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La vuelta de Donald Trump al poder sacude la política estadounidense con un innegable impacto a escala global. El líder republicano, fortalecido por el control del Congreso y una mayoría conservadora en la Corte Suprema, se apresta a imponer su agenda disruptiva desde el primer día en la Casa Blanca. ¿Qué repercusiones tendrá su nueva administración en el país y en el mundo?






103. Constanza
p. 92. Sin moldes: la ascendente y controvertida vida de Donald Trump
Reportaje fotográfico que recorre los momentos clave de una figura que, amada y criticada, sigue siendo el centro del escenario mundial.



p. 106. Redes sociales en las elecciones: Más allá del voto
Las plataformas digitales, en especial la red X (ex Twitter), tuvieron un rol predominante en la última elección presidencial de EE. UU. Pero ¿hasta qué punto suman votos reales?









p. 22. UN AÑO QUE PROMETE
SER BISAGRA
-¿Fin de la guerra en Ucrania?
-La furia del clima.
-La masificación de la inteligencia artificial.
-Guerra espacial: objetivo Marte.
-La disputa comercial entre China y EE. UU. se recalienta. -Antártida, llave geopolítica.
-El boom de Vaca Muerta ya es una realidad.
-Los vínculos entre el terrorismo y el crimen organizado








“Seguramente, no fuimos los primeros en hablar de temas estratégicos, pero sí presentamos muchos de ellos al gran público y a nuestros dirigentes, tanto del ámbito político como empresarial y académico. Nuestras conferencias, seminarios y publicaciones se han convertido en un gran lente para mirar con detenimiento tendencias que no estaban en el foco de los grandes medios. Podemos decir, con orgullo, que cumplimos el lema que nos impusimos allá por 2005: ‘Una mirada actual a los temas que vienen’”.

MARIO MONTOTO Presidente de Taeda
Como solemos hacer en las ediciones bisagras entre fin y comienzo de año, presentamos un balance de lo que queda atrás y de lo que pensamos que puede venir. En este caso, seleccionamos a las personalidades de diversos ámbitos que se destacaron a lo largo de 2024 y sugerimos una serie de temas que creemos van a marcar la agenda de 2025. En enero se producirá la asunción de Donald Trump en su segundo mandato (no consecutivo) como presidente de EE. UU. Por eso, el informe de tapa está dedicado a analizar todos los aspectos de este acontecimiento que seguramente cambiará la dinámica internacional. Por último, comenzamos a transitar el año de nuestro 20.° aniversario. ¡Todo un acontecimiento! Desde estas líneas, y anticipándonos a las novedades que iremos presentando, queremos agradecer profundamente a toda nuestra comunidad por el acompañamiento a lo largo de estas décadas. ¡Salud por un gran 2025 para todos!
JUAN IGNACIO CÁNEPA Editor
DIRECTOR
Gustavo Gorriz
EDITOR
Juan Ignacio Cánepa
COLUMNISTAS
Andrea Estrada
George Chaya
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COORDINADOR DE REDACCIÓN
Francisco Reyes
REDACCIÓN
Mariano Roca
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Patricia Fernández Mainardi
Dolores Barón
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ARTE Y DISEÑO
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IMPRESIÓN
Mundial SA
DISTRIBUCIÓN
Distrired SRL
Distribuidora interplazas SA
Fotos de tapa: Fernando Calzada
p. 40





DIPLOMÁTICOS
p. 40. Yurii Klymenko, embajador de Ucrania: “El Kremlin busca subyugar a Ucrania”
p. 54. Wiagro: Tecnología para reducir la pérdida de alimentos
> CIENCIA
p. 60. Edward Lu: “Es muy probable que haya vida fuera de la Tierra”
p. 70. Instituto Balseiro: en busca de la excelencia
> ENTREVISTA
p. 116. Yanina Kogan: “La tecnología es clave para la solución de los desafíos globales”
> >DEFENSA
p. 130. Así se forman los pilotos de caza argentinos
> ENERGÍA
p.136. Juan José Carbajales: “Estamos en un momento bisagra para el país”
p. 150. Europa del Este: de la hegemonía soviética a la cercanía a Occidente

> GEORGE CHAYA



P. 122. RANSOMWARE Y HACKTIVISTAS: AMENAZA EN AMÉRICA LATINA
La Región no está exenta de los principales peligros que enfrenta el mundo en el campo cibernético. Quiénes son los principales grupos que se dedican al secuestro de datos en América Latina y cuál es su impacto económico.
P. 156. TRUMP Y SUS DILEMAS EN MEDIO ORIENTE
El fin de la guerra en Gaza, un nuevo régimen de sanciones a Irán y la continuidad de los Acuerdos de Abraham aparecen como temas prioritarios para el nuevo presidente, mientras que la cuestión palestina difícilmente merezca gran atención.
162. HIPERTEXTUAL.
MIGRAR Y ESCRIBIR
Desde la Antigüedad, los hombres han migrado y han registrado sus experiencias. Cómo han vivido y viven los escritores el duelo por el desarraigo y las tensiones entre la memoria y el olvido en la materia de su escritura.
166. DANDO QUE HABLAR.
NO LA VEN
Hay un compromiso distinto del hablante con lo que está diciendo según haya sido testigo presencial de los hechos o lo sepa de oídas. En otras palabras, si ha sufrido en carne propia la información que está transmitiendo.
PRESIDENTE
Mario Montoto DIRECTOR Gustavo Gorriz
www.defonline.com.ar DEF es una publicación de TAEDA EDITORA SA. Derechos reservados. Se prohíbe su reproducción total o parcial sin autorización. Las opiniones vertidas en esta revista no representan necesariamente las de TAEDA EDITORA SA. Registro de Propiedad Intelectual N.º 476240. Piedras 1333 2.º “A”, Buenos Aires, Argentina. (5411) 4300-1186.

Por Mario Montoto
Presidente de Taeda
Concluye un año por demás agitado. Es verdad que, últimamente, todos los años vienen con una alta carga de intensidad y conflictos, pero este en particular ofreció numerosos sucesos de gran interés para nuestro medio.
Para empezar, lo más trágico. Fue un año marcado por la continuidad de las guerras y el estallido de nuevos enfrentamientos. La humanidad también vivió con angustia la amenaza de una escalada nuclear de consecuencias impredecibles. Hemos vivido el momento más crítico desde la confrontación
entre EE. UU. y la Unión Soviética durante la Guerra Fría. Hoy observamos un eje occidental, nuevamente encabezado por EE. UU. y sus aliados de la OTAN, contrapuesto a un nuevo alineamiento entre Rusia, China e Irán.
Una muestra cabal de esto es el conflicto entre Rusia y Ucrania. Anticipado por DEF en 2014 –artículo que también fue publicado en Infobae–, incluso antes de la anexión de Crimea y de las primeras escaramuzas en el Donbás, presenciamos in situ lo que sucedía en el terreno y entrevistamos a sus protagonistas. Una

vez concretada la invasión rusa en 2022, dijimos que, contra la opinión de la mayoría, esta no iba a ser una guerra corta y de baja intensidad, sino un conflicto prolongado de un nivel de destrucción que nos llevaría a los peores momentos de la Segunda Guerra Mundial. El conflicto lleva ya casi tres años, con combates que se estancan, y causan más y más muertos. El fino equilibrio entre el apoyo de los países de la OTAN a Ucrania, sin llegar a involucrarse directamente en las acciones en el terreno, y la amenaza que hace Rusia de utilizar su arsenal nuclear si viera violado su espacio territorial –algo que, de hecho, ya ha ocurrido en la región de Kursk– pone al mundo al filo de una nueva conflagración mundial explícita, y no de manera disimulada como hasta ahora.
En otra zona del mundo, las acciones de defensa que lleva adelante Israel después del terrible e inhumano ataque que sufrió el 7 de octubre de 2023, por parte de Hamás, se extendió al Líbano, luego de que la organización terrorista Hezbollah, comandada por la República Islámica de Irán, intensificara sus ofensivas desde la frontera norte. Los argentinos sabemos bien de qué es capaz este grupo asesino, por haber sido quien violó nuestra soberanía nacional en los atentados contra la embajada de Israel en Buenos Aires, en 1992, y la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en 1994.
Sin perder de vista la dura coyuntura que vive hoy Israel, en DEF siempre nos interesó ir más allá de esa realidad y rescatar la otra cara (y tal vez la más importante) de ese querido país de Medio Oriente: con sus innovaciones científicas y tecnológicas, y un ecosistema emprendedor envidiable, Israel ayuda decididamente a mejorar la vida de la humanidad en su conjunto. Desde la gestión de los recursos hídricos hasta los múltiples desarrollos tecnológicos y, en particular, los avances de las denominadas health tech, empresas que apuestan a soluciones para mejorar la salud, los tratamientos médicos y la atención hospitalaria, Israel nos ofrece un modelo a imitar. Por eso, un acontecimiento que marcó a nuestra editorial en 2024 fue la presentación del libro Next, de Avi Jorisch, que hace foco en los adelantos desarrollados por Israel, EE. UU. e India, entre otros, que cambiaron para bien la vida del planeta.
Volviendo al plano geopolítico, la situación en Medio Oriente tuvo diversos ingredientes, ya que Irán, a través de otro de sus brazos ejecutores, los hutíes de Yemén, atacaron una de las principales vías comerciales del mundo: el mar Rojo. Después de haber ganado terreno interno, se enfrentaron a una coalición liderada por Arabia Saudita a partir de 2015, y expandieron su campaña de violencia a barcos de distintas nacionalidades que circulaban por el mar Rojo

y, con misiles, incluso, alcanzaron el territorio israelí. Para quien piense que se trata de un conflicto remoto, cabe citar el impacto que tuvo este accionar en la economía de nuestro vecino Brasil, gran país exportador, cuyo 9% de carga en contenedores pasa por esa ruta.
Pero tal vez el riesgo de que el conflicto escalara a un nivel regional más amplio –poniéndolo en términos conservadores– se dio cuando Irán lanzó un ataque masivo y directo (no a través de terceros) con drones y misiles sobre suelo israelí. Sin embargo, los duros golpes propinados por Israel a las cúpulas de Hamás y Hezbollah, sumado a la caída del régimen de Bashar al-Assad en Siria debilitó fuertemente al régimen de Teherán y mermó notablemente su poder, sin perder de vista sus capacidades nucleares que hasta el día de hoy conserva en desarrollo.
Más allá de la expectativa favorable, no está claro hacia dónde se dirigen las nuevas autoridades de Siria, por lo cual quedan muchos interrogantes por resolver en la región.
Finalmente, no podemos dejar de mencionar a los 100 secuestrados que aún siguen en manos de los terroristas de Hamás. En especial a Kfir Bibas, el bebé de nacionalidad argentina que fue raptado junto con su familia con apenas ocho meses. En su corta vida, ya pasó más tiempo en cautiverio que en libertad.
Si vemos más allá de las guerras, cabe destacar que durante todo 2024 casi la mitad de los habitantes del planeta fue llamado a ejercer su derecho al voto. Entre las elecciones que concitaron más atención, la principal potencia, EE. UU., eligió su destino para los próximos cuatro años y lo hizo con un resultado más contundente que el esperado. Fueron, en su gran mayoría, campañas polarizadas que los encuestadores tradicionales no supieron leer, en las que los ciudadanos debieron elegir entre modelos de país diametralmente opuestos y liderazgos antagónicos. Los nuevos gobernantes tendrán ahora la misión de volver a unir a sus sociedades en el plano interno, y lidiar con un mundo convulsionado, en el que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y otros organismos multilaterales están siendo muy cuestionados por su fracaso como instancias de diálogo y construcción de consensos.
Como señalamos en el párrafo anterior, las empresas de sondeos y encuestas de opinión han fallado sistemáticamente en la predicción de los resultados de las últimas elecciones. Es necesario pensar en cómo adaptar sus técnicas e instrumentos al mundo de los algoritmos y la inteligencia artificial, que deja en el camino a las vetustas metodologías que, cómodas en testear el voto más cercano y fácil de medir, no logran captar la complejidad del momento y las verdaderas necesidades del electorado.
En este difícil contexto, me interesa destacar algunos temas fundamentales de cara al futuro: 2024 ha sido un año en el que se acentuaron tendencias que

se habían acelerado después de la pandemia. Entre ellas, podemos mencionar el avance de la Inteligencia Artificial, con sus múltiples facetas y los desafíos que ello genera. Al mismo tiempo, se consolidaron fenómenos que venimos observando desde estas páginas desde hace varios años y hoy empiezan a ganar espacio en la agenda regional e internacional, como el posicionamiento del Atlántico Sur y de la Antártida como llaves para la estrategia global de las grandes potencias, y la carrera espacial como el nuevo campo de disputa geopolítica, que involucra cada vez a más actores, tanto públicos como privados.
Tuve el privilegio de acompañar al astronauta estadounidense Edward Lu durante una gira por Argentina. Me impresionó su optimismo y la pasión con la que encara el futuro de la industria satelital y espacial. Fue particularmente elogioso con el nivel y la calidad de los profesionales argentinos, y no dudó en afirmar, convencido, que nuestro país tendrá un hombre en el espacio en pocos años. Con él, visitamos la sede de INVAP, en Bariloche, y conversamos con los jóvenes que participan en Mendoza de la Mars Society, una iniciativa impulsada por la NASA. No caben dudas que nuestros recursos humanos invitan a pensar en positivo y soñar con una Argentina en condiciones de desempeñar un rol cada vez más importante en las industrias del futuro. La mayoría de estos temas, por no decir todos, fueron tratados por DEF en sus distintos formatos –revista,
web, TV y redes sociales–; y lo hemos venido haciendo con mucha humildad desde hace veinte años, cuando vislumbramos lo que otros aún no veían. No es jactancia. Quiero poner en valor el espíritu con el que abordamos nuestro trabajo cotidiano, identificados con el lema que nos acompaña desde el primer día de nuestro proyecto: “Una mirada actual a los temas que vienen”.
Así lo hemos hecho en estos casi 20 años, en los que recorrimos todo el hemisferio y nos esforzamos por ver más allá de la coyuntura y de los acontecimientos. Cuando pocos hablaban de ellas, nos atrevimos a poner en agenda el fenómeno de las “maras”, las temibles pandillas centroamericanas que se han expandido y han diversificado sus negocios ilícitos en la Región. Lo mismo hicimos con los llamados “migrantes climáticos”, obligados a abandonar sus hogares como resultado de la crisis ambiental que vive el planeta. En el plano del calentamiento global, frente al cual se exige un cambio de paradigma en la economía, hoy vemos cómo desde distintos foros se redescubre el papel clave de la energía nuclear, cuyo uso civil aporta una solución a la necesidad de fuentes no contaminantes y seguras, en la perspectiva de un futuro libre de fuentes fósiles.
Argentina ha estado siempre a la vanguardia en el sector nuclear y, más allá de los gobiernos de distinto signo político que se sucedieron, desde la década de 1950 hasta nuestros días, esa ha sido una política de Estado que hoy nos ubica en el reducido grupo

de países que dominan todo el ciclo del combustible nuclear. Y, lo que es aún más importante, nos permite estar excelentemente representados en los máximos organismos de decisión a nivel mundial; basta citar el caso del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), actualmente presidido por el embajador Rafael Grossi, que ha sido un referente de consulta permanente en nuestra revista, de quien nos sentimos orgullosos y que nos honra con su liderazgo a nivel global.
En ese mismo marco, nos gratifica el reciente anuncio del Gobierno del presidente Javier Milei sobre la conformación del Consejo Nuclear Argentino, presidido por su jefe de asesores, Demian Reidel y desde donde se han delineado las directivas de un ambicioso plan que, entre otros objetivos, buscará satisfacer, con una fuente confiable y segura, las necesidades energéticas que anticipa el pleno desarrollo de la inteligencia artificial.
Vinson, y las entrevistas a los jefes del Comando Sur de EE. UU. de las últimas dos décadas en la sede central de la institución en el Doral, Miami. Lo hemos hecho siempre poniendo en valor la necesidad de construir alianzas estratégicas para proyectarnos en un mundo cada vez más agitado.
Desde nuestro primer número, la causa Malvinas y nuestra histórica presencia en la Antártida también han estado presentes en la agenda de DEF. El Atlántico Sur adquiere una importancia cada vez mayor como espacio de valor geopolítico por sus pasos bioceánicos, sus ricos recursos naturales –los conocidos y los que están en etapa de exploración– y su proyección hacia el Continente Blanco. Esos múltiples factores, que no pueden sernos ajenos, nos obligan a profundizar nuestros conocimientos y comprender qué sucede en las aguas que bañan nuestras costas y cuyo destino nos toca tan de cerca.
También hemos sido pioneros en el análisis de los múltiples problemas ligados a la defensa hemisférica y sus soluciones prácticas, con visitas en primera persona a instalaciones clave, participación en foros académicos, consulta a expertos y entrevistas exclusivas con los responsables del área en diferentes países de la Región. Para poner en hechos concretos todo lo dicho, cabe citar nuestra visita a las favelas de Río de Janeiro en repetidas ocasiones, la cobertura desde la selva colombiana o nuestras repetidas incursiones en los portaaviones USS George Washington y USS Carl
Seguramente, no fuimos los primeros en hablar de estos temas, pero sí presentamos muchos de ellos al gran público y a nuestros dirigentes, tanto del ámbito político como empresarial y académico. Nuestras conferencias, seminarios y publicaciones se han convertido en un gran lente para mirar con detenimiento tendencias que no estaban en el foco de los grandes medios.
En ese sentido, siempre estaremos agradecidos a Infobae, el medio hispanohablante más grande del mundo, por abrirnos las puertas, darnos un espacio y hacer posible que cientos de miles de lectores

puedan ver anticipadas algunas de las notas que luego son publicadas en nuestra revista.
Sabemos que 2025 será un año de consolidación de las tendencias que expusimos más arriba y que seguramente marcarán el segundo cuarto del siglo XXI. Por eso, estamos trabajando en numerosos proyectos que abordarán diferentes aspectos de esas problemáticas. Por ejemplo, coorganizaremos la décima edición de la Conferencia de Seguridad Hemisférica junto con la Florida International University. Esta colaboración, que ya tiene varios años, se hermana con otro ciclo de seminarios que iniciamos en Washington en el año 2010, junto con la George Washington University, y que continuó en otras ediciones en Bogotá y Buenos Aires, en estos casos en colaboración con la Universidad Tadeo Lozano y con la Universidad Católica Argentina, respectivamente. Como grupo latinoamericano fuimos pioneros en proponer una agenda hemisférica con una mirada común.
Entre las publicaciones que estamos preparando se destacan una sobre el Atlántico Sur y la Antártida, y otra sobre Inteligencia Artificial. Esta última, fruto de una alianza de Taeda con Microsoft de EE. UU., aborda las diferentes aplicaciones y posibilidades que abre esta tecnología revolucionaria en el campo de la sustentabilidad, la medicina y el bienestar común. La obra se titula Inteligencia Artificial para el bien, de Juan Lavista y William Weeks, y vaticina que no nos espera un futuro apocalíptico, más bien todo lo contrario.
En ese sentido, y fruto de esa misma alianza con Microsoft, cabe destacar la acción que está llevando a cabo la Fundación Taeda en la comunidad de Jécua, en Mozambique. Allí, gracias al trabajo de la congregación de hermanos franciscanos, dirigida por el fray Jorge Bender, ya hemos instalado las redes y los equipos necesarios para dar conectividad a esta población rural, lo que les abre la puerta a la educación, a innovaciones para su trabajo agrario y a su crecimiento personal. Esto es solo una muestra de lo que se puede realizar con la tecnología y el espíritu con el que abordamos esta temática.
Los desafíos son múltiples en este mundo en transformación en el que la incertidumbre es la regla. Afrontemos el futuro con esperanza; esa “esperanza” que, tal como señaló el papa Francisco en ocasión de la apertura de la Puerta Santa y el inicio del Jubileo 2025, nos pide que “no nos demoremos, que no nos dejemos llevar por la rutina, que no nos detengamos en la mediocridad y la pereza”.
Desde DEF y Taeda, invitamos a cada uno de los que leen estas líneas a no caer en el pesimismo y a tomar conciencia de que el futuro está en nuestras manos. Y que cada uno, desde su lugar, sienta que puede hacer un aporte para que este mundo sea un mejor lugar para los que hoy lo poblamos y los que nos seguirán. A esas futuras generaciones tenemos la obligación de legarles un planeta más justo, equitativo y sustentable. Ese es el compromiso que nos seguirá guiando.

Los rehenes por Hamás son el rostro de uno de los hechos más terribles que le tocó atravesar a Israel, pero también a toda la comunidad internacional. El 7 de octubre de 2023 fue un golpe directo no solo a los israelíes, sino también a toda la humanidad.
Entre los 251 secuestrados iniciales, hubo un caso en particular que estremeció a todos: el de Kfir Bibas, un bebé argentino de nueve meses que fue raptado junto a sus padres y el 31 de diciembre de 2024 cumplió 451 días fuera de su hogar.
Kfir simboliza la crueldad sin límites del terrorismo y la lucha que Israel libra en su defensa para recuperar a los rehenes con vida, al mismo tiempo que intenta poner fin a una amenaza que pone en peligro a cientos de miles de vidas en Medio Oriente. Mientras tanto, el horror de la guerra, que no distingue entre culpables e inocentes, sigue cobrandose víctimas.
Al momento del cierre de esta edición, se llevaban a cabo negociaciones de paz que presentan una oportunidad para terminar la guerra luego de más de un año y un prolongado período de sufrimiento para las familias de los secuestrados.





Vivimos un mundo de grandes cambios y pareciera que en el año que comienza veremos cristalizarse algunas tendencias que se forjaron a lo largo de todo el primer cuarto del siglo. Presentamos aquí algunas de ellas, según la mirada de DEF.













La guerra entre Rusia y Ucrania resultó ser más prolongada, extenuante y compleja de lo pensado. Las sanciones internacionales contra Moscú, los desplazados y los muertos de ambos bandos impactaron de lleno en el mapa geopolítico, económico, energético y social.
Hace tiempo que el conflicto ya no involucra solamente a Rusia y a Ucrania, sino a todo Occidente –con la Organización del Tratado del Atlántico Norte a la cabeza– y a los aliados rusos, como Corea del Norte, que aportó tropas y armamento, y China, que funciona como el sostén económico y comercial de un Kremlin aislado.
Pese a la alta complejidad del escenario, la disputa armada parece encaminarse hacia un alto el fuego con aspiraciones definitivas. Con diferencias en los términos de la negociación y discrepancias sobre quiénes serán los encargados de negociar, tanto Volodímir Zelenski como Vladimir Putin dieron señales positivas para entablar las primeras conversaciones para finalizar de la guerra.


2025 se perfila como un año crucial en la lucha contra el cambio climático. Cada vez vemos con más frecuencia eventos extremos y severos: olas de calor abrasadoras, sequías prolongadas, inundaciones catastróficas y tormentas tropicales destructivas.
El ejemplo más reciente fue la tragedia de Valencia, que se convirtió en el desastre natural con más víctimas fatales en la historia de España: alrededor de 227 muertos. La comunidad científica es tajante y advierte que si no se toman medidas urgentes y drásticas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, las consecuencias serán irreversibles en el corto plazo. Los ecosistemas colapsarán, la producción de alimentos se verá amenazada y millones de personas se verán obligadas a abandonar sus hogares.
La atención mundial estará puesta en las negociaciones climáticas internacionales, donde los líderes mundiales deberán tomar decisiones audaces para limitar el calentamiento global a 1,5 °C. La sociedad civil, los activistas climáticos y las empresas también jugarán un papel fundamental en la transición hacia una economía más sostenible y resiliente.


La inteligencia artificial (IA) tuvo un impacto transversal en la sociedad, en donde muchos aspectos de la vida cotidiana podrán cambiar para siempre. Tecnologías, como modelos generativos avanzados, asistentes virtuales y herramientas automatizadas están redefiniendo sectores como la educación, la salud, la creatividad y la economía. La IA ha dejado de ser exclusiva de expertos para integrarse en productos cotidianos, desde dispositivos móviles hasta aplicaciones empresariales. Además, el debate sobre sus implicancias éticas, como el sesgo algorítmico, la privacidad de los datos y la automatización laboral, ha tomado relevancia global. Países y empresas están invirtiendo en la regulación y en el desarrollo de la IA “responsable” para equilibrar los beneficios con los riesgos. En este contexto, 2025 marcará un punto de inflexión, en el que la IA estará cada vez más accesible para la población y transformará el modo en que vivimos, trabajamos y entendemos el mundo.


La carrera espacial nunca estuvo tan activa. Misiones como las de SpaceX, la NASA y otras agencias espaciales están desarrollando naves y tecnologías innovadoras que allanarán el camino para viajes tripulados con miras a la exploración interplanetaria. Paralelamente, los descubrimientos recientes en Marte, como rastros de agua subterránea, evidencias de compuestos orgánicos y un mayor entendimiento de su geología, están revolucionando la percepción sobre la posibilidad de vida pasada y futura en el planeta. Estos hallazgos no solo son relevantes para la ciencia, sino que también generan entusiasmo global para descubrir y entender aún más el Planeta Rojo. Además, 2024 fue testigo de una mayor colaboración entre sectores públicos y privados, lo cual acelera el desarrollo de proyectos espaciales con fines científicos y comerciales que con seguridad crecerán mucho más en 2025. De esta forma, Marte se convirtió en el símbolo del próximo “gran salto para la humanidad”.


El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca pone al tope de la agenda la posibilidad de una guerra comercial abierta entre las dos principales potencias económicas del mundo. Sin haber asumido todavía como presidente de los Estados Unidos, el republicano ya amenazó con un incremento del 10% en los aranceles para todos los productos provenientes de China que ingresen al mercado estadounidense. Entre Estados Unidos y China se reparten el 35,5% del PBI del mundo, por lo que la salud de su vínculo y sus políticas comerciales tienen grandes incidencias en el resto de las economías nacionales.
Con la medida anteriormente citada, Trump busca volver a instaurar el proteccionismo que caracterizó su primer mandato. El objetivo es dejar de alimentar el crecimiento de su principal rival, con el riesgo de que Pekín instaure una medida reaccionaria, y la balanza comercial entre ambos países se vea afectada. Un cambio drástico que podría dañar a ambas economías y al resto del mundo.



A medida que el cambio climático derrite los hielos y revela nuevos recursos naturales, la presión sobre la Antártida, en particular sobre el factor territorial, se hace cada vez más fuerte. Cabe recordar que el sector reclamado por Argentina también es disputado por Chile y por el Reino Unido. En este marco, durante 2024 Chile reforzó su presencia y robusteció sus bases. Por su parte, Argentina avanzó con el proyecto de la Base Petrel que le permitirá establecer una mayor conexión entre ambos continentes. Además, la Armada y la Fuerza Aérea incorporaron nuevas aeronaves para poder aterrizar en el hostil hielo antártico. Tradicionalmente considerado un territorio de cooperación científica, el Continente Blanco se encuentra ahora en el centro de una creciente competencia entre las grandes potencias, de cara al momento en el que se deberá revisar el Tratado Antártico, en 2048. La búsqueda de minerales estratégicos, rutas marítimas más cortas y la influencia en las futuras decisiones sobre la gobernanza del continente han convertido a la Antártida en un complejo y desafiante tablero de juego geopolítico que seguramente dará que hablar en 2025.

La producción de Vaca Muerta representa el 58% del petróleo y el 74% del gas producido en el país. El despegue de la formación no convencional neuquina ya es una realidad y ha permitido revertir 14 años de déficit en nuestra balanza comercial energética. Según proyecciones de la consultora PwC, Argentina podría alcanzar un superávit energético de 30.000 millones de dólares en 2030, con una producción estimada de un millón de barriles de petróleo diarios y más de 250 millones de m3 de gas por día. Las obras de reversión del Gasoducto Norte y la nueva planta compresora del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner han permitido ampliar la capacidad de transporte de gas. En el corto plazo, el país está en condiciones de afianzar su perfil exportador. Al mercado chileno se suma ahora, como destino de exportaciones, el cordón industrial y residencial de Porto Alegre, en el sur de Brasil. Mientras tanto, el nuevo Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI) ha acelerado los proyectos de la industria. La construcción del oleoducto Vaca Muerta Sur, el proyecto Duplicar de Oleoductos del Valle y las iniciativas de exportación de gas natural licuado de YPF, Pan American Energy y Tecpetrol invitan a soñar con un clúster que podría posicionar al país como un actor de peso en el mercado global.


Las tensiones en Medio Oriente y el crimen organizado en América Latina están conectados por el terrorismo internacional, que usa la infraestructura de grupos locales para actividades ilícitas. Hezbollah colabora con el PCC brasileño y algunos carteles colombianos, venezolanos y mexicanos para financiar su maquinaria destructiva. En Argentina, la identificación de Hussein Ahmad Karaki, jefe operativo de Hezbollah en la región, evidenció vínculos entre los atentados a la Embajada de Israel (1992) y la AMIA (1994), y operaciones de lavado en la Triple Frontera. Además, en 2024, Ecuador enfrentó una crisis de violencia narcocriminal, lo que llevó al presidente Daniel Noboa a declarar un “conflicto armado interno” y a movilizar a las Fuerzas Armadas para contener la amenaza que ponía en riesgo la estabilidad del país.
Estas son todas muestras de un modelo que se afianza y que deberá ser foco de las agencias estatales para poder combatir con efectividad la violencia.

YURII KLYMENKO
En un reportaje sin medias tintas, el embajador de Ucrania en Argentina agradeció el apoyo del gobierno de Javier Milei, reafirmó el rumbo europeísta de su país hacia la UE y la OTAN, y denunció el “chantaje nuclear” y los crímenes de guerra de Rusia.
Por Mariano Roca
Fotos: Fernando Calzada


El fin de la “guerra imperialista del Kremlin” y la búsqueda de una “paz justa, duradera, sostenible e integral” son objetivos irrenunciables del gobierno de Ucrania. Lo dejó muy claro su embajador en Argentina, Yurii Klymenko, en un extenso diálogo que mantuvo con DEF. El diplomático recordó que la agresión del régimen de Vladimir Putin no comenzó el 24 de febrero de 2022, sino ocho años antes, en marzo de 2014, con la anexión ilegal de la República Autónoma de Crimea. “El dictador ruso utilizó a su favor el tiempo transcurrido desde ese momento para preparar la invasión a gran escala”, señaló, al tiempo que denunció “las políticas genocidas de la dictadura del Kremlin contra el pueblo ucraniano”.
El titular de la legación diplomática de Ucrania en Buenos Aires tuvo palabras de agradecimiento hacia el gobierno
de Javier Milei por su “postura firme” en defensa de su país, víctima de las ambiciones territoriales y geopolíticas de Rusia. Recordó que Argentina fue el primer país latinoamericano que recibió en su territorio al presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, en diciembre de 2023. Volvieron a verse las caras con Milei en junio de 2024 en Suiza, durante la Cumbre Global por la Paz, y el mandatario argentino fue condecorado por el gobierno de Ucrania con la “Orden de la Libertad”.
� ¿Qué representó para la historia de Ucrania el triunfo del movimiento Euromaidán en 2014, que Vladimir Putin definió como “golpe de Estado”?
� Los ciudadanos ucranianos defendieron en las calles su derecho a decidir su propio camino y a definir
su futuro. El Euromaidán fue el reflejo de la postura firme del pueblo con respecto a la integración completa en la Unión Europea (UE). Lo que ocurrió en ese momento fue la “revolución de la dignidad”, que no tiene nada que ver con la opinión pervertida del dictador Putin. El régimen del Kremlin trató de impedir que esos acontecimientos ocurrieran e intentó, por todos los medios, mantener a Ucrania en su órbita de influencia. Durante el régimen de Putin, Rusia siempre tuvo planes imperialistas sobre Ucrania. El dictador quiere conquistar completamente nuestro territorio. Con sus políticas genocidas, la dictadura del Kremlin busca subyugar al pueblo y eliminar la lengua y la cultura ucranianas.
� ¿Su país está conforme con la reacción de la comunidad internacional tras el inicio de la invasión rusa?
“Durante su primer gobierno, el presidente Trump autorizó el envío a Ucrania del sistema avanzado de defensa antitanques Javelin, que desempeñó un papel clave para repeler la ofensiva del agresor ruso”.
� Nosotros agradecemos mucho a todos nuestros socios, a EE. UU., la Unión Europea, los miembros de la OTAN, los otros socios transatlánticos y de todas las regiones del mundo. Es muy difícil contrarrestar la agresión de un país imperialista, con todo su arsenal bélico, y cuyo territorio es 28 veces más grande que el de Ucrania. Mi país aprecia mucho todo el apoyo político, humanitario, económico, militar y técnico, que nos ha permitido continuar nuestra lucha por la libertad, por la independencia y por la integridad territorial en el presente y hacia el futuro. Desde luego, nos gustaría que esta ayuda se proporcionara de manera más oportuna y en mayores cantidades. Eso tendría un importante efecto disuasorio sobre el agresor. Después de todo, se trata de la seguridad en Europa y del mundo entero y de contrarrestar el agresivo expansionismo ruso, que, por supuesto, no se limita a Ucrania.
� ¿Les preocupa la postura que pueda adoptar el nuevo presidente de EE. UU., Donald Trump?
� Contamos con el liderazgo del presidente electo de EE. UU., Donald Trump, y tomamos en cuenta el principio clave de la paz a través de la fuerza que él defiende. Está claro que no se puede apaciguar al dictador que está en el Kremlin. Solamente la fuerza y la presión pueden dar los resultados que necesitamos. El régimen de Putin no entiende otras formas de diálogo y no demuestra ningún deseo de poner fin a la guerra imperi lista contra Ucrania. Debemos recordar que en 2018,
durante su primer gobierno, el presidente Trump autorizó el envío a Ucrania del sistema avanzado de defensa antitanques Javelin, cuyos misiles, en particular, desempeñaron un papel clave para repeler la ofensiva del agresor ruso en la región de Kiev en los meses de febrero y marzo de 2022. Esperamos que su nueva administración contribuya a la meta de poner fin a la guerra y garantizar la paz justa, duradera y sostenible, respetando la integridad territorial de Ucrania.
� ¿El ingreso pleno a la OTAN es una decisión irrenunciable de su país?
� Nuestra decisión de lograr la plena integración tanto en la Unión Europea como en la OTAN es irreversible. Ese
FÓRMULA
rumbo está consagrado, desde febrero de 2019, en la Constitución de Ucrania y refleja el deseo del pueblo ucraniano. Hemos visto que la guerra a gran escala del dictador Putin trajo consigo resultados completamente diferentes a sus pretensiones iniciales, como fue el ingreso de Suecia y Finlandia a la OTAN, conscientes de la amenaza creciente que representa Rusia en sus fronteras. Recordemos que cuando Rusia lanzó por primera vez su agresión contra Ucrania, con la ocupación ilegal de la República Autónoma de Crimea en 2014, mi país mantenía un estatus de no alineamiento en materia de alianzas militares. Y, en ese momento, el nivel de apoyo de la población a la
En octubre pasado, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, presentó ante la opinión pública el denominado “Plan de la Victoria”, que consiste en cinco puntos y tres anexos secretos, con los que su país busca asegurar su triunfo militar sobre Rusia. El primero de ellos ratifica la integración de su país en la OTAN, para lo cual Kiev requiere una “invitación incondicional” de la Alianza Atlántica. El segundo apunta a un reforzamiento de las capacidades militares y de las posiciones de las FF. AA. de Ucrania en el terreno, así como la destrucción del potencial ofensivo ruso en los territorios ocupados. El tercero se refiere a la disuasión e incluye el despliegue de armamento estratégico no nuclear en su territorio, lo que el propio Zelensky definió como “la paz a través de la fuerza”. El cuarto apartado prevé la protección y un paquete de inversiones en recursos naturales claves presentes en territorio ucraniano, como el ucranio, el titanio, el litio y el grafito, entre otros. El último punto propone el reemplazo de contingentes militares estadounidenses, estacionados en Europa, por unidades ucranianas con experiencia en el uso de armamento bélico y tácticas de guerra moderna. Esas unidades ucranianas actuarían en conjunto con las tropas de la OTAN.
YURII KLYMENKO
> Es diplomático de carrera, con una extensa experiencia en el ámbito de las negociaciones internacionales.
> Se graduó en las Facultades de Derecho y Romano-Germánica de la Universidad Nacional “Taras Shevchenko”, de Kiev, y en el Centro de Ginebra para Políticas de Seguridad.
> Cumplió distintas funciones en las embajadas de su país en el Benelux (Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo) y en los EE. UU.
> Fue asistente del viceministro de Relaciones Exteriores de Ucrania; subjefe del Departamento de Control de Armas y Cooperación Técnico-Militar y director de la IV Dirección Territorial (Hemisferio Occidental) del mismo Ministerio.
> Fue cónsul general de Ucrania en Tesalónica (Grecia) y en Barcelona (España).
> Fue Representante Permanente de Ucrania ante la Oficina de la ONU y otros organismos internacionales en Ginebra (Suiza), y trabajó como Representante Especial de Ucrania para el arreglo de la cuestión de Transnistria, en Moldavia.
> El 21 de febrero de 2023, asumió su actual función como Embajador extraordinario y plenipotenciario de Ucrania en la Argentina y concurrente en Uruguay y Paraguay.
> Tiene 55 años. Está casado con Zoia Klymenko, con quien tiene una hija y un hijo.

integración euroatlántica era de poco más del 30%; hoy ese consenso es de más del 80%. Nuestra membresía de pleno derecho de la Alianza Atlántica es la mejor garantía para nuestra seguridad en el futuro. Hicimos nuestra solicitud formal el 30 de septiembre de 2022 y pensamos que, tras el final de la guerra lanzada por Rusia, podremos concretar esa aspiración en forma avanzada. Esperamos que los miembros de la OTAN reaccionen positivamente.
El pasado 5 de diciembre, se cumplieron 30 años del Memorándum de Budapest, documento por el cual Ucrania renunció a su arsenal nuclear y se incorporó al Tratado de No Proliferación (TNP). Firmado también por la Federación Rusa, EE. UU., el Reino Unido, Francia y China, el Memorándum garantizaba el respeto de la independencia, la soberanía y la integridad
territorial de Ucrania en sus fronteras existentes. “Mi país confió en las garantías que se brindaban en el Memorándum de Budapest. La práctica demostró que el documento no funcionó, pues Rusia violó brutalmente sus compromisos, así como más de 300 documentos que firmó con Ucrania”, se lamentó el embajador Klymenko.
� Cómo reacciona Ucrania ante la permanente amenaza de Putin de usar armamento nuclear?
� Desgraciadamente, el Memorándum de Budapest no garantizó nuestra seguridad y, desde la invasión a gran escala de febrero de 2022, Rusia empezó a ocupar las centrales nucleares y a considerarlas como objetivos militares, algo nuevo en la táctica y la estrategia militar. Lo hizo temporalmente en Chernobyl, donde además ha robado equipamiento; y hoy lo sigue haciendo en la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa. Las irresponsables actividades de Rusia en esta última central y sus constantes provocaciones constituyen una amenaza a la seguridad nuclear y ponen en peligro no solo a Ucrania, sino a toda Europa y a la propia Rusia. Incapaz de lograr el éxito en el campo de batalla, la Federación Rusa recurrió a su último recurso: aumentar significativamente el chantaje nuclear. Por lo tanto, el mundo debe dejar en claro, de forma inequívoca, que no se dejará intimidar y debe aumentar aún más la presión sobre el país agresor en todas las direcciones posibles.
� ¿Confía en que pueda resolverse la situación de ocupación ilegal de la central nuclear de Zaporiyia?
� Ha habido distintos llamamientos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a Rusia para que retire sus unidades y todo su equipo militar de Zaporiyia, y devuelva la central nuclear al control del gobierno de Ucrania. Nosotros apreciamos el involucramiento
y el compromiso personal del director general del OIEA, Rafael Grossi. También agradecemos la postura firme y contundente de Argentina en el reclamo por la devolución de las instalaciones de la central al gobierno de Ucrania, que debe regresar al control operativo del gobierno de Ucrania. Por el bien de la seguridad nuclear, el mundo entero debe hacer todo lo posible para garantizar que Rusia abandone la central nuclear lo antes posible.
� ¿Su país está conforme con las órdenes de arresto dictadas por la Corte Penal Internacional (CPI) contra Vladimir Putin y su comisionada para Derechos del Niño, Maria Lvova-Belova, por la deportación forzosa de niños ucranianos?
� Entre los múltiples crímenes cometidos por el invasor, los más flagrantes son los que se cometen contra los niños ucranianos: el secuestro y desplazamiento forzoso de los niños ucranianos de los territorios temporalmente ocupados por Rusia. Después de secuestrarlos, comienzan a adoctrinarlos, modifican sus datos personales y los dan en adopción a familias rusas. Contra la voluntad de los propios niños, también les otorgan la ciudadanía rusa. Todo ello dificulta su búsqueda y el retorno a Ucrania. Ha sido muy importante la orden de arresto contra el dictador Putin y su cómplice, Maria Lvova-Belova. Nosotros hemos documentado más de 20.000 casos, pero, según datos extraoficiales, hay entre 200.000 y 300.000 niños ucranianos secuestrados y deportados forzosamente.
� ¿Qué pasos se están dando para lograr el regreso de esos niños a sus hogares?
� En febrero de 2024, se conformó la

Población total: 47.732.079
Superficie: 603.700 km²
Capital: Kiev
Sistema de gobierno: República mixta
Jefe de Estado: Volodimir Zelensky
Ucrania declaró su independencia el 24 de agosto de 1991 y fue uno de los países firmantes del Tratado de Belavezha, que condujo a la disolución de la Unión Soviética el 8 de diciembre de ese mismo año.
Intercambio comercial con Argentina (2023)
Exportaciones a Ucrania: US$ 52,9 millones
Importaciones desde Ucrania: US$ 2,9 millones
Saldo comercial: + US$ 49,9 millones
Coalición Internacional por el Retorno de los Niños Ucranianos. Argentina fue el 37.° país en sumarse a ese instrumento. La coalición es copresidida por Canadá y Ucrania, y hoy está integrada por más de 40 países. También agradecemos a aquellos países que contribuyen a este asunto a nivel bilateral. Esperamos que, en el marco del respeto del derecho internacional, todos los países del mundo cumplan sus compromisos y deberes. Confiamos en que la comunidad internacional siga presionando al régimen de Rusia para que todos los niños secuestrados vuelvan a sus hogares en Ucrania.
“Entre los múltiples crímenes cometidos por el invasor, los más flagrantes son los que se cometen contra los niños ucranianos”.

� El presidente Putin ha hecho muy pocos viajes internacionales después del inicio de la invasión a Ucrania, pero sí ha visitado China, ha recibido al primer ministro de India y sigue participando de las Cumbres de la Organización de la Cooperación de Shanghái y del Grupo BRICS. ¿Qué significa para Ucrania?
� Putin cometió un terrible crimen de agresión armada contra un Estado soberano e independiente, que provocó miles de víctimas inocentes. Por lo tanto, debería ser completamente aislado internacionalmente y llamado a rendir cuentas por su responsabilidad penal. Esperamos que los países
mencionados en su pregunta entiendan muy bien lo que hoy representa el régimen que gobierna la Federación Rusa. Son países muy importantes y que tienen mucho peso en la comunidad internacional. China, por ejemplo, es miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. Son países que pueden influir para lograr el objetivo de una paz justa, duradera y sostenible en Ucrania.
� ¿Ucrania mantiene el diálogo con esos países?
� Nosotros invitamos tanto a China como a India y a Brasil a participar en los distintos eventos, en el
marco de la “Fórmula de Paz” presentada por el presidente Zelensky. Estamos en comunicación con todos ellos, les explicamos nuestra visión y escuchamos sus propuestas. Todos los países del mundo se beneficiarán después de alcanzar la paz justa, duradera, sostenible e integral en Ucrania. Estamos abiertos a trabajar juntos para poner fin a la guerra, siempre garantizando el pleno respeto de la independencia y la integridad territorial de Ucrania en el marco de sus fronteras internacionalmente reconocidas en 1991, año de la disolución de la Unión Soviética.


En su primer año en el poder, la figura del presidente argentino tomó dimensión global a partir de su fuerte prédica en favor del capitalismo de libre mercado y sus duros cuestionamientos a las políticas estatistas que él identifica con el “comunismo”. Su debut en la escena global fue en el Foro de Davos, con un discurso en el que llamó a los empresarios a “no dejarse amedrentar por la casta política ni por los parásitos que viven del Estado”.
Luego se encargó de dejar en claro sus preferencias de cara a las elecciones presidenciales estadounidenses, al participar en Washington de la Conferencia de Acción Conservadora (CPAC) y estrecharse en un abrazo con el entonces candidato Donald Trump. El regreso al poder del líder republicano lo llevó nuevamente a codearse con el magnate y sus principales alfiles en la gala del America First Institute Policy en Mar-a-Lago. Milei también entabló un vínculo muy especial con Elon Musk, dueño de una de las mayores fortunas del planeta y propietario de Tesla, la red social X y Space-X, empresa líder del sector espacial. La estrategia política internacional del mandatario lo llevó también a trabar una relación muy estrecha con la premier italiana Giorgia Meloni, quien lo invitó a participar de la Cumbre del G7.
La entrevista de tapa con The Economist y un título contundente “Mi desprecio por el Estado es infinito”− le permitieron a Javier Milei coronar un año que lo puso en la vitrina de los grandes medios de todo el mundo.
La asociación civil Usina de Justicia conmemoró su primera década de trabajo en favor de los derechos de los familiares de las víctimas de homicidio. El acto se realizó en el Salón Dorado del Teatro Colón de la Ciudad de Buenos Aires y contó con la participación de distinguidas personalidades del ámbito judicial y de la seguridad, como los jueces de Cámara de Casación Penal Mariano Borinsky y Guillermo Yacobucci; el procurador general Eduardo Casal; el ministro de Seguridad porteño, Waldo Wolff; y el constitucionalista Daniel Sabsay. En el mismo acto, también se presentó el libro Nuevos paradigmas para la justicia penal Hacia una era con perspectiva de víctima, una compilación de artículos dirigida por Diana Cohen Agrest (presidenta de Usina de Justicia) y María Jimena Molina, y publicada por la editorial Taeda. Además, el acto contó con una disertación del jurista francés Pierre-Marie Sève, director del Institut pour la Justice, una asociación apartidaria de características muy similares a Usina de Justicia. Sève expuso las principales propuestas que impulsan para reformar el sistema penal francés, y señaló: “Muchos de los jueces ponen sus ideas personales por encima de la ley”.





“Como ciudadanos, les pedimos a nuestros legisladores, jueces, fiscales y defensores que reconcilien la ley con el valor esencial de la justicia”, enfatizó Diana Cohen Agrest durante sus palabras.


El equipo de Usina de Justicia, compuesto por familiares de víctimas de delitos violentos y profesionales del derecho, la psicología y de otros saberes, está dedicado a ayudar a todo aquel que lo requiera.
La startup argentina dedicada a mejorar la eficiencia en la producción agraria fue premiada con el Israel Innovation Awards 2024. ¿Cuál es el alcance de esta tecnología revolucionaria que promete combatir el hambre a nivel mundial?
Por Dolores Barón
Fotos: Fernando Calzada
La empresa Wiagro fue la ganadora del Israel Innovation Awards 2024, galardón que reconoce proyectos de innovación tecnológica en diversas áreas. Fundada por Martín Cordasco, Ulises Mickelsen, Santiago Badrán y Ariel Ismirlian, la empresa se consolidó en el rubro de la agronomía a nivel nacional y con presencia internacional. No solo fueron reconocidos por la Cámara de Comercio Argentino Israelí, sino
que, en el mismo evento, el presidente de la Nación, Javier Milei, expresó su admiración por el proyecto. Wiagro es una startup argentina pionera en el desarrollo de soluciones tecnológicas para la agricultura, con un enfoque particular en la poscosecha. Fundada en 2019 por un equipo de emprendedores comprometidos con la sostenibilidad y la innovación, la empresa se ha consolidado como
un referente en la digitalización de procesos agrícolas para la reducción de las pérdidas de alimentos y la optimización del almacenamiento de granos. Para conocer más sobre el emprendimiento, DEF dialogó con su director ejecutivo, Ariel Ismirlian, quien da su mirada sobre los distintos desafíos a los que se enfrentan a nivel ambiental y social en el mundo.

� ¿Cómo surgió la idea de Wiagro y cuál fue su inspiración inicial?
� La idea de Wiagro comenzó en 2017, aunque formalmente fundamos la empresa en 2019. Todo se inició a partir de nuestra preocupación por el desperdicio de alimentos. En 2019, un reporte de la ONU y de la FAO nos impactó profundamente al revelar que un tercio de los alimentos producidos en el mundo se pierde, una cifra que podría nutrir a toda la población proyectada para 2050. En ese momento, nos dimos cuenta de que la digitalización y la tecnología podrían ser clave para resolver este problema, especialmente en los procesos de poscosecha de granos.
� ¿Cuál es el objetivo principal de Wiagro?
� Nuestro objetivo es claro: reducir el desperdicio de alimentos utilizando tecnología innovadora y escalable a nivel mundial. Nos enfocamos en optimizar la cosecha y los procesos de poscosecha, como el almacenamiento, el transporte y el acondicionamiento de granos. Creemos que al mejorar esta etapa no solo reducimos pérdidas, sino que también generamos valor para los productores y el medioambiente.
� ¿Qué tipo de tecnologías utilizan para alcanzar este objetivo?
� Utilizamos tres pilares tecnológicos principales: IoT satelital, blockchain e inteligencia artificial (IA) y análisis de datos. En primer lugar, implementamos dispositivos que permiten monitorear silobolsas y silos en ubicaciones remotas, sin necesidad de torres de comunicación. Esto garantiza conectividad global y respaldo en operaciones tanto en Argentina como en países, como Sudáfrica y Australia. Por el lado del blockchain, este sistema asegura que los datos sean inmutables y transparentes. Nos ayuda a validar la calidad y el origen sustentable de los

granos, a garantizar la seguridad para bancos y aseguradoras, y a facilitar operaciones financieras, como préstamos con granos como colateral. Por último, con las herramientas de IA, analizamos datos de temperatura, humedad y dióxido de carbono. Así, podemos predecir problemas en el almacenamiento con semanas de antelación, lo que evita pérdidas y optimiza la calidad.
� ¿Qué infraestructura tecnológica necesita una empresa agropecuaria para utilizar la tecnología de Wiagro?
� Gracias a la tecnología satelital, nuestros clientes no necesitan instalar una infraestructura compleja en el campo. Los dispositivos que instalamos en las silobolsas transmiten datos directamente a un satélite, lo que elimina la necesidad de contar con torres de transmisión cercanas. Esto facilita la implementación en zonas rurales y remotas, ya que el dispositivo solo
necesita “ver” el cielo. Además, la tecnología es escalable y permite monitorear cientos de miles de silobolsas sin necesidad de infraestructura adicional. � ¿Qué es la silobolsa inteligente y cómo funciona?
� Es una de nuestras soluciones más destacadas. Consiste en dispositivos que colocamos en cada silobolsa para enviar datos en tiempo real a una aplicación móvil. Estos dispositivos monitorean la temperatura, la humedad, la calidad del grano y posibles roturas. Además, cada silobolsa tiene una identidad única, lo que permite usarla como garantía financiera, acceder a seguros más económicos y a diferenciar los granos en el mercado según las prácticas sustentables. Todo esto da al productor un control digital completo sobre su inventario y reduce riesgos de pérdidas.
Además, puede tener otros beneficios. Por ejemplo, estamos hablando con una empresa que recicla los plásticos de las silobolsas para desarrollar un servicio a través del cual le retiran al productor el plástico del campo. Esto
“Nuestra solución es escalable y puede adaptarse a las necesidades específicas de cada productor, sin importar su ubicación”.
genera un impacto sustentable, y se pueden producir pellets con el plástico reciclado.
� ¿Qué impacto tiene esta tecnología en la sostenibilidad?
� El impacto es significativo. Por un lado, hacemos más eficiente el manejo de recursos, lo que reduce el desperdicio de granos. Pero por el otro, fomentamos la economía circular al colaborar con empresas que reciclan las silobolsas de plástico. Nuestro enfoque es ofrecer soluciones que beneficien tanto a los productores como al planeta.
EXPANSIÓN Y POSIBILIDADES
� ¿Hay posibilidades o ideas de expandirse a algún otro sector del agro o, por el momento, es solo la cosecha de granos?
� Hay ideas de extrapolar esto a lo que es frutas o verduras en diferentes partes del mundo. Creemos que se puede hacer con la producción de manzanas en Neuquén o la de cítricos en Corrientes. La tecnología, una vez que está evolucionando, se puede aplicar fácilmente a otras unidades de negocio. Con los constantes avances de hoy en día, hay un aspecto impresionante nuevo todos los días.
� ¿Existen otras empresas similares a Wiagro en el mundo?
� Hay competidores, especialmente en Silicon Valley, pero nosotros nos sentimos diferenciados por nuestra capacidad de innovación. Estamos
mejorando continuamente nuestras soluciones tecnológicas, por ejemplo, desarrollando nanosensores que podrían integrarse directamente en las silobolsas, lo que permitiría tener silobolsas inteligentes de fábrica. Además, nuestra tecnología es escalable a nivel mundial, con clientes en Argentina, Brasil, Sudáfrica, Filipinas y otros países. Estamos incubados en la Fundación Argentina de Nanotecnología, lo que nos brinda acceso a herramientas y recursos para seguir desarrollando tecnología de punta.
� ¿Qué diferencia a Wiagro de otras iniciativas tecnológicas en la agroindustria?
� Nos diferenciamos por combinar tecnologías avanzadas con un enfoque sustentable y práctico. La integración de la IoT satelital, el blockchain y la inteligencia artificial no solo mejora procesos, sino que también genera confianza en los mercados internacionales. Además, nuestra solución es escalable y puede adaptarse a las necesidades específicas de cada productor, sin importar su ubicación.
� ¿Cuáles son los próximos pasos para la empresa?
� Seguimos trabajando para expandir nuestras soluciones a nivel global y buscar nuevas formas de aplicar tecnología para resolver problemas críticos en la agroindustria. Queremos que más productores adopten estas herramientas y se sumen a la transformación hacia un sistema alimentario más eficiente y sostenible. Respecto a lo que es innovación, nuestras
oficinas están ahora en la Fundación Argentina de Nanotecnología, que depende de la Secretaría de Ciencia y Tecnología e Innovación de la Nación. Estamos trabajando con el desarrollo de nanosensores, para que, el día de mañana, los sensores que hoy tenemos funcionando estén integrados directamente de fábrica en la silobolsa. Podemos hacer eso gracias a la Fundación Argentina de Nanotecnología y a que estamos rodeados de un ecosistema muy beneficioso en el que participa el INTI, el INTA, la Universidad de San Martín y un montón de instituciones que nos ayudan mucho a estar un paso adelante.
� ¿Cómo ven la respuesta y el futuro de este emprendimiento en Argentina?
� En Argentina, vemos muy buenas señales. Todavía, nos falta recuperar el ritmo de crecimiento, que estaba estancado. Ya se ven señales concretas que, quizás, no impactan tanto en el día a día, pero son positivas. Tenemos mucha esperanza y paciencia, sobre todo al tener una estrecha relación con el sector público que le dedica mucho tiempo y esfuerzo al trabajo. Sería ideal que se mantenga para que la innovación crezca y continúe en los próximos años. Eso viene de la mano de ser cada vez más eficientes. Estamos trabajando en un ecosistema bastante único en América Latina, es un privilegio. Hay muchas comitivas de Estados Unidos, España y México que vienen a la Fundación y se sorprenden con el nivel de tecnología que hay en el país.

Oriundo de la localidad santafesina de La Blanca, Jorge Bender es un sacerdote franciscano argentino cuya obra nos demuestra que un mundo más justo es posible. Desde muy joven, descubrió su vocación religiosa. Miembro de la Orden de los Hermanos Menores, fundada por San Francisco de Asís, fue ordenado sacerdote en 1986 y se doctoró en Teología Dogmática en 1995. En su etapa de formación conoció a Jorge Bergoglio, el actual papa Francisco, a quien tuvo como rector y profesor en el Colegio Máximo de los Jesuitas en San Miguel.
Bender siempre tuvo en mente llevar su mensaje religioso y su compromiso social al continente africano. En 2006, llegó a Maputo, la capital de Mozambique, donde convivió con comunidades de pescadores frente al océano Índico. También prestó servicios como misionero en la Custodia Santa Clara de Asís, en ese mismo país.
En 2020, su compromiso con las comunidades más vulnerables de Mozambique lo llevó a fundar un proyecto muy ambicioso: el Programa Agropecuario San Francisco, en la pequeña aldea de Jécua, de apenas 300 habitantes y ubicada en el centro del país. Allí la congregación franciscana cuenta con 206 hectáreas, en las que ha instalado una unidad de producción agropecuaria modelo y gestiona una escuela profesional de excelencia, que es referente en toda el África austral. “África no me necesita; yo necesito a África”, suele decir Bender, al poner en palabras su misión en ese continente.
EDWARD LU
Con 12 años de experiencia en la NASA y 206 días vividos fuera del planeta Tierra, el actual director de Tecnología de la empresa LeoLabs visitó Argentina. En una conversación a fondo con DEF, dio detalles de su fascinante vida como astronauta y brindó su visión sobre el futuro de la actividad espacial.
“Un astronauta es la combinación de un tripulante de un submarino, un piloto y un científico”, afirmó, en diálogo con DEF, Edward Tsang Lu, quien trabajó durante doce años en la NASA, la agencia espacial estadounidense. Participó en tres misiones; acumuló un total 206 días en el espacio y realizó actividades extravehiculares –popularmente conocidas como “caminatas espaciales”–durante seis horas y catorce minutos.
“El astronauta vive, trabaja y vuela
Por Mariano Roca
Fotos: Fernando Calzada
en su laboratorio. Tiene que cumplir distintas funciones: hacer experimentos, preparar informes y ocuparse de la seguridad de las operaciones. En el espacio, no hay una rutina; cada día es distinto”, explicó. Convencido de que no estamos solos en el espacio, Lu mostró su confianza en la existencia de vida fuera de la Tierra: “Puede ser que se trate simplemente de algún tipo de bacteria”. En ese sentido, recordó: “En los últimos diez
años, descubrimos que casi todas las estrellas tienen planetas que orbitan a su alrededor. Nuestra galaxia –la Vía Láctea– tiene unas 100.000 estrellas; por lo tanto, hay al menos 100.000 planetas solo en nuestra galaxia. Obviamente, no en todos ellos existen las condiciones necesarias: algunos pueden ser demasiado calurosos, otros demasiado fríos. Pero me sorprendería que no se hubiera desarrollado vida en alguno de ellos. Yo creo que es

muy probable que haya vida fuera de la Tierra, incluso dentro de nuestra propia galaxia”, opinó.
Este excosmonauta es actualmente director de Tecnología de LeoLabs, empresa que se encarga de monitorear en tiempo real objetos que se encuentran en la órbita terrestre baja (LEO, por su sigla en inglés). Además, es fundador y director ejecutivo de la Fundación B612, dedicada a proteger la Tierra del impacto de asteroides. Acaba de visitar nuestro país, donde dictó una conferencia en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA), visitó la sede de INVAP en Bariloche y participó de una actividad de divulgación organizada por la Mars Society Argentina en Mendoza. “Vi un gran entusiasmo y pude conocer gente muy inteligente”, manifestó, al tiempo que aseguró que en el futuro habrá astronautas argentinos cumpliendo misiones en el espacio.
De niño, Edward Lu soñaba con ser ingeniero, científico y piloto. Le apasionaban los aviones y los objetos voladores. Sus sueños se hicieron realidad: estudió Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Cornell y luego Física en Stanford, donde se doctoró. En el ínterin, obtuvo su licencia como piloto y, como aficionado, empezó a volar en distintos modelos de aviones.
Nunca pensó que terminaría trabajando en la NASA. “Tuve suerte; nunca lo planifiqué. Un día, un amigo me dijo que podía presentar mi candidatura para convertirme en astronauta”, recordó. Ese fue el puntapié inicial de una aventura que lo llevaría al Centro Espacial Johnson, en Houston (Texas), luego de un exigente proceso de selección, que incluyó entrevistas y un entrenamiento full-time de siete días
in situ junto a otras 120 personas. “Al volver a casa, no tenía idea de lo que podía pasar”, reconoció.
El 7 de diciembre de 1994 fue el día que supo que se convertiría en astronauta. Recuerda la fecha con precisión porque, en ese momento, él estaba viviendo en Hawái y era una fecha solemne en el archipiélago por la conmemoración del bombardeo japonés de Pearl Harbor, que tuvo lugar esa misma fecha, pero en 1941. Muy temprano por la mañana, recibió un llamado telefónico. Del otro lado del tubo, el jefe de operaciones de vuelo de la NASA le dio la bienvenida a la agencia espacial.
En marzo de 1995, se trasladó a Houston, donde empezó un duro entrenamiento en la NASA. “Dedicamos mucho tiempo a estudiar en clase, pasamos mucho

tiempo en los simuladores y volando jets”, recordó. Un año más tarde, se le informó que iba a formar parte de la tripulación de la misión STS-84. El primer vuelo espacial de Edward Lu se concretó en mayo de 1997, en el transbordador Atlantis. Su segunda misión, la STS-106, sería en septiembre de 2000, también a bordo del Atlantis. Cuando se le preguntó sobre sus sensaciones al ver a nuestro planeta desde el espacio, dijo que es “increíblemente hermoso”. “Nunca te cansas”, afirmó. “Tengo miles y miles de fotos de la Tierra, una muy buena colección”, destacó. Añadió que, con los años, logró desarrollar una habilidad que le permite identificar cualquier lugar de la Tierra con solo observar una imagen tomada desde el espacio. En cuanto a la ausencia de gravedad, reconoció que al inicio se hace difícil, pero el cuerpo se acostumbra con el tiempo.
Un hito en su carrera tuvo lugar en 2003, cuando se convirtió en el primer
astronauta estadounidense en cumplir un rol operativo a bordo de la nave rusa Soyuz, que debía acoplarse a la Estación Espacial Internacional (ISS, por su sigla en inglés). Lo hizo como copiloto e ingeniero de vuelo. Para recibir la certificación que lo habilitara, debió rendir los mismos exámenes que sus colegas rusos y tuvo que aprender a operar los comandos de la nave en ese idioma. Durante esta tercera y última misión, pasó seis meses en el espacio junto al astronauta ruso Yuri Malenchenko. Consultado por DEF sobre las vivencias junto a un colega del antiguo bloque soviético, ya superada la Guerra Fría, Lu respondió: “Como astronauta, posiblemente yo tenga más en común con un astronauta ruso que con cualquier otra persona promedio que me cruce en la calle. Los dos éramos pilotos, científicos y habíamos pasado por un entrenamiento similar. Era fácil que congeniáramos y, al día de hoy, seguimos siendo buenos amigos”.
UNA VISIÓN OPTIMISTA DEL FUTURO EN EL ESPACIO
Al vislumbrar el porvenir de la industria, Lu sostiene que en el futuro “las compañías privadas se convertirán en actores dominantes en el espacio, como ocurre hoy con la actividad aerocomercial, donde la mayor cantidad de aviones pertenecen a aerolíneas privadas”. También, está convencido de que habrá en el futuro “seres humanos viviendo en otros planetas”. Mencionó un discurso que él mismo pronunció en el Centro Espacial en Houston, al regreso de su segunda misión. En la habitual ceremonia que se realiza cuando una tripulación regresa de una misión, Lu recuerda haber dicho que esa iba a ser la última vez en la historia de la humanidad en la que todos los seres humanos estuvieran viviendo en nuestro planeta. Destacó, al respecto, que a partir de la llegada
> PERFIL
EDWARD TSANG LU
> Nació en 1963 en Springfield (Massachusetts), su infancia y adolescencia estuvo repartida entre Honolulu (Hawái) y Webster (Nueva York).
> Luego de graduarse como ingeniero eléctrico en la Universidad de Cornell y doctorarse en Física en Stanford, ingresó en diciembre de 1994 en la agencia espacial estadounidense.
> En la NASA, donde trabajó hasta 2007, integró la tripulación de tres misiones espaciales, la última de ellas como ingeniero de vuelo de la nave rusa Soyuz en viaje hacia la Estación Espacial Internacional.
> Fueron en total 206 días en el espacio y un total de 6 horas y 14 minutos de “caminatas espaciales”.
> Es cofundador y actual director de Tecnología de LeoLabs, compañía líder mundial en la provisión de servicios para la seguridad en el espacio y el monitoreo de la órbita terrestre baja.
> También, es director ejecutivo del Instituto de Asteroides, programa de la Fundación B612 dedicado a la protección de la Tierra frente al impacto de asteroides.

de la primera tripulación a la Estación Espacial Internacional, en noviembre de 2000, “no hubo un solo día en que no haya habido al menos dos seres humanos viviendo fuera de la Tierra”.
Respecto de la creciente cantidad de objetos en el espacio, Lu indicó que “hay una enorme cantidad de basura espacial, especialmente en la órbita terrestre baja”. “Debemos asegurarnos de no producir más basura espacial y, para lograrlo, debemos hacer visible quién la está produciendo y generar incentivos para que nadie más lo haga”, reclamó. En ese contexto, destacó el trabajo de LeoLabs, la empresa que ayudó a fundar, porque permite crear un entorno de operaciones seguras. “LeoLabs ofrece un servicio muy valioso para ayudar a preservar el ambiente espacial”, subrayó. Finalmente, Lu se refirió al inquietante escenario del impacto de un asteroide
contra nuestro planeta, tan habitual en las películas de Hollywood. “Como seres humanos, lo primero que debemos hacer es tener una trazabilidad de los asteroides porque es fácil desviarlos una vez identificados”, señaló quien es fundador y actual director ejecutivo de la Fundación B612, dedicada a investigar y a desarrollar tecnología para mitigar el impacto de estos cuerpos rocosos espaciales. “A largo plazo, al tiempo que nos convertimos en una civilización espacial, lo que nos hará más seguros es contar con un mapeo de todos los asteroides del sistema solar”. Una propuesta ideada por Edward Lu y sus antiguos colegas de la NASA para enfrentar la eventualidad de un choque con la Tierra es el denominado “tractor gravitatorio” (gravity tractor), una nave espacial que utilizaría la fuerza de gravedad para desviar un asteroide de su ruta de colisión.
En Mendoza, un grupo de jóvenes trabaja para generar cultura espacial y estudia proyectos que permitan establecer una base y llevar vida a Marte.
Por Patricia Fernández Mainardi Fotos: Fernando Calzada

“The Mars Society Argentina busca que la humanidad llegue a Marte, cuidando nuestro propio planeta y llevando vida a otros”, sentenció Gabriel Caballero, fundador y director de esta organización sin fines de lucro. La charla con DEF tuvo lugar en Mendoza, provincia en la que nació y donde fundó y desarrolló la ONG. En palabras del joven ingeniero, “The Mars Society Argentina se dedica a fomentar proyectos relacionados con la tecnología y exploración espacial: es el capítulo local de una iniciativa que existe a nivel internacional que nació en Estados Unidos”. Sobre la particularidad de haber elegido a Marte como objetivo, Caballero destacó la importancia del planeta rojo para la humanidad y resaltó que la idea de llevar vida al planeta puede generar grandes iniciativas para la economía terrestre.
� ¿Cómo surgió The Mars Society Argentina?
� Siempre fui fanático de lo espacial y de la astronomía. Pero tuve la idea errónea de que, al ser mendocino y argentino, iba a ser imposible dedicarme a este campo. Eso me llevó a elegir otros rumbos, particularmente el de la tecnología, que es otra de mis pasiones (y es a lo que me dedico). Sin embargo, hace unos años, me encontré con esta organización, The Mars Society, que tiene una estación de investigaciones en Utah, Estados Unidos: se trata de una base en medio del desierto que simula estar en Marte a donde se invita a investigadores de todo el mundo para que prueben sus propios proyectos.
� ¿Qué características tienen esos proyectos?
� La premisa es que todos los proyectos
que se desarrollen para el sector espacial tienen que tener aplicación en la Tierra. Imaginate que si logramos hacer una casa en Marte, podríamos hacer una en el medio del desierto del Sahara.
� ¿Cómo llegaste a The Mars Society?
� Me encontré con que se abría una convocatoria para integrar la primera tripulación latinoamericana. Forman tripulaciones en las que cada persona tiene un rol y se hacen misiones como si estuviéramos en Marte, al punto de que cada vez que salíamos al exterior, debíamos usar trajes de astronautas. También, comíamos alimentos especiales y no teníamos comunicaciones con el exterior. Fueron dos semanas, pero, cuando cumplimos la primera, ya nos sentimos en otro planeta. Además, el paisaje era similar.
“Apuntamos a que más jóvenes se dediquen a estas áreas y a entender que el sector espacial es multidisciplinario y requiere de personas de todas las profesiones”.
� ¿Tuviste el aval de Estados Unidos para desarrollar el capítulo local de The Mars Society?
� Exactamente. Presenté formularios, participé de entrevistas y me dieron el ok oficialmente. Por entonces, yo había diseñado un rover, un robot que estaba inspirado en uno en los que ya había participado en la misión Pathfinder (en la que también estuvo involucrado un argentino, Miguel San Martín). Nuestra inspiración y objetivo a largo plazo es el modelo que se desarrolla en Estados Unidos: poder hacer una estación de simulación en Argentina, ya sea en Mendoza o en otro lugar con paisajes similares. De hecho, ya existe Solar 54, en La Rioja. El objetivo es contar con algo así. Cuantos más sean, mejor, porque entonces más personas tendrían la posibilidad de sumarse.
� ¿Qué ventajas tendría contar con este tipo de iniciativa?
� Permitiría que Mendoza sea pensada como un polo tecnológico y espacial. Ya contamos con un cluster aeroespacial en la provincia (del que somos parte). En definitiva, la idea es fomentar la creación de empresas aeroespaciales y aeronáuticas. Creemos que el camino es crear un ecosistema local en el que el sector espacial sea posible, rentable y que genere exportaciones a nivel nacional. Tenemos las cabezas para hacerlo.
� ¿Por qué los argentinos deberíamos ser más conscientes en materia espacial?
� Tenemos el privilegio de ser uno de los países de la Región con un montón de avances a nivel espacial. Contamos con
una historia increíble en tecnología espacial. El problema es que esa fue una historia con vaivenes y cortes. Entonces, toda la experiencia que se obtiene en años de desarrollo, se pierde y se empieza desde cero. A diferencia de lo que pasa en EE. UU. donde siempre se mantuvo la agenda con la NASA.
� ¿Cómo explicás lo que ocurre en Estados Unidos?
� Es vital hacer difusión de lo que se obtiene por esas políticas. Por ejemplo, la NASA siempre manifiesta que, por cada dólar que se invierte, ingresan cinco. Esto es así por las patentes y por lo que se vende en el resto del mundo. Creo que eso es suficiente para decidir que la apuesta vale la pena.
� ¿Qué nos aporta trabajar en el campo espacial?
� El espacio te invita a pensar formas nuevas de resolver problemas. La cultura espacial nos va a servir en el futuro, incluso a la hora de pensar en cultivar plantas en ambientes inhóspitos. ¿Cómo alimentar a las personas en ese contexto? Básicamente, hay que tener invernaderos y cultivos verticales. Eso lleva a encontrar formas más eficientes de riego y de cultivo. Por ejemplo, el cultivo vertical es siete veces más productivo que el tradicional y se desarrolló por pensar cómo alimentar personas en el espacio.
LA FÓRMULA GANADORA
� ¿Qué pasó cuando terminó tu experiencia en Estados Unidos?
� Cuando volví, el pensamiento principal que tuve fue: “Esto que viví no es tan imposible de hacer en Argentina”.
Básicamente, porque acá tenemos paisajes desérticos, mentes brillantes y capacidades increíbles. Y eso fue lo que me hizo dar el primer paso.
� ¿Qué siguió después de crear The Mars Society en Argentina?
� Empezar a ver si había gente para sumarse. Esto fue en 2018 y me di cuenta de que había muchas personas a las que les interesaba y atraía el espacio, pero no veían cómo dedicarse a esto. Nuestro primer gran evento, que es el que hacemos hasta el día de hoy, fue el NASA Space Apps Challenge, una hackatón internacional que se organiza en todo el mundo. Consiste en resolver un desafío entre 24 y 48 horas propuesto por la NASA sobre problemáticas reales y que pueden tener una solución basada en la tecnología, el arte o la difusión. El abordaje es interdisciplinario.
� ¿Cuáles son las fuentes de financiamiento?
� Siempre buscamos patrocinios. Pero la verdad es que hemos logrado una comunidad, una serie de contactos, que siempre nos apoyan. Es algo raro porque vamos y les hablamos de marcianos, por ejemplo. Lo que para algunos son enanitos verdes, para nosotros son los humanos que irán por primera vez a poblar Marte, algo que puede ocurrir, quizá, en 10 años.
� ¿Qué tan importante es lo que plantean?
� Es importante porque el ser humano, por naturaleza, quiere explorar. Y cuando se colonice Marte, podremos decidir si va a ser como cuando se colonizó América o si queremos que sea de otra forma. Tenemos que ser actores principales en esas decisiones y, si no empezamos a

educarnos desde ahora, van a decidir por nosotros.
� ¿A qué se refieren cuando hablan de “crear cultura” espacial?
� Damos importancia a la inversión en ciencia y tecnología para el espacio. Apuntamos a que más jóvenes se dediquen a estas áreas y a entender que el sector espacial es multidisciplinario y requiere de personas de todas las profesiones. De hecho, eso se ve en el NASA Space Apps Challenge: los equipos que mejor resultan son los que tienen integrantes de todas las áreas, desde ciencia y tecnología hasta periodismo y diseño.
UN ESPEJO EN EL CUAL
� ¿Cómo vivís esta iniciativa?
� Con esta experiencia, reflexioné que las
cosas que tenemos en la Tierra son realmente increíbles: aire respirable, plantas y agua. Marte tiene todas las características de haber sido un planeta con océano, ríos y, posiblemente, vida. Y dejó de tenerla. Entonces, sería bueno saber por qué y si lo podemos evitar o si se puede revertir. Estamos de acuerdo con que no hay planeta B, hay que cuidar nuestro planeta y buscar darle vida a los demás.
� Existe el mito de que estos temas son difíciles y complejos, ¿es así?
� Esa es una de las cosas que queremos desmitificar. Muchos son pesimistas con respecto a las posibilidades de Argentina. Para mí, es todo lo contrario. Hay que sacarnos esa visión de que este no es bueno. Por el contrario, Argentina es un país tremendo. Los argentinos tenemos ese bichito que nos lleva a pensar “Si ese lo hace, ¿por qué yo no?”. En lugar de
comprar, lo podemos hacer. Y luego lo venderíamos afuera.
� También, publicaron un libro, ¿de qué se trató ese proyecto?
� Es uno de nuestros grandes orgullos. Se titula Marte: pasado, presente y futuro, y es el primer libro de divulgación científica sobre el planeta Marte hecho en Argentina y por argentinos. En él, reunimos a distintos profesionales del sector espacial y amateurs, que pudieron contar sus experiencias e investigaciones. Es interesante porque se habla de astronomía, geografía e incluso de temas jurídicos muy actuales, por ejemplo, qué pasará cuando lleguen las primeras personas, ¿podrán usar los recursos? También, aborda cuestiones psicológicas relacionadas con el tiempo que deberán soportar las personas que viajen. Es una obra muy linda y un esfuerzo muy grande.

La música es una de las industrias más movilizantes a nivel internacional, y Argentina siempre fue reconocida por ser la cuna de artistas de distintos géneros, independientemente de su procedencia y estrato social. Con el auge de YouTube y otras formas de plataformas digitales, una nueva generación de cantantes logró popularizarse entre los más jóvenes. Entre grandes artistas convocantes, María Becerra se destacó y se convirtió en una de las caras más aclamadas por el público local y, de esta forma, se proyectó a nivel global, con colaboraciones internacionales y participaciones en películas afamadas como Rápido y Furioso X
Inició su carrera como influencer en redes sociales y desde allí incursionó en la música y cosechó miles de fanáticos por todo el continente, con 2300 millones de reproducciones en 2023 solamente en la plataforma Spotify. La cantante solista se convirtió en marzo de 2024 en la primera mujer argentina en llenar el estadio Monumental de River Plate, un hito que corona su huella musical y que marca su consolidación como una de las artistas más escuchadas de la Región.
¿Cómo es estudiar en una institución que compite de igual a igual con los centros de formación científica más avanzados del mundo?
Un equipo de DEF conoció desde adentro la vida en el Instituto Balseiro y dialogó con sus profesores y alumnos.
Por Dolores Barón Fotos: Fernando Calzada
(Enviados especiales a San Carlos de Bariloche)


Si uno imagina un espacio educativo con instalaciones amplias y sobradas para el alumnado, con los últimos avances en ciencia, y rodeado por bosques y montañas con nieve, uno pensaría que solo se encuentra en las películas. Pero en el Instituto Balseiro, esa fantasía se convierte en realidad. En el corazón de San Carlos de Bariloche, Argentina, el predio de esta casa de estudios de excelencia está ubicado justo al lado del Centro Atómico Bariloche, uno de los enclaves de alta tecnología del país.
El Instituto Balseiro es un organismo universitario argentino dedicado a las ciencias, especialmente, a las matemáticas, físicas e ingenierías. Fue fundado en 1955 por el gobierno nacional para formar científicos en materia nuclear y espacial, en un contexto de posguerra y crecimiento tecnológico global. En un principio, la institución fue bautizada como "Instituto de Física de Bariloche"
pero, en 1962, cambió su nombre por el de su primer director, José Antonio Balseiro. Está administrado en conjunto por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), y cuenta con especialidades en física e ingeniería nuclear, ingeniería mecánica y telecomunicaciones. Durante una visita a Bariloche, un equipo de DEF pudo recorrer las instalaciones de esta institución educativa y de investigación pionera en ciencia y tecnología, dialogar con integrantes del cuerpo docente y conocer las historias de algunos de sus alumnos.
apoyo de la CNEA, lo que permite a los estudiantes dedicarse completamente a sus estudios y a la investigación. A cambio, el Instituto establece un proceso de admisión competitivo y exige altos niveles de rendimiento académico.
El número de estudiantes por curso es limitado, lo que permite un enfoque de enseñanza personalizado, con acceso directo a los docentes y a los laboratorios de última generación. Las carreras de grado que se dictan en el Instituto incluyen Licenciatura en Física, Ingeniería Nuclear, Ingeniería Mecánica e Ingeniería en Telecomunicaciones. Además, el instituto ofrece maestrías y doctorados en diversas ramas de la ciencia y la tecnología.
El Instituto Balseiro sigue un modelo educativo intensivo y de dedicación exclusiva, en el que los estudiantes reciben una beca completa que cubre todos los gastos, alojamiento, comida y una pequeña asignación económica. Esta beca es posible gracias al
El ingreso al Balseiro recién se puede rendir habiendo cursado y aprobado el primer y segundo año de alguna carrera de ingeniería o licenciatura en otra universidad. Hay un examen de ingreso que ocurre alrededor de mitad de marzo, todos los años,
y luego las clases comienzan en agosto. Dependiendo de la carrera que se elija, pueden ser tres años y medio o cuatro para completar la formación de grado en el Instituto. El año académico se estructura en dos semestres, de manera similar a la mayoría de las universidades argentinas, pero con una intensidad particular debido a la naturaleza de los cursos y al régimen de dedicación exclusiva. La carga horaria es alta y los estudiantes suelen pasar la mayor parte de su tiempo en clases, laboratorios y estudiando. Además de las clases teóricas, el Instituto pone un fuerte énfasis en la práctica y experimentación, con asignaturas que requieren trabajo en laboratorios equipados con tecnología avanzada. Cada curso incluye exámenes regulares y presentaciones de proyectos, así como seminarios y conferencias con investigadores internacionales, lo que permite a los estudiantes interactuar con referentes globales en sus áreas. Asimismo, el Instituto organiza actividades como el “Programa de Escuelas de Física y Tecnología” y el “Curso de Invierno” para estudiantes avanzados de todo el país, que buscan acercar la ciencia y la tecnología a jóvenes interesados en estas áreas.
Las áreas de investigación en el Instituto Balseiro abarcan un amplio rango de temas: en el marco de la física, encontramos ramas como la física teórica, física de partículas, astrofísica, física de materiales y física cuántica. En el campo de la ingeniería, el Instituto se centra en desarrollos aplicados en energía nuclear, diseño de reactores, materiales nucleares, robótica, telecomunicaciones y sistemas de energía.

Estas líneas de investigación colocan al Balseiro como uno de los pocos centros con capacidad de formación e investigación nuclear a nivel mundial.
El Instituto colabora activamente con otros centros de investigación y universidades de todo el mundo, y participa en proyectos internacionales que incluyen, por ejemplo, investigaciones en física de partículas en el CERN (la Organización Europea para la Investigación Nuclear), aplicaciones de tecnología en medicina nuclear y exploraciones en energías renovables.
A lo largo de su historia, el Instituto Balseiro ha contribuido de manera significativa al avance de la ciencia y la tecnología en Argentina y en el mundo. Muchos de sus graduados construyeron carreras
exitosas y ocuparon cargos en universidades de prestigio, en empresas tecnológicas de primer nivel y en organismos de investigación en todo el mundo. Además, jugó un papel clave en el desarrollo de la tecnología nuclear en Argentina al contribuir en la formación de profesionales que han sido fundamentales para el desarrollo de reactores de investigación y producción, y el enriquecimiento de uranio.
Mariano Cantero es el director del Instituto Balseiro, formado como ingeniero nuclear en el mismo organismo educativo. Egresó en el año 2000 y tuvo experiencias en el exterior, donde realizó posgrados
y maestrías. Se incorporó como docente en 2010, luego se desempeñó como vicedirector hasta que asumió su rol actual. También es investigador de la CNEA y del CONICET en el rubro de la termohidráulica.
“Esta es mi segunda gestión como director”, detalla Cantero. “La primera estuvo marcada por la pandemia y el desafío de mantener todo funcionando. Fueron situaciones complejas, pero el Instituto siguió funcionando perfectamente, con todos los graduados que teníamos que tener”.
Para la segunda gestión de Cantero ya se pudo avanzar con otros objetivos: fortalecer las carreras, como la de ingeniería en telecomunicaciones, y crear cuatro ofertas educativas nuevas asociadas a aplicaciones nucleares en temas de salud. También se rehicieron los planes de estudios de ingeniería nuclear, ingeniería mecánica y la licenciatura en física. Además, en este período, se lograron acreditar todas las carreras del instituto en la Coneau, con categoría A. El Instituto Balseiro se mantiene actualizado académica y tecnológicamente. En base a la experiencia que acumuló en el exterior, Cantero destaca que, respecto de otros institutos, el Balseiro tiene la ventaja de estar dentro de un centro atómico. “Todas las actividades académicas del Instituto ocurren dentro del Centro Atómico Bariloche, con instalaciones de primera provistas por la Comisión Nacional de Energía Atómica y docentes muy capacitados de la Universidad Nacional de Cuyo, que salen de los laboratorios a enseñar en lo que trabajan”, señaló el director del Instituto. Son docentes que pueden contar y mostrar a los estudiantes lo que están haciendo día a día en su labor profesional, tanto como tecnólogos o como investigadores. “Creo que las posibilidades y oportunidades que da formarse en este tipo de institución a nivel nacional son únicas”, explicó.
Por otro lado, Mariano Cantero asegura
que poder liderar la institución en la que se formó es una oportunidad para devolver al país y al Instituto todo lo que allí recibió. “Poder ser director del Instituto es realmente un desafío y una alegría muy grande a la vez”, señaló con una sonrisa.
La diversidad de temáticas que toca el Instituto es muy amplia: desde la vinculación con una empresa de tecnología nuclear o una empresa de medicina o de inteligencia artificial hasta tener actividades de formación de docentes en escuelas primarias o secundarias. “No hay tiempo para aburrirse”, bromeó el director del Balseiro.
Por otro lado, el líder de la institución tiene la firme convicción de que hay que tratar de incorporar toda tecnología nueva, en beneficio de las actividades que se desarrollan en el Instituto. “Justamente la característica de la formación que se da va en la línea de tener la capacidad de aprender continuamente e incorporar estos nuevos conocimientos en pos de seguir mejorando la actividad que desarrollamos, sin ser reemplazados”, explicó Cantero.
En cuanto a la educación pública y el apoyo del Estado, el director fue contundente: “La educación, la ciencia y la tecnología son una inversión que hace el país, es cuestión de mirar los países más desarrollados en el mundo”. Para reforzar la idea, Cantero dio algunos ejemplos: en sus 75 años de vida, la Comisión
Atómica ha generado empresas como INVAP, que, cuando nació, era el Departamento de Investigación Aplicada del Instituto Balseiro. También están las centrales nucleares, que se desarrollan en empresas como CONUAR (Combustibles Nucleares Argentinos), otra empresa desarrollada por la Comisión Nacional de Energía Atómica. “El desarrollo de conocimiento y de tecnología en las universidades nacionales o en los centros de investigación, como la CONEA, CONICET, INTI e INTA, es vital para el desarrollo de un país donde la gente pueda vivir mejor”, cerró Mariano Cantero.
Pero para tener el panorama completo, no podemos dejar de conocer al verdadero corazón del Instituto Balseiro: los estudiantes. En diálogo con DEF, Joaquín Fabiani y Cynthia Gütllein contaron cómo es la vida estudiantil en un campus de estas características y cómo son las carreras. Fabiani, que acaba de terminar sus estudios de Ingeniería Mecánica, comentó cómo fue su último año y su proyecto final: “Mi proyecto integrador es el diseño y construcción de un dispositivo que asiste a personas mayores para levantarse de la sillas”, explicó el estudiante. La experiencia del trabajo final cuenta como una experiencia laboral al poder utilizar las instalaciones del Centro Atómico y contar con asistencia de profesionales. En el caso de Fabiani, lo desarrolló en la División Física de Metales, en donde en los últimos



BARILOCHE Y CONTAR CON ASISTENCIA DE PROFESIONALES.
años se estuvo trabajando en materiales con memoria de forma en el área de la salud. En cambio, Cynthia Gütllein ha tenido la oportunidad de hacer su proyecto integrador en INVAP. En su caso, trabajó en el Departamento de Ingenería Nuclear de INVAP en el diseño de un microrreactor de potencia con aplicaciones espaciales. “Es un tipo de reactor pequeño que ahora mismo está teniendo mucho interés mundial porque pueden alimentar a sistemas que funcionan en el espacio”, explicó la estudiante recibida en Ingenería Nuclear. Además de poder realizar el proyecto integrador, tienen la oportunidad de continuarlo como profesionales y como parte de su carrera laboral. En el caso de Cynthia, su idea es poder seguir realizando este trabajo como investigadora. Por el lado
de Joaquín, planea seguir su camino en Buenos Aires.
Respecto a la vida dentro del Instituto Balseiro, hay un centro de estudiantes que organiza actividades todo el año para mantener el ambiente lo más cálido y hogareño posible. Desde torneos de fútbol hasta campamentos anuales, todo lo extracurricular suma al balance entre la vida estudiantil y la vida cotidiana. Si bien hay mucha carga horaria de materias, también es importante para los alumnos poder sentir que están en un lugar acogedor y que pueden mantener una vida social.
necesidad de adaptarse a los cambios rápidos en la tecnología y de formar profesionales en áreas emergentes, como la inteligencia artificial, ciencia de datos y tecnología de la información. También enfrenta el reto de atraer y retener talento en un contexto global competitivo, lo que requiere mantenerse a la vanguardia en infraestructura y recursos para investigación.
Hoy en día, el Instituto Balseiro se enfrenta a desafíos importantes, como la
El Instituto Balseiro representa un pilar en la educación e investigación científica en Argentina. Con su combinación de rigor académico, enfoque en la investigación aplicada y apoyo gubernamental, continúa formando científicos y tecnólogos que contribuyen al avance científico y tecnológico tanto a nivel nacional como internacional.


El director académico del Instituto Alexander Fleming y presidente de Fundación Cáncer repasa la evolución de la oncología en la Argentina y reflexiona sobre la formación profesional y los desafíos actuales de la especialidad.
Con 83 años y casi 60 años de labor profesional, el doctor Reinaldo Chacón es una eminencia en su especialidad. Fundador y emblema del Instituto Alexander Fleming (IAF) , institución de excelencia de nuestro país y referente en América Latina, Chacón recibió a DEF para hablar en profundidad sobre una de las enfermedades más temidas en la actualidad.
� ¿Cuándo empezó la Oncología como especialidad?
� Los primeros profesionales que
Por Susana Rigoz
Fotos: Fernando Calzada
trataron el cáncer fueron los cirujanos, a quienes más adelante se sumó el tratamiento por radioterapia. Recién a mediados de siglo, después de la Segunda Guerra Mundial, surge la quimioterapia. En nuestro país, el doctor Roberto Estévez, jefe del Servicio de Oncología del Hospital Militar Central, escribió en 1960 el primer libro argentino referido a esta especialidad (Quimioterapia antiblástica). Fue todo un referente, ya que en ese momento la
bibliografía era limitada, se utilizaban unas pocas drogas y el conocimiento era escaso. Yo estaba haciendo la residencia en Clínica Médica en el Hospital Militar Central cuando lo conocí y me involucré en la especialidad. Lo acompañé en la realización de cursos, congresos y actividades relacionadas (Sociedad Argentina de Quimioterapia Antineoplásica, Sociedad Argentina de Oncología Clínica). La Oncología Clínica fue reconocida como especialidad

por el Ministerio de Salud de la Nación en 1988.
� ¿Cuáles fueron los hitos más relevantes en estos 50 años?
� Desde mi inicio hasta la actualidad, los cambios fueron enormes. No existían, por ejemplo, estudios que hoy son de rutina (centellogramas, tomografías, mamografías, etc.). También, hubo una gran evolución en cuanto a la prevención: hoy conocemos alteraciones genéticas que aumentan el riesgo de determinadas personas a ciertos cánceres y la importancia de realizar los chequeos periódicos como la mamografía, colonoscopia, etc. A la quimioterapia se han sumado la terapia dirigida, anticuerpos monoclonales, la inmunoterapia y los inmunoconjugados, entre otros, que han cambiado la evolución del paciente con cáncer.
� ¿Existe la expectativa de que se encuentre una cura o no?
� En la actualidad, un alto porcentaje de los cánceres se curan, sobre todo, aquellos detectados de manera temprana, lo que muestra la importancia de la prevención y detección precoz. No quedan dudas acerca de la disminución progresiva de la mortalidad por cáncer.
� Pese al largo camino transitado, la realidad es que los seres humanos continuamos asociando el cáncer a la muerte.
� Puede ser, hay ciertos cánceres que siguen siendo complejos y para los cuales hoy no contamos con armas adecuadas, pero debemos recordar que un alto porcentaje de cánceres acceden a la curación.
� En la actualidad existen muchos tratamientos alternativos y complementarios para el cáncer. ¿Qué opinión le merecen?
� “Alternativo” sugiere otra opción valedera a los tratamientos surgidos de investigaciones, estudios y resultados
controlados. Lo alternativo no es opción y puede llevar a situaciones de demora en el tratamiento adecuado. A veces, a ejemplos puntuales como las dietas, importantes en el contexto general de la salud, se le atribuyen condiciones terapéuticas, lo cual no es real, y sí podrían ejercer un rol importante en la prevención.
� ¿Cuál es la formación de base que debe tener un médico para especializarse en Oncología?
� Hoy, para ingresar a Oncología –al menos con nosotros– el profesional debe ser médico y haber realizado la residencia en Clínica Médica. La residencia dura tres años, por lo cual la formación médica completa dura entre 13 y 14 años.
� ¿Será esa la razón por lo que hay menos profesionales en las residencias?
� En realidad, la disminución en las residencias es general y está relacionada no solo por el aspecto económico, sino también por la falta de expectativas. A lo largo de todos estos años, tenemos más de 100 especialistas recibidos en el IAF distribuidos a lo largo de nuestro país y en el exterior.
� ¿Siente que son distintos los profesionales jóvenes respecto a los de su generación?
� La gente joven es muy diferente y vive la profesión de otro modo. Nosotros cuando estudiábamos o trabajábamos le dedicábamos todo el día, mientras que los jóvenes valoran, posiblemente en forma acertada, aquello fuera de lo laboral, algo que a los más grandes nos cuesta entender. No me gusta ponerme como punto de referencia, pero yo, por ejemplo, iba en una época con mis hijos a ver pacientes domiciliarios a las 11 de la noche, como forma de paseo. Hoy entiendo que era una locura.
� ¿Puede ser que haya una disminución de la pasión?
� No podría generalizar de ninguna manera, porque tengo residentes que viven con pasión lo que hacen. Claro que podría vanagloriarme pensando que nuestra gente es especial… Y no puedo negar que hacemos una buena selección y nos caracterizamos por brindar una intensa actividad académica. Me enorgullece saber que no es lo mismo hacer la especialidad en el IAF que en otro lugar.
� Según su extensa experiencia, ¿cree que cualquier médico puede especializarse en Oncología?
� Creo que sí, pero considero también que debe tener una cualidad indispensable: la empatía que requiere todo paciente, pero en particular, el paciente oncológico y su familia. Ellos no pueden valorar el conocimiento médico,
pero sí la condición humana. Consultas breves, falta de examen médico, solo lectura de los informes de imágenes, entre otros, establecen una distancia médico-paciente no adecuada.
A veces, les digo a los pacientes que en el consultorio tienen que ir a la camilla y empezar a sacarse la ropa para obligar a que los médicos los revisen.
� ¿Qué consejos le daría a un médico que está iniciándose en la especialidad?
� Primero, que el estudio debe ser permanente. Segundo, que se va a enfrentar a pacientes que requieren de él una entrega importante. En mi caso, en una época hice terapia de grupo, psicodrama, y me fue muy útil, porque entendí el valor de un

FUCA: INNOVACIÓN Y EXCELENCIA EN LA LUCHA CONTRA EL CÁNCER
Fundada en 1983 por los doctores Reinaldo Chacón y José Mordoh, la Fundación para la Investigación, Docencia y Prevención del Cáncer (FUCA) se enfoca en tres pilares: la educación médica en oncología, la investigación científica y la concientización sobre el cáncer. Esta organización sin fines de lucro, que opera en el Instituto Alexander Fleming (IAF), ofrece becas a los profesionales que realizan sus residencias en distintas áreas de oncología clínica, y promueve el desarrollo de nuevas generaciones de especialistas. Además, FUCA lleva adelante programas de investigación en colaboración con el CONICET en áreas como la inmunoterapia y las vacunas terapéuticas. La fundación también trabaja activamente en la concientización de la comunidad a través de proyectos educativos como “Aulas Abiertas”, una iniciativa destinada a fomentar en escuelas la prevención del cáncer. FUCA se destaca por la excelencia académica y humana de sus profesionales, quienes se dedican tanto a la formación y capacitación de especialistas como a la investigación en oncología.

abrazo, del silencio, del dejar llorar o motivar una sonrisa, algo que creo que todo oncólogo debe saber. Por último, que es fundamental trabajar en equipo e interconectado con distintos especialistas.
� ¿Cuáles son las situaciones más complejas que tiene que afrontar el médico?
� Hay distintos momentos. Si uno atiende a un paciente que viene a control después de una cirugía exitosa, todo va bien. Pero si ese paciente viene a controlarse y uno detecta por el examen o a través de un estudio la progresión de la enfermedad cuando no se esperaba, duele. La noticia negativa e inesperada, duele.
� Antes mencionó que solía llevar a sus hijos a las consultas. ¿Cómo recuerdan ellos esa etapa?
� No sé cómo recuerdan los paseos nocturnos, porque eran chicos. Pero Matías es jefe de Oncología; Carolina,
jefa de radioterapia y Agustina es psico-oncóloga… Quizás sea una respuesta a esa pregunta, pero no lo creo.
� ¿Cómo describiría la situación de la oncología en la Argentina?
� En nuestro país el desarrollo de la oncología es muy bueno, superior a lo que podemos pensar, tanto por la cantidad de especialistas (alrededor de 1500) como por los centros de atención. Los problemas pasan por el apoyo a la investigación y al Instituto Nacional del Cáncer, a la accesibilidad a terapéuticas –cuyos costos son imposibles de abordar–, y a la falta de programas de prevención y detección precoz del cáncer.
� ¿Hay diferencias entre los tratamientos a nivel privado y público?
� Aunque mi respuesta sea políticamente
incorrecta, la realidad es que hay diferencias. Salvo excepciones, la dificultad en la obtención de turnos de consultorio o de estudios o de procedimientos quirúrgicos y la demora en la entrega de medicamentos, si se obtienen, en el ámbito público son mayores. A veces, alguna de esas cosas hace la diferencia.
� Por último, ¿considera que contamos en nuestro país con estadísticas propias y confiables?
� En la Argentina, existe el Instituto Nacional del Cáncer que lleva las estadísticas y permite conocer el patrón tumoral predominante según las distintas regiones. Estos datos –que no son relevados por las estadísticas internacionales– nos permiten configurar un mapa de la Argentina y determinar la implementación de políticas de salud para la prevención y control del cáncer.

La vuelta de Donald Trump al poder sacude la política estadounidense con un innegable impacto a nivel global. Esta vez, reforzado por el control de ambas Cámaras del Capitolio y avalado por una Corte Suprema con mayoría conservadora, el líder republicano se apresta a imponer su agenda disruptiva desde el primer día en la Casa Blanca. ¿Cómo se explica este fenómeno y qué repercusión tendrá en los equilibrios del poder mundial?

Por Mariano Roca Fotos: AFP
Donald Trump está de regreso y su poder ahora es casi absoluto. Ocho años después del batacazo electoral de 2016 y luego de cuatro años en el llano tras una derrota que nunca aceptó, el magnate neoyorquino de 78 años vuelve a tomar las riendas del poder en la Casa Blanca. Ya no es el outsider recién llegado a la política que era mirado con desdén por las élites de Washington, sino que vuelve empoderado como el líder indiscutido del Partido Republicano. La histórica formación fundada por Abraham Lincoln ha hecho propias las ideas nacionalistas y ultraconservadoras de quien será, a partir del 20 de enero de 2025, el 47.º presidente de EE. UU. Fortalecido por la victoria tanto en la votación popular como en el colegio electoral y en los siete estados “pendulares” en los que se definía la contienda, Trump también contará con mayorías en la Cámara de Representantes y el Senado. Más aún, gracias a los tres jueces nombrados durante su primer mandato, la Corte Suprema de Justicia mantendrá una mayoría conservadora afín a su gobierno. Las pocas voces que osaron disputarle la hegemonía dentro del partido terminaron siendo víctimas de la ola trumpista durante unas elecciones primarias que lo ungieron como candidato del Grand Old Party (GOP). En el camino, quedaron el actual gobernador de Florida, Ron De Santis, y la exgobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley, quien fue embajadora de EE. UU. en la ONU durante la primera administración de Trump.
“El pueblo estadounidense nos dio un mandato muy poderoso y sin precedentes”, afirmó el mandatario en la noche de la victoria. Ahora, le tocará gobernar con todo el viento a favor y rodeado de sus más fieles seguidores. A diferencia de su anterior administración, cuando hubo constantes recambios en el gabinete y nunca pudo
Imposibilitado de concurrir a las elecciones de 2024, cuando ya habrá completado los dos mandatos de cuatro años autorizados por la Constitución, la elección del compañero de fórmula de Donald Trump tuvo un condimento especial en esta contienda. El elegido fue el senador de Ohio, James David Vance, un exempresario de 40 años con un pasado militar. Fue miembro del cuerpo de Marines y sirvió en Irak como periodista militar entre 2003 y 2007. De orígenes humildes, J. D. Vance se crió en Middletown (Connecticut), en el seno de una familia muy golpeada por la crisis industrial del llamado “cinturón del óxido”. Hijo de padres separados, con una madre adicta a las drogas, su crianza estuvo a cargo de la abuela materna. Volcó sus vivencias en el libro Hillbilly: Una elegía rural, que se convirtió en un best-seller y fue llevado a la pantalla de Netflix por el director Ron Howard. Con una profunda fe católica, el nuevo vice es un fiel exponente del movimiento provida y antiaborto. Graduado en Ciencias Políticas en la Universidad Estatal de Ohio y en Derecho en Yale, se convirtió luego en un empresario modelo. Sus inversiones en capital de riesgo, dentro de la industria tecnológica de San Francisco le permitió un muy buen pasar económico. En 2016 dio el salto a la política, aunque recién en 2022 logró ser elegido senador por Ohio. Si bien en los comienzos de su carrera fue crítico de Trump, al que llegó a calificar como “el Hitler americano”, no dudó en plegarse al movimiento MAGA (Make America Great Again) y a convertirse en un hombre de confianza del líder republicano, que lo ungió como su compañero de binomio y lo posicionó como su posible sucesor dentro de cuatro años.
controlar totalmente la maquinaria de poder de Washington, esta vez Trump se encargó de designar a personas de su más íntima confianza en los cargos más encumbrados. Una de las estrellas de esta nueva galaxia, aún sin un cargo formal en el gabinete, es el magnate Elon Musk, quien tendrá bajo su control el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por su sigla en inglés), responsabilidad que compartirá con el exprecandidato presidencial republicano, Vivek Ramaswamy, otro empresario multimillonario de origen indio.
ACCIDENTADA A UN TRIUNFO CONTUNDENTE
El intento de asesinato de Donald Trump, durante un acto político en Butler (Pensilvania) el 13 de julio pasado, y la retirada de Joe Biden de la carrera por la reelección, apenas ocho días más tarde, fueron dos “cisnes negros” que alteraron el clima de una campaña que ya estaba enrarecida. Siguieron otros intentos de atentar contra Trump: el 15 de septiembre, en West Palm Beach (Florida), y el 12 de octubre,

en Coachella (California). Mientras tanto, con Biden fuera de carrera, su vice Kamala Harris se puso al frente de la campaña demócrata, y se convirtió en la primera candidata presidencial de ese partido que no se sometía a un proceso de primarias desde el convulsionado 1968, cuando el entonces mandatario Lyndon Johnson se retiró de la contienda. Trump terminó imponiéndose el 5 de noviembre por un margen superior al anticipado por la mayoría de las encuestas. Los 76,6 millones de votos y la victoria cosechada en 31 de los 50 estados le permitieron superar, con cierta holgura, a su rival demócrata. Se convirtió, así, en el primer republicano en imponerse en el voto popular desde 2004, cuando George W. Bush logró su reelección contra el demócrata John Kerry. A diferencia de las elecciones de 2016 –cuando Hillary Clinton se impuso en el voto popular, pero perdió en el colegio electoral–, esta vez, Trump logró 2,5 millones de votos más que Kamala
Harris y la victoria fue contundente, al punto de que se impuso en los siete “estados pendulares” en los que se decidía la suerte de la elección: Arizona, Carolina del Norte, Georgia, Michigan, Nevada, Pensilvania y Wisconsin. El lema “America First” (‘EE. UU., primero’) y los duros reproches contra el gobierno de Biden por su inacción frente a la supuesta “invasión de inmigrantes ilegales” por la frontera sur y la explotación del descontento por la erosión del poder adquisitivo de la clase trabajadora resultaron efectivos. “Ayudaremos a nuestro país a curar las heridas”, dijo Trump la noche del triunfo. “Mucha gente me ha dicho que Dios me salvó la vida por una razón; y esa razón es salvar a nuestro país y restaurar la grandeza de América. Ahora, vamos a cumplir esa misión juntos", prometió a sus seguidores en su residencia de Mara-Lago (Florida), convertida en su cuartel general desde su salida del poder en enero de 2021.
¿Cómo queda parada la futura oposición demócrata, ahora en minoría en ambas cámaras del Capitolio y desorientada por una derrota que no esperaban? Al comentar estos resultados, el columnista de The New York Times, David Brooks, señaló: “Los votantes estadounidenses no siempre son sabios, pero en general son sensatos y tienen algo que enseñarnos”. Desde su punto de vista, la clave del éxito de Trump fue que supo sintonizar con la frustración y el resentimiento de una amplia franja del electorado. Asumiéndose como progresista, el autor destacó que mientras la izquierda viró hacia un discurso identitario de protección de las minorías sexuales y lucha contra las desigualdades raciales, “Trump se metió de lleno en la guerra de clases” y “encajó de manera mágica con la animosidad que sienten los habitantes de las zonas rurales
de todo el país” contra las élites urbanas. “No debería sorprendernos que un Partido Demócrata que ha abandonado a la clase trabajadora descubra que la clase trabajadora lo ha abandonado”, reconoció, con crudeza, el senador por Vermont y excandidato presidencial, Bernie Sanders. Esa dura realidad quedó reflejada por la performance Trump en el llamado “cinturón del óxido”, formado por una serie de antiguas zonas manufactureras del noreste y el medio oeste de EE. UU., golpeadas en las últimas décadas por el cierre de industrias y el desempleo. Ahondando en las causas de la derrota, David Brooks señalaba: “Viramos hacia tecnologías verdes, favorecidas por quienes trabajan en píxeles, y desfavorecimos a quienes trabajan en la industria manufacturera y el transporte, cuyo sustento depende de los combustibles fósiles”.
Una de las grandes sorpresas de estos comicios fue el voto latino, particularmente el masculino. Por primera vez desde 1972, cuando se estrenaron las bocas de urna en EE. UU., el voto de los hombres de origen latino respaldó mayoritariamente a un candidato repubilcano, con el 53% de las preferencias, siguiendo la misma tendencia que se dio en el voto masculino a nivel general en todo el país. Un estudio, publicado antes de las elecciones por la investigadora de la Universidad de Georgetown, Amanda Sahar d’Urso, y su colega de Harvard, Marcel Roman, señala que el electorado latino conservador muestra un creciente vuelco hacia el Partido Republicano como reacción a la agenda demócrata a favor del colectivo LGBTQ+.
La plataforma electoral del mandatario electo vuelve a centrarse en el mismo eslógan que le dio su primera victoria en 2016: “Make America Great Again”


(‘Hagamos a EE. UU. grande nuevamente’), más conocido por su sigla en inglés “MAGA”. La dedicatoria de ese programa político está dirigida a “los hombres y mujeres estadounidenses que han sido olvidados” y, para lograrlo, el nuevo mandatario hace un llamado a “recuperar el sentido común”.
En su lista de prioridades, figuran el cierre de la frontera y el freno a la “invasión de inmigrantes” que estaría sufriendo
el país, a los que se considera responsables de la “epidemia de criminalidad”. Para conseguirlo, Trump prometió “la mayor operación de deportación de la historia de EE. UU.”. Como su hombre fuerte para llevar adelante estas políticas, el presidente nombró a Thomas Homan, quien fue director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas durante su primer gobierno. El futuro funcionario rechazó la acusación






de “racismo” en caso de implementarse una “deportación masiva” de migrantes. “No es una amenaza para la comunidad migrante. Debería ser una amenaza para la comunidad migrante ilegal. Justo después de una crisis histórica de inmigración ilegal, es lo que hay que hacer”, dijo Homan en una entrevista con la cadena CBS.
En el frente económico, a la lucha contra la inflación y las promesas de recortes impositivos se suman ambiciosas medidas proteccionistas a fin de reconstruir la economía manufacturera del país y “revivir su base industrial”. Entre las primeras medidas anunciadas, se encuentra la imposición de aranceles de un 25% a todos los productos importados desde Canadá y México y de un 10% adicional para los provenientes de China. “Este arancel permanecerá en vigor hasta que las drogas, en particular el fentanilo, y todos los migrantes ilegales detengan esta invasión de nuestro país”, justificó el mandatario electo, al dar a conocer su decisión.
Por el lado de la energía, la plataforma electoral republicana no admite matices: “Bajo la [primera] presidencia de Trump, EE. UU. se había convertido en el productor número uno de petróleo y gas natural del mundo, y rápidamente volverá a serlo, al eliminarse las restricciones a la producción energética estadounidense y al acabar con el Nuevo Pacto Verde socialista”. Al respecto, no fue casual el nombramiento como secretario de Energía de Chris Wright, director ejecutivo del grupo Liberty Energy –segunda mayor empresa de fractura hidráulica (fracking) del mundo. El gran frente de tormenta, que ya enfrentó a Trump con la comunidad internacional en el primer mandato, es su desdén por el cambio climático, tema que no aparece mencionado en la plataforma electoral republicana. El nuevo mandatario se comprometió a avanzar
Una de las particularidades del presidente electo, como ya había ocurrido en las anteriores elecciones presidenciales, son los procesamientos judiciales y la condena que pesa sobre Donald Trump, emitida por un Tribunal de Nueva York en el caso de la actriz porno Stormy Daniels. Si bien fue encontrado culpable por 34 cargos, el juez aplazó indefinidamente la sentencia. Una buena noticia para el ahora mandatario electo había sido el pronunciamiento de la Corte Suprema, en el que le otorga “inmunidad absoluta” por acciones de carácter oficial que hubiera realizado durante su mandato. Con ese antecedente y con los resultados de las urnas confirmados, el fiscal especial Jack Smith retiró sus acusaciones contra Trump en otros dos casos: los supuestos intentos cometidos al intentar revertir los resultados electorales de 2020 y la sustracción de documentos clasificados que Trump se llevó a su mansión de Mar-a-Lago luego de abandonar el poder en enero de 2021. El fiscal entendió que la prohibición de enjuiciar a un presidente en ejercicio “es categórica y no depende de la gravedad de los delitos imputados, la solidez de las pruebas del Gobierno o los méritos de la acusación”. Justificó así su decisión de retirar los cargos”.

en la eliminación o el relajamiento de un conjunto de regulaciones de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por
su sigla en inglés) que, desde su punto de vista, frenan la generación de empleo industrial. Se espera que Trump repita
Departamento de Estado

Marco Rubio
53 años - Exsenador por Florida Primer latino en ocupar el cargo
Consejo de Seguridad Nacional

Mike Waltz
50 años - Oficial retirado del Ejercito y exrepresentante republicano por Florida
Departamento de Salud

Robert Kennedy Jr.
70 años - Abogado y activista antivacunas
Departamento de Transporte

Sean Duffy

Departamento del Tesoro

Scott Bessent
62 años - Fundador de la firma de inversiones Key Square Group
Departamento del Interior

Doug Burgum
68 años - Exgobernador de Dakota del Norte
Departamento de Energía

Chris Wright
59 años - Fundador y CEO de Liberty Energy
Departamento de Vivienda


Scott Turner
Jefa de Gabinete de la Casa Blanca
Susie Wiles
67 años - Estratega política y exjefa de campaña de Trump
Departamento de Defensa

Pete Hegseth
44 años - Conductor de la cadena Fox, escritor y oficial retirado de la Guardia Nacional
Depto. de Seguridad Nacional

53 años - Exgobernadora de Dakota del Sur Kristi Noem
Fiscal general

Pam Bondi
59 años - Exfiscal general de Florida
Departamento de Comercio

Howard Lutnick
63 años - Presidente y consejero delegado de Cantor Fitzgerald y BGC Partners
Departamento de Agricultura Departamento de Trabajo

Brooke Rollins
52 años - Presidenta y CEO del think tank America First Policy Institute
Departamento de Educación


Linda McMahon

Lori Chavez-DeRemer
56 años - Exrepresentante republicana por Oregon
Veteranos de Guerra


Doug Collins

John Ratcliffe


Patel


Protección Ambiental Lee Zeldin



la decisión, que tomó durante su primera presidencia, de retirar a EE. UU. –responsable del 27% de las emisiones de efecto invernadero (GEI) del planeta– del Acuerdo de París, al que había regresado durante la administración Biden.
POLÍTICA EXTERIOR: LEJOS
DEL ESTABLISHMENT NEOCONSERVADOR
En su plataforma electoral, Trump plantea en términos grandilocuentes sus objetivos en política exterior: “Prevenir una Tercera Guerra Mundial, restaurar la paz en Europa y Medio Oriente y construir una gran Cúpula de Hierro y un escudo antimisiles sobre todo el territorio estadounidense”. Al tiempo que se acusa a su predecesor, Joe Biden, por su debilidad y por haber convertido al país en el “hazmerreír de todo el mundo”; promete reforzar el equipamiento de las FF. AA. como “nunca antes se ha hecho” y utilizarlos para ejecutar la ola de deportaciones en la frontera, tras declarar el estado de emergencia. Al referirse a los múltiples frentes bélicos abiertos, el nuevo mandatario lanzó sus dardos contra “el establishment neoconservador” de Washington, que se comprometió en “desmantelar” para “terminar con el sistema que ha estado arrastrándonos permanentemente a guerras interminables, fingiendo luchar por la libertad y la democracia en el extranjero”. Se mostró dispuesto a reanudar los contactos con el mandatario ruso Vladimir Putin, algo que inquieta al gobierno de Ucrania. En el frente euroatlántico, Trump exigirá a sus socios europeos de la OTAN aumentar su compromiso con la defensa común y alcanzar, al menos, el piso del 2% del PBI dedicado al gasto militar. “Tienen que pagar sus facturas; si no lo hacen, no los voy a proteger”, había amenazado
¿NUEVA OLA POPULISTA DE DERECHA? TRUMP Y SUS ALIADOS EN EL MUNDO
Si bien la cautela fue lo que primó en la mayoría de los líderes mundiales tras el triunfo de Trump, una serie de voces se salieron del coro al mostrar su euforia por el regreso del magnate neoyorquino al poder. En ese grupo se encuentra el presidente argentino Javier Milei, invitado de honor a la gala del America First Institute, en Mar-a-Lago a pocos días de las elecciones en EE. UU. “Hoy los vientos de libertad soplan muchísimo más fuertes”, dijo Milei en su discurso ante una platea de futuros funcionarios y simpatizantes de Trump. Otro de los líderes que felicitó al republicano y dijo tener “grandes planes” para trabajar con él fue el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán. El premier israelí Benjamín Netanyahu también se mostró muy entusiasmado con el “histórico regreso” de Trump a la Casa Blanca y dijo que se trata de un “nuevo comienzo para EE. UU. y una poderosa reafirmación de la gran alianza con Israel”. En Italia, mientras tanto, primó el tono mesurado de la primera ministra Giorgia Meloni, que llamó a fortalecer el “vínculo estratégico” entre su país y EE. UU. Por su parte, el titular de la cartera de Infraestructuras y Transporte y líder de la ultraderechista Lega (ex Lega Nord), Matteo Salvini, se mostró pletórico y, en las redes sociales, comparó las propuestas de Trump con la propia agenda de su movimiento: “Inmigración ilegal y bajada de impuestos, defensa de las raíces cristianas y vuelta a la paz, protección de la libertad de pensamiento y no al uso político de la Justicia. ¡Incluso en EE. UU. ganan el sentido común, la pasión, las ideas claras, el coraje y el futuro!”.


en un acto durante la campaña, en el que afirmó, con cierta sorna, que de no hacerlo, alentaría a los enemigos –léase, los rusos– a “hacer con ellos los que les dé la gana” en el Viejo Continente. En Medio Oriente, mientras tanto, Trump prometió sanciones económicas para estrangular las finanzas del régimen iraní y obstaculizar su programa nuclear. A su vez, dijo que retomará la senda de los Acuerdos de Abraham, firmados durante su primer mandato por Israel, los Emiratos Árabes Unidos y Baréin y a los que luego se sumaron Marruecos y Sudán. En una entrevista con Al-Arabiya, señaló que la paz en la región será una “absoluta prioridad” de su administración y que se sumarán “entre 12 y 15 países en el período de un año”. Su política respecto de Israel se vio reflejada, durante su primer gobierno, en la decisión de trasladar la Embajada de EE. UU. a Jerusalén y el reconocimiento de la soberanía israelí sobre los
Altos del Golán, anexados en 1967 durante la Guerra de los Seis Días. Aunque no parece estar en el centro de sus prioridades, más allá del tema migratorio y el narcotráfico, América Latina tendrá su espacio en la política exterior de Trump. De hecho, eligió como su futuro secretario de Estado al senador por Florida, Marco Rubio, hijo de cubanos exiliados. Se trata de un “halcón” que no solo ha criticado a los regímenes dictatoriales de Cuba, Nicaragua y Venezuela, sino que también ha cargado contra los mandatarios de centro-izquierda de la Región. “Muchos de los países más poderosos e influyentes de nuestra Región están gobernados por autodenominados marxistas”, señaló en una columna publicada en el diario
La Nación de Argentina en diciembre del año pasado, en la que mencionaba al brasileño Lula, al colombiano Gustavo Petro y al mexicano Andrés Manuel López Obrador, a los que acusaba de haber
empoderado a las dictaduras de La Habana, Managua y Caracas.
En cambio, allí el futuro secretario de Estado elogió a Javier Milei por su alineamiento con EE. UU. e Israel y su decisión de no sumarse a los BRICS, bloque al que definió como “grupo comercial liderado por Pekín y creado para empoderar a China”. Posteriormente, Rubio visitó a Milei en la Casa Rosada en febrero de este año y lo felicitó por lo que definió como “un plan audaz para salvar a Argentina de un siglo de políticas socialistas desastrosas”. Lo cierto es que, en un tablero internacional cada vez más complejo y caracterizado por la carencia de liderazgos fuertes a nivel global, el regreso de Trump al poder no deja a nadie indiferente. Aliados y enemigos de Washington se preparan para cuatro años agitados, que dejarán su huella en la política estadounidense, con un impacto que llegará a todo el planeta.
Donald Trump: luces y sombras de una vida que marcó el rumbo de la política y los negocios en Estados Unidos. De magnate inmobiliario a presidente, su trayectoria incluye desde éxitos empresariales, como la construcción de icónicos rascacielos, hasta polémicas, como su rol en el programa televisivo
El aprendiz y juicios políticos que enfrentó durante su mandato. Todo en su vida parece guionado para alcanzar un fin último: no pasar inadvertido. Este reportaje fotográfico recorre los momentos clave de una figura que, amada y criticada, sigue siendo el centro del escenario mundial.












con su participación en el reality show El aprendiz y su letal frase para eliminar a los participantes:
despedido”.


Por Diego Guelar
Exembajador argentino en EE. UU., la Unión Europea, Brasil y China.
Ya sabemos lo que ocurrió en EE. UU. a partir de 2016. Como 45.° presidente de los EE. UU., Donald Trump terminó con el periodo de “asociación y cooperación” que había comenzado con la Administración Clinton, cuando Washington patrocinó el ingreso de China al naciente G-20, en 1999, y a la Organización Mundial de Comercio (OMC), en 2001.
Trump definió a China como “enemigo estratégico”. En ese marco, anunció que aumentaría los aranceles a la importación de los productos de ese origen, suspendió cualquier forma de cooperación científica y tecnológica, y buscó amigarse con Corea del Norte, en un claro intento de meter
una cuña entre los dos vecinos asiáticos. Biden no se apartó de ese nuevo rumbo, y la tendencia confrontativa se mantuvo durante toda la presidencia del líder demócrata. No son necesarios los exégetas ni los adivinos: a los 78 años (la edad que tiene el presidente electo de EE. UU.), un hombre solo es más de lo mismo. Los que votaron a Trump, así como los que no lo hicieron, no pueden esperar ninguna sorpresa.
En particular, el mandatario estadounidense ya ha anunciado un nuevo incremento de los aranceles y, seguramente, se producirá una respuesta similar por parte de China. El conflicto bilateral opacará a la diplomacia multilateral. Sabemos el disgusto que Trump siente por la ONU, las cumbres climáticas y todo el entramado internacional que se ha venido tejiendo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
El nuevo presidente tiene una vision profetica de su rol en el mundo y entiende que lo mejor que debe hacer Washington es fortalecerse hacia adentro, presentarse como la nación más poderosa del planeta, y, desde allí, construir un “nuevo orden” que desplace los intentos “socialistas” y hacer que aflore lo mejor del espíritu emprendedor del capitalismo. Con estas banderas, queda claro que su gran rival mundial es China. Por ese motivo, más que incrementar la presencia norteamericana en el exterior, Trump buscará parar la expansión de China, que hoy es el principal
socio comercial de 140 países en el mundo, mientras que EE. UU. lo es de 53 países. Es dificil imaginar cómo llevará adelante Trump sus planteos desde un posicionamento nacionalista y proteccionista, especialmente con los socios estrategicos tradicionales –la UE, Japón, Australia y Canadá– y los pocos amigos que le quedan en America latina –solo cuatro de 34 países de la Región–.
Tampoco es claro qué ocurrirá en Ucrania e Israel, en un momento en que ambos necesitan del mayor apoyo político y militar norteamericano para parar la expansión rusa e iraní.
Tampoco está claro qué ocurrirá en Ucrania e Israel en un momento en que necesitan apoyo político y militar de EE. UU. para frenar la expansión rusa e iraní. Siempre quedan los ajustes que impone la realidad, pero Trump sabe adaptarse a las cambiantes circunstancias globales. Algo muy relevante es el respeto que Trump tiene por el presidente Xi Jinping y su forma de ejercer el poder. Es previsible que las dos superpotencias administren la “paz caliente” que les toca liderar con la sabiduría que solo el poder que detentan les otorga. De los 100 trillones de dólares del PBI mundial, la mitad está concentrada en esta curiosa pareja de socios-rivales que bien saben que una confrontación frontal representaría el fin de la vida en la Tierra. Dios los ilumine y guíe por el camino del diálogo y la coexistencia en paz.

Por Ariel González Levaggi
Director del Centro de Estudios Internacionales (CEI) de la Universidad Católica Argentina (UCA).
nacionalista en las últimas elecciones europeas, el margen de maniobra y el rol global de la Unión Europea se han visto debilitados.
Tras la invasión de la Federación Rusa a Ucrania, los tiempos no han sido sencillos para Bruselas, y los próximos años presentan grandes desafíos para un actor que ha ido perdiendo estatura estratégica en el concierto global. Entre las consecuencias geopolíticas y geoeconómicas de la guerra en Ucrania, el creciente descontento social y el avance electoral de movimientos de derecha
La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca añade una serie de problemas. En primer lugar, el diálogo político entre Washington y Bruselas estará fuertemente condicionado por visiones divergentes: mientras Europa defiende un orden internacional basado en normas y reglas, Trump prioriza un enfoque transaccional, guiado por el bilateralismo y el apoyo a socios ideológicamente afines, como la Hungría de Viktor Orbán. Además, la postura de Trump de buscar un punto final a la guerra ruso-ucraniana no es bien vista en Bruselas, ya que podría implicar concesiones a Rusia que legitimen la ocupación de territorios y bloqueen la integración de Ucrania en la OTAN. Esto pondría en riesgo, a largo plazo, la soberanía de Ucrania como estado independiente. Paralelamente, se vislumbra un progresivo desinterés de Washington por los “problemas europeos”. Si bien esto podría otorgar mayor autonomía estratégica a los países del continente, también los obligará a asumir una mayor responsabilidad –con menos
respaldo estadounidense– para enfrentar amenazas, como la de una Rusia cada vez más asertiva. Esto implicará un aumento en los presupuestos de defensa y la necesidad de consolidar un proyecto de autonomía estratégica, sin el cual Europa seguirá perdiendo peso en la escena internacional.
Por último, la nueva administración republicana plantea importantes desafíos económicos para Europa. La posible imposición de aranceles a las importaciones de la UE afectaría a grandes exportadores como Italia y Países Bajos. Asimismo, un aumento de los aranceles a productos chinos podría desviar excedentes hacia Europa, saturando los mercados y dañando la competitividad de las industrias europeas. Sin embargo, buena parte de los desafíos que enfrenta Europa y su papel como actor global radican en problemas internos: la fragmentación política, el retorno de los nacionalismos y la pérdida de competitividad continúan debilitando su protagonismo como potencia benigna en el escenario global. La victoria de Donald Trump solo viene a complicar un escenario que de por si no era muy auspicioso.
RUSIA Y EL CONFLICTO EN UCRANIA

Por Guillermo Galea
Licenciado en Relaciones Internacionales.
Mientras la humanidad atraviesa el momento de mayor inestabilidad en el sistema político internacional de los últimos años, Donald Trump ha apostado fuertemente por el eslogan MAGA (“Make America Great Again”) una vez más, ofreciendo claridad al público estadounidense acerca de políticas concretas. Es comprensible que, ante los eventos bélicos mundiales y los vaivenes de la economía, una visión aislacionista que abogue por evitar participar en guerras y proteger la economía local resulte atractiva. Eso explica por qué 76 millones de estadounidenses votaron por él. Ahora, el mundo se pregunta cuál será el rol del “gendarme del mundo” ante los
conflictos bélicos que desgastan el sistema internacional y mantienen a Europa en vilo. La respuesta de Trump al conflicto entre Ucrania y Rusia parece orientarse hacia una solución “a la coreana”. Su equipo está debatiendo la idea de crear una zona desmilitarizada y congelar el ingreso de Ucrania a la OTAN. Incluso Zelensky ha planteado la posibilidad de que, si se pacta un alto el fuego, es muy probable que su país no pueda recuperar el territorio capturado por Rusia.
Congelar la guerra en la situación actual implicaría establecer una zona desmilitarizada de al menos 1200 km, teniendo en cuenta la frontera entre ambos países y otros territorios en disputa. Estados Unidos ha descartado el envío de tropas, y los aliados de Ucrania en Europa tampoco tienen intención de desplegarse en la frontera. Por lo tanto, el mantenimiento de estas fronteras recaerá sobre una Ucrania que se encuentra muy desgastada.
En Kiev, son conscientes de que lo mejor que pueden lograr es un alto el fuego, incluso tras haber perdido un 20% de su territorio. Pero ¿qué hay de Moscú? La inflación en Rusia está creciendo considerablemente debido a la economía de guerra al alcanzar alrededor del 10% anual y el 25% en alimentos. Putin se vería fortalecido si logra doblegar a Occidente, si se convierte en quien demanda el alto el fuego y
suma el territorio histórico de Novorossiya (sureste de Ucrania, que históricamente formó parte del Imperio ruso).
El problema fundamental es que una salida de este tipo no está respaldada por un historial de cumplimiento de acuerdos. Moscú no ha respetado ningún pacto que afecte sus intereses nacionales, y su vigencia a menudo depende de un tercero que actúe como garante –generalmente EE. UU.– y que asegure que la situación no se descontrole. Ante todo lo anterior, para que un alto el fuego perdure, Rusia debería quedar lo suficientemente debilitada como para que Ucrania, con su capacidad militar, fuera capaz de disuadir cualquier intento de romper el acuerdo por parte de Putin.
Al fin y al cabo, posiblemente, el plan de alto el fuego de Trump esté influenciado por un factor que a menudo se pasa por alto en el análisis político: la opinión pública. Con el paso del tiempo, la propia población ucraniana se ha inclinado cada vez más hacia la necesidad de poner fin a la guerra. La prioridad de Zelensky, en este contexto, no es la guerra, sino el día después del alto el fuego y cómo lograr el mejor acuerdo posible, alineado con una población que desea regresar a la normalidad lo antes posible, incluso si eso implica sacrificar parte de su territorio, al menos hasta que puedan ver con mayor claridad lo que el futuro les depara.

Por Paulo Botta
Director de la oficina de Argentina de TRENDS Research & Advisor.
La nueva administración norteamericana deberá hacer frente a un Medio Oriente en guerra, donde la situación humanitaria, política y económica no deja de empeorar día a día, con todo lo que ello significa para la estabilidad regional e internacional. En términos centrales, y sin que ello sea una orden de prelación, los temas que centralizarán la agenda son tres: la competencia y presencia de China en la región; el futuro del conflicto palestino-israelí; el programa nuclear y las acciones de desestabilización regional por parte de Irán.
China ya no es solo un socio comercial de los países de la región, particularmente
relevante para los que exportan gas y petróleo, sino un actor central en términos de proyectos de inversión. Además, no oculta su deseo de convertirse en un actor con influencia política. Una estrategia exterior norteamericana más asertiva frente a Pekín tendrá sus correlatos en Medio Oriente, particularmente en los países del Golfo, que exportan cada vez más hidrocarburos hacia aquel país. Una política transaccional como la de Trump, pondrá en la mesa esos vínculos árabe-chinos e intentará limitar esos vínculos.
El conflicto palestino-israelí ha trascendido las fronteras de Gaza y Cisjordania para llegar a Líbano –a través de Hezbollah–, Siria y Yemen. Luego de más de un año de guerra, se impone una solución política, pero la multiplicidad de frentes y actores no ayuda a esa solución. Donald Trump seguramente seguirá apoyando al Estado de Israel y, posiblemente, intente revivir iniciativas diplomáticas de su primera presidencia, como los Acuerdos de Abraham, aunque el plan de paz para Palestina (Paz a la prosperidad: una visión para mejorar la vida del pueblo palestino e israelí) tendrá una aceptación mucho más difícil debido a los cambios geopolíticos.
Sin lugar a dudas, el tema iraní ocupará un lugar central, ya sea por el programa nuclear de Teherán como por el apoyo que
ese gobierno ha dado a varios grupos terroristas a lo largo y ancho de la región. La política de “máxima presión” implementada en la primera presidencia de Trump posiblemente tenga un nuevo capítulo. Si bien la oposición de Trump a las acciones iraníes resulta clara, la implementación de esa presión diplomática, económica y militar deberá tener en cuenta los resultados esperados y el nuevo contexto regional. Una política que produzca los resultados esperados por Estados Unidos (abandono del programa nuclear iraní o su control pleno por el Organismo Internacional de Energía Atómica, fin del apoyo a las milicias y grupos terroristas) es de difícil implementación sin algún tipo de concesión.
Más allá de estas decisiones de política exterior, otras anunciadas en campaña de política doméstica de Trump, como una suba de aranceles al comercio exterior o la desregulación de sectores energéticos, tendrá un impacto comercial y financiero en los países del Golfo, y esas acciones son vistas con mucha atención como decisiones de índole diplomática. Trump es un viejo conocido para los dirigentes de Medio Oriente, los problemas son los mismos, pero el contexto no. Algunas tendencias pueden estar claras, pero su implementación está lejos de ser tan simple.

Por Fabián Calle
Director del Instituto de Seguridad
Internacional y Asuntos Estratégicos (ISIAE) del CARI y director de Asuntos Internacionales de la Fundación Taeda.
Pero, además, cuenta con otros elementos de estabilidad de vital importancia: posee las mayorías en las dos Cámaras del Congreso, tiene la legitimidad que le brinda la victoria en el voto popular y está respaldado por una Corte Suprema de tendencia conservadora.
En lo que respecta al ámbito de la Defensa, más allá de que seguramente avanzará de manera clara y contundente contra la agenda wokeen las FF. AA. de EE. UU., en temas tales como la transexualidad y la primacía de las autopercepciones que no coinciden con la biología, también se pondrá el foco en potenciar el monto y la calidad de la inversión en el área. El objetivo será ubicar el presupuesto por arriba de los tres puntos del PBI y priorizar tecnologías, doctrinas y estrategias orientadas a contener a China y, en menor medida, a Rusia.
Si algo marca una diferencia entre la primera presidencia de Trump y la segunda, a partir de su toma de posesión el próximo 20 de enero, es que el mandatario republicano llega, esta vez, con un equipo de futuros funcionarios de primera, segunda y tercera línea mucho más organizado y planificado. Se trata de una compleja combinación de lealtad y capacidad, dependiendo del cargo y responsabilidades. Trump sabe que el cambio constante de colaboradores que tuvo en el pasado no ayudó a optimizar la gestión.
Es clara la intención del presidente electo de marginar las posturas que pretenden orientar a las Fuerzas a tareas centradas en la lucha contra las guerrillas y los grupos terroristas, doctrinas que se impusieron después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Afganistán, Irak, Libia y Siria. Otro campo importante de innovación será el de recrear en los jóvenes la voluntad de sumarse a la vida militar. La combinación de la retórica woke, que imperó en la administración Biden-Harris y el TikTok chino, programado para desanimar esa vocación
en los EE. UU., hizo mella en los números de aspirantes a lo largo de los últimos años. Con respecto a la OTAN, los socios de Washington geográficamente más cercanos a Rusia –Polonia, los países bálticos, Rumania, Turquía y la misma Alemania–tendrán que asumir la responsabilidad principal frente a Moscú. A los restantes componentes de la Alianza Atlántica, la nueva administración Trump los quiere orientados a colaborar con EE. UU. en las zonas de Asia-Pacífico y el Índico, frente a las ambiciones de China. Las fuerzas navales británicas, francesas, italianas y españolas se destacan en ese listado. A una OTAN más interactiva, Washington pretende sumar el aparato militar de Japón –que contará con “vía libre” para un rearme masivo–, India –que va a transformarse en un aliado de vital importancia en la zona–, Australia, Taiwán, Corea del Sur, Filipinas y Vietnam, estos últimos vecinos con diferentes pendientes con Pekín. Finalmente, pero no menos importante, el escenario aeronaval que supone la puja bipolar entre EE. UU. y China hará que se asignen más partidas presupuestarias a las fuerzas navales y aeronavales, así como a la infantería de marina y a la Fuerza Aérea. También, se brindará, previsiblemente, un mayor financiamiento a los vectores de ataque nuclear situados en tierra, mar y aire, de corto, mediano y largo alcance.

Por Constanza Mazzina
Directora de la Licenciatura en Ciencias Políticas de UCEMA.
En su campaña, Donald Trump no ha presentado prioridades específicas sobre América Latina, lo que genera incertidumbre. Solo dos temas, migraciones y comercio, han dominado la escena. Las consecuencias de llevar adelante sus promesas de campaña –deportaciones masivas y aranceles a las importaciones– podrían generar mayores problemas, sobre todo para América Central. Sin embargo, hay una cuestión que puede revertir ese desinterés creciente y constante: la presencia de China en el patio trasero de EE. UU. En el pasado, Trump ha expresado su descontento con la expansión económica y política de Pekín en América Latina, por considerarla una amenaza para los intereses de Washington en la Región. Qué hará
ahora es un gran interrogante. Por lo pronto, podemos poner la lupa en las relaciones bilaterales con tres países: México, Brasil y Argentina. En México, Claudia Sheinbaum tiene la posibilidad de construir una relación win-win o lose-lose con Trump. Pareciera que la segunda opción es la más factible si se profundizan las políticas de Andrés Manuel López Obrador, con su agenda y su narrativa anti-gringas. Como en el resto de los casos, China ha ampliado su mercado con México, pero la dependencia mutua con EE. UU. sigue siendo un hecho. Los dos países pierden si Trump sube aranceles y si México responde del mismo modo, ya que en ese caso, las posibilidades y la potencialidad del nearshoring(estrategia comercial que consiste en trasladar parte de la producción o las operaciones de una empresa a un país cercano geográficamente) se diluirían.
Respecto de Brasil, el futuro secretario de Estado, Marco Rubio, apuntó, meses atrás, contra la decisión del juez del Supremo Tribunal de Justicia, Alexandre de Moraes, de suspender la red X en el país por incumplir una orden de esa Corte. “El pueblo de Brasil enfrenta serias represiones simplemente por participar en una plataforma de redes sociales. Por el bien de las libertades fundamentales y de nuestra relación bilateral, Brasil debería rectificar este movimiento autoritario", lamentó el entonces senador
por Florida. Evidentemente, Lula ya no es el mismo de hace dos décadas. Estados Unidos ya no lo ve como un aliado, sino como un riesgo. En ese sentido, Rubio reclamó a Biden, en febrero de 2023, “adoptar una línea firme, responsabilizando a Lula por su amistad con el Partido Comunista Chino, así como con otras dictaduras sanguinarias, como las de Cuba, Nicaragua y Venezuela". Definió al gobierno venezolano como "la narco-dictadura de Maduro"; tildó al de Cuba de "régimen criminal" y "enemigo de EE. UU."; y definió a la administración nicaragüense como "un centro de migración masiva ilegal". Sus declaraciones están en sintonía con la postura que adoptará Trump hacia las dictaduras de la Región. Por lo dicho, ¿estamos ante una oportunidad para la Argentina de Javier Milei? Por afinidades ideológicas y similitudes políticas y narrativas, todo indica que la relación personal con Trump se afianzará. El nuevo presidente de EE. UU. necesita un aliado en la Región, lo que será imposible con Lula, Gabriel Boric o Yamandú Orsi. Y Milei puede ocupar ese espacio. De todos modos, como el optimismo no nos caracteriza, podemos tener más fotos, pero no más dólares. Quizás, estos provengan más de Elon Musk que de la administración Trump. Al final, la pregunta que debemos hacernos no es qué podemos esperar sino por qué deberíamos esperar algo.
ARGENTINA Y LA ERA TRUMP

Por Luis Ruvira
Presidente de la Fundación Diálogo Argentino-Americano.
Contra todos los pronósticos, que hacían presagiar una elección presidencial muy reñida, el triunfo de Donald Trump fue holgado y no dejó dudas. El candidato republicano se impuso tanto en el colegio electoral como en el voto popular, lo que marcó una ratificación de su liderazgo y la ampliación de su electorado más allá de las fronteras partidarias. Trump consiguió el apoyo de amplios segmentos de la sociedad estadounidense. En el plano bilateral, Argentina se ubica en una posición interesante gracias a la fuerte apuesta de nuestro presidente, Javier Milei, por el triunfo de Trump, que finalmente se concretó y se coronó con
su participación en los festejos en la residencia de Mar-a-Lago. Eso nos convierte hoy en el país más alineado con EE. UU. en toda América Latina y coloca a Milei, uno de los pocos invitados especiales extranjeros para la asunción del nuevo mandatario en Washington, como una figura con una imagen internacional muy importante. Si sabemos aprovechar esta vidriera, se abre para nuestro país la oportunidad de tener un vínculo diferente con el mundo. Desde ya, eso no implica la solución automática de temas puntuales, como es la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Es muy probable que el nuevo gobierno de EE. UU. influya en el Fondo, y eso será una gran ayuda para la Argentina, pero el proceso de negociación con la burocracia del FMI no será tan sencillo y tendrá su propia dinámica. Otro dato importante, fruto del olfato político y de la intuición de Javier Milei, es la relación que ha entablado con Elon Musk, un protagonista de primer nivel de la cuarta revolución industrial. No solo porque se trata del propietario de Tesla –en la industria de los autos eléctricos– y de la red X –en el campo de la información a través de las redes sociales–, sino, especialmente, por su empresa Space-X, actor protagónico de la “batalla del espacio”. Su rol de asesor especial del presidente Trump en la liberación de las trabas burocráticas para
el crecimiento de la economía estadounidense lo va a convertir en una voz muy escuchada por el mandatario.
Un tercer actor clave en el nuevo esquema de poder en Washington es el futuro secretario de Estado, Marco Rubio, quien tiene una sintonía perfecta con Milei. Será la mano derecha del presidente Trump, al frente del Departamento de Estado. Al ser un hispano, hijo de padres cubanos, y al hablar perfectamente en castellano, Rubio seguramente tendrá una conexión especial con la Región, y Argentina va a tener la posibilidad de acceso más fácil y directo al Departamento de Estado. Ahora bien, debemos distinguir el vínculo personal y político entre los gobernantes de las posibilidades que se abren en el plano económico. Cuando hablamos de inversiones, son las empresas privadas las que toman las decisiones. Para eso, tienen en cuenta la rentabilidad y la seguridad jurídica del país, sobre todo si se trata de negocios de capital intensivo. Ahí está el gran desafío de Argentina, que ofrece condiciones interesantes a partir del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), aprobado por el Congreso. Sin embargo, esos capitales estarán particularmente atentos al funcionamiento de un sistema jurídico independiente, una condición sustancial para la radicación de esas inversiones.


Las plataformas digitales, en especial la red X (ex Twitter), tuvieron un rol predominante en la última elección presidencial de EE. UU. Pero ¿hasta qué punto suman votos reales? La opinión de Ernesto Calvo, politólogo especializado en el impacto de las nuevas tecnologías en la política.
Por Dolores Barón Fotos: AFP y gentileza E. C.
Las redes sociales han revolucionado las campañas políticas, no solo en su forma de comunicar, sino en la manera en que los votantes se relacionan con la información. En las elecciones presidenciales de Estados Unidos, estas plataformas jugaron un rol clave, especialmente en la polarización de los temas y en el posicionamiento de los candidatos. Sin embargo, determinar si las redes sociales son decisivas para ganar o perder una elección sigue siendo un debate abierto. DEF dialogó sobre esto con Ernesto Calvo, un politólogo argentino reconocido por sus contribuciones al estudio de la
política comparada, los sistemas electorales y el comportamiento legislativo en América Latina. Actualmente, es profesor en el Departamento de Gobierno y Política de la Universidad de Maryland, Estados Unidos, donde además se desempeña como director de investigaciones. Su trabajo académico se centra en entender cómo los actores políticos, los partidos y las instituciones influyen en la dinámica democrática, con énfasis en el clientelismo, el uso de recursos públicos en campañas políticas y la polarización. Calvo ha publicado numerosos artículos en revistas académicas de
prestigio y es autor de libros como AnatomíapolíticadeTwitterenArgentina (Capital Intelectual, 2020), donde analiza cómo las redes sociales moldean las narrativas políticas y la polarización.
En su análisis, Calvo señala que históricamente, las campañas políticas dependían de los medios tradicionales para llegar al electorado, con la televisión y la radio como protagonistas en el siglo XX. “Las redes sociales rompieron con esta centralización al ofrecer una

diversidad de información casi instantánea”, indicó el experto. Según estudios de impacto electoral, las plataformas digitales no solo difunden contenido más rápido, sino que amplifican las interacciones entre los usuarios, lo que intensifica el compromiso emocional con ciertos temas o candidatos.
Además, también remarcó que las redes sociales no definen las elecciones, sino más bien “empujan temas como ejes centrales de un debate político”, los cuales pueden ser determinantes en una votación. Esto genera una diversidad de
información que tiene un alcance instantáneo en los usuarios.
En las elecciones recientes, el algoritmo de plataformas como Twitter, ahora llamado X, desempeñó un papel controversial. Elon Musk es su dueño desde 2022 y, a partir de entonces, demostró compartir ideologías con Donald Trump. Al priorizar contenido seleccionado por la plataforma sobre las preferencias naturales de los usuarios, se generó una percepción de parcialidad. “En particular, la campaña de Donald Trump capitalizó esta dinámica, mientras que la de Joe Biden sufrió ataques constantes sobre
su edad y estado de salud, especialmente en redes como TikTok e Instagram”, explicó Calvo.
En el análisis, hay un contraste muy fuerte entre las elecciones de 2020 y las recientes. En las anteriores, la atención estaba puesta en la circulación de informaciones falsas, más conocidas como fake news. Por ello, cuando el usuario quería compartir una publicación, las plataformas agregaban un cartel con un aviso de que no se había leído el artículo. En esta elección, en cambio, la página de inicio de X se divide en dos pestañas: la de las cuentas que uno

efectivamente sigue y la de “Para ti”, que es básicamente el algoritmo de la red mostrando cosas que considera de interés para uno, sin importar tanto la fuente de dónde proviene. Por eso, para el especialista, los algoritmos ya no solo refuerzan las preferencias individuales, sino que pueden inyectar mensajes políticos diseñados para influir en el debate público. Durante las elecciones de 2024, esta estrategia fue evidente en la manera en que ciertos temas, como la edad de Biden o la efectividad de Kamala Harris, dominaron la conversación digital. “Además, estos sistemas fomentan la polarización al mostrar contenido que exacerba las diferencias ideológicas entre los usuarios”, resaltó el politólogo argentino. Por otro lado, plataformas emergentes
como BlueSky (la alternativa a X impulsada por los opositores a Trump) empezaron a ganar terreno como alternativa “ética” frente a la manipulación percibida en redes más tradicionales. Esto señala una tendencia hacia la búsqueda de espacios digitales menos politizados, aunque aún tengan un alcance limitado. “La desinformación y la injerencia de operaciones políticas de inteligencia fue menor en esta campaña que en la anterior”, remarcó Calvo. Además, explicó que ya no se va a vivir en un mundo sin redes sociales, con lo cual nunca se podrá saber cuál hubiera sido el total de votos de Kamala Harris y de Trump sin su influencia. Si bien todo tiene incidencias sobre el voto, y una herramienta tan importante como una red social
que maneje información política para todo el país va a tener efectos políticos, es muy difícil medir si aumentaron los niveles del voto por Donald Trump o Kamala Harris gracias a ellas.
El debate sobre la regulación de las redes sociales en el contexto político es cada vez más relevante. Mientras que las telefónicas y otros servicios públicos cuentan con marcos claros de supervisión, las redes sociales operan en una zona gris. Esto incluye desde la moderación de contenido hasta la transparencia en el manejo de los algoritmos. La pregunta es si deben regularse como
“Aunque es difícil cuantificar el impacto exacto de las redes sociales en el resultado de las elecciones, es evidente que influyen en los temas que dominan la agenda”.
servicios esenciales o como medios tradicionales.
Aunque es difícil cuantificar el impacto exacto de las redes sociales en el resultado de las elecciones, es evidente que influyen en los temas que dominan la agenda. “Esto es especialmente importante en campañas contemporáneas, donde la rapidez y la intensidad del compromiso digital pueden moldear el discurso público más que persuadir directamente a los votantes”, apuntó Ernesto Calvo.
Las redes sociales no solo cambian la forma de hacer política, sino que reconfiguran los cimientos de cómo las personas se relacionan con la información y toman decisiones. “Mientras se continúa debatiendo sobre su regulación, el papel en las elecciones seguirá evolucionando, y dejará claro que son un actor insoslayable en el panorama político actual”, remarcó el autor de Fake News, trolls y otros encantos.
El ecosistema mediático ha cambiado profundamente en el último siglo, desde el periodismo de principios del siglo XX, dominado por diarios partidistas que defendían abiertamente a sus candidatos, hasta el ideal moderno de ecuanimidad editorial. Sin embargo, el retorno a un modelo donde los "barones" de medios –o en este caso, los dueños de plataformas– controlan narrativas completas no está tan lejos, según Calvo. “Este cambio, sumado a la capacidad de las redes sociales para amplificar mensajes,
plantea preguntas urgentes sobre su rol en la política global”, analizó el profesor de Ciencia Política.
En un principio, plataformas como Twitter o Facebook ofrecían un espacio de libre expresión. Sin embargo, los algoritmos transformaron ese ideal al priorizar ciertos contenidos, generando cámaras de eco que alimentan la polarización. En un giro irónico, los sectores más conservadores que acusaron a las redes de “inclinar la cancha” en beneficio de sus oponentes ahora aprovechan esas mismas plataformas para inyectar mensajes a favor de sus candidatos. “El caso de Elon Musk y su gestión de X es un ejemplo claro: bajo el pretexto de defender la libertad de expresión, las decisiones tomadas priorizan sus propias posturas políticas”, advirtió Calvo. Esto no solo influye en el electorado estadounidense, sino que también alcanza a usuarios en otras partes del mundo, lo que demuestra la capacidad de las redes para moldear agendas globales.
A medida que redes como Twitter pierden usuarios, y alternativas como Threads y BlueSky emergen, el ecosistema digital se fragmenta. Esta dispersión podría reducir el impacto de una sola plataforma, pero también complica los esfuerzos por coordinar regulaciones globales. Los intentos por construir
puentes entre plataformas, como los plugins que facilitan la migración de seguidores, son un paso en esa dirección, pero enfrentan resistencia legal y técnica.
En este contexto, surge la necesidad de coordinar esfuerzos entre gobiernos, ONG y empresas para establecer marcos regulatorios claros. Algunos expertos sugieren la creación de espacios colectivos donde las plataformas trabajen juntas en la moderación de contenidos, aunque lograr consenso en un mercado tan diversificado parece un desafío monumental. Aunque las redes han aumentado la visibilidad de temas relevantes para los jóvenes, su papel como motor principal de la participación política es debatible. Si bien plataformas como X y Facebook fomentan debates políticos más activos, otras como TikTok e Instagram mantienen una relación más tangencial con estos temas. Más que atraer a los jóvenes, las redes reflejan un momento de polarización en el que se congregan solamente en espacios afines a su pensamiento. El panorama actual nos lleva a una pregunta clave: ¿deberían las plataformas ser consideradas un servicio público regulado o espacios privados de libre expresión? La respuesta definirá no solo el rumbo de las redes, sino también su impacto en la democracia global. Mientras tanto, la fragmentación y los desafíos regulatorios seguirán marcando el camino hacia un nuevo equilibrio entre libertad, polarización y responsabilidad.
JORGE ARGÜELLO
El exembajador argentino en EE. UU. da su mirada sobre el reciente proceso electoral que consagró a Donald Trump, signado por una profunda división social, y los posibles canales de relación con los países de la Región.
El desarrollo de las elecciones presidenciales en EE. UU. y su resultado final no hicieron más que expresar un descontento social general hacia la política y una profunda división ideológica. Jorge Argüello, exembajador de Argentina en Washington en dos oportunidades y exrepresentante del país ante las Naciones Unidas, viene estudiando el tema desde hace años. Fruto de ese trabajo es Las dos almas de EE. UU., libro en el que aborda puntualmente esta problemática
Por Dolores Barón Fotos: Giovanni Sacchetto
y explora la relación entre perspectivas tan diferentes en un mismo país.
En diálogo con DEF, el exembajador ahondó en los conceptos presentados en el libro y los contrasta con la actualidad poselectoral.
� ¿Cómo ve el clima político y social en EE. UU.?
� Estamos asistiendo a la evidencia de la insatisfacción de los pueblos de cara a las respuestas que el sistema democrático está brindando. Creo que lo que está ocurrien-
do en EE. UU. no es un caso único: ocurre en Alemania, en Hungría, en Italia, en su momento en Brasil, incluso en nuestro país. Hay una manifestación clara de que la percepción que está dando la democracia no es positiva y, por eso, resurge Donald Trump. Ya no se están discutiendo cuestiones de posicionamiento político, se están volviendo a debatir temas que parecían cerrados, como la religión o el aborto. Uno se encuentra en dos cosmovisiones muy distintas de un mismo país.

� ¿Este nivel de polarización genera una sensación de inestabilidad grande en EE. UU.? ¿Y a nivel global?
� Nadie puede saber lo que va a pasar ni qué mundo vamos a tener el 20 de enero del 2025, que es el día que asume el presidente de los EE. UU. ¿Y por qué es eso? Por la dinámica de los acontecimientos. La escalada en la ofensiva militar israelí sobre la Franja de Gaza de la invasión del Líbano era insospechada hace muy pocas semanas, muy pocos meses. De la misma manera que estaba descartada la posibilidad de que un país invadiera a otro con tanques y con infantería, como pasaba en las películas
de guerra de cuando yo era chico. Lo que está caracterizando esta etapa del mundo es la incertidumbre y la falta de previsibilidad. Por eso, me parece que se están verificando este tipo de fenómenos en la mayoría de los países.
� ¿Qué rol tuvo la comunidad latina de EE. UU. en estas últimas elecciones?
� La comunidad latina en general vota menos de lo que se espera. Si votaran todos los latinos que han inmigrado a los EE. UU., sería un dato irreemplazable de la realidad. Pero no es el caso, por más que hay un proceso de creciente incorporación de los latinos al número de votantes.
No obstante, es cierto que la cuestión de la migración fue uno de los temas dominantes de las elecciones, y tanto los republicanos como los demócratas han fracasado en dar una respuesta eficiente al respecto. Finalmente, el candidato que se impuso en las elecciones tenía entre sus principales propuestas la deportación masiva de latinos de los EE. UU.
� Las redes sociales tomaron un papel protagonista en esta campaña, ¿cuán influyentes fueron para los votantes al momento de decidir?
� Son fundamentales y cada vez tienen más importancia. Habría que preguntarse si el fenómeno de Donald Trump
sería el mismo sin las redes sociales. Tiendo a pensar que no, que esos liderazgos también son producto de las características de la etapa que atraviesa la humanidad. Logró llegar a generaciones y grupos sociales que no se veían tan involucrados en la política y que ahora lo están por estas campañas digitales.
� ¿Cómo serán las relaciones entre Argentina y EE. UU. en esta nueva etapa?
� He trabajado con cuatro presidentes de EE. UU. como embajador de Argentina: George W. Bush, Barack Obama, Donald Trump y los últimos tres años de la administración de Joe Biden. La verdad es que nunca he visto en ninguna de esas gestiones que se coloque a la Región en un lugar importante de la agenda exterior de los EE. UU. De hecho, si miramos los últimos debates de los candidatos presidenciales, el de Trump y Biden, primero, y el de Trump y Harris, después, nos damos cuenta de que América Latina no aparece mencionada ni una sola vez. Se menciona a México un par de veces por el comercio bilateral. Esto que digo reconoce alguna excepción, como Cuba, Venezuela y Nicaragua, a cuyas realidades EE. UU. les presta atención de manera esporádica.
� ¿Hay algún otro caso en el que EE. UU. le preste atención a lo que sucede en América Latina?
� Cuando se verifica el accionar y el despliegue de actores extrahemisféricos dentro de la Región, cuando aparece China, Rusia, Irán, se encienden luces de alarma en Washington, hasta que se contiene la situación y todo vuelve a la normalidad.
� Entonces, a su manera de verlo, ¿dónde se concentra la atención de EE. UU. en la agenda internacional?
� Las dos almas de EE. UU. están en

“Las dos almas de EE. UU. están en desacuerdo en casi todo, pero tienen algunos puntos de acuerdo, como, por ejemplo, la agenda exterior”.
desacuerdo en casi todo, pero tienen algunos puntos de acuerdo, como, por ejemplo, la agenda exterior. El mejor ejemplo es, y lo digo entre comillas, “la amenaza china”. Los dos lados coinciden en la preocupación por el ascenso de China, la posible declinación de EE. UU., la necesidad de contener a China y de consolidar a EE. UU. Una respuesta es “Make America Great Again” (de Trump), otra respuesta es “America is Back” (de Biden). Más allá de las diferencias de matices, conceptualmente están hablando los dos del reposicionamiento de los EE. UU. y el intento por evitar esta realidad que se está insinuando.
� ¿Cree que este cambio de época tiene que ver con el electorado joven?
� Los jóvenes lideran esta sensación de insatisfacción, que se viene expresando en todo el tejido social, pero me parece que si uno mira las encuestas, y sobre todo los datos de los jóvenes varones, es más claro todavía. Seguramente, tiene que ver con esta modalidad de elección en donde, en vez de elegir las virtudes de los ganadores, deciden condenar a los otros. Esto provoca que aparezcan figuras sin historia ni trayectoria en la política. La mayoría de las elecciones en los últimos años están siendo ganadas por fuerzas políticas que no son ni antiguas ni tradicionales.
� ¿Cree que este descontento generalizado se seguirá replicando a nivel internacional?
� Ciertamente, hubo una carga de malestar social en las elecciones que le permitieron a Trump volver al poder, y ganarle el voto popular a la demócrata Kamala Harris. Si bien los indicadores de actividad, empleo e inflación recuperaron con Biden los niveles previos a la pandemia, la pérdida de poder adquisitivo que dejó instalada aquella crisis de 2020-2021 fue canalizada en las urnas, al igual que en otros
países en los que los oficialismos sufrieron y siguen sufriendo derrotas más allá de sus esfuerzos por recuperar las economías. Sin embargo, como explico en mi último libro, LasdosalmasdeEE.UU., en este caso la situación política norteamericana expone una fractura social singular y más profunda, en la que dos ideas de país confrontan casi sin tolerarse, atravesadas agriamente por una grieta sobre cuestiones como la religión, la educación, la relación con el mundo, el peso de las tradiciones y el valor de la diversidad. Es un proceso que arranca con la radicalización del Partido Republicano hace una década y media, con el movimiento Tea Party y su "guerra cultural".
� ¿Qué impacto tiene esto a nivel mundial?
� Lo que pase en EE. UU. sigue influyendo en el resto del mundo. Como primera potencia mundial, sigue siendo una referencia política y económica. Sin embargo, cada país tiene su historia y su particularidad. Las "nuevas derechas" de todo el mundo tienen coincidencias –su resentimiento con la inmigración, por ejemplo–, pero también difieren luego en áreas como la economía, donde hay desde ultraliberales. como Javier Milei, a proteccionistas, como Trump. Lo que sí podemos decir es que mientras persistan niveles tan altos de desigualdad, y las clases medias y trabajadoras sigan perdiendo los niveles de bienestar y protección social que habían conseguido en el siglo pasado, ese malestar irá increscendoy será canalizado por figuras fuertes que ofrezcan recetas simples para cambiar las cosas.
� ¿Cómo es el panorama para EE. UU. luego de las elecciones?
� Si el primer mandato de Donald Trump fue un despliegue más o menos caótico de su doctrina "America First", incluyendo la relaciones exteriores, este regreso a la Casa Blanca se vislumbra más organizado, y a la vez que más acelerado y profundo
en algunas de sus políticas. Por lo pronto, la formación de su equipo de gobierno ya confirma un avance consolidado de su movimiento MAGA (Make America Great Again) sobre las antiguas estructuras del Partido Republicano. La elección de su vice, James D. Vance, fue una señal muy clara en ese sentido.
Por otro lado, Trump mantiene sin cambios su propuesta de diplomacia personalista, la misma que le permite asegurar que terminará con las guerras de Gaza y Ucrania en apenas días a golpes de teléfono. También, se apresta a profundizar el distanciamiento que había ensayado entre 2017 y 2021 respecto de instituciones e instancias multilaterales, como el Acuerdo de París contra el cambio climático o la propia ONU.
� ¿Qué aspecto podría ser diferente respecto a su primera gestión?
� Donde parece subir la apuesta es en el recurso a la imposición de aranceles generalizados a las exportaciones de todo el mundo, no solo de China, sino incluso de sus socios y vecinos México y Canadá, además de Europa. Esta variante de nacionalismo económico, acompañada del fortalecimiento del dólar, según muchos economistas, puede tener un efecto indeseado y una suba de precios internos, uno de los motivos por el que los votantes castigaron los cuatro años de administración demócrata de Joe Biden. Pero puede afectar seriamente a muchos países exportadores, incluyendo a los de nuestra Región. Algunos tienen la esperanza de que estos anuncios prematuros sean solo una demostración del negociador duro que es Trump. De hecho, ya se reunió con el canadiense Trudeau y con la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum Pardo, para discutir el asunto de los aranceles, y también de la migración ilegal y del tráfico de fentanilo. Lo mismo puede especularse con su amenaza de iniciar una deportación masiva de inmigrantes, un intento que deberá sortear barreras legales y administrativas.

Hace un tiempo ya que Elon Musk se consolidó en la escena de la ciencia y la tecnología. Su empuje e inagotable curiosidad por descubrir los secretos del universo lo llevaron a grandes hitos como haber posibilitado la primera caminata espacial de un vuelo comercial o las primeras pruebas de implantes cerebrales que permitirán controlar dispositivos con la mente.
Además, también siguió explorando su perfil más futurista con sus autos Tesla. Presentó los primeros taxis sin conductor, que pueden llevar pasajeros a su destino de manera autónoma. En el rubro de la Inteligencia Artificial, lanzó el modelo generativo Grok, de asombroso realismo, que se puede utilizar en la red social X
Sin embargo, tal vez lo que más se destacó en 2024 fue su actividad política. Podría decirse que estuvo en todos lados: desde su rol protagónico en X hasta su aporte económico a la campaña de Donald Trump a través de América PAC, Elon Musk fue una pieza fundamental de la campaña presidencial del presidente electo de EE. UU. De hecho, se desempeñará como Ministro de Eficiencia Gubernamental en esta nueva administración, cargo desde donde buscará reducir gastos públicos y hacer que el dinero sea rentable para el Estado. Tendrá un rol muy activo en el plan de reactivación económica que propone Donald Trump en su segunda gestión.
YANINA
KOGAN
La directora de la Fundación Taeda conversó con DEF, en el marco de su 15.º aniversario, sobre las distintas actividades que lleva adelante la organización enfocada en múltiples proyectos dentro del ámbito académico, científico-tecnológico y social. Recientemente, la Fundación Taeda logró obtener su personería jurídica en EE. UU. y se dispone a encarar nuevos desafíos en todo el hemisferio.
De la Redacción
Fotos: Fernando Calzada

� Uno de los hitos que destacan del trabajo de la Fundación Taeda en 2024 fue la participación en la novena Conferencia de Seguridad Hemisférica, que tuvo lugar en Miami. ¿Qué evaluación hacen de aquella experiencia?
� Fue una experiencia grandiosa. Fue la segunda oportunidad en la que participamos del evento, ya que en 2023 lo hicimos como oradores en un panel en el que se abordó específicamente la problemática de la seguridad ciudadana. Este año, la Florida International University (FIU) nos invitó a ser coorganizadores, teniendo en cuenta nuestra trayectoria en América Latina, tanto en el campo de la investigación como en el armado de ecosistemas con actores gubernamentales, privados y entidades de la sociedad civil.
Y ya estamos planificando junto a la FIU la décima edición de esta Conferencia para el 12 y 13 de mayo de 2025.
� ¿Cómo fue la selección de los oradores, que permitió un intercambio rico en ideas y propuestas para encarar los problemas a nivel hemisférico?
� En la Fundación, nos enfocamos en invitar oradores que no fueran aquellos que habitualmente participan en este tipo de foros. Nuestra propuesta es dar espacio a nuevas voces de América Latina que puedan transmitir su experiencia local y ser oídas en este gran encuentro que es la Conferencia de Seguridad Hemisférica (HSC, por su sigla en inglés) en la FIU. Siempre estamos atentos a considerar la diversidad entre los oradores para asegurar la
representación de distintas perspectivas políticas e impulsar la participación de mujeres como ponentes destacadas.
� En el marco de la Conferencia, la Fundación Taeda recibió un reconocimiento de la Organización de Estados Americanos (OEA) a sus esfuerzos por fomentar el diálogo y el desarrollo de políticas públicas en la Región.
� Estamos muy agradecidos con Gastón Schulmeister, director del Departamento de Lucha contra la Delincuencia Organizada Transnacional de la OEA, quien entregó la distinción a Mario Montoto, presidente de la Fundación Taeda. Este reconocimiento honra su trayectoria y el trabajo de investigación que llevamos adelante desde hace 15 años, que incluye conferencias
realizadas en Buenos Aires, en Bogotá, en Washington y recientemente en Miami. Además, a lo largo del tiempo, se han desarrollado seminarios y jornadas anuales en Argentina y distintos países de la Región.
� Otro de los grandes hitos de 2024 para la Fundación fue la presentación del libro Next. Una breve historia del futuro, del escritor Avi Jorisch, centrado en el impacto positivo de las nuevas tecnologías.
� El evento que organizamos en La Rural tuvo una enorme relevancia por la gran convocatoria y la diversidad de actores que estuvieron presentes. Contamos con la participación de representantes del gobierno nacional, provincial y municipal, así como representantes del sector privado y de distintos ámbitos de la economía, de la tecnología, de la agroindustria, de la medicina y del sector científico. Estos encuentros se consolidan como verdaderos semilleros de nuevos proyectos. Además, debemos destacar el hecho de haber contado con presencia de Avi Jorisch, el autor del libro, un empresario estadounidense-israelí que sorprendió al público por su carisma.
� La temática del libro tiene mucho que ver con el trabajo que está haciendo la Fundación en el ámbito de las nuevas tecnologías.
� El libro se alinea muy bien con los principios y los valores de la Fundación, que se centran en el abordaje en la búsqueda de soluciones a los problemas que enfrenta la región. En nuestra Fundación, consideramos que las alianzas estratégicas y la tecnología, son claves para la solución de los desafíos globales. Con una impronta muy optimista, en el libro Next, Avi Jorisch nos muestra todo

el potencial de esta articulación entre las nuevas tecnologías, los organismos públicos y los actores privados. En sus páginas, ofrece ejemplos concretos de cómo este relacionamiento permitió resolver problemas fundamentales para la humanidad. Esa misma línea es la que seguimos en la Fundación y buscamos generar un impacto positivo en la resolución de los problemas sociales, ambientales, económicos y los relacionados con el manejo de los recursos naturales. Por eso, consideramos esencial lanzar este libro y ponerlo al alcance del público latinoamericano y de toda la comunidad hispanohablante.
� El presidente de la Fundación Taeda también recibió una distinción de la asociación Amigos de la Universidad Ben Gurión en Argentina.
� Esa distinción fue un reconocimiento a la trayectoria destacada de Mario Montoto, tanto como presidente de la Cámara de Comercio Argentino Israelí (CCAI) como de la Fundación Taeda. Su compromiso y su visión han impulsado el reconocimiento de personas que con su trabajo contribuyen a mejorar la vida de todos. Como ejemplo, los
Reconocimientos Taeda, que en sus distintas ediciones galardonaron a los científicos, a los pensadores y a aquellas personalidades que han contribuido a la paz en el mundo. Como líder de nuestra organización, Mario nos inspira a pensar en grande y cree fervientemente en los éxitos colectivos. Tenemos un gran equipo de trabajo, que abarca desde la Editorial Taeda hasta cada uno de los integrantes de la Fundación, entre los que me permito destacar el trabajo de Gustavo Gorriz, Juan Ignacio Cánepa, Maia Bornsztein, Fabián Calle y Douglas Farah.
MICROSOFT, MOZAMBIQUE Y LOS DESAFÍOS QUE SE VIENEN
� La Fundación Taeda también está desarrollando, en conjunto con Microsoft, un proyecto en una aldea rural de Mozambique, que tiene un alto impacto social. ¿Podrías brindarnos más detalles de la iniciativa? � Se trata de un programa con un impacto en la reducción de la desigualdad socioeconómica y que busca también una disminución de la brecha digital.

Con todos los requisitos técnicos y legales cumplidos, el gobierno de EE. UU. habilitó la sede Miami de la Fundación Taeda. Este gran hito permitirá a la organización ampliar sus actividades y lograr un impacto en todo el hemisferio occidental.
La clave está en cómo llevar lo global a lo local y viceversa. Este proyecto surgió hace algunos años, gracias a los frailes franciscanos que realizan su misión pastoral en Jécua, un pueblo rural de Mozambique. Con el liderazgo del padre Jorge Bender, un sacerdote argentino y alma máter de la comunidad, se han llevado adelante numerosas actividades sociales con impacto directo en la población local. Gracias al aporte de Microsoft Airband, la Fundación Taeda y al esfuerzo personal de Mario Montoto, hemos logrado llevar la internet a esta aldea, brindar conectividad con el mundo y ofrecer a sus habitantes la oportunidad de alfabetizarse,
formarse y capacitarse en temas vinculados al trabajo agrícola. El objetivo es que puedan producir sus propios alimentos y, con el tiempo, puedan exportarlos y convertirse en una comunidad autosustentable. Además, estamos haciendo mucho hincapié en el trabajo con las mujeres y las niñas de Jécua, con el objetivo de reducir la brecha de género y empoderar a las comunidades locales.
� Anticipando lo que se viene en 2025, ¿cuáles son las líneas de trabajo y qué proyectos tienen en vista?
� Se vienen los 20 años de la Editorial Taeda, y vamos a organizar un gran encuentro, con motivo de la presen -
tación de un nuevo libro, Inteligencia artificial para el bien, que también marca la época en la que vivimos y uno de los grandes desafíos que tiene la humanidad. En esta obra, los autores Juan Lavista y William Weeks enumeran distintos desarrollos que se han logrado con inteligencia artificial y que tienen un impacto positivo en la sociedad.
En la Fundación, siempre hemos estado ligados a las nuevas tecnologías y su impacto en la resolución de los grandes problemas de la sociedad. Sin embargo, hoy en día la tecnología también presenta retos, como la brecha digital y el impacto que puede generar la IA. Nos interesa pensar estos temas para convertirnos en un gran puente que permita articular a los distintos actores, y asegurarnos de que las tecnologías tengan un impacto positivo. Por eso, queremos intensificar el trabajo con las startups, esas empresas emergentes que aplican la tecnología para la solución de problemas que preocupan a la humanidad. Estamos particularmente interesados en aquellas startups que desarrollan soluciones innovadoras vinculadas a áreas críticas, como el manejo de los recursos naturales, la prevención de problemáticas relacionadas con el cambio climático, la gestión eficiente del agua, y la seguridad alimentaria. � ¿Cuál es el mensaje que quiere transmitir la Fundación Taeda?
� Queremos seguir siendo actores relevantes en el ecosistema de la innovación, acercándonos a las universidades y a los centros de investigación, e identificando startups no solo en Argentina, sino en América Latina y en todo el hemisferio. Nuestro objetivo es conectarlas con empresas y gobiernos para “acelerarlas” y que puedan desarrollarse y llegar a ser “unicornios”. Un sueño personal sería lograr el surgimiento de “unicornios rosas”, es decir, aquellas startups lideradas por mujeres.



La Región no está exenta de los principales peligros que enfrenta el mundo en el campo cibernético. En el presente artículo analizamos los principales grupos que se dedican al secuestro de datos en América Latina y su impacto económico.

Licenciada en Estudios Internacionales (UTDT) y Magíster en Seguridad y Diplomacia (Universidad de Tel Aviv), donde es fellow del Instituto Irwin Cotler. Actualmente es coordinadora de la Fundación Taeda.
La ciberseguridad ha emergido como una prioridad crítica para las naciones y organizaciones en América Latina debido al crecimiento exponencial de las ciberamenazas, a cargo de grupos de cibercriminales que utilizan técnicas sofisticadas para llevar a cabo sus ataques. Dentro del mundo de los ataques cibernéticos hay diferentes tipos de ataques, como el ciberespionaje, la ciberextorsión y el ciberterrorismo, entre muchos otros. Según Lucas Kello, el crimen cibernético se entiende como el uso de computadoras para fines ilícitos, que transgrede la legalidad de cada nación en particular, con una intención específica marcada por la dimensión de las acciones que se eligen ejecutar. En esta oportunidad, nos centraremos en el hacktivismoy los grupos de ransomware como los principales respon-
sables de los ciberataques en la región. El hacktivismo es una práctica que utiliza instrumentos digitales, tanto legales como ilegales, para impulsar un cambio político, para generar una forma alternativa de ejercer poder por fuera de las estructuras preestablecidas. Por su lado, el ciberataque de un grupo de ransomware consiste en la interferencia de un sistema informático por un software malicioso (malware) que encripta los datos de la víctima del ataque y exige un rescate para liberarlos. De ahí su nombre, ransom en inglés significa ‘rescate’.
Según el análisis de Mordor Intelligence, empresa india dedicada al análisis de mercado y de datos, el mercado de la ciberseguridad en América Latina en la actualidad ha tenido una trayectoria creciente y alcanzó los 8920 millones de dólares en

2024, mientras se espera que para 2029 siga creciendo y aumente a un valor de 12.480 millones de dólares. Además, se estima que el número de conexiones de internet de las cosas también se multiplicará en los próximos años, para lo que es imperioso tener soluciones de ciberseguridad para proteger estas interconexiones. Sin embargo, la realidad es que los países de la Región no cuentan con una infraestructura crítica protegida, ni con los mecanismos adecuados para defenderla, lo que los convierte en un objetivo fácil para los ataques cibernéticos. Datos de la consultora en ciberseguridad Positive Technologies indican que América Latina es objeto del 12% de los ataques globales, con un 79% de éxito en ataques con malware, mientras que las consecuencias de los ataques derivan un 61% en filtración de información clasificada del gobierno, y un 52% en interrupciones operativas en instituciones públicas y privadas.
Entre los principales grupos de hacktivismo que operan en América Latina, se desataca ALPHV/BlackCat, una de las organizaciones de ransomware más sofisticadas y
peligrosas en la actualidad. En su trayectoria, ha ejecutado ataques de alto impacto contra gobiernos y entidades públicas a lo largo de la Región, utilizando el lenguaje programático “Rust”, que con efectividad y rapidez esquiva a los sistemas de seguridad y se adapta velozmente a las defensas implementadas por los objetivos. La particularidad de este grupo es que cuenta con un modelo de negocio, “Ransomware como servicio” (RaaS, por su sigla en inglés), que le permite comercializar sus servicios en el mercado. Sus afiliados utilizan la infraestructura de ransomware del grupo a cambio de compartir las ganancias del rescate generado en los ataques, y así ampliar su alcance y efectividad.
El siguiente grupo, conocido como LockBit.2.0, se ha consolidado como uno de los ransomwaremás destacados y efectivos gracias a las tácticas que utilizan. El grupo sobresale por sus habilidades para identificar y explotar rápidamente las nuevas vulnerabilidades que encuentra en los sistemas informáticos de las víctimas, y utiliza estas deficiencias para instalar el ransomware a través de ellas. Una vez dentro del sistema, LockBit 2.0 asegurará un acceso completo a la infraestructura crítica y se enfocará en
la exfiltración de datos antes de proceder a encriptar los sistemas. Implementa una estrategia de doble extorsión, lo que permite que, incluso si las víctimas logran restaurar su información guardada en copias de respaldo, igualmente estarán amenazadas por la posibilidad de que su información confidencial sea publicada si no se paga el rescate.
LockBit 2.0, al igual que ALPHV/BlackCat, también cuenta con un modelo RaaS, que ofrece a sus afiliados un conjunto de herramientas fáciles de usar para ejecutar operaciones maliciosas. Además, proporciona soporte contínuo a los cibercriminales más inexperimentados para que puedan llevar a cabo ataques efectivos. Este ransomware es difícil de detectar, porque está preparado para identificar entornos de análisis que lo puedan interceptar, y está en permanente actualización, lo que refuerza su efectividad frente a las soluciones de seguridad avanzadas. BlackByte, por su lado, es un grupo de ransomware conocido por tener como objetivo infiltrar redes corporativas y gubernamentales. Un ataque de BlackByte consiste en la penetración inicial a la red del objetivo, generalmente mediante el envío de correos electrónicos falsos que
“Cabe destacar al Grupo Conti, uno de los ransomware más agresivos en América Latina. Se caracteriza por utilizar tácticas de doble extorsión dirigidas especialmente a industrias clave e instituciones de gobierno”.
aparentan ser legítimos, poniendo trampas para que los empleados cliqueen en links o descarguen archivos que contengan el malware. Este software malicioso instala una “puerta trasera” en el sistema de la víctima, lo que permite que los delincuentes tengan acceso remoto sin detección. Una vez dentro del sistema, BlackByte localiza información valiosa y abre otros puntos de acceso. Los criminales generalmente deshabilitan la seguridad del sistema, despliegan el ransomware que encripta esos archivos con algoritmos indescifrables e instala una nota en el sistema que detalla las demandas y las instrucciones de pago del rescate.
SiegedSec es otro grupo destacado, creado durante la invasión rusa a Ucrania. Convertidos en expertos en la filtración de datos, al operar con una motivación ideológica, hacen foco en objetivos relacionados con temas políticos y sociales. Suelen atacar grandes corporaciones o entidades de gobierno, y lo utilizan como un medio disruptivo para lograr un mayor impacto y visibilidad. Al igual que otros grupos de ransomware, utilizan técnicas de cifrado de datos y exigen un pago por el rescate para liberar la información comprometida. Por su parte, BlackHunt se distingue por el uso de técnicas avanzadas de encriptado y filtración de datos, además de aprovechar las vulnerabilidades de los sistemas menos actualizados. Este grupo de ransomware, cifra la información sensible y amenaza con filtrarla si no se cumplen las demandas del pago del rescate. En este listado, cabe destacar al Grupo
Conti, uno de los ransomware más agresivos en América Latina. Se caracteriza por utilizar tácticas de doble extorsión: no solamente encriptan la información de las víctimas, sino también amenaza con publicar su información sensible si no se paga el secuestro. La efectividad de Conti radica en su sofisticada infraestructura y la rapidez con la que ejecuta sus ataques, dirigidos especialmente a industrias clave e instituciones de gobierno. El último, conocido como Grupo Guacamaya, direcciona sus ataques a perfiles de alta visibilidad en el gobierno y entidades estatales, con el objetivo de exponer prácticas ilegítimas como la corrupción, situaciones de abuso de poder, y violaciones de los derechos humanos. Las filtraciones realizadas por este grupo han tenido un impacto significativo en la percepción pública al dañar la reputación de los afectados, y en muchos casos, generar rechazo social a las instituciones o individuos involucrados.
Todos los grupos mencionados comparten un elemento clave: el uso del ransomware como método de presión para lograr sus objetivos. Mientras algunos buscan exponer información privada como objetivo central, otros se concentran en presionar a las víctimas para que accedan a pagar por el rescate de datos. Adicionalmente, algunos de estos grupos no solo operan con ransomware, sino que comercializan sus servicios a otros ciberde-
lincuentes que deseen realizar ataques. El crecimiento de estas prácticas y la evolución estructural de estas dinámicas resultan alarmantes.
Para las víctimas, las consecuencias de los ataques de ransomware y hacktivismo, suelen ser devastadoras. La recuperación de los ataques es costosa y compleja, e incluye la restauración del sistema comprometido, la implementación de nuevas medidas de seguridad y las pérdidas económicas causadas por el ataque. Además, estos grupos suelen contar con la facilidad de desplazarse de forma encubierta y eficiente dentro de los sistemas de las víctimas, empleando las herramientas que tienen a disposición para permanecer indetectables y maximizar el daño.
En conclusión, el estudio de los grupos de ransomwarey hacktivistasdentro del mundo de la ciberseguridad es un tema que arroja luz sobre los desafíos tanto a nivel interno como externo para los Estados. Internamente, la filtración de datos o el bloqueo de acceso a la información privada pueden generar desestabilización, lo que ha llevado a gobiernos a ser cuestionados en materia de derechos humanos, libertad de expresión, transparencia política y calidad democrática. Externamente, la vulnerabilidad cibernética se observa a nivel regional, por lo que para enfrentar las amenazas, es importante la coordinación entre los gobiernos latinoamericanos. Será necesario desarrollar estrategias conjuntas y coordinadas entre gobiernos, fortalecer la infraestructura crítica del sistema regional y fomentar la capacitación en ciberseguridad para poder contar con un ciberespacio lo más seguro posible para América Latina.



Sin lugar a dudas, Simone Arianne Biles Owens tuvo un gran año.
Fue una de las deportistas que más brilló, y así lo demostró en lo que fue su paso por los Juegos Olímpicos de París 2024. La gimnasta estadounidense de 27 años renació y “volvió a volar”, tal como se titula un documental lanzado en agosto, que retrata sus luces y sombras
La atleta de alto rendimiento demostró que las leyendas nunca se rinden. Puso en primera plana lo importante que es hablar de salud mental y lo difícil que es tener que lidiar con altísimos niveles de exigencias y presiones de todo tipo. Se alejó de la gimnasia durante dos años, pero regresó para hacer historia en Francia.
Biles no solo levantó la medalla de oro en el concurso completo de gimnasia ocho años después de su triunfo en Río 2016, igualando a Larysa Latynina y Vera Caslavska como las únicas dobles campeonas olímpicas, sino que sumó dos preseas más de oro en aparatos y un bronce en suelo, donde mostró su humildad al reconocer la victoria de la brasileña Rebeca Andrade.
Para operar los sistemas de armas de caza que posee Argentina, la Fuerza Aérea exige a sus pilotos una rigurosa capacitación. DEF visitó el lugar y fue testigo de cómo los efectivos militares viven esa etapa crucial para sus carreras.
Por Patricia Fernández Mainardi Fotos: Fernando Calzada
(Enviados especiales a Mendoza)
La creencia popular dice –quizá reforzada por la película Top Gun– que solo los mejores pueden acceder a volar los más costosos y complejos sistemas de armas aéreos que posen las Fuerzas de un Estado: las aeronaves de caza. Para comprobar si eso es cierto, DEF visitó las instalaciones de la Escuela de Caza, en la
IV Brigada Aérea de Mendoza. Desde adentro, pudo ser testigo del riguroso curso de Estandarización de Procedimientos para Aviador de Caza que tienen que aprobar los pilotos de la Fuerza Aérea Argentina para volar aviones como el Pampa, los A-4 y, en un futuro muy cercano, los F-16.
En el lugar se respira una épica guerrera. Primero, porque la Brigada está emplazada en El Plumerillo, localidad crcana a la capital provincial. Fue allí donde San Martín preparó a su ejército para llevar a cabo el histórico cruce

de los Andes, la gran proesa americana. Y segundo, porque, unos 165 años después de aquella campaña, el destino quiso que, nuevamente, los héroes llevaran el sello de ese lugar. Esta vez se trató de un grupo de bravos pilotos que, dispuestos a todo, arriesgaron su vida en defensa de la soberanía argentina en las islas Malvinas.
En diálogo con el comodoro Ariel Ambrogi, oficial a cargo de la IV Brigada Aérea, DEF conoció que esta unidad cuenta con dos escuadrones: el Pampa, donde se realiza el curso de la Escuela de Caza, y el Lama, responsable de helicópteros (Lama y Bell 407) dedicados a misiones de búsqueda y rescate en alta montaña.
“Por supuesto, hay más personas que hacen posible este trabajo y que conforman el Grupo Técnico y el Grupo Base. El primero se encarga de sostener
esta actividad, y el segundo, de la logística”, explicó Ambrogi.
Sobre el pasado glorioso de la unidad, el comodoro fue contundente: “El ejemplo de nuestros ocho héroes caídos del escuadrón A4C y de muchos veteranos de guerra que regresaron cultiva el espíritu de nuestros jóvenes y futuros pilotos de caza”.
Además, el oficial no evitó compartir su sentimiento sobre la inminente llegada de los F-16. “Lo vivo con orgullo y estoy agradecido de estar en este momento de quiebre con el salto tecnológico que significa la incorporación de este nuevo sistema de armas. Y, al vivirlo desde la cuna de los aviadores de caza, se hace más relevante. La responsabilidad es muy alta porque trabajamos con jóvenes que van a ocupar roles determinantes para nuestra querida Patria”.
Por su parte, el comodoro Adrián Gustavo Del Río, jefe del Grupo 4 de Caza, unidad dependiente de la Brigada, explicó que una de las misiones principales que tienen es la formación de los futuros pilotos de caza que, tras egresar, son destinados a otras unidades operativas que la Fuerza tiene a lo largo y ancho del país.
El sistema que se vuela en la Escuela de Caza es el IA 63 Pampa II, aunque, desde Mendoza, no descartaron que, en un futuro, comiencen a utilizar los Pampa III. El cambio se debería a que la VI Brigada Aérea de Tandil podría dejar de operar momentáneamente por los trabajos que se deben realizar para operar los F-16 que adquirió la Fuerza. En consecuencia, los Pampa III que están ahí serán
redistribuidos e irán a Mendoza y a Río Gallegos.
Para los efectivos de la Escuela, el IA 63 Pampa II, de producción nacional y fabricado por FADEA, es ideal para la instrucción: “Lo beneficia su capacidad biplaza: en el puesto delantero se ubica el alumno y, detrás, el instructor. Tiene doble comando. Todo está duplicado para que el instructor pueda mostrar y solucionar cualquier problema. También tiene capacidad para realizar las maniobras necesarias en la formación de un piloto de caza y disponer del armamento requerido
en el proceso básico de instrucción”. Además, el avión cuenta con tecnología y motores más modernos y avanzados que los que poseen los A-4: están optimizados para consumir menos y tener más empuje.
En diálogo con DEF, el vicecomodoro Germán Esteban Sosa, jefe del Escuadrón I IA63 Pampa II e instructor de la Escuela de Caza, contó que quienes son


parte del curso fueron seleccionados tras un riguroso proceso que se inicia en la Escuela de Aviación Militar: quienes quieran ser pilotos de caza, primero, deben ingresar a ese instituto de formación, ubicado en Córdoba, y cursar una licenciatura de cuatro años. Una vez aprobada, se convierten en oficiales de la Fuerza Aérea Argentina.
Es también en la Escuela de Aviación donde los cadetes pueden recibir las “alas de aviador militar” que los habilitan a especializarse en aeronaves de transporte, caza o helicópteros. “De acuerdo a sus preferencias y selección, son enviados a realizar el curso de aviador de caza en la IV Brigada Aérea”, explicó, y agregó: “El curso dura un año e implica 100 horas de vuelo. Primero tienen una parte teórica, en la que se los introduce en los materiales, los sistemas del avión, los procedimientos normales y de emergencia, y el pilotaje.
Cuando llegan aquí, ya son aviadores militares, así que se los adapta al Pampa para que pueda recibir el curso de caza”. Luego, con los exámenes de esa etapa aprobados, continúa la parte aérea: “Cada uno tiene que ir cumpliendo distintas exigencias e inspecciones para pasar al pilotaje: instrumental, formación, combate aire dos vs. uno y uno vs. uno, tiro, bombardeo y navegaciones tácticas”, indicó Sosa. Cabe destacar que las materias que forman parte del curso ponen el foco en aspectos teóricos y en otros relativos al sistema de armas que vuelan”.
“La idea es que todos los días puedan volar hasta alcanzar las 100 horas. Para eso, buscamos despegar a las 8 de la mañana, así que dos horas antes nos reunimos para hacer el briefing. Terminamos las actividades a las seis de la tarde, aproximadamente”, dijo Sosa. Para poder cumplir con los objetivos, un grupo de siete instructores orienta a cada alumno: “No deja de ser un equipo. En caso de conflicto,
nos debemos la vida a otro. En cualquier situación compleja o de emergencia, el que te va a salvar es quien está volando con vos”.
En cuanto al nivel de competencia en el curso, Sosa sentenció: “Es alto pero sano”.
Para Sosa, oficial que ya tiene 25 años en la Fuerza Aérea, poder llegar a ser instructor es una manera de devolver a la institución y al país la formación que recibió: “El sueño de poder ser piloto de caza lo tengo desde chico y poder transmitir los conocimientos que adquirí en este tiempo a las distintas generaciones es un orgullo muy grande”.
Por su parte, Del Río destacó que los instructores tienen un papel fundamental: “Son la variable indiscutible”. Según el oficial, ellos transmiten los conocimientos, el entusiasmo y la pasión. “El instructor tiene que estar con el alumno al menos cuatro horas: en el briefing, durante el vuelo y en el debriefing posterior”, comentó. Además, gracias a la tecnología, todo lo realizado en el vuelo queda registrado. Esa información se descarga y es analizada en tierra, tanto por el instructor como por el cursante. “De acá, salen los pilotos que pueden volar Pampa III, los futuros F-16 y los otros sistemas que podemos tener en las unidades de caza”, explicó Del Río, no sin antes detallar que la Escuela no solo cuenta con instructores nacionales y extranjeros (de Estados Unidos, por ejemplo), sino que también recibe cursantes de otras fuerzas, como la Armada, y de otros países, como el caso de Uruguay.
Cuando egresen, los pilotos serán destinados a las diferentes unidades de caza y recibirán otras misiones. Estarán en condiciones para actuar en caso de conflicto. Pero no todos lo lograrán:

Alrededor del cuello del comodoro Adrián Gustavo Del Río, jefe del Grupo 4 de Caza, se luce un pañuelo de color celeste: “Es el que representa al Pampa II. Cada sistema de armas tiene su pañuelo. Eso se remonta a la Primera Guerra Mundial, momento en el que se usaban aviones con cabina abierta y se sufría el viento y la baja temperatura. Entonces, en principio, era un abrigo”. En palabras del oficial, el primer pañuelo que se utilizó fue de color blanco, ya que era una tradición, entre enemigos que combatían en el aire, sacarlo en caso de rendición.
“Cada sistema de armas tiene también sus escudos”, agregó Del Río. En ese sentido, el personal de la Fuerza Aérea porta la insignia representativa de cada escuadrón y del sistema de armas que vuela. Además, todos los pilotos son llamados por su indicativo de vuelo. ¿De qué se trata? “El indicativo se elige en la Escuela de Aviación. Tiene que cumplir ciertas cuestiones: dos sílabas (para que sea entendible por frecuencia en las comunicaciones) y mística”, respondió Del Río.
“Los que quedan son los mejores, en el sentido que da nuestro lema, enfocado en cumplir con la misión de la mejor manera: ‘Ser más’. La aviación de caza es la esencia de una fuerza aérea, pues es la que va a combatir. Ese es nuestro propósito: nos preparamos para algo que no queremos que ocurra, pero si mañana
sucede, estaremos listos; no importa si es en F-16, Pucará, Tucano, Pampa III o A4, exprimiremos al máximo esa capacidad tecnológica”, indicó el jefe del Grupo 4.
Una vez que finalizan esta etapa, los oficiales se subespecializan: están quienes se dedican a lanzar bombas con los
cazabombarderos (la guerra contra un objetivo terrestre o naval) y aquellos que operan las aeronaves interceptoras, básicamente para el combate en el aire contra otro avión.
¿Qué pasa si a uno de los cursantes le va mal? “Queda separado del curso, pero sigue siendo piloto. Normalmente, se lo deriva para que haga las otras especialidades”, respondió Del Río.
“El equipamiento que usamos está pensado para soportar las exigencias físicas del vuelo y una eventual eyección ante una emergencia y para sobrevivir en el terreno el tiempo suficiente para poder ser rescatados”, adelantó Sosa.
En ese sentido, contó que visten borceguíes y botas de vuelo con punteras de acero para “soportar cualquier golpe, incluso, la caída en paracaídas tras una eyección”. Por su parte, el buzo de vuelo es antiflama para aguantar las altas temperaturas como consecuencia de una situación de emergencia dentro del avión. “El pantalón anti-G posee una manguera que se conecta a la aeronave y se infla a medida que uno realiza maniobras con gravedad elevada. Eso permite que la sangre no vaya a los pies y mantener el estado de conciencia de los pilotos”, aclaró y añadió: “Tenemos también el chaleco de supervivencia, que cuenta con un salvavidas por si uno cae en el agua además de elementos, como comida, agua y una radio”.
“LAS EXPECTATIVAS ESTÁN AL MÁXIMO”
El alférez Marcos Verón tiene 25 años, es oriundo de la localidad bonaerense de Necochea y forma parte de los oficiales que, en este momento, están realizando el curso de aviador de caza. “Fue a raíz de los héroes de Malvinas

Este año, la Brigada incorporó un moderno simulador de Pampa III fabricado por la Fábrica Argentina de Aviones (FADEA). El dispositivo se posiciona como un actor clave en la preparación de los futuros pilotos e, incluso, para la habilitación que deben hacer periódicamente.
Esta tecnología permite que el piloto pueda familiarizarse con todo aquello que debe controlar durante un vuelo, como los instrumentos, las velocidades, las ubicaciones, la fuerza-G y las comunicaciones. De hecho, el simulador también permite recrear situaciones de emergencia, escenario que no se puede imitar en un vuelo real.
Según el personal, este equipo es el más moderno que existe en el país. Además, una de las cuestiones más importantes es que ahorra recursos. “Una hora de simulador cuesta mucho menos que una de vuelo”, contaron.
que decidí seguir este camino. Es un gran honor estar desarrollando mis actividades en el mismo lugar donde ellos se formaron”, confesó.
Al referirse a los rigurosos filtros que tuvo que superar para llegar a esta instancia, Verón explicó que, de un grupo de 13 aviadores militares de su promoción, solo seis lograron acceder al curso de caza: “Es muy exigente. Requiere tiempo, esfuerzo y sacrificios.
Las expectativas están al máximo”. Además, el alférez destacó las nuevas adquisiciones de la Fuerza Aérea: “Ahora que se concretó la compra de los F-16, se presenta un desafío para todos nosotros. Los esperamos con ansias”.
“La Fuerza Aérea es literalmente mi hogar. Vivo acá, como acá y vuelo acá. Todo lo que he aprendido aquí me acompañará durante el resto de mi vida”, resumió Verón con emoción.
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En diálogo con DEF, el director del Instituto del Gas y del Petróleo de la Universidad de Buenos Aires (IGPUBA) brindó su visión sobre el panorama del sector energético, se refirió a las perspectivas que ofrece Vaca Muerta y puso el foco en el futuro de las políticas hidrocarburíferas a partir de la Ley Bases y del RIGI.
Por Mariano Roca Fotos: Fernando Calzada

“Hoy Vaca Muerta es una realidad que explica más de la mitad de la energía que consumimos a diario”, destaca Juan José Carbajales, reconocido especialista en política energética, director de la consultora Paspartú y flamante director del Instituto del Gas y del Petróleo de la Universidad de Buenos Aires (IGPUBA). Los números oficiales reflejan que esa formación de la cuenca neuquina representa actualmente el 56,6 % de la producción petrolera y el 54,8 % de la producción gasífera del país. En el marco de la actual revolución energética, este especialista no duda en señalar que “el hito fundante fue la expropiación de YPF”. Esa decisión, adoptada en 2012 y sancionada por el Congreso, permitió, por un lado, “retomar una herramienta de política pública”. Por otra parte, señala, “tuvo un efecto práctico muy concreto: YPF asumió el liderazgo de la exploración y
traccionó a toda la industria”. “Hoy, YPF se ha convertido en el mayor exportador de crudo del país y va a poder resignificar todo su portfolio: esas exportaciones pasarán a ser su principal fuente de ingresos, y ya no la venta de combustibles en el mercado interno”, afirma.
� ¿Qué representa el superávit de la balanza comercial energética?
� Estamos parados justo en un momento bisagra, que cambia una trayectoria deficitaria del último lustro. Podemos remontarnos hasta 2011 para ver el inicio de esa declinación, que se explica por la necesidad de importar gas natural desde Bolivia, gas natural licuado (GNL) y gasoil para las centrales termoeléctricas. Las nuevas señales positivas se empezaron a ver con la maduración de
la producción de Vaca Muerta, que nos ha permitido reemplazar importaciones de gas y monetizar las reservas de petróleo. La industria calcula que duplicará la producción de crudo de acá a 2030 y espera alcanzar, en el caso del gas, unos 80 millones de metros cúbicos diarios adicionales. Se estima que, este año, el superávit comercial energético será de entre 4000 y 4500 millones de dólares y, en 2025, será superior a los 7000 millones. Son condiciones estructurales que llegaron para quedarse. Es una buena noticia para la economía que la energía aporte los dólares que son tan necesarios para el desarrollo.
� ¿Qué importancia tuvo YPF en este punto de inflexión que representa Vaca Muerta?
� Vaca Muerta era una formación que se conocía, pero faltaba la tecnología y el know how para desarrollarla. Primero, el proceso fue traccionado por la propia

> PERFIL
> Es abogado y licenciado en Ciencia Política por la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde obtuvo también un Doctorado en Derecho Administrativo, con una tesis sobre el régimen de los hidrocarburos.
> Es titular de la consultora Paspartú, dedicada a asesoría en temas energéticos, legislación y políticas públicas.
> Fue subsecretario de Hidrocarburos de la Nación y ocupó funciones de dirección y gerencia en distintas empresas públicas del sector energético, entre ellas YPF (donde fue delegado del Poder Ejecutivo), Enarsa, Transener y Ebisa.
> Actualmente, se encuentra al frente del Instituto del Gas y del Petróleo de la Universidad de Buenos Aires (IGPUBA).
> Es autor de cuatro libros, tres de ellos sobre empresas públicas y políticas enfocadas en el sector energético. El cuarto lo dedicó a su otra pasión: el running.
provincia de Neuquén, que empezó a empaparse sobre cómo se explotaba ese tipo de hidrocarburos en EE. UU. y Canadá y a visualizar si eso era factible en la cuenca. Y la expropiación de YPF en 2012 fue determinante, porque veníamos de más de una década de control privado por parte de Repsol, con caídas estructurales de producción de crudo y de gas, y de las reservas del país. Se intentó revertir con el ingreso de un socio local, el grupo Petersen –de la familia Eskenazi–, pero eso no resolvió la ecuación. La innovación de YPF, tras la expropiación, radica en que ya no se repartieron más dividendos, sino que todo se reinvierte en el mercado local y, principalmente, en Vaca Muerta, a partir del acuerdo con Chevron en 2013. Ahí empezó la película.
� ¿Cómo incidió el nuevo marco regulatorio y las modificaciones a la Ley de Hidrocarburos?
� En 2014, muy rápidamente, se advirtió que se necesitaba un nuevo marco regulatorio para otorgar concesiones que tuvieran como foco la explotación de petróleo y gas no convencionales. Ese objetivo geológico requería un plazo más largo y un título jurídico nuevo. Eso se logró con la Ley 27007, aprobada por el Congreso a partir de los consensos alcanzados por la Nación, las provincias –que tienen el dominio originario de esos recursos– e YPF, después de un arduo proceso de negociación. Fue extremadamente exitosa: en menos de diez años, la provincia de Neuquén lleva otorgadas unas 50 concesiones bajo esta modalidad.
� ¿Qué importancia tuvieron las políticas públicas de estímulo a la producción?
� Cuando hablamos de hidrocarburos, tenemos que distinguir entre los mercados del petróleo y del gas. El mercado
del petróleo tiene su propia lógica, y el objetivo está puesto en la exportación. No han sido necesarios planes de estímulo, salvo algún marco de resguardo, como fue el llamado “barril criollo” (un precio sostén, en períodos de fuerte caída del precio internacional del crudo). El mercado del gas es más complejo por la necesaria y costosa infraestructura de transporte y almacenamiento, y por ser muy sensible a los cambios del ecosistema regulatorio y económico. Para que la producción de gas mantenga un nivel estable, se requieren ciertas garantías que se logran con planes de estímulo.
� ¿Qué resultados se lograron con los sucesivos planes de estímulo?
� En 2008, se lanzó el plan Gas Plus, que no tuvo gran impacto. En 2013, luego de la expropiación de YPF, se pusieron en marcha los Planes Gas I y II, que marcaron un parteaguas en la producción. Con el cambio de gobierno, la administración de Cambiemos privilegió el gas no convencional y dictó en 2017 la Resolución 46 para fomentar proyectos nuevos, que logró el objetivo de incrementar la producción. Después, una serie de circunstancias hicieron que esta declinara fuertemente. En 2020, se gestó el Plan Gas, con el que se llamó a subastas a los productores con un techo de precio del gas –3,50 dólares por millón de BTU– e hizo que las empresas compitieran y licitaran producción y precio. Se firmaron contratos por cuatro años, que garantizaron a los productores una demanda y que permitieron contar con gas para la distribución, la generación eléctrica y la industria. Eso le dio estabilidad al sistema. Esos contratos se prorrogaron por cuatro años a mediados de 2021 y, ahora por otros cuatro años, hasta enero de 2029.
Un momento decisivo de la historia reciente de nuestro país fue la llegada al
poder, en diciembre de 2023, de Javier Milei, un outsider que denosta el rol del Estado en la economía. Sin embargo, aclara Carbajales, “el 80 % de la hoja de ruta que presentaron en materia energética no se cumplió”. Un dato de color, o no tanto: los encargados de dar a conocer públicamente ese programa durante la campaña, en un evento del Consejo Argentino para las Relaciones Exteriores (CARI), fueron los ahora exfuncionarios Diana Mondino, excanciller, y Eduardo Rodríguez Chirillo, eyectado de la Secretaría de Energía. Hoy este último lugar lo ocupa María Tettamanti. Para el analista, ha sido positivo el mantenimiento de los planes de estímulo a la producción de gas. “También es llamativo que el gobierno esté avanzado en la venta de gas a Brasil a través de acuerdos de integración regional entre Estados, algo que parecía una mala palabra en su vocabulario”, apunta. “Es una excelente noticia”, opina Carbajales, quien señala que las nuevas políticas que busca implementar Milei se dan en el marco de un nuevo “paradigma de la abundancia”, gracias al boom de Vaca Muerta.
� ¿Cómo evalúa la sanción de la Ley Bases y su impacto en el sector energético?
� La Ley Bases tiene un gran capítulo energético, que es ciertamente disruptivo. Es una reformulación de la regla principal de nuestra política energética, que establecía la prioridad del abastecimiento del mercado interno. Hoy se habla de seguridad de abastecimiento o de suministro, que quiere decir que la demanda tiene que estar abastecida, pero no importa si la fuente es local o internacional. Y se agrega una frase novedosa, que es “maximizar la renta obtenida de la explotación de los recursos”, que aparece como objetivo de la política nacional de hidrocarburos. Se da prioridad a la iniciativa privada y se da a los productores libre producción, libre comercialización y
libre exportación. Eso implica un giro copernicano en nuestra política energética, al punto tal que todavía no dimensionamos sus efectos. El capítulo energético acaba de ser reglamentado y la letra chica prescribe que esas “exportaciones libres” no serán tan libres. La Secretaría de Energía utilizará el denominado “mecanismo de no objeción” no solo de entrada, sino de forma periódica, para el gas, y ante saltos bruscos de los precios internos.
� ¿Cuál es su visión del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI)?
� El RIGI es un programa de estímulo a las inversiones. Lo llamativo es que provenga de un gobierno liberal libertario, defensor de la iniciativa privada. Apunta a grandes inversores, con mucho foco en petróleo y gas, a los que se les dieron muchísimos beneficios, tal vez más de los que eran necesarios. No van a pagar derechos de exportación y no van a tener la obligación de reingresar los dólares. Un dato llamativo del RIGI es que tiene un sesgo cortoplacista. Establece un plazo de dos años para poder ingresar el proyecto, con posibilidad de extenderlo un año más. Y, una vez aprobado, dos años para invertir el 40 % del monto mínimo. Todo eso va a traccionar inversión, empleo, desarrollo y recaudación en la fase constructiva.
� ¿Tiene algún tipo de reserva sobre el instrumento?
� Me preocupa lo que puede ocurrir después. Como la estabilidad del régimen es por 30 años, hay muchas décadas por delante. Mi duda es si, pasado ese boom inicial, este régimen va a servir para seguir desarrollándonos y generar un modelo productivo sustentable, tal vez por fuera de los combustibles fósiles. Surge, entonces, la pregunta: ¿podremos aprovechar esta ventana de oportunidad para dar paso a una nueva matriz energética y productiva?

Asistente social y una de las fundadoras del Colegio María de Guadalupe, María Paz Mendizábal y su institución acaban de ser reconocidas por el World’s Best School Prizes 2024 como una de las 50 mejores escuelas del mundo.
Con un jurado conformado por 200 especialistas y líderes globales, estos premios a la educación creados en 2022 por T4 Education, en colaboración con Accenture, American Express y la Fundación Lemann, fueron otorgados a esta escuela de Las Tunas, un populoso barrio de la localidad de Tigre, provincia de Buenos Aires, entre cuyas problemáticas sobresalen el desempleo y la deserción escolar.
Los excelentes resultados en las pruebas Aprender y la altísima tasa de retención escolar –que se traduce en que casi el 90% de sus egresados continúen sus estudios o tenga un empleo formal– son algunas de las razones que avalan esta distinción en la categoría “Colaboración con la comunidad” a un programa educativo basado en el acompañamiento y la preparación de los alumnos para la inserción social y laboral.
PREMIO BEN-GURIÓN 2024
La Universidad Ben-Gurión del Néguev (UBG), en colaboración con la Asociación Argentina de Amigos de la UBG, celebró el Premio Ben-Gurión 2024, donde Mario Montoto, presidente de la Fundación Taeda, recibió un reconocimiento por su significativa contribución a tender puentes entre Argentina e Israel y por su compromiso con la integración social y la paz.
La UBG es conocida por su excelencia en educación, investigación y desarrollo en ciencia y tecnología, y se distingue en Israel por su dedicación a la inclusión sin distinción de credo o raza. Entre los distinguidos por la organización, también se contó con el expresidente uruguayo Julio María Sanguinetti, el gobernador Rogelio Frigerio, los empresarios Bettina Bulgheroni y Eduardo Eurnekián, y el científico Gabriel Rabinovich.










NOBUMASA AKIYAMA
El experto japonés, docente de la Universidad de Hitotsubashi, conversó con DEF sobre el panorama actual en materia de no proliferación nuclear.
Vivimos una escalada de tensión que compromete seriamente la paz mundial. La amenaza del gobierno de Rusia respecto del uso de su armamento nuclear contra Ucrania, sumada a los alarmantes avances de Irán y Corea del Norte en sus programas bélicos, no invitan al optimismo.
Por Mariano Roca
Fotos: Fernando Calzada
El Instituto de Estocolmo de Estudios para la Paz (SIPRI, por su sigla en inglés) estima que hay actualmente en el planeta 12.121 cabezas nucleares, de las cuales 9585 se encuentran disponibles en arsenales militares para su potencial. uso Aunque Rusia y EE. UU. controlan más del 90% de ese armamento, cada vez
más países se ven tentados con la opción nuclear.
En este marco, DEF dialogó con un reconocido académico japonés que acaba de visitar nuestro país: Nobumasa Akiyama, director del Centro para el Desarme, la Ciencia y la Tecnología del Instituto Japonés de Asuntos Internacionales,

y profesor de la Facultad de Políticas Públicas de la Universidad Hitotsubashi. Este experto fue, entre 2016 y 2018, ministro consejero de la Misión Permanente de Japón ante los Organismos Internacionales en Viena, donde tiene su sede el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Akiyama estuvo en Argentina en el marco de una gira regional y de una serie de actividades de la Embajada de Japón, que mantiene abierta hasta el 2 de noviembre una exposición fotográfica en el Palacio Libertad (ex CCK) sobre las bombas
atómicas de Hiroshima y Nagasaki. Japón es el único país en haber sufrido ataques con bombas nucleares, debe hacer equilibrio entre la defensa moral de un mundo libre de este tipo de arsenal y su propia seguridad frente al rearme de China y la amenaza que representa el régimen norcoreano.
� ¿Cómo describe la situación actual en
materia de proliferación nuclear?
� A nivel global, existe un profundo debate entre aquellos que promueven el abandono inmediato de las armas nucleares y defienden el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPNW, por su sigla en inglés) –en vigor desde enero de 2021– y quienes confían en el creciente rol de las armas nucleares en la seguridad. Debido al deterioro de las relaciones entre grandes potencias, el arma nuclear está ganando importancia en el balance de la seguridad mundial. Desafortunadamente, la conducta de
Rusia a partir de su invasión a Ucrania dio señales al mundo de que una potencia con armas nucleares podía utilizar esa condición para controlar la situación en el terreno. Para los países que no poseen armas nucleares y ven lo que le está sucediendo a Ucrania –que renunció a sus armas nucleares en 1994 con la firma del Memorando de Budapest–, se preguntan si pueden confiar en que existan garantías para su seguridad.
� ¿De qué manera impacta este debate en Asia?
� Existe preocupación, particularmente en Japón y en la República de Corea, que se preguntan si pueden confiar en la disuasión nuclear de EE. UU. Si bien ambas sociedades asisten al mismo debate, la opinión pública japonesa es mucho más cautelosa respecto de la opción nuclear. Solo una pequeña fracción cree que Japón debería desarrollar su propio programa nuclear de Defensa. Otra parte de los japoneses piensan que se debería discutir con EE. UU. la denominada “compartición nuclear” (‘nuclearsharing’).
� ¿Qué implicaría ese nuclear sharing? ¿EE. UU. podría desplegar armas nucleares en suelo japonés?
� Ese sería parte del acuerdo. Otro punto sería la participación de Japón en la toma de decisiones respecto del uso de esas armas nucleares.
� ¿Y en el caso de la sociedad surcoreana, cuál es la opinión mayoritaria?
� El 70% de la opinión pública surcoreana respalda la posibilidad de que el país cuente con sus propias armas nucleares. Esto indica que los surcoreanos están preocupados respecto del compromiso de EE. UU. en la defensa de su país.
CHINA, JAPÓN Y EL “DILEMA NUCLEAR”
� ¿Cuál es el grado de avance del programa nuclear de China y qué representa para Japón?
“El legado de Hiroshima y Nagasaki sigue siendo muy importante para los japoneses”
� El Departamento de Defensa de EE. UU. prevé que China podría contar con 1000 cabezas nucleares para 2030 y 1500 cabezas nucleares para 2035. Aunque sigue siendo un número muy inferior comparado con el arsenal nuclear estadounidense (5244, según el SIPRI), es suficiente para que aumente la percepción de amenaza por parte de Japón.
� ¿Le preocupa la creciente desproporción entre el presupuesto de Defensa de China y el de Japón?
� El presupuesto militar de China (superior a los 230.000 millones de dólares, en 2024) es mucho mayor que el de Japón (cerca de 60.000 millones de dólares). Aunque el gobierno japonés está decidido a duplicar el presupuesto en términos de su PBI, aún estará lejos de alcanzar a China.
Las autoridades chinas alegan que su gasto en Defensa sigue estando muy lejos del de EE. UU., que además tiene un alcance global, en tanto que China está solo enfocado en su territorio y zonas circundantes. A Japón le preocupa particularmente el aumento de la capacidad nuclear china. Por eso, el gobierno japonés ha reforzado su cooperación no solamente con EE. UU., sino con la República de Corea (Corea del Sur), Australia, Filipinas y otros países de la región. Ahora bien, a pesar de estos avances en materia de cooperación militar en Asia, EE. UU. sigue siendo el único país aliado en grado de garantizar nuestra defensa colectiva. � A pesar de esta preocupación sobre su creciente poderío militar, China sigue siendo el mayor socio comercial de Japón ¿Cómo enfrenta su país esta situación?
� Es una parte muy importante para lograr el equilibrio en la estrategia nacional de Japón. Nunca podremos mantener nuestro desarrollo económico sin el mercado chino. Probablemente, lo mismo le suceda a China. Somos interdependientes y, por eso, debemos evitar el conflicto. Sin embargo, esa interdependencia no significa que debamos llegar a compromisos con China que impliquen aceptar sus ambiciones. Si China quisiera modificar el statuquo en Taiwán recurriendo al uso de la fuerza, eso afectaría seriamente la estabilidad de la región y tendría un impacto económico. Por lo tanto, China no podrá beneficiarse en términos económicos si recurre al uso de la fuerza.
� Usted se ha referido, en distintas oportunidades, al “dilema nuclear” japonés ¿Podría explicarnos a qué se refiere? � Japón enfrenta dos dilemas. Uno es la defensa de la energía nuclear, al mismo tiempo que promueve la no proliferación nuclear. El otro dilema es la promoción del desarme nuclear, al mismo tiempo que depende de la disuasión nuclear estadounidense para garantizar su propia seguridad. El legado de Hiroshima y Nagasaki sigue siendo muy importante para los japoneses, que consideran que ese debería ser el punto fundacional de la defensa de un mundo libre de armas nucleares. Sin embargo, al mismo tiempo, debemos hacer frente a los desafíos inmediatos con los que Japón tiene que lidiar. Este dilema entre desarme y disuasión nuclear no debería llevarnos a considerar estos dos objetivos como mutuamente excluyentes.

¿ES POSIBLE UNA “OTAN ASIÁTICA”?
� El actual premier japonés, Shigeru Ishiba, dijo que lo que ocurre hoy en Ucrania refleja lo que podría suceder en Asia mañana ¿Le preocupa ese diagnóstico?
� Esta misma declaración la hizo anteriormente el ex primer ministro Fumio Kishida. Ahora la repitió el primer ministro Ishiba. Es una percepción. La opinión pública japonesa está siguiendo con preocupación lo que ocurre en Ucrania y, por eso, está apoyando a los ucranianos. Nos preocupa que se
pueda estar creando un precedente respecto del uso de la fuerza y su aceptación por parte de la comunidad internacional, porque es una conducta que podría ser imitada por otro país en el futuro. No queremos que eso ocurra.
� En su momento, el premier Ishiba había mencionado la posibilidad de conformar una suerte de OTAN en Asia ¿Es factible?
� Entiendo por qué lo dijo, pero lo veo como algo extremadamente difícil desde el punto de vista político. Un mecanismo de seguridad colectiva
similar al de la OTAN asumiría la existencia de actores hostiles, que quedarían fuera del marco de ese acuerdo. ¿Quiénes serían estos hipotéticos actores hostiles en Asia? China y Corea del Norte. Sin embargo, la gran mayoría de los países en la región tienen fuertes vínculos económicos con China y no estarían dispuestos a aislarla ni a mostrar actitudes hostiles. Japón tampoco identifica a China como su enemigo. La propuesta de una “OTAN asiática” no considera estos asuntos tan sensibles desde el punto de vista político, económico y de la seguridad. Dos actores importantes en la región, como son India e Indonesia, no comparten esta idea. Por eso, recientemente el primer ministro Ishiba retiró esa idea y siguió las políticas de su antecesor, Fumio Kishida, de estrechar la cooperación con los países vecinos.
� ¿Les preocupa que la alianza cada vez más estrecha entre los gobiernos de Rusia y China pueda tener un impacto en materia de proliferación nuclear?
� Pienso que Rusia no está buscando una escalada nuclear, en particular respecto de EE. UU. Saben que una competencia nuclear con EE. UU. podría llevar al mundo a una catástrofe. Necesitan mantener algún tipo de diálogo para garantizar un mecanismo de control de armas en el futuro cercano.
Por su parte, China parece estar dispuesta a incrementar su número de misiles y cabezas nucleares. El liderazgo de Pekín debería darse cuenta de que su conducta genera preocupación en los países vecinos. Entonces, EE. UU. y sus aliados, entre ellos Japón, deberían reaccionar y mostrar a China una señal de que están listos para un diálogo sobre el control armamentístico y lograr, así, desescalar la tensión. Para eso se requiere, de parte del gobierno chino, una mayor transparencia respecto de su arsenal nuclear.
La caída de la Unión Soviética a finales de 1991 decretó el triunfo de Occidente en la Guerra Fría, pero las ex repúblicas soviéticas del Este europeo siguen afectadas por las pujas geopolíticas del siglo pasado. Hoy, Armenia, Georgia, Moldavia y Ucrania son territorios en los que el Kremlin busca restaurar su influencia de antaño, en contraposición a la Unión Europea y la influencia occidental.
Por Nataniel Peirano Fotos: AFP
Como integrantes de la Unión Soviética, cada una de las repúblicas socialistas sufrieron las consecuencias de la Guerra Fría, el gran enfrentamiento entre Estados Unidos y Moscú que marcó la segunda mitad del siglo XX. La generalizada crisis económica y política sumada a las diferencias irreconciliables tras décadas de desgaste llevaron a la fragmentación y posterior separación en 15 nuevos países independientes.
Desde su asunción en 1985, Mijaíl Gorbachov intentó fortalecer su
gobernabilidad con las políticas de la glásnot y la perestroika, dos ambiciosas reformas que plantean un relajamiento histórico para décadas de restricciones.
La primera otorgó una mayor apertura cultural y social, de la mano de la libertad de expresión y de movimiento, toda una novedad para generaciones de soviéticos que tenían prohibido cualquier tipo de contacto con Occidente.
La segunda reforma, la perestroika, fue económica y proponía una apertura paulatina hacia un modelo de mercado libre,
descentralizado, lejos de Moscú y más cercano a Occidente. Sin embargo, los nuevos aires de libertad que alimentaban la esperanza de revitalizar a la URSS fueron, en realidad, su acta de defunción. Más tarde, en 1989, la renuncia a la doctrina Brezhnev puso fin al comunismo obligatorio y a las imposiciones políticas y económicas desde el poder central.
Esta nueva realidad posibilitó el desarrollo

de los nacionalismos oprimidos por la URSS y liberó a las repúblicas socialistas de años de hegemonía por parte de Moscú. Así, se dio inicio a la salida en masa de un sistema agotado. Los primeros en hacerlo fueron los países del Báltico, Lituania, Letonia y Estonia, que declararon su independencia incluso antes de la caída oficial de la URSS, el 26 de diciembre de 1991.
A pesar de que Gorbachov intentó aplacar la situación con un bloqueo económico y la intervención militar del Ejército Rojo, la región báltica consiguió su independencia. Lituania lo logró el 11 de marzo de 1990, mientras que Estonia y Letonia declararon su separación el 20 y 21 de agosto de 1991, respectivamente. En el caso de la Federación de Rusia, con una novedosa y fuerte corriente
separatista liderada por Boris Yeltsin, proclamó su soberanía el 12 de junio de 1990, puso sus leyes por encima de la Unión y, un año más tarde, Yeltsin se convirtió en presidente. Por otro lado, Georgia declaró su independencia el 9 de abril de 1991, medida que acompañaron Ucrania, Bielorrusia, Moldavia, Azerbaiyán y Kirguistán.
La Federación Rusa fue designada como la sucesora legal de la extinta Unión, pero su poderío no volvió a ser el mismo. El acercamiento de las ex repúblicas soviéticas a Occidente y su progresiva integración a los organismos de colaboración occidentales, como la Unión Europea (UE) y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), fueron muestra de ello. De esta forma, la antigua Cortina de Hierro, que dividía
a Europa y al mundo en las fronteras de Alemania, Checoslovaquia, Hungría y Yugoslavia, se movió hasta casi los límites del territorio ruso. En la actualidad, Ucrania pretende dejar de ser neutral para posicionarse con la OTAN mientras que Moldavia, Armenia y Georgia se plantean como los otros territorios en disputa entre Occidente y Rusia.
Desde la caída de la URSS, Rusia y Occidente habían mantenido un frágil acuerdo de paz, con epicentro en Ucrania, una de las repúblicas más importantes de la época soviética. Entre los consensos iniciales estaba el no ingreso de Ucrania a la OTAN, una alianza que surgió como contrapeso militar a Rusia. La premisa
REFERENCIAS
Sin adhesión a la OTAN ni a la UE, pero alineados con Occidente
Moldavia: presidenta Maia Sandu
Armenia: primer ministro Nikol Pashinián
Ucrania: presidente Volodímir Zelenski
Alineación en disputa
Georgia: presidenta Salomé Zurabishvili
Territorios independientes en ex repúblicas soviéticas
Abjasia y Osetia del Sur en Georgia
Donetsk y Luhansk en Ucrania
Transnistria y Gagauzia en Moldavia
Alineados con Rusia
Bielorrusia: Aleksandr Lukashenko
Azerbaiyán: Ilham Alíyev
“El avance de la Organización del Tratado del Atlántico Norte y la Unión Europea es incontestable”.
era que, con la distancia suficiente y sin provocaciones, se evitarían los conflictos entre los actores militares más importantes del mundo. Sin embargo, esto duró poco. La OTAN realizó una ola de expansiones que sumó a Polonia, Hungría y la República Checa y que comenzó a contemplar a los ucranianos en 2002.
Las amenazas por la posible incorporación de Ucrania se fueron sucediendo, hasta que en 2008, bajo el gobierno de Dmitri Medvédev, Rusia ocupó los territorios georgianos de Abjasia y Osetia del Sur. En respuesta, la Alianza Atlántica expresó su negativa a incluir a Ucrania y Georgia. La idea de la adhesión pareció definitivamente alejada cuando el presidente ucraniano prorruso, Víktor Yanukóvich, desechó la idea en 2010, pero reapareció con fuerza entre fines de 2013 y principios de 2014, después de que una protesta masiva, conocida como el Euromaidan, lo expulsara de su cargo y del país.
El nuevo liderazgo reinició los esfuerzos para incluir al país en la Unión Europea y en la Alianza Atlántica pero, a su vez, encendió la conflictividad en la región. Primero, con el accionar de fuerzas prorrusas en las regiones de Lugansk y Donetsk, en Ucrania, y luego con la anexión de la península de Crimea en una operación relámpago ejecutada por Rusia entre el 20 de febrero y el 26 de marzo de 2014. La tensión se mantuvo a lo largo de los años hasta que, el 24 de febrero de 2022, el presidente Vladimir Putin ordenó la invasión de los territorios del Este ucraniano en lo que denominó “una operación militar especial”. Tras dos años y medio de guerra, la OTAN se mantiene como el principal aliado de Kiev y el presidente
Volodímir Zelenski, pero sin alcanzar una solución que ponga fin al conflicto.
Otro de los desafíos a la decadente influencia de Moscú en Europa del Este llegó por parte de Armenia, uno de los pocos aliados que quedaban. Los armenios fueron parte de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), la sucesora del Pacto de Varsovia, desde su creación en 1991. La OTSC estuvo conformada originalmente por Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia, Kazajistán, Kirguistán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán, hasta que se produjeron varias salidas. Los azerbaiyanos y los georgianos se retiraron en 1999, y los uzbecos hicieron lo mismo en 2012. Si bien el bloque mantuvo su integridad pese a la falta de injerencia geopolítica, las guerras y tensiones entre sus miembros y antiguos integrantes socavaron el anhelo de unidad proyectado desde Moscú. Por ejemplo, en el conflicto por Nagorno Karabaj, la OTSC no actuó en defensa de ningún bando (los azeríes y los armenios). Como resultado, Armenia perdió el territorio en 2020. De la misma manera, la alianza post-soviética tampoco reaccionó a la invasión rusa a Georgia –ex Estado miembro–, en 2008, ni al conflicto fronterizo de Kirguistán y Tayikistán, en 2021. Durante el transcurso de 2024, Armenia dio señales del creciente descontento con el bloque y el liderazgo ruso: el primer ministro Nikol Pashinián confesó que, tras cuatro años desde el enfrentamiento armado con Azerbaiyán,
la alianza comandada por Rusia no respondió a las consultas armenias sobre Nagorno Karabaj y anunció la salida de su país de la OTSC en junio pasado. El alto funcionario acusó a la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva de comprometer la seguridad de Armenia y de crear amenazas que podrían comprometer la integridad territorial, su soberanía y su condición como Estado independiente.
Con el alejamiento posiblemente irreversible de Ucrania de la órbita rusa, Moscú hizo grandes esfuerzos por interferir en Georgia y Moldavia. En el caso georgiano, se destaca la mencionada invasión de 2008, una respuesta del Kremlin a las negociaciones de los georgianos y la Organización del Tratado del Atlántico Norte. La operación militar y el apoyo de Rusia derivó en la autoproclamada independencia de las regiones de Abjasia y Osetia del Sur. Este movimiento evitó que Georgia concretara su adhesión a la Alianza Atlántica, aunque con la guerra en Ucrania el país buscó activamente el acercamiento a la OTAN y a la Unión Europea.
En el último tiempo, fue controversial la aprobación del Parlamento georgiano a la Ley de Agentes Extranjeros, pese al veto de la presidenta Salomé Zourabichvili. La nueva normativa es similar a una aplicada por los rusos en su país y fue promulgada por el primer ministro Irakli Kobajidze, perteneciente al partido gobernante Sueño Georgiano. La ley obliga a los medios de comunicación a registrarse como entidades “que defienden

los intereses de una potencia foránea” si el 20% de sus fondos provienen del extranjero.
La ley fue repudiada por Zourabichvili y por el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, quienes advirtieron que compromete el futuro del país y el proceso de adhesión a la UE, así como las relaciones con Occidente.
En las últimas semanas, la capital de|Georgia, Tiflis, fue el epicentro de las protestas contra el gobierno. La ley de agentes extranjeros, las denuncias de fraude electoral, la supuesta intervención de Rusia y la suspensión de las negociaciones con la Unión Europea hasta 2028 provocaron una crisis política y social sin una salida armónica. Esta inestabilidad causó que Estados Unidos se retirara del acuerdo de Asociación Estratégica que mantenía con Georgia desde 2009. El alejamiento de Occidente será el eje de las disputas entre la presidenta Salomé Zourabichvili
y el primer ministro Irakli Kobajidze, una batalla interna que preocupa a Occidente y Rusia por partes iguales. Por su parte, Moldavia realizó elecciones marcadas por la interferencia del Kremlin. La europeísta Maia Sandu fue reelegida en segunda vuelta en el marco de denuncias que apuntaban contra personalidades prorrusas por utilizar dinero y contactos para comprar votos y conspirar para causar agitación social. Gracias a la intervención policial, se garantizó que durante la jornada de votación también se tratara el referéndum para adecuar la Constitución Nacional a los estándares de la Unión Europea. El 50,39% de la ciudadanía aprobó la consulta popular y, con el triunfo de Sandu, los moldavos dieron un paso clave para unirse a la Unión Europea, y se alejaron aún más de Rusia.
El avance de la Organización del Tratado del Atlántico Norte y de la Unión Europea es incontestable, pese a los distintos
mecanismos accionados por el Kremlin desde 2022 para evitarlo. La guerra en Ucrania, la ineficiencia de organismos como la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva y la influencia en parte del sector político moldavo y georgiano no hicieron más que desalentar el regreso de las ex repúblicas soviéticas a la red rusa. Sin embargo, la profundización de las operaciones rusas en territorio ucraniano amenazan con situar a Europa del Este en medio de un torbellino de manejo de influencias, democracias socavadas e, incluso, en una escalada que podría causar grandes daños a la región y al mundo entero. De momento, la reacción de Europa y Estados Unidos fue respaldar a Ucrania con paquetes de ayuda financiera, armamento y sistemas defensivos, pero a tres décadas de que el mundo creyera que la disputa entre Occidente y Rusia había llegado a su fin, la situación está muy lejos de alcanzar una solución definitiva.


De regreso a la Casa Blanca, el presidente estadounidense deberá hacer frente a múltiples desafíos en una región altamente conflictiva. El fin de la guerra en Gaza, un nuevo régimen de sanciones al régimen iraní y la continuidad de los Acuerdos de Abraham aparecen como temas prioritarios, mientras que la cuestión palestina difícilmente merezca la atención del líder de la principal potencia del planeta.

POR GEORGE CHAYA
Consultor y experto en Oriente Medio, relaciones internacionales y prevención del terrorismo. Autor del libro La Yihad Global, el terrorismo del siglo XXI
Está claro que Donald Trump, el presidente electo de los Estados Unidos, se enfrentará a una región altamente volátil. El conflicto ampliado y de consecuencias impredecibles en Medio Oriente puede llegar a arrastrar también a la nueva administración estadounidense. Ante este probable escenario, la interrogante central es qué políticas adoptará el presidente Donald Trump en su regreso al Salón Oval.
Para la mayoría de la opinión pública árabe, la principal preocupación es la voluntad y las acciones de Trump de presionar para que se ponga fin rápidamente a las guerras de Israel en Gaza y el Líbano, así como también el enfoque que tendrá para resolver el problema que encarna el régimen iraní y sus proxys en Yemen, Siria e Irak.
Sin embargo, considerando sus ideas y estilo de manejo de los conflictos con los grupos terroristas en su gestión anterior, se esperan pocos cambios en la materia, mientras que los matices y complejidades quedarán en manos de los gobiernos de la región.
Para los gobiernos árabes sunitas, el fin de la guerra de Israel en varios frentes contribuirá, en gran medida, a apuntalar su propia estabilidad y también la de la región. Donald Trump ha expresado siempre su apoyo a Israel para eliminar a Hamas en Gaza y a todos los grupos terroristas que sean una amenaza al hogar nacional judío. Sin embargo, ha dicho y

reiterado en varias oportunidades que el premier israelí Benjamín Netanyahu debe terminar el trabajo lo más rápido posible. Por eso, se espera que el nuevo presidente estadounidense continúe con la cadena de abastecimiento de armas a Israel y que su política hacia el Estado judío no esté supeditada a “cuestiones humanitarias”.
Todo lo contrario a la presión que, durante sus últimos meses en el cargo, Biden ha ejercido, de manera limitada, sobre Israel. No obstante, es posible que Trump exija al primer ministro israelí algunas pequeñas premisas que cumplir en su conducción de la guerra, según la visión que tiene el nuevo mandatario estadounidense.
Benjamín Netanyahu se enfrentará a un presidente amigable, pero más duro de lo que está acostumbrado. Aunque no disminuirá el apoyo a Israel, Trump intentará hacer valer su propia estrategia de la guerra, la que puede diferir de la forma en que está siendo llevada actualmente por las autoridades israelíes. El presidente electo de EE. UU. no quiere que las guerras se conviertan en un tema constante y candente a atender en su escritorio, algo que saben tanto los diplomáticos israelíes como el propio gobierno de Netanyahu.
MÁXIMA PRESIÓN
SOBRE IRÁN
La gran preocupación de Trump en Medio Oriente es la República Islámica de Irán. La futura estrategia de Washington sobre Teherán puede ser controversial y complicada, dado el papel reciente de Irán en los acontecimientos regionales y la tozudez del régimen de los mulá, que persiste en sus posiciones beligerantes sosteniendo a los grupos terroristas regionales, a los cuales financia y brinda soporte armamentístico. En definitiva, el presidente de EE. UU. se enfrentará a un Medio Oriente altamente complejo, que amenaza con el estallido de un conflicto regional generalizado que arrastraría no solo a Irán e Israel, sino también a otros estados de la zona e incluso a las grandes potencias mundiales. En un primer análisis, son muchos los colegas expertos y analistas que especulan con que Trump podría volver a imponer su política de máxima presión, a través de sanciones extremadamente duras a la industria petrolera de Irán. Al mismo tiempo, podría dar luz verde a los planes de Israel de atacar y eliminar las centrales nucleares e instalaciones de
hidrocarburos iraníes, y continuar ejecutando “eliminaciones selectivas” contra objetivos militares y científicos iraníes. Hay que recordar que durante su primer mandato, Trump no dudó en duras sanciones contra Irán, incluso después de retirarse del pacto nuclear suscripto por el presidente Barack Hussein Obama en 2015 con Irán y las potencias mundiales para restringir el programa nuclear de Teherán a cambio de beneficios económicos para el régimen.
El restablecimiento de aquellas sanciones estadounidenses, en 2018, afectó las exportaciones de petróleo de Irán, lo que implicó un drástico recorte de los ingresos del gobierno y lo obligó a tomar medidas impopulares, como aumentar los impuestos y sufrir grandes déficits presupuestarios, lo cual tuvo por desenlace políticas negativas para Irán que han llevado la inflación anual a índices cercanos al 45%. Esa situación ha generado un gran rechazo de la población iraní y el consiguiente desprestigio del régimen. Sin embargo, a pesar de su declarada indiferencia ante el resultado de las elecciones estadounidenses, es notable la inquietud y cautela del régimen iraní ante un posible endurecimiento de las políticas de Washington, con Trump como nuevo inquilino en el Salón Oval. Por eso, no debe descartarse que el presidente iraní (que se esfuerza por aparecer como moderado) enfrente presiones económicas y sociales internas profundas, por lo que podría buscar abrir canales de conversación con Washington. Por el lado de Trump, su hostilidad pública hacia el régimen iraní no anula su posible voluntad privada de llegar a un acuerdo, y no debería descartarse esa posibilidad.
Así, al tiempo que hace frente a las guerras en Gaza y Líbano y al desafío de
“Un conflicto regional generalizado arrastraría no solo a Irán e Israel, sino también a otros países de la zona e, incluso, a EE. UU.”
Irán, Trump tendrá que buscar una solución politica al expediente palestino. Después de la masacre del terrorismo criminal de Hamas, del 7 de octubre de 2023, el nuevo mandatario estadounidense ya no podrá ignorar el terrorismo palestino, como lo hizo durante su primer mandato. Sin embargo, Trump es conciente de que el fin de la guerra no significará la finalización del conflicto palestino-israelí, que exige una solución politica.
Al felicitar a Trump por su victoria, el presidente palestino Mahmoud Abbas, le hizo saber en su mensaje telefónico que confiaba en él como nuevo presidente estadounidense para que apoye las aspiraciones de los palestinos ayudándolos a crear su Estado independiente. Nadie puede aseverar que ello tenga un desenlace positivo en la gestión Trump, pero Abbas se encargó de recordárselo en su primera comunicación.
Varios expertos –con los que coincido–son mucho menos optimistas y creen que Trump se inclinara en otra dirección, ya que las propuestas que circulan dentro del sistema político israelí para volver a ocupar Gaza o incluso para establecer allí una nueva administración temporal –aunque extendida en el tiempo– podrían encontrar eco positivo en sus asesores y en el propio presidente estadounidense.
Así las cosas, lo concreto es que para Trump la cuestión palestina estará directamente vinculada al probable impulso de nuevas medidas encaminadas a la integración de Israel con sus vecinos de la región.
Hay que recordar que la última vez que estuvo en la Casa Blanca, Trump presidió la firma de los Acuerdos de Abraham entre Israel, los Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Marruecos, pero esos acuerdos diplomáticos no hicieron nada para avanzar en la creación de un Estado palestino en Cisjordania y Gaza. Queda por ver si, realmente, la lejana idea de un Estado palestino es la única manera de poner fin a las guerras en Medio Oriente. Lo que sí se espera de Trump es que continúe con el enfoque transaccional con los países del Golfo. Ahora, tendrá que lidiar con una región en la que sus actores tienen alianzas económicas e incluso militares diversificadas, entre ellas con China y Rusia. Países clave, como Arabia Saudita, negociarán duramente para preservar sus intereses de seguridad ante la amenaza de Irán y buscarán un pacto de seguridad con EE. UU. Al mismo tiempo, es poco probable que Riad ceda en su exigencia de la aceptación por parte de Israel de una vía creíble hacia la creación de un Estado palestino como condición previa para la normalización de las relaciones bilaterales entre ambos países.
Otro actor no menor en este vecindario es Qatar. A pesar de su papel como mediador en los distintos intentos de tregua en Gaza, es poco probable que las críticas sobre sus vínculos con Hamas desaparezcan bajo una nueva administración de Trump, respaldada por un Senado controlado íntegramente por los republicanos. Esas relaciones pueden resultar un pesado lastre bajo el gobierno de Trump, según la visión de expertos
regionales que se muestran preocupados por lo que podría venir con la segunda presidencia de un mandatario. Trump aprendió de lo que pudieron ser sus posiciones de “poder blando” en el primer gobierno y no está dispuesto a repetirlas en oportunidad de su segunda administración. En consecuencia, el mayor interrogante continúa siendo el siguiente: ¿qué puede cambiar en la región con el segundo mandato de Donald Trump? Lo cierto es que la contundencia de su triunfo le permitirá al presidente contar con un mandato popular que lo fortalezca para aplicar las políticas que él propone. Y uno de los aspectos más destacados será en la política exterior, donde prometió restituir el poder estadounidense que Trump entiende que se ha dilapidado con acciones como la huida de Biden de Afganistán o los miles de millones de dólares descongelados por la actual administración en beneficio de Irán, que no fueron utilizados en beneficio del pueblo iraní, sino para financiar guerras y exportar el terrorismo.
Trump regresa a la Casa Blanca en un periodo de conflicto profundizado en Medio Oriente. De ser necesario, los políticos israelíes han manifestado unánimemente que seguirán adelante en su ofensiva contra los grupos terroristas que amenazan su supervivencia, Hamás y Hezbollah, y también se mantendrán alertas ante la amenaza nuclear iraní.
Durante la campaña electoral en EE. UU., Trump prometió resolver los conflictos, pero el historial y la imprevisibilidad que caracterizan a Medio Oriente plantean numerosas dudas sobre cuál será el desenlace de las guerras en curso en la región.

La escritora surcoreana Han Kang fue galardonada este año con el premio Nobel de Literatura y se convirtió en la primera mujer asiática en obtenerlo. Es un reconocimiento a su trayectoria y a su veloz incorporación en la esfera literaria con obras reconocidas como La vegetariana, en donde una mujer decide dejar de comer carne y luego empieza a ver inesperadas consecuencias.
Kang nació en Gwangju, una ciudad cercana a Seúl. Luego de estudiar Letras en la Universidad de Yonsei, inició su carrera literaria con el relato “El ancla escarlata”. Si bien ha escrito poesía, se destacó más por sus escritos de ficción, usualmente compilados en cuentos. En 2016, fue galardonada con el Premio Man Booker International Prize, el reconocimiento más prestigioso en los países de lengua inglesa, en la categoría de novelas traducidas.
En su obra, la autora explora la condición humana, qué es lo que puede llevar a una persona a actuar de determinadas maneras. Además, su estilo reflexiona en profundidad sobre las experiencias humanas.

¿Cuántas personas en todo el mundo viven fuera de su tierra de origen? El Informe sobre el desarrollo mundial 2023: migrantes, refugiados y sociedades consigna que aproximadamente 184 millones de personas, el 2,3 % de la población mundial, viven fuera de su país de origen. Factores como el cambio climático, los conflictos políticos y bélicos, la desigualdad de ingresos (incluidas las necesidades básicas insatisfechas) o las tendencias demográficas divergentes ponen de manifiesto la complejidad de la movilidad humana.
Desde la Antigüedad, los hombres han migrado y han registrado sus experiencias. Pensemos en el Antiguo Testamento y la diáspora de los judíos, pero también en las aventuras de los navegantes a través de sus diarios de viaje. Obviamente, no existían testimonios audiovisuales, así es que la palabra escrita debía ser creíble y fiable. Colón registró sus viajes a América en su Diario de viaje; la travesía de Magallanes fue documentada por el navegante Antonio Pigafetta a través de una “crónica rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginación”, según refiere García Márquez en su Discurso de aceptación del Premio Nobel (1982). La pasión de los británicos por los viajes y por el encuentro con lo desconocido –lo salvaje, lo inculto– se manifiesta, además, en la literatura de ficción: creo que todos recordamos cómo se sintió Gulliver, el personaje creado por Jonathan Swift, cuando llegó a la tierra de Liliput. El libro Gulliver’s Travels (1726) no es solo una aventura para niños, sino una sátira de los relatos de viajes, con una visión muy crítica de la sociedad europea.
Cuando el desplazamiento es calificado como “exilio”, inmediatamente pensamos en motivos políticos, pero el vocablo puede ampliar su alcance si consideramos como exiliado a todo individuo que es aislado u obligado a ocupar territorios marginales respecto de una zona central y que siente que ha perdido en mayor o menor grado su lugar de pertenencia a un sistema. En nuestras tierras, desde la generación del 37 en adelante, numerosos escritores abandonaron el país, escribieron y publicaron en el extranjero. El exilio o la emigración establecieron una condición que
parece ser constitutiva de nuestra literatura. Sarmiento y Mármol en el siglo XIX, Cortázar, Puig o Saer en el siglo XX –por citar los ejemplos más emblemáticos– escribieron desde el extranjero. Las circunstancias políticas de nuestro país, especialmente en el período 1976-1983, motivaron exilios muy dolorosos; solo menciono algunos nombres para recordar: Osvaldo Soriano (quien también sufrió el exilio del canon literario), Osvaldo Bayer, Juan Gelman, Griselda Gambaro, Antonio Di Benedetto, Tununa Mercado, Luisa Valenzuela, Clara Obligado.
En la actualidad, reconocidos autores argentinos eligen residir en el extranjero: Andrés Neuman vive y publica en España; Samantha Schweblin, en Alemania, y aclara: “Creo que soy una escritora argentina, que admira mucho la tradición argentina, pero que escribe desde afuera, literal y literariamente. Pero siempre mirando hacia Argentina”. Hernán Díaz, el autor de la premiada novela Fortuna (2022), estudió la carrera de Letras en Buenos Aires, vive en los Estados Unidos y eligió escribir en inglés, una lengua que dice que “lo enamoró”.
Hoy, la globalización permite que pueda escribirse en cualquier parte del planeta, pero dar a conocer un texto depende de las condiciones del mercado editorial. En la novela Salsa (2002) de Clara Obligado, su protagonista, una escritora argentina residente en Madrid, se desespera: “… cinco años trabajando en este manuscrito y tengo que oír lo que estoy oyendo: allá [en España], que es demasiado argentino, en Argentina, que es demasiado español. Tendré que conformarme, tengo que aceptar la realidad: como escritora, estoy muerta”. ¿Un exilio dentro de la propia lengua?
El hermoso libro Poéticas de la distancia, una compilación realizada en 2006 por Sylvia Molloy y Mariano Siskind, consigna cómo diversos escritores han vivido y viven el duelo por el desarraigo y las tensiones entre la memoria y el olvido en la materia de su escritura, el lenguaje. Cierro esta columna con palabras de Luisa Valenzuela, quien expresa así la relación entre migrar y escribir: “No importa el acá o allá, cualesquiera que sean. El ancla es la escritura, el lugar donde cuerpo y palabra se fusionan”.
Por Cecilia Chabod
Profesora de Literatura (FFyL - UBA) Ilustración: Alejandra Lagos



Las asociaciones son siempre libres y por eso mismo también misteriosas. Porque en mi caso, el estreno de la serie Cromañón me transportó a los tiempos de mi doctorado, cuando escribía la tesis, precisamente, sobre el discurso de los sobrevivientes de la tragedia; asunto que, por otra parte, me llevó a la frase ya instalada en nuestro día a día, “no la ven”. En síntesis, nada que ver con nada, valga la redundancia, aunque en lo que sigue, intentaré esbozar alguna explicación convincente.
Durante mis estudios de doctorado, investigué mucho sobre la tragedia de Cromañón, porque me interesaba buscar las marcas en el lenguaje que señalaran si los sobrevivientes habían efectivamente estado en aquella noche del 30 de diciembre de 2004, y habían padecido las terribles consecuencias de todas las formas de corrupción y de todas las irregularidades posibles, o si estaban contando lo que, a su vez, les habían contado.
Y mi búsqueda podría parecer rara, pero lo cierto es que existen muchas lenguas, como el quechua, que tienen la posibilidad de marcar gramaticalmente cómo ha sido adquirida la información que transmite una frase, si de forma directa –“la ven”– o indirecta –ha sido contada–.
Los “evidenciales”, que es como se llaman estos recursos, permiten entonces al hablante comprometerse en distinto grado con lo que está diciendo, porque una cosa es haber sido testigo presencial de algún hecho, es decir haberlo visto, lo que hace presentar la información de forma muy segura o angustiante –en el caso de Cromañón–, y otra muy distinta es transmitir algo que no ha sido visto ni sufrido en carne propia, sino que se sabe de oídas.
Y así llegamos a la asociación entre la frase “no la ven” y la tragedia de Cromañón, cuya génesis prometí develar al principio de esta nota. Porque esta frase, nacida en el marco de las recientes reformas políticas y económicas, contiene el verbo “ver” en presente, y un “la” que vendría a ser “la cuestión”. Pero ese “ver” en realidad significa “entender”, es decir “no la ven” porque “no la entienden”, y no la entienden porque no quieren, no saben o no pueden estar en el lugar de las decisiones.
En griego antiguo, una maravillosa lengua muerta, para usar el verbo “saber”, por ejemplo, en “Sé que estas medidas económicas son las correctas”, había que utilizar el verbo “ver” en pasado –“vi”–, es decir, “He visto (y
En griego antiguo, para usar el verbo ‘saber’, por ejemplo, en ‘Sé que estas medidas económicas son las correctas’, había que utilizar el verbo ‘ver’ en pasado –‘vi’–, es decir, ‘He visto (y precisamente por eso lo sé) que estas medidas económicas son las correctas’.
precisamente por eso lo sé) que estas medidas económicas son las correctas”; en síntesis, para el idioma griego, “saber” es “haber visto”.
Y no sé si resulta convincente la asociación entre la frase “no la ven” y Cromañón, pero para mí, solo pueden saber de los sufrimientos y padecimientos de aquella fatídica noche quienes estuvieron allí, porque vieron y padecieron la tragedia. Los demás, sencillamente, “no la ven”.
Por Andrea Estrada Doctora en Lingüística (FFyL-UBA)
Ilustración: Alejandra Lagos
El general retirado del Ejército Argentino acaba de publicar Eustoquio Frías: un granadero de Ayacucho 1824, donde indaga sobre un personaje muy poco conocido pero que, sin embargo, fue protagonista de gran parte de los momentos fundacionales de nuestra Patria. Sin dudas, un libro que cambia la forma de concebir a los valientes guerreros de la independencia.
Por Patricia Fernández Mainardi Fotos: Fernando Calzada

Luego de su retiro del Ejército Argentino, el general Miguel Ángel Podestá se dedicó a investigar la vida de un personaje que, si bien es poco conocido, fue clave en los momentos más trascendentales del siglo XIX en Argentina: Eustoquio Frías.
Nacido en Salta, Frías comenzó su carrera militar como aguatero de los artilleros en la batalla de Tucumán y llegó a convertirse en comandante de la Frontera Norte de Buenos Aires. Su recorrido militar es más que admirable. Pasó por todas las jerarquías castrenses y, por su longevidad, atravesó tres generaciones militares.
Eustoquio convivió con próceres como San Martín y Belgrano, y se relacionó con otras personalidades importantes, como los hermanos Mitre, Rosas y Urquiza, entre tantos otros. Sin embargo, en ningún momento buscó el
bronce. “En ese prolongado intervalo de tiempo colocó su espada al servicio de la patria sin pretensiones de cargos y honores”, escribió Podestá.
El libro fue publicado con motivo del bicentenario de la batalla de Ayacucho, el enfrentamiento más grande y decisivo en el marco de las guerras de la independencia hispanoamericanas, en el que Eustoquio combatió como granadero. La profunda investigación que realizó Podestá está presentada en forma de ficción. Todo comienza con un encuentro con la figura espectral Frías y un diálogo que, en pocos minutos, se convierte en una entrevista, mano a mano y sin filtros.
� ¿Por qué un libro sobre Eustoquio Frías? � Porque fue un hombre que tuvo una
MIGUEL ÁNGEL PODESTÁ
-General retirado del Ejército Argentino.
-Oficial de Estado Mayor del Ejército Argentino y del de Tierra, del reino de España.
-Magíster en Educación Superior.
-Autor del libro Corazones de patrio sentir. Relatos y testimonios de la historia sesquicentenaria del Colegio Militar de la Nación (2019).
expectativa de vida ajena a los tiempos en los que vivió. Alcanzó los 89 años y estuvo 50 de servicio simple en el Ejército. Transitó prácticamente todo lo que sucedió en el siglo XIX. Granaderos fue la primera etapa de su vida, pero después estuvo en la guerra con el Brasil y participó en la lucha entre unitarios y federales. Finalmente terminó en la frontera contra el indio. No le permitieron ir a la guerra contra el Paraguay por su edad, pues ya tenía 65 años.
� ¿Qué fue lo que lo inspiró de él?
� Es una persona de la que hay reseñas, aunque su vida nunca había sido explorada en profundidad. Entró como soldado, transitó los grados de suboficial hasta que, hacia el final de la campaña del Perú, ascendió a subteniente (portaestandarte). Ahí empezó su carrera como oficial. Terminó llegando al grado de teniente general. Al ser tan longevo, quedó como un símbolo viviente de la independencia después de que fallecieran otros generales conocidos de la época, como Espejo, Escalada y Zapiola. En 1891, cuando murió Fríasa, se realizó un funeral de Estado, y el presidente Carlos Pellegrini lo despidió personalmente. Como salteño, hoy descansa junto al héroe máximo de la provincia, Martín Miguel de Güemes, en el panteón de la catedral.
� ¿Cómo fue el descubrimiento de Eustoquio?
� No descubrí a Eustoquio porque, de hecho, ya existen reseñas sobre él en la web. Pero creo que los próceres tradicionales de la Patria, como Belgrano, San Martín y Sarmiento, ya fueron bastante tratados por numerosos autores. En cambio, él había permanecido en un segundo plano y, además, llegó a convivir con tres generaciones militares, porque empezó en el año 1812, en la Batalla de Tucumán, junto a Belgrano. Y cuando
finalizó su carrera, en 1866, estaban los hermanos Mitre. Así que vio pasar a muchísimas personalidades militares y civiles. Después encontré su autobiografía: en el año 1865, él escribió, de puño y letra, 200 páginas, que usé como columna vertebral de esta historia novelada. O sea, los diálogos que aparecen en el libro, con personalidades como Urquiza, Rosas, San Martín y Lavalle, no son ficción.
� ¿Cómo llegó a esos documentos?
� La autobiografía está en el archivo del museo “Mitre”, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Trabajé sobre eso. También existen reseñas de la época, porque cuando era un hombre de 80 y pico de años comenzó a ser entrevistado por varias personas, como los hermanos Carranza, para ampliar lo que él había escrito. Con eso fui armando la historia.
� ¿Cuál es la razón del género que eligió para este libro?
� Creo que la historia hoy hay que hacerla atractiva. Eso no invalida lo real, pero considero que la ficción es un buen complemento para atraer a las personas. Es un género que puede hacer interesante a la historia, aunque sin alterarla. Además, se complementa con aquello que no está del todo documentado. Este género me permitió avanzar con personajes menores que brindaron contrastes y pueden hacer aún más vívido el relato.
� ¿Cómo podría describir la investigación que llevó adelante?
� La autobiografía fue el documento básico. También conté con correspondencia de la época disponible en el Museo Mitre. Por ejemplo, hay cartas de la época en la que él estaba en la frontera y se escribía con el cacique Coliqueo, un amigo en la línea de fronteras. En el Museo Histórico Nacional no solo está su sable, sino que también hay cuadros de la madre de Eustoquio y de él. Cuando falleció, dio precisas instrucciones
para que los cuadros, sus uniformes, medallas y diplomas fueran entregados a esa institución, pues consideraba que debían ser del pueblo argentino. El Archivo General de la Nación también tiene fotografías de él. Tengo que destacar que también me ayudó la gente de Rojas, donde estaba el Comando de la Guarnición de la Frontera Norte, en Buenos Aires. Allí conté con los complementos de algunos historiadores y de la parroquia “San Francisco”, ya que me permitieron acceder a las partidas de nacimiento de sus hijos.
� Con una vida completamente dedicada al servicio a la Patria, ¿pudo tener familia? � Fue padre de grande, por eso, además de la militar, también busqué incluir la faceta familiar y personal. En el libro hablo del vínculo con su madre y de las relaciones con su primera esposa (que falleció) y aquella que mantuvo con una joven de 23 años a quien conoció en Rojas cuando él tenía 57. En ese lugar nació su hija Estela. Sus otros hijos fallecieron

Título: Eustoquio Frías: un granadero de Ayacucho 1824
Autor: Miguel Ángel Podestá
Editorial: Maizal Ediciones
Páginas: 275
Año: 2024

a causa de la alta mortalidad infantil en la época.
Su hija Estela lo acompañó en su vejez y luego heredó su pensión como guerrero de la Independencia. Esa faceta familiar refleja su aspecto más humano y resulta atractivo para el lector, quien descubrirá que Frías no fue un soldado de bronce. Porque, de hecho, también él se cuestionó esa relación con la joven de 23 años. Eso lo hace un personaje altamente respetable, pues le ocurrieron cosas que le pasan a los hombres y mujeres comunes.
� ¿Debería estar Eustoquio Frías en el mismo lugar que muchos de nuestros próceres más conocidos?
� No me animo a hacer esa sentencia. Él no fue un gran conductor, como lo fue San Martín, por ejemplo. Sí creo que conocer su trayectoria nos permite acceder a aspectos de la historia argentina del siglo XIX que yo, para ser sincero, desconocía. Él tiene una historia muy rica. Justamente, es a partir de su percepción que se pueden completar las imágenes de esos próceres.
� ¿Cuáles son las cualidades personales que
puede destacar de este militar argentino?
� Fue un hombre sufrido por su condición de exiliado en el Uruguay. Debió soportar la carencia de recursos económicos y recién logró cierta estabilidad cuando, hacia 1868, y ya con 67 años, pudo beneficiarse de la decisión de Bartolomé Mitre de que todos los guerreros de la independencia recibieran el 100% del sueldo. Su tarea fue empuñar la espada por la libertad y la constitución. Como militar, me llamaron la atención las campañas a Perú y a Ecuador por las condiciones en que se dieron. Porque no todos los hombres que desembarcaron pudieron volver. Algunos murieron por enfermedades, otros en los combates o por el frío en la cordillera. Fue una historia trágica. Nosotros nos quedamos con los granaderos que regresaron. Por eso el libro está dedicado a aquellos que lucharon por la libertad y descansan en tumbas que desconocemos. Finalmente, creo que Eustoquio nunca quiso estar en el primer plano. El cumplía con el deber. Después, el
tiempo y su longevidad lo llevaron a ser un símbolo. Pero nunca pretendió los honores. No era un hombre de ambición de poder, sino de servicio. � ¿Con qué se va a encontrar el lector? � Con gran parte de la historia del siglo XIX de nuestro país contada de forma amena, divertida y con numerosos diálogos, la mayoría de ellos, reales. Destaco que, a lo largo de la investigación, encontré a 142 personas con las que Eustoquio se vinculó y que gran parte de ellas hoy dan nombres a las calles de Buenos Aires. Yo creo que la vida de Eustoquio es un poco una saga de aventuras pero llevada a la vida militar. No quiero entrar en detalles, pero pasó por un montón de circunstancias. Estuvo en el exilio, fue herido varias veces en combate, estuvo a punto de contraer gangrena, estuvo preso, y hasta le quisieron cortar las orejas para quitarle sus aros de oro. Es una obra divertida, aunque yo no puedo ser objetivo, porque tras estar dos años con Eustoquio, lo siento como mi padre o mi hermano.

TÍTULO: Viajar al futuro (y volver para contarlo)
EDITORIAL: Siglo Veintiuno
AÑO: 2024
PÁGS.: 286
AUTOR
Walter Sosa Escudero
TEMA
Walter Sosa Escudero nos guía en un viaje por los saberes, dilemas y fascinaciones que encierra la acción de predecir lo que viene. Con un enfoque distinto, la autora desentraña cómo construimos escenarios del futuro, desde el cambio climático hasta la inteligencia artificial. Una obra accesible y provocadora que nos invita a entender la incertidumbre en un mundo dominado por los datos.
OPINIÓN
Un libro fascinante que mezcla ciencia, filosofía y estadística para explorar cómo predecimos el futuro. Sosa Escudero desmonta mitos sobre las predicciones y analiza temas, como el cambio climático, los algoritmos y la incertidumbre. Con un tono accesible y agudo, invita a reflexionar sobre nuestras decisiones en un mundo lleno de datos y probabilidades. Ideal para curiosos del mañana.
CITA
“Los pronosticadores son científicos, sí, pero también confían en su experiencia y, por qué no, en la intuición para interpretar correctamente lo que dicen los datos y los modelos predictivos. Algo así hacen los artistas: una vez que manejan expertamente las técnicas clásicas de su arte, se dejan llevar por intuiciones, rompen las reglas, buscan oportunidades”.

TÍTULO: Los desafíos de los países americanos en el G20
AUTOR: Jorge Argüello
EDITORIAL: Fundación Embajada Abierta
AÑO: 2024
PÁGS.: 180
A través de diferentes textos de análisis compilados por Jorge Argüello, este libro examina cómo las naciones del continente afrontan las complejidades del G20, el foro que reúne a las mayores economías del mundo. A través de una mirada crítica y estratégica, se analiza su impacto en áreas clave, como economía, desarrollo y cambio climático, subrayando el rol esencial de América en el diseño del futuro global.

TÍTULO: Marte. Pasado, presente y futuro
COMPILADOR: Gabriel Andrés Caballero
EDITORIAL: Grupo Abierto Libros
AÑO: 2024
PÁGS.: 341
El libro detalla la evolución del conocimiento sobre el planeta rojo, sus características geológicas y su potencial para albergar vida. Desde misiones científicas hasta proyectos de colonización, esta obra combina ciencia, tecnología e imaginación para trazar el camino hacia un futuro marciano, y motiva a lectores a soñar con la conquista del espacio.

TÍTULO: Historias de un honorable
AUTORA: María Ángela Cozzani
EDITORIAL: Biblioteca del Congreso
AÑO: 2024
PÁGS.: 256
Basada en su amplia experiencia en el trabajo cotidiano del Congreso de la Nación, la autora combina la narrativa clásica de la ficción con el género autobiográfico para armar 24 relatos basados en hechos reales. Son narraciones breves que abordan eventos que ocurrieron o repercutieron en el ámbito del Congreso.


POR MARÍA LAURA PERÉZ
Doctora en Letras e investigadora del CONICET, especializada en literatura contemporánea. Escribió más de cincuenta artículos para publicaciones internacionales y publicó una novela, El único refugio, y un libro de poemas, El tiempo usurpado




1. Eisejuaz, de Sara Gallardo
Una obra clave de la literatura argentina que narra la vida de un indígena wichí llamado Eisejuaz, quien vive entre la marginación y sus profundas creencias religiosas. A través de su mirada, la novela aborda temas como la exclusión, el misticismo y el choque cultural, pero, sobre todo, la profunda incomprensión que existe entre los hombres. Está escrita con un lenguaje estilizado que imita la forma de hablar del wichí, y es una belleza.
2. El río de las congojas, de Libertad Demitrópulos
Ambientada en la época de la fundación de Santa Fe, la novela reconstruye, desde una perspectiva femenina y lírica, la vida en la frontera colonial. Es una mezcla de historia y ficción que explora el desarraigo, las luchas sociales y la resistencia de los pueblos originarios. Esta novela también trabaja con el lenguaje hasta el punto de reinventarlo a medio camino entre la poesía y los anacronismos.
3. El placer de la cautiva (nouvelle), de Leopoldo Brizuela
Es una novela corta, exquisita, en la que una joven es perseguida por un indio y va descubriendo el poder que la seducción y la astucia le confieren hasta dar vuelta la ecuación entre perseguidor y perseguido, captor y cautiva/o. La belleza lírica del lenguaje hace de la lectura una delicia.
4. El año del desierto, de Pedro Mairal
Mi novela distópica preferida, que sigue a la protagonista, María Valdés, mientras la Argentina retrocede en el tiempo hasta desaparecer del mapa, devorada por una fuerza destructora: la “intemperie”. A través de esta metáfora, la obra explora el colapso social, la memoria y la identidad, en especial, a partir de los acontecimientos de diciembre de 2001.
5. No es un río, de Selva Almada
Es una novela breve que narra el viaje de tres hombres a un río para pescar, mientras enfrentan recuerdos y heridas del pasado. Llena de tensión emocional y melancolía, Almada muestra la fragilidad de las relaciones humanas y la omnipresencia de la naturaleza y del pasado que acecha en cada escena. Gran interacción de los personajes entre sí, el espacio y el lenguaje.
“La Inteligencia Artificial es el mayor desafío de nuestra época, es una tecnología que tiene el potencial de mejorar nuestras vidas de muchas maneras, pero también podría ser utilizada para causar daños”, Stephen Hawking, legendario físico teórico.

TÍTULO La era de la Inteligencia Artificial
AUTORES: Henry Kissinger, Eric Schmidt y Daniel Huttenlocher
EDITORIAL: Anaya Multimedia
AÑO: 2023
PÁGS.: 240
Henry Kissinger, junto con Eric Schmidt y Daniel Huttenlocher, explora el impacto transformador de la inteligencia artificial en la política, la economía y la sociedad. Este análisis combina rigor histórico y visión estratégica, y advierte sobre los desafíos éticos y geopolíticos de la IA mientras invita a repensar nuestra relación con la tecnología en un mundo cada vez más automatizado.

TÍTULO: ¿Qué sabemos de? Inteligencia artificial
AUTORES: Ramón López de Mantaras Badía y Pedro Meseguer González
EDITORIAL: Los Libros de la Catarata
AÑO: 2017
PÁGS.: 160
Este libro aborda de manera didáctica qué es la inteligencia artificial, cómo ha evolucionado y qué aplicaciones tiene en diversos sectores. Los autores explican tanto los logros como las limitaciones de la IA, y exploran sus implicaciones éticas, sociales y económicas, en un intento de responder a las preguntas esenciales sobre el papel de esta tecnología en nuestro mundo.

TÍTULO: ¿Cómo piensan las máquinas?
AUTOR: Fredi Vivas
EDITORIAL: Galerna
AÑO: 2021
PÁGS.: 224
Fredi Vivas nos sumerge en el mundo de la inteligencia artificial desde una perspectiva cercana y comprensible. Con ejemplos cotidianos y análisis reflexivos, el autor explora cómo las máquinas procesan información, toman decisiones y transforman nuestra vida. Un libro ideal para entender el presente tecnológico, y para prepararse para un futuro moldeado por la IA.


> MINIBIO:
SOY NICANOR, DICEN QUE
SOY PICANTE, PERO SOLO TENGO POCAS PULGAS.
> TWITTER: @PICANTENICANOR
Hola, señor, señora, seguidores fieles a pesar de que Nicanor casi nunca da buenas noticias, ni genera esperanzas ni sonrisas. En este mundo mediático e idiotizado, ya es un valor en sí mismo acompañarme, así que ¡gracias por su atención!
Estamos entrando en 2025 con poco o nada que festejar… ¿no? Muchas guerras, mucha muerte, muchos cohetes surcando el cielo y liquidando inocentes, mucha tragedia ecológica, mucha violencia urbana y lo que a mí más me jode, qué quiere que le diga: mucha hambre sin solución de un lado del mundo y mucho gordo cargado de pochoclo del
otro lado; y sé bien que es muy incorrecto “hablar de los cuerpos” en estos tiempos líquidos, aunque no pareciera tan incorrecto silenciar la desnutrición y la muerte infantil. Bueno, en este mundo con tanta tecnología, avances increíbles e inteligencia artificial creciente, déjeme decirle que Nicanor no puede dejar de asombrarse de la infinita estupidez humana. En un caso bastante parecido al sapo que de la mañana a la tarde se volvió un apuesto príncipe, una humilde banana de pocos centavos fue comprada en más de seis millones de dólares en una subasta por el empresario de criptomonedas Justin Sun, chino de nacimiento y gran “pavo internacional”, quien, tal como había anunciado, finalmente se la comió entre rimbombantes declaraciones sobre el valor de la pieza que “generará más inspiración e impacto a los entusiastas del arte en el mundo”. El mundano y estúpido acto realizado en un hotel top de Hong Kong finalizó con un regalo a cada asistente de una banana con la cinta adhesiva que la sostenía, similar a la que ya recorrería las entrañas de este pejerto, con perdón de la palabra. La obra titulada Comedian es del artista italiano Maurizio Cattelan, y si bien yo trato de idiotas e inútiles a ambos,

creador y comprador de la banana, deben ser infinitamente más inteligentes que yo, que vivo modestamente en Recoleta, dándome pocos gustos. Le confieso además que lo de Recoleta es herencia de una tía solterona, pero bueh, acá estamos, Hesperidina de por medio y picante como siempre, buscando encontrarle algún agujero al mate.
Volviendo al tema, existe además una caterva de otros nabos que, básicamente, creo tienen miedo a quedar “fuera de la jugada”: intelectuales, artistas, galeristas y, tal vez, lavadores de dinero. Esa gente que vive entre cócteles y vida mundana, que encuentra explicaciones desopilantes e incluso emplea a los incomprendidos del pasado para que la banana pase como una mirada hacia la superación y hacia el mundo del futuro. Estas personas citan a Marcel Duchamp, el artista conceptual más reconocido, cuya obra fundamental (un mingitorio dado vuelta) fue tirada a la basura tras un par de días expuesta, o a Andy Warhol, que le regaló su obra Zapato (literalmente, un zapato) al museo de Arte Moderno de New York, cuyo director se la devolvió porque, aun regalada, “no entraba en los depósitos del museo”. Estos son mínimos ejemplos de miles de instalaciones y obras
incomprensibles, que inundan exposiciones y museos, en especial, del mundo occidental.
Miren, queridos seguidores, no quiero ser más amargo que de costumbre –y más en tiempos de sol, descanso y algunas caipiroskas–, pero, si es cierto que los artistas e intelectuales adelantan el mundo por venir, entonces estamos en graves problemas. Porque si el genial Leonardo Da Vinci, Julio Verne o Steven Spielberg, o películas como Star Wars o The Truman Show, y hasta series como Los Simpsons nos dijeron qué es lo que estaba por venir, permítanme dudar que la bendita banana pegada con cinta tiene poco y nada para revelarnos. Salvo que la realidad sea peor que la peor de las ficciones, que nos diga sencillamente que pronto nos estrellaremos, que los bárbaros están llegando y que otra civilización nos colonizará.
Recuerde estas palabras picantes porque, con menos pulgas que las habituales, pienso que quizás lo que venga sea menos delicado, sin crítica social, homogenizado, sin arte y mucho menos humor. Pero tal vez con alto músculo y verdadera energía vital.
Que no se cumpla, deseos de Nicanor por mejores tiempos.
Un nuevo año y los deseos de siempre. La ilusión intacta, la que de niños nos mantenía con los ojos abiertos para espiar a los Reyes Magos, aun sabiendo que nos vencería el sueño. No podemos terminar con la violencia, el hambre o el desamparo. No tenemos el poder de transformar la realidad, a fuerza de magia, en un mal recuerdo. Sin embargo y pese a todo, con el empecinamiento de los amaneceres, nos plantamos inquebrantables y esperanzados frente a estos flamantes 365 días.
Por Susana Gorriz

