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DEF 158

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Nuevos paradigmas para la justicia peNal

Hacia una era con perspectiva de víctima Próximo

Una obra que compila artículos elaborados por integrantes de Usina de Justicia en los que se profundiza en las formas de construir un servicio de justicia que atienda a la paz social y al bien común, o sea, dejar de lado ideologías erróneas que han construido una “Justicia injusta”.

Como dicen las compiladoras en el prólogo: “Es el momento de emprender una revolución copernicana en el derecho penal, donde el centro del sistema sea la víctima y no el victimario”.

Una tragedia sin precedentes

Al cierre de esta edición, se produjo la trágica inundación de Bahía Blanca, con un saldo todavía incierto de muertos y cientos de evacuados. La ciudad, una de las más populosas del país, sufrió el anegamiento de grandes zonas urbanas luego de un temporal en el que se precipitaron 290 mm de agua (la mitad de su promedio anual) en tan solo 12 horas.

En cuestión de minutos

El repentino desbordamiento de los arroyos Saladillo García, Sauce Chico y Naposta, y del canal aliviador Maldonado inundó de manera repentina distintos barrios de la ciudad. Sorprendidas por el agua, muchas personas tuvieron que evacuar sus viviendas en cuestión de minutos. Las pérdidas materiales se cuentan en decenas de millones de pesos.

Marca argentina

Una vez más, tal como sucede en toda gran catástrofe nacional, se activó el músculo solidario de los argentinos. Cientos de miles de donaciones comenzaron a concentrarse en iglesias, clubes y diferentes espacios a pocas horas de producida la tragedia. La reconstrucción de Bahía Blanca llevará tiempo, pero el abrazo de un país entero obliga a que la catástrofe no caiga en el olvido.

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Mundial SA

En este número

Uno de los temas que seguimos y desarrollamos en DEF desde los primeros números es el de la energía nuclear. Ya en 2005 identificamos que la matriz energética sería uno de los temas del siglo y que la de origen atómico podría dar respuestas acordes a las demandas del presente. El reciente anuncio del Plan Nuclear Argentino puso el asunto al tope de la agenda local. Al respecto, presentamos una extensa entrevista con Demian Reidel, el encargado de llevar adelante esta política pública, en la que explica por qué cree que le dará al país una oportunidad de crecimiento sin parangón en la historia reciente.

También dialogamos con Rafael Grossi, el argentino que está al frente del organismo internacional más importante en la materia, quien destacó el enorme crecimiento que está experimentando la energía nuclear a nivel mundial. ¿Estaremos preparados para asumir esta oportunidad sin precedentes para el país y mantenerla con el compromiso que requiere?

Juan Ignacio Cánepa

Nuestra mirada

De una manera casi silenciosa, una invasión islámica acecha los centros de poder más importantes de Europa. En ese contexto, ha surgido un grupo minoritario de fanáticos, convencidos de que la violencia política es el único camino para purificar y recuperar, a través de la reinterpretación del concepto de la Yihad, la esencia de la pureza del mundo musulmán en la modernidad. El resto de esa milenaria civilización acompaña silenciosamente, aprobando, o en un disenso íntimo y no público, mientras en nombre de Alá se propaga la lapidación, el ahorcamiento y el entrenamiento a adolescentes y niños para convertirlos en terroristas suicidas alrededor del mundo.

Gustavo Gorriz Director

Fernando Calzada Foto de tapa

El nuevo auge de la energía nuclear 66

La opción nuclear ha vuelto al centro de la escena y se ha ganado un lugar en la agenda de la transición energética. Las nuevas tecnologías, lideradas por los reactores modulares o SMR, prometen revolucionar la industria.

NOTA DE TAPA

Demian Reidel

“El Plan Nuclear Argentino puede cambiar el país para siempre”

El jefe de asesores del presidente Milei está a cargo de un importante proyecto que, según asegura, puede convertirse en una plataforma de crecimiento económico sin precedentes para el país.

Rafael Grossi

“La tecnología nuclear da soberanía energética a los países”

El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) evalúa positivamente el regreso del uso pacífico de la energía nuclear a la agenda del cambio climático y también la descarbonización de la economía.

Antártida

Argentina, puerta de entrada al Continente Blanco

Defensa

El combate a la pesca ilegal en el Atlántico Sur

Tecnología

La revolución de la Inteligencia Artificial

Columnistas SUMARIO #158

TAEDA

PRESIDENTE

Fabián Ruocco

106. La Inteligencia Artificial ya es apta para todo público

Las oportunidades que brinda la inteligencia artificial son infinitas, tanto a nivel local, como para América Latina y el mundo entero. ¿Dónde está parada la Argentina con respecto a este tema y qué sectores estratégicos podría impulsar?

George Chaya

142. Trump y su plan para Gaza

El presidente estadounidense propuso reasentar a los gazatíes en otros países árabes y tomar el control de Gaza para construir allí una suerte de Riviera en el Mediterráneo. Las lecciones de la historia.

Cecilia Chabod

148. Hipertextual: “Blanco Indomable”

Con su espíritu aventurero, curiosos, temerarios, numerosos científicos han explorado los confines más distantes de la Tierra e incluso han ido más allá de los límites geográficos de nuestro planeta.

Andrea Estrada

152. Dando que hablar: “La métrica inteligente”

Tal vez la inteligencia artificial no sea tan artificial sino, más bien, “natural”, por lo bien predispuesta que se muestra a responder a nuestras preguntas y por los lazos de confianza que genera.

www.defonline.com.ar

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DEF ahora disponible en PressReader

"Estamos jugando a la ruleta rusa con nuestro planeta. Necesitamos una rampa de salida de la autopista que conduce al infierno climático y, la verdad, es que tenemos el control del volante".

António Guterres

Secretario general de la Organización de las Naciones Unidas

Edi to rial

#158

OCCIDENTE Y LA TRAGEDIA ANUNCIADA

“La historia siempre tiene pequeños cambios, pero las grandes líneas se mantienen siempre. Vemos los mismos procesos en los imperios: civilizaciones de auge, de salida, de vigor, de consolidación, de decadencia, de bárbaros que llegan y actúan, de destrucción final. Ha ocurrido mil veces”.

Arturo Pérez Reverte, escritor, periodista y miembro de la Real Academia Española.

Habiendo transcurrido ya 25 años del siglo XXI, parecería que los buenos augurios no se están cumpliendo, sino más bien todo lo contrario: aumenta la conflictividad, la violencia y la disputa por el poder, lo que hace que se enciendan las alarmas en todos los centros de poder. Las guerras de Ucrania y Rusia, la disputa interminable en Oriente, la irresuelta batalla en el Líbano contra Hamás y Hezbolá o la ofensiva sobre Siria por parte de facciones yihadistas están en el foco de los medios internacionales. Mientras los ojos del mundo se posan en

la Franja de Gaza, en Sudán, la guerra civil transita entre miles y miles de muertos olvidados en un silencio cómplice. Podría también decirse mucho sobre la situación de Pakistán, Venezuela y Colombia, entre tantos otros. Pero con este escaso resumen queda claro que la paz es hoy un objeto inalcanzable. También, hay otra guerra silenciosa, donde las grandes potencias juegan su destino, vinculado a la batalla tecnológica por dominar áreas que definirán el poder real en los próximos 50 años: las redes neuronales, la robótica y las supercomputadoras,

integradas todas a la inteligencia artificial, determinarán una nueva realidad que apenas vislumbramos. Quien allí prevalezca, probablemente, ganará los destinos del planeta a corto plazo.

Mientras todo esto sucede y ocupa los primeros planos periodísticos y todo tipo de portales, ocurre un hecho cotidiano y casi siempre silencioso, que es la invasión islámica en los centros de poder más importantes de Europa. Una invasión por goteo, decimos “silenciosa” casi siempre, porque es a veces interrumpida de manera explosiva por el islam más radical y que se expresa en la inmolación personal dentro de un templo o en el atropello con un vehículo a docenas de personas inocentes o en los conocidos ataques a mansalva en conciertos y concentraciones de personas sin ninguna connotación política. Ocurre aquí un revoloteo de semanas y, luego, gana la cotidianeidad de la vida. Se cumple así, lentamente, pero sin pausa ni dudas, lo que en 1974 advertía el entonces presidente de Argelia, Houari Boumédiène: el hemisferio norte sería conquistado “poblándolo con sus hijos”. Esa idea de que el vientre de las mujeres musulmanas les dará la victoria, justamente, se basa en la pérdida de la unidad cristiana en Europa, en la bajísima tasa de natalidad y en que esa debilidad generaría una raza pasiva y dócil, primero sustituida por el multiculturalismo; mientras tanto, dentro del cuerpo social, crecen los asentamientos islámicos, hasta tener el número,

Es conveniente hacer aquí un alto de gran significación, un paréntesis relevante para quien lea estas reflexiones, para no equivocarse y pensar que este comentario está sostenido por la discriminación y la xenofobia o, aun peor, por el fanatismo de la raza o la negación de la natural movilidad hacia el futuro. Lo primero es aceptar que el islam es una cultura muy importante desarrollada durante siglos y signada por la paz en la mayoría de esos siglos. Con otras costumbres y dogmas, con otras creencias espirituales y diferentes estructuras políticas y sociales que indican que la alianza o convivencia pacífica son casi incompatibles, quizás pueda darse una coexistencia cuidadosa y compleja, ya que occidente no podrá islamizarse y, por su parte, el islamismo jamás aceptará las reglas occidentales.

Dicho esto con total claridad, debe entenderse y respetarse la gran diversidad del mundo islámico, asentada en diferentes prácticas e interpretaciones en los más diversos lugares, como el Norte de África, Persia o el subcontinente indio. Llevan milenios conectados con los tres continentes, y sería estúpido no reconocer sus

extraordinarios aportes a la cultura del mundo, tanto en astronomía, matemática y medicina, como en la producción de textos científicos y literarios, y el arte del tejido. Muchas de estas proezas se remontan al inicio del islam, cuando nuestra propia cultura estaba aún en pañales. Sin embargo, la relación entre el mundo musulmán y el occidente fue acentuando sus diferencias y entró en crisis paulatina y creciente a partir de la Revolución Industrial del siglo XVIII. Los beneficios ocasionados en las potencias occidentales obligaron a los líderes musulmanes a intentar aggiornar sus sociedades imitando a un mundo que era su contracara social, política y cultural. Eso provocó una creciente resistencia, ya que muchos interpretaron que destruiría los valores islámicos tradicionales. Esa resistencia no fue violenta ni se transformó en terrorismo hasta muchos años después, al entrar en contacto más directo con las colonias occidentales, mientras su civilización, durante siglos próspera y dominante, empieza a perder prestigio y preponderancia.

No es que el islam en general se haya radicalizado, para nada; pero hay un grupo de fanáticos, convencidos de que la violencia política es el único camino para purificar y recuperar, a través de la reinterpretación del concepto de la Yihad, la esencia de la pureza del mundo musulmán en la modernidad. El resto de esa milenaria el músculo y la decisión de conquistar Europa. De este concepto es de donde nace el título de este editorial: 2051 es el año que circula en portales, y en sesudos cálculos intelectuales, como el año en que Francia tendrá más musulmanes que cristianos.

El problema, en definitiva, no es la inmigración, sino el concepto antiguo de la diáspora, es decir, la instalación de grupos étnicos que no aceptan las reglas de quienes los acogen.

civilización acompaña silenciosamente, aprobando, o en un disenso íntimo y no público, mientras en nombre de Alá se propaga la lapidación, el ahorcamiento y el entrenamiento a adolescentes y niños para convertirse en terroristas suicidas alrededor del mundo.

Ese silencio brutal de las mayorías no es nuevo en la historia de la humanidad: hubo millones de alemanes que consideraron a Hitler un fenómeno de minorías, millones de rusos vieron morir a otros millones estupefactos de la impensada realidad, y por qué no citar los crímenes en Ruanda, Namibia, Chechenia, Burundi y Camboya. Allí también vivía buena gente, familias inocentes y campesinos ajenos a una violencia que, al final, los atrapó a todos.

El problema, en definitiva, no es la inmigración, sino el concepto antiguo de la diáspora, es decir, la instalación de grupos étnicos que no aceptan las reglas de quienes

los acogen, tienen sus propias leyes y ninguna intención de asimilarse a la cultura y a las costumbres del país que los recibe. Se nuclean en barrios periféricos, donde impera el mando de sus propios líderes y, a veces, ni la policía puede ingresar en ellos.

Esa tensa espera de 2051 en Francia y un futuro no muy lejano en Países Bajos, Bélgica y otros países europeos marcan la brutal diferencia con otros migrantes que llegan por hambre, desesperación o por un mejor porvenir para sus hijos, esos que son, finalmente, bien recibidos en cada barrio, escuela y comunidad.

El problema complejo que hay que resolver tiene aristas y caminos que son confusos e infinitos, y también inciertos. Nos queda una sola seguridad, cada día que esperamos, el futuro es un poco más oscuro para nuestros hijos, y no deberíamos esperar que ellos lo resuelvan.

> El autor es director de DEF

Nueva era en EE. UU.

Las primeras medidas de Trump sacuden al mundo

Fiel a su estilo, Donald Trump asumió su segundo período al frente de Estados Unidos con la premisa de deshacer todas las medidas de su antecesor e instaurar una nueva época. Las medidas tomadas ponen el foco en la modernización estatal, pero también impactan en los países vecinos y en actores clave de la dinámica global.

Fotos: AFP

Donald Trump asumió la presidencia el 20 de enero y puso en marcha de inmediato una cantidad de medidas que contrastan con las de su antecesor, Joe Biden. En la campaña electoral y una vez consumada su victoria electoral, Trump dio indicios de una fuerte agenda contra la migración ilegal, las organizaciones criminales latinoamericanas asentadas en EE. UU., las transferencias discrecionales para aliados en guerra como Ucrania e Israel y la participación del país en las principales organizaciones y acuerdos internacionales. En un inicio, las medidas parecían ser similares a las adoptadas durante su primer paso por la Casa Blanca, pero una vez sentado en el Salón Oval, la estrategia sorprendió a propios y extraños.

La oleada de aranceles a socios comerciales, como Canadá y México, fundamentadas en la geopolítica y no en el comercio, tomó desprevenidos a sus vecinos norteamericanos. De igual manera, Washington dispuso las mismas tarifas para algunos países de América Latina, Europa y China.

Las medidas unilaterales de Donald Trump provocaron una reacción espejada en las naciones afectadas, pero luego el presidente estadounidense abrió la puerta para negociar, una actitud que no había evidenciado en su anterior mandato. Este novedoso tire y afloje lleva a Trump a tener aún más protagonismo e injerencia global por convertirse en la llave para los acuerdos. Sebastián Etchemendy, doctor en Ciencia

El mundo caracterizado por el avance del comercio y por el flujo de las finanzas parecería llegar a su fin con Donald Trump.

Política por la Universidad de California e investigador del CONICET, denominó a la segunda presidencia de Trump como “epocal”, es decir, “un período de tiempo que se caracteriza por los hechos históricos que ocurren en él, y mucho de ello está relacionado con su visión de las relaciones internacionales”.

UNA NUEVA GUERRA COMERCIAL

Etchemendy explica que se pueden destacar dos momentos claves para la historia reciente de la economía internacional. Una es la crisis del petróleo de la década del 70 y otra es la misma globalización, que avanzó sin oposición con la caída de la Unión Soviética y el florecimiento del modelo capitalista en Europa del Este y otros países del mundo alineados con el comunismo. Este mundo caracterizado por el avance del comercio y el flujo de las finanzas parecería llegar a su fin con Trump. Para el politólogo, el presidente de EE. UU. busca demostrar que su visión es otra, y no la que los actores internacionales llevan décadas predicando. Este extremismo, enfocado en una confrontación abierta más acentuada y sin diálogo previo, obedece a la consolidación de su coalición interna, una línea nacionalista compuesta por dos bases: la clase trabajadora y el sector financiero y procarbono, que aboga por la desregulación, la salida del Acuerdo de París y la declaración de la emergencia energética. Apenas asumió, Donald Trump pretendió imponer aranceles para Canadá, México, Colombia, la Unión Europea y China. Los fundamentos no fueron comerciales,

sino el trato que las empresas estadounidenses recibían en Europa, y cómo la ruta migratoria y el tráfico de drogas que atraviesa América del Norte repercute en su país. En el caso del gigante asiático, no hubo conversaciones ni marcha atrás, el 10% de las tarifas arancelarias para los productos chinos sigue en pie. La reacción no se hizo esperar, Pekín dispuso sus propios impuestos, y el Ministerio de Comercio investigará a compañías como Google por conductas monopólicas. La enemistad comercial entre las dos grandes potencias económicas puede tener incidencias graves en el mercado global. China mantiene una marcada dependencia de Estados Unidos, con participación en exportaciones que superan el 15% en categorías, como la electrónica de consumo, los textiles, los instrumentos médicos y la cadena de valor vinculada a la madera. Sin Estados Unidos como principal destino de su aparato productivo, el gigante asiático podría sufrir una crisis acentuada que podría trasladarse al ámbito internacional.

“Trump va más fuerte en cuanto al nacionalismo económico para atender a la base trabajadora, pero también en cuanto a una desregulación interna para atender al sector empresarial. Yo no creo que esté meditando las consecuencias, es una medida de tirarse al precipicio y, como le ha salido generalmente bien en los últimos tiempos, lo hace”, explicó Sebastián Etchemendy en referencia a la política arancelaria y a las desregulaciones impulsadas en las distintas esferas del Estado y de sectores productivos.

LAS NUEVAS POLÍTICAS MIGRATORIAS

La llegada de un renovado Donald Trump a la presidencia también supuso un endurecimiento extremo de las políticas migratorias. Su primera presidencia se caracterizó por la construcción de El Muro en la frontera sur, y esta etapa, al menos en sus primeros 30 días, se caracteriza por la utilización del poder económico para presionar a sus vecinos. El politólogo Sebastián Etchemendy entiende que estas nuevas políticas migratorias obedecen a que Trump se convirtió en un fenómeno mundial y es parte de una ola que no solo es norteamericana, sino que tiene sus lazos en América Latina y en Europa. Si bien tienen facetas distintas, uno de los puntos en común suele ser la migración.

En esta etapa inicial, los aranceles funcionaron como un método de presión para que Colombia, México y Canadá se vieran forzados a hablar con Washington. La realidad indica que la estrategia funcionó. A cambio de suspender las nuevas tarifas arancelarias, México envió 10.000 soldados de la Guardia Nacional a los controles fronterizos. Por su parte, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, dispuso el avión presidencial para traer a casa a los ciudadanos colombianos deportados de Estados Unidos.

Pese a la reticencia de otros países como Brasil, la Casa Blanca encontró un aliado en América Latina, el gobierno de Nayib Bukele en El Salvador. La gira del Secretario de Estado, Marco Rubio, dejó

Opinión. Sin medias tintas

La segunda presidencia de Donald Trump comenzó con una serie de confrontaciones que mostraron el extremismo que lo caracteriza, con la potencia de Estados Unidos como respaldo. La puja con sus vecinos sirvió para que México asumiera el costo político de la militarización de la frontera sur, un gran hito planteado en campaña. La ayuda exterior, los aranceles y la salida de los principales acuerdos internacionales son una muestra de que Trump no mide consecuencias a la hora de gestionar. Si bien se cree que estas decisiones podrían traer efectos negativos, la realidad es que Washington se autopercibe como el enorme socio que es, en verdad, para el mundo, y cualquiera que tenga buenas relaciones con un cada vez más cerrado EE. UU. saldrá ganando respecto de aquellos que elijan la confrontación.

Nataniel Peirano

Periodista (Tea y Deportea), capacitado en el manejo de redes sociales, redacción y edición de videos. Está enfocado en temas de política internacional, historia de los conflictos, economía y comercio exterior.

como resultado la repatriación de todos los miembros de la pandilla MS-13 y el ofrecimiento salvadoreño de utilizar el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) como lugar de detención para los delincuentes peligrosos, incluidos ciudadanos estadounidenses y residentes legales. Como política local, Trump militarizó la frontera y busca facilitar un marco normativo para propiciar las deportaciones masivas. Además, firmó una orden ejecutiva que, en un principio, negaría la ciudadanía a los hijos de inmigrantes indocumentados que viven en el país. La ciudadanía por derecho de nacimiento, amparada por la 14.º Enmienda de la Constitución, rige hace 150 años en Estados Unidos y debería reformarse para validar las ambiciones del republicano. Otra novedad fue sin dudas la idea de reutilizar la base de Guantánamo, conocida a nivel mundial por su rol en la guerra contra el terrorismo, como destino de los criminales estadounidenses

más peligrosos y de los migrantes ilegales. La base ubicada en Cuba se sumaría al CECOT en la conformación de una nueva red de prisiones fuera de EE. UU.

MÁS LEJOS DE LOS CONSENSOS INTERNACIONALES

La segunda presidencia de Donald Trump ya impactó de lleno en la comunidad internacional. Estados Unidos exigió a los miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que incrementen el gasto en Defensa al 5% del PBI y anunció su salida de la Organización Mundial de la Salud, del Consejo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y del Acuerdo de París. Además, suspendió la ayuda exterior por 90 días y decretó el cierre de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

No solo las organizaciones mundiales se vieron afectadas, sino que también

otros Estados. Groenlandia (territorio perteneciente a Dinamarca) y Panamá fueron objeto de presiones para ceder ante Washington por su importancia comercial y estratégica en las rutas marítimas. Respecto a los conflictos bélicos, Trump ya dejó entrever sus ambiciosos planes. El mandatario pretende convertir a la Franja de Gaza en la “Costa Azul de Medio Oriente” a cambio de su control, y Ucrania podría ceder los minerales raros que tiene en su territorio para garantizar la continuidad de la ayuda militar estadounidense en medio de la guerra con Rusia.

Los primeros 30 días de Donald Trump al frente de Estados Unidos ya impactaron de lleno en su relacionamiento con el resto del mundo. Con menor colaboración internacional y mayor proteccionismo, Estados Unidos se aleja como garante del progreso y se aferra a una postura que se encamina a constituir una era histórica en términos de comercio, guerra y diplomacia.

UN CENTRO DE PREVENCIÓN DE CONFLICTOS PARA AMÉRICA LATINA

En el último tiempo, el mundo fue testigo de su fragilidad. Una pandemia, problemáticas medioambientales, el resurgimiento de conflictos y una tendencia al aumento armamentístico ponen de relieve la necesidad de contar con un centro que prevenga las grandes crisis.

Por Patricia Fernández Mainardi Fotos: Fernando Calzada

El mundo cambió desde la última pandemia. Somos conscientes; no hace falta ser un especialista en el tema para entender que una nueva amenaza puede volver a alterar la cotidianidad de la humanidad. Esta tendencia enciende las alarmas y requiere tomar medidas para disminuir los efectos colaterales, ya sea un incendio forestal, una crisis migratoria, una inundación o un conflicto entre Estados. La Universidad de la Defensa Nacional (UNDEF), en el artículo “Centro de Prevención de Conflictos: una necesidad regional” publicado en la Revista Defensa Nacional, N.º 10, de diciembre

de 2024, puso el foco en la necesidad de un centro de prevención de conflictos a nivel regional que podría funcionar como un órgano multilateral y que estuviera integrado por todos los Estados de nuestra región. Su finalidad sería la de procesar la información disponible, interactuar entre los organismos especializados y sugerir conductas a seguir. Para el doctor y coronel (R) Daniel Esteban, secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación de la UNDEF, un centro de prevención de conflictos es la forma de anticiparse de manera estratégica a cualquier conflicto. Además, el académico destaca que un centro de

esas características sería “una medida superadora de confianza mutua”.

SEGURIDAD COOPERATIVA ENTRE LOS ESTADOS

En palabras de Esteban, a la hora de pensar en un posible centro de prevención de conflictos en la Región hay que tener en cuenta la diferencia entre la seguridad colectiva y la cooperativa. La colectiva nace con Pearl Harbor y plantea que hay que adoptar una capacidad defensiva y organizada en Sudamérica. Entonces, con esa perspectiva, se creó la Junta Interamericana de Defensa y,

La seguridad cooperativa tiene un espíritu preventivo y aborda las amenazas antes de que se produzcan.

posteriormente, el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), y la Organización de Estados Americanos (OEA). Sin embargo, la principal crítica es que este concepto demostró su ineficacia pues, de alguna manera, lleva a los países a actuar de forma conjunta una vez producida una amenaza. En contrapunto, la seguridad cooperativa tiene otra dinámica: todos deberían aportar distintos elementos para actuar en prevención a una amenaza. “Cada una de las partes cede alguna posición e interés y se trabaja sobre niveles de medidas de confianza. Es decir, la seguridad cooperativa es un trabajo de consenso y de aportar elementos para tener una mejor reacción ante una amenaza”, detalló Esteban, quien también es veterano de la Guerra de Malvinas. De esta forma, la base es la confianza mutua y la no competencia.

NIVELES DE CONFIANZA

ENTRE ESTADOS

Esteban relata que las medidas de confianza entre Estados pueden ser tres. La primera, se caracteriza por su no obligatoriedad y tiene una significación militar simbólica. Una segunda medida, en cambio, es obligatoria y, además de suponer intercambios multilaterales, tiene un condicionamiento militar. Y, finalmente, la tercera se basa en los mecanismos de seguridad cooperativa. Se trata de una instancia de trabajo previo sobre posibles crisis y amenazas y, en especial, de un gran compromiso entre las partes. “La pretensión del continente sudamericano siempre fue crear una zona de paz. En esta geografía del planeta, la seguridad cooperativa no es tan compleja de elaborar porque no tenemos conflictos. Consecuentemente, eso atrae inversiones y acelera los desarrollos. A eso se suma que tenemos materias primas y un clima aceptable”, agregó.

Obviamente, ante la consulta sobre problemáticas ya existentes, el académico fue contundente: “La elaboración de este centro supone atravesar los niveles de confianza hacia unos de cuarta o quinta generación. Esto es anticipación. Con esta organización se pueden prevenir los conflictos, que pueden ser económicos, territoriales, sanitarios o alimentarios, por ejemplo. Entonces, se preparan los planes y se espera que las partes estén dispuestas a aportar elementos. “Qué mayor nivel de confianza que decir que vamos a atender un determinado problema todos juntos”, argumentó.

ANTICIPACIÓN ESTRATÉGICA

¿Cómo nos anticipamos a las futuras crisis? “Con la voluntad de todas las partes”, asegura Esteban. “El modo de actuar de un centro de prevención de conflictos puede ser ejemplificado con los incendios. Si uno de los Estados integrantes atraviesa una crisis ígnea, un país puede colaborar con un avión hidrante y otro con brigadistas. Incluso, se pueden hacer ejercicios en esta materia de manera previa. Entonces, cuando surge una problemática, hay estudios hechos, elaborados y ejercitados. Eso es la anticipación estratégica”.

GLOBALIZACIÓN Y DEMOCRACIA

En palabras de Daniel Esteban, hay dos tendencias mundiales que son claves a la hora de garantizar un centro de prevención de conflictos: la globalización y la democracia. “El mundo es uno y, ante eso, las Naciones Unidas aconsejan que se generen zonas seguras. Un mecanismo para lograr ese objetivo es un centro de prevención de conflictos con mecanismos de anticipación y preparación”, insistió. Pero también advirtió que ese ente debería estar integrado por diferentes especialistas, para evitar, por ejemplo, lo ocurrido en la pandemia, oportunidad en la que se consultó a múltiples sanitaristas sobre las medidas a tomar en lugar de a economistas para evaluar el impacto que tendrían estas en la sociedad. Esos expertos son fundamentales a la hora de formular medidas o neutralizar el conflicto.

Según Esteban, la multidisciplinariedad y la interagencialidad son dos características que debería considerar la elaboración de un centro de estas características. En cuanto a los actores, subrayó que están vinculados a la coyuntura y a las características de las problemáticas de la zona sobre la que se opere. En Sudamérica, ejemplificó, puede estar integrado por especialistas en derecho internacional, diplomacia, defensa, seguridad, ingenierías química, petrolera, nuclear, civil (por las represas que existen en el continente) e informática, sanidad y en materia aeroespacial, ya que uno de los grandes problemas para el futuro puede venir de la mano de la chatarra espacial.

Asimismo, el secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación de la UNDEF trajo al presente el conflicto de Argentina con Chile en 1978 para imaginar cuánto dinero se hubiesen ahorrado ambos países si hubieran evitado la movilización de tropas de haber existido un centro de las características que propone. “En el centro todos aportan y evalúan las posibilidades de conflicto. Además, se cumpliría con un mandato de las Naciones Unidas”, sostuvo, y aclaró: “Si queremos que esta zona sea de paz y de seguridad, entonces hay que diseñar un centro de prevención de conflictos”.

“Un centro de prevención de conflictos regional puede ser costoso, pero más caros son los conflictos armados o las crisis posteriores a una inundación”.
“ES UN AVANCE DE LA HUMANIDAD”

Ante una crisis, un centro de prevención debería “monitorear la evolución, reanudar el ciclo y, posteriormente, redactar y difundir un informe con las lecciones aprendidas”, explica Esteban y asegura que se trataría de “un avance de la humanidad hacia una medida de confianza mutua dentro de la seguridad cooperativa. Podemos utilizar los talentos y los expertos en beneficio de todos”. En relación con las amenazas que sufre la Región, el académico de la UNDEF no evitó hablar del combate al narcotráfico: “Es fundamental ponerse de acuerdo. Por ejemplo, no es lógico que un país tenga ley de derribo y otro no, porque el narco estudia eso y sabe dónde descargar. Por eso, si estamos decididos a

combatirlo para ser una zona segura, hay que avanzar en un sistema defensivo coordinado y consensuado”.

¿Es costoso un centro de estas características? Por supuesto, pero tal como señala Esteban, son más caros los conflictos armados o las crisis posteriores a una inundación, por ejemplo. “Es adelantarse a una problemática, como uno suele hacer en su hogar o con el vehículo”, comentó.

AHORRO DE VIDAS, BIENES Y DIVISAS

En cuanto a los posibles conflictos bélicos, el coronel retirado del Ejército advirtió que este centro puede trabajar sobre los intereses que se superponen entre los Estados. Básicamente, ese es uno de los diferenciales que podría

tener con organizaciones como la ONU, que actúan cuando ya existe una problemática entre dos países: “La Organización de las Naciones Unidas puede hacer peacekeeping, peace enforcement o peacemaking; no es un trabajo preventivo. Con el centro que propone Esteban, los Estados pueden estar tranquilos de que, si hay una crisis, se resuelve. Es decir, si existe un incendio, un país no tiene que salir a buscar aviones hidratantes o brigadistas, sino que ya están preparadas las fuerzas necesarias”.

En síntesis, un centro de prevención de conflictos permitiría el ahorro de vidas, bienes y divisas. “Primero hay que trabajar con los ministerios de Relaciones Exteriores y de Defensa para pensar la estructura que pueda servir de base para el Centro y ver qué están dispuestos a aportar los Estados integrantes”, finalizó.

UNA GUERRA BISAGRA

El 30 de abril se cumplen 50 años del fin de la guerra de Vietnam, un conflicto que se extendió por dos décadas con diferentes momentos de intensidad y que se convirtió en símbolo de un cambio de época.

JARED ISAACMAN

EMPRESARIO Y ASTRONAUTA COMERCIAL ESTADOUNIDENSE

El nombre de Jared Isaacman resuena en el ámbito espacial internacional. Este empresario, piloto y astronauta privado, fue nominado por Donald Trump para dirigir la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de EE. UU., (NASA, por sus siglas en inglés). Conocido por su audaz estilo de liderazgo y su enfoque visionario, Isaacman se define por una combinación de disciplina, precisión y un alto grado de ambición, rasgos que han marcado tanto su trayectoria empresarial como su incursión en la industria aeroespacial.

Desde joven, Isaacman mostró una inclinación por la tecnología y la aviación. Fundó Shift4 Payments con apenas 16 años, compañía que se convirtió en una de las líderes en el procesamiento de pagos en Estados Unidos. Sin embargo, su estilo siempre ha sido el de un líder que no teme arriesgar y tomar nuevos desafíos: en lugar de limitarse a dirigir desde un despacho, ha estado directamente involucrado en el desarrollo de soluciones tecnológicas y en la formación de equipos de alto rendimiento.

Pero su mayor salto lo dio al combinar su éxito empresarial con su pasión por la aviación.

Como piloto altamente calificado, estableció un récord mundial de circunnavegación en jet ligero y, posteriormente, fundó Draken International, una compañía dedicada a entrenar pilotos militares con aviones de combate de última generación. Su enfoque pragmático y su búsqueda constante de la excelencia lo han llevado a adoptar un estilo de vida en el que la preparación y la ejecución impecable son esenciales.

En el ámbito espacial, Isaacman es reconocido por haber liderado la misión Inspiration4 en 2021, la primera misión completamente civil en órbita, y en 2024 fue parte de la misión que realizó la primera caminata espacial privada. Su estilo en esta expedición reflejó su filosofía de vida: no se trataba solo de hacer historia, sino de hacerlo con un propósito.

Utilizó la misión para recaudar fondos para el St. Jude Children’s Research Hospital y mostró que la exploración del espacio puede tener un impacto positivo en la Tierra.

Con su posible futura participación en la NASA, Isaacman sigue demostrando que no solo es un pionero en la industria, sino un hombre que lleva al límite cada desafío que se propone.

“Hay colegas que juegan al golf o al tenis; yo soy el fiscal que escribe cuentos”

En 2016, la inesperada muerte de su hermana lo llevó a encontrar en la escritura un refugio. Aprendió a soltar el lenguaje jurídico y a narrar con emoción. Hoy lleva cuatro libros publicados y dice que la ficción es su válvula de escape en un trabajo donde la realidad suele ser demasiado dura.

Por Florencia Illbele

Fotos: Fernando Calzada

Hasta la sorpresiva muerte de su hermana, en diciembre de 2016, la relación de Ricardo Sáenz (64) con la escritura era estrictamente profesional. Como fiscal general ante la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Ciudad de Buenos Aires, desde 1993, estaba acostumbrado a redactar dictámenes y documentos jurídicos con un lenguaje técnico, rutinario y despojado de toda emoción. Pero el duelo lo llevó a otro lugar: empezó a escribir sobre su familia, como si fuera un ejercicio de memoria, reconstruyendo anécdotas e historias.

Eso que comenzó como un impulso catártico, se transformó en el inicio de un camino inesperado. Meses después, en 2017, se sumó a un taller de escritura donde su editora le hizo ver que sus textos tenían un denominador común: eran rígidos, distantes, “casi como informes judiciales”. Aprender a relatar con emoción y sensibilidad fue parte del proceso que lo llevó, dos años después, a publicar su primer libro de cuentos: Mucho que contar (editorial El cuento de nunca acabar). “Hay colegas que juegan al golf o al tenis. Yo soy el fiscal que escribe cuentos”, dice en charla con DEF. Desde entonces, nunca dejó de escribir. A su ópera prima, le siguieron: Cuarentena.Ejercicioabusivodelpoderdurantelapandemia

(2020), Bote salvavidas N.° 6 (2021) y El espejo ovalado (2023). “Necesitaba dedicarme a algo menos duro. En la fiscalía, veo cosas tremendas todos los días: desde abusos intrafamiliares hasta homicidios. La escritura es una vía de escape”, sostiene.

Con más de cuarenta años de trayectoria en el Poder Judicial, además de ser especialista en Delincuencia Informática y exdocente de Derecho Penal en la UBA y la UCA, fue presidente de la Asociación de Fiscales y Funcionarios de la Nación (AFFUN) y vicepresidente en representación de los Fiscales en la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional (AMFJN). En 2015, ganó notoriedad pública cuando se convirtió en una de las voces más activas en el reclamo por el esclarecimiento de la muerte de su colega, Alberto Nisman. A partir de ahí, mantuvo un alto perfil sobre el tema y, actualmente, se muestra activo en las redes sociales y en los medios con opiniones sobre actualidad política. Sin embargo, detrás de su rol de funcionario judicial, existe otro perfil menos conocido: el del escritor que encontró en la literatura un refugio. En esta entrevista, habla sobre su pasión por las novelas, el proceso de escritura y el desafío de despojarse del lenguaje jurídico para narrar historias.

� ¿Por qué estudiaste Derecho?

� Cuando era más joven, decía que mi deseo coincidía con el de mi padre. No sé si me engañaba con eso… Mi viejo era sindicalista, no abogado, pero se dedicaba a la política y soñaba con que yo siguiera su camino. Para él, la manera más directa de hacerlo era a través del Derecho. Creo que, en su momento, me convencí de que también quería ser abogado, aunque quizás era más su deseo que el mío. Pero con el tiempo, la carrera realmente me atrapó y terminé disfrutándola

muchísimo. Tanto es así que, en 1979, entré a Tribunales y quedé alejado del mundo sindical.

� ¿Qué autores o libros hay en tu biblioteca personal?

� Mis favoritos son los autores latinoamericanos: Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes. Además de Cien años de soledad, uno de mis preferidos es Vivir para contarla, donde García Márquez narra su vida hasta los 30 años y su camino al periodismo y a la literatura. Lo mismo con Pez en el agua, donde Vargas

Llosa cuenta su experiencia política y su campaña presidencial en Perú. Lo último que leí fue una novela de Arturo Pérez-Reverte, La isla de la mujer dormida. Me encanta su estilo.

� ¿Te gustaba leer cuando eras chico?

� Leí mucho durante mi infancia y adolescencia. Hoy en día, también trato de hacerlo con frecuencia. Me gustan las novelas. La poesía nunca me atrajo. Igual creo que, en los últimos años, las plataformas de streaming compiten con la lectura. Trato de equilibrar ambas porque también disfruto de las series.

RADIOGRAFÍA DE RICARDO SÁENZ

UN CLUB: SAN LORENZO

UN DEPORTE: TENIS

UNA PELÍCULA: CINEMA PARADISO

UNA SERIE: FAUDA

UNA COMIDA: PULPO A LA GALLEGA

UN LUGAR AL QUE SIEMPRE: QUERÉS VOLVER: ROMA

“Como fiscal, veo cosas tremendas todos los días, la escritura es una vía de escape”.

� ¿Cuándo empezaste a escribir ficción y por qué?

� De grande. El detonante fue la muerte de mi padre en 2004. Ahí, comencé a escribir sobre mi familia: contaba historias y anécdotas, y analizaba cómo era cada uno. En diciembre de 2016, después de que falleció mi hermana de manera repentina, empecé a hacerlo con más frecuencia. Al año siguiente, le llevé todos estos escritos a mi actual editora, Delia Sisro, para ver si podíamos hacer algo. Ella los leyó y me dijo que eran textos muy duros y sin sentimiento. Desde ese momento, empecé a trabajar para transformar mi estilo para que fuera más narrativo y menos rígido.

� ¿Cómo fue ese proceso?

� Me anoté en un taller semanal de escritura con Delia. Ahí, aprendí a transmitir emociones en lugar de simplemente describirlas. Hay una técnica, por ejemplo, que consiste en “mostrar en lugar de contar”. En vez de escribir: “Ella estaba nerviosa y no paraba de fumar”, lo narrás de forma más sensorial: “Se paró, fue a la ventana, se quedó pensando. Encendió un cigarrillo”. Eso me quedó grabado. A partir de ahí, me enganché con la escritura de otro modo.

� ¿Escribís a mano o en la computadora?

� Ambas cosas. Pero cuando tengo el impulso de escribir algo y no me lo quiero olvidar, lo bajo a un papelito o a una servilleta. También, está el recurso de automandarse una nota de voz al teléfono. Eso me ayuda mucho.

� ¿Cuál es tu metodología?

� No tengo una metodología fija. Si me entusiasmo, puedo escribir todos los días; si no, lo hago al menos una vez por semana en el taller. Ahí, por lo general, llevo lo que escribí y lo revisamos con Delia. Leí en algún lado que un escritor debería trabajar entre ocho y diez horas por día, y que una buena página puede llevar hasta ocho horas con las correcciones. Pero bueno, eso es para los profesionales.

� Vos ya publicaste cuatro libros. ¿Todavía considerás la escritura como un pasatiempo?

� Sí, es casi un hobby. Delia me dice lo contrario: “Si escribís, sos escritor”. En Mucho que contar, después del prólogo de Federico Andahazi, hay un escrito que titulé “Un fiscal que escribe cuentos”. Ahí, cuento que empecé a escribir porque necesitaba dedicarme a algo menos duro. Así como hay colegas que juegan al golf o al tenis, yo escribo. En la fiscalía, veo cosas tremendas todos los días: desde

abusos intrafamiliares hasta homicidios. La escritura es mi vía de escape.

� ¿Cómo trabajás la inspiración?

� Siempre pensé que un escritor se sentaba frente al teclado y aparecía una especie de inspiración divina. Pero estaba equivocado, la escritura es un trabajo. En el caso de la narrativa, hay que pensar una historia, construir personajes atractivos y lograr que la lectura fluya de manera natural. El objetivo es que el lector se sienta dentro de la historia, que vea y sienta lo que viven los personajes. No es una tarea sencilla, de ninguna manera.

� A excepción de tu segundo libro, Cuarentena, donde armaste una suerte de ensayo político con tus editoriales del programa radial Haceme el cuento, el resto de tus libros son de ficción. ¿Pensaste en escribir no ficción?

� Cuando salió Mucho que contar, recuerdo que muchas personas que no lo habían leído pensaron que iba a revelar casos picantes de la fiscalía. Pero nunca consideré la no ficción como una opción real. Aun así, la escritura me ayudó a mirar mi trabajo con otros ojos y, a partir de entonces, entendí que estaba rodeado de historias. Por eso la fiscalía es fuente de varios de mis cuentos. En El espejo ovalado,

“Siempre pensé que un escritor se sentaba frente al teclado y aparecía una especie de inspiración divina.
Pero estaba equivocado, la escritura es un trabajo”.

por ejemplo, hay tres o cuatro capítulos basados en hechos reales. Los protagonistas son un policía y una fiscal que resuelven casos. Entre ellos, obviamente, pasa algo. “Siempre hay que hablar de amor en los libros”, dice Delia. Y tiene razón. El amor garpa.

� En tu primer libro, hay un cuento que está dedicado a tu hermana. Ahí, también hay ficción mezclada con realidad.

� Sí. El primer relato de Mucho que contar es sobre mi hermana, Mabel. Lo titulé “Mar de Luna”. Ella murió de un infarto a los 60 años. Fue un golpe muy duro. Quise escribir sobre ella. También, hay otros cuentos que están inspirados en mi infancia y adolescencia. Pero sobre mi vida adulta, no cuento nada. Aunque, como dice Delia, "uno siempre está hablando de uno", porque todos terminamos dándole características propias a los personajes. Es muy común.

� En alguna entrevista, dijiste: “El lenguaje judicial es insoportable”. ¿Cambió tu forma de escribir en la fiscalía a partir de que sos escritor de cuentos?

� Sí. De hecho, tengo muy aleccionados a mis empleados para que eviten esas expresiones en latín que suelen usarse y que la gente no entiende. Estoy cada vez más convencido de que los dictámenes y sentencias deben escribirse de forma clara, para que cualquiera pueda comprenderlos. Cuando era más joven, usaba frases, como per saltum (NdR.: Significa “salto de instancia” y permite que un expediente judicial pase directamente a la máxima instancia sin atravesar las intermedias), que eran muy de aquella época. Recién con el tiempo, entendí que la mayoría no lo comprendía. Incluso, en las audiencias, se ve que los jueces les hablan de determinada forma a los imputados y, del otro lado, no los están entendiendo.

� ¿Te imaginás dejando la fiscalía para dedicarte tiempo completo a la escritura?

� Es una fantasía que tengo, aunque no sé si la voy a concretar. Por un lado, me gustaría seguir en la fiscalía todo el tiempo que pueda. Por el otro, me preocupa que la escritura no logre ocupar

La figura del padre de Ricardo Sáenz, sindicalista y político, una de las razones por las que abrazó el Derecho.

todo mi tiempo. Cuando uno se jubila, tiene que tener claro qué hará con su día a día. No creo que la escritura, por más que me encante, pueda ser un refugio suficiente como para dedicarle ocho horas diarias.

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LOS DESARROLLOS Y SECRETOS DE LA FÁBRICA ARGENTINA DE AVIONES

Después de enfrentar rumores de privatización que no se concretaron, esta empresa estratégica y de alto valor nacional logró reposicionarse en el mercado con distintos productos aeronáuticos.

Por Patricia Fernández Mainardi Fotos: Fernando Calzada

El Pampa es un avión diseñado y fabricado en la Fábrica Argentina de Aviones.

La Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) fue pionera en la América Latina y llegó a tener el más alto nivel de desarrollo durante su período de esplendor en la década del 50 y 60 del siglo pasado. Fue por aquellos años en que construyó el avión a reacción Pulqui, cuando en el mundo recién se empezaba a hablar de turbinas y reactores.

Sin embargo, el devenir de FAdeA estuvo marcado por la falta de inversión en las Fuerzas Armadas y los vaivenes económicos del país. La Fábrica, inicialmente estatal, fue privatizada en los 90 y reestatizada en 2009.

En esta nota, presentamos el recorrido de DEF por una empresa que, desde Córdoba, busca posicionarse en el mercado y lograr un equilibrio entre productos militares y civiles.

UN CLUB DE POCOS

FAdeA es una de las pocas fábricas de aviones que existen en el mundo con capacidad para diseñar, fabricar, mantener y modernizar aeronaves. Estos conocimientos son de alto valor estratégico por las potencialidades que contienen. Precisamente, en el mundo, los Estados que tienen este tipo de industria fomentan su desarrollo y adoptan una política al respecto. Tal es el caso de las estadounidenses (y privadas) Boeing y Lockheed Martin, cuyos contratos de producción más importantes son con el Estado.

¿Qué le genera FAdeA a la Argentina? En materia aeronáutica militar, contar con FAdeA es clave porque le permite a la Fuerza Aérea tener autonomía en aspectos como la fabrica -

ción de piezas y el mantenimiento de aeronaves.

En el presente, y con miras a mantener esa capacidad, lo que se busca es asegurar la mayor rentabilidad posible para la firma. Es decir, debe ser estratégica y competitiva a la vez. Para lograrlo, se busca generar negocios y clientes por fuera del Estado.

LAS UNIDADES DE NEGOCIO

Actualmente, FAdeA se destaca por determinados desarrollos. Por ejemplo, la producción de aviones (como el Pampa o el IA 100), el mantenimiento de los Hércules C-130, la fabricación de partes y aeroestructuras (como el caso de la elaboración de componentes para Embraer, contrato surgido a partir de una asociación con

Muchas de las piezas elaboradas en Córdoba son vendidas a clientes extranjeros.

la brasileña para integrar el programa KC-390) y la ingeniería de último nivel. Otra cuestión clave: FAdeA también hace mantenimiento, reparación y overhaul para el ámbito aeronáutico comercial y para el militar (servicios conocidos como MRO comercial y MRO militar, respectivamente).

Hay que tener en cuenta que, orgánicamente, FAdeA depende del Ministerio de Defensa, organismo que es, también, su principal cliente. De hecho, más del 80% de la facturación de la Fábrica es del Estado argentino. Esta cifra refleja tanto una fortaleza como una debilidad: la empresa sabe que cuenta con un cliente clave pero, a su vez, este puede decidir, por determinada situación, utilizar los fondos para otra situación (algo que ocurrió cuando el Ministerio debió utilizar sus fondos en la búsqueda del submarino ARA San Juan).

Sin embargo, y según explicaron, en el presente el foco está puesto en lograr la eficiencia operativa. Es decir, dar cumplimiento en tiempo y forma a los contratos ya establecidos; mejorar la calidad y el costo de entrega; y que, finalmente, todo ello sea rentable. El objetivo es dejar de depender del principal cliente de la Fábrica (la Fuerza Aérea Argentina) y lograr nuevos negocios, y tener un socio estratégico. Vale aclarar que FAdeA ya tiene ese tipo de alianzas, por ejemplo, con Embraer. Según los que más saben del tema, en industria aeronáutica estas metas deben tener en cuenta que es preciso contar con una visión clara que se anticipe, al menos, diez años. Por eso, trabajan contrarreloj para poder diversificar la cartera de negocios y, así, crecer en la facturación. En ese sentido, la firma busca brindar soluciones a los clientes que ya tiene, como Aerolíneas Argentinas, Jetsmart y

Flybondi (firmas a las que, por ejemplo, se les hacen trabajos de pintura y mantenimiento general). Esto llevó a las autoridades a buscar certificarse para obtener habilitaciones que les permitan realizar determinados trabajos.

FADEA, CENTRO AUTORIZADO POR LOCKHEED MARTIN

Con respecto al mantenimiento de aeronaves militares, FAdeA se encarga de, por ejemplo, el Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina. Fue la Fábrica Argentina de Aviones la encargada de la modernización de estas aeronaves y es, a su vez, uno de los seis centros autorizados (en el mundo) por Lockheed Martin para hacer este tipo de trabajo.

En el caso de los trabajos de modernización en el Hércules, FAdeA lo inspecciona, evalúa las novedades, se lo desarma y se lo vuelve a equipar con tecnología de última generación. Gracias a esta intervención, los aviones que ya fueron entregados a la Fuerza alargaron su vida útil 20 años más.

La importancia de este desarrollo va más allá de evitar que las aeronaves queden obsoletas. Lo destacable es que se incorpora el conocimiento necesario para poder vender el servicio a otros países.

Dentro de sus instalaciones, FAdeA cuenta con un pabellón destinado a la producción de piezas utilizadas en el mundo aeronáutico, que son de altísimo detalle y dimensiones muy precisas. “Hablamos de tolerancia de la centésima (100 veces un milímetro)”, aclaran desde Córdoba en referencia al margen de error. Para ello, la fábrica cuenta con laboratorios de alta tecnología que buscan asegurar la mayor precisión posible en cada componente.

Asimismo, en la Fábrica existe un pabellón destinado a la producción de paracaídas (para asientos de aeronaves y para el lanzamiento de tropa). De hecho, actualmente la firma tiene un contrato con el Ejército Argentino para el desarrollo de este tipo de dispositivos.

Además, la Fábrica es una de las pocas en el mundo en dominar el material compuesto, un producto en boga en materia aeronáutica. Para ello, debieron instalar una sala de ambiente controlado en el que se garantiza la presencia de partículas mínimas en el aire (sala limpia) y el control de la temperatura.

DEL PAMPA Y AL PUCARÁ

En cuanto a la fabricación de aviones, el Pampa (utilizado en la Escuela de Pilotos de Caza en Mendoza) está en la línea de montaje de FAdeA. De hecho, se apunta a estandarizar la flota de estos aviones (que ya tuvo tres modernizaciones).

Asimismo, la Fábrica se encarga de realizar la inspección mayor del Pampa II: una vez que alcanza las 1200 horas de vuelo, la aeronave debe trasladarse a Córdoba para un mantenimiento profundo. En esta oportunidad, se la desarma por completo y se la reconstruye.

“Como fabricantes del Pampa, tenemos toda la ingeniería necesaria para atender cualquier novedad”, contó el personal de FAdeA.

Además, cabe destacar que la empresa también estuvo a cargo del desarrollo y producción de un simulador de vuelo de esta aeronave, que está instalado en la Escuela de Caza en la provincia de Mendoza.

Otro de los aviones que FAdeA apunta a modernizar es el emblemático Pucará (en el marco del proyecto

“Pucará Fénix”). Se trata de una aeronave bimotor de la década del 70, diseñada y fabricada por la firma, que está llegando al final de su ciclo de vida útil. El Pucará tuvo su bautismo de fuego en la guerra de Malvinas. Una vez que exista una previsión contractual presupuestaria, a la aeronave se le cambiarán los motores, se le hará un mantenimiento completo y se le modernizará la cabina (su instrumental pasará a ser digital).

EL PROTOTIPO DEL IA 100

En el presente, la fábrica se encuentra produciendo el IA 100 íntegramente con material compuesto. El detalle: FAdeA se encarga de su diseño y fabricación.

De hecho, en este momento está enfocada en el armado del primer prototipo de este avión que será de entrenamiento y que, a diferencia del Pampa, podrá llevar al instructor y al cursante sentados uno al lado del otro. Además, el IA 100 podrá transportar hasta cuatro pasajeros, lo que permite que pueda ser considerado como avión de enlace.

El desarrollo ya alcanzó casi un 80% de avance general y consolidó hitos importantes en su proceso de fabricación. Actualmente, se produjeron la totalidad de las piezas primarias, moldes y herramentales necesarios para la construcción de la aeronave. Una vez que finalice la fabricación de

la estructura, se procederá al montaje final. Luego, se instalarán los principales sistemas (hidráulicos, aviónicos y de propulsión) y elementos fundamentales para el desempeño operativo del avión. Finalmente, se pondrá a prueba. Desde la fábrica explicaron que, como en esta aeronave se utiliza material compuesto sin ningún tipo de remache, el proceso debe ser controlado y supervisado. Cabe destacar que su fabricación tendrá un efecto derrame importante en los proveedores locales y que, considerando su versatilidad y características, puede ser uno de los productos que FAdeA pueda salir a vender en el mercado internacional.

El objetivo del plan de reestructuración se enfoca en lograr mayor posicionamiento en el mercado de la aviación comercial.

| MIRADAS SOBRE LA ANTÁRTIDA

“LA REAL PUERTA DE ENTRADA A LA ANTÁRTIDA ES LA REPÚBLICA ARGENTINA”

Presentamos una nueva sección de entrevistas a especialistas en el tema Antártida. En esta primera entrega, dialogamos con Carlos Flesia, experto en logística antártica, sobre las posibilidades de desarrollo que tiene Argentina debido a su posición geográfica en relación con el Continente Blanco.

Por Susana Rigoz Fotos: Fernando Calzada

En el contexto de la investigación y de las actividades antárticas, la selección del punto de acceso resulta crucial para la eficiencia y el éxito de las operaciones. En comparación con otras “puertas de entrada”, como Punta Arenas (Chile) o Ciudad del Cabo (Sudáfrica), Ushuaia, ubicada en la provincia de Tierra del Fuego, Argentina, se destaca como una opción clave para acceder al sexto continente. Su puerto cuenta con las capacidades necesarias para el manejo de embarcaciones de investigación y turismo, mientras que su aeropuerto internacional facilita

el transporte de personal y logística. La ciudad ofrece también una variedad de servicios esenciales cruciales para el soporte de las expediciones polares, como hotelería, abastecimiento y asistencia médica, entre otros. Además de estas ventajas, la privilegiada posición geográfica de Ushuaia, cercana a la Península Antártica, reduce significativamente los tiempos y los costos operativos, y contribuye a la viabilidad y sostenibilidad de los proyectos en el Continente Blanco.

Conversamos sobre el tema con el

coronel (retirado) del Ejército Argentino Carlos Flesia, magister en Relaciones Internacionales y Resolución de Conflictos, y especialista en planificación y dirección de operaciones logísticas en el sexto continente.

-¿Qué ventajas geográficas ofrece Ushuaia frente a otros puntos de entrada hacia la Antártida?

-Ushuaia tiene una ubicación privilegiada como puerto, aeropuerto y ciudad de acceso, prerrogativa clave a la que se le suman otros aspectos, como su capacidad de brindar servicios y apoyos de

La seguridad cooperativa tiene un espíritu preventivo y aborda las amenazas antes de que se produzcan.

distinta índole –ajustados a las normas del Sistema del Tratado Antártico– a todos los actores que pretendan concretar proyectos en los distintos campos de acción relevantes. Todo esto la consolidan como portal ideal para la Antártida. Sin embargo, creo que deberíamos transformar ese concepto en algo más integral y destacar que la real “puerta de entrada” es la República Argentina, ya que su situación geográfica es ventajosa por donde se la mire respecto de las demás vías de acceso: Punta Arenas (Chile), Hobart (Australia), Christchurch (Nueva Zelanda) y Ciudad del Cabo (Sudáfrica).

Volviendo a la ciudad de Ushuaia, hay que tener en cuenta que es la más cercana a la Antártida (distante a 1000 km por mar y a 1080 km del aeródromo más cercano, en Base Petrel), proximidad que reduce de modo significativo los costos y tiempos de viaje como punto de proyección logística y operativa. Las ventajas que presenta se aprecian con claridad al analizar el porcentaje de cruceros turísticos que utilizan la capital de la provincia de Tierra de Fuego como punto de acceso y reabastecimiento. Juegan también un rol importante para este posicionamiento la capacidad hotelera y de servicios sumado a la conectividad aérea desde su aeropuerto internacional que, si bien demanda ser optimizada, supera la oferta disponible en Punta Arenas.

-Hablamos de la logística que se necesita para desarrollar las actividades en el sexto continente. ¿Cuáles son los requerimientos más importantes?

-Las demandas básicas son combustibles y lubricantes, agua, víveres, medicinas y traslados de personal y cargas, requerimientos que serán cada vez más específicos. Si bien siempre habrá condicionamientos y cambios imprevistos ocasionados por la climatología y la glaciología, para ganar mercados resulta de vital importancia el empleo de tecnología

Hay espacio para emprendimientos privados a cargo de empresas argentinas que, en cooperación con universidades y otras instituciones académicas o de investigación, lleven a cabo desarrollos tecnológicos.

avanzada que permita obtener datos meteorológicos precisos que eviten demoras, reprogramaciones, costos innecesarios o, incluso, la frustración de proyectos. Una de las demandas que con seguridad se incrementará es la de equipos autónomos capaces de operar todo el año, incluso, en invierno y en lugares de difícil acceso (profundidades submarinas, de las barreras de hielo o las altas latitudes etc.), que permitirán viabilizar programas de investigación científico-tecnológica o ambientales.

-En este contexto, ¿qué organismos estarían en condiciones de cubrir estas demandas en la Argentina?

-Hay espacio para emprendimientos privados a cargo de empresas argentinas que, en cooperación con universidades y otras instituciones académicas o de investigación, lleven a cabo desarrollos tecnológicos, provisión, operación y mantenimiento de generadores de energía renovable, solar, eólica, hidrógeno y nuclear; complementados por sistemas de acumulación sustentables, que son una plataforma indispensable para sensores remotos y artefactos de adquisición de datos submarinos o de superficie. Por otra parte, proveer combustibles sustentables para aeronaves, buques y usinas desde el centro logístico

Ushuaia y, eventualmente, Petrel; y ofrecer soluciones energéticas sobre la base de fuentes renovables, como la eólica y solar, y el hidrogeno, constituyen otra oportunidad para fortalecer el concepto de “Puerta de entrada”.

-¿En qué áreas podrían desarrollarse los servicios más importantes?

-Son múltiples: empresas petroleras, automotrices, de tecnología espacial, robótica, vehículos autónomos no tripulados, sensores remotos, desarrolladores de software; recolección, traslado, tratamiento y disposición final de residuos; alimenticias, de indumentaria técnica, evacuación médica, provisión de medicinas y traslado de muestras científicas pueden ofrecer sus servicios a los investigadores y a operadores antárticos nacionales o de turismo. Una cuestión no menor que debe tenerse en cuenta es la relacionada con la infraestructura. En el cuadrante sudamericano –Península Antártica–, operan 19 programas antárticos nacionales, cuyas instalaciones tienen entre 30 y 40 años de antigüedad, por lo cual el deterioro, producto de la rigurosidad climática es muy importante. Esta realidad genera un vector de oportunidades para las empresas argentinas que brindan servicios en el área de infraestructura.

Un ejemplo de esto es el Proyecto de la nueva Estación Científica Antártica Machu Picchu (ECAMP) presentado por Perú ante el Consejo de Administradores de Programas Antárticos Nacionales, donde informa de su plan de renovación de la base con el objetivo de, además de fortalecer su presencia en el Continente Blanco, adecuarla a los requisitos técnicos y ambientales actuales.

-El turismo es una de las pocas actividades autorizadas en la Región. ¿Es relevante el papel de Ushuaia en la actualidad?

-Ushuaia concentra, desde mediados de la década del 90, aproximadamente el 90% del tránsito mundial de buques de turismo antártico. Las obras de infraestructura desarrolladas en el puerto y en el aeropuerto, que facilitaron las operaciones de los barcos, sumadas a la corta distancia que separa la ciudad de la Penínusla antártica permitieron que se amplíe la frecuencia de viajes durante la temporada turística.

-¿Existen datos oficiales acerca de la cantidad de turistas que visitaron la Antártida la última temporada?

-Para la temporada 2023/2024, un total de 111.497 turistas visitaron la Antártida con Ushuaia como puerto de conexión. En ese total de pasajeros, se pueden identificar tres categorías: los

que embarcaron y desembarcaron en el puerto de Ushuaia, aquellos que solo pasaron una vez (de ida o de regreso) y quienes, provenientes de otros puertos, utilizaron la capital fueguina como escala. En cuanto al país de origen de los visitantes, se identificaron más de 100 nacionalidades, la mayoría provenientes de los Estados Unidos, seguidos por pasajeros de China, Australia, Reino Unido, Canadá, Alemania, Argentina, Brasil, Francia, Países Bajos, México, Suiza, Federación de Rusia y Nueva Zelanda, entre otros.

-¿Qué recursos moviliza ese turismo antártico?

-Además de los servicios y bienes que pueden proveerse en tierra, esta gran cantidad de embarcaciones demandan mano de obra calificada para integrar sus tripulaciones. Guías polares, operadores de zodiacs, cocineros, camareros, mecánicos, etc., pueden acceder a puestos de trabajo si demuestran una buena

calificación laboral, que incluye en forma determinante, el manejo del idioma inglés. Esto requiere de programas adecuados de capacitación profesional y de idiomas.

-La segunda actividad permitida es la pesca. ¿Cómo se regula la conservación? -La pesca en la zona está regulada por la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos. Las pesquerías en el Área de la Convención actualmente se dirigen a determinadas especies: austromerluza patagónica, la austromerluza antártica, el draco rayado y el krill antártico. Los límites de captura en cada una se acuerdan utilizando reglas de decisión que garantizan la sostenibilidad a largo plazo de la pesquería, y las medidas de conservación determinan cuándo, dónde y cómo se realizan las capturas para gestionar los posibles impactos en el ecosistema. El seguimiento se realiza utilizando información reportada a la

Opinión. Potenciar capacidades para un rol estratégico global

Argentina, con su larga historia polar (121 años de presencia continua) y su condición de signatario original del Tratado Antártico, posee significativas ventajas geopolíticas. Su sólida experiencia y capacidad operativa son activos valiosos que podrían potenciarse brindando servicios y apoyo a los diversos actores que operan en la zona. Ushuaia dispone de puerto, aeropuerto y una ubicación estratégica privilegiada que, potencialmente complementada por la ciudad de Río Grande, tiene el potencial de convertirse en el portal de entrada ideal. Si nuestro país planifica el desarrollo de sus capacidades en determinadas áreas, como gobernanza, educación, medioambiente, ciencia y tecnología, logística, turismo y pesca, entre otras, Argentina podría maximizar su rol estratégico en el sexto continente y, de ese modo, fortalecer su posición de cara al futuro.

Susana Rigoz Profesora en Letras (UBA) y periodista. Especialista en temas de medioambiente y Antártida. Es autora del libro Hernán Pujato, el conquistador del desierto blanco. Es redactora de la revista DEF desde 2006 y colaboró con distintos proyectos editoriales de Taeda.

Secretaría en tiempo real y otros intervalos cortos durante la temporada de pesca.

-La Argentina y Chile trabajan desde el año 2012 en una propuesta de creación de un Área Marina Protegida para el oeste de la Península Antártica y el mar de Weddell. ¿En qué situación se encuentra este proyecto?

-Hasta la actualidad, no se logró consenso para aprobar esta iniciativa que busca proteger la biodiversidad y promover el uso responsable de los recursos. En este contexto, las líneas de acción relacionadas con la pesca consisten en intensificar las campañas oceanográficas de investigación y obtención de datos, el control del cumplimiento de los cupos y acuerdos vigentes, y la explotación de especies en las cantidades permitidas, de manera de potenciar la flota pesquera nacional con base en Tierra del Fuego.

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CARNAVAL DE BARRO

Las personas se lanzaron sobre el barro durante el “Bloco da Lama”, una fiesta de carnaval en Paraty, en el estado de Río de Janeiro, Brasil. Esta particular forma de celebración comenzó en 1986 entre adolescentes y se convirtió en un evento tradicional en la histórica ciudad de Paraty.

¿ESTAMOS CERCA DE VIVIR EN MARTE?

CARRERA ESPACIAL

Los avances tecnológicos, las misiones espaciales y los esfuerzos de agencias estatales y empresas privadas están sentando las bases para que los humanos puedan establecerse en el planeta rojo. ¿Qué tan reales son las promesas de una conquista marciana en un futuro próximo?

Fotos: AFP

Durante décadas, la idea de vivir en Marte ha sido un tema recurrente en la ciencia ficción y en los planes de exploración espacial. Sin embargo, en los últimos años, los avances tecnológicos han convertido este sueño en un objetivo cada vez más tangible. Con empresas privadas, como SpaceX, que lidera el desarrollo de naves reutilizables, y agencias espaciales, como la NASA y la ESA, que avanzan en investigaciones clave, la humanidad está más cerca que nunca de establecer una presencia en el planeta rojo. A medida que estas iniciativas prosperan, surgen preguntas fundamentales sobre la sostenibilidad a largo plazo de

una colonia marciana. Con cada nuevo descubrimiento, la probabilidad de que los humanos se conviertan en una especie interplanetaria deja de ser una mera fantasía para convertirse en un desafío real que podría marcar el próximo gran paso en la historia de la exploración espacial. Conversamos con César Bertucci, astrónomo argentino e investigador del CONICET, para analizar la posibilidad real de habitar el planeta rojo.

Los avances tecnológicos

Uno de los hitos más importantes en la exploración marciana fue el desarrollo del

sistema MOXIE (Mars Oxygen In-Situ Resource Utilization Experiment), que logró producir oxígeno a partir del dióxido de carbono presente en la atmósfera marciana. Este experimento, llevado a cabo por el rover Perseverance de la NASA, demostró que es posible generar aire respirable en Marte, un paso crucial para la autosuficiencia de futuras colonias.

Otro avance significativo es el desarrollo de Starship, la nave espacial de SpaceX diseñada para misiones interplanetarias. Starship promete transportar grandes cantidades de carga y pasajeros a Marte, con un diseño completamente

reutilizable que reduciría los costos de viaje. La compañía de Elon Musk ha expresado su ambición de llevar humanos a Marte en la próxima década, con planes de establecer asentamientos permanentes.

Además, la Agencia Espacial Europea y la NASA trabajan en el proyecto Mars Sample Return, que tiene como objetivo traer muestras del suelo marciano a la Tierra para analizar su composición y determinar la viabilidad de cultivos y otros recursos naturales. Investigaciones sobre hábitats inflables, reactores nucleares portátiles y la producción de alimentos en suelos marcianos están en pleno

desarrollo, con la esperanza de crear una infraestructura sostenible para la vida humana en el planeta rojo. China también ha avanzado rápidamente en la exploración marciana con la misión Tianwen-1, que logró colocar en 2021 un orbitador, un módulo de aterrizaje y el rover Zhurong en la superficie del planeta. Este rover ha estado analizando el terreno y la atmósfera buscando señales de agua y evaluando el clima de Marte. La CNSA (Agencia Espacial China) anunció planes a largo plazo para enviar misiones adicionales que allanen el camino para una eventual presencia humana en Marte. Al igual que Estados Unidos,

China está desarrollando tecnologías para la utilización de recursos in situ, lo que permitiría a los futuros astronautas aprovechar los materiales disponibles en Marte en lugar de depender completamente de envíos desde la Tierra.

Los grandes desafíos de vivir en Marte

A pesar del optimismo, la colonización de Marte enfrenta desafíos enormes. La radiación cósmica es una de las principales amenazas, ya que la atmósfera marciana es mucho más delgada que la terrestre y no protege a los

El rover Perseverance de la NASA demostró que es posible generar aire respirable en Marte.

astronautas de la radiación solar. Se están explorando soluciones, como construir hábitats subterráneos, o utilizar materiales avanzados con propiedades protectoras.

“Si bien hay oxígeno en la atmósfera, la cantidad dentro de la atmósfera es muy baja como para poder aprovecharlo y, además, hace que el agua, un elemento vital, no pueda existir de manera líquida”, explica César Bertucci. El agua pasa de estado sólido a gaseoso, sin escalas, en Marte.

Otro desafío es la baja gravedad marciana, que es solo el 38% de la gravedad terrestre. No se conocen completamente los efectos de la exposición prolongada a esta condición, pero podrían incluir pérdida ósea y muscular, problemas cardiovasculares y otros riesgos para la salud humana. La investigación en estaciones espaciales y futuras misiones a la Luna podrían ayudar a comprender mejor estas implicaciones.

Si bien muchos expertos analizan el proceso de “terraformación” –la aplicación de métodos para asemejar las condiciones marcianas a las terrestres– como solución a este desafío, César Bertucci tiene una opinión al respecto: “A mi entender, algunos científicos piensan que hay que incrementar el efecto invernadero, por ejemplo, o aumentar la presión, pero creo que es muy difícil en un planeta en donde la gravedad es menor y, por lo tanto, la probabilidad de que las partículas que generarían ese efecto escapen al espacio, mayor”. Por esto, la terraformación, de momento, solo sigue siendo una idea utópica.

Además, la logística de enviar suministros a Marte sigue siendo un obstáculo. Con un tiempo de viaje estimado de seis a nueve meses y ventanas de lanzamiento

que solo se abren cada 26 meses, la planificación de misiones debe ser extremadamente precisa. El desarrollo de tecnologías para la producción de recursos en Marte, como la extracción de agua subterránea y la fabricación de materiales de construcción a partir del regolito marciano, será fundamental para la viabilidad de una colonia autosuficiente.

“Como siempre en el espacio, toda cantidad de masa tiene su precio alto en combustible”, indica el astrónomo. Entonces, luego de haber acumulado esos elementos para la vida en una estación espacial, la mayor parte de los suministros van a tener que ser generados en el planeta Marte. Bertucci baraja la idea de una fuerte implementación robótica para ello: “Quizás lo más sensato sea llevar primero robots que hagan el trabajo de producir oxígeno y agua de manera autónoma para que preparen los suministros para los tripulantes”.

Por otro lado, la radiación es un problema. Bertucci indica que, si bien la radiación cósmica es un desafío a tratar, no es tan urgente como la solar. “No existe capa de ozono en Marte como la que tenemos en la Tierra y, por lo tanto, los rayos ultravioleta del Sol pueden llegar sin ningún tipo de problema a la superficie”, relata el astrónomo. La exposición a la radiación solar en Marte es completamente incompatible con la que se experimenta en la Tierra, algo que se podría resolver con habitáculos o viviendas subterráneas que protejan a los futuros habitantes.

¿Cuándo podríamos ver humanos en Marte?

Elon Musk ha expresado su intención de enviar los primeros humanos

a Marte en la década de 2030, con la esperanza de establecer una base que sirva como punto de partida para una futura colonia autosuficiente. La NASA, por su parte, planea misiones tripuladas a Marte para la década de 2040, utilizando la experiencia adquirida en la exploración lunar con el programa Artemis.

Mientras tanto, misiones como la del rover Perseverance y los planes de la ESA para estudiar el subsuelo marciano siguen proporcionando información valiosa sobre la posibilidad de establecer una presencia humana en el planeta rojo. Si bien la colonización de Marte aún enfrenta numerosos desafíos, los avances actuales nos acercan cada vez más a convertir este sueño en una realidad.

Sin embargo, Bertucci tiene un análisis contundente sobre el tema: “Me imagino que una semicolonización va a tener lugar luego del año 2050, no antes que eso; yo les prestaría más atención a los chinos que a Elon Musk”. Según el astrónomo argentino, en la carrera espacial, China está dando mucho que hablar y crece a pasos acelerados. De hecho, ve más probable la vuelta a la Luna en una nave china que en una estadounidense. “Los principales desafíos ahí van a ser los sistemas de soporte de vida, la preparación de tripulaciones y cualquier problema médico que surja ahí mismo”, recalca César Bertucci. Vivir en Marte ya no es solo una fantasía. Aunque los desafíos son significativos, la humanidad demostró una y otra vez su capacidad para superar lo imposible. Marte podría ser nuestro próximo hogar, y los próximos años serán decisivos para determinar si realmente podemos convertirlo en una segunda Tierra.

> Las misiones de exploración más recientes

Mars 2020

Lanzada el 30 de julio de 2020, esta misión incluye el rover Perseverance y el helicóptero Ingenuity. Perseverance aterrizó en el cráter Jezero el 18 de febrero de 2021, con el objetivo de buscar signos de vida microbiana pasada y recolectar muestras para una futura misión de retorno a la Tierra. Ingenuity, por su parte, realizó vuelos de prueba exitosos, y demostró la viabilidad de la aviación en la atmósfera marciana.

Misión Hope Mars

Lanzada el 19 de julio de 2020, la sonda Hope de los Emiratos Árabes Unidos llegó a Marte el 9 de febrero de 2021. Su objetivo es estudiar la atmósfera marciana y su clima.

Misión Tianwen-1

El 23 de julio de 2020, China lanzó la misión Tianwen-1, que incluye un orbitador, un módulo de aterrizaje y un rover llamado Zhurong. El 14 de mayo de 2021, Zhurong aterrizó en la región de Utopia Planitia. La misión tiene como objetivo estudiar la geología, la atmósfera y la búsqueda de agua en el planeta rojo.

La planificación de las misiones debe ser extremadamente precisa porque las ventanas de lanzamiento solo se abren cada 26 meses.

EL NUEVO AUGE DE LA ENERGÍA NUCLEAR

EN UN PLANETA QUE NECESITA REDUCIR DRÁSTICAMENTE LAS EMISIONES DE GASES DE EFECTO INVERNADERO, LA OPCIÓN NUCLEAR HA VUELTO AL CENTRO

DE LA ESCENA Y SE HA GANADO UN LUGAR EN LA AGENDA DE LA TRANSICIÓN

ENERGÉTICA. LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS, LIDERADAS POR LOS REACTORES

MODULARES O SMR, PROMETEN REVOLUCIONAR LA INDUSTRIA, QUE REFLEJA EL IMPACTO DE LOS CAMBIOS GEOPOLÍTICOS, CON EL FUERTE IMPULSO DE CHINA Y EL

CRECIENTE PROTAGONISMO DE RUSIA EN EL SUR GLOBAL.

POR MARIANO ROCA
FOTOS: AFP Y FERNANDO CALZADA

Si bien existe un debate sobre la seguridad de las instalaciones frente a eventos externos, como el accidente de Fukushima en 2011, y se mantiene la discusión respecto de la disposición final de los residuos radiactivos, no caben dudas de que estamos a las puertas del relanzamiento del sector nuclear. “No creo que se trate de un renacimiento de la energía nuclear, sino de un retorno al realismo”, afirmó el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, en una intervención ante Naciones Unidas en junio del año pasado. En el contexto de las medidas de adaptación y mitigación del cambio climático, la nucleoelectricidad está llamada a cumplir un papel protagónico en la impostergable transición energética. Se trata de la segunda mayor fuente de generación eléctrica

con bajas emisiones de carbono, solo superada por la hidroelectricidad. Sus mayores fortalezas radican, por un lado, en no depender de las condiciones variables del clima y, por otro, en su altísimo factor de capacidad, tal como se conoce a la relación entre la producción real de energía eléctrica de una central durante un tiempo determinado y la potencia máxima que podría generar en condiciones ideales. Hoy, el factor de capacidad de la energía nuclear es superior al 90%.

“La energía nuclear puede operar bajo cualquier tipo de condición meteorológica, los 365 días del año, y provee electricidad a gran escala y de manera ininterrumpida”, sintetiza, en diálogo con DEF, William Magwood, director general de la Agencia de Energía Nuclear (NEA) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Y añade: “La combinación

Dos momentos del trabajo en el control central de Atucha II.

entre energía nuclear y fuentes renovables es una excelente opción para reducir las emisiones de carbono y mantener, al mismo tiempo, la seguridad energética”. En los sistemas híbridos, la energía aportada por las centrales nucleares permitiría compensar la intermitencia de las fuentes renovables.

LOS CAMBIOS GEOPOLÍTICOS

Y SU IMPACTO EN LA INDUSTRIA

Actualmente, según datos del OIEA, hay en el mundo 413 reactores en operación, con una potencia instalada de 371.500 megavatios. Aportan, en su conjunto, el 9% de la producción eléctrica a nivel global. Existen, además, 65 reactores en construcción en 15 países, que totalizan una

futura potencia adicional de 70.000 megavatios. Un dato que muestra a las claras cómo esta industria se está reposicionando también desde el punto de vista geopolítico es que 42 de esos proyectos actualmente en desarrollo se encuentran en el continente asiático, de los cuales 29 se instalarán en China y siete en India. En rigor, esta tendencia confirma lo que ha venido ocurriendo en la última década, cuando el gigante asiático sumó 34.000 megavatios de capacidad instalada a su parque nucleoeléctrico. Por su parte, el ambicioso objetivo de las autoridades de Nueva Delhi es llegar a los 100.000 megavatios de fuente nuclear en 2047, es decir, multiplicar por ocho su actual potencia instalada.

“Un cambio de tendencia está teniendo lugar”, destaca la Agencia Internacional de la Energía (AIE) en su informe

La energía nuclear es la segunda mayor fuente de generación eléctrica con bajas emisiones de carbono, solo superada por la hidroelectricidad.

titulado “El camino hacia una nueva era para la energía nuclear”, de reciente publicación. Allí, se constata que China está camino a superar tanto a EE. UU. como a la Unión Europea en potencia nuclear instalada de aquí a 2030. Y añade: “Las economías avanzadas siguen albergando la mayor parte del parque nuclear mundial, pero estos reactores son relativamente antiguos; su promedio de edad supera los 36 años, lo que duplica el promedio de vida del resto de las instalaciones. Rejuvenecer esa flota no está siendo sencillo: en los últimos años, los históricos líderes del mercado nuclear, como EE. UU. y Francia, han debido hacer frente a retrasos en los proyectos y a los sobrecostos que ha traído aparejada la construcción de reactores de gran tamaño”. Por su parte, la Federación Rusa ha adquirido cada vez mayor protagonismo en la provisión de tecnología y en la construcción de reactores “llave en mano” con destino a los países del Sur Global. Rosatom, empresa estatal del sector, tiene en carpeta una veintena de proyectos, con destino a países como Bangladesh, Pakistán, India, Irán, Egipto y, dentro de la propia Europa, Turquía y Eslovaquia. La compañía también es la mayor productora mundial de uranio enriquecido para uso civil, con el control de más del 40% de ese mercado. No es casual que haya sido uno de los pocos activos rusos en no verse afectados por las sanciones internacionales luego de la invasión a Ucrania.

LA NUEVA GENERACIÓN DE REACTORES

“La industria nuclear ha entrado en una nueva fase en la construcción de reactores a partir de la evolución de

su diseño. Estos reactores han sido optimizados sobre la base de modificaciones, que incluyen redundancias y una creciente utilización de elementos de seguridad pasivos, así como mejoras en el diseño del recinto de contención, para reducir el riesgo de accidentes severos”, advierte un informe difundido en 2022 por el Grupo de Trabajo III del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). En el marco de estas transformaciones, los que ofrecen las mayores promesas son los pequeños reactores modulares, small modular reactors o SMR, por su sigla en inglés. Según la definición del OIEA, se trata de “reactores nucleares avanzados con una potencia de hasta 300 megavatios por unidad, lo que representa cerca de un tercio de la capacidad de generación de los reactores nucleares de potencia tradicionales”. Su formato modular permite que sus sistemas y componentes se ensamblen en la fábrica y se transporten como una sola unidad al lugar de instalación.

De acuerdo con la base de datos de la NEA de la OCDE, existen actualmente 56 modelos en distintas etapas de desarrollo, entre ellos el CAREM-25 argentino, cuyo prototipo se encuentra en construcción. Nuestro país cuenta, además, con otros dos proyectos patentados: uno de INVAP, el ACR-300; y el otro es un microrreactor de la firma Nuclearis, el N1. Este tipo de tecnologías avanzadas permitirían, según señala el OIEA, “producir electricidad de base y despachable, así como otros productos energéticos necesarios para la descarbonización de sectores como la industria, el transporte y la desalinización de agua marina”. Y añade que “son ideales para mercados

de nicho en los que los grandes reactores no son viables, como aquellos lugares con pequeñas redes eléctricas o que están ubicadas en zonas remotas”.

Tal como señalan los investigadores de la Universidad de Cassino y del Lacio Meridional (Italia), Benito Mignacca y Giorgio Locatelli, este modelo de producción permitiría optimizar los tiempos de entrega y reducir los costos. Desde el punto de vista de la ecuación económica, mientras el primer módulo del SMR entra en producción y comienza a generar ingresos, se puede continuar con la construcción de los sucesivos módulos. “La estandarización y la simplificación del diseño incrementan la eficiencia en la construcción, la operación y el futuro desmontaje”, advierten los autores del paper, publicado en 2020 en la revista especializada Renewable and Sustainable Energy Reviews. Indican, en ese sentido, que la estandarización del proceso de producción de los SMR reduciría los tiempos de construcción y optimizaría las

actividades de testeo y mantenimiento de los reactores. Existiría, asimismo, la posibilidad de un cierre parcial de algunos de los módulos, por ejemplo, frente al desplome temporal del precio de la electricidad.

Consultado por DEF, el titular de la NEA de la OCDE, William Magwood, consideró que los SMR son game-changers, es decir, su irrupción en la industria nuclear podría cambiar las reglas de juego del sector. “Cuando estos reactores lleguen al mercado, las chances de que ellos se desplieguen en países de Asia, África y Medio Oriente serán mucho mayores, ya que su instalación demanda menos terreno, ellos dejan una menor huella ambiental y consumen menos agua, un factor crucial en algunas partes del mundo”, añadió. Según la NEA, la primera planta de este tipo debería estar construida dentro del próximo lustro y el desarrollo acelerado de esta tecnología en el mundo debería ocurrir en la década de 2030.

LAS BIG TECH, LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y EL MERCADO DE LOS SMR

Otro factor que se espera tenga una fuerte incidencia en el futuro de los reactores modulares es el auge de la inteligencia artificial (IA). “Estoy absolutamente convencido que la energía nuclear se beneficiará de la IA”, aseguró Magwood, quien dijo que será una “verdadera revolución”. Al respecto, el OIEA señala, como una de las potenciales ventajas del uso de la IA en esta industria, la optimización del suministro de electricidad sobre la base de datos en tiempo real de la demanda de los consumidores y del funcionamiento de las instalaciones. Además, de acuerdo con el máximo organismo internacional del sector, “las tareas rutinarias podrían automatizarse mediante la robótica y sistemas de IA, lo que permitiría centrar la intervención humana en tareas de alto valor y mejorar la eficiencia de las centrales nucleares. También,

podría optimizar el consumo de combustible y maximizar la producción de energía de los reactores”.

Hay otro factor de la IA que también invita a confiar en un nuevo auge de la energía nuclear. Los centros de datos de las grandes tecnológicas empujarán fuertemente la demanda de energía eléctrica en los próximos años, y la transición energética exigirá el uso de tecnologías amigables con el medioambiente. Según datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el consumo de las cuatro grandes empresas del sector tecnológico (Amazon, Microsoft, Google y Meta) se duplicó entre 2017 y 2021. En 2022, el consumo de sus centros de datos alcanzó los 460 teravatios/hora, lo que superó la demanda efectiva de electricidad de Francia a lo largo de ese mismo año. Para 2026, se estima que la demanda eléctrica de estos centros de datos superará los 1000 teravatios/hora. En este marco, Amazon firmó un acuerdo por 500 millones de dólares con X-energy para avanzar en la puesta a punto del

La central nuclear de Three Mile Island fue comprada recientemente por Microsoft.

X-e 100, un SMR de alta temperatura refrigerado por helio.

El objetivo es desarrollar inicialmente cuatro unidades, con una potencia total instalada de 320 megavatios. Se instalarán en la Columbia Generating Station, en el estado de Washington, una instalación gestionada por el consorcio público Energy Northwest. Queda abierta la opción de extender este proyecto inicial a ocho unidades adicionales, por un total de 960 megavatios. Además, Amazon cerró otro memorándum de entendimiento con Dominion Energy para apuntalar el proyecto de SMR que esta última planea construir en el condado de Louisa (Virginia).

Por su parte, Google apostó a otra compañía del sector, Kairos Power, con un acuerdo de provisión de energía por un total de 500 megavatios, que serían provistos por una serie de reactores modulares que entrarían en operación entre 2030 y 2035. Kairos comenzó a construir, en 2024, la planta demostrativa de su reactor de sales fundidas Hermes en la localidad de Oak Ridge, en el estado de Tennessee. Se trata de una

tecnología de última generación que utiliza sal de fluoruro fundida como refrigerante.

Fuera del mercado específico de los reactores modulares, Microsoft también ha hecho públicos sus planes vinculados con la energía nuclear. La empresa fundada por Bill Gates anunció su compromiso con la reactivación de la unidad 1 de la central de Three Mile Island, en Pensilvania, que cuenta con una potencia instalada de 835 megavatios y está fuera de servicio desde 2019. El acuerdo con la operadora Constellation Energy prevé su reapertura en 2028 y estará vigente durante los siguientes 20 años.

En este cuadro general, el Plan Nuclear Argentino, anunciado por el gobierno en el mes de diciembre, apunta a hacer de nuestro país un polo de desarrollo que atraiga “inversiones de altísimo grado en inteligencia artificial”. Para alimentar esas futuras infraestructuras, la administración de Javier Milei se enfoca en la energía nuclear con tecnología 100% argentina, poniendo a disposición un nuevo modelo de reactor modular de fabricación nacional.

Vista de las centrales Atucha I y II desde el río.

> LOS MAYORES GENERADORES DE ENERGÍA NUCLEOELÉCTRICA

PAÍS

EE. UU.

CHINA

FRANCIA

RUSIA

COREA DEL SUR

CANADÁ

JAPÓN

ESPAÑA

SUECIA

INDIA

ENERGÍA

PRODUCIDA EN 2023

742,4 TW/hora

406,5 TW/hora

323,8 TW/hora

204 TW/hora

171,6 TW/hora

83,5 TW/hora

77,5 TW/hora

54,4 TW/hora

46,6 TW/hora

44,6 TW/hora

Fuente: Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA)

> EL MERCADO DE LOS PEQUEÑOS REACTORES MODULARES (SMR)

PAÍS EE. UU.

FRANCIA

RUSIA

CHINA

JAPÓN

CANADÁ

REINO UNIDO Otros países

Fuente: Agencia de Energía Nuclear (NEA) de la OCDE

La energía nuclear

¿Cómo se produce la energía nuclear?

La fisión nuclear es el método que se utiliza hoy día en todo el mundo para producir electricidad a partir de energía nuclear.

Neutrón

Protón

La fisión nuclear es una reacción por la que el núcleo de un átomo se divide en dos o más núcleos, pero más pequeños, liberando al mismo tiempo energía.

Neutrones incidentes Núcleo fisible

División del núcleo

Liberación de energía

¿Cómo funciona una central nuclear?

Dentro de las centrales nucleares, los reactores contienen y controlan las reacciones en cadena, por lo general alimentadas por uranio 235, a fin de producir calor mediante fisión. El calor aumenta la temperatura del refrigerante del reactor, que suele ser agua, para producir vapor. Ese vapor se encauza para hacer girar las turbinas, que activan un generador eléctrico con el que se produce electricidad con bajas emisiones de carbono.

Producto de la fisión

Neutrones incidentes

Otros núcleos fisibles

Reacción en cadena

¿Qué es el factor de capacidad?

Es la producción real de energía de un dispositivo generador de electricidad, dividida por la producción de energía que se produciría si funcionara a su potencia nominal durante todo el año. Se mide en porcentaje. La energía nuclear presenta el mayor factor de capacidad, lo que significa que puede producir a su máxima potencia durante más del 92% del tiempo.

Centrales nucleoeléctricas

Actualmente en operación

Energía

Estados Unidos

América Latina

En operaciónes, nuevas planeadas En operaciónes, eliminación gradual No en operación, nuevas planeadas Cerradas

En construcción

DEMIAN REIDEL

“EL PLAN NUCLEAR

ARGENTINO PUEDE CAMBIAR

EL PAÍS PARA SIEMPRE”

EL JEFE DE ASESORES DEL PRESIDENTE MILEI ESTÁ A CARGO DE UN IMPORTANTE PROYECTO

PARA IMPULSAR LA ENERGÍA NUCLEAR EN ARGENTINA. ¿POR QUÉ ASEGURA QUE ESTE PLAN

PUEDE CONVERTIRSE EN UNA PLATAFORMA DE CRECIMIENTO ECONÓMICO SIN PRECEDENTES?

Por Juan Ignacio Cánepa Fotos Giovanni Sacchetto

“Si nosotros desarrollamos este reactor a tiempo, podemos aprovechar la enorme demanda que va a haber para imponer ciertas condiciones de venta”.

Formado como Físico en el prestigioso Instituto Balseiro, especializado en matemáticas financieras en Chicago y doctorado en Economía en Harvard, Demian Reidel es un funcionario difícil de encasillar en el staff del gobierno nacional. Está acostumbrado a ser “el diferente”: él mismo se define como la “oveja blanca” de su familia, en la que todos son abogados. Reidel se integró al gobierno de Javier Milei como jefe de Asesores del presidente, un puesto clave desde donde elabora políticas públicas e influye en la dirección económica del país. Desde fines del año pasado, tiene a cargo el Plan Nuclear Argentino, un ambicioso proyecto que, según sostiene, puede convertirse en una plataforma de despegue sin precedentes para el país.

Con la verborragia de los científicos convencidos de sus hipótesis, transmite las ideas con pasión y asegura que el presidente Milei “la ve”. En una larga entrevista con DEF en el salón de la Ciencia de la Casa Rosada, Demian Reidel detalló cómo es el masterplan para que Argentina se convierta en una potencia nuclear.

-¿Por qué solés decir que estamos en un “verano nuclear”?

-Desde hace décadas, el mundo vivía un declive en la utilización de la energía nuclear, una situación que era absolutamente

ridícula y que se había dado por los motivos equivocados. Por ejemplo, Alemania pasó de tener una gran cantidad de energía nuclear a utilizar una energía más cara y más sucia.

Lo que está sucediendo ahora es que la inteligencia artificial y los centros de datos están generando una demanda exponencial de energía, y recién estamos al principio de este proceso. Entonces, no solamente vamos a tener mucha mayor demanda energética en el mundo, sino que además las empresas que construyen estos centros de datos requieren, en general, que la energía tenga tres características: que sea limpia, estable y escalable; tres aspectos que solo conjuga la energía nuclear.

-¿Las renovables no los tienen?

-El problema de las energías renovables, por ejemplo, la solar o la eólica, es que son cíclicas. Es decir, hay un ciclo en su generación que hace que no se pueda contar con una de las tres características que te dije: la estabilidad. Pero, si lo que se busca es energía limpia, hay que decir que la energía nuclear es la más limpia que tenemos hoy. No genera ningún tipo de polución, emisión de carbono ni efecto invernadero.

-¿Esta demanda se puede alimentar con la energía nuclear tradicional?

-No, ahí está el punto. Hay una carrera tecnológica para desarrollar

Demian Reidel recibió a DEF en el salón de la Ciencia de la Casa Rosada.

la nueva generación de reactores nucleares, los SMR (Small Modular Reactors o Reactores Modulares Pequeños, en español). Son reactores mucho más chiquitos, pero no solamente eso, sino que son modulares, quiere decir que se pueden poner varios como si fueran pilas y completar de acuerdo con las necesidades. Si el diseño es bueno, se pueden ubicar casi en cualquier terreno, de manera de llevar energía a lugares a los que era muy difícil llevar la red eléctrica o, por ejemplo, para alimentar estos grandes centros de datos de los que hablaba antes. Hay como 80 compañías en el mundo que están tratando de hacer esto. Es una verdadera carrera por quién llega a ofrecer el primer SMR comercializable en escala.

-¿Y cómo se inserta Argentina en esa carrera?

-Nosotros tenemos el ACR-300, un reactor modular de 300 megavatios, desarrollado por ingenieros de INVAP, pero de capitales privados. Es un diseño avanzado, con muchas características interesantes, y que nos pone en la situación de ser de los primeros países en el mundo, si no el primero, en poder desarrollar esta tecnología y vender comercialmente estos reactores. O sea, Rusia ya los tiene, por ejemplo, pero no está en una situación clara para venderlos. De manera básica y sin entrar en demasiados detalles puntuales, puedo

decir que Argentina hoy tiene una ventaja competitiva muy grande en este tema. Por eso, la fase 1 de nuestro Plan Nuclear es el desarrollo de estos reactores. La idea es construir una nueva planta nuclear en lo que iba a ser Atucha 3 con cuatro de estos módulos.

-¿En qué consiste el Plan Nuclear Argentino?

-El país tiene un montón de jugadores de mucho nivel en el área nuclear: INVAP, Nucleoeléctrica SA, CONEA, CONUAR, etc., pero, como no ha habido coordinación, son empresas que trabajan individualmente. Como te decía, la carrera tecnológica nuclear actual es importantísima, situación que el presidente entendió rápidamente. Entonces, anunció el Plan y me puso como cabeza de todo como para poder encarar la coordinación. Es muy diferente si todos tiran para el mismo lado y saben que hay intereses que van más allá de cada una de estas entidades. La primera etapa es fundamental y es ahora. No podemos dejar pasar la oportunidad.

-¿Es posible incorporar el capital privado a esas empresas?

-Bueno, hay planes para privatizar, pero te diría que son dos avenidas separadas. No es que la inserción del capital privado cambie mucho, nosotros necesitamos eficientizar todo el

Demian Reidel tuvo a su cargo el anuncio del Plan Nuclear del gobierno de Javier Milei, que contó con el respaldo del director general del OIEA, Rafael Grossi.

> El caso del CAREM

El público argentino estaba familiarizado de alguna manera con la noción de “reactor modular” porque desde la década del 80 existe el proyecto CAREM, un reactor modular pensado originalmente para un submarino y luego reconvertido como SMR.

Pero difícilmente el proyecto CAREM llegue a comercializarse tal como fue pensado en un principio. Así lo dice Reidel, en respuesta a la consulta de DEF: “El CAREM ha sido importante para desarrollar el know-how de los ingenieros, pero para decirlo claramente, el CAREM no va a funcionar desde el punto de vista comercial y rentable. Fue un diseño de avanzada en su momento, pero nunca llegamos a construir ninguno”. Y agrega: “Me preguntan mucho sobre este tema; no matamos al CAREM, es un proyecto que no va a ser comercialmente viable nunca, pero eso no quiere decir que esté mal el desarrollo de hardware de investigación y de desarrollo de proyectos. Esa es la naturaleza de la investigación científica y técnica, no se sabe si va a funcionar, y eso está bien, así se hacen las cosas, no todas funcionan. Si no, sería facilísimo.

Pero, justamente, este proyecto promovió un montón de conocimiento que nos ayuda a trabajar en los SMR antes y mejor”.

sector. Argentina tiene muy buen capital humano, los ingenieros son top, entonces, tenemos que utilizar los recursos que no están siendo utilizados.

-Después de esa primera etapa, ¿qué viene?

-La fase 2, que es la que cambia violentamente la ecuación para todo. Yo la llamo el “modelo Gillette” de la energía nuclear, porque, de la misma forma en que te venden la maquinita de afeitar y los repuestos, podemos aprovechar la comercialización de estos reactores modulares para venderlos con un compromiso de compra de uranio argentino, mineral del que tenemos cuantiosas reservas, pero que está totalmente desaprovechado; al punto de que importamos uranio para nuestros reactores. ¡De locos! Por eso, estoy desesperado porque esto pase ya, porque, si nosotros desarrollamos este reactor a tiempo y tenemos el poder monopólico u oligopólico en su comercialización, podemos aprovechar la enorme demanda que va a haber para imponer ciertas condiciones de venta. Si nos dormimos, y si no existe esta coordinación de la que

te hablo y producimos los reactores recién en 10 años, ya está, no le vas a poder pedir nada a nadie, porque va a haber otros 15 proveedores.

-¿Se van a poder desarrollar las minas de uranio para ese entonces?

-Quizás sí, pero no necesito saber todo al detalle ahora. Lo que no podemos hacer es esperar a tener todo solucionado para avanzar porque corremos el riesgo de quedarnos sin nada. Yo tengo que apretar las clavijas para que lleguemos. Subir el volumen a 11, como en la película Spinal Tap.

-¿Hay una fase 3?

-Sí, es la más visionaria para el futuro. Es mi sueño, la llamo “Nuclear City”. Consiste en lograr que las empresas miren a Argentina como un lugar seguro para venir y enchufar su data center o lo que sea en esta especie de ciudad del futuro, sin combustibles fósiles, con aire limpio, los mejores restaurantes, teatros, etc. Si logramos las fases 1 y 2, no va a ser ciencia ficción.

-¿La presencia de Rafael Grossi, titular del Organismo Internacional de Energía Atómica, en la presentación del Plan Nuclear fue un aval internacional para este plan?

-Es el personaje número uno de la agencia número uno de energía atómica… ¡¿Qué te parece?! Sí, es más, tengo una relación muy buena y muy fluida con él. Hablamos muy seguido porque, de verdad, nos ayudó a pensar. La importancia de este apoyo es muy difícil de sobreestimar, y que viniera hasta acá a presentar el plan nuclear en el Salón Blanco es muestra de que esto es importante. Es una de esas cosas que son clave para el país.

-¿Qué herramientas te dio tu formación en ciencias duras para tu desempeño en gestión pública?

-Soy un bicho medio raro, porque me cuesta diferenciar entre mis diferentes perfiles. Yo estudié física, después estudié matemáticas financieras en Chicago y, más tarde, hice un doctorado en Economía en Harvard. Yo soy una mezcla de todas esas cosas. La física y las ciencias duras te enseñan a no perder tiempo con cosas inconducentes. No es rigidez, en realidad, te permite ser mucho más creativo, porque podés

tener una cantidad de ideas locas pero, gracias a esta estructura lógica del pensamiento, podés discernir entre lo que es una pavada y lo que realmete sirve.

-¿Cómo te ves a vos mismo en el conglomerado de funcionarios del gobierno? Porque convengamos que tenés un perfil diferente…

-Y… ¡todavía me toleran! No sé, por ahí no... Fuera de broma, nunca en mi vida sentí un privilegio tan grande como el de poder hacer algo como esto para mi país. O sea, creo que el Plan Nuclear puede cambiar el país para siempre. No me quiero poner sentimental, pero mi padre murió hace pocos años y a mí me pega mucho esto… Es un orgullo enorme, si esto funciona, no necesito más. Imaginate que la Argentina se convierta en potencia nuclear y poder decir “yo diseñé el Plan Nuclear”. Le llevé la idea a Milei, y el presidente –que “la ve”– me dio el apoyo político para realizarlo. ¿Cómo no se dio cuenta antes ningún otro? No sé, pero tenemos este presidente que, para mí, es un milagro. Así que te contesto de vuelta, ¿cómo no voy a venir a trabajar acá?

RAFAEL GROSSI

“LA TECNOLOGÍA NUCLEAR DA AUTONOMÍA Y SOBERANÍA ENERGÉTICA A LOS PAÍSES”

EL DIRECTOR GENERAL DEL ORGANISMO INTERNACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA (OIEA)

EVALUÓ POSITIVAMENTE EL REGRESO DEL USO PACÍFICO DE LA ENERGÍA NUCLEAR A LA

AGENDA DEL CAMBIO CLIMÁTICO Y LA ECONOMÍA VERDE. EN ESE MARCO, SE REFIRIÓ

TAMBIÉN AL PLAN NUCLEAR ARGENTINO Y NO ELUDIÓ UN TEMA QUE VIENE SONANDO CON FUERZA EN LOS PASILLOS DE LA ONU: LA HIPÓTESIS DE SU CANDIDATURA A LA SECRETARÍA

GENERAL DE NACIONES UNIDAS.

Por Juan Ignacio Cánepa y Mariano Roca

Fotos: AFP

-¿Por qué usted prefiere hablar de un “retorno al realismo” y no de un “renacimiento”, al referirse al nuevo auge de la energía nuclear?

-Efectivamente, he hablado de un retorno al realismo, más que de un renacimiento, porque hoy los países están frente a la necesidad de tomar decisiones concretas en relación a sus matrices energéticas. Y el concepto de “renacimiento nuclear” se acuñó hace ya algunos años en un contexto muy diferente, cuando el interés por la energía nuclear formaba parte de un debate de tipo tecnológico.

-¿Cuáles son los factores que dan hoy un nuevo impulso a la energía nuclear?

-En primer lugar, la necesidad creciente de energía, en particular, por la electrificación que se da en el marco de la descarbonización de las matrices energéticas mundiales. Naturalmente, en esa reevaluación se observa un dato específico y muy concreto: la nuclear es una energía limpia, es decir, está prácticamente libre de emisiones de dióxido de carbono, y aporta cerca del 10% de la energía que se produce en el mundo. Hay otro factor importantísimo, que es la seguridad energética. Eso se observa, de manera prevalente, en Europa central y oriental, donde las matrices energéticas

eran muy dependientes del gas ruso y hoy se encuentran con la realidad geoestratégica de la guerra y las sanciones al único proveedor que tenían. Eso revaloriza a la energía nuclear, porque quien tiene un reactor nuclear es absolutamente autónomo y soberano en sus decisiones energéticas.

EL DEBATE SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO

-En las últimas Conferencias de Partes de la ONU sobre Cambio Climático, la energía nuclear ha vuelto a ser considerada como alternativa. ¿Cómo valora esta situación?

-Hasta hace pocos años, la gran ausente en este debate había sido la energía nuclear, lo cual mostraba una tendencia ideológica que no se apegaba a la realidad. Yo diría que el parteaguas se dio en la COP 28 de Dubái, en cuyo documento final se reconoció a la energía nuclear como parte de la solución. Estamos ante un giro casi copernicano porque, hasta entonces, la energía nuclear no era siquiera mencionada.

-¿Es realista triplicar la potencia instalada en materia de energía nuclear, como planteó un grupo de países que suscribió un compromiso luego de la COP 28?

La presencia permanente de un equipo del OIEA en la central nuclear ucraniana de Zaporiyia es un hecho inédito en la historia del organismo.

> “ARGENTINA ENCARA UN PROCESO QUE PUEDE SER REALMENTE TRANSFORMADOR”

Consultado por DEF, Rafael Grossi se mostró optimista respecto del lanzamiento del nuevo Plan

Nuclear, que –según expresó– busca “explotar las capacidades que tiene Argentina y ponerlas al servicio de uno de los sectores más dinámicos, el de la Inteligencia Artificial”. El director general del OIEA, quien estuvo presente en el Salón Dorado de la Casa Rosada cuando se dio a conocer el programa impulsado por el gobierno de Javier Milei, destacó la experiencia del país en la exportación de tecnología nuclear. Elogió, asimismo, la “dirección estratégica muy clara” de Demian Reidel y expresó su confianza en que el funcionario pueda “federar las capacidades de un sector nuclear tan diversificado e importante en un proceso que puede ser realmente transformador”.

-En un evento paralelo a la Cumbre de Dubái, más de 20 países (hoy ya son casi 30) afirmaron que se necesitaba triplicar la capacidad instalada de energía nuclear para hacer frente a las necesidades energéticas de electrificación y a los compromisos de los Acuerdos de París, en el caso de los países que siguen involucrados. Sobre la base de las proyecciones de nuestros economistas energéticos, en el OIEA consideramos que existe la posibilidad de aumentar 2,5 veces la potencia nuclear instalada y pasar de los actuales 372 gigavatios a unos 900 gigavatios en 2050. Dicho en otros términos, se debería pasar de los 50.000 millones de dólares que se están invirtiendo en nuevos reactores en todo el mundo a inversiones del orden de los 100.000 millones.

-¿En qué consiste la iniciativa Atoms4NetZero del OIEA?

-Como organismo de promoción de los usos pacíficos de la energía nuclear y sus aplicaciones, el OIEA brinda asistencia y cooperación técnica y científica a los países interesados. Por eso, decidí lanzar la iniciativa Atoms4NetZero, que conjuga una serie de programas de formación, capacitación técnica y asesoramiento a los decisores y planificadores de políticas energéticas. Lo que hacen los equipos técnicos del OIEA es desarrollar programas a medida, para que cada uno de los países pueda tener el apoyo necesario para ir formando sus propias capacidades.

LA REVOLUCIÓN DE LOS SMR

-¿Qué rol pueden jugar en el futuro las nuevas tecnologías de reactores y, en particular, los nuevos reactores modulares o SMR?

-La tecnología nuclear está en constante evolución.

Hoy existen dos vertientes. Por un lado, los reactores de cuarta generación, que son los grandes reactores clásicos que hoy conocemos, e incorporan medidas en materia de seguridad, eficiencia en el uso de la energía y mejoras en temas de ingeniería. La otra tecnología en la que existe gran interés son pequeños reactores modulares, que implican un cambio de enfoque, de diseño y también de negocio. En lugar de tener grandes instalaciones, se trata de módulos de menor potencia, por ejemplo, de 0 a 10 megavatios, que son escalables de acuerdo con las necesidades del comprador. Pueden ser también una solución para zonas remotas o lugares en los que la red eléctrica sea débil o no alcance todos los confines del territorio.

Otra innovación que presentan estos reactores modulares es que se puede adquirir un módulo de SMR –del tamaño de un contenedor– en otro país y transportarlo al lugar de destino. Y, una vez llegados al fin de su vida útil, se los podría regresar al proveedor, según el tipo de acuerdo comercial firmado.

-¿Estamos ante una verdadera revolución en el modelo de desarrollo de la energía nuclear?

-Hay, en este momento, un enorme entusiasmo a nivel internacional. Existe, por primera vez en la historia, una demanda que está impulsando la energía nuclear. Tradicionalmente, vimos grandes compañías estatales, semiestatales o privadas, pero que funcionaban como semimonopólicas. Hoy tenemos empresas privadas, sobre todo en nichos muy particulares, como por ejemplo la inteligencia artificial o la alta tecnología, como Google o Microsoft, que firman contratos con desarrolladoras de pequeños reactores modulares. Son tendencias muy importantes que se están desarrollando,

y veremos los primeros reactores modulares funcionando dentro de los próximos cinco o seis años.

UN MUNDO CONVULSIONADO

-¿Cuál ha sido el rol del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en el contexto de la guerra en Ucrania y la situación de la central de Zaporiyia, ocupada por las tropas rusas?

-En el marco de su misión y su mandato, el OIEA tiene una responsabilidad muy importante en el ámbito de la seguridad física y tecnológica de las instalaciones nucleares. En el contexto de la guerra entre Rusia y Ucrania, desde el OIEA hemos tomado una actitud muy proactiva para evitar que se produjera un accidente nuclear con consecuencias radiológicas. Eso nos llevó a intensas negociaciones y a consultas periódicas con las autoridades de ambos países, incluidos los presidentes Vladimir Putin y Volodimir Zelensky. El resultado es que el OIEA cuenta actualmente con equipos técnicos instalados no solamente en la central nuclear de Zaporiyia, ubicada en territorio ocupado por la Federación Rusa, sino también en el resto de las centrales nucleares de Ucrania. Es un hecho inédito. Personalmente, yo he estado once veces en Ucrania desde el inicio del conflicto y he atravesado la línea del frente en cinco oportunidades. El OIEA ha estado jugando un papel importante, y yo creo que lo seguirá haciendo hasta tanto el conflicto entre en una fase de cese del fuego, ya que, por ahora, la situación en la zona sigue siendo precaria y frágil.

-¿Qué puede decirnos de los programas de proliferación nuclear de Irán y Corea del Norte?

-La situación de Irán está en la agenda permanente del OIEA;

el país tiene un programa nuclear sumamente ambicioso y amplio, en el marco del cual enriquece uranio casi al grado apto para su uso militar. Irán ha tenido una historia de claroscuros, por decirlo de manera diplomática, y, en algunas oportunidades, no ha cumplido sus obligaciones internacionales, lo que ha llevado a fuertes tensiones. En este momento de enorme volatilidad internacional, en particular en Oriente Medio, el papel que el OIEA está jugando en las negociaciones es absolutamente esencial. En Irán tenemos una situación relativamente contenida, aunque muy cerca del umbral nuclear. Corea del Norte, en cambio, ya cruzó ese umbral en 2006 y hoy cuenta con cerca de 50 o 60 ojivas nucleares. Todo esto demuestra la fundamental importancia del OIEA y su rol concreto y efectivo para preservar un régimen de no proliferación que, si bien no es perfecto, ha evitado que muchos más países se sumaran a la carrera nuclear en los últimos 50 años. Esto ocurre en momentos en que la hipótesis de una eventual utilización de las armas nucleares parece ser moneda corriente, lo cual es sumamente inquietante.

-En este marco de tensión internacional, se elegirá nuevo secretario general de la ONU en 2026. Muchos piensan que usted podría ser uno de los candidatos. ¿Lo ha pensado?

-Aclaro que el proceso de selección todavía no ha comenzado; y, si bien hipótesis existe, veremos su evolución en los próximos meses. Hoy nos encontramos en un cruce de caminos en el sistema internacional, donde existen fuertes cuestionamientos a la efectividad y utilidad del multilateralismo. Con sus dificultades y sus problemas, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sigue siendo indispensable. Considero que debe volver a su objetivo esencial y primigenio de preservación de la paz y seguridad internacional.

La trayectoria de Rafael Grossi en el OIEA se caracterizó por una combinación de diplomacia y acción.

ATUCHA I Y EL SECTOR NUCLEAR ARGENTINO

OBRAS EN MARCHA Y NUEVOS DESAFÍOS

El proyecto de extensión de vida de Atucha I permitirá prolongar el funcionamiento de nuestra central nuclear pionera otras dos décadas a plena potencia. Mientras tanto, la operadora NA-SA afronta los retos de la nueva etapa del país y contempla la incorporación del sector privado a su capital accionario.

Por Mariano Roca

Fotos: Fernando Calzada

Al llegar al predio de Atucha, el sonido de las máquinas y el ir y venir de los trabajadores, con sus uniformes y sus cascos son la confirmación de que el sector nuclear argentino no detiene su marcha. Tras su salida de servicio en septiembre del año pasado, la central nuclear de potencia más antigua del país y de América Latina inició una parada prolongada de reacondicionamiento para adecuar sus niveles de seguridad y optimizar su factor de carga. Todo ello redundará en su operación más eficiente y en condiciones acordes a los estándares internacionales. “El objetivo es lograr que Atucha I pueda extender su vida veinte años más a plena potencia”, señala, en diálogo con DEF, el ingeniero Eduardo Arostegui, gerente de extensión de vida. Se prevé que las obras de esta central estén concluidas en marzo de 2027.

En la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), aclaran cuál es el significado de la expresión “años equivalentes de plena potencia”, que define la vida útil de una central eléctrica de este tipo. “Al emplear este parámetro no se establece una cantidad de años calendario, sino el período en el cual la central alcanzará una cantidad de energía generada equivalente al de haber estado operando durante ese período a plena potencia”, explican. En el caso de Atucha I, que inició sus operaciones comerciales en 1974, la licencia original preveía su funcionamiento durante 32 años de plena potencia, lo que se alcanzó el 29 de septiembre de 2024. En los hechos, fueron cinco décadas de operación, durante las cuales hubo paradas técnicas de mantenimiento y otras contingencias, ya que este tipo de centrales operan generalmente a una potencia

inferior a la máxima prevista en su diseño. Por lo tanto, su segundo ciclo de vida se extenderá presumiblemente más allá de 2047.

LA ENERGÍA NUCLEAR Y UNA MARCA HISTÓRICA

La energía nuclear hace un aporte nada desdeñable al parque generador eléctrico. En 2024, las tres centrales superaron una marca histórica al producir en su conjunto un total de 10.449.015 megavatios/hora, lo que representó el 7,35% de la energía total del país. “Nuestro aporte al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) va más allá de los números”, explica, sin embargo, el doctor Alberto Lamagna,

presidente de Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA), compañía estatal que tiene a su cargo la operación de las centrales Atucha I y II, y Embalse. Especifica que la nuclear es una “energía de base”, lo que significa que “no solo contribuye con el suministro de megavatios a la red eléctrica, sino que le brinda estabilidad y previsibilidad, factores clave en momentos de alta demanda”. “Argentina cuenta con un sistema nuclear robusto, con empresas que han demostrado capacidad para brindar productos y servicios de calidad no solo a nivel nacional sino también en el ámbito internacional”, enfatiza Lamagna, quien destaca que NA-SA cumple un “rol fundamental como operadora de las centrales nucleares del país, impulsando el desarrollo de la industria y promoviendo la participación de proveedores locales en proyectos estratégicos”.

Las centrales Atucha 1 y Atucha 2 están emplazadas en la localidad de Lima, provincia de Buenos Aires.

En cuanto a los fondos para su funcionamiento, si bien los costos de operación y mantenimiento de las centrales son cubiertos por la propia empresa con los ingresos que surgen de la venta de energía a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA), los proyectos de inversión estratégicos, como la extensión de vida de Atucha I, se financian con aportes del Tesoro Nacional. Se estima que el costo total de las obras de este programa específico ascenderá a 700 millones de dólares.

UN NUEVO CICLO DE VIDA

La parada prolongada de Atucha I no fue un hecho inesperado ni mucho menos. Lamagna aclara que el proyecto fue programado con “la anticipación necesaria para permitir que se tomen las previsiones correspondientes y evitar que su salida de servicio impacte en el sistema eléctrico”. Todas estas decisiones se han adoptado siguiendo los lineamientos del documento marco de licenciamiento emitido por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).

“La confirmación, por parte del gobierno nacional, del presupuesto necesario para el proyecto de extensión de vida de Atucha I es una muestra clara del compromiso con la energía nuclear y su papel en la diversificación de la matriz energética”, manifiesta Lamagna. Estima que se generarán 2000 puestos de trabajo directo y subraya que las obras permitirán fortalecer la cadena de valor del sector nuclear. “La sinergia entre NA-SA y el ecosistema de empresas del sector es clave para permitir el crecimiento sostenido de la industria y garantizar la continuidad de la energía nuclear como pilar de la matriz energética argentina”, completa.

Durante la actual etapa del programa de extensión de vida, se están realizando una serie de actualizaciones y mejoras para adecuar las instalaciones a los actuales estándares internacionales de seguridad. “El diseño de Atucha I tiene sus años, y hay que aggiornarlo, lo cual tiene sus complicaciones, pero eso también hace interesante nuestra tarea”, comenta el ingeniero Arostegui, quien explica que se agregarán “limitaciones” para evitar las salidas de servicio de la planta y se instrumentarán nuevos criterios de protección del reactor. Se han agregado, también, tres nuevos motores diésel en un edificio independiente del reactor, que permitirán contar con un backup para suministrar energía a la central en caso de desconexión de la red.

Además, se está encarando la construcción de un segundo sistema de almacenamiento en seco de elementos combustibles gastados (ASECG-II), que se sumará al ASECG-I, que se inauguró en 2022 y se encuentra integrado al edificio de

piletas de Atucha I. “Este es un claro ejemplo de talento y de la capacidad de nuestra industria nuclear para diseñar soluciones innovadoras y seguras”, destaca Lamagna, quien recuerda que la tercera central nuclear, Embalse, cuenta con silos específicamente diseñados para la disposición segura de este tipo de materiales. Cabe aclarar, por cierto, que los combustibles gastados no son residuos, ya que en un futuro, conforme avance la tecnología, podrían ser reutilizados. “En Atucha I, tenemos tecnología de la primera onda y de la última, es decir, aquí convive lo digital con sistemas analógicos que vienen funcionando desde hace más de 50 años”, ilustra Arostegui. Y añade que uno de los desafíos adicionales que él y su equipo han debido enfrentar es que la empresa alemana que construyó la central ya no se encuentra en el mercado. “Quedarnos solos nos obliga a crecer”, afirma el gerente de extensión de vida, quien valorizó el aprendizaje que implicó para NA-SA la dirección del proyecto de construcción de Atucha II, entre 2007 y 2014. “Hay criterios que se usaron en Atucha II que nos han servido para aplicar ahora en Atucha I; y viceversa, cuando se puso en marcha Atucha II, quienes operábamos en planta en Atucha I teníamos mucha experiencia ganada”.

> LAS TRES CENTRALES NUCLEARES DE POTENCIA

LA INDUSTRIA NUCLEAR Y LA NUEVA ETAPA DEL PAÍS

La industria nuclear no es una isla en el nuevo modelo económico del país. Uno de los grandes debates que generó la llamada Ley Bases, finalmente aprobada por el Congreso en junio del año pasado, fue el capítulo de las privatizaciones. En el caso de NA-SA, se estableció que el Estado mantuviera el 51% de la propiedad de la empresa y se autorizó el ingreso de inversores hasta completar el restante 49%. No se conocen aún detalles precisos sobre cómo se instrumentará esta privatización parcial, aunque no se descarta, entre las opciones, su salida a la Bolsa. “La forma en que se materializará dependerá de las decisiones estratégicas que se tomen en función de las necesidades del sector y del país”, sintetiza Lamagna.

“La incorporación de capital privado es una herramienta clave para seguir impulsando el desarrollo de la industria nuclear en nuestro país, en un contexto mundial altamente favorable para esta tecnología”, expresa el titular de NA-SA.

Y concluye: “Tenemos la oportunidad de potenciar nuestras capacidades, mejorar la competitividad y asegurar el crecimiento del sector nuclear, con una mirada de largo plazo”.

Tipo de reactor

Potencia eléctrica bruta

Moderador y refrigerante

Tipo de combustible

Fuente: Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA).

Recipiente de presión Siemens

362 MW

Agua pesada

Uranio levemente enriquecido (0,85%)

Recipiente de presión Siemens

745 MW

Agua pesada

Uranio natural

Reactor CANDU con tubos de presión

656 MW

Agua pesada

Uranio natural

Ejercicio Candú ¡Protejan Atucha!

En Zárate, el Ejército Argentino realizó el ejercicio Candú y sumó a la Armada, la Fuerza Aérea y la Gendarmería Nacional. El objetivo, ejercitar una posible defensa de las centrales nucleares Atucha i y II.

La actividad responde a la modificación en la normativa que indica que las Fuerzas Armadas pueden actuar junto con las de Seguridad para proteger infraestructuras críticas.

Fotos: Fernando Calzada

El ejercicio Candú fue una actividad interagencial que marcó un antes y un después en el adiestramiento de las Fuerzas Armadas; fue la primera vez que militares y personal de Gendarmería entrenaron juntos para defender un objetivo de valor estratégico.

La actividad operacional desarrollada en Zárate reunió a casi 800 efectivos, buques, helicópteros, vehículos blindados, elementos de ciberdefensa y, principalmente, fuerzas especiales.

Según el escenario planteado, las fuerzas especiales debían recuperar, sanos y salvos, a los supuestos rehenes.

Fuerzas de élite del Ejército Argentino, de la Fuerza Aérea Argentina, de la Armada y de la Gendarmería Nacional operaron por aire, agua y tierra.

Lanzado el ejercicio, las fuerzas especiales buscaron controlar las instalaciones afectadas para, luego, proceder a la evacuación segura del personal supuestamente secuestrado.

Las Fuerzas participantes decidieron instalar un puesto comando multidominio en la Base Naval "Zárate".

De acuerdo con el planteo del ejercicio Candú, el personal recuperado por las Fuerzas Especiales debió ser descontaminado con los medios dispuestos por la Compañía de Ingenieros QBN (química, biológica y nuclear) del Ejército Argentino.

La Compañía de Ingenieros QBN de Apoyo a la Emergencia 601 es la única unidad especializada en amenazas químicas, biológicas y nucleares en las Fuerzas Armadas.

Ya en la etapa final del Candú, el triage médico evalúa a los supuestos heridos y pacientes antes de ser descontaminados.
Los jefes de las FF. AA. suprvisaron la actividad. De izquierda a derecha: el teniente general Carlos Alberto Presti, el brigadier general Xavier Julián Isaac, el almirante Carlos María Allievi y el brigadier Gustavo Javier Valverde.

EL ARSENAL NUCLEAR MUNDIAL

ENTRE DISUASIONES Y AMENAZAS REALES

MIENTRAS LA DISCUSIÓN SOBRE LA DISUASIÓN NUCLEAR VUELVE AL CENTRO DE LA

AGENDA DE LAS GRANDES POTENCIAS, LOS CONFLICTOS MUNDIALES Y LAS DISPUTAS

GEOPOLÍTICAS DISPARAN NUEVAMENTE LAS ALERTAS. ¿ESTAMOS ENTRANDO EN UNA

NUEVA CARRERA ARMAMENTISTA?

Por Nataniel Peirano

Fotos e infografia AFP

El regreso de Donald Trump al poder en Washington generó turbulencias en el resto del mundo. Los aranceles al comercio y los entredichos con sus aliados y enemigos provocaron una reconfiguración de las relaciones internacionales. Por si fuera poco, su llegada a la Casa Blanca también vino acompañada de cambios en la doctrina nuclear de la principal potencia del planeta.

El presidente estadounidense eligió no continuar con las políticas de sus predecesores y decidió encender la maquinaria para aumentar el inventario de armas de destrucción masiva de su país. La Nuclear Posture Review (NPR) le otorga un rol necesario en las políticas de seguridad nacional y decreta el reinicio de la producción de este tipo de armamento. Además, la NPR busca ampliar su uso a “ataques estratégicos no nucleares” y pretende que EE. UU. sea el primero en usar estas armas ante una crisis.

En el ámbito público, esta nueva política encontró sus contradicciones con las declaraciones públicas del propio

Trump, quien planteó la intención de dialogar con China y Rusia para desalentar los avances armamentísticos en el área, e incluso calificó a las armas nucleares como “las mayores amenazas de la humanidad”.

RUSIA Y CHINA, EN PLENO PROCESO DE REARME

Donald Trump eligió como blanco de sus declaraciones a Rusia y China por su relevancia en el mapa nuclear a nivel mundial. Según el último informe del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por su sigla en inglés), publicado en 2024, Rusia posee 5580 ojivas, mientras que China aumentó su inventario de 410 a 500 en tan solo un año. Por su parte, EE. UU. posee un inventario total de 5044 ojivas, aunque redujo su arsenal si lo comparamos con las 5244 de 2023. Cabe aclarar que si se toman en cuenta solamente las cabezas nucleares

desplegadas, EE. UU. cuenta con 1770; Rusia, con 1710; y China, con 24.

El panorama actual se rige por la nueva etapa de las relaciones de Donald Trump con Xi Jinping y Vladimir Putin. Los aranceles impuestos a los productos chinos tensan las relaciones con el gigante asiático y hacen improbable un acuerdo nuclear entre Washington y Pekín. Rusia, por su parte, parece estar ahora dispuesta a negociar con Washington. A pesar de la guerra en Ucrania, Trump y Putin acercaron posiciones para una salida negociada del conflicto militar que cursa su tercer año. Por ahora, la problemática nuclear estará relegada y sujeta al cese del conflicto armado en Europa y a una consolidación de las garantías de ambos bandos.

EL ESCUDO PROTECTOR FRANCÉS

El reperfilamiento de la política exterior de Estados Unidos y las tensiones iniciales de Trump con el presidente de Ucrania,

Volodímir Zelenski, provocaron una reacción de Europa. La Unión Europea y su órgano ejecutivo propiciaron las charlas para un rearme, acompañado de un incremento sustancial del gasto en Defensa, impulsado por la propia Comisión Europea con el fuerte respaldo de Francia y Alemania, y la posible creación de un ejército continental.

Este contexto también dio lugar a la incógnita de cómo será el futuro nuclear de Europa. El mandatario de Francia, Emmanuel Macron, anunció que se discutirá si su país puede ampliar su colaboración en la defensa regional y constituir un plan de disuasión en el oeste europeo. Macron mencionó incluso que el “paraguas nuclear” de su país podría extenderse para convertirse en una suerte de escudo protector de todo el continente.

El planteo francés tiene sus bases en un antiguo plan del general Charles de Gaulle, que hace 65 años buscó anticiparse a la Guerra Fría y llevó a su país a armarse nuclearmente. Hoy Francia ostenta 290 ojivas nucleares, de las cuales un

La amenaza de una guerra nuclear creció en los últimos años como no sucedía desde la Guerra Fría.

83% se hallan en misiles balísticos para ser lanzados desde submarinos, y el resto en aviones de combate con tecnología de largo alcance. El programa francés tiene sus pilares en los cuatro submarinos de misiles balísticos de propulsión nuclear de la clase Triomphant: Le Triomphant, Le Téméraire, Le Vigilant y Le Terrible.

La idea de Macron tuvo su impacto en el Reino Unido y en Alemania, otros dos países influyentes en la toma de decisiones en el bando europeo y socios de la Alianza Atlántica. Gran Bretaña posee en la actualidad un inventario total de 225 cabezas nucleares, de las cuales 120 se encuentran desplegadas. Si bien Alemania abandonó, tras la caída del nazismo, cualquier intento de armarse nuclearmente, su futuro canciller Friedrich Merz se mostró dispuesto a tener conversaciones con Francia para ponerse bajo su manto protector, ante el evidente desinterés de Washington respecto de sus aliados europeos de la OTAN.

LAS OTRAS POTENCIAS NUCLEARES

Fuera de las disputas reinantes en Occidente y la creencia de una amenaza del eje chino-ruso, existen otras potencias nucleares, aunque no todas ellas lo declaren públicamente. El ejemplo más claro es Israel, único estado de Medio Oriente que posee armas nucleares, cifradas por SIPRI en un inventario total de 90, todas ellas almacenadas.

Sobre Irán se posan las dudas por su programa nuclear, tras su decisión de no autorizar las inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y su virtual

abandono de los acuerdos internacionales con las potencias mundiales luego de la salida de EE. UU. del Plan de Acción Integral Conjunto firmado en Viena en 2015. Se desconoce si la infraestructura existente implica la producción armamentística, aunque el propio OIEA admite que Teherán estaría a punto de cruzar ese umbral.

El grupo de las potencias nucleares se completa con dos tradicionales enemigos en el corazón de ese continente asiático: India y Pakistán poseen armamento no convencional y cabezas nucleares. Estos dos últimos países poseen 172 y 170 ojivas, respectivamente, lo que los posiciona como actores a tener en cuenta por su historia de conflictos, tensiones y enfrentamientos bélicos.

Finalmente, Corea del Norte resulta ser un caso aparte por la característica opacidad de su programa nuclear y por los fines propagandísticos perseguidos por su gobierno. El régimen de Kim Jong-un continúa formalmente en conflicto con la vecina Corea del Sur, con la que nunca firmó un acuerdo de paz formal luego de la guerra que protagonizaron entre 1950 y 1953, y hoy se muestra desafiante frente a EE. UU. y su principal socio militar en Oriente, Japón. A fuerza de misiles intercontinentales, su arsenal nuclear despierta inquietud en el resto del mundo. El hermetismo de la dictadura impide conocer con precisión su inventario, pero el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI) le adjudicó 50 ojivas en enero de 2024 y una tendencia productiva en crecimiento, ya que un año antes cifraba su arsenal en 20 cabezas nucleares.

Las oportunidades que brinda la inteligencia artificial son infinitas, tanto a nivel local, como para América Latina y el mundo entero. ¿En dónde está parada Argentina, y qué sectores estratégicos podrían lograr un fuerte impulso?

COLUMNISTA INVITADO

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL YA ES APTA PARA TODO PÚBLICO

POR FABIÁN RUOCCO

Director ejecutivo de CEDyAT y fundador del Instituto Argentino de Inteligencia Artificial (INARIA).

En el siglo XXI, la educación continua es fundamental para abordar los desafíos tecnológicos que plantea la inteligencia artificial (IA). Muchas personas consideran que es un tema exclusivo de expertos en informática, pero en realidad, es una herramienta que transforma todos los sectores de la sociedad. Desde el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022, las aplicaciones impulsadas por este tipo de chatbots han crecido a un ritmo sin precedentes y generaron debates sobre su impacto futuro.

La IA ha revolucionado la forma en que vivimos y trabajamos. En el ámbito de la salud, se la utiliza para el diagnóstico temprano de enfermedades, mientras que en el sector financiero, ayuda a detectar

fraudes y a personalizar los servicios al cliente. Sin embargo, este avance tecnológico también plantea desafíos éticos y regulatorios, como la creación de algoritmos sesgados que pueden llevar a discriminación y desigualdad. Para abordar estos desafíos y aprovechar las oportunidades que ofrece la IA, es crucial invertir tiempo en educación continua. Las instituciones educativas están desarrollando programas que enseñan tanto los fundamentos teóricos como las aplicaciones prácticas de la inteligencia artificial. Estos programas permiten a los profesionales actualizar sus habilidades en un entorno laboral cada vez más tecnológico.

Aprender sobre IA puede tener un

“El ecosistema de inteligencia artificial en Argentina es incipiente, pero se encuentra en franca expansión”.

impacto significativo en la vida personal y profesional de una persona. Uno de los beneficios que ofrece la inteligencia artificial es la automatización de tareas repetitivas, lo que permite a las personas centrarse en actividades más creativas y estratégicas. Además, conocer y manejar alguna IA abre puertas a nuevas oportunidades laborales en sectores emergentes, como el análisis de datos, el desarrollo de software inteligente y la consultoría en tecnología, como también en otros conocidos que adhieran al proceso de transformación digital. Muchas de las empresas, más allá de su tamaño, que integran la IA pueden innovar en sus productos y servicios, y mejorar la competitividad en el mercado. En este contexto, adquirir un cierto nivel

de alfabetización en IA no solo es beneficioso, sino también emocionante. La IA es una experiencia que puede ser accesible para todos, y aprender sobre ella resulta ser una aventura intelectual y profesional enriquecedora.

ARGENTINA Y LA IA

El ecosistema de IA en Argentina es incipiente, pero se encuentra en franca expansión, con una fuerte base de talento, emprendimientos innovadores y la presencia de grandes jugadores tecnológicos. Si bien enfrenta importantes desafíos en materia de inversión y estabilidad económica, su capacidad de innovación y su comunidad altamente especializada pueden

Conocer y manejar alguna IA abre puertas a nuevas oportunidades laborales en sectores emergentes.
"La IA es una experiencia que puede ser accesible para todos, y aprender sobre ella resulta ser una aventura intelectual y profesional enriquecedora".

posicionar al país como un actor clave en la Región.

Argentina alberga empresas tecnológicas y startups especializadas en IA aplicada a sectores fundamentales, como el de la salud, las fintech, la agroindustria y el retail. Existen iniciativas académicas y centros de investigación de gran prestigio que forman talento especializado. Se han creado comunidades y se han organizado eventos de IA que promueven la interacción entre investigadores, empresarios y desarrolladores.

La inversión en IA en Argentina aún es limitada en comparación con la de otros países de la Región, aunque ha habido un crecimiento en el interés de fondos de capital de riesgo. Hay algunos fondos de inversión y aceleradoras con foco en IA, pero todavía no a escala como para generar un impacto masivo.

Argentina tiene el potencial de convertirse en un referente en la Región, dado que combina el talento en el desarrollo de software, la capacidad emprendedora y el ecosistema tecnológico. Con un trabajo articulado y un enfoque en sectores estratégicos, Argentina puede convertirse en un proveedor de soluciones de IA para América Latina y el mundo.

Según el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2024), recientemente publicado, la República Argentina se posiciona en cuarto lugar como adoptante de la tecnología, detrás de Chile, Brasil y Uruguay. Nuestro país tiene una buena combinación de investigación, desarrollo, adopción y gobernanza. Tenemos una de las tasas de penetración de internet más altas de América Latina.

Más del 80% de los hogares tienen acceso a banda ancha fija, con una adopción creciente de fibra óptica, lo que mejora

la velocidad y la estabilidad de conexión. Además, la cobertura de internet móvil supera el 90% de la población, impulsada por redes 4G con disponibilidad en más del 95% de las localidades y en proceso de expansión hacia 5G.

Como señalamos antes, en los últimos años, la fibra óptica ha tenido un significativo crecimiento en todo el país, y alcanzó más de 4 millones de conexiones activas y reemplazó progresivamente tecnologías más antiguas como ADSL. Esto ha permitido mejorar la velocidad de internet, con promedios que superan los 100 Mbps en varias regiones.

Además, somos uno de los pocos países de la Región con una empresa estatal de satélites que provee conectividad en áreas remotas mediante sus satélites ARSAT 1 y ARSAT 2, y estamos trabajando en el desarrollo del ARSAT SG1 para mejorar la cobertura y calidad de la conectividad en todo el país.

Toda esta infraestructura coloca al país en una buena posición para abrazar y explotar la revolución de la IA.

SECTORES ESTRATÉGICOS

En ese sentido, Argentina tiene sectores estratégicos con alto potencial de desarrollo, donde la IA puede generar un impacto transformador. Enfocar la inversión y el desarrollo de IA en sectores como el agrobioindustrial, el de la salud, la energía, la minería y el aeroespacial permitirá maximizar el impacto económico, mejorar la competitividad y fortalecer la soberanía tecnológica.

A modo de ejemplo: Argentina es líder mundial en producción agropecuaria y exportación de alimentos. Todo lo que pueda hacer la IA para obtener mayores

rendimientos, incrementar la eficiencia y mejorar la competitividad internacional es clave.

En el caso de la salud, la IA puede mejorar la eficiencia del sistema y brindar acceso a servicios médicos de calidad en zonas remotas para obtener mejores y más rápidos diagnósticos, optimizar la asignación de recursos y brindar un mayor acceso a la medicina en todo el país.

Lo mismo se aplica en el resto de las áreas. Imaginemos tan solo lo que lograríamos potenciando los sectores más dinámicos de nuestra economía. Argentina tiene un ecosistema aeroespacial y satelital en crecimiento, con importantes oportunidades para el desarrollo y para la aplicación de soluciones innovadoras basadas en IA. Esto permitiría una mayor autonomía tecnológica, innovación en defensa y telecomunicaciones, y nuevos negocios basados en datos satelitales, entre otros impactos.

DESAFÍO: TRANSFORMAR EL FUTURO CON IA

La oportunidad de explorar el mundo de la IA y de descubrir cómo puede transformar la vida y la carrera es emocionante. Comenzar con cursos en línea gratuitos o diplomaturas especializadas puede ser el primer paso hacia un futuro lleno de innovación y oportunidades. La inteligencia artificial no es solo una herramienta del futuro, es una realidad que ya está aquí, esperando ser aprovechada.

En resumen, la IA no es solo para expertos, es una herramienta que puede transformar la vida, el trabajo y el aprendizaje. Es hora de descubrir cómo puede ser una aliada en este mundo en constante evolución.

DANIEL WERNER

“EN ARGENTINA HAY UN VIBRANTE ECOSISTEMA AGROTECNOLÓGICO”

“En los últimos años, hemos asistido a fenómenos que muestran claramente los efectos del cambio climático como los siguientes: las olas de calor y las sequías atípicas, los veranos e inviernos que se extienden más allá de lo esperado y las estaciones que ya no son tan claras como lo eran hace 30 o 40 años”, afirma Daniel Werner, ingeniero agrónomo argentino, radicado hace más de cuatro décadas en Israel, quien dirige el Departamento de Relaciones Exteriores y Cooperación deI Ministerio de Agricultura de ese país.

El objetivo de los Acuerdos de París, de 2015, de limitar el calentamiento global por debajo de los 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales exige tomar medidas drásticas. De acuerdo con el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático de Naciones Unidas, para el año 2030 las emisiones de CO2 deberían reducirse, al menos, un 43% respecto a los niveles de 2019; y para 2050, esa disminución debería alcanzar el 84%. Para ello, se necesita actuar con urgencia y, al día de hoy, los compromisos políticos no terminan de traducirse en resultados concretos, explica este experto.

¿Qué podemos hacer para adaptarnos a esta nueva realidad del planeta?

-Se están haciendo esfuerzos globales para lograr, por un lado, la adaptación al cambio climático; y, por otro, la mitigación de sus efectos. Debemos adoptar formas de trabajo y modelos de gestión nuevos de las actividades agrícolas. Un país tiene que producir entre el 70 y el 75% de los alimentos que consume para garantizar su seguridad alimentaria y mantener cierta independencia en su abastecimiento, según la Organización de las Naciones para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por su sigla en inglés). En Israel, eso no es posible. Por eso, tratamos de crear programas que permitan generar reservas a lo largo del tiempo. Es lo mismo que están haciendo los Emiratos Árabes, Baréin o Qatar, que son países que prácticamente no producen alimentos, y los que producen son a altos costos por la falta de agua y por las condiciones desérticas de sus suelos. Por el contrario, Israel ha logrado desarrollar herramientas tecnológicas, como invernaderos con control climático, variedades de cultivos resistentes al alto calor y riego por goteo, tecnologías que tienen un alto costo, lo que exige políticas que permitan garantizar la subsistencia de sus agricultores, como ocurre, por ejemplo, en la zona

desértica del sur de Israel. Si bien es una rama pequeña dentro de la economía del país, la agricultura es estratégica tanto para la permanencia de la población en territorio como para asegurar su seguridad alimentaria.

¿Qué ocurre, mientras tanto en Argentina?

-Argentina es, teóricamente, un país que está en condiciones de asegurar su autosuficiencia en materia de granos, carnes, verduras, frutas y todo tipo de productos alimenticios. Pero es una cuestión de cómo administrar la producción de alimentos. En Argentina hay un vibrante ecosistema agrotecnológico y el país cuenta con una nueva generación de profesionales que está conectada al campo y a ese universo de innovación. En Israel, esa tecnología se genera por otro fenómeno, que es de las startups, que no viene necesariamente de los agricultores, pero cuyos usos se pueden adaptar al ámbito agrícola. En primer lugar, esos avances se utilizan en la industria militar, después en las fintech, la medicina, el transporte y, finalmente, en la agricultura.

¿En qué consisten las medidas de mitigación del cambio climático?

-La mitigación apunta a detener el

fenómeno. Eso está bien explicitado desde los Acuerdos de París, en 2015, donde se hablaba de que la temperatura global no aumentaría por encima de los 1,5 °C. Fracasamos como humanidad, porque ya no estamos en condiciones de cumplir ese objetivo. Ya estamos ahí. Hay que pensar en otros valores. Desgraciadamente, ese es el gran problema que se refleja en el debate entre países del norte y del sur o entre países desarrollados y los que están en vías de desarrollo, como se vio en la última Conferencia de Partes (COP 29), que tuvo lugar en Bakú.

¿Cuál es el debate actual y por qué no se logra avanzar en las COP?

-El planteo que hacen los países de África o de Oceanía salvo Australia o Nueva Zelanda– es que necesitan financiar esas acciones porque son la consecuencia de años de contaminación, de la que ellos no son responsables. Los países desarrollados, por su parte, solo están dispuestos a financiar una parte de esas medidas de mitigación del cambio climático. Ese fue el gran debate de las dos últimas Conferencias del Clima: quién paga los daños; quién financia las acciones de adaptación y mitigación; y de qué tipo de financiamiento hablamos. Sucede que el mundo es muy dinámico, y ese

dinamismo se expresa en el ingreso de nuevos actores y en la retirada de otros en función de la posición política dominante, como ocurrió en EE. UU. con el contraste entre los gobiernos de Trump y Biden.

¿Existen ejemplos virtuosos de agricultura de precisión en nuestro país?

-Depende de qué rama de la agricultura hablemos. La vitivinicultura está adoptando muy rápidamente el riego de precisión, lo que no sucede en otros sectores. Esa es también la realidad en algunos sectores de producción frutícola de nicho que exportan, como los limones en Tucumán; o bien cultivos de alto valor agregado, como la palta o los aceites de oliva, o la jojoba en el noreste, donde la tecnología que se utiliza es de alta precisión. Y no me refiero solamente a la infraestructura de riego, sino que estoy hablando de todo el paquete tecnológico. Hay que pensar todo esto en forma más holística, teniendo en cuenta la sustentabilidad ambiental, pero también la ecuación económica que permita que el agricultor sobreviva. Ahora bien, eso cuesta mucho dinero, y alguien tiene que ayudar al pequeño y mediano productor. Yo veo a la Argentina con un alto potencial. No creo que haya

UNA OPORTUNIDAD PARA LA GANADERÍA ARGENTINA

En materia de alimentación, advierte Daniel Werner, “el mundo occidental está yendo hacia una dieta de consumo más sana y, probablemente, la carne ocupe un lugar menos importante, con beneficios en términos de salud y de sostenibilidad ambiental”. Sin embargo, la oportunidad para la ganadería de nuestro país va a estar, justamente, en la producción de “carne carbono cero”, es decir, neutra en emisiones de CO2. Seguirá existiendo un nicho de consumidores dispuesto a pagar más por una carne de mejor calidad y más sustentable en su producción, con mejores precios en el mercado para los países productores y exportadores. “Argentina está muy bien posicionada para satisfacer esa demanda”, subraya.

La población de los países occidentales está virando hacia una dieta alimentaria más equilibrada y saludable.

muchos países en el mundo con estas posibilidades.

¿Cuáles son las oportunidades que existen para los productores argentinos en el mercado israelí?

-En los supermercados israelíes, se observan productos argentinos, como, por ejemplo, frutos del bosque, manzanas y peras. Hoy en día, estamos en un momento muy interesante de las relaciones bilaterales. Yo pienso que si los exportadores argentinos entienden las barreras fitosanitarias que existen, y que tienen que ver con una política interna israelí, hay posibilidades reales para la Argentina. En cuanto a la carne kosher, que es de alta calidad, el mercado israelí es muy importante y paga bien; con lo cual puede generar un beneficio importante para muchos frigoríficos locales.

Sería interesante potenciar también el comercio de trigo, porque Israel está buscando alternativas a la relación con Ucrania debido a las complicaciones de la guerra. El gran problema que existe es la distancia, que encarece los costos de transporte. Todo va a depender del interés del importador israelí y del “paraguas” que establezcan los gobiernos para facilitar esas operaciones.

La población de los países occidentales está virando hacia una dieta alimentaria más equilibrada y saludable.

EL COMBATE A LA PESCA ILEGAL EN EL ATLÁNTICO SUR

El Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas está operando en el mar Argentino con el objetivo de evitar que cientos de buques extranjeros crucen la milla 200 para pescar el calamar Illex, una de las especies más buscadas en el mundo.

Por Patricia Fernández Mainardi

Fotos: Fernando Calzada

En este momento, personal de las Fuerzas Armadas opera en el Atlántico Sur: tripulaciones, buques y aeronaves son parte de una misión diaria liderada por el Estado Mayor Conjunto en pos de evitar la pesca ilegal en aguas jurisdiccionales por parte de barcos de China, de España y de Corea del Sur y, en menor medida, de Camerún y de Vanuatu, que se trasladan a esta parte del mundo –desde el Índico y el Pacífico– en busca de una de las

especies más demandadas: el calamar (Illexargentus).

Para conocer de cerca los detalles de esta misión, DEF se trasladó al Comando Conjunto Marítimo y dialogó con su responsable, el contraalmirante Rodolfo Eduardo Berazay Martínez.

ORIGEN

El Comando Conjunto Marítimo fue creado en 2021 para custodiar los in -

tereses vitales y los recursos naturales de la nación. ¿La misión?, detectar anomalías en la zona de jurisdicción marítima y fluvial y brindarle al sistema de defensa nacional una alerta temprana. En términos operativos, este Comando depende del Estado Mayor Conjunto de las FF. AA. (al mando del brigadier general Xavier Julián Isaac), organización que requiere de los medios y recursos humanos de las

El mar Argentino es un área de valor estratégico como paso interoceánico, reserva de recursos naturales y puerta de acceso a la Antártida.

Fuerzas cuando se debe llevar adelante una operación (que, en el caso del Comando Conjunto Marítimo, es constante, pues se lleva adelante todos los días del año).

Y, por la naturaleza de las misiones, es la Armada Argentina la que tiene mayor protagonismo. De todas maneras, como explicó Berazay Martínez, la Fuerza Aérea Argentina también dice “presente” con sus aeronaves. Todas las actividades que desarrolla el Comando son definidas como interagenciales pues, cuando se vigila el mar Argentino, se requiere de la participación y asistencia de organismos ajenos al ámbito castrense, como la Subsecretaría de Pesca, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Poder Judicial y el Ministerio de Seguridad, entre otros. En palabras del contraalmirante Berazay Martínez, las tareas del Comando se pueden resumir en las siguientes: la vigilancia y el control de los espacios marítimos de jurisdicción nacional y áreas de interés, el ejercicio de los derechos soberanos, la contribución a la alerta nacional, la protección de los recursos naturales, la contribución a la política exterior nacional y a la inteligencia estratégica militar, la supervisión de actividades científicas, el monitoreo de las actividades de buques no autorizados en la zona adyacente a la Zona Económica Exclusiva, y la supervisión del tránsito marítimo hacia y desde las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur. Como dato extra, cabe destacar que, en coordinación con el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Convención para la Conservación de Recursos Marítimos Antárticos, el Comando volverá a realizar la inspección de pesca al sur del paralelo 60 ºS, cerca de la Antártida. De hecho, para esta tarea, se

contará con el apoyo del rompehielos ARA Almirante Irizar.

LAS RIQUEZAS DEL MAR ARGENTINO

Argentina cuenta con un recurso valiosísimo: el mar Argentino. Esta área

es considerada de valor estratégico pues, además de ser un paso interoceánico, una reserva de recursos naturales, y la puerta de acceso a la Antártida, en ella, se desarrollan vías de comercio internacional.

Una de las especies más requeridas del mundo, el calamar Illex, se

El contraalmirante Rodolfo Eduardo Berazay Martínez, comandante del Comando Conjunto Marítimo.

encuentra en grandes cantidades en la plataforma y en el talud continental de Argentina. El problema es que, sin ningún control, los cientos de buques extranjeros que se trasladan al Atlántico Sur para la pesca podrían ingresar a aguas jurisdiccionales y llevarse estos recursos para su comercialización. Al existir control, optan por permanecer por fuera de la milla 200 (aunque extremadamente cerca).

El tema es que en el área adyacente no se realiza pesca ilegal, sino no declarada y no reglamentada: no existe normativa legal que regule la actividad en esa zona. Por eso, los buques se instalan allí. Recién cuando los pesqueros extranjeros (de arrastre o poteros) cruzan la milla 200, se puede hablar de pesca ilegal, y esto es lo que el Comando (junto con Prefectura) trata de controlar y evitar.

BUQUES EXTRANJEROS EN EL ATLÁNTICO SUR

De acuerdo con el comandante, la derrota de un buque de arrastre es prácticamente sobre la milla 200: “Eso implica un esfuerzo de vigilancia y control permanente”.

La imagen que revelan los satélites es increíble: las luces de los pesqueros son casi tan fuertes como aquellas que emite la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

“En este momento, tenemos 430 buques”, alerta el contraalmirante, no sin antes explicar que un avión de la Armada (el P-3 Orion) viaja hacia la zona para poder hacer exploración del área: “La aeronave debe ir hacia la milla 200 y permanecer ahí según lo permita su autonomía de vuelo.

Puede permanecer 6, 8 o doce horas según el tiempo que necesitemos. El P-3 Orion, tiene una capacidad de exploración muy amplia, pues, posee un radar que tiene una cobertura de 120 kilómetros”, agrega el contraalmirante. Al esfuerzo que realiza la aviación naval se suma el de los buques de superficie de la Armada, debido a que el barco que se traslada para custodiar la zona suele ser un patrullero oceánico (OPV).

FUERZAS ARMADAS

CONTRA LA PESCA ILEGAL

En cuanto a la pesca, el Comando detalló que están definidas las áreas y el tiempo que dura la zafra, período de mayor actividad de pesca, tanto de la flota nacional como extranjera:

En el Comando se opera con un software diseñado especialmente que reúne toda la información disponible, incluso aquella brindada por países amigos.

“Nuestro objetivo son los pesqueros extranjeros que, desde fines de noviembre hasta mediados de año, recalan en nuestra área adyacente (fuera de la milla 200) en busca del calamar, aunque también pescan merluza y otras especies”.

“Estas son operaciones militares. Las FF. AA. alistan, adiestran y sostienen los medios y recursos humanos. Ellos son puestos a disposición de las misiones del Comando”, remarcó el contraalmirante, no sin antes insistir en que, en el futuro, podría concretarse el plan de radarización: de esa manera, los buques que apagan sus sistemas de identificación serán detectados inevitablemente.

En palabras de Berazay Martínez, el Comando Conjunto Marítimo concentra sus esfuerzos en dos acciones:

la vigilancia y el control. Con respecto a la primera, la sede del Comando trabaja las 24 horas monitoreando la información brindada por los sistemas y las imágenes satelitales que dan cuenta de la presencia de buques extranjeros. “No vemos todo porque hay buques que no colaboran y desactivan el sistema de identificación automático, el AIS. Por eso, enviamos patrulleros oceánicos y aviones”, detalló, y agregó: “La vigilancia contribuye a la alerta estratégica nacional. El objetivo es detectar las anomalías que se verifican cuando, por ejemplo, un buque dice que va a realizar una actividad y hace otra, o cuando no tiene una actitud colaborativa. Eso enciende una alarma y, entonces, vamos a investigar qué es lo que pasa. Esas anomalías pueden afectar los intereses nacionales”.

El Comando también vigila las áreas marinas protegidas y supervisa las actividades científicas que son de interés para el Estado.

ASÍ SE VIGILA Y CONTROLA EL MAR ARGENTINO

Básicamente, en la sede del Comando Conjunto Marítimo, se opera con un software diseñado especialmente para esta tarea (uno de ellos, el Pollux, creado por la misma Armada Argentina). Este programa reúne toda la información disponible (incluso aquella brindada por países amigos a través de convenios bilaterales) que será procesada, analizada y canalizada.

“El control (planificado y periódico) se hace por tiempo y medios determinados. Es decir, aquí se

El Comando Conjunto Marítimo es el organismo responsable de monitorear las actividades en la Zona Económica Exclusiva de Argentina.

Claves

> El Comando Conjunto Marítimo custodia la milla 200 del mar Argentino.

> Depende operativamente del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.

> Su objetivo es proteger los recursos marítimos de los argentinos.

> Opera con los medios y efectivos de la Armada, la Fuerza Aérea y el Ejército Argentino.

> La vigilancia y el control del mar Argentino se realiza principalmente con buques patrulleros y aeronaves militares.

> Durante la última operación de vigilancia y control, se identificó a más de 400 buques pesqueros.

diseñan las operaciones y, de esa planificación, se requieren los medios navales y aeronavales para actuar”, comentaron.

Entonces, el Comando coordina el envío de medios y efectivos para el control y la vigilancia del espacio marítimo: mientras un buque puede navegar entre los pesqueros para disuadir e identificarlos, simultáneamente se envía una aeronave para exploración: “Si un pesquero extranjero ingresa a la milla 200, se lo infracciona; si, en cambio, no reconoce la autoridad y, por ejemplo, se da a la fuga, eso se convierte en delito. Entonces, se inicia una coordinación con el juzgado federal que corresponda y se labra una orden para capturarlo y llevarlo al puerto nacional más cercano”.

¿QUÉ PASA CON LA PESCA EN MALVINAS?

La Zona Económica Exclusiva y la plataforma continental son las áreas que en este momento controla el Comando. También, monitorean las denominadas "áreas de interés", como puede ser un paso interoceánico y la Antártida. Pero ¿qué pasa en Malvinas?: ningún buque o avión argentino ingresa en la zona (aunque sí pueden operar en el límite) pues, unilateralmente, Gran Bretaña definió ese lugar como área de exclusión.

Para Argentina, la pesca que suceda allí es ilegal, dado que está siendo ilegalmente usufructuada. “En su plexo legal, Naciones Unidas determina que, cuando se trata de una zona en litigio, ninguno

de los actores que pretende soberanía puede explotarla unilateralmente. Eso está haciendo Inglaterra”, explicó el contraalmirante.

Según señaló el personal del Comando Conjunto Marítimo, el gobierno no reconocido que usurpa las Islas Malvinas otorga patentes (ilegales) para pescar en esa zona. “¿Qué pasa con eso?, Argentina no puede hacer control porque justamente es una zona en litigio. Tampoco, los británicos permiten que ingresemos. Entonces, lo único que podemos hacer es disuadir con comunicaciones: informamos que están pescando en una zona que tiene problemas de soberanía. De hecho, en los próximos días, se sumarán 150 barcos a la zona de Malvinas con licencias otorgadas por el gobierno no reconocido de las Islas”, concluyó el Comandante.

UN LANCE POR LA VIDA

Miembros del Club de Esgrima Tsavora Mtaani entrenan en las calles de Mathare, un barrio marginal de Nairobi, capital de Kenia. La organización tiene un fuerte objetivo social que busca alejar a los jóvenes de la delincuencia y las drogas, por eso realiza sus actividades en público, para dar el ejemplo y contagiar la esperanza.

Tren de Aragua

El enemigo declarado de Donald Trump

El presidente estadounidense emitió una orden ejecutiva para catalogar al Tren de Aragua como una organización terrorista. La agrupación criminal de origen venezolano aumentó su presencia en EE. UU. y es acusada de tráfico de armas, homicidios y otras actividades delictivas menores.

Fotos: AFP

En el nuevo auge de los grupos criminales, el Tren de Aragua (TdA) ocupa un rol preponderante, lo que, puertas adentro de la organización, puede ser entendido como contraproducente. Esta organización originaria de Venezuela tuvo tal repercusión en los medios de información que ya está en boca del presidente de EE. UU., Donald Trump. El Tren de Aragua es una de las tantas organizaciones criminales que surgieron en las cárceles latinoamericanas. Desde la cárcel de Tocorón, en el estado venezolano de Aragua, Héctor Rustherford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, asumió como líder tras una alianza con

exsindicalistas presos y rápidamente se proyectó hacia el exterior. Con la prisión como bastión seguro para la cúpula de la organización, Niño Guerrero se expandió al barrio de San Vicente y, gracias a pactos con bandas menores dentro y fuera del sistema penitenciario, rápidamente llegó al ámbito nacional. En un principio, la banda se dedicó principalmente al contrabando y al control territorial a través de tributos, una situación que solo fue posible gracias a la connivencia con el gobierno de Nicolás Maduro. Además, la agrupación carcelaria utilizó el dinero ilegal para tener un rol social activo a través de la

“Fundación Somos El Barrio JK” y ganarse el favor de la población.

Uno de los hitos clave en la historia de la organización fue haberse impuesto en 2016 sobre su contrincante, el Tren del Llano, y haberse apoderado de los territorios de este en Aragua y parte del estado Guárico. A partir de entonces, la banda progresó sin mucha oposición y consolidó una presencia indiscutida en otros cuatro estados: Carabobo, Sucre, Bolívar y Lara. Su crecimiento estuvo acompañado de una ampliación en la gama de delitos: la extorsión, el secuestro, la trata de personas con fines de explotación sexual,

el tráfico de migrantes, el contrabando, la minería ilegal, el narcomenudeo, la ciberdelincuencia y el robo.

LA PRESENCIA INTERNACIONAL

Dos años más tarde, el TdA irrumpió en la escena internacional y se metió en las rutas del tráfico de drogas y de personas, y el contrabando con Colombia. Allí, abrió un frente con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las fuerzas de Gaitanistas de Colombia (AGC) por el dominio de los principales pasos fronterizos, un factor clave para garantizar la viabilidad del negocio.

La organización de Aragua encontró en la población fronteriza colombiana de La Parada, con fuerte presencia de migrantes venezolanos, una base para su primer salto transnacional. La crisis migratoria fue ampliamente aprovechada mediante extorsiones y la facilitación de viajes clandestinos a Colombia y el control del mercado de la prostitución de las migrantes.

Entre 2018 y 2023, las operaciones del TdA se expandieron principalmente a Colombia, Perú y Chile, y existe información sobre presencias esporádicas en Ecuador, Bolivia y Brasil, donde tejieron vínculos con el Primer Comando de

la Capital (PCC), el principal actor criminal del país. Hace dos años, la agrupación perdió su base de operaciones en la cárcel de Tocorón tras un operativo de seguridad del gobierno venezolano y, a pesar de no haber sido capturados, los líderes –entre ellos, Héctor Rustherford Guerrero Flores– fueron forzados a dispersarse, lo que debilitó su presencia en Venezuela y en las naciones vecinas. Sin embargo, esto no significó una disminución de su actividad delictiva ni de la amenaza que implica para EE. UU. y Latinoamérica.

En uno de sus informes sobre el TdA, la Organización Internacional

En enero pasado, la Policía de Investigaciones de Chile realizó un operativo que desmanteló una célula del grupo criminal venezolano “Tren de Aragua”.
“La agrupación pasó de una presencia difusa en EE. UU. a tener adeptos posicionados en casi un tercio de las jurisdicciones estatales que componen este país”.

de Policía Criminal (INTERPOL) identificó tres rutas de flujo financiero, Perú-Colombia-Venezuela, Colombia-Venezuela y una más extensa que parte de Chile, atraviesa Bolivia y Brasil, y culmina en Aragua. La Secretaría General del organismo publicó un total de 94 notificaciones rojas y 88 alertas azules contra miembros de la agrupación criminal, gran parte de ellas provenientes de la Oficina Central Nacional en Caracas y Bogotá. También se especificó que se emitió una notificación amarilla por una persona desaparecida que fue víctima de la organización venezolana.

LA ACTIVIDAD EN EE. UU.

La campaña presidencial de Donald Trump dio gran visibilidad al Tren de Aragua que, hasta ese momento, era desconocido para gran parte de la sociedad estadounidense. A fines de 2023 y principios de 2024, había tenido cierta notoriedad en los medios de comunicación

de este país producto de dos asesinatos: el de un expolicía venezolano cerca de Miami y el del estudiante universitario Laken Riley en el estado de Georgia. Las autoridades policiales y judiciales en ambos estados atribuyeron la autoría de los asesinatos al Tren de Aragua, pero fueron 24 legisladores del Partido Republicano los que trabajaron para que el hecho perpetrado por este grupo criminal se convirtiera en un asunto de Estado: los parlamentarios acusaron a la pandilla venezolana de “violaciones a múltiples niños”, hecho que nunca pudo ser sustentado con casos reales. Otro aspecto a tener en cuenta es que, hasta el primer trimestre de 2024, no se habían reportado casos relacionados al TdA en las principales urbes estadounidenses, como Los Ángeles, Phoenix, Dallas, San Antonio y Denver. En el caso de Nueva York, el Departamento de Policía dijo haber reportado hechos delictivos menores, como el robo de teléfonos celulares, acciones muy alejadas de las que se

le adjudicaban a la organización venezolana en otros países de la región. De la misma forma, se registraron migrantes ilegales presuntamente vinculados a la agrupación por la frontera sur, cuya veracidad es cuestionada.

En mayo del año pasado se descubrió una red de tráfico sexual que atravesaba los estados de Luisiana, Texas, Virginia, Florida y Nueva Jersey. La investigación reveló que mujeres venezolanas eran explotadas sexualmente para saldar las deudas con los traficantes que habían facilitado su migración ilegal hacia EE. UU., el mismo modus operandi que utilizaba el TdA en Colombia y en otros países de América Latina.

En ese contexto, la presión de los republicanos sirvió para que el Tren de Aragua fuera designado como una organización criminal transnacional a mediados de julio de 2024, y se anunciaron recompensas para atrapar a sus líderes, como Héctor Rustherford Guerrero Flores, por quien se ofrece hasta cinco

millones de dólares, y por sus lugartenientes, Yohan José Romero y Giovanny San Vicente, cuatro y tres millones de dólares, respectivamente.

Luego de la victoria electoral de Donald Trump, el Departamento de Seguridad reportó la presencia criminal del TdA en 16 estados, 100 investigaciones federales en marcha y 50 miembros condenados por la justicia estadounidense. La agrupación pasó de una presencia difusa en EE. UU. a tener adeptos posicionados en casi un tercio de las jurisdicciones estatales que componen el país. Para las últimas semanas de 2024, Nueva York, que había reportado delitos menores puntuales al comienzo del año, ya registraba a 24 miembros en su base de datos de organizaciones criminales. Si bien no se trata de un número

importante, las autoridades neoyorquinas destacan el nivel de violencia de sus actos y la identifican como una de las 496 bandas que operan en el territorio.

UNA ORGANIZACIÓN TERRORISTA

Habiendo asumido como presidente de los EE. UU., Donald Trump declaró al Tren de Aragua como una organización terrorista al igual que los carteles mexicanos. Los fundamentos se centran principalmente en el negocio que los distintos grupos delincuentes tienen con la migración ilegal, el envío de remesas y otros delitos menores en territorio estadounidense. La medida tuvo efectos inmediatos. Para fines de enero, arrestaron a Anderson Zambrano-Pacheco, uno

de los cabecillas del grupo en EE. UU., en un operativo en el Bronx, Nueva York. La redada también incluyó a otros miembros del TdA buscados por su responsabilidad en delitos menores, y se logró la confiscación de 34 armas.

La medida de Trump fue acompañada por el mandatario de Ecuador, Daniel Noboa. Esta nueva postura de Quito también contempla al régimen de Nicolás Maduro como presunto socio de la agrupación criminal y compromete a su país a convertirse en socio petrolero para aquellos países dejen de importar crudo desde Venezuela. Otros países latinoamericanos podrían seguir el ejemplo de EE. UU. y Ecuador, aunque la estrategia para desmantelar al Tren de Aragua sigue siendo una tarea pendiente para los líderes regionales.

El caso Laken Riley llevó a que Donald Trump firmara una ley para ordenar la detención federal obligatoria de inmigrantes en casos de robo, hurto y delitos violentos.

LOS NUEVOS JINETES DE LA REVOLUCIÓN TECNOLÓGICA

AGENTES DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Los avances en inteligencia artificial no paran y plantean nuevos desafíos para el orden social tal como lo conocemos. ¿Prodrás las máquinas funcionar realmente sin la intervención del ser humano?

Por Dolores Barón Fotos: AFP

El avance de la inteligencia artificial (IA) transformó por completo la forma en que interactuamos con la tecnología. Desde modelos de aprendizaje automático hasta asistentes virtuales avanzados, la IA evolucionó (y sigue evolucionando) hacia sistemas cada vez más autónomos y adaptables. En este contexto, los agentes de IA representan la próxima gran revolución tecnológica. Estos sistemas, diseñados para ejecutar tareas complejas de manera independiente, han comenzado a desplazar la intervención humana en numerosos procesos, y abren la puerta a un futuro en el que la automatización podría alcanzar niveles sin precedentes.

En diálogo con DEF, Juan Gustavo Corvalán, experto en inteligencia artificial y director del Laboratorio de IA de la Universidad de Buenos Aires, dio su mirada sobre el futuro y las nuevas tecnologías. Además, lanzó un libro de investigación sobre el caso: Agentesdeinteligenciaartificialyworkflowsagénticos.

Una revolución tecnológica veloz

Para llegar a los agentes de IA, los modelos tradicionales de machinelearning (aprendizaje automático) fueron fundamentales en la automatización de tareas

específicas, pero su capacidad de adaptación ha sido limitada. Estos sistemas requieren entrenamiento previo, y su desempeño está sujeto a los datos utilizados en el desarrollo. En contraste, los agentes de IA integran modelos de lenguaje avanzados con herramientas adicionales, como memoria y acceso a internet, lo que les permite ejecutar flujos de trabajo de manera más dinámica y eficiente.

Uno de los avances más significativos en este ámbito fue la implementación de memoria de corto y largo plazo, lo que permitió a los agentes aprender de interacciones previas y mejorar su

Los sistemas multiagente surgen cuando el flujo de trabajo o proceso requiere de la ejecución de múltiples tareas.

desempeño con el tiempo. Esto suma un costado racional a estas tecnologías. Deep Research, de OpenAI, o Gemini 1.5, de Google, demostraron que es posible automatizar tareas de análisis y síntesis de información sin supervisión humana directa”, explica Corvalán.

Sin embargo, se espera que en los próximos años los agentes de la IA pasen de ser asistentes a ser sistemas con alta autonomía en la toma de decisiones. Empresas como Google y OpenAI ya están desarrollando agentes que pueden redactar informes y ejecutar planes de trabajo completos sin supervisión directa. Esto podría reemplazar aplicaciones tradicionales para oficina, ya que los agentes podrán ejecutar múltiples tareas dentro de un mismo flujo de trabajo.

El impacto laboral de los agentes

De hecho, la IA generativa ya tuvo un impacto significativo y transformador en distintos sectores del ámbito laboral, como los departamentos legales corporativos, la traducción, la educación, la investigación, el sector comercial, las áreas de marketing y el área de atención al cliente. Corvalán, en un estudio realizado para su reciente libro, destacó un dato muy peculiar: “Estos modelos de IA generativa tienen mayor eficiencia en tareas de mediana y alta complejidad”. Además, el experto señala que ya se puede hablar de agentes y multiagentes. “Los sistemas multiagente surgen cuando el flujo de trabajo o proceso requiere de la ejecución de múltiples tareas, y se necesita apelar a arquitecturas que faciliten la especialización a través de distintos agentes independientes que se integren y coordinen a través un único sistema”.

Los sistemas multiagente presentan

diversas ventajas, lo que los hace una opción eficiente para la automatización y optimización de procesos complejos. Entre sus principales beneficios, se encuentran la modularidad, que permite desarrollar, probar y mantener agentes de manera más sencilla al estar estructurados de forma independiente; la especialización, que posibilita la creación de agentes expertos en áreas específicas, lo que contribuye a mejorar el rendimiento general del sistema; y el control, que facilita la gestión de la comunicación e interacción entre agentes, y asegura un funcionamiento coordinado y eficiente. Estos sistemas están compuestos por múltiples agentes autónomos que colaboran para alcanzar un objetivo común o ejecutar flujos de trabajo complejos que superan la capacidad de un solo agente. A diferencia de los modelos basados en un único agente, que requieren mayor intervención humana para la coordinación entre tareas, los sistemas multiagente distribuyen las responsabilidades y optimizan la ejecución de procesos mediante la interacción inteligente entre sus componentes. La implementación de agentes de IA en entornos industriales se está abordando con un enfoque en la supervisión humana y la trazabilidad de las decisiones automatizadas, según lo que explica Corvalán. Los modelos híbridos con agentes humanos involucrados permiten minimizar riesgos y asegurar la confiabilidad en la toma de decisiones en sistemas críticos.

Supervisión y regulación

Actualmente, las normativas sobre la IA están enfocadas en la transparencia y la supervisión de los modelos. Sin embargo, a medida que los agentes logran mayor independencia, se requieren marcos regulatorios más estrictos que

“Estos modelos de IA generativa
tienen mayor eficiencia en tareas de mediana y alta complejidad”.

contemplen auditorías de decisiones, control de acceso a herramientas externas y restricciones para tareas de alto riesgo.

Uno de los enfoques más destacados es el concepto de “agente aumentado por humanos", que propone la integración de la supervisión humana en puntos estratégicos de los flujos de trabajo agénticos. “Esto implica definir de manera previa los objetivos del agente y los límites en cuanto a los medios que puede utilizar para lograrlos”, remarca Corvalán. Además, se sugiere implementar una lógica de humanintheloop (intervención humana en el sistema automatizado), donde los expertos humanos puedan validar, refinar o anular respuestas generadas por la IA, prevenir sesgos y garantizar el cumplimiento normativo y ético.

El diseño de estos sistemas debe considerar la naturaleza probabilística de los modelos de IA, que pueden generar respuestas inesperadas o erróneas. Para abordar esto, se recomienda el uso de bandejas de entrada que permitan la interacción entre el sistema y las personas, y faciliten la trazabilidad y la validación colaborativa. Asimismo, es crucial

que los sistemas agénticos incluyan auditorías y mecanismos de explicabilidad para que sus procesos sean transparentes y comprensibles para los usuarios y reguladores.

En este contexto, la posibilidad de desarrollar una inteligencia artificial general (AGI) plantea desafíos adicionales. La AGI, que tendría la capacidad de razonar y aprender de manera similar a los humanos, podría representar un punto de inflexión en la historia de la tecnología. Asegurar que su desarrollo esté alineado con los valores humanos será un aspecto crucial en los próximos años.

Por otro lado, la regulación de la AGI debe abordar la cuestión de la autonomía en escalas graduales. No es suficiente con establecer restricciones generales, sino que se deben definir niveles de automatización que determinen en qué contextos y bajo qué condiciones la IA puede operar sin intervención humana. “Esto permitiría un marco regulatorio flexible que se adapte a distintos sectores e industrias,

y que garantice que la tecnología se desarrolle de manera ética y responsable”, amplió el director del Laboratorio de IA de la UBA.

El “blanco móvil” en la IA

Hasta hace unos pocos años, asistentes virtuales como Siri o Alexa eran considerados ejemplos de IA avanzada, pero hoy son vistos como herramientas básicas en comparación con los modelos de lenguaje generativo actuales. Algo similar ocurrió con la visión artificial y los sistemas de recomendación, que inicialmente se percibieron como avances disruptivos y ahora se convirtieron en funciones estándar de muchas plataformas digitales. Este fenómeno plantea desafíos significativos en la regulación de la IA. Si los marcos normativos se basan en una comprensión estática de lo que constituye una inteligencia artificial, corren el riesgo de volverse obsoletos rápidamente. A esta problemática, el experto en IA

Opinión. ¿Cuál es el próximo avance?

Si bien la revolución tecnológica de los modelos generativos de inteligencia artificial parece reciente, ya quedó muy atrás. Y eso que ChatGPT se lanzó hace tan solo dos años. A lo que hay que prestarle especial atención es no solo a los agentes de IA y sino a todo lo que conlleva complejizar aún más las tareas con nuevas herramientas tecnológicas. Parece simple, pero estos nuevos aspectos son capaces de razonar y corregir sobre la base de lo que ya está hecho, contrariamente a lo que ocurre con los modelos actuales.

¿Cuál es el siguiente paso? Que las nuevas tecnologías puedan desarrollar habilidades (y hasta emociones) que, salvando las distancias, las humanicen. El próximo gran desafío será balancear los nuevos desarrollos y su regulación para que el poder y el dominio de estas nuevas tecnologías no se salgan de control.

Licenciada en Periodismo (Universidad del Salvador). Tiene experiencia como redactora, manejo de redes sociales, marketing digital y UX/UI para aplicaciones y sitios web. Se especializa en temas de tecnología y ciencia, y también de cultura y sociedad.

la llama “blanco móvil”. Para él, las leyes deben ser lo suficientemente flexibles para adaptarse a la evolución de la tecnología sin restringir la innovación. En este sentido, en el libro Agentes de inteligencia artificial y workflows agénticos de Juan Gustavo Corvalán, se sugiere que, en lugar de definir la IA en términos absolutos, es más útil establecer criterios basados en el nivel de autonomía, la capacidad en la toma de decisiones y el impacto en la sociedad. Además, el blanco móvil afecta la confianza del público en la IA. A medida que la tecnología avanza, lo que antes parecía un logro impresionante se vuelve cotidiano y sus limitaciones se hacen más evidentes. Esto puede llevar a expectativas poco realistas o, por el contrario, a la subestimación de riesgos potenciales. En el contexto de los agentes de IA, esto implica que el debate sobre su supervisión y alineación con valores humanos debe ser continuo, y no depender de una única visión estática de la inteligencia artificial.

En Argentina, se busca tipificar legalmemte los delitos ambientales como los incendios forestales.

Leyes y ecosistema

El futuro de los derechos ambientales en la Argentina

La protección del medioambiente en la Argentina enfrenta importantes desafíos, desde la falta de cumplimiento de las leyes hasta la influencia de factores políticos y económicos. Analizamos el marco legal ambiental con el doctor Andrés Nápoli, director ejecutivo de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales, FARN.

Por Susana Rigoz

Fotos: Fernando Calzada

La situación de la protección ambiental en la Argentina es compleja. Pese a contar con un importante marco legal, el país debe enfrentarse a desafíos significativos en su cumplimiento y aplicación. El papel del Poder Judicial en la resolución de conflictos, el rol de las provincias en la implementación de las normas y la participación ciudadana en la defensa del medioambiente son algunos de los temas abordados por el experto en derecho ambiental, Andrés Nápoli.

� ¿Cómo evalúa el marco legal ambiental de la Argentina en términos de amplitud y efectividad?

� La Argentina tiene un marco legal ambiental importante que está encabezado por la Ley General del Ambiente (Ley 25675) y diversas normas de presupuestos mínimos (Ley de Residuos Industriales, Ley de Glaciares, Ley de Bosques y Ley de Cambio Climático, por mencionar solo algunas) que se aplican

“La Argentina tiene un Poder Judicial bastante activo. El problema es que suele estar influenciado por la política”.

en todo el territorio de la nación. Este marco se complementa con tratados internacionales y normas de carácter provincial. O sea que, aunque podemos decir que el marco legal es bastante amplio, nos enfrentamos al gran problema del cumplimiento de las normas, hecho que deriva en un elevado nivel de conflictividad ambiental.

� La Argentina es un país federal. En este contexto, ¿existe una buena articulación entre la Ley General del Ambiente y las leyes provinciales?

� Esa es una pregunta que no tiene una sola respuesta. Los recursos naturales corresponden al dominio de las provincias, y el Congreso fija el piso mínimo de actuación. El tema es que, en algunos casos, las provincias no cumplen con las normas sancionadas y, muchas veces, la nación no cuenta con los instrumentos necesarios para lograr que lo hagan. Lo cierto es que en repetidas ocasiones juegan factores políticos. Hay provincias muy productivas que tienen muy pocos controles y otras donde hay, por ejemplo, bosques nativos importantes en las que pasa lo mismo, como en Chaco. Por eso, sería fundamental tener

una autoridad ambiental fuerte, que no es lo que ocurre en la Argentina en este momento. Tampoco, sirve el hecho de que el Poder Ejecutivo difunda ideas en las que se habla de derogar la normativa ambiental (como ocurrió con la Ley de Bases 1 y 2, donde se planteaba la derogación o modificación de importantes leyes), porque esos mensajes impactan en el proceder de las provincias.

� ¿Las leyes pueden derogarse o modificarse sin consecuencias?

� Entre las principales consecuencias, están las demandas realizadas por los afectados. En el caso de la Ley de Bosques, por ejemplo, las provincias del norte pidieron un fondo para la protección de los bosques nativos. Su eliminación generó protestas de diversos sectores políticos y ambientales, ya que dicho fondo garantizaba recursos para la conservación de bosques. A corto plazo, esto podría derivar en problemas comerciales para la Argentina, ya que los mercados internacionales exigen estándares ambientales. Además, algunas provincias, como Chaco, han modificado su ordenamiento territorial para legalizar desmontes ilegales, lo que

originó diversos conflictos judiciales. En resumen, los políticos que generan estos cambios son los mismos que luego se quejan de la conflictividad ambiental que ellos mismos propiciaron al no cumplir ni hacer cumplir las leyes.

� ¿Considera que es relevante la participación ciudadana en la protección ambiental en la Argentina, en especial en contextos de crisis económica, y qué ejemplos de movilización social destacaría que hayan logrado influir en las decisiones clave?

� La participación ciudadana es fundamental en temas ambientales, ya que ha logrado influir en decisiones importantes. Sin embargo, en contextos de crisis económica y gobiernos que debilitan las instituciones, el ambiente suele ser perjudicado. La Argentina se enfrenta a un posible retroceso ambiental significativo. Casos emblemáticos, como la oposición a la minería en Esquel, la protección de especies como los pingüinos de Magallanes y la resistencia en Mendoza contra la modificación de la ley minera, demuestran el impacto de la movilización social. La clave está en una participación institucional y socialmente activa, donde

la ciudadanía no solo se expresa a través de mecanismos formales, como peticiones y denuncias, sino que también se moviliza y genera presión social para influir en las decisiones.

EL PODER JUDICIAL Y LA INFLUENCIA POLÍTICA

� ¿Cómo evalúa el rol del Poder Judicial en la resolución de este tipo de conflictos?

� Yo diría que, en términos comparativos, la Argentina tiene un Poder Judicial bastante activo. Si lo miramos en términos regionales, junto con Colombia, quizás, son dos poderes judiciales muy dinámicos. El problema es que suele estar influenciado por la política. Creo que, en este momento, salvo excepciones, el Poder Judicial respalda las decisiones gubernamentales. Un caso emblemático es el cierre del expediente Matanza-Riachuelo de parte de

la Corte Suprema, decisión sin fundamento alguno que tiene incluso errores conceptuales inadmisibles, como confundir daño moral colectivo con daño ambiental. Creo que esta huida de la Corte es una muy mala señal para la justicia en general. Nosotros, como cuerpo colegiado, presentamos un recurso in extremis, la última instancia posible para intentar revertir la decisión, dado que la Corte Suprema no admite instancias superiores.

� ¿Considera que las sanciones ambientales en la Argentina son efectivas, considerando en especial la falta de mecanismos para garantizar su cumplimiento a largo plazo?

� En la Argentina, hubo varias sanciones en temas ambientales, aunque no siempre de tipo económico o penal. La Corte Suprema ha intervenido en varios casos, como el desmonte en Salta (caso Salas), la urbanización en humedales de Entre Ríos (caso Majul) y el desmonte

en Chaco, donde se impusieron medidas cautelares para frenar el daño ambiental. Sin embargo, el problema es la falta de mecanismos para sostener estas decisiones en el tiempo, ya que muchas veces quienes generan el daño se toman una pausa y luego continúan con sus actividades.

�¿En qué podría ayudar el Acuerdo de Escazú para fortalecer la justicia ambiental en el país?

� El Acuerdo de Escazú (tratado regional que busca fortalecer la protección ambiental) se presenta como una herramienta para mejorar la efectividad de la justicia ambiental, y garantiza el acceso a la información, la participación pública en la toma de decisiones y la protección de los defensores del medioambiente. Además, busca fortalecer los mecanismos para hacer cumplir las decisiones judiciales y prevenir que quienes causan daño ambiental eludan las sanciones con el paso del tiempo.

La Corte Suprema intervino en los casos de desmonte en Salta y Chaco, y la urbanización en humedales de Entre Ríos.
“En lugar de una figura amplia como el ecocidio, creo que sería más importante tipificar delitos ambientales concretos”.

� Existe un proyecto para incorporar el delito de ecocidio en el Código Penal de la nación. ¿Qué opinión le merece este tema?

� La figura del ecocidio se enmarca en el debate sobre los derechos. Sin embargo, su tipificación en derecho penal es compleja, ya que requiere precisión para delimitar conductas delictivas específicas. En lugar de una figura amplia como el ecocidio, creo que sería más importante tipificar delitos ambientales concretos, como incendios forestales, daño a humedales o agresiones a la fauna. La Argentina cuenta con algunas regulaciones, pero necesita reformar su Código Penal para incluir estos delitos, ya que actualmente muchas conductas no son sancionadas o solo implican multas.

IMPACTO EN LA COMPETITIVIDAD ECONÓMICA GLOBAL

� ¿Cómo evalúa el impacto de la postura del gobierno argentino con respecto al cambio climático en relación con los tratados internacionales, como el Acuerdo de París, tratado internacional sobre el cambio climático que está vigente desde 2016?

� El Acuerdo de París se aprobó por

medio de una ley en el Congreso, por lo cual ese es el ámbito donde se tendrá que discutir su derogación. La Argentina ha ratificado varios tratados internacionales importantes en materia ambiental, como el Convenio Marco de Cambio Climático, el Acuerdo de París, el Convenio sobre la Diversidad Biológica y el de Desertificación. Sin embargo, el gobierno actual, que niega el cambio climático, realizó acciones, como retirar a su delegación de la conferencia COP 29 sin justificación, que cuestionan el cumplimiento de estos acuerdos. Históricamente, la Argentina mostró intención de cumplir, pero la situación actual genera dudas sobre su futuro cumplimiento. En cuanto a la posible salida del Acuerdo de París, el gobierno podría plantear esta iniciativa, pero necesitaría, insisto, derogar la ley que fue aprobada por el Congreso Nacional para lo cual debería contar con el número necesario de votos para lograrlo.

� ¿Cómo ve la relación entre las políticas económicas actuales de la Argentina y la protección del ambiente, en especial en un contexto global donde lo ambiental se está integrando cada vez más como un factor clave para la competitividad económica?

� La discusión legal tiene valor solo en relación con la política y la situación

social. Actualmente, el enfoque está en cuestiones económico-financieras y en la reducción del gasto. El problema surge cuando se considera lo ambiental como un obstáculo al desarrollo o un gasto innecesario, una visión superada desde hace décadas. La discusión global de hoy está centrada en el impacto económico que tienen, para nuestro país, las decisiones que se tomen. El hecho de ignorar el factor ambiental se sentirá a nivel económico. La Comunidad Europea, por ejemplo, regula la compra de productos vinculados a la deforestación para proteger sus propias industrias y para asegurar que sus empresas compitan en igualdad de condiciones. Esta regulación también busca fomentar prácticas más sostenibles globalmente, ya que, al restringir la importación de productos provenientes de la deforestación, se envía una señal clara sobre la importancia de la conservación ambiental. Además, este enfoque podría incentivar a otros países a mejorar sus estándares ambientales, si desean seguir participando en el mercado europeo. En este contexto, lo ambiental ya no es visto como un obstáculo, sino como una parte integral de la competitividad y de la sostenibilidad económica.

El financiamiento de la OTAN

¿Crisis en la Alianza Atlántica?

La nueva administración Trump volvió a la carga sobre un viejo reclamo del republicano: el financiamiento de la Organización del Tratado del Atlántico Norte. Desde Washington exigen que los otros 30 Estados miembros incrementen su gasto en Defensa y que aporten a la alianza internacional en medio del conflicto en la guerra en Ucrania.

Por Nataniel Peirano

Fotos: AFP

Lejos de haber abandonado antiguos reclamos, Donald Trump llegó a la Casa Blanca con recordatorios. El mandatario republicano no tardó en desmarcarse de su antecesor, tanto en la campaña como en su accionar en el Salón Oval. Los gastos de Estados Unidos se llevaron uno de los tantos focos.

Donald Trump dispuso de inmediato la salida del Acuerdo de París y de la Organización Mundial de la Salud. La creación del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por su sigla en inglés), a cargo de Elon Musk, también buscará la eficiencia del Estado norteamericano, así como la reducción de las partidas de cada departamento, que se traduce en la proyección internacional

de EE. UU.; la suspensión de la ayuda exterior por 90 días, sujeta a análisis y revisiones, alcanza a los distintos aliados y a luchas que se creían innegociables. Trump decidió ir más allá y volver a cuestionar el financiamiento de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

El republicano ya había hecho el mismo planteo durante la campaña presidencial de 2016 y lo continuó durante su primer período en el poder. Los fundamentos eran los mismos: EE. UU. paga demasiado para proteger a sus aliados, hecho que debe modificarse sin que implique cambiar el papel que tiene la potencia en la Alianza Atlántica.

Washington persistió y logró trazar un objetivo para que los 31 socios de la OTAN incrementaran el gasto de Defensa al 2% de su Producto Interno Bruto (PIB). Esto le dará una mayor capacidad de defensa a cada país y, a su vez, una mayor contundencia a la hora de invocar el Artículo 5 (que implica la defensa conjunta ante un ataque de un país no miembro a un integrante de la Alianza).

LA GUERRA EN UCRANIA

Bajo la administración de Joe Biden, EE. UU. fue el principal sostén de Ucrania en la guerra con Rusia. Sin poder involucrarse en un conflicto directo con Rusia, ya que Kiev no forma parte de la

OTAN, los estadounidenses apoyaron inicialmente con paquetes financieros, económicos y hasta militares, pero limitados al accionar defensivo.

Esto cambió con la derrota electoral en 2024, que llevó al demócrata a aprobar el uso de los misiles ATACMS para atacar territorio ruso. En total, durante la presidencia de Biden, EE. UU. destinó más de 175.000 millones de dólares desde el comienzo del conflicto el 24 de febrero de 2022. En cambio, Trump llegó con la premisa de propiciar negociaciones de paz entre Kiev y Moscú, y reducir drásticamente el respaldo económico y militar al gobierno ucraniano encabezado por Volodímir Zelenski. Este cambio de rumbo quedó plasmado

en la escandalosa reunión entre ambos presidentes en el salón Oval de la Casa Blanca.

Si bien Estados Unidos busca activamente sancionar a Rusia si no accede a una salida pacífica, todo lo que suceda en el medio es un riesgo para la seguridad nacional ucraniana y una preocupación para los líderes europeos. Por otro lado, Donald Trump insiste con una revisión de las contribuciones a la OTAN en un planteo más ambicioso que el que realizó en el período 2017-2021.

¿CÓMO SE FINANCIA LA OTAN?

Al igual que la gran mayoría de las organizaciones internacionales, como

“La nueva meta no parece realista si se toma en consideración que todavía hay países que no cumplieron el objetivo dispuesto hace años”.

la Organización Mundial de la Salud, la financiación de la Alianza Atlántica proviene del presupuesto y de programas asignados directamente o indirectamente por cada uno de los 31 Estados miembros, y por los aportes voluntarios de los distintos gobiernos asociados. El presupuesto para 2025 contempla un gasto de 4,6 billones de euros que se destinan a tres componentes que hacen parte de la OTAN: el social (el mantenimiento de las instalaciones de la organización), el militar (el financiamiento de la estructura de mando y las operaciones) y el Programa de Inversión de Seguridad (responsable del avance en infraestructura y capacidades). Sin embargo, el componente defensivo exclusivo de cada país juega un rol clave en esta entidad caracterizada por su rol militar y geopolítico. Luego de la invasión de Rusia a Crimea y, tal como señalamos más arriba, de las críticas de Donald Trump durante su primera presidencia, la OTAN puso fin a las restricciones presupuestarias vigentes desde el fin de la Guerra Fría y estableció un objetivo del 2% del PIB al gasto en Defensa. Solo tres Estados cumplían esta meta en 2014: Estados Unidos, Grecia y Reino Unido. Una década más tarde, 23 de los

31 miembros alcanzaron el objetivo porcentual fijado por la OTAN y aumentaron el presupuesto de Defensa en 600.000 millones de dólares. Fuera de este grupo quedaron Croacia, Portugal, Italia, Canadá, Bélgica, Luxemburgo, Eslovenia y España. Uno de los casos llamativos es sin dudas Luxemburgo, que pese a quedar debajo de los dos puntos porcentuales, triplicó su gasto: pasó del 0,37% al 1,29%. Similares resultan los ejemplos de Lituania y Letonia, los países bálticos que cumplieron la meta y fueron de los miembros que más incrementaron su partida de Defensa en los últimos 10 años. En contraposición, Estados Unidos redujo su presupuesto bajo el mandato de Joe Biden, pese a la guerra en Ucrania y sus voluminosos paquetes de ayuda. Washington pasó del 3,71% del PIB, en 2014, al 3,38%, en 2024, y fue el único miembro de la OTAN en reducir su aporte en el período registrado. Donald Trump pretende ahora subir este porcentaje al 5%, un aporte que genera controversias y apoyos en partes iguales. El único socio de la Alianza Atlántica en acercarse a este número es Polonia con el 4,12%, cifra que se explica por la cercanía geográfica del país con Rusia. Además, el gobierno polaco

propuso incrementar su inversión al 4,7%, en 2025.

La nueva meta no parece realista si se toma en consideración que todavía hay países que no cumplieron el objetivo dispuesto hace años, aunque Trump ya tuvo el apoyo de Polonia dentro de la organización militar. En el Foro de Davos celebrado en enero, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, también respaldó las pretensiones del mandatario estadounidense e instó a los aliados de Ucrania a brindar más apoyo a Kiev bajo el argumento de que una victoria rusa dispararía los gastos en Defensa. De todas formas, Donald Trump no tuvo suficiente acompañamiento de los líderes de los otros Estados miembros. Alemania, bajo el canciller Olaf Scholz, ya planteó la negativa a esta posibilidad y fundamentó que la inversión requeriría mayores impuestos y recortes a programas sociales. El mismo argumento podrían utilizar otras naciones como España, por lejos, la que más debería incrementar su inversión en Defensa, y otros países de Europa condicionados por el conflicto militar en Ucrania. La incógnita es si el presidente de EE. UU. aguardará a Europa y Canadá o tomará una drástica decisión respecto a su participación en la Alianza Atlántica.

El presidente estadounidense presentó una solución disruptiva para poner fin al conflicto entre Israel y Hamás. Propuso reasentar a los gazatíes en otros países árabes y tomar el control de la Franja de Gaza para construir allí una suerte de Riviera en el Mediterráneo. Las lecciones de la historia y la lógica detrás del planteo del "nuevo inquilino" de la Casa Blanca.

TRUMP Y SU PLAN PARA GAZA COLUMNISTA

Consultor y experto en Oriente Medio, relaciones internacionales y prevención del terrorismo. Autor de La Yihad Global, el terrorismo del siglo XXI

El presidente Donald Trump ha venido afirmando, en declaraciones a la prensa, que Israel cederá la Franja de Gaza a los estadounidenses. El territorio es hoy una zona devastada por la guerra lanzada por el grupo islamista Hamás el 7 de octubre de 2023 y por la posterior contraofensiva israelí. El plan de Trump implica el reasentamiento permanente de los palestinos que actualmente viven en la Franja. La propuesta de Trump, aún no definida en su organización e implementación, cambiaría el enfoque de la política exterior estadounidense en la región de Medio Oriente. Al ser interrogado por los medios de comunicación, el presidente insistió en que está todo listo para que Israel entregue Gaza a EE. UU., y ratificó su disposición a asumir la responsabilidad sobre la Franja, cuyo control actual –aunque debilitado– permanece en manos de Hamás.

Ante el plan de Trump, se hace necesario clarificar algunos puntos de interés. La primera cuestión a responder es a quién pertenece legalmente ese territorio. La respuesta es que Gaza estuvo bajo soberanía de Egipto desde 1948 hasta 1967. Luego de la Guerra de los Seis Días, desde 1967 hasta 2005, permaneció bajo ocupación israelí. El retiro de Israel de ese enclave en 2005 tuvo como objetivo entregárselo a los palestinos para que construyeran allí un Estado. Sin embargo, eso no sucedió y, desde 2005, los gazatíes lanzaron cinco guerras contra el Estado de Israel. Todas ellas terminaron en derrota y convirtieron a Gaza en un intento fallido de creación de un Estado-nación para el pueblo palestino, algo que nunca llegó a concretarse, a pesar de las expresiones de la “doctrina de los dos Estados”. En consecuencia, en el presente se hace complejo establecer quién tiene la

Un Estado palestino que incluyera Gaza y Cisjordania dejaría a Israel con menos de 15 kilómetros de profundidad estratégica en su punto más

propiedad de la tierra o los derechos adquiridos sobre la soberanía del territorio.

LA FALLIDA SOLUCIÓN DE LOS DOS ESTADOS

Claramente, la solución de los Dos Estados está perimida, ya que incluso los propios palestinos han demostrado no quererla en los años posteriores a 1994, cuando el entonces premier israelí Yitzhak Rabin les dio la oportunidad de establecer su propio Estado. En aquellos años, el único que se oponía a la fracasada doctrina de “tierras por paz” era un joven Benjamín Netanyahu. Ese posicionamiento le valió duras críticas internacionales y cuestionamientos, incluso, por parte de algunos sectores políticos de la propia sociedad israelí, que lo calificó de “radical” y “enemigo de la paz”.

Netanyahu sostenía que no se debía permitir la construcción de un Estado dirigido por personas que proclamaban abiertamente que Israel no tenía derecho a existir y que tenían como objetivo final la expulsión o eliminación de los judíos. El hecho es que Netanyahu tuvo razón, pues lo que se llevaba adelante en ese momento no era un proceso de paz, sino que habría significado un suicidio para Israel, con altísimos riesgos para su seguridad nacional. Un Estado palestino que incluyera Gaza y Cisjordania dejaría a Israel con menos de 15 kilómetros de profundidad estratégica en su punto más estrecho. Para los palestinos, ese hubiera sido un corredor de fácil invasión y, en pocas horas, habrían podido “cortar” por la mitad a Israel y facilitar la masacre de su pueblo. Sin embargo, muy pocos entendieron a Netanyahu en ese momento.

Benjamin Netanyahu fue el único que siempre se opuso a la fracasada doctrina de "tierras por paz" y tuvo razón, porque esa opción habría significado un suicidio para Israel, con altísimos riesgos para su seguridad nacional.

En el año 2000, su sucesor, Ehud Barak, volvió a ofrecer un Estado a Yaser Arafat. Como era de esperar, Arafat dijo que no; esa respuesta fue en consonancia con sus ideas, pues el líder de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) nunca quiso un Estado, sino que su propósito era la desaparición de Israel. En 2005, Ariel Sharon intentó otro enfoque: la retirada forzosa y la “desconexión” de todos los judíos –unos 72.000– de la Franja de Gaza. Incluso, se desenterraron tumbas judías para asegurarse de que Gaza quedara 100% libre de judíos.

UNA VERDAD INCÓMODA

Los palestinos no podían pedir más, y tuvieron la oportunidad de demostrar que podían gobernar un Estado y aprovechar esa oportunidad. Sin embargo, no crearon nada que fuera próspero para manifestarle al mundo que estaban listos para convivir en paz. En su lugar, convirtieron Gaza en una plataforma terrorista fortificada. Así, desde 2005, la Franja de Gaza fue una gran fábrica de cohetes, un campo de entrenamiento yihadista y una inmensa red de túneles terroristas. Los miles de millones de dólares que llegaron a manos palestinas no fueron utilizados para construir un futuro mejor, Hamás construyó infraestructura y armas para destruir a Israel.

Volviendo al núcleo del problema, a los palestinos nunca les importó tener un Estado. Su interés es destruir el Estado judío. Y esto es lo que mayoritariamente la opinión pública y la comunidad internacional se niegan a enfrentar con la verdad. El conflicto nunca fue por la ocupación de la tierra. Esa ha sido una excusa más de las tantas lanzadas por los grupos terroristas palestinos a través de la historia. El conflicto es y será religioso, aunque muchos se resistan a verlo o lo nieguen por su propia miopía ideológica. Continuando con lo expresado por Trump, el presidente declaró que su plan no es que los gazatíes regresen al territorio dentro de diez años. El trabajo debe ser bien realizado, según el presidente estadounidense.

UN PROYECTO RESISTIDO, PERO REALIZABLE

No obstante, hay un dilema por resolver. ¿Qué impide a los norteamericanos adquirir Gaza a cambio de financiar y gestionar la reconstrucción? El enclave es actualmente inhabitable, y cualquier otra opción traería mayor miseria a los gazatíes, un pueblo desolado tras una guerra que ha sido mucho más destructiva que las del pasado. Ahora bien, si Gaza pasa a control estadounidense, Washington no les dará la opción de regresar. Los líderes árabes y algunos aliados republicanos de Trump se mostraron poco

entusiastas con la propuesta del presidente de “reconstruir Gaza”, quien tampoco ha ofrecido mayores detalles sobre cómo se implementaría logísticamente su idea. Egipto y Jordania son sus primeras opciones para trasladar a la población gazatí, pero sus gobiernos rechazaron, en principio, tal posibilidad cuando Trump les presentó su plan.

El exasesor de seguridad nacional del primer gobierno de Trump, John Bolton, criticó la propuesta del presidente para que EE. UU. tome el control de Gaza, alegando que la idea del mandatario no tendría sustento.

Como sea, el proyecto de Trump es firme; para el presidente, EE. UU. puede tomar el control de Gaza y hacer un gran trabajo. El mandatario dijo que su país asumirá la responsabilidad de “limpiar y desmantelar todas las bombas aún sin explotar en la zona, nivelar el lugar y deshacerse de los edificios destruidos, para crear una nueva geografía urbanística de desarrollo económico que generaría un número ilimitado de puestos de trabajo y viviendas para personas de la región”.

La idea de Trump es hacer algo diferente a través de grandes inversiones de distintos países socios, con el objetivo de construir una moderna Riviera en Oriente Medio sin olvidar que los palestinos deben vivir mucho mejor que hoy, lo que solo será posible en otro sitio y sin Hamás al mando.

MISTERIOS EN LO PROFUNDO

Una esponja carnívora (axoniderma mexicana) fue fotografiada durante una expedición reciente al abismo del Pacífico NE encabezada por el Centro Nacional de Oceanografía de los EE. UU.

Blanco indomable

El hombre es curioso. Cuando la curiosidad se nutre de la ciencia, nace un científico; cuando está acompañada de temeridad, hay un aventurero. Quienes le hacen bien a la humanidad son curiosos, temerarios, científicos, y además tienen imaginación; y la literatura da cuenta del sueño del hombre de explorar más allá de los límites, incluso, de los límites de la Tierra. Pero antes de aventurarse en el espacio, hubo muchos otros temerarios que han probado sus límites físicos y psicológicos en nuestro planeta. De hecho, aún hoy hay sitios que permanecen inexplorados, y hay un continente que se resiste, tenaz, a la presencia del hombre. Me refiero a la Antártida, donde se asientan bases de investigación en una lucha siempre desigual contra la soledad, el viento, el hielo. Según cuentan quienes estuvieron allí, es una experiencia incomparable e intransferible. “Lo primero que se aprende al llegar a la Antártida es que uno deja de tener el control […] Querré irme muchas veces durante esos días, querré quedarme varias más”, escribió la periodista Verónica Sukaczer, a propósito de su viaje realizado en 1992.

Para quienes no podemos llegar hasta lugares tan lejanos, leer es una forma de viajar, así que podemos desplazarnos por una cartografía trazada por textos que muestran al hombre enfrentado a la intemperie más cruda: blanca, helada, boreal o austral, donde aparentemente no hay nada ni nadie, aunque en verdad lo que hay puede significar una amenaza, tanto en su dimensión física, como también a un modelo de vida, el que parecía ser único.

“Las obras inanimadas de la Naturaleza –rocas, hielo, nieve, viento y agua–todas en guerra entre sí, pero coligadas en contra del hombre, ahora reinaban en absoluta soberanía”, se lee en el Diariodeviajesde Charles Darwin, un joven científico de solo 23 años que en 1832 llegó a bordo del Beagle a la Patagonia austral. Su espíritu investigador no podía con tanta inmensidad que se le antojaba paralizante y hostil. Luego, ante la presencia de los nativos fueguinos, primó el prejuicio fundado en la dicotomía civilización/ barbarie, otra forma de enfrentamiento entre “nosotros” y “las criaturas más abyectas y miserables”.

A comienzos del siglo XX, en 1906, el novelista Jack London publicó la novela Colmillo Blanco, nombre que alude a un animal mestizo de lobo y perro, que no solo sobrevive a las condiciones extremas de las estepas heladas de Yukón (cerca de Alaska), sino también a la crueldad de los seres humanos. Así, la historia demuestra que solo la piedad y el trato gentil pueden hacer que prevalezca la sumisión del perro por sobre la fiereza

temible del lobo. Depende del hombre aprender a domar a ese animal, que no es más que una de las manifestaciones de una naturaleza que se percibe como irreductible y traicionera.

Sigo viajando en tiempo y espacio. Y esta vez llego al Polo Norte, el territorio de los innuit (comúnmente llamados esquimales), gracias a la inolvidable novela de Hans Ruesch El país de las sombras largas (1950), donde un narrador aparentemente imparcial narra la vida cotidiana y las estrategias de subsistencia de estos habitantes del Ártico, tan alejados del hombre blanco que no conocen el mar en su forma líquida. Sin embargo, los blancos intentan llegar, una y otra vez, al territorio inuit, llevando consigo el fusil y ciertas enfermedades, a cambio de pieles de zorro. El intercambio es desigual mientras a cada segundo acecha el congelamiento, y ese contraste entre costumbres, leyes y creencias religiosas nos invita a reflexionar en qué consiste “vivir mejor”.

Y por fin aterrizo en nuestras tierras, en la austral Tierra del Fuego. Pienso en Fuegia (1991), de Eduardo Belgrano Rawson, una historia de ficción que elude el rigor de la novela histórica para ficcionalizar, a través de la mirada de diferentes personajes, el choque cultural entre los británicos y los yámanas, la imposibilidad de comprender al otro y el peligro que conlleva el desconocimiento de culturas diferentes. Situada en el siglo XIX, en la época de la construcción y consolidación del territorio argentino en el sur, la reivindicación de los habitantes originarios de la Patagonia constituye un acto de justicia frente a la pretensión de dominación del británico o de evangelización de los religiosos. Dominar, según la novela, no es ejercer solamente una autoridad administrativa o militar, sino imponer costumbres, religión, idioma. Los habitantes nativos de esta novela son aquellos que Darwin vio en su viaje crucial por nuestras tierras. De hecho, el título alude al nombre de una niña aborigen que la expedición de Darwin llevó al Reino Unido (bautizada como Fuegia Basket) para experimentar cómo reaccionaría si se la “civilizaba”. Derivas de lectura entre lo boreal y lo austral, entre el hombre y la eternidad del blanco nevado. Y en el fin del fin del mundo, el continente indomable. La novela Antártida (1997) de Kim Stanley Robinson se animó a la ciencia ficción, imaginando la tensión entre la sustentabilidad y la habitabilidad de una tierra que alberga tesoros que nos empecinamos en descubrir. Caben aquí nuevamente palabras de Sukaczer: “Estoy caminando sobre la historia del planeta”, una tentación irresistible para la curiosidad del científico y del aventurero.

CULTURA

Dando que hablar

“La métrica inteligente”

Parece ser que ahora todo es cuestión de “métrica”, asunto más o menos sabido desde el advenimiento del marketing, disciplina que necesita medir el rendimiento de las estrategias de venta para verificar si se va por buen camino.

En otras palabras, “métrica” es un término que está de moda y que, si bien se usa para referirse al análisis de datos, ha comenzado a invadir cualquier contexto, entre otras cosas, porque pareciera que en la actualidad todo se mide a partir de los resultados. Pero me “parece” –y utilizo este verbo porque tampoco quiero hacerme la sabionda en un campo que me es ajeno– que hasta hace poco tiempo se utilizaba la palabra “estadística” en lugar de “métrica”, por ejemplo, en las campañas electorales de nuestro país, en las que numerosas agencias,

“Hasta hace poco tiempo se utilizaba la palabra ‘estadística’ en lugar de ‘métrica’, por ejemplo, en las campañas electorales de nuestro país, en las que numerosas agencias, cuyos representantes disertaban en los medios como si se tratara de física cuántica, no pegaron ni una”.

cuyos representantes disertaban en los medios como si se tratara de física cuántica, no pegaron ni una, es decir, la pifiaron a lo tonto a pesar de las sofisticadas encuestas y las detalladas estadísticas con las que intentaban convencernos de la seriedad de sus mediciones.

Pero como para mí la palabra “métrica” no tiene nada que ver con una evaluación de resultados, se me ocurre acudir a la inteligencia artificial para ver si es tan inteligente como parece. Y resulta que sí, que es reinteligente, porque me aclara que “métrica” es un término que se utiliza en distintos contextos. El primero que menciona es precisamente el único que yo tengo en mi cabeza, que es el que se refiere a la medida de los versos en una composición poética, versos que se pueden medir, escandir (y me acuerdo de mi profesor de latín),

y que pueden ser endecasílabos, octosílabos, alejandrinos, etc. A su vez, la IA me dice que “la métrica puede ser silábica, acentual o combinada” y que también existe en la música, la física y la ingeniería.

Y entonces se me ocurre pensar que, quizás, la IA no sea tan artificial como podría parecer en un primer momento, sino que sería más bien “natural” por lo bien predispuesta que se muestra ante mis preguntas y por los lazos de confianza que me genera, cuando yo tan temerosa y con gran respeto le hago cualquier pregunta y ella, en una muestra de extraordinaria cordialidad, me dice inmediatamente “Te presento algunos ejemplos…”.

Y es entonces cuando me doy cuenta de que la inteligencia artificial es tan inteligente que ya me conoce, y por eso me trata de vos y no de usted.

Doctora en Lingüística (FFyL-UBA)

Ilustración: Alejandra Lagos

LIBROS RECOMENDADOS

NUESTRO ELEGIDO

Título: La naturaleza sí tiene derechos

Autores: Alberto Acosta y Enrique Viale

Editorial: Siglo Veintiuno

Págs.: 207/ Año: 2025

TEMA

Los autores abordan la necesidad de reconocer y garantizar los derechos de la naturaleza y cuestionan por qué resulta aceptable que las corporaciones posean derechos legales mientras se niega esa posibilidad al entorno natural, del cual depende la vida humana.

OPINIÓN

Acosta y Viale no solo discuten la lógica extractivista que ha dominado la relación de la humanidad con la naturaleza, sino que también proponen una alternativa audaz: reconocer a la Tierra como un sujeto de derechos. Además, el libro no se queda en la teoría; muestra ejemplos concretos de luchas ecologistas y la importancia de las comunidades indígenas en la defensa de la naturaleza. Esto lo convierte en una obra accesible y práctica, lejos de la típica retórica ambientalista que muchas veces se queda en el plano discursivo.

Título: Atlas de inteligencia artificial

AUTORA: Kate Crawford

EDITORIAL: Fondo de Cultura Económica

AÑO: 2025

PÁGS.: 444

Kate Crawford analiza las implicancias sociales, políticas y ambientales de la inteligencia artificial (IA). Publicado originalmente en 2021, el libro se basa en investigaciones sobre el desarrollo y la mano de obra detrás de la IA, así como su impacto en el mundo. La autora argumenta que la IA no es una entidad abstracta, sino una tecnología de extracción que depende de recursos naturales, trabajo humano y datos.

Título: Malvinas y Gibraltar

AUTORA: Mariana A. Altieri

EDITORIAL: UNDEF Libros

AÑO: 2024

PÁGS.: 291

En una tesis con un análisis exhaustivo y una investigación profunda, la autora compara las dos disputas de soberanía más antiguas que permanecen vigentes: Malvinas y Gibraltar. En el desarrollo del texto, la gran incógnita es ¿por qué es tan difícil resolver estos conflictos? Desde el rol de las fronteras hasta el contexto político, Altieri encuentra distintos fundamentos para contestar esta pregunta.

Título: Esperanza

AUTOR: Papa Francisco

EDITORIAL: Penguin

Random House

AÑO: 2025

PÁGS.: 344

Es la primera autobiografía escrita por un papa en vida. En el libro –resultado de seis años de trabajo–, Francisco comparte sus memorias y reflexiones. Comienza narrando las raíces italianas de su familia y su emigración a América Latina, y abarca su infancia, juventud, vocación y su tiempo como pontífice. Con un estilo cercano y humano, el papa aborda temas actuales, como la guerra, las migraciones, la crisis medioambiental, la situación de la mujer y el futuro de la Iglesia.

Joan Cwaik

Tecnólogo, emprendedor, ensayista y divulgador argentino especializado en la intersección entre tecnología y sociedad. Autor de los libros 7R: Las siete revoluciones tecnológicas que transformarán nuestra vida (2020), El Dilema humano: del homo sapiens al homo tech (2021) y Postecnológicos: habilidades para recuperar lo humano (2024). A lo largo de su carrera, Cwaik ha dictado más de 400 conferencias en más de 18 países; participó en eventos como TEDx y colaboró con medios como La Nación, Infobae y CNN

Los 4 elegidos de Joan Cwaik

> El segundo sexo

> La era del capitalismo de la vigilancia de Simone de Beauvoir

Es un libro que te sacude, te muestra cómo las estructuras de poder están tejidas en la vida de todos los días y te hace ver el mundo con otros ojos. Lo leí en distintos momentos de mi vida y siempre me dejó una nueva idea o concepto.

de Cixin Liu

La ciencia ficción tiene esa magia de hablar del futuro, pero en realidad siempre está hablando del presente. Este libro te deja reflexionando sobre el destino de la humanidad y los límites de la tecnología. de Shoshana Zuboff

Es de esos libros que te hacen cerrar la tapa cada tanto y decir “esto es una locura”. Te explica cómo nuestra vida digital es un experimento a gran escala y cómo la privacidad dejó de ser nuestra hace rato. Después de leerlo, nunca volvés a ver un celular de la misma manera.

> El fin de la muerte > Sapiens

de Yuval Noah Harari

Si tuviera que elegir un libro para entender cómo llegamos hasta acá como especie, sería este. Lo leí y me quedaron preguntas que todavía me sigo haciendo. Una de esas lecturas que te cambia la perspectiva y te deja en crisis existencial, pero en el buen sentido.

SI QUERÉS LEER SOBRE ENERGÍA NUCLEAR

Título: La energía nuclear salvará al mundo

AUTOR: Alfredo García

EDITORIAL: Editorial Planeta

AÑO: 2020

PÁGS.: 336

A lo largo de la obra, García aborda temas como el funcionamiento de las centrales nucleares, la seguridad de estas instalaciones, la gestión de residuos radiactivos y los accidentes nucleares más conocidos, como Chernóbil y Fukushima. Además, analiza el papel de la energía nuclear en la reducción de emisiones de dióxido de carbono y su complementariedad con las energías renovables.

Título: La máquina del fin del mundo

AUTORES:Martin Cohen y Andrew McKillop

EDITORIAL: Alianza Editorial

AÑO: 2013

PÁGS.: 312

La obra cuestiona la percepción de la energía nuclear como una alternativa viable y segura a los combustibles fósiles. Los autores argumentan que la energía nuclear no es tan limpia ni segura como se suele afirmar y que sus costos reales a menudo se ocultan, como las grandes subvenciones para la infraestructura y la garantía implícita de que, en caso de un accidente, los costos serán asumidos por el público.

Título: Historia de la energía nuclear

AUTOR: Isaac Asimov

EDITORIAL: Alianza Editorial

AÑO: 1985

PÁGS.: 175

El libro abarca la evolución histórica de la energía nuclear. Comienza con los descubrimientos iniciales sobre la radiactividad y avanza hacia el desarrollo de reactores nucleares y armas atómicas. Asimov también explora las implicaciones éticas y sociales de la energía nuclear, y ofrece una visión equilibrada de sus beneficios y riesgos.

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Sí, señora y señor, y jóvenes seguidores –que también los tengo–, para mi propio asombro, voy a ser uno más de los que les pudra el cerebelo con el tema de la violencia cotidiana. Acá, Picante no habla de terrorismo ni de la alta sofisticación de guante blanco, sino todo lo contrario. Estamos rodeados, encerrados, con barrotes y chicharras compartidas con los vecinos, todos desesperados. Motochorros, robos piraña, ladronzuelos, asesinos, pistoleros y machitos con cuchillos tumberos. ¿Por algo digno y que le cambiará la vida a alguien? No, por el celu, por la cartera de la señora o el changuito de la abuela, por la motito del delivery o el auto que usará seis horas para robar tres kioscos.

Yo no sé si a los demás les pasa, pero Nicanor está harto, putrefacto hasta el tuétano. Insoportable todo, desde hace mucho, pero mucho tiempo. Demasiado. Fue hace unas semanas cuando la urticaria picó en punta y ya se hizo incontrolable. Ese día, entre muchos otros hechos, dos jubilados, ambos octogenarios, mataron a los tiros a un ladrón cada uno. Ladrones y ancianos como si patrullaran Kosovo en su peor

momento. Entonces, digo yo, ¿qué nos pasa? ¿Quién arregla esto y cómo? Y esto no es una sensación, eso seguro, pero todo colabora para llevar “la sensación” con nosotros las 24 horas del día. El bombardeo de los medios, las redes, el streaming y los agotadores grupos de WhatsApp no dan tiempo ni para el copetín; siempre hay un disgusto en puerta.

No deseo hacerme pasar por psiquiatra o entendido, pero recuerdo mucho una película extraordinaria del siglo XX, que vi en su estreno. ¡¡Mamita!! En 1972, propiamente, Deliverance (aquí titulada La violencia está entre nosotros), que cuenta la historia de cuatro amigos que, en tren de aventuras, deciden hacer un viaje en canoa en una campiña salvaje y despojada, lejos de su entorno y forma de vida. De golpe, lo placentero muta a situaciones extremas, y la presencia de lugareños agresivos comienza a producir en ellos mismos el efecto de batallar para sobrevivir.

El entorno imprevisto de una naturaleza adversa y la violencia del hombre contra el hombre se imponen. Absolutamente inolvidable, unos de sus actores era John Voight, genio de mil películas y galardonado con varios premios Óscar, hoy devenido solo en padre de la notable Angelina Jolie. Pero, a qué viene toda esta sanata de Picante, con poquísimas pulgas. Que esta peli oscura y singular muestra con claridad meridiana cómo un grupo social puede transformarse en salvaje y despiadado si la situación lo impone. Y acá nos estamos acostumbrando mal, pero mal, a que esta es la forma de vivir y que así viviremos por siempre. Todos reclaman contra todos: funcionarios, fiscales y la policía, los políticos y los vecinos, mientras cada día hay más malhechores, que entran a la comisaría por una puerta y salen a matar por la otra en pocas horas. Entonces, Nicanor, picante y con pocas pulgas, sugiere que no esperemos que la paciencia se pierda. Nunca es tarde hasta que un día es tarde. ¡Pilas!

VIOLENCIA SIN FIN

Un grupo social puede transformarse en salvaje y despiadado si la situación lo impone. Y acá nos estamos acostumbrando mal, pero mal, a que esta es la forma de vivir”.

SOY NICANOR, DICEN QUE

SOY PICANTE, PERO SOLO TENGO POCAS PULGAS.

Reconstrucción

La lluvia arrasa hasta convertir la ciudad en un paisaje devastado y silente.

El diluvio socava el suelo y transforma en escombros las casas, las calles, el barrio entero.

El agua se lleva todo: recuerdos, fotos, fragmentos de vida, emociones.

Bajo los pies, una correntada feroz. Los ojos brillantes apenas alcanzan a distinguir las ruinas. Las voces quebradas se esfuerzan en pronunciar los nombres queridos.

Aparece, entonces, la otra cara de la catástrofe. La solidaridad se organiza en cadenas humanas; se vuelve baldes, ropa, viandas y abrazos. Las bocinas anuncian el paso de los camiones, saludados por manos en alto, banderas y aplausos sostenidos.

Cuando se piensa que no hay lugar adonde volver, comienza la reconstrucción. Lenta, difícil, dolorosa. Y no son ladrillos ni cal. Son vecinos, familiares, amigos o desconocidos, que conforman una red poderosa e indestructible.

En medio de la desolación, los gestos más pequeños se vuelven trascendentes y los actos heroicos se transforman en símbolos.

Cuando se siente que la identidad naufragó en la inundación, que no hay a qué aferrarse, la memoria rescata lo que queda de cada historia, antes de que los despojos se desintegren en el barro.

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