Oración para la vida y mes del Rosario “Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no volverá a tener hambre”. Jn 6,35
E
Unidos en oración El Obispo Mark Beckman ofrece una oración por las víctimas, sobrevivientes y familias de los afectados por las inundaciones causadas por el huracán Helene en la parroquia San Miguel Arcángel en Erwin, Tennessee durante la visita de algunos miembros de las oficinas de la Cancillería a Unicoi, Elizabethon, Hampton y Johnson City.
Helene deja dolor y destrucción a su paso
Numerosas familias afectadas se sostienen por su fe en Dios y el apoyo de sus parroquias y de toda la comunidad. por Bill Brewer y Blanca Primm
E
JOSE BARRERA
n julio de este año un grupo grande de la diócesis de Knoxville tuvimos la gran bendición de participar en la peregrinación al Congreso Eucarístico Nacional en Indianápolis. Pueden leer el artículo sobre esta experiencia en la página 2. Fue una experiencia espiritual y comunitaria muy profunda, donde aprendimos y reflexionamos cómo la Eucaristía es la fuente y cumbre de nuestra vida cristiana. Todas las noches teníamos un momento de adoración eucarística en el estadio que nos congregaba. Éramos más de 50,000 personas en torno a Jesús Eucaristía. Su luz y presencia invadían nuestro ser, nuestros pensamientos. Sabíamos que el mismo Dios estaba con nosotros, en medio de nosotros, caminando a nuestro lado. Su calor, Su amor y Su misericordia las entregaba sin condiciones a todo aquel que estuviera abierto y deseando recibirlos. En la primera presentación que escuchamos, el Cardenal Christophe Pierre, Nuncio Apostólico para los Estados Unidos, nos decía “que para enfocarnos en la presencia real de Cristo en la Eucaristía necesitamos aumentar las oportunidades para la adoración, la catequesis y los actos de devoción para renovar nuestra fe”. Sin embargo, “necesitamos extendernos más allá de la devoción. Nuestro encuentro con Él nos debe llevar a verlo en todo
lugar, encontrándonos con Él en la interacción con los demás”, incluso en “el encuentro con los que consideramos divididos de nosotros, o diferentes a nosotros”. El Cardenal mencionó que “Cristo está presente para ser un puente entre las personas que son hijos de un mismo Padre y que necesitan estar unidos”. También mencionó que “Cristo está presente en las personas que padecen problemas y sufren. Y el poder de Dios puede sanar. Su poder viene de la Eucaristía, de su Espíritu que debe guiarnos y liberarnos”. Es tiempo de mucha oración y de buscar a Jesús más a menudo en la Eucaristía, y justamente también es tiempo de actuar, de salir de nosotros mismos y encontrarnos con Él en otras personas, en ofrecer escucha y una mano amiga a quien pasa por necesidad. Octubre es el mes del Rosario, qué mejor manera de unirnos a Jesús a través de su Madre María, en esta oración que nos ofrece un momento de paz, de gozo y de tranquilidad para unir nuestro corazón al de ella que nos llama a acercarnos más a Él, el Príncipe de la Paz. Encomendémonos unos a otros a nuestras oraciones y oremos de manera especial por nuestros hermanos de Erwin, Mountain City, Newport, Hampton, y todo el este de Tennessee y sur de los Estados Unidos que han sido afectados grandemente por las inundaciones causadas por el huracán Helene. ■
BILL BREWER
por Blanca Primm
La Comunidad de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Chattanooga se une por la juventud El 15 de septiembre, el grupo juvenil de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro organizó una divertida kermés para recaudar fondos y así poder asistir a la Jornada Diocesana de la Juventud. Juegos, comida y mucha alegría marcaron el evento.
Apostolado Hispano Católico Blanca Primm, directora Rocio Melendez, asistente administrativa Selene Mayorga, Coordinadora de La Cosecha T 865-637-4769, F 865-584-7538 E-mail: lacosecha@dioknox.org www.dioknox.org, FB: lacosechaDOK
l desastre se desarrolló el 27 de septiembre cuando el huracán Helen avanzó hacia el noreste después de tocar tierra en la península de Florida. Con fuertes vientos y nubes oscuras cargadas de cantidades récord de lluvia, Helene descargó sobre las montañas del oeste de Carolina del Norte, enviando torrentes de agua corriendo por los afluentes de las montañas y hacia los ríos Nolichucky, Pigeon y French Broad que fluyen a través del Este Tennessee. Casi sin previo aviso, los ríos se desbordaron y consumieron todo, incluyendo negocios, servicios, carreteras, puentes y, lo más importante, a los residentes. Las ciudades de Erwin, Newport, Mountain City, Hampton y Greeneville en el este de Tennessee todavía están lidiando con la devastación semanas después. Las comunidades quedaron sin agua y algunas carreteras que conectaban los pueblos han sido arrasadas. La Agencia de Manejo de Emergencias de Tennessee ha confirmado casi una docena de muertes por las inundaciones en el este de Tennessee y se reportó que hay más personas desaparecidas. La agencia continúa recibiendo llamadas sobre residentes desaparecidos. El obispo Mark Beckman de la Diócesis de Knoxville visitó las comunidades afectadas el 2 de octubre y se reunió con pá-
rrocos que están en la primera línea de ayuda en casos de desastre, y que también acompañan pastoralmente a los familiares de las víctimas que fallecieron en las inundaciones, así como a sobrevivientes. Cuando el obispo Beckman llegó a la iglesia de San Miguel Arcángel en Erwin, Tennessee, una de las zonas más afectadas, fue recibido por un grupo conformado por familiares de los fallecidos y desaparecidos, así como por sobrevivientes de las inundaciones. Presentes también estaban miembros de la Coalición de los Derechos de los Inmigrantes y Refugiados (TIRCC), las Hermanas Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús ‘Ad Gentes” y Alma Vasquez, de Caridades Católicas. Todos ellos presentes para escuchar y abogar por la comunidad afectada. “Los dos momentos que más se me han quedado grabados son el momento cuando entramos a la iglesia en Erwin y nos encontramos con este círculo de la comunidad que participaba recibiendo apoyo en su duelo. Ver los rostros de aquellos que perdieron a sus seres queridos en la inundación, de aquellos que sobrevivieron y fueron testigos de lo que les sucedió a las personas, y también de aquellos que todavía están esperando encontrar a sus seres queridos, esto tuvo un impacto tremendo”, dijo el Obispo Beckman. “El inmenso dolor y la tristeza Helene continúa en la página 4
Procedimiento de la Diócesis de Knoxville para reportar casos de abuso sexual Cualquier persona que tenga conocimiento real o que tenga una causa razonable para sospechar de un incidente de abuso sexual debe reportarlo a las autoridades civiles apropiadas, y al Centro McNabb, nuevo coordinador de asistencia para víctimas de acoso sexual de la diócesis de Knoxville, al número de teléfono para denuncias (865) 321-9080. ■