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ESTE ÁLBUM ILUSTRADO HA SIDO ESCRITO E ILUSTRADO POR…

☺ Sara Quintana ☺ESCRIBE☺AQUÍ TU NOMBRE Vika Mediavilla ☺ Sabina Laso ☺ Sergio Lavín ☺ Pablo Liaño ☺ Adrián Pereda ☺ Liam Maestro ☺ Pablo Redondo ☺ Airton Sanmiguel ☺ Jesùs Rio ☺ Vanesa Riancho ☺ Lara Fuentes

CRIE, Viérnoles 2013.


Soy el pingüino más bueno del mundo y el más simpático. Me llamo “Eduard el millonario” y me gusta nadar. Tengo el pico y las patas de color amarillo. Mis ojos son azules, y mi cuerpo es negro y blanco. Mi comida preferida son las sardinas, el atún y el pulpo.


El pingüino vive en la Antártida, en un palacio muy grande que tiene cinco habitaciones, tres baños, un garaje, dos salones y una piscina. Como el pingüino Eduard es millonario, tiene una casa muy grande con mucho espacio para traer a todos los amigos que tiene. Al pingüino Eduard le gusta tanto su casa que casi nunca le apetece salir fuera de ella. Se divierte tanto en su casa viendo los dibujos de la tele que no sale a jugar con sus amigos.


Un día el pingüino se encontró con una pingüina muy guapa que suele llevar en la cabeza un sombrero violeta y unas manoletinas azules con unos lazos rosas. La pingüina es bastante estudiosa e inteligente. La gusta mucho hacer deporte y, sobre todo, patinar. Al verla el pingüino sintió un cosquilleo en la barriga y le latía el corazón como nunca. El pingüino no sabía escribir pero quería impresionar a la pingüina. Así que se fue en busca de alguien para que le ayudara a escribir una carta para ella.


Enseguida llegó un leopardo dispuesto a escribirle una carta a pingüina. “Querida pingüina: ¿Querrías venir conmigo este sábado a comer carne a la plancha? Luego podemos echar unas carreras por la selva. Saludos, del pingüino Eduard.”

Pero al pingüino no le gustó y dijo: - No. A las pingüinas no les gusta correr en la selva.


Al día siguiente le fue a visitar una ballena que inmediatamente se puso a escribir la carta con una pluma de buitre. “Querida pingüina:

¿Vendrías conmigo a jugar al parchís, al baloncesto y al fútbol? También comeremos unos gusanos. Saludos, Pingüino.”

Pero al pingüino no le gustó y dijo: - ¡Que barbaridad, es horrible! Voy a romper esta carta.


Por la tarde se encontró con un niño que, con mucho esfuerzo, escribió una carta con un lápiz de madera y le puso:

“Querida pingüina: ¿Quieres patinar y cenar conmigo? Tengo brócoli para cenar. Saludos de tu amigo el pingüino.”

Pero al pingüino no le gustó y dijo: -No me gusta esta carta. ¡Así no se enamorará de mí!


A la mañana siguiente se encontró con Papá Noel que, en un momento, le escribió la carta en papel “Albal”.

“Querida pingüina: ¿Te gustaría venir en mi trineo a EEUU a comer en un restaurante chino? Es un sitio muy calentito y... ¡de lujo ! Besos, Pingüino Eduard”

Pero al pingüino no le gustó y dijo. - ¡Qué birria, yo no pondría algo así.”


A la mañana siguiente se encontró con un elefante que le escribió la carta en un papel de periódico de los años 80. “Querida pingüina: Me gustaría que vinieses a la jungla a comer cacahuetes conmigo, y luego podemos ir a África a visitar a mi familia. Un beso de Eduard el pingüino.”

Pero al pingüino no le gustó y dijo: - ¡ Noooooo ! A ella no le gustaría eso.


Por la tarde se encontró con un oso polar que le escribió la carta con una uña.

“Queridísima pingüina: ¿Te gustaría jugar conmigo a la consola y después dormir hasta el año que viene?. Saludos, el Pingüino.”

Pero al pingüino no le gustó y dijo: -¡¡No, no y no!! Yo no escribiría algo así y ahora me voy a casa para pensar quien me escribirá otra carta.


Por la tarde se encontró con un conejo polar que le escribió la carta con un trozo de zanahoria mordida. “Querida pingüina: ¿Te gustaría comer zanahorias mientras vamos andando hasta llegar a la granja? Saludos, el pingüino”

Pero al pingüino no le gustó y dijo: - ¡No, no y no!. ¡Yo jamás le escribiría eso! Y ahora iré a mi casa a pensar quien me escribirá otra carta.


El pingüino, triste y desolado, pensaba… - Si yo escribiese la carta la invitaría a patinar sobre el hielo helado, a comer salmón fresco y a tomar unos churros y un buen chocolate caliente. También me gustaría invitarla al cine y después a cenar a un restaurante de lujo. ¡Es tan guapa que la pediría que se casase conmigo!


La pingüina, que estaba leyendo un libro de animales, escuchó muy emocionada al pingüino. Y le dijo: - Tranquilo, yo te enseñaré a escribir. Y no me importa que no sepas escribir. A mi me parece que eres muy guapo. Gracias por todo, a mí también me gustaría casarme contigo . Me gusta patinar, comer helados y jugar, además de leer y escribir. Después los dos se tumbaron tranquilamente, mientras la pingüina enseñaba a escribir al pingüino. ¡Los dos vivieron felices durante mucho tiempo!


ESTE ÁLBUM ILUSTRADO ES UNA ADAPTACIÓN DEL LIBRO “EL LEÓN QUE NO SABÍA ESCRIBIR”, ESCRITO E ILUSTRADO POR MARTIN BALTSCHEIT. EDITORIAL LÓGUEZ EDICIONES.


La carta amorosa  

Álbum Ilustrado del CRIE de Viérnoles - Jornadas de Animación a la Lectura - CEIP Gloria Fuertes, de Camargo.

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