Issuu on Google+

El oso pardo en el zoo Al realizar una visita al Zoo Aquarium de Madrid nos encontramos con una pareja de osos pardos que habitan en sus instalaciones. Los oso pardos pertenecen a la especie de Ursus arctos .Esta especie de osos tiene una gran variabilidad de hábitats, pueden vivir en semidesiertos fríos, en zonas costeras o en tundra ártica, pero su hábitat por excelencia son los bosques forestales de coníferas, bosques mixtos o bosques caducifolios como robles. En Europa y Asia un osos pardo puede medir alrededor de 3 metros y pesar 700 Kg, sin embargo en la Península Ibérica, debido a su adaptación a los lugares dónde vive, es algo más pequeño, y llega a pesar entre 300 y 400 kg teniendo en cuenta el dimorfismo sexual en cuanto al peso y medida. Como es de esperar, al ser un animal tan grande necesita grandes y extensos espacios donde poder correr, descansar y andar. Al ocupar gran parte de Europa y Asia, al oso pardo se le considera uno de los mayores carnívoros y del mundo pero esto no es del todo cierto. Los osos son omnívoros, característica por la cual son capaces de habituarse a vivir en distintos sitios, y por ellos suelen comer también vegetación y sus dientes están modificados para poder comer vegetación y frutos. En otoño suelen comer bellotas o avellanas, en primavera comen carroña o vegetación y en verano se suelen alimentar de frutos. Además de cazar insectos y hacerse pescadores.

Otra de sus características es que este es uno de los pocos animales que es capaz de ponerse sobre dos patas, aunque este gesto solo se ve en ocasiones contadas como cuando se pelean o se sienten amenazados. Por otra parte, estos animales suelen ser solitarios tolerando bien la presencia de otros osos. Como habíamos dicho antes, al avanzar un poco en las inmediaciones del parque nos encontramos con una pareja de simpáticos osos en un lugar un poco distinto de su hábitat. Lo primero en lo que nos fijamos al llegar a su sitio en el espacio reducido con el que cuentan. Seguramente si lo comparamos con nuestro tamaño nos parecerá suficiente pero, como ya sabemos, el oso es uno de los mayores animales y el tamaño de su hogar debe ser proporcional a su tamaño corporal. Otro aspecto resaltable es el gran foso que separa la estancia de los osos con el lugar dónde las personas se colocan a observarles. Este foso es de una altura considerable y aunque a los osos no parece importarles ni imponerles, ya que se colocan al borde de su estancia para conseguir la rica comida que los visitantes tiran, una caída supondría peligro para ellos.


Oso en el estrecho hábitat del zoo

verdadero hábitat del oso pardo

Por otra parte, está el hecho anteriormente mencionado. Los visitantes, a pesar de las reiteradas prohibiciones del parque, no dudan en tirarles cualquier tipo de comida. Todo vale, un cacahuete, un trozo de pan o incluso trozos de bocadillos enteros rellenos de chorizo o panceta. De este hecho, se puede resaltar otro. Como ya hemos dicho, los osos son de los pocos animales que se pueden poner en una posición bípeda pero que esta posición solo la adquieren en ciertos momentos como son las peleas y las amenazas. Pues bien, los osos se pasan en ésta posición intentando coger el alimento que la gente les tira, desde que el parque abre, impidiéndoles descansar (el parque mantiene abiertas sus puertas desde las 11 a.m hasta las 8 p.m)

Por último, se puede observar el nivel de estrés que pueden alcanzar estos osos al ser reclamados e incluso recibir gritos por parte de los visitantes, ya que no paran de dar vueltas en círculos. Los cuidadores del parque deberían estar un poco más atentos de estos aspectos. Indudablemente, estos osos están cuidados por uno excelentes veterinarios, pero por otra parte eso no es suficiente y se tendría que cuidar otros aspectos. Sobre todo, aunque es muy difícil, controlar a la gente, que incluso hace que lleguen a tener basura en su entorno. Algo muy importante es que el oso pardo de la península ibérica empieza a escasear, en España quedan unos 80 ejemplares y por lo que a mantener la especie se refiere, los cuidadores y encargados de llevar a los osos deberían tenerles mejor acomodados y por tanto sobre ellos recae una responsabilidad muy grande. Para mejorar el bienestar de estos animales se debería en primera posición ampliarles el espacio de su estancia y asimilarlo más al original porque en un bosque real el suelo es de roca y tierra mientras que ellos están sobre cemento duro. También, tendrían que alejarles más de las personas que interrumpen tanto en su vida y les molestan, además de eliminar ese foso y buscar otra manera de separar al animal del humano.


Por último, se debería controlar su dieta, no en términos de la alimentación del parque porque claro está que les alimentarán adecuadamente, sino que se debería evitar que las personas diesen de comer a los animales para evitar problemas intestinales. Otros animales como por ejemplo los leones sí que gozan de un gran espacio en el zoo, alejados de los humanos, tranquilos y relajados y sin ningún foso por medio, pero por desgracia la estampa no es siempre ésta. Cómo el caso del oso pardo nos encontramos muchos como por ejemplo elefantes en espacios reducidos , cabras y ovejas que en vez de estar en camas de paja están en suelo, o pingüinos que están en tierra tapados por un plástico.

Esto nos hace pensar que aunque tengamos animales en el zoo para verles y aprender cosas de ellos, también deberíamos encargarnos de que su estancia allí sea lo mejor posible.


Trabajo sobre bien estar animal