En la etapa temprana de la vida, el núcleo familiar se convierte en el primer espacio de formación, amor y fe. En la espiritualidad ignaciana, se nos invita a encontrar a Dios en lo cotidiano, a descubrir su presencia en los pequeños gestos de la vida familiar. Los primeros años de nuestros hijos e hijas son momentos irrepetibles en los que podemos sembrar las semillas de la fe, el respeto y el amor al prójimo.
Esta propuesta para el Mes de la familia tiene como objetivo principal fortalecer la unión familiar, fomentar la oración compartida y recordar que, en el encuentro diario con Dios, podemos cultivar una vida en comunidad más amorosa y solidaria. En estos tiempos, más que nunca, las familias necesitan ser un refugio de paz y un espacio donde se construyan valores y virtudes que acompañarán a los niños y niñas a lo largo de sus vidas.
Objetivo:
El objetivo de este programa es fomentar la vivencia de la espiritualidad ignaciana en las familias con niños de prekínder a segundo básico, a través de actividades sencillas que promuevan la oración en comunidad, la gratitud y la solidaridad. Buscamos que las familias se conviertan en espacios de encuentro, reflexión y amor, donde cada miembro pueda crecer en la fe y en los valores cristianos.
Programa de actividades (7 días)
Día 1: Crear un espacio de oración
Reflexión: ¿Cómo podemos hacer de nuestra casa un lugar de paz?, ¿Quiénes conforman este lugar de paz?
Actividad: Confeccionar en familia un altar familiar o decorar y personalizar (con un dibujo de la familia) el archivo descargable e imprimible.
Conversen de quienes constituyen ese espacio de paz: ¿Quiénes componen nuestra familia?
Colocarlo en un rincón en casa con una vela, como símbolo de la presencia de
Dios en el hogar. Finalicen el momento rezando:
“Buen Dios, gracias por nuestro hogar: Por tener un techo donde cobijarnos, Una mesa donde compartir, Un espacio acogedor y seguro, Un lugar que es nuestro y que nos hace sentir cercano Tu cuidado y cariño.
Señor, protege nuestro hogar y el de nuestros vecinos. Amén”.
NOTA: Para esta actividad es importante destacar que cada realidad es diferente y hay diversidad de familias, pero para sus hijo/as es importante saber asegurar que a quienes considera su familia, son su refugio y lugar seguro, si lugar de paz.
Programa de actividades (7 días)
Día 2: Oración por los padres o la vivencia paternal
Reflexión: ¿Qué quiero agradecer de mi papá o de aquellos que me han regalado una vivencia paternal?
Actividad: Como papá o mamá compartiré con mi/s hijo/as lo que para mí ha significado mi padre o alguna figura paterna. Si eres papá, coméntales cómo quieres ejercer tu paternidad en mayor cercanía con tus hijo/as. Finalicen el momento rezando juntos:
“Padre nuestro que estás en el cielo…”
Día 3: Oración por las madres o el amor maternal
Reflexión: ¿Qué nos ha regalado Dios a través de mi mamá?, ¿Quiénes me han hecho cercano el amor maternal de Dios cuando mi mamá ha faltado?
Actividad: Colocamos fotos o dibujos de nuestra mamá o de aquellas mujeres (abuelas, tías, vecinas, mi nana, hermana, apoderadas amigas, etc) que nos han hecho cercano el amor maternal de Dios por nosotros. Finalicen rezando juntos:
“Bajo tu amparo nos acogemos, santa madre de Dios, No desprecies nuestras súplicas en las necesidades. Antes bien líbranos de todo peligro, Oh Virgen gloriosa y bendita. Amén.”
Programa de actividades (7 días)
Día 4: Compartir un momento de gratitud por
vida de nuestros hijos e hijas
la
Reflexión: Todos como hijos e hijas tenemos una cualidad que nos distingue, que nos hace únicos e irrepetibles.
Actividad: Motivaremos a nuestros hijos/as a responder: ¿Cuál es mi cualidad que quiero conocer, agradecer y compartir?; ¿Cuál es tu cualidad por la que quiero agradecerte? (si es muy pequeño o pequeña ayúdale a descubrirlo). Finalizamos agradeciendo por estas cualidades:
“Querido Jesús, Enséñanos a ser hijos e hijas como Tú: Agradecidos por lo que somos y tenemos, Obedientes para dejarnos modelar por Ti, Generosos para compartir el don que hemos recibido, Respetuosos de todos, Para hacer de nuestra Iglesia, Una sola gran familia.
Amén.”
Día 5: Salida en familia (el amor de Dios lo experimentamos a través de la creación de Dios)
Reflexión: : ¿Cómo podemos disfrutar de la creación de Dios?
Actividad: Salir juntos a dar una caminata al aire libre, observando y agradeciendo la naturaleza.
Programa de actividades (7 días)
Día 6: Acto de bondad
Reflexión: Todo el amor que hemos recibido y dado en nuestras familias nos ayuda, nos enseña, nos capacita y nos posibilita el ser capaces de amar y de amar más allá de nuestras familias.
Actividad: De acuerdo con ello, conversamos en familia: ¿Cómo podemos ayudar a que nuestra sociedad e Iglesia sean más familia? ¿Qué podemos hacer en nuestra comunidad para sentirnos más familia?
NOTA: Sugerencia para niños más pequeños: Los niños/as más pequeños dibujan o crean un regalo sencillo para un amigo o vecino.
Día 7: Oración final en familia
Reflexión: : Recogeremos la semana: ¿Qué hemos aprendido esta semana como familia?
Actividad: Realizaremos una pausa ignaciana:
Primer momento: Agradecemos
Orar juntos en familia, agradeciendo por la semana vivida y los momentos compartidos.
Este pequeño programa de oraciones pretende ser una oportunidad para que las familias encuentren en la fe y el amor compartido un motivo de celebración, y para que los niños crezcan sintiendo que su hogar es el primer espacio donde Dios se manifiesta.