Colección
Ciudad y río (poesía)
EL MENSÚ Ediciones
www.elmensu.blogspot.com.ar
Montedoro, Alvaro Ojos desteñidos / Alvaro Montedoro ; edición literaria a cargo de Darío Falconi ; ilustrado por Noelia Garcia. - 1a ed. - Villa María : El Mensú Ediciones, 2012. 100 p. : il. ; 14x20 cm. - (Ciudad y río / Darío Falconi; 19) ISBN 978-987-1894-05-5 1. Poesía Argentina. I. Falconi, Darío, ed. lit. II. Garcia, Noelia , ilus. III. Título CDD A861 Fecha de catalogación: 02/11/2012
Contacto con el autor: alvaromontedoro@gmail.com www.hojarasca-crepitar.blogspot.com.ar Ilustración de portada e interiores: Noelia García - garciafnoelia@gmail.com Texto de contratapa: Celeste Giordano - celeste.giordano@hotmail.com Diseño de portada e interiores . Darío Falconi Asesoría Legal . Priscila Hernández Logo editorial . Santiago Gallardo Editor Responsable . Darío Falconi © 2012 Alvaro Montedoro. © 2012 El Mensú ediciones. EL MENSÚ Ediciones San Juan 2415 - Dpto. “3” X5900ECE - Villa María - Córdoba mensu.ediciones@gmail.com (0353) 4523355
ISBN 978-987-1894-05-5
1ª edición - 100 ejemplares en Noviembre de 2012 Queda hecho el Depósito que establece la Ley 11.723 Libro de edición villamariense (Argentina).
www.elmensu.blogspot.com.ar www.facebook.com/elmensuediciones www.twitter.com/mensuediciones La responsabilidad de las opiniones expresadas en las publicaciones de EL MENSÚ son exclusiva competencia de los autores, firmantes y herederos; las mismas, no reflejan necesariamente el punto de vista del Editor ni de la Editorial. Del mismo modo la editorial no se responsabilizará por la utilización de las imágenes que pueda contener la publicación, la inclusión de las mismas, como el permiso de hacer uso de ellas dependerá de cada autor/es. Prohibida la reproducción parcial o total, el almacenamiento, el alquiler, la transmisión o transformación de este libro, en cualquier forma o por cualquier medio, sea electrónico o mecánico, mediante fotocopias, digitalización u otros métodos, sin el permiso previo y escrito de su Editor. Su infracción será penada por las leyes 11.723 y 25.446.
El mensú ediciones . Ciudad y río . 19
Cristalino ramificado
“Si no hay amor que no haya nada entonces…” Artista Invitado
.Transcurrir .
Levito en el contorno de tu sombra Siluetas disueltas de azules errantes No hay crispar que se asemeje al rímel de tu apagada fluidez Me refriego a otros candores como un gato, soberbia / búsqueda de amor Entregado a las sobras de tu estela intocable me desprendo / del placer, la necesidad se torna repulsión Ámbitos de eterno transcurrir Figuraciones deshilachadas en vaivenes de insatisfacción Toda hebra se disuelve en tus gajos de rubores tenues Meridianos tropicales se resbalan de mis dedos ¡Pfff! Nada de ayer.
Alvaro Montedoro
.
11
.
Ojos desteñidos
.Té de vainilla . Ya saber que al empezar al revés Todo se verá distinto Ya saber que con un haz de luz Mis renglones se llenarán Te viste sosteniendo una energía Que volaba en tu otro espacio De calas tristes, de epitafios Sin un lugar donde escucharte De las no-voces que callan No se aprende De las tintas secas dentro del ataúd Se muere el sordo sin lenguaje en la soledad eterna Las manecillas son inertes Aunque arruguen las entrañas Y los quejidos son en vano, nena Entre el ruido de los autos En todo ojo se hace varice la noche Se desprende de tu risa Una mecha que enerva Me cuelgo de tus manos, un rato etéreo Finito, y te veo de otro color. Alvaro Montedoro
.
13
.
Ojos desteñidos
. Un cóndor .
Una burbuja oprimida sin que se desarme Un pelo a medio caer entre el agujerito de la pileta y el caño / hacia lo desconocido Esa mirada del perro cuando estás veintitrés grados bajo / cero de una ventana abierta en enero El paladar que te saboreó hasta lo que ni vos conocés / de vos mismo Como el dedo meñique manchado con birome azul cuando escribo este pedazo de papel manchado con tinta que mi dedo meñique expulsa de lo más recóndito de su ser, / chiquito blanquito azulcito Y la saliva que mi lengua dejó dentro tuyo en múltiples / espacios horizontales. Milímetros y kilómetros de señales invisibles, jugo de naranja, agua viva, una piel sin poros, casi poros, de pómulos y pócimas de polleras poco probables, probablemente un cráter Y todas esas ramificaciones de una unión inteligible, de pedazos de carnes casi indescifrables. Un cóndor, un / andarivel. Alvaro Montedoro
.
15
.
Ojos desteñidos
. Alboroto de un poroto .
Si una espiga te brotara en la cabeza sería más fácil no perderte entre el tumulto, pero tus dientes de lata de gaseosa me sirven de guía, los miro asomarse desnudos, los conozco con la lengua. Vas juntando morisquetas y las soltás hasta en los libros, que tienen tus palabras bien atadas para que no se te caigan de las manos, o para evitar que alguna oleada se las lleve entre burbujas de quietud desesperante. No te cruje la espalda como a mí, sos un caramelito de goma, blandito, te mastico con lenta desesperación, pero suave, porque es lindo que dure mucho tu sabor en mi boca agrietada, pero la gula es más fuerte que yo y me meto catorce vos en la mandíbula y me despierto y tu olorcito en la almohada. A veces te llevaría en el bolsillo, o pondría una carpeta con tu nombre en el mp3. ¡No! Perdería las sensaciones de tus manos…
Alvaro Montedoro
.
17
.
Ojos desteñidos
. De a dos .
Caminábamos de la mano. Injuriosos colchones de un denso crujir silencioso Tupían nuestra luz. No sé si estamos en un jardín O en la dulce pradera del descanso eterno. Nuestras sensaciones se potencian siete veces nueve. Huelo el vapor de tus poros despojándose de todo estupor. Mis vacilaciones en el decir pierden el titilo del temblor / ruboroso. Nos descubre la nada. Sin querer aparecemos en la multitud de la publicidad / ajena. Buscamos en vano encontrar refugio para el deslinde de / nuestra lujuriosa pasión. La insistente desnudez de nuestras almas prospera en un / refugio provisorio. No sé más nada de los dos.
Alvaro Montedoro
.
19
.
Ojos desteñidos
. Un mito .
Se hundieron los claveles en el cielo de las raĂces que / estorbaban tu refugio Saltaron con destello guirnaldas de tus pasos ciegos El mundo se durmiĂł por un segundo en tu avatar Hasta sentir que el mito que te salpica de hermosura se / deshace sin saciarlo.
Alvaro Montedoro
.
21
.
Ojos desteĂąidos
. Infancia adulterada .
Jugar, sólo quiero jugar con vos, Y no me importa si no sé decir la hora, Ni atarme los cordones, Sólo quiero jugar con vos. Subirnos al árbol del amor Y jugar a las escondidas entre tus sábanas. Tomar la leche a las 17.00, a las 20.15, A las 00.34, a las 05.22, o a las 11.45. Tener 37 bolitas con tu cara. Correr, correr, y coger hasta cansarnos. Mirar los dibujitos que no nos deja ver mamá. Hacer un pocito bien hondo en tu corazón, Para que entre el mío. Ponerme la capa de Superman y volar Y bañarme con la suavidad de tus nubes. Quiero jugar a ser doctor, Y ser una ensalada de frutas de tus medicamentos. Es raro, pero esta vez, quiero hacer los deberes, Y después jugar a la rayuela en el sillón.
Alvaro Montedoro
.
23
.
Ojos desteñidos
Quiero aprender a cocinar unos fideos de menta granizada, Y disfrutar viéndote comer. ¡No quiero ir a natación! ¡Quiero jugar a ser una estrella de Rock! Y ahogarnos juntos entre tus versos y mis melodías. No tener noción del tiempo Y perderme a la vuelta de la esquina. No pensar en ascensores, ni espejos de colores. Desbordar los delantales y tejer un colador. Respirar la primavera, y patear a esa vaca redonda. Quiero jugar al desequilibrio emocional que me provocan / tus libros, A la payana de tus directas, Al ring-raje de tu cenicero Y al té de frutilla tirado en el suelo. ¡Basta! Hoy no juego más. Mañana vengo a jugar otra vez.
Esclerótica maquillada
“RECORDAR: Del latín re-cordis, Volver a pasar por el corazón.” Eduardo Galeano
… (1)
Y recorro el contorno de tus manos, deseando que esas, tus manos de arroz, se entreguen al deseo de las mías. Las suelto, y deslizándome por el brazo izquierdo llego a tu sonrisa de agua de montaña. Caigo en el círculo vicioso de sacarte el flequillo de la cara y ponerlo en tu oreja que se acostumbra a mis vocablos vulgares, sabiendo que un mínimo movimiento del reloj lo va a volver a su lugar, y así seguir en la adicción de seguir enviciándome. Y cuando al fin mi deseo se vuelve el tuyo, caigo tembloroso en tus artimañas de mujer, que ocultás de día y que en la noche se vuelven agitaciones convulsas. Y entonces los gemidos y tus verbos y tus contratiempos se unen a mi higuera, y la sed de los dos es como agua con sal. Nuestros cuerpos son uno, nuestras mentes son dos. Te veo levantarte y en mis pies corre la brisa matinal, como un escalofrío de temor. Perdiste la tentación, y la humedad te llenó de remordimiento. Corro detrás tuyo como buscando traerte otra vez, pero el flagelo de la llovizna te mojó la felicidad. Me tapo hasta los ojos, no quiero despertar sin respirar. Alvaro Montedoro
.
29
.
Ojos desteñidos
. A mares .
Ultramares resecos aspirados en el abrazo fundido en / temple rotación Burbujeantes ramificaciones en la aglutinada espera de la / flema rugosa Temblorosos estrujes, ilaciones rústicas de versos caídos, / tenues garabatos rotos Malestares lunares amares a mares telares Tus respaldares muertos se yuxtaponen en enes enteras / enervadas entregadas en encanto enrulado lacio Grados, gradas, grabas, gravas, garbo, anestesia Prófugos refugios paralelos al sedimento arenoso de las / mitocondrias Cuerpos estériles inmolados en busca de vida en sus / cuerpos estériles Senos áridos de delicadeza espontánea, marcas febriles de / sediento enchastre viscoso Réplicas del renacer acostumbrado a morir en la mismísima / oposición de la claridad se encienden en retorno circular Rencor grisáceo, humores espolvoreados, receso de / infinidad, protagonismo calado Alvaro Montedoro
.
31
.
Ojos desteñidos
Rudimentos de un domingo desteñido, azul en celeste, / amor en vestigios de olvido Frecuencias inertes de tu gemir crepitan mi lóbulo al / extremo de la pérdida sensorial Falacia crujientemente innatural tornada fragilidad, / desarma mi estantería Ronroneos caninos perturban la estabilidad ósea de la / horizontalidad en las sombras El hilar de tus tejidos indómitos captura la fogosidad del / más antártico espécimen Lentamente me ahondo en las discontinuas maneras / de no ser Soy, te veo, me ves, dejo de ser Imágenes Ventanas rompiendo reflejos, blancuras amarillentas Rotundas sedes insatisfechas con sólidos vaivenes / me incitan a volver Desesperación Relajación Más sed Se encarniza lo que siempre supe y segregué por no tapar Y el frasco que no se abre.
. Sorbos .
Putrefactas fosas de la perdición La evacuación se te impregna en el crisol de la rutina Sangra la carne podrida por los poros sutiles de tu inocencia La muerte, en el limbo de la calza que no usás Tu moneda tiene más de dos caras Lujuria, pasión, acostumbramiento, Sinuoso desenfreno del coito superficial Facetas de la desintegración emocional de tus corneas Maneras de refugios opuestos a refugios Clamores subterráneos, ínfimos repliegues del sucumbir La ausencia te ausenta de la claridad en la que te ausentas Y el corpóreo fulgor se refriega en tu cara pálida, cruda, / consumida.
Alvaro Montedoro
.
33
.
Ojos desteñidos
. Casi inevitable .
Casi inevitable, como respirar Casi vulnerable, como el mar Ruedan los hexágonos de sudor Mordiendo la belleza deshonesta Pilas de té mugrientos Bañados, viñedos, buñuelos, pañuelos, piñata rota Casi inevitable, como caminar Casi vulnerable, como tu mirar Me equivoco con tus líneas efímeras Casi inevitable, como el eco de tu hilaridad Me contagio del orgullo y vuelvo a caer Casi vulnerable, como los dos polos Casi inevitable, tu voz en mi oscuridad Miro en los vértices la huella que pierdo Casi vulnerable, la gema en ebullición Ya no lo tolero si lo puedo evitar.
Alvaro Montedoro
.
35
.
Ojos desteñidos
. Hice el ademán de siempre .
Hice el ademán de siempre, y tus gestos me calmaron la Sabía hacer muchas cosas, pero a veces me ¿Qué palabras necesito para A veces siento como si las cosas no fueran de la forma en ¿Qué querés? No tengo nada más que No te suelto, pero vos no La verdad yo imaginaba otra cosa, sentir No te aburras, quizás mi presencia no alcance y Si no te sintiera, sólo bastaría saludarte con la mano / en alto como quien Lo que soy, un par de melodías tan Me dejas ir al viento a germinar el polen con mis manos / llenas de Poder abrazarte en la mañana con tanto Con el viento en la cara suspirabas, lo tomé como / un signo de Hice el ademán de siempre esperando retribución, / y ahí supe El viento en la cara y la inseguridad me preparaban para El barrio era lindo, sí, había unas casas muy Alvaro Montedoro
.
37
.
Ojos desteñidos
Vimos las vidrieras y tu desinterés me generó una Hice el ademán de siempre, suponiendo que la retribución / nunca La casa y el cuerpo vacíos después de aquella Entrando me di cuenta que salir se torna cada vez más Puse un disco que escuchábamos, y cuando terminó / me sentía tan Hice el ademán de siempre, soltando una lágrima.
… (2)
Y mi cara se dibuja entre tus dedos, y poco a poco todo mi cuerpo. La sintonía del reloj y los discos que pasan uno a uno desentona en nuestra métrica. Despojados ya de toda dignidad nos destrozamos lentamente las pieles, nos retorcemos de placer, nos revolcamos en una luna de fuego que deja de cara a la oscuridad a todo sol que se asome por la ventana. Una tras otra la seguridad de nuestro verbo se vuelve acción y mordemos salvajes la suavidad que tanta inocencia provoca en la mañana. Te miro hablar, fluir, y te encuentro en mi interior. Y vuelvo a tus ojos, y me pierdo en la calma del danzar de tus pupilas, que me rompen la cotidianeidad y desequilibran mi estantería. Caen los libros al suelo, y una página al desnudo me hace dar cuenta que la ilusión se desvanece con el alba. Me estremezco como con un frío en la espalda, no hay abrigo que me libre del dolor de mi mirar.
Alvaro Montedoro
.
39
.
Ojos desteñidos
Iris arqueado
“Palabras que ya no despiertan imágenes, Son sólo un cementerio del espíritu”. Antonin Artaud
. Infierno de murciélagos . Infierno de murciélagos Maraña de explosiones sensibles, invisibles Rasgos Redondel tal vez cuadrado, no lo sé ¡Hijo de puta! Hundimiento de poemas sin decir Ébano de sal Nunca un ausentarse indeterminado Laguna de orgasmos Sombra ultravioleta ¡La concha de tu hermana! Felaciones largas cumbres rotas Vaivén de salitre en madera Curvas volátiles son tus amotinados gajos Me relaja tu pómulo en trémolo llegar Y el hueco macizo de tu palidez Como hierba, como implante, como sol. Alvaro Montedoro
.
45
.
Ojos desteñidos
. Esfera azul .
Los círculos no existen En esta esfera azul… Brillantina transparente Desdibuja tus pétalos de dócil expresión, Sensibles a líneas curvas sin fin… Las primaveras no son más Que sonrisas del otoño En esta esfera azul, Que intentan ocultar heridas del viento Y abrigar plumajes de reluciente esplendor… El tinte rojizo de su amor Tiñe puñales de seda En esta esfera azul… De mariposas que fueron larvas, Y no dejan de ser larvas… De luciérnagas de fuego, Que se ocultan en la noche… Y de hormigas que caminan, Alejadas de su reina…
Alvaro Montedoro
.
47
.
Ojos desteñidos
¿Pandemónium angelical o Paraíso infernal Es esta esfera azul? De orbitas imperfectas Por el satélite maligno… Así es esta esfera azul, Azul de cielo, azul de mar, Azul de oscuridad.
L.A.S.
Garúa en estado de coma El vestigio de tu hojarasca crepitando, Se muere el pájaro en su jaula Y nace todo tu elemento. El dulzor de aquel durazno invisible Sangra toda religión, Y se pierden las bengalas de tu amor, allí, Lejísimo, tal vez en el barro, Tal vez en París, indómita, herida, Por los ojos de un kamikaze. El aire de cromo aleja mi locomotora A dieciocho minutos del sol, Pero tus armonías transmutan toda era de uranio. El néctar de cada luz Disemina el lucero sin fin para los árboles, Y adentro tuyo ves como la hiedra Resbala al sol. Un viento celeste arrasa mi mapa de tu amor Donde no se lee, Y recorriendo tu estante Alvaro Montedoro
.
49
.
Ojos desteñidos
Me encuentro perdido en ti. A las palabras se las lleva el viento, dicen, Pero tus melodĂas llenan el verso y la prosa De una exquisita eternidad.
. Noche de sueños .
¡Calláte! No interrumpas mi canción… Te toco. Te apago, y me ilumina tu luz cegadora Te escucho, girando, ¡calláte de una vez! No soporto tu andar matutino, Te esquivo a la tarde, te dejo en soledad. Tu intensidad aumenta mientras el segundero / me carcome, Me carcome la paciencia, La paciencia al rebalsarte En el vaso del insomnio que provocan tus vaivenes, Y esa gota que resbala en el contorno de tu susurro Se vuelve grito. Me atormenta la frecuencia de la nada En el vacio de la compañía. Humeante los tonos de grises Se tornan hostiles hacia el alrededor, Esta vez, giro yo Y giro en vano, Porque tu luz cegadora me despabiló. Voy corriendo a buscar ese vaso de somnolencia Alvaro Montedoro
.
51
.
Ojos desteñidos
Lo veo, quieto, me mira, Sin darle oportunidad, lo agarro con el 铆mpetu sosiego Lo bebo de un sorbo, Te toco. Te apago. Se quem贸 tu luz.
. Túnel .
Encomienda de indios Pez asturiano Testaferro de lujo Crujir respondedor Sobrehilar paladial Latitud encubridora Rascón lluvioso Ciencia atada al arte
Rozo tus piernas en silencio…
Alvaro Montedoro
.
53
.
Ojos desteñidos
. Lejos .
Tus pupilas refractándose La desdicha deshilachada en mil espinas de cera La suavidad de tus dígitos le agrega un cero a mi / denominador cada segundo ¿Será que sólo un jueves de tu vida te basta para / amalgamarte a mi rutina? La vibra de tu anestesia se quedó en la jeringa que no me / conviene Una escalera mirona oculta brebajes de la luna enmudecida Tu voz me habla en otro idioma Me gusta Pero no lo entiendo.
Alvaro Montedoro
.
55
.
Ojos desteñidos
. Fábula del junco y el pantano .
Raíces desvanecidas en el dulzor de la ciénaga. Corrompiendo su verde luz al morir el alba El junco reposa en la tenue brisa del terciopelo aclarado Rugiendo versos de sabor incrédulo… Y el pantano sigue ahí, Como el topacio que sulfura Desde las entrañables esencias de la tierra, Donde el ardor aún no ha sembrado Su irrefutable sabiduría occidental, Donde el crisantemo y la acacia no encontrarían jamás La frescura de la menta cristalina… Utópico es creer que el tallo ignore Al manto que lo acobija… Utópico es aceptar que el fango olvide El denso colchón que lo sucumbe… Y no lo creas un mal presagio por parte de ellos, Es que todo está escrito en una nube que condensa. Porque el junco desconoce la inquietud de su mentor, Desconoce la razón de la razón, Desconoce el porqué de su bajón, Alvaro Montedoro
.
57
.
Ojos desteñidos
Que el pantano se reserva a pesar de algún dolor… Y el pantano no se advierte que en el junco hay una flor, No se advierte si su alma es canción, No se advierte de los latidos de su corazón, Que en el tallo manifiestan brotes del color De la perla en una noche desierta, Del color de la lujuria en la lava de un volcán, Que aunque a punto de estallar La utopía de sus mundos grises Los aísla de la verdad.
. Once estaciones a ningún lugar . I Se dibuja una luna en mi té de manzanilla, y no es la miel. Cuarto menguante creo, nunca supe bien cuál es cuál. II Maldito el tiempo que nos hizo estar en el mismo tiempo en distinto tiempo. III Vivo el arenoso mudaje de las cosas no sensibles, en medio de esta costura gris casi incandescente de mis huecos oculares. Te sentí en mi altillo híbrido, y no hubo consecuencia que nos demacre. IV El timbre de tus ojos destiñó. V Sobre un nido de elefantes se esconde la aguja que te hilvanó el cráneo en rubíes formas de manifestación.
Alvaro Montedoro
.
59
.
Ojos desteñidos
VI Un tiempo natural es aquel que escapa a los relojes, a las miradas incisivas de los buitres. Es un trascurrir etéreo entre pieles y esencias de amor. VII Mariposas que se extinguen quince años y vuelven a aparecer en otra infancia. VIII Tapujos, desenfreno, columela. IX ¿No ves que ya la luz se apaga de mi sien? X Caminaste entre mis ruidos con la justeza de la sombra. La cuasi simetría de las tazas de café se cuela en las vitrinas de semen, con tanto bajo húmedo que se pudren las frutas en las canastas. XI Alhaja hilarante.
. La ilusión . Mi puente grisáceo desconoce la razón Mis latitudes en permanente quimera La inconsciencia se vuelve consciente, y viceversa Ya no lo sé Me escapo del tumulto de mi pesadilla Me choco las paredes de mis auriculares No puedo salir Yo sé que estoy ahí Yo sé que ellos saben que yo sé que ellos saben Pero no se lo puedo decir Me siento un ataúd, soy un ataúd No estoy loco En realidad sí, pero no. Ellos corren, como en un pasillo sin fin Yo los miro sentado, impaciente Porque no estoy loco como ellos Los otros me cierran las pasiones de la soledad Y se tragan la llave Ahora sí que estoy muerto Pero una voz me despierta Entonces me levanto a tomar un vaso de agua Y lo reto a mi perro porque hizo pis en la cocina. Alvaro Montedoro
.
61
.
Ojos desteñidos
. Lira I .
Iridiscente amar En la luna de tu mueca sublime Intensificado mar No te ciegues, abrime Haceme perder las ganas de irme.
Alvaro Montedoro
.
63
.
Ojos deste単idos
Mácula granular lejana
“Aunque me fuercen yo nunca voy a decir Que todo el tiempo por pasado fue mejor, Mañana es mejor…” Luis Alberto Spinetta
. Cosas que pasan .
Los recovecos azules de la arena espumosa Sacuden lentamente el otoño de mi alma, Que no es eterna, ni mañana será un perro ni un pez. Sueña el hervor de la noche ahondar en los esteros de tu / frontera, Esboza el humo de su devenir junto al verde lucero del alba, Se prende un cigarro, aunque no fume, y quema nostalgias / del ayer con las cenizas del hoy, Que no se evaporarán mañana, ni en cien años.
Alvaro Montedoro
.
69
.
Ojos desteñidos
. Caer .
Apretaste el interruptor de mi lívida luz Ahora soy un ente, seco, como el aire arenoso Las pasiones fluctúan en el péndulo del letargo Carraspera voz, me atragantan tus capítulos repetidos Mastico el sudor de tu catarsis Inhalo el ardor de tu frescura Escucho el color de tus pupilas Moviéndose al pensar Pensándose quebrar Dudar No amar Resistir Olvidar Recordar Regresar Irse Ciclo constante. Alvaro Montedoro
.
71
.
Ojos desteñidos
Líneas, círculos, firuletes Vierten mi vaso Mi mano húmeda Sacia mi sequedad. Vuelvo a estar seco.
. Ecuaciones .
Esa palabra me hace ruido ¡Carajo! La veo y me hace ruido La escucho y me enceguece La encuentro de casualidad en textos de Julio, De Pablo, de Eduardo, Y desvío la mirada. Escurro mis pestañas para que no se ahoguen Con esa palabra que me hace ruido. Me hago el que no la veo Pero sigo leyendo Y el ámbito de mis córneas La siguen observando aún Después de tres párrafos de haber creído olvidarla. ¡Carajo al cuadrado! Esa fucking palabra que me hace ruido Me llega en canciones de Lucio, de Luis, de Carlos, Y uso la parte carnosa de la oreja como tapón. Pero no, ya entró la guacha Y me obnubila el de día de lluvia. Alvaro Montedoro
.
73
.
Ojos desteñidos
ยกCarajo al cubo! Esta ecuaciรณn va mรกs allรก De mis capacidades intelectuales.
. Perfume .
Vago en tu vidriera, transeúnte Divago de mí mismo, cólera interna La espera quisiera una hoguera de encaje El pasar me devuelve pleamares de silencio Pienso, giro, miro. ¿Por qué te ocultas tras el frívolo follaje? Ese que descansa en el barniz que se secó Por no tiznar nuestro amor. Mi placard guarda aquella prosa que fue puro impulso Junto con dibujos inanimados, y tu pulso sin movimiento. Marionetas blancas de felpa también son testigos Del vestigio de unas ojotas rosas, De unas molestosas pupilas artificiales, Y del fulgor de un andar en bicicleta, Que se escapó lejos del manzano Del que ahora sólo afloran frutas secas.
Alvaro Montedoro
.
75
.
Ojos desteñidos
Pinceladas discontinuas te intentan dibujar Pero el 贸leo se deshace El pincel no tiene cerdas El lienzo es una sabana vieja. Huelo tu perfume, Aunque ya no tenga nariz, Aunque ya no dance con 茅l.
. Tea .
Te amortiguo las caídas Te amparo del silencio Te amarro a mi hoja de felpa cristalina Te amasijo los pétalos marchitos Te amotino cuando el humo se te impregna en la salida Te amontono los retazos de zafiro de tu piel Te amplío lo fugaz de las estrellas Te amerito la culpa de mi frío, de mi árbol otoñal Te ambiciono en el fulgor del alba gelatinosa Te am… ¡oh! Me pica la cabeza.
Alvaro Montedoro
.
77
.
Ojos desteñidos
Coroides real
“Vení a dormir conmigo: No haremos el amor, él nos hará.” Julio Cortázar
. No tengo nada concreto que decirte .
No tengo nada concreto que decirte, soy una semilla. Soy una música, soy estas palabras vagas que ya leés / acostumbrada. No te entrego la vejiga herida porque es cruel Nada del licor hecho saliva te detiene, sobria en el loar Ya verás las menstruaciones de las larvas en el aire impar / del invierno de ropero Y la luna de marfil se hará armonía impresionista, / oh entretejida melodía Debussyana No tengo nada concreto que decirte, soy apenas una raíz. Las calandrias tropezadas ya sanaron sus rodillas raspadas Con la rueda turquesa del fuentón de plástico del patio Las mujeres trufa se bañarán en almíbar de nuez cuadrada Y el reflujo de constelaciones se llenará de guayabas / de potasio Para ver las válvulas de hilo negro que salen de los surcos / de tu iris No tengo nada concreto que decirte, soy poco menos que / un tallo infértil. Alvaro Montedoro
.
83
.
Ojos desteñidos
Toneladas de pelo de axila se incineran en el nombre / de Soid Oh, ¡alabanza! Todo es en vano, la realidad, los castillos de oro, el horario / del almuerzo. El prefijo de prefijo es pre, fijo este hallazgo frente a tus / ojos pre-sos de la hoja Pre-cio, pre-nda, pre-pago, / pre-figuracionesconstantesderemolinosincandescentes Los oídos se refriegan en parlantes de harina y twitters / de levadura sin canillas blandas Los médanos que penden del cielo raso te llenarán de arena / la espalda Y encontraré mis uñas sucias. Todo lo que dije está en potencia, cuando sea un árbol / comerás de mí.
. Revoloteo .
Te encontraba cada noche desprendida de la filigrana de mis colores ausentes, casi entre la hendija que separa al sueño del ámbar pálido del velador que titila sin desvanecerse por completo. Entonces mordía, te mordía, me mordías. Mi dolor era tu placer y tu placer mi espasmo que llegaba a tus oídos, y nos hacía alcanzar juntos ese círculo violeta con guirnaldas fosforescentes que tanto nos gustaba. En ese momento no mezquinábamos palabras ni caricias ni chupetines de esos verdes que te pintan la lengua. Después de morder el chupetín (porque no nos aguantábamos chuparlo hasta que se haga una bolita muy chiquita que se confunde con el palito) nos acurrucábamos y no pensábamos más que en el revoloteo de nuestras pupilas, y el silencio llenaba todo lo que el aire nunca puede. Ahora en las veredas vemos más los brotes / de las magnolias. Y en las terrazas vemos más lunas que estrellas / en el cielo. Y en los rincones somos más amor del que / nunca fuimos.
Alvaro Montedoro
.
85
.
Ojos desteñidos
. Posesión .
…Te poseo y estás muerta, inmóvil Pero no lo estas así de repente Me arrancás las curvas de las yemas oculares Con herbáceos colmillos. Dos sorbos y medio de té Estás muy caliente Y lo blanco del atisbo se desprende; Hilarante tus ronquidos, no dormida Como frenéticas vociferaciones Gusto a mar, lago, pero Victoria Y tus barcos indelebles son alhajas, Humeantes Desparramo de jirones Como cascaras de sed Me posees y estoy muerto Hasta los puntos suspensivos…
Alvaro Montedoro
.
87
.
Ojos desteñidos
. Invierno elefantoso (como si un vegetal) .
Se miran para ver la inmunidad de sus materiales Las acciones son impersonales pero nadie lo sabe Recorren el suelo creyéndose volar, entre solapas de vidrio Tac, tac, reojos desde el cielo La génesis del desecho es el orgasmo cartesiano de los ejes Un cuajado sonar vulnerabiliza su médula Se mueve para allá, se corre un poquito a la derecha, siente / el roce indeseado De zapatillas en el mar -sí, ¡pero descalzo menos! El auto de… pim pum pam, una frase, dos. Una carta de satélites, sin lapiceras Redimíte del contexto che, aquel porrazo, el éter Un manjar, ¡soy risoso! Te elejí entre el gamón cocido de la jóndola del / supermercado Gumbo Al lado del jruyere ¡Jé alejría! Un sanguchito nunca viene mal. Pero los gases Tan inertes como un recuerdo, una palabra en el aire Alvaro Montedoro
.
89
.
Ojos desteñidos
Volvés, y la conciencia de la mandrágora purifica un poco Los kilómetros se miden con intensidad de abrazos Y este deambular ciego se encarniza más allá Lo veo, te veo, qué ves, nos veo, qué cosa, me veo. Un par de cuestiones antes que nada: me gusta ese gorro / azul (creo); Me cansé del frío (¿por qué mejor no lo hacemos / en verano?); Los flashes me ponen de mal humor cuando estoy sobrio; Estoy estornudando. ¿Será por esa puta película?
. Irme .
Irme. Suena a enfermedad, “tiene Irme, si, está en cama haciendo reposo”. Ir-me (“yo-voy” in inglish, of cors). Irmelada de frutilla, la de Brasil es riquísima, le dicen “morango”, sería como un mango morado, pero el mango es amarillo/anaranjado y la frutilla roja, quién sabe. Nadie sabe nada porque la verdad no existe, entonces todos saben todo porque nadie sabe nada, ¿entendés? Yo no. Aunque ahora eso no importa porque suena Florencia, con su voz tremolar, y esos melogajosos pasajes de soplada dulzura. Me voy a ver como crepita el aceite en el congelador, y a la gaza del patio que no pudo aliviar a los Alpes, tan tristes, como marchitos por el viento. Pero irme sería lindo (no estar enfermo, si no irme), tampoco la de frutilla (aunque con unas tostadas con manteca y un café con leche no vendría nada mal), yo digo irme, irnos, como esa vez que nos miramos entre líneas, y algunos cuantos kilómetros se acercaron a centímetros, y no llegamos a tocarnos por la luz que nos separaba, de eso hablo Eustaquia Adelfa.
Alvaro Montedoro
.
91
.
Ojos desteñidos
INDICE Cristalino ramificado .......................................................................................9 Transcurrir ........................................................................................11 Té de vainilla ..................................................................................... 13 Un cóndor ......................................................................................... 15 Alboroto de un poroto ........................................................................17 De a dos .............................................................................................19 Un mito .............................................................................................21 Infancia adulterada ...........................................................................23 Esclerótica maquillada ...................................................................................27 ... (1) ..................................................................................................29 A mares .............................................................................................31 Sorbos ...............................................................................................33 Casi inevitable ...................................................................................35 Hice el ademán de siempre ...............................................................37 ... (2) ..................................................................................................39 Iris arqueado ...................................................................................................43 Infierno de murciélagos ....................................................................45 Esfera azul .........................................................................................47 L.A.S. .................................................................................................49 Noche de sueños ...............................................................................51 Túnel .................................................................................................53 Lejos ..................................................................................................55 Fábula del junco y el pantano ........................................................... 57 Once estaciones a ningún lugar ....................................................... 59 La ilusión ...........................................................................................61 Lira I ..................................................................................................63 Mácula granular lejana ..................................................................................67 Cosas que pasan ............................................................................... 69 Caer ...................................................................................................71 Ecuaciones ........................................................................................73 Perfume .............................................................................................75 Tea .....................................................................................................77 Coroides real ....................................................................................................81 No tengo nada concreto que decirte .................................................83 Revoloteo ..........................................................................................85 Posesión ............................................................................................87 Invierno elefantoso (como si un vegetal) .......................................89 Irme ...................................................................................................91
Este libro se imprimó por orden de EL MENSÚ Ediciones en el mes de Noviembre de 2012 en los talleres de Gráfica del Sur, Córdoba Capital / Argentina