Imaginar en ese ranchito, que alguna vez fue y hoy es una urbe industrial, a la orilla del río permite crear mundos insospechados. Algunas veces las historias que pueden brotar de ese terruño pueden ser dolorosas y violentas, tan crudas y llenas de realidad. Otras veces nos lleva a la ternura radical o la búsqueda de sueños y esperanzas caudalosas como la bravura que algún día atravesó nuestra región. Son esas posibilidades infinitas las que se pueden plasmar con tinta y corazón, a veces solo basta con dejar andar la mente para darnos cuenta de todo lo que se tiene que contar.
Es precisamente en esta obra, esfuerzo colectivo de Linde, colectivo que busca fomentar la creación literaria, en este sur del río, que se reúnen las creaciones de la literatura de a pie. Y no se me malentienda con esta última descripción, al mencionar “de a pie” no es por dar seña de inferioridad, sino más bien de cualidad. Los relatos, ensayos y pensamientos aquí recogidos son del sentir cotidiano y de una creación que percibe nuestra