Issuu on Google+


GOBIERNO DE LA CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES Jefe de Gobierno Jorge Telerman Ministro de Medio Ambiente Marcelo Vensentini Subsecretario de Política y Gestión Ambiental Hernán Díaz Saubidet Director General de Gestión Ambiental Pablo Mesa Coordinador Programa Biodiversidad Urbana Fabio Márquez

“Origen del Arbolado Porteño” Cuaderno N° 1 Colección Azulejo © Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Abril de 2007

Esta edición se imprimió en EFE-EME Comunicación Integral México 3581 (1223) - Buenos Aires República Argentina Programa Biodiversidad Urbana Cerrito 268, piso 12 - Tel: 54-11-4010-0300, interno 13143 (1010) - Ciudad Autónoma de Buenos Aires - República Argentina E-mail: paisaje@buenosaires.gov.ar www.buenosaires.gov.ar/med_ambiente/gestion_ambiental/biodiversidad_urbana


ORIGEN DEL

ARBOLADO PORTEテ前 Fabio Mテ。rquez Jorge Fiorentino

1


2


รNDICE

Introducciรณn

7

Historia

9

Ambiente

19

Paisaje

25

Otras consideraciones

31

Fichas de รกrboles

35

Fuentes de imรกgenes

50

Referencias bibliogrรกficas

51

3


4


PRESENTACIÓN Los árboles de nuestra ciudad dan cuenta de la historia de la gente que vive en ella. La historia que está asociada a recuerdos infantiles, amores adolescentes, encuentros ocasionales, sombras acogedoras en verano, floraciones coloridas de primavera, pisar hojas del piso en otoño o mirar extrañados al árbol que no perdió las suyas en invierno. Los árboles públicos son parte de nuestra identidad urbana y definen rasgos de nuestra personalidad colectiva, más allá de si son autóctonos o traídos del otro lado del mundo, estos árboles se aporteñaron plantados por personas que buscaron hacer amable la vida urbana. Con los árboles llegaron los pájaros, e interactuando entre sí fueron forjando gran parte de la diversidad biológica que lucha por hacer menos gris la ciudad construida. Divulgar la información que permita conocer y valorar el patrimonio natural público, es necesario para establecer nuevos paradigmas de la calidad de vida urbana. Esta publicación inicia una colección de cuadernos de difusión general sobre temas que componen la biodiversidad de nuestra ciudad, para observarla, entenderla y actuar positivamente sobre ella. Marcelo Vensentini Ministro de Medio Ambiente Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

5


6


INTRODUCCIÓN La realización de este cuaderno propone el objetivo de acercar, de manera sintética y de fácil lectura, la comprensión de la existencia del arbolado público a la vecina y vecino común de la Ciudad de Buenos Aires. Conocer los aspectos más significativos de la historia del elemento natural con mayor presencia en la urbe porteña, permite valorar y conocer procesos constitutivos que tienen parámetros culturales, políticos, urbanísticos y sociales que nos describen como sociedad que tiene un pasado y que desde su presente, decide su futuro. La divulgación de conceptos que actúan como herramientas de reconocimiento de aspectos estéticos, paisajísticos, funcionales y lúdicos del arbolado porteño, enseña a preservar y amar un bien que es de todos los habitantes de Buenos Aires. La vida apurada de la ciudad contemporánea nos ahoga muchas posibilidades de disfrutar los lugares que transitamos. Este librito también apunta a levantar la mirada de los transeúntes y que se permitan un instante de placer viendo las flores, oler los aromas, patear las hojas o refrescarse bajo la sombra de esos árboles que siempre están ahí, esperando por nosotros.

Bajo la copa de tipas.

7


8


HISTORIA La historia del arbolado de la ciudad de Buenos Aires en realidad es una historia reciente. Esa ciudad fundada por Juan de Garay en 1580, cuyo centro cívico lo constituía la actual Plaza de Mayo, no contaba con árboles, ni siquiera en su plaza Mayor que era el sitio donde se concentraba casi toda la actividad religiosa, administrativa, comercial, castrense y de celebraciones populares. Los pocos árboles naturales próximos de la primitiva aldea fueron rápidamente desapareciendo por la necesidad de materiales y combustibles, y es así como la nueva ciudad, que como tantas de la América Hispana, se construyó siguiendo las Ordenanzas de Población de Felipe II, con el clásico trazado en damero, fue quedándose sin árboles naturales. No obstante esta depredación inicial del recurso forestal, motivada por razones de supervivencia, comienza luego una limitada aparición de árboles que poco tenían que ver con los preexistentes. Estos nuevos árboles surgían de las semillas traídas desde el viejo mundo, para satisfacer las necesidades alimenticias de la población. Es así como estos primeros árboles exóticos, poco tenían que ver con lo originales talas, sauces y ceibos entre otros, sino que se trataban de especies plantadas con el propósito de proveer alimentos a través de sus frutos. Estos

Todo les sucede a los árboles urbanos. Acto en Plaza de Mayo el 25 de mayo de 1910.(1)

9


10


árboles frutales no solo dieron frutos, sino también leña producto de las prácticas anuales de poda (esta práctica de podar todos los años, común y necesaria para el aprovechamiento económico de los frutales, perduraría en el tiempo bajo la creencia popular de que podar todos los años revitaliza y hace crecer mejores y más fuertes a los árboles, fundamentos carecientes de todo sustento). La primera intervención de arbolado urbano es la creación del Paseo de la Alameda. Fue originalmente proyectado por el virrey Pedro de Cevallos, siendo su sucesor, el virrey Juan José de Vértiz quien lo concretara en el año 1778. El Paseo de la Alameda, que curiosamente no tenía álamos en su constitución ya que estaba formado por sauces y ombúes, incorporándose más tarde naranjos, comenzaba en lo que en la actualidad es el cruce de Rivadavia con la Av. Leandro N. Alem, extendiéndose hasta alcanzar la actual Av. Corrientes. En el desarrollo de este paseo lineal costanero fueron incorporándose luego bancos de mampostería para los paseantes. En el virreinato del virrey Rafael de Sobremonte se incorporan nuevos árboles, se lo ilumina y se lo dota de una fuente y conducción de agua para riego, proveniente de un aljibe del fuerte.

La Alameda en un cuadro de 1847.(2)

11


12


El siguiente antecedente histórico es cuando se inicia la práctica de incorporar árboles en las plazas, al remodelar en 1857 Prilidiano Pueyrredón la Plaza De la Victoria (actual Plaza de Mayo). Pueyrredón había residido en Europa donde presenció las obras de transformación de París encaradas por Haussmann, en el período de Napoleón III. Allí el árbol es empleado para enmarcar los bordes de calles y avenidas, pudiendo considerarse este suceso como el punto de partida de la arboricultura urbana, es decir la incorporación de árboles en las veredas de los centros urbanos, ya que antes los árboles solo eran implantados en los bordes de caminos y rutas de extramuros. Esta novedosa tendencia de arborizar las veredas de la ciudad se encontró con la problemática de que las existentes en la Buenos Aires de entonces, no fueron concebidas para alojar árboles, ya que sus reducidas dimensiones solo permitían un moderado tránsito de peatones. Por esta causa todo el microcentro, coincidente en gran parte con el área fundacional de la ciudad, carece de arbolado de alienación quedando el mismo restringido a las avenidas que fueron creadas posteriormente y donde se previó alojar a estos nuevos componentes y acompañantes de la aventura de vivir en la ciudad (avenidas De Mayo,

La Plaza de la Victoria con los todavía pequeños paraísos del diseño de PrilidianoPueyrredón.(3)

13


14


Belgrano, diagonales Roca y Sáenz Peña, entre otras). El primer registro que se dispone sobre arbolado específico en la vía pública consta en la Memoria de la Municipalidad del año 1863, donde se menciona una plantación de “185 paraísos y postes (tutores) correspondientes, a la orilla de las veredas en la calle de Belgrano, entre Entre Ríos y Sarandí, costeados los árboles y los postes por los vecinos”. En la Memoria del 1881, fecha que puede ser considerada como el real inicio del arbolado sistemático de la ciudad, se mencionan las calles que han sido arboladas, aunque no se consignen cantidades ni especies. El verdadero salto en calidad y cantidad en el arbolado urbano ocurre con la incorporación a la Dirección de Parques y Paseos, del paisajista francés Carlos Thays en el año 1891 y que perduraría en su cargo hasta el año 1913. Recordando que fue el introductor en nuestra ciudad de especies oriundas del norte de nuestro país, que no solo se han adaptado perfectamente a nuestro medio sino que también son las de mayor belleza ornamental. La ciudad federalizada e incorporando a los pueblos de Belgrano y Flores, adquiriría su dimensión geográfica actual en 1880, comenzando un incesante crecimiento con la creación de barrios, adoptando como un elemento más en la

Av. De Mayo y Bolívar en 1912 con los plátanos jóvenes.(4)

15


16


construcción del hecho urbano al árbol de vereda o alineación. Las aceras más amplias que en el Casco Fundacional, posibilitaron contar con el espacio necesario para la implantación de árboles. La posterior aparición y desarrollo de los automotores generó cambios que afectaron al arbolado público. Fueron desapareciendo los canteros centrales de varias avenidas priorizando al creciente tránsito automotor, lo que produjo la pérdida de numerosas especies que se encontraban allí plantadas. El impacto negativo de privilegiar al vehículo tuvo también otros costos adicionales. Las calles adoquinadas fueron reemplazadas por pavimentos asfálticos, que produjeron disminución de suelos permeables, perjudicando el desarrollo de las raíces que eran favorecidas por el agua y el aire que lograba colarse entre las juntas de los adoquines. También creció la necesidad de lugares para garajes, lo que derivó en sectores de aceras para el ingreso y egreso de autos a los sitios de guarda. Si a todo esto le sumamos el aumento de la contaminación del aire por los gases de los vehículos a combustible fósil, podríamos afirmar que el transporte automotor constituye uno de los principales elementos negativos para el desarrollo armonioso de la arboleda urbana.

Increíble propuesta de Forestier para Buenos Aires (1924).(5)

17


18


AMBIENTE Poco o nada queda del ambiente primigenio de la zona donde se encuentra enclavada nuestra ciudad. El desarrollo de la urbe desde su fundación a la fecha fue extinguiendo los espacios naturales, construyendo un nuevo hábitat, que es el urbano, pero con improntas de la geografía original. Desde el punto de vista geológico Buenos Aires se encuentra dentro de la denominada Llanura Chaco-Pampeana, caracterizada por ser la más extensa de nuestro país y por la ausencia casi absoluta de afloramientos rocosos. Fitogeográficamente hablando, nuestra ciudad se encuentra comprendida en una gran región denominada “estepa pampeana” que comprende las tierras más ricas de nuestro país, las que favorecidas por un clima templado, con una temperatura media anual de 15° y alrededor de 1.200 mm de lluvias al año, concentrados mayormente en los meses de mayor necesidad de agua, transforman a esta región en una de las de mayor productividad agrícola a nivel mundial en condiciones naturales. Dentro de esta gran región, la ciudad de Buenos Aires pertenece a una subregión denominada “pampa ondulada” caracterizada por desniveles (lomas y barrancas), que quiebran la horizontalidad de la gran estepa con alturas que no superan los 30 m.s.n.m. y que son actual-

Bajo la copa de un jacarandá en flor.

19


20


mente visibles en los pocos relictos de barranca que se han preservado, tales como las Barrancas de Belgrano, plaza San Martín o parque Lezama. Esta “pampa”, vocablo quechua que significaba algo así como áreas de superficie plana entre montañas y que por extensión se aplica a regiones casi horizontales, con muy poca pendiente como lo son las llanuras o estepas; estaba antes de la llegada de los conquistadores, cubierta casi en su totalidad por una vegetación mayormente integrada por gramíneas -vulgarmente pastos-, alcanzando tal cobertura y desarrollo que, según relatan algunos cronistas de la época, podían esconder a un jinete montado en su cabalgadura. Los suelos originales de la planicie son profundos, bien drenados, con un horizonte superficial “A” con abundante humus (tierra negra). Por debajo de este horizonte se encuentra otro denominado “B” de más de 50 cm y alto contenido de arcillas, mientras que el último horizonte del suelo denominado “C” es similar al material original sobre el que se desarrolló el suelo. La presencia del horizonte B con alta concentración de arcillas, constituyó uno de los factores limitantes para el desarrollo de leñosas. La vegetación leñosa así se denomina a árboles y arbustos por presencia de leño en su tronco-

Tipas en el parque Tres de Febrero.

21


22


quedaba restringida entonces a aquellos sitios donde podía competir con éxito con la dominante flora herbácea, vale decir pastos o gramíneas. Esos sitios donde los árboles y los arbustos podían desarrollarse, eran los ribereños y bordes de barrancas donde, por la distinta conformación del suelo podían competir favorablemente con los pastos, superando a éstos aunque no conformando superficies extensas. Por ello, la madera fue un bien exiguo y las escasas formaciones arbóreas que existían fueron diezmadas en poco tiempo, desapareciendo los bosques de las barrancas y los de la selvas marginal del Río de la Plata y en galería de los arroyos y ríos tributarios del primero. La flora de la región estaba vinculada a los distintos aspectos geomórficos, definiendo así una vegetación en la planicie, otra en la barranca y una tercera en la costa del Río de la Plata y en los valles de sus afluentes. Nuestra ciudad estaba surcada por ríos y arroyos de pequeña magnitud, con sus correspondientes valles fluviales. Constituían la red de drenaje virtiendo sus aguas al Río de la Plata, originando extensos bañados cubierto por especies palustres. Estos cursos de agua fueron desapareciendo visualmente con el avance de la ciudad. Algunos fueron eliminados y otros fueron entubados.

Los plátanos de Av. De Mayo enmarcan la marcha conmemorativa del 24 de marzo de 2007.

23


24


PAISAJE Cada ciudad, constituye un determinado tipo de ecosistema urbano, que es definido por la Organización de las Naciones Unidas como: “Comunidad biológica donde los humanos representan la especie dominante o clave y donde el medioambiente edificado constituye el elemento que controla la estructura física del ecosistema”. Como tal, es el hombre el principal referente y constructor del paisaje urbano, el cual estará subordinado a sus necesidades y apetencias. Buenos Aires, no escapa a esta lógica y como tal presenta un paisaje totalmente antropizado en el cual los elementos escénicos naturales han sido recurrentemente negados y han desaparecido prácticamente a nuestra visión, básicamente por las grandes obras que modificaron para siempre las características de un paisaje natural que no obstante su simpleza y modestia, no dejaba de resultar interesante. Es así como la ciudad ribereña que vive de espaldas a su río (de difícil acceso), enclavada sobre una superficie ondulada que el hormigón y el asfalto se esfuerzan en ocultar, debe casi en su totalidad su imagen a la acción del hombre, sea esta acertada o desafortunada. Resumidos los aspectos de paisaje a los elementos estrictamente artificiales, ante la negación de los naturales, puede decirse que Buenos Aires debe gran

Ibirá-pitás en Av. Forest al 1500.

25


26


parte de su imagen a la impronta verde, plasmada en los magníficos paseos y en la excepcional arboleda que posee y que sin lugar a dudas la ubica en un lugar de privilegio entre las grandes metrópolis, no solo por su cantidad, sino también por la calidad de la misma, cuyo rédito merecen quienes iniciaran la tarea de forestar nuestras aceras, hace ya más de un siglo, legándonos tan importante patrimonio biológico-paisajista. Buenos Aires posee muchos paisajes donde sus principales protagonistas son sus árboles, ocupando un lugar destacado en la formación de la imagen de la ciudad. Muchas veces más reconocido y valorado por foráneos, que programan visitas en fechas de explosión floral, que por muchos de sus propios habitantes. Arboledas notables existen por toda la ciudad, pudiendo destacarse la extraordinaria variedad de especies del Norte Argentino desplegando todo su esplendor en la Av. 9 de Julio, coexistiendo tipas, jacarandáes, palos borrachos y lapachos, los ibirá-pitá de la Av. Forest al 1500, la sobriedad de los plátanos de la Av. De Mayo o la impresionante bóveda formada por las tipas en la Av. Melián en Belgrano. Pero no sólo los mencionados son los únicos formadores del paisaje, ya que es importantísima la contribución de muchas otras especies de tal vez menor impacto

Palo borracho en flor y tipas detrás, sobre la Av. 9 de Julio.

27


28


visual, pero que en conjunto y diseminadas por los barrios porteños, contribuyen a brindarles su propia impronta. Así aparecen especies como el paraíso, que formó parte del arbolado de la ciudad desde sus inicios y que impregna con el aroma dulzón de sus flores las veredas en las que se halla implantado, en contrapunto con el embriagante aroma de los tilos en noviembre, o los áceres con sus semillas describiendo hélices en el aire cuando se desprenden de la planta madre. Nuestros árboles nos recuerdan no sólo el paso del tiempo, sino también el cíclico devenir de las estaciones con su alternancia biológica, brotaciones, floraciones, fructificaciones y finalmente su fugaz despedida del estío con una lluvia de hojas multicolores. Prescindir de árboles en la ciudad hoy suena ilógico e irracional, ya que su aporte no solo se mide en términos de paisaje sino también en fundamentales beneficios ambientales. Vale aclarar que gracias a la acción del hombre Buenos Aires puede contar hoy con una importantísima cantidad de árboles, muy superior a la que originalmente poseía este territorio. El patrimonio del arbolado porteño es invalorable, ya que es el tiempo el que lo constituye y no hay dinero con el que pueda comprarse.

Tipas en la Av. Melián al 2000.

29


30


OTRAS CONSIDERACIONES Los árboles son los seres vivos más grandes y longevos del planeta, alcanzando dimensiones y edades dignas de asombro. Su origen se remonta a muchísimos millones de años y han ido evolucionando hasta alcanzar el aspecto que lucen en nuestros días. Como todo ser vivo tiene sus requerimientos y necesidades, que no son similares para todas las especies, encontrando así árboles adaptados para crecer y desarrollar en las condiciones y situaciones ambientales más diversas, característica ésta que nos posibilita seleccionar los árboles que mejor se adecúen a las de por si difíciles condiciones urbanas. Por otra parte, el árbol al ser transferido de su ambiente natural a uno de alta artificialidad como lo constituyen los hábitats urbanos paga un costo biológico importante que se traduce en una menor longevidad, una alteración de su forma natural, y en la mayoría de los casos en un menor abastecimiento de los insumos básicos necesarios para satisfacer sus necesidades de crecimiento y desarrollo (luz, agua, aire, nutrientes). Los árboles deben cumplir con premisas funcionales y paisajísticas que definan su incorporación al arbolado urbano, especialmente los que se encuentran

Copa de lapacho rosado en flor.

31


32


en las alineaciones de veredas. Desde los aspectos funcionales deben ser con copa alta sin ramificaciones extendidas, preferiblemente caducos (especialmente en las veredas menos soleadas), los más resistentes a la contaminación, plagas y enfermedades, longevos, sin frutos incómodos o peligrosos, de baja producción de alérgenos, de crecimiento mediano a rápido, sin raíces superficiales y con tronco recto. Desde los aspectos paisajísticos se contempla floración, fructificación, texturas, colores y cambios de los mismos en su follaje, corteza, forma, volumen, y aromas. Para los parques los condicionantes son menos, lo que permite mayor diversidad en la composición del paisaje por la utilización de mayor variedad de especies. Los árboles son frágiles, algunos más que otros, por ello hay que tratarlos con cuidado. No dañar su corteza, no arrojar a la plantera agua con lavandina y/o jabón al baldear la vereda, no podarlo sin una necesidad sanitaria o de seguridad que realmente lo justifique. Son el mejor amigo vegetal del hombre, cuidándolos nos cuidamos a nosotros.

Calle Barzana al 2100 con plantación original de plátanos.

33


34


FICHAS DE ÁRBOLES La elección de las especies que figuran en estas fichas ha sido por diversos motivos, entre ellos especialmente los significativos atractivos ornamentales y también por el volumen de su presencia o la singularidad de sus características fisonómicas. Se ha dejado para futuros cuadernos a editar en esta colección a las coníferas y palmeras, para darles un tratamiento específico, restringiendo este trabajo a las especies latifoliadas (angiospermas o gimnospermas como el ginkgo). Con respecto a la clasificación de la flora, la hemos organizado en tres categorías: la Rioplatense (autóctonas de la biota riplatense) la Argentina (autóctonas de las diversas fitoregiones que se encuentran en nuestro país) y la Exótica (del resto del mundo). Se ha evitado el uso de terminología difícil para el lego en botánica, simplificando algunas características fenológicas para lograr un texto de fácil comprensión para el público en general. En las fotos se priorizó el detalle antes que el árbol completo, para un mejor reconocimiento de la especie. Este fichero puede utilizarse para jugar a encontrar las especies en nuestra ciudad, conociendo los momentos en que deseemos apreciarlas.

Tabla fenológica anual de árboles de flora argentina, ilustrado con acuarelas de Pedro Cracco.(6)

35


Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen: Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Acacia de Constantinopla Albizia julibrissin Leguminosas Exótica Asia templado-cálida y subtropical, desde Irán hasta China. 6-12 metros Sin hojas en invierno (caducifolio) Primavera/verano (color blanquecino-rosado) Verano/otoño Posee una copa aparasolada y amplia. Su principal valor ornamental es su vistosa y abundante floración. Es una especie bastante rústica y de crecimiento rápido.

Flores

Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen: Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Álamo carolina Populus deltoides Salicáceas Exótica Estados Unidos. 15-30 metros Sin hojas en invierno (caducifolio) Fin de invierno/primavera (color amarillo-rojizo) Verano Es una especie dioica y en nuestro país hay mayormente árboles masculinos, por haberse multiplicado a partir de estacas de ejemplares de esas características. Es uno de lo álamos más cultivados en Argentina, de crecimiento rápido y vigoroso.

36 Follaje


Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen:

Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Anacahuita Blepharocalix salicifolius Mirtáceas Rioplatense En Argentina desde las selvas de las Yungas a las selvas paranaenses, de Misiones a Buenos Aires. También es de Ecuador, Bolivia, este y sur de Brasil, Paraguay y Uruguay. Su límite austral de distribución es Punta Lara. 5-15 metros Siempre tiene hojas (perennifolio) Primavera (color blanco) Verano/otoño Crece en selvas marginales y bosques ribereños. Sus frutos son unas bayas rojas muy vistosas. Es de crecimiento lento.

Frutos inmaduros

Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen: Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Arce Acer negundo Aceráceas Exótica Del este de Norteamérica, desde Ontario hasta La Florida. 8-18 metros Sin hojas en otoño e invierno (caducifolio) Fin de invierno/primavera (color verde) Verano Los árboles con flores masculinas florecen antes de la foliación, y los que poseen flores femeninas florecen inmediatamente después de la misma. Es de crecimiento rápido y de vida corta. Es una planta invasora y se encuentra asilvestrada en la región.

37 Frutos


Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen:

Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Carnaval Senna spectabilis Leguminosas Argentina Jujuy y Salta. También América Central, Caribe y a lo largo de Sudamérica occidental hasta el sur de Bolivia, Paraguay y norte de Argentina. 5-8 metros Sin hojas en invierno (caducifolio) Verano/otoño (color amarillo) Otoño Su nombre vulgar referencia su época de floración, coincidente con esa festividad. Su principal atractivo ornamental es su hermosa y prolongada floración. Sinónimos científicos son Cassia carnaval y Cassia spectabilis.

Flores

Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen: Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Casuarina Casuarina cunninghamiana Casuarináceas Exótica Australia 8-18 metros Siempre tiene hojas (perennifolio) Verano/otoño (color castaño y verde) Otoño/invierno Los árboles con flores masculinas se reconocen por el color castaño dorado de sus ramas, contrastando con el verde oscuro de los pies de las flores femeninas. Es de crecimiento rápido y menudo se las confunde vulgarmente con las plantas coníferas. Se la utiliza también para fijar suelos.

38 Follaje


Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen:

Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Ceibo Erythrina crista-galli Leguminosas Rioplatense Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Sgo. del Estero, Chaco, Formosa, Salta, Tucumán y Jujuy en Argentina. También Brasil austral, Paraguay y Uruguay. 5-10 metros Sin hojas en otoño e invierno (caducifolio) Primavera/verano (color rojo) Verano/otoño Árbol de ambientes bajos e inundables próximos a los ríos; característico del delta del Paraná y la ribera platense. Es polinizado por insectos y colibríes. Posee ramas retorcidas. Es la flor nacional de Argentina y de Uruguay. Flores

Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen: Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Ciruelo de jardín Prunus cerasifera atropurpurea Rosáceas Exótica Eurasia, desde los Balcanes hasta Asia Central. 3-8 metros Sin hojas en otoño e invierno (caducifolio) Invierno/primavera (color rosado) Verano Arbolito de follaje rojo-pupúreo distintivo, que le da su valor ornamental. Florece antes de la foliación (proterante).

39 Follaje


Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen: Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Crespón Lagerstroemia indica Litráceas Exótica China y norte de Australia. 3-7 metros Sin hojas en invierno (caducifolio) Verano (color rojo, rosado, púrpura, violáceo o blanco) Otoño En realidad es un arbusto que conducido por el hombre, le da un porte arbóreo. Posee varios atributos ornamentales, además de su floración vistosa y copiosa, como su follaje decorativo, su porte y la corteza colorida de su tronco. Es de crecimiento rápido.

Flores

Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen: Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Fresno americano Fraxinus pennsylvanica Oleáceas Exótica América del Norte, este y centro sur de los Estados Unidos. 8-15 metros Sin hojas en otoño e invierno (caducifolio) Primavera (color verde) Verano Es la especie más difundida en calles y parques de Buenos Aires. Florece antes de la foliación o junto con ella, diferenciándose los árboles con flores masculinas de los de flores femeninas. Su principal valor ornamental es el color amarillo de su follaje en la estación otoñal. Es de crecimiento rápido.

40 Frutos


Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen: Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Ginkgo Ginkgo biloba Ginkgoáceas Exótica China y Japón. 8-15 metros Sin hojas en invierno (caducifolio) Primavera/verano (color amarillento) Otoño Este árbol es una gimnosperma, por lo que en realidad no posee flores ni frutos, sino que tiene micro y megasporofilos, madurando luego sus óvulos. En otoño su follaje se torna amarillo-dorado. Hasta hace pocos años se creía que no existían bosques naturales de estos árboles, ya que solo se los conocía en jardines de templos budistas, que los habían preservados. Follaje otoñal

Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen:

Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Guarán Tecoma stans Bignoniáceas Argentina Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, Santiago del Estero, Santa Fe, Corrientes, Entre Ríos. También sur de Estados Unidos hasta Argentina. 4-10 metros Sin hojas en invierno (caducifolio) Primavera (color amarillo) Primavera/verano/otoño Es un árbol que debe ser bien conducido de joven para evitar tortuosidades en su tronco. Su principal atractivo ornamental es su vistosa floración.

41 Flores


Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen:

Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Ibirá pitá Peltophorum dubium Leguminosas Argentina Formosa, Chaco, noreste de Santa Fe, Misiones, Corrientes y noreste de Entre Ríos. También de Brasil austral, Paraguay y nordeste de Uruguay. 10-30 metros Siempre tiene hojas (perennifolio) Verano (color amarillo) Otoño De porte majestuoso y vistosa floración, en Uruguay es conocido como “Árbol de Artigas”, por haber un árbol de esta especie en el jardín de la casa donde murió el prócer en su exilio en Paraguay. Flores

Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen: Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Jacarandá Jacaranda mimosifolia Bignoniáceas Argentina Desde Jujuy hasta Catamarca. También de Bolivia, Brasil y Paraguay. 15-20 metros Sin hojas en invierno (caducifolio) Primavera y Verano (color azul-liliáceo) Verano/otoño Florece antes de la foliación (proterante) y tiene una segunda floración a fines del verano. Sus frutos permanecen mucho tiempo sobre las ramas, coexistiendo los verdes con los maduros del año anterior. Personas que lo descubren en su primer floración, se asombran al ver un “árbol azul”.

42 Flores


Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen: Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Lapacho amarillo Tabebuia chrysotricha Bignoniáceas Exótica Brasil, desde Espíritu Santo hasta Santa Catalina. 8-12 metros Sin hojas en otoño e invierno (caducifolio) Fin del invierno (color amarillo) Primavera Florece antes de la foliación, cuando todavía no se ha terminado el frío del invierno, ofreciendo un atractivo ornamental colorido.

Flores

Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen:

Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Lapacho rosado Tabebuia impetiginosa Bignoniáceas Argentina Jujuy, Salta, Chaco, Tucumán y Catamarca. Además se distribuye desde México hasta el nordeste de Argentina. 20-30 metros Sin hojas en otoño e invierno (caducifolio) Primavera (color rosado) Verano Su temprana floración, antes de su foliación (proterancia), le da su principal carácter ornamental que sorprende al observador. De crecimiento muy lento, comienza a dar flores a los diez años de vida aproximadamente.

43 Flores


Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen: Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Liquidambar Liquidambar styraciflua Hamamelidáceas Exótica América del Norte. 8-15 metros Sin hojas en otoño e invierno (caducifolio) Primavera (color verde) Verano La textura de su bello follaje se torna más hermosa con el cambio estacional del otoño, donde sus hojas viran del verde oscuro a tonos rojos y amarillos. Es de crecimiento rápido con copa piramidal simétrica.

Follaje otoñal

Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen:

Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Ombú Phytolacca dioica Fitolacáceas Rioplatense Nordeste de Buenos Aires, Salta, Tucumám, Formosa, Chaco, Misiones, Corrientes y Entre Ríos. También Brasil austral, Paraguay y Uruguay. 8-12 metros Sin hojas en breve período invernal (caducifolio) Verano (color amarillo-verdoso) Otoño Su presencia en la llanura pampeana es aislada y se debe a cultivo. Se encuentran montes naturales de ombúes en el Departamento de Rocha, este de Uruguay. Su porte espectacular y su copa gigantesca ofrecen buena sombra.

44 Follaje


Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen:

Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Palo borracho - Yuchán Ceiba chodatii Bombacáceas Argentina Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, Formosa, Chaco, Santiago del Estero y Santa Fe. También de Paraguay. 8-20 metros Sin hojas en otoño e invierno (caducifolio) Verano/otoño (color blanco) Otoño/invierno/primavera A menudo el follaje permanece hasta la aparición de las hojas nuevas en primavera. Es de crecimiento rápido y su corteza posee aguijones cónicos (también el samohú). También se lo puede encontrar con el nombre científico de Chorisia insignis. Flores

Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen: Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Palo borracho - Samohú Ceiba speciosa Bombacáceas Argentina Corrientes, Misiones, Chaco y Formosa. También Brasil austral, este y sudeste de Paraguay. 15-25 metros Sin hojas en otoño e invierno (caducifolio) Verano/otoño (color rosado) Otoño/invierno/primavera En octubre y noviembre se abren sus frutos, dejando al descubierto los pelos blancos y sedosos (paina) que rodean las semillas. La paina (también la del yuchán) se emplea en relleno de almohadones, colchones y salvavidas. También se lo puede encontrar con el nombre científico de Chorisia speciosa.

45 Flores


Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen: Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Paraíso Melia azedarach Meliáceas Exótica De la región del Himalaya, en Asia. 8-15 metros Sin hojas en otoño e invierno (caducifolio) Primavera (color liliáceo) Verano/otoño Productor de buena sombra, con una floración muy perfumada y con frutitos que perduran cuando el árbol pierde sus hojas. Es de crecimiento muy rápido y se encuentra escapado de cultivo, siendo una planta invasora de difícil erradicación en la región.

Flores

Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen: Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Parasol de la China Firmiana platanifolia Esterculiáceas Exótica China y Japón. 20 metros Sin hojas en otoño e invierno (caducifolio) Primavera (color amarillo-verdoso) Verano/otoño Su copa irregular no genera muy buena sombra, aunque sus grandes hojas le dan una textura ornamentalmente interesante. Es un árbol, rústico y de crecimiento rápido.

46 Frutos


Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen:

Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Pata de vaca Bauhinia forficata subsp. pruinosa Leguminosas Argentina Noreste de Argentina hasta el noreste bonaerense. También Brasil austral, este de Paraguay y noreste de Uruguay. 8-10 metros Sin hojas en invierno (caducifolio) Verano (color blanco) Verano/otoño Comienza a dar flores desde temprano en árbolitos de 2 años. La particular forma de sus hojas es la que le da el nombre vulgar. Sus flores son comparadas con las orquídeas por su belleza. Se la puede encontrar también con el nombre científico Bauhinia candicans. Flor

Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen: Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Plátano Platanus x acerifolia Platanáceas Exótica Híbrido de Platanus occidentalis (América boreal) y Platanus orientalis (Eurasia). 10-25 metros Sin hojas en otoño e invierno (caducifolio) Invierno/primavera (color castaño) Verano Una de sus características particulares es su corteza amarillo-verdosa-gris, que se desprende en placas. Es una planta rústica y de crecimiento rápido. Poseedora de una mala fama que le adjudica ser alergógena, aunque en realidad es baja la cantidad de personas que afecta, siendo otras especies menos percibibles las que generan alergias.

47 Follaje


Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen: Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Roble de los pantanos Quercus palustris Fagáceas Exótica Centro-este de los Estados Unidos. 20-35 metros Sin hojas en otoño e invierno (caducifolio) Primavera (color verde) Verano De ramas extendidas desde el suelo en copa piramidal, su follaje de especial textura viran a los amarillos y rojos en el otoño. Su fruto es una pequeña nuez ovoide conocida como bellota, que lo niños gustan de juntar para jugar. Es una planta que crece bien en suelos húmedos.

Follaje otoñal

Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen: Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Tilo Tilia viridis subsp. x moltkei Tiliáceas Exótica Híbrido originado bajo cultivo en Europa. 15-20 metros Sin hojas en otoño e invierno (caducifolio) Fin de la primavera (color blanco) Verano/otoño Generador de buena sombra su floración muy perfumada los hace percibibles antes de descubrirlos. Es rústico y de crecimiento lento. Es afectado por el reflejo del sol y el calor de las veredas y paredes, secándose el borde de las hojas, que toma una coloración castaña. Dicen que para calmar los nervios, basta dormir bajo un tilo florecido.

48 Bajo la copa


Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen:

Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Timbó Enterolobium contortisiliquum Leguminosas Rioplatense Las selvas de las Yungas, las selvas paranaenses y las selvas en galería de los ríos Paraguay, Uruguay, Paraná y afluentes, hasta el Delta, ribera platense e isla Martín García. 20-30 metros Sin hojas en invierno (caducifolio) Primavera/verano (color blanco) Verano/otoño Posee un fruto característico, que por su forma y color, le da otro nombre vulgar por el que es conocido como “oreja de negro”. Estos frutos permanecen en las ramas durante el invierno. Es de crecimiento rápido. Frutos

Nombre vulgar: Nombre científico: Familia: Flora: Origen: Altura: Follaje: Floración: Fructificación: Observaciones:

Tipa blanca Tipuana tipu Leguminosas Argentina Noroeste de Argentina y Bolivia. 10-30 metros Sin hojas a fin de invierno y principio de primavera (caducifolio) Primavera (color amarillo) Verano/otoño Sus flores caen rapidamente, generando un hermoso efecto en el piso. Es de crecimiento rápido. Sus frutos (sámaras) se mantienen hasta julio. Posee raíces superficiales y fuertes. Su copa es amplia y globosa.

49 Flores


FUENTES DE IMÁGENES (1) · Cantando el Himno en la Plaza de Mayo. 25 de mayo de 1910. Equipo de fotógrafos de Caras y Caretas. “Buenos Aires 1910: Memoria del Porvenir” – Margarita Gutman (editora) - GCABA – FADU-UBA – IIED América Latina – Buenos Aires, 1999. (2) · “El Bajo” de Buenos Aires por el pintor Rudolf Carlsen en 1847. “Buenos Aires 4 siglos” – Luis Molinari – Ed. TEA S.A. – Buenos Aires, s/f. (3) · Vista de la Plaza de la Victoria ( hoy sector oeste de la Plaza de Mayo) realizada por C. Naymiller en 1870 y litografiada por A. Vallardi en Milán. “Buenos Aires 4 siglos” – Luis Molinari – Ed. TEA S.A. – Buenos Aires, s/f. (4) · “Buenos Aires 4 siglos” – Luis Molinari – Ed. TEA S.A. – Buenos Aires, s/f. (5) · Estudios para avenidas-paseo propuestas por Jean Claude Nicolas Forestier 1924. “Plazas y parques de Buenos Aires, La obra de los paisajistas franceses” – Sonia Berjman – GCABA – Fondo de Cultura Económica – Buenos Aires, 1998. (6) · “Flora Indígena del Uruguay. Árboles y arbustos ornamentales” - J. Muñoz, P. Ross y P. Cracco - Ed. Hemisferio Sur - Montevideo, 1993. Las imágenes que no tienen aclaración de la fuente fueron generadas por miembros del equipo del Programa Biodiversidad Urbana.

50


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS · “Árboles Rioplatenses”, Biota Rioplatense III, de Héctor B. Lahitte, Julio Hurrell, María Paula Haloua, Leandro Jankowski, Manuel J. Belgrano. Ed. L.O.L.A., Buenos Aires, año 1999.

· “Árboles Urbanos”, Biota Rioplatense IV, de Héctor B. Lahitte, Julio Hurrell, Juan José Valla, Leandro Jankowski, Daniel Bazzano, Ana Jesús Hernández. Ed. L.O.L.A., Buenos Aires, año 1999.

· “Árboles Urbanos 2”, Biota Rioplatense VI, de Héctor B. Lahitte, Julio Hurrell, Juan José Valla, Alcides Sáenz, Stella Rivera, Leandro Jankowski, Daniel Bazzano. Ed. L.O.L.A., Buenos Aires, año 2001.

· “Enciclopedia Argentina de Agricultura y Jardinería. Tomo I, primer volumen Descripción de las plantas cultivadas”, de Lorenzo Parodi, ampliación y actualización de Milan J. Dimitri. Ed. ACME, Buenos Aires, segunda reimpresión año 1999.

51


· “Enciclopedia Argentina de Agricultura y Jardinería. Tomo I, segundo volumen. Descripción de las plantas cultivadas”, de Lorenzo Parodi, ampliación y actualización de Milan J. Dimitri. Ed. ACME, Buenos Aires, año 2004.

· “El Paisaje Natural bajo las calles de Buenos Aires”, de Paulina E. Nabel y Fernando X. Pereira. Museo Argentino de Ciencias Naturales, Buenos Aires, 2002.

· “El tiempo de los parques”, de Sonia Berjman (compiladora). FADU-UBA, Buenos Aires, año 2001.

· “Revista Buenos Aires nos cuenta N° 10”. Buenos Aires, año 1985.

· “Caracterización del Medio Físico de la Ciudad de Buenos Aires y Área Metropolitana”, Consejo del Plan Urbano Ambiental. GCABA, Buenos Aires, año 2000.

52



Origen del Arbolado Porteño