Estudio tres: investigacion- creacion

![]()
Estudio tres: investigacion- creacion




Estudio tres: investigacion- creacion
Introducción
1.1. Encargo
1.2. Bienvenida al territorio de la creación
1.3. Bienvenido a los juguetes DIY
Inventario de Objetos Asombrosos
2.1. Ángeles de César
2.2. Muñecos de Pilar
2.3. Diario de Madelyn
2.4. Títeres de María Claudia
2.5. Muñecos de Sofía
2.6. Origami de Sandra
2.7. Vestido de Melissa
2.8. Cancha de Daniel
Cualidades Comunes Identificadas
3.1. Inspiración familiar
3.2. El valor de lo hecho a mano
3.3. Materia transformada en memoria
3.4. El juguete como soporte emocional
3.5. La imaginación resuelve (escasez creativa)
3.6. Trazos de creación (huellas técnicas)
3.7. Materiales en tránsito
Texto del párrafo
3.8. Huellas de uso (“Lo dejó fundido del uso”)
4.1. Compañía fiel
4.2. De retazos a ideas
4.3. Autonomía y logro
4.4. Transformación de lo ordinario
4.5. Escala reducida
4.6. múltiples definiciones
4.7. Fragmentación y reconstrucción
4.8 Textiles como soporte de creación
MacroHallazgos
5.1. El hogar como territorio expandido de juego
Inventario creación
5.2. El juego como coreografía de relaciones
Inventario creación
5.3. La intimidad creativa como sostén de la infancia
5.4. Infancia como rebeldía mágica
Infografiasde propuestas + material board
6.1.Coreografías del Caos
6.2.El Taller de las Metamorfosis
6.3.Cartografías de mi Territorio
6.4.Cuartel Móvil
ConceptosyArteconceptos
7.1. La casa de la norma imparable
7.2.El hogar de ecos incompletos
7.3. Los cuartos prohibidos
7.4.La magia de la sala
En un mundo inundado por productos y en perpetua producción, en donde cualquier cosa parece ser posible y cada propuesta novedosa rápidamente se transforma en obsoleta, la capacidad de crear objetos asombrosos parece haber quedado en el olvido.
Aunque pocos superan su destino efímero, algunos objetos mantienen su relevancia y logran permanecer en la mente y el corazón de sus propietarios. Por diversas razones, estos objetos dejan atrás su rol de producto de consumo y se integran al complejo tejido de una cultura material.
Al sobrepasar sus capacidades funcionales y trascender sus significados originales, estos objetos logran construir relaciones profundas con las personas que los conservan, generándoles valor tangible e intangible a través del tiempo. Quizás sean estos objetos asombrosos los que nos recuerden la capacidad que hemos olvidado, y las cualidades que debemos tener en cuenta en el momento de crear.
objetos logran construir relaciones profundas con las personas que los conservan, generándoles valor tangible e intangible a través del tiempo.
Quizás sean estos objetos asombrosos los que nos recuerden la capacidad que hemos olvidado, y las cualidades que debemos tener en cuenta en el momento de crear.
Problema de investigación
¿Cuáles son las cualidades que tienen los objetos asombrosos que nos podrían ayudar a desarrollar propuestas con características semejantes?

Estudio tres: investigacion- creacion Inventario

Los juguetes DIY nacen de la tipología La Creación: Imaginar y expresar lo imaginado, donde el papel y el dibujo aparecen como las primeras herramientas de exploración: lo más simple , una hoja, un trazo, un garabato se convierte en el punto de partida para construir mundos propios.
Sin embargo, nuestro proyecto decidió ir más allá de ese gesto inicial. Ampliamos el universo del papel y del dibujo hacia un territorio más profundo, donde cualquier material cotidiano pudiera transformarse en un objeto asombroso.
Así, los juguetes DIY no solo expresan lo imaginado a través del trazo, sino que expanden la creación hacia cuerpos, espacios y memorias. De esta forma, lo que comienza en el papel se vuelve un universo amplio y vital, donde la imaginación encuentra nuevas formas de hacerse tangible.

Donde los objetos cotidianos se transforman en objetos asombrosos para jugar. Aquí, cada creación nace de la curiosidad y la libertad, sin instrucciones ni reglas que limiten la imaginación. Son juguetes únicos, irrepetibles, moldeados por manos inquietas que ven posibilidades donde otros solo ven cosas comunes.
Cada uno crece y se reinventa con cada nueva idea: un palito puede volverse nave, una caja puede ser casa, una tapa se convierte en escudo o en timón. En este universo creado por quien juega, la fantasía no conoce fronteras. Todo objeto puede mutar, combinarse, reconstruirse y adquirir nuevos significados.
Es un mundo donde el acto de imaginar es también un acto de crear. Donde lo simple se vuelve extraordinario, y lo ordinario revela su magia escondida. Aquí, la creatividad es la única brújula, y cada juguete es un portal a un universo infinito de posibilidades
Inventario


í digital, ato y de an más ntiguoMéxico s y Tecnología



Propietario: Pilar García
Fecha decreación:1998
Color: blanco,rosado,gris
Materiales: tala,plastilo,hilo
Historia/proceso de creación:
Mi hermana y yo siempre transformamos objetos comunes en algo especial, pero hubo un juguete que quedó marcado en nuestra historia: las muñecas que creamos juntas. Nació de retazos, botones y lana encontrada por ahí, sin instrucciones ni plan, solo con nuestra imaginación.
Con ella inventábamos cuentos, recreábamos momentos de nuestra vida y nos acompañaba en cada juego. Lo más bonito era que la muñeca nunca estaba terminada: le agregábamos lazos, parches o detalles nuevos, y así crecía con nosotras. Con el tiempo entendí que no era solo un juguete. Era nuestro espacio seguro para expresar emociones, comunicarnos y fortalecer nuestra complicidad. En su tela desgastada aún vive la historia de cómo crecimos juntas, creando un mundo propio.







“A través de estos muñecos podía generar asombro, curiosidad, alegría y atención, lo que me llenaba de gran felicidad. Con historias sencillas, cantos y cuentos, los muñecos cobraban vida.”








El análisis de nuestros ocho objetos asombrosos se centró también en las cualidades comunes que permitieron comprenderlos en profundidad. Estas cualidades se organizaron en cuatro objetivos principales: los componentes materiales, los productos de expresión estética, la función o vida útil, y las cualidades objetivas que surgen de las experiencias humanas y vivas con el objeto. A partir de ellas, cada pieza se revela como un punto de encuentro entre la materia y el significado, capaz de generar historias, mitos, anécdotas y valores que reflejan la relación entre las personas y su entorno cotidiano.




El valor simbólicode lo que se construyeconlaspropias manos. No se tratasolo de un objeto,sinodelahuelladequien lohizo: las marcasdel esfuerzo, el tiempoinvertidoylamirada satisfecha al mostrarlo al mundo. El juguetesevuelveaúnmás valioso para la persona que locreó porqueestáimpregnadodel anhelo que lo inspiró y del trabajo quelohizoposible.
¿Por qué lo hecho a mano tiene mayor valor simbólico que lo industrial?

“Anudaba las bolsas para hacer cinturones, las trenzaba para hacer tiras, o cogía bolsas de otros colores para darles un toque. Cuando terminaba los ponía en un gancho, ya después en la noche me lo ponía para ‘salir de fiesta’.”


















¿De qué manera los permisos o prohibiciones familiares se materializan en el juguete creado por el niño?:
En el caso de Pilar, la infancia estuvo marcada por un permiso especial: la libertad de jugar con lo que hubiera a mano. No existía esa restricción habitual de “no toques eso” o “no dañes aquello”, sino más bien una invitación a experimentar. Ella podía coger botones, retazos de tela, hilos o agujas, y transformarlos en muñecos improvisados. Ese gesto abría un mundo de posibilidades. Cada títere hecho en casa era resultado de esa autorización implícita para crear, cortar y coser sin miedo a equivocarse. La ausencia de prohibiciones fomentó un espacio de imaginación, donde lo importante no era tener un juguete comprado, sino inventar algo propio. Así, el permiso familiar se materializó en cada costura torcida, en cada retazo cosido, y en la certeza de que jugar era también un acto de libertad.
“Mi mamá me dejaba revolver la caja de costura y yo sentía que tenía un tesoro. Era como si me dijeran: inventa, prueba, equivócate, que igual vale”
Pilar.
Inspiración fa Subjetiva





Inspiración familiar





¿De qué manera los permisos o prohibiciones familiares se materializan en el juguete creado por el niño?:
En el caso de Sofía, la tradición familiar era comprar los años viejos únicamente para cumplir con el ritual de quemarlos en diciembre. Esa costumbre representaba, en cierto modo, una limitación: los muñecos solo podían existir como símbolos de cierre del año, destinados a desaparecer en el fuego. Sin embargo, dentro de esa restricción, Sofía encontró un permiso implícito gracias a la compañía de su madre. Fue ella quien la apoyó para crear sus propios muñecos con telas y materiales que había en la casa, transformando así una práctica efímera en un gesto de permanencia. Los años viejos, que antes estaban atados a la idea de destrucción, se convirtieron en objetos para conservar, jugar y coleccionar. En ese proceso, la prohibición de “no guardar” se rompió, y el nuevo permiso abrió paso a la imaginación y al afecto.
“Mientras todos pensaban en quemarlos, yo solo quería abrazarlos. Mi mamá me dio ese permiso silencioso de conservarlos, y para mí eso fue todo”
Sofia
Inspiración familiar Subjetiva




¿De qué manera los permisos o prohibiciones familiares se materializan en el juguete creado por el niño?:
La historia de Sandra no estuvo marcada por una prohibición verbal o impuesta directamente por su familia, sino por un cambio en su entorno de vida. Al mudarse a Valledupar, perdió la presencia de mariposas y cisnes reales, animales que solían acompañar su cotidianidad y que alimentaban su imaginación. Esa ausencia se convirtió en una restricción silenciosa: ya no podía observar ni jugar con aquello que le fascinaba. Frente a este vacío, emergió un permiso implícito que abrió camino a la creatividad: el uso del papel para recrearlos. Así, lo que en principio parecía una pérdida terminó siendo una oportunidad para resignificar un material común, transformando cada pliegue en un acto de memoria y adaptación emocional al nuevo lugar.
“Cuando me mudé sentí que las mariposas desaparecieron de mi vida, entonces empecé a hacerlas de papel para no olvidarlas”
Sandra
Inspiración familiar Subjetiva



















































¿Qué marcas materiales en un juguete creado por un niño como cortes, uniones o desgaste permiten reconocer los procesos técnicos de su fabricación?:



Trazos de creación
Las uniones con cinta adhesiva, los pliegues toscos y los cortes desiguales en las bolsas dejan ver un proceso artesanal hecho con tijeras básicas y manos infantiles. El trenzado para hacer tiras de bolsa y los pedazos anudados muestran también una parte de ese proceso técnico. Estas marcas evidencian tanto la falta de herramientas profesionales como la capacidad de resolver con lo que había a disposición.
“Yo no sabía coser, así que todo lo pegaba y lo anudaba como podía”
Objetiva













¿Qué señales visibles en el material (logos, colores, texturas, formas previas) permiten reconocer el uso original del objeto antes de transformarse en juguete?:
Los estampados y texturas de las telas revelan que provenían de ropa vieja reutilizada, no pensada inicialmente para juegos.
“Algunos todavía tenían agujeritos, pero yo los tapaba con la boca del personaje”
Maria Claudia
Trazos de creación Objetiva







¿Qué señales visibles en el material (logos, colores, texturas, formas previas) permiten reconocer el uso original del objeto antes de transformarse en juguete?:
El color negro, blanco y azul opaco, la textura plástica y la forma rectangular delatan su origen como bolsa de basura.
“Se notaba que eran bolsas, pero yo las veía como telas brillantes”-Melissa
Trazos de creación Objetiva


















Durante la investigación, los hallazgos surgieron como los descubrimientos particulares obtenidos a partir del análisis individual de cada uno de los ocho objetos asombrosos. Estos hallazgos permitieron identificar detalles específicos como los materiales utilizados, las formas de uso, los gestos creativos o las experiencias humanas que los rodean que revelan la manera en que lo cotidiano se transforma en algo extraordinario.


¿Algunos juguetes trascendieron su función lúdica para convertirse en presencias afectivas. No eran simples objetos, sino confidentes silenciosos, refugios donde guardar secretos y emociones. En ellos se depositaban las alegrías y las tristezas, funcionando como testigos de la infancia. Con el tiempo, esas piezas hechas de materiales sencillos conservaron su poder simbólico: eran recuerdos vivos, llenos de ternura y compañía.
Subjjetiva





Cuan a torcido, mal cosido como los año v j o funcionaba del todo bien, no se veía como un error, sino como una oportunidad para jugar de otra manera.
Esa torpeza terminaba siendo parte de la magia: lo imperfecto volvía único al objeto y hacía que se sintiera todavía más propio. Al final, lo que parecía una falla se transformaba en el verdadero motor de la creatividad y en un recuerdo cargado de cariño.
“Cuando era niña, siempre me llamaron la atención los año viejo, los veía como muñecos y me daba tristeza quemarlos. Un diciembre hice unos yo misma, nunca los quemé, y se conviertieron en mis juguetes favoritos.” - Año viejos de Sofía


Fabricar un juguete con las propias manos era una forma de afirmarse. Cada corte, costura o amarre se volvía una declaración de independencia: el niño no dependía de lo comprado, sino que era capaz de hacer existir lo que imaginaba. Esa autonomía generaba orgullo, confianza y sentido de autoría. Lo hecho a mano no solo resolvía la necesidad de jugar, sino que daba origen a un símbolo de logro personal y de poder creativo.
Subjetiva


Trapos,palos, bolsas o papeles elementos domésticos sin aparente valor se convertían en vestidos, casas o ruedas. Lo cotidiano se iluminaba con la mirada infantil, que podía ver magia donde otros solo veían desecho. Un diario se volvía refugio, unos palos de madera se convertian en una chancha, una bolsa de basura se transformaba en una pasión y sueño. Esta capacidad de imaginar otros usos revela el poder simbólico de la infancia: el de transformar con cada creación.
Subjetiva



Muchos juguetes aparecen construidos en una escala menor al cuerpo y al entorno doméstico. Su tamaño reducido pensado en proporción a las manos del niño y al espacio de juego, como la mesa, la cama o el piso permitía manipularlos con facilidad, transportarlos y reunir varios dentro de un mismo universo en miniatura. Esta reducción no implica carencia, sino una búsqueda de intimidad y control, el mundo se vuelve abarcable, un territorio propio donde todo cabe en el alcance de las manos.


Cada juguete guardaba dos memorias al mismo tiempo: la del objeto que fue y la del nuevo rol que adquiría al transformarse. Una bolsa podía seguir siendo bolsa mientras se convertía en vestido, o una pepa de fruta podía ser semilla y ficha de juego. Esa doble condición muestra cómo los niños lograban expandir los significados de las cosas, haciendo de lo ordinario algo extraordinario.
Objetiva


Los juguetes revelan una lógica de descomponer objetos cotidianos tapitas, palitos, papeles para darles nueva forma. Fragmentar era una manera de comprender el entorno en partes manipulables, reordenables según la imaginación. De esa operación surgían sistemas complejos: muñecas articuladas, ángeles con alas, vestidos ensamblados.
La fragmentación, lejos de destruir, funcionaba como un método creativo para volver a construir el mundo desde lo mínimo.


Las telas retazos de ropa vieja, trapos domésticos o costuras familiares se convirtieron en superficies de invención. Su textura flexible y su carga afectiva permitían moldearlas con facilidad, mientras conservaban las huellas del cuerpo y del hogar. Una blusa podía volverse títere, una sábana transformarse en vestido, un trapo en personaje.
La tela, al ser reutilizada, encarna una memoria viva: pasa de proteger a vestir la imaginación, enlazando el juego con la intimidad cotidiana.
Objetiva

Los macro- hallazgos emergieron al observar las conexiones entre todos los casos. Son conclusiones de mayor alcance que integran las coincidencias, tensiones y valores compartidos entre los objetos. Estos macrohallazgos permiten comprender el sentido general de la investigación
Los juguetes en miniatura, los objetos con múltiples roles, las piezas fragmentadas y los textiles reutilizados muestran que el juego infantil no es solo creación de cosas, sino una práctica que organiza relaciones entre cuerpos, objetos y espacios; la escala reducida acerca lo material al gesto, las múltiples definiciones permiten que un mismo objeto se comparta en distintos usos, la fragmentación y el reensamblaje entrenan secuencias de acción, y los textiles introducen movimiento y contacto directo con la piel, revelando que el juego es una coreografía de relaciones donde los niños ensayan ritmos, gestos y vínculos para habitar el mundo.

Macrohallazgos
Objetivos





Los juguetes no solo fueron medios de juego, sino










Los juguetes fabricados con las propias manos y la capacidad de transformar lo cotidiano en extraordinario muestran que el juego infantil es un acto de resistencia creativa frente a lo establecido; cada corte o costura improvisada se convierte en una proclamación de independencia y cada trapo, bolsa o palo despreciado se enciende bajo la mirada infantil como materia de magia, de modo que la infancia altera la norma al inventar abundancia donde el mercado dictaba carencia, revelando así que el juego es una rebeldía mágica donde lo ordinario y lo hecho a mano se levanta como emblema de poder personal, con la imaginación gobernando la realidad.

Macrohallazgos





Subjetivo


Los objetos asombrosos no surgen simplemente como resultado de la unión de dos macro-hallazgos, sino que emergen de un proceso mucho más complejo donde la investigación, la experimentación y la sensibilidad se entrelazan. Es en ese cruce entre intuición y análisis, entre descubrimiento y reinterpretación, donde realmente se materializan propuestas capaces de transformar la manera en que percibimos y habitamos el mundo.
El hogar como territorio expandido del juego. El juego como coreografía de relaciones

Laberinto textil modular que transforma el hogar en un territorio de exploración. Sus módulos de distintas telas se unen, tensan o pliegan para crear recorridos cambiantes que se adaptan a pisos, pasillos y muebles.
El niño no solo pasa: habita, mueve y negocia con la materialidad, creando su propio universo en constante transformación.

Convierte el hogar en un territorio coreográfico donde el niño, como “arquitecto”, transforma cada módulo textil en un recorrido vivo y cambiante.
Estructuras ligeras: cuerdas, cordones y varillas flexibles.
Refuerzos: bies, ojetes y remates en cuero sintético.
Fijaciones removibles: ganchos adhesivos y mosquetones pequeños.
Texturas y detalles: flecos, bolsillos y acolchados suaves.
Uniones: velcro, cintas elásticas y correas ajustables.
Telas: tul, organza, algodón, lona y fieltro.
Imagen generada, con vectores de freepick







Infancia como rebeldía mágica
La intimidad creativa como sostén de la infan

El Taller de las Metamorfosis invita a los niños a crear máscaras que amplifican sus emociones prohibidas. Lo que antes era corregido se transforma en personajes poderosos que pueden armar, desarmar y habitar, convirtiendo sus gestos y rabias en un juego seguro y liberador.

Habitar un espacio íntimo donde el niño transforme sus emociones intensas en máscaras y use la creatividad como resistencia afectiva.
Elásticos: bandas planas para ajustar y transformar la máscara.
Detalles: botones, hilos, plumas sintéticas y recortes domésticos.
Decoración: témperas, marcadores, crayolas y cintas de colores.
Texturas: retazos de tela, fieltro, esponja fina y papeles rugosos.
Fijaciones: masking tape, pegante en barra y velcro pequeño.
Materiales base: cartón delgado, papel kraft y papel cartulina.
Imagen generada, con vectores de freepick











El hogar como territorio expandido del juego. La intimidad creativa como sostén de la infancia.

Sistema textil compuesto por fragmentos blandos modulares que permiten al niño construir mapas emocionales del hogar. Cada pieza guarda un recuerdo: una textura que evoca un olor, un hilo que delimita un rincón, un botón que marca un lugar prohibido o protegido. El niño dispone los módulos sobre el suelo, reconfigurando el espacio doméstico y transformando su percepción del hogar en una narrativa afectiva y propia.
Imagen generada, con vectores de freepick

Facilitar que el niño reinterprete su hogar mediante fragmentos textiles que le permitan narrar su mundo interior y transformar los espacios impuestos en territorios personales y emocionales.
Piezas: Entre 12 y 20 módulos blandos de entre 30 × 30 cm y 50 × 50 cm.
Contenedor textil: morral o bolsa de 40 × 40 × 10 cm.
Dimensión total desplegada: aprox. 2.0 × 1.5 m.
Sistema de ensamble Unión mediante botones y broches metálicos a presión.
Peso total estimado: 2–3 kg.
Materiales: telas de algodón, terciopelo, toalla; lanas, cintas de poliéster, bordados, pompones, botones, apliques plásticos y broches metálicos a presión.
Colores: rosado, amarillo, azul, verde, blanco, marrón.
Cintasde Poliester

Apliques plásticos



Bordados


Tela detoalla

Broches metálIcos





Tela tipoterciopelo






Tela deAlgodón



Lana Parches Bordados


Botones Plásticos
El hogar como territorio expandido del juego. La construcción como acto de imaginación compartida.

Sistema modular de construcción que combina piezas rígidas y textiles para formar estructuras habitables dentro del hogar.
El Cuartel Móvil permite al niño armar, desarmar y transformar su propio refugio nómada: una arquitectura lúdica que se desplaza por las habitaciones y redefine el espacio doméstico como territorio de invención colectiva.

Imagen generada, con vectores de freepick
Activar un sistema nómada que transforme el hogar e invite a imaginar y co-crear mundos, entendiendo la construcción como una ficción colectiva en movimiento.
Piezas: 14–20 paneles modulares y 40–60 varillas con conectores.
Puertas o accesos: 45 × 60 cm, con cierres de velcro o cremallera.
Dimensión total desplegada: aprox. 1.60 m largo × 1.20 m ancho × 1.40 m alto.
Paneles rígidos: 60 × 60 cm, 60 × 90 cm, y 45 × 45 cm.
Peso total estimado: 6 a 8 kg (según número de paneles y refuerzos instalados).
Materiales: cartón corrugado, varillas plásticas, conectores, friselina, velcro, cremalleras, zuncho de nylon y cabuya.
Colores: naranja, turquesa, negro y beige.
Cabuya deyute

Zunchosde Naylon









Varillasde plástico


Los conceptos y arte-conceptos surgen como una unión que nace de conectar nuestro juguete seleccionado con un macro-hallazgo, y es a partir de ese vínculo que se despliega todo un universo visual que queremos mostrar. En este momento, el objeto empieza a transformarse: deja de ser un simple juguete y se convierte en una pieza capaz de revelar significados, narrativas y posibilidades que antes no eran evidentes

La infancia como rebeldía magica+ cartografias de mi territorio
En el mundo conocido como “La casa de la norma imparable”, la rutina y la funcionalidad estricta imponen un código inquebrantable sobre el niño que la habita.

Los "Arquitectos de la Regla" (los adultos) han diseñado este espacio doméstico como un templo a la perfección y al orden, donde cada objeto y cada momento tienen su lugar predestinado. Es un lugar de profunda carencia de voz y espontaneidad, donde cualquier objeto hecho a mano o cualquier pieza "sin valor de mercado", es catalogado como desorden.
Frente a esta opresión silenciosa, el niño expresa la "rebeldía mágica" mediante el uso de “Cartografías de mi Territorio”. Se convierte en la única herramienta capaz de "hackear" la realidad impuesta. Mediante este objeto, el niño encuentra su medio para reescribir su entorno,transformando la fría funcionalidad de la casa de los adultos en un territorio personal y vital, narrado y regido por su propia y liberada voluntad.






El juego como coreografía relaciones+ cartografias de mi territorio
EEn algún momento del día, la opresiva rigidez de “La Casa de la Norma Imparable” parece fundirse. La casa se convierte en “el hogar de Ecos Incompletos”, un espacio familiar donde las rutinas se cumplen con eficiencia, pero donde las interacciones son funcionales y a menudo distantes, manifestando una distancia sutil en la forma en que los objetos se usan.
Los adultos, se convierten en “Actores de la Rutina”, cumplen sus roles con precisión, pero tienen dificultad para expresar emociones espontáneas o involucrarse en roles que trasciendan su función diaria.
Frente a esta fragmentación relacional, “Cartogra de mi Territorio” es para el niño una partitura sile que el niño utiliza. Este actúa como un director de orquesta, permitiendo al niño coreografiar, a travé gestos y el lenguaje táctil,nuevas secuencias de a y vínculos, transformando el hogar de un escenari rutinas individuales a un espacio de ensayo para l conexión compartida.







En esa casa existen cuartos prohibidos: la habitación siempre cerrada, el estudio de papá, esos rincones silenciosos donde “no se puede jugar”. Son espacios custodiados por reglas invisibles, zonas que en la infancia parecen rodeadas de un aura de misterio y autoridad. Lugares vetados en la infancia, pero que se abren con solo una mirada curiosa.
Cuando un niño logra cruzar esos umbrales, las habitaciones parecen encogerse y los objetos, cansados de su función cotidiana, se transforman en criaturas nuevas y simbólicas, animadas por textiles heredados y piezas que guardan memorias, lugares y personas. Así surge un universo mutable donde lo cotidiano se convierte en territorio de imaginación y se reinventa una y otra vez.





la intimidad creativa como sostener la infancia + cartografias de mi territorio
En la sala, donde toda la familia se reúne, siempre cae la chispa de la creatividad. Allí la imaginación germina como un brote, como si creciera desde un hueso del niño hacia afuera.

La manualidad es su lenguaje y las huellas son su escritura: costuras irregulares, texturas y tamaños distintos se vuelven constelaciones de identidad que guardan tiempo y emocionalidad, murmuran historias y secretos.
Quienes pasan cerca del niño y su objeto lo observan con curiosidad y se reconocen en el mapa que él va trazando. Cada pieza refleja algo distinto del lugar en el que viven: las risas, los ecos del juego, los silencios compartidos. Así, en medio de ese espacio común, se va creando un mundo que revela todo que ese hogar es y lo que sueña con llegar a ser.





