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Al día siguiente, el dragón estaba escupiendo fuego, cuando oyó que alguien le llamaba. «He venido a pedirle que se vaya», explicó la princesa.

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El dragón bufó humo por la nariz y golpeó el suelo con la cola. Estaba encantado. Hacía tanto tiempo que no aterrorizaba a nadie... «¡No pienso cambiar de cueva! Al contrario, te quedarás aquí conmigo y te haré temblar de miedo», gruñó con aire amenazador.


Al día siguiente, el dragón estaba escupiendo fuego, cuando oyó que alguien le llamaba. «He venido a pedirle que se vaya», explicó la princesa.

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El dragón bufó humo por la nariz y golpeó el suelo con la cola. Estaba encantado. Hacía tanto tiempo que no aterrorizaba a nadie... «¡No pienso cambiar de cueva! Al contrario, te quedarás aquí conmigo y te haré temblar de miedo», gruñó con aire amenazador.


Pasaron los años y el dragón acabó aburrido de contemplar el mundo desde lejos. Así que bajó al valle para conocer a los excursionistas en persona. Por desgracia, era lunes y no había nadie en los prados. Entonces se fue hasta una parada de autobús. Mientras esperaba a que pasara el 15, que iba directo al centro, se acercó una anciana que, después de examinarlo de arriba abajo por detrás de sus gruesas gafas, gritó: «¡Jóvenes! ¡Cada vez os vestís con unas pintas más raras!».

«¡No soy ningún jovenzuelo, tengo doscientos setenta años!», respondió el dragón. Pero la señora ni siquiera lo escuchó, empeñada en resolver su crucigrama.

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Pasaron los años y el dragón acabó aburrido de contemplar el mundo desde lejos. Así que bajó al valle para conocer a los excursionistas en persona. Por desgracia, era lunes y no había nadie en los prados. Entonces se fue hasta una parada de autobús. Mientras esperaba a que pasara el 15, que iba directo al centro, se acercó una anciana que, después de examinarlo de arriba abajo por detrás de sus gruesas gafas, gritó: «¡Jóvenes! ¡Cada vez os vestís con unas pintas más raras!».

«¡No soy ningún jovenzuelo, tengo doscientos setenta años!», respondió el dragón. Pero la señora ni siquiera lo escuchó, empeñada en resolver su crucigrama.

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18233c.pdf  

Caballeros valientes y generosos, dragones solitarios o curiosos, duendes enamorados y gentiles… Una selección de las mejores leyendas de to...

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Caballeros valientes y generosos, dragones solitarios o curiosos, duendes enamorados y gentiles… Una selección de las mejores leyendas de to...