Issuu on Google+

CrŁdits 01.qxp

22/09/2008

17:51

PÆgina 1


CrŁdits 01.qxp

22/09/2008

17:51

PÆgina 2


CrŁdits 01.qxp

22/09/2008

CARTAS

17:51

A

PÆgina 3

MIRANDA

colección babel omicron


P gina 04.qxp

22/09/2008

17:53

PÆgina 1

colección babel omicron

18

Colección dirigida por Maria-Isabel Segarra


P gina 05.qxp

23/09/2008

15:50

PÆgina 1

Gabriel Moreno omicron

Ca r t a s a Mi randa Prólogo de Manuel Pérez Subirana

colección babel / omicron


CrØdits copyright.qxp

22/09/2008

CARTAS

A

17:52

PÆgina 1

MIRANDA

colección babel omicron

Primera edición: octubre de 2008 Diseño de la colección: Israel Clarà y Elisabeth Jiménez Maquetación: Departamento de diseño de Editorial Omicron, SCP Fotocomposición: Víctor Igual SL © del prólogo: Manuel Pérez Subirana, 2008 © Gabriel Moreno, 2008 © de esta edición: Editorial Omicron, SCP, 2008 Editorial Omicron, SCP Apartado de Correos nº 75 08910 Badalona (Barcelona) Tels.: 675 611 248 - 675 611 249 Internet: www.editorialomicron.com e-mail: editorial@editorialomicron.com ISBN: 978-84-92544-09-7 Depósito legal: B. 43.486-2008 Impreso en Balmes SL Avinguda Barcelona, nº 260, 08750 Molins de Rei Impreso en la UE

Bajo las sanciones establecidas por las leyes quedan rigurosamente prohibidas, sin la autorización por escrito de los titulares del copyright, la reproducción total o parcial de esta obra por medio o procedimiento mecánico o electrónico, actual o futuro —incluyendo les fotocopias y la difusión a través de Internet— y la distribución de ejemplares de esta edición mediante alquiler o préstamo públicos.


29/09/2008

9:17

PÆgina 1

PRÓLOGO

7

–––

D

ecía Fernando Pessoa en un famoso poema que todas las cartas de amor son ridículas, para añadir sin embargo, un poco más adelante, que al final sólo las criaturas que nunca escribieron cartas de amor son, ellas sí, ridículas. (Por cierto que no habló, que a mí me conste, sobre quienes escriben prólogos a los libros de cartas de amor, lo cual me tranquiliza). Lo cierto es que el del amor es uno de esos temas un tanto espinosos, peligrosos, delicados para la alta literatura. ¿Cómo escribir cartas de amor, o poemas de amor, o novelas de amor sin caer en la cursilería, en lugares comunes, en el ridículo? ¿Cómo lidiar literariamente con un sentimiento que parece ser el más popular de los sentimientos y, al mismo tiempo, el más íntimo y personal y exclusivo? ¿Y cómo hacerlo, a estas alturas, sorteando la tentación de adoptar la mirada oblicua y cínica de la postmodernidad? ¿Dónde hallar el equilibrio? ¿Dónde recuperar la voz no contaminada por los siglos para hacerla emerger perpleja, sonora y rebosante como una mañana primitiva? La tarea no parece fácil, y, de hecho, cuando Gabriel me comentó que estaba trabajando en un poemario amoroso, me eché las manos a la cabeza (cuando él no miraba, por supuesto) y contuve la respiración.Al fin y al cabo, también los más grandes escritores se descalabran de tanto en tanto.Y así me mantuve, sin respirar, durante varios meses, hasta que al fin me envió una primera versión de los poemas y empecé a leer.

CARTAS A MIRANDA

Pr logo.qxp


Pr logo.qxp

29/09/2008

9:17

PÆgina 2

Ha vuelto a nacer mi cuerpo, siento mis muslos, hay vida en mis vértebras, mis dedos vibran, anhelan tu encuentro y tú no escondes nada [...]

8

Sí, la tarea no era fácil, y sin embargo Gabriel Moreno la había acometido sin complejos, con desparpajo, casi diría con la inconsciencia lúcida de los visionarios: a veces despreciar el precipicio es el modo más seguro y elegante de caminar sobre la cuerda floja. Lo leí.Y volví a respirar. La estructura del amor nunca es lineal. Acaso ni siquiera tiene estructura. El amor no responde a orden ni disciplina alguna, fluye sin cauce, ajeno a todo control, por ello tal vez resulta tan difícil escribir sobre él sin falsearlo o banalizarlo. Se puede, eso sí, describirlo desde la distancia, cuando sus caóticas leyes ya no son las de quien intenta narrarlo, pero entonces su esencia se ha perdido por el camino, apenas hemos conseguido otra cosa que reducirlo, empaquetarlo, hacerlo apto para un consumo liviano. En este libro, el poeta-funambulista reniega de este falseamiento y realiza una incursión por el lado más difícil y salvaje: lo que pretende no es recrear desde su estudio de poeta, sino crear directamente desde el meollo del asunto, alzar su voz desde el centro del huracán, sumergirse en la indisciplina de los sentimientos y pelearse con ellos hasta extraer, no la palabra que los describe, sino la que los funda. En mi opinión, esa posición arriesgada que adopta el autor es la que consigue transferir al libro una fuerza inusitada.Y es que Cartas a Miranda es una celebración del amor, también el lamento de su imposibilidad, pero sobre todo es un espacio febril y palpitante, un túnel húmedo donde se funden las luces y las sombras, el delirio y la razón, la impotencia y el deseo. Es, en definitiva, un espa-

MANUEL PÉREZ SUBIRANA


Pr logo.qxp

29/09/2008

9:17

PÆgina 3

cio vivo por el que el poeta avanza perplejo y asombrado. ¿Pero hacia dónde avanza? ¿Y con qué fin? Una cierta congoja asoma ya desde los primeros versos. No es el poeta el que la pone al descubierto, él ha aceptado ya con gratitud su enajenación y navega encadenado a su propia fe. Una devoción religiosa hacia una imagen cuyo final es inconcebible, así el autor define el amor al final del libro. Es más bien el exceso que alienta sus versos el que nos alerta, el que se sirve de su voz para advertirnos de que todo amor engendra con su nacimiento la semilla de su propia destrucción.Y sin embargo nada detiene al poeta, ni siquiera cuando se abren los miedos como alas de murciélago. Cuando los límites que le circundan le cierran el paso, no duda en mirar hacia el cielo. Allí debe de haber playas donde evitar la vida, piensa, allí la orografía tendrá las anchuras de mi deseo. Parecería como si amante y amor avanzaran en direcciones opuestas: el primero dispuesto a desafiar a la realidad, el segundo condenado a sucumbir en ella. En ese sentido, una corriente dramática recorre sutilmente todas las páginas del libro.Y es precisamente esa corriente dramática, que fluctúa entre la urgencia de un presente fugitivo y la nostalgia de un destino de antemano irrealizable, la que subyuga al lector y lo mantiene, a él también, enajenado hasta el último verso. MANUEL PÉREZ SUBIRANA Barcelona, 2008

CARTAS A MIRANDA

9


Pr logo.qxp

29/09/2008

9:17

PÆgina 4


CrŁdits 02.qxp

22/09/2008

17:52

PÆgina 3

CARTAS

A

MIRANDA


CrŁdits 02.qxp

31/08/2007

10:33

PÆgina 4


23/09/2008

11:05

PÆgina 1

13

–––

HA VUELTO

A NACER MI CUERPO

HA VUELTO a nacer mi cuerpo, siento mis muslos, hay vida en mis vértebras, mis dedos vibran, anhelan tu encuentro y tú no escondes nada, porque cuando vienes saltas, te arrojas a mi torso, enciendes mis miembros con tu fiebre blanca. Ha vuelto a nacer mi cuerpo, un cierto paroxismo hay que embala mis sentidos, porque bajo mi piel todo vive, respira adolescencia, y yo que era austero me lanzo, me trastorno, ahogo mi juicio en el baño de tus ojos. Ha vuelto a nacer mi cuerpo, no hay vigas ni arañas,

CARTAS A MIRANDA

POEMES.qxp


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 2

mi cuero reluce cuando te avecinas y hablas, arrimas tus labios, llenas mi boca de gracia y haces que tu beso nuevo mueva, con afectos y susurros, el lago de mi sangre. 14

GABRIEL MORENO


23/09/2008

11:05

PÆgina 3

15

¿QUÉ

FUE DE MÍ ANTES DE TUS MANOS?

ES COMO una sombra, algo oscuro que se me parece, pero no soy yo. Existen claras evidencias: una mujer que llama y me cuenta que fui niño, camisas polvorientas colgadas en mi armario, una serie de versos en papeles y libros, amigos que relatan cuentos, historias absurdas que yo no recuerdo. También están las multas, las del otro, el infractor de tráfico. Nacido en Gibraltar, treinta y un años de edad, metro ochenta y siete, ojos verdes, desviación en la espalda... Qué absurda suposición! !

POEMES.qxp

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 4

Ése no soy yo! Ahora que te conocí camino recto. !

16

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 5

17

SENTADA

SOBRE EL BORDE

CIRCULAR DE UNA FUENTE

SENTADA SOBRE el borde circular de una fuente, con el agua salpicando las ondas de tus cabellos, sonríes como los niños traviesos después del recreo. Parte de ti se arrepiente, la otra continuaría anonadándome. Conocías el fin paralizador de las estatuas y por eso te sentaste ahí con tus mejores galas, acaricias el plateado resplandor de la superficie de tus piernas, existiré durante años en esa diapositiva del mundo. La disposición planetaria, el ángulo refractor de la fuente: ¿con qué intención configuras mis espejos? Y sabes que para estremecerme me bastan tus miembros. Si es amor lo que deseas, ¿por qué insistes en desarmarme? Sentada en el borde de la fuente diseñando mi fortuna, tus ojos son como dos grandes extractores de aire, sonríes con una templanza fría de cubertería de plata. Si me amas, ¿por qué me retienes en el presidio de tus formas?

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 6

18

TE

AMO PORQUE TENGO IMAGINACIÓN

TE AMO porque tengo imaginación, porque veo inquietos dragones dorados en los cuadros antiguos, porque un ángel azul se te posa en la espalda, porque salen flores pequeñas de las puntas de tus dedos. Te amo porque tus labios revolotean como inquietas mariposas, porque me despierto y huelo a lirio, porque en sueños estuve en un baño de orquídeas, porque hay colores indios en las paredes de mi casa. Te amo porque me bañas en aceites jordanos, porque ya no me ciega el serrín de mis fracasos, porque mis ojos han adoptado un brillo metálico, porque has abandonado el abrigo de tus padres. Te amo porque hay caracolas y conchas en el baño, porque en el segundo piso una bailarina exótica de algún país del lejano Oriente está concentrada ensayando sus pasos, porque tus pies me hacen perder el tiempo, porque podría mirarte y olvidar que trabajo, porque veo una bandada de gorriones celestes que insisten en despegar siempre desde la cordillera de tus pechos.

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 7

Te amo porque ahora entiendo el mensaje del color verde, porque tengo ganas de colocarme una diadema con tu nombre y salir a la calle gritando que concibo la muerte. Te amo porque tu corazón es como una ciudad gigante de nácar y llevo días absorto en el misterio de sus murallas. Te amo porque creo que hay un valor intrínseco en los cuadros de Kandinsky, porque escucho Sparklehorse y una miel dorada y espesa se despliega por mis venas, porque no puedo subir las escaleras sin recordar que existes, porque así lo dictan Cummings, Browning, Edgar Allen Poe. Te amo porque llevamos años caminando en la cuerda floja, te amo porque tengo imaginación.

CARTAS A MIRANDA

19


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 8

20

HEMOS

ENLOQUECIDO

HEMOS ENLOQUECIDO, estamos locos como pájaros, lo abandonamos todo para estar unidos. No estamos cuerdos, reímos, lloramos, existimos bajo las sábanas como un viento ebrio, llevamos días pellizcándonos los miembros. Estamos desquiciados, profanos como guantes, lo negamos todo para seguir viciados. No avalamos nada, perdemos, robamos, inmolamos flores, tragamos su aliento, llevamos días desmigajando el tiempo.

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

Pร†gina 9

Hemos enloquecido, estamos locos como pรกjaros, lo deshacemos todo para empezar de nuevo.

21

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 10

22

TE

APODERAS DE TODO

ES QUE no hay manera, Miranda, no hay manera, te apoderas de todo, de todo te apoderas. El pasillo del tren, la cena con extraños, el silencio del ascensor y la nada del baño, las normas del INEM, la puñetera espera, te apoderas de todo, de todo te apoderas. La huelga nocturna, las horas de ensayo, el primer cigarillo con los ojos pegados, si estoy despuntado o cazando quimeras, te apoderas de todo, de todo te apoderas.

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 11

Los minutos del pan, la ilusión noticiera, las noches de poesía, los días en galera, lo que son mis versos y todo lo que eran, te apoderas de todo, Miranda, de todo te apoderas.

23

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 12

24

ORFEO TE

ENSEÑÓ A CANTAR

ORFEO TE enseñó a cantar. Cuando se desata tu voz, sollozan los sensibles, hombres necios como yo, hechizados por tu timbre. Es extraño comprobar que la tristeza te embellece porque, cuando lloras con tu canción nostálgica de desterrada orquídea, dibujas lágrimas blancas en las estatuas clásicas, se despegan soñolientas las vírgenes renacentistas, resurge el romántico con su abanico de crepúsculos. Todo lo que toca tu voz se desmorona en partículas, los bordes de los edificios, las saetas de las iglesias,

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 13

la embriaguez de los borrachos, y lo haces porque sufres, el invierno visita tu frente, de ahí el hilo nostálgico que vacía tus entrañas desde la niña de tu vientre hasta el corazón de las bestias. Incluso a los ángeles tu melodía adormece, reposan los rostros en sus alas rendidas, olvidas por ellos sufrimientos ajenos, penitentes fantasmas que aún no han salvado. Pues cantas desatada, sin terrenal propósito, descargas en el mundo lo que el cielo se guarda, te envidian los dioses el don del asombro, las manos de mayo incitadas te aguardan. Orfeo te enseñó a cantar después de volver a ciegas del infierno de la nada.

25

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 14

26

TÓMAME

AHORA

QUE AÚN ES BELLA MI CARNE

TÓMAME AHORA que aún es bella mi carne, aprovecha esta tregua del tiempo que accede a nuestro amor, como frutos maduros caerán nuestros dientes y será flácida la piel que envuelva nuestros afectos. Tómame ahora que aún hay vida en mi cuerpo, ahora que se abre la noche y ebria me reclama. Un día dejaré el alcohol y los cigarros y seré odioso y holgazán en las tardes de domingo. Tómame ahora que aún tengo amigos, que no han cesado las cenas y festivas reuniones, ahora que mis pasiones todavía se derraman con tus piernas largas y los ojos de los hombres. Tómame ahora que todavía alboroto, no sea que un día cercano mi ardor se deshaga, tómame ahora en el apogeo de mis miembros. Amor, tómame ahora antes de que arruine mis órganos!

!

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 15

27

ALGUIEN

SE ACERCÓ Y DIJO...

ALGUIEN SE acercó y dijo: trocaréis el miedo por el miedo. Tú estabas entre mis brazos, y yo miraba el cielo. Amábamos la noche por sí misma. Alguien se acercó y dijo: amaréis el cuerpo que perdisteis. Mis labios resbalaban por tus cerros, tu voz de bandada de pájaros me invocaba hacia adentro. Alguien se acercó y dijo: caminaréis con los ojos vendados. Era hora de partir, nos devolvimos nuestros miembros, me mostraste tu vientre, ese teñido cristal que alimenta mis visiones. Alguien se acercó y dijo: la senda usurpará el recuerdo.

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 16

Era una noche de abril, tenías una marca en forma de luna en la copa de tu cuello. Yo sólo te supe besar por última vez.

28

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 17

29

Y

ME PREGUNTAS QUÉ PIENSO

PALACIOS PERSAS, barcos fenicios, engalanados ríos con luces de colores, música de gitanos en embriagada noche de verano; túnicas bordadas en casas adineradas de Péstum, humo de opio entre poetas románticos, perfume en el campo de Cerdeña cuando florecen las magnolias; celebración decadentista de guerreros galos, interiorismo japonés en mansión parisina, pañuelo rojo de partisano liberado; Greta Garbo, el carmín de sus labios, bosque noruego en mañana de otoño después de la lluvia, la primera obra azul de Yves Klein, el estuche plateado del siglo diecinueve que esconde los cigarros de un caballero inglés; telas persas, zapatos italianos, orilla brasileña, tinta negra para la tipografía china, canto devocional de los sufíes modernizados; la montaña mágica de Thomas Mann,

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

30

23/09/2008

11:05

PÆgina 18

el viento del Oeste que rueda las primeras semillas hacia el desierto de Atacama, último boceto de estatua de Pigmalión; el cuerpo desnudo de Grace O’Malley antes de abordar un barco, los mantos tejidos en los aposentos de los reyes seléucidas, la sonrisa veraniega del cartero indio —«no desfallezcas» —dice—, «a pesar de los malditos banqueros y empresarios, yo te seguiré amando.»

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 19

31

AL

SOSTENERTE

AL SOSTENERTE mis manos sudan, dejan de ser indiferentes. Un cierto temblor, casi imperceptible, se apodera de todos mis estambres. Yo he sostenido otros tallos, yemas, troncos, primorosas pulpas. La savia del deseo se deslizó por mis ramas sin sembrar temores, sin propagar suspense. Y sin embargo en ti mis manos yerran, no resuelven, se retractan, regresan a los bolsillos húmedas y humildes, dicen que se ocultan por miedo a desarmarte.

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 20

32

SE

ABRIERON NUESTROS MIEDOS

COMO ALAS DE MURCIÉLAGO

SE ABRIERON nuestros miedos como alas de murciélago. La luna estaba oscura cuando nos besamos en el jardín, el río no fluía bajo nosotros, era como estar a ciegas frente a un atardecer violeta. Juraste que te irías, que nuestro amor sería un bochorno. Yo pensaba en nuestros padres, en el serrín de sus desgracias. Cuando retiraste tus manos dos barcos se alejaron, cargaron sus bodegas con nuestra vestidura blanca. Se abrieron nuestros miedos como alas de murciélago, una inducción aerodinámica nos instigó a maltratarnos,

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 21

me hirieron las orlas de tu carne, tus bordes, tus hebras, me tiré sobre la hierba aplastado por tu odio. Cuando desperté estaba en una cueva de quirópteros. 33

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 22

34

MIRANDA, SALGAMOS

DE

ESPAÑA

MIRANDA, SALGAMOS de España, sólo veo espinas, arbustos, matorrales, no consigo hallarte entre tanta mala hierba. Miranda, las minucias de los hombres son tenaces redes en mi mente, así no puedo amarte. Miranda, salgamos de España, hay una tensión que nos corrompe, la malversación inmobiliaria, el orgullo de los mediocres. Somos como dos niños perdidos en una procesión de viejas arañas. Crearán ordenanzas para explicar nuestro afecto, las utilizarán para aplastarnos. Miranda, salgamos de España, hacia algún lugar del Norte, salgamos juntos, aullando como lobos endiablados en estaciones de luna: estamos hartos de vuestros residuos, no consigo verte entre tanta mierda. Los despojos de vuestro miedo

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 23

contaminan mis caminos, buscamos una orilla blanca para desenfundar nuestros abrazos. Salgamos de España, Miranda, miremos atrás para burlarnos vestidos como gitanos errantes, esparciendo flores y petardos, sin afán de venganza, sin necesidad de éxito, tatuados con un enorme adagio que nos recuerde: España no sabe digerir la efervescencia de nuestros labios.

CARTAS A MIRANDA

35


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 24

36

MIRANDA

ES UN PENSAMIENTO CIRCULAR

My dear one is mine like mirrors are lonely. W. H. AUDEN Para Ilaria Barone

ES UN pensamiento circular, como decir vuelvo, me encuentro dando vueltas en una ronda de brujas, a la izquierda te tengo, a la derecha te pierdo, brincamos alrededor de un fuego, es nuestro único espejo, estamos solos porque nos queremos, porque no hay lugar para nosotros. Es un pensamiento circular, Ferdinando volvió al trabajo, dejó su espada en la mesa, cada mañana compra flores, las deposita en un jarrón sin saber muy bien por qué.

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 25

Es un pensamiento circular, cuando estoy solo veo en ti una hacienda, un feudo que me pertenece sin saber cómo habitarlo. Hay campos, prados, ríos, un cerro firme como un trono, miles de alegres luciérnagas sincronizadas con tus sentimientos (amo a Miranda porque es como una máscara, te tiene cuando te hace desaparecer). Es un pensamiento circular, estarás siempre donde añorabas, en ese lugar del tiempo donde siempre vuelvo. Tú me despertaste con un beso, dibujaste un círculo. My dear, one is mine like mirrors are lonely y la alta colina verde yace siempre junto al mar.

CARTAS A MIRANDA

37


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 26

38

JAMÁS TE

AMÉ BAJO UN BALCÓN

JAMÁS TE amé bajo un balcón. Te dije cosas, sí, era irremediable, tu pelambrera nocturna, el río amazónico de tus piernas, recorrer tu espalda aludía a mi infancia y así como no decir amor, juntos, siempre. Jamás te amé bajo un balcón. Pasaron cosas, sí, fui desterrado varias veces, tus ojos peridotos se amarillearon de rabia, fuiste abandonada, me engañaron. Al mascullar «no te olvidaré» pensé estar usando conceptos literarios. Jamás te amé bajo un balcón.

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 27

Lo intentaba, sí, yo invocaba tus demonios para azotarlos, vivimos una de esas historias no aconsejables según los mandatos psicológicos. Vi esa mancha grisácea que desluce tus esbozos, probé tu dolor, tú probaste el mío, nos destronamos mutuamente. Jamás te amé bajo un balcón. Te dije cosas, sí, era irremediable, traspasamos la materia de los sueños.

39

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 28

40

NO

ERAN SÓLO NUESTROS CUERPOS

NO ERAN sólo nuestros cuerpos, tampoco se soltarían del todo, al menos todavía no. No era una enredadera, ramas, cuerdas, hierbas, cosas que el hombre puede desatar. Esto requería otras medidas, otros hombres, otras mujeres, otro intercambio de carne. Y aun así no supe liberarme, quedaban restos, un ojo, una muñeca, un reloj, cosas tuyas que aún presiento. No eran sólo nuestros cuerpos, no eran como amarras, extremidades que se desligan con un poco de paciencia. No es que hubiera un barco que libre y solo se hunde,

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 29

la materia era más compleja, se crearon más cruces, más cables, algo unía los valles de tu mente con la curva hendida de mi espalda. Recuerdo que, al despedirnos, una araña negra visitó mi encéfalo, vengaba tu muerte con su carga eléctrica. 41

No eran sólo nuestros cuerpos, no como despegar dos láminas. No es que uno se separe y así permanezca, solo sobre una apertura grande. Más recónditas rendijas se abren, más pozos en el fondo del alma, más largos pasajes subterráneos, más alcantarillas oscuras donde criar tus lágrimas. No eran sólo nuestros cuerpos, he sentido algunos más finos, más bellos, no eran sólo nuestros cuerpos, aun si tampoco ellos se supieron liberar.

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 30

42

NOS

AMAMOS SIN RECIBOS

NOS AMAMOS sin recibos, tú donabas tu cuerpo, yo pagaba las copas, caminábamos siempre apartando el helecho, como un criptograma con cifrado de esponja, persistimos unidos por mera obstinación. Nos amamos sin recibos, tú diferías tu camino, yo no soñaba con otras. Se me durmieron las piernas y nos acariciamos los huecos con instruidas palabras en pequeñas notas pegadas en la puerta del refrigerador.

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 31

Nos amamos sin recibos, yo anhelaba un resguardo, dominicar el tiempo. Tú instauraste el calendario, marcaste fechas, fieles propósitos, reanimaste mis sentidos, fuiste un préstamo de carne que sigo pagando sin fecha de devolución.

43

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 32

44

UN

SUEÑO EN UN SUEÑO

For Edgar Allan Poe

CONSIDERA ESTE beso en tus ojos y ahora que me voy dime si el amor que profesas, aun agudo y ardiente, no es más bien un capricho. No temas herirme, amé la vida entre tus piernas con la demencia de las guerras. Si se escurre tu amor como arena entre mis manos, despertaré de este lúcido delirio, de este sueño en un sueño. Está cerca la tormenta de tu ausencia y, ahora que estoy entrando, desmaquilla tu rostro cual primaveral mañana, porque una ficción deshecha a tiempo

GABRIEL MORENO


23/09/2008

11:05

PÆgina 33

sigue siendo una ficción, mientras el cerrojo del silencio un vuelo de faisanes libera. Oh, Dios! ¿Por qué? ¿Por qué no se mueven tus labios? ¿Seré para siempre actor de este sueño en un sueño?

!

POEMES.qxp

45

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 34

46

PARÍS TE

AMA

PARÍS TE ama de rodillas bajo tu casa, un hombre tan alto y con tan poco tacto. Yo escuchaba tras el coche, medio riendo, medio aterrado: él no es lo que te gusta, su colgante de brazos, su paso hendido, el prado desnutrido de su pecho. Permanecías muda, severa como un templo, sin servicial sonrisa, sin el baño de tus labios. París no es un mal hombre, está un poco acongojado, parte de mí lo entiende, parte de mí lo ama. Tu hombro es mi hombro y no aceptaré reclamos.

GABRIEL MORENO


23/09/2008

11:05

PÆgina 35

!

POEMES.qxp

Mas es París! El fiel acreedor de nuestro idilio, no lo humilles, es nuestro amor que desairas.

47

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 36

48

QUE HUBIESES PREFERIDO UN BOSQUE

Para Manuel Pérez Subirana

SÉ QUE hubieses preferido un bosque, pero nos conocimos aquí, mi amor, en plena descomposición urbanística. La mayoría de los edificios inhalaban sus últimos cigarros, también nosotros vivíamos así: a contrarreloj y con los órganos prestados. Sé que hubieses preferido un bosque, aunque quién sabe, mi amor, si no lo hubiesen demolido. Las empresas, mi amor, no entienden de recuerdos: el balcón que humedeció tus labios, la barra que acarició tus manos por primera vez. Sé que hubieses preferido un bosque, aunque es molesto amar entre los arbustos, allí hay demasiada paz, amor,

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 37

y poco alcohol para drenar mis sentimientos. Sé que hubieses preferido un bosque, aunque, amor, seamos sinceros, era mucho más probable que me conocieses en un bar.

49

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 38

50

TIEMPO

ATRÁS

TIEMPO ATRÁS, caída entre mis brazos, murmurabas sueños, humos de verano. Entonces lloré, mudo, oculto entre las ramas. El mundo que tú iluminabas se mostraba inabarcable, jamás aprenderíamos a disfrutar de los domingos.

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 39

51

HE

CREADO UNA FICCIÓN

He creado una ficción para que, cuando vuelvas, camines por mis ámbitos. He decorado mi barrio, instalado árboles, lámparas, mantos bordados, pequeñas campanas, para que no despuntes. He subyugado el tráfico, sobornado guardias, cegado oficinistas, nadie verá, cuando desenfundes tu baile, la exuberancia de tus formas. He abierto parques, coloreado jardines, he pasado días diseñando casas, he estilizado niños, embellecido uniformes,

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

52

23/09/2008

11:05

PÆgina 40

he hecho perfumar los puntos de espera del transporte público. He creado una ficción, rescatado teatros, contratado músicos, acróbatas rusos, poetas ingleses, tipógrafos chinos, pintores italianos. Quiero que cada día que te levantes se estremezcan tus sentidos. He creado una ficción, un espacio-casa que nos sea más propicio. He creado una ficción para que, cuando vuelvas, mi mundo te retenga.

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 41

53

DESEARÍA

HABER ESTADO EN TU VIENTRE

DESEARÍA HABER estado en tu vientre, haber nacido de ti. Quisiera que tuvieses el primer beso, la primera comunión. Desearía que recordases mis primeras frases, que hubieses sido tú la que corrigiese mis faltas, la desproporción de mis sueños. Quisiera haber estado siempre acostado en tu regazo, que tus piernas experimentasen la levedad de mi juicio, mi pequeña faz de niño estéril en sonrisas. Desearía que sólo tú supieses mis apodos, los primeros abusos del colegio, que hubieses visto el patio y yo caminando yermo y solitario, que fueras experta en mis excesos, familiar de mis desplomos, mis vicios, mis debilidades...

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 42

Desearía haber estado en tu vientre y evitar así el hurgón de tus palabras.

54

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 43

55

ERA

LA NIÑA EN TI QUE YO AMABA

AMOR, DESFILARÁ el tiempo, decenas de inviernos rozando tu frente. Se agotará el botín de tu belleza y, como un traje antiguo, alguien te visitará para recordar. Amor, no habrán más paseos altivos de domingo por el centro, no más miradas, ni apuestos pretendientes, no más falsas palabras encubiertas bajo un verso. Amor, cesarán las envidias mundanas, mujeres rastreras desfilando bajo tu hombro, ellas no poseen esa joya que tú pacientemente pierdes. —Usarán tu carne para declamar la tiranía de los años—. Entonces, amor, será mi hora. Despojada de forma cual agua liberada, te acercarás a mí con reparo adolescente.

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 44

Cuando mis brazos te reciban, tú, al fin, me creerás: era la niña en ti que yo amaba.

56

GABRIEL MORENO


23/09/2008

11:05

PÆgina 45

57

SABRÉ

DE TI POR OTRAS BOCAS,

POR OTRAS CARTAS

SABRÉ DE ti por otras bocas, por otras cartas, caerán las noticias, repentinas como un desprendimiento de piedras. Me hablarán otros cuerpos, otras manos, sin pausa en el recuerdo, palomas, barcos, movilidades terrestres, me lloverán tus actos, se olerá en la brisa el distanciamiento de tus diligencias. Conoceré tus hombres, tus nuevos proyectos, sonará el teléfono cuando tus pechos se enciendan, sufriré terribles sueños en tus noches de pasión. Después, me narrarán tus bodas, escucharé tus promesas, tus mentiras, mas aun si con una gélida espada mi vientre penetras, no cambiaré de opinión. !

POEMES.qxp

Que lo niegue el cielo y la tierra! Yo moriré envanecido de tu amor.

CARTAS A MIRANDA


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 46

58

ADORADA MIRANDA, HE HUIDO A LAS MONTAÑAS

ADORADA MIRANDA: He huido a las montañas, te escribo desde esta silenciosa altura que juntos prometimos habitar. Aquí no hay remordimientos, Miranda, sólo una profunda inhalación de grandes bocanadas de aire.A la sigilosa disolución de las nubes se han rendido mis más fogosos pensamientos y yo emerjo nuevo sobre sus crestas blancas. Miranda, te escribo porque puedo, ahora que es cruel la distancia y benévolo el olvido.Te escribo porque han vuelto mis sentidos, porque estoy absorto en la misma extrañeza que estremecía mis piernas durante el nacimiento de nuestro amor. Entonces me regían los vientos, los pájaros, las brújulas, y palpaba tu belleza como el niño que toca la inmensidad del mar por primera vez. Cuando se acercaban mis manos, niñas pobres cargadas de ternura, lo hacían con la valentía suficiente para acariciar tus extremidades. Era el amor que uno profesa hacia las cosas imposibles, una canción, un libro. Una devoción religiosa hacia una imagen cuyo final es inconcebible. Recuerdo tus palabras: enamorado muere el hombre de todo recóndito paisaje. Cada hora aparecía un nuevo horizonte, una nueva elegía, una nueva desesperación. Miranda, hubo días en que sólo me reconocía si recordaba que te amaba, buscaba en mi cuerpo una

GABRIEL MORENO


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 47

señal, alguna marca, algún rasguño.Tú entonces te desvelabas y aun con los ojos pegados sabías encajarte con exactitud en el pozo de mi hombro. Te escribo, Miranda, porque ahora entiendo la futilidad de nuestro empeño.Yo te conocí a los pies de una montaña. No buscaba una relación, mi verdadera intención era avecindarme al cielo. G. M.

CARTAS A MIRANDA

59


POEMES.qxp

23/09/2008

11:05

PÆgina 48


˝ndice.qxp

22/09/2008

22:13

PÆgina 1

ÍNDICE

7

Prólogo, Manuel Pérez Subirana

CARTAS 13 15 17 18 20 22 24 26 27 29 31 32 34 36 38 40 42 44 46

A

MIRANDA

Ha vuelto a nacer mi cuerpo ¿Qué fue de mí antes de tus manos? Sentada sobre el borde circular de una fuente Te amo porque tengo imaginación Hemos enloquecido Te apoderas de todo Orfeo te enseñó a cantar Tómame ahora que aún es bella mi carne Alguien se acercó y dijo... Y me preguntas qué pienso Al sostenerte Se abrieron nuestros miedos como alas de murciélago Miranda, salgamos de España Miranda es un pensamiento circular Jamás te amé bajo un balcón No eran sólo nuestros cuerpos Nos amamos sin recibos Un sueño en el sueño París te ama


˝ndice.qxp

22/09/2008

48 50 51 53 55 57 58

22:13

PÆgina 2

Sé que hubieses preferido un bosque Tiempo atrás He creado una ficción Desearía haber estado en tu vientre Era la niña en ti que yo amaba Sabré de ti por otras bocas, por otras cartas Adorada Miranda, he huido a las montañas


˝ndice.qxp

22/09/2008

22:13

PÆgina 3


˝ndice.qxp

22/09/2008

22:13

PÆgina 4


Cartas a Miranda