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EL ISLEÑO | 226

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RÉQUIEM PARA JORGE (2 OCÉANOS) SÁNCHEZ BERRÍO, UN HOMBRE DEL MÁS ALLÁ

Del territorio al maritorio…

Cuando muere un ser amado, su existencia continúa en quienes lo aman, en eso que sembró en cada uno. Hoy, Jorge vive en mí y en todos nosotros quienes lo amamos en vida, en esas infinitas semillas que sembró con su labor, su obra y su integridad. Cuando pienso en mi padre veo a un hombre del más allá.

Un hombre que fue más allá de su tiempo, siendo pionero de la protección y la pedagogía ambiental desde hace más de treinta años, cuando se enamoró de la vida submarina y decidió adoptar su protección como bandera de vida.

Un explorador que fue más allá de lo que conocemos como ‘territorio’: ampliando sus límites, sumergiéndose en el conocimiento de lo que es el ‘maritorio’ y reconociendo al mar como parte esencial, superlativa de la identidad del Archipiélago.

Un maestro cuya enseñanza llegó más allá de las fronteras, dándole la mano, con confianza, a miles de personas que se acercaban por primera vez a las profundidades, compartiéndoles el profundo asombro que todas las criaturas marinas le suscitaban.

Un ambientalista genuino que fue más allá del concepto de buceo recreativo para darle sentido a esta práctica, proponiendo, ya hace muchos años, lo que ahora es llamado “turismo con propósito” y convocando a cientos de personas para realizar su sueño quijotesco de limpiar el fondo marino.

Un fotógrafo y documentalista que con su lente llevó la belleza del mar y la cultura del archipiélago más allá de sus fronteras, tejiendo una red de amantes marinos que se extiende por muchas partes del mundo.

Un raizal de corazón que fue más allá de su origen para amar, conocer y respetar la cultura raizal, comprendiendo que en ella están las bases para un buen cuidado e interacción con la naturaleza del Archipiélago, aprendiendo a leer sus vientos y mareas.

CARTA ABIERTA A UN GENUINO ETERNAUTA

Un hombre que, en vida, llegó con su fuerza, ecuanimidad, humanidad y humildad al corazón de cientos de personas más allá de las diferencias raciales, de los diversos lenguajes, estatus social, creencias religiosas y partidos políticos.

Hoy, nuestro padre, Jorge 2 Océanos, está yendo más allá de la muerte para vivir en el corazón, en la memoria de todos nosotros, dejándonos con su partida física y su presencia espiritual un llamado para ir también más allá de las diferencias y unirnos en una causa aún más grande: el cuidado de ésta, nuestra casa común, como la llamaba amorosa y sabiamente el Papa Francisco.

Hoy, Jorge Sánchez Berrío (el padre, hermano, tío, amigo, abuelo, compañero, fotógrafo, ambientalista, escritor, maestro, amante de la vida y lo vivo), se encuentra en

Guardián de biodiversidad

la inmersión más profunda de su vida, en el luminoso océano del Espíritu.

Y, así como tú, padre amado, lo hacías antes de emprender una inmersión, hoy te deseo: “¡Felices burbujas!”. En el mar nos encontraremos…

Hija de Jorge Sánchez y María Mercedes García. Nacida en Bogotá (1983), criada en San Andrés hasta los 10 años.

Hermana de Camila Sánchez, Miguel Sánchez y Mariana Vilardy. Mamá de Tian del Mar y de Antü. Historiadora de la Universidad Nacional, investigadora y guionista documental, doula y cantoterapeuta. Miembro fundadora de Help 2 Oceans Foundation y de MamaQuilla.

Amante del mar, de las historias, de la música y de la danza de la vida. Vive actualmente en Cali.

Instructor y profesional del buceo, fotógrafo submarino, productor audiovisual y columnista habitual de esta Casa Editorial, entre otros oficios, el espigado Jorge Humberto Sánchez Berrío (70), falleció este 27 de noviembre víctima de un infarto fulminante en el Hospital Departamental de San Andrés.

Su escrito terminal, titulado: ‘Con solo dos letras’, fue recibido en el correo electrónico de nuestra sala de redacción el día de su muerte a las 09:46 a.m. Fue su último adiós. Un mensaje póstumo en forma de columna de opinión. Y así como se despidió de su editor, lo hizo con todos, uno por uno, a su manera.

Así era el ‘flaco’ –como lo llamábamos afablemente–, devoto de la cortesía y los buenos modales, respetuoso de la autoridad, pero eso sí: contundente en la crítica cuando de señalarla se trataba con la potestad que le confería su trayectoria de luchador e inspirador ambiental irrestricto.

Con su partida, el Archipiélago pierde a uno de sus más perseverantes guardianes de la biodiversidad, un hombre que hizo del mar su casa y de la defensa de su entorno una causa vital. Su obra queda como faro para quienes entienden la protección ambiental como

un compromiso urgente y cotidiano.

Jorge Sánchez se va, sí, pero el eco de su voz –esa que siempre reclamó responsabilidad y amor por estas islas–seguirá presente cada vez que alguien, cámara o careta en mano, decida mirar con respeto el mundo submarino que tanto amó. Las profundidades del océano…

Su ausencia obliga a detenernos un momento y pensar en lo frágil que es aquello que damos por sentado: la vida, el mar, las voces que nos recuerdan cuidarlo. Él dedicó la suya a defender lo que otros apenas miran, y en ese gesto dejó una invitación que hoy pesa con radiante claridad.

Tal vez el mejor homenaje no sea la nostalgia, sino la acción: asumir que cada decisión sobre estas islas deja una huella y cada omisión también. Jorge Sánchez partió, pero el desafío que encarnó sigue aquí, anhelando que los que nos quedamos tengamos el valor y la decisión para continuarlo.

DIPLOMACIA DESDE ABAJO: UNA APUESTA POR LA AUTONOMÍA

La democracia de los pueblos

En tiempos donde la política internacional parece monopolizada por los Estados y sus agendas geopolíticas, emerge una propuesta disruptiva: la diplomacia propia o “desde abajo”. Este concepto, impulsado por el Pueblo Raizal del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, plantea una alternativa frente a las limitaciones de la diplomacia tradicional y las iniciativas estatales que, aunque innovadoras, suelen depender del vaivén político y carecen de continuidad.

Texo y fotos Miguel Gonzalez *

La administración actual en Colombia, bajo el gobierno del presidente Gustavo Petro, ha promovido un tipo de “diplomacia entre pueblos” anunciadas como “Cumbres de Pueblos Étnicos” que intenta convocar a comunidades indígenas y afrodescendientes del Caribe suroccidental y centroamericano. Esta iniciativa busca crear “un bloque con voz propia en escenarios multilaterales,” una plataforma que facilite el diálogo político y cultural para comunidades históricamente marginadas, colocando sus intereses en el centro de la agenda nacional y transnacional.

Y respondiendo a las demandas históricas del Pueblo Raizal del archipiélago, el gobierno de Colombia ha tomado una mayor responsabilidad en su política de fronteras y en relación con los derechos constitucionales del Pueblo Raizal, en particular tras la sentencia de la CIJ de 2012, que tuvo el efecto de fragmentar el maritorio ancestral Raizal. La sentencia además redibujó el mapa oceánico de Colombia en el Mar Caribe, reduciendo su mar territorial sustancialmente.

Sin embargo, como ocurre con muchas políticas públicas, el alcance de la “diplomacia entre pueblos” está condicionado por la voluntad política del momento. Cuando cambian las correlaciones de poder, estas propuestas suelen ser sacrificadas en favor del modelo tradicional de relaciones internacionales entre Estados.

La diplomacia entre pueblos, aunque valiosa, enfrenta limitaciones evidentes: baja participación, concentración en organizaciones con recursos y exclusión de sectores comunitarios menos institucionalizados. Además, su dependencia respecto a la convocatoria y recursos del Estado la hace vulnerable a los cambios de gobierno. En este contexto, el Pueblo Raizal ha decidido no esperar pasivamente y ha articulado su propia estrategia: la diplomacia propia o desde abajo.

¿QUÉ SIGNIFICA DIPLOMACIA PROPIA?

Se trata de una práctica política, cultural y educativa que trasciende las fronteras estatales y se construye desde las comunidades. No depende de presupuestos

gubernamentales ni de protocolos rígidos del sistema internacional. Por el contrario, es autofinanciada, flexible y profundamente comprometida con la defensa de los derechos colectivos. Esta diplomacia no teme abordar los temas incómodos que los Estados suelen esquivar en sus relaciones: violaciones de derechos humanos, despojo territorial, impactos del extractivismo y la criminalidad transnacional que afecta a los pueblos indígenas y afrodescendientes de la región del Gran Caribe.

El Pueblo Raizal ha demostrado que esta estrategia no es retórica. Sus frecuentes diálogos con el Sistema Interamericano de Derechos Humanos son prueba de un activismo histórico que interpela a los poderes continentales y transnacionales que han intentado definir su destino. Este activismo ha logrado reposicionar la Reserva de Biosfera Seaflower y otras áreas marinas protegidas dentro de una narrativa que reconoce la centralidad de los derechos étnicos y la autonomía. En un momento donde la expansión del turismo masivo, el modelo extractivo de la pesca industrial y la criminalidad transna

cional amenazan la sostenibilidad de los ecosistemas marinos y costeros, esta visión es más urgente que nunca.

UN HORIZONTE DE LIBRE DETERMINACIÓN

La diplomacia propia no es solo una estrategia política; es un horizonte de esperanza y se expresa en acciones legales en cortes domésticas y del Sistema Interamericano y se acompaña de recursos narrativos autonómicos. Representa la posibilidad de construir hermandad transnacional entre pueblos indígenas y afrodescendientes del Gran Caribe, desde un pensamiento archipelágico que desafía las lógicas centralistas. En lugar de esperar soluciones desde Bogotá o desde las capitales continentales, el Pueblo Raizal tiende puentes con comunidades diaspóricas y organizaciones civiles para enfrentar desafíos comunes: la pérdida de biodiversidad, la inseguridad alimentaria, la erosión cultural y la violencia estructural.

Este enfoque también cuestiona la idea de que la diplomacia debe ser exclusiva

de los Estados. ¿Por qué no pensar en una diplomacia que nace de las comunidades, que se nutra de sus saberes y que priorice la vida sobre el lucro? En un sistema internacional cada vez más inestable, donde las potencias se disputan recursos y territorios, la diplomacia desde abajo del Pueblo Raizal ofrece una alternativa ética y sostenible.

RETOS Y OPORTUNIDADES

Por supuesto, esta propuesta enfrenta desafíos. La falta de recursos, la fragmentación organizativa, las restricciones a la movilidad transnacional y la presión de actores estatales y corporativos son obstáculos reales. Sin embargo, su fortaleza radica en la legitimidad social y en la capacidad de articular redes horizontales. A diferencia de la diplomacia tradicional, que responde a intereses estratégicos y económicos, la diplomacia desde abajo responde a la urgencia de garantizar la supervivencia cultural y ecológica de los pueblos.

El reto para los Estados es reconocer y apoyar estas iniciativas sin cooptarlas. La diplomacia propia no busca sustituir la acción estatal, sino complementarla desde una lógica participativa y de justicia histórica. Ignorarla sería perpetuar la exclusión y profundizar las brechas que alimentan la conflictividad en la región.

UNA INVITACIÓN AL DIÁLOGO

La diplomacia desde abajo es más que un concepto; es una práctica viva que interpela a gobiernos, organismos internacionales multilaterales y sociedad civil. Nos invita a repensar la política exterior desde la perspectiva de los pueblos, a construir puentes en lugar de muros y a colocar la vida en el centro de las decisiones. En el Gran Caribe, donde convergen amenazas globales y desigualdades históricas, esta propuesta es no solo pertinente, sino indispensable.

El Pueblo Raizal nos recuerda que la diplomacia no tiene que ser un privilegio de cancillerías y embajadas. Puede ser también un ejercicio comunitario, autónomo y solidario. En tiempos de crisis climática, extractivismo y violencia transnacional, la diplomacia desde abajo es una apuesta por la dignidad y la libre determinación. Y esa apuesta merece ser escuchada, apoyada y replicada.

“I claim for everyone the right to opacity, which is not the same as closing oneself off. It is a means of reacting against all the ways of reducing us to the false clarity of universal models. Let opacity, whether it be ours for the other or maybe the other’s forus, not close down in obscurantism or apartheid; let it be a celebration, not a terror.”

“Reclamo para todos el derecho a la opacidad, que no es lo mismo que cerrarse. Es un medio de reaccionar contra todas las formas de reducirnos a la falsa claridad de los modelos universales. Que la opacidad, ya sea la nuestra para el otro o tal vez la del otro para nosotros, no se cierre en el oscurantismo ni en el apartheid; que sea una celebración, no un terror.”

Édouard Glissant, Treatise on the WholeWorld (2020)

* El autor es originario de Bluefields (Nicaragua) y se desempeña como profesor asociado en el Departamento de Ciencias Sociales de York University, Canadá.

‘FI WI RIIF’: CUANDO EL DESARROLLO NO RIÑE CON LA SOSTENIBILIDAD

Del lado de Seaflower

El programa ‘Fi Wi Riif’ cierra el año 2025 con un positivo balance, gracias a la nutrida participación en sus convocatorias y a las múltiples actividades desarrolladas en esta vigencia. Para conocer el devenir de este ambicioso proyecto en 2026, EL ISLEÑO dialogó con su coordinadora Magda Masquita Mc’Keller. Entrevista.

Es pertinente mencionar que esta profesional raizal es ingeniera industrial y que cuenta con dos maestrías: una en Estudios Ambientales y otra en Gestión del Riesgo de Desastres.

Entre su experiencia profesional se tiene haber ejercido la Subdirección de Planeación en la Corporación Ambiental Coralina; y haber laborado en la Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres de la Gobernación Departamental.

¿En qué consiste el proyecto ‘Fi Wi Riff’?

El propósito primordial de ‘Fi Wi Riif’ (‘Nuestro Arrecife’, en lengua creole) es recuperar la salud de los arrecifes coralinos. Además, impactar positivamente en los medios de vida de las comunidades del Archipiélago, especialmente del Pueblo Raizal que depende directamente del mar y de sus ecosistemas.

Se trata de un programa muy grande, cuya culminación está programada

para 2029; sin embargo, su proyección es aún mayor. Cuenta, a su vez, con dos grandes cuentas: una para la sostenibilidad de la Reserva de Biosfera Seaflower y de las áreas protegidas; y otra, para invertir en negocios que sean positivos para los arrecifes, es decir, que impacten debidamente en ellos.

¿Cuáles son los planes o proyecciones qué se tienen para el próximo año, en materia de convocatorias, subproyectos, reuniones con el Pueblo Étnico Raizal y similares?

Planeamos trabajar con la comunidad de las islas desde cuatro diferentes frentes:

Uno será con jóvenes, mediante el lanzamiento de nuestra segunda convocatoria dirigida a quienes quieran desarrollar productos culturales para divulgar información relacionada con la Reserva de Biosfera Seaflower.

Este año tuvimos una primera convocatoria y en 2026 vamos a tener una

segunda, para financiar este tipo de iniciativas tanto en San Andrés como en Providencia. Otro grupo son los agricultores, como parte de las aulas agroalimentarias que buscan promover la agroecología y la alimentación basada en ingredientes locales.

Este ejercicio es por etapas. Ya iniciamos con la primera este 2025, a través de algunos talleres con agricultores y con ciudadanos que mostraron interés en el tema y con la producción de bioinsumos orgánicos.

Así que la idea es continuar ese proceso, cerrar la primera fase, abrir una segunda para adecuar centros de producción de bioinsumos y de formación en agroecología.

Y en la tercera fase, formar a más personas, a la vez que certificar las competencias del aprendizaje. Adicionalmente vamos a realizar varias actividades con la comunidad de pescadores, en lo concerniente al fortalecimiento de la cadena de valor de la

pesca artesanal.

En efecto, queremos llegarle a nuestros pescadores artesanales con capacitaciones relacionadas con manipulación del producto, de higiene y de buenas prácticas de producción. Dentro de este proceso proyectamos, igualmente, escucharlos a ellos, entender sus necesidades y apoyarlos en la comercialización de sus productos.

Este es un trabajo que también planeamos hacer articuladamente con los actores que integran la cadena de valor de la pesca, incluyendo a sus clientes, que normalmente son los restaurantes y los hoteles.

Y el otro grupo del Archipiélago con el que pensamos trabajar en 2026 es con la comunidad en general, es decir, con ciudadanos raizales y con residentes en las islas. Pretendemos hacer una acción fuerte con este segmento, dando a conocer el proyecto y, más que nada, queremos escucharlos y recibir su retroalimentación.

Para ello estamos planificando hacerlo desde dos frentes: uno, llegando directamente a diferentes grupos, colectivos, organizaciones raizales, a las mismas asociaciones de pescadores, a los productores agrícolas y similares.

Otro, no solamente dirigiéndonos a estas colectividades sino reuniéndonos con ellos para conocer sus expectativas frente al proyecto, para saber cómo quieren participar y qué esperan recibir por participar.

Además, como este proyecto se formuló con base en información suministrada por la misma comunidad, a modo de consulta, queremos volver a ella y decirle: esto fue lo que ustedes nos dijeron cuando formulamos la propuesta y esto es lo que hemos hecho hasta el momento.

Con respecto a las convocatorias que se han realizado, este año hubo una que suscitó bastante interés y fue aquella dirigida a ‘negocios positivos para los arrecifes’. ¿Se va a repetir el otro año?

El programa tiene dos fuentes de financiación: una es con recursos que vienen principalmente del gobierno alemán, desde ‘Blue Action Fund’; y otra, que es con el apoyo del ‘Fondo Global para los Arrecifes Coralinos’, con dineros más que todo del Reino Unido.

Entonces, como tenemos esos dos financiamientos, hay algunas actividades que se implementan con recursos de uno y del otro, en distintos momentos.

La convocatoria a la que usted se refiere, dirigida a ‘negocios positivos para los arrecifes', se financia con dinero de Reino Unido mayormente, pero para el 2026 nos estaremos enfocando en la bolsa que proviene de Alemania; así que probablemente la segunda versión de dicha convocatoria vendría en el 2027.

EN EL MES DE CONCIENCIA SOBRE EL BLANQUEAMIENTO CORALINO

Esperanza en el mar de los 7 colores

Noviembre marcó dos hitos importantes para nuestro Archipiélago: primero, el fin de la temporada de huracanes y segundo, el mes de conciencia sobre el Blanqueamiento Coralino. Y en ambos temas, los corales, animales coloridos que forman estructuras fuertes como rocas en el fondo marino, son protagonistas.

El reporte este año tanto para los huracanes en San Andrés, Providencia y Santa Catalina, y en cuanto al blanqueamiento coralino es positivo. No se presentaron huracanes que impactaron directamente estas Islas, y tampoco se ha reportado blanqueamiento coralino. Sin embargo, el huracán Melissa que alcanzó hasta 296 km/h, considerado el segundo más fuerte en la historia del Atlántico, pasó muy cerca, impactando seguramente las Islas Cayo de Serranilla y Bajo Nuevo. Esto recuerda la importancia de la gestión del riesgo integral, con participación comunitaria e interinstitucional, incluyendo Soluciones Basadas en la Naturaleza-SbN como el fortalecimiento de las barreras naturales como corales y manglares en el Archipiélago.

Los arrecifes de coral y en especial las barreras coralinas, son estructuras vivientes que forman “muros” sumergidos, actuando como rom-

peolas naturales, funcionando mejor que los espolones, disminuyendo la fuerza y altura de las olas en hasta un 90% - 95% y aportando arena blanca que recarga las playas. Esto resulta ser vital para proteger las Islas, viviendas y costas del oleaje, y se vuelve mucho más importante frente a eventos extremos como los huracanes, ya que estos pueden generar olas muy grandes de 3m, 7m de altura, incluso alcanzando hasta 17m de altura (equivalente a un edificio de 3 a 5 pisos) para un huracán categoría 5, según Grossman y colaboradores en un artículo publicado en 2024 en la revista Nature.

Sin embargo, si los corales mueren, estas barreras naturales se deterioran y erosionan perdiendo su función protectora, de manera que olas más grandes pueden impactar las costas durante huracanes y también durante temporadas “normales” en las que día y noche las olas golpean las costas, generando daños a la infraestructura, viviendas, erosión y

pérdida de playas. Un ejemplo de esto, es lo que por años hemos observado de manera más evidente en el sector sur de San Luis, al sur de Sound Bay, el Decameron San Luis, el conocido “Bar de Kela” y otras zonas al sur de la isla, donde las playas se han reducido o desaparecido, viviendas de la comunidad Raizal han sido destruidas, y la carretera Circunvalar también se ha visto afectada y cerrada en múltiples ocasiones.

Además de proteger las islas, costas, playas e incluso nuestras vidas, los arrecifes de coral son reconocidos por su capacidad de “proveer alimentos”, aportando peces, langostas y otros recursos como caracoles y cangrejos. Además, al mantener las playas en buen estado, con arenas blancas y aguas color turquesa, son un atractivo vital para el turismo y un motor base para la economía y comercio en las islas.

Existen muchas causas del deterioro y mortalidad coralina que ponen en

peligro los beneficios que los arrecifes de coral aportan al bienestar. Entre ellas se encuentran la contaminación, falta de tratamiento de aguas residuales, las enfermedades coralinas, la sobrepesca, la extracción excesiva de herbívoros como los peces loro y King-Crab, y los impactos de huracanes, entre otras.

CAMBIO CLIMÁTICO Y CALENTAMIENTO GLOBAL

Una de las causas del deterioro y mortalidad de los corales está relacionada con el cambio climático global, y es el aumento de la temperatura del mar. Los últimos años, se han registrado temperaturas en aumento, que superan los históricos. Para el caso de los corales, el exceso de calor constante durante varios días o incluso meses, genera estrés y consecuencias negativas como el “blanqueamiento”, e incluso su muerte. Los corales tienen dentro de su tejido “similar al cuerpo o piel” organis-

mos microscópicos conocidos como zooxantelas, que tienen pigmentos y aportan el color a los corales, hacen fotosíntesis y producen alimento que aportan al coral manteniéndolo saludable. El “blanqueamiento” ocurre cuando el calor supera los límites de tolerancia, el coral expulsa o pierde las zooxantelas quedando sin pigmentos y se ve el color blanco de su esqueleto. Al perder estos ayudantes de su nutrición, los corales tienen menos alimento del que necesitan, y si esto persiste durante varios días o meses, puede básicamente morir de “hambre”.

Para el Caribe y el Atlántico, esto puede ocurrir con mayor probabilidad durante los meses de octubre y noviembre. Es por esto que organizaciones internacionales como ICRI y CORAL, lideran una campaña de conciencia sobre el blanqueamiento Coralino en noviembre. Este año el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible-MADS también se unió a esta campaña global, según menciona Tomás López en un artículo del MADS del 24 de noviembre de 2025.

En el mar de los siete colores este año no se ha observado blanqueamiento masivo en San Andrés y Providencia según diversas fuentes como biólogos marinos, centros de buceo y observadores de la comunidad Raizal. Los biólogos marinos Jean Simarra y Anthony Combatt de Blue Restores, la líder de Lion Fish Expeditions Lina Hudson, y centros de buceo como Blue Life, confirmaron no haber observado blanqueamiento masivo en San Andrés incluso hasta finales de noviembre de 2025. Igualmente, en Providencia y Santa Catalina el ecólogo Vanvuren Ward, jefe Parque Nacional Natural Old Providence McBean Lagoon, los biólogos Violeta Posada, Pablo Ureña y Mr. Casimiro Newball confirmaron que no se presentó blanqueamiento masivo en dicha área. Según los registros de temperatura del portal de boyas oceanográficas Aqualink, las temperaturas a partir del 5 de noviembre se encuentran por debajo del nivel crítico para blanqueamiento (29,5°C).

Esta situación es distinta a la ocurrida en el año 2023, en los meses de agosto, septiembre, octubre y noviembre, con registros de temperaturas sostenidas por casi cuatro meses por encima de 29,5°C, (incluso alcanzaron 30,9°C), causando blanqueamiento masivo en San Andrés, Providencia y Santa Catalina, con mortandad masiva de varias especies de corales, que en algunos sitios superó el 90% de los corales. Este evento afectó el Caribe y Atlántico y fue reconocido como el cuarto evento masivo global de blanqueamiento coralino. Este evento fue reportado para San Andrés en el 'Bullentin of marince Science' en 2024 por el sus-

crito investigador Prato y colaboradores, con la participación y apoyo de Coralina y la Universidad Nacional de Colombia Sede Caribe.

Este año, el proyecto “Del espacio al Arrecife” realizó muestreos en las barreras arrecifales, para evaluar las consecuencias o posible recuperación de los corales en esas áreas afectadas por blanqueamiento en 2023. Este proyecto liderado por la Universidad Nacional Sede Palmira con el profesor Guillermo Duque y el investigador Prato, la participación de la Fundación Universitaria de los Libertadores, el comando de la Armada Nacional de San Andrés, el Batallón de Infantería de Marina No. 11, la Dirección de Ciencia y Tecnología de la Armada Nacional, la fundación 'Blue Restorers' con el proyecto Arrecife de Vida y la Universidad de Miami, se desarrolló en el marco de la Expedición científica Seaflower WISE 2025 (liderada por la Comisión Colombiana del Océano-CCO, Agrosavia, Natura Tech, la Universidad de Manizales y Coralina). Durante los muestreos realizados a finales de septiembre de 2025, no se observó blanqueamiento coralino, sin embargo, se confirmó que la mortandad masiva ocurrida en 2023 deja grandes cicatrices de las cuales el arrecife no se ha recuperado.

Para este proyecto que evalúa los impactos del blanqueamiento, la participación activa de la Armada Nacional ha sido de gran valor para lograr unir capacidades utilizando sensores remotos y muestreos submarinos con buceo. La Base Naval ARC San Andrés se consolida como pilar logístico de la región. Además de garantizar el abastecimiento del Comando Específico de San Andrés y Providencia (Cesyp), impulsa iniciativas de protección ambiental que favorecen la conservación de ecosistemas marinos y costeros, fortaleciendo la sostenibilidad del territorio insular en beneficio de las comunidades locales circundantes”, menciona el capitán de Navío, Daniel Suárez Ospina, comandante Base Naval ARC San Andrés. Este aporte al Archipiélago y al País, sigue sumando como lo hace también el proyecto “Santuario de Tortugas Marinas” liderado por el coronel Palerm Moisés, comandante del batallón de Infantería No. 11.

Si bien este año hubo un “respiro” para los corales y para las personas (que dependemos de ellos), por parte del blanqueamiento coralino y los huracanes, importante hacer lo necesario para fortalecerse en ambos aspectos con medidas de resiliencia frente a estas dos realidades de nuestra insularidad en el gran Caribe, para esto la colaboración entre la comunidad, academia e instituciones es vital.

“LA

CONSERVACIÓN SE FORJA CON LA GENTE”, MOW ROBINSON

Diciendo y haciendo realidades

El pasado 3 de noviembre se conmemoró el Día Internacional de las Reservas de Biosfera: una fecha proclamada por la Conferencia General de la Unesco, en 2021, para reafirmar que es posible vivir en este planeta estableciendo una relación sostenible y equilibrada con la biodiversidad. Entrevista.

El espejo más cercano es el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina –con todos sus cayos, atolones y arrecifes, declarado como Reserva de Biosfera Seaflower (RBS) el 10 de noviembre de 2000, lamentablemente aún no ha sido internalizada como tal por buena parte de sus habitantes.

Para entender un poco más la importancia de poseer este título y para conocer los desafíos que en general afrontan estos “espacios de aprendizaje”, EL ISLEÑO dialogó con June Marie Mow Robinson, una de las inspiradoras y ejecutoras de la creación de la RBS y un referente mundial en el tema.

Es válido recordar, además, que esta bióloga, natural del municipio de Providencia, fue la primera directora de la Corporación Ambiental Coralina; cargo que desempeñó durante ocho años (dos períodos).

A propósito de esta importante fecha, ¿explíquenos por qué son tan vitales estos espacios, donde se fomenta la interacción entre el ser humano y la naturaleza?

Para comenzar, es pertinente recalcar que las reservas de biosfera no son zonas de protección, sino que son parte del ordenamiento de un territorio. Así que un primer reto es precisamente que se miren como lo que son (o deberían ser): un esquema o un modelo de ordenamiento territorial, donde hay áreas protegidas llamadas ‘zonas núcleo’.

Estas zonas son sitios muy valiosos para la conservación de los recursos naturales, y obviamente del ambiente; pero a veces, y sobre todo en el pasado, eran sitios que se trataban como si estuvieran aislados, como si fueran islas, sin que ocurriera nada alrededor de ellas.

O sea, sí hay sitios que son muy silvestres donde no hay asentamientos humanos cerca; pero en la mayoría de estos lugares se requiere que haya gente, porque realmente la conservación se hace con la gente, y porque ese es el espíritu detrás del programa ‘Man and biosphere’ de la Unesco.

¿Por qué? Aclaremos más los argumentos...

Porque si tú eres parte de un gran todo, pues sientes mayor apropiación, sentido de pertenencia, y esta-

rás más dispuesto a participar de las actividades de protección necesarias para la conservación de un lugar; en este caso de una reserva de biosfera.

Además, será más fácil entender también lo que ocurre por fuera de esos sitios (en las ‘zonas núcleos’), evitando hacer actividades que vayan a tener un impacto negativo sobre esas áreas de protección donde, por ejemplo, hay nacimientos de agua, donde se reproducen peces y donde tenemos los bosques.

De esta manera, las poblaciones que vivimos allí podemos acercarnos más a entender esa relación entre el hombre y la naturaleza, en pro de guardar mayor armonía con el medio ambiente sin estar luchando en contra de la naturaleza, como suele ocurrir…

En esa misma línea, cuéntenos cuáles son los desafíos que siguen afrontando las reservas de biosfera y si es cierto que este título le puede ser retirado a un lugar, igualmente por la Unesco.

Seguir mirando las reservas de biosfera como áreas protegidas, a mí me parece el principal reto a enfrentar. Por eso hice la aclaración desde el inicio, porque normalmente así se gestionan desde los ministerios de Ambiente, o en el caso nuestro, desde (corporación ambiental) Coralina: no como un concepto más del ordenamiento del territorio o como un sitio especial de aprendizaje, con ciertas características, sino llanamente como un área protegida.

Lo anterior ha hecho que muchos países están compitiendo por recursos, con sus áreas protegidas; y como normalmente será más prioridad un parque nacional, un santuario o cualquier figura de protección existente, se tiende a dejar a la reserva de biosfera sin recursos.

Si bien las ‘zonas núcleo’ (o sea las áreas protegidas) normalmente son vulnerables, las reservas de biosfera en general lo son mucho más porque se les deja, usualmente, sin recursos financieros. Por fortuna, yo creo que en Seaflower hemos avanzado con ese tema, entendiendo que no es responsabilidad solamente de Coralina, sino que es un tema de todos, de otras organizaciones e instituciones que han tenido que sumarse; y pienso que eso hay que seguirlo haciendo muchísimo más.

¿Existe una dicotomía entre turismo masivo y sostenibilidad? Puntualmente, en el caso de la RBS, el reto tiene que ver con el modelo de desarrollo en San Andrés, donde todavía la prioridad sigue siendo el turismo masivo; y bajo ese precepto, realmente es muy difícil que funcione la reserva de biosfera como tal, porque ello tiene implicaciones sobre el uso del suelo y los recursos hídricos, y porque genera un impacto muy fuerte sobre los recursos marinos y costeros, que es precisamente lo que vendemos cuando vendemos turismo en la isla.

Con respecto a Providencia, yo creo que lo que ha pasado después de los huracanes ETA e IOTA es lamentable. Aunque hay personas luchando muy fuerte por mantener las islas en armonía con el entorno natural, también hay gente que ha perdido ese vínculo, lo que genera bastantes desafíos en términos de protección de manglares, de arrecifes, de contaminación por residuos sólidos y demás.

Entonces: ¿Se podría perder la categoría de reserva de biosfera?

Por lo anteriormente descrito, sí se puede perder el título de reserva de biosfera, porque hay unos criterios determinados para serlo y para mantener esa categoría. La Unesco sí le da la oportunidad al país para que corrija lo que tal vez no está cumpliendo, y este deberá atender un plan de mejoramiento para seguir llamándose así.

Por último, usted está en República Dominicana apoyando la ordenación de una nueva reserva de biosfera ¿Cómo han marchado las labores en ese país hermano del Caribe?

En realidad, esta historia va un poco más allá, porque yo empecé a apoyar a República Dominicana, con reservas de biosfera, desde el año 2008. Después volví años más tarde, para acompañarlos en la puesta en marcha del sistema de gobernanza de la primera reserva de biosfera que crearon, llamada ‘Jaragua-Bahoruco-Enriquillo’, que recientemente cumplió 23 años.

A raíz de esta labor, y como presentaron una segunda nominación, que fue incorporada a la red mundial el año pasado y conocida hoy como ‘Reserva de Biosfera Madre de las Aguas’, entonces me llamaron a mí a través de GITEC-IGIP, la empresa colomboalemana con la que trabajo, tras ganar la licitación abierta para tal fin.

En efecto, nos encontramos hace varias semanas trabajando con un equipo dominicano y con un número pequeño de colombianos, apoyándolos en el montaje del sistema de gobernanza para esta segunda reserva de biosfera, que es más grande que la primera que tuvieron. Esta comprende la cordillera central del país, lo que representa una quinta parte del mismo, con más de nueve mil kilómetros cuadrados de extensión y 473 mil personas en zonas urbanas y rurales, de 11 provincias y 36 municipios.

Así que el reto ha sido grande y, aunque estamos trabajando desde mayo, en esta ocasión teníamos menos tiempo porque República Dominicana organizó la reserva de biosfera en cuatro subregiones (dado que es muy grande); por ende, tienen cuatro coordinadores y uno general, con quienes hemos organizado sub-consejos a nivel de municipios y comisiones comunitarias en regiones más pequeñas, como los distritos municipales.

Para esto, nuestra empresa se ha estado apoyando de la Fundación Providence, dada su experiencia en la RBS, y también en otra reserva, en Saint Kitts, donde trabajamos el año pasado. Así mismo, la Corporación Coralina nos apoyó hace unos meses con un webinar sobre educación ambiental, dirigido a las organizaciones de acá.

Continuamos haciendo reuniones con los consejeros en diferentes niveles, municipios, provincias y comunidades locales. El 13 de noviembre se hizo la segunda reunión del Consejo Regional que es integrado por representantes elegidos por los Subconsejos de Gestión en las cuatro subregiones a lo largo y ancho de la Cordillera Central.

GITEC entrega a las Unidades Coordinadoras, Consejos y Subconsejos, un Sistema de Gobernanza con sus arreglos institucionales, reglamentos internos de funcionamiento y planes de acción y trabajo, instrumentos indispensables para garantizar la puesta en marcha de una reserva de biosfera modelo para convivir en armonía y paz con el entorno natural, cumpliendo así con el Plan de Acción de Hangzhou. Toda una carta de navegación que garantiza, al menos desde la teoría y la rigurosidad en su aplicación, la puesta en marcha de la RDB.

CÁMARA DE COMERCIO EXALTÓ GESTIÓN DE EMPRESARIOS LOCALES

Island Legacy Awards

La Cámara de Comercio de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, el pasado 26 de noviembre realizó una ceremonia de reconocimientos dirigida a los diferentes actores del sector comercial y empresarial de las islas que han contribuido por décadas al desarrollo económico y social del Archipiélago.

El espacio buscó honrar la labor que se viene realizando para la generación de empleos, reactivación económica e impulso de las industrias locales de todos los sectores; se trata de la primera entrega de estas distinciones en los cerca de 60 años de funcionamiento de la entidad.

Con este ejercicio se quiso además mostrar las historias de resiliencia de las empresas isleñas como mecanismo para motivar a muchas más personas a emprender y poner su granito de arena en el fortalecimiento del mercado insular.

De esta manera se tuvieron en cuenta a 31 firmas icónicas que hoy llevan cerca de seis décadas de servicio continuo en las islas, reinventándose e innovando su gestión empresarial.

En el evento se recalcó que, además, durante varios años se han presentado coyunturas especiales como huracanes, crisis turísticas y hasta una pandemia, las cuales han llevado al pueblo sanandresano a reinventarse, innovar y renacer pese a estos difíciles contextos.

MÁS DE 50 AÑOS APOYANDO SUEÑOS

Una de las personas que abanderó el homenaje fue Jennifer Yepes, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio de San Andrés, quien destacó que desde la organización han apoyado muchos de estos sueños por medio de la capacitación y mejoramiento de las habilidades de cada emprendedor.

“Hoy contamos con más de 80 cursos de marketing, creación de empresa y posicionamiento de marca. Tenemos ofertas diferenciales para cada actividad comercial. Invitamos a todos a que se acerquen a nuestras instalaciones y sean parte de estas estrategias”, expresó Yepes.

Igualmente, mencionó que hicieron una oda a los nuevos empresarios que se abren camino en el ecosistema productivo.

“Hicimos una convocatoria en las redes sociales para identificar estas iniciativas que han nutrido la oferta y ganado una clientela fiel. Valoramos su talento y también los premiamos”, concluyó la profesional.

RESILIENCIA E INNOVACIÓN

Por otra parte, Jairo Bello, cabeza actual de un legado empresarial de tradición y reconocimiento, narró cómo han evolucionado sus proyectos, adaptándose a las necesidades actuales para tratar de ser un referente de pujanza, creatividad y buen servicio en la región Caribe.

“Nosotros comenzamos en 1993, hemos sido diversos; iniciamos con un restaurante, de ahí migramos hacia el rubro de supermercados y después aterricé en el mundo de la electrónica, una de mis pasiones desde muy joven. A la fecha también ejerzo labores de logística y espectáculos”, concluyó Bello.

Abiantun Mualem William

Proveedora La Bogotana

Hotel Casablanca

Cafeteria Y Panaderia La Fondita

Panaderia & Bizcocheria Martha

Panaderia La Bombonier

Joyería Orion

Muebleria Y Colchoneria Perez

Cortes Garces Maria Sonia

Islatur L'alianxa

Almacén Miscelandia

Almacén Stella

Almacén Galaxia

Juancho González

Carlos Archbold

Soto Y García

Garnica De Garcia Dora

Ramos Torreglosa Carlos Supertodo

Jackaman George Michael

Hotel Tiuna Sas

Hernandez Y Compañia San Andrés

Almacen Casa Silvana

Almacén Acuario

Percussion 90

Salazar Y Cia S.a.s.

Receptour Del Caribe

Moreno Estrada Amado Fabio

Almacén President

Aeroservicios San Andres Limitada

Almacén Salomé No.1

ESTAS SON LAS 31 EMPRESAS RECONOCIDAS POR SU TRAYECTORIA:

SAN ANDRÉS CENTRO COMERCIAL NEW POINT LOCAL 104

Teléfono: (8) 512 1407 cavapurosai@gmail.com

BOGOTÁ, D.C.

Avenida 82 No. 12-41

Teléfono: (1) 236 78 82

Fax: (1) 530 44 14 lacavadelpuro@gmail.com

MEDELLÍN

EL POBLADO

Carrera 38 No. 10-21

Teléfono: (4) 311 4051

Fax: (4) 311 39 70 cavapuromed@epm.net.co

CARTAGENA DE INDIAS CENTRO HISTÓRICO

Calle Gastelbondo, Edificio Gastelbondo

N.36 03 local 104.

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A CULTURAL ROUND TRIP FROM ARCHIPELAGO OF SAN ANDRÉS

Antes de Bob Marley, Peter Tosh, Burning Spear y Toots Hibbert, estuvo Jimmy Cliff. Cantante, músico y compositor que recientemente “cruzó al otro lado”, como suelen decir en su tierra al referirse a los fallecidos. En vida, Cliff fue el pionero, al llevar el alma de la música jamaiquina a todos los rincones del planeta, elevándose a nuevas alturas.

SE NOS FUE EL CANTANTE EMBLEMÁTICO FUNDACIONAL DEL REGGAE

JIMMY CLIFF IN MEMORIAN

Nació como James Chambers un 30 de julio de 1944, en Saint James, Jamaica, bajo el signo del león. Algo que parecía anunciar la fuerza con la que irrumpiría en la música. Desde niño escribía canciones inspirado por los sound systems de su barrio. Adolescente inquieto, adoptó el nombre artístico de Jimmy Cliff a los 14 años, en alusión a las altas esferas que esperaba alcanzar en su carrera. Se trasladó a Kingston a estudiar, aunque él, llevaba la convicción de que su voz podía cambiar no solo su destino, también el de muchos más.

ro donde el reggae se mezcló con góspel, ska, rocksteady, soul, folk, rock e incluso el punk, siempre con un mensaje de resistencia, justicia y esperanza.

LE ABRIÓ LA PUERTA AL JOVEN MARLEY

Muchos aseguran que acompañó al joven Robert Nesta Marley, todavía desconocido en la escena musical, al famoso estudio Beverley’s Records, propiedad de Leslie Kong, en Kingston. Allí, Marley grabó sus primeras canciones: Judge Not y One Cup of Coffee. Estas piezas, aunque no tuvieron gran éxito comercial en su momento, marcaron el inicio

En la capital, lo descubrió el productor Leslie Kong, quien lo oyó cantar en la calle y le abrió las puertas de su estudio Beverlys, entonces Jimmy, le dio su primer éxito: ‘Hurricane Hattie’ (1962), un tema que fue más que un vendaval, una canción que electrizó a toda la isla. Ese mismo año, en plena ebullición de la independencia de su país de la Corona Británica, lanzó ‘Miss Jamaica’, grabación que convirtió a Cliff en figura juvenil y promesa.

Pero Jimmy Cliff no se conformó con ser promesa. Su carrera fue un viaje de siete décadas, de más de 30 álbumes grabados y cientos, miles de conciertos en escenarios alrededor del mundo que iban desde la Exposición Universal de Nueva York hasta las canchas de fútbol de Argentina, y desde la movida musical Londres hasta el número uno de la radio en Nueva Zelanda. Su música fue un laboratorio sono-

cultural. Canciones como ‘You Can Get It If You Really Want’ y ‘Many Rivers to Cross’ se transformaron en himnos universales, por ejemplo, en San Andrés y Providencia se volvieron parte del aire mismo: melodías que acompañaban fiestas, amores y luchas cotidianas.

Como dato curioso: esos mismos temas sonaban en la grabadora de Tiicha Peppa, a mediados de los 70, con la magia de su sabiduría, quien se las hacia escuchar a todos aquellos que lo visitaba en su chabola al sur de la isla, después de la vía Tom Hooker.

de una carrera que transformaría el reggae y la música popular mundial.

En 1969, apareció su primer álbum simplemente titulado Jimmy Cliff, que incluía otras joyas sonoras como ‘Wonderful World Beautiful People’ y ‘Vietnam’, de esta última Bob Dylan afirmó que era la mejor canción de protesta jamás compuesta. El carácter rebelde y contestatario de la obra de Cliff no sólo reflejaba las dificultades que padecía el pueblo jamaiquino, sino también la vitalidad y el gozo que lograban mantenerse vivos en medio de la miseria y la represión.

Su irrupción en la escena mundial llegó con la película ‘The Harder They Come’ (1972), donde Cliff no solo actuó, dándole vida al delincuente Ivanhoe Martin, sino que regaló al mundo una banda sonora que se convirtió en manifiesto

Cada tema era un puente entre Jamaica y el mundo, donde su voz se escuchaba en las playas y en las emisoras locales, tanto en clubes y discotecas como en fiestas infantiles, juveniles y de veteranos, tocando fibras profundas en una comunidad global, que comparte su legado y memoria de manera permanente.

Su trayectoria fue reconocida con dos Premios Grammy, el ingreso al Rock and Roll Hall of Fame en 2010 —siendo el único jamaicano junto a Bob Marley en lograrlo— y la Orden al Mérito de Jamaica, un honor reservado a muy po-

LOS AÑOS DE LOS GRANDES HITS RADIALES

Jimmy Cliff tuvo presencia constante en las emisoras caribeñas desde los años 80, conquistó a los oyentes nuevamente con explosivos éxitos como ‘Reggae Night’, luego sacaría ‘Hot Shot’, tema con un fantástico videoclip. ‘Reggae Down Babylon’, fue otro de sus poderosos himnos. También hizo parte del reparto principal de la película Club Paradise (1986), compartiendo actuación con celebridades del celuloide de la talla de Robin Williams y Peter O'Toole.

En los primeros 90, nos brindó su versión de ‘I Can See Clearly Now’, original del cantante texano Johnny Nash, incluida en la película Cool Runnings o ‘Jamaica Bajo Cero’, como se conoció en Colombia. Además grabó ‘Hakuna Matata’, escrita por Elton John para la banda sonora de la icónica película El Rey León (1994).

cos. Su discografía es vasta, pero merece mención especial el álbum Rebirth (2012), producido por Tim Armstrong del grupo de punk californiano Rancid, que le devolvió frescura y lo acercó a nuevas generaciones.

LEGADO EN EL ARCHIPIÉLAGO

Para San Andrés y Providencia, Cliff no fue un artista lejano: fue un hermano cultural. Su música se convirtió en banda sonora de generaciones isleñas, resonando en las calles de North End, en las playas de Sound Bay, y en las fiestas en las noches de mar abierto. Su legado es el de un puente sonoro entre Jamaica y el Caribe insular, un recordatorio de que la música puede ser resistencia, celebración y esperanza. Jimmy Cliff fue, y seguirá siendo, el artista y el alma, que nos enseñó que el reggae no es solo ritmo: es espíritu, es identidad, es vida.

La espinosa eternidad de los asuntos pendientes…

En el Archipiélago hay problemas que envejecen sin transformarse. Se repiten con la misma cadencia con la que cambia la marea, pero sin avanzar. El transporte marítimo, la legalidad de innumerables predios, la sobrepoblación, la energía, el acueducto, la salud y el aeropuerto, entre otros, conforman una espinosa lista de asuntos pendientes surgida hace décadas…

De hecho, el actual gobernador estaba cursando sus primeros estudios cuando la actual concesión portuaria cumplía veinte años y anunciaba casi copiadas las mismas preocupaciones que hoy seguimos considerando.

Los datos recientes lo muestran con claridad técnica: en el primer semestre de 2025 arribaron 216 barcos al puerto, una disminución del 11,8 % respecto al mismo periodo del año anterior. En un te-

rritorio que depende casi totalmente del transporte marítimo para su abastecimiento, esta caída no es un número frío: es un recordatorio de nuestra fragilidad logística y de la carencia de rutas alternas cuando las dinámicas comerciales se transforman.

A ello se suma el litigio sobre el predio logístico en Cartagena donde opera el principal transportador de carga hacia la isla. De manera que un proceso judicial mantiene en incertidumbre la continuidad de la operación. La medida que detuvo un desalojo evitó un desabastecimiento inmediato, pero no resolvió el fondo del problema: seguimos sin una estrategia sostenible para blindar la entrada de víveres, combustibles y materiales esenciales.

Si se amplía el foco, el panorama confir-

Con solo dos letras...

Con solo dos letras se entra a un inimaginable mundo donde la información es un derecho fundamental, con una estructura legal compleja que te garantiza poder buscar, recibir y difundir información e ideas. El Artículo 19 de la Declaración de los Derechos Humanos así lo contempla.

Es más, la Inteligencia Artificial (IA) aporta una doble vía al expresarse o buscar datos como in -

dividuo a la vez que cumple con el derecho de la sociedad de estar bien informado.

Según Charles Duhigg, autor de ‘El Poder de los hábitos’, tan asertiva llega a ser la IA que “sabe lo que quieres antes que tú mismo”. Así que las empresas llegan a tener capacidad para predecir (y manipular) los hábitos y el consumo.

Tomando lo anterior y aplicado a la isla, donde los retos logísticos son diarios y la competencia internacional es fuerte, la IA deja de ser tendencia para convertirse en necesidad. La ventaja más

ma una constante postergación. La empresa encargada de la energía eléctrica está cerca del fin de su contrato, y hoy no existe –al menos en la conversación cotidiana o en la agenda pública– una ruta clara para garantizar la continuidad del servicio bajo nuevos términos. En la salud y el hospital persisten desacuerdos laborales que se repiten año tras año. El acueducto y el alcantarillado requieren transformaciones estructurales que se aplazan indefinidamente. El aeropuerto sigue esperando modernizaciones que nunca se concretan.

Y ni hablar del llamado Estatuto Raizal que continúa en el mismo limbo conceptual y político que ha sobrellevado durante más de dos décadas.

Mientras tanto, hablamos de autonomía y autodeterminación. Pero actua-

mos como si las soluciones dependieran siempre de un tercero, de un despacho en Bogotá o de una orden judicial. No es coherente pedir respeto y autonomía si al mismo tiempo dejamos las decisiones cruciales en manos ajenas, esperando que otros resuelvan lo que le corresponde a la población insular.

El mundo avanza con velocidad, pero el archipiélago parece quedarse detenido en un ciclo de ferias y remates que se repite, como si cada generación heredara una carpeta de asuntos inconclusos. Ha llegado el momento de asumir lo que es nuestro, no como consigna retórica, sino como ejercicio real de responsabilidad. Si no lo hacemos, seguiremos viviendo en un territorio donde los problemas no se resuelven: simplemente se aplazan envejeciendo con nosotros…

grande está en la experiencia del viajero que con IA puede recibir recomendaciones personalizadas incluso antes de llegar, resolver dudas en varios idiomas y en segundos.

Además encontrar actividades que realmente conectan con sus intereses. Esto no solo mejora su percepción de la isla, también aumenta las reservas y reduce costos operativos de los hoteles. El marketing turístico cambia por completo…

De esta forma San Andrés puede posicionarse globalmente como un destino moderno, preparado

y conectado con las expectativas del viajero actual.

Lo más importante es entender que esto no reemplaza la calidez de la isla. Todo lo contrario. La IA potencia lo humano, libera tiempo al personal y convierte cada interacción en una oportunidad para sorprender. San Andrés tiene todo para convertirse en un referente de turismo inteligente en el Caribe.

Solo hace falta decisión y visión de futuro…

La deuda invisible

El agradecimiento no nace de lo que se recibe, sino de lo que se percibe. Es una emoción que se enciende cuando el cerebro, en su primer juicio silencioso, concluye que el gesto del otro no encierra amenaza ni cálculo. Esa evaluación primaria —rápida, automática, ancestral— decide si quien da lo hace desde la empatía o desde el interés.

El cuerpo responde antes que la conciencia: si hay sospecha de dominio, el agradecimiento se apaga.

Desde la neurociencia social sabemos que esa evaluación se apoya en la teoría de la mente, en nuestra capacidad de atribuir intenciones. Si el cerebro detecta una intención de control, activa los circuitos de alerta; si percibe

autenticidad, libera oxitocina y abre la puerta a la gratitud. Por eso, nadie puede forzar el agradecimiento: el cerebro distingue la dádiva del señuelo, el cuidado del poder.

Michel Foucault describe el poder no como una estructura externa, sino como una red de relaciones que se infiltran en los cuerpos, en los gestos, en las palabras. En ese sentido, la ayuda también puede ser una forma de poder: quien da se ubica arriba, y quien recibe, abajo. Lo que parece generosidad puede convertirse en una estrategia de dominio, en una manera de modelar conductas, fidelidades o silencios.

En la escena política, esta lógica se hace visible con brutal claridad. El líder que reparte favores antes de una elección no busca transformar realidades, sino moldear gratitudes. Sus actos se presentan como don, pero en el fondo son contratos invisibles. Foucault habría dicho que ese intercambio es una tecnología de gobierno: la manipulación

de las emociones colectivas bajo el disfraz del bienestar.

En esta época digital, el poder adopta nuevas máscaras. Las redes sociales se han convertido en vitrinas de virtud donde la sensibilidad pública se transforma en capital simbólico. Se publican gestos solidarios, causas sociales, posturas morales, pero muchas veces sin correspondencia con la vida íntima.

El algoritmo premia la apariencia del bien más que su práctica. Así, la empatía se convierte en una moneda de influencia: se “da” visibilidad para recibir validación. Es un poder blando, sutil, que opera sobre la necesidad humana de pertenecer. La moral se mide en likes y el agradecimiento se confunde con el aplauso.

El político hipergeneroso no da, administra. Sabe que la necesidad humana de pertenecer y agradecer puede convertirse en herramienta. Su sonrisa es un dispositivo de control emocional. El

Un año de gracia y de santidad

Comenzamos todos los que creemos en Dios y formamos parte de la Iglesia Católica un nuevo año litúrgico. Es algo así como ingresar a un grado superior de vida cristiana, que, aunque nos proponga los mismos misterios de la salvación vividos todos los años, nosotros no somos los mismos, hemos cambiado.

La historia no es la misma, tenemos que enfrentar nuevas situaciones, el mundo es otro. Por lo tanto, con una mayor madurez en la fe y en el compromiso, asumamos este nuevo año espiritual.

Por esta época del año aparecen situaciones muy propias; el ruido invade y la música asociada a la parranda sin control, nos distrae y nos roba la atención de lo esencial; se junta, además, la prisa, todos corren a finalizar labores, a visitar familiares, a cumplir compromisos represados a lo largo del año; y no se queda atrás el consumismo, es cuando más dinero se gasta, más del que se tiene, por cumplir exigencias que el mercado impone so pena de no haber tenido un fin de año a la altura.

Pero además del contexto de la época del fin de año, se junta la situación mundial en que siguen aflorando conflictos muy violentos, grandes grupos humanos que están migrando en busca de nuevas oportunidades, grandes desafíos por las dificultades acarreadas por desastres naturales,

STAFF DIRECTOR

EDICIÓN

y en fin, un mundo que sigue su marcha en medio de grandes avances y de grandes obstáculos,

En este contexto, que ciertamente es adverso, comenzamos el recorrido con Jesús por los misterios de la salvación. Siempre el Evangelio encuentra un terreno agreste, contrario y hostil; pero es precisamente ahí donde tiene que ser proclamado, porque su objetivo es la conversión, la transformación radical de vida.

Un joven muy religioso le dijo un día al Maestro que había tenido que confesarse aquella misma mañana.

- "No puedo imaginarte cometiendo un pecado grave -dijo el Maestro-.

- ¿De qué te confesaste?".

- "De que el domingo no fui a misa por pereza; de que he maldecido a una persona que me molestó; de que he consumido droga, y de que he suspendido el curso entero porque no he dado golpe en todo el año".

- "¿Y has podido aguantar el curso entero sin dar golpe, y te confiesas ahora que ha acabado?, añadió el Maestro.

- "Es que si me confieso antes, tenía que ponerme a estudiar", le dijo, tan fresco, el joven.

El Adviento que comenzamos nos invita a trabajar desde ya por un mundo mejor. No podemos esperar que llegue el final de nuestra vida, estar en los últimos momentos para empezar una conversión seria. Estamos invitados a cultivar tres actitudes de adviento.

La primera lectura del profeta Isaías nos invita a cultivar y hacer florecer la esperan-

COLABORADORES Edna

za activa. El profeta sueña con un mundo nuevo, sueño que encaja muy bien en estos momentos históricos que vivimos de grandes tensiones mundiales, y de conflictos muy agresivos. Jerusalén es la imagen de la ciudad de Dios, de nuestro mundo que debe luchar hasta convertirse en la ciudad de la paz y de la justicia.

En su sueño visibiliza una Jerusalén sabía, que se atreva a hacer que “de las espadas forjarán arados, de las lanzas, podaderas. No alzará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra” (Is 2, 4). Esta opción por la paz y no por la guerra es, para el profeta, una opción divina no hay duda, pero también en el sentir de la humanidad no es difícil adivinar el deseo de rehacer esta "historia" que estamos viviendo.

Decimos que es una esperanza activa porque no basta soñar; el profeta, al utilizar la imagen de hacer de las espadas arados y de las lanzas podaderas, está invitando a hacer que los grandes avances tecnológicos que hoy tenemos no sean utilizados como armas de guerra, pues contradicen la inteligencia humana y la voluntad de Dios.

Entra aquí el apóstol san Pablo a proponernos una segunda actitud: la conversión esencial. Para que el mundo entero sea la ciudad de Dios, no es suficiente soñar ni hacer algunos arreglos como cuando se pinta la casa dándole una apariencia de casa nueva; tampoco se trata de un cambio aparente o por responder a una situación momentánea de la vida. Dice el Apóstol: “Andemos como en pleno día, con dignidad. Nada de comilonas y borracheras, nada de lujuria y desenfreno, nada de riñas

PERIODISTAS Janeth

pueblo, sometido a ese juego de aparente cuidado, reacciona con gratitud condicionada, esa forma sutil de obediencia que no se siente impuesta, pero que igual ata.

Comprender esto exige una lectura más profunda de nuestra propia biología moral. Agradecer no es un acto político, es una respuesta neuronal y afectiva que reconoce la ausencia de amenaza. El agradecimiento real ocurre cuando no hay miedo ni deuda, cuando la intención del otro se percibe libre de cálculo.

La madurez de una sociedad se mide por su capacidad de distinguir entre el poder que cuida y el que domestica. Entre la generosidad que emancipa y la que seduce. Solo cuando entendemos esa diferencia, podemos agradecer sin someternos y recibir sin deber. Porque el gesto más político de todos no es dar, sino hacerlo sin pedir nada a cambio.

y envidias. Revístanse más bien del Señor Jesucristo” (Rom 13, 13).

La conversión esencial es un cambio profundo y total en la vida en el que Cristo es puesto como centro de todo. Revestirse del Señor Jesús es llenar nuestra interioridad de la vida del Señor Jesús. Salir del sin sentido en que vivimos la historia para llevar una vida más radicalmente cristiana. En definitiva, se trata de cambiar de rumbo en la existencia. Fue Cristo Jesús, en esa experiencia de interioridad, quien cambió una vida sin sentido.

Por eso el Adviento no mira sólo al futuro, sino también al presente: Cristo viene ahora, en medio de la historia, en lo pequeño y cotidiano. Este tiempo es una llamada a la conversión, a recomenzar, porque siempre es posible recomenzar para el ser humano.

La tercera actitud es la vigilancia constante. Debemos tener los ojos abiertos a todo lo que sucede alrededor, y vivir en discernimiento constante; quien está vigilante está haciendo un juicio sobre sus propias acciones. Jesús nos advierte de la vigilancia: “Por tanto, estén en vela, porque no saben qué día vendrá su Señor. Comprendan que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa. Por eso, estén también ustedes preparados, porque a la hora que menos piensen viene el Hijo del hombre” (Mt 24, 43s).

Creo Señor que vas a venir a construir un mundo más justo y humano, pero aumenta nuestra fe para cultivar una esperanza activa, una conversión esencial y una vigilancia constante.

DISEÑO EDITORIAL

Jesse Lunazzi Celis

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