a fondo
Testimonio vivo
Compartimos en esta doble página los testimonios de las cuatro congregaciones colaboradoras en el proyecto.
COMPAÑÍA DE SANTA TERESA DE JESÚS (PROVINCIA TERESIANA DE EUROPA)
MISIONEROS REDENTORISTAS. CONGREGACIÓN DEL SANTÍSIMO REDENTOR
Asumir la ética del cuidado en la casa común
Pequeño gesto como respuesta a un mundo herido
S
an Enrique de Ossó fundó la Compañía de Santa Teresa de Jesús en 1976, y nos regaló a Santa Teresa como maestra y compañera de camino. De los dos hemos aprendido a mirar el mundo que nos rodea y a no vivir ajenas a él. Nuestro carisma cree en la fuerza evangelizadora de la educación, y a través de los años, hemos conformado diversos ámbitos de misión educativa para responder a las necesidades que nos rodean, formando sujetos de encuentro comprometidos en la transformación de nuestra sociedad. Allá donde estamos y compartimos la vida, también en nuestros colegios, trabajamos en proyectos de sensibilización y voluntariado para conocer las causas de los movimientos migratorios y comprometernos en la acogida de los que llegan de otros países. En los últimos años, una pequeña experiencia en Martil (Marruecos), expresa nuestro compromiso no solo de acoger, sino de estar donde ellos están. En octubre de 2017, fruto de la unión de las seis provincias de la Compañía en Europa, se erige la Provincia Teresiana de Europa. Más allá de las necesidades por las que las congregaciones pasamos, la ilusión y motor de la reorganización fue poner medios para revitalizar la misión, y aprovechar todos nuestros 42
• revista de escuelas católicas
recursos personales, comunitarios y materiales para generar vida. La Propuesta Educativa Teresiana nos abrió el camino para acoger el sueño de Escuelas Católicas: “abrir los oídos para escuchar con atención relatos, historias personales que hablan de distintos contextos”, creyendo que “si tocamos el sufrimiento y le ponemos nombre y apellido expresaremos con el gesto oportuno la compasión y solidaridad que nace de reconocer que somos parte de la misma familia y, lo que sufres tú, me concierne”. El XVII Capítulo General nos urgió a “asumir la ética del cuidado en la casa común”. Así, tocando el sufrimiento, y sabiendo que el cuidado empieza por un lugar en el que la persona se sienta acogida y digna, ofrecimos nuestra casa de convivencias de Cercedilla. Nos alegra que sea útil, y que con esta forma de entender la misión y la reorganización, sigamos buscando poner todos nuestros medios al servicio del Reino, nuestras personas y también nuestros recursos. Agradecemos a Escuelas Católicas que siga contando con nosotras.
C
omo Congregación Misionera, fundada por San Al f o n s o M a r í a de Ligorio, los Redentoristas intentamos leer “los signos de los tiempos” y vivir nuestro carisma para responder a los nuevos desafíos del presente. La pregunta que nos hacemos es a quiénes somos enviados a proclamar la “abundante redención”. Y la respuesta es a aquellos privados de auxilios espirituales, sobre todo los pobres, los débiles y los oprimidos. L o s M i s i o n e ro s Re dentoristas no podemos h a c e r o í d o s s o rd o s a l clamor de los pobres y oprimidos. Est a prefe rencia constituye para la Congregación su misma razón de ser en la Iglesia y su fidelidad a la vocación recibida. Por esta razón cuando desde Escuelas Católicas nos propusieron colaborar en la acogida e integración de migrantes que solicitan el asilo y de personas de especial vulnerabilidad facilitando recursos habitacionales nos
pareció una propuesta a considerar. La respuesta por parte de la Comunidad a la que se le propuso dicha acogida fue un sí. La Comunidad de la Congregación a la que nos referimos está ubicada en Madrid y dispone de unas dependencias que hemos puesto a su disposición. Después de una visita a las instalaciones han elaborado un informe y quedamos a la espera. Puede que solo sea un pequeño gesto como respuesta a un mundo herido, pero con estos pequeños gestos se pueden ir creando espacios de acogida y acompañamiento para su incorporación a la sociedad y como Congregación nos puede ayudar a concentrar nuestros recursos y energía, y a fortalecer nuestra identidad misionera. abril 2019