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1.MÁSALLÁDELASMEDALLAS: LANECESIDADDEGARANTIZAR ELDERECHOALDEPORTELIBRE DEVIOLENCIA.
2.LASSIRENASMEXICANASYEL PELIGROALQUESEENFRENTAN PORHACEROÍRSUCANTO.
3.LOSENTRENADORES:¿OVEJAS NEGRASENELDEPORTE?HABLEMOS DEMITOSYREALIDADES.
3.1. Los entrenadores primeros sujetos activos
4.BRECHASALARIAL:¿UNPROBLEMA PARALASMUJERESFUTBOLISTASEN LALIGAMEXICANADEFUTBOL?
4.1. Brecha salarial en el deporte: Caso España
4.2. Brecha Salarial en México
4.3. Origen de la Liga Mx Femenil
4.3.1. Brecha Salarial Liga Mx Varonil vs Liga Mx Femenil
4.4. Retos ante esta problemática
Mucho se les dice a las mujeres sobre buscar y mantenerse en su lugar seguro para evitar o dejar de ser víctimas de algún tipo de violencia, pero qué pasa cuando hasta el lugar en el que esperabas sentirte segura es el primero en violentarte El deporte tiene un sinfín de cualidades que podrían tentarnos a realizarlo, empezando por mantener una vida saludable y frenar o disminuir el padecimiento de alguna enfermedad; si el ser humano evitara llevar una vida sedentaria probablemente las estadísticas sobre la esperanza de vida aumentaría
Cuando una persona realiza cualquier deporte porque le gusta, le apasiona y se enfoca en ello no parecería una practica tediosa, sino un escape a la monotonía del día a día, al aumentar la producción de endorfinas, dopamina, serotonina, noradrenalina y anandamida lo que reduce el estrés, alivia el dolor y mejora sin duda el estado de ánimo
Pero no todo en el deporte es disfrute; si bien la violencia no conoce de género cuando se trata de escoger una víctima, cierto es que la mayoría recae sobre las mujeres; y por ello te pido estimado lector que hagas un análisis sobre los temas que se abordan en nuestra edición número 32; ya que pasamos de situaciones que parecerían mínimas como la constante comparación que realizan entre los hombres con las mujeres, ambos deportistas de alto rendimiento hasta la necesidad que tiene una mujer de aprender algún arte marcial para defenderse en caso de que su vida se encuentre en peligro
La violencia psicológica que provoca un impacto tan importante que orilla a las deportistas a querer quitarse la vida, siempre enfocándose en su aspecto físico, la violencia estructural que existe en las instituciones deportivas, los desvíos de recursos, el nepotismo, la sobre exigencia que rebasa los límites permitidos, la manipulación y chantaje de los entrenadores para con las pupilas que termina en delitos como hostigamiento sexual y estupro; la violencia económica que el propio sistema ejerce sobre las deportistas mujeres en comparación con los deportistas hombres y la descalificación constante de la que son víctimas por querer hacer lo mismo que antes solo hacían los hombres
Muchos de nosotros como ciudadanos que no llevamos nuestra práctica deportiva a lo profesional no nos damos cuenta de todo lo que ocurre o simplemente preferimos voltear a otro lado y hacer como si no sucedieran las cosas que siguen afectando a las mujeres en ámbitos tan importantes de su vida; así que la invitación es para hacer conciencia de las diferentes formas en que –tristemente–siguen siendo violentadas las mujeres para que el cambio venga desde nuestro hogar y pongamos nuestro granito de arena en la sociedad
Te agradezco seguir con nosotros un número más y que la siguiente información no solo sea de tu agrado, sino que te sirva para ser más empáticos con nuestras deportistas en cualquier disciplina


Históricamente se ha presentado al deporte como un espacio para la meritocracia y la salud, más que una simple actividad física o un espacio para la recreación se han visualizado las justas deportivas como un escenario para ver a las y los mejores, con historias de luchas, superación y esfuerzos no sólo personales, sino familiares e incluso de orgullo de sus naciones Como sociedad nos gusta asumir las narrativas de sacrificio y sudor de quienes demuestran ser “lo mejor de lo mejor” en sus respectivas disciplinas, no obstante, cuando vemos el otro rostro de la moneda nos topamos con una realidad que incomoda, que contrasta y que preocupa
La otra dimensión contrastante del deporte es ser un espacio que se configura en un sistema que perpetua violencias que afectan la dignidad e integridad no sólo física sino mental de quienes lo conforman
Basta con recordar uno de los casos más emblemáticos y recientes de Juegos Olímpicos que cimbró la opinión pública y nos hace replantearnos una realidad cruda del deporte: la de los abusos y violencias, así como la de la búsqueda incansable de quienes deciden poner alto a los abusos y cuidar de sí mismos por encima del éxito deportivo Simón Biles, gimnasta artística estadounidense es la deportista más condecorada de la historia, sin duda se le reconoce a nivel mundial como la mejor de todos los tiempos; y esto no sólo por lo que ha conseguido a nivel competitivo sino además por redefinir al deporte siendo pionera de elementos nuevos en las rutinas de gimnasia que desafían leyes de gravedad pero sobre todo por ser una defensora de la salud mental y por su valentía al denunciar abusos sufridos por parte del ex médico de la selección de gimnasia estadounidense Larry Nassar
Recordar este caso es sólo la punta del iceberg, Biles es sin duda un ejemplo de espíritu indomable, resiliencia y fuerza, al demostrar que su contexto no sería el elemento definitorio de su historia, ella misma ha expresado:
"Yo también soy una de las muchas sobrevivientes que fueron objeto de abuso sexual ( )"
"Me he prometido a mí misma que mi historia será mucho más grande que esto y prometo a todos ustedes que nunca voy a darme por vencida"

Incluso cuando muchos la compararon con deportistas consagrados como Michael Phelps o Usain Bolt, ella defendió su identidad declarando: "No soy la próxima Bolt o Phelps, soy la primera Simone Biles", palabras que subrayan su búsqueda incansable por romper estándares y redefinir su esfuerzo y carrera.
Así, es preciso hablar del derecho a un deporte libre de violencia, para que los actores involucrados como atletas, entrenadores, cuerpos técnicos y jueces puedan desarrollarse en contextos sanos e idóneos, no como un “lujo”, sino como una prerrogativa que debe garantizarse en un entorno donde parece que la violencia estructural, cultural y directa se perpetúan bajo relaciones de poder que dictan las propias reglas de juego
Y es que el deporte debe ser un espacio formativo, de socialización y de desarrollo humano, donde no se justifique la disciplina con los excesos, sino más bien que vele por el respeto y la igualdad a efecto de no reproducir desigualdades y violencias que atenten contra la dignidad de las personas
Es fundamental entonces, saber que existen compromisos internacionales de carácter vinculatorio que obligan a los Estados a pugnar por una práctica deportiva libre de violencia y discriminación, con una especial atención en promover la igualdad y proteger a grupos vulnerados, de esta manera la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en el año 2015 adoptaron la Carta Internacional de la Educación Física, la Actividad Física y el Deporte, misma que establece que la práctica de la educación física y del deporte constituye un derecho fundamental para todas las personas, sin distinción alguna, y obliga a los Estados a garantizar su acceso en condiciones de igualdad y seguridad
Asimismo, existe el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, mismo que asegura que toda persona cuenta con el derecho a participar en la vida cultural, lo que incluye la actividad física y deportiva como parte de un acceso integral
Compromisos que obligan a México a buscar estrategias que combatan el desequilibrio de poder, la promoción de prácticas abusivas, la normalización de estereotipos de género y la cultura machista, los cuales hacen que se propicien, generen y reproduzcan violencias de todo tipo dentro del ámbito deportivo
A mayor abundamiento, conozcamos datos que evidencian las violencias que se han vivido en el ámbito deportivo:
Por mucho tiempo, la inclusión de las mujeres en el deporte estuvo limitada; incluso en algunas áreas fueron totalmente excluidas Muestra de ello es que, en la segunda edición de los Juegos Olímpicos de 1900 en París, Francia, de un total de 997 atletas, solo 22 mujeres compitieron en cinco deportes: tenis, vela, croquet, hípica y golf, es decir, solo el 2 2% del total de deportistas fueron mujeres
Ejercicio de violencia que conlleva abandonar las disciplina, o bien, seguir, pero con el miedo de volver a pasar por algún acto violento Hablar de esta violencia es complejo, ya que no debe limitarse únicamente a las competencias o eventos deportivos; también es algo que sucede al interior de las instituciones, de las ligas deportivas o durante los entrenamientos
Violencia simbólica que perpetua construcciones sociales de imposición que giran en torno a los cuerpos, basta con recordar casos como los de Juegos Olímpicos en Rio 2016, donde se criticó al equipo de tiro con arco de Italia, quienes estuvieron cerca de conseguir la medalla de bronce y fueron señaladas por el diario
QS Quotidiano Sportivo como “el trío de las gorditas roza el milagro olímpico”
Asimismo, atletas como Alexa Moreno, gimnasta mexicana, quién fue criticada y violentada en redes sociales por su peso, tachándola como “peppa pig” (personaje animado asociado con un cerdo) o siendo objeto de frases como “Alexa Moreno tiene el cuerpo de 2 gimnastas juntas, una dieta antes de ir a las olimpiadas hubiera estado bien”, escrita por una mujer
Acoso, hostigamiento sexual, violación y pederastia están presentes en el ámbito deportivo; sin embargo, pocos casos han salido a la luz pública, aunque hoy en día, con el uso de redes sociales, hay una tendencia de denuncia y exposición de los perpetradores. Pocas son las víctimas que acuden a instancias legales por temor, miedo, culpa y amenazas de directivos o entrenadores por el abuso de autoridad que se ejerce sobre ellas
Además, existe una sexualización a las mujeres; basta con ver la diferencia entre los uniformes para deportes como el voleibol de playa o gimnasia que usan los equipos varoniles y los femeniles, dejando en evidencia que aún en el periodo que vivimos pareciera más importante visibilizar el cuerpo femenino que el potencial
Bajo estos datos que sirven de bosquejo para evidenciar un contexto complejo, es preciso avanzar hacia la construcción de nuevas realidades que permitan la práctica deportiva libre de violencia y que no exista justificante alguno que perpetúe maltratos, desigualdades o estereotipos


De esta manera, el deporte debe ser un espacio libre de violencias, en donde la dignidad, igualdad y respeto sean las máximas directrices, a efecto de que cada ser humano que lo practique pueda desarrollarse y potenciar sus capacidades La tarea no es sencilla, se deben generar estrategias y protocolos para prevenir y erradicar los distintos tipos de violencia, sensibilizar y capacitar a los actores involucrados en perspectiva de género y de derechos humanos en este ámbito deportivo e incluso establecer mecanismos legales en las instituciones para priorizar la atención de víctimas
Más que medallas, quienes están involucrados en los ámbitos deportivos, requieren la construcción de espacios pacíficos y seguros, si bien esto es un reto, también es una necesidad que debe priorizarse para que el deporte cumpla su función de ser promotor de desarrollo, de paz y de igualdad
"El deporte tiene la capacidad de transformar el mundo. Tiene el poder de inspirar y unir a la gente como muy pocas cosas. Tiene más capacidad que los gobiernos de hacer caer los muros " . -Nelson Mandela


El deporte cuenta con un sinfín de disciplinas y en la mayoría de estas, las mujeres tienen presencia dentro de su propia clasificación, ya que en este contexto existen las ramas femenil y varonil; sin embargo, hay específicamente una modalidad que contraria a las demás es mayormente catalogada en su práctica para mujeres y no para hombres, así nos referimos al nado sincronizado –hoy denominado natación artística– que combina natación, gimnasia y danza
Justamente al ser un ambiente mayoritariamente para mujeres podríamos considerar que no están expuestas a la violencia y el acoso, pero tristemente la historia del último grupo olímpico no fue así, y, a decir verdad, habrá muchas otras nadadoras que –por miedo o la razón que tengan– no se han decidido a hablar y sus historias aun no son públicas para que conozcamos el otro rostro del deporte mexicano.
Si bien podríamos pensar que el acoso solo se vincula con temas de índole sexual, cierto es que también esta modalidad de violencia se ve reflejado en el hostigamiento reiterado que sufre una persona por cuestiones como su físico, religión, orientación sexual, entre otros, generando una severa afectación a su dignidad como persona al intimidar, humillar u ofender

En este sentido, dentro del deporte siempre existe un alto nivel de exigencia hacia los atletas, ya sea porque ven en ellos un alto potencial o porque saben que no están dando su máximo esfuerzo en la disciplina a la que se enfocan, pero existe una línea muy delgada entre esa exigencia deportiva y el acoso o la violencia; tal es el caso de Teresa Alonso, quien desde 2019 comenzó a denunciar públicamente a su entrenadora Adriana Loftus por sobre pasar esa línea entre la exigencia y las faltas de respeto, utilizando frases como “gorda, piernas cortas, brazos cortos, tu no vas a ser parte del dueto olímpico porque eres chaparra” situación que llevó a Teresa al hospital y muy tristemente la acercó al límite de intentar quitarse la vida

Y muchos podrán pensar “¿dónde estaban sus padres?”, Teresa ha mencionado en reiteradas ocasiones que todo el acoso que estaba sufriendo lo mantenía oculto de sus papás porque hacerlo público significaba tener mayores represalias de su agresora e incluso se podría ver truncada su carrera deportiva –y aunque a muchos nos cueste creer que ello sea un motivo para quedarse callada– debemos ponernos en su lugar y reconocer que a nadie le gustaría ver cómo tus sueños y tus aspiraciones se te van de las manos por levantar la voz por algo que no está bien pero que se normaliza en la práctica deportiva, además de enfrentarse a un sistema que no la favorecería; pues la denuncia formal la realizó en el año 2020 y hasta la fecha no hay avances
Si bien otras compañeras de la selección mexicana de nadadoras alzaron la voz en conjunto con Teresa, hubo quienes sí prefirieron quedarse calladas por “el bien” de su carrera, ya que estaba de por medio su clasificación a Juegos Olímpicos
Cabe señalar que, durante una competencia de Juegos Panamericanos en Lima, Perú 2019 nuestras sirenas mexicanas se apoderaron de la plata y con ello, de un premio monetario del que la entrenadora Adriana les “sugiriera” entregar el 8% a ella y otras personas incluido su esposo, situación que no solo deja ver el acoso y la agresión, sino también el nepotismo al que se enfrentan las deportistas
Por otra parte, Madison López se suma a la lista de nadadoras que alzaron la voz denunciando haber padecido cólera por las bajas defensas derivado del estrés y la presión que le implicaban los entrenamientos, se le tuvo que suministrar vía intravenosa un calmante pues tal era su desesperación por regresar a entrenar que se arrancó el suero en 2 ocasiones y después de verse en esa situación prefirió retirarse, dejando sus sueños por su salud; Yulieth Barreto denunció corrupción,
ya que mientras ella estaba en la selección había otra compañera de 35 años (mucho mayor a ellas) que en las pruebas físicas y de técnicas tenía menor ejecución y al dar los resultados siempre obtenía los primero lugares; la respuesta de la entrenadora a ello cuando pidieron una explicación era que “tenía menos grasa corporal”
Samantha Flores al igual que Teresa tuvieron que acudir a un psicólogo por el estrés que les generaba tener que bajar de peso; a Samantha incluso se le llegó a ignorar, lo que representa otra forma de violencia y peor aún, se le sacó de la selección sin darle un justificante; Ana Karen Soto por su parte denuncia que cuando se llegaban a enfermar no les daban tiempo para una recuperación,
cuando se tuvo que extraer 2 muelas del juicio se le estuvo presionando para que regresara a los entrenamientos –y para quienes no saben– cuando te extraen muelas del juicio debes evitar hacer esfuerzos físicos y ejercicio para una buena recuperación; y nuevamente viene un tema relacionado al peso, pues cuando por fin se pudo presentar a entrenar las primeras palabras de su agresora fueron: “yo esperaba verte esquelética porque no podías comer nada”
Renata Romero por su parte al concluir su tiempo en la selección acudió con el Presidente de la Federación Mexicana de Natación a comunicarle todas las situaciones que vivió y que vivían sus compañeras, y la respuesta que obtuvo fue: “pues si quieres demandar adelante, a mí me llueven demandas y nunca me pasa nada”
Un medio de comunicación trató de contactarse con Kiril Trodorov, Presidente de la Federación Mexicana de Natación y no tuvo respuesta alguna, también se contactaron con Adriana Loftus y al ser cuestionada por todas las declaraciones que estaban realizando las nadadoras y ex nadadoras, su respuesta fue “pues si se van a dejar llevar por lo que dice una o dos niñas después de toda mi trayectoria pues creo que estamos mal” Lo que debemos cuestionarnos precisamente es ¿por qué después de este tipo de denuncias e información pública Adriana sigue vigente como entrenadora?
Otra forma en que fueron violentadas las actuales nadadoras olímpicas fue con el retiro de apoyos económicos, pues en enero del 2023 se les notificó que ya no les serían entregadas sus becas y apoyos económicos por parte de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) dirigida por Ana Gabriela Guevara, justificando tal situación con un conflicto burocrático entre la Federación Mexicana de Natación y la World Aquatics, lo que dejó totalmente desamparadas a las atletas justo previo a Juegos Centroamericanos y Panamericanos para la clasificación a Juegos Olímpicos; sin embargo, el verdadero problema fue que la World Aquatics retiró el apoyo después del escándalo del desvío de al menos 155 millones de pesos por parte del expresidente de la Federación Mexicana de Natación Kiril Trodorov.
Dada la situación y la importancia de conseguir su pase a tan importantes eventos olímpicos, se vieron en la necesidad de vender trajes de baño y toallas para obtener recursos económicos, solicitando apoyo a empresarios como Carlos Slim y
Carlos Elias Ayub e interpusieron amparos para que les fueran devueltas las becas; no sin antes dejar uno de los momentos más memorables de Ana Gabriela Guevara como titular de la CONADE, pues la presión mediática fue tanta que explotó y comentó que las nadadoras podían vender calzones, trajes de baño, Avon o Tupperwere y las acusó de deber ciento de miles de pesos
Es por ello que en el Verde seguimos trabajando porque ninguna mujer vuelva a sufrir violencia, ya que en 2025 la Senadora Virginia Magaña presentó una iniciativa para reformar la Ley General de Cultura Física y Deporte e incorporar la perspectiva de género en todas las políticas deportivas del país para proteger a las mujeres deportistas para que ninguna más vuelva a sufrir violencia, acoso o discriminación en el deporte.
Entre las principales acciones de la iniciativa destacan: capacitación obligatoria en derechos humanos e igualdad de género para entrenadores, árbitros, directivos y todo el personal deportivo, más mujeres en puestos de liderazgo, asegurando su presencia en la toma de decisiones dentro de las instituciones deportivas, nuevas atribuciones a la CONADE, a los Comisarios Públicos y al Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte (SINADE) para que puedan actuar de manera inmediata y efectiva ante cualquier caso de violencia de género en el deporte.
Por otro lado, expresamos respeto y admiración a nuestras sirenas mexicanas, pues en los pasados Juegos Olímpicos 2024 hicieron historia, ya que tras 28 años de no haber un equipo azteca en esa disciplina en la justa veraniega nos dieron una actuación maravillosa y pusieron el nombre de México en alto a pesar de todas las adversidades




Abordar mitos y realidades en el deporte mexicano implica a menudo leer en periódicos virtuales notas acerca de historias de deportistas mexicanas –e incluso hombres– que se enfrentan a conductas de acoso, agresiones, discriminación, hostigamiento o violencia física o verbal, provenientes de sus entrenadores, romper el silencio no es fácil para ellas, puesto que ponen en riesgo su desarrollo en el deporte, porque el entrenador es la primera figura que las acompaña, sin embargo hay quienes se han atrevido a que las cosas sean diferentes
Derivado de las denuncias por acoso, la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), en el año 2019 creo la Unidad de Género y No Discriminación con la finalidad de atender los casos de acoso, agresiones, discriminación, hostigamiento o violencia física o verbal, así como fortalecer la igualdad entre hombres y mujeres atletas de alto rendimiento
Ahora bien, la pregunta sería ¿es verdaderamente eficiente dicha unidad, ante las situaciones de acoso, discriminación, agresiones, hostigamiento y violencia o simplemente es un mito el seguimiento y atención hacia las víctimas?, este cuestionamiento surge porque a pesar de que existen deportistas que se han atrevido a alzar la voz, su esfuerzo ha parecido en vano porque las circunstancias no cambian, al contrario las afecta, se vuelven más vulnerables al enfrentarse a una situación en donde no existe instancia que se preocupe por realizar una investigación y sancione al responsable
En palabras de la abogada de la deportista olímpica Tamara Vega Arroyos menciona “si hubiera estadísticas reales, porque en México y en Latinoamérica no las hay, serian bastantes aterradoras, pero en donde hemos encontrado más casos es, por ejemplo, en deportes acuáticos, en clavados y en gimnasia, hay en diversos deportes, incluso en las artes marciales, encontramos casos”
Por otro lado, Entertainment and Sports Programming Network (ESPN) realizó un sondeo anónimo sobre los escenarios de violencia en el deporte, pudieron contactar a 70 deportistas que han participado en Juegos Olímpicos, Paralímpicos o jugado en la Liga MX Femenil, pero solo 53 aceptaron responder, el resultado es que están igual de inseguras en el ámbito deportivo que en la calle
Lo que sí es una realidad, es que casi 7 de cada 10 mujeres deportistas (lo que implica el 66%) han sufrido violencia física o verbal en su entorno, conductas que incluyen agresiones, discriminación, hostigamiento, acoso y abuso
No obstante, las deportistas que suelen vivir todas estas conductas, tienen que convivir con sus agresores porque los principales perpetradores suelen ser los entrenadores, compañeros o compañeras, incluso los dirigentes
Asimismo, se suma la violencia o acoso en plataformas digitales, las mujeres se vuelven más visibles cuando son deportistas

Desde su testimonio como víctima, Tamara Vega menciona: “podría hacer un libro de perfil del entrenador acosador, te empiezan apoyar, te dicen que eres especial, que nadie tiene el talento que tú tienes, te empiezan a aislar, te dicen que te tienen envidia, se hacen de tus ingresos económicos, dicen que ellos administran, te alejan de los demás, para qué quieres amigos si me tienes a mí, para qué quieres a un psicólogo si me tienes a mí, todos los resultados me los debes, sin mí no vas a poder llegar Es un círculo que nunca acaba Es un ataque psicológico que te deja por los suelos”
Ante estas palabras expresadas por una víctima de acoso en el deporte, es dable reconocer que aún existen brechas hacia las mujeres ante estos escenarios que reflejan que las deportistas siguen siendo vulnerables en situaciones que no está en sus manos controlar, es por ello que la mayoría de ellas prefieren callar, más aún ante instituciones y sanciones carentes de vinculación y seguimiento
En México hay casos donde los entrenadores propician una relación amorosa con las deportistas, aun siendo menores de edad, las envuelven, las manipulan, y ellas acceden, tal vez sea su falta de madurez o su entusiasmo por perseguir su sueño de destacar en el deporte
Un claro ejemplo de quien se atrevió a levantar la voz ha sido la deportista mexicana de tiro olímpico Alejandra Zavala, quién durante años fue manipulada, agredida y abusada por su entrenador, ella estuvo al borde de querer quitarse la vida, el aislamiento que generó el entrenador de Zavala para con sus amigos y familia, la hicieron más vulnerable.
Una realidad más a la que se enfrentan las deportistas mexicanas es la falta de protocolos o guías para los atletas, lo que provoca que haya un sinfín de abusos y relaciones de poder entre entrenadores y pupilos
Ante esta brecha que aún existe en el área del deporte, se requiere que nuestros representantes legislen en la materia y que las instituciones gubernamentales encargadas del deporte construyan líneas de acción claras, preventivas y también combativas ante estas conductas que obstaculizan la justicia para las víctimas. Hoy más que siempre nuestros atletas mexicanos requieren el fortalecimiento institucional que los blinde ante estos actos que los alejan de sus sueños deportivos
No es un mito, es una realidad que las y los deportistas se enfrenten a situaciones de acoso, agresiones, discriminación, hostigamiento o violencia, los sujetos activos de estas conductas en muchos de los casos son los entrenadores, quienes disfrazados de ovejas se aprovechan de los sueños y aspiraciones de quienes aman el deporte
Queda mucho por hacer en este ámbito deportivo y se debe reconocer que aún se les debe mucho a las víctimas, pero comencemos desde nuestra trinchera al poner nuestro granito de arena para que en cada espacio ofrezcamos entornos libres y seguros con nuestro actuar


La desigualdad en el fútbol mexicano se mide en números contundentes: mientras un jugador de la Liga MX gana en promedio $630,000 pesos mensuales, una jugadora de la Liga MX Femenil percibe cerca de $4,500 pesos mensuales.
El futbol en nuestro país es, quizás, una de las más grandes pasiones de las y los mexicanos, de ahí que exista la célebre frase “evitar hablar de política, religión y futbol”, ya que constantemente solemos conflictuarnos con estos temas debido a la gran diversidad de gustos e ideologías que consecuentemente, tienden a polarizar nuestras relaciones personales
No obstante, en los últimos años se ha planteado una interrogante que suele polarizar a la opinión pública ¿los hombres y las mujeres que practican futbol de manera profesional deberían percibir proporcionalmente el mismo sueldo? Actualmente no existe una respuesta uniforme, ya que la problemática es compleja y atiende a una serie de factores que imposibilitan reducirla a un simple sí o a un no
Para ello, en el presente artículo se abordarán algunos elementos que suelen determinar la existencia de una brecha que persiste en el futbol mexicano sobre hombres y mujeres en cuestión de ingresos monetarios


La situación por la que atraviesa la Liga MX Femenil no es un hecho aislado, este fenómeno se replica incluso en otros continentes Ejemplo de ello es el trabajo de investigación realizado por Andrea Palacios Pérez, titulado: “La evolución del fútbol femenino: la brecha salarial”
Se trata de un estudio que aborda cuestiones como la historia del futbol español, la importancia de las ligas femeninas y la brecha salarial en este deporte, y que, sin duda, obtiene hallazgos que ponen en manifiesto una problemática de talla internacional
“El principal problema reside en que un jugador y una jugadora de fútbol, en las mismas condiciones, es decir, jugando en el mismo equipo y en la misma categoría profesional, nunca van a cobrar lo mismo” (Pérez, 2024)
“Mientras que el último salario mínimo pactado para las jugadoras de Primera División es de 21000 euros anuales, el salario mínimo en Primera División para un jugador de fútbol es de 195.000 euros anuales, casi nueve veces más que en el femenino” (Pérez, 2024)
Previo a analizar de forma particular la brecha salarial entre la liga varonil y femenil, es necesario contextualizar lo que ocurre a nivel nacional, ya que este tipo de problemáticas suele replicarse en otros sectores, lo que ponen de manifiesto deficiencias sistémicas que aún no han logrado resolverse
El Instituto Nacional de Estadística y Geográfica público en 2024 la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares En dicho instrumento se recopilan datos sobre los ingresos monetarios en diversos grupos de edad y sexo, revelando cifras que reflejan la enorme disparidad que existe entre los ingresos de hombres y mujeres (INEGI, 2024)
“Ser mujer continúa siendo un factor para ganar menos, y no hablemos de ser madre, pues se agrava esa situación” (Corona, 2025).

La Liga Mx Femenil surge el 05 de diciembre de 2016, a partir del consenso por parte de la Asamblea de Dueños de la LIGA MX Casi 73 años después de la consolidación de la Liga MX varonil, una disparidad que, por más escandalosa que suene, resulta ser constante en el reconocimiento de la participación de las mujeres en ámbitos públicos, políticos, sociales y deportivos
La liga debutó en el Torneo Apertura de 2017, llevándose a cabo del 28 de julio al 24 de noviembre del mismo año, en este torneo participaron 16 clubes con un total de 14 jornadas disputadas Asimismo, el certamen contó con un total de 403 jugadoras registradas ante la Liga MX
Es importante mencionar que el nacimiento de la Liga Mx femenil respondió a una obligatoriedad que estableció la Federación Mexicana de Futbol para todos los clubes de la Liga Mx que tuviesen un equipo en la Primera División. Por tanto, esta medida no solo fue una cuestión de voluntariedad por parte de los clubes mexicanos, sino una disposición de carácter obligatorio que buscó incentivar la participación de las mujeres en el máximo circuito del balompié mexicano
4.3.1.BrechaSalarialLigaMxVaronilvsLigaMxFemenil
Una limitante que existe para llevar a cabo este tipo de análisis es el acceso a la información. Actualmente, los clubes no transparentan los montos totales que perciben sus jugadores, tanto varoniles como femeniles debido a que no son sujetos obligados de hacer público estos datos, no obstante, hay testimonios de mujeres futbolistas y reportes en medios de comunicación que han difundido datos sobre esta problemática
además estudiaba y jugaba al mismo tiempo” Miroslava Chavez, exmediocampista del Deportivo Toluca FC
“Los salarios eran de mil quinientos pesos, tiempo después nos incrementaron a cuatro mil quinientos” Alicia Cervantes, futbolista del Club Deportivo Guadalajara
“La brecha salarial todavía es muy grande” Laura Herrera, mediocampista del Club Universidad Nacional “Nos pagaban muy poco porque era una liga nueva En mi caso, mi mamá me apoyaba mucho, porque
Los factores que determinan los ingresos de las y los futbolistas son múltiples, ya que cada club posee finanzas distintas debido a que los montos que perciben por concepto de patrocinios, derechos de transmisión, asistencias al estadio, fondos de inversión, patrimonio propio, etcétera, no son similares, por consecuencia, los sueldos no se estructuran de una forma homogénea para las y los jugadores Además, el factor “rendimiento” es crucial para establecer el monto final que percibirán
Sin embargo, las condiciones en las que se encuentran hombres y mujeres no se posicionan de una forma igualitaria y por ende el desarrollo e impulso que podría tener la liga femenil podría verse comprometido Ejemplo de ello es lo documentado por Daniel Añorve en su artículo titulado “Brechas periodísticas en la cobertura de partidos de los equipos masculino y femenino de los Pumas de la UNAM (2017- 2022)”, en el que concluye que la cobertura realizada por diversos medios de comunicación hacia el equipo varonil y el femenil no se lleva a cabo de forma objetiva, pues existe una inclinación evidente hacia la rama varonil
“Los resultados obtenidos permiten concluir que no existe un ejercicio periodístico neutral ni objetivo” (Añorve, 2024)
Por consecuencia, se advierte que la brecha salarial no debe analizarse de manera aislada ya que se trata de un fenómeno complejo en el que convergen factores económicos, estructurales e institucionales La desigualdad en ingresos no responde a diferencias por razones económicas sino más bien a condiciones estructurales que históricamente han limitado el reconocimiento y la consolidación del deporte femenil



Es conocido que las artes marciales por si solas representan un medio de defensa mediante el cual el ser humano se vale para enfrentar diversos propósitos, que van desde aumentar la disciplina, utilizarlo como un medio de ejercitamiento para mantenerse en forma o bien, aclarar la mente y desinhibirse del estrés causado por las actividades realizadas del día a día como puede ser del aspecto laboral o escolar
No obstante, el uso más frecuente en la práctica de estas artes marciales se encuentra íntimamente vinculado a la defensa personal, pues históricamente su surgimiento ha sido ligado con el adiestramiento militar de algunas culturas, ejemplo de ello lo son China, Corea y Japón –por mencionar algunos– los cuales han sido destacados precisamente por su desempeño y desenvolvimiento en este aspecto dentro de las guerras en la que han estado implicados estos países
Las artes marciales, cuyo origen es atribuible al continente asiático han viajado hasta el continente americano, mostrando con ello no solo parte de la cultura de los países dedicados a ello, sino la mezcolanza de una serie de disciplinas que han ido cambiando y evolucionando hasta ajustarse a las necesidades que actualmente exige la vida moderna
Y es que precisamente una de las necesidades preponderantes en la actualidad en la incursión y consecuente practica de estas actividades, lo ha sido la violencia en todas sus formas, que no distingue de raza, sexo, género y edad; sin embargo es notorio que por cuanto concierne al sector femenino, esta es ejercida de manera más abrupta y letal, siendo también la que más ha costado reconocer en todas sus manifestaciones, tan es así que su implementación normativa aunque hoy ya es una realidad, aún dista mucho de proteger de manera amplía a este sector

Por consiguiente, ante dicho panorama, el papel que desempeña la mujer dentro del marco de la violencia ha tenido que adaptarse al buscar otro tipo de alternativas que le permitan salvaguardar su integridad física y psicológica, siendo las artes marciales la propuesta inmejorable de sentir que se puede actuar ante situaciones de abuso, agresión y demás violencia, pues no es lo mismo saber qué hacer ante un escenario de peligro con la noción de tener opciones, a la idea de estar vulnerable para salvaguardar incluso la propia vida
Además, y no menos importante, el empoderamiento femenino que ofrece cualquier disciplina relacionada con las artes marciales, permite a las mujeres tener mayor seguridad, conocimiento de su cuerpo, y autocontrol, pues no es lo mismo golpear por golpear, que saber dónde y defenderse adecuadamente para poder escapar de una situación de riesgo, esto último cobra relevancia ya que se ha catalogado a estas disciplinas como violentas, utilizadas para dañar con alevosía y ventaja a cualquier persona, siendo esta apreciación equivocada y totalmente alejada de la realidad, pues la ejecución de estas artes en el plano deportivo buscan segregar las desigualdades entre mujeres y hombres al abrir espacios en disciplinas diseñadas antiguamente para practica exclusiva de varones

Muchas de las disciplinas que son practicadas hoy en día como arte marcial, se encuentran encaminadas más a la defensa personal que a la práctica deportiva, esto debido a los latos índices de violencia que terminan en violaciones sexuales o feminicidios; sin embargo estas mismas disciplinas comparten una dualidad, que es precisamente la práctica deportiva y la defensa personal; concluyendo que una no existe sin la otra, esto porque, ante una situación de riesgo, si el estudiante no ha sido puesto a prueba con otro contrincante, cómo se podría saber que se está preparado para actuar fuera del espacio de entrenamiento
Por ello la importancia de contar con una disciplina que exija un entrenamiento de defensa homologado a la práctica deportiva, máxime en un mundo donde ser mujer conlleva a tener el doble de cuidado para mantenerse a salvo, pues a pesar de las luchas y alzar la voz, lo cierto es que no queda más que adaptarse al mundo mientras este va cambiando buscando herramientas como esta, que nos permitan enfrentar la realidad

Si bien es cierto, las artes marciales no son una solución estructural a la violencia de género, no sustituyen políticas públicas, reformas legales ni estrategias institucionales, pero pueden integrarse como componente de prevención primaria y fortalecimiento comunitario No se trata de normalizar la violencia, sino de ampliar capacidades de reacción, fortalecer la autoestima y cuestionar estereotipos que históricamente han sostenido relaciones desiguales de poder


Ahora bien, más allá de la prevención vinculada a la práctica de las artes marciales, también existe el escenario ante quienes ya han pasado una situación de riesgo; y que por ende ha orillado a infinidad de mujeres a inmiscuirse en las herramientas que proporcionan estas artes, pues sabemos que hoy no es suficiente una orden de restricción o el amparo y cobijo de la ley, pues para el agresor muchas veces estas repercusiones derivadas de su conducta no les impiden continuar dañando a la víctima, por lo que al respecto, ésta puede tomar medidas para salvaguardar su integridad física y emocional al recurrir a tomar medidas para su protección, las cuales van más allá del plano legal, esto es, la práctica de estas artes.
Ante un escenario que continúa perpetrando y generando violencia al género femenino, no queda más que adaptarse, pero desde un lugar que permita a las mujeres defenderse, como se ha dicho, no se trata de atacar la violencia con más violencia, pues para empezar el enfoque de autodefensa de disciplinas como las que brindan las artes marciales, traen aparejadas, más que la enseñanza de un golpe, un estilo de vida, que se basa en el autocontrol y el pleno conocimiento de usar estas habilidades no para dañar, sino para defenderse



Y es que ante un mundo donde el cambio de paradigmas ante la violencia de género perpetuado en contra de la mujer continua, las artes marciales nos permiten moldearnos ante esta circunstancia en particular, pues la utopía del respeto irrestricto entre hombres y mujeres, las artes marciales serían disfrutadas y canalizadas desde otro punto de vista, quizá el filosófico o meramente como una actividad deportiva que gusta; al no ser de esta manera, tenemos que adaptarnos a las circunstancias, y solo nos que esperar que la audiencia sea reflexiva ante un tema que nos abre un panorama para introducirnos si o si a diversas disciplinas como las artes marciales, máxime si eres mujer
“Coraje, sacrificio, determinación, compromiso, resistencia, corazón, talento, valentía. De esto es de lo que están hecho las chicas; somos el diablo con azúcar y pimienta”.
--Bethany Hamilton, surfista



VOLUMEN 32 2026 1ER TRIMESTRE DEL


