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Desde esa nación llegaron US$24,367 millones durante el año 2025




El impacto de las finanzas en la salud mental
Indicador cita retos en calidad de vida en SD
EL RETO DE SER RENTABLE VENCIENDO OBSTÁCULOS
Wilkin Beato cuenta cómo enfrenta retos cotidianos para mantenerse activo y cumplir contratos, a pesar de la escasez de recursos y los ataques de plagas


Ingresos por turismo son mayores por los visitantes
Tras el covid, las remesas desde EE. UU. crecieron más






previos superó los US$100, aunque una “declaración optimista” del presidente Donald Trump, sobre el fin de la guerra, logró ubicarlo en torno a los US$84.00.
zadores como la construcción y el comercio.
Jairon Severino





jseverino@eldinero.com.do
La geopolítica global nos impone tomar medidas “muy serias”
La economía dominicana se encuentra hoy ante un escenario de vulnerabilidad extrema. Nadie puede dudarlo. La escalada bélica entre Irán, Israel y Estados Unidos ha fracturado la relativa calma de los mercados energéticos, empujando el precio del barril de petróleo. En días
Cualquier se llena de incertidumbre. Para una economía como la nuestra, que importa el 100% de sus hidrocarburos, este no es solo un dato estadístico; es una amenaza directa a la paz social y a la estabilidad macroeconómica que tanto necesitamos. Si esto se prolonga la estimación de crecimiento del 4.5% habría que revisarla. El primer frente de batalla es la inflación. El combustible es el insumo transversal por excelencia: si sube el gasoil, sube el flete; si sube el flete, sube el arroz, el huevo y la leche. Sube todo. Este "efecto de encadenamiento" genera una presión inflacionaria que golpea con mayor fuerza a los sectores con menor capacidad de consumo. En el campo y la industria, los costos de producción amenazan la estrecha rentabilidad, restando

«SANTO DOMINGO. El Banco Popular Dominicano celebró su tradicional Reunión Anual de Gerentes, un encuentro en el que reconoció el liderazgo, la disciplina y el compromiso de su talento gerencial, cuyo ejercicio

responsable y apegado a valores ha permitido a la organización bancaria obtener resultados históricos y consolidar su liderazgo en el sistema financiero dominicano. La actividad reunió a 1,438 gerentes y ejecutivos del Banco
competitividad a nuestras exportaciones y encareciendo la canasta básica familiar. Por lo hemos visto cada semana, el Gobierno ha operado bajo un esquema de subsidios extraordinarios para frenar el traspaso de precios al consumidor. Sin embargo, con un crudo a tres dígitos, el costo fiscal de mantener este "congelamiento" se vuelve insostenible para las finanzas públicas. El Estado podría verse forzado a desmontar “este sacrificio” para evitar un déficit fiscal inmanejable, lo que provocaría un ajuste brusco y doloroso en los precios. En el ámbito monetario, el panorama es igualmente sombrío. El Banco Central, que venía de una senda de flexibilización, se verá probablemente obligado a frenar la baja de las tasas de interés o, en el peor de los casos, a incrementarlas para contener la fuga de capitales y la presión sobre la tasa de cambio. Esto significa dinero más caro, proyectos de inversión en pausa y un enfriamiento de sectores dinami-
Y lo hemos dicho en otras oportunidades: República Dominicana no es una isla económica. Nuestra dependencia externa nos expone por múltiples flancos: si el conflicto deprime la confianza global, el flujo de turistas podría disminuir, las remesas podrían estancarse y la inversión extranjera directa buscaría refugios más seguros. Es imperativo un llamado de alerta. El Gobierno debe actuar con una prudencia quirúrgica. Es momento de revisar la eficiencia del gasto, fortalecer las redes de protección social focalizadas y acelerar cualquier transición energética que reduzca la servidumbre al petróleo. La geopolítica nos ha puesto en la mira de una crisis ajena. La respuesta, sin embargo, debe ser estrictamente nuestra, audaz y profundamente responsable. No hay margen para la improvisación cuando el barril de crudo dicta la sentencia de nuestra economía. ¡Cuidado!
Popular y las distintas filiales del Grupo Popular en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, donde se compartieron los principales logros alcanzados durante el último ejercicio social y se reafirmó la visión institucional orientada a continuar generando crecimiento, innovación financiera y valor compartido para la sociedad dominicana. Valores que guían el liderazgo Manuel A. Grullón, presidente del consejo de administración de Grupo Popular, felicitó al cuerpo gerencial por su dedicación, talento y compromiso con los valores institucionales que guían
a la organización financiera y a sus consejos de administración: “Cada decisión bien tomada, cada equipo bien conducido y cada meta superada han aportado a preservar la confianza que durante más de seis décadas han depositado nuestros clientes y la sociedad dominicana en nuestra institución”, dijo Grullón. De su lado, Christopher Paniagua, presidente ejecutivo del Banco Popular, agradeció al cuerpo gerencial por su liderazgo y su capacidad para ejecutar la estrategia institucional con disciplina y coherencia, ya que han sido pilares del éxito.


“Los avances en la inclusión financiera se desarrollan en un contexto económico que hoy muestra señales muy claras de estabilidad y, sobre todo, de dinamismo. En enero de este año, nuestro país creció un 3.5%, manteniéndonos en una trayectoria consistente con las proyecciones de 4.5%”.
RAQUEL PEÑA
VICEPRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

Presidente: CARLOS JOSÉ MARTÍ RAMOS
Vicepresidente: CHRISTIAN EMILIO FARACH
Gerente Comercial: YUDELKIS LAJARA
REDACCIÓN elDinero: Director: JAIRON SEVERINO
Subdirector: ESTEBAN DELGADO Mercadeo y Plataforma Digital: OMAR MARTE Diseño editorial: KATERINNE VÁSQUEZ
Fotografía: RONNY CRUZ
«El término “presidenciable”, referido a quien tiene posibilidades de ser presidente o aptitudes para ello, no significa lo mismo que “presidencial”, por lo que estas palabras no deben utilizarse indistintamente. Tal como registra el “Diccionario de la lengua española”, la voz “presidenciable”, con el sentido de ‘que tiene posibilidades de ser presidente o candida- Completo en: www.fundeu.do “presidenciables”, en lugar de “presidenciales”
to a presidente’, se usa como adjetivo (“Un senador presidenciable”) y también como sustantivo: “Estos son los presidenciables con mayor apoyo dentro y fuera de los partidos”.



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RESULTADOS DE LA SEMANA ANTERIOR Millones. En los dos primeros meses de este 2026 el subsidio al sector eléctrico absorbió un monto que equivale al presupuesto de dos años del Congreso Nacional completo, tanto de la Cámara de 17,216
Diputados como del Senado. Según la Dirección de Presupuesto (Digepres), del monto total para el subsidio eléctrico, en enero y febrero de este año ya se habían destinado RD$17,216.4 millones. Si se divide ese monto entre dos, el resultado es RD$8,608.2 millones.
elDinero, Fundado el 2 de febrero de 2015, es una publicación bajo la responsabilidad de Editorial CM, S.R.L. Av. Winston Churchill esq. Rafael Augusto Sánchez, 7mo piso, Corporativo MARTÍ, Piantini, D.N. Santo Domingo. • Teléfono: 809-562-0555 / www.eldinero.com.do

¿Cuán importante considera usted es el sector turístico para la economía dominicana?
¿Por qué las distribuidoras de electricidad son ahora menos eficientes? Mala gestión: 63% Altos costos: 11% Clientelismo: 11% Volutad política: 7% Pérdida de energía: 7%

Por cada consumo de RD$6,000, o su equivalente en dólares que realices con tus Tarjetas de Débito, Crédito o Credimás Banreservas participas en los sorteos de:
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Banco Santa Cruz destina 30% de su cartera comercial a pequeñas y medianas empresas, dijo
Luis Heyaime
Massiel De Jesús Acosta mdejesus@eldinero.com.do Santo Domingo
Las proyecciones de crecimiento económico de República Dominicana rondan entre el 4% y el 5% para 2026, posicionando al país como un terreno fértil para el emprendimiento. Sin embargo, las pequeñas y medianas empresas (pymes) enfrentan diversos retos al intentar obtener un crédito formal, entre ellos la alta informalidad, el manejo de efectivo y estados financieros poco estructurados.
Así lo indicó Luis Miguel Heyaime, vicepresidente Pyme y Mi Negocio de Banco Santa Cruz, al señalar que las dos barreras más importantes son la informalidad y que los clientes crezcan con una estructura y un equipo de trabajo en consonancia con el crecimiento del negocio.
“Es importante que los dueños de pequeños negocios puedan ir entendiendo sus fases de desarrollo a medida que van creciendo e ir cambiando la mentalidad hacia la inversión y la distribución de utilidades. A veces las empresas no se capitalizan tan fuertemente y eso puede provocar que no califiquen para algún crédito en particular”, expresó Heyaime durante una visita a elDinero.
No obstante, afirmó que, pese a estas barreras, la entidad está comprometida con apoyar a este segmento del sector empresarial a través de varias iniciativas, como la segunda Temporada de Negocios 2026, un programa que busca impulsar el crecimiento de las pymes del país mediante soluciones integrales: acompañamiento técnico, acceso al crédito y asesoría financiera.
Heyaime explicó que esta segunda versión, vigente hasta el 10 de abril de 2026, tiene como meta superar los más de 400 negocios impactados, brindando una oferta alineada con las necesidades clave de este segmento empresarial, incluyendo

Tasas. A febrero de 2026, el Banco Central (BCRD), en su reunión de política monetaria de ese mes, decidió mantener su tasa de interés de política monetaria (TPM) en 5.25 % anual. En consecuencia, la tasa activa promedio ponderada ha disminuido de 15.7 % en febrero de 2025 a 13.5 % en febrero de 2026, mientras que la tasa pasiva se redujo de 9.0 % a 6.1 % en el mismo período. Al respecto, Luis Miguel Heyaime, vicepresidente Pyme y Mi Negocio de Banco Santa Cruz, indicó que al país y a la economía local les conviene que las tasas puedan reducirse. “Han bajado algunos puntos porcentuales
con relación a como estaban hace nueve meses y eso apoya e impacta a la economía”, expresó. Indicó que su deseo es que puedan seguir bajando para motivar el crédito, aunque eso dependerá de factores internos y externos. Asimismo, instó a las pymes a no financiarse de manera informal. “La informalidad en el crédito puede ser cinco o seis veces superior a lo que los bancos cobran. Por eso es muy importante que todas las pymes puedan tener un plan de trabajo para calificar a un crédito bancario”, expresó al indicar que el acceso al crédito formal para las pymes es clave para el crecimiento económico.
Acompañamiento

Acompañamos al cliente en un proceso para que maneje más sus relaciones a través de la banca formal, porque hay muchos clientes que no califican para crédito por carencias en sus estados”.
Luis MigueL HeyaiMe, vicepresidente pyMe y Mi negocio de Banco santa cruz
embargo, entendemos que en la presentación de sus estados financieros hay oportunidades”, explicó, al indicar que los estados financieros de las empresas son la “columna vertebral” de cualquier crédito.
En ese sentido, recalcó que el banco acompaña al cliente, le recomienda qué hacer y le abre las puertas para que la gran mayoría de sus operaciones pasen por el banco. “Animamos a los clientes a robustecer sus estados financieros, a mejorar sus ventas y a eficientizarse para que puedan calificar para créditos más grandes”, resaltó el ejecutivo de Banco Santa Cruz, al subrayar la prioridad a pymes lideradas por mujeres.
Meta. La meta es superar los más de 400 negocios impactados en Temporada de Negocios 2026.
tasas preferenciales, acceso a formación especializada y asesorías empresariales.
“Las tasas de interés van desde un 11.95%, las cuales varían según el tamaño de la empresa y su composición. También ofreceremos todo tipo de productos, destacando los créditos comerciales, líneas de crédito y
11.95%
Tasas de interés. Las tasas de interés van desde un 11.95%, según el tamaño de la empresa.
flexilínea (líneas a corto plazo para pequeñas empresas), así como el leasing para flotillas y equipos productivos para el negocio”, expresó Heyaime.
Agregó que en la cartera de leasing hay una serie de variables, ya que es un producto que permite que las empresas no se descapitalicen y puedan finan-
600,000
Clientes. Un portafolio de productos y servicios a 600,000 clientes personales y empresariales.
ciar esos equipos a largo plazo con el banco.
“Nosotros acompañamos al cliente en un proceso para que maneje más sus relaciones a través de la banca formal, porque hay muchos clientes que no califican para crédito y probablemente es porque tienen un alto grado de informalidad. Sin
La falta de garantías en las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) es otra de las barreras para acceder al crédito formal. Ante ese panorama, el vicepresidente Pyme y Mi Negocio de Banco Santa Cruz destacó que la entidad cuenta con créditos sin garantías.
“Por lo general, las pymes no tienen garantías reales que ofrecer y, hasta ciertos montos, nosotros podemos ofertar créditos sin garantías, dependiendo de su historial y capacidad de pago, para que las empresas no tengan que hipotecar”, resaltó el ejecutivo.





Identificar sus patrones de conducta y analizar su relación con el dinero es clave
Massiel De Jesús Acosta mdejesus@eldinero.com.do Santo Domingo
Para muchos, conciliar la vida laboral con las responsabilidades personales es un gran desafío, especialmente para muchas mujeres. La maternidad, el cuidado del hogar, el autocuidado y las relaciones sociales se suman a las exigencias laborales y financieras, demandando una considerable energía emocional para mantener un “equilibrio” saludable.
Investigaciones recientes revelan que la sobrecarga, la autoexigencia y, sobre todo, la tensión financiera son causas principales de la depresión y el estrés crónico. De hecho, existe una clara correlación cíclica entre el dinero, la ansiedad y la depresión.
Sin embargo, durante décadas ni la educación financiera ni la gestión emocional han sido parte de la formación escolar. Por tanto, surge la pregunta: ¿pueden nuestras finanzas afectar nuestra salud mental o es nuestra salud mental la que desencadena crisis financieras?
La Oficina de Protección al Usuario de los Servicios Financieros (ProUsuario), parte de la Superintendencia de Bancos (SB), responde afirmativamente en su guía “Finanzas y salud mental de las mujeres”.
En este documento subraya que las tensiones económicas pueden generar problemas de salud mental. Enfatiza que los gastos inesperados, la falta de ahorros y la pérdida de empleo son solo algunos de los factores que pueden detonar estrés y ansiedad, afectando tanto el bienestar emocional como el físico.
La guía señala que es difícil hablar de bienestar cuando no se cuenta con una base sólida para cubrir necesidades sociales y afectivas, desde la autorrealización hasta las relaciones saludables con familiares y amigos.
Mónica Báez, psicóloga clínica y financiera, advierte que una mala salud emocional puede influir en las decisiones fi-



Cuando no estamos bien emocionalmente, somos propensos a conductas impulsivas que perjudican su bienestar financiero”.
MÓNICA BÁEZ
PSICÓLOGA CLÍNICA Y FINANCIERA
nancieras. “Cuando no estamos bien emocionalmente, somos propensos a conductas impulsivas que perjudican nuestro bienestar financiero”, explica. Esta interrelación es bidireccional: el mal manejo financiero también puede acarrear consecuencias emocionales.
Según ProUsuario, si las limitaciones financieras se convierten en una preocupación constante, síntomas como insomnio, hipertensión, dolores de cabeza y problemas digestivos pueden convertirse en señales de alerta. En casos extremos,
«PARA EQUILIBRAR...
1 - Distribución. Es el primer paso para una vida financiera equilibrada es distribuir sus ingresos. Defina porcentajes específicos para sus gastos corrientes y su ahorro personal.
2 - Conózcase. Analice su relación con el dinero. Haga compras conscientes y racionales, y pregúntese de dónde provienen sus creencias sobre las finanzas para hacer los cambios oportunos.
estas tensiones podrían causar ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
“El estrés financiero puede provocar que las personas experimenten irritabilidad y falta de concentración, lo que puede tener un efecto negativo sobre su desempeño laboral, así como sobre sus relaciones a nivel profesional y personal”, detalla.
Añade que al usted cuidar su dinero, de manera indirecta, es una manera de cuidar su su salud emocional. Por ello, exhorta a conocer sus hábitos financieros y emocionales.
3 - Patrones. Identifique patrones de conducta. Mire cuánto gasta y ahorra; y qué emociones experimenta. Llevar un diario de gastos y emociones le ayudará a comprender sus hábitos.
4- Planificación. Una planificación financiera adecuada reduce la ansiedad y le permite afrontar las rumiaciones. Clasifique los problemas en categorías: lo que puedes controlar y lo que no.
CONSECUENCIAS
La guía afirma que la relación con el dinero responde a la historia de vida de cada persona. Por ello, invita a reconocer que esta relación no solo está vinculada a la experiencia personal, sino también a los mensajes sociales y culturales que muchas mujeres han recibido a lo largo de su vida. Asimismo, exhorta a las féminas a realizar un viaje al pasado y preguntarse: ¿cómo percibes tu relación con el dinero desde que eras pequeña? ¿En tu casa había límites respecto al
5 - Estilo de vida. Procure tener un estilo de vida saludable. Mantenga una dieta equilibrada, haga ejercicio, priorizada su descanso y dedica tiempo a actividades que la relajen.
6 - Terapia. Normalice la terapia. Hablar de dinero en terapia individual o de pareja es una herramienta poderosa para mejorar su relación con las finanzas y con quienes comparte su vida.
gasto? ¿El dinero era un tema controversial o se evitaba? ¿Las deudas eran recurrentes?
Subraya que, como consecuencia, estos factores podrían reflejarse en la adultez. Entre ellos: sentir que no se merece salir de vacaciones o gastar dinero en diversión; pensar que el dinero nunca alcanza; creer que nunca se podrá ahorrar o que hacerlo es muy difícil; o gastar sin control para sentirse “libre”. En definitiva, la relación entre finanzas y salud mental es inseparable por eso hay que cuidar ambas.





BCIE
Monte Grande
Más allá del debate coyuntural, la Presa Monte Grande representa una inversión estructural en estabilidad productiva y mitigación de riesgos macroeconómicos en el suroeste de la República Dominicana.
Con una capacidad de almacenamiento de aproximadamente 380 millones de metros cúbicos, la presa permite estabilizar caudales en la cuenca del Yaque del Sur, reduciendo la volatilidad agrícola derivada de sequías e inundaciones. Desde una perspectiva económica, la regulación hídrica:
· Disminuye pérdidas agrícolas por eventos extremos.
· Mejora previsibilidad de rendimientos.
· Reduce costos fiscales asociados a emergencias.
· Estabiliza ingresos rurales. El sistema integrado —presa, obras complementarias y conexión con el sistema de acueductos del Suroeste (ASURO)— habilita un caudal de diseño de 3.5 m3/s para abastecimiento regional, fortaleciendo la seguridad hídrica urbana y productiva. Con más de 500,000 personas beneficiadas en acceso a agua potable y cerca de 5,000 productores agrícolas con riego mejorado, el proyecto genera retornos sociales y productivos que deben analizarse en un horizonte de largo plazo. La infraestructura no es sólo una inversión en obra civil; es estabilidad económica, social y ambiental. Recibió US$249.6 millones de financiamiento del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

De los US$47,300 millones que ingresaron en 2025, al menos
US$24,367.6 millones vinieron de esa nación
Esteban Delgado edelgado@eldinero.com.do Santo Domingo
La incidencia de Estados Unidos sobre la economía dominicana se pone de manifiesto en diversos sectores. No es casual que la nación del norte sea el principal socio comercial del país.
Incluso, en lo referente a áreas de vital importancia para la economía local, como las exportaciones, especialmente de zonas francas, el turismo, la inversión extranjera directa y el flujo de remesas, Estados Unidos se erige como el princial aportante de esas áreas, tanto directa como indirectamente.
Así indican las cifras oficiales, tanto del Banco Central dominicano (BC) como del Centro de Exportación e Inversión de República Dominicana (ProDominicana), que permiten establecer que el año pasado Estados Unidos aportó por lo menos el 51.5% del total de divisas que generó el país.
De acuerdo con el BC, durante el 2025 República Dominicana captó ingresos de divisas por US$47,300 millones, de los cuales US$15,930.3 millones vinieron de las exportaciones; US$11,866.3 millones de las remesas, US$11,318.5 millones del turismo, US$5,037.3 millones de inversión extranjera directa (IED) y US$3,152.3 millones del capítulo otras exportaciones de servicios.
De esa cantidad, de acuerdo con las cifras publicadas y analizados por elDinero, se puede determinar que, por lo menos US$24,367.4 millones (51.5%) vino de Estados Unidos.
DETALLES
En el caso de las exportaciones de bienes nacionales y de zonas francas, al tomar el monto total dado por el Banco Central y considerando el dato de ProDominicana, en el sentido de que

Año 2025. En millones de dólares y porcentaje (%).
El destino estadounidense. En el año 2025 las exportaciones de República Dominicana hacia Estados Unidos sumaron US$7,124.4 millones, según datos de ProDominicana. Esa cantidad equivale al 48.6% del total exportado. Ahora bien, de esa cantidad, el 88.7% correspondió a exportaciones de zonas francas. Solo el 11.7% es exportación de productos nacionales (alrededor de US$805 millones). El dato ofrece una idea de la importancia
la nación del norte es el destino del 48.6% de esas ventas, el monto generado desde ese mercado sería US$7,742.2 millones. Un dato extra: cerca del 90% de ese monto corresponde al sector de zonas francas. En tanto que, el Banco Central ha informado que la IED captada el año pasado totalizó US$5,032.3 millones. Hasta septiembre, el 23.4% de la IED
de Estados Unidos no solo en las exportaciones totales, también en las de zonas francas específicamente. Las cifras indican que el año pasado República Dominicana exportó US$8,604.6 millones en productos de zonas francas. De esa cantidad, el 73.4% tuvo como destino a Estados Unidos, mientras que el restante 26.6% fue hacia otras naciones. A eso se suma la importación de materia prima para zonas francas, que en su mayoría viene de esa nación.
al país provino desde Estados Unidos. Si se asume ese mismo porcentaje para el año completo, el aporte de los yankees alcanzó US$1,177.5 millones. En cuanto a las divisas aportadas por las remesas, las publicaciones oficiales indican que desde Estados Unidos los dominicanos enviaron US$9,659.1 millones, equivalentes al 81.4% del total. Ese monto, incluso,
Entonces, si desde Estados Unidos vino el 36.8% de los turistas que visitaron el país, se puede dar ese mismo porcentaje a los US$11,318.5 millones que generó ese sector, lo que resulta en US$4,165.2 millones. Finalmente está el monto estimado del Banco Central de US$3,152.3 millones captados por "otras exportaciones de servicios", sobre las cuales, dado que no se especifica cuanto proviene de la nación gringa, se puede estimar en la misma proporción porcentual que da su ponderación conjunta de las demás fuentes (51.5%), para obtener el mismo porcentaje.
PUEDE SER
La ponderación dada por Estados Unidos a la generación de divisas de República Dominicana durante el año pasado pudiera ser mayor, si se toma en cuenta que ahí no están incluidos los residentes en Estados Unidos que vienen en los cruceros que tocan puertos dominicanos. Tampoco está incluida la proporción de dominicanos residentes en el exterior que visitan cada año el país y son computados como turistas, pero una parte de ellos son residentes en Estados Unidos.
Otros aportes de Estados Unidos también se pudieran incluir en las exportaciones de productos nacionales que si bien tienen como destino a otras naciones, puede que su contenido en materia prima sea en gran medida proveniente de la nación del norte.
«OTROS DATOS
48.6%
Exportaciones. El 48.6% de las exportaciones de RD tiene como destino a Estados Unidos.
23.4%
Inversión. Estados Unidos aporta el 23.4% de la IED que recibe República Dominicana.
superó en un 6.6% el flujo desde ese país del 2024. A esos montos se agregan las divisas generadas por el sector turismo. De acuerdo con las cifras oficiales, el año pasado, del total de 8,860,709 turistas que vino al país (extranjeros y dominicanos no residentes), el 36.8% corresponde a visitantes residentes en Estados Unidos, para un total de 3,265,255.
De agregarse todos esos elementos indirectos que inciden en diversas actividades económicas de República Dominicana, entonces la ponderación de esa nación sobre el monto total de divisas generadas por el país sería mayor. Es el caso, por ejemplo de las remesas. El año pasado el 81.4% provino de los dominicanos residentes en esa nación, pero en 2024 fue el 84.2%. De haberse mantenido esa misma ponderación, el aporte por ese concepto habría sido mayor. Lo mismo ocurre con las exportaciones de zonas francas, de las cuales, el 90% tiene como destino a Estados Unidos. Pero resulta que el año pasado no tuvieron crecimiento (0%), pero en 2024 habían crecido un 6.8%. Si ese mismo crecimiento se hubiera registrado en 2025, entonces la ponderación de Estados Unidos también habría aumentado en una proporción similar.
Esto indica que Estados Unidos aportó el 51.5% de las divisas, en un año en que no hubo mayor crecimiento.

Entre 2010 y el 2015 eran 66% del total; desde el 2020 promedian el 83.7% anual, según el BC
Esteban Delgado edelgado@eldinero.com.do Santo Domingo
El pasado año 2025 el flujo de remesas representó uno de los principales generadores de divisas para República Dominicana, con un monto que llegó a RD$11,866.3 millones, 10.3% más que en 2024. Sin embargo, fue notoria una reducción de la ponderación de las remesas provenientes de Estados unidos, que en 2024 representaron el 84.2% y el año pasado bajaron a 81.4%.
Pero la reducción de la ponderación no implica menos flujo de dinero. Incluso, el año pasado, las remesas de los dominicanos residentes en Estados Unidos aportaron US$9,659.1 millones, es decir, un 6.6% más que los US$9,056.1 millones del año anterior.
Además, no ha de verse como algo extraño que la ponderación de Estados Unidos como emisor de remesas sea relativamente menor el año pasado, pues en años anteriores era mucho menor que en la actualidad. Estadísticas del Banco Central dominicano (BC) indican que entre los años 2010 y 2014 las remesas provenientes de Estados Unidos solo representaban dos tercios del total, es decir, 65.9% promedio anual.
Fue a partir del 2020 cuando las remesas provenientes de Estados Unidos pasaron a representar más del 80% del total, con un promedio anual de 83.7% entre ese año y el 2025.
OTROS PAÍSES EMISORES
Más que observar la reducción de la ponderación relativa de Estados Unidos en las remesas a República Dominicana, puede que llame más la atención la reducción desde otros destinos, como el caso de España. En 2010, por ejemplo, las remesas provenientes de España representaban el 12.1% del
MÁS DE 10,000
«CRECIMIENTO. A partir del 2020 (año de la pandemia) el flujo de remesas hacia República Dominicana superó los US$10,000 millones, con un promedio anual de US$10,607.7 millones en el último lustro y con crecimiento constante. Con un monto de US$11,866.3 millones en 2025, las remesas representaron el 25% del total de ingresos de divisas al país. Las cifras oficiales indican que el año pasado las divisas generadas por el país alcanzaron los US$47,300 millones, provenientes de remesas, exportaciones nacionales y de zonas francas, inversión extranjera directa y turismo, así como otras exportaciones de servicios identificadas por técnicos del Banco Central.

«INDICADORES QUE RESALTAN SOBRE REMESAS 25% 1.3% 74.5%
Ponderación. Las remesas son el 25% de la generación total de divisas en el año 2025.
total, mientras que para el año 2025 marcaron el 6.9%. También está el caso de Italia, desde donde venía el 3.3% de las remesas hace 15 años y ahora representan entre 1% y 1.3%.
Tomando en cuenta la ponderación de Estados Unidos en las remesas a República Dominicana desde 2010 a 2025, se tiene que el promedio anual de los flujos desde la nación del norte es de 74.5%. En tanto que
Haití. Las cifras del BC indican que el 1.3% de las remesas al país provino desde Haití.
desde España muestra una participación promedio de 10.9%, aunque en reducción durante los últimos años; seguido por Italia con 1.7% y Haití 1.5%. El restante 11.4% proviene del resto de países con presencia de dominicano, notándose especialmente entradas desde Suiza sobre otras naciones.
El caso de Estados Unidos se destaca en primer lugar, debido a que esa la nación del mundo
Promedio. Desde 2010 al 2025 las remesas desde Estados Unidos promedian el 74.5% anual.
con mayor presencia de dominicanos. Se estima que en esa nación residen alrededor de dos millones de criollos entre documentados e indocumentados.
EL CASO HAITÍ De acuerdo con los datos del Banco Central, el año pasado las remesas provenientes de Haití representaron el 1.3% del total. Esto es, alrededor de US$178 millones.
Eso podría parecer extraño, pues dadas las noticias provenientes de esa nación, en lo relativa a la crisis económica política y social que le afecta, se pensaría que no hay dominicanos allá. Pero la realidad es que en el vecino país reside una cantidad no determinada de dominicanos que se dedican a diversas actividades económicas, aunque muchos están fuera de la capital Puerto Príncipe. Pero no todo es de una vía. En República Dominicana reside una cantidad importante de ciudadanos haitianos, muchos de los cuales mantienen un vínculo constante con sus familiares en el vecino país.
Cada año, el Banco Central publica un informe relacionado con el comportamiento del flujo de remesas donde, además de referirse a las remesas que recibe el país, también detalla un estimado de las que salen del país, teniendo a Haití como el principal destino. Datos no oficiales indican que las remesas desde República Dominicana hacia el exterior durante el pasado año pudieron superar los US$1,000 millones. De esa cantidad, es posible que cerca de dos tercios (aproximadamente 63%) haya sido enviada a Haití, lo que tendría un equivalente de alrededor de US$630 millones.
Esto indica que las remesas que salen de aquí hacia Haití casi cuadruplican las que vienen de ese país hacia acá.





































Ú n e t e a n o s o t r o s y t r a n s f o r m a t u r e l a c i ó n c o n e l d i n e r o l




























¡ T u c a r t e r a t e l o a g r a d e c e r á ! m a




























































r t















La economía dominicana ha sido un referente en la región. Sin embargo, su dinamismo no es un fenómeno aislado. Datos de cierre de 2025 revelan una realidad indiscutible: Estados Unidos no es solo nuestro principal socio comercial, es, a al observar las estadísticas bilaterales, un motor fundamental de nuestra estabilidad macroeconómica.
De los US$47,300 millones que ingresaron al país el año pasado, US$24,367.6 millones provinieron directamente de la nación del norte. Esta ci-


Franklin Vásquez fevro@hotmail.com
El mundo actual no puede leerse en capítulos separados, sino como una reacción de hechos en cadena. En efecto, mientras una parte del mundo vibra con la pasión del Clásico Mundial de Béisbol, los radares militares en el Medio Oriente y las mesas de negociación diplomática en Washington, configuran un escenario de incertidumbre que redefine el tablero global. Para la República Dominicana y la región,

fra representa más de la mitad de nuestras divisas, marcando una relación aguda que define el presente y futuro de nuestra nación.
Al desglosar este flujo, el sector exportador muestra una concentración única. De un total de US$15,930.3 millones exportados, el 48.6%, alrededor de US$7,742.2 millones, tuvo como destino los puertos estadounidenses.
Si bien República Dominicana ha logrado colocar productos en más de 150 países,
el volumen absorbido por el mercado norteamericano subraya una dependencia estructural que, aunque beneficiosa en tiempos de bonanza, plantea la necesidad imperativa de profundizar la diversificación de destinos para mitigar riesgos ante eventuales ciclos económicos externos.
En el ámbito del turismo, la influencia es igualmente decisiva. De los US$11,318.5 millones generados por el sector, el 36.8% (US$4,165.2 millones) fue aportado por visitantes estadounidenses.
A esto se suma el componente más humano y social de la economía: las remesas. La diáspora dominicana en Estados Unidos sigue siendo el soporte vital de miles de hogares, enviando US$9,659.1 millones de un total de US$11,866.3 millones recibidos, lo que representa un abrumador 81.4%.
La inversión extranjera directa (IED) refuerza este vínculo, con Estados Unidos originando al menos una quinta parte de los US$5,032.3 millones captados en 2025. Esta confianza del capital norteamericano es
testimonio de la seguridad jurídica y el clima de negocios que el país ha sabido construir.
Esta fotografía estadística debe servir como un llamado a la reflexión estratégica, pues obliga a entender que la prosperidad dominicana está intrínsecamente ligada a la salud económica de nuestro vecino del norte.
Esto podría ser más malo que bueno si se mira con objetividad. Todo dependerá de la mirada proactiva que dé el país a esta relación bilateral.
el desafío es navegar entre la urgencia económica, las expectativas negativas sobre el futuro cercano, y el realineamiento político.
Por ejemplo, el conflicto abierto entre Irán, Israel y los Estados Unidos ha dejado de ser una amenaza latente para convertirse en un factor de distorsión económica directa. Para América Latina, y en especial para economías no productoras de petróleo como la dominicana, la guerra se traduce en una vía expedita para tener inflación importada.
El Estrecho de Ormuz, convertido en un cuello de botella logístico, ha empezado a presionar al alza no solo el barril de crudo, sino los fletes marítimos, las materias primas y los insumos agrícolas.
Bajo este escenario, y visualizando el corto plazo y mediano
CARTA AL DIRECTOR
plazo, la República Dominicana enfrenta el dilema de la sostenibilidad fiscal: ¿hasta dónde puede el Estado absorber el alza de los combustibles sin sacrificar la inversión pública y manteniendo el nivel de pago de la deuda pública? Sin que haya una respuesta inmediata y certera, la prolongación del conflicto amenaza con erosionar el poder adquisitivo de la clase media baja y con ralentizar el turismo global debido al encarecimiento de las tarifas aéreas. Así también, en este contexto de inestabilidad, la reciente reunión de Donald Trump con sus homólogos de América Latina y el Caribe marca un giro en la diplomacia hemisférica. El tono, aunque sobrio y prudente, ha sido de una exigencia pragmática. Desde nuestro punto de vista, el enfoque verdadero se centra en tres ejes:
jseverino@eldinero.com.do
Señor director, en un fallo que prioriza la protección en salud de los ciudadanos, el Tribunal Superior Administrativo (TSA) rechazó la solicitud de suspensión provisional de la Asociación de Igualas Médicas y Administradoras de Riesgos de Salud (Adimars) contra la Resolución 624-02 del Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS) que establece el modelo de per cápita diferenciado. Queremos dejar constancia de que el TSA consideró que la solicitud de Adimars pretendía revocar una medida cuya interrupción pondría en riesgo el acceso a
servicios de salud de millones de dominicanos, vulnerando los principios del Sistema de Seguridad Social.
Ante esta situación, informamos que el órgano contencioso negó la solicitud cautelar de Adimars, al insistir que el interés particular no puede prevalecer sobre la protección del interés general.
seguridad fronteriza, relocalización de cadenas de suministro (nearshoring) y el control de la influencia extra-regional. Para las naciones caribeñas, este acercamiento representa una oportunidad de oro para posicionarse como aliados estratégicos frente a la inestabilidad de las rutas transatlánticas. Sin embargo, el costo es la alineación geopolítica estricta, sin recelos ni exigencias.
Mientras tanto, la celebración del Clásico Mundial de Béisbol sigue su agitado curso, con el equipo de los Estados Unidos al borde de la descalificación, a la vez que crece una inusitada rivalidad entre los equipos de Venezuela y dominicana. Para nosotros, el béisbol es el único lenguaje donde la asimetría económica desaparece. Y este fenómeno no es menor en términos económicos:

Un alcalde que es ineficiente con orgullo
Esta semana, la Liga Municipal Dominicana (LMD) anunció la intervención inmediata para mejorar la recolección de residuos sólidos en el municipio de Santo Domingo Oeste. Este operativo, que se llevará a cabo durante el tiempo ne-
el flujo de divisas, el mercadeo deportivo y el orgullo nacional actúan como un amortiguador social ante la presión inflacionaria. Es el momento en que lo micro (el sentimiento del fanático) se conecta con lo macro (la marca país).
En resumen, la coctelera mundial, nos entrega un brebaje amargo en lo económico por la guerra, pero estratégico en lo político por el nuevo diálogo con Washington, y deportivo por el Clásico Mundial. Aprovechar este escaparate internacional para fortalecer la imagen como destino turístico puede ser una ganancia, mientras los técnicos del Banco Central y de Hacienda y Economía vigilan con cautela los cielos de Medio Oriente y toman las medidas adecuadas y pertinentes.
cesario, forma parte de un esfuerzo integral para optimizar los servicios de limpieza. El presidente de la LMD, Víctor D’Aza, respondió al llamado de apoyo del alcalde Francisco Peña, quien explicó las dificultades en este servicio a través de los medios de comunicación. Esta nota habla de varios temas. Por un lado, está la sensibilidad y, por el otro, la ineficiencia pregonada a los cuatro vientos de un alcalde que, incluso, se burla de sí mismo cuando dice que no ha podido hacer un buen trabajo. Su sinceridad es sorprendente. Hasta parece que se siente orgullo al ser rescatado al verse ahogado por la basura que debe recoger con eficiencia.
Esteban Delgado edelgadoq@gmail.com

Los medios informativos electrónicos, las redes sociales, los portales oficiales de entidades financieras o relacionadas con economía están llenas de información sobre finanzas personas. Eso es positivo, pues sirve de orientación a la ciudadanía sobre la forma de administrar sus recursos disponibles.
Sin embargo, en casi todos los casos el mensaje está dirigido en “despertar” la ambición de las personas en lo relativo a “multiplicar su dinero”, “sacarle rendimiento al dinero”, “hacerse rico en poco tiempo”, dejando de lado el elemento principal: el ahorro.
El punto está en que muchos orientadores sobre finanzas personas asumen que la persona tiene dinero ahorrado, que su problema no es la falta de dinero, sino la necesidad de hacer algo para que ese dinero no pierda valor en el tiempo.
En parte, ahí hay un mensaje fuera de orden, debido a que, si bien es cierto que muchas personas con necesidad de orientación en finanzas personas no tiene problema de falta de dinero, sí los tiene con relación a la administración de ese dinero; es decir, el dinero no les alcanza muchas veces para cubrir sus gastos cotidianos y menos para acumular un ahorro. Por lo tanto, no le será posible invertir su dinero ahorrado, si todavía no lo tiene ahorrado.
Por eso, cuando me toca hablar de finanzas personas con algún auditorio, trato de enfocar mis primeras preguntas en relación con el ahorro, no con la inversión del ahorro. Ahí es cuando me doy cuenta de que la mayoría de los que buscan orientación sobre finanzas personales tiene ingresos medios adecuados, pero no tienen dinero ahorrado. El argumento siempre es el mismo: el dinero no me alcanza.
De ahí que, lo primero que se debe tratar con relación a las finanzas personales es la forma en que, con los recursos disponibles, usted pueda suplir sus necesidades básicas y ser lo suficientemente disciplinado como para reservar algo para ahorrar. En principio en ahorro puede ser poquito, luego ir creciendo; pero siempre debe haber ahorro.
Pero fíjense que hablé de “reservar algo” no de reservar “lo que le quede” para ahorar. Esto así, porque el dinero que se ahorra no es el que sobra, es el que entra primero. Les pongo el ejemplo de la seguridad social. Los empleados formales tienen cada mes un descuento de su salario consistente en un 3% (más o menos) para su seguro de salud y otro 3% (más o menos) para el plan de pensión. Esto es una especie de ahorro
obligatorio de 6% mensual. Tome en cuenta que su empleador, antes de pagarle su salario, lo primero que hace es descontarle ese 6%, es decir, el ahorro va primero. Y fíjese que a usted no le duele esa reserva de 6% de su salario, porque asume que su salario es el restante 94%.
Si usted gana 50,000 pesos mensuales después de impuestos, lo que recibe en realidad son 47,000 pesos. Entonces, si yo le pregunto cual es su ingreso mensual, usted me dirá que son 47,000 pesos, no 50,000. Ya usted asumió como normal ese descuento de 6%.
Así, entonces, usted debe hacer con el ahorro. Si decide ahorrar 5,000 pesos mensuales. Debe asumir, en este caso, que su ingreso mensual es de 42,000 pesos y con ese dinero es que debe suplir todas sus necesidades. Fíjese que esos 5,000 pesos del ahorro usted los apartó “antes de verificar sus necesidades básicas”, las cuales ha de suplir con los 42,000 pesos, olvidándose de los 5,000 pesos que usted “apartó primero” como ahorro intocable.
Luego que usted haya logrado esa disciplina, es decir, la capacidad de “ahorrar primero” y de administrar sus necesidades con el ingreso restante “sin endeudarse”, entonces habrá acumulado un dinero en ahorro. Entonces es cuando se ha de pensar en qué hacer con ese ahorro que va en crecimiento para que siga creciendo más y que no pierda valor en el tiempo.
Ahí es cuando se debe hablar de las opciones de inversión de ese dinerito, ya sea en el mercado de valores o en el propio banco, en forma de certificado. También puede ser en algún negocio, pero ojo, si es para un negocio, debe considerar otros elementos relacionados con factibilidad y con su propia vocación para emprender. De lo contrario, mejor opte por invertir su ahorro en instrumentos financieros de plazo o tasa fija.
Ya lo sabe, aunque es positivo pensar en invertir el ahorro, hay que considerar que no es posible hacerlo, si no se tiene ese ahorro. El ahorro va primero, tanto para ahorrar como para invertir.

Jaime M. Senior Fernández
jsenior@headrick.com.do


¿Compramos consolas o licenciamos entretenimiento?
Durante décadas, comprar una consola de videojuegos implicaba algo claro desde el punto de vista jurídico: el consumidor adquiría un bien tangible del cual pasaba a ser propietario. Esa lógica respondía al principio clásico del derecho de propiedad, según el cual quien compra un objeto puede usarlo, venderlo o transferirlo libremente. Sin embargo, la evolución tecnológica y los nuevos modelos de negocio digitales están cambiando eso.
Algunos fabricantes han empezado a estructurar la relación con los usuarios bajo un modelo de licencia en lugar de una venta tradicional. En ese esquema, el consumidor paga por el dispositivo, pero no adquiere su propiedad plena. Lo que recibe es una licencia de uso sujeta a condiciones contractuales.
Desde la perspectiva del derecho económico, esta transición plantea interrogantes sobre la llamada doctrina de la primera venta. Este principio, reconocido en la propiedad intelectual, establece que una vez el titular vende un producto pierde control sobre éste. En otras palabras, el comprador se convierte en dueño absoluto del objeto.
El modelo de licenciamiento busca evitar la aplicación de ese principio. Si el dispositivo no se vende sino que se licencia, el fabricante mantiene la titularidad del activo y conserva la capacidad de imponer reglas sobre su uso. En la práctica, esto permite limitar modificaciones, controlar el software instalado e incluso desactivar el dispositivo si se violan los términos de uso.
Servicios de streaming, plataformas de software y tiendas de videojuegos en línea llevan años operando bajo esquemas de licenciamiento. Lo novedoso es la extensión de esta lógica a un objeto

Efísico de consumo ordinario. Detrás de este cambio existe una preocupación económica concreta: la piratería y la modificación ilegal de consolas.
Esta transformación también refleja un cambio más profundo en la naturaleza económica del sector. Las consolas ya no son simples aparatos electrónicos diseñados para ejecutar juegos de forma aislada; dan entrada a ecosistemas digitales que incluyen servicios en línea, contenidos descargables, suscripciones y mercados virtuales.
No obstante, el nuevo paradigma plantea desafíos desde la óptica del derecho del consumidor. Muchos usuarios siguen percibiendo la transacción como una compra tradicional. Esa discrepancia entre percepción económica y estructura jurídica podría convertirse en fuente de litigios. Además, las condiciones de uso suelen presentarse después de la compra del dispositivo, lo que genera cuestionamientos sobre la transparencia contractual. Autoridades de protección al consumidor han comenzado a examinar si algunas cláusulas podrían considerarse abusivas.
En definitiva, el debate sobre las consolas licenciadas refleja una tensión creciente entre innovación tecnológica, protección de la propiedad intelectual y derechos del consumidor.
Es posible que este modelo se extienda en el futuro hacia otros dispositivos conectados. Automóviles, electrodomésticos inteligentes y equipos tecnológicos podrían operar bajo esquemas similares de licenciamiento. Si eso ocurre, el derecho tendrá que adaptar sus marcos regulatorios para equilibrar innovación empresarial y protección del consumidor.
EL AUTOR ES ABOGADO
l Banco Central ha informado que en 2025 la economía dominicana registró ingresos de divisas por RD$47,300 millones. De esa cantidad, el turismo habría aportado RD$11,318.5 millones; las exportaciones generaron US$15,930.6 millones; por las remesas llegaron US$11,866.3 millones, mientras que la inversión extranjera directa generó US$5,032.3 millones. Nada mal.
La suma de esos montos da un total de US$44,147.7 millones. ¿Y por qué se
habla de un monto de US$47,300 millones en ingresos de divisas?
La respuesta está en el capítulo “otras exportaciones de servicios” , que el año pasado habrían generado, según el Banco Central, US$3,152.3 millones, es decir, el 6.66% del total citado.
Aunque la autoridad monetaria dice que los detalles sobre esos “otras exportaciones de servicios” están publicados en su portal oficial, la realidad es que no aparece explicación específica de ese monto. Aún así, ese es el dato oficial.
Jairon Severino jseverino@eldinero.com.do Santo Domingo
La central termoeléctrica Punta Catalina, operada por la Empresa de Generación Eléctrica Punta Catalina (EGEPC), fue inaugurada el 29 de julio de 2020 por el presidente Danilo Medina, a pocos días de entregar la gestión del Estado a Luis Abinader Corona. La obra costó US$2,340 millones, aunque el contrato inicial era de US$1,945 millones, por lo que aumentó en US$395 millones, un 20.3%.
Los dos primeros años fueron de estabilización por inicio de las operaciones. No hubo resultados financieros positivos, pero aporta cerca de un tercio de la capacidad total de generación eléctrica de República Dominicana. Entre 2021 y 2022 inyectó entre 4,800 y 5,150 gigavatios hora, alrededor del 29% de la energía servida a través del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI).
En 2023 se posicionó con líder en la generación térmica con 5,321 gigavatios hora y 2024 aportó 5,412, un 31% del SENI, con un aumento de un 1.7% en el primer semestre. Durante 2025 siguió mejorando su aporte al cerrar el año con 5,640 gigavatios hora, alrededor del 27% en un contexto de aumento de la participación de las fuentes renovables, las cuales superan los 2,000 megas de capacidad instalada.
En lo que respecta a la inyección neta máxima de energía al sistema, la información oficial establece una ligera disminución entre 2024, con 670 megavatios, y 2025, que fueron 662. Esta variable se refiere al límite de potencia que un generador tiene permitido inyectar a la red después de descontar su propio consumo. Uno de los puntos destacables de Punta Catalina, con dos unidades de generación de 360 megavatios (720 megas), además de su aporte al SENI y estabilización del sistema eléctrico, es su aporte a las finanzas del Estado. Los informes financieros emitidos por el Ministerio de Energía y Minas (MEM) y EGEPC establecen que desde 2023 el Estado ha recibido US$187.6 millones promedio anual y que sólo en 2025 fueron US$258.4 millones, es decir, US$70.8 millones más que en esos años previos.
Con este resultado, el aporte acumulado de la empresa entre 2023 y 2025 asciende a US$562.9 millones, equivalente a un 24% de la inversión total
Entre 2023 y 2025, la central aportó US$562.9 millones en dividendos, impuestos y amortización de deuda

«EVALUACIÓN. La Empresa de Generación Eléctrica Punta Catalina (EGEPC) recibió una evaluación positiva en la séptima auditoría de seguimiento realizada por el Panel de Expertos LESC, que destacó la estabilidad organizacional, la mejora continua en la gestión ambiental y social, y el sólido desempeño operativo de la central termoeléctrica.
Durante la visita, efectuada en noviembre de 2025, los auditores confirmaron que ambas unidades se encontraban operando a plena capacidad, con emisiones dentro de los parámetros regulatorios

y conforme a los estándares del IFC. El informe subraya que las interrupciones experimentadas en meses previos fueron gestionadas adecuadamente y no comprometen la continuidad del servicio
eléctrico. La EGEPC es una empresa de propiedad estatal. Compuesta por dos unidades de generación eléctrica de 360 MW, para un total de 720 MW, sincronizadas en el SENI y cuya eficiencia contribuye con la reducción del costo variable de generación promedio. Genera energía a partir de la quema limpia de carbón mineral pulverizado. Incluye todas las instalaciones de apoyo, tales como un muelle de recepción de buques con una capacidad máxima de 80,000 toneladas, sistemas de descarga completamente cerrado y almacenamiento de carbón.
2020
Año. La central fue inaugurada en 2020. Se programó para cuatro años, pero se terminó en seis.
realizada por el Estado en esta central termoeléctrica, recursos que fueron canalizados a través de amortización de deuda pública, dividendos e impuestos.
RENTABILIDAD
De acuerdo con la data oficial, la empresa reportó una mejora en su rentabilidad operativa, alcanzando los US$288.8 millones en 2024 debido a la reducción en los precios internacionales del carbón. Respecto a la generación neta, el informe de la Dirección
2,340 138
Millones. De un presupuesto de US$1,945 millones, subió a US$2,340 millones, un 20.3% más.
Comercial y Asuntos Regulatorios de la EGEPC indica que durante 2025 fueron 5,440.9 gigavatios hora, un aumento de 77.65 gigas en comparación con los 5,363.3 generados en 2024, lo que significa un aumento relativo de un 1.44%.
En cuanto al balance de transacción de mercado, los datos indican que en 2025 el total fueron US$592 millones, US$23.9 millones más frente a los US$568.1 millones del año anterior, para un crecimiento de un 4.2%.
Conexión. En 2015 se terminó la línea de transmisión de 138 kilovoltios que la conecta al SENI.
El informe del año pasado establece que la facturación por contrato ascendió a US$609.4 millones en 2025 y que en 2024 fueron RD$593.8 millones, un aumento absoluto de US$15.6 millones. Punta Catalina no participa en el mercado spot, pero hubo dos meses en 2024, octubre y noviembre, que aparecen reportes con facturación por alrededor de RD$3.4 millones. Según un documento colgado en su sitio oficial, el ejercicio de 2025 fue, simultáneamente, el más exigente y
revelador para Punta Catalina. Afirma que, en un contexto de restricciones fiscales, la planta asumió una carga financiera significativa, convirtiéndose de facto en un instrumento de estabilización fiscal.
Destaca que, durante el año, US$141 millones fueron destinados a abonos a la deuda con el Ministerio de Hacienda, reflejando el uso de los flujos de la empresa para atender pasivos asociados al propio proyecto y al sector eléctrico en su conjunto. A ello se sumó la distribución de US$59 millones en dividendos, una señal de rentabilidad operativa. El tercer componente del aporte de 2025 señalado fue el pago de US$58.4 millones en impuestos, consolidando a Punta Catalina como uno de los contribuyentes más relevantes dentro del sector público empresarial. En conjunto, destaca, estos flujos confirman que la empresa ha alcanzado una fase de madurez financiera.
El documento indica que el desempeño de Punta Catalina contrasta con la situación estructural del sistema eléctrico dominicano. Destaca que mientras las distribuidoras continúan registrando pérdidas técnicas y comerciales que obligan al Estado a mantener transferencias recurrentes, la central genera excedentes que permiten financiar parte de ese mismo esfuerzo fiscal.
“Los resultados de 2025 confirman que Punta Catalina ha dejado de ser solo un proyecto energético para convertirse en un activo estratégico de las finanzas públicas, con aportes medibles y sostenidos al Estado”, afirmó el vicepresidente ejecutivo de EGEPC, Celso Marranzini, en una declaración al respecto.
Según el informe, el desempeño de 2025 refuerza la tesis de que Punta Catalina es uno de los pocos activos estatales capaces de generar valor fiscal neto. Al mismo tiempo, plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de un modelo en el que una empresa rentable compensa, vía sus flujos, las ineficiencias persistentes de la cadena de distribución.

Redacción info@eldinero.com.do Santo Domingo
La educación, la formalidad del empleo y el tamaño de las empresas figuran entre los principales factores que determinan el nivel salarial en la República Dominicana, de acuerdo con el informe “Perspectivas del mercado laboral”, presentado por la Confederación Patronal (Copardom).
Según el informe, completar el ciclo de educación universitaria aumenta el salario de un trabajador en un 86%, lo que evidencia una brecha significativa frente a quienes solo poseen niveles educativos básicos o técnicos. El análisis señala, además, que cada año adicional de educación incrementa el salario en aproximadamente un 5.7%.
La investigación destaca que, en contraste con el peso de la educación, la experiencia laboral acumulada tiene un impacto marginal en el incremento de los ingresos, aportando apenas un 3.6% adicional por cada año de labor. Esta métrica sugiere que el mercado laboral dominicano premia la especialización técnica y profesional por encima de la permanencia en los puestos, lo que obliga a revisar las políticas de capacitación continua.
3.6% 5.7% 91%
Experiencia laboral. La investigación destaca que la experiencia laboral acumulada incrementa los ingresos un 3.6% adicional por cada año de labor.
“Los resultados son claros: sin inversión no es posible generar empleo privado formal; pero sin educación y competitividad tampoco es posible mejorar las remuneraciones de nuestros trabajadores”, aseguró Laura Peña Izquierdo, presidenta de Copardom.
Peña Izquierdo resaltó que el país ha presentado avances en los últimos años. Sin embargo, aún existen retos, como mejorar los niveles de productividad, avanzar hacia mayores niveles de formalidad laboral, fortalecer la formación del talento humano y la adaptabilidad a las transformaciones tecnológicas que están redefiniendo el trabajo en todo el mundo.
En lo relativo a la estructura del empleo, Copardom subraya que la formalidad laboral no solo garantiza seguridad social, sino que también representa una ventaja salarial del 30%
Formación adicional.
El estudio publicado por Copardom señala que cada año adicional de educación incrementa el salario en alrededor de 5.7%.
respecto del sector informal. A pesar de este beneficio, el estudio alerta sobre la persistencia de niveles críticos de informalidad en sectores neurálgicos de la economía nacional, como la agricultura, que registra un 91%, y la construcción, con un 86% de trabajadores fuera de los registros legales.
El análisis territorial también expone disparidades acentuadas: sitúa a la región Este con una ventaja salarial del 5% por encima de la media, mientras que la región Sur enfrenta el escenario más precario, con ingresos un 16.7% inferiores al promedio de referencia.
Esta desigualdad geográfica se combina con una brecha de género que persiste de manera estructural, en la que las mujeres perciben, en promedio, un 20% menos de ingresos que sus pares masculinos en igualdad de condiciones.
«LABORAL. Copardom reunió a los actores del sector productivo y gubernamental en el encuentro-conferencia "Perspectivas del Mercado Laboral: Un análisis para la sostenibilidad empresarial", evento que sirvió de plataforma para la presentación de una nueva hoja de ruta que busca alinear el crecimiento económico con la creación de empleos de calidad. La apertura del encuentro estuvo a cargo de Lissette Dumit, vicepresidenta ejecutiva de Copardom, quien ofreció la bienvenida y trazó el marco estratégico del encuentro. Durante su intervención, Dumit resaltó la importancia de entender la relación entre el dinamismo económico y el mercado de trabajo, vinculando directamente estas variables con la aspiración nacional de duplicar el producto interno bruto hacia el año 2036. En el turno de las palabras institucionales, Laura Peña Izquierdo, presidenta de Copardom, enfatizó la necesidad de dotar al sector empresarial de herramientas tecnológicas avanzadas para la toma de decisiones. En este contexto, se realizaron intervenciones clave por parte del ministro de Trabajo, Eddy Olivares y de César Dargam, vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep).
Informalidad. Persisten niveles críticos de informalidad en sectores neurálgicos de la economía, como la agricultura, que registra un 91%, y la construcción (86%).
Respecto al tamaño de las unidades productivas, el informe de Copardom establece que las empresas con más de 100 empleados son las que ofrecen las mejores condiciones remunerativas y concentran el 64.6% de la ocupación formal en sectores específicos.
Este dato pone de manifiesto el reto que enfrentan las pequeñas y medianas empresas para competir en la atracción de talento humano cualificado debido a sus limitaciones en la estructura de costos.
El estudio también analiza la sensibilidad del empleo ante variables macroeconómicas y señala que, en sectores como la manufactura, el aumento del salario formal puede impactar negativamente la demanda de puestos de trabajo si no va acompañado de mejoras en la productividad. Asimismo, señala que el crecimiento del
producto interno bruto (PIB) real es el principal motor de la demanda de empleo privado, aunque este dinamismo se ve condicionado por las restricciones del sistema educativo. El informe concluye que, sin una mejora sustancial en la calidad de la enseñanza y una mayor vinculación entre la academia y las necesidades empresariales, el crecimiento económico no logrará traducirse plenamente en bienestar social.
El estudio de Copardom precisa que se necesitan estrategias para reducir la desigualdad salarial entre hombres y mujeres, como la transparencia en los sueldos y la promoción del liderazgo femenino. Además, indica que es importante desarrollar políticas económicas para equilibrar las oportunidades entre las diferentes zonas del país.
Una de las observaciones que brinda el informe publicado por el gremio que agrupa a los empleadores es que los empleados en empresas más grandes reciben mejores salarios, lo que podría incentivar la atracción de inversión en grandes corporaciones. Por otro lado, las pymes pueden necesitar incentivos para mejorar su estructura salarial y su competitividad.
Consumo diario de visitantes sube a US$170.94 en 2025, mientras la estadía promedio cae a 7.85 noches
Joan Sebastián Vallejo jvallejo@eldinero.com.do Santo Domingo
En un destino como República Dominicana, donde cada turista que llega refuerza el peso del sector de hoteles, bares y restaurantes dentro de la economía, una noticia como que los turistas permanecen menos tiempo en el país podría interpretarse, en principio, como un dato negativo. Sin embargo, aunque la reducción en la duración de las estadías es una realidad, el comportamiento de los indicadores sugiere una lectura distinta. Las estadísticas muestran que, a medida que aumenta la llegada de visitantes, también crece el gasto promedio reportado por cada uno de ellos. De acuerdo con las estadísticas del Banco Central dominicano, el gasto promedio diario de los turistas que visitan el país alcanzó US$170.94 en 2025, el nivel más alto de la última década. En tanto, la estadía promedio se redujo a 7.85 noches, el valor más bajo en 10 años, lo que confirma que los visitantes permanecen menos tiempo en territorio nacional, pero generan un mayor gasto por día. Entre 2015 y 2025, el destino ha recibido más turistas cada año, con un crecimiento promedio anual de 4.7%, hasta superar los 8,860,709 visitantes, la cifra más alta en ese período. Por su parte, en ese lapso, el gasto promedio por visitante ha aumentado alrededor de 2.8% por año mientras la duración promedio de las estadías ha comenzado a reducirse en los años más recientes.
GASTO POR NOCHE
Entre 2015 y 2019, los visitantes permanecían en el país entre 8.3 y 8.6 noches en promedio, sin grandes variaciones. No obstante, en 2020 y 2021, la estadía promedio aumentó, alcanzando 9.06 noches en 2020 y 9.55 noches en 2021, el nivel

8,860
Turistas. En 2025, República Dominicana recibió 8,860,709 de turistas por vía aerea, de acuerdo con estadísticas del Ministerio de Turismo.
1,341
Gasto. En promedio, cada turista gastó US$1,341 durante su estancia en República Dominicana, según estimaciones de este medio.
Visitantes.
Según la “Encuesta de opinión, actitudes y motivaciones a extranjeros no residentes en República Dominicana” del Banco Central, en 2024 el 78.7% de los turistas consideró que los precios pagados durante su estadía fueron aceptables en relación con los servicios recibidos, mientras que 16% los calificó como bajos o muy bajos.
Además, el 75.5% evaluó el servicio hotelero como excelente.
US$167.75 en 2024 y finalmente a US$170.94 en 2025, el valor más alto en una década. En conjunto, esto representa un aumento de US$31.75 por visitante, equivalente a un crecimiento de aproximadamente 22.8% en apenas tres años. El aumento en el gasto por visitante ocurre en paralelo con una expansión en el flujo de turistas internacionales. En 2015, República Dominicana recibió 5,599,859 turistas, y legó a 6,568,888 visitantes en 2018. En 2019 se registró una leve reducción a 6,446,036 turistas, aunque con niveles superiores a los observados a mediados de la década. En conjunto, entre 2015 y 2019 la llegada de turistas aumentó en 846,177 visitantes, lo que equivale a un crecimiento acumulado cercano al 15.1% en cuatro años.
más alto en la última década. Sin embargo, desde 2022, el ritmo muestra una reducción gradual. Ese año la estadía promedio fue de 8.57 noches, disminuyendo posteriormente a 8.02 en 2023, 8.01 en 2024 y 7.85 noches en 2025. En comparación con el máximo registrado en 2021, la duración promedio de los viajes se ha reducido en 1.70 noches, equivalente a una disminución cercana al 18%.
Mientras disminuye el tiempo de estadía por visitante, el gasto promedio diario por turista ha mostrado una tendencia al alza. En 2015, los turistas gastaban en promedio US$129.56 por día, mientras que en 2025 la cifra alcanzó US$170.94. Esto representa un incremento de US$41.38 por visitante, equivalente (32%). En términos promedio, el gasto diario por turista ha aumentado alrededor de 2.8%
cada año durante la última década. El indicador muestra tres etapas diferenciadas. Entre 2015 y 2019, el gasto creció de forma moderada, pasando de US$129.56 a US$136.24 por día. En 2020 y 2021, se redujo ligeramente y se mantuvo en torno a US$129 diarios. A partir de 2022 se registra un crecimiento más acelerado. El gasto promedio pasó de US$139.19 ese año a US$153.28 en 2023, luego a
Esta trayectoria se interrumpió en 2020, cuando la llegada de visitantes cayó a 2,405,315, el nivel más bajo, como consecuencia de la pandemia. A partir de entonces comenzó un proceso de recuperaciób. En 2021 el país recibió 4,994,313 turistas, cifra que aumentó a 7,163,414 en 2022, 8,058,671 en 2023 y 8,535,701 en 2024, hasta alcanzar el récord de 8,860,709 visitantes en 2025. Completo: elDinero.com.do
Wilkin Beato clama por más apoyo técnico y financiero para el cultivo
Jairon Severino jseverino@eldinero.com.do Rancho Arriba, San José de Ocoa
Wilkin Beato tiene seis años que produce ajíes morrones en invernaderos. Comenzó con un préstamo de RD$13 millones del Banco Agrícola, pero, aunque parezca contraproducente, ahora está en RD$16,000,000 por los intereses. Su actitud ante la vida lo ha llevado a poner siempre la mejor cara, ser optimista ante las adversidades y asumir una actitud positiva ante los retos.
Está seguro de que mirar el futuro con buenos ojos ha sido clave para él. Su voluntad de trabajo, sin embargo, choca de frente con alrededor de un millón de pesos que cada año debe pagar en intereses al Banco Agrícola.
“Me ha ido bien, gracias a Dios, aunque tenemos una lucha constante contra el trips y otras plagas que lamentablemente nos ponen a prueba todos los días. Luchamos con muchas adversidades y hasta con el sube y baja de los precios”, narra Beato al abrir las instalaciones de su invernadero en Rancho Arriba, San José de Ocoa, al equipo de elDinero.
Otra de las situaciones con las que se debe luchar de manera cotidiana es con la falta de mano de obra. Sin embargo, en sus palabras se advierte a un ser humano decidido a saltar cualquier reto.
Como productor de invernadero, según narra, trabaja por contrato con suplidores de grandes cadenas de supermercados. Insiste en la necesidad que los productores de Rancho Arriba reciban apoyo urgente de las autoridades, ya sea con asistencia técnica y económica, para enfrentar la plaga de trips, pues les afecta tanto hasta el punto de entrar en pérdida en algunas cosechas.
“Tenemos que estar fumigando dos y tres veces a la semana. Hay que trabajar duro para llevar este proyecto a cabo”, expli-

SEGURO AGROPECUARIO PARA MITIGAR RIESGOS
«NO TIENE. Wilkin Beato plantea otro de los retos que tienen los productores. En su caso, dice, no cuenta con un seguro para su infraestructura. Afirma que no cree conveniente tenerlo porque cuando ocurre una situación de daño, por ejemplo, la aseguradora manda a que sea el mismo productor quien asuma los costos para luego hacer la devolución. En este proceso, dice, llega un proceso tedioso y demasiado largo. Asegura que los productores
ca. A pesar de las adversidades y la escasa ayuda que recibe del Estado, Beato no se detiene y está en un proceso de ampliación de sus instalaciones. Ahora trabaja en una superficie de 10,000 metros cuadrados y su plan es llevar el proyecto a 12,000 metros. Cada semana, según cuenta a elDinero, su invernadero produce alrededor de 5,000 libras, por lo que cada mes rondaría las 30,000 libras en las instalaciones que tiene bajo producción. Sobre la mano de obra requerida, explica que tiene dos personas fijas y esa cantidad aumenta cada vez que hay corte. Cuando se le pregunta por qué se inició en la producción en invernadero, dice que “me pintaron una cosa. Nos decían que esto dejaba mucho y veíamos que al principio era real.

de Rancho Arriba quieren trabajar, pero faltan recursos para emprender o ampliar los proyectos. Lo peor, se queja, es que a veces hay que acudir a los prestamistas informales para acceder a recursos, lo cual encarece aún más la
Un proyecto de invernadero dejaba hasta RD$9,000,000, pero ahora por culpa de la playa de trip quizá podemos hacer RD$3,000,000. Hemos solicitado el control biológico, pero no nos han dado el apoyo en el Ministerio de Agricultura”, explica Beato a elDinero. Respecto al financiamiento, informó que lograron los recursos para comenzar a través del Banco Agrícola para construir la estructura. Señaló que la institución también les facilita líneas de créditos que son muy útiles para algunas etapas clave de la producción. Sin embargo, se queja de la lentitud en que opera la institución financiera, ya que hay ocasiones en las que duran hasta tres meses para desembolsar los recursos, a pesar de que ellos deben pagar a diario y semanal.
Afirma que este trabajo da vacaciones porque con un solo descuido, ya sea en la fertilización o fumigación, podría perderse la cosecha. En este caso, utilizan malla contra insectos además de los agroquímicos autorizados.
IMPACTO
producción. Otra situación en la que se ven obligados a entrar es aceptar dinero de los compradores para continuar producción, aunque eso implique tener que venderles a ellos por debajo del costo. Beato asegura que, a pesar de los retos que implica producir en el sistema de ambiente controlado, él esá dispuesto a ampliar su proyecto en 5,000 metros cuadrados más si encontrara el apoyo financiero del Estado a una tasa competitiva.
Los costos de producción, explica Beato, son un gran reto para los productores de la zona, ya que producir una libra de ají está entre RD$32.00 y RD$34.00, incluyendo todos los componentes que intervienen en el cultivo, es decir, fertilizantes, mano de obra, vigilancia, sistema de riego y limpieza, entre otros.
“Estamos trabajando esto porque esto es lo que sabemos hacer, ya que a veces hay pérdidas. El año pasado perdí más de RD$2 millones con una cosecha de ají cubanela que no pude cosechar lo que se había proyectado. No pude cortar más de 10,000 libras”, narra Beato, quien afirma que tiene estos seis años trabajando de domingo a domingo, ya que esta actividad es muy intensiva. Sostiene que su fe lo tiene de pies.
Para Beato, el desarrollo que ha experimentado Rancho Arriba en los últimos años ha sido por el impacto positivo que han tenido los invernaderos en la dinamización de su economía. Destaca el encadenamiento productivo de la actividad agrícola con otros negocios, especialmente con la venta de alimentos, talleres de mecánica, técnicos de reparación de equipos y centros de diversión, entre otros. “Estos cultivos han sido clave en el auge que ha tenido nuestra comunidad”, dijo. Destaca que la importancia es tal que en Rancho Arriba hay alrededor de 3.5 millones de metros cuadrados sembrados en invernaderos y más de 50 productores asociados. Reconoce que hay retos en cuanto a la compra de insumos agrícolas para la producción. Lo dice porque cada productor adquiere de manera particular lo que necesita cuando hubiera sido mejor comprar con esquema parecido a un clúster o como asociación. Sin embargo, destaca algunos avances, como el que han logrado en la compra del gasoil que necesitan para las plantas eléctricas.
Beato reconoce que, aunque insuficiente, reciben soporte técnico de parte de las autoridades. A su entender, la ayuda que reciben del Gobierno debería extenderse no sólo a la visita de los profesionales agropecuarios, sino que ellos necesitan de un acompañamiento más cercano y tecnificado.
Está seguro de que ese municipio puede duplicar la producción en invernaderos si los productores encuentran el apoyo financiero necesario de instituciones como el Banco Agrícola para hacerlo. Para lograrlo, además de los recursos, es vital que haya certidumbre con la mano de obra y los precios a los que deben vender en el mercado.
“Estamos vendiendo ajíes a RD$38.00 la libra y el costo de producción ronda los RD$32.00, aproximadamente, por lo que el margen de ganancia está en alrededor de un 18% a 20%”, explicó Beato, quien destaca que es muy raro el que vive en este municipio que no reciba beneficios de este cultivo en invernaderos.




LUIS BELTRÁN
TAX TECHNOLOGY AND TRANSFORMATION PARTNER
Santo Domingo




DISMAEL ENCARNACIÓN
TAX TECHNOLOGY AND TRANSFORMATION MANAGER
El futuro de la administración tributaria ya está en marcha: automatización, digitalización y facturación electrónica son la base de sistemas más eficientes, transparentes y resilientes. Estas herramientas no son opcionales; son inevitables.
urante décadas, el crecimiento de la recaudación fiscal estuvo asociado casi exclusivamente a reformas tributarias. Se asumía que para aumentar los ingresos era necesario modificar tasas impositivas, ampliar las bases gravables o rediseñar la estructura normativa del sistema. Bajo esta lógica, la transformación del sistema tributario dependía de cambios regulatorios profundos y, en muchos casos, políticamente complejos. Sin embargo, desde principios de los años 2000, esta visión comenzó a cambiar. Las administraciones tributarias iniciaron procesos de modernización enfocados en mejorar interfaces, simplificar el cumplimiento, digitalizar procesos y migrar información hacia arquitecturas de datos más sofisticadas, tal como ha sido documentado en estudios sobre tecnología y administración tributaria por Richard Bird y por el Fondo Monetario Internacional (FM).
En este contexto emergió una oportunidad transformadora: capturar la transacción en su origen mediante la facturación electrónica. La experiencia acumulada ha demostrado que es posible lograr crecimientos sostenibles y estructurales en la recaudación, tanto primaria como secundaria, sin recurrir a cambios regulatorios drásticos, siempre que la tecnología sea utilizada de manera estratégica y correctamente diseñada, como explica el OECD Forum on Tax Administration en sus hallazgos sobre Tax Administration 3.0.
Este cambio de paradigma plantea una pregunta fundamental: si no es necesario reformar la columna vertebral del sistema tributario ¿dónde se genera el impacto? La respuesta, constatada en múltiples jurisdicciones, está en la capacidad de las administraciones tributarias para observar, entender y analizar la transaccionalidad económica con detalle, como sostienen Mick Moore y Wilson Prichard en sus estudios sobre reforma tributaria y desarrollo.

La facturación electrónica no solo habilita la trazabilidad de las operaciones, sino también su desagregación y comprensión profunda. Permite conocer no solo de dónde proviene una transacción, sino cómo se estructura, cuándo ocurre, entre quiénes se realiza y bajo qué condiciones. Esta visibilidad granular se extiende a ingresos, gastos, nóminas, importaciones y exportaciones, creando una capa transversal de información que alimenta modelos analíticos, gestión de riesgos y estrategias de cumplimiento más inteligentes y voluntarias.
En América Latina, particularmente en países como México y Colombia, esta capacidad ha convertido a la factura electrónica en un eje estratégico de transformación, simplificando y redefiniendo la forma en que las administraciones tributarias adaptan, pivotan y crecen de manera sostenible, como ha documentado el Banco Interamericano de Desarrollo y el informe regional de estadísticas tributarias publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señaló que el modelo de facturación electrónica en tiempo real de Latinoamérica ha “reducido significativamente la mala conducta financiera” y se ha convertido en un referente global para combatir el fraude fiscal.
En México, según documentación del Banco Interamericano de Desarrollo, la recaudación aumentó un 14% en tres años y permitió robustecer la detección de fraudes fiscales,
por ejemplo, se detectaron redes de facturación simulada que involucraban a 43 empresas y 8,000 participantes. Uruguay, Perú y El Salvador también han reportado mejoras notables; de acuerdo con estadísticas regionales compiladas por la OCDE, Uruguay incrementó la recaudación del IVA en 3.7% tras la obligatoriedad de la factura electrónica, mientras que en Perú las ventas imponibles y las compras reportadas aumentaron 7% y 6%, respectivamente.
El Salvador elevó la recaudación del IVA del 3.5% al 8.7% del PIB entre 2017 y 2023. En Brasil, estudios del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) muestran que los estados que adoptaron esta medida tempranamente redujeron la informalidad en 2%. Estos resultados demuestran que la factura electrónica no solo mejora la recaudación, sino que fortalece la integridad del sistema fiscal al facilitar la identificación de prácticas fraudulentas. Los beneficios que traen consigo la implementación de la facturación electrónica no se generan de forma automática ni permanente. Para sostenerlos en el tiempo es indispensable una inversión continua en capacidades analíticas, gestión de datos, ciberseguridad y gobernanza institucional, como advierten estudios especializados en tributación y desarrollo. Además, es crucial atender el cambio cultural dentro de las administraciones y la equidad fiscal, considerando que las capacidades de grandes contribuyentes no son comparables con las de micro y pequeñas empre-
sas. De lo contrario, la carga de cumplimiento puede ser desproporcionada.
La transformación digital es clave para el desempeño de los objetivos principales de una administración tributaria. Investigaciones en gestión pública y regulación han subrayado la importancia de fortalecer capacidades profesionales e institucionales para sostener estos procesos. Firmas de asesoría como EY han participado en el diseño e implementación de estrategias basadas en facturación electrónica en más de 10 países de América Latina, Asia, África y Europa, logrando incrementos de recaudación y disminución de la evasión en plazos inferiores a 18 meses. Siempre con la confianza de que “mejores preguntas, dan paso a nuevas y mejores respuestas”. A pesar de que la participación de estas firmas se ha normalizado la autonomía del gobierno, siempre debe ser revisada para impedir dependencias en términos de mantenimiento y/o propiedad intelectual según African Tax Administration Forum en sus análisis sobre digitalización tributaria.
El sistema tributario dominicano es complejo, con un marco regulatorio desfasado y numerosos regímenes especiales que distorsionan la economía. Esta complejidad, en ocasiones, abre las puertas al abuso fiscal por parte de los contribuyentes y dificulta la capacidad del fisco para identificarlos. Aunque se reconoce la necesidad de una reforma fiscal integral que simplifique el sistema y elimine privilegios distorsionantes, el robustecimiento de la Ley 3223 de Facturación Electrónica, que data de 2023, se presenta como una opción menos drástica pero efectiva para abordar estos desafíos.
El futuro de la administración tributaria ya está en marcha: automatización, digitalización y facturación electrónica son la base de sistemas más eficientes, transparentes y resilientes. Estas herramientas no son opcionales; son inevitables. La pregunta es clara: ¿seremos protagonistas de este cambio o quedaremos rezagados?



JEAN CARLOS DARIEL
ALTUNA BATISTA
EXPERTO EN PREVENCIÓN DE LAVADOS DE ACTIVOS Y ASESOR Y CONSULTOR FINANCIERO
Santo Domingo
El país no puede seguir tratando el fenómeno de los motores (delivery, motoristas, motoconchos) como una nota al pie de su política pública. Al cierre de 2025, el parque vehicular nacional ascendía a 6,640,871 unidades, de las cuales 3,846,694 eran motores, 57.9%. El vehículo predominante en las calles del no es el ni el transporte público formal: es la motocicleta.
Propongo un Programa
Nacional de Formalización y Seguridad Vial de Motores, con metas, cronograma, interoperabilidad y consecuencias reales, que debería partir de una regla simple: ningún motor debería circular, venderse, transferirse ni prestar servicios de motoconcho, o delivery sin estar en un expediente único de formalización.
No estamos ante un segmento marginal, sino ante el principal universo de movilidad del país; sin embargo, ese crecimiento no ha venido acompañado de un proceso proporcional de formalización, aseguramiento, fiscalización ni trazabilidad, obteniendo como resultado, un modelo de movilidad masivo, pero crecientemente desordenado, que hoy genera costos humanos, patrimoniales y fiscales que la República Dominicana no debería seguir absorbiendo como si fueran inevitables.
En 2024, la ONE registró 19,404 personas lesionadas y 2,161 fallecidas en accidentes de tránsito terrestre. De ese total, 13,936 se desplazaban en motores, 71.8%; asimismo, los motoristas representaron el 70.4% de los fallecidos.
El problema no termina en la estadística vial. También está en la profundidad de la brecha entre la calle y la ley. Datos del Intrant de este año indican que apenas 10,827 personas tenían licencia activa para conducir motores. Si se contrasta esa cifra con los 3,846,694 motores registrados en 2025, es apenas 0.28%. Aunque la comparación no es perfecta porque una licencia corresponde a una persona y no a un vehículo, el desfase es demasiado grande.
En 2018, la entonces directora del Intrant, Claudia de los Santos, afirmó que más de un millón de motores circulaban sin placa y, si partimos de está referencia y actualizamos al mismo ritmo de crecimiento del parque de motores de la DGII, de 2,398,511 unidades (2018) a 3,846,694 (2025), hoy la cifra sería 1.6 millones de motores sin placa. Conviene decirlo con precisión: no es una
cifra oficial actualizada, sino una proyección razonable.
La Cámara Dominicana de Aseguradores y Reaseguradores (Cadoar) ha advertido que la mayoría de los motoristas transitan sin seguro, estimando que cerca del 90% no tendría cobertura vigente. Eso indica que 3.5 millones de motores transitan sin seguro, siendo una de las distorsiones más injustas del sistema actual. Cuando un motorista sin seguro, sin licencia o sin documentación impacta a un tercero, la gran mayoría de veces quien termina absorbiendo el daño, el tiempo perdido y el costo patrimonial es el ciudadano que sí estaba formalizado.
El problema, además, no es solo de seguridad vial: también es de recaudación y de economía formal. La DGII recuerda que los servicios de seguros en general pagan un 16% de impuesto selectivo al consumo sobre la prima. Eso significa que cada motor que circula sin póliza representa una prima no emitida, un impuesto no recaudado y una oportunidad perdida para formalizar una actividad económica que hoy opera, en gran parte, fuera del radar institucional. A eso se suman placas no emitidas, licencias no cobradas ni renovadas y multas de difícil ejecución.
Tampoco debe perderse de vista el tema de las paradas de motores, porque ahí se concentra buena parte de la informalidad organizada. Bajo la Ley 63-17, el Intrant es el órgano rector del sistema de movilidad y transporte terrestre. Es esta misma institución que ha reportado 1,425 levantamientos e inspecciones en paradas de motores en 2021. Sin embargo, esta cifra no significa que en el país existan solo estas paradas; más bien sugiere que el universo real es bastante mayor, y en 2024 el Intrant tuvo que prohibir paradas ilegales en corredores de autobuses, reportando el desmantelamiento de 20 en el Distrito Nacional, por lo que la expansión del motoconcho no solo plantea un desafío de seguridad, también de gobernanza del espacio público.
Frente a este cuadro, insistir en operativos aislados o campañas esporádicas ya no basta. Lo
que se necesita y propongo es un Programa Nacional de Formalización y Seguridad Vial de Motores, con metas, cronograma, interoperabilidad y consecuencias reales. Ese programa debería partir de una regla simple: ningún motor debería circular, venderse, transferirse ni prestar servicios de motoconcho, delivery o plataforma sin formar parte de un expediente único de formalización.
El programa debe integrar en un solo expediente la identificación del motor, la habilitación legal del conductor, el seguro obligatorio, las condiciones mínimas de seguridad, el tipo de uso económico de la motocicleta y un historial de cumplimiento que permita fiscalizar mejor, premiar la formalidad y sancionar la reincidencia.
La virtud de este sistema es que no atacaría solo un síntoma, sino toda la cadena del problema. Hoy el motorista informal puede comprar, circular, estacionarse, prestar servicios, chocar y desaparecer del sistema con facilidad. Con un programa nacional bien diseñado, el Estado pasaría de reaccionar ante el caos a administrar un ecosistema formalizable, identificable y fiscalizable.
La implementación no debería descansar únicamente en la lógica presupuestaria, porque eso volvería el esfuerzo frágil, discontinuo y dependiente del ciclo político anual. A mi juicio y por experiencia, la mejor alternativa sería un fideicomiso público de formalización y seguridad vial motorizada, con funciones de administración, inversión, fuente de pago y soporte operativo.
Esto permitiría concentrar y dar sostenibilidad a los flujos necesarios para una reforma de esta escala: inversión tecnológica, interoperabilidad entre Intrant, DGII, Digesett, Superintendencia de Seguros, alcaldías y plataformas; unidades móviles de regularización; programas de capacitación; fiscalización inteligente, y hasta subsidios focalizados de entrada a la formalidad para segmentos vulnerables. No sustituiría las competencias regulatorias del Estado; las haría ejecutables. Ese vehículo podría nutrirse de varias fuentes: tasas de re-
gistro y regularización, emisión y renovación de licencias, pagos por licencias de operación, una porción de multas efectivamente cobradas, aportes presupuestarios, cooperación internacional y convenios con aseguradoras y operadores tecnológicos. La lógica económica sería clara: mientras más motores entren a la formalidad, más se fortalece el círculo virtuoso de recaudación, aseguramiento, fiscalización y seguridad vial.
La República Dominicana pasaría de tener un “problema de motores” a tener un sistema de movilidad motorizada regulado, con datos, trazabilidad, incentivos y consecuencias. Eso no eliminaría de un día para otro los accidentes ni la informalidad, pero sí rompería la lógica actual, donde millones de motocicletas pueden interactuar con la vía pública sin que el Estado tenga un control suficiente sobre quiénes son, cómo operan y en qué condiciones responden.
Una reforma de este tipo exige “voluntad política”, y ahí está el punto de fondo o de quiebre del problema, que el país tiene que decidir de una vez por todas. Durante demasiado tiempo, el universo de los motoristas han sido tratado como una masa social que conviene no incomodar, porque representa un volumen importante de votos y una sensibilidad política que pocos quieren tocar. Ese cálculo ha sido cómodo para muchos, pero ha resultado carísimo para la sociedad dominicana. No podemos seguir viendo a los motoristas solo como votos. Mientras se les mire así, se seguirá posponiendo la formalización, el aseguramiento y los controles reales. Y mientras eso ocurra, el problema seguirá acrecentándose como ha pasado en los últimos veinte años, hasta alcanzar un punto en el que corregirlo será mucho más costoso, más conflictivo y quizá mucho menos viable.
El momento de actuar es ahora, antes de que el desorden se vuelva verdaderamente inmanejable. No para perseguir a nadie, sino para integrar a millones de dominicanos a un sistema que les exija cumplir, pero que también los proteja y proteja a los demás.










OSIRIS
MOTA
EXPERTO EN SEGUROS
elDinero
Santo Domingo
LLas pensiones no son un problema inmediato, son un problema que se ha venido construyendo lentamente desde el inicio. Pero precisamente por eso, cuando el problema finalmente aparece, suele ser demasiado tarde para corregirlo sin grandes costos sociales o fiscales.
a creación del Sistema Dominicano de Seguridad Social mediante la Ley 87-01 representó uno de los cambios institucionales más importantes en la protección social del país. Su objetivo era construir un sistema moderno capaz de proteger a los trabajadores frente a los riesgos de enfermedad, vejez, discapacidad y muerte. El seguro social existente había agotado su capacidad y sostenibilidad ante las nuevas necesidades sociales.
Sin embargo, más de dos décadas después de su implementación, el componente de pensiones, denominado seguro de vejez, discapacidad y sobrevivencia muestra debilidades estructurales que amenazan con convertirlo en uno de los mayores problemas sociales del futuro, como también del Seguros Familiar de Salud, como expresé en el artículo anterior.
El debate ya no es si el sistema funciona o no, sino si el diseño actual permitirá que los trabajadores dominicanos puedan vivir con dignidad al final de su vida laboral, con el ambiente inflacionario que impera, la gran informalidad y los bajos salarios. El sistema de pensiones dominicano fue diseñado bajo el supuesto de un mercado laboral formal, estable y con cotizaciones continuas durante décadas.
La realidad es muy diferente. En la economía dominicana, una gran parte de la fuerza laboral se mueve entre la formalidad y la informalidad. Esto significa que millones de trabajadores no acumularán el número de aportes necesarios para alcanzar una pensión adecuada, e incluso muchos no lograrán pensionarse. La consecuencia es evidente: un sistema que excluye silenciosamente a una parte importante de la población trabajadora.
Otro de los grandes cuestionamientos del modelo es el nivel de las pensiones que recibirán los trabajadores. El sistema funciona bajo un esquema de capitalización individual administrado por las administradoras de fondos de pensiones, donde cada trabajador acumula
sus aportes a lo largo de su vida laboral, donde son más beneficiado los banqueros dueños de las AFP con los altos beneficios que los propios trabajadores. Pero varios factores afectan el monto final de las pensiones:salarios relativamente bajos durante gran parte de la vida laboral, períodos sin cotización, densidad de aportes insuficientes y una tasa de contribución limitada y una burocracia defectuosa.
Todo esto apunta a que una parte importante de los trabajadores podría recibir pensiones muy por debajo de sus ingresos durante la vida activa, lo que plantea serias dudas sobre la capacidad real del sistema para garantizar seguridad económica en la vejez.
COBERTURA UNIVERSAL
La ley estableció tres regímenes: contributivo, subsidiado y contributivo-subsidiado. Sin embargo, este último, pensado para los trabajadores independientes o informales, nunca se ha desarrollado, reduciendo la capacidad y eficiencia del mercado global. Esto ha generado una brecha importante en la cobertura del sistema.
Mientras el régimen contributivo protege a los trabajadores formales, millones de dominicanos que trabajan en la informalidad quedan fuera de la acumulación de derechos provisionales, sin que nuestros funcionarios elegidos hayan puesto atención a esas debilidades. El resultado es una paradoja: un sistema diseñado para ser universal que en la práctica es profundamente limitado.
Las pensiones no son solo un tema financiero y actuarial. Son, sobre todo, un asunto social, moral y ético. En las próximas décadas, el país enfrentará una realidad inevitable, una población que envejece y una gran cantidad de trabajadores que no habrán acumulado suficientes recursos para sostenerse durante la vejez, donde el Estado tendrá que acudir en auxilio, con el presupuesto, por lo que es urgente que el Estado aborde estas debilidades estructurales del sistema, antes de que afecte a las familias y generen nuevas presiones fiscales y sociales.
La discusión sobre la reforma de la seguridad social no debe limitarse a ajustes administrativos o a disputas entre actores del sistema. El verdadero debate debe centrarse en una pregunta fundamental: ¿puede el actual modelo de pensiones garantizar protección real a los trabajadores dominicanos? Responder esta pregunta con honestidad es el primer paso para construir un sistema más justo, sostenible y verdaderamente inclusivo. Porque al final, el propósito de un sistema de pensiones no es acumular fondos y proveerles grandes beneficios a los manejadores, sino garantizar dignidad en la última etapa de la vida.
Cuando se aprobó la Ley 8701, el país apostó por un modelo de pensiones basado en la capitalización individual. Bajo este esquema, cada trabajador acumula sus aportes en una cuenta personal administrada por las administradoras de fondos de pensiones, con la promesa de que al final de su vida laboral dispondrá de recursos suficientes para sostenerse durante la vejez.
Sin embargo, a más de dos décadas de su implementación, comienzan a surgir preguntas fundamentales: ¿qué nivel de pensiones recibirán realmente los trabajadores dominicanos?
¿Será suficiente para mantener una vida digna? Las proyecciones disponibles no son particularmente alentadoras.
LA TASA DE REEMPLAZO
En los sistemas de pensiones existe un indicador fundamental conocido como tasa de reemplazo, que mide qué porcentaje del salario que recibía el trabajador en su vida activa será reemplazado por su pensión. En términos generales, los especialistas consideran que una tasa de reemplazo razonable debería situarse entre 60% y 70% del último salario para garantizar una transición digna hacia la jubilación.
Sin embargo, en el caso dominicano, diversos análisis sugieren que las pensiones futuras podrían situarse muy por debajo de esos niveles, en muchos casos entre 30% y 40% del salario promedio, dependiendo
de la densidad de cotizaciones y del tiempo efectivo de aportes. Esto significa que un trabajador que durante su vida laboral percibía un ingreso de 40,000 pesos podría terminar recibiendo una pensión muy inferior a ese monto, lo que plantea preocupaciones sobre su capacidad de sostener su nivel de vida. El modelo dominicano no surgió en el vacío. Fue inspirado en gran medida en experiencias de América Latina, particularmente en el sistema implementado en Chile en la década de 1980 y posteriormente adoptado, con variaciones, por países como Colombia.
En el caso de República Dominicana, el problema se agrava por características estructurales de nuestra economía, como ya planteado, por los altos niveles de la informalidad laboral, y los bajos salarios y la alta inflación. Todo esto limita la acumulación de fondos en las cuentas individuales y reduce el monto final de las pensiones. A esto se suma un elemento poco discutido: la expectativa de vida continúa aumentando, lo que significa que los fondos acumulados deben financiar cada vez más años de retiro.
Las pensiones no son un problema inmediato, son un problema que se ha venido construyendo lentamente desde el inicio. Pero precisamente por eso, cuando el problema finalmente aparece, suele ser demasiado tarde para corregirlo sin grandes costos sociales o fiscales.
República Dominicana aún tiene tiempo para evaluar con seriedad el futuro de su sistema previsional, aprender de las experiencias de otros países de la región y realizar los ajustes necesarios para garantizar que el objetivo original del sistema no se pierda en el camino. Porque al final, la verdadera prueba de cualquier sistema de pensiones no está en el tamaño de los fondos acumulados, sino en algo mucho más simple: si los trabajadores pueden vivir con dignidad después de toda una vida de trabajo, con sus fondos acumulados y sin solo engordar las cuentas de los que manejan el sistema. Debemos hacer, lo correcto bien hecho.
La data publicada por Numbeo ubica a la capital dominicana en 91.10 puntos, afectada por bajo poder adquisitivo, inseguridad y contaminación
Wigny Santos wisantos@eldinero.com.do Santo Domingo
La calidad de vida en Santo Domingo, capital dominicana, muestra desafíos cuando se compara con otras ciudades del mundo. Así lo considera la plataforma Numbeo en un ranking que mide factores como el poder adquisitivo, seguridad, salud, costo de vida, acceso a vivienda, tráfico, contaminación y clima.
De acuerdo con el índice, el Distrito Nacional logra una puntuación de 91.10 puntos, considerada baja dentro de este tipo de mediciones.
El resultado se interpreta de forma comparativa dentro de una escala global, donde las ciudades con mejores condiciones de vida suelen superar ampliamente los 160 puntos, por lo que un valor cercano a 90 queda ubicado en los rangos inferiores del posicionamiento.
Cuando algunos de estos indicadores presentan resultados menos favorables, la puntuación general disminuye y la ciudad queda posicioanada en niveles bajos en la medición.
Uno de los factores que más incide en el resultado de la capital dominicana es el poder adquisitivo, que alcanza 43.16 puntos, clasificado como bajo. Este indicador compara los salarios promedio con el costo de bienes y servicios.
Aunque el costo de vida en la ciudad no es de los más elevados en comparación con grandes metrópolis internacionales, los ingresos también son relativamente menores, lo que limita la capacidad de compra de los hogares.
La relación entre el precio de la vivienda y los ingresos alcanza un puntaje de 13.46, considerado alto dentro del índice. Esto significa que adquirir una

33.11 78.49 67.82
Seguridad. Santiago registra una puntuación de 38.79, mientras que Santo Domingo alcanza un resultado de 33.11, lo que evidencia niveles bajos de seguridad.
vivienda puede representar un esfuerzo económico significativo para muchos ciudadanos, ya que los precios inmobiliarios crecen a un ritmo mayor que los ingresos promedio. El costo de vida, por su parte, registra 41.28, lo que indica que vivir en la ciudad puede resultar menos costoso en comparación con muchas capitales del mundo. Sin embargo, esta ventaja se ve compensada por el bajo poder adquisitivo de la población. Informes del Banco Central de la República Dominicana (BCRD) indican que el costo promedio de la canasta básica familiar alcanzó RD$47,534.46 en septiembre de 2025, tras registrar un aumento de 2.4% durante los primeros nueve meses del año, impulsado principalmente por alzas en alimentos, transporte y servicios. Este indicador refleja cómo la inflación influye directamente
Contaminación. Santiago alcanza 73.13 puntos en contmación y Santo Domingo registra 78.49 puntos, lo que evidencia desafíos ambientales en ambas provincias.
en el costo de vida y en el poder adquisitivo de los hogares dominicanos.
OTROS INDICADORES
Por otro lado, el índice de seguridad sitúa a Santo Domingo en 33.11 puntos, otro de los valores bajos dentro del análisis. Este indicador se basa en percepciones ciudadanas sobre criminalidad y en datos relacionados con seguridad pública. Las preocupaciones sobre delincuencia y la sensación de inseguridad en algunas zonas urbanas influyen en la valoración general del entorno urbano.
En cuanto al sistema de salud, el índice alcanza 54.77 en puntuación, lo que lo ubica en un nivel moderado. Esto indica que la ciudad cuenta con acceso a servicios médicos y centros hospitalarios, aunque todavía existen desafíos en materia de cobertura, calidad y acceso
«SANTIAGO. La comparación entre Santiago y Santo Domingo muestra diferencias en varios indicadores que influyen en la calidad de vida. En términos de seguridad, Santiago registra una puntuación de 38.79, mientras que Santo Domingo alcanza un resultado de 33.11, ambos en niveles bajos. Sin embargo la percepción de seguridad resulta ligeramente mejor en la ciudad cibaeña. En el ámbito de los servicios y el entorno, Santiago también presenta algunas ventajas. El índice de atención médica se sitúa en 66.67 considerado alto, frente a 54.77 en Santo Domingo, clasificado como moderado. De igual forma, el índice climático es más favorable en Santiago, con 78.85 puntos, en comparación con 67.82 puntos en la capital. Sin embargo, otros indicadores reflejan retos en ambas ciudades. En Santiago, el tiempo de viaje en tráfico alcanza 57.50, catalogado como alto, mientras que en Santo Domingo es de 34.64. En cuanto a la contaminación, ambas ciudades presentan valores elevados, con 73.13 en Santiago y 78.49 en Santo Domingo, lo que evidencia desafíos ambientales en ambas provincias.
Clima. El índice climático es más favorable en Santiago, con 78.85 puntos, mientras que Santo Domingo se registra 67.82 puntos, es decir un nivel más bajo que en Santiago.
equitativo. Otro elemento es el clima, que obtiene un resultado de 67.82, uno de los aspectos mejor valorados dentro del índice. Las condiciones climáticas tropicales suelen considerarse favorables en las mediciones internacionales, debido a temperaturas relativamente estables durante el año y la ausencia de climas extremos.
En esa misma línea, el índice de contaminación alcanza 78.49. Este indicador toma en cuenta la calidad del aire, el ruido, la gestión de residuos y otros factores ambientales.
Por ejemplo, ríos como el Ozama y el Isabela has sido señalados por especialistas como ecosistemas afectados por descargas de residuos provenientes de zonas urbanas e industriales.
Frente a este panorama, distintas instituciones han desarrollado iniciativas orientadas a mitigar estos problemas. En ese
sentido, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales ha impulsado consultas y acciones para enfrentar desafíos como la contaminación por plásticos y el deterioro de los ecosistemas urbanos. De igual forma, la Oficina Nacional de Estadística (ONE) recopila información sobre calidad ambiental y condiciones de vida en el país a través de sus anuarios y estadísticas oficiales, lo que permite dimensionar el impacto de estos factores en el bienestar de la población.
El análisis de Numbeo también incluye el tiempo promedio en tráfico, que registra 34.64. Aunque el índice lo clasifica como bajo en comparación con otras grandes ciudades del mundo, el congestionamiento vehicular sigue siendo una de las principales preocupaciones urbanas en Santo Domingo, donde miles de vehículos circulan diariamente por las principales avenidas.
En relación a esto, datos del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) indican que en el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo (Gran Santo Domingo) se registran más de tres millones de desplazamientos diarios, mayoría vinculados a actividades laborales y educativas.
Inflación en la OCDE se reduce en enero a 3.3%
Europa Press París
La inflación interanual de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se situó en enero de 2026 en 3.3%, tres décimas por debajo del último dato de 2025, con una menor subida de los precios entre las economías avanzadas desde abril de 2021.
En el arranque de 2026 la OCDE acumulaba una subida de los precios del 35.6% respecto a diciembre de 2019, antes del inicio del impacto relacionado con la pandemia de covid-19. En enero de 2026, el alza en el costo de los alimentos se moderó 3.7% interanual desde el 3.9%, mientras que el costo de la energía se abarató un 0.6%, frente a la subida del 1.5% observada en diciembre de 2025, su primera lectura negativa desde mayo del año pasado.
Marcó un 0.3% en el segundo mes de este año

EFE Washington
El índice de precios de consumo (IPC) de los Estados Unidos se mantuvo a febrero de 2026 en 2.4% interanual, el mismo nivel del mes anterior y a tono con las expectativas del mercado, según informó el Buró de Estadísticas Laborales (BLS). La inflación subyacente, que excluye los índices de energía y los alimentos, también se mantuvo estable, en 2.5%, en coin-
Leritza Monsanto Abreu leritza.monsanto@icloud.com
cidencia con las estimaciones, que pronosticaban un impacto moderado de los aranceles del presidente Donald Trump, justo antes del alza de los precios del petróleo en medio de la guerra contra Irán.
En términos mensuales, la inflación subió un 0.3% en febrero, después del incremento del 0.2% de enero. La inflación subyacente registró un aumento intermensual del 0.2%, una décima menos que el mes anterior, reveló el BLS.

Electricidad confiable: la base invisible del desarrollo
La electricidad es una de las bases más silenciosas del desarrollo. Solo cuando falla se vuelve visible. El reciente apagón nacional en República Dominicana volvió a recordarlo. Cuando el suministro eléctrico se interrumpe a escala país, no solo se apagan luces: se detienen procesos productivos, se afectan servicios esenciales y se pone a prueba la capacidad operativa del Estado. El informe preliminar pendiente de publicar ayudará a esclarecer las causas inmediatas del evento. Pero, más que la falla puntual, el episodio vuelve a plantear la pregunta: ¿qué tan resiliente es el sistema eléctrico y qué tan capaz es el país de sostener infraestructura crítica bajo presión? El país no enfrenta un vacío de diagnóstico en este sector. Durante más de dos décadas ha contado con apoyo técnico y financiero continuo de organismos multilaterales y del sector privado. Se han fortalecido marcos regulatorios, se ha ampliado la capacidad instalada y se consensuó un Pacto Eléctrico que establece lineamientos para la sostenibilidad del sistema. El sector, además, ha sido uno de los principales receptores de inversión extranjera directa en los últimos años. Según el Banco Central, la energía captó 23.8% de la IED en 2025, mientras que estimaciones de ProDominicana indican que entre 2015 y 2024 acumuló más de US$4,000 millones en inversión. Sin embargo, la implementación de las reformas sigue siendo el desafío central. La brecha entre acuerdos y ejecución continúa siendo el núcleo del problema.
También existe una dimensión fiscal que no puede ignorarse. El subsidio eléctrico ha llegado a representar hasta cerca del 1.4% del PIB, presionando el déficit fiscal.
La experiencia internacional reciente confirma que economías avanzadas enfrentan interrupciones de gran escala. Chile revisó sus protocolos tras su apagón nacional de 2025, mientras España y Portugal reforzaron la resiliencia de sus redes luego del colapso del sistema en ese mismo año. En esos casos, la lección fue similar: la resiliencia no depende solo de capacidad instalada, sino también de gobernanza operativa. Para economías pequeñas y abiertas como la dominicana, la confiabilidad eléctrica incide directamente en la competitividad, la percepción de riesgo y la atracción de inversión. Cuando el sistema eléctrico funciona de manera predecible, la economía opera con mayor eficiencia y las decisiones de inversión pueden planificarse a largo plazo. Cuando falla, la incertidumbre se traslada al resto del aparato productivo y revela la calidad -o fragilidad- de nuestras instituciones. En última instancia, el desarrollo depende de la capacidad de un país para sostener infraestructura crítica con instituciones sólidas, reglas claras y ejecución continua. Porque el desarrollo no se prueba solo en indicadores. Se prueba en la capacidad de mantener funcionando los sistemas que hacen posible la vida económica.
El índice de la vivienda subió un 0.2% en febrero, el mismo registro de enero. El precio de alimentos aumentó un 0.4%, mientras que el de alimentos fuera del hogar subió un 0.3%.
El índice de energía también aumentó en febrero, con un alza del 0.6%, después de caer un 1.5% en enero. El crecimiento del 11.1% en los precios del combustible para calefacción fue el principal impulsor de esta subida durante un mes muy frío en gran parte de EE.UU. En términos interanuales el componente de energía aumentó un 0.5%, mientras que el de alimentos creció un 3.1%. La atención médica, la ropa, el mobiliario del hogar, las tarifas aéreas y la educación estuvieron entre los índices que aumentaron en febrero. Entre los que disminuyeron se incluyen las comunicaciones, los autos y camionetas usados, los seguros de vehículos motorizados y el cuidado personal.
Dr. Julio Santana santju2012@gmail.com
EFE
San José
El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) destacó el avance mostrado en los últimos años por Latinoamérica en el desarrollo de la bioeconomía como motor de crecimiento verde y como un área en la que la región puede ejercer un liderazgo global.
"Países como Costa Rica, Colombia, Brasil, Argentina, Uruguay y México han avanzado en la construcción de estrategias y políticas, y hoy están en fases de implementación. Otros como Ecuador, Perú y Panamá han apostado también a la bioeconomía como modelo de desarrollo sostenible y están actualmente en procesos de formulación de sus marcos estratégicos", dijo el gerente del Programa de Innovación y Bioeconomía del IICA, Hugo Chavarría.




¿Realmente está blindada la economía dominicana?
“La esperanza no es una estrategia”. Vince Lombardi.
John Maynard Keynes advertía que la estabilidad nunca es definitiva y que la verdadera sabiduría económica consiste en prepararse para la incertidumbre. Esa idea resulta especialmente pertinente al examinar el reciente informe del Banco Central de la República Dominicana, titulado La economía dominicana en un entorno de incertidumbre creciente. El documento reconoce que el escenario internacional se torna cada vez más volátil, marcado por riesgos geopolíticos, tensiones comerciales en Estados Unidos y dudas sobre el rumbo de la Reserva Federal. Aun así, mantiene para 2026 una proyección de crecimiento en torno al 4 %, superior al promedio estimado para América Latina. Este optimismo merece atención, pero también examen crítico. La pregunta no es si la economía dominicana resistiría, sino si esa capacidad de resistencia basta para hablar de un sólido revestimiento defensivo en un contexto internacional cada vez más inestable. Uno de los supuestos clave del Banco Central es un precio promedio del petróleo de US$60 por barril para 2026. La realidad reciente del mercado energético internacional se está moviendo muy lejos de esa referencia. En los últimos días, el Brent llegó a superar los US$119 por barril y, aun tras retrocesos importantes, continuó oscilando en niveles claramente superiores al


supuesto utilizado por la autoridad monetaria. La distancia entre el precio de referencia y la realidad obliga, por lo menos, a examinar con prudencia la solidez de ese escenario.
El propio Banco Central recuerda que la factura petrolera representa, en promedio, el 17 % de las importaciones dominicanas en los últimos cinco años, y estima que cada aumento de un dólar en el precio del petróleo añade unos US$63.4 millones a esa factura. Para una economía importadora neta de energía como la dominicana, esto no es un dato secundario en tanto que un encarecimiento prolongado del crudo impactaría la balanza de pagos, la inflación, los costos de producción, el transporte y la generación eléctrica.
El informe introduce un factor compensador importante: el oro. Su escenario base asume un precio de US$4,450 por onza troy y calcula que un aumento de US$95.5 en el precio del oro compensaría, en la cuenta corriente, el efecto de un dólar adicional en el precio del petróleo. Esto significa que si el crudo promediara US$10 por encima de lo previsto, un oro cercano a US$5,405 permitiría sostener la proyección de déficit externo de 1.1 % del PIB.
El punto merece atención, más aún cuando el oro sigue moviéndose en niveles muy elevados, relativamente próximos a esa zona de compensación teórica.
Completo en eldinero.com.do




