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Revista de poesía / nº9 / año III * Poeta invitado: Antonio Gamoneda


Índice

3

Carnet de identidad

Territorios diVersos

Fondo de armario Carmen Crespo

5

Juana Arriaga

11

Nieves Pulido

18

Carmen Díaz-Maroto

8

Manuela Sola Castro

14

Paloma Espartero

21

Mirador

“Banderas Arriadas” un cuento de Pepe Alcamí

Roma, en la mirada de Carmen Crespo

48

51

Retrato en auto Antonio Gamoneda Ficha técnica

58 71

Poeta a la carta Manuela Sola Castro dialoga con la poeta portuguesa Rosa Alice Branco Biobibliografía de Rosa Alice Branco

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Carnet de identidad

Cuando empezaba a escribir estas líneas me ha llegado la noticia : Carmen Crespo Toril ganadora de la segunda edición del premio BAL-HOTEL de poesía. Enhorabuena Carmen, el mérito es todo tuyo, pero la alegría la compartimos contigo el resto de conVersos. En poeta a la carta abrimos la revista a otras lenguas peninsulares, en este caso el idioma de Portugal, y esperamos que sigan el Euskera, el Catalán, el Gallego. La poeta que nos honra con su participación es Rosa Alice Branco que se presenta, además de con algunos poemas, a través de la entrevista que ha preparado nuestra compañera Manuela Sola Castro, también portuguesa pero afincada en Madrid hace muchos años. Otro motivo de satisfacción es contar en autorretrato con Antonio Gamoneda, un poeta al que hace ya tiempo se le ha reconocido su talento y la importancia de una voz tan personal y diferente. Con el mayor respeto y admiración por el maestro nos permitimos no estar, del todo, de acuerdo con él cuando dice: “ la única sabiduría es el olvido”.

Tacita a tacita, o mejor cañita a cañita, con el próximo número entraremos en nuestro cuarto año de vida. Puede parecer que no es gran cosa pero, tratándose de una revista de poesía no está mal. De momento centrémonos en este número, léanlo sin prisas. No desfallezcan, lean toda la buena poesía que puedan, por la mala no se preocupen, no hagan el menor esfuerzo, es absolutamente prescindible.

J. P. Carranque 3


Fondo de armario

Carmen Crespo * Carmen DĂ­az-Maroto Juana Arriaga * Manuela Sola Castro Paloma Espartero * Nieves Pulido


Fondo de armario / Carmen Crespo

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Alguien mira a travĂŠs de los tapices y los cristales. Y respira la arena en los desiertos y el almizcle caliente de los enamorados.

Alguien traza aceite sobre los muros y grita orilla.

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Fondo de armario / Carmen Crespo

Cruzo la plaza bajo todo el peso del sol. Atrรกs los pinos.

Y mi sombra creciendo como en otro paisaje.

El sol tantea quedamente la luz sobre los bancos. No hay desdicha en este sagrado lugar.

Como si todo sucediera lejos. Muy lejos.

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Fondo de armario / Carmen Crespo

Qué frágil el sonido del agua a medianoche. Qué efímero paisaje el de los muros acodados en la plaza, vacíos de humo y polvo, de voces

acuñando monedas y fugaces deseos.

Jauría de trinos, cardumen de alas rompiendo las cúpulas grises de la santidad. En las galerías la inquietud no permite

a pájaros ni a dioses quebrarse en las plegarias.

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extraer la raíz del ámbar proteger el agua que bebe la hoja celebrar el bronce de la tierra o un refugio de alabastro en el cielo rezar entre muros de hierro fértil con palabras vertidas por la boca de algún dios

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Fondo de armario / Carmen Díaz-Maroto

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Fondo de armario / Carmen Díaz-Maroto

Ser carne y dolor.

Otra carne, en su ceguera u olvido.

El reconocimiento en el relámpago de verse.

En el metro muros de lectura, música en compartimentos estancos, monólogos de peces. De repente un dedo en un rosario en otro dedo y su silencio.

Incisión, la distancia de saberse y no.

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Fondo de armario / Carmen Díaz-Maroto Epifanía.

Lo único frio serán los hielos de noviembre. Sea el flotar en el recibidor la víspera que anuncia tu sombrero en casa.

Tu cuerpo en otra tierra en otro tú contigo, en ti.

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Ju

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Fondo de armario / Juana Arriaga

El mundo se hace cada vez más grande, pese al tiempo, al instante más pequeño. Se olvida toda causa de tristeza. La vida se sosiega sin temor. El futuro se acerca sin remedio. El pasado restó toda importancia : de nada sirve, al fin, el recordar; se busca lo no hallado solamente.

Tanta paz es sentida porque llegas. ¿ Cuándo ? No lo sé, pero ya te siento; aunque sepa de ti toda mi vida. No imaginé tu hipócrita apariencia, ni la dicha en las horas de tu gracia, que, al ser así de lentas, hieren tanto.

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Fondo de armario / Juana Arriaga Por vosotros

Porque teniendo estos ojos, ciegos lazarillos por camino incauto, ofensa a quien me contempla sería cerrarlos, os seguiré mirando; porque teniendo dos manos, nido de tanto consuelo, no tenderos ninguna sería inhumano, os seguiré ayudando; porque si mi palabra os place y acaricia vuestro corazón, crueldad sería cerrar los labios, os la seguiré regalando; porque os importo siquiera algo, y una lágrima vuestra excusa mi llanto; porque me duele más vuestra pena que mi quebranto, sólo por vosotros, seguiré a vuestro lado.

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Fondo de armario / Juana Arriaga La calle

Caribe sin palmeras, clepsidra rota de agua al mar, agónica distancia firma tregua a pies sin tierra, a ríos sin caudal.

Caminos derrotados de conciencia son mártires senderos que trillar. La nada dictamina su era. Marchito el mundo va sin un autor que ritme sus tinieblas.

Tan cerca está el final, tan lejos las condenas, tan poco para dar, que apenas Dios nos siente alguna pena.

Salir a la calle Pisar el asfalto Tocar la lluvia

Camino y el mundo me acompaña Cada paso, una oportunidad Cada cruce, una alternativa Siento como mío el aire Resguardada entre la multitud Soy única y no debo nada Todo es vida, todo es posible La calle conmigo marcha.

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Fondo de armario / Manuela Sola Castro Arquitectura

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No te recojas sin discurrir los pies sobre las piedras alzadas por el hombre.

M铆rate hacia dentro. Escucha el movimiento de las venas el cuajar del est贸mago. Navega el mar de tu cuerpo. Aband贸nate a la cadencia al ritmo, al min煤sculo pentagrama de tu edificio interior.

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Fondo de armario / Manuela Sola Castro Al alcance de mi mano (Un collage poético) El corazón de la madre ilumina el territorio de la mano. Con pulsaciones rápidas escala el dedo de su mismo signo para atrapar su Ave-lino. El dedo que indica silencio está coronado de estrellas. Por su costado derecho se desliza el pez rojo hasta el valle profundo donde se esconde lo que no vemos. Me nombro fuera de la mano y regreso al dedo gordo para agasajarme. Hay algo de sagrado en los restantes dedos cuando por ellos se escurren las palabras: mano, hoja, forma. Al alcance de la mano, amigos color violeta que tiritan de frío en el jardín.

Mi cuerpo se contorsiona en el aire ahora desprendido de la mano.

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Fondo de armario / Manuela Sola Castro Velvet Blues

A David Lynch

Bajo por el río clandestino Subo por el desvarío de la noche Espero entre las notas breves de un cuaderno inconsciente La oreja se hace náusea con las hormigas sentadas en el azul del vestido Bajo los tirantes de raso Alzo los hombros celestes El cuerpo esperando lento la resurrección del llanto La oreja se hace hormiga En el vestido azul la estela de una náusea

Bajo la guardia subo el volumen cardíaco

Los sentidos se emulsionan con la espuma poniente Una náusea de hormigas dibuja estelas azules en el vestido abandonado

Bajo por el río Bajo los tirantes Bajo la guardia Limpio las hormigas de la oreja

Me siento en la sombra de una imagen Desnuda

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Fondo de armario / Manuela Sola Castro Baile de mármol

Recorro la costa como las curvas de tu cuerpo. El ártico nos baña la mirada dejando en la retina una líquida emoción. Del brazo de nuestro mar cuelgan tus olvidos y mi mirada ajena cual castillo cerrado imposible de visitar. La noche se acuesta. Dubrovnik se nos ofrece en una bandeja de piedra. Con la punta de los dedos elegimos una Placa de mármol rociada con música de Haydn. Nuestras papilas gustativas bailaron con zapatos de raso en un silencio postizo.

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Fondo de armario / Nieves Pulido La ciudad de los tarros de colores Para John Curtin

Donde acaba la soledad, allí comienza el mercado. NIETZSCHE

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Con la primavera la ciudad se llena de kioscos de Coca-Cola. Los kioscos crecen hasta convertirse en minimarkets que interrumpen a las mercerías y siguen creciendo y siguen creciendo. Con el otoño en cada plaza nace un parquin. ¿Y qué dan los parquin? Coches rojos.

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Fondo de armario / Nieves Pulido Andrea is a Sunday

Avería

Luego están mis obsesiones. Esa necesidad de decir cosas simples, porque eso es lo más parecido a estar sentada al borde de un río y yo necesito estar sentada al borde de un río.

Se ha roto el mecanismo que hace que la luna gire y se ha quedado quieta quieta en mi ventana

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Fondo de armario / Nieves Pulido Aparición y desparación de una nevera Eliminar el yo de la ensalada HIPÓLITO GARCIA BOLO

Dos Cuando la nevera apareció se quedó allí, muy quieta, mirándome con gesto inexpresivo. Esperaba una explicación que yo nunca podría darle.

Uno La nevera sujetaba con su imán gallo recuerdo de Lisboa la factura de la luz. Era blanca y sin maldad. Yo la miraba y la miraba y de repente desapareció sin dejar rastro como una nube

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Fondo de armario / Paloma Espartero

Un cielo sólido se alza sobre nuestro miedo.

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a

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En el margen una línea de huida sin uso.

Ser en lo que somos relato vértigo. Aceptar la amenaza y su tránsito.

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Fondo de armario / Paloma Espartero

Como icebergs nos miramos sin vernos. Nos habitan cormoranes que buscan su alimento bajo la superficie. Algún pez, algún signo nos revelan que debajo transcurre la invisible realidad que nos sustenta.

Este instante morirá para que otro le suceda después sabremos lo que culmina también será declive

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Fondo de armario / Paloma Espartero

De la infancia, lo que mejor recuerdo fue aquélla vez en que mi padre me palmeó la cabeza.

Buscamos ser amados en los pequeños gestos. Apenas conscientes de cuánto anhelo esconden las ausencias.

Descorazonarse porque el dolor nos vence. Realizar la ofrenda al más antiguo de los dioses y luego beber la sangre.

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Poeta a la carta

Manuela Sola Castro dialoga con la poeta portuguesa Rosa Alice Branco


Poeta a la carta / Rosa Alice Branco La mano feliz de Rosa Alice Branco

¿Y si empezara por retarte, pidiéndote una autopresentación mínima y simultáneamente panorámica?

Mi yo es circunstancial. Es un yo bailarín en el sentido nietzscheano y estas perspectivas diferentes hacen que el acto más normal de mí en la vida/poesía sea el de sorprenderme. Cuando escribo estoy al lado del pensamiento y siento las raíces tocar el cielo.

Escribo con mis raíces aéreas. Porque hay sueño en todo lo que hago y lo que no.

Tengo el vicio de escribir sin pensar en las consecuencias, pues siempre tengo a mano la papelera de la pantalla. Me encanta cuando el poema se me resiste, porque las imperfecciones nos permiten reciclar el error, con resultados imprevisibles. Hablo de poesía. El ensayo surge después de interminables controversias conmigo misma, de argumentaciones y contra argumentaciones, pero aun así me sorprende el modo como todo lo que sé entra en resonancia con aquello que no sabía saber.

Es esta ignorancia lo que busco al abrir las páginas de un libro mío recién editado en una lengua desconocida, en una ciudad en la que habito por primera vez. Pero lo cierto es que todas las lenguas y todas las ciudades que pensamos conocer son tan misteriosas como 25


Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

las Ciudades Invisibles de Italo Calvino. Así mismo mi lengua y mi ciudad siguen ejerciendo sobre mí una fascinación única e irrepetible, entre el placer del reconocimiento y la aventura de la novedad: me siento, simultáneamente, Marco Polo y Kublai Khan, narrador y receptor expectante de un texto cuya belleza reside en su inacabamiento. Y tal cómo al explorador, me gusta estar aquí y allá y no tener un punto fijo donde ser, ni una sonoridad siempre yuxtapuesta a un sentido. Sorprenderme con la armonía de sonidos desconocidos, como si mi corazón los hubiera descifrado.

Después regreso al mar. Me fijo en el horizonte sin una línea que lo contenga, trabajo al aire libre con las palabras endulzadas por el sol. Lo que más soy, es no poder imaginarme en una ciudad sin mar: me escribo dentro de cada gota deshaciéndose en espuma. Tu recorrido académico es original, ya que partes de una licenciatura en Ciencias para una otra en letras (Filosofía) y después haces el Mestrado y el Doctorado en Filosofía con una tesis en Psicología de la Percepción. Pero eres igualmente poeta, ensayista,

vividora, fashionable, alegre, divertida. Amante de los placeres de la vida. Fino sentido del humor. Una mezcla poco convencional en el terreno de los pensadores. ¿Qué ha pasado? Tengo que empezar dándote las gracias por todos estos cumplidos ya que estás recogiendo lo mejor de mí y mucho más de lo que soy. En verdad, mis grandes pasiones siempre han sido las Matemáticas y la Filosofía, antes de haber descubierto la Física y la Química Orgánica y todo aquello que me vino a encantar después. Trabajo y vivo en la esfera de la intuición, del contacto inmediato con el mundo, intentando guiar la intuición hacia una progresiva sintonía con el mundo. Sólo así se comprende que mi interés se haya volcado más hacia la Percepción aunque en este campo tenga una inclinación muy fuerte tanto por la percepción neuroplástica como por la percepción estética. Sobre los otros aspectos que me atribuyes, debo decirte que no siempre eran elogiosos durante el tiempo del Mestrado y del Doctorado. De hecho, se daba por supuesto que una verdadera filosofa se sentiría 26


Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

por encima de la futilidad de la moda, buscando las esencias intemporales y no las apariencias efímeras. Y la diversión unida al humor deconstruyen la imagen de una pensadora en la biblioteca.

Lo que ha pasado es que estoy en el seno de la vida donde recibo las ofrendas de todo lo que miro y siento, degusto la vida con el placer de un escanción.

La parte fashionable es una pequeña vertiente de mi búsqueda de la Estética. Estoy totalmente de acuerdo con Proust cuando dice que así como en lo culinario lo que importa es tener mano para la cocina, también en la moda – que crea tanta belleza que hasta un pintor desearía imitarla – lo que verdaderamente importa es el corte. Volviendo a mí, a la Moda la prefiero divertida a soturna. Mi escritura nunca fue tortuosa y sufrida. Al revés, cuando escribo desaparezco en el acto de la escritura, me dejo envolver por la felicidad de las palabras que se buscan, las sonoridades cristalinas, aunque nada de interesante haya escrito. La escritura puede ser empezada una y otra vez, hecha y deshecha tantas veces como queramos hasta que la cereza caiga en el

centro del pastel. Así, escribir se vuelve un ritual de placer. Tu cuerpo se inscribe de tal modo en el mundo que te pregunto ¿dónde está la frontera? Me gustaría que no existiera, pero la verdad es que el ser humano al contrario de los animales, urde una cisión entre sí mismo y el mundo.

Escribe Georges Bataille: “el animal está en el mundo como el agua en el agua” y este ser como el mundo, es el tema de mi primer libro de poemas titulado Animais da Terra (Animales de la Tierra). A través de la escritura – y porque la escritura va operando la distinción progresiva con el mundo – procedo lentamente al proceso de acercamiento a todas las cosas. La naturaleza viene a veces, en el esplendor de Eros, a beber conmigo la sed de las palabras. Y a veces, esta comunión es súbitamente cercenada, soy expelida hacia fuera donde la frontera de la que hablas es opaca y dura. Pero en seguida me acerco al agua que vive dentro del agua. 27


Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

¿Si tuvieras que dibujar tu poética, cómo lo harías? ¿O elegirías alguna obra? Digo esto porque alguna vez observando los cuadros de De Chirico me traslado a tus versos. De hecho, haces una referencia a este artista, entre muchos otros, en tu deslumbrante libro A condiçao secreta do visível (La condición secreta de lo visible), un especial recorrido por el mundo de la percepción.

No es posible dibujar una poética. Como dice Foucault, entre lo visible y lo decible hay un hiato que nunca se puede colmatar. La poesía puede ser “superficial”, pero en un sentido metafórico, ya que nunca es bidimensional. Ningún cuadro la puede contener, no puede ser enmarcada. Me gusta especialmente la

pintura metafísica de De Chirico y tengo en común con sus pinturas el hecho de que el pintor haya introducido una pluralidad de puntos de fuga.

De este modo, su pintura “arquitectónica” nos llama la atención por el hecho de que, en la perspectiva renacentista, el lugar desde el que miramos sólo nos proporciona un punto de vista, una perspectiva, volcando al olvido todas las demás. A esta frase de De Chirico le atraviesa una melancolía que se alarga en las bellas plazas de Turín y en sus figuras articuladas y desprovistas de rostro. Tal vez sea esta misma arquitectura que inquieta al espacio, lo que encuentres de semejante en mi poética. Porque cualquier poética intenta traer a la luz y a la palabra, lo invisible, lo indecible.

Pero aquello que se ve nunca está en lo que se escribe y lo que se escribe es irreproducible en lo que se ve, ya que lo visible y lo decible son inconmensurables. Todavía es verdad que el Arte, no superando este hiato, intenta y puede habitar esta travesía. Mi libro al que te refieres - A condiçao secreta do visível (La condición secreta de lo visible) – tematiza todos estos problemas a la luz de la percepción en la naturaleza y en las artes. 28


Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

En todo caso, no quiero dejar de contestar más concretamente a tu desafío. Si pudiera colocar mi poética en imagen, (o la poesía que me gustaría que los lectores leyeran en lo que escribo), únicamente podría elegir un grabado de los mundos imposibles de Escher, intitulado “Bond of union”, que se constitye como un helo cósmico infinito, ya que sólo en el mundo imposible, es posible dibujar una poética.

Escher - Bond of union, abril 1956, litografia

Hay un recorrido tradicional en la poesía que parte del desvelar lo oculto, lo absoluto y acercarlo a la realidad. En tu caso, el recorrido se hace al revés, quiero decir partes de la existencia más banal, del aquí/ahora y a través de tus experiencias sensoriales nos revelas, nos desvelas que el absoluto puede estar en el modo de ver. ¿Buscas con tus poemas una adecuación de la visión a la palabra? ¿O esto es una total imposibilidad? En mi recorrido, no siempre he partido, ni llegado, a lo cotidiano. Hay pequeñas aperturas por donde este entra, a partir de mis tercero y cuarto libros: A mã o feliz (La mano feliz) y O único traço do pincel (El único trazo del pincel). Pero en A mão feliz (La mano feliz) - que es la mano que toca y escribe - la mano es también la que se expresa a través de coordenadas que únicamente pueden pertenecer a una comunidad comunicacional, ya que se expresa por “aquí”, “allí”, “tuyo”, “dentro de poco” y nunca por referencias fijas en el espacio, en el tiempo, etc., como: “en el Museo del Prado, a las cinco en punto, de tal día”. Este libro apela continuamente a la cumplicidad del lector, ya que formalmente es un tejido poético de cuestiones, como se puede observar en estos poemas: 29


Poeta a la carta / Rosa Alice Branco Vibración en la (1) menor (Trad. de Xosé María Álvarez Cácamo)

El «aquí» despierta en el mundo del poema y me resucita.

«Aquí» es una palabra táctil el murmullo de la proximidad y la vibración del arco en el aire que se va perdiendo en la distancia.

Qué fácil es perder las cosas que ni siquiera eran nuestras y qué difícil es saberlo con las letras en la punta de los dedos a la espera de un gesto que las revele ignorando que son sólo palabras de palabras. (de La mano Feliz)

(1) En portugués la palabra «lA» tiene un doble significado, por un lado es el sexto grado de la escala musical y por otro un adverbio de lugar. En español «ALLÁ». El título de este poema: VIBRACIÓN EN LA MENOR juega con este doble significado, estableciendo un contraste con el texto del poema entre el «aquí» y el «allá».

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Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

Tiempo de artificio (Trad. Xosé María Álvarez Cácamo)

¿Qué quiere decir «toco con la punta de mis dedos»? ¿Qué son mis dedos sino yo? ¿En lo esencial qué soy yo?

*

El lector está siempre en el futuro de la mano que [escribe pero está siempre en el pasado del poema que lee.

Mientras el té abría y mi mano vagaba por las palabras aún por escribir vi por la ventana pasar la tarde arrastrando en el aire dulces objetos: la grama de mi infancia en forma de trapecio la cuerda del columpio allá arriba el sombrero de paja agitándose en el viento y mi mano intentando detenerlo

Quien sabe si yo estuviese bajo la mano que agarraba el sombrero mientras la otra se sienta a escribir y el aroma del té dibuja en el aire otros objetos.

(de La mano Feliz)

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Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

En O único traço do pincel (El único trazo del pincel), hay una búsqueda de la simplicidad a través de las enseñanzas del monje, poeta y pintor Shitao. En él, es verdad que me quito el manto que me cubre, que me voy desnudando, pero lo hago a través del despojamiento de mi escritura. Los colores de la risa (Trad. Carlos Osorio)

Las cosas se dividen sin dividirse. Los niños ríen en el jardín todos sucios de tierra mojada de lluvia.

Desde la ventana se ve la cortina de agua entre la tela de la cortina. La risa húmeda de los niños hace la tierra fértil la tierra que llenaba el suelo de la tierra. El color del labrador es distinto al color de la risa de los niños y ni la tierra es la misma. La tinta es más espesa aquí y allí y fluye cuando la lluvia pasa de la ventana al suelo. El pincel corre ligero en la risa de los niños y se suspende en la mirada del labrador preso en la tierra que acabó de sembrar. Entre los semilleros hay otros tantos caminos que llevan a casa y son devueltos a la tierra por la puerta abierta. (de El único trazo del pincel) 32


Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

Solamente en mi quinto libro Da alma e dos espíritos animais (Del alma y de los espíritus animales) de 1993, ha emergido lo cotidiano en mi poética.

Antes era como si escribiera desde arriba, donde los ángeles de Win Wenders en la película Las alas del deseo recorrían las alturas. Y del mismo modo que ellos han osado bajar a la tierra y caminar entre los hombres, del mismo modo que ellos se han expuesto a la vida, también yo he bajado a la calle y he sido tocada, y he sentido todo aquello que he sido capaz de sentir y ver. Pero en poesía, lo cotidiano sólo existe una vez transfigurado. Este poema de mi obra poética reunida, Soletrar o dia (Deletrar el día), ilustra ta lvez lo que acabo de decir. Ser lo que falta (Trad. Xosé María Álvarez Cácamo)

Antes no era yo. Nunca estaba dentro de lo que soy. Piernas veloces en el brezo colorido. El cesto de madroños. Rostro abrasado de atajar con prisa. Tardaba en tu amor

a la ventana, sonrisa aliviada cuando me avistabas. Entraba por el patio y tú ya en la cocina. Si mis manos fuesen las tuyas habría amado a los animales y su carne adobada, a las personas a la mesa, todo lo que se mueve y lo que está posado. Pero no soy tus manos, eso me falta ser. Las gavetas van oscureciendo para el otoño. Entre los pañuelos y las medias un rayo de sol. ¿Cómo cerrar la gaveta? (de Deletrear el día) Y esta transfiguración puede ser múltiple. Los críticos de poesía suelen decir que mi poesía funciona en diferentes registros y yo lo creo así. La escritura se hace por capas arquitectónicas de sentidos que acaban encontrándose en una única sonoridad.

La adecuación de la que hablas, entre la visión de lo real y la palabra, es apenas una cuestión de ritmo, de sonoridades que tienen que funcionar como diapasón. Lo que he visto y sentido se inscribe en mi cuerpo que se sienta a la mesa donde mi mano escribe. Las palabras constituyen un universo coherente de 33


Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

sonidos y las hacemos contorsionistas, las forzamos hasta que lleguen a la posición en la cual nos ofrecen el sentido que buscamos. Y la visión de lo real está en el pasado del poema, donde era solamente visión. Al pasarla a palabra poética, ofrece al lector las visiones de lo real que éste sea capaz de evocar a través de lo que el poema sugiera. Sí, Manuela, tal adecuación es una imposibilidad fundadora de la escritura y es de ella de la que el poema vive. Vive de luchar por esa misma adecuación que hace de la escritura una escritura al borde del abismo. El secreto está en la pasión de caminar sobre la cuerda sin red que pueda salvarnos.

Creo que en tus últimos libros hay una aproximación sensible a lo sagrado. ¿Qué hay exactamente de sagrado en tu poesía? ¿Cómo opera el lenguaje, tu lenguaje, en este ámbito?

No sé contestarte rigurosamente. Yo misma, en mi vida, intento habitar lo sagrado, pero este sagrado está muy alejado de lo que, comúnmente, se considera como tal. Lo sagrado en un sentido muy primitivo, es con lo que estoy en armonía a través de mi fuerza interior y de todo lo que me rodea. Pero el sagrado del que hablas, tal vez venga de mi penúltimo libro Gado do Senhor (Ganado del Señor).

Es un libro negro escrito con humor negro, ya que es un libro de compasión por todos nosotros, nosotros que nos subyugamos a un dios incongruente y cruel, servido en la iglesia por practicantes aún más 34


Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

incongruentes. Hijos de un dios del que también somos herederos, nos consideramos la medida de todo y detentamos el poder del ejercicio de nuestra crueldad sobre las demás criaturas. Todavía estamos indefensos delante de nuestro propio sufrimiento y muerte. En este libro, el poema “Sem libro de reclamaçoes” (“Sin libro de reclamaciones”) posiciona, en verso, nuestra relación con la muerte y con “nuestros” muertos. Sin libro de reclamaciones (Trad. Manuela Sola Castro)

En el principio era el verbo y ahora nadie contesta. El marido, la amante, la familia y los amigos, todos alineados sobre las tumbas. Empiezan por la oración o su correspondiente laico y luego pasan a las súplicas y los sobornos. Los cementerios son administraciones públicas. Por eso no hay respuestas. Hay noches mal dormidas por las razones equivocadas.

Esta noche la cama ha temblado tres veces. Tus [balbuceos en mi boca. Tú piel húmeda. ¿Soy tu epitafio? La familia y los demás siguen acudiendo a las [ventanillas sin los formularios rellenados. Los muertos no pertenecen más a las respuestas. Cualquier adjetivo se pudre como las flores. Cualquier frase se descompone sin sujeto. Soy apenas un tatuaje en tu tumba. En el principio era ya el fin. (de Gado do Senhor)

En el libro mencionado, Gado do Senhor (Ganado del Señor) los animales hablan, sufren a manos del hombre: de la muerte cercana que presienten, de la tortura, del sufrimiento al que condenamos a todas las criaturas de las que decimos, desprovistas de alma.

Pero es evidente que lo sagrado que pongo en causa, no es lo sagrado en sí mismo, sino la forma que elegimos para profanarlo. Gado do Senhor (Ganado del Señor) puede ser leído como una plegaria para que lo sagrado pueda ser en nosotros fuente de 35


Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

encantamiento y afán para con el prójimo, sea este gente, animal, planta o piedra. En un poema de este libro, titulado “Caricia Divina”, se deprehende que sólo creo que esta alteridad sea posible, a condición de que escapemos de las relaciones de poder. Caricia Divina (Trad. Manuela Sola Castro)

Cordero del Señor nunca quieras esclavo. La hostia blanca que nos llevamos a la boca es la misma luna llena que ilumina mi cuerpo deslizándose en el tuyo. Porque dios es amor y nosotros fieles. Porque nos hizo con una caricia así te acaricio yo y me cubres de felicidad noche adentro. Bendito sea quien así ama. Líbranos Señor de todos los corderos y danos el uno al otro cada día. (de Gado do Senhor)

Partiendo de tus ensayos en el ámbito de la percepción y de las artes, sobretodo en O que falta ao mundo para ser quadro (Lo que le falta al mundo para ser cuadro) y A condiçao secreta do visivel (La condición secreta de lo visible) es pertinente cuestionarte sobre el diálogo entre la poesía en general, o tu poesía, y las otras artes

. De cuántas formas se puede pensar la cuestión: ¿En qué sentido mi poesía dialoga con las otras artes? ¿Qué es “dialogar”, según esta acepción? Me gustaría proseguir hasta ver dónde nos podría conducir esta cuestión. Pero debo advertirte que me encanta hacerme preguntas a mí misma, preguntas que a primera vista pueden incluso ser absurdas, para después intentar verificar si por lo menos, en cierto 36


Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

sentido, pueden ser pertinentes. Este diálogo empieza muy atrás en el tiempo. Mi infancia la pasé, no solamente en compañía de la literatura y las matemáticas, sino también entre el cine y la pintura, la escultura, la geografía. Además de que mi padre - Vasco Branco – ha sido un gran cineasta, ceramista y pintor, durante las vacaciones recorríamos Europa por museos y festivales de cine, sobre todo aquellos en los que mi padre participaba.

De este modo, aunque las Artes no me hubieran influido directamente, ellas fueron el telón de fondo de mi vida desde mi más tierna infancia. Pronto empecé a escribir sobre Artes y después a enseñar Artes y Diseño, sobre todo en el ámbito de la percepción. Y los dos libros a los que te refieres se insertan en este vasto campo, ya que el primero O que falta ao mundo para ser quadro (Lo que le falta al mundo para ser cuadro) se centra principalmente en la pintura. Es interesante que algunos críticos, como por ejemplo Maria Irene Ramalho Sousa Santos, hayan escrito sobre la traducción biunívoca entre este libro de ensayo y el libro de poemas O único Traço do Pincel (El único trazo del pincel). Está claro que en este caso no podemos pensar en un texto de partida y de llegada. A veces cuando tengo un problema intento

exorcizarlo a través del máximo de medios, como el ensayo o la poesía e incluso el cuento. Los dos poemas que se siguen pueden ilustrar un poco estos pasajes entre poesía y pintura. Diseño del infinito (Trad. Carlos Osorio)

El sol calienta los ladrillos del suelo donde un árbol crece junto al muro. La raíz está primorosamente dibujada desde hace muchos años y la hierba es agreste junto a ella como si hubiera sido acabada de pintar. Los ladrillos calientan los frutos que maduran en el suelo. La tarde es levemente somnolienta con la sombra del árbol balanceando y los colores cálidos de la paleta en cada fruto. No está mi rigidez en el trazo, ni los ladrillos están hechos de cuadrados o rectángulos. Sólo la luz de la que es hecha la tinta y el pincel hurta a la poesía la materia de la pintura. (de El único trazo del pincel)

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Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

Cómo en este poema cuyo título juega con la Still Life (Naturaleza Muerta) en él que se muestra como la poesía no podiendo exibirse a los ojos de la pintura, tiene, todavía, la capacidad de darla a ver. ¿Aun vivos, ya? (Trad. Manuela Sola Castro)

La pera se quedará dulcemente sobre el plato y la granada jamás será comida. La temperatura de la sala es fresca y tus labios muerden distraídos un gajo de naranja. Salpícame el rostro de tan cerca, pero ya lo tragas, ya sólo es parte de ti y nada de él. El gajo de la naranja cruza mi boca y la risa líquida reposa la mirada en el cuadro: la pera suspendida en la pared entre la esperanza de [vida del óleo sobre la tela y pensar que fue cogida demasiado [pronto, los poros de tinta sobre el rubor adolescente de la [carne. La redondez de la manzana es una ilusión de mi boca (piensa ella) mientras miras en la granada

[imperecedera la edad de las cosas que se arrugan. Miro aún el polvo en el marco de tus dedos antes de arrojar el hueso. Salgo de la sala y cojo la calle paralela a la de tus labios. No me encontraré contigo en el infinito porque yo camino en el suelo y tú te agrias en la pared suspendido por un hilo del gajo de naranja. (de O mundo não acaba no frio dos teus ossos) El segundo ensayo A condiçao secreta do visivel (La condición secreta de lo visible) no se limita a la percepción pictórica, pero intenta pensar la percepción la percepción en la naturaleza y en “todas las artes”.

Pero considero que existe una influencia notoria del cine en mi poética. Ahora que me obligas a pensar en eso, es como si hiciera un viaje al interior del tiempo que teje mi escritura. Tantas historias entran en esta historia como si fuera yo la que hiciera el “déclic” en las películas de animación de mi padre. 38


Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

Mis poemas se acercan al registro cinematográfico desde el argumento, los planos y el montaje, hasta el ritmo narrativo. Así, el diálogo con las Ciencias y las Artes, sobre todo con el cine, es el propio tejido fluido de circulación, comunicación, intercambios, redes que se urden y deshacen en el mismo movimiento con que la escritura me escribe. Este diálogo, así entendido, es la materia prima de mi poética. Hay una palabra recurrente a lo largo de todos tus libros: MAR. ¿Es un tema fundador en tu poética? Ah, sí, sí. Sin duda. Es mi horizonte líquido. He nacido al lado del mar, me he alimentado de las olas atlánticas, he jugado a deshacerme en espuma, he correteado la arena con o sin mi cometa de papel. No sé cómo vivir sin mar y siempre que escribo él atraviesa el cristal y entra en el poema.

Esta penetración es clara en la mayor parte de mis poemas, como en “Passos da memoria” (“Pasos de la memoria”). Este poema es la escritura de mi regreso a las cosas pequeñas y esenciales, por lo cual no necesitan de la memoria ya que están inscritas en la “memoria” del corazón. Pasos sin memoria (Trad. Xosé María Álvarez Cácamo)

Miro por la ventana y no veo el mar. Las gaviotas andan por ahí y la hierba se va secando en el tendal. Mañana temprano el mar aun no llegó. Llegó el pan, llegó el fuego y el periódico. La saliva con que te diré buenos días. Las palabras son las primeras en llegar. Lo que queda [de ellas ablanda el papel. Pan caliente con el sueño de ayer y los sueños de hoy. El día se prepara, los pasos de ir y venir. Estoy cada vez más cerca. Me miras como si supieses lo que luego sabré yo. En esta ciudad no es nunca mediodía. Hay siempre [una dulzura de otras horas. Y recuerdos sueltos. Déjalos salir 39


Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

de dentro del vestido, deja que se suelten las olas del [mar. La ventana está vacía. Mi hijo camina por la playa y tu deletreas las gaviotas. Camina delante de mí sin dejar huellas. Me pierdo como todas las madres, todos los amantes. Invento pasos y palabras para adormecerme. A esta hora mi abuela enrollaba [el rosario en las manos. Yo estaba dentro de las cuentas, dentro [del sueño que rondaba el rezo. Durante mucho tiempo estuve [fuera. Ahora caminamos juntos. Sin memoria. (de Deletrear el día) Esta vivencia hecha de mar está en el poema Gravitaçao universal (Gravitación universal), pero son apenas ejemplos pobres en relación a la inmensidad del mar en mí.

Gravitación universal (Trad. Xosé María Álvarez Cácamo)

De nuevo el mar que espero sentada a la ventana que da a las rosas. Que da a todas las calles por las que pasé con tus pasos. A la carretera donde giramos la cabeza para no ver al hombre desangrado en el suelo. Después comimos en casa de un amigo, bebimos y hablamos como si la vida fuese eterna. De regreso la carretera estaba limpia, sin señales de sangre. Las luces sobre el mar en las dos orillas y tu mano en mi pierna. Allá en el cielo un hombre destripado busca sus alas. No sé nada de ángeles. Yo, que espero el mar todos los días, creo en la rotación de la tierra y en la ley de la gravedad. Pero cuando llegas el cuerpo no tiene peso y las palabras vuelan a nuestro alrededor empapadas en sudor. Y viene el mar. (de Deletrear el día)

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Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

Mi obra poética reunida se titula Soletrar o dia (Deletrear el día), tal como mi página en internet – www.soletrarodia.com - . Todo lo que quiero hacer en la vida es deletrear el día, sacando de él todos los sabores. Saboreo la tostada con la música del mar. No tengo atrás, no tengo pasado: sólo el horizonte sin marco, como se puede ver en mi poema: “A invençao do olhar” (“La invención de la mirada”).

Invención de la mirada (Trad. Xosé María Álvarez Cácamo)

No digas que yo no estaba a la ventana, que no fue para ti lo que no has visto. Hay tantas cosas que no sabes, no las digas. Un día me verás a la ventana de ayer con la ropa que he de vestir mañana. Hasta entonces piensa que me has soñado. Ni yo [misma sé lo que hice ese día. Pero la ventana guarda mis dedos

como tú me guardas. El tiempo es una invención [ reciente. Era una vez esa mujer que has visto. Retira el vidrio, su marco al rededor, y no te olvides de abrir el horizonte. (de Deletrear el día)

Y para terminar, te pregunto ¿cuál el lugar del poeta en su obra? Para mí, la poesía es la expresión del pacto entre el cuerpo y el mundo, en el que la cadena de los sentires se expresa por un flujo de variaciones rítmicas preñadas de sentido, siendo que ese sentido sólo es pasible de ser parcialmente apropiado, ya que siempre es excesivo. Este exceso de sentido, constitutivo de la poesía misma, no le es imputable de derecho, es apenas una estética de la recepción, aunque sea a través de ella como nos damos cuenta de la irreductibilidad de este exceso. Quero decir que a través de la Hermenéutica, nos damos cuenta 41


Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

de que hay un número infinito de interpretaciones de un poema, pero siempre existe um exceso que se resiste a ser interpretado, incluso para el mismo poeta que lo ha escrito. Para mi - que considero que nuestras pequenas imperfecciones son el sal de la vida - esta incompletud nuestra frente a la Poesía no es impeditiva de la captación del poema, solamente de su compreensión totalitária. Y esta es una de las grandes perplejidades fuente del “maravillamiento” de la Poesía. De este modo, delante de su obra, el poeta se encuentra delante de la obra de otro. También por eso, el poeta siempre es incomprendido, y desde siempre por sí mismo, porque tiene entre manos palabras que al formar el poema, le exceden y que en conciencia, este sabe no haber escrito. De hecho, aquí funciona el “ça écrit” de Lacan. El poeta puede sentirse afortunado con la bendición de la escritura, pero no deja de ser él que está casi ausente de lo que ha escrito. Muchas veces me quedo incrédula cuando leo cosas antiguas que he escrito, e incluso algunas que acabo de escribir. Sé que no he sido yo quien ha escrito los poemas escritos por mi mano. Las palabras y la mano

están en línea directa y dispensan mi interferencia consciente. Tal vez el poeta sienta su necesaria mediocridad frente la escritura que se juzga incapaz de haber escrito. Si la escritura no le excede, no hay poesía. Cada poema es un universo cerrado, en la misma medida en la que es un poema no gestado.

Me quedaría aquí preguntando y preguntando, disfrutando de tu compañía y de tu casa tan acogedora. Y de Oporto, una ciudad con un encanto muy especial. Pero eso es una imposibilidad.

Así que, en nombre de los conVersos y en el mío propio 42


Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

te damos las gracias por desvelarnos tu intimidad poética. Y como sé que has participado en una conferencia sobre Literatura y Moda, para la cual has leído (sí, literalmente leído) alguna revista de moda, no puedo dejar de pedirte en nombre de los que somos más coquetos, unos apuntes sobre las tendencias para este invierno que se acerca. Sí, es cierto. He escrito poemas/menú de Moda que han sido leídos en un restaurante simulado, para uno de los proyectos del que he sido nombrada Curadora por ESAD (Escuela Superior de Artes y Design) de Oporto, llamado “Ementas IN verso”, en el ámbito de la Inauguración de la Incubadora de Moda de la Fábrica de Sto. Thyrso, una ciudad del norte de Portugal. A las coquetas y coquetos literatos, aquí les dejo el menú de las tendências para el próximo otoño/ invierno. Todavía, antes de salir de la passerelle donde tan gentilmente la Revista conVersos me ha colocado, de la mano también feliz de Manuela Sola Castro, quiero

solamente deciros que estar dentro de las palabras de una Revista com tanta calidad ha sido un verdadero placer y os doy las gracias por ello.

Colección Otoño-Invierno 2013 (Trad. Manuela Sola Castro)

Capa protegiendo en tiempo agreste tal cómo la nuez envolviendo el fruto. Bolsos grandes en donde cabe el mundo de las ensaladas tantas veces re-buscadas. Falda tubo de seda en paleta de verduras Botas con suela de goma dentada Terciopelo de la cabeza a los pies, y cuero, ¡tanto! Ya no hablando de las pieles que me comen las entrañas Vestido deslizándose sutilmente por el hombro a donde viaja el pelo en odas de madera bajo los rácimos de uva negra.

Tweed en abrigos, pantalones y en todas las fragancias Delitos de chocolate derritiendo la boca decidida 43


Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

al rubro que se desvanece por la tarta tartan con crema y cuadrados sutiles Jerséis calientes fundiendo el frío para un tiempo que ha de esperar los frutos dorados de la primavera: cuando la piel vista sólo el cuerpo palpitante de los animales entonces encenderé diamantes en las estrellas.

(inédito)

Biobibliografía Rosa Alice Branco es poeta, ensayista, traductora e investigadora en el Instituto de Design, Media y Cultura. Es doctora en Filosofía y enseña “Teoría de la Percepción” en ESAD (Escuela Superior de Artes y Design), Oporto.

Tiene libros de poemas publicados en Italia, Brasil, Suiza, Luxemburgo, Canadá, Tunez, España, Venezuela (obra reunida) y Córcega. En Portugal, ha publicado 12 libros de poesía, incluida su obra poética reunida Soletrar el dia (2002), habiendo recibido, en 2008, el premio EspiralMaior de poesía con Gado do Señor, publicado también en Portugal en 2011. En 2012 sale su último libro Concerto ao Vivo. Ha publicado los ensayos: A percepção visual em Berkley, O que falta ao mundo para ser quadro, y en 2009 sale en Brasil, A condição secreta do visível – sobre la percepción en la naturaleza y en las artes. Es cofundadora de la Revista de Poesía: Hablar/Falar de Poesia (6 Revistas de Poesía de Portugal e 8 de España). Dirección conjunta de las revistas Figuras e Limiar. Ha sido invitada a participar en Colóquios Internacionales y Seminários con papers en las áreasode la Estética, Poética, Filosofía, Ciencias Cognitivas, Percepçión Visual, Design, Psicología do Ambiente. Ha participado en inumeros Festivales Internacionales de 44


Poeta a la carta / Rosa Alice Branco

Poesía. Fue seleccionada por un jurado internacional para representar Portugal en Las Olimpiadas de Poesía en Londres (2012), en el “Parnassus Poetry Fetival”. En 2013 es nombrada para el prestigioso premio literario – Pushcart Prize – concedido al mejor trabajo en Poesía, o Ficción, que se haya publicado durante 2012 en las Revistas Literarias de USA.

Publicaciones:

ARTÍCULOS TEÓRICOS publicados en Revistas y periódicos, así como POEMAS en antologías de varios países, como Estados Unidos, Rusia, España, Hungría, Francia, Macedonia, Alemania, Venezuela, México, Córcega, Quebec, Italia, Tunez y Letonia. ENSAYO: - Paisagens dos Confins – Fernando Gil (colectivo), org. Filomena Molder, ed. Vendaval, Lisboa, 2009. - A Percepção Visual em Berkeley (Prefacio de Fernando Gil), Fundação Eng. António de Almeida, Porto, 1998. - O que falta ao Mundo para ser Quadro, ed. Limiar, Porto, 1993. - A condiçao secreta do visível: a percepçao na natureza e nas artes, ed. Escrituras, Sao Paulo, 2009 POESÍA: En Portugal - Concerto ao Vivo, con excertos de las letras del Concierto: Maria Bethânia y Caetano Veloso - en Vivo, Mayo de 2012. - Gado do Senhor (Prémio Espiral Maior de Poesía), ed. & ETC,

Lisboa, 2011. - O mundo não acaba no frio dos teus ossos, ed. Quasi, Famalicão, 2009. - Amor Quanto Baste (dibujos de Paulo Neves), ed. Gémeos R., Porto, 2005. - A Palmeira de Kairouan (fotografía de Rui Mendonça), ed. Gémeos R., Porto, 2003. - Soletrar o Dia – Obra Poética (1988-2002), Ed. Quasi, Famalicão, 2002. - Animal Volátil (com Casimiro de Brito), ed. Afrontamento, Porto, 2002. - Da Alma e dos Espíritos Animais, ed. Campo das Letras, Porto, 2001. - O Último Traço do Pincel, ed. Limiar, 1997. - A Mão Feliz (Prefacio de Óscar Lopes), ed. Limiar, 1994. - Monadologia Breve, ed. Limiar, 1991. - Animais da Terra, ed. Limiar, 1988. En España (en lengua original): - Gado do Senhor (Premio Espiral Maior de Poesía), ed. Espiral Maior, Coruña, 2009. En Brasil - Soletrar o Dia, Escrituras, São Paulo, 2004. EN LENGUA EXTRANJERA

En italiano - Lei disse, trad. Valeria Tocco, ed. Centro Culturale L’Ortica, 2012. 45


Poeta a la carta / Rosa Alice Branco En corso - Cumpità u ghjornu, trad. F.M. Durazzo e Ghj. Thiers, ed. Albiana, Aiacciu, 2009. En árabe - Do Verde até à Árvore, trad. de Moncef Louhaïbi, Tunis, 2002. - A Palmeira de Kairouan, trad. de Moncef Louhaibi, (fotografias de Rui Mendonça), ed. Gémeos R., Porto, 2003.

En francés - Le monde ne finit pas dans le froid de tes os (se dit-elle), trad. de Patrick Quillier, ed. PHI, Luxemburgo, 2008. - Épeler le Jour, tradução de François Michel Durazzo, ed. DesForges, Québec, 2007. - Le Baiser de l’Infini, tradução de Catherine Dumas, Genève, 2002.

En español

- Deletrear el Dia (obra poética) , trad de Xosé María Álvarez Cáccamo e Carlos Osorio, ed. Monte Ávila, Caracas, Venezuela, 2008. - Horizonte pegado a la piel, trad.de Xosé María Álvarez Cáccamo, Espiral Maior, Coruña, 2002.

En alemán (conjuntamente con 5 poetas portugueses): - A forma em arco da memória, coord. y trad. Gregor Laaschen, ed. Die horen, Mainz, 2001.

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Territorios diVersos

«Quem é que ousou entrar Nas minhas cavernas que não desvendo, Meus tectos negros do fim do mundo?» E o homem do leme disse, tremendo: «El-rei D. João Segundo!»

Fernando Pessoa, Mensagem

Pepe Alcamí ha osado cruzar el cabo de las tormentas y enfrentarse a sus océanos.


Territorios diVersos / Pepe Alcamí Banderas arriadas Frente al cabo de Poca Esperanza, arrié mi bandera JOAQUIN SABINA

Se dice que en los alrededores del cabo de Buena Esperanza vaga el Flying Dutchmann, el Holandés errante, un barco fantasma que ha sido avistado por muchos otros navíos. Hay diferentes versiones de su historia, pero la más extendida habla de un bajel de la compañía Neerlandesa de las indias Orientales pilotado por el capitán Van der Decken, que hizo la promesa de llegar más allá del cabo de Buena Esperanza. Se dice que para conseguirlo hizo un pacto con el diablo para poder doblar el que también se llamaba entonces Cabo de las Tormentas. Alcanzó su objetivo, pero a cambio pagó el precio de no poder nunca volver atrás y quedó atrapado más al sur del Cape of Good Hope para siempre, peleando con un destino que le impidió regresar.

Muchas veces había pensado en llegar al cabo de Buena Esperanza porque es uno de esos lugares límites del mundo, donde más allá todo es mar y silencio. Cuando lo vi volví a sentir que la vida es un camino sin retorno. Y allí sobre el Cape Point, contemplando el cabo de Buena Esperanza me detuve, canté la

canción de Sabina y dibujé aquel confín del mundo en mi Moleskine. Recordé al capitán Van der Decken prisionero por una barrera de luz o de oscuridad invisibles más al sur del Cape of Good Hope y me sentí también un prisionero del tiempo que se desliza y que no permite volver sobre los propios pasos. Todos hemos doblado nuestros cabos de las tormentas, todos hemos contemplado con amor y deseo, a lo lejos, en el horizonte ante nosotros o volviendo la vista atrás, nuestros cabos de buena esperanza. Alcanzar el cabo de Buena Esperanza y doblarlo es ser pasto de la maldición que nos impide volver sobre nuestros pasos para recuperar o cambiar algo, pero también es alcanzar el propio destino, llegar a casa, descansar en el hogar después de la larga Odisea. Por eso los buques cuando alcanzan puerto arrían las banderas, no como una señal de fracaso o derrota sino como un signo de reposo, para decir a los que los contemplan desde el muelle y a todos los vientos como un Ulises cansado “soy el viajero que ha llegado a su destino”. Por eso cuando alcancé el cabo de las Tormentas, también como en “la canción más hermosa del mundo” –yo al menos- arrié mi bandera. En ese sur del sur, frente al mar que sólo limitan los hielos de la Antartida, en el paso entre dos océanos, 48


Territorios diVersos / Pepe Alcamí

asediado por la violencia del viento, recordando al capitan Van der Decken al timón del Flying Dutchmann que eternamente intenta el regreso imposible sobre la eslora del tiempo me acordé de ti. Dicen que cuando un barco se cruzaba con el Flying Dutchmann sus

marineros fantasmas lanzaban cartas para sus seres queridos que no volverían a ver. Sobre el Cape Point, contemplando el cabo de Buena Esperanza pensaba en ti, en todos los mensajes que nos hemos enviado a través de la red de redes, de un extremo del mundo a otro, recordé todas las palabras protegidas en botellas virtuales que hemos compartido, todos los desencuentros y los deseos cobijados en el lenguaje

más hermoso, ocultos en cuadernos de colores. En aquel día, en el cabo de Las Tormentas, que hoy es el cabo de Buena Esperanza y que nos separó para siempre en dos territorios sólo unidos por las palabras, tú te hiciste presente. Las palabras desesperadas que los marineros del Flying Dutchmann, -que no eran otros que aquellos que tú y yo fuimos- me lanzaban, me llevaron a ti, te trajeron a mí. Y así tú estuviste conmigo, en aquel lugar lejano, en el límite del mundo. Allí, en el cabo de Buena Esperanzan, más allá del tiempo, unidas nuestras manos, con la nostalgia en la mirada, bendecidos desde el puente por el Capitan Van der Decken, bajo la mirada anhelante de todos los fantasmas del Flying Dutchmann, tú y yo, mecidos por el tiempo y las palabras, arriamos nuestra bandera.

Texto y dibujo de Pepe Alcamí 49


Mirador

PIEDRAS, No se perpetĂşan mĂĄs que en su propia memoria. (R. Caillois)

Roma, en la mirada y las palabras de Carmen Crespo.


Mirador /Carmen Crespo

ROMA

as n m iaru l o d e c cen c On ra in . r a a p on d e t ban oa

51


Mirador / Carmen Crespo

ROMA

Mo de rdaz qu trap a en o ub la . Mi te rardet rĂĄs de Ese ell ver a. de , Âże xis te?

52


Mirador / Carmen Crespo

ROMA

Eros me invita con su pie de piedra. * Siempre fueron dif Ă­ciles de dibujar 53


Mirador / Carmen Crespo

ROMA

a

ir p s re . e qu enta o L gm fra *

d o rd ere lida e d cu gi Re Belveu fra el da s y to

54


Mirador / Carmen Crespo

ROMA En la tre la voz s p . ied Yu ras no liv oq ue dic e

.

55


Mirador / Carmen Crespo

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56


Retrato en auto

La poderosa voz de Antonio Gamoneda ilumina nuestras páginas. (Selección de poemas a cargo del Comité Editorial)


Retrato en auto / Antonio Gamoneda

Fotografía de Amelia Gamoneda

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d e n o

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Antonio Gamoneda nació en Oviedo, en 1931. Huérfano de padre desde 1932, su madre lo trasladó a León en 1934, año de la mal historiada revolución de los mineros asturianos. En León, donde sigue viviendo, pasó su infancia en el suburbio del Crucero, en vecindad con ferroviarios y campesinos, ante praderas y estercoleros, viendo trenes desaparecer en la lejanía y cuerdas de presos bajo sus balcones. Aprendió a leer, en 1936, en un libro de poemas de su padre. Publicó el primero suyo, Sublevación inmóvil, en 1960. El segundo que escribió, Blues castellano, fue mal visto por la censura en 1966 y no vio luz hasta 1982, después de su tercero, Descripción de la mentira. Estos poemarios, con otros siete u ocho, están reunidos en Esta luz. No lo está el último, Canción errónea, publicado el año pasado. De ensayo cuenta con cuatro títulos más tres monografías sobre artistas. También tres libros de arte con Tàpies, Barjola y Cárdenas. A mayores de éstos, uno de narrativa breve, otro de memorias, y dos más difícilmente clasificables: Lapidario incompleto y 58


Retrato en auto / Antonio Gamoneda

Libro de los venenos. Este último, dos de ensayo, sus memorias y -salvo Canción errónea- todos los de poesía, están traducidos, hasta sumar dieciséis lenguas. Es honoris causa por las universidades de León y Santo Domingo–Primada de América, y está condecorado por las de El Cairo, San Luis de Potosí y Carabobo. Medallas, placas honoríficas, adopciones etc., locales o institucionales, tiene muchas, no sabe cuantas. Calles de Oviedo y León y cuatro bibliotecas, la última la del Instituto Cervantes de Frankfurt, llevan su nombre. Los premios menores, de juventud, y los posteriores de “grado medio” son también muchos, puede que demasiados, dice. Menciona sólo los siguientes: Premio Nacional de Literatura (1988), Prix Européen de Literatture (2005), Premio “Reina Sofía” de Poesía Iberoamericana (2006), Premio Cervantes (2006), Premio “Quijote de las Letras” (por votación de escritores, en 2009), Premio Internacional “Argana” (instituido por países árabes para escritores de cualquier lengua, en 2013). Fin.

Fotografía de Amelia Gamoneda

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Retrato en auto / Antonio Gamoneda

Poemas

(de Canción errónea), 2012

(de Cecilia), 2004

VI palomas. Vi sus alas temblando entre cenizas y cristales. Vi frutos de bronce; su gravedad prendida de ramas inmóviles. Vi la pasión giratoria de los pájaros sobre la máquina azul de la alegría. Vi la geometría ardiente del relámpago.

ALGUNAS tardes el crepúsculo no enciende tus [cabellos;

En la fiesta final, ardió la púrpura del último jardín. Desfallecieron las cifras del relámpago y se desprendió el bronce de las ramas inmóviles.

no estás en ningún lugar y hablas con palabras cuyo [significado desconoces. Así es también mi pensamiento. (de Arden las pérdidas), 2003 PALOMAS. Atraviesan la inexistencia. Hay huellas de pastor frente al abismo. Cóncavas. Todo se explica en la imposibilidad. Hay úlceras en la pureza, vamos de lo visible a lo invisible.

En este error descansa nuestro corazón.

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Retrato en auto / Antonio Gamoneda

Poemas

(de Libro del frío), 1992

PAVANA IMPURA

TU CABELLO en sus manos arde en las manos del vigilante de la nieve. Son las cebadas, la siesta de las serpientes y tu cabello en el pasado.

Abre tus ojos para que yo vea las cebadas blancas: tu cabeza en las manos del vigilante de la nieve.

TODOS los árboles se han puesto a gemir dentro de mi espíritu al recordar tus bragas en la oscuridad, la luz debajo de tu piel, tus pétalos vivientes. Atravesando los aniversarios, a veces viajan las palomas ebrias.

Venga desnuda tu misericordia, ah paloma mortal, hija del campo.

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Retrato en auto / Antonio Gamoneda

Poemas

EL MIRLO en la incandescencia de tus labios se extingue.

Yo siento en ti grandes heridas y te desnudas en mis fuentes.

Se extingue el mirlo en las alcobas blancas donde soy ciego, donde, algunas veces, suenan en ti grandes campanas.

BUSCO tu piel inconfesable, tu piel ungida por la tristeza de las serpientes; distingo tus asuntos invisibles, el rastro frío del corazón. Hubiera visto tu cinta ensangrentada, tu llanto entre cristales y no tu llaga amarilla, pero mi sueño vive debajo de tus párpados.

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Retrato en auto / Antonio Gamoneda

Poemas

LA INEXISTENCIA es hueca como las máscaras y su visión es lívida, pero tú oyes el grito de las madres del agua y acaricias los ojos que vieron la inexistencia.

NUESTROS cuerpos se comprenden cada vez más tristemente, pero yo amo esta púrpura desolada. Ah la flor negra de los dormitorios, ah las pastillas del amanecer.

ENTRA otra vez en las alcobas blancas. Grandes son las jarras de la tristeza en las manos mortales. Entra otra vez en las alcobas blancas.

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Retrato en auto / Antonio Gamoneda

Poemas

AMOR que duras en mis labios:

Hay una miel sin esperanza bajo las hélices y las sombras de las grandes mujeres y en la agonía del verano baja como mercurio hasta la llaga azul del corazón. Amor que duras: llora entre mis piernas, come la miel sin esperanza.

HA VENIDO tu lengua; está en mi boca como una fruta en la melancolía.

Ten piedad en mi boca, liba, lame, amor mío, la sombra.

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Retrato en auto / Antonio Gamoneda

Poemas

LLEGAN los animales del silencio, pero debajo de tu piel arde la amapola amarilla, la flor del mar ante los muros calcinados por el viento y el llanto. Es la impureza y la piedad, el alimento de los cuerpos abandonados por la esperanza.

HE ENVEJECIDO dentro de tus ojos; eras la dulzura y el exterminio y yo amĂŠ tu cuerpo en sus frutos nocturnos. Tu inocencia es como un cuchillo delante de mi rostro,

pero tĂş pesas en mi corazĂłn y, como una miel oscura, yo te siento en mis labios al ir hacia la muerte. 65


Retrato en auto / Antonio Gamoneda

Poemas

ERES como la flor de los agonizantes que es invisible mas su aroma entra en la sombra nasal y es la delicia,

todo en la vida, durante algĂşn tiempo.

EN LA humedad me amas

Y eres azul en tus pezones. Hablas

suavemente en mis labios y regresas a tu prisiĂłn en la melancolĂ­a.

66


Retrato en auto / Antonio Gamoneda

Poemas

TU CABELLO encanece entre mis manos y, como aguas silenciosas, nos abandonan los recuerdos. Siento la frialdad de la existencia pero tu olor se extiende en las habitaciones y tu lascivia vive en mi corazón y entra mi pensamiento en tus heridas. EXISTE el mar en las ciudades blancas,

coágulos en el aire dulcemente sangriento, sábanas en la serenidad.

Existen los perfumes inguinales, lenguas en las heridas femeninas y el corazón está cansado.

Entra con tus campanas en mi casa, pastora ciega, sin embargo,

como si no tuviera la dulzura su fin aún en las ciudades blancas.

67


Retrato en auto / Antonio Gamoneda

Poemas

(de Lápidas), 1987 AQUEL aire entre el resplandor y la muerte se hace sustancia que no alcanzan a borrar los días y los vientos. El contenido de la edad son estos lienzos transparentes. Signos exactos e incomprensibles. Están en mí con el valor de una llaga; algunas cifras arden en mis ojos.

TODOS los animales se reúnen en un gran gemido. Oigo silbar a la vejez. Tú acaso piensas en desapariciones. Háblame para que conozca la pureza de las palabras inútiles.

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Retrato en auto / Antonio Gamoneda (De Blues castellano), 1982 Hablo con mi madre

Mamá: ahora eres silenciosa como la ropa del que no está con nosotros. Te miro el borde blanco de los párpados y no puedo pensar. Mamá: quiero olvidar todas las cosas en el fondo de una respiración que canta. Pasa tus manos grandes por mi nuca todos los días para que no vuelva la soledad. Yo sé que en cada rostro se ve el mundo. No busques más en las paredes, madre. Mira despacio el rostro que tú amas: mira mi rostro en cada rostro humano.

He sentido tus manos. Perdido en el fondo de los seres humanos te he sentido como tú sentías mis manos antes de nacer.

Poemas Mamá, no vuelvas más a ocultarme la tierra. Ésta es mi condición. Y mi esperanza.

Paisaje Vi

montes sin una flor, lápidas rojas, pueblos vacíos

y la sombra que baja. Pero hierve

la luz en los espinos. No comprendo. Sólo veo belleza.

Desconfío. 69


Retrato en auto / Antonio Gamoneda

Poemas

(De Exentos I), 1960

(De Sublevaci贸n inm贸vil), 1960

FUI ciego

EN SU tumba cargada de fuego

vi en el mundo las manos verdaderas.

del pensamiento, el dios

como piedra de cripta hasta que un d铆a

No eran las manos, sino aquella forma de estar unidas sin tocarse, como,

en el bosque, las hojas sorprendidas en la profundidad y la quietud.

el animal nacido fugitivo, vive

oculto en la belleza.

(Altamira)

70


Ficha tecnica / con

Versos nº9

Grupo de los poetas conVersos:

Alicia Naya, Antonia Roig, Carmen Díaz-Maroto, Carmen Crespo, Claudio Carrillo Aranda, Elisa Fernández de Castro, Esther Lucio Marino, Federico Monroy, Fran García, José Pérez Carranque, Juana Arriaga, Juan Carlos Fernández Sanz, Manuela Sola Castro, María de la O Guillén, Marisol Huerta, Marisol Perales, Miguel Cuerdo, Nieves Pulido, Paloma Espartero, Pepe Alcamí y Tirsa Caja.

Comité de Redacción:

Diseño y maquetación: Manuela Sola Castro

Correctoras de estilo:

Esther Lucio Marino y Nieves Pulido

Número 9 editado digitalmente el día: 9 de octubre del 2013

Carmen Crespo, Esther Lúcio Marino, Elisa Fernández de Castro, José Pérez Carranque, Manuela Sola Castro, Nieves Pulido y Tirsa Caja

Fotografía de la portada:

Manuela Sola Castro (Tomada en la exposición de Ai Wei Wei en el CAAC, 2013)

La revista fue pensada en:

Café Ajenjo, Madrid, 2010 (cafeajenjo.com)

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conVersos nº9  

Revista de Poesía # Poeta invitado: Antonio Gamoneda

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