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EL LLOVEDOR DE TIROLESA de Fernando Zabala


EL LLOVEDOR DE TIROLESA Obra de Teatro de VII Escenas Personajes: MABEL JUVENAL RAUL GRILLO


ESCENA I (En un pueblo del interior de Córdoba, en la cocina de una vivienda muy humilde, al medio una mesa chiquita con sillas desparramadas, sobre la mesa JUVENAL con una caja de madera toda lustrada de un televisor viejo de catorce pulgadas, de allí sale una suerte de antena, un foco con un prolongador que está conectado a una batería de auto que se halla en el suelo. JUEVENAL lleva puesto siempre un delantal azul tipo industrial hasta las rodillas, metiendo su cabeza dentro de la caja, dejando medio cuerpo afuera. MABEL sentada en el otro extremo de la mesa, ella dobla ropa que coloca sobre una pequeña mesita que tiene a su lado. Ella está con ropa de casa, cada tanto mira con mala cara lo que hace JUVENAL que trabaja concentradamente sobre el aparato. Es de tardecita, de fondo se oye una pequeña radio a pilas en el que se oyen algunos tangos medios difusos) MABEL: ¿Vas a comer o no? JUVENAL: (Metido adentro de la caja) Eh… MABEL: (Levanta la voz un poco molesta) Si vas a comer te digo… JUVENAL: (Saca la cabeza de la caja) ¿Qué hora es? MABEL: Como las cuatro de la tarde… JUVENAL: (Se vuelve a meter adentro de la caja) Dejamelo en la heladera, tengo para rato acá… MABEL: Se te va enfriar eh… JUVENAL: (Reniega con unos cables) No le hace, después lo caliento en el horno. MABEL: Así vas a gastar toda la garrafa. JUVENAL: (Desde adentro de la caja) Y bueno, entonce lo como así nomas que tanto, déjamelo ahí arriba. MABEL: (Fastidiada deja la fuente sobre la mesa) ¿Vas a ir a lo de Ochoa? JUVENAL: Hoy no puedo.


MABEL: Pero dijiste que ibas esta tarde. JUVENAL: (Molesto) No puedo ir Mabel ¿no ves que estoy laburando con esto? MABEL: ¿Hasta cuando vas a estar con esa cosa? JUVENAL: (le contesta sin mirar, sigue en lo suyo) Hasta que funcione… MABEL: (Lo mira molesta) Hace un mes que me venis diciendo lo mismo… ¿No te cansas de estar con ese aparato todo el día? JUVENAL: (Con una linternita adentro de la caja) ¿Cuál es el problema Mabel? me divierto, me entretengo… MABEL: Si, bueno, el trabajo también puede ser entretenido ¿no? JUVENAL: (Sacando la cabeza de la caja) No me largues los perros Mabel eh, no empecemos otra vez con las indirectas de nuevo, te lo pido por favor… MABEL: Mira Roncaglia que pegó laburo con el Chiqui Meñasco, los dos se juntaron y… y se mandaron flor de emprendimiento los dos… JUVENAL: Dejame de joder… andar vendiendo bolas de fraile los domingos a la tarde en el club, eso no es un trabajo serio Mabel… MABEL: (Irónica) Claro, y lo tuyo es un trabajo serio ¿no? JUVENAL: (Sacando la cabeza de adentro de la caja) Es algo más respetable, más como es… más… más ambicioso, acá no te olvides que vamos a fundar una compañía de lluvias producidas Mabel… (Pausa breve, al ver que MABEL lo mira con desgano) ¿Yo te conté lo que hizo Baigorri allá en el… como es… allá en el norte? (MABEL lo mira con un gesto vago de cansancio) El tipo se llevo el aparato a Santiago del Estero que tenía flor de sequia, diez meses sin una gota de agua… cuando lo puso en funcionamiento, no te miento eh, se llovió tanto que hasta tuvieron que pedirle, que rogarle para que baje el tensiómetro lluvial porque se inundaba todo el pueblo en cuestión de horas… MABEL: (Espantando las moscas sobre el plato) A vos lo que se te va inundar es la comida, pero de moscas si no comes…


JUVENAL: (Que sigue con la cabeza en la caja) Que si yo supiera donde está ese bendito aparato Mabel mira… lo raro es que nunca más lo encontraron… murió Baigorri y el secreto se lo llevó tristemente a la tumba… MABEL: Y vaya a saber porque no lo encontraron, por ahí el tipo la tiro a la mierda de miedo a que descubrieran que era todo verso… JUVENAL: (Saca la cabeza de la caja) No digas boludeses Mabel, no empecemos otra vez con esos facilismos de siempre, no la encontraron porque… porque… (hasta que encuentra una explicación) porque se la habrán choreado, por eso, quien no quiere afanarse una máquina así eh… MABEL: (Terminando de doblar la ropa) Bueno, yo termino esto y me voy eh… JUVENAL: (Vuelve a meter la cabeza en la caja) Es más ¿hasta sabes que? se la deben haber afanado los Rusos, porque esos copian todo, tienen radares por todo lado, hasta en las axilas tienen radares… Y si no mira como está de enrarecido el clima, el calentamiento global y toda la gilada eh… MABEL: No digas pavadas Juvenal, haceme el favor… JUVENAL: (Saca la cabeza de la caja) Pero si mira lo que está el tiempo Mabel, tenemos un día de frío y dos de calor, donde se ha visto cosa semejante, los tipos deben manejar el sistema desde algún lugar secreto, encanutados por ahí en algún satélite ¿o vos crees que no son los que mandan los tornados, los zunami a los norteamericanos? MABEL: (Burlona pellizca un pedazo de pan que come y ríe) ¿Y a vos te van a venir a chorear los Rusos también? JUVENAL: (Hace girar el pedal de la caja) Y no se mira, yo toco madera, guarda el piojo que estos rusos son mano larga eh, yo por las dudas… me llevo el aparato a lo de Raúl, con el quilombaso que tiene aquel otro en el patio… lo pongo entre los cardos y la azalea y ni los aviones Japoneses lo van a detectar ahí. MABEL: (Colocando la ropa en un canasto suspira cansada) Miralo al negro Oviedo digo yo… ¿sabes que hizo no? El tipo se abrió la bicicleteria en el depósito, hace como una semana que empezó y tiene bicicleta por todos lados, hasta en el baño


tiene bicicletas… decime si vos no podes hacer lo mismo Juvenal eh, te pones un tallercito de algo, de electrodomésticos, de televisores, que se yo, de lo que sea bah… JUVENAL: (Muy serio) Mira Mabel, una sola cosa te voy a decir al respecto, el país está atravesando momentos sumamente delicados, te diría más, nunca estuvo en una situación tan crítica y desfavorable como la que está hoy en día. Mira lo que está pasando con la emergencia hídrica, los incendios forestales, los diques que bajan su nivel, los ríos se están quedando sin agua… ¿y vos me venís con una bicicleteria? (MABEL se lo queda mirando, JUVENAL se dirige hasta un mueble y de un cajón saca una carta y se la tira en la mesa) mira, toma, lee ¿qué dice ahí eh? ¿qué dice? MABEL: (Se pone unos anteojos, leyendo con dificultad) Servicio Meteorológico Nacional… (Que se lo queda mirando a JUVENAL) ¿Te escribieron ellos? JUVENAL: No, les escribí yo… pero no importa, van a tener el honor, el grandísimo honor de recibir los primeros informes hídricos de las aplicaciones fluviales… así los mantengo al tanto, como para que después no digan que no les avise… MABEL: (Escucha un ruido en la pared) ¿Que fue eso? JUVENAL: (Parando la oreja) ¿Qué fue que cosa? MABEL: (Tratando de escuchar) ¿No sentiste como un ruido en la pared vos? JUVENAL: No, yo no sentí nada… MABEL: (Se va hasta la pared, luego confirmando) Son los del alado, estoy segura que son los del al lado, porque a vos te espían, te miran todo lo que haces acá, asoman la cabeza por la tapia y miran cada cosa que haces en el taller, el otro día los escuche que estaban cuchichiando no se que cosa… JUVENAL: ¿Quienes? MABEL: (Se pone un saco) Los vecinos quienes van a ser, yo escucho cuando se ríen eh, se matan de risa… seguro que hasta de mí se deben reír, anda a saber las cosas que dicen de nosotros después…


JUVENAL: (Canchero y sonriente) Mira Mabel, una vez que funcione este aparato, a esos giles de cuarta que se rien y dicen boludeses, los tengo a todos amontonados acá en la puerta, sorprendidos y preguntando como carajo fue que se armó el tormentón… pero vos dejalos nomas, tiempo al tiempo… (levantando la voz hacia la pared) que lo que nos parecen tan amargas pruebas son a menudo fehacientes bendiciones disfrazadas… MABEL: (Sale preocupada con un canasto de ropa) Bueno, me voy yendo nomas, porque la verdad que no tengo tiempo para escuchar pavadas, y comete ese bife haceme el favor que está lleno de moscas… JUEVENAL: (Desde adentro de la caja le grita) Si salis te conviene llevar el paragua Mabel eh, lo deje apoyado sobre el armario, si no me encontras es porque me fui a lo de… de… (El ruido del golpe de la puerta, JUVENAL saca su cabeza de la caja y observa que MABEL ya se ha ido, vuelve a hundir la cabeza dentro del aparato, las luces descienden bruscamente) ESCENA II (Patio de vivienda proletaria, una escalera tijera hacia el centro del patio, un improvisado tendedero de ropa con alambre de punta a punta, en la que cuelga un calzoncillo rojo y una colcha rotosa. A los costados macetas con todo tipo de plantas, un farol de fondo que apenas titila, una mesa de camping despintada, sobre la misma, ¨El Llovedor¨, a su lado una picadita de salame, queso, aceitunas, dos vasos de cerveza a medio tomar. En una esquina RAUL que sostiene cómo puede una enorme antena de televisor con un cable conectado al aparato. Distanciado JUVENAL que está agachado sobre la caja de madera, con una mano se tapa un ojo) JUVENAL: (Dando indicaciones a los gritos) Más a tú derecha Raúl. RAUL: (Moviéndose con la antena grotescamente) ¿Para acá? JUVENAL: Para quedate ahí, esperate un poco, para… (se pone una mano en la mitad de la cara) seguí ahí eh, no vayas a mover un pelo.


RAUL: (Luego de un tiempo) ¿Y? JUVENAL: (Mirando de lejos) No, esperate un poco te dije. RAUL: (Hecho una estatua) ¿Cuánto tiempo… tengo que estar así? JUVENAL: (Estirando un cable) Media hora… RAUL: ¿Media hora? JUVENAL: Si media hora y… (mira un cronómetro) veinte minutos… RAUL: (Arroja la antena al piso) Anda a cagar… JUVENAL: Pero para Raúl, para un poco viejo, me dijiste que me ibas a dar una mano. RAUL: (Sentándose) Y si… y mira como me la dejaste encima… (agitando la mano por el calambre) si no fuera porque… porque te veo tan embobado con esto de… de hacer llover… ya me hubiera pirado a la mierda… JUVENAL: (Muy serio, mientras desenrosca un cable) La ciencia es algo más que un hombre embobado Raúl, la ciencia es el arte de la búsqueda y el descubrimiento, el síndrome de la exploración, y si no que mejor ejemplo que el de Baigorri Velar. El tipo estaba en Bolivia, en plena selva tropical, con una máquina igualita a esta, pero mira lo que son las cosas Raúl, el tipo andaba buscando minerales, piedritas, pelotudeses… y de pronto, así como de la nada, empezó a notar que cuando conectaba el mecanismo del aparato, se producían lluvias ligeras que le impedían trabajar… RAUL: ¿Y? JUVENAL: ¿Cómo y? el tipo fabricó una lluvia Raúl, la inventó… fijate que sin esfuerzo alguno, sin andar buscando nada pretencioso y caro a su voluntad, por la mera casualidad, el tipo descubría la génesis de la creación ¿te das cuenta? RAUL: (Comiendo una aceituna) ¿Y vos… vos crees. que te va a pasar lo mismo? JUVENAL: (Levanta la antena y la cuelga en la soga de la ropa) Y no se mira… yo por lo menos… yo soy más consiente, lo mío no es casualidad Raúl, si no


causalidad que es muy distinto, además no dejaría tirado años de esfuerzo como hizo Baigorri Velar ¿sabe que le dijo a los Yanquis no? RAUL: (tomando cerveza) ¿Qué… que le dijo? JUVENAL: (Cuelga la antena finalmente en un calzoncillo rojo) Podrán tener todo el petróleo del mundo, todo el oro a sus pies, pero nunca van a tener este aparato bajo su domino, así les dijo. RAUL: (Pausa breve, pensativo) Que… pelotudo… JUVENAL: ¿Porque? RAUL: Y… no vendérselo a los Gringos… si se lo… si se lo vendía sabes como el tipo surgía… se iba para arriba… se… se forraba de guita… JUVENAL: No todo lo que brilla es oro Raúl… (Empieza a pelar un cable con una pinza) hay que tener imaginación, intuición… eso es lo indispensable, yo por ejemplo, mira lo que son las cosas, cuando la conocí a la Mabel sabia que ella iba a ser mía, mira lo que te digo eh, yo le eche el ojo y ya sabía que teníamos la vida por delante, fue un instante, un segundo de luz… RAUL: (Pausa breve, lo mira sin entender) ¿Y que… que tiene que ver la chaucha con los… con los palitos? JUVENAL: (Saca un salamín de un plato) ¿Cómo que tiene que ver? (con el salamín en la mano y catedrático) La intuición es un coso, es un don, un pálpito divino Raúl, y lo que te quiero decir es que yo tengo la misma cosa… la misma intuición de aquella noche cuando la conocí a la Mabel… (RAUL lo mira sin entender, JUVENALL sonriente) Yo ¿sabes que? vengo intuyendo que con el llovedor hago un gol de media cancha Raúl, te digo más, el otro día soñé plata, y sin ir más lejos anoche soñé oro, y mira lo que son las cosas que hoy vino la esposa del Pata Martínez ¿y qué me regaló? la planta de la moneda… (RAUL sin entender nada) te juro que se me puso la piel de gallina por todo el cuerpo, los ojos se me fueron para atrás, hasta me agarro una descompostura indo intestinal por la emoción… ¿y eso que significa? señales Raúl, esas son señales…


RAUL: (Que lo mira sin entender) Y suponiendo que… que funcione… el coso… el como e… el… aparato este… ¿qué vas hacer? JUVENAL: (Con una sonrisa de oreja a oreja y con el vaso de cerveza en la mano) Hacer la gran Baigorri Raúl, la gran Baigorri, me voy de gira por el interior del país, lo recorro de norte a sur, palmo a palmo, pueblo a pueblo, prácticamente hacete una idea que hasta la Antártida no paro Raúl … (De pronto se escucha un relámpago, se ve un intenso brillo en el fondo del patio) RAUL: (Carga con unos platos de la picada) Mejor entro las cosas. JUVENAL: (Se ha quedado mirando el cielo embobado) ¿Ves que te dije Raúl? está funcionando, yo te avise que enchufaba y se venía el aguacero, y mira que apenas estos son los primeros resultados de una largo proceso investigativo… (Sube arriba de la escalera tijera con el aparato bajo el brazo, va contento y radiante, la tormenta le vuela los pelos, pero JUVENAL es una sola felicidad) sentí el viento Raúl, sentí la humedad, que potencia, que intensidad, tan solo apreté este botón mediocre e insignificante, y mira nomás como se armó el tormentón… RAUL: (Otro brillo) Che, yo… yo me guardo eh, me… me piro. JUVENAL: Espera Raúl, esperate un poco viejo, no sos un escarabajo tampoco. RAUL: (Mirando hacia arriba) Pero mira como está el cielo… esto puede ser piedra eh… JUVENAL: (Sonriente en la punta de la escalera despliega unas antenas largas y puntiagudas) Viste que yo enchufe y se puso negro en un minuto, nos podemos dar por satisfechos si tenemos éxito esta noche Raúl, la realidad ha superado mí imaginación… RAUL: Si pero los relámpagos… desde esta tarde eh… antes de que vengas con… con la caja. JUVENAL: Y si yo lo tengo activado desde la mañana Raúl, por eso los venís escuchando. RAUL: (Se come otro salamín) ¿Pero no deci que tiene que estar… al aire libre?


JUVENAL: Y bueno por eso te estoy diciendo, lo deje en la ventana de mi casa, y por las dudas le enchufé el ventilador… RAUL: (Que lo mira sin entender) ¿Para… para que el ventilador? JUVENAL: Para que corra más aire, con semejante calor después se averia un circuito y flor de problema, esto es como una criatura Raúl, hay que tenerlo en observación las veinticuatro horas del día. RAUL: (Un nuevo relámpago ilumina el patio, ya se oyen las primeras gotas de lluvia) Ahora si que me… que me piro eh. JUVENAL: (Bajando las escaleras con el aparato) Lo dejo abajo de esta maceta Raúl, pero dame algo para taparlo… RAUL: (Encuentra una lona manchada de pintura) Toma… tápalo con la lona… JUVENAL: (Que se lo queda mirando) Dame algo un poco más digno, un poco más presentable… no vamos a tapar un par de pistones quemados… RAUL: (Le alcanza una colcha que estaba colgada en el tendedero) Bueno dale… tápalo con esto y a la mierda… JUVENAL: (Un trueno sacude a RAUL, mientras JUVENAL cubre el aparato con la colcha) ¿Ves? estas son justamente las señales de las que te vengo hablando Raúl, te das cuenta, y eso es porque estamos entrando irremediablemente en el estado de gracia, el instinto no conoce de límites Raúl… RAUL: (RAUL mira para arriba asustado) Si, seguro, claro… JUVENAL: (Abre un paraguas negro y lo coloca por encima de ambos) Nos vamos para arriba Raúl. Yo te dije que esta lluvia era mía, y efectivamente el tiempo está de nuestro lado, porque el tiempo nos acompaña Raúl, hemos sorteado las mayores dificultades y esta lluvia es la fiel prueba de las virtudes de este fenomenal aparato… RAUL: (Cansado) Bueno ta bien Juvenal… vamos que se hace tarde…


JUVENAL: (Mientras corren hacia el interior de la vivienda) Vamos Raúl, vamos… sigamos bregando por esta lluvia y por todas las que vengan, que el cielo está de nuestro lado… (Luz que desciende con JUVENAL y RAUL que atraviesan la delgada lluvia, los dos bajo el paraguas se meten adentro de la casa rápidamente) ESCENA III (Taller pequeño en la casa de JUVENAL. Una mesita y herramientas desparramadas, un foquito que titila ilumina tenuemente el lugar, un cartelaso con letras fileteadas hacia el foro que reza: ¨Compañía de Lluvias Producidas¨ sobre un carrito de supermercado ¨El llovedor¨ al lado la batería y un prolongador enchufado a una zapatilla. JUVENAL iluminado como un orador, parado sobre un cajón de verdulería que apenas lo sostiene. Escuchado por GRILLO, periodista del pueblo y amigo de ambos, seguido de la figura chiquita y redonda de RAUL) JUVENAL: (Casi como un presentador) Caballeros sean ustedes bienvenidos a las modestas instalaciones del laboratorio de investigación y estación de lluvia medular. Acá no hay exentricidades tipo Hollywood ni nada que se le parezca, si no los más modestos recursos de la ciencia en el que hemos hecho llover a voluntad, junto a mí compañero de trabajo, secretario personal e íntimo amigo, Raúl Cristaldo Enría. RAUL: (Vergonzoso) Yo lo sigo porque soy amigo eh, nada que ver Grillo, yo albañil, vos sabes, yo otra cosa. JUVENAL: (Que sigue con su presentación) Caballeros del éter, debido a que es necesario que la mesa de laboratorio, también sea un altar, me he propuesto demostrarles finalmente la grandiosidad de este aparato. Luego de fatigosas y costosas observaciones he obtenido las lluvias intermitentes de las que voy a proveer a la población en pleno estado de sequía. Señores del diario, se acabaron los pronósticos, de ahora en adelante la lluvia se regula… (sonriente a GRILLO) cuando quieras Grillo podemos hacer la nota… GRILLO: (Que lo mira tentado) Perdón… ¿Qué nota? JUVENAL: (Muy serio) La… la nota… la que dijiste que me ibas hacer…


GRILLO: (Se va hasta la puerta) Bueno, me voy yendo gente, se me hace tarde eh… JUVENAL: (Lo trata de retener, baja del pedestal improvisado) Pero para, no te podes ir ahora, el otro día en el bar me dijiste que si funciona me hacias la nota… GRILLO: (A RAUL) ¿Este que vino se tomó? JUVENAL: Ningún vino me tomé, yo me acuerdo muy bien de los compromisos que no es otra cosa, y vos te comprometiste a cubrir el acontecimiento ¿miento yo? GRILLO: (Lo palmea cariñosamente en un cachete) Juvenal, dejate de joder mí viejo, anda a laburar, haceme el favor… JUVENAL: (Que se lo queda mirando) Escuchameló Raúl, oimelo al tuyo, ahora se quiere lavar las manos. Vamos hacer una cosa, vamos a los bifes directamente, te voy a mostrar como funciona el mecanismo antes de que te aventures a un juicio prematuro… y mira la generosidad que voy a tener con vos, que te autorizo a sacarle una foto y todo, te voy a dejar ese privilegio, vas a ser el primer periodista en poder registrar y cubrir una imagen histórica para la ciencia de nuestro país… GRILLO: A la perinola, que imagen histórica che, una caja de un televisor de catorce pulgadas con una bateria, que ganas de joder las bolas que tenes hermano eh… JUVENAL: Permitime que te muestre el mecanismo del aparato y después en todo caso emitimos juicios de valor… GRILLO: (Resignado) Bue, está bien, dale, mostramelo, dale… JUVENAL: (Sobre el tablero) Bueno, para empezar hay que decir que el diafragma a simple vista es muy sencillo, pero ojo el piojo que tiene sus complicaciones… por ejemplo si yo desenchufo acá, provoco la descongestión atmosférica, contengo las precipitaciones aisladas que se originan en este preciso momento, en una palabra, aprieto el cielo y deja de llover, se corta el chorro, cerramos la canilla y ni una sola gotera, absolutamente nada. GRILLO: (Burlándose cómplice le giña un ojo a RAUL que mira para otro lado) Bueno no lo desenchufes hermano porque si no te van a agarrar los gringo del campo y te van hacer fiambre el aparato.


JUVENAL: Mira Grillo, te explico para que tengas a penas una mínima noción de la constitución orgánica de este complejo dispositivo. Este botón de acá es para lluvias intermitentes, este otro es para vientos y chaparrones, y atenti que acá se viene lo más jugoso muchachos, con solo mover la antena hacia el sitio indicado, podríamos llegar a desatar lo que se denomina en el campo hidromagnético la lluvia a distancia, si quisiéramos podríamos descargar más de 80 milímetros de agua sobre cualquier superficie, inclusive venciendo todo tipo de limitaciones climáticas y geográficas… GRILLO: (Lo codea cómplice a RAUL) A la mierda… se van a fundir los fabricantes de paraguas eh… JUVENAL: (Muy serio sigue montado con el discurso) Mí propósito es a penas colaborar con el campo investigativo y ser solidario con el desarrollo tecnológico de una nueva generación científica que requiere de mayores compromisos, de mayores responsabilidades… Porque nosotros estamos necesitando deliberadamente de nuevos referentes que representen bien al país, que lo dejen bien parado de una buena vez por todas, digamoslo así, con toda la seriedad que amerita el caso, precisamos imperiosamente de investigadores natos y triunfalistas en sus disciplinas… GRILLO: (Ironizando burlonamente) Claro, y ahí apareces vos, iluminado completamente, bajando las escaleras de los pabellones científicos más destacados del planeta y con un mega arcoíris de fondo. JUVENAL: (Modestia aparte) Bueno, no sé si tanto así que digamo, pero… seriamos, los primeros en manejar las precipitaciones mundiales Grillo. Con el llovedor podríamos hacer llover hasta en el desierto del Saara ¿se imaginan ustedes? Los árabes sembrando alfalfa, girasol, criando vacas, prácticamente muchachos, ya no habrían más desiertos, extinguiríamos todo tipo de sequía a nivel mundial… GRILLO: (Le guiña el ojo a RAUL) ¿Y los camellos? JUVENAL: (Serio) ¿Los camellos que cosa? GRILLO: ¿Los vas a extinguir también?


JUVENAL: (Serio) Los camellos que se vayan a freír churros hermano, se acabo la seca Grillo, hasta una selva en el Himalaya podríamos sembrar si quisiéramos, esta es la clave, el dedo gordo de la creación muchachos, y les aclaro algo nada más, para esto no se requiere de muchos dólares ni tampoco de un robusto capital, a penas se precisa de un cerebro que funcione y de un buen corazón. RAUL: (Le muestra el diario a JUVENAL) Lee Juvenal… estaba pronosticado… JUVENAL: (Agarra el diario y lee, pausa breve) Habrá sido una casualidad, una…una… grandísima casualidad, estas lluvias son mías Raúl, vos viste anoche claramente que yo enchufe y se largo, contale como se desató la tormenta en tú casa, contale como el cielo se oscureció en cuestión de segundos, como los nubarrones invadieron todo el patio como si fueran pájaros negros, contaselo a Grillo… GRILLO: (Mira el reloj) Bueno muchachos hasta acá llegó mí amor, yo no estoy al pedo, así que me voy yendo porque que si no a mí me van a rajar… (ironizando lo palmea en la cara cariñosamente) ah… y para la tormenta que se mojan las milanesas eh, que digo, me voy a comprar el asado para esta noche, total vos paras la lluvia a voluntad ¿no? (le pega una cachetada cariñosamente y se va yendo) JUVENAL: (GRILLO abre el paraguas y se va yendo, JUVENAL se lo queda mirando y luego lo persigue) Espera Grillo, espera un poco… cerrá el paraguas si queres que ya desenchufé, acordate de sacar la nota en el diario eh… RAUL: (Se acerca a JUVENAL) Yo también me… me piro Juvenal… JUVENAL: Para Raúl… ¿vos también? RAUL: (Se tapa con el saco para salir) Nos… nos vemos el sábado, chau. (Se escuchan relámpagos y llueve más fuerte que antes, JUVENAL agarra un manual y unos anteojos diminutos que se pone para leer, mientras toca botones desesperadamente sobre el tablero de la caja, la luz empieza a descender suavemente) ESCENA IV


(Casa de JUVENAL. Llega MABEL de la calle, viene con un bolsón cargado de ropa que deja sobre una mesita. JUVENAL apoyado sobre la mesada, comiendo una latita de picadillo. ¨El llovedor¨ inmóvil descansa sobre el carrito de supermercado cubierto con una toalla vieja) JUVENAL: ¿Y? ¿qué tal? ¿todo bien? MABEL: (Deja el bolsón de ropa en la mesa) Si, por lo menos… JUVENAL: ¿Mucha gente en el negocio? MABEL: Más o menos… JUVENAL: (Ofreciéndole la lata de picadillo) ¿Queres un poco de…? MABEL: No, gracias… (saca ropa del bolsón, se detiene, tiempo, lo mira a JUVENAL, al fin se anima) mira Juvenal… yo estuve con Oviedo y… y me dijo que te espera el lunes si vos queres… JUVENAL: (La mira) ¿Cómo? MABEL: Pase por el negocio y… me dijo que podes trabajar con él, está necesitando de un empleado… JUVENAL: (Deja la lata de picadillo) Mira Mabel, si vos estas pensando que yo voy a relajar horas de mí trabajo para terminar en esa bicicletería, estas muy equivocada… MABEL: Sería muy importante que agarres ese trabajo Juvenal, Oviedo te va a pagar bien me dijo… JUVENAL: No se trata de que me pague bien o… o no me pague bien Mabel… (pausa breve) hiciste muy mal en hablar con ese tipo eh, a mí no me cae nada bien… MABEL: Si ya sé, pero es el único que te puede dar un trabajo… JUVENAL: Perdón, pero yo no te pedí en ningún momento que salgas a buscarme un trabajo eh… y menos que menos de la mano de Oviedo…


MABEL: (Pausa breve, suspira, casi rogando) Necesitamos la plata Juvenal, no podemos seguir así, estamos cada vez más endeudados, todavía tenemos tres alquileres sin poder pagar, y yo ya no sé que inventar, no sé qué decir… JUVENAL: (De un sifón de soda se sirve en un vaso) Bueno, hubieras empezado por ahí entonces, si es por una cuestión de plata… mañana mismo le voy a pedir unos pesos a mí hermana y se acabó el problema, a la tarde paso por la casa y ya que estoy le llevo el televisor… MABEL: No quiero que le pidas más nada a tú hermana Juvenal, ni un solo centavo más quiero que le pidas… JUVENAL: ¿Por? MABEL: Porque no, no se le puede estar pidiendo plata todos los días cada vez que se nos ocurre… JUVENAL: Pero si ella no tiene ningún problema en… MABEL: (Interrumpiéndolo a gritos) No quiero te dije, no quiero, no entendes… JUVENAL: (Pausa, se la queda mirando) ¿Acá sabes cuál es el problema Mabel? ¿sabes porque nosotros estamos sin un mango? Porque vos no vas a los puntos estratégicos de venta, porque en la terminal la gente no va a comprar ropa, la gente solo va a la terminal para viajar, pero vos como haces lo que queres y no me llevas el apunte, bueno… MABEL: El problema no es ese Juvenal perde cuidado, el problema es otro… el problema que vos estas con ese bendito aparato todo el tiempo cuando deberías estar trabajando. Es el tercer trabajo que rechazas en un mes Juvenal, el tercero, así no sé donde vamos a ir a parar… JUVENAL: Es que esos no son trabajos formales Mabel, esas son changas, pasatiempos que es otra cosa… MABEL: (Interrumpiéndolo) Igual deberías aceptarlo, no estamos como para tirar manteca al techo tampoco…


JUVENAL: (Pausa breve) Vos Mabel deberías ser más solidaria, deberías ser más compañera, tendrías que entender que el trabajo que estoy realizando lleva cierta cuota de esfuerzo, de sacrificio… pero como siempre, te dejas arrastrar por la corriente… y eso es lo que no me gusta últimamente de vos Mabel, eso es lo que no me gusta… seguramente es la Negra la que te anda llenando la cabeza, porque esa siempre tiene algo para decir de los demás… MABEL: Bueno está bien, si vos no queres tomar ese trabajo Juvenal, no importa, lo voy a tomar yo entonces… JUVENAL: (Se la queda mirando) ¿Pero que estas diciendo Mabel? no digas boludeces haceme el favor… MABEL: ¿Crees que no soy capaz? (subestimándola con un gesto) le voy a decir a Oviedo que mañana mismo empiezo a trabajar con él en la bicicleteria…. JUVENAL: (Molesto) Hace lo que quieras Mabel, a mí no me vas a enganchar por ese lado, yo no me voy a desenfocar de mí actividad porque vos me vengas con… con… con cuestiones menores, yo tengo objetivos mucho más considerables y significativos que andar perdiendo el tiempo en una bicicleteria… MABEL: Si seguro, claro, con ese aparato por ejemplo, total esa máquina a nosotros nos da de comer ¿no? JUVENAL: Mira Mabel, el día de mañana, esa máquina es la que nos va a salvar las papas a nosotros cuando a mí me llamen de la universidad… (al ver que MABEL se cuelga la cartera) ¿A dónde vas Mabel? MABEL: A lo de la Negra me voy, y no me esperes para comer porque no sé ni a que hora vuelvo… JUVENAL: (MABEL agarra unos trapos y los mete en el bolsón de ropa que está en la mesita) Claro… que fácil lo tuyo eh, venís, tiras la piedra y después te vas, total es uno el que tiene quedarse con la piedra en el zapato ¿no? pero bueno, no importa… una mancha más al tigre que le hace ¿no? (MABEL sale con el bolsón de ropa pegando un portazo, JUVENAL desde la puerta levanta la voz) pero te advierto que así vas por un camino equivocado Mabel eh… ¿me escuchaste no?


(JUVENAL agarra la latita de picadillo y sigue comiendo, las luces bajan suavemente) ESCENA V (Patio de la casita humilde de RAUL, el farolito rodeado de plantas, la mesa de campin y los banquitos despintados, otra vez la típica picadita sobre la mesa, queso, salame, botellas de cerveza amontonadas. ¨El llovedor¨ sobre el carrito de supermercado, le cuelgan unos trapos decilachados de color naranja que alguna vez seguramente fueron de color rojo. RAUL a un costado con un vaso de cerveza en la mano, se come algunas aceitunas mientras bebe) JUVENAL: (Volviendo de adentro de la vivienda, con el diario en la mano, envuelto en bolsas de residuo color negro que improvisan una suerte de piloto) Y que quede claro eh, que acá está el diario y no anuncia un gramo de lluvia para el día de hoy, para que después no hayan malos entendidos, y no se diga una cosa por otra, y si no basta mirar el burro de Loreti que está de cola hacia el sur. RAUL: El burro de… de Loreti siempre está de cola hacia el sur… JUVENAL: (Mirando el cielo contento y Teatralmente) Pero hoy llueve Raúl, lluve, mira como, como están de coso, de loca las hormigas, mira como caminan por todos lados, ves, hacen caminitos por acá, por allá, van y vienen, escucha ¿oís? cantan los sapos, esa es la musa inspiradora Raúl, esa es la señal… (olfateando) sentí, sentí ese olorcito, hay olor a jarilla fresca Raúl, me lo dice el instinto, hoy tenemos lluvia hasta decir basta… RAUL: (Que se ha quedado mirando El llovedor largo rato) Decime una cosa… ¿para que mierda… los… los trapos? JUVENAL: (Que se lo queda mirando) ¿Qué no sabes? RAUL: (Desorientado) ¿Qué cosa? JUVENAL: Me extraña araña Raúl, te lo presento, con nosotros Gauchito Gil… RAUL: (JUVENAL se mete adentro de la caja con un tester) Ah… pero… pero los banderines son… son colorado…


JUVENAL: (Sale de adentro de la caja) Los colores son lo de menos Raúl, acá lo importante es la intención, igualmente el naranja es lo más parecido al rojo… RAUL: Más que naranja es un… es un amarillaso… ¿y para que Gauchito Gil? JUVENAL: (Señalando con la pera ¨El llovedor¨) Se lo tengo encomendado Raúl, le hice una promesa y todo, pero el Padre Juan me dijo que le prenda una vela a Santa Escolástica y que le haga una oración de diez minuto y quince segundos, pero yo por las dudas, le prendo una vela a los dos, si no es con uno, es con el otro seguro. RAUL. Me parece que a estas alturas… terminas prendiendo un sirio. JUVENAL: Epa la vaca, un poquito más de optimismo Raúl, hay que saber abrir el camino, despejar las ideas oscuras, además fijate un detalle… (sonriente saca un radiador oxidado que coloca al lado del aparato) traje el radiador para que haga enganche con la antena, ¿sabes cómo atrae esto no? RAUL: (Que lo mira descreído) Voy preparando el fuego para… para el asado mejor. JUVENAL: (Que se lo queda mirando) Perdón… ¿qué asado? RAUL: ¿No nos juntábamos para… para el asado acaso? JUVENAL: No quiero decepcionarte Raúl, pero el asado mejor hacelo al horno, con la sudestada que voy a traer esta noche no van a llegar ni siquiera a comer la morcilla fría, y antes que me olvide, prepara fuentones por si tenes goteras en casa, avisale a la bruja eh… (mete la cabeza adentro de la caja) ahora si que no hay razón científica para que esta vez no me arranque… RAUL: (Pausa breve, carraspea la garganta, se lo queda mirando, luego se le acerca) Che Juvenal… discúlpame una… una… (no sabe cómo encararlo, pero al fin se anima) con una mano en el corazón, pero de verdad te lo digo eh… ¿vos pensas que esta caja… con tanta porquería adentro… va… va a traer una sudestada? de verdad te lo pregunto, no… no te ofendas. JUVENAL: Si te lo digo así Raúl, con una mano en el corazón… te diría que hoy se inunda hasta la avenida San Martín, es más, ni los desagues inaugurados


recientemente van a dar abasto con la cantidad de agua que vamos a tener esta misma noche… RAUL: (Duda mirando el cielo) ¿Vos… vos decis? JUVENAL: (Sacando al cabeza de adentro de la caja) Hay que tener fe Raúl, hay que saber creer, porque en el fondo esto es una cuestión de fe, y la fe mueve montañas Raúl… RAUL: No, si, claro, más vale… JUVENAL: Y para que tengas una mínima noción de la fe que me tengo, le dije a Presa que no se le ocurra organizar el campeonato de bochas a la intemperie… RAUL: ¿Eso le… le dijiste? (JUVENAL asiente triunfalista) ¿Y qué te dijo el viejo? JUVENAL: (Con una regadera mete agua adentro de un embudo que está conectado a la caja) Casi me manda soberanamente a la mierda, pero después se quedó pensando… ¿sabes hace cuanto vienen organizando ese campeonato de morondanga? pero guarda la pelota eh, que ni bien caigan las primeras gotas de lluvia el viejo se acuerda de mí, creer o reventar que hoy se destripa el cielo Raúl. RAUL: (Se manda otra aceituna) Y así como… como vamos me parece que termino reventando. GRILLO: (Picaresco y sonriente aparece GRILLO) ¿Qué tal como le va señor llovedor? ¿qué lluvia nos va a fabricar hoy? ¿de cuantos milímetros? ¿habrán ráfagas de viento también? JUVENAL: Dichoso los ojos Grillito querido, preparate porque esta noche vamos a tener como 50 milímetros de lluvia fácil… GRILLO: (Le guiña el ojo a RAUL) A la pucha, vamos a ver, no vaya a ser que traigas una lluvia acida eh. JUVENAL: ¿Trajiste el móvil no? GRILLO: Pero claro, lo prometido es deuda. JUVENAL: (Entusiasmado) ¿Salimos en vivo?


GRILLO: Por supuesto. RAUL: (Viene con una bandeja con vasos y una cerveza) Perdón… ¿qué… que móvil? GRILLO: Me olvidaba de contarte Raúl, traje el micro de la radio, porque nuestro compañero aquí presente, la gran eminencia pluviométrica, va a salir en vivo en el noticiero anunciando su verbo inflamado cuando enchufe su creación. RAUL: (Desconcertado) ¿Cómo? JUVENAL: (Feliz, sonrisa de oreja a oreja) Lo que escuchas Raúl, para toda la radioadiencia de Tirolesa y la zona… hasta en Jesús María se van enterar del gran acontecimiento. RAUL: (Preocupado) ¿De en serio… me… me estás diciendo en serio? GRILLO: Vos tranquilo Raúl que el que va a parlar es nuestro amigo: ¨El llovedor de Tirolesa¨ se apodo así ahora… (en un canto burlón) ¿no es cierto señor Llovedor? JUVENAL: (Cabeceando) Humildemente, por supuesto. RAUL: Escuchame una cosa… no digas que… que estas acá en mí casa eh… JUVENAL: (Sonriente) Para tú tranquilidad Raúl, ese tipo de fuentes subjetivas e intrascendentes no hacen falta que sean reveladas… RAUL: (Desconfiando) Te tomo la… la palabra eh… GRILLO: (RAUL se lo queda mirando) Bueno, ahora si, preparate que lo enciendo y largas eh… JUVENAL: Cuando quieras yo ya… ¿ya está? (GRILLO presiona play y le acerca el grabador, le dice algo al oído de RAUL. JUVENAL aclara las cuerdas vocales) Bueno… em… Señoras y señores de la querida Colonia Tirolesa y localidades vecinas, les hablo por este prestigioso y único medio, con el fin de informarles y de revelarles que en estos momentos me encuentro a punto de enchufar una unidad modelo, no por un capricho de un cerebro dedicado a la ciencia, sino más bien para que los presentes puedan seguir el ritmo de mis tareas investigativas al frente del colosal descubrimiento de una única máquina en su especie que provocará lluvias y chaparrones, sudestadas y hasta garantizo temporales para que quede claro y se


despeje toda duda de su alto potencial y rendimiento… (GRILLO se mata de risa, RAUL intenta ponerse serio pero se ríe también) por lo que si se desata el ferviente y feroz aguacero esta misma noche, será producto de esta fórmula exponencial que he venido gestando y desarrollando con los años de investigación y arduo trabajo a pulmón… (Mira el grabador) por lo que… que… (mira el grabador otra vez, se da cuenta que no hay cassete) que pasa que… te olvidaste de ponerle el casette… GRILLO: (Tentado mira el grabador) Uy, si, tenes razón, no me di cuenta… JUVENAL: (Tentados GRILLO y RAUL) Perdón… ¿de… de que se rien los dos se puede saber? GRILLO: (Tentado con RAUL) De nada Juvenal… es que pensamos que te ibas a dar cuenta viejo… JUVENAL: ¿Darme cuenta de que cosa? vos me dijiste que… vos me dijiste que me ibas a sacar en vivo. GRILLO: (Riéndose a carcajadas, casi no puede hablar) Como te voy a sacar en vivo hermano si el programa termino hace como dos horas, además que si te saco diciendo ese discurcete me sacan vendiendo almanaque de la radio… (que sigue tentado) pensé que te ibas a dar cuenta de la joda boludo. JUVENAL: (Cayendo) Ah… mira vos… una joda… así que una… mira vos… GRILLO: (Que lo abraza cargosamente) No te calentes hermano, queríamos hacerte un chiste acá con Raúl, para reírse un rato… ¿porque no vamos preparando el asado eh? RAUL: Me parece una… un gran idea… voy haciendo el chimi… JUVENAL: (Explotando) Asado un carajo, de ninguna manera, acá vinimos para enchufar ese aparato, y es lo que vamos hacer, andate a lo de Rivarola a comer asado… RAUL: Acá no… no grites que no vendes nada eh, acordate que… que estamos en mí casa.


GRILLO: (Tratando de mediar) Mejor vamos prendiendo el carbón Raúl, no perdamos tiempo. JUVENAL: (Agarra la bolsa de carbón) Que carbón ni que carbón… (Pausa, GRILLO y RAUL lo miran sorprendidos) acá vinimos con objetivos mucho más importantes que lastrar un pedazo de carne… RAUL: Dejate de… de joder y larga el carbón Juvenal. JUVENAL: Acá vinimos a comprobar un hecho real y concreto, para eso vinimos esta noche, esa es la verdadera razón que nos convoca. GRILLO: No inches las pelotas Juvenal… JUVENAL: Vos porque desconfias del método, porque no me tenes fe, pero cuando se abra el cielo y empiecen a caer las primeras gotas de lluvia ahí quiero verte la cara… GRILLO: Pero hermano, escuchame un cosa, no le podes llamar método a esa improvisación, es poco serio, poco ético, te lo digo como amigo que soy… JUVENAL: (Interrumpiéndolo) Muy equivocado señor, ninguna improvisación, ustedes no saben lo que podemos hacer acá, no tienen la más pálida idea de la revolución que puede ocasionar este aparato, yo no soy el que pronostica las lluvias, yo soy el que las provoca que es otra cosa… RAUL: (Pedagógico) Esta bien Juvenal, ta bien… calmate un poco… mira… lo que… lo que Grillo te quiere decir es que no… no te podemos creer que una caja de… de televisor de catorce pulgadas pueda… originar una… una lluvia, y encima así como de la… como de la nada… es demasiado me… me parece… GRILLO: Afloja Juvenal, larga el carbón que Raúl tiene razón… JUVENAL: (Con la bolsa de carbón bajo el brazo) Paremos la pelota acá entonce, hagamos la prueba como corresponde, los pingos sobre la cancha, la lluvia de esta noche yo se las traigo del norte, va a llover en toda la comarca y alrededores, setenta milímetros de agua sobre la llanura, anoten, que después no hallan malos entendidos, y que no se diga una cosa por otra… (de pronto sale humo de adentro


del Llovedor) uy la puta madre… (JUVENAL agarra los trapos colorados e intenta apagar el fuego) ayudenme carajo… trae un poco de agua Raúl… GRILLO: (Riéndose) Che hagamos el asado acá adentro que tanto, traete la parrilla Raúl. RAUL: (Se va para adentro de la casa) Espera, dame un… ya vengo… JUVENAL: (Con los trapos colorados intenta apagar el fuego que sale del aparato) La puta madre, yo sabía que se iba a recalentar con el calor… RAUL: (Desde adentro) No encuentro la… la jarra… JUVENAL: Apurate con el agua Raúl… RAUL: (Sale desesperado de la casa) No sé donde tengo la… la… JUVENAL: Dale Raúl, movete carajo… RAUL: (Nervioso, sin saber que hacer) Pará… para un poco… (se le ocurre de pronto) diario… te voy a traer diario… JUVENAL: (Interrumpiéndolo a los gritos) La manguera Raúl… traeme la manguera… RAUL: (Buscando entre medio de las plantas) No… no tengo manguera… JUVENAL: (Abanicando el aparato desesperadamente con un cartón) La regadera entonces que mierda… RAUL: (Yendo hacia un lado y hacia el otro, finalmente se mete adentro de la casa) La regadera… está… está… está pinchada… JUVENAL: (Que sigue abanicando) La puta madre que los mil parió Raúl… ¿pero será posible que no tenes ni un miserable vaso con agua? GRILLO: (Burlón mientras come un salamín) Una lluviecita ahora te digo que no te vendría nada mal eh… JUVENAL: (Un grito más fuerte) Dale Raúl carajo…


RAUL: (Sale de adentro de la casa como misil con un sifón de soda y lo apreta con tremenda bronca vaciando todo el líquido sobre el aparato que cae como una suerte de lluvia) A la mierda… que tanto… JUEVENAL: (Se agarra la cabeza desesperadamente) Pero que hiciste Raúl, que hiciste… (casi un llanto) agua te dije Raúl, agua, no soda… RAUL: (Con el sifón en la mano) ¿Te lo salve y encima te… te quejas? GRILLA: Decí que le tiraste con la soda y no con la cerveza… JUVENAL: (Sobre el aparato) Los circuitos se empastan todos Raúl, se inchan, se brotan con la soda por el gas, mira como hace globito el tablero, se emperchan los botones, ves que te dije… RAUL: (Como niño retado) Y… y yo que sabia… GRILLO: (Riéndose, lo palmea) Para la próxima le largamos un litro agua mineral macho, no te preocupes eh. JUVENAL: (Revisa preocupadísimo el llovedor y lo abanica con un diario) Levanto un poco de temperatura, eso es todo, nada para preocuparse, nada para alarmarse… (A RAUL y a GRILLO mientras abanica el aparato) esto se arregla eh, esto todavía se puede arreglar, no canten victoria que la lluvia todavía la tengo en camino… GRILLO: (Que sigue riendo muy tentado) Che a lo mejor el aparato ese… en vez de atraer el agua, atrae el fuego ¿qué sabes? RAUL: Vamo haciendo el asado Grillo, vamo que se hace tarde. GRILLO: (Que sigue gozando a JUVENAL) Si apuremos Raúl, no sea que venga el huracán asesino no. JUVENAL: (Agitando un diario sobre el aparato que humea) No van a llegar ni a comer el primer plato, hagan todo el fuego que quieran, asado llovido van a tener, pasado por agua, cambio el viento norte y se lo traigo en zonda, lluvia en bucle que mierda… (GRILLO abre la bolsa de carbón, RAUL trae una parrilla que deja sobre el piso. JUVENAL los mira apartado y con los ojos colorados de bronca, mientras que


abanica con un diario la caja incendiada que humea recortando su propia figura retorcida sobre el aparato) ESCENA VI (La casa de JUVENAL, la cocina con las luces apagadas. JUVENAL llega con aparato que humea sobre el carrito de supermercado que apenas camina, se lleva por delante la silla y la mesa. MABEL lo descubre en plena oscuridad) MABEL: (Irónica) Llegas temprano eh… JUVENAL: (Su figura desangelada completamente, vine con la máquina humeante y sobre un carrito de supermercado, su rostro una sola tristeza) Eh… ah Mabel, sos vos, pensé que estabas… (carraspea) vengo de… de estar con los muchachos… MABEL: (Prende la luz) ¿Así? mira vos, no me dijiste nada… JUVENAL: (Rascándose la cabeza como cansado) Estuvimos probando el aparato en casa de Raúl, por eso que me demoré… MABEL: (Por el piloto improvisado de JUVENAL) ¿Y esas bolsas para que son? JUVENAL: (Mirandose) Ah, nada, tenía frío y… (revisando por todos lados) ¿qué hay de comer? MABEL: Nada, no hay nada. JUVENAL: (Abriendo una olla) ¿Cómo que nada? (Abre otra olla) algo tiene que haber, algún bifecito con puré, alguna ensaladita aunque sea… (abre las puertas de un mueble, lo encuentra vacío) pero yo me pregunto una cosa Mabel… ¿qué hiciste hoy que no cocinaste nada? (MABEL no le responde) te estoy hablando Mabel… MABEL: Me voy Juvenal… JUVENAL: Eh… MABEL: (Pone ropa en un bolsito) Me voy a lo de la Negra, entre las dos nos vamos ayudar para vender la ropa.


JUVENAL: Pero si son las cuatro de la mañana Mabel, no van a poder vender ni un escarpín a esta hora… MABEL: Me voy para siempre Juvenal… JUVENAL: (Se la queda mirando) ¿Cómo para siempre? MABEL: Si, para siempre, desde mañana comienzo a vivir en lo de la negra… JUVENAL: (Pausa breve, JUVENAL se la queda mirando mientras MABEL sigue metiendo ropa en la valija) Pero vos no me dijiste nada Mabel… MABEL: Te estaba esperando justamente para eso, para decírtelo… JUVENAL: (Luego de un tiempo reacciona) Pero no te podes ir así Mabel, no me podes dejar solo con todas las cosas… MABEL: (Interrumpiéndolo, saca unas cortinas de la ventana) La verdad que yo me tendría que haber ido hace rato Juvenal… nada más que tuve la inútil esperanza de que cambiaras algún día… JUVENAL: (La mira desencajado) Pero Mabel, escuchame una cosa… MABEL: (Interrumpiéndolo, las cortinas bajo el brazo, deja unas boletas sobre la mesa) Arreglate vos con los alquileres, acá tenes las ultimas boletas pagas, queda mayo, junio y julio por pagar… no sé si quedará otra boleta por ahí dando vueltas, a lo mejor la de la luz… JUVENAL: (Pausa breve, se la queda mirando) ¿Las cortinas también te las vas llevar? MABEL: (Dobla las cortinas y las mete en una bolsa) La única tarada que te aguanto todos estas ralladuras tuya fui yo, pero basta, me canse, toque fondo con vos, y no debo ser la única perde cuidado, porque hasta tus amigos se escapan y corren de vos… JUVENAL: Perdón, eso si que no te lo voy a permitir, mis amigos a mí me respetan, me quieren, me aprecian de sobre manera… MABEL: Huyen de vos que no es lo mismo…


JUVENAL: Muy equivocada señora, Raúl es mí fiel colaborar, mi mano derecha practicamente… y Grillo… Grillo ¿sabes que? uno de estos días me saca en el matutino y en primera plana… MABEL: Por favor Juvenal, Raúl se esconde como un caracol de la vergüenza que tiene, y Grillo se te vive riendo a tus espaldas, se mata de risa de vos, ninguno de los dos se creen una sola palabra de ese verso que vas hacer llover… JUVENAL: Porque todavía no entienden, no comprenden de la magnitud de este aparato, pero vos espera Mabel, tiempo al tiempo, que cuando tenga mis primeras precipitaciones son los primeros que van a venir a golpear la puerta para felicitarme… MABEL: (Cerrando el bolso) Y seguro que te van a llamar del servicio meteorológico también no… JUVENAL: Burlate todo lo que quieras Mabel, pero ya vas a ver que con el tiempo, van a colgar una placa de bronce acá en la puerta, acordate lo que te digo. MABEL: (Irónica, se cuelga el bolso y se va hasta la puerta) Claro como no, una placa o varias, como las del cementerio por ejemplo… JUVENAL: Bueno, sabes que vamos hacer entonce, para darte una simple demostración de los hechos, yo mañana le hago el mantenimiento correspondiente y la enchufo acá adentro, a lo de la Negra te vas a ir pero con lluvia. MABEL: (Desde la puerta) Soña Juvenal, soña que no cuesta nada, a vos no te ayuda ni si quiera el aguacero de Santa Rosa. JUVENAL: (MABEL se retira, JUVENAL la intenta seguir) Mabel… Mabel espera… Mabel… (la corre hasta la puerta, luego) la tormenta de Santa Rosa te la traigo yo sabes… (Se va hasta la cocina, pero luego vuelve hecho una furia hacia la puerta gritando aunque MABEL ya se fue) y después no vengas a buscarme eh… (La luz empieza a descender con JUVENAL que patea la mesa, se sienta desanimado y mira pensativamente ¨El Llovedor¨)


ESCENA VII (Taller de la casa. JUVENAL tiene barba de días, cabello mal peinado, está en calzoncillos, el delantal abierto, arrugado y todo manchado de comida, diríase que JUVENAL está en completo estado de abandono de su persona. Sobre la mesa latitas de picadillo con velas, ollas, platos, vasos todos amontonados, sobre una silla una botella de ginebra a medio tomar. En el piso barroso y mugriento se halla cantidad de ropa tirada, mezclada con bolsas de basura que aparentemente han sido abiertas con evidente desesperación. Sobre una silla que ha quedado desparramada y dada vuelta se apoya una radio a pilas de la que se escucha de fondo voces difusas relatando una suerte de partido de fútbol. JUVENAL está sobre el aparato con la cabeza metida adentro de la caja, ilumina el interior de la misma con una linterna minera que tiene colocada sobre su frente. RAUL golpea las manos desde afuera) JUVENAL: (Su voz ronca, sus ojos chiquitos) Dale pasa Raúl, pasa… RAUL: (Entrando sorprendido) Permiso eh… permiso… (mirando el tremendo desorden) que… que oscuridad che… ¿qué… que paso? JUVENAL: ¿Qué pasó con que? RAUL: Con… con la luz… JUVENAL: La cortaron la semana pasada… RAUL: Uh… JUVENAL: Sentate Raúl, enseguida termino con esto… RAUL: (Alcanza a ver una mortadela con una antena de televisor encastrada) ¿y eso que es…? JUVENAL: ¿Qué cosa? RAUL: La… la mortadela… JUVENAL: (Saca la cabeza de adentro de la caja) Ah, un viejo secreto Alemán, leí en una revista de esa… de que como es… de… de ciencias… que la cola de caballo atrae la tormenta, por eso.


RAUL: (Se queda pensando) ¿Y que tiene que ver la… la mortadela? JUVENAL: ¿Y no es carne de caballo acaso? RAUL: (Queda pensando) No, si, claro… JUVENAL: (Sonriente saca la cabeza de adentro de la caja) Seguro que afuera hay viento Raúl ¿no? RAUL: No… viento no… JUVENAL: (Sacando la cabeza de adentro de la caja) Preparate igual Raúl, porque esta noche vamos a tener una gran lluvia, pero esta vez no lo digo por decir eh, ayer por la madrugada enchufé el aparato y cayeron apenas quince milímetros de agua, hasta me tomé el menudo trabajo de medirlo con la probeta y todo, y ojo que estos son los primeros indicios de que esta vez vamos por el camino correcto, hoy tenemos garantizada la lluvia Raúl. RAUL: (Mirando por la ventana) Está muy… muy despejado afuera eh… JUVENAL: (Agarra la botella de ginebra que está en la mesa) Mira que si esta noche le ganamos al tiempo Raúl, los cincuenta pesos que tengo en el bolsillo se van como tiro en un rubio champan, aunque me guste más la ginebra con coca, no importa, esta vez y porque estas vos compro hasta chandon mira… RAUL: (JUVENAL le echa un trago a la ginebra) Por mi no… no te molostes Juvenal… JUVENAL: (le alcanza un paraguas) Antes de que me olvide tomá, agarra que cuando salgas te vas a empapar todo, yo sé lo que te digo, no te doy la sombrilla porque está hecha bolsa, toma, abrilo tranquilo si queres acá adentro que yo no supertuicioso… RAUL: (Incómodo) No… yo vine por un… por un… yo ya me voy. JUVENAL: ¿A dónde te vas Raúl? tenemos toda la noche por delante y vos ya te queres escapar… (abre el paraguas todo destartalado y roto) si es por lo de la tormenta, ni te preocupes eh, lo tilde en una suave llovizna, apenas unas gotas locas van caer sobre la superficie, ni se van a sentir prácticamente.


RAUL: Si claro, si vos lo decis… JUVENAL: (Le apoya la mano en el hombro) Mira Raúl, si de algo estoy seguro, es que nunca hay que dejar enfriar las esperanzas, hay que agotar todos los recursos… hasta el último, persevera y triunfaras decía el filósofo… RAUL: Si, claro… más vale… JUVENAL: Y si no mira de lo que está hecha la vida Raúl, las pruebas a las que diariamente somos sometidos. Y que mejor ejemplo que el de Noé, que nadie la creía una sola palabra de que vendría el diluvio universal, sin embargo, cuando el agua se hizo presente arrastrando y llevando todo lo que tenía a su paso, todos corrieron desesperadamente hacia el arca para poder salvarse, inclusive los que no le creían… ¿y eso que nos demuestra Raúl? que en cuestión de fe, nadie tiene la última palabra… RAUL: (Asiente con la cabeza, pausa) Juvenal… yo quería decirte que… que… JUVENAL: (Interrumpiéndolo con una sonrisa, su rostro todo iluminado) ¿Sentís el viento? Es el mismo viento pampero de la otra noche en tú casa, ese es el viento de lluvia Raúl, lo siento en el aire, en los huesos lo siento… RAUL: (Mirando hacia arriba) ¿De… de donde viento? JUVENAL: (Inspirado) Cuando yo siento las primeras gotas de lluvia Raúl, siento que algo que me explota acá adentro, veo esos brillos, siento esos relámpagos que te aturden, que te sobresaltan, y se me pone la piel de gallina, te juro… (bebe un trago profundo de la botella de ginebra, RAUL lo mira desorbitado) algún día Raúl, algún día, la gente se va acordar, se va a dar cuenta de lo que nosotros supimos conseguir con este bendito aparato, acordate de lo que te dice este humilde servidor… RAUL: (Siguiendolé la corriente) No, si, seguro… JUVENAL: (Se va hasta donde está el aparato) La ilusión no se mancha con nada Raúl, en todo caso es lo último que se debe perder, porque la ilusión es lo que nos mantiene vivos hasta el final de nuestras vidas… (saca la cabeza de adentro de la caja y lo mira fijo a RAUL) y yo te puedo asegurar una cosa Raúl, que hoy yo


tengo la ilusión de que esta noche cambiamos el rumbo y definitivamente… Porque lo que se está buscando es posible Raúl, aunque este más allá de la línea del horizonte no importa, no le hace… lo que se busca con empeño y voluntad tarde o temprano se halla con sabia y repentina veracidad… RAUL: Si, seguro, claro… JUVENAL: (Le ofrece un cigarrillo) Tomá, servite un mentolado Raúl… RAUL: No… te… te agradezco… recién tiro… JUVENAL: (Un par de pitadas, se queda mirando hacia la ventana) Hay noches que miro por esa ventana Raúl, y me quedo mirando y mirando durante horas… es como si el universo lo tuviera acá, metido adentro del ojo… de pronto veo una luz, un chispazo que se enciende de la nada y se me hace la ilusión de que todavía tenemos una oportunidad… El hombre está obligado a bosquejar su propio futuro Raúl, a buscar más allá de lo que tiene frente a sus ojos, esa es nuestra utopía Raúl, esa es, te das cuenta, la irremediable búsqueda anacrónica de nuestro propio universo… RAUL: (Se lo queda mirando un instante sin saber que decir) Si… claro… JUVENAL: (Mirando por la ventana inspirado y con una sonrisa) Mira ese cielo Raúl, mira como la espesa niebla empieza a cubrirlo todo de a poco, como las estrellas se empiezan a esconder hasta no verse más en el firmamento, la luna cobra un color grisáceo, metalizado, y el viento, el fiel acompañamiento de toda esta opereta, anuncia la llegada inminente del principal anfitrión… RAUL: (Pausa breve, que no quiere cortar la inspiración) Juvenal yo… yo te… yo te tengo que pedir algo. JUVENAL: (Sonriente en la ventana) Pedí lo que quieras Raúl, yo te escucho… RAUL: (JUVENAL vuelve a meter la cabeza dentro de la caja) Me cuesta porque… porque sos mi amigo… pero… pero te voy a pedir que… que… JUVENAL: (Al ver que RAUL no sigue) ¿Qué cosa Raúl?


RAUL: (Lo mira y luego) Que… que no vayas más a… a casa Juvenal, a Teresa no le gusta que… (pausa breve, no sabe como seguir) viste como es la gente que… (no sabe como seguir) hay así como un… como un rumor… como un… JUVENAL: (Mientras revisa el aparato) ¿Rumor sobre qué? RAUL: La gente… la gente que habla y… y… (después de un tiempo a los bifes) te encasillaron Juvenal… te hicieron mala fama bah, puterio barato… de todos modos yo te voy a venir a ver cada vez que… cada vez que pueda… me hago una escapadita y… y… JUVENAL: (Interrumpiéndolo, enchufa ¨El llovedor¨ muy sonriente, casi no lo ha escuchado a RAUL, está en su mundo) Esta lluvia va a ser mía Raúl, ponele la firma y el sello, mía va a ser, acordate cuando te acuestes allá en tú casa, cuando empieces a sentir las primeras gotas de lluvia sobre la chapa, yo te puedo asegurar Raúl, te puedo asegurar que esta noche le despejamos la duda a más de uno. RAUL: Está bien Juvenal… yo te venía a decir eso y… y… me voy yendo… JUVENAL: (Con la cabeza adentro del aparato) Y te aseguro que esta lluvia Raúl, no va a ser un capricho del destino ni mucho menos de la casualidad… RAUL: (Desde la puerta, luego sale rápidamente) Chau Juvenal, cuidate… JUVENAL: (JUVENAL sigue con la cabeza adentro de la caja, no advierte que RAUL se ha ido) Esta va a ser una lluvia grande Raúl, una lluvia que va a brotar de lo profundo del cielo… una lluvia como nunca se vio antes en Tirolesa Raúl, te lo puedo asegurar… (se da vuelta y se encuentra con que no hay nadie) Raúl… (lo busca en la puerta) Raúl… (Pausa larga, se vuelve, bebe un trago de la botella de ginebra, mira la mortadela que está en la mesa) pero que mierda… (Pellizca un pedazo de mortadela que lleva a su boca mientras mira el vacío, pensativo unos instantes. Se sienta, coloca ¨El llovedor¨ en su falda, allí se queda con el paragua destartalado y comiendo algunas fetas de fiambre. Luego de fondo se oye ¨Fuga y Misterio¨ por Astor Piazzolla) No importa, hoy me consagro y definitivamente… ahora si que se te dio Juvenal… hoy se lluve hasta el alma… se cae el cielo a pedazos… (Pausa breve) Hoy lluvia señores, lluvia… (otro mordiscón a la mortadela) de abajo y para arriba que mierda… lluvia carajo… lluvia… lluvia…


lluvia… lluvia… (la luz empieza a bajar lentamente, mientras que JUVENAL sigue repitiendo ¨lluvia¨ cada vez más enrabiado, a su vez hace girar el pedal de bicicleta que está adosada a la caja, la luz se apaga suavemente, hasta quedar la escena en completa oscuridad, de pronto se oyen una sucesión de varios relámpagos reiteradas veces, luego el agua que cae a buen pulso sobre la superficie) TELON FINAL


El llovedor de Tirolesa