6 minute read

LA AMH

Next Article
VIDA ELLO

VIDA ELLO

Transformación en curso

A LO LARGO DE MÁS DE UN CENTENARIO DE VIDA, LA ACADEMIA

Diario El Heraldo de México. Editor responsable: Alfredo González Castro. Número de Certificado de Reserva otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor 04-2009-060419022100-101. Número de Certificado de Licitud de título y Contenido No.16921. Domicilio de la Publicación: Paseo de la Reforma No. 250, Piso 24, Colonia Juárez, Del. Cuauhtémoc, C.P. 06600, Ciudad de México. Impreso en Talleres de La Crónica Diaria S.A. de C. V. Calzada Azcapotzalco La Villa No. 160 Barrio San Marcos , Alcaldia Azcapotzalco, CP 02020. Publicación Diaria. Todos los derechos están reservados. Queda estrictamente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos e imágenes de esta publicación sin previa autorización de El Heraldo de México. El contenido de los artículos es responsabilidad exclusiva de los autores.

La Academia Mexicana de la Historia es una institución centenaria, nacida en 1919 como resultado de una combinación de voluntades: por un lado, la Real Academia de la Historia, desde Madrid; por el otro, un pequeño grupo de mexicanos aficionados a la Historia que podrían caracterizarse como ajenos —por no decir contrarios— a la Revolución Mexicana, todavía entonces en proceso.

Dos consideraciones al respecto: puede verse, por su fecha de nacimiento, como un admirable intento de reanimar la vida cultural en México tan pronto empezó a declinar la violencia revolucionaria. Un par de años antes se habían fundado periódicos como El Universal y Excélsior, y un año después José Vasconcelos refundaría la Universidad Nacional. También puede verse como el intento de una institución regalista en España por coordinarse con un cierto tipo de historiadores mexicanos para hacer del cuarto centenario de la conquista de México una conmemoración procortesiana, y que ensombreciera las celebraciones oficiales por el centenario de la Independencia.

Sus primeros miembros fueron aristócratas nostálgicos como Manuel Romero de Terreros; hacendados cultos como Luis García Pimentel; jerarcas de la iglesia como Mariano Cuevas y Francisco Plancarte Navarrete; documentalistas positivistas como Juan Iguíniz y serios y talentosos cronistas como Luis González Obregón, quien fuera su primer director.

Sus primeros 20 o 30 años de vida fueron difíciles. A partir de entonces ha tenido varios momentos de redefinición. El primero fue 1939: con la llegada del general Franco al poder en España se suspendieron las relaciones diplomáticas entre ambos países, resultando afectadas las comunicaciones entre ambas academias. Un segundo cambio se dio al inicio de los años 50. En rigor fueron dos cambios. Primero, hacia 1951-1952 se convirtió en una Asociación Civil, con lo que adquirió el status legal de una institución mexicana. Además, por esas mismas fechas, el gobierno mexicano le ofreció un terreno en la plaza de Carlos Pacheco, y junto con Banamex financió la construcción de la sede, incluyendo su fachada, una hermosa pieza del siglo XVIII. A partir de entonces el gobierno federal ha entregado a la Academia un subsidio anual.

Fallecida la mayoría de los miembros fundadores comenzaron a ingresar historiadores de gran calidad, pero con una ideología totalmente identificada con el nacionalismo revolucionario. Algunos ejemplos son Genaro Estrada, Alfonso Caso y Vito Alessio Robles. El siguiente momento tuvo lugar poco después.

N Que La Han Mantenido Viva

MEXICANA DE LA HISTORIA HA EXPERIMENTADO DISTINTOS MOMENTOS DE REDEFINICI

FESTEJO. En la imagen de archivo, la Academia Mexicana de la Historia celebra su 75 aniversario. Foto: cortesía AMH. 103 7

AÑOS TIENE LA AMH, FUE CREADA EN 1919. MUJERES OCUPAN UN SILLÓN EN LA INSTITUCIÓN.

En México empezaron a consolidarse y destacar los investigadores profesionales formados en instituciones como el INAH, de 1939; el Centro de Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México, en 1941; y el Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, en 1945. Pienso en gente como Silvio Zavala y Edmundo O’Gorman, seguidos de Miguel León-Portilla, Luis González y Ernesto de la Torre Villar, entre otros. En poco menos de medio siglo la AMH pasó de ser una institución de historiadores amateurs a otra de historiadores profesionales con varias perspectivas: historia cultural, económica, regional y social, y ya no sólo historia política y diplomática. Finalmente, en los últimos 30 años, más o menos, ha tenido lugar una transformación aún en curso: el aumento de mujeres y de historiadores de todo el país, por lo que con toda justicia puede decirse que hoy la AMH es realmente mexicana.

• José Antonio Serrano Ortega ¦ Estudios

MÁS DEL AUTOR blo”. Y los héroes no podían ser más que ilustrados y ergo, liberales. Hidalgo, aunque cura, era hijo de la Ilustración y, por consiguiente, precursor del liberalismo. Como bien ha señalado Charles Hale, el liberalismo y la revolución fueron los principales mitos políticamente unificantes, “los dos bloques constructores del nacionalismo mexicano […] los dos mitos que todo lo abarcan”, y que marcaron la “vida pública mexicana” en el siglo XX.

SÍMBOLO. Litografía virgen de Guadalupe, perteneciente a Hidalgo.

Foto: especial AGN.

Pueblo, nación, liberalismo y dirigentes insurgentes, las cuatro bases del consenso historiográfico, si bien fueron forjadas en el porfiriato y durante el predominio filosófico del positivismo, no fueron cuestionadas después de la Revolución mexicana, tan crítica contra el antiguo régimen. (“Deshaciendo el consenso. La historiografía sobre el proceso de independencia de la Nueva España, 1953-1997” [fragmento], en La Academia Mexicana de la Historia ).

Ha publicado y editado varios libros sobre la historia política, militar y fiscal de México en el siglo XIX. 1 2 3

Licenciado en Historia por la UNAM y doctor en Historia por El Colegio de México, ocupa el sillón 13 de la AMH.

Su Sede Y Sus Inicios

Sin una sede establecida, las primeras reuniones se celebraron en la casa del primer director González Obregón y en otras sedes. 2 1 3

Entre los miembros fundadores de los primeros 12 sillones estuvo Francisco

CREADA EN 1919, LA ACADEMIA MEXICANA DE LA HISTORIA CUMPLIÓ UN CENTENARIO; TRAS LA PANDEMIA APARECE UNA ANTOLOGÍA QUE LA CELEBRA

Por Virginia García Acosta Antropóloga e historiadora Miembro de número de la AMH (sillón 5) cupula@elheraldodemexico.com

La Academia Mexicana de la Historia. Sus académicos y sus textos. Una antología (Coedición Gedisa / AMH, 2022)

Ha sido, teniendo a la pandemia como fondo, sus efectos y los impactos manifiestos, que se concibió y se preparó esta antología. Ese fue el escenario de fondo en el que los miembros de número de la Academia Mexicana de la Historia (AMH) hurgaron en su memoria y en sus archivos, para decidir cuál era el artículo que debían entregar para ser reimpreso en esta compilación. Los motivos de tal decisión fueron variados: aquél que les costó más trabajo escribir, o que les gusta más dentro de su vasta producción; aquél que es representativo de su obra o, por el contrario, que da cuenta de otras vetas en las que incursionó a lo largo de su vida académica. El que tuvo poca difusión en su momento o bien, el más taquillero y que por eso valía la pena darle un lugar destacado.

Esta antología da cuenta de la diversidad de la Historia que hacen sus académicos de número. Es una muestra de laboratorio de la variedad, pluralidad y complejidad de cómo practican la Historia los profesionales de esa disciplina en México.

Así, la decisión de qué artículo incluir en esta antología fue personal y personalísima. Y el resultado es excelente, excelentísimo.

La cobertura espacial y temporal es amplia, tan amplia como lo es la de las investigaciones que han realizado los miembros de esta Academia. Espacialmente es México y sus fronteras, y no podía ser de otra manera al ser una asociación que alberga a los estudiosos de la historia de ese país. En términos temporales, en general podemos decir que comprende de la época prehispánica al siglo XXI.

El orden que guardan los textos corresponde al número de sillón que se ocupa dentro de la AMH. Se enumeran del 1 al 30, que son los lugares para miembros de número con los que cuenta la Academia Mexicana de

Virginia García

Acosta que aceptaron participar: Mercedes de la Garza y José María Murià.

Cada artículo es antecedido por una semblanza del autor, elaborada con sus propios criterios.

Los artículos seleccionados por sus autores dan cuenta de lo que un historiador, por formación, es capaz de ofrecer a sus potenciales lectores: a estudiantes en formación a diferentes niveles, a colegas en líneas cercanas o incluso distantes al tema del artículo.

En ellos resulta evidente la formación profesional de aquellos que, además de estudiar formalmente la carrera o el posgrado en Historia, lo hicieron en el derecho, el arte, la ciencia política, la filosofía o la antropología. La

30

SILLONES DE NÚMERO INTEGRAN EL ORGANISMO.

This article is from: