1 minute read

Una academia Y

Next Article
LA AMH

LA AMH

Por de

Se inició así la construcción de un inmueble que empleó la antigua fachada de la residencia de los condes de Rábago, en Capuchinas.

El 9 de diciembre de 1953 se inauguró la sede oficial en la plaza Carlos Pacheco, en recuerdo del general Carlos Pacheco Villalobos. 5 4 6 la brillante pluma en muchos de ellos, hace posible satis facer una gama amplia de lectores que van desde los aficionados a la Historia (muchos de los cuales sorprenderían al profesional más avezado), hasta el profesional erudito y experto profundo de los temas que investiga y presenta.

La estructura en fondo y forma de los artículos también fue elegida libremente por sus autores. Quizás en algunos casos estuvo determinada por el tipo de revista, anuario, libro o compilación en el que apareció originalmente, por ser parte de una obra colectiva con normatividad específica, o por seguir la dictada por la institución editora. Por lo que toca a la forma que guarda cada artículo, el lector observará de inmediato que no hay una consonancia absoluta. Estuvo determinada por tratarse de reimpresiones.

VITAL. Uno de los espacios más importantes de la AMH es su biblioteca. Foto: cortesía AMH.

REUNIÓN. Los academicos durante el ingreso de Antonio García de León, ocupante del sillón 30. Foto: cortesía AMH.

Fue quizás uno de los aspectos en los que más hubo que trabajar de manera cercana, y en ocasiones repeti da, con los autores.

El lector de esta antología, que ha permitido reunir un conjunto espectacular y único de artículos de especia listas en la Historia de México, podrá hacer diversos re corridos transversales a los artículos que la componen: identificar escuelas de pensamiento, vislumbrar líneas de investigación, trazar corrientes metodológicas inclu so contrarias entre sí, acercarse a temas poco comunes o bien a aquellos que han distinguido a la historiografía mexicana… de la Historia. Sus académicos y sus textos. Una antología (Gedisa / AMH, 2022). Foto: cortesía Gedisa.

Sería absurdo intentar una síntesis de lo que esta antología ofrece. Pero algo que he manifestado reiteradamente son la serie de sorpresas tan agradables y enormes satisfacciones que trajo consigo el hecho de haber coordinado esta obra.

Sorpresa con la respuesta de los académicos de número y eméritos de la AMH, que fue positiva y rápida ante la invitación a participar, así como con la enorme disposición para trabajar de manera conjunta con cada autor el artículo que eligió.

Admiración al constatar la diversidad de temas expuestos y la capacidad de profundizar en la descripción y análisis de los mismos. Deleite con la erudición de los textos, la sencillez de algunos, la profundidad analítica y la descripción detallada en la mayoría. Enorme entusiasmo con el profesionalismo y compromiso que demostraron quienes conforman esta congregación académica. Sorpresas y satisfacciones que, en realidad, eran de alguna manera esperadas y deseadas.

This article is from: