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SUMARIO Índice Colofón 33____________1 Editorial (Judith Miller) __________2 La profundidad de la piel (Jesús Ambel) _______________________5 Rencontre avec Jacques-Alain Miller (Christine Angot) _________7

Boletín de la Federación Internacional de Bibliotecas de la Orientación Lacaniana

COLOFÓN 33

Cuerpos que hablan

Hablar con el cuerpo (Jacques Alain Miller) ________________________6 Los enredos del cuerpo (Margarita Álvarez)_______________________8 Hablar con el propio síntoma, hablar con el propio cuerpo (Eric Laurent) _____________________11 ¿Qué curación del cuerpo en análisis?(Patrick Monribot) ______12 La comida y el inconsciente (Domenico Cosenza)____________13 Hablar con el cuerpo, sin saberlo (Miquel Bassols i Puig) __________14 La Fibromialgia y el dolor desde la perspectiva del psicoanálisis // El dolor y los lenguajes del cuerpo (Santiago Castellanos)__________18 La mujer temblorosa o la Historia de mis nervios (Siri Hustvedt)__ 19 Boletín de la Librería de la ELPMadrid______________________20

“Lo real, diré, es el misterio del cuerpo que habla, es el misterio del inconsciente” Jacques Lacan, El Seminario, Libro 20, Aun, 1972-1973


Boletín Especial Noviembre 2013 Editorial. Judith Miller El peso del cuerpo         

Silvia Salman. El cuerpo en la experiencia del análisis Bernard Porcheret. La raíz corporal del sinthome Patricio Álvarez. El cuerpo que habla Angelina Harari. Goce, cuerpo y pulsión Roxana Chiatti. El misterio del cuerpo que habla Domenico Cosenza. El higienismo anoréxico Vera Gorali. Decir con el cuerpo Elvira Guilañá Palanques. Fenómenos de cuerpo en Schreber Evgeni Genchev. ¿Cómo gozar de un cuerpo?

Arte y discurso      

Entrevista a ORLAN Vilma Coccoz. El cuerpo, sede del goce Mariana Gómez. Nip-Tuck: Cuerpos prêt-à-porter Montserrat Puig. La imagen y el cadáver Marco Focchi. El cuerpo, el espacio, el pánico Marcela Antelo. Cuerpo a cuerpo con Medusa

Política   

Esmeralda Miras. El cuerpo de una mujer, lo sagrado y lo sacrílego Alexandra Renault. Los malos olores del cuerpo social Jesús Ambel. El cuerpo electoral

Un feliz acontecimiento: Otros escritos   

Entrevista a Graciela Esperanza Cuatro preguntas al vuelo a Antonio Di Ciaccia Carolina Córdoba. Otros escritos. Poder de Ilectura

El psicoanálisis en la ciudad      

Patricia Heffes. Presentación de Otros escritos en Barcelona Fernando Schutt. Tres direcciones y dos lenguas Carolina Tarrida. Cursus Del organismo al cuerpo Jimena Contreras B. El retorno de los padres migrantes y sus consecuencias Paula Alejandra Del Cioppo. Un lugar para leer con otros María Cristina Giraldo. ORLAN: lo que se repite y lo que se re-inventa

Lecturas críticas      

Nathalie Georges-Lombics. Diario de un cuerpo, de Daniel Pennac Esperanza Molleda. La piel como superficie simbólica, de Sandra Martínez R. Margarita Álvarez. Los enredos del cuerpo, de J.-A. Miller y otros Noticias de las Bibliotecas Directorio de las Bibliotecas de la FIBOL Indicaciones para la presentación de textos.

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Boletín Especial Noviembre 2013 EDITORIAL Judith Miller Publicado en Colofón 33:

La FIBOL le debe a Jacques-Alain Miller, en su conclusión de PIPOL 5, el tema de este número 33 de Colofón. En esa conferencia de clausura había una propuesta de título que no se mantuvo para PIPOL 6, por una propuesta del mismo JacquesAlain Miller, en acuerdo con la comisión de este Encuentro europeo. La comisión de ENEAPOL, por iniciativa de Leonardo Gorostiza y Mauricio Tarrab, orientó su tema hacia la cita de la AMP de 2014, en París. De esta manera, cada uno puede

orientarse

y

cernir

mejor

las

consecuencias prácticas de la orientación por lo real que proviene de la última enseñanza de Jacques Lacan. En razón de sus finalidades, la FIBOL quiere anudar lo que, sobre el tema que nos ocupa, enseñan al psicoanalista tanto las disciplinas afines, las nuevas preocupaciones del arte así como los análisis propios y las prácticas respectivas. Es también una manera de asegurar a la opinión esclarecida, actual y futura, que vamos a contribuir a desinflar lo que el discurso dominante, aderezado de pamplinas cientificistas y mercantiles bien aireadas por los medios de comunicación, propaga sobre las promesas de un futuro bienestar. En este sentido preciso, la educación freudiana, a la que contribuyen las Bibliotecas de la Orientación lacaniana del Campo freudiano, encuentra un hermoso instrumento para las nuevas generaciones en la reciente publicación de los Otros escritos de Jacques Lacan en la lengua castellana de Colofón. Si bien el psicoanálisis pide una formación sólida y controlada por las Escuelas, el psicoanálisis no sabría caer en un nepotismo, aunque sea “transferencial”, que sostiene que únicamente los que saben pueden hablar adecuadamente. Este

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Boletín Especial Noviembre 2013 nepotismo impide que se diga cómo y de qué manera una primera lectura toca, interesa, apasiona e ilumina, aunque sea de manera provisional. Colofón invita a presentar públicamente, en la red de Bibliotecas de la que es Boletín, este nuevo libro a partir de esta orientación precisa. Será también una manera de recompensar el trabajo espléndido de los traductores. En este mismo espíritu, Colofón 33 ha dado la palabra a analistas que saben formular de manera sencilla en qué su análisis ha encontrado un término que no les permite sentirse curados y mucho menos “normales” o “normalizados” sino dotados, más bien, de una vitalidad y de un deseo que puede sostener el hacerse ellos la dirección de referencia y los acompañantes de otros, en un recorrido en el que descubrir, a su vez, en qué sustentar su singularidad y su diferencia absoluta. Un aspecto del deseo del analista que se declara en la contingencia por la que el lenguaje marca la insondable elección de lo vivos que somos y que Lacan designa con el término parlêtre en el final de su enseñanza. Lo que indica bien de qué manera la lectura de Lacan, después de Freud, es un camino que se hace de encuentro en encuentro, poco a poco, con atolladeros y sorpresas que llegan con fuerza antes o después y de los que, en cada fase, las Luces de las que Lacan se reclama, nos invitan a atrevernos a testimoniar. No puedo dejar de mencionar lo agradable que ha sido constatar que la permutación del Comité de redacción y de su coordinadora se ha llevado a cabo con facilidad, gracias a la pertinencia de sus puntos de vista y a su capacidad de trabajo, como de sus gustos por los textos y por la elección de las traducciones. Nos hemos beneficiado de esa facilidad con la que los anteriores responsables se han tomado en serio que la permutación fuese llevada a cabo con dulzura y autenticidad. Les doy las gracias a los anteriores y a los nuevos. Traducción de Jesús Ambel, con la colaboración de Adolfo León Ruiz.

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Boletín Especial Noviembre 2013 LA PROFUNDIDAD DE LA PIEL Jesús Ambel – Psicoanalista en Granada Publicado en el Diario IDEAL de Granada en octubre de 2102 Matilde vino a verme porque su dermatólogo la obligó. Le había dicho que no la atendería más hasta que dejara de “tocarse” la cara y que, en su opinión, eso era un problema “funcional” que no tenía arreglo sólo con ungüentos y consejos higiénicos. Bastaron, efectivamente, unas cuantas entrevistas para hacer aflorar las sobredeterminaciones del síntoma: ella no podía evitar tocarse la piel de la cara. Ese “no poder evitarlo”, hacía que su síntoma tuviera una causalidad psíquica. Por casualidades de la vida, el mismo día en el que debo entregar este artículo al editor, se presenta en Madrid el libro “La piel como superficie simbólica” de Sandra Martínez Rossi. En un acto organizado por la Biblioteca de la Orientación Lacaniana y el Fondo de Cultura Económica, la autora, que hizo sus estudios en la Universidad de Granada, debatirá con otros colegas, en un acto que promete cumplir las expectativas culturales, médicas y ciudadanas que un tema, tan moderno y clásico a la vez, despierta. Determinada propaganda, por todos sufrida, quiere hacernos creer que la relación con el cuerpo es algo controlable y gestionable. Una publicidad obscena e imprudente sostiene que el cuerpo “es” algo nuestro sobre el que ejercemos dominio y ascendencia. Y, sin embargo, la menor experiencia clínica de patologías de la piel nos dice que la piel tiene “profundidad”. La piel es un altar en el que los adolescentes educados en colegios castos celebran sacrificios a los dioses oscuros de la desconfianza. La piel es un museo en el que los adultos maduros guardan, y a veces exponen, heridas de guerra, pesares, desdichas y puñaladas de la vida. La piel es, también, un libro, un ensayo, en el que están escritas las páginas de nuestra vida en las que pontificamos, preconizamos y loamos las gestas y leyendas que hacen a nuestras servidumbres voluntarias. La piel que habitamos, como en la película reciente, es una frontera entre yo y mi espejo, entre mi presente y mi pasado, entre lo conveniente y lo inconveniente, entre el deseo y su refrenamiento. Si me permito hablar de profundidad de la piel voy, en realidad, detrás de los poetas por que son ellos, desde el comienzo de su milenario oficio, los que nos han hablado de la profundidad de la piel. Y es bueno que los clínicos les sigamos en esta época de matrimonio bien avenido entre la técnica y el capital, en esta época del “todos iguales” de las arenas del desierto.

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Boletín Especial Noviembre 2013 No somos un cuerpo. Tenemos un cuerpo. Se trata de una distinción, de un distingo, de un sello que hace a la diferencia que nos humaniza, nos reconcilia con nosotros mismos y hace que nos percatemos de que la relación con lo que llamamos “nuestro cuerpo” sea algo que nos embrolla, nos enmaraña y nos enzarza. Pero no acaban aquí las complicaciones. Es que, además, se trata de un cuerpo que habla, que es sexuado y que es mortal. Y esos tres abolengos, esas tres prosapias, suponen suertes y servidumbres a las que ese cuerpo, que decimos nuestro para sentirnos individuos, se ve sometido y marcado con sus respectivos trazos y manchas. Pero es que, además y por si no fuera suficiente con lo que hasta ahora he colgado de la percha del cuerpo, es hora de nombrar, para escándalo de los nuevos moralistas vestidos de higiene obligatoria y culpable, para escándalo digo de los mecánicos del alma, que es hora de nombrar lo que de siempre se ha sabido: es que resulta que tenemos un cuerpo para saborear, para disfrutar, para regalarse y regalar, para usar y ser usado, pero también para sufrir y padecer, para aburrirse y entristecerse, en suma, que tenemos un cuerpo para gozar. Y llegados a esa evidencia de la que ya los antiguos se hicieron el eco digno que le corresponde a la lucidez humanista de antaño, baste decir que el psicoanálisis parte justamente de ahí y de que el cuerpo ocupa un lugar fundamental en nuestra práctica. Para Sigmund Freud, el síntoma somático, el llamado síntoma de conversión que tantas veces vemos localizarse en la actualidad en la piel, era un “cuerpo extraño” que perturbaba las funciones corporales y que el genio de Viena ubicaba como el paradigma de que hubiera “enfermedades que hablan”, de que hubiera una verdad singular a descifrar en ese hiato siempre fructífero entre la verdad y el saber que ahora los “expertos” tratan de cerrar. Jacques Lacan, por su parte, apunta a la basal diferencia entre cuerpo y organismo cuando enseña que el cuerpo no se constituye de manera natural sino que es el resultado del encuentro con el lenguaje.

El

llamado

organismo

resulta

así

afectado,

desnaturalizado

y

transformado en un cuerpo pulsional y sintomático, al punto de convertirse en enigma para el propio sujeto. Para el psicoanálisis, por medio de ese lazo social inédito que es la relación de transferencia que la estadística aderezada de ideología trata de clausurar, el sujeto puede aprehender las marcas en la piel que hicieron de su goce algo singular, único e irrepetible. Es la manera respetuosa con el sufrimiento de que algo pueda ser resuelto desde las soluciones que cada ser hablante encuentre en la cura.

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Boletín Especial Noviembre 2013 Christine Angot au théâtre Sorano : Rencontre avec Jacques-Alain Miller A voir et écouter sur dailymotion http://www.dailymotion.com/video/x133fb1_christineangot-au-theatre-sorano-rencontre-avec-jacques-alainmiller_news?search_algo=2

HABLAR CON EL CUERPO Conclusión de PIPOL V Jacques-Alain Miller A ese “hablar con su cuerpo” lo traiciona cada síntoma y cada acontecimiento de cuerpo. Ese hablar con su cuerpo está en el horizonte de toda interpretación y de toda resolución de los problemas del deseo. Lo sabemos, los problemas del deseo Curaciónpueden ser puestos en forma de ecuación; lo sabemos desde Lacan, que se esforzó por hacerlo. Y esta ecuación tiene, sin dudas, soluciones, que son lo que Lacan llamó el pase. Texto completo en: http://www.enapol.com/es/template.php?file=Argumento/Conclusion-de-PIPOLV_Jacques-Alain-Miller.html

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Boletín Especial Noviembre 2013 LOS ENREDOS DEL CUERPO Publicado en Colofón 33: "Los enredos del cuerpo". Conversación Clínica de Bordeaux Reseña del libro Conversación Cínica de Bordeaux: Los enredos del cuerpo de J.-A. Miller Por Margarita Álvarez Al

final

de

francesas

los

noventa,

celebraron

introdujeron

una

las

varias

Secciones

Clínicas

conversaciones

actualización

de

la

que clínica

psicoanalítica tan precisa y rigurosa como necesaria. Aún recuerdo con emoción el momento que encontré en la librería de las Jornadas de la ECF de 1997 los volúmenes, entonces recién salidos de imprenta, que publicaban

las

dos

primeras.

Se

trataba

del Conciliábulo de Angers, de 1996, sobre los efectos de sorpresa en la psicosis, y de la Conversación de Arcachón, de 1997, acerca de los inclasificables – compilados ambos en la edición castellana de 1999 con el título de la última: Los inclasificables de la clínica analítica. A estas dos joyas clínicas les siguieron pronto otras dos: en 1998, la Convención de Antibes, que introdujo la categoría de psicosis ordinaria y, en 1999, la Conversación de Bordeaux sobre el cuerpo, de la que hoy presentamos una nueva edición en castellano.1 Tenemos que agradecer a Jacques-Alain Miller y a las Secciones Clínicas francesas estos trabajos. Hay un antes y un después de ellos. La serie que constituyeron introdujo lo serio y precipitó la entrada de la clínica psicoanalítica en el siglo XXI. Les embrouilles du corps fue el título de la cuarta conversación que hemos mencionado. En francés, un embrouille es un embrollo, es decir, un enredo, una maraña, pero también una situación embarazosa, hasta un embuste. De hecho, “embrollo” en castellano tiene su etimología directa en el francés “embrouille”. Éste es asimismo el término que Lacan utiliza al final de su enseñanza para referirse a la relación con lo real, a cómo lo real resiste a ser dominado por lo 8 de 23 WWW.LACANCYL.ES


Boletín Especial Noviembre 2013 simbólico y por lo imaginario. “Lo real se encuentra en los embrollos de lo verdadero”, señala en el Seminario XXIII (Paidós: Buenos Aires, 2005, p. 83). Hay que leer “les embrouilles du corps” poniendo atención en el equívoco del genitivo: se trata de los embrollos producidos por el cuerpo, del cuerpo que embrolla, pero también de los embrollos del propio cuerpo que se embrolla. Es el “cuerpo que sufre”, como señalan Carole Dewambrechies-La Sagna y Jean-Pierre Deffieux en la página 7 del volumen. Al recorrerlo, encontramos el dolor del síntoma histérico, de la hipocondría, el dolor psíquico de la melancolía… Pero también encontramos “el cuerpo del ser vivo que lucha con la enfermedad orgánica (…), la muerte, lo real que no se deja metaforizar, transformar por el significante hasta tornarse soportable, aceptable por un sujeto”. En la Conversación, se debatió en torno a trece textos de otros tantos colegas. J.-A. Miller pone de relieve, en la página 95, la unidad de estilo de su conjunto y alaba el uso ponderado que cada autor hace de los matemas de Lacan, los cuales dan su armadura al texto con discreción. En cuanto al contenido, todos ellos testimonian de la inserción de la perspectiva psicoanalítica en la práctica médica. Recordemos que, en 1966, Lacan situó dicha inserción como necesaria para que la posición propiamente médica, subvertida por la ciencia, pudiera sobrevivir. En su intervención Psicoanálisis y medicina, señaló asimismo dos cuestiones a tener en cuenta como puntos de referencia para dicha tarea: la modalidad de respuesta a la demanda y el goce del cuerpo excluido por la ciencia, el cual introduce la dimensión ética. La última definición de síntoma que Freud plantea en su artículo Inhibición, síntoma y angustia, de 1925, acentúa su vertiente pulsional en lugar de la vertiente de significación puesta de relieve en las primeras. La idea de que el síntoma esconde una excitación corporal, será retomada por J. Lacan en su última enseñanza para situarlo como un acontecimiento de cuerpo -lo que no niega el elemento significante de todo síntoma, su envoltorio formal, sino que subraya su núcleo de goce. En la página 104 del volumen, J.-A. Miller hace hincapié en la diferencia existente entre el “acontecimiento de cuerpo”, que como vemos remite a una definición general del síntoma, y los llamados “fenómenos de cuerpo”, que encontramos en los casos de esta Conversación. Estos últimos desbordan la dimensión significante, no están subjetivados.

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Boletín Especial Noviembre 2013 Los

fenómenos

pueden

ser

transitorios,

como

eclipses,

o

instalarse

permanentemente, a modo de sinthomes que ordenan la vida del sujeto. En la Conversación, encontramos ejemplos de unos y de otros. Se trata en todos los casos de sujetos embrollados por su cuerpo, al punto de que para muchos se plantea la pregunta por su analizabilidad. No se puede estar excesivamente embrollado por el cuerpo para hacer un análisis propiamente dicho –señala J.-A. Miller en la página 97-, al menos hace falta que el sujeto pueda desembrollarse, que el embrollo pase a la simbolización, para lo cual es necesario un trabajo preliminar orientado por el psicoanálisis. Para decirlo en términos más actuales trece años después de esta Conversación-, se necesita siempre, en unos casos u otros, que “haya analista en el clínico”, tal como nos enseña el trabajo preparatorio de PIPOL 6. Así, el hecho de que un fenómeno de cuerpo desborde la dimensión significante – responde J.-A. Miller en la página 108- no quiere decir que no se inscriba en una lógica. La lección que nos enseñó Lacan es que “no debemos omitir referir el fenómeno al proceso simbólico anterior”. Medicina y psicoanálisis, lo real y su amo, el instrumento simbólico, la muerte y la demanda, las rupturas de equilibrio, el rechazo del cuerpo y el retorno en lo real son algunos de los temas sobre los que se pudo conversar a partir de los casos propuestos. El volumen recoge sus frutos: una conversación magnífica, de lectura imperdible. Para finalizar, solo me queda agradecer a todos aquellos que la han hecho posible, con una mención especial para la Sección Clínica de Bordeaux que lleva ya algunas décadas desarrollando una investigación rigurosa en el campo del psicoanálisis y la medicina. Eso, señala Miller en la página 102, constituye su excepcionalidad en el Campo freudiano.

Nota: 1. Se trata del volumen: J.-A. Miller – Conversación Cínica de Bordeaux: Los enredos del cuerpo. Caracas: Pomaire, col. “Mundo psicoanalítico”, 2012. La anterior edición es de Paidós-Argentina y se ha traducido como Los embrollos del cuerpo.

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Boletín Especial Noviembre 2013 HABLAR CON EL PROPIO SÍNTOMA, HABLAR CON EL PROPIO CUERPO Eric Laurent

El psicoanálisis captó el empalme entre las palabras y los cuerpos bajo un sesgo preciso, el del síntoma. A partir del espectáculo clínico de

Charcot,

Freud

extrajo el rébus de la formación del síntoma histérico. Lacan dice: "Freud llegó en una época en la que captó que

ya

no

quedaba

más que el síntoma que interesaba a cada uno", que todo lo que había sido sabiduría, modo de actuar, o incluso justamente representación bajo una mirada divina, todo eso se alejaba; quedaba el síntoma en cuanto que interroga a cada uno en lo que viene a perturbar su cuerpo. Ese síntoma, en la medida en que es presencia del significante del Otro en uno mismo, es marcación, corte. En ese lugar se produce el surgimiento traumático del goce. Freud, a partir del síntoma histérico, reconoce la vía en la cual se impone la perturbación del cuerpo que, mediante las palabras, llega a reseccionar, a marcar las vías por las cuales adviene el goce. Lo que constituye el eje en torno al cual gira la organización del síntoma histérico, es el amor al padre. Es lo que mantiene a su cuerpo siempre a punto de deshacerse, es lo que de hecho lo manga [le manche], según la expresión de Lacan. Eso es precisamente lo que en la época es puesto en tela de juicio. Por eso debemos concebir el síntoma no a partir de la creencia en el Nombre del Padre, sino a partir de la efectividad de la práctica psicoanalítica. Esa práctica obtiene, mediante su manejo de la verdad, algo que roza lo real. Algo resuena en el cuerpo, a partir de lo simbólico, y hace que el síntoma responda. Lo que se nos planteará como cuestión es cómo "hablan los cuerpos" más allá del síntoma histérico, que supone en el horizonte el amor al padre.

Texto completo en: http://www.enapol.com/es/template.php?file=Argumento/Hablar-con-el-propiosintoma_Eric-Laurent.html

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Boletín Especial Noviembre 2013 ¿QUÉ CURACIÓN DEL CUERPO EN ANÁLISIS? Patrick Monribot Texto completo en: http://www.nel-mexico.org/articulos/seccion/textosonline/subseccion/Principios-yfinales-de-analisis/474/Que-Curacion-del-cuerpo-en-analisis A partir de mi experiencia personal validada por el pase, quisiera mostrar cómo se trata el cuerpo en análisis y cómo los acontecimientos del cuerpo se articulan con la neurosis infantil, sus contingencias, y con lo sexual. Sea cual sea la edad del analizante, no hay cura posible sin extracción de lo infantil, y sin puesta en juego del cuerpo. Se tratará de mostrar y demostrar que los acontecimientos del cuerpo se pueden curar, o que más bien se pueden tratar en análisis, y que no es el fruto de un efecto psicoterapéutico. Aquí encontramos una paradoja. La noción de "curación" pertenece al campo médico, a menudo evocada a propósito del cuerpo. Constituye también el fondo de comercio de las terapias. Sin embargo, una vez — una sola—, Lacan utilizó la expresión "curación analítica"…. ……………… El cuerpo está muy presente en un análisis lacaniano, y no solamente en el histérico. Anteriormente se le había reprochado a Lacan el no preocuparse por el cuerpo, y ocuparse exclusivamente de los hechos del lenguaje. Ciertamente, él insistió primero en lo Simbólico para mostrarlo como categoría necesaria, pero el cuerpo está ya allí desde 1936 con el ‘estadio del espejo’ reformulado en 1949. El cuerpo fue una verdadera obsesión para Lacan. En Los no-incautos..., el 12 de marzo de 1974, nos confía esta pasión de juventud, en su período de estudiante: La anatomía me apasionó durante dos años, dice, ... lo que yo buscaba en la disección era encontrar un nudo. Sí... me di cuenta después; es por eso que me apasionaba... uno no sabe nunca qué después! Es divertido leer esto a partir de sus últimas enseñanzas, pues da testimonio de un salto: buscaba un nudo imaginario en lo real del cuerpo anatómico, y finalmente, encontró un cuerpo imaginario en lo real del nudo —el nudo borromeo. ……….

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Boletín Especial Noviembre 2013 LA COMIDA Y EL INCONSCIENTE Domenico Cosenza. Psicoanálisis y trastornos alimentarios (Tres Haches, 2013)

“La solución anoréxica será la de hacer de su cuerpo un reino personal, desvinculado de la ley del Otro, y sometido a una tiranía y control absoluto en la que la anoréxica cree ser soberana. El principio base de esta operación es hacer de su cuerpo lo que el Otro familiar hizo de ella como sujeto: reducirlo a la mínima expresión a través de un control minucioso y constante” Domenico Cosenza

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Boletín Especial Noviembre 2013 HABLAR CON EL CUERPO, SIN SABERLO1 Miquel Bassols i Puig (Barcelona) Publicado en el Blog de Miquel Bassols, Desescrits de psicoanàlisi lacaniana, el 30 de Diciembre de 2012: http://miquelbassols.blogspot.com.es/

Hablar con el cuerpo*. La expresión no es obvia y tiene su referencia en el Seminario

20,

“Aún”,

de

Jacques

Lacan, tal como nos la ha recordado tan oportunamente Ricardo Seldes[1]. Veamos el contexto: “Yo hablo con mi cuerpo, y eso sin saberlo. Digo pues siempre más de lo que sé. Con ello llego al sentido de la palabra sujeto en el discurso analítico. Aquello que habla sin saberlo me hace yo, sujeto del verbo”.[2] ¿Qué es entonces aquello que habla con mi cuerpo sin que yo lo sepa? Hay en el texto en francés una homofonía que conviene señalar: el sujeto — sujet— incluye lo sabido —su— y el yo —je— sujeto del verbo, sujeto del enunciado. Tal como había indicado el propio Lacan un poco antes en el mismo Seminario, aquello que habla con mi cuerpo y en lo que deberé reconocerme finalmente como sujeto, como Yo, no puede ser otra cosa que el Ello freudiano, el Ello pulsional que habla, que goza y que no sabe nada de eso. Este Ello es aquí el sentido de la palabra “sujeto” en el discurso analítico al que se refiere Lacan: “Allí donde ello habla, ello goza, y ello (no) sabe nada”. Conviene, en efecto, forzar un poco la gramática en cada lengua para acercarse a aquello que habla con mi cuerpo como sujeto, aquello con lo que terminaré identificándome como Yo, en el mejor de los casos. Hay toda una clínica que nos muestra que eso no siempre es posible, ni necesario. En algunas psicosis, por ejemplo, el sujeto puede muy bien no

1 * Texto de presentación del tema para el VI Encuentro Americano de la Orientación Lacaniana, Buenos Aires 22-23 de Noviembre de 2013, "Hablar con el cuerpo. La crisis de las normas y la agitación de lo real".

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Boletín Especial Noviembre 2013 identificarse en absoluto con aquello que habla con su cuerpo. El cuerpo va entonces por una parte, el sujeto por otra. ¿Cómo alguien termina por identificarse como sujeto, como Yo, con aquello que habla con su cuerpo? Es un proceso que siempre tiene algún desajuste, allí por donde Ello habla sin que Yo lo sepa, diciendo más de lo que Yo sé, generalmente en el síntoma. Todo ello supone en primer lugar que un cuerpo no habla por sí mismo, supone por el contrario que un cuerpo es aquello con lo que el Ello habla, con lo que habla el sujeto pulsional —si esa expresión tiene un sentido en la medida en que la pulsión es acéfala, sin sujeto—. Un cuerpo no habla por sí mismo, es preciso que esté habitado de alguna forma por lo que escuchamos como el deseo del Otro. De nuevo puede parecer obvio señalarlo pero no lo es de ningún modo, al menos para la ciencia de nuestro tiempo para quien los cuerpos dicen, hablan por sí mismos, significan cosas con un saber ya escrito en ellos, ya sea en el gen o en la neurona. El sentido que el término “sujeto” tiene para el psicoanálisis implica, por el contrario, que un cuerpo no habla por sí mismo sino que más bien es hablado por el Ello, por el sujeto del goce, sin saber nada de ello. Hablar con el cuerpo es entonces una expresión muy bien encontrada si pensamos además que uno de los ideales de la ciencia de nuestro tiempo sería precisamente poder hablar sin el cuerpo. Veamos, por ejemplo, lo que dice un científico como Kevin Warwick, ingeniero, profesor de Cibernética en la Universidad de Reading, conocido por sus investigaciones en robótica y sobre la interface cuerpo-ordenador. Son investigaciones de este tipo las que están marcando el horizonte en el que el sujeto de este siglo hace ya la experiencia de su cuerpo como algo separado, como separable de él como sujeto, anexionable a toda una serie de artificios técnicos, mejorable en todas sus cualidades y, finalmente, parcializado en lo que conocemos como el cuerpo despedazado anterior al estadio del espejo. En su reciente paso por Barcelona, Kevin Warwick, apodado Captain Cyber y a quien tomamos ahora como portavoz de un cientificismo en alza, pudo afirmar sin ninguna sombra de duda: “Nuestro cuerpo ya es solo un estorbo para nuestro cerebro”[3]. Por supuesto, la primera pregunta que podríamos dirigirle es si ha dejado ya de considerar a “nuestro cerebro” como una parte de “nuestro cuerpo”. El problema no es banal, está en el centro de las neurociencias actuales cuando intentan definir los límites del cuerpo en relación a la mente, en un dualismo que retorna sin cesar a pesar de considerarlo ya resuelto. Pero veremos que ese “nuestro”, término simbólico que debería fundar la unidad del cuerpo en cuestión, término fundado a su vez en una identificación con aquello que habla con “nuestro” cuerpo, ese “nuestro” es más bien vacilante y, a fin de cuentas, absolutamente 15 de 23 WWW.LACANCYL.ES


Boletín Especial Noviembre 2013 prescindible para la ciencia. Una vez troceado el cuerpo en diversas partes, ninguna de las cuales incluye necesariamente la identidad del ser que habla, el conjunto o la unidad que podamos recomponer con técnicas cada vez más sofisticadas no asegura tampoco ningún tipo de identificación ni de identidad: “¡Ahí esta el problema! La gran incógnita del futuro es nuestra identidad”, exclama entonces el científico que cree —es una creencia— que la identidad del sujeto es un dato inscrito en lo real del organismo, como si fuera una cualidad inherente a su naturaleza. La imagen que se dibuja en el horizonte del avance tecnocientífico, aunque parezca más bien una realidad de ciencia ficción, es entonces la siguiente: una red de cerebros conectados entre sí sin necesidad de soportar ese resto de funciones prescindibles en las que se resumiría un cuerpo. El ideal que acompaña esta imagen es tan explícito como el que ha llevado a Kevin Warwick a intentar vencer los insondables problemas de comunicación que parece tener con su mujer. Es el ideal de una conexión directa de cerebro a cerebro: “Estaba claro que teníamos un problema de comunicación. Así que un día conectamos mi sistema nervioso a su mano y, cuando ella la movía, yo recibía los impulsos en mi cerebro, y nos comunicábamos con código morse.” Es una experiencia que realizaría de forma literal, sin metáfora alguna, aquella otra que el poeta encuentra en el amor: “No soy sino la mano con la que tú palpas”[4]. De hecho, es una forma como otra de creer que la relación sexual puede escribirse, aquí en código morse, y que los sujetos pueden hablarse sin necesidad de pasar por el goce del cuerpo, de su blabla-bla tan engorroso como ineficaz desde el punto de vista del conocimiento científico2. El problema que encuentra Kevin Warwick por esta vía es, sin embargo, indicativo de otro real que se agita en los cuerpos y que no parece ser reducible al real que la ciencia aborda con sus instrumentos. Es el real del propio lenguaje, el real que aprendemos a situar con el término de lalengua. Si el sujeto tampoco ha logrado así la correcta comunicación con su mujer es porque el ingenio “topó con la misma barrera que nosotros: la interfaz entre cerebros, el lenguaje […] Comparado con lo instantáneo y preciso de la transmisión en la red neuronal, nuestro lenguaje es un código ambiguo e impreciso... Y hablar, ¡qué lenta y primitiva manera de emitir y recibir ondas sonoras!” Entonces, si los cuerpos eran ya un estorbo 2[1] En “Presentar el cuerpo”, consultable en la Web de ENAPOL: http://www.enapol.com/es/template.php?file=Textos/Presentar-el-cuerpo_Ricardo-Seldes.html [2] Jacques Lacan, Le Séminaire XX, “Encore”, Du Seuil, Paris 1981, p. 108. [3] Ver la entrevista en el periódico “La Vanguardia” del 19 de Noviembre de 2012: http://www.lavanguardia.com/lacontra/20121119/54355365278/la-contra-kevin-warwick.html [4] Evocamos aquí al poeta catalán Gabriel Ferrater: “No sóc sinó la mà amb què tu palpeges”.

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Boletín Especial Noviembre 2013 también lo será finalmente el lenguaje humano que se muestra absolutamente inexacto e ineficaz, equívoco y parasitario, imbuido de un goce inútil. Queda sin embargo, a juicio del propio científico, un resto imposible de eliminar: esa presencia del lenguaje en los cuerpos, un real del que ese goce inútil es el mejor testimonio. Es precisamente en este goce inútil donde el psicoanálisis ha encontrado al sujeto del Ello, aquello que habla sin saberlo yo, ese Ello que siempre era —“Donde Ello era…” — y al que Yo, como sujeto, debo advenir, para retomar la fórmula de la ética freudiana releída por Lacan. Y Ello siempre habla, aunque sea de un modo que parezca primitivo, Ello siempre goza allí donde el sujeto menos lo sabe. También en el científico. Retomemos entonces la preciosa expresión de Lacan: hablar con el cuerpo será siempre el mejor testimonio de este Otro real que el psicoanálisis ha descubierto con el nombre de inconsciente y que nos convoca con tanto entusiasmo a nuestro próximo VI Enapol.

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Boletín Especial Noviembre 2013

La Fibromialgia y el dolor desde la perspectiva del psicoanálisis (Santiago Castellanos) http://www.youtube.com/watch?v=edxALnvl6Ng

EL DOLOR Y LOS LENGUAJES DEL CUERPO Publicado por Rosa López (Madrid), en el Blog de la ELP, el 16 de Enero de 2010: Texto completo en: http://www.blogelp.com/index.php/comentario_al_libro_el_dolor_y_los_lengu Fíjense como empieza: “Unos años después de iniciarme en el trabajo de la medicina acudió a mi consulta una joven actriz aquejada de un dolor intenso en la rodilla que le impedía caminar y trabajar...”. Comienza directamente, sin

preámbulos,

con

un

caso

clínico

con

evocaciones freudianas: el medico al que la bella histérica pone a trabajar sobre la causa psíquica. Tras este arranque tan a pie de la clínica, encontraremos, durante el resto del libro, cómo la teoría está permanentemente ilustrada con los casos.

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Boletín Especial Noviembre 2013 La Mujer Temblorosa O LA HISTORIA DE MIS NERVIOS Siri Hustvedt Mientras hablaba en un homenaje que le hacían en la universidad a su padre, fallecido dos años antes, Siri Hustvedt comenzó a temblar; no de la cabeza a los pies, como suele decirse, sino del cuello hacia abajo. Pudo seguir hablando con claridad,

y

consiguió

terminar

su

discurso

aunque sus brazos y sus piernas se estremecían de un modo casi incontrolable. De repente, era como si se hubiera vuelto dos personas, una oradora serena, y la mujer que temblaba. Y que sólo dejó de sacudirse cuando la oradora terminó de hablar. Estos ataques volverían a repetirse, pero no habían surgido de la nada. Hustvedt recuerda en su relato un episodio muy parecido que había vivido antes en París, y que fue el preludio de unas migrañas que la acosaron durante más de un año. La mujer temblorosa o la historia de mis nervios es la lúcida crónica de la búsqueda de un diagnóstico, de una explicación para males que no parecen tener una causa física, y que hará que la escritora se interne en los vericuetos prácticos y teóricos de la psiquiatría, la neurología y el psicoanálisis, disciplinas que le ofrecen perspectivas distintas y a veces contradictorias sobre lo que le sucede, pero ninguna respuesta sencilla. Participará también en un grupo de estudio en el que neurólogos, psiquiatras, psicoanalistas y científicos investigadores del cerebro intercambian ídeas para crear un nuevo campo, el neuropsicoanálisis, y dará clases en talleres literarios

para

enfermos

internados

en

hospitales

psiquiátricos.

Y

deberá

enfrentarse a cuestiones tan fundamentales y complejas como la relación entre el cerebro y la mente, los mecanismos de la memoria y la naturaleza del Yo. Un libro inclasificable, en el que se implican de manera única la obra y la vida de una novelista excepcional, y se nutre de las memorias, las investigaciones, el trabajo social y los intereses intelectuales de la autora.

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Boletín Especial Noviembre 2013 BOLETÍN DE LA LIBRERÍA DE LA ELP-MADRID Aunque nos encuentras en persona en la sede de Madrid de la ELP, enviamos libros a cualquier lugar de España. Puedes pedirnos cualquiera de las novedades de este boletín o

cualquier

libro

de

psicoanálisis

escribiéndonos

al

correo info@publimuga.com. Te informaremos rápidamente de plazos y costes de envío. Recuerda que además de todas las editoriales españolas, trabajamos con los fondos psicoanalíticos de editoriales argentinas como Paidós, Grama, Tres Haches, Letra Viva, Cuenco de Plata o Nueva Visión.

El

último

curso

psicoanalítico

de

Jacques-Alain Miller publicado... ... que recibiremos en la librería a lo largo de la

próxima

semana

ha

sido

títulado El

últimisimo Lacan (Le tout derniere Lacan) y en el se recoge el curso del año 2006-2007 que se consagró "enteramente a la última enseñanza de Lacan, es decir a aquella que comienza con su último

artículo

de

1978,

llamado

por

J.-A.

Miller "L'esp d'un laps" (Autres écrits, p. 571-73) para proseguir con los Seminarios XXIII et XXIV, respectivamente De l'insu que sait de l'unebévue sait l'amour y Moment de conclure" que no han sido editados todavía. En este enlace a la librería Paidós encontrareís una reseña del libro y en este otro enlace podéis conocer las diecisiete lecciones que componen el curso. En el próximo boletín, os facilitaremos un índice más detallado del contenido, además del precio definitivo del libro, que rondará los 25 euros.

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Boletín Especial Noviembre 2013 Aunque

no

tenemos

todavía

el

ultimísimo,

llegaron

ya

lasPiezas sueltas...

... que es el curso del año 2004/2005, que se ocupa "al sinthoma de

comienzo Jacques

por Lacan

el (cf.

Seminario El La

Cause

freudienne n° 60 à 63), luego el curso va a continuar el hilo de una actualidad movida". La reseña de la contraportada del libro, de Mauricio Tarrab, señala "Con esas “piezas sueltas” lee e interpreta, pero también se deja poseer por El sinthome, ese “desconcertante” y “perturbador” seminario.

Las

diferencias

entre

síntoma

y

sinthome, la disyunción entre lo Imaginario, lo Simbólico y lo Real –que de ser órdenes pasan a ser verdaderas piezas sueltas– y sus consecuencias, la dimisión del Padre, el énfasis puesto por Lacan en la nominación en desmedro de la comunicación, el encuentro entre la lengua y el cuerpo como marca indeleble a la que el sinthome da consistencia, el cuerpo mismo hecho de piezas sueltas, y la necesaria reformulación de la interpretación cuando el síntoma ya no responde, son solo algunos de los temas que exploran estas clases. Miller atrapa aquí la aspiración de Lacan de reducir el síntoma a una pieza suelta fuera-de-sentido y con un uso renovado. En 2004, con algunas piezas sueltas Miller mostró por dónde avanza, no solo la enseñanza del último Lacan, sino el psicoanálisis mismo, “al menos, el que Lacan practicaba”. Es un curso formidable." Hemos traído de Buenos Aires suficientes ejemplares para hacer una pila del suelo al techo, así que sí, Piezas Sueltas esta disponible y su precio es 28 euros.

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Boletín Especial Noviembre 2013 Recién publicados, coinciden dos nuevos libros de Jorge Alemán... ... tras la publicación el año pasado de Soledad: común, se reúnen diferentes textos en los que Jorge Alemán prosigue la exploración de las relaciones entre psicoanálisis y política o como señala María Victoria Gimbel en su reseña sigue” repensando la experiencia humana en clave de emancipación". El 13 de noviembre Mercedes de Francisco, Javier Garmendía, Joaquín Caretti y Carlos Fernández Liria presentarán ambos libros en la sede de la ELP de Madrid. Jacques Lacan y el debate posmoderno. Textos reunidos es el título de uno de los libros, la segunda edición ampliada de un libro ya publicado por Ediciones del Seminario en su colección Filigrana, que agrupa diferentes artículos y entrevistas bajo los epígrafes "Introducción a la antifilosofía", "Presencia de Lacan" (dividido en "Derrida y los espectros de la historia" y "Lacan y la experiencia del fin de la metafísica") y "Existencia y sujeto". El otro libro ha sido titulado Conjeturas sobre una izquierda lacaniana y es otra recopilación de artículos que sigue explorando el concepto de izquierda lacaniana, "una extraña paradoja de la filosofía política, esta vez de izquierda, que está siendo renovada de la mano de la teoría lacaniana, cuando la procedencia de Lacan no puede decirse que sea justamente de izquierda. Como señala la breve introducción al libro que se puede ver en la web de Grama "algunas definiciones del ser de izquierda orientan la lectura: «ser de izquierda implica insistir en el carácter contingente de la realidad histórica del capitalismo», o bien, «no dar por eterno el principio de dominación capitalista», que aparece como una nueva relación entre la subjetividad y los modos de gozar que problematizan la existencia del sujeto en el mundo."

Por último, una breve relación de las novedades recibidas desde el último boletín  Prisioneros del gran otro. La injerencia divina de Jean Allouch. Editorial Cuenco de Plata.  Sutilezas. Consecuencias de la última enseñanza de Lacan de Gerardo Arenas (compilador), Grama Ediciones.

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Boletín Especial Noviembre 2013  Lo que Lacan sabía de Vilma Coccoz, Universidad de Granada.  La comida y el inconsciente de Domenico Cosenza, Tres Haches Editorial.  Por una política de los seres hablantes de Jean Claude Milner, Grama ediciones.  L@s nuev@s adict@s de Ernesto S. Sinatra, Tres Haches editorial.  Lacan, lo inconsciente reinventado de Colette Soler, Editorial Amorrortu.  Revista Freudiana 67, Editorial Gredos.  La

clínica

de

lo

singular

frente

a

la

epidemia

de

las

clasificaciones, XXI Jornadas Anuales de la EOL, Grama Ediciones.  Teoría y testimonios I. De una lábil inscripción en el otro, Varios autores, Grama Ediciones.

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