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Número 381

Page 1


CONTENIDO

3

Caminando por el jardín azul de tu extravío por César Barrera Vázquez

Divagaciones de una mente sin reposo por Sugey Navarro

4

Elementos alegóricos en ElbluesdelaavenidaAlcalde por Víctor Hugo Alarcón Santana

6

¿Amar la trama o el desenlace? por Karina Ortiz Bonales

Cine-arte por Lía Llamas

10 13 11

Entrevista con los Bombars por Ángel David Montero

Las opiniones firmadas por sus autores no son responsabilidad de quienes editan este semanario ni de la U de C.

DIRECTORIO

M.A. José Eduardo Hernández Nava Rector

Christian J. Torres Ortíz Zermeño Secretario general

Vianey Amezcua Barajas Coordinadora general de Comunicación Social

Jorge Vega Aguayo Director general de Información

El Comentario Semanal

José Ferruzca González Director del periódico El Comentario

Yadira Elizabeth Ávalos Rojas Coordinadora de edición

Brenda Rosales Peña Información y corrección

Ma. Guadalupe Venegas Peregrina Diseño

e-mail:comentariosemanal@gmail.com

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Fuente/ pinterest.co.kr

Caminando por el jardín azul de tu extravío

Caminando por el jardín azul de tu extravío

**Villoro llevó a los colimenses a dimensionar la importancia de Amado Nervo en el romanticismo mexicano
**Villoro llevó a los colimenses a dimensionar la importancia de Amado Nervo en el romanticismo mexicano

EEn una atmósfera en la que se conjuga la oscuridad y la luz, Juan Villoro nos guía por los vericuetos de la poesía de Amado Nervo, en la conferencia-concierto En el jardín azul de tu extravío, que se realizó con un lleno total en el Teatro Hidalgo y que tuvo las resonancias de un rito de iniciación, de advenimiento a la cultura de uno de los máximos poetas mexicanos.

En una atmósfera en la que se conjuga la oscuridad y la luz, Juan Villoro nos guía por los vericuetos de la poesía de Amado Nervo, en la conferencia-concierto En el jardín azul de tu extravío, que se realizó con un lleno total en el Teatro Hidalgo y que tuvo las resonancias de un rito de iniciación, de advenimiento a la cultura de uno de los máximos poetas mexicanos.

n una atmósfera en la que se conjuga la oscuridad y la luz, Juan Villoro nos guía por los vericuetos de la poesía de Amado Nervo, en la conferencia-concierto En el jardín azul de tu extravío, que se realizó con un lleno total en el Teatro Hidalgo y que tuvo las resonancias de un rito de iniciación, de advenimiento a la cultura de uno de los máximos poetas mexicanos.

La gran participación de este evento, auspiciado por la fundación Puerta Abierta y Salvador Silva Padilla, confirma el fenómeno cultural que es Juan Villoro, quien destaca en el periodismo, la poesía, el cuento, la crónica, el ensayo y recientemente en el teatro.

La gran participación de este evento, auspiciado por la fundación Puerta Abierta y Salvador Silva Padilla, confirma el fenómeno cultural que es Juan Villoro, quien destaca en el periodismo, la poesía, el cuento, la crónica, el ensayo y recientemente en el teatro.

La gran participación de este evento, auspiciado por la fundación Puerta Abierta y Salvador Silva Padilla, confirma el fenómeno cultural que es Juan Villoro, quien destaca en el periodismo, la poesía, el cuento, la crónica, el ensayo y recientemente en el teatro.

Ni siquiera la lluvia que cayó el jueves por la tarde, cuya persistencia en pocas horas terminó por anegar toda la ciudad de Colima, disuadió a las y los colimenses a acudir al Teatro Hidalgo y disfrutar de esta velada, en la cual convergieron la poesía de Amado Nervo y la canción romántica, en la que participaron Guillermo Zapata (“El caudillo del son”) y Hernán Bravo Varela.

Ni siquiera la lluvia que cayó el jueves por la tarde, cuya persistencia en pocas horas terminó por anegar toda la ciudad de Colima, disuadió a las y los colimenses a acudir al Teatro Hidalgo y disfrutar de esta velada, en la cual convergieron la poesía de Amado Nervo y la canción romántica, en la que participaron Guillermo Zapata (“El caudillo del son”) y Hernán Bravo Varela.

Ni siquiera la lluvia que cayó el jueves por la tarde, cuya persistencia en pocas horas terminó por anegar toda la ciudad de Colima, disuadió a las y los colimenses a acudir al Teatro Hidalgo y disfrutar de esta velada, en la cual convergieron la poesía de Amado Nervo y la canción romántica, en la que participaron Guillermo Zapata (“El caudillo del son”) y Hernán Bravo Varela.

Con perspicacia y esa agudeza que por momentos deslumbra por su intuición poética, Juan Villoro relató anécdotas de poetas como Amado Nervo, Pablo Neruda y otros más,

Con perspicacia y esa agudeza que por momentos deslumbra por su intuición poética, Juan Villoro relató anécdotas de poetas como Amado Nervo, Pablo Neruda y otros más,

Con perspicacia y esa agudeza que por momentos deslumbra por su intuición poética, Juan Villoro relató anécdotas de poetas como

acompañados por temas clásicos; románticos de la trova yucateca, con autores como Guty Cárdenas y Agustín Lara.

acompañados por temas clásicos; románticos de la trova yucateca, con autores como Guty Cárdenas y Agustín Lara.

Amado Nervo, Pablo Neruda y otros más, acompañados por temas clásicos; románticos de la trova yucateca, con autores como Guty Cárdenas y Agustín Lara.

En el majestuoso Teatro Hidalgo, edificio clásico que se construyó en 1883, Villoro nos contagió el entusiasmo por la historia del poeta Amado Nervo, quien fue un poeta muy querido en su tiempo y de los más populares en México, al grado de que cuando falleció hace ya 100 años, en Montevideo, se organizó un cortejo fúnebre en un barco pintado de negro.

En el majestuoso Teatro Hidalgo, edificio clásico que se construyó en 1883, Villoro nos contagió el entusiasmo por la historia del poeta Amado Nervo, quien fue un poeta muy querido en su tiempo y de los más populares en México, al grado de que cuando falleció hace ya 100 años, Montevideo, se organizó un cortejo fúnebre en un barco pintado de negro.

En el majestuoso Teatro Hidalgo, edificio clásico que se construyó en 1883, Villoro nos contagió el entusiasmo por la historia del poeta Amado Nervo, quien fue un poeta muy querido en su tiempo y de los más populares en México, al grado de que cuando falleció hace ya 100 años, en Montevideo, se organizó un cortejo fúnebre en un barco pintado de negro.

Juan Villoro recuerda que en su recorrido, este barco comienza a recorrer todos los puertos de América Latina. Y ahí se recita sus poemas. Las mujeres se desmayan de la emoción, la gente lo despide con pañuelos blancos. Es una apoteosis fúnebre sin parangón en América Latina.

Juan Villoro recuerda que en su recorrido, este barco comienza a recorrer todos los puertos de América Latina. Y ahí se recita sus poemas. Las mujeres se desmayan de la emoción, la gente lo despide con pañuelos blancos. Es una apoteosis fúnebre sin parangón en América Latina.

Juan Villoro recuerda que en su recorrido, este barco comienza a recorrer todos los puertos de América Latina. Y ahí se recita sus poemas. Las mujeres se desmayan de la emoción, la gente lo despide con pañuelos blancos. Es una apoteosis fúnebre sin parangón en América Latina.

Llega a la ciudad de México, y en ese momento se celebra el funeral más multitudinario, recuerda Juan Villoro, quien inunda el Teatro Hidalgo con este relato pormenorizado, artesanalmente esculpido, que nos acerca a la vida de Amado Nervo y a la estética inmarcesible de su poesía.

Llega a la ciudad de México, y en ese momento se celebra el funeral más multitudinario, recuerda Juan Villoro, quien inunda el Teatro Hidalgo con este relato pormenorizado, artesanalmente esculpido, que nos acerca a la vida de Amado Nervo y a la estética inmarcesible de su poesía.

Llega a la ciudad de México, y en ese momento se celebra el funeral más multitudinario, recuerda Juan Villoro, quien inunda el Teatro Hidalgo con este relato pormenorizado, artesanalmente esculpido, que nos acerca a la vida de Amado Nervo y a la estética inmarcesible de su poesía.

El Teatro Hidalgo es un templo, un nido de silencio, sólo transgredido por la voz de Villoro que adquiere cierta fosforescencia; vestigios de luz que nos guían hacia otra luz más poderosa, infinitamente más radiante que la de la poesía: esa

El Teatro Hidalgo es un templo, un nido de silencio, sólo transgredido por la voz de Villoro que adquiere cierta fosforescencia; vestigios de luz que nos guían hacia otra luz

El Teatro Hidalgo es un templo, un nido de silencio, sólo transgredido por la voz de Villoro que adquiere cierta fosforescencia; vestigios de luz que nos guían hacia otra luz más poderosa, infinitamente más radiante que la de la poesía: esa

fuente de radiante inteligencia, que nos acerca y nos concilia con lo inasible de este mundo, como la esperanza y el amor, quintaesenciados por Amado Nervo a 100 años de su muerte, un siglo que parece sólo un momento y vibra en la voz de Villoro en las resonancias catedralicias del Teatro Hidalgo.

fuente de radiante inteligencia, que nos acerca y nos concilia con lo inasible de este mundo, como la esperanza y el amor, quintaesenciados por Amado Nervo a 100 años de su muerte, un siglo que parece sólo un momento y vibra en la voz de Villoro en las resonancias catedralicias del Teatro Hidalgo.

La música es otro elemento imprescindible, fundamental para dar ese efecto insospechado en la oscuridad de este recinto decimonónico y que congenia con la musicalidad poética, inmanentemente romántica, de Amado Nervo. Por eso deslumbra Agustín Lara y hay cierta resonancia de Rubén Darío.

La música es otro elemento imprescindible, fundamental para dar ese efecto insospechado en la oscuridad de este recinto decimonónico y que congenia con la musicalidad poética, inmanentemente romántica, de Amado Nervo. Por eso deslumbra Agustín Lara y hay cierta resonancia de Rubén Darío.

Villoro expone que es precisamente Agustín Lara, máximo exponente de la canción romántica en México, quien escribe una canción en la que resalta el exaltado verso -con cierta reminiscencia a la poesía de Rubén Darío- En el jardín azul de tu extravío, título de este magno evento cultural.

Villoro expone que es precisamente Agustín Lara, máximo exponente de la romántica en México, quien escribe una canción en la que resalta el exaltado verso -con cierta reminiscencia a la poesía de Rubén Darío- En el jardín azul de tu extravío, título de este magno evento cultural.

más poderosa, infinitamente más radiante que la de la poesía: esa fuente de radiante inteligencia, que nos acerca y nos concilia con lo inasible de este mundo, como la esperanza y el amor, quintaesenciados por Amado Nervo a 100 años de su muerte, un siglo que parece sólo un momento y vibra en la voz de Villoro en las resonancias catedralicias del Teatro Hidalgo. La música es otro elemento imprescindible, fundamental para dar ese efecto insospechado en la oscuridad de este recinto decimonónico y que congenia con la musicalidad poética, inmanentemente romántica, de Amado Nervo. Por eso deslumbra Agustín Lara y hay cierta resonancia de Rubén Darío. Villoro expone que es precisamente Agustín Lara, máximo exponente de la canción romántica en quien escribe una canción en la que resalta el exaltado verso -con cierta reminiscencia a la poesía de Rubén Darío- En el jardín azul de tu extravío, título de este magno evento cultural.

Y en gran medida, aquí en el Teatro Hidalgo, Villoro consigue generar, crear ese contexto para hablar de la poesía de Amado Nervo, de su vida, pero también del romanticismo mexicano y la canción más representativa de este género, que ahora con Villoro cobra otra vez cuerpo y dimensión; se hace tangible, como una herida.

Y en gran medida, aquí en el Teatro Hidalgo, Villoro consigue generar, crear ese contexto para hablar de la poesía de Amado Nervo, de su vida, pero también del romanticismo mexicano y la canción más representativa de este género, que ahora con Villoro cobra otra vez cuerpo y dimensión; se hace tangible, como una herida.

Y en gran medida, aquí en el Teatro Hidalgo, Villoro consigue generar, crear ese contexto para hablar de la poesía de Amado Nervo, de su vida, pero también del romanticismo mexicano y la canción más representativa de este género, que ahora con Villoro cobra otra vez cuerpo y dimensión; se hace tangible, como una herida.

Fotografías/ Carlos A. Arévalos Vallejo.

Elementos alegóricos en El blues de la avenida Alcalde

Podemos decir que este volumen de Roberto Huerta Sanmiguel es un libro interesante, compuesto por siete cuentos, cuya principal característica es su carácter alegórico, ya que nos ofrece una visión actual y crítica acerca de algunos rasgos en la sociedad mexicana. En otras ocasiones los cuestionamientos son referentes a la sociedad colimota, amparándose en una burla a lo grotesco de las formas de proceder en nuestras autoridades.

El carácter alegórico que menciono, lo comparo con el de las narraciones de Juan José Arreola. Incluso hay un cuento que lleva por nombre “Prostibulario” y que recuerda, al menos por el título, inevitablemente al Confabulario, del maestro Arreola.

En los cuentos de Roberto Huerta generalmente domina un clima árido, con espacios melancólicos, reflejando una sociedad contemporánea aletargada por cuestiones políticas y quizá un poco amargada, infectada por la desesperanza. El tiempo de las narraciones es variable, es decir, algunas se ubican en 1861, otras en la época actual, otras tienen la virtud de entrever características temporales como “Episodio de La Piedra Lisa”. Algunos relatos contienen la interacción verbal de varios personajes; otros son monólogos, algunos contienen rasgos epistolares, otros están escritos en lenguaje oral, unos cuántos parecen hechos bien documentados, otros se enfilan hacia lo anecdótico o algún pasaje onírico.

Existe realmente una gran variedad de formas, aunque es innegable que marcan un estilo. El común denominador de sus narraciones es el recurrente humor negro, a veces fino, a veces muy cruel, sin embargo contribuye a insinuar la imagen

de la sociedad que a mi gusto, pretende reflejar en su obra.

Por las razones anteriores, creo que este libro lleva bien puesto el nombre de El blues de la avenida Alcalde . El blues, para adjetivar, pesa mucho, nos da una idea de nostalgia, tristeza y ¿por qué no? cadencia. Claro, en algunos relatos el elemento blues entra más como factor irónico que como delator de la condición melancólica, porque no todos los cuentos comparten esa característica.

Si recordamos un poco, Roberto Huerta nació en Guadalajara, Jalisco, el 17 de octubre de 1955. Durante más de tres décadas ha vivido en Colima donde se ha desempeñado como director de la Facultad de Arquitectura y director regional del INAH. Cursó la maestría en Diseño Bioclimático por la U de C y obtuvo el doctorado en Arquitectura por la UNAM. Fue miembro fundador del Taller Literario “Galopante”, al lado de intelectuales como Víctor Manuel Cárdenas Morales, Guillermina Cuevas Peña, Rafael Mesina Polanco, Rubén Martínez González, Jaime Estrada, Gabriel Gómez Azpeitia, René González, entre otros.

Entre sus libros publicados aparecen Con todo respeto (cuentos), De mala nota. Periodismo colimense del siglo XIX (investigación), Lucio Uribe: Alarife de Colima (investigación). Ganó el Premio Nacional de Cuento “Juan José Arreola” y el Premio Estatal “Longinos Banda” (1991), además de varios certámenes literarios de carácter regional.

Dije anteriormente que deberíamos recordar el contexto sociocultural de Roberto Huerta, porque el tema musical del blues, en su obra narrativa, es constante, al igual que en la obra poética de Guillermina Cuevas y

Víctor Manuel Cárdenas, fundadores del taller literario “Galopante”.

Guillermina Cuevas lo utiliza ampliamente, y como referencia sentimental, en su poemario “Apocryphal blues”. Cuando este libro se presentó en la Pinacoteca Universitaria, su autora dijo que se había inspirado en esta música de origen popular y marginal en el sureste de EUA. Un ritmo melancólico que obligaba a los contrastes del alma, provocando estados anímicos casi reveladores de la condición humana. Algunas variantes de esta musicalidad-temática también se escurren en los versos de Víctor Manuel Cárdenas, como se puede apreciar en su antología poética “Fiel a la tierra”.

subastas.catawiki.es

“La licencia concedida el viernes 16 de diciembre de 1861”:

-Tranquilo- le dijo Mariano, mientras lo tomaba del antebrazo. Eso se llama elefante, lo vi en una enciclopedia.

Es un relato que toma desprevenido. Al principio nos prepara un ambiente, nos presenta a dos personajes que parece que tendrán el peso de la historia, luego, uno se da cuenta que no es nada de eso. De súbito aparecen los que realmente son los personajes principales del cuento y la desaparición de los teloneros desconcierta.

Hay elementos muy interesantes en esta historia, sin embargo, creo que podemos resumirlos en uno: Los gringos, vendiendo distracción entre el jodido pueblo mexicano. Aunque no se trata de unos gringos cualquiera, son gringos cirqueros, venidos a menos y con cientos de kilómetros a cuestas, buscando una salida para regresar a su patria y aprovechando la ignorancia de los mexicanos para ganarse un dinero. Tenían como símbolos de superioridad, pues contaban con su paquidermo amigo, el cual tristemente terminó sucumbiendo un paso antes de salir de México, junto con todos ellos.

“Prostibulario”:

“Pobre tonto, ingenuo charlatán, que fui paloma por querer ser gavilán...”

De la canción: “Gavilán o Paloma”.

Al parecer, un relato meramente anecdótico. Cabe señalar que aquí se muestran un par de detalles que me llaman la atención. Primero, está escrito: “A esos lugares que vamos los solteros en busca de ligar alguna gringa...”

Donde ligar la gringa es sinónimo de una noche de cacería bien lograda. Se corresponde con el concepto de poder del hombre mexicano, un buen equipo de sonido en el coche con un equalizador.

El segundo detalle: “Pinches arquitectos! –pensé- Qué ingenio, en todo piensan...!” Y como sabemos, el autor es de profesión arquitecto.

“Episodio de La Piedra Lisa”:

Esta narración presume venir de un pasaje onírico y si la tomamos como tal, tiene la virtud de que al igual que en un sueño, se entreveran elementos que juntos, en la realidad, serían ilógicos o imposibles. Va cargada del característico sentido del humor del escritor y a pesar de ser un relato muy corto, es interesante.

“Hijo de cuico”:

Me parece uno de los relatos mejor elaborados del libro, dividido en secciones, va entregando una representación cruda de lo que es, o lo que puede llegar a ser, nuestro sistema de justicia. Además de los crímenes que están relatados y su correspondencia con hechos reales, guarda también un gran parecido con algunos textos de José Emilio Pacheco, en especial con aquel que nos muestra el símbolo de la fotografía grupal de la escuela.

“Una muerte más (quizás un poco amarga)”:

Un monólogo, un chiste, una reflexión. En todo caso un cuento de una página que me parece más crítica social que cualquier otra cosa.

“El padrote del blues”:

“Necesito una heladas, pa′ ponerme bien al tiro...” (Los Tucanes de Tijuana).

Este cuento es un diálogo entre un muerto y su camillero. Un diálogo muy interesante que revela, para mi gusto, una estrecha relación con la literatura rulfiana, cargada también de este sentido del humor negro y sobre todo, de gente muerta.

Aparece también El Chorejas, en el mismo papel que hizo en el relato: “Hijo de cuico”.

“El blues de la avenida Alcalde”:

Este cuento, que da nombre al libro, me parece interesante por varias razones:

Muestra muy claramente, mejor que los otros seis relatos aquí comentados, el manejo del lenguaje oral y el estrato vulgar del habla, pero no se queda ahí, sino que también lo intercala con una redacción epistolar muy elegante.

Hay tres perspectivas del relato, la primera la está contando un personaje X, con una experiencia vivida durante y después de un partido de futbol. La segunda, la narra precisamente la carta que se incluye desde una perspectiva temporal muy distante a la que nos forma el primer personaje y finalmente, la tercera nos la marca un tercer agente que nos da la idea de una situación que enfrenta el primer personaje.

Y finalmente, el retrato de la sociedad contemporánea y el tratamiento de un tema tan cotidiano como lo es el futbol y los problemas que genera el apasionamiento deportivo.

1 HUERTA SANMIGUEL, Roberto. ‘El blues de la avenida Alcalde’. (Col. Volcán de letras). Ed. Instituto Colimense de Cultura del Gobierno del Estado de Colima. México, 1995.
Referencias

¿AmAr lA trAmA o el desenlAce?

Demasiada felicidad de Alice Munro

El cuento es uno de los géneros literarios más ricos en producción. Y aunque la asociación natural de su construcción lo limita para niñas y a los niños, el relato constituye también una forma de acercarse a la vida cotidiana, a la intimidad de un suceso que puede ser breve o llegar a extenderse. Pareciera que el cuento fue relegado a una profundidad menor en contraste con la novela, como el patito feo de la literatura. Sin embargo, a través del tiempo hemos visto que esto se ha transformado. Lo anterior lo digo por el libro que reseñamos esta semana y que se trata de Demasiada felicidad, de Alice Munro.

Alice Munro es una cuentista canadiense. Está considerada como una de las escritoras actuales más destacadas en lengua inglesa. En 2013 le fue otorgado el Premio Nobel de Literatura.

Creció en Wingham, Ontario, en el seno de una familia de granjeros. Esa experiencia influye gran parte de sus relatos. Estudió en la Universidad de Western Ontario. Es autora de doce volúmenes de relatos, dos antologías y una novela. Además del Nobel ha obtenido distinciones entre las que destacan el “National Book Critics Circle Award” y el “Man Booker International Prize”. Ha sido traducida a trece idiomas. Demasiada felicidad se conforma de 10 relatos que en mayor o menor medida hablan de la convivencia humana desde los vacíos, matrimonios fallidos, soledades de personajes que se enfocan en una cotidianeidad de pueblos fríos canadienses, algunos con unos giros inesperados y dolorosos, como en “Dimensiones”, que es el cuento con el que abre el libro: una madre pierde a sus tres hijos de forma inesperada y con ello comienza su camino para sanar y reconstruir su vida. “El filo de Wenlock” aborda un encuentro muy sui generis entre una estudiante y un hombre con fijaciones extrañas. Ese es, creo, el relato con un tinte más gótico del libro.

“Radicales libres” posee un ritmo y una tensión que lo convierten en uno de los más especiales del libro. Retrata a una mujer

recién enviudada y enferma de cáncer se plantea qué hacer con una casa demasiado grande para una mujer sola y enferma. La casa incluye el mobiliario y los objetos que pertenecieron a su marido. La acción da un giro cuando la viuda recibe una visita inesperada de un desconocido.

Demasiada felicidad es el relato que da título al libro, El cuento narra, de forma biográfica, la historia real de la matemática rusa Sofia Kovalevski, que vivió entre 1850 y 1891. El texto es un ejemplo de mujer independiente y liberada. Esa mujer recorrió toda Europa sin renunciar nunca a su independencia. Empeñada en convertirse en profesora universitaria, consiguió gracias a su talento y a su tesón que la contratasen como profesora en la Universidad de Estocolmo. Se trata de un cuento bastante reivindicativo de la que fue, hace siglo y medio, una de las primeras mujeres que pugnaron por la igualdad entre hombres y mujeres. Ella consigue su propósito.

Podríamos hablar del resto de los cuentos pero no queremos spoilers. A medida que iniciamos un cuento y vemos la capacidad de construir historias, sabemos que Munro es una narradora destacada que nos regala una pequeña novela en cada historia que, a menudo, parten de hechos absolutamente triviales. Casi todos los cuentos de Munro contienen realidades ocultas, secretos y culpas a las que nos asomamos sin saber muy bien qué nos vamos a encontrar.

Es difícil superar a “Dimensiones”, porque no es que el resto de los relatos sean malos, pero reponerse de ese cuento les costará, así que les invito a que se preparen. Los diez cuentos despiertan algo y eso es lo más destacado. No hay retorno cuando comienza una historia que Alice Munro nos cuenta, sencillamente ya no puedes detenerte.

Lo que más me gusta de las historias de Alice, son sus personajes femeninos que se presentan como seres más complejos que los masculinos y que contrario a lo que podría caracterizar a la época desde dónde se sitúan las historias, la forma en que responden ante la adversidad es sorprendente. Esto, creo, es reflejo de su propia vida en dónde a pesar de sus labores como esposa y madre de 3 hijos,

la autora buscó los espacios para escribir y desarrollarse como la gran escritora que es.

Celebro la sorpresa que encontramos en Demasiada felicidad y les invito a que se acerquen a esa maravilla de vivencias cotidianas enmarcadas por el dolor, la alegría, las memorias y la certeza de que todo lo que nos sucede, marca una experiencia imborrable. El libro está editado por De Bolsillo y es una edición de 2013.

Cerramos con un fragmento:

Él se quedaba hasta tarde en el departamento de ella. Ella iba sola a almorzar con él a su hotel. Cuando él se hirió una pierna por culpa de un percance en el hielo, ella lo ayudaba a bañarse y vestirse, y no solo eso: se lo contó a la gente. Entonces estaba tan segura de sí misma, y sobre todo de él… Escribió una descripción de Maksim, sacada De Musset, y se la envió a una amiga. Es muy alegre, y al mismo tiempo muy sombrío, vecino desagradable, excelente camarada, sumamente gracioso y sin embargo tan afectado. Indignamente ingenuo, más muy displicente. Terriblemente sincero, y tan astuto al mismo tiempo.

Puedes escuchar la reseña semanal a las 11 AM todos los viernes por 94.9 FM en Universo Radio durante el programa “Aquí entre nos”.

La vida está hecha de momentos. Una videocinta que si nos tomamos el tiempo, podríamos segmentarla a cuadros y estampas. En ella, los colores, las formas y las texturas son diversas.

Esta semana en el Club Fotográfico de Colima, hicimos una recopilación de imágenes que por su contenido es casi perceptible el sonido y el aroma que permeó la situación de la cual fueron extraídas.

Aquí les dejamos la galería destacada de la semana, llena de Colores, formas y texturas.

*No olviden pasar por nuestra Fanpage en Facebook para que puedan apreciar la fotografía en todo su esplendor. https://www.facebook.com/ ClubFotograficoColima/

Colores, formas y texturas

Miguel Ángel León.
Alma Delia Chávez.
Francisco Bueno.
Rafael Ruiz Contreras.
Andrea Valencia.
Enrique Loeb.

AndanteTV, ejemplo de periodismo audiovisual: Dante Alfaro

- Segunda parte -

Los estudiantes de la Falcom le están ganando a las empresas de comunicación

Desde hace ocho años, el camarógrafo

Dante Alfaro ha impulsado el desarrollo de los estudiantes de la Facultad de Comunicación (Falcom) de la Universidad de Colima, a través del Laboratorio de Periodismo y Comunicación Audiovisual Andante TV, donde se está revolucionando la forma de hacer video y transmitirlo en redes sociales.

“Empezamos a experimentar en YouTube, en Facebook, y los estudiantes hacen como productos que los ven a flote. Y yo me he puesto las pilas para que los chicos aprendan a ser todólogos, que es lo que las empresas ahorita buscan: que alguien sepa hacer un video, te lo edite y sea creativo”.

Dante Alfaro puntualizó que eso es lo que se hace en ese espacio de Andante TV: experimentar con cuestiones audiovisuales que tienen un impacto periodístico. “Y los estudiantes acaban de obtener un premio, que es un gran reconocimiento a lo poco que yo he hecho, un granito de arena, pues ganaron con un material que hicieron en Andante TV”.

El camarógrafo, con más de 18 años de experiencia, relata que los estudiantes

de la Falcom que participan en Andante TV ganaron el Premio Estatal de Periodismo que otorga el Congreso del estado. Ganaron uno en la categoría de Deportes, con un reportaje audiovisual a un luchador de box.

También los estudiantes de periodismo de la Universidad de Colima obtuvieron una mención honorífica por nota periodística de un joven que realizó una expedición al cráter del Volcán de Colima. Fueron dos producciones audiovisuales elaboradas en Andante TV que tuvieron este importante reconocimiento estatal.

“Revisamos las redes sociales ayer y somos líderes en YouTube. Le estamos ganado a los medios de comunicación reales. No hay un medio de comunicación en Colima que tenga más seguidores que nosotros en YouTube, donde Andante TV es líder”.

Dante Alfaro destaca que esta labor la hacen sólo estudiantes y lo hacen, aclara, con la intención de que cada vez se tome más en cuenta y se aquilate en su justa dimensión la trascendencia, la importante labor del camarógrafo, para que este trabajo sea reconocido.

“Le llamamos realizadores –aclara Dante Alfaro-. Yo voy a ser realizador: Yo hago la cuestión creativa; yo desarrollo el producto: grabo, realizo entrevistas; y yo

lo edito. Eso es lo que las empresas ahorita necesitan. En Reuters ahí no hay reportero, productor; tú vas y me traes el producto; y hay un modelo de Reuters y yo lo estoy implementando”.

Puntualiza que este modelo está siendo asimilado por los estudiantes de la Falcom y de periodismo de la Universidad de Colima, pues es una de las exigencias de las empresas en la actualidad, ante la inmediatez y las necesidades de profesionalización de un mercado cada vez más competitivo.

- ¿Cómo has experimentado la transición a las redes sociales? Como tú bien lo comentabas, ahora con un celular todos se sienten camarógrafos o reporteros. ¿Coincides con esa noción?

- Sí hay muchos compañeros que andan trabajando con un celular, que es uno de los implementos tecnológicos que más nos han salvado a nosotros los comunicadores. Y a mí también. Por ejemplo: fuimos a San Gabriel, donde hubo el desastre, y fue de rápido: no hay telecomunicaciones, no hay como comunicarte vía satélite; y las cámaras ahora traen una conexión wifi, entonces tengo una aplicación en mi celular donde descargo los videos en el celular y los puedo mandar a través de datos de internet a México.

Dante expone que gracias a esa tecnología para el noticiero de la tarde ya tenían todo un reportaje, armado con material que mandó a través de su celular, pero que fue un producto grabado con su cámara de video. “Habrá muchos celulares que te dan una gama muy bonita, pero la esencia de tener una cámara de video, es muy diferente”.

Dante Alfaro aseveró que no cualquier persona con un dispositivo para grabar es un periodista. “A lo mejor, pueden captar momentos, porque el periodista no puede estar en todos lados. El periodista también se basa mucho en las redes sociales. Los periodistas nos tenemos que adaptar a las redes sociales. Y el adaptarnos es ver que sí hay muchas historias, pero nuestro trabajo es investigar eso que se captó en las redes sociales”.

Ejemplificó el caso de un joven cuya novia grabó cómo era detenido por un gran número de elementos de tránsito municipal, quienes, por lo que se aprecia en el video, le cerraron el paso y montaron un fuerte operativo para detenerlo. Todo eso quedó grabado en un video y se virilizó en redes sociales.

“Todo eso se compartió, pero yo nunca vi un trabajo periodístico de vamos a entrevistar a los tránsitos, al director de la policía, a buscar a los involucrados en el video para ver qué nos dicen. Nada.

Entonces tenemos que adaptar nuestras investigaciones periodísticas a las redes sociales. Y ahí viene el trabajo pos redes sociales, no quedarnos ahí”. El también catedrático de la Universidad de Colima expone que en los productos audiovisuales la imagen tiene que decir todo. “Si la imagen la tienes que explicar mucho, es una mala imagen. La secuencia de imagen tiene que estar bien trabajada, para que la secuencia te diga todo.

Explica que las redes sociales son el laboratorio ideal para Andante TV , donde se experimente nuevas formas de hacer video para que la gente los vea y tengan un mayor impacto. “Hemos llegado a la conclusión de que tiene más impacto uno que está hecho con secuencias de video, bien hechos, sin tanta palabra, donde la gente solo vea una imagen y ésta lo diga todo”.

* Periodista egresado de la Falcom

divAgAciones de unA mente sin reposo

Alharaca. De la desolación a la esperanza

Respirar: alimentar la sombra del grito como fuego.

La primera línea provoca pasmo, la necesidad de irse firme, con detenimiento; advierte la sacudida que se avecina. Un conjunto de sombras que conforman la penumbra, la oscuridad precisa, que no se sitúa sobre las formas: emana desde el punto de quiebre, del accidente donde nace el poema

Abismo que luego ha de partirse en pedazos con la irrupción de la alharaca. Esta luz que se multiplica desde las voces de los pájaros y como árbol, rama, enredadera en que se posa, fragmenta el día para su estudio; lo vuelve una fotografía dividida en secciones que nunca pierden el movimiento.

Imagen que guarda entre sus espacios delimitados por la mirada, siempre algo más: recuerdos, esperas, sentimientos, el anhelo que sólo reconoce la sombra como un lejano recuerdo que hace resaltar la esperanza, el asombro de los días que entran por la ventana, con su trinar y acción; la vida que se gesta dentro y fuera del vientre, la poesía que, así como entre tinieblas, de igual forma tiene cabida en un espacio iluminado.

No todo es completamente luz o sombra; sin embargo, una primera parte se asoma cargada de rupturas y muerte, de fragmentos del poeta, de la cotidianidad que fríamente, escudriña; del lector que hace de poeta cuando en un sillón replica en voz alta los versos, los transforma en suyos.

Entonces se asoma la segunda parte del libro, como árbol que levanta casas con sus raíces portentosas, que se adentra con sus ramas hasta lo más profundo del hogar tranquilo, para recordar qué es la vida.

En Alharaca, Javier Raya lleva nuestros sentimientos al naufragio y la desolación: desencanto en el habitante de una ciudad caótica, accidentada, mutilada; al peatón que ya no se inmuta con la sangre; la introspección que no sucumbe ante el bullicio; los alaridos que retumban entre el concreto que construye la gran urbe; la actitud de acero con que algunos han forjado el escudo que los lleva a la supervivencia.

De ahí, nos conduce por pasajes en que nos permite ver a través del entramado del propio poemario, del génesis de los versos que recorremos, en una inercia que hace avanzar los ojos sin descanso, mientras los labios que buscan darle voz a la lectura cuyos versos cuentan con la cadencia precisa, con el largo aliento del secreto, del abrazo, cuando ha dejado al descubierto ya los cables y minucias de la formación del poema, de su encuentro con el verso y la tarea constante de perfeccionarlo: ir del accidente a la fotografía, a la narración del que todo lo ve cuando asegura que los lectores de poemas son automovilistas morbosos.

La elaboración del poema. sigue la misma ruta que el instante.

de un choque de autos: va del desastre. hacia la exposición última del desastre.

Nos lleva a lo más profundo de la esencia de la poesía, el hallazgo de lo extraordinario que solo se encuentra cuando se vuelve a mirar con atención, esperar un poco a que la vida suceda Nos devuelve a la infancia, requisito indispensable para la observación, sin los prejuicios de lo lógico que la madurez impone; para hurgar en la realidad, no dar por sentado el entorno que vivimos, y cuestionarnos, como pequeños, una serie de porqués infinitos…

Nicolás trataba de encontrar el mensaje oculto entre tanto pajarismo: tal vez los niños no han olvidado aún cierta noción de código más cercana al canto que la palabra misma. Yo la recuerdo en ocasiones, cuando escribo, como si fingiera recordar algo que en realidad nunca he tenido claro, o que sigo sabiendo sin saber. Jugando

Entonces, resulta un bálsamo, un alivio después del caos, nos devuelve la esperanza de vida; en lo particular con el poema Dedicatoria, que como otros va de la mano por lo más íntimo de la espera, de la esperanza que hay dentro de ella […]

mira cómo te estamos apartando tu sitio en la especie aquí junto a nosotros; acuérdate por eso de nuestra impaciencia en las horas lúgubres o adolescentes cuando maldigas tu nombre, tu padre y tu dios como un homínido cualquiera […]

Y la multitud ya está dentro de casa, el individuo ya no es él y su soledad, ajeno al mundo. Como el ave que no despierta sola con la alharaca, ya es grupo, es presencia, es un sitio sin silencio, una ola de aves, parvada de cantos en la copa del árbol. Sus letras vuelven de la calma a levantarse con fuerza, pero ya no en tono de reclamo al ojo de los transeúntes, su apatía y la costumbre de ver pasar todo en su acelerada consecución de imágenes, sin inmutarse por más cerca que habiten del desastre, ya no admirado por la cotidianidad violenta; ya es personalísima confesión.

Javier Raya, nos entrega este poemario, cuando apenas en el año 2017 estaba presentando en la Feria Internacional del Libro su novela La rebelión de los negros; donde además de introducir parte de versos, alude a esta necesidad de dar contenido distinto a la carga de lo que pretende decir, no en un afán de encasillar

La revolución de los alcatraces

(Lo difícil de ser mujer en México)

Amediados del año 2008, Eufrosina

Cruz Mendoza, originaria de una pequeña comunidad indígena de Oaxaca, México, se postula para el puesto de alcalde. Por primera vez en la historia de su estado, una mujer pelea por un puesto político en la cuna del patriarcado y en donde solo los ancianos del pueblo, hombres en su derecho según irrevocable, son los únicos autorizados para legislar los derechos del pueblo completo. Eufrosina se negó a ser parte de tal dictadura. Se negó a seguir ese rol de la “naturaleza” de ser mujer: ajustarse a las normas y servir de florero en la repisa, como una cuidadora de la casa y una amante doméstica.

Era momento de la revolución femenina. Bajo ese contexto, iniciar una lucha sin apoyo de ningún partido político era casi suicida, mucho más complejo que comenzar una particular lucha por la equidad de género. No sería nada fácil, pero el hartazgo social de sus aliadas, mujeres indígenas, subyugadas por ese sistema impuesto, sería el detonante para que a la voz de un “¡Ya basta!”, comenzara todo a cambiar.

Tras ese inicio, inmediatamente se posicionó Cruz Mendoza como un referente de cambio en su natal Oaxaca. No sería nada fácil empoderar a mujeres atemorizadas por, ejemplo, con unos los usos y costumbres que atentaban contra la libertad a la mujer.

La estrategia de Eufrosina fue el de meticulosamente buscar manos amigas que hicieran realidad su sueño. Toda esa “mini revolución” llegó a oídos de la cineasta argentina Luciana Kaplan que, coincidentemente, cursó sus estudios cinematográficos en México.

Kaplan es una gran documentalista reconocida en diversos países y, por supuesto, su referente siempre son las causas sociales. En el marco de la lucha a favor de los derechos de la mujer, la cineasta ya mexicana por decisión propia, cuenta cómo fue realizar un documental que no solo narra la lucha social de toda una comunidad, sino cómo le cambió la perspectiva al hacerse también participe de esa causa. Cabe recordar que Cruz ya era toda una figura mediática a la que se le negó ser presidenta de su municipio, y evidentemente para ella el caso de Eufrosina fue la catapulta para tratar de cambiar todo lo impuesto desde la propia boca del lobo.

El flechazo entre ellas fue fulminante, redacta en una entrevista Kaplan. La química entre ambas hizo fácil todo el proceso fílmico, así que al principio lo que se pretendía como un material de 50 horas, terminó como un proceso cinematográfico elaborado durante más de un año de trabajo. La película tenía que reflejar la lucha no solo de una mujer, sino de todas las mujeres representadas a través de la política de exclusión que sufrió Eufrosina. El punto vital era mostrar lo difícil que es lograr un cambio radical

en un género literario, sino hibridando lo poético, narrativo y ensayístico para adentrarse en lo más recóndito de los engranajes de donde surge el lenguaje, la venta del mismo, la usurpación del que comunica; tanto desde lo interno del pensamiento que lo estructura, como en su lugar dentro de la sociedad o escritura actual.

Es Alharaca, parte de lo que Literatura UNAM ofrece como obra individual del año 2018, que abonó varias colecciones y antologías de crónica y cuento. Javier Raya (Ciudad de México, 1985), escritor

en México, que era el objetivo, junto con el empoderamiento de toda una nueva generación de mujeres. El resultado llegó hasta los medios de comunicación internacionales, gracias a exposiciones en diferentes festivales de cine.

Cruz Mendoza sí fue revolucionaria, pues logró un ser integrante del Senado de la República, superando por mucho su deseo anterior. El ejemplo de Eufrosina llenó de orgullo a toda una comunidad y lo más probable es que todos sus opositores sean ahora los que tengan que lavarse su propia ropa.

traductor y tallerista, ha publicado también las colecciones de poemas El libro de Pixie, Ordalía, Por los rasgos una bayoneta, Disentimientos de la nación, así como el ensayo Ejercicios de mecanografía Su obra siempre tiene contenido social; la característica de hurgar en el génesis de la propia poesía que se consume a sí misma, al preguntar por qué es ella quien lo cuestiona todo; así como se atreve a enunciar lo íntimo desde la dimensión más personal, que extrae de la manera más delicada para exponerlo al lector y hacerle sentir partícipe de ello.

Nombre: Tigre

Uso: Danza

Procedencia: Olinala, Guerrero.

Donación: Giordano Ayala

sAlA colimA

La danza del tecuani (persona o animal que come) se practica en casi toda la geografía del estado, adquiriendo algunas modalidades locales y regionales, la danza que se practica en la región de la montaña es la llamada Coatetelco, y quienes la representan reciben el nombre de “Tlacololeros”. Esta danza con características performativas, se desarrolla en el contexto de la ganadería, actividad que se arraigó en la región de Guerrero en la época colonial, durante la trama, el tigre-jaguar aparece como un animal peligroso que por su condición de depredador acecha al ganado, diezmando así con sus ataques el hato ganadero, para lo cual el hacendado (Salvador o Salvadorche), encomienda la cacería a su ayudante Mayeso, pero éste no logra matar a la bestia, entonces

acuden en su auxilio otros personajes (el viejo flechero, el viejo lancero, el viejo cacahiyel viejo xohuaxclero), quienes fallan de igual manera.

Finalmente Mayeso llama al viejo rastreo (con sus buenas perras, entre las cuales está la perra Maravilla) y a Juan Tirador, quienes traen sus buenas armas, hasta que en conjunto logran darle muerte a la fiera, con lo cual se conjura el peligro para el ganado del hacendado. En la época de la conquista los Españoles nombraron tigre al jaguar y león al puma, es por eso que tales nombres aún siguen utilizándose en el contexto de las danzas tradicionales de Latinoamérica. El hecho de portar la máscara de jaguar proporciona la posibilidad de revelar cosas que normalmente no pueden apreciarse a simple vista.

Entrevista con los Bombars

Por Ángel David Montero

Hablaré de tres hombres: Isaac Cisneros, Sebastián Valdivia y Bruno Alejandro García. Ellos son estudiantes de carreras distintas. Venden Bombars, es un pequeño bocadillo formado de arroz inflado al que le puedes añadir diferentes combinaciones, desde mermeladas de distintos sabores hasta lechera. Son cien por ciento colimenses, elaborando desde las cocinas de sus hogares tratando de ganarse la vida con su empresa. Con los snacks elaborados, se ve que van por buen camino.

Comencé haciendo la primera pregunta del cuestionario. Al principio se sentían temerosos, después se aflojaron bastante pero nunca perdieron la formalidad y el entusiasmo expresado en sus rostros con una sonrisa, la misma que usan para atender a sus clientes.

¿Cómo fue que iniciaron?

(Habla Isaac, cabe destacar que él fue la voz dominante en la entrevista) Mira, todo empezó por un producto que se nos vino a la mente que fue la combinación de varios ingredientes que ya sabíamos que hacían buen conjunto. Primero iniciamos con la base, muy simple: arroz inflado con

malvavisco fundido. Lo sacamos al mercado y pegó ¿Que otro ingrediente le damos? Pusimos una capa de chocolate, luego le agregamos más; cajeta y cacahuate. La base ya está compuesta de todos los ingredientes mencionados, entonces se disfruta más.

¿Dónde lo fabrican?

En principio fue en cocina de mi amigo, después a una terraza, adaptamos todo para hacer las bombars. Ahora nos pasaremos a un local.

¿Dónde fueron sus primeras ventas? Primeramente iniciamos en

Cultura

un salón, en el Tec de Colima, en un salón solamente. Después brincamos a todo el edificio, y ya iniciamos saliendo a los parques. Allí fue donde se nos dio mejor las ventas.

Mencionaste que contarán con un local Vamos a poner un local para fabricarlas y luego vamos a distribuir a los abarrotes, lugares ya mencionados como escuelas, vender en los golfitos. Queremos expandirnos. Más que nada queremos que las personas que les guste Bombars, identifiquen el sabor del producto. Por ejemplo, si alguien compra un Snicker, a eso sabe, a Snicker. El cerebro guarda el sabor con el producto , queremos llegar a eso y que no lo confundan. Una vez con nombre, con etiqueta, empacado… Lo empezamos a llevar a a las escuelas: Tecnológico de Colima, Universidad de Colima, hasta algunas tiendas de abarrotes.

¿Qué los inspiró hacer los bombars?

(Aquí habla Sebastián)

Nosotros, nos identificamos como jóvenes muy activos. En la escuela, que es una gran parte de nuestras vidas, no nos gusta estar de ociosos, no queremos hacer algo que no sea un beneficio. Entonces, ¿Qué podemos hacer para ocupar nuestro tiempo? Hacer algo bueno para Colima, nuestra economía local. Nos dimos cuenta que tenemos una gran oportunidad de emprender ¿Qué habilidades podemos usar de nuestras escuelas para este proyecto? Yo, Sebastian, estoy estudiando Ingeniería en Gestión Empresarial, Isaac estudia Derecho en la Universidad de Colima. Las aplicamos y tenemos resultados buenos para nosotros y la sociedad.

¿Qué piensan de todo el futuro que tienen por delante?

(Vuelve a hablar Isaac)

Cada uno va a dar un punto distinto. Por mi parte, el impacto que tuvo Bombars en mi

vida fue ayudarme a organizarme muchísimo. Antes mis actividades, pensamientos, y acciones estaban dispersas. Entonces, logré crear una organización integral en mi vida y así cumplir mis objetivos personales, escolares, y empresariales. Bombars fue mi salvavidas. -Sebastián suelta palabras- Yo me siento muy satisfecho porque desde que inicié la carrera mi aspiración es el servicio público. Me di cuenta que en el ámbito privado hay una gran oportunidad que quizá nosotros no la explotamos tanto como deberíamos. Por ejemplo, casi siempre los licenciados en Derecho pensamos en irnos a un Juzgado o estar en alguna dependencia del gobierno, cuando realmente las empresas tenemos mucho que aportar y vivir en ese sentido. Estoy muy satisfecho con esto y siento que he aplicado todos mis conocimientos en esto. -Alejandro, el tercer integrante habla por primera vez- . Yo por mi parte me siento bien porque sé que este proyecto va para largo, va a crecer de manera exponenciales y también me alegro de usar los conocimientos que he adquirido en toda mi vida en este tipo de negocios para ver cómo crecen, eso me dice que lo aprendido me da frutos.

¿Qué problemas o adversidades han tenido hasta ahora?

(Isaac vuelve a la plática)

Muchísimas. Cada adversidad ha sido un aprendizaje. Hoy mismo nos pasó algo gracioso. Quemamos todo un lote sin querer de bombars. Nos pasamos de malvavisco, eso ya no lo podíamos utilizar. Entonces decidimos hacer un tipo de paleta. Nos salió la idea en menos de tres minutos. Hacemos paletas con el mismo material, con otra complexión, cubierto de chocolate y nos quedo un producto riquísimo. De hecho, va a estar próximo a la venta, aún está en desarrollo. Si no hubiéramos tenido ese error, no hay aprendizaje. Para mí, ningún error ha sido trascendente. (Sebastián comienza

a hablar) Yo creo que en la vida hay que hacer las cosas con mucho gusto. Sí se nos han presentado adversidades pero siempre sacamos algo positivo de eso. Sí tuvimos algunas adversidades con una persona que nos acompañaba, sacamos la parte positiva y todos muy felices. Manejamos la situación de manera profesional, porque cuando iniciamos veíamos todo con un sesgo de “chavos” pero cuando trabajas de manera profesional te das cuenta de cómo tienen que ser las cosas, a donde tienes que ir para servirte a ti mismo y a la par a la sociedad. Lo importante es sacar la parte positiva. Crecemos como personas, eso es lo importante. Yo, Alejandro, uno de los puntos más destacables, es la aceptación del público. Al ser un producto nuevo, no toda la gente se anima a probar algo diferente, algo nuevo. Pero gracias a Dios y lo bueno de esto, es que cuando lo prueban quedan fascinados con el producto y lo vuelven a comprar. -Sebastián nuevamente- Es difícil convencer a una persona a probar algo nuevo. Nadie se atreve a salir de su zona de confort. Los tres estamos de acuerdo en que es difícil el inicio pero una vez que se conozca creo que todo va a salir bien.

¿Qué dicen las personas que están en el entorno de cada uno de ustedes?

(Habla saac)

Nuestros papás deben estar orgullosos. Nos han ofrecido apoyos muy buenos para la organización. En mi casa me han apoyado mucho. Creo que esto no lo hubiéramos podido lograr sin las personas que nos rodea, las cosas se construyen en conjunto, me refiero a nuestros amigos, los maestros, padres. Estoy super agradecidos con todos ellos. Nos han dicho en modificar el producto, el diseño, recomendar el producto. Estoy infinitamente agradecido. -Sebastian, finaliza- Parte fundamental del éxito de Bombars es todo el apoyo recibido de tanto de familiares como amigos. No han dejado de comprar el producto y darnos publicidad.

miedo al iniciar esta crónica. Me sentí apenado, como si fuera muy novato. Al final de todo, la confianza la recuperé y comencé a tomar fotografías. El sábado 6 de junio, en el centro se realizó el evento Generación 20 - 20, realizado por estudiantes de la Facultad de Letras y Comunicación de la Universidad de Colima, también Feria Cultural Generación 20 - 20

El principio, como siempre, es difícil. ¿Por qué digo esto? Bueno, cuando llegué al evento en el jardín Torres Quintero, detrás de la Basílica Menor, noté que había gente conocida participando en proyectos distintos: danza, canto, lectura y algunos vendiendo cosas elaboradas por sí mismos. De repente, sentí un poco de

conocida como Falcom. El evento ocupaba un pequeño espacio detrás de la fuente, como si fueras camino a la antigua central, ese espacio hacía un pequeño círculo. En las orillas había venta y talleres para las personas que quisieran adquirir productos. Como menciona Paulina Munguía en su blog de Facebook, Arroba: “Alrededor de la intervención cultural, se expusieron artesanías, joyería, bazar, venta de aperitivos y librería; apoyando el consumo y arte local. Los libros a la venta fueron donaciones para recuperar la inversión del montaje. Evento dirigido a un público abierto y sin ningún costo”. El evento comenzó desde las 4 de la tarde con una inauguración. Yo llegué hasta las 6 de la tarde, aún estaba el dúo conformado por Sara Ávalos en voz y Ángel Ortega en guitarra acústica, interpretando piezas alternativas. Lo alternativo es un Término que engloba a todos los tipos de música que se contraponen a los modelos oficiales comúnmente aceptados por lo que podemos decir que tocan música fuera de su zona de confort

Había personas de todas las edades, como comúnmente hay en el centro, los espectadores y vendedores, en su mayoría se veían menores de 30 o 35 años de edad. Algo que me gustaría destacar, aparte que es fácil de percibir, todos derrochan arte, eso me agrada mucho. La comunidad artística también es destacable, no solo por su presencia en Generación 20 - 20, sino fuera de las escuelas y eventos, estoy seguro que los compañeros de la facultad tratan de destacar, esparcir sus gustos, ya sea a través de la palabra, música, pintura, escritos, en cualquier lugar que quieran hacerlo. El primer paso es Colima, después el mundo. También fue un buen espacio para los negocios que venden artesanías, libros, ropa creada por ellos mismos, obras de arte, manualidades, comida, entre otras. Tiempo después que había llegado y visto al dúo, decidí hacer una entrevista a unos chavos de mi edad, quienes tienen su propia marca: Bonbars. Me sentí identificado, sobre todo con uno de ellos que decía: Usar las habilidades de la

escuela para hacer lo que quiero. Me dejó más reflexivo de lo que llegué al evento Eso fue lo que pensé durante un descanso que tomé después de haber realizado fotografías de los compañeros artistas, los creadores de productos y de la entrevista. El evento fue organizado por estudiantes del sexto semestre de la licenciatura en Letras Hispanoamericanas, como Kaory Vega, Lizzeth Romero, Morelia Trujillo, Ezequiel Nava, Flor Ceja, Salma Bautista, Olaff Aguilar, Melissa Aguilar, María Guadalupe Regino, Karla Andrea Cabrera, Paulina Munguía, Itzel Guadalupe Preciado, quienes en compañía de su maestra Karina Espinos y el coordinador de la Licenciatura en Letras Hispanoamericanas, el maestro y escritor Alberto Llanes hicieron gala de habilidades para conjuntar un grupo de artistas selectos y engalanar el jardín Torres Quintero. Al final me retiré a las 8 en punto. Pensando en todo lo que fuera a realizarse con el material que recaudé. Estoy feliz con el resultado.

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