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Editorial

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La imagen

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l ¿Apetecible?

De Portada l José María Alvira: “Estoy en lo que me gusta y en lo que creo profundamente: la educación”

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Breves

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Política educativa l Un curso que pasará a la historia como el “curso del tupper”

19

Hablamos con… l Montserrat del Pozo, directora titular del Colegio Montserrat de Barcelona

22

Dimensión europea l El Colegio Corazón de María crea una optativa para potenciar la dimensión europea

26

l Yo no me paro

Pastoral l Renovar la mochila pastoral, ¿se puede?... ¡Se debe!

31

Cooperación

l Ayuda a Turkana

Enfoque ec 35

Visión Pedagógica

40

Páginas centrales

l Palabras frías de un anteproyecto frío

On-line

l Especialistas y competentes

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ec-noticias

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+ Cultura

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En red

Edita: Educación y Gestión y FERE-CECA. C/ Hacienda de Pavones 5, 1º 28030 Madrid. Tfn: 91 328 80 00. Fax: 91 328 80 01. www.escuelascatolicas.es. Directora: Mª Victoria Moya Segura. Subdirectora: Eva Díaz Fernández. Consejo de Redacción: Alberto Mayoral, José Antonio Solórzano, Zoraida Arribas y Paloma Ramos. Diseño: Sentido Común Comunicación. Maquetación: J.J.D.Pereira - Iván Vázquez. Fotografía: FERE-CECA, EyG, Manuel Villar y JUPITERIMAGES. Publicidad: EyG, FERE-CECA y HG. Imprime: Villena Artes Gráficas. Depósito legal: M-43440-2005. ISSN: 1885-7620 Año VIII - Número 47 - Septiembre-Octubre 2012

Nº 505

Nº 138


Pese a todo… un curso ilusionante

E

El curso escolar 2012-13 parece haber comenzado en el peor de los escenarios posibles. Más alumnos, menos becas, menos profesores, más recortes, movilizaciones … Con este panorama puede que no les falte razón a quienes afirman que es el peor inicio de curso “de la historia”. Sin duda, va a ser un curso duro, pero también puede ser ilusionante y una oportunidad para ofrecer proyectos educativos sensibles con esa realidad social, abiertos, trasparentes, que promuevan esos valores cristianos tan necesarios en estos momentos. Precisamente así afronta Escuelas Católicas este nuevo curso y esta nueva etapa que se abre con la toma de posesión en los primeros días de septiembre de un nuevo secretario general, José María Alvira, que llega cargado de ilusión y esperanza, aunque también con inquietud y preocupación por las condiciones en las que actualmente se desarrolla la tarea educativa en los centros concertados. Hay muchos retos por delante, entre ellos nada menos que una reforma educativa. Seguro que el nuevo Secretario General de EC sabrá responder a ellos con eficacia, con diálogo, manteniendo la independencia política, ofreciendo continuidad y con una defensa firme del derecho de las familias a la elección de centro. Detrás de las siglas EC se esconde una realidad con más de 2.000 centros educativos concertados católicos, en los que se educan un millón doscientos mil alumnos y en los que trabajan casi 98.000 trabajadores, de los cuales 80.000 son docentes. Todos ellos merecen, según el propio Secretario General afirmó en su presentación, redoblar esfuerzos para ofrecer una educación de calidad e innovadora basada en los valores cristianos. Este nuevo curso puede ser una oportunidad para, con ilusión, “hacer más con menos”. No hay que olvidar que los centros concertados son expertos en hacer realidad este principio, pero también que se ha llegado a un punto insostenible que está llevando a muchos centros al borde de la quiebra técnica, con una degradación de las condiciones sociolaborales de los trabajadores por los sucesivos recortes y el reiterado incumplimiento de los conciertos. La escuela concertada no pretende eludir su responsabilidad en estos momentos de crisis pero los recortes exceden con mucho lo razonable para un sector ya de por sí muy ajustado. Es momento de aunar fuerzas, abrir líneas de diálogo y acabar con discursos que sitúan a la enseñanza concertada como beneficiaria de los recortes educativos.

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Apetecible. Por el colorido y la buena presentación… ¿apetecible? Lo que hay dentro y los posibles componentes basura… ya es otra cosa. Que sea verdad lo que dicen las etiquetas… cuesta creerlo. Aun así, con o sin fe, lo tragamos. Quizá se salve la manzana, aunque… Pero ahora la guerra es otra: los comedores escolares, la supresión de ayudas, la subida de los precios, taper sí, taper no, cobrar por el uso del comedor y los microondas ¿cuántos se necesitan para calentar tantos taper?, jornada única para que se vayan a sus casas a comer ¿sabrán calentarla los más pequeños si no hay nadie en casa… o se van a casa de los abuelos o al bar de la esquina…?, ¿solos? ¿Pagar los comedores desequilibra el presupuesto nacional? ¿Y no lo desequilibra un avioncito más en las ayudas colaterales que estamos haciendo en tanta guerra inútil, a tanta misión de paz? ¡Cuánto cinismo! Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada, dice un refrán anónimo. Vuelve la taper-tartera, la tapertera. Volvemos a los que pueden pagar y a los que no. Cobran 3,80 euros por “recalentar” la comida ¡cada día! ¡Qué ahorro gubernamental! ¿Comer o no comer? Esa es la cuestión. Eat or not eat… food or not food, ¡Hungry! That’s the question! Bilingüismo, oiga. Es lo que toca. Pasar hambre en inglés, suena mejor. Esperemos que nuestros niños no lo pasen -algunos ya lo están pasando- como ocurre, con dolor, en muchos lugares del mundo… aunque lo digan en inglés. No solo de pan vive el hombre… sino de toda palabra que sale de la boca de gentes (políticos muchos de ellos, demasiados) poco creíbles. ¡Se necesita algo más que pan… para sobrevivir! Cierto, pero sin pan… Negárselo a tantos que pasan hambre es una bofetada a los que no nos falta casi nada. “Todo lo que se come sin necesidad, se roba al estómago de los pobres” (M. Gandhi). “Una casa de Dios es el estómago vacío del pobre, y quien lo llena, llena también la voluntad de Dios” (Friedrich Rückert). Todos los comedores de Cáritas lo hacen. Cada día. Sin pedir nada a cambio. Y en muchos colegios también. Mire la foto atentamente, cierre los ojos y piense… ¡Qué batalla tan absurda la que se ha planteado este curso en los comedores escolares, máxime si ese rescate/ ahorro -chocolate del loro- se va a emplear en tantos gastos innecesarios: armamentos, guerras, autonomías, políticos y sostenimiento de tantos cargos innecesarios que viven a costa de los otros… ¿Irían sus señorías a sus escaños con la tapertera y no a los restaurantes caros que rodean Congreso y Senado…? Seguro que no. ¿Dónde lo recalentarían? Ellos se calientan con palabras, con discursos huecos. Ninguno se cree lo que dice. Es más: ¡son ellos los que se admiran de que les creamos! Dejémosles en su engaño. “A uno que tenga hambre dale primero de comer y después háblale de lo que sea, si empiezas por hablarle, sea de lo que sea, fracasarás, no lo dudes” (Jean Anouilh). -¿Seré yo uno de ellos…? Rezó porque no sea así. “A mi estómago, poco le importa la inmortalidad”, dice H.Heine. A millones, su estómago vacío les lleva a la mortalidad. ¡Qué tristeza! J.A.S.



Revista EC nº 47