tan bonitas que había visto y las distintas culturas que conoció. ¡¡¡QUE INTERESANTE HACER UN VIAJE COMO EL DE BENJAMÍN!!!!


TOMÁS CAZA BALLENAS Tomás Ergea era un chico de 25 años que vivía con su familia en Terranova: sus 7 hermanos, sus padres y su abuelo. Toda su familia era muy buena, menos su abuelo, que casi siempre está borracho. Tomás nació en 1628, en la Edad Moderna. Tenía la cara redonda, ojos grandes y azules, nariz mediana y boca pequeña. El pelo era rubio y corto. Era alto, fuerte y musculoso. Por eso se dedicaba a la caza de ballenas y también para ayudar a su familia. Vestía camisa blanca, con chaleco marrón y pantalones negros. Siempre llevaba un sombrero para protegerse del sol. Es un chico bueno porque ayudaba a su familia, era muy listo, simpático y tenía muchos amigos. Trabajaba cazando ballenas con otros tres amigos: Flash, Peter y Harry. Vive en Terranova; un sitio frío y bonito. Un día soleado y bueno por fin Tomás pudo ir a la caza de ballena con Flash, Peter y Harry. Al ir a su barco, no estaba, se lo habían robado. - ¿Qué hacemos ahora?- dijo Harry. - Podríamos robar un barco- dijo Flash - ¡Vale!- dijeron todos menos Tomás lo dijo pero no muy convencido. Fueron a donde estaba un barco pero estaba su dueño. - ¡Genial!- dijo Flash. ¿Ahora como pasamos? - Podemos negociar con él- dijo Tomás. - Hola buenas, venimos para ver si nos dejas tu barco para cazar- Dijo Harry.


- Os la dejo solo si me hacéis un favor: darme una parte del dinero, por lo menos un octavo de lo que ganéis- dijo el hombre porque era pobre. Todos aceptaron. A la mañana siguiente fueron al barco, montaron y se fueron al mar. Al principio no veían nada hasta que por fin vieron una ballena. Empezaron a remar entre la niebla, pero entonces un barco pirata se les cruzó. Harry dijo: - UF ¿qué hacemos ahora? Los tres cerraron los ojos y apretaron las manos, hasta que un pirata preguntó: - ¿Necesitáis ayudaaaaaaaa?Abrieron los ojos y vieron que estaban borrachos y cantando. - No gracias, estamos trabajando- contestó Flash. - ¡pues adiós!- dijo un pirata. Tomás cogió un arpón y se lo tiró a la ballena. El fuerte de Flash tiró otro arpón y le dio, como no quedaban más arpones Harry no tiró ninguno, pero le dio igual. Atrajeron la ballena hacia el barco y se la llevaron a la costa. Allí estaban todas las personas aplaudiendo. Ganaron mucho dinero y como no al simpático y buen capitán de ese barco le dieron más dinero de lo prometido. FIN


AITOR EL AVENTURERO Érase una vez un niño que se llamaba Aitor, tenía 10 años y vivía con su madre en la villa de Markina, en una casa pequeña hecha por ellos. Su padre había muerto, tuvo la peste, la enfermedad por la que murió media Europa. Aitor era un niño alto y trabajador, sus ojos eran azulados, lagrimosos y tristes. Tenía la boca fina y pequeña como su nariz. Su cara era inteligente y tranquila. Tenía los labios del color de la sangre y las pestañas del color del carbón. Las piernas de Aitor eran delgadas y secas por su mala alimentación. Vestía siempre igual: con un faldón y un chaleco de piel de conejo para el frío. Los domingos se cambiaba de faldón para ir a misa y a las ferias que se celebraban en su villa. Aitor era un niño simpático y obediente, siempre hacía caso a su madre y nunca la decepcionaba. Se despertaba pronto para ir a por trigo y cuando salía veía el precioso castillo del rey en lo alto de la montaña Kalamua. Como todas las mañanas, Aitor se despertó para coger trigo y mientras lo cogía se enteró de que no podían seguir viviendo así, eran pobres y tenían poco dinero, tenían que hacer algo para no seguir así. Pasaron días y Aitor se decidió. Pensó que tenían que ir a robar al castillo del rey. Así fue, Aitor y su madre cogieron un saco, compraron en el mercado una cuerda y se pusieron en marcha, sabían que en la puerta delantera había guardias por lo que escalaron la puerta trasera. Tenían intención de ir al cuarto del rey, porque ahí tenía todo el dinero y todo el oro. Para llegar al cuarto del rey había que


recorrer muchos pasillos, y en esos pasillos había guardias por todos los lados. Después de escalar la puerta intentaron recorrer los pasillos del castillo y vieron a un guardia, se escondieron en la cocina, y ahí se encontraron a las criadas del castillo. Las criadas les ayudaron ofreciéndoles un lugar en el que esconderse, su carro de limpieza, para que fueran al cuarto del rey a robar. Así hicieron, se escondieron en el carro y se dirigieron al cuarto del rey. Cuando llegaron se quedaron sorprendidos de tanto oro y dinero, y empezaron a meter oro y dinero en la bolsa. Las criadas tenían miedo de participar en ese plan y decidieron irse. Aitor y su madre seguían robando cuando apareció el rey. Se quedaron paralizados, tenían miedo. El rey se quedó sin palabras y dijo: -¡¡Al calabozo!!! Al escuchar eso, Aitor y su madre engancharon la cuerda a la manilla de la ventana, y huyeron por la ventana rápidamente. Salieron por la puerta por la que entraron y se fueron con el saco lleno de oro y dinero. Aitor y su madre se dirigían al pueblo de al lado: Aulesti, cuando los guardias dejaron de perseguirles, finalmente aparecieron en Aulesti. Compraron madera e hicieron una casa con ella, tardaron semanas en construirla. En una mañana soleada, vieron Aulesti con muchos carteles, decían: “Se busca un niño llamado Aitor y a una señora.” Se asustaron y fueron a su casa corriendo para que no les viesen. Se quedaron en su casa dos días y al tercero decidieron salir. Se pusieron una tela vieja en la cara y salieron. No podían ver nada por lo que se quitaron la tela por un momento y se


encontraron a un guardia de Markina delante de él. Se fueron corriendo a su casa y el guardia no se enteró de que estaban ahí. Se quedaron otros dos días en casa y decidieron irse a un sitio lejos de Euskal Herria y alejarse de Markina para que nadie les descubriera. Estuvieron pensando a donde ir y al final se decidieron: querían ir a Asia. Fueron a Bermeo, robaron una balsa y embarcaron. Los primeros cinco días fueron duros pero los siguientes cinco, peores. No tenían comida ni agua y respiraban mal. La madre de Aitor se murió y Aitor también, de pena por la muerte de su madre. Pasaron dos siglos y un señor llamado “Cristóbal Colón encontró el saco de oro y monedas en una isla de América y lo llevó a Europa en una carabela llamada Santa María, en ella había muchas patatas y mucho maíz que habían encontrado en América y llevaban a Europa. Y COLORÍN COLORADO ESTE CUENTO HA ACABADO ARITZ GARITANO LARRABE


EN BUSCA DE LA VERDAD Érase una vez, en el s. XII, había un pequeño condado, en Francia, en la zona de Bretaña, vivían unos nobles muy queridos por su pueblo. Los nobles tenían una hija que llamaron Alison. Un día ellos y su hija estaban en el jardín jugando, al escondite, la hija se tropezó con un tronco y vio algo muy sorprendente. Alison empezó a llamar a sus padres a gritos diciendo que había encontrado un hada. Los padres fueron a buscarla a toda prisa. Vieron que tenía en las manos un bebé hada diminuto. Estaba sola en el bosque y entonces se la llevaron. En el castillo los reyes estaban pensando que dársela pues en el bosque había mucho peligro. La llamaron Denia. Prometieron ocultarle que era adoptada y mantendrían en secreto que era un hada. Pasaron varios años, Denia ya era mayor y con 16 años, tenía un hermoso cabello dorado, unos ojos verdes y brillantes como las esmeraldas y su tez era blanca tan blanca como la nieve. Tenía la cara fina y fresca, tenía la nariz fina y chata. Ella era alegre y cantarina, también era valiente. Le gustaba mucho los animales Todos los de la aldea la miraban y decían que parecía que había nacido de una flor. Un día Alison y Delia estaban jugando en el jardín mientras los padres las miraban por una ventana de su habitación, miraban muy preocupados porque no querían que Denia se enterase de que es un hada. Un rato después las niñas empezaron a jugar al escondite. Denia empezó a correr y correr por el bosque y de repente se cayó, vio una luz azul, la tocó con el dedo y salió una bola azul que estaba diciendo lo que había pasado le mostraba que era adoptada, ella no se lo creía. Alison vino, la bola azul desapareció, le digo a Denia: -Denia ¿qué te pasa? -dijo su hermana. - Nada, nada, no me pasa nada -le dijo Denia con cara de disimulo.


- Mamá y papá nos han dicho que vayamos para comer- le digo Alison - Vale, vale ya voy- le dijo Denia - ¿Estás segura que estas bien? te noto un poco rara- le dijo Alison con cara de preocupación. - Sí, sí estoy bien- le digo Denia, y las dos se fueron a comer. Cuando empezaron a comer el padre contó una historia de su caza y Denia aprovechó para preguntar una cosa. - Papá mamá ¿es cierto que yo soy adoptada?- y los padres se quedaron con cara de preocupación - Que cosas dices hija- le dijo su padre - ¡Contestadme! - les gritó Denia. Los padres se sorprendieron porque no vieron a su hija tan alterada y entonces le contaron la verdad. - Hija, sabemos que te lo teníamos que contar hace tiempo pero lo hemos ocultado para que no nos abandones y para que sigas con nosotros, pero te lo vamos a decir, eres adoptada Denia estaba sorprendida no sabía que hacer - Lo sentimos mucho pero además eso no es todo, esto te va a sorprender pero tenemos que decírtelo, tú eres un hada. Denia no se lo creía, no sabía qué hacer no se movía. Fue a su cuarto triste y un poco enfadada. La niña estaba en la cama pensando qué estaba pasando, los padres mientras estaban abajo muy preocupados padre se levantaron y dijo: -¿qué pasará? -dijo el rey - Necesita privacidad, es mejor que esté un rato sola- le dijo la madre. Mientras Denia estaba planeando irse, lo decidió, iba a ir a por su madre biológica, hizo una lista de lo que necesitaba: 1. Un caballo 2. Comida y agua 3. Ropa adecuada para el bosque 4. Un mapa 5. Un farol Ella ya tenía un caballo que era blanco, se llamaba Estrella, la comida la sacó de la cocina del castillo, el mapa lo sacó del cuarto de sus padres, para protegerse se llevó un cuchillo y un farol. Cogió todo y fue a escondidas al establo y se subió encima de Estrella, fue cabalgando por el bosque Se estaba haciendo de noche paro, empezó a preparar la hoguera y la comida ató el caballo a un árbol. Después de comer se fue a dormir. Soñó que su madre biológica le hablaba y le decía que no vaya a buscarla que las hadas de la oscuridad la estaban buscando y que por eso la dejo en el bosque porque no quería que la cogiesen´, se


despertara de golpe. A la mañana siguiente mientras desayunaba oyó una voz que decía: - ¿quién eres? ¿Y qué haces aquí? Miró por todas partes y en una rama de un árbol era un chico con pelo gris y estaba con un pájaro arcoíris. - Soy Denia ¿y tú quién eres?- le preguntó Denia - Soy Marcos- le contestó el chico mientras bajaba del árbol de un salto - ¿Que eres? - le preguntó Denia - Soy un duende y esta es mi mascota Gorgon es un pájaro arcoíris- le contestó Marcos - ¿y tú que eres? - Soy una hada o eso creo- le contesto Denia - ¿Como que eso creo?preguntó muy extrañado- Es que no se si soy una hada, mis padres me han dicho que soy una hada pero no estoy muy segura y estoy buscando a mi madre ¿sabes dónde está la ciudad de las hadas?- le pregunto Denia Sí - Si- le contestó Marcos -¿Me puedes llevar?- Le pregunto Denia - Te ayudaré - le contestó Marcos, montaron encima del caballo y se fueron. Estaban llegando, tenían que atravesar el bosque oscuro, luego las puertas del mareo y por último las escaleras sin fin. Cuando llegaron al bosque oscuro Denia se estaba asustando pero Marcos le dijo que el bosque conoce los miedos de la persona que entra y los hace realidad, Denia era muy valiente e hizo cualquier cosa para aguantar sus miedos. Unas horas más tarde salieron del bosque oscuro, se hizo de noche, Marcos subió a un árbol y empezó a dormir y Denia hizo lo mismo. A la mañana siguiente llegaron a las puertas del mareo, todo estaba tranquilo tenían que cruzar la puerta, siguiendo la puerta de un lado al otro no dejaba de moverse y a Denia se le ocurrió algo, engañarle, tenían que hacer su propia técnica de marear, entonces ellos se movieron hasta marear a la puerta y funcionó, cruzaron la puerta, siguieron el camino hasta la escalera “sin fin”, cuando llegaron a la escalera tuvieron que subir la escalera y estuvieron horas. Denia digo que la


única manera era subir volando pero el problema era que ninguno tenía alas pero dijo Denia: - Yo soy una hada así que yo podré volar si me transformo en hada podemos atravesar la escalera sin fin. Denia estaba esforzándose para transformarse y de repente sucedió, Denia se transformó en hada y era como antes pero con otra ropa y unas alas. Denia estaba muy sorprendida, era verdad que era una hada, Denia cogió a Marcos de las manos y se fueron hacia arriba y lo consiguieron. Siguieron el camino y vieron la ciudad de las hadas. Denia fue corriendo y estaba buscando por todas partes a su madre pero no la encontraba y le preguntó a una hada donde estaba su madre y le dijeron que le habían capturado las hadas de la oscuridad porque era la reina de las hadas .También que hay una profecía, que la hija de la reina de las hadas salvará a toda la ciudad. Denia le pidió a Marcos ayuda para salvar a su madre Tenían que encontrar la ciudad oscura, entrar es fácil pero salir no. Llegaron a la entrada de la ciudad oscura y vieron un enorme castillo negro con grietas y telarañas en las esquinas, todos los árboles eran negros y no tenían ninguna hoja, había una especie de niebla negra que lo cubría todo. Entraron al castillo a escondidas, tuvieron que subir muchas escaleras. Llegaron a la sala donde estaba la reina de las hadas de la oscuridad. Ella era una mujer con pelo largo y de color negro-azulado, tenía una especie de tatuaje en su cara, tenía la mirada asesina y terrorífica. Su tez era gris. Tenía un adorna de una luna colgando de la frente y unas hojas en el pelo. No parecía una persona de confianza y nada amable... Denia se acercó un poco más para verla y oírla, estaba planeando engañarla. Vio como ordenaba a un soldado que trajera a la reina de las hadas a su presencia. El soldado apareció con una mujer hermosísima, blanca como la nieve una gran melena rubia, ojos azules, a Denia le dio un vuelco el corazón. -Te advierto por última vez, dame los poderes de la naturaleza o mataré a tu hija, la tengo en mi poder y no dudare en hacerlo.-dijo la hada de la oscuridad.


- No, yo sé que está viva y no va a morir nunca porque ella es una hada del amor y de la valentía, nunca morirá mientras esté bajo mi protección la he mandado muy lejos donde nunca la vas a encontrar- le dijo la reina de las hadas - La tengo encerrada, es una de mis prisioneras- le digo la hada de la oscuridad. La madre de Denia estaba aguantando las lágrimas para no llorar. Entonces Denia se asomó un poco más y de repente se resbaló y se cayó, la reina de la oscuridad y la madre de Denia la miraron, la reina de la oscuridad la cogió del brazo entonces le dijo: - Hola soy Luna y soy la hada de la oscuridad y esta es tu madre Estela aunque ya tienes que saberlo Denia no sabía que hacer hasta que dijo: -mama no te preocupes estoy bien, no me ha pasado nada. - Sabes yo nunca he tenido el poder de la naturaleza lo tiene mi hija - dijo la madre Denia se dio cuenta de algo, que ella junto a su madre, si unían fuerzas podían derrotar al hada de la oscuridad, consiguió soltarse y corrió al lado de su madre, unieron sus manos y empezó a brillar toda la sala, era una luz muy potente, Luna empezó a gritar y a sentirse más débil, se produjo una explosión y Luna , el hada de la oscuridad y su castillo desaparecieron de repente. Denia, su madre y Marcos se fueron a la ciudad de las hadas y todos los habitantes estaban muy alegres de que su reina había regresado. Denia pasó unos días conociendo el reino y hablando con su madre, le explicó cómo eran sus padres adoptivos y su hermana, donde vivía, su casa y sus amigos. Su madre le explicó cómo había nacido y como la dejo en el bosque para protegerla de la oscuridad. Las dos se hicieron grandes amigas, pero Denia echaba de menos su casa, quería volver le dijo a su madre que fueran las dos a su casa y así conocía a su otra familia, Su madre estaba de acuerdo, quería agradecer a sus padres adoptivos por haber cuidado tan bien a Denia. Cuando llegaron a su casa los padres abrazaron a Denia, llevaban días buscándola por todas partes muy preocupados y se alegraron de que no le pasase nada. Conocieron a Estela y su historia. Decidieron que Denia viviría con ellos y que de vez en cuando visitaba a su madre, cuando la necesitaba iría corriendo a ayudarla.

FIN


Las aventuras de Aitor Aitor es un niño de 12 años que nació en el año 1799 (s.XVIII), No es muy alto: mide 1 metro y 50 centímetros, pero es fuerte: pesa 45 kilos. Tiene un cuerpo atlético, unos fuertes brazos y piernas y grandes pies. Su piel es blanca, aunque enseguida se pone moreno. Su pelo es rubio, liso y muy fuerte y siempre lo lleva muy corto. En su redonda cara encontramos unos expresivos ojos verdes, unas largas y espesas pestañas, y unas arqueadas cejas espesas. Su nariz es recta y pequeña. Su boca guarda unos bien alineados y blancos dientes, que muestra muy a menudo por su carácter alegre y risueño. Tiene un cuello corto y grueso. Vive con su familia: padre, madre y una hermana mayor. Su casa solo tiene una habitación, en ella encontramos la cocina y el dormitorio de todos ellos. No poseen baño y para ello tienen que salir a la calle. Como no había ni basureros ni alcantarillas las calles estaban muy sucias y olían muy mal. Toda su familia trabajaba la tierra, eran campesinos como la mayoría de sus vecinos. Se tenían que desplazar muy lejos para labrar la tierra que no era de su propiedad, sino que era de la nobleza y del rey. Al amanecer el primero que iba a trabajar era el padre, y posteriormente se acercaban Aitor y su hermana junto con su madre, que llevaba la comida. Esta consistía en pan y gachas que comían con las manos, en el mismo campo. Se protegían de la lluvia y del sol bajo un gran árbol. Aitor se encargaba de recoger las cosechas: en otoño espinacas, nabos, remolacha y repollo; en invierno patatas, rábanos y coles; y en primavera y verano los tomates, lechugas y los árboles frutales. De todo ello muy poca parte se quedaba la familia y lo demás lo debían de entregar a los dueños de la tierra: la nobleza y el rey, como impuestos. En aquella época había muchas guerras. El rey conocía a Aitor y sabía que era trabajador y leal, por eso le dijo que le acompañase a luchar. A Aitor no le gustó la idea pero no se atrevió a decírselo. Cuando llegó a casa lo comentó con sus padres y decidieron que Aitor no fuese a la guerra. Por la noche, aprovechando la oscuridad ya que no había ni alumbrado en las calles ni luna, Aitor salió de casa para embarcarse en un barco con destino a Terranova a cazar ballenas.


LA CAÍDA DEL IMPERIO ROMANO Los romanos colonizaron Euskadi en 194 A.C.El emperador Brutus dirigió dicha Conquista. La cara de Brutus tiene arrugas como una almohada al pasar una mala noche. Es muy fuerte y muy hábil como un atleta. Es serio y creído pero un poco alegre. Brutus con su ejército colonizó todo Italia. Tenían muchas riquezas pero un día su padre Marco Junio Bruto murió asesinado, entonces Brutus quería muchas más riquezas y fue a Euskadi a colonizarlo. Tuvieron que ir a pie y en caballo tardaron 2 años en colonizar todo Euskadi pero al final lo consiguieron se fueron a descansar de viaje de todo Europa fueron a Grecia a participar en los juegos olímpicos, a Francia a por una baguette… Cuando llegaron el imperio romano cayó ante los bárbaros. Fueron a Grecia para cantarle las cuarenta a los bárbaros pero se llevaron una paliza terrible. Entrenaron más pero se llevaron otra paliza. Espadas pero con esfuerzo y sangre ganaron. El coliseo lo reconstruyó Brutus y sus hombres. Solo dejaron una imagen antes de la desgracia .


STEVAN EL BARBUDO

Steven tenía la cara rolliza y aceitosa porque no dejaba de comer ensalada y las piernas eran muy finas y largas. Cuando corría se cansaba muy fácil y era calvo y la nariz era puntiaguda y larga. Y era pirata el jefe de todos los marineros iban a por los tesoros de América pero estaban los vikingos, para que no cogieran el tesoro de América pero l0s vikingos les detuvieron pero Steven pudo escapar después de unas cuantas semanas, Los vikingos le detuvieron a Steven por volver a América. Al cabo de un año los vikingos iban con barcos y también, acabaron con el imperio romanos pero tuvieron que destruir


10 barcos por conquistaron Bilbao y vivieron todos en paz.


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