

LA REVOLUCIÓN DE LOS GIRASOLES



Te busco en el borde del mundo, te busco como brújula rota que insiste en girar hacia tu fuego. Eres un sol que camina sin detenerse, un relámpago dorado que nunca cae en mis manos.
Te sueño en la distancia, te sueño como raíz que quiere serviento.Yo soy faro terrestre condenado a seguirte, un pétalo que aprende a arder sin tocarte.

Eres distancia hecha luz, te espero como oración sembrada en la tierra.Yyo, deseo hecho flor, te sigo aunque nunca seas mío.

Te miro cuando el campo despierta, te miro como eco atrapado en tu tallo. Eres un espejo que refleja un sol distinto, un jardín que se abre hacia una luz que no soy.
Te nombro en silencio, te nombro como sombra enamorada del día.Yo soy un faro sin brillo, un latido que florece hacia adentro.

Eres cielo buscando cielo, te quiero como viajero sin destino. Tu amor es paisaje ajeno, yyo, una raíz aferrada a tu sombra.

Me abrazo a tu luz suave, me abrazo como barco inmóvil encontrando puerto en tu claridad. Eres un suspiro de plata suspendido, una lámpara quieta que descansa sobre mi mundo.

Me curo en tu misterio, me curo como herida que aprende a respirar. Eres un refugio tejido con silencio, un abrazo hecho sombra.
Me duermo bajo tu brillo, me duermo porque tu calma me sostiene. Si el sol es incendio imposible, tú eres la marea tranquila que me devuelve a la vida.
