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Ediciones EkarĂŠ

El ogro de Zeralda Tomi Ungerer


É

rase una vez un ogro, un auténtico gigante, que vivía completamente solo. Como todos los ogros tenía los dientes afilados, la barba puntiaguda, la nariz enorme y un inmenso cuchillo. Siempre estaba hambriento y de mal humor. Más que nada en el mundo, al ogro le gustaba devorar pequeños niños en el desayuno.


Cada mañana, el ogro bajaba a la villa para atrapar algunos niños. Los padres, aterrorizados, construyeron refugios secretos para sus hijos. Allí escondieron a las niñas y niños, en cofres y barriles, en oscuros sótanos y túneles subterráneos. Las escuelas quedaron completamente vacías y los maestros no tenían nada que hacer.


Afuera, al aire libre, no quedó ni un solo niño a la vista. El ogro tuvo que conformarse con papillas de avena, coles tibias y cebollas crudas por todo alimento. Se fue poniendo cada vez más y más cascarrabias, avinagrado y gruñón. Refunfuñaba: Esta mañana estoy tan hambriento que tragaría un festín opulento de cinco críos muy suculentos. Crac y croc, harán los huesitos; si yo encontrara un niño chiquito, ¡me lo comería con mucho apetito!


En un remoto valle, un claro se abría en medio del bosque. Allí vivía un campesino con su única hija, Zeralda. Nunca habían escuchado hablar del terrible ogro.


A Zeralda le gustaba mucho cocinar. A la edad de seis aĂąos, ya sabĂ­a preparar frituras y asados, hervidos y salsas, estofados y parrilladas.


Tomi Ungerer

Un ogro aterroriza una villa todas las mañanas para devorar niños pequeños. Con el tiempo, todos los padres esconden a sus hijos y no queda ni un solo niño a la vista. Sin embargo, lejos de la villa, en medio del bosque, hay una niña que nunca ha escuchado hablar del terrible ogro: Zeralda. Un día los caminos de Zeralda y el ogro se cruzan de una forma muy inesperada y apetitosa. Una escalofriante y divertida historia para los paladares más finos.

El ogro de Zeralda

Tomi Ungerer nació en Estrasburgo, Francia. Ha vivido y trabajado entre Francia, Estados Unidos, Canadá e Irlanda, ilustrando libros para niños y para adultos. Por su extendida y brillante obra le fue concedido el Premio Hans Christian Andersen en 1998, entre otros reconocimientos. En su trabajo ha cultivado la tolerancia, la lucha contra el maltrato animal y el rechazo a la guerra.

El ogro de Zeralda  

Un ogro aterroriza una villa todas las mañanas para devorar niños pequeños. Con el tiempo, todos los padres esconden a sus hijos y no queda...

El ogro de Zeralda  

Un ogro aterroriza una villa todas las mañanas para devorar niños pequeños. Con el tiempo, todos los padres esconden a sus hijos y no queda...