Skip to main content

CATALOGO PINKY VIOLENCE

Page 1


Galería de Arte al Paso

julio 2025

¿Cómo se construye una ciudad que cuida a sus habitantes? Es difícil dar con esta respuesta si nunca hemos tenido la posibilidad de vivir en una ciudad que sí lo hace, y si nuestras referencias locales tampoco. ¿Cómo abordamos localmente que Calama destine gran parte de su infraestructura principal, el centro de la ciudad, a la satisfacción sexual de la mitad de la población? Esta reflexión resulta a lo menos impactante. Si bien, en la actualidad, la ciudad se esfuerza en construir espacios públicos para la ciudadanía, no es menos curioso que el centro aún siga plagado de espacios excluyentes y no aptos para todos, esta contradicción evoca la idea de la urbanista Jane Jacobs “Las ciudades tiene la capacidad de proveer algo para cada uno de sus habitantes, sólo porque, y sólo cuando, son creadas para todos”. Cuando observamos la obra de Pinky Violence, es evidente la respuesta a esta precariedad urbana que caracteriza a las

ciudades del norte de Chile. Evidentemente la planificación de Calama no fue pensada para hacer una vida familiar, ni para las infancias, ni para valorar el oasis en el que se encuentra, sino que burda y evidentemente se ha construido para la satisfacción de unos cuantos cuerpos sobre otros. Pero no estaría mal si esta satisfacción o comercio fuera declarado de frente y legalizado, sino que se devela en los espacios urbanos de una forma invisible y tremendamente violenta. Aurora nos contextualiza y recuerda que las mujeres han estado, están y seguirán estando en riesgo en ciudades como Calama, donde existen delitos de cuerpos masculinos sobre los femeninos, como la trata de blancas y la prostitución forzada, y que las redes que los sustentan están muy bien situadas y financiadas sobre un manto de invisibilidad que es transversal en la sociedad.

Pinky Violence

Nació en Calama y vivió su infancia en el norte del país. A los 6 años se trasladó a la octava región, donde creció y desarrolló un interés temprano por el arte. Se formó de manera autodidacta, explorando el dibujo y la pintura como principal forma de expresión.

Actualmente se dedica a la pintura de retratos y al tatuaje, combinando técnicas

BARBIES DE CALAMA, INDUSTRIA DEL OLVIDO.

Esta obra nace desde una urgencia: hablar de lo que se calla. En Calama —ciudad minera del norte de Chile— conviven, de forma brutalmente naturalizada, dos realidades paralelas: la promesa del desarrollo económico por medio de la extracción y, en su sombra, la persistente explotación de mujeres en redes de trata, prostitución y violencia sexual. Esta instalación apunta directamente a esa fractura, visibilizando una estructura social donde los cuerpos femeninos siguen siendo moneda de cambio, desechables, prescindibles.

La instalación está compuesta por muñecas sucias, rotas, desnudas y pintadas, adheridas directamente a la pared como si fueran parte del paisaje o de un crimen sin resolver. Algunas de ellas están cubiertas con pintura brillante y glitter, en una clara alusión al ideal glamoroso y artificial de las Barbies. Esta estética, ligada a una feminidad domesticada y vendible, se vuelve aquí una ironía amarga: el brillo que cubre a estas muñecas no es lujo, es residuo.

La muñeca, como objeto infantil, ha sido por generaciones una herramienta para moldear imaginarios: enseña cómo debe verse, comportarse y vivir una mujer. En esta obra, ese estándar es subvertido. Las muñecas ya no están en vitrinas ni en estantes; están usadas, intervenidas, quebradas. Pierden su condición de juguete y se transforman en cuerpos abusados, cuerpos convertidos en mercancía, cuerpos sin voz.

La obra también pone en cuestión la presencia y ausencia de las mujeres en el espacio urbano. ¿Dónde están las otras mujeres de Calama? ¿Cómo circulan en una ciudad que no fue hecha para ellas? ¿Quién las protege? ¿Quién las escucha? En un territorio estructurado para sostener la maquinaria minera, muchas historias quedan relegadas al margen. Entre estas, se

incluye la normalización de las shoperías y otros locales de diversión sexual, espacios que emergen como respuesta directa a la necesidad minera de comida, cama y sexo, consolidándose como parte invisible pero persistente del paisaje social. Esta obra busca romper con esa omisión.

¿Cuánta violencia hemos normalizado al punto de dejar de verla? ¿Qué cuerpos son considerados descartables? ¿Qué complicidades permiten que esta explotación se mantenga como parte del paisaje cotidiano?

Más que una denuncia, esta instalación es un acto de resistencia. Usa lo frágil para hablar de lo grave. Es una invitación a mirar, a incomodarse y a no seguir pasando por alto lo que ocurre a plena luz del día, detrás del polvo, el dinero y el silencio.

BARBIES DE INDUSTRIA DEL

DE CALAMA DEL OLVIDO

Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
CATALOGO PINKY VIOLENCE by Galería de Arte al Paso, GAAP - Issuu