Juegos de palabras que fluctúan entre la pubertad, la adolescencia y la pequeña muerte del día a día.Estos escritos, mezcla sana y original de poesía y narrativa, nos invitan a sumergirnos en un mundo surreal, absurdo y tierno. Siempre atravesados por la inocencia del primer erotismo y del amor ideal.Los envuelve la luz de un juego permanente.Alvaro Montedoro nos invita a relajarnos y disfrutar de sus textos, tirados bajo un árbol, a la orilla del río o viajando hacia cualquier lugar. El momento es único. (Celeste Giordano)