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DEL EDITOR J. Orlando Rangel-Ch.

Bogotá, diciembre de 2009

La aparición del vocablo humedales (wetlands) en el concierto ambiental y su rápida incorporación por la sociedad, ha servido de motivación para que la gente lo incluya en su agenda cotidiana en los asuntos ambientales relacionados con estos entornos. Aunque la preocupación por los humedales a nivel nacional recibió la atención de organizaciones No Gubernamentales en los inicios de la década del 90, se requirieron como es costumbre varios años para que de los planes teóricos se pasara a la práctica y es solamente en los últimos ocho años cuando se ejecutaron acciones claramente mencionadas en los convenios internaciones sobre el tema de la convención de Ramsar (1971). En el año 2002, la alcaldía local de Engativa (D.C.) celebró un convenio de cooperación con la Universidad Nacional de Colombia para adelantar labores de investigación que tuviesen como centro de gravedad el espacio de la localidad en el tema salud y calidad de vida, así entramos en contacto con Jaboque, humedal urbano cuya problemática era similar a la de numerosos ambientes de ciénagas, pantanos, chucuas, que han sufrido la transformación profunda de sus entornos por la acción antropogénica que en algunos casos ha logrado desaparecerlos del ámbito geográfico. El trabajo en Jaboque más tarde respaldado por la Empresa de Acueducto y Alcanatarillado de Bogotá-EAAB permitió que un numeroso grupo de investigadores de varias universidades de Bogotá y Medellín participaran en un programa interdisciplinario que generara la información básica sobre la cual debería fundamentarse el plan de manejo ambiental. Con este bagaje de experiencias, tuvimos la fortuna de acompañar a la Corporación Autónoma de los valles del Sinú y San Jorge-CVS pionera en Colombia en vislumbrar que la caracterización de la fauna y mas tarde la biota de las ciénagas de los ríos Sinú y San Jorge debía ser una acción fundamental que permitiera asumir el plan de manejo y proponer las medidas indispensables de acometer para que las ciénagas sigan prestando los valiosos servicios ambientales que ofrecen a los pobladores locales y regionales. En el libro que hoy presentamos, se conjugan los esfuerzos de varias instituciones y personas. En la caracterización ecológica y biótica fue fundamental la participación de varios profesores de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá-Instituto de Ciencias Naturales, sede Medellín, de la Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca, de la Universidad Pontificia Javeriana y de la Universidad de Córdoba. Los trabajos de campo y los juiciosos análisis de gabinete permitieron generar una línea base del conocimiento, herramienta eficaz al asumir la elaboración del plan de manejo, donde se vertieron todos estos procederes para lograr un acercamiento serio y real sobre las ciénagas, su historia antigua y reciente y sus papel trascendental en la economía local y regional. En cada exploración biológica, tuvimos la oportunidad de integrarnos con la comunidad, de conocer o escuchar sus inquietudes a la vez que éramos oídos en nuestra plegarias para que disminuyeran en ocasiones, la presiones sobre la empobrecida oferta ambiental de las ciénagas. Fue un proceso maravilloso y lleno de enseñanzas, compartir con los nativos nos demostró que cuando las cosa se hacen de manera correcta, siempre tratando de que todos los actores se involucren, los réditos que se alcanzan suplen de sobra todos los sacrificios invertidos. Quizá se esta la más gratificante de nuestras recompensas, la satisfacción del deber cumplido, de haber invertido cada peso que proviene de los impuestos de los conciudadanos en generar conocimiento de primera línea, en documentar el patrimonio local de estas gentes que tienen mucho de capital natural pero carecen de las herramientas metodológicas que faciliten su incorporación a las cadenas productivas tradicionales. La fase de producción de conocimiento viene desde el año 2003 con la decida y magnifica colaboración de la CVS, entidad que nos acogió como propios y a cuya compañía hemos podido emprender toda esa gama de trabajos sobre la biodiversidad de las ciénagas y de áreas de interés vital en el departamento de Córdoba. Empresa que con el aliento reciente que hemos recibido por parte del programa Bicentenario de la Vicerrectoria de Investigación de la Universidad Nacional de Colombia esperamos continuarla. Obviamente en esta nueva etapa aspiramos a adicionarle giros novedosos fundamentados en las experiencias acumuladas en nuestro trasegar investigativo por diversas regiones de Colombia y lograr resaltar las características especiales del capital natural de la región en cuanto servicios ambientales. Como un valor agregado del programa de investigación: Síntesis de la biodiversidad del caribe: servicios ambientales de la biodiversidad, hemos podido concluir la fase de edición e impresión de este volumen. El programa de investigación que hoy corona un importante eslabón, además de constituir la herramienta ideal para realizar el inventario del capital natural de Córdoba, nos permitió cumplir con uno de los preceptos fundamentales de la Universidad de la Nación: colaborar activamente en la formación del recurso humano en las regiones. Desde que por primera vez visitamos a Montería y a la región cordobesa, nos vinculamos con su Universidad, donde encontramos jóvenes con talento y deseosos de aumentar su preparación al lado de investigadores de amplia trayectoria. Esta alianza hoy la podemos calificar de exitosa. En el marco de esta proyección institucional, logramos que varios de los primeros Biólogos egresados de la U. de Córdoba, desarrollaron sus trabajos de investigación y culminaron exitosamente su formación profesional. La acción se ha venido consolidando en el transcurso de los años y aspiramos continuarla. Cumplimos con el compromiso adquirido y en la actualidad con orgullo podemos afirmar que a escala local en el Departamento, existen profesionales idóneamente preparados y capacitados para proseguir en las tareas básicas a la vez que se confieren giros novedosos al estudio d e la biodiversidad. En esta labor, como lo he repetido fue muy importante la participación de las CVS, complacido hago mención del Biólogo Rafael Espinosa, quien con su mística, confianza y amistad nos ha hecho sentir miembros de la CVS, y como tal participes de sus preocupaciones y de sus intereses en favor de la Biodiversidad Cordobesa. Amable lector, este libro, además de ser un compendio sobre la biota, los ecosistemas y aspectos sociales de los pobladores de las ciénagas cuya conclusión, nos satisface como investigadores de la biodiversidad de Colombia, encierra otras manifestaciones del orden social, nos dio la oportunidad de aprender de los pobladores nativos, de proyectar nuestra alma mater y contribuir a la formación de capital intelectual y ante todo de generar la herramienta que permitirá incorporar el complejo de ciénagas y a sus pobladores en los planes de desarrollo, bajo una perspectiva de sostenibilidad económica y ecológica. A las investigaciones de Córdoba, se sumaron las del complejo cenagoso mas grande del país, Zapatosa y alrededores que realizamos con CORPOCESAR, aventuras científicas que nos han permitido acercarnos y conocer ese fascinate mundo del Caribe colombiano, muy conocido e importante por connotaciones diferentes a las de su patrimonio natural y ahora por una más: por la riqueza y condición excepcional que adquiere la región por el mundo maravilloso de sus ciénagas.

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