“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”
Isaías 53:5
Foto de portada: Anónimo, Cristo de San Juan de Ortega. Ca. 1130–1140. Escultura en marfil con corona posterior de oro y pedrería. Procedencia: San Juan de Ortega (Burgos), canónica regular agustiniana y, posteriormente, monasterio jerónimo. Depositado en el Museo del Retablo.
PRELUSIÓN
PASIÓN es testimonio visible del compromiso adquirido, con carácter constante y permanente, por los responsables de Editorial MIC con la sociedad leonesa. Y es un referente de la promoción y divulgación de la Semana Santa de León, cosmos de religiosidad popular, que ya ha superado el quincentenario, iluminado por la lámpara de la fe y el candelero de la tradición, donde una y otro, por su manifiesta vigencia, influencia y resonancia, brillan de consuno con luz propia.
PASIÓN, la revista que tiene en tus manos, este año de la Encarnación de Nuestro Señor de 2026, alcanza la vigésima sexta edición y lo hace sustentada por los mismos bagajes que han sido siempre su cimiento y emblema: el lenguaje de la palabra y el concurso de la imagen. Ambos, dado su carácter comunicativo, se yuxtaponen y complementan admirablemente en las páginas que conforman esta publicación, de tal suerte que sus contenidos son registro y memoria viva de la Semana Santa legionense, declarada en el año 2002 de ‘Interés Turístico Internacional’.
PASIÓN, durante más de un cuarto de siglo, se ha hecho eco de la evolución llevada a cabo por nuestra Semana Mayor, Patrimonio Cultural Inmaterial de esta Cuna del Parlamentarismo que es nuestra ciudad. Para ello ha contado con la participación de reconocidos autores, tanto en el campo verbal como en el gráfico, y, por supuesto, con la generosidad y colaboración de autoridades eclesiásticas y civiles, hermandades y cofradías, instituciones y entidades, empresas y particulares. Nuestra gratitud, por tanto, a todos ellos porque su apoyo y confianza han resultado determinantes.
PASIÓN, donde la palabra describe y la imagen materializa, fiel a sus orígenes, en su vigésima sexta edición, difunde los valores permanentes que atesoran las celebraciones que conmemoran el Misterio Pascual del Verbo en esta antigua capital del Viejo Reino, porque ése es el único propósito de su puesta en escena.
Máximo CAYÓN DIÉGUEZ Coordinador de PASIÓN
Coordinación
Máximo Cayón Diéguez
Colaboradores
Manuel Santos Fláker Labanda
Eduardo Álvarez Aller
Taurino Burón Castro
César García Álvarez
Antonio Prim Alonso Morán
Sarita Álvarez Valladares
Esperanza Fernández Suárez
Félix Fernández López
Juan Bautista Díez
M.ª Nieves Martínez Gutiérrez
Miguel Anxo Pena González
Máximo Cayón Waldaliso
Entrevistas
Luis Tejedor López
Material gráfico
Oscar Rodríguez García
María Edén Fernández Suárez
Ana Cayón Rodríguez
Marta Cayón Álvarez
Moisés García Martínez
Miguel Suárez Seijas
Segundo Francisco García Argüello
Eduardo Álvarez Aller
Taurino Burón Castro
Sarita Álvarez Valladares
José Luis Holguera García
Archivo de Editorial MIC
Producción editorial: Editorial MIC
D.L. : LE-379-2012
Editorial MIC agradece la participación de todas las entidades colaboradoras
La revista Pasión no se hace responsable de las opiniones vertidas por los colaboradores de la revista Pasión que, en todo caso, son de su exclusiva responsabilidad.
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A Cristo en su Agonía Redentora
“Se entregó a sí mismo para redención de todos” 1 Tm 2,6
Latente, jadeante y persuasiva, silbo inaudible y hálito en acecho, la disnea invade ahora tu pecho y el corazón intrépida cautiva.
Es tu aliento navío a la deriva, ascua de ocaso y címbalo maltrecho. Cada latido es oscilante lecho, resonancia anhelante y aflictiva.
Ahora, en torno a Ti, todo es misterio, martirio, crueldad y cautiverio. todo es, Señor, desventura en esta hora.
Y entre tanta tortura y desamparo, es tu agonía luminoso faro y tajamar de tu obra redentora.
Máximo CAYÓN DIÉGUEZ
SEMANA SANTA QUE PROCLAMA LA PAZ, ANUNCIA LA BUENA NOTICIA Y PREGONA LA JUSTICIA
† Luis Ángel de las Heras Berzal, cmf Obispo de León
La “Revista Pasión” nos acompaña fielmente en la Semana Santa de 2026, poniendo en valor tantos esfuerzos corresponsables en el cuidado y crecimiento de la fe y la identidad cristianas de León, que contemplamos en su Semana Mayor.
Reconocemos la entrega y el compromiso de tantas personas que hacen posible que, año tras año, la pasión, muerte y resurrección de Cristo se hagan presentes en las calles de León, convirtiendo cada procesión en un testimonio vivo del Evangelio.
La “carta sinodal” emanada de la XXIV Semana Pastoral de la diócesis de León, nos explica cómo hemos de ser mensajeros del Evangelio: proclamando la paz, anunciando la buena noticia de Jesús y pregonando la justicia.
La paz de Cristo es plenitud de vida, reconciliación y comunión fraterna. Sem-
bremos esa paz en cada gesto y en cada encuentro, para que la Semana Santa de León sea un signo de unidad y esperanza para todos.
La buena noticia del Evangelio resplandece en la entrega generosa de quienes
hacen visible el amor de Dios en medio del dolor, la soledad y la incertidumbre. Que la alegría de sabernos amados y enviados por Cristo anime el testimonio de todos los bautizados, especialmente allí donde la tristeza o la desesperanza parecen dominar y es más necesario repartir esperanza.
La justicia que nace del Evangelio nos compromete a mirar a los demás con los ojos de Dios, a trabajar por la dignidad de cada persona y a construir una sociedad más justa y fraterna. Que la limosna cuaresmal y el compromiso con los más vulnerables sean signo de la misericordia y la solidaridad que nos pide el Señor en justicia y caridad.
Que nos sintamos acompañados por María al pie de la Cruz, Madre de la Paz, de la Buena Noticia del Evangelio y de la Justicia, para ser testigos de Jesucristo en la Semana Santa y durante todo el año.
LA SEMANA DE LA LUZ Y DE LA UNIÓN
José Antonio Diez Díaz Alcalde de León
Alas puertas de la iglesia del Mercado, en la tarde del Viernes de Dolores, se congregarán miles de leoneses a esperar la salida de La Morenica, como lo harán ante la iglesia de Santa Nonia en Viernes Santo o ante la Catedral el Domingo de Resurrección. Entre estos momentos se vivirán decenas de instantes emotivos en los templos, a sus puertas, en las calles o en los miles de hogares donde papones de todas las edades se ceñirán cíngulos y se colocarán capillos, donde se cogerá la mantilla heredada de tres generaciones, se limpiará la corneta y se besará el emblema.
Miles de leonesas y leoneses saldrán a las calles para participar -o solo para contemplar- en el lento desfilar de los
pasos. Lo hacen movidos por la fe, por la hermandad, por la religiosidad, tal vez por la belleza del momento, pero -seguro- que por la tradición. Ese legado que suma casi cinco siglos, tiempo en el que las cofradías de Semana Santa de León se han ido fortaleciendo desde que nacieron como agrupaciones penitenciales hasta hacerse ahora un eje fundamental de la ciudad, salvaguardas de la herencia religiosa, patrimonial y artística de todos. Herederos del legado sentimental que se erige en fundamental para forjar y mantener una identidad.
Como alcalde de León tengo que subrayar mi agradecimiento a todos los abades y abadesas, presidentes, mayordomos, seises, hermanos mayores,
consiliarios, hermanas y hermanos que hacen posible cada Semana Santa, restaurando pasos, adquiriendo nuevas tallas, recuperando actos y procesiones, participando como músicos, montadores o como personal de apoyo, haciendo lo imprescindible para que León viva su Semana Santa y la pueda mostrar al mundo como lo que es: una maravillosa conjunción única de fe, belleza y unidad.
Animo a todos los leoneses y los visitantes a buscar cada momento especial de la Pasión Leonesa, a no perder detalle de la actividad en las penitenciales y a disfrutar de un momento muy, muy, especial en la ciudad.
¡Qué sea enhorabuena!
UNA PASIÓN EN CADA RINCÓN DE NUESTRA PROVINCIA
Gerardo Álvarez Courel Presidente de la Diputación de León
Hay pocas tradiciones más interiorizadas en la provincia de León que la Semana Santa. Miles de leoneses y leonesas se preparan durante todo el año para que los diez días de Pasión sean un acto de fe y entrega. Pero también para que lo mejor de nuestros pueblos y ciudades se luzca ante los turistas que cada vez acuden más a nuestra tierra para conocernos. Y es que es una celebración declarada de Interés Turístico Internacional en la capital leonesa, lo que la ha convertido en un recurso turístico de primer orden que, cada vez más, influye para bien en el resto de la provincia.
La importancia de la Semana Santa que se desarrolla en las calles de la ciudad de León está fuera de toda duda, pero
también sabemos que numerosos puntos de nuestra provincia ofrecen ejemplos destacables de esta celebración religiosa que trasciende mucho más allá. En cada rincón se viven estos días con un hondo sentimiento, porque son muchos los lugares en los que el fervor y las tradiciones hacen de nuestra Semana de Pasión un atractivo más para la sociedad leonesa y, por supuesto, para quienes nos visitan. Prueba de ello es que la Semana Santa de Ponferrada, Astorga y Sahagún son Fiesta de Interés Turístico Nacional.
Si por algo se caracteriza esta celebración es que es un momento de reencuentro familiar, de volver a nuestra tierra, de sentir más fuertes las raíces. Y todo ello se consigue gracias al trabajo
de hermandades y cofradías, muchas de ellas con una tradición de siglos y que dan ese sentimiento tan profundo a los miles de papones y paponas que participan en sus actos, pero también a los fieles que viven la Pasión con todo su sentimiento. Por eso quiero trasladar nuestro más agradecimiento por la entrega que cada año demuestran, porque eso también es hacer un León mejor.
Es por tanto una buena ocasión para pedir a todos los leoneses y leonesas que aprovechen esta Semana Santa para vivir momentos de reencuentro, que disfruten y participen en los actos, pero también que sigan siendo los mejores anfitriones para los que vienen a descubrir nuestra tierra.
TRADICIÓN, FE Y PROYECCIÓN UNIVERSAL
Carlos Pollán Fernández Presidente de las Cortes de Castilla y León
La Semana Santa es uno de los acontecimientos religiosos y culturales más arraigados en nuestra ciudad, expresión viva de devoción, historia y fe. Fe que no sólo conjuga solemnidad y belleza artística, sino que articula el sentir de generaciones de leoneses que en cada estación de penitencia se encuentran con su yo más profundo.
En el corazón de esta tradición se encuentran cerca de una veintena de cofradías con profundas raíces en la vida leonesa desde su fundación, que en algunos casos viene de hace siglos.
El año 2025 ha marcado un capítulo extraordinario en esta cronología centenaria. La imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, titular de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno de León, participó en mayo de 2025 en la Procesión del Jubileo de las Cofradías en Roma, acontecimiento que reunió a hermandades de múltiples países bajo
el lema “Peregrinos de Esperanza”. Una oportunidad única de proyectar los valores de nuestra Semana Santa y la excelencia de nuestra imaginería más allá de nuestras fronteras.
La participación del Nazareno leonés en la gran procesión romana no fue un gesto circunstancial, sino un reconocimiento de la Santa Sede al valor devocional y artístico de nuestra Semana Santa. Un hecho que tiene una enorme carga simbólica: llevar nuestra fe y nuestras raíces a los lugares más significativos de la cristiandad.
El recorrido procesional en Roma, con miles de espectadores a lo largo de las vías históricas que bordean el Coliseo, fue un momento de intensa emoción y de orgullo para todos los leoneses. No sólo representó a nuestra ciudad y su Semana Santa, sino que situó a León en el mapa internacional de las manifestaciones de fe más significativas, dejando
claro que nuestra tradición cofrade es un patrimonio vivo que trasciende generaciones y geografías.
A quienes somos testigos de este rito año tras año, nos queda la convicción de que nuestro compromiso con la tradición no sólo es un ejercicio de memoria, sino un aporte constante a la historia de la fe cristiana.
La participación del Nazareno en Roma simboliza el valor de nuestras cofradías no sólo como custodias de arte y creencia, sino como auténticas portadoras de esperanza, capaces de conmover tanto a fieles como a ciudadanos de todas las edades, porque en ellos late algo más que la costumbre: late el alma misma de León.
Hoy, más que nunca, nuestra Semana Santa se proyecta con firmeza hacia el futuro, orgullosa de sus raíces y dispuesta a compartir su legado con todos los pueblos del mundo.
TRADICIÓN, PATRIMONIO Y COMUNIDAD
Juan Carlos Suárez-Quiñones Fernández
Consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de la Junta de Castilla y León
León vuelve a encontrarse consigo misma en la llegada de su Semana Santa, una manifestación profundamente arraigada que trasciende lo religioso para convertirse en una expresión colectiva de identidad, memoria y sentimiento compartido.
Durante estos días, la ciudad de León se transforma en un espacio donde tradición, patrimonio y comunidad caminan al mismo compás. La solemnidad de sus procesiones, el recogimiento de sus calles y la emoción contenida en cada gesto convierten esta celebración en un referente que une generaciones y refuerza el vínculo con nuestras raíces.
Nada de esto sería posible sin la dedicación constante de las Cofradías y de los miles de hermanos y hermanas que,
con esfuerzo silencioso durante todo el año, hacen posible que esta tradición perdure con autenticidad. Su labor no solo sostiene la esencia de la Semana Santa, sino que también proyecta los valores de compromiso, respeto y cohesión social que definen a nuestra tierra.
León se envuelve en estos días en una atmósfera única: el sonido de tambores y cornetas, la cadencia de los pasos, el recogimiento del público y el simbolismo de cada imagen configuran una experiencia que trasciende lo visible. Bajo la mirada eterna de la Catedral de León y con la historia viva que representa la Basílica de San Isidoro, la ciudad revive una tradición que forma parte esencial de su legado cultural.
Especial mención merece el papel de los más jóvenes, cuya participación
asegura la continuidad de este patrimonio inmaterial. Su implicación demuestra que la Semana Santa leonesa no es solo memoria, sino también futuro.
La fuerza de esta celebración reside en la suma de voluntades, en el trabajo colectivo y en el respeto a una herencia que ha sabido mantenerse viva a lo largo del tiempo. León, una vez más, se reconoce en su Semana Santa y la comparte con orgullo, proyectando al exterior una de sus señas de identidad más profundas.
Que estos días sirvan para renovar ese vínculo con nuestras tradiciones y para seguir construyendo, entre todos, el futuro de una celebración que es patrimonio emocional de toda la sociedad leonesa.
TRADICIÓN QUE NOS UNE Y EMOCIÓN QUE NOS IDENTIFICA
Héctor Alaiz Moretón
Subdelegado del Gobierno en León
Desde León, en los días previos a nuestra Semana Santa, es un honor dirigirme a todos los leoneses y leonesas a través de esta revista Pasión, que cada año recoge el pulso de una ciudad que se prepara para vivir uno de sus momentos más intensos y esperados.
La Semana Santa de León es, ante todo, una expresión colectiva de identidad. Además de la Fé, es memoria compartida, es herencia recibida y es compromiso con quienes vendrán. Es el sonido inconfundible de las cornetas al amanecer, el redoble grave del tambor que resuena en las calles del casco histórico y el murmullo respetuoso de quienes aguardan el paso de una procesión. Son días en los que la ciudad cambia de ritmo, pero sobre todo, en los que late con más fuerza. Hablar de nuestra Semana Santa es hablar de esfuerzo callado y de trabajo constante. Detrás de cada acto hay meses de preparación, reuniones, ensayos y desvelos. Las cofradías y hermandades, con sus papones, mantienen viva una tradición que forma parte del patrimonio cultural de León y que ha sa-
bido evolucionar sin perder su esencia. En cada túnica, en cada paso, en cada recorrido, se percibe el orgullo de pertenecer a una historia que nos trasciende. Estos días también son reencuentro. Familias que regresan, amigos que vuelven a coincidir en una acera, generaciones distintas que comparten una misma emoción. La ciudad se convierte en un espacio común donde caben el recogimiento, la admiración artística y la convivencia. La Semana Santa es cultura, es calle, es barrio y es comunidad.
León proyecta en estas fechas una imagen de respeto, hospitalidad y arraigo. Quienes nos visitan descubren no solo la belleza de nuestras imágenes y desfiles procesionales, sino el carácter acogedor de una ciudad que sabe abrirse al mundo sin dejar de ser fiel a sí misma. Quiero expresar mi reconocimiento a todas las personas que hacen posible esta celebración: a las juntas de gobierno, a los papones, a las bandas, a los servicios públicos y a quienes, desde distintos ámbitos, trabajan para que todo transcurra con seguridad y normalidad.
Gracias por vuestro compromiso y por cuidar una tradición que es de todos.
Del mismo modo, deseo destacar la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, cuya presencia discreta pero constante garantiza que cada acto se desarrolle con tranquilidad y seguridad. Su trabajo, coordinado con el resto de administraciones y servicios de emergencia, es esencial para que leoneses y visitantes podamos vivir estos días con confianza. Además, su participación en las escoltas a los pasos forma ya parte de la imagen de nuestra Semana Santa, integrándose con respeto en el desarrollo de las procesiones. Porque ellos también son parte de esta sociedad a la que sirven, comparten el orgullo y el compromiso de preservar una tradición que nos une a todos. Invito a vivir estos días con intensidad y respeto, a disfrutar de cada momento y a sentir el orgullo de formar parte de una ciudad que sabe unirse en torno a lo que la identifica. Porque la Semana Santa de León no es solo una cita en el calendario: es una forma de sentir y de compartir lo que somos.
UNA VIVENCIA COLECTIVA ÚNICA
Eduardo Diego Pinedo
Delegado Territorial de la Junta en León
La Semana Santa de León regresa cada año como uno de los momentos más esperados por la ciudad, que durante diez días late al compás de tambores y cornetas en una celebración que une tradición y devoción. Es una ocasión para recordar y valorar la herencia cultural que ha conformado la identidad de León a lo largo de los siglos.
Cofradías y Hermandades regresan a las calles, acompañadas por imágenes talladas hace siglos por grandes maestros como Juan de Juni y Víctor de los Ríos, que representan la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Estas extraordinarias obras, auténtico patrimonio artístico, dialogan con el presente y refuerzan
el valor histórico y cultural de una tradición que se remonta al siglo XVI.
A lo largo de diez intensos días, León vive momentos de especial emoción: desde la Ronda y la Procesión de los Pasos, anunciada durante la noche del Jueves Santo, hasta el esperado Encuentro en la Plaza Mayor, pasando por cada una de las procesiones, actos y celebraciones que llenan la ciudad de belleza y de un profundo simbolismo. Estos instantes, que congregan a miles de personas, convierten la Semana Santa en una vivencia colectiva única.
Como figuras indispensables de esta celebración, quiero reconocer y agradecer
el esfuerzo de las Hermandades, cofrades, músicos y de todos aquellos que participan y colaboran para que esta cita, declarada de Interés Turístico Internacional, luzca cada año con su máximo esplendor. Su compromiso mantiene viva una tradición que es orgullo de León y expresión de su riqueza cultural y humana.
Aprovechando la llegada de esta cita tan especial de nuestro calendario, invito a leoneses y visitantes a disfrutar de estos días sumergiéndose en la cultura, el patrimonio y la hospitalidad de nuestra tierra, y a preservar el espíritu de una de las celebraciones más sentidas y representativas de la ciudad.
PASIÓN POR LA SEMANA SANTA DE LEÓN
Con el rigor que impone el calendario, estando a punto de comenzar la Semana Santa, un año más la revista Pasión me ha brindado la oportunidad de saludar a los miles de personas que son asiduos lectores de esta primorosa publicación, lo que agradezco, pues lo siento como un privilegio.
Y un año más, cuando me dispongo a escribir estas líneas, vuelvo a revivir el gran escenario en que se transforman las calles y plazas de León desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección, una transformación que no es fruto del azar, ni siquiera de un cúmulo de acertadas improvisaciones, pues la gran puesta en escena que constituyen las majestuosas procesiones que discurren por la ciudad en esos días vienen precedidas del trabajo y dedicación de muchas personas, y de forma muy especial de los cofrades, que son quienes por méritos propios merecen todo nuestro reconocimiento. Pues, en efecto, son ellos los que desde semanas antes realizan rigurosos ensayos para armonizar a la perfección música y movimiento para que nos emocionemos quienes nos agolpamos en las calles de León para contemplar los desfiles procesionales; son también los propios cofrades quienes llevan a cabo, en el anonimato y, por lo tanto, con doble generosidad, por ser lo menos conocido, el laborioso e imprescindible
Tomás Quintana López Procurador del Común de Castilla y León
trabajo que supone la preparación de los pasos para que luzcan en todo su esplendor; en fin, la puesta a punto de túnicas, capirotes, capillos, capuchones, bocamangas, cíngulos… como requiere la ocasión, labor que destaco porque la percibo como un auténtico ritual para cada papón y papona, aunque lo realicen con premura, porque en muy pocas horas va a salir la procesión. No quiero extenderme en recordar otras tareas que con el mayor esmero también realizan los cofrades con objeto de que todo esté preparado para cuando se alce el telón y comience la representación: la salida de la procesión, para admiración de quienes ya somos veteranos en su contemplación y, más aún, asombro de quienes nunca antes habían vivido nuestra Semana de Pasión; porque, con total seguridad, a todos los que participamos en ellas, aunque sea como espectadores, nos van a proporcionar sentimientos y sensaciones compartidas, incluso bienestar emocional, y todo ello con el máximo reconocimiento hacia los miles de cofrades que son los auténticos protagonistas de la representación.
Un reconocimiento que en mi caso además se basa en el inmenso honor de haber actuado, aun sin serlo, como papón, por primera y única vez, por tiempo limitado pero suficiente para percibir lo que deben sentir quienes sí lo son, los hombres y mujeres que
en cada procesión pujan los pasos durante horas por las calles de León, codo con codo, en lo que intuyo una gran paradoja, pues pese a tratarse de un esfuerzo compartido para conducir el paso, cada papón y papona camina en solitario, meditando o a ratos abstraído, y siempre ajeno a cualquier estímulo exterior que no sea el que producen los tambores y cornetas, cuyos sones sirven para acompasar el ritmo de todos los compañeros como si de uno se tratara; sin que nada distraiga al penitente de la soledad que invita a la introspección, por lo que la procesión para los papones y paponas es como una alegoría de la vida, el camino que las personas transitamos acompañados y a la vez en soledad.
Pero la Semana Santa de León, además de las procesiones, ofrece otros estimulantes atractivos que los leoneses tenemos la fortuna de poder disfrutar a diario y que compartimos con las personas que nos visitan a lo largo del año, especialmente en esas fechas, porque más que nunca las calles se llenan de gente, no solo para presenciar los desfiles procesionales, sino también para saborear con la familia o con amigos los suculentos productos que ofrecen los bares y restaurantes de la ciudad, porque parafraseando la cita bíblica, “también de pan vive el hombre, además de la palabra que sale de la boca de Dios”.
EL PAPÓN SENCILLO Y HUMILDE BAJO EL CAPILLO
Mario Amilivia González Presidente del Consejo de Cuentas de Castilla y León
uiero agradecer una vez más la siempre amable y atenta invitación de la editorial MIC para transmitir desde estas líneas, fundamentalmente como leonés, la llegada de uno de los momentos más intensos y emotivos del calendario: la Semana Santa de León, declarada -siempre es oportuno remarcarlo- de Interés Turístico Internacional. Una de las fechas más señaladas, esperadas y concurridas para los leoneses.
En esta ocasión, además de apelar a su proyección exterior, a la tradición, fe, cultura y patrimonio que la hacen singular y de reconocer también el trabajo, esfuerzo y dedicación de las Cofradías y Hermandades, quiero reivindicar especialmente la figura, el protagonismo, del papón sencillo y humilde que se oculta bajo el capillo.
Del penitente que calla, reza y sufre en silencio, pensando en sus problemas,
anhelos y necesidades. De ese cofrade que camina tras su imagen devocional dándole vueltas a su futuro, meditando acerca de la situación en la que podría hallarse el año próximo. Del bracero que procesiona con sufrimiento, pero al mismo tiempo con fe y esperanza, aun sabedor de albergar quizás una enfermedad incurable…
Ese es, en mi opinión, el verdadero origen y sentido de la Semana Santa leonesa, las señas de identidad que la hacen única, con una sobriedad y solemnidad características, pero también compatible con una enorme participación popular. Al mismo tiempo, con una imaginería y un patrimonio monumental que redoblan su poder de atracción.
Son días por tanto de tradición, de encuentro y de sentimientos compartidos que hacen posible cofradías, hermandades y voluntarios, manteniendo viva, generación tras generación, parte de
nuestra memoria colectiva, de nuestra esencia como ciudad bimilenaria.
Emplazo una vez más desde aquí a leoneses y visitantes a compartir momentos y emociones inolvidables.
A sentir el legítimo orgullo de formar parte de cortejos procesionales centenarios.
A fortalecer en las calles, en los desfiles programados, tradiciones que nos unen e identifican.
Y también, a reencontrarnos a la vera de alguna de esas Cruces vacías, austeras, y reflexionar que, con mayor o menor fe y religiosidad, la esperanza germina especialmente donde la vida toca fondo.
Saludos cordiales.
EMOCIÓN QUE TRASCIENDE FRONTERAS
Nuria González Álvarez
Rectora de la Universidad de León
Hubo un instante, lejos de León, en el que el recogimiento y la devoción se impusieron con la misma intensidad que en nuestras calles. Entre muros cargados de siglos y bajo un cielo distinto, la figura del Nazareno avanzó con el mismo pulso que marca nuestras procesiones.
No necesitó explicación. No necesitó traducción. Bastó el paso lento, la sobriedad del gesto, el avance humilde, la mirada baja. Y, de pronto, lo que nace en León habló al mundo entero en el único idioma que conoce: el de la emoción sincera.
Aquella escena confirmó algo que ya sabíamos: que nuestra Semana Santa no es solo una tradición que se hereda, sino una expresión profunda de nuestra identidad colectiva. Austera, sobria, sin estridencias. Firme como la piedra que nos sostiene. Honda como el silencio que la acompaña.
En León, cada procesión transforma la ciudad. Las calles se estrechan aún más cuando el incienso dibuja en el aire su rastro tenue. El tambor no irrumpe, marca el pulso. Las campanas no celebran, acompañan. Y bajo cada capirote late una historia personal que se suma a una memoria colectiva que atraviesa generaciones.
Quienes cargan los pasos sostienen mucho más que una talla. Sostienen identidad, pertenencia, compromiso. Avanzan sin buscar protagonismo, ocultos tras la tela, pero convertidos en el rostro más visible de una devoción que no necesita exhibirse para ser intensa.
La Universidad de León comparte ese mismo espíritu. También nosotros creemos en el trabajo constante, en la responsabilidad silenciosa, en la construcción paciente del futuro sin perder de vista lo que somos. Investigar, enseñar, preservar y difundir nuestro
patrimonio es otra forma de cargar con aquello que importa. Es otra manera de servir a la ciudad.
Porque tradición y conocimiento lejos de ser caminos paralelos se encuentran en el respeto a nuestras raíces y en la voluntad de proyectarlas más allá de nuestras fronteras.
Si algo nos enseñó aquel momento vivido lejos de casa es que León camina unido cuando camina con verdad. Y que lo que aquí se siente, cuando es auténtico, no entiende de distancias.
Que estos días nos permitan volver a lo esencial. A la emoción contenida. Al silencio compartido. A la identidad que nos une.
Buena puja, buena Semana Santa.
AL RESUCITADO
El tiempo te llegó de ser librado de la ergástula oscura de la muerte, se alzó tu corazón de luz inerte con ímpetu divino rescatado.
Un dulce sentimiento esperanzado calmó la pena de tu Madre Fuerte y la voz de la vida dijo al verte: Aleluya, Jesús resucitado.
Pero no te libraste del recelo de tus propios discípulos y amigos, dudosos de la mística pascual.
También yo dudo a veces, me desvelo mirando la cizaña entre los trigos, en vez de ver tu gracia sobre el mal.
GETSEMANÍ
Te recuerdo diciendo: Padre mío, evítame este trance aterrador, hombre me hiciste al fin, piedad, Señor, devuélveme a los cauces de tu río.
Roto ante el ángel, en el huerto umbrío aceptaste la copa del dolor, pudo más el impulso del amor que el atemorizante escalofrío.
Te contemplo, Jesús, bajo el olivo, cuando lanza el rechazo su alarido y estás sudando sangre al desabrigo,
en el ser invisible, en el cautivo a quien siendo inocente y desvalido olvida y desampara hasta el amigo...
María Nieves MARTÍNEZ GUTIÉRREZ
PO E MAS
MACIEJ JURCZYK
Rector del Seminario Diocesano Redemptoris Mater «Virgen del Camino»
«HEMOS DE BUSCAR FORMAS NUEVAS DE MOSTRAR EL AMOR DE DIOS AL HOMBRE DE HOY».
La primera pregunta es casi evidente: ¿qué le lleva a un sacerdote polaco a servir tan lejos de su país?
Llevo en León desde 2007, cuando entré en el Seminario Redemptoris Mater, que se abrió aquel año. Corresponde a nuestra manera de vivir. Pertenezco al Camino Neocatecumenal y mis padres también. Cuando sentí la vocación, fui enviado a León, por suerte. Era entonces un seminario nuevo y también una aventura nueva. Posteriormente fui ordenado sacerdote y aquí continúo, en esta diócesis.
¿Cuáles fueron sus primeras impresiones cuando llegó a León?
¿Qué le llamó la atención? ¿Algún shock cultural destacable?
Venía sin saber el idioma; lo primero fue aprender las palabras básicas. Poco a poco, con la familia que me acogió, me fueron explicando cosas de la cultura española. Recuerdo, por ejemplo, que me explicaron qué era el Barrio Húmedo, algo que puede sorprender a un extranjero. Recuerdo también la primera Semana Santa en León, que me impactó muchísimo: esa capacidad de tantas personas de ponerse en común para una causa tan noble. En pocos países he visto algo así.
Su Polonia natal y León tienen ciertas coincidencias: son lugares de devoción mariana. Es cierto que es algo que nos une. Los polacos tienen el santuario de Częstochowa, donde se realizan muchas peregrinaciones. Por cierto, los polacos están convencidos de que la Virgen era polaca (ríe). Personalmente, la devoción mariana me ha acompañado durante
toda mi vocación sacerdotal y es muy importante tenerla presente.
¿Cómo transformó la vocación sacerdotal su vida?
Cuando Dios llama, las cosas ya no pueden ser iguales… Yo tenía otros planes para mi vida: estudié arquitectura y quería formar una familia. Mis sueños eran muy diferentes, hasta que llegó esta vocación. Durante un tiempo no me la planteé, pero descubrí que es una manera de entregarse a los demás y poner al servicio de los otros tus capacidades. Esa forma de vida me transformó. Cuando vivo amando y sirviendo a los demás, mi vida es más plena. Les digo a los seminaristas que, viviendo así, experimento una plenitud que no encontraría en lo que soñaba.
Hay una negociación hasta que uno se rinde a la evidencia…
La vocación no es solo un deseo; es alguien que te llama, que es Dios, y es alguien que tiene algo que decir. También nos capacita, porque por nuestras propias fuerzas no sería posible. Siempre digo que, tras estos años como sacerdote, me miro al espejo y me sorprendo. Al mismo tiempo descubro muchos momentos de satisfacción y esperanza.
Pasó por Ucrania y por Tierra Santa. ¿Qué lecciones vitales se llevó de aquel tiempo?
La estancia en Tierra Santa fue un regalo para mí. Incluso estando en el seminario veía que no tenía mucho cariño a la liturgia o a las Sagradas Escrituras y quería tenerlo. Allí me enamoré de la tierra de nuestro Señor y comprobé cuánta riqueza espiritual había. Vi que lo que anunciamos no son solo ideas: es la vida real.
Lo de Ucrania me ayudó de otra manera. Estuve allí en 2014 y 2015 y ya había conflicto en la parte oriental del país. Descubrí que el sacerdote no es solo una persona espiritual, sino que de él depende a veces la vida física de las personas. Una vez un chico vino por la noche a pedirnos una bendición porque sentía que tenía que ir al frente con sus amigos. El sacerdote le negó la bendición y le propuso que ayudara a su país de otra manera. Al día siguiente vino llorando y nos contó que por la noche decidió hacernos caso. Luego se enteró de que todos sus amigos habían muerto en un ataque al transporte que les llevaba. Vi que estamos en un mundo en el que la entrega de un sacerdote puede salvar vidas.
El Seminario Redemptoris Mater es un oasis en un desierto de vocaciones. ¿A qué se debe esto?
Seguro que no es mérito nuestro, pero corresponde a una realidad más amplia. Pertenezco, como le he dicho, al Camino Neocatecumenal, como mi familia. Esa es una clave. Hacen falta comunidades cristianas donde las personas vivan la fe apoyándose unas a otras. Hay que vivir no solo en un grupo de amigos, sino en una comunidad donde se puedan compartir momentos difíciles, un lugar donde recibir una palabra de fe.
Estamos llamados a cuidar primero las raíces de la sociedad y, posteriormente, las vocaciones sacerdotales serán un fruto. Vivimos un tiempo de conservar tradiciones preciosas, pero hemos de buscar también formas nuevas de mostrar el amor de Dios al hombre de hoy.
¿Por qué la vida religiosa resulta tan ajena para los jóvenes?
Se podría decir muchas cosas, pero creo que hemos pasado por un tiempo difícil en el que el hombre ha dejado de creer en cualquier religión. Lo que antes solucionaba Dios, lo soluciona ahora un buen trabajo o el médico. Hemos pasado de una fe ciega a algo más maduro. Yo digo en los pueblos a los que asisto que «si venís aquí para que llueva, mejor poner un riego automático».
Con toda conciencia digo que entramos en una nueva época. Aunque parezca que Dios no resuelve cosas externas, veo que el hombre de hoy busca un sentido más profundo para su vida, incluso teniéndolo todo aparentemente solucionado.
Curiosamente, en paralelo, este desafecto religioso va acompañado de una insatisfacción general en la sociedad.
Así es. Las enfermedades internas del alma, como la ansiedad o la depresión, se disparan. Me comentaba un amigo médico que nosotros, los sacerdotes, sabríamos tratar muchos de los casos que le llegan. Estamos en un mundo necesitado de felicidad. Conozco ejemplos de muchas personas que llegan a las catequesis y encuentran el sentido de su vida, como aquella mujer del Evangelio que descubre al único que puede saciar la sed de plenitud. Estamos creados para la eternidad; nada finito, como la riqueza o el placer, puede satisfacer al hombre en esa medida.
Cuando faltan pastores, ¿hay que buscar vocaciones con más ahínco o dar más protagonismo a los seglares?
Siempre me he resistido a una búsqueda ciega; creo que es contraproducente. En realidad, lo que faltan son comunidades cristianas. El pastor está dado en función de su pueblo. En la Biblia, de hecho, aparece esta imagen.
Estamos en un tiempo, como decía el papa Francisco, de todos, que pide autenticidad en todos los aspectos. En Polonia aún hay una Iglesia bien estruc-
turada, pero siento que aquí, en España, se me pide salir más al encuentro, no solo de quienes ya vienen. Es descubrir la belleza de las personas que quizá no están en la Iglesia. El diálogo es una experiencia muy enriquecedora como forma de llevar la Buena Noticia.
Visto lo visto, contar con un clero —no solo santo y humilde— también misionero más que un deseo es una necesidad. Es necesario y el mundo lo espera. No es tiempo de estar encerrados. España
es también, cada vez más, una tierra de misión. Creo que lo decimos de palabra, pero hay que ponerlo en práctica. Son nuevas formas de entender el papel del sacerdote.
No debemos sentirnos superiores por el hecho de serlo. Podemos hacer una mejor labor si actuamos como siervos. Como decía san Agustín: «Sacerdote para vosotros, pero con vosotros, cristiano». También nos ayuda la participación en una comunidad en la que somos hermanos. Es dar y recibir.
En el Seminario Redemptoris Mater conviven personas de diversas nacionalidades. Esto en sí es una lección en un mundo en el que las identidades nacionales son causa de tensiones.
Es cierto, y tiene que haber algo más para que se dé esta comunión. Como decía san Pablo, «ya no habrá hombre ni mujer, ni griego ni judío». Estoy seguro de que esto es fruto del Espíritu Santo. Venimos de comunidades, con lo que ya existe una base común, pero también es importante vivir con sinceridad, sin miedo a ser rechazados. Cuando conoces poco a poco al otro, empiezas a comprenderlo y a amarlo o, al menos, a respetarlo.
De eso falta mucho hoy en día.
Creo que esto debería ser la imagen de toda la Iglesia. ¡Cómo va a venir la gente si cuando salimos de misa juzgamos a los demás! Hemos de pedir esa nueva actitud al Padre de todos.
¿Cómo viven la Semana Santa en el seminario?
Ya la Cuaresma la vivimos en ayuno, oración y limosna, como invita la Iglesia. Dado que los chicos viven sin dinero, esa limosna es el servicio que nos prestamos unos a otros. Como curiosidad, hemos abierto un taller de cirios pascuales.
Durante la Semana Santa tenemos dos días de retiro, que nos ayudan a profun-
dizar más en estos días. También nos integramos mucho en la vida diocesana con la misa crismal del Miércoles Santo, junto a nuestro obispo. El jueves y viernes servimos en muchas parroquias, en las que los seminaristas celebran los oficios. Por la noche tenemos una celebración con nuestra comunidad que nos ayuda a vivir el Triduo Pascual.
También participamos en procesiones, como la del Santo Sepulcro. Nos hacemos uno con el pueblo de León. Y todo esto en función de la Pascua, que para cada cristiano es lo que da sentido a todo: no terminar en la muerte, en el santo sepulcro, sino entrar en la resurrección. Todos estamos llamados a descubrir la esperanza de la Pascua.
¿Todavía atiende parroquias de la diócesis? ¿Le siguen llamando Don Matías?
(Ríe). Además del seminario llevo seis parroquias en Tierra de Campos. Las llevo con mucho cariño; son pueblos poco numerosos. Oficio las misas los domingos y los miércoles, además intento servir a las personas en lo que haga falta. Es gente a la que quiero mucho y por la que me siento muy querido.
Me llaman Matías porque no es fácil pronunciar mi nombre para ellos. Quiero que me vean como uno más, sin crear distancias.
¿Cómo pueden los cristianos de a pie vivir de una manera más profunda estos días de la Semana Santa?
Deben tener en cuenta que el mismo Jesús que celebramos en la Semana Santa, que ha muerto por amor a nosotros y ha resucitado, lo ha hecho porque nos ama a todos de una manera personal. El mismo Dios sigue presente hoy y sigue llamando a descubrir su amor y a vivir de una manera nueva como hijos de la luz, sobre los que la muerte no tiene poder.
Todo lo que veremos en la calle es un signo de este amor. El sentido profundo de la Semana Santa es que Dios nos dice: «Mirad cómo os amo».
A LAS SIETE Y MEDIA DE LA TARDE
Fotografías: Moisés García Martinez
Hay dos viernes en León que ocupan un espacio mayor que el que se les dedica en los calendarios. Hay un viernes grande, inmenso, el Viernes Santo, que va de sol a sol, el Viernes del Sol, con mayúsculas, y de las Tinieblas. Un viernes universal. Hay otro viernes, sencillo y puntual, de duración concreta, al atardecer, el Viernes de Dolores. Es el viernes donde se define el alma leonesa, el viernes que marca el retorno de los leoneses que regresan a su tierra en esas fechas y que se congregan alrededor de la iglesia del Mercado, junto con los que se quedaron en la tierra, esperando el punto de la hora. Todos los leoneses sentimos de manera este Viernes, que es más nuestro que el resto de viernes del año y de días sacros.
Antes de esta fecha señalada, quinto viernes de Cuaresma, siempre tiene lugar la celebración de la tradicional novena por la paz del mundo, novena inmemorial en honor de Santa María la Antigua del Camino de los Franceses, la popularmente conocida como la Morenica del Mercado. Y es que, si hablamos de esta imagen, nos llegan ríos de tinta de poetas, de estudiosos, de fieles, que nos proporcionan datos e historia que viene de muy antiguo.
Hay documentación histórica que avala la celebración de una rogativa en acción de gracias por el beneficio de la lluvia recibida. Fue el tres de mayo de 1663, jueves, fiesta de la Ascensión del Señor. Salió la imagen de su camarín, al que no regresó hasta tres días más tarde. Tiempo en que fue llevada al monasterio de las MM. Concepcionistas, y desde allí recorrió en procesión el convento de Santa María de Carbajal, la S.I. Catedral, el convento de las Clarisas Descalzas y la iglesia de S. Isidoro.
Un año más tarde quedó establecida canónicamente en la iglesia parroquial
la “Compañía de la Zarza”, título que alude a la Aparición de la Santísima Virgen que la tradición establece el nueve de febrero del año 560 y que aparece recogida en un fresco en la sacristía de esta misma iglesia.
LA PROCESIÓN DEL VIERNES DE DOLORES
Si hay un recorrido en la Semana Santa leonesa que no precisa descripción éste es el que corresponde a la procesión del Viernes de Dolores con sus tres estaciones. Desde entonces así se inician los diez días de conmemoración del Misterio Pascual del Verbo. La Dolorosa sobre las andas, escucha dentro de su templo un primer cántico. Un coro popular entona su himno mientras la imagen, alzada ya, lo escucha, y con un dulce mecimiento se acerca a la puerta. Con una puntualidad de siglos, - este año será a las siete y media de la tarde -, en la calle, antigua de la Ferrería, se forma el cortejo y rompen el rumor los bronces de la iglesia de Santa María del Mercado. Campanas, campaniles y esquilas se irán comunicando y sucediendo por todo el casco histórico de la ciudad, al paso de la procesión de la Señora, de convento a catedral, de iglesia parroquial a monasterio. El cortejo penitencial, gira a la izquierda en la calle Escurial, al poco de arrancar su itinerario, para rendir la primera estación en el Monasterio de las MM. Benedictinas de Santa María de Carbajal. El monasterio mira a la plaza de Santa María del Camino, más conocida como plaza del Grano, donde es tradición que una cruz de piedra señala que el nueve de febrero del año 560 la Virgen se apareció allí mismo a un pastor entre las ramas espinadas de una zarza.
Pero si hay un motivo para que la imagen entre en la capilla benedictina, este procede del 12 de febrero de 1853,
cuando tres días después de que el barrio del Mercado festejara la fiesta de la antedicha “Aparición”, se derrumbó gran parte de la edificación de la iglesia parroquial. Debido a esto, la “Morenica del Mercado” fue trasladada al convento de las MM. Carbajalas. Allí permaneció y allí se mantuvieron los cultos litúrgicos hasta el tres de marzo de 1856, cuando de nuevo regresó a su iglesia de la calle Herreros, una vez reparado y restaurado el templo románico conforme a lo dispuesto en los planos firmados por el P. Miguel Echano, monje benedictino del convento de Sahagún. De este hecho viene la entrada de la Virgen del Mercado, cada Viernes de Dolores, en la capilla del Convento de las MM. Benedictinas a escuchar su rezo y su canto.
La segunda estación, popularmente parada, tiene lugar en la calle Ancha, ante la capilla del Cristo de la Victoria, donde es fama que vivió el centurión Marcelo, patrón de la ciudad de León. Allí aguardan a la Virgen de los Dolores un salmo polifónico, interpretado por el coro “Conde de Rebolledo” y un ramo de flores en ofrenda. Desde el año 2009, la Corporación Municipal puja este paso desde el principio de la calle Ancha hasta la capilla del Cristo de la Victoria.
La tercera, y última parada, tiene lugar en la plaza de Santo Domingo, donde es el pueblo de León el que forma el coro, sumándose a las voces de los braceros que portan la Santa Imagen, el que entona un emocionado canto de la Salve, compuesto por S. Pedro de Mesonzo, que impregna el aire de fervor. Si en la salida de esta ‘procesión del pueblo de León’ es palpable la emoción, no lo es menos el sosiego que alienta ostensible en la ‘recogida’ de esta propia manifestación de la piedad popular leonesa. Y es que Santa María del Mercado ha visto en numerosas ocasiones vueltos hacia ella los ojos y las esperanzas del pueblo leonés.
SANTA MARÍA DEL CAMINO
Muchas son las anotaciones de varios siglos referidas a esta imagen. Raimundo Rodríguez Vega, escribía en 1925 en su Guía Turística de León que esta imagen de “Nuestra Señora de los Dolores es de buena escultura, probablemente del siglo XV, pues en 1509 se la llama Santa María la Nueva”. Por tanto, la imagen ya aparece datada a comienzos del siglo XVI.
La iglesia de Nuestra Señora del Mercado, la Antigua del Camino (francés, o de los franceses) fue declarada Bien de Interés Cultural el 28 de septiembre de 1973. En ella, al oscurecer, se cantaba entonces todos los sábados la Salve popular; y todos los terceros domingos de cada mes, a las cuatro de la tarde tenía lugar el “Vía Matris Dolorosae”, es decir, “Camino de la Madre Dolorosa” con el rezo de los siete Dolores de María, meditados en forma de Vía Crucis. Este pío ejercicio tenía lugar también todos los días de la novena por la paz en el mundo
Según dice Máximo Gómez Rascón en su Iconografía de la Piedad en la Diócesis de León “la Virgen está caracterizada como una mujer joven a punto de llorar. La expresión de dolor hace que tenga el rostro contraído y una acentuada comisura en los labios. El cadáver, rígido y estilizado, dibuja a partir del tórax la curvatura típica de algunas imágenes centroeuropeas, recurso muy útil para evidenciar mejor los aspectos trágicos. Se rompe la línea paralela de las piernas al flexionar la izquierda, quedando visible la rodilla de la Virgen”.
La coronación canónica de esta Virgen del Mercado y del Camino, la Antigua, tuvo lugar el siete de octubre de 2023 durante la Eucaristía, en un acto de gran sencillez y austeridad como había sido dispuesto en el decreto episcopal firmado por Mons. D. Luis Ángel de las Heras, CMF, el 31 de mayo de 2023. La corona que se impuso a la imagen data del siglo XVIII. Es de plata sobredorada engrandecida con esmeraldas donadas
por la familia Arriola a comienzos del siglo XX. Y después más enriquecida con donaciones de oro y plata a que contribuyeron varias familias leonesas y cuyo cometido fue encargado al orfebre leonés Santiago Rivas Prieto.
La Señora del Mercado realiza su itinerario anual en el antiguo trono de la imagen titular de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, cedido en 2022. Dicho trono, realizado en madera de nogal y dorado con panel de oro al fuego, data del año 1946, fue proyectado y realizado por Víctor de los Ríos para la imagen de Jesús Nazareno que hasta 1953 era venerado en el ábside de la epístola de la iglesia de Nuestra Señora del Mercado. Este trono también figuró en la desaparecida procesión del ‘Pregón’ que salió por primera vez la noche del Lunes Santo, 22 de marzo, de 1948, precisamente desde esta iglesia.
La iglesia de Nuestra Señora del Mercado, la Antigua del Camino, no sólo ha conocido el paso de gente del pueblo, de peregrinos, de abades, de obispos, de magnates. También el de monarcas. Frente a ella pasó y entró en León el rey Fernando V, esposo de Isabel la Católica, el 29 de marzo de 1493, con motivo del traslado desde Tánger de los restos de san Marcelo, Patrono de la Ciudad. En esta iglesia es posible que rezara, como hacen los peregrinos a Compostela, ante la Antigua del Camino, antes de seguir adelante con tan importante cometido.
El patrimonio de esta iglesia tiene alguna otra singularidad muy reseñable. A saber, cada Domingo de Pasión se ofrecen a la adoración de los fieles las dos Sagradas Espinas de la Corona del Señor, encerradas en viril de plata sobredorada, procedentes del desaparecido monasterio de San Claudio, que trajo de Roma el cardenal Jacinto, enviado del papa Alejandro III, en concepto de legado, en su visita a nuestra ciudad el 22 de abril de 1173. Reinaba entonces Fernando II, hijo del emperador Alfonso VII.
Pero por encima de distinciones regias, concesiones, etc. Santa María del Mercado es, en palabras de Máximo Cayón Diéguez, “Hija de este pueblo”. Y así lo cantan y así lo sienten los fieles, sus fieles. A aquella Virgen que llamaron la Nueva, le añadieron desde mediados del siglo XVI el epíteto de “Antigua del Camino” para distinguirla de la Patrona de la Región Leonesa, que apareció el dos de julio de 1505 a una legua, al occidente de León, en la Virgen del Camino. A ella le dedicó versos Victoriano Crémer, le dedicó párrafos Antonio Pereira, por nombrar algunos literatos. Pero fue D. Máximo Cayón Waldaliso quien en sólo cuatro palabras condensó la esencia de esta imagen y el sentir profundo de su emoción cuando la llamó “la Morenica del Mercado”.
Félix FERNÁNDEZ LÓPEZ
27 DE MARZO
VIERNES DE DOLORES
PROCESIÓN DE LA DOLOROSA
ORGANIZA: PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DEL MERCADO
HORA DE SALIDA: 19:30 HORAS de la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. del Mercado
GUÍA DE PROCESIONES
RECORRIDOS OFICIALES
SEMANA SANTA 2026
PROCESIÓN DE HERMANDAD
ORGANIZA: REAL HERMANDAD DE JESÚS DIVINO OBRERO
HORA DE SALIDA: 17:30 HORAS de la Iglesia Parroquial de Jesús Divino Obrero
ITINERARIO:
ITINERARIO: Salida: Iglesia parroquial de Nuestra Señora del Mercado y del Camino “La Antigua” de León, Herreros, Escurial, Plaza de Santa María del Camino (del Grano), Cuesta de las Carbajalas, (en el Real Monasterio de las RR.MM. Benedictinas -Carbajalas-, canto de la Salve), Cofradía Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, Cuesta de los Castañones, Santa Cruz, Plaza Mayor (sin vuelta), Mariano Domínguez Berrueta, Plaza de Regla (de la Catedral), Ancha, (en la capilla del Cristo de la Victoria actuación del coro “Conde de Rebolledo”), Plaza de San Marcelo, Plaza de Santo Domingo (parada para cantar la Salve), Independencia, Legión VII, Plaza de San Marcelo, Teatro, Rúa, Plaza de las Concepciones, Fernández Cadórniga, Juan II, Plaza de Santa María del Camino (sin vuelta), Rinconada D. Enrique García Centeno, El Mercado, Herreros, e Iglesia de Nuestra Señora del Mercado.
SOLEMNE TRASLADO EXTRAORDINARIO DE JESÚS NAZARENO, “EL DAINOS”
ORGANIZA: COFRADÍA SANTÍSIMO
CRISTO DE LA EXPIRACIÓN Y DEL SILENCIO, CONJUNTAMENTE CON LA OFS, LA CASA FRANCISCANA Y LAS HERMANAS CLARISAS DEL CONVENTO DE SANTA CRUZ
HORA DE SALIDA: 23:30
HORAS del Convento de Santa Cruz de las Hermanas Clarisas
Con motivo del Octavo
Centenario de la muerte de San Francisco de Asís y con carácter excepcional tendrá lugar el traslado de la venerada imagen de Jesús Nazareno “El Dainos”. Dicho acto,
acordado conjuntamente con la OFS, la Casa Franciscana y las Hermanas Clarisas del Convento de la Santa Cruz de León, se celebrará el Domingo Tortillero o de Lázaro (el anterior al Domingo de Ramos). Allí se mantendrá a disposición de las Hermanas hasta el Viernes de Dolores en el que será devuelto a la Iglesia de San Francisco. EI Viernes de Dolores, tras la finalización de la procesión de La Dolorosa, organizada por la Parroquia de Nuestra Señora del Mercado, se acudirá de manera corporativa hasta el crucero de la Plaza del Grano para recoger al Hno. Mayordomo y al Hno. Secretario. Desde allí, se dirigirán hasta el Convento de Santa Cruz.
ITINERARIO:
Salida: Convento de Santa Cruz de las Hermanas Clarisas, Cardenal Landázuri, Plaza de Regla, Mariano Domínguez Berrueta, Plaza Mayor (sin vuelta), Santa Cruz, Plaza de Riaño, Cercas, San Francisco, Plaza de San Francisco, Corredera e Iglesia de San Francisco.
28 DE MARZO
SÁBADO DE PASIÓN
PROCESIÓN INFANTIL “CAMINANDO TRAS LAS HUELLAS DE JESÚS”
ORGANIZA: COFRADÍA LA AGONÍA DE NUESTRO SEÑOR
HORA DE SALIDA: 12:00
HORAS de la Iglesia de Santa Marina La Real
ITINERARIO:
Salida: Iglesia de Santa Marina
La Real, Serranos, Torres de Omaña, Cervantes, Ancha, Plaza de Regla, Pablo Flórez, San Pelayo, Plaza San Pelayo, Serranos e Iglesia de Santa Marina La Real.
Salida: Iglesia Parroquial de Jesús Divino Obrero, Víctor de los Ríos, Obispo Almarcha, Daoiz y Velarde, Murias de Paredes, Plaza Riaño, Misericordia, Plaza San Martín, Plegaria, Plaza Mayor, Santa Cruz, Puerta Sol, Daoiz y Velarde, San Pablo, Víctor de los Ríos e Iglesia de Jesús Divino Obrero.
PROCESIÓN CAMINO DE LA PASIÓN Y DE LA ESPERANZA
ORGANIZA: SACRAMENTAL Y PENITENCIAL COFRADÍA
NUESTRO PADRE JESÚS
SACRAMENTADO Y MARÍA SANTÍSIMA DE LA PIEDAD, AMPARO DE LOS LEONESES
HORA DE SALIDA: 18:00 HORAS del patio de la Colegiata de San Isidoro
ITINERARIO:
Salida: Patio de la Real Basílica - Colegiata de San Isidoro (canto de la Coral Isidoriana en el interior del patio, sólo para Hermanos), Plaza de Santo Martino, Sacramento (petalada a la Virgen de la Esperanza), Plaza de San Isidoro, Cid, Ancha (acto ante el Cristo de la Victoria), Hermandad Sacramental de Santa Marta y de la Sagrada Cena, Plaza de San Marcelo, Teatro, Rúa, Plaza de las Concepciones, Fernández Cadórniga, Plaza de Don Gutierre, Zapaterías, Plaza de San Martín, Plegaria (ofrenda floral al Cristo de Fuera de la Iglesia de San Martín), Plaza Mayor (sin vuelta), Mariano Domínguez Berrueta, Plaza de Regla (los Hermanos harán una estación de Penitencia), Sierra Pambley, Ancha, Cervantes, Plaza Torres de Omaña, Fernando González Regueral, Plaza San Isidoro, Sacramento, Plaza Santo Martino y patio de la Real
Basílica - Colegiata de San Isidoro.
MISA DE ADMISIÓN DE HERMANOS
ORGANIZA: COFRADÍA SANTO
SEPULCRO - ESPERANZA DE LA VIDA
HORA DEL ACTO: 18:30 HORAS en la Iglesia del Convento de las Concepcionistas
ACTO: En la Iglesia del Convento de las RRMM Concepcionistas, misa anticipada del Domingo de Ramos, durante la que se procede a la bendición de túnicas y a la celebración del rito de admisión de los nuevos hermanos que se han incorporado a la Cofradía.
ACTO DEL BESAPIÉ AL SANTO CRISTO DE LA REDENCIÓN
ORGANIZA: COFRADÍA NUESTRO
SEÑOR JESÚS DE LA REDENCIÓN
HORA DEL ACTO: 19:00 HORAS en la Iglesia del Monasterio de las Carbajalas
ACTO: En la Iglesia del Real Monasterio de las RR.MM.
Benedictinas (Carbajalas), en la Plaza Santa María del Camino (del Grano) dará comienzo con una oración conjunta de vísperas por parte de las RR.MM. Benedictinas y, a continuación, se procederá al acto del Besapié al Cristo Titular de la Cofradía.
SOLEMNE VÍA CRUCIS PROCESIONAL
ORGANIZA: COFRADÍA SANTO CRISTO DE LA BIENAVENTURANZA
HORA DE SALIDA: 20:30 HORAS de la Iglesia de San Claudio
ITINERARIO:
Salida: Iglesia de San Claudio, Antonio Valbuena, Avenida Facultad de Veterinaria, Cipriano de la Huerga, San Vicente Martír, Martín Sarmiento, Párroco Carmelo Rodríguez, Plaza Doce Mártires, Monasterio, Covadonga, 24 de Abril, Torriano, Juan Ferreras, Plaza del Congreso Eucarístico (sin vuelta), San Claudio, Flórez de Lemos y Antonio Valbuena (entrada a la Iglesia de San Claudio y acto de entrada del Cristo en la misma). (Contará con el acompañamiento musical del Trío de Capilla Legio VII).
29 DE MARZO
DOMINGO DE RAMOS
PROCESIÓN DE LAS PALMAS
ORGANIZAN: COFRADÍA NUESTRA
SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS Y SOLEDAD y COFRADÍA DULCE NOMBRE DE JESÚS NAZARENO
HORA DE SALIDA: 8:30 HORAS de la Capilla de Santa Nonia
ITINERARIO:
Salida: En la Capilla de Santa Nonia, Bendición de Ramos y Palmas y a continuación se iniciará la procesión por Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, República Argentina, Villa Benavente, Plaza Fernando Merino (con vuelta), Lancia, Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno y Capilla de Santa Nonia. A continuación, se procederá a la celebración de la Eucaristía.
PROCESIÓN DE LAS PALMAS
ORGANIZA: JUNTA MAYOR DE COFRADÍAS Y HERMANDADES DE LA SEMANA SANTA DE LEÓN POR DELEGACIÓN DEL CABILDO CATEDRAL
HORA DE SALIDA 10:30 HORAS del Museo Diocesano y de Semana Santa
ITINERARIO:
Salida: Museo Diocesano y de Semana Santa, Mariano Domínguez Berrueta, La Sal, La Paloma, Cardiles, Platerías, Plegaria, Plaza de San Martín, Zapaterías, Plaza de Don Gutierre, Fernández Cadórniga, Plaza de las Concepciones, Rúa, Teatro, Plaza de San Marcelo (incorporación en el Antiguo Ayuntamiento de la Corporación Municipal), Hermandad Sacramental de Santa Marta y de la Sagrada Cena, Plaza de San Marcelo - Botines.
• A las 12:15 horas Bendición de las Palmas. La procesión continuará por Ancha y Plaza de Regla.
• A las 13:00 horas se celebrará la Santa Misa en la Santa Iglesia Catedral. La Imagen retornará hasta el Museo Diocesano y de Semana Santa por el siguiente recorrido: Sierra Pambley, Ancha, Las Varillas, La Paloma, La Sal, Mariano Domínguez Berrueta y Museo Diocesano y de Semana Santa.
PROCESIÓN DE LOS RAMOS
ORGANIZA: COFRADÍA SANTO
CRISTO DEL PERDÓN
HORA DE SALIDA: 11:00 HORAS de la Iglesia de San Francisco de la Vega
ITINERARIO:
Salida: En la Iglesia de San Francisco de la Vega, bendición de Ramos y Palmas en el atrio de la Iglesia y a continuación se inicia la procesión por Gómez de Salazar, Doña Urraca, Tizona, Sahagún, Ramón Calabozo, Gómez de Salazar y Parroquia de San Francisco de la Vega, finalizando sobre las 12:30 horas.
PROCESIÓN DE LOS RAMOS
ORGANIZA: PARROQUIA DE JESÚS DIVINO OBRERO
HORA DE SALIDA: 11:30 HORAS de la Iglesia de Jesús Divino Obrero
ITINERARIO:
Salida: En la Iglesia de Jesús Divino Obrero, bendición de Ramos y Palmas y a continuación se iniciará la procesión por Víctor de los Ríos, Batalla de Clavijo, San Carlos, Daoiz y Velarde, Obispo Almarcha, José Mª Fernández, Batalla de Clavijo, Víctor de los Ríos e Iglesia parroquial de Jesús Divino Obrero. A continuación, se procederá a la celebración de la Eucaristía.
PROCESIÓN DE LOS RAMOS
ORGANIZAN: COFRADÍA SANTO CRISTO DEL DESENCLAVO y COFRADÍA LA AGONÍA DE NUESTRO SEÑOR
HORA DE SALIDA: 11:30
HORAS en la Iglesia de Santa Marina La Real
ITINERARIO:
Salida: En la Iglesia de Santa Marina La Real, bendición
de Ramos y Palmas y a continuación se iniciará la procesión por Serranos, Plaza del Desenclavo, Plaza Puerta Castillo, Plaza Santo Martino, Sacramento, Plaza San Isidoro, Descalzos, Corral de San Guisán, Serranos e Iglesia de Santa Marina La Real. A continuación, se procederá a la celebración de la Eucaristía.
TRADICIONAL MISA DE DOMINGO DE RAMOS Y BENDICIÓN DE TÚNICAS
ORGANIZA: COFRADÍA LA AGONÍA DE NUESTRO SEÑOR
HORA DEL ACTO: 12:00 HORAS en la Iglesia de Santa Marina La Real ACTO: En la Iglesia de Santa Marina La Real se celebrará la misa de Domingo de Ramos en la que tendrá lugar el acto de bendición de túnicas.
PROCESIÓN DEL CRISTO DEL GRAN PODER
ORGANIZA: COFRADÍA CRISTO DEL GRAN PODER
HORA DE SALIDA: 17:00 HORAS del patio de MIRESI (antiguas HH. Trinitarias)
ITINERARIO:
Salida: Patio de MIRESI (antiguas HH. Trinitarias), San Lorenzo, San Pedro, Puerta Obispo, *ACTO DE LA ENTRADA TRIUNFAL DE JESÚS EN JERUSALÉN* (en la puerta del Palacio Episcopal), Plaza de Regla, Sierra Pambley, Ancha, Varillas, Cardiles, Platerías, Plegaria, Plaza Mayor (sin vuelta), Mariano Domínguez Berrueta, Plaza de Regla (sin vuelta), Plaza Puerta Obispo, San Pedro, San Lorenzo y Patio de MIRESI (antiguas HH. Trinitarias).
INMEMORIAL PROCESIÓN DEL “DAINOS”, ANTAÑO DEL SANTO ROSARIO DE LA BUENA MUERTE
ORGANIZA: ORDEN FRANCISCANA SEGLAR (OFS), EN COLABORACIÓN CON LA COFRADÍA SANTÍSIMO CRISTO DE LA EXPIRACIÓN Y DEL SILENCIO. HORA DE SALIDA: 19:45 HORAS del interior de la Iglesia de San Francisco
ITINERARIO: A las seis de la tarde, los hermanos de las Cofradías de la Sobarriba,
que participan en la procesión del Dainos, se reúnen frente al crucero de la plaza de Santa María del Camino (Plaza del Grano). Tras rezar una Salve, se dirigen por la Cerca hasta el Convento de San Francisco. Salida: del interior de la Iglesia de San Francisco, Corredera, Plaza de San Francisco, Hospicio, Escurial, Plaza de Santa María del Camino (del Grano), Cuesta de las Carbajalas, Cofradía Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, Cuesta de los Castañones, Santa Cruz, Plaza Mayor (sin vuelta), Mariano Domínguez Berrueta, Plaza de Regla (con vuelta, se cantará el rezo a la Virgen), Ancha, Plaza San Marcelo, Plaza Santo Domingo (sin vuelta), Independencia, Santa Nonia, Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, Capilla de Santa Nonia (frente al pórtico del templo, encuentro de la Santísima Virgen con su Hijo en la Calle de la Amargura, en colaboración con la Cofradía Nuestra Señora de las Angustias y Soledad), Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, Jardín de San Francisco, Corredera e Iglesia de San Francisco.
30 DE MARZO
LUNES SANTO
PROCESIÓN DE LA PASIÓN
ORGANIZAN: COFRADÍA NUESTRA SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS Y SOLEDAD, COFRADÍA DULCE NOMBRE DE JESÚS NAZARENO y REAL COFRADÍA SANTÍSIMO
SACRAMENTO DE MINERVA Y LA SANTA VERA CRUZ
HORA DE SALIDA: 20:00 HORAS de la capilla de Santa Nonia
ITINERARIO:
PROCESIÓN DE NUESTRO SEÑOR
JESÚS DE LA REDENCIÓN
ORGANIZA: COFRADÍA NUESTRO
SEÑOR JESÚS DE LA REDENCIÓN
HORA DE SALIDA: 21:00 HORAS del Museo Diocesano y de Semana Santa ITINERARIO:
Salida: Museo Diocesano y de Semana Santa efectuando el tradicional recorrido por Mariano Domínguez Berrueta, Plaza de Regla, Ancha, Varillas, Cardiles, Platerías, Plegaria, Plaza de San Martín, Zapaterías, Plaza Don Gutierre, Fernández Cadórniga, Plaza de las Concepciones, San Francisco, Hospicio, Escurial, Plaza de Santa María del Camino (del Grano), Las Carbajalas, La Redención, Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, Cuesta Castañones, Santa Cruz, Plaza Mayor (sin vuelta) con la actuación del “Orfeón Leonés”, Mariano Domínguez Berrueta y recogida en el Museo Diocesano y de Semana Santa.
Salida: Capilla de Santa Nonia, Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, Jardín de San Francisco, San Francisco, Plaza de las Concepciones, Fernández Cadórniga, Plaza de Don Gutierre, Zapaterías, Plaza San Martín, Plegaria, Plaza Mayor (sin vuelta), Mariano Domínguez Berrueta, Plaza de Regla, Ancha, Plaza de San Marcelo, Plaza de Santo Domingo (sin vuelta), Independencia, Santa Nonia, Cofradía Dulce
Nombre de Jesús Nazareno y Capilla de Santa Nonia.
PROCESIÓN DEL ROSARIO DE PASIÓN
ORGANIZA: HERMANDAD
SACRAMENTAL DE SANTA MARTA Y DE LA SAGRADA CENA
HORA DE SALIDA: 20:30 HORAS de la Iglesia de San Marcelo
ITINERARIO:
Salida: Iglesia de San Marcelo, Plaza de San Marcelo, Ruiz de Salazar, Pilotos Regueral, Cid, Plaza de San Isidoro, Descalzos, Corral de San Guisán, Serranos, Plaza San Pelayo, San Pelayo, Pablo Flórez, Plaza de Regla, Ancha, Plaza de San Marcelo e Iglesia de San Marcelo.
SOLEMNE ADORACIÓN PROCESIONAL DE LAS LLAGAS DE CRISTO
ORGANIZA: COFRADÍA SANTO
SEPULCRO - ESPERANZA DE LA VIDA
HORA DE SALIDA: 22:00 HORAS del interior del Convento de las Concepcionistas
ITINERARIO: Salida: Del interior del Convento de las RR. MM. Concepcionistas, Plaza de las Concepciones, Fernández
Cadórniga (rezo 1ª Llaga), Plaza Don Gutierre, Zapaterías, Plaza San Martín (rezo 2ª Llaga), Juan de Arfe, Cofradía Ntra. Sra. de las Angustias y Soledad, La Redención, Cuesta de las Carbajalas (rezo 3ª Llaga frente al Convento de las RR. MM. Benedictinas de Santa María de Carbajal), Plaza Santa María del Camino (del Grano), Escurial, Herreros (rezo 4ª Llaga frente a la Iglesia de Nuestra Señora del Mercado), Plaza de las Concepciones (rezo 5ª Llaga a la puerta del Convento de las RR. MM. Concepcionistas). Posteriormente, la procesión avanza hacia el interior del templo.
31 DE MARZO
MARTES SANTO
PROCESIÓN DEL PERDÓN
ORGANIZA: COFRADÍA SANTO CRISTO
DEL PERDÓN
HORA DE SALIDA: 19:00 HORAS del patio del Convento de las Hermanas Clarisas
ITINERARIO:
Salida: Patio del Convento de Santa Cruz Hermanas Clarisas, Convento, Cardenal Landázuri, Plaza de Regla. En el Locus Apellationis, ante el pórtico de la S.I. Catedral y con la colaboración del Orfeón Leonés, se celebrará el acto del Perdón, a las 20:00 horas.
El Abad, en nombre de la Cofradía, proclamará ante la imagen del Cristo del Perdón y ante el pueblo leonés, la solicitud del perdón a favor del penado para el cual se ha solicitado el indulto. De obtenerse, esta persona, ya en libertad, se incorporará al acto penitencial reanudándose la procesión por el siguiente recorrido: Mariano Domínguez Berrueta, Plaza Mayor, Plegaria (intervención del Grupo Andadura y ofrenda al Santo Cristo de la Capilla de Fuera de San Martín), Platerías, Cardiles, Varillas, Ancha, Plaza de San Marcelo, Plaza de Santo Domingo (sin vuelta), Ordoño II, Plaza Guzmán (sin vuelta), Avenida de Palencia y desde ésta: Paso del Santo Cristo del Perdón: Astorga, Paso de los Quebrantos y Gómez de Salazar.
Resto de la Procesión: Prolongación
Avenida Palencia, Glorieta Cofradía Santo Cristo del Perdón (sin vuelta), Gómez de Salazar, llegando a la Iglesia Parroquial de San Francisco de la Vega, donde la Madre de la Paz y la Parroquia de San Francisco de la Vega, reciben a la persona indultada y al Cristo del Perdón.
Todos los Hermanos y Hermanas, en riguroso silencio y cubiertos, entrarán en la Iglesia para rezar un responso, finalizando el acto penitencial.
PROCESIÓN DOLOR DE NUESTRA MADRE
ORGANIZA: COFRADÍA NUESTRA SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS
Y SOLEDAD
HORA DE SALIDA: 20:00 HORAS de la Capilla de Santa Nonia
ITINERARIO:
Salida: Capilla de Santa Nonia, Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, Santa Nonia, Arquitecto Torbado, Plaza de las Cortes Leonesas, Fuero, Burgo Nuevo, Independencia, Legión VII, San Marcelo, Teatro, Rúa, Plaza de las Concepciones, San Francisco, Jardín de San Francisco, Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno y Capilla de Santa Nonia.
TRADICIONAL CALVARIO O VÍA CRUCIS
LEONÉS CANTADO
ORGANIZA: COFRADÍA SANTÍSIMO
CRISTO DE LA EXPIRACIÓN Y DEL SILENCIO
HORA DEL ACTO: 20:30 HORAS en el interior de la Iglesia San Francisco ACTO: En el interior de la Iglesia de San Francisco, los hermanos de la Cofradía hacen las 14 estaciones ante las Cruces Penitenciales, presididos por el Titular de la Cofradía y entonando el tradicional Calvario o Vía Crucis Leonés Cantado, para concluir, con los cantos propios de Martes Santo durante el solemnísimo Besapié al Santo Cristo de la Expiración. Todo ello en un impresionante clima de recogimiento y respeto.
1 DE ABRIL
MIÉRCOLES SANTO
PROCESIÓN JESÚS CAMINO DEL CALVARIO
ORGANIZA: COFRADÍA LA AGONÍA DE NUESTRO SEÑOR
HORA DE SALIDA: 20:00 HORAS de la Iglesia de Santa Marina La Real
ITINERARIO:
Salida: Iglesia Santa Marina La Real, Serranos, Plaza San Pelayo, San Pelayo, Pablo Flórez, Plaza de Regla, Ancha, Ruiz de Salazar, Cuesta de San Isidoro, Plaza de San Isidoro, Descalzos, Corral de San Guisán, Serranos e Iglesia Santa Marina La Real.
PROCESIÓN VIRGEN DE LA AMARGURA
ORGANIZA: REAL COFRADÍA
SANTÍSIMO SACRAMENTO DE MINERVA Y LA SANTA VERA CRUZ
HORA DE SALIDA: 20:30 HORAS del Convento de Las Carbajalas
ITINERARIO:
Salida: Convento RR. MM. BenedictinasCarbajalas, Plaza Santa María del Camino (del Grano), Juan II, Fernández Cadórniga, Plaza de Don Gutierre, Zapaterías, Plaza de San Martín, Plegaria (ofrenda al Cristo de Fuera de la Iglesia de San Martín), Plaza Mayor (sin vuelta), Mariano Domínguez Berrueta, Plaza de Regla, Ancha, Hermandad Sacramental de Santa Marta y de la Sagrada Cena, Plaza San Marcelo, Teatro, Rúa, Plaza de las Concepciones, Fernández Cadórniga, Juan II, Plaza de Santa María del Camino (Plaza del Grano) y Convento RR. MM. Benedictinas - Carbajalas.
PROCESIÓN DEL SILENCIO
ORGANIZA: COFRADÍA
SANTÍSIMO CRISTO DE LA EXPIRACIÓN Y DEL SILENCIO
HORA DE SALIDA: 20:30
HORAS del interior de la Iglesia de San Francisco
ITINERARIO:
Salida: del interior de la Iglesia de San Francisco, Corredera, Plaza de San Francisco, Independencia,
Plaza de Santo Domingo (con vuelta), Gran Vía de San Marcos, Plaza de la Inmaculada (sin vuelta, rezo comunitario de la Salve), Alférez Provisional, San Agustín, Alfonso V, Ordoño II, Independencia, Legión VII, Plaza de San Marcelo, Teatro, Rúa, Plaza de las Concepciones, San Francisco, Plaza de San Francisco, Corredera e Iglesia de San Francisco.
SOLEMNE VÍA CRUCIS POPULAR
ORGANIZA: COFRADÍA SANTO CRISTO DEL PERDÓN
HORA DEL ACTO: 22:00 HORAS de la Iglesia de San Francisco de La Vega ACTO: Los Hermanos y Hermanas de la Cofradía asisten con túnica y farol para acompañar al Cristo de la Vida. Al finalizar cada una de las 14 Estaciones se interpretará música de capilla a cargo de la Banda de la Escuela de Música de la Cofradía. El grupo tradicional Andadura, los cofrades y fieles entonarán cánticos penitenciales. El Viacrucis se realizará en el interior y atrio de la Iglesia de San Francisco de La Vega.
XIII CONCIERTO DE SEMANA SANTA y RONDA LÍRICO-PASIONAL “LUIS PASTRANA GIMÉNEZ”
ORGANIZA: COFRADÍA SANTO
CRISTO DEL DESENCLAVO
HORA DEL ACTO: 23:00 HORAS en la Iglesia de Santa Marina La Real ACTO: En la Iglesia de Santa Marina La Real, a las 23:00 horas, dará comienzo el XIII Concierto de Semana Santa, en colaboración con la Asociación de Vecinos “Mariano Andrés” y la actuación del Coro “Escarcha”. El concierto será benéfico, con un coste de 5 €, a favor de la restauración y mantenimiento de la cubierta de la Iglesia de Santa Marina La Real. Una vez finalizado el concierto, se pondrá en marcha la XXXI Edición de la Ronda Lírico Pasional “Luis Pastrana Giménez”, teniendo como Mantenedor a D. Manuel López Bécker, para seguir el siguiente ITINERARIO: Iglesia de Santa Marina la Real (1ª alocución), Serranos, Plaza San Pelayo, San Pelayo,
Pablo Flórez, Corral de Villapérez (2ª alocución), Pablo Flórez, Plaza del Desenclavo, Plaza del Vizconde (3ª alocución), Convento, Santa Marina, Serranos, Plaza Puerta Castillo (4ª alocución), Plaza Santo Martino, Sacramento, Plaza San Isidorofachada principal de la Real Basílica (5ª alocución), Descalzos, Corral de San Guisán, Serranos e Iglesia de Santa Marina La Real (despedida).
SOLEMNE VÍA CRUCIS PROCESIONAL
ORGANIZA: COFRADÍA LAS SIETE PALABRAS DE JESÚS EN LA CRUZ
HORA DE SALIDA: 24:00 HORAS de la Iglesia de San Marcelo
ITINERARIO:
Salida: Iglesia de San Marcelo, Legión VII, Plaza de San Marcelo, Arco de Ánimas, Independencia, Plaza de San Francisco, San Francisco, Hospicio, Herreros, Iglesia del Mercado (Ofrenda Floral), Herreros, Plaza de las Concepciones, Rúa, Teatro, Plaza de San Marcelo, Legión VII e Iglesia de San Marcelo.
2 DE ABRIL
JUEVES SANTO
PROCESIÓN DE LAS
BIENAVENTURANZAS
ORGANIZA: COFRADÍA SANTO CRISTO DE LA BIENAVENTURANZA
HORA DE SALIDA: 8:45 HORAS del patio de El Albéitar
ITINERARIO:
Plegaria (ofrenda floral en la Capilla del Cristo de Fuera de la Iglesia de San Martín), Plaza de San Martín, Zapaterías, Fernández Cadórniga, Plaza de las Concepciones (ofrenda floral en el convento de las RR. MM. Concepcionistas), San Francisco, Lancia, Jardín de San Francisco, Covadonga y recogida en el Patio de El Albéitar.
PREGÓN A CABALLO DE LA COFRADÍA LAS SIETE PALABRAS DE JESÚS EN LA CRUZ
ORGANIZA: COFRADÍA LAS SIETE PALABRAS DE JESÚS EN LA CRUZ
HORA DE SALIDA: 12:30 HORAS de la Plaza de San Marcelo
ITINERARIO:
Salida: Plaza de San Marcelo (frente al Ayuntamiento viejo), Legión VII, Independencia, Santo Domingo (sin vuelta), San Marcelo, Ancha, Varillas, Cardiles, Platerías, Plegaria, Plaza Mayor, Mariano Domínguez Berrueta, Plaza de Regla, Sierra Pambley, Dámaso Merino, Cervantes, Torres de Omaña, Fernando González Regueral, Plaza de San Isidoro, Cid, Pilotos Regueral, Ruiz de Salazar y Plaza de San Marcelo (frente a Diputación).
*En negrita figuran las plazas donde se realizan las proclamas del Sermón de las Siete Palabras
PROCESIÓN DE LA DESPEDIDA
ORGANIZA: COFRADÍA CRISTO DEL GRAN PODER
HORA DE SALIDA: 17:00 HORAS del patio de MIRESI (antiguas HH Trinitarias)
Salida: Patio de El Albéitar (C. Covadonga), Antonio Valbuena (ofrenda floral en la Iglesia de San Claudio), Covadonga, Jardín de San Francisco, Lancia, San Francisco, Hospicio, Escurial, Plaza de Santa María del Camino (del Grano), Cuesta de las Carbajalas, La Redención, Cofradía Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, Cuesta de los Castañones, Santa Cruz, Plaza Mayor (sin vuelta), Mariano Domínguez Berrueta, Plaza de Regla (de la Catedral) (11 horas - acto de Las Bienaventuranzas), Sierra Pambley, Ancha, Varillas, Cardiles, Platerías,
ITINERARIO:
Salida: Patio de MIRESI (antiguas HH. Trinitarias), San Lorenzo, San Pedro, Plaza Puerta Obispo, Plaza de Regla, Ancha, Cid, Plaza de San Isidoro *ACTO DE LA DESPEDIDA*, Sacramento, Plaza de Santo Martino, Plaza Puerta Castillo, Carreras, Cubos, Pontón y Patio de MIRESI (antiguas HH. Trinitarias).
PROCESIÓN MARÍA AL PIE DE LA CRUZ, CAMINO DE LA ESPERANZA
ORGANIZA: COFRADÍA MARÍA DEL DULCE NOMBRE
HORA DE SALIDA: 19:00 HORAS de la Plaza de los Donantes de Sangre
ITINERARIO: Salida: Plaza de los Donantes de Sangre, Corredera, Plaza de San Francisco, San Francisco, Plaza de las Concepciones, Fernández Cadórniga, Plaza Don Gutierre, Zapaterías, Plaza de San Martín, Plegaria (ofrenda floral al Cristo de Fuera de San Martín), Plaza Mayor (sin vuelta), Mariano Domínguez Berrueta, Plaza de Regla, Ancha, Hermandad Sacramental de Santa Marta y de la Sagrada Cena, Plaza de San Marcelo, Teatro, Rúa, Plaza de las Concepciones, San Francisco, Plaza de San Francisco, Corredera y Plaza de los Donantes de Sangre.
PROCESIÓN DE LA SAGRADA CENA
ORGANIZA: HERMANDAD
SACRAMENTAL DE SANTA MARTA Y DE LA SAGRADA CENA
HORA DE SALIDA: 20:00 HORAS de la Plaza de Regla
ITINERARIO:
Salida: Plaza de Regla, Ancha, Plaza de San Marcelo, Plaza de Santo Domingo (sin vuelta), Padre Isla, Ramiro Valbuena, Plaza de la Inmaculada (sin vuelta), Gran Vía de San Marcos, Plaza de Santo Domingo (sin vuelta), Plaza de San Marcelo, Ancha y Plaza de Regla.
PROCESIÓN DE LAS TINIEBLAS Y SANTO CRISTO DE LAS INJURIAS
ORGANIZA: COFRADÍA SANTO CRISTO DEL DESENCLAVO
PREVIO: En el interior de la Iglesia de Santa Marina la Real, a las 19:45 horas, dará comienzo el “Oficio de Tinieblas”. Una vez finalizado el mismo se pondrá en marcha la procesión.
HORA DE SALIDA: 20:30
HORAS del patio del Colegio Leonés
ITINERARIO:
Salida: Patio del Colegio Leonés, Serranos, Corral de San Guisán, Descalzos, Plaza San Isidoro, Sacramento, Plaza Santo Martino, Plaza Puerta Castillo, Serranos, Plaza del Desenclavo, Plaza
del Vizconde, Arvejal, Cardenal Landázuri
(Acto del Desagravio en el interior del Convento de la Santa Cruz Hermanas Clarisas), Convento, Plaza del Vizconde, Plaza del Desenclavo y Serranos. Al finalizar la procesión se celebrará en el interior de la Iglesia de Santa Marina La Real el Acto del Enclavamiento y Velado de Cristo (sólo para Hermanos y Hermanas de la Cofradía).
TRADICIONAL RONDA DE LA COFRADÍA DEL DULCE NOMBRE DE JESÚS
NAZARENO
(Mención especial en la declaración de Interés Turístico Internacional)
ORGANIZA: COFRADÍA DULCE NOMBRE DE JESÚS NAZARENO
HORA DE SALIDA: 24:00 HORAS de la Plaza de San Marcelo
03 DE ABRIL
VIERNES SANTO
PROCESIÓN DE LOS PASOS
(Mención especial en la declaración de Interés Turístico Internacional)
ORGANIZA: COFRADÍA DULCE NOMBRE DE JESÚS NAZARENO
HORA DE SALIDA: 7:15 HORAS de la Capilla de Santa Nonia
ITINERARIO: Salida: Casa Consistorial (Antiguo Ayuntamiento), en la Plaza de San Marcelo. Antes de recorrer las calles de la ciudad y a modo de preludio de la llamada de los hermanos a la procesión, se procederá a dar los toques oficiales de La Ronda -previo rezo del Padre Nuestro- a las 12 en punto de la noche, en la madrugada del Viernes Santo, en los siguientes lugares: Antiguo Ayuntamiento (Plaza de San Marcelo), donde la comitiva oficial de La Ronda será recibida por el alcalde en nombre del Pueblo de León. A continuación, en el Palacio Episcopal, ante el Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo, que lo recibe como Pastor, en nombre de la Diócesis. El siguiente toque tendrá lugar en el Palacio de los Guzmanes, donde el Presidente de la Diputación ejercerá de representante de la provincia leonesa. De ahí, se trasladará a la Subdelegación de Defensa, que recibe a La Ronda en representación de las Fuerzas Armadas. Posteriormente en la Subdelegación del Gobierno, que lo recibe institucionalmente en nombre del Gobierno de España. Por último, ante el Abad de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, quien lo recibe en su casa, donde se producen dos toques: el primero en la puerta de su residencia y el segundo en una de las ventanas de su domicilio. A continuación, La Ronda comienza su periplo nocturno por las calles y plazas de León, siendo tradicionalmente el primer punto de encuentro, el domicilio del Vice-Abad de la Centenaria Cofradía.
ITINERARIO: Salida: Capilla de Santa Nonia, Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, Jardín de San Francisco, Plaza de San Francisco, San Francisco, Hospicio, Escurial, Plaza de Santa María del Camino (del Grano), Cuesta de las Carbajalas, Cofradía Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, Cuesta de los Castañones (al comenzar esta calle, el Paso “San Juan” se derivará por Juan de Arfe, Plaza San Martín y Plegaria para desembocar en la Plaza Mayor). El resto de la procesión continuará su marcha por Santa Cruz y Plaza Mayor, donde se celebrará el acto de “El Encuentro”. Continuará por Mariano Domínguez Berrueta, Plaza de Regla, Cardenal Landázuri, Convento, Plaza del Vizconde, Plaza del Desenclavo, Serranos, Plaza de Puerta Castillo y Plaza de Santo Martino, donde se efectuará el descanso. Tras el descanso, la Procesión reanudará el recorrido por Sacramento, Plaza de San Isidoro, Cid, Ancha, Plaza de San Marcelo, Plaza de Santo Domingo (sin vuelta), Independencia, Arco de ánimas, Plaza de San Marcelo, Teatro, Rúa, Plaza de las Concepciones, San Francisco, Plaza de San Francisco, Jardín de San Francisco, Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno y Capilla de Santa Nonia.
OFICIOS DE LA PASIÓN DEL SEÑOR: ADORACIÓN DE LA CRUZ y DESVELADO DEL SANTO CRISTO DEL DESENCLAVO ORGANIZAN: COFRADÍA SANTO CRISTO DEL DESENCLAVO y PARROQUIA DE SANTA MARINA LA REAL
HORA DEL ACTO: 18:00 HORAS en la Iglesia de Santa Marina La Real
ACTO: En Iglesia de Santa Marina La Real, a las 18:00 horas, celebración de los Oficios de la Pasión y Desvelado del Santo Cristo del Desenclavo
PROCESIÓN DE LAS SIETE PALABRAS
ORGANIZA: COFRADÍA LAS SIETE PALABRAS DE JESÚS EN LA CRUZ
HORA DE SALIDA: 18:00 HORAS de la Plaza de San Marcelo
ITINERARIO:
Salida: Plaza de San Marcelo, Legión VII, Independencia, Santo Domingo (con vuelta), San Marcelo, Ruiz de Salazar, Cofradía de Las Siete Palabras de Jesús en la Cruz, Lope de Vega, San Agustín, Alfonso V, Ordoño II, Independencia, Legión VII y Plaza de San Marcelo.
SOLEMNE Y OFICIAL PROCESIÓN DEL SANTO ENTIERRO
ORGANIZA: COFRADÍA NUESTRA SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS Y SOLEDAD
HORA DE SALIDA: 18:00 HORAS de la Capilla de Santa Nonia ITINERARIO:
Salida: Capilla de Santa Nonia, Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, Jardín de San Francisco, San Francisco, Hospicio, Escurial, Plaza de Santa María del Camino (del Grano), Cuesta de las Carbajalas, Cofradía Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, Cuesta de los Castañones, Santa Cruz, Plaza Mayor (a la entrada del paso Virgen de la Soledad en la plaza tendrá lugar el “SERMÓN DE LA SOLEDAD”), Mariano Domínguez Berrueta, Plaza de Regla, Cardenal Landázuri, Convento, Plaza del Vizconde, Plaza del Desenclavo, Serranos, Plaza Puerta Castillo, Plaza Santo Martino, (DESCANSO), Sacramento, Plaza de San Isidoro, Cid, Ancha, Plaza San Marcelo, Plaza de Santo Domingo, Independencia, Legión VII, Teatro, Rúa, Plaza de las Concepciones, San Francisco, Jardín de San Francisco, Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno y Capilla de Santa Nonia.
(*Itinerario sujeto a aprobación por la Junta de Seises y ratificación Junta General de Hermanos/as)
4 DE ABRIL
SÁBADO SANTO
PROCESIÓN DEL SANTO CRISTO DEL DESENCLAVO
ORGANIZA: COFRADÍA SANTO CRISTO DEL DESENCLAVO
HORA DE SALIDA: 16:30 HORAS del patio del Colegio Leonés
ITINERARIO: Salida: Patio del Colegio Leonés frente a la Iglesia de Santa Marina la Real, Colegio Leonés, Serranos, Plaza del
Desenclavo, Plaza del Vizconde, Convento, Cardenal Landázuri (Canto de la Salve por las MM. Franciscanas Clarisas Descalzas desde el interior del Convento de la Santa Cruz ante la imagen de Nuestra Madre María del Desconsuelo), Plaza de Regla, Ancha, Cid, Plaza de San Isidoro -donde se celebrará el ACTO DEL DESENCLAVO DE CRISTO hacia las 18:30 horas-, contando como testigos la Muy Iltre. Real e Imperial Cofradía del Milagroso Pendón de San Isidoro y el Cabildo Isidoriano en el Atrio de la Puerta del Perdón de la Real Basílica de San Isidoro. A continuación, la procesión continuará con el siguiente recorrido: Sacramento, Plaza de Santo Martino, Plaza Puerta Castillo, Serranos, Plaza del Desenclavo, Serranos y Colegio Leonés.
PROCESIÓN DE LA SOLEDAD
ORGANIZA: REAL HERMANDAD DE JESÚS DIVINO OBRERO
HORA DE SALIDA: 19:00 HORAS de la Iglesia de Jesús Divino Obrero
ITINERARIO:
Salida: Iglesia Parroquial de Jesús Divino Obrero, Víctor de los Ríos, Obispo Almarcha, José María Fernández, San Pedro, Plaza Puerta Obispo, Plaza de Regla, Sierra Pambley, Ancha, Varillas, Cardiles, Platerías, Plegaria (ofrenda floral al Cristo de Fuera de la Iglesia San Martín), Plaza Mayor, Santa Cruz, Puerta Sol, Daoiz y Velarde, San Pablo, Víctor de los Ríos e Iglesia de Jesús Divino Obrero.
PROCESIÓN CAMINO DE LA LUZ
ORGANIZA: COFRADÍA SANTO
SEPULCRO - ESPERANZA DE LA VIDA
HORA DE SALIDA: 19:15 HORAS del atrio de la S.I. Catedral
ITINERARIO:
Salida: Atrio de la S.I. Catedral, Plaza de Regla (de la Catedral), Mariano Domínguez Berrueta, Plaza Mayor (sin vuelta), Plegaria (entrega del fuego en la Parroquia de San Martín), Plaza de San Martín, Zapaterías, Plaza de Don Gutierre, Fernández Cadórniga, Plaza de las Concepciones (entrega del fuego en el Convento de las RR.MM. Concepcionistas), Rúa, Teatro (intervención Coro Parroquial de San Froilán), Plaza de San Marcelo, (entrega del fuego en la
Parroquia de San Marcelo), Hermandad Sacramental de Santa Marta y de la Sagrada Cena, Ancha, Plaza de Regla (de la Catedral), S.I. Catedral - Entrega del Fuego (se celebrará la Vigilia Pascual a las 23:00 horas).
PIADOSO VÍA LUCÍS
ORGANIZA: SACRAMENTAL Y PENITENCIAL COFRADÍA NUESTRO PADRE JESÚS
SACRAMENTADO Y MARÍA SANTÍSIMA DE LA PIEDAD, AMPARO DE LOS LEONESES
HORA DEL ACTO: 23:00 HORAS en la Basílica de San Isidoro
ACTO: En la Basílica de San Isidoro a las 23:00 horas tendrá lugar la Vigilia Pascual. Una vez finalizada, se realizará el PIADOSO VÍA LUCIS en el Claustro de la Basílica de San Isidoro a las 01:00 horas.
5 DE ABRIL
DOMINGO DE RESURRECCIÓN
PROCESIÓN DEL ENCUENTRO
ORGANIZA: REAL HERMANDAD DE JESÚS DIVINO OBRERO
HORA DE SALIDA: 08:45 HORAS de la Iglesia de Jesús Divino Obrero
ITINERARIOS:
Salida: Paso de la Resurrección: Iglesia Parroquial de Jesús Divino Obrero, Víctor de los Ríos, Obispo Almarcha, Daoiz y Velarde, Puerta Sol, Santa Cruz, Plaza Mayor, Plegaria, Platerías, Cardiles, Varillas, Ancha, Sierra Pambley, Plaza de Regla. Paso de Las Tres Marías: Iglesia Parroquial de Jesús Divino Obrero, Víctor de los Ríos, Obispo Almarcha, José María Fernández, San Pedro, Plaza Puerta Obispo, Plaza de Regla.
A las 10 de la mañana se celebrará, frente al pórtico de la S. I. Catedral, «El Encuentro» (declarado de Interés Turístico Local) y, a continuación, solemne Misa Estacional, oficiada por el Sr. Obispo de la Diócesis en la Santa Iglesia Catedral.
A las 12:00 horas aproximadamente procesión conjunta con el siguiente recorrido: Plaza de Regla, Ancha, Cervantes, Plaza Torres de Omaña, Fernando González Regueral, Plaza de San Isidoro (canto de la Salve por parte de las Hermanas Mayores Siervas de la Caridad), Cid, Ancha, Varillas, Cardiles, Platerías, Plegaria, Plaza Mayor, Santa Cruz, Puerta Sol, Daoiz y Velarde, Obispo Almarcha, Víctor de los Ríos e Iglesia de Jesús Divino Obrero.
Índice de Cofradías
> Pasión Cofrade
JUNTA MAYOR DE COFRADÍAS Y HERMANDADES DE LA SEMANA SANTA DE LEÓN
BREVE HISTORIA
En el año 1947, el Dr. D. Luis Almarcha Hernández, entonces obispo de León, juzgó conveniente encauzar las crecientes actividades promovidas por las cofradías penitenciales de la ciudad de León. Para ello creó la Junta Mayor Pro-Fomento de la Semana Santa de León. El Decreto tiene fecha 1 de
marzo del citado año. Y textualmente dice así: “Con el fin de fomentar, unificar y procurar el mayor esplendor de las procesiones de la Semana Santa, creamos la Junta Mayor Pro-Fomento de Procesiones de la Semana Santa de León, com puesta por el Ilmo. Sr. Vicario Gene ral como Presidente efectivo y de los Abades de las cofradías aprobadas o que aprobare el Ordinario, como
pa sionales o penitenciales. Dicha Junta podrá nombrar los miembros que estime necesarios o convenientes para su mejor funcionamiento”.
ACTOS
• Pregón Literario de la Semana Santa de León
• Misa de acción de gracias
Domingo in Albis
IMAGINERÍA
Entrada de Jesús en Jerusalén Talleres el Arte Cristiano Olot (Gerona). 1944
EMBLEMA
Corona de dieciséis huecos. En su interior destacan un león rampante y la inscripción Junta Mayor. Incardinada en dicha corona hay una tríada de cruces: las dos laterales de las mismas dimensiones y la central más alta que estas
PROCESIONES
Domingo de Ramos:
Procesión de Las Palmas. Asisten el Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de la diócesis legionense, el Cabildo Catedralicio y la Corporación
Municipal “en forma de ciudad”
AÑO DE FUNDACIÓN
1 de marzo de 1947
CONSILIARIO GENERAL
PARA LA JUNTA MAYOR DE LA SEMANA SANTA Fray Pedro Castrillo Cabero, OFM cap
SEDE
Plaza Mayor, nº 1, 2ª planta, (Consistorio Viejo), León
Pasión Cofrade
LA COFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS Y SOLEDAD Y LA CIUDAD DE ROMA
Fotografías: Ana Cayón y Moisés García Martinez
Año 2025 de Nuestro Señor Jesucristo, final del pontificado de Su Santidad el papa Francisco e inicio del pontificado de Su Santidad León XIV. Será recordado por el pueblo legionense por su participación en la peregrinación que hicieron las cofradías de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, Dulce Nombre de Jesús Nazareno y Minerva y Vera Cruz a la ciudad santa de Roma.
La diócesis de León, desde tiempos inmemoriales, ha estado unida a la cátedra
de San Pedro y de sus sucesores, así como a su ciudad y a su pueblo. Obispos como Juan de San Millán o Francisco Trujillo asistieron a audiencias con los Sumos Pontífices, participaron en el Concilio de Trento y visitaron la Ciudad Eterna, dando los primeros pasos para que la congregación de las Angustias se uniera a la archicofradía de Nuestra Señora del Pianto de Roma. Esta cofradía fue fundada entorno a los años 15461549 y reconocida como archicofradía por el papa Paulo III, el cual fue el que convocó el Concilio de Trento (15451563), de gran trascendencia para las hermandades españolas.
En el año 1580 el papa Gregorio XIII […] facultaba a dicha Archicofradía a agregar a ella cofradías de diversos lugares de la Cristiandad, y le concedía indulgencias […] [Alonso, A y Llamazares, D: ‘Transcripción de la Regla Fundacional de la Cofradía de Ntra. Sra. De las Angustias y Soledad de León. 1578. Transcripción y traducción de la Bula del Papa Gregorio XIII de fecha 11 de mayo de 1586 en la que otorga indulgencias plenarias a los hnos. de la
Cofradía de Nuestra Sra. De las Angustias y Soledad de León. León 2025].
La participación de estos mitrados, San Millán y Trujillo, en el Concilio de Trento con toda seguridad, animó a sus feligreses a la fundación de hermandades, y una vez instituidas, se apoyaron los trámites oportunos para que se adhiriesen a las archicofradías romanas y así poder transmitir las conclusiones conciliares de una forma más cercana al pueblo, y que éste se beneficiase de las indulgencias concedidas a las archicofradías siempre que cumpliese con las normas de fe y de asistencia establecidas por el pontífice.
En el caso de la cofradía y hermandad de las Angustias y Soledad de Nuestra Señora la Virgen María, que fue instituida el 9 de febrero de 1578, podemos percibir en su regla las ideas tridentinas y el conocimiento de la Archicofradía romana de Santa María del Pianto, la cual debió conocer de primera mano el obispo San Millán, que desde el año 1547 hasta el año 1563 frecuentó las sesiones del Concilio de Trento y tuvo relación con el Papa Paulo III, citado anteriormente.
Si leemos detalladamente tanto los estatutos primigenios de Angustias y la bula papal otorgada a esta Congragación por Gregorio XIII, podemos percibir las similitudes que había entre la Hermandad leonesa y la Archicofradía romana.
En primer lugar, las dos asociaciones toman a la Virgen María como su advocación, en el caso de las Angustias de León, lo deja recogido en la introducción de su Regla fundacional y en el capítulo vigesimocuarto: […] nuestra Señora la Virgen María Madre de nuestro Señor Jesucristo a quien tomamos por Abogada, Patrona e intercesora, para ante nuestro Señor Dios, en todos nuestros hechos, […]” [op. Cit. Pag 14.]
En la Archicofradía romana, es la gloriosa Virgen María del Pianto, que debe su nombre al milagro que se produjo el 10 de enero de 1546: En la calle, bajo un
pequeño arco coronado por una imagen de la Virgen con el Niño, dos jóvenes discutían. Uno, con un cuchillo, estaba a punto de matar al otro, quien suplicaba por su vida, invocando precisamente la imagen de María. El joven armado soltó el cuchillo e intentó abrazar a su compañero, pero éste, de repente, tomó el arma y lo mató. Ante el engaño y la violencia, la imagen de la Virgen comenzó a llorar. El llanto duró tres días y fue presenciado por miles de personas, tanto que el milagro quedó
registrado en numerosos informes policiales. Posteriormente, se construyó el santuario actual en el lugar donde se conserva la imagen. [https://italiasolidale.org/ storia-e-senso-della-festa-di-s-mariadel-pianto/.Consultado el 18/01/2026].
La segunda de las coincidencias es que a ambas asociaciones podían pertenecer tanto hombres como mujeres. La penitencial leonesa lo recoge en su capítulo 5º de su regla y la Archicofradía del Pianto
basándose en un […] “vidimus” (…) expedido por Gregorio XIII en Roma, el 4 de mayo de 1580, por el que se facultaba a dicha Archicofradía a agregar a ella cofradías de diversos lugares de la Cristiandad, y le concedía diversas indulgencias […] permite que se asocien cofrades de uno y otro sexo. [op. Cit. Pag 45-49.]
El tercer aspecto son las obras de piedad que realizaban. La congregación de Santa María del Pianto deja escrito que […] suelen realizar muchas obras piadosas para alabanza de Dios omnipotente y para la salvación de las almas […] quedando establecidos […] y establece indulgencias de […] cien días para esos cofrades que sepulten cadáveres de los difuntos o recojan o visiten a enfermos o encarcelados […][op. Cit. Pag 48-49.]
Nuestra Señora de las Angustias y Soledad en su canon constitucional establece en su capítulo 6º la asistencia a los pobres desamparados; en el 7º, la comida a los pobres de la cárcel; en el 8º velar a los hermanos cofrades; en el 9º el entierro de los hermanos cofrades; en el 22º el entierro de los pobres; en el 29º establece la comida de los presos; y finalmente en el 31º la visita a los pobres en el hospital.
Contempladas las similitudes que había entre esta Archicofradía y la Cofradía leonesa, dadas por las pautas marcadas en el Concilio de Trento en cuanto a las labores de asistencialidad y caridad, y el conocimiento de la Bula papal de Gregorio XIII en el que concedía el permiso para que se pudieran agregar distintas asociaciones del orbe Cristiano a la de Santa María del Pianto, con toda seguridad, podemos plantear que el Ilmo. Sr. Obispo Francisco Trujillo, en la aprobación definitiva de la Regla fundacional de la Cofradía de las Angustias el 3 de mayo de 1582, animó a estos cofrades a que comenzaran los trámites oportunos para agregarse a la citada Archicofradía del Pianto.
A partir de ese momento comenzaron los trámites pertinentes que culminaron con la Bula e indulgencias plenarias
que el papa Gregorio XIII concedió a los hermanos y hermanas presentes y venideros de la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad de la ciudad de León el 11 de mayo de 1586. No obstante, para que este acuerdo tuviera validez la Hermandad de negro y oro se comprometía a satisfacer: […] la entrega anual perpetua de dos libras de cera blanca elaborada, en señal de reconocimiento cada año en la iglesia de Santa María del Pianto de nuestra cofradía. El día de la festividad de los Milagros de la misma gloriosa Virgen María del Pianto […][op. Cit. Pag 50.]
Desconocemos actualmente durante cuantos años, décadas o siglos se siguió realizando este acuerdo. E ignoramos, claro está, cuando se dejó de realizar esta ofrenda. Pero rectificar es de sabios, y aprovechando la invitación de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno para que asistiera con ellos en el Jubileo de las Cofradías en Roma, el 16 de mayo de 2025, una delegación
encabezada por el abad actual, Abilio Guerrero Aller, junto a varios miembros de la Junta de Seises y hermanos y hermanas de la Penitencial Mariana, acudió a la iglesia de Santa María del Pianto para realizar una Eucaristía y hacerles entrega de las dos libras de cera blanca elaborada y una copia facsímil de la bula.
Cuatrocientos treinta y nueve años después, en la ciudad de Roma, un grupo de hermanos volvió a seguir los pasos del procurador de la Cofradía de Angustias Fernando de Torres, cuando éste presentó sus respetos a Nuestra Señora la Virgen María del Pianto en representación, no solamente de los hermanos y hermanas de esta Hermandad, sino de todo el noble pueblo de León.
SPQR. Senado, Pueblo de Roma, ciudad eterna. León ciudad romana. Unidas por sus legiones y por sus gentes, ahora también por sus cofradías.
Antonio Prim ALONSO MORÁN
COFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA DE LAS ANGUSTIAS Y SOLEDAD
> HISTORIA
Es la más antigua de las cofradías penitenciales de la ciudad de León. Fundada en el Convento de Santo Domingo el Real, el 9 de febrero de 1578, en su primitiva Regla, que consta de 33 capítulos, se expone su origen como cofradía de disciplinantes.
El 26 de julio de 1808 los franceses toman la ciudad y el 29 de diciembre siguiente efectúan una segunda entrada. Entonces saquean San Isidoro y su panteón real y provocan un incendio el 1 de enero de 1809 en el monasterio de Santo Domingo, que habían convertido en cuartel. El monasterio y la iglesia quedan tan mal parados que, en 1814, el prior solicita la capilla de Santa Nonia para celebrar sus oficios. Con los frailes se fueron a Santa Nonia varias de las cofradías allí establecidas. Así conocemos, por estar el resguardo en los archivos de la cofradía, que en 1816 Angustias comenzó a pagar el piso de Santa Nonia a la cofradía de la Esclavitud que era a la sazón la titular del templo. Los libros de cuentas lo reflejan como limosna a la Congregación de los Siete Dolores por estancia de las efigies de la cofradía, por un importe de seis reales de la época. En 1832, la cofradía seguía celebrando junta general (Cabildo) en el atrio de Santo Domingo, aunque no estuvieran allí sus imágenes. En 1834 quedó adscrita a la parroquia del Mercado.
En 1830 formalizó un acuerdo o concordia con la cofradía de la Vera Cruz, donde se establece que la procesión del Santo Entierro se celebre y que corra el gasto por cuenta de cada cofradía en años alternos, correspondiendo a Angustias la organización en los años pares. Desde entonces, así
se viene realizando. Un siglo más tarde, en 1940, Angustias hubo de reorganizarse.
La cofradía de Angustias y Soledad, desde su fundación, ha integrado mujeres. Los estatutos de 1942 recogían “que siendo admitidos en igualdad de deberes y derechos varones y hembras”, a estas se les prohibía participar con el rostro oculto en las procesiones. En 1992 se produjo la adecuación de los estatutos a los tiempos actuales y al vigente Código de Derecho Canónico. Hoy en día son muchas las hermanas que acuden con túnica reglamentaria y pujan los pasos.
> IMAGINERÍA
• Atributos.
Francisco Javier Santos de la Hera. 1988
• La Sagrada Lanzada. Manuel Hernández León. 2002
• Santo Cristo. Escuela de Juan de Juni. Siglo XVI
• Virgen de las Angustias
Juan de Angers. Siglo XVI
• Camino del Sepulcro. Víctor de los Ríos. 1972
• Consolación de María. José Ajenjo Vega. 1996
• Consolación de María
Juan Manuel Miñarro, 2018
• Cristo Yacente. Ángel Estrada. 1964
• Santo Sepulcro. Juan de Juni. Siglo XVI
• San Juan. Francisco Javier Santos de la Hera. 1982
• Ntra. Sra. de la Soledad. Talla anónima del siglo XIX
• Virgen de las Lágrimas. Manuel Gutiérrez. 1952
> ACTOS PECULIARES
Triduo en honor de las Titulares, martes, miércoles y jueves de la Semana de Pasión. Domingo de Ramos. Procesión de las Palmas desde la iglesia de Santa Nonia y Misa Estatutaria. Colaboración con la Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y del Silencio en el acto del “Encuentro de la Santísima Virgen con su Hijo”, iglesia de Santa Nonia, hacia las diez de la noche. Jueves Santo. Tradicional “Saca” a la puerta de la Iglesia de San Marcelo y en Santa Nonia, los años pares, junto con la exposición de los pasos. Domingo de Pascua de Pentecostés. Procesión de Nuestra Señora de la Alegría. Fiesta de la Cofradía. Toma de Posesión del Hermano Abad y presentación de los nuevos Seises, en los años pares. Domingo de Corpus Christi. Participación en la procesión del Corpus Christi, con el Paso de la Virgen de la Alegría acompañando al Santísimo. 2 de noviembre. Misa por los hermanos difuntos de la Cofradía.
Año de fundación: 1578
Abad: Abilio Guerrero Aller
Templo: Capilla de Santa Nonia
Hermanos: 4.200
Indumentaria: Túnica negra, sencilla, con capillo y cíngulo del mismo color, orlada la bocamanga con cordón amarillo. Zapatos, calcetines y guantes negros. Camisa blanca, corbata y pantalón negro
Emblema:
Estatutario (7 x 5,5 cm.) a la altura del corazón. Corazón atravesado por dos espadas sobre el que figura la cruz y orlado con ramos de olivo. Todo ello en color amarillo oro y ovalado
> PROCESIONES
• Lunes Santo: Procesión de La Pasión, organizada en colaboración con las cofradías del Dulce Nombre de Jesús Nazareno y Minerva y Veracruz
• Martes Santo: Procesión Dolor de Nuestra Madre
• Viernes Santo: Procesión del Santo Entierro (años pares)
ABILIO GUERRERO ALLER
Abad de la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad
«LA COFRADÍA ESTÁ CENTRADA EN LLEGAR A SU 450 ANIVERSARIO DE LA MANERA MÁS FLORECIENTE POSIBLE»
Tomó posesión en mayo de 2024. Ha dado tiempo a que pasen muchas cosas.
Han sido unos meses intensos y bonitos. Aunque hay sinsabores, hemos preparado muchas cosas con vistas al 450 aniversario. Mirando lo que ha salido
adelante podría decirse que no paramos. La Cofradía está centrada en llegar a esta fecha de la manera más floreciente posible.
Un balance positivo, entonces. Yo estoy contento, no me quejo.
¿Cómo está la cofradía a punto de llegar a ese aniversario?
Muy bien. No sé cuántas altas tenemos este año, pero somos 4.200 hermanos. De esa cantidad hay que filtrar a los hermanos que no han pagado cuotas o con los que ya no se puede contar. También estamos haciendo una limpieza en el número de braceros. Es algo que nos podemos permitir. Para los enseres, por ejemplo, tenemos un grupo de más de 100 chavales.
¿Qué le pide el abad a los hermanos?
Les pido solo un poco de compromiso. Que en la Procesión del Entierro ese compromiso haga que lleguemos a Santa Nonia a las doce con todos los pasos en orden.
Habla mucho de ese aniversario para 2028. ¿Qué tiene en mente?
En octubre de 2027 celebraremos el duodécimo Congreso de las Cofradías de Angustias de España. Ese es el arranque. Editaremos un libro en gran formato y un vídeo recogiendo los grandes momentos. Si se hace el congreso, haremos una gran procesión con la Virgen de las Angustias. Si conseguimos que la coronación de la Virgen de las Angustias sea posible, también lo celebraremos. Habrá además otros actos intermedios. Para eso hay una comisión creada y la propia Junta de Seises, que también trabaja en esta cuestión.
Mencionamos sin darle mucha importancia que es un 450 aniversario. Y esta cifra supone un legado enorme.
¡Desde luego! Desde 1578, cuando el 9 de febrero de aquel año hicieron nuestra
regla fundacional y dieron instrucciones —algunas se siguen cumpliendo—. Hemos pedido que se declare la Festividad de la Alegría de interés turístico regional. El Ayuntamiento ya lo ha aprobado, pero falta que lo haga la Junta de Castilla y León. Es la fiesta más antigua de la ciudad de León. En aquella época se corrían toros, está documentado.
Angustias es una institución leonesa por la propia historia que tiene. No era una cofradía meramente penitencial; lo era también asistencial. La antigua regla indicaba que un día al año había que dar comida a los presos, valga como ejemplo del servicio que prestaban en León. Desde entonces estamos plenamente integrados en la sociedad leonesa.
Más allá de las cuestiones importantes que ha mencionado, ¿cómo va lo urgente?
No tenemos grandes urgencias, más allá de que no llueva en la Procesión del Entierro (ríe). Estamos bien económicamente y tenemos que resolver un problema con el transporte de los tronos. Estamos mirando las posibilidades de deshacernos de la nave de Santa Olaja y venirnos a León. Lo iremos solucionando como podamos.
El buen estado de las cuentas es un tema importante para el futuro de la cofradía. Ahora estamos reteniendo un poco porque queremos un altar nuevo que hará el mismo autor que hizo el altar de la Dolorosa. Dependiendo de cómo hagamos este altar, redecoraremos todas las columnas y este retablo de Santo Domingo también lo restauraremos. Será una cantidad importante de dinero.
¿Cómo se consigue esa solvencia?
Ajustando. No hacemos actividades que no estén financiadas. Siempre buscamos patrocinadores para las cosas que hacemos. Así el dinero se gasta solo en temas de la Semana Santa. Cualquier otra cosa requiere una financiación externa.
Tiene muchas expectativas puestas en los chavales de la Cofradía. Tenemos al grupo joven —unos setenta— y luego a los que se ocupan de los enseres, que serán unos cien. Nos dan una vida importante. El 7 de marzo, por citar una actividad, llevan a cabo un concierto de piano, pero también podría citar las actividades de Navidad.
Echando la vista atrás, cuando tenía la edad de esos chicos, ¿cómo se acercó a esta cofradía? Diría que a ciegas. Vinimos dos amigos en 1977 y nos dimos de alta. Entonces guardias civiles a caballo abrían la Procesión del Entierro. Era algo impresionante y me dije: «¿Por qué no puedo estar aquí?». Nos apuntamos en la antigua zapatería de Canuria. Entonces no sabía gran cosa de todo esto y, con el tiempo y la implicación, fui aprendiendo más. Hasta hoy.
Con tantas vivencias a su espalda, tendrá un momento íntimo de la Semana Santa que le impacte más que otros.
Cuando vas por Cardenal Landázuri, en esas calles estrechas, con el paso al hombro, ahí es donde realmente tienes ese sentimiento de sacrificio y comunión con lo que estás haciendo. Eso es
No era una cofradía meramente penitencial; lo era también asistencial. La antigua regla indicaba que un día al año había que dar comida a los presos, valga como ejemplo del servicio que prestaban en León
lo que me llena a mí. Esos momentos íntimos se han perdido porque todo cambia. Uno de esos instantes que pervive es el del encuentro con el Dainos, el Domingo de Ramos por la noche. Aún no es muy populoso y te hace sentir algo especial.
¿Cuáles son sus expectativas como abad para este año?
Solo quiero que salga el Entierro. Tenga en cuenta que salimos los años pares y no siempre hace buen tiempo. El lunes, en la procesión que hacemos con las cofradías de Jesús y Minerva, nos dicen que tenemos muchos hermanos y eso es un orgullo para todos nosotros. Tener esa cantidad de hermanos es muy importante, aunque haya quien diga que no queda muy vistoso.
LA VERÓNICA Y DEMETRIO MONTESERÍN
El tres de enero de 1926, en el transcurso de la eucaristía celebrada en la iglesia de Nuestra Señora del Mercado, la Antigua del Camino, Vicente Crecente González tomaba posesión como abad de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno.
Tres meses más tarde, justamente, el tres de abril, Viernes Santo, tal como acontece en este año de la Encarnación de Nuestro Señor de 2026, quedó incorporada por primera vez a la procesión de ‘Los Pasos‘ la nueva imagen de la Verónica, que ya durante la ‘Saca’ y la ‘Exposición de los Pasos‘ del Jueves Santo en la iglesia de Santa Nonia mereció estas ponderaciones en Diario de León [03.04.1926, p. 1], por parte de C. H., es decir, Carmelo Hernández, ‘Lamparilla’: «El nuevo paso de la Verónica es muy admirado y elogiado. Recibo una sorpresa porque la dama renacentista de la fotografía, de que aquí se habló, se ha convertido en una atrayente hebrea, una verdadera hija de Israel, al tener el artista tiempo para hacer una obra mejor que la anunciada. Felicitémonos de ello, así como a Crecente, el animoso abad de los papones, que rebosa satisfacción».
Y, luego, añadía: «Los pasos están adornados con flores naturales, por distinguidas señoritas. Es costumbre que debe extenderse. Ser camarista en estos casos es un honor. Me gustan los sencillos adornos, pero no el poner la Cruz y la columna rodeadas de flores. Es una apreciación mía. Lo demás muy bien».
En aras de enriquecer el exorno floral del cortejo procesional, aquel año dicha agrupación penitencial había nombrado ‘Camareras de Jesús Nazareno’, una por cada uno de los ‘pasos,’ «a doce señoritas de nuestra alta sociedad». El mismo ‘Lamparilla’, en la reseña concerniente a la mañana del Viernes Santo, resaltó que: «Gran muchedumbre presenció el paso del religioso cortejo que no pudo verificar la estación de la Catedral, por llegar a la hora de los Divinos Oficios [ ] el paso de la Verónica fue muy elogiado».
Tras el tradicional ‘Sermón del Encuentro’, pronunciado a las seis de la mañana por Prudencio Ramos, ecónomo de San Juan de Regla, una hora más tarde, a las siete de la mañana, iniciaba su andadura la procesión de ‘Los Pasos’, reco-
El nuevo paso de la Verónica es muy admirado y elogiado. Recibo una sorpresa porque la dama renacentista de la fotografía, de que aquí se habló, se ha convertido en una atrayente hebrea, una verdadera hija de Israel, al tener el artista tiempo para hacer una obra mejor que la anunciada. Felicitémonos de ello, así como a Crecente, el animoso abad de los papones, que rebosa satisfacción
giéndose en Santa Nonia a las dos de la tarde. El abad de la cofradía, Vicente Crecente González, vivía en el nº 2 de la plaza de la Catedral. Feligrés, por tanto, de San Juan de Regla es muy razonable suponer que encargara la citada prédica a un sacerdote de la parroquia a la que pertenecía.
La iglesia parroquial de San Juan de Regla se hallaba en la capilla de igual denominación, ya abierta al culto en 1274, sita en el cuerpo inferior de la catedralicia Torre Norte o de las Campanas. Conocida como ‘La Parroquia de la Catedral’, con motivo de las obras de restauración de nuestro primer templo (1859-1901), siendo arquitecto restaurador Juan Madrazo y Kunt (1869-1879), la parroquia de San Juan de Regla quedó ubicada en 1877 en la antigua capilla de San Nicolás, situada en la zona occidental de la panda norte del claustro, trasladándose allí los cultos parroquiales. Habilitado luego su acceso por la calle de la Canóniga Vieja, actual Cardenal Landázuri, allí continuó hasta 1968, año en que dicha capilla se convirtió en dependencias del Museo Catedralicio. La parroquial se instaló entonces en la iglesia de San Pedro de los Huertos; luego, en 1977, en los bajos del nº 21 de la calle José María Fernández; finalmente, desde el 24 de junio de 2010, festividad de la Natividad de San Juan Bautista, está asentada en el nuevo templo de San Juan de Regla, ubicado en el nº 24 de la calle Jesús Fernández Espino, donde hoy permanece, construido bajo los planos de los arquitectos leoneses Mariano Díez Sáenz de Miera y Jorge Díez García-Olalla.
La Verónica «ha costado más de dos mil pesetas» [Diario de León, 08.03.1926. p. 1]. En los libros de cuentas de la citada agrupación penitencial no hay asiento contable en concepto de esta compra. Y es que la imagen fue costeada por suscripción popular. Lo constata este comentario que seguía a la información señalada: «Que toda la Ciudad se ha interesado también en esta bella y piadosa empresa lo prueba la suscripción popular abierta que cada día alcanza cifras más importantes». Después en la relación que el citado rotativo inserta en la página uno en su edición del 16 de marzo siguiente, bajo este epígrafe: «Cofradía el Nazareno. Suscripción para la adquisición del nuevo paso», se recoge que el importe recaudado a la mencionada fecha es de 1.451,25 pesetas. Entre
los donantes, además de particulares, figuran las aportaciones del Excmo. Ayuntamiento de León (25 pesetas), el Regimiento de Infantería Burgos 36, (26 pesetas) y la Excma. Diputación Provincial (50 pesetas).
Se ha escrito que la autoría de la talla de La Verónica se conoció gracias a la restauración de la imagen que, por encargo de la cofradía, llevó a cabo en 1984 el artista leonés Luis Estrada. Durante dicho proceso salió a la luz una placa metálica que contenía la identidad de su autor, Francisco Pablo, escultor, domiciliado en Alboraya, 36, de la ciudad de Valencia. Ahora bien, el citado ‘Lamparilla’, firmando así, ya escribía en Diario de León el 17 de marzo de 1926 [p. 2]: «Este año habrá otra novedad, el ‘paso’ de la Verónica que figurará por vez primera, merced a la suscripción popular, y al entusiasmo de los cofrades [ ] El escultor es Francisco Pablo, de Valencia y la imagen estará en León hacia el día 23».
En 1984 fue seise de este ‘paso’ Jesús López-Arenas González. Nombrado abad de la cofradía en septiembre del citado año, pocos meses después, concretamente, en los últimos días de diciembre se concedía a ‘La Ronda’ y a la procesión de ‘Los Pasos’, el título de ‘Fiestas de Interés Turístico’, mediante telegrama dirigido por el Director General de Turismo a Julián Marne Martínez, a la sazón, viceabad de la cofradía. Y es que el expediente de solicitud se había iniciado un año antes. Dicho telegrama decía textualmente: «Me complace comunicarle Secretaría Turismo ha otorgado título honorífico Fiesta Interés Turístico a la Ronda y Procesión Viernes Santo. Saludos. Ignacio Vasallo».
Esta imagen de La Verónica está unida a la trayectoria artística del pintor leonés, nacido en Villafranca del Bierzo el 26 de diciembre de 1876, Demetrio Pérez-Monteserín y González Blanco, considerado por la crítica imperante como el patriarca de la pintura leonesa. Lo confirman estas palabras de Luis Alonso Fernández, [‘Pintores Leoneses
Contemporáneos’ 1983, p. 6]: «Fue también la Diputación el organismo que, tres años después de finalizada la contienda, dispuso de la primera sala de exposiciones en el Palacio de los Guzmanes. Abrió sus puertas el 22 de diciembre de 1942 con una muestra antológicacien obras - del patriarca de los pintores leoneses, Demetrio Monteserín, mítico artista y pedagogo de quien arrancaría la pintura leonesa contemporánea».
En el discurso de presentación de dicha muestra pictórica, Francisco Roa de la Vega ponderó la obra de Monteserín de este modo: «Nos encontramos ante un hombre de su época, pintor genial, dominador de los secretos del arte que cultiva, lleno de aquella cultura que se adquiere en los libros y se completa con el ansia viajera que satura el espíritu de las bellezas esparcidas por Dios en todos los rincones del mundo ».
Importantes autores del panorama pictórico leonés, entre otros, Modesto Llamas Gil, Petra Hernández, Herminia de Lucas, Áurea Rueda, Mariano Ciagar o Eugenio Estrada, fueron receptores de las enseñanzas de Monteserín. Modesto Llamas Gil, en manifestaciones a Diario de León, [17.07.2005, p. 57], puntualizaba al respecto: «Don Deme, así le llamábamos, nos abrió las puertas
de su taller para darnos una oportunidad y ver qué opciones teníamos en el mundo de la pintura. En esos momentos en León era muy difícil conectar con alguien de la pintura».
De la probada sensibilidad de Monteserín dan buena cuenta estas afirmaciones de Publio Suárez Uriarte, abogado y poeta, a quien en palabras de Crémer «le estimaban todos, le admirábamos muchos y le envidiaban unos pocos», vertidas en el número 72 de la revista quincenal ‘Vida Leonesa’ de fecha 26 de octubre de 1924, que dirigía el citado Francisco Roa de la Vega: «Mientras los demás, quizá sólo a fuerza de llevar dentro ese sol de la ilusión que puede proyectarse sobre la vida e iluminarla toda, asistíamos a clase y nos entregábamos con ardor al binomio de Newton o a comentar la doctrina de las causas ocasionales, Monteserín, más atraído por la realidad, recogía el sol con todos sus poros y sentidos y con toda su alma en los altos de Cantamilanos. Y el sol ha sabido recompensar sin duda a Monteserín su constante devoción de Derviche, confiándole el mágico secreto de la luz y del color, que el gran artista leonés ha derrochado en sus cuadros con pródigo alarde».
En estas páginas nuestras se insertan dos imágenes de Demetrio Monteserín: un autorretrato y una fotografía con su esposa e hijo mayor en su estudio de Madrid, tomadas del ejemplar mencionado en el párrafo anterior.
La calidad de la pintura de Monteserín era resaltada en el mismo número de la revista que nos incumbe en trabajo firmado por Alfredo Nistal, luego Director General de Correos desde abril de 1931 hasta febrero de 1932, colaborador de la citada publicación: «Conocéis sin duda alguna los cuadros de Monteserín. Habéis apreciado en ellos ante todo al dibujante, al decorador a la manera de Boucher; también al colorista fresco y risueño, de paleta rosada y gris, áurea y color de hojarasca, como un amanecer de otoño; colorista afinado y alegre a estilo de Watteau. ¿Habéis parado mientes sin embargo en que el mundo
Autorretrato. Revista ‘Vida Leonesa’. 26.10.1924.
aparece en estos cuadros como un producto de humanidad refinada, como una fruta de cultura en quinta esencia? Ya pinte evocaciones de Hélade divina, ya suaves aquelarres de hechiceras marquesas y caballeros brujos en marcos de versallismo esencial, la naturaleza toda se muestra en Monteserín recreada, acendrada por lo humano, en lo que el hombre concibe de más atildado, elegante y exquisito...».
Con carácter de síntesis, diremos que Monteserín estudió en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Colaboró como redactor gráfico en prestigiosas revistas como ‘Blanco y Negro’ o ‘La Ilustración Española y Americana’. En aras de ampliar sus conocimientos y perfeccionar su técnica, viajó por Europa y vivió temporalmente en París. En 1907 se casó en Astorga, ciudad donde su padre ocupó el cargo de interventor del Ayuntamiento, con Carmen Núñez Goy, hija del boticario de la plaza Mayor asturicense, Primo Núñez Nadal, y de Carmen Goy Bayón. De esta unión sellada con los lazos sacramentales del matrimonio nacieron tres hijos: Eduardo, Berta y Olga.
Martín Martínez, querido y entrañable amigo, fallecido el 18 de septiembre de 2014, nombrado cronista oficial de Astorga en 2006, en la revista ‘Argutorio’, [2º semestre 2000, p. 18-19], nos legó esta etopeya del pintor: «Era la época de Monteserín de larga ‘chalina’, abundante pelambrera, y sombrero alicaído, artista que triunfaba en el Barrio Latino, de Paris, y en los salones más conspicuos de Niza y Cannes. Un Monteserín que no por ello daba la espalda a su pueblo de adopción, Astorga, al que regresaba intermitentemente; donde colaboraba en revistas como ‘Astúrica’ y ‘El Fresco’, o confeccionaba carteles de propaganda para cierta marca de chocolate, a los que imprimía todo el carácter europeo de la época. Es en el año 1917 cuando recibe el encargo de la decoración de la embocadura del escenario, del teatro Odeón de Madrid, [actual Teatro Calderón sito en la céntrica calle madrileña de Atocha], como espaldarazo a su maestría […] Por diversos
domicilios pueden admirarse obras de Monteserín; se nos ha dicho que eran numerosas las familias que invitaban al pintor a bodas y otros acontecimientos, con el fin exclusivo de poder contar con una pequeña obra suya, regalo acostumbrado del artista. Sin entrar en los hogares, podemos recordar tres de sus obras, que pueden servir de ejemplo: la Academia Municipal de Música, conserva una Santa Cecilia, patrona de la música, que el pintor ofreció como obsequio; el retrato que realizó del obispo [Antonio] Senso Lázaro, el cual se conserva en la galería de obispos de la residencia episcopal; y sobre todo ‘La Santa Faz’, del convento de los Padres Redentoristas…».
En los últimos años de su vida, Monteserín vivía en el Paseo de los Condes de Sagasta, nº 16, de nuestra ciudad. Desarrollaba su labor docente así como su práctica de la pintura en un inmueble muy próximo a las escalerillas que desde la avenida de Álvaro López Núñez llevan al Barrio de San Esteban. Nombrado el dos de enero de 1951 académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, falleció en nuestra ciudad el 15 de octubre de 1958, a los ochenta y dos años de edad. Las exequias y misa de funeral se celebraron la mañana del día siguiente en la iglesia de San Marcelo.
Monteserín con su esposa e hijo mayor en su estudio de Madrid. Revista ‘Vida Leonesa’. 26.10.1924
> Pasión Cofrade
La presencia en sus lienzos de la Historia de León, y de paisajes y costumbres de nuestra tierra, resulta manifiesta. ‘La abdicación de Fernando I’ y ‘La Promulgación de los Fueros de León de Alfonso V’, obras ambas de Monteserín, realizadas en 1899 y 1929, respectivamente, de corte academicista, pueden contemplarse en el salón de sesiones de la Excma. Diputación Provincial de León. Esta institución pensionó en 1895 a Monteserín, con una beca en la referida academia de Bellas Artes. Así lo recogía el ‘Porvenir de León’, en su edición del 19 de octubre de dicho año, [p.2]: «D. Demetrio Pérez González, hijo de nuestro estimado amigo Sr. Monteserín, ha sido propuesto por la Academia de Bellas Artes de San Fernando, para la plaza de pensionado de pintura, creada ha poco por nuestra Diputación. El tribunal compuesto de notables pintores como los señores D. Domingo Martínez, Dióscoro Puebla, Cubells Ferrant y Avilés, declaró haber visto con mucho gusto los trabajos practicados por el agraciado en los diez días que duraron los ejercicios. Le damos nuestra enhorabuena lo mismo que a su señor padre, complaciéndonos mucho las buenas aptitudes de aquél para el divino arte de Rubens y Murillo».
Máximo Cayón Waldaliso, en su obra ‘Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno’ [1982, p. 203], dice de este tenor: «Creo recordar que la primera Santa Faz que mostraba la Verónica fue obra del notable pintor don Demetrio Monteserín». Veinte años más tarde, en 1946, Monteserín volvió a pintar la faz del Divino Galileo. Diario de León [02.04.1946. p. 2] lo consigna de esta forma: «También se ha ofrecido Monteserín, con el entusiasmo que caracteriza a este mago del pincel, a pintar el rostro del Señor para el lienzo de la Verónica, que estaba ya muy deteriorado. Monteserín hará una cosa buena, aunque bien sabido es lo difícil que resulta pintar bien el rostro del Señor».
Aquel año 1946, siendo Ramiro Ramos Garrido abad de la cofradía de Jesús
Nazareno, el día de Jueves Santo, durante ‘La Saca’ y la ‘Exposición de los Pasos’, quedó expuesta al público la Santa Faz pintada por Monteserín, junto con el nuevo trono del Titular de la agrupación penitencial y las imágenes de San Juan y el Cirineo, uno y otras autoría del extraordinario imaginero Víctor de los Ríos Campos, que se estrenaban en aquella ocasión.
En la prensa local, [Proa, 21.04.1946, p. 2], el anónimo redactor apostillaba: «La Santa Faz que ostentaba la imagen de la Verónica en la Procesión de los Pasos era obra del ilustre pintor leonés Demetrio Monteserín [ ] Quien esto escribe cree que el gran maestro podría ser el autor del ‘monumento’ que necesita la Catedral, si todos los fieles contribuyésemos a que se realizase la idea del anterior prelado legionense». Al citar a éste se refería al P. Carmelo Ballester Nieto. Y en cuanto al ‘monumento’ alude al ‘Monumento del Jueves Santo’.
Curiosamente, en 1946, la cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad, con destino a los atributos que portaban entonces doce seminaristas en la solemne procesión del ‘Santo Entierro’ estrenó también un nuevo lienzo de la ‘Santa Faz’, en este caso, obra de Cristiano Pinto Ferré, hijo de José Pinto Maestro, autor de la letra del Himno a León.
Aquel mismo año, 1946, se tributó un sentido homenaje a Monteserín, «con ocasión de cumplir sus setenta años de edad. Asistieron al acto las autoridades y numerosos amigos y admiradores del artista». [Cámara de León, Cien años de Economía Leonesa, 2002, s/p].
La Verónica ha portado también paños pintados por los artistas leoneses Nicolás de la Puente de la Infiesta (1963); Manuel López Bécker (1991); Luis Zotes Flecha (2022), y Luis Miguel Robles García (2025). A ellos, debe añadirse la obra del pintor malagueño José Palma Santander, realizada en 2016. Todos ellos han enriquecido el patrimonio artístico de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno.
Sin otras pretensiones que las puramente provenientes de la divulgación, los renglones precedentes han sido redactados tomando como fuentes las referencias que se citan. Son, lisa y llanamente, una exaltación de la imagen de ‘La Verónica’ de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno y un emocionado recuerdo a D. Demetrio Pérez-Monteserín y González Blanco.
Máximo CAYÓN DIÉGUEZ Cronista Oficial de la ciudad de León
Pasión Cofrade <
COFRADÍA DEL DULCE NOMBRE DE JESÚS NAZARENO
> HISTORIA
Fundada el 4 de febrero de 1611, en el desaparecido Monasterio de Santo Domingo El Real, de la Orden de Predicadores. La Cofradía, que posee un patrimonio artístico impresionante, organiza, la mañana del Viernes Santo, la procesión de «Los Pasos», una visión catequética de la Pasión y Muerte de Cristo, mediante la puesta en escena de trece representaciones iconográficas. Incardinado en dicho cortejo penitencial, en la Plaza Mayor, aproximadamente a las 9:30 horas, se lleva a cabo «El Encuentro» entre la Santísima Virgen y San Juan, al que precede el estatutario «Sermón». Ambos actos están reflejados por Gustavo Adolfo Bécquer en sus artículos de costumbres. En este cortejo participan cerca de tres millares de papones y más de mil braceros.
Resaltan, entre otras, la magnífica talla de Nuestro Padre Jesús Nazareno, de la escuela de Gregorio Fernández, o la Flagelación de Gaspar Becerra. Ahora bien es a diversos escultores del siglo XX a los que debe la Cofradía el grueso de su patrimonio artístico actual, destacando entre ellos, especialmente la figura del imaginero Víctor de los Ríos, autor de las tallas de los pasos de La Oración del Huerto; el Cirineo, que acompaña a la imagen titular de Jesús Nazareno; San Juan y La Dolorosa.
> IMAGINERÍA
• La Oración del Huerto. Víctor de los Ríos. 1952.
• El Prendimiento. Ángel Estrada. 1964.
• La Flagelación. Atribuido a Gaspar Becerra. Siglo XVI.
• La Coronación. Higinio Vázquez. 1977.
• Ecce Homo. Anónimo. 1905.
• Nuestro Padre Jesús Nazareno. Imagen titular de la escuela de Gregorio Fernández. El Cirineo que lo acompaña fue realizado por Víctor de los Ríos en 1946.
• La Verónica. Francisco Pablo. 1926.
• El Expolio. Francisco Díez de Tudanca. 1674.
• La Exaltación de la Cruz. Navarro Arteaga. 2000.
• La Crucifixión. Anónimo. 1908
• La Crucifixión. José Antonio Navarro Arteaga. 2023
• Cristo de la Agonía. Laureano Villanueva. 1973
• San Juan. Víctor de los Ríos. 1946
• La Dolorosa. Víctor de los Ríos. 1949
> LA RONDA
El Jueves Santo, cuando en el reloj de la Catedral suenan las doce de la noche, el Abad y la Junta de Seises, acompañados por los hermanos de la Cofradía, acuden ante las autoridades civiles, eclesiásticas y militares de la ciudad para anunciar la salida de la procesión de los Pasos. Durante toda la noche, y por calles, plazas y esquinas de la ciudad, La Ronda repetirá la llamada a la procesión con la frase “Levantaos, hermanitos de Jesús, que ya es hora”. Este anuncio lo reciben el Alcalde, el Obispo, el Presidente de la Diputación, el Delegado de Defensa, el Subdelegado del Gobierno, el Abad de la Cofradía, y luego todos los hermanos.
Año de fundación: 1611
Abad: Miguel Urdiales Díez
Templo: Capilla de Santa Nonia
Hermanos: 4.500
Indumentaria:
Túnica negra, sencilla, con el emblema JHS bordado en color vivo morado sobre la tela negra. El morado simboliza dolor y esperanza en la resurrección. Los papones, que llevan capillo, van cubiertos durante todo el trayecto
Emblema: Corona de espinas, de doble entrelazado con ocho huecos. En el centro, arriba, una cruz. En medio, JHS y debajo los tres clavos de la crucifixión
> PROCESIONES
• Lunes Santo: Procesión de La Pasión, organizada en colaboración con las cofradías de Minerva y Veracruz y Ntra. Sra. de las Angustias y Soledad
• Jueves Santo: La Ronda
• Viernes Santo: Procesión de Los Pasos
MIGUEL URDIALES DÍEZ
Abad de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno
«NUESTRAS TRADICIONES SON EL ALMA DE ESTA COFRADÍA»
¿Qué tal se lleva la responsabilidad del Dulce Nombre? No es poca cosa esa… ¡Bien! Tomé posesión el 14 de septiembre y, hasta hoy, uno comprueba lo que ya sabía: que es una gran responsabilidad. Para mí es todo un orgullo. Soy papón de cuna, de tercera generación, y llegar a ser abad de Jesús es un orgullo.
La carga, por llamarla de algún modo, se lleva mejor cuando hay más hombres que echen un cable. Gracias al Nazareno tengo una Junta de veinte compañeros y lo que es esencial, la ayuda y apoyo de todos los hermanos que remamos en la misma dirección. El abad solo no sería capaz. Esta es una cofradía con un patrimonio inmenso y 4.500 hermanos.
Usted habla de mantener la tradición de esta cofradía.
¿Cómo se consigue eso?
La cofradía tiene 415 años. En este tiempo se han adquirido muchas tradiciones y me gustaría mantenerlas. Nuestras tradiciones son el alma de esta cofradía. Aunque hay que evolucionar con el tiempo, conservar este legado es algo fundamental.
Los tiempos cambian y esto corre muy rápido. Hay que moverse con los tiempos, por ejemplo, en todo lo relativo a comunicaciones digitales y redes. Hay que hacer fácil el día a día de la cofradía. Tenemos que estar ahí
Tal como apunta, mantener esta tradición es compatible con evolucionar y llevar el Dulce Nombre hacia el futuro.
Los tiempos cambian y esto corre muy rápido. Hay que moverse con los tiempos, por ejemplo, en todo lo relativo a comunicaciones digitales y redes. Hay que hacer fácil el día a día de la cofradía. Tenemos que estar ahí.
Las abadías son de un año. ¿Es un inconveniente a la hora de planificar a medio plazo?
Un año pasa muy rápido; no le daría tiempo al abad a sacar adelante proyectos de gran calado. Por eso, además de iniciar nuevos proyectos, también se continúan las iniciativas anteriores de otros abades. Es la línea de la cofradía: darle continuidad a los trabajos.
Tocaron techo el año pasado en Roma. ¿Cómo están tras ese gran logro?
La cofradía es la segunda más antigua de León y una de las más importantes de la ciudad, pero hay que recordar que le dio un gran realce a nivel nacional e internacional. Llevar el Nazareno a Roma, cuando llegó la invitación del Vaticano, supuso una gran ilusión. Le ha dado más nivel, si cabe, al Dulce Nombre. Ahora hay que mantenerlo.
Para muchas personas, León es la Catedral y el Nazareno. El Nazareno es una de las imágenes que más devoción tiene en la ciudad. Roma le ha dado mucho más realce si cabe. Antes no teníamos abierta la capilla al culto y, desde la abadía del Seise Hno. Juan Muñiz está abierta los martes y jueves en horario de tarde. Desde que regresamos de Roma hemos comprobado que viene gente de diversas ciudades de España. La Catedral y el Nazareno, como dicen, son grandes iconos de esta ciudad.
¿A qué compromete esta condición de símbolo que tiene esta cofradía?
Es una pregunta difícil. Cuando se es un referente eso exige muchísimo. Intentamos mantener el nivel de esta cofradía y, si cabe, dar un paso más allá.
Hemos hablado de tradiciones y, en su caso, esto tiene un matiz más bonito: la tradición familiar. Como le comentaba, soy la tercera generación de una familia implicada en la Semana Santa de León. Mi abuelo fue la primera generación, en 1962. Al año siguiente fue uno de los que crearon la Banda de Cornetas y Tambores de la Cofradía. A partir de ahí, ese legado lo continuó mi padre. Yo soy hermano del Dulce Nombre desde que nací, en 1973. Sigo estas tradiciones familiares; me parece algo importante y bonito.
¿Qué recuerdos tiene vinculados a la Semana Santa de León?
Tengo un gran recuerdo, por supuesto, de la Banda de Cornetas y Tambores, pero lo que no se me olvidará es cuando
La cofradía es la segunda más antigua de León y una de las más importantes de la ciudad, pero hay que recordar que le dio un gran realce a nivel nacional e internacional. Llevar el Nazareno a Roma
fui titular del paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Ese día, para mí, fue de los mejores de mi vida. Ponerse debajo del titular siempre es algo inolvidable. Lo mismo podría decir del día de mi toma de posesión como abad.
Usted es guardia civil, otro ámbito donde se vive la hermandad entre sus miembros, como en el Dulce Nombre. Voy a contarle un momento vivido en Roma en el que se vincularon estos
dos ámbitos de manera muy emotiva para mí. La escolta del Nazareno es la Guardia Civil y encontrarme allí con mis compañeros fue algo realmente bonito e inolvidable. En el libro publicado por la cofradía, y escrito por el Seise Hno. Juan Muñiz, hay un capítulo sobre los escoltas con una foto muy bonita en la que salen mis compañeros junto conmigo. Es una vinculación histórica: la Guardia Civil está con el Nazareno desde casi 1900., mucho tiempo de unión entre ambas entidades.
REAL COFRADÍA DE MINERVA Y VERACRUZ
> HISTORIA
La cofradía sacramental de Minerva se fundó en el desaparecido monasterio benedictino de San Claudio el 26 de julio de 1612. La cofradía de la Vera Cruz se funda en el convento de San Francisco el Real, extramuros, en una fecha aún por determinar como hermandad devocional a la efigie de la Santa Cruz, incluyendo una procesión con pública disciplina en la noche del Jueves Santo. Ambas cofradías se fusionaron en 1876. La primera noticia de la existencia de una procesión de disciplinantes en León tiene fecha de 28 de marzo de 1521.
Las principales funciones fueron la representación de la Pasión y Muerte de Jesucristo en las tardes-noches de las procesiones del Jueves y Viernes Santo, junto con las de la Cruz, Invención y Exaltación; perdiendo la penitencial del Jueves Santo, a la que asistían los hermanos del resto de cofradías penitenciales, a fi nes del siglo XVIII.
El nombramiento de abad se verificaba el día dos de mayo. Dicha elección se realizaba entre cualquiera de los vecinos de la ciudad siempre que fuera “dezente” y “benemérito con medios”. La duración del cargo era de un año. La Cofradía de la Santa Vera Cruz no disfrutaría de una capilla hasta 1586 año en que el matrimonio leonés formado por D. Francisco Álvarez Ribera y Dña. Juana de Quiñones Obregón fundaron la capilla de la Cruz en el convento de San Francisco, dejando el disfrute, aunque bajo la tutela de sus herederos, a la Cofradía de la Vera Cruz. El derribo y construcción de la iglesia del convento de San Francisco (1762-1791) privó a la cofradía de la capilla, volviendo a recuperarla tras la nueva edificación, situando su retablo del Santo Sepulcro. este se guardó durante la Guerra de Independencia en el convento de Santa María de Carbajal, entre 1808 y 1812, partiendo la procesión del Santo Entierro del citado monasterio entre 1812 y 1814.
En 1836 la desamortización obligó a la cofradía de la Santa Vera Cruz a abandonar su centenaria sede y capilla, trasladándose a la iglesia
parroquial de San Mar tín. En 1837 partió la procesión del Entierro de dicho templo, privando a la hermandad de un lugar particular de reunión donde exponer al culto sus imágenes.
Por el Pacto del 1 de marzo de 1830, entre Angustias y Soledad y la Vera Cruz, organiza la solemne procesión del Santo Entierro los años impares.
> IMAGINERÍA
• Lignum Crucis. Anónimo. Siglo XVI
• Santo Cristo Flagelado. López Bécker. 1998
• Nuestro Padre Jesús de la Humillación y la Paciencia. López Becker. 1991
• Nuestro Padre Jesús de la Salud. López Bécker 2001
• Nuestra Señora de la Vera Cruz. Talleres de Arte Cristiano de Olot. 1923
• Santo Cristo del Desenclavo. Anónimo. Siglo XVI
• Virgen de la Amargura. Juan Antonio de la Peña. Siglo XVIII
• Santo Cristo de la Agonía. Amado Fernández. 1973
• El Descendimiento. Víctor de los Ríos.1945
• La Piedad. Luis Salvador Carmona. 1750
• Santo Sepulcro. Jacinto Higueras. 1951
• San Juan. Collaut Valera. 1951
• Nuestra Señora de la Soledad. Anónimo. 1917
Año de fundación: 1612
Abad: José María Domínguez Salvador
Templo: Parroquia de San Martín
Hermanos: 1.800
Indumentaria: Túnica negra, sencilla, con tablas y bocamangas moradas de terciopelo. Capillo, cíngulo, zapatos, calcetines, pantalón y corbata negros y camisa blanca. Los miembros de la Junta de Seises llevan capirote morado de terciopelo y capa blanca
Emblema:
Cáliz y cruz en oro con la Sagrada Forma en blanco. Encima, una franja morada con las letras “M” “V” entrelazadas y coronado por la corona Real
Peculiaridades:
Un acto singular lo desarrolla durante la fiesta de la Octava del Corpus, llamada Corpus Chico > PROCESIONES
• Lunes Santo: Procesión de La Pasión. Organizada en colaboración con las cofradías de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad y Dulce Nombre de Jesús Nazareno
• Miércoles Santo: Procesión de la Virgen de la Amargura
• Viernes Santo: Procesión del Santo Entierro (años impares)
LA DEVOCIÓN A LA CRUZ EN EL ORIGEN DE LA CELEBRACIÓN DE LA SEMANA SANTA
Fotografías: Eduardo Alvarez Aller y Miguel Suárez Seijas
El inicio de la devoción a la Cruz surge con el descubrimiento del madero santo en Jerusalén por parte de Santa Elena, madre del emperador Constantino, hacia el año 327. La primera referencia que constata la fragmentación de la Cruz en pequeños fragmentos, y en consecuencia su culto y devoción, es del año 347 a través de los escritos de San Cirilo de Jerusalén:
«(…) este dicho Gólgota en el que estamos congregados por causa del que fue clavado en la cruz, todo el orbe está lleno de los pedazos en que ha sido cortado el leño de la Cruz» [SÁNCHEZ HERRERO, J. “La Hermandad y Cofradía de la Vera Cruz desde sus orígenes al siglo XVI”, en El Cristo de la Vera Cruz de Sevilla. Sevilla, 2023, p. 42].
En el último cuarto del siglo IV una monja procedente del noroeste hispano, Egeria, viaja a Jerusalén donde asiste a las celebraciones de Semana Santa hacia 381-384. Así relata la veneración y adoración de la Cruz en la liturgia de Viernes Santo, además de aportar informaciones muy interesantes:
«Siéntase el obispo en la cátedra; es colocada ante él una mesa cubierta con un lienzo; alrededor de la mesa están de pie los diáconos; es traído el relicario de plata dorada en el que está el santo leño de la cruz, es abierto y sacado, aprieta con sus manos las extremidades del leño santo, y los diáconos que están de pie alrededor, hacen guardia. Se hace así la guardia, porque es costumbre que todo el pueblo vaya viniendo uno por uno, tanto los fieles como los catecúmenos; e inclinándose ante la mesa besan el santo leño, y van pasando. Dícese que alguien, no sé cuándo, dio un mordisco y se llevó algo del santo leño; por eso ahora los diáconos que están alrededor lo guardan con tanto cuidado, para que nadie de los que vienen se atreva a hacerlo de nuevo» [Egeria. Itinerario. León, 2006, p. 96].
Desde el siglo V, hacia 444, Astorga custodió una reliquia de la Santa Cruz que Santo Toribio, obispo de esa diócesis, trajo desde Jerusalén. Ante el peligro que supuso la posterior invasión musulmana de la península Ibérica, el sagrado madero es escondido junto con los restos de Santo Toribio, probablemente en el monte Viorna, valle de Liébana, en el lugar que recibirá el nombre de Cueva Santa. Más adelante, a finales del siglo IX, el cuerpo de Santo Toribio de Astorga y el Lignum Crucis fueron depositados en el monasterio de San Martín de Turieno que posteriormente ostentará la advocación de San Martín y Santo Toribio, aunque finalmente prevalecerá la de
Santo Toribio [ÁLVAREZ, P. El monasterio de Santo Toribio de Liébana y el Lignum Crucis. Santander, 1995, p. 16 y p. 160].
La historia del monasterio está unida a la orden de San Benito hasta su exclaustración en el siglo XIX debida a las leyes desamortizadoras de Mendizábal, por lo que desde 1853, dado que el territorio pertenecía a la Diócesis de León, es el obispo legionense el que se hace cargo del mismo mediante el nombramiento de un párroco. A partir del 1 de mayo de 1956 el monasterio pasa a formar parte de la Diócesis de Santander [ÁLVAREZ, P. Monasterio de Santo Toribio de Liébana. Madrid, 2006, p. 24].
Esta reliquia ofrece la singularidad de ser la que mayores dimensiones presenta de todas cuantas se conservan en el mundo: altura de 63 cm, ancho de 4 a 9,5 cm, grueso: 1,5 cm y, por último, dado que con el fragmento se configuró una cruz latina, la medida de los brazos cortos es de 39 cm. [ÁLVAREZ, P. El monasterio de Santo Toribio de Liébana y el Lignum Crucis. Santander, 1995, p. 224]. En 1958 ingenieros F. Nájera y C. Peraza, incardinados en el Instituto Forestal de Investigaciones y Experiencias de Madrid, determinaron que se trataba de la especie forestal Cupressus sempervirens L., ciprés, en cuya área geográfica se encuentra Palestina. Su grado de textura indica una calidad de gran densidad y elevada resistencia mecánica lo que permite concluir que dicha madera pueda alcanzar una edad superior al periodo de tiempo correspondiente a nuestra Era. [ÁLVAREZ, P. Op. cit. p. 230].
Es importante la difusión y el culto a esta reliquia fomentada por la Cofradía de la Santísima Vera Cruz de Liébana fundada a finales del siglo XII por los obispos Juan de León, Raimundo de Palencia, Rodrigo de Oviedo y Marino de Burgos en 1181, esta es, por lo tanto, la cofradía de la Cruz más antigua de toda la cristiandad [ÁLVAREZ, P. Monasterio de Santo Toribio de Liébana, 2006, p. 8]. Evidentemente, esta cofradía nada tiene que ver con las que desde mediados del siglo XV van a crearse desde el ámbito franciscano para contemplar los dolores de Jesús en su pasión y muerte [SÁNCHEZ HERRERO, J. Op. cit., pp. 53-54]. Sin embargo, cabe pensar que desde este remoto lugar pudo ejercer algún tipo de influencia en la espiritualidad de la baja edad media hispana y siglos posteriores a la hora de propagar la devoción y adoración de la Santa Cruz por diferentes cauces, uno de ellos la creación de cofradías de la Vera Cruz.
Antes de continuar, conviene anotar varias cuestiones. El Lignum Crucis de Santo Toribio de Liébana ha sido trasladado en tres ocasiones a la Catedral de León: en 1972, en 2019 y en 2024, con motivo de sendas peregrinaciones a Astorga. En segundo lugar, cabe recordar que en 1959 el obispo legionense, don Luis Almarcha, donó a la Cofradía de Minerva y Vera Cruz una astilla extraída de la reliquia custodiada en el Monasterio de Santo Toribio de Liébana. Precisamente desde entonces esta cofradía sacramental y penitencial comenzó a procesionar una Cruz dorada del siglo XVII sobre la que alojó dicha astilla en un relicario de plata [Diario de León, 24-3-1959, p. 15].
Desde 1963 Minerva y Vera Cruz celebró la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz en la antigua iglesia de San Salvador de Palat del Rey [La Hora leonesa, 2-11-1977, p. 13] hasta el cierre en 1983 motivado por el inicio de unas obras de restauración prolongadas hasta el año 2006. Desde el año 2017 esta reliquia ha permanecido expuesta en el ábside de la iglesia parroquial de San Martín, sede canónica de la cofradía. Con el fin de dignificar su culto desde el mes de septiembre de 2025 se ha reubicado en el retablo colateral del lado de la epístola, lugar que hasta entonces presidía la efigie de San José, a su vez instalado en el ábside.
José Sánchez Herrero afirma que durante la segunda mitad del siglo XV comienzan a fundarse las cofradías de la Vera Cruz, en la mayoría de los casos de la mano de los franciscanos y sus conventos. Estas cofradías, quizás también antes de comienzos del siglo XVI, procesionan en la noche del Jueves al Viernes Santo con una simple Cruz o Crucifijo, llevado por un clérigo, con gran número de hermanos de luz y de sangre [SÁNCHEZ HERRERO, J. “Las cofradías de Semana Santa de Sevilla durante la modernidad. Siglos XV a XVII, en Las cofradías de Sevilla en la modernidad. Sevilla, 1999, p. 54].
La conservación de las reglas de numerosas cofradías en Andalucía permite construir una secuencia de Cofradías de la Vera Cruz a partir de la fecha de aprobación de las mismas: en Écija, 1519; en Cabra, 1522; en Castilleja de la Cuesta, 1533; y en Sevilla, 1538. Sin embargo, en la introducción de la regla de la cofradía hispalense se menciona una primera aprobación de la regla en 1501 [CXIX Reglas de Hermandades y Cofradías andaluzas. Huelva, 2002, p. 25 y p. 38] y, por otro lado, se sitúa la fecha de fundación el 9 de mayo de 1448 [Op. cit. p. 105]. En un ámbito geográfico más cercano al que nos encontramos, a la luz de la documentación, las primeras referencias de las cofradías de la Vera Cruz datan de 1494 en Zamora y de 1498 en Valladolid [SÁNCHEZ HERRERO, Op. cit. p. 53]. De unos años más tarde, 1506, data la fundación de la cofradía de la Santa
> Pasión Cofrade
Cruz de Salamanca de acuerdo a la información que aportan las primitivas reglas [FERRERO FERRERO, F. “La Semana Santa en el antiguo reino de León”, en La Semana Santa: Antropología y Religión en Latinoamérica, Valladolid, 2008, p.378].
Como queda dicho, en las procesiones de disciplinantes figuraba siempre un Crucifijo, tal como establecen las reglas de todas las cofradías homólogas. Sirva de ejemplo el capítulo décimo de la regla de la Vera Cruz de Écija (1519):
«Iten, horde<na>mos y mandamos que en la dicha proçessión se lleve un crucifixo grande, el qual no le pueda llevar persona lega, salvo persona eclesiástica y devota, y vaya revestida» [Capítulo décimo de la Regla de la Hermandad y Cofradía de la Santa Vera Cruz. Écija, 1519-1520, f. 7, en CXIX Reglas de Hermandades y Cofradías Andaluzas siglos XIV, XV y XVI Huelva, 2002].
Si nos ceñimos al caso particular de nuestra ciudad, disponemos de una pista fundamental, de una importante referencia datada en 1521, la primera que menciona una procesión de Semana Santa en León el día de Jueves Santo, hallada en las actas del Cabildo de la S.I. Catedral de León:
«entró la procision de los disciplinantes y levaba adelante de si un cruçifixo y no teniéndole aquella Reverencia que devia, dieron muchos golpes en el que levava el dicho cruçifixo e dieron con el en el suelo» [Acta capitular de 29-3-1521, transcrita por DÍAZ-JIMÉNEZ Y MOLLEDA, E. Historia de los comuneros en León, Madrid, 1916, pp. 197-198].
“
Durante la segunda mitad del siglo XV comienzan a fundarse las cofradías de la Vera Cruz, en la mayoría de los casos de la mano de los franciscanos y sus conventos
Como colofón de estas líneas, subrayaremos que La Vera Cruz, cofradía penitencial de la ciudad de León, nació al amparo del convento de San Francisco el Real. Posteriormente esta cofradía fue trasladada a la iglesia parroquial de San Martín tras la supresión de las órdenes religiosas decretadas por Mendizábal en 1835. Finalmente, en los últimos años del siglo XIX, su unión a la cofradía de la Minerva en 1895 conformó la cofradía sacramental y penitencial que hoy conocemos.
Eduardo ÁLVAREZ ALLER
HERMANDAD SACRAMENTAL DE SANTA MARTA Y DE LA SAGRADA CENA
> HISTORIA
Erigida canónicamente el 11 de diciembre de 1945, vinculada al Gremio de Hostelería de la capital leonesa, siendo su fundador y primer presidente, Máximo Gómez Barthe. Tras un debate en torno a la adquisición del primer paso, la Hermandad acuerda realizar el ambicioso proyecto del paso de la Sagrada Cena. La obra sale a la calle por primera vez el 6 de abril de 1950.
En la Semana Santa de 1969, la Hermandad estrena, ante las cámaras de RTVE, el segundo grupo procesional, La Casa de Betania, obra de Víctor de los Ríos. En 1982 se crea la sección de las Samaritanas, niñas que ataviadas a la antigua usanza samaritana portan los atributos y frases alusivas a la Institución de la Eucaristía.
La Hermandad experimenta un punto de inflexión respecto a la asistencia de hermanos a la Procesión de la Sagrada Cena, producido por el hecho de poner a hombros el paso de La Casa de Betania en 1994. Un año después se completa el nombre de la Hermandad, añadiendo “y de la Sagrada Cena”.
En 1998 sale a la calle un nuevo paso, El Lavatorio de José Ajenjo, destinado a las hermanas de Santa Marta. A la nómina de pasos, se sumó en el año 2000 la Unción en Betania cuya custodia recayó, de forma indefinida, en la Hermandad de manos del Excmo. Ayuntamiento de León.
En 2001 un nuevo hito se produce en el seno de esta penitencial, la creación de la Procesión del Rosario de Pasión que acoge el rezo de los Misterios Dolorosos ante varios templos leoneses. Es justo reconocer que este nuevo proyecto vio la luz gracias a la colaboración de las Parroquias de
Mansilla de las Mulas y de Grajalejo de las Matas. Desde la Semana Santa de 2019, un grupo de niños llamado Los Galileos portan en la misma procesión los atributos de los apóstoles que asistieron a la Última Cena.
> IMAGINERÍA
• Sagrada Cena. Víctor de los Ríos. 1950
• La casa de Betania. Víctor de los Ríos. 1969. Compuesta de tres figuras (Marta, María y Jesús)
• El Lavatorio. José Ajenjo Vega,1998. Representa la escena en la que Jesús lava los pies a Pedro en presencia de Juan
• Unción en Betania. José Ajenjo, 1983
> ACTOS PECULIARES
Concurso Julián Jaular Alonso: convocado para elegir el cartel anual que edita la Hermandad para anunciar la Semana Santa. Jornada Cofrade Máximo Gómez Barthe: en el transcurso de la Cuaresma la Hermandad organiza este acto de índole cultural y musical. Acto de admisión de nuevos hermanos: el jueves de Pasión en la sede de la Hermandad se verifica la ceremonia de bendición de túnicas e imposición del medallón. Domingo de Ramos: Misa de Cumplimiento Pascual en San Marcelo. El sábado posterior a Domingo de Resurrección celebra una Misa en sufragio de los hermanos difuntos. Participa en la Procesión del Corpus Christi con la imagen de Santa Marta. Celebra la festividad de su Patrona, el 29 de julio con un solemne triduo. Edita trimestralmente un boletín digital: El Cenáculo. En la Capilla del antiguo Colegio de Huérfanos Ferroviarios celebra el Miércoles de Ceniza, Pentecostés y una Misa de preparación para la Navidad, el tercer domingo de adviento.
El 24 de enero de 2023, D. Luis Ángel de las Heras Berzal, obispo de León, mediante Decreto concedió el título de “Sacramental” a la Hermandad de Santa Marta y de la Sagrada Cena, atendiendo la petición formulada con motivo de la celebración del setenta y cinco aniversario de su fundación. Con la concesión de este título, la Hermandad se denomina “Hermandad Sacramental de Santa Marta y de la Sagrada Cena.
Año de fundación: 1945
Presidenta: María del Camino
Villanueva Díez
Templo: Parroquia de San Marcelo
Hermanos: 900
Indumentaria: Túnica de lana blanca, con cuellos, bocamangas y botones en terciopelo de color sangre. Ceñidor- fajín de terciopelo rojo sangre. Los hermanos de la Junta Directiva llevan capa de lana blanca con vueltas de terciopelo rojo sangre
Emblema: Medalla de metal. Recoge una de las visitas de Jesús a Betania.
Aparecen: Jesús, Marta y María. Lleva inscrito el lema “Unum est necessarium” (solo una cosa es necesaria), que responde Jesús a Marta cuando esta le recuerda que María no colabora en las tareas del hogar.
Lo necesario es escuchar la palabra de Dios. Lc, 10,41-42
> PROCESIONES
• Lunes Santo: Rosario de Pasión
• Jueves Santo: La Sagrada Cena
> Pasión Cofrade
LA CIUDAD DE LEÓN, SOLIO DE LA EUCARISTÍA
Fotografías: Marta Cayón Álvarez
Felipe Fernández Ramos falleció el nueve de junio de 2016. Canónigo Lectoral y, anteriormente, Deán de la S. I. Catedral de León, había nacido en Almanza, en 1927. Profesor de Ciencias Bíblicas, como él gustaba denominarse, desarrolló su actividad docente durante cincuenta y cinco años en las prestigiosas aulas del Seminario Conciliar San Froilán de León, de la Facultad Teológica del Norte de España, con sede en Burgos, y de la Facultad Teológica de la Universidad Pontificia de Salamanca. Teólogo, publicista bíblico, y muy dilecto amigo, sus textos, profundos y edificantes, ponen de relieve el calado de sus enseñanzas.
Así lo confirman las siguientes reflexiones que vertiera en su obra ‘Eucaristía y fe cristiana’, [León. 2011. p. 35-36], íntimamente relacionadas con el asunto de estos renglones: «El apóstol Pablo escribe la primera carta a los corintios veinticinco años después de la institución de la eucaristía. Y, ya entonces, la considera como perteneciente a la Tradición recibida del Señor. Naturalmente, no recibida directamente de él, sino de la iglesia de Antioquía a la que se había vinculado. Esto significa la inseparabilidad de la eucaristía y de la fe cristiana. No existe cristianismo sin eucaristía […] Para el Apóstol, más que para los otros autores del N. T., la eucaristía es la anámnesis, el memorial, el recuerdo del acontecimiento fundante del cristianismo. Un recuerdo que, al estilo bíblico y según su mentalidad, no es una mera evocación de lo ocurrido en el pasado, sino actualización y presencialización de lo entonces sucedido, que comenzó en la noche en que fue entregado el Señor (1 Cor 11, 23)». Y, en párrafo aparte, añade a modo de corolario: «Pablo dice a los corintios que cada vez que celebran la eucaristía anuncian la muerte del Señor (1 Cor 11, 26)».
La tradición eucarística en León tiene raíz y fundamento en el augusto privilegio que representa la exposición perenne del Santísimo Sacramento en la Basílica de San Isidoro. En la Puerta del Cordero, acceso habitual de los fieles a dicho templo, en un sillar que se halla debajo de la albanega derecha que ocupa el altorrelieve del niño mártir Pelayo, puede leerse que «por privilegio inmemorial en esta Basílica está permanentemente expuesto el Santísimo Sacramento».
Entre los venerables y centenarios muros isidorianos, el cuatro de marzo de 1889, Domingo de Carnaval, un grupo de caballeros católicos leoneses,
reunidos bajo la presidencia de Luis de Trelles y Noguerol, fundador del Centro Eucarístico de Madrid, acordaron solemnemente fundar una Sección de la Adoración Nocturna en León, contando para ello con la previa autorización del prelado legionense, que a la sazón lo era Mons. Francisco Gómez-Salazar y Lucio-Villegas, el último obispo de León del siglo XIX y el primero del siglo XX, preconizado para la Silla de San Froilán el 10 de junio de 1886. Cesó, voluntariamente, por motivos de salud el 12 de noviembre de 1904. Murió el 13 de marzo de 1906.
A este respecto, Antonio Viñayo, abad isidoriano de 1971 a 2003, escribía hace algo más de cinco décadas [‘Colegiata de San Isidoro-León’, 1974, p. 49]: «El Cuerpo del más sabio de todos los españoles y pedagogo de Europa, Isidoro, es la peana del Santísimo Sacramento, perenemente expuesto, desde siglos inmemoriales en el altar mayor de la Basílica. A su lado, Martino, el doctor de la Eucaristía, perfila sus argumentos teológicos. A los pies del templo, arropados en piedra, veinte reyes hacen la vela permanente. Hoy la Basílica no se cierra, ni de día ni de noche. Quinientos caballeros leoneses, repartidos en treinta equipos, dan guardia nocturna cada día del mes ante el altar del Santísimo. Millares de fieles hacen la vela diurna (…) Hombres y mujeres de todas las clases sociales y profesiones, acuden diariamente a ‘hacer la visita al Santísimo en San Isidoro’. Los labriegos del agro leonés, los de la montaña, y los del llano y los de la ribera, cuando se llegan a la Capital, mantienen la tradición, transmitida a través de generaciones, de ir a ‘rezar la estación a San Isidoro’, o a ‘San Isidro’, como decían antes. Es la fe de todo un pueblo, de todo un Reino, remansada ante este Trono del Santísimo».
Como es dominio popular, los tiempos han cambiado de modo manifiesto, principalmente desde que la Covi-19 se hizo presente entre nosotros. Ahora bien, debe subrayarse que hoy los citados equipos siguen activos. Y aunque el descenso del número de adoradores, por causas principalmente de enfermedad o fallecimiento, originó una situación que aconsejó en determinados casos la agrupación de algunos turnos, todos éstos siguen realizando sus vigilias mensuales con absoluta normalidad.
Se ha dicho que en la Real Colegiata Basílica de San Isidoro todo rezuma sabor eucarístico: dalmáticas y casullas, patenas y relicarios, píxides y portapaces. Y es cierto. Lo confirman las miríficas pinturas murales del Panteón de Reyes, fijadas en el primer cuarto del siglo XII, recinto calificado como ‘La Capilla Sixtina del arte románico’.
Allí se recoge el Misterio de la Redención. El citado Antonio Viñayo señala en su indicada obra [p. 7-8], que dichas pinturas, todas ellas alusivas al Nuevo Testamento, guardan relación con la liturgia mozárabe, donde la Sagrada Forma se fracciona en nueve partes que se corresponden con los siguientes misterios: Encarnación, Nacimiento, Circuncisión, Epifanía, Pasión, Muerte, Resurrección, Glorificación y Reinado. Naturalmente, en los aludidos frescos se representa la Última Cena de Jesús con sus discípulos, siendo incluido en la escena el copero Marcial Pincerna, portando un ánfora.
Mención aparte merece el famoso cáliz de doña Urraca, símbolo eucarístico por excelencia de la basílica dedicada al sabio Doctor Hispano, «patrono de este nobilísimo Reino de León». La pieza, que es de ágata, oro y pedrería, ha sido relacionada últimamente con la copa
de la señalada Cena del Señor celebrada la noche del Jueves Santo.
Sin duda alguna, la devoción de la sociedad leonesa al Santísimo Sacramento tiene raíces muy hondas. Julio Pérez Llamazares, antecesor de Viñayo en el abadiato isidoriano (1915-1956), en su obra ‘Historia de la Real Colegiata Basílica de San Isidoro de León’ [1927. P. 407-408], dejó constancia de este fervor religioso, procurándonos determinadas muestras datadas en el lejano siglo XVII. Así, por vía de ejemplo, pone de relieve que Ana de Valderas, vecina de León, en 1614, ordena entregar dos mil ducados «que se han de emplear en renta para poner velas ante el Smo. manifiesto en el altar mayor de S. Isidoro […] y en codicilo agregado a este testamento en 1632, agrega se pongan dos velas más sobre las que salgan de la renta del legado de los dos mil ducados: total seis u ocho velas».
> Pasión Cofrade
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Sin duda alguna, la devoción de la sociedad leonesa al Santísimo Sacramento tiene raíces muy hondas. Julio Pérez Llamazares, antecesor de Viñayo en el abadiato isidoriano (1915-1956), en su obra ‘Historia de la Real Colegiata Basílica de San Isidoro de León’ [1927. P. 407-408], dejó constancia de este fervor religioso, procurándonos determinadas muestras datadas en el lejano siglo XVII
Igualmente, Antonio Tabuyo de Quiñones, en 1627, manda en su testamento que se empleen cuatrocientos ducados para la «luminaria del altar mayor de San Isidoro»; Micaela de Herrera, en 1642, «manda un censo de cien ‘ducados de principal’ para ayuda del gasto de cera del Santísimo, siempre descubierto, noche y día, en el altar mayor de San Isidoro». Y dos años después, en 1644, Isabel de Valderas y Quiñones «dejó dos censos de dos mil ducados a San Isidoro, para que con ellos se pongan cuatro luces (velas) que ardan continuamente ante el Smo. manifiesto en San Isidoro».
Asimismo, expone también que tiempos posteriores fueron menos favorables económicamente para esta santa causa. Y con este motivo, nos ofrece «el resumen de una exposición que el prior y cabildo dirigen a la Reina Gobernadora (está impresa y sin fecha): Dicen que el Santísimo se halla manifiesto desde el año 569, noche y día, al presente sobre un trono de plata ‘y que deseando grande veneración en el culto y reverencia exterior de aquel templo para el Smo. Sacramento de la Eucaristía se hallan sin los medios convenientes para continuar en esta veneración y culto con la asistencia de las luces y luminarias convenientes, según se debe a tan sagrado Misterio en un Convento Real… Y al presente habiéndose conservado con alguna veneración la luminaria y luces del Santísimo Sacramento hasta este tiempo, está ya muy disminuida y necesitada aquella Santa Iglesia y la renta de su fábrica, sin tener medios temporales para continuar en este obsequio y veneración, porque las fundaciones antiguas se han minorado, y perdido algunas de todo punto…».
María Cristina de Borbón dos Sicilias (1806-1878), cuarta esposa de Fernando VII, era sobrina carnal de éste. Su madre, María Isabel de Borbón, era hermana del monarca y estaba casada con Francisco I rey de las Dos Sicilias. Denominada la Reina Gobernadora, María Cristina de Borbón dos Sicilias fue
la madre de la reina Isabel II, cuyo recuerdo está vinculado a León con motivo de las dádivas que otorgó a la Virgen del Mercado, la Antigua del Camino. Durante la enfermedad de su esposo, y luego a su muerte, dada la minoría de edad de su hija, sucesora al trono de España, María Cristina de Borbón dos Sicilias ejerció como Regente durante siete años entre 1833 y 1840, un período marcado por la I Guerra Carlista (1833-1839).
Como ya quedó dicho, en la vida piadosa de esta capital del Viejo Reino, la adoración a Jesús Sacramentado es el centro de gravedad de la devoción legionense. Muestra de ello es que en el censo de la Semana Santa de León, donde se acreditan dieciséis cofradías y hermandades, tres de ellas son de carácter penitencial y, también, sacramental. Me refiero a la Real Cofradía de Minerva y Vera Cruz (1612), a la Hermandad Sacramental de Santa Marta y de la Sagrada Cena (1945), y a la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Sacramentado y María Santísima de la Piedad, Amparo de los Leoneses (1994), esta última fundada y radicada, precisamente, en el templo dedicado al Doctor de las Españas.
Máximo CAYÓN DIÉGUEZ Cronista Oficial de la ciudad de León
REAL HERMANDAD DE JESÚS DIVINO OBRERO
> HISTORIA
La Hermandad de Jesús Divino Obrero se fundó el 2 de abril de 1955. Su primera sede fue la iglesia parroquial de San Juan y San Pedro de Renueva. Esta Hermandad, hoy Real gracias al título concedido por S. M. el Rey el 31 de Marzo del año 2006, fue la primera agrupación penitencial en igualar en condiciones a hombres y mujeres.
Éstas, por primera vez, pudieron procesionar con túnica en los mismos puestos que los hombres en la Semana Santa de 1987. La Banda de Cornetas y Tambores de la Hermandad, creada en el año 1959, es la más antigua de la ciudad perteneciente a una cofradía. En el año 1985 se incorporó la sección de Gaitas, tras lo que pasó a denominarse Banda de Cornetas, Tambores y Gaitas. Asimismo, la Hermandad, con la realización de una cooperativa de viviendas para los hermanos, fue la semilla del barrio de El Ejido de la capital leonesa y de la parroquia ubicada en el mismo, la iglesia parroquial de Jesús Divino Obrero, hoy sede canónica de la Hermandad.
El acto de “El Encuentro”, el más importante de la Hermandad, tiene lugar en la mañana del Domingo de Resurrección, ante la S. I. Catedral. No fue así la primera vez, el 29 de marzo de 1959, ya que el escenario fue la Plaza de la Inmaculada. Esta procesión es la continuación de la de la Soledad que se celebra en la noche del Sábado Santo. Al amanecer del domingo, y por diferentes recorridos, se dirigen a la plaza de Regla los pasos de la Virgen de la Soledad y de Cristo Resucitado, “encontrándose” luego, como se ha dicho, ante la fachada occidental del templo catedralicio, en presencia del apóstol San Juan y de una Cruz llena de esperanza y victoriosa. Dicho acto es contemplado por miles de leoneses, así como por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de la Diócesis, el Ilmo. Sr. Alcalde de la Ciudad y la Corporación Municipal, autoridades civiles y militares de la ciudad, y por los representantes de las otras quince Cofradías y Hermandades de la ciudad. A continuación, se celebra la Misa de Pontifical, presidida por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de la Diócesis, y una vez terminada la misma se reanuda, esta vez de forma conjunta,
la procesión, que llegará, en primer lugar, hasta la plaza de San Isidoro, donde todos los hermanos acompañados por las Siervas de Jesús de la Caridad (Hermanas Mayores de esta Hermandad) cantan en honor a la Santísima Virgen María, la Salve, como ya es costumbre, continuando de regreso a la iglesia Parroquial de Jesús Divino Obrero, donde podemos decir que todos los años se da por concluida la Semana Santa de León.
> IMAGINERÍA
• Jesús Divino Obrero. Víctor de los Ríos. 1955
• Virgen de la Soledad. Víctor de los Ríos. 1958
• María Magdalena y María Salomé. Víctor de los Ríos. 1960
• La Resurrección. Víctor de los Ríos .1959
• Hacia el Padre. Gonzalo Sánchez Mendizábal.1984
• San Juan Evangelista. Jesús Iglesias. 1994
• Santísima Cruz de la Esperanza. José Luis Casanova.2002
• Santísimo Cristo de la Paz y la Misericordia en su traslado al sepulcro. Ángel Martín García. 2006/2008
> ACTOS PECULIARES
Tres semanas antes del Sábado Santo, se celebra un Triduo y un Solemne Besamanos en honor a la Virgen de la Soledad, imagen que está presente también en la tradicional Saca que tiene lugar el Jueves y el Viernes Santo en la iglesia de Jesús Divino Obrero. Además de organizar la procesión de La Soledad (1957) y la de “El Encuentro” (1959), celebra de forma alterna el Sábado de Pasión la Procesión de Hermandad, juntamente con la cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de La Bañeza. Asimismo, el 1 de Mayo celebra su festividad, con procesión de la imagen de Jesús Divino Obrero, Eucaristía y almuerzo de Hermandad. Igualmente, participa en la Procesión del Corpus Christi, con la imagen Titular. La Hermandad recuerda a los hermanos difuntos con la celebración de dos misas al año: una el 2 de Mayo y otra el 2 de Noviembre.
Año de fundación: 1955
AbadPresidente: Álvaro
Barrioluengo Arriola
Templo: Parroquia de Jesús Divino Obrero
Hermanos: 1.200
Indumentaria:
Túnica de lana o similar, de color blanco-hueso, y cuello, bocamangas y botones de terciopelo morado. Capirote también morado que debe cubrir hasta los hombros. Camisa blanca y corbata negra; pantalón, calcetines y zapatos negros. Guantes blancos. Cíngulo de cordones morado y blanco entrelazados, al igual que la medalla. Los hermanos/ hermanas de filas llevan también capa que será de raso morado con vistas de color y genero de la túnica
Emblema: La imagen titular. Un joven Jesús trabajando como carpintero
> PROCESIONES
• Sábado de Pasión: Procesión de la Hermandad (Años pares en León y años impares en La Bañeza)
• Sábado Santo: Procesión de la Soledad
• Domingo de Resurrección: Procesión de El Encuentro
SOBRE LOS 80 AÑOS DE LAS IMÁGENES DEL CIRINEO Y SAN JUAN
Fotografías: Marta Cayón Álvarez
Aunque cada vez más reconocida, la huella de Víctor de los Ríos en la Semana Santa leonesa todavía está lejos de ser valorada en su justa medida, puesto que una parte muy importante del rico patrimonio hebdomadario escultórico leonés se debe al extraordinario escultor cántabro, quien creó para León un conjunto muy amplio de pasos completos y figuras aisladas en las que plasmó su excelencia técnica, su dominio compositivo y su intensa expresividad, con una calidad tal que si su nombre no es todavía considerado como el de uno de los mejores escultores españoles de su tiempo, ello se debe al doble prejuicio que todavía opera sobre la imaginería contemporánea, por ser figurativa y por ser religiosa. De no ser por dichos prejuicios, obras maestras como los pasos de la Sagrada Cena, el Descendimiento o la Oración en el Huerto formarían parte de los libros de Historia del Arte, en los cuales no aparece ni por asomo ninguna escultura de carácter figurativo contemporánea que cumpla una función procesional.
La profunda implicación de Víctor de los Ríos con León, gracias a su matrimonio con Catalina Fernández-Llamazares, permitió a la ciudad gozar del privilegio de contar con numerosas obras suyas de gran calidad, que pertenecen al período de su plenitud creativa, entre las que se cuentan no solamente los grandes pasos monumentales que acabamos de citar, así como otros como el Camino del Sepulcro, sino también un amplio conjunto de imágenes, como las que atesora la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, entre ellas una magistral Dolorosa, o aquellas en las que vamos a centrar nuestra atención, por cumplirse 80 años de su creación, como son las del Cirineo y la de San Juan.
Su creación siempre ha sido explicada como consecuencia de la reactivación, durante los primeros años de la posguerra, de la actividad de las cofradías, en el marco del incipiente nacional-catolicismo, pero esta explicación, aunque coherente con el momento histórico y sus condicionamientos, resulta incompleta, porque debe comprenderse igualmente como el resultado de la naturaleza de una cofradía que a lo largo de los siglos ha tratado de conseguir un amplio patrimonio artístico que permitiera en cada momento reflejar el mayor número posible de momentos de la pasión de Cristo, voluntad que queda demostrada desde las primeras décadas de su existencia, en el s. XVII, y que, pese a avatares históricos tan duros y destructivos como los daños causados por el incendio del convento de Santo Domingo, la creciente tensión durante el s. XIX y primeras décadas del XX, entre la pervivencia de las formas tradicionales de religiosidad, entre
ellas las cofradías, y los ataques surgidos como consecuencia de la creciente secularización de dicho tiempo, siempre ha mantenido una decidida defensa del valor devocional, procesional, catequético, estético y expresivo de las imágenes llamadas a participar en los cortejos procesionales.
Es este compromiso constante con la imagen procesional el que explica el ambicioso proceso de encargo de nuevas tallas en la década de 1940, que sigue vivo en la actualidad, y el que permite comprender la creación de ambas imágenes, que vamos a analizar en las siguientes páginas.
La primera de las tallas representa al Cirineo, el Simón de Cirene evangélico que ayudó a llevar la cruz a Cristo durante su camino hacia el Gólgota (Mt 27, Mc15, Lc 23, 26). Sobre su tradición iconográfica y las numerosas interpretaciones teológicas y simbólicas que ha generado a lo largo de los siglos no podemos extendernos ahora, pero baste recordar que su sentido profundo primordial lo convierte en imagen de la humanidad de aquellos que, al contrario que los que acababan de preferir salvar a Barrabás en lugar de a Jesús, se apiadan del sufrimiento del prójimo, y se convierten así en imagen, a su vez, del fiel cristiano que intenta aliviar el padecimiento del Salvador. La presencia del Cirineo en las procesiones refuerza el carácter dramático de la carga con la cruz, y está atestiguada, en el caso de la cofradía de Jesús, desde el propio s. XVII, puesto que existe un documento en el cual se encarga al escultor Francisco Díez de Tudanca, quien no sólo creó el paso del Expolio, sino que recibió el encargo de crear “un cirineo también de bulto para ayudar a llebar la cruz a
Jesús Naçareno”, cuya imagen, además, vació, seguramente para aligerarla. La profunda transformación que sufrió tanto la imagen del Nazareno como el conjunto del paso, que no podemos conocer con total certeza por culpa de la escasez y parquedad de la documentación y de los testimonios que conocemos, impide precisar nada más, pero demuestra la existencia de cambios tempranos en la apariencia y funciones de las imágenes procesionales leonesas. No es posible, en este sentido, aclarar si, originalmente, la imagen del Nazareno pertenecía a una caída, que se convirtió después de su primera transformación en un Cristo que porta la cruz, o si desde el primer momento ya fue concebido, lo que a mi juicio resulta más probable, como un Jesús que lleva su cruz, pero sí es posible afirmar la temprana presencia de un Cirineo en el paso, que se mantuvo hasta el s. XIX. Resulta difícil determinar, asimismo, si uno de los dos Cirineos que aparece en antiguas fotografías se corresponde con el creado por Tudanca, pero, en cualquier caso, en 1946 se encarga a Víctor de los Ríos la realización de un nuevo Cirineo, que es el que procesiona cada mañana de Viernes Santo hasta la actualidad, y que posee tanta calidad técnica y formal como aparente sencillez y, sin embargo, riqueza y complejidad de sentido.
En efecto, en la imagen del Cirineo, de los Ríos logra superar varias dificultades de modo tan natural, que sólo una mirada atenta permite comprender lo realmente complejas que resultan. En primer lugar, la figura acompaña, sin eclipsar en ningún momento, y desde ningún punto de vista, a la imagen central no sólo del paso y de la procesión, sino de toda la Semana Santa leonesa. Se contemple desde donde se contemple, la presencia del Cirineo completa la de Jesús, pero tanto su escala como su disposición anatómica resultan plenamente armónicas con respecto a la talla principal. Ello se debe, en primer lugar, a una anatomía que alcanza un equilibrio tan exacto como sutil entre la tensión muscular propia del esfuerzo de sostener el madero vertical de la cruz, y una igualmente sutil expresión
de facilidad y ligereza, cuyo sentido último se encuentra en el rostro. Este, de modo igualmente magistral, lanza su mirada de modo tal que, cuando el paso se contempla a pie de calle, parece estar mirando hacia el propio Nazareno. Sin embargo, cuando se percibe desde una posición más elevada que la de las propias imágenes, la mirada del Cirineo se dirige claramente hacia un plano inferior al de la cabeza de Jesús. Ello encierra, al menos, dos niveles de significado realmente interesantes. Por un lado, es posible que obedezca, como en otras obras del escultor, a una meditación personal sobre los pasajes evangélicos y la tradición textual sobre la figura y sentido de Simón de Cirene. La ambigüedad de la mirada encaja, por un lado, con la máxima evangélica, recogida en Mateo 23, 12, y Lucas 14, 11: “El que se humilla, será ensalzado, y el que se ensalce, será humillado”, puesto que, desde la altura humana, el Cireneo eleva su mirada hacia lo alto, mientras que, desde la altura divina, la baja. Esta posible explicación encaja con otro rasgo de gran sutileza, presente en el rostro, y que encierra, a mi parecer, la clave última del sentido de la imagen. Se trata del hecho de que, en la tensión de las cejas y la concentración de la mirada, que en realidad no se dirige a ningún punto concreto, se refleja el instante mismo de la de la iluminación, de la comprensión del sentido espiritual del hecho físico que está protagonizando, es decir, que en realidad no está solamente ayudando a un condenado a llevar el instrumento de su tortura, sino que lo está haciendo con un ser divino, con el Hijo de Dios. Esta intuición súbita de la irrupción de lo sagrado en lo profano es característica de la espiritualidad y la estética barroca, especialmente la española, y muestra la profunda comprensión que de los Ríos tuvo de la tradición escultórica, que supo revitalizar para la imaginería procesional como nadie, con la excepción, quizá, del más tardío, menos prolífico, pero igualmente extraordinario, Ángel Estrada.
Por otra parte, el sencillo y a la vez expresivo rostro del Cirineo responde a
su vez a otra práctica propia de Víctor de los Ríos, la de intentar reflejar en sus imágenes la máxima fidelidad posible a la hipotética fisonomía histórica original de los personajes representados, como puede apreciarse de modo insuperable en la Sagrada Cena o en el Descendimiento. En este sentido, tanto la nariz, como el escaso pelo, se corresponden con rasgos propios de la representación tradicional del judío, y asimismo del campesino que vuelve del trabajo. Incluso, es posible apreciar cómo la familiaridad que el escultor pudo gozar respecto a la talla del Nazareno, a la cual, contra la creencia popular, no talló la melena, que existía con anterioridad, convirtió al Cirineo en una respuesta humana, más terrenal y tosca, de las extraordinarias características estéticas de la cabeza de Jesús. Así, tanto la barba, como las proporciones, con detalles morellianos como las orejas, están adaptadas al Cirineo a partir de una contemplación atenta y meditada de la talla del Nazareno, la cual, por cierto, el propio escultor consideraba obra de Gregorio Fernández, cuyos rasgos adaptó, convenientemente simplificados, al rostro de quien simboliza a la Humanidad, quizá para que no pueda competir con el esplendor de la divinidad que expresa inigualablemente el rostro de Cristo.
Al igual que el Cirineo, la imagen de San Juan también cumple este año 2026 ochenta años de existencia, y, pese a su aparente sencillez, es igualmente una obra de gran belleza y complejidad, además de gran calidad técnica, cualidades que quizá influirían en que, ese mismo año, fuese merecedora del Premio Nacional de Escultura. La imagen, que vino a sustituir al popular y casi andrógino Sanjuanín que Gerónimo Román creara en 1849, muestra al discípulo amado de modo solemne, casi hierático, con rasgos que se corresponden antes con la estética romana que con la barroca. En efecto, tanto en la disposición de la vestidura, que responde, con algunas diferencias, a la de una toga, como en la expresión gestual del rostro, concentrada y meditativa, y de la mano izquierda, con el dedo extendido,
de modo acorde con la tradición retórica de la indicatio, el evangelista rebosa majestuosidad, elegancia y conciencia de su papel en el drama de la Pasión.
En este sentido, todavía no se ha profundizado lo suficiente en la razón por la cual es Juan el discípulo que aparece de modo casi exclusivo en los desfiles procesionales. Alguna razón es evidente, puesto que en el evangelio que lleva su nombre, él mismo se describe formando parte de momentos trascendentales del relato pasional, como al pie de la cruz, donde recibe del propio Jesús su condición de Hijo de María, y, por tanto, de símbolo, nuevamente, de la Humanidad. Otros motivos, sin embargo, pueden deberse a causas más profundas, derivadas quizá del hecho de que el evangelio joánico, con sus diferencias con los sinópticos y sus complejidades teológicas y simbólicas, cuya profunda cristología fue esencial para el desarrollo del protestantismo, fuese empleado de modo preferencial como una manera de contrarrestar, precisamente, dichas ideas luteranas, que encontrarían un arraigo profundísimo en todas las corrientes protestantes.
De este modo, la presencia efigiada del evangelista en las procesiones vendría a recordar que, mucho antes que para el protestantismo, el sutil mensaje joánico resultaba consustancial para el catolicismo, y, es más, que el logos, el Verbo, que en el extraordinariamente profundo comienzo del evangelio de Juan “se hizo carne, y habitó entre nosotros”, también se hace imagen en cada procesión.
Volviendo a las características artísticas de la talla, en ella Víctor de los Ríos logró un magnífico equilibrio entre tradición clásica y cristiana, algo que se refleja igualmente en el rostro. En él, como en los demás “san Juanes” que tallara de los Ríos a lo largo de su dilatada carrera, se refleja un ideal juvenil, atemporal, imberbe (quizá para que contraste su juventud de modo explícito con respecto a la madurez y casi senectud del resto de los apóstoles), con unos cabellos partidos simétricamente en forma de media melena que no llega a posar sobre los hombros, pero que está tallada del mismo modo que la del Nazareno, y con un gesto que parece estar extendiéndose, desde el recogimiento hasta la indicación de una realidad tanto visible (el sufrimiento
de Jesús de Nazaret), como invisible (la Pasión del Cristo-logos).
Del mismo modo, Víctor de los Ríos hubo de tener en cuenta en la concepción de su San Juan su participación en el acto del Encuentro, y ello quizá contribuya a explicar su solemnidad casi hierática, puesto que una imagen más dinámica no habría resultado elegante en el momento de su inclinación ante la Dolorosa. Una talla más barroca, más exaltada, con una postura que no fuera recta y simétrica, perdería dignidad cuando el paso se inclinase en el acto central de la Procesión de los Pasos. Por el contrario, su esbelta y clásica elegancia y su mirada absorta en los misterios que protagoniza y que parece, al igual que el Cirineo, empezar a entender, se convierten en la mejor plasmación estética imaginable de los acontecimientos de la Pasión, que quedaron enriquecidos para cada mañana de Viernes Santo, desde hace ochenta años, por la magistral mano de Víctor de los Ríos.
César GARCÍA ÁLVAREZ
Profesor titular de Historia del Arte Universidad de León
COFRADÍA DE LAS SIETE PALABRAS DE JESÚS EN LA CRUZ
> HISTORIA
La Cofradía de las Siete Palabras de Jesús en la Cruz fue erigida el 22 de septiembre de 1962 por el entonces Obispo de León, D. Luis Almarcha Hernández.
El principal impulsor y auténtico fundador de la Cofradía fue Eduardo de Paz Díez que se convirtió en el primer abad de la misma al ser confirmado en este cargo por la Junta General de la Cofradía celebrada el 26 de septiembre del mismo año.
Como ocurre siempre, los primeros años fueron duros. La disponibilidad económica era mínima y solo gracias a las muchas horas de esfuerzo y dedicación y, por qué no decirlo, a varios préstamos avalados personalmente por la Junta de Seises, se consiguió que en tres años la cofradía tuviese dos pasos en la calle, ambos de talla excepcional. La titularidad del primero fue concedida por el Obispado. Esta talla no es otra que la imagen del Cristo de los Balderas, obra de Gregorio Fernández. Esta obra recibe culto en la iglesia Parroquial de San Marcelo.
• Séptima palabra. “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. (Lc 23, 46) El original fue realizado por Gregorio Fernández en 1631 y no se procesiona por ser de enorme valor artístico. Se procesiona una copia de Amado Fernández, realizada en 1969.
Año de fundación: 1962
Abad: José Castro Lozano
Templo: Parroquia de San Marcelo
Hermanos: 1.150
Indumentaria:
Túnica de terciopelo de color rojo sangre, con cíngulo negro, capa negra de raso con vueltas blancas, capillo y guantes blancos y zapatos negros. El rojo simboliza la sangre martirial del Señor derramada en la Pasión; el negro, el luto de su muerte, mientras que el blanco es símbolo de la esperanza en la Resurrección, que rasga las tinieblas y transforma la muerte en vida
> IMAGINERÍA
• Primera Palabra. “Señor, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lc. 23,34). Fernando Aguado Hernández. 2023
• Segunda Palabra. “En verdad te digo que hoy estarás conmigo en el Paraíso” (Lc 23, 39-43). Ángel Estrada. 1964
• Tercera Palabra. “Mujer, ahí tienes a tu hijo… ahí tienes a tu madre” (Jn 19, 25-27). Hipólito Pérez Calvo. 1994
• Sexta Palabra. “Todo se ha consumado” (Jn 19, 30). Manuel Martín Nieto 2008
> ACTOS PECULIARES
• Jueves Santo: 12:30 horas. Pregón a caballo de las Siete Palabras.
• Promesa de Silencio: Todos los hermanos la realizan antes del Via Crucis y de la procesión de las Siete Palabras, siendo la primera Cofradía leonesa que lo contempla a nivel estatutario.
• La Carraca: Empleada en su tiempo para marcar las paradas y la reanudación de la procesión sin tener que recurrir a la voz. Hoy se utiliza como efecto sobrecogedor en el Vía Crucis del Miércoles Santo. La cruz de Difuntos: Es tradición que quien siendo hermano haya sufrido la pérdida de algún familiar, solicite y obtenga la gracia de portar dicha cruz en los desfiles procesionales, adquiriendo así un hondo sentido testimonial y reparador.
Emblema: Bordado en oro sobre raso negro, de grandes dimensiones. Contiene las tres cruces del Calvario, la corona de espinas y los tres clavos, enmarcado todo ello por un óvalo
> PROCESIONES
• Miércoles Santo: Solemne Vía Crucis Procesional
• Viernes Santo: Procesión de las Siete Palabras
“LA ADORATIO CRUCIS”
SU INCULTURACIÓN EN LAS PROCESIONES DEL VIERNES SANTO EN LEÓN.
INTRODUCCIÓN
“ECCE LIGNUM CRUCIS, IN QUO SALUS MUNDI PEPENDIT; VENITE ADOREMUS”.
De esta manera se da inicio a la liturgia de la Adoración de la Cruz, el Viernes Santo después de mediodía en toda la Iglesia Católica. Lo he escrito como obertura porque es
1. SANT’AMBROGIO., De obitu Theodosii, n°43 sig. > Pasión Cofrade
Fotografías: Ana Cayón y Marta Cayón
muy expresivo, además centra toda la liturgia urbana de este día en León.
Pretendo justificar una intuición que durante años he vivido, pero sin una claridad al respecto. Sería partiendo del elemento litúrgico Adoración de la Cruz, encontrar en el drama popular los elementos que la historia del rito y su liturgia hoy nos presentan. Comprobando cómo la liturgia es siempre llena de vida, dinámica y creadora; fuente de manifestaciones artísticas, culturales, antropológicas, etc.
DATOS HISTÓRICOS.
En el “De obitu Theodosii”,1 de San Ambrosio, se cita el viaje que Santa Elena madre del emperador Constantino hizo a tierra Santa el año 327.El gran amor de ésta por los lugares Santos la movió a una campaña de búsqueda y de dignificación de los mismos. San Ambrosio cuenta de la Santa emperatriz que: “Se acercó por tanto sobre el Gólgota, los soldados vieron aquella anciana mujer, aquella anciana madre, dar vueltas y
arrodillarse entre los escombros ¿Este es el lugar de la batalla, donde está la victoria? dice Elena. ¿Yo estoy en el trono y la cruz del Señor en el polvo? ¿Yo estoy en medio al oro y el triunfo de Cristo entre las ruinas? Veo que cosa has hecho, ¡oh diablo!, para que fuera sepultada la espada que te ha aniquilado.2
A esta Santa mujer se la debe el hallazgo de la cruz, que parte permaneció en Jerusalén y tres fragmentos fueron llevados a Roma, donde hizo construir una basílica sobre la que era su residencia imperial el “Palatium Sessorianum”, que hoy conocemos como basílica de Santa Cruz de Jerusalén en Roma .En ella fue titular el cardenal leonés Francisco de Quiñones, reconocido liturgista, de lo que ha dejado muestra en la reforma que realizó en el breviario, (Breviarium Sanctae Crucis, 1535).3
A lo largo de la Edad Media se extienden por toda Europa infinidad de reliquias que dieron origen a diversas celebraciones litúrgicas y donde la piedad popular encontró espacio para la creatividad. Es el momento también de la devoción a Cristo crucificado, por eso iconográficamente se multiplican los crucifijos.
El elemento “Adoratio Crucis”, tiene su origen en la liturgia de Jerusalén y nos la describe muy bien la peregrina gallega Egeria, que visita Jerusalén en los años (381-384).4 Comenta que la ceremonia era simple y sin un preciso carácter litúrgico. “A la hora octava se reúne el pueblo, en gran número, en la iglesia de la Cruz sobre el Gólgota. El obispo está sentado en la cátedra rodeado de los diáconos y presbíteros, sobre una mesa cubierta por un mantel se deposita el precioso leño, sin la custodia de plata dorada donde suele conservarse. El obispo la alza sobre la mano y los diáconos vigilan para que ninguno por
2. Ibidem.
3. Enclopedia Cattolica, vol.X, pag.419.
devoción arranque un pedazo. En tanto los clérigos y el pueblo pasan uno a uno a venerar la reliquia, besándola y aplicándola sobre la frente y los ojos”.5
La ceremonia se desarrolla en silencio.
La liturgia en Roma nos ofrece otros aspectos que encuentro inculturados en el Viernes Santo leonés. La más antigua descripción de la ceremonia romana la encontramos en el Ordo XXIII, nº9.6 Re -
4. RIGHETTI M. , Storia liturgica,vol. II, pag.174-176.
produce la austeridad y simplicidad de aquella de Jerusalén. El Papa sobre la hora octava, descendía del palacio Lateranense y con los pies descalzos, junto con los ministros, se dirigía en procesión a la basílica de Santa Cruz de Jerusalén en Roma, llevando en la mano un incensario humeante. Cuando han entrado en la basílica, el Papa descubre la Cruz, se postra a adorarla y después la besa y así hacen todos.
Pasión Cofrade <
La liturgia de la “Adoratio Crucis” que llegó a España es un calco de Jerusalén, pero aquí se le sumó el elemento dramático.7
VIERNES SANTO LEONÉS
Decía San Ambrosio que este día es el “DIES AMARITUDINIS”,8 es día de amargor y tristeza, de luto, es precisamente lo que se siente al ver la abundancia del color negro, de las túnicas de los cofrades; los cortejos procesionales y el sonido solemne y misterioso de las cornetas y tambores.
a. “Sin un preciso carácter litúrgico”
Este es un día alitúrgico por excelencia, y en efecto nuestras procesiones no son de un preciso carácter litúrgico.
b “Reunión del pueblo”.
Es un día en donde las calles están llenas de gente, allí donde hay una procesión, allí se ven personas que con diferentes sentimientos son invitados a participar en el drama de la pasión que pasa por el escándalo de la Cruz.
c “Carácter urbano”.
La ciudad entera es invitada a la adoración del misterio de la Cruz, pues toda ella es inundada de cruces diferentes tipos, estilos, modelos, cruces negras de madera, cruces de metal, cruces de tamaño natural, etc. Es desde el punto de vista sensible, impresionante, ver pasar el calvario por las estrechas calles del Barrio Húmedo, entre las fachadas de las casas, las masas de gente y el bloque humano que carga sobre sus espaldas las imágenes .Todo ello para el que cree tiene cualquier cosa de sacramentalidad , de actualización del drama de la salvación. Delante de todo esto la Adoración de la Cruz se hace plástica, porque ésta viene a tocar el drama de cada hombre. La cruz sale del espacio sacro
de la iglesia y entra en el secular allí donde realmente está, signada en cada hombre. La ciudad entra en la liturgia, aportando lo mejor que tiene que son los ciudadanos, con los trajes, colores, músicas, tradiciones. Ésta se convierte en aquella mesa con mantel de la liturgia de Jerusalén donde la Cruz es descubierta, y ella misma la da a adorar.
d “La procesión”
Como el Papa en la liturgia de Roma que bajaba del palacio Lateranense, lo mismo ocurre en León, la gente sale de sus casas ya sea para participar de una manera activa al interno del conjunto orgánico de las procesiones o como bloque humano que cubre las calles del recorrido. Las procesiones siempre están presididas o por el obispo o en su defecto por el vicario o un presbítero. Es justo aquí en la dinámica procesional, de movimiento, con todas las connotaciones bíblicas, etc. que se desarrolla en esencia “La Adoratio Crucis”.
e. “Los pies descalzos”.
En la tradición romana era el Papa quien recorría las calles en un trayecto de casi un kilómetro, con los pies descalzos. Incluso tenemos noticia que también lo hacían reyes y príncipes. Este día en León son bien contados los que descalzos afrontan el todavía frío suelo, algunos Viernes Santos incluso con nieve o lluvia.
f “El incienso”.
7. Ibidem. RIGUETTI M.
8. San Ambrosio. Epístola XXIII, nº 12
Un elemento de claro sabor oriental, que lo encontramos presente en la
procesión romana al principio indicada. En León en este día, el incienso penetra todo, abriendo paso como cuando Israel estaba en el desierto y la presencia de Yahveh descendía sobre la tienda, de la misma manera la nube de incienso deja pasar el rostro de Dios en la Cruz.
CONCLUSIÓN
La cruz mete al hombre frente a la aceptación salvífica o frente al rechazo. Porque todos estamos signados por ella, y ella nos acompaña toda la vida. Por eso como consecuencia del escándalo de la Cruz están las tradiciones paralelas de ir a beber limonada o a jugar, es una manera de exorcizar la muerte.
Pero entre tantas Cruces que se ven este día no falta al final de él la presencia de un Lignum Crucis auténtico, que cierra este día de “presencia” y “adoracion”.
No es mi intención agotar el tema, pienso que se podía estudiar profundizando otros aspectos. De todas maneras, me satisface ver las manifestaciones de piedad popular cargadas todavía de elementos que proceden de la tradición litúrgica de la Iglesia, y que ésta no se agota en las celebraciones de carácter litúrgico, sino que trasciende.
Manuel Santos FLAKER LABANDA Párroco de Ntra. Sra. del Mercado y de San Martín Profesor de Sagrada Liturgia.
SEMANA SANTA Ð LEÓN
IGLESIA DE SAN MARTÍN
Fotografías: María Edén Fernández Suárez, Ana Cayón y Marta Cayón
La Iglesia de San Martín de León, está situada en el barrio que lleva su nombre, dentro del recinto amurallado, entre la calle Plegarias y la calle Ramiro III, denominación esta última otorgada en sesión del Pleno del Ayuntamiento de León de 13 de enero de 1966, cuyo nombre anterior era de Travesía de la Plaza Mayor. El nombre de la calle Plegarías se encuentra documentado desde hace varios siglos, aunque también se le ha conocido como plazuela del Puesto de los Huevos, según la información que nos ofrecen expedientes de principios del siglo XX de solicitudes de licencias de obras al Ayuntamiento de León.
La designación de calle Plegarias tiene su origen, según la tradición o leyenda, en el año 1313. La reina consorte Constanza, viuda de Fernando IV y madre del rey Alfonso XI, en la procesión de Viernes Santo rezó una plegaria ante la Iglesia de San Martín, pues el día anterior el niño Alfonso había sido atacado por los conspiradores que intrigaban en el reino.
Ambas calles tienen entrada o salida en una plaza, Plegarias en San Martín y en la plaza Mayor respectivamente y Ramiro III salida en la plaza Mayor. En la baja Edad Media y años posteriores, las plazas se situaban casi todas en las inmediaciones de las principales iglesias. Las plazas situadas en torno a la iglesia San Martín han sido y son las que figuran con los nombres de: Pan, Picota, Tiendas, plaza Mayor y San Martín, recintos en los que tradicionalmente se vendían los productos del mercado diario o semanal.
La Iglesia de San Martín es una de las más antiguas de la ciudad de León. Su construcción se remonta a principios del siglo XI y aunque ha sufrido numerosas transformaciones a lo largo de los
siglos, han perdurado en el tiempo los restos de un ábside románico, ocultado parcialmente por el Mirador de la Ciudad, también llamado Consistorio Viejo.
La iglesia ha tomado el nombre de su patrón, San Martín de Tours (316-397), santo muy popular en la Edad Media y patrono de numerosas localidades en todo el mundo. Nació en Hungría, hijo de un tribuno romano y aunque sus padres no eran cristianos, a la edad de 10 años empezó a asistir a la iglesia cristiana, en desacuerdo con los deseos de sus progenitores.
Después de su bautismo, formó parte del ejército romano durante casi dos años, pero su vocación era la vida religiosa. Posteriormente fue ordenado diácono y después presbítero, instalándose en Ligué en Francia, fundando el monasterio del mismo nombre, uno de los primeros de Occidente. En el año 371 fue elegido obispo de Tours y, desde este cargo, evangelizó amplias zonas rurales, fundó monasterios y parroquias y mantuvo siempre una vida austera y humilde. Su festividad litúrgica se celebra el 11 de noviembre.
La iglesia de San Martín cada 11 de noviembre celebra esta fiesta. No es ésta la única convocatoria que lleva a cabo esta parroquia. El 14 de septiembre celebra también la Exaltación de la Santa Cruz, día en que la tradición sitúa el hallazgo de la Cruz de Jesucristo en Jerusalén, en el año 320, por Santa Elena madre del emperador Constantino.
La iglesia de San Martín ha participado además en otra solemne ceremonia que se ha venido realizando anualmente, como así se puede comprobar en los documentos del Archivo Municipal. El Obispo de León,
mediante invitación protocolaria, dirigida personalmente al Alcalde de León, comunica la publicación de la Bula de la Santa Cruzada y ruega que asista el Ayuntamiento en Corporación como tradicionalmente se viene haciendo, para la conducción en procesión del diploma que contiene la Bula desde la iglesia Parroquial de San Martín hasta la Catedral y para la celebración posterior de una misa con todo el ceremonial que el acto requería.
La primera invitación que se conserva en el Archivo Municipal de León es del año 1901 y las últimas son de finales de la década de los años cincuenta del siglo XX. En las primeras décadas de este siglo también se llevaba a cabo el día anterior una preparación del acto. El Obispo expresa en la invitación que el Alcalde ordene al “clarín, tambor y voz pública” que se presenten en el Palacio Episcopal para recoger y publicar los edictos de costumbre. El acto de la publicación de la Bula se llevaría a cabo hasta el año 1966, pues tras la celebración del Concilio Vaticano II, el Papa Pablo VI la suprimió, habiendo sido esta Bula un documento que se emitió desde la Alta Edad Media.
De otras ceremonias que por su antigüedad ha organizado la iglesia de San Martín o cofradías vinculadas a ella, se exponen dos documentos que figuran en el Archivo Municipal. En 1947 el párroco de San Martín, Filiberto de La Calle González, solicita al Ayuntamiento, el 20 de mayo de 1947, que la Banda Municipal acompañe a la procesión solemne que tendrá lugar el día 5 de junio a las 8:30 de la mañana, por estar enclavado en la parroquia el acto “conmovedor” de llevar la Santa Comunión Pascual a los enfermos e imposibilitados de las parroquias.
El segundo documento contiene la solicitud de Donato Mayo Paramio, Abad de la Cofradía de Minerva y Vera Cruz, canónicamente establecida en la iglesia parroquial de San Martín, pidiendo que con motivo de la celebración de la Fiesta de la Infraoctava del Señor, el día 15 de junio de 1950, el Ayuntamiento presida parte de la ceremonia como acto oficial, ceda la Banda Municipal para el acompañamiento de la solemne procesión que saldrá de San Martín y ordene que sean engalanadas las calles del recorrido, argumentando que esta ceremonia ha sido reconocida por las Corporaciones anteriores y que posee legitimidad histórica desde su creación.
La iglesia parroquial de San Martín, a lo largo de su extensa trayectoria histórica, no solo ha organizado y participado en solemnes celebraciones religiosas, sino que también ha desempeñado funciones y adquirido características similares a las de otros centros de culto de la ciudad de León con una trayectoria comparable. De este modo, ha sido sede canónica de diversas cofradías y congregaciones, ha poseído bienes inmuebles y rentas y ha llevado a cabo continuas obras de restauración y acondicionamiento para mantenerse como un espacio de culto y de servicio a sus feligreses. Sobre estas cuestiones ofrecemos información a partir de los documentos conservados en el Archivo Municipal de León.
Por lo que se refiere a las cofradías que han dependido de esta iglesia, son varios los documentos del Archivo Municipal que dejan constancia de su existencia a lo largo de los siglos. El primer documento que se conserva es una carta de obligación, en pergamino, datada el día 2 de junio de 1341, por la que el Concejo de León autoriza al Cabildo de la Cofradía de San Martín a construir un “sombrado” sobre el portal de unas casas que este Cabildo tiene situadas en el mercado mayor de la Vega, obligándose éste a pagar al Concejo 18 sueldos, “que son veinte e quatro dineros nouenes de la moneda que agora corre, que nuestro señor el rey don Alffonso mandó labrar,
cada año por la fiesta de Sant Martino del mes de nouenbrio…”
En un procedimiento formado por varias escrituras de venta y otros documentos unidos a estas (petición, poder y auto), tramitado durante los meses de septiembre y octubre de 1654 y formado por 10 hojas, se da fe de la firma de un contrato entre Ignacio de Vega Santisteban, cura de Navatejera y Abad de la Compañía de San Martín y Francisco Ramírez, Regidor Perpetuo de la ciudad de León y cofrade de esta Compañía.
El Regimiento de León compra a la Compañía cinco casas que tenía en la plaza de San Martín, de las cuales únicamente habían quedado los “suelos” a consecuencia del incendio que se produjo el 8 de febrero de ese mismo año, con el fin por parte de la ciudad de ensanchar la plaza de San Martín (por entonces situada en parte del espacio ocupado hoy por la plaza Mayor) “por allarse la ciudad faltosa para el comercio”. El Regimiento le paga por estas parcelas la cantidad de diez mil reales de vellón y le dona un solar junto al
Hospital de San Martín, propiedad de la Cofradía, “donde podrá edificar una buena casa”.
En relación con las propiedades, el Catastro del Marqués de la Ensenada, libro primero de eclesiásticos, en copia auténtica fechada en León el 8 de enero de 1761, incluye a partir de la página 1.222, en el apartado titulado “Iglesia de San Martín, su Curato, Cofradías, Fundaciones y Eclesiásticos”, una relación detallada de las tierras y rentas pertenecientes a la parroquia, así como una descripción igualmente minuciosa de las posesiones de las cofradías existentes en la iglesia en ese año.
La iglesia recibía anualmente dos rentas de la Comunidad del Ciento en concepto de dotación: una procedente de sepulturas, de cuarenta y cuatro reales y otra de veintidós reales. Percibía además una paga anual de once reales del capellán de la Capellanía de Nuestra Señora del Amor, situada en la propia iglesia y otros once reales abonados por José Celada como capellán de la Capellanía fundada por María Vélez. Le correspondía también la séptima parte de los ingresos de una bodega denominada “De las Siete Parroquias”.
En cuanto a las cargas, la parroquia estaba obligada a celebrar cada año una misa y un responso en el Convento de Santo Domingo, por lo que le pagaba dos reales y medio, y debía asimismo satisfacer dos reales anuales a la Corona en concepto del tributo de Subsidio.
El patrimonio urbano y rural de la parroquia estaba compuesto por una casa situada frente a la plaza Mayor, destinada a residencia del cura rector; un prado y dos tierras de trigo y centeno en la Dezmería de Puente Castro, arrendado a un vecino de dicho arrabal, una pradera y una tierra de trigo y centeno en la Dezmería de San Lorenzo, una huerta en la Dezmería de San Pedro de los Huertos, en el paraje denominado “Cantarranas” y dos tierras en Villaobispo, ubicadas en los parajes conocidos como “La Caridad” y “La Candamia”.
Aunque la parroquia de San Martín no administraba directamente los bienes y rentas de la Capilla de San Nicolás, capellanía fundada y dotada económicamente por Isabel Martínez para Gaspar de Soto, su capellán y sus sucesores, dicha capilla dependía de la parroquia y posiblemente estaba adosada a la iglesia.
A través de una escritura de “compra y empleo”, junto con los documentos anexos fechados entre 1593 y 1597, que conforman una unidad documental de 34 hojas, se acredita la compraventa realizada entre Gaspar de Soto, capellán
de la Capilla de San Nicolás, y Gaspar Suárez, clérigo y rector de Villanueva, quien vendió al capellán unas tierras situadas en el término de Valdevimbre.
Asimismo, se deja constancia que los ochenta y cuatro mil maravedís que el Regimiento pagó al capellán de San Nicolás por el derribo de dos pares de casas con el fin de construir en su lugar las Panaderías y ensanchar y acondicionar la calle principal de Santa Cruz, debían destinarse a la compra de las tierras de Valdevimbre, de modo que la Capellanía pudiera obtener rentas mediante el arriendo de dichas propiedades.
Pasión Cofrade
Volviendo al Catastro de la Ensenada, se registran también en este censo las pertenencias y cargas de las cofradías con sede en la Iglesia. Citamos en primer lugar la Cofradía de San Martín de los Caballeros, la más acaudalada: poseía seis casas las cuales estaban arrendadas a vecinos de la ciudad de León, un hospital denominado de San Martín, “junto a la plaza Maior, como se va al Caño Vadillo”, del que no obtenía renta alguna por estar destinado a los pobres, cuatro foros perpetuos y un censo, de los que percibía los correspondientes réditos, además de una huerta y dos prados.
El resto de las Cofradías contaban con patrimonios notablemente más modestos. El Catastro menciona a la Cofradía del Santísimo, con dos rentas y un censo, a la Cofradía de la Misericordia, con una casa y un foro perpetuo, a la Cofradía de las Ánimas “sitta en la capilla de fuera de dicha Parrochia”, con tres censos, una renta, dos prados y dos huertas, a la la Cofradía de Jesús y San Roque, propietaria de ocho bueyes arrendados a siete vecinos de diferentes localidades de la provincia, a la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, con una casa y a la Cofradía de San Esteban, únicamente con un censo.
A principios del siglo XX también conocemos las Cofradías de San Martín. Se abre en el Ayuntamiento un expediente, el 2 de mayo de 1902, en el Negociado de Secretaría, en el que consta una comunicación dirigida a los abades, mayordomos o presidentes de las cofradías, hermandades o congregaciones, para que se inscriban en el Gobierno Civil en cumplimiento de la circular efectuada por el Gobernador Civil, Enrique de Ureña, y publicada en el Boletín Oficial en esa misma fecha, para dar cumplimiento al artículo 4º de la Ley de Asociaciones de 30 de junio de 1887. La relación que presenta la iglesia de San Martín a los efectos de su inscripción es la siguiente: Cofradía de San Crispín, del Santo Cristo de San Martín, de Santa María del Sábado la Rica, de Minerva y Vera Cruz, de Ánimas y Trinidad y Congregación de San José.
En cuanto a las sucesivas transformaciones arquitectónicas de la iglesia de San Martín, éstas han llegado a ocultar casi por completo su primitivo origen románico. En la actualidad, la mayor parte del edificio exhibe elementos artísticos propios de los siglos XVI y XVII. En el interior del templo destaca una notable talla de la Piedad, obra del siglo XVIII realizada por Luis Salvador Carmona, uno de los escultores más relevantes de su época.
Desde la calle Plegarías se distinguen sus rasgos más sobresalientes: la torre campanario y la capilla anexa de la Cofradía de Ánimas y del Santo Cristo de Fuera de la Iglesia de San Martín. Este pequeño recinto, cerrado con un acristalamiento, invita a la oración de los vecinos, que se acercan a venerar la imagen del Santo Cristo allí custodiada.
Diversos documentos del Archivo Municipal evidencian las transformaciones arquitectónicas realizadas a lo largo del siglo XX. Presentamos aquí las intervenciones más relevantes, excluyendo las obras menores y de menor entidad que no requirieron la elaboración de un proyecto firmado por un arquitecto.
En 1992, el párroco, Argimiro Alonso González, solicitó licencia para llevar a cabo diversas obras, señalando que los trabajos habían comenzado en 1974, año en que se descubrió el ábside románico. Añadía con relación a este resto que “tanto la prensa local como los técnicos en arquitectura y los propios leoneses alabaron repetidamente la obra realizada”. Indicaba asimismo que solo se había ejecutado la primera fase del proyecto, diseñado por el Arquitecto Macario Prieto Escanciano, debido a la falta de recursos económicos. No se ha podido comprobar qué obras exactamente se hicieron pues aunque sí figura registrada la entrada del expediente en el año 1974, y a nombre del mismo párroco, este no se conserva en el Archivo.
La ejecución de las obras fue autorizada por Decreto de la Alcaldía de 12 de noviembre de 1992. A partir de dicha autorización se llevó a cabo una importante
reforma y un acondicionamiento general del edificio de acuerdo con el proyecto redactado por Macario Prieto Escanciano que aunque figura fechado en septiembre de 1973, está incluido en el expediente de 1992.
Entre las actuaciones más relevantes descritas en la memoria del proyecto destacan: el adecentamiento y la reposición de los suelos, así como la renovación completa de todos los muros interiores, el derribo del tendejón situado en la fachada de la calle Ramiro III y la apertura de un nuevo acceso principal por dicha vía, la demolición de los coros laterales y de la escalera existente, sustituyéndola por una nueva, el desmontaje de la puerta derecha y el cierre del hueco correspondiente y la sustitución del retablo original por el ubicado en la zona de la izquierda.
Asimismo, debe destacarse en años posteriores otra actuación de especial relevancia: la restauración de la capilla de las Ánimas y del Santo Cristo de Fuera de la Iglesia de San Martín, adosada y vinculada a la iglesia, pero perteneciente a la Cofradía homónima. Consta en el expediente que, en virtud del acuerdo adoptado por la Comisión Municipal de Gobierno en sesión de 9 de febrero de 1999, las obras de restauración fueron adjudicadas a la empresa retablo, c. b., taller de restauración.
Durante el transcurso de los trabajos de restauración se descubrieron bajo el retablo de la capilla y de las pinturas ejecutadas sobre lienzo, cuatro tablas originales igualmente pintadas. Contiene el expediente una copia del informe histórico-artístico y del proceso de restauración elaborado por la empresa adjudicataria, el cual incorpora además dos estudios realizados a raíz del hallazgo de dichas pinturas.
El estudio realizado por el historiador y arqueólogo Fernando Miguel Hernández, basado en la consulta de los libros de la Cofradía, le permitió establecer el año de fundación de ésta, hacia 1532 y documentar la autoría del ensamblador
del retablo, Andrés Hernando, así como su ejecución: entre 1698 y 1700. Asimismo, dicho estudio aporta información detallada sobre los aspectos constructivos y morfológicos de la capilla.
El segundo estudio, dedicado a los aspectos iconográficos y estilísticos del retablo y de las pinturas descubiertas, fue realizado por el Director del Museo de León, Luis Grau. En relación con las tablas, señala que su avanzado estado de deterioro dificulta una valoración estilística precisa, no obstante, pese a ser de mayor calidad que las pinturas sobre lienzo, propone como fecha de ejecución la misma que la del retablo. Asimismo, describe las imágenes representadas
en las tablas: una escena bélica contra los musulmanes, figuras ardiendo en el purgatorio y la Virgen María y San Juan a los pies del Crucificado, acompañando estas descripciones con el correspondiente análisis iconográfico.
En el informe de la empresa adjudicataria, se señalan todas las intervenciones de restauración del retablo, del lienzo y de las pinturas aparecidas. Se indica que los trabajos consistentes en la sustitución del entablado y de la teja de la techumbre, el picado del enfoscado dejando el bolo de piedra visto, la colocación de vidrios de seguridad con filtros ultravioleta y la limpieza y protección de las rejas fueron objeto de la empresa DECOLESA
En la iglesia de San Martín están radicadas la Real Cofradía de Minerva y Vera Cruz, la Cofradía de Nuestro Señor Jesús de la Redención, la Cofradía de María del Dulce Nombre, así como la Cofradía de Ánimas y Santo Cristo de Fuera de la Iglesia de San Martín, que es gran colaboradora de las agrupaciones penitenciales leonesas. Para concluir no podemos olvidar que, durante los días de Semana Santa, distintas agrupaciones pasionales se detienen en la Capilla de las Ánimas para rendir homenaje al Santo Cristo allí venerado, ofreciendo un ramo de flores y elevando una oración por los difuntos.
Esperanza FERNÁNDEZ SUÁREZ
COFRADÍA SANTO CRISTO DEL PERDÓN
> HISTORIA
La Cofradía del Santo Cristo del Perdón se funda el 3 de diciembre de 1964, por iniciativa de su primer abad, el ferroviario leonés Angel Benavente Valencia, cuya intención era rememorar la pasión y muerte de Cristo durante la Semana Santa. Fue deseo de los fundadores que la cofradía tuviese un carácter penitencial, donde imperase la disciplina y el orden. La cofradía está vinculada a los barrios de La Vega y de El Crucero, marcados por el paso del ferrocarril. La inquietud por la ayuda a los más necesitados se materializa en donativos al asilo de ancianos de San José, así como con los trámites necesarios para conseguir el indulto de un penado en la prisión provincial de León. Esta tradición se interrumpió en 1972 y fue recuperada en 1998 gracias a la intercesión del entonces senador leonés Alfredo Prada Presa y al interés del alcalde de León, a la sazón, Mario Amilivia González. Este año tendrá lugar un nuevo indulto.
> ACTOS PECULIARES
• Acto del Perdón. Ante la fachada principal de la Catedral, en el Locus Appellationis, lugar de la justicia en el medievo, el abad de la Cofradía proclama la solicitud de misericordia para un recluso, ante la imagen del Cristo del Perdón; de concederse, ya en libertad, el preso se reincorpora al acto penitencial reanudándose la procesión por el itinerario establecido hasta la iglesia Parroquial, sede canónica de la cofradía. Jornadas culturales. Organización en Cuaresma de jornadas culturales sobre temas alusivos a la Pasión.
• Domingo de Ramos. Organiza la Procesión de los Ramos, en la parroquia de San Francisco de la Vega.
• Miércoles Santo. Realiza un Viacrucis en esta parroquia. Edita el Boletín informativo “El Farol” de carácter trimestral.
Año de fundación: 1965
Abad: Juan José Tubilla Santiago
Templo: San Francisco de la Vega
Hermanos: 850
Indumentaria: túnica marrón, ceñida con fajín blanco de algodón, capirote de la misma tela que la túnica, sandalias o zapatos marrones y guantes de cuero del mismo color. Los hermanos llevan colgada una cruz al cuello de madera con cadena de aluminio. Todos los hermanos/hermanas de fila portan en sus manos un farol con dispositivo de alumbrado eléctrico, con luz blanca los jóvenes y roja el resto
Emblema: Cruz en perspectiva rodeada por un cíngulo
Condiciones de admisión: cristianos/as bautizados
> IMAGINERÍA
• Santo Cristo del Perdón. Ángel Estrada. 1966
• Cristo de la Esperanza. Anónimo. 1960
• Madre de la Paz. Amado Fernández. 1984
• La Condena de Cristo. Manuel López Bécker. 2005/2006
> PROCESIONES
• Martes Santo: Procesión del Perdón
• Miércoles Santo: Viacrucis
> Pasión Cofrade
SANTO CRISTO DEL PERDÓN
Martes Santo de León.
Desde el barrio de la Vega, a paso lento, ya llega, el desfile del Perdón, con un retumbar bravío de tambores y cornetas, como lejanas “saetas” que ponen nervioso al río.
Estampa de estas jornadas. Cristo sin crucificar. Las palomas, asustadas, vuelan por la Catedral. Escenas de la Pasión de evocaciones lejanas. Las túnicas franciscanas formando su procesión.
Santo Cristo del Perdón, entre trágicos dolores que pone en los corazones una estela de emoción y un gran nudo en la garganta con angustia de respiro, como si fuera un cuchillo que con verlo nos espanta.
Humilde el más elevado. La noche de estrellas brilla. Se advierte una Cruz vacía con el sudario colgado. La figura del Amor, ya coronada de espinas, se contempla de rodillas estremecida en dolor.
Es la estampa del Señor entre penas extendidas, y son palomas heridas las manos del Redentor.
Por las calles leonesas besa un lucero su frente y una brisa por el puente le consuela sus tristezas.
Las aguas del río tiemblan y se rizan de emoción. ¡Ay, mi barrio de la Vega con su Cristo del Perdón! ¡No dejéis que pase nadie, tan sólo la procesión, orgullo de la Parroquia y prestigio de León!
Máximo CAYÓN WALDALISO
SANTO CRISTO DEL PERDÓN
Fotografía: Eduardo Álvarez Aller
El Santo Cristo del Perdón es la imagen titular de la cofradía de igual titulatura. Data de 1966. Bendecida el 18 de marzo de dicho año por Mons. Luis Almarcha Hernández, a la sazón obispo de León, se expuso en la sala de exposiciones de la Obra Cultural de la extinta Caja de Ahorros y Monte de Piedad de León, sita entonces en un chalet de la calle de Ordoño II, superficie que ocupa hoy el edificio administrativo del Excmo. Ayuntamiento de León. Obra del imaginero leonés Ángel Estrada Escanciano, se trata de una excelente efigie de Cristo postrado de hinojos, en actitud orante, en cuya carne resaltan los estigmas del flagelo, que acepta y contempla con los brazos extendidos el patíbulo de la Cruz.
Máximo Cayón Waldaliso, Cronista Oficial de la Ciudad y Hermano Mayor
Honorario de la Semana Santa de León, dedicó a este ‘Santo Cristo del Perdón’ el sentido poema que ofrecemos a continuación. Algunos de los octosílabos que lo componen están insertos entre las 14 estaciones del Vía Crucis talladas, el año 2002, manualmente, por Sebastián Fidalgo, en el trono que en 1966 entalló también Ángel Estrada Escanciano para la referida imagen titular de la citada cofradía, que cada Martes Santo procesiona por las calles de nuestra ciudad y en cuyo transcurso se lleva a término la ceremonia denominada ‘Acto del Perdón’, ante el Locus Apellationis de la Pulchra Leonina.
PASIÓN, al cumplirse el sexagésimo aniversario de la puesta en escena de esta bella imagen, le rinde un emotivo homenaje mediante los versos de Máximo Cayón Waldaliso.
COFRADÍA DE NUESTRO SEÑOR JESÚS DE LA REDENCIÓN
> HISTORIA
La Cofradía de Nuestro Señor Jesús de la Redención se funda en el año 1991, procesionando por primera vez en la Semana Santa de 1991, y eligiendo como día de procesión el Domingo de Ramos. Se procesiona a la antigua usanza, llevando los braceros horquetas para ir marcando el paso. La procesión de esta Cofradía está principalmente marcada por la sobriedad y la austeridad, siendo un claro exponente de ello el silencio observado en el inicio, transcurso y recogida de la misma. Debido a la colaboración y ayuda inestimable del Ministerio de Justicia, la Cofradía tiene como Juez de Penas Honorario al varón de más alto rango del Ministerio de Justicia. En 1992 la Cofradía se hermanó con su homónima de Sevilla, llevando desde entonces incrustado en la Cruz del Santo Cristo de la Redención, un relicario conteniendo una astilla del perteneciente a la del Jesús de la Redención sevillano; asimismo en el guión de la Cofradía se porta la medalla de dicha Hermandad.
> IMAGINERÍA
• Nuestro Padre Jesús de la Misericordia. Luisa Roldán. Siglo XVII
• Santo Cristo de la Redención. Juan de Anchieta. Siglo XVI
• Nuestra Madre de la Divina Gracia. Antonio José Martínez Rodríguez. 2012
> ACTOS PECULIARES
• “Acto del besapié”. Se celebra el Sábado de Pasión acompañando en la última oración del día a las RR. MM. Benedictinas; posteriormente se realiza la bendición de las túnicas de los hermanos, y la entrega del pergamino de la Cofradía al Abad saliente, finalizando el acto con el besapié del Cristo titular de la Cofradía.
En la procesión del Domingo de Ramos, la Camerata Ars Cantus, que dirige Luis González Viñuela, realiza un canto a los tres pasos ante la iglesia de San Martín, al paso de la Cofradía; asimismo, dicha Camerata vuelve a actuar al recogerse la procesión.
• “Llamada a la procesión”. Antes de salir la procesión y estando todos los integrantes de la misma, el Secretario de la Cofradía procede a efectuar tres toques con la mano en el portón de salida, abriéndose posteriormente las puertas y dando así comienzo la procesión.
El secretario irá nombrando con fuerte voz a su paso por el dintel los distintos elementos que forman la procesión, según el orden que se ha establecido.
• “Exaltación de la Sta. Cruz”. El día 14 de Septiembre se celebra la fiesta de la Exaltación de la Sta. Cruz, titular de la Cofradía.
Año de Fundación: 1991
Abad: Enrique Rodeyro Varela
Templo: Parroquia de San Martín
Hermanos: 600
Indumentaria: Túnica negra sencilla, bocamangas y capillo rojo sangre, cíngulo franciscano del mismo color, sin borlas ni adornos. Camisa blanca, corbata, guantes, calcetines y calzado negro
Emblema: Cruz sencilla, con una corona de espinas en su parte inferior y tres clavos y un pliego con la inscripción INRI a la cabecera. Todo ello orlado con dos palmas
> PROCESIONES
• Domingo de Ramos: Procesión de Nuestro Señor Jesús de la Redención
• IV Sábado de Cuaresma: Via Crucis
COFRADÍA DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA EXPIRACIÓN Y DEL SILENCIO
> HISTORIA
Esta cofradía es heredera de la tradición franciscana. Las procesiones que salían del convento de los franciscanos tenían como titulares a la Orden Tercera Franciscana. En la procesión del “Dainos” se rezaba el Rosario de la Buena Muerte que se desarrolla el Domingo de Ramos. Y el propio Convento Franciscano, es titular de la procesión del Silencio que se desarrolla el Miércoles Santo y cuyo precursor fue el padre Javier de Valladolid. En ella solamente pueden participar hombres.
Al final de la Semana Santa de 1987, un grupo de entusiastas hermanos de otras cofradías
comenzaron las gestiones para la creación de una cofradía que se encargase de sacar a la calle estas dos procesiones. Se redactaron los estatutos y se presentaron en el obispado el 11 de marzo de 1991, dando así comienzo la vida de la cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración y del Silencio.
> IMAGINERÍA
• Santísimo Cristo de la Expiración y del Silencio. García Irurozqui, 1941
• Jesús Nazareno (Dainos). Escuela Castellana. Siglo XVIII
• Jesús de Medinaceli, copia del titular, obra de Asorey. 1949
Año de fundación: 1991
Mayordomo: Ángel Marcelino Blanco de Celis
Templo: Convento de San Francisco
Hermanos: 120
Indumentaria: Capillo alto de raso blanco y túnica azul. Cíngulo blanco, botones blancos a lo largo de la túnica, zapatos y guantes negros. Los hermanos portan el emblema de la cofradía sobre el pecho
Emblema: Tau franciscana. Letra griega rodeada de una corona de espinas
> PROCESIONES
• Domingo de Ramos: Procesión del Dainos
• Martes Santo: Procesión Tradicional Calvario o Vía Crucis
Leonés Cantado
• Miércoles Santo: Procesión del Silencio, con el canto de la Salve en la Inmaculada
SAN FRANCISCO DE ASÍS: 800 AÑOS DE UN MENSAJE VIVO PARA NUESTRO TIEMPO
En los últimos días de su vida, Francisco dictó su Testamento a los hermanos que le acompañaban. No era un documento jurídico, sino —como él mismo dice— «un recuerdo, una amonestación y una exhortación» sobre lo esencial, unido a la confesión agradecida de que todo fue obra de Dios.
El Testamento comienza con su conversión: el encuentro con los leprosos marca el punto de inflexión donde «lo que me parecía amargo se me convirtió en dulzura». En el abrazo al pobre descubre el abrazo de Cristo. Desde esta experiencia, Francisco reconoce que todo es don y gracia, insistiendo en el trabajo manual, la pobreza radical, el pedir limosna, la obediencia a la Iglesia. Es un acto de amor paternal: ante el crecimiento de la fraternidad, percibe desviaciones del ideal y manda acoger sin interpretaciones. Concluye con una bendición que resume tres pilares inseparables: amor fraterno, pobreza evangélica y obediencia eclesial.
Si el Testamento es la memoria autobiográfica de Francisco, las Admoniciones son el corazón de su espiritualidad: avisos que trazan un itinerario de seguimiento de Cristo. Tres de ellas —las Admoniciones XIV, XV y XVI— condensan el mensaje franciscano: pobreza de espíritu, paz interior y pureza de corazón.
La pobreza de espíritu es una disposición interior radical: «vivir sin nada propio». Francisco advierte contra quienes multiplican oraciones y prácticas, pero «se irritan por una sola palabra que les parezca injuriosa o por alguna cosa que se les quite»: estos no son pobres de espíritu. El verdadero pobre renuncia al egoísmo y al afán de poseer y dominar. Es un desapropiamiento que libera para Dios y para el amor a los otros.
Los pacíficos son quienes conservan la paz en el alma y en el cuerpo. Aquellos que tienen una paz arraigada en Dios, que permanece firme en medio de las tribulaciones. Esta paz fue el saludo esencial que Francisco recibió al inicio de su vida evangélica y que transmitió a sus hermanos.
La pureza de corazón caracteriza a quienes «desprecian las cosas terrenas, buscan las celestiales y no dejan nunca de adorar y ver, con corazón y alma limpios, al Señor Dios vivo y
verdadero». Es un corazón libre de repliegues egocéntricos, capaz de reconocer la presencia de Dios en cada criatura y de vivir una fraternidad universal con toda la creación.
Estas recomendaciones se entrelazan con el Testamento: la pobreza vivida radicalmente, la paz anunciada en cada encuentro, la pureza de corazón que es capaz de reconocer al Hijo de Dios en la vida cotidiana…
Francisco vivió su muerte con la misma radicalidad que marcó toda su existencia. Enfermo y casi ciego, pidió ser llevado a la Porciúncula. En el camino, aunque no veía, quiso ser orientado hacia Asís para bendecir la ciudad. Celebró una última fracción del pan con sus hermanos, gesto eucarístico de comunión fraterna.
Pidió ser colocado desnudo sobre la tierra desnuda, cubierto apenas con un tosco paño, en imitación de Cristo despojado en la cruz y como expresión última de su pobreza. Acogió cantando a la hermana muerte, la misma que había integrado en el Cántico del hermano Sol como compañera de camino hacia el Padre.
Precisamente por ello, la espiritualidad franciscana no habla de muerte, sino de tránsito, como un paso y no como un final. El VIII Centenario del Tránsito de Francisco coincide en un tiempo marcado por guerras, divisiones internas y sociales que crean desconfianza y miedo. Y, en medio de ello, el mensaje franciscano resuena con urgencia profética, al menos, en cuatro grandes aspectos:
La visión franciscana de la creación como fraternidad universal anticipa la comprensión de que la paz con Dios, la paz entre los hombres y con la creación son dimensiones inseparables. La casa común clama bajo la explotación y la crisis climática, siendo los más pobres quienes más lo sufren. Francisco, nos recuerda que justicia social y compromiso ambiental son inseparables.
El Testamento comienza con los leprosos y toda la vida franciscana arranca del encuentro misericordioso con los marginados. Francisco consideraba al pobre en toda su dignidad, como hijo de Dios y como hermano, no mero objeto de ayuda. En un mundo de desigualdades crecientes y personas descartables, el mensaje franciscano exige reconocer la dignidad de todo ser humano.
Francisco se liberó del deseo de ejercer el poder sobre los demás y buscó vivir en armonía con todos. Esto nos permite reconocer, apreciar y amar a cada persona. Es el fundamento de la cultura del encuentro, capaz de derribar los muros que el mundo erige entre pueblos, religiones y culturas.
En una cultura dominada por el afán de poder y acumulación, la humildad permite que las cosas ocupen su lugar preciso. La pobreza de espíritu es el antídoto contra los delirios de omnipotencia, que tan peligrosos resultan, y permite estar en una actitud constructiva.
El año jubilar franciscano invita a que nos preguntamos acerca de nuestra manera de vivir y sobre aquello que hemos de cambiar. El Testamento de Francisco —ese grito apasionado dictado en los últimos días— y las Admoniciones —ese itinerario de discernimiento espiritual— trazan un camino de conversión personal y comunitaria que el mundo necesita con urgencia. Francisco nos deja tres mandatos finales en su Testamento: amarse mutuamente, guardar la santa pobreza y ser fieles a la Iglesia. Estos tres pilares sostienen hoy, ocho siglos después, la vigencia de su mensaje. Que seamos capaces de acogerlo.
Miguel Anxo PENA GONZÁLEZ, OFMCap
Hermana Enfermedad y Muerte Pintura sobre tabla (110x50 cm)
José Holguera
COFRADÍA MARÍA DEL DULCE NOMBRE
> HISTORIA
Fundada el 11 de mayo de 1991, fecha en la que es erigida canónicamente, es la primera cofradía integrada exclusivamente por mujeres que solicita permiso para procesionar en la Semana Santa de León. El 16 de abril de 1992 las puertas del Convento de las Madres Benedictinas (Carbajalas) se abren para dejar paso a las 300 paponas que procesionan ese año portando a hombros el paso de su imagen titular, la Virgen del Camino, patrona de la Región Leonesa.
> IMAGINERÍA
• La Cruz Gloriosa. José Ajenjo. 1992
• La Virgen del Camino. Manuel Morán Flecha. 1993
• La Virgen del Camino. Esperanza nuestra. José Antonio Navarro Arteaga. 2023
• María Santísima del Dulce Nombre y San Juan Evangelista. Luis García Geute. 1994
• Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén. Bartolomé Alvarado. 2003
> PECULIARIDADES
• Importante labor social en la parroquia de San Martín a través de la bolsa de caridad.
Año de fundación: 1991
Abadesa: Irene López Miguelez
Templo: Parroquia de San Martín
Hermanas: 1.425
Indumentaria: Túnica negra de tablón sencillo, con capillo, bocamangas y cingulo verdes
Emblema:
Un corazón atravesado por siete cuchillos del Dolor de María, por detrás, una cruz sencilla con un sudario, todo ello orlado por un cíngulo dorado sobre fondo verde con las iniciales MDN en la parte inferior
> PROCESIÓN
• Jueves Santo: María al Pie de la Cruz Camino de la Esperanza
“EL TEMPLO”
Pretender que una exposición sobre “El Templo”, consiga suscitar la correspondiente atención por parte de los lectores, posiblemente se quede en mera aspiración. Pero tampoco debe suscitar sospecha de propuesta utópica, cuando sabemos que citar la palabra “Templo” equivale a evocar a uno singular, lejano en el espacio y el tiempo ciertamente, pero concerniente con el contexto en que nos situamos en este caso. Nos referimos, naturalmente, al Templo de Jerusalén, no para estacionarnos en su descripción de monumento revelado, sino en cuanto representa una referencia obligada de la Semana Santa por mucho que la difusión de su
celebración se suele ceñir únicamente al ámbito local. Es indudable la evocación de la Pasión que suscita siempre la referencia al Templo de Jerusalén.
Pero no será por falta de representación, tanto material como simbólica de que ha sido objeto el Templo a lo largo de la historia. Sobre todo, por su vinculación bíblica con Jesús, pues en el mismo fue presentado y ofrecido después de su nacimiento. Un villancico popular del ciclo de Navidad lo expresa de manera cándida y predictiva: Venid mortales corriendo / veréis al Niño llorando / y su sangre derramando / y al Padre por vos pidiendo. En el mismo espacio protagonizó
el incidente de preocupación a los padres por su pérdida, o la de adelantar su programa de oposición ante los doctores; allí enseñó, se propuso librar su espacio sagrado de la profanación por su empleo para mercado y, finalmente, divisó el Templo días antes de ser condenado. Por supuesto, que no se nos ocurre entrar en ninguno de los enigmas a que hace referencia F. Felipe Fernández Ramos en la obra citada en la bibliografía, p. e. Destruid este templo y en tres días los levantaré (Juan 2:19).
Desde nuestro punto de vista, el Templo debe pertenecer al bagaje o conocimiento de la cultura de la Semana
Plano de Jerusalén con la representación del Templo, palacio de Pilato, etc. (Villalpando Roma, 1604)
Santa, por cuanto representa una recapitulación de la vida de Jesús, a la vez que un testimonio de fe, historia, tradición y arte entre el Antiguo Testamento y el Nuevo, aparte los múltiples aspectos simbólicos y científicos que suscita su historia. Sobra cualquier dosis verbal, cuando sabemos que nuestros templos sirven de escenario necesario para interpretar la auténtica Semana Santa y su simbólica renovación diaria.
La naturaleza y significación del Templo han originado múltiples comentarios, desde la transformación de arca bíblica, el tabernáculo a la definitiva fábrica conocida de Herodes. Su trascendencia le viene dada por su condición de sagrado y configurar una estampa profetizada en el Antiguo Testamento, descrita por el profeta Ezequiel (Ezeq. 40-43). En consecuencia, un símbolo más que adquirirá su verdadera interpretación a través del Nuevo Testamento.
Fue la erudición de Humanismo la que se planteó una exégesis que adquirió mayor proyección desde finales del siglo XVI hasta el momento presente; gracias a que convergieron una serie de circunstancia políticas, religiosas y científicas que no habían concurrido hasta llegado el Renacimiento. Un adelantado fue el teólogo franciscano Nicolás de Lyra (1270-1349), autor de una obra, Postillae perputuae…, basada en el enfoque literal que fue objeto de reiteradas ediciones y de comentario bíblico hasta el siglo XVI. Reconstruye el templo basándose en las profecías de Ezequiel. Dos autores hispanos a que nos referimos inmediatamente, se apoyaron en principios diferentes que les había proporcionado el Renacimiento.
Se debe tener en cuenta una versión previa del templo que nos atañe históricamente. La divulgaron Los Beatos, que comentan e ilustran los textos del Apocalipsis bajo la metáfora de una nueva Jerusalén celestial, según la visión de San Juan; también, la representación del festín del rey Baltasar en el templo. Se reduce a interpretar la Jerusalén terrenal como anticipo de la celestial,
según la celebración de la antigua liturgia del Domingo de Ramos. En este caso el Templo celestial representa la Jerusalén futura, conectando la visión del profeta Ezequiel con el Apocalipsis de San Juan. Esta interpretación que persistió desde el siglo VIII hasta el final de la Edad Media, no adquirió el alcance de la del siglo XVI a que nos referimos seguidamente. No en vano en este siglo se sumaban nuevos conocimientos a la interpretación de la Biblia a partir de las versiones luteranas. Los avances de los estudios bíblicos aportaban principios y conclusiones sobre la armonía, la proporción, la arquitectura, geometría, la belleza, que, si se aplicaban a la versión de las profecías sobre el templo, darían resultados novedosos durante la Edad Moderna.
Esa fue la planificación que llevaron a efecto los jesuitas Jerónimo de Prado (1547-1595) y Juan Bautista Villalpando (1552-1595). En resumen, de lo que se trataba era de dar una visión actualizada a las profecías de Ezequiel sobre el Templo, pero a la luz del pensamiento renacentista, lejos de posibles glosas esotéricas o cabalísticas. Esta misión era posible llevarla a cabo gracias a que estos dos sabios sumaron sus respectivos saberes de Sagrada Escritura, exégesis bíblica, arquitectura, geometría, matemáticas, etc. Pero es que además disponían del apoyo incondicional de Felipe II que costeó la edición de la obra. Que tampoco hubiera sido posible la empresa si ambos autores no hubieran dispuesto de la moderna traducción de la Biblia políglota regia (1568-1572 de Benito Arias Montano, biblista y bibliotecario del monarca. Esta lumbrera la podemos considerar como un ciudadano de adopción por haber profesado como caballero de la Orden de Santiago en San Marcos, además de haber donado un ejemplar de la obra a la biblioteca del convento (actualmente en el fonde bibliográfico de la Biblioteca Pública). Él fue también autor de un mapa de Jerusalén que incorpora en su obra Commentaria sobre el libro de los Jueces.
Intentar explicar lo que significó la obra de Prado y Villalpando sobrepasa la
capacidad de nuestras mejores intenciones. Nos limitamos, por tanto, a subrayar la repercusión que tuvo la obra para la posteridad en España y en Europa. Podría decirse que pocas obras con sello hispano tuvieron tanta difusión y que han dado pie a posteriores estudios. Además, que las consecuencias obtenidas por los dos competentes jesuitas, se proyectaron sobre la obra maestra del Imperio: El Escorial.
La trascendencia que se quiso dar al Templo no se identifica con la significación que actualmente tienen nuestros templos, pues no debemos pasar por alto las diferentes facetas de su interpretación y, a la vez, sumar las funciones de los actuales como lugares de adoración, plegarias, ofrendas, enseñanzas, inclusive actos sociales y resultado de un esfuerzo comunitario.
Es verdad que existe gran distancia entre el Templo de Jerusalén y el cristiano desde el punto de vista arquitectónico, pero resulta evidente que en ambos casos se trata de adecuar un lugar para que se celebre en encuentro o relación del hombre con la Divinidad.
Si hacemos abstracción y nos quedamos con la memoria del primer templo que estableció Josué como Tabernáculo y Arca de la Alianza en el monte Garizim, el símbolo y valor del Templo de Jerusalén se invierte totalmente con motivo de la conversación de Jesús con la samaritana, pues los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad (Juan 4:21-23), ya no es necesario un espacio limitado para adorar a Dios, toda la Creación nos sirve de templo.
Sin embargo, nosotros miramos hacia las cúpulas de los templos que se han imitado en tantos ejemplos jesuíticos que se inspiraron en las teorías de Prado y Villalpando. Nuestra Catedral, en los momentos de esplendor barroco, también quiso imitar tal emblema, pero las bases estriadas de la espiritualidad goticista, no las soportaron. La iconografía celestial, inspirada en la cúpula que identifica a la primitiva de Jerusalén
representa la unión de lo terrenal con lo divino como nos la recuerda el jesuítico de San Miguel y Santos Ángeles y tantos de estilo barroco.
Las visiones del Templo aún no se han cerrado. He aquí una exégesis contemporánea de un texto revelado a Ezequiel, referida al Templo en la frase porta clausa. Puerta por la que entraba Dios y al salir la dejó carrada para siempre. Se interpreta en la Iglesia griega como una metáfora, que entre los siglos V-X significaba la virginal maternidad de María y su virginidad perpetua para la iglesia oriental.
Nosotros, en cambio, recordamos dos costumbres populares fomentadas durante la Semana Santa con la visita a
BIBLIOGRAFÍA
siete templos durante el triduo sacro: el Huerto de los Olivos, casa de Anás, Caifás, Pilato, Herodes, Pilato y Calvario.
La antigua liturgia del Domingo de Ramos simbolizaba la entrada a la ciudad Santa, la Jerusalén celestial, con el himno gregoriano Gloria laus et honor. Composición debida al benedictino, Teodulfo (siglo IX), obispo de Orleáns, que en su abadía se conserva un mosaico que representa precisamente el Templo de Salomón.
Convencidos que la exposición sobre el Templo no ha conseguido la perfección y claridad merecida, aducimos el extinguido símbolo popular que representaba el oficiante y el pueblo ante la puerta de nuestros templos dicho
- Mª Isabel Álvaro ZaMora, JavIer IbÁñeZ, La arquitectura Jesuítica, Zaragoza, 2010.
Domingo entonando el Gloria laus, mientras el coro respondía desde el interior. Ante un ligero toque del pie de la cruz parroquial sobre la parte inferior de las puertas del templo, estas se abrían de par en par. Una escenografía litúrgica que sobrecogía de emoción a todos los asistentes, convirtiéndose en el primer gesto simbólico de la Semana Santa, y que actualmente nos resulta difícil disculpar su desaparición.
- FelIpe FernÁndeZ raMos, Simbolismo del Templo en el cuarto Evangelio, Salamanca, 1962.
- nIcolaI lyranI, Biblia sacra cum glossis, interliniari et ordinaria, Postilla et moralitatibus, Tomvs primvs, 1545.
- JerónIMo de prado, Juan bautIsta vIllalpando (S.I.) Hieronymi Pradi et Ioannis Baptistae Villalpandi e Societate Iesv, In Ezechielem explanationes et apparatus Vrbis ac Templi Hierosolymitan… Romae. 1594-1604.
- J. M. salvador-GonZÁleZ, “Haec porta Domini. Exégesis de padres de la Iglesia griega sobre la porta clausa de Ezequiel (siglo V-X)”. Curiensia, 15 (2020) 615-633.
Sarita ÁLVAREZ VALLADARES
Himno de la precesión de la liturgia suprimida del Domingo de Ramos (Teodulfo de Orleáns, siglo IX)
COFRADÍA SANTO CRISTO DE LA BIENAVENTURANZA
> HISTORIA
Esta Cofradía nace por la inquietud de los jóvenes de la parroquia de San Claudio que, en 1991, junto con D. Carmelo Rodríguez del Cueto, párroco de esta iglesia, crearon la Cofradía del Santo Cristo de la Bienaventuranza.
Sus estatutos fueron aprobados el 8 de junio de 1992. Desde su fundación procesiona en la mañana del Jueves Santo, siendo un momento destacado del cortejo cuando los braceros levantan el paso con los brazos al grito de “al cielo”.
> IMAGINERÍA
• Santo Cristo de la Bienaventuranza. José Luis Casanova. 2004
• Nuestra Madre de la Piedad. Ricardo Flecha. 1998
• La Santa Cruz. Ricardo Flecha 1998
• Virgen de la Pasión. José Luis Casanova. 2001
• Nuestro Señor Jesús Nazareno. Ana Rey y Ángel Pantoja. 2016
• María Santísima de la Misericordia. Ana Rey y Ángel Pantoja. 2015
> CONDICIONES DE ADMISIÓN
Cristianos/as bautizados, avalados por dos hermanos con un año de antigüedad.
Año de fundación: 1992
Abadesa: Jonatan Llamazares Blanco
Templo: Parroquia de San Claudio
Hermanos: 1.397
Indumentaria: Túnica negra como signo de luto y capillo y bocamangas azul celeste, signos de la bienaventuranza.
Los miembros de la Junta de Seises y la banda llevan capa de raso y capillo de terciopelo azul celeste
Emblema: Un doble círculo, signo de plenitud, sobre fondo azul celeste y dentro una cruz iluminada con dos ánforas, ya que, como dice el Evangelio, “vosotros sois la sal de la tierra y la luz del mundo”
> PROCESIONES
• Sábado de Pasión: Via Crucis Procesional por las calles de San Claudio
• Jueves Santo: Procesión de las Bienaventuranzas
LCOFRADÍA SANTO CRISTO DEL DESENCLAVO
a Cofradía del Santo Cristo del Desenclavo obtiene su aprobación canónica el 31 de julio de 1992 fijando su sede en la parroquia de Santa Marina la Real.
> ACTOS PRINCIPALES
Los actos de la Semana Santa comienzan el fin de semana anterior al Viernes de Dolores, donde se realiza la Cena de Hermandad, la presentación oficial de la persona que se encargará de mantener la Ronda Lírico-pasional anual y la imposición de la insignia de oro de la Cofradía. También tienen lugar el triduo en honor a la Virgen del Desconsuelo y el pregón parroquial de Semana Santa.
Ya en el Domingo de Ramos, participa en los actos propios de ese día en la parroquia de Santa Marina la Real en la Procesión de los Ramos por las calles de su Barrio.
El Miércoles Santo, viene siendo habitual la realización de un concierto de música sacra, previo al recorrido de las calles del Barrio de Santa Marina la Real con la Ronda Lírico Pasional “Luis Pastrana Giménez” y sus paradas ante enclaves específicos, en los que se realizan breves alocuciones. Este año 2025, será la XXX edición de la Ronda.
El Jueves Santo gira en torno a 3 actos con un hilo conductor que es la procesión que sale del patio del Colegio Leonés: el Oficio de Tinieblas, la Ceremonia del Desagravio, con el depósito de las 30 monedas de la traición de Judas, en el interior del Convento de la Santa Cruz y el Enclavamiento de Cristo y velado del Santo Cristo del Desenclavo, únicos actos privados de la Cofradía al finalizar la procesión de Las Tinieblas y el Santo Cristo de las Injurias. La imagen será descubierta durante los oficios de la tarde del Viernes Santo, en el momento de la adoración de la Cruz.
El Acto del Desenclavo es la esencia de la Cofradía y se celebra en la tarde del Sábado Santo en el transcurso de su procesión titular, delante de la Puerta del Perdón de la Basílica de San Isidoro, mientras las Hermanas entonan el Canto
de las Llagas. La imagen articulada del Santo Cristo del Desenclavo, celebra en 2025 su cuarto de siglo.
La Cofradía se encuentra hermanada desde 1999 con la de la Santa Veracruz y Confalón, de Astorga, ya que ambas realizan el Acto del Desenclavo
Además, la cofradía organiza y colabora con distintas entidades para poner en marcha distintos actos a lo largo del año, como Triduos, fiestas patronales del barrio, Cartero Real, eventos culturales variados y otros actos de convivencia, teniendo en la parte social uno de sus puntales más importantes, con acciones encaminadas a mantener sus lazos con la parroquia de Santa Marina la Real, atendiendo a una serie de familias en situación de vulnerabilidad.
> IMAGINERÍA
• Santo Cristo del Desenclavo (Crucificado y Yacente) Manuel López Bécker. 2000
• Nuestra Madre María Santísima del Desconsuelo. Jesús Azcoitia. 1998
• Santo Cristo de las Injurias. Amancio González Andrés, 1995
• María Santísima del Mayor Dolor en su Soledad. Pablo Lanchares. 2013.
• Piedad de las Ventas. Obra de los Talleres de Olot. Primer tercio del siglo XX. (cedida por la parroquia de San José de las Ventas)
Año de fundación 1992
Hermano
mayor
Javier García
Argüello
Sede
Parroquia de Santa Marina la Real
Hermanas y Hermanos 540
Emblema Óvalo que circunscribe una cruz vacía con sudario. Sobre ella se dispone una Corona Real, que simboliza su sede parroquial y a los pies de la cruz se colocan tres clavos en forma trebolada
Indumentaria
Túnica lisa de sarga, púrpura con bocamangas y capirote negros, del mismo tejido, y cíngulo negro con las caídas a la izquierda. El emblema aparece en el centro del babero. Camisa blanca y guantes, pantalón, calcetines y zapato bajo negros
• Jueves Santo: Procesión de las Tinieblas y el Santo Cristo de las Injurias
• Sábado Santo: Procesión del Santo Cristo del Desenclavo
SEMANA SANTA
> Pasión Cofrade
REPRESENTACIÓN Y SÍNTESIS DE LA SEMANA SANTA
La dificultad para identificar antecedentes remotos sobre la piedad de la Semana Santa se debe, sobre todo, a la escasez de los mismos, pero este obstáculo no debe limitar los intentos, aunque no se trate más que de conseguir resultados verosímiles, que, sin duda, han existido como prueba, según se expone a continuación.
Su raigambre en la Catedral y algunas parroquias está suficientemente documentada desde el siglo XI al XIII, época anterior, por tanto, a la organización diocesana del clero secular tal como la
conocemos desde la baja Edad Media; previa, igualmente, al asentamiento de órdenes mendicantes. Las simples menciones de tales asociaciones son garantía suficiente para que, durante los tres siglos siguientes, es decir, del XIV al XVI, se constate en mayor número; pero, que sepamos: aunque ninguna que pudiera tener los matices de penitenciales, si exceptuamos las disciplinantes.
También existen pruebas indirectas que acreditan una organización parroquial temprana, que inclusive llevaba anejas las cofradías. Un libro del siglo XV, año
1468, que reproduce la primera organización parroquial con detalle, asigna al obispo o a quien ejerza la visita saber todas las hermitas que hay en el lugar y todas las confradías. En un arancel del mismo año se fija una tasa por aprobación o confirmación de regla o cofradía, consistente en XXIV maravedís; señal de que se trata de una expedición habitual.
A excepción de dos, de Sancti Spíritus y de Dios, el resto son titulares de la Virgen o santos incluidas, si exceptuamos la de los capellanes de coro. Enumeramos algunas conocidas solamente por
Documento solemne de la fundación de la capilla del Crucifijo. Archivo de la Catedral.
sus titulares: Siglo XI: San Pedro. Siglo XII: Capellanes de Coro, San Pelayo. Siglo XIII: Cofradía de Dios, Purificación de Santa María, Santa María, Santa María de Rocamador, Santo Sepulcro, Santiago, San Vicente, Santo Domingo. Siglo XIV-XV, Santa Ana, Sancti Spiritus, San Antón, Santo Martino, Santa Marina. La existencia de algunas se constata solamente a través de las donaciones testamentarias.
Este, que podemos calificar como el primer sustrato conocido de cofradías medievales, debe tenerse siempre en cuenta para estudiar la evolución de posteriores tipos de hermandades, así como la piedad que las sustentaba. Si la fe asume credos, a la Historia le cabe el papel de demostrar su existencia.
Si fuésemos capaces de mirar la historia de las cofradías con estos ojos que tienen la intención de recordar la riqueza de la tradición del pasado para hacer más humano nuestro presente, entonces seríamos capaces de su auténtica revaloración histórica y teológica. Las cofradías pertenecen a un pasado que ha marcado nuestra historia de fe. Recuperar el tejido histórico donde nacieron y reconstruir el horizonte eclesial que ha provocado su origen, permitiría hacer surgir los motivos que impulsaron su nacimiento y consentiría encontrar las plenas motivaciones para su existencia (Rino Fisichella en el II Congreso de Hermandades y devoción popular. Sevilla, 2024). Parte de este propósito es el que se propone en este caso: Reconstruir…
Una de las causas que influyeron para que en la Baja Edad Media no se mantuvieran o florecieran las cofradías como a partir del siglo XVI, se explica por la situación en que se hallaba el clero secular. El papado, perturbado a causa del Cisma de Occidente desde finales del siglo XIV y principios del XV. El conocido incidente luctuoso entre el obispo leonés Rodrigo de Vergara y el canónigo Fernando Cabeza de Baca, constituye un indicio del estado igualmente deplorable de la iglesia local. Por su parte el contexto eclesiástico del clero regular arrastraba la lacra de los abades
Último estudio sobre la reconstrucción de la capilla (J. Díez García-Olalla, fig. 346).
comendatarios, seglares que regían y explotaron la economía de los monasterios, defecto que no se corrigió definitivamente hasta el Concilio de Trento en el siglo XVI.
Todas estas deficiencias necesitaban las correspondientes reformas. Al finalizar el siglo XV, se daba fin a la Reconquista, se unificaba el territorio políticamente, lo cual facilitaba también la implantación de medidas internas en la sociedad civil y el estado eclesiástico. La reina Isabel juraba aprobar y confirmar los estatutos de la Catedral de León y su cabildo en el año 1475; en 1485 solicitaba al obispo de León, cabildo catedral y diocesano aportación monetaria para sostener los gastos de la guerra de Granada (ACL, 4168), siete años antes que
concluyera. Al rey y consorte Fernando, por su parte, le encontramos entrometiéndose en cuestiones de las prebendas de los canónigos leones en el año 1505, y el mismo año interviniendo en el nombramiento del obispo de León, Juan de Vera. Esta pauta reformista a nivel nacional la continuó el cardenal F. J. de Cisneros.
Tanto de la degradación del clero como los remedios que se impusieron, han quedado patentes a través de textos de concilios y sinodales, bien representados por el cercano sínodo celebrado en Aranda de Duero en el año 1473 por disposición del arzobispo de Toledo Alonso Carrillo de Acuña. El texto se compone de XXIX capítulos referidos a la reforma del clero: He aquí dos de
Pasión Cofrade
muestra: Cap. XI: Prohibición de jugar a los dados. Cap. XIX: Clero y pueblo estaban más en disposición de la asistencia de mojigangas, versos chocarrieros y pláticas deshonestas que dificultaban la práctica de los oficios y distraían al pueblo. No es necesario explicar que este estado de clero y pueblo fuera el más propicio para colaborar mutuamente en mantener las cofradías. Lo inseparable que se encontraba religión y política durante la Edad Media tuvo notables efectos. Uno, no menor estimular la colaboración entre clero y fieles.
A estas medidas, se unirán las corrientes humanísticas promovidas por la universidad de Salamanca y Alcalá, que, sin duda, influyeron directamente para que cultura y humanismo empaparan a la sociedad afectando por igual a obispos y a buena parte del clero; detalles que se evidencian inmediatamente por la presencia de los tipos de escritura de los libros parroquiales, entre otros.
En este momento encontramos introductores y promotores de estos principios de Arte y cultura. El obispo legionense Pedro Manuel (1523-1534) que en 1525 instituye la cofradía de Nuestra Señora de los Milagros para reparar e incrementar la fábrica de la catedral; cuyo retablo figura hoy día descabalgado de imágenes en el claustro. Promovió también unas sinodales celebradas en 1526, lo cual significaba adaptar la diócesis a su tiempo, a la vez que un diálogo y proximidad entre clero y los fieles.
En este mismo contexto encaja perfectamente un contemporáneo Andrés Pérez de Capillas, canónigo de la Catedral, que dotó un espacio del recinto para dedicar una capilla a exaltar la devoción al Crucifijo; estancia que elige posteriormente para su sepultura y de un sobrino. Este personaje ha sido estudiado sobradamente, pero no podemos menos de ensalzar su figura en su cuádruple faceta: mecenas, sobre todo como promotor de la semana santa (Cristo crucificado), del camino de Santiago y como clérigo ilustrado.
Una de las causas que influyeron para que en la Baja Edad Media no se mantuvieran o florecieran las cofradías como a partir del siglo XVI, se explica por la situación en que se hallaba el clero secular. El papado, perturbado a causa del Cisma de Occidente desde finales del siglo XIV y principios del XV
Las corrientes humanísticas promovidas por la universidad de Salamanca y Alcalá, que, sin duda, influyeron directamente para que cultura y humanismo empaparan a la sociedad afectando por igual a obispos y a buena parte del clero
SEMANA SANTA
Crucificado y Dolorosa en el crucero del Hospital de Puente de Villarente.
No sabemos qué motivos le impulsaron a promover una devoción tan pasionaria, si bien pudo ser determinante que en su pueblo de nacimiento existía una ermita de Cristo del Humilladero, así como otro Cristo que se conserva en la iglesia actual. Capillas era entonces señorío del obispo de León y pertenecía al arciprestazgo de Villalón (dióc. de León) donde así mismo mandó construir unas casas para que sirvieran de dotación a esta capilla del Crucifijo.
Hasta el año 1524 este espacio estuvo dedicado a aposento de los sacristanes del templo; en aquella fecha D. Andrés Pérez de Capillas, arcediano de Triacastela, quiso enriquecerla con un calvario que encargó a Juan de Valmaseda. Dos años más tarde, el mismo artista completó el retablo con los cuatro evangelistas y sus correspondientes símbolos… (R. Rodríguez, Pulchra leonina)
Que no se trataba de una escueta devoción de la Pasión centrada en la capilla, lo dejó patente Andrés Pérez encargando un crucero con las efigies del Crucifijo y la Dolorosa para el hospital de Villarente de líneas afines al del retablo. (¡Publicidad de la Semana Santa del Renacimiento!) Dicho emblema cupo la suerte de haberse podido rescatar, totalmente fragmentado del cementerio de la localidad, para que fuera reconstruido y pueda ser actualmente admirado y rezado, gracias al párroco L. César López (†). Hoy sirve de referencia en la ruta jacobea a fieles y peregrinos ante la iglesia del pueblo. Más aún, dejo dotada a la citada capilla con vísperas y procesión para las dos fiestas de la Santa Cruz. El sello final del documento fundacional porta el lema Salve Crux, inicio se la secuencia de la Invención de la Cruz.
Si en el conocido incidente de 28 de marzo de 1521 entre F. Lorenzana y Andrés Pérez resultó este culpable, bien pudo cumplir la fundación de la capilla la función de la remisión de pena que se le había impuesto. Este y numerosos testimonios acreditan una generosidad y gentileza que hoy día permanece inusitada por los capitulares actuales.
BIBLIOGRAFÍA
Las capillas catedralicias sirvieron de espacio donde germinaban muchas cofradías, que difundían múltiples manifestaciones de devoción y de cofradías a que se hicieron acreedoras desde el siglo XIII
Las capillas catedralicias sirvieron de espacio donde germinaban muchas cofradías, que difundían múltiples manifestaciones de devoción y de cofradías a que se hicieron acreedoras desde el siglo XIII. La quincena larga ha llegado a dar cabida a cerca de cuarenta advocaciones distintas convirtiendo el perímetro catedralicio en un surtido laboratorio devocional que siempre será obligado tener en cuenta como sustrato arcaico de las cofradías.
El culto que se celebraba en las mismas representa el capítulo más importante de las devociones, pues siempre ejercieron de catalizadoras de manifestaciones de piedad durante por lo menos siete siglos. En el año 1833 se celebraban ciento diez y siete misas anuales además de ochenta y siete misas de doce en los días festivos. Situación que ocasionó que en los mismos espacios se acumulara un ajuar artístico y litúrgico, que por causa del desproporcionado predominio de los criterios estéticos de los restauradores del templo, fueron barridos del mismo, anteponiéndose a otros tan valiosos como los históricos y de devoción popular.
Se ha subrayado en las líneas anteriores el aspecto benefactor de un canónigo, que repercutió en dotar con bienes y de una obra maestra de Arte a una capilla de la Catedral, vinculándola con el símbolo máximo de la Semana Santa. El culto y donaciones de que fue objeto son aspectos que bien merecen tenerse en cuenta para comprender la importancia que tuvo esta fundación en relación con la Semana Santa.
No obstante, hemos de congratularnos de haber celebrado recientemente el quinientos aniversario de la dotación de esta capilla del Crucifijo. La Crucifixión y sus cuatro cronistas nos ofrecen el mejor texto resumido para reflexionar sobre la Semana Santa.
- t. burón, “El crucero del Hospital de Nuestra Señora la Blanca de Puente de Villarente”. Tierras de León, 46 (1982) 6-9.
- Id. “Las capillas en cuanto testimonio de religiosidad y piedad”, Studium Legionense, 55 (2014) 439-459.
- J. díeZ García-olalla, Juan Bautista Lázaro y la restauración monumental: Su intervención en la Catedral de León (1892-1909). Madrid, 2015.
- r. rodríGueZ, Pulchra Leonina, León (2013) 148-149.
Taurino BURÓN CASTRO
Pasión Cofrade
COFRADÍA SANTO SEPULCRO ESPERANZA DE LA VIDA
> HISTORIA
Cofradía erigida canónicamente el 5 de noviembre de 1992. Desde sus orígenes ha estado vinculada a la Orden del Santo Sepulcro con la que ha participado en diversos actos en la ciudad de León, entre ellos el cruzamiento de caballeros. Inicialmente tuvo prestada su imagen titular por la Parroquia de Valderas de León. La imagen actual, obra del artista conquense Vicente Marín Morte, fue presentada en 1996.
La cofradía destina el 10% de sus ingresos a obras sociales, a través de Cáritas, la Asociación Leonesa de Caridad y ayudas puntuales en casos concretos.
También ha participado en la organización de las fiestas del barrio de la Chantría, en la procesión de Nuestra Señora del Rosario, en el Vía Crucis Procesional de la Parroquia de San Froilán, y en la procesión de Antorchas de la Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes.
> IMAGINERÍA
• Santo Cristo Esperanza de la Vida. Vicente Marín Morte. 1996
• El Hombre Nuevo.
Vicente Marín Morte. 2002
• Nuestra Señora de la Luz. Ana Rey y Ángel Pantoja. 2014
> ACTOS PECULIARES
• Rito de admisión de hermanos, el Sábado de Pasión. Se entrega a los nuevos hermanos un cirio, símbolo de la luz de Jesús Resucitado.
• Entrega del fuego en las parroquias y templos del recorrido del Sábado Santo.
• Ante cada uno de los templos el Maestre de la cofradía, en nombre de todos los hermanos, entrega el fuego que luego se bendecirá en la Vigilia Pascual.
• En la Solemne Adoración Procesional de las Llagas de Ntro. Sr. Jesucristo, Lunes Santo, en riguroso silencio los hermanos pujan por turno rotatorio, la imagen titular llevada sobre una parihuela. Durante el recorrido los miembros de la Asociación San Pedro del Castro entonan el canto de Las Llagas, recuperado de la Sobarriba leonesa.
Año de fundación: 1992
Maestre: Eduardo García Díaz
Templo: Parroquia de San Froilán
Hermanos: 600
Indumentaria: Túnica negra, capillo alto blanco con babero y cola. Cíngulo y guantes blancos. En el centro del babero va bordado el emblema de la cofradía
Emblema:
Cruz del Santo Sepulcro, usada en el antiguo Reino de León. Hoy conocida como Cruz de Malta, encerrada en un círculo. Todo ello en color rojo
> PROCESIONES
• Lunes Santo: Adoración de las Llagas de Cristo
• Sábado Santo: Procesión Camino de la Luz
CRISTO
Suben la cuesta lenta, muy pausadas, la tarde está acabando, el cielo llueve, lentamente el paso cadencioso mueve, las imágenes del trono, consagradas.
Luces de las esquinas, ya cansadas, la penumbra se apodera y se remueve al no saber si es lluvia o tal vez nieve, aquello que son flores regaladas.
Se acerca sin retraso y sin demora el Cristo que desde lo alto mira, para decirme que llegó su hora.
Y desde la pequeñez mi corazón admira la luz de su mirada que refleja aurora, y su corazón de amor late y respira.
ESPERANZA
Cuántas veces he mirado y nada he visto, sólo una imagen que lenta se movía al paso silencioso que nada me decía, y al viento preguntando de qué me resisto.
Al no contestar nada al fin desisto de seguir en esta actitud que no sabía, si aquello era real o lo quería para justificar en mi interior algo previsto.
Pero al dar la espalda a su mirada que tan suavemente mira y habla, algo se rompe en mí, la resistencia.
Y lentamente entiendo la esperada promesa, que a su lado la vida es tabla de comprensión, amor y trascendencia.
Juan Bautista Díez. Arpegio.-2026
PO E MAS
COFRADÍA LA AGONÍA DE NUESTRO SEÑOR
> HISTORIA
La Cofradía La Agonía de Nuestro Señor, se fundó en León el 4 de octubre de 1993 por iniciativa de siete hermanas, siendo formada íntegramente por mujeres. La reciente reforma estatutaria permite el acceso de hombres en esta agrupación penitencial.
La Cofradía tiene como sede la iglesia parroquial de Santa Marina La Real de León, sita en la calle Serranos nº 20. Entre sus finalidades se encuentra promover el culto público, a través de los desfiles procesionales. Se encarga, asimismo, de organizar varios cultos en torno al Misterio de la Muerte y Resurrección del Señor. La Hermandad se rige por el Cabildo y la Junta de Seises.
Celebra su fiesta en noviembre el día de Cristo Rey, mediante una misa en la cual toman posesión los miembros de la Junta y la abadesa o el abad
(si procede). La primera vez que esta cofradía salió a la calle fue en el año 1993, a modo únicamente de representación. Procesiona el Miércoles Santo.
> IMAGINERÍA
• Jesús del Vía Crucis. José Ajenjo. 1998
> ACTOS PECULIARES
Fiesta de la Cofradía el día de Cristo Rey y toma de posesión y Eucaristía en memoria de los difuntos de la Cofradía. Peregrinación a la Virgen del Camino, el segundo domingo de mayo. Via Crucis, el segundo sábado de cuaresma en la iglesia Parroquial de Santa Marina.
> CONDICIONES DE ADMISIÓN
• Ser avalada por otra hermana/o de la Cofradía mixta desde 2016.
Año de Fundación: 1993
Abadesa: Alba González González
Templo: Parroquia de Santa Marina la Real
Hermanos: 375
Indumentaria: Túnica morada. Bocamanga de puntilla, de color morado como el cíngulo y el capirote
Emblema: Arco en el cáliz, corona de espinas y atributos
El cáliz lleva la sangre de Cristo derramada por la corona de espinas. En el pie del emblema lleva las iniciales de la cofradía
> PROCESIONES
• Procesión de Jesús Camino del Calvario. Participan las Damas de la Piedad (Astorga), Jesús de Nazaret (Mansilla de las Mulas)
COFRADÍA DE NUESTRO PADRE
JESÚS SACRAMENTADO Y MARÍA SANTÍSIMA DE LA PIEDAD, AMPARO DE LOS LEONESES
Fundada en 1994, tiene su sede canónica en la Basílica de San Isidoro. La Cofradía procesiona el quinto sábado de cuaresma. Dicha procesión, donde figuran los Atributos de la Basílica citada, se realiza con voto de silencio, que es guardado por todos los hermanos y hermanas.
Entre los actos que organiza esta Cofradía destacan los siguientes: celebración de las festividades de los Santos Isidoro y Martino; toma de la ceniza, el miércoles de inicio de la cuaresma, y asistencia a la Misa Conventual, todos los sábados del año, vestidos de túnica y capelina blanca, así como al canto de la Salve Isidoriana, que el Cabildo mantiene con el pueblo leonés a través de los siglos.
> IMAGINERÍA
• Nuestro Padre Jesús de la Esperanza. Melchor Gutiérrez San Martín. 1995
• Santísima Virgen de la Piedad y del Milagro. Anónima. Siglo XVII
• Virgen de la Esperanza. Miguel Bejarano Moreno. 2004
• Nuestro Padre Jesús de la Esperanza Cautivo ante Anás. Jaime Babío. 2011
• Malco, sirviente judío. Jaime Babío. 2024
> EMBLEMA
Ovalado, partido en dos campos. En el superior, el cordero eucarístico de la portada principal de San Isidoro y en el inferior, la Santísima Virgen besando la mano del Hijo al descender de la cruz, imagen esta tomada de la Puerta del Perdón de San Isidoro.
>
CONDICIONES DE ADMISIÓN
No haber rechazado públicamente la Fe Católica, no haberse apartado de la Comunión Eclesiástica, no encontrarse condenado por excomunión impuesta o declarada.
Año de fundación: 1994
Hermano Mayor: Ángela Echevarría Fernández
Templo: Basílica de San Isidoro
Hermanos: 400
Indumentaria:
Túnica de color azul marino sencilla, sin tablas. Manga ancha, capuchón de un metro de largo de color azul marino con el emblema de la cofradia
Pantalones, calcetines, zapatos, corbata y guantes de color negro y la camisa blanca. Se ciñe la túnica a la cintura con un cíngulo de seda y oro
> PROCESIONES
• Sábado de Pasión: Procesión de Jesús de la Esperanza
• Sábado Santo: Vía Lucis Procesional
COFRADÍA CRISTO DEL GRAN PODER
> HISTORIA
Fundada en 1994, procesiona por primera vez en 1995, con un número aproximado de 200 hermanos y dos pasos: el “Cristo”, imagen titular, y “La Virgen del Gran Poder”. Durante los años siguientes, aumenta progresivamente el número de pasos y también de hermanos, hasta los 1.300 con los que cuenta hoy en día. En la Semana Santa del año 1999 sale la Banda (mixta) por primera vez. Hoy es Agrupación Musical.
> IMAGINERÍA
• Apóstoles. Narciso Tomé y Simón Gavilán Tomé. Siglo XVIII
• Oración en el Huerto. Miguel Bejarano Moreno. 2002
• Cristo del Gran Poder. Melchor Gutiérrez San Martín. 2000
• San Juan. José Miguel Tirado Carpio 2006
• Virgen del Gran Poder. Melchor Gutiérrez San Martín y Ramsés Gutiérrez. 2000
• Marta y María.
Miguel Bejarano Moreno. 2002
• Ángel de la Oración en el Huerto. Melchor Gutiérrez San Martín y Ramsés Gutiérrez. 2016
• Virgen del Pozo
Melchor Gutiérrez San Martín. 2015
• La Virgen de los Reyes
Melchor Gutiérrez San Martín. 1997
• El Despojado
Melchor Gutiérrez San Martín. 2015
> CONDICIONES DE ADMISIÓN
Cristianos/Cristianas bautizados. Cofradía mixta.
> EMBLEMA
Cruz latina de color oro y dos palmas, una a cada lado de color verde. Todo ello rodeado con una corona de espinas en perspectiva de ocho huecos.
Año de Fundación: 1994
Abadesa: Mónica Urdiales Díez Templo: Parroquia de San Lorenzo
Hermanos: 1.300
Indumentaria:
Túnica negra, sencilla, con cordones plateados en el reborde inferior del capillo y en la parte superior de las bocamangas
Cíngulo también plateado y recorrido por nudos, lo que delata el carácter penitencial de la cofradía
Los papones de filas portan una cruz de hierro desigual y muy sobria
> PROCESIONES
• Domingo de Ramos: Cristo del Gran Poder
• Jueves Santo: La Despedida
MÓNICA URDIALES DÍEZ
Abadesa de la Cofradía del Cristo del Gran Poder
«ESTA COFRADÍA ES UNA FAMILIA PARA TODO»
Lleva unos seis meses como abadesa. ¿Qué le pasó por la cabeza el día de la toma de posesión? Fue un cúmulo de emociones y muchos pensamientos. También recuerdos del pasado. En la Semana Santa me introdujo mi abuelo. Fue traer al presente el ambiente familiar en el que me crie, algo muy emocionante. Además, me sentí muy acogida por toda la gente que vino a acompañarme ese día.
Ese apoyo recibido siempre viene bien cuando se lleva encima una responsabilidad como la suya. ¡Por supuesto! La primera vez que te sientes tan arropada por los hermanos
es cuando te ratifican en la Junta General y ves su confianza plena en ti. Pasas a ser la cabeza visible de la Cofradía, pero siempre he dicho que voy a seguir siendo una más. Trabajaré como cualquiera, pero, cuando tenga que representarles, así lo haré.
Desde ese día hasta hoy, ¿cómo han sido estos seis primeros meses? Buenos, pero con mucha responsabilidad, como esperaba. Te van llegando problemas; no ha sido un tiempo fácil. Ha habido que tomar decisiones difíciles de la mano de la Junta de Gobierno, pero esperemos que sean las más apropiadas.
¿El hecho de que el tiempo de la abadía sea de dos años condiciona la manera de afrontar este mandato?
Un poco, sí, pero no sabes qué te puede pasar. En este tiempo me han pasado cosas con las que no contaba y se han sacado adelante. Hay proyectos que se han dividido para que puedan salir adelante.
Siempre hay imprevistos.
Siempre. Nunca se sabe cuándo llegan, claro.
¿Qué retos tiene por delante la Cofradía en estos dos años?
Una de las cosas que más me preocupa es encontrar un sitio donde albergar nuestro patrimonio. Nosotros estábamos vinculados a las Hermanas Trinitarias. Como se ha privatizado ese espacio, hemos tenido que salir de ahí. Ahora, gracias a Dios, hemos encontrado un local en el barrio, en San Lorenzo, y ya estamos atendiendo a los hermanos en una oficina, pero estamos buscando una nave donde albergar todo el patrimonio.
Es una cuestión importante porque el patrimonio de la Cofradía tiene que estar cuidado de una manera muy determinada.
Es algo que nos da muchos dolores de cabeza. No queremos coger lo primero que se nos presente porque dependemos del dinero de todos los hermanos. No es una decisión mía ni de la Junta. Tenemos que valorar que el local que encontremos cumpla con todas las condiciones necesarias.
Aparte de esto, ¿qué más le ocupa?
Como sabéis, tenemos un grupo de bordado dentro de la Cofradía y, si Dios quiere, estrenaremos el manto de la Virgen del Pozo en la Semana Santa de 2027 y se montará el paño de difuntos tras varios años de trabajo. Este año también habrá sorpresas en la Virgen
del Gran Poder, que estrenará alguna cosita. Siempre hay que mantener y retocar, pero las novedades irán por aquí. Ha sido un inmenso orgullo haber celebrado el primer Besapié a nuestro Sagrado Titular, un acto profundamente entrañable en nuestra sede canónica, San Lorenzo.
¿Cómo es posible coordinar un grupo de 1.400 personas para que todo salga bien?
Es complicado. Como digo yo, «cada uno somos de nuestro padre y de nuestra madre» y es difícil que todos opinen lo mismo. Tenemos responsables en todos los grupos de la Cofradía para mantener una buena comunicación; así, en el momento en que surge algo, se resuelve. Eso ayuda.
Teniendo en cuenta su experiencia en esta casa, ¿cómo definiría su carácter?
Esta Cofradía es una familia para todo. Si tienes un problema, siempre habrá un montón de hermanos que te brinden su apoyo. Como bien sabe, es la última que se creó en León y nació en familias. Ese espíritu sigue vivo. La Cofradía sigue creciendo, pero se mantiene. En mis discursos repito constantemente que tengo mi familia de sangre y mi familia elegida, que es esta.
En su caso, además, podemos decir que la Semana Santa es una cuestión de familia.
¿Qué experiencias marcaron su manera de ver estos días?
Siento ser repetitiva, pero me crie en Santa Nonia porque los hombres estaban allí. Quería ser papona y mi abuelo me dijo que no, que cuando hubiese una cofradía de túnica negra podría serlo. Hasta que no se creó María del Dulce Nombre no pude serlo. Poco tiempo después entré en Angustias y, cuando se creó esta Cofradía, me llamó la atención que naciera en el barrio de mis padres, en San Lorenzo. Aunque no es mi barrio, es muy allegado a mí. Se pusieron en contacto con muchas de las que estábamos en la banda de María del Dulce Nombre y vinimos
Esta Cofradía es una familia para todo. Si tienes un problema, siempre habrá un montón de hermanos que te brinden su apoyo. Como bien sabe, es la última que se creó en León y nació en familias. Ese espíritu sigue vivo. La Cofradía sigue creciendo, pero se mantiene
para aquí. Siempre me sentí muy acogida en esta casa, sin menospreciar a las otras. Aquí cualquier hermano puede acceder a todo.
Tendrá también un momento especial de la Semana Santa. ¿Cuál es?
A pesar de que no es de mi Cofradía, la Ronda del Jueves Santo. Para mí es especial.
Dentro de las cosas que puede controlar, ¿qué es lo que más le preocupa de estos días de procesiones?
Lo primero, sacar las dos procesiones a la calle. Está claro que no podemos controlar que llueva; lo que queremos es que todo salga bien en lo que depende de nosotros.
SEMANA SANTA
DESDE 1856, DOS ESPINAS DE LA CORONA DEL SEÑOR ESTÁN EN LA IGLESIA
DEL MERCADO
Fotografías: Marta Cayón Álvarez y Manuel Santos Fláker Labanda
Desde el año 1856, hace por tanto 170 años, la iglesia de Nuestra Señora del Mercado y del Camino, la Antigua, siendo párroco de la misma Francisco Fernández Rodríguez, custodia celosamente dos espinas de la Corona de Nuestro Señor por decisión de Mons. Joaquín Barbajero Villar, prelado legionense, una vez tramitado el expediente de autenticidad. Dichas reliquias proceden del desaparecido monasterio de San Claudio y anualmente se exponen a la adoración de los fieles el Domingo de Pasión. En renglones posteriores veremos la razón de ello.
Las preciadas reliquias, preservadas en viril de plata sobredorada, llegaron a nuestra ciudad de la mano de Giacinto Bobone, nacido en el seno de la noble familia romana de los Orsini, el famoso cardenal Jacinto, luego obispo de Roma con el nombre de Celestino III (11911198), purpurado enviado por el Sumo Pontífice Alejandro III, en concepto de Legado Apostólico, el 22 de abril de 1173, con el encargo de dirimir el pleito suscitado entre el zamorano Monasterio de Santa María de Moreruela de Tábara, de monjes cistercienses, y la Iglesia de León, en relación con la posesión de las reliquias de San Froilán. Reinaba en esta Urbe Regia, Fernando II. Y era obispo legionense, Mons. Juan Albertino.
A este respecto, dice el P. Risco que «dio éste sentencia [se refiere al cardenal Jacinto] de que las santas reliquias se repartiesen igualmente entre la Iglesia de León, y el expresado Monasterio. Hízose la traslación entre el año de 1181 y 1191, pero se ignora el año determinado de este suceso, por falta de documento
antiguo que lo testifique». [Iglesia de León y monasterios antiguos y modernos de la misma ciudad, Tomo II, 1792, p. 68]. Era obispo de León, Mons. Manrique de Lara. En la fachada meridional de nuestro primer templo, en la denominada ‘Puerta del Traslado’, se representan en relieve las escenas de la muerte y traslado temporal de los restos del patrono de la diócesis leonesa al Monasterio de San Juan de Valdecésar, en Valdorria, en las montañas del Curueño, ante la invasión de los árabes.
Francisco de Robles Gutiérrez, párroco de Nuestra Señora del Mercado, desde el nueve de junio de 1879 hasta el tres de marzo de 1914, fecha de su fallecimiento, ponderado por don Miguel de Unamuno en su obra «Andanzas y Visiones Españolas», dio a los tórculos en 1884 una «Monografía del Santuario y Parroquia de Nuestra Señora del Mercado de León, Antigua del Camino»,
que vio la luz en la mítica Imprenta de los Herederos de Miñón. Y en ese texto, que es un cúmulo de erudición y curiosidades, dice de este tenor: «En 1856 se empezó a dar culto en esta Iglesia a las dos Sagradas Espinas de la Corona de N.S.J.C.».
Y allí mismo también [p.18], reproduce estas afirmaciones de Yepes, es decir, de fray Antonio de Yepes (1554-1618), religioso benedictino y famoso historiador, autor en siete volúmenes de la «Crónica General de la Orden de San Benito»: «aunque es buen argumento de ser reliquias ciertas el venir de tal mano [se refiere al Cardenal Jacinto], aún ha de hacer mayor prueba lo que aconteció en este convento [San Claudio], y que fue llevándolas el sacristán una vez al Monumento el Jueves Santo, dudó si serían verdaderas, y fue Nuestro Señor servido de que saliese de ellas mucha sangre, que fue menester recoger en unos algodones y se ve aún en dichas Espinas», agregando seguidamente [p. 19], «que después de la exclaustración de 1821 estuvieron ocultas algún tiempo en la urna de San Ramiro que está en San Marcelo, y fueron entregadas a D. Francisco Fernández, por Fray Manuel Carranza en 1856…». Recuérdese que las medidas desamortizadoras del Trienio Liberal (1820-1823) fueron el germen de la Desamortización de Mendizábal.
«Estas santísimas reliquias – relata por su parte el cronista anónimo del monasterio de San Claudio - han hecho muchísimos milagros y es tradición perpetua y constante en esta casa que, un Viernes Santo, gotearon sangre, que se recogió en unos algodones los cuales hurtaron del relicario. El doctor Hernando
de Olivera, médico famoso de esta ciudad, me contó muy grandes milagros, que él había visto en enfermos que, sin esperanza, cobraron salud con agua tocada con las santas espinas. Especialmente me acuerdo de una monja de la Concepción, sorda y casi ciega y con muchos males de cabeza y dolores, no habiendo bastado ninguna medicina para tener mejoría. Con el agua de las santas espinas cobró salud entera (…) El doctor Olivera cuando desahuciaba los enfermos los remitía al agua de las santas espinas, sabiendo que allí se hallaba remedio cuando del todo faltaban los humanos». [Eloy Díaz-Jiménez y Molleda: «Historia del Real Monasterio Benedictino de San Claudio de León». Madrid. 1930, p. 57-58].
Por R.D. de 11 de octubre de 1835, sancionado por María Cristina de Borbón Dos Sicilias, Reina Gobernadora de España, dada la minoría de edad de su hija, Isabel II, y publicado en la ‘Gaceta de Madrid’, actual B.O.E., el 14 de octubre siguiente, miércoles, quedaron suprimidas las comunidades religiosas, salvo las de caridad. Con este motivo, los monjes benedictinos de San Claudio se vieron obligados a desalojar el monasterio, en palabras de Antonio Viñayo, «raíz y pilar del ser y existir de la ciudad». Y uno de ellos, fray Pedro Cid, se hizo cargo de la preciosa reliquia llevándola al Convento de las Agustinas Recoletas, donde la abadesa la enterró por temor a que se extraviara. Dicho cenobio se hallaba en el jardín que ahora se ha dado en denominar ‘Romántico’, en la calle del Cid.
El Convento de Nuestra Señora del Milagro y la Encarnación de religiosas agustinas recoletas se fundó en León, en la citada calle, el 13 de diciembre de 1663, en el desaparecido palacio de Ramiro Marcelo Díaz de Laciana y Quiñones, procurador general de la Orden de Santiago y regidor de la ciudad, casado con María Páez de Cepeda y Sotomayor, de quien no tuvo descendencia, por escritura de donación del citado caballero leonés otorgada en Madrid el 19 de septiembre de 1659. Dos siglos después, en 1873, el inmueble fue convertido
en Casa de Beneficencia, y más tarde en cuartel. Aquí estuvo el Regimiento Burgos 36, el ‘Regimiento del Sol’, que permaneció en León desde el 13 de enero de 1894 hasta el uno de octubre de 1965, fecha en que fue disuelto. En el zaguán de entrada del Palacio de los Guzmanes hay dos altorrelieves en piedra. Uno representa a la Anunciación. El otro, a San Agustín lavando los pies a Cristo con figura de peregrino. Ambos proceden del señalado cenobio.
Las Agustinas Recoletas, exclaustradas en 1868 de dicho monasterio, fueron acogidas el 29 de noviembre del mencionado año, a las cinco y media de la mañana, por la comunidad de religiosas benedictinas del Monasterio de Santa María de Carbajal. Allí permanecieron durante dieciséis años. Luego adquirirían el antiguo Convento de Santo Domingo, instalándose entre sus muros en 1884, el día de la festividad de San José. Vendido este inmueble al Banco Industrial de León en 1965, promotor del complejo urbano de Santo Domingo, dos años después, en 1967, se trasladaron a su última residencia entre nosotros, habitando en la casa conventual sita en el camino de La Granja, al final de la calle Miguel Zaera, hoy día nº 1 de la actual calle de La Granja.
Tras 362 años entre los leoneses, el 25 de marzo de 2025, debido principalmente a la escasez de vocaciones, tras la celebración en la capilla del monasterio de una solemne eucaristía de acción de gracias presidida por Mons. Luis Ángel de las Heras Berzal, obispo de León, la comunidad de las Agustinas Recoletas en León, apenas compuesta por tres religiosas, - la Priora, M. Beatriz Ofelia Álvarez, la M. Guadalupe Atalo y la Hna. Ana María Ponce -, se vieron obligadas a dar por finalizada su presencia en la ciudad de León, donando todos sus bienes culturales, obras de arte y muebles a la diócesis legionense que tiene «el encargo de custodiar y conservar» dicho patrimonio. Precisamente, en la iglesia de Nuestra Señora del Mercado pueden verse algunos sitiales correspondientes al coro de la señalada comunidad de
agustinas recoletas, incardinada firmemente en las glorias y vicisitudes de esta Capital del Viejo Reino.
En 1836, Fray Manuel Carranza y Castro, capellán de las predichas religiosas, que procedía del monasterio de San Claudio, desenterró las citadas espinas, entregándoselas a José Montes para su guardia y custodia. Éste, veinte años más tarde, en 1856, las depositaría en manos del obispo de León, Mons. Joaquín Barbajero Villar, quien, como apunté antes, tramitado el expediente de autenticidad, dispuso que se entregaran al rector eclesiástico de Nuestra Señora del Mercado.
Fray Manuel Carranza, en carta que dirige, en septiembre de 1857, a Francisco Fernández Rodríguez, párroco de la citada feligresía, declara «que las dos espinas que entregué a don José Montes, mi amigo confidencial, son las mismas que se han venerado en la iglesia conventual de San Claudio de nuestra ciudad...». [Aurelio Calvo: ‘Semanas Santas Leonesas… p. 23]. Poco después, el referido mitrado legionense, mediante Despacho Episcopal de fecha 10 de febrero de 1858, manuscrito por él mismo, y autenticado con su sello y firma, se dirige al predicho párroco. El documento, que se custodia en el archivo parroquial de la iglesia de Nuestra Señora del Mercado, transcrito a la letra, dice de este tenor:
«Nos el Dr. Don Joaquín Barbajero, por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica Obispo de León, Conde de Colle, señor de los Lugares de las Arrimadas y Vegamián.
A vos el Cura Párroco de Nuestra Señora del Mercado de esta Ciudad, hacemos saber: Que por declaración unánime y constante de tres personas mayores de toda excepción y dignas de todo crédito, se Nos ha hecho constar que las dos Santas Espinas de la Corona de Nuestro Señor Jesucristo, que se custodiaban y exponían a la veneración pública el Domingo de Pasión de cada año en la iglesia del Monasterio suprimido de San
Claudio de esta Ciudad con misa solemne y Sermón y fueron donadas a dicho Monasterio por el Papa Celestino 3º siendo Legado y Nuncio Apostólico en estos Reinos, son las mismas idénticas que se conservan en un tubo de cristal con chapa de plata y os han sido entregadas por un feligrés vuestro.
Deseando Nos que a unas reliquias de tanto precio se las tribute el culto, veneración y adoración debidas, os autorizamos y facultamos en forma para que colocadas como ya lo están por vuestro celo y diligencia en un relicario decente las expongáis a la veneración pública en el mismo Domingo de Pasión de cada año perpetuamente en la misma forma en que se hacía en la iglesia del expresado Monasterio y las deis a adorar a los fieles, concediendo como concedemos cuarenta días de Indulgencia a los asistan con devoción a la Misa y Sermón y las adoren; y mandamos que conservéis este nuestro despacho en el archivo de vuestra Iglesia.
Dado en nuestro Palacio Episcopal de León, firmado de nuestro nombre, sellado con el mayor de nuestras armas, y refrendado de nuestro Secretario de Cámara y Gobierno Económico, a diez de febrero de mil ochocientos cincuenta y ocho. Joaquín, obispo de León. Por Mandato de Su Señoría Ilustrísima el Obispo mi Señor, Miguel Zorita Arias. Secretario».
Desde entonces, esto es, desde hace 170 años, la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Mercado y del Camino, la Antigua, a cuya jurisdicción estaba adscrito el Monasterio de San Claudio, custodia las dos citadas espinas de la Corona de Nuestro Señor que se exponen a la adoración de los fieles el Domingo de Pasión, conocido popularmente como ‘Domingo de Lázaro’, cuarto día del solemne novenario que se celebra, por la paz del mundo, en el antedicho templo.
A modo de colofón subrayaremos que a cambio de las dos Sagradas Espinas de la Corona de Nuestro Señor, el Cardenal Jacinto, que tiene una calle dedicada en
el barrio de la Chantría, se llevó la cabeza de San Victorico, hijo de San Marcelo y Santa Nonia. El obispo Barbajero, a consecuencia de una afección pulmonar, falleció el 26 de febrero de 1863, a la edad de 71 años. Fervoroso devoto de San José, San Isidoro y San Froilán, «digno sucesor de los esclarecidos varones que le precedieron en tan ilustre Sede, ennoblecida por sus Reyes y por sus gloriosas tradiciones», [Juan de Dios Posadilla: ‘Episcopologio Legionenses’ [p. 248], está enterrado en la capilla de la Virgen Blanca de la S. I. Catedral. Francisco Fernández Rodríguez fue párroco de Nuestra Señora del Mercado desde 1849 hasta 1866, año en que cesó al ser nombrado canónigo penitenciario de la S. I. Catedral de León. Falleció el cinco de enero de 1880, a los setenta y seis años de edad.
Por su parte, la familia de Miñón, impresores de la indicada «Monografía
del Santuario y Parroquia de Nuestra Señora del Mercado de León, Antigua del Camino», estuvo muy vinculada en su momento con la parroquia de Nuestra Señora del Mercado y con el párroco de la misma, - Manuel Domínguez -, testamentario [albacea] de don Pablo Miñón, patriarca de la saga, quien, al margen de su actividad profesional, ejerciendo su faceta de hombre de negocios adquirió «varias casas, alguna de las muchas que poseía el Monasterio de San Claudio en el casco urbano y que se venden a partir de las medidas desamortizadoras que se establecen desde la Guerra de la Independencia». [Taurino Burón: ‘Pablo Miñón, impresor y hombre emprendedor’. Tierras de León. Nº 102, p. 60, León, 1997].
Máximo CAYÓN DIÉGUEZ Cronista Oficial de la ciudad de León.
ORACIÓN FINAL
“Y hallaron removida la piedra del sepulcro” Lc, 24,2
El sepulcro vacío es una clave que borra y pone en fuga toda duda. Porque esa cavidad remueve y muda la roca fúnebre en ameno enclave.
Y esa oquedad, que es misteriosa nave, descubre al mundo la verdad desnuda. Y esa verdad que en la verdad se escuda encuentra allí aurora, indicio y llave.
La vaciedad es prueba suficiente, testimonio gozoso y convincente y anticipo, noticia y acordanza.
No preciso, Señor, de muestra alguna. Son ahora mis bienes de fortuna la fe, la caridad y la esperanza.