Quiero darle la bienvenida a la 13ª edición de Cinegética-SCI, la feria de Naturaleza y Caza más importante de España y una de las más reconocidas de Europa, que tendrá como presidente de Honor al excelentísimo señor D. Pedro Rollán Ojeda, presidente del Senado del reino de España.
14 años ya desde la unión de Venatoria y Ficaar para formar Cinegética, y 2 desde la incorporación a Cinegética del SCI, el mayor club de cazadores del mundo que ha elegido España para su feria de referencia en Europa.
El SCI es el líder en la defensa de la libertad de cazar y promueve la conservación de la fauna salvaje en el mundo.
Los armeros vuelven a la feria con numerosos stands como: Ardesa, Aguirre y cia., Armería Bori, Armería Izquierdo, Borchers, Dikar-Bergara, Excopesa, Esteller, Peter Hofer… en los cuales estarán representadas la mayoría de las marcas como: Bergara, Browning, Caesar GueriniChristensen, Fabarm, Haenel, Heym, Merkel, Peter Hofer, Sauer, Winchester…
Los stands de óptica son otro de los atractivos de cada edición: Aimpoint, Alpen optics,
La carne de caza estará presente en nuestros restaurantes estrella, y, además, tendremos el tradicional concurso de tapas de caza en el Aula Cinegética, stand 261.
Este año podrá admirar en el stand 819 los premios Ricardo Medem by Foundation Bergara; en el stand 560 el museo de la fauna salvaje; en el stand 333 un monográfico del corzo, en el 110 la Junta Nacional de Homologación, grandes exposiciones de los mejores taxidermistas españoles como son Álvarez del Valle, Artax Masedo, y extranjeros como Liteform
El sábado 21 tendremos en el hotel Meliá Castilla nuestra cena de entrega de Premios Ricardo Medem by Foundation Bergara, premio creado para dar cabida a los cazadores de todo el mundo, y la subasta del SCI.
Cinegética-SCI 2026 abrirá sus puertas del jueves 19 al domingo 22 de marzo, en el pabellón 4 del recinto ferial IFEMA de Madrid.
PEDRO ROLLÁN: “LA CAZA ES UNA DE LAS PRINCIPALES LOCOMOTORAS DEL MUNDO RURAL”
Si tienes esta revista entre tus manos, no hay duda: estás a punto de vivir la decimotercera edición de la gran cita del mundo rural y cinegético. Cinegética+SCI regresa como el punto de encuentro imprescindible para los amantes del campo y la caza, consolidada como la feria más importante a nivel nacional y una de las grandes referencias internacionales del sector.
Desde hoy y hasta el domingo 23, tradición, conservación, cultura y pasión por la naturaleza se dan la mano en un espacio pensado para disfrutar, compartir y descubrir. Expositores, novedades, destinos, arte, viajes y las últimas propuestas del sector convierten, una vez más, a Cinegética+SCI en el epicentro de la actividad cinegética.
En esta edición, la feria contará en su inauguración con una figura que representa el compromiso institucional con el mundo rural y la conservación: Don Pedro Rollán, presidente del Senado y presidente de Honor de Cinegética+SCI 2026, cuya trayectoria y vinculación con el territorio reflejan los valores que inspiran esta feria.
Bienvenidos a vuestra feria.
Bienvenidos a Cinegética+SCI.
Señor Rollán, este año asume la Presidencia de Honor de Cinegética+SCI 2026. ¿Qué supone para usted este nombramiento?
Para un humilde cazador y amante de la naturaleza, ser presidente de honor de Cinegética+SCI es todo un orgullo. Con mi pequeña aportación espero contribuir a transmitir las bondades, fortalezas y la importancia del mundo cinegético en nuestra sociedad.
La feria celebra su decimotercera edición y es un referente nacional e internacional. ¿Qué importancia cree que tiene un evento así para España y para el sector del campo y la caza?
Ferias como Cinegética permiten poner en valor a nuestros profesionales del mundo cinegético, a organizadores reconocidos a nivel mundial y a productores vinculados a la gestión de fincas y alimentación específica para especies cinegéticas.
Sobre todo, permiten destacar nuestras tradiciones, costumbres y modalidades de caza, tan singulares en España y que nos diferencian en muchas disciplinas del resto del mundo.
Además, ofrecen al mundo entero —y también a los españoles— la amplia y rica variedad de especies cinegéticas de nuestro país. Y, por qué no decirlo, sirven para acercar esta disciplina a quienes hoy no la practican, siendo una de las actividades con mayor número de federados en España.
Por tanto, es también una excelente embajadora para descubrir el mundo de la naturaleza, el respeto y la defensa del medio ambiente desde la perspectiva cinegética.
Desde su experiencia en la vida pública, ¿qué papel considera que juega el mundo rural en el presente y el futuro de nuestro país?
España es un país de pueblos y municipios: 8.131 conforman y enriquecen nuestra geografía. Aunque estamos acostumbrados a vivir en grandes urbes, la realidad española también está formada por miles de pequeños municipios que constituyen el mundo rural, donde la actividad cinegética y el cuidado del campo y de los animales forman parte de una manera de entender y vivir la vida.
«Si se amputara la caza, la aceleración de la desaparición de muchos municipios sería un hecho cierto»
«Nadie tiene más interés en cuidar a los animales que un cazador»
La difícil coexistencia del lobo con la ganadería, así como la permanencia de especies destinadas a apoyar las necesidades cinegéticas —como los mulos, que hoy apenas tienen otra función que la de sacar las reses de las zonas más cerradas del monte— forman parte de este ecosistema económico y social.
Toda esta actividad contribuye a sostener la vida en muchos municipios, grandes y pequeños, donde mataderos, labores de guarda y trabajos relacionados con la alimentación ayudan a mantener la población.
El mundo rural pierde habitantes cada día, y no son pocos los municipios en riesgo de desaparecer. Si se amputara la caza, la aceleración de la desaparición de muchos de ellos sería un hecho cierto.
La caza es uno de los ejes centrales de la feria. ¿Cuál es la importancia económica del sector?
La actividad cinegética es una de las principales locomotoras del mundo rural. Para muchos municipios constituye una de sus principales fuentes de ingresos a través del canon que perciben por la concesión de cotos a clubes de cazadores.
Además, genera actividad en múltiples sectores: vehículos preparados para terrenos de difícil acceso, armas, vestimenta, tiendas especializadas, alojamientos rurales y restaurantes. Todas estas actividades se benefician de la práctica de la caza y del vínculo que los cazadores mantenemos con el entorno rural.
Cinegética+SCI se concibe como un espacio de encuentro entre instituciones, profesionales y aficionados. ¿Qué importancia tiene este diálogo para el sector?
El diálogo entre instituciones y sector es absolutamente crucial. Quizá no hemos sabido comunicar lo suficiente desde quienes amamos la naturaleza y, al mismo tiempo, somos cazadores.
No siempre hemos explicado con claridad cuál es nuestra labor, misión y objetivo: contribuir a que el entorno rural y natural sea próspero, con fauna y flora en su máxima plenitud. Trabajamos para que así sea.
Sin embargo, algunos sectores de la sociedad y del ámbito político nos consideran exterminadores. Nada más lejos de la realidad. Nadie tiene más interés en cuidar a los animales que un cazador, porque si las especies desaparecieran o se redujeran drásticamente, también desaparecería una de nuestras principales aficiones y nuestra forma de entender la vida en contacto con la naturaleza.
Por ello, resultan decisivos los encuentros que fomenten el diálogo y los puntos de coincidencia entre instituciones y sector.
Por último, ¿qué mensaje le gustaría transmitir a los aficionados y visitantes que asistan a la feria este año?
Que disfruten de la oportunidad de comprobar la amplia oferta que existe dentro y fuera de nuestro país, y que pongan en valor a los magníficos profesionales que nos prestan apoyo, asesoramiento y servicios para disfrutar de nuestra pasión.
Cada uno de nosotros, de manera individual, pero también como colectivo, debe ser ejemplar en la práctica de la caza. Así, quienes no la entienden o no la comparten no tendrán argumentos para criticarla; y si lo hacen, será desde el desconocimiento.
¿Qué valor le da a las tradiciones rurales y su transmisión a las nuevas generaciones?
En los últimos años, el mundo de la caza —y, especialmente, el mundo rural— ha estado señalado y, en muchos casos, desatendido, pese a ser ámbitos absolutamente complementarios.
Transmitir a las nuevas generaciones estos valores es algo que se ha hecho desde los orígenes de la humanidad. Padres, abuelos y familiares han enseñado el amor por los animales, el cuidado y el respeto por la naturaleza desde la visión de la actividad cinegética.
Mantener esa transmisión resulta fundamental para no perder nuestras referencias históricas y culturales.
CINEGÉTICA
PABELLÓN 4
LISTA DE EXPOSITORES
3M PELTOR
418 www.excopesa.es
Protección auditiva
4 ACES OUTFITTERS 337 www.4acesoutfitters,comCaza en Sudáfrica
A. IZQUIERDO S.L.
336www.a-izquierdo.es Productos dpara Armerias
ACTEON - ESTANCIA DE CAZA EN FRANCIA 820www.acteonchasse.fr Estancias de caza
ADECYCC - FAC 563
AEPES 564www.aepes.es Asociación
AFRICAN TERRITORY SAFARIS 736 www.africanterritory.comSafaris de caza y turismo
AGM GLOBAL VISION 512 www.agmglobalvision.eu/Visores
AGUIRRE Y CIA 431 www.es.browing.eu / www.es.w Distribuidor
AHPANOS HUNT TURÍZM
316www.ahpanoshunt.com Caza
AIMPOINT 406www.ardesa.com Óptica
ALAN PAINE 418 www.excopesa.es Ropa
ALPEN OPTICS 306www.bresser.es Óptica
ALT THANDIWE THE GAME RANGE 613 www.altonasafaris.com Caza
ALVAREZ DEL VALLE TAXIDERMIA 234www.taxidermiadelvalle.comTaxidermia
XTRE CREACIONES 829www.accesoriospajaros.com Ropa y complementos
ZAMBEZE DELTA SAFARIS
312 www.zambezedeltasafaris.comSafaris - Africa ZEISS 418 www.excopesa.es Óptica
ZERO COMPROMISE OPTIC 760 www.zcompoptic.com Óptica
ZEROTECH 404www.borchers.es Óptica
LISTA DE EXPOSITORES
JUEVES 19 DE MARZO
15:00 APERTURA AL PÚBLICO DE LA FERIA
17:00 INAUGURACIÓN OFICIAL CINEGÉTICA - SCI 2026 PABELLÓN 4
17:00/20:00 TIRO CON CARABINA GALERÍA TIRO, STAND 464
18:30 VUELO DE RAPACES
VIERNES 20 DE MARZO
08:30/15:00 CONVENCIÓN MUTUASPORT SALA A5,02
08:30/15:00 MARTER MEASURES SCI SALA A6,01
10:30/20:00 TIRO CON CARABINA GALERÍA TIRO, STAND 464
11:30 ASAMBLEA CULMINUM MAGISTER ESTAND 320
11:30/14;30 TIRO CON ARCO GALERÍA ARCO, STAND 733
12:00 FINAL CONCURSO DE TAPAS SCI IBERIAN - CINEGÉTICA AULA CINEGÉTICA, STAND 261
12:00 PASEO DE REHALAS AL TOQUE DE CARACOLA PABELLÓN 4
12:30 VUELO DE RAPACES PABELLÓN 4
16:30/20:00 TIRO CON ARCO GALERÍA ARCO, STAND 733
16:30 PONENCIA: "EL PROYECTO DE SARNA EN MACHO MONTÉS" STAND 520
17:30 PONENCIA: PIENSOS THURMA A CARDO DE DR. ENMANUEL SERRANOAULA CINEGÉTICA, STAND 350
18:00 PASEO DE REHALAS AL TOQUE DE CARACOLA PABELLÓN 4
18:00 TALLER DE ACTIVIDADES PARA NIÑOS AULA CINEGÉTICA, STAND 350
19:00 VUELO DE RAPACES PABELLÓN 4
19:00 PONENCIA: RIFLE RS3: EL FUTURO DE LA CAZA AULA CINEGÉTICA, STAND 261
20:00 41ª GALA PREMIOS CARACOLA MELIÁ CASTILLA - CAPITÁN HAYA SÁBADO 21 DE MARZO
08:30/15:00 REUNION CAPITULOS EUROPEOS SCI / SCI EUROPEAN CHAPTER MEETING SALA A5,02
08:30/15:00 ASAMBLEA ACE SALA A6,02
10:00/12:00 ASAMBLEA AEPES SALA S16
10:30/20:00 TIRO CON CARABINA GALERÍA TIRO, STAND 464
11:00 PONENCIA "VISIÓN TÉRMICA: GUÍA PARA ELEGIR, USAR Y NO FALLAR"AULA CINEGÉTICA, STAND 261
12:00 PRESENTACIÓN LIBRO "MARCIAL, UN CAZADOR INDÓMITO" AULA CINEGÉTICA, STAND 261
12:00 PASEO DE REHALAS AL TOQUE DE CARACOLA PABELLÓN 4
11,30/14,30 TIRO CON ARCO GALERÍA TIRO, STAND 464
12:30 VUELO DE RAPACES PABELLÓN 4
13:00 PONENCIA: "CEPHENEMYIA STIMULATOR EN EL CORZO: FACTORES DE EXPANSIÓN E IMPACTO EN LA PENINSULA IB
14:00 TALLER DE ACTIVIDADES PARA NIÑOS
AULA CINEGÉTICA, STAND 261
AULA CINEGÉTICA, STAND 261
16:00 PRESENTACIÓN: "MANUAL DE ADIESTRAMIENTO Y MANEJO DE REHALAS"AULA CINEGÉTICA, STAND 261
16,30/20,00 TIRO CON ARCO
17:30 PONENCIA: "CONDICIÓN CORPORAL, CUERNA Y TERRITORIALIDAD DEL CORZO"
GALERÍA ARCO, STAND 733
AULA CINEGÉTICA, STAND 261
18;00 PASEO DE REHALAS AL TOQUE DE CARACOLA PABELLÓN 4
18:00 TALLER DE ACTIVIDADES PARA NIÑOS
AULA CINEGÉTICA, STAND 261
18:30 VUELO DE RAPACES PABELLÓN 4
19:00 PONENCIA: "EFECTO FULMINANTE: PORQUE LA VELOCIDAD MATA MEJOR QUE EL PESO"
AULA CINEGÉTICA, STAND 261
21:00 CENA CINEGÉTICA - SCI MELIÁ CASTILLA - CAPITÁN HAYA
10:30/12:30 TIRO CON CARABINA
11,00/14,30 TIRO CON ARCO
DOMINGO 22 DE MARZO
11:00 TALLER DE ACTIVIDADES PARA NIÑOS
GALERÍA TIRO, STAND 464
GALERÍA ARCO, STAND 733
AULA CINEGÉTICA, STAND 350
12;00 PASEO DE REHALAS AL TOQUE DE CARACOLA PABELLÓN 4
13:00 TALLER DE ACTIVIDADES PARA NIÑOS
AULA CINEGÉTICA, STAND 350
13:00 VUELO DE RAPACES PABELLÓN 4
15:00 CLAUSURA OFICIAL PABELLÓN 4
PREMIOS RICARDO MEDEM
CON EL PATROCINIO DE LA FUNDACIÓN BERGARA
Cinegética + SCI 2026 cerró recientemente la convocatoria del Premio Ricardo Medem patrocinado por la Fundación Bergara, un reconocimiento internacional a los mejores trofeos de caza mayor del mundo.
Este galardón premia la calidad excepcional del trofeo, la rareza de la especie y la dificultad de la cacería , reconociendo el esfuerzo y la dedicación de los cazadores, siempre dentro de los principios de ética y conservación.
JURADO INTERNACIONAL DE REFERENCIA
El jurado, nombrado por la Comisión del Premio, estuvo compuesto por destacadas personalidades del mundo cinegético y del Safari Club International (SCI):
• Dan Cabela Presidente Fundación Cabela.
• Jan Dams Ganador del Premio Weatherby.
• M iguel Estadé Presidente SCI Europa.
• L aird Hamberlin CEO SCI.
• Donald Larsson Subdirector SCI Record Book.
• Marqués de Laserna Fundador de Cinegética.
• L uis de la Peña Presidente adjunto, CIC.
• E duardo Negrete Ganador del premio Weatherby.
• Marcos Quintas CEO, Cinegética + SCI
• Ignacio Ruiz-Gallardón Presidente Culminum Magister.
• Dr. Eduardo Romero Nieto Presidente Fundación Romero Nieto.
• Eva Schrittwieser Presidenta Capítulo SCI Austria.
Nota editorial: El jurado garantizó rigor, objetividad y excelencia en la evaluación.
Đ CRITERIOS DE VALORACIÓN
1. Valor cinegético de la especie o subespecie 2. Dificultad objetiva de la cacería 3. Calidad del trofeo dentro de su especie
Đ T ROFEOS Y CATEGORÍAS
El Premio Ricardo Medem se materializó en una escultura de bronce del artista español Chiqui Díaz, símbolo de excelencia, tradición y respeto por la caza.
• De 25 candidatos seleccionados, 4 finalistas fueron elegidos y un único ganador recibirá la escultura icónica.
• Todos los participantes obtendrán un trofeo conmemorativo, entregado durante la Cena de Gala Cinegética + SCI.
Đ E XPOSICIÓN Y ENTREGA DE PREMIOS
• Galería fotográfica de los trofeos: estand 819
• Ceremonia de entrega: sábado 21 de marzo, 21:00 h
• Lugar: Hotel Meliá Castilla
Una cita anual que reúne a los principales protagonistas del sector cinegético nacional e internacional.
Pablo Cavestany Maral 343 3/8
José María Losa Sarrio 25 7/8
Jesús Rodríguez Ciervo rojo europeo 360 3/8
Pedro J. Cabellos Rebeco alpino 28 0/8
José Frade Rebeco cantábrico 21 6/8
José María Losa Eland de Derby 126 6/8
Alberto Monje Luna Oso pardo europeo 2 5/16
Luis Álvarez Rebeco alpino 29 1/3
Antonio Adán Carnero de Yakutia 158 4/8
Pedro Ampuero Íbice de Asia Central 105 7/8
Manuel Reglero Tur 147 1/8
Pedro José Cabellos Tur 162 7/8
Pablo Cavestany Maral 343 3/8
Jesús Rodríguez Ciervo rojo europeo 360 3/8
IN MEMORIAN FERNANDO MORÁN
MUSEO DE LA FAUNA SALVAJE FUNDACIÓN DR. ROMERO NIETO
Hace más de 40 años, en compañía de tres amigos, fui a una cacería de Bisonte en Polonia. De las muchas veces que he viajado a este país, quizás fue la que me hizo más ilusión. Pensar que hacía 60 años, entonces, no había más que una docena de ejemplares en toda Europa y que los polacos habían ya conseguido entonces más de mil y hoy tienen más de 4.000 ejemplares, es sin duda una proeza digna de admiración. Hablar de este animal salvaje es hablar del más grande de toda Europa y América llegando a los mil kilogramos. Fue una cacería dura, en febrero, en la frontera con Bielorrusia con más de un metro de nieve y temperaturas extremas (-20/-25 ºC). Estuve dos largas noches en una torreta no muy cómoda y solo acompañado del guarda, un buen termo de té caliente y una botella de Vodka, que mezclando ambas cosas conseguí subir algún grado esta temperatura extrema. A las cinco de la mañana, con luna llena, fue un espectáculo maravilloso e inolvidable ver venir una mancha negra peluda y que correspondía a más de una docena de machos que venían en dirección al comedero, rodeados de una nube de vaho producido por sus respiraciones y soplidos. Me impresionó su tamaño y escogí el que nos pareció el mejor y así conseguí una medalla de oro. Desde entonces y después de admirar este bello y grandioso animal, siempre estuvo en mi pensamiento la posibilidad de que estos bisontes pudieran volver a repoblar nuestra España.
Hace más de 10 años tuve la suerte de conocer a un personaje entrañable, gran veterinario y que estaba especializado en el estudio del Bisonte Europeo y empezaba a importarlos a España. Fue conocer a Fernando Morán y hacernos grandes amigos y colaboradores, hasta hace 2 meses en que, tristemente, a los 54 años, su gran corazón infartó y murió en compañía de su mujer e hijos en Marruecos, practicando uno de sus deportes favoritos en el mar, que tanto amaba, ya que lo conocía muy de cerca en su Asturias querida. Fue un gran científico e investigador reconocido en toda Europa y pertenecía a todos los organismos que tuvieran algo que ver con la conservación a ultranza de nuestro Bisonte a punto de extinguirse. Yo hice un gran tándem con él y le ayudé en lo que pude altruistamente y hoy hay en España más de 200 ejemplares repartidos en nuestra “piel de toro” y que se pueden admirar en grandes fincas y que los dueños cuidan con esmero y cariño.
Tenemos desde hace más de 10 años una pequeña manada en el Parque Zoológico del Museo de la Fauna salvaje de Valdehuesa-Boñar (León), donde viven perfectamente cuidados y en perfecta convivencia con el resto de la fauna ibérica
(ciervos, gamos, jabalís, muflones, etc.). Allí han sido admirados por más de un millón de visitantes y los pueden ver muy de cerca en coches todo-terreno adaptados y guiados por un guía especializado en el recorrido de más de 30 hectáreas, en un robledal con grandes vistas al Pantano del Porma y a las grandes montañas calizas que nos rodean, Allí nació y murió recientemente con 9 años de edad, un gran macho Bisonte y hasta ahora semental de la manada, al que pusimos de nombre Guzmán, por ser el primer bisonte que nació en León después de 10.000 años.
Pues bien, hemos creado para esta Feria Cinegética, dos dioramas que, aunque solo contamos con dos días, espero que gusten a los cazadores y visitantes en general. En el diorama europeo hemos naturalizado cinco ejemplares de nuestro parque que han muerto por luchas, vejez o alguna enfermedad como ha pasado con Guzmán y que ha vuelto a dar vida nuestro escultor-taxidermista Juan Luis Morales con la profesionalidad que le caracteriza y que ha terminado de hacer hace un par de días para que estuviese presente.
Para ver las diferencias con el Bisonte Americano hemos elaborado un segundo diorama más pequeño con dos ejemplares, una de las grandes llanuras norteamericanos en concreto de Montana y otro de los bosques de Canadá. Para darles más vistosidad los hemos acompañado en ambas partes de tres de sus más conocidos depredadores: Oso Pardo Europeo (Rumanía) oso Negro (Canadá) y oso pardo americano (Alaska).
Espero que les guste a los visitantes, tanto cazadores como acompañantes y sobre todo los niños que tanto nos visitan y créanme que hemos hecho un gran esfuerzo para sacar estos animales tanto del Museo de la Fauna Salvaje de León como del recientemente inaugurado en Talavera de la Reina (Toledo).
Eduardo Romero.
CIENCIA Y CAZA
ARGUMENTOS PARA SEGUIR CAZANDO.
LA CIENCIA COMO AVAL DE UNA ACTIVIDAD CINEGÉTICA SOSTENIBLE
Escrito por: Equipo Técnico www.cienciaycaza.org
A medida que pasa el tiempo y las sociedades modernas avanzan —o en algunos casos retroceden— aumenta la conciencia por el respeto al entorno que nos rodea y a los animales que habitan en él.
A pesar de que se trata de ideas sesgadas y muchas veces condicionadas a intereses particulares o políticos, provocan una presión restrictiva creciente sobre casi todas las actividades que se ejercen en el medio rural, entre ellas la caza, a pesar de que han sido las responsables de que muchos de los espacios mejor conservados de nuestro país, hayan llegado a nuestros días tal y como los conocemos.
Por todo ello, el sector cinegético no debe dar la espalda a esta realidad y aprovechar cada oportunidad para defender una práctica milenaria, ampliamente regulada, sostenible y respetuosa con el entorno donde se practica.
En este sentido, la ciencia debe ser un aliado imprescindible para acreditar esta defensa, como así se está demostrando con numerosas iniciativas recientes.
En 2026, la relación entre la caza y la ciencia en España se encuentra en un punto de inflexión donde, cada vez más, la cinegética se concibe no solo como una actividad cultural o deportiva, sino como una práctica que exige una base científica sólida para acreditar su sostenibilidad.
Por suerte, en nuestro país contamos con numerosas entidades dedicadas a realizar investigaciones que no solo generan conocimiento especializado sobre medio ambiente, ecología, sanidad animal o fauna silvestre, sino que aportan argumentos sólidos que acreditan el importante papel que juega la caza en nuestro país, no solo desde un punto de vista medioambiental, sino también económico y social.
Así, entidades como la Fundación Artemisan, el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) o numerosos departamentos de Facultades de Veterinaria, Biología y otras especialidades de León, Lugo, Extremadura, Córdoba, Madrid o Barcelona por citar algunas, cuentan con proyectos activos de gran interés sobre perdices, conejos, jabalíes o corzos.
Estos grupos combinan técnicas avanzadas de monitorización, toma de muestras y análisis laboratoriales que, de la mano de
complejos programas estadísticos, permiten obtener resultados de gran valor para la gestión diaria de nuestros cotos y, además, sus conclusiones pueden sustentar decisiones normativas que contemplen, por ejemplo, el mantenimiento del aprovechamiento de algunas especies como ha ocurrido con la tórtola europea, cuya caza se ha podido recuperar gracias a estudios de algunos de estos centros antes mencionados, o con la propia codorniz, cuyo aprovechamiento se mantiene actualmente gracias también al argumento de estudios sólidos donde el papel de los cazadores es indispensable.
¿QUÉ PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN APLICADA A LA CAZA
EXISTEN EN ESPAÑA?
Sería complejo tratar de citar todas las investigaciones que se realizan en nuestro país actualmente relacionadas con especies cinegéticas, pero si vamos a mencionar algunos para poder apreciar la importancia de estas.
La Fundación Artemisan, desde su área de investigación, impulsa o ha impulsado proyectos tan relevantes como el Observatorio Cinegético, el Estudio Socioeconómico de la Caza, el Proyecto Coturnix, el Proyecto Zorzales, el Proyecto Rufa o el Proyecto Cabra Montés, en los que, siempre de la mano de los cazadores, obtiene importantes resultados avalados científicamente con gran peso a nivel legislativo y judicial, para la defensa del sector.
Mucho antes de la creación de la Fundación Artemisan, un gran trabajador en defensa del sector cinegético, buen conocedor de sus necesidades entendió, hace más de 20 años, que la caza necesitaba de ciencia para asegurar su futuro e impulsó la creación de FEDENCA (Fundación para el Estudio y Defensa de la Naturaleza y la Caza) desde la Real Federación Española de Caza. Nos referimos a nuestro querido amigo D. José Luis Garrido Martín, tristemente fallecido este mismo año y al que aprovechamos para brindar desde esta tribuna un pequeño homenaje.
Además de estas entidades impulsadas desde el propio sector, en nuestro país contamos con universidades y centros de investigación de primer nivel europeo y mundial con numerosos grupos de investigación dedicados a trabajar con especies de caza.
«Cualquier
investigación debe contar con unos objetivos y perseguir un fin que, en este ámbito, no debe ser otro que asegurar una caza sostenible y perdurable en el tiempo »
Entre ellos destaca el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, un centro perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas que cuenta con una amplia trayectoria de referencia nacional e internacional y con algunos de los científicos más relevantes en sus campos de estudio a nivel europeo, con líneas de trabajo tanto en especies de caza menor como de caza mayor, con numerosos proyectos relacionados con sanidad animal y enfermedades tan relevantes como la tuberculosis animal.
La Facultad de Veterinaria de Lugo también investiga y realiza proyectos de ámbito cinegético, entre los que destacan numerosos estudios sobre el corzo, relacionados principalmente con aspectos de sanidad animal que tienen gran relevancia para la conservación y gestión sostenible de esta especie.
La Universidad de Córdoba creó, hace ya años, la Catedra de Recursos Cinegéticos y Piscícolas ante la relevancia del sector en Andalucía en general y en la provincia de Córdoba en particular y desarrolla numerosos proyectos de investigación sobre diferentes aspectos relacionados con las especies de caza y la gestión de nuestros cotos.
La Facultad de Veterinaria de León contó durante más de una década con un potente grupo de investigación sobre especies de caza menor, en el que surgió nuestro proyecto www.cienciaycaza. org y en el que se han desarrollado numerosos estudios sobre producción y gestión de conejo de monte, perdiz roja o liebre ibérica.
La Universidad de Extremadura también tiene importantes grupos de investigación relacionados con la caza tanto mayor como menor y, no solo eso, sino con otros dedicados al estudio de impacto social y económico de la actividad en una comunidad autónoma donde su importancia es muy relevante.
Podríamos continuar con más ejemplos y rogamos nos disculpen aquellos a los que no hemos mencionado pero la lista podría ser mucho más larga.
EN CONCLUSIÓN
La idea que queremos trasladar es la de que los cazadores deben aprovechar toda la información que se genera año tras año y que da lugar a un importante conocimiento que aplicado. Este conocimiento, aplicado en el campo, puede mejorar notablemente los resultados de los aprovechamientos y facilitar la gestión diaria de nuestros cotos, mejorando también la eficiencia de nuestras inversiones en diferentes herramientas de gestión, comederos, bebederos, siembras, control selectivo… para los que a buen seguro existen ya estudios que han probado su eficacia.
Sin embargo, también es verdad que, muchas veces, la conexión entre ambos mundos, el investigador y el rural no siempre es cercana y gran parte de esa información se pierde por ser difícilmente digerible y entendible cuando nuestros queridos científicos utilizan fórmulas, gráficas y estadísticas que se alejan del lenguaje práctico y aplicado que todos buscamos.
Es por eso por lo que es necesario que todos busquemos un acercamiento y que la divulgación científica en un lenguaje ameno y cercano sea cada vez más popular para que todo ese esfuerzo que cada año se realiza cuente con la posibilidad de ser aplicado y todos nos podamos beneficiar de ese conocimiento.
Al final, cualquier investigación debe contar con unos objetivos y perseguir un fin que, en este ámbito, no debe ser otro que asegurar una caza sostenible y perdurable en el tiempo y aportar argumentos sólidos, desde una óptica científica, para que la sociedad, los jueces y los legisladores, entiendan que, de este modo, la cinegética es imprescindible para nuestros montes.
Si no que se lo pregunten a los que ahora sufren las consecuencias de las superpoblaciones de ciervos o jabalíes, desde la prohibición de su caza, en nuestros Parques Nacionales, por motivos políticos más que científicos o técnicos.
PETER HOFER JAGDWAFFEN
SINÓNIMO DE PERFECCIÓN Y PRECISIÓN
Peter Hofer es el garante de una artesanía al más alto nivel. Su pasión y su ingenio hacen posible lo imposible. Él continúa donde otros se han detenido hace tiempo. Fiel a su lema «nada es imposible», él y su equipo hacen realidad los deseos más personalizados de los clientes y crean armas superlativas.
La empresa Peter Hofer Jagdwaffen combina la tradición armera de Ferlach, con 500 años de historia, con una innovadora tecnología armamentística que utiliza materiales de alta tecnología. Peter Hofer es un hombre de extremos que siempre está explorando los límites de lo técnicamente posible. Su ámbito de trabajo es tan amplio como los límites de la imaginación humana. Si algo se puede concebir, Peter Hofer tiene la capacidad y la voluntad de convertirlo en realidad en madera y acero.
Cada arma de caza fabricada a mano en el taller Peter Hofer en Austria es el resultado de una artesanía declarada Patrimonio Cultural por la UNESCO. Todas las armas de caza Peter Hofer garantizan la máxima calidad de fabricación e innovación. Solo el trabajo manual más minucioso, que a veces requiere miles de horas, permite ofrecer al cliente el máximo grado de personalización.
Peter Hofer es un diseñador, investigador y artista con la precisión de un técnico perfecto. Sus armas de caza combinan tradición e ingenio, artesanía y la voluntad de alcanzar la perfección. Cada una de sus armas es única y algo muy personal para su propietario. Forma parte de la personalidad del cazador, y no hay otra igual en el mundo en cuanto a forma y diseño, como una huella dactilar o un escudo familiar.
Algunos ejemplares del taller Peter Hofer se denominan «mega armas», ya que el tiempo de trabajo invertido supera las 10000 horas de trabajo manual y garantiza un enorme aumento de valor a lo largo de las décadas. En tiempos de tipos de interés negativos y políticas monetarias inciertas, para el propietario de un arma de caza Peter Hofer puede ser muy tranquilizador saber que el valor de su inversión aumenta constantemente.
PRESENTACIÓN DEL LIBRO
“MEMORIAS DE UN CAZADOR INDÓMITO” de Marcial Gómez
Sequeira en Cinegética + SCI
SINOPSIS DE MARCIAL. MEMORIAS DE UN CAZADOR INDÓMITO.
Marcial. Memorias de un cazador indómito es el vigésimo libro de carácter cinegético de Marcial Gómez Sequeira. En él se recogen sus memorias de caza internacional, cacerías que han sido la fuente para completar, posiblemente, uno de los mejores pabellones de caza del mundo.
A una deliciosa semblanza del autor –escrita por el añorado Antonio Mata Huete (DEP) hace diez años, pero plenamente vigente– le sigue el prólogo del propio Gómez Sequeira ( Renacer) y la introducción de Adolfo Sanz Rueda ( Memorias de un CAZADOR ).
El corazón del libro lo constituyen las propias memorias, divididas en siete etapas: Etapa inicial (1970-1982); Etapa de consolidación (1983-1986); Actividad frenética (1987-1991); Las cruzadas (1992-2000); Receso (2001-2009); De nuevo a la carga (2010-2015); y El legado (2016-actualidad).
En cada etapa, el autor comenta cacería por cacería, recreándose especialmente en la séptima, El legado, en la que su mayor motivo para seguir cazando es transmitir esa inmensa herencia cinegética a su nieto Martín.
Cada etapa va precedida de un pórtico escrito por un amigo de Marcial Gómez Sequeira, lo que engrandece aún más, si cabe, la obra, dado el alto nivel de sus autores.
Los firmantes de estos pórticos son, respectivamente: Carmen Basarán Conde, Agustín Palomino Valencia, Antonio Sainero Martín, Eduardo Romero Nieto, Jesús Caballero Martínez, José María Losa Reverté y José García Escorial.
El libro se cierra con una breve referencia a la caza en España, en la que figuran la ingente cantidad de trofeos medalla conseguidos por el autor en nuestro país y el relato que escribió nada más abatir un colosal macho montés en Las Batuecas el 1 de mayo de 1990.
Características del libro:
Formato 21 × 29 cm. 228 páginas. Tapa dura. Impresión a color. Numerosas fotografías del autor y 10 ilustraciones.
El libro se presentará el sábado 21 de marzo, a las 12:00 horas, en el Aula Cinegética (stand 261) de Cinegética + SCI 2026.
CAZA Y NIÑOS
Texto: Dr. Javier Ceballos Aranda. Fotografías: Campamento Redescubriendo la Caza redescubriendolacaza@gmail.com
“NIÑOS, PROHIBIDO CAZAR”
Desde Europa vienen más trabas a la actividad cinegética
“Niños, prohibido cazar” es el mensaje recientemente pronunciado por el actual Gobierno de España. A finales de enero del presente año, el Comité de los Derechos del Niño (CDN) de la ONU ha reprendido a España por permitir a niños y a jóvenes acceder a corridas de toros y a partidas de caza con armas de fuego.
En consecuencia, el Ministerio de Juventud e Infancia contempla, en la propuesta de ampliación de la Ley de Protección de la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (Lopivi), que no se permita ni la participación ni la asistencia de las personas menores de edad en actividades, eventos o espectáculos en los que se ejerza violencia contra los animales.
Este es el escenario en el que nos encontramos.
Antes de entrar en materia, hagamos una reflexión para entender mejor en qué consiste la caza.
Dos equipos de 11 jugadores pueden estar regateando 90 minutos en un campo, sin que entre balón alguno en la portería contraria. Sin embargo, podemos decir que han estado jugando al fútbol. De forma similar, hemos estado cazando, aunque regresemos a casa sin haber abatido pieza alguna.
Reducir la caza al momento del disparo es como simplificar que el fútbol es meter goles. Matar no es cazar. El mero hecho de meter balones en una portería no es jugar al fútbol.
Incluso, para muchos cazadores o aficionados al fútbol, tiene mayor sentido todo lo que conlleva intentar alcanzar el objetivo que el conseguirlo. Lo vemos en aspectos como la preparación de la jornada, el entrenamiento en habilidades, el conocimiento del campo donde se desarrollará el juego. También en la gestión de la presión, de los imprevistos o de la incertidumbre. Igualmente, en la complementariedad de los miembros del equipo para un objetivo común ya sean técnicos/portero/defensas/centrales/delanteros, o perreros/ojeadores/guardas/aves de cetrería/perros/caballos/hurones… En caza, fútbol y tantas otras actividades, las cifras de un resultado final no siempre significan la razón por la que se practican.
Sin embargo, al igual que sin balón no se puede jugar al fútbol, en muchas modalidades cinegéticas, sin arma no se puede cazar. Basta prohibir la presencia de niños en partidas de caza para interrumpir la transmisión de la caza de una generación a otra. Abramos los ojos. El objetivo del gobierno es acabar con la caza en España. La estrategia es acertada. Sin niños, la caza se acaba.
El gobierno con esta nueva injerencia, evidencia que ni sabe de caza ni sabe de niños. Su propósito “oculto” se revela al decidir prohibir en vez de contrastar alternativas con los sectores implicados que garanticen la pervivencia de una actividad necesaria velando simultáneamente con la formación de los menores. “Muerto el perro se acabó la rabia”.
A esto se añade la pobreza en la argumentación. La ministra D.ª Sira Rego, como ya hizo en la última Comisión de Juventud e Infancia del Congreso de los Diputados, informó sobre la incorporación de esta prohibición en la propuesta para ampliar la Lopivi. En la exposición de motivos de la norma manifiesta: “las actividades en las que esté presente la violencia conllevan riesgos significativos para la vida y la integridad física y psíquica, que puede afectar especialmente a las personas menores de edad”.
En este sentido, “en cuanto a los riesgos psicológicos, la exposición temprana a la violencia puede desensibilizar a las personas menores de edad frente al sufrimiento ajeno, afectando negativamente el desarrollo de la empatía, normalizando la violencia como una forma de entretenimiento, influenciando la percepción de las personas menores de edad sobre la resolución de conflictos y el uso de la fuerza, con efectos duraderos en su bienestar emocional”.
Pretender determinar la forma de educar a nuestros hijos desde los despachos, sin conocer la realidad de lo que se regula es un dislate. En vez de prohibir sería más sensato ir
al meollo. A identificar las buenas prácticas que sí merecen ser conocidas y mantenidas.
La caza mantiene valores que merecen ser transmitidos de generación en generación. De hecho, diversas modalidades como la cetrería, las rehalas y la montería están reconocidas como Bien de Interés Cultural BIC en diversas Comunidades Autónomas. La mayor parte de los cazadores que existen en España, aprendieron de sus padres, y éstos de sus abuelos. Dicho de otra manera, cientos de miles de adultos, hoy en día cazadores, no muestran las negativas secuelas señaladas por el Ministerio de Juventud e Infancia. Lo que sí perdura en sus vidas son los momentos de calidad compartidos en la Naturaleza. Las emociones vividas juntos. El descubrimiento de diferentes formas de relación padre/hijo más allá de las acostumbradas en casa.
Los primeros interesados en que los niños y jóvenes sepan manejar responsablemente un arma de caza son sus padres. Evitar que presencien el momento del disparo es aparcar temporalmente el problema para afrontarlo aumentado a futuro. De hecho, hay conceptos que requieren de una edad temprana para afianzarse. Lo aprendido de pequeños, fijado por repetición, podemos no entenderlo en un inicio, pero ya de mayores lo tenemos integrado y comprendido de por vida. Quien ha visto el manejo responsable de las armas de pequeño, de forma natural lo hace responsablemente de adulto.
A los hijos les transmitimos lo que entendemos mejor para desenvolverse una vez van siendo más independientes. La tutela a los menores por parte de familiares y cazadores veteranos para iniciarles en el manejo de armas es la mejor garantía de un buen aprendizaje donde prime la ética en el disparo y la seguridad en el manejo del arma, velando siempre por la seguridad propia y de terceras personas.
Llevo más de tres décadas trabajando con niños, desarrollando programas formativos en plena Naturaleza. Cada verano, en los campamentos “Redescubriendo la Caza” que organizo en Gredos, continúo aprendiendo de quienes nos van a relevar en nuestra actividad cinegética. En su ADN los niños llevan el disfrute por aprender, correr, perseguir, esconderse, oler, capturar lagartijas o moscas, acercarse a los animales… pequeños retos que les descubren el medio natural y sus adaptaciones a desenvolverse en la Naturaleza…
Igual que un niño gana en autoestima cuando va juntando letras aprendiendo a leer, crece en la Naturaleza descubriendo “el sentido de tener sentidos”. El ejercicio de la caza es una motivación añadida para ello. El objetivo de desarrollar un lance para acercarse a un animal desarrolla habilidades y potencia los sentidos. Hace al niño sentirse vivo.
Las reglas del juego son conocidas por todos, animales y humanos, desde la noche de los tiempos. Las ha dictado la evolución. Cierto es que el Hombre moderno juega con la ventaja de contar con avances tecnológicos que han progresado muy rápido. Pero si nos ceñimos a un rececho “a pelo” igualamos las condiciones.
En actividades como los recechos, vemos cómo de forma innata los niños tienen habilidades que de no cuidar van perdiendo en su vida urbanita. Saber leer el aire, taparse con las rocas para evitar ser vistos, intentar ir con el sol de espaldas, pisar sin hacer ruido, andar pendiente de los animales del entorno que pueden avisar a los que nos estamos acercando… Quien determina el progreso en ir adquiriendo habilidades no es un profesor o una inteligencia artificial. Es la propia Naturaleza a la que pertenecemos.
Entiendo que a quien apenas conozcan lo que es cazar, le asusten las armas y tenga cierta prevención en que los niños y jóvenes se inicien en su manejo. Muchas veces lo desconocido provoca recelo, e incluso miedo. Sabido es que el miedo dura tanto como tiempo tardemos en afrontarlo. Demos un paso adelante. En vez de evitar que tengan contacto con las armas en edades tempranas, hagamos que estos primeros encuentros sean responsables, naturales y supervisados.
La violencia que pretenden acentuar tanto desde el gobierno no es tanta como parece. Todo cazador que se precie minimiza el sufrimiento de la pieza que abate. Busca un tiro certero. Jamás se recrea en su agonía. Estando en comunión con la Naturaleza, agradece en lo más profundo la vida del animal que le ha posibilitado el lance.
Un padre o una madre sabrá mejor que nadie cuando ha llegado el momento en que su hijo está preparado para aprender de armas. Exijamos al gobierno el derecho a educar a nuestros hijos según considere la responsabilidad que tenemos como padres. El miedo a las armas no ha de ser razón para que niños y jóvenes dejen de cazar. Menos aún si es una medida impuesta por un Ministerio que desconoce en qué consiste la caza y legisla velando más por intereses propios que por el bien común.
El aprendizaje tiene una edad para asimilar. Muchos comportamientos son aprendidos en la infancia. El respeto, el esfuerzo, el despertar de nuestros sentidos, … El pasado verano contamos con el privilegio de escuchar en el campamento el testimonio de Juan Delibes. Recordaba cómo de niño le inició su padre en la caza y en el manejo de las armas. Además del importante legado literario del gran Miguel Delibes, sin duda con mucha inspiración en la caza, otra aportación importante ha sido la formación de sus hijos en el manejo responsable de las armas y en la conservación de la Naturaleza.
En la caza hay muchas derivadas, que, si no son encauzadas desde un primer momento, dificultan alcanzar los valores que hacen de la actividad cinegética un arte encomiable. Encontramos un ejemplo en el simple hecho de portar un arma. Si desde nuestra más tierna infancia vemos en los adultos de la familia un manejo responsable. Una obsesión por la seguridad de quien la lleva y de quienes se encuentran alrededor. Un protocolo de actuación. Un asegurar el tiro para no dejar animales heridos. … En una palabra, si mamamos los valores de un buen cazador nos quedan integrados de por vida. Además, la presencia de niños y jóvenes en una partida de caza modela el comportamiento de los adultos. Sabemos que se fijan en cuanto ven por lo que cuidamos más, si cabe, cada movimiento o comentario que hacemos. Lo compartido es lo que permanece en la tradición.
REFLEXIONES DESDE MI TRINCHERA
Marcos Ruiz Espín Director del Programa Caza Pesca y Naturaleza, Radio Intereconomía
EL TIEMPO NOS DA LA RAZÓN
Qué fácil, es decir: “ya os lo decíamos”. Estamos viviendo el deterioro dia a dia de una sociedad deshumanizada o animalizada, sería más correcto.
Mientras cada mañana nos despertamos con una noticia más alarmante, estos iluminados siguen con su “ere” que “ere”: “la caza es un reducto del pasado”, “la sociedad ya no quiere a la caza” y, lo peor de todo, este gobierno sigue financiando todos estos chiringuitos, mientras con la boca chica, hablan de caza sostenible.
Recapitulemos. La tan temida peste porcina africana, ya está aquí. Unos meses antes nos llegó la gripe aviar, superpoblaciones de conejos, superpoblaciones de ungulados, sin olvidarnos que el lobo, campando a sus anchas por los campos de España, teniendo en jaque a nuestros ganaderos.
Resultado de todos esto: el sector porcino, motor económico en muchas comunidades, tiembla ante la posibilidad del cierre total de las exportaciones. El sector del pollo y los huevos tampoco está muy tranquilo que digamos, el miedo a un contagio masivo y los temidos saneados, su espada de Damocles, imaginaros desabastecimiento de los mercados, las plagas de conejos terminan con las cosechas, cereal, frutos de hueso y otras producciones e incluso la cosecha de uvas para el vino.
Tenemos también el aumento de los accidentes de tráfico con fauna salvaje y le podemos sumar los más de 17.000 animales de producción con los que ya termino el lobo, esto es un suma y sigue.
Bueno ya tenemos más o menos enumerados los problemas, pasemos a las soluciones. Cada semana es una comunidad autónoma la que tiene que tomar medidas, aprobando medidas excepcionales con las plagas de conejos, en Castilla la Mancha, 364 municipios con declaración de emergencia cinegética por daños, Aragón 145, la Comunidad de Madrid suma 10 comarcas más y así podemos ir por muchas comunidades más.
Pasemos a los jabalíes, la llegada de la PPA, siempre se actúa cuando ya es tarde, obligo a todas las Comunidades Autónomas a tomar distintas medidas para reducir la población de estos animales, ya se llevaba avisando hace tiempo que su población estaba disparada, permiso de su caza todo el año y medidas especiales para que se pueda realizar esta gestión.
El resto, como el ciervo, el gamo o incluso la cabra montesa, también están causando daños a la agricultura y la ganadería, no hace muchas fechas las administraciones ya está valorando la tuberculosis en el ganado bobino, como resultado a las altas densidades de estos animales salvajes, añadimos los accidentes de tráfico, que crecen cada año.
Del lobo ya se ha hablado mucho, se cambiaron leyes, se aprobaron normas, pero el problema sigue creciendo.
Saquemos conclusiones: ante todos estos problemas la solución siempre pasa por las manos de los cazadores, las decisiones tomadas por las Comunidades Autónomas, siempre cuenta con el trabajo, no remunerado, del sector cinegético, de los cazadores, pero aun así desde Moncloa, seguimos siendo perseguidos y demonizados, con ataques permanentes y orquestados, prohibir que los menores puedan acompañar a sus padres a una jornada de caza, es una de las ultimas ideas sectarias promovidas desde el Gobierno Central, tampoco se ha de olvidar el intento de cambiar las leyes de armas, que ya de por sí, son las más restrictivas de toda Europa.
«Ante todos estos problemas la solución siempre pasa por las manos de los cazadores »
Resumiendo, mientras que los problemas aumentan y este gobierno habla de caza sostenible (esto con la “boca chica”), siguen su acoso constante hacia nuestra actividad, mientras la situación actual deja claro que la caza, es más necesaria que nunca, este Gobierno pretende terminar con los cazadores a toda costa.
La caza es la actividad, podríamos decir “el trabajo”, más antiguo del mundo, la caza es necesaria y la caza sin cazadores no es posible.
Yo me pregunto ¿Tendría que ser declarada la caza prioritaria y necesaria y los cazadores reconocidos como trabajadores del estado?
Si los cazadores no existieran, habría que inventarlos.
DEL MONTE A LA MESA
AQUELLOS “LOCOS” QUE DEFENDÍAN
LA CAZA DESDE LA COCINA
CUANDO LA GASTRONOMÍA SE CONVIERTE EN LA MEJOR EMBAJADORA DEL CAMPO
Hace años, algunos pocos tuvimos la osadía de defender la caza desde un lugar poco habitual: la cocina.
Decidimos apostar por dar visibilidad a lo que el campo nos ofrecía desde el origen mismo de la gastronomía, reivindicando la carne de caza como lo que siempre ha sido: un producto noble, cultural y profundamente ligado a nuestra tradición culinaria.
En aquel momento no fueron pocos los que nos llamaron locos.
Con el paso de los años, y por suerte para el sector cinegético, aquella idea no resultó tan descabellada.
Hoy la cocina de caza vive un momento de enorme protagonismo. Cada vez son más las jornadas formativas que se organizan en escuelas de hostelería, las ferias de caza que incorporan espacios gastronómicos, los concursos de tapas de caza o de cocina cinegética, y los creadores de contenido que comparten recetas y experiencias culinarias vinculadas a este mundo.
Y la verdad es que es una alegría.
También es una suerte que algunos estuviéramos, al menos un poco, locos.
Porque aquellos primeros pasos no fueron fáciles. La carne de caza estaba rodeada de mitos, prejuicios y un profundo desconocimiento. Derribar esas barreras exigía constancia, paciencia y mucho trabajo divulgativo.
Lo curioso es que no solo tocaba convencer a quienes no conocían la caza. En muchas ocasiones también había que hacerlo dentro del propio colectivo de cazadores.
Javier Zamorno
Hoy, que la cocina cinegética se ha convertido en tendencia, se abre ante nosotros una nueva responsabilidad. No podemos permitir que este impulso se pierda, ni por dejadez ni por exceso de entusiasmo.
La popularidad es una oportunidad, pero también exige rigor.
Debemos ser sensatos con lo que transmitimos. Escuchar y apoyarnos en los magníficos cocineros de este país que llevan años trabajando la carne de caza con respeto, técnica y conocimiento. Antes de publicar un vídeo con cualquier ocurrencia o técnica dudosa, quizá lo más inteligente sea acudir a quienes realmente saben y pedir asesoramiento.
La cocina cinegética tiene un enorme potencial, pero también necesita pedagogía.
Es necesario refinar las formas, hacerla más accesible y ayudar a quienes no son cazadores a entender cómo pueden acceder a esta extraordinaria materia prima.
También debemos enseñar todo lo que rodea a una pieza de caza: cómo despiezarla correctamente, cómo transportarla hasta casa, qué medidas de seguridad alimentaria debemos respetar, cómo conservarla adecuadamente y cómo garantizar que su consumo sea siempre seguro.
Porque cocinar bien no es solo cuestión de receta.
También es una cuestión de responsabilidad con quienes se sientan a nuestra mesa.
RECETA
• Sacos de tartar de lomo de venado en marinada con mahonesa de wasabi y pipirrana de tomate
• I ngredientes (4 personas)
• 500 g de lomo de venado limpio
• 100 ml de salsa de soja
• 200 g de miel
• 20 g de mostaza a la antigua
• 2 calabacines grandes
• 1 tomate maduro
• 1 pepinillo
• 4 cebollitas encurtidas
• 4 cucharadas de mahonesa
• Wasabi al gusto
• Aceite de oliva virgen extra
• Sal
Quizá, después de todo, aquellos locos no lo estaban tanto.
Quienes entonces nos llamaban así hoy escriben sobre cocina cinegética, graban vídeos o se lanzan a divulgar sobre ella con entusiasmo. Y, sinceramente, bienvenidos sean.
Porque cuantos más seamos defendiendo la caza desde la cultura, la gastronomía y el conocimiento, más futuro tendrá.
ELABORACIÓN
• Comenzamos preparando la marinada mezclando la salsa de soja, la miel y la mostaza a la antigua. Si es necesario, podemos templar ligeramente la miel para que se integre mejor con la soja.
• Cortamos el lomo de venado en trozos y lo dejamos marinar durante 24 horas.
• Mientras tanto, laminamos los calabacines a lo largo en láminas finas y los escaldamos en agua hirviendo con sal durante aproximadamente dos minutos. Después los enfriamos rápidamente y reservamos.
• Pasado el tiempo de marinada, retiramos la carne, la secamos bien y la cortamos en dados muy pequeños para preparar el tartar.
• Mezclamos la mahonesa con el wasabi al gusto.
• Para montar el plato, colocamos dos láminas de calabacín en forma de cruz. En el centro añadimos una pequeña cucharada de mahonesa de wasabi y encima los dados de venado. Cerramos las láminas formando pequeños saquitos.
• Por último, preparamos una pipirrana picando muy fino el tomate, el pepinillo y las cebollitas encurtidas. Aliñamos con una pizca de sal y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
• Coronamos cada saquito con un poco de pipirrana y dejamos reposar en frío unos 30 minutos antes de servir.
Un plato fresco, original y lleno de matices para disfrutar alrededor de la mesa.
El peso de la palabra
Laureano de Las Cuevas.
EL II CERTAMEN LITERARIO ANTONIO MATA HUETE: LA CONSOLIDACIÓN DE UNA VOZ NECESARIA
Hay momentos en los que un jurado literario deja de ser simplemente un grupo de personas para convertirse, casi sin darse cuenta, en testigo de algo que comienza a tomar forma.
Sobre la mesa se apilan carpetas, hojas subrayadas y anotaciones en los márgenes. Cada relato ha pasado por varias lecturas. Algunos han generado discusión, otros silencio, y unos pocos han provocado ese gesto inequívoco del lector que levanta la mirada del papel para quedarse pensando unos segundos.
Casi medio centenar de relatos sobre la mesa. Casi medio centenar de maneras distintas de mirar al campo. Casi medio centenar de voces que, desde geografías, generaciones y sensibilidades diferentes, coinciden en una misma necesidad: expresar un sentir.
Eso es lo que ha ocurrido en el II Certamen Literario Antonio Mata Huete
Cuando un premio literario nace, lo hace siempre acompañado de entusiasmo, pero también de cierta prudencia. No todos los certámenes sobreviven a su primera edición. Muchos nacen con fuerza y desaparecen sin dejar apenas rastro, incapaces de construir una identidad reconocible dentro del panorama cultural.
Por eso las segundas ediciones son siempre el rastro que nos indicará el rumbo a tomar. Son el momento en que un premio demuestra si ha sido un gesto puntual o si, por el contrario, empieza a forjarse un lugar propio dentro del paisaje cultural al que aspira a contribuir.
En el caso del Certamen Literario Antonio Mata Huete, esta segunda edición ha servido precisamente para eso: para confirmar que el proyecto empieza a concretarse y a tomar forma, demostrando que la literatura cinegética sigue siendo un territorio vivo. Quizá también para recordar algo importante: que la caza, antes que polémica o debate, ha sido siempre relato.
ANTONIO MATA HUETE: EN MEMORIA DE UNA FORMA DE ENTENDER EL CAMPO
Detrás de este certamen no hay únicamente un premio literario. Tras sus líneas pervive también una voluntad de recuerdo y reconocimiento.
Antonio Mata Huete representa una forma de entender la caza profundamente ligada al territorio, al conocimiento del monte y a una tradición cultural que durante siglos ha formado parte de la vida rural española. No era simplemente un hombre vinculado al mundo cinegético, sino alguien que comprendía que la caza forma parte de un universo cultural mucho más amplio, donde se entrelazan las relaciones humanas construidas en tor -
no a un escenario repleto de colores, sensaciones, olores, brisas y vivencias.
Para quienes han vivido el monte de verdad, la caza nunca ha sido solo una afición. Ha sido conversación, aprendizaje y respeto a unos valores transmitidos de generación en generación; ha sido, en definitiva, una auténtica correa de transmisión de identidad.
Mucho antes de que existiera una literatura cinegética escrita, existía ya una tradición oral: historias contadas al final de la jornada junto al fuego, recuerdos compartidos en la sobremesa del puchero, relatos de lances que con el paso del tiempo se convirtieron en parte de la irealidad de un colectivo.
De esa tradición nace la literatura cinegética.
CUANDO LA CAZA ERA EL PRIMER RELATO DEL HOMBRE
Mucho antes de que existieran libros, crónicas o tratados, la caza ya era narración. Las pinturas rupestres del Paleolítico muestran bisontes, caballos, ciervos o cabras monteses perseguidos por figuras humanas que tensan arcos o lanzan venablos. Aquellas imágenes no eran únicamente expresiones artísticas: eran también una forma de fijar la memoria de la relación entre el hombre y la naturaleza.
La primera literatura del ser humano no fue escrita. Fue contada, dibujada y vuelta a contar. La caza siempre estuvo allí, desde el principio.
Con el paso de los siglos aquella narración primitiva adoptó nuevas formas. La tradición oral de los cazadores se transformó en crónicas, tratados y relatos donde el conocimiento del monte, de sus moradores animales y de sus costumbres se transmitía de generación en generación.
En la península ibérica esa tradición quedó reflejada en textos que hoy forman parte de nuestro patrimonio cultural. El Libro de Montería de Alfonso XI , redactado en el siglo XIV, no es solo un tratado cinegético: es también una descripción minuciosa del paisaje, de la fauna y de las prácticas venatorias de su tiempo.
Ya en los siglos XIX y XX, autores como Pedro Pidal , el Conde de Yebes o José Ortega y Gasset contribuyeron a situar la reflexión sobre la caza dentro de un marco cultural mucho más amplio. Más tarde, Miguel Delibes convertiría el campo, la caza y el paisaje castellano en materia literaria de primer orden, demostrando que el mundo rural podía ser también un espacio privilegiado para explorar cuestiones universales como el paso del tiempo, la memoria o la relación del ser humano con la naturaleza.
La literatura cinegética nunca fue, por tanto, un género menor. Fue siempre una forma de mirar el mundo.
DISTINTAS VISIONES, UN ESPACIO COMÚN
Los relatos presentados en esta segunda edición parecen dialogar, consciente o inconscientemente, con esa tradición.
No se trata de reproducir la literatura cinegética clásica ni de imitar sus formas. Los autores que han participado en el certamen proceden de sensibilidades distintas, de generaciones diferentes y de contextos literarios muy diversos. Pero en todos ellos aparece un elemento común: la voluntad de convertir la experiencia del campo en materia narrativa.
Algunos relatos se acercan a la caza desde la memoria personal. Otros adoptan una mirada contemplativa en la que el paisaje se convierte en protagonista. Hay textos donde el elemento cinegético ocupa un lugar central y otros donde aparece apenas insinuado, como telón de fondo de una historia más íntima.
En conjunto, los relatos a concurso dibujan un panorama sorprendentemente amplio del mundo cinegético contemporáneo. Hay historias donde los perros ocupan el centro del relato, otras que giran en torno a la transmisión de conocimientos entre generaciones, algunas que convierten el paisaje en un personaje más y otras que exploran la dimensión casi introspectiva de una espera en el campo.
Esa diversidad es una de las mayores virtudes del certamen, porque demuestra que la literatura cinegética no es un género rígido ni limitado a una única forma de narrar. Es un territorio abierto donde pueden convivir la memoria, la crónica, la reflexión y la emoción.
LA MIRADA DEL JURADO
Para el jurado, enfrentarse a este conjunto de relatos ha sido una experiencia tan enriquecedora como exigente.
Evaluar un escrito nunca es una tarea sencilla, y lo es todavía menos cuando los textos presentan niveles de calidad similares y estilos narrativos muy diferentes. Algunos relatos destacan por
la precisión del lenguaje y la solidez de su construcción literaria; otros llaman la atención por su capacidad evocadora, por la forma en que consiguen trasladar al lector al interior del paraje; y también hay textos cuya fuerza reside en la emoción que transmiten.
El jurado ha tenido que equilibrar todos esos factores, tratando de identificar aquellos relatos capaces de representar mejor el espíritu del certamen: una mirada sobre la caza que combine sensibilidad literaria, conocimiento del campo y profundidad humana.
LA CONSOLIDACIÓN DE UN PREMIO
Al finalizar la deliberación, la sensación compartida por el jurado era clara: el Certamen Literario Antonio Mata Huete ha dado un paso importante hacia su consolidación
La participación ha sido amplia, el nivel medio ha crecido y la diversidad temática ha enriquecido el conjunto. Pero quizá lo más significativo es que muchos de los textos presentados no parecían escritos simplemente para participar en un concurso, sino para estar a su altura.
Y cuando un premio consigue provocar eso, cuando un autor siente que merece la pena exigirse más para encontrar en él su lugar, significa que ha comenzado a ocupar el espacio al que aspiraba.
Entre los relatos presentados, algunos han destacado con especial claridad. Historias donde la memoria del campo se entrelaza con la emoción literaria; relatos donde el paisaje no es solo el escenario, sino un protagonista silencioso; textos que han sabido captar ese instante en el que la experiencia venatoria deja de ser un simple episodio para transformarse en reflexión, recuerdo o lección.
No ha sido sencillo decidir. Cuando varias obras alcanzan un nivel similar de calidad, el jurado se ve obligado a atender a matices casi imperceptibles: la autenticidad del tono, la naturalidad del lenguaje, la capacidad de expresar más de lo que se muestra.
En esos detalles, a veces mínimos, es donde una voz propia marca la diferencia.
Y precisamente por eso, más allá de los nombres propios que finalmente figurarán en el fallo del jurado, lo verdaderamente valioso de esta segunda edición ha sido comprobar que existe una generación de autores capaz de mirar al campo con profundidad, respeto y ambición literaria.
CUANDO EL CAMPO SE CONVIERTE EN LITERATURA
Cuando el jurado cerró la última deliberación y las carpetas quedaron finalmente ordenadas sobre la mesa, quedó flotando una sensación difícil de explicar. Carpetas que guardan el aliento contenido, y esa mezcla de entusiasmo y responsabilidad que siempre acompaña a quien debe decidir sobre el trabajo de otro.
No era la satisfacción de haber elegido un ganador. Era algo más sencillo y cercano: la certeza de que el campo y quien lo transita tiene una infinita capacidad de generar historias.
De que todavía hay quien se sienta a escribir sobre una mañana de niebla en el monte, sobre el silencio de un aguardadero o sobre el recuerdo de un perro que ya no está. Y de que esas historias siguen teniendo la capacidad de emocionarnos.
Porque la literatura cinegética no habla únicamente de caza. Habla del tiempo, del paisaje y de la relación entre el hombre y la naturaleza.
Y mientras haya alguien dispuesto a contar esas historias, el campo seguirá teniendo voz.
Una voz que ha convertido este certamen, dedicado a la memoria de Antonio Mata Huete, en caracola que resuena en nuestras sierras.
«Quizá porque una acción de caza fue, en el origen del hombre, la primera historia que mereció ser contada ».