¿Qué pasaría si no tuviéramos suficiente espacio para vivir? ¿Qué pasaría si el espacio no estuviera definido por el género? ¿Ni tampoco por los sentidos? ¿Qué pasaría si no estuviera permitido tocarse? ¿Y si no hubiera ley?
Bajo este planteamiento, y entendiendo radical como fundamental, esencial, relativo a la raíz, el grupo DMA_rquitectos propone un proyecto de experimentación social. En el obsoleto zoo de Madrid, se elimina o añaden variables de la vida cotidiana de forma que se genera una arquitectura condicionada por hechos actuales. En la propuesta se incluyen 20 espacios condicionados por la alteración de una sola variable buscando la radicalidad.
La selección de estos 20 espacios parte de la generación mediante inteligencia artificial de 100 posibles futuros para nuestra especie. El resultado se procesa y se filtra quedando los 20 condicionantes más interesantes. A estos espacios los llamaremos microcosmos. La apertura a expandir el complejo es inevitable.