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EL-COMENTARIO-SEMANAL-423

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Lunes 22 de noviembre de 2021

El Comentario Semanal

Edición de No. 423

Lunes 22 de noviembre de 2021

La poesía nutrió mi narrativa:

Krishna Naranjo

César Barrera Vázquez

la FALCOM de la UdeC, ganadora del Concurso Latinoamericano de Cuento

Cine Comentario

Amaury Fernández

Mujeres revolucionarias en Colima

Mirtea Acuña

Viñetas de la provincia

Don Manuel Sánchez Silva

Krishna Naranjo, poeta, escritora y académica de
“Edmundo Valadés”.

Cine Comentario

El XVI Festival Zanate 2021 festeja al documental

Como cada año en Colima, se realiza un interesante proyecto cultural independiente relacionado con la exhibición de documentales, me refiero al Festival de cine documental Zanate, que está por cumplir ya su decimocuarta edición a realizarse del 21 al 27 de noviembre, y que tendrá como sede principal la Pinacoteca Universitaria de la Universidad de Colima, evento que también se expande a otros espacios culturales de la ciudad.

Esta fiesta de exhibición audiovisual es un proyecto realizado con el apoyo de la Secretaría de cultura del Gobierno federal, el Instituto Mexicano de Cinematografía (imcine) a través del Programa

Fomento al Cine Mexicano (focine).

Tal como se apunta en la cuenta oficial del evento, festivalzanate. org: “Apostamos como un cine transformador, reflexivo, incluyente. Como un reflejo de lo que somos como sociedad, pero también como individuos. Como el retrato de nuestra realidad convulsionada, en un país convulsionado; pero también como un cine personal que escarbe en lo más profundo de nosotros. Como arte, como expresión, como propaganda. Apostamos por el cine documental mexicano, porque creemos en él.”

Este evento se enfoca principalmente en la exhibición de documentales. El cine de no ficción como también se le conoce a este formato, se enriquece año con año, tal como en su sitio se

señala: “Zanate es uno de los pocos festivales en México dedicados únicamente al documental, caracterizándose por tener una convocatoria exclusivamente nacional, lo que nos convierte el único festival de cine documental mexicano en el país”. Aspecto que le otorga todavía un valor especial.

" Colima es un lugar bien interesante, creo que es un caldo de cultivo por eso un festival como Zanate se pudo dar "

Para su director Carlos Cárdenas quien se dedica a la producción audiovisual y a la gestión cultural,

el Festival del Cine Documental representa “en agenda un 50% de mi tiempo durante todo el año.” Chopa, como muchos lo conocen, es egresado de la Facultad de Letras y Comunicación y fundador del Festival quien reconoce que “Zanate es mi proyecto de vida básicamente. Disfruto mucho ver crecer mucho este proyecto, poder retribuir algo a la ciudad de lo que me ha dado. Soy un colimote muy cariñoso con su identidad, y regresar al documental que que me ha dado mucho y es una cuestión de vida.”

Menciona ser “un orgulloso egresado de la falcom, que fue donde me formé, sobre todo técnicamente fue donde aprendí a agarrar una cámara aquí, a grabar aquí, cosas que me dieron experiencia. Yo aprendí directamente un oficio en la facultad”. Reconoce que la escuela influyó en lo que se dedica “Totalmente. Aquí conocí el documental y fue también por la posibilidad de abrir espacios extra curriculares. Yo venía todas las tardes a estos talleres de documental. Hice muy buenos amigos, hice muy buenos colegas, conocí a mucha gente”.

Además valora la conexión con la gente y disfruta de los resultados y el impacto que el Festival pueda tener en las personas, “Que haya gente que vaya a Zanate y que diga: ¡Esto está increíble!, ¡esto antes no existía!. O que vaya la gente a ver una película que conecte, y saber que en ese proyecto yo tuve un granito de arena. Eso, el impacto que puede tener en las personas eso es lo que me gusta de mi trabajo”.

Recuerda sobre el gusto por este formato cinematográfico lo siguiente: “Descubrí el cine documental con mi ahora amigo y mentor Roberto Levy, con el que tengo una relación muy cercana de amistad, incluso en el festival somos socios, quien me dio las primeras nociones sobre cine, y al tener un intercambio en la Pontificia Universidad Católica del Perú, en Lima, hice un semestre

allá y tomé un curso de documental, con un gran maestro que es José Balado, y descubrir también… ahí se vino como la explosión total, yo creo que a través de esas experiencias terminé diciendo ¡yo quiero hacer esto toda mi vida!, ¿no? Y es lo que me ha acompañado, encontrarme con el cine en la universidad a mí me transformó y años después me dediqué casi única y exclusivamente a esto.”

Carlos finaliza con la siguiente frase:

" Esto es una chamba bien compleja, que lleva muchos años pero que se hace con todo el cariño del mundo. "

(C. Cárdenas, comunicación personal, 4 de noviembre de 2015).

Zanate y la Facultad de Letras y Comunicación de la UdeC

Otra de las figuras principales del Festival como ya se mencionó es el Mtro. Roberto Levy, quien comparte algunas de sus opiniones sobre su trabajo en Zanate, “En estos 13 años

he sido el enlace entre el festival y la Falcom, incluyendo gestiones ante autoridades universitarias. Me he encargado de reclutar estudiantes para que colaboren como staff de apoyo a la producción, a las proyecciones y en los equipos de producción de videos promocionales e informativos. He intervenido para que Rectoría mantenga el apoyo económico y que la Falcom siga con la participación con equipos de proyección y grabación.”

Además, el festival integra charlas, talleres, master class, y presentaciones de los actores o creadores de los films que se presentan, “También he acompañado a quienes vienen para hablar de sus películas durante las charlas que tenemos al final de cada proyección. Ahí hago algunas preguntas y la moderación para la participación del público. En algunas ocasiones organicé cursos y talleres que ofrecimos durante el festival y colaboré en los conversatorios matutinos. Los primeros años también participé en la producción, haciendo las gestiones para traer a los directores de los documentales. Éramos pocos en el comité organizador, y había que entrarle a todo.” (R. Levy, comunicación online, 16 de noviembre de 2021).

Fotograma del video documental “Identidades creativas frente al Volcán” (2017) de Amaury Fernández y Pedro Flores.

Tal como reconoce el Mtro. Levy respecto al festival y su importancia para Colima, recae “Sobre todo en la formación de públicos que les interese el documental. De entrada, teníamos desventaja ante la ficción, por ser la que predomina en la cartelera de cines y en plataformas streaming. Creo que en estos 13 años hemos logrado acercar a mucha gente a este tipo de cine, sobre todo a estudiantes universitarios que primero acuden para acreditar la materia de actividades culturales, y que después quedan enganchados para asistir por puro gusto. Es un Festival en el que se ha tenido que picar piedra para ganar el prestigio que ahora tiene. Es reconocido en el país, por el IMCINE, por la comunidad cinematográfica y, por supuesto, por un grupo cada vez más numeroso de

colimenses, a pesar de ser un festival chiquito. Guadalajara y Morelia tienen sus festivales importantes en los que desfilan luminarias de la ficción. Colima también tiene el suyo, más discreto, sin alfombra roja, pero fuerte e importante. Muchos colimenses lo quieren y esperan con ansia cada noviembre”.

La experiencia del Festival para los estudiantes de la FALCOM

La Facultad de Letras y Comunicación como agente cultural relevante del estado también tiene una relación inicial con el Festival Zanate, donde varias generaciones de sus estudiantes han formado parte de su organización y ayudan a darle vida: “Todas las personas que han estado en el comité organizador han sido alumnos de la Falcom, excepto yo, aunque ya tengo 35 años como profesor. Y todos, menos tres, han empezado a colaborar siendo estudiantes. Carlos Cárdenas, director del Festival, fue mi alumno del 2001 al 2004 y fue él quien me invitó a ser parte de ese sueño suyo, que muchos compartimos. Carlos Hernández es otro exalumno, que labora en el laboratorio de video de y TV desde entonces. Él también ha sido clave para que las proyecciones tengan la calidad técnica necesaria. Natalia Casanova fue la productora que dio el empujón en las primeras emisiones, y de ella aprendieron quienes después estuvieron a cargo en ese puesto. Y de ahí, ‘la chamacada’ ha tenido en Zanate una excelente escuela para aprender a organizar un festival de cine, y ahí han conocido gente que los ha impulsado para trabajar en la producción audiovisual en otras ciudades.”

Como se puede constatar, también este espacio ha servido como parte de la formación profesional de estudiantes, principalmente de las Licenciaturas en Comunicación y Periodismo, y ha sido semillero de futuros creadores, “A los chavos les

gusta ser parte del staff del festival, aprenden y se relacionan con gente del medio, se cansan, pero la pasan bien. Pero también se benefician por tener acceso a películas que difícilmente verían en otros lados. Además, tienen la oportunidad de preguntar y platicar con los realizadores, cosa que les beneficia enormemente en su formación profesional.”

La importancia del Festival para los egresados de la FALCOM

Continúa el maestro Levy, “Otro beneficio que veo, quizá el que más me satisface, es que les motiva para ser mejores realizadores de documentales. Desde la tercera emisión del festival, en 2010, siempre queda como finalista al menos un trabajo de mis estudiantes, antes de la materia Producción de Video y ahora en la optativa de Cine Documental. Y han ganado el premio al mejor documental colimense en varias ocasiones. Dos de los exalumnos más destacados, Isis Ahumada y Nelson Aldape, comenzaron siendo staff, enviando sus videos a concurso, ganado y participando en el Reto Zanate y ahora son cineastas que han ganado muchos premios y reconocimientos, como la nominación al Ariel e infinidad de apoyos de Imcine. Y así hay más exalumnos que siguen este camino.”

Prosigue, “El reto Zanate también ha sido una escuela muy efectiva para los chavos de Colima, la mayoría estudiantes Falcom, que han presentado sus proyectos, han conformado equipos con compañeros de la facultad y también han ganado varios premios, como Aura Benavides, una chica muy talentosa, que ahora es parte de la organización del festival.”

En resumen, “creo que el Festival de Cine Documental Zanate es lo mejor que le ha pasado a la Falcom, en cuanto a la producción audiovisual,

concretamente en el género documental” (R. Levy, comunicación personal, 16 de noviembre de 2021).

Actividades y proyectos complementarios de Zanate

Además de las actividades de exhibición del festival se llevará a cabo el concierto Docs & Rock, en su décima edición, así como la fiesta que por tradición se realiza para la clausura y la participación de decenas de estudiantes, colimenses de varias edades y público en general interesados en la cultura audiovisual, el cine y el propio festival.

También se realizará por 6ta. ocasión el Reto Docs Zanate, al que se le define en su sitio oficial de Facebook como, “El desafío de producción para realizar un cortometraje documental en 100, dentro del marco del festival. Un proyecto realizado en conjunto con el festival DocsMX”, proyecto realizado gracias a DocsMX Cervecería de Colima y Universidad de Colima.

Finalmente se añaden otras actividades alternas, tales como la “Residencia Zanate”, que consiste en un proyecto de formación de verano, es decir, un retiro para documentalistas con vista al Volcán de Colima; el “FIV Zanate”, proyecto de formación y producción documental realizado en conjunto con el Festival Internacional del Volcán; “Nosotras contamos”, donde se realizan Talleres de documental colaborativo de mujeres y para mujeres, el “Lima Colima”, taller intensivo de producción documental que reúne estudiantes de Lima, Perú y Colima, México, proyecto que realiza en conjunto con DocuPeru y “Zanateca”, espacio de exhibición continua, Cine Club y videoteca. Además es importante recordar que también algunos de éstos documentales estarán en exhibición vía streaming en la plataforma FilminLatino.

1 Profesor Investigador de la Facultad de Letras y Comunicación de la Universidad de Colima.

Directorio

Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño Rector

Joel Nino Jr Secretario general

Vianey Amezcua Barajas Coordinadora general de Comunicación Social

Jorge Vega Aguayo Director general de Prensa

José Ferruzca González Director del periódico El Comentario

Yadira Elizabeth Avalos Rojas

Coordinadora de edición y diseño

El Comentario Semanal

La poesía nutrió mi narrativa:

Krishna Naranjo

**La catedrática de la Universidad de Colima revela cómo incursionó en la narrativa en el 2012 hasta ganar en este año el concurso de Cuento "Edmundo Valadez"

César Barrera Vázquez

Krishna Naranjo Zavala, ganadora de la edición 50 del reconocido Concurso Latinoamericano de Cuento "Edmundo Valadés", organizado por el gobierno de Puebla, explicó que la poesía nutrió su narrativa y le permitió pulir las ideas, darles sustancia a las palabras y concentrar el sentido para darle esa contundencia que exige este género literario.

“La poesía me ha dado muchísimo para la narrativa. Porque la poesía te exige pulir las ideas. El verso te pide sustancia, te pide concentrar el sentido, y empiezas a lo mejor abordando tus emociones y después las tienes que olvidar porque justamente te exige el trabajo con el lenguaje”, expresó la también catedrática de la Universidad de Colima.

En entrevista para El Comentario Semanal, la poeta explica que en la poesía también, de alguna manera, nutre a la narrativa en ese sentido: en encontrar esa sustancia, pero ya a manera de prosa, pues considera que la narrativa es elaborar una metáfora amplia; encontrar aspectos extraños o inusitados en los personajes, en las acciones.

—Julio Cortázar hacía la analogía, llevando la comparación del cuento y la novela al terreno del boxeo, que el cuento era como ganar por nocaut y la novela era como ganar por decisión de los jueces y aguantar hasta el doceavo raund, ¿coincide con esta analogía y si es así cómo llegar a esa contundencia? ¿Es una situación técnica o intuitiva?

—Haces una pregunta fundamental para pensar no sólo en las características de la narrativa, sino

también ciertos géneros de manera más específica. Desde mi punto de vista, el género del cuento sí debe tener esa contundencia. Lo sé porque también escribo poesía y son experiencias muy distintas. Yo puedo hablar desde mi caso: no me he formado teóricamente en la cuestión del cuento. Soy lectora de cuento y escribo cuento, incluso escribo más poesía y leo más sobre poesía, pues todas son experiencias distintas. Sin embargo, el cuento requiere redondear esa idea. Y fíjate que a semejanza o idea cercana con la poesía, creo que el cuento es abordar o trabajar una metáfora muy amplia, y definitivamente creo que el cuento puede ser como un golpe de sentido; su brevedad, sus limitaciones de extensión te lo exigen, y además te da expectativas de que en esa historia corta vas encontrar sentido: algo muy potente.

—Su obra se ha preponderado por el lado de la poesía, ¿cómo fue incursionar con el cuento? ¿Cómo fue esa experiencia?

—En poesía tengo libros y cuadernillos, sin embargo, en el 2012 se publicó un cuadernillo de cuentos bajo el título Beto, su secreto, que ganó un concurso de cuento convocado por la Universidad de Colima y me parece que ganó la categoría infantil. Sí he escrito cuentos, no con la constancia de la poesía,

pero también soy muy lectora de narrativa. Cuando escribo cuentos lo hago de manera más catártica. No me animo mucho a soltarlos. Sí los he trabajado y en esta ocasión tenía una serie de cuentos inéditos y de pronto me encontré… me daba mucha risa angustiosa, nerviosa y una experiencia muy distinta a la que me da la poesía, pero sí, definitivamente, se me invita a más espacios relacionados con la poesía, tengo más publicaciones. Pero, de alguna manera, la narrativa ha estado de manera más cercana,

La cuentista recomienda…

“Me gusta leer voces actuales y me encuentro siempre en esa búsqueda…”

“Soy lectora de mitos de origen prehispánico y de diversos relatos de tradición oral de nuestro país…”

aunque no haya publicado tanto. Este cuadernillo que publiqué en el 2012 fue un reto para mí. Aunque lo escribí para la infancia, fue un reto para mí: son temas muy sencillos, pero sabemos que en la literatura lo que cuenta es el detalle, ese cómo, reflejarlo, revelarlo. Situaciones de cómo lidiar con los compañeros que te molestan; otro es una historia de amor que termina en una fiesta caótica; hay un cuento que tiende más al misterio y a la fantasía. Ese fue primer paso para adentrarme más a la escritura de la narrativa.

“Destaco Pájaros en la boca, de Samanta Schweblin…”

“Narradores y narradoras que se han quedado conmigo, menciono solo algunos: Kafka, Alejo Carpentier, Juan Rulfo, Julio Ramón Ribeyro, Julio Cortázar, Elena Garro, Cristina Peri Rossi, Hebe Uhart, José Agustín, Fabio Morábito, Juan Villoro, Guadalupe Nettel, Samantha Schweblin”.

Los ríos de la vida

De todo el esplendor que han dado nuestros ríos, hay que decir que hoy queda poco o casi nada.

En el Macizo colombiano, a la altura del Parque Natural del Puracé, entre los departamentos de Cauca y el Huila, existen unas trescientas lagunas y una docena de páramos. Ahí, en medio de un bosque frondoso donde nace el frailejón, y el cóndor de los Andes despliega sus alas, nacen los cuatro ríos más grandes de Colombia: el Caquetá, el Patía, el Cauca y el Magdalena.

El Cauca es el segundo río más importante del país que atraviesa 180 municipios y 7 departamentos, desembocando en el río Magdalena, cerca de Magangué.

El Magdalena es el río madre del país que atraviesa 728 municipios y 22 departamentos, desembocando en Bocas de Ceniza, cerca de Barranquilla

Según el antropólogo Wade Davis, quien desde su juventud ha viajado por nuestros ríos, dejando un legado profundo sobre nuestro paisaje, afirma que el río Magdalena es la razón por la que Colombia existe como nación.

Desde los tiempos prehispánicos, los indios lo usaron como medio de transporte fluvial, fuente de riqueza ictiológica y arteria para incentivar el comercio entre ellos.

A los españoles les sirvió para ingresar las mercancías que venían de Europa al interior del país, y conquistar pueblos y fundar ciudades.

Durante los siglos XIX y hasta la primera

mitad del siglo XX, los principales puertos fluviales del Cauca y el Magdalena eran verdaderos hervideros de gente que ayudaron a fortalecer la economía del país y la cultura entre los pueblos ribereños.

Desde el Macizo colombiano hasta Bocas de Ceniza se pueden escuchar los ricos y variados ritmos musicales, entonados por antiguos bogas y pescadores que contribuyeron a enriquecer la música colombiana.

De todo el esplendor que han dado nuestros ríos, hay que decir, infortunadamente, que hoy queda poco o casi nada.

La situación actual del río Cauca y el Magdalena –con sus altas cargas de contaminación generada por empresas inescrupulosas y por la minería ilegal–es el fiel espejo de nuestro país.

Por lo general, en nuestros países, los grandes proyectos fracasan por la politiquería y la corrupción.

En alguna época, el Cauca y el Magdalena fueron navegables y por allí

cruzaron champanes, barcos a vapor y remolcadores. Hoy, de esto no queda casi nada.

Así pasó con nuestros ríos; así sucedió con el ferrocarril.

Hoy en día, felizmente, contamos con importantes instituciones que velan por el rescate de nuestros ríos. En el país existe Cormagdalena, una corporación que lucha por la navegabilidad en el río, el desarrollo sostenible y apoyo a las comunidades ribereñas. El Museo del río Magdalena de Honda (Tolima), cuya curaduría está al frente de Germán Ferro, y cumple una función de formación, aprendizaje y protección del río.

Por su parte, el grupo de investigación Cinara, de la Universidad del Valle, tiene el proyecto hidráulico de extracción de agua del lecho del río Cauca para, de esta manera, generar agua de una manera limpia, económica y ecológica, y conjurar, de una vez por todas, el tema de las represas que, como Hidrouitango, están en vías de convertirse en elefantes blancos.

Finalmente, la Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle, a través de su decano Darío Henao Restrepo, está liderando el proyecto titulado 'El río Cauca visita al Magdalena'.

El rescate de nuestros ríos es la mejor manera de comenzar a reivindicar un país privilegiado por su naturaleza

El rescate de nuestros ríos es la mejor manera de comenzar a reivindicar un país privilegiado por su naturaleza, pero que aún no toma conciencia del peligro inminente a que están expuestas nuestras cuencas, que son nuestro futuro.

hector.f.martinez@correounivalle.edu.co

Bullicios, conversaciones

Sumidero

Brota la sangre. En un parpadeo, los platos y los vasos toman el color intenso de la sangre. No veo la herida, sólo la sangre cayendo de mi mano en delgados hilos que lo empapan todo. El dolor estalla como una granada. No cedo. Oprimo fuertemente, todo consiste en engañar al cerebro, dicen.

Ella, la que no debería ser mi madre, grita como cualquier madre ante la tragedia. Miente. Miente. Miente. La sangre se pierde entre los platos y se va por el sumidero del fregadero. Lo que realmente veo es la cara de la mujer que no debería ser mi madre y el pasillo largo de la clínica. La clínica es un infierno. Huele a enfermedad, a orines, a muerte.

—¡Levanta la mano para que te vean!

Y levanto la mano vendada, ajustada, amarrada con el trapo grasiento de la cocina. Estoy sentada junto a un hombre que apenas levanta la cabeza. Se llama Raúl, así lo nombra la mujer que lo acompaña. ¿Su amante? ¿Su mujer? ¿Su amiga? Lo besa, lo besa interminablemente. Me gustaría que alguien me quisiera así, pero el amor no existe, madre, es sólo una palabra más. Tú lo has dicho, el maldito y yo nacimos del sexo. El maldito que es mi hermano. ¡Qué estúpida fuiste!, reviro. El dolor es intenso, pero no más que aquella primera

herida entre las piernas. “Pronto te atenderán, muy pronto", escucho la voz. ¿Eres mi madre? ¿Cuántas veces quise que lo fueras? ¿Cuántas veces cuando tu hijo, el maldito que debo reconocer como hermano, era dueño de mi habitación y mi cuerpo? Pero ¿quién puede creerle a una niña de once años? ¿Quién a una doce, quince o dieciséis? "Tú lo provocabas, tus faldas cortas, tus blusas transparentes, tus pantalones ajustados. ¿Qué quieres? ¡Es hombre y punto!". Sí, la vida sí que es perfecta, madre.

Por fin me llaman. El consultorio es tan pequeño como mi habitación, como la casa de un séptimo piso que se sostiene a fuerza de mentiras.

—Debe dolerte mucho ¿verdad?

—No.

—¿Cuántos años tienes?

—Dieciséis.

—¿Quién viene contigo?

—Nadie.

Una pastilla, dos pastillas para calmar el dolor, para calmar la furia. Una pastilla, dos, para besar a mi única amiga, en medio de la noche, desnudas bajo las sábanas. Tres pastillas o cuatro, para desbordar sus pequeños senos y meter mis manos en la parte más tibia. Seis pastillas, siete, el frasco entero para no sentir su ausencia, el desgarramiento; el

frasco entero para no mirar, luego de las embestidas, el color negro de la sangre entre las piernas. Salgo de la habitación y comienzo a deambular por la casa. ¿Qué hora es? ¿Cuánto tiempo llevo haciendo esto? El fregadero está sucio como cada rincón de la casa. Se levanta del suelo la podredumbre, el olor a infierno. Debajo del hedor, el rastro del accidente. "Mi vida es más que perfecta". Miento. Miento. Miento. Detergente sobre detergente para disolver las manchas de semen; una puerta y otra, para sofocar el grito. El dolor camina dentro de mí, como yo dentro de la casa. Si la sangre escapa del cuerpo ¿por qué yo no? La ventana abierta también es sumidero.

“Lagrima de Sangre” 2018 Oleo sobre lienzo. Tomado de: dominioartista.com

Divagaciones de una mente sin reposo

Anécdotas de

Marco Antonio Campos:

historias de amistad en la literatura mexicana

Hace dos años la grata visita de Marco Antonio Campos en esta ciudad hizo ese octubre inolvidable: nos trajo una pequeñísima muestra de su vasta producción, con la lectura de los poemas como solo lo puede hacer quien tiene un fiel compromiso con la creación literaria; pero también por la cena y el café compartido, entre anécdotas contadas por él y Guillermina Cuevas, gracias a los caminos donde la escritura les ha llevado a encontrarse con quienes admiramos en sus líneas impresas, pero ellos tienen la fortuna de poder nombrar amigos .

Este pasado jueves 18 de noviembre, de nuevo nos vimos complacidos con su presencia, en el evento organizado de manera conjunta por la Universidad de Colima, Puertabierta Editores y el Seminario de Cultura Mexicana,

Corresponsalía Colima; como parte de las actividades presenciales en el Archivo Histórico del Municipio de Colima.

Por si se lo perdieron, los invito a ver el evento que se encuentra grabado en redes sociales, por los valiosos apuntes de Jorge Vega y Carlos Ramírez Vuelvas, con quienes tuve el honor de presentar su nuevo libro y sin duda, por las anécdotas contadas de viva voz por el autor. De igual forma, les cuento del placer de leer este libro y un poco de lo que se puede encontrar en él:

Si bien no es un libro de poemas, construye pasajes e imágenes desde la mirada poética y a partir de la transparencia con que él mismo ofrece su amistad; pues a decir del propio autor, Retratos con deuda es una serie de textos en que reconoce el cariño interminable hacia sus protagonistas, a quienes rinde homenaje. Aunque tampoco

es ficción, pues procura con atención el retrato fiel de cada uno de sus personajes: escritores, talleristas y otros elementos indispensables de ámbito literario en la UNAM y la literatura mexicana, en general; como los buenos cuentos, a veces es necesario dejar un respiro entre uno y otro texto, entrecerrar el libro para procesar el peso de una frase, o permitir que se asienten las aguas de lo entrañable.

Con la sencillez de quien hace parecer cosa fácil el arte de contar, nos lleva por recorridos entre el Café París y Plaza México con Alí Chumacero; a Italia entre las traducciones de Guillermo Fernández, de quien señala “vivía en italiano”; a Nueva York con Carlos Montemayor y Bonifaz Nuño; a Jerusalén, bajo la guía de Esther Seligson; caminando entre calles de la Condesa, mientras Gelman traducía su nostalgia en pasos; hasta el poético diario de viaje por Grecia, en su carta tardía a Hugo

Gutiérrez Vega, texto del que es difícil elegir solo un fragmento y me permito citar el siguiente:

… al llegar al anochecer a Nauplia, subí la fatigosa escalera del promontorio y vi, no sin honda melancolía, el mar bajo las estrellas, y me dije que el mar en este sitio llevaba en las olas las palabras “ última despedida”. En el atardecer del día siguiente, en Epidaurus, un arquitecto italiano nos pidió silencio y dejó caer una pequeñísima hoja de papel y se oyó en todo el teatro el sonido de la hoja y ese mínimo hecho –ese levísimo sonido–aún me resuena en los oídos de la memoria y lo vuelvo a oír emocionado cuando quiero.”

Como Borges reconoció en alguna entrevista, ser “todos los autores que leído toda la gente que he conocido, todas las mujeres que he amado. Todas la ciudades que he visitado, todos mis antepasados”; este libro sintetiza el universo de Marco Antonio: las personas, viajes y libros que lo conforman.

Cuando agradece a Abelardo Villegas haber mostrado a los amigos que la disciplina del estudio no está divorciada de la alegría de vivir, nos sentimos envueltos en esta filosofía, como si hubiéramos presenciado la coincidencia de los encuentros, cuyos hilos se extienden hasta donde la literatura y el viaje de la palabra alcanza.

A través de su prosa fluida, nos lleva a imaginar a quienes con el ímpetu de escribir y conectar con otras mentes que escriben, entre charlas, publicaciones, talleres y encuentros literarios, tal vez sin saberlo en su momento, han impulsado el nacimiento de los libros que les situaron en la historia de la literatura mexicana. Así, vuelve aún más entrañable y significativo el quehacer de personajes como, por mencionar algunos: Emmanuel

Carballo y su crítica de hierro; el entusiasmo inagotable de Augusto Monterroso, con su visión aguda y antologadora; los Inventarios de José Emilio Pacheco; el Sábado de Huberto Batis; la Editorial Joaquín Mortiz que gracias a Díaz Canedo nos acercó a títulos que pesar de los años siguen resultando imprescindibles e inolvidables.

El autor nos permite ver que “la grandeza de los grandes” radica en la humildad y la sencillez con que viven su tiempo, con pasión e intensidad por lo que se hace, sin atisbar que el resultado de su labor y obra puede perdurar, dejar una huella para siempre.

No obstante que el orden de los protagonistas ha sido propuesto a partir de su año de nacimiento, fue un acierto o gran coincidencia abrir con Edmundo Valadés, a quien le reconoce que “pensó más en el goce del lector que en el panorama de autores de una literatura”; pues a pesar de que el origen de este recorrido tuvo como motivación el agradecimiento y

muchas despedidas, como si de se tratara de una carta, es innegable que se desdobla en su lectura y las vivencias alcanzan al lector como si estuviera presente en las escenas que Marco Antonio nos cuenta de primera mano.

Mónica Nepote, señala que la lectura de cada poema se siente en alguna parte del cuerpo; así mismo, alguien habrá visto en nosotros la mueca de preocupación cuando leemos noticias, o el ceño fruncido ante la concentración que requieren los temas ríspidos… Y parecerá contradictorio hablar de celebración, mientras les cuento de este libro que en su nota inicial nos recuerda “El género obituario” como le nombró Augusto Monterroso y al que pueden pertenecer varios de estos escritos, pues advierte que la mayoría textos fueron forjados a partir de la muerte de amigos; pero no hay otra manera de leerlo que con la sonrisa que uno descubre dibujada en el rostro, después de adentrarse en cada uno de estos treinta y multiplicados recuerdos.

Presentación del poemario "Crisol", de Tito Ochoa

El pasado viernes, en el restaurante-bar “La Peña”, ubicado por avenida Constitución del municipio de Colima, fue presentado el poemario Crisol, del doctor Héctor Porfirio Ochoa. El evento inició a las 9 de la noche y podríamos decir que fue un programa cultural de exuniversitarios. ¿Por qué?

Porque el comentarista del libro fue el maestro Jaime Velasco Chávez, egresado de la Maestría en Literatura Hispanoamericana. Programa Educativo que fue ofrecido por la Facultad de Letras y Comunicación de la UdeC durante varios años. Sin olvidar que en sus años de juventud participó varios meses en la Compañía de Teatro de la UdeC. Al referirse al contenido del poemario, Jaime Velasco dijo: “El poemario Crisol está fragmentado en cinco bloques. En RAÍZ Y FRONDA conviven 23 poemas. En el primero, BAJO LA OLA, el autor se presenta ante sus lectores: ‘Soy ese niño de asombro en la mirada/ que olvidó sonreír al ir creciendo”, aquí encuentro la raíz del poemario: el poeta hará un viaje hacia el interior de su cuerpo, de su alma y de su conciencia. Es un viaje revelador, honesto y sin concesiones. El poeta se ve frente al espejo y nos confiesa sus temores, sus certezas, sus imposibilidades físicas, su tristeza e insomnio, su soledad y sana distancia en el barrio en que pernocta, el acecho de la muerte, el regazo del silencio, el domingo en la memoria, su casa-cuerpo con la risa y el llanto escondidos…Me voy a permitir leer el poema RAÍZ Y FRONDA que expresa a cabalidad el viaje del poeta: Abro la caja de mi pecho a lo desconocido.

Un camino inexorable, de musgo y telarañas, se empieza a revelar.

Un río de luces se intercala con otro de sonidos. Un poco de ceniza se resiste a partir.

Hay bosque y hay desierto en lo que toco, lluvia y polvo, cielo y mar.

La raíz se revela en la fronda de un árbol.

Habito en otro tiempo. Desnudo mi corazón.

Escribo”.

Este programa lo amenizaron los hermanos trovadores Rabí y René Hernández Corona. Interpretaron canciones de su autoría, así como la musicalización o música de fondo conque ambientaron varios poemas de Tito Ochoa. Rabí Hernández fue alumno de la Facultad de Letras y Comunicación. Como estudiante de la FALCOM

dirigió y editó el suplemento de diversión llamado: El Cuachalote. Contenía dibujos y caricaturas suyas, así como versos ingeniosos y satíricos. También fue integrante del Grupo de Guitarras Populares de la UdeC, adscrito a la Dirección General de Difusión Cultural. Él y su hermano René Hernández son los compositores de la melodía: Comala, que obtuvo el Primer Lugar en el Concurso Nacional de la Canción Mexicana. En octubre de 2016 participó en la presentación del libro y material discográfico: A caparazón abierto. Proyecto coordinado por René Hernández Corona, el cual contiene dos discos, los cuales fueron grabados y producidos por la Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado de Colima. En mayo de 2018 Rabí Hernández presentó su libro Crónicas garroleras, texto que habla de su infancia y juventud en el puerto de Manzanillo. Los comentaristas fueron Salvador Silva Padilla (Licenciado en Comunicación y exdirector de la FALCOM) y Héctor Porfirio Ochoa Rodríguez (Doctor en Historia e investigador jubilado del AHMC).

Una hija de René Hernández Corona, Massiel Hernández García, estuvo un tiempo en la Compañía de Teatro Callejero “Los Ángeles de la Calle”, adscrita a la Escuela Estatal de Circo y Artes Escénicas, dirigida por Tonatihu Morales. También integró la Compañía de Danza Folclórica “Amate”, que dirigía el maestro Israel Contreras. En junio de 2015 terminó la Licenciatura en Letras Hispanoamericanas, en la Facultad de Letras y Comunicación de la Universidad de Colima. Ella asistió al Festival Internacional de Fotografía Autodidacta Fotofesh, realizado del 2 al 6 de mayo del 2013, en la ciudad de Holguín, Cuba. Dicho evento formó parte de la programación del reconocido Festival Romerías de Mayo. Festival Mundial de las Juventudes Artísticas, que en su XX Aniversario, fue promovido para el sector autodidacta y amateur.

Héctor Porfirio Ochoa Rodríguez, conocido como Tito Ochoa, nació en el puerto de Manzanillo, Colima, el 4 de diciembre de 1963. Sus padres fueron: Héctor Ochoa Soto y María Teresa Rodríguez Carvajal. Desde la infancia fue un destacado declamador de poetas latinoamericanos y españoles. Perteneció al Grupo de Poesía Coral de la Secundaria “Mariano Miranda Fonseca”, bajo la dirección de la maestra de Español Rosa Delia Bravo Magaña. Obtuvo premios nacionales de oratoria y declamación. Participó en el Grupo de Teatro del Bachillerato No. 8 de la Universidad de Colima, bajo la dirección del maestro Gilberto Moreno Rodríguez, egresado de la primera generación del CEDART “Juan Rulfo”. Otros miembros

de este grupo de teatro eran: Víctor Gil Castañeda, Mirthala Pérez Garza, Rafael, La Nena y Serafín Pallares. En 1987 obtuvo el primer lugar estatal en el Concurso de Declamación de la Feria de Todos los Santos. En la Universidad de Colima cursó su Licenciatura en Sociología, ganando el Premio Peña Colorada al mejor promedio escolar. Allí mismo hizo la Maestría en Historia Regional. Terminó sus estudios de Doctorado en Historia, a través del CIESAS-Jalisco. Ha escrito textos literarios e históricos en los suplementos: “Altamar” del Ecos de la Costa y “Ágora” del Diario de Colima, así como en la Revista Barro Nuevo. Investigaciones suyas, de corte histórico, aparecen en la Colección Pretextos, del Archivo Histórico del Municipio de Colima, donde trabajó de tiempo completo. Entre sus libros publicados aparecen: Los años de crisis de hace cien años. Colima:1880-1889 (colaborador/AHMC-UdeC/1988), Homenaje a Ernst Jünger (1998/colaborador junto con: Ricardo Sánchez Arreguín, Carlos Vargas Morales, Alfredo Montaño Hurtado, Rogelio V. de la Mora y Octavio Romero Cárdenas/Impreso por el Archivo Histórico del Municipio de Colima), La acción social de los estibadores manzanillenses:1919-1922 (AHMC/1992), Personajes de Colima (colaborador/AHMC-INEA/1997), Los valores de la democracia (AHMC/2000).

El pasado viernes (19 de noviembre) presentó su poemario titulado Crisol, impreso por la empresa colimense Puerta Abierta Editores. Los comentarios fueron hechos por el actor y director de teatro Jaime Velasco Chávez. El evento tuvo lugar en “La Peña”, de la ciudad de Colima. Amenizaron esta tertulia literaria los trovadores René y Rabí Hernández Corona. Hermanos compositores, originarios del puerto de Manzanillo. Su programa llevó por nombre “Raíz y fronda. Versos y canciones”. Con su educada voz como declamador y orador, Tito Ochoa deleitó al público que llenó ese recinto, con la lectura e interpretación de varios de sus poemas. Destacamos en ellos los temas ligados a una dolorosa realidad que nos circunda: los feminicidios, la masacre contra los estudiantes el 2 de octubre de 1968 y el Halconazo de los años setenta, la violencia del narcotráfico y los miles de muertos ocasionados por este flagelo social. Aspecto que podemos notar en este fragmento de su poema titulado “Mi patria es una tumba”, donde dice:

Mi patria es una tumba, una fosa sangrante por los cuatro costados. En los libros de historia la han llamado república, y con pomposa falsedad agregan: democrática, representativa y federal. Mi insólita “república” es el país de un hombre, a cuyo antojo cada seis años se reinventa. En esta “democracia” el pueblo no decide ni siquiera la bala que segará su vida. Nos “representan” los bancos extranjeros,

Los trovadores: Rabí y René Hernández Corona, acompañan al escritor manzanillense, Tito Ochoa.

los monopolios de telecomunicaciones, las trasnacionales y “grandes” personajes de conocida conducta delictiva. Para guardar las formas, tenemos diputados, senadores.

De “federal”, mi patria ha de ufanarse, últimamente, con la libre autodeterminación de sus gobernadores para vaciar las arcas públicas, dar agua destilada contra el cáncer, recibir nueve años de condena y salir sólo en tres por “conducta intachable”...

El poemario también hace referencia a su tierna infancia, la dolorosa convivencia entre vecinos y el creciente desánimo en la juventud mexicana para creer, con dignidad, en el futuro de su propio país. Con este nuevo libro Tito Ochoa se integra a una fecunda lista de escritores manzanillenses, ya sea que hayan nacido en ese puerto o que hayan vivido allí muchos años: Raúl Zuazo Ochoa (1926-2006), Manuel Sánchez de la Madrid (19402021), Víctor Manuel Santoyo Araiza (n.1940), José Cárdenas Pallares (n. 1941), Rolando Cordera Campos (n.1942), Manuel Arturo Godina Velasco (n.1943), Manuel Salvador González Villa (n.1959), Ricardo Arturo Figueroa Bejarano (n.1953), Víctor Hugo González Rosas Moctezuma (n.1969), Sergio Arnoldo Contreras Valdovinos (n.1966), Ricardo Sánchez Arreguín (n.1968), Avelino Gómez Guzmán (n.1973), Horacio Archundia (n.1972), Ihován Pineda Lara (n.1977), Rabí Hernández Corona (h. 70’s), Rosa Delia Bravo Magaña (n.1943), Martha Leticia Gutiérrez Núñez (h. 40’s), Guillermina Araiza Torres (n.1962), Kaory Vega Cortés (h. 1986), Jetzabeth Fonseca Barreto (n.1980) y Cinthia Annel Alcántar Virgen (h. 1996).

Siete luchas Viñetas de la provincia

(28 de enero de 1954)

Don Manuel Sánchez Silva

José Topete era su nombre pero todo mundo lo llamaba por el pintoresco apodo de" Siete Luchas ,"que le venía como hecho al molde por su condición de inquieto traficante

Vivió a caballo la mayor parte de su vida ,resultando verdaderamente raro encontrarlo desmontado Su figura popular de centauro fornido, grito ni mal hablado formaba parte del Colima típico

Hasta hace 20 ó 25 años ,en que vivía don José ,ningún colimense radicado fuera del estado podía omitirlo en sus evocaciones provincianas ,donde "Siete Luchas "ocupaba un lugar tan prominente como la Piedra Lisa ,los farolitos de La Salud y el cerro de Navacoyán

Era un trabajador notable ,a quien en el alba no llegó a sorprender durmiendo Desde las primeras horas de la mañana empezaba derrochar el inagotable caudal de sus energías ,Insurgentes le escuchaban trajinar por toda la casa ,ordenando las vacas domésticas ,preparando el alimento de los cerdos ,tirando maíz a las gallinas ,colgando caballos y remendando aperos

Todo esto a grito abierto ,alternando las exclamaciones cariñosas a sus animales con las más sonoras insolencias ,lanzadas con aquel

vozarrón que despertaba el vecindario de tres cuadras a la redonda.

En la falda arriscada de su descomunal sombrero ancho- siempre anduvo vestido de charro ,-depositaba don José los encargos y golosinas que adquiría en la calle y que gustaba llevar a su casa ,llamando a gritos a sus hijos Mientras con una mano sujetaba la brida de su caballería, con la otra empezaba a bajar la cúpula invertida del sombrero y repartir a la muchachada todo el heterogéneo contenido :medio ciento de pitahayas ,un freno de Amozoc ,una bolsa de cacahuates garapiñados ,corte de seda para colgar a la comadre

Tenía doce o quince burros y los rentaba a razón de 50 centavos el día Hasta la primera veintena del siglo ,se practicaba entre los jóvenes de ambos sexos la vieja costumbre colimense de disfrutar las noches de

luna recorriendo la ciudad a lomo de burro ,ingenua y pueblerina diversión que don José hacía posible gracias a sus pollinos.

Pero su fuerte era el trato de caballos, que siempre estaba comprando y vendiendo ,siendo fama su experiencia en el oficio y la posesión de toda clase de recursos ,buenos y malos ,para asegurarse ganancias

A este propósito se hizo célebre el negocio que hizo a Don José con el gobernador Don Trinidad Alamillo, quien tenía predilección por los caballos negros ,briosos y de gran alzada En cierta ocasión en que murió uno de los que tiraban de su fastuosa carretela ,Don Trinidad encargó un animal digno de compensar el tronco y acabó por adquirir el que le ofreció" Siete Luchas ,"un precioso caballo :negro como el azabache y con más metal que el cerro del mercado La operación alcanzó una

cifra importante y el gobernador estaba orgulloso de la adquisición

Sin embargo ,poco le duró el gusto, pues a los dos o tres días de uso el caballo nuevo empezó a dar muestras de mansedumbre ,acabando por convertirse en un marmolillo

-Llévalo a bañar- ordenó a su auriga ,-tal vez está enfermo Pero el enfermo de disgusto fue el mismo, cuando vio que su hermoso caballo negro se había decolorado con el baño ,transformándose en un humilde rosillo

En cuanto al brío ,súpose después que había sido la consecuencia de media hora de latigazos aplicados concienzudamente por la recia mano de don José ,a fin de que el jamelgo aparentar a una arrogancia artificial

Un probado valor personal y cierta hidalguía generosa ,ennoblecían las brusquedades de" Siete Luchas ."Una vez ,precisamente en la esquina de La Fortaleza ,fue atacado a mansalva por un enemigo suyo ,quién vive y el cual le abrió el vientre de un navajazo; se llevó una mano a la tremenda herida y con la otra tomó del cuello a su rival ,golpeándolo contra la pared hasta dejarlo sin sentido. Cuando lo vio caído inconsciente en la banqueta ,le aplicó un puntapié despectivo ,a tiempo que gritaba con su tono habitual:

-Y no te mató hijo de tal, porque¡ soy hombre!…

Enseguida recogió su enorme sombrero ,se lo apretó a la lesión y se fue por su propio pie al Hospital Civil.

-Aquí traigo esto- dijo a los azorados practicantes ,-para que lo cosan…

Muchos años sobrevivió Don José a la tremenda lesión ,y al morir, Colima sufrió la pérdida de uno de sus más pintorescos personajes.

Mujeres revolucionarias en Colima

En la historia, el papel de la mujer como Actor Social, en el sentido de agente de cambio es un tema poco estudiado, lo mismo que su participación en las labores remuneradas y cuya importancia resalta en Colima al revisar en el censo de 1910, se observa la elevada proporción de la población femenina económicamente activa en varios sectores, como son el educativo, el obrero y el agrícola.

El concepto de Actor Social se refiere a un individuo o agrupación de individuos que influyen en la sociedad, un Actor Social es más que una persona, al encarnar una idea o un proyecto; para Alain Touraine (La Voz y la Mirada), el actor social intenta realizar objetivos dentro de un entorno del cual es parte y por ello, aun sea de modo parcial; de ahí también, que la participación de la mujer en los movimientos sociales sea trascendente, ya que su actuar está ligado a los cambios sociales y por lo mismo adquiere distintas características. Como Actor Social, le mujer expresa sus valores, creencias e ideologías, que se pueden identificar como las aspiraciones sociales.

Al denominar revolucionarias a las colimenses, más que ubicarlas en un periodo

histórico, el inicio de la Revolución mexicana, se considera su actuación por ser agentes de cambio, por ende revolucionarias; lo cual hace de ellas un Actor Social. Por otra parte, desde el enfoque del movimiento social, se pueden estudiar las prerrevolucionarias, revolucionarias y postrevolucionarias.

Ahora bien, al tomar en cuenta los datos del censo del año en que inició la Revolución, las mujeres se consideran prerrevolucionarias, en cuanto al movimiento social y revolucionarias en relación con sus actividades; sin embargo, al pensar en la mujer desde la perspectiva de Actor Social, la ubicamos conforme 3 Analizadores que corresponden a la ocupación laboral. Un analizador es un concepto socio-analítico, que sirve como revelador de las contradicciones del grupo o grupos, de sus ocultamientos, reclamaciones y argumentaciones, es utilizado para deconstruir las instituciones o campos de participación de la mujer, sea activa o silenciosa. Dado el espacio aludiremos de modo muy breve a los analizadores en que se agrupa a la mujer económicamente activa, siendo éstos:

Mirtea Elizabeth Acuña Cepeda

Educativo, la Normal Mixta fusiona las dos antiguas normales en 1916; congrega ambos sexos en el aula e imprime al proyecto educativo una ideología revolucionaria; así mismo la Normal privada fundada en 1906, participó en la formación de profesoras que integraron un Actor Social muy activo. Trabajo obrero, un analizador subdividido en tres categorías de acuerdo con su actividad laboral: a) Cuello Rosa, enfermeras, niñeras, costureras, tareas en el rubro de servicios realizados prioritariamente por mujeres; b) Cuello Blanco, secretarias, oficinistas, telefonistas; y c) Cuello Azul, en la industria o talleres, más en la textil. Agrícola, la mujer por milenios ha participado en las actividades agropecuarias.

Guerreras, es un cuarto analizador sobre la mujer en los movimientos sociales, las que toman las armas; por ahora intentamos evidenciar la importancia de las otras formas de participación de la mujer en esta región de Colima, en movimientos sociales no bélicos. No obstante, cabe señalar que 2 mil mujeres están registradas en el Diccionario Histórico y Biográfico de la Revolución Mexicana y sin embargo, no se enumeran todas las que combatieron en los frentes de batalla, como los de muchos hombres, sus nombres permanecerán en el anonimato. Otro analizador correspondería a las mujeres que permanecen en la esfera privada.

La población en el año de 1910, era de 15’160,369 habitantes en la República mexicana y en Colima de 74,704 habitantes, siendo 35,003 hombres y 39,701 mujeres. La población se conforma por grupos etarios y a principios del siglo XX predominaban los infantes y jóvenes. De modo que no toda la población tiene la edad para trabajar (PET) y solo una parte corresponde a la Población Económicamente Activa (PEA), del trabajo remunerado.

Respecto a las mujeres, de acuerdo con el Censo de 1910, elaboramos un cuadro (Ver abajo), en el que registramos cuatro sectores de la PEA femenina en

Colima; del mismo observamos que es notable el porcentaje de mujeres que ejercían un trabajo remunerado, pues del total de 39,701 Mujeres, 19,429 laboraban, o sea un 50 %, de la PEA anotada en este cuadro. No se incluyen los 6,115 estudiantes, de ellos 2, 940 eran mujeres, poco menos de la mitad de varones, a pesar de que en el Seminario era exclusivo para hombres.

En el sector educativo predomina la mujer, de 157 docentes, 109 son mujeres, una ocupación muy aceptada al estimarse como una labor acorde la feminidad, la cual, sin duda, ha dado maestras ejemplares en Colima. Asimismo, la PEA de mujeres en el servicio doméstico es más alto entre las mujeres, 16,834 y solo 397 hombres; el porcentaje más elevado de PEA femenina corresponde a esta actividad, en tanto que la proporción de hombres es más alto en las labores agrícolas; anotando que otros rubros, como pescadores y arrieros, no aparecen mujeres y por lo mismo no se contemplaron en este cuadro.

Estos analizadores revelan una aparente contradicción, al observar en una sociedad como la colimense, calificada de conservadora a principios del siglo XIX, que poco más del 50% de la población

femenina era económicamente activa e incluso labora en campos que se consideraban reservados al varón. Esto es solo un bosquejo de las actividades remuneradas que realizaban las colimenses, pero es útil para comparar las actividades laborales de la mujer en los distintos momentos históricos y con esa base, entender las continuidades y cambios sociales en ese aspecto en un periodo determinado.

Entendemos que la participación femenina en el ámbito público y político es un proceso, activado por los cambios sociales, de modo que es preciso contemplar la relación Causa / Efecto, de no hacerlo, se podría suponer que la presencia de las colimenses en las actividades públicas, remitidas al campo laboral, no fue notable, pues su imagen es silenciosa y sin embargo, al revisar cifras en los censos, se constata que debió influir en el cambio social; pese a que su activismo no haya sido notable durante la Revolución. Pero, si continuamos el estudio y nos remitimos al movimiento social bélico, como fue la Cristiada o contrarrevolución, vemos que tuvo una gran fuerza en la región colimense y en este movimiento social encontramos a la mujer, como una notable Actor Social. mirtea@ucol mx

"Frida

Kahlo

está para quedarse":

Eduardo Costantini,

argentino que pagó récord por una de sus obras

El empresario argentino Eduardo Costantini está contento por la repercusión de haber sido el comprador del autorretrato de Frida Kahlo que el pasado martes se convirtió en la obra de un artista latinoamericano más cara de la historia vendida en una subasta, al alcanzar los 34,9 millones de dólares: “Siempre la defendí. Frida está para quedarse en la historia de arte”, dijo a EFE

El autorretrato "Diego y yo", de Kahlo, rompió varios récords en la subasta de Sotheby's en Nueva York, al cuadriplicar el anterior máximo histórico de la propia pintora mexicana de 8 millones de dólares logrado en 2016 y superar también el de un artista latinoamericano, que sustentaba precisamente su marido, Diego Rivera.

“Más que el récord, es la emoción de poder haber adquirido una obra tan importante”, dijo Costantini, desde Uruguay, y recordó que otras veces ha comprado obras muy importantes a valores más accesibles.

Para Costantini, esta adquisición se trató de “un doble fenómeno” porque “el arte latinoamericano se ha valorizado todo” y a “Frida le tocó la valorización del arte latinoamericano”, pero señaló que ella "es un fenómeno que trasciende el arte latinoamericano porque es un fenómeno del arte global”.

“Aparte es muy amada por el público”, subrayó.

La obra, de 30 centímetros de alto y 22,4 de ancho, es un autorretrato en primer plano de Kahlo que fue completado en 1949, pocos años antes de su muerte.

La pieza simboliza la tempestuosa relación entre Kahlo y Rivera, que aparece dibujado sobre la frente de la mexicana y que a su vez tiene un tercer ojo, un elemento con el que trata de representar la continua presencia de su marido en su mente.

La última vez que salió a subasta, en 1990, este autorretrato ya había marcado un hito al venderse por 1,4 millones de dólares, lo que supuso la primera vez que se superó en una puja el millón de dólares por una obra de un artista latinoamericano.

Esta vez, Costantini consideró que la “obra está valuada a un valor forzado, elevado” y recordó que en la subasta estaba él y otro comprador “que gracias a Dios no quiso pujar”.

Artista única

Costantini, un reconocido coleccionista de arte y fundador del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), compró “Diego y yo” para su colección privada.

En 1995 había comprado “Autorretrato con chango y loro”, de Kahlo, que hoy tiene el Malba, por 3,2 millones de dólares, que fue récord por siete años.

El coleccionista contó que “estaba buscando” obra de la mexicana y “lo que más deseaba” era “una obra dramática de ella”. Explicó que en “Diego y yo” tiene “un doble retrato” y señaló que “hay dos obras de Frida donde están Diego y Frida”.

Ha defendido a Kahlo ante uno de los directores del Malba: “Frida está para quedarse en la historia de arte” porque “es una artista único, es uno

de los grandes maestros del arte latinoamericano y del arte en general”.

Coleccionista

Costantini -fundador y líder de la desarrolladora inmobiliaria Consultatio y de Consultatio Asset Management- comenzó a comprar obras de arte en 1970.

Hace 20 años fundó el Malba, al cual le donó unas 220 obras y donde hoy pone a disposición las obras de su colección privada. El museo, que tiene su propio programa de adquisiciones, hoy cuenta con unas 700 obras.

En paralelo, Costantini ha continuado con el programa personal de adquisición de obras, y su colección hoy cuenta con unas 500 piezas incluyendo la colección de fotografías.

“Mi criterio, aprendido de mi maestro Ricardo Esteves, es siempre comprar las mejores obras de los mejores artistas. No comprar mucho, comprar bueno”, contó.

“Si tomás el Malba y sumás la colección particular, tenés obras que rajan la tierra”, se entusiasmó.

Previó que “sin duda el primer préstamo” de “Diego y yo” va a ser al Malba, en 2022, pero señaló que aún tiene que evaluar cómo exhibirla porque “últimamente” ha tenido “la oportunidad de comprar piezas importantes” que nunca fueron exhibidas en el museo.

Con información de EFE

de Dulce Chiang

Poeta y cantante mexicana. En 2008, ganó el Premio del Ministerio de Cultura de España a la Edición. Su trabajo ha sido presentado en programas de radio, televisión, foros y encuentros en México, Argentina, España, Estados Unidos y Francia.

Vodka

Pócima de papa impalpable se une al silencio y suda sutiles tufos intangibles.

La revelación consistirá en encontrarle hasta partirse las papilas, entre las sustancias más volátiles del agua.

Mezcal

Lo que siente, lo que calla la tierra, la admirable penca puede descifrarlo.

Por su herida, sacra casera sangre saca. Saca aguamiel. Fermentado pulque saca.

Descose destellos el maestro mezcalero de este cúmulo de cicatrices.

Jiu

Toma Tao Yuanming putao jiu y sábese señor de los cinco sauces.

Huang Jiu liban LiBo, la luna y su sombra, vagos vástagos que la vía láctea vacilantes, vuelta y vuelta vincula.

Genio gozoso, al siseo divino del dulce rocío su sesera sucumbe.

Su Dongpo, su bai jiu bebe.

No tiene el camino de la embriaguez sentido si no conduce a la libertad.

La presente selección, elaborada por la propia autora, recorre dos poemarios, Versa per versa (Culthos Press, 2006) y Elíxires de la embriaguez (El Golem Editores, 2011).

El cadáver exquisito

Bajando la escalera viene el cadáver necesario, desnudo el cuerpo exquisito, en la manito trae un corazón dormido, ¡Pum! ¡Pum! el corazoncito.

Viene

…………….muriendo ……………………………………..¡Ay! Joli peti mort queridito.

Acaba de nacer este útil cadáver, al verlo exclama papito: “¡Qué donaire!

¡Qué elegancia! ¡Qué cadáver tan bonito!”

Al dechado de arrogancia lo beso, le hago un tajito, y yo tengo la constancia y papito tiene el pito del cadáver necesario, del cadáver exquisito.

Aquavit

Muere de vida la muerte pero la vida muere de muerte. Pero se dice que el agua devino de vida del agua. Pero esta agua debida no vino, de muerte vino.

Whiskey

El agua ha muerto de sed y la sed ahora es la vida.

De par en par abierta pulpa convulsa brillotea loca en el grito que no di cuando unas lunas de las uñas me estallaban.

Dios, qué harán los Santos con el agua si arde. Dios, qué hacemos nosotros bocabajo.

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