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LA BIODIVESIDAD DE LA SERRANÍA DE PERIJÁ -SÍNTESISJ. Orlando Rangel-Ch.

RESUMEN La serranía de Perijá, límite natural con Venezuela en el noroccidente del país, reparte su geografía entre los departamentos del Cesar y La Guajira. El área plana excluyendo las zonas por debajo de la cota 150 m al Sur y 260 m en el Norte y en el Centro representa cerca de 445.000 hectáreas. Las mayores elevaciones se localizan en la región del Pie Pintao (7 km al Sur de Cerro Pintao con 3615 m y en el Cerro Tres Tetas con 3505 m). El capital natural de la serranía de Perijá está constituido por 1994 especies de plantas vasculares, 168 de helechos, 246 de musgos, 182 de hepáticas y 54 de líquenes. El recurso faunístico está representado por 69 especies de reptiles, 39 de anfibios, 295 de aves, 85 de mamíferos, 465 de mariposas y 6 de crustáceos-decápodos. En la mayor parte del territorio el sustrato es pobre en nutrientes, hay una marcada escasez de materia orgánica, condiciones que no facilitan la incorporación del territorio a la producción agrícola intensiva. Hay una marcada segregación climática entre el Sur, muy húmedo y el Norte menos húmedo que se refleja en los ensambles bióticos. El esqueleto vegetal incluye bosques y selvas, alianza Acalypho macrostachyaePrunion integrifoliae como las asociaciones Piperi lanceaefolium-Ingetum edulis y la asociación Piperi amalaginisLozanelletum enantiophyllae; la alianza Guatterio columbianae - Pseudolmedion rigidae con las asociaciones Huerteo glandulosae - Prunetum integrifoliae y Wettinio praemorsae-Pouterietum caimito, alianza Billio roseae-Maurion suaveolentis

con las asociaciones Styracis cordatiAlchorneetum grandiflorae, Caseario argutae-Aspidospermetum polyneurontis, Neeo obovatae - Acalyphetum diversifoliae y Merianio grandidentis - Styloceretum laurifoli y la asociación Chrysochlamydo colombianae-Sloanetum brevispinae. También figura la vegetación de la alianza Ilici sessiliflorae- Hesperomelion ferruginae con las asociaciones Paragynoxio martingrantii-Hesperomeletum ferrugineae y Clusio multiflorae-Weinmannietum pinnatae y la comunidad de Opuntia schumanni y Xylosma obovata. El avance de la deforestación es alarmante y es un proceso con raíces históricas desde la época precolombina; el impacto se siente sobre 277 especies de plantas y 10 de fauna con algún grado de amenaza. La serranía constituye un patrimonio en cuanto a capital natural que debe ser preservado. ABSTRACT The Serranía de Perijá is located in northwestern Colombia, between the departamentos of Cesar and Guajira, near the Venezuelan border . The flat area represents 445.000 Ha, excluding those zones with topographic layers below 150 m.a.s.l., in the south and 260 m.a.s.l. in the north. The highest altitude is located in Pie Pintao (7 km South of Cerro Pintao with 3615 m.a.s.l and Cerro Tres Tetas with 3505 m.a.s.l.). The natural capital (high biodiversity) of the Serranía is distinctive; the list includes 1994 vascular plants species, 246 mosses, 182 hepatics and 54 lichens. About 295 species of birds and 85 of mammals are also recorded. Amphibian 677


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(especially frogs) species, 39, and reptilian species, 69, are scarce. There are 465 species of butterflies and 6 of crustacean. The low decomposition rate of the rock originates a poor nutrient content of the substrate and a very low content of organic materials which prevent agricultural use. There is a remarkable climatic segregation between the south part, being very humid, and the north part which is less humid and has influence on the biotic arrangements. The plant formations include different vegetation types from the tropical, subandean and high-andean regions and the following sintaxonomical units: Alliance Guatterio aff. columbianae-Pseudolmedion rigidae with the plant associations Huerteo glandulosaePrunetum integrifoliae and Wettinio praemorsae-Pouterietum caimito; the alliance Billio roseae-Maurion suaveolentis with the plant associations Styracis cordatiAlchornetum grandiflorae, Caseario argutaeAspidospermetum polyneurontis and Neeo obovatae-Acalyphetum diversifoliae; the alliance Acalypho macrostachyae-Prunion integrifoliae with the plant associations Piperi amalaginis-Lozanelletum enantiophyllae and Piperi lanceaefolium-Ingetum edulis. The plant associations Merianio grandidentisStyloceretum laurifoli, Wettinio praemorsaePouterietum caimito and Chrysochlamydo colombianae-Sloanetum brevispinae were also recognized but their hierarchical units above the alliance level could not be established. The plant community dominated by Opuntia aff. schumanni and Xylosma obovata is established in a xerophytic area surrounded by rain forest. The alliance Ilici sessiliflorae-Hesperomelion ferruginae was characterized in the high Andean region; such alliance includes the plant associations Clusio multiflorae-Weinmmanieteun pinnatae and Paragynoxio martingrantii-Hesperomeletum ferrugineae. At the south part of the Serranía de Perijá, in the subandean region, the forests were dominated by species of Lauraceae between 1627 and 1803 m.a.s.l. ((Nectandra 678

membranacea, Persea caerulea, and Persea americana), by Quercus humboldtii and Wettinia praemorsa between 1637 and 1796 m.a.s.l., and by Styrax cordata and Alchornea grandiflora (plant association Styracis cordati-Alchornetum grandiflorae) between 1420 and 1720 m.a.s.l. In the tropical region between 180 and 1010 m.a.s.l., the forest was dominated by Astronium graveolens and Cavanillesia platanifolia. Deforestation, related with the human settlements in the massif of Perijá, is very high; it goes far back to pre-Columbian periods when there were indigenous groups fighting for land control, especially in the lower lands. A total of 277 plant species (14 % of the total number of species of the Serranía de Perijá) with some degree of threat were recorded. Ten animal species were in the threat category, most of them were mammals followed by birds and reptiles. The biodiversity values of the different taxonomic groups highlight the importance of the massif of Perijá. Given the natural capital of the Serranía de Perijá, it constitutes a national patrimony that must be preserved. INTRODUCCIÓN Con la finalidad de evaluar la biodiversidad de la serranía de Perijá se trazó una estrategia metodológica que permitiera generar la información sobre el componente biótico, plantas, vegetación y fauna. Al final se discriminaron los ecosistemas representados en la serranía. Igualmente se tomaron en cuenta los aspectos físicos del territorio como el clima, la fisiografía, los suelos, la geología y las amenazas tanto naturales como de orden antrópico. Posteriormente se abordó la definición de ecosistema. El propósito final del ejercicio planteado fue alcanzar una línea básica de conocimiento que permita definir áreas prioritarias para la conservación e identificar zonas que requieren urgentemente de programas de restauración que permitan recuperar buena


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parte de la biodiversidad muy transformada. Como un propósito para el futuro cercano figura entonces el proceso de delinear la vía metodológica ideal para las acciones necesarias para el reconocimiento oficial como áreas de protección. En este capítulo se presentan las consideraciones más importantes obtenidas en cada tratamiento que responden a las exploraciones biológicas realizadas en 1993, 1994, 1997, 2005, 2006, 2007 en virtud del convenio de cooperación interinstitucional entre CORPOCESAR y el Instituto de Ciencias Naturales-Universidad Nacional de Colombia. Al final se elabora una síntesis global sobre el significado regional y global de la biota y se puntualizan acciones urgentes que permitan el uso sostenible en determinados sectores mientras que se promueva la conservación en otros que revisten características excepcionales en su biodiversidad. RESULTADOS Geología Del detallado capítulo de Lazala (2007) sobre la geología de la serranía de Perijá se extraen las siguientes consideraciones; se encuentran unidades litológicas con edades desde el preCámbrico hasta el Cuaternario; la unidad litológica más antigua es la serie Perijá, compuesta por rocas metamórficas y material ígneo intrusivo, esquistos y pizarras. El Devónico esta representado por la Formación Caño Grande y en concordancia con esta, se presenta la Fm. Campo Chico, cuya parte superior es considerada de edad Carbonífera. También es considerada como carbonífera la Fm. Tinacoa, que se halla desde la Quebrada La Gé, hasta el río Negro. La Formación Macoíta, descansa sobre la Tinacoa y está constituida por areniscas cuarcíticas, lutitas calcáreas, algunas lavas basálticas densas, abundantes conglomerados y areniscas de

grano grueso a medio. El periodo Mesozoico se encuentra representado en una sucesión de capas rojas y rocas volcánicas que se conoce en Venezuela como Formación La Quinta, en ocasiones correlacionada en Colombia con la Formación Girón. La formación La Quinta contiene areniscas y lutitas rojas, conglomerados, areniscas duras grises, lavas de basalto y de lutita cuarcífera y aglomerados, descansa sobre diversas rocas más antiguas y por lo tanto parece existir una fuerte discordancia angular en su base. Entre los sedimentos continentales de Río Negro, se encuentran (en discordancia) las areniscas calcáreas marinas de la formación Cogollo, que se subdivide en “Cogollo inferior” (caliza y calizas arenosas básales, areniscas calcáreas) y “Cogollo superior”, de edad Cenomaniano-Turoniano. La formación La Luna, está compuesta por calizas de tipo pelágico, casi negras, yace sobre la formación Cogollo y es bastante uniforme en su composición y espesor en toda la Serranía. Por encima de la Fm la Luna se encuentran las formaciones Colón y Mito Juan. La sucesión Colón - Mito Juan se expresa en la lutita gris con foraminíferos que se encuentra en la parte extrema superior de la sucesión cretácica. El paleo ambiente Terciario de Perijá se inicia con unidades marinas en el Eoceno que cambiaron a ambientes parcialmente marinos de aguas poco profundas en el Oligoceno y a una facie de elementos clásticos de granos más grueso, principalmente terrestres, en el Mioceno superior y Plioceno (Lazala, 2007). Los depósitos Cuaternarios de la serranía se relacionan con las morrenas, en la parte alta de la serranía de Perijá (cerro El Avión, páramo de Sabana Rubia, Sabana Rubia, cerro de las Tres Tetas). A manera de síntesis histórica se estima que la serranía de Perijá, fue al principio del Paleozoico terreno marino (geosinclinal), después se depositaron sedimentos marinos desde finales del Pérmico (Raasveldt, 1956 en Lázala, 2007). En los siguientes periodos 679


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hubo intensas erupciones volcánicas de larga duración, extrusiones de rocas porfiríticas del tipo dacitas y riolitas e intrusiones de las rocas cristalino granulares (monzonitas y granodioritas) al oeste de la parte alta de la serranía (Ujueta & Llinás, 1990 en Lazala, 2007). A finales del Cretácico o al principios del Terciario empezó el levantamiento y el plegamiento andino, se erigió La Serranía de Perijá y se separó de la Sierra Nevada, por la cuenca de los ríos Cesar y Ranchería, donde se depositaron los sedimentos terciarios (Wokittel, 1957 en Lazala, 2007). Clima En la franja tropical de la serranía del Perijá (entre 0 y 1000 metros de elevación) están representadas cinco unidades climáticas (A, B, C, D y E) con límites de variación en el monto anual de lluvias entre 894 y 2504 mm. La unidad climática más frecuente es la B, con un monto anual de precipitación entre 1000 y 1400 mm y la C con un monto anual entre 1400 y 1800 mm. El clima es tropical con régimen de lluvias bimodal-tetraestacional, con dos periodos marcados de lluvia entre abril y mayo o junio y otro desde julio o agosto hasta octubre o noviembre, el periodo seco de mayor duración está comprendido desde diciembre hasta marzo y hay en los meses de junio y/o julio un descenso de lluvias. También se presentan en la región tropical climas semiáridos y semisecos (sector Norte del departamento), con largos periodos de sequía hasta de 10 años. La particularidad de clima muy seco va disminuyendo en dirección Sur, hasta tornarse en climas semi y ligeramente húmedos como en algunos sectores del centro (Pailitas) y del Sur del departamento del Cesar (San Alberto). En la región central de la región tropical del Perijá hay un clima semi y ligeramente húmedo, allí juega un papel muy importante el sistema fluvio-lacustre de la ciénaga de la Zapatosa y demás lagunitas y lagunas 680

del sector, las cuales constituyen la fuente que provee de agua al sistema local de circulación en la atmósfera. En la región subandina (1000 a 2000 metros de elevación) hay representantes de la unidad climática B (monto anual de lluvias 10001400 mm), el régimen de distribución de lluvias es de tipo bimodal-tetraestacional, el clima es semihúmedo, con temperaturas mesotermales; el balance hídrico muestra un periodo de exceso de agua durante la mayoría de los meses húmedos del año, que va desde abril a noviembre. En los municipios de González y San Alberto, al sur del departamento, aunque no existen estaciones climatológicas, la vegetación que se caracterizó está representada por bosques húmedos y nublados, por lo cual se puede deducir una alta precipitación, buena capacidad de almacenamiento de los suelos y buena regulación de agua. En la alta montaña de la serranía del Perijá (franjas andinas y de páramo): las áreas con valores de precipitación más bajos preferentemente están representadas en el sector Norte; las unidades con los valores más altos son más frecuentes en el sector Sur y las unidades con valores intermedios de precipitación (10001800 mm) tienen mayor representación en el sector central. En el subpáramo hay centros con valores altos de lluvias en el Sur y aunque hacia el centro, los montos comparativamente son menores, la zona puede calificarse como húmeda. En la parte Norte se presenta una división, ya que hay localidades como el Páramo El Avión y las áreas colindantes con Sabana Rubia cuyos montos de precipitación deben ser mayores que los del núcleo paramuno típico de Sabana Rubia (La Paz, corregimiento de San José de Oriente), debido a que son más frecuentes las áreas cubiertas con chuscales e igualmente hay mayor proporción de suelos húmedos. El patrón de segregación latitudinal de los montos de lluvias definen a la parte Sur como la más húmeda, la región central con valores intermedios y el Norte


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definitivamente con valores más bajos que los dos anteriores. En general, los páramos de Perijá tienen ensambles físicos y bióticos y una apariencia paisajística que permite calificarlos como semihúmedos (montos de precipitación mayores a 1197 mm pero menores a 1797 mm de acuerdo con Rangel, 2000). Esta calificación encaja de buena manera con el bajo valor de la superficie con vegetación azonal (pantano, turbera) y la ausencia generalizada de lagunetas y lagunas, condiciones bastante frecuentes en páramos húmedos y superhúmedos de Colombia (Rangel, 2006). Suelos En la alta montaña (>2800 hasta 3500 m) hay Entisoles (Lithic Troporthent y Typic Ustorthent) e Inceptisoles (Aquic Humitropept, Entic Dystropept, Typic Humitropept y Vertic Eutropept) cuyos parámetros químicos denotan condiciones bajas en el contenido de elementos y condiciones o propiedades muy limitadas, a excepción de la CIC (capacidad de intercambio catiónico). En general, el sustrato es muy pobre en la mayoría de las localidades del páramo. Los suelos tienen valores muy bajos en la capacidad de intercambio catónico (CIC), que se acercan al patrón que exhiben los suelos esqueléticos del páramo alto en la Sierra Nevada de Santa Marta y están en las escalas que se registraron para suelos Typic Dystrudepts. En la región andina media (2000-2800 m) dominan los Inceptisoles (Andic Humitropept, Typic Dystrandept, Entic Dystropepts) y Entisoles (Typic Troporthent), con textura FrancoArenosa. Los contenidos de Calcio, Potasio, Fósforo y Carbono son bajos. En la región subandina (>1000-2000 m) predominan los Inceptisoles (Typic Dystropepts y Typic Humitropept), ocasionalmente, se encuentran Entisoles (Tropofluvent y Typic Troporthents) con predominio de las texturas FrancoArenosa (FA) y Franca (F). Los valores de

pH son bajos al igual que los del Calcio y los del Fósforo, mientras que los valores del Magnesio y del Potasio son medios y los de carbono son altos, especialmente en la franja cercana a los 2000 m. En la región tropical (0-1000 m) predominan Entisoles (Typic Ustorthens y Tropofluvents) e Inceptisoles (Typic Eutropepts) que tienen texturas Franca y Franca-Arenosa. El pH es neutro y/o ligeramente alcalino; el contenido de Calcio es alto y los de Magnesio y de Potasio varían entre medios y altos. El carbono orgánico presenta valores medios y bajos y en el fósforo aprovechable es medio. En general, los suelos con condiciones óptimas para el desarrollo agrícola son escasos, no obstante los asentamientos y la gente dedicada a las labores del campo es considerable. Flora Plantas vasculares (Rangel et al., 1993, 1997; Rivera, 2007; Rivera et al., 2008) Hay 1994 especies correspondientes a 168 helechos o afines (8.4%), tres gimnospermas (0.2%), y 1823 especies de angiospermas (302 monocotiledóneas y 1521 dicotiledóneas). De 189 familias, las más diversas en cuanto al número de especies son Asteraceae (154); Rubiaceae (99); Orchidaceae (72); Poaceae (Gramineae 68-169), Euphorbiaceae (62) y Solanaceae (58). El número total de géneros es 924; los más diversificados son Solanum (37); Peperomia (30); Psychotria (23), Piper (22) y Asplenium (21). El género Dipterocypsela (Asteraceae) es considerado endémico de la región. La mayor riqueza de especies se encuentra en la región subandina, con 942 especies, en la región tropical hay 831 en la andina 311 y en el páramo 388. Las variaciones según latitud en el patrón de riqueza, muestra que el sector Norte es el más rico con 1061 especies, seguida por el sector Sur con 853 y el Centro con 654. Este patrón probablemente se debe a la existencia de zonas de mayor elevación en el Norte. En la familia Poaceae 681


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hay 169 especies, 90 géneros. Los géneros más ricos en especies son Eragrostis (Chloridoideae, 12 especies), Paspalum (Panicoideae, 9 especies), Panicum (Panicoideae, 8 especies), Digitaria (Panicoideae, 7 especies), Axonopus (Panicoideae, 5 especies), Calamagrostis (Pooideae, 5 especies) y Sporobolus (Chloridoideae, 5 especies). De las especies inventariadas, 131 son nativas (78%) y 38 son introducidas y naturalizadas (22%), éstas últimas se concentran en las tierras bajas. Criptógamas (Avendaño & Aguirre, en este volumen) Para el sector colombiano de la serranía de Perijá se registraron 246 especies de musgos y 182 especies de hepáticas. Las familias con mayor número de géneros y especies en musgos fueron: Dicranaceae, Pottiaceae, Brachytheciaceae e Hypnaceae. Los géneros más ricos fueron: Campylopus, Fissidens, Bryum Sematophyllum y Syrrhopodon. En hepáticas las familias más diversificadas fueron Lejeuneaceae, Lepidoziaceae, Jungermanniaceae y Lophocoleaceae y los géneros más ricos fueron Frullania (14), Radula (13), Bazzania, Chiloscyphus y Metzgeria con diez (10). En la región de vida subandina (150 especies de musgos y 111 especies de hepáticas) y andina (131 y 97 especies respectivamente) se presentó la mayor diversidad. El mayor número de especies restringidas en su distribución se presentó en las regiones subandina con 62 especies de musgos y 62 especies de hepáticas. La mayor semejanza en la composición de musgos y hepáticas se presentó entre las regiones de vida subandina y andina, comparten 44 especies de musgos y 23 especies de hepáticas. En líquenes se tienen registros de 54 especies de 17 géneros y 11 familias. Las familias con mayor número de especies y géneros fueron Parmeliaceae con 5 géneros y 23 especies y Caldoniaceae con 2 géneros y 17 especies. En cuanto a géneros Cladonia con 16 especies e Hypotrachyna con 10 especies fueron los más diversos. 682

Vegetación Región Andina, Subandina y Tropical La caracterización fitosociológica sobre la base de la composición florística permitió agrupar a los bosques y selvas de la serranía de los sectores Norte y Centro en un nivel jerárquico mayor que es el orden Chamaedoreo pinnatifrondis-Billietalia roseae que incluye diferentes tipos de vegetación de las regiones de vida tropical, subandina y andina. Entre las unidades jerárquicas subordinadas figuran la alianza Guatterio aff. columbianaePseudolmedion rigidae con las asociaciones Huerteo glandulosae-Prunetum integrifoliae y Wettinio praemorsae-Pouterietum caimito. En la vegetación de la alianza domina el estrato herbáceo (64%), hay mayor altura del dosel (27 m), mayor riqueza de especies (250) y mayor promedio de densidad absoluta en todos los estratos (23,7). También figura en el orden la vegetación de la alianza Billio roseaeMaurion suaveolentis con las asociaciones Styracis cordati-Alchornetum grandiflorae, Caseario argutae-Aspidospermetum polyneurontis y Neeo obovatae-Acalyphetum diversifoliae. La vegetación de la alianza que presentó una mayor dominancia de los estratos subarbóreo (82%) y arbustivo (76%), mayor número promedio de individuos con DAP ≥ 10 cm en 0.1 ha (155), mayor promedio de la riqueza absoluta en los estratos arbóreos (1,0) y en todos los estratos (2,5), y mayor promedio de densidad absoluta en individuos con DAP ≥ 10 cm (2,4) (Cantillo et al., en este volumen). Igualmente se incluye en el orden, a la vegetación de la alianza Acalypho macrostachyae-Prunion integrifoliae con las asociaciones Piperi amalaginis-Lozanelletum enantiophyllae y Piperi lanceaefolium-Ingetum edulis, en la vegetación de esta alianza el estrato arbóreo inferior es el dominante (71%) y contiene el valor mayor de área basal promedio de individuos con DAP ≥ 10 cm en 0,1 ha (10,4 m2). Se diferenciaron las asociaciones


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Merianio grandidentisStyloceretum laurifoli, Wettinio praemorsae-Pouterietum caimito y Chrysochlamydo colombianaeSloanetum brevispinae, cuyas unidades jerárquicas superiores a nivel de alianza no se lograron definir. Una novedad sincorológica es el hallazgo de la comunidad de Opuntia aff. schumanni y Xylosma obovata, que se establece en un enclave xerofítico rodeado de vegetación boscosa de zonas húmedas. En la franja alto andina, la unidad de vegetación que se caracterizó fue la alianza Ilici sessiliflorae-Hesperomelion ferruginae, que engloba a las asociaciones Clusio multiflorae-Weinmmanieteun pinnatae y Paragynoxio martingrantiiHesperomeletum ferrugineae. La vegetación de la alianza, presenta valores bajos de cobertura en todos los estratos, menor altura promedio del dosel, menor área basal y menor riqueza en los estratos. En el Sur de la serranía en localidades de los municipios Agustín Codazzi, González, Río de Oro, La Jagua de Ibirico, San Alberto, San Martín y Aguachica, se diferenciaron según atributos de su estructura y de su composición florística cinco (5) tipos de formaciones vegetales definidas (Rangel et al., en este volumen) así, un (1) grupo denominado bosques de Astronium graveolens y Cavanillesia platanifolia y un (1) gran grupo denominado gran formación de bosques dominados por Billia rosea y Chamaedora pinnatifrons (Chamaedoreo pinnatifrondisBillietalia roseae), que incluye a los bosques de Nectandra membranacea y Parathesis ( (Ardisia ) adenanthera, a los bosques de Quercus humboldtii y Wettinia praemorsa y a los bosques de Heliocarpus americanus. Representantes de unidad de vegetación con área de distribución en localidades cercanas como los bosques dominados por especies de Inga y Ocotea y los bosques dominados por Weinmannia pinnata también se incluyen. Los bosques dominados por

Quercus humboldtii y Wettinia praemorsa y las dominados por Astronium graveolens y Cavanillesia platanifolia son los únicos que presentaron elementos en el estrato arbóreo superior, con coberturas promedio del 55%. En general, el estrato de arbolitos presenta los mayores valores de cobertura, excepto en los bosques de Quercus humboldtii y Wettinia praemorsa y en los bosques de Astronium graveolens y Cavanillesia platanifolia donde el estrato arbóreo inferior mostró los mayores valores. Los bosques de Nectandra membranacea y Parathesis adenanthera presentaron el menor número de estratos. La altura del dosel fluctuó entre 22 y 31 metros; los bosques de Heliocarpus americanus, registraron los mayores valores, mientras que en los bosques de Nectandra membranacea y Parathesis adenanthera se encontraron los menores valores en sus individuos. En general las distribuciones de las variables altura, cobertura y diámetro para todos los grupos tienen forma de J invertida incompleta ya que no se presentan valores en todas las clases identificadas, lo cual puede tomarse como un indicativo de procesos de intervención. Los bosques de Nectandra membranacea y Parathesis adenanthera presentan similaridades florísticas y estructurales con tipos de vegetación de la cordillera Central, donde las especies dominantes son Nectandra acutifolia y Ardisia aff. sapida. Los bosques de Astronium graveolens y Cavanillesia platanifolia, presentan similitudes florísticas y estructurales con los bosques de las colinas bajas y medias (≥100-300 m) del choco biogeográfico y con la vegetación dominada por Crateva tapia y Cavanillesia platanifolia del departamento de Córdoba. Estas comunidades comparten la característica de un estrato arbóreo bien desarrollado, con una cobertura relativa mayor a 50%, dominado principalmente por C. platinifolia; así mismo tienen varias especies en común tales como Bursera simarouba, Anacardium excelsum, Ceiba pentandra y Faramea occidentalis El hallazgo de los robledales en el Sur del 683


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Perijá (Cesar) es de singular importancia sincorológica ya que hasta ahora no se había documentado su presencia en localidades del Caribe colombiano, los registros del ChocóDarién situaban a esta localidad como el punto de entrada de Quercus al territorio colombiano; con estos hallazgos se completa el escenario paisajístico sobre la presencia y distribución de los bosques de robles en Colombia. Páramo (Rangel & Arellano, 2007) En la parte Norte, jurisdicción de los páramos El Avión, Cerro Pintao, Casa de Vidrio se establece la vegetación de la alianza Hyperico stricti - Chusquion tessellatae (Clase y orden no definidas) con las asociaciones Espeletio perijaensis - Chusquetum tessellatae; Arcytophyllo nitidae - Calamagrostietum intermediae y la asociación Geranio holosericeae - Plantaginetum sericeae. En la parte central y hacia el Sur, arraiga la vegetación de la clase clase Stevio lucidae - Calamagrostetea effusae, del orden Orthrosantho chimboracensisHypericietalia magdalenici, que incluye a la vegetación de la alianza Hyperico baccharoidis - Calamagrostion effusae con las asociaciones Bejario nanaeArcytophylletum nitidae; Bejario resinosaeCalamagrostietum effusae y a la comunidad de Espeletia perijaensis y Calamagrostis effusa. También involucra la vegetación de la clase, a la alianza Achyroclino satureoides - Lourtegion stoechadifoliae con las asociaciones Baccharido Calamagrostietum intermediae y con las comunidades de Eryngium humboldtii y Senecio leucanthemoides y de Muhlenbergia sp. Fauna Reptiles (Moreno et al., en este volumen) En las regiones de vida tropical (0-1000m), subandina (>1000-2000m) y en la alta 684

montaña de la vertiente colombiana de la serranía de Perijá se registraron 71 especies de reptiles, las familias mas ricas fueron Colubridae, Polychrotidae y Gekkonidae. El género con mayor número de especies fue Anolis. La diversidad de reptiles fue mayor en la región tropical donde se encontraron dos órdenes, 13 familias, 46 géneros y 60 especies. En la región subandina se registraron un orden, siete familias, 18 géneros y 22 especies y en la alta montaña incluyendo al páramo se encontraron dos especies. Anfibios (Ruíz et al., 1997; Moreno et al., en este volumen) A lo largo del gradiente altitudinal de la serranía se encontraron 44 especies de 26 géneros y 15 familias. El número de especies en la región de vida tropical es 24 de 17 géneros y 11 Familias. En la región subandina hay 19 especies de 11 géneros y 10 familias y en la alta montaña, incluyendo al páramo, hay cinco (5) especies de dos (2) géneros y dos (2) familias Mamíferos (Muñoz-S.; Ramírez, en este volumen) En las regiones de vida tropical, subandina y en la alta montaña incluyendo el páramo, se registraron 85 especies de 28 familias y diez órdenes. Las familias mejor representadas fueron Phyllostomidae (Chiroptera) con 29especies, Didelphidae (Didelphimorphia) con siete (7), Cricetidae (Rodentia) y Felidae (Carnivora) con cuatro (4). Entre los géneros mas diversificados figuran Artibeus, Dermanura y Platyrrhinus con cuatro especies. Del total de especies, 33 fueron murciélagos, 52 terrestres que se dividen en 34 de tamaño mediano y 18 pequeños. La segregación altitudinal del patrón de riqueza muestra que en la región tropical hay 30 especies mientras que en la subandina 61 y en la alta montaña 39.


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Avifauna (Camero, 1997; Ardila, en este volumen) Los registros obtenidos para la avifauna alcanzan 391especies, distribuidas en 280 géneros y 52 familias. Las familias con mayor número de especies fueron Tyrannidae, Trochilidae y Thraupidae; mientras que los géneros más ricos fueron Tangara, Turdus, Sporophila e Icterus. En la región de vida tropical (0-1100 m) se encontraron 181 especies, de las cuales 50 especies están restringidas en su distribución a esta región. Para la región subandina (1100-2350 m) se obtuvieron registros de 245 especies, de las cuales 114 especies están restringidas en su distribución a esta región de vida. En la alta montaña se encontraron 152 especies, de las cuales 96 están restringidas en su distribución. Hay 129 especies con distribución amplia en las regiones de vida investigadas. Mariposas (Andrade-C., 1997; Pulido & Andrade-C., en este volumen) Se encontraron 465 especies de mariposas con representación de seis familias y 21 subfamilias de las cuales las mejor representadas son Satyrinae con 62 especies de 27 géneros, Pyrginae con 71 especies de 34 géneros, e Ithomiinae con 24 especies de 20 géneros. Los géneros más diversos son Pedaliodes, Eurema, Euptychia y Adelpha. En la región de vida tropical se encontraron 250 especies de 153 géneros. Para la región subandina se obtuvieron registros de 267 especies y 152 géneros, en la región andina se encontraron 37 especies de 23 géneros. En la franja altoandina se encontraron 43 especies de 24 géneros y en el páramo 14 especies de 11 géneros. Una característica especial de la fauna de mariposas de la serranía es su distintividad biológica con 13 especies endémicas entre las cuales figuran Dangond dangondi, Eretris apuleja altamira, Eretris porphyria perija, Lasiophila zapatosa manaurera, Lymanopoda maletera,

Lymanopoda paramera, Manerebia quinterae, Pedaliodes cesarence, Pedaliodes plotina perijana, Pedaliodes tyrrehoides, Pedaliodes vallenata, Pedaliodes zuleta y Forsterinaria anachoreta (Pulido & Andrade-C. 2007) Crustáceos-Decápodos (Rocha de Campos, en este volumen) En la media montaña en áreas de la Jagua de Ibirico están representadas tres familias de Crustáceos-Decápodos de agua dulce: Palaemonidae, que corresponde a camarones y Trichodactylidae y Pseudothelphusidae a cangrejos. La familia Palaemonidae está representada por especies del género Macrobrachium; la familia Trichodactylidae por especies de los géneros Poppiana, Sylviocarcinus y Trichodactylus y la familia Pseudothelphusidae tienen especies de los géneros Chaceus, Hypolobocera, Neostrengeria y Phallangothelphusa. Ecosistemas (Rangel, en este volumen) Región de vida páramo (3100-3500 m) aparecen el ecosistema de chuscales con matorrales bajos de Chusquea tessellata (Hyperico stricti-Chusquion tessellatae); ecosistema con matorrales bajos de Lourtergia stoechadifolia (Achyroclino satureoides-Lourtegion stoechadifoliae); ecosistema con rosetales-frailejonales de Espeletia perijaensis. Región de vida páramo-franja media se establecen el ecosistema con rosetalesfrailejonales de Espeletia perijanesis; el ecosistema de los rosetales-frailejonales altos con Libanothamnus occultus. En la franja alto-andina (2800-3100 m) el ecosistema de los bosques de Hesperomeles ferruginea (Ilici sessilifloraeHesperomelion ferruginae) entremezclados con bosques de Weinmannia pinnata. 685


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En la región andina -franjas media y bajase establecen los ecosistemas de los bosques dominados por Meriania grandidens y Stylocerax laurifoli (Merianio grandidentisStyloceretum laurifoli) entre 2055-2640 m. En la región subandina se diferenciaron los ecosistemas de los bosques dominados por Acalypha macrostachya y Prunus integrifolia (alianza Acalypho macrostachyaePrunion integrifoliae) entre 1650 y 2000 m; de los bosques dominados por Guatteria colombiana y Pseudolmedia rigida (Guatterio columbianae - Pseudolmedion rigidae) entre 1820 y 1950 m), de los bosques dominados por Chrysochlamys colombiana y Sloanea brevispina (Asociación Chrysochlamydo colombianae - Slonetum brevispinae) entre 1580 y 1820 m, de los bosques dominados por Wettinia praemorsa y Pouteria caimito (Wettinio praemorsae Pouterietum caimito) entre 1380 y 1810 m y el de los bosques dominados por Acalypha diversifolia (Neeo obovatae - Acalyphetum diversifoliae) entre 1260y 1300 m). En la región tropical y en los limites con la región subandina se establece el ecosistema de los bosques dominados por Casearia arguta y Aspidosperma polyneuron (asociación Caseario argutae - Aspidospermetum polyneurontis) entre 500 y 1200 m. En el Sur de la serranía, en la región subandina se encuentra el ecosistema de los bosques dominados por especies de Lauraceae (Nectandra membranacea, Persea caerulea, Persea americana) entre 1627 y 1803 m y el ecosistema de los bosques dominados por Quercus humboldtii y Wettinia praemorsa entre 1637 y 1796 m junto con el ecosistema del bosque dominado por Styrax cordata y Alchornea grandiflora (asociación Styracis cordatiAlchornetum grandiflorae) entre 1420 y 1720 m. En la región tropical se establece el ecosistema de los bosques dominados 686

por Astronium graveolens y Cavanillesia platanifolia entre 180 y 1010 m. Amenazas a la biota (vegetación, fauna flora, ecosistemas) de la serranía del Perijá (Rangel et al., en este volumen) Se registraron 277 especies vegetales con algún grado de amenaza que representan el 14% del total de la flora de la serranía de Perijá.; las familias con el mayor número especies amenazadas fueron Lecythidaceae, Rubiaceae y Scrophulariaceae. En Fauna se encontraron diez (10) especies en categoría de amenaza (10), el mayor número lo presentaron los mamíferos seguido por las aves y los reptiles. Se detectaron poblaciones de 29 especies que se utilizan en la región cuya tendencia de explotación va en aumento con lo cual se podría afectar en un futuro la salud de las poblaciones. En la región tropical los escasos fragmentos con bosque seco caducifolio deben ser protegidos de las quemas intencionales, en la región subandina los robledales del sector sur ameritan medidas de preservación. En la región andina los bosques de Campo Marta y del Alto de Las Flores aunque mantienen condiciones originales que deben ser preservadas ya que sufren el asedio de los aserradores ilegales. Áreas de conservación Entre las acciones concretas que se enunciaron en el plan de manejo de la alta montaña de la serranía de Perijá (Rangel & Arellano 2007), figura la de comprar los terrenos, cerca de 2000 hectáreas para declarar a la región de vida paramuna (3000-3500 m) como área de protección con finalidad social, esencialmente en lo relativo con los procesos de economía hídrica, captación, retención y traslado de agua a lo largo del sistema montañoso regional. Si el proceso no se traduce en acciones concretas, es urgente cobijar bajo alguna figura de protección al sector de Páramo El Avión, en


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Manaure Balcón del Cesar, donde se registra el 46 % de las especies catalogadas en la franja de páramo de la serranía, y la mitad de las especies endémicas registradas hasta la fecha (Rivera-Díaz, 2007). Entre las áreas naturales de la región tropical que poseen características especiales y que deben ser objeto de programas de conservación, figuran en la parte sur de la serranía, en los municipios de Aguachica, San Martín y San Alberto, el complejo cenagoso del Congo, Quebrada La Perra y el exuberante bosque de galería en la zona quebrada del municipio de San Alberto. En la región subandina el Alto de Saninvilla-Garaguya (>500 ha) y el bosque nublado continuo del sur en el municipio de González (San Cayetano), en la región Andina, los bosques de Campo Marta y los muy húmedos del sector de Cantarranas en el Zumbador en La Jagua de Ibirico, localidad muy importante porque se identificaron tres sitios arqueológicos ubicados sobre las laderas orientales de la vereda El Zumbador, bosque de Cantarranas que corresponden a un conjunto de terrazas naturales donde posiblemente se localizaban áreas de vivienda, ubicadas entre 1290 y 1440 m. En estas terrazas se recuperaron fragmentos de cerámica y artefactos líticos elaborados por grupos indígenas precolombinos. Para la alta montaña de la serranía Rangel & Arellano (2007) propusieron labores de recuperación de las áreas con bosque de Hesperomeles ferruginea y preservar de la ganadería intensiva la zona de páramos. Intervención antrópica (López, 2007) En algunos sectores de la serranía, en jurisdicción de los municipios de Agustín Codazzi y de Becerril, especialmente se observa un deterioro ecológico en los territorios bajo la influencia de la etnia yukpa, que pueden asociarse con la crisis generada por la ruptura de un modelo original que implicaba el aprovechamiento

e intercambio de recursos naturales a o largo del gradiente altitudinal como sucedía en épocas prehispánicas entre el valle del río Cesar (el río Opompotao de los tupe) y la vertiente Occidental de la serranía. Las ocupaciones especialmente sobre las partes altas de la Serranía de Perijá, se formalizan y acentúan con el desplazamiento y las presiones a que se ven sometidos los itoto (ancestro yuko) por parte de conquistadores y colonos desde el siglo XVI, que se incrementó significativamente entre finales del XVII y todo el siglo XVIII (López, 2007). Desde la segunda mitad del siglo XX las circunstancias de orden político, económico y social, incluida la creación de reservas indígenas y el conflicto armado, han reducido el área de aprovechamiento yuko provocando respuestas en dos sentidos: el deterioro del ecosistema mediante la tala indiscriminada de bosques y la articulación de los indígenas al mercado laboral a través de su contacto con los “blancos”; lo cual expone valores ancestrales a procesos de aculturación (López, 2007). En la actualidad, la problemática social que afecta a la zona de alta montaña es muy compleja por la presencia de actores diversos con intereses disímiles, que hacen bastante difícil el sostenimiento ambiental de la región. Los indígenas con su sistema de agricultura tradicional forzados a ocupar un hábitat nuevo, o al menos ajeno en sus tradiciones orales y en su conocimiento ancestral, han provocado y están provocando un deterioro ambiental considerable en los territorios bajo su influencia en los cuales ha aumentado la deforestación especialmente de los bosques de media y alta montaña, lo cual junto con las quemas continuas afectan y en algunos casos exterminan poblaciones de fauna y de flora. Los campesinos y los colonos que ejercen influencia sobre la biota y los ecosistemas de la media y alta montaña también son responsables por acciones que deterioran el patrimonio natural (biodiversidad) de la serranía, 687


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especialmente en lo relativo al incremento de la deforestación, particularmente en áreas claves para la captación de aguas (franja altoandina). Hay otras etapas que han repercutido desfavorablemente en las condiciones ambientales de la serranía, además de la temprana o afectación ligada a las etnias indígenas yukpa que sufrieron el acoso y sometimiento de la colonización, aún antes desde las épocas de la llegada de los españoles. En este contexto, también podemos considerar las bonanzas económicas por las cuales ha atravesado el macizo al ser escenario de los conflictos generados en su territorio y que han afectado la permanencia de condiciones originales en algunos de sus ecosistemas. La bonanza ligada a los cultivos de marihuana hasta mediados de la década del setenta, significó que considerables extensiones de bosque subandino fueron arrasadas para la siembra de marihuana (Cannabis sativa). Siguió la bonanza del cultivo de algodón, especialmente en Agustín Codazzi y Becerril, y la del cultivo ilegal de la coca y de la amapola, a partir de 1980, en localidades bajo la jurisdicción de Manaure, La Paz, Agustín Codazzi, Becerril y La Jagua. Estos fenómenos significaron mejora de ingresos para los colonos y para algunos campesinos, pero al igual que la anterior bonanza, al final significó pérdidas en los valores sociales y culturales. El entorno natural sufrió impactos fuertes, por el desmonte de porciones significativas de bosques subandinos y andinos y en las franjas altas (altoandino y páramo bajo) (Rangel, 2007). En las necesarísimas campañas que se deben emprender a favor de la conservación y recuperación del capital natural degradado, es fundamental planear acciones que permitan la motivación de las poblaciones asentadas en la jurisdicción de la serranía, 688

a la vez que se plantean estrategias que mejoren las condiciones de vida (vías, salud, educación, saneamiento ambiental), así mismo es conveniente tratar de mejorar las condiciones de equidad en cuanto a ocupación del territorio y el suelo, las tierras el Perijá, son muy limitadas para una explotación agropecuaria intensiva como se demostró en los diferentes capítulos de este volumen, además de la situación global, en localidades como Becerril se asientan mayormente las etnias indígenas en sitos donde la oferta ambiental es bastante reducida y los procesos tecnológicos para mejorarla requerirían de considerable inversiones estatales que por ahora son solamente un sueño. La explotación carbonífera La ley 2 de 1959 confirió calidad de reserva forestal a toda la superficie del territorio colombiano que para la fecha de expedición se estimaba estaba cubierta por bosques y selvas. Desde esa época hasta ahora se han presentado numerosas aprobaciones para sustraer porciones de la reserva por parte de los organismos estatales encargados de la protección de los recursos naturales renovable para que se permitan explotaciones de diversa índole. Para el caso de los territorios relacionados con la serranía de Perijá varias zonas que figuraban en los mapas iniciales de la reserva forestal han sido incorporadas a la explotación a cielo abierto de los yacimientos de carbón. Una aproximación inicial sobre el área que sufre la afectación por la explotación de las compañías carboníferas, por ejemplo utilizando las imagines de Google Earth (Beta, 2009), en la concesión de La Loma, muestra el impacto directo en una superficie cercana a los 22 kilómetros cuadrados, a los cuales debe sumársele la afectación del área contigua. En este caso la zona de explotación se relaciona con las aguas que llegan a la ciénaga Mata de Palma, objeto de investigación ecológica por nuestro grupo de investigación (Rangel-Ch. (ed.), Informe final


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U.N-CORPOCESAR, 2008) que recomendó un monitoreo detallado sobre los contenidos de sulfatos y otros compuestos químicos en las aguas. En cercanía al casco urbano de la Jagua de Ibirico se observa una zona de afectación por la explotación carbonífera de cerca de 14 kilómetros cuadrados. Hacia las zonas Norte del departamento, límites y terrenos del departamento de La Guajira aparecen las áreas que sufren la afectación por las explotaciones del Cerrejón con cerca de 60 km2 de intervención. Aunque estos comentarios son una acción muy preliminar, queremos llamar la atención sobre el control que se requiere para limitar la expansión de la explotación y la velocidad con que se esta desarrollando el proceso actualmente, ya que mientras aumenta el área completamente transformada, no se conocen los resultados concretos de los planes de restauración y de recuperación de las zonas afectadas especialmente en el departamento del Cesar. En el caso de La Jagua de Ibirico, debe tenerse en cuenta que algunas áreas reseñadas en las contribuciones de este volumen revisten importancia ecológica fundamental e igualmente en cuanto a patrimonio arqueológico. Cuando dispongamos del mapa de las cuencas hidrográficas, de los mapas de vegetación, de los mapas de ecosistemas, las zonas detalladas de la intervención carbonífera podrán ser relacionadas con estas espacializaciones para poner en evidencia de manera directa los efectos de esta intervención, que desde nuestra visión personal se viene haciendo a una velocidad desenfrenada, sin tener en cuenta que los capitales naturales (recursos renovables y no renovables) constituyen el patrimonio de todos los colombianos y que debe existir prudencia en el ritmo de explotación. Uso del suelo Transformación. En este apartado solamente se cuenta con la caracterización detallada para la alta montaña (Rangel & Arellano, 2007).

En la región andina, franja alta, los procesos de paramización, alteración y transformación que resultan de la deforestación por avance de la frontera agrícola y de los cultivos ilícitos, han afectado notablemente las condiciones originales. El fenómeno se nota especialmente en la “paramización”, sustitución de vegetación arbórea-leñosa por parches (facies) con vegetación dominada por elementos que crecen naturalmente en la región paramuna. En esta franja se requieren acciones de recuperación ecológica y de vigilancia especial sobre el terreno para tratar de mantener el avance de la tala, mientras se promueven prácticas de recuperación (Rangel, 2007). Quizás el problema mayor radica en la implantación de cultivos ilícitos que se manifiesta en los extensos clareos sobre los cuales una vez se abandona el sitio, se generan procesos de competencia y colonización que conducen a mosaicos vegetales en donde se encuentran parches de bosques con remanentes de su composición florística original junto con matorrales y frailejonales, herbazales y prados con especies típicas del páramo. Estas áreas requieren de la intervención directa por parte de las autoridades ambientales que se deben aliar con los técnicos y académicos para diseñar propuestas de restauración ecológica y de recuperación del capital natural. Para la media y baja montaña y para las zonas planas del valle del Cesar, la ausencia de insumos básicos como son los mapas de la distribución de la vegetación potencial, de la vegetación actual, de terreno, de uso del suelo, procesos de transformación (explotación carbonífera) y extensión de la matriz agropecuaria, no facilitaron la elaboración de los tratamientos con sus estadísticas. Sin embargo es necesario insistir en que vastos sectores de la serranía de Perijá han sido muy transformados por acción de la deforestación que tiene varias 689


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causas, la extensión de la frontera agrícola y la utilización de las tierras para la siembra de los cultivos ilícitos después de haber talado y quemado la vegetación original como acontece, por ejemplo en vastos sectores de Agustín Codazzi, en la cercanía a la frontera venezolana. La sustracción de tierra a la reserva forestal que se había reglamentado en la ley 251 de 1959, ha ocasionado el desmonte de significativos espacios, especialmente en el área de influencia de la Jagua de Ibirico, que como se documento en las diversas contribuciones de este volumen posee valores altos en su biodiversidad y en algunos sitios hay testimonios de patrimonios arqueológicos que deben ser preservados. CONSIDERACIONES RECOMENDACIONES

FINALES–

La contribución sobre la alta montaña de Perijá incluyendo el páramo, permitió resaltar las características sobresalientes de la distintividad de su biota, ecosistemas y paisajes (Rangel, 2007). En la alta montaña de Perijá los valores mayores en riqueza están representados en las aves, mamíferos y mariposas. En el componente vegetal las plantas con flores mostraron una diversidad considerable en comparación con áreas de páramo de la cordillera Oriental y en conjunto representan el 11% de la riqueza del páramo colombiano con valores altos en cuanto a distintividad biológica (Rangel, 2007). Afortunadamente la zona no sufre de asedio de los cultivadores de papa; los responsables principales de la transformación son los propietarios de ganado y los viajeros fronterizos que ocasionan quemas que afectan fuertemente la biota en sectores de Perijá. El significado biológico regional del macizo Se conocen pocas evaluaciones integradas de la biodiversidad como se realizó en Perijá en gradientes de montaña en Colombia. A 690

manera de comparación, se incluyen los datos del transecto del Sumapaz, cordillera Oriental de Colombia, uno de los sitios que exploraron los miembros del grupo ECANDES (Van der Hammen, 2007) en el cual se cubrieron campos similares a las de Perijá. En la tabla 103 se muestran los valores de la evaluación de la riqueza en estas dos áreas, cuya característica especial es que se trabajaron en el campo con metodología similar. Tabla 103. Comparación de la riqueza. Grupo Sumapaz Perijá Plantas con flores 1501 1823 Ecosistemas 18 17 Musgos 246 Líquenes 227 54 Hepáticas 182 Mamíferos 246 85 Aves 823 295 Reptiles 98 69 Anfibios 229 39 Mariposas 465 Fuentes: Van der Hammen, 2007; varios autores, en este volumen.

Aunque esta comparación no esta ceñida a condiciones iguales en cuanto a superficie cubierta en los trabajos, en el Sumapaz se incluyeron las dos vertientes en transectos expresamente delimitados y no se cubrió toda la variación latitudinal y en Perijá se abarcó la variación latitudinal de todo el macizo, es interesante reconocer la alta riqueza vegetal de Perijá y los valores relativamente bajos en los grupos de fauna, particularmente en anfibios. La riqueza en el componente vegetal En renglones, como el componente vegetal, como se mencionó anteriormente se pueden elaborar comparaciones más rigurosas. En la tabla 104 se muestran los resultados para evaluaciones de la riqueza en transectos altitudinales (desde la parte tropical o tierra caliente, hasta el páramo) que se trabajaron con metodologías parecidas.


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Tabla 104. Familias de plantas con mayor número de especies en sistemas montañosos de Colombia (con base en transectos altitudinales desde la región tropical hasta el páramo). Familia Asteraceae Melastomataceae Rubiaceae Ericaceae Orchidaceae Piperaceae Poaceae Araceae Clusiaceae Solanaceae Leguminosae Total general Área del macizo km2

S.N.S.M (norte) 156 57 53 14 87 41 55 6 7 51 68 1800 12.000

T.P.N. C.C. 161 52 76 27 41 55 47 40 13 53 55 1603 110.000*

Sumapaz C.Or 190 75 63 37 94 30 71 29 38 38 46 1501 >130.000*

Tatamá C.Oc 106 99 90 62 61 49 42 40 37 37 26 1586 76.000*

Perijá 174 33 79 15 72 51 52 29 15 60 109 >1800 ±500

Fuentes: S.N.S.M.: Sierra Nevada de Santa Marta, especialmente el transecto Buritica-La Cumbre (Rangel & Jaramillo, 1989); T.P.N.: Transecto Parque Los Nevados (Rangel et al., 1995); Tatamá: Transecto de la cordillera Occidental del macizo del Tatamá (Rangel et al., 2005); Perijá: Rivera-Díaz (en este volumen). * Superficie de toda la cordillera; no se tienen datos concretos sobre el área cubierta en los transectos.

Al comparar los resultados, se nota la condición destacada de la riqueza vegetal del Perijá, particularmente en familias como Asteraceae, Rubiaceae, Piperaceae, Solanacaeae y Leguminosae (S. amplio); por el contrario hay familias con una representación muy disminuida como es el caso de Melastomataceae, Ericaceae y Clusiaceae. Los análisis detallados de estos patrones y particularidades deben ser abordados necesariamente en los próximos años. LITERATURA CITADA ANDRADE-C., M.G. 1997. Lepidoptera. En: Estudio de la Flora y de la Fauna del sistema andino de la Serranía del Perijá. Convenio de Cooperación Universidad Nacional de Colombia-Instituto de Ciencias NaturalesCORPOCESAR (Documento interno) ARDILA-R., M. 2009. Avifauna de la serranía de Perijá. (En este volumen). ARELLANO-P., H. & J.O. RANGEL-CH. 2007. Caracterización ecológica, oferta ambiental, uso del suelo, transformación

y zonificación ambiental. En: J.O. RangelCh. (ed.). Colombia Diversidad Biótica V. La alta montaña de la serranía de Perijá: 347-374. Universidad Nacional de Colombia-Instituto de Ciencias NaturalesCORPOCESAR. Bogotá. ARELLANO-P., H., J.O. RANGEL-CH. & A.M. GARCÍA-M. 2007. Clima y topoclima. En: J.O. Rangel-Ch. (ed.). Colombia Diversidad Biótica V. La alta montaña de la serranía de Perijá: 19-41. Universidad Nacional de Colombia-Instituto de Ciencias NaturalesCORPOCESAR. Bogotá. AVENDAÑO, K. & J. AGUIRRE. 2009. La brioflora de la alta montaña de Perijá. (En este volumen). CAMERO, A. 1997. Aves. En: Estudio de la Flora y de la Fauna del sistema andino de la Serranía del Perijá. Convenio de Cooperación Universidad Nacional de Colombia-Instituto de Ciencias NaturalesCORPOCESAR (Documento interno). GOOGLE EARTH. 2009. Versión 5.0 11337.1968. Escena digital globe between 11º 11’ 59,45’’ N and 9º 32’ 8,97’’ N and 72º 30’ 17.8’’ W and 73º 31’ 34,9’’W. 691


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DBVIII26 Sintesis