INTRODUCCIÓN 03
1. ALIMENTOS ORGÁNICOS PARA MEJORAR EL CICLO MENSTRUAL, UN BENEFICIO DOBLE: SALUD FEMENINA Y SALUD AMBIENTAL 06
3. ECOFEMINISMO: RELEVANCIA Y PERTINENCIA EN LA ACTUALIDAD 12 16
2. EL PAPEL DE LAS MUJERES RURALES EN LA CONSERVACIÓN AMBIENTAL
4. ¿QUÉ TANTA VIDA PUEDE COSTAR LA DEFENSA DEL MEDIO AMBIENTE? 20
5. PAZ GAIA: UNA NECESIDAD INMINENTE 28
La anatomía femenina evoca en sí misma un misterio asombroso, del que aun en pleno siglo XXI continúa mostrándonos cuanta información alberga, no obstante, el cuidado y tratamiento del aparato reproductor femenino continúa siendo un enigma, pues lo que funciona para unas, para otras no; y es que como todos sabemos en sí, el cuerpo humano es diferente en cada individuo, pero indudablemente el cuerpo femenino aún más.
Hace apenas algunos años, hablar del ciclo menstrual en público era imposible, además de que los diagnósticos relativos a estos temas que aquejaban a la mujer siempre eran reservados, guardando con ello especulación entre el médico y la paciente respecto de los métodos a seguir.
Sin embargo, hoy la apertura hacia este tema es mucho más amplia, permitiéndonos hacer búsqueda de información e incluso intercambio de ideas relacionadas a los testimonios que vemos en plataformas digitales y otros medios de comunicación, dándonos un panorama de aquello que –en muchas ocasiones– se cree o considera propio de una sola persona cuando existen millones de mujeres pasando por la misma situación.
Y es que tuvo que pasar mucho tiempo para que, en primer lugar, se lograra hablar de este proceso biológico de la mujer y unos años más para que la ciencia descubriera que los temas que la aquejan respecto a su ciclo menstrual, van más allá de síntomas normalizados a este proceso, los cuales se encuentran
del equilibrio hormonal.
Este equilibrio hormonal depende de muchos factores, pues su alteración está ligada a factores como el estrés, sueño, actividad física y muy especialmente “la alimentación”, siendo este último aspecto elemento clave dentro de la salud del aparato reproductor femenino, motivo por el cual durante los últimos años muchas mujeres han replanteado su alimentación, realizando así la búsqueda de un estilo de vida más saludable.
Al respecto, se ha pugnado por que este estilo de vida saludable sea a base de productos orgánicos, esto último no solo por sus
al interés de mantener una salud optima ha crecido la necesidad de proteger el medio ambiente reduciendo la exposición a químicos
tóxicos. Y te podrás preguntar ¿cuál es la relación entre un tema y otro? la respuesta es que precisamente, los alimentos orgánicos se destacan por dos grandes razones:
•Reducir la exposición de pesticidas y disruptores endocrinos.
Diversos estudios han demostrado que los pesticidas utilizados en la agricultura convencional pueden actuar como disruptores hormonales; estos compuestos alteran el funcionamiento del sistema endocrino y pueden provocar ciclos irregulares, mayor
acentuado o incremento del dolor menstrual.
•Aportan más nutrientes y antioxidantes.
Los alimentos orgánicos suelen tener mayor concentración de vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes, esenciales para un ciclo menstrual saludable. Nutrientes como el hierro, magnesio, omega-3 y vitamina B6 ayudan a reducir síntomas como hinchazón, irritabilidad y calambres.
el ciclo menstrual? a continuación te describimos
Consumir frutas, verduras y cereales libres de agroquímicos favorece la reducción de la del dolor menstrual. Los alimentos orgánicos mantienen sus propiedades antioxidantes sin residuos químicos que irriten el organismo.
2. Regulan las hormonas naturalmente
La ausencia de hormonas sintéticas y pesticidas permite que el cuerpo mantenga un funcionamiento endocrino más estable. Esto puede ayudar a mejorar irregularidades en el ciclo, reducir el acné hormonal y aliviar los síntomas del síndrome premenstrual (SPM).
3. Mejoran la digestión, clave para un ciclo equilibrado
Una microbiota saludable contribuye al equilibrio de estrógenos. Los alimentos orgánicos, al conservadores dañinos, favorecen una digestión más sana y un metabolismo hormonal más
De esta manera, consumir orgánico no solo impacta en el cuerpo, pues aun y cuando el tema va enfocado a la salud femenina, no puede dejarse
son para todos quienes los consumen, además de causar un impacto favorecedor al planeta; un ejemplo de ello lo encontramos en la práctica de la agricultura orgánica, la cual:
Protege los suelos, evitando su erosión y manteniendo su fertilidad natural.
Reducción en la contaminación del agua al no utilizar fertilizantes y pesticidas sintéticos.
Fomenta la biodiversidad, permitiendo que polinizadores y fauna natural prosperen.
Disminuye la huella química en el medio ambiente.
Un ciclo menstrual saludable no empieza solo con suplementos o tratamientos, empieza en la tierra, en la forma en que se cultivan los alimentos y en la conciencia con
la que los elegimos, por lo tanto, comer bien es un acto de auto cuidado y amor por el planeta.
A continuación, te compartimos el top 10 de los alimentos orgánicos más recomendados para el cuidado del ciclo menstrual.
1. Avena orgánica: regula niveles de energía y estabiliza el estado de ánimo.
2. Espinaca y kale: ricas en hierro y magnesio, reducen cólicos.
3. Frutas rojas: antioxidantes
4. Semillas de chía y linaza: ricas en omega-3, ayudan a regular hormonas.
5. Aguacate: fuente natural de grasas saludables para el equilibrio hormonal. del exceso de estrógenos.
7. Yogurt natural orgánico: fortalece la microbiota intestinal.
8. Té verde y té de jengibre orgánicos:
9. Camote: alto en vitamina B6 para disminuir irritabilidad.
10. Legumbres orgánicas: proteína vegetal
El vínculo de la salud menstrual y el medio ambiente es cada vez más fuerte, en que todos los síntomas y enfermedades relacionadas con el ciclo menstrual no son únicamente trastornos ginecológicos, y el ambiente, por lo que cuidar de ti, así como del planeta se convierte en un compromiso constante en el que cada día se suman muchas más mujeres, por lo que al respecto no queda más que invitarte a formar parte del cuidado de tu cuerpo, cuidando a la vez de nuestra casa: la tierra.
¡Por el planeta, por ti y para ti, el futuro es verde!
En el Estado de México, las mujeres rurales son la esencia del campo: productoras, guardianas de semillas, preservadoras de tradiciones y transmisoras de saberes ancestrales. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), más de un millón 149 mil mujeres mexiquenses viven en zonas rurales, lo que representa el 13.8% de la población femenina; la mitad de ellas tiene menos de 29 años, lo que muestra una generación joven que continúa con el legado de sus antepasadas, pero también busca nuevas oportunidades de crecimiento y autonomía.
Las mujeres rurales, en particular, buscan ser independientes, productivas y generadoras de ingresos, explorando alternativas económicas que mejoren su bienestar individual y colectivo.
Su labor abarca tareas reproductivas y productivas; las primeras entendidas en su sentido biológico y social, garantizan la continuidad de la vida y la estructura familiar; las segundas, se relacionan con el trabajo agrícola y comunitario. Sin embargo, estas labores suelen ser invisibilizadas y no remuneradas, lo que ha limitado el reconocimiento del aporte femenino en el desarrollo rural.
EN LA CONSERVACIÓN
AMBIENTAL
Las mujeres desempeñan un importante rol dentro de la sociedad, una mujer rural cuyo medio de vida está conectado con el campo y sus recursos naturales, juegan un papel vital para desempeñar actividades primarias y conservar los recursos en sus comunidades, así contribuyen a mantener un ambiente sano.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció el 15 de octubre como el día Internacional de las Mujeres Rurales para reconocer la invaluable labor que las mujeres desempeñan en el desarrollo rural, agrícola y comunitario.
Asimismo, las mujeres rurales suman diversas aportaciones en el cuidado del medio ambiente debido al cambio climático, la pérdida de diversidad biológica y la degradación de la tierra han tenido efectos y los recursos de las mujeres y niñas que viven en medios rurales. La investigación más reciente de ONU Mujeres estima que, a nivel mundial, en el peor de los escenarios, el cambio climático podría empujar hasta 158 millones más de mujeres y niñas a la pobreza y a 236 millones más de mujeres y niñas a la inseguridad alimentaria para 2050.
Los ecosistemas, los recursos naturales y los medios de vida se están agotando, y la capacidad de las mujeres rurales para procurar de manera segura recursos como alimentos saludables, energía limpia y agua se ha reducido.
Sin embargo, a pesar de los múltiples esfuerzos que realizan las mujeres rurales en la producción de alimentos y en el mantenimiento de los recursos naturales, se enfrentan a sesgos como la falta de acceso a la tierra y control limitado de recursos naturales. Las mujeres rurales a menudo carecen de acceso a la tierra y tienen un control limitado sobre recursos críticos para sus medios de vida como el agua y fuentes de energía sostenible, así como la biodiversidad.
Otro sesgo al que se enfrentan las mujeres rurales es la participación limitada en la toma de decisiones, ya que estás suelen tener una menor intervención en la política, economía y relaciones sociales relacionadas con el medio ambiente y el clima, lo que aumenta su vulnerabilidad y limita su capacidad para hacerle frente a crisis ambientales, por lo que es un sesgo que se tiene que romper, la inclusión femenina en la toma de decisiones no solo promueve la equidad de género, sino que también enriquece estrategias de conservación al incorporar conocimientos tradicionales y perspectivas diversas.
Un último y notorio sesgo es la discriminación y violencia de género, las mujeres rurales enfrentan múltiples formas de discriminación y violencia basadas en el género, lo que puede aumentar su vulnerabilidad en situaciones de crisis climática y desastres naturales.
A pesar de los sesgos que enfrentan las mujeres rurales, ellas son agentes de cambio y juegan un papel esencial en la protección del medio ambiente y el uso sostenible de los
recursos naturales. Reconocer sus roles, saberes, necesidades y contribuciones es crucial para impulsar su autonomía ambiental y mejorar sus condiciones de vida, las mujeres rurales trabajan día a día por la conservación ambiental, es por ello que se les debe de brindar mejores condiciones para su grande labor que desempeñan.
Por otro lado, la participación activa de las mujeres rurales en México es crucial en la conservación del medio ambiente, su liderazgo es fundamental para la protección de nuestros ecosistemas y la construcción de comunidades más justas y sostenibles.
En este tiempo recobra suma importancia reconocer el trabajo que realiza una mujer rural pues como ya se ha mencionado en líneas anteriores, son preservadoras del medio ambiente y contribuyen al uso sostenible de los recursos naturales, su arduo trabajo en nuestros días viene a ser relevante debido al deterioro ambiental que se tiene, sin embargo es poco reconocido; y es que mencionarlas en un simple artículo no reconocerá todo el trabajo que han realizado y siguen realizando en beneficio de nuestra madre naturaleza.
Ante este panorama, se vuelve esencial avanzar hacia nuevos esquemas de valoración de la mujer rural, reconociendo su papel como fuerza social estratégica; su participación en actividades
productivas, culturales y políticas fortalece su desarrollo integral y su empoderamiento. Es momento de dejar atrás las creencias que las limitan y de fomentar su presencia en los espacios públicos, donde puedan
redes de apoyo que impulsen su crecimiento individual y colectivo, y sobre todo las grandes aportaciones que tienen con la conservación del medio ambiente.
Por ello, los gobiernos y actores de desarrollo tienen que armar nuevas iniciativas que ayuden a que las mujeres rurales tengan mejores apoyos, sean escuchadas; acciones que impulsen a mejorar sus ingresos y condiciones de vida, ya que ellas trabajan y aportan para mejorar el medio ambiente.
Finalmente, el trabajo intrínseco que realizan las mujeres rurales es
para el ambiente, para el desarrollo de alimentos y para la sociedad en general, se trata de sensibilizar para crear estrategias e iniciativas públicas que vayan de la mano para que ellas puedan fortalecer su trabajo, que
conjunto como sociedad no solo les demos el reconocimiento sino que debemos apoyar todas sus acciones
sino a la comunidad en conjunto, tener un mundo más verde también se trata de colocar nuestro granito de arena desde nuestra trinchera.
El ecofeminismo lleva décadas desarrollándose alrededor del mundo, hay literatura que aborda el surgimiento de esta corriente dentro del movimiento feminista y postulados que realizan un análisis comparativo entre el impacto del sistema capitalista con el limitado desarrollo de las mujeres y el deterioro de la naturaleza.
Para abordar este tema, es oportuno mencionar una de las obras más relevantes e importantes que abonan a esta corriente: Feminismo o la muerte, de Françoise d`Eaubonne, pues se trata de una obra pionera que parte de la premisa de que las mujeres viven en una constante opresión patriarcal, en donde la supervivencia depende de una revolución ecológica.1
Para d´Eaubonne el ecofeminismo es un reconocimiento en que la opresión de las mujeres y la destrucción ambiental no son un problema aislado, tienen su origen en la estructura patriarcal que domina aquello que considera inferior. Es el sistema patriarcal el que ha motivado la reproducción femenina y la explotación de recursos naturales, y por ello, es necesario una revolución feminista.
“Se continúa procreando en exceso debido a la ignorancia, la escasez material y el aumento de la opresión de las mujeres”. 2
3. ECOFEMINISMO: RELEVANCIA Y PERTINENCIA EN LA ACTUALIDAD
entre hombres y mujeres con el objetivo de erradicar las conductas patriarcales que limitan el libre ejercicio y desarrollo de las mujeres en el mundo. No obstante, dentro del propio movimiento existen diversas corrientes con un enfoque y perspectiva particulares, sin dejar de lado la premisa de equidad, como es el caso del ecofeminismo.
Es posible que el pensamiento de d´Eaubonne para muchas personas puede ser radical por el análisis crítico que realiza al sistema, sin embargo, no está demás mencionar que históricamente quienes han tomado las riendas del sector industrial como uno de los motores principales emisores de contaminantes han sido en su mayoría hombres, que poco han procurado por impulsar acciones que eviten el deterioro del medio ambiente.
Es importante hablar de ecofeminismo en la actualidad porque existe una urgencia de sumar esfuerzos para evitar que el deterioro del medio ambiente se vuelva un problema
irreversible. La incorporación de nuevas corrientes con propuestas distintas a las tradicionales resulta ser fundamentales para construir objetivos integrales que combatan en común problemas estructurales, como lo es el cambio climático y la opresión de las mujeres por parte del sistema patriarcal.
Desde 1974 d´Eaubonne expone con datos la situación que enfrentan muchas ciudades sobrepobladas en el mundo; una exposición constante a la contaminación del aire que sufre la gran mayoría de la población y que repercute directamente en su salud. A ello se pregunta: ¿Qué salida se ofrecerá a tan absurda pesadilla? a lo que ella responde:
“La respuesta es gritar: “¡Eres tú, somos nosotros, soy yo!”
Pero tú, pero yo, no somos los responsables: no podemos hacer otra cosa, aparte de minúsculos cambios de comportamiento”
Resulta comúnmente paradójico estimar si nuestros esfuerzos individuales por cuidar el generar un bien mayor, si en gran medida parte de los contaminantes que se producen en nuestro planeta son a consecuencia de la civilización tecnológica, superurbana y
1. d´Eaubonne, F. (1974). Feminismo o la muerte.
2. (d´Eaubonne, 1974, pág. 280)
Lo cierto es que, independientemente
estos pequeños cambios en nuestro entorno, debemos adoptar una postura que incremente las posibilidades de alcanzar un bien mayor por encima de cualquier premisa pesimista. Abordar el ecofeminismo en estos tiempos resulta ser fundamental para asimilar el impacto que han tenido las decisiones de los hombres, como principales poseedores del poder, en los limitados esfuerzos por preservar el medio ambiente. Quizás debemos transitar hacia una nueva etapa en la que la lucha por el cuidado de planeta se asuma con perspectiva feminista, capaz de ofrecer un rumbo distinto y aumentar las posibilidades de que un cambio real se pueda materializarse.
Hace 51 años cuando d´Eaubonne publicaba su obra, se vivían coyunturas distintas a las que se viven en la actualidad.
“La correa de transmisión entre el poder masculino en la cima y nosotras, son necesariamente los hombres, los que tienen el uso de nuestra fertilidad: el marido a quien someternos, por supuesto, pero también el sacerdote, que sólo puede ser un hombre, el médico o el magistrado que lo es nueve de cada diez veces; todos estos funcionarios masculinos del poder son hombres”.
Al menos en nuestro país, podemos considerablemente en los últimos años gracias a los esfuerzos de mujeres y colectivos feministas que han puesto en la mira la histórica e intangible falta de paridad de género que había persistido. Son tiempos en los que cada vez más mujeres ocupan posiciones de poder, y ello debe ser una oportunidad para dar un giro y hacer un llamado a la revolución feminista que asuma un rol activo en estos asuntos.
No se trata de adjudicarse una superioridad un sexo sobre otro, sino de asumir que si rechazamos la muerte planetaria debemos aceptar la lucha de las mujeres.
“Pero es que, sencillamente, ya no se trata de bienestar, sino de necesidad; no de una vida mejor, sino de escapar de la muerte. No se trata de un “futuro más justo”, sino de la posibilidad única, para toda la especie, de tener aún un futuro”.
Bibliografía
d´Eaubonne, F. (1974). Feminismo o la muerte.
Nuestro querido México es considerado un país megadiverso; ya que cuenta con al menos el 10% de la biodiversidad mundial, obteniendo así el primer lugar en albergar la mayor ecosistemas; hay desde selvas hasta desiertos; aunado a ello encontramos su rica diversidad cultural representada por todos sus pueblos originarios.
Y no es para menos sentirnos sumamente orgullosos de vivir en un país que alberga tanta biodiversidad en un solo territorio, pero esa misma riqueza ha llegado a ser motivo de una lucha constante entre quienes quieren y la nula acción de un sistema que deja desprotegida a la zona y a la población; el caso más conocido es el de la desaparición y homicidio de Homero Gómez.
Pero, ¿quién fue Homero Gómez? Un incansable activista y defensor de las mariposas monarca; era quien administraba la reserva “El Rosario” santuario en la Ciudad de Ocampo, Michoacán; entre sus estrategias más importantes era detener la tala ilegal en el área –ya que es un hábitat clave para la mariposa monarca–evidentemente se vieron afectados ciertos intereses de grupos que se dedicaban a talar ilegalmente en dicha zona; Homero llegó a recibir diversas amenazas de una banda del crimen organizado hasta que un 13 de enero del 2020 se dirigía a una junta con el ejido, a la que no llegó y se reportó como desaparecido.
El 29 de enero de ese mismo año fue encontrado el cuerpo sin vida de Homero, los primeros reportes indicarían que murió ahogado; información que –según los dichos de la familia– carecen de veracidad; otros reportes apuntan a que fue golpeado en la cabeza y su aceptada por la familia; lo cierto es que a casi 6 años de su desaparición y homicidio; el crimen sigue impune.
Y así como Homero hay muchos casos más, lo triste es su vida, su patrimonio y su medio ambiente el tema no es tan mediático y por ello cuesta un poco más de
espacio vamos a nombrar a algunas de ellas; para que su lucha no sea en vano y conozcamos a esas mujeres fuertes, aguerridas y todo lo que hicieron por su entorno antes de su pronta partida.
Ana Lilia Gatica Rómulo, integrante de la Organización Popular de Protectores de la Costa Grande (organización social y campesina activa en la región de la Costa Grande de Guerrero enfocada en la defensa de los derechos de los productores y ejidatarios de la zona) fue asesinada junto con su esposo un 10 de noviembre del 2013 entre las 8 y las 8:30 de la mañana en su domicilio; ella recibió
solo un disparo en la cabeza y estuvo casi 4 horas agonizando hasta que falleció a pesar de que los vecinos dieran parte a las autoridades –quienes nunca llegaron–desde el momento en que se escucharon las detonaciones. Cabe aclarar que días antes ella y su esposo habían solicitado medidas cautelares debido a que habían sido víctimas de amenazas de muerte.
Guadalupe Campanur Tapia formaba parte del movimiento comunitario en Cherán, estado de Michoacán; su principal lucha era el cuidado de los árboles, ya que se ilegalmente los bosques delimitados de dicho municipio. Su familia reportó su desaparición al no haber tenido contacto con ella durante al menos 3 días, y el 17 de enero del 2018 fue encontrado su cuerpo en avanzado estado de descomposición abandonado en un paraje con aparentes signos de estrangulamiento y rasgos de violencia; se solicitó a la Fiscalía correspondiente que se investigara si su muerte fue a causa de su trabajo como comunera y defensora del medio ambiente.
Estelina López Gómez fue una ferviente defensora de la tierra, ya que en su comunidad había constantes agresiones por parte de un grupo para militar con el objetivo de desalojar a la comunidad de sus tierras en Santo Tomás, localidad del municipio de Amatenango del Valle, Chiapas; y el pasado 23 de enero del 2019 alrededor de las 20:40 horas mientras iba a bordo de una camioneta con su esposo tuvieron que parar para abrir una tranca y en ese momento sujetos armados abrieron fuego contra ellos, a Estelina la alcanzaron 2 tiros, uno en el abdomen y otro en la cabeza; nuevamente hubo omisión de las autoridades para realizar el levantamiento del cuerpo, ya que se reportó la situación pero Ministerio Publico nunca se presentó al lugar de los hechos.
Pasaron poco más de 24 horas y su cuerpo seguía tendido en el suelo; fue hasta que los mismos pobladores realizaron el levantamiento del cuerpo sin seguir los protocolos correspondientes por negligencia de las autoridades.
Eulolia Lilia Díaz Ortiz, originaria de Santiago Tianguistenco, Estado de México, era integrante del Consejo Indígena del Trueque (CIT) y defensora del territorio e su municipio, tenía 60 años en 2019 cuando le fue arrebatada la vida en su propio domicilio; según los reportes de los testigos, un hombre y su esposa ya habían acudido a amedrentarla a ella, su nuera y su hijo; sin embargo, ese primer ataque fue repelido por éste último; poco después regresaron y con una escopeta le dispararon al menos una vez provocándole la muerte y dejando a su nuera herida. El homicida se dio a la fuga mientras que su esposa fue detenida y trasladada al ministerio público; y el cuerpo de Eulolia permaneció en el piso varias horas hasta la llegada del Servicio Medico Forense para su levantamiento.
Otilia Martínez Cruz también tenía 60 años cuando la asesinaron, estaba con su hijo de 20 años y de igual manera fue en su domicilio donde se realizó el homicidio; ambos eran
indígenas tarahumaras y se oponían a la deforestación ilegal en la Sierra Madre; justamente ese defensa les costó la vida –pues por encargo de los madereros– 3 asesinos a sueldo irrumpieron su domicilio y les dispararon un 1° de mayo del 2019; en el lugar fueron encontrados al menos 7 casquillos percutidos. Eran familiares del activista Carrillo Martínez, quien también fue asesinado un año antes por talamontes pese a que se encontraba custodiado por la policía federal.
Nora Patricia López León era una bióloga encargada del proyecto de reproducción de la guacamaya roja en el Parque Ecoturístico Aluxes, Palenque, Chiapas; ella era originaria de Tuxtla Gutiérrez y tenía 40 años cuando –por la denuncia de una ciudadana– se alertó a las autoridades del hallazgo del cuerpo de Nora el pasado 21 de agosto del 2019 en una habitación del hostal Camping TYC en Palenque con al menos 4 heridas de un arma punzocortante. La Fiscalía de Homicidios y Feminicidios de Chiapas con la facultad de atracción dio seguimiento a la carpeta de investigación.
Paulina Gómez Palacios Escudero era originaria de Matehuala, San Luis Potosí, guardiana del territorio sagrado de Wirikuta, lugar donde el Consejo Regional Wixárika ha librado una gran batalla por impedir actividades mineras (78 cancelaciones de concesiones a importantes empresas); dado que la disputa por el territorio se ha hecho con la organización de los pueblos; el 19 de marzo del 2020 Paulina fue reportada como desaparecida y el 22 de dicho mes y año fue localizado su cuerpo en el municipio del Salvador, Zacatecas; sin embargo no hay mayor información sobre la causa de su muerte o las investigaciones correspondientes.
Verónica Patricia Guerrero Vinueza era una destacada abogada, ferviente defensora
fue la defensora de los habitantes del
fraccionamiento Urbi Quinta en Guadalajara, Jalisco; quienes se oponían a las operaciones de una compañía responsable de la recolección de residuos, pues los desechaban de manera ilegal en un vertedero clausurado en Matatlán. Meses antes ya había sido amenazada de muerte y en algunas ocasiones mientras realizaban protestas, reportaron la presencia de hombres armados que intentaban disuadir a los manifestantes; incluso se informó que antes de dedicarse a la defensa del medio ambiente y los derechos comunitarios había trabajado en el área del narcomenudeo, poniéndola aún más en el foco incorrecto.
Tenía 51 años cuando el 3 de febrero del 2022 –justamente el día internacional del abogado– fue atacada y asesinada mientras se encontraba dentro de su vehículo en Tonalá, Jalisco; si bien las autoridades no han logrado esclarecer el móvil de su asesinato, en las fotografías se alcanzan a observar al menos 7 impactos de bala en la ventanilla del piloto.
Patricia Susana Rivera Reyes –también de profesión abogada– se dedicaba a visibilizar las necesidades y los derechos de las comunidades indígenas, principalmente de los Kumaias (Baja California), expuso junto con otra compañera la problemática a la que se enfrentan las comunidades indígenas ante la Organización de las Naciones Unidas, fundó la Consultoría de los Pueblos Indígenas en el Norte de México, entre otras aportaciones. El 19 de marzo del 2022 fue asesinada de un disparo en la cabeza dentro de su vivienda en los Pinos, Tijuana, Baja California, cuando 3 hombres encapuchados ingresaron y sometieron a las personas que se encontraban ahí, hiriendo gravemente a un hombre y arrebatándole la vida a ella.
Lorenza Chantzin Paxacuasingo de origen nahua fue campesina y una ferviente defensora de los derechos humanos ambientales y del territorio, integrante del Consejo Indígena Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), principalmente su activismo se enfocó en defender y recuperar territorios que despojaban las mineras para sus actividades. A sus 65 años el 6 de mayo del 2022 mientras iba acompañada de un hombre de 43 años fueron
detenidos y desaparecidos en el crucero de la carretera a la altura de Atzacualoya y al día siguiente sus cuerpos fueron encontrados en un tramo de esa misma carretera, con visibles signos de tortura.
Aunque la Fiscalía correspondiente comunicó que la causa de muerte fue un accidente automovilístico, sus familiares e integrantes del CIPOG-EZ informaron que desde el día de su desaparición fueron a buscarlos en ese tramo carretero y no había hallazgo de nada. El caso de Lorenza fue documentado por el Centro Mexicano de Derecho Ambiental.
Gloria Cañez Chávez fue defensora de los derechos de los rarámuris; como parte de una lucha para recuperar la tierra en una resolución para explotar el bosque; sin embargo, 2 ejidos más también disputaban las tierras; Gloria buscaba recuperar la tierra para que la gente trabajadora cambiaran su situación y evitar la sobre explotación, así como la tala ilegal. Sicarios de un grupo criminal que operaba en la sierra y explotaba los bosques de Balleza le arrebataron la vida a Gloria y su hija Sali Avella Cañez de 63 y 23 años respectivamente el 9 de septiembre del 2023.
Los cuerpos fueron encontrados e mismo año, las asesinaron con más de 50 disparos en la comunidad de Yerbabuena, municipio de Balleza, Chihuahua, lugar donde encontraron casquillos percutidos calibres .223, 7.62 y .40. El esposo de Gloria fue asesinado en 2014 y también fue un defensor de la tierra.
Ellas son solo algunas de las tantas mujeres que mueren a diario defendiendo una causa justa –¡NO! ¡No mueren, las matan! – para muchas ni siquiera ha llegado la justicia y no se sabe si algún día la tendrán, sus
familias siguen enfrentando la revictimización, amenazas y un sistema de justicia que les da la espalda en lugar de brindarles las armas para continuar con las luchas medio ambientales por las que asesinaron a su familiar. Incluso hay muchas de ellas de las que no
cuál era su causa justa, sus aportaciones ni la razón de su homicidio, invisibilizando así nuevamente a las mujeres, pero sobre todo a las mujeres que peleaban por defender los derechos de una comunidad, sus tierras y la protección al medio ambiente, mujeres que buscaban hacer las cosas bien para dejar un mejor futuro a sus hijos, familias y comunidad en general, mujeres que no tuvieron miedo de alzar la voz y aun pidiendo el apoyo de las autoridades fueron silenciadas para siempre.
Cuanto más debemos aguantar para voltear a ver a las mujeres –y en general a las personas–que decidieron embarcarse en una lucha por la defensa de los seres sintientes, los bosques, las tierras, los campos, las presas, etcétera; ¿a cuántas personas más necesitan matar para que como sociedad nos indignemos de lo que pasa en nuestro país?
Elizabeth Soto es fundadora de la Asociación Civil “Seres Libres”, donde se dedican al rescate, rehabilitación y cuidado de animales –principalmente de equinos– en situación de maltrato, abuso o abandono. Se puso en el ojo del huracán el pasado 20 de octubre del 2025 debido a un comunicado que subió a sus redes sociales denunciando a dos instituciones gubernamentales en el Estado de México por diversas razones en contra del bienestar de –sobre todo– perros rescatados.
Fue que el 23 de octubre, cerca de las 3 de la madrugada un sujeto dejó fuera de su domicilio
nombre, fotos de su menor hija y un mensaje que amenazaba con privar de la vida a la pequeña; por lo que realizó la denuncia correspondiente por el delito de extorsión, ya que explicó le están pidiendo algo a cambio (su silencio por la vida de su hija).
Hasta el momento no se ha sabido más al respecto, y esperamos que ni Elizabeth ni su hija se unan a la larga lista de mujeres ambientalistas asesinadas; de hecho, esperamos que ya nadie lo haga; por lo que seguiremos trabajando desde nuestras trincheras por un Estado de México más seguro y verde.
5. PAZ GAIA: UNA
NECESIDAD INMINENTE
“La paz surge en el alma de los hombres cuando se dan cuenta de su unidad con el universo. La verdadera paz está en el alma de los hombres (…)”
Alce Negro
México atraviesa una crisis de violencia inminente, a diario nos encontramos con cifras que abruman, basta con encender el televisor o abrir redes sociales para conocer datos de homicidios, secuestro, inseguridad y otros tantos que inquietan. Y cuando hablamos de medio ambiente, la realidad es similar, puesto que el deterioro
detona violencias y en el escenario más en el mundo.
Ante este contexto es preciso replantearnos la necesidad apremiante de la paz, que para muchos puede resultar utópico, pero que sin duda es un anhelo que la humanidad ha perseguido por años, luego de presenciar
más que siempre, como humanidad debemos trabajar en la construcción de paz y entonces cuestionarnos ¿Qué es paz? ¿Cómo construir la paz? A efecto de que recobre sentido el transformar escenarios de violencias que a diario vivimos.
En este sentido, queremos compartirte que en el campo de las ciencias sociales existen estudios para la paz, como un área académica interdisciplinaria que estudia violencias y todo aquello que coadyuve a generar condiciones para una convivencia
humanos sino incluso entre los seres vivos que coexistimos en este planeta llamado tierra. De esta manera, es importante saber que los estudios para la paz han atravesado por una de enfoques centrados exclusivamente en entender la paz como únicamente la ausencia
que incluyen su análisis en dimensiones estructurales, culturales e inclusive ecológicas. Y aquí te pedimos que hagamos una pausa y pensemos en cómo la crisis medioambiental nos exige reconceptualizar la idea de paz insertada en este contexto, a efecto de que la búsqueda de la tan ansiada paz incluya la armonía y equilibrio entre todas las formas de vida que sostienen el planeta tierra.
En un mundo globalizado que afronta el cambio climático, la crisis en los recursos naturales, la pérdida acelerada de biodiversidad, el deterioro de los sistemas de soporte vital, entre otros, se hace evidente que la paz depende también de la coexistencia entre la humanidad y la naturaleza.
Por eso queremos hablarte de una paz fundamental para la existencia humana, nos referimos a la Paz Gaia o a la Paz Ecológica, un paradigma que viene a sacudirnos el pensamiento a efecto de analizar nuestros hábitos, nuestra manera de relacionarnos con el entorno, el qué hago con el ambiente en el que vivo para contribuir a su cuidado, el cómo posicionarme ante las violencias ecológicas como la contaminación, la deforestación, la explotación de recursos, los modelos de consumo y más, que directamente afectan las formas de vida.
Y así, esperamos que a estas alturas tengas la inquietud de conocer ¿Qué es la Paz Gaia o la Paz Ecológica? Conceptos de los que poco se habla, pero que pueden ser una vía para la transformación del entorno en el que vivimos si tan solo los vida diaria.
La Paz Gaia es un concepto que liga a la ecología como paradigma, es decir, se basa en integrar a los seres humanos entre sí a través de una coexistencia armónica que incluya a todas las formas de vida. Así, este constructo implica involucrar el respeto a toda la vida, trascendiendo las relaciones humanas, al considerar a la Tierra como un organismo vivo y regulador que busca el equilibrio y la sostenibilidad.
De esta forma, este concepto de paz trasciende la limitante de solo analizar la ausencia de los seres humanos, sino que incluye el mismo y ciclos del planeta.
La Paz Gaia reconoce que las sociedades humanas forman parte de un sistema mayúsculo, al ser parte de la biosfera, necesitando condiciones ambientales saludables y estables que pugnen por erradicar la violencia que sufre el medio ambiente a causa de la deforestación, contaminación, extinción de especies, etcétera que afectan la vida misma.
Al hablar de esta paz se busca sumar ideas ecologistas, derechos del medio ambiente y
de cuidar y restaurar los propios sistemas que hacen posible la existencia de vida en la tierra. Podemos advertir entonces, que la Paz Gaia es una necesidad inminente para la supervivencia misma.
En este marco, resulta fundamental que los seres humanos nos sumemos a contribuir en la construcción de la Paz Ecológica a través de acciones cotidianas que repercutan en el cuidado del medio ambiente, ya que los cambios globales comienzan por acciones
las siguientes acciones concretas que pueden transformar la forma en la que hoy en día vivimos.
1. Replantearnos patrones de consumo. No como una moda pasajera, sino como una urgencia para darle un respiro a la tierra, y es que lo que compramos, cuánto usamos y cuánto desechamos tienen un impacto directo en la salud del planeta. Cada producto tiene una historia que comienza mucho antes de llegar a nuestras manos y continúa mucho después de que lo desechamos, en consecuencia, el planeta simplemente ya no puede absorber los residuos al ritmo que llevamos.
Hoy, debemos ser más conscientes de lo que usamos y desechamos, cambiar nuestros hábitos de consumo es una acción poderosa y viable para mitigar la crisis que vive nuestro medio ambiente.
2. Disminuir la huella ecológica. La huella ecológica es un indicador global que integra decisiones diarias como el consumo responsable, movilidad sostenible, ahorro de energía, reducción de residuos, entre otros, por lo que, si esta huella incrementa, los recursos naturales son sobre explotados, alterando los ecosistemas
y fauna. Así, que es momento de actuar y usar los recursos de manera inteligente para las generaciones de hoy, sin que se comprometan los bienes del futuro.
3. Promover una ética del cuidado. Hemos construido por décadas una cultura basada en el consumo, la extracción ilimitada y la idea de que esta lógica nos ha llevado a generar crisis ambientales. Por su parte, la ética del cuidado propone lo contrario, puesto que busca generar relaciones responsables, límites conscientes y protección activa de los ecosistemas, a través de la empatía, la responsabilidad y el sentido de pertenencia de sabernos los seres humanos parte del mismo universo, en consecuencia, al sentir que la naturaleza merece cuidado, nuestras acciones pueden ser distintas.
4. Fomentar la educación ambiental. Si bien siempre han existido problemas afectando y comprometiendo la sostenibilidad del planeta, en consecuencia, la educación ambiental es un proceso a través del cual se educa a la sociedad para que tome conciencia sobre la realidad global de la tierra.
a la humanidad sobre la importancia del medio ambiente, al promover valores que busquen la utilización de forma racional de los recursos naturales y la solución a los numerosos problemas ambientales que son parte de nuestras realidades.
Con estas acciones podemos generar hábitos que incidan en el cuidado del medio ambiente, mismos que, sumados de manera comunitaria reducen las afectaciones que sufre el planeta tierra.
Finalmente, la Paz Gaia es una respuesta a una necesidad que grita nuestro planeta: cuidado y respeto para preservar las diversas formas de vida. Nuestro actuar hace la diferencia, por lo que te invitamos a contribuir por mejorar nuestra forma de convivencia con los recursos, con la propia naturaleza y con otras formas de vida, para preservar el futuro de las nuevas generaciones y construir este nuevo paradigma de paz.
“¡Piensa cada día en las consecuencias de tus acciones, en lo que comes, lo que compras, en qué medio te mueves! Estos los consideramos, sería un cambio sin
Jane Goodall