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“El Amor Esponsal es el camino abierto por el Amor del Padre, que desposa a la Humanidad con su Hijo Amado. Pero, sobre todo, es el camino del Amor entre Cristo y la Iglesia,”. † Darío de Jesús Monsalve Mejía, Arzobispo de Cali

ISSN: 2462-9979

AÑO XXVIII

No 214

SANTIAGO DE CALI, ENERO DE 2018

VALOR $1000.00

SOMOS IGLESIA EN MISIÓN PERMANENTE

Escuela de ciudadanías: un regalo para Cali en el 2018 >> Detalles página 3

Lo que nos espera este año 2018 >> Detalles página 7

Signif icado del Matrimonio Católico >> Detalles página 13


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Editorial

Santiago de Cali, Enero de 2018

2018: Año del Amor Esponsal

En 2018, Año del Amor Esponsal, pongamos al centro la inseparable Unidad y Nueva Alianza entre Cristo y la Iglesia, en favor de la humanidad.

Año 2018 No. 214 de Enero de 2018 Publicación Mensual ISSN: 2462-9979 Arzobispo de Cali Monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía DEPARTAMENTO DE COMUNICACIONES Delegado Arzobispal Pbro. Juan Sebastián Zuluaga López Directora Magda Luz Arias Leal Comunicador Social Periodista Oscar Andrés Orejuela Valero Diseño y Diagramación Bernardo Arcila Parra Impresión Casa Editorial El Tiempo ARQUIDIÓCESIS DE CALI Curia Arzobispal Carrera 4 No. 7-17 PBX: 889 0562 medios@arquicali.org www.arquicali.org

Los escritos de los colaboradores solo comprometen a quienes los firman.

Ir a lo esencial, renovarse, involucrarse”, fueron los tres verbos que el Papa Francisco utilizó para referirse a la vida de sacerdotes, religiosos y laicos, entendida como seguimiento y discipulado misionero, en la Homilía de la Misa en Medellín. Palabras que, por sí mismas, marcan un camino de conversión del corazón y de opción en el alma. Es “lo nuevo” que deberá surgir en nosotros, si “damos el primer paso”. ¿Cómo ser nuevos cristianos, como pastores, vidas consagradas y laicos servidores? ¿Cómo ser una Iglesia Renovada, que anima una Nueva Sociedad en Colombia? Pasada la visita del Papa Francisco, volvemos a encontrarnos con nuestra vieja manera de ser hombres y mujeres de Iglesia, ciudadanos perplejos de esta patria. Pero queda una semilla de Evangelio, reconocible en el rostro que dejó plasmado en su viaje a Colombia el Papa. Rostro de oración, de intimidad con Dios, de devoción eucarística y mariana, de saborear la Palabra y disfrutar del encuentro. Rostro de alegría invencible, de paz radiante, de fortaleza desconcertante. Rostro en el “cara a cara” con el pequeño, la víctima, y el pobre. Rostro añoso, que nos hizo sentir jóvenes a todos y vibró con la muchachada. Y un rostro de misionero en salida, de maestro para sortear exigencias y riesgos, de pedagogo para llegar al alma de los sencillos y de los grandes, y para conducirlos, por la escucha atenta, al encuentro con Jesús, a la esperanza del Reino. Apoyado en la visita del Papa y mirando la urgencia de “ir a lo esencial, renovarse, involucrarse”, sentí dentro de mí el llamado a proponerme y proponerle a mi Iglesia Particular de Cali un camino común de espiritualidad eclesial, de vivencia de los carismas y ministerios, de incidencia social, de madurez humana y afectiva en la fe, de fecundidad apostólica y unidad misionera: el camino del Amor Esponsal. “¡Ya está aquí el Novio! ¡Salgan a su encuentro!” (Mateo 25, 6), es el grito de la media noche, el Anuncio del Evangelio del Amor de Dios, que pregona la Iglesia a la humanidad de estos tiempos. El Amor Esponsal es el camino abierto por el Amor del Padre, que desposa a la Humanidad con su Hijo Amado. Pero, sobre todo, es el camino del Amor entre Cristo y la Iglesia, entendido ese amor y esa unión como contenido profundo del misterio de la salvación, y utilizados como clave de interpretación de toda la vida cristiana. Esta es, esencialmente, un hecho de amor, una relación estrictamente personal e interpersonal entre Dios y el hombre, entre la persona de Cristo Jesús, del Señor Resucitado, que pregunta al creyente, al consagrado, al pastor, como a Pedro: “¿Me amas más que estos?, ¿Me quieres?” (Juan 21, 15-17). Ese Amor Primero, primario y definitivo, que lleva al autor sagrado a exclamar que “Dios es Amor”, y a componerle un Himno a la Persona del Amor, ( 1ª.Juan 4,8.16/ 1ª.Corintios 13), es el que inspira, llama y une al hombre y a la mujer, para que celebren en él la alianza del amor conyugal, el sacramento de los esposos, del cual ellos mismos son ministros, el uno para el otro, los dos para su prole , para la Iglesia y la humanidad. El Amor Esponsal es unitivo: crea una dualidad de uno, o una unidad de dos. El esposo y la esposa quedan unidos el uno al otro, de tal modo que su YO se ensancha, para formar un NOSOTROS, en la comunidad conyugal, Por: † Monseñor Darío de Jesús familiar y eclesial. Pero es, también, ese amor de fiesta, de Banquete Monsalve Mejía de Bodas y de Comunión Eucarística, en el que se Arzobispo de Cali encuentran “el eros, la philía y el agapé” (éxtasis, amistad y entrega), de los que nos habla el Papa emérito, Benedicto XVI, en su encíclica “Dios es Amor” (Deus Caritas est). Este Amor esponsal traza, como desarrollo de la vida cristiana, un itinerario espiritual, que puede ser leído, legítimamente, bajo el símbolo y la realidad nupcial: enamoramiento, desposorios, matrimonio espiritual, matrimonio sacramental, fiesta de bodas entre Cristo e Iglesia, Cabeza y Cuerpo, según la imagen paulina (Efesios 5,21-33). La diversidad hombre y mujer, el amor recíproco, la alianza sacramental, la unidad y la fecundidad, la familia y la comunidad, la Iglesia y el tejido social de un pueblo, de una nación, de la humanidad que comparte dignidad, fraternidad y casa común, quedan iluminados por el Amor Nupcial y Esponsal. En este itinerario está la plena ministerialidad de la Iglesia, pregonera del Amor de Dios en Cristo Jesús a la humanidad, servidora y acompañante, como “el amigo del novio” (Juan 3,29), como siervos que, con lomos ceñidos y lámparas encendidas, “aguardan a que su Señor vuelva de la boda” (Lucas 12,35-36), como vírgenes prudentes que, estaban preparadas a la llegada del Novio “y entraron con él al banquete de boda” (Mateo 25, 10). AMIGOS, SIERVOS, VIRGENES, son como caracterizaciones, desde lo esponsal y nupcial, de los carismas y estados de vida propios de los laicos, los pastores y la vida consagrada. Son las imágenes de esta espiritualidad eclesial, que encuentra su expresión máxima en el misterio de comunión con Dios y entre nosotros, en la Eucaristía, banquete de unión nupcial entre Cristo y el cristiano, entre Cristo y el “cuerpo de los cristianos”, la Iglesia. La Eucaristía, sacrificio y banquete de Amor, es también anticipación del Banquete celestial de Bodas. Ella es, por eso, la fuente, el centro y la cumbre de este misterio del Amor Esponsal, que es la vida de la Iglesia. Sea este apenas un inicio de esta rica reflexión y búsqueda de una espiritualidad común para los diversos estados de vida y grandes carísimas eclesiales. Una espiritualidad, sobre todo, para la aplicación de nuestro plan de pastoral, que confiamos plasmar como colecta y proyección de la evangelización, la pastoral y la incidencia de ellas en la cultura y la sociedad. En 2018, Año del Amor Esponsal, pongamos al centro la inseparable Unidad y Nueva Alianza entre Cristo y la Iglesia, en favor de la humanidad. FELIZ AÑO!”


Santiago de Cali, Enero de 2018

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Región

Escuela de ciudadanías: un regalo para Cali en el 2018

Buscamos una experiencia educativa que fortalezca la movilización ciudadana

Por: Observatorio de Realidades Sociales

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través del proyecto Escuela de Ciudadanías: Entre vecinos y vecinas, la Arquidiócesis de Cali hará un aporte para que los nuevos liderazgos de la ciudad desarrollen y potencien sus capacidades en participación, reconciliación, convivencia y Paz. En el campo suelen decir que en la tierra no se da lo que no se siembra; lo mismo sucede con la ciudadanía, hay que cultivarla, prepararla para que pueda dar sus frutos: mayor participación y empoderamiento de las comunidades. El nuevo año trae consigo una propuesta para la ciudad, una iniciativa que busca que los habitantes de Cali sean protagonistas y gestores de la transformación de esas realidades que les conmueven. La Escuela de Ciudadanías es un regalo que se le hace a Cali como parte de una estrategia que dinamiza nuevos liderazgos y que genera conocimientos para el servicio y la incidencia social por una buena y digna vecindad que contribuya en el desarrollo de barrios y comunas. Las artes y la comunicación, según Rubén Darío Gómez, coordinador del proyecto, son parte de la propuesta pedagógica que facilitan la cercanía con la ciudadanía y movilizan sentidos como parte de “un proceso generador de ambientes de enseñanza/ aprendizaje en el espacio público, reconociendo la ciudad como escenario para la vida”.

Lograr activar unas ciudadanías que participen más allá de asistir

a una jornada electoral, requiere poner en marcha procesos pedagógicos en los que hombres y mujeres sean propositivos ante las realidades que hoy causan dolor como la violencia, la vulneración del derecho a la vivienda, las deficiencias en el sistema de salud o el transporte público, los conflictos por acceso al agua potable, las afectaciones sobre el medio ambiente, entre otros. Diplomado en “Liderazgo e incidencia política” Durante el primer semestre de 2018, una de las principales acciones de la Escuela consistirá en la realización de un diplomado en “Liderazgo e incidencia política”, proceso que se llevará a cabo junto a 70 vecinos y vecinas comprometidos con el buen vivir y la buena vecindad. Con ellos se desarrollarán temas relacionados con mecanismos de participación, estrategias para la incidencia política y acciones de comunicación que faciliten la movilización ciudadana para que sus voces fortalezcan la democracia local. Según Luis Gabriel Rodríguez de la Rosa, asesor pedagógico y docente investigador de la Universidad Católica, los 70 líderes y lideresas “serán formados en participación ciudadana y exigibilidad de derechos, representando a sus comunidades en procesos participativos para el desarrollo y la gobernanza local”. Durante el diplomado los ciudadanos pasarán por una “experiencia educativa guiada por una práctica democrática que promueve los Derechos Humanos, la construcción de Paz transformadora, el

desarrollo social, la resolución de conflictos y la reconciliación mediante la participación”, explicó Rubén Darío Gómez. En la primera fase de la Escuela de Ciudadanías “Entre Vecinos & Vecinas”, esta fomentar espacios de encuentro donde se compartan las experiencias de aquellas iniciativas barriales, comunitarias o sociales que desde el anonimato han

trabajado por la construcción de la ciudadanía. De esta manera el 2018 trae consigo la posibilidad de coser, tejer y construir una ciudad del tamaño de nuestros sueños, en la que la Escuela de Ciudadanías será puente para que entre vecinos y vecinas se logre hacer un aporte para que Cali avance y supere aquellas realidades que día a día le causan dolor.


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Región

Santiago de Cali, Enero de 2018

Quitar la máscara y asumir compromisos Por: Observatorio de Realidades Sociales

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l hacer una análisis de ciudad sobre las realidades que más preocupan a los ciudadanos, encontramos que situaciones tales como el desempleo, la inseguridad, la movilidad, las dificultades en los servicios de salud, la pobreza, entre otras, se presentaron como las percepciones que más inquietaban en lo corrido del año que acaba de terminar (Cali Cómo Vamos, 2017). Sin embargo, detrás de estas angustias justificadas, también se deja ver una ciudadanía rezagada en una suerte de autismo social, que tiende de modo irreflexivo a lo individual como paradigma de realización particular. En una situación como esta, un segmento importante de la sociedad se perciben tendiente a la “fabricación” de sus propias normas, asumiendo que son los demás quienes deben ajustarse a esa “legislación personalizada”, y substrayéndose así de la responsabilidad de adaptarse a un código social y de convivencia regulada. Este modo de pensar y de obrar lo vemos palpable en casos de justicia por mano propia, tan repetitivos durante 2017 en nuestra ciudad, como también en espacios de confluencia masiva, en centros de atención médica, en estaciones del MIO, en eventos deportivos, o en la movilidad y su lucha voraz por ser el primero, no importando la señal de pare o el peatón que cruza amedrantado la calle, porque al fin y al cabo, lo que

importa es llegar primero. Y es precisamente esa lucha por estar delante de los demás, como manifestación de nuestro egocentrismo latente y patente, lo que nos fragmenta y nos aleja día tras día de una convivencia con auténtico sentido social. De ahí que podamos decir que una gran parte de las violencias experimentadas en la ciudad no obedecen precisamente a las dinámicas de grupos delincuenciales, aunque esta sea una situación de alta complejidad, sino también a ciudadanos “de bien” que le han apostado o bien a la justicia por cuenta propia, o a la ilegalidad como forma de autosostenimiento, o a saltarse la baranda, o a pasarse el semáforo, o a colarse en la fila, o a manifestar su irracional intransigencia por una idea o camiseta contraria a la propia, entre otros, como mecanismos para hacer frente a las frustraciones que padece la ciudad. En este sentido, se percibe en nuestra sociedad, fuera de los problemas ya existentes e incontestables, una indiferencia que se expresa en violencias y que van más allá de los índices de criminalidad, puesto que se conectan con nuestras formas de relacionamiento, poniendo de manifiesto nuestra intolerancia para vivir en comunidad. Sin embargo, a pesar de que todos somos responsables de que podamos o no vivir en sana convivencia, el estigma sobre unos y otros sigue siendo determinante entre nosotros. Frente a eso se presenta un gran reto para la ciudad y para las instituciones, en cuanto que se hace necesario ir más allá de las cifras para indagar por las fuentes que alimentan nuestros malestares sociales y nuestras violencias, fuentes que no necesa-

riamente se concentran en oriente, como mucha gente piensa desde sus anquilosados prejuicios, y que se camuflan tras la máscara de la legalidad o de la egoísta búsqueda del bienestar particular. Ante todo lo anterior, se nos hace forzoso untarnos de ciudad, abrazar este territorio como si no existiera otro, sentirnos parte de la vida de los otros y hacer sentir que los otros hacen parte de la nuestra, renunciando a esa indiferencia que nos liquida silenciosa, vulnerando el bíblico mandamiento de “no matarás”, En consecuencia, requerimos que para este nuevo año 2018 pensemos en la gran necesidad de cambiar las formas de pensar la ciudad y de intervenir en ella, empezando por asumir propuestas de largo alcance -nada de acciones dispersas que se li-

mitan a llenar planillas y listados-. Es fundamental entonces comprometernos con procesos que garanticen a mediano y a largo plazo la sostenibilidad de la paz y la sana convivencia en la ciudad, que serán posibles siempre y cuando existan personas e instituciones dispuestas a abrazarla, a untarse de ella, asumiendo las coyunturas sociales desde las necesidades sentidas y reales. En suma, requerimos pensarnos en la lógica de la horizontalidad ciudadana y lo que eso comporta: empezar a sentir que los problemas de la ciudad tienen que ver con cada uno de nosotros y que cada uno puede llegar a ser parte de esa solución tan esperada ¡Ánimo, Cali! ¡Ánimo, Yumbo, Dagua, La Cumbre y Jamundí! ¡Ánimo, que en comunidad se puede!

Reconciliación, en año nuevo los procesos continúan

Niños, niñas y adolescentes se benefician de acciones de recreación, cultura y deporte

Por: Pedro Antonio Ortiz Cárdenas

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Untarnos de ciudad y sentir que sus problemas son los nuestros

n año nuevo muchos de los procesos son suspendidos en sus actividades o terminados abruptamente para poder responder a las evaluaciones, indicadores y metas que se planifican desde el escritorio o las oficinas que manejan los procesos sociales en comunas, barrios o grupos de base que se benefician de la inversión estatal, eclesial o de la empresa privada. Sin embargo una verdadera inversión social depende más de la incidencia que se haga en los territorios,

transformando realidades adversas que no se compadecen con el tiempo sino con que se ensañan en la comunidad sin importar la época. Desde la Vicaria para la Reconciliación se hace un trabajo que trasciende el tiempo y lleva a la Iglesia a acompañar a sus comunidades intervenidas durante todo el año. Arrancando los niños, niñas y adolescentes de la guerra, Escuela de mujeres promotoras de paz, Barrios en Paz y Desarrollo, Gestores de paz y reconciliación, Red de aliados para la paz, Centro de formación para la paz son los proyectos que siguen durante el 2018 buscando instaurar una cultura de paz en las comunidades donde más se viven los horrores de la violencia urbana.


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Para Reflexionar

Santiago de Cali, Enero de 2018

Espiritualidad hoy

Opinión † Luis Fernando Rodríguez Velásquez Obispo Auxiliar de Cali

Tips Pastorales

Familia y juventud

Sigue un camino, encontrarás a Dios

Por: Pbro. Germán Martínez R. Vicario Episcopal de Educación

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odo itinerario espiritual es una maduración del encuentro con Dios. Toda espiritualidad concreta (benedictina, franciscana, dominica, Teresiana, Mariana, Hermanitos de Jesús, como se llame o como quiera titularse) es una modalidad válida de vivencias de la fe cristiana porque la experiencia del Evangelio es de una amplitud e intensidad impresionantes que inspira asombro y se extiende desde la monja carmelita Ediht Stein, que pasaba horas y horas orando delante del Santísimo expuesto, hasta el abbé Pierre, quien vivió muchos años durmiendo bajo los puentes de París. Todo camino de espiritualidad es proceso real, pero siempre inacabado, a través del cual nos vamos identificando con el proyecto de Dios, que es el establecimiento de su Reino y de su justicia. Un camino espiritual es fiel a la praxis de la fe, a la vivencia evangélica y al ejercicio de la oración. Todo “intento espiritual” vivido con honestidad hoy, tiene grandes cuestiones y desafíos: La recuperación de los valores evangélicos para que la comunidad creyente pueda así comunicar al mundo el verdadero Dios de Jesús. La conversión purificadora del corazón que nos incorpora a la oración de Cristo, nos saca de nosotros mismos y se perfecciona por la acción del

Espíritu. El logro de una auténtica madurez personal que nos ayude a vivir de convicciones y no de impulsos e impresiones. La tarea, urgente hoy, de construir fraternidad y servicio en una sociedad cada vez más individualista y cerrada en sí misma. Al comenzar un nuevo año, cuando pasadas las fiestas se asoma en el interior el deseo de “hacer propósitos”, de “programar”, cuando anhelamos aquello de “año nuevo, vida nueva”, invito a todos a mirar referentes: Por primera vez en la historia de la Iglesia un Papa escoge el nombre de Francisco, en clara referencia al gran Francisco de Asís, quien acogió a todos y a todo: Amor a la naturaleza, compasión por las personas, amor por la vida pobre y sencilla. Abandonó el siglo, es decir, la temporalidad, la mundanidad, el egoísmo, el hedonismo, la comodidad; pero no abandonó la sociedad, ni la Iglesia, ni los grupos de amistad, ni la ayuda a las personas y a su drama. Cambió de estilo de vida y empezó a vivir la radicalidad del Evangelio y lo expresó así: “El Señor me dio a mí, el hermano Francisco, el comenzar a hacer penitencia. En efecto, como estaba en pecados, me parecía muy amargo ver leprosos. Y el Señor mismo me condujo en medio de ellos y practiqué con ellos la misericordia. Y al separarme de los mismos, aquello que me parecía amargo, se me convirtió en dulzura del alma y del cuerpo; y después me detuve un poco, y salí del siglo” (Testamento espiritual). Un camino de vida espiritual, un camino de Vida Eterna. Sigue un camino, encontrarás a Dios, encontrarás al hermano/a.

El 2018 será un año del todo especial, en cuanto al plan pastoral que se implementará en la Arquidiócesis. Animados por el papa Francisco, Cali camina en comunión de Iglesia. Por eso dos temas especialmente van a ser enfatizados a lo largo del año que apenas comenzamos: la familia y la juventud. La familia ha sido elegida por el papa Francisco como eje central de su pontificado y nos ha invitado a trabajar con ella y por ella, de manera que en las acciones pastorales de cada Iglesia particular, se tenga muy presente la importancia de trabajar por la familia y la necesidad de protegerla, de recuperar los valores que se quieren esconder, y de confiarle a cada uno de sus integrantes la misión que le es propia, en lo que se ha querido denominar también entre nosotros como la ministerialidad familiar. Todo lo que se pueda hacer en favor de la institución familiar será bien acogido por lo que será clave que se aprovechen todos los momentos y espacios, para pensar en la familia, para trabajar en favor de la familia y por orar por y con la familia, en primer lugar, la familia de ori-

gen, a la que se pertenece y con la que se comparte la vida, pero también, las otras familias y la gran familia humana. La juventud es el otro tema central de este año. En octubre se realizará en Roma un sínodo de obispos, dedicado exclusivamente a este tema, y se avanza en la preparación del encuentro mundial de los jóvenes con el Papa en Panamá. El papa Francisco en Bogotá, y en otros lugares de Colombia, les dedicó tiempo, palabras y abrazos. En la juventud está el futuro de la Iglesia y del mundo. En la juventud reposa la fuente de una esperanza que no se puede agotar. Pero en la juventud, como en la familia, recaen toda clase de amenazas y atropellos. Ambas, la familia y la juventud, deben ser protegidas por una sociedad que quiere encontrar el camino del desarrollo y la dignidad de las personas. La Iglesia de Cali se alegra con la juventud que la conforma, y reconoce que vale la pena dedicarle lo mejor de nuestras posibilidades, para que no se desvíen del camino, para que tengan la experiencia del encuentro personal con Cristo, y a través de Él con el prójimo.


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Misión Permanente

Santiago de Cali, Enero de 2018

Año del Señor 2018 Por: Pbro. Germán Martínez R. Vicario Episcopal de Educación

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erminadas las celebraciones navideñas, en la fiesta de la Epifanía del Señor (domingo 7 de enero), se acostumbra hacer el anuncio de las fiestas del año. Se trata naturalmente de las fiestas religiosas, el texto dice así: “La gloria del Señor se ha manifestado entre nosotros, hasta el día de su retorno glorioso. Por eso les anuncio con gozo que así como nos hemos alegrado en estas fiestas de la Navidad, nos alegraremos también en la gran celebración pascual de la Resurrección de nuestro Salvador. Así pues, recordemos que en este año 2018, la ejerci-

tación de la Cuaresma, que nos prepara para la Pascua, comenzará el día 14 de febrero, miércoles de ceniza, y del 30 al 1 de abril celebraremos con fe el Triduo Pascual de la muerte, sepultura y Resurrección del Señor. El domingo 1 de abril será la Pascua, la fiesta más grande del año. Y al cabo de cincuenta días, el domingo 20 de mayo, celebraremos la solemnidad de Pentecostés, el don que Jesús resucitado hace a su Iglesia: su Espíritu Santo. Cada domingo nos reuniremos para celebrar la Eucaristía, conmemorando la

Resurrección del Señor, y veneraremos también la memoria de La Virgen María en sus fiestas, la de tantos hermanos santos y santas que nos acompañan en nuestro camino de fe. Y ya al finalizar el año, el domingo 2 de diciembre, iniciaremos un nuevo año litúrgico con la celebración del Adviento de nuestro Señor Jesucristo. “A Él todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos. Amén”. En estos días que nos regalan agendas y planeadores, tomemos nota de estas fiestas que marcan el ritmo de nuestro ser creyentes para que podamos también “planear” nuestra fe, vivirla en profundidad y ser testigos ante el mundo del “tiempo litúrgico”, del “tiempo de Dios”. En este año 2018 la Iglesia celebrará dos acontecimientos de gran importancia:

Por un lado el Encuentro Mundial de las Familias, que se realizará en Dublín (Irlanda), del 21 al 26 de agosto. Y la Asamblea del Sínodo de los Obispos en el mes de octubre cuyo tema será los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional. A nivel local, es decir, en nuestra Arquidiócesis de Cali, todo el 2018 será el “año del amor esponsal” en abierta línea con Amoris Laetitia, el Evangelio de la familia, la buena noticia para novios, esposos y todos aquellos que buscan amar de verdad. Se va consolidando el Plan de Pastoral, que tiene su centro en la Eucaristía y su dimensión diaconal, esto es, su prolongación en la caridad concreta con los más necesitados: el pan que se parte y se reparte. Para el día 2 de mayo tendremos en toda la Arquidiócesis la conmemoración del Cristo de

Bojayá, será para todos nosotros la celebración del Día del Perdón, de la Reconciliación. Fue el Papa Francisco, quien en su visita a Colombia, y delante de esa impactante imagen del Cristo mutilado, nos enseñó a orar así: “Oh Cristo negro de Bojayá, que nos miras con ternura y en tu rostro hay serenidad; palpita también tu corazón para acogernos en tu amor”. Y encima, el Papa insiste con fuerza en “tocar la carne del pobre”, por eso ha instituido La Jornada Mundial del Pobre, que se celebrará el trigésimo tercer domingo del Tiempo Ordinario (18 de noviembre), y que está llamada a recordarnos que mientras Lázaro esté echado en nuestras puertas no podrá haber ni paz ni justicia social. He ahí pues el “calendario espiritual” que hemos de vivir, celebrar y ejecutar en este Año del Señor 2018.

Educación Acreditación de Alta Calidad de la Licenciatura en Filosofía

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l pasado 24 de noviembre de 2017 se emitió la Resolución aprobatoria para dar el reconocimiento de Alta Calidad al programa de Licenciatura en Filosofía. El Ministerio de Educación Nacional (MEN) notificó mediante la Resolución 26330 que otorgó a la Fundación Universitaria Católica Lumen Gentium, por el término de cuatro años, dicha Acreditación. Esta notificación llega a la Institución después de un proceso de trabajo dedicado y mancomunado de la Facultad de Teología, Filosofía y Humanidades en asocio con la Facultad de Educación, y especialmente del equipo de la Licenciatura en Filosofía, bajo la guía de la oficina de Calidad Académica, en la cual se autoevaluó el programa. Asimismo, se realizaron las respectivas modificaciones del caso, se hizo la recolección de la información y se empezó a implementar el respectivo plan de

mejora para llegar a la Acreditación. De igual forma, la normativa que fue expedida para regular las condiciones de calidad de las licenciaturas se dio a través del Artículo 222 de la Ley 1753 de 2015 y luego mediante la Resolución 02041 del 3 de febrero de 2016, que resalta el arduo trabajo de dos años y el compromiso reflejado en las dos visitas del Consejo Nacional de Acreditación (CNA). En primera medida la visita se tuvo a través de un miembro de dicho consejo para

comprobar la condición institucional y posterior a eso la visita de dos pares designados por el CNA para verificar las condiciones del programa. A su vez, el equipo de trabajo logró demostrar al MEN argumentos y evidencias incontrovertibles que demostraron que el programa debía ser reconocido como de Alta Calidad. Este reconocimiento ha sido un acontecimiento importante para la Institución ya que, es el primer programa de UNICATÓLICA en te-

Pbro. Diego Fdo. Ospina A., Decano de la Facultad de Teología, Filosofía y Humanidades

ner acreditación de ALTA CALIDAD. Además, esto abre el camino a que se de en los otros programas este reconocimiento. Igualmente, esta Acreditación tiene un sentido simbólico en cuanto a la Licenciatura en Filosofía, ya que si bien modificó la denominación inicial que tenía como Licenciatura en Filosofía y Ciencias Religiosas, tiene el honor de haber sido el programa fundacional, es decir, el programa con el que la Institución inició como Educación Superior. Este logro obtenido evidenció un compromiso con la Institución el cual le apuesta a unas verdaderas condiciones de calidad, aspectos tales como: las condiciones de los docentes, estudiantes, investigación, proyección social, internacionalización, bienestar y en general todas las condiciones que CNA y el MEN exigen a un programa para este máximo reconocimiento. Con alegría y gozo UNICATÓLICA ha recibido este reconocimiento demostrando el compromiso de todos los que hacen parte del proyecto.


Santiago de Cali, Enero de 2018

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Vicariato Apostólico de Guapi

Un año más ¿Cómo hay que asumirlo? Este nuevo año hay que vivirlo con dulzura y generosidad, porque la prosperidad no se gesta en cuánto ganes, sino que es fruto de lo que estés dispuesto a dar. Por: Pbro. Ariel Viáfara Hurtado Párroco San Miguel Arcángel López de Micay

Otro año ya se ha ido, cuántas cosas han pasado” canta Marco Antonio Solís en su canción Navidad sin ti. En estas letras está el reflejo de las vivencias que en el año anterior han hecho parte de nuestra existencia y el significado que tienen los demás para nuestro crecimiento personal. Dejamos un año pero iniciamos otro. Esto implica por analogía aquello que experimentamos el año anterior como los momentos, los sentimientos, las caídas y las levantadas, los obstáculos y las posibilidades, los logros y las frustraciones, las alegrías y las penas, las heridas, los aprendizajes, los aciertos y desaciertos, las lágrimas, las conquistas, las personas y un sin número de acontecimientos que han marcaron nuestra

vida. En el 2017 ha quedado nuestra historia, una historia que no es estática, sino que sigue su curso en este nuevo año. Han quedado cosas definitivamente para olvidar y que implica dejar en el pasado, pero otras que hay que seguir cultivando, perfeccionando e impulsando. Iniciamos una nueva etapa cronológica que ha de asumirse con espíritu renovado y con fuerzas nuevas. Es una ocasión para recapacitar, empezar de nuevo y tomar decisiones acertadas en las que prevalezca solo aquello que sea edificante para cada uno y para los otros. Hemos de vivir este año pensando que no hay fracasos, sino oportunidades, que no hay limitaciones que superen nuestra inteligencia y voluntad. Es un nuevo año para disipar las actitudes pesimistas, egoístas, deshumanizadoras y los sentimientos que desvirtúan la naturaleza humana. Es un tiempo para dar pasos en el respeto al otro y al ecosistema, una nueva oportunidad para crecer, para gastar el tiempo en cosas provechosas, para seguir luchando y para trabajar con empeño por un mundo más justo y más

Dedica tiempo a los amigos

humano. Es tiempo para disfrutar de la dulzura del prójimo, de los instantes de la vida y aprender a asumir la vida con resiliencia. Es un nuevo período que hay que aprovechar incansablemente para cosas productivas, para arrancar del corazón todo aquello que destruye la vida individual y que impide que las relaciones interpersonales sean fuente de felicidad. Seguramente todas las metas trazadas para el año anterior no se pudieron

concretar, pero hay que acrecentar las esperanzas y trabajar con ímpetu, a fin de lograr aquello que anhelamos. Este caminar ha de hacerse de la mano de Dios. Por eso en primera instancia conviene encomendar este año a Él y pedir su inspiración para que no actuemos según los egos personales, sino movidos por la voluntad del creador. La oración no ha de faltar en la vida del creyente. Es el alimento, la fuente de la energía inspiradora de las buenas obras, que disipa las tinieblas y hace la vida más agradable. Para este año hay que suscitar alegrías, construir nuevos puentes, dedicar tiempo a los amigos, a los familiares, asumir responsablemente las tareas, ser generosos, ser amables y emprendedores. Este nuevo año hay que vivirlo con dulzura y generosidad, porque la prosperidad no se gesta en cuánto ganes, sino que es fruto de lo que estés dispuesto a dar. Por eso, bendice con tus palabras, mira con ojos cristianos las necesidades de los demás y has que la paz abunde en tu corazón.

Lo que celebramos

Lo que nos espera este año 2018 Por: Pbro. Omar Arturo López Vicario Episcopal de Evangelización

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e siente en nuestra Arquidiócesis de Cali la vitalidad de una Iglesia discípula misionera que al declararse en Misión Permanente, va a las periferias de las comunidades y parroquias llevando el tesoro del Evangelio a aquellos que más lo necesitan. Cada día nos integramos como cuerpo de Cristo y caminamos juntos (sinodalidad), respetando los procesos y aunando esfuerzos para una acción más eficaz en favor de todos. Y nuestro compromiso social sigue intacto y cada vez con más impacto en la construcción de tejido humano y búsqueda de la paz. ¿Y qué nos espera para el 2018? Desafíos, trabajo, grandes esfuerzos y maravillosos momentos guiados por la acción del Espíritu Santo,

quien con su soplo fuerte impulsa la barca de la Iglesia. Los invito a involucrarse y actuar; a tomar la iniciativa de ser piedras vivas de esta comunidad que peregrina hacia la edificación del Reino de los cielos. El año de la esponsalidad Una de las frases más bellas que escuchamos del papa Francisco en su visita a nuestro país fue “La familia, soñada por Dios como el fruto del amor de los esposos, lugar donde se aprende a convivir en la diferencia y a pertenecer a otros”. Palabras que nos comprometen a servir, iluminar y proteger la familia como ese sagrario de la vida y de la esperanza. Es por esto que este 2018 tendremos como prioridad el amor, la pareja, los hijos, la familia. Como Iglesia queremos ser luz que guía un amor que se hace familia, hospital de guerra que sana y acompaña los hogares heridos por el pecado y escuela de misericordia para aprender a amar como lo hace la Santísima Trinidad Encuentro de la pastoral Afro El EPA (Encuentro de pastoral

Afro) es un espacio donde los delegados de la pastoral afro de América Latina se reúnen para evaluar los procesos de evangelización en las comunidades negras y proyectan los años venideros procurando hacer un análisis serio y profundo sobre la realidad social, religiosa y cultural de las comunidades. En el mes de Julio más de 300 delegados de toda América Latina y el Caribe nos iluminarán sobre la necesidad de seguir construyendo una pastoral multiétnica y pluricultural. Seguimos en Misión Permanente La acción misionera de la Iglesia es un compromiso ineludible, no de una semana o unos pocos días, es una acción constante de sembrar la semilla del evangelio en los territorios parroquiales. Para este año con más ahínco saldremos a anunciar la palabra. Promoveremos nuevas casas católicas, seguiremos impulsando los sistemas de evangelización y el camino kerigmàtico de los movimientos apostólicos. Formación continua Dar razones de la fe es lo que les pide

San Pedro a las comunidades. Nosotros también debemos dar razones de lo que creemos. Queremos que el 2018 sea un año de formación continua en la escuela de discipulado misionero, ministerios Laicales, misión, catequesis, pastoral de la salud, etc. Una Iglesia Joven El sínodo de los jóvenes será una oportunidad para darle vida al movimiento juvenil en las parroquias, revisar los procesos formativos de la catequesis de confirmación, la pastoral educativa y motivar el crecimiento de la pastoral juvenil. Son los jóvenes los que mueven la Iglesia a actualizarse. Sus preguntas e irreverencia nos desafían a ser una Iglesia más fresca, abierta y soñadora. Nada será posible sin la fuerza del Espíritu Santo. Es necesario pedir la luz del Espíritu para responder a los desafíos de una nueva evangelización y pedirle a nuestra Señora de los Remedios que, siendo la estrella de la evangelización, nos muestre el camino que nos conduce a Jesús.


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Lo que celebramos

Santiago de Cali, Enero de 2018

2018, año arquidiócesano del “Amor Esponsal” ¡Lo que signif ica ser esposos! Por eso deja el hombre a su padre y a su madre, se une a su mujer y se hacen una sola carne…”

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n el nuevo Plan Pastoral de la Arquidiócesis de Cali se quiere abordar la evangelización desde tres aspectos importantes: formar, celebrar y actuar. Tal directriz abarca todos los procesos evangelizadores de nuestra Iglesia local, incluyendo relevantemente la pastoral del Matrimonio y la Familia como cuna de los Discípulos Misioneros. Teniendo en cuenta esto, el señor Arzobispo ha declarado en toda la Arquidiócesis el 2018 como el año del “Amor Esponsal”, tiempo en el cual se intensificarán en las parroquias la formación de los matrimonios en cuanto a su crecimiento en pareja, los espacios de encuentro espiritual para fortalecer su vínculo en Dios y una orientación en las tareas que como ministros deben ejercer en la Iglesia y la sociedad. La Vicaría para la familia y la cultura asume este reto con mucha alegría y desde ya se propone trabajar dos dimensiones que comporta el sacramento del Matrimonio: El amor que se mueve entre el hombre y la mujer capaz de mostrar a Dios (Amor Esponsal) y la responsabilidad que adquieren en el consentimiento matrimonial (Ministerio de la Conyugalidad), “La pareja que ama y genera vida es la verdadera imagen viviente, no aquella de piedra u oro que el Decálogo prohíbe, capaz de manifestar al Dios creador y salvador. (SSC). Amor Esponsal ¿Revelación del amor Divino? La primera encíclica de Benedicto XVI “Deus caritas est” tiene como propósito invitar a “Vivir el amor y, así, llevar la luz de Dios al mundo” (n. 39).El amor de los esposos está llamado a abrirse a Dios y a los demás. En esta medida puede ser un modelo de todo amor, al irse convirtiendo en un reflejo del amor divino. Observa la encíclica que el amor es divino, porque proviene de Dios y a Dios nos une, superando nuestras divisiones. Con palabras de Gustave Thibon, el amor no es contemplarse y saborearse el uno al otro, sino entregarse ambos a las mismas realidades que comprenden y rebasan los límites egoístas del yo, mediante el esfuerzo y el sacrificio. Su amor transforma a los esposos en un “nosotros” cuya fecundidad se abre a la familia y a todas las personas del mundo, especialmente los más necesitados. El amor de los esposos es, en suma, la fuente continua, el motor y la belle-

El amor es ante todo para vivirlo, para vivir de él y en él

za de su tarea en el mundo. Y todo lo que es fruto del amor alimenta el amor: la preocupación por los demás con detalles concretos, la coherencia entre la fe y la vida, el “estilo cristiano” del hogar, el tiempo dedicado a los hijos. El amor es posible, y nosotros podemos ponerlo en práctica porque hemos sido creados a imagen de Dios. Considerado más en general, el amor es ante todo para vivirlo, para vivir de él y en él, para dejarse conquistar por él y para conquistarlo día a día. Pero también es un gran tema para reflexionar y dialogar. Se trata, por tanto, de poner el amor en el centro de la existencia personal, en el centro de la vida cristiana y de la Iglesia. El amor, que es comunión entre las personas y que se realiza respetando la diversidad de cada uno y contando también con las dificultades. El Ministerio de la Conyugalidad ¿Qué significa la sacramentalidad del matrimonio? En esta verdad se encierra todo el misterio de la esponsalidad. Este carácter de ser esposos, y que va mucho más allá de ser simplemente pareja, es lo que identifica realmente el modo como un hombre y una mujer son ante el mundo y delante de Dios. Cada sacramento otorga una gracia pero además exige un ministerio. Dicho ministerio, que es un servicio que se deriva del mismo sacramento, exige a cada uno vivir acorde a lo que ha recibido. Ser bautizados, por ejemplo, no nos hace solamente ser hijos de Dios y miembros de la Iglesia, sino que además nos pide comportarnos como sacerdotes, profetas y reyes, esto es lo que llamamos mi-

nisterio, un modo de ser y de actuar ante el mundo en nombre de Dios. Así mismo, el matrimonio, otorga un ministerio a los esposos, que podríamos llamar el “ministerio de la esponsalidad” o “Conyugalidad” que no es otra cosa que vivir de una manera particular, siendo uno solo los dos, en su forma de ser ante Dios y ante el mundo santificando la familia y dando testimonio a las otras familias de lo que significa semejante don del Señor. La debilidad que se presenta en la recepción de los sacramentos está en que lo fieles reciben la Gracia pero no ejercitan su ministerio haciendo que dicha Gracia quede expuesta para ser hurtada por el maligno. Es decir, al ser casados sacramentalmente, se debe vivir como casados sacramentales, lo que implica una oración hecha como una sola carne-los dos-, una vida de culto a Dios como una sola carne-los dos-, un apostolado eclesial como una sola carne-los dos, una vida sacramental como una sola carne -los dos-, puesto que ya son una sola realidad. Desconocer este don de Dios y esta exigencia sacramental conlleva a la pérdida de identidad de lo que se es, testigos de Cristo y del Evangelio, y por lo tanto un empobrecimiento de la vida de la Iglesia y de la propia familia. Al entender que se es esposo(a), y no simplemente una pareja que se une por instinto de conservación o de emociones, los cónyuges comprenden su unión sacramental como una vocación a la santificación mutua para la alabanza del Señor. Para ser pareja no se necesita aprender mucho pues la naturaleza misma de la relación hace que ambos

vayan dando lo que su propio modo de ser masculino o femenino les impulsa. Por el contrario, ser esposos, es algo que solamente Cristo puede enseñar y que él enseña por medio de la Iglesia. Es por eso que la Iglesia ha establecido su formación para la conyugalidad puesto que ha recibido de Jesús este mandato para ayudar a triunfar en la vida matrimonial. En esta línea se había inscrito Matías Jose Scheeben, quien atribuía al matrimonio, en cuanto sacramento, un estado de consagración en la iglesia análogo al que confiere el carácter en otros sacramentos.” Hombre y Mujer, en el sacramento, no reciben solo una gracia momentánea, sino que, con el vínculo, se les regala una fuente de gracia con la que podrán edificarla iglesia desde adentro. Este es el sentido de la cuasi-consagración conyugal, que se distingue de la ejercida por el Bautismo, la Confirmación y el Orden en que, ligada a las categorías de este mundo, cesa con la muerte de uno de los cónyuges, y no es todavía la consagración definitiva, escatológica, según la medida del retorno final de Jesús. El 2018 será un año de experiencias hermosas que los matrimonios cristianos podrán vivir intensamente a través de las asambleas parroquiales, de los talleres y los encuentros Eucarísticos con el señor Obispo. Esperamos contar con la participación de todos los esposos y esposas que deseen vincularse a esta propuesta que, en cabeza de nuestro Arzobispo, monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía, se quiere desarrollar para la restauración y el crecimiento de los matrimonios católicos.


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Lo que celebramos

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Diócesis de Palmira

Santiago de Cali, Enero de 2018

Padre Jairo Gómez Ángel Por: Pbro. Bernardo Escobar Gómez Párroco Catedral Nuestra Señora del Rosario del Palmar

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e correspondió suceder al padre Jairo como Párroco de la Catedral de Palmira; cada vez entiendo mejor aquello de que “somos trabajadores de turnos sucesivos”. Hoy despedimos a nuestro querido Pbro. Jairo Gómez Ángel toda una institución en nuestra Diócesis de Palmira. Nació en Tuluá el 13 de julio de 1933, de una honorable y cristiana familia. Contó con un padre bueno, responsable y trabajador y una madre líder, amorosa y ferviente. Los hijos todos profesionales, dos médicos, dos abogados y un sacerdote, el Pbro. Jairo. Adelantó sus estudios de bachillerato con los Padres Salesianos y los estudios eclesiásticos en el Seminario de Popayán. Fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1957 para el servicio de la Diócesis de Palmira. Acompañó entonces a Mons. Jesús

Pbro. Jairo Gómez Ángel

Antonio Castro en la fundación y construcción del Seminario Cristo Sacerdote y allí permaneció por cerca de 15 años en calidad de prefecto y profesor. Muchos sacerdotes y profesionales exalumnos le recuerdan con cariño, algunos remedan sus gestos y otros cuentan sus anécdotas. Allí hizo equipo con Mons. Alonso Gómez, Mons. Célimo González y el Pbro. Ovidio Correa. Viajó a Estados Unidos y obtuvo el

Doctorado en Sociología en la Universidad Georgetown y de regreso a la Diócesis volvió al Seminario como Rector de 1980 a 1985, sirviendo luego en varias parroquias que siempre lo recuerdan: San Antonio de los Caballeros, El Cerrito, Las Mercedes, Lourdes y Fátima, y entre 2007 a 2013 Párroco de esta Iglesia Catedral. Impulsó pastoralmente a las comunidades de Tablones, el Sembrador, la Carbonera y otras. Supo de la educación como motor del desarrollo y estuvo vinculado como docente, sintiéndose colega de los educadores y asumiendo siempre una actitud de maestro en todas las reuniones. Acompañó muy de cerca en calidad de Canciller, Vicario Judicial y miembro del Consejo Presbiteral, a los Obispos que han ido sucediéndose en la Diócesis, Mons. Mario Escobar, Mons. Orlando Corrales, Mons. Abrahán Escudero y Mons. Edgar García. Fue Miembro de la Academia de Historia de Palmira y estaba escribiendo la historia de la Diócesis y de nuestra Catedral. En manos de la UPB esta recoger este legado histórico que queda para la memoria de las nuevas generaciones. Apoyó siempre los grupos apostó-

licos, la renovación carismática, los neo catecúmenos, los cursillistas, el movimiento familiar cristiano, la Fundación de María Reina, Moce, la Corporación Mujer Familia, los grupos de oración y adoración. Secundó los grupos cívicos como el Club de Leones, programas de vivienda, los medios de comunicación social, obras sociales, culturales y artísticas. No hacía discriminación y les gustaba siempre incluir y nunca excluir. A los sacerdotes nos deja el legado de su entrega generosa al ejercicio de nuestro ministerio y su empeño en la tarea evangelizadora. A aquellos a quienes promovió en su vocación sacerdotal y entre ellos al Pbro. Luis Carlos González, les deja el reto de su ejemplo en el desprendimiento de lo material y de su entrañable amor a la Iglesia. A su familia el orgullo de haber contado entre los suyos, a un gran sacerdote y un hombre bueno A todos los fieles a quienes el Pbro. Jairo acompañó en el camino de la fe, la voz de aliento para no desmayar en los caminos del Evangelio, siguiendo a Cristo nuestra máxima esperanza.


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Ser pobre no paga

“No amemos de palabras sino con obras” 1 Juan 3, 18

Por: Jaminton García

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os pobres son una realidad que se evidencia con solo abrir los ojos, saliendo a la esquina, mirando por la ventana. En Colombia la cifra de pobreza multidimensional y monetaria es inferior al promedio latinoamericano, pero sigue siendo preocupante; ya que mueren niños por desnutrición en la Guajira, en el departamento del Chocó, en el Amazonas, inclusive en Bogotá la capital del país, solo por mencionar algunos de los tantos lugares con realidades de pobreza en nuestra nación (poco de esto se ve en nuestros noticieros.) Este es el panorama nacional, aquí es donde vamos a predicar el amor, la misericordia, el perdón y la fraternidad. Paradójicamente el Evangelio que debería ser un signo de contradicción en esta sociedad que empobrece, margina y descarta a los más débiles, lo hemos vendido al mejor postor, al que tiene como pagar y de quien se pueden recibir retribuciones. Hemos olvidado a los pobres, ya no son los destinatarios principales del mensaje salvífico “ellos no pueden pagar por él” ahora son problema de otros: el gobierno, las ONGs o cualquier otro; no nuestro. Los pobres nos generan repudio, nos

burlamos de su pobreza cuando les predicamos el amor de Dios, la compasión, la misericordia, pero no nos convertimos en ese amor de Dios que toca la vida y la transforma en todas sus dimensiones, esa misericordia que calma el hambre, la sed, que viste al desnudo y enseña con amor. No hay tiempo para miserables vestidos con harapos. “A los pobres siempre los tendrán” (Mateo 26, 11), utilizamos este versículo como salida rápida, al mejor estilo protestante; estilo que criticamos en ellos. Los pobres siempre estarán en nuestra realidad, lo que debe movernos a luchar por sacarlos de su condición de pobreza y no solo a tomarnos fotos entregando mercados en navidad o cada año en misión. Que los pobres estén siempre con nosotros es una exhortación a siempre luchar por ellos. Es cierto evidentemente que existen muchas organizaciones dentro de la Iglesia que trabajan por la reivindicación y el rescate de la población empobrecida en nuestro país y el mundo, como institución somos heraldos de la caridad, defensores de los menos favorecidos, de los últimos. Por esto, la invitación formal a pasar del discurso al hecho, “no amemos de palabras sino con obras.” (1 Juan 3, 18). Reconozcamos que nos falta mucho para cumplir con el mandato del Señor en el evangelio de Marcos: “Denle ustedes de comer” no nos escondamos detrás de nuestras ropas finas y comida cos-

tosa, detrás de nuestras mansiones y autos lujosos, no nos escondamos detrás de nuestra indiferencia, sino que salgamos a demostrar con nuestras obras que Jesús está vivo, que su

misericordia es infinita. Salgamos del ensimismamiento y llevemos a Cristo que es pan para el cuerpo y el alma, vayamos a amar con obras; vayamos a “darles de comer”.


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Actualidad

Santiago de Cali, Enero de 2018

La Arquidiócesis de Cali celebró ordenación Presbiteral y Diaconal

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l pasado viernes 15 de diciembre se realizó en la Catedral San Pedro Apóstol de Cali, la ordenación Presbiteral de Luis Alberto Ríos Sanclemente y la ordenación Diaconal de Juan David Santamaría Álvarez. Luis Alberto y Juan David recibieron el Sacramento del Orden por Imposición de Manos y Oración Consecratoria de monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía, Arzobispo de Cali. Del acto litúrgico, participaron sacerdotes de la Iglesia de Cali, familiares de los ordenados y la feligresía caleña. “Que el Señor nos haga a todos Iglesia viva, testimonio fiel de Jesucristo

presente no solo por la acción del Espíritu Santo en los bautizados, sino de una manera tan personal en el ser y en el que hacer de los Obispos, Presbíteros y Diá-

conos”, expresó el Arzobispo durante la ceremonia. Felicitaciones a los recién ordenados, que Dios siga bendiciendo su labor pastoral.

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Diácono Juan David Santamaría Álvarez

Pbro. Luis Alberto Ríos Sanclemente

Reinauguración de la Casa Cural en el barrio Los Alamos

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l 7 de diciembre, en la Fiesta Patronal de La Inmaculada Concepción, en el barrio Los Álamos al norte de la ciudad de Cali, el Arzobispo de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía, bendijo la hermosa Casa Cural que los fieles y el párroco Diego Alejandro Montes Martínez, en solo 16 meses, lograron, con buena labor pastoral y ayuda de profesionales, restaurar. Felicitaciones y gracias por el testimonio de superación que brindan a todos. “Hoy 07 de diciembre del 2017, noche de la luz, noche en la que iluminamos a la madre María en su advocación de La Inmaculada Concepción, previa a la celebración de Nuestra Patrona, nos embarga de alegría el corazón y de satisfacción como comu-

nidad de recibir esta nueva Casa Cural”, expresó una representante de la comunidad. Los fieles agradecen a Dios por la culminación de esta obra, hoy después de muchos años, celebran esta reinauguración con gran júbilo. Ellos han extendido sus oraciones, agradecimientos y bendicio-

nes infinitas, al párroco Diego Alejandro Montes por haber asumido este reto; no sólo en la consecución de fondos, por las incomodidades que tuvo que padecer durante el proceso de construcción también por su dedicación y el legado que está dejando en esta, su primera parroquia.

“Padre Diego, llegó usted a reconstruir no solo una edificación, ha hecho florecer en la fe y en la unidad a nuestra comunidad parroquial. Reconstruyó lo físico y muchos corazones en el camino que fueron reconquistados por la Palabra y el ejemplo, que nos viene

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx Dios bendiga este nuevo hogar

dando diariamente. Que la luz que hoy encendemos en nuestra Parroquia y en nuestros hogares, sean guía para continuar su labor en esta, su casa. Gracias a todas las personas que colaboraron con las actividades, con sus aportes, hoy compartimos la alegría de esta renovación”.


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Actualidad

Signif icado del Matrimonio Católico

Por: Felipe Gómez C. Empresario

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a dimensión y significado del matrimonio se remonta al origen de la Obra Creadora según se lee en Génesis I:2728.Dios dice “No es bueno que el hombre este solo. Le daré pues, un ser semejante a él para que le ayude” (Génesis 2:18).Y para reforzar el valor del matrimonio en la obra Creadora Dios ordena “Por eso el hombre deja a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y pasan a ser una sola carne” (Génesis 2:24). Así, desde el principio de la historia hay una dinámica Creativa de Dios donde la unión sacramental del hombre y mujer, son el eje sobre el cual gira la historia de la humanidad. Dios realza el protagonismo del matrimonio, no solo en la obra de la Creación, sino en la obra de la Salvación cuando el ángel Gabriel se dirige “a una joven virgen que estaba comprometida en matrimonio con un hombre llamado José, de la familia de David. La virgen se llamaba Maria.” (San Lucas 1:27). Luego, la presencia de Cristo en el primer milagro de su vida pública en las Bodas de Cana, y con la mediación de la Virgen María, realza la unión del hombre y mujer, y la hace receptora de sus Gracias. Siguiendo Efesios 5:22-33, y a San Juan Paulo II, sacramento significa un misterio de Dios que desde la eternidad puede ser revelado a través de una realización como lo es el matrimonio católico. San Juan Paulo II enseña en la Teología del Cuerpo que el sacramento del matrimonio es signo visible que permite a través del cuerpo de un hombre y una mujer hacer visible lo que es invisible; transferir a la realidad visible el misterio de la vida que se origina en la Eternidad. Siendo así, el matrimonio católico es un sacramento de la Creación y Acción Salvadora que se eleva a sacramento primordial o, “sacramentum magnum” (San Juan Paulo II, Audiencia General, Octubre 6, 1982). De acuerdo al reverendo Arzobispo Fulton Sheen la Iglesia ve en el matrimonio el reflejo, el eco, la sombra de la Santísima Trinidad. Así como el Padre se conoce así mismo en Su Palabra que es Su Hijo (siendo personas distintas en la unidad de un mismo Ser), así también

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx “Haz que los dos juntos vivamos felices hasta la vejez” Tobías 8, 5-10

el esposo se descubre así mismo a través del reflejo de la otra persona que es su esposa. De esta manera, en la unión Sacramental de dos esposos, se abre un espacio que permite a cada uno revelarse así mismo elevando la unión a un amor trascendente (ágape) donde la unión entre hombre y mujer no se limita a un sentimiento, sino a un acto libre de voluntad incondicional, para con alegría servir y desear el bien del otro por encima del propio. A raíz del pecado original y los efectos de la concupiscencia, este acto de amor (ágape), santo y sacramental, enfrenta obstáculos donde el cuerpo y la influencia del maligno inyectan un elemento de sensualidad e individualidad que acecha la virtud. Por ejemplo, en nuestra sociedad moderna recurrentemente se distorsiona el placer sexual como un fin individual y no como un medio de santificación, unión y entrega, revestido del goce que solo Dios Amor y Bondad puede regalar a su creación. Según el reverendo Arzobispo Fulton Sheen, hay una ley en la naturaleza humana, y es que aquel que no espiritualiza la carne, termina carnalizando el espíritu. Por eso, además de las Gracias sobrenaturales que el Espíritu Santo otorga en los sacramentos del bautismo y del matrimonio católico, los Santos Doctores de la Iglesia invitan a crear rutinas de vida, que, con disciplina y esfuerzo, ejerciten y fortalezcan diariamente las virtudes morales y cardinales. De esta manera, el espíritu de amor en la pareja se eleva a un estado supra natural, necesario para atender la cotidianidad y desafíos de la temporalidad (ver instrucción práctica en 1 Corintios, 6:1220 y 1 Corintios 7:1-40). Así como los Apóstoles se hicieron fructíferos en el desarrollo del cuerpo místico de Cristo al recibir El Espíritu Santo, también en el

matrimonio católico la esposa y el esposo, en amor unitivo, se hacen fructíferosa una nueva vida gracias a la fuerza del Espíritu Santo. Siendo Cristo cabeza de la Iglesia y protector de todos sus miembros, el hombre oficia como cabeza del matrimonio en amor y voluntaria entrega, lealtad, compromiso y pro-

tección a la descendencia, deseando constantemente el bien de la mujer, y viceversa (Efesios 5:22-33 y canto al amor en I Corintios 13). Concluimos que el matrimonio católico es una representación de la unión de Cristo con su pueblo (Iglesia), donde “la familia es de una manera, la Iglesia doméstica” (Vaticano II, Lumen Gentium); y que cuando recibe la bendición de los hijos(as), estos son encargo de Dios y responsabilidad del matrimonio católico ofrendarlos al Creador. Así, el matrimonio católico es la semilla de la Iglesia doméstica para cumplir una misión trascendente en una unión sacramental sellada en Cristo; “Ven que te voy a mostrar a la novia, a la esposa del Cordero” (Apocalipsis 21:9). *Lectura recomendada- La teología del cuerpo, por San Juan Paulo II “Hombre y Mujer, El los creó” (Saint John Paul II, Man and Woman He CreatedThem, A Theology of theBody”).


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Actualidad

Feliz Cumpleaños NACIDOS EN ENERO Nombre Fabio De Jesús Vargas Flórez, OFM Francisco Armando Cabezas Quiñones Carlos Arturo Giraldo Osorio Diego Merchán Eslava, M.S.A Efraín Montoya Flórez Evaristo Acosta Maestre, OFM Cap Aldana Maldonado Juan Isidrio, OFM Juan Diego López Ocampo, SDB Luis Eduardo Pérez Jaramillo Jorge Albeiro Millán Cardona Samuel Alexander Villa Otoniel Cortez Castillo Germán Gómez Toro Carlos De Jesús Diaz Romero Octavio Martínez Cortes Gustavo Rojas Arias José Fernando Herrera Solís Carlos Alfonso Lopez Antolinez John Fredy Gallego Johany Núñez Quiceno Roberto Carlos Delgado Velasco, OFM Cap Héctor Fabio García Posada Omar Hernán Duitama Fonseca José Gilberto Osorio Hoyos Mauricio Cuellar Bermúdez, OFM Gabriel Arcángel Romero Huertas Kelvin Fabian Narváez Luis Mario Montengro Mayor Andres Alonso Buriticá Zapata Andres Elías Arroyave Gutierrez Cesar Bolívar Sánchez Suarez, C.J. M Víctor Manuel Gómez González, C.M.F Iván Antonio Gil Tabares Eduar Jair Urrea Cerón, SDV

Asignación Pastoral

Fecha

Templo de San Francisco Residencia familiar Párroco San Pedro (La Catedral) Nuestra Señora del Portal (Jamundí) Parroquia Nuestra Señora de la Paz Parroquia San Pío X Universidad San Buenaventura Cali Parroquia San Francisco de Sales En el exterior Parroquia Santiago Apóstol Parroquia Nuestra Señora de La Medalla Milagrosa Parroquia María Madre de la Iglesia Parroquia Mater Admirabilis Capellán de las Hnas de la Compañía del Niño Dios Residencia familiar Parroquia San Alberto Magno Rector UNICATOLICA Estudiante en España Estudiante en el exterior Parroquia San Pio X Parroquia San Pablo Apóstol Parroquia San Matías Apóstol Fundación Pro vida Digna Parroquia Nuestra Señora de Aguablanca Párroco Nuestra Señora de la Esperanza Vicario Vida Consagrada Parroquia Francisco y Clara de Asís Parroquia Inmaculado Corazón de Maria Parroquia Santa Mónica Parroquia San José (Colón) Parroquia Santa María del Camino Parroquia Nuestro Señor de los Milagros

01/01/1940 03/01/1954 03/01/1960 06/01/1980 06/01/1969 10/01/1955 10/01/1981 10/01/1982 12/01/1952 12/01/1968 16/01/1989 18/01/1975 18/01/1955 20/01/1974 20/01/1954 21/01/1945 21/01/1982 22/01/1940 22/01/1978 22/01/1982 23/01/1979 24/01/1979 24/01/1975 24/01/1935 26/01/1980 27/01/1960 28/01/1968 28/01/1982 28/01/1983 30/01/1946 30/01/1961 30/01/1967 30/01/1951 30/01/1986

ORDENADOS EN ENERO Nombre Omar Cardenas Narvaez, O.A.R Linder Castro Matute, C.M.F Omar Velásquez Valencia Gersain Paz Buen Día Edilberto Hernán Galindo José Guillermo Henao Diosa Jaiver Antonio Pérez Téquia, OMI Rogelio Valencia Ocampo Manuel José Berrio Zapata, SDV Gilberto De Jesús Restrepo Montoya Armando Carabalí Sierra William Freddy Cardona Rincón Luis Fernando Delgado John Fredy Gallego Bermúdez Martínez Juan Pablo William Silverio Ramos Rangel Otoniel Jhon Jairo Samboni Dagoberto Cardenas A. Joaquín Alberto Gomez Rendón Víctor Manuel Lopez Zuluaga José Wilson Marín Castaño Luis Mario Montenegro Mayor Braulio Marcial Ortiz Ortiz Carlos Alberto Rivadeneira Carlos Hermes Rosero Jorge Emerson Ruiz Gonzalo Ulloa Caicedo Otoniel Cortez Castillo Manuel Felipe Forero Parra Didier Márquez Jesús Eduardo Mena Zuñiga José Andrés Castro Farah, OFM Conv Gilbert Ibargüen Gómez Luis Ricardo Forero Ortiz

Asignación Pastoral

Fecha

Parroquia San Judas Tadeo Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro Parroquia Cristo Rey Parroquia Buen Pastor Parroquia San Felipe Apóstol Parroquia Nuestra Señora de la Reconciliación Parroquia San Lucas Evangelista Capellán Universidad Autónoma de Occidente Parroquia El Señor de los Milagros Parroquia La Encarnación del Señor Parroquia Divino Niño Parroquia Santa Lucia Estudiante en España Diócesis de Cadiz y Ceuta - España Parroquia Cristo Redentor Parroquia María Madre de Dios Parroquia San Rafael Arcángel Estudiante en el exterior Estudiante en el exterior Parroquia La María Parroquia Nuestra Señora de Fátima Parroquia Nuestra Señora de la Salud Parroquia San Carlos Borromeo En el exterior Parroquia María Madre del Salvador Parroquia Santa Marta Parroquia Nuestra Señora de La Medalla Milagrosa Rector Santuario Señor Jesús de la Divina Misericordia Parroquia Cristo Eucaristía Parroquia San José - La Cumbre Diócesis de Cadiz y Ceuta - España Parroquia María Auxiliadora

02/01/1977 02/01/2000 05/01/1973 06/01/1990 16/01/2010 16/01/1999 16/01/2016 18/01/1991 18/01/2014 22/01/1984 23/01/2010 23/01/2010 23/01/2010 23/01/2010 23/01/2010 23/01/2010 23/01/2010 23/01/2010 23/01/2010 24/01/2009 24/01/2009 24/01/2009 24/01/2009 24/01/2009 24/01/2009 24/01/2009 24/01/2009 24/01/2009 25/01/2002

Años de Servicio 41 18 45 28 8 19 2 27 4 34 8 8 8 8 8 8 8 8 8 9 9 9 9 9 9 9 9 9 16

26/01/2008

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26/01/2008 26/01/2008 27/01/1991 29/01/1994 30/01/1999

10 10 27 24 19

SACERDOTES FALLECIDOS Francisco Ismael Lopera Juan De La Cruz Zape Benjumea Antonio Jove Jove Sebastian Aldomá Bonjoch Oscar Emilio Rebellón Rebellón

Enero 1995 23 de Enero de 2004 31 Enero de 2007 5 Enero 2015 23 Enero de 2015

Santiago de Cali, Enero de 2018

CALENDARIO LITÚRGICO ENERO 2018 DÍA CELEBRACIÓN Octava de Navidad 1 L SOLEMN. SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS Santos Basilio Magno y Gregorio Nacianceno, 2 M MO obispos y doctores de la Iglesia 3 MI Santísimo Nombre de Jesús Feria-ML 4 J Feria 5 V Feria 6 S Feria 7 D LA EPIFANÍA DEL SEÑOR SOLEMN. 8 L EL BAUTISMO DEL SEÑOR FIESTA 9 M Feria 10 MI Feria 11 J Feria 12 V Feria 13 S San Hilario, obispo y doctor de la Iglesia Feria-ML 14 D 2° del Tiempo Ordinario 15 L Feria 16 M Feria 17 MI San Antonio, abad MO 18 J Feria 19 V Feria San Fabián, papa y mártir; 20 S Feria-ML San Sebastián, mártir 21 D 3° del Tiempo Ordinario 22 L San Vicente, diácono y mártir Feria-ML 23 M Feria San Francisco de Sales, obispo y doctor de la 24 MI MO Iglesia 25 J CONVERSIÓN DE SAN PABLO, APÓSTOL Fiesta 26 V Santos Timoteo y Tito, obispos MO 27 S Santa Ángela de Meríci, virgen Feria-ML 28 D 4° del Tiempo Ordinario 29 L Feria 30 M Feria 31 MI San Juan Bosco, presbítero MO R V M B

DÍA 1

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5 V 7 D 8 L 9 M 14 D 18 J 19 V 21 D 25 J 27 S 28 D 29 L 31 MI

CALENDARIO ARQUIDIÓCESIS DE CALI ENERO 2018 CELEBRACIÓN Jornada de la Paz Santa María Madre de Dios Escuela de Líderes – ELIAC (Pastoral Juvenil) Epifanía del Señor Bautismo del Señor Consejo de Gobierno Zonal Zona Norte 2° T.O. Inicio semestre SEMAYOR Inicio Labores Curia Arzobispal Consejo Pastoral Zonal Zona Norte 3° T.O. Conversión de San Pablo Encuentro de Músicos (Pastoral Litúrgica) 4° T.O. ASAMBLEA GENERAL DEL CLERO (1° grupo) Tuluá ASAMBLEA GENERAL DEL CLERO (2° grupo) Tuluá

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Rojo Verde Morado Blanco


Santiago de Cali, Enero de 2018

NiĂąos

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NiĂąos

Santiago de Cali, Enero de 2018

La Voz Católica Enero 2018  
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