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Colección

Ciudad y río (poesía)

EL MENSÚ Ediciones

www.elmensu.blogspot.com.ar


Mistraletti de Mignola, Ilda UNIverso / Ilda Mistraletti de Mignola ; con prólogo de Carlos Gazzera. - 1a ed. Villa María : El Mensú Ediciones, 2012. 68 p. ; 20x14 cm. - (Ciudad y río / Darío Falconi; 13) ISBN 978-987-27570-7-6 1. Poesía Argentina. I. Carlos Gazzera, prolog. II. Título CDD A861 Fecha de catalogación: 05/07/2012

Contacto con la autora: ketamistraletti@hotmail.com

Diseño de portada e interiores . Darío Falconi Asesoría Legal . Priscila Hernández Logo editorial . Santiago Gallardo Editor Responsable . Darío Falconi © 2012 Ilda Mistraletti de Mignola © 2012 El Mensú ediciones. EL MENSÚ Ediciones San Juan 2415 - Dpto. “3” X5900ECE - Villa María - Córdoba mensu.ediciones@gmail.com (0353) 4523355 ISBN 978-987-27570-7-6 1ª edición enero de 2007 en edición de autor 1ª edición en El Mensú Ediciones de 100 ejemplares en Noviembre de 2012 Queda hecho el Depósito que establece la Ley 11.723 Libro de edición villamariense (Argentina).

www.elmensu.blogspot.com.ar www.facebook.com/elmensu www.twitter.com/mensuediciones La responsabilidad de las opiniones expresadas en las publicaciones de EL MENSÚ son exclusiva competencia de los autores, firmantes y herederos; las mismas, no reflejan necesariamente el punto de vista del Editor ni de la Editorial. Del mismo modo la editorial no se responsabilizará por la utilización de las imágenes que pueda contener la publicación, la inclusión de las mismas, como el permiso de hacer uso de ellas dependerá de cada autor/es. Prohibida la reproducción parcial o total, el almacenamiento, el alquiler, la transmisión o transformación de este libro, en cualquier forma o por cualquier medio, sea electrónico o mecánico, mediante fotocopias, digitalización u otros métodos, sin el permiso previo y escrito de su Editor. Su infracción será penada por las leyes 11.723 y 25.446.


UNIverso Ilda Mistraletti

El mensĂş ediciones . Ciudad y rĂ­o . 13


Para mi familia: Guillermo, Alejandra, Pablo, Inés, Sergio, Geraldine Ayelén, María Noel, Nahuel, Nicolás, Natalia, Aimé, Cristian, Sofía y el recién llegado Santiago. ¡GRACIAS!


Detrás de los colores, la poesía La historia cuenta que Diego de Velázquez mientras pintaba su cuadro “Vieja friendo huevos” (1618) buscaba resolver el problema de diferenciar el ocre de los rostros con el amarillo de la yema del huevo en el fondo de la sarten. Por aquellos años, la fuente de las tonalidades derivado de ese color primario eran las tinturas que se extraían de las yemas de los huevos de patos, gansos y gallinas. ¿Cómo era posible, entonces, pintar el amarillo de un huevo sin recurrir a las anilinas que se extractaban de ese mismo objeto? Velázquez había escuchado entre sus colegas que los miembros de la “escuela flamenca” estaban experimentando con un amarillo que se extractaba de la sedimentación del orín de bueyes alimentados a sal y girasoles. Esto les permitia obtener un amarillo mucho más luminoso, mucho mas ácido y menos reactivo a los disolventes. De este modo, Velázquez pintó el amarillo del huevo de su cuadro con una tintura que no provenía del huevo. El resultado está a la vista: la luminosidad de ese huevo se convierte en el centro-eje de la tela y permite que el claroscuro se destaque en toda su magnitud en un movimiento de rotación centrípeto que nos transporta a un concierto de ocres difuminados. En su conjunto, la tela nos devuelve la sensación de presenciar un universo claustrofóbico, donde cada objeto está puntillosamente delimitado por su capacidad de absorber o refractar la luz según esté más cerca o más alejado del amarillo del huevo. ¿Por qué me detengo en esta historia? Porque que ella ilustra fehacientemente de qué modo debemos leer una obra de arte. Hay una historia detrás de cada cuadro, detrás de cada color, detrás de cada palabra, detrás de cada libro. El color es la materialidad de toda poesía. Sin el dominio del color no hay poesía. Y creo que eso es lo que más podemos resaltar del libro de Ketta: se trata de un poemario en el que cada palabra, cada verso está expuesto a una sensibilidad extrema que 9


lucha por irrumpir. Hay una poeticidad que busca expresarse en cada poema, en cada verso. Hace muchos años, cuando asistía a las clases de dibujo y pintura en casa de Ketta, ella me dio una lección que sería determinante en la formación de mi sensibilidad como lector. Yo tendría 10 años y ella discutía conmigo sobre la tonalidad de un paisaje en el que me empeñaba en utilizar un amarillo puro, chillón. Ella me sugería el ocre pero yo nunca había escuchado hablar de ese color. Entonces me hizo cerrar los ojos e imaginar un amanecer soleado, “el más hermoso que yo hubiera visto”. Después me dijo: “mirá por la ventana y decime ¿cómo es el atardecer?...” No hicieron falta más palabras. Había descubierto que los matices de un color estaban en la imaginación, en los sueños y no sólo en lo que uno ve. Como ocurre con el cuadro de Velázquez. Cada color debe ser fabricado por el pintor. UNIverso se inscribe en la línea de esos libros escritos para conjurar los fantasmas que nos rodean. En cada poema es posible detectar una astilla de la biografía de su autora. En cada verso podemos ver de qué modo la poeta-pintora o la pintora-poeta, construye con su paleta la historia de sus estados de ánimo. UNIverso es un poemario ambicioso porque pretende pintar el mundo partiendo de una combinación de colores muy puntual, muy subjetivo. Personalmente me inclino a pensar que Ketta conjura desde el ocre del motivo de su tapa hasta el ocre de sus versos (“Sin oxígeno, sin colores, sin espacio. / Catedral de piedra tu cuerpo / donde duros de bronce tus ojos tristes / Despertarán a la primera campanada...”), la búsqueda de una luminosidad vital. Una luminosidad que siempre la lIevó a buscar en el fonda de las personas el haz de talento para ver los colores... Ese talento que yo no tuve pero que consiguió encender mi entusiasmo por el arte. Gracias. Carlos Gazzera

Itapema - Enero de 2007 10


¿Quién eres? Siento un suave empuje Tenue vaivén pendular. Invisible sostén Con pasos de danza. Me roza. Me acaricia. Me abraza. Me humedece. Me refuerza. Me eleva. ¿Quién eres eterno protector? Soy tu aliento.

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Soñé que la palabra era silencio y el silencio era luz. Desperté y ya no sentí angustia.


Mensaje de una Mujer Embarazada a su Hijo Quisiera besar tus pies, pero mi cuerpo me lo impide. Quisiera que nacieras de noche, para sentirte sólo mío. Quisiera que no fueras genio, para poder pacientemente enseñarte las primeras letras. Quisiera esperarte en invierno, para poder abrigarte con poesías. Quisiera que crecieras despacio para poder deleitarme en tu camino... Quisiera que fueras pobre, para enriquecerte con estrellas, música y colores. Quisiera que tus pasos sean inciertos, para poder reforzarte en las cafdas. Quisiera ser menos egoísta, hijo mío, pero no puedo.

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Hombre de Ternura Infinita

a Héctor

Escucho tu risa a la distancia la traen los pájaros entre sus alas. Escucho tus pasos sigilosos que quieren sorprenderme en la montaña Siento tus manos cuando se unen a la mías con premura Veo tus ojos buscando los esquivos secretos de los míos. Hombre de ternura infinita ¿cómo Dios te puso en mi camino? Alma hecha de pan amasado con diamante ¿Encontraste alas de mirlo en una estrella para sentirte leve en la subida? ¿Coincidimos en el camino o juntos volamos sin mirarnos para lIegar al punto exacto del arribo? Hombre de ternura infinita todavía escucho tu risa a la distancia La traen los pájaros entre sus plumas.

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América Me lIaman América... jSoy América! De gente acogedora, de suelo fértil y ríos caudalosos. Como sostén del cielo soplada desde el centro de la tierra, el Aconcagua. En mi duermevela desganada ronda inconsciente, gente analfabeta. Niños desnutridos, caminos sin asfalto, todo amalgamado con águilas, araucanos, anacondas, ágaves, que hieren mis entrañas. Despierto... Mis ojos escudriñan el horizonte viejo de tierras lejanas. Recapacito... jSoy América! La rica, fértil, de frutos maduros. La unica. Desmaraño... Las lianas que quieren sujetarme. Resisto... Heridas abiertas lamidas por el viento. Desgarro... Fracturas y cenizas que en círculos concéntricos Se elevan emergiendo entre océanos genitores de tormentas. Yo soy América la joven, mansa, acogedora de pueblos de sol y de simientes.

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Tu Calle Callecita de tu pueblo, blanca de noche, parda de día Aroma de pan horneado a las seis de la mañana. EI rocío trasnochado, salada humedad del mar, Se cuela por los balcones, los geranios, las farolas. Olor en el aire de aceite oxidado en oscuras sartenes. Caminas. Tus dedos libres de aprietos en tus viejos zapatos, Sortean piedras de colores Cerca de las barcas, tripas de pescados, festines de gaviotas L1antos y risas de niños, risas y Ilantos de viejos. Y el chismorreo apurado de un vecino, apenas susurro, Siseo de abejas, o aguij6n de avispa Un niño azuza una oveja, una vieja gitana te ofrece un clavel. Su hermano cabalga un burro complaciente, casi como Platero. Tú sigues... Sorteando piedras con tus dedos doloridos. Canasta de coles, tomates y nabos empujan tus pasos. Callecita de tu pueblo, blanca de noche, parda de día Joven cetrina comercia naranjas. Pilas de naranjas que los niños empujan adrede y Ilegan jugosas al mar. En un rincón, Paco desparrama puñados de centollas caminantes, Sobre boquerones y merluzas de ojos hundidos, Dando un toque de frescura a su mercancía Y tu casa... Terminando la calle, silla de paja, extensión de tu puerta. Ahí está sentadero de vagos, de perros y gatos Que dejan su calor a la luz de la alborada 16


Silla prestada a la suerte del poeta caminante. EI mar de la caracola al oído te recuerda Que allá donde se esconde el sol, también se esconden tus sueños, Tu silla, tu puerta, tu gente, tu nada. Callecita de tu pueblo blanca de noche, parda de día.

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Eclosión Cósmica Eclosión cósmica tu vida No fuiste la particula elegida Sólo tú al azar Te desplazas... tris de felicidad en cualquier giro. Llegas... Quieres mejorar todo, no puedes Tu sombra de pronto te abandona, se esconde bajo tus plantas. Quedas traslúcida de luz en las tinieblas Indefensa, encandilada, inerte En la tarde mal recuerdo de tu ausencia.

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Minúscula Esperanza Fuiste su próvida y minúscula esperanza En tibio nido acurrucado estabas Te alimentabas de amor hecho de sangre Lo presentías un Adonis, un Hércules o Ulises. Con la inteligencia de Goethe con la chispa de Swa Toda tuya minúscula esperanza Pero un día un dolor extraño se instaló en tu vientre Después la nada... EI vacío... La tristeza. Esta mañana al asomarte al patio Supiste que el rayo de sol que a la penumbra hería Alimentaba una pequena mata cuya flor orgullosa se abría Como mudo mensaje de esperanza.

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¡Quién Pudiera! iQuién pudiera amarte para siempre! Sin pudores ni sombras acechando Amanecer enlazada a tu cintura Sin fronteras ni límites ni tiempos. ¡Quién pudiera conservar tu risa! Para hacer de cristal la mañana Y convertirla en astillas de esperanzas. Amarte ahora en este instante, jClic! Instantáneas con sonrisas. Sin lugares hastiados de nostalgias Y sin rencores apretados de reproches. Feliz cruzaría el purgatorio para encontrarte al final Y para siempre.

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Distinto

A Elisa Maier Hirschi

Desde el infinito yermo te elevas calma, madre mía. Mientras Ilego al turbulento mundo. En nuestra trayectoria nos cruzamos Tj ú eres estrella! Yo aquí en la gleba me convertí en gusano. Crecí con la tristeza de saber que fui la causal de tu partida. iMadre mía! ¿Dónde estás? iCómo te quiero! Que distinto el camino hubiese sido Si juntas el trayecto, sin cruzarnos, de la mane con sonrisas y cariño me ayudaras a educar a mis retoños. Que distinto el camino hubiese sido Si tú con la sapiencia consabida De ternura cubrieras mis heridas.

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El Recuerdo en la Cornisa del Olvido EI recuerdo en la cornisa del olvido Trae nostalgia de apretados sinsabores Cuando entrépito cruzabas la alambrada Para alcanzar una flor, un barrilete o una piedra de colores. Alguien dijo: Matarás a una vibora en viernes Santo Para calmar el dolor de tus entrañas. Mas no hubo manera de encontrarla Y estuviste mezclado entre la gente Hambrienta de pan e ideales. Alguien pasó indiferente Y tu dejaste caer ese recuerdo desde la cornisa, próxima al olvido.

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Llovía... Pero Entonces Te Amaba Llovía pero entonces te amaba. Recuerdo... Ios charcos sorteabamos ¡1; 2; 3, izquierdo! Tu risa mi risa era agua pura. Corría y tú me alcanzabas Entre la bruma una sola sombra blanca. Y tú me besabas... un solo beso largo. Recuerdo... y yo te miraba... EI puente, el cielo y el muro eran solo un murmullo de amantes. Valiente, segura corría y tú me alcanzabas. Hoy mi sombra con hipo se adelanta un poco EI agua se escarcha. EI puente inseguro Mas sólo recuerdo llovía... pero entonces te amaba Ahora te amo... pero entonces estabas.

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Coraz贸n Dolido

A Nelly

Coraz贸n dolido por infeliz recuerdo. Ceniza que se esparce en la grieta profunda de tu herida. Aullido desgarrador que se desangra al filo punzante de una roca. Guardabas una fecha feliz en tu agenda. Luego... borrada con feroz zarpazo Dej谩ndote inm贸vil en la dolorosa antesala de la espera.

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¡Si Existieras Así Como Te Sueño!... Si existieras así como te sueño Sin oxígeno, sin colores, sin espacio. Catedral de piedra tu cuerpo Donde duros de bronce tus ojos tristes Despertaran a la primera campanada. Mente traslúcida tus vitraux De pensamientos eróticos de luna De pensamientos de orgías y extravíos. Y tus brazos, yacentes naves laterales Receptáculo de confesiones de traviesos ángeles. Arrullo de palomas en la mañana Murmullo de oraciones en el angelus Y tu tronco, nave central, vigorosa y fuerte Espina dorsal de rojizo cedro. Donde los hombres meditan sus pecados, sus estafas, su adulterio y sus celos. Donde esperan perdón y penitencia. Y tu corazón altar puro de nieve derretida Con reflejo de sol adormecido. Si existieras así como te sueño Sin oxígeno, sin colores y sin espacio Sin sangre que aúlle en primavera Boca bocina del viento mi boca. Te diría, Catedral de piedra tu cuerpo, no te quiero.

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Jugando al Gallo Ciego Coraz贸n dolido por infeliz recuerdo. Ceniza que se esparce en la grieta profunda de tu herida. Aullido desgarrador que se desangra al filo punzante de una roca. Guardabas una fecha feliz en tu agenda. Luego... borrada con feroz zarpazo Dej谩ndote inm贸vil en la dolorosa antesala de la espera.

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Corazón del Universo Tierra hacedora de vegetales Viento aullante de incomprensibles susurros. Magma ardiente convirtiendo semillas en polvo. Mujer-piedra ¿Escuchas el llanto del río, el ronroneo de la tierra al despertar, las montañas olfateando la humedad de las nubes, y al animal correspondiendo al impulso del instinto? Mujer-piedra de tus grietas sólo agua fluye Para alivio de las lIagas del viajero. Dime ¿entre el susurro del viento no escuchas un niño que te llama? EI río ha ensanchado su cintura de lIanto... Busca tu niño en el río. Niño-semilla fértil que en la mujerpiedra caiste justa en la grieta más profunda. Pietro garabato tu ser entre tu madre-piedra y la vida. ¿Hijo de nadie? jNo! Eres más que un hijo. Yo te nombro río, montaña, árbol, flor y viento. Eres más que un hijo. Eres el corazón del universo.

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Batalla a Orillas del Río

(los colores también van a la guerra)

EI cielo de gris y fuego Cruzado por fugaz lampo Presagio pardos destinos. Ángeles negros marchaban Sobre nubes silenciosas EI sol se vistió de luto Las casas de cobre oscuro. Los pájaros enmudecieron Ante clamor desconocido. EI río gualdo y celeste Sólo era rojo ese día. Y tú, desesperado y loco En medio de la matanza, Entre los muertos y el polvo Irrumpiste enajenado. Las balas al unísono Te dieron justo en el pecho No antes de haber gritado jMuchachos somos hermanos!

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Sufrimiento EI sufrimienta vuela bajo y con soltura Se pasa aquí y allá descaradamente Hoy aletea en tus entrañas mansamente Y se aleja a otros lares sin premura Can escarceos y sigilosamente Evita ser ungida por pesado calvario En su vuela planeando misteriosamente Trae tu pena que lIegó a harario. Cuanda comienza a volar sobre tu frente Te enervas, te adormeces y atropelladamente En un esfuerzo empedernido de rechazo Sin querer te desmayas en su regazo. Y el sufrimiento Ilega a tu alma buena No puedes alejarlo con premura Se ha hecha carne de tu carne en la blandura.

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“En cada pétalo esconde su sombra la flor”.


Tu Silencio iCómo hiere tu silencio! Cómo quema tu mirada Conozco bien el silencio de la piedra, de los peces Más el tuyo me incomoda Me impacienta, me entristece Y si quiebras tu silencio para decir, no te quiero Que la música se apague, que la luz se torne opaca Que la brisa sea huracán Y el fuego consuma al árbol Que el mar se seque en espuma Que el río camble de curso Que las ciudades se inunden Que el pastizal ya no crezca Que el lodo todo lo cubra Y las raíces conmigo Para siempre te enmudezcan.

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Un Amigo Tener un amigo es sentirse alado, Sobre el estiĂŠrcol y el lodo del camino. Es volar junto al otro y sin mirarse Saber el punto exacto del arribo Es encontrar en el arcano Un mirlo blanco posado en una estrella Es desplegar las alas del olvido Ante un agravio o cualquier querella. Tener un amigo es tener morada Es sufrir con otro las amarguras Es cantar en dĂşo en la alborada Y es morir por el otro sin mesura.

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Lágrimas que Llevó Consigo Lanzas verticales, desafiante cerco de fantasmas, Olvidados torbellinos escondidos que vuelven en danzas nocturnas Indeseables. Escarcha en mi alma... Lanzas horizontales hendijas traspasadas por luz que me despiertan al alba Rayos que hieren mis ojos, sabor mineral en mi boca, lentitud de mi mano que toca tu espalda tibia ¿Realidad o sueño? Dolor al despertar Fiel a mis ojos el odiado reloj, la cajita mexicana con inservibles direcciones de hospitales Un pocillo vacío con aroma que participó en mis pesadillas. Lanzas verticales apretado muro en el laberinto sombrío de mi mente. Verdugo ciego implacable que lIega junto al sueño Boca arriba, ojos abiertos o cerrados da lo mismo Mañanas de polvo ¿Resignada a la lucha prolongada? iNo! ¿Ante lo irremediable? jMenos! Entre el no, el menos, la oscuridad y los fantasmas, pluralidad absurda. Estiro mi mano para tocar tu espalda tibia, soñando que volteas y me dices —No temas. Tus lagrimas las Ilevo conmigo. 33


Corazón Ausente ¿No hay nada en ese hueco? que a través de él puedo Ver las estrellas, el sol y el agua. Puedo escuchar el clamor de las olas y el trinar de los pájaros Puedo pasar mi mano y tocar el rostro de un niño La pluma de un ave y el contorno de una rosa. Puedo oler la fragancia de la noche y presentir la paz de los justos. Ese hueco oscuro y seco es donde debería encajar tu corazón.

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Su Nombre es... Arroyo Su nombre es arroyo que lIega de lejos Canturreando desde lo alto del cerro Se siente importante con caudal tan pobre Apenas corriendo, rodando, gimiendo No quiere estrecheces tampoco cintura Nada de barrancas que escondan el sol Sólo playas neutras Rebujón de su alma Es fresco andariego Brevedad en el tiempo... Sin puentes que estorben burbujas de sueños Sin piedras que rocen sus lIagas sufrientes Apenas lamiendo raíces sedientas Transparente en peces con lecho de arena Llega al mar bravío Burbujas de sueños Brevedad en el tiempo.

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Relámpago Piedras en el fondo con gaviotas sumergidas Espuma desconcertada en la cresta de la ola Viento sin contorno, tirabuzón de cielo, durmiendo en nido ajeno. Refugio en la tormenta... Sal, arena, esquirlas de montañas limadas por el tiempo Caminos en el agua, trajinar de medusas, campanas urticantes Cangrejos apurados, escuadras de argonautas Una sombra apura el paso en la playa desierta. Dolor en mi alma... relámpago fugaz de indefensidad y tristeza Otredad... luz, quietud, silencio. Reverenciando el paso de las aves buscando su destino EI mar y el viento ya no se quejan. Sólo suspiran.

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Hombre Soledad y Vacío Hombre soledad y vacío, hollín del alma Hombre pájaro, hombre buey, hombre niño Se oyen gemidos sordos dende cualquier lugar de la tierra Canta el acero, rasguño armonioso en la lIanura Día amanecido con rocío trasnochado, bruma en el aire, despertar de cimientes Horizonte, Iínea mondriana, peldaño único al cielo Murmullo del mar acercado por el viento, distancias con ecos de galopes. Contorno diluído en agua, imagen del amado ausente. Pueblos abandonados, esqueletos de corales desteñidos. Arañas rematando su tela, nudos de perlas. Plumas alquitranadas, aves con ausencia de vuelos. Pejerreyes, salmones, corvinas, montones de escamas, despojos de vida. Estrella, sacabocados del Universo Hombre soledad y vacío, hollín del alma Hombre pájaro, hombre buey, hombre niño.

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Desde el Balcón Edificios, cubos ladrillovisto. Rayos de sol serruchando las nubes. Graffitis en el cielo con perfiles de palomas. Balcones y terrazas, espacios con ausencias. Cañada, verde boa, doblando la esquina. Ulular de sirena se cuela al oído. La tarde se va. Piso 11 departamento “B”. Un cuadro urbano sin marcos ni retoques. Paisaje estático desde mi ventana. EI ascensor me espera... iChau Cordoba hasta el lunes!

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“Hambrientos de luna,

los poetas duermen atentos.�


“A mis hermanos.”


Bosquejo de un Pueblo (1) La retama en la casa derruída Amarilla centinela, sola queda. En un pueblo que otro día fue florido. Calles de tierra, indiscreto guadal que todo cubre Y tú jMujer! Saliendo presurosa en la tarde inundada de silencio A buscar el saco postal que el tren dejaba De tanto en tanto con noticias atrasadas. Catálogos de vestidos y zapatos, encomiendas arrugadas y maltrechas Con juguetes herramientas y semillas Cartas y avisos que Ilegaban de Europa por años bombardeada. En el despacho del correo el tac-tac acompasado del sello, rompe el silencio de la tarde moribunda. En el umbral de la puerta, Juan sentado observando los gestos de tristeza del que nada recibía. Así se perdió el pueblo, sus árboles, sus casas y sus sueños.

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Bosquejo de un Pueblo (2) La modorra del día se concentra En la lenta siesta pueblerina Víboras y hormigas en sosiego Lagartijas inmóviles sobre piedras, Estatuas multicolores bajo el sol. Sobre el olivo y en horqueta Horacio rompiendo a escondidas La dulce sandía del estío. Temblequeando una rama, los mellizos Se empeñaban en sacar una araña de su nido Y... el pequeño escuchando los cuentos de Eva Que paciente esperaba que durmiera. Y tú, trazando dibujos en el suelo En el mismo momento que Mereca Cortando el baldío de la esquina Con su pila de ropa ya planchada Devolvía presurosa a algún vecino. Lagartijas, víboras, hormigas... Arañas, cuentos y sandías en la lenta siesta pueblerina.

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Bosquejo de un Pueblo (3) En un medio faltante de ladrillo En una pared descascarada Escondían sus nidos los gorriones Una anciana lo sorprendió trepando jDesalmado! -gritó- Hereje, mal nacido Mas... él sólo miraba los pichones. Desalmado, desalmado dice el viento Mas... él sólo miraba los pichones.

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Libro de Poemas EI soberbio huracĂĄn en el mar ruge Viento traidor cuando la arena invade La boca desgarrada de la tierra. EI mundo mira luego el soĂąoliento cambio Donde el aire sube con perfumado aliento A la ciudad esbelta que se eleva Sobre obesas paredes de colgante enredadera. Ojo avizor el farol en la subida Enamorado fiel de las estrellas Generosas letras con luz que forman luego Un rubicundo libro de poemas.

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Monólogo de Piqui (un canario)

Me cuentas... que el hombre tiene hambre, que hay corrupción, engaño, malicia y hasta un huracán... Barrotes de alambre rodean mi nido Paisaje pautado desde mi lugar Y sigues... Que ya no hay viviendas, que el hombre es mezquino. La noche se acerca Mi jaula está sucia No tengo comida Quisiera bañarme en un charco de agua Comer de los frutos que no estén de oferta Construir mi casa en árbol florido Volar en picada o cambiar de aire si es mi placer. Ya lIegó la noche... el viento entra sin pedir permiso. Tengo mucho frío. Mi queja es el canto. Mis plumas, mi abrigo. De poco sirven mis alas si siempre me negaste mis ansias de andar jAbrid ya la puerta! ¿Qué pasa contigo? ¿Qué hice de malo? ¿No entiendes mi idioma? Que justo sería sumarme a las aves que escriben al cielo su diversidad.

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Niño Fuerza desbordante de capullo Contención acuática. Calma. Límites precisos, cuenco con futuro Fuerza desbordante de flor, tu cuerpo. Ojos, brazos, piernas, pares milagrosos Ombligo, impar sublime entre los impares Seña mágica, lazo milenario Pequeno jinete, traes el espíritu de tus ancestros. “Collage” tu ser. Remiendo de cielo e infierno. Sigues la senda circular, el ciclo de vida Eres un hombre irrepetible en el universo Fuerza desbordante de capullo, tu cuerpo.

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Tormenta en la Playa de Monte Hermoso Tormenta, bruma, playa. Tamariscos, olivas, marejadas. Rayas, abadejos, mejillones Botellas, corvinas, almejas Barcaza, redes, aparejos Alambres, trapos, sogas, maderos. Arneses, 贸xido, costras, sardinas. Ojotas, caracoles, aguavivas Muelle, naufragio, espigones. Huellas, gaviotas, sudestada. Y una mariposa anclada en un perro Entre la resaca, la espuma y las escamas.

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La Voz de una Piedra EI viento me trae murmullo de Ilanto EI río me acerca canciones de lIuvia De los árboles cae rocío bendito Que lava la tierra de tanto dolor. Me turba el gemido de un volcán lejano Abriéndose paso por la tempestad. Escucho muy quedo un susurro claro Que dice —Te quiero, te quiero, te quiero Mas es sólo la voz de una piedra Que rodando Ilega al fondo del mar.

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Tsunami La pared iracunda se desmorona AI paso del ufanado viento. EI pueblo desvalido ahogado en lIanto Escucha el improvisado grito de las olas. EI perezoso reloj entumecido por dilatadas horas de zozobra Bajo el erguido faro que ya no alumbra Ve at6nito al huracĂĄn talando vidas y asĂ­ sumando muertes Que en tirabuzĂłn se larga en su carrera para dormir luego en lontananza. Bajo un cielo inocente de locuras.

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Chueca Paloma Torcaz Migas de bizcochos frescos que al patio van a caer. Es lo primero que miras de costado y desde arriba. Yo simulo indiferencia... paso a paso tú te acercas, chueca paloma torcaz ...repara en un viejo árbol cedro, lapacho o nogal para armar tu tibio nido No insistas en planta dócil al vaivén de tenue brisa (Trágico fin de tus huevos en primaveras pasadas) No insistas en mi gomero, amante dócil del viento, Amigo fiel de la hiedra, del gato en la noche oscura. Busca un refugio seguro pero nunca en mi gomero, chueca paloma torcaz.

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Exilio Lento es tu exilio. Alma tajeada de heridas. Como lenta es la siesta en estĂ­o. Invisible es la impronta De un cobijo, una sonrisa, un cariĂąo. Y el verano ovilla agua, sol y ramas Con fragancias de jazmines. Y tu rico avaro en guardar recuerdos Percibes como mendigo sediento Otro dĂ­a, otra patria, otra gente.

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Perdición del Paraíso (ejercicio)

Parpadea la pantera entre los pastos del páramo. Pardas piedras Ie sirven de parapeto. Pacientemente su presa espera. Una paloma en un palmar se agita. AI paso apresurado del pecarí y el puma. EI aire es pluvioso al paso del picaflor y el petirrojo. Prisma de colores en el paisaje. De pinos y pimpollos del poblado Apurando el paso Pedro y su podenco Tras los patos y perdices en polvareda. Y así, todos presentes en el planeta Huyen de la danza del cazado. EI puma, la pantera y la paloma Pedro el podenco los patos y perdices Perplejos ante la perdici6n del paraíso.

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“A mis nietos.”


Ayelén Escucha... Hoy el viento se convirtió en brisa. Los pájaros madrugaron. EI mar dejó un beso largo de caracolas junto al faro La brisa los pájaros y el mar unieron sus voces. ¡Hoy celebras tus quince años! Niña ojos de río, de risa cántaro fresco. Digna, serena, callada. Hoy te dicen a coro. Yo viento en polvo convierto tus penas Yo mar bebo tu Ilanto. Yo sol seco tu rostro. Sólo carga alegrías en tus alas. En tus cananas rosas, jazmines y fresias En tus manos mariposas de luz y fantasía Y el viento lIeve tu canto con mensajes de amor paz y poesía.

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María Noel ¿Has visto? Hoy el rocío bajó más temprano Para mojar tus pies en la montaña. Anda, pisa segura nardos y violetas. Embriágate con su perfume. No olvides que lIevas el viento en tu espalda. ¿Escuchas aleteos de pajaros? Es tu coraz6n asombrado en la subida ¿Escuchas tu risa? La trae tu infancia con memoria ¿Percibes tu ámbito de paz? Es reflejo de tu humildad y ternura EI sol se afincó en tu alma. Disfruta de su luz. Anda, pisa segura nardos y violetas. Escala sin prisa la montaña. Llevas el viento en tu espalda ¿Lo sientes? iRecréate! Es la fuerza invisible de los que te aman.

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Nahuel Llegaste berreando lento para asombro de tus padres. Ese fue el primer susto de la serie estipulada... Feliz infancia la tuya con espacios agrandados De lentas siestas soleadas. Las herramientas de papi esclavas de tus caprichos. Con alambre y madera hacías tu propia estancia Fuiste siempre emprendedor y te rodeaste de amigos Que en las buenas o en las malas te defendieron a ultranza. ¡Hoy cumples 17 años! En la vanguardia el primero con Bersuit, aro y tattoo. Si de materias se trata “No importa estudio luego” “Las llevas para el verano” y a otra cosa el año entero. La música siempre contigo como pasión primera. No tengo dudas al respecto con tu palabra empeñada Que seguirás siendo bueno en cualquier cosa que hagas.

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Natalia Eres como gacela jugando a la rayuela. Sorteando las baldosas de la vida. Aquí un cuadro de amor hecho poesía Allá otro Ileno de ternura. Más lejos se abren en abanico obligaciones, horarios y lecciones. En la tangente que hoy estás parada Andas con resplandor de niña ya crecida. ...Y te embarcas a favor del viento Con tus alforjas lIenas de teorías. Desde ahora serás el timonel del barco. Que surcará segura los vaivenes de la vida Que tus manos sean pródigas de amor de verdad y tolerancia. ...Si acaso Ilega la tristeza entiérrrala en la primera playa del olvido ¡Ya verás que nace en primavera una flor con sonrisa de esperanza!

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Nicolás “Vengan tíos y abuelos que el teatro va a comenzar” ¡Por favor a sentarse cada uno en su lugar! Vestido de pirata San Martín o Napoleón Presentabas a tus primos cada uno en su funci6n. Nos divertíamos mucho con el grupo infantil... Cariñoso, responsable. Compañero muy querido. Buen alumno con bandera. Simpático, buen deportista en natación o handball. Y cuando bailas conmigo me siento como Zeneida transportada al paraíso. ¡Adelante niño bueno! Hay muchas cosas por hacer. Con tu bondad y sabiduría ya no hay nada que temer.

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Aimé Alegre y sensible niña... Cascabel que viene y va. Rodeada por tus amigas. Amada por tu lealtad. Escribes, lees y estudias En compañía sin par. Años de teatro te hicieron Mágica en todos tus roles Con poder de convicción. Que se cumplan en tu vida Tus sueños de amor luz y poesía. Adelante niña mía ojos de mar y de cielo ¡Tú puedes ya lo veras!

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Christian Una estrella sin nombre bajo a la tierra. ¡Silencio te está contando sus secretos! Quiere caminar contigo sin sombrero sin camisa y descalzo. Quiere escuchar el pez saltando sobre el agua EI arrullo de palomas y el canto de los grillos. Quiere conocer el mundo acompañarte. Ir a la escuela, sentarte a tu mesa y jugar contigo. ¿La quieres? ¿Te esta pidiendo un nombre? No la dejes volver al espacio... ¿Te ríes? Te hace cosquillas, está contenta. Hoy ya tienes 14 años. Has cambiado ya lo sé ¿Dónde duerme tu estrella, aquella que te regale? Fiel amiga tantos años. Anidó en tu corazón. La lIevas a todas partes... AI pasar yo lo escuché Niño inquieto e inteligente iQue fastidio! Si hoy pierdes un partido una pulseada Una chica, una carrera o un salto en trampolín. Niño estrépito y seguro tienes pasta de campeón. Te preocupa el gobierno, la sequía y la 60


desnutrici贸n. No escatimas en arengas cuando de justicia se trata. Adelante ni帽o m铆o tienes un gran coraz贸n.

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Sofía Mi niña de los “Hoyuelos” Con sonrisa de Gioconda... Armonizas tus espacios entre juegos y tareas. Cariñosa como pocas, puntual como las menos Como maná fluyen tus amigas a tu encuentro. Madura desde pequeña... Recuerdo cuando decías —¡Abuela no te preocupes! Yo sé hacerme la cena... Ya sabes acomodar tus días sin el reloj Familia, amigas, jockey, inglés, escuela y salidas. Eres buena no flaquees... Mi niña de los “Hoyuelos”.

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“No recrimines a Dios por alguna partida ¿acaso del jardín no cortas

la mejor rosa para tu casa?”


UNIverso Ilda Mistraletti

Detrás de los colores, la poesía (Carlos Gazzera) / 9 ¿Quién eres? / 11 Mensaje de una mujer embarazada a su hijo / 13 Hombre de ternura infinita / 14 América / 15 Tu calle / 16 Eclosión cósmica / 18 Minúscula esperanza / 19 ¡Quién pudiera! / 20 Distinto / 21 EI recuerdo en la cornisa del olvido / 22 Llovía... pero entonces te amaba / 23 Corazón dolido / 24 ¡Si existieras así como te sueño!... / 25 Jugando al gallo ciego / 26 Corazón del universo / 27 Batalla a orillas del río / 28 Sufrimiento / 29 Tu silencio / 31 Un amigo / 32 Lágrimas que Ilevó consigo / 33 Corazón ausente / 34 Su nombre es... Arroyo / 35 Relmpago / 36 Hombre soledad y vacío / 37 Desde el balcón / 38


Bosquejo de un pueblo 1 / 41 Bosquejo de un pueblo 2 / 42 Bosquejo de un pueblo 3 / 43 Libro de poemas / 44 Monólogo de Piqui / 45 Niño / 46 Tormenta en la playa de Monte Hermoso / 47 La voz de una piedra / 48 Tsunami / 49 Chueca paloma torcaz / 50 Exilio / 51 Perdicion del paraíso / 52 Ayelén / 54 María Noel / 55 Nahuel / 56 Natalia / 57 Nicolás / 58 Aimé / 59 Cristian / 60 Sofía / 62


Ilda Mistraletti nació en Villa María. Obtuvo su título de maestra de dibujo y pintura en la Academia de Bellas Artes y de Maestra Normal Nacional en el Instituto San Antonio. Dictó la cátedra de Historia y Geografía en el mismo instituto por un lapso de ocho años. Durante diecinueve años dictó clases particulares de dibujo, pintura, escultura, poesía y cuento de literatura universal. Obtuvo premios en pintura y literatura. Participó en las antologías “Voces de ceniza y agua” (2003), también en el libro “Construcción de Identidad Cultural” (2007) por el Instituto de Extensión de la Universidad Nacional de Villa María. Del mismo año es su primer poemario “UNIverso” que se reedita ahora por El Mensú Ediciones. Participó también de “Voces de este río” (2009, antología narrativa Villa María y Villa Nueva cuya selección y compilación estuvo a cargo de Marcelo Dughetti), publicado por Eduvim. En el mismo año integró el libro “Tinta de poetas. una encuesta a la literatura de este río” coordinado por Darío Falconi y publicada por Eduvim. Colaboró en las revistas “Compartiendo” y “Sendero” como así también en las páginas de “EL DIARIO del Centro del País” (Villa María), “El Tribuno” de San Salvador de jujuy y “El Tribuno” de Salta. Del mismo modo sus textos aparecieron en la revista virtual “Artesanías literarias”. En 2010 Eduvim presentó “La espera (y otros relatos)”. Ese año participó de la muestra “Argentina 200 años. 10 plásticos + 10 poetas” realizada en el Auditorio de EL DIARIO del Centro del País (Villa María). Junto a la Sociedad Argentina De Escritores (SADE) filial Villa María publicó en su “Antología Literaria” durante los años 2010, 2011 y 2012. También en la revista trimestral de la misma institución llamada “La palabra de la SADE” (2012).


Este libro se imprimó por orden de EL MENSÚ Ediciones en el mes de Noviembre de 2012 en los talleres de Gráfica del Sur, Córdoba Capital / Argentina



UNIverso - Ilda Mistraletti