



El permanente juego propositivo del arte me lleva a explorar realidades diversas, realidades que muchas veces duelen pero que más que eso se convierten en inspiración y motivo para soñar, para expresar y vivenciar, adoptando nuevas formas de interacción, nuevos momentos para suspirar y dejar que la lucha nos una, que el amor prevalezca y nuestras voces sean escuchadas para acabar con la penumbra que asecha sin clamor.










A quién se le ocurrió dar tanta fuerza a mentes tan débiles, Como desbordan las lágrimas tan profundas de una laguna,
A quién corresponde todo este sentimiento escondido más que escondido atrapado,
Con qué falta de elocuencia
late un corazón cansado de amar, El silencio es cruel cuando las palabras no dicen nada, La vergüenza de vivir invade el brillo de los ojos,
Tan solo quedan los restos de la insaciedad.







El infierno ha condenado cada parte de nuestros cuerpos, La intemperie es aquello que los inertes nos han deparado, Ardemos casi como el fuego a nuestro lado, Sos el firmamento, el agua, la piedra donde reposamos,
Nuestro umbral es la sinestesia, Tú y yo caóticamente amando.



I A R S T


C T O R E S

Vivamos de la utopía,
En ese universo que es más que la dura realidad, Allí de seguro hay un lugar reservado para ti, Tal vez con más vida, Tal vez con más accionar, Y entonces dejarás de buscar,
Para empezar a amar, a sentir y a libertar.


