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Bienvenidos, pasen, p贸nganse c贸modos...

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Foto Diana Martinez Llaser


Foto Diana Martinez Llaser

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de B o de

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Director Resp Se publican 4 núme onsable: Daniel Avinceta. ros en el año. Mar zo, 2014. Avenida Independe ncia 658 (CP: 1099 Ciudad Autónoma ) de Buenos Aires. Ar gentina.


8 Editorial 10 Páginas de adelante 12 Mujer de la luna 24 Joe Bonamassa 32 Presos de la libertad 34 Siempre el destino 36 Visibilidad lésbica 38 Intervalo 44 El patito filósofo 48 Paolo Bond 60 Volver al vinilo 62 Crippled Black Phoenix 70 El epejo efídico 72 Futurísima 82 Pusselbitar 84 Elbio 94 Ella y él

índice

96 Páginas de atrás

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Daniel Avinceta

staff#8

Foto Diana Martinez Llaser

Le petit directour

Diana Martinez Llaser Fotógrafa y francotiradora www.dillam.com.ar

Carlos Mac Donagh

Diseñador en Comunicación Visual

Fernando Vilcat Hombre lobo Vilcat.com

Valeria Fornes

Antropóloga feminista fornesvaleria@hotmail.com

Tania García Olmedo Observadora profesional, cronista compulsiva, poeta eltigrecanta@yahoo.com

Ezequiel Martinez Llaser

ezequielmartinezllaser@gmail.com

Fabián Spampinato

Director en fm d-rock! 89.7 Mhz. Mar del Plata

Virginia Cano

Lesbiana, feminista, docente, filósofa

Mariano Compaired

Terrorista emocional www.facebook.com/mariano.compaired

Mariano Madueña Rubio

Guebaracavecanem@hotmail.com

Lucas Bidon-Chanal

Profesor en UBA. Universidad de Buenos Aires

Elbio Hernandez

Artista plástico elbiohernandez.blogspot.com.ar elbiografo@hotmail.com

Charlie Casares

cuertoscontos.blogspot.com.ar


editorial #8

Foto Diana Martinez Llaser

¿Para qué sirve esta revista? No sabemos. A pesar de su nombre, Peiper clab es una revista digital, no existe en formato papel, como Dios manda, o sea que ni siquiera sirve para limpiarte el culo. Salvo que la leas en un “smarth-phone” de muy última generación, blandito y descartable. Nosotros, con mucho orgullo, llegamos al número ocho. El culo te abrocho, ya que estamos. Parece que hay gente que quiere hacer cosas: Los que están desde siempre. Los que están desde hace mucho. Los nuevos, que se sumaron cuando los invitamos, o que se engancharon cuando algún amigo se los sugirió. Gracias a todos los que colaboraron en este número. Como siempre, ahora los invitamos a que pasen, lean y compartan si les gusta. Participen, como se les dé la gana. Si quieren hacerlo, claro. Tampoco sabemos para qué sirve el universo, pero igual existe. Alguien me dijo que el universo no sirve. Quizás lo mismo valga para Peiper clab, pero no nos importa. Nosotros seguimos. El cielo dirá. www.peiperclab.com.ar www.facebook.com/PeiperClab

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Arte Carlos Mac Donagh


Texto Julia Larotonda & Valeria Fornes Obras ©Juliaro- Julia Larotonda Fotos Diana Martinez Llaser

Mujer

de la luna

IMAGINÉ UNA PERSONA ENSIMISMADA, OSCURA Y MISTERIOSA. ENCONTRÉ UN FLUIR DE CARCAJADAS, NATURALEZA EXPLOSIVA Y ENSUEÑO. JULIA LAROTONDA, ES ESA MUJER QUE UN DÍA DES(A) PEGÓ DE TODO LO QUE LA ATABA, DEJÓ DE RENEGAR POR LO PERDIDO Y SE FUE A VIVIR AL MORRO. UNA CADENA DE ENCUENTROS, COINCIDENCIAS Y CAUSAS, AMISTADES Y AMORES, LA DESVIARON DE UN PLANIFICADO VIAJE A SAN JUAN, MUNIDA DE ROPA DE MONTAÑA, HACIA BRASIL PARA VIVIR EN COMUNIDAD EN MEDIO DE LOS “ELEMENTALES DE LA FLORESTA” COMO ELLA LOS NOMBRA. ALLÍ CONOCIÓ A JULIARO, ELLA MISMA, ARTISTA.

Recogida: Imagen para libro TPM: Tiempo para meditar, donde se juntan varias imágenes re significando las siglas TPM (tensión pre menstrual) dándole una visión más positiva al “Tiempo de metamorfosis femenino”. ©Juliaro- Julia Larotonda.

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Texto Julia Larotonda & Valeria Fornes Obras ©Juliaro- Julia Larotonda Foto Diana Martinez Llaser

Alguna amistad publicó en facebook una de sus pinturas sobre el ciclo femenino, me impresionaron las imágenes. Mucho más que pintara con su propia sangre menstrual. ¿Por qué lo hacía? ¿Para qué? Comencé a hurgar en quién era, le escribí pensando en una nota sobre arte y activismo que descarté en el camino. Le escribí pensando que era una brasileña que sabía castellano, pero era una argentina en viaje exterior e interior. El calendario así lo quiso; las fiestas de fin de año la trajeron por estos pagos y la conocí en persona. Encontré mayor complejidad y profundidad en su mensaje y a la vez mucha sencillez y simplicidad en su expresión. Oscura no, ella es transparente. Lo que sigue es el resultado de un largo y divertido encuentro que transcurrió en la plaza de Coghlan, de maileo en el ciberespacio y de un texto que Julia escribió antes de conocernos y compartió generosamente. Las respuestas excedieron a las preguntas, volviendo innecesario publicarlas. Elijo estar tácita como entrevistadora y sólo manifestarme en el orden y título de cada texto. Retazos, reconstrucciones y transcripción literal, en (su) primera persona. Abundancia de imágenes, sensibilidad, creación. Con ustedes, Juliaro.

Pachamama gestando: Diosa protectora y proveedora; cobija a los seres humanos, posibilita la vida y favorece la fecundidad y la fertilidad. ©Juliaro- Julia Larotonda.


Linaje

Nací en Buenos Aires, Argentina, a fines de los años 70 era época de dictadura. Una época horrorosa donde sólo se oía la voz o, mejor dicho, gritos del más fuerte (o del más cobarde vestido de uniforme) “del más macho”, “el más duro”, “el más pistola”, época en que el lugar de la mujer era la cocina y cuidadito con abrir la boca. Época de represión para todos, pero sobre todo, para todas. Desde chiquita me gustaba estar entre mujeres y en mi familia predominaba el sexo femenino. Mi linaje paterno incluía bisabuela y abuela viudas y tía abuela soltera. El materno, otra abuela viuda y dos tías medio brujas (en el buen sentido). Y la vida me dio también una única hermana mujer y muchas amigas. Por lo tanto, desde pequeña, la energía yin predominó en mis espacios y si bien pude oír varias voces femeninas, todas estaban teñidas de un machismo implícito, de mucho dolor; pues a pesar de ser pocos (y en algunos casos desde la tumba) los hombres mandaban y nos habían convencido de su poder sobre nosotras. De adolescente tuve varios grupos de amigas todas muy diferentes entre sí y si bien tenía amigos hombres con los que aprendí mucho, los podía contar con la mano. Recuerdo que mi primera incursión en los círculos de mujeres fue con 16 años cuando asistí al Encuentro Nacional de Mujeres de Argentina, que aún se sigue haciendo una vez al año en alguna provincia del país. Yo no sabía nada de sexualidad, ni siquiera había tenido relaciones, pero me anoté en un grupo sobre el tema. El resultado fue que me eligieron de vocera para leer las conclusiones del curso, por haber sido tan espontánea en mis declaraciones. Ese día supe que eso era lo que debía hacer: ¡revolución femenina!

Womblessing (Bendición de útero) imagen canalizada durante la primera bendición de útero mundial que focalicé en grupo en 2012. (wombblessing.com). ©Juliaro- Julia Larotonda.

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Texto Julia Larotonda & Valeria Fornes Obras ©Juliaro- Julia Larotonda

Derrotero

Después mi vida daría varias vueltas, una carrera de cine, donde la mayoría eran hombres muy machistas y en el que la mujer sólo conquistaba los roles de arte y vestuario. No soportando mucho eso decidí seguir por la rama de la escritura de cine, mejor sola que mal acompañada, y me hice guionista. En 2008 con mi retorno de Saturno ocurrieron dos hechos importantes: Primero publiqué una novela llamada Luz, cámara acepto que sería la primer novela chick lit de Argentina. Y si bien era un gran paso para muchas escritoras mujeres tener un género literario femenino, lo que se solicitaba en la editorial para entrar en esa categoría era hablar de marcas, de ropa, de cosméticos, de problemas domésticos, de relaciones con hombres, con conflictos de una mujer urbana estresada con el trabajo y con el ser mujer y aventuritas de novela rosa de la tarde. Valores que mantenían a la mujer en el patético lugar de objeto de consumo. No niego que fue divertido escribir esa novela, porque bajé línea de varias cosas que pensaba, y me encantó hacerlo como catarsis de un matrimonio que estaba llevando y que, evidentemente, no estaba funcionando. Pero yo sentía que aún faltaba algo. Ese modelo de mujer superficial no me cabía, me daba bronca ser así de resignada al patriarcado como Paloma (mi personaje) y que otras chicas se identificaran con ella, me dejaba con un vacío interior reproducir un arquetipo del cual no me sentía satisfecha. Resultado: me bloqueé y no escribí más. El segundo hecho fue que al publicar la novela me divorcié y mi vida dio otro giro de 180 grados al dar punto final a los proyectos que venía construyendo, lo que me dejó destrozada por un tiempo. Después de limpiar mi rabia llorando mucho descubrí que lo bueno de todo esto era que ahora ya no tenía nada que perder, nadie me ataba a la ciudad que tan mal me hacía y tenía una oportunidad para ser libre y co crear la vida que quería para mí. Así, viajé a Brasil para cambiar de entorno, y ver si de esta manera podía encontrarme. Y me fui a vivir al medio de la nada, en la mata atlántica Mogiana, un lugar mucho más verde, salvaje y natural, donde mis vecinos eran los elementales de la floresta.


Lo sagrado y lo profano Me solté, flui. Alquilé mi casa en Buenos Aires y me alejé de mi entorno para conectarme con lo que quería. En Brasil hice nuevas amistades, conocí y participe de algunos trabajos de Daime donde bebí ayahuasca. Esas experiencias extrasensoriales, con visualizaciones y profundos estados meditativos me llevaron a una búsqueda interior y me conectaron con una religiosidad diferente a la que conocía. Cuando era chiquita yo hablaba con Dios, pero cuando fui a catecismo perdí esa conexión. Como muchos tuve un catolicismo heredado, sin fe, sin libre elección. Odiaba levantarme los sábados temprano para escuchar a unas monjitas amargadas hablar de cómo Dios castigaba a los pecadores ¿Qué es esto? ¡Éste no es el Dios que yo conozco! pensaba.

Yo no me puedo sentir una mujer plena en esta religión de servidumbre, culpa, pecado y miedo. Seguí pensando más adulta. ¿Cómo podría una mujer consciente ser católica? En el catolicismo la mujer o es una pobre virgen o es una prostituta. ¿Dónde encajo yo en esta religión? Después de entender que la virgen María y María Magdalena representaban dos de los cuatro arquetipos de la Divinidad femenina (la virgen y la hechicera), y que estas santas era la forma que la Diosa había tomado para no perderse en el patriarcado, me amigué con estas figuras y comprendí la importancia de su función en esta religión, aprendiendo a respetarlas y honrarlas. Ahí me dije ¡que bien! entonces puedo ser virgen y tam-

Las 4 fases: Si pudieran entender que la magia femenina no es locura ni brujería. Que no somos locas sino cuatro mujeres compartiendo el mismo cuerpo. Sí, somos cuatro y somos una. Que somos cíclicas y no lineales como los hombres. Si pudieran entender que como la luna y sus fases, nosotras también cambiamos 4 veces durante el mes… si pudieran entender… todo sería más fácil. ©Juliaro- Julia Larotonda.

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Texto Julia Larotonda & Valeria Fornes Obras ©Juliaro- Julia Larotonda

bién ser puta, pues ambas son caras de la misma luna. Y así volví a creer, como cuando era niña, que Dios/ Diosa es amoroso. Recuperamos nuestro diálogo perdido, y aprendí a rezar de otra manera: pintando, escribiendo y creando. Me acepté como mujer cíclica, como mujer completa (y no como un hombre imperfecto) entendiendo que lo más sagrado que tenemos las hembras es ser receptivas y dar vida. Tengas hijos o no, para mi dar vida es ser creativa, es trascender transformándose y renaciendo en cada ciclo. Para mí también Dios/Diosa es arte. El arte también es amor, es tan sagrado como profano, tan virgen como puta, y no puede haber definiciones de arte bueno o arte malo, arte es arte y punto. Creo que todo ser humano es artista, todos tenemos un ser creativo dentro, a Dios/Diosa viviendo en nuestro interior, y lo único que tenemos que hacer es reconocerlo, despertarlo, escucharlo y darle lugar para jugar.

Despertar

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Empecé a pintar mujeres árboles, mujeres de la luna, mujeres de la selva, mujeres mariposas, sirenas, madres tierra, mujeres verdes, mujeres con delfines, ballenas, colibríes. Mujeres guerreras y pacíficas. Brujas, vírgenes, madres y hechiceras. Mujeres salvajes, mujeres de la tierra. ¡Muchas, muchas mujeres! A cada cuadro y dibujo iba tirando un velo de la ilusión del patriarcado. Cada construcción errónea de mi inconsciente se iba deshaciendo dejando lugar para crear mi propio universo sagrado femenino. Varios textos reveladores de escritoras maravillosas (como Miranda Gray, Clarissa Pinkola Estés, Julia Cameron, Shinoda Bolem, Maitreyi Piontek, Christiane Northrup, Bri Maya Tiwari, entre otras) llegaban a mis manos, mostrándome otros puntos de vista del “Ser mujer” enseñándome caminos para volver a mí misma, conectarme con mi esencia y expandir mi sabiduría ancestral. Recuerdo que leí en el libro Luna roja de Miranda Gray

Mujer árbol: la mujer como unión entre el cielo y la tierra , la luz y la sombra. RE conexión con los ciclos. ©Juliaro- Julia Larotonda.

algo así “Es necesario crear nuevos arquetipos para que las nuevas mujeres puedan reconocerse” y eso hice. Cada obra tiene un mensaje diferente, una simbología específica, arquetipos del inconsciente colectivo. Mi deseo es que cada mujer pueda encontrar todas las diosas y mujeres que son parte de ella, que pueda reconocerse en cada fase y energía de la luna y así poder sentirse completa y conectada con la naturaleza de la cual todos somos parte. Que se conecte con su ciclo menstrual, con su sangre y que reconociendo sus fragmentadas partes, pueda empoderarse siguiendo el espiral evolutivo.

Savia femenina

Pintando fui acercándome cada vez más a mis ancestros, a las brujas que me precedieron, a la abuela luna que es mi guía, como buena canceriana que soy. Se fue dando así, conocer y meditar en las cuatro fases, enterrar la sangre, abrir esa puerta para de-


Texto Julia Larotonda & Valeria Fornes Obras ©Juliaro- Julia Larotonda

Loreley, imagen inspirada en la sirena Loreley del rio Rhin de Alemania. Un trabajo de introspección y aceptación de mi segundo nombre y todos sus símbolos significados y significantes. ©Juliaro- Julia Larotonda.

jar entrar al universo espiritual. Un día pinté con mi sangre menstrual, atravesando una de las barreras más grandes que tenía y si bien dudé en publicarlas por lo que podrían pensar de mi, el haberlo hecho fue liberador y realmente recibí muchos más mimos de mujeres que sentían cura viendo esas imágenes que críticas destructivas. Al comienzo fue principalmente para amigarme con mi menstruación, fue parte de mi propio proceso de cura de mi ser femenino y reconexión con mi ci-

clo. Pintando con mi sangre rompí muchos tabúes y perdí el asco y el miedo a muchas cosas. Entendí y sentí la energía que posee ese líquido rojo aprendiendo a valorar y resignificar mis sangrados. Cada imagen que vino fluyó natural, sin mente. Vino desde el útero, nuestro centro vital, sin filtros, con cargas emocionales de 28 días de un período lunar. En cada pintura recibí las respuestas a mis preguntas existenciales, entonces este trabajo para mí es más bien una terapia. También me sirvió para plantarme en el mundo sin importarme lo que dijeran, y para mi sorpresa recibí más elogios que muestras de desprecio. Muchas mujeres me escribieron muy emocionadas con las imágenes, otras se animaron a pintar con su sangre, también inspiró algunos concursos de arte menstrual, me pidieron varias imágenes de una revista y agenda francesa Rêve de femmes donde publiqué ellas en papel por primera vez (una fue hasta tapa de revista). Una de las imágenes participó de la nueva película de Diana Fabianova, Monthlies y abrió una parecería con una chica española, Laura Martínez Hortal, con quien co creamos la Agenda Mujer (traducida en cuatro idiomas). Claro que también hay gente que cree que estoy loca, que me mira con asco o sin entender, o que me dice “¿para qué pintar con sangre con todos los materiales que hay?”. Pero bueno ¿qué les voy a decir? Cada uno hace su camino como puede. Este camino abrió muchas puertas de mi psiquis e inspiró otras mujeres a conectarse con su feminidad, entonces para mí es parte de lo que tengo que transitar.

La revolución

Creé el taller Mi ciclo, mis fases y la luna a partir del análisis de mis cuadros de las 4 fases del ciclo junto a conceptos y aprendizajes reunidos de algunas de las autoras citadas arriba, que puse en práctica en mi vida y me sirvieron; y así comencé a viajar por varias ciudades organizando este curso de autoconocimiento femenino. El taller es una vivencia de siete horas donde la mujer aprende a reconocerse, a auto conocerse: con visualizaciones, artes, danza, videos,

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conversaciones en grupo, resinificamos el poder del ciclo menstrual y lo valioso que es ser mujer. Con la madurez aprendí que la revolución es mucho más sutil y que no por acaso nací mujer: que es lo receptivo. La revolución debe ser más femenina y eso implica un despertar, un cambio de actitud. Mas amor, mas dulzura. El feminismo está, muy masculinizado, es blanco o negro, día o noche como marca el Sol. Es la Luna quien debe ser nuestra guía, ella es el poder femenino llena de luz y de oscuridad pero también de medias tintas. Precisamos cambiar las estrategias pues la lucha con violencia, la lucha radical, sólo genera más violencia y guerras. Hay que conciliar, aprovechar nuestros dones, nuestro amor maternal y nuestra sabiduría natural, nuestro poder de transmutación y de cambio, sin perder la sensibilidad y sutileza. No sé si existe, pero desde hace un año me reconocí en este feminismo y hoy me asumo como una “feminista de la nueva era”. Hoy pinto lo que siento, lo que aprendo, lo que canalizo, lo que se me canta. No me importa agradar ni que mis cuadros estén en museos o galerías, me interesa despertar a la mujer, hacer pensar con el útero y con el corazón. Esa es hoy mi revolución.

GLOSARIO DE LA NOTA

VUELTA DE SATURNO: La revolución solar de Saturno, tarda 29 años. Para la astrología, a los 28 años el individuo concluye un ciclo de desarrollo para comenzar otro. El retorno de este planeta simboliza la edad adulta, ser artífice del propio destino, rompiendo los patrones paternales. Se trata de una etapa de reflexión, de retrospección y de corrección de aquello que no impide la realización como individuo único y diferente dentro de la sociedad. CHICK LIT: Es un género literario actual y romántico destinado a mujeres jóvenes. Las protagonistas son “mujeres jóvenes, independientes, trabajadoras, con encanto, solteras y deseosas de encontrar el amor de su vida, las cuales lidian diariamente con los problemas y el estrés que surge de conjugar simultáneamente el área laboral con la vida personal a la vez que buscan la

Árbol de la vida: Unión sagrada masculino y femenino unidos para crecer. Metáfora de la únion de Jesús y Maria Magdalena. ©Juliaro- Julia Larotonda.

pareja sentimental soñada” (Wikipedia). Versiones en pantalla de este género son Bridget Jones’s Diary, en cine y Sex and the City, en serie televisiva. DAIMISTAS: Practicantes del Santo Daime, religión sincrética de raíces cristianas, catolicismo popular con fuertes influencias afro e indígenas. En su culto, el consumo de la bebida de ayahuasca es importante para la meditación, rituales y celebraciones. Más info en: http://www.onirogenia.com/enteogenos/uso-ritual-de-laayahuasca-en-brasil/ ENTERRAR LA LUNA: Recoger la sangre menstrual para luego fertilizar la tierra u otros rituales es una práctica de diferentes pueblos a lo largo de la historia y geografía que ahora está siendo recuperada por un creciente número de mujeres que reniegan de los tabúes impuestos por el patriarcado. Considerar a la sangre menstrual un residuo a desechar y al periodo una condición a disimular no es universal ni ancestral, es propio de nuestra cultura occidental y cristiana y cada vez más mujeres se están rebelando. Más info: http://rojomenstrual.blogspot.com.ar/2013/01/ritos-menstruales-en-la-tradicion.html


Tara blanca: libre interpretación de la Diosa hindú Tara blanca:conocida por la compasión, la larga vida, la sanación y la serenidad; también como chinta-chakra (rueda que cumple los deseos). En ella se pueden ver los centros energéticos /chakras alineados. ©Juliaro- Julia Larotonda. https://www.facebook.com/pages/Mi-Ciclo-Mis-Fases-Y-La-Luna/315801691876636

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Para profundizar

DE JULIARO: Poemas, escritos e ilustraciones http://www.palomailustrada.blogspot.com/ Proyecto Comarca arcoirs (En Brasil Vila arcoiris) para niños. http://comarcaarcoiris.blogspot.com.br/ español, http://vilaarcoiris.blogspot.com.br/ portugués Taller Mi ciclo, mis fases y la Luna https://www.facebook.com/pages/Mi-Ciclo-Mis-Fases-Y-LaLuna LECTURAS: Luna roja (2010) Miranda Gray Las diosas de cada mujer. Una nueva psicología femenina (2002) Jean Shinoda Bolen Mujeres que corren con los lobos (1998) Clarissa Pinkola Estés El camino del artista (1992) Julia Cameron FILMS: Moon inside you (La Luna en Ti) de Diana Fabianova, película completa online: http://vimeo.com/40773282 Monthlies (La luna en tí para adolescentes) de Diana Fabianova, trailer oficial: http://youtube/uKCVfvetEaY Bendición mundial del útero de Miranda Gray: http://wombblessing.com/

Tocando la luna: pintura técnica arte menstrual hecha en días de luna. Conexión con el tambor, la tierra y la luna. ©Juliaro- Julia Larotonda.


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Arte Carlos Mac Donagh


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Arte Carlos Mac Donagh


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Arte Carlos Mac Donagh


Arte Carlos Mac Donagh


“PRESOS DE LA LIBERT La Totalidad, el Universo decimos -como si nosotros, monos engreídos, pudiésemos comprender lo irracional del infinito- es tan grande que he de tratarla en una serie de ensayos. Éste, el primero, la enfocará desde el concepto de la “libertad”. Los siguientes, esperaran mejor suerte y planos más interesantes, menos comerciables. Deberá el lector, con cabeza contemporánea -pueril sí las hay- evitar “tragar de golpe” para masticar despacio y con la boca cerrada aunque sea para variar. Hablando en clave de Totalidad, la libertad es inherente de la opresión. Querer liberarse equivale a querer encerrarse. Es que sí mirasen a más de un instante de distancia, verían que cada vez que alguien (individuo o sociedad) se sale de una celda, es siempre para meterse en otra. Hasta que la totalidad vuelva a ser homogénea, el movimiento será constante y cada fuerza generará su contraria. Hasta ese entonces, libertades generarán celdas; blancos, negros; y fuerzas, quietudes. Si saltamos del camino de una fuerza, por ejemplo de una corriente política, seremos arrastrados por otra corriente. Y es que en la inmensidad, son prácticamente nulas las pequeñeces que podemos sujetar, y mayoría las que nos arrastran a nosotros, dioses de las hormigas. Cuando jugamos “la carta de la libertad”, nos sentimos livianos, adaptados, descomprimidos, finales de un trayecto. Me suena, como todo concepto humano, a autoproclamado, a juego, a infantes cantando “juguemos en el bosque mientras el lobo no está”. Pero al instinto de sentirnos libres le sigue el vértigo y la necesidad de que el lobo aparezca, nos persiga, nos oprima y hasta nos devore. Por ejemplo: ¿Se “liberó” la mujer? Al independizarse económicamente del marido, saliendo a trabajar, bajo la custodia de los ojos del patrón mas sexualmente enfermo y acosador. Si se quiere elijamos una

líder, de empresa o nación. Ese liberarse ¿Acaso no la encierra en nuevas obligaciones y necesidades? ¿No las vemos enfermar de opresiones? ¿Se “liberó” La India? Cuando se independizó de Inglaterra y pasó a ser mano de obra barata para todo el planeta. ¿Nos liberamos de la ultraderecha? Cuando nos gobierna la izquierda. ¿O está la libertad en la anarquía? Gobernándonos por los instintos. ¡¿Quién tiene la carta de la libertad?! Invito al lector que haya pasado este filtro, y perciba cierta ridiculez en la libertad, a hacerse de la “Totalidad” la idea de una inmensa piscina, en la que todo solía ser una misma cosa. Masa homogénea, sin variaciones de temperaturas ni velocidades, sin “otros”, sin después, sin afueras. Y dibújese en su cabecita contemporánea, la idea de Dios como lo que rompió con aquella quietud. ¿O no bautizamos Dios al movimiento creador? A la primera piedra que agitó el estanque. Fue así que el todo comenzó a moverse, surgiendo las distintas velocidades, las diferentes temperaturas, variedades de texturas, pesos y formas. Y desde entonces todas esas partes se están erosionando, readaptando, re-homogeneizando. Quien espíe el Universo con el telescopio de la Totalidad, observará la danza de la erosión. El bien y el mal, el blanco y el negro. Todo está flotando en la gran piscina. Las piedras igual que nosotros estamos readaptándonos al todo en cada movimiento, constantemente. Y es que la vida es la conciencia de la piedra, que tanto repetir el movimiento de la adaptación fue desarrollando memoria. Así la inteligencia no es otra cosa que la memoria del rumbo de la adaptación. Decir vivir equivale a decir adaptarse. Y propósito de la vida, su sentido, es adaptarse. Esta conciencia de la adaptación, la inteligencia, nos hace reaccionarios del pasado. Todo lo que hacemos es en reacción al movimiento inercial del Universo.

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TAD”

Texto Ezequiel Martinez Llaser Foto Diana Martinez Llaser

EN CLAVE DE TOTALIDAD Primera parte

Todo es en pos de erosionar al Universo. Reaccionamos por instinto, el instinto de frenar. Así, queremos ser nosotros los que adaptemos al universo, en reacción a que el universo nos arrastra. Por esto buscamos ser cada vez más fuertes en la evolución de la vida. Para contener cada vez más a la marea universal. Por eso negamos nuestro fracaso, porque cada frustración nos detendría en la búsqueda de la quietud y de la fuerza. En reacción al fracaso, la vida desarrollo un basurero sofisticadísimo, el subconsciente. En él escondemos todo lo que no nos permitiría continuar en la lucha por la adaptación. Desechamos en él la conciencia de la muerte (de que nuestro intento es finito), de que cada generación a fracasado en frenar esta marea. La gran marea nos arrastra por el inmenso océano, ahí nuestro destino. En comparación al movimiento que nos es dado es prácticamente nula nuestra voluntad (nuestra capacidad de sujetar). Lo primero que siente la vida al despertar (la nuestra lo mismo que la del primer ser vivo) es vértigo, lo que asociamos al miedo. Esa sensación es la principal de nuestra existencia. Y la primera reacción del ser vivo es sujetarse en la inmensa marea: abre las alas, se afirma al suelo, agarra algo “fijo”, nada contra la corriente. De esa sensación, surge la primera negación. Desechamos el vértigo en el subconsciente e inventamos los “conceptos”. Los conceptos son el resultado de la erosión que provoca el universo en el ser vivo. La miopía humana denomina a partir de sentirse “otros”. Blanco, negro, arriba, abajo, fuerte, débil. Como si todos estos no fuesen una misma cosa. Quien quiera mirar en clave de totalidad, verá que la tierra firme que nos sostiene, flota en el Universo. Que el hombre vuela tan alto como los cóndores y nada tan profundo como los peces. Vemos tan diferentes a los otros, cuando somos inherentes al todo. Siempre estamos a un solo

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paso de comportarnos como lo que denominamos “el otro”. Así vamos creando conceptos, “castillos de naipes” que nos inventamos para que no nos lleve la marea. Y a medida que estos “castillos” caen arrasados por la gran marea, nos vamos inventando creencias más sofisticadas. Ese es el ciclo de las creencias, al que el humano, con la humildad que lo caracteriza, divide en “historias”. De éste juego de naipes tenemos cartas preferidas, a las que pintamos y adornamos más que a las otras. Una muy pintoresca, es la carta de la libertad. Con esta carta jugamos a salirnos de la inercia del destino. Pero si en un extremo del universo flota la libertad, en el otro la opresión. Y los dos son la misma energía que está en movimientos diferentes, a velocidades diferentes. Son partes de lo mismo. Cuando desde un extremo del océano proclamamos libertad, la fuerza que eyectamos empuja al otro extremo, de donde nos viene opresión. Es la marea retornando. Siempre que hagamos una fuerza nos volverá su contraria, ya que ninguna fuerza escapa a la dinámica del universo. Por eso a la búsqueda de la libertad le sigue la búsqueda de la opresión. Apelemos a nuestra existencia supuestamente consciente para reclamarle un paso menos ridículo y ficticio. Tengamos la decencia de preguntarnos: ¿Acaso queremos liberarnos del peso que ejerce la totalidad sobre nosotros? ¿Sera la libertad el intento por corrernos del torrente de la inercia del universo? ¿A cuál muñeca gris e inocua pondremos hoy el disfraz de la libertad? Para pasearla a la vista de los vecinos del barrio? Sigan gritando libertad, mas nos llegaran olas de opresión. Sean eternos los laureles que supimos conseguir, dijimos. Donde quiera que los busquen, no hallarán eternos...


Siempre el destino Alanah secó rápidamente la lágrima que derramó sobre el papel, para que no corriese la tinta y deformara la letra tan prolija de su tio. A pesar de haber escrito la carta en el lecho de muerte, la perfecta caligrafía de su -hasta ahora- tutor, no se había alterado. Esa caligrafía que siempre fue motivo de su admiración. Luego de la pertinente despedida y directivas que desplegó también en el resto de las cartas, dirigidas a parientes y autoridades legales, Lord Hartford le hizo una especial recomendación a su sobrina. “Debes ocuparte de mirar y seguir de cerca los pasos de tu hermano. Lamentablemente ha heredado lo peor de tus padres. Por mas que me duela reconocerlo, no es tiempo de formalidades. Esta enfermedad pondrá fin a mis dias en una de éstas horas y no dispongo de un solo minuto para dar vueltas sobre la verdad. Tampoco creo que aun en tus frescos diecisiete años de edad no tengas la suficiente madurez para comprender las razones que llevaron a tus progenitores a morir de esa manera...” El juez que cerró el caso de aquella “manera de morir” lo había resuelto con la frase “accidente doméstico”, pero Alanah sabía bien que habían peleado como tantas otras veces, y ésta fue la mas violenta, la definitiva. “Tu hermano muestra las características de jugador empedernido del tahúr que fue tu padre, asi como su afición al alcohol, el tabaco y otras substancias que desconozco. También tiene el carácter caprichoso y voluble de tu madre. Me es penoso decir ésto de mi fallecida hermana, pero tenía tantas costumbres tan reprochables... Ya de niña manifestaba la “cualidad” de hacer pelear a las demás personas entre si, a través de dichos y chismes, y secretos de unos y de otros que se encargaba de revelar sin pudor, exponiendo la intimidad de los protagonistas, enfureciendo a los unos contra los otros, y luego a ambos contra ella. Porque tarde o temprano, los afectados se unen para enfrentar a quien los hizo enfrentarse primero. Pero siempre se las arregló para insertarse en nuevos grupos de amistades que terminaban siempre igual. Y cuando desarrolló físicamente, siguió su “carrera” haciendo lo mismo: enfrentando a hombres y mujeres, jugando con sus pasiones y sentimientos... ¡Era tan casquivana! Y tu hermano, ya en sus dieciseis muestra sus

“dotes” de mujeriego, en la misma medida de la promiscuidad de tu madre y la inmoralidad de tu padre, que en sus correrías por las salas de juego, no perdía oportunidad de irse con la primer mujerzuela que se le arrimaba cuando las cartas le sonreían, cada tanto.” Alanah interrumpió la lectura dos segundos para detener el recorrido de una lágrima mas y tragar saliva. No se permitió sollozar y prosiguió. “Por eso tienes que evitar que siga sus pasos. ¡De lo contrario será un perdedor toda su vida y te arrastrará a padecer las penurias de su destino!. Procura hacerlo reflexionar. Aléjalo de los bares y salones. Hazlo comprender la necesidad de estudiar alguna carrera. Inteligencia no le falta, pero desgraciadamente, esa inteligencia le sirve para entender que puede vivir de la herencia que les dejo y dedicar su vida a los “placeres mundanos”. Por eso decidí que tu administrarás esa herencia. Lo hago dependiente de ti. Tendrá que entender que no obtendrá nada si no hace caso a su hermana mayor. Solo cuando se reciba, cuando obtenga un título que lo habilite y lo estimule a trabajar, podrá tener acceso directo a dinero y propiedades. Mientras, tendrá que recurrir a tu consentimiento para obtener sustento. Tu siempre demostraste madurez y predisposición al estudio y las sanas costumbres. Es menester que te ocupes de la guarda de su herencia y seas el contralor de su conducta hasta que su educación sea completa y muestre un cambio positivo en su actitud frente a la vida...” Siguieron oraciones que reforzaban los mismos elocuentes conceptos. Luego las dolorosas formalidades de la despedida final. Y un “Tu tio que te quiere mucho” que provocó el sollozo, ya apartada la misiva del curso de agua salada que pudiera afectar aquel texto. Pronto se rehizo en su postura de “mujer madura adolescente”, guardó la carta en su cartera, preguntó a mayordomo y mucamas por el paradero de su hermano, y una vez que dio con el mismo, se preparó y se hizo llevar por el cochero a la zona cercana a los suburbios de la ciudad. Alli, un hotel que poseía un bar y sala de juego abierta al público albergaba a unos pocos parroquianos entre los que se encontraba, visible a través de una ventana vidriada, su descarriado hermano menor. Tuvo que darle una importante pro-

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Texto Charlie Casares cuertoscontos.blogspot.com.ar

pina al custodio de la entrada, puesto que le interpuso todo tipo de inconvenientes a la presencia de una dama joven en aquel recinto. “_Solo unos minutos” -le prometió al vigilador. Con un gesto de la cabeza, le dió a entender al cochero que todo estaba bien y aguardara. Lo encontró derrumbado en una mesa. Una botella vacía estaba tumbada junto a uno de sus brazos. Lo despertó y al verla, le sonrió y sin estirarse, le dirigió las palabras como si la hubiera estado esperando. -¡Hermanita...! Es por eso que te quiero tanto... Dostienes... tenía razón... -¿Dostienes...? ¿Fue un filósofo que no conozco, o un amigo tuyo...? -preguntó inocentemente ella. -Dos... ¿Tienes dos libras para el cantinero...? Es lo que le debo y, si no le pago, no me dejará ir... Alanah dudó un instante. Miró al cantinero que limpiaba una copa con un repasador seco detrás del mostrador. En el mismo momento, éste la miró desinteresadamente y siguió mirando la copa que limpiaba. Ella abrió la cartera y le dió el dinero a su hermano que, apenas podía tenerse en pie pero sacó fuerzas se alguna parte y se levantó para dirigirse a la barra. -Pagas y nos largamos de aquí, ¿de acuerdo...? -le dijo sin recibir respuesta alguna. Pudo notar cuando su hermano se levantó, que tenía hinchazón en un pómulo. Y hasta un pequeño corte. El joven rebelde se sentó en una banqueta de la barra, frente al cantinero que, dejando la copa que limpiaba y doblando el repasador, estiró la mano para tomar el dinero que se le ofrecía. El hombre miró a Alanah un segundo, luego negó lentamente con su cabeza y se dió vuelta para tomar, destapar una botella de whisky y servirle en un vaso ancho, una medida mas que doble. En ese momento, boquiabierta, Alanah miró a su hermano que le sonreía con un gesto payasesco y burlón, a la vez que le guiñaba un ojo. Sumamente ofuscada y decepcionada, apretó la cartera en sus manos y salió del hotel pegando un portazo. Subió al coche sin agradecer al portero y sin siquiera mirar atrás. Le dijo al cochero, presurosamente: -A casa. ¡Salgamos de aqui...! Y, lejos de la recomendación póstuma de su tio, nun-

ca quiso ocuparse de la azarosa e irresponsable vida de su hermano. Aquella situación del hotel marcó su decisión de no intentar jamás convencer al inmoral de hacer algo bueno de su vida. Cuando éste regresó a la casa por fin, ella le hizo conocer la última voluntad de su tio. Por toda respuesta, Alanah recibió una mirada perdida. Subió a su habitación. Al rato bajó con una escueta valija de viaje y mirando a su hermana, al mayordomo y al ama de llaves, dijo simplemente: “Adiós.” Y partió con rumbo desconocido. Cuentan que durante varios años se lo había visto en salones de distintos pueblos. Que contaba historias cortas y graciosas con las figuras de los naipes como protagonistas, cada vez que alguien pagaba por ver su juego, y éste le era realmente favorable. Que durante ese tiempo nunca se casó ni tuvo domicilio conocido. Y que nunca necesitó recurrir al dinero de la herencia familiar, porque siendo adulto y después de recorrer “un largo camino de perdición y lujuria”, siguió el mismo destino que varios de los de su clase: Fue un afamado escritor. Y uno muy bueno.


A propósito de Cuándo era más joven, bastante más joven, encontraba mi deseo de coger con mujeres perturbador. Intuía (y vivía ya, al menos en el modo de la anticipación paralizadora), algunos de los costos que supone abandonar la tierra (y el contrato) de la heterosexualidad. El exilio olía a soledad, censura y ostracismo. Una partida dolorosa e incluso vergonzante. Poco sabía entonces de la alegría, la compañía y los amores que dicha partida traería para mí. Las pesadillas del exilio dieron lugar a un encuentro ineludible y transfigurador. El lesbianismo (y el feminismo que vino con él) fue -y es- para mí una morada (im)posible: lugar de llegada y de partida a la vez. Entendido no como el mero deseo -y práctica- de coger entre mujeres, sino como ethos, es decir, como modo de habitar y ser en el mundo, como lengua en la que narrar(nos) y fantasear(nos), como cuerpo colectivo construido entre cuerpos, besos, sueños, sexos, puños, ensayos, palabras, desvaríos y fracasos, el lesbianismo (feminista) me proveyó de un refugio y una trinchera en la que ser-con. Hoy celebramos el día de la visibilidad lésbica. Lo celebramos porque el lesbianismo (y ojalá lo

día de la

visibili

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Texto Virginia Cano Fotos Diana Martinez Llaser

el 7 de marzo hubiera sabido mucho antes) es ocasión de alegría, orgullo y encuentro. Lo celebramos porque para much@s de nosotr@s el lesbianismo fue, es o será un modo de hacer más vivible este mundo, e incluso más esperanzador. Y también lo celebramos para no olvidar las muertes, dolores, golpizas, soledades e injusticias que animarse a vivir como lesbiana puede comportar, y de hecho comporta para much@s. Y lo hacemos hoy, todas y todxs lxs que queremos celebrar, no exentxs de contradicciones. Quizás porque sabemos que esas contradicciones y tensiones pueden resultar fértiles. El 7 de marzo “La Pepa”/“El Chori” Gaitán era fusiladx por el padre de su novia. Para ser honesta, y para honrar lo que vengo pensando con toda esa gente que habita -de un modo o del otroel lesbianismo (trans)feminista que he(mos) llegado a construir, yo tengo dudas si a “La Pepa” lx mataron por lesbiana, por pobre o por encarnar una masculinidad insoportable e imperdonable en alguien con vulva (tenemos que seguir pensando y escuchando). Lo que sí sé es que su muerte no hubiera ocurrido si viviésemos en un mundo menos lesbofóbico, transfóbico, clasista, racista, cisexista y misógino.

idad lésbica

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Arte Vilcat


Arte Vilcat


Arte Vilcat


Arte Carlos Mac Donagh

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Arte Carlos Mac Donagh

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Fotos Diana Martinez Llaser Modelo Mariano Compaired

Paolo B

PR

clandestino

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RESENTA:

Bond

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pink

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Fotos Diana Martinez Llaser Modelo Mariano Compaired

martini

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sognatore

infraganti

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Fotos Diana Martinez Llaser Modelo Mariano Compaired

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aggiornado leonino


caro-Cuore

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Fotos Diana Martinez Llaser Modelo Mariano Compaired

tecno-Vegano


Fotos Diana Martinez Llaser Modelo Mariano Compaired

tirann

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no del Amore

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Fotos Diana Martinez Llaser Modelo Mariano Compaired

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scala Reale


Volver al Vin A fines de los 80ts mi amigo Leonel me regaló para mi cumpleaños mi primer cd: “Noticias del mundo” de Queen. Estaba en 5to año. Hablábamos de los compacts maravillas: No se rayan, son eternos, y son de alta fidelidad!!!!... y seguían los elogios... Suenan más fuertes que los discos, no tienen fritura y no los tenés que dar vuelta... y no ocupan lugar... y no y si ... y más y más... Obvio que del cassette ni hablábamos!!!! pero el TDK hasta fines de los 90ts hizo de las suyas... La tecnología ofrece bondades muchas veces tan tentadoras como los caballos regalados... La industria si puede hace, como no sé en que cultura, te regalan un elefante para que te fundas!!!! jajjajajajaa Recuerdo el pasaje de vinilos a cds... eso era comfort!!!! En el medio de todo, mi vida pasó entre fiestas y el bar que armé a los 22 años... La decadencia del cd fue como el apocalipsis... Un día todos empezaron a bajar música y no se compra más, bajan las acciones de los músicos!!!! Si nadie te compra tenés que salir a tocar... Y así llegamos hasta acá. Siempre desconfié que las empresas de tecnología compraran las discográficas. Ellos te venden el formato y tienen la obra. Y te dicen: por aquí va la cosa... Hoy se hace por acá. Nunca se va a dejar de escuchar música. Puede cambiar el medio. Nada más. Pero todo vuelve. Tengo muchos cds, bastantes vinilos y una compu llena de música que sólo escucho algo. Mi amigo Tony anda por los bares con algodones en los oídos porque dice que los bajos flácidos del mp3 le hacen mal. Hace unos años volví al vinilo, tímidamente. Como descubriendo un bretel de la chica que todavía le tenés ese respeto. Por un lado cuando los compraba me preguntaba: La fritura no me va, pero si no la tiene suena del carajo. Y así iba siguiendo. Vi la película “Alta fidelidad”... y el cariño iba resurgiendo. La verdad es que yo no se grabar cds, compro música desde siempre y me gusta eso físico que tienen los formatos. Cada uno lo suyo. Pero un día que fui a Mardel, en el estudio de Tony empezamos a escuchar a través del formato Flac ( que comprime la información grabada sin perder calidad

como lo hace el mp3), y me hizo comp de un misma obra en vinilo y en cd. Co calidad de grabación son dos cosas dis empezó este romance. Fue como volve primera gran novia. Hace poco puse un suena alto. La rompe. Pero cuando lo b los sonidos más bajos. Y en el vinilo sí. adaptación que se hizo para editar una un determinado formato y aggiornada según los que saben tiene mejor rango obtiene mayor calidad pero el espacio que el cd. La compresión permitida de aburre, no interesa? A mí me está pasa sabiendo esas cuestiones técnicas, me 42 años y vivo mucho de noche, entre cha info y bastantes movimientos en la en casa, descorcho un vinito, prendo e la mesa de vinilos, busco uno, lo sacó d samente lo colocó en el puntal central a girar... Escuchar esas obras así es dis el tema 1 estuvo elegido y el último de otra cara lo mismo. Y entonces los clás siempre los tuve en cd comenzaron a c Ese intermedio de 3 segundos tomó ot que así cerraron el lado del vinilo y en pasábamos por alto entre 20. Yo me sie 20 minutos me tengo que parar a darlo péutico. En esta época a mil, en donde prensa horas de tus días. Con el mp3 e celular que sirve para todo, hiperconec bajás y lo tenés. Esa cultura del acceso corta cuando tengo que salir a cambia bajo a otra realidad. Mi amigo el gordo el 97 me criticaba que yo caminara ráp que cuando estuviera con él iba a apre mi nar”... eso, lento. Esto es parecido. M siento a escuchar. Es muy placentero usar este

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Texto Mariano Madueña Rubio Fotos Diana Martinez Llaser

nilo

parar las grabaciones onfundir volumen y stintas y creo que ahí er a enamorarme de mi n cd de Bryan Ferry, bajé no se escuchaban . Eso es producto de la a obra pensada para para otro. El vinilo o sonoro, la grabación físico es más limitado datos es menor. Le ando algo distinto pero engancho más. Tengo bares y bullicio... Mua vida. Cuando estoy el velador, me acerco a del sobre y cuidadol, enciendo y empieza stinto. Por que? Porque el lado también. La sicos de mi vida. Que cambiar de aspecto. tra relevancia porcd era el tema 5 que iento y sé que en 15 o o vuelta. Es casi terae viajas como en una en los tímpanos. Con el ctado. Lo que querés lo o rápido. Todo eso se ar el lado. Siento que o Guillermo allá por pido y me decía ender a “ca Me

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formato tan antiguo para muchos pero tan lindo. Es como cuando alguien te marca la cancha. Te dice: “es hasta acá”. Ahora estoy en planes de mudarme de casa... Tengo más cajas con cds y vinilos que ropa. Y pesan. En la notebook tengo más música que en esas cajas y están comprimidas sin molestar. Las presencias notorias a veces traen incomodidades, uno elije. Abro la palma de mis manos y despliego el sobre en donde muchas veces entre las fotos están las letras y las leo acompañando la canción... y me gusta... y el vino es más rico. Puede ser que la respiración y mi pulso se haya acomodado a una situación más lenta y eso hace todo como “mejor”. Ese momento es mejor. Es mío, para mí. Este año complete la colección de Genesis hasta que se fue Steve Hackett, Suede, The smiths. La mayoría de Roxy Music y Bryan Ferry... Y más y más... grandes sorpresas grandes marcadas de cancha. El vinilo te obliga a cuidarlo, es una puesta en valor de la responsabilidad del cuidado. Cuando los pongo me siento responsable de eso. Los quiero. Es una relación de amor. Discúlpenme, tengo que dejarlos. El lado C me llama. No puedo hacerlo esperar.

(así de simple)


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Arte Carlos Mac Donagh


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Arte Carlos Mac Donagh


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Arte Carlos Mac Donagh


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Mímesis y representación política

El espej Para algunos, la mímesis es la hipérbole que subyace a la representación; para otros, más hiperbólicos, su quintaesencia. Así, la representación no sólo tendería a la mímesis, ella misma podría ser entendida como una forma mimética particular. El viejo Aristóteles sostiene que la mímesis es propia de la naturaleza humana, ya en la infancia se pone de manifiesto como una de las formas del juego, y señala que los hombres en general disfrutan de ver las imitaciones más fieles posibles de cosas cuyo aspecto real les resultaría repugnante o perturbador (Poética, IV). Walter Benjamin observa que la facultad mimética (mimetische Vermögen) fue transformándose a lo largo de la historia, desplazándose cada vez hacia semejanzas menos sensibles: desde los rituales mágicos de los pueblos antiguos, pasando por las correspondencias que establece la astrología, hasta las correspondencias inmateriales propias del lenguaje. Una postura más bien platonizante objetaría que la mímesis o, al menos, ciertas formas miméticas encierran el potencial peligro del extravío y la alienación. Llegado este punto poco falta para que la cuestión se traslade a la arena política. El pensador uruguayo Alberto Wallon, por ejemplo, se figura que el soberano (o los representantes) y el pueblo (“hoy la gente”, agrega con cierta malicia) terminan por fundirse y volverse uno, no al modo de la soberanía popular rousseauniana, sino de forma mimética, como el predador y su presa. Por temor a ser devorada, la presa se identifica con el predador y terminan (con) fundiéndose o fagocitándose recíprocamente. Pero el predador no se come a la presa sino que la asimila de otra manera, y lo mismo la presa con él, como en

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Texto Lucas Bidon-Chanal

jo efídico un juego de espejos, tal vez una sala de espejos que se abisman en el infinito o, mejor aún, donde se ve la imagen de aquello que refleja el espejo pero no la cosa reflejada y resulta imposible identificar cuál es el predador y cuál la presa, porque ya ambos son sólo reflejo, concluye temerariamente Wallon en su Antifenomenología del malestar político. Una leyenda cuenta que en tiempos de esplendor del pueblo efídico, en que los súbditos sentían una profunda devoción por su soberano, tiempos en que seguramente todos y cada uno de ellos se hubieran considerado capaces de entregar la propia vida por su rey, cierta vez en esos días un buen vidriero construyó sin quererlo un espejo que rompía el hechizo de mostrar la imagen de aquello que estaba frente a él y enseñaba, en cambio, algo que no era la semejanza sensible esperada. Descubrió esto el vidriero cuando intentó vendérselo a un mercader que vivía a unas casas de la suya. El mercader, entre perplejo e irritado, le dijo que el espejo no funcionaba, que no mostraba su imagen sino la imagen del rey. En ese momento, el buen vidriero no dio crédito a las palabras del mercader, ya que él sí podía ver su propio reflejo en el espejo, sin ser él rey, y volvió a su taller. A la mañana siguiente se dirigió con su esposa a una feria en la que solía vender su cristalería. Colocó el espejo nuevo al pie de la mesa, apoyado en una de las patas, debajo de otros espejos colgantes. Recién hacia el mediodía una niña se acercó al espejo y empezó pasearse frente a él con gestos suntuosos y aires grandilocuentes. Su padre observó la pantomima y, cuando se disponía a reprender a la niña, vio el prodigio. Exaltado, quiso comprar el espejo pero otros se acercaron a ver y el alboroto fue creciendo hasta que la mujer del vidriero, en medio del tumulto, le rugió al oído que tal vez no fuera buena idea venderlo y abandonaron la feria. La noticia se esparce rápidamente por la aldea y todos quieren entrar al taller del vidriero y pagar por verse como el soberano. Luego llega gente de otras partes del reino para conocer el prodigio. Las noveda-

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des alcanzan a los cortesanos, que empiezan a tejer intrigas en torno a las distintas posibilidades que les otorgaría el espejo para hacerse del trono. El sacerdote desaprueba primero la imagen pero luego la interpreta como un signo de orden divino. Acaso llega el rumor a oídos del soberano, que, según dicen algunas lenguas, no se atreve a hacer frente al prodigio ni dar la orden de destruirlo. Una mañana dos campesinos pobres pagan lo poco que tienen para verse como el rey: uno desprecia la imagen, el otro sale emocionado, bañado en lágrimas. Ya harto de tanta conmoción, el vidriero decide colgar el espejo en un árbol de la plaza del pueblo para que todos puedan hacer uso de él. Todos miran al vidriero alejarse con recelo. Inmediatamente se agolpan y pelean para reflejarse en él. Más gente llega a la plaza. Poco a poco empieza a rondar un sentimiento de desagrado y desconfianza. Muchos se alejan con el ceño fruncido a sus casas; otros se quedan frente al espejo profiriéndole renovados e ingeniosos insultos. Las piedras no se hacen esperar. Unos pocos, que se consideran los últimos defensores de la sensatez, intentan contener a los desbocados pero no logran evitar que una piedra alcance el centro del espejo, que se rompe en decenas de pedazos. Un silencio se hace en la muchedumbre. Algunos se acercan a ver el resultado de la pedrada y en el suelo encuentran repetida muchas veces la figura del rey. Mientras la gente va abandonando la plaza, el mercader comienza a guardar los trozos en un saco, convencido de que, si tiene apenas un poco de paciencia, pronto podrá venderlos a buen precio.


Como grupo de trabajo de la Maestría en Tecnología y Estética de las Artes Electrónicas de la UNTREF, realizadores visuales, multi- mediales, electrónicos, programadores, diseñadores, provenientes de diversos contextos, confluyeron en el espacio-tiempo para realizar una experiencia Futurissima en LA SIN FUTURO. Alejandra Ferruccio - Alexander Boyman - Fabricio Mouzo - Giuseppina Vignola Guadalupe Chávez - Jaime Rodríguez - Juan Jose María Tirigall - Leo Nuñez Mariana Paredes - Marlin Velasco - Myriam Beutelspacher - Paula Guersenzvaig Sebastián Pasquel - INVITADOS Jorge Crowe - COORDINACIÓN Augusto Zanela http://lasinfuturo.com.ar/


Foto Diana Martinez Llaser


Foto Diana Martinez Llaser


1--DES-TRUCCIÓN “reducir a pedazos o cenizas algo material u ocasionarle un grave daño”


Foto Diana Martinez Llaser

2-- CONS-TRUCCIÓN “unir elementos entre sí para arribar a la creación de un discurso/producción artística”


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3-- RE-CONS-TRUCCIÓN “creación de una nueva configuración material o conceptual que posee una matriz de existencia previa con el objeto de completar su conoci- miento o morfología”


4--DE-CONS-TRUCCIÓN “desmontaje de un concepto o de una construcción intelectual por medio de su análisis, mostrando así un nuevo objeto que propone una nueva lectura”


Foto Diana Martinez Llaser

FUTURISSIMA Idea y Supervisión: Augusto Zanela Equipo de Producción: Paula Guersenzvaig Equipo Curatorial: Alejandra Ferruccio, Mariana Paredes, Sebastián Pasquel, Giuseppina Vignola Equipo de Prensa y Comunicación: Myriam Beutelspacher, Guadalupe Chávez Pardo, Jaime Rodríguez Equipo de Montaje: Alexander Boyman, Mora Fabricio Mouzo, Leo Nuñez, Marlin Velasco Maestría en tecnología y estética de las artes electrónicas Universidad Nacional de Tres de Febrero Directora: Mariela Yeregui. Coordinadora: Ana Laura Cantera http://issuu.com/jaimerog/docs/catalogo_futurissima


Pusselbitar* tomo I

Puto viento en contra/ mi bicicleta canta/ circulación de otras estrellas/ algo sangra dicen los espejos/ dresden, dresden, saigon/ las cortinas arden en el canto de una casa/ los niños de ceniza/ puto viento en contra/ las casas todas iguales/frente abierta de un piedrazo/fue esta vida o fue la otra?/ muchachita romaní en la lista negra de la/ benevolente policía sueca/sospechada de romaní/ la muchacha y sus muchas polleritas/puto viento en contra/algo se hunde en mi garganta/canciones que aún han de ser cantadas/ resabios de tabaco negro/crudo/ amaneceres fríos que se frotan contra los pies/ojo azul sobre ojo chocolate/piel mordida/lo que ha de venir/eso o o la misma mierda resbalando desde su cetro// Eso era hasta ahí.

equilibrista se balancea en su cuerda de elementos. Duermen las doncellas. Un pájaro se hiela en el corazón de la noche. Canallas las sombras que se comerán los párpados del caído. Canta corazón que estalla: canta y aulla: el aire se apaga y se contrae. Pulso mínimo. Puerta número cinco. Toqué la cara del tiempo esta mañana. Mirándome al espejo, vi paisajes de infancia y rodillas lastimadas, un lento caballito muriéndose en la tarde de la pobreza, la lobreguez de mis sábanas percudidas entre los dilemas de la soledad y la búsqueda de que no se puede nombrar o señalar, preguntaba la adolescente encerrada en su laberinto de libros escritos por tantos muertos.

Aquí comienza un estadominar la mugre que crece bajo las uñas, el escalofrío de estar viva, de decidir, de ejecutar: derecha/izquierda, café/té, esposo/amante, pastillas/haschis, suicidio/no suicidio, manzanas/mandarinas, dormir boca arriba/dormir boca abajo esta angustia socava la médula ósea de cualquier voluntad, digo y prendo un cigarrillo –y lo apago: fumar/no fumar. Seda de ciertos días Humo que cuadra las esquinas de estos huesos: asentarse en las ideas tiene su paso entre estados: de la nube al suelo /La

El brillo inmaculado de la pregunta abriéndose paso entre las líneas de mi cara, pliegues escondiendo tesoros de pájaros y cerezos y un rumor de agua que acompaña las horas secas de golpear las puertas tapiadas tratando de abrir lugares nuevos. El dolor es redondo como un huevo empollándose en los calores del intento intermitente. El pan que cascaré un día para alimentar a los pichones de la soledad, cuando nada quede – una estrella dormida en el plato de sopa, las areolas sin leche, el gesto desvestido de su íntimo esplendor que hacia algún lugar.

* piezas de rombecabezas

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Texto Tania García Olmedo Foto Diana Martinez Llaser

El secreto de la urdimbre del terciopelo es su lenta procesión de hilos apretándose uno al otro, refugiados en zona de guerra buscando calor en el apretujamiento, calor si no hay amor, lo que sea que baste para estar de pie, minúsculas hebras vegetales

La fragmentación del espejo no habla de la rotura, porque el ojo no mira más que una minúscula porción de vidrio laminado y separa esta porción y la instala en una entidad propia y le escribe un himno y le -

das en otra cosa, sin raíz, apelotonadas en tura, ignora todo lo que no sea su placer. He ahí una metáfora del mundo que amenaza con ahogar el sentido último con su manía por la fragmentación.

todo lo que queda fuera de su contorno es una niebla de sinsentido que nadie quiere mirar. Mirar más allá del fragmento se ha vuelto una aventura azarosa, testimonia mi par de ojos cansados en su delicada red de vasos sanguíneos sensibilizados en el cansancio de practicar la mirada.


elbiohernandez.blogspot.com.ar

Elbio Hernandez

Pensando a que jugar.

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De venir.


Arte Elbio Hernandez

(izquierda) Hay equipo.

La barra.


Arte Elbio Hernandez

Prisioneros de la soledad.

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La vieja y el cornudo.


Arte Elbio Hernandez

Penas y alegrias.

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El pacto.


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Arte Elbio Hernandez

(izquierda) Una mema y a la cama. 130 x 90 cm

ยกQue miras! 74 x 92 cm


por Fab ian Sp am pi nato

l é y a ell

Ella tenía casi una b había fumado. Marih cocaína (“Quiero hac cia, que vos me cuid esa, su primera aspi me hice adicta”. Es d Se p ta” s

las 3 am fue divertid Unzué, Avenida Inde ella así, con ese grad “Quiero algo dulce” lantazo entró de pre una camionetita par él y el estacionado, goneta estaba habit a gritarles. Él, completando su pañante” y le pide di bruptos le exclama “ se lo das a ella que Él, amablemente, le

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botella de tinto encima. Y también huana, claro. Y fue su debut con la cerlo por primera vez en tu presendes”, le pidió varias veces) y ya en irada le expresó convencida “chau, decir: era su noche. paró. Le dijo a él “Demos una vuel”. “Ok”, le respondió él levantándose del futón y tomando las llaves de su auto. “No: dame. Yo manejo” ordenó ella. Así, en ese estado, borracha, fumada y con medio gramo en cada una de sus fosas nasales. Pare-

cía interesante. El viaje por la ciudad, a eso de do. Avenida Constitución, la costa, dependencia… y pegar la vuelta. Y do de excitación. volvió a imponer y pegando un voepo en una YPF. Al estacionar, rozó rada… rayando ambos autos: el de con tanta mala suerte que la furtada por un seguridad que empezó

amabilidad, se baja “como acomisculpas al vigilante que entre exa“si el auto es tuyo, flaco, para que ni sabe manejar”. e dice que no había pasado nada.

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Que, de últimas, su propio auto la había pasado peor con el bollo en el guardabarros trasero ya que la camioneta solo tenía un raspón. Se sube como coequiper en su propio auto y ella, en ese estado (que no difería de otros momentos normales) le espeta: “No me defendiste”. El la mira y piensa que esto no tiene arreglo. Volvieron a la casa de él. Cojieron. Como sabían coger. Fuerte, sucio, lleno de palabras e imágenes y fantasías incluyendo a terceros que tanto lo excitaban y tantas dudas le daban… ella le pidió “pegame”. Dos cachetadas y una enérgica tirada de pelo sirvieron para que acabe fuerte e intenso (como ocurría siempre). Un tercero ¿inventado? en boca de ella para lograr que él le derrame todo su semen adentro. Antes de dormir, él tomó un fibrón grueso, negro y le dibujó una flor enorme en su espalda, justo entre sus omóplatos. También un lazo en su cintura, justo justo sobre la raya de su inmenso culo y entre sus pechos la frase: “Entrar en vos… y quedarme”. Se durmieron. A las 6 de la mañana, con la luz del sol despertándolos ella le pide que la lleve a su casa y al salir a la calle él le muestra el choque. Ella ¿se disculpó?. No, claro. Lo miró con cara de odio y le dijo que ya sabía que había chocado el auto de él, que no había sido a propósito. Y además que no le gustaba que él le echara en cara nada. Discutieron durante el viaje. Por centésima vez en 3 meses. Él la deja a media cuadra de su casa como venían acostumbrando sin él saber porque. Mientras vuelve ella le manda un what’s app diciéndole que no quiere volver a verlo nunca más. El solo pone “ok”. También eso había ocurrido muchas veces antes. A las 8 de la mañana vuelve a sonar el celular. Él mira el mensaje. Era de ella, claro. Decía textual “Me despierto, leo lo que escribiste en mi cuerpo y me encanta”.


Arte Carlos Mac Donagh


AquĂ­ terminamos. (por ahora...)

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Foto Diana Martinez Llaser


Peiper Clab 8  

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