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Cortes de luz: ¿cuánto dura la comida en la heladera? l calor extremo y los cortes de luz traen preguntas que se repiten en las casas de todo el país. ¿Qué hacer con los alimentos que hay en la heladera? ¿Debemos tirarlos? ¿Hay algún truco para que duren más tiempo? Aquí, todo lo que necesitás saber para evitar intoxicaciones.

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Primer paso: ¡no abras la puerta! * Mantené las puertas de la heladera y el freezer cerradas durante los cortes de luz. Si la heladera no se abre, los alimentos se mantendrán en forma adecuada entre tres y cuatro horas. * Un freezer lleno mantendrá la temperatura por cerca de 48 horas (24 horas si está a medio llenar). Si tu congelador no está lleno, agrupá los paquetes para que formen un "iglú" para protegerse unos a otros. * Si el corte de luz se prolonga por más de cuatro horas,

colocá los alimentos en heladeras portátiles o en recipientes herméticos con hielo, que evitarán el calentamiento por un tiempo.

Al momento de conservar * Guardá los alimentos de mayor riesgo, como carnes y lácteos, en el freezer o congelador. Ubicá las carnes en la parte inferior en recipientes herméticamente cerrados. * Guardá todos los alimentos en recipientes de vidrio o de plástico. * Dale prioridad de frío a los alimentos y no a la bebidas.

Al hacer las compras * Comprá poca cantidad de mercadería que necesite ser refrigerada. * Elegí comercios que conserven la cadena de frío ante los cortes de energía, por ejemplo, con generadores. * Tratá de reemplazar los ali-

mentos perecederos por otros no perecederos. Por ejemplo, comprá leche en polvo en vez de leche fluida.

Al cocinar y/o comer * En el freezer, revisá cada uno de los alimentos después de cada corte de luz. Ante evidencias de descongelamiento (cajas mojadas, ablandamiento, presencia de cristales de hielo), consumí los productos en el momento. Nunca vuelvas a congelar algo que se descongeló. * No prepares comida con demasiada anticipación, ya que así se suman factores de riesgo. Esto es fundamental en alimentos como salsas, cremas y rellenos. * Cociná las carnes con cuidado y en forma completa. Si perdieron la cadena de frío (dos horas sin adecuada refrigeración), desechalas aunque conserven su color y olor. * Lavá en forma muy cuidadosa las frutas y las verduras con agua corriente, ya que pueden haber perdido frío en su conservación. ¡Atención! Hay que aumentar los cuidados en las personas de mayor riesgo: embarazadas, niños, ancianos y enfermos en general.

Fuentes: Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) / Secretaría de Alimentos de la Provincia de Córdoba / Instituto del Alimento de Rosario.

Las gaseosas light, ¿son light? ¿Y si engordan? ¿Y si nos hinchan? ¿Y si hacen mal? Muchas veces dudamos antes de tomar estas bebidas, en especial cuando queremos bajar de peso. Para sacarnos las dudas, una nutricionista las analiza desde distintas variables: sus calorías, su efecto en la salud y su capacidad de mantenernos hidratadas. Las gaseosas "light" o "zero" no aportan calorías porque no contienen azúcar, en su reemplazo se les adicionan edulcorantes no calóricos. La diferencia entre una y otra denominación es la fórmula y el tipo de edulco-

rante. Dentro de la variedad de sabores (cola, lima-limón, naranja, etc.) no hay mejores ni peores. Se puede elegir cualquiera de las que se presentan en el mercado. Respecto a las cantidades, se pueden beber a voluntad. Son muy útiles en los planes de descenso de peso, ya que otorgan valor de saciedad (sensación de plenitud), además de hidratar. No hay evidencia científica que indique que las gaseosas light sean perjudiciales para la salud. Estas bebidas, al igual que la soda, pueden provocar hinchazón abdominal si se ingieren

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en exceso. Sin embargo, esto no significa que engorden o que sean dañinas. La recomendación de consumo de líquidos es de 2,5 litros por día. En verano puede incorporarse aún más, en especial aquellas personas con sudoración profusa, que practiquen un deporte o concurran al gimnasio varias veces a la semana. Dentro de la cantidad de líquido recomendada (2,5 litros) se incluye el agua común o gasificada, las aguas saborizadas sin azúcar, las bebidas a base de hierbas light, los bebibles de soja light, la leche descremada, las gaseosas y jugos light, las infu-

siones (café común o descafeinado, malta, té común, saborizado o verde, mate cocido o cebado), los caldos y las sopas de verduras (para el invierno), y la gelatina light. A su vez, las frutas y verduras son buenas fuentes de agua. Para saber si se está consumiendo suficiente cantidad de líquido se puede observar el color de la orina: si es oscura se está bebiendo poco y, por el contrario, si es clara muestra que la ingesta es adecuada.

Por Viviana Viviant, nutricionista, personal trainer y periodista médica.


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Evitá el atracón! Comé de todo sin aumentar de peso n Navidad y Año Nuevo consumimos cinco veces más calorías que en el resto del año. Cómo evitar la sensación de malestar físico (y anímico) posterior a las comidas. Las claves, achicar las porciones y trabajar sobre los excesos. En las comidas de Navidad y Fin de Año solemos consumir hasta cinco veces más calorías que en un almuerzo o cena normal. Este exceso se traduce en un kilo y medio demás en la balanza. No sólo esas dos celebraciones son de "desarreglos": todo diciembre es mes de brindis, cenas y cócteles. Por eso, si no trazás un plan de alimentación, podés terminar el año con varios kilos demás y una sensación poco agradable.

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Guía contra el “atracón” 1) Reducir la cantidad de "excusas" para comer demás. Las comidas de fin de año no deberían durar un mes. Con cinco o seis encuentros uno celebra con todos los grupos que tiene. 2) Evitar los ayunos los días de fiesta. Ante una cena especial no debemos hacer ayunos durante el día, sino respetar un mínimo de cuatro comidas -aunque livianas- para compensar los excesos calóricos de la noche. Saltear comidas para sanear el exceso posterior es un error: la combinación ayuno-atracón es muy perjudicial para el organismo. Lo ideal es mantener el ritmo de las cuatro comidas al día. 3) Achicar porciones. A la hora de sentarse a la mesa, la moderación es básica y lo central es cuidar las cantidades. Deben ser chicas y si se quiere repetir, lo mejor es recurrir a frutas o verduras. 4) Calmar la ansiedad. Lo esencial es contar con algunas estrategias para no caer en la tentación de devorarse todo: durante la entrada, se recomienda optar por algo que provoque atracones. Por ejemplo, una ensalada verde abundante, aunque con una medida cantidad de aceite. Como plato principal se sugiere intercalar agua entre bocado y bocado. Así, la sensación de saciedad del estómago se produce más rápido. A su vez, es preferible comer lentamente para darle al organismo el tiempo que necesita para realizar la digestión. 5) Medir el consumo de bebidas alcohólicas. Para quienes dis-

frutan de acompañar la comida con alcohol, es conveniente poner el vaso con agua del lado derecho del plato, más al alcance de la mano, y del lado izquierdo, la copa de vino. Así se reduce la ingesta de alcohol, que es una importante fuente líquida de calorías. 6) Saber comprar. Para evitar las tentaciones durante este mes de fiestas, hay que hacer foco en las compras previas. En principio, se recomienda ir al supermercado con un listado, en lugar de recorrer porque todo tienta en esta época. Además, no hay que guardar comida en la alacena porque en cualquier momento uno puede recurrir a ella. 7) No abandonar la actividad física. Si los gimnasios cierran, hay que hacer el esfuerzo de salir a caminar. No hay misterios en la ecuación: si son días de mayor ingesta de comidas calóricas, se debe hacer toda la actividad física que se pueda. En las fiestas de Fin de Año resulta ideal tener en cuenta estos puntos clave que permiten disfrutar de las reuniones, comidas y bebidas, sin experimentar un sentimiento de culpa y malestar al terminar la época de excesos.

¿Comiste de más? Claves del ayuno desintoxicante Es una práctica que ayuda a limpiar y descongestionar el aparato digestivo. Repleta de inquietudes y falsas creencias, la clave está en tomar las precauciones necesarias para no dañar la salud. Tomá nota. Fiestas, eventos, fines de semanas, reencuentros. Muchas situaciones nos llevan a comer de más. Es entonces cuando nos sentimos hinchadas, pesadas y, en busca de soluciones, acudimos a técnicas desintoxicantes. Una de ellas es tan conocida como polémica: el ayuno. ¿Se puede practicar? ¿O es perjudicial para la salud? En primer lugar, definamos bien de qué se trata. No consiste en dejar de comer y beber, como muchos pueden pensar, sino que está relacionado con no ingerir alimentos sólidos: - Se pueden consumir líquidos, como por ejemplo, jugos de frutas. - Por supuesto, hay que ingerir una importante cantidad de agua, que es la base de nuestra hidratación y una aliada para bajar de peso. - También el té verde es una excelente opción para tomar en cualquier hora del día. Las catechinas, un ingrediente antioxidante de la bebida, estimulan que el cuerpo queme calorías. - Para llevar una alimentación saludable en estos días se sugiere incrementar el consumo de frutas naturales, verduras y pescado en sus diferentes preparaciones. Especialistas en nutrición afirman que el ayuno es saludable porque sirve para limpiar y descongestionar el aparato digestivo. Sin embargo, si no se hace con ciertas precauciones podría provocar problemas gástricos, hipoglucemia (concentración de glucosa en la sangre

anormalmente baja) e, incluso, desmayos.

Quiénes pueden realizarlo Si nuestra condición de salud es adecuada y tenemos entre 18 y 60 años, se puede ayunar hasta el mediodía o un día completo. Cuando el ayuno es parcial (es decir, que se consumen sólo líquidos), el individuo recibe cierta cantidad de calorías provenientes de azúcares presentes en lo que se bebe, por lo que es poco probable que aparezcan síntomas que demuestren que no podemos continuarlo. Sin embargo, conviene interrumpir el ayuno si aparece una sensación de debilidad de cualquier grado, desmayos e indicios de hipoglucemia, como excesiva sudoración, temblor, taquicardia o fatiga. Por lo que, antes de efectuar este tipo de ayuno, es recomendable no realizar actividad física en exceso, e ingerir líquidos en abundancia para evitar la deshidratación.

Consejos a tener en cuenta • El período de ayuno no debe superar las 48 horas, ya que el cuerpo se somete a niveles altos de abstinencia y debilidad al límite de sus capacidades. • El día posterior es recomendable tener una comida adecuada pero moderada, ya que ingerir de una sola vez todo lo que no se comió durante un día completo puede ser perjudicial para la digestión. • No es aconsejable para personas diabéticas, hipotensas,

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hipoglucémicas, personas con obesidad grave, mujeres embarazadas o en período de lactancia, menores de edad o en período de crecimiento y personas mayores de 65 años. • Los días en los que se puede realizar una sola comida es importante comer alimentos que aporten energía, como los hidratos de carbono que se encuentran en la pasta, el arroz, las papas y las legumbres. Además, se recomienda consumir frutas y verduras que son ricas en minerales y vitaminas.


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Lechón al horno 1

INGREDIENTES:

Un lechón de unos 4 kilos 3 o 4 ramas frescas de laurel. 2 limones. 8 dientes de ajo pelados. 2 cucharadas colmadas de manteca. sal y medio litro de agua.

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En el fondo de la bandeja ponemos las ramas de laurel haciendo la base. Colocamos el lechón abierto boca arriba (como en la foto)

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Tapamos con papel de aluminio las manitos y las orejas, para que no se quemen. Echamos el medio litro de agua. Machacamos los ajos en un mortero, derretimos la manteca en el microondas y mezclamos con los ajos, removemos todo bien y con una brocha untamos todo el lechón y dejamos la mitad para cuando le demos la vuelta, echamos sal, orégano, unas rodajas de limón y otro limón escurrido y ponemos al horno a 200º hora y media.

5 Trascurrido este tiempo sacamos para darle la vuelta.

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Cuando lo damos la vuelta y pinchamos con un pincho todo el lomo para que salga la grasa y no se formen burbujas. A continuación untamos con el resto de manteca y ajo que habíamos reservado y volvemos a meter al horno durante una hora, subiendo el horno hasta los 240 - 250º.

Transcurrido este tiempo, este es el resultado.

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