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contratiempo DIRECTIVA Gerardo Cárdenas, Jochy Herrera, Moira Pujols, Rod Slemmons, Helen Valdez, Ellen Wadey Placey DIRECTORA EJECUTIVA Moira Pujols DIRECTOR EDITORIAL Gerardo Cárdenas DIRECTORA DE ARTE Olivia Liendo CONSEJO EDITORIAL Rey Emmanuel Andújar, Gerardo Cárdenas, Marco Escalante, Eduardo Estala Rojas, Rafael Franco, Ignacio Guevara, Jorge F. Hernández, Catalina María Johnson, Verónica Lucuy Alandia, Stephanie Manríquez, Esmeralda Morales-Guerrero, Olivia Liendo, Luis Alejandro Ordóñez, Julio Rangel, René Rodríguez Soriano, Tanya Victoria, Febronio Zatarain

JULIO / AGOSTO 2012 • númerO 96

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l verano nos recibe con temperaturas inusualmente calurosas tanto en Chicago como en dos terceras partes del país, caos post-electoral en México, creciente inestabilidad en el Medio Oriente, y el progresivo frenesí de las campañas políticas en Estados Unidos. Buen momento para hacer una pausa, y saltar del análisis político a un tema tan carnal y directo como el erotismo, que se extiende del dossier, a expresiones en poesía y prosa en Deshoras. El verano es una pausa, y por ello contratiempo dedica un solo ejemplar a los meses de julio y agosto, para retomar su pulso habitual en septiembre, en camino ya hacia nuestro número 100 a final de año. Como una primera escala, el 1 de septiembre contratiempo y Calles y Sueños trabajan de forma conjunta para unirse a los recitales de poesía que en esa jornada se harán en nombre de la paz y contra la violencia, en 122 ciudades del mundo y en apoyo también al movimiento Escritores por Juárez, surgido en

Ciudad Juárez una urbe que sin querer se ha convertido en una de las más violentas del planeta. Con la atención de los lectores centrada en los contenidos de nuestro dossier y de Deshoras, es conveniente también subrayar algunos otros contenidos: la segunda parte del excelente ensayo de Julio Ortega sobre la obra de Carlos Fuentes; textos de Jochy Herrera y Eduardo Estala Rojas sobre Nayla Chehade y Mario Vargas Llosa, y un muy interesante perfil que Tanya Victoria hace del astrónomo/fotógrafo/cineasta puertorriqueño José Francisco Salgado, además de dos poemas del escritor peruano Paolo de Lima. Esperamos que nuestros contenidos sean una agradable compañía para los lectores en un verano de tormentas, calores y auspicios.

Gerardo Cárdenas, director editorial

COLABORADORES FOTOGRÁFICOS Ignacio Guevara y Arturo Richardson. CORRECTORES DE ESTILO Julio Rangel, Verónica Lucuy Alandia y Luis Alejandro Ordóñez Las opiniones expresadas por los escritores que colaboran en contratiempo no son necesariamente las de la revista, o de la entidad que la publica, contratiempo nfp, una entidad 501 (c)3 sin fines de lucro

© contratiempo nfp 1702 South Halsted St., Chicago Il 60608 (312) 666 7466 contratiempo is grateful for the past and present support of The Chicago Community Trust, the Richard Driehaus Foundation, the Field Foundation of Illinois, the Illinois Humanities Council, the Illinois Arts Council, the City of Chicago Department of Cultural Affairs and individual, institutional and corporate donors, and the contribution of writers, artists and volunteers who make our work possible INFORMACIÓN SOBRE LA REVISTA, PUBLICIDAD O SUSCRIPCIONES: info@contratiempo.net ENVÍO DE COLABORACIONES: Gerardo Cárdenas gcardenas@contratiempo.net VISÍTANOS EN: contratiempo.net issuu.com/contratiempo facebook.com/Contratiempo @revcontratiempo

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TIEMPO EXTRA Poemas de Paolo de Lima: Como un halo de luz bajo las aguas y La arena enrojece tus ojos. Carlos Fuentes y la escena de la lectura Julio Ortega Relatos diaspóricos del trujillato Jochy Herrera

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“Pienso que los jóvenes pueden ser héroes” Eduardo Estala Rojas ¡Música pa’ las calles de Chicago! Catalina María Johnson

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El mundo mágico y onírico de Denise Milan Esmeralda Morales

DOSSIER Erotismo: transgresiones, disgresiones 15 y excitaciones Gerardo Cárdenas

a portada y las ilustraciones que acompañan al dossier “Erotismo: transgresiones, disgresiones y excitaciones” son obra de la artista gráfica y escritora mexicana Cecilia Pego. Las imágenes forman parte de su extraordinaria serie Madame Mactans, cuyo personaje principal solo toma como amantes a asesinos en serie. Pego comenta que los asesinos que intentan atraparla siempre terminan siendo exterminados: “Mactans acaba con otros homicidas: el fashionista, el ilusionista, el miniaturista (que desarrolló la asombrosa técnica de reducir con-

«Pectus amatum» Ernesto Gutiérrez Cortés

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Las mujeres pantera Tanya Victoria

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Erótica Jochy Herrera

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El monstruo erótico está en Twitter Gerardo Cárdenas

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De cómo escribí mi primera novela erótica David Miklos

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Bisexual chic en la narrativa mexicana contemporánea Brandon Bisbey

Square Root Ignacio Guevara

Contrafoto 11 Ignacio Guevara Sincronías CHema Skandal!

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Curiosidad y asombro por el universo Tanya Victoria

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DESHORAS Johanny Vázquez Paz: “Dos amantes desnudan un recuerdo”y “El cuerpo del delito”; Juanita Goergen: “Eros XX” y “Eros X”; Jorge Frisancho: “(de mínimo recuento de sucesos privados)”; Claudia Contreras: “Asterión y yo” y “Sin título”; Jorge García de la Fe: “Palabras son mis dedos que acarician” y “Ya viene resbalando la gran sierpe”; Febronio Zatarain: “Edén” y René Rodríguez Soriano: “Azules que se caen de morados”.

ciencias), el detallista, el canibalista, el exorcista, el origamista…” Pego señaló en una entrevista en tequilabajocero que su carrera “ha sido un largo viaje del dibujo a la pintura, del blanco y negro al color, del periodismo a la literatura, de la política al arte. En el pasado, a través de la caricatura política usaba la imaginación para explorar el poder, y ahora, a través de la novela gráfica, exploro el poder de la imaginación”. Más sobre la artista en http://www.pego.blogspot.com


POESÍA

Paolo de Lima Como un halo de luz bajo las aguas

La arena enrojece tus ojos

El corazón del espejo es tan limpio como su memoria y su terror es el silencio en medio del taladro golpeando las columnas de luz que emergen con el día y se esfuman como una vaga inquietud refugiada en una esquina que danza susurro que impregna el gemido y la telaraña recorriendo los vasos sanguíneos para atrapar el frágil aliento de la humanidad y devorarlo El espejo que no conecta tu rostro con su carne viva y sus músculos también amontonados los días, al pescar del río— tachando frases para desollar la búsqueda el niño del ahora es la letra, espuma y arena intentándose. Absurdo este no querer, si no tienes espejo no golpees las columnas, No destroces los pastos ni las nieves si no caminas trizada lengua de sangre adormilada. Ahora anuncia el cuerpo tenso como un halo de luz bajo las aguas el cuerpo y su corazón de tormentas, músculos de hojalata. ¿Quién cuenta las horas alrededor de una vieja esquina en las mañanas que bailan? Caros mensajes, sinfín de juegos en una riña que sutura; el espejo tiene de la ausencia su sombra. Objeto del mañana, pequeña certidumbre de carne viva.

Tal vez cualquier mañana rápida de celos, Cascabel buscando entre sogas del puerto, Una voz no vacía el perdón para su lado llame. La arena Enrojece tus ojos para cegarte Más pálida que tus huesos la brisa te sostiene.

Paolo de Lima (Lima, Perú, 1971) es autor de los poemarios Cansancio (1998), Mundo arcano (2002), y Silenciosa algarabía (2009). Sus poemas han sido incluidos en antologías en México, Canadá, Gran Bretaña y Argentina, y ha leído sus trabajos en encuentros poéticos en Perú, Chile, México, Brasil, España, Canadá y varias ciudades de

Estados Unidos, incluyendo Chicago. Es catedrático en tres de las principales universidades peruanas. Los poemas aquí publicados forman parte de Al vaivén del verso (Hipocampo Editores, Lima, 2012), que es la primera antología de sus trabajos.

NúMERO 96

El callado parpadeo coge tus penas Por pasos habitados sostenidas, colgadas Como cuadros en las cárceles. Nada más sino eso, Hallar esta razón no concertada Coludido para sembrarte calmada a mitad del bostezo: Un vendaval No enfrenta tus cóleras de guerra. Ahí la absurda manera; La baldía, vana actitud. Y tus espaldas que pálidas se marchan.

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CRÍTICA

PArTe II

Carlos Fuentes y la escena de la lectura Julio Ortega

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esde su primera novela Carlos Fuentes ha sido el escritor más atacado en su país. Ha recibido los mayores reconocimientos, claro está, y el trabajo académico sobre su obra cuenta ya con una genealogía de la lectura analítica de su vasta obra. Pero en ninguna parte ha recibido los ataques que ha recibido en México. Habrá que estudiar esa patología de la crítica (que es tan política como tribal) ya que dice más de un modo de leer que de la obra misma. No se trata de la fatalidad de profetizar en su tierra, sino de la de ser el escritor más incómodo. Su ficción opera en México como una versión desestabilizadora de los saberes institucionalizados sobre el país. Pero también la fuerza de su asalto a la retórica nacional (la pregunta por quién habla, desde dónde, para quiénes) es una puesta en duda de la impersonalidad burocrática y de la corrupción a buen recaudo. El pobre ministro que trata de prohibir Aura porque le parece obscena, habla desde su religión, ideología y poder, pero es más inocente que el joven crítico que requiere definirse contra Fuentes para adquirir su validación grupal; no es demasiado diferente del ritual iniciático a una pandilla de barrio. Ocurre que buena parte de sus novelas toman partido y exigen tomarlo. En una dimensión filosófica, exploran las teorías fundamentales de la hechura individual, esto es, la parte ética del destino social. Las preguntas sobre elegir entre una y otra opción, por ejemplo, son de carácter ético, y suponen una hipótesis sobre el mal. La insoportable lucidez del fracaso distingue a una familia de personajes cuyas opciones han ido contra su propia independencia y hasta contra sus propios talentos. En una vida burocratizada por el Partido único, donde los márgenes de independencia fueron dramáticos, estas novelas deben haber funcionado como el espejo donde asoma la imagen del yo social. Por eso, es patológico que estos críticos le reprochen a Fuentes los síntomas que ellos mismos padecen. Hasta cierto punto, han sido previstos por estas novelas: son productos del Estado benefactor y han sobrevivido en sus entrañas. La profunda indeterminación de la experiencia libre que fluye en la escritura de Fuentes debe haber violentado esos pactos sociales y su varia servidumbre. Lo mismo ocurrió con Borges: sus grandes negadores controlaban el capital simbólico de lo nacional, ese mito sentimental, pero su obra nomádica no tenía nada que perder. La voluntad y la fortuna (2008), que novela la experiencia

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cainita del poder mexicano, justamente levanta su alegato contra tales servidumbres. Entre la voluntad (imperativo clásico) y la fortuna (mito más bien romántico) el destino se debe al libre albedrío. Otra vez, la necesidad de elegir es la medida de la libertad y al ejercerla es que el sujeto hace su identidad. Esta etiología del poder es un laberinto de libertades negociadas y voluntades disfrazadas. También por ello, las novelas de Carlos Fuentes son, en cierta medida, la biografía de una transferencia: en ellas México recobra una geografía simbólica. Contra el discurso esencialista de una identidad fatal, Fuentes se adelantó a ensayar las aperturas de una identidad trashumante, que hoy llamaríamos transfronteriza. La Ciudad de México, que conoció recién a los l6 años (después de pasar la infancia en Estados Unidos, donde su padre era diplomático, la pubertad en Chile, y la adolescencia en Buenos Aires) es el escenario de La región más transparente, que representa a una ciudad apenas naciendo a la modernidad y despidiéndose ya de la misma, porque estaba dejando de ser transparente para hacerse ilegible. Mientras que Cristóbal Nonato será la pérdida anticipada de un México invadido y desmembrado. La

Campaña, por su lado, va de Argentina a Chile; como Gringo viejo va de Washington a la frontera mexicana. Una familia lejana es la novela de un París recuperado bajo la luz de la isla de San Luis, y extraviado en las trampas del linaje americano. La muerte de Artemio Cruz es una suerte de necrología de la Revolución Mexicana perdida; y Terra Nostra el extravío de España en el Nuevo Mundo, que se buscan en la suma de modernidad que es la novela misma. La narrativa, para Fuentes, está hecha por este desbasamiento de las representaciones, que zozobran y se sustituyen, como si lo real no tuviese otro sentido que su permanente mutación. La muerte de Artemio Cruz y Aura son también la mejor terapia latinoamericana contra la tradición de pensamiento deficitario, aquel que concebía América Latina como víctima de los males de su agónico origen, tardanza en llegar al banquete de la civilización, y andaba siempre en búsqueda de una expresión elusiva. Fuentes escribe los responsos de dos padres formidables, feroces y devoradores, Artemio Cruz y Consuelo, como un exorcismo del malestar de las interpretaciones globales de América Latina, y como un ejercicio de liberación a través del trabajo de luto nacional. Aunque La muerte de Artemio

Fotografía: Jorge Mejía Peralta

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CRÍTICA

Cruz ocurre en un día como metáfora de la lectura, su historia toma 350 páginas y, bien visto, una era política: nada menos que la más robusta tradición hispano-árabe-azteca-colonial-mexicana, la autoridad. Cuando el mexicano despertó, la novela ya estaba allí. Buscó, y casi siempre encontró, su lugar en ella. Por lo demás, he llegado a creer que Carlos Fuentes practica una irrestricta novelización; la cual nos incluye y, en la lectura, nos toca descifrar. Nos ha dado un papel en las operaciones de leer, y varias veces me ha parecido encontrarme en la prensa capítulos de una novela que Fuentes no ha escrito aún. Es el caso de los políticos mexicanos, que parecen estar buscando su lugar en alguna página apocalíptica y jocosa de Cristóbal Nonato. Por lo demás, casi todo lo que escribe habría que leerlo como la saga de un relato que convierte a la historia en ficción, a la política en esperpento, a la biografía en enigma, y a la novela misma en el discurso que hace y rehace nuestro tiempo como si pudiese ser otro, siempre en proceso de configurarse, y a punto de ser más libre. Leer a Fuentes es exceder límites, cruzar fronteras, explorar el paradigma latinoamericano por excelencia, la mezcla, su contribución a humanizar la modernidad; y reconocer, entre esos umbrales, un nuevo espacio de reconstrucciones y opciones libérrimas. Comunica la energía inquieta de una complicidad tan imaginativa como crítica. Julio Cortázar y Gabriel García Márquez le hicieron concebir la noción, característicamente fuenteana hay que decir, de que todos los novelistas del “boom” estaban escribiendo la misma novela, con capítulos nacionales, y que cada gran novela del otro era no sólo un triunfo personal sino un alivio: lo eximía a él de escribirla, y le permitía ahondar en su propia página. En una carta, Julio Cortázar le comenta a Fuentes uno de sus ensayos sobre la nueva novela, y le discute la inclusión de Alejo Carpentier en la constelación de los nuevos. “Tendrás que reconocer - le escribe- que el hombre que escribió ‘Rayuela’ no puede aceptar ‘El siglo de las luces’ que es absolutamente su polo opuesto en materia de actitud estética...Tú, que citas ese pasaje de mi libro donde me declaro ‘en guerra con las palabras’, tienes que comprender que mire sin alegría a alguien que está en plena cópula con ellas” (l964). Lo interesante no es sólo la imagen que proyecta Cortázar de su propio taller, sino la necesidad de definirse que le impone un reordenamiento de la biblioteca que Fuentes, NúMERO 96

una y otra vez, postula. En 1966, Fuentes lee las primeras 80 páginas del libro que está escribiendo García Márquez, y de inmediato hace una crónica anunciando el nacimiento de una obra maestra. Al año siguiente, cuando sale la novela, le escribe a Cortázar: “Te escribo por la necesidad imperiosa que siento de compartir un entusiasmo. No sé dónde anda en estos momentos GGM y puesto que no puedo escribirle al autor, te escribo a ti, a quien todos debemos tanto (ese TANTO indefinible que es un aire nuevo, un campo más ancho, una constelación que se integra). Acabo de leer ‘Cien años de soledad’ y siento que he pasado por una de las experiencias literarias más entrañables que recuerdo...” Y añade: “Y qué sentimiento de alivio, Julio; ¿no te sucede que cada buena novela latinoamericana te libera un poco, te permite limitar con exaltación tu propio terreno, profundizar en lo tuyo con una conciencia fraternal de que otros están completando tu visión, dialogando, por así decirlo, con ella?”. Se suman, así, los tres innovadores del relato en el intercambio profundo propiciado por los riesgos casi deportivos de Fuentes. Por eso he dicho que cualquier retrato de Carlos Fuentes sólo puede ser un retrato de grupo. En esa foto familiar, la presencia de Cortázar se nos ha hecho más actual y más íntima. García Márquez despierta a los muertos a nombre del amor fabuloso, o sea escribiendo contra el tiempo. Y Fuentes debe haber hecho un pacto con algún dios azteca porque su Edad del Tiempo, la saga de su obra incompletable, es cada vez más reciente y más próxima. Por lo mismo, cada vez que un periodista me pregunta qué queda del realismo mágico le respondo: el realismo mágico. Y cuando un escritor joven y astuto me pide nombrar qué sobrevive del “boom” de la novela latinoamericana, le digo: tú, porque gracias a esos novelistas ya no te tragará la selva. La literatura es siempre un espacio de diálogo privilegiado, donde por un momento el lenguaje parece el instrumento de acordar un mundo compartible. La obra de Fuentes tiene también esa apelación política: no se ha ahorrado un solo adjetivo en contra de los viejos y nuevos imperios. Tal vez, lo decisivo de esta apelación renovada de la obra de Fuentes sea su capacidad de ensanchar el presente. La historia se actualiza, la memoria nos despierta entre demandas, el futuro nos consume en su juicio. El tiempo discurre con la pasión del habla, hecho verbo transitivo, apelativo, y antagónico.

Bien visto, la duración del habla dialógica es una imagen del mundo: el tiempo encarnado en su fluidez. Se trata de una imagen caleidoscópica, organizada como una temporalidad sublevada. Se despliega en un montaje escénico hecho de secuencias y fragmentos que no requieren ya unificarse ni resolverse. La idea de Walter Benjamin, que toda época sueña a la siguiente, que tanto escandalizó a un Adorno disciplinario, se actualiza como relato. Cada época tiene la imagen temporal de una novela, y la novela la vivacidad de su propio tránsito. En esta poética de la lectura el lector termina reorganizando su propia biblioteca Fuentes, y actualizando en su tiempo de leer la temporalidad desencadenada. El lector forma parte de las voces que alientan en estas novelas con su intenso registro, vivacidad y nitidez. La vasta obra de Carlos Fuentes es un acto literario capaz de actualizar la historia; una actividad creativa que inventa una nueva lectura; y una acción plena del lenguaje de nuestro presente. Nos ha hecho contemporáneos de todos los lectores. Por ello, la utopía de una cultura como paradigma del colectivo no deja de tener un sesgo novelesco: el ensayo también está animado por esta noción abarcadora, descentradora y anticanónica de la narratividad, que todo enciende con su fábula tribal de un fin de los tiempos que fuese un comienzo del verdadero mundo nuevo. Margen de resistencia en este presente incierto, este ensayo afirma la energía transformadora de los procesos de la gestación, esa promesa del cambio. Y esa voluntad utópica no es distinta a la crítica de las normatividades, de los cánones y las canonizaciones, que es propia de la novela. Gracias a Carlos Fuentes, y contra todas las previsiones contrarias del Canon y la Autoridad, todavía podemos creer que la realidad está haciéndose. Y que nos toca en ello el turno más digno de ser vivido: el de las subversiones.

Julio Ortega, peruano, ha publicado varios títulos de crítica literaria y dos de las antologías más completas de poesía latinoamericana contemporáneas. Tras ser profesor visitante en Yale, Harvard, Texas-Austin y Pittsburgh, desde 1989 enseña en la Universidad de Brown donde dirige el Proyecto Trasatlántico. Es miembros de varias academias de la lengua latinoamericanas y ha recibido diversas condecoraciones por su obra contratiempo

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CRÍTICA

A PUERTA CERRADA

relatos diaspóricos del trujillato Jochy Herrera

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ace varios años, el historiador dominicano Frank Moya Pons indicó que a juzgar por la proliferación de estudios, novelas, memorias, artículos y antologías acerca de Trujillo y su régimen, podía concluirse que la trujillología “se había instalado con firmeza en la academia y la literatura dominicana”. Es como si sus autores hubieran perdido el miedo a publicar sus recuerdos, revelar sus secretos y presentar públicamente sus pareceres, anotaba. Son más de una incluso, las antologías de cuentos sobre el dictador ya publicadas; entre ellas se destaca la recopilada por Miguel Collado: El fantasma de Trujillo (CEDIBIL, 2010), obra que recoge relatos de Marcio Veloz Maggiolo, Juan Bosch, René del Risco, Hilma Contreras, Miguel Alfonseca, Roberto Marcallé Abréu, Pedro Peix, José Alcántara Almánzar y un largo etcétera. Aunque no es nuestro interés abordar el tema a profundidad en estos comentarios, consideramos pertinente resaltar que los pioneros de la cuentística trujillística, desde sus inicios, publicaron desde el extranjero; desde países tan dispares como Cuba, México, Francia y Chile, como fue el caso de Bosch, Pedro Henríquez Ureña, José Ramón López y Tomás Hernández Franco. Aquella diasporidad del temprano relato dominicano plantó semillas que influenciaron generaciones posteriores y aparece también evidenciada en autores contemporáneos que han publicado desde fuera y sobre la República Dominicana: Rubén Sánchez Féliz, Rey Andújar, Aurora Arias, Juan Dicent, José Tobías Beato, Kianny Antigua y René Rodríguez Soriano, entre otros. Aun más, el trujillato, como temática, en un interesante fenómeno cultural y lingüístico, traspasó idiomas y nacionalidades cuando Julia Álvarez, Junot Díaz y Vargas Llosa lo incorporaron a sus imaginarios, una vez más, impregnando esa trujillología literaria de un enriquecedor sabor extranjero. La colección de cuentos A puerta cerrada (Ediciones Torremozas, 2012) de Nayla Chehade (Cali, Colombia), es el más reciente ejemplo de tal fenómeno, relatos donde la autora revela voces que “reconstruyen literariamente espacios silenciados por las versiones oficiales de la historia en el marco de la dictadura”. Sea entre los fantasmas de la masacre de Palma Sola o la provocada por la palabra perejil de la que miles de haitianos fueron víctimas o el horrendo feminicidio contra aquellas tres

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hermanas, en estos textos Chehade se aferra al terror y a la incertidumbre para sacudir al lector que escucha, en primera persona, personajes “anónimos” sometidos por la ignómina omnipresente imagen del sátrapa; la que invade iglesias, hogares, prostíbulos y monumentos junto a la de sus fantasmas. Se trata de ecos femeninos cuyas vidas están al hilo del espanto: ante el asesinato de un esposo, un hijo o la violación de una adolescente; en la santera que narra la brutal pobreza de la siempre olvidada frontera dominico-haitiana; en la prostituta víctima de la traición, el desamor y la maldad del Jefe y en la jovencita que abandona la inocencia a causa de ello. Verbo de mujeres que rompen mordazas y códigos de la tradición de la que fueron doble víctimas gracias un régimen que hizo del país el predio personal de un megalómano sin par. “Que me bese con los besos de su boca... que me apriete con la carne de sus labios... que lo odie con la fuerza de mis besos... que lo borre de mi vida con el filo de mi aliento... que lo tache para siempre de mi alma con el fervor de mis labios... que lo disuelva entero con la fuerza de mi deseo, gimió, que me muera y vuelva a nacer, suplicó y se quedó dormida”. El erotismo, importante eje en la madeja creada por Chehade, es reflejado en estos ruegos —casi súplicas— que narran las visiones de una adolescente soñando con la imagen casi divina del mismo malvado hombre que posteriormente odiará. Porque en este libro “lo poético, lo erótico y lo político se suman para perfilar figuras e iluminar complejos aspectos de su realidad personal y de su entorno”, en palabras de la autora. El fajo de historias que conforman A puerta cerrada es un certero ejemplo del poder del relato breve, no sólo por su fluidez, porque de pronto se les escapan de la mano a la autora y los hechos acaecidos se imponen sobre las palabras mismas (Trujillo y sus esbirros aparecen mudos, no hablan porque sus acciones son

indescriptibles), sino también porque los personajes se palpan y se tocan; como seres de carne y hueso. Contradictorios, tiernos, asqueantes o hipócritas. Chehade utiliza hábilmente las costumbres dominicanas del diario vivir y el léxico popular regalando pinceladas que saben a Dominicana aunque la autora sea colombiana; su temporal residencia en dicho país por una década, al parecer, fue lo suficientemente intensa como para motivar estos relatos. Confiesa cómo la figura de Trujillo fue para ella casi una obsesión que le calaba en lo más hondo: “Me intrigaba, sobre todo, su carácter paternalista, la relación ‘amor’/odio/terror de gran parte del pueblo hacia quien controló por tantos años los espacios de la gente, que trató de imprimir su huella en cada resquicio de la mente y el corazón de los ciudadanos y se convirtió en casi mito, en lamentable arquetipo fundacional de una nación”. Recordemos que la cuentística trujillística ha sido protagonizada por escritores de sexo masculino, y que salvo unas cuantas autoras, tal como ha indicado Chehade, “...las voces femeninas que relatan la experiencia de la tiranía desde su propia perspectiva y a partir de sus propias incertidumbres, contradicciones, anhelos y pesares, han estado ausentes de este proceso de exploración de la dictadura y sus efectos”. A puerta cerrada fue seleccionado en Bogotá como primer finalista del concurso Premio Nacional de Cuento auspiciado por el Ministerio Colombiano de Cultura, y recientemente, en el marco de la Feria del Libro de Bogotá, la prestigiosa revista Granta en español presentó Colombia. Sus armas ocultas, un dossier que incluyó textos de Chehade y otros 12 compatriotas como “una apuesta de escritores colombianos a descubrir”. La autora es catedrática de la Universidad de Wisconsin-Whitewater en Estados Unidos, y ha residido en este país por gran parte de su vida. Actualmente trabaja en la novela Ardiente es el paraíso, de la cual puede leerse un capítulo en el blog literario de El País (http://www.el-

boomeran.com/nuevo-contenido/347/ ardiente-es-el-paraiso/).

Jochy Herrera es miembro del consejo editorial y la mesa directiva de contratiempo. JULIO / AGOSTO 2012


CRÍTICA

mArIO VArGAS LLOSA:

“Pienso que los jóvenes pueden ser héroes” Eduardo Estala Rojas

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n la conversación que sostuvo Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura 2010, con los académicos John King, Alonso Cueto, Efraín Kristal y Maria Luddy el pasado 7 de junio, ante un auditorio lleno de jóvenes universitarios en el Warwick Arts Centre en Coventry (Reino Unido) se analizaron los elementos más sobresalientes de la novela El sueño del celta (Alfaguara, España, 2010), libro traducido y publicado recientemente al inglés bajo el título The Dream of the Celt (Faber and Faber, Reino Unido, 2012). El sueño del celta narra los momentos claves en la vida del diplomático anglo-irlandés, Roger Casement, su denuncia de las violaciones a los derechos humanos en el Congo y la Amazonía peruana, así como su participación en la Easter Rising, su detención en 1916 por los británicos, enjuiciamiento y condena por traición a la patria. El autor y los académicos disertaron sobre el libro The Cambridge Companion to Mario Vargas Llosa (Cambridge University Press, Reino Unido, 2011), publicado por Efraín Kristal y John King. En este volumen aluden sobre el desarrollo de su trayectoria literaria y las formas en que Vargas Llosa se ha reinventado como un escritor. Asimismo, hablaron del extenso trabajo narrativo que realiza el escritor en la ficción desde los años sesenta, y su enorme carrera como figura cultural y política en el siglo XXI. Cabe hacer mención que este evento fue organizado por el Institute of Advanced Studies, de la Universidad de Warwick a través de Distinguished Lecture Series. mario Vargas Llosa y Plural En palabras del académico británico John King: “Los artículos de Vargas Llosa constituyen, quizá, la afirmación más clara de lo que podríamos llamar la ‘perspectiva’ de Plural, ésa que cuestionó las certezas e ideas hechas, concernientes a la política, el nacionalismo y la revolución, lo mismo que la función social del escritor y la literatura en su conjunto (Plural en la cultura literaria y política latinoamericana. De Tlatelolco a El ogro filantrópico, Fondo de Cultura Económica, México, 2011, p. 190. Véase en la Revista Nueva Era 6, República Cultural, México, 2012, pp. 130-132)”. “Estoy seguro de que mañana, nuestros hijos y nietos recordarán a Mario Vargas Llosa, al noNúMERO 96

velista, al creador de mundos tan reales y fantásticos como la realidad misma, pero igualmente al combatiente civil y al demócrata. Saludo en él a la rara síntesis de la imaginación literaria y la moral pública” apuntó Octavio Paz en su libro Pequeña crónica de grandes días (Fondo de Cultura Económica, México, 1990, p. 169). méxico: elecciones 2012 “Respecto a las elecciones en México, si el PRI ganara no creo que sería el mismo PRI, mi impresión es que la democracia mexicana ha avanzado demasiado como para restablecer el control total que este partido tuvo en el pasado. Ahora existen partidos políticos, libertad de expresión, libertad de crítica. Mi visión es que si regresara el PRI con una posición de imponer el control total, creo que habría resistencia por medio de las instituciones democráticas que en todos estos años han venido trabajando. En todo caso, creo que sería muy triste que el PRI regresara al poder, ya que ha representado, durante más de 70 años, el control de la sociedad, de la corrupción, la brutalidad. Es difícil creer que se ha transformado en sí mismo hacia la democracia, no lo creo. La sociedad mexicana resistiría una dictadura perfecta” expresó Vargas Llosa en el Warwick Arts Centre. ¿es posible tener la figura del héroe en nuestros tiempos? “Contestaré con la cita del filósofo liberal  Karl Popper. Unos meses antes de morir le preguntaron: ¿Qué piensa usted de nuestro tiempo, en el que existen guerras y  catástrofes? A lo que él contestó: ‘Sí hay cosas terribles en nuestro mundo, sin embargo, nunca en la enorme historia de la humanidad hemos tenido tantas armas y conocimiento en todas las áreas del saber que nos impidan combatir al enemigo, como lo es la pobreza, el hambre, la enfermedad, el crimen o la brutalidad.

Tenemos, además, la experiencia que nos ha enseñado lo que deberíamos hacer y lo que no, para combatir toda esta adversidad’. “Los jóvenes deben pensar en todo esto para defenderse de este mal que aún persiste, la cuestión es que ahora se puede resolver comparado con los siglos anteriores. De manera que pienso que los jóvenes pueden ser héroes, les pido a los jóvenes que hagan ese cambio que es posible, en lugar de ponerse deprimidos, el tiempo de los héroes es posible en nuestros tiempos: ¡Elijan ser héroes!” finalizó Vargas Llosa. Eduardo Estala Rojas, mexicano, es poeta y crítico cultural. Miembro del consejo editorial de contratiempo. Actualmente es Asesor Invitado del II Encuentro de Escritores por Ciudad Juárez, Chihuahua, México. Reside en Nottingham, Reino Unido. eduardoestalarojas@gmail.com contratiempo

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Sup. De izquierda a derecha: John King, Efraín Kristal, Mario Vargas Llosa, Alonso Cueto y Maria Luddy. Fotografía: Eduardo Estala Rojas. Inf. Portada en inglés de The Cambridge Companion to Mario Vargas Llosa; portada en inglés de The Dream of the Celt y portada en español de El sueño del celta.


MÚSICA

¡música pa’ las calles de Chicago! Catalina María Johnson

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n esta época de estar bajo el reino de un nuevo alcalde, se han reestructurado los departamentos anteriormente encargados de gestionar los asuntos culturales de la ciudad. En la transición, perdieron sus puestos varios individuos que tenían a su cargo la programación de música internacional en sitios como el Chicago Cultural Center y el Pritzker Pavillion de Millenium Park. De paso, nuestro famoso verano musical de antaño en el centro de la ciudad con su reconocida serie “Music Without Borders”, que fuera envidia de muchas ciudades de mucho mayor tamaño y población, pareciera haber quedado en meros recuerdos. Felizmente, por otras partes de la ciudad, el mes de julio nos brindará dos festivales que ofrecen la oportunidad de disfrutar al aire libre la música de artistas internacionales de excelente trayectoria, lo que seguro nos pondrá a bailar de gusto

Square roots Festival

en la calle al son de la salsa, cumbia psicodélica, reggae latino, y hip hop africano, entre otros ritmos sabrosos. A continuación resaltamos algunos de estos conciertos. Considérenlo solamente un tentempié - para la programación completa por favor visiten las páginas web indicadas. Para mayor información sobre los festivales: http://www.celebrateclarkstreet.com/schedule/ y http://www.squareroots.org/music/ Catalina María Johnson es miembro del consejo editorial de contratiempo, escritora y locutora/productora de Beat Latino (www.beatlatino.com), programación radial para estaciones de radio pública desde México, D.F. a Berlín.

Celebrate Clark Street

Este año la Old Town School of Folk Music inaugura el Square Roots Festival, reemplazando su reconocido Folk and Roots Festival que se llevó a cabo con gran éxito durante trece años en Welles Park. Como parte de Square Roots, se han programado dos días y medio de música (21 a 23 de julio), actividades familiares, clases de baile y muchas otras actividades que se repartirán entre los dos edificios de Old Town School y Lincoln Avenue entre Wilson y Sunnyside. El festival presentará más de treinta y cinco funciones, que incluyen blues de Mali con Sidi Toure, rock celta de Elephant Revival, reggae de Taj Weekes de Santa Lucía, cumbia rockera y psicodélica de M.A.K.U. Sound System y conciertos de grupos como Orquesta el Macabeo y Mrigya.

Desde hace ya siete años, este festival de dos días (28 y 29 de julio) al que el año pasado asistieron más de 25.000 chicaguenses, despliega entre dos escenarios al extremo norte de Clark Street (entre Morse y Touhy) una extensa muestra de la riqueza cultural del barrio Rogers Park, donde cohabitan el Medio Oriente, México, la India y muchas otras culturas (entre sus 63 mil residentes se hablan más de ochenta idiomas). Además de puestos de comida étnica y artesanía, la programación musical de este año es extraordinaria. Se presentarán la música bubu de Sierra Leona con Junky Nabay, el rock punk activista a favor de inmigrantes de Outernational (cuyo último proyecto se titula “Todos Somos Ilegales”), los dulces ritmos senegaleses de Mouriba Kouyate y más de veinte artistas internacionales, como Los Empresarios y SMOD.

Orquesta el macabeo De Trujillo Alto, Puerto Rico, llega a Chicago por primera vez esta energética agrupación de doce músicos autodidactas. Al ser veteranos de la escena subterránea de la isla, experimentados en rock, hardcore/punk, ska y reggae, le dan un toque bastante punk y activista a ritmos de la década de 1970 en el estilo de la salsa “brava” o “gorda”.

Los empresarios De Washington, D.C., Los Empresarios, encabezados por tres puertorriqueños, traen a Chicago su “Sabor Tropical”, que también es el título de la canción que logró cierto protagonismo en el juego de video de FIFA 2012 de EA Sports. Su potente mezcla de salsa, reggae, cumbia, dub y house promete calentar la calle de Clark.

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mrigya De Nueva Delhi, nos visita también por primera vez esta agrupación de ocho miembros que incluyen violinista y artista de tabla, guitarra y batería. Nombran como influencias e inspiración a Ravi Shankar con los Beatles, Mahavishnu Orchestra, y el jazzista Joe Zawinul, por lo que en su fusión muy original no le temen a combinar la música clásica de la India con blues, funk, folk y jazz.

SmOD Este trío de gran energía y carisma de jóvenes de Mali tiende sus rimas hiphoperas sobre un manto de ritmos africanos que unen guitarra y voz. Sam (la “S” del nombre del grupo, es hijo de las superestrellas Amadou y Mariam de Mali), Ousco y Dronsky le dan una dulzura especial a su rap que a veces evoca beats manuchaoescos, lo que no debe sorprender ya que Manu Chao es el productor del disco debut del trío. JULIO / AGOSTO 2012


PERFIL

JOSÉ FrAnCISCO SALGADO

Curiosidad y asombro por el universo Tanya Victoria

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osé Francisco Salgado, astrónomo y artista visual nacido en Puerto Rico, utiliza el arte para conectarnos ingeniosamente con la ciencia. El 31 de julio se presenta en el festival de Ravinia, a las 8:00 pm, acompañando a la Orquesta Sinfónica de Chicago, con uno de sus más interesantes trabajos, la película sinfónica Gustav Holst’s The Planets, en donde imágenes espectaculares del universo se mueven al ritmo de la suite compuesta en 1917 por Holst. ¿Cómo te diste cuenta que querías ser astrónomo? En tercer grado encontré un libro que era de mi papá, sobre el primer hombre en la Luna, que despertó en mí el interés por el espacio. Ya en séptimo grado leí un libro que hablaba de la astronomía. Con ese segundo libro comienzo a averiguar más. Estudie Física en la universidad de Puerto Rico y después Astronomía en la Universidad de Michigan. La palabra astrónomo como tal se escucha inalcanzable… Cuando conozco a alguien que no es de este campo, la primera reacción es de asombro. Me dicen: eres el primer astrónomo que conozco. Yo tampoco conocía a nadie que fuera astrónomo. Ahora, por medio de libros, documentales, programas de televisión y otros recursos es más sencillo acercarse a la astronomía. Cuéntanos del programa de televisión “Nuestra Galaxia”. Yo participé en ese segmento que estuvo al aire por dos años. Estuve nominado al premio Emmy por mi trabajo como conductor; tenía dos minutos para hablar sobre alguna noticia relacionada con la astronomía o la exploración espacial, utilizaba elementos visuales y contestaba preguntas de los televidentes. No solo eres un astrónomo, sino un fotoastrónomo. Mis padres me compraron mi primera cámara fotográfica cuando estaba en octavo grado y empecé a explorar. Con la fotografía puedes aprender sobre tecnología y ciencia y desarrollar tu espíritu creativo. Tomaba fotografías al sol, las estrellas, los planetas, la luna. El boom creativo fue hace ocho años, cuando las cámaras digitales estaban más disponibles para el usuario común, porque las primeras cámaras eran carísimas. En el 2004 compré mi primera cámara digital, experimento más y más, al punto de que hoy respiro fotografía. Tengo miles de fotografías que aun no he procesado. ¿Y la idea de las películas sinfónicas? Hice una película que tenía como tema principal la astronomía, utilizando imágenes NúMERO 96

con las compude la NASA, aquí tadoras se puede en el Planetario hacer y deshacer. Adler. Entonces Yo experimenté se nos ocurre que con otras cosas, en un segmento antes de tener esta de la película en tecnología, y no vez de imágenes fue tarde. Deje la tomadas a través de banda de rock y me los telescopios, se voy a Michigan: ahí usen imágenes de descubro los prolos telescopios y de gramas de compulos observatorios; tadoras de diseño fui al observatorio gráfico; lo combino de Hawaii y tomé --yo siempre he fotografías durante sido autodidactres noches. Esos ta--, y así pudimos fotogramas termicrear materiales nan en la película. para comunicar la Ésa fue la primera astronomía. Creaba vez que usé mis fohojas sueltas con tografías de forma imágenes llamatiprofesional; había Sup. Jupiter. Cortesía: NASA vas sobre qué tipo hecho muchos Inf. José Francisco Salgado. Fotografía: Lee Pullen de investigaciones trabajos para prose hacían en la Uniyectos personales, como aficionado, pero en ese momento se unen versidad de Michigan: esto se distribuía en los salones de clases en Michigan y Canadá, como como profesión la astronomía y la fotografía. un trabajo de divulgación científica para alentar Ese tipo de fotografía de documental ha tenido mucho éxito, a tal grado que muchos observato- a los jóvenes a estudiar. Ya estaba combinando la astronomía y la educación. rios piden este tipo de visuales: son fotografías de un campo de visión ancho, donde puedes ver ¿Cómo nace la película sinfónica en el Planetalos telescopios moviéndose, los observatorios, la rio Adler? La Chicago Sinfonietta se acerca al Adler y luna poniéndose, el cielo, el paisaje; muchas son nos plantea la idea de tocar la suite Los Planetas parte de documentales de National Geographic de Holst. Ellos querían una proyección durante y de Science Channel. Has acumulado muchas cosas en poco tiempo… el concierto, algo tan sencillo como diapositivas, pero se me ocurre algo más elaborado --una Sí, muchísimas cosas. No pensé que la película, una animación, un video, fotografías fotografía se convertiría en una profesión; lo de la Nasa-- y editarlo a la par con lo que está consideré cuando joven, pero no pensé que mis fotografías estuvieran en National Geographic y sucediendo en la película. Si la música tiene momentos de tensión se muestra, por ejemplo, ahora, incluso, han llegado mucho más lejos. a Júpiter siendo bombardeado por un cometa. El Hemos cubierto la astronomía, la fotografía, resultado es una película que dura casi cincuenahora háblame de la música. ta minutos, donde se fusionan los visuales astroA mí siempre me gusto la música. En la nómicos con la música de Holst de forma que escuela superior comencé a tocar el bajo una refuerce a la otra. Esto tiene mucho éxito y eléctrico, escribí canciones y formé una banda se ha presentado en muchos países; tengo cuade rock. Ahí fue cuando desarrollé al máximo tro trabajos que se han presentado en más de 75 mi creatividad, aunque desde muy pequeño conciertos y han sido vistos por más de 140 mil fui creativo. Era como tener un artista dentro personas en 14 países de todos los continentes, a punto de salir. Era hasta incómodo no saber incluyendo la Antártida, y el trabajo continúa. cómo desarrollar esa destreza más allá de un Mi interés es inspirar a la gente, por medio del pasatiempo. Escribí poesía, canciones y llegó entretenimiento y la educación. hasta las películas. Todo esto viene desde que eras niño, dentro de tu habitación. Tanya Victoria, mexicana, reside en Oak Park, Sí, antes no existían las herramientas de Illinois ahora para desarrollar la creatividad, ahora contratiempo

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FOTOGRAFÍA

Square Root: fotografía y textiles Ignacio Guevara

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l invierno pasado, en Williamsburg, Brooklyn, se reunieron las artistas Summer Romero y Angélica Robles. Summer, diseñadora de textiles y arte terapista, creó varias máscaras de hilo, o telares, como ella les llama. Angélica se encargó de plasmar visualmente con su cámara fotográfica lo que sucedería. Afuera hacia frío, y la nieve caía abundante, excusas válidas para pensarlo dos veces y no salir. Ni Summer, ni Angélica titubearon, con cámara en mano, máscaras y un proyecto que bautizaron “Square Root”, se lanzaron a la busqueda de modelos improvisados. Square Root: ¿Por qué ese título? Es inevitable pensar en matemática al combinar estas dos palabras; pero este proyecto, si bien obedece a un plan premeditado por sus autoras, se concreta gobernado por el azar, que es el propio límite de esta experiencia. Cuando hablamos de raíz, ya sea vegetal o cultural, no pensamos de manera geométrica. Una raíz de un árbol nunca es igual a otra, y lo que define los cimientos culturales de un individuo será imposible definirlos desde una perspectiva exacta o matemática. Cuando Summer y Angélica juegan con este título detectan la dualidad entre lo exacto y lo azaroso. Aunque somos entes únicos, dueños de una cultura que nos define, también somos parte de una sociedad que dicta reglas y nos uniforma moral y éticamente. El comercio y su poder mediático nos tienta con los objetos del deseo, quedamos alienados y convertidos en un inmenso rebaño, y asumimos etiquetas y máscaras de manera natural. Nuestras ciudades son una gigantesca cuadrícula que contiene otra infinita cantidad de cuadrículas, nuestras casas, nuestros objetos, nuestros trayectos, se les puede medir y aplicarles porcentajes, y es en esta exploración donde los textiles de Summer y la fotografía de Angélica se encuentran. el proyecto Summer lleva consigo tres máscaras, que básicamente son cuadrículas, sus colores llamativos recuerdan aquellos usados por muchas de las sociedades indígenas en América Latina. Dentro de un pequeño cubículo metálico, una mujer se dedica a preparar y vender waffles,

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sus clientes en su mayoría, los acompañan con una bebida caliente que compran allí mismo. El enclaustramiento de esa mujer inmediatamente capta la atención de las artistas; la observan por un rato hasta que en su rutina se abre un hueco; aprovechan para presentarse y explicarle el proyecto: es muy sencillo, usted se pone esta máscara y mi amiga le toma fotos. Esta primera modelo accede sin plantear traba alguna, su reacción es más bien positiva, sin duda un buen comienzo. Angélica dispara las primeras fotos, están impregnadas con el aire del anonimato concedido por la máscara, aún así, sin rostro, es fácil identificar el contexto del individuo. El frío arrecia, pero lo es más la emoción que las contagia al revisar las imágenes. Divagan, se detienen, observan, escogen otro posible modelo: una mujer se separa de la muchedumbre, viste de manera única, sus movimientos, su cuerpo entero también es único. Las artistas por medio de sus miradas llegan a un súbito acuerdo, Summer se adelanta, la interpela, y mientras camina a su lado le va explicando. La mujer lleva prisa y no se detiene, ahora Summer suplica, pero la mujer se suelta del anzuelo. La seguridad que les dio tan buen comienzo se enfría con los vientos que barren las heladas aceras de Williamsburg, que están plagadas de vitrinas; Angélica encuentra en ellas su principal fuente de luz, pues ya es tarde y el sol se ha empezado a esconder. Ya han pasado varios minutos sin encontrar modelo; ahora deciden probar suerte en el interior de una tienda de música, en donde dos hombres hablan animadamente, su indumentaria dice invierno. Cada uno tiene su estilo particular; uno de ellos viste una chaqueta deportiva con gorro que cubre con una gruesa gabardina abotonada hasta arriba, y de remate su sombrero de alas pequeñas; el otro chaqueta gruesa de lana y también sombrero; uno sentado en un banco, el otro de pie, rodeados ambos por pequeñas pilas de viejos acetatos, uno de manos cruzadas, el otro con las suyas en el bolsillo. Después de cuatro horas de gente y fotos, Summer y Angélica logran crear una rica galería de personajes, texturas y mensajes.

Ignacio Guevara, escritor y educador costarricense, radicado en Chicago desde hace varios años. Publica varios de sus cuentos en la antología de escritores de contratiempo “En la 18 a la 1”

Una selección de las fotografías de la serie Square Root fueron publicadas por contratiempo en el número 92, de marzo 2012

La exposición Este interesante proyecto se inauguró el 14 de julio en Casa Ciudad de Mexico, Galería Ángel, 314 W. Institute Place, 60610 y la recepción de clausura será el viernes 3 de agosto, de 6:30 p.m. a 9 p.m. Además de la fotografía de Angélica, Summer presentará simultáneamente su colección de ropa llamada Polvo Estelar de la serie GAINAUTA

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COnTrAFOTO

Ignacio Guevara

CHema Skandal!

- www.chemaskandal.com


MIRADA CÓMPLICE

VAHO De LA TIerrA

el mundo mágico y onírico de Denise milan

Cortesía: Chicago Cultural Center

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MIRADA CÓMPLICE

Esmeralda Morales

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quellos que han tenido la oportunidad de estar en la selva brasileña y respirar el latido de su ecosistema, dicen que experimentan una especie de trance involuntario. Pareciera que nace ahí la vida misma de todas las especies, los colores, texturas y olores. Esta es la sensación que provocan las obras de Denise Milan expuestas en el Chicago Cultural Center. La exhibición Mist of the Earth o Vaho de la Tierra presenta el trabajo que esta artista brasileña ha estado creando por años y revela su interés y preocupación por esas tierras que están cambiando su paisaje, lo que amenaza la vida de miles de especies. El collage en sus obras muestra el “ensamble” de fotografías tomadas durante el curso de muchos años de viajes que Denise ha hecho a la Costa Atlántica de la selva brasileña, y que traducen la magia, el movimiento y la fusión de sus habitantes con su entorno. El resultado es una creación de nuevas formas a partir de imágenes que conocemos, nuevos paisajes con elementos puestos en un nuevo contexto y la sensación de estar participando en un sueño compartido a

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través de los ojos de la artista. La técnica del collage reúne diferentes elementos que parecieran no tener relación entre sí y los pone bajo un mismo marco para crear nuevos lenguajes visuales que puedan expresar la visión muy particular de Milan. Maestros del collage del siglo pasado como Pablo Picasso, Jess Collins o Peter Blake, yuxtaponen imágenes que manifiestan alegorías de sus sociedades. En el caso de las obras de Collins, hay un énfasis en la relación destructiva entre las ciudades y lo masculino del género humano. Las obras de Denise Milan comunican lo opuesto, hablan de abundancia, del equilibrio perfecto de la humanidad con la naturaleza y de la unión que da vida. Cada una de las piezas de esta exhibición es una hipérbole del color y belleza emergidos de las raíces de nuestra Tierra y nos reitera la paradoja de su fuerza y su fragilidad simultáneas. El tema de la creación es recurrente en las obras de esta exhibición: madres amamantando, vacas ofreciendo sus ubres, imágenes de minerales expuestos esperando ser preñados y un sin fin de nuevas formas concebidas a partir

de trozos de un todo. Denise Milan es una artista y activista multidisciplinaria que trabaja escultura, foto collage, y otras técnicas. Es una representante del movimiento Arte Público en Brasil y ha exhibido su trabajo en instituciones de Brasil, Israel, México, Estados Unidos, Inglaterra Francia y otros países. Americas’ Courtyard, una de las mayores esculturas de la artista es parte de la colección permanente de arte público de la Ciudad de Chicago, expuesta en el Museum Campus. La exhibición Mist of the Earth se encuentra en el Chicago Cultural Center y está abierta al público hasta el 6 de enero de 2013. Chicago Cultural Center 78 E. Washington St., Chicago Rooms Chicago IL 60602 Phone: 312.744.6630 www.chicagoculturalcenter.org

Esmeralda Morales, mexicana, diseñadora gráfica radicada en Chicago

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EDICIONES

VOCESUELTAS

EDICIONES VOCESUELTAS

Tantos recorridos, tantas historias de inmigración que encuentran en común una sola cosa: el idioma español. contratiempo ha creado Ediciones Vocesueltas para diseminar y promover la literatura escrita en español en Chicago. Estos proyectos de publicación conjunta con los autores han dado frutos desde el 2007, habiéndose publicado seis libros a la fecha. Debemos un agradecimiento especial a los autores publicados en Vocesueltas, cuyo ímpetu, talento y generosidad han hecho posible el establecimiento de este sello editorial. Información: info@contratiempo.net

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01 A veces llovía en Chicago. Por: Gerardo Cárdenas

03 Extrasístoles (y otros accidentes). Por: Jochy Herrera

Gerardo Cárdenas urde un mosaico de tramas y memorias que se confunden, difuminan y entroncan hasta el punto de hacernos olvidar o recordar qué porcentaje de espejismo yace o subyace en lo que él cuenta o el lector infiere que ocurre en Chicago y sus alrededores. — René Rodríguez Soriano Precio US$12.95. 1a. edición (Marzo, 2011) . En español.

Las páginas de Extrasístoles nos dejan la impresión que el autor es un espíritu esencialmente ávido y curioso: no solamente un especialista en cardiología, sino un humanista a quien, como a Terencio, “nada de lo humano le es ajeno”. Para nuestra buena fortuna como lectores. —F. González-Crussí Precio: US$ 19.99. 1ª. Edición (abril, 2009). En español.

02 En la 18 a la 1. Por: Escritores de contratiempo en Chicago

04 Jaleos y denuncias. Por: Stanislaw Jaroszek

Este libro es, además de antología, una muestra, y también un repertorio: selecciona lo más representativo de cada autor, muestra la diversidad de su talento, y documenta el estado de la literatura hispánica en su estancia en Chicago. — Julio Ortega Precio US$14.99. 1a. edición (Septiembre, 2010). En español.

Si es un misterio porque el ser humano narra, el que un individuo decida narrar por escrito, y además en una lengua que aprendió de adulto, es un doble misterio. Stanislaw escribe para entrar en diálogo con los hispanoparlantes de Chicago. —Paul A. Schoeder Rodríguez Precio: US$14. 1a. edición (Abril, 2010). En español.

CONVOCATORIA Contratiempo, NFP, convoca a escritores del área de Chicago a participar en el próximo Recital Mundial de Poesía de Escritores por Juárez que se llevará a cabo en Calles y Sueños, en Chicago, el próximo 1 de septiembre. Escritores por Juárez es una organización fundada en Ciudad Juárez (México) por escritores, periodistas y promotores culturales y orientada a generar conciencia sobre los efectos de la violencia en esa ciudad y en todo México, y a crear, promover y utilizar el arte en toda sus formas para generar la participación ciudadana hacia una cultura de paz y diálogo. Contratiempo se ha unido al movimiento de Escritores por Juárez, como co-patrocinador de su Segundo Encuentro que tendrá lugar del 30 de agosto al 2 de septiembre del 20012, y organizando un recital (ver anuncio en contraportada) de poesía a verificarse el 1 de septiembre. Para el recital de Chicago, se abre a partir de hoy la siguiente: CONVOCATORIA 1— Se invita a escritores radicados en Chicago a someter textos poéticos para participar en el Recital Simultáneo de Poesía de Escritores por Juárez. 2— Los trabajos participantes, para optar a selección, deberán abordar en forma poética los temas de la violencia y/o la búsqueda de la paz. 3— Los poemas pueden ser sometidos en español por

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05 Desarraigos: Cuatro poetas latinoamericanos en Chicago. Por: Jorge Hernández, Febronio Zatarain, Juana Iris Goergen y León Leiva Gallardo Desarraigos es la conjunción de cuatro voces en el desasosiego, voces bien plantadas en el terreno de la poesía. Cuatro latinoamericanos en Chicago entregando al mundo sus visiones y sus cantos. Vale la pena entrar al mundo al que nos invitan, pasar al otro lado del espejo. —Hugo Gutiérrez Vega Precio: US$ 15. 1ª. Edición (mayo, 2008). En español.

06 Vocesueltas: Cuatro cuentistas de Chicago. Por: Raúl Dorantes, Bernardo Navia, Fernando Olszanski y om Ulloa Es en Chicago donde precisamente un grupo de escritores, reunidos en torno a la revista contratiempo, lanzan esta antología de cuentos, que mucho prestigio ha de dar tanto a los autores y a la literatura en español de esa metrópolis como al español que se escribe en Estados Unidos. —Luis Leal Precio: US$ 15. 1ª. Edición (agosto, 2007). En español.

TALLER DE CREACIÓN LITERARIA

escrito, o en formatos de audiopoema y/o videopoema. La extensión es libre, pero los autores seleccionados deben considerar que la lectura o ejecución del poema no debe rebasar los cinco (5) minutos. 4— Cualquier autor puede someter más de un poema: sin embargo, en los casos en que se un autor someta más de un trabajo se hará una selección de la cual leerá durante el evento. 5— Al menos ocho de los trabajos sometidos, a criterio de integrantes del Consejo Editorial de contratiempo, integrarán el programa oficial del recital. 6— Junto con el texto, audiopoema, o videopoema, los autores deben adjuntar sus datos de contacto: teléfono, dirección de email, etcétera ya sea dentro del archivo Word si se trata de texto, o en archivo Word por separado si se somete un audio o video poema. 7— El plazo de envío de materiales se abre con la publicación de esta convocatoria, y concluye la medianoche del 31 de julio de 2012. 8— Los autores deberán estar físicamente presente en Calles y Sueños, el 1 de septiembre, para la lectura o presentación de sus trabajos. Los ocho trabajos seleccionados para la sección oficial serán publicados en una posterior edición de contratiempo, y en el blog o espacios online e impresos determinados por Escritores por Juárez. 9—Los poemas, en el formato que sea, deberán ser sometidos al sitio Web: https://dropbox.yousendit.com/ contratiempo.

DÓNDE: 1702 S. Halsted, Chicago IL 60608. CUÁNTO: Gratuito. CUÁNDO: Dos domingos por mes a la 1 pm. INFORMACIÓN: 312 666 746 info@contratiempo.net “Aquí en Chicago el desafío choca con contratiempo, un oasis linguístico para aquellos de nosotros que pretendemos hacer literatura en español. En lo personal, contratiempo y el taller han sido un recurso indispensable, un respiro, una comunidad, un bastión para el vernáculo”, Rafael Franco, periodista, fotógrafo y traductor puertorriqueño


DOSSIER

erotismo: transgresiones, disgresiones y excitaciones

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na de las fotografías que ilustran al extraordinario ensayo El erotismo del filósofo francés Georges Bataille, muestra una escultura del templo de Dionisos en Delos. Esa escultura es la de un falo erecto. Por efectos del tiempo, el descuido o las guerras, el falo está cercenado a la mitad. La inquietante imagen sirve a Bataille para introducirnos al tema del erotismo desde la perspectiva tanto de lo incompleto, como de la angustiosa búsqueda humana de lo total. Bataille habla también del erotismo como una transgresión. El humano es el único animal que ha transformado la actividad sexual en erótica. Lo hace, teoriza el filósofo, porque es un ser discontinuo, incompleto, que busca desesperadamente puentes que enlacen la vida y la muerte. Pero al final es un ser que, aún en medio del éxtasis erótico es, como la escultura en Delos, algo incompleto, mutilado, vulnerado en su propia transgresión. El erotismo, continúa Bataille, es vida en tanto nos refugiamos en él por terror a la muerte; creamos entonces las interdicciones religiosas, morales y sociales, para poderlas romper y así afirmar la vida en el grito angustioso y liberador del orgasmo. En ello, somos seres que sintiéndonos eternos, inmortales, nos definimos en ese instante, en ese segundo, de la plenitud física y amorosa. Atrapamos lo inatrapable, nos seducen nuestras propias contradicciones. Para explorar el erotismo, el número 96 de contratiempo busca tanto al cuerpo, como a la Historia, y a la literatura impresa, tanto como a los nuevos formatos digitales. El erotismo, siguiendo a Bataille, es la pulsión más antigua de la especie humana. ¿Por qué no habría de sobrevivir en los espacios cibernéticos, digitales y de redes sociales? El diseñador mexicano Ernesto Gutiérrez Cortés da inicio al dossier con una reflexión histórico/estética sobre los senos, foco de deseos que hacen a algunos hablar de “manzanas del amor”, y a otros decir “las tetas son las tetas”. La adoración es, en el fondo, la misma. El ensayista dominicano Jochy Herrera recorre la historia de la civilización para encontrar al erotismo como una constante en el discurso, especialmente en el discurso artístico, y se pregunta si la modernidad no estará a punto de arrebatarnos a Eros. En respuesta, la poeta, podcastera y bloguera mexicana Claudia Contreras responde en entrevista que Eros está en todas partes, pero sobre todo en el monstruo erótico interior y que si el erotismo se manifiesta libremente en medios como Twitter, es porque nunca dejará de sorprendernos. No menos fascinante es el perfil que Tanya Victoria hace de una mujer suburbana que, en plena edad madura, expresa libremente su sexualidad a través de lo que se conoce como el erotismo cougar: la mujer que, probando las limitaciones evidentes de las teorías de Bataille, hace del hombre el objeto de su deseo. NúMERO 96

El dossier mira también hacia la literatura erótica contemporánea: el catedrático de Northeastern Illinois University, Brandon Bisbey, hace un recorrido por la literatura erótica mexicana para encontrar señales de identidad que interrelacionen a sus autores. Y el escritor mexicano David Miklos, que ha obtenido un importante éxito de crítica con la novela erótica Brama, nos cuenta cómo escribió ese libro, revelando que aún en el momento de la creación – erótico en sí mismo – el ser humano es cotidianeidad, esfuerzo y trabajo tanto como furia, pasión e inspiración. Esperamos que este dossier conceda a nuestros lectores agradables y transgresores placeres.

Ilustración: Cecilia Pego

Gerardo Cárdenas, director editorial contratiempo

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DOSSIER

«Pectus amatum» Ernesto Gutiérrez Cortés Tus dos pechos, cual dos crías mellizas de gacela. Tu talle se parece a la palmera, tus pechos, a los racimos. Me dije: Subiré a la palmera, recogeré sus frutos. ¡Sean tus pechos como racimos de uvas…! Biblia, Cantar de los Cantares, Quinto poema, Versículos: 7:4 / 7:8 / 7:9 Cuando los poetas hablan de la muerte, la llaman el lugar “sin senos”. Ramón Gómez de la Serna Las tetas son las tetas Camión en la Central de Abasto, D.F. “Esas manzanas del amor, están hechas por Dios”. Dr. House, segunda temporada, programa 5

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bres, los senos son únicamente meros adornos sexuales: las joyas de la corona de la feminidad. Sin embargo, esta visión sexualizada del pecho no es universal. En África o en el Pacífico Sur, las mujeres desde tiempos inmemoriales han lucido sus senos al aire, el pecho femenino no ha adquirido el significado predominantemente erótico que ha alcanzado en Occidente. Las culturas no occidentales tienen sus propios fetiches: los pies diminutos en China, la nuca en Japón, las nalgas en África y el Caribe y la nariz en el Ártico. En cada caso, la parte del cuerpo que soporta la carga sexual, lo que Mallarmé llamó “la veladura erótica” debe gran parte de su encanto al ocultamiento total o parcial. Conceptuación artística y estética

Cuándo fue qué las mamas, cuya estricta y única función es la de alimentar al neonato, pasaron a ser, además, objeto de deseo? ¿Habrán ejercido siempre una gran carga de atracción erótica y estética? Al principio fue el pecho y este era sagrado, nadie habría sobrevivido sin él. A lo largo de la historia de Occidente los senos se han ido incorporando como símbolo, con multitud de significados a partir de los cuales han sido representados casi siempre en dos variantes: el “seno erótico” y el “seno nutritivo”. Siguiendo con la cultura Occidental —y con cualquier material: pintura, escultura, literatura, fotografía, publicidad e incluso tratados médicos— es posible seguir el paso histórico, desde la diosa Isis, quien concedía la inmortalidad a quien se nutriera de sus pechos, pasando por Dante, quien en la Divina Comedia (ca. 1304) en el Canto XXIII – Aro Sexto: Gula, censura la exhibición del escote de las florentinas al escribir “Veo un futuro tiempo prometido, que a la hora del presente pronto siga, en que será en el púlpito prohibido a las desvergonzadas florentinas mostrar los senos sin cendal tupido» y llegar a Jean Fouquet quien con la pintura La Virgen con el niño del Díptico de Melun marca la transición entre el pecho sagrado de la Edad Media y el pecho erótico del Renacimiento. Durante la Edad Media la mujer más honrada era la de trece o catorce años. A esa edad se casaba, concebía un hijo, y probablemente moría a los veinticinco años, de modo que los senos más atractivos eran los pequeños. Eso es evidente en las imágenes y en la poesía del Medioevo. Cuando el promedio de vida se extiende y el acento comienza a ponerse ya no en la esfera espiritual sino en la material —tal es el caso del Renacimiento— el ideal de mujer cambia y se impone la moda de los senos grandes. Para la mayoría, principalmente para los hom-

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Un par perfecto, dos formas casi perfectas, porque la forma más perfecta es la esfera, pero la belleza de los senos es más sugestiva porque se trata de dos volúmenes orgánicos, que en su estado más saludable bien podrían ser el símbolo de la plenitud de la vida. La emoción que suscita la visión de un par de senos es comparable con el placer de ver la belleza en su estado puro; formas de senos los hay de diversas conformaciones, los enjutos, los de la mujer púber o de la esbelta, pechos cónicos que si acaban en una punta que mira al cielo suelen ser de una amenazante sensualidad; los redondos cuasi esféricos son los que resultan más atrayentes a todos los sentidos, pues uno quiere no solo mirarlos, sino también tocarlos, olerlos y degustarlos (no es posible oírlos, si no…); senos en forma de pera que cuelgan un poco pero en cuya pesantez reside la gravedad sensual de la carne; pechos chicos que son como un bocadillo; pechos voluptuosos que estimulan más la vista y la imaginación. No olvidar el pezón, que es el punto central de atracción visual de los senos: los pezones chicos con una areola discreta tienen un tierno encanto; los pezones grandes con una areola extendida como un halo tienen la presencia de un círculo magnético que manifiesta toda la generosidad de los senos que los poseen; pezones erectos que funcionan como un resorte mágico, como una cercana alusión al falo erecto. La invitación al tacto, pero sobre todo a la boca nace de la vista de un par de senos redondos, grandes y con pezones erectos de aureola amplia; del color, hay quienes prefieren una piel de tez trigueña y ligeramente bronceada con pezones carmesí. Sobre la textura de la piel, siempre se ha catalogado como la más excelsa una piel sedosa y suave; sobre la consis-

tencia, se opina que la turgencia y cierta pesantez hacen a un par de pechos masas de carne que resulta muy agradable acariciar, apretar y amasar. El carácter verdaderamente erótico del cuerpo femenino lo constituyen los senos, porque son la parte más bella de su corporalidad aunque como opinara Gustave Coubert, “la vulva en realidad no es bella sino sublime, pues es el origen del todo aunque la oculten”; en cambio, los senos se muestran y se exhiben con orgullo y a veces sin el menor recato o pudor, porque se sabe que los senos son bellos como los labios, como los hombros o el cuello de una mujer, pero infinitamente superiores. No me interesa aquí hacer una referencia a la madre y al acto de amamantar, porque los senos se entienden entonces desde su función orgánica y no estética o artística; sino a su belleza, que es la apreciación desde el ángulo formal y sensorial, como dos objetos de la realidad corporal que se consumen por medio de la percepción, pero que constituyen un símbolo de la sexualidad femenina y del erotismo, porque nutren nuestra fantasía a través de la imaginación. En la tradición del desnudo en el arte occidental los senos se muestran como signos de la belleza, en tanto que la vulva o el pene generalmente permanecen ocultos tras un discreto velo.

Ilustración: Cecilia Pego

Ernesto Gutiérrez Cortés, Diseñador editorial. Maestria en Artes Visuales por la Universidad Nacional Autónoma de México. Director de «Inquirere® | Agencia de Investigación Documental. www.inquirere.mx | egc@inquirere.mx JULIO / AGOSTO 2012


DOSSIER

Las mujeres pantera Tanya Victoria

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uando estaba en quinto de primaria se corrió el rumor de que unas señoras, guapas y bien vestidas, invitaban a estudiantes de preparatoria a un departamento en donde se convertían en diosas obscenas. Un día, que parecía ser de suerte para un chico nuevo en este ambiente, se convirtió en el peor de su vida al descubrir que una de las mujeres era su madre. Haya o no sido verdad el rumor, esa madre era una mujer pantera, o como se dice en inglés, cougar. El tema de las mujeres fatales siempre me ha interesado; quizás a raíz de ese rumor me di a la tarea de entrevistar a Andrea Revermann, residente de un suburbio de Chicago, quien se define como cougar graduada. ¿Como fueron tus primeros pasos en la vida salvaje? La primera vez que salí con un hombre menor se dio por casualidad. Estaba con mi mejor amiga cenando, teníamos 39 años, solteras, sin pretendientes que valieran la pena; en otra mesa un grupo de chicos de veintitantos años nos estuvieron coqueteando. Después de que nos cayó el veinte, porque no pensamos que realmente quisieran acercarse a nosotras, les seguimos el juego. Hasta ese momento yo creía que acostarse con un chamaco era aberrante y de flojera, yo nunca salí a patear loncheras, sino a buscar un hombrón. Aunque tenía más de treinta años me faltaba mucho por aprender y un hombre menor que yo no podría darme lo que necesitaba. Más rápido cae un hablador que un cojo: con el nene me divertí horrores. Terminamos en casa de no sé quién, no los volvimos a ver, para qué. Ese fue el comienzo de mi plenitud sexual, de mi carrera como mujer fatal. Después de varios años, ya graduada como cougar, lo que hago es divertirme, y ligar a chicos menores que yo es un pasatiempo. ¿Cómo te acercas a ellos? Siendo sincera. No es difícil atraerlos, me gusta arreglarme y llamar la atención, me cuido mucho más que antes, me veo bien y me siento mejor. Me encanta ponerlos nerviosos. Para salir con ellos, me basta con decírselos: Honey, let’s have fun together. No pregunto si quieren salir, les digo, vamos a salir. A mis amigas y a mí nos gusta ir a los entrenamientos de football en las preparatorias. Hasta ahora a nadie le parece incorrecto; si fuéramos cuatro NúMERO 96

hombres de cuarenta y tantos viendo a las porristas, ya nos hubiéramos metido en un problema. ¿Te gusta salir con diferentes chicos o siempre es el mismo? Cuando el chico cumple con los requisitos puede ser el mismo una y otra vez: a mí me encantan los inexpertos. ¿Por qué los inexpertos? ¿Cuáles son los requisitos? Me gusta ser la que domina, estar encima de él, controlar ritmo, profundidad. Controladora es mi segundo nombre. Salgo con tres amigas más. A Carmen le gustan los niños bonitos; a Rita, la más joven, de 40 años, los prefiere rebeldes, que tomen, bailen, que les guste de todo, hasta el látigo; a Cristina le gustan todos, feos, guapos, gordos, flacos, nerds, rebeldes, de todo. A mí me gusta que me vean como su líder. Tú te das cuenta, seas o no cougar, cuando alguien se inhibe al estar junto a ti. Si los veo a los ojos y después no dejo de verle los labios y se pone rojo, nerviosito, ese me gusta. Hace poco salí con un chico de 23 años, con bastante experiencia. Lo que más me estimuló fue cuando me dijo que nunca había tenido sensaciones

Ilustración: Cecilia Pego

tan intensas. Yo tampoco las había tenido, pero no se lo dije; él es mi toy boy favorito. ¿En tu opinión las cougars necesitan ser sofisticadas? ¿Le has pagado a algún chavo? No creo que tengas que ser sofisticada. Las cougars no tienen por qué ser ricas ni excéntricas, solamente atrevidas y cargadas de deseo. Hay mujeres a las que les gusta pagar por el hotel y todo. A mí no me gusta pagar por los servicios de nadie, cada quien su gusto. ¿Como defines tu a una mujer pantera? Mujeres que salen con hombres más jóvenes que ellas. ¿Incluidas las que tienen una relación estable con un hombre menor? Mi idea de cougar no es esa. Entonces ya no buscan una presa, sino una pareja, pero hay diferentes puntos de vista, hasta páginas web hay, también hubo un reality show. ¿Estos hombres son presas? Por supuesto y les encanta. ¿Por qué crees que a los hombres menores que tú les guste salir contigo? ¿Porque les encanta? Mira, para los hombres una cougar es un sueño hecho realidad, no todos tienen la oportunidad de conocer a alguna, pero todos quisieran tenerla. Salir con muchachas de la misma edad puede terminar en embarazo; ese es un motivo para preferirlas mayores, además de que el hecho de que una mujer sepa lo que hace y lo haga bien siempre va a ser más atractivo que una relación con una chica llena de limitaciones y tabúes. Para ponerle punto final al tema de las mujeres pantera y cougars, los dejo con esta frase del libro Las mujeres que corren con lobos de la doctora Clarissa Pinkola Estés: “Todos sentimos el anhelo de lo salvaje. Y este anhelo tiene muy pocos antídotos culturalmente aceptados. Nos han enseñado a avergonzarnos de este deseo. Nos hemos dejado el cabello largo y con él ocultamos nuestros sentimientos. Pero la sombra de la Mujer Salvaje acecha todavía a nuestra espalda de día y de noche. Dondequiera que estemos, la sombra que trota detrás de nosotros tiene sin duda cuatro patas”.

Tanya Victoria, mexicana, reside en Oak Park contratiempo

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erótica Jochy Herrera

El fuego original y primordial, la sexualidad, levanta la llama roja del erotismo y ésta, a su vez, sostiene y alza otra llama, azul y trémula: la del amor.

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Erotismo y amor: la llama doble de la vida. Octavio Paz

ice Paz que el encuentro erótico comienza con la visión del cuerpo deseado. “Vestido o desnudo, el cuerpo es una presencia: una forma que por un instante, es todas las formas del mundo”. Y así lo establece porque sabe que al abrazar esa presencia “dejamos de verla, y ella misma deja de ser presencia; dispersión del cuerpo deseado”. Justamente, es en esta imagen de la anatomía deseada donde parecen yacer los íconos fundamentales que atan la pasión amorosa –que no necesariamente el amor–, a los objetos que la atrapan en su constitución física y sensual. El mítico corpus de la erótica en la modernidad ha intentado equiparar lo pornográfico, es decir, lo que carece de imaginación (ya que la explícita imagen lo muestra todo), a la historia que los cuerpos erotizados inscriben entre la carne real y el territorio de los sueños, en nuestro caso, en las fronteras del deseo. Como tal, insiste la época que nos ocupa en separar el ánima animal del animal humano; accidente que en la mirada de Luis Eduardo Aute confiesa una sola cosa trágica: el que hoy ya no parece hacerse el amor, sino aeróbicos de genitales. Antes En la tradición helénica-romana el Eros, dios del amor, fue procreado por Afrodita y Hares; en otras versiones Parménides, Hesíodo y Aristófanes le adjudican orígenes diferentes: uno a partir del Caos primordial, y el otro desde un huevo incubado por Nix (la Noche). Por igual, los pensadores de la antigüedad también sostuvieron posiciones marcadamente disímiles sobre el sentimiento amoroso y sobre la sexualidad, observaciones que han sido recientemente revisadas por el filósofo mexicano Xabier Coronado. En el célebre Banquete, por ejemplo, Platón establece una compleja relación entre el amor, lo carnal, y el ideal existencial; la dinámica expresada por Fedro –Eros como símbolo de la pasión sexual–, por Pausánias, que asegura la existencia de dos Eros, el del amor elevado y el de los que desean más los cuerpos que sus

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almas, y la visión del médico Erixímaco que alertaba a favor de la cautela “para cosechar el placer sin que provoque ningún exceso”. Ovidio, por su parte, construyó un tratado sobre cómo amar; un arte amatorio que convertido en técnica, quiso ser enseñanza en un delicado territorio: el del amor, latitud donde la razón no ocupa lugar. En este extenso poema narrado durante el forzado exilio al que Augusto le condena en el siglo VIII A.C., aparecen textos donde lo lúdico y lo corporal logran convertirse en “un recuento ingenuo del deporte de los cuerpos”; en alertas a favor y en contra de la misteriosa fuerza de Eros. En Ars amatoria encontramos pícaras advertencias dirigidas a embobados jóvenes y a mujeres que al parecer de Ovidio –en ocasiones peligrosamente cercano al dogma del sentir misógino de la modernidad– estaban necesitados de consejos y pautas en el arte de la entrega corporal; del lenguaje embriagado por el deseo que, en sus palabras, debe ser depositado en los confines de la anatomía: “Cada cual se conozca bien a sí misma y preste a su cuerpo diversas actitudes: no favorece a todas la misma postura. La que sea de lindo rostro, yazca en posición supina, y la que tenga hermosa la espalda, ofrézcala a los ojos del amante (...) la que es pequeña, monte a caballo; póngase de rodillas sobre el lecho flexionando suavemente la cabeza hacia atrás, la de pechos prominentes (...) Siéntase la mujer abrasada hasta la médula de los huesos, y el goce se dividirá por igual entre los dos amantes; que no cesen las dulces palabras, los suaves murmullos y los deseos atrevidos que estimulan el vigor en tan alegres combates. Y tú, a quien la naturaleza negó la sensación de los placeres de Venus, finge sus gratos deliquios con falsas palabras. Desgraciada de aquella que tiene embotado el órgano en que deben gozar lo mismo la hembra que el varón, y cuando finjas, procura que tus movimientos y el brillo de tus ojos ayuden al engaño, y lo acrediten de verdadero frenesí, y que la voz y la respiración fatigosa solivianten el apetito”. Las referencias más primitivas a la erótica gráfica, sin embargo, datan del año 13,500 A.C y están localizadas en la cueva de Lascaux del sureste francés; allí yacen las más hermosas y mejor preservadas muestras del arte rupestre y paleolítico. Entre ellas hay una imagen particular, que según George Bataille es “la

primera prueba humanamente establecida (de) descender al abismo abierto en nosotros por el erotismo y la muerte (…) el reencuentro del tema del pecado original, de la leyenda bíblica de la muerte ligada al pecado, a la exaltación sexual. Al erotismo”. Se trata de un hombre con cabeza de pájaro, tal vez muerto y con el pene erecto, caído frente a un agonizante bisonte abandonado a la furia, que haciéndole frente al hombre, muestra sus entrañas abiertas; un pájaro y un rinoceronte son testigos de la escena. Es ésta una pintura donde víctima y victimario aparecen en aquel “último instante” cuando la angustia es supremo gozo detrás de la protagónica relación sexo-muerte; lo que el autor de Las lágrimas de Eros catalogó como el “enigma que define ese aspecto del hombre al que es en vano descuidar u omitir, y al cual, el nombre de erotismo designa”. Después Aquella comunión, a veces batalla, entre sexo y muerte no fue territorio exclusivo del Bataille de Lascaux; Eros y Tánatos también perturbaron el pensamiento freudiano desde los rincones del psicoanálisis, paradoja que al parecer del pensador vienés, alimentó las fuerzas esenciales conformadoras de la conducta de los organismos vivos. Es justo indicar que estas ideas habían sido ya enunciadas por el filósofo griego Empédocles de Agriento cuando en el siglo V a.C. hablaba de amor y discordia; del Eros (amor) que tiende a unir y crear; y de Tánatos (la muerte) que deshace y destruye. El erotismo “pararrayos inventado por el hombre víctima de la perenne descarga eléctrica de la sexualidad”, en la voz de Octavio Paz. Bataille confesó en una ocasión lo que consideraba la imposibilidad de representar la encrucijada de las “violencias fundamentales” que constituyen el erotismo y la muerte; simultáneamente afirmaba también que Eros se expresa como una lucha entre naturaleza y cultura, entre necesidad y deseo. Freud, por su parte, las consideraba convivencias de la “pulsión de la vida y la muerte”; clarividentes expresiones de la más íntima contradicción que niega, y a la vez explica, nuestra condición humana, malvada y sublime, definida por dicho sistema de opuestos mutuamente dependientes: “La verdad oculta tras de todo esto, que negaríamos de buen grado, es la de que el hombre no es sólo una criatura tierna y JULIO / AGOSTO 2012


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necesitada de amor, que sólo osaría defenderse si se le atacara, sino, por el contrario, un ser entre cuyas disposiciones instintivas también debe incluirse una buena porción de agresividad. Por consiguiente, el prójimo no le representa únicamente un posible colaborador y objeto sexual, sino también un motivo de tentación para satisfacer en él su agresividad, para explotar su capacidad de trabajo sin retribuirla, para aprovecharlo sexualmente sin su consentimiento, para apoderarse de sus bienes, para humillarlo, para ocasionarle sufrimientos, martirizarlo y matarlo”. Si para Bataille el acto erótico es un instrumento de la transgresión (donde la sexualidad es reminiscencia de la animalidad hacia la que el deseo nos arrastra), para Freud, Eros es el todo: la fuerza, el origen, el motivo y la guía del ejercicio de la razón. Nótese que para ambos el erotismo representa un desafío de porte filosófico ya que, entendido de la manera que le plantean, éste viaja desde el ya mencionado instinto animal hasta el territorio de lo humano; desde el ejercicio del amor hasta lo que ha sido prohibido; desde la reproducción y sus menesteres hasta los dictados de la religiosidad impuesta. Arribando, por supuesto, a los dominios del Capital, el incuestionable nuevo propietario del ejercicio sexual en Occidente. ¿Qué lugar ocupará entonces el amor en ese campo de batalla que protagonizan Eros y Tánatos? A mi parecer, será la imaginación de los amantes atrapados por la magia de la atracción mutua, quien trazará los límites que el mismo amor destruirá. Ya lo dijo el poeta mexicano Jorge Souza: El amor es la única posibilidad de vencer a la muerte. “Porque los cuerpos, cuando se aman, transforman el espacio cotidiano y establecen en él su propio paraíso; abren una grieta en el continuo del tiempo y se quedan inscritos en algún punto, para siempre.” Ahora La frase expresada por la controversial escritora franco-cubana Anaïs Nin de que “Sólo el latido al unísono del sexo y del corazón puede crear el éxtasis”, parece representar la antítesis del ejercicio de la erótica a la que se han adoctrinado el hombre y la mujer contemporáneos. El sexo, otrora escaramuza de carácter intimista, es ahora un hecho público al alcance de un email, de un click, un videoclip de Youtube o de un simple text enviado desde cualquier disposiNúMERO 96

tivo. Son éstos, instrumentos que desprovistos de imaginación alguna han lanzado ante nuestras miradas la “genitalidad” en sustitución del erotismo, al que la escritora chilena Pía Barros definió como “el conocimiento del mundo a través de los siete sentidos”. Es así como el desnudo del Internet y la televisión –herramientas de la erótica ajena– han logrado que el Eros moderno esté representado por un sólo sentido: la visión; esa esponja del ser electromoderno acostumbrado ya a que la imagen anónima lo diga todo. Imagen que ha circunscrito la atracción entre dos seres a los confines del escenario binario convirtiéndola de tal forma en un acto profundamente individualista. Los comerciales automovilísticos atrapando nuestra atención en los pixeles de una mujer de pechos semidesnudos; las narraciones donde unos minutos de phone sex, cibersex, sex toys, bares de strippers o cursos acelerados de

Ilustración: Cecilia Pego

“educación sexual” aparentan satisfacer las “necesidades” de incontables mujeres y hombres de carne y hueso; y los lugares en que los cuerpos fantasmas de maniquíes expuestos en escaparates multicolores se convierten en tótem de la adoración corporal, nos obligan a preguntar por el paradero de Afrodita. Es decir: ¿dónde quedó el amor en esta vorágine de genitalidad? Hace poco un periodista se quejaba en el diario argentino La Nación de que “el capitalismo ha hecho de Eros un empleado”; estoy seguro de que hablaba de las hábiles destrezas del Mercado para hacer de la intimidad un fertilísimo campo de inversión. Un rubro donde el dinero y el plástico ponen a nuestra disposición el paraíso de la carne. Carne femenina, por supuesto. Porque como indicó Bataille “no es que la mujer sea más deseable para el hombre que él para ella, sino simplemente, que la mujer se propone como objeto del deseo masculino.” “¿A dónde van, a dónde quieren ir la mujer o el hombre actuales con su cuerpo? ¿Al magma de la esencia? ¿O a la selva de la apariencia? ¿Al circo del tener? ¿O a la morada, el templo del ser?”. Estas interrogantes lanzadas al ruedo por el poeta y ensayista José Mármol, a mi modo de ver, más que reflejo –preguntas– son espejo, –desafíos–; inaplazables desasosiegos del corazón-cerebro y por ende, del cuerpo que siempre debió ser. Ese cuerpo mutuo que la modernidad está a casi a punto de arrebatarnos.

Jochy Herrera, escritor dominicano, es miembro de la mesa directiva de contratiempo contratiempo

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enTreVISTA COn CLAUDIA COnTrerAS

el monstruo erótico está en Twitter Gerardo Cárdenas

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l erotismo está en Twitter. Basta entrar en cualquier momento del día aunque, por supuesto, la noche produce mayor tráfico. Hay tweets eróticos y tweets abiertamente sexuales. Hay bromas, cachondeos y susurros. Una de las cuentas del Twitter erótico más activas es la de la poeta y bloguera mexicana Claudia Contreras, que tuitea con la cuenta @pieladentro, hace podcasts eróticos a través de I Tunes, y es autora del blog C desnuda la Piel (http://pieladentroviajeinterior.blogspot.com/), Contreras, autora del poemario erótico, también llamado C desnuda la piel (Morvoz, México, 2012) conversó con contratiempo sobre el erotismo digital. Los temas de la sexualidad y el erotismo se expresan con absoluta libertad en Twitter, algo que no se observa en Facebook. ¿Por qué es Twitter una plataforma apta para comunicar lo erótico? De entrada tiene que ver con las restricciones que cada red social pone a sus usuarios. Facebook exige que tengas un nombre, que ese nombre exista, a diferencia de Twitter donde la clandestinidad facilita que nos dejemos fluir, y donde las fantasías, los fetichismos e incluso las inclinaciones políticas salgan, y la gente se pelee, y no sabes ni con quién te estás peleando. Twitter se ha distinguido por esa libertad de expresión. Tú puedes tener dos usuarios, y uno de esos usuarios ser sexoso. Hay áreas de Twitter donde la gente se dedica a hablar única y exclusivamente de sexo. La estructura de cada uno es lo que permite esa libertad. El Marqués de Sade escribió varios cuentos y novelas intentando expresar la sexualidad oculta de la alta burguesía francesa del siglo XVIII. ¿Consigue Twitter hacer lo mismo, en sólo 140 caracteres, con la sexualidad de Occidente en el siglo XXI? Twitter de alguna manera es un foro de expresión muy elitista. Tienes que tener una computadora o un equipo de celular, tienes que tener acceso a Internet o colgarte de algún wifi. Sí expresa cierta sexualidad, pero me parece que expresa más fantasías que realidad. No me imagino a todos haciendo lo que dicen, inclusive creo que los que más presumen son los que menos hacen. Me parece que Twitter no es ese lugar que aparenta ser, muchas veces. Como escritora, no te limitas al ‘sextuiteo’; tienes también canales de expresión en iTunes y en los blogs. ¿Qué tipo de expresividad

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te permiten estos canales que la pluma y el papel no te ofrecen? Tengo casi ocho años como blogger, casi cuatro de podcaster. Las redes fueron un paso obligado porque me di cuenta que la gente ya no entraba a los blogs. Yo quería contribuir con mi granito de arena a expresar temas de sexualidad, y ser leída. Al principio no me animaba, pero conforme fui juntándome con gente conocedora y experta, es como empiezo a entrar al podcast. Es una cuestión de expresión, pero es lo mismo: yo vengo de foros literarios donde se me empezaba a tachar y a reprimir porque hablaba de cosas que supuestamente una mujer no debe hablar. Y en el blog me doy cuenta que puedo escribir lo que quiera, y entro al podcast y a las redes sociales. No es que la pluma y el papel no me permitan expresar estas cosas; creo que las puedo expresar mucho mejor, pero nadie las ve. Los que grabamos, queremos ser escuchados, decir algo. Es el gusto de saber que estás aportando para que la sexualidad sea más libre, o que le estás aportando sensibilidad a través de la poesía. Los medios y las plataformas digitales ponen el sexo al alcance de todos, en todo momento: se podría decir que ya todo se ha visto, todo se ha discutido, todo se ha difundido. ¿Es verdad esto? ¿Podemos aún sorprendernos a través del erotismo? Definitivamente, el sexo y el erotismo nos van a seguir sorprendiendo. Estamos viviendo en generaciones que están muy interesadas en tener relaciones de pareja más sanas, más abiertas, más plenas, por medio del conocimiento mutuo. Se trata de reconocer el monstruo del otro, verlo y amarlo, y haber hecho nuestra tarea con el nuestro, al enamorarnos de ese monstruo que tenemos dentro, al acariciarlo, al comprenderlo, al alimentarlo. Un deseo sano y verdadero de autoconocimiento. Hay mucho, mucho por experimentar. Si queremos. Tecnologías van y vienen pero en el fondo es el mismo cuento de hadas: el príncipe y la princesa quieren irse a la cama. ¿Cómo cuentas tú esa historia, en el año 2012, en tu poesía y tu narrativa? En mi poesía y en mi narrativa no existen ni príncipes ni hadas. Existen entes, seres humanos, existo yo, existen mis emociones, mis búsquedas; existen esos monstruos de los que tanto hablo y a los que tanto amo. Aquí cualquiera puede ser príncipe o princesa, son historias muy contemporáneas. El asunto es

divertirse, permitirse soñar, fantasear, jugar, ser cómplice del otro. Bataille entendía que el erotismo es una búsqueda del espíritu tanto como del cuerpo. ¿Qué buscas tú a través de la literatura erótica? ¿Qué deben buscar sus lectores? Yo busco la liberación, la información. Busco que lo que yo escriba siente un precedente para nuevas relaciones de pareja. Busco que quien me escuche, se perturbe, y se pregunte qué hay en su interior. Yo escribo a partir de mi cotidianeidad, quien escribe soy yo y estoy en esa búsqueda de relaciones abiertas, sinceras y cómplices. Mi invitación es a que el lector del erotismo, de la poesía, del relato, pueda sentirse inspirado y descubrirse a sí mismo a partir de la literatura, y que ésta le permita intercambiar emociones y saber quiénes somos, sorprendernos, perturbarnos, y descubrir esa cofradía de monstruos que somos nosotros. Los mejores ‘sextuits’, los más atrevidos, incitantes y divertidos son casi sin excepción de mujeres; los de los hombres me parecen poco creativos, obvios y en muchos casos burdos. ¿Por qué es esto? Creo que es hasta cultural, pero disiento un poco contigo. Nos dejamos llevar por la apariencia. Si vemos un nombre de mujer, creemos que es una mujer, pero te puedo decir, porque conozco muchas sextuiteras, que son hombres, y son escritores. Digamos que son mujeres, pero te digo que hay hombres que me encanta como escriben.

Claudia Contreras tuitea con la cuenta @pieladentro

Gerardo Cárdenas, escritor mexicano, es director editorial de contratiempo; ha publicado el libro de relatos A veces llovía en Chicago, y es autor del blog semanal En la Ciudad de los Vientos JULIO / AGOSTO 2012


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De bramar (o de cómo escribí mi primera novela erótica) David Miklos

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o tenía pensado escribir una novela erótica. Había, sí, escrito varias escenas sexuales –tal vez muchas– en mis libros anteriores, pero nunca había escrito una novela deliberadamente sexual. O, de nuevo, erótica. Brama, que terminó por ser una novela erótica, nació como un accidente; fue, como se dice, una narración no planeada. Escribía otra novela. Una falsa novela negra. Frustrado porque no encontraba el derrotero de la trama –una trama aderezada, sí, con varias o muchas escenas sexuales–, tomé un tajo y me vi escribiendo otra historia. La historia de una casa. El relato de una casa y de sus habitantes. Todos muertos. Todos muy activos sexualmente hablando. Pronto, la novela, que bauticé como Memoria de las bestias, rebasó a la falsa novela negra que no terminaba de domeñar y, en su calidad de divertimento, le devolvió el goce a mi acto de escribir. Mi hija, Anna, tenía pocos meses de nacida. Por las mañanas, cambiaba pañales y calentaba mamilas. Por las tardes, también. Por las noches, dormía lo que Anna me dejara dormir. Entre una y otra cosa, escribía. Me fugaba de mi ser padre y me transformaba en el escritor de una novela en la que un par de hermanos, Béla y András, lidiaban una batalla íntima a muerte, acompañados de un par de mujeres, Milena y Marina, con las que mantenían relaciones sexuales fuera de lo común. Sólo cuando acabé el borrador y me dispuse a convertirlo en una primera versión legible de la novela, caí en la cuenta de que había ahondado en la novelística erótica que más me entusiasmaba: aquella creada tanto por Georges Bataille como por Pierre Klossowski. En lo que había escrito reconocía, también, los cuadros de Balthus, Jean-Marie Poumeyrol y las novelas gráficas de Milo Manara. Y, más allá del corte “intelectual” de la narración, reconocía mis encontronazos con la pornografía, a la que llegué mucho antes que a la literatura erótica de altos vuelos. Sin embargo, el diálogo ulterior de mi Memoria de las bestias fue con los clásicos: por un lado, con la tragedia griega; por el otro, con el Antiguo Testamento, dechado y acumulación de riñas fraternales y, sí, sexo puro y duro, no explícito pero sí evidente. Así NúMERO 96

Fragmento de la portada de Brama por David Miklos

las cosas, cuando le di un tercer tratamiento al manuscrito y me sentí listo para entregárselo a mi editora, pensé: “¿Y si lo publicaran en La sonrisa vertical?” Recordé el primer libro que reseñé para una revista de circulación nacional, la hoy extinta y entonces notable Viceversa: Las noches salvajes, de Cyril Collard, obra perteneciente a la colección recién mentada. Luego me vi recortando las ilustraciones de un libro “rosa” de Bataille –un libro ajeno, perteneciente a una biblioteca y a la colección de erótica de Tusquets– y guardando mi precioso y lúbrico tesoro dentro de las páginas de algún libro de teoría de las relaciones internacionales. Finalmente, me contemplé anonadado ante Roberte, esta noche, de Klossowski, también contenido por el catálogo de La sonrisa vertical. La idea de ver a mi Memoria de las bestias en esas compañías me hizo esbozar una sonrisa horizontal. Sí. El libro

se vería bien en dicha colección, también junto con Las edades de Lulú, de Almudena Grandes, libro que, en su momento, me tardé mucho en leer (algo me pasaba que no conseguía ir más allá de las primeras páginas; me iba a dormir y, en vez de sueños húmedos, tenía pesadillas; pesadillas que terminaron cuando conseguí ir más allá de la página en la que siempre me detenía y proseguí, sin tregua, hasta el final). La historia es corta. Le entregué el libro a mi editora. Y, semanas después, me dijo que les gustaría publicarlo en La sonrisa vertical. Pero que, pese a que sabía que a mí me gustaba mucho, tendríamos que cambiarle el título, sobre todo si pensábamos que vería la luz, más adelante, en España. Sopesamos el título durante una larga sobremesa, luego de comer mariscos. No sería Memoria de las bestias. ¿Qué sería? Pensé que, en una novela en la que los personajes se la pasan copulando, un título directo y llano como Celo funcionaría. Lo propuse. Mi editora me dijo que así como en España “bestia” quiere decir “tonto”, “celo” quiere decir “cinta adhesiva” (para no decir “diurex”). Una cosa llevó a la otra –es decir: un sinónimo llevó al otro– y dimos con Brama, que gustó y se quedó y ahora es. Zanjar el asunto de la portada, que era el paso siguiente, fue más fácil de lo que pensé en un inicio. Le mandé un fotomontaje a mi editora, una imagen provocadora pero críptica, tal vez demasiado “conceptual” o “artística”. Me respondió con una maqueta de la portada actual de Brama. Apenas la vi, le dije que sí, que esa era la portada de mi libro: un origen del mundo, por así decirlo, cubierto e invertido (para no decir un glorioso par de nalgas echadas, al aire, sobre una cama). Fue así que escribí mi primera novela erótica.

David Miklos nació en San Antonio, Texas, en 1970, y vive en México desde entonces. Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte de México, es autor de las novelas La piel muerta (2005), La gente extraña (2006), La hermana falsa (2008) y Brama (2012), publicadas todas bajo el sello de Tusquets, así como del libro de relatos La vida triestina (2010), cobijado por Libros Magenta. contratiempo

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DeVeLAnDO eL erOTISmO COTIDIAnO

Bisexual chic en la narrativa mexicana contemporánea Brandon Bisbey

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n la introducción a su libro Bisexuality and the Eroticism of Everyday Life [La bisexualidad y el erotismo de la vida cotidiana] (2000), la profesora Marjorie Garber plantea la pregunta de si la bisexualidad tiene algo que mostrarnos sobre la naturaleza del erotismo humano. Tomando el erotismo en un sentido muy amplio, ora como sinónimo del deseo sexual, ora como una cualidad que excita tal deseo, la autora explora la larga y ambigua relación de Occidente con lo que actualmente se llama bisexualidad: cualquier comportamiento sexual humano que no quepa dentro de una concepción binaria del deseo (hetero/homo). Según Garber, desde finales del siglo XIX ha habido recurrentes momentos de bisexual chic, como las décadas de 1920 y 1970, cuando ideas y estéticas relacionadas con la bisexualidad se ponen de moda, a pesar del rechazo generalizado de la bisexualidad como práctica e identidad asumida. Para la autora, los noventa marcan un cambio, ya que en esta década la bisexualidad parece adentrarse cada vez más al mainstream de la cultura occidental, señalando la necesidad de reconocer la negativa del erotismo a someterse a binarismos. No obstante la visión anglocéntrica del estudio de Garber, algunas de sus sugerencias sobre la bisexualidad tienen resonancia en la cultura actual de América Latina y, en particular, México. Por ejemplo, vemos que los del Norte (de Europa o América) han mirado desde hace tiempo a los del Sur como fuente de una sexualidad exótica y transgresiva. De ahí que entre las taxonomías de la bisexualidad que Garber menciona, haya una que se llame “bisexualidad latina”, que se refiere a la idea de que en ciertas culturas “mediterráneas” un hombre puede penetrar a otro sin ser considerado homosexual. Si esta idea es en parte un mito sajón sobre los extravagantes placeres de los habitantes de tierras calientes, también es alimentada frecuentemente por los mismos sureños. En México, por ejemplo, no son pocos los refranes populares que se refieren a esta idea (“agujero, aunque sea de caballero”), que también fue canonizada como parte del ser

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nacional por Octavio Paz en El laberinto de la soledad. Como es el caso con muchos mitos, parece haber cierta realidad social detrás de esta idea. Cabe preguntar, sin embargo, qué tan rígidamente se respeta esa división de papeles. No hay tanta distancia, desde luego, entre la posición activa y la pasiva, y nadie más que los partidos involucrados pueden dar constancia de lo que pasa cuando dos hombres desaparecen detrás de una puerta cerrada. En fin, a cualquier reunión cotidiana de hombres siempre subyace un mundo de ambiguas posibilidades eróticas. La bisexualidad masculina no está precisamente entrando al mainstream en México, aunque podrían señalarse ciertos casos. Por ejemplo, la película de Alfonso Cuarón, Y tu mamá también (2001), en la que Gael García Bernal y Diego Luna encarnan una impaciente sexualidad adolescente. Por otro lado, no sería descabellado hablar de una especie de bisexual chic en la narrativa mexicana de la última década. En la novela en particular, hay amplio espacio para el desarrollo de subjetividades sexuales que no se conforman con definirse como hetero ni homo. Este es el caso de las tres novelas resumidas a continuación, que podrían llamarse bildungsroman bisexuales, ya que narran los procesos de aprendizaje moral y sexual de sus jóvenes protagonistas masculinos. En Púrpura (1999) de Ana García Bergua, un tal Artemio González rememora irónicamente una serie de eventos de su juventud que lo llevaron a descubrir su vocación artística, la hipocresía de la oligarquía mexicana y su orientación sexual. García Bergua, quien ha trabajado como escenógrafa teatral, evoca un espacio y un tiempo indefinidos que recuerdan, sin precisar, la ciudad de México de los años 30 y 40. Los personajes, que suelen hablar en doble sentidos y albures, también se desdibujan en una serie de características contradictorias. Tal es el caso de Willie Fernández, el amigo de Artemio que es a la vez hombre de negocios, poeta, proxeneta, anarquista y policía. Ambiguas también son la identidad y sexualidad de Artemio, quien relata todo con una fingida inocencia y se presenta al final en el cuadro plástico de una cama compartida con un hombre y una mujer, símbolo de su

sexualidad libre de definición. Otra novela que también se desarrolla alrededor de un juego con la ambigüedad es Cuerpo náufrago (2005) de Ana Clavel. El/la protagonista, Antonia, despierta un día para encontrarse en el revés de la situación de Tiresias: se ha convertido en hombre. Lejos de entrar en pánico, Antonia –ya conocida como Antón– se lanza cual caballero intrépido a una nueva vida llena de posibilidades. Aprendiendo a ser hombre con la ayuda de unos amigos, Antón/Antonia se entrega a los vaivenes del deseo, que lo/la llevan a la cama tanto de mujeres como de hombres y a descubrir el erotismo latente en la vida diaria, representado aquí por la poética evocación de los mingitorios, objetos cotidianos para los hombres que encierran un mundo secreto vedado a las mujeres y una obvia, si bien frecuentemente obviada, voluptuosidad. Fruta verde (2006), novela semi-autobiográfica de Enrique Serna, evoca la Ciudad de México de finales de los setenta y se centra en un importante período formativo en la vida de Germán Recillas, un joven escritor en ciernes. Al ingresar a la universidad y el mundo laboral, Germán empieza a diferenciarse de su madre Paula y llega a formar una intensa relación intelectual, emotiva y sexual con un hombre mayor, el flamante dramaturgo Mauro Llamas. Con su habitual agudeza, Serna satiriza los prejuicios y contradicciones internos de los tres personajes, incluyendo la impaciencia de Mauro, quien se enoja con Germán por su reticencia a definirse como gay o hetero. Así, el texto vierte luz al rechazo de la bisexualidad masculina en México, tanto por la cultura heteronormativa como la gay. Esta novela, como las otras dos citadas arriba, nos obliga a recapacitar sobre el poder del deseo de desbordar cualquier esquema o clasificación, y a percibir el erotismo elucidado por lo que a falta de mejor palabra, llamamos bisexualidad.

Brandon P. Bisbey es profesor Auxiliar de español en Northeastern Illinois University JULIO / AGOSTO 2012


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E

n el prólogo a Madame Edwarda (publicado primero bajo seudónimo, y después como parte del libro El erotismo), Georges Bataille plantea que la literatura erótica nos abre a la conciencia de un desgarro. Estamos fascinados por el peligro que el erotismo, por su proximidad con la muerte, nos causa y aunque no llegamos al éxtasis más que en conciencia de esa muerte, tampoco retrocedemos. De todos los problemas humanos, reflexiona Bataille, el erotismo “es el más misterioso, el más general, el más apartado… es, al mismo tiempo, por excelencia, el problema universal. El momento erótico es también el más intenso…así se sitúa en la cumbre del espíritu humano”. En esta sección, que busca comunicarse con las búsquedas de nuestro dossier, varios autores acuden a la poesía o al relato para hablarnos del misterio del erotismo y de su exploración del espíritu. Tres mujeres y cuatro hombres (en el campo de Eros, los números pares son siempre mentirosos): siete visiones literarias sobre lo erótico. Siete excitaciones, siete reflexiones sobre la compuerta oscura que el erotismo establece entre la vida y la muerte; siete juegos de cuerpos y pasiones; siete máscaras en el baile del orgasmo. Tres mujeres: la puertorriqueña Johanny Vázquez Paz, en trabajos extraídos de su reciente poemario Voyeur (Ediciones Torremozas, 2012) explora el eros desde la perspectiva de los recuerdos y el olvido; la también puertorriqueña Juanita Goergen viaja a las profundidades de la mitología griega y el Antiguo Testamento donde encuentra la naturaleza inmemorial de lo erótico: Psique y Eros en mutua ensoñación, y Sodoma y Gomorra humanizadas por el deseo. La poeta, bloguera y podcastera mexicana Claudia Contreras se entrega a su monstruo erótico en una búsqueda descarnada de amaneceres satisfechos. Cuatro hombres: el peruano Jorge Frisancho trabaja tanto en verso libre como en soneto los temas de la caída, la exploración amorosa, y el dolor que sigue al placer del cuerpo; el cubano Jorge García de la Fe acude también al soneto, pero para proclamar la rabia de la piel ante la ausencia de la pareja erótica, pero retoma también, amoroso y esperanzado, la mitología griega para anticipar un próximo y novedoso placer; el mexicano Febronio Zatarain se vuelve polvo y sus deseos son manos que devienen polvo en el cuerpo de su amada; finalmente, el dominicano René Rodríguez Soriano nos mece entre el color azul y el sabor de las frutas para que seamos testigos, voyeurs, del encuentro de los cuerpos y las ansias.

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JOHANNY VÁZQUEZ PAZ

JUANITA GOERGEN

DOS AMANTES DESNUDAN UN RECUERDO

EROS XX: ALABANZAS DE PSIQUE AL JOVEN AMOR

Siempre llega el recuerdo a sacudir el presente como el cadáver trazado en el piso de un cuarto de colchón repartido entre amantes de paso que presagia la muerte del tiempo en las manos. La imagen se le escapa de su jaula a la memoria los ojos reflejan desnudeces brillando en el infierno el cuerpo siente esas manos pobladas de deseo y el beso busca a esa boca para respirar en ella. Dos amantes pretenden mudarse al olvido seguir su rutina de necedades repetidas echando mano de lo poco que queda tangible en la memoria, como su lengua rebuscando eternidades en su boca y las palabras tiradas en su piel como dados apostando a la pasión. Y no pueden evitar evocar lo prohibido consumir segundos callando el susurro del laberinto torcido del pensamiento. Dos amantes sucumben a la tentación del encuentro y no existe castigo ni religión que detenga el ardor de dos cuerpos pecadores.

EL CUERPO DEL DELITO

Varón. Ciprés. Flecha de Fé. Saeta de esperanza. Mástil para descolocar las soledades. Lirio vertical para mi espuma. Alzado y firme, me venciste. Hembra yo, toda yo. Toda la tierra abierta como un cauce, desbordado en mi humedad y en tus caricias. Húmeda en el abismo de tus ojos. Húmeda. Ascendiendo como tú. Encrespada. Feroz. Para que se derrame en versos, lo trillado.

EROS X: TRIUNFO DEL SODOMITA En esta doble ciudad, todo es lamento y caricia detenida. Al volverme, desnudo, el roce del destello a la intemperie, vi al ángel destructor, Luz que se abisma, lujuriar con su mirada mi tembloroso falo sorprendido. Él, en un fulgor de rayo dobló el cuerpo. Yo, con temor y suavidad de alas acaricié el vacío en su entrepierna y la dorada curva de su espalda, y reverente, separé sus nalgas. Mañana los ángeles, se rebelarán en el cielo.

Mi cuerpo tan lleno de pecado incitando a la desgracia al instinto animal de los hombres. Mi piel tan débil y sensible a un roce inocente de otra mano deseando a escondidas que la toquen o la laman o la muerdan o le hagan morir henchida de vida.

FOTOGRAFÍA: SEIER+SEIER

Hay que tapar la piel no dejar que las piernas sientan el murmullo del viento soplando tibio entre ellas. Hay que aplastar los senos evitar que se balanceen libremente que respiren sintiendo el ardor de uno labios besando su inocencia. Hay que flagelar la carne hacerla sangrar hasta que olvide que siente placer al ser tocada. Mi cuerpo que no debo ni siguiera yo tocar aunque Dios me hizo así con este cuerpo tan débil tan pecador y tan necesitado de otro cuerpo.

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JORGE FRISANCHO (De Mínimo recuento de sucesos privados) en homenaje a tu pequeña muerte Estabas sobre mí —son tus palabras— «como una ranita». Mudamente en tu interior, haciéndome de viento, supe de la breve perfección que le reservas al fiero cuerpo inmóvil de tu cabalgadura; supe del revés del instante, de ese tiempo sin tránsito en que sólo se ondulan los músculos de un cuerpo sin heridas. Hubimos de llegar, y estábamos atando el uno al otro a tientas, con gemidos y voces que sin premeditación se conmovían, en el frágil ascenso y luego, repletos de silencio, en la caída. Y luego, en la caída, supe que ese mismo silencio nos nombraba, que cada órgano tenso, tuyo, finalmente y mi órgano único, en quietísima danza, estaban ahí mismo de su comunión, y que a esa comunión —«una ranita»— en mínima memoria le pertenecerían. Ciegos de aquella certidumbre, devolvimos a las pieles ardidas la distancia. Sin embargo, esa pequeña muerte es todavía la música que hicimos, y es ahora calladamente ella que me habita. (en ocasión de haberse reunido, tras cuatro meses aparte, con su bella esposa)

I

Alúmbrame la pierna hilo tras hilo, Penélope voraz mientras me exploras; apréndete su nombre y luego dilo como nombre feroz sobre las horas sin pausa de tan lejos, sin respiro. Que toda cosa es nueva cuando tocas su agujero, su borde renacido —cuando en ápice de lengua desembocas FOTOGRAFÍA: SEIER+SEIER

sobre mí, sutil y enternecida Penélope tejiendo lo que pida el ojo, el labio, el cuerpo a voces: que toda cosa es nueva y se levanta si la tocas, y esta ave que no canta es mi cosa, queriendo que la goces.

II

Toque nomás, señora, que tocando verá crecer en mí los apetitos, los órganos azules, levantando de ánimo la noche con sus gritos suavísimos, y dulces, y sapientes hiriéndose ellos mismos del deseo, la mirada de ágiles serpientes que preparan nuevamente el ajetreo feliz y sudoroso, ávido y cierto de cuerpos que tocando en cada puerto se llaman en el tacto renovado; que se llaman, señora, si los toca con los ojos y las manos, con la boca abierta en que se crece lo tocado. NúMERO 96

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CLAUDIA CONTRERAS

JORGE GARCÍA DE LA FE

ASTERIÓN Y YO

PALABRAS SON MIS DEDOS QUE ACARICIAN

Se amotinan las palabras retoños de la vigilia intentan (vanas) retratar/te. Me propongo escandalizar el silencio arrebatarle suspiros digitarle besos. Mojarme en tu mirada intrépida viajera circuncidar el corazón en infinito sentimiento parir girasoles. Instintiva gozar amanecer arropada en tu galope en rotunda convocatoria darme a tu dulce llamarada. Laberinto que transfigurado sueña.

YA VIENE RESBALANDO LA GRAN SIERPE

SIN TÍTULO

“sierpe de fuego con escamas de oro” El camino de Damasco, Julián del Casal

La madrugada se desliza entre mis dedos canta su melodía de noche mojada. Es quimera del profundo viaje a mi entraña de lava primitiva. Sabe a fulgor de jade siente el fragor del latido se abrillanta moja y quema: triunfante exhibo mis cicatrices.

Palabras son mis dedos que acarician; tu sexo es el clavel que me ofreciste; y yo me quemo verde; en mí persiste el holocausto. ¿Cuánto me desquician las ciegas libaciones descendientes? Soy árbol que florece con tu savia. Cuando no estás, mi piel padece rabia mordida por el filo de tus dientes. Te mando mis raíces; quedo en vilo, colgando cual deseo que se dibuja en escorpión sediento de pistilo. Me pienso almendra amarga que se estruja en un terrible dulce. Dame asilo, para que en tu huracán mi carne cruja.

Ya viene resbalando la gran sierpe a circular de gozo la cintura. La boca se complace en mordedura de flauta; brota música de Euterpe. Adolescentes pámpanos me vibran la carne. Un tiempo griego me amanece. Los vórtices de cuerpo se calibran; el pecho es ala dulce que florece. Priápicos mancebos me visitan. A Baco ofrezco místicos licores; y danzo en éxtasis concupiscente un hasápiko. Liras me musitan anacreónticos himnos de amores. Y yo me ofrezco como un odre ardiente.

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FEBRONIO ZATARAIN EDÉN mis manos son alas púrpuras cóncavas derraman albedríos deseos se internan en tu noche y la vuelven día tu voz es absorbida por mi piel sé que nada es prohibido nada es eterno mas yo juego a quitarte tu vestido de arena y a ser el lot que contigo voltea eres niña de luz tu cuerpo es demora es anhelo en él vuelvo a ser polvo rozas mi cabeza que reposa en tu vientre y me sé un adán que morderá tu fruto más de tres veces FOTOGRAFÍA: SEIER+SEIER

RENÉ RODRÍGUEZ SORIANO AZULES QUE SE CAEN DE MORADOS TANTO DIO LA PIEDRA SOBRE EL CÁNTARO, que se secaron los olivos. Ella tenía los ojos turbios y un turbante azul, azul como las mallas que se interponían entre mis ojos, mis manos y sus piernas, y su piel y mis pasiones; mis deseos. El agua de la fuente era dulcísimo, y cuando no, llovía a cántaros; ella cantaba una canción en la ventana azul. Azules, como sus sueños en mis manos, como el mar en lontananza, y lejos. Yo cantaba un cantar entre sus piernas (sin las mallas azules, por supuesto); la lluvia decía afuera sus cosechas mientras, en guardia, el guardián tosía y cruzaba vigilando la terraza. Desátame la falda, me decía; desátame las ansias y el fuego y las ganas de saltar y saltar del bolling jumping. Tanto pendió el racimo, que me secó los ojos y el deseo. NúMERO 96

Sabor que se me pierde por las comisuras, por los dedos y todos los sentidos. Sabor que sabe a fresas y se chorrea como el vino que baja por las uvas; dos. Las dos que cuelgan, plenos pezones que casi revientan en el vano de la tarde; jadeando, cabalgando cabalgando, sudando con el grito que abre en dos todo el silencio y llama a su centro todas las llamas, y las manos que asen; sueltan y vuelven a asir el aire y los deseos. Lenguas que salen y penetran. Labios que se secan y se mojan. Vides colgando, maceración del tiempo en su jugo. Yo no bajé con celular ni entré a buscar con mi escafandra el yin y el yan. Sólo bebí con sed hasta saciar todas las hambres, y llenar la pendencia que ella guardaba en una página de su agenda. contratiempo

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El Departamento de Lenguas y Culturas de Northeastern Illinois University Convoca al Primer Concurso de Cuento y Poesía Consenso Podrán concursar todos los escritores de cuento y poesía que radiquen en Chicago y en los suburbios de dicha ciudad. La fecha límite para el envío de los textos será el 15 de septiembre de 2012. Los Premios serán los siguientes: Para el Primer Premio, $500; Segundo Premio, $250; y Tercer Premio, Diploma de Honor. Todos los textos premiados serán publicados en la Revista Consenso y en el diario Hoy en forma impresa. Para ver todos los detalles de la convocatoria favor ir a la siguiente página web: http://www.neiu.edu/~fldept/concurso

El 1 de septiembre, el grupo Escritores por Juárez ha convocado a una jornada internacional de poesía por la paz y contra la violencia que asola a México (ver anuncio en la página 14). Más de 120 ciudades del mundo participan en esta convocatoria. Contratiempo y Calles y Sueños se han unido al llamado, invitándoles al recital que tendrá lugar: SÁBADO 1 DE SEPTIEMBRE 7 - 10 PM CALLES Y SUEÑOS 1900 S. CARPENTER CHICAGO, IL 60608


Contratiempo 96 - Julio / Agosto 2012